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Periódico político, réligioso, literario, noticioso y de variedades.
Director y Adluinistrador!, E U CI~IT)ES D E AN~~ULO B .
AÑO l' República de Colombia, Bogotá Viernes 17 de l\1:ayo de 1901. ~ NUMERO 42
BA V l\RIA==BAVL~RIA RAM~N· R. ~A1D[R~N
.
PROFESOR DE CALIGRAFIA, continúa dando clases. Ca-
De hoy en adelante los precios de nuestros producto '
los siguientes:
rrera I O ~, número 459. 3-2
serán I
Agua gaseosa pura, en medias botellas, á $
Id. íd. con jarabe
Cerveza Tívoli
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Id. Pilsener, Lager y Bock, dobles botellas.
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Extracto de Malta
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8 40 docena, sin envase.
9 60
9 60
14 40
27 60
18
18 ._
24 .-
54 - -
2 40 el litro.
2 80
En compras POR MAYOR se harán los descuentos siguientes:
Sobrl: So Ó más docenas, el S por 100
Sobre roo ó más docenas, el 7 por 100
Sobre 200 Ó más docellas, el 10 por 100
En paeYos anticipados de 100 Ó más docenas, se hace un descuento adicional de 3 por 100 .
El valor de la cerveza se _cargará en cuen ta á los precio$ corri entes del día enque se despache,
aun á los clientes que tuvieren saldo á su favor.
Se despacharán á domicilio, dentro de la ciudad, los pedidos 1lfJ mellores de cinco docenas.
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El· Gerente, LEO S. KOPP.
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10-6
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GI~RMAN LARDliNA~ ARB~l~DA
eH , • •
terial cs, toda vez que el I:omb re del Dr. Asuntos Fiscales. Con este tÍtuio ha cir- nudo, mi e ntras que lo s negocIos enn-
No se devuelven originales,
PAGOS ANTICIPADO:
Uribe es por sí solo ,\I1a garantía de culado una notable publicación, con ju icio - o u edan á los favoritos; q ue el suelo
T o:,;, ~orrt:spondencia rel ativa al periódico, debe aci erto y competencia_ SI,S I. ItlaS o b CI:vaCl.o nes so b re nues t ras fi nall- u_fC 1a R\.. cp u'b l I' ca sc p ro 1l:a n ab,a baJ'o la
dirigirse al Administrador, Nada de Cllanto se ha publictuo (;11 la za', obra del estudio y la experiencia. planta de batallan e, extranjeros, que
EUCLIDES DE ANGULa n.
Administración, carrera 7'~, números 409 D Y
409 E. -Dirección telegráfica, COLO¡JJfBIANO.
Apartado de correos número 450.
HISTORIA
Hemos recibido el Segmtdo iufor1lle del
Auditor de Guerra de la I?- División del
Ejército del Cauca, relacionado con los
acontecimientos que la incuria de ciertos
hombres públicos nuéstros dio lugar á que
se desarrollaran en nu estras fronteras del
Sur.
Es un importantísimo libro de i 94 páginas
en cuarto mayor, dotado con numerosos
documentos justificati vos de los
cargos que el autor deduce contra el Jefe
del Ejecutivo en el Ecuador, por su conducta
irreo-ular y'falaz con Colombia, yen-,
h:& .. •
gañosa para con el Congreso ecuatoriano;
y contra algunos gobernantes que, haci eJ:do
caso omiso de los peli gros de la conspiración
lenta y públicamente alimentada y
desarrollada en el Ecuador contra Colombia,
dejaron que el conflicto llegara, sin
prevenirlo ni hacer mayor esfuerzo por
conjurarlo.
segunda entrega de los A I/ales carece de Sería de desearse que las persona' enÍén- invadían s in fórmula y ensangrenun
grande interés. Sólo ahora, á virtud de di la' prestaran atención á · este estul io taba !] nuestro territorio, mie ntras que
esta im portantísima lJub li cación, comenza- para ver de resolver nu estr· .'; dificultades. el p elig ro se ocultaba al patriotismo y
1110S á darnos cuenta de la existencia de 1 '1
nuestra Canci lle ría, enantcs tan rodeada de 1)E7 RS' O r.n" 'L' _• se fi rmaban protoco os no so. o para
mister io cumo una a~ociación cabalística. excusar aque las violencias, liana para
Entre otros documentos q ue han lIama- De una copia Jc la Ce rta irígiSd a afr ntar á los le ale s servidores del
do especialmente nuestra atención, quere- el 15 de A bril último al ' x cmo. 'r, I oaís, abando nads á su propia s uerte,
mos contar: el informe del Ingeniero Sr. Marroqu ín por el Sr. ....... r. l'i1. l ' •. ~omo s ucedió con el denodado ej é rciCasas,
que hizo parte de la comisión cleli- Sanclemente, se nos ha facilitado el to del Sur del C auca y con los heroimitadora
con Venezuela, y la Introducción aparte sigu ie nte: cos defensores de Tumaco y El Moque
en forma de reseña histórica nos inicia "Dispuso us ted q ue una compafHa rro, m uchos de los cuales, arma al
en los incidentes relativos á la disputa que ele jóvene - inexp e rtos é inurbanos v i- brazo y henchido el corazón de e ntu-sostuvo
Colombia con la República de Cos- ' , 'bl'
ta Rica por la detern;in<-tción de fron teras. lllcran a come nzar su carrera pu lca s iasmo, murie ron de h ambre, antes que
El estudio del Dr. Uribe es bastante por ser mis carceleros, qui enes, CLlln .. humillarse ante las huest es venidas de
completo y da una idea muy clara de la pEcndo las órdenes del Sr. Mariano ' Jlen e la frontera, armadas con tomanera
como se planteó la cuestión desde Tobar, Jefe de esta plaza en ese tiem- dos loselcmentosy recursos suministrasus
comienzos y ele la cnergía con que Co- po, mi gratuito en emigo, me mantu- dos por 1n fel ón caudillo; que, en fin,
lombia, á pesar de ¡os múltiples cambios vi ron en absoluta incomun icacion, de no estar supervigilado, no p odría
en la dirección de los a ltos negocios, per- manifest ndo por e llo la mayor com - madu ~r e l p royecto de entronizamiensi
guió siempre ei que reputó su derecho placencia." to de uno de s us favoritos que me-hasta
ser notificada, en ·Ia persona de su úl- os es penoso t ener que decir que d' b 1 1 l ' '
timo Represe ntante, del Laudo de , J J de ita a e go pe y Jacla preparatIVOS
Se¡)tiembre de 1900, proferi do por el A r- el autor le! párrafo tr nscrito no sólo t ral. cI on.-: .~; y po re:so , 1- epetl'¡TIOS , .s e le
bitro, Sr. Loubet, Presidente de la Re- se ha ao, artaclo de las convenienci as mante l1l' él en ase d'1 0, que so'1 o t- e rml.l1,O
E l plan de información es
pública Francesa. soci ales al hablar mal de person~ls cuando los hij os de la R epública frusSea
esta la ocasión de hacer justicia á que supieron tratarlo bien- como que traron el atentado y volv ieron e l país
nuestro compatriota, Sr. Betancourt, que e ra n jóvenes e scoo'idos de entre los al régimcn de la h o nradez y la justisirvió
en esta vez á la causa colombiana muchos con que cuenta esta cult¡t ca- cia quc todos hech á bamos menos, y
el siguiente: -, t s o I . l ' I 1 l' 1
<> con una consag-racJOn que naso f O 11 a - plta l-Sll10 que el re ato cdsta mucno evo aran lue p esara sobre las r espe-
1
El Ejército rebelde procedente del Ecua··
dor apresa á varias autoridades colombianas
y las lleva á Tulcán, poniéndolas bajo
la custodia de fuerza::; regulares ccuatoria-as,
Re cate de col o'~ hianos presos.
II
Depredaciones cometidas en territorio
de Colol11bi;t por las fuerzas invasoras del
Ecuador. Destrucción de los archivos públicos.
1lI
Sucesos de la Costa. Intervención' del
Gob,ierno del Ecuador en los acontecimientos
de nuestro litoral del Pacífico. Depredaciones
cometidas en Barbacoas y Tu-maco.
IV
E l Ejército legitimista evacua la ciudad
de Ipiales. Ocupación de esta plaza por los
rebeldes colombianos y por tropas de línea
ecuatorianas, procedentes de Tulcán. Destrucción
de un archivo público.
v
Proyecto frustrado de Capitulación.
VI
Los Protocolos.
VIl
canzamos á elogiar lo bastante, 1 osotros de TIa ·,'e l-clacl. 1 1d _1 l' d 1 tab es e spa las uc anClano, to a a
pudimos admirar la suma de -'u e~fu e rzo en C ierto e: clue despLlé:-; de los tras - b 'l'd d . , 1
el acopio de mate riales qu e sirvieron en el - responsa I t a que consigo traIan a
litigio para los alegatos de los S res. S'¡ ¡vela cenuentales '- contecimientos del ,.") I de f a 1S /l a y 1a ts al.C.lO , n que gen1., ,'lnaba .
v Poincaré. No nos fu eron extrañas las vi- JuLo último, s dispuso que una Ca m- Corrido el velo. y yá en descubierto
gilia' de nue tro Enviado empleada' en el pafiía de Cív icos, á mis órdenes, fuera aquél l..ümulo de a co ntecimientos bocotejo
de textos, confección ele mapas, etc. á V iUeta en c~li1i ión; y a llá n ),' t ra,:- chornosos, bien quisiéramos que no huy
esto en momentos en lU para so te- la limos. Ya en ese luga:-, se nos des- biera quien los trajera á cuento para
ner la di gnidad de su puesto estaba con - tinó á hacer h .. guardia de "tiJo al 'r. po n r t érmino á discus iones de que
sumi endo renta~ propias_ Costa Rica, en Dr. Sanclem ente, con instru cciones
cambio, había abierto su Tesoro al l\'iar- tan poco gustamos.
qués ele Peralta, qui en puso en juego cuanto de evita r que Jos qu e se em¡')cñaba n E i1 cuan to érl I Gral • T- obar, caballe-podía
aprovechar para el caso: influenc ias, en reaccionar y- p-. erturbar e l orden ro y cu l' to como es, por ma' s que 1o
colaboraciones costosas etc. ue tro perio- público,:e e ntendieran con él; y a:.i í separara disco rdancias políticas con
di 'mo, que siem¡.re tiene una nota discof- lo hicimos. el Dr. Sanclement e, no p uede decirse
dante en los momento supremos, no esca- A l lle na r nuestra cons igna nos con - que él hub iera ab usado de su posición
timó ent re tamo los insuito' más bajos á duj i:no :-; en todo con la cir unspección ni faltado á sus deberes.
nuestro Representante. Mientras todos los que nos cumplía y con la cultura de- Cúmpleme, para t erminar, hacer
t)ueblos de la tierra tratan de rodear del bida al a n ciano ma(!istrado. L~ vi~i - , b 1 .
;11ayor prestig'io posible á los encargados de ~ ~ solemne protesta, a nom re e e mis
velar por sus d eree hos ma' s caros, en C 0 - lanc ia que ej ercíamos no podía p ro- cli ~¡;: -nos COIJ1pafi cros y e n el mfo pro-
I0111 bia se elevó á la categoría de deber el ducirnos la complacencia eL CJllC se p io, co ntra las inju stificables aseveramofarse
de nuestro Mini stro y cargarlo de habla, ni pena tampoco porql1 tenía- cio nes en que el r ese ntimiento ha
contumelia, n hora;; en que su labor, lIeva- mas concie ncia de que, cu mpliendo q uerido d istinguirnos.
da casi ;Í término con esa constancia que con un deber p a triótico, contribuía-para
tales casos le es característica, arran- mas á hacer menos 1 cnosa la caída del EuCLIDES DE AN G ULO B.
caba voces de admirac ión y de respeto :l su homLr," d . quien ~W hallta a husa clo _ __ _ """""
')odel-o.·o a' (lversari o, Excu:ad es deci r que I 1 1 l ' l'
t' M stCl c:n 'o ver o e n. c, mp !cac i Sjm:l~ e l -N0IAS
esta conducta nuéstr-:l cOlHrastaba á los ojos . 'j ' 1 l ' t:.1 ~
de Francia con el empeño que p uso C asta rc:sponsabl H. aCtes . ---- .--
El Mensaje del señor General Eloy
f aro al Congreso ecuatoriano de J 9 00.
VI iI
El Ej¿rcito del Sur.
IX
Sucesos del 15 ele Noviembre.
Rica en poner á cli~posi c i ón de su vocero Lejos de lo que '-e dic, q ui simos INSTRUCCION PUBLICA
Al- la mayúr suma de fuerza, moral sobre todo. darl; fa~ i lidacle:, y recor larn?s. que
Paranosotros,que no tenemos mayores si m- le Olr _Cl\TlOS nuestro conse ntltTllento
patías por el Sr. Betancourt, es este un des- para .. al ir á pasear á p ie ó á cal aBo,
a'hogo impuesto por una justicia que, aunque acompañado de al;;-ul1o de í1l1C tras
tardía) suponemos sed eficaz, si se atiende C0111 pañ e ros, ofrecim ien to q l1e reh usó
á la causa que nos ha mov ido : el desa,;r:::- con poca galantería. Para decir la
vio cíe una virtud ofe~d i da. verclad, sólo cuando se resistió á ele-
,' } VERS ID j) N-ACIONAL
CONFERENCIA DEL DR. PUTNAM
(Continuación)
Así se encuentran á cada paso estas entidades
fictic ias, no sólo en la medicina espirituali
sta, animista y vitalista, sí que también
en las mismas escuelas griegas y latinas.
y partiendo desde Hipócrates, que
atribuía arbitrariamente las en fermedades á.
la calidad, á la mezcla y á las alte raciones de
los cuatro humores, ha.'ta Hanhemann, que
dice "quc la causa de la enfermedad es una
aberración dinámica de nuestra vida espiritual,
un célmbio inmaterial en nuestra maI~
era de se:-," la Med icina no es más que
un campo sembrado de hipótt"sis más ó
mel l s ingen iosas, pero al fin hipótesis.
x
Conclusiones .
Recomendamos la lectura de este libro,
que viene á traernos muchísimos datos para
juzgar de los hombres del antiguo régimen;
para conocer el valor, decisión y patriotismo
con que han luchado los pueblos
del Cauca en defensa de la patria; el número
y detalle de los combates librados en
la fr.antera, y los incomparabies sacri ficios
á que se dejó sujeta la imponderable guarnición
de El jJllorl'o de Tumaco, que, como
la de Cartagena en 18 16, luchó con el enemigo
aventurero, con el hambre y con la
sed, con la intemperie y la peste, y acaso,
lo que es peor, con la indolencia que permitió
por el largo período de cinco meses,
que esos héroes lucharan solos en la isla
contra todas las penalidades combinadas,
sin dejarse avasallar por éllas.
Para los que no puedan adquirir el libro
del Dr. Herrera, á quien felicitamos por la
Palria, naua men*o ,;¡. e. el títu lo de una vo lve r el a rc hi vo otlcial, clll e dt:bía re-poesía
del Sr. D. Alfonso Robledo J./ edi - mi t ir:-;e á e sta cé1D1- i taJ, usamos de
taua nítidamente en Manizales, en la t ipo - nucs'tra '\u toriclad, como él q uiso q ue
grafh Caldas, ,1 cargo del Sr. J. M_ Guin- se hiciera, para llenar nuestro cometl-g
ue C. do.
En veintitrés q ui ntillas ele: co rte lásico,
cuyo espíritu no ace rtamos á a labar lo bastante,
se ha propuesto el autor I acernos el
recuento de los males t!e lOS Ita traid
la presente Incha armad'a y c jmarnos ;l
colaborar en la ob ra de pacifica ción por q ue
tánto anhelam os. La forma es bastante co rrecta.
lista qu intilla no es de las 'que
hallan al voiver de una esquina :
Ay de ti! si en cstrec'ho
Abrazo de cuncordia no acudimos
A conj urar el ma l por lO :0$ hech lJ,
Con aUlor en el pec 10
A reparar lo tlue por odio hicimo .
El tono pl aii icicro le ia composición no
excluye lo: aJlcs que da el a utor en cad'1.
estrofa, los que q uedan en seguida des vi r -
os par c ~ raro q L1C persona tan
respetable como e l Sr. Dr. ' ancl e lU(:
te, ~'e a ueje de que e le ha,va tenido
e relativa inc'omnn icaci /~ .or
• l ' nuestra parte . C.U;1I1Cto anlc .',-lOS (lue
lo rodcaban,-lo lT1 a n ~c 1Í' n !1 inco municación
absoluta COI el p ú blico.
' i cua ¡ ~do escri bió su carta hLlb:cra
i re o r claclo q uc á Viii c ta como á , \ na-poil11a
y T 'n;
células de la sustancia gris cerebra l, y además
porque se sabe que esta sustancia es
foco de toda actividad n erviosa, comprobándo"
e la mayor cantidad c1e fosfa tos que
se eliminan por 105 riñones desp ués de un
trabajo mental prolo ngado, y también porque
los nervios y los centros nerviosos son,
según lo d emuestra la experiencia, los órganos
d el movimie nto, de la sensación y
de la voluntad .
Pero querer, no digo ahora q ue sigue
siendo insolubl e el problema de la esencia
de las enfe rmedades, á pesar de los conocimientos
adquiridos, sin o entonces, cuando
toda noción exacta faltaba ; querer, repito,
ir á buscar la causa íntima, sin conte
nta rse con la próxima, es tener que imag
inar fatalmente teorías s ubjetivas para explicar
la marcha de los p rocesos patológicos
y la acción de los medicamentos; por
esto, el humorismo, el metodismo, la yatroquímica
y otras t eorías célebres, son
creaciones metafísicas, d ebidas á la poderosa
inventiva de sus a utores, pero fu era
de toda observación ele los h echos natu-rales.
•
Al bosqueja r, siquiera sea ligeramente,
las principales doctrinas de este p e ríod o,
tendremos ·que citar los nombre: más il ustres,
y lo haremo·, nó con irreverencia.
sino apreciando su esfuerzo, como té rmino
lógico, como jalón necesario para la marcha
elel p rogreso científico.
Seaún Celso,Pitágoras es el autor ele la
doctrina de los días críticos, cuya teoría
desenvolvieron Hipocrátes y Galeno, en
donde existen rasgos de una observación
minuciosa, siendo pru eba (!c ello los septr:: narios
que hoy admitimos en la:.; enfermedades
agudas feb riies, como término lógi co
de la evol ución del padecirnientü, en
tanto que estos autores hacían inte rven ir
una potencia arbitraria para que se pr<::sentara
la crisis, siendo fatal la term inación
del mal si aparecía a l ·exto día, y favorable
cuando ésta ocurría en el séptimo.
La teoría del divino vicjo sobre los hu mores,
crudos ó cocidos, siendo los prin e ros
el mal y los segundos la curación; sus
ideas sobre las arterias, que contienen el
p1/elt11la para sosten er el calor innato, y
otras del mismo calibrc, no merecen se r ci tadas
sino de paso.
Los dogmáticos de la escuela de Cos,
aunq ue proclaman la impotencia de los he chos,
conceden, sin embargo, mayor valor
al ra zonami ento, puesto que de la simple
observación se elevan á la noción de las
causas primeras ele los fenómenos , de la
vida.
En frente de los dogmáticos se levanta
la doctrina de los empíricos, que rechazan
no sólo la imp ortancia de los h echos, sino
también la del razonamiento.
En esta escuela no se permite interpretar
un suceso, ni indagar su causa próxima
ni encadenar v relacionar los fenómeno;
buscando expíicacione_· más ó meno.
probables para el empirismo: I·odu esto es
hipótesis: al eL1lpírico lt: ba;jta el síntoma,
le observa, le cucnta, le anota !';u coincidencia
con otros he<;:hos para formar un
cuadro sintomático, apunta el resultado del
remedio, que ya por el azar 6 po r cualQuier
otro motivo de analogía se emplee, y
¿ uando ha reunido u n gran número tiene
resuelto s u teorema para obrar con libert
ad. Este macla de discurrir nos parece
pura metafísic', p uesto que se deja al esfu
erzo propio de la natu raleza el dejarse
conocer; y si bien es cierto que no e la
v ialenta, nó por esto deja de ser evidente
que el entregarse de una manera ciega é in consciente
á la casualidad, e· crear de esta
palabra otra potencia imaginaria, reveladora
de la verdad.
10 dejaré de citar en esta enumeración
de d ctrinas y escuelas á los metodistas,
que presentan diversas evoluciones, todas
el1as altamente peregrinas, desdc Asc1epiades,
que consideraba al CL:erpo lleno de
poros innumerables é invisibles y atravesados
incesantemente por los átomos, los
cuales, mal dirigidos y cambiando su mar¡:;
ha por la contracción ó dilatación de los
poros, producen la enfermedad, de donde
se deducían como terapéutica dos sistema .:
ó.contraer ó dilatar los poros, hasta Témi~
on que presenta el verdade ro metodismo
con toda solemnidad.
Para este innovador no hay más qlJ tres
formas patológicas: el apre amienlo Ó CUll-
EL COLOMBIA -O
t;-acción, la relajaci ón y la mixta, compues- I brantable y su pr bada valor, dando en Pata
naturalmente de las dos anteriores, sien- f01teg·ro las famosas cargas que han ser en
do la tendencia á hacer una medicina fácil lo futuro asombro de los valientes.
elel11enco, que exisle sí, en el suelo, pero no en
el estado en que lo necesitan los vegetales para
poder aprovecharle.
En consecuencia de e:to, la vegetación espontánea
de esos lugares, Col110 la de la mayor
parte de la altiplanicie, consta ele Tiglin (Hedyotis
ericoides), de Orejuela, con cuyo nombre
el vulgo expresa dos especie: de géneros y famil
ias muy diversas, la Alchemilla orbiculata y
la Hydrocotyle geranioides; de algunas gramas,
Cyperáceas compuestas, etc., que gustan de
1IIIIIlIIS ácido, cuyo producto, así como escasea
en cantidad por lo poco que medran, merece
todavía menor aprecio por su corto valor 1/tttritivo
/ pues por las condiciones en que crecen
esas plantas, estamos obligados á suponer que
sean muy pobres en sustancias nitrogenadas,
que forman como el quilate del valor nutritivo
de los forrajes.-( COllti1tuará)
y una terapéutica ig ual en donde sólo ju- Corno grato recuerdo de aquellos acontegaban
los astringentes ó los rebjantes, ll e- cimientos legendario. en que tan imporvan
do su exageración sin téti ca en parangón tante pape! desempeñaron las legiones del
con el extremado análisis de Jos empíricos. Cauca y Santander y como. tributo de reco-
Paraceiso, hombre de genio superior in- nacimiento á los que más se distin a uieron
negable, pero dominado por una imagina- en esa hora solemne, escrib imos estas líneas
ción calenturienta, y al cual retrata Da- y reproducimos el valiente y honroso teleremberg
de un modo magistral en una 50 - g rama del Generai Casabianca á los den ola
frase, diciendo q ue suena m plmo día y dados Generales Valencia y Upegui; que
delú'a 81l plena salud, hace un s istema mix- d ice así :
to de creencias t eológicas y de id ealismos Rep?¿blica dc Cofombzá--il1z"7tiste1'l·o de Gue-ex
travagantes. Ac1mite la influ en cia ele las rm- Sección 1 ~-Bcgotá, r 4 de .Máyo de
constelacio nes, y cree ver en las plantas y 190 r .
en las sustancias medicamentosas la marca
indeleble de los dioses; pretende, por otra
parte, que nuestro cuerpo es un compuesto
de azufre, mercurio y sal , y los clist intos
precipitados q ue éstos forman, dan origen
éÍ los padecimientos, teniendo que ir á buscar
los remedios en las combinaciones y
reaccio nes de la Química.
(Continuar:.i).
DE TODO
Al Sr. Director de E l C,,¡ombialto.
E. S. C.
En el ílúmero 21 I de la La Opi1'lióJz,
correspondiente a l ro de Mayo que cursa,
vimos, con-grande satisfacción por cierto,
que a i glln(l~ condiscíp ulos ~ u estros:?e la
Escuela de Derecho, se hablan anticIpado
á nosotros para solicitar, por el conducto
elel Sr. Direc· or de aquel diario, la apertura
de dicha Escue la.
Nada nos ha parecido, Sr. Director, tan
dentro de justicia como el sentimiento que
encierra tal soiicitud, pues habiéndose
al-)ierto la E scuela de Medicina, es muy
n~1tural se abra también la de Derecho,C]ue,
á Dios cyracias no anda reñida con el Go-l:>
' bierno ; raz ón por la cllal Secu nclalllos con
tod:l nuestra volu ntad la solicitud expresada,
y, por el respetable conducto de usted,
suplicamos al Sr. J'vIinistro se sirva ordenar
la apertura ele la Escuela, cuyos a lumnos
se hal lan presentes eH su mayor parte,
unoe; ávidos de coronar. u carrera; otros
anhelantes por cmpezarla ó avanzar en
e ll a, y todos, en fin, sintiendo, como la sed
de una fiebre, la necesidad de trocar el fusil
por el li bro, ya que por fortuna la rue rra
1ecli la á pasos· celerados.
Esperamos de la benevolencia del r.
Mini stro y ele su probado celo por la educación
popular, que se dignará remover los
obs táclllos que se presenten contra la aper tura
de la Escuela de Derecho, donde ha
venido por mucho tiempo distinguiéndose
como profesor de aplomo y lucidez.
Estimaríamos al Sr. Director se sirviera
dar publicidad á esta carta en su bien acreditado
bisemanario, y perdonáse la molestia
q ue le causamcs.
OTROS ESTUJ)IANTES.
Nupcial
Ayer, e n la Capil la de San J osé, se
unieron con el sangrado vínculo la señorita
D~ Carmen Pombo Arroyo y el señor
D. Carlos Arboleda Ospilla, pertenecientes
ambos á familias de al to nombr por sus
virtudes y sus g lo rias. Si una ed ucación esmcradísima
y variada puesta L{ ser ·jcio de
un cará.cter d ulce v a fabie que á todos
prenda v de una vrrt ud sólida' y sin afectación
~; augurio de felicidad, bien p uede
contar con e lla nuestro amigo Carlos que
supo escoger una de las flo res más preciadas
del jardín bogotano. E l bien la merecí<
l , Nuestro. plácemes.
. causa de ·un duelo recie nte de la casa
Pombo. la runción revistió un carácter estrictamente
de familia.
Saludo
E l GraL J uan Francisco Posada, con su
estimable 5eñora y familia, se halla entre
nosotros de regreso del Cauca.
A él y á ella presentamos n uestro . alu do,
deseando al denodado J efe y a l amigo
toda clase de fe licidaues.
Notable pareja
El domingo último se unieron en matrimonio
el Sr. D. Lázaro M~ Pérez y la
distinguida Srta. María Luisa Jimeno. Hacemos
voto: por que el tiempo les sonría y
por que la Fortuna no les niegue :\lS fa -
vares.
Gloria á los h éroes
E l 1 S de Mayo de I900 es y será fec ha
inolvidable en lo: fa:tos de la hi toria militar
de Colombia. En e e día-51? c1e la sangrien
ta batalla- á los d esesperados esíuerzos
del ejército revolucionario concentrado,
opuso parte del ele la República cristiana
i. J éj. ·u disciplinada decisión, su fe inqu -
Gencral cs Valencia)' Upcgui. - 13ucaramanga.
Bien ve nido· sean ustedes al campo de
batalla . El Gobierno espera que dentro de
pocos momentos p ueda anunciar á la R epública
ansia. a, que en el sangriento combate
de Paloneg1'o y Lebrija los Generales
González Valencia y Upegui, llegando como
Blllcher ú Waterloo, b ajo las órdenes d el
noble y generoso General P inzón, supieron
vengar por modo intrépido y gallardo la
g rave injuria inferida á la majestad del
E jército n acional en la infausta jornada de
PeraloltSo.
brázolos. CASA13lANCA.
ENTRE PRIMOS
ECUADOR
Para que se vea lo que es y ha sido el
régimen liberal il11planta~o por A lfara en
el Ecuador, reprod ucimo. la siguiente protesta
hecha por uno de los más adictos amigos
de aque·l caudillo (padre clel Secretario
de la L egación del E cuado r en Colombia):
"A LA X.\CIÓN
_ . _ Creía aseg urado el imperio de la li.
bertad y con él veía venir- el engrandecimiento
de mi país d espués de las espléndi das
victo rias de Guayaquil, Gata7.0 y Jiró n.
D eber ineludible era prestar mi concurso al
caudillo proclamado por la re olllción reivi
ndicadora, y ofrecer franca y desi.nteresadamente
mi: solicitados ser vicios, máxime
despué'· de la brillante é in merecida manifestación
que me hiciera el pueblo-rey, entu
iasta, decidido generoso pueblo guayaquilcño.
C uando vino el decreto sobre confisca-ción,
supu ·e se le tomaría como una mera
______ ~_ :::c:=: ___ LITERATURA
IDOLOS ROTOS
111
(Conclusión)
Me repugna la hipocresía de Teresa. Ese
connubio vergonzoso de piedad y lascivia me
revuelve la sangre. E se amor que nace .y vive
en una atmósfera saturada de incienso, me produce
náuseas. Porque Teresa tiene citas pecaminosas
en los templo~, en la penumbra de las
naves sombrías.
Figuraos que una tarde, en la Capilla de la
MerceJ, aprovecha el tumulto de una procesión
para entrelazar sacrílegamente sus manos
con Alberto. Oigamos al autor;
" Cogid os de la mano, como dos novios en
una campiña desierta, sigui eron con el gentío
que iba detrás del palio murmurando oraciones:
ella, con la beatitud suprema de quien saborea
un placer sobrehumano; él, todo trémulo, confuso,
turbadí ·imo."
y entre tanto la hostia santa, levantada en
alto por el sacerdote, les miraba con una mirada
blanca, de blancura enfermiza, desde el fondo
deslumbrador de la custodia. Decidme si
esto no es execrabl e.
Teresa tiene gran número de hermanas en la
no vela francesa. Sobre todo la encuentro mucha
ernejanza con Any en Fort comme la morl,
de Maupassant. Ambas son adúlteras, ambas
se enamoran de artistas, ambas desprecian á
sus maridos. Como Any, Teresa convierte el
taller de su amante en un nielo de caricias criminales.
E n las obras de A lfo n~o Dauclet hay las más
veces un rin co ncito perfumado, una gruta fresca
donde la virtud se asi la, una desgarradura
ele cielo azul en qué posar los ojos fat igados.
En ¡as amarguras de Jak, el amor de Cecilia es
como un soplo de primavera que orea las páginas
del libro. :Entre la: tenebreces de El Nabab
el idilio de la familia J oyeu e es como un
intimidación; mas, al ver que desapiada- rayo ele sol que t::sparce us guedejas de oro 50-
mente se llevaba al terreno de la p ráctica, bre la superficie de una charca.
corno li beral convencido, como hombre 110n - Nada de esto sucede en la novela de Díaz
rada sobre toclo, me creí obligado á presen- Rodríguez. Todo es allí podredumbre y lacetar
justas y fundadas observaciones al Gral. rias : políticos de manos puercas, robos, intriAlfaro,
quien tuvo á bien desecharlas. gas, peculados, desprecio por el arte, anónimos,
Inútil es entrar en consideraciones sobre ad ulterios, guerras civil es, so ldadescas brutales,
sorda luchas ele intereses entre D. Pancho
una pena salvaje, abolida hoy en el mundo y su yerno, un hogar frío y sin afecto~, novias
civilizado y que repugna á toda persona pen·ersas con1<) Maud, todas las bajezas, en
sensata y ele bién. Baste decir que el la, con suma, Lie una sociedad de equilibrada.
la natural exacerbación ele ánimo, tiene q ue Libro cruel, libro ,amargo, qu~ eluda cabe.
levantar un justo y uni ver ·al grito de in - ¿ Pero acaso no es mas negra, mas amarga y
dignación y protesta, y crear adversarios más cruel la vida real con su séquito de mise-do
quiera que s ubsistan nociones de justicia rias ? *
Y de humanidad. Medidas tales hacen la '" '"
revolución, y por ende sus actores y ejecu - fu:r~~~::~~~~fe~~I~nlfb~~r~s~~i~~ie~~I~I~~ ~~ :~~
tan tes son responsables ante la humanidad ciológico: corregir los vicios y preocupaciones
y la historia, de la pérdida del partido lla- ue un pueblo enrermo. ¡dolos Rolos tiene, á ese
mado á labrar la Celicidad ele la patria. re pecto, grandes analogías con Feco1lditl, esa
Nada dig-o u(' f!S3. incoi1lOulta manera de novela pa'·orosa. ese form idable rugido de inhacer
cl"ud·á ~L1 e rr::t á 10.: :,a n~nlo t ~. s illo a l dign ac ión qlle arrojó Zola á los cuatro vientos
mismo pueblo en S l15 más Sil na;¡ e l" eneiéls de "rancia. -\dlll iro el v11 *-
tomar m· estras para hacerlo más arde en el J usto es que los lectore , después de mi pro-
Gabinete; cosa por otro lado, q ue no t::utraba sa seca y desabrida, saboreen el estilo vívido y
en el obj eto de la exploración, habiéndome pro- yigoroso 0e Díaz R,oelríguez. Al efecto voy á
puesto solamente reconocer el éx ito ele su: ex· lra. cnblr ' algunas ]¡ueas entresacadas al azar.
perimentos. A,í describe 1 autor las manos de Teresa :
.l:'or lo tocante al el mento orgú nico. ·0110 Era7l /111/)' Nal/ca s) lII/1y S1!a7Jes, como cáttdi-tod?
s e~os Lcrren()~ ,on desmonLes, mas 6 menos dos lirios de sl'rfa. Flores de canJe, esparcían voantiguos
de bosques (le vege taclOfl baja, cual luptl/IJsidad, que es el aroma de la can/e. Pt!ro
:uele ehr e en e·a ele\·ación, es ele supon.er que 7'h'¡all J' se agi/abalJ en el extrelJlo.dt! los brazos,
le haya en car:tldad a bunda nte corno re:lduo j como si IJO ji/eran partes elt d acaballIJ COlljuuto
de l a~ ,vegetaciones pasadas; pero en estad o de de /111 sir, sillo seres rlisl¿nMs con vida pyojJra.
solll ~lO n muy lenta, sea por falta del elemento . Por Slt movilidad I ¡I/q llie//ui erall , en el t!x trt!1!lO
ca.lca.~.~.o, sea. po.,: la .. ~e la:. l ab~re (~u e la. pro- ; l1(t los brazos, doo'. blallcas marif:osas jJ1"Ísiom:ras,
~1 ~ ve,. ,1I ' ~?l olla la;-OI1Cs. ~Ol ~so la. ~ertdldacl i dO$ ('io .wao· manposas It:?lta·anf!s que S(! dq"ar01l
le 1 no ca 1 sl'0nde a las pi 0 ]101 Clone. d~ este iJa cmar y vell¿"er dd Italuzo mCOlltrastable d,
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
EL COLOMBIANO
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Vemls, como .\1IS infinitas ltermallas de! aire se
dejan cada 11Oc/U f ascillar y 7.'(!1lCa de! llec/tizo de
la luz ellctrica en lo alto de los f allaks p úblicos.
Se trata de un coloquio amoroso entre Soria
y su p r(\metida:
COCHES DE LUJO.-!\ogucra & Gavin. h errad
ura .
Lo advertimos á los compradores de bestias,
y ofrecemos gratificación á c.¡ui enes nos den
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Citación recomendada (normas APA)
"El Colombiano: periódico político, religioso, literario, noticioso y de variedades - Año I N. 42", -:-, 1901. Consultado en línea en la Biblioteca Digital de Bogotá (https://www.bibliotecadigitaldebogota.gov.co/resources/2875963/), el día 2026-04-04.
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