REPUBLICA DE COLOMBIA
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ANA ES DE LA ASAMBLEA NA IONAL
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=s="'=er=i=e=V-::=:I=I=I=--=~f::==:' ======B=-O~~tá, ~arzo 26 de 1909 ~ Número 14
COlSrTElSrXDO " Suspéndase la discusión d~l . proyecto de. reso·
lución y cítese á los señores Ministros de Hacienda
Pá~S. y Tesoro y de Obras Públicas para que con su
~~t:cttnl~:e~~~~t~~~.~í~.~~.~~.~~~~~.~~.l.:~~.::.::.::.::: ... :.: .. ~.: 1~~ asistencia se discuta dicho proyecto de resolución."
Te egramas...... .••••• ...... . .. . ....... •• .. .. .. ... .... ........ Sostenida esta modificación por su autor, fue
ACTA
sustentada por los honorables Diputados García
lVledina-quien explicó el proyecto,-Vargasy Al·
dan a exponiendo este último las razones en que
DE LA SESIÓN DEL DíA 17 DE MARZO DE 1909 se fu~dó para proponer la original. ...
(Presidencia. del honorable "Diputa.do Vásquez Cobo). El honorable Diputado Restrepo pidiÓ Informe
1 I á la Secretaría sobre si el .orde.n ~el día de la cor-
. . . - . poración se pasaba en copla diarIamente á los se-
A. la <.10S ' 9.~lnce m~nut(). d~ ~a tarde el senO! ñores Ministros del Despacho, y el Secretario con.
PI eSHlente abno la SeSl?n. Legltlmamente excu· testó afirmativamente.
~a los dejaron de concurnr á ell~ los honorables En seguida se aprobó y adoptó, en la form~
D putado' CÓl'doba y V.élez Pedl o. . acostumbrada, la modificación del honorable DI.
Se leyó y. aprobó .sln observacI6n alguna el putado Angulo D. Euclides.
acta de. la seSión an~erlOr. El honorable Diputado Restrepo 8olicit6 de la
eguldamellte se l~pUSO la honorable. ~ amblea Presidencia se pidiera por la Secretaría el proye .
d 1 orden del día fiJado por la ComIsI6n de la to de ley que sobre Compañías de Seguros cur ó
Mesa. . . en las sesiones de la Asamblea del año pasado, y
Cont1nuó e~ deba~e del proyecto de reso!uCIón el pre entado por el doctor Guillermo Urib al
con que ,termln~ ellnfor.me del honorable DlrP~ta- Senado de la República como Senador en el ~¡.ri?
do Gal'Cla Medlna, relativo al proyecto de, le) so- de 1904 sobre la misma materia. El eñor Presl.
bre Compañías de Seguros,' redactado aSl : dendent~ resolvió de conformidad.
"Dése segundo debate al proyecto de. ley. 'so·
bre Compañías de Seguros,' con las modificaCIones
que en pliego separado se acompañan."
Como el honorable Diputado Restrepo pidiera
informe al Secretario sobre si la Comisión respecti.
va habia devuelto el proyecto de ley relativo á
procesos .criminales, el honorable Dip~tado Angu·
lo D. Euclides, en su carácter de PresIdente de la
Comisión de Gobierno y Régimen Político y Mu·
nicipal, manifestó que había encargado de su est~.
dio al honorable Diputado Montaña. Acto contI·
nuo éste informó que el proyecto, con todos sus
antecedentes, había pasado al Ministerio de Go·
bierno para su publicación. pero que próximamen.
te lo presentaría con el informe del caso á la honorable
Asamblea.
El honorable Diputado Aldana subscribió la
siguiente proposición:
e' Suspéndase indefinidamente la consideración
de este proyecto."
Abierta la discusión, el honorable Diputado pro·
ponente pidió la lectura del proyecto en referen·
cia, " sobre Compañias de Seguros."
El honorable Diputado Angulo D. Euclides mo·
dificó así la moci6n que se discutía:
II
En seguida se ~io lectura a~ informe ... c.on que la
Comisión de Gobierno y Régimen PO}¡tICo y Mu·
nicipal devolvió la soli?itud que. hace al .P.o~e. .r.
Ejecutivo Crisanto Gutlérrez, veCIno de Tltll'lbl,
Departamento de Jericó, para que se le rehabilite
en el goce de los derechos políticos de que fue privado
por sentencia judicial, y la Asamblea aprobó
la parte resolutiva del informe, por la cual se
dispone pasar esta solicitud con sus antecedentes
al Ministerio de Gobierno para que allí se le dé el
curso correspondiente.
El honorable Diputado Restrepo explicó los antecedentes
de este asunto, y el honorable Dipu.
tado Angulo D. Euclides la resolución propuesta
por la Comisión.
m
El honorable Diputado Pulecio, en nombre de
la Comisión respectiva, devolvió con el informe
reglamentario la renuncia que de la Presidencia
de la República hizo el. E.xcelentísimo se~or ~eneral
Rafael Reyes, adVIrtiendo que en dICho In·
forme faltaba la firma del honorable Diputado
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106 ANALES DE LA ASAMBLEA NACIONAL
Quijano Wallis, quien presentaría informe por separado.
Leído el informe subscrito por los honorables
Diputados Manotas, Pulecio y Cuervo MArquez
Luis, el honorable Diputado Quijano WalIis
hizo uso de ]a palabra para expresar los motivos
en que se fundaba para presentar informe por separado,
y solicitó el permiso de la honorable
Asamblea para darle lectura, á lo que accedió
ésta, aprobando en la forma acostumbrada la par·
te definitiva que lo finaliza.
El honorable Diputado Manotas hizo leer los
proyectos de resolución de los citados informes;
observ6 que ambos estaban de acuerdo, por lo
cual no había mayoría ni minoría en la Comisi6n.
y terminó manifestando que la Asamblea debía
elegir el que juzgara más conveniente.
El honorable Diputado Neira observó que el
informe del honorable Diputado Quijano WalIis
apenas había sido leído pero no presentado en la
forma reglamentaria. .
Púsose en discusi6n la parte resolutiva del informe
de la mayoría, redactada así:
"La Asamblea Nacional Constituyente y Legis.
lativa, haciéndose fiel intérprete de la voluntad
nacional claramente manifestada por el 6rgano de
los Consejos Municipales y de numerosas firmas
de ciudadanos,
, , RESUELVE:
" No se acepta la renuncia que del puesto de
Presidente de la República ha presentado el Excelentísimo
señor General don Rafael Reyes. Por
medio de una Comisi6n nombrada por la Presidencia
de la Asamblea comuníquese esta Resolución
y publíquese en cartelones."
Explicada por el honorable Diputado Pulecio,
el honorable Diputado Quijano WalIis manifest6
que no tenía inconveniente en adherirse á ella, y
solicit6 permiso para retirar del debate el informe
por él presentado, en lo que convino la Asamblea.
A solicitud del honorable Diputado T8vera
Navas se resolvió que la votación fuera nominal.
Llamada la lista por el Secretario, éste informó
que el proyecto de resolución que se discutía había
sido aprobado unánimemente con 10s votos de
los honorables Diputados Aldana, Angulo D. Euclides,
Cuervo Márquez Luis, Dávila, Del Corral,
Dulcey, .Dussán, Franco, García Medina, Goenaga,
Gnecco Laborde, Gutiérrez Rufino, Gutiérrez J uao
de Dios, Hernández, Herrera Restrepo\ Hurtado,
J aramillo, Jimeno, Manotas, Martínez, Matéus,
Montaña, Mutis. Neira, Olano, Orduz, Pinto, Piñeros,
Pombo, Pulecio, Quijano Wallis, Restrepo,
Rueda, Salazar, Tavera Navas, Tirado Macias, To·
rres Elicechea, Vargas, V ázquez Cobo y Cervantes.
En tal virtud el señor Presidente designó como
miembros de la Comisión encargada de comunicar
]a resolución aprobada al Excelentísimo señor Pre·
sidente de la República á los honors\>les Diputa-dos
Sala zar, Goenaga, Restrepo, Mutis, Cervantes~
J aramillo y Hernández.
A solicitud del honorable Diputado Pulecio la
Presidencia dispuso se publicara el informe subs·
crito por el honorable Diputado Quijano Wallis,
junto con el presentado por la mayoría de la Comisión.
El honorable Diputado Angulo D. Euclides
hizo algunas observaciones con referencia á las re·
laciones d.e los debates de 18 Asamblea hechas en
algún periódico de la capital, observaciones que
fueron contestadas por el honorable Diputado
Orduz.
No hahiendo otro asunto de qué tratar, el señor
Presidente levant6 la sesión á las tres y quince
minutos de la tarde.
El Presidente,
A. V ÁZQUEZ COBO
El Secretario, Fernando E. Baena.
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RELACION DE DEBATES
SESIÓN DEL DIA 11 DE MARZO DE 1909
En discusión al artículo 2.° del Tratado entre
Colombia y Panamá, Su Sefioria el Mini~tro de Re
laciones Exteriores dijo:
"Voy á aprovechar de la oportunidad que me da
este segundo artículo del Tratado para replicar á
algunos de los argumento~ contenidos en el informe
de la minoría de la Comisión, y á algunos de los
argumentos hábilmente presentados pero sin fundamento
alguno por el honorable Diputado Matéus.
Al ocuparme en el al'tículo segundo tendré que
repetir algunas de las razones que ya se han ex
puesto, dejando de refutar otras de las argumenta
ciones del honorable Diputado Matéus para cuando
se discutan los demás artículos del Tratado. I
" Nunca he podido convencerme tanto de la filo I
sofía que encierra aquella máxima de que la poli
tica es una transacción entre lo ideal y la reali }
dad, como durante el tiempo en que ya como Se- ~
cretario de mi ilustre predecesor el honorable Di· ,
putado Vázquez Cobo, ya como Ministro de Rela- .'
c~on~s Exteriores, he intervenido en esta nego )
ClaClon.
" Verdaderamente ha sido necesario buscar una
transacción entre el ideal y la realidad. El ideal,
que vivificando las aspiraciones nacionales, espe
cialmente las de la juventud generosa y altruista,
golpea aquí á las puertas de la Representación nacional
como golpea á las puertas de vuestros corazones
de patriotas, para deciros: 'No reconozcáis á
Panamá, no consuméis la desmembración de la
Pat-ria.' La realidad, que me ha tocado presentárosla
aquí con toda la faz demacrada de lo irremedia
ble. En esta lucha entre el ideal y la realidad el
honorable Diputado Matéus ha tomado la bandera
del ideal, y acariciada por los ensuefios de la juventud,
la ha desplegado aquí como ensefia de opo·
sición.
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ANALES DE LA ASAMBLEA NACIONAL 107
" Muy natural es que esta lucha haya llevado
la mejor parte. Al Gobierno le ha tocado envolver
en el tricolor de la Patria las reliquias venerandas
que aún quedan de ella, y presentarlas como depó sito
sagrado para que las resguardéis contra nueva
desmembración; pero la lucha no es entre sentimientos
y sentimientos: común es el de todos los
que aquí estamos en pro de los grandes intereses
nacionales; la lucha es de razones, y creo que la
podamos mantener con la serenidad necesaria, ya
que de serenidad necesitamos muy grande para
que no perturbe la fría calma de nuestro criterio
el recuerdo de los terribles hechos del 3 de N oviembre
y de los que siguieron á éste.
"Ha preguntado el honorable Diputado Matéus
cuál es la razón que ha tenido el Gobierno para
anticiparse á reconocer la República de Panamá.
Contestaré al honorable Diputado Matéus que no
podía esperarse un solo momento el reconocimiento
de Panamá; se nos imponía él, no sólo por el
interés de Panamá, siQo por el interés de Colombia,
por el decoro y dignidad de ésta.
"Voy á tratar de demostrárselo: recordará el
honorable Diputado Matéus, tan versado como es
en historia internacional, el afio de 1821, aquel
afio glorios01 cuando el verbo conminatorio de
Monroe inflamó la palabra de Canning, é Inglaterra
reconoció la independencia de las Colonias hispanoamericanas
que se habían emancipado; entonces
el sefior Ríos, Embajador de Espafia en Londres,
presentó una protesta ante el Gobierno Británico, y
el Ministro inglés presentó en respuesta el siguien
te dilenla:
'Tenemos que tratar á los americanos que aéa.
ban de constituirse en naciones independientes
como miembros de la sociedad internacional, y
como á tales exigirles el cumplimiento de las obli·
gaciones que el Derecho de Gentes les impon.:" ó
tratarlos como excluidos de la protección de ese
Derecho, ó sea como á bandidos y piratas.'
" Se me perdonará la crudeza de la frase, pues
es la misma que empleó el ilustre estadista inglés.
" Presento hoy al honorable Diputado Matéus
este mismo dilema, y le suplico me dé la respuesta.
Ya reconocida la independencia de la República de
Panamá por todas las naciones; iniciadas sus rela·
ciones diplomáticas con los demás países; admitidos
sus representantes entre todos los representantes
de los pueblos cultos del mundo, en las Dietas que
se verificaron en Río de J aneiro en 1906, en La
Haya en 1907, Dietas en que tomaron asiento también
nuestros Plenipotenciarios, llegó por fuerza
el momento en que considerar debiéramos á Panamá
como una República constituida, como una
entidad internacional que pudiera cumplir con las
obligaciones que tenía para la que fue su Metrópo
li, ó como una agrupación de bandidos y piratas
excluidos del Derecho de Gentes y que se había~
levantado con parte de nuestro territorio.
" Si hay un término medio, rogaría al honorable
Diputado Matéus me lo sefiale para entonces
reconocer el yerro de mis predecesores y el mío; no
hemos encontrado otra solución para el dilema que
la de reconocer á Panamá para seguridad de Co-lombia,
como voy á demostrárselo al honorable
Diputado Matéus.
" Me ocuparé en las relaciones de orden político
internacional, para después hablar de las relaciones
de orden de Derecho Internacional Privado. El
territorio de Panamá, una vez substraído de hecho
al imperio de nuestras leyes y á la jurisdicción
de nuestras autoridades, y no reconocido como entidad
internacional, podía ser en un momento dado
un peligro para la República de Colombia, y así no
solo nosotros no hemos entregado este día el porvenir,
la soberanía y la existencia de Colombia á
una nación extraña, sino que las hemos consolidado
y hemos impedido que volviera á caer rota en
pedazos la Patria que quebrantaron, si nuestras
locuras y nuestros errores, si lo golpes adversos de
la fuerza.
" ¿ Qué haríamos si supiéramos que se habían
violado por Panamá las leyes de la neutralidad en
el caso de un conflicto con otra nación? ¿ Cuál seria
nuestra actitud? ¿ Lanzaremos nuestros ejércitos
á ocupar el territorio panameño? Entonces 108
Estados Unidos dirían que tratábamos simplemente
de recuperar el territorio de una República cuya
existencia ellos garantizaban. ¿ Qué harí::tmos si
supiéramos que se preparaba una expedición filibustera
contra Colombia, ó que se habían asilado
allí criminales que hubiesen cometido ó trataran
de cometer hechos punibles en nuestro territorio,
una traición á 18 Patria, por ejemplo, una falsificación
de monedas, etc. ? Oruzarnos simplemente
de brazos, porque no podríam0s nosotros lanzarnos
á ese territorio sin que se creyera que renovába
mos los propósitos de dominación de que no había
lIaOS desistido Reconocida Panamá, por el contra
río, podemos hacernos respetar é iniciar la corriente
de derechos y obligacione', recíprocamente cumplidos,
en bien de las dos nacione~; se habla de la
dignidad y decoro de la República, y no se piensa
en que entre todos los pabellones que flotan en el
Istmo hay uno solo que no se puede izar: el de Co
lombia.
" Se abrirá la ruta soñada por nuestros libertadores,
pasarán por allí todas las carabelas del mundo
saludando las banderas de las naciones del orbe;
unidas en ese 00ncierto de la civilización sólo una
bandera no podría izarse: la bandera gloriosa de
Boyacá. No podemos convenir en esto: que flote
allí, orillas del Canal, evocadora de las glorias de
Colombia, y que reúna en redor suyo, colombianos
por el sentimiento, á Jos mismos que de nuestra
comunión nacional se alejaron.
" Vuestros connaciona1es para izar el símbolo de
nuestra soberanía y rendirle el culto que merece
tienen que reunirse como los cristianos en las catacumbas.
¿No eran la dignidad y el decoro nacionales
los que con imperativo categórico nos exigían
reconocer la independencia de Panamá, una vez
que éramos impotentes para reducirla á nuestra
obediencia?
" Había además razones de humanidad que se
rozan con las relaciones del Derecho Internacional
Privado. No son cuatro los colombianos que se encuentran
en la República de Panamá. Se cuentan
por miles; ellos han venido sufriendo las conse-
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
108 ANALES DE LA ASAMBLEA NACiONAL
cuencias del actual orden de cosas. El honorable confidenciales que en cierto modo se veían en el
Diputado General Vázquez Cobo sabe cómo á dia - caso de obrar como agentes clandestinos. No po
1'10 se reciben en el Ministerio de Relaciones Exte día continuar tal estado de cosas, teniendo el Go
riore~ un innúmero de quejas de infelices compa- bierno el deber de velar por los intereses naciona
triotas residente!4 en Panamá á quienes la vida se les, afectados especialmente en los Departamentos
le. hace imposible por causa de esta situación anó limítrofes al Istmo, los cuales, dígase lo que se
mala. Un colombiano otorgaba en Panamá uó tes quiera, han venido sufriendo graves perjuicios du
tamento ante el correspondieI.lte Notario, y sin em rante las cinco últimos años. En mi concepto no
bargo ese testamento, al ser presentado en Oolom puede decirse que hubiera oportunidad en recono
bia, tenía de ser desconocido, porque ese instrumen- cer á Panamá, pues había imperiosa necesidad de
to ha hía sido otorgado an te un funcionario que no ello: los conceptos de necesidad y oportunidad se
podía reeonocerse, ya que actuaba contra las pres excluyen; donde hay necesidad apremiante no
cripciones de nuestras leyes y con violación de cabe discutir el cuándo se la ha de satisfacer.
nuestra soberanía. " El honorable Diputado Matéus ataca también
"Podría enumerar muchos otros casos, como el reconocimiento de Panamá por cuanto éste afec
el otorgamiento de poderes para otros actos de la ta, en su juzgar, la dignidad nacional. Ouando
vida civil, como de matrimonio, de defunción, etc., hay necesidad imperiosa de vida, de conservación
sujetoH á iguales consecuencias. Nuestros compa nacional, no cabe consultar las exigencias de 10
triota nos suplicaban que pusiéramos á un lado que se llama decoro nacional. No creo tampoco
aquella c
Citación recomendada (normas APA)
"Anales de la Asamblea Nacional -Serie VIII N. 14", -:-, 1909. Consultado en línea en la Biblioteca Digital de Bogotá (https://www.bibliotecadigitaldebogota.gov.co/resources/2094426/), el día 2026-04-01.
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