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ANo 1. Bagotá, 19 de junio de 1858. NUM. 25.
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Revista. ~ cha compañía, i le damos ~a bienvenida, i le de·
Bendita la noble i santísima semana que acaba \seamos t_oda .:l~se de pro .. per1dade~. . .
de pasar.,. pttes ella ha ~~lo toda de de-ugra viados. La pnm~ta o ~era _que se pondra e~ escen~,el JUP; ·
Fu él o primero eL Santi.:-uno Sacr:an1ento de la Ca- ve~ 24, sera J uheta t R~m.eo, o los Gnelfos t los J¡pucllina,
Qtle, robado el domingo 1 orla noche por beb,nos, del •naestro Belhn1.
algunas personas del pueblo, junto con los piscis i . ,e hab]~ mucho de corbatas blanc,as, guantes,
ot11as alhajas sao-radas, fué ncontrado al diu si- ~Inoculos 1 chal~chos de r~ o para las op~rns, to~a
guiente de la tnattera rnas fácil i cscarntentadora; ' e z 9~1 e las funciones ~u~1cal~s son fun_c1ones a.rlstanto,
que no ha faltado quien vea un 1nilagro en tocratica~ en n u e tr~ tlerra de I~ualdad I repú bhca!
el eucuentno de lo robado, i Jo diga i lo repita cons- { Los VIY~res empiezan a baJar de una. rnan e rn
tantement~ a los incrédnl?s . . Sea de ello lo que ~ sa_lud~bl_ e, 1 _to~o hace cre~r q~e- esto c?ns1s~e en_ la
fuere, lo cterto es qttc l:.t oc1o 1dad, n1adre fecunda ptonta clausuta de las Cam.ata~. Aqu1 !a .1cun1on
de vicios, está dando en B0gotá los tri ' tes resulta- ~e los Congresos es un fe.no~eno econom1co, que ..
, dos que en otra partes, llevándose el crímen has- •nflu ·ye tnucho en Jas penpec1a: del ~ercad_o. Cosa
ta el ~antuario mismo de la iglesia. Ese hecl1o que es esta que nada llene de estrana, s •. se at1cnde a
nada tiene de insignificante, prueba bien un grado q.ue el Con~re~o de ~os Est~do_s Untdos a?~lba de
supino de desmovalj~acion relijiosa i social, i preci- gastar. en el ulttmo ano las s1gu1entes b~ratJjas :
samente por indiv:idu~s en qtJienes el temor de Dios c~.chillos ( 4,4 '7;9)$6,~92 Estuches de VI U·
i el respetQ por las cosas de la Relijion, debian ser 1."'1J _~ras. . . . . . G67 je . . . . . . .
n1as ftter.tes q o e en algunos otros. Bup~s . . . . . . 1 ,057 Tinteros (de I O
155
¡ Quó no puede temerse ya de una poblacion. en LapiCeros de pro- clases difel:en-qu.
e tales eo:sas saceden ! pulsion · · · · 600 tes) · · .. · . 1JJ84
. . Estuches de toca- Portatnonedas
En reparacton de semeJante atentado hemos te- dar 645 d -
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nido tres procesiones ~eguidas, en las cuales se ha Perfu~e·s · · : : 1:21 Libr~e~~~~~~
hecho ostentacion por decirlo ~si, del devotjsn1o Cigarreras·. ~ . . 97 ria de nácar ..
347
de la mayo~ parte de nuest~a ctudad, pue~ la Jente Ridículos de se- Bolsillos de piel
tia concurrtdo a la ceremonia del desagrav
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1o ~n un ñora ·. . . . . 2•2 Ajendus .....
247
70
80
20
10
número inguarismahle i aCM11LUlnso, como ( ecla en e 1.994 R • .
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. d l ~ · arteras. . . . . apé . . ... ..
otro tiempo c1erto m1 Itar e a te. Albunls con es- · 1\'laleta .... .
Segun se dice, los señores Restrepo i Com· tampasilumina· Compañero$ de
pañia tambien han sido desagraviados, pues se das i sin el las. 232 señora ( ladie;s'
hahian cojido algunos de los ladrones que per- Tarjeteros. . . . 177 co1npanions). • 101
foraron la pared de su aln1acen en noches ante- Por nuestra parte quisiéramos wmbien publicar
flores, i les robaron como e 4,000 en efectos de lujo. aquí la lista de lo gastado por nuestros areopaEste
es un acontecimiento de lan1entarse en todo jitas de por acá, pero la fdlta de datos nos lo itnpais
i en todo tiempo, pero debe lamentarse doble- pide. Pueda que no se l1ayan quedado atras de sus
mente si se atiende a que en dicho robo se sindican colegas de la U nion.
algunas personas decentes i que tenian una posicion
regular en la sociedad. Ojalá que tal cosa no sea
cierta, puesto que, aunque malo, se esplica bien que
jentes sin educacion i sin precedentes sociales roben
por necesidad o por maldad, pero que rosen las
jentes educadas, los que poco l!laS: I?OCO ménos forman
en la líhea de caballeros, cosa es de hum 1llar
a todo uh pueblo i hacerle perüer la esperanza de
su pTogreso moral.
Lo repetimos: ojalá que tal cosa no sea cierta ;
nosotros creemos que no lo es.
El ter\!er desagravio se 1:-efiere a la ciudad de
Bogotá, capital del vireinato primero~ canital de la
República, despues, i lioi capital de la Confederacien;
pues no obstante lo que se ha di ello de su pobreza,
i de ~u beaterio, i de su falla de gusto, tiene
ya el no p.eqpefío de contar en su seno anchuroso a
la Compañia lírica, de quien se decia que no vendria
hasta el1a, porque venir de la costa del Atlánti.
co hasta Bogotá, era tanto como escalar Jos cielos, i
eso sin tener el recurso de colocar el Pelion sobre la
Ossa, como losjigantes en su guerra contra los dioses.
Este es pues el tercero i el mas lisonjero de
los desagravios despues del desagravio del AMo.
Nosotros apláudimos la placentera llegada de di-
-
Dario i Cándida.
Dario i Cándida se amaban con entusiasrno; el
u ni verso estaba cifr.ado para ellos en sí mismos ; su
amor elia mas que suficiente para. s.tt dicl1a. Dario
no quería que su atnada m:irase ni , pensase en. otro
que no1 fuera él, i Cándida, ta11 egoísta corno el
amor mismo, languidecia al simple temor de que
en la mente de su ídolo cruzase la imájen de cuaJq
uier,a otro se E. M as, cotno. el tiempo todo lo des ..
truye, a] fin destruyó en el corazon de Dario el
amor que habia sentido por su Cándida. Esta,
amante desdeñada i menospreciada, lloró largo
tiempo su destino, h1zo presente su amargura i s.u
dolor; pero ni el llanto, ni las q.uejas fueron bastante
Roder~sas para ablandar de nuevo el corazon
de Dario.
l-Ltsta que llegó un dia en que, despues de inútiles
quejas, Darío dijo a la deskreciada Cándida:
~La sociedad hará el paralelo de los dos, i este
paraleJo será favorable para mí, miéntras .que ... Lo
demas Jo dijo tan bajo que no se perctbió.
Da río era indudabJemente hermoso; sus padres
l1abian sido nlodelo de virtudes, i desde su niñez
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198 BIBLIOTECA DE SE~ORIT AS.
habia bebido eJ néctar vivificante de la morat ~ Cuán buena sois, Marta, i cómo me fuera
Creció. en el !)ogar paterno bajo la mirada de los dado pagaros semejante favor !
que Je hu bian df\do el ser, i no conoció el mal sino La puerta de] calabozo se abrió en ~eguida, i el
hasta ra edad en que no se tiene idea de él sino ejecutor de la justicia terrible se presentó pregun·
para abominarlo. Sinembargo: él debía doblegarse ~ tando por Ester. Lanzóse esta sobre su hija, que
i caer al contacto de otras almas envenenadas. co- dortnia sobre la paja de la prision, i estampó sobre
molas plantas de los jardines al sopJo 7fe los ábrégos ~u frente el último i el mas ardiente de sus besos
del invierno. de madre. El carro esperaba a la puerta, i todo
Dario no habia Jucbado jamas co·n el vicio, i si concluyó en ménos tiempo del que hemos gastado
alguna vez había amado a Cándida era porque su para referirlo. .
timidez era herrnosa como el pudor. Nacida evta A J dia siguiente, 9 de termidor, Taillen i los
en cuna brillante, Jo habia perdido todo con la suyos echaban abajo el tribunal sangriento con
muerte de sus padres, degollados ámbos por la la muerte de Robespierre. Las puertas de las primano
sanguinaria de Robespterre. A ellos, empero, siones se abrieron .para todos, escepto para los que
. no les fue doloroso morir, sino dejar en orfandad a como Ester i BenJamin habian sido los mas nota-su
bella i querida Anatilde. bies entre los infelices de entónces.
Conducidos al pié del cada! o, hubo una noble i Jacobo buscó a su esposa Marta, i esta pareja
jenerosa disputa entre estos dos mártires sublimes afortunada volvió a su hogar junto con Anatilde,
de Ja causa de la virtud en contra de la del tribunal la huerfana infeliz.
sangriento, que llenaba a la sazon la Francia de Los primeros meses corrieron bien, pero poco a
lágrimas i Juto poco fué cambiando el carácter de Marta, i la niña
Benjamin decia a Ester : empezó a sentir los horrores de su situacion. La
-Conozco que tu corazon es detnasiado sensible flor era mui delicada para el terreno donde se la
para presenciar la horrible mutilacion de mi cuer- hacia crecer, i en torno suyo no h,abia mas que
po •••• el olor de la sangre.. • • espinas i zarzas •••• al fin llegó hasta imponérsele
-Sube prirnero, respondió aquella con enerjía, el crimen cotno precepto i la virtud como necedad.
su be primero i recibe la corona inmortal ; yo entre La pobre huérfana retirada frecuentemente al
tanto pediré a Dios por nuestra hija i por )a Fran·- rincon mas o~cur~ de la casa, postrada de hinojos
cia, si la Francia es digna todavia de merecer una i regando el suelo con sus Jágrimas, invocaba el
mirada de Dios. recuerdo de su madre Ester, i pedia al Dios de la
Un momento despues yacian muertas en lama- moral i el deber, fuerzas para resistir a los verdugos
no del verdugo todas las afecciones, todos los senti- de su alma, a los pervertidores de su corazon.
mientos nobles de estas víclimas del tPrror. I hasta María i Rosa, hijas de Marta, eran lindas i voel
pensamiento, ese atributo sublime del hombre, luntariosas, i no desaprovechaban ni en un punto
el mas bello de todos, el mas incomprensible, e1 las lecciones que les daba su madre, de sacar el
que no han podido encadenar ni comprimir los mayor partido posible de sus encantos. Marta tenia
tiranos mas crueles, ni los supJicios mas atroces, ni un pensamiento hon,.ible de tiempo atras, i era el
la sociedad: ni el desierto, ni la prosperidad, ni Ja de atraer a su casa todas las jóvenes heranosas i
jndijencia, nj las masmorras, ni los palacios, ni la desgraciadas que descubriese su áctividad para
ciencia~ ni la ignorancia; pues bien, hasta el pen- esplotar con ellas a los millonarios perdidos.
samiento fué bastante a quitarles el verdugo a En servicio de sus fines horribles, adornó su casa
BeY)jamin i a Ester. conforme a las indicaciones voluptuosas de la últi·
El verdugo era mas poderoso que todos los tira- n1a mod?,. i p~gó .a su_s, víctimas maestr~s de pin-nos
juntos. tu~a, m~s1ca 1 m1toloj ~a, con que ~turdtrse ellas
Ester encontró una compañera de prision a quien m1smas! con que aturd1r a. los sectarios d_~l placer.
no habia vi .. to sino pocos momentos ántes de subir No bJen la pobre Ana~tlde compren di? el fin a
al cadaJso. La desgracia comun hace las afeccio· q~e. su protectora Ja destlna?a, desaten~1endo la~
nes comunes. i Marta la dijo: supl1c.as d~ ~na madre pró.xtma a n•or1r~ t~mblo
. ~ . ~ . toda, 1 env1d a o Ja muerte m1sma de los crJmlnales.
. Amlg~ mJa, esperemos aun: mi ~ ... 8P.0 ~ n~o ha Todo fué en vano, i a sus observaciones pudorosas
~al?o todav1a en poder de .los verdu ... go~, 1 el tiaba- i nobles respondian sus compaíleras con sarcarmos
J~ 1 ncesanternente por .derribar al ~onstruo Ro.b~s- i palabras aterradoras. El infierno hu biern sido
p1erre. Muer _to este .tirano, las carceles se abr.Jra~ m·énos fiero para Anatilde r Sinembargo, no des·
para to~~s no:sotros, I podrenlos vol ver a la Vlda 1 mayó, i sus resistencias i su moral le merecieron
a la felicidad. el sobrenombre de Cándida, apodo con que sus
-No os alucineis, señora, sobre el cadáver en- compañeras quisieron bautizarla.
sangrentado de Robespierre se levantará otro tirano La belleza siempr~creciente de Cándida pues,
1nayor. Consolaos, sí, con que morireis ~ola, i con llevó a la casa de Marta un considerable número
que vuestro esposo se salvará. Pero yo, que debo de perdularios; pero ni palabras ni hechos, dádivas
rnorir. junto con Benjamin .... ah! si al ménos la ni fascinaciones fueron bastantes a triunfar de la
infeliz de nuestra hija debiera morir con nosotros.... inoctncia i la virtud de roca de Cándiaa.
ai! i qué gozo! ser heridos por Ja misma cuchilla Marta i Jacoba hacian por su parte esfuerzos
i volar juntos a la mansion de Dios! Pero no, inauditos, i Cándida debia vestir las telas mas ricas
que Anatilde quedará en esta cárcel inmut1da, i J _llevar los mas soberbios· adornos, Jo que solo ser·
espuesta .... ah 1 no, no puedo resistir a la idea de v1a para aumentar , Jas lágrimas i los sinsabores de
los horrores que se le preparan. la infeliz, quien hubiera preferido la muerte a
-Tranquilizaos, señora, infeliz; yo velaré por tanta hun1i1lacion. HabíaJa azaltado mas de una
vuestra hija: seré su madre, su providencia, su vez el pensamiento de abrir su pecho alguno de
an1or. Jos concurrentes a la casa de Marta, pero en vano
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BIBLIOTECA DE SE~OR1 'l'AS. ' 199
jiraban sus ojos por el círculo de perdidos que el c~sita separada, Jéjos de Marta i de Jacobo, i vi·
viento del vicio arrojaba todos los dias a los umbra· viendo solo el uno para el otro, ya desposrtdo·s, ya
les de su morada de penas; no habia uno, u no sola ~eltces, ~o~tieuJ l se quedaba pensativo, i un peto,
siquiera aquien poder abrir su corazon, i pedirle 1 un n1ov1miento brusco, paralizaban de espanto el
~ue la sacara de aquel círculo de infamia i de alma de Cándida, i le quitaban hasta las fuerzas
horror. de pedir a su amante una e s plicacion.
En aquella época tuvo necesidad el jóven Durio Un dia entró Montieull mui pensativo i despues
de Montieull de hacer un viaje a Paris, i con1o ]a de un rato de silencio:
casa de l\larta estaba de moda, varios de sus cono- Cándida, dijo, es necesario separamos para
cidos se apresuraron a llevarlo a ella; 1\tlontieull siempre; deberes sagrauos m'e llaman a otra parte ....
no era un estoico que diga1nos. tengo que ir a Marse lla. ,
La impresion que le cau5Ó aquella casa fué Es decir que me abandonais? ingratol fuera
grande, i al principio estuvo vacilante en decidirse de nuestro amor no hai mas deberes que llenar.
por una de tantas de las bellezas que le rodeaban. Pero no, haceis bien en partir, en cleiarme, he
Encontrábanse allí todos los peligos i todas Jas Fe- hecho demasiado por vos para que no me pagueis
ducciones juntas; pero como una flor rnayor que · así. St yo no hubiera tenido la seguridad de ser
las otras flores, como una beldad mayor que las vuestra espo~a . ...
otras beldades, ]a pobre Cándida se presentó a sus ~ Seguridad de ser tni esposa ! i quién os ha
ojos i lo deslun1bró con sus encantos. La huérfana ~ dado esa seguridad 1
resistió sus primeras miradas con algun dese1nba· S Vos con vuestro amor j yo con mi honradez.
razo, pero al fin bajó los ojos i se sotnetió al yugo Pero vos no sabeis que e· de todo punto im-de
aquel hombre que la miraba por la primera vez ~ posib!e up. matrirnonio entre Joc:: dos ..••• que hai
con una ternura i una Jnelancolía con que no ]a habia ~ obstáculos que no se pueden supe rar1
mirado nadie jamas. De las miradas pasaron a las > Un matrimonio in1posibl e entre ]os dos! no
palabras, i fué talla sensacion que Dario esperi- < sPrá por fan1ilia, toda vez que mi madre era hermentó,
que estuvo a punto de olvidarse del lugar mana de la vuestra, como vos mismo tne lo habeis
en que se encontraba, i no supo cómo esplicarse hecho saber; i, adetnas, ante eJ honor de un hotnel
espirituaJismo i el rubor de Cándida. 'fal in o- bre no hai mas deber que el hon or. Yo me enconcencia
en semejante lugar! traba pura cuando nos conocimos aun vestir, las consecuencias mas lastimosas de impru-
•os epígramas, sátit·as, injurias, libelos i a menudo · dentes coneccioñes: niños desgraciados por el mal
hasta el lengüaj ~ de las verauleras. man ejo de su~ padres, i Jos efectos de una educa-
'l''ambien hai hombres a quienes los honores i cion mal dirijida: estos i otros rnil errores igualriquezas
trastornan la cabeza, i estos soñ Jos mas m ente reprensibl es son conocidos i censurados por
corteses mi ~ htrás Hada fueron, aejan de serlo desde todos, sinembargo pocos dejan de incurrir en ellos.
et m~mento en que hacen fortuna o son algo . . P~- La gratLficacion momentánea de inclinaciones groTO
tJgnorah esto~ que nunca es mas necesaria la séras\ o un estúpido deseo de obrar de conformidad
cortesía que cuando uno es fe liz, para que le p er- con alguna convenciq n absurda, d e stierran al pronto
donen los demas la felícidqd .de que goza? toda prevision de las conse cuencias de una conducta
Hai \in~ certesía afable i simple, i otra fr:ia i con1-. que en lo sucesivo trae consigo misma un castigo
puesta. La primera se manifiesta de igual a igual; durader-o i las mas veces terrible.
la segunda de ·un superior a un inferjor. Tie n1po No es nue tra inte ncion el entrar en largas disertahubo
en que un hornbre o tnuj e r, cualqui~rfl. que e ion es para im:gug·nar errores de esta clase; nos lifuese
su estado, edad i mérito personal, no se ac erca- mi tare mos solo a combatir la p erniciosa práctica en
ba a níngun titulado o empleado d~ gran categoría <. qu e están mucños padres de escJuir a sus hiJOS del
sin 1·endirle el trilhtto de su respeto i veneracion, a lo S círculo doméstico en Jos prin1eros años de su vida,
que contestaba el personaje con buenos días, caba- >para empezar, dicen, a cultivar sus facultades físicas
llero; b1.aJ.nos dias, señora. A estas dos palabras se ueda ser perjudicial a su progreso moral e inte-f
lectual. Sobre todo debe procurarse con esmero
desterrar la innata propension al mal, e inspirarle
principios de benevolencia i dulzura, al paso que se
dé a su carácter Ja fuerza i enerjía necesarias. Medi~
4ocena de palabra! pronunciadas por un criado
ignorante, pueden en un solo momonto fijar en el
entendimiento del nifio, el oríjen de una preocupa·
clgn q:ue los mas repetidos esfuerzos del padre i aun
•
la influencia de la razon en lo sucesivo, no log:tarán
tal vez desarraigar completa1nente. "o ,
,. )
1
De una amiga a otra.
•
Hai, amiga, en la vida
Mil sinsabores,
Pero hai tambien en cambio
Dichas i flores ;
1 tras Ja noche oscura,
Tétrica i fria,
Baña de luz el cielo,
Cándido, el dia.
Tras el fiero pe Ji gro
Viene la gloria ;
Tras los muertos amores
Su fiel memoria 1
1 el corazon cansado
De engaño i duelo,
En la amistad refujio
HaJJa i consuelo.
Y o por e~o, 1ni Amalia,
Te busco i amo,
1 a mi amistad Ja tuya,
Fina, reclamo.
Sé para mí en la vida
Lo que las flores
Son al prado que esmaltan
Con sus colores.
Lo que son las estrellas
· Al negro cielo,
Lo que al hondo martirio
Es el consuelo.
1 de tus frescos labios,
A todas horas,
Oiga yo Jas protestas
Con que me adoras.
Pues solo de esa suerte,
Querida mia,
Tornarás mis pesares
En alegría ;
Sin que por esto entiendas
Que con esceso
Pagas ¡ni! el cariño
Que te profeso,
Inmenso i puro
' Mas que la espalda
Del infinito, inquieto
Mar de esmeralda ;
Mas que el espacio mismo
De azul i oro,
Do es cada dhispa un mundo,
De Dios tesoro f
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204 BIBIJIO'I'EeA DE SE:&ORI'I'AS.
El palacio de Azahara. los preceptos de su relijion. EilJ el medio saltaba
Con suma inju~ticia han sido tratadas algunas un surtidor que vertia sus é\guas el;\ un mar de
naciones, i con parcialidad conocida a favor de jaspe, al que rodeaban doce a.1~imales Qe oro
preocupaciones respPtadas por Jos antiguos, i 1nacizo dispuestos i encontrados de modo que el
transtnitidas a los modernos por la ignorancia de juego de las aguas prese.. ntase nuevo recreo a la
los siglos. :vista del espectador admirado. EQ. el centro del
Así ha sucedido precisamente con la nacion que. mar nadaba un cisne~~ orQ de ad~ir.able tr~baJo;
despues de conquistar el Asia, el Africa, j gran 1 i se miraba perpendicular~ente sobre la fuent~
parte de la penín ul~ Ibérica, vino a a~entar sus ~ una ger]a de gran precio, px~sente del Emperador
reales como pueblo independiente en el hermoso Leon.
suelo de Andalucía i a la~ márjenes del Guadal- Aecies esostentar
su poder, de manifestaP el ad.elan~o d~ taban encerrados en jandines eonstruidos al efeclas
artes, pr~vey,en~o ~la. pa~ a ~U d1vers10n 1 to ; i los pájaros de eanto i de plum~je de colores
solaz en paraJes recond1tos 1 misteriosos, tan pro- animaban tan encantadora mansion.
pios de su rica imajinacion i espíritu contempla- En el centro i sobre una eminencia desde don-tivo.
de se gozaba una: halagüeña pitespectii·v-a se alzaba
Entre todos estos edifi~ios cuya memoria nos e\ palDellon del f!ali(a ; en él descansaba el podeha
conservado la tradicion ára:Oe, i cuya descrip- roso tnonarca cuando volvía cansado de Jas parcion
hacen sus autores con detemiente i con ver- tidas de caza, o de los ejer-cicios militares. Esta
dad, es el mas célebre de todos el palacio, que por oora fantástica estaba sostenida por columnas· de
. rivalizar sin duda con lo$ Aglavitas, construyó en márn1ol con capitleles de oro: el pavimento i las
las inmediaciones de Córdova el grande, el 'rñcto- paredes estaban sembradas de oro i piedras prerioso,
el sábio Califa Abderramen 111. Púsole por cio as : en medi-o babia una enor-me c-oncha de
nombre a este palacio AzzahJara, es decir, la flor pórfido llena de plat-a liquida, i dispuesta de mao
la belleza, por llamarse asi su esclava favorita: nera que corr-ia como una fuente ; las puertas
ernp1eó en su c0nstruccion nodos sus: tesoros, i .., eran de ébano i marfil, de maDera que cuando los
ayudaronle en la empresa los mas célebres arqui- rayos del sol penetraban a Jo interior, el resplantectos
de Constantinopla, Bagdad, Tosthat i dor reflejado pon las paredes era tan vi.vo que apéKaiovan.
Si a la letra copiáramos las descripciones nas )a vista lo potlia suf.tir. CuanBo Abaerran1en
que de tan bello palacio hacen los aut0res árabes quería sorprender a un estranjero que no conocia
tenidos por los mas sever.os i v.eraces,creerian nues- las maravillas de .. A.zahara, hacia una señal contros
lectores que trasiadában1os fielmente uno de venida a uno de sus esclavos,d~tia· movimiento ai
los cuentos orientales en que se pintan maravillas ~ líquido de la concha, i entánces el resplandor del
i prodijios mas propios para entretener, que para sol i de la plata herian como la l\lz del r.elámnago,
apercibir lo verdadero o falso de los- hechos his- i el pabellón parecia animarse i , .. aciiar como un
tóricos. Cuentan los aut<>r.es ár.abes que eran navio batiUo por las olas en mares alteraaos.
diez mil los hombres ocupados en los trabajos Sobre la puerta principal ~ue daba entrada al
del palacio, 1,500 las mulas, i 400 los catnellos palacio hahia colocado .Abderramen, la estátua de
que conducian los materiales. Dicen' que el te- su favorita; i aunque se dice que a)gunos musulcho
estaha sostenido por 4,372 columnas de már- manes pJ:ofanos se gozaban al ver las esbeltas
mol de diferentes colores, traidas a gran precio formas d~ aquella imájen d~ la llel~eza, los mas sede
Jas partes tnas remotas del Africa, del Asia, veros se indignaron aJlver la impiedad del Cal{fa,
de la Grecia, de Francia i de Italia. N o sola- quien babia tenitlo la audacia de representar las
mente el interior estaba adornado con los prodi- forma~ humanas contra el espres3 precepto del
ji os que el arte i la riquP.za puede J?roducir, sino A.lcoran.
que el esterior contra la costumbre 'de los árabes Los gastos ocasionados en ta const~uccion del
estaba hermoseado con 1~ tnisma pralijidad i afan palacio suben a tresc4entos mi 1 dinares anuales,
que el resto de) palacio. El techo de labor prodi- esto sin con~ar ell1l4rmol, i mas preciosos m~tejiosa
estaba pintado de azul de 'iielo esmaltado de riales que los príncipes estra~jeros enviaOán cooro
; las ventªnas i puertas de c~d.ro, i adornadas m() Ht esente al rponarca Cordoves. 40 años Rasacon
delicadas esculturas. Pero donde se habian ron sin que este viera terminada su obrq.; la del
reunido las maravillas del arte, i de la r1queza era palacio Rrincip~l tuv.o fin en el año de 936 de la
en el salon del Califa. En él las piedras preciosas, era vu]P.ar ; i entonces fué «;on~iderailo, ya como
las perlas, el oro, ]os arabescos formaban la labor la maravilta de su época.
de los muros, donde a veces se veían esculpidos A. B.
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Citación recomendada (normas APA)
"Biblioteca de Señoritas - Año I N. 25", -:-, 1858. Consultado en línea en la Biblioteca Digital de Bogotá (https://www.bibliotecadigitaldebogota.gov.co/resources/2094792/), el día 2026-04-07.
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