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:fJ3isemanario ~oIítico, jLiterario )2 1Roticioso
AÑo I.--SERIE 1. } Bogotá (R~iPÚBLIOA DE COLOilIllLl.). domingo 11 de ~\JJril de 1897. NÚMERO 13
H:fSogotá"
->:+-
DIHEC 'l'OH,
Eouaroo Espinosa lÓuzmán.
MIGUEL ANTONIO CARO
CANDIDATO DEL PARTIDO NACIONAL i
PARA LA PRESIDENCIA DE LA REPUBLlCA
EN EL PR OXIMO PEH IODO DE ,8g8 A '9°4
~~~~~~~~~,-~~~~----
TELEGRAMA
R ep ú blica de Colom{¡¡'a. - T elí-gl'afos naciollales.-
C/¡,api'l/('J'0,8 de Ab?'?'? de 1897.
5eñor D. Marco F, Suárel.,
Estoy viendo que L.lgunas pu blicaciones
de la capital, con pretexto dc candidaturas,
atacan á la autoridad con calumnias
y con amenazas, y concitán alodio y
á la desobediencia, convirtiéndose en libelos
sediciosos.
La ley autoriza la represión de esa clase
de producciones' per0-9Ql110 Magistrao,
he querido tolerar todo lo que á mi
persona se refiera, fiando mi justificación
al criterio público.
Mas la condición do Magistrado 110
me inhibe de cumplir deberes sagrados; y
no podría yo consentir, sin faltar Ít las leyes
del horror, en que la envidia que persigue
á los hombres de mérito abuso de
mi espíritu de tolerancia y uel silencio que
me he impuesto por razón del cargo que
ejerzo, hasta el punto de poner en mi boca
palabras infames, COl! el fin de ultrajar á
usted á mansalva en mi nombre.
Yo declaro que el libelista dc El
Constitucional ha faltado ú la verdad, V
lo entrego al desprecio dt' mis conciudadanos.
M. A. CARO.
HE AHI AL HOMBRE
Qué mal queda al fin el hombre que
de la impostura hace arma favorita para
defender su mlUsa, y se parapeta para
herir á mansalva. El Constitucional, falto
de inteligencia, de cultura y d.e serenidad,
se dio desde el principio ú la
ingrata tarea de difamar y agredir c.omo
un rabioso demente, creyendo que de esta
suerte servía con más fuerza y eficacia á
su partido, echanuo á un lado con desprecio
hasta las reglas más elementales de
justicia y ue buena educación.
El Director de dicho periódico, ú quien
consideramos fiaco de espíritu y depósito
ele odios, procediendo de la manera inconsulta
y torpe como ha procedido, ha hecho
obra contra sí mismo, queriendo hacérsela
á sus enemigos, y se ha exhibido
anto la opinión pública en toda su desnudez:
sus ideas exageradas y extravagan-t
es, sn carácter r encoroso y mezquino y
su::; sentimientos ,llenos de malignidad, se
r evelan en sus escritos, para v ergüf'nza
suya y desgracia de sus cómplices.
No lui llam.os, f'11 efecto, en lo que
hasta hoy ha concebido, un solo rasgo
que manifieste hidalguía, ni una palabra
de cultura quo dé ú conocer al hombre
ci vilizaclo y sociable, ni un destello
de luz que señale la presencia del talento.
En todos los lugares que él ha recorrido
ha difamado y caln111 niado: en Panamá,
lo mismo que en Guayaquil y ahora en
Bogotá. t<.:n todas las circunstancias de su
"ida ha obrado con ligereza, Con atolondramiento,
dejándose dominar por las pasiones,
pero nunca por influjo de la razón,
que para él ha sido desconocida.
El telegrama que Rreced0 á estas lí"
neas marca con estigma oprobioso al hombre
que se atreve á calumniar al primer
Magistrado de la República.
EN BABILONIA
1ll! llItlS hablado con lealtad v ealJill üallquew,
pal'H de pl' )l'Hl' lo, de l de¡;urJe ll v I I cOllfu,;
i l~ 1I \' 11 lJue ~e ba llHIJ lus dis irl(} ilte.~, A dIo
oÍJliga el c Ulllplilll il'ntu de l deber I-'a t ri ,íl ico de
eOIIlÍJ;¡ t'il' todl) el(jll ll' lI to de pel'turlm c i,íll, allll
eualld" ,;eil arduo el ClJlpeIlll de hacer la ('.,dllla
y la Illz dOlllle ~ólo exist~él l l',ílerl\::¡ \' t illit'blas,
. l';lra que 1111( ' ~lros Jt.ctol'es 110 ,mpongan
que II:lI' (, ;; lIgcl'lIcilíll ell lo qnc decilllos. calific¡
íIlJ"II"~ acaso de político" florelltillos, copiarelll
"S ;[ Ig uIIH'" reei elJte,; y eat.cgól'i cns d,·e1Hnl¡-
iolle" de la prell sa ci"l li1tica,
.-\U·IICilíll, pueíi, 411U pi a ~ lll1tO lo IIlCl','(·e.
El Con'eo Naciouall,nee á los naciullalistas
la Ilot.ifit::\ción rJlIe \';) ('11 ¡;eguida:
.. l-:I Partido ('OI1 ' Cl'l'ador, dite, ]¡:I rceolltlld"
HI'; tilas, ha discipl inad" sus sold n lus, \',
como ?tI/. 80lo homb¡·e. se ¡la puesto ell pi ,· p:li'a
snlir ,í la def('ns<\ de " liS IIHí~ caros cleruchos,
"En los actual!!s IIlOlllcntoH la C:t II~a COIISl'I'\:
ld " I"1 ;;e' llalla en piello \'igor, y lodo:; ~us
Illiel1l 1Ji'lJS guardall CUIJ fid elidad la ( ' (,I1,;i~ll:1 ;
llflll de~allm'ecido por cOlllpletu las anti ,!!;II 'I' reucillas
'-jUL' parecíall liaherla dividido, v una
uniÓllfral(ca y sólida l!I, tl'e sns b1f. e J/.o,~ eh'mentos
ha vlJ llúlo tÍ v f! r(fi(;a l'.~t< , "
El Repertm'io Colomúiauo Icnmta acta de
t,t!llutiticacióll, y, al día siglliente, dispant sobre
El Correo este tntllu l'i1ZO:
"El Partido 'ColIs('nwlul', digan lo que
quic'ran ciertos iluso", e"tri d~jin'¡tiva y hondamentef?'
acciolladú, pU l' :ey lIatural de eyolución
histórica; y ese Íl'H('ciIJll:lllliento no se ataja
apellidando unión. ~Ileii.all eOIl un anhelo geIleroso,
pero sueñnll, 1,,8 '-jue ljuisieran "el' otra
yez al viejo Pal'tido Conservador, u.nido como
t{,n solo hombre, GOIIIO 1" estuvu ell la fot'lIlidable
lucha. de 187G. De ('lItOl1teS a c:í. mucho se
ha adela utado el Sl' llit I'l'trogl::\llado; pero el
becho es que los pU1Itos de vista hall caJllbindo
easi en absoluto, ¡Vada de lo pasado ¡-"vive, y
los p¡lrtidos, C0l110 los IlOlld)l'es, se va n insellsiblelllente
transfOl·IIIHIHlo. nI, e1l flll'rza de las
ideas, ya por obr¡) de los il;tt'¡'eses, que talllpoco
puede lIlirar CUII dl'sprecio el filósofo político."
En síntf'sis, El R ep e¡·tol'io declara: " Tarea
valla es invooal' ellJasado; insensat ez, t1'({.ta1' de
det eneJ' el z'mjJu lso que tí t odos nos al'rast?'a."
El Con stitu cional se expl'esa así:
" nnjo lit Constitución vigente, muy buena
y mny sahirt, te llelllvS UIl Gobiel'no impasable.
. :. Qué IllPjor nos podría suceder, ui qué deseo
lIuís hOllmc.lo que el que todo colombiano, de
cuakluiera denominaei rí ll política , se sometiera
al ClÍdigo vigente, :í esa Constitllción de 1886,
en que e,~tán consignad os los p rincipios conservadores.
El Día rechaza al Uell Cl'a 1 Reyes, candida
l" de El Constitt¡cional, porque .. fue quien
IlI Ú,~ COlll batió en 1886, en el seno del Consejo
Nacional, los principios cOllservadotes cardinales
dt· la COlllititución vigente."
y El Siglo contesta á El Día que la labor
del Genel'al Reyes en el COllsejo es manifestación
evidente de su discreción y clal'Ovidencia,
" y de 8US 'ideales pol íticos ]lm:feotamente definidos
y concretos."
V eamus ahora cómo piensa el Gl'lIeral Marcel
ia 110 Y éiez, puntífiee du una de las agrupaciones
clis; J.entes.
gil el M an(jiesto á sus amigos poiíticos
de .J unio de 1893, izó handera de l'eful'nlas fÍ la
0.onstit lción, .Y ftV.:'!'O !.1 t~nt!ls y t ftl1 sustanciales,
que no le dejaba hueso sa no.
De ello es bnena prueba el hecho do que el
sefior Santiag o Pérez lo insertó en El Relatm',
prece diéndolo de frases encomiásticas. Una de
esas frases , tall lacónica como expresiva, decía:
"el doeurn ento nadá. deja qtM desear. "
~lás toda da:
El Centro Liberal, al aconsejarle fí sus copartidarios
que dieran sus votos para Presidente
v Vicepresidente á los señores Marceli¡JlIo Vélez
)' José J uaquíu Ortiz, lo hizo "casi segu 1'(' de
ql"te al llegar el General Vélez á ejr-rcer el Poder
Ejecutil'o, se obtendrían, por su iniciativa," las
reformas que tuvo ¡i bien señalar el citado
Centro.
y para evideneial' que los di sidentes siguen
en Babilonia, .Y de mal en peor, bastan los tE'sti-
1Il0nios iutachables que hemos copiado.
Hé ahí, pues, eómo los periódicos de los disidentes
se eliminan unos á otros; CÓIIIO se mnerden
rabiosalllente los voceros de lus ~rupos. La
oposición, como se ve, está formada por depósitos
de enfel'lnos, en los que la di versidad de las
dolencias producr- la más disonante diversidad
de sonidos. Y es lo eierto, que tánto y tan eucoutradamente
gritan, que aunq ue los gritos son
estl'idente~, nadie los entiende'y todo el mundo
ha resuelto no' hacerles ningÍln caso.
Lluvia de guijal'l'os continual'áu arrojando
los disidentes, ardiendo en ira, sobre los nacionalistas.
Dil'iÍ 11 que son facci ón, )' otras lindezas
por el estilo.
El Partido J'laeiolla l, bien Jo saben nuestros
adversarios, ' no es obra de artificio, ni ente de
razón. Fue el re sultado de esa" ley natural de
la evolucióll " de que habla el señor "YIartínez
Sil nI.
Toda profunda tran sformación, eomo la que
hoy trae indignados á los enemig os del nacionalismo,
es obra de 1I1/ Ct idea en marcha. Idea
sintética de las tendeucias, dr- las necesidades y
de los anhelos de una eí vari.as generaciones que,
acumulando silenciosamente sus elementos en el
senu de las colectividades humauas, se anuncia
poI' síntomas precursores, y, poI' último, ahriéndose
paso á través de los obstáculos, se traduce
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
en sacudidas violentas ó en grandes y armónicos
movimientos.
Nuestros adver sarios tampoco pueden ignorar
que los muertos hablan. Que all á, á orillas
del Atlántico, est :ín las tumhas de Ruscos y
BRICEÑo, soldados de la idea regeneradora. Nnestro
triunfo en esta campaña e leccionaTia senlla
glorificación de e ll os, porque en ia armonía de
la nat ural eza los que por el genio 6' por los sacrifi
cios han asociado su destino á una causa naciona
l, pierden lo que la existencia tiene de efímero
, de limitado y ti Ilito, y se i Il corpoml1 ¡í h
ent idad imperecedera de la Patria .
E l espírit u de aq uellos muer tos q'ueridos
- óigalo bie u n uestr o enellligo- eo lllbate ba jo la
bandera dpl P a r tid o Nacional.
MORBOSIDAD
De El Correo Nacionctl, número 1,857,
correspondiente al 9 del actual, tomamos
las sig uient es lín eas:
En cuanto nI nomhre del señor Caro CO IllO
candidato nacido de los enelllig os de 1n. caw,a
conservadora, )' por cuan to su ca udidatura representa,
ademnl', te ndencias opuestas á las tradiciones
republicanas del país, ill1ítil es aseverar
que ma l puede caher en nuestro programa, y
que neeesariamente hemos de eOll1hat irla, sill
que esto signifique hostilidad :í. su per sona, ni
menos al propósito ele opull er en nuestra esfera
vallas ,l su acci óu cOllciliadora , si consec'uente
con su pasado, y leal a l partido que lo ahrulll cl
con sus favores y lo elevó á la primera Mag istratura,
se decide;1 recoger la manzana de la
di scordia que, en mala hora, y asumiendo inmensa
r esponsa bilidad , ha lan zado en IlU estlo
campo.
Pocas veces el CInISmO y la audacia,
que son las armas de los que carecen de
razón y de peso, se habían revelado bajo
formas más r epug nantes y falaces como
en las lineas que h emos copiado. Arde en
ellas el fuego dl~ l odio irreconciliable y
l at ente h aci 3, el señor Car o, como llama
de in cendio que se re.tuerce y devor a sin
que haya límite capaz ele contener su arrebato
frenético, su empuje destruct or.
No es así, dándole rienda suelta á las
malas pasiones, ni alterando la verdad, como
se discuten y l'esu eh en los asunt os p olíticos.
Es menester queel escritor tenga serenidad
.Y calma para juzgar los sucesos y los
hombres, para no extraviar lli corromper
el criterio, para no comprometGr la verdad,
(iue debe ser la norma ele conducta
J,Jolldin
OJEADA CRITICO-HISTORICA
SOBRE LO~ (}Rí,a.;NES IJ ..... LA 1.I1'ERA'l'UR,\ COr.O\IIlIA;'{A
(COlltinlI:ldón ).
1) . José María C;rucsso, Canónigo l'enitenci8rio de la
Catedral de Bogotá, <]ucfall~ció el 3 de Ma)'o de ,335. é!ra
poeta, pero no m~s inspirado que Rodríguez. Oriundo de
la ciudad de Popa)'!ln, hu"" de cerler, lo mismo CJue Cal·
das, al deseo \'(;he,¡,ente, que es como instintivo en los hijo>
de aquel c1éclnco suelo, de ':'>nucer .t i . en / 820, á
una sCllsible y respetable <¡uiteña, por un }Jubellano "popa
yan·és. La da á luz un colombiano, con ia mila de que cesen
las rui nas de este pa ís, en beneficio de la prosperidad
de Colombia. Imprenta del Estado, pOI' "icomedes J .o ra.
Año de t 822, 20 páginas.
:<0 se consen'a memoria de quién fuera el autor del
folleto de 40 páginas, en verso, CJ ue apareció el mismo año
citad o, en la imprenta de Espinosa , con el título de Venia·
rles lIotorias, y el cual encerraba amarga y vi va censura de
los espai'loles )' de las tropas que cOlO' l.l con\'eniencla !
y necesid:tl ,lt.: C'il.lblecer la monarquía (ollstitllcional, y
designab:l (; ner,ll BolJ'~'ar - ,:n,; 1¡"Hn pi) á o :ujldr ese
l'u~,to.
En '-'1 r ,'n t¡'le Id'el Inin'1 1):l'l (JI' 1:1 \HH.:· ... ía ~pi('a paTecié
ins¡ I lfll.lS 111Ú;") Llr'k, 11 f·omp(ll'..:r <:;.qS tra~ed¡:1s
el heroico t: IllrJrlUU"\(!O ,Luis Varg.:tsl\.:j:ldcl, ingeniIJso
poeta Ilo,L';(It', 1) ll1t:!' na('1l) en lS02, )' ll111ri ') ahogado, en
r829, en 11110 de 1,,, lí"s del oriente de la Repú¡,Jica.
Si ?\ladrtd !t>grn pulsar CI!1 gallardía y sua"idad rÍtmica
de tunos el a"ll.l llri¡'([, es ,'ar~as 'rejada el cantor é¡n
<.:0 enam Oradl) de la libertad . Creado su espíritu para la
interprel ó ajenos, les hace ver en lo i1l1111anO colores
hernlOsos que sólo ",,,ten en su imagInación.
Pnstina ed:lCL misteriosa, {fue, dando fruto5 y n }res,
!lOS revela el genio y la ,"hlin1l(1,," tlel cantor.
"\ \'argas Tejada 111> le to(", marchitar sus laureles lro·
cando por otn)~ sus lH\Cni)S y gcnc:rosCJs 3entimiL'ntos; Il1urió
Ilevánd(¡se intactas las cuerdas de 'u arpa .1 JI'\( Ible, soñadm."
amante.
Hoy mismo !lO Pllede dej.lr de sorpr.,ndel'llos la 'uma'
erudición liler:uia que adljlllrlií aquel jl)\'en de ,·ell1ti·
Sll'lt! años de c(lad . Su!:') bil).=:,I;¡[)S lIU~ h.11 ~>n ~~IJer que
aprendi() en C(lrto tienll}(} los idivln:ts ing~1,..:"'. llalian0 r
¡llemán, L ~i)icll(lo'lo~radu helcl;r C(lnlp{)Sl(iul1':~ no despre(¡
ables el1 el últilll!) de dIchos idi '1I1lClS, Talllbh.!l1 :lgrl'gan
que hizo t.:5tUlk)s tic griego y hcLr 'n. L~ l°i.Hh< r1or/o esos liberales fu e ran a troces
d el in cuentes puestos, con aplauso >u ná nimc,
fu e ra de la ley. Como s i la ta rea del escr itor
ele 1::/ R cjJc}'lol /0 fuera con tratlecirsp á cad :'].
paso, a ntes h abí,l abogado, en su artículo t itulado
/ )ltCldc s{lb/'{' dab/SJIlo, por una fra nca intelige
ncia e ntre los consen'adores históricos, de
los que él hace p ar te, y los libera les ó rad icales.
Ento nces dijo que á ambos ba ndos no les se l~~
raua .J11~S que una peque ña zanj a : la cu estlOn
rel igIOsa; p ero que podía echa rse el pue nte,
y de e se modo, las dos escuelas p olíticas, p or
separadas que estmie ran en muchos puntos capitales
y secundarios de doctri na y de aplicació
n, se podrían dar la mano para ver ele r estaurar
el dogma republicano y e l imperio de !as
l ~y es. P e ro. h?y el escritor de El Repertorio
I?l e nsa de d lstll1ta manera. Como ve la posib ilida
d de que una inteligencia p a triótica e ntre
opuestas fracci o nes políticas afiance en esta
"fIJOGOTA))- Abril .1 .1 de .1897.
tierra el orden y la paz, .y con e llos todos los
bienes consigu ientes; como toelos los que se
han apartado de la Regeneración sólo sueñan
con trasto rnos viole ntos, que de n al tra ste con
el antes aplaudido y hoy maldecido régime n ;
como, e n d e finitiva, la p er sona d el señor Caro
es un monst.uo apocalíptico que quisieran exte
rmin ar á todo tra nce , se mira con mal ceño,
con ceño de re públicos inflexibles, la prouabilidad
de una aproximación que, al ser real, se ría
obj eto de plácemes p or parte de todos los que
ama n de ve ras, no sólo el te rruñ o en que nac ier
o n, s i no la causa de la civil ización y de la frate
rnidad de los pueblos.
P a rece, además, in creíble q ue el escrito r
de El Repertor/o, tan e ncariñado con las costumbres
p olíticas ele los E stados U nielos, no
a plauda la te nde ncia á salir de las v iejas infra n qu
eables barre ras con que el odio y las exager
acione s de doctrina. h a n ma nte nido e n hosca
actitud y en posic ión e stacio na r ia á los pa rtidos
en que se ha dividido la Nación. C a s ua lme nte
la gene rosa id ea que forma la indole d el Parti do
Nacion al es la de borrar, en la prácti ca y de
modo durade ro, las a borre cibles de no minac iones
que nos legaron gene racio nes ya mue rtas
para siempre. A s í, los que comba ten a l P a rtido
Nacional son los te na ces após toles de l a bo rrecimie
nto político, y, p or cons igui e nte , los e n<;l11 igos
acérrimos d el sosiego, de la honra )' del
bienesta r de sus conciudadanos. Son reos de
lesa civ ilización .
UN REFUTADOR DEL SEÑOR CARO
El ortodoxo, el ya neo- católico Ordm , publica
en su número 571 una famosa carta de un Conservador,
que leyó "con profunda, dolorosa sorpresa," la
que el señor D. Miguel Antonio Caro, actual Vicepresidente
de la República, escribió al Director de El
ProgN'so.
Proviene la "sorpresa y la pena " de nuestro
conservador de ver que e! señor Caro, que tántas
muestras ha dado dé su acendrado catolicismo y de la
pureza oc sus aoc r¡nas coñsel ~acto ra s, se eli lj 'l ,i un
liberal que, en tiempos pasados, ostentó" insignias masónicas,"
para felicitarlo por la fundación de un periódico
sabio en las doctrinas que expone y moderado
en su lenguaje.
De bemos dedu cir, pues, del artículo de El 01'dcn,
que un conservador católico no puede h ace ~ manifestación
algun a q ue envueh'a ::tplauso, por justo que
sea, á un liberal q ue haya sido masón; aun la amistad
con personas que no pertenezcan ó puedan no pertenecer
á la Iglesia, debe parecer á estos nuevos católi cos
un verdadero escándalo, y, sin embargo, lo vemos
de brazo, como amigos y como políticos, con cierto
periodista que no há mucho escandalizó á la sociedad
bogotana con un duelo, dando después ta rdía manifestación
pública de arrepentimiento, para reincidir á
poco en la misma falta sin volver al seno de la Iglesia.
Es cierto que el escritor de El Ordm maliciosamente
sólo pretende \'er en la carta de! señor Caro un
manifiesto político, y por eso lOS dice: "Si el señor
Caro se dirigía á la Nación COI ,o mandatario, ahí está
el Diario Oficial, que es el órga 10 obligado de esta clase
ele publica.cione:; ; si lo hací, como simple ciudadano,
no le habría faltado un periódico conservador
para hacer oír su voz." Pero, agregamos nosotros, si
no se trataba de hacer ni lo un) ni lo otro, sino de d::tr
un voto de aphltlso á un butn periódico y dil ucidar
algunas de las cues tiones q ue actualmente s~ a,¡itan
por la pre nsa, y si, por otra ! Irte, los periódicos '\ ue
se liaman conservadores c, lific n al seiíor Can>, I :lOS
de crimin al, y otros de inepto y hasta de traidor, no
hay por qué estos misl!Os c 'sen'adores PO'l" III ti
grito en e! cielo y e. 'c1amen c '1 profu'ldo dol; ..
al saber la nueva de 'lIIC el E~cc ! entísimo ;¡
I presiden te había escrito al D L.t.)!' tk FI
sintieron" el e,tupor que pr hce 1:1 n')
una madre ha sido '1bofe te:ida .Jor su hiio,"
Pero entremos de lle no con ¿¡ articul' t, 11 d
notable an álisis que hace de 1 carta del seJ10r \J. " l igue!
Anto nio Caro: " Irregul, r y cuasi subversiva"
le parece la teoría de la con '_'n iencia que cxiste en
que baya dos ó más can did !tos para la Presidencia
dentro ~e un mismo partido político. ¿ Y porqué ?
¿ Puede o no h::tber en el seno de un mismo partido
dos ó más ciudadanos q ue por los se l'\'icios que prestaron
al país entero y á la causa de sus convicciones
merezcan entrar en lid? ¿ Y no se t rata de c!eair al
que entre ellos sea el más competente para adn~inist
rar la cosa plíblica? ¿ Porqué pretender que sea esto
una cosa irregu lar y subversiva? Y cuenta q ue 110 nos
proponemos co ntestar las fra ses odiosas q ue, á falta de
razones, usa el adversario para desacreditar una doctrina
de sentido común.
No todo ha de ser rigor, dice nuestro articulista,
y sazona su elevada disertaci ón con un salado cuento
que nos ha hecho mucha gracia, por lo oportuno y
aplicable, y que para no quedar desairados lo contes tamos
con su propia reproducción.
" Agrega el señor Vicepresidente que la proclamación
de segundo candid ato no implica desagrado
personal entre los contend ores : e~ ta especie nos recuerda
la ocurrencia que en cierta ocasión tuvo un
caballero, quien, habiéndole quitado la novia á un amigo
suyo, lo invitó luégo á su matrimonio, diciéndole
q ue esperaba no le guardaría rencor por la desba ncada,
y q ue si algún desagrado le quedaba, creía q ue lo
disipa ría al verse sentado á la mesa del invitante, porq
ue la comida estaría muy buena."
Pronto se sulfura, sin embargo, el refutad or del
señor Caro, porque todos los tonos y matices ha de
tener su prod ucción, y nos dice: no es lo mismo la
lucha leal de dos candidatos la nzados al debate por
grupos libres de partidarios, que lanzar un nombre
respetable á la arena electoral, hacienoo creer á la
Naeión qu e si los pueblos lo eligen, el Gobie rno qu edará
satisfecho ; y luégo ponerle como opositor al
mismo que hoy se encuentra al frente del Gobierno.
¿ Cree el señor articulista que no son grllpos librcs de
pm-lidarios los que lanza ron y sostienen tanto la candidatu
ra del señ'o r Caro como la del General Reyes ?
¿ ó se ha,l legado á imaginar, por ventura, que el que
apoya la primera no lo es, y sí el que combate por la segund
a ) ¿En su fu ror qu errá privar hasta de la libertad
á todo el que se llame ca ri sta? No lo creemos. Pero
deslindemos campos : ¿ fue ó no un mismo grupo e!
que lanzó primero la candidatura del General Reyes
y luégo la del señor Caro ? No; sin embargo, supongamos
que así hubiera sucedid o ; ¿ no se da cuenta e!
esc ritor de E l Ol'dm q ue, dada la actitud del grupo
oposicionista que tomó como propia la candidatura de!
General Reyes, la del se ñor Caro se imponía como
defensa de la Rege neración, del Partido Nacional y
aun de las institu ciones que nos ri ge n ? Aun concediendo,
pues, que un mismo grupo hubiera sido el iniciador
de Reyes, primero, y lu égo de Caro, 110 podría
tachársele de falt!) de leatad y si ncerid ad, porque por
encima de los intereses personales y de bandería,
están los de una gran causa y los de un partido poderoso
que lu cha por id eales definid os y ya implan tados.
El articulista de El OrdC/l que, como buen escritor,
registra la escala ue los afectos y pasiones y se
sirve de l"s <: ' o;¡lkmq¡,s ",'!I1"q '}"'" C's p erm;tirlo nsar al
periodista, quiso co ndimentar por completo su refutación
y le puso, además de la s01' Carl.
3~ BA'" D,\
j. Valses Vid" Bogotallll, por l\Iorales P.
6. Fantasía, VirriacioJles p.!rI! Clarinete, por t-rirco.
7. Valses R ecllerdos de Tena, I,or R odríguel .
8. Polka La Bruja, rOl' Solano.
Los Directores,
RAFAEL BERNA!. e -RA~16N l 'EREIRA CH.
Gnen'a en el Ecuador.
Sf'ñor Pedro A l1toni () ~lolina.
[piales,3 de AI,rit de rf 97.
Gobierno Ecuador ha declarado tu rbado orden público
por haber decubierto una conspiración. Comunicaré lo
más que sepa.
Se .-vi rh ;·, LUIS M. !1[ CARSTRO .
Sallldo.-Lo presentamos muy cordial y resretuoso
al señor D. Juan A. Gerlein, digno hermano del Gobernador
del Departamento de Bolíl'ar; al señor D. Julio Palacio,
hijo del General Francisco J. Palacio, y al señor J 1I1io T.
Castillo, miembros convencitlos del Partido Nacional y
sostenedores de la candidatura del señor Caro.
Sección Jurídica.-Bajo este epígrafe está publicando
El Naciollal de Medellín un luminoso estudio
del doctor Fernando Vélez, titulado B,'ez¡es Obsel'7Jaciolles
sobre el Código Civil COIO/ll¡'la7l().
Revela tal estudio el conocimiento más exacto y la
versac ión más completa que puedan obtenerse en trabajos
de ese orden.
El ilustrado jurisconsulto antioqueño no necesita la
recomendación de sus obras, porque ellas, por sí mismas,
la llevan ante el público; no obstante que así lo reconocemos,
encarecemos la lectura de pieza tan imrortante á
torios los miembros del foro colombiano, pieza por la cual
presentam05 á su autor nuestra sincera y calurosa voz de
aplauso.
Ricardo Ortega Pulido.-lZegistramos con
pena el fallecimiento del joven con cuyo nombre encabezamos
estas líneas, acaecido en esta ciudad el día 9 del actual.
Era el joven Ortega el hijo primogénito de nuestro
apreciado amigo D. Eustacio y hermano de D. Eduardo,
Administrador de este periódico, y poseía cualidades que
10 hicieron apreciar por todos.
Inmensa es la desgracia en el hogar ele esa familia.
Por fortuna, la fe, que en ella ha sido una fortaleza y un
consuelo, sabrá enjugar esas lágrimas de aflicción haciéndole
inclinar la frente resignada ante la voluntad divina.
Merece atención.-Hace algunos días que se
encuentra en esta ciudad el muy estimable caballero escocés,
D. W. Hannan 'Vatson, socio de la respetable casa de
Manchester, Gow, ';Vatson & C~ Dicho viajero, á quien
deseamos grata permanencia en Bogotá, ha traído consigo
un abundante snrtido de muestras de mercancías, que da
á precios muy equitativos, porque él se propone atender de
preferencia los pedidos que se hagan de esta ciudad. Reside
en el Gran Club, en donde los comerciantes bogotanos
pueden acudir.
¡Luz, más luz! -- --pero buena.-Ya uno de
los p eriódicos de esta ciudad hizo un justo reclamo acerca
del mal que causa la luz titilan te de a lgunos focos de la
eléctrica. Nos permitimos ahora apuntar algo sobre el mis mo
asunto.
Es bien sabido, que los refl ejos lumin osos, y con mayor
raz6n si son producidos con fllerte intensidad, recibidos
por las pupilas á intervalos bruscos, determinan afecciones
que no es raro ocasionen la pérdida del órgano de la vista.
Ahora: la potencia rle la luz eléctrica, en cada llilll de
sus focos, equivale á miles de bujías, y si el titilar de una de
éstas perjudica tánlo, ¿ qué no sucederá con uno de aquéllos,
y más aún, con dos ó tres que en línea recta alcance
á comprender ('1 radio visual?
Es, pues, jU ' lO que la Compai'lía de Alumbrado p'lr
medio de IUl eléct rica tome las medidas conducentes para
mejorar el servicio de ésta y rara evitar que lo que pudiéramos
llamar hipo de los focos, sea causa de nuevas dolen-cias.
Con las que nos aquejan, sobra. _ . __ _
Somo, enemigos de andar buscando lunares el> todo;
sólo nos permilimos llamar la atención sóbre aquetl" 'lue es
rle luayor importancia, que más esencialmente pued e interesar
á nuestros coasociados.
La luz, elemento illdisrensable en la Vida y ,,1 cual
tienen dereeho todos los que pueden gOlar de ella, 11 " debe
tornarse en un mal, y menos cuando se pagan sus I,eneficios.
Launt Bal'ay de Antioquia, dirigió por
varios años la Imprenta Oncial de Medellín y por algunos
meses la tle los señores GUliérrcz, en B"¡;ot;í.
Fue su v ida modelo de COllsagrar·i illl al trabajo. Con
su ejemrlo de constancia y laborioSld¡¡d 1I0S alentaba en
nuestros primeros años.
La desesperación engendrarla por hondas decepciones,
quizá le indujo á dejar las patrias montañas, para irse lejos,
muy lejos; y no plegaron sus labios su esposa ni sus hijos,
ni fueron cerrados sus ojos por manos cariñosas I
Fue nuestro amigo querido. Todavía está vivo el recuerdo
de cuando, nillOS aún, y con la impertll1encia propia
ele la edad, nos acercábamos á su mesa de Dirección á comUllicarle
nueotras dudas, )' con la amabilidad qlle cumple
á I h ccrazo nes buenos, nos explicaba hasta dejarnos COll,-
encielas.
Caiga, pues, sobre la tumba del maestro querido una
lágrima sincera; y que la ruda batalla que lil.lró acá sea
parte á merecer la recompensa de los justos.
J. ]. ARls'l'IÚBAL.
Secreto illdígena.-EI señor doctor D. Victoriano
Duque posee un secreto maravilloso para curar las
enfermedades del estómago, especialmente la disentería y
diarrea; y al efecto, ha confeccionado un específico que ha
producido magnílicos resultados, según hemos visto en certificaciones
que nos ha presentado el dicho doctor Duque.
Lo recomendamos al público como un remediO eficacísimo
con tra las expresadas dolencias.
Señot'es Agentes.-Esperamos que los señores
Agentes que no nos han contestado aún, Se sirvan hacerlo
á la mayor brevedad.
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Citación recomendada (normas APA)
"Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 13", -:-, 1897. Consultado en línea en la Biblioteca Digital de Bogotá (https://www.bibliotecadigitaldebogota.gov.co/resources/2094817/), el día 2026-04-05.
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