.mómero 2.
JP.ueua (!5ranaba • ~Og(lt,l 22 JllllÍIl 18<\8
todos
los iueves. La suscricio7¿
plJr '/Jale , ¡
lleservafluonos ptu'U hacel' en nuestro
p¡'oximo numero unu reseña es tensa de los
p¡'incipales sucesos que habían ocur rido en
Europa hasta el ~ 7 de AIH'il ultimo, publicarnos
un sumario para satisfacer la curiosidad
póhl~a. ,
En Frncia, las elecciolles para dIputados 11
la asanblea nacional se habian deferido hasta
el de abril. La asaublea debia reunirse
el4 de mayo.
El ejel'cito se habia aumenta~o con 2~O,OOO
guardias nacionales que se habl~n movlllzado.
La frontera de lo§ Alpe~ babia sido refOl'zada
considerablemente, con las mejores tt'opas.
La República estaba en paz con todas las
naciones europeas. '
La causa de la monarquia se cOHsiue¡'aba
absolutamente perdida. Se conyenia en ~u e
la República era ya el. unico gobi~r,~o POS¡6I~
en Francia, y la cuestlOll por dec¡du' cra, SI
se establecería uua democl'3cia sm;lenida por
la intelijencia y la propiedad, ó ~ua democracia
perturbada por el proletaflSmo y la
prinwro tiende la mayoria
de la Froncia , y el populacho de
Paris pretrnde lo srguudo. Esperamos que
triunfe el buen sentido nacional.
En Italia , la conflag l'acion es jelleral. La
noticiá de la revolllcion hecha en Viena
produjo una gran fCI'mentQ<'ion enlt'e los
Milnn,.e laUó-en-tmil 4,}.bi~I'l3
insurrecciono Los habitantes, armados de la
que pudieron, atacaron los bata llones
aust¡'iacos, y despues de cinco dias de combale
en las calles de Mil an. los obligaron á
evacuar la ciudad reti¡'[ll'sc fl algunas forlalews
Manlua Vcrona, que son de las plazas
mas fuel'tes del mundo, son los puntos donde
los utJstriacos piensan sostenerse ..
Venecia se revolucionó, desconoció la domi-
' uusll'iaca¡ RI~ I~ltblica,
decla¡'ando que no Sl'{JUlI'a la polttIea
de la anli·§'u3 R('públi ca J sino que hal'tl pnde
de la f¡'atel'l1 idad llaliana.
El rei de Cerdeña, Carlos Alberto, IInmado
por los Milaneses, ha declarado la guerra al
Austria. penelrado la Lomoardia , ocupando
la capital con un cuerpo de tropas
conside¡'able. Carlos Alberto era aclamado
en la Lombal'dia como rei de Italiaj y el
Papa y el gl'an Duque de Toscana, le
habian mandado refuerzos conside¡'ables
en la popular empresa de
libertar la Italia de los aush'iacos.
El rei de Napoles se ha visto tambien
'ú mandar ausilios pal'a cooperat'
al mismo fin, porque no pudo formar un
ministerio sino con esta cOlldicion y la deconcu··
rrircon los demas pueblos de Ilalia a asegurar la
independencia y libertad de aquella hermosa
peninsula.
La diela pl'Llsiana se reunió en Berlin; y
de sl'ues de ha bl'I' concn rrido con el ¡'ei á
hacer varias dn las reformas pedidas, se
disolvió, resolviendo antes que la Prusia
concurriria a la convencion de los Estados
Alemanes, que debe reunirse en Fanklort.
Los diputados se nomb¡'arán en PI'usia pnl'a
esta convencion pOI' sufrajio universal.
Schleswick perteneciente a Dinam.arC8, y en
consecuencia la guel'ra esta declarada entre
las dos naciones.
Los jesuitas habian sido expelidos. de todos
los Estados Italianos, incluso el Estado papal.
Parece que ha llegado la óltinia hora de
tli fa fun esta prrniciosa sociedad .
P?el 26 de mat'lO por. la noche, que tema pOI'
objeto pedir la destitucion del milliste1'Ío.
gobierno', advertido á tiempo, rr~andó
despejar las calles á balazos. Narvaez mIsmo,
á la cabeza de la fuerza armada , cargo sobre
el pueblo' y hubo un combate, que dnró
desde las de la noche hasla las de la mañana.
El ministe¡'io tr'iunfo, declaró cesante
la constitueion, y dictatorialmente estaba
prcediendo rontra todo el que se suponia
amigo de la libertad y deull cambio cualquiem
en las inslituciones. . Queda , pues, la España
sometida al mas atroz despotismo; puPs ya
tenemos muesh'as de lo que es el feroz Nuj;vaez
con la dictadura en sus mallos. Sin
embat'ffo, esto no puede tener sino un resulLado
tl'ansitorioj pues las ideas democraticas
fe¡'menlan en la Peninsula.
SOIl ta ntos los sucesos que se ha n aglomerado
en Europa en pocos días, que es inposible
"abl31' nuestro nume¡'o hoi . .
JESUITAS.
El 29 de mayo se presentb al n'linistI,o de
policja una dipu'tacion dI' lo:; Casilli de
Roma, con el ohjeto dI' pedir la disoluej()l)
de la ól'den de los Jesuita~ . El minisll'o seilol'
respondio: «Tellao c1ljusto que en el consejo de ayer, á
Pl'oposicion de Su Santidad misma, se ha
¡'esuelto la dispersion de aquel., ('o('poracion.
S. S. me or¡¡ pa púlitieos,repre·
sentantes y en/a lJa lanza hombres vienen (le agrupau seilalar prÍllcipios oportunos
par tidos no sociales. h.y SI tiene no podra jumas sel' e/ si¡,'no, la bandera que siga un
~al·tido llumeroso,gobernar lIbre. persouall's;
qnerido; CIrculo Jlor lllllllel'OSO gobierno nacion. Fórlllase y id¡'lltidad 11umerosas sean accion
estre(~ha r ui n co m)Jaracion muchedumbre, homlJre ejunla as, V que enmedio de las pasioues
que griian ¡Partido! ¡Partido! esclama
por sn parte ¡Patria! ¡Patria! Y asl romo trae el
sonjdo miljico eJllos lábios, trae tambienla imajen adorable
en fl 'corazon.
La es su ídolo, la libertad su dogma, la industria
su medio. la dicha de la Republica su un.
sostiene eu sus brazos robustos los llrincipios; camina erguido sin vacilar, [Jorque tiene fé en sus
medios, eonfianza en los elementos que le Sostienen,
Los pI'incipios-he alll su arma! la arrojara decidido
un lado ele la balanza, para salvar la Republica de la
vergüenza de la discordia, como la espada invencible de
Camilo salvó áHoma de la ignominia del rescate.
. ¿Cuál es nuestra causa? ¿la de López, la de Cuervo,
la de Gori, la de Ospina, la de Gonzalez? No, ¡la de la
Patria!
Cuando algunos individuos dicen en la Nueva anada:
"deseamos que tal Ó cual ciudadano sea el PreSidente
», no puede ni suponerse, sin hacerles grave injuria,
que asl se espresen solo porque les agraden la perso?a,
la estattlra, los modales del individuo por cuya elecclOn
opinan. En su espresion manifiestan sus convicciones
profundas, de que el ciudadano que quieren elevar á la
primera majistratura represent.a un partido fuerte, que
prlJfesa ciertos principio,;; que tiene ciertas opiniones; y
que estos pl'incipios y opinitllles, que seguiril miéntras
mande, harán la dicha v la prosperidad de la República.
De estos hablamos. tos que ven en la eleccion una
l'uestion de personas, 110 merecen ser combatidos: ellos
se combatrn á mismos.
J"os hOllllJres, considerados aisladamente, valen mni
poco en las euestiones eleccionadas; pero considerados
en sus rpl;¡p¡" IP~ 1'0'HlI P "idos politieos,y como representantes
de ciertos determinados principios, pesan
inmensamente eula balanza del bien y del mal. Estos
homúres vieuen á ser entónces los estandartes al rededor
de los cuales se agrupan los grandes partidos nacionales.
Señalarlos á ellos es seíialar sus principios; señalar sus
priJlcipios es manifestar los medios que creen mas o)Jortu-
110S para labrar la felicidad nacional, que es el fin á que
caminan. Los partidos uo pueden formarse sino por los
grandes intereses soeiales. Por importante que sea un
h,ombre, por muchas buenas que sean sus cualidades,
SI no tieue opiniones, principios pollticos marcados,fijos,
porlra jamas el sih'llO, fuerte, numeroso,capaz de gobcl'Dar á un pueblo
libre. Tendrá aquel hombre, si se quiere, amigos personales;
será estimado, será querido; pero el Circulo de
amigos, por lllllneroso que sea, no puede jamas bastar al
gobierllo ntra
SI estos dos I'lementos.
En la cuestion eleccio'naria debe,pues,tenerse presente;
Primer?-Que el hombre clIya.elevílcion se de •. ea, sea ,
el representante de' principios opiniones que agl·aden
a un partido fuerte v num~soso ,y, si es posible, a toda.'a
nacion; .,. Seguodo-Que este hombre no halle opoSlclon tan
violenta y decidicla qne le inhabilite para gobernar.
Hemos indicado al principio que existen en la Nueva
Granada dos paJ:tidos~stremos, quese disputan el.mando,
y que hai un tercer partí do, que sin tener las vIOlentas
antipatías de los unos ni de los otros, desea, como
ellos, la fe iCload de la Nueva Granada.
Examinemos imparcialmente las tellden('ia~ v las
doctrinas de los partIdos: veamos cuales son sus Jefes, y
ellos mwstro candidato. .
Estos tres partidos aspiran ,] consf'guir el ma ?f IlIen
posible para su patria. Todos tienen iuteres mUl cla,ro,
mui positivo en hacer de la Nueva Granada una.na~lOn
rica, flOl'eciente y poderosa. Seria absurdo at~lbUlr a
ninguno malas intenciones en los fines que tIene en
mira.
Tres viajeros se proponen llegar a un mismo lugar.
Embárcase el primero y cree preferible la ~ínea r~cta,
aunque ten~a que vencer las encontradas .corrl.ente~ I los
innumerables escollos que hai en I'sa dlrecClOn: Juzga
el segundo ml'jor desviarse de la \lnea recta, pero no
tanto que evite todos los peligros: describe un arco el
terc.ero. Todos tienen en mira el mismo lugar, que es
objeto COlllun de sus deseos. Puede naufragar el uno,
g,ave últim.o El objeto era el mismo: los medios fueron dIversos. eues
ese objeto es la prpsperidad de la Nueva Granada: los
navegantes los partidos; las vías diversas que escojen son
los medios rollticos que cada cual elije para llegar al fin
comun. E pueblo granadino, fuertemente inter.esado
en la jornada de los viajeros, va á embarcarse con alguno
de ellos, y tiene ciertamente derecho para exijir que cada
cual le esplique su itinerario, ántes de decidir cuál ha de
ser su compañero de -viaje, porque no le interesa tanto
llegar pronto con riesgo de naufragar ,como llegar, aunque
sea ' un poco tarde, con toda la posible seguridad y
certidumbre.
Reconociendo, pues. la santidad del /in á qué cada
se dirije, séanos lícito examinar los medios que
cadauno emplea. Hecho t!ste es:amen podremos llegar
á conclusiones precisas.
Desea el primer partido ver establecida la mas completa
libertad, y vigorizar la democracia. Proclama la
igualdad. El segundo \ el tercero (luieren exactamen- ¡ te lo mismo; pero siendo comun su deseo, son mui diversos
los medios ~ue emplean para satisfacerlo. J,os primeros,
dominaaos por sus teorlas, se desesperan al ver
que la Nueva Grauada camina lentamente, segun pien-saneHos,
á la perfeccion á la libertad. La iflualdad
es su dogma, ~s su delirio, en su furioso de 'eo de igua
lar á todos los granadinos, detestan el mérito que
es su tormento. :En lugar de elevar a los que están abaje,
como esto exije eOllstancia, tiempo, meditacion, lIe 'a,los
de sus apasionadas teorías, toman el camino recto, que
corto, y rebaja l' () estim ~ ba para hae.erto iy~{'J'io 9 Jffl--
meros objeto ete su odio, nO'por e¡;oismo, sino por principios
nacidos .le convicciones erroneas. Así no solo son
partidarios de aquella fantástica igualdad en su provia
de ella en todo el mundo, porque
en eso consiste, segun ellos, la democracia. Los penó<
lic'os, sus órganos, ensalzan a los aspsinos del Congreso
de Venezuela; para ellos no hai diferencia cle-razas, y,
si son lóiiCos, no habrá tampoco difilrl'llcia de hombres.
Igualdaa! la igualtlad es su tell!a fayorit.o! Nro aquellos
aprueba tlrama execrable m1\bárbara sobre la ilustrada minoría ¿qué igualdad
pueden crear sino la igualdad de la miseria, la igualdad
alda¡J de tOllos aquellos elementos, que contribuyen al poder y
, á la dicha de las socieqades humanas? 19ualda(l! clama,
y para llegar á este objeto, juzga que le perjudican los
grandes propietarios, los que han adquirido influencia
por ó talentos, los que han ocupado
distinguidos puestos publicos, á quienes en sn furor ape
llida, aristoc,quistas, traidores.
Detesta el influjo l/ue estos hombres ejercen; y, para
quitarles el rapredo de sus conciudadanos en que está
basado aquel influjo, los calumnia por principios, porque
sus prinCIpios todo lo permiten, en atencion á la santidad
del fin á que creen en amina1'8e. Asi vemos que sus periódicos
llaman sin escrupulo t7'aidores a los gobernantes
del pais, sin curarse de la mengua que resulta para
su patria; hablan de planes de monarqnía, en que no
creen, porque ningun hombre de talento cree en cosas
semejantes,-todo con el objeto de hacer que aquellos
personajes desciend~n de la posicion que les da la esti 1~lacion
de sus compatrIOtas, \ ofrecerlos cu holocausto a la
igualdád fantástica que han convertido en su divinidad.
sol1ada destruyendo, hace este partido inauditos esfuerzos para
aniquilar aquellas reputaciones inevitables influencias
opl'nen porque de este modo los hombres inferiores, cuyoni:mero
es siempre mayor en todas las sociedades humanas,
aparecerán grandes. As) cuando un bosque antiguo,
vestido de encinas y robles enofl'nes, queda talado, los
arbustos,iintes imperceptibles, pueden ya verse. pru'ecen
grandes! porque no queda mas término de comparacion
que las arrastradas gramíneas. La tala y el fuego
aniquilaron los arboles robustos, cuyas elevadas copas
desafiaban la ira impotente del huracan, ó el furor vano
de las deshechas tempestades!
El partido que semejantes opiniones v principios tiene,
. es apasionado y violento como son si,empre los hombres
exajerados: los que no piensan como él son despotisnw, son monarquistas, son Como obra de buena fé, no puede transijir con ellos; que
no le es dado hacer causa comun con personas á quienes
en el fogoso ardor de sus pasiones se pinta con los colores
mas detestables.
Los órganos de este partido no han buscado en su
candidato mas cualidades que probidad: valor y patriotismo.
Sus principios no les permitian fijarse en Una
persona, que ejerciese vasta iiúluencia por sus capacidades
administrativas, porque acaso temian que se
opusiese á sus planes de. nivelacion. No han querido
un jefe, apénas han querido una bandera. miar y Pero ¿ qué ~iguiflcan estas pala-
•
bras en una cuestion eleccionaria? Id á nuestros
cuarteles, formad aquellos leales veteranos; llamad
la lista, y encontrareis centenarf'S de hombres valientes,
patriot:1s en mil gloriosos combates,
y cuya probidad aclaman las armas brillantes que
agoviaron mil veces con su peso un cuerpo debilita(lo
por el hambre, el cansancio la fatiga, sin que ni el
pensamie~to les ocurriese de huscar el pan que ansiaban,
por medIO del terror de qué disponian. AlU telleis'
hombres valientes, patriotas y heroicamente honrados.
¿ Los quereis para ([ue os gobiernen? Escojed uno!
veinte! ciento! mil! Todavla sohran ..... Bien vernos que
sell1ejm e cosa no puede suceder, porque aquel as cuaIidaJ~
s. unque buenas é indispensables, estan llIui Mios
de ser suficientes para que se le encar/(ue á nn hombre
la direccion de los ne¡¡ocios de la R.epühli~a. ESt.1S
cualidades, brillantes pero comun~s, signillcan tauto
e,OIno cero en la cuestion eleccionaria, miéntras no se
prueben a~ompañadas P?r otras, ~encialísill1as en el jefe
de un partIdo, en el prImer maJlstrado de una nacíon,
No es la presidpncÍl premio para el homllre que nos
gusta personalmente, es obligacion que imponemos itJ
que consideramos capaz de sHrvirnos. EI·presidente es
el primer servidor del pueblo granadino. Su honra, Sil
dicha, su gloria debe consistir en en servirle bipn. Los
electores tienen la obligaeion de investir con esta alta
majistratura al hombre mejor calculado para promover
y adelantar los intereses nacionales. No deben tener
en mira el hombre que honran sino las capacidades de
~e hombre, el partido que repres~nta, y, sobre todo, el.
bIen del pueblo, CUyOS mas caros mtereses están confiados
á las asambleas.
/' Despues de habel' examinado los principios del partido
que sostiene al sel10r Jeneral José Hilarío López debemos
,manifestar nuestra conviccion profunda de 'que
juzgamos perjudieiallsimo para la Nueva Granada que
llegue a 'gober~arla. > Tiene el Presidente que gobernar
con su partido; y aunque sea grande nuestra
estimacion, alto nuestro aprecio afecto pers~nal por este disting.uido ciudadano;
cuando se trata del bIen de nuestra patna, no es posible
sacrificarla á los afectos de nuestro corazon
Si acaso se creyere inexacta la pintura que hemos
hecho del primer partido, la culpa no es nuestra es
de ellos. Tomamos sus principios de sus periódicos
de sus discursos v de sus obras. '
A estas consideraciones, de SUYO graves, es necesario
agregar una mas. El partido que ha de oponerse al
Jeneral López es fuerte por sus números, fuerte por
influjo por su intelijencia. Como no
ha sido posible transijir, sobrado natural es que los partidarios
todos de Gori, Cuervo, Ospina se unan para
defenderse de lo~ ar"qucs violentos que temen n~turalmt>
nte; porque los ór¡}anosdel partido del Jeneral López
se han esmerado ea mspirarles desconfianza v terror.
Su ad~niflistracion . sl'ria, pues, déhíl por neceSidad. La
au'bCla y las pa 1O:1CS de sus partidarios bastaria
apenas para, eOllllu 'irnos a Ull~ crisis pel!grosa Puesta
eti iílCl.li'" 'es S;J. mÍ'listracioaué OQurril'i'in
los etpTno: p,l~lej¡rist"~ de la conducta del Jeneral
IIona9as? Y cuan.lo tales principios han manifestado
¿ podna nosotros si los apoyásemo;
en sus pret nSlOncs?
No, por IU el .T neral Lóp·7., aunque sus opiniones
personales seall hUJnas, los prmiepios de su partido no
agradan a la jelul'ali'hd de los gl'(tnlJillOs; y
No, porqne su aU!lliuistracion será violentamente
combatida llevará el pais una ~risis pel,igrosa.
Las pccuhares C/¡'cuustane13S de la Republica deben
eadl t'leecion. eleNores por las simpatías que inspira natur' lmente un
independencia. l.granadinos necesitan deuna cordial reconciliacion.
Vease cual es el partido del Jeneral López! La reconci\
iacion paslOlI~s, . si.nó baJO la apasible y tranquila influ'lDcia de
los pl'lUClpIOS.
El segundo partido desea tambiellla prosperidad e su
patria; pero peca por el estremo opuesto. Desea la
libertad, y como medio de conseguirla ba lIega'do hasta
proponer q~e se funde un Senado aristocrático, que
~obierno
representativo. La paz es su ídolo: todo desorden le
y peli~ro otr?s mayores. Bu.sca protecclOn ~II las masas cuyas
pasIOnes halaga rrae los jesuitas,
vencer el fanatIsmo lllvelador de sus contrarios
con el fanatismo destructor de sus criaturas. .~egltr1dad
es su fin-el órden su medio-la reljion su instrumento.
Aquellos son fanáticos por uná igualdad imposible:
estos son fanátic'os por una seguridad irrealizable. Colocados
en los dos estrelDos no transijen porque se suponen
mutuamente perversos;y la razon nada puede en materla
de reconciliaClon si corazon no indir.(} el camino. Los
dos partidos, pues,se aborrecen ~or necesidad: se miden:
se hacen á veces mutuas corteslas, miéntras cada uno
medita la destruccion de su antagonista.
Como dos atletas que han ofrecido combatir cuerpo
á cuerpo, y de los cuales cada uno trae oculta nua
arma con qué intenta dar traidora muerte á su antagonista,
asi los dos partidos se han colocado ti'ente á frente
premunidos ambos de armas prohibidas. Aquellos g.·.tal:
Igualdad! y designan los al'Ístócratas, es decir sus
antagonistas. al furor de la barbarie.-¿Y qué grrto
mas tremendo para los que tienen propiedades, repÍltacion
y vida? Estos talionan clamando ¡Relijion! y señalan
los herejes, es decir sus opositores, ,,1 despiadado fanatismo.
¿Y qué grito IDas terrihle para los que tienen
"ida?
Los medios de qué usaron los unos, hicieron en los
otros necesaria la dcfensa, y buscaron armas del mismo
tE'mple. Al diVIsarse en el campo, cada campeon se ha
sorprendido de la prevision y poder de su antagonista.
Cada cual busca el error del contrario disculpa para
su error .. ,. ¡Están igualados! va á continuar.
No es solamente la primitiv,a diferencia de principios
y los medios empleados posteriormente, lo que exacerba
!Iiunfo antiguo, los unos recuerdan con arrogancia; es una antigua
derrota, que los otros no pueden echar en olvido por
enganza.
Sinembargo. la parte apasionada de ambos partidos
no es numerosa: como van alejándose de su centro, las
r. tremidadE's van perdiendo su colorido, hasta confundIrse
en una tercera entidad política, que tiene relaciones
cQn ambo~ partidos, sin pertenecer á ninguno.
qspina y Gori pueden representar la intelijencia las
pasiones de su partido, como Rojas y Obando las del
sUJO. Ospina, llevado por su fria intelijencia á inventar el
"Sel?ado nueleo» y la venida de la Compañia de Jesus:
Gon, por el exceso de su patriotismo, a ser
enemigo irreconciliable de los cuyos errores
no Jluede olvidar, a separarse del jeneral Mosquera,
acaso porclue ha olvidado demasiado.
R?.ias, que divide friamente a los granadinos en dos
P!lItldos, uno otro /¡b~r!ad: Obando, que desde el Peru grita oligarguía,
traIClon, aristocracia, como gritan sus ór¡:;anos aqUl: 0-
bando que elama en 'la desesperacion de su destierro,
venganza, sangre esterminio, v halla en la Nueva Granada
ecos que repitan sus palabras de muerté, sin que.
la p:oscripcion disculpe en estos el rep~l' y la venganza.
~spl.na com? caJldidato representa pe~fectamente á su
partido: Gorl le representa aunque menos bien; pero
López, con sus ideas, solo por un capricho de la suert",
ó por necesidad inevitallle, puede haber sido puesto á la
cabeza del otro.
Colücados entre dos cuerpos estremos, nos hallamos en
una dura alternativa.
A Ospina, á Gori, ó á Cuervo le háran tambien una
oposicion violenta. Los que noobtel).gan la eleccion de
su candidato se reunirán naturalmente a los enemigos
declarados. Ya ha sucedido: en la Republica no une
el amor sino el odio, no unen los triunfos sino las der-rotas.
.
Como el odio es cordial entre los dos partidos estremos,
las pasiones del vencido "soran tanto mas fuertes,
cuanto mas detestado sea el vencedor.
Creemos, pues, tan peligroso el triunfo del partido que \
encabezan los coq¡o el triunfo del (lue J
encabezan los nivelad01·es.
Ni Ospina, ni Gori, ni Cuervo, ni López, proceden
sinembargo de mala fé: detestaIllos principios, no las
personas de sus antagonistas, porque la verdad detesta
las buenas, aborrece las ajenas que juzga malísimas. Y
como la raza á qué pertenecen todos es naturalmente
apasionada, las cuestiones de partido se convierten, á
fUerza de ventilarlas, en cuestiones de odio y de inestin~
1íuible ASIla lie llUeoe
emprenderse, con buen éxito, por ninquno que esté
fuertemente empapado en las doctrinas del uno (¡ del
otro baJl.do, ni manchado con la sangre de los partidos,
ni teilido con los colores de la intriga. ,
Sinembargo, en todos ellos hai virtud, porque son granadinos,
y la jenerosidad y el patriotismo arden en sus
pechos jellerosos
Quitadles el 'canero que corroe su corazon. No pOlll1ais por delante un objeto que les desagrade: el dolor
de lo pasado les impide ver lo presente: la ceguedad
para lo que no les permite ver lo que Aliviad su cora7.on, y vereis brillar en todo ... su esplendor
la noble intelijenc13!
nadIe el mando a otro partido que los estime á todos;
que uo particive de sus odios m de sus gozos; que no
pertenezca a mnguno, ó que pertenezca á todos; que sea
el VInculo de union entre las dos vastas secciones de jenerosos
granadinos, que la suerte adversa separó, y que
por vuestro medio joh electores de la Nueva Granada!!
quie~e acaso reunir la Divina Providencia!
OSpilll no acepta á López, López no acepta á Ospina;
Rojas no acepta a Gori, Gori no acepta á Rojas; López
si le IlrO{lOilell á Cu~rvo, dice no; y Cuervo, si le propo~
nen a Lopez, dice mil veces no. si cualquiera de ellos
sale electo, aunque haga milagros por la Republica, el
odio de los demas no dejará conocer estos bienes: harállle
uu~ .oposicion violenta: él será mártir, la República des·
graciada., .... ,
¿cuál es ese ' partido que debe mandar? quién le
representa? cómo se llama? cuitles son sus principios?
Pues ese partido mui bien pudiera llamarse el partido
moderado: le representan todos los hombres que no han
querido alistarse en las filas de los partidos estremos, que
dividen á la nacion, aunque eh ambos tienen muchos y
buenos amigos.
Vamos á esponer sus principios.
. Est.e partido quiere, como los demas, igualdad, segundad,
Desea que la Nueva Granada
sea rica, floreeiente, podérosa; y cree que el medio prin-cipal
de llegar a este es la industria. .
. Es idólatra de la igualdad; pero no de aquel monstruo
IDventaeto ahora, que til'ne por objeto la nivelacion mas
absurda. Para los moderados nada hai semejante á las
?bras y á las leyes de la Providencia. Su doctl:ina de
Igualdad consiste en volverles su imperio a aquellas san!
as y sábias leyes. La igualdad no es para ellos de nueva
IDvencion: es anti bajo la suda capa de tiel'l'a,
que oeO;lta su btillantez,i pri va á la socied:ld de \'alor .
Por l)l,UrlWS :iglos hombr es que Dio. eJl S\1 sabidu
ría. hobia hecho desiguales, estuvieron 3I'bitl'al'ÍauH'ot.e
divididos en dos clases. la una le tO{'Ó i~de
poder ¡.de fulieÍopnlar,
le impedia bajar al lenguaJe del puehlo, aun lisonjeandolo.
Adoraba la r<,volucion como uua filosona sublime, que
debia enno!lleee.r á la nacion entera sin sa('rificar otras
vlctima~ que las preocupaciones las tiranlas, Tenia
doctrinas y no odios, sed de gloria no ambiciono El
poder mismo le pal'ceia algo demasiado real, ó demasi ado
vulgar, parn pretende1'l0 . Lo desdeñalla para sí mismo,
v no lo buscab a sino para sus ideas. La gloria y la
posteridad eran los dos solos objetos de su pensamiento.
No subia a la tribuna sino para verlos desde mas alto.
)las tarde no vió sino á ellas desde lo alto del cadalso, y
se lanzó en la eternidad jóven. hermoso, inmortal en la
memoria de la Francia, con todo su entusiasmo y algunas
manchas lavadas ya con su sangre jenerosa.
Tal era el hombre que la naturaleza habia dado los
girondinos por jefe No se dignó serlo, aunc¡ue tenia
el alma y las miras de un hombre de Estado. I)('masiado
nrglijente para jefe de partido, demasiado ¡( ralnl!' para
ser se~llr..do de nallle Tal fué Ver¡.;lIiaud. lIJa~ glorioso
que uti I á sus amigo s, HO quiso conducidos; los
inmortalizo.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
"
princi pio debe filosofía; dibese bie n, justicia, á estalla
en jénero
siglf\s .resuciró
r on "coramn á
pes ar Reyes , despeeho de gobierllos, civ ilizacion , hij a del obstáoolos á imllerio; yentónces d e modesta eon'luist ó mundo,esta bleeió soberant a hec ho sel' es igual es
ni físiea moralmente. A I QS
depe progres o .del homill'e ti('na. desigunldadffi naturales el objeto del cratieo. e l ciencia á qui erpn, facu ltades intelectua-
industria igualmeute: abrir les pu erta pode)' todo~, ellostodos
quien es naturaleza le s [¡tiles á soci edad. Re 3qul I.a ne eesita hacer val <,1' virt ud; intelijen.
cia d e modo s mrolifestarse;
laheriosida(l, const anria, y demas eua lkla des
con que Supremo Jos dllos
espe(,humann se rv irse si mi~mos Ó
se mlljantes. Cad a hombre recibe del su
ll1is ion y peculiar . Nadie puede leer luque e l acontecimientos ]JO abierto a hom1lres.
Dal' li herta d a intelijencia cIue se cultive eleve,
lI l1.a op.e racion mas im portante e<'ouom ía,desesta¡
ICJlr Ul). r amo ínilu stria único il;qU? sobresalgan las d!lsigualIlades
naturales en t re hornhres. :La ci'Vilizadou y la
protej an y fOlneut;m desarrollo; elltÓJlt1eS
mundQ los"\Vatts emincut!ls, mto eontl'ibu,progreso, ú rí(¡
á la f elieidad l'Iel jénel'O i que I abriau
p!'.rmanecido ocult os desconoeidos entre !ll ,de Ignorancia ,romo el dia ma nte s.uda tierra,
00Q:SIi Inillantez,priva socied.llLl su valor IfijJc hqs $i glos los bombr Dio~ Sil sabiduría.
Ju)bi u est uvieron arbitrariamente
clas es. A tocó i¡;ualdad pod er i.fuli\lÍ(lad, eontra natufale'la; desgrac:i¡¡ , ontra La rl'istialljsmo si¡¡;lo XVIJI, presentó dOl'tl'ina habia
vivido oeho discípulos de d estruccion In igualdad Jlor fu erz a , las desi gualdades
fí~ i ('as m orales, el' 'ndas por Intelijenc:
ia Sl.I,pre ma, fom entar progre;f'sp ecie hurnana. '
prinripio dogma tira nía,
pcrmitm (¡ -hombr(S"t1ñ¡¡~artitTpacion
1)Ollores $ocl:\!es, pertenecian á cla se privil ejiada,llll en nivela('ion , s ino
h ijo obras; UIl.O
trabajo , intelijencia, ju.zgne cOll"eniel~te intereses; igualmente e l t enga Tie)l e esta bas3 la proteecion
estas de fundase 1¡¡ li bertad Ji) de ó sobre difereneia hai, entónc,~
s y hoi, el )pérlto cuna , llUtarle cuando
y es a nacion . sabemoscuá)
es milscruelesj I? ero tiráni¡:-.
os . tiempo.t>l desigua ldades naturales,que tant9
' á feJi(social,efe ind us tr ia, prineipio I El eseru.1
{luloso respeto e. illdispepsa-ble
igualdad.
\
r esp eta de l ci encia del jurisconsu lto, - ------
~'I .. '" ~'~ \-\a l·, "( 1" :j'1 " ~ /' , ,
"11111 "rolllllll I¡¡IHIIIIII '1;111111111
\RACTERES DE LA REVOLUCION FRANCE&Ar
(TO)IA~OS LA HISTORlA JIRONDINOS.)
MIRABF..AU .
un O eamara~, uua ilTesistible deflnido m én os a udaeia q ue
esactitu(l. maj estad espresion uo
preval e cer intelijencia: A} tr!buna hOlnbre
sm Virtud: trIbun a hom bre
regatead o
estranj eras, e ndi do ('orte dispendIOSOS, lIard a . . vergo nzoso mcorruptlbilJdad
E l
r ~I~ar a instrumento j
glorlaj fé postefldadj conci
encia sino fanaTIsmo tod., materi alismo siglo,
quita.á el mÓiil.. . .e,l..9.lljeto , ~~ ;l be ; ,10ssef\'Ícios propiedadj indnstria . naciente,"tú oh tendrás recompeusa. n
indu$tl'ia, aho¡.(I
nío, en (IlIe cuya riqueza
\ c01ectiva riqueza y d'
\ illdividuos qne méritoj
( a la propiedadj
( I"ualdad'
\ {ibertad;
Relijion He moderados, .
i Nu~stras fa vorecen sobrem¡¡ nera esto~ grandes bienes . f¡¡lta inaustria. falta iuduslria, atender, hace natura I mente qu e un i maj inacion
y Y.i {eliei cidad
andaild~ ciegas ruestion cnes~ion, n lel let, cuan do revo lU<:I011 1'evoucio
n.
Hai que ellcerrada
artlculos dé laConstitncion!eu Uila h5bitos haciendo incomprensible,
r elijion,estioguiendo moral,que de indust¡:ia qe del acaso linieo arraigar
611 granadinos bálJitos a
i á autoridades, es amen pr.o- .
porcionándole~ proveehoso. i aseg\ll';mdoles el
Íl'uto As) ventajas ÍlIdividuo d.B espeL"ie hurllana,dt>, {'gllnar el Sil frente". Prer.sa¡J.to én en fortiUca alhombre porque hombre laborioso no tieue vidoj
es sob¡'il:l,pll(liente,,sobt'Ío .ofende semriautes, eOIl su
bas!1s (le naciones í la pu~de provecho
que LR ulj('nte la
sincera I'econeiliadoll de los partido. La E" 'opa, viol
entamente vil~tí.·imo á nuestro Gouienw, .i quieJ'O promov"l' la venida
N neva inlinit03 "lpmentos pueden contribuir á lIuestra felicidad. MUt:lloS hOlIl bres
pacíficos, m u cho~ hombres sábios, estáll at<'rm lo;
en el v i~i o mundo por una crisis cuyo término no.
p ueden Pl'ever: muchos capita l e~ están o..,io;us, a <:onseeuoncia
. segnriuau qlle estado ele inevitable trnnsicion. Los ojos el!) la jellt'·
pacífica la borio~a deben estar fijos (:on án~ia f'n nU~Rtro
continente, cuyas crísis no pueden ser taH violentas
ni tan destl'llCtoras, por lo mismo ,¡ue cs(;asa ]loblacion.
El al iento revolucionario eti para lo, I"'foblo"
como el aliento del huracan para las aguas: solu Se
sicnte todo su furor donde juega con IJlllSaS cHOI·mes.
S i tenenios j uicio, mucho podemos e¡.;perur d'l la ~itua.
cion del mundó. Nuestra prilnera hora crítica 11l\ i'a~ndo:
la segunda se tardará siglos en lIpgar. Porqlle siglos
~orreran ántes de. que el hamure 8C paseo de tillO á otro
~stre mo en América, dejanuo una huella dp cadáverps,
y semhrando la vengulIza contru la propiedad en su
progreso destructor.
Mucho, much!l, debemos esperar ue nuetro Gobipl'Do.
Pero se necesita flne las CáUJura~ cunfiNI en el presidente
le dojen obrar en beneficio d~1 uien comun.
Esto no puedn lograrse miéntras las pn~ionl'R ocupen á
Jos partidos en combatirse. El ouio de un uando se
r eanima á la vista del poder que posee su contrario.
E ,'e.pouer es un triunfo que iusulta, es una derrota que
se q ll~j a sin cesar:-jigante uetornw, que SI' eleva entre el
vencido el veneedor, se inclina alternativamente
a l 11110 y al otro, diciéndole: " Aquel e~ tu pnemigo!"
Ambos se ciegan: pasan el tiélllpO ('n pI ataquo y la detensa
que les son indispensables. Ep.tretanto los illtere5e~
de la comunidad se dC3atiendeu, y la ti aeion
perece.
'.
Si cualquiera de los nos partidos estl'emos se apode- . '
ra uel ~anuo, la paz de la Nu(>va Granalla serú la paz
del clldaver, en cuyo interior se ajitan con violenci-a
pal'a destruirle, los insectos inmundos, "in qne parezc~
moverse: sus convulsiones internas son los s se desploman por
to?as partes, y que la democracia marcha
triUnfante sobre sus ruinas á conquistar la
libertad, a c~ en el fondo de la Nueva Granad~
un hombre)en combinacíon con dos ex-preSIdentes
de las Repúblicas vecinas, trama la
desh'uccion de las instit~ciones . republica~as ,
para fundar en ~stos paIses una mona rquía '
Tal es la revelacion importantísima que nos
hace el « Ecuatoriano 1) que dos periódicos de
Bogotá han reproducido, y que es mas que
probable que reproduzca. el « Republicano 1) de
Carácas.
Al leer esta revelacion, .hemos visto el fantasma
de la m'onarquía americana.
Elevarse, crecer,tocar las nubes,
Yen pi profundo abismo hundir la planta.
Ya hemos visto navegando al conde de
París, acompañado de su viejo abuelo, venir
a esta tierra á consolarse de la pérdida del
trono frances, con el que va á elevarse en
la cima de los Andes. por los Mosqueras,
Paez Flores. Ya vemos las falanjes
europeas que l'ienen en la' real marina a
sostener el trono enmedio dé la democracia' ,
v por uno de aquellos primorosos prodijios
de los encantadores de que habla Ariosto
vemos tambien tres solos caballeros, si~
auxilio de nadie en esta tierra, ni en las vecinas,
plantar el sitial de los reyes en nuestro
comenza-do capitolio. El conocido monarqU!
sta Florentino González. el absolutista
Tomas Herrera, favorecen este plan portentoso,
cooperan á llevarlo al cabo, el primero
por medio de las il,trigas diplomáticas que
pondrá en planta la legacion granadina en el
Ecuador, y el otro favOl'eciendo en el Istmo
el tránsito de los ejércitos de caballeros, que
vendl'an á triunfar con las armas de la monarquía
sobre las de la democracia.
Cuando eramos niños, una vieja aya nos
contaba cómo Bradamante libertó á Rojerio
del encantador Astolfo, cómo don Quijote se
batió con los ejércitos del Emperador Pentapolin,
y cómo los doce Pares de Francia
hicieron ellos solos prodijios cumpliel'on
fazañas que son el asombro del mundo. ¡Cómo
nos divertiamos conversando de todo esto con
los niños de la escuela I que se quedaban con
la boca abierta al oírnos contarles lo que nos
habian referido. Ni mas ni menós les sucedia
á ellos nos sucedia a nosotros, que lo que
les sucede ahora /) algunas buenas jentes de
los Estados colombianos, que creen tan cándidamente
las revelaciones importantes como
los niños las consejas de las viejas .
Hablemos claro, señores de las revelaciones:
¿de veras creen UU. eso del complot de
Mosquera, Páez y Flores, ó es que UU, como
Marat, dan pOI' conspiraciones del dia los
sueños de la noche?
Para nosotros esa liga de los tres sujetos,
y la complicidad en los planes monárquicos
del coronel Henera y del doctor González,son
los delirios de una pesadilla de un tonto de
Quito, que acoja la mala de algunos en la
Nueva Granada, que esplotora con mucho
gusto el pa rtido oclocrata en Venezuela.
Dejémosnos de chanzas pesadas, porque no
toda la jcntc conoce la burla, y hai muchos
que, tomando la cosa. de serio, puedeI\ ponel'- ,
se a tomar precaucIOnes contra los futuros
reyes, y armar una zambl'a en que pierdan
la República real pOI' precaverse de la mon81'
quía imajinaria.
. ¿Han visto UU, señores escritores a Macbet
de Shakespeare? ¿Han visto pasar la
fila de espectros ~oronados, que se ofrecio á
sus ojos d~spues de la mue~te. de Banquo?
¡Qué bomto .es todo esto, prlU91palmente si
Macr~ady hace el papel de Macbeth, y Helen
FaucJt sale despues' a admirarnos con su
ntimeuta l declamacion. Despues se va uno
.
á dormir, ve en sueños á Banquo ensangl'entado,
ve las bl'ujas preguntándole
When 'shall we tl11'ee meet again?
When the hudy bUl'ly is done
When the hnttle is lost and won .
Al dia siguiente se acuel'da uno de todas
estas pamplinás, y si es un niño le parece que
~o~~ esto es verdad, y si ya es hombre de
JUICIO suelta la ca I'cajada , y se admira. de
qu~ la imajinaclOn pueda adoptar semejantes
qmmeras. '
¿ Qué les parece á UU? ¿hemo:> comprendido
la burla? Vaya, pues, una de nuestra
parte, que tambien tenemos derecho de soñar
aunque seu!l sueños algo mas probables. '
Un escritor de Quito, dos de Bogotá uno
de Carácas, deseando dar en tierra con dos
reputaciones, la una adquirida en la Nueva
Granada la otra en V~nezuela , han procurado
presentar a los hombres que las ban
ganado con sus servicios, en combinaciones
traidoras con un jeneral aventurero; que
vaga en busca'de un pueblo á quien dominar.
Juzgal~do qu.e no todos los que leen medi
tan m examman, echan a correr por esos
mundos imputaciones calumniosas, que puede~
servir á fines transitorios, y no se les da
cmdado de quedar despues en ridiculo cuan~
o se descubra la impostura, porque la echan
a rodar dorada con un ardiente celo republicano.
Esto es lo que nosotros hemos visto en las
revelaciones importantes, o sueños ridiculos
h.ij?s de~ miedo ó de la mala fe de a1gunos
VISiOnarlOS.
Para que esto sea todavia mas ridiculo
ref~r~remos lo 9~e ha pasado en Quito ai
recIbIrse la nOÍlCla de que el doctor Florentino
González iba de ministro plenipotenciario
de la N. Granada. Esta noticia albor6tó de
tal suerte al. g~binete) y lo asusto tanto, que al
mOf!1ento. ~lce~ que se acordó que el señor
ES~lI1cl VIUlese a la frontera á pedirle esplicaclO~~
al doctor Gonzalez sobre el objeto de
su mlsion, que dijeron no podia ser otro que
el d? favo recer los planes de monarquia,
SI los hombres q~e en el Ecuador acojen
y propaga n tales qUimeras, no fuesen ridículos
por si, les ,bast~I'ia 'para ridiculizarse presen.
tar como compllces de planes monárquicos
á Florentino GO!lzález y Tom.as Herr~ra , que
son dos reputacIOnes l'epuLlrcanas conocidas
en la Amél'ica del SU I'.
. El resultado sera que ~I gobierno ecuatorlallO
S? privara de los consejos dela legacion
gl'anadllla, que le sel'ian lIlui útiles, servida
e!la pOI' un hombre, que desell el bien de
aquel pais, y que ayudaria con gusto á sus
gobemantes en todas las mejoras que quisieran
hacer; pues el doctol' González no irá á una
tierl'8 cuyos gobel'llnntes hall tenido la vileza
de insultar. y cal u Illllim' su reputacion repu.
blicana. ...........
EPiGRAMA.
Caco y un calumniador
Tuvieron una porfía,
Sobre cllál La alma cierto escritor.
dijo-" Fué traidor.
No te corresponde á tí, "-
Fné ladron, me toca á mí, "Dijo
el ctro. El Diablo vino,
y repuso:-" Desatino!
.F ué tocro. mí. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
y y
de tienda
8. !Dision periodi~eficazmente á triuuna
d?,la cuyos dlvlsados, esposicion nueabos principioM.
vamos hubiésemos ac:Pero necesitamos
¡>principios, oUl'a gui1.do sincpl'o. hombre que deba á la Naturalpu un (:l\rúcter firme y
adversidad
a ajenos, y es. Nec(j~itam()Ull sauer, ]>l'Ueufi:!de buscamos
Repúulica, pal'll trnnsacion, y instrumellto de
v1mganza; reunida.~, gal'Untizawos, ,
c r~' 2:0 hecho Gonzúlez, refilJ'imos ú n upstl'os put's fuprza lenglHlju, pllrezu
psprpsion,
tanlbirn to,nue~portlue ha confianza( Granada. dificil la scño r Gonzúlpz, úui"a que distin~uidos .
caudidato cualidad, do á todos partidos: CUfJnta rtdacioneM con
a\Reun á qarácter, á BUS saber, do!
S~gunda: .oposicion de de ninguno,
recordaran que lo Presidente I'ep' , ltallttl principios tÍ. partido y, nacion; bien, el tÍ. por razon debe ser fuerte enérjico; pero su fuerza debe consistir en el apoyo la
confianza de la nacion.
qu!' aceptable todos los partidos, Todos
los partidos. NACION, ma; po(hll'oso~ Luego Gurtzález candidato nacional, de reconciliacion
oliva opue$to~
eontendores; aqupl puerle rrsuc:i tal' notnbre patria, entro lJl'Eltensiones partidos.
El Florentiuo Gonzalez cuenta eOIl pl'ovincins tle A IOi! que p,stimen la paz, a los amigos lo~
prülCipios, tÍ. tle moral, á part:l larioll libertad, itlól!ltra~ igua)¡hd vl'rdadera, suplicamo' quP clepo it.·us urnas
elcctorales señor González, jJrincipi"s El Siglo, Nunca h~\ sido ahora union de poderes nUlJl 'a maR U1jl' I'econeiliadon lo;; partidos. B'I '''pa, violentamente
conmovida, abre un campo vll~tí.,ilDO la
accion do GouienlO, c¡uieJ'() pr0Il10V"1' tÍ la Nueva Granada de infinitos .. lf'mentos que
MudlOS hombres
muchos hom bres atf'r!'a vi~io tPl'luino pueden capitale~ !lstán io,os, consecuoneia
de ,la falta de seguridad ([lte trae cOllsigo el
de transicion. ell' jentl'
y lauo rio~(,únll~fldo :
lI(>gar, correl'an de 8e lIllO stremo dejando dI' cadáverl's,
8embrando contra proO'reso ll1uch!11lIetro Gobiprno.
flue Cámura~ confi('n y dejen uel1eficio elel ui~n comun,
puede ionrs los un odio reanima podcr contrario,
poder que.ia ccsar:-jiganie detormr, Sl' y vencedor, y alteruutivamente
al uno es rnemigo!"
tiémpo (>rl indispensable~. illtel'e&
e~ dc.atiendeu, Nadon
oos estl'eruos , del ando, Nui'va Grana,la cndaver, violrnd-pam ,que ¡Jnrézc~
mOVCl'se: {:"rzos destruccion coniuma, los ~i~oriza.-Sí; inpl'w actiVIdad los sere~ C¡l\E' tle'tru,YI'U,-O';lJ st'rá uevn Gl'allclda lo; buado, iutol'
1~nada I'uiua pa!'tI. ~í
mIsma,
édele mundo tÍ. h()mlJJ'1~, l'fl¡Jrrsento
partHlos e, que sea el centl'O á domln va van a
dar las fucl~zl\s .r1~ todos para oUl'ar el [¡ieH COlllUU', y el
cuadro dIstinto. uc,·a Granat!¡l una
vÍljen vigol'o-a, deponddlll 8olícito8
SUÓ ofrenuu ~, para imperios Io!l'ra~vrrgücnza ,
muertl'; emlltec;J!llo y la corolla,,,o~ l';lpigas
, y _dp flOJ'(1S. , , . . . .. . .
VUI'~tl'O" voto~ dep0nde porveni1' de
Nueva Grallada _el ••
POLI'fICA.
ac~ combinacíoll ciones as,
monarquía'
(( Il) reproduzca' Republicanoll pI y vienen la democracia;
a comenzaao y y Pl'imero
intrigas favol'eciendo vendt'an Pentapolín,
y ménós y a conseja s viejas.
día acoje fé y partido jonto 1110 -
nUl'quía imajinal'ia.
, lTU, escritores, prlO~Ipalmente M'acr~ady FaucIt despues ' c.on s~ntimeutal ensangrentado,
brujas tIlI't~e tbe hattle won,
día !C81'cajada, admira, qUImeras. sea!! y y nezuela, han
Juzga~ldo CUIdado VISIOnarIOS.
notICia mo~ento. lcen, II1c1 VIOIese s favorecer monarquía,
propagan qUImeras, ridiculos
I'ia presen-
complIces ra, reputaCIOnes republicanas SUI·.
seril ecuatomilo
s~ sel'Ían mui IIn COIl gobemalltes tiert'a gobel'llantes insultar, III uia¡' repuhlicana,
....•••.. :.
EPiGRAMA,
cuál se llevaría
de Este dijo-U Fué traidor,
ti, " -
" Fué El Dhblo ,Fué tQM. y me toca á mí, "
Citación recomendada (normas APA)
"El Siglo - Trimestre I N. 2", -:-, 1849. Consultado en línea en la Biblioteca Digital de Bogotá (https://www.bibliotecadigitaldebogota.gov.co/resources/2093710/), el día 2026-04-01.
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