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Jptiblica de Colombia Bogotá, Julio 19 de 1904
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PPr /ei~gf'alo t é, Propalria."
Oji'C1na¡ ld:~ ~ .. , numero 2IS
fI.*-"' b'"':: ---~~
Blanco y Azul
POR LA PATRIA
Uno de 108 más importantes
proyectos que acaricia el futuro
mandatario del país, General Re- I
yes, es el que se refiere á la crea· '
ción de La~aretos. Si no ex\'S-tiera
entre nosotros el grave
problema de la paz, aquél 'Sería,
si n d uda, el más importante de
t odos.
Con poco que m~ditemos en
el asunto, comprenderemos la
acierto, Se llenaría de espanto la
República.
En decenas de miles la apretJfci,
éntre otros, el ReverendQ
Padre. Rabagliati, que ha dedi ...
cado su existencia al estudio de
ese problema y al alivio de esos
desgraciados hermanos. En Europa
conocen tnejor que nosotros
nuestra situación á este
respecto, y ~e preocupan máR
por ella, puesto que ya nuestros
artículos de exportación principia.
n d ser mirados con recelo,
por temor al contagio. Este prematuro
temor, infundado todavía,
puede darnos la medida de
lb que sobrevendría si, á fav'or
de nuestra indiferencia, la eni'ermedad
avanzara indefinidamente.
Es, por consiguiente, un deber
imperioso que debemos cumplir
para con las futuras gene~
raciones, hijas nuéstras, tomando
medidas eficaces para contener
la invasi6n, encadenar el mal y
. 'l . -b , n que aB13> pragresHr8 ~
J efe del Es!tado 'para preocupar- I .e por él y Ootroederle un interés
primordial. La lepra no es solamente
~,n:a ',desgracia presente
para la Náción, sino una amena-'
.za fut-ll;ra, 'un terrible flagelo que
'-conducirá con el tieIJlpo esta
(bella sección de la. América á la
'lnas pávorosa situaci6n que la
suerte puede concebir. ¿ Qué
declararle guerra implacable,
-inteligente y activísL.na.
Ha llegado el momento de
hacer un esfuerzo supremo y
unánime para poner remedio á
esa gangrena que, como una
gota de aceite, invade insensiblemente
el espacio que le rodea
y toma á cada instante mayores
proporciones. No hay que
esperar á que éstas hayan llegado
á un punto tal, que sea imposible
reducirlo á límites estrechos
y que no quede otro recurso
que buscar salvación en la
fuga. En vez de delirar con la
política y de consumir nuestras
energías y facultades en estériles
y destructoras luchas de partido,
emprendamos una cruzada
redentora, secundando al Gobierna
en una obra cuyos resultados
benéficos son iguales para
todos, seguro~ y rápidos. Hag-amos
algo en provecho de la N ación;
cl.ediquémonos alguna vez
á trabaj ar en el progreso bien
entendido del país; reparemos,
en parte siquiera, los males que
á la Patria hemos causado con
nuestro egoísmo y ligereza.
~pó'rvenir le espera, en realidad,
"si :no procuramos contener enér.
giCa: y rápidamente los progre'
sos de ese azote espantoso?
.Aceptado, según lo está hoy por
-la ciencia como verdad indiscu-
-tibIe, que la lepraes activamen-
· te contagiosa, Colombia sena
· dentro de pocos años un lazareto
· inmenso; sus relaciones comerciales
quedarían paralizadas por
completo; el mundo miraría con
horror sus preductos, sus moradores
y su territorio; y solos, .
aislados y repudiados por el resto
de la humanidad, nuestros
hijos arrastrarían una existencia 4
miserable de pueblo maldito.
Solamente los que conocen
palmo á palmo, como el General
Reyes, el territorio patrio, se
dan cabal y exacta cuenta del
peligro que envuelve y del incremento
que toma día por día
aquella horrible enfermedad.
Es muy aventurado calcular
el número de infelices que actualmente
son víctimas del azote
de la lepra, donde, como aquí,.
no hay ni siquiera censo de población.
Pero puéde ase8urarse,
sin riesgo de exagerac Ión , que
si esa cifra fuera e nunciada. con
Así como no hay sacrificio que
I no deba hacerse en aras de la
paz, de la concordia y de la seguridad
públicas; así como ne>
hay esfuerzo que debamos omitir
para extirpar definitivamente
las guerras fratricidas; así también
nada. debemos ahorrar para.
salval~nos de la lepra y limpiar
nuestro caro territorio, digno de
buena suerte, de tan sombrío
azote.
El activo y enérgico Magistrado
que" desde hace mucho
tiempo,· viene trabajando por dar
solución á ese problema, que es
para él una obsesión constante,
encontrará, sin duda, decidido
apoyo para llevar á la práctica
la redentora idea que acaricia
actualmente de implantar en Colombia
el sistema que tan briIIantes
resultados acaba de producir
en Suecia. Demasiado
conocidos son, por lo demáll, los
datos publicados á ese respecto
por el Dr. Hansem. Sorprendentes
han sido los triunf€>s obtenidos
por él en ese país, agobiado,
como el nuéstro, por la lepra.
Imitar sus trabajos es el propósito
que llevará al Gobierno el
General Reyes, secundado por
el noble y caritativo apóstol de
los elefanciacos de Colombia.
El Congreso nacional está en el
deber ineludible de prestar al
asunto toda la atención que merece,
y suministrar al Ejecutivo
los recursos necesarios para el
desarrollo de su plan en toda la
indispensable magnitud.
Si esto sucede, y si los lazaretos
son establecidos con perfecta
subordinación al modelo de Suecia,
puede garantizarse que en
pocos años habrá cesado, . si nó
la enfermedad, sí los peligros de
contagio, y habremos acabado,
por consiguiente, con esa espantosa
amenaza.
Varios Departamentos, entre
ellos yen primer lugar el Cauca,
han trahajado activamente en ese "
sentido y han invertido á la fecha
ingentes sumas de dinero .
Pero como no todos están en
aptitud de hacer frente á los
gastos cuantiosos que demanda
la empresa, y como ésta debe
ser simultánea y Bostenida para
ser eficaz, necesítase de manera
urgente la acción ·del Gobierno
general y la intervención decidida
del Congreso.
La faz dolorosa del problema
que á muchos retraía en otro
tiempo, es la que se trata. de hacer
desaparecer completamente
por el sistema Hansem. No se
trata ya de arrojar á los infelices
del seno de sus familias y de la
sociedad á lugares miserables,
infectos y abandonados, donde
morían como animales olvidados
y llenos de tristeza. El sistema
que desea implantar el General
Reyes es el de lazaretos cómodos,
espaciosos, ventilados, hermosos,
llenos de relatiTas comodidades,
donde los enfermos pasen
el resto de sus. días con todos
lo-s consuelos y atractivos de
la vida social, salvo la libertad
para satir del lazareto. El modelo
Hansem reúne todas las con-
..,..., .
diciones que pueden ser apetecidas
para hacer menos dura la
existencia á Jos infelices leproso:;.
Encontrarán éstos en los
establecimiento! algo más de lo
que ordinariamente gozan en sus
moradas. Trátase de proporcionarles
jardines, baños, escuelas,
bibliotecas, capellanes, buena
alimentación, abrigo suficiente
y comodidades; en fin, que lel
alivien en parte siquiera la carga
pe.sadísima de su horrible desgraCIa.
Tal pensamiento así expresado,
revela en quien lo ha concebido
sentimientos muy noblea
y avanzados de verdadera caridad,
grande amor á la humanidad
y noción clara de las reales. '
y urgentes necesidades del país ..
Revela, al propio tiempo, que el~
período de mando del General'
ReJes será sobremanera benéñ-·
co y fecundo para nuestra pobreColombia,
una de cuyas más. .
grandes calamidades ha sido la.
falta de sentido práctico de sus ·
hombres públicos. El patriotismo
debe traslucirse no en her ....
mosas y hechiceras frases, ni en
redondos períodos, ni. en pomposas
promesas, sino, en hechos
tangibles, en obras que tJ.'ansmi,.
tan á las generaciones. v>enideras
el testimonio auténtino ·de nuestras
virtudes y de nuestros esfuerzos.
Quiera el cielo que. los rectos
propósitos y los pla'nes de e ngrandecimiento
del país qu e
abriga y acaricia el futuro J efe
del Estado, no encallen en las
pasiones furibundas de los. q ue
todo lo sacrifican á sus odios.
Quiera Dios que pueda realizar
su proyecto patriótico sobre lazaretos,
y que su nomore sea
bendecido por 108 que en aquellos
asilos encuentren el alivio
de sus males y por los que con
ellos se vean libres de la amenaza
del contagio.
--------~~._------Ballo Pragram¡
Con viva complacencia hemos leido
los telegramas cruzados entre los
Generales Reyes y González Valencia,
con motivo de la declaratoria
del Gran Consejo Electoral..
No tenemos frases bastante expre~
sivas para significar nuestro aplauso
al digno Jefe santandereano, por la
prueba de energía varonil y de independencia
de carácter que ha dado,
rechazando las insinuaciones · y aun
conminaciones que de Bogotá le dirigían
los rabiosos y despechados, que
á todo trance buscaban la satisfacción
de sus pasiones egoístas. A
tiempo que ésto~, faltando á las promesas
de acatar 'i- r~sp.etar el fallo
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Blanco 11 Azul
~~~~~~~~~~~==~~~~~~~~~. ~ 'th ".".
del Consejo, excitaban al desconocimiento
de ese mismo fallo, porque
no favoreció sus intereses, el General
González Valencia, fiel á su palabra
e:npeñada, dio altísima nota de ci·
VIsmo.
Semejante conducta de parte del
Vicepresidente elegido, cuyas simp~tías
por el velismo eran bien conocIdas,
10 honra y en:1ltece, al paso que
confunde y desmiente á lasque abusan
de su nombre para amenazar la paz
pública y presentarlo como caudillo
de una criminal revolución.
El Gobierno del General Reyes se
inicia, pues, co~ los mejores auspi ,
dos. Todos lo-s hombres sensatos.
prestigiosos y honrados del Partiao
Conservador; todo el pueblo labo·
rioso y pacífico; todos l~s elementos
sanos y patriotas del país se han _
compactado á su rededor y le ofre
cen su apoyo desinteresado y decidido
para la obra grand~os~ de la pacificación
y engranri~clmlento de l.a
R~pública. ProporClo~ales al abattmIento
moral y 'matenal de la Na·
ci6n, que nunca había alcanzado tan
alarmantes proporciones, son las es
peranzas vinculadas hoy en el futuro
Magistrado, Si el General Reyes
cuenta con la eficaz cooperación (le
los colombianos, con raras excepcio· nes (por ciert~ honro~a:; para él), es '
porque si!Jl.b:>ltza y encarna el anh~.
lo vehemente de paz y de trabajo
que precromina en todos los espíritu~ . .
Los teleo-ramlS' á que nos refenmas,
á pes~r de su laconismo, son el
más hermoso y oportuno program.a
de Gobierno:" Paz y engrandecImiento,"
dice el Vicepresidente, como
síntesis de" sus aspiraciones: "admi·
riistración, en vez de política, paz y
trabajo, en vez. de guer~a," responde
el primer Maglstraqo\ 1l1terpr~tando
fiel y acertadamenfe las neceSIdades
det..país..~ los :utas fervientes del
Pueblo Colombiarro.
Ha sido una desgracia inmensa
que para llegar á la conclusión de
que la paz es el supr~mo bien de las
naciones, ha ya nec~sltado la nuéstra
de tantas y de tan amargas enseñanzas,
y haya sido preciso s~frir to:
das las consecuencias de un sIglo casI
entero de guerras fratricidas, hasta
tocar conscientemente el fondo del
abismo. Mas no deja de s!,!r un
consuelo inefable y una esperanza
muy risueña el ver próximo el
fin de un período de agitación que
parecía ya interminabl.e:, Lo importante
ahora es no permitir que sean
estériles las buena-s intenciones, ni
que los honrados propósitos pasen
como una nube de verano.
Ningún sacrificio es demasi~?o en
aras de la paz. La conservaClOn de
ella-es la más fecunda tarea á que
puede dedicarse el próximo Gobierno.
A ella se entregará coa sus inrlomables
energías, según lo tiene pro.
metido, y en ese camino cuenta con
el aplauso y la adhesión del pueblo,
cansado, extenuado y empobrecido
por las guerras. .
" Ahogar con firmeza I.nquebrantable
tr1.o conato subversIvo y todo
movim " !nto revol UC"lOnan"o, s erá aca ·
bar con la gangrena que devor:;t al
país y desatar las ligaduras que se
han opuesto al d7senvolvimit;nto de
su fuerza, de Slr nqueza y de ·su cré·
dito.
. La paz abrirá p~o~to ca~ pos. dilatadísimos
á la activIdad é mtehgen·
cía de los colombianos; acabará con
la fi5!bre de política que ha consumi·
do sin provecho alguno todas las
energías de la República, y desacreditará
p. ra siempre la profesión de
revolüc~únarios á que se han entregado
algunos personajes, convertidos
hoy en amenaza permanente del orden.
La paz hará que marchen pa~alelos
el progreso moral y el materIal
de nuestra Patria. El trabajo y la riqueza
que 'procuran comodidades,
elevan y dignifican el espíritu. El
amor patrio se robustecerá cuando
por la paz ~engamos ma~re y no madrastra,
y cuando los hiJOS con que
bendice Dios nuestros hogares no es·
tén destinados fatalmente á ser la
carne de los cañones fratricidas.
" Guerra á la guerra," es la divisa
del General Reyes. y debe ser el
grito unánime que salg~ qe ' los. pechos
colombianos. CastIgo fulmmante,
inmediato, ejemplar á los conspi,
radores, {t los que no vacilan en sacrificar
la felicidad pública á sus personales
ambiciones, ni en fabricarse
un pedestal con las ruinas de la N ación.
El telegrama del General Reyes es
una prevención oportuna y franca á
á estos siniestros personajes, cuyos
pa~os, por secretos que sean, no .permanecen
ignorados para los que velan
por el orden. Cualesquiera medio
das que se tomen para asegurar la
tranquilidad y el progreso de la República,
serán bendecidas y respaldafias
por el pueblo.
Todo 10 demás es secundario, por.
que los males de la guerra son los
únicos irremediables. Lo que ella
destruye queda destrufélo para siempre;
las vidas y haciendas que elta
siega l1adie lográ reconstruirlas.
. La profunda tristeza · y el mortal
desaliento que se han apoderado de
todos, no tienen otra, causa que la inhumana
guerra de tres años que acaba
de pasar. Aún no se han secado
~ Ia<) lágrimas derramadas en los ho"
gares por las víctimas inocentes de
los que no satifechos todavía, están
buscando nuevos medios para ensan~
grentar el país.
Solamente cuando se tenga la seguridad
de que se castiga ejemplar·
mente á Jos que atentan.... contra, el
orden, volverá la alegría {t los corazones
y renacerán la fe perdida. el
amor al trabajo y el deseo de vivir. ._.
Un forajido de la Prensa
Ricardo 8ánchez Ramírez (a. Trigueros),
escurlado tras las letras rle
molrle, con las cuales sue1en ciertos
escritores ¡¡ecir lo que se aver-
. gonzarían de pronunciar 6 escribir de
su pufio y letra, insultó desde las co·
lumnas de El Eco Nacz'onal al Sr.
Ministro de Gohierno.
N o sabemos si este Magistrado, en
uso del derecho que le confiere el artículo
346 del Código Político y Municipal,
que autoriza á algunos funcionarios
de alta categoría para ca~tigar
á los que les falten al de}}ido respeto,
con penas correccionales hasta
por quince días de arresto, ó si el Sr.
Director de la Policía Nacional, en
cumplimiento del artículo 178 del
Código de Policía, que define y sefiala
penas al pasquín, mandara arrestar
al procaz escritor; lo cierto es que su
falta fue castigada con arresto que sufrió
en la Casa de Policía.
Algunos periodistas se han mostrado
alarmados con el escarmiento, y
suscribieron un memorial dirigido al
Excmo. Sr. Vicepresidente de la República,
en el cual reclaman contra el
castigo de Trigueros. .
Ese memorial ha sido publicado
por los 6rganos de todos los periodistas
que lo suscribieron; y su apoyo
legal es el artículo 65 de la Ley 51 de
1898, que dice: "En ningún caso
los delitos de Prensa podrán ser sometidos
á otra ley distinta de la presente."
Pero ni el delito definido en
el artículo 346 del C6digo Político y
Municipal, ni el i 'Jnido en el artícu.
lo 178 del C6digo de Policía, son deIz'tosde
Prensa, pues que no están de-finidos
en la ley que regula la materia,
que es la ya citada 51 de 18"98 j
luego el artículo aquél no es aplicable
al caso.
y es que las leyes se complementan;
no se exc'luyen ni se destruyen
mutuamente.
Ni se puede pretender que los de·
1ito~, por estar en ti po de imprenta,
dejen de ser lo que SO[1, y antes bien
'adquieren por su puhlicidad una gra-vedad
mayor. Ni mgcho menos que
la Ley de Prensa sea broquel con que
la calumnia y el ·ultraje puedan convertirse
en vacantes desenfrenadas,
sin que', á las autoridades y á la sociedad
quede más defensa que la
siempre tardía de los tribunales ordinarios.
Queden estos tribunales p,ara
los delitos ele Prensa; pero no se
pretenna suprimir la Policía para lo
que es tic su competencia, como la
o¡aluhrii1ad púhlica y el aseo.
Deploramos que haya hahido periorlist_
as que quierall hacer SUyl una
causa por todo hombre sensato re;;.
prQbada', como que no el:'! otra cosa
que un desborde insano de las más
bajas pasiones: la envinia y el odio.
El temor que muestran los señores
d~1 memorial. de que sohre ellos
pueda venir algún düi el mismo procedim~
ento que ha puesto á raya los
desman,es de Trigueros, no tiene razón
ele ser: si la Prensa se mantiene
dentro 'de la norma de la cultura
que es ley que obliga á t'Jdo ciucladano,
n'ada ' tiene que temer: ~i está
pronta á echarse por los tortuosos
atajos de Trigueros., significaría esto,
que somos aún incapaces de vivir bajo
una ley hecha para socieoanes civilizadas.
•
La caballerosidad no es canon de
ninguna Constituci6n política; pero
es el canon primero de toda Constituci6n
social.
LA CALMA
Después de la tempestad social que
nos ha traído por los cabellos, nos ha
llegado la calma.
Con esa calma tendremos la paz
en el orden, y con el orden, la justi-
• cia en toda su plenitud.
Sobre las pretensiones de la Prensa
y del patriotismo in.sano, sobre la
densa y oscura nube que quiso eclipsar
nuestros horizontes, lJs horizontes
de la Patria, se ha hecho la luz, la
luz esplendente.
Todos los que ayer no más discutían
inútilmente sobre lo ya indiscutible,
por dafiino y extemporáneo,
volverán mañana sonre sus pasos, en
mala hora inverticiosj y tornarán á
ser, 'sin restricciones, los amigos de
la Patria, de las instituciones y de los
derechos del pueblo.
A la hora presente, después de
cuatro años de sufrir constante, y de
aniquilarnos física, social y moralmente,
t qué aconseja, qué debe aconsejar
el patriotismo sano, el verdadero
patriotismo ~ i Qué oebemos
hacer todos los que llevamos el nomo
bre de ciudadanos, y cuando ya, según
la voluntad del puehlo colombiano,
está echada la suerte de la República!
Pero tornamos á preguntar: Si
queremos que el nuevo mandatario
haga dentro de la esfera de sus facultades
legales la felicidad de los asociados,
a,qué debemos hacer como
hombres, como ciudadanos ~ Resp.uesta
muy sencilla puede darse, sin que
merezca comentarios: obrar de consuno.
secundar, apoyar en todo y eficazmente
al Jefe de la nueva éra política,
y no viendo en él sino al Presidente
titular de la República de
Colombia. Y es esto simplemente lo
que aconseja, lo que siempre debe
I
aconsejar el patriotismo oesinteresa_
do,-no olvioanoo que si el Jefe de
la Nación tiene el cleher de hacer la
felicidad, oe procurar la felicidao de
los asociados, nosotros corno ciudadanos
tenemos tám hién el deber de
ayudarnos, roeleanrlo y secundando
las altas miras del gobernante, porque
~I fin y al fallo, el, c0!1trato que
nos hga' á oós, une á és.te, como el
más alto de los emplea~os oel orden
admini~trativo,-es. ne carácter bilateral,
y mal podríamos exigirle por
derecho, que cumpla sus deoere,"
cuando nosotros no cumpl¡'mos los
que nos incumben. -
. Es ne?es.ario, pues, que· de lleno y
SIO restriCCiOnes, acometamos la laudable
empresa ele coaclYllvar el nuevo
orden oe cosas, tal cual está plantea.
do. Es preciso que le concedamos al"'
hombre que ha de regir nuestros desti!
1Oí'I, el tino., la inteligencia y la energla
np.ce¡;;anas al gobernante que,
Corl'1O al qúe se ha dado el pueblo y
eS'erutado el Gran Consejo Electoral,
se propong~ )evan~ar una Nación postraoa
y casI agoOlzante, como se encuentra
la nuéstra, maltratada aba.
tida por culpa de nosotrQs mis~os.
y á la verdad que no habremos de
perder el .tiempo propicio que se nospresenta
ahora con el nuevo rumbo
político que habrá de imperar sin
valla, sin tropiezo. y tanto confiamos
en el porvenir no lejano de nuestra
sociedad~ de nuestra pobre tierra, que
nos parece ver ya agotarla la vagancia
y la ociosidad, ocupados todos IOlJ
brazos sobrantes hoy, por falta qé
q?é hacer y que pideD trabajo; co~ollIzadas
las famosas y ricas regiones
de San Jorge y el Sinú, que, como
las del Caquetá, San Martín y Santamarta,
todo baloio de la Naci6n. llaman,
convidan á gobiernos y súbd i- ~
tos de buena voluntad- para que ex- •
plote.t1 s.u . .ae.zas-natur-al ra
que se hagan ricos y potentes, atrayendo
la abundancia para sobrellevar
la vida física y hacerse á independencia
de carácter, y con todo, á la hooradez,
á la sU!lvirlad de) genio y de los
instintos de asociaci6n ó de cultura,
sea siquiera para aquellos que, por
oficios públicos, están en contacto
siempre con el pueblo, que gota con
el trato suave ó cortés, aunque no se
le oiga en justicia. ,
Nos parece ver allá en esas nuevas
poblaciones, rro sólo la abundancia
en todo su esplendor, sino también á
las familias de costumbres patriarcales,
sanas y robustas y llenas de energía
para la labor agrícola, minera y
ganaoera; sin políticos adocenado&,
sin fulleros, f'in esas plagas que aniquilan
y matan a la socied¡~ul en flor.
, y no importa que se refugien en
su seno los hombres ilustrados y cultes,
los poetas, los hombres estudiosos
y todos aquellos que, aunque no hagan
ni dejen beneficio, puedan, sin
embargo, cantar á esa naturaleza virgen,
á esas floras, á esas faunas, á esas
fuentes cristalinas, á esos horizontes,
á esos mundos tan llenos de porvenir
y tan olvidados por gobiernos y-gobernarlos.
y vemos ya, desoe ahora, el hombre
asediado por todos los cuatro
flancos; la riqueza pregonándose en
las naciones vecinas, y el comercio
haciéndose eco en todos los mercados
del mundo conocido; y, en fin, la facilidad
de hacerse á dinero, pues no
debemos olvidar que este precioso
metal, es el ídolo de todo hijo de
Adán: con él se consigue todo, y si
si emplea bien, hasta podemos proporcionarnos
un camino que nos conduzca
hasta el cielo empíreo.
Todo eso, y más aún, nos parece
Ter al rededor del nuev.Q orden de
cosas que tenemos al frente, po.r.que
con fe y esperanza en Dios, todo lo
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
en conduír el debate el mismo día en
sesión permanente, y concluyó negando
el Trata,io.
Muy satisfecho>! quedaron oe su
obra los sefiores Senadores: habían
abrumaoo con su desprecio á los Mi·
nistros del Dei'paclio ejecutivo, y
con esto creyeron haber vencirlo al
Poner Ejecutivo,co.nrlenáno\)le al onio
y al rlesprecio oe SUi! conciuoaoanos.
No cornprenoieron que lo que realmente
acababan de firmar era un reto
á tos 'Estanos Uni¡ios, y que colocaban
á Colomhia en una posición oe,
ciaidamente falsa y peligrosa,
La conducta oel Senaoo no a.imi.
tiría otra explicación satisfactoria si·
no la que no han darlo: que más bien
que' sacrificar en parte la soberanía !ele
(]alomnia, sería preferible perder el
Istmo' por la fuerza. Pero esta ex·
plicación, que en su caso podría esti·
marse como digna, acm>a la mayor
imprevisión y abantiono oe todo interes
nacional; una completa falta oe
visión de los hechos reales y ~ie~ por.
venir 'de la Nación. Se rlijo entonces,
y' desp.dés se' ha repetioo en oiscursos
y por' ~a Prensa, "que Colombia es
nna ; Na~16n,lc'¡igr)a, rlispll'esta á sacriñcarse
más hién qiue á humillarse,"
$$.tas\expresiones , SOjn "muy ,hermo·
Elas par¡a adornar ,~isc.ursos; pero no
,6S en esas flores oe retórica en lo que
los hombras de ~tarto funflan sus
'~sttiaibs 'y su ~sti mación oe los he·
fflÍos. Al cflnshierar ,oesrie el . punto
'-de v¡s~a riel estaoista las posihilíoa-
,des de Una \gu~rr.a y la desmembraoión,
4e ,la Patria, lo primero oebia
ser ,el resLuo,io.cle losmeoios reale;¡ oe
defensa y , ataque oe que porlíamos
di;;poller, en e j)te}) , COIl II).~ m~~iios
de .que ,liisl)l)o{a el (:\)lItr~f\,i(}r, para
saber de una vez si la lucha era racrori¡
l' yposihle. '
fEn este caso él contenoor erala
. IlCtÓn americaha, y el ,inotivo de la
C00tienda 'uQa parte elel Istmo de Fa·
namá, 'debienclo ser éste el teatro de
~ la ,gue,rra al estallar: la última. Has.ta
un muchacho de escuela sahe que á
'panarría no ~e puez, Luis Zea Uribe, Luis
Felipe Torres y Rafael Ucrós.
~n el Servicio de Caridad de
María Auxiliadora, compuesto
de un departamento para hombres
y otro para mujeres, cada
uno con cuatro camas, la asistencia
médica y quirúrgica la
prestan gratuitamente y por turno
los miembros de la Sociedad
de Casa de Salud y Cirugía, y
los en,fermos sólo pagan una
pensión mensual de- veinte pesos
($ 20) en oro, y.las drogas
y materiales de curación que
consuman. La mayor parte de
esos enfermos se reciben por
conducto de la Sociedad de San
Vicente de Paúl.
CARLOS ESGUERRA
Direclor-Gerente de la Sociedad de
Casas de Salud y $anatorios.
LA IMPRENTA· DE .. ·,VAPOR ...
I
< f ,
.j
"
~~8ITUADA EN LA CALLE-10, NUMERO 168. 'o. . . , .
,
Ijecutacon . esmero y puntualidad . toda clase de TRABAJOS' TIPOC1A'ICtS
~~IBB6S ~ J&HBI9Ditl6$ ~ . EOB]S~~6~~ ¡
1", t
~~TESIS DE DOCTORADO-~
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. - Hojas, Programas, Libretas, Timbres, Tarjetas, &0.'&0.
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Imprenta de Vapor-Administrador y Corrector, Belisario Cneno Angel
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Citación recomendada (normas APA)
"Blanco y Azul - Serie I N. 18", -:-, 1904. Consultado en línea en la Biblioteca Digital de Bogotá (https://www.bibliotecadigitaldebogota.gov.co/resources/2094843/), el día 2026-04-09.
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