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Con la frase historia de colombia.

Imagen de apoyo de  Cerámicas del Museo Nacional de Corea: voces de una cultura milenaria

Cerámicas del Museo Nacional de Corea: voces de una cultura milenaria

Por: Banco de la República (Bogotá). Subgerencia Cultural. Biblioteca Luis Ángel Arango | Fecha: 2022

Este catálogo corresponde a la exposición Cerámicas del Museo Nacional de Corea: voces de una cultura milenaria, proveniente del Museo Nacional de Corea con ocasión de la celebración del sexagésimo aniversario de las relaciones diplomáticas entre Colombia y Corea; esta exposición es un intercambio por la muestra del Museo del Oro El Dorado: los espíritus, el oro y el chamán, que en 2018 se mostró en dicho museo de Seúl y en el Museo Nacional de Gimhae. Así como la exposición El Dorado: los espíritus, el oro y el chamán, realizada en colaboración con el Banco de la República de Colombia y presentada en Seúl, fue una oportunidad para exhibir ante el público coreano la historia, la cultura y los tesoros de la orfebrería colombiana, de igual manera, el Museo Nacional de Corea ha organizado una exposición para presentar la vida, la cultura y el arte de Corea a través de cerámicas imbuidas de artesanía y pasión creativa. Se espera que esta exposición despierte el interés del pueblo colombiano por Corea más allá de su reconocida cultura popular y se amplíe hacia a la cultura tradicional.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Libros
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Cerámicas del Museo Nacional de Corea: voces de una cultura milenaria

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Imagen de apoyo de  Después vino el silencio : memorias del secuestro en Antioquia

Después vino el silencio : memorias del secuestro en Antioquia

Por: Gloria María Gallego García | Fecha: 2019

Este libro es un fruto de la investigación narrativa sobre el secuestro asociado al conflicto armado colombiano, la huella profunda que esta práctica ha dejado en el país y, específicamente en Antioquia, departamento en el cual se cometieron el 20% de la totalidad de los secuestros reportados entre 1958 y 2018. Tiene como objeto registrar las diversas facetas del sufrimiento causado por el prolongado conflicto armado colombiano, y hacer que las historias de las personas secuestradas salgan a la luz. Los relatos dan cuenta de los mecanismos de la inhumanidad, pero también permiten conocer la resiliencia desplegada por las víctimas antes, durante y después del secuestro.
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros
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Después vino el silencio : memorias del secuestro en Antioquia

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Imagen de apoyo de  El Heraldo: comercio, industria, literatura y variedades - N. 742

El Heraldo: comercio, industria, literatura y variedades - N. 742

Por: | Fecha: 02/03/1899

I Afto IX-Serie XXVII BOGOTA-REPUBIJICA DE COLOMBIA Jueves 2 de Marzo de 1899 001iDIOI0l'Ol8 &JI Colombia, 11I..er\pe16n, 100 11.111" lOI.... ................. ... .. 4 •• .. OoIombl .. l ~rte (M n6roer.,.) I •• .. el RxlOrlor, 100 nÍlmeroa. .••.•• l! •• 1 ~.rte (M nÍlmeroe¡ •• I M OMnunleadoe-CoII1lI1Jl& .......... 111 •• KomlUdOl-OOlnDll1a ............. 10 •• .&.mmcloe-Palabra ............... O Ol x.tlQoIIOeÓ.TI_,..clalll4en a.· celAU .. palabra .............. . O 05 De tIIlDtereloDM en adelanle le baee --:n,::'aJ:~~O E: cYf:'ÁA 6 en formu e.peelal(l&, 101 precloe ~r6.n 'I'UÓn . J5-3 Se ven ele en la LibrtriG Torrt$ CaíotM [ntimora 3H, Atrio de la Catedral, 1I0go-tá], '. 0-80 01 ejemplar. 25-20 HEMATE TeTlOrnOR conl4ÍanwlllentQ á la venta 01 Dld8 IWlecto Imrtido de UblOH reiencla."I, mrtc~, literatura., historia, religión, peela. gogfa, eto. etc. :" 01 más completo do titi· les (lo escritorio y elo diuuJo, y uua uu· meroso. eolocclón do retrato!! rotogránoos do notabilidades colofubillnos y extrBn· pOSIT1V A RIQuEZA. cow::titnyo lo. "Ga-jeras. ldrfaFotogrl(ficll. de la Librerf" TOrTot! En el juioio ejeoutivo promovido 80 baeen de8pacho" por corrCOII, siem· Coicedo," ut'irnoro 372, Atrio do 10. Cate· por Matilde Barriga de Zornoea oon­pIe que Ycnglm acompanodos (lCl 811 valor dral, Bogotá. ln J 06~ C. Romero y I~ sooiedad y de un I1le7. por ciento más para 108 go.,. En olla figurnn 108 ah08 peTllonoJea hls· c.A. Vél M G -&.1 M. & C·" tos pOllíales. t6riOOfl de los cinco partes del muuelo, ya. e. ez., on-. el . • , IgtlnlmenlQ nos encnrgnmos de toda sello que so hayan dllrtlngoido en lat! ro. se ha sef'ialado por el Jugado 6.0 c18l!e (le neg?Ciot! de Ag<'ucio, Comisión y giones oIIc¡al~, en la tribuna de 1011 ora· dol Circuito de Bogotá. la hora de Uepreacut.aclón. dore.·, en 1110 CUTol del proreBOra(lo Ó en la. dooe del dla veintid6s de Mano So cm'{ul1 I,rc~npueatO!l y tnrifo8 á quien los eampolI jlloriosos ele la m III Cilio, el próximo entrante, para que prinoipie loe 801Icite. Los cxtractos elel calálogo se foro, lo. hilltorio., ISH or~8, ]118 olenoiBII y publienn on EL HKRALno. 108 letra!!, sin omitir el pueato de honor la licitaci6n en el remate de los si- Somotla.clminlnradorcs do EL lTRJULDO, qUQ cn ella corrospollde á lo. Prócere8 y guieotes bienes: Ol1yW'l concl iclonoll 1m haU_ é...J&c.abeza. LiMrt e.J o re8"ttll1 t:orrt n6nte o.metlcano, Primero. Un terreno denominado do oste 'PeriódIco. y" 1011 grand08 benefaotoras da la l,uma· 'e I d M " . d 1 Tamblón servimos 1110 Agencia ele "La I nielnd. en el mundo. Ilay ... ·i!!taa elo 108 mo. e a era e onl!erratE', sltua o a Grande ~nciclop/)clie," que 8e publica en nnmentos, eallell, 'Parqnee, plazM y edl· Oriento de 68ta oiudad y demaroado Parla. fieioe do HogoU, costumbroa nacionales, por los siguientea linderos: por el Rcp1'C80ntant<'/l de In. oasa ''Victor Clic· caricatnrllo!, grupos, moaaieos, tlpafl, etc. Oriente, desde un pooo mis abajo boot &; C'!-," llelroilJUl. Aclemi, hl'motl pulllicado un "Album lo- d 1 p. d I G d d AgentcSCln Colombiaelel "Annnarle eln tográfleo" en famoso papel inglé8 y 000 e 100 e a aaoam8ya, ell e CornmerC6 DlClot - Dottln." [Director pWltas finas de tela, eIue contiene mil ca- ouyo frente entra. en el r'o San lfran­Honrl Cholnot]. !'illas para eolocnr retratOll de notabili- oisoo nn arroyo y ohorro de agaa; • Totl! Joaquín Pérr..z- TAi.:oTo ]Caría rhcz. (lRI1Cl~, 11l1~erndos para IOTlnar (ndlce. Los deRde ORe punto, subiendo por la OU· I rctmt~ tICllcn el t.amano do 108 sell08 } '11 • t 1 d t ~. C" I I l~ t 1 I I pOlitaleil y cettln /lll hojn.s ele' 26 dlferoJ\· O 11 a orleD a e es e arroy~ 8u .. len- .0 eg O es a OZZ ROO t CII porsonnJ(~8. do á la cima del oerro de üuadalu- HOGOT.! .<:lLrtn-~- i s it". docena 811rticln, $ 3; cada PP, por toda la emine!,cis, pasando .cL.'a ev. 1ta .-u> u d ,. LI' I~aIKr/J, r" ~' i lulorM y 11 ••C 0,a r.t0a-·á.3l0h. llm cloeeua lillrtida S 6· eQc1" por detrti.~ de . la. oapllla naeva d.e Co,neTclo.-I':/lcKda anrxa.-KI"d"garl~A. uno,' O 60. ' , , I Guadalupe y III~uleDdo por .la OÚIIP.l- Contin6a. 15'.' "no escolar 1.0 FI'brcro VistllR·imperidl, dO~lIlll1l1rtlda, $ 10; I de !le ellta cordIllera que mira haola 1899. Ertv(anllO ¡'rCJHpoctOIl fuem . la cumbre máll t:levada del cerro 1-~VA G. DI'!: C., toman- Cllto utilfRimo !iuro, notablemer.te aumen· .J gooloa " comlslonillta. Callo 12, nl1me- do toda la oim d J d'll tada. no .... en1l. e~n Librerr" colowbiu,l1& ro 197, no«otL a e a cor 1 era que de lo, Are8. Comacho RolellÚl y C.·, Hogo. 8, haeta llegar al bo-tiJuelas. Scrvioio (lo e~om6(lorCfJ esme· el '<;l't" d 1 T lIó d A d e cr", I 011 • cargo e osero nac ona qoer6n de "La Oalera," y de aqní ra O. !lOO '! tu a cla!l(l do comoelidGdell. uepnrtamental1 con una comi81ón mMi. ....., JIollda-Lt:ls TCU.IDA, propietarIo. ca. Pidanlle rerereneiu. 5-3 bajando y volviendo al Norte' de 12-12 aquf al sitio de IICasa Qaemada,"'que --------------- FAMOSOS.-Se arriendan locolO11 para 01 frentt>, un pooo mM arriba, donde PLACAS MULVIOSON L'Exp«littr~- dep6.ito en la calle lO, D1im. 285-14. naoe el do del Anobi8N'1', de axuf, . Reproductor hcctográtlco para IUo.DU8- c- UitOR, dlbnjo!!, origlno.lcs do nuiqninu de EXPOSICIOS razonada y 68tndlo como paaando la qoebrada por la "Yer a­e! jcrlbir ('tc .. etc. Cuela placo. pl1odo em- puratiyo del Código Ci\'il chiluno, por buena" á dar al pioo Ó p8S0 de "La pleluse en liJO ó 200 origlnalOll dircrentc9. D. Jacinto Chac6n. EdIción colombiaDa, Mola," y de aquí para abaJ'o, pa8an- Cada caja con UD frasco do tinta y demd.ll 'd d d nccc./lurioll valo • 12-Llbr('l'(a 'J'o;r~/l Caí. corregl ~ y nnmento a con el texto lnte· o por fren\.e al 8itio llamado "Lu ~o, nl1mero 372, atrio de la Catcdral- gro del Código Ch'i!, El primer tomo de Tapiu" y volviendo ha8ta doode usta importante obra, sobre la coal está S Bogotá. 6-6 liMado el C6digo Civil do ColoBI1Jlo., y entra en ol TÍo an Franoisoo la qae- "E'NCICLOPEDIA de bolsillo," arregla. do. poro. uso do 10R calolllbiJmoll por D. Julio CuorvlI M.-Obra Ilnstracla, en papel flno y con uu plano de la. eiudM de Boil;otá. Cada ejcmplar , ]a rl1stica yale • 1, Y empastado e 1-40. Todo J,odldo ele fuóra debe yonlr af:llmpa!lAdo e su yo.lor y de treinta oontaY08 más para 108 gMtoe de corroo. De "onta en la Librería Torrt. Caioedo, námero372, Atrio de la CatOOral, Uogotá. m. 2(¡.....;25 F HA.XCISCOÜ'TO~ro GUZMÁN se en· cargB del raclbo, empaqoe y dospo.cho de carlolumcntos do cueros, csró y toda clnse do arllculo8 de oX)lortnclón hl\llta llarranqullla, Estadoll Unieloll y l!:uropG. G30-6 FRANCISCO ANTONIO GUZMÁN com­pra enero!! de res y de oabro-lIogotá, Plaza. de Narlno, ntimeroll 140 y 144.-Di­rooolón Ü'legrllflca, Gra"",afl- Teléfono nómoro 172. a 30-7 FRANCISCO A.."fI'ONIO GUZMÁN,.gon. to y comilllonllta-Bogotá, Pla,.a de Naritlo, námeroll 140 y 1(.(.. a 30-7 ESPLJo:NDIDOS locales para oficInas, apartameutos olegantes y c6mod09, se arrlOndan en la caen. sltuGda en la 'es­quina do la Calle !le Florl'n, fOrDlBda por la carrera 8.· Y la Calle 14. IUbkl8e ~n Franoisco Sácnz P., Banco do Bogotá, pillO alto, ni'imoro •. 6-6 qne III"i6.ele fnndamento á loe de 108 ex- brada 110roa; y de aquf P9r el pie tlnguldos 1da tran· sacclón comercIal. So gestionan juioioll de de8bauclo. lO-U oemento, UD horno antiguo para oal­oinar pi~itra oalcárea, on horno noe­vo para oaloioar cemento, oomo oua­renta O~89S de bahareque y paja en que habitan los arrendat.ario8 y ~o­ntl8 do la haciend8, y ouatro booines ¡:na preparar el oemento. Segando. LIUI me12raa. Y0rteneoien- "REVISTA. ILUSTUADA" les y permanentes en e terreno re- PREOIOS DE SUSORIPOIÓN laoionado, yqueoonsieten en un hor- Ln ano, • 10. Un sem~, • ñ. Ntime. ro 8ucltO, 50 ccnta\'oll. Comnniendoll á .10 columna. RemItidos, á e 10 colom~a.. Avisos: p'a.labra, un centa,o; en tipo 03. peoio.l 6.1Iu8tradolf, preoio convencional. 8<) pobllCa do!! veces por mes. La eorres­po! ldencla debe dlrlgirAe nI número 74 de la ealle 18, Callo Paláu. Dirocci6n tele-.. gráfico: Ir,lJ'STRACIÓl(. Por correo, apnrtado ndlPeTO 282. . Adminllrtraci6n. námero 7(, calle 16, ant.iglla de Pala(u, Bogotá. So venden ntimeros suelto8 en la LmRa­IÚ'" TORRP.A C.A1CJmo, ntimero 372, AtrIo de la Catedral, llogot"- 50-18 00 de produooión oontinua de cal MUy barato lIe "ondQ un mobiliario para sala, nnevo y en género llno. PA.PEL p~ra enyol"er, mM bamto que EDUARDO POSAD.!, abogado, cnlle 10, Calle de Santa Clara. ndmeTO 197. 5--4 el de periódicos. Patino & C~ 15-ló ndmero 2$. p. oODstruido en el teneno situado (ren~ t~ al Chorro de Padill., y compren­dldo dentro de los 8iguientes linde­ros: pot el N Ol1ie, oon la vfa póblio& l~ama4a hoy" Puao Dolívar " y an­tIgUamente Paseo de' la Agila N ue­va; por el Oriente, formando ingulo con el an~iguo oamino do Choaohf y hoy camlDo que oonduoe al molino do los Sree. EsS'ucrras, hasta enc~n­trar uDas tapias que forman 'lIna oorraleja, oamino de por modio. oon el c.itado molino, volviondo por ~tas taplas ha8t.a su terminación, y ele alU prolongándolll en Unea reota, hlsta treint.a y tre8 metros veinte oentfmetrofl, inolusiTe las tapias ha­oia el OCllidente; de aquí, formando esoua-dra, ti. eDoontrar el primer lin­dero, ó "ea el cRmino del 11 PR880 Bolfvar." Teroero. El oarb6n de piedr., la piedra oaloárea acarrcados que 89 en­oont. raren junto al horno y un oable metálioo qUQ 80 extiende desde la mina de cal quo existo en el terrino citado y Bns aooeBoríos. L08 bienes hasta ail r\'lldor tocl~s Iol! bl1o,:,oll ele· mcntol-l lIuo hall ucronulclo al . O~b,lerDo­Domicilmo A. Vlllnerrarna, Vlrglho llar­co, Carlos Forrero. Emilio I='orroro O., Cario!:! J~me, Jorgo J. Pradu, I8mucl M. Árunlla, Murio Careru Herreros, ? lfcar Póroz Tcsd io JácOIDO, lIonHiu 1 óro1-, Carl()~ Ge.rcln. V., I"~r ~diro.­élach lleg6 á Pllcrw Oolombla e) dfa. G del preseote, y se dospaclló el (Ha 7 <101 mismo mes. EXPQrt.luúón 2,6159 CUOCotl. S,9~ 8I\CO! de cafó. 123 bultos varioll. Imporúwi6D. 2,092 bultos. 6716 Cota, 26 de Tebrtro - nKRALDO - Ayer murió en ellto Municipio llcrDBrdo Agui­l~ aqnel que 1l .. m6 natod há pOCOII aru "Génoroso ])onante."-Corrt',pon8al. llonda~ 27 dtJ 1-'cbrero-A.yor.llugó .apor CÚMI'OB con el como náclooal, clollto veintlsieto toneladas ;y ' diez y sel!! paaa­jerOll. - (lirard9tl,.., 27 d§ lo'l!l,rt'r'O-8alió de baja.­dá vapor .mcallrte. (10 la CompaJUa Co­lombiana de 'l'raU!!J.lOrt08, c01\ veintiaic'ie tÓ1lo1ada ~ do cnrga, O&.jo, , la in­violabilidad de la co",ee~ndenoia, al dereaho de reunión, á !l'libertad de asociación eto." Idea semejante expresámos en alguna ocaai6n, (2) y nos complace (1) TrAtado cIo Derecho Ciril colorAbiano, por Edmolld Chumpcau y.A.utollio Jo66 Uriue. Torno primoro-J)o la8 p er807Hl". Paris: 18~. (2) A.parece hoy ell el Código un tUulo prelIminar que oe UIl capltnlo de la COIIS­ti tucióu, Los oonstituyoutes de 1886 or- EL HERALDO ver' est08 dos oomJ?et.entes publ~ - I pri~id~ la liberta~ de industria en 01a8e, veinte oentavos ($ 0-20) (lia-­ci8tas censurar también esa dl8poSl- tern~~o do un pal8 que prOBome de rios por id. id; ci6n de la Carta fundamontal dio- Repubhoa. ti 8.° Por aparatos do la teroera ola-t. ada probablemente por el o:gullo I y todo por u.n oaprioho ~...... se treinta y oinoo oeníaV03 ($ 0-35) de los con8Lituyen~s, que creyeron A.los mandan.l168 de ~qUl se les ha diarios for id. id. haber hecho el máa sabio C6digo matldo entr? oela Y oeJa (lUO á f!lolh "4.° Por aparatos de la ouarta ola-d 1 .J • • t l del monopolIo franoo, por el cual dos- so, setenta centll vos ($ 0-70) por id. id. e munrsO, y qUIsl~r?n enar a. barran, rabian ó sutipiran, debe ()()n- "ti.o Por los apluatos de dostilaoi6n frente del Derecho CIVil uno. parto aagrarse oomo fórmula infaliblo la oOlltioll'l, fábrioa ' Egrot,' tie paga-de RI~1 obra. , .. , enajenaoión de la renta por remato, rá en la siguiente forma: Viene luogo uoa expo'HclUn rle- 6 más olaro, el monopolio disimula- "Por IOH do marca 00 á 03, seten-talla. da, 8er~no. y profuod~ de todo do, siempre el monopolio para onri- h po~os ($ 70) diarios; por looi da el LIbro Pnmero del Código. Ei un queoer á unos pocos agraoiados y -maro" O á 2, cieoto treinta pesos comentario completo de todoJ los arruinar al pueblo que tuvo la osa.d'a ($ 180) diari os; por los de a á 4:, artíoulos, con observaciones acerta- de ponerse enaotividad para dofonder d O!lcionl()~ posos (S 200) diarios. dísirnas escritas con claridad y mó· sus derechos. " JJéI:> delDlis Ilparll.tos de esta oluse, todo. Para. estudia.ntSlJ y abog~doa . ~o es raro, pues, que Ilsí se l~ c~s · de Ubrica nncioual ó extranjora, pa. es este tratnu.o de un valor ineaii- tlgue. De loa quo en BUS manos tia- garnn CIHOO lo!! de 'Bgrot' nÚlne­mable, pucs allí enouentran luz y ll.on el hilo mlu.willos~ do la!i iofI~en- ro oo. guía. en el 080uro laberinto de nl,\es- OIU, no puede ~I?Orart'le ot ra OOsa . no ...•••. _. _ ... __ ............... . t le islaci6o. Nado. so ha esoapa- hay por, q~ó eXlglr pems al olmo. Y "A rt, 12. Consid éraDso como pro-ra g . 1 t r s' como pubhoamento deoían cuando sa- ducci611 Ó introduooión posteriores al do á _lo. sagaCIdad de os .a.u o. ~ . lió la ley Concha, que el mon opolio 110 1.0 de Pobrero las exist encias de examinan cad~ artículo mlDUClosa- había muerto porque seguiría en oual- I agllal'di C' nte, ron, oto., ó da licoros ex .. ment~, le aphca';l el e8~lpelo, lo quiera otra forma, por encima. do tranje ro:" que haya eso dí'l. L 03 dor~ estudian con.ol mICroscopIO, y seffa-- todo, y que los alborotadorcs (así 110' chos 'lile ell~ causen se oourtlrlÍn de Ino, tra.s plloOlente labor, 6US b~nd!1- maron n'los que pedían garantías paTa acuerdo oon lo preceptuado en los ar­des y sus defectos, 1M relaClOnea trabajar) la pagarían muy oaro, 0.:1 tíoulo8 3.° y 4.° anteriores." que con otros tiene, y hu reformas mllY natural que qnierlm oumplir su 00000 los municipios gravllron la que daborran hactlrsole. palabra, ya que con ello se saoarán el industrio. lioorera por (!07l u j iJ do la. Está á. la. altura. este tratado de clavo qo.e qioon ellos. Seoretario. do Hacienda, d c~ pl1és de la'! obras de MourJon, Baudry La- Lo extraño 68 que una ~ersona eo~o que el Tribunal a~uló las Orrlon~n .. cantinerie, Fuzier-Hermau y de· el Sr. Esco!>a.r, que !lo hene agravIos ZIlS sobre monopoho, los que dosttla.. mlis expositores franoe8e~ del Dere- que vengar, '". agraviO puede llamar- ron po~ ~sa época pagaron doroo~os h C' il se el ser venCIdo en el terreno de la y adqulrloron el de vender 6US extS-c 0Q .1~,' • ~ft I OS de razón y del dereoho, se preste mansa- tonoillS naturalmente; así tll menos lo UIBu~ramos lDser ..... r a gun b . . d 1 11 t . 1 r- monte á firruar bar arldades oomo el han entendIdo to os os quo no bon aque os oomen IUlOif, mas no O pe decreto en ouestión, que si bieu sirve Gobiernd. l)or desgraoia debe cnteu. mlten nuostras corw. columnas. los planea de sus oonsejoros, á ól, tra- derse de distinta. manera, nI t enor del Tenemos anotado el ejemplar de tándolo benóvolamente le acarrearán artíoulo 12 últimamente transcrito n.uostro Co'di'g o 0I"V1I , con o ber~a- el .diotsado de gob'ernant o iuepto y que imponu nnda menos q110 un S9-I ClOnes quo hemos heoho en vanos débil. gUlldo pngü de derccho~ .... " uñ08 de estudio y práctica, busca- , Quú revela, 011 efcct.o,J lUC un (jo- H .. y algo más grave en esto at: ull-mos al reoibir la obra de 109 Drea. biorllo, disponiondo, ooruo dispono, de to, y es q lit) el Gobiorno dopartnlllon­Champoau y Uribe {¡, ver si ti ello& mns de los elemonlos n ec~8arioa , se tal insistú en que el .ua~ i o llul o ~oce se había escapado alguna observa- muestre inoapllz pura orgüDlzar J ad- de f!looul t.'l.d p(lra restnnglr las at~lbu­ci6n de las que teníamos en nues- ministrar UlllI renta '! ., oione~ de .l~ Asamblea on maLena ~G tras notas marginales, y Cresidente el Sr. Dua- su subalterno, contra las cualea pro­naventura. O. y Secretario, D. San- testamo~. tiago Sánohel Soto. -Con motivo de cambio de local, -El Secntario de Il"cienda del nuestro cologa La Oró"ica d('jó de Tolima preII8D~ un proyecto de Or- publicarle por tres dfas. La imprenta 4.D&DM ..... reorganisaciÓJl de la Y oficinas pasarou á. la Oarrera 10.a, nnta de 11001"81, el oual fue aprobado número 280, media cuadra haoi~ el en primer debate. U no de los Dipu- N arte del templo de San J uau de DIOS. tados presentó un memorial del Sr. -El BoI8t¡', Militar trae uu su­José María Sierra S., por medio del plemento (Sención IIistóriea) sobre cual le solicita la reacisi6n del contra· la guerra de 18.54:. to de arrendamiento del monopolio de -Se ha montado una nueva tipo-la renta de licores. grafIa on el Ba.zar dol Bo8a"0. -El diario liberal El Auto7lOm¡,- Grado-La Facultad de l{edici-t4 h~ lanudo la candidatura del Gral. na y Cirugfa de la Universidad Na­BerilO Camargo para Jefe de ese Par- cional confirl6 el titulo de Doctor fe ti do, en reempluo del Dr. Parra. D. Josó Joaquín Serrano, ex-interno Lineas rojas-En Medelltn un de los JIospitalos civil y militar. rayo matÓ á Jos6 Marfa Gómez li hi- ~laJero8-Seoncuentran en esta ri6 gravemente fe cnatro individuos (,'&pltal D. JoaqufD Reyea, el Gral. que cou él trabajabau cerca al cemen- Mariauo OspiDa Oh. y~. Tom~ O. terio viejo. Eutman, y para Anapolma partIó el -Eu Santo Domingo (Autioquia) Dr. Julio Manrique. fne muerto violentamen~ el Sr. D. Teatro .a.luntelpal-EI mar· Gonzalo G6mel. tea se repitió á. Mari"a con buena -En Caldas un JOTen Quintero dio concurrencia á la platea, pero muy muerte violenta a\ un iudividuo cuyo escasa en )os paloos, y IIUbió por pri­nombre se 19uora. !Dera vez á. la escena el chi~peante -El Administrador del Oirco de Juguete en un acto, de D. Fehpe Pé­Toros de Medamn, Sr. Zapata Lópel, rel ~ G~nzálel, música del maestro rompi6 de un balalo el bruo dereoho RubIO, titulado: .Lo pcuado, pcuado. al diestro B'nches de León (Ca- Fueron' cual mejor deaempefiados OMÚJ J. los ouatro papelt'. prinoipales de la Telégra"tos-Eate servioio ea- obra, y de éata ~lo diremol, por a~o­rre parejas con el mny malo de co- ca, que fue escrita para que cualqUier neoll. ED nlWstro poder obran dOl público cumpla con formalidad el pr .. telegramas, eJ uno fechado en Faca- oepto, ya colll&grado, de que" al tea­tat~ vá el 16 de Ftlbrero y recibido teo se va , reír." Oh! si; reímoa fe aquf el 27, y el otro fechado en Cbo- pulm6n batiente, como elijo UD Gene­contá el 18 y recibido t&mbión el 27. ral que ~taba , nuestro lado. Oreíamos que el mal sor vicio sólo PróXImamente nos detendremos exisúa en la línea dol Sur, á. call1la del hab~ando de ~~ pIeza, dp.stlnacla, por .tren gnoornati\-o de Anapoima t lo VISto, ~ resIstir buen número de-re- Soeledad de Embellecl. preaontaclOncs. . miento de Bogotá- Por resolución E~ta noche lIe repIte ~~n.pooo., nmnero 397 de la Diteooi61l general medIa, lereno I y LA V,.~ÚI. de Oorreos y r.re16grafoa s~ concedió Ji4sP'lénd~~a8 earreras. de , eIt& aIOoiaci6D franquicia postal.pa- cabafioll y de biCicletas en el Hlpó­ra que giren Iibr .. de porte por 101 d~Qlo de la Graa SabaDa .. yen el Ve­corr808 nacionalN. de eDcooúendaa lodromo Oentral el _ domnago 1) del 1 .. semiUaa, es~ y plUlw que S8 ~reaento.! á. beneflo~ del distinguido -remitan C08 eleltlD~' la expresada literato r;r. D. Juhá.a Pj.a MJ sooiedad, basta el peso de cinco kilo- En el Hipódromo carrer.. planal gramos cada enoomi611da. y.de ob&táculOl para. cal>alloa finOl y . Vlreo de Toros-El domingo del pa.1s. GraD carrera ele hODOr. dio la Companfa SaQtricb, cou bae- . En el Velod.romo ~rr~ras d~ ~elo­tante concurrencia, · una mapifiea Clldad y de reslStenola para OlehsLas funci6n, 6n la ou,.1 se hioieron aplau- ju"ior, y vencedores; ca!lef&8 fe pie .dlr todos los artistas por SU8 notables y eGn obstáelllos para mlem~rot!l del trabajos de trapeeio, barra fija, esea. Sport Olvb. Gran,des cuadrillas de lera y juegos japoneBeIJ. ciclllltas. La música de banda eatllvo bu- Sociedad de Medleina (lel tante bnena; el payaso biso falta, ~ues Oauoa-Para el. nu.evo per~odo fa~ron apenas se dejó ver por unos pocos ID8- nombradoa los siguIentes dignatariOS : tan tes. Prelldente, Dr. Pablo Garoia A. i Pr.ensa-EI Gobernador de An- Vicepresidente, Dr. Adolfo Tenorio; tioquia dictó el 7 de Enero un Decre- Secrotario, Dr. Carlos Olarte D.; Te­to en cuyo articulo único prohibe ba- sororo - Bibliotecario, Dr. Evaristo cer publicaciones, de cualquier clase Garc!a b' Vaounador, Dr. Samuel Ve­que sean, en que se traten asuntoa do lasco; iroctores del Bok:tín, Dret. política de partidos-porque dice~ 108 Eyaristo Garc!a y P. P. Scarpetta. EL HERALDO nOMDRES DEL Da ctetavlo TOl'rf's Pena, naci­do en San[1\ H Ulli\ dI-' Viterho por 1')11 afios de 186-t A 06. Estudió ton Tunja en tol Col(>gio de RoyacA, pas6 lu égo al Dr partnlLlflnto de SalltandC'r, (>n s pUI· atoll. Allí l'scrihi t'Í su Iihro "IJ(!cciones do PC'II¡'/logfll." f'n cola­boraoilin, r('llaot6 El Impul.,o con Ts­mnel Hnril}llC' Arciniégas y trndlljo la Vida de ,l[ickelct dol marq nés 11'IIau­ssonvillf', y UIlIlS ¡.Iccciones de .Litera tura Antigua, 111](1 aCIIM de pnblicar lu égo en Bogotá en }Jl Siglo Veinte, periódico en que colaboró cuando f!ra estudian tp (>n la E scuela do D ereeho en la Uuh·ers dad Nacional. J6 do asistir á los cursos, ú. causa de la enf('nnedad do su hermano (Oar108 Arturo Torres), á quien se dedicó á asistir, y con este pretoxto, y en reali­dad por antipatías poJ(ticas, fue bo­rrado do las listas de la Bscuela {como lo habían sido Guillermo Martinez Sih"a, Oarlos J. Infante y otros). 10- digl:Wl.do Torres Peila, no quiso volver á la Escnela, habilit6 sus corBOS en la Universidad Ropublicana y se gradoó all (, No lo hizo en la Oatólica, como 108 citados, porque ya no existía este plantel. ¡Y 6ste e8 el gran cargo que contra 61 hau esgrimitJo los naciODa. list:aa , BI Dr. Torres Pefia ha sido Repre­sentante, Subsocrotario de IIacienda de Santander Qatedr'tico, l'isoal del Circuito de Bogotá, y, por último, Secretario do Haoienda de Boyaoá. en las honradas AdministracioBes del Dr. Ignaoio R. !'il1eros y del Dr. Fran­cisco Mendoza l'éru, poesto eo que ae ha distinguido por su espíritu pro­gresista y amplio, BU acrisolada honra­dez y sus dotes como organiudor y hombre de orden y esorupulosidad. Pero lo que lo ha heoho más cono­cido, fuo su campana contra el conti­nuismo eu La Jmtioia, fundada en TUDJa por el Dr. Maroeliano Puli­do It. Ultimamente ba sido indicado por la Oouvenci6n Conservadora para Di­rector del Partido Oonservador repu­blicano de Boyaeá.-JUBTUS. ObltuarIo-lIan dejado de exie­tir: en esta capital, D~ Marta C. de Maldonado, D. Rafael Oafiarete Pi­nillos, D. Onlltodio Delgado y Da lleroedel Munévar de Gómel; en Riouegro (Antioquia), D." Eulalia Saluar, Da Marfa An~nia Romero, D. a Oeoilia Argilellea y D~ Juana V. de Eoheverri; en Hond., D~ Pauli­na Piez el~ Ola ve· en Pereira, na Emilia OaIlejas de i~estrepo j en Ma­nizal"" D.a María de Jesns Z. de Ramires y D. Caator M. J aramillo ; en Medel\fn, D. Alejandro Urlbe U. y D. a Helena Estrada de Santamana, yen Oali, D. Antonio Miguel Gace (espafiol)-(E. P. D.) De prensa-Fuera de aquf 8S tenida la pronsa en graDde "stiIDa y considerada, cop justicia, como pode­roso auxiliar del adelanto y como uno de 101 factores principales del progre­so. Sus representantes y agentee son acatados 1 respetados., aua por aque.­llos que los odian 6 los temen, y go­mn ele grandes prerrogativas y privi­legios. Uno de éstos son los tfque~s de periodista coucedidQs por los Gobier­no" y con los cuales tienen, franca la entrada á cáreeles, hospitalt's, presi­dio., teatros, cnarteles, hospioio., ma­nicomios, , lQ@ lugares donde ocurren epDd.los, orímeoel, desgracias, ete. e~., dondequiera,. en fiD. qtro 108 lla­me el eje~icio ellt su noble t~Hea de agentell de la ~Deión sooial y ue re­presentantu de 108 derecbps de todos. y no de cualquier manera disfruta de este privilegio: en dondequiera que se presente un caballero con uno de eetos tiquetcs es recibido oon mar­eadas muestras de dpferencia, atendi­do, considerado, colocado en los :mejo­res puestos. Más de ona ns vimos el oaso de quoo esperando turno horas y horas centenares de personall para ent ~ar á &lgúD e8pec~cnlo, fu.,ran adlJlititlos inmediatamente por los porteros los caballeros que presentaban su tiquete de periodistas. Sobre este asunto n08 atrevomos á llamar la atenci6n dol Sr. Goberna­dor del Departamento para que lIe Blrva otorgar ti 108 periodistas su co­rrespondiente tiquete y dar las órde­D(' S y disposiciones cou uucentes á que óstos tengan su rE'al y efectivo valor So· , y .. Duestros cstlllla!Jl es colegas para qne nos ayuden á 8ostenl'r, á estudiar y. á discutir la itlt'a que hoy lanzl101os, 81 I('s parece aceptable. Si asf no "Tuc­re, quede como si nada bulliéramos dioho y pase el negocio al archivo de laa utopfas.-(De Bl Oascabcl de lIe-dellín). ' Julio Vel'ne ~o I~S SItUnÓXI­,,~ o-El Viario ~omercial,citado por I!.L II&UALDO, tllce que este popular é ilns~re nomurt~ lo es 8610 de plu­ma, sllnple aeudónimo bajo el cual se oculta uu polaco Olcbevikts. ,Ihl d6n . de habrá sacado El Viario sCIllf'jante cosa? , Ó sorá simple uroma? Por si no lo fuere, ahf '.11. la \·enlad. Wiuslpw," que millones de madrel admiDist~an á SU8 hijos en el período de la d~ntici6n, con perfecta eficacia. TranC) ulllla á la criatura, le abland. las euofas, alivia. todo dolor cura el cólico ventoso y es el mojar 'remellio para la diarrea. Se vende en las boti. O&8y droguerías del mundo entero. LQ8 MAftAVILt080S REMEDIOS del Dr. HOBS [~ru::mo4 para el HJ~ndo y el :b:¡;tómago. PEQ¡;E~!8 PERO DH anUDES D.ESl"LT!D08. Se !OgTl\ lA. clifl"e lltl /m m~ perCee ! .. con el UIO de 1 .. Plklorllu V cae'al .. da Hobh. l!at.o r_odlo lDaravlllo.o ~loIra Oolor do Cabeza Dlspep.,'a. Indla-D.8tJón. y todu ... _ferlll": dadN' del Hllrado y eJel E6tóma,o. _, LOII ¡¡!Ir.uiclltca lI~ n tom ... resultan de la, en- fermodl\c.loH da lo» úrgQJlo ~ d lj(e s livos ; _ eatrel'l llllleJIto. Dolor de l.:abna Alm_ 1"aD .. ~ Audl"l Mal Sebor en la ~. NaUK4j. J)eNWléz ea CI e..tómal(o. Lenpa .serro ... Cuu. Amarlllento. Dolor eje eo.todo. ate. Las Plldorlt .. Verretol ... do Hobb UbrllTIU. al s.llltama il:dad, Hstado de Mi- Actualment e, Juan :Meunier com­oboaeán, H opública do Móxico reside pra y vl3Dde caballoB por su cuenta, el Sr. Luia R. Royes, perSODa de grall- d08pU.sS de haberse traducido al in­des móritos. Este sE'flor refiere el in- glés para aumentar BU prestigio. menso beneficio qut! acaba de recibir Día8 a.trál:¡ tuve neoesidad de ad-su hija, del modo siguiente: quirir un caballo para ~ced8B de "M· h·· ltallla Hontbard, y . ~igí á oasa 1 IJ~ Est~er estaba pálida, no de Jones, al cllal encontró, á pesar de tenÍA apetIto, DI humor para salir 6. d&r una vuelta. La mayor parLo del que no oran más que laa diez de la tiempo estalla inoómoda, sentía dolo- rnaii.ana, vest.ido de frao y corbata re8 en las extremidadea y pun&ada.a_en blanoB. d 1 S -¿ Se ~i& usted ?-Ie preguntó. to o e ouerpo. u constitución, era -Só-me oontostó.-Mi mUJ·er go-raquítica, oon debilidad general.- y gran cansancio al hacer la más ~ve za de exoelente salud, á Dios graoias. labor doméstica.. Por último, ,'ariu CaBO ti mi hija Ketty, que ha cumpli-do Teillte aüos el verano último. otras molestia.s también le aquejaba~. Oomprendí ¿"IUO aquel día no dobla A pesar de qne varios tratamientos le . ""1 ~b fueroo recetados por módicos de gran penSAr yo en mi ca a110, y me resig-reputación, ningnna mejorla Ob~UTO: lió á escuchar 8 Jonea, el cual estaba, Después de haber lomado inflnida.d al~ pareoer, sumamente emocionado. de remedios sin rrllultado, COlDO lIeN .Mtty Millar, aJiu Catalina ~Ieu­dicho, cou 01 liSO de 18a 1'lIdoras lto- nier, iba á casal'lO al oabo de ona udas del Dr. 'Villiams obtuVf> 1'0 cor- hora con M. Monturat, veterinario to tiempo su compldrJ. curaci í n. M ... muy rico, mny loo y nada jovon por raviJlado ha.sta lo sumo do lo!! result.t.- oierto. dos que outU\·o mi hij l' oon 10.8 tan -Mi hija C6 una criatura inocente justamento renombradas P íldoraa Ro- -mo dijo Jon e8~uua mujer lIIny tí­sadas del ])r. "~illiams, eXI>[('So por mida, hasta la exageraoi6n. Monturae; medio de ob ta~ \fneas mi más comple- 08 el primer hombro que le ha pro­to reconocimiento ti la Dr. WilJiams duoido efe,"egnnté á JOlJeII. -Arturo Grandmougin, el hijo d. m i proveedor de forraje. Un buen moz9, que éata os la primera vez quo ha ~dp enferow. Franoamente, no sé·- tapia oua­tro liij08. De ¡>10nto ~ oogió una mano y me dijo: _ - Ust~, I Q~go uPo, podría sal. v'~lpe., ¡ Que bQnQr ~ grande pl'Dl tqfl si quisiera Wlt~ reemplazar al enfermo r El lector habrá oomprendido ya á dónde iba. á parar mi interlocutor. Acoodí á los deseos d~ Jones, pues me gusta ser condesoendiente oon los inferiores ouando óstos son honrados y saben guardar á BU8 superiores el respeto debido. Como no había tiem­po que perdor, corrí á vestirme, mien­tras la oomitiva se disponía á empren­der la maroha. La oita general era aute la puerta de San Pedro, á las onoe en punto, para la formooi6n del oortejo. . Llegué oportunamente al sitio de­signado y me uní á 1011 principales aotorea de la oeremonia. L~ novia, á quien nunca había yo visto, no era foo.; pero el novio era un hombre horrible. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Jonee dominado por la emoción, me ool¿oó al lado de una preoi08~ muohacha de quince años, á la que di el brazo. Al ir á tomar los oarruajes, deipués de la oeremonia nupcial, m! oompa­ñera que no me habfa qUltado 108 ojoa 'de enoima durante la misa, me dijo en voz baja: -1 Es Uilted todo un hOlnbrel Eu Tano traté de averiguar al len­tido d. tales palabras, ininteligibles para ms' Eramos ouatro en el ooohe que me oorresp Octavio 1'orrell Pefía, y allí con­siguió su grado de Do(:~o,r." l Es es­to un cargo 1 Lo f;eríl~ Si forro·, ha­bieDllo ahaodoundo o', aquella épo­co en u ~ o del lihre alhe.lrfo, los ch.­no'nes doctrinarios de Olle~ tro l'ur­tido, tratara hoy d.e volver á !:iUS filns con carócter de Jefe. Pero muy al contrario él conlierv6 .,iempre profundame~te arraigados Ic;'s.prio­ci pios cOD8ervadoreQ , tradlCIonal­ment- e acntados en su ilustre fami­lia; de modo que esto, fin vez de perjlldicarlo, h'lblu muy alt.c e.n pro ele lB firmeza (le Bns conVICCIoneS. Echasele 1 uégo en cara su fal la do ardor bélico, pues diz que nnnca ha falido ~ defonder 1m cg.uso. en los campos de batalla. A: esto res­pondemo!' l, dado que ~ea Olerte, ql\e 1:.0 5610 con el fu!'il y In e~pAóll se puedo servir (Í una causa y, sob~e todo, 6. la. patria j plJóde.;ele. Fcrvlr mns eficazmente de otraR mIl ma­ncras, que mús de ulIa vez. ba puesto en práctica. nuc8tro amigo. Ahíbeose, en bueouhora, el valor militar y la hetoicidad on aque­llos á quienes quillo Dioi conceder tales prendaR, que no ~ otro!l, los que DO alardeamolt do guo.petoqes belicos08, lo! que amamol! la pa., amparadora do todo progreso, DOS conformamos con librar con la palabra y con la pluma laa ba.ta­lIa8 del derecho con !'er útiles 801- da¡Jo ~ del trah~jo, del arte 6 de lo. cicncia, que as~, 10 repetimo>, 8ue_ le servirse mojor y más oficazmente á un partido, y, lo que e~ m á!'l , á In patria, que yenz, Lui8 A.. :Mariflo A, Luie P. 1J:soobar, Oclnio M('dina C., Eliseo Chaporro R, J086 del Carmen N eire, Alejandro Ii':. Roa, Baldomer() Espinosa, Juan Vargu e., Escipi6a Uf 011 M., Pedro Gdmec GU8rfn, Ne­mE: sio Dulc~' y, l\hnuel Rndrfguez F., lo'lavio TriBns, Oarlos Varón, ~'Io­rcneio Metlin8 E., I~e onardo N ovoa A., Antonio ArenaR hqllierd{l, IJtl­cio Antonio Ámay/l, AUl'eliallC Re­yes Parrs, JJuil'l H.odrfguf!Z O., J oa­qufn Heyell, Guillc1rmo Tavera H., Domiugo E. IJeal, Miguel Rodrfgnos A., rreotiste Silva M., Domingo J. Moralel', Dernetrio P¡¡rra, R afaol M. G6mez, E'ranoislJo Gutiérrez V., Ja­cillto n .odJfguu, Justo Mateus P., Leonidas Flóroz J ., Pablo ~. 08sta­fieda, Joaquín Huiz Loal, DanielSe­rrann, J e8ÚS Solano, lIoliodoro Val­derrams, Peregrino Oj edR, JA!onardo· Ramfrez MárCJII(>z, Miguel Maria RIl­biano, J. Avelino Vargas, Silverio Monroy, l\1aeario Palomino, Proto l\hteuR, N 06 GODzález, J. Caiocdo R., Pablo Barreto Apont.e, Emilio Lee C., Jllan E. Guerrero, Isaac Páez, Ambrosio nraz, Ham6n Ouen­ca, Octavio~. Páez, Rafaol S08a, Bornardo MotLa A., Gabriel Dfu R., I.uis lt'. R eyes, Eduardo S&l'miento Barroto, Justo Cast.illo, EvariMto OIlRLillo, Domingo l. Dua n., Ho­berlo GOllzález, Segi smondo Aven­dal'ío, 1!'O~tUllfltO Ay~ls, Tobfa!! N.fr.­flcz, Damel Marh JlltlÓneZ, Gabriel Bllrrera N., Hafael Garcfo, Marco A. Oamargo. Ríqnlro, 13 de Fohrero de 18W. OctaTio T orrcs-Ta.llJa. Desde el cuarenta defiendo bande­ra oonservlldora histórica; no hallan­do en usled reproche justificado, h6nrome al reoonocerlo como Direo­tor, pUCR no aofr.saHele de tránsfuga, ni contagiado de olandestinismo, na­oionalismo fatídioo! Et;liT.AQUIO GON7..1LE.Z. COMUNICADOS 818 CO)lE~TAHIOS Er. HKRALUO número 732, del 7 de los corrientes, publica un comu­nicado susorito en Nuochía por 01 Sr. Reye!! Preciado. Por respeto á la honrosa profesi6n que me ha tocado en suerte ejercer y por aoatamiento ~ ocial, 1110 veo en el caso de re­plicar. Dice 01 Sr. Preciado: que lo eje­cuté por 5,000 y pico de pe6 0~ ; que roe dio en efectivo 1 semovientes 3,000 y m{La pesos; que de la entrega de eRta suma tiene recibo mío y tes­tigos hOD~rable8. l Tend" e!J1.() algo de particular 1 El que escribió dicho comunica­do y lo flrm6 á nombre del Sr. Pre:­cilldo (pues é.~te no 8abe leer ni es­oribir), debe fijarse en que el pago lo hizo el Sr. Preciado, más ó me. no!!, mes y medio d~ué8 de haber 8ido ejecutado. Si no lo sabe, es UD lestúpido que no ha sjdo capaz de ver una cosa tan clara; si lo sabe, es un mercader info.me que no se 'páro. en decir falsedades, por ganar­le una ~eta al Sr. Preciado. Comprendo que el comunicado no es obra del Sr. Preciado, por la in­eapacido. d intelectual de que adole­ce. Al verdadero au tor le aconsejo que demcredite á Jos hombres hon­rauos con hech08, no con fal sedades, y que busque otro medio menos in' fame de ganar su vida. Ll~do el caso, probaré con lo mBa digno de ~gam08O mi honra­dez sin tacha ; con el testimonio de los Sres. A. Koppel & C.·, Alfonso Montejo y MaximiJiano Salgado, atestiguaré quo para recibir la por­oi6n que' cada UDO de el loa le cupo en los $ 3,682, fue preoiso ejecutar ' al Sr. Preciado; 1 con el testimonio del Juez dé la causa desmentiré el heoho de haber desconocido yo la entrega de la suma en reforencia. 1 Creerá el Sr. Preciado que con 108 $ 3,682 pag6 los 5,000 y pico y que soy un ladr6n al conti~uar la ójeoucl6o por el resto 1 Nada, Sto Reyes Preciado: no Be deje desores­tar por BU director intelectual; mis clientes y yo reconocemos lo que pagó , buena. cuenta; pague Ud. 108 saldos i no gastemos en publica­ciones, y quedaremos en paz. Sogamoso, Febrerfl 17 ~e 1899. NJ:Sl'OR OsrI~u .... Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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El Heraldo: comercio, industria, literatura y variedades - N. 742

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Geografía Humana de Colombia Región Andina Central Tomo IV Volumen II

Por: Ximena; Oliveros Fortiche Pachón Castrillón | Fecha: 1996

En este tomo, los autores exponen una serie de reseñas sobre diversos pueblos indígenas del Sur colombiano. Esto con el objeto de reconocer los derechos de los pueblos indios de Colombia y contribuir al proceso de fortalecimiento de la indianidad por la importancia de este elemento para la construcción identitaria de la nación.En los cuatro artículos dedicados a los wampi, paeces, coyaimas y muiscas, los investigadores refieren a los procesos de desintegración y transformación que han sufrido estas comunidades a lo largo de la historia, y que se han constituido como las principales motivaciones para las formas de resistencia que han implementado estos pueblos en la reivindicación de su identidad.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Libros
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Geografía Humana de Colombia Región Andina Central Tomo IV Volumen II

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Guía de estudio núm. 7. Erwin Kraus: la fotografìa del paisaje

Por: Gisela García Cardona | Fecha: 1998

Tal como lo recoge esta guía de estudio, en Colombia la fotografía es un filón generoso que nos permite conocer nuestra insólita geografía y los personajes que a partir de su invención protagonizan nuestra historia. Gracias al fotógrafo colombiano Erwin Kraus (de origen alemán), los paisajes de bosques, volcanes, rocas y glaciares del país fueron capturados de una manera excepcional. Sus registros, sencillos y directos, recogidos durante veinticinto años de trayectoria como montañista exaltan el paisaje nacional en el siglo XX y documentan los dramáticos cambios que se han dado en estos por distintas causas. Incluye imágenes de ocho fotografías.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Guías de estudio
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Guía de estudio núm. 7. Erwin Kraus: la fotografìa del paisaje

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Transformación territorial de las Fronteras Colombianas

Por: Centro de Estudios Estratégicos Escuela Superior de Guerra en Seguridad y Defensa Nacional | Fecha: 2008

Durante su historia nacional, Colombia ha sido un país que ha respetado los Tratados Internacionales establecidos dentro de un marco jurídico, aspecto que se reafirma en el artículo 101 de la Constitución de 1991 "Los límites de Colombia son los establecidos en los Tratados Internacionales aprobados por el Congreso, debidamente ratificados por el Presidente de la República, y los definidos por los laudos arbítrales en que sea parte la Nación." Sin embargo, la contracción de sus fronteras ha sido en gran parte fruto de las contiendas político-partidistas y la falta de conciencia y conocimiento por una política activa y preventiva de la Seguridad y la Defensa Nacional.
Fuente: Sello Editorial ESDEG - Revista Estudios en Seguridad y Defensa Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Transformación territorial de las Fronteras Colombianas

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  • Exclusivo BibloRed
Imagen de apoyo de  El Malpensante - 14/05/15

El Malpensante - 14/05/15

Por: | Fecha: 14/05/2015

El taller de Iowa. ¿Los escritores nacen o se hacen? En Colombia, existen pocos talleres literarios cuyo impacto pueda considerarse significativo. Guerrero y esteta del tablero Un amigo íntimo, testigo de aventuras y desventuras y rival en múltiples tableros, firma este cálido obituario del ajedrecista Óscar Castro. Por Rafael Saladén Dulce. Café. Un poema de Elías Mejía. A la sombra de la caña. A lo largo de tres generaciones, una familia de origen nariñense ha enfrentado adversidades hasta alcanzar una humilde forma de prosperidad. Esta historia tan colombiana es escrita por los Rosero en medio de los exuberantes cañaduzales del Valle del Cauca. Por Sinar Alvarado.
Fuente: Pasa La Página Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
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El Malpensante - 14/05/15

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Imagen de apoyo de  Revista Ilustrada: crónica, ciencias, artes, literatura, historia - N. 8

Revista Ilustrada: crónica, ciencias, artes, literatura, historia - N. 8

Por: | Fecha: 24/12/1899

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REPúBLICA DE·.COLOMBIA REVISTA ILUSTRADA: ' ~ CRÓNICA, CIENCIAS, ARTES, LITERATURA, HISTORIA DIRECTOR, PEDRO CARLOS ~ANRIQUE FOTOG~ABADO~, SATUR.NO ZAPATA- ADMINIST~ADO~, R.UBÉN J. MOSQUER.A ·" NÚ::\1ERO 8 -VOL. BOGOTÁ, DICIEMBRE 24 DE 1898 PRECIO so CENTAVOS Precio de suscripción. á la "Revista Ilustrada.·· Un año. $ 10. Un semestre,$ S· Número suelto, so centavos. Comunicados, $ Io columna. Remitidos, $ 10 columna. A'·isos: palabra, un centavo; en tipo es­pecial, precio convencional. Se publica dos veces por mes. La correspondencia debe dirigirse al uí1m~ro 1+ de la calle I6 (Calle Pal:\u 1. Apartado número 282. Dirección telegráfica: 1LUS-TRACI6 ... •. • . Se vende este número el dfa. de su aparición, en la Librería Colombiann, Cama­cho ~oldán & 1.'amayo, en In Librería Torres Caycedo, en la Papelet·ía de Samper MatlZ y en la Ltbrería Nueva del señor Jorge Roa. IMPORTANTE 1:~1 Administrador de la REvis­TA ILUSTRADA suplica encarecida .. mente á los señores Agentes y sus­criptores, se sirvan remitir á lama­yor brevedad posible los valores recaudados, en atención á los cuan­1 sos ~as presa. '• . s que deman a la m- RUBÉN J. MOSQUERA AVISOS Señores avisadores Garantizamos á ustedes que la REVISTA ILUSTRADA es el periódi.:o que mayor circulacióu tiene)10y dentro y fue­ra del' país; cuenta con abonados y colaboradores en todos los partidos y círculos políticos. Poner quince ó veinte veces consecutivas un aviso en un diario, equivale á ponerlo una sola vez en una Revista que se publica cada quince ó veinte días, con esta diferen- . cia: en la Revista se paga una sola vez lo que en el diario debe pagarse quince ó veinte veces. N o queremos con esto decir que no se debe avisar en los diarios; sería tanto como una puerilidad, entre otras razones, porque no siempre pue­de esperar el avisador urgido la tardía aparición de la Re­vista. N os proponemos solamente llamar la atención de los señores avisadores á las ventajas que les brinda nuestra pu­blicación para hacer conocer extensamente y ú reducidísimo precio sus ofertas y demandas. Sumario del nú~ro 8 Pág. 1 ILUS'l'RACIONI • 1 1 1 1 ) ¡· pode Representantes del e re t< en tt> < t: a '-e , Partirlo Conservador Ha-pública res ó degeneradas, que se refunden en el crisol purificador de la conciencia humana. Porque el Trabajo, el Amor, la Religión, la Moral, la Política, la Competencia, el Patriotismo, la Palabra escrita ó hablada y la Enseñanza como fuerzas social s primarias, inherentes á la existencia individual y colectiva, elabora¡l el pro­gr so dentro de la esfera social en que se producen y funcionan. La especie humana tiene, pues, en sí misma, gérmenes po­derosos de redención. Desarrollar aquellas fuerzas sociales y aplicarlas en el sentido del bi n, mediante la cooperación de los Gobiernos en el ejercicio de sus funciones, es hacer la grandeza r cultura de las aciones en el estado presente de la vida, es Con sus leyes divinas guía el des­tino de los pueblos sin estorbar el libre albedrío de los hombres. Las grandes fuerzas sociales que impul­¡¡ an la vida colectiva, que establecen esa lucha de idea.s y de sentimientos al conmover las almas y las concien­cias para producir el progreso, son manifestaciones claras de la Provi­dencia. Esas que parecen catástrofes sociales, destrucciones impías, fata- LA ADORACIÓN DI!: LO PASTORES. (Museo de Madrid).-BARTOLOMÉ EST}!:BAN MURILLO lidad.es crueles, son apenas disonancias pasajeras en el gran con­cierto de la ida social, trasformaciones que preparan, si nó im­pulsan, el progreso humano. Sólo el egoísmo produce decaden­cias deplorables y el reposo indolente, degradaciones serviles! cultivar los espíritus y robustecer las conciencias para un estado futuro inevitable, al cual debamos llegar con los atavíos de la virtud. Y tales son, en resumen, los•fines esenciales de la instruc­ción y de la educación· fines ~que,· en lo que atañen al estado Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA ILUSTRADA presente de la vida son incontrovertibles; pero no sucede lo mismo, lo digo con pena, respecto al estado futuro, del cual 5uele dudarse. Permitidme, por tanto, una digresión, aunque ligera, respecto á la creencia en la inmortalidad del alma, tan fecunda en estímulos, en esperanzas y consuelos, ante la cual, eliminados los temores de perder el caudal de conocimientos y cer el alma, cuyo poder psíquico y subjetivo realiza las maravi. llas de la vida?. . . . , Aquellos fines esenciales de la instrucción y educación tienen, además, urgencias que impone la marcha acelerada del mun­do moderno. Pueblos ignorantes serán pueblos pobres y tira­nizados, y siempre pueblos débiles ante la competencia que habrá de tocar á sus puer­tas y explotar su ignoran­cia y atraso industrial. Desde que la Libertad y la Democracia han multi­plicado las energías so­ciales, el industrialismo, con creciente poder, y aquel amor propio de las naciones, que se llama patriotismo, han v~nido á situar en el campo de temibles competencias y r ... presalias el comercio del mundo, lo cual ha produ­cido un deseq'Jilibrio ~ce­nómico que cc.usa tras­tornos po íticos. incesan:. tes inc¡ui tud':'s á las na­ci rmes :1trasadc:s y débil~s, y ·í las veces esos conflic­tos q·tc las ~vergüenzan y dc primr n, los cuales, por error 0 por disculpa, se at rihnycn á la arrogancia de la fu crza deo las nacio­w ·s adcl :1 ntadrs y po:le­rosCts. sin que esto s r·a parte á producirlos, sino m;1s bi"n la i g norCtnci~ y f~lt~ de c1: 1 h•ra de los puebl s y 1" falta de jus­ticia ele us gvbiern s. Porque allí donde la ins­tru cción y educación h ?.n form ..,dn ·lm est;"tdn s0 ~ inl WATER PÍA.-GREGORIO VÁSQUEZ ARCE Y CEBALLOS, pintor bogotano (1638-I?II).-Perteneció este cuadro á la colección del finado doctor Teodoro Valenzuela. en qu - impera la ley, don rle hav equidad y g ? ­nnths. donde la autori­dad reside en manos hon­radas y exrertas, allí no ocurren :1qudlos conflic­tos, aun r•u la N::!ción no tenga podcroséls escuadras ni numercsos cjé,citos, f'n orden á que, no es por la fucrz:1 s!no nor la cultura, por el espíritu de justicia, por sus bt1enos gobiernos, co:no lns naciones se man­tienen f'n paz, despiertan simp;"ttÍas, arreglan sus relaciones y defienden sus intereses; que si llega el caso, raro por cierto, de agresión infundada, el conflicto no sería vergon­zoso, ni faltarían medios ele h::~cer defensa gloriosa. El peligro amenazante no es, pues, el de la fuerza sino el de la competencia industrial, mediante la cual las naciones civiliza­das absorben las riquezas por el conducto de los cambios, como hecho na­tural y corriente, aunque virtudes, y existente la confianza en la Justicia divina, "la muer­te no viene á ser sino el acto más poderoso de la vida." La razón no concibe la coexistencia del ser y del no ser de las cosas creadas, existentes en el universo; menos concibe la destrucción absoluta de la materia; y si ésta no perece, ¿por qué ha de perecer la atracción que liga sus átomos, que deter­mina sus movimientos, sus formas y modos de existencia ? si la carn~, l.os huesos y la sangre no perecen, ¿por qué ha de pere-con detrimento del ahorro nacional de los demás paises. Para evitar la ruina, como crónica dolencia social, hay que buscar en las fuentes de la compe­tencia el remedio del desequilibrio económico que aumenta con la c~~ización, es decir, hay gue hace~ de la enseñanza y de 1~ educac10n del pue~lo una n~cestdad soctal palpitante, impe­nosa, que debe satisfacerse a todo gusto, como si el país fuese á defenderse en guerra internacional; y hay que llevar el em­peño á todos los medios de la defensa, haciendo efectivamente .. ·- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA ILUSTRADA oblig~toria la enseñanza pública elemental, como se hace obli­gatorio el servicio de las armas. Más todavía: hay que esta­blecer la siguiente proposición fundamental en los programas de todos los partidos: La enseñanza primaria es tmo de los jints pri11cipa!cs que debe realizar todo gobierno en d e.feret"cio de sus funciotus, gastatldo de las n ·ntas públicas la suma necesan·a á . su completo desarrollo y sostenimimto. generaciones ilustradas que establezcan corrientes de produc. ción con el cultivo de las ciencias, artes é industrias. En este noble y generoso país se comprende y se practica cuanto dejo dicho, pues hay aquí verdadero anhelo de enseñar y educar las nuevas generaciones, sin que sean parte á impedirlo las facciones políticas que en otras naciones suelen extremar su¡ odios hasta con detrimento de la patria. A un puedo decir que LA NAVIOAD.-F. BRUTT Porque en la moderna sociedad han venido á ser armas de defensa en la lucha por la vida, la lectura, la escritura y ciertas nociones científicas que al menos permitan á los pueblos mejo­rar sus cultivos, efectuar sus cambios, aprovechar las peculiari­dades de la zona en que viven, y que al propio tiempo sean la base para .que se formen, con la ley del tiempo y la virtud de la constancia~ que hacen todas las grandes cosas humanas, tomo del cuadro que el país exhibe las ideas que forman mis con­ceptos, y que, ante el empeño liberal de su ~obierno, ante las opiniones de sus hijos, ante el hermoso espectáculo de reunio­nes como la presente, el porvenir se anuncia lisonjero, nueva~ auroras con mejores días, actos de clemencia y reflexiones pa­trióticas habrán de asegurar la paz deseada y todos los benefi .. cios de la instrucción y de la educación, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 11<' .,- ~ ~ o A o < Q ¡z.¡ E= Vl p; ¡.¡ < ~ A ,...¡ o trl o. Q ::> " ¡.¡ ~ f-. ~ . ~ . < 00 o. ~" trl o > :::::: < o ~ "trl' .o años de - p:.1és recitaba en oz. baja el mon 'logo de .Eiamlet. Aquel tem­peramento meridio­nal había reacciona­do enérgicamente y criado músculos en el estudio ele Ba­con y Macaulay. Además, ·egún decía él mismo en su len­guaje pintores o y algo extra vagn.n tc, "había descubierto la gigante ca floresta de Shakespe.ue, se había internado por sus profundidades y ob ervaba con amor y pasmo sus grandezas ombría·." Pero estudiaba á Shakespeare por su propia cuerjta y para sí mismo: tomaba notas solo, en el fondo del parque; y siempre llevaba consigo un tomito de Hamlet) gastado yá por el forro y plagado de notas y borrones marginales. En cam~io, nunca le vimos hacer un apuntamiento en las conferencias mensuales que, con relación á Shakespeare, d"ctaba en el colegio el erudito Mr. Nonsense. A dichas conferencias, muy nombradas y anunciadas con anticipación en las revistas inglesas, asistían muchos literatos de cam­panillas, los reporfers de los principales diarios, y aun damas J~;:; alta posició11, que iban por seguir la corriente. Era, de ver cómo el crítico inglés discriminaba :1. Sha­kespeare con una erudición tan profunda que causaba vér­tigo: llevaba anotado, en grandes cuadernos que ponía con grave ademán sobre la tribuna, todo lo que había cn­co: ltrado en las excavaciones practicadas por él en la obra de Shakespeare; nos enseña~a cuántas líneas de prosa y cuántas de verso tenían la obras del gran dram·tturgo; no decía con toda precisión cuántas veces ocurría el ,·erbo amar en Romeo y Julieta, y cuántas el verbo odiar en el Otelo J. sabía cuántos miles de palabras componían el voca­bulario de Shakespeare; tenía la lista completa, con fechas y lugares, de todas las ediciones shakespirianas que se nabían hecho en el mundo; y aun nos refería con cierto aire de mist~rio, y merced á l:trgas investigacione:; que él mis­mo había efectuado en Stafford-upon-Avon, qué había comido el poeta en sus últimos años y de qué color era el ve tido que usara en sus últimos días. Entretanto los dis­cípulos tomábamos notas, llenos de pasmo; los reporters esperaban el momento de correr á disputarse los manuscri-o 3 11> a. o a. ll ~~~~~~~~~~><>~~on ~ ? ~ ;¡ §.: 1-1 ~ ;¡ ~- ~ . ~ ;;.. 'TjiQ' V> ~ ... ..... N c o o..;¡q 3 o .o ~ en "' ~ (!> c n._, ~ := oo § no ~ ¡;;· ~ ~ 3.. ~ 8 ~-~= ¡:¡ ~ ? ~ F" '6 oo ~ ?O 8."' ~ ~ s· F" · ~ ? '"O~ w ~'!>- <--~"'·.,No[.rj"' o .... ·o< o ~'!>- < (!> w "' - - ....... - 00 o- S::~ .... '6~~~~8~~~w~0'6>~~g ~ "' (!> .... o- t-3 CJ., n c 'Tj"' ., ., ::~ :s ~».o :s N o ::e~. ~CIQ "'::::;.11'l>-2.o z~ g e. ~.v. ~.o . .... ~ ~ ~ o :s n e:~ . 1'!> ::1 • > ~.-..,: N 00 0.. • ...,. ~ 8. · 0 ~ < ~ ...- No..o~o o-"' "' ~»:S ~;,c.._. S?-·~. ~¿ ~·.n g ..9. 8 ~ ºJ\ o: g. • ::::!. > O' 3 N ... • ::1 e ~ ~ 1'!> ~» ~ 1'!> !» "'~ ;h ~ C'>o N~ o" rb e CJ. ~ ~ ~ ~ =4 • ~N l'l> . ~ ¡s: ~ UJQ. ::1') O ... <: ~ ';'= ...,. ~" N e~:s N 0 o:S:SN . ~3'"0 a.~o·~· ~:;o~· 0 p. ~\O"OF":J "' c N o-~ g ~ :s .... n (b S:~ [.rj ~ 3 ~ 3. · "'"'""' - o-...reNS».,,__~»I'l>- :S 3 cf8 ~ ¡;;· ~ . ~ ~ • g 11> ;¡;· ~ ~ n e: 'Tjc~»o::so ... o<-1'!> l'l>l'l>o~< . ' . ' o . \0 ' o ~ -'< o -- ' ' o 121 "" (') o (J) , z trl tiJ o VI , trl ,., < z toS > V> tl ...,¡ > o o z tj , ...,¡ toS t"' trl t"' (11 - ;:.. tj 00 3:: \C > trl 00 t"' t:l 1 o "" o > ::X: , , ¡¡; ...,¡ e:: ,.o...¡- 8o "o" tj ;:; (') trl o o ~ ::0 ~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. f21 REVISTA ILUSTRADA tos; y las damas abrían, asombradas, sus grandes ojos azules, si bien es cierto que á veces di imulaban algunos bostezos mordiéndose la punta de los guantes. Un día llegó Mr. Nonsen e má erudito que nunca. Colocó á Shakespeare sobre la plancha anatómica, sacó el escalpelo, y empezó el estudio· de ·cuartizaba miembro por miembro, cortaba aquí, ob e'rvaba allá disecaba el cora­zón, contaba lo nervio uno á uno. Jamás le habíamos visto tan implacablemente . abio. Hizo un estudio sobre los animales de los dramas de lzakespeare. Todos los animales que el poeta cita en su obra pa:aron por la tribuna del orador, clasificados y ordenados omo en otra arca. Mr. Non en e nos enseñó que ha k e. pea re en los epítetos y ex­presiones sobre cierto ammal s no había hecho ino pla­giar á otros poeta ingle . ·á Gower. á Chau er, á Spen­cer,. á. Marlow. Demostró que también había plagiado, para el mismo fin, á Virgilio, Plinio 0\·idio y aun mucha frases de la Biblia. La famo~a de. ~ripci6n del león, que hay en uno de los dramas re ultó s r de llinio; uno onreptos sobre el buitre, eran del Prometeo de E.·quilo; lo. élebrcs párrafos sobre el caballo, en Ven11s y Adonis, eran copia· dos de Du Bartas y el conocido trozo d 1 Enrique V obre las abejas, era del Euplzurs de Lyly quien á su ve·z lo ha­bía tomado de un h rrnoso pasaje de Virgilio, 5E'gun lo prn­bó el profesor leyéndono. el libro '" de las Geórgicas. ¿Y por qué alabar la nomenclatura de los p~rro . . que halla­mos en Macbeth y en el R ey Lear? ada de original tie­ne, pues está tomada de la Vuelta al Par11aso. Una imagen sobre los abejones que hay n el drama Peric/t's le perte­necía á Suffolk, y otra !:lohre lar ina de las al> ja~, que trae el Timón de Atenas, era de La Fttrias de Du Bartas. Lo epíteto::; que Shakespeare les aplica á ciertas ave. tampoco son suyos, s gún lo probó nue tro pr f<-' or amontonando citas sobre citas y c:o iendo lihro: tras de libro : la e ·pre­sión de ''la alondra matinal," resultó ser d Lyly · ' la atre­vida alondra," de WII!iam Brownf' · ]a gozo. a alondra," de Spencer· la alondra "men. aj ra del día." de Chaucer · y la alondra "que saca al día d ·u 1 targo," ele he ter.-­Y así seguía y seguía Mr. on.'en e aglom rando anota­ciones, sacando tomo d , u faltriq uera m~nean o al au li­torio con sus oleadas de pa ·aje. que e sucedían con mo­notonía implacable. Todos, llen os de admira i6n bostez:í.bam Sólo había allí un indivi luo c¡u no admiraba á Mr. Noñsense: era ermán 11 ornoz que entre diente- deda lleno de cólera mal reprimida: '' · Profana ión. profan3- ción! ,"; y ponía la cara de un bonzo que vi ra profanada la pagoda y pisoteado el ídolo. Para desquitarnos de aquella projanart'ó11, resolvimo~ Germán y yo ir aquella noche al teatro de DntJ')"-Laue, donde daban á Romeo y Julieta. Llamaba allf la at .... nción de todo Londres la actriz mi Ethel Fox que había hc~ho iU estreno en e a temporada. Por 1 . peri 'dicos ahí ol110S que era hija de un irlandé. ca n.do con LP.a htrmosa n:1p - litana. Su padre era harto acomodado pero ella, por \'OCé:'.­ción: Hresistible, se había on. ataba en el tsc:ena­rio. Cuando se pre entó, una alva de aplausos atronó el teatro. El escenario repre en taba el cuarto de J ulieta. Por un capricho de la actriz, en el mobiliario no resaltaba ningún color vivaz, ninguna tinta fuerte; no ólo había suprimido los colores hirientes el rojo, el azul el amarillo, sino hasta los matices sonrosados que el e cenógrafo había deseado dejar en algunas cortinas. El tono general del aposento, en las telas que cubrían los muros y el suelo, era de un gris ·uavemente opaco; sobre esa opacidad de los tapices se destacaban en tinta más clara, los muebles venecianos fcrraclo en ra o lechoso y bordados con escudos y cifra el plata oxidada. A un lado se abría un balcón con rica balaustrada de mármol blanco, y por ese ancho espacio entraba el fulgor de la luna, que dibujaba sobre la alfombra gris un cuadro lumi­noso. J ulieta, vestida de raso aperlado, se colocó al rayo de la luna y, con su blancura de azucena, formó como el cen­tro radiante, como la nota principal en me­dio de aquellos tonos pálidos que, desde la claridad del balcón ha talasúltimassom­bra del fondo, iban decreciendo poco á poco en una escala melodiosa que·se ex­tinguía suavemente en las tinieblas. El spectador ex­perimentaba cierto deleite visual al re­correr ron vaga vo­l uptt:osidad aquellas gradaciones de luz y 0rnbra que produ­ían en la retina vi­braciones tenues y corno aterciopeladas. Y se adivinaba que en aquel retrete ale­teaba l)n alma. llena de blandura, liena de languideces en­fermizas, de cariño ·as melancolías. Y c menz' luégo el diilogo de los amantes: J I.IE'L \.-· Cómo! ¿Yá quiere irte? Aún tarda el día. Fue 1 rui ·eñ ·r; no fue no fue la alondra ui n alarmó tu recelo o oído; Toda. las no h · en aquel granado u anto en ·aya: él er?.: ·oh dueño amado! 'rédito dame: d rui eñor ha sido. '' Ro:\11.!:0.- Fue la alondra del alba men. ajera, o el ruiseñor. ¿ o ves hacia el riente uál de la· rota nubes orla el borde Yá la envidio~a laridad? nfrfa De la estrella las pálidas vi lumbres: De la montaña en las brumo as curr.bres Ra a risueño y s levanta el día. Si parto, vivo· si le aguardo, muero . .. . " El apo nto mpezaba á iluminar e tenuamente con la luz del alba. Romeo estreché'tha por última vez la mano de J ulieta y e acercaba á la bala u 'trada de mármol. En las pupila de la amada se dibujaba ia agonía de los supremos adio;;e ; el pecho y el cuello se le henchían con la oleada de un sollozo. Pendiente del balcón temLlaba la escala de seda. '}ULTETA.- Bien sé que matutina luz no es ésa, Quédate aquí conmigo todavía .... " Germán, al verla se sacudió en la butaca, herido por la emoción, y se pu o súbitamente pálido. Nada me dijo, pero le temblaban los labios. La belleza de aquella Julieta, mezcla de tipo inglés y de hermo ura romana, era en verdad una belleza extraña, exótica; obre la palidez transparente del cutis, á la luz de la luna, e destacaban sus ojos de italiana, unos ojos gran­des, invadidos por cierta languidez soñolienta. Fuese ó nó ' sugestión la joven los volvió hacia el lugar donde estába­mos, y los detuvo en Germán, que la mir-aba como un alu­cinado. Al cruzarse las miradas, Germán sufrió una nue­va conmoción. Pasó una hora sin que hablara una palabra. Temí que aquella conmoción extraña pudiera hacerle daño, pues con frecuencia sufría de fiebres nerviosas; y lo­gré que al concluír el segundo acto saliéramos del teatro. -Lo comprendo-me dijo después de que anduvimos largo rato al aire fresco,-te estarás riendo de mí. Estoy hecho un enamorado de novela, ¿no es verdad? Yo, que Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA ILUSTRADA 12j me burlo de todo romanticismo .... Pero estas cosas pa­san .... N o hablemos del asunto. Caminaba él cabi~bajo, con las manos hundidas en los bolsillos del sobretodo. U na oleada de luz y de ruido nos inundó de repente. Para distraer á Germán le propuse que entráramos al Café Ruso. N os sentámos. Mientras yo le hablaba largamente, el sevillano, sin apurar la media pinta de cerveza que tenía delante, clavaba los ojos, viendo sin mirar. en las venas azules del mármol de la mesa. De pron­to se levantó dando un rec;oplido. -N o resisto más .... ¿ Me acompañas? Caminámos precipitadamente, para alcanzar al final del drarna. Cuando ocupámos nuestras butacas, conduía yá el último acto. Hechos nuestros ojos al resplandor de los mecheros que ardían á la entrada del teatro, nada dis­tinguíamos al principio entre la oscuridad del escenario. Poco á poco, de entre la sombra fueron surgiendo algunos perfiles vagos: de la cripta col~aba una lámpara de bron­ce, en que agonizaba una h:1.z funeral; en el centro, lama­sa de una tu'mba de mármol negro; en los pliegues ele un ancho mant0 de terciopelo, que se bebía la luz, se retorcían, en confusos bordados, los dragones de lo Capuletos; sobre aquel manto, un féretro; en el fér etro. cadavérica y rígida, Julieta. El escenario está lleno de angu tioso silencio. Luégo resuenan pasos en el panteón. Después de la escena con Pa­rís, entra Romeo embozado en su capa, anhelante, desgre­ñado, con la fatiga del viaje en el semblante, se arroja ha­cia la tumba y se arrodilla al pie del féretro. -"¡Ah, Julieta, mi amada! ¡Julieta! ¡Todavía tan hermosa: ... ¡Julieta! ¿Me atreveré á creer que la muerte misma te ama y te respeta?" Y el amante, con la fieb!'e de la angustia, le alza la cabeza, que cae descoyuntada so­bre el hombro de Romeo. -" .... ¡Julieta! Los gusanos de la tumba son tus camareras .... ! " Y vuelve á alzarle la cabeza, que de nuevo se desco­yunta y golpea el lecho mortuorio. •• • En los días siguientes Germán no obtuvo permiso del dir.ector para salir del colegio; nada me decía, pero se pa­seaba por su cuarto, por el jardín, por las aulas, con la in­qujetud febril de un tigre enjaulado. Una mañana le encontré pálido; estaba leyendo el Grapltic.; el periódico anunciaba que la admirable Ethel Fox-la célebre Julida­por indicación de los médicos cortaba la temporad.a de Drury-Lane, y pronto saldría para Niza en busca de clima abrigado. Germán tiró á un lado el periódico, se puso el gabán, y sin temer la violación de la disciplina, salió del co­legio. Tomó un coche y llegó precipitadamente á Drury­Lane. El teatro esta ha desierto; los pasillos sombríos; el esr.enario devolvía la voz de un modo cavernoso. Un viento mudo hacía tiritar los lienzos de las decoraciones. Un·a vieja, que se arrastraba por aquellas sombras tomo una lechuza, le dio á Germán las señas de la casa de Julie­ta. Acudió allí. Ella había salido, y no pudo verla, aunque aguardó una hora. Germán pidió papel y le escribió cuatro líneas torcidas y temblorosas, en que le decía que la ama­ba; luégo pensó que aquello era ridículo, bueno sólo para novelas románticas, pero no para la vida real, y rompió la carta. Dejó su tarjeta con la dirección, y volvió al Colegio. Al día siguiente recibió otra tarjeta, de Ethel Fox, en que se despedía para N iza, donde, decía," esperaba verlo." Germán le escribió á su padre manifestándole el deseo ele descansar un poco en una vuelta por el Continente. N o sé si le hablaba de enfermedad, pero si Jo h~cía no se' ale­jaba de la verdad, pues una fiebre nerviosa lo estaba mi­nando sordamente. Dos semanas tardó la respuesta. "Si es para viaje de provecho, viája, hijo, y gástate medio olivar," deda el sevillano viejo. Germán me dio un abrazo y se marchó. Un mes estuvo ausente. Cuando regresó, estaba aún más pálido; pero y á no tenía aquella inquietud nerviosa. Le embargaba una melancolía profunda y serena. Me abra­zó en silen_cio. N a da me dijo: nada quise preguntarle. Es­tuvo taciturno; es~ribió, retira o al fondo del parque, al­gunas e:;tr üs; p~ro re :uudó con roda formalidad sus estudios. ¿ Q 1é le había sucedido durante el viaje? •• • En la mismas mana de u llegada nos citaron para la conferencia de 1 r. onsense. El salón e llenó, más que nu ·1ca, de sekcto pú~>lico, l!ntre el cual se destacaban al­guno ilustrados re}olfers numerosas damas y los dos di­rectores cte la I(ensington Rn.,iew y del Marlowe Magazine. Los estudiantes, lápiz en mano, estaban afanusos por llenar de notas sus uéJdernos. El estudio del sabio profe­sor iba á versar, según lo apuntaban los iniciados eu tan altos secretos, sobre "las onomatopeyas que se hallan en Romeo y Jitlieta." De pronto se presentó el Rector e 1 el salón, y algo confuso anunció que Mr. N onsense, con su acostumbrada puntualidad, había llegado á la hora exacta, pero que no podía dictar la conferencia por habérsele extraviado en el camino sus cartapacios, donde venían encerradas las espe­radas onomatopeyas. Añadió que para suplir, y como un estímulo para los estudiantes, alguno de los discípulos dd colegio, sirviéndose de notas tomadas ante1 iorrnente, diría algo sobre el mismo drama de Shakespeare. Y al efecto, el Rector nos invitó uno por uno, pero todos nos fuimos ex­cusando, te.merosos de salir á la tribuna delante de aquel imponente auditorio. Cuando se llegó á Germán, éste aceptó, y modestamente atravesó aquella concurrencia que, entre chasqueada y curiosa, le apuntaba con todbs los binóculos. Yo me estremecí al verlo yá en la tribuna, ais­lado en aquel puesto de honor, en med10 de una multitud dispuesta más á la burla que al aplauso. Aunque él cono­cía perfectamente el idioma, ¿cómo iba á desarrollar su asunto, sin prepararse debidamente? ¿Cómo reemplazaría á Mr. N onsense sin llevar un arsenal de anotaciones? ¿Qué iba á agregar sobre Shakespeare después de que el profesor yá había escrutado, analizado, desmigajado todos los asuntos? ¿Qué sabía él sobre las onomatopeyas l Y todo aquello me lo preguntaba yo mientras veía, alarmado, á los reporters y eruditos codearse y enarcar las cejas con cierto aire de desprecio perfectamente británico. Las damas, sin­embargo, habían simpatizado con el joven: la fisonomía Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 124 REVISTA ILUSTRADA interesante, el aspecto meridional, hasta cierto desorden artístico del cabello, la expresión de soñador intenso que revelaban los ojos, todo era para ellas una novedad, y desde lejos lo saludaban con amables sonrisas, que Germán, recogido en su interior, como repasando sus sentimientos, no alcanzaba á notar. Principió el exordio. Reinaba un silencio de tumba: se alcanzaba á oír el leve aleteo de un abanico. Anunció Ger­mán que tomaba por tema, según estaba señalado, el dra­ma de Romeo y Julieta./ pero agregó, con acento en que algún reporter creyó encontrar. cierta ironía disimulada, que no se hallaba dispuesto á hablar sobre las onomatope­yas. Con cierta veneración religiosa entraba en el asunto. " ... A Shakespeare deseo estudiarlo recorriendo, por mi falta de anotaciones, un camino distinto del que tran­sita el respetable Mr. Nonsense (movimiento de disgusto entre los reporters ). N o soy capaz de analizarlo en esa for­ma: sólo me siento capaz de entirlo, particularmente si se trata de un drama como Romeo y Julieta, drama que s todo amor, ternura y agonía" (aprobación entre las damas). "Es sin duda un atrevimiento el querer explicar lo que Shakespeare pretendiera simbolizar en algunas de su crea­ciones, y aun se llega á creer que él no se propu iera formar símbolos con ellas, si se atiende á la vida real ue tienen, hasta en los menor detalles, todos sus per onaje : Hamlet mismo, entre las vaguedades y niebla!.' de u lo ura lumino a, camina, hahla, come, bebe: suda, con toda la realidad de nue ·tra carne. Sinembargo, e a creacione á vece~ parecen símbolos olo ales: t lo e la pa ión que mata en el ánimo la reflexión; por el contrario, Hamlet es la reflexión excesiva que de truye la pasión. El R y Lear es la genero idad, pagada con la ingratitud; Yago, la traición; Kent, la ami. tad. Y tal pare e que en e'ste poe­ma- tragedia de Romeo y Julieta, el genio taciturn de Shakespeare, di gu tado aca o ante t·ínta pequ ñe es e la exi tencia; enamorado uizá de la paz de la tumba; des reciador de e te mal enredo dr. mátJc que . ~:: repre­senta en l teatro del mundo, y arrobado tal ez nt las armonías que re. tahlece el epul"ro; tal parece q u hubiera querido, con u ironía trá~Yica, escarnecer la vani­dad de la V1da y ens1.lzar la grande~ a :o.em11e y re ara lo­ra de la Muerte. "Dulce y melancólico argumento aquel en que v<1n de brazo el Am r y la De gracia. Al canto alegre del idilio responde allí, á medida que la e cena avan1.a á su final catástrofe, la voz gemidora de la elegía. Al canto del rui­señor que trina al pie de la ventana donde pbtican lo..; dos en:t.mo:ad . , responJe luégo el chilli o del bulw en el <..c­me~ terio d ) ·1 le Rome) va á buscar, dormida t.!:1 e-l fér ~ t :·o, á la pálida J uli('ta .... " La voz de (7 rmán t m~)la 'l u poco. y en :u cm1ción tal parecía que e tuviera tocan Jo una hi ·toria en azada ele algún molo con su propia vida. u vo?.. m_ridi •)n1 1, a~ ~ r­nativamelt~ s n·)ra y amortiguad por la S)rcli:1:t L u ,Ll or:u ta melancolíél, l:e aba el saló:1 con ton ...,, mu ical ~ s. El au\iitorio esta· a <~tt>nto y simpatizab t h:1sUl. con esa lfn:- ­genes, algo extravagantes á ver.;es, que e. seviilano e 'pre­saba con acento conmovido. "¡Pobres almas-proseguía,- pobres aimas <'~.as de~, f rm :da aca o de:,de la eternidad para cruzar juntas el valle de la vida, unidas en un mismo vuelo amoro o, to­cándose las puntas de las alas; y de ·tinad .ts, sinem!>argo, para agonizar á distancia, revoloteando in' tllmente por juntarse; y se abaten al cabo, una en pos de otra,-rotas yá las plumas de las alas cansada -en el pL.tyón solitario de la muerte! "f:l tenía el alma de poeta; ella era la inspiración misma; con poco habrían sido felices; fácilmente habrían realizado su ensueño; les habrían ba tado unas horas tran­quilas á la sombra de e e árbol del jardín donde cantaba la alondra; una barca para deslizarse con sus ilusiones por las aguas tranquilas de algún canal solitario de Venecia. Ellos tenían el amor, la juventud, la in pirac1ón: la belleza; y sólo le pedían á la suerte lo que el mundo lt!s concede á otros con tánta facilidad: el olvido." Las repeticiones, ciertas antítesis exageradas, el colo­rido meridional, algunos brochazos de efecto inesperado, todo esto, mezclado en la ingenua improvi ación del sevi­llano, tenía para aquellos e píritu ingle. es el atractivo de lo exótico. El hielo de esos temperamentos, que en otras ocasiones se alumbraba con la fría aurora boreal de Mr. N onsense, ahora se deshacía al calor de esa imaginación fervorosa. La señoras aplaudían. El redactor de la Kensington Review protestaba contra tales novedades. La opiniones se dividían, discutían los discípulos y los profesores, los reporters tomaban notas sobre aquel estado del auditorio. Albornoz, sordo á ese oleaje que se formaba en torno suyo, sólo parecía oír los ecos de alguna voz lejana. "La vida,-continuó-tan serena para otra existencias menos puras, fue toda de tempestad para ellos; y sólo al morir se unieron, cuando yá los labios estaban demasiado fríos para la frase de amor, y las manos, crispadas por la agonía final, yá habían olvidado la d Ji adeza. de las cari­cias. Y a f como á vece. vemos en la playa, tra la borras­ca, á alguna vieja tri te y caritativa que recoge 1 >S re tos de un naufragio y _aca á la arena, con la mano hueso!,a, los cadáveres que el mar arroja, a í vemo , era la po trimerías de e te drama lúgubre, á la Muerte con mano ·ompasiva recogiendo y abrigando bajo su manto nearo lo o cadá­vere. de encajado que le arrojó el ol aje de una existencia tormentosa. Y tal parece que la Muerte dice: ' omparad la ac ión d mi ri\·a l, la Vi la á quien todo alaban, con la acción de la temida M uert , de q ui n tocio· maldi ·en. La Vida per ·iguió á los amante : i la alondra antaba, era para turbar su ensueño ; si despuntaba el día, era para truncar las entr vistas de amor. Yo acojo á lo· amante ; les doy para sus citas mis sombras eterna ; úno aquí para siempre sus mano. pálida . Hasta mí no Jlerrarán los enre­do vulgare de la s·.1erte. qt!Í. en mi ótano o curo, yo junto u cabez:-l para siem, r om(.~ una madr nmoro­s;~, echo bre llo mi man Lo. La la 11 1 ~ril.a del pan­teón alu:n:)rará la cámnra nupcial ... U rmid ca. to e:po ­sos... La vida, con ·-u dí:t · y us noche. con su sol y ·us cielo e ·trellaclo. , on sus granado en fl r y su. rui e­ñ re '1tando, no supo brin arl ni una aurora ri ueña, ni una sombra apacible, ni nna canción al gre. Yo, la t - mida Muerte, con sólo mi som ra eterna: le brindo aqní para su unión lapa?, solem'le, el silenci inmutable'." •• • P.t> ·t: :1 m:!s~. Germí.n no ha ía quer;do referirme lo su'':! li t:n s:1 ,-i,lje á Italia; yo re petaba u re·erva, pero aui-.;inaba Url:l honda triste4!.a1 y que éJ guardaba, COn cierto \..'goumo amargo, el secreto y el desenlace de aquella pasión que había principiaclo inesperadamente una noche en el teatro ticia de que Julieta. ha muerto. Me estremecí y sentí que la sangre se me helaba. Aco.-t..lmlmtdo á ver á thel en el papel de J u­lieta, formaban para mí una sola per ona. ¡Qué lenta se me hizo la escena en que Romeo alquila los caballos y se pre­para á correr al lado de su amada! Yá debía llegar la es­cena del panteón, en que Julieta apare1 e en el féretro, con su ve tido de de pn ada. Temblaba yo, dec;;eo o de verla. pero á la vez angu-;tiado . juzgando de mal augurio el ve~la, de pué· de nue ·tra au ·encia hacicD:do de muerta, tend1d:'l en la caja mortuoria. Y como estaha enferma, ¡qué tern ­ble verdad no e vería, al fingirse como muerta, en sus faeciones adelgazadas por la tisis! ''Pasó luégo la escena de la celda de Fray Lorenzo; y en seguida vmo el anhelado cambio de decoración. Apa­reció el cementerio, oscuro y triste; de la cripta coigaba una lámpara de bronce, en que agonizaba una luz funeral; en el centro la masa de una tumba; en los pliegu~ del manto de terciopelo ·e retorcían lo dragone de lo Ca­puletos; sobre aquel manto un féretro, en él mi Julieta, con una palidez mortal en el semblante y un par de círculos morados al rededor de los ojo . ¿Eran aquellas ojeras efec­tos de la pintura ó de la enfermedad? N o sospechaba ella que·· ahí mismo, á poco paso , estaba yo observándola, detenido el aliento y apretándome el corazón con ambas manos. "De cuán
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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Revista Ilustrada: crónica, ciencias, artes, literatura, historia - N. 8

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Hacia la transformación digital: análisis del sector metalmecánico en Boyacá-Colombia

Por: Ana Mercedes Fraile Benítez | Fecha: 2024

El sector metalmecánico, vital para Colombia y especialmente para el departamento de Boyacá, se convierte en el epicentro de una narrativa rica en historia y progreso en el libro Hacia la transformación digital: análisis del sector metalmecánico en Boyacá-Colombia, forja de una identidad industrial a lo largo de décadas. Diversas organizaciones del sector industrial, académico e institucional han labrado el camino hacia el desarrollo industrial, y este libro nos sumerge en las sinergias que han dado forma a este camino. El contenido se desenvuelve en un contexto donde la metalmecánica se erige como un pilar fundamental para el crecimiento de Boyacá y, por ende, del país. Desde las raíces históricas hasta las influencias culturales, la obra presenta el devenir del sector metalmecánico en un entorno en constante evolución y donde se evidencia la necesidad imperativa de la transformación digital. En el libro se destacan los antecedentes y la caracterización del sector, así como informes técnicos sobre las tecnologías de información y la comunicación de organizaciones que forman parte de la ruta de investigación, la resiliencia empresarial y la contribución del sector a la identidad regional en cuanto al grado tecnológico de una organización. Los desafíos y triunfos tejidos en la narrativa ofrecen una visión holística de un sector en constante transformación. Los protagonistas, en su mayoría líderes y visionarios del sector metalmecánico, están hábilmente caracterizados. Su evolución y resistencia a lo largo del proceso refleja los altibajos de la industria, conectando de forma real con los empresarios que también estén pasando si tuaciones similares, podrían servir para incentivar la perdurabilidad de la epresa, sin importar el tamaño. La obra destaca por su originalidad, pues aborda la historia industrial desde una perspectiva local y regional. Se recomienda este libro a lectores interesados en la situación actual de industria del sector metalmecánico, así como a aquellos que buscan una narrativa regional que celebra la contribución de un sector vital para el progreso económico
Fuente: UNAD - Sello editorial Formatos de contenido: Libros
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Reflexiones sobre la evolución legal de la libertad de expresión en Canadá y Colombia en el contexto de la consolidación democrática

Por: Robert Joseph Blaise MacLean | Fecha: 05/05/2011

Este artículo intenta, mediante la identificación de patrones históricos y decisiones jurídicas, comprender hasta dónde ha llegado el compromiso con la libertad de expresión en ambas naciones y las dificultades que de acuerdo a la experiencia canadiense está enfrentando el Estado colombiano, que todavía no ha logrado asegurar el monopolio de la fuerza dentro de su propio territorio para superar el primer escollo en su aspiración de consolidar la democracia. Cualquier intento por comparar el ejercicio de libertades en dos países con tradiciones jurídicas tan diferentes enfrenta dificultades apenas obvias. Cuando el tema es la libertad de expresión y uno de los Estados no ha podido obtener, después de 200 años de independencia, la estabilidad y seguridad que se requieren para asegurar un desarrollo económico sostenible, el ejercicio de comparación se complica y se hace más atractivo a la vez. Las historias de Canadá y Colombia son muy diferentes, aunque en el siglo XXI los principios de sus sistemas político y económico sean iguales. El compromiso de practicar la democracia y el buen gobierno, y de imponer el respeto a los derechos humanos, por lo menos formalmente, lo comparten hoy Colombia y Canadá. Esta es la motivación fundamental de este análisis.
Fuente: Universidad del Rosario - Estudios Socio-Jurídicos Formatos de contenido: Artículos
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