14.5
LA VERDAD DESNUDA.
PER ODICO POLITICO y LITERARIO.
.1VUJJ{. 6. 17incit omnta ver itas. f TOM 1. o
Este periódico sald,'á a luz lOl dias 1. o y 16 de cada mes.
Tendrá 24 pájinas, y el precio de subscripcion PO)' doce ~úmeros
cotTespondientes a un semestre, que se paga,'á adelantado, set'á el
de tres p esos, Cada núme,'o SUéltO vatdrá dos y medio ,'eales, 1J 8e
vende1'án en la tiend" del Sr. Letamendi. Los S,'es, que quieran
subscribh'se, podt'án ocurt'ir á esta imp,'enta, en el concepto que
iodo númet'o se les entl'egora en sus casas.
GUAY AQUIL AGOSTO J6 DE 1839.
A LOS PROGRESISTAS DE AMERICA.
Cuando yo dije en el prospecto de este periódico, que neceo
sitábamos los Hlspano-americlillos tomar ejemplos de moralidad y d
seu Iit f'Z de lo Anglo-arncrH unos y de los Suizos para que progre ·
sen nlJ tras r publIcas, el edItor del Chanduy noa aseguró sobre so
palabra, que la JJmérica antes española ha ganado inmensamente en
civillZn,ci 'n, en riqueza, en poblacion, en comet,cio, y in casi todos
los raU10S del sabe'" Se le han presentado los hechos, para hacerle
confesar que no sabe él, ni 1 que fué la América antes de la emano
cipacl n, hi lo que es en 13 época actual. Pero como los ciegos no
ven, aunque se les pongan los bjetos delante de Jos ojos, sin me.
t r e nut tro E'scritor a contradecir los datos, persiste en que hemos
hecho graodes progresos. Yo que q1liero que mis opiniones sean el
resultado del convencimIento, y DO el producto del capncho, pr sento
los hechos al examen de mis lectores, para que ilustrados con
ell s, vean si estamos en el caso de aplaudirnos por las mojorosqUf1
hemos alcanzado, 6 de deplorar el atraso en que nos bailamos.
E to no lo hllgO, no, con el objeto de apesadumbrar inutilmente a
los buenos mericnnos, que de ean la gloria y la felicidad de su pa-ia,
smó CúD el fin roa laudable de todos los fines que el vi d
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14tl "Uf, cono~iendose :tI mal, so le aplique su único remedio: no con .
ientir que los estúpidos y los malvados se h'lgan los director.:s de
los negocios publicos.
Cuando yo empreno) esta obra, conté con que iba a tener por
contrarios a todos aquellos, que, ó por fines particulares, o por fa lta da
buenos prmcipios, tienen un decidido illteres en que ~e perpetuen llis
causas que 8e oponen a nuestros progresos, y creen que pura que
se les tenga por buenos patriotas les baf-ta mostrarse celosos eloJiadores
del estado actual de e~ta patria, aunque etite estado sea el peor
de todos los posibles. E te amor a la Patna puede compllrarse al
que se tendría a una persona que estando postrada en cama, llena
de dolores, y capaz de curacion, se em¡.eñasln en persuadirla que
aquellos dolores eran ficticIOS, y que ella dIsfrutaba de la salud m"s
completa. temejante amor, 110 es amor, ni es mas que falta de buena
fé: es una verdadua conjuraclOn cvutra la salud de la Patria; y no
se puede hallar otra causa de este procedu, SIDO cierto interes particular
en mantener el engaño. Pero Ilea 10 que yo pien~o, ó sea la
ignorancia sola de los hombres de esta ~e(;t:l politica, lo cierto t-S
que la Vtrdad Desnuda será combatlOu por ellos, porque el en r no
puede sufrir a la verdad; pero es tümblen mui cierto, que la verdad
triunfara, porque para tnunfar no necesita ae mas que de mostrarse.
La verdad h ... ra su partido, que progresara. mas que nlDgun
otro, y será este partido el de los humbres de bIen, el dé los hombres
ilu ... trados, el de Jos verdaderos pütrjótas, el de los que no tienen
interes en impedir que Ja América meridional se eleve al grado
de poder y de grandeza a que ha llegado en pocos años la América
del Norte. Estol seguro de que este partido prevalecera un dic.., y
he querido tener Ja gloria de ser .::1 prImero que plante su bandera
en el Ecuador. TenarÉ: que luchllr cohtca el poder demasiado gcanl..
de )a8 preocupaciones defendidas por e;,cr!torts de todüs las repullJicas,
que se pagan para que detit:ndan Jo preBente~ . pero ni el
número, ni la calidad de los allt.agolUbtas me da ningun cuidado. La
Verdad siempre triunfó de Jos errores. Los principiolf vencieron a ius
paradojas desde que se hIcieron conocer.
Para que eflto suceda entre nosotros cuanto antes, es preciso
fJue no pierda yo ninguna de las oportuDldlldes que me l'redtlllta el
actual estado de los pal~es en que se UJIlDlfiesta t.l dtsorden mas
descarlidamente, haciendo ver cuales son las verdlideras CIiUS88 que
se oponen a nuestros progresos.
Los ejemplos de unos paises servlran de leccion a todos, sia
lo cual estos ejemplos senan peralaos parli la experíec¡cla, porqut: Sin
producir ningun bien para lo futuro, solo habrían servIdo pan! causar
males de la mayor consecuencia. La mejor de las pohtlca:t ea
aquella que sabe sacar de Jas dtsgracias, que ha padeCloo la humaRidad,
el remedIO contra la repetiClOlJ de las mIsmas desgraCia.
Si ~ ucupare por aJgun t1t~mpo de. Jos negociu:i de Cbil
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del Perú y de Bolivia mas asiduamente que de los de las demas
relJúblicfls, Sl'¡O ~t' r a pon¡ue esto negocios son los que actualmente
IH prt', eCltan 1 campo en que debemos hacer la cosecha do tos
de engaños, y de di,nde d bemos sacar la riqu za de nuestra experi
ncili Allí () donde los hechos nos demuestran la contradiccion
en ~lIe ,'tan I IIS palnhr::\s con las cosas, y los principios invocados
eon los hbusos (\c1miuantes. Allí veremos la tirama con el nombre
de libertad, la arbitrariedad con el titulo de lei, el desenfreno llamado
patrll.usmo, las mas viles pasiones apellidadas virtudes, y tos
mayores t::rrores c1ef{'ndicios como 8xinmas de política. AIIi es donde
nu estros pu~bl08 aprellderán a conocer lo que valen las I ¡aonjas
'lue se les prodigan para atra erlos a servir de instrumentos para su
propia ruma, y ldli en fin hallaran ]a prueba de que la Verdad no
debe ser lisonjera.
Los que teogan un verdadero patriotismo, los que de veras se
ir teresen en la glona de América, es necesario que abran sus oidos
a bs criticas que hllc n de noseltros los sabios del viejo mundo, los
amigos de la liberhd de los pueblos, los que escriben para ilustrar
a sus semejantes, y los 'IU~ no tienen otro partido que el de la
causa de la humanidad, Vean estos amigos de su patria de cuan
poco servirian nuestws e~fuerzos para ocultar la verdad de lo que
'pasa entre nosotros, cuando esta verdad se difunde por todo el mundo
llevada del uno al otro polo en las alas de la Fama, Entre otras
obras que c orren en el orbe literario y poBtico con la mayor 8ceptacion,
hallamos en la de Mr. de Toc'lueville titulada: de la Democracill
de la. América dtl Norte, el pasaje siguiente: "¡ y de~pues
,) de esto causa extrañeza ver ajitarse las nnevas repubJicas de la
" América d el Sur, desde cinco lustros ad, en medio de revoludo"
nes que no c~!!an de renovarse, y cada dia hai esperanzas de que
" vuelvan a cntrar n aquello que se )Jama su estttc./,o natural! Pe"
ro, ¿ quién puede afirmar que las revoluciones no sean en nues"
tro tiempo el ebtado mas natural de la América del Sur? En
" aquel país estd. brt'g ando la sociedad en lo hondo de nn abismo,
"de que no pueden sacarla sus propios afanes.-El pueblo que
" habita aquella herm sa mitad de un hePlli ferio parece obstinada"
mente llhincado en despedazarse las entrañ'ls, y nada es capaz de
"disuadirse/o. La e~tenuacjon es causa de que quede aquietado por
" un rato, y la quietud no tarda en darle nuevo enfurecimiento_
"Al con id rarle yo en este estado alt rnativo de miserias y ale"
vo iss, e toi inclinado a creer que para él el despotl roo seria un
" b nfficio. Pero, ¿ a dónde voi a p~ rar? nunca, nunca jamas po"
dro 11 elJcofltrarse juntRs en mi nensaml nto estas dOB p' labrllS. "
Yo diré abora al St ñor T ocqueville, que no es el d polismo
el que nos hace falta en Arrt> rica, en e8te pais de libertnd esct
·ito. y de libertad pregon4d(1. Hfli por el contra rio tantos dé ,., tas
eultoto son los que s llHm~ liberales al mismo tiempo que d
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1 tl,8
truyen la libertad. En Tqrquia hai un Gran Señ r,. en EJipto hai u
Sultlln, en Rusia h :li un Czar, en A-in y Arrica h. i mucho cléspota~;
pero no h·\i ruas que uno en cada pais: entre nosotros hai tl1n-
10 dé. pe tag, cuantos eDcuentran la ocasion de pod rlo ser, ya n
los puestos supremos-, ya. en los Inferiores, ya en los de ínfima clase.
Las leyes se hacen para que haya may r escandalo en el de~ potismo,
y para que sea mas insultante la burla de los principios proclamados.
¿ Qué es 10 que vemos en el Perú, en Bolivia, en las Provincias
Arjentinas, en Centro América, y en Méjico ? Nada mas que
la contradiccion en que estan lps principios con los hechos de los
principistas. Libe, alidad, i~ualda,d, resptto a La propiedad, )usticia2.
humanidad, amo,' al ó,'den, son las palabras que se ven en los papeles,
y que salen de las bocas de los hombres, que no conocen ni
la fuerza de sus respectivos partidos; pero en cada uno de sus hechos
no h liamos mas que intolerancia, despotismo, arb Itrariedad, injusticia
y atentad(¡s contra todas las garantias que se conocen eo la~
sociedades bien establecidas.
LA VERDAD COMBATIDA POR EL TRIBUNO, Y EL PERUANO}
En el TRIBUNO DEL PUEBLO número 72, se halla una crítica:
del númt.ro primero de la Jle¡'dad Desnuda. E ta critica es la que
debía esperarse de un editor de la rest IUracion. Dice que el ' t(jllte la lfllltllldad del partido dUlIunante, que solo
tiene su Il¡'>oyo n la n'ldoad y n la ID l,tlIiI . Les defiende, y
dcfi nde la ClIUSi1 oe la vt:rdaúera JJbt=rtad dt;scublerta y francamente,
dando su númbre a luz (Jara que los cOlltranOb puedan henrle
del m,.do que mejor let! p¡¡ reZCiJ, N o J¡ onJea al tuerte, ni a I poderoso,
SIOO que solo, en la ma terrible luchd, t ma el patroc nio del
abillldo contra el VlctufluSO, d(;1 que nn tlelle tlue dar, cont Il atlue-
1I0s que dislJonen arb lt ralllllUe/lte oe las rh~ul:za de los pue blos que
tiranizan. Poco me IInpurta que n~C1OS calumniadores como 1 editor
del Tllbuno del PlltlI.HO, alga tille escribo pl 'r-jue espero ltlue mis
defendidos me cump¿n-un tas p"Yfnr:sas que me hlln hl.'cho para que
putr. cine, y sustt'ltga su causa. l::oto es confe:llir que mi deft'n a
es gratuita, y que siempre 10 ha SIdO, porque nunca 8 me ha echado
en cara que ruclbleso por ella prelUio aJgullo, y uhora que fIIlS
defendIdos estan SlIl recursos porque los han robado y saquea do JOB
restauradores de La tibe' tad, se atribuye esta defensa a Las espert,nzas
de vet' cumplidas prumesas que no se dice, nl era po Ible decir
cuales son, El que abl1odona todo lo que tiene de red! y positivo
por defender sus prmcipios contra los qll~ tlellen la fuerza,
y 10 hace con la independencia y valentla que yo lo h~ hecho, no
se deja seducir con promesas de nlrlguna especie.
Yo veo cada dla que el trIunfu oe mi cauea es segurísimo,
porque mis contTliflOS no tienen que oponer a mis ~S ~ f1tus . lIlO diCterios,
Un solo hecho de los que yo swnto no se cOfltrCl dlce; un soJo
priocipio no se comuate; UD solo algllru~ntl) no se d svunl ce En
lugar de e!ito, e rejJlten las nllSllIllS CblUID1IJ8 ya pulvellzll da se
vuelven 8 alegar los mismos pretextos cien veces combatidos, y e
pi nsa disJDlnulr el p,.der de mis cutos conf¡ SIlOClO el daño que
reclbt'n de ellos aquelloij a quumes COrublllo, !:lt' teme lit sutileza y
el u.t'te, ir, seducdon y la j'ecundLáaá fflol éftca d Illlij scnto., y ste
temor hace a los rebtduradorcs que per 'Igan e tas pruducclIHles
de un club tnfe"nal, y solo permlhn a los puebh .s del Pt! IÚ let!r
las criticas de e ta prodUCCIOnes, sin dejar conocer el ttxto (1 el
autllr critIcad TOllO e tu no puede meno de ser mUI shtH:,f,ct rio
para el edItor de la V rdad Desnuda, como s rla mUI contrario a !iU
reputacion el merecer lo~ CIOJl lIS de los que le CrltlClin JI y 8 des
reproch s qui Jouent, et des 10uanges qui médi ent, como dIJO Rochefvucault,
Da a cntlmder el critiCO Tribuno, que no debla yo habJar
de las confiscaciones y fusilaciones, que se hacen ohllra, por1lue
el Jeneral Santa-Cruz confiscó y fUSilo en Sil tiempo. Si el .Ieneral
Santa-Cruz hiZO mal, esto no da derecho a sus enemigos para hllccrJo;
pero yo e toi Cierto de que e te jcneral no confiscó a nadIe, y
'lue no hizo fUSIlar sino a los que le hicieron la guerra 11 muerte,
» [oclamándola IOlemnemente con escéfdalo del mundo entero. EstOF
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1.)
~on h chos apoyados en locumentos que conoce toda la Am~rica y
la I:'Ul ',",8. La rf gu la nzaclO/I de la guerra, que alegan Jos Lnenllgos
df'1 Jeneral SiJnt -Cruz, n tiene otro apo)o que el de su t1 icho. El
documellto que nosotros debiamos conocer para condenar al acusaUI
pN la fusi/acion de Salaverry y compliñeros, no se ha. p.roduci.
do al.te el tribunal de la opinion pública, y no dt>be recibirse de
otro modo, ino como se reciben todas las Increpaciones de los hombres
de un partido contra los del contrario.
DIce tamblen el Tribuno que yo ataco al gt\bierno que se han
dado los pueblos. Esto podria ser, sin que resulta, e contra mi un carTO
muí grI1V(" PI rque los pueblos pueden darse pésimos g biernos;
¡wro no admIto el hecho que sienta el Tribuno: los pneblcJs no se
han dado el gobierno que tienen en el Perú, Se 109 ha darlo la 10-
ftllcncia del ejercito de Chile, y no tiene otro apoyo e¡;te gobierno
'lUC el que le dan las armas ('hilenas. SI no es así ¿ por qué per.
man c n estas armas en Lima despues de haber pasarlo seis mI ses
de de truida la Confederacion, a pesar de cuanto ha dicho el gobier·
no de Chile en mil proc lama8, manifiestos y mensajes? ¿ Por qué
e abre el Congreso de Huancayo teniendo en el territorio peruano el
ejército que trajo a Gamarra, a La-Fuente, y demas mandpnes actllale!
de ese pais? ¿ Por qué se teme tauto a Santa-Cruz, cuando se
dice que es detestado en el Perú, a Orb"goso que se asegura es
ahorrecIdo, y al editor de la Verdad Desnuda que afirman es conocido
jf'fll' alm nte en e te mundo y en el otro, por el mayor embustero
de la creacion? ¿ Por qué tanto miedo con la corr spondencia
que va y Vltlne, y con los impresos, que no son capaces de seducir
n los que d b en e tar cnnvp,ncldos de que solo es cierto lo que han
vi to, y E' tan vit'ndo? E. tos argumentos pllrece que prueban hasté
la evid nciR, que el T.ibuno no sabe mentir, porque la mentIra
para que sirva de algo es necesario que se parez a al#!o a la vf'rdad,
Nada ma~ t ngo que notRf en la critica d(,1 Tribuno de la
plf be de lo héroe., sino la maligna faL'edad on que achaca al
jen rlll Santa-Cruz la r volucion s que aCRecirron en ti rnpo de
In Cone deracion en 108 paises veclDos. La elel Ecuador ept liada en
RlObamba la d Chtle rf'lllizada en Quill ta, y la intentaea eft alta
por el arjentino Lorez, las atribu}e aquel escritor a manejos i
] s ajentes del Protl:' tor, con lo mismos datos, los de su mal evolencia,
que podian servirle para acharar al mismo hombre las conjuraciones
que se hllcen en Francia todos los dias contra la vida de
Lui Felipe y las que "e hRcen en MéJico y Centro-América. Ni
en Chile, ni en las provincias Ar.1entJnas, ni en 01 Ecuador hai una
P 'rona racIonal , que d~Je de e tur per, uadicla de que e tas revoluciones,
achatadas a Snnta-Cruz, fueron bec·ha sin otra instigacion que
la de la ambicion personal de los que las hicieron, y que del mismo
modo infl .6 Santa-Cruz en el Rnimo de Vielaurre para que tr8tase de
der ocar a Pfleto, como ~nfluyó n Prieto para que derrocase a Freyre.
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Poco me importa a mi saber quien es el editor del Tribuno
ni el del Peruano, ni los de Jos otros papeles na la rest ura 'Ion;
que sean E. pañoles capitulados, q\le sean clérigos corrompirl lB, en
estr · mo biliosos, que sean blancos Ó negros, palanganas; que senn lo.
que fuesen, 8 mi me basta que ellos escrIban para tener la proporcion
de combatirlos. El anónimo que ellos guardan me es mili con ..
veniente para que no Plledan decir que algllna de mis expresiones
ofende a una persona conocida . Yo no me ofendo de- ninguna groseria
dirijida por un aleve que no deja conocerse, ni pierdo mi buen
humor por prestar atencion a los ladririos de perros que no muerden,
ni son capaces de morder a nadie.
El Peruano en su numero 25, tomo JI, emplea mas de dos
columnas en desahogar su mal humor contra Santa-Cruz, Orbegoso
é 'Irisarri, sin que hallemos contra la JTet'dad Desnuda, otra cosa
que una granizada de cumplimientos restauradores dirilidos al editor
de este peri6dico. Esta ha sido sIempre la lÓ.lica y la dialéctica de
los escritores de Gamarra, ni era posible que da otro modo c.lef. n.
diesen un partido que no tiena defensa en la razono ¿ Qué causa puede
honrarse Jfl,rnaB con que Irisat'ri la 8i~a ~ i, Q ~é justicia pued.
8uponerse en el pat·tido a que IrisarJ'i pertenezra ~ ¿ Qué com.
pnrsa, faccion ó cuadrilla descansaran nuncrt en la fidelida,d de
lnStlrri? A estas preguntas de) Peruano constesta Irisarri con aquella
calma (Iue le hace no perder jamas la cabeza, como la pierden sus
contrarios. La honra de las causas esta en ellas mismas, y no en
ser sf'guidas por estos ó los otros escritores. La callsa . de la divinidad
no se hizo mas buena de lo que era porq e Sócrates la de
fendiese, sino que Sócrates se honró con la defensa de esh causa.
Los escritores son los que sacan honra, ú oprobio, de la eleccion de
las causas que siguen. Por esto es, que si Irisarri hubiese ciefenddo
la ¡nt rvencion oe Chile en la restauracion del partido de Gam rra,
se hubiera deshonrado, porque defendia una causa nutipolitica, in.luso
tG, y digna de la reprobacion jeneral. La justicia no se supone en
una causa, porque esta sea defendic.la por este 6 aquel, sino que
d be hacerse evidente por las razones con que la defiende el e critOI',
6 el orador. La JU licia que se quiere que se suponga en una
causa, por consideracion al que la defiende es justJcia supuec.;ta, y
aqUJ no tratamos, sino de verdadera justlciu, de justicia bien ventilada
y bien defendIda; no con palabrotas, sino con demostraciones L
compnrsaQ , las facciones ó cuadrillas de \'ondoleros, como la que ha
venido a saquear al Perú, no Plleden de 'cansar en la fidelidad de
nadie, porque 110 puede haber fidelidad entre jentes que son necesariamente
infieles. que no obran por principios, sino por intereses personales'
ni en los hombres consecuentes hai mas fidelidad que a
sus pro'pio principios, y no a las compar a , f8ccione~ ni ctladrilla~
El que quier~ ser fiel a e tas, sera IOfiel la JU.,tlcla, a la eqm -
ad y a la ra~on. Asi es que nioguna compllr } ni f ccion, ni cuaonl l'
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153
debe contar con la fidelidad de Irisarri, sino en cuanto 11\ compar8a,
faccion ó cuadrilla se apoye en los principios de este; debiendo estur
todos muí seguros de que tendrán a Irisarri en contra, como lo
tuvo Don Joaquín Prieto, desde que se separen de aque!los principios
que Irtsarri tielle por infalibles. Mientras la comparsa, la faccion ó
la cuadrilla de Don Joaquin Prieto milrch6 por el camino que no
podia condenar Iri8arri, sino en tal cual mal paso, siguió a la compar
a, la faccion Ó la cuadrilla, procurando sacarla del mejor modo
pl'sible del pantano en que se habia metido; pero desde que esta
comparsa, faccion ó cuadrilla, contra las amones taciones de lrisarri,
Se empeñó en hacer dIsparates, de que todavia no ha sacado todo el
fruto que sacarA sin duda alguna, Irisarri se separó, como debe hacerlo
todo aquel que tiene un corazon y una cabeza que ]e perteneqen
a él exclusivamente. Irisarri no hubiera eido nunca consecuente consigo
mismo, si despues de haber escrito desde el año de 1810 en
favor de )08 principios liberales, y si despues de haber dedicado toda
Sil vida a esta causa, hubiese servido de instrumento a la comparsa,
faccion ó cuadrilla que queria trastornar estos principios, y si
no hubiese hecho conocer al mundo entero que su conducta en
Paucarpata fue la que debió observar todo hombre que conoce sus
deberes, y que no pertenece a comparsa, facciones ni cuadrilla.
Pero, ¿ qué ha dicho el Peruano en su número ~5 con que
bava podido lisonjearse de haber combatido a Ja Verdad /}esnucla ~
¿ Era la persona del editor la que dt'bia ocupar al critico, ó las co-
9as que contenia aquel papel? ¡ Oh! El papel ...... e) papel. ..... el
papel no vale nada. ¿ Quién se mete 11 razonar sobre el papel? Sigan
así Jos editores de la restauracion, que no dejarán de causar
un buen efecto en la conviccion de sus lectores. Yo no tendré que
decir a cada UDa de sus criticas parecidas a]a presente, sino lo
que dijo uno de nuestros poetas modernos:
Es licito en el mundo ser malvado;
Mas decir la verdad no se perdona.
LIBERTAD,
Hace cerca de treinta años que escribi yo en Chile contra
Jos abllsos de la libertad: diez años hace que tomé esta misma tarea en
C~ntr -América, CUAndo la anarquia, que ahora desola aquel país,
comenzabl1 a levantar 811 horrible cabeza: siete años hace que en
Bolivia publiqué un extracto de )0 que habia publicado en CentroAmérica,
y teniendo ahora a mano el Conciliador de Lima (número
76 del tomo tercero) encuentro en él lo que dije en el Iris de )a
Paz El repetirlo ahora p¡ohará que las ideas del editor de la Verdad
Desnuda estan de mucho tiempo atcas mui radicadas en éi. El
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5-1
articulo en cuestion es el siguiente:
" P or desgracia del Jénero humano en casi todos los pai ~s
rejidos por instituciones libres los hombres han abu ado de la lIbertad,
y con el titlllo de Iiber les han desperlazado los derecho y
olvidadose de los deberes. Pocas han sido las veces que 109 h·.mbre
h:,n querido pararse en aquel ju. to medIO, que es en el que
con&iste la libertnd, porque ó h n obedecido a un déspota, ó se hlln
precipItado en los horrores de la anarquía. En fin, la especie humanal
navtg,¡ndo siempre entre Scila y Caribdis, ó se ha sumeljido,6
se ha estrellado entre las rocas. Lél'tima da leer la hi ~ t .rla lllmana,
porque desde la xpulsion de los Tarqulnos h"sta que se sentó
Cesar sobre .1 Cil pltf·lio, vemos sIempre explle ta a p rl.er su dlgni9ad
y su libertad a la ciudad de Rómulo, por causa de su.s bulhciosos
Tribuno. "
" Justa fué la retirada del pueblo romano al monte saorado,
porque era muí justo que al pueblo se le diese una parte en los
negocios comunes. Desde entonces quedó dividida la autorid d entre
01 pueblo, el Senado y Jos Cí1 nsules: division admirable, que
nunc~ se ponderará lo suficiente. Mas despues ¿ de cuantas al rmas.,
de cuántas inlU ticias no fueron culpables los Tribunos? Los VIrJinios,
los Iciltos, los Meeilios, los Lucios Apuleyos los Carbones, los
Saturninos, los Clodios y otros pusieron mil veces a Roma (lerca de
su ruina, siempre inyoc,sndo la libertad, Invocando siempre ti la patria.
Los que llamaremos liberales romanos destruyeron la~ libertades
públicas y nombraron los decemviros de infausta memOria, y para restabl
cel' la libertad que se habia perdido por causa de los demago.g
s, filé nec sarlo que f'orriese la sangre de la hermosa cnanto inoCf'nte
VlrJinia, y poco despues la impura de Appio Ni aun con t n
fat "l jemplo dej:lron 108 Tribunos oe concit r al pueblo a revuelt s:
revuf'ltas que, como no hubo siempre CincinatoB que las contuvie en, saltaf(¡
n lo revoltosos todas las vallas, hasta que, desencadenadas las pasion s,
estallaron los p' rtidos de Mario y Sila, y se Inundó de ~angrc IR
Republica. ¿ Y qué hacian entonces los libernles? Perecer n uno u
otro bando, mientras que los hombres de bien, lo verdaderOS romanos,
lloraban la libertad perdida. Vieronse entonces, a mBS de la
sangre roma a derramada por romanos, e as hOrribles pro rlpciones
q le aún hJ\(, n stremecer la h Imanidad, pue ¡la 010 J)r/scribió
cien mil pf>r,o uas, de las cuale novent eran senadores. Mário y
Stla le abrterpn el camino a Pompeyo y a Cesar, y com ya nO se
escuchaban las voces de Ciccron ni de Caton, acabaron para siempre
las libertades romanas, y si acabaron, tuvieron la tnRyor clllpa
eso hombres, que, como Catihna abu aro n de la libertad para 'er
ellos tIranos y e clavizar al pueblo."
"La revol ucion fr~ncesa es otro de lo~ ejemplos que . i tI} pre
ha de CItarse para mirar con odio a ¡jertos pretp.ndidns libera-e~,
sin mas patria que us miras privadas, y sin otras leyes qu (O •
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155
caprich s. Liuantos se vendieron a los enemigos de las liberta des
de la Francia encasquetabanse el gorro Jacobiníco, y hacian perecer
en la guillotina. a los moderados; j como si la m?deracion fu.era un
delito! e decir, a los france es verdaderos amIgos de la lJbertad.
rrantos crimenes cometIeron, é hicieron tales infamias los libres de
aquella épo 8, que la Francia se echó en los brazos del déspota que
q1liso recibida, y le liió muchas . gracias porque la despotizaba con un
brillante (·espotlSmo. "
" Hu nn los pueblos de los dos escollos en que pueden perecer;
a saber, el despotismo y la anarqUJa; y OIgan slt:mpre con cier-ta
desconfianza a esos SUPU! stos liberales que quieren hacer pa ar
como hechos arbitrafloa los actos legales, ó acaso indiferentes de los
g(. bternos. Pero estos a su vez cuiden de no confundir a los ami- t
g ,s sincéros de una racional libertad con I s anarquistas. Aquellos
det stan los abusos, quieren que se hagan reformas saludables, pero
sin separarse jamas del órden que las leyes han establecido; mien·
tras que los anarquistas trabajan por llegar al punto que s{- han pro.puesto,
sin pararse en los medios, por reprobados que sean. Es la
libertad una planta mui delicada, pronta a agostarse, si los que cuidan
de ella no saben darle el cultivo que ella exije~ y sin embargo,
a esta planta todos la manosean, todos quieren oler sus Bore ,
tudos comen su fruto, y ciertos liberales con tal áosia, ¿que no temendo
fruto que comerle, arrancan la planta de cuajo para sembrar
despues abrojos y yerbas venenosas."
"Glonémonos de ser liberales, esto es, hombres fuertes, con •
tantes, inJénuos, tolerantes, libres y jenerosos; pero no confundamo
jamas la lIbertad con la licencia, ni las vías legales con las pretensiones
ambicio as de los que enma~carados de liberales tratan solo
de viVIr y medrar a expen!:las del pobre pueblo. Las ideas liberales
nada tienen de comun clJn las pretens iones desorgllnizadoras, y por
el contrari , mientras aquellas edifican, estas destruyen; de manera
que lns verdaderas ideas liberales 80n la fuente de todo bien, y la
de todo mal las bullas y alborotos. ' Segun el autor del diccionario
críticn-burl co, son ideas liberales las q'l e no solo exitan al conocimitnto,
amM' y posesion de la ltbertad., sino que prope'nden a ex ·
tmdeT su benéftca influencia. ¿ Y poseerém s la lib rtad, si hai trastorno.
? ¿ G"zaremos de su benéfica influencia, anar uiz nctonos ?
P,én se en esto con detencion, y al paso que amemos In libertad
y d mo:. las reformas, detestaremos a los que promueven la anar '
lui con el fal80 titulo de liberales "
E to e copiaba el año de 1 82 en el Conciliad01' de Lima ,
era el pnpel ministerial de Ga mürra. ¿ Y por qué se copiaba
cuando amarra habia sido el primero de los demagog s, el
m j n tabl de Jos falsos liberales. v el mas clásico de los anar~
ui 'itas? La razon, Ó el mo~vo p~r· qué se qu ria ent nces propaideas,
era porque, Rallandose apoderado del mando aquel
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156
que lo usurpó por los medios condenados en este papel, pa recia a
I s partidarios de la usurpacion que era preciso IDcumr en la nota
de anarquista, si se atacaba al que habia introducido la narqu18
en el pais. Esto es lo mismo que sucede ahora, y 10 mismo ue
sucedera siempre que haya necíos que quieran encolltrar en los
principios del 6rden las seguras garantias del desorden. La usurpacion
de Gamarra, sancionada por un Congreso compuesto de hombrcis
sin caracter ni patriotismo, no dejaria de ser usurpacion, 3unqIJe la
sancionasen todos los Congresos del mundo. La Constltucion hollada
por Gamarra y por el Congreso mismo, ponía al país n merced de
todos los ambiciosos, pues se habia hecho ver con el ejemplo mas
clHsico que las leyes mas sagradas, las leyes fundamentales de la
'\ RI~ pública, podian hallarse, recibiendo el hallador premio en vez de
~ castigo. Así fué que Gamarra no se vi6 nunca libre de conspiraciones,
y estas se sucedieron unas a otras, y se sucederán todavia,
porque no gobiernan a aquellos hombres los principios, SIDO que se
burlan de ellos, y solo los invocan en favor de los atentadtOs, y para
hacer mas notable la hl pocresia, tanto de los que se apo erbn del
mando, cuanto de los que componen el partido dominant, ¿ Con
que seguridad pueden contar los que no dan en su conduc seguridad
ninguna, y los que en todos sus actos acreditan que se burlan
del jénero humano, como si este jénero humano fuese or.1puesto
de insensatos? No; en verdad, no deben confiar ni en la misma
fuerza '1ue lo sostiene. Témanlo todo, y teman en todos los
instantes de su vida. Ellos serán destruidos unos por otros1 sm Que
intervengan en esta destruccion otr08 principios que los que ellos
han querido establecer.
GAMARRA
PRIMER AUTOR DE LA CONFEDERACION,
y PRIMER VERDUGO DE LOS CONFEDERADOS.
En la pajin 9 d6 te periódico, número 4, publiqué la
acta de la conferencia tonida en Arica el 16 de Mayo de 18S
entre los comision dos de Gamarra y de Nieto, en la cual se hace
evidente que este urio 'o perseguidor de los Confederados fue el
primero que trató de hacer la Confederacioll, bajo la proteccion de
Dn. "ndres Santa-Cruz. Ahora publico ntros documentos, no de ningun
comisionado, s no del mismo Dn. Agustin Gamarra, escritos to
dos de su propia etra y subscritos con su propia firma, que nos
prob.arán con cuan a r zon Salaverry wjo en su memorable proclama:
. " Soldados! El desnaturalizado Gamarra, el corruptor de I
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15,
" moral dd ejército, el mas cobtiCde de los Boldados y el mas des"
I al de lo' hombr s, h1 di. uelto la division Lurenas y Ilprisiooa"
do a sus valientes Jeft>s y oficiales, valiendose del único medio
"que lo elevó en su carrera: la se ucclon. TamAña perfidia solo
"cabia en Gamarra, que nació malvado, y que exi. te para deshon"
rA r al Perú con sus nefandos rímcnes y de pedazarlo con su es n
tóltda ambicion."
Estas cartas estan orijinales en un seguro depósito, de donde
se sacaran por Dn. AntOniO José de Jrisarri para mostrarlas al que
dude de la verdad del eóitoréde la Ve',-dad Desnuda. El las existian
en poder del Jeneral Santa- ruz. La Verdad no se escribe como el
Chanduy, ni como el Tribuno, ni como el Peruano, ni como los
d€mas periódicos de la R stauracion, apoyados en conjeturas, en misterios,
en falsos raciocinios, en gratuitas suposicIOnes, sino en documehtos
intachables, en hechos auténticos, que son la base de la verdadera
historia. Aquellos papeles 00 los archivos de las mentiras, cuando
la Verdad Desnuda solo puede ser lo que es: el rejistro en que
se hallaran los documentos de los hechos que dirijen la opinion de su
editor. Vamos a las carta, de las cuales las tres primeras, como
se ha dicho son de puñn y letra de Gamarra, desde el principio
118"ta el fin, y la cuarta es del jeneral Eléspuru, uno de los Nlño~
de Coria que se mostraron despues escandalizados de que se h rJblese
establecido la Confederacion: toda ella es tambien de puño y
1 tra del autor. Se copian literalmente.
Lampa Mayo 28 de 1335.
Querido amigo:-Nuestros recelos han desaparecido. Como
onvine con el Prc ¡dente, yo respondo del .o\purimac, y UV. de AreqUlpa.
El departamento de Puno quedara sin un soldado y nuestro
Urbina de Prefecto. St;ria una nsa si los Arequipeños se jugárall con
UU -Cuando U. reciba esta, la federacion sera sancionada con toda
!olemnidad. Los fusiks y pólvora, 6 municiones que pido, que vuelen.
Llenemos cuanto anles el agujero abi rto con mi demora en
Ornro.-Nieto disperso, Salaverry nos incomodara ba tanteo Luego me
iré obre el Apurimac, confiado en VV. p r mi retoguardia.-N o hai
tiempo para dar a U mas detalles. Al Presldente le escribo, y a U.
sol 1 diré que, contando con UB ofrecimientos, me marcho con que
U gnarda mi espalda Reciba U. y mi Señora...... el corazon de su
sincero amigo.-Gamarra.
Lampa 1. 0 de Junio de 1855.
Mi querido jeneral y amigo-desde que pasé el Desaguadero
no he cesado de escribIr y encargar 8 Aguirre muchas cosas. AMa.
riñ" mismo le dije que escribie~a a U. lo que h bis visto, y que no
iba mal.-Eqtoi, pues, \ la cabeza del pequeño ejército del Sur' pero
sin tener como aumentar un solo soldado por falta de fu~iJes.
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1"'8
Si no vuelan los qua tle pedido, me veré en trabajos. Stll3Verry, H.
bre ya de atenciones, hará esfuerws extraordinarios. U. mismo debe
estar listo para mi primer aviso. Arequipa me tiene muí cuidadoso,
porque se traba-ja por Salaverry. Apuren UV. sus esfuerzos sobre
aquella cIUdad, y hagan decidirse de una vez .. -En seis dias escri.
biré a U. con la federacion sancionada. No dude U. de esto, y trabaje
para ayudarme en los térininos que ofreció U. a su amigo-Ga.
marra.
Cuzco JUDio 9 de 1885.
Mi queridó jenflrar y amigo.-Antes de ayer llegué y t'Omé
por la fuerza la division Larenas, compue ta de novecientos hombres.
Este paso creo que vale mas que el pronunciamiento por la fede·
r~,cion. Este será mañana con todas SIJS campanillas, y ya tendra U.
el Sur declarado independiente. Arequipa nos embroma, y no sé a
qué atribuir esto, y mas cuando Bllsagoitia (.) no parece en mas
de diez dias, que esta en Arequipa. Yo espero que el Presidente
les intimarft para que se unan tuego luego a los departamentos de
Cuzco y Puno, pues de otro modo estaremos en desorden, y yo con
esta atencion no podria obrar tan activamente como conviene sobre
el N orte.- Ya sé que está U. sobre el Desaguadero. La prontitud de V.
es mui estimable. Si la division Larenas se escapa, tal vez tendrá U.
que venír volando, pero por acá las cosas creo que estan ya segu.
ras.-Suyo mui de corazon.-Gamarra.
Tacna Junio 2 de 18S5.
Exmo. Señor Capitan Jenera] Don Andrés Santa-Cruz.-Mi
mas apreciado jenerul.-Ayer acaba de fondear en el Puerto de Aricét
un buque extranjero que salió del Callao el 16 del anterior; este
trae la noticia de que el jenaral Nieto ha sido amarrado por la tro·
pa que tenia a sus órdenes, con los demas jefes, y puesto a dlspo sicion
del jeneral Salaverry, como se instruirá U. mejor por los papeles
públicos que van adjuntos. Esta noticia es conforme con algunas
comunicacionea que ha traido el buque para algunos indivi·
duos, y no queda duda de que es positiva. Con conocimiento de
esto U. se servirá tomar las medidas que crea convenientes; en la
intelijencia que en los pocos dias que estoi aqui, he conocido la decieaion
de e~ ta provincia por la Federacion.-EI capitan Gomez dador
de esta, es de mI absoluta confianza, lleva órden mía para pa ar a
Puno, y entregar la que incluyo al Gran Mariscal Gamarra: ella es
(.) Este Basagoitia es el actual prefecto del Cuzco, que como
se vé de esta carta era uno de los ajen teS de ltt Confederacion, y
despue8 se hizo enemigo de ella, porque l. Confederacion no po·
~ia clar a tCTdos lo que todos querian .
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159
reducida a darle las mismas noticias. Si U. lo tiene a bien, podru
continuar su marcha hasta Puno, en donde debera reunirse con el
Gran Marisca 1, y si por el contrario cree conveniente hacerme alguoas
prevenciones, podrá regrcsar.-~e asegura por dicho buque que
el Montellgudo, la Libertad y el Arequipeño, deben avistarse en ~l
puerto de Arica dentro de cinco ó seis dias.-Desea a U. prosperidad
este su afectisimo amigo y servidor Q B. S M.-J. B . Elespuru.
¿ Son estos, señores del CHANDUY, del TRIBUNO, del PE RUANO,
de la B ANOE RA BICOLOR, del REPUBLICANO, del ARAUCANO, del MERaURlo
DE VALPARAISO, y de todos Jos periódicos embusteros; son
estos los anarquistas que introducen ]a confusion y los desórdenes eA
América? ¿ Son e tos los que pueden acusar a Santa-Cruz y a Orbegoso
por el establecimiento de un órden de cosas que fueron ellos
]os primeros que trataron de establecer? ¿ Son estos los que pueden
perseguir, azotar, confiscar y proscribir a los que de buena fé
sostuvieron la Confederacion? ¿ Son estos los que pueden ofrecer a1-
gllna garalltia a los pueblos que tengan la desgracia de dominar con
8US perfidias? Respondan categóricamente los mismos amigos de ellos,
y digan: ¿ en qué fundaD esa creencia de que esta reservado a 10s
perpétuos trastornadores del Perú, a los hombres mas inconsecuentes,
a los mas inmorales, el establecimiento del órden, a que siempre se
han opuesto, y el imperio de las leyes, que Jamas han reconocido ?
Digannos si ellos piensan que en América han de suceder las cosa!
de otro modo que en el resto del mundo, y si aquí Jos efecto
no deben ser producidos por sus causas. Yq por mi parte creeré
siempre que el malo hara maldades, que el inconsecuente hará in .
consecuencias, que el conspirador har conspiraciones, y que el que
Bunca ha respetado los principios será arbitrario, será injusto, sera
tirano, serd, en fin, Jo que stan demostrando que son Gamarra, L _
Fuente, TOrrlco, Iguain, CastilJa, y demas secuaces de ese partIdo
infernal. ¿ Pero que hombre que estime en algo la opinion de los
tiemas inchviduos de su especie podia haberse asociado a monstruos
semejantes?
Para conocer toda In maldad de que es capaz Gamarra, recordemos
que, h il bicndo sido él ;quien depuso y expatrió al jenera l
La-Mar, dij al vice-presidente en su oficio de 10 de Junio de 1 ... 9
desde Piura, que La-Mal- se habia marcAndo fuera de la Repúblia
en la n oche del 9, despue8 de '~aber renunciado la presidencia,
dej arLdo la nacion en el estado de miserable dislocacion, en que 8e
mi"a, y (l cuyo pronto arreglo era preciso ocurnr a todo trance. El
mismo Gamarra, que hizo y firmó los tr:ltados de Jiron, 1I1\ma a est
s trotados en el citado oficio h:wmillantes. y dice que tanto él, como
el jército desenn verlos relegados al olvido. Un hombre tal,
podia dejar de ser d azote de los confederados, despues de haber
ido el primer autor de la ~onfederacion? Y un hombre tal ¿ era
I que debla eJeJir el Presidente de ChIle para lograr aquella pon->
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160
derada restauracion de 103 buenos principios? ¿ Esta eleccion n,) e
ta indicando que la cau a que se defendia no ern la de los bue·
nos principios, sino la de los mas perversos? Y la clase de hom
bres que se presentaban a Prieto para conducir su expedicion al Perú,
¿ no era suficiente para retraerle de una empresa, que no podia
llevarse al cabo • in caUSHr males irreparables a la humanidad? Yo
seré siempre enemigo de unos hombres, que no pueden llamarse
hombres~ sin causar In mayor ofensa al jénero humano.
Hasta aqui he dado solo alguOfls documentos que sirven para
dar a conocer el caracter y los hechos de Don Agustin Gamarra.
Es menester que pres nte otros por los cuales se conozc'l a Don
Antonio tiutierrez de La-Fuente, dIgno compañero y rival de Don
.'\gustin, cómplice de este en el atentado de la deposicion del Pre-id
ente La-Mar, y tan antiguo promovedor de la Confederacion PerúBoliviana
como el otro. Pero no se puede andar un largo cammo
en una sola jornada, cuando es preciso tardar en él algunos días.
Por ahora solo diré a mis lectores que el Ulises de Tarapacá ha estado
en este proyecto desde el año de ] 828, Y que solo le pareció
mal la Confederacion, cuando vi6 que podía hacerse sin que él fuese
Presidente del Estado Sud-Peruano; 10 mi mo que sucedió a
Gamarra en 18S5, cuando VIÓ que el Presidente del Estado del Nfltte
debia ser naturalmente el jeneral Orbego o. Para e~tos caballeros
restauradores todo es bueno, cuando hallan su ioteres en la cosa, y
todo es malo cuando otros pueden ocupar los lugares que ellos am·
bfcionan. La patria, la política, la justicia, la razon, sao sinónimos
de su conveniencia partiCular. Del mismo modo que se han prestado
a las miras de Don Joaquin Prieto y de Jos ministros de este,
se hubieran prestado a las del Can de los Tártaros, SI el Can huhl
ra tenido al'gunas sobre el Perú, y si su Canina Alteza les hubiera
facilitado los medios de saciar la patriótica hambre de dinero
y de poder, como se la facilitó el Pre"identl' de Chile. Ya tratarémos
de Don Antonio Gutierrez de La-Fuente y de los demas restauradores,
tanto Peruano.' como BolivlanoEl; pero estas ('osas no se
escriben de cúlamo currente, porque es nece8ario consultar los documentos
del archivo histórico, pa ra no des mpeñar el oficio como
lo desempeñan el Chaoduy y 8US cofrades.
CENTRO AMERICA.
Por noticias de Nueva-York sabemos que el estado de Cen ...
tro América es mui triste y deplorable. La noticia de la incursion
de una tribu de Indios fue la señal para que Morazan, Presidente
de la República de Guatemala marchase inmediatamente a San Salvador.
Luego que supieron los Indios· ,
ario que Ustedes nos Indiquen el riesgo en que estaD el PI"'rÚ,
B JiVI8 y Chile de ser conqlli tados por Santa-Cruz, con el J rl ito
que ti 'ne ei rel de Francia entre los ClIallglares de Guayaquil. Los
Jll mbres que todo lo prevecn, como Ustedes, no son fáciles de ·quiv
'Irse en n gocios com estos. ¿ Pero 110 les parece a USI ~des,
señor a A l1 os DEL CUANDUY, que es un poco ridículo, y ba tuntO
necIO, el creer que la x lstencia del jeneral Santa-Cruz en Guaja'
luíJ compromete 1, tranquilidad del Perú, de Boltvia y de ChIle,
cuando por otra parte de r pite in cesa r n todos 1(ls pap les de
aquellos paise, que ste Jeneral es detestado de los pueblos, y que
los Gamarras, La-Fuente T orricus y demas ánJel s tutelares, on
flueridos, adorados, idolatrados? Pll s Al\UG08 mio, 6 de quj n
fuesen, yo hallo una gr n c(lntradiccion en todo lo que veo escrito
por Ustedes y sus cofrades. SI la opinion de aquell s pai es
está en favor de quienes se dice, y en e ntra de quienes se supone,
el miedo es infundado, y el ejército lJTotector de la restaurncion
es una carga tan inutil como onl rosa al Peru; y si por el contrar'
.la opinion pública esta COAtra 1 s re tauradores, como es la verdad
la permanencia del ejércIto no pucrle .,nénos de aument8r el dc~
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173
contellto y de hacer mas funesta la reacciono El enfermo, pues, está.
de muerte: si lo sangran muere, y si no lo sangran, muere. E.,to lo
conoce mui bien el Chanduy, y ya lo da a entend r en . us pronóstic(
s medicales, expre 1\00 en 01 número 8, con toda la claridad
facultativa de que ~e I1sa por Jos prnfe ores en los ca os mflS desp~
p radas. El dotor quiere ya poner a cubierto su reputaclon, pllra
deCIr dentro de poco: yo lo dije: el mal era mui grave: yo me hice
cargo del enfermo cuando et'a yu. un ca,daver.
LOS PAS'f" , ~E S DEL CHANDIJY.
En el número 8 de aquel periódico hallamos una do las mlléhas
gracias del edItor, con que sazona su Juiciosa critica. Dice que
para que los pasteles no salgan caros es l)referible no admitirlos.
E .. to alude a lo que dije sobre las insulsas chocarrerias del Ariete,
con que pretendió su necio editor desvallecer el reclamo de un pastelero
frances que fué saq ueado en Méjico. El quo lea el Ch!indny
entenderá que el pa:telero obsequió sus pasteles a los saqueadores,
pues de tro modo ntl viene al coso aquello de que es prefe"ible no
admitirlos. Pero si su intencion ha sido aconsejarnos que no admitamos
extranjeros en América para no tener que pagar los saqueos
que se hagan, esto es suponer, como lo supone el Jlmigo del
Pl1is de Pana.má, que no podemos abstenernos de saquear, ó que
c. ta n las constituciones americanas el saqueo como uno de nuestro
derechos, y como una de las condiciones con que concedemos
nlle tra hospitalidad de nueva moda. Al .tImigo del Pais Panameño
le diré, que como amigo de tocios los pueblos, yo seré siempre
de opiui(lo que los saqueadores paguen los saqueos que hagan, ya
seafl lo~ saqu ados Frallcese. ó Pllnameños, Ó Mpjicanos, 6 T Artll ros
porque de lo contrario se acabó el respeto a la propiedad, ., in
lo que no h i sociedad bien ordenada. Si los que saquean no tie.
nen con que pagar, pague el Gobierno, que 010 se ha e tablecido para
hacer conser ar el órden, y ha~a que los pobres saqueadores sa tisfagan
con su trabaj p rsonal en laa obras públicas el mal que
C8U IIn a la nacion. ¿ Es menester que las leyes de nuestros Congrc·
autoricen a los (;jobi rno para h c .r sto? Pu s hagan e tllS leyes
nuestros Congresos, puos d ellos no se exiJe otra cosa, sino
q\le hllgsu leyes que protejan la propied d, la sf'guriciad y el órden
parlt 4ue se viten con la moralidad de los ciudadanos descamisadClS
las guerras inte tlOas y las nacional s Para esto solo necesita mos
de los CongresoR por ahora.
Volvi mIo al Chanduy, nos parece que su rasgo sobre los pas tele
11 bria vemdo tan bien en el arliculo ne Mm' a. 1, como en la
part poHtlca en que e ~Jce el editor como nadie. ó en la litera
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da, en que brilla como el sol de verano. ~n cuanto a la morai , na
da lendri imos que decIr, porqlle en efecto, un extranjero entre no
sotros no debe ser dueño de sus propicoades, y no siendo du eño de
ellus, es una tontería que se quele de que se las tomemo Cllan lo.
Dios no CriÓ, y nos puso en e. te mundo, nos dilO: "he aqui vu pstra
tierra: el suelo que pisili" el cielo que os ubre, el ai re que os
rodea, el agua que os refresca, y cu an to aqui teneis, t Ido es vuestro,
porque solo para vo otr"s lo hice: tomad cuanto veais sin cansaros
en traba lar, porque es IIn ;\ la . tima que se dcrrarn el l3udl r de
vuestra frente: si viene alguno de fuera a enseñliros a trabajar, ó a
otra cosa cualquiera, palo con él; que se vuelva apaleado a su tierra,
porque yo quiero que lo hombr . vivan corno lus hllrones Ó las viscachas,
cada uno en su nh llJero." Esto ya se ve que no se o one
1\ aquello de amar a Dios sobre todas las cosas y al próx!11)o como
a tí mismo.
La politica tampoco se opone a a lejar a los extranjeros de
nuestro suelo, porque ellos de nada nos sirven, y en Panama menos
'lile en otra parte, porque sin comercio sena aquel pais tm Paris,
otro L6ndres, otro Pequin. ~I comercio, por lo demas, lo haríamos
no~otros sol08 entre nosotros mismos. N llestro cacao nos lo tomaremos
en chocolate, y lo tomaremos en grandes calderos, 8 todas
horas de día y de no('he: nuestro oro, nue. tra plata y nuestro cobre
lo emplearemos en comprar plátanos, piñas, mameyes yucas, camotes,
y tantas cosas que tenemos de valde entre nosotros: nuestro
añil, nuestra grana, nue tro brasilete, lo emplearemos en pintarnos
las caras para andar mas bonitos: la cascarilla la tomaremos a todo
pa to para efltar siempre esentos de las tercianas, de las calenturas
pútridas, y con buena dije tion: nuestroil cueros servirnn 8 nuestras
artes, y haremos camisas y calzones para nosotros, y sayas para n uestras
mujeres é hijlts, qlJe duraran mas que las de jéneros extranjeros,
con que nos roban estos ladrQnes nuestro dinero . Nosotros te nemos
todo lo necesario y no nece itamos de extrR njia para nada.
Sus ciencias, sus artes, sus descubrimientos no va/en la pena (je
trasportarlos por med io del comercio con ellos. N os tros tenemos
nuestras ciencias americanas, propias del pais, que nadie no ha enseñado,
y nuestros de cubrimientos, con que vamos aE' mbrando al
mundo. Ya veremos, pues, qUlen es el que pierde mas con no venir
a tener el gusto de ser saqueado por no otro
Los Chinos no admiten extranjeros; I s Pll raguayos no admiten
extranjeros; los Indios bravos no admiten xtnmjeros; los An·
tropófagos no admiten extranjeros, sino para comérselos de pues d
bien cebados, y tolias estlls naciones se componen de hombres como
no!otros. ¿Por qué, pues, se escandalizará nadie de que nosotros sol
admitamos extranjeros con la precisa condiclon de dejarse saquear
apalear, azotar y asesinar cuando se nos antole hacerlo? ¿ No e
ada uno dueño de hacer lo .que quie~ en su tierra? Los Chi-
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uus, os verdad, qu e no cono I l alfabeto, tan vleJu como es en el
n un do, y ti enen un modo de esni bir endiablado, y est1D mas atrasanos
en rnuchu8 co~ a IJl ill imrs que ningun pt.eblo europeo, ti pesar
de que su imperio es el mas antiguo del mundo, y que todos es-tos
t trRso provienen de Sil ai. amiento; pero con todo e to, ellos
tom nn bll en té, y viven a u ~usto Nosotros haremos lo mismo;
tomarero !) hu pn chocolate en una parteQ
, buen mate en otras, buen
csfé en otrll!-, y nos <.!Jvertirem,)8 en saquear, en apalear, en azotar,
en acu chil la r en nue tra ' gu rrss civile y en reformar nuestra.., cons·
tituclOne~ carla vez que s hag una nueva revIIlucion, sin rl fi)rmar
por eso nllP tro caraeter. E"te es el producto de la civihz8cion.
Pues ~antiago y a cllns: gu erra al extranjero; guerra coro tra nOf14 tros
mismos; guerra al jénero humano: al diablo el comercIO; al diablo
. os pueblos, y vi·v:! la muerte y vIva el Chanduy.
TRA 1.\ M L URDIDA.
En el Chanduy número 9 se encuentran bajo el epígrafe: EL
Rrotector en campaña unas cartas de D. Valerio Arrisueño y de FelIpe
Santiago Cuenta, con un reconocimiento hecho ante el alcalde primero
municipal de esta ciudad dE' GuayaquIl, del cual consta que
se presentó ante dicho alcalde un hombre que diJO ser Felipe Santiago
Cuenta, y que él habia firmado una de aquellas cartas, en que
se dice que el Jeneral Santa-Cruz quiso hacer dar una paliza al
ministro del Perú, que no conocemos. No sabemos que haya en
Guayaquil ministro del Perú, sino un sjcnte de negocios de Don
Agustín Gnmarra, el cual aJente es el que designa Arrisueño con el
nombre de Don Domingo Espinar.
De estas cartas no resulta otra cosa sino que se ha uerido
hacer aparecer al ajente d Gamarra, corriendo el riesgo de ser
apaleado, por hab r defendido con calor la causa de su patron; pero
se ha hecho de modo que ni los mas tontos pueden engañarse.
Esto no era lo que con venia al ajente ce Gamarra, porque era hacerle
caer en el ridiculo mas grande. Cualquiera hecha de ver que
en un C8S0 tal .. es decir en el eas de no ser todo una ficcion,
d bln pre ntar e el nj n t Ó HU pr ur dor Arrisupño, contra el conspirador
aparente, observando las formas del derecho, aquellas formas
que sirven para el esclarecimlCnto de los hechos, y hacen la parte
critica de la comi,¡jon del del ito.
. Si no hubiera sido una ficcion , repito, este cuento de la pa -
liza, se hu bi f ra pre enta do el agrav indo ante el juez, pidiendo se tomase
declaracion a Cuenta, se evacuasen las citas que resultaran, se
,lticie~c el rec nocimi nto l("gal de la ie/entidad de la pt>rsona de
Cuenta y se procediese c~ntra el atentador; y no se publicaria tod
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17(' .
e-to desp les de haberse embarcado Cuenta pua el Perl! . Asi h1 -
Ilar.iamos algo de consecuencia e~ I:t a~u~acion que h ce el Cln nduy
al Jeneral 81nt I-Cruz. ¿ Pero que slgntfican esas cartas publicadas, y
e'e reconocimiento de I firma de Cuenta ante un .IUOl que no
CODoce al que se le presenta, y que no conociéndolo h~ omitid certificar
su conocimiento; cosa tan necesaria en un acto de esta uat-
uraleza? Bien pudo haber. e presentlldo al Juez otro hnmbre que no
fuese Cuenta\ y decir que lo era. Y sobre todo, estando en Gua·
yaquil el jeneral Santa-Cruz, que no es ausente, ni difunto, ni menor
de edad, ¿ para 'lué la citacion del síndico procurador, n un
8sunto puramente criminal? ¿ Por qué contentarse con hacer aquel
inútil reconocimiento, y recoJel' los documentos oriJinales para on r·
los en la imprento, cuando por su naturaleza criminal debian q\ledar
en poder del actuario, siguiéndose la causa, que no es dA aqueJlas
que se pueden cortar, una vez que la Justicia ordinnria ha toma do
conocimiento de ella. La vindicta publica exiJia ya que se descubrrese
un reo, y que €ste fuese, ó I atentador n la persona de E~pj nar,
Ó <>1 calumniador de Santa-Cruz. ¿ Puede pensar e de otro rn
do en un h cho de esta clase?
Es cierto que se han dado palizas a . escritore.-;~ y a e cri tor
que no hnn e crito la mitad de los insultos que el Chanduy; p ro
esto no hare creible esta supuesta palizl), porque Santa-Cruz no es
Gamarro. Si este enemigo de la libertad do imprenta en el Per6
ha dado palizas, como la que deJÓ medio muerto a Calorio, que sabe
mui blen Arrisueño cómo y cuando fué, esto 010 sienta bien
en la moralidad de los re tauradofcs ele las garantias perunna, y
sobre todo en t'1 ¡nelito don Pudrigorio. El jeneral Santa-Cruz jamlts
ha sido acusado de esto, y Espinar sabe bien que e .. lc jeneral
se contenta con despreciar a sus IDlsernbles detractores.
Ahora esta este jeneral persiguiendo a los que le han 'nlurnniado,
y mui pronto vrremos por los trámites legales descubierta
la mllquroucion mas diabólica. Hasta aqui hemo3 visto al jeneral
Orbegoso y al ¡enoral Sanla-Cruz prestando el dobido homenaje a
las I Jes del pai , sometiendo a ellas el desngravio de S 'JS ofensDs,
al paso que hemos visto constantemente las infracciones de las Jeyes\ y
los escÁndalo, n los enemigos suyo, y n I s ajonte~ de los usurpador
s do la autoridad del Perú. ¿ Cual será In mejor causa? ¿ En
qlllene e de cr er e que stara la razon y la justicia? Pero aJ-ilemos
entfe tanto. lo que sucede siempre al Chanduy. HII ta los
nombres que entran en su papel descubren la hilaza. j Cartas d
Cuenta! j Intriga de Cuenta! i Fíccion de Cuenta! j Embrollo de
Cuenta!
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Illpl' nta de Viv r) p r Jo 'é F. PuO'a . •
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Citación recomendada (normas APA)
"La Verdad Desnuda: periódico político y literario - Tomo 1 N. 6", -:-, 1839. Consultado en línea en la Biblioteca Digital de Bogotá (https://www.bibliotecadigitaldebogota.gov.co/resources/3681990/), el día 2026-02-08.
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