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I .. Uz Y l<-,E D.\.N FUEH.Z.\..
LA MUJER,
REVISTA QUINCENAL
EXCLUSIVAMENTE REDACTADA POR SEÑORAS Y SEÑORITA$,
D.\JO t •. \ lHlii,CCIOX DI" L.~ Sl·:l' 11. fnnJ6 en Téhas uu wag.
bitautes debieron de ser tribus ern1u- uífico J:la.lacio, cubierto todo él cou g¡.
tes del Asia meridiou:t-1, y pttrc~.:o iu. gantescal> pinlnrus muruies, true reludahle
t¡ue primero se poblase el cordab:~u las victorias c1ue había obte-lto
gy_iptu. Eu se:::uicb, hubit·udose 11iJo sobre sus cUc[lJígos; otro Rey
•ac.lo J¡t parte baja, pasaron allí á ( Osimáudias) colocú en su palacio uu·1
·u la los que por :.dgun motivo te-1 biblioteca, b. p1·iruera c.lel n.ntndo, e u.
•te abauJouar lu. parte tdta. Y:.~. cin1a Je la cHal puso este letrero:
~u • po de Abraharn se conocía un "~[edicamenlos dd alma."
, ... imperio eu ar¡uel punto, y Lt• casta Je sacerdotes reinaba en
1 1 ~~ ~blos tolllaron parte en la em- Egipto; Je su seno se elegiu el Rey,
P• de Grecia contra 'l'ro_vu.. el cual tenia que atenerse 4 las leyes
Cttnttí. di vide la historia egi pci:~ en y úrdeucs Je los so.cerJotes. Estos erun
tres pn.rtes: 1.• Je. s<.le los tiempos rn[\s tan poderosos <¡uc lmsta le condenaban¡
remotos hasta el reiua<.lo de Resc~stl'is, á •1ne se matase, cull.Ddo le creían in.
1500 años A. de U. 2." desde este Rey digno ya de aquel encumbrado puesto.
hasta el Psamútico, 650 años A. de l'.l La órdcn'se Jaba e u lJOm bre de ,J úpi.
~: los tiempos posteriores ltastn. h ter Amnon, y se consideraba iufame
conquista de Egipto por los Persas. al que no oLedeci<~ iumediatamente.
Diez y ocho siglos ántes do la Era II
cristiana, Ménfis era una cindad taul
poderosa que extendía su dominio so. La mujer en Egipto tenia una vida
bre el Alto y Bajo Egipto. El bisto- m{~ {1ne laLotiosa: llnru. y cruel. En
'l'0.\10 u. l
1
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G LA :MUJE ft.
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tanto que los hombres permanecían enl doto ~·ce que las mujfl'res en Egipto
la casa, atendiendo á las faenas dorués. eran t ~n poco estimadas que no hubo
ticas, las mujere." trabajabtJil en el ningn a ~ace-rdotizn, ni lle Jas permi.
campo, al rayo del ardentísimo sol de tia en rar :í los templos.
aquel clima d& fuego, y, ademn.s, ht- Aq el pueblo era muy adicto- á me.
nian á su cargo los negocios y todo lo ditar o cosas eérias y aun tétricas.
que concernía. á los nsuntos exteriores. 1 Así p1 ra recordar la brevedad de la
Por ¡¡u puesto que, como en todos los 1 vicia. u mana, accstum l;ra bao, en los
pueblos de la antigüedad, la~ mujere~; banqu~te~, poner sobro- las mesas va.
no solamente eran esclavas, sioo que rías e~ la.ven\S, fas cno.leR en ~~to rootenían,
segun las leyes, t¡ne sostener á meotq pasa.b¡\n de ruano 4:10 m o di.
sus ancianos padres, deber qtte no ciend cada cual á su vecino: be y
era obligatorio entre los varones. "Co- goza e ¡,tles de que Beas como éiJie. .
mo en todas partes (dice el presbítero Ad mas del dios Osíris y de su mu. l:
Gaume) • la vida del niño era des- ¡ jer Is , los egipcios fueron los ioven.
graciadA. siempre. En Egipto corría ú tores e la mitología llamada ~riega,
torrentes la sangre de 11\ inocencia. en entre Tos cuales adoraban á Saturno,
los templos de las ridículas divinidades Júpit r, .Jnno, Neptuno, Mi1)erva, V rde
que estaba t'embrado el suelo. 1 Ay¡ uus, larte, A polo, &c. Eo un ion de
de los infelicel! de roja cabellera.! Los estos ioses imaginarios, veneraban casi
mismos reyes los inmolabnn Hobre el en ig al grado al buey, al [JtJ.ÚJ, y á la
sepulcro de Osíris. Esta costumbre pro. cebo{/.;. que crecia en sus ~;ementeras.
venia de una antiguo. ley que maneJa A esar del alto grado de civiliza.
1 ba debían ser sacrificados los bueye& cion que llegó Egipto, la crueldad de
rojos, porque se creia. haber tenido Ti- los re res y manciatarios era. tal que
fon la cabellera roja." *• haría palidecer la de N e ron ; y los
Las egipcias tenian un vestido sen. críme ~ e¡; de los Emperadores rom~~oos
cillísimo, que fuzgando por los monu- son ir ~centes juegos, en compa.racion
mentos antiguos, no era susceptible de de lo que cometían aquellos mom;.
cambiar de- moda : consistía en 11na. tú. truos ~ umanos. Por ejemplo, era éo.
nica. de lino 6 algodoo con mangas rrieo ~ que los hijos rnata:;eu á sus pa.
muy ancbo.s y la cabeza la llevaban dres ~ los padres ll~rifi<~asen ú sus bi. 1
muy adornada. con cintas y pendientes. jos, y auu l:t,¡¡ m:.JrOii los inmolaban
N o se cubrían )a cara en la calle, pero en ar r; de sn ambicion ó tle su loca
era mall"isto que las mujeres de cato. super I!Clun: ~ in embargo rlecía~e que
goría. no saliesen acompafiada.s por es- sus le es (que o o siempre ~e cumplían,
clavos mns ó ménos numaro~o.•. segm1 parece ) al padre que mataba. á
Las leyes autorizaban la poligámia, a u hi p le coudcoa ban á tenerle abra. l•
salvo eutre los sacerdotes, que no de. za.do maute treR dir\1.
bian tomar WtÍS ele una esposa. En III
tiempo de la dominaciou macedonia
se hi:to comun el matrimonio entre
hermanos, sobre todo en la. familia de
los príncipes.
La mujer que falta.ua. a su.; deberes
de esposa, era castigada con cortarlo.
la nal'iz y darla mil la.tigazo~. Hero.
V a. ias r•ina... nu~ncbaron con su" 1
crímE pes el tronl) egipc10 y de ésta~; ,
nuev llevan e\ noll\bre de CLEOPA.
TIU.
La :vida de estas reinas, segun rcfie.
1 en 1 ¡s historiadores, es tejido de crí.
menE inaudito!.', y todas ellas perecie.
• Historia do la socieda.d dom~ca. ron d una. manera desastrosa.
** Osíris, convertido en dioe s la mito- At ~que repugne la rela.cion de tan.
logia egipcia, . se cree que fue el primer le- , · ·
gislador que. htvo %lpi.O. Dice la tradicion tos e 101enes, astuctas, ase~nnatos y
que o~íria nmrió" !Xl&QOII de 1m hoeDIWio Ti- pervE sidades, nos extenderémos un
fon, que envidiaba su inilueucia.yiU pod01ío. poco aceros. de la vi@ de la más fa-
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REVISTA QUINCENAL. 7
mosa de estas reinas, puesto que su · de once affos de edad, llamado ta.m.
l uornbNl se halla. {¡ c~da paso en la li.
1
bien Tolomeo.
teratma, y ademas ella fué b. ca.u'la de Durante las ceremonias de la coro.
la perdiCioJJ del reino de Egipto, uaciou de Cleopa.tra, y despues, en los
puesto que, despues de su reioado ( 30 viajes que hizo ell11. con César para vi.
años {mtes de Jesucristo), su patria no sitar sus Estados, Cleopn.tra desplegó
volvió nunca. á fortaar una nacion in. un lujo fabuloso, el cual César trató
dependiente, y jamas dejó de ser una de eclipsar á porfia, manifestándose
provincitt de alguna un.cion más pode. extraordinariamente magnífico y poro.
rol-la. poso, derroch:.l.wlo los millones qué le
Cleopatra era bija. de 'l'olomeo Au.
1
babia confiado la. República para las
Jetes. A la muerte de su padre, sn conquista.<; y guerras de Oriente.
hermano Tolomeo Dionisio, que tenia. Habiendo vuelto César á Roma,
trece años, se cas6 con ella y reinaron LCleopatra envenenó á su hermano y se
juntos poco tiempo, pues Cleopatra., ¡declar6 Reina 1ínica. de Egipto. Pero
que era cuatro a.ffos mayor, deseaba. teniendo noticia de la. muerte de Cé.
tener en su mano toda. la autoridad. ! sar en el Senado romano, Cleopatra
César, qne había p:l~ndo {¡Egipto en envió todos sus buques de guerra y cua.
persecueioo de su rival Pompeyo, se tro legiones "' con el objeto de ayudar
declaró mediarlor entre los dos herma. á los vengadores de César: Antonio,•
nos, manifestando su deseo ele prote. Lépido y Octavio. Desgraciadamente
ger al jóveu Toloroeo Diouisio, pero este ojército no llegó ú su destino,
rehusando comunicarse con la Reina. sino que cayó en mauos de Casio y
N o habiendo podido hablar con el Bruto (lO!l matadores de Cé..ar), quienes
General romano, Cleopa.tra resolvió ha. lo hicieron servir contra las iutencio.
cerse oi r á todo trance ántes de que nes de la Reinu. Vencedor Autotli() de
prouuuciarn. sn juicio. Así, pues, 1.e ¡los enemigos de César, juzgando á Cleo.
hizo meter ocultamente ent1~ un lío 1 pa.tra enemiga. suya., por las apll.rien.
de ropa que debia.n llevnr ú los apo. cías, la citó á qne compareciese deJan.
sen tos de César, á espaldas de un escla. te de él en la ciudad de Tarso.
vo, pa.ra poder Labla.r á ~ólas con él. To. Cleopntra. fingió obedecer á la órden
do lo verificó con tan buen éxito que del soberbio Romano, pero llevaba. la
logró subyugar á César, no sólo con su i otencion de vencerle, sólo con ~;u pr&.
extmordina.ria herruo&urn., sino con au sencia, como ba.hia hecho coo César. l'l'.
elocueoda. Al dia. siguientv, Cf.snr sor. ' Allí fué que se embarcó en el rio Cid •.
prenui6 á todos notiflooudo :1 Tolo. nis con una. pompa; y magnificencia.
meo que debería entregar el mando que se consideraría. fúbula, si no coin.
á su hermaua y deja.du gobernar á cidieran eo de~>cribir la. todos los bisto.
su antojo. El jóven Rey se negaba riadores de la época. La.s velas del na.
á obedecer la órden del romano; en. vío que la. lleva.bá eran de seda. color
tónces César se a.póderó de Tolomeo de púrpura, los cables ta.mbien u e seda,
y lo tuvo en estrecha prision basta. que los remos de platn y una. mú11ica deli.
ofreció cumplir con lo que le man. ciosa. acompañaba. su cadencia. El nn.
daba. Sin embargo, apénas se vió libre, vi6 estaba incr,tstado de oro y plata., y
Tolorueo amotinó el pueblo, y César la. rein~t, reclinada. sobre cojines de ntuvo
que librs.r varia.s batallas para ca.s telas, y bajo un pabellon bordado
defender ~ Cleopatra. Al fin el jóveo de oro parecía uno. diosa. de la nütolo.
Rey murió abogado en el Nilo, dur&n. gía. Rodeáb&nla. muchas jóvenea vestí.
te un combate naval, en que sus ejér- da.e cotno ninfas, y natura 1 mente el res.
citos fueron vencidos por los romanos. to de la comitiva. ofrecía. á la. viAta. \:u
Céaar proclamó entónces ' Cleopatra lujo y magnificencia que armonizaba
ReíD& de Egipto, uooiándole, por fór. • Una l!lgiou constaba de cinco & seis mil
mula, á uu: berm!UW)w que le quedaba, aoldadoa. ~ •
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8 LA MUJER.
C"~D ~>1 de la Reina. Marco Antonio, sor. y más numerosos que los de Octa.vi•oendido
y extático olvid6, al verla, las Augusto.
, J'' q .e tenia contra ella, y en lugar Cuando se supo en Egipto que el
1
de ser su juez fué su primer vasallo. príncipe del Senado se acercaba cCDn
Convirti6se en adelante en el inse. sus legiones, Marco Antonio sali6 á
• parable compañero de aquella mujer combatirle: diez y ocho legiones y
extraordinaria, y viviendo como un sá-1 veintidos mil caballos componían mu
trapa. oriental, olvidó su patria, su fa... l ejército en tierra finne y 500 navios
1 uúlia y su dignidad para. entregarse á con más de 100,000 soldados era la
una vida de lujo y de delicias en la fuerza de su flota. Cleopa.tra quiso oocorte
de Egipto. mandar la flota., llevando bajo sus 6:r.
Cleopatra, no solamente erala mu. denes á to9os los reyes C'e Oriente.
jer más bella de su época., sino que Aunque era mejor y mtís disciplina.
unía á un talento claro, una astucia do el ejército de tierra, Cleopatra, que
infernal y una. instruccion poco comun : deseaba tener el orgullo de romper las
hablaba con facilidad varios idiomas hostilidades, quiso que se empefia.ra
fuera del suyo propio, y su convers~- primero el combate naval. El choque
cion era. amena y agradable; ella hizo fué violento y por mucho tiempo pare.
reconstruir la biblioteca. de Alejandría, ció indeciso; pero al fin el elemento
que ha.bia. sido destruida., y mandó bu~;. muje?· venció el de gue'l"rcro en aque.
ca:r ón todas partes del mundo civili. lla soberbia reina, y presa repentina.
zado manuscritos preciosos con qué lle. mente del pánico, - ú la vista de los
narla ; protegió y promovi6 las cien. muertos, de los heridos y do la. sangre
cias y las artes en las escuelas, é hizo que la salpica ha, - dej6 repentina.men.
levantar suntuosos monumentQs. Sin te el campo de batalla y huy6 con sus
embargo Dio~ nnnca protege á lol:l que ua.víos. Marco Antonio, que no podia
no funtlan el bienestar de las nacioaes respirar l~jos de ella sin perder el va.
en b virtud, por consiguiente, á pesar lor, siguió su ejemplo, y abandon6 con
del auge y magnificencia que por aquel esta. vergonzosa fuga el honor y la. vi c.
tiempo despleg6 Cleopatra, poniendo ú toria, que indudablemente hubiera sido
Egipto ~n primer lugar entre las na.. suya, pues los romanos empezaban tí
ciones civilizadas, esta. mujer fué el Baquear cuando Cleopatra. huyó. Por.
azote de su patria, y la causa de que supuesto el desórden que produjo la
despues de su reinado aquel país fueo;e sepa.racion de varios navíos dió nuevo
,horrado del mapn. del mundo como na. iínimo á los combatientes romanos,
cion independiente. quienes destrozaron, vencieron y dis.
A pesar de que Marco Antonio era per.::aron la flota de Marco Antonio, en 1
,
<'.a~ado en !loma, con una hermana de tanto que las legiones que habían que.
Octnvio, tl voh·i6 á casa.rse en Oriente dado en tierra, al ver huir á su jefe,
con Cleopn.tra, y, S'l.crifica.ndo los inte. no solamente se entregaron á Octavio.
rese!i de Roma, la hizo don de las pro. sino que ofrecieron servir bajo su11 6r.
vinci&.'3 vecinac¡ ú Egipto que babia con- denes contra EU primer General.
quistado con lo.s fuerzas de la. Repúbli. Á su regreso ú Alejandría, Cleopa-1
ca. Octavio, indigmdo con la conducta tra f:ngió volver victoriosa, y como te.
de :Marco Antonio, y queriendo vengar miese que los grandes de su corte refi.
1 á Roma y :í su su hermana, declar6 la riesen la verdad de los hechos los hizo
guerra al general Romano. asesinar ántes de que hablasen. En se.
1¡ '•'t>do ermundo civiliza:lo tom6 par. guida entab16 secretas comunicaciones
tr. en aquella nlá~oa contienda.; pues con Octavio, ofreciéndole su amistad y
si Octavio gobernaba. en Roma y en el su alianza si la prometia coll8ervar ile.
re~:to de Europa, como príncipe del Se. so su territorio,-y aun mú : en tanto
nado, Marco Antonio era. duefio de que Marco .A.ntotP.o ofrecia retirarse
Oriente, y sus aliados eran más ricot para siempte de Roma, y vi~ir como
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REVISTA QUINCENAL. 9 '
simple particular en Até nas, si le con-1 feliz muri~~do á los pi;.s de la pérfida
servaban el trono y la ,;oberanía. úly orgullosa ReiDB.
Cleopatra, ella pérfidamente ofrecía Una vez [auerto Marco Antonio, Cleo~
entregarlo, en ca.m.bio de su reino ame. patm proc ró, usando de mil ardideR,
naza.do. avasallar ~ Octn.vio, pero como éste
Octe.vio no quiso dar ninguno. pro-¡ persistiese en llevarlo. á Roma, como
D_lese., y la~~ negociaciones continuar~n trofeo, elJ reaolvió . mál bien morir
stn resultado alguno basto. que Antomo ·que ornar ¡l c:a;m, tnunfa.l del Ro111a:.
y Cleopatm se vierou rodeados por las no. Ma.nd' con este objeto que la lle.
tropas enemigas, que lle~.ra.b:1n hasta las vasen un ' pid oculto en un canasto
puertas do Alejandría. El Romano en- de brevas, ae reeultae de cuya morde.
tónces sintió lllloacer su olvidado valor, durl\ muri~¡ enveoeaada.
y poniéndo~e á la cabe~ de un peque- Cleopat~a contaba 39 aíloe de edad
fio ejército rechazó al enemigo ; pero y murió sq aiioa A. de J. C. Despq11
al die. siguiente la flote. de Cleopatm de su muerte Egipto pasó bajo el do.
le abandonó y se pasó á Oct..wio. Al minio de ~~ma y despues fué conquil.
mismo tiempo Cleopatra, que desenbn b,ldo por 1 s Arabes y los Turcos en
no volver & ser importunada por Mar. cuyo pode se encuentra aún hoy dia.
co Antonio, mando que le anunciaran Así, pues, pi nos hemos extendido tanque
ella babia muerto. Desesperado él to al ha.~Jf f. de esta mujer, es para I?roy
fuera. de sí con semejante noticio. se bar que n~aa. valen las prendas fístcas
atraves6 con su espada, y mandó que ! é intelectu. les si éstAs se manchan con
lo llevasen moribundo aliado do Clco- ¡ crímenes y pasiones de$0rdcna.das.
patra., á quien eocontr6 vivo. y se creyó ( CóntinlUWlÍ.) S. A. DE S.
lt
-
CHARAbA.
Si te gllltan acertijos
Este que pongo, descifro. :
Prima. y Bf!JU nda es palabra
A una. leyenda adherida
En la que el Judío Errante,
Tomam unn parte activa..
Nombre propio es de mujer
Mi tercia á mi CU.llrls, y de
rem~, muy ~eroible para loe r~yes, pues eran los muchos requisitos que es preciso
duenoa de mnumerables castillos, fortalo~aa hacer nara. lograr el permiso nacen las
y plazas fuertes y los caballeros obedec1an . • '
en primer lugar á sus jefes y &Ólo en segundo dificultades d~ que os he h~blado.
á sus reyes. -Esa medtda. es conve01ente, repu-
1
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12 LÁ MUJER.
so e! giJit'lrrero, mire.:odo con cierta des. En tanto c1ue los escogidos entraban
confianza. .á los dominicianos que tenia á la sala de audiencia, uno que no ha.
más cerca; porque dícese que las he. bia sido llamado detuvo al paje pre.
rejía~ propagadas en Alemania pro. guntúndole:
vienen ·ea gran pa.rte de las obras im. -Díme, Gonzalo de Oviedo: i Colon
presas, - pero, añadió., b~n lo creo, que ha obtenido por fin lo que deseaba 1
de vos no desconfiarán.. -8í, señor, contest6 alegremente el
-A DiC)s gracias que n0! sin embargo futuro autor de la "Historia General
siempre !:a obra impresa. dá mucho que de Indias," y van á firmar las capitu.
hacer, y mi edad ymis achaques no me laciones inmediatamente.
permiten dedicarme á ello como qui. III
lrie~. •
-Ah 1 por vida de Cristo l que la
invencion a.ro. Mauricio
ella fué una madre nsí como lo. hermana
de su alma, su protectora, fóu consejera
y su amiga m{¡s íutirua. Como el
nifio fuese muy afectuoso y apegado á
la familia, Engénin. pn.rn. consolarlo, durante
su ausencia en los Colegios y
UnivenádaJes en donde se educah:~,
inventó llevar un Diario en que o:=;cribia.
todas las noches cuanto so le ocurría,
y eu el cua.l refería no Rolamonte
los escasos acontecimientos de c¡ue em
teatro el lugar de su nacimiento sino
que _allí apuutuba 11us wús íutimo~ peosamtentos
y contaba. cuanto l1acin y
leía. Despucs se lo mn.ndaha :l su her.
mano. Aquello ou realidad so puede
llamar el Dia,·io de ~nw alma, y con
razon su puLlicacion ( despues de la
muerte de ámbos heru1ano11) produjo
eu Francia entro las per~>ona~> pensadoras
una verdadera sensa.cion.
"Con tal que trabajémoR, dice en
su Diario, sea con la cabeza 6 con las ·
manos, Dios lo acepta todo con gusto
si se hace en su nombre."
Los días de ama.síjo se levantaba ún.
tes de aclarar y pasaba toda la mafia.
na. basta la tarde, ocupada en presidir
la confeccion del pan y los bizcor.hos
que deberían durar toda la semana.
Por la noche, reunida la familia en
torno del hogar, ella los distraialoyéndoles
las novelas de \Vnltor Hcott, de
moda entónces, y fragmentos de lns
obras de Cbenier, Lamartine, ~[illevoye
y de algunos autores clásicos. Sin
embargo rara vez se entregaba al sueño
ántes de haber escrito algunns lí.
neas en su Diario, en donde consignaba
el recuerde de lo que habia hecho
durante el dia, pero en un estilo tan
poético y original que no fastidia ni
di!;~rusta, ni parecen en ella ,·ulgaridnd
los oficios más caseros y prosaicos.
Ademas refería tambien los pensamientos
que le habían ocurrido durante sus
lecturas y las reflexiones sugeridas por
algun paisaje duran te sus paseos por
los alrededores.
Procurorémos pintar lo mejor posible
este poético y pia1loso tipo de mujer,
analizando, aunque sea de paso,
aquel precioso Di;..rio que dirigía á su
hermano durante su vida, y que conti.
nu6 despucs de muerto él á ,l[aw~icio
e!l' el ci~lo. 1 Quó fé tan firmo, qué canfio
tan verdadero, qué carácter tnn
e~piritual no S? necesita para que continúe
con lu. mtsma confianza iuvocnu- Hé aquí algunos fragmentot~:
do á su hermano y comunicándose con " Acabo de cerrar la obra de S. Agus.
él cuaudo yace en la tumba l tin en que se encuentra este pensa.
Amante de la iustruccion y de la miento : Arroja08 en el sMo ik Dictl
lectura, y al mismo tiempo mujer de CO?M sobre un lecho d~ reposo. 1 Qué
su casa, de 6rden y económica, solía hermosa idea, y qué tranquilidad y des.
perman~r largae horas en la cocina, canso eucontrarfamos en el mUDdo ai
confecctonando alguna torta 6 prepa. supiéramoa acogernos al regazo de Dios
rande aJ.iun plato para eu ~re 6 para como lo hacen los san toe 1 Elloe ee ie
aJguÍl h~ que llegara inesperada- acercan como el niJio á su madre y
.
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18 LA MUJER.
sobre su regazo duermen 6 rezan, vi. como un harapo comido por las poliven
y lloran. ¡Dios es la morada de llas. Yo paso repentinamente de la
los sa.nws, pero nosotros, entes terres- tristeza al gozo, - cuando digo gozo no
tres, s6lo conocemos la pobre tie rra, quiero decir sino uno de aquellos contriste,
negra y árida como un destierro tento~ del alma tan suaves, tan tranmaldito!
" ...... quiJos que o o se manifiestan sino por
" Nunca leo un libro piadoso sin en. medio de una. expresion de serenidad.
contrar en él cosns admirables y como Una. carta de alguno de mis parientes,
dirigidas á mí. Por ejemplo: " Aque. un llma.ble pensamiento de Dios 6 una
" llos que esperan en el Señor verán sus palabra de los que amo, basta para. cau.
" fuerzas renovn.r~e de dia. en día. Cuan. sarme un sentimiento ya de alegria ya
" do piensan que ya DO pueden sopor- de pena 1 "
" ta.r más sus penas verán de improviso
" que les brotan alas como la.'l del
" águila y volarán y no se cansarún, A pesar del placer que Eugénia en"
correrlín y serún infa.ti~a.bles. Ma.r. contraba. en escribir su Diario solía. te.
" chad sin temor, alma p1.adosa, mar. ner el escrúpulo de que perdía mucho
" chad, y onando ya os sintais desfa.lle- tiempo de aquella. manera., y ent6nces
" cer, redohlad el ardor y el valor, por- ¡lo abandonaba por algunos dias para
" que el Seffor os sostendrá. Cuúu volverlo á empezar: "Debemos, decía,
" frecuentemente no necesitarérnos de dar cuenta. ú Dios hasta de los momeo.
" e!'te apoyo 1 Decid, allÍla débil, vaci. tos de la vida iDO será mal hecho em.
" lante, qué haríais sin el socorro di. plearlos en esto 1 "
" vino 1 " Estas palabras son de Bo- Qué de palabras piadosas en aquel
ssuet... N o he vuelto á o.brir.otro libro Diario ! Cuántos ensuefios poéticos, ilu.
desde que leí aquello."...... sionel'l, tristezas, engafios y desengafios;
"Si yo pudiera pa.so.ria mi vida en En aquellas páginas todas las mujere!!
una contemplacion interior. Me gusta encontramos á cada. momento Algo de
ahondar mis pensamientos, inclinarme lo que ha pasado por nuestra. alma en
sobre cada. uno de ellos y respirar, por a.launa época de la. vida.
decirlo así, su perfume ántes de que Sin embargo las ocupaciones de Eu.
se evaporen. Tengo esta. inclina.cion 1 génia eran bien prosaicas, aunque es
desde la niñez. Cuando estaba pequefia. verdad que en medio de todo siempre
hacia soliloquios que me encauta.bu.n. encontraba modo de elevar su alma á
Oh l si me acordara. de ellos! Pero bus- Dios, ' lo bello y al sentimiento de
cad los pensamientos de 1&. infancia.. una. noble poesía.
" Id lÍ bUIIca?' las agttas rk la fuente " Un día. gastado en el lavadero (di-ya
agotada! " ce más léjos) no será por cierto dizno
... " Los días de la existencia se pa- ¡ de descripcion. ¡Pero c6mo no hemos
recen unos á otros exteriormente,- pe. de confesar que el espectáculo es boro
la vida del alma es más variada y nito! aquella ropa blanca extendida
cambia sin cesar. Si pudiéramos dos- sobre el verd~ prado 6 flotando al aire
cribirla encontraríamos el infinito en en las cuerdas Impelidas por el viento
una. sola hora." le hacen á una. acordarse de la N a. u.
" ... Ho.y días de desaliento, cuando sicaa de Homero 6 de aquella.s princeel
alma se ratira. de todos sus afecoos sas de la Biblia que lavaban las túniy
se repliega sobre sí misma., como si cas de sus hermanos. Tenemos un la..
estuviera cansada.. Esta fatiga sin ca.u. va.dero muy hermoso en el arroyo :
sa i no será acaso debilidad~ Pero es grande, con bastante agua., en un repreciso
vencerla como tantas otras co- codo del riachuelo, bajo la sombra de
sas que acedian á esta pobre alma. Si no los árboles en donde cantan las aves ...
nos venciéramos en todas estas miserias, ... " Hoy eutr6 papá á la cocina. en
ellas acabarían por devorar el alma el momento en que yo bajaba. el ca.l.
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REVISTA QUINCENAL. 19
clero del fuego, y me dijo que no le de Lamennais; pero merced á mejores
gustaba que hiciera yo aquellos oficios ; influencias á poco a.ba.ndon6 á su maespero
le referí que San Buenaventura tro, y se volvi6 á la fe do sus mayores,
estaba lavando la. loza de su couven- Eiendo colaborador de varios peri6dicos
to cuando le llevaron el Capelo de Ca.r. marcadamente cat61icos. Pero en aquel
dena.l. En este mundo, le dije, no de. Diario de una almta ni una vez meograda
nin~n oficio, ni humilla á los ciona. ú su hermana con la estimacion
ojos de D1os otra coaa que no sea el y cariño que le debía : Mauricio se depecado.
Así, Íni caldero me hizo hacer jaba amar por su familia é idolatrar
esta. linda refiexion que me impedirá por su hermana con el egoísmo de los
en lo futuro tener asco á ciertos oficios ! niños, y aceptaba to1o aquel entusias.
que manchan las manos y las eune-1 mo que Eugénia. derramaba en su Día.
greceu." 1 rio cuando hablaba de él: ésta es la
... "He pasado el día cosiendo y a plan. diferencia entre el amor de hermana y
chanclo; be leido poco, salvo algunas¡ de hermano. Se entiende que hay ex.
piÍginas de San Francisco de Sales ... " capciones y viceversas en toda regla.
A pesar de estas ocupaciones case. L:\ salud de Mauricio era mala. y es.
ras Eugénia leía mucho y con pro. taba amenaza:lo de morir de tísis. Sin
vecbo, y tenia tino, perspicacia partí. embargo se cas6 con una. persona muy
cular para juzgar á los autores; por l buena., aunque, segun parece, insignifi.
ejemplo, hé aquí lo que dice de Víctor cante, ú quien Muuricio am6 tranquiHugo
: !lamente durante su vida matrimonial,
'' Qué hombre tan singular es Víctor que fué muy corta. Eugénia asiRti6 á
Hu~o! Acabo de leer algo de él; es su matrimonio, yendo entónces por pri.
div1no, infernal, sabio, loco, es pueblo, mera. vez á Paris, cuya re&idencia no
e!! rey, ca hombre, mujer, pintor, poe. fu6 de su gusto¡ y so volvi6 á Cayla..
ta y escultor: es todo. Me sorprende, Sabiendo á poco que la salud de su
me repugna y me encanta ... si u cm- hermano empeoraba día por día crey6
bargo oo he leído de él t!ino su "Crom. salvarlo llev:Lndole á su castillo natal.
well," " María Tudor" y algunos frag. Pero fué en vano : ni los aires del caro.
mantos de" Nuestra. Señora de París." po, ni el clima. suave del Sur de Francia
i Quién que haya leído á Víctor Rugo no pudieron restaurar aquella natural e.
no encontrará que en aquellas pocas za débil y agotada por uua vida dema.
frases está descrito el más gmnde poe- ' siado intelectual. Mauricio mnri6 á los
ta de este siglo? Aquel sublime y re. pocos dias de su llegada al castillo de
pulsivo prosador, aquel poeta audaz, Cayla.
profundo, tierno y aterrador: la en. Muerto su hermano, ~;e dirá, debe con.
carnacion del siglo XIX! Sin emba.r. cluir el Diario, poro como hemos dicho
go, quien lo juzgaba. era una pobre ni. ár..tes, Eugenia continuó su tarea, di.
fia, modesta y retirada en un campo rigióndose " á 'Mau ricio en el cielo."
toda su vida, sin conocimiento a.bsolu.
1
Hé aquí el princip10 de esta segun.
tameute del mundo. da parte, tan tocante y original.
Entre tanto su hermano pasaba por .. ?. •
todos los grados universitarios con lu- ¡ ... 1 de Jul;w de 1839.
ci~iento_y to~ba parte en elmovi. "No, amigo mio, la. muerte no nos
m1ento hterar1o de Paris. Él tambien '' separará ni te borrará de mi pensa.
llevaba. un Diario, que fué publicado " miento : la muerte sólo F>epa.ra el
despues de su muerte ; es el de uno de " cuerpo : el alma en lugar de estar
aquellos espíritus atormentados por el " en este encierro corporal está en el
mal del siglo: el tedio. Mauricio de « cielo, y este cambio de mansion no
Guerin al principio de su carrera se " quita. nada á los a.foctos. Al contra:
apart6 del camino trillado del catoli- " río, estoy llena de esperanzas; en el
Cl8mo y íué por a.lgun tiempo discípulo " cielo se ama. más que aquí porque
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20 LA MUJER.
"a.llí todo se diviniza. Oh! Mauricio cho ... Mi alma vive en un a.taud, oh!
1
' i estás léjos de mí 1 i me oyes 1 i En sí, estoy enterrada contigo, hermano
" dónde te hallas ahort\ 1 i 06mo es ese mio; así como yo vivía con tu vida,
" Dios tan hermoso, tan bueno, tan po- he muerto con tu muerte. He muerto
" deroso, que te dará tanta dicha con á toda dicha., á toda esperanza en la.
" su vista inefable por toda. eternidad l tierra. Todo lo tenia en tí como una
" Tú vea ahora lo que yo espero, tú madre en su hijo : era yo más bien
" posees lo que yo deseo, tú 8Mes lo madre que hermana. i Te acuerdas có.
" que yo. creo. 1 Misterio~ de la otra roo me comparaba á Mónica llorando
" vida, cuán profundos sois, cuán terri- á su Agustín, cuando hablábamos de
" bies y tawbien cuán dulces! Sí, muy mis aprehensiones por la salud de tu
"dulces cuando se considera que en el alma, de esa querida alma sumida en
" cielo es eo donde se encuentra la el error l Cuánto no oré, supliqué, pe"
eterna felicidad 1 Pobre hermano mio! dí ~ Dios tu conversion ! Un santo sa.
" aquí abajo no encontraste la dicha, cerdote roe dijo una vez: " vuestro
" y , y proyecta viajes al interior
"' nadie. Amo mucho á Marfa y al her- de .A.frica ú á otros paí¡:¡es salvajes, en
" mano que me queda, pero no siento donde procumria dar objeto á su vida
" aquella simpatía que nos ligaba ..... " en adelante sin el menor interes. Taro-
Más léjos leemos: bien piensa va.rias vece<> hacerse monja,
" Tengo necesidad de escribir, de pero la detiene !>'U padre tí quien debe
pensar, de estar sola, no sola sino con acompañar; ya. no tiene gusto en las
Dios y tú, Ma.uricio. ¡ Me encuentro ocupaciones casera.c; y deja el cuidado
tan abandonada en medio de todos ! de la casa á su hermana menor.
Ob 1 soledad u~ na. de vida aún, i oulin- " Mauricio (dice seis meses despues
to durarás L." de su muerte) ocupaba una gran parte
de mi cora.zon ; muerto él, Dios tiende
" He comenzado á leer los Sa11io8 ú ocupar todo el espacio vacío, y prondcseos
de la muert6, y me gustan mu- to s6lo ÉL será dueño de mis sentí-
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REVISTA QUINCENAL. 21
mientos y llfectos. Como el arca. &ohrc
la.'l agnns tocio lo que ~e ba salvado del
diluvio es mi nmor ú Dios."
" Oh Cristo! que ungustiado sudas.
te sangre en el jardín do los Olivos:
ten, &c.
" Oh Cristo ! que estuviste triste
11
• • , • • hnstn In. muerte: te1~, &c.
Los Rontmuentos umcos, ~oh_co, ~re. , " Oh Cristo! que recibiste el beso
cen con In. soledad hasta lo mfimto, de J údas: ten, &c.
así como las raíces se propagan on un " Oh CriRto! quo fuistn 0;):"tu1onado
prado! ello~ cubren el alrua. Creo. que por tus discípulos: ten, &r•.
debena ~ahr de _aquí por algun hem.l " Oh Cristo! que fuiste neg:ulo por
po. Las 1deo.s fiJas que se nutreu d_e tu mejor amigo: ten, &c. .
t?do y recu~rdau todo son muy perm. " Oh Cristo~ que fui'ltecorona.do de
c1osas; la v1da es un deber quo tene-¡ espinn.s: ten, &c.
mos que aceptar. Desde el punto de " Oh Cristo ~ que fuiste azotado:
vistp. religioso_deberíamos.desear nue~- len, &c.
tra cooservac10n. El deJarnos monr " Oh Cristo ! que llevaste In. cruz ú
s~rin. nn~~o _mala. ac~iou d~lante ~le Dios. cuestas: ten, &c.
81 n6 t.uvtet·o. esa Idea, stn o~ c~elo (¡ne " Oh Cristo! que cniste tres veces
me an\ma. veo que me deJA.l't:.t caer, o u el camino del cal vario: te,~. &c.
-~o ?un.l sor· A- mal. he_ch?, pt~es como " OI.J Cristo! que viste llorar á las
cnst~ana. no doll_c~t:l. 1m1tar a los que mujeres de Jerusalcm: t~1t, &c.
n~ t1enen o~e dtvltlo apoyo. ¿Acaso •· Oh Cristo~ que eucontrn~te ú tu
D1os no esta á nuestro lado que nos madre en el camino: tm, ,\c.
dice: yo estoy con los que sufreu ! " Oh Cristo : qnc contemplaste al
Fe consolador~: Oh: C~úuto le deLe- pi 1~ de la cruz ni tli>:<·ípulo tunndo:
~~s ú In fe ! ~o la coos1dero como el /m, &r.
uotc? npo,ro dul hombre. Hay otra~ " Olt Cri!lto : que \Ístc td lnJo al
coustJernrtones que parece~1 so~tcuor. ln•lron impenitente: /t 11, &e:.
nos, pQro uo son ~100 apnrHin<:IM, <'O- " Oh Cristo~ que ~nfriNte tnuto por
lumna.s tlo \'a por.. . .. los pecadores: ten, &o.
" Oh Cristo, l que C»pimstc exlm.
Por ac¡n!}lla 6pocn. coalpu-.:o l~ug~nÍ;\ bndo un :.;ra.n gmrudo: fm ¡Jicda{l d~
las lotnnÍnH quo pintan ol cstntlo de
angu;;ti:-t t•n •¡ue :;e h:\llab:t, y lus <·o"';
f t'Í11fP::rt."
piamo!' íuteg m~ porque ven-;amos t¡ llt: A medida. que v:\ :t.bau los JUescs y
ellas pueden ~;en·ir tamhieu {¡ otras ni. los :uios su dolor era m :í~; houdo Y m f..
mas iguulm••ute clesg ¡aciadas: uo3 cOmunicati\·o, así 1m tl inrio F·e hizo
"Oh Cri .to! que viniste á sufrir intermitente y ni Jiu a cahó por com.
por UOl'Otros, tn~ l'irdrul de mi 1 ,.¡ "''''!(/. plt1to. Htílo encont rt\IIIOS f~t~.,meutos y
"Oh Cristo : que tomaste paru. tí notas esuritas 01; hojtls \obutcs tptc RU
nuestro!-! dolores: f¡•¡¡., &c. familia recogí,) despuu~. JI.~ actuí algu.
'\Oh ('J'Íilto: que viviste en tiut-r'\ noH do esto!! fragmentll':l, todos nllost:ttt
extrníia: ir.1t, &c. llenos de aquel Jolot 'ohc111ontc c¡ue m.
" Oh Cristo! que u.o tuviste !'OUJ'tl m mujer experirnC11Ia HÍ no es madre,
qué roclin(\r la sien: ten, &c. pues tocios los dema~ nfoctos se borrau
" Oh Crit~to ~ Je,conocido por todos: cou el tiempo eu el corazon humano, y
ten, &c. s61o las madres pueden llcmr el duelo
" Oh Cristo! que sufriste tantas con. con la. misma violencia al cnbo do nfio3
tra.dicciones: úm, &c. como ou el primer momento de su pena.
"Oh Cristo! que sufriste teutacio- ¡ ...... " Mauricio escribía, ltabitante
nes: ttn, &c. del cielo l mis relaciones contigo serán
"O u Cristo 1 que lloraste¡¡ Lázaro: como con un ángel, he•·tnauo celestial
ttm, &c. 1 te considero como mi :íngol gmudian ...
TOMO 11.
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:f.? - ---_ _ . L A M U J E R . _ _ _ 1
, .. " Oh¡ teugo ~ecl:lsidad de que m o j nos eus?ñu.u religion y n:oral p1·o f?r·
oigan on la otn\ vtda, r¡ne me uout~:s. 1¡)111a, HIU que e:~tos esttt<.hos Bean srrtos 1
ton, por•lliC en t~Sllt nanie lo lio.ce; des. é títilcs .. .. . Oh r pobres mujeres, poel
o r1 u e tu voz se o:xt i u~u i tS, so a caLó 1 b res muj o res : "
1 pn ra mí tot.la comun it.:ncion con otra. Lo último que escribió, sognn parece,
almn. :-:iilencio y soledad e11 todas yn~r- :muqnc en roalida.J no tiene fl11.ll•n, es
tos: tal }l~trcce comn si estuviera en 1111:1. pá2iua voln.nte escrita uu ;) t de
uun isla cJesil:lrta ¡ ah ! CUl~nto sufro Diciembre :
con esto ! Sufro runcho ..... . . Me gus-1 ·• En otro tiempo (escribía) aco~>tnm.
tnlm tauto, era tan dulce pHrn mi e&· 1 hrn ba Momp~ñar roentahncuta ú :Mau.
cuclmrle, gozar t)e- esa convoroacion ricio el últiu\o <.lia del año. Pero mner.
clorada y profunda, do :H]Uellengunje to tq, mi peut;amiento estíi soiita:rio y
ospiritual, tan t.lelica.do y oncuutadnr, uo sim]laTiza. con nadie. Yo gnardo ya
ol cual sólo ttí poclias us¡~r! llosdo uiíT!\ para mí misma los ncontocimieotos ')UO
1
me tli':ltraíu. el oírte hahla r ; c•ou tus se succdeu en mi alm:L eu su marcha
primuras paln.l>ras empet.Mon nuelltr:u:IJ.ácin h eternidad ... Hoy es oltHtimo
1
íutimns conversaciones. Paseando po1 día del año: Cuán Hoh:mnem~nte trisel
bosque \'ecino, Ji.,currbmos nt·erca te es ostu pt•nsalllieuto! ·
de las aves y do sns nidor~, de la!' flores ~}ngt:nia ele Oucrin mnn6 en ':\layo eJe
y de las semillas. 'l'odo uo:>parecia,boui. 18-1-8 y sobre>iviú uucve años~ su hur.
to, 1 oJo iucompronsi blo, J J.HJS hacia tu os mano. A11tes de morir tuvo la satillmtítnameutc
JWe):,"lmlas •JUO no sabia-1 faccion de Ycr publicadas las estinw.bi.
mos coutcslJu·.'· lí:simas, nnnr¡uc C};Cal'as obr:ts do IHI
1 ~r fl.lll'icio, r¡l\C era lill anl.ulo. Elln u o
Eu mudío ele e~ tos t-ccrutos pc¡;;nr,:; , se r.oncentó con amnr y Rdruirar ;Í .Mnu.
, tnmuieu tcuin tiempo pjctnplo alt:u.:o do Orestes 1 eu tocio ~1 muoflo.
y l'~íltlll os fut n~:nmos. :\to u·nta el peo. Jorge Sand y Sai:lt-Beuve, á pesar
• !'IH' (Jit~ lo:. homlwes tie:neu en ol com- 1' do !o6 gé::~ios tan di!itintos que los di¡;.
:tou llll ·outilllit.nto qae un::o falta. Eu tinguiorvn, enw:\tuieutesadmiradolcs
, cam¡,¡,) uof>ut 1'1'" tenemos un espirit.u ele aquello;; Jos hermanos, "cuyoH des.
1 de s:.tct ilic!u y ~vbuegacion rjlte ellos no tinos, dice Saint-Beuve, están tau 1u. ,
1 1 poseen. timamenLe eulaz:l.dos, que es menester
... ·• Eu J,.:l'llet".tl :rlllestm edur;.auion e::. ocuparse del uno cuando se t.iene qne
1
errónea, y me parece t¡nu \'OlltrarÍ:l la hablar de la otra, pues ella se referirá
mision qutJ tcuemos eu cltu11udo. Nos. ;i P.l siempre.' '
1 otrn.s, lfUO nacimo~ paro. sufrir. no teue. Otras plumas, ]mes, han juz¡;ado á ~u-l
mos para consolarnos una fuerza tooral géu.ia de Gnerin en el punto de vi:.'ta
ndecttnda á hs cucuw.t~ucias. Cult.i- de la literatura, y de su singular :l.fecto
\'llll .llllC'>lros nervios y nuestra tiensibi- fratemal, pero nosotras, al tratar do
lidad sin contrariar la vanidad, que es hablar de Eugénia oo hemos visto sino
lo l'riul'ip:ll en la educa.cion femenina; á hi. mujer de elevados y tiernos sen ti.
1 •
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~~ _R! _VI STA_ Q U I N CE N AL . 23
1
, ~utos. {¡la. mujer virtuosa y abne. sentimientos religiosos que la distiu-
1
••Mla que ,.¡ viú siempre pam los deruns,l gnian : gro.nde mte es este e o ln. mujer fa. que eu lugar de lamentarse de su 1 y diguo de tollo elogio.
pobre:r.n, snpo poetizar loa <>licios case. 1
ros v hacel' ataa.bles y encantadores los ~. A. TJE ::;,
1 -
1
1 EL T ALISMAN DE ENRIQUE.
NOVELA
P R IMERA PARTE.
PP~f PfJPJ1-'Jf ~f Jlflf'F-Pflf'f·
( (;Oi'\TTX1i.\CJO.N).
IU l Jel Callao en los pruneroll dius ele Di-1 ,
ciemure 3.400 hombres bicu armados
H1·:'Mos empozado uuestra. hhitoria y disr.ipliuados á mando del yerno del '
cnaudo corrinu los ll1 timos di as rle Di-l Vil'C)', t:l urigatlitJr Osorio. 1
ciemure Je 1817, es decir, cua.ndo go-~ El puerto dol Uallao en nquel t iom-¡
bernabn el Virey Per.uela en el tcrri. }lO, os decir, o.hom liS niíos. no tenia
torio pel'lrauo, quien habiendo tenido nada de hermoso, y rí pe!>ar de ser ol 1
In. ¡;atisl'accion de ver vencidos á lo~ rc.l t11ÚR resgun.rdado rlo la cosh\ pernaun,
voluciunal'ios cl.el alto Pet'IÍ, por el gt'- ero. un desguarnecido de!;cmbn.rcatlero, 1
u cm! la. Se roa, se jnctabA. do h:tl>cr J wn uiug-uuo de los edificios que Loy lo 1
?Xtiu~uido por completo el espiritndn d~tll cierta importaociu.,-eut6uces, co. ·
ualepeutlt:mcia de nquel país. PtMilt.lla m1) hoy, t!l t.ri:;t.e aspecto de la. isla rlo 1
se creía. enteramente dueliO ¡Jd r~l'll ~nn Lot·euzo, lo~ interminables areua.
Y tr·~hajuba actin~ome~t? eu el_ réstn-ll~s ~les~ c~~npos, y ol fuerte do Ban l
~>lectnHouto rlel domuuo espaool, uo d! eh pe formaban todo el pnnoramt\ del
tmagiuaudo quu los des11.stres mismos pul:lrto, ~alvo qne 1Í lo Jt:jos!'e porcilJian •
de los revolucionarios vigorizt~hau el las distantes cadenas do lc)S cerros do
n.mor ;Í. la libertad en el a lmo de la. coulillern. y lns ctípulas y torres do
cn.da criollo; en túminos que los oc- lo. ciudad de Lima.- q11e r¡ ueda á Jos
rrotndo:>, sin fln11uear ni de:üstir, se leguas de distancia 1lel (talluo.
ocupaban e u ro hacerse para erupe.:a.r Las dos c·n 1 les c¡ue cruzaban el des.
1
de nuevo la ltwha contm E<1paiia ; la 1 manteh~do puerto la<> orillaban triste¡;
que a.l fiu tormin6. merced al l!¿nio 1 y oscurns casas pobrcmeute alhajadas,
de Bolívar y nl auxilio de Colombia. que las hauita.blln pot:o tiempo, sien.
cou el triunfo de la revoluoiou y lu. do la mnyor pn.rte de los moradores
expnlsiou detiuitiva de Jos españolee; avootmeros J' geutcs rnines, que ibn.n
en 182;). 1 :t buscar fortuna a aquel puerto. Los 1
. Eu tanto, para. extender su inlluen.
1
cornercin.ntos que tcnian uogoci<>s ullí
Cta Y g_ra.njea.rse la buena "toluntau de vivian en Lima. é iban sólo cu~todo les
su gobJe~o, á pesar de que do Espafia era preciso.
no l_e ha.btn.n enviado los socorros que Despues da la partida. de la flota que
P~?ta, Pezuela orgaoiz6 un brillante comandaba el brigadier Osorio, el puereJerctto
ctue envi6 á Chile, y zarparon to babia quedado comparativn.rueote
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24 LA MUJE R . ',1
1
vacío, y sólo so veian en la rada dos bu. ¡ tristes y llorosas por entre los vapores !
ques, uno do los cual es, días despues, ¡que cubrían la tierra con opaco manto.
empezó á prepararse para partir. En A pesar ele la satisfaccion que debía ex.
los últimos días de Diciembre se ha. periruentar Enrique al considerar que
liaba aquel buque mecido suavemente habían partido sus enemigos y que ha.
por las olas, á poca distancia del pun-1 bia triunfado él, indefenso estudiante,
. to en que se sumergió el antiguo Ca. sobre las maquinaciones de los pode •
. llao, 80 años úntes (y cuyos edificios rosos, se sentía profundamente melan.
aún se ven en el fondo del mar, cólico y alarmado; hasta el punto de
cuando la. bahía está tranquila y el parecerle ver en el solitario camino
cielo sereno y claro). Un bote con fantasmas que se le presentaban y des.
varios pasajeros acababa de acercarse aparecían por todas part-es, y oír en
al navío y los izaban á bordo en tanto 1 el aire quieto y tranquilo como gritos
que los marineros levaban el ancla y sollozos extraños y sobrenaturales ...
cantando cadenciosamente, y otro bote El sirviente que le acompañaba se ha.
Stl hallaba listo á separarse de tierra. l bia quedado atras porque su caballo se
Varias personas se bahiau acercado 1 canbÓ y el de Enrique andaba á un
al muelle para ver á los viajeros, y uoo paso tan acelerado que no podía alean.
de los espectadores, con impulso re. , zarle: así, cuando llegó á un punto pe.
pentino, exclam6, desemhozáudose y ligroso del camino, miró hácia. atrM
con tono burl~sco : para llamar al sirvierte y hacer lo que
-Buen viaje, señor Marqués l 1 Cecilia le babia suplicado qtle hiciese
Miróle el interpelado con sonrisa cuando pasara por allí de noche: des.
de burla y le señaló al que le acom. montarse y pasar á pii'Í aquel lugar,
pañabr., que era su hijo ruayor, el cual -pero viéndo~>e sólo picó el caballo y
, se quitó el 1>ombrew cou fiugitla cen::- llegó á la vcreua e¡st,recha y escabrosa
'mouia, y dijo riúndose iÍ carcajadas : que orillaba u u precipicio sobre el mar,
-Don Enrique, el estudiante,; adios! cuyas olas sé oían mugir y estrellarse
Qu~daos en paz~ entre las escarpadas rocas del fondo.
Alejóse en pocos momentos el bote, La oscuridad ora casi completa y el
y rato de;pueli se inflaron la~ velas del fulgor de las estrellas dab1~ un reflejo
navío c1ue, poniéndose en marcha, sali6 que impedía. ver absolutamente el ca.
Jel puerto y desapareció en lontananza. mino. De repente el caballo se estre.
-i Por qué ese aire de burla. para. meció y temblando aflojó bs manos,corresponder
á mi triunfante Jespedi. pero En1iquo lo levantó únt.es de que
da? - se decia. Enrique al alejarse do cayese al suelo, en el momento en que
la orilla del mar y dirigirse al sitio unu. bandaJa de phjaros de mar levanta..
en que había dejndo e-U caballo. Pe u. ban el vuelo asuRtados y se alejaban chi.
saba detenerme nqu( esta tarde, dor. liando, con voz destemplada y medrosa,
mir en Lima. y mañana volverme á que parecían gritos de desesperacion.
Chanca y, clespues de haber ho.Llado -Ah ! pájaros de mal agüero 1 pen.
con el Capitan del buque ... pero sien. só Enrique continuando su camino con
• to un malestar, una vaga aprehension mayor afan; me parece imposible ya
que me llena de angustia sin saber ¡ llegar á casa y abrazar á mi Cecilia ...
por qué ... necesito ver pronto á mi Ce. el camitJO se me ha hecho tan largo
cilia y comunicarie mi!' impresiones... esta noche !
i algo se trama contra nosotros, uo lo Sin embargo los vapores se disip!lron
dudo ! uu tanto, y pocos minutos despues al.
Enrique partió al momento. canzó á ver casi distintamente el 'Valle
Era m{IS de media noche; la luna de Chanca y que se extendía. á sus piés,
nueva se babia ocultado ya en el hori. y no léjos de aquel sitio la sorubra. de
zonte cubierto de nieblas, y las e~tre . la. chac-ra.
llas parecían que miraban al viajero -¡ Qtté es esto 1 pens6. i Por qué"éa
__________________________________________ _; __ ~~~~ ··~ ~
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REVISTA QUIXCENAL. 25
luga.r de eentir contento y alegría al Golpe6 más fuertemente. Nada se
ver la cal'a en que me espera Cecilia, rno~i6 en el interior de la casa. Alar.
lo que cxperirueoto e<1 un temor in. madí~;imo Enrique se pu<:o á golpear
compren~;il,le que cMi me hace temhlar? cou deser;peracion y ú dar voces. E u.
La casa ~~taba silenciosa y al parecer
1
tó?ce~ ~e abri6 h\ ventanilla de _un edi.
todos dorm1au. fic10 separado, en donde dorrman los
-Cecilia no me aguarda. hasta ma. peoner.; y trabajadores que cuid1\ban del
ña na, pensó, y voy á despertarla, ¡ po. bborco de la cluwm.
brecitn ! 1 -Quién vá! gritó la vo¡; ronca del
Desmontú~e delante de la puerta e:¡,;.] ca.pataz de los esclavos.
terior y golpe'í una, dos, tres vece:.... -Voto al diablo : grit6 Enrique.
pero todo contint.ó e o silePcio. i X o me conoces? Pero qué bn su ce.
-Co~;a. más extraña. ! exclamó en dirlo á los babitante!l de la t'h(W1't~ que
voz baja, ¿cómo no despierto. ella que 1 no me oyen golt>ear!
tiene el suefio ta.n ligero 1 (Colltilwaní). Ar,m:n,\RAN.
·-- -~· ----
LAS DOS REINAS DE CHIPRE.
erAl> ROS HI8TÓRIC08 Y NOYELESCOH - ~IGLO XV.
( CO::\CJ.USIOX) .
:XI
J;L UF.SIXLACE.
oir en el jardin ; nl mi .. mo tiempo la luna
aurgiú •·opcntinamcuto JIJlms de los Árboles,
y su,; 11\yos, entmudo por la ventana
Cutnlinn retrocedió hasta el fondo del abierta, l>aiíaron con sn lu:.: plntcndn el
aposento murmurando: pavituont,> de uuírmol y el grupo que for-
-Quión 11ois? quién sois? tu:~buu en 1·~ mitad dol npo~euto Ontalina
Y como él, ocupt\dl> en desemboznn;o, y .l<'oscari.
no wspontlieru. C:atnliua se c~tremcciú, y ,·ol vioudo á la
-¡, Al.:llso uu asesino? aiiadiú. vid:\ real ~e acordó de qno tllptclln era la
-Catnlina ... sov vo! ... Ueina do Chi- lictml convenida cou ~u" aupuustos sah·a·
pre, ;. me olvidaste~~~~? dores. Volviéndose á 1-'oscnti lo dijo ra-
-Foscari ! ... oh, Dios mio! ... llegnsto pi(fnmento:
cuando to invocnba? -X o, encontramos pam separamos al
-Untnlion, vengo á ~nh·arto ... Yiue en punto ... )le veo pt ecisadn á ~;nlir fuera ...
el séquito de Corunto con e~a mtonCtou. -So, Catalina, no ealdrris : he Y(lllido
-llacin t:intos aiio:. que no to voía ! á impedirlo.
-Cierto, pero no hnbiRs e~>tudo eu pe- -'l'ú ! ¿por vcntnm lo 111\UillS '!
ligro! Ahora lo ndiviné ... -Sí, - y todo esto os una traieion for-
-Jueobo, bñstame Yorte :i mi lado pura jntln para perderte ... J~o. cut tn recibida
cobrar vnlot·, pam que mi pecho so trun- esta ttn·de e;; de Jorge C.n·uut·o y de }o,¡
quilico . .. ~in cm bnrgo, yo. no tiOlllos jó- Yenccillnus q no e:;ttin msnollos ~~ auprimir
ven es ni tít ni yo, ¡,y aun te soy querida'! tt la Heiua tt todo trance, lntosto que olla
Quó e.xtmño es &to ! rehusa abdicar.
-La Cata! ion de Ycnccia es parn rn f -~Ji hot·ruauo? . .. ¿ ~Ii hermano, dices,
la mi,.ma de Chipre. ¿Qué impot h11 loa quiere uscsioarme?
aiios trascurridos'! Qué importa la edad? -¿Acaso pam un ,·cnccinno ambicioso
Yo am~ tu alma, tn espíritu que no en- hay parentesco?
vejece, que os siempre inmortal, y ¿ocaso -.X o puedo creerlo ! ... ?ti o sepultará
no es siomnre el mi!lnto hoy de lo que era ou algun calabozo, dir:i que ho muerto:
ahora veinte años? poro asesinarme! ...
Un silbido agudo y prolongado se dojú -·l';sa es, sin embargo, la intonciou qne
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26 LA MUJER.
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tienen cuando salgas por la 1)uertn secreta: Dando una gran voz, la infeliz Reina
en aquel punto, añadió, detl-a~ de los ór- de Chipre cayó sin movimiento sobre el
bolo;; e;¡tnu ap~iados los asesinos,- y por mármol de su aposento, en tanto que los
la ventana abierta le señalaba el sitio. asesinos huían dejando el cadáver en el
-No es posible que Jorge Corn~o ~a.- suelo .• -\sí lo habian ruandado, con el obgo.
semejante cosa! ¿~o era mns fnc1l jeto se .. an parece, de hacer creer que la
matarme aquí de cualquiera mauern den- ruu~rte 0
de la aupuesta Catalina babia sido
tro del palacio, puesto que estoy rodeada ocasio~a~a por alguna oculta venganza de
de JnS criaturas? l lol! chip notas.
-Ignoro, ('atalinn, el por qué de ();jte XII
crimen, pero SÚ que así be ha trama~?· 1 EL ÚLTI)JO ACTO IJU, DRAllA OUI PRIOTA.
¿.No hicieron morir hace poco d ~a hiJa El lG de Fabrero de 1489 los habitanilegítima
de Janus dentro del cabtPil.~ en tes de Nicosia se reunieron en masa. en
donde la tenian encerrada 't No mnrw tu torno del palacio de la Reint. para deenado
blemente á la turbia luz de. lo. luna .. ·. . que de.;eaba que dejase á Chipre, y no era
Y ánU:s do que Catalma, atnrd1da e por 60 gu&to que lo hacia.
indeciso., hubiera podido impedí~elo, él En olmomonto de entregar cl mando
se habia envuelto en el ruante, c11b10rlo la al que dcbena gobernar la Isla en nombre
cara con la careta, y empujando la puerta de la República suplicó encarecidamente
resueltamente salit~ á toda prisa al jardín. que tratase á su 'pueblo con cousideracion,
Momentos dMpn~ _se oían lo:~ p~ ~bre y le recomenda~ ~a felicidad de aquella
la arena de la pro:uma al~ meda. Catahna_, nacion que hab1a s1do s~y~. .
llena do aprebons1on, volo á la ventana; Y En seguida se aolemmzo una m~U C&Dal
llegar á. ella apénas tuvo tielll po 4e tada con todo. pompa, durante •la cual se
ver caer al mísero Foscari bajo los puña- bendijeron loa estandartee de San Márcoe,
lee de nrioa asesi~os que ~bao ocultos • "BiM.ada .. ~ ...,.._.. ~ • a x.w
tras de UD boaquec1llo do mirtos. JWi&." por~-
_· ------~---_-_-_ ---~·--.::.::.:.::::::::::.::::::::.::~.:.::::::::.::.::.::.::::.:::;.~::...=-~
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REVISTA QUINCENAL. 27
que deberían tremolar en todos los lugares
públicos de la Isla en señal de dominio
sobre olla. La Reino. anunció al mismo
tiempo que deponía la corona y el cetro en
favor de Venecia, y enh·egó loa pendones
al gobernador de Chipre.
A su llegada á Venecia el Dnx y el
Seno.do salieron á recibi'rla con toda pompa,
corno á soberana. Dirigiéronla discursos,
ofrecióronla regalos vnliosos, y la
llevaron, manifestlíndola respeto y consideraciones,
hasta el castillo fuerte de
Azolo, en donde debería residir hasta el
fin de 11u ,;da, en medio de una servidumbre
real que ocultaba. un cautinrio
cruel y doro.
Algunas voces se elevaron, dice el historiador
de Venecia (Daru) oontrc.la crueldad
y la injusticia do este tratamiento,
a.sí como la de esta adquisicion hecha con
tantos crímenes; pero los Inquisidores hicieron
saber públicamente que el que se
atrevie:se á repetir at) u ellas ~pecies iria li
alimentar las peces de los canales con su
cadáver. Así se acallaron les rumores, y
la Reina permaneció en ISU pomposa prision
haRta el fin de sus días.
Leemos, ademaR, en ltts 11 Repúblicas
ItalianW:!," de Sismondi, la¡¡ siguiente::;
líneas : " La pequeña. corte tle la Reina
de Chipre en A~olo ha con~>ervado alguna
celebridad en Ja historia de las letras, por
los diálo¡;oo de Bembo. • Bu esos diálogos
elegantes el histoliador t>Ín duda describía
)&~; costumbres de aqueJla. corte, y
se puede creer que Catalina olvidó, en
medio de coloquios sobre la metafítiie& dal
sentimiento, entónces en moda., las pena.s,
laa amarguras y las humillacion& de ~rn
real servidumbre."
Esto dice el frio hiatoriador que juzga
tan sólo po1· las apariencia&, ¿ pero quién
podrá penetrar h&ISta el f,tndo de aquel
corazon herido con tan grandes infortunios?
• Cardenal y c41ebre.nitm- latlao. Nació en Venecia
eo 1470. Poel.& 1 proeador alepnte, fué f~!Alrla de Venecia de Navaliare.
:.U uno en 1$47.
Al concluir ~ta parte de la historia
do Venecia, en quo habla de la conquista
de Chipre, el ya citado hit;toriador Daru
dice : " La ocnpacion de Chipre por loe
Venecianos no tuvo solamente por resultado
el crecimiento y gloria de la .Hepública
; ella produjo nna revolucion en lns
coshtu1bre:~, 6 por lo méno~ aceleró su depravnoion.
Ln11 de los chipriotas eran muy
corrompidas ; el clima de la Islü, siempre
I))Ortal, á la virtud, era propio para. alentar
la molicie. La facilidnd para adq11irir
dinero y riquezas considerables fueron
una atmccion nuis pnm los nobles vene- 1
ciauoa, que se hicieron allí unos sátrapas
orientales, y llevaron en ~oeguida á so
patria costumbres ele indolencia y de
molicie. Aquel mal ejemplo corrompió la
poblacion, y el gobierno no trató de desat
·rnigar el progreso de Jns mala.s costumbres,
porque, se ha dicho, ea un principio
de los gobiernos aristocráticos, que la corrnpcion
de las costumbres, enervando loa
~;entimientos gene¡·osos, garantiza la trauquilidad
del Estado y favorece la oligarquía."
A~:~í, poes, la República, criminal por
ambicien, como hemu¡; visto, encontró el
castigo en la cau:;a ruie;rua de sus maldades.
Desde eut6ncea Yoneoia empezó á
decner, lo., hombres lie hicieron cobardes,
como sucede con l011 que aolo piensan en
lot~ goce& de la vida, -y uo trascurrió un
:.iglo llnte~ de que Chipre hubiese pa.sado
Á oh'ns mano:;. El t1·atudo de paz,- despues
de la batalla de Lepnnto (7 de Octubre
de 1571), honra de España y do
dou Ju&n de Aut.iria, pu:.o en poder do
lo~> turcoe & Chipre, los cuales la conservaron
durante ruás du 300 aüos. La Ropública
Yeneciana no niste COihO nacion
independiente de11de li!li, y ~;e ha visto
de~; de entónces h uruilladu por A m tria unas
VOCG$, y anexadn ñ lt.nlia otras.
¿Cuál será la suerte de Chipre en lo
porvenir '? Este es el secreto de la Providencia.
S. A. DE S.
REVISTA DE EUROPA.
1
Oo:~ motivo do la Caria. Enciclica de Leon
XIII,-.n donde lllldlmaiisa á lueociedades
Socialiaiu, ID...,...._.., enemigas de las
antoridadee ecJeeiúRcu y civil-,--el Sauto
Padre ha recibido muchas cartas en que le
amenazan con el puñal y el veneno. El ha
dado cuenta á los gobiernos europeos de esto,
y la alarma ea grande entre los católicos de
todo el mundo.
No solamente se alarman Jos católicos en
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28 LA MUJER.
todas -parte11 á causa de l; sitnacio11 moral, 61h abitaciones de aquello~; desgraciados han
más bien inmoral de los espíritus, y del ateis- sido quemadas con todo lo que contienen.
moque cunde siu cesar, sino que todus las 1 El Gobit:rno ltuso no puso cuidado al prinsectas
protestantes,- que cada día se encuen- cipio en illJpcJir que so propagara la peste, y
tran más det;olientarlus, -han convocado un
1
110y eso mal, que causa la muerte en pocas
concilio gcner;\l, llamado "Alianza Evangé- horas, trae alarmado al mundo entero, y en
lica," que debe tcner lugar en el mes de Enropa casi ne se habla de otra cosa..
Agosto próximo, en Basilea. Allí pretenden ~Iuc-hos médicos nficionadu¡¡ y curiosos
an-egla1· definitivamente todas las cuestiones han ido á ofrecer sus servicios al Gobierno
que los desunen, y bnscar remedio al descon- nHio, tanto rtl:Ítl cuanto se les dará un crcoicierto
universal de todas la~ creencias. ~un~ do sueldo y una pension á su familia si mueque
no fuera sino esta. unidad y armonía que rcn de la peste en el ejercicio de su profesion,
distinguen á la Iglesi:l ca~lic~, esto bastaría Queremos, sin embargo, extendemos algo
para. abril· los ojos á lo"S incrédulos y hacer. m:is acerca del orígen de la peste, mal que
les compren1ler en dontlc esta la >En DAD. nos amena?.a. tumbieu, pncs de regreso de EuLus
sectus protestantes viven en una perfecta ropa. pasará n América.
d081.mion, y los Vicarios y los Curas, lo11 Una socied11d de "Sanidad Internacional"
Obispos y Arzobispos de una misma diócesis Pe ha fundado en Austria para en,•iar persaen
Inglaten·a, viven en desacuerdo y en con- Has que visiten las ciududes contagiadas en
tínua disputa acerca de todo. ¿Podrá ser de Rusia, y acuerden medios de precaverse .conotro
modo cuando entre ellos no hay autori- Ira ella, porque en cuanto á curar aqnelma.l,
dad que dec.ida en las cuestiones de concien- parece que es casi imposible.
cía, sino que cada cual cncuenh·a. en .su ra- L:~ primera vez qne la historia menciona
zon ó en su siurazun la antoridad que debe la peste negra fué durante el reinado del Emfllllar
en aquello que los hace vacila.r? Cues- parador Justiniano ( 527 ). En aquella época,
tion es esta que so funda en el orgullo y na- aseguran algunos autores, morían en ConseJa
más; hny personas que piensan que es tantiuopla de 8 á 10,000 personas por dia.
humillante y desdoroso someterse al fallo de Desde aquel tiempo In peste visil11ba freun
sanlo, de un sabio, de una persona que Cltcntcmcntc las ciudades más populosas de
ha pa11ado su existencia cRtudiando ouestio- Europa, pero la más terrible fué la que se
nes do teolog ía; y sin embargo inclinan la presentó en el siglo XIV en Italia.
cabo¡:a sin tiLubear rlrlantc de los decretos En 1333 la peste mató á la tercera parle
de un Congreso, rle una ARamblea, compues- de loR habitantes de la Chilla. En 1665 rsta
ta quizá de perso11:1s que nada entienden en epidemia hizo época en:Inglatorra, y en LónJa
materia 1 M:is n{m, ¿quién no se somete á dres murieron víctimas de ~lla nuí~ de cit>n
lo que di1·e el Diccionario, por ejemplo, y mil persona~, y eso cuando aÚ1\ nquella <:iuquién
diApuh con la gramática? Y sin cm- dad no era tan populosa.
bargo pretenden tantos erguirse y d~sobc1lc- De:;pncs do un intervulo !lo 200 aiios 1:\
cer á los mandamientos de los que sun ins- misma pe>stc ha vuelto á pre-acntnrso en .Arapir:
ulos por Uios! hin y en TurquíA.; y ln Ht~sia, en sn ultim11
l{lll't-ra, la llevó á Europa. (.'oAa Qxtraün 1
II Dc:-~pncs do dos si~los de haber desaparecido
Seg.a.' .·
m nos recten nacidos deben alimentarse en los 1 Para empcotat las cosas, en Amcnca tamprimeros
días de su existencia y qne los de- ~ien _ha aparecido por ~u propia cuenta,
oon bautizar, con la sangre que les sacan á tt~enhca pesto en el Bra~u.l, cansada, 11egun
las madrc11 !. .. A11uella l!ccta insana se in- dt~cn,_ por la. f~lta ele, lluv•t•R, el ~amb.ro y la
ve,ntó en la provincia de YologdJ, y allí, di- mtsena que rctnt\ alh hare un nuo. Nos vecen,
la mor41idad de las mndres h:\ sido es- 1 mos, pues, amcna?.ados por el Sur y por el
pantosa. Nor:e, y podremos. ser de~ora~os r~pcntina-
Entre tanto que esta secta se propaga, rncn .• o por la horn?lo cp~tlero~a. onunda. de
tambie•• crece el terror á la. peste negra. que ~usta y ?el J;lras1l,.! eso s.n conta~ con
ha hecho estragos en el Astra.can (dominios Ciertas eptdemtaa, hiJas de nuestra. tierra,
rusos) y el eordon sanitario no ha podido que nos amenazan en nuestros pror10s ha-impedir
la muerte de centenares y mile!l de gares., . . .
pm·souas. El méilioo del Zar, el profesor A.~ . es prec•so mvocar mu_cho_ al c_10lo .Y
Botkin, ha aconsejado que so manden incen- h~mtllamos delante de su mise~,cOI"dia dJdiar
todas las poblaciones que han sido foco vma. para. que oca aparte esos tembles azotes.
do la cspanU>sa epidemia. Xadie sabe si las S. A. D:& S.
Irupr-:so por J;u.;t.:tclo ..\, Eeco1ar.
Citación recomendada (normas APA)
"La Mujer - N. 13", -:-, 1879. Consultado en línea en la Biblioteca Digital de Bogotá (https://www.bibliotecadigitaldebogota.gov.co/resources/2088545/), el día 2026-01-13.
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