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Boo-otá ,.:a bado 9 de julio de 1 59 . NUM. 64.
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Se supliea atenta l eneare.,ida- ~ 3. 0 Que i LA BrnuoTECA hubiera t ent do por
•••e••te 8 los eíio••es ajetttes de este ob:jeto prin c ipal detnostrar que los re~eridos apó-l
'di 1 rendltlo 8118 cnfos ren glone~ no eran versos, habr1a e nunle ra-
JJer o eo, fJlle 110 aaya•• do las razone prosóJicas en que se apoy·aba, a
euentas, se slr,rau l•acerlo 8 la 1118: ri esgo n1ui natural de pasar· por p ed ante. Pero
)"Or brevedatl; a wtaelta de eorreo, SI como el fin que se propuso fué rnanifes tar que se
les es posible. habia calumniado al soneto, limitós e a señalar el
~----....--------~ supuesto r e ng lo n, i de paso hizo notar que ni aun
ver so era.
Mejoras inmejorables. "Para que el s eño r Biblioteca rio v e a i se con-
~Ias vale tarde que nunca. venza de que sietnpre ha habido rn ejoradores de
In titulado así . e encuentra en EL CATOI..rcr ~ :.ro '.rersos," EL CAToLrcrs.Mo cita Ja atroz r efor n1a
un articulo llue e~ta " Uscrito: '"E l Editor r c~pon- hecha en 1 833, a un soneto místico d e Urquinaosable
c ••• ' En el tal artículo impone a"l público na. I en ~eguida i acaso con el rni smo propósito
su autor en qu e cierta '~tentacion del diablo lo ha exhala anlargas i rrnti iu tas quejas por la adultetenid
o di~traiJo. , e~ta larnentable circunstan- racion que ha sufrido la literat ura sagr ada. LA
cia de la tentPcion diabólica, debenH' s atribuir I3rBLI OTE CA se p e rt n it e obse rvarl e a este respecto:
cuanto en el InerH!ionado artículo ruede parec e r ¿cree EL CAToLrcz-i\Io que males tatnaños se reimprooio
del p e riódico que lo contiene, incondu- tn ed ian discu lp ando a uuos de e~os rifo1·1narlo 'res
c en te 'en la cue:tion a fiUP ~e refierP. e inju~to con con l os otros , r (lspetando e n l as in se rci ones l os
el escritor a quie n contPsta. sacrilej ios literarios comet id os por elfos, i llaman-
Rec latnar de la profanacion cunsumada. en una do __ Quijotes i muchachos de la calle a l os qn e e n
obra clásica, co1no LA BIBLIOTE CA lo ha hecho, estilo de boen hutnor, pero digno, se atrevan a
no es, aunque Er.. CATOLICl-.;rtio l o in s inü e, echarle protestar contra la E'jec u c ion de esas tn ejoras sal-
1 a va das, n i p egar 1 e por el e t r a .. l a e a 1 ave r a , n i v aj es i e o n t r a s u i rn p r u u en t e i n se r e ion en r espeta ...
creerse con tos poderes de don Quijote, ni tratar bles pPriódicos relijiosos, fil osófi cos i literarios,
de lneirs e con un par de pazguatos ••••.•. T odas tales con1o EL CATOLICIS~IO?
estas es p r es i ones i otras sen1ejantes, no nos han >' El artículo de que tratarnos entra en seguida
parec itl o graciosas ni oportunas; ni e tán bien en a hablnr ele rnejoras 1t11evas ifrescas, las cuales deJ~
L ( ,ATO LICIS.l\to, ni suenan bien contra LA BrBLIO· nuncia é l "pa ra q UP ju7guen a su autor •••• apli TECA
DE ~ EXORIT .\S . cándole t odas )a s leyes •••• hasta hac erlo ahorcar ..
Ji~L CATOLrcr~i'ro, que m ejor que nadi e corn- e n estátua s i n o lo enc u e ntran, .••••. m ejo ras que
prende i qu e n1as que nadie tiene el c e lo debido no son p a rto de un teól ogo , sino de un lit e rato, i
nor t odo lo sagrado, ha podido disculpar a L A qué lit e rat o !'' -
BrnLtOTE.CA s u re "' peto a la pureza i correccion Sigamos copiando a EL CATOLiCI SMO .
de una poesía tri plen1ente sagrada, por su ob~eto '' Dice l,upe r cio Arjenso]a en uno de sus
rn o raJ, por su mérito lit era ri o i ror su autor di- sonetos :
funto. EL e:\ TOLICISI\10, r edactado p o r persona Yo os quie ro confesa r, don Juan, primero ...•
relijiosa i literata, no ha J ebido prohijar la adul-teraci
o n d e l mas bello soneto de ArJensola. Si e l " El nl ej o rauor le ha sustitúido:
tal soneto llegó bárbaratnente estropeado en un ~ Te quiero confesar, don Juan, prin1ero ....
artículo de in , ercion a la reuaccion d e Er~ CAT~- "1 ¿quién es es te mejo 1·ador inmejorable d e l so-
LICIS~1o, esta d e bió purificarlo, coll!o hahr1a pur1- n eto de .'-\rj e nsola ? ¿Cuál e l periódico en que se
ficado un t exto divin o. Así habr1a dado a cada >ha publicado? El tn ~ j o rador ha sido e l tnismo
uno 1o su)ro, esto es , habría hec h o católica i l ite- bibliot~cario de las señoritas ••••• el p e ri ó dico se
rariamente justicia. llama LA BIBLIOTE CA ••••
Asegura EL CATOLICISbiO que LA BrnLIOTECA Prescindi e ndo de todo lo que no sea la cuestion,
Jeberia hab e r hecho notar r1 u e el defecto de los ~ vamos a la cu estion.
renglon e s sustituidos a los v e rsos de Arj e nso1a, ~ El soneto de A rj e nsola es como lo ha copiado
"consiste en no t e n e r las sílabas los acentos en los LA B IBLIOTECA , i no corno pretende EL CATOLIlugares
que d e rigor exije el endecasílabo para ser CIS)IO; esto es "Te quiero •••••• " j no " Yo os
verso." A esto r e plica LA BrBLIOTECA: qui ero •••• ''
I.o Que el defecto rnoral de esos renglon es no ¿ A quié n se figura EL CAToLrcrsJ\ro que ocu-consiste
en no ser versos, sino en no ser verdad ; rrimos pata probar nuestro aserto? A alguna
esto es, en no ser lo que Arjensola puso en su edicion equivocada? A algun muerto o a algun
soneto.. , ·ausente ? .l o ; ocurrimo ~ al mismo Arjensola, al
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2. 0 Que el defecto literario de esos renglones mismo soneto; a Arjen~ola que vive en su soneto,
no consiste en que las sílabas no tengan los ac(:ln· a su soneto que tenemos presente !
tos en tales i cuales Jugares, cosa que no forrna Sin duda que EL CATOLI Cisr.-ro conoce ese mésentido,
puesto que las sílabas no tienen lugares; 1 todo de demostracion que los matemáticos llaman
sino en que los renglones no tienen los acentos S por absurdo. Demostretnos por absu,rdo nuestrn
en tales o cuales silabas ; i 1 proposicion. . .
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o4 -- ...
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:r ecesJ tarnos prlUCl ptar por su poner.
Supongamos que el soneto empezase,
quiere EL CATOLICISI\10:
< Ílnpacientado, como EL CATOLICI o debió estar,
como para ar.oderarse de taD pequeño i esplicable yerrn
del caJista, preguntar al redacto" del periódico
si suba le pareció 1nejor que sube, i adv.e t• -
le en un conato de chiste, que entre mbe indica..,
tivo i suba ubjun 1vo, bai naas leguas que entreSula
i el ~~ u~ miser-ia ~e Coa
Yo os quiero confesar, don Juan, primero
los tres siguientes versos
Que aque l blanco i carmin de doña Elvira,
o tienen de ella mas si bien se mira
Que el haberle costado su dinero.
esos tres versos, a-pe ar del supuesto yo os, fluyen
con la jenial suavidad de los c.le Arjensola ; pero
el verso quinto, sobre la base del 0'8, tendria que
decir: ,
Pero tarnbien que me coNFESEIS quiero ••••
lVIas tambien que me confeseis quiero ••••
1 entónces ¿ qué se hizo el verso ? Alguno de esos
dos últimos dos renglones, únicos que la hipótesis
del os del primer verso hace posibJes, .cs verso?
verso endecasílabo ? verso heranano de los otros
del soneto ? ve1·so de Arjensola ? :verso eomparab)
e a este
Pero tambien que me confieses quiero ......
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que es el correspondiente por el tr8tatniento de
tú, al primer verso tal como lo copió LA BIBLIOTECA?
Si pues en la quinta lín~a se tiene que tratar
a don Juan de tú, para que la línea sea verso,
¿ será justo, será correcto que en la primera se le
trat~ de os, itnputando así un mortal pecado gramatical
a su autor, solo para poder acusar tambien
de bárbaro refortnador al infeliz bibliotecario
que copi6 te quiero 1
. 1 la razon P?1 la cual se destruye el verso ponten.
do co11jesezs en' vez de c9njiese1, la dará un
metliano alutnno de una n1ediana escuela. Ese
escolar esplicará tambien que si, por cortesía o
re~peto; s~ ~onsidera multiplicada la persona a
qolen se d1r1Je la palabra, i en consecuencia se la
tr.ata de vos u os, ello ha de ser en todo el pasaje.
S1~ que por eso.~e ~ntienda .que la enerjía de un
apostrofe no e Jja muchas veces, como sucede
en el soneto de ArjensoJa, no dirijirse a la tnajestad,
o n la merced, o a la escelencia, o a la sefioría
del sér a quien hablamos, sino al sér mismo . , ,
a qut~n entonces, por tanto, no se puede decir
su maJestad, .usted, ~u escelencia, o _usía, sino Tu,
ara sea el m1smo D1os, ora no sea s1no un simple
desronocido do'll Juan! '
Esto eon respecto a la mejora que EL CATOLIcisMo
nos imputa haber introducido en el oneto
d? Lupercio de Arjensola. Pero el mismp peri6-
dJco sigue así: " Han de saber nuestros lectores
gue tampoco se escapó don Bartolomé de ser meJ<
lrado por el señor Bibliotecario ; '' i cita como
'1ejorma hecha por nosotros en un soneto de ese
au~r el poner sube en vez de. 1t¡ba :
Dime, ~tire comun, pues eies "usto
ue1 arr~trand.P. cad~nas la U\opencia
u be la fraude ai Tribunal augusto '! •• ~.
.Mas,¿ qa1é ~e e er en e e sube otra cosa
que un error d~ imprenta ? Despues de cómo ka
tle RBTmitar se ie~e 9\le decir 81J,/JtJ i de ·ngu
~odo sube; pu.e ~9 que e$le últhpo no tend ¡,~
t do~ e~ m no lo tje e 1 i dt e t1 9 en ni gu
ro:po •cJ ubordin• e., e~ 'Ji e el juici
ten~c s qu.e i a · guno
mencionados e%1 la princ1pal. e ·
rp.zon que se 11e en 1• neeesid a e e
salud, prqtestanda a COD~iou~ci9n ''
vengativo.''
Oh ! 1 si la'' ~iblioteca" 19. f~~ra, cómo ar1a
desfilar ahora, ergonzantes · , de
en dus, o de veinte en veinte 1es
que abunda el artículo de EL CATOLICJSIIO r
Aquel, por ejemplo, de mua celebérf"imos, barbaridad
de igual calibre a la del mas mejor ; i aquel
de ''para que el señor Bibliotecario vea i se conw
Yenza de que," como si tñértlmoa DE que, así como
n?s con'Dence1nos DE que; i aquel d6Hierllplen, q e
bten puede ser error del cajista, pero que DO por
eso destempla ménos, no ya solo lo dientes, sino
las n1uelas cordales, &.a Pero la '' Biblioteca ''•
abstiene d; acometer ~ a tarea enojosa i fatigant••
Se abstiene, a lo menos p hora, i para cot)..
cluir va a responder al último cargo que le ha he-.cho
EL CATOLicrsllo, cargo que ae fonda todo en
haber dicho a él alcance, en lugar de al akaflt:e,
Esta cosa insignificante ha puesto a iJ~
nías en _la du!c~ boca de_EJ: C.&TOLlCISiriO, que
solo deb1era dest•lar leche 1 m1el. Cbpiarno :
''Yo no soi vengativo; -pero no se me ha de
qu:dar _en. el tiot~ro otra mej_or~ inmejll!l'flb/e ue-el
senor b1hhotec~r_to de las senotl~ils nos ha eacajado
en la gramataca castellana, 1 que coosi te ea
poner a el alcance de todos la abolicion de a -
gla que ha ta ahora han en e!iado 1 g,raml icos
i practicado los buenos escritotes1 de que e Qde
al qrtículo el precede la prepo icioo a, )a e el ar
tfculo se elidE', i juntándose las dos lettas e
al en lugar de a el •••• ''
Demos a esto una contestaeioD rápi8a, pero
tisfactoria ; contestacion que no solo ab ace eD
en jeneral todos los casos en que baya e pone se
al o a el delante de vez que empiece por lil
que habl«: en particu!ar Cle la · palab;. 1-
co,nce ponténdola de eJemplo, contestaeion, en fin
1 • ' que no sea so o escr1ta por nuestra pi a • a
nuestro periódieo, sino por 11\ del me
hu~anista del siglo i en o filolójica
eminente.
Copiemos:
'' UD poeta moaerno aco tU
ouando el nombre iguiente pr1nc· a
sflaba : a el alma, A EL Ar..o E ; PR C'l'
ME PARECE DIG A DE IM1T ABSB n.a•
cofon (a al o,l.
(A.DaBS
El mereado a u.., es céle~
•
1 sus carpas d
·gua t • ·-- __ ,
teo del
1 .
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l31B LI E R ITA . 55
cuando al ll egar a la lon ja l e asornbró ve r l a pla- pente cantó un gallo en la in1nediaciones ; en el
za d e l P esca do p e rfecta n1e n te i l urninatla. Acaba- tni. mo in · taute bujías, e na, vinos, damas, cahaban
de dar la s d oce de Ja noche en la ca t edral , i lleros, paj s, todo desapareció como si In misma
como no e ra e sta la h ora del tnercado , e l pobre boca de la nada hubi ese dirijitlo su soplo allí, i se
músico, cre y e ndo q ue a quell~oche se celebraba encontró solo n la oscuritlad, sin joroba, con su
en A i x a 1 g un a fe ti vid a d par t 1 e u lar de que .. u ca - vi o l in i ... u are o en un a m a 110, i en la otra su e opa
lendario no l e ha b i a preve n ido, e d i rijió ácia l as llena de oro.
luces, e sp e rando que s i co rno creia, se regocija - Permaneció un tno1n ento cornpletamente aturhan
allí, su vi oli n n o se ria peor r ecibido q u e e n dido, con1o si acabara de t ener un suefio, mns
otra parte . habiéndose tranquilizado nn poco~ vió que eslah.l
En efecto , hall ábase eu la , plaza un a a l gre mui de ·pierto, habl ándose a sí 1nisn1o, i felicitán-
~eunion; t o d os l o p uestos de l os ven cledore · de dose en al la voz de la dicha que babia tenido.
pe cado e tabau ilunlinados con tal profu ion, qu e rromó el ca rninn de su ca. a, toco a la pu e rta i
e 1 m ú i e o se preg un t a b a e ó n1 o h a b i a n p odido n- 11 a rn ó . , u tn u j e r se le van t ó a l p u u to i fu 0 a a b r j rcontrar
tanta b u jía s e n l a ci u dad . l-Iumeantes le; n1a al ver aqu e l h o1nbre perfectarnenic dereviandas
e staban s e r v idas e n p la t os de oro ; l os cho, "'n quien _,spera ba v er un jorobado, Yol vió a.
v inos mas c¡u e e q u isi t o., re1 l ejaban en la vasijas cerrar apr e suradarn e nle la pu e rta, ere. -r enda qne
algo al acaso, cono ·iencompleta
tranquilida d t oc a ba a co rnpas co n gra n Jo que no p e rdia en e l cntnbi o . Entónces le r efi rió
trabajo, había e tad o e n d isposi cion Je t oc ar p eo r; el músico todo lo que babia p a~ado , i s u tnujcr,
cuando co n gran a d tn ira c i o n SUJ"a , a la p r it ne r a que se ha podido adiv·innr , era una tnujer d e 5c nvez
que pasó e l arc o , sus d e d os se p u ~ i e r on a re - tido , le aconsejó die 'c de litnosn ns In. cuarta parte
correr las e u e rda c o n u na rapi de z i t a l prec is i on de s u oro, i CO I HO con el r es to tc11 ian para vi Y ir
en el compas, que hubie e n h ec h o h o n o r a P aga- t ranq ui la i honradan1entt', qu e colgara, a 1nan c ra
nini o a Berli o z. Al rnisrno ti e mp o se oye ron e n de ex-voto e l tn1lagroso violin debajo d \ la efijie
el espacio sonidos d e tan g ran s t'l a vi<.l a d qu e e l d e s u p a trono. E r a este un bue n con ~t")jo ; a ~ í que
pobre diablo no podia c r e er fu e s e n pro du c i dos < e l ex -jorobad o Jo sigu ió al pié de la lelra .
por él, i elijiendo cada caballe ro su pare ja, c o - Co m o se conc i be, la aventura l1izo rnueho ruitnenzó
un wals diabóli c o, uno ue esos wa ls es co mo do e n A i x -l a - h a pelle; los unos quedaron conlos
de ~.., austo i como ] o s qu e d es crib e B o ul a n gP r , te n t os , i es t e era el n1' yor n (unero, po1 ·qn PI
precipitándose l a g olpánd o s e , r e t orc ié n dose c on l os p ob re n 1 ú -..~ico era jencralrnent apreciado; otro.;
mil repliegues d e una inmen s a ser p i e n te , i todo se aflij ieron; i sto eran los env idiosos.
esto con gritos d e júbil o , c ar c ajatlas , co nto r s i o n es Aho r a bien, entre e · tos (dtilnos se c c ntaba un
tan estrañas, que l e sobr ecoj ió un v é rti go al mú - m ú i co jorobaJo J e l pecho, c¡ue a causa de este
sice sobre su m e sa, i no pudie n do c o n tc u e r ~e e n 1 ach a q ue, n o pud i endo t ocar violín cotno ~)u colesu
sitio, saltó de su improvi arlo tr o no , se la n zó ga qu e era· jorobado de la e:-:r ,aldn, t ocab a e l clari ..
de un brinco en medio d e l círcul o , i allí, s altando n e t e , i el cua l por la infe ri )ridnd del instrL11nento
ya sobre un pi é , ya s o bre el otro , ll e van do d e ese q u e e h abia v-i ' lo obligado a adoptar, l e t e nia
modo el compas ca da v e z n1as rápido, co n c lu yó j u r a do hac ia 1nncho ti ~ tnpo un odio rnortnl al
por gritar, r e ir, i p a t e ar co n tal f ue rz n, q u e al pob r e vi o li n ista . Naturaltnent<:, pu s, b abia sido
fin del baile e staba ta n c a ns ad o c omo l o s q u e un o de l os que tnas sinti e r o n ]a felieidad que hnwalsaban.
b i a t en i do , si n err1bargo, fué de los pri rner os que se
Entónce s una h e rmos a dama s e apro x itnó a él pr ese ntaro n con rostro al eg r e a fe licitarl e por su
llevando en una band e ja una c opa rle o r o ll e na <.l e bu ena suerte , encontrándole, no obstante, p eo r
vino d e licioso, que e l rnú i c o bebió h as t a la úJti- q u e cuando era jorobado, e hizo le r efi ri e ra la
ma g o ta; altnis1no ti e rn po Je quitaba n d o p ajes hi .. toria con sus rn e n o r es detalles. Cuando se
su vestido, i la dama a pli cá n do l e I n b andeja a s u h u bo en t e r ado bien, ·partió, i con ar·reglo a. lo ·que
joroba, coj ió un fiu o c u c h i ll o de h oja ele o r o, i 1 e dijeron, for rn ó s u plan.
sin el menor dol o r le qui tó la esc r ece n c ia q ue J)esg r aciada rnente d e bia pasar un año rintes que
babia llevado hasta e nt6 nces p ac ien te n1e nte e n- l o pu. i ese en ejecucion, i para el pobre jorobado
tre sus hon1bros. Al fin, un c nb all ero d e b u e na f u é 0 te año un siglo. 1 or fin, ll egó el dia, o 1nns
presencia, e clió en la c o pa vac ía , i p a ra r ee tnp l a - bie n la n oche de San l\ ateo: cojió e l n1ú sico su
zar al vino que babia b e bido, un pu ñad o d e fl o ri- in tru n1e n to, e f u é a to " ar para c1uc Lailasen a la
nes de oro que sac ó d e su e s carcel a : e l p ob r e al de a do n de u n año ántes habia ido RU colega, i
músico viendo qne hasta al lí no l e h ab ian he c ho al dar l a tn c di a noche volvio por la 1ni::s1na pu e rta,
mas que b e neficios, dejaba obrar a los apu e stos ~ d e rn o do, qu e a ]as doce i algunos rnin u tos se enseñores
i lindas damas, confundi é ndos e en e scusas co nt r ó e n l a pl aza del n1cr t; ado del Pe cado, i et
¡obre el trabajo que se tomaban, cuando d e r e - \ c unnt o ll egó, grand<' fué su alegría, porque e tah:-t
'
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iluminado con1o un año ántes ; la misn1as datna
i los mistnos caballeros estaban sentados en un
banquete semejante pero tan alegre cotno el otro
parecia, este parecia triste. 1 1 0 por eso dejó el
1nú~ico de llevar su clarinete a la boca i acornpañaron
al punto los tnochuelos i buhos, colocados
en los santos de piedra de la catedral: cvjiéron3e
los fantasn1as cle la tnano, i en vez de aquella loca
alegría con que habian danzado un año ántes,
ernpezaron un grave i triste nlinuet, que concluy·ó
con reverencias afectadas i tiesas, como seria <..le
rigor en estatuas de n1ár1nol tendidas sobre los
sepulcros. No obstante, la clama que un año ántes
habia datlo al buen violin la recornpensa que tan
to anl bicionaba el enyidioso clarinete, se aproxitnó
al n1úsico, i cuando los dos pajes le hubieron
abierto su jubon, operacion que dejó hacer con
una paci< .. ncia notable, ]e aplicó en la espaldn la
bandeja de plata. 1\fas como era la ban<.leja donde
se habia conservado cuidadosatnente la joroba de
su colega, i la aplicacion se hacia preci ·arnente
en el rni~n1o sitio, la joroba prendió al in, tante
tuismo, de modo, que habiendo en tanto cantado
el gallo todo desapareció, i el clarinetista se encontró
jorobado por delante i por detras.
Cada músico babia sido recon1 pensado segun
sus méritos. · ALEJ.A ... "'DRO Dui\t,~s.
uanc.lo se llegó el tietnpo de la enseñanza Je
elia: aunque su padre no escu~Ó los gastos,
tarnpoco habló una palabra de las glorias a que
su hija puui ra llegar por el bue--n éxito de u~
e tudios La cien · ·1 de la ca ... a ~e le oyó recoIn
en dar rn u eh as ve e es a 1 padre de " ~ 1 i a , 1 a d e la
de pcnsa, i a fe que los rnenaje de la casa son
un ramo de instrnccion que las señoras tle Bogotá
no de "precian. 'e1ia~ con o-ran talento, no hizo ·
inembargo, progresos en el estudio. Bien sea
que no ~e hicieron para ella granues gastos como
para ~u her1nano.
Para los estudio aq u in BorJa:
do d e l buqu e e n q u e e ran e o n d u e J(J o a 1 n. .t\ n- q u e 1 e es de u d o r <.l e \.a ri o · a r t í · u 1 o ~ , i po r 1 o m L -
till ~ s. P e ro la ca "a ti e n e para "e l ia nai l a t rae - rn o le d di ·a uno . A rn í rne ha tocado <'" l f ( n ~ ntitiv
o , siendo la uni o n d e la f, unilia 1 c u1t o es pe - go d e l o· ho rnbres, po r la i tnitacJ o n, o n cj o r di cial
d e la muje r: aquí se trab aja para Jo h e rt na- cho, p o r 1 d ( .. seo d e irn i t n r, po r s u pu e sto qu e d e
nos, aquí e alivian l a ... d u l ~n cia s u e' l Pnfe rm o i inlitar lo b u e no . l.~ c a eg ur o de b u e na fe , q u e
d e l aflij i tlo , aquí se reza , e dan li1no n a s , .. e o yen j arnas se rn e oc urrir á irnitar a un o gu e se aho rque;
i se p agan mi a p o r e l a u e nte , o qu e ·ufr e , i ;J s t e p o rqu e lo mi rara con d esd e n al g una hija d e Eva ,
conjunto <.le voluntad s es e l lazo de familia, es Ja p e ro co n1 o iba di c i e nJ o o c ribi e ndo, se m e ha
instituci o n de la sociedad e nte ra. oc urrido irn i tar a lg un art íc ul o Je u t e d , i he tenido
Ocasion e s hai qu e tCelia d e dica una setnana el ant oj o d e d eJ ic ar a u s t e d l o qu e e c ri b a. lil
para ganar con su oficio, pro fe si o nal e s apre ndi- p e rd o n e s, pu es, qu e nada b u e n o t e ndrá Jo qu e l e
dos en la e scuela i en e l e n l ej io : la c o tura i e l d e dico. _
bordad o . En e ·os dins n o levanta la cab e za d e Cuanuo e n una no c h e d e invi e rno veo a otros
sus oficios i cuando al fin de la s e rna na hac e la tiritar de frí o , i yo tn e si e nto c o n cal o r, merce d a
cuenta, sin olvidarse d e l o qu e ha u Pbido ga ·tar, tni ruana d e p e ll on, di go : ra zo n l e sobra al seño r
.. resulta que no ha g anado lo qu e una p e ona ar- Euj e nio Díaz, p a ra enc o miar e sta n 1ag nífi c a inneadora
o segadora d e la sabana. 1 lo raro es que v e n c i o n d e l hombre. Pero cuando al atr avesar un
ni Celia ni sus h e rmanas se qu ej a n d e las intro - p á ramo libro a mi cara del impertin e nt ~ rocío,
ducciones estranjeras ni d e la cotnpe tencia qu e por medio d e una m o nt e ra, e ntón ces lamento el
les hacen los h o mbres con la a g uja i el d e dal. que es t e pr e ci o o atavío , no 1n é nos útil qu e la ruaCelia
sabe perfe ctame nte e l rarno de )a cocina, i na, no haya m e r e cido un e l o jio, p e ro ni aun una
en la semana que le toca su turno de la d e spensa ~ cita en la historia de las cosas útiles. P e r o so. peinspecciona
mui de c e rca todas las opera c iones : cho qu e la m o ntera aca so n o sea c on oc ida, sino
las familias Je buen tono i de buena educacion de d e los d e s ce ndient e s d e l os Chibchas, i e so de los
Bogotá no d e sdeñan e stos c onocimi e ntos. qu e habitan ]as tn á rjen c s d e l Chicarno cha, qu e e s
Cúando Celia ménos lo pen ·aba hubo unos ojos < e n (\ o nd e mas e n uso la he visto. R e cojo mis pade
mayor poesía, un aire rnas seductor para los ~ labras, porque ah o ra r e cuerdo que e n Bog otá he
ojos de su novio. Se le a1·repintiiJ, como sucede a visto ataviados con este primoroso ajuar a los inveces.
Celia se quedará soltera, porque en Bogo- dios de la Cal e ra, Cota i Choachí.
tá no se habla de un matrimonio entre la jente Hai varias clases de rnonteras: las de lana, de
grande sino por la muerte de un ohispo. Celia tejido de malla, qu e se fabrican primorosarn e nte
Jlora la ingratitud de su prometido, i no le falta en Ramiriquí; ( argumento mas, para probar que
razon; pero ella se consolará, i sus pocos dias de ellas son cosmopolitas, i no solo d e l Chicamocha,
gloria que le restan los pasará en el gusto de las , como yo tne lo ., ospt-tchaba) ; las d e bay e ta con
modas, de los coqueteos in o cente s, i de algunos forrro d e zaraza, e stas son las que campe an en
ratos agradables con las a1nigas. El tiempo irá las cabe zas d e l os ricachon e s d e pueblo, cuando
poco a poco haci e ndo notar ]os e fe ctos de su p e - van a cacerías; las d e lana estranj e ra._ fo rradas en
sadá mano sobre l os atra ctivos d e Celia. La ca- tafe tan, e tas s o n t ~ jida s por t o rn á til es i b lancas
rrera del p e lo emp e zará a s e r mui vi s ibl e ; e n e l man e citas i s on u s adas por lo s cac ha cos cazadores.
contorno de sus ojos será ya ménos tersa la cútis; L¡\ monte ra no e s un traj e e l f'g ante, no e s sil
as m e j i 11 as ten <1 r á n 1n é nos brillo, i e 1 e u e r p o rn é - q u i era b o nita ; p e ro e n e u a n t o a utilidad , d í g alo
nos donaire : por último, el estrago será completo qui é n haya s ido cazad o r, si lo prime ro qu e pre i
Celia no valdrá ya por Jos encantos d e sus fac- para para las cace rías, ánte s qu e la e s co p e ta i la
ciones, sino por los d e su alnul, por sus virtude , p ó lvora, con prefe r e ncia a las gallinas i al bizcosu
inslruccion i su espíritu enriquecido de gracias ~ cho, no es una montera : díg alo e l n\i ion e ro, si
i de primorei. En adelante cuidará Celia con ma- despu e s d e pr e parar la Bib] t a, los r osarios i de-
, yor esmero de sus sobrinos, i fr e cu e ntará 1nas la mas c osas que n e c e sita para su santa tnision, no
devocion, pero sin ser ménos esacta en los d e be- se prove e de una OlOnt e ra que fo ha-tJ e librar del
res de la casa, que cumplirá hasta su mue rte. frio, d e las picaduras d e l os anitnal es i d e las qu e Eujenio
Día:: . madura del soL
:La montera. El i nd io de nu es tros pu e bl os ¿para qué aplica
Señor Eujenio Díaz. sus prin1 e ras g anan c ias ~ Para la c o m p ra d e una
No co ilozco a usted sino de nornbre, jarrlas he monte ra, que p o r ]o r g ular e s de baye ta azul,
tenido el honor de estrechar su mano entre la mi a; con forro <.le zaraza cal o rada i co n b ot o n e s de
pero, suscrito a la ~ 'Biblioteca de señoritas,'' n1as cune ha; i cuando por primera vez col o ca su cade
una vez al recorret· las columnas de esta, he ~ beza en aquella fortaleza portátil, se mira e n co n ..
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Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
1
•
lll B fJI 1'1~
torno i sP. pavonea con aquella finca, que tan malos
ratos Je ha Je evitar. 1 s que para el indio
tiene v aria .. a p 1 i e a e i o n ~ s 1 a r u o n te r a , a n1 ~ s d e 1 n
A péna e J so l se ofusca
rr i ende e 1 1 a ~ l á \ r id o brazo • • ••
l)e r o e n vano, e n vano bu .. ca
De lYJadre el dulce r egazo !
J ando a u herrnana un abrazo,
1 le le 3 n tono entido :
"V o en el rnund o sereis
r a conocidas l e sirve de cigarrera cuando e tá
en la ¡Jarroquia~ , i CJUC no la ]leva ('11 la cabeza., i
en 'lla coloca Jos bizcochos con ']UC picn ·a ob equ
iar a los frutos de u arnor, de vu ) 1 ta a su ca a .
Yo que en oca "'ion e críti as n1c he se rvid o ~
e o n buen e x i t o de Hl a n1 o n te ra , be n d i g o 1 a n1 e1\
Ii tnadrc, 1ni bien querido."
¡ di\'inar ya podeis
J.,o que e ta ni'ña ha p e rdido! tnoria del Jenio invento¡· de lla.
1 no hai que ppn .... ar que la ru ontet·n. se a puratnenle
lJltbeya. ¿ (~ui ~n nos ha dicho que Aní- ~
bal n o llevaba n1ontera~ ;¡ n .. u cél<-hre pa "O de los ,
l p e ? ro e r<.\o firtneruente g u ~í J leYaha, como
Lila.
DEDICADA EN PRUEBA DE Ai\Il TAD A I..A EÑORITA D.n.
( Conclusion .)
creo que r-npoleo n no etnprenderia la carnpaña d e
la l~u .. i a s in prove \r ·e de una n1ontera.
1~1 oríjen ue la tnontt•ra e pierde en la noche
de lo tietnpo ... , no ~e Bnhe qui · n fué. u inventor;
pero debia u .. ar:e .. r a en tietnpo de-. an F'rnnc i e o
de is, una vez que éJ, con el notnbre de ca¡Jil la
la hizo parte integrante de u h(tbito.
l\Iucl1a s son las u ti l ida des de lá. n1on ter a; quien
<]U1era probarlo, cotnpre una, colóque ela en la
cabeza , cuando, i e nta bastante frio, i es seguro
que entrando en un agradabilí in1o tetnperamento
csc lan1ará: bendito sea qui e n inv e n tó la tnonte ra!
T EZ ID.
Quién es José Manuel Marroquin.
A J uz una muj e r tl ió
Una vez allá en B e rlin
Un niño, i fué quien l e 'ió
Jo é l\1anuel lVlarroquin.
Siempre que llueve, caer
Dejan e l agua en Pekin;
Lo cual tambien pudo ver
Jose lVIanucll\farroquin.
Para abajo s ie tn preva
I no para arriba el Rin;
D e es to tnil pruebas nos da
José 1\'Ianuel 1\iarroquin.
Publíqu e ns e e n breve, puPs,
Estos h echos con e l fin
De qu e se sepa quién es
José l\lanuel lVIarroquin.
C:inco años.
Tiene cinco años apénas:
u }enti1 fr nte circundan •
D e ébano rizas 1n e l e na
Qu e su blanca espald a in unc.lan;
J\1as obre u frente abundan
Reflejos de hondo pesar:
Al go busca ~u n1irar
Delirante i eonrnovido :
¿ 1 1 o pod e is adivinar
Lo que esta niña ha p c rdiuo ?
N o es u muñeca : la 1Jarna,
Le conv c r a con ternura,
1 a su lado en tre su can1a
Blando l e el o l e pro e u ra ;
I al bajar la col r.ensarlo; sangre francesa corría por sus venas i
eso era lo suficiente para abandonar toda idea que
{ no fuese de patrioti..;mo. Ese era el sentirniento
jeneral, la idea dominante. El pueblo en ese dia
era un brazo movido por Dios para dar un azote.
' Un cura a la cabeza de Jos fieles de su parro-quia,
f0r1naba la van g uardia de millares de jentes
de todas clases i sexos. ~ o lo un grito se oia en
boca de todos : " Qu e r e rnos artnas ! ! " La multitud
habia dejado de pedir pan para pedir armas;
dejaba de f> edir lin1osna para totnar lo que le perten
ec ia. De repente e oyó el grito de" a los Inválidos
! ! " i la 1nulti t ud se di rijió allá. .r o hubo
un solo tiro de fusil i los rejirni e ntos entregaron
us artnas e n tnanos del pueblo. Eran sus llermanos.
Armados con 2 ,000 fusiles i algunas piezas
de artillería i el resto con picas, l1achas i cuchillos
amarrados en palos, gritaron: '' a la Bastilla
! ! ''
Andres babia tomauo un fusil, Jorje una hacha
i Lila, que se habia qu ed ado sin armas, llevaba
una provision de piedras. Poco satisfecha, se
ace rca a un muchacho que llev:aba un tambor i le
dice : ·' Cambiemos, yo no puedo tirar una piedra
n1ui Jé jos i con mi tambor podré anunciar la
victoria donde quiera que vaya. ,,
• Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
..
•
Entre esa tnultituu urn1ada habia contra tes gan las ar1na i el 1 obernador de la Ba , tilla es
tnui significativos: en la boca rindará ocacion de ven ••
pende el fuego a una s e ñal hecha desde las torres, cer los obstáculos, d1jo co1no tratando de entneni
entónces se oye el grito de ")a Bastilla se rinde!" uar una frase.
Las enor1nes puertas de la prision se abren i la Pero cuáles son ?
tnultitud entra co1no las aguas de un torrente Ah ! no sabf's que no seré tuya hasta que no
comprimido que se desborda. J..Jos soldados entre- haya podido pagar tus servicjos cotno debo ?
, -
'
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Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
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60
A estas palabras se estrer ció el hotn bre i continuó
e o rn o e o n rn o v id o :
el n1orn e nto, porque si te llegan a ver, n os perder
e n1 o to dos .
- 1 ro tengas cuidado, pronto volverá. -Pe ro de q ué otro n1odo puedes pagar tnis
ser\· icios, , i es que te l1e h echo algunos ?
-No digas eso, Antonio,respondió la mujer en
tono de r eco nve ncion, porque podria yo creer
D es pnes de haberla rejistrado, para que no
fu era a conducirle nada, la dejó pasar. La puerta
del calabozo se abrió i e cerró instantáneamente.
• • • • que eXIJHlS m1 1nano no por ese atnor que me rna· Al berta, la madre ele Antonio, habia sido con- •
ni fi es tas· sino en r eco tn pensa de 8ervicios que ta rito
deseo pagar.
<.lucida allí, por habérse le hallado en el fondo de
-I crees que todos Jos sacrificios del mun tlo
un canasto en que vend ia tabacos, unos nútneros
de 1 p e rió d i e o de 1\f ara t, '' Ji! l amigo del P u e b 1 o. ''
valdrian algo en r eco mpensa de tu amor? Qué
he h e cho yo qu e rnerec iera otra cosa que ••.••••
Antonio no se atrevió a concluir i d ej ó caer la
cabeza entre las n1anos.
e l e creyó repartidora, i esta era Ja causa de su
• • prtsJon.
-Vamos, dijo el conserje, con1o a la media
hora, abriendo la pu e rta, ya es tietnpo.
U na rnujer salió del calabozo i desapareció o! se apresuró a decir la rnujer, que no
era otra sino Lila, no, seria yo una ingrata: salvaste
la vida a rni paJre i a mí ••.• tne libertó tu
buena madre de la furia de los solJados el Jos de
sctiernbre; ah! si no hubiera sido por ella Ja po-entre
las sombras : nadie la vió. D-v-n.
:La hija del ventero.
bre Lila no exi tiria hoi. ) CUENTO ALEr.fA:-.l DE UllL ND.
A estas palabras se avivaron los ojos del jó\ren Repasaron el Rin tres estudiantes
con1o la luz del candil que atizaba, para vol ver a ) en la casa de \tV erter penetraron
caer en su habitualtnelancolía. Tienes vino i cerveza? preguntaron,
-Es decir, pteguntó en seguida, que sí serás I tu hija la bonita dónde está?
.. mia ? 'Tino i cerveza tenO'O de lo bueno
-Así lo he prometi Yace en el ataud pálida i fria:
haya cumphdo nu deber sere tuya, te lo ofrezco. Entrad allí si la quereis tnirar.
Hubo un rato de silencio. · 1 1 "' • , , . . , . entraron en a camara rnortuorta
Que sera de nl.t tnadre, Sl no habra pocltdo Donde estaba tendida la doncella
vender lo que llevaba; tarda mucho. e . 1 . '
S
. 1 1 b d.d 1 ~1~. L.l · omo siempre ga larda, dulce 1 bella,
- 1 e 1a ra suce 1 o a go, uiJO 1 a con tn- p 0 vestt.da e f 1 · t d er n unera crespan.
quH:! u ·. . . .. Alzó el primero de su rostro el velo
Quien sabe, la ctudad parece aJttada, se oyen 1 Ah, · · · ·rd h
Jnuchos tiros i el ca ñon del Puente Nuevo suena 1\. ¡r· • st r" 1 vleses, pa l a. ermo~ura,
d
· t t H '.Ll esposa ueras amorosa 1 pura .
a Ca a lllS an e. n·· · l ] ] d -Q , 1 A t · 1 ·, d · L"J IJO, 1 e ve o sue ta e pavor. ue lacemos n on1o, vo v1o a ec1r 1 a, . ""
parándose para ir a la puerta. El ~egundo .cubno~a. con el velo
-
En est~ momento se oyó en el umbral el golpe 1 la VI ·ta
1
volv1end,o ac1~ otro Ja
Citación recomendada (normas APA)
"Biblioteca de Señoritas - Año II N. 64", -:-, 1859. Consultado en línea en la Biblioteca Digital de Bogotá (https://www.bibliotecadigitaldebogota.gov.co/resources/2094841/), el día 2026-04-09.
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