"
DominicaléS de "EL MERCURIO"
:Bogotá, l\epú.blica ele ~otombia •• ~bril ele 1966
G. FORERO, Director
NUMEROS 268 Y 269
{( DOMINICALES DE EL MERCURIO J'
La empresa de este diario se propoDe
publicar una edición dominical en el
formato del presente número. y cuyo
contenido, en cada uno de ellos, se distribuirá
en estas secciones:
~iencias é industrias.
Agricultura.
Páginas selectas de literatura.
Poesías inéditas.
Revista política de la semana.
Revista extranjera.
Oada número de esta edición se
computará como número doble.
No se admite más colaboración que
la solicitada expresamente por el Director
de EL MERCURIO.
Hemos querido iniciar las DOMINIOALES
DE EL MEROURIO-que nos proponemos
hacer muy variadas y útilesdedicando
su primer número á la memoria
de Santiago Samper, cuyo retrato
acompañamos.
Que su memoria bendecida nos conforte
en el propósito patriótico que traemos
como enseña al emprender esta
labor.
G. FORERO FRANCO
PALASRAS DEL CORAZÓN
F UB en uno de 101 últimos domingos de Enero.
Habíamol ido mi esposa y yo al Cementerio para
haoer dOI piadosas viaita., llevando llores á dos tumo
bas queridas: la de nuestro primogénito, venido al
munao con las angustia. de una madre que veía destruído
BU hopr por el torbellino de la política, y la de
SANTIAGO S411rBa Bnusn, cuya memoria le vanera
In mi cua como pudiera sorlo la del padre más
amante J oarinoso por hijos capaces de agradecimiento
perdurable.
Una lluvia ftoa y peraistente nos oblig6 á reluglarnos
en 1 .. galeria, é. pocos paso. del lngar abierto
, pleno cielo en que descansan los restos Je SU¡TIA.
O.
A poco d. eatar allí, vimos acercarae á su tumba
, UDa 'l'iejeciilla temblorosa y macileuta, que tras
bn .. olWli6n al pie de la reja, arrn que cerca á Olí, aupo ecl' el
ángel buoljo del nloo. dol estudiante y del hombro.
•
MANUEL AN'rONIO RUEDA J.
UN D{ONO llIJO DEL GRAN CIUD.I.DANO
D ECIR '1 ue, la8 ~u .. lidades iu tolectul\les y morales
do SantIago Sampor hucíl'" tributar el ,l ebido homenaje do ~dmirtieióu
J'esp~to y carino ti esa memoria 'fcneraul1 ft.J bilSt~1l'ít~
aSOCIQrse nI ullá.uime c l ~mor nacional, baat:lJ'ía ele.ol
ver el co prodnci<1o por el golpo de la oud. del dolor
AU ¡ti l?Ul'te más. noule dolforazóu de nuestr.1 80ciollad ,
y n? I,mporta~"" que b ,l'l>lem que repeti,' h f 07. (lel
sentomleuto publtco para c~mplir uu debel de gratitud,
pues no pOl'l}ue u[]l'Ilagnma sea igual tÍ otl'l\ lá·
grima deja el yauto de teuer sublimes oportunid .. des,
, y no ~erta extraflo que en uuestro país uo fueran
bleu c?uOCIIlos los I~lerecilllient '. de Santiago, porque
lU",o sIempre espe c ,~l cUld,,,lo ue ocultar los actos de
?al'ldad, fil:lutropí:i y p.,tl'iotislI1o, que constituían 1"
IUcesaut ~ tllrea do su vi,la; circunstancia que ii un
ml~mo tJ,en~\lb re,llza el .alo,' tomer matríc uln en
ninguua de n uestras ugrup'wioue.3 poHtic&ti; ort\ !lomb,'
e de ideas y 00 d~ l'RJ'tiltos ; e.u espíritu Ora muy
a mpl io para acoptar iutl'il.ll:;igencias scctanail, y uo
tuvo nunca ambiciones que pndiorau desviado del
sondero de In justici,\, D. brillo insuperdbw habria
sido 8U papel en lIucstm polítwa nc tiva, .i 8U dov!>ció
n á la liber tad y s us convicciones sobro el .lerecho
público no le hubier:m impedido marChl\I' por la liue,
sinuosa de conveniencins tl\\llsitoria3, no siempro [\!'
mónicas COn los intercse. pel'maneutes de la .vciell~,1.
El amor á sn p,ltria y el anhelo de veda próspor".
libre y feliz er~n p~I'1\ él una preocupación ,lomiu.lutc.
en tales térmillO~ que hs ,lcs(lichJS nacion:tlcJ lo aturmentaban
de ll1"nera abrnm.olol'll ; y COIIIO ~stl\ba
c ierto de que nllestm triste histori~ es el fl'llto elo
comunes errore3 proce/lcutc3 de una instrucción deficiente
y ele llna vici03" e,l llc menos reaaltan BUI condioiones de pensador
en IU estado habitual de espíritu durante sus últimos
tiempos. Siempre tenía clavado. los ojos con
honda melancolía en nuestros desastres públicos,
('..omentando y deplorando nuestralnacionslidad des membrada,
la deaap.rici6n de nuestra riqueza nacional,
el eclipstl ~tal de nuestro crédito, el deaprea.
tigio de las doctrinas y de los partidos políticos y
la postraci6n moral, política y econ6mica que han
dejado como amargas heoes nuestras peri6dicas
lonvulliones, apurado el cáliz de nuestras humilla·
ciones 6 infortunios.
Ni podía ser de otra manera; la eacuela en que
form6 IU caráoter 6 idens SANTIAGO SAIiPE. fue,
por rara fortuna, fUhdamentalmente inglesa hasta
donde elo es dable en estlUl sublimes regiones
luperandinlls. Librol ingleae., peri6dicos ingleses,
usanllas y c03tumbres ingleaas vio desde IU nille,¡,
pues su abuelo materno, cuyo nomnre llev6, fue ingMs,
campesino á la manera de los de su raza y
SANTIAGO hablaba con admiraoi6n de él cuando,lIe
g6 á edad de refiexi6o . A es'as tempranas infiuen ·
ci .. vinieron ~ reunine en SANTIAGO las que hubo
de tra~r consigo más tarde el ascendiente del Sr.
lladrid, que;vino á serau pa,drelpolftico, el cual,como
e. ubido, fue un ingláe cerrado en cuanto oaoe,
por IUS ideas, su seriedad, sus aficiones y hasta au
porte y continente oomo qUI, desde joven se habtit
formado 8n la misma Inglaterra precisamente en esa
edad plástica en que Bon indelebles las impresiones
que se reoib~n y deoiden por lo regular del carácter
de las gentes.
y debieron de ler poderosas y penetrantes esoa
influencias d. una cultura superior cuando se pu.·
den ra.tre~r au:) en el Sr. D. Miguel, padrt'l de
SANTIAGO, cuyo estilo y punto de vista cn cues·
tiones de hacienda J de comercio tieM solidez y
sabor de cosa inglesa, á lo cual propenden de suyo
lo~ oaracteres serios con el trato y comunicltci6o con
los ingleses.
l!:l sentimiento de la libertad fue en Samper
de tal serenidad y alteza que más bien parecía fruto
maduro de su refiexi6n y de su cultura intelectual.
En polltica no fue él hombre de acoi6n, sino pensa·
dor muy aventajado. Por su escuela y por IUS afinidades,
se oomprende que el ideal en estss ma·
terias no sería otro para Santiago que las libertad.3
inglesas. Por lo menos ellas le servían de punto de
comparaci6n oon qué medir el adelanto político de
un pueblo.
En economía fue liberal, de la escuela mÁl
adelantada y se mostró tan adicto sostenedor de 101
principios de esa oienJia, verbi grucia del tle la
competencia, que \uvo la originalidad (que hace
honor á la sinceridad de 8US convicciones) de no
aoeptar por ningun motivo para la magna empresa
d .. ep~rgía eléctrico, ni privilegio ui oubvenci6n.
Tinta era su f" en el bien que rellorta á la sociedad
la luoha leal de los intereses bajo lid i ospiracionel
de la inioiativa privada!
L atiqién ¡narollda que tuvo á esta importantlsill1l1'
ci"nClR de la riqueza da grllo luz sobre el
uritliri'o político de SalJlper, en que qu~reID09 insil '
tir un mOlljenfo ~orque reuni6 cuaIiJ.,les especia-
1~8 q qe' Jo rq<;Omfendan á la imitllui6u de lua con·
el UdJldan08.
5
Esta oiencia, efeotivamente, da á sus c'lltiva·
dores serenidad de espíritu, los alciona al examen
de hechos y fen6menos sujetos á exporimentaci6n,
los ensena á desconfiar pl'Udentemente de doctrinas
no sometidas á la prueba de su práctica apl icaoi6n j
en suma, forma en los ?olítico& el criterio científico.
Esa actitud del espíritu para juzgar las cosas
políticas fue en Samper una cualidad relevante que
prestaba singulbr atractivo á sus opiniones, d"bs
gran peso á su dictamen y mucha confianza en el
aoierto de sus juicios.
No poco contribuirían en verdad á este resul·
tado su disci plina mental de matemático é ingeniero j
acaso sus comienzos en la "ida práctica como jefe.
de una importante casa de comercio; y finalmente
GU vocación científico, que al fin hall6 oportunidad
de abrirse oarrera con las empresas que fund6,
asociado á sus hErmanos. .
Ello es que oon ser SANTIAGO tan firme en 'us
convicciones pol(ticas no fue dogmático. Le era
odiosa y le parecía inproducente la intransigencia.
No le gustaba deducir uoctrinas de principios absolutos.
Y prefería con espíritu '/e rda~erameate moderno
juzgar las CORas políticas saclndo conclusiones
luminosas de lo que pas? y se ohserva.
Sucedía, pues, que para dar concepto sQbre
nuestros desastres públicos, sobre nuestro ya reoo·
nocido atraso, 6 tal vez retroceso, moral 6 político,
sobre las cdlamidades é injustioias que ha traído
consigo el ya i"terminable régimen del papel mo·
neda, lograba Samper descubrir y sellalar al punto
con criterio sagacísimo la acción honda y deoisi Vil
que tienen en la producci6n de esos fen6menos las
altas leyes que son gloria de loa economistas y de
los soc6i logos inglese&.
No por eso fue Benthamista. Le parecía antipática
y anticuada la manera de ensenarla como á
martillo, según fue usanza algún tiempo en la cátedra
de Ciencias Políticas
Pero eooretodo, la crudeza del interés erigido
en canon repugnaba ñ su ánimo generoso.
Es claro que quien tiene á pechos, como tuvo
Samper, estudiar con alto criterio científico la.
cuestiones que á diario suscita nuestl'~ política, era
kombre que estudiaba con ahínco la hi.~ria y l.
política del pueblo ingléa. Corno pensador com·
prendía quc para tratar In política vatria como
cienCia hay que ensanohar el campo de observaci6n
y sacar luz del estudio co mparativo.
y como á citrta sed de grandeza que aq ueja
á algllnos es píritus privilegiados ha de corresponder
al~o grand~, se explica uno que á SAloLPlIR fascinara
~I desarrollo pasmoso de la naci6n inglesa; su
gobierno interno, t~n complexo y tan equilibrado j
IU prensa y parlamento, envidia aún de los plleblos
mejor gobernados del Orbe; y sobre touo su espíritu
de libertad que adaptándose á la índole mál
diversa de raza y civilizaciones, está avasallando el
mundo.
Pero qué tristes conclusiones sacaba á cada
paso de este estudio con que se distraía de la contelOplaci6n
de nuestro patria que brega todavía por
constituirse! La misma pujanza anglo- americana
despuéa de L\ durísima lecci6n que ha dado ayer n~
más á nuestra raza ¡qué siniestra confirmaci6n le
parecía d~r á sus patri6ticas a¡;r~hetlsionE's!
Otra ventaja, fuera de su ilustrado criterio,
nos parece que tuvo SAMPER para dar serenidad y
lucidez á sus apreciaciones y Elle la de haber formado
sus ideas políticas desinttre3ndamente, queremos
decir, sin fincar en e! triunfo é implantaci6n
de ellas, ni emolumentos para vivir, ni Rmbici6n
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
,
6 Dom'/llioaZH tU 1JJl MwourtG
de elevar8e sobre sus conciudadanos.
Pura ¡l1 fue el progreso y engrandecimiento de
S11 patria unll aspiración, no un apetito; un i,lcnl
de perfección en que nn entruba para nada S11 provecho
persona 1.
V como su luboriosidad y sus notables aptitudes
para el trabaJo, empleadas en la esfera privada
de 103 negocios, le procuraron desde joven una
posición pecuniaria independiente de la cosa pública,
pudo darse la viril satisfacción de contemplar
desde alto punto de vista el curso y telldencias
de la política de su patria.
¿Qué mucho que su concepto de la libertad
fuera tan generoso, tan amplio?
De eete modo de ser suyo los principios políti
cos cobraban en él gran fuerza doctrina ria. N o eran
fruto de reacción, ni de cóleras y rencores. Ni tamo
poco nacieron de contemporizar con preocupaciolles
que suelen rebajar las doctrin as, á trueque, según
dicen los políticos práctiúos, de hacerlas eficaces .
No por esto se crea que fuera SANTIAGO utopista
ni menos solíador. Por el cOIltrano, fue hombre
organizador, muy sólido, práctico, de llna actividad
callada pero segura. Era llano, 9 fable, modesto
de trato y estil o. En su vestido J hábitQS
personalEs tuvo siempre un négligé que bien podr(a
llamarse filosófico como de quien se contenta con
valer y ser estimado por cualidades más hondas y
más propias, de Sú naturaleza íntima.
Su asimilación ,lcl eSpí ritu de los ing:t:ses fue
en él honda y trusc.:c.:ndente hasta convertirse en
una como vocación_
Tenía gran calor, pero concentrado para la
acción, mas sin sentimentalismos.
Fue de visión clara, de apreciación rápida , capaz
de concebir y llevar á cabo empresas en g rande,
avezado al cálculo por su ed ucación de matemático,
positivo y amante de la realidad por su tipo mental
más científico y exacto qne literario ó artístico.
Tal fue, en nuestro sen tir, el hombre que en
In perfecta madurez de s us facultades y de su carActer,
cuando llegaba á los cincuenta y uu años
fue robadn por la muerte al cariño y admiración
de sus amigos, á la ternura de su familia y de sus
hermanos que en él fincaban su orgullo j y, finalmente,
á la patria infortunada tan necesit1da de
servidores del temple y luces de SANTIAGO SAMPER
BRUSH.
Así lo confiesa la pública voz y fama en una
fórmula que anda todavía en ol)ca ,le la gente como
lema del duelo patrio.
" La muerte de SANTIAGO SAMPEI< ei! una
pérdida n:wional. "
F . A. VELEZ
RECUERDO
EL tres oe Euero nel corricnte aüo f~e uía ~\cia·
go para nuest .... l:'"tna: ou e.e UI .. Jelo de
exiaLir nasi repentiuam~llt(). uua de las person3hdade3
más distinguida. Y simpátICas de la actu.1 genera-ci6n:
el Sr. D. S.UITIA60 SAMPER BRlJ.sn. .
Al cousagrar estas líuoos á la memon,\ quenuI\ de
hn emiuento colombiano, no lo h~go con el fin oe .eguir
la costumbre de ells~lzar á los qu.e ub~lldoutlu el
escenario de la vida . Tul cost~mbre,. SI uoble por .us
m6viles, no siempre obedece a 108 ulctaoos uo 11\ Jus·
ticia, pues mnchus veces. se uesfigu,l"tI la verdau po~
nn supersticioso respeto a la magestad de 1" mUl>rte..:
al caer un sér humllno eu el antro p~voroso ~e la
tumba ae cree un deber. hacerlo rosurglr do :,llt CIl.U
111 blanca túnica de la Virtud, aaaq ne su eXIstencIa
hllya sido tIIallCiIlaGa por 111 vioio y a6. ¡,ow el oftDUlIl.
Cuántas veoea 8e eul¡onll el himno de la gll)rill' ho",
bres que s610 DlQrpc0ll, la Uliserieor.fia dol ,ileD4lio y
el olvido_
Pero en el CO'O actual no hsy temor al8ul10 aa _
que al rccordar los méritos del amigo naéstro 80 \11
curra en exageraci6n 6 80 tra8pacen 108 límites de 1/\
verdad: cou cxpontaneidIld áll~olQts '!'ienon 1:18 16gri
mas á 108 ojos y brotan da 108 labiol plllab~aa do "cl .
m i ración y de cMi Oo.
Eue S .. ntiago el tipo perfecto del caballero cristiano.
En sn coraz6n se illbergaron todas la8 virtodea
públicas y privadas, y su privilegi,da i\ltoligeucís
fue el centro de doude surgieron ideas gr/lndes y reneutoTas
que siempre se tradujeron en noblliai.nos
acciones y ll11lgnas empresas. Oaritativo siu utentación,
Ilcuoía aiampre cou su eficaz contingente al alivio
de los desgmoiados, yauxilh.ba amplil\lOente hOI
pitales y asilos.
Proocuplluo cOllstantem"nte con la situaci60 de
nuestra P"trja, puso 01 contingente <;lo 8U ilustración
í su talen to /101 servicio de la. socied~¡:l pam reaolver
.1 ardno problema ecooómico y fiscal.
Funn6 varios empresas de vastas pro¡..osiciolle.
y trnnscendental~s resultados. Entro ellos quiero hacer
mencióo cspe~ ial dol alumbraoo ):lOI' mediu .,'0 la
ooergía eléct rioa y el empleo de astil mismt. eOlllO
fuerw motriz. S,UfPER estimulado por h< úecesidad
de uar expaosión Ii sus m úlliples apti tudes y por el
cleseo do ser útil á sus com putriotas se t ..... lao6 á EIl ropa
cou el objeto de ostnd iar.deteuil .. y concienzuda
mente en los prillcipa\es cootros los Ú1Liul09 listeDla~
adoptables á uuestros medio_ y necesidades. Sin solicitar
sllbvenciones ui auxilios oficiales y destinando
á esta empresR nn fuerte capital, trajo gran ma~uinaria
() hizo la instalaci6u coh tapidez. Hoy so alum bran
muchos hogares con la 1112 enccndioa con la illteligeocia
y la actividad do Sautillgo, y muchas manos
causadas ya por el orduo y cotidiauo tt:;.bajo, han
hallado descllnso al par que aumento de prod uoci6n,
ruerced á la poteute ioerztl. sumioi.trnda por el incan-sable
luchador. ,
E l Tequendama al que Sautiago oblig6 á colobo.
rllr en su obra de progreso pregonará oterna\l1ente
con su voz de trueno la grandez1 de su dominador,
y di rá á las generaciones que fueron, cuáuto '1801 poder
do la inteligoncia, cu"ndo la goía el fal·o del bie u
y la avigora un" voluntad incontrastable.
Como resultaoo inmediato de la empres" á oti ll as
de nuestra hermosa catarata surgió llena de luz y alegría
uuu poblaciólI dOlloe se .. lbergan los tr .. bajado·
res y sus fl1milias. Allí construy6 Santiago locl11ea
paru escuelas, fundó estas y las S03tuvO con sus propios
foudos. Dentro oe pocos afios ser:\ aquel nn lugar
floreciente cuyos moradores bendccir!::: la memo
rin de su fuodador.
En la última gucrra, uutes elel formidable cómbate
de· Palonogro, SUlltiaglJ cOl1sternado por los 'lor)·ibIes
perspectivas dé UI.1" m!\t"ozll que ~ se veí .. ilcuir,
BO dijo:
. , Ya que mis com p ..t riotas se esfuenzltn en durse
In llIuertll, es preoiso atenuar !la ll.\ posible el horror
del estrago, ahorrauoo tortura~ á los beri,los:¡ pro·
porcionándoles todos los medlO3 par",su rest.a.blec1 .
miento. Si hay p"ladiue3 oc 1:0 ml!erto Cj pr~c\Bo qUA
taOlbicn los haya de 1.\ .. id"." Y lleuo da suutó entusiasmo
por 1" CUUStl. de 1". hU~lIauiuao or~aniz6 á sus
expensas h Cruz Roja, lnstltum6u el"lUentem~nt~
benéfic~· y cristiun" que t~n lll\portllntt;S serv!clos
prestó i< los bandos c~0~tendore3 con presclDdencl.!l de
deuollliLl~cionea polltlcns y peqoeneces banderIzas.
La ossalde los Sampec Brush fue entonces. una.fuente
de recursos consi.tentes en drogas,. vendaJes, lIlstromentos
y todo lo que se .nece~it.a blj. para el auxilio de
J03 heridos. La Orlt~ ROJa eVItó que se enlutaran muchos
corazonos y que se vertieran mnchas lágrimas.
Xo cabe: 611 los estrechoslfmites;le un articulo de
periódico, 1,\ euu meraci6n de las cualida~es y vir~uae,
úe Santiago t;!lmper. Su blogrllfía requ~ete volumenes,
aunoue su vida toe modeata y humilde y A pesar
de que e¿ ella no hay laureles sangrientos.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
.Domi1li~ale8 de l!l.l Merourio 7
En ~St88 \¡reves Jíno88 sólo me he prop'lesto rondi ..
tribut., de'catill.o al que.f1Ml mi amigo y cuy) recuer lo
ILeTBré .iempre como modelo de hombres bu '\"',
Duerma en puz el campeón del bien, y. los sc res que
tftnto amó sobre 111 tierra mitiguen su acerbo dolor con
la cdnsiderAción de que elamsute es¡>oso, el pftdre in·
mejorahln y el ooblo hermllno goza yu el premio ium'ortal
debido á sos eximias virtudes y á sn illbor focuuda,
LUIS TOMAS F.A_LLON
A D. SANTIAGO SAMPER
LAS palabra~ que el Dr, Pedro F~l')l~ndoz Madrid
ha dICho para José Eusebio Caro, cuya
gloria creco ca.da ~ía, son aplicabl.es SI D. Sa~tiago
Samper: ,. ,Somo~ tan propeosos a meh.ospreclar el
mérito de los hombres d~ talento á qUienes vemos
diariamente! Echando menos eu ellos el boato de que
otros hacen alarde y viéndolos portarse con sencillez,
solom9s confundirlos con los demás."
Oiortamente sucede que la modestia oculta mejor á
los hombres ae verdadero mór ito, á aquéllos que no
son hijos de las circun.t~ucias de tiemp~a y lu~ares,
sinO hijos de sus obras, y es la modestia también la
que los va engrandeciendo después do qu~ ellos Ulueren,
porqlle cad .. vez qúe s~ ?ontemplan sus obras, sn
caráoter y sn! ejemplos, se ~Iente mayor orfan.dad, es
decir quo se palpa más senSiblemente la neceslJad de
que ellos RauÓ iumortllles.
Si so dice ~\íO SlIutbgo Sn\llper erli un cerebro 1'0 -
dCI'?sO y qne su iutelectU!l.lidad era ll'ó"da y sin más
líUlltes perceptibles que el azul de los horizontes I,ejanos
quo exceder! el lilcaoée visual de 1.. gen~ rl\ lld"d
do los hombres se /ln'ía un eoncer,to aparentemente
exagerado' por~ en realidad pal'll os que lo trataron
de cerc .. II~ '",y tal e:. Miguol se estableció en Bogotá has ta
eY de 190i eu' quo murió.
Cuatro allos tenía, pues, S,\Otiflgo eu"odo 0 11
companla de l\I"rÍt\ y Mauuol. F;llucisco. sus horl~rulos
mayores, fue truíuo n la CllpltaL Eo una es?u.el.l~n de
prlme~aa letras, fUl)d,\J,~ por ~Ir. ,hllrp. lTI1C ,O SIl.S
ostuaios, y de eH" pu ó ,\06;;0 al ColegIO del Dr. Clllcedo
Rojna busta ¡::lü!, época ell que entró tll de D.
RicllrJ.o Ual'l'hsquilla, el gr."r:de euucador.
Por loa anos de 1Sü7 á 1860 fue suce.i\'lImente
alumno de D, Felipe Péraz, D, antiago P~rez y los
Sr ... Uerlt. La oalidad de umejantes inl~itator •• tí
quien D. )1iguel hubo de confiar la instrucción de
Santiago era prenda de la ilustración que lo distinguiría
más torde y que lo valió la estimación que 101
hombres de saber teníall por él.
Su inclinación illtelectual lo decidió por el ramo
de las mateQláticas, ele ahí que se le encontrar .. laego
éntre los avontajados do la E,cuela de Ingeniería de
qlle era Hector el Coronel NarvAez.
Una carta datada en Mánchester en Mayo de
1873 y dirigida por D. Miguel al Dr. Pedro Fernáodez
Madrid, nos revela cnál era á la sazón la vida
de Salltiago. En ella leemos: "Mis hijos han qnedaelo
repartidos así: Manuel y Santiago en Londres,
sueltos, viviendo en lodgins y tomando lecciones eu
la casa de un profesor. Pepe en París (en Versailles)
en un Colegio de interno. Antuco irá á Hamourgocon
su tio Rafael, mientras yo voy personalmente.
Ya lo he visto á usted seotarse en el catre, como
si hubiera oído nn tiro de fusil en el patio, al leer
cómo es quo he dejado á Manuel y á Santiago .. .• , ."
El lector desde 1 uego com prende la razón que
guió á D. Miguel para confiar eu sus hijos y aquol
gracejo íntimo de la reticencia con que se dirige á su
amigo D. Pedro, habla O1uy alto en favor de la conducta,
siempre intachable de Santiago. No era un
doscnido de un padre confiad<.', ni un experimento en
q ne exponía la moralidad de los hijos á la voracidad
c81'll1l1 de Ulla de laa grandes capita.les; era una recompenBa
anticipada á la fidelidad de ellos, y no exen~ ..
de precauciones como lo maLifiesta la misma ca~ta.
Pronto había de entmr SANTlA(}O en la corriente
de la vid .. : eu , 874 estaba ya al frente ue 111 casa co mercial
de Samper y Compallía en Bucarnmanga.
Había sido preciso habilitarlo legalmente la edad,
porque sus ailos eran menores que sus Hciertos y su
jnicio. En medio de nn .. ciudud bulliciosa como lo
cm Buc!\ramanga en aquella ópoca, la conducta primda
del j oven SAMPER, Gerente de negocios importautes,
hubo do llamar la atención y grl\ngearle amiatatI
y consideraciones de personajes de razonable
edud . D. Adolfo H~rker , el Dr. Guillermo Forere
BI\l'I'eto, lo tenian por companero y colega, uo obstante
la difel'enci" de edades ó la prelación do títulos
sociales.
El DI'. Fl'aoci sco A. Vélez, médico distingnido,
establecido por aquelh época etl Buc'lrumanga y con
qui eu cnltivó uua eotrecha dUlist.J, fne BU companero
en BUS úl timos momentos, y elecía: "Conocí y
trató á SH;TIAGO uuraute treint ... allos, y si hoy se
habla de él como de nn justo, yo puedo elecir que no
hubo eo Santiago el mejoramiento que es consecnenci~
nnturl1l de la práctica ele las yirtndeo: fue nn vu·
ró" justo toda su vida."
El que desde nino poseía el dón elel acierto, aan
on asuntos de pocal monta, no podíd menoa de elegir
una esposa digna do sus aspiracioues; IIsí es que no
sorprendió á sus padres ni á los amigos, que lo vierol!
encamiuarse á la casa de que hablaba D, Miguel en la
carta de Manchester. "Al dirigirle ésta, la mirada
de mi almll recorre mares y continentes para llegar á
esa casita de Serrezuela que abriga una familia tan
quel·ida." Lo cierto es que el día 13 de Junio de
1876, con aquella modestia~ qne hl1 conslituído el lujo
ele las dos ilustres familias, en III iglesia de San José
(La Capuchina). se celebró el matrimonio de SÁNTIA.
GO SAlIPER con In Sta. Gabriela Fernándu Madrid,
de manera que á la tradición del carino amistoso de
loa dos patrioios, so anadía 01 vínculo indeleble del
limor de un hijo y una hija. Por una feliz casualidad,
en esa misma iglesia, las senoras organizadorlis de las
alas de asilo, hicieron celebrar una misa por el alma
ltadol de iU viaje han Sido estos:
1.° Se ha reconocido que el llamado Oah Bintuvei
es una isla separada de Groenlandia por un ancho bruo
de mar.
2.° Descubrimiento de una tierra que los expedicionarios
llamaron IÚ p,.ancÜJ, cuya extremidad mú avanzada
ha sido anotada en la Carta con el nombre de ~,
Fdipe á los 77°-3S' latitud Norte; y 18°-36' longitud.
Oeste de Greenwich.
3·° El Bélgica avanzó hasta el grado 79, habiendo
logrado ir hasta allí rompiendo con explosivos lu muu
de hielo que estorbaban su marcha. Fue deteniIJo en
aquella altura por moles contra las cuales se consiáeraron
ineficaces los explosivos por su inmensa extensi6n y su
altura.
EN EL OcUNO INDICO
Las cartas de marear han venido señalando deade
los reconocimieutos del Valdivia un gran banco lubmarino
cerca de Ceylán.
Ahora buques ingleses han practicado nuevos y mi"
nuciosos reconocimientos y no han hallado el banco indicado.
Los ingleses no encontraron profundidades menores
de 3,600 metros.
EL CANAL DE PANAMÁ
V EL Co~IERCIO UNIVERSAL.
¿ Qué ventajas reportará el Comercio del mundo coa
la apertura del Canal de Panamá?
Construído el Canal, las distancias que recorrer serán
menores i por consiguiente se economizarán tiempo
r gastos.
Algunos números darán idea clara de esto.
Un buque que parta de Nueva York por la vía de
Pauamá tendrá que recorrer para ir á Valparaíso, 7,09 S
kil6metros menos que por la ruta actual. Yendo á Guayaquil
esta economía se representará en 13,581 kilómetros
; yeüdo á la propia ciudad de Panamá disminuirá en
16,567 kilómetros el trayecto que hoy tiene que recorrere
Ahora bien, estos 16,567 kilómetros de marcha qu
se economizan, representan una ganancia de unos 14
clJas en el viaje y un ahorro de carbón tanto mayor cuallto
mayor sea el tonelaje del buque, cuyo cupo de carga
reproductiva aumentará también en raz6n á lamenor pro ·
visi6n de conbustible que habrá de llevar consigo.
Cuando el Canal esté abierto, D. Justo Pastor Ríos
podrá publica!: en Caracas y Santiag6 .La Musa A,,!ericaI,a
con una difere;ncia de fechas casi inapreciable, SlO necesidad
de dar ~a vuelta por el Cabo de Hornos.
No hay duda de que esa obra colosal hará progresar
mucho al mllDdo.
FEDERICO BALART
LA OPINION
N o fundes, :lO, tu gloria ¡oh, Timoteo r
En la opini6n del vulgo, mal regida,
Siempre, servil, al éxito atenida,
y al prop6sito nllnca, ni al deseo.
Ella dio á Octavio bélico trofeo
y á Marco Antonio escarneci6 en la huida;
Ella ador6 á N er6n el parricida;
Ella encerró po.r loco á Galileo.
Sin que de vicio ni virtud se acuerde,
Si vencedor, de lauros te engala,
y si vencido, pertinaz te muerde.
Tal es, en ~uma, la justicia humana:
Vida cid hombTe malo: juega 11 pitrtk,Vida
del homI}TI blUflO: ¡!.liga 11 i"nll.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Hom er)aje de .. EL M ER.CURIO "
SANTIAGO SAMPER
1854 - 1906.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Citación recomendada (normas APA)
"El Mercurio - N. 1", -:-, 1906. Consultado en línea en la Biblioteca Digital de Bogotá (https://www.bibliotecadigitaldebogota.gov.co/resources/2079284/), el día 2025-08-30.
¡Disfruta más de la BDB!
Explora contenidos digitales de forma gratuita, crea tus propias colecciones, colabora y comparte con otros.