Compartir una buena película es una oportunidad para fortalecer el vínculo con las personas más especiales, conectar con otras historias, entendernos mejor y pasar un momento agradable en familia.
Conoce la historia de Anina, un relato intrigante y lleno de humor que nos acerca a situaciones que muchas madres han vivido, como los conflictos escolares con sus hijos. A través de esta historia, podemos reconocer que maternar implica cuidar, acompañar con afecto y también establecer límites.
Amar, cuidar y soltar
Las relaciones entre madres e hijos no siempre son fáciles. Las madres no son heroínas ni cuentan con un manual para guiar a sus hijos; dan lo mejor de sí y, muchas veces, como hijas e hijos, desconocemos las renuncias que hay detrás de sus cuidados, que se expresan a veces desde el afecto, otras desde los límites y otras desde el silencio.
En este Día de la Madre, disfruta Anina, una película animada latinoamericana. Es una historia cercana que refleja realidades cotidianas y nos permite reconocer la dedicación, las enseñanzas y los límites que hacen parte del amor materno.