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Imagen de apoyo de  El Correo del Valle: periódico literario, industrial y noticioso - N. 201

El Correo del Valle: periódico literario, industrial y noticioso - N. 201

Por: | Fecha: 02/02/1905

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 A~O XU. -CALI, (R~>pCtblica de Cvlombia).-FJ!.BRERO 2 DE 1905.-N ~ 201. ' Director, DLt\8 8. 8CARPET1'A ~~ ~orrto btl ~allt ~~~~~~~c:;;,~~~~zc, UNA HISTORIA Sf.NSAOIONAL La. hija. tle Knropatkine. Los t1iarios ynnquees re-fieren la desastrosa historia de Ja fa mi­lia Jet gf'Jlcnd ísimo ruso.-Su primera cs¡,osa fue onvencnaua.­ «El \Vold" dil-e que su ldjá }m aparecido en l~stadiJS TJ11idm~, cuatHlo su padre la crcia ahogac.la hace doee afios en el N cnt. LOS AMORES DE NICOLÁS II La histnri:1 má:o; seusacional do los tiempos actuales eS~, sin duda. alguna, la de l'- ldados vt'Ían ya cm él, á mw de Jos mtís gnmllcs gt'HCrales de ln, Rusia. rrenía. plh'S, ese!a.YO d'3 su cancra .r t1o sn posicion 011 lLt Corte muy cmta~ t mupomd:ts disponibles ¡nr;1. ir (t r cnni1· .. ;:c á sn esposa. J ~ saG dos p ctJueü o~ Lijos. Graein.s á. ru cnm:mo riqnmm., ella viaj:lb:t <'On un ~é:]llito b a~­tantc nuHtcroso, nna alta (huu:l que la neolupaüclba, 'á tita1o 1b amiga anti g ua, ua me{1ico, sus hijos y mm uoeena orauza do qtu la mnct te rcricutc jOS y famosos generales clel Imperio, qnc pedía que la urna fuera. aLicrta. Pasaron los afios y la princc­Rita. ~e co:rdr1 i(• en una imagen de sa ID:'..ilre. Knropatkine pcr­dH1o 011 snH eampañas del Oáu­<'. aso y <1d Tr:rquost.án, so habb (~asnllo eon la dama compañera de los Yi:1jes de sn mnjol', deseo· so de tener a[gnien que -velara. pcll <;z:ll'cdteh Nicolás, se enamoró ílc c~l::t perdidamente y prctcndi6 S()riamcute ha<•ct·ht su c~ l'o .;;a, , !lor razone!-~ de estado, semeJ. an t· o um• ~'m so l utc.H. t com- ¡>lct:nueuto hupos1blc • .Kl he1·e- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 • EL C02l7lEO :lJEL Y.í"l.LLE 1984 dero del trono reci hi() s1b i tn.­menfe la. orden dr s. lit· en 'i:1jo al ,Japón y tnYo t]ne partir m:a. nocl10, sin tiompo parr. dcspe­dir~ e do sn nn:::cl ·1. Por on1eH del Cz!lr, b prin­ceGa dcbiú casarse c11ticmpo 1nils ó menos brcYe con nn , H,l í'nn­ciollario de In. ÜPrte. hom hrc • • t • c. '1 , • TIC,) O y repn.s1 Yo . ..:.e oyo en,o;l ces que la. pl·iut'ef\a ¡•rol m t"a morir anteR qne ser la e:-pos:"t üc aquel hombre. Poco Jcspués ella tlcsaparc. ció. Se ~acó el cad:iYci· do una jm·en ahog1Hirt en el fon<1o del NcY:l, hastant•, clt·~Ggur da p r li>s días que h;t LLtn tra.:cnrri<1o desde sn 11nwrtc. Onando ,·ol­vió Knropatkine, qnc adora ha á su hija. pot• el notable talento que tlemostralm y pot· ser b imagen vi ,.a de su primera cs. posa., ~e le diet·on las ;lrnc1ms más evidente" de su 1uncrt<·; en !os círculos de la Corte Yngó en· tonccs el sonlo rnruot· do nn (}Oillplot tramatlo por la ma­drast: t y n hija, para hacerla desapal'ceer. Dos ~fioR despu ts reg · es6 Ni­colil. s JI. Houuflmcnte conh ista Z idioma!~, es una lllÚ:SÍ<:;t n<~t·.bl? c;;peciHlmPtüe en arpa y vi ;)lín. Como car;tat; iz ~je­' w 1 ,¡, prÍ.Ut'l\1 vi , t:t l..s mu~ cltf;­l' ·k" p ··rti t111 a:;. Jt:s b m~'is mteh· ge·tie dt: las mu.1~re3 y cuenta que sn padre aco~tumbl'aha llamarla en broma SQ {' minimo cotnÚQ wúltiplo,H Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • 1985 EL C022:BEO :lJL!JL Y.J!lLL.E Los ahos pr0tcdJres de b prt•u co3a Ir ltru 1 • • 1htLdlle, p('r~r :,t. ~ n en guar.lnt· d ~c , ·n t:) d.· S 'l p;; ra­dero, dec'arat•UO que al1rig tu la couvi~ , i.)u tiv q<-:e ·mn~"'düttamrn­te se r.t··ntnt ía eontra su dda. En todo cc1s .), ella h·1 manifc.-ta.Jo la más firmP- dN·i~ibn de no vol ret· á Rusia, pür rnng(lll ccnet•pto llllt->ll· tras vivJ. su mn el mi .~teri'). Se ha dad" t:Hnhit:'-n ~'i la pu­blicidad ·una S··ne de cart .s pt.>r · sonales de la hermana Knropnt­kine. ~~~ todas ell::H manifiesta ll más ptoftll:da ac..loraci:)ll por la pel'5 ti'O al­¡ nimnte Dt:'wcy, p:::: t·o el qne ig ua­le á Ma<¡karc,ff, no ha existido to­davía en Rll::-ia.'( En otra cartR: '·Si como dicen, resulta cierto el próximo ·viaje del Czat· al Oriente, cu&n ext:-nfh ~e­ra la (·oincidenda. La. prim~ra V('Z fue allá en guena con...:ig-o mismo, tratando de dor11innr les 17l'itt,S de , o su <·ornzon, dc.;;t'spcradu porque las razo1:es po l í ~i ·as le imperlíau unirse á la q t:e b a•naba. Ahora vuelve a!lá pot' otrn guciTa en compañia del que debió ser su pá'dre. ,, En otra carta comer.ta el asr.si­nato de Plwhe, dando un análit'Í:l de la perao:.Ia de este Miui6t.rv en té1 miJ03 YCl't.b<.Lramentc esplén­did (l s. 1!:1 ''W 01·lrl,, anur.eia que s('gui­rá C'll su <.:ne cs:t pu bltc..:ac!t1n, t.'l'2erhmos hala·r· nos encontrado e 1 presdlf'Ía de uua mistitin•ción audaz ó de al­glma hi.-toria. novcle.-c>a, Peco la duda tiene muy pocn trecho por élonde cvlat.3~ en este asunto. Se ve así como In rcaliJad de lus in· cidcntPs s. Aqnt>Ilr:\ por su.her si la prín··es ·1 n.ct·ptará la rampnña. ge­nerosa quP ~"' ha emp;·f>udi86 gado otra. vez á t~esterrarla ~ ho· g:,ndo los rect1Prdos de sn e ora­zón O bien pod!Ía nu día ~Hbf-1' tl mundo cen usombro que KlltO­P~'~ tkine, t-l g· ... neral COlH.jUi:;Lador del A~ia, se htl emunreado para l'€conquistar en .E::;tados Unidos algo mucho más raro pura él que todas las glorias bnmanns: ei co­razón ·de aquelln. hija de la espof a que le atr~:,hatara el veneno, á fin de olvidar con c>lll\ ~a larga serie de desmtres qne durante t ·einta. afio.; se ccsañó en su hogar. VlCTuR N, IR. LA CALAVERA En el den:Jít:o muro De la hu e1·ta d, 1 convento, En un ag uj e1·o ObCUl'O Dond ~, al pasar, silba el viento, Y como una dol0rida Queja á las piedras a rranca, Ha:;, en el fondo, escondida L'n' cala ven< blanca, De algún fr·aile soilador De vi.)tl ejemplat· y bella Y dedica.d.1 al Señor, En el mundo única huella. Abre los c>jo~ sin fondo Coro o á vis ioo~s e~ truñas, Y del v.wío e¡, lo houdo Forj;m t elas l.1a a rañas. II ttmedo n1 ,t.;g ;) gt·i ~ o3 o Recubre la nntigua g ri(·t~a, Dond~ en ~upr e tno reposo De.>cao3a ignorada y quieta. Pe:·o bastn. or¡ul'llll Pscondida 1\Ian>ión la. Lt·is.l ltge•·a Llc'f >l murmullos de vida Y olores d ~ primavel'.t, Golon•h·:nn A, qnc en sus marchas Dejaron el p;lt l'Íu t'tuo y, fuerte, Me falta Y>t v alor tn la tortura Y otro úo\ur rue tu usar& lu: n.u;rt~. Aun el nmnr¡!O déJO hay en mi boca.. Pe e~ e ci.¡;z la tul c.ue AjJ"r(; un tlía · Hoy ~i mi lal.Jio, por llli Jea!, In toe;, .. . ¡ Oh, n<. lo quicJU Di·,s! . ••. sucumbiría. I~ccuerdo pertinaz nul.Jla mi [¡ente· ~¡¡ jnvc1.il vi~ot· ~¡ tnto o• p-otado; ' (~uicr<. acabar siquiera llidiferelite El Yull e que itJlcliz he atr·U\'esado. ¡Silencio, corazón. duenne y oh·idtl Que fuiotc nifio y que sentir supi>te; La lumbre de t11 Jó se halla cxtir,guicla, l.;uermc ~n la. noche de tus duuas, triste! .Agor.izante nrdor, ch:~pa postre• a Que po¡· mi hd.t ar:lientes aiio3, Placer engendrador de desengaños ... . ¡ .A.dios, en fin, por siempre mi exbtencia ! .A dios primer amor! Quie r0 mirarte Hoy que eres ú. mi vida indif.!rcntc ¡ Déjame por vez última cstt·ecb:ll'Le, Engañadora fuente De donde surgen el dolor y el (!rt~. .Aún diviso á lo lejos ta alb;l ftente, Tu talle virginal, tus lai.Jios rojos Y de tu alma ardiente La negrura copiat·se didpliecntc En el abismo negro de tus ojos ! ** * Ojos llenos de luz, ojos traidores D(JU¡ie mi alma se uhism:~. Y ~cuyos eeutellante3 resp!ando•·e3 Cree mimrse á sí misma. , . •.. Pues vosotros le distei~ la n~gl"ttr:t. Impregnada en letal mcl:t.ncolía Y donde ayer reinaba la a legría Hoy imperan el tedio y la amargura. '.+ * ·lfo Huye de mi, fascinadora rhi9pa., Huye primer amot·, de tu miraua La osbcuridad m o CI'ÍRpa. • • • • ¡Tu negrura dejó mi alma enhtada! II .AMOR .AZUL ¡Ven oh segundo amor, puro y risuefio, Veo á e!Kluchar mj. ctcrllll. desp edid<~., Tu que fui~te un en8ueño Que aJm mió las nostalgia~ de mi vida! HL•y <.¡ue mi teC:iv y mi dolor tiC alejan (.¿ult: o UÜI 51 tu ir.Jolgcn 1 uUvJ .... ba ): tes •j..;. azulLs que scuujan Des !ragmcu ios C:e cid o en ¡.re una. vos a. Ojos 11encs de amor! Con luz tt nnquil11. lnumlastes d~; m; .. Jm,~ t-1 foouo oi.JJ·. uro Mieldtas miraba lll vuestra ~twl pupila Rielar mi zmor en urt azul futuro lllas oh 1 asión! 1cmola y cu \"idiablc, begu11do amor JIOr d azul cubierto, 'l'u fui::.lc el cHpeji~mo en 1111 l.e~itrto .. .• ¡Lo azul <'S u u 1ui ~ t (.rio inalcanzable t l'u1· HO alzad el vuelo Lo azul y lo adoral.Jlc Quiero que formen purte de mi cielo. III .A.b.lOR BL.AXCO Iroy te amo á tí, mi prometída tríste· De ú1 bi tas lt u eca~ y duna 1 se m-isa, l:iúl>d :tua de touv cuauw existe! A ti ll.Í blanca virgen, <.¡u~ we llamas A un tál . .uno ~or;,lJuv ..... . ¡Te amo ]Jot· q~.;e 111e limas t-on un awor iucx.Linguible y frío l IT a.cia H' más me acerco cada· día, Tn me t it"ndts l0s braz0s dulcemente l~ qu!et·p~ ('strechnrm~ .....• sct·ús mía. Ct!ant!o e~t:nnpc~ nn í,scu!o en mi frentt'. •r .. n~pn~nré tu c~mlll'n vo1e:í:1. Que t:l m?.tuH,l ctd .. nirá; lns dt"SEngaños Acallarán su intt•rminaLI" grito Bajo el s<>por inm('nso de io ~ años Hundidos en la paz del infinito l :m nmor hnr:a tí crcce Tanto qt:e n.i :Jn,a e~cuálida l "'" ¡.o:lcrlo Cvlil.ttlCI' j Oh pitliun r f~c ~~~~il~ll~h:> ~e 't1·n:;l\ 1 u:f.l, .\' se tr:grnndcce. .A u, 1111 lli·1CC! :-:lt1(Jl', rJI a¡~;or ¡.ostr ro, (~uicro c-strcd1ar en ntis rendidos i.Jrazos l':!J a 1 omtL·r los bzos De lt~ cxi~.cuc i::t. Yil .que dejar qmcro 1 • * * ¡Y en id dulcrR recucrdC'g del pa~ndo, Quh:t·n 1l~ro~ nd ctet·na despéuidú, J,.;i pa.ü (o~! k!'ru;al c,;ü vencida., ••• Y o y :í ser Lh:SjJúsaS.t..DA. - Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 IJ¡L .CO:Jl:REO :JJEE V.?lLLE 1988 ADVGHTE .• ~L\. Con e.lprcscnte n úmf'l'O qn•(l 1 termi nada la. ::~cric :!G de El Gorreo del Valle. U~ A NU.F.YA CA.TITI".R.\. Nns cot-:1plAcCI'T'OS con c1 noml;r:unicn· 1 o heeho ('11 la persona ¡}..J Joct,,r .:\Io­desto Garcés, ¡H1ra :Ministro de Obras Púi.Jlicns. CONClERTO Parn el 211 de l ~ s corril'ntE>!', rrC'tenuen orgnn izn · nnn nuc·.a Vd,,da Lhiro 1~itc ­rari », {t hend!cio Jcl ccm~nteri0 rflt(Jiitr. No dnua'llns que las¡ n•l·•gl c;r¡uf'ra Tit•p-:.Il:ic:\ ll"gó á esta po1 bC'ÍÓll 1 1 2 d~>i i>H'S ('n C\11 SO tl seiior JooJuan Jgnilcio Gt~lvcz Re· d actor. <. l; ' '.' u(:~ .T I uchns" y d11 "í>' a:r. y Tr .• h<1J0', pcnotllt:OS de merccid:t nom­orarií,. en todo Cl,l(Jm\Ji,t. H!wil> :-t 11\H:f;· tro :1 prnaia!Jle colega la cordial b~euvcoi· da que le presentamos. RETRETAS ' S~ria. de destlk rse qne L1s q11c d;~n 1os domJO¡!O"- Cll ln r 1!1Zll de la C::>nst;tucJ{¡¡1 f Ut•ran :\Titl.C l.j )\\(l . S a. ', flS Sei.S UC la ta:dP., Sot~ muf·h ;tS l>ts Yent;1jas qne se r cpor · tanau con esa leve 1 E>furma. MATil.lM O ~: IOS Envi11mos uucstr c ~ p! ."1 crmes nl sciior den Fr rte en ht dudad de Hnp;, , y nl •r·ilnr <1eon N estor Urn•nt·~ b:t fuudauo en S:wt .. n•l ~ r un Cc11tro Lit••ra1in. Van nu0stros p:-.rul,iene8 it los iutclcctuales d.) l.l v:;óua pculac:ó:t. 1\ o ~.ra: \.~ n u.; -:ros El dortor .Tnli ,J Ychtsco V ha. sido nom~ll"trlo ,J ll'JI\ 2. 0 c1cl CirL~itr.· y el scfior Ent i·¡nc '-T:n·auio ::\J. ln spc~tur de I ,strnrción pública. d\: 11:1. Provinda. Los felicitu.mv'il• :e -e ~ r ;: ;) :::::u :· · P.mt cvl egi ~'>S (le 13 1;.;ot!1 ~i c··•tÍ.<'ron el lúne:; ú1t im•J l oR jJVC ll l'S Ton~:ts JJÓ¡iez L. y TcoJu•¡¡i ro u,tl,lcrón D. Al d11rles u ·¡e:; Lr.t <1cs¡•e.li •lt :n:h~lu.tuos porque co· rODt!ll pronto su carn ra. VL\J 2IWS S'lludarnos (t. los S res I p;n11cio 1\fuií0z, UJrlos !\1. t:imm:~uds y Jrs;\s H vrma· :llt.<]•JC se encuenl r:m ea Cali proceden• tes de h~ Capital del Departamento. DIPJRT .\)IT8 MEJORA Dam'lS nncstroo; parabienes al progre· si~l.t y cll~tto~lli lo ;tnigo don I~t1'lcio Pahu, po;· !.1 in st lemJntc nu cxi •ti.! nu.:a. már; torpe qae la ue lo~ bosquimanos de Aus· Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ·1989 .CZ CO~:BEO :LJEL ')tALLE tralia, cuyas costumbres sun tnn primitivas que D'-' tit~n~'n la menor· idead ,~ Jo que es ('oll"-tnlir· llll:1 choza. Sus dviendas son ,- c~· ci: : (l•~­ros uidos Je rumas J' yP-rbac.:, ét•lo­cados en las copas de lo!:l árbclt>s, Los nidos casas son bast.1nte 6randcs para que eu ellt •S pn e t~a vivit· una familia; peto si é~ta lle­ga á ser muy r.umerosa., cuustru­yen uidos suplt:'mE>ntario~. Casi aierupre el nrismo árhol llega á fot·mat· una espcde ,)e te­jado con su fui l::~je; pero si la nntu· ralt .. za no se lo pr·oporcio11n, los bC\squimanos viven á cit•lo abierto, sin procurar guat'rtt"C01'se contra las lluv,ias y las tem pestadt>s. DEL DIVINO BEETHOVEN Paseando el gra:1 artist:l por una de laA calles de nna pobla­ción de Alemania, se sir,tió <·on ganas de comer·. Entr·ó eü u ~l res· taurat, pidió el menit., y en d mo· mento de t:::mat·lo en s t•s mnnt,S sintióse inspirado, y siu fi jarse Ptl bada, en~pezó t1 ese' il.ir· t-n el dor· so del papt>l una sinfonía; uh fl'd­yéndose de tal modo que cuatlllo voh·ió en sí, llamó al mozo y le d?o: -i Cuánto dt->bo? -Nada, porque no ha nlmor-zado ustt·d. -¿ Estáis seguro de que no l,e comido nada ? -Y tan seguro .... 1 -Pues entvr.ces sirveme, por si no he almorzado. Un señor Kromnr, de Viena, a(',aba de in,.rentar nn aparato que va á coimar de coutento á los com· positores de música, a pesar de su nomhve poco armonioso y muy per_;c n.~!: el ''JHrato ha ~>ido b~u­ti~ a . Ju, rn t..'fe , tu bajo b clenomi­llacióu ue krnllUli'Ografo. E8 1111:\ e::.t•ecie ci "' iudi,· nt•: c-on el pi de d .for fí­sico e> mo al, los vapores de un:~. ct'bolla son ampliamente sufi ~·if"n­tes y f:'ll hact>rlas enlpor;u· sobre una l~m:·~a tlc \ÍdiÍo mny dt·lga­da. Est~ re~i . !uo C3 fllllV uouito. Consi::-te en l·ri stalt's rlc formas va· riadas qn"" ~e ~cr.~titnyen por la. evaporació11 dt'llíquirlo, que t.i,..ne eu disolución Jife1 entes &a les. En· tri-\ (ntas, el dor·n, o de sodio 6 sal marina e~ abutl'lan te: qni ~ n no sa­b~ q;.w las 1agt·imns Sn u11 tUl~ p¡·cto caractcristi .:n. Algunas otras ,sales se dcposit.lm también~ el 1Ds· fato de socia; en particular. Y to- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 EL CO:Bt'lEO !LJ.!lL ]'.71.LLE 1990 (lo~ f' t-tos <'ri3hles se er.tremczc1an ó se yuxtnponen, dando dihnjos muy \'':tl'iBdoa y ch·gu ntcs. Si la composición de las lrg¡·imHS es muy conncida hace' ya much•J tiem· po, nadie se había cuidado c.le pt·,,ctica•·, como d iug e nio :~ o doc­tor Jam e ~ Srott, las divertidas ex­periencias de que damos cuer:ta. S eñod lo pongo á usted por tes· tigo t.le que he si \lo i11juriado, ntro. peiL.¡Jo, in s u.tt~ dv . ... ¿Qllé se pi· de 1i e ste f'eñ :) l' •'tonudo por t 'js­ti~ o? D~ ·· ir l'1'!Y 5Ím plemcnte lo que h a. v i.sto ú vi lo. Un tes! ig es una persona que ha nf.i s tido á un su l c so, qne sahe J que as?vcrn e '> · roo la ::: N •S'1S s ·) hm ]'u' a ·io. La Ol't:'j a. ~1 0jo d::-1 t e:S tig0 y sn !Y.C­mm ·ia son ::1p::natns 1 cgi ::: t:·ado•·('c; cotllO la. p !a en f<>tog rñ ti ca ó el fo­Ji úgr:!f u. Atestig uar, e :> h ac <· t· re­vi vir una ~ s ~.:en a ó rPpro .lucir p:l­labras con la exnctitwl má..: c.scru- E 1 p ul\.: a. llO t' 8 lo qn t\ di cen el bueu S..! r. tido y la e quidad. Mas, no h ,l.)' tul. E s l l C ~ t' SM i o t ~I H' T' en cuenta h eufe rmed ad de ¡,,s óro·a- o Jl! •S; !;l. pa:3 ión, el ol vid n, la sw rc ,:;. tiór iw.:un s~·i e nte, la m:da fe·.';:, 1~s esto ¡:H.:t' lo cnHl lof! :'tes li nwnios'' son a!g11nas vece& sos pe('hosos. J ,os t e:- tigos ,se Lar·en i :u ~ i~~lle". He nqd un cjt~ n ¡J!o cé le bre, el d el ca1· de n~l de Hoh·m en la hiR· toria d el Coliar de la R eioa. El cardennl no t iene ning ún t ilCnnvt>. J.Ji t> r, t t! tst ;g ,, .. M u) siu cf>l'il.· nwnte cree h aber 'Tisto á la. reina, h a Lc t· oí 1 o y reconoc:id o ~ :1 v oz! Y si l!etr.baago. no ha Yi sto sinv urm {'üntparsa d i3fazada, &imulando en un todo la pt·esencia de aquella in-fortu! Htda reiml. Véase, pues, un testigo que se eng<~fi •t df' btCO !HJ(·e que ha snfrido una e1pli~ voeación por st:m(:•janzn, p ero ca!'Oi siempre irremeJjab!e ú tarllíamen: te rep:1rad~. EDDAl""!DO CL\.LUARO 'Mo tivo d0 dt!.Glo p;lra la.., lt>tJ·ns americanas f'3 la BE1er te del t:xi· mio lite ratv Ednat· lo Calc:áio, una d e las pe rsonu!id rHles lllás s¡.,¡}ien· tl.!3 ~e la literatuaa vcne z .)lana. La pr<:>nsn europPa cla la n otida d eh :ouec.: t aclo cnsa mie11to del Rey A lfunso, Jc .E::>puñ·t, con una hija. dt} Guillermo de A lemauia. 1\:IUJER MONSTRUO L[l. marquesa de A¡.:to;·g.'ls, céle. hrP d a n1 a d el ti t•m¡)o de Q;n!os U, en un a cceso de celos a~esinó a nn j " 'Ce ll \ tly lJ ,·Po C'Jn quieu su m:ll·ido tenh relacione~; pero e:.to C3 nada eu comp<~ra•·ión de lo que hizo después. lndujLl á ¡.:u C -ifJ0 !~0 á rla r ll ll . g tatl Uallípie­t e ni qne ns is ti eron sus ll.lt>jnrt>s amig,:s; élla apa rentó que1·er lucir sus conoc·imie ntos culinat·ius y al (::fectu, pt'cse t1tú ~· ;11 io:-. fll:lt cs pre· p a t·ados p or <·lla misma, y ú!tima­lllLnte, nu g ui so que ugt·adó eo ex· trPmo á los c.ouvid · H..l o s.-J~~tos así se lo mani :·e ~ taJ 011, y dla diri­g~ c nc.lo - e á t-tt (:S¡ ,o 3t•, le pregnutó si p a rti eipaba de la m!sma opinon: -l\1ucho, rcs~onuió el m~u·qués. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1991 .E_l; CO:Ll7lEO :IJ1Z'L Y.?l.LLE - ·-·-·-·······-··--·····-···-·······-······················-·········-··········-·-······-····-··-·· ................................, _., ........ _. - ·.. -··---·-.,.·-····---··- -N o es ex traü o, t¡r plil ó s t'l l no tt.bre de "Prok•1w P1e .:tE bjo~t ija Ho,;oril:li­zzi" (ilHrgo el lh)mbrP, 'crdad1) y es un mona~t e rio de fmiles prcte· nedentes á la ComuuidaJ dell\1on­te Athos. Toda 1n tripuhción, desde el Ca pitán, qr.e es el pad1e G e r as~ im, hasta el último de loR g l lrttm c t ~-~::;, sen 'f, onjts profe so~. Han empn~n- · didq ' la cJustrn1 e:ión del be q tJ e­mona; o;lerio el!os mismos, eon 1::!, intención Je cumplir la rf'gla trnpus gobiernistas fuervn bnrbdus. -En Si!'[:cu n se llr1 t ll"Onlr[t­do en fStado fósil y fa1to de algu­nus miémbros, un <'squcleto (¡lle pnrt:: J,ir ele cd: ades pn.. his­turiett::; y q1.tl mi le, ¡rlinJitl'l.:!! tres nH tms y lDc.J io de ;; lt •1; a. E 1 e s ­< J 11e lcto; cuy:1 propo rc ·:(m el .:: mi er..1· hros ( s pelfe<:tH, parc ~.: e s 21· de un.:t llil .i -' J', -De los :lllim::.1es Mtualmentc conocidos, la tortuga PS la 11ue ma· yot· lnl1gt•vi.JJlte pagn;-,0. :¡ tien .: por ob jeto, ahuyentar á lus rr.alos esp1ri· tus para que no molesten al tltfun­to. El eristianismo toml> ln costum­bre de los pueulos paga u os-y sal~ ha conserrado sin que nadie se¡1n por qué. -El café es original io del J:ei­no eL Yemen, 1:'1\ la J\raLi ;l Feliz. J::i ¡rinwro que hizo uso de él, fue, EPgún Shcnbedín; :a1tor árube del sie.-\1¡ XI, 1:n n.;ufli ele !'. n rlc~l, qn~ <.) Y i V Í Ó 3[ p l Í il ti Jl i O d ,, ! SÍ g] O J: ; pe· ro f't gú n la tradi··ión vulg•1 1, se n 8!1 ol ·Ío~Hlo dd asiento (en estoe.S· trib•t todo/' y su busto no pi,Ttle ttua línea do su altura. tli el <.lSien­to ticue respaldo, sus (ll11Óp!:.ltos se npoy.n,in cu d con toda tl ;J tnra.; li :b.d, y dado q .1e no le hayn1 pres.:.: cinden Lb él ¡,L tlificL1lbd. Eje ni· plo SO!l r1 ~ l11 que 1Jt•t.im•)i; les ele~ gantt"s duqu ·> ¡:;~~s dt-l antigno régi· lllC: ... n, qne tenían 1'taburete'' en l:lí Ü•l't<', Pero, al co11t.rai io, se sieu­ta ullo en el l.)(Jr sil~·ren más ó n:t:uos de di. l'ha c·onH(-'Cilell Í<1. Sólo tomando la P•'stuta deter:JJimüla por la fvr.; m a de 11 u· stro n~erpo podemos es~ pe!'~t· d b,e l~< ficio de mt descauso Ycrd ndero. J;:t cu~tumbre de cru..;: zaf' las pienri~; dt~l.J..; repr()barsc p:)!' dos raz)nos: íncurl'ec:Lt del to-· do cutre 1:1ci mnjC'r<.:s desde el 1 a11-' to. t1c ·vista de la ttrbani(.Lt:!, es igaolmentc chncante pn.n.t [l'>~'ac s sexos. Tol'n,ndo tle pit,s en e: ~;pp ­lo, n.J hay ch1da que ~e e:-.iú m ... i r t ·d e , ,, · 1 g~n :l o. uanuo no loCga.JH t e ; lo en u •:cnicL ~e ~c.: ría en wdos ·a­SO:> luguu el cft·Lto, JHlrn ma3·or com0tLd ad. Sc•gúu o p lll i6n :: i1 t• ·ri.:: 7.ad n, los pÍI..'S tlt· tw~t grande in­íLH ·m ia sol• te las mauc:r3. A~í pt~es, toda perGGP.a. quu coloque bicu uq1.: ~ l1o", tcnd rú. u>ímismo p~-.rfec­tn wltum en lJs morimient.os de ~us mn.no~~ Esfor{'émouos, pot· lo Llntu; en sctJt:\rnos correctamente; p 'tJeR á fuerza de repetir un hábito imperfecto al permanecer en se~ · mejante act]tul!-Gosa que ocul:'r~ ( Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 1993 EL CO':fl22E O 2J EL 1' .71L.LE ·~ · ··-·--··-·-·--.. ---···-·-·········"····· ............. -··-·······-·"···-· .. ··············• ----------.,.------ generalmente más á mentdo Qlle ocupado hoy por el Océano Pací-oh'as legancia y di"· Ln. lnna Iln tuvo en su oriQ"en ni tineión. A~í es ('Omo sobre.-ale d su fomHt t;i :-;u-; n¡o,·imwnt·';'s ac-abdómcn y como se dPrrivan ]as hule~. put>'!>to q !!e fne a largada en costillas sobt·e la pelvi~ y desapa- eclipse bajo la atreecit'm terrt>stre, t·e~e toda In es"Leltez. Ina11d ito es si"nuo lanz:t•la al espa(·io como que las tnnjHes no pongan aten- bala de un inmenso cañón. Su cion en la manera como se sieut¡¡n, "arranque'' nt'S la rnirs.n, un :lS· ca y Asi.lt, los cualt>s cot1tineut~s pedo agradnMe, se sienta de ma- no formahan primiti,·am l·nte más nera que pnrezca seductor· f•] rnt>r· que uno sú!o. y pat·a que se v~1 i-po todo en conjnutn. Indudable- ticara t·m f'norme fPnómeno geo-mente que para elio no l1ay que l ógi.·o, fnt' pre isn qw-~ !:'e Pnl'on-tortnrat · demasiado el bu~to con el tras ~ todo\ ía la ti erra. 'en su pc-corset, h¡¡b'1end0 jÓveneS y StTIOras TÍ 11do Ue fllnnacÍÓII Ó á punto Ue que, d~ visita, apena~ t-i pueden empezar á S11iditicar¡;c, medio-sentarse en el borde de la , · ·.En eft!do C"omhina•lo Je las silla. y eso, <:ompl~"'tamentc ríg idas gr:~rscmdo, e..; que oh·ida ó lJ. t i en a a l rededot· de sn fj ,.,, fue-se desdeña de emplenr el pod&río ron tc·rminando una prolo1 g<-lCión de s€ducción que le fup otorga(lo, tic ll <>~fe ra tt'l't'e~ tre <"Om pleta-y qtw, como no se; ignora, detálla- n:ente pir ·i~vrme, _Ja ct:a 1, ad elga-se al infinito. zanduse mas y mas por t' l f')l trerno ¡COMO SE FOR.MO ~A LUNA? UncL teor{a sot:p rendente. El profesor p¡, kering-, d ~ . la Universidad de H»rvad ( K- t ados "\!)nidos que ts uua de lus u ayo­fes autoridades t'll la c:ienc ia ~-~~­tronómica, ha expuesto 11 na 1 eot b acPrca de como se formó la l ena, lealmente origina~ y sot·prt'ndente. Nuestro ''pálido plant'ta '', se­gún t>l pr·ofesor yanqui, no es ui más ni menos que u u terrón t nor­me d eseuajttdo de la ticrnt, y de­bt> consiuernrse como la c!cutriz de e ste "descuaje',., ulgo mayor que el del c:Jtacli smo, todo la con­siderable d epreción del Globo qne la unía á. la s11per fi:ie, 11. gc) á do ~- tac~~rs e, fonn:mtlo la luna, mien· tras qu ~ el rostro quede) prenen­tand o 11 na é-rhi ta <·Óuca ha en el si. t1o dolldt· h }1 uÍa sido In proyt>cción. Mist l:'r Pick erillg supon ~ qu ... la luna reserva toduvía á los &ig los venidews 11111<..has sorprt>sus, por que ll t>gará un mouH·nto f'll e¡ u e u:> sol awente teudrá gl'andPs dt!­sigualciades en sus tt.ovimientos, sino que <'eFarán SllS f:.Jce~, } ve­rán lüs habitantes de nqu~"'llos tiempo:> 'Ü. Ja luna inmóvil en el c ielo. Tan original teoría está si endo estudiada en estos momt-ntos por mucha~ celebriuacies astl·onómi cas. / Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 / .E.L CO:R'Il.EO :IJEL YALLE 1994 DECRETOS SOBRE P.RENSA J)ECRETO No 4, E~ERO 9 DE 1905 Sobte prem;a. Bl Presidente dt! la República, CONSIDF.R.A.NDo: 1.0 Que eu Yirtnd «lel Decreto mí· mero 1045 «le 29 de Diciembre de 1904 se lJ:tlla. tu rhatlo el orden público en Jos Depnrtarueutos de. Cuudiaamarca y Santan1ler; 2.o Que e8 nn deber del Poder Eje­en ti\· o, ele aenerdo co11 la Constitución Nacional, prot<~gcr en to1lo el tl'rrito­rio de la República l:t huum 1le la~ pl'rRona~, la. tnwqnilida.d pÍib:ica y tl orden I'Jot'ial, coutJ·a. los a 1Jusos de la JWensa; · 3.0 Que de coufonnillad crm t>l Artí­culo 3~ de b misma Constitución, es obligacion del Gobierno t·cspetar y hacer rcspetat· la. He! igión Católica que Ni la de ht Nacióu; y 4.o Que el Gobierno tiene el propó­sito inqnebrantahlc de cousPtTar ta pa7. y de gar·.wtizar eticazmentP- los dereciJOs ú totlas las pesona~ I'esidcn­te.$ en Colombia, DKC&ET.A.: Artículo 1 o Deelárase en vigencia la parte di~po ·iti\·;t del Decreto N~ 151 eidas ('ll el a. ttcnlo J 3 u el ci tallo Decn·~o, V miso de la primera autoridad pohtica pnm 11('\·a.r ít efecto In puhlicaciótl Artículo 5,0 El Jt'fetlel Po1lt.>r ~je. cuth'o y los .Miui,.;tros del De$paeho no están sujetos al procedimiento de ceusnra. de qne trat:\ el art.ículo 18 del me11ciona1lo Dl'cr eto; y sus ret.ifi· caciones ó acluracones será.u publica• das en los t~wminos de los artículos 14 ~' 15. Art.ículo 6.o Todo dueño, Adminis· trador ó encargarlo tle E8tablecimieu­to tipogrMit'o, de grabado, qnerla obli­g ·a.do :í en,·iar al Ministerio de Go­bierno, á ht Secretari:\ General de la PreRiLlcncia, de la. República, á laGo­bcruaeion del Departamento respecti. Yo, ii. la Biblioteca l\acio11al y á la l'n·fectnrn de la Provincia, al día sign ie1rte de la publicaciou de todo liuro, folleto, revi~ta., periudico y boja \'olante, grabado, etc., dos ~jemplares dt~ taleH JH'O•lncciones í't las do~ prime· ras de dieltas Oficinas, uno á la segun· da, tl'e.s f\ ht tercera y uno {t la última. 'l'u Púolicn-, CARLOS CUETWO )IARQUEZ. El l\1inist,10 del 'l'e:;oro, Gul..!..El':UO Tor:Bs.:' Compatliota, REYES. Auténtico,-~ .-LNlesma. DECRETO ~TU_\lg h O 151 DE lSSS ( 17 D.'!i1 PKER.EHO j s l• ·e Prens¡L El Presidente o.-3 la República, CüN.:HDERANDO: 1.8 (~ne b Con~titqci(m nacional (mt:~11 . 42} prott•g-' 'tia hoilm 11e las Je.-~ouu:; , h~ tra•H]tdlidatl p:'¡b]íe~t - ";' el ors c·u!tag, re.~nno<'e , espeeil:j,lnwntc en !os :lrt:c·nlos 13~ l.J-1 20~ y 578 {t 5~~, que ht palal;ra ;,'. la Jm¡>r(>uta pueden , er instrnml'nto tle ~ y culpas c¡ue por tales ntudios so come­ten c1ebcu ser pt'C\tlliclos y rcpri:. ido ; 3.0 . Qu_e e! articu·o ro»tittlC'ionnl tm11::ntono l~ confiere al Gobiel'lhl "1<1 fa:!nltaarticular~s corrl'snonde al Po­cioi: Jndic'al, mientras QnP 1,1 r·.oJ ts rYa· ci~n P,cl ?r¡len ·'?cihca esta et>pemalmen te ~cco:ueudatla. al Gr,b!t't'W}; 5. e Qno l.t cqnhla.tl y conyenif'lh·i:l ae_la .. l<'fti ~hc·ún tle illlpl'l•Jita c;tl'iban pt·lltr'tpalmcutc eu h1 exacta. r'efinieión ~~ cl~h e re~ y r.. t.. o: 1 ¡n: l>hrnc:on es suL rcr.?i ras las fJTIO t1afi:111 ó :1 1arman ú l!'t' (¡. l:ls pnhlÑ·:wimH'8 ~llll\·er­NÍ'\< 1:1 y ú h'. l'Cf,pOnsahi !il1a1l per,.;oua,l <:e l.JS impr 1'\ore¡.;; s:n pPJ:ini\'io : p~l!IClcril's, con ntTr~lo al Có,1it;o I'L'll:ll ~- leyrs c·or:1]' lt't:l\'11 tal i:t~, en eon • ~m1:1nei<1 cnn };¡s di:;;pas ciont'· t!e ~.sto ~i ~.;reto l'ei:\ .. io<~ad · ts ('111\ la matcrí.a. Art :;,'=> Lr. r't'¡¡n•:-:.ió:: ·!e h-. pul J: a­C'Í Oll<'8 ofe:1siYas, ~· •·l ea,.;tigo de sn;J. :.t:tore~, c-OJTespOlltlc, cnn>o el juz¡~a. ­mieuto ~e Cilnlesqniera 1elitos comu· 11es, :!1 I\Hler J w licia!. li.-De las pub/ icu.cioncs su~1·ersh•as Art. 4.o Con ~titnye delito de impren­ta. coutra la ¡.;oc;iednd cunlqni<>t'ct dt> lo3 a dos co;lteuiüo ·e u los grupos igniell· tes: l. 0 Atncar 1n. fnerza o >lig-atoria do las illstitlll·ionr.- ó hs ley<' ~ , ó pro,·o­car ú d P~ohedecer lal'; ó tr~7ar meterhtf'¡ ~. 0 A t:~:a:· Lt Heligirín C:.t:>ii<';\; 3. o Dest;v:Joc·er ú tlPft'llt1Cr L <1igni­< hHI y ,ll'€'rrog-:tti,·: ;~; de rn:t;f'sqnit>ra antorida JJ del put•b l•), ~·owhatir l:t J(>;~ítima. orgauizac·i6u ele l:t pmpi01l:ul; conci­ü r n:'as e as<'s ROCi< les eoutril. otra~, 6 concertar coaJicioucs con el rni~:>mo o\}. jeto; 6. o Atacar h~ in\·iola.hilhl:ul de h co¡.;a jnzg;:uln, V. eo:u·tm· eon amenazas 6 •licterios la. lihcrtntl tlo los Jueces, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. / EL CORREO DEL VALLE encargarlos de pEu·seguir y castigar los :tG 1l~ fas qt;e pn.-..da, re~;nit a r alnmm ó peligro vam el orden públieo, ó g¡·;we dailo ú los interese.~ ó crédito 1l t> l Es tarlo; 8. o Ant.icipar;:;e :1. pnh~icar, Rin ('Olll· peten te perllJ i~o, aetos ofil:ia !e;-·; h:w er re\'(~.laciones que c·oulpl'OlllelaH lo~ iu­t(' re~es Skrrn Hermanos. 5-2 v1~Ut'E OtAR~.&: CAM4CHO ABOG,\DO Y CO MIS IO~ISTA ¡ BOGOTA-.ÓOLOMBlA l:specialidad en negocios administra.w ti vos, RS(:hmos de extranjeros Rool&maoiooes por sumicistroa, em · préstitos, y expropiaciones. Baldíos, Minas, Pensiones1 Rcccmpensn.s. Apartado numero 359 Telegramas: VOC. --------------- VENDO lTn lote de terreno de lres­czeulas p laz as, clase mrrg­níjica~ ~n.lrr"J ltts ( ' 2 i c;r,.as Colorrultt r;" .JI la hacieNda de ( · L t't 2 h !.ltt'·' , en la :Pro- 1' i'll c ttt de 7uiuá , pt:.?'lt' de l/aJtO JIJH-t7 l e 11tOUtltOSf1.,COíl agltaS d el1ío de La Paila. MANUEL ZORRILLA ÜÓRDOBA.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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El Correo del Valle: periódico literario, industrial y noticioso - N. 201

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El viaje por la República de Colombia en 1823

Por: Gaspard-Théodore Mollien | Fecha: 1944

“El viaje por la República de Colombia en 1823” es la controvertida obra del explorador francés Gaspard-Théodore Mollien. Se menciona en el prólogo de esta edición que el autor, enviado por su gobierno, informa sobre las instituciones de la recién constituida república de Colombia y, paralelamente, hace un estudio de las posibilidades de comercio con Francia que, para la época, se encontraba en desventaja frente a Inglaterra, país que sostenía fuertes lazos políticos y comerciales con Colombia.Por otro lado, el autor investiga la historia de la Colonia y establece, claramente, los límites entre este periodo y el de la Conquista. Dentro de este análisis histórico se hace mención a las luchas entre la Corona española y los intereses de los conquistadores; así como a las condiciones del régimen tributario establecido sobre los indígenas.La controversia que rodea a esta publicación es causada por las críticas que recibió de parte de personajes como el Libertador que, en medio de los múltiples conflictos que surgieron en la época, considera a Mollien como un europeo al que “le pagan para que desacredite a los nuevos Estados”.Más allá de las controversias, el lector encontrará descripciones en las que se presta atención a la geografía, habitantes, flora, fauna, sistemas económicos, historia, organización territorial, entre otros: un panorama íntegro de la nación.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Libros
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El viaje por la República de Colombia en 1823

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Efectos de la justicia transicional en el desarrollo teórico del sistema normativo Wayuu

Por: Paula Juliana Bahamón Pérez | Fecha: 20/04/2024

Conforme a los diferentes estudios y análisis que se llevan a cabo en el marco del proceso y acuerdo de paz, uno de los aspectos que comúnmente se resalta por doctrinantes y conocedores del tema es la generación de una memoria historia en especial en las comunidades que vivenciaron el transcurrir del conflicto. Es respecto a este punto, donde el escrito en cuestión buscará abordar el tema de la generación de un escenario de posconflicto en Colombia, sobre la base del proceso de paz y las negociaciones en la habana cuba, especialmente para las comunidades indígenas,  particularmente en el pueblo Wayuu. A tal fin, se describirán los principales antecedentes históricos de justicia transicional, a la par de hacerse un acercamiento teórico a la definición de la misma. Posteriormente se expondrán los mecanismos o intentos de justicia transicional en Colombia. En un tercer momento se determinara el alcance e  importancia de la memoria histórica, principalmente en comunidades indígenas,  estableciendo además la relación de la misma con la reparación integral, la verdad y la garantía de no repetición, así como los esfuerzos que se han hecho para construirla. Finalmente, a través de la exposición de los resultados teórico empíricos, se determinará  la materialización, función e importancia de Memoria Histórica en las comunidades indígenas, especialmente en la comunidad Wayuu.
Fuente: Revista Doctrina Distrital Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
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Efectos de la justicia transicional en el desarrollo teórico del sistema normativo Wayuu

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Restituyendo las huellas perdidas

Por: Elvia Jeannette Uribe Duncan | Fecha: 2012

La recuperación de la memoria histórico-cultural de Colombia ha sido un afán innegable entre muchas de las intelectuales recientes del país. Este proyecto implícito en muchas de sus producciones acarrea así mismo la necesidad de narrar la historia de la participación de diversas mujeres en el desarrollo político, social y cultural del país, bajo recreaciones tan diversas como las varias publicaciones periodísticas de Ofelia Uribe de Acosta (1900-1988), los textos historiográficos de Aída Martínez Carreño (1940-2009), los estudios antropológicos de Virginia Gutiérrez de Pineda (1921-1999), los episodios históricos en la dramaturgia de Patricia Ariza Correa (1946), y las novelas y trabajo periodístico e histórico de Silvia Galvis Ramírez (1945-2009). (…) Dado que la divulgación de los trabajos elaborados por estas mujeres es poco difundido y por lo general es limitado al campo de los estudios académicos, conviene observar cómo por otros medios más populares como el del periódico y la entrevista periodística, la historia y episodios de mujeres logran hacerse mucho más accesibles al público en general, convirtiendo al periódico en un instrumento educativo e informativo de hechos poco conocidos sobre experiencias femeninas. Igualmente interesante es señalar cómo a través de periódicos se develan arbitrariedades y olvidos históricos cuando a mujeres se refiere. Para ello, recurriremos a algunas de las columnas de opinión de Silvia Galvis publicadas en el diario El Espectador (1991-1997) y en la revista Alternativa (1998), como también a sus libros de entrevistas “Vida mía” (1993) y “Se hace camino al andar” (1995).
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Artículos
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La Mujer - N. 21

Por: | Fecha: 05/08/1879

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LUZ Y FE DAN FUERZA. REVISTA QUINCENAL EXCLUSIVAMENTE REDACTADA POR SEÑORAS Y SEÑORITAS. :SAJO LA DIRECCION DE LA SEÑORA SOLEDAD ACOSTA DE SAMPER. N.0 21.~ MÁRTES, AGOSTO 5 DE 1879. ~ Pnxcro 3 O cs. ESTUDIOS HISTORICOS t30BRE LA MU .TER EN LA CIVILIZA OION. 0.:.\.PÍTULO NOVENO. LA MUJER ROMANA. ( CON'l.'INlJACJON ). I 1 " su legislacioo, ni pulido su c6di- AN'l•gs de ocuparnos larga y Jeteni- " go de leyes con tanta perfeccion y d:~.meote de la influencia que ha tenido l" verdadera consistencia como Roma. la. mujer eo la historia de Roma, es ''Este legado del espíritu romano, con­preciso que haulemos, nuuqne ;;ea bre- " tinúa hasta nuestra época entre las vemente, Je lo que era Roma en la "naciones que fueron conquistadas por historia del mundo, pue~ ne> todas las ·· e~e pueblo." personas que nos leen sabeo y hao es- La Italia, como todos sabeo, es una tudiado á fondo este ramo del .,aLer península que se baila eu ell\Iedite­hu ruano. rráneo, Ji mi tada al Norte por los Al- La historia. romana es, por decirlo pes y cortada á lo largo por la cadena. así, el anillo de la cadena qne ata los de los Apenioos. El clima es suave y tiempos n.utiguos á los modernos, y si agradable, y su suelo es propio para el Roma debió su civilizacion á Grecia, cultivo de toda. suerte de sementeras y la nuestra, no se puede dudar, qne la árboles frutales. Así, muy en breve debemos ' Roma. El idioma de ca.si aquel país privilegiado se cnbri6 de todos los países civtlizados, ta.mbien !habitantes, y de todas partes del muo. tuvo orígen allí, puesto que la leugua de 1 do se establecieron colonias. Los pri­los Italianos, Españoles y tambien en meros habitantes pertenocian, como en parte los idiomas del Norte de Europa, Grecia, á la raza pelásgica. Los wm .. están fundados sobre la. base la. tina. Las brianos, Ugtwianos, etruscos, sabinos y leyes que rigen todos los pueblos ci vi- opioonos, invadieron aquel país en se­lizados i en d6nde nacieron? En Roma. guida. en tiempos imposibles de de ter- " N o hay ninguna. nacioo, dice el¡ minar ya. Sin embargo, toda la parte " historiador inglés Schmitz, que ha. del Sur de Italia fué llamada. Magna. " ya mostrado semejante sabiduría en Grecia, con motivo de la multitud de Tm!O n Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 198 LA "MUJER. ;olonias que se babia o ec¡tablecido ullí. j suyo al honor de Lucrecin, nobilísima Lo cierto es que toda'l lns nociones de roatrooa romana, el puehlo se levantó artes y de ciencias religiosas ó natura. contra reye.-; tan inmorales, expulsó á les fueron llevadac; de Grecia á Italia, Tarquina y 1t toda su familia y estable. probablemente en 1liforeutes épocas y ció la rcptíblica, 509 años áotes de la ií medida que se fueron civilizando y Era cristiano.. Do~eosos los romanos de puliendo. imitar ií Grecia en lo posible, enviaron Dice la antigua historia (la que, co. comisionado~! para que recopilasen allí ti mo :.íntes hemos dicho, es generahnen. las mejores leyes. Estas fueron escri- 1 1 te fábula y nada más), que Enéas, hu. tas en doce tablas y promulgndas como 1 yendo de la arruinada Troya con unos las únicas que deberían ser obedecidas pocos omi~rantes, que llevaban consigo en Roma. Segun Cantú, estas tablas ~:>us dioses penates, arribaron á las co~. no fueron formadas de una vez, sino tas de Italia y penetraron en un pnís que ellas erau el quilo de todas las an. titulado Lacia, cuya. capital estaba fu u· ti guas unidas á las nuevamente impor. ¡ dada sobre el monte !>a) atino. El rey 1 ladas de Grecia. Lll.tioo hizo alianza cou los Troyanos, II 1 y los hijl's de Eoéas roiuaron en aquel país, y goberniÍronle durante variM Como hija de lo. civilizacion griega geoeracioues. Un de~ccndiente suyo, y nieta de In oriental, la romana care. R6mulo, fund6 la ciudad de Rorua, aco. cía completamente de la influencia be. gioudo en ella, sin diotiucion, á todo el néfica de la mujer. Entre los romanos, que quisiera habitarlo., fuera virtuoso romo entre los griegos, el bollo sexo 6 criminal. Sin embo.rgo, como habia vivía alejado de la sociedad masculina mús hombres que mujeres en a'¡uolla y sepamdn dP !'U pens~miento. La rou. ciudad, Rómulo envió embajadores á jer era. un ente inferior. méuos que loll las vecinns naciones, pidiendo que le esclavos, que no contaba por nada eu envia~en mujeres pam liU& babitaotes. , las leyes ni ea las costumbres : su po­Los emün.jndores fueron mal acogidos, sicion era, pues, más que humilde, su. y Rómnlo tuvo que ncudir o.l robo de mumente abatida y triste. las mujeres Rabi nas p:\ra attlnen tar su 1 A pesar de esta. situacion de la. mu. poblacion. Furiosos lo:< Sabinos bicie. jer, ella ocupa gmn lugar en la histo. ron la guerra á Roma\ pero acabaron por ria de Romn, y á cadn paso y en casi formar un ~olo puob o. todas las evoluciones políticns encou. Do¡:pue!l do Rómulo le sucedieron tramos el uomhre de algunn roujer, el seis reyes con~ccutivos. N u~rA POMPI. que aunque care¿ca de verdadera 1u. 1 LIO. TULIO-HOST~LIO,-..A. ~co-ll\nciO, fiueucia, ~:;Í se ha?e n?tar })OT la parte TARQUI!\0 el anfTI0!=3 liiSTÚTIICU~ Y ::SOVELE. COS-:-:HOL~O XV· ( CO:\Tl~UACIO~). ALO:\SO DE OJEDA. III U u:~. mañana. de invierno del año de 1.)02,-en tantio que soplaht\ uu viento Ctn::- que probablemente lo nene cou interes h6 in el camiuo real, por el el nombre. cual veio.n v mir al .. unos hombres 6 A la salida de la ciudad, y fuera do caballo. La pen;ona "'que se l1o.bia sa. sus muros, veía.'le en el primer niio del lido m(lS fuera de la puerta, á pesar del siglo XYI. una cn.sn de campo ~e ':e. frio, cm. una señora do cerca ele cin. rusta arqmtectura y pob~e apananc1a. cuent.'l. años, d•r dulce y npnsible fiso. Los ¡>roductos de la prop1edad :;e com. uomín, quo lle• aba el nomhre de doña poniau s6lo de plantas n.romútJcas co. Aun., y era. la 1:\dre de Alon!'o; ú su mo r.;aJ vil\, man7.aoilla, espliego y otrns Indo e~tnba P ro, el nieto do !IU di. yerbas de 1:~. wil;wa laya., que se ven. funto marido, mozo de amable nsono. dian pnra n.plicacione'> mediuinales : mín, cuyn.s fa iones, uu tanto toscas, adcmas, el Jncfio de aquel terreno hn. n~radn.bn.n en u coujnuto. Detrns de bi11. dejndo unn pnle de c;l. ln. mús pe. Jos amos veínn e dos persona<~ cuyo ti. dreg:o.a ·~ !mpropin para el culti\o, tí po era entera ncote difcroutc, y cuyo In dtsposJclOO de unJ. UJanadl\ de ca- ve tido y Mpe 1to lnnmldo estn\1a pro. ~ras y O\'Cjns. Ul vi daba In'! colmenas ~mn.do •)UO ernp e~clavos! por? 011clavos Sltuadn..'l en 1~ pnrtc ~e ntrnti de lo. ca. Ju(hnuo~ y no n;10r1scos m !lfncanos, co. ~>a, cnyn~: nltejn~. nutwbs cou las flo.rcs mo los que ~;ic•mpre habtnn us.'ldo en de las plau tns ar?máti~as e¡ u e tcu:n.u Espaiio.. U uo < e éstos era un. rnuchn. tan cerca, producll\n tmel tau cxt¡mst. ello de cntorcc año~, color cobnzo muy ta, quu eul afamada en los coutoruos. marcado. ojos e'garlos, pe,tuoiíoF:, no. Ec;tn. crn In cnsn solaricaa. de la fa. gro11 y brillant s como cueutac; de aza.. milia. ele Alonso de Ojech~ en la que bache, y mira a salvaje y asustl\cliza, vivinu ent•Ínces pobremente, aunque tJUe causaba u H\ scosacion de desng~o.­sin padecer t:scnceses, su madre y uu do. Cnínle so •re <:1 cuollo una lacta, mozo de poco miÍ-; ele 20 aiios, llamado nbundnnte y 1 1strosa caLellertl. D~grn, , Pedro, sobrino de Alonso é hijo do un que pnrecia eleun. de nlgun anunal 1 outeundo de su 10adre. E-;te jóveu ha. flilvcstre. El indiecillo temhlnba de bis. !'en·ido de~de niño en las galcms frio. porque su ,·e;;tido no consist_ia si. del Rey en el Mediterráneo, pero ha. no en una cnm~·~ y cnlzouc.c; de hcnzo biéudose enfermado voh·i6 6. Es] afín y burtlo y 11nndá ias de cuero bruto. A hacia. algun tiempo que acompañaba. ~ su h1do, apoya a uua. mauo sobre el la. viuda de su abuolo y le ayudaba ú homhro de su compañero, c~ta.bn. una administrar sus poco productivr.to pro- muchllcha de oco m(LS edad y de la piedades. misruo. roza.: unque mús bien peque. --~--- ------------------ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. - - -- - -·----- 200 LA MUJER. .üa. que grande,~alle ~sbel to y er-1 bos á la ca 'la, á cuya puerta. Alonso guido y sus bien torneadas forma~, la halló á su madre, b tjliC ahrazó, des. 1 bacian parerer más alta de lo que era. l pue~ e haber ret:ibido lhumildemente Mns bhnca que RU ltormano, llamaban 1 su be J.icioo, y cou ella se dirigi1Í :í en su fisonomía la ateucion particular- un a~ oscnto en que estaba preparado mente sus negros y msgndos ojos, que un g] stoso refresco para el viajero. tenían la forma más perfecta del ojo Hast~ entónces no echó de ver Ojeda. humano, pero tan recargados los pár. que l bahía l:leguido la india y aguar. pados de pestañas largas y crespa11 que daba umilde que se acordase de ha. su peso la obligaba ca~i á cerra.rlos, blarl . lo que la. daba una expresion de extra. ! - ive Dios! exclam6 ent,)nces vol­ña y misteriosa dulzura. El resto de vién se á ella, y alargándole una ma. sus facciones, sin Rer mal formadas, no no q e recibió la india de rodillas y be. ofrecían ningun rasgo característico: só re eren te- no te babia visto u u oca, los labios eran delgados, los dientes Isabe~illa, tan ricamente ataviada.! blancos, la frente baja y la barba rec- a muchacha no piensa. sino en ta. y cuadrada., lo que suponía en ella e plumas, y adornar su cuerpo una resolucion y firmeza que hacia rtales de cueutM: dijo la madre contraste con la dulzura !iofiolienta da con severidad. de su mirada. Llevaba un vestido de osa natural en su rnza y de su tela de color oscuro sin mangas y es. • edad, respondió Ojeda, -pero fuera cotado, y debajo una camisa de roan- de es i qué tal se hao manejado vues. ga corta pero de cuello; los bra?.os cu. tros o;clavos, madre mia? 1 biertos con sartales y brazaletes do - on muy variables. La muchacha. 1 cuentas. Tenia el pelo ~uelto y peina. es su isa é inteligente, como os he di­do hácia atras, cayendo como un velo cho .uotes, - pero es muy caprichosa y hasta la cintura,- prendíalo una ba.n- no a reudo sino lo que lo gusta,- el da de plumas menuditas que la. rodea. hcrnt no es disimulado, le repugna ba la cabeza en formo. de diadema. mucl el oficio y es mtty trabado de Cua.ndo el grupo de personM á caba. leng : timbos quieren volver.,e á su llo lleg6 ú la portada de la casa. que es- tierr , aunque han aprenrlido :í rezar taba. sobre el camino, el que iba adelan- algo ya no aprueban las abomina. te se detuvo: imitáronle los otros dos. cioo de ~;u razo.. -Es Alonso! os Alonso! exclamó E tanto que hablaba doña Ana, doña Ana alborozada. Ojed había recibido el homenaje del -E'I el Capitan l murmuró la india otro odio en silencio. abriendo los ojos de par en par y de- - Cómo es esto 1 uijo Alonso mi. jaudo escapar una mirada luminosa rand con sorprc~:~. á ln tmbada. india pero tierna, y npretaodo ruaquinnl- ~ que ajaba los ojos: i Por vcoturn, Isa­mente ol hrazo de su hermano a.po- uel, o to acomodarías en casa. de mi yaba lo. otra m:tno sobre su palpitan. ma.d ? te corazon. 1 - u vuestra. cac:a, mi amo, me aco- -E<; el amo! dijo el indio, y elev6 1 mod ¿no sois mi señor 1 pero ... en su hermanl\ u na. mi rn.da iracunda., y 1 - ur te falta? al mismo tiempo se a.partn.ron sus la. 'ofíor, en Coquibacoa. yo ora. hija bios contraídos por una sonrisa de des. de1 cique,- respondió ella con cierta precio y de rabia. digna ad, y aüa.dió: ou cuanto á mi Corri6 Pedro á rct:ibir á su tio, ma- ber no no se puedo ensefia.r á servir nifestaudo la mayor alegría, y ayudán. á otr que no sea. su jefe, es decir, al do le á descabalgar le apretaba las mn- que 1 tom6 cautivo, á "\"OS y sólo á vos. nos entre las suyas; é indicando á los tú? criados del Ca pitan á d6ode deberian o aguardo las 6rdenes de mi amo, llevar los caballos, se acercaron úm- 1 y sól quiero lo que él me mande. L --------------------- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ______ R_E_V_I ~ T A ~U IN O E 20! 1 -Me sorprenJe sobre manera, ex. 1 otra vez á la india añadi6 : esta triste- ¡ clam6 Ojeda, lo mncbo que ha. adelau. za me da e ()Ué pensar, ¡ dime, por tado en el castellano r~abel : ventura no t trntau hien en esta casa? -Es vuestra lengua, mi amo,- res. -Sí, rui amo, dofia Ana es muy J pondi6 ella sencillamente. buena. 1 -i Y Coriano 6 Martiu tambien ha. , -¡ Entón es qué te fa.ltn.? bla. como tú 1 -Qué me falta l exclam6 ella. sere. -Él poco sabe, pero entiende bien liándose re pe tinamente ... V es os vais -Dime, dijo Ojeda dirigiéndose al y yo me que o, t y me preguntais qué indio, que babia cruzado los brazos con ¡ me falta ? humildad, y situádose detras de su ber. , Ojeda des maua: ¿Deseas mucho volver á Coqui. por la. ardie bacoa. ? 1 dijo vol vién -Sí, oh! sí ! exclaro6 Coria11o levan. -Esta. m tando repentinamente la mirada y fi. salvaje,- os jáodola. en su amo con intensa alegría. , canseis de el -Bien, pues, yo parto para las In. -Señora, días en breves días y te llevaró conmi. á los pil~S de go,- me servirás de intérprete. 1 ra, decidle q -t Y yo? pregunt6la india con an. ñía, haced lo gustia. ' cordi~~ que d · 6 los ojos impre~ionado e miraaa de la india, y se á doña. A-:ln : hacha est(L touavía rnliY 1plico, madre, que no os xclam6 Isabel echándose a. madre de Ojeda., seño. e me lleve en su compa. por el Dios de miseri. is hay eo el cielo! -Tú te quedarás en Cuenca con mi Doña Ana iró ú su hijo, pero ella madre, á quien servirás durante mi nada conte~>t . ausencia. -Levánta. e, Isabel, dijo Ojeda ré- Isabel dejó escapar nu ténue su~pi. ciamente, - 'lo yo puedo juzgar de ro y bajó la cabeza. sin replicar, y al mis acciones. (La india obedeció tero­mismo tiempo ca~i ~in cambiar de ex. blando y sin eplica.r). presion empezaron á bajar por sus me. -Te conc o una cosa, si me prome. jillas gruesas lágrimas, que se sucerlian tes ma.nejnrt con cordura, y es esta., unas á otras como las gotas de lluvia llevarte bast el puerto en que me em. de un aguacero tropical. barcaré y ha a. donde me bn. ofrecido -Pobrecita, exclamó Ojeda, y accr. ir mi madre · más no puodo hacer. cándose y poniéndole la mano sobre el -Vos man ais, yo obedezco, con tes. hombro,- afía.dió: no te aflija<~, esc6. tú la india co humildad. chame, Isabelilla, - yo te traeré lo que Al decir e o se enjugó los ojos, mi. quieras de tu tierra á mi regreso. ró á su amo, on indecible ternura y A pesar de estas palabras de Ojeda salió del apo. nto. Encontró ú su he¡. la india no se consolaba; él añadió en- mano en el p tio, en donde ~e ha.llabn. t6nces : desde que Oj da le había dicho que le -Si te hacen falta t\:s parientes no l llevaría cousi o á laslndias, y olvidan. dudes que los traeré á E!!paña, si a~í lo do el frio y lhn•ia manifestaba su desea.~. ¿Qué mús te puedo ofrecer 1 alegría brinc do y bailando, y ha.cien­- Yo tambien quiero irme á Coqui. do toda clase e ruuecas propias de un bacoa. ~ contestó la india con entrecor. sal va.je. tada voz: Entretanto Ojeda. se babia quedado -Eso sí no puede ser, repuso él, caviloso y m Hita.bundo , -pues estos apartándose con a.deman severo. ímpetus de la india le di11gustaban en Isabel, mús y más conmovida, ~:e cu. cierto modo, orque probaban que ella. b~i6 la cara con las manos y prorrum. le tenia un a cto que no debía de ha. pt6 en dolorosísimos sollozos. ber pasado esapercibido parn. otras -Jamas, ni cuando sali6 de su tie- personas. Per es preciso que el lector r~a, la. ví tan afligida., repuso Ojeda vol- me permita. v 1 ver a tras e u la cronolo. v1éndose á su madre, y dirigiéndose gía de nuestr historia, y referir lo que Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. , '-- LA MUJE 1 202 le babia sucedido á Ojeda en los últi. Ojeda, ne porque no habia hablal1o de mos meses trascurridos despues de la ella en todo este tiempo la. hubiese ol. tíltima conferencia que tuviera con el viclado No, señor! y si me ve' uestra Obispo de Búrgos á su regreso del via. ' sefior\ tro.bajando en estas arriesga. je á Paria. tia'\ cm rosas no e>i en val de .. e~pero IV 1 ganar, su hora, fama y riqueza.~. y con ellas e gn.Iardou que yo mismo roe he Iuíormados lo!; Reyes por Fonseca. ¡ ofrecid en recompensa de mis traba. del carácter de Alon!lo Je Ojeda., y de. jo~. E tre tanto os suplico que me di. seando situar un hombre resuelto, in. gais e dónde se halla por ahora doña teligente y de confianza en el ma.ndo 11aría., pues uo o,. pregunto si me ha de la primera colonia de Tierra Firme, sido .6 1, porque de lo contrario mi se fijaron en aquel j6veo aventurero, y corazo me lo hubiera avisado 6 de ordenaron al Obispo que le proporcio. otro m , do hubiera. llegado á mi noticia. uara los recurl>os que fueran menester. lnm túse el Obispo, á pesar de toda Debían concedérsele el derecho de con. su a;¡t cia, costumbre del mundo y tinuar la conquista. por llquellos lados, sus intrigas, y permaneció largo rato con la coodicion de no tocar 1M pes. sin co testar. querías de perlas de Pária hasta. Ma.r. -J ro á Dios l señor Obispo. excla. ga.ritn., y colonizar el terreno de una rn6 Oj a CQn su acostumbrada viveza, goberna.cion qne se le señalaría. de Co. -que s su señoría no se digna. cootes. quibacoa para adelante, hasta. donde tnr á i súplica, abandonaré la expe. pudiera llevarla. Ademas se le exigía dicion el11ervicio del Rey, en las In. que defendiera, con las armr.s en la dias, y me iré á otra parte en Jonde mano, Stl!l posesione~ contra todo iuten. ohten0 al~o de mú.q hwmtivo y mf.uos to de extranjeros que quisiesen tomar fatigo!' y talaz: pié por aquellos lados, -cosa que se -S. vacilaba ántes de contestaros, , temía, porque habían visto buques in. Alons es porque no sabría deciros á gleses cruzando por las Antillas sin punto jo en d6nde se halla á la. hora que pudiesen dar una razon sa.tisfnc. de est doña María. toria. de suR intenciones. 1 -Y si vuestra señoría no lo sn be, En los preparativos de la expedí. ¿ quié podrá decírmelo? pregunt6 Oje. cion y en buscar a<~ociados que pudie. da. Os confieso que ántes de venir á 1 seo proporcionllr el dinero sonante vos la e hecho bu~car en todos los ' que se necesita, pa'lároose casi dos aiios, os de EOlícíto en obras de piedad, -y añadi6 los servicios que allí babia prestado. con aire malicioso¡ por otra parte, yo ................... , .......................... . no os culpo en lo mínimo, conozco el A pocos (lias de aquél en que vimos mundo y sus tentaciones y no creo que ú Ojeda en Cuenca, se daba á )a vela, vos seais más invulnetable que otros. despues de haberse despedido tierna- -Juro por mí honor, señor Obispo, mente de su madre y de Isabel, llevan­excln. m6 Ojeda, - que la iudia es mi es. do consigo al indio Coriano 6 Martín, clava y nada más. para que le sirviera de intérprete. -No os apureiB, no os apureís tan- La expedicion se componía de cun.. to, Ca pitan, repuso el Obispo con bur. tro buques: dos de ellos á cargo de lesca. sonrisa. Juan de Vergara y García del Campo, -Pero, señor, dijo Ojeda. exaspera- que eran tambien dueños de una parte do, i qué prueba querois que os dé 1 de los equipos, y dos cara velas, llama. -Yo? ninguna; pero sí me atreve. cla la una Santa María de la. .Antigua ría á aconsejaros que no la llevúseis y la otra Santa María de Granada,- co­en vuestra compafiía en la. próxima mandados por Pedro de O jeda. (el so­exped ieion, si de~;eaís evitar ciertas ha- brin o t.le Alonso) y á cuyo bordo iba. blillas que os podrían perjudicar ...... 1 Alonso de O jeda., quien ademas ruan. Pero ya es hora de que dejemos estas daba en jefe en todas ellas. conversaciones ociosa~ y que pasemos S. A. DE S. á tratar de nuestros asuntos... 1 Vjendo Ojeda que 13ra inútil toda (Continu01rá}. ----- LA SERPIENTE. • {POR LA SEÑORA SILVEJ\IA ESPII'\OSA 'OE l\'EI'\'001'\)· I Esa eres tú, reptil abominable Que te arrastras inmunda por el euelo, Porque pesa justí&ima del cielo Sobre tu raza eterna maldicion ! Esa eres tú, del fango habitadora, Cruda enemiga de la humana gente, Por quien brota el sudor de nuest1·a frente, Por quien existe el llanto y la afliccion ! Del ,primer crímen con que el hombre insano Osó quebrar de Dios el mandamiento, La causa fuiste tú, tú el instrumento, Que Satanás en su furor buscó ; • Esta composicion fué dirigida á un autor inmoral. -------------~~~=~~---------~~~-------~-------~--~-----·------·-¡ "' Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. RJ<;VIS'l'A QUIN GEN AL. 205 ¡ Qué dichn para tí ! quo con envidia Ln grnudczo. del hombro contomplnhas, Y en su inocencia y su ventura hnllabas U u torccclot· para tu pech afun y míscrn pobreza, Y en tanto duelo su primer abril! i Qué gloria parn tí ! \Orlo caído, Pcrdid;~ la quietud y In inocencia, Y durlc, ou vez de su tu.lomda ciencia, J,a humillacion y el llanto ti conocer ! Mn:; ¡ !1)' do tí, reptil aLomiuable ! :Mus ¡ uy do tí, vilísirua ~crpicnte! Porque ha de bollnr tu maldecida frente La ph111ta virginal de uua mujer 1 II Yo..¡ cumplida por fin la gnm promesa Qno Lizo al hombre tm Dios Omnipotente, Y nnn d oncella pum é inocente Tu t:ntñuico orgullo quebmntú ; Y tlll nuw _ya de tu podet· untiguo Quicr&l bu~car un re.;to }JOl' dot¡nicm, Que si vonci~>to ¡¡ la mujot· primera J,a escogida do Dios to cnl·;ulcuú. Y por oso te escondct1 en el fango, Y no nlzns nunca tu maldita frente A coutomplM, con !rutitnd 1\rdiente, 1 J .ns portentosas ohm!! del Seiior; Y por eso aborreces ti los hombres, Que alzan su frente hasta tocar nl Ciclo, Donde esperanza'! hallnu CllliU duelo Y delicia:~ que calmen 1m dolor. Sí; porque ves que el hombro apéuas toca Bl sucio polvo con ligera planta, Y que do! lodo presto so levanta Para ncercanÍ, más grande en su esperanza, IIercdcro del reino del Señor. Porque ~abe.; muy bion qno el hombro tomo Manchada ver :;u cuuohlccida frente, \' tiembla r so horroriza si en su mento Un pensamiento infatno descubrió; Por oso, miserable, lo maldice.~, Lo despedazas con tu hoca impura, Y en ncl~charlc alele, tu vcoturn, 'l'u plncor y tu glorin !lO fincó ! ..... . ( Cuulinlle COO\' Írtiú nl <~toJicisrno maJa. VNA uEmr.,:-;., »•: L.\ CARII'I ,u .na:mcA:s.,, nm Jo ~wotchiuc, tlospuos Je Jmber un. DERrm:~ de la llermnnn. Rosalía, , ciJo y ltnbor;,o ctia<.lo en la reli"ion hnblan~mos de u m\ mujer norto.amo. griega, veamos ahora cu:'ilos fuero; las ricana, Elisa.Ann lhyley })otou. "La via.s r1ue cmpler) b Providencia para vida do esta señora, Ji ce el traductor comcrtir í~ In. americ:ma al catolicis. francos Je su biografía, prc.•cuta aJrui. 1110, tieudo protestante. rabies ejemplos de \irtud, tanto á las Elisa Aun ora Lija de un médico de jónmos solteras como :'i las waJres de N uem York, del doctor Ricardo Bay. familia y hasta á las rcligió~as,- os de. ley, el que ocupabn. una posicion muy cir, ú to<.lns las por1;onas de su sexo honorable eu la &ocicdad de aquella eu cualquiera. posicion r¡uo so oncuen. ciudad. Allí había uacido nuestra he. tren."- Así, no podemos pasar por nlto roina eu 1774. Cuaudo npénas contaba á esta respetable matrona sin procurar IIa niña cuatro años perdió á su madre, bosquejar .su ,·ida ejemplar, aunque sea 1 pero e u cambio concentró su cariño en ú gr~ndes rasgos. su padre, quien tambien la prefirió 11 --~TO:M0~~~~~:~----~--------~~------------------------------~26 ·1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -- ·------------- ---11-------------- 1 206 todos sus dema.s hijos; la. hizo dar una 1 si no ubiese encontrado á su lado á un edncacion muy brillante y mucho más ángel le bondnd, lleno de inteligencia, ¡;6liJa. de lo que generalmente se daba de in res y de abnegacion, que se pro­á las awerica.nM de aquel tiempo. j puso . rvirle de secretario y ayudarle Amante particularmente de todo lo 1Í car r el peso que le agobiaba: este religioso, desde su primera infancia la. ángel ra su esposa. N o solamente tra.. niña prefería los Evangelios á toda otra baja.b á su lado á toda. hora, poniendo lectura profana; con frecuencia. copia. JI en lir pío sus cuentas, escribiendo las ba los trozos que más la gustaban, y cartas que él la dictaba, sino que se sabia. de memoria. los salmos de David. ma.nit sta.ba resignada á la pobreza y á Adamas, se propuso hacer e!lfuerzos pa- ~ sus co &iguieutes humillaciones, y si e m­m. perfeccionarse, y sin cesar trabajaba. pre a. egro y de !meo humor, todo lo " para. dominar sus primeros í111petus, sufría sin quejarse y allanaba toda di­pues era. demasiado viva y tenia. un ca. ficult con semblante sereno y con­rácter naturalmente impaciente y ha.!!- teoto. Mús aún: e:;tudiaba los nego­to. violento, carzíctor que supo dominar cios d su marido para pouel'le dar t\ un punto tal, que al bpetable no será 1la.ntr , pía y caridad, contAgiado u e los irrespetada jamas, aun en la sociedad al 1 enfe os que visitaba noche y dia., tra. parecer más mundana.. La vida. de la ta.nd de aliviarlos y salvarles la \'Ída. l señora Seton fué feliz y tra.oquilu, vi~n- La eñora. :::3eton sufrió m~cbo con la do levantarse en tornosuyo una lucida e de su padre, ·• quien aml\bn. familia, hasta. 1800. En aquel año tuvo mente, y abaudo~.;anJo pM cute-lugtlr enNorte-Américauoacrísis mo. ro la ocieda.d del gran mundo, so de- • notaria. que arruinó á una multitud de l dic6 cuidar de sus hijos y de su ma. comerciantes nuevo~yorkinos, y entre rido, ue había enfermado del pecho, éstos ca.y6 el esposo do nuestra heroína. no p rmitiéndoso otro en ·retenimiento Afligido en extremo. temero~o de que- que o fuera un estudio ·Lsfduo d~ su dar desacreditado, lleno de afanes y relig n. Practicaba lo$ r1tos de la angustias, sin duda el señor Seton se Igles luterana, á la. cu;ll per te!Jecia, hubiera dejaJo llevar por el Jo~:n.liento, con mnde escrupulosi·hd y rigidez;, l Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINCENAL. 207 pero ú pe~ar de ello siempre ~cntia tal r;nsieron que estudiara á fondo la ca. vacío e o el alma y en el curazon, que 1 tólica; la llevaron á visitar Jos monu. no quedaba sati~fecha con las frias y 1 mentos, los monasterios y las iglesias mesuradas priicticM del protestantis. que ha dejado In. religion apostólica roo: buscaba nlgo allí que no hallaba, romana en Italia; le proporcionaron y entúnces con ahinco Fe dedicaba :í !libros de controversia, j por último, estudiar las E!.crituras, sin que en ellas apelaron á \tn sabio jefluita que tuvo hallara todo lo que deseaba. Una de con ella interesantes conferencias. En las cosas que más falta la hacia, era el, resúmen, merced á aquellos estudios, poder visitar su iglesia diariamente, ántes de salir de Italia ya se babia como sucede en la. católica, y así pasa. convencido de que la t·e-rdad se halla ba los domingo!! con una amiga suya en la religion católica y no en otra al. de sus mismns opiniones, recorriendo guoa, pero no tuvo aún valor de ahjn­todas las iglesias ú diferent<:;s horas para rar el protestantismo, y parti6 para. hacer" acopio de deuo~ion," decía, qne Nueva York llena el alma de vacila. le dumra. toda In. semana siguiente, en ciones y de torturas. que estaban cerrados los templos pro. Cuando sus parientes tuvieron noti. testnntes. cias de las impresiones favorables al En 1803, habiendo empeorado !;U catolicismo que la señora Seton babia marido, le recetaron un viaje á Italia; recibido en Italia, su!lcitaron en torno su esposa. )e acompo.ñ6, llevando consi- suyo una terrible tempestad. En aque. go sólo fí su hija mayor, niña en la iu. lla época en la América. del Norte (y fancia. aún, y dejando á los demas ni. aun al10ra pocos afíos sucedía otro tau. ños en N u e va York con sus pnrientes: to ), la fe católica era para sus habitan. aquel vin.je fnó fnnAst.o en C'Ctremo. tes algo como un::~. mancha, una. iguo. Despues de pasar muchos tru.bajos minia. Aquella. religiou, decían, era tanto en In mar cuanto ú la llegada á buena tan sólo pnra los pordioseros t< Italia, resultó qne tanto~ sncrilicios ignorantes irlandeses,- los sé res más 1 fueron inthilcs, puesto que el señor 1 abyectos de la creacion, -por consi. Seto u murió pocos di as despues de su 1 gniente, puede comprenderse cuál seria llegada á Europa. Sin embargo, flqne. el escáuduloal saberque uunseñorade llos Rnfrimientos fueron \tu crisol que ¡ la. alta sociedad, perteneciente á una do demostró los quiln.tes de virtud que las mejores familias ne1r-yorkina.s, y uue">trn. horoinn. tenia en su carticter. aliada á otra no ruéuos respetable, pre. Valiente, 11 but'¿ad:\ y llena de euergín tendia n.bjurar el protestantismo y ha. 1 y fe on las boudndes de Oios, no ¡;o)n. cerse católica! A!.Í, pues, influyeron monte ayu(hí hastn. en los últimos ruo. p!ua que obraran sobre ~;u espíritu los mentos á su marido á bien morir, sino ministros protest:l.ntes de todas las sec. 1 1 que tuvo fuerz:ls para. 'arreglar el cntie. tas. Protestantes de la. iglesia ortodojn rro y acomp!lfíarle hasta su última rno. y de la escocesa, anabaptistas, metodis. rada, sin desmayar ni dejarse abatir tas, cuáqueros, todos los más entusiastas con aquel dolor inmenso en toda~ par- sectarios la inundaron la casa. de folle­tes, y con tJ1ÚS razoo en tierra extr.u1a, tos, de artículos, de carW.s y consejos, y 1 y léjos de sus parientes y amigos. como ella se ro::mifestara.firme en su pro. En Italia la. seüora. Se ton, que no pósito, frecuentando la Iglesia católica pudo regresar inmediatamente fí Amé. y prepaníudose á abjurar, la asaltaron rica, tuvo la fortuna de encontrar una con amenazas, insultos y execmciones, excelente familia. italiana, que no sólo haciéndola pre~eotc que no tenia dere. brindó auxilios y hospitalidad á su cho de edl!car á sus hijos en una reli. cuerpo, sino tambien á su alma. Vién- gion que no era la de su familia, y que dola deseosa de buscar consuelos en se haría responsable ante el tribunal una religion que no fuera )a protes- de Dios por aquello. Asaltáronla en. tante, en donde no los hallaba, le pro. tónces atloces dudas que la causaron -------y-----~---------------------------------------------------- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 208 LA MUJER. muchos sufrimientos morales: sus va- l El establecimiento iba viento en po­cilaciones, 1::1. agitacion de su espíritu pa, r.ua.ndo ocurriósele al mismo ticrn­y encont rados sentimientos, son pro- po, de una mauera pro-videncial, á la píos de una alwa ~randa y uoble que señora Se ton y á un caballero, recicn sólo busca la verdad, y prueban más convertido al catolicismo tarnbien, que que todo In. &iuceridad de aquella con- se tratase ele establecer, no sólo uu co­version. legio católico, sino tamuien una. comu. Sin embargo, al t'tn logr6 allanar to- nidad religio~a que se dedicase á la das las dificul ta.des que se le pre!->enta. educacion de las uifias . .A.demas, el ca. ban, y encontró la. tranquilidad de su ballero ofrecia dar los primeros fondos ánimo en una libre y pública abjura- necesarios para la empresa, así como la cion que hizo el H de .Marzo de 180.), señora Seton ofrecio. dedicarse á ella un Miércoles Santo, en la Igle~ia de en cuerpo y alma. San :Mateo. Resolvióse que aquella ltermandad, Adamas de que desde la ruina de su que tomaría. el nombre de " Hermanas marido sus recursos pecuniarios eran de San José," se establecería en un lu. escasísimos, desde aquel momento se gar lejano de las ciu<.lt~des y cerca de vió abandonndn. por los parientes que llD Seminario cat6lico sito en Emmitts. tenían el deber de ayudarla, y por aL bnrg, en un campo agreste y sano. Allí gunos meses ella y sus hijos se encon- se retir6 la señora Seton con algunas traron sumidos en la miseria. Pero la señoritas que abundaban en sus mis­señora Seton no se dej6 abatir sino que mos propósitos y buena Yoluntad, y se busc6 recursos en el trabajo, abrien- dedicaron á estudiar los reglamentos do una potsion para los niños que en. de las 6rdenes religiosas instituidas por viabau su'l padres como externos á los San Viceute de Paul. Al cabo de alguu colegios de cierto barrio de Nueva tiempo se les agotaron ios recursos su. York. Aquellas faenas, ¡.¡Íu owbargo, ministrados por el recien converso, y tan extrañas á Fu educacion y costuru. sufrieron ent6nccs tanto, CJUO frecuen­bres, no la dabr.n mayores comodida- temente hubieron de nyunar tí pan y ues, tanto más cuanto que tcuia e les fueron pro. cbos mese.c;, ltu..c;ta que la l 1rovi<.lencia, )1orcionnudo, la. comunidad fu¿ tomat:­que la destinaba á muy altos fines, la do incretuento, y en lblO se edific6 en dispens6 su proteccion. Habiendo te- aquel retirado sitio, un «.>spa.cioso y nido noticia la Sociedau cat6lica de cómodo local que encerraba. departa.­Baltimore de la situncion angustiosa meutos para las hermanas, pa.ra las de la señora Setou, que todo lo sufria cducar.da!l, pa.ra los niños do lus alre­}) Or amor á bU religion, la invihí á dadores, á los cuales enseñaban gratis, aquella ciuua.cl en donde le proponía y p~ua una. eufcrmería gratuita. 1-!n don. que fundara una escneh católica. Ella de los desgraciatlos eucontra.bnn alivio accedió con gusto, y dejando ú Nueva pn.ra el cuerpo, y para el alma auxilios York pasó tí Baltimor~, en 1londe E>n el espirituales. acto puso manos ii lo. obra con luu. El principal objeto de a(l uella insti. dable entusiasmo. Recibió en stt casa tucion era honrar á Nuestro Señor Je. á muchas niñas de religion cat6lica, sucristo, rindiéndole culto en la pcr. cuyos padres deseaban, adcmas de que sona de los nifios, de los ignorantes, de se le'! diera una Luena etlucacion ins. los pobres y de los enfermos, dodicán. tructiva, que se ocupara particular. dose particularmente ú auxiliar á los mente en formarles el corazon para la niños huérfanos y desvalidos. Aunque virtud y la fe. la señora. Seton babia deseado seguir Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINCE 200 en un todo los reglamentos ele San Vi. 1 para el col e, o, la escuela y las lec tu. cente de Pa.ul, se haLia apartado de rns que 1M crmnnn.s deberian hacer ellos en lo que concernía. ú la educa. en comunid. ; adema!:., su correspon- j ciou de ia uiñez acomodarla, y quo po. uencia. era ,. luminosa, y la te11ia con dia pagar una cuota en camuio del fa. todo el alto loro cat6lico ele Norte­ver que recibía. Pero en esto se pensó América, y u algunos miembros del que era lícito ha.cer aquel cambio, por- europeo, con muchos fieglares impor. que las circunstancias eran muy di fe. ¡ tan tes, é i ufi irlad t.le persona'! que la rentes en América de lo que sucedía pedían conso o y la expouian sus cui. en Francia en el siglo XVII. En los 1 tas. En su co~versacion aquella señora Estados Unitlos convenía empezar por tenia, segun picen, un encanto partí. educar bien á las clases altaah aL "' la vió ociosa), se ocupa. neció siempr á su lado. 1 ba sin cesar en el gobierno de la. co. .A. medida. ue la madre Scton en. munidad . Cuando no estaba. en el coro traba en añ , su salud se debilitaba 6 no recorria los diferentes departa.. hasta el pun de tener que renunciar 1 mentos del t:<>ta.blecimiento, pasaba el. por fin á suR ocupaciones y quedarse ¡1 l tiempo haci,• ... ]o extmctos, anotando en la cama. unque la ina.ccion era y preparando los textos do enseñanza 1 para ella el or de los sufrimientos, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 210 LA MUJER. su resignacion era completa, y cada día Desde ar¡ucl tiempo In. Institucion se manifestaba más y más agradecida de Sau José ha tomado un incremento al Señor que b. había permitido hacer maravilloso en un pueblo protestante. parte de la verdadera religion y acle- Los hospitales, asilos, hospicios y es­mas servirle en ella {intes ele morir. cuelas ¡;e multiplican como por encan- Al fin, ell4de Enero de 1821, aque- toen todas la& ciudades de los Estados lla virtuosísima mujer dejó de existir Unidos. Acle mas, las iglesia~, capillas y sobre la tierra. adoratorios son infinitos. Las herma. En su calidad de mujer de letras las uas tienen á su cargo la. casa de locos obras de la madre Seton, aunque no de ~fount-Hope, uno de los establecí. se han publicado sino pocas, son muy ruientos mú8 importantes que se cono­voluminosas. El diario de muchas épo- ceo en aquel ramo. cas de su vida y las cartas que escri. Entre muchas obras de mérito artís. bia á multitud de personas, podrían tico que tienen las iglesias que perle­servir de estudio psicológico para coro. neceo á la. comunidad, hay una que prender lo que puede la virtud en una han levantado ú su fundadora, 1e már. alma femenina. Los extractos, traduc- mol blanco, de estilo gótico, que dicen ciones y refundiciones de obras extra o. los conocedores que es digna de todo jeras, propias para la educacion, sirven elogio. alÍn en los establecimientos que dejó 1 En 1850 la. Congregacion de San planteados, lo que prueba. el gran mé. José se incorporó á la de las Herma. rito que tienen. Su estilo est1í esmal. nas de la Caridad de Francia, y desde tado de bien traídas citas de los E van. ent6nces sus reglamentos y hábitos son gelios y de los Padres de la Iglesia; iguales á los europeos; y en América, ademas tambien dejú algunos him. como en Europa, el sér m!Ís digno de nos en verso, para los cuales babia respeto es una Hermana de la Cari. compuesto la música, en cuyo arte era dad, siendo aquel sencillo vestido el versada. ¡ímbolo de todo lo bueno, lo santo y lo Inmediatamente despues de la muer. evangélico. te de la madre Seton, y segun los de. Tal ha sido el resultado en Norte seos que había. manifestado, se funda. América de la obra de una sola mujer, ron, bajo l:l. vigilancia de las herma. y á la madre Seton, más que :í ninguna nas de San José, escuelas católicas gra. otra, se le podría aplicar aquel versí­tuitas en Baltimore, Washington, La.n. culo de la mujer fuerte: castre, &e, y ademas las hermanas se " Levantá ronse sus hijos y la predi-hicieron cargo de la enfermería anexa¡ caron por beatísima." á la. Universidad de :M:aryland_. __ S. A. DE S. .,.. __ HECHOS CURIOSOS EN LA CIENCIA ASTRONÓMICA, ( CONTINU.ACION). VI por término medio, 729 millones do EL planeta Urano no se descubri6 leguas, es 82 veces mayor que la Tierra. EÍno en 1781, ell3 de :M:a.rzo, entre las Su año consta de 84 años nuestros. 10 y las 11 de la noche: aquel descu. Rara vez se distingue á la siolple vista brimieoto fué hecho por el astrónomo y parece una estrella de 6." magnitud. Rerscbel. U rano, que dista del Sol, Posee 8 satélites conocidos hasta ahora, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ¡--- REVISTA QUINCE:NAL. 211 y la. luz ~el Sol no le llega allá sir!? 370 Ilion los pl;tneta.s q~e giran en tor.no de veces menos podel'osa que :í la 1terra. nuec;tro Sol y cuales son suo chmen- Natura.lmonte la. constitucion física sioncs: de esto planeta es letra. muerta parn Júpiter es el más grande, y es 338 los astrouomos, que aún no tienen ius. veces mayor que la Tierra. trumen tos suficientemente poderosos 1 Satn1·no se presenta e u seguida, por para salvar semejantes dilltancias. su tamaño, y es 75 veces más grande El último de todo~ los planetas co- que la Tierra. nocidoq es el llamado Neptuno, el cual Urano y .T''{eptuno vienen en seguida. no fué de:.cuhierto sino ahora 3!~ aíío!l, La. Tie~·ra es el quiuto planeta por por indicaciones del astrónomo franceq su tamaño. y Vémt$ la si~ne inmedia. Le Verrier. tamente. En seguida J[adc y .lfcrcurio "Le Verrier, dice A.rago, apercibió el y la multitud de planetas pequeños nuevo al\tro sin necesidad de volver sus como Vesta, GJre.s, Pal«8, &c. Aunque miradas nl cielo; lo vió en la. punta no se han descubierto todos éstos, Le de su pluma, y ¡,;upo ~n d6ncle so .le. Vorrier ll.egó á.asegumr. que s~ número heria hallar, merced solo á sus cúlcu.l no clebena baJIU de cwnto c¡,ncuenta los," y no solamente esto sino que ndi. 'll~il. vin6 el tamníio que debería touer un Adem~s de estos planetas que giran plnuota que nadie babia visto y que en torno del Sol por su propia cuenta, dis~a dol ::>ol mús de mil Ulillones de debemos señalar lo& satélites que cada leguas: Lo Verrier publicó su atreví- uuo lleva consigo. Así, pues, por solo dísima teoría eu Agosto de 1S4G, se. In ntraccion del Sol aquello. enorme ñalaudo el lugar en que se debería ha- ma.sn de mundos giran "n torno suyo, llar u11 n-.tro, cuyn presencia hnbin ndi. y ahora, ¡,qué diremos nl meditar que viundo por ciortns perturbaciones que fuera de aquellos planetas, cada una de notó eu Urauo. l'n mes despuc.~, \111 los milln.tes de estrellas IJUC vemos en Mtróuomo de Berlín lo descubri1~ y el cielo es un sol, y ese sol lleva en bautizc~ con el nombre de N eptuuo! torno suyo un sistema plauotario como Neptuno es 22 veces más gmude qno el nuestro, salvo que muchos de esos la Tierra, poro naturalmente poco "o 1 soles so u mucho mayore.i que el nuestro, sabe de él, t:l\lvo c¡ue posee un 8ntrlito y por consiguiente 1\evn.TIÍll ma.yor nú­que gimen torno !'uyo como !l\ Lunn mero de planetas eu torno suyo l nl derredor dl· In. Tier1n, Jlero nunqne ¡Y despueq de contemplar scme­se piensa que estando á uua distancia jaotes maravillas, poclr:í quedar un tno enorme dd ~ol debe de tener mu- útomo de orgullo co nuestra rnente l chos ~omo~ noso. Autc~ de la.nzaruos eu mayores l•on. tros delante de f:L 1 • dur:l.ll, y habll\r de otros sistemas plu. S. A. DE S. netarios, veamos ou resúmen cuántos 1 (G'outinua?•á). CURlOSIDADES . INVENCION DEL DIBUJO. el contomo del perfil do su amado. Y de esta mauom quedó inventado el dii.IUjo. T,os griego!! dt'cian que la pintura se había - inventado do esta ruanera : INVENCION DE LAS NOTAS MUSICALES. En víspcmB do partir para un largo vinjc, Atribuyen los griegos In invc.:ucion del arte un j1Ívcn fuC: ti visit.'lr á su amada. Estsl, de- do expresar los sonidos con letras del alfabeto sean do conservar la ilntigen del jóven. y vi en- ,¡ Tcrpandro. Entro al~unos pueblos do la do quo la 11ombm arrojaba su perfil sobro la antigua Grecia era una mf:uoia no sabormú-~ pared, tccogió un carbon y siguió con cuid!W.o ' Hica, y todos debían toca1· algun instmmcnto. ~ - - - ------- - -- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 212 LA ~I U J E R. ANALES DE UN PASEO. DIA SEGUNDO. El ciclo me b& rehusado una facultad que con tanta ~cnorosidad otorga á los dcmns ¡ hombres: el olvido-G~;onGE SAND. Los l>timeros albores do la aurom en-¡ -Ctuil? contt·ar~>n á A licia y :í. sns huéspedes pro- -Que yo lo empiece y lo continúe , paráudos~ para bajnr al baño :¡ caballo. La Alicia. 1 mañana, tan hermosa. y fresca., el pinto- -Cómo es eso ? resco paisaje al tra ves del cual pasaban, 1 -CoiJtar el cuento entt·e los dos: yo las aguas tan puras del rio qno corrian refiero una escena que invento, u~ted con­bajo la sombra de frondosos árboles, cu- tinúa y refiere otra, y yo sigo despues. 1 yas ramas fioridas y perfumadas se repro- -Poro yo no me creo capaz ! ducian en el espejo de la conicnte ; toda -Probemos. Verá usted que es muy ' la naturaleza los sonreía suavemente. 1 ftícil. Des pues del baño, encontraron que Dar- -Sí, mamá., un cuento de hadas, que tolomé., el pariente pobre, unido ti don son los que más nos gustan. Gregorio, les preparaban 11na agradable -Bien; pero quo comience }!áximo. sorpresa, habiendo hecho poner mesas á. Este, sin hacerse rogar, empezó así: la .;ombrn de los úrboles de la ribera, don-do le:; sirv~ron el almuerzo, rcfro¡;co.dos LA ISLA ENCANTADA. por el ambiente del rio y arrullados por M..\xmo-Una ''cr. sucedió que viajan-el té une rumOT del agua. do nn jóven po1· un lejano país, muy que- Levnnt3dos los manteles y quitadas las brado y tl·iste, llegó á las orillas de \In mesas, todos permanecieron bajo los ár- llago cuyas azules hondas lamian sus cos­boles, excepto Justina y doña Catalina, tas con melancólico vaivon. Jtjn contorno c¡uiencs declararon que la humedad del sólo so veian altos cerros y estériles riscos, rio las hacia daño, y t·ogresarou ~~la casa; entre lo'l cuales nmgia el vieuto embrav.e­miéutrns los dem¡u¡ tomaban asiento en cido. El jtjven babia viajado mucho y las hamacas que habian h('cho colgar, los 1 contemplado paisajes q110 lo habian b"''ls­iuquictos niños conian y so di \·ertian nle- tado, pero 6sto le euc..•mtó pot· haberlo vis­gremcnto. 1\l fin, fatigados por el juego, J toen otros tierupol'l, para él mas risueños: se e.coroarou Á su madre, y sentándose el le llamó patticularmente la atencion una mús pequeño en sus rodillas y el otro Á solitaria i:.la quo se veia en medio del lago, sus piés: relucieltto de belleza y cubierta de magní- _)[arutí, dijeron, cnéntnnos un cuento. ficos tlrboles do toda especie. -Ahora, hijos mios, no recuerdo uin- ALWIA-El jóven permaneció contem-guno. piando la üJa do léjo,;, siu poderse apar- -Cómo no, si sabes tantos? tar de aqnel ~;itio, hn1:>ta que de repente se -Pero son disparatados. le QCcrcó uua anciana encorvada por los -~o, que no; cuéntauos \mito no más! años, que llevaba en la mano un ramillete -Sí, sciiora, dijerou los domas ; noso- de fiot·c,¡ marchitas, y sin peligro, y adomas se­y lleno de vida y espemuza.s para pene- ráu el único recuerdo que bl vez conser­trar allí; esa isla encantada está repleta 1 var:ís de mí. de melancólicos misterios, que tal vez te Dicho esto le tomó por la mano, golpeó harían perder el amor á la vida y la fe en las malezas, que al punto se abrieron, de­lo porvenir. jan do libre un sendero á tnwcs del espeso ?tGxuno (sonriéndose)- Apéuas oyó monte, y echaron á andar. Al cabo do al­el jóven estas palabt·as, sintió unn uecesi- gunos momentos la conductora se detuvo dad io1periosa de llegar á la isla, persoa- y dijo: dido, segun dijo, de quo en su~ pensilea -Voy !t quitarte la vcndu, pet·o no ol-oort ·erian fuentes delicios.'ls en que podría vides que es indispensable que aunque • apagar uua sed ardiente que le de,·oraba ; veas cosa!! tristes y t!Spect:iculos dolorosos, 1 • siendo las aguas del lago y do los alrede- no te ncerquos :i mí ni pronnnoi&.s nua dores par<~ él amargas y salobres. Así foé palabra. que tanto suplicó á la anciana que tuviera Al decir esto le descubrí,; los ojos. Se 1 piedad de él y le llevara á sus dou .. inios, encontrahau en nu sitio al parecer ameno qno ella accedió, siempre que compusiera 1 y florido en medio de la isla; se oia por 1 y carenara uno. barca allí cerca varada, todas partes sount· uua tristísiu1a música, 1 oumo si alguna tempestad la hubiese arro- sin saberse de dúudo provenía; ó 111ás r jado á la plnyt\. El jóveu ha bajó con nt·-¡ bien, :h-bolcs, musgos, floros y piedrns, to­dor, y guiado por lo:; consejos de la an- do sutns so u mil! ruuerta.'l ilusione~ ! . l'0011poraron la serenidad. l~l SOnido ue la VO.t )' Jas facciones do Pronto llegaron á la isla, cimundada la mujer convencieron al jóveu uo que por altas rocas y entrelazados troncos: . úutos la hnbia visto y perdido, y que de lograron atar el bote :i. un árbol añoso, que ¡ o& habin recibido !m; flores que llo,·aba creoia inclinado entre las grietas do una en su cartera en pasados años. Inmodinta­l'OCil, y saltaron á tiena. mento olvidó la recomendacion de la an- 1 ALIOu-Habia tAnta maleza en con- ciana, y dando voces se !l.corc<Í á la mujer 1 torno de la isla, qM parecía imposible pe- para ofrecerla consuelos. Lo misu10 fué l netrar á lo interior. La ~~~:~ó :\ a~r~· 1: ~~~o~_:~ ~irso u u formidable l j .,... Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ~-- 1 214 1 '¡ e~;tampido : el suelo tnmbaleó, el cielo ~re , habiendo concluid-;;u:- ostudioe oscureció, la mujer aterrnrla se levantó, y t1í, llegó á N•••. Alioia era muy • ncongnjada hizo 11eñas al jóven de que hu- ro con un género de belleza no yern, y de~apareció envuelta en humo. era blanca y rubia, y t~ns ojos l Jt\tera de si, y comprendiendo que au pre- y muy negros, contmsta hechicero sencia babia caussdo toda aquella ruina, que rar vaz se encuentra sin qua produ?.ca 1 el jóven corrió á la orilln, encontró la bar- notable bermmmra en lll mujer. Máximo ca donde la babia dejado, y metiéndose la vió 1 nr primern vez en un baile, y con en ella se alejó de la isla, que se saoudia su cnr cter imvetuoso é impresionable 1 impelida como por una fuerza sobrenatu- quedó mente prendado de ella. Entu- r ral. Despues de haber remado buen tt·e- siastn, 11in mundo como era entónoea, 1 eh o volvió los ojos, y en luga1· do la florida expres doade luego á Alicia 11ns 11enti­y hermosa isla, t!Ólo vió un monton de mientO y aunque ella lo desesperanzó, l l·uinas y de escombros sobre una roca ári- manife ándole ¡,u comprometimiento con l da y cubierto. do cenizas.... Felicia o, no d013mayó, notando que la Calló Alicia y Máximo continuó : había i proaionado la pintura de su loca l l . 1-f.\xmo- Desesperado el jóveu por pasion. Efectivamente, enseñada al tierno i haber sido la causa de aquella desgracia, pero tr nquilo afecto de su novio, vió ante cuando volvió á la orilla del lago vistió sul! ojo un nuevo horizonte, nbierto por un saynl, y juró vivir siempre en las in- lot~ pal ras elocuentes do Máximo, que 1 mediaciones del sitio en que babia de- la agi on y entlisteciet·on. Feliciano leyó sapareoido la desventurada reina de b. ::.ns sen imientos en an semblante, v de-isla.... mostró dolo por primera nz cutinto la 'i ALICr-t (Con marcada iutencion)-Sin amaba la abrió su curazon, suplioáodola embargo, dicen los cronistas, que o.ndando, que re rdara que ella era libre aún, y que el tiempo perdió uu dia las flores del re- si enco traba otro más digno do ~;u cariño, cuerdo, olvidó cuanto había pa~:>ado, vol- fuern liz, aunque él fuese illfortunado. 1 vió al mundo J' vivió feliz basta una edad Ent ecida Alicia, le a~>eguró que un-avanzada, rodeada do una numerosa fa- die }lO ·a hacerla vacilar en su afecto, y milla. en pru ba de ello, le pidió que se hiciera 1 el mat 'monio algunos días ántes del qué Mú:timo quería añadi1· nlgo á la bi .. to- se bah' fijado. ria, pet·o Alicia no so lo permitió, diciendo: Aaí hizo, vet·ifictir,doso cast r.m pre- -El sol e:.tñ wuy alto, los árboles no parati al~nuo, y recibiendo M·íxinw la l no11 dan sombra : w calor es ¡¡ufucante, notici~ de él cuando uo la &paraba. ví.mouus á la ca:sa á ra.;gnardaruoo. M& n.o partí.; do ~·•• poco dCt!pues, 1 •rodos se encaminnrou á la caso. con la ntcnciou ue olvidar á .\licia y ru- No es difícil adivinar t.¡ue el cuento em- dioars en otra p11rte. l pezado por Máximo y continuado por Ali- Sien o pariente ~>~tyo don Gregorio, re­cio, era en parto alegórico, y put.l com- ~ cibia f ecuont&~ noticias de Alicia, á quien prenderlo es nec61!8rio do!!ir algo de lo. censor aba uu tíemo recuerdo. D88pues yida do uuo .v utro. de suf r variúO d~ongaiios, renunció nl • A licia, como lu rl:lfiriú oran rolocion de fin al nmor, ya cpte no al matrimonio. lla fior de J.mJ, tiO babia comprometido á Aman da bll ¡mis, ~iempre sonaba ~On casarse con Felicinno }lonto.ño, de una que al 'u volvería á él, y acordúndoae do mnncra repentina y coruo impelida por la be ana menor de Alicia, escribió pi~ ajt~uo mandato, tsin cleoir por e,.,to que no dieudc informe:~ aoeroa de eUa, y confián- l amaba ti su uovio: áutes por el <.:ontrario, dele a ou Gregorio ciertoa proyectos de se l'egucijuba ou nmdinse á su 'oluntad, matri ouio, le deoia que 1>robablemento no ob:.tante lo :~cirio y retraído dol carác- Pepi ora la eapo,¡a qnale podía convenir. ter de Fclioiauo, cuya dulzura cautivuba TuYie n en la familia In imprudencia dé pero sin infundir confianza, lo que la im- infor á la niña de las intenciouee do pedia tener con ella aquella intimidad de Má:ú o, y al mismo tiempo le pon~oraron peusa~aiento que nace sin esfuerzo entre las cu idades del presunto pretendiente.¡ dos corazones que ae amnn y oompreudeu.l C'rooi · lla, pu011, coa la idea de que habin Jl'llltnbnu 11pt!uu algunas seiuana.s paro do ser la eaposa del j6vea que, por sus ¡ que se verificase el matrimoDio, cnando. taleD , más honor lo b&ci& á N" .. , y ¡.. ---~ • ..--~- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ----- ---------~-- REVISTA. 215 aunque el e:u-ácter de Pepita era ligero y .el corredor de la casa se algo egoísta, como el de toda niña miruada, nos bañado;; por sutilíaima tenia una imnginacion ardiente y acti~a, e ft·ecncntemeute se cubren y se complacía eu ttOñAr con el ausente ardientes de los trópicos, Mn:dmo. como con un 1auto que los resguarda de Yeudo y viniendo nños, :~J fin regresó !los qnemantCl rayos del sol. Los campos Máximo ó. ~·••, cuando Pepita habin pl~recian soli ríos, hn.biéndose ocultado cumplido diez y ocho nito~, y estaba en lo~ ganados n los sitios más sombríos; todo el brillo dP. su ju,·entnd: pero más los pájaros n cantaban, loe insectos no 1 oapricb06a que nunca, algo coqueta )' mús 1 zumba bon : oda Jo. naturuleza. pe.reoia ..,·uluntnriosa qne lo. generalidad de lns 1 aletllrgnda p. a despertar despnes con lo niiias de liU edad ; y haciendo contraste 1 fresco de la u che. con ella, bnlló á Alicia, viuda ya, afligida Lns seño1· l;(l recostaron en las hame.­cou la pérdida de su esposo y de su hij1, co.s de la sala, ·los hombres (ménos Máxi­y pnra él m4s hechicera que nunca. 1 mo y Mauric' ) se apoderaron de las del Al ver á Alicia libre, l\16ximo olvidó corredor, pas do los horas entra fumar y sus proyectos con respecto á Pepita, pro- dot·mit·. i\lau cio sscribia en un 1·iocon .recto¡¡ IÍ. los que, po.rn decir verdad, ha- dol Yasto sal n, J Máximo, con un libro biau dado en la familia mayor importan- en la mano, 1 costado eu un 11illon mece-cía de lo. que merccinn. En bre,·e fué claro dot·, tl veces 1 ·a y tí veces ae estaba largo para todos á quién dirigía él sus obsequios, rato contemp ndo á Alicia. y unturaln1eute esto impidió que le recor- --Qué en! das y qué taciturnas csta.­dnran sus propósitos t·especto de Pepita. mos! ex.clam do repente Pepite. ; si hu­No tm·dó en declarar sus eentiruientos á bier·a quien n s leyE-se nlgo .... Alicia, la que lo reoibió con embarazo, Máximo o eció complacerla, diciendo puell sabia. qne su hermano. se había ma- que á ruego d Alicia habia llevado algu-uifeRtl\ tlo runy disgustada con motivo del uos libros co eso objeto. despego y frialdad con que Máximo la -Aal tiC lo ncargué, dijo ella, pero con había tmtJldo desde su regn~o. Alicia re- la coudicivn e que fueaen obras ó artíou­huso e~cuchade (aunque !111 corazon abo- los snyos. gnba en su favor), diciéndole que su alma -Obedecí, contestó él, trayendo la co­Cl! tnba llena de t•·U.teza; qnc no podía por leccion de un periódico literario que re­eut. ínces pen~;ar en ooda.s nnevas; que daoté en un de IM Uepúblicas hispano­deseaba ,·ivit· hanquila. al ladv de :rull hi- americanas. jos, cnsa felicidnd ora su único nnhelo. -J,tente qne le pat·ecia fnet-a de he oido decir . 1 t:t%Oo que un jóven como él, lleno de Yida, es como 'nt lt y de porvenir, ligara su suerte á. Jade una 1 cuyas obras s • 1 Ulujer ''indo y gatJ:e.da en cuerpo y alma, 1 A nm A:'( A tliA-Noeé oómo serán laa 1o:imo : pe1·o la po81!ín, segun personas ooteudidae, ya no ; pocos son loe poetas vivos pueden lser con gu11to. • !!O di ceo los qne creen que ; 11ero el capíritu es eterna­y produce en todas épocas nitadiendo algnnas indicaciones respecto todo dogenor ' de :Pepita ; lo que él recibió con di~nsto, mente jóveu ' y ftoabaudo por decirle, que á ínerza de 1 co.,as bellas. l re"peto y Cfttiño la convencería de que ftl.\xuw ·¡; la poesía no degénern . para tl u o habt·ia felicidad lino uniendo , sino cuando e ornzon ¡,e pervierte. Nunca 1 •u vida ñ la ~;uya. deial'li de ha t• sentimiento llliéu~ras que t Alicia ea1tónoee, cou una abuegncíon el'bombre co eene un corazon sen&ible. rora, quiso que lluitno trntara má¡¡ de La poesia e1t savia de la juventud, que 1 ! cerva y oonoeiel.-a mejQl' á Pepita, y arregló se dern~r~Ua e casoadu de diamantes idea-l el }161;60 á Bu$)&-vista, partioularmoote ka ; ee entie de qtte hnblo de la vel'da­~ con P" objeto. J ~te. •· peu,la eituacioJ1 d6r& p4•ía, •l grito espoDtánoo d~l co. en q~te a&GallaD&11 loa d.oe .que! dia. rar.OII, •ha o eu pal¡¡\)rat arm<>niosar., ' La atmótfera eNha aingnlallrueute oo,. no del fulijo l'illo de oropclquo, 11w ,itln- 1 ¡ ----~""--------- - Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. - __- -_ -_.-:e-=-=:# 216 LA MUJER. ----- ---- ------~------------------ timiento, se compone s6lo de palabras ri­madas. -¿Usted cree, pregunt6 Alicia, que no es preciso ser jóven para ser poeta? Mixaro- No se necesita la juventud muterio.l, sino haber conservado en el alma ilusiones; poder ver el mundo con la ima­gino. cion, y elevarse hácia Dios, olvidando las miserias de la tierra. Algunos pierden muy pronto e:se brillo, ]a sensibilidl\d poé­tica se extingue eu ellos, y siendo toda vía ¡jóvenes han perdido la juventud del co­razon. Otros, al contrario, mueren viejos en años, pero poel.ns todavía, os decir, j6- venes. Estos son los más felices, porque pueden olvidar el mundo y sus desengaños. Pero sucede & veces, que los qne han per­dido la pureza del pensamiento y la fres­cnrll del alma, continúan, ñ pesar de eso, cantando oou dil!Ímzado acento mentidos ensueños que no pueden ser verdadem­mente poéticos, porque ellos no tíenen fe en sí mismos ni en lo que cantan. -Pero, añadió, hé aquí algunas traduc­ciones que hice algunos años há, sobre el :u;unto que uos ocupa; y leyó do esta manera: l LA POESÍA .• 1 Hablando de poesía dice el francas Emi­lio Desohnmps : "Cuán cierto e¡¡ que la poesía no vale nada por sí sola 1 Para amarla oa preciso que de.spierte en el alma aquel simpático nfecto, aquel atractivo soberano que nos 1 Yieno de Dio!!, llenando nuestro comzon 1 do entusiasmo y de ternura. Lo. poesía es J uua segunda Galatea : es preciso amarla 11 para que pueda vivir." " La poesía, segun Emilio Souvc.stre, se asemeja al sonido lejano de la.q cau1panas, que dicen lo qM uno quiere: en ello. en­conh- arémos esc1ito lo que sentimos." Otro autor, cuyo nombre no recuerdo, 1 dice: " Oh poetas, ¿. cutlndo o:¡ cansnreis de la poesía? ¿ Cuñndo cesal'!L vuestro eterno canto? ¿No se vaciará ja1uas ese cuerno de abnudaucia? ¿, K o ostñn cogidas todas l~ts flores ? ;, X o so han. agotado JI\ todas las fuentes?- :"l'o, miénh·os brille el sol en el cit~lo, y uua faz humana pueda vol­YOCI! e h:ícia IICI>Dtrarlul en 1 rstn nbl' 1 s· llon llllblirntlo nislodHmcntc etl nlgnnos po­rif• JI,oos du Bo¡;CI\a cunñ0>1 pn3ildOs. ----- -- -----... - -- - -- conoiliacion : miéntras la luz de las estre­llas Humille ll\!: noches, y hayo. un hombre que comprenda In YOZ do Dios; miéntras exista nn alma que aspiro á un mas allá; miéntras se escuchen los rumores de los bosques y brinden éstos su f.esco abrigo al 'l'iajero fatigado : miéntras las bellezas del día den vida y luz á lot~ ojos; mióntra.s se abra la rosa bajo el soplo de la prima­vet ·a: miéntras lus tumbaH pnrezcan tl'is­tes d. la sombra do los cipresetl ; mié1Osee el cetro de Mercnrio y lo emplea en guio.r las o.lo1as. Un&H "''t.ces las couduce hasta las morada!! de los mnortos; otras lo.s eleva al cielo y las detiene admiradas enhe la alegría y la tristeza, sobt·e la frágil escala del sentimiento. ''Cuando el implacable destino so pre­senta ounl fantasma en medio de una rou­uion rebozante de alep;ría, nadie, ni los grandes y poderosos de la tierra, se libra de rendir homenaje á ese desconocido que viene de otl'o mundo, y el loco tumulto de la fiesta enmudece al momento; el disfraz cae, y la obra de la mentira hnye ante el triunfo de la verdad. Así, cuando preludia el poeta, cada anal ohida la carga que le agobio.: el hombl'e sube hasta ol mundo -- -- ------~------- ---- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. --------- --~- --- 1 '1 REVISTA QUINCENAL. 217 11 1 1 de los espíritus y se siente trasportad•, ha~ta el cielo ; pertenece solamente á Dioa ; 1 nada que sea ten·enalle impresiona, y toda influencio. extraiia queda olvidnda. Mién-tras dttrn In mágica armonía, la desgracia misma cesa de oprimirle, y desaparecen de sn frente las arrugas ahondadas por el dolor. "Así como el hijo se precipit4 en los brazos de su madre, bañándola con el llanto del arrepentimiento, despues de una larga atJsencia, fecnnda en amarguísimas ltígrimllB, así las armonías nativas traspor­tan hasta el hogar que abrigó los primeros a1ios, reviviendo ltl. pura felicidad de la inocencia, al fugitivo á quien ilusiones exóticn.s habían ext1·aviado en lejanas co­marcn. s: ella le devuel \·e á los suyos, á la natumleza que lo abro lofl brnzos pnrn ca­lentar en su seno el genio entumecido por el hielo de lo!! fingimientos, usados como reglas de vivir en la sociedad." Cuando hubo concluido Múximo, Alicia habló así: -Ciertamente lo que usted acaba do leer es muy bello; pero ostoy segura de que las gentes llamado.s sensatas califica­rían todo eso de eusuouos de oahezas sin juicio, que se satisfacen con lo imposible y doodoiian ó desconocen la realidad. -Así es, repuso :i\láximo. A este gre­mio de ilusos he pertenecido ; y en prueba do ello leeré algo de mis ensueños, que aun , prefiero á lo que el '\"nlgo llama realidades. Y abriendo nuevamente el libro leyó nsí: :::OU loo! pri m''""' ai111~ de la lid11 Un columpírnos delirio y hielos delinvierno." bellas y fro.gnntes fior·es que llamnn ilusio- Bognudo sin cesar hácio. un porvenir nt&, cuyo perfnrne, en forma de ideas ge- incierto, nun vez gozamos del momento ner~sas_,- irradia cual la nnréola de un actual; nuucn podemos echar ni por un l!e~t-dros; pero luego, muy pronto loR instante el ancla en 1<. presente; jamas dehcn~ospétalos se desprenden uno á uno, gozamos plenamente del dia de hoy, por­~ arch1tados por el s~plo abrasador de la qne nuestros ojos se vuelven continua. v1d~ real, y al conolmr la edad juvenil, la mente hdoio. lo pasado; gozamos sólo re­radtante corona ha desaparecido con la trospectivamente, 6 soñamos con lo futuro, ten~ura de la_ frente 9-ue la sost.enia. indagando con ansia por lo qM venW:á <:;_uando 'fl~~e á 1nt~rrump1r este en- despues. Es cierto que todo esto se h_a dt­~~ eno d_e del1ctas el prtmer desengaño, el obo mil veces ; pero el corazon ea 1gual ¡, Joven steute una sorpresa dolorosa, y des- eu sus lllanifostaciones, en toda época, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ------------ - - ---- -~-·-- --~--~------- 218 LA MUJER. mcion ó iudi vid no que tenga una mediana 1 tRu elevada y tan bellA como las estrellas oivilizaciou. del cielo ! Schillor es el que mejor ha descrito el -"No ~ posible desear las estrellas ; innuto deseo de engolfarse en el mundo sólo se goza con su brillo, si se contero­ideal, mirando con repugnancia lo material, plan con arrobamiento en noobot~ sereoBB. con esta exclamacion : • -" Sí : yo contemplo el cielo oon en- " Ah l cu•in feliz seria, si pudiera lan- oant.o dm·ante dias euteros; pero ob ! de­zarrue fnera de ese ~·alle en que me agobia jndme llomr de noche, dejndme llorar llnt\ niebla pes."\da y triste l.... A u¡¡ IÍ. lo l wiéntras puedo ! " léjos percibo risueñns colinas, cubiertas de En otra parte el mismo poeta. escribe: una prim11.vera eterna ; oh ! si yo tuviera "Cómo hnn tnengnado esos claros rayos nlaa volaría hácia e.~as ideales regiones! 1 de lnz que il nnúnnban el sender·o de mi " Extraiía¡; melodías resuenan ú. veces vida ! Las brillantes ilnsiones qne no de­en mi oído, melodías que ·vienen de ese jabnn vacío en mi alma se han desvaneoi­mundo encantado: los ligero<; ambientes do, junt.o con mi creencia en los ensueiios, me traen tambien snaves perfumes, y veo qno cual divinas realidades se me presen­brillar desde aquí, al traves de fr·ondosos tuba o tnn bello:~: el hielo de lo positivo lo árboles, hermosos frutos de oro y fiorido.s ha pet.-iflcnde todo l plantas exentas de los hielos del invierno. " Vi lo.s palmas santas de la gloria ci- " Feliz, trnoqnila, risueña del>e ser la iíendo frente.~ vulgare:1 ; el nnwr huyó con vida en aquellas ce>linas doradas por un la pr·imavora; el camino que seguía se hizo sol eterno! ¡Cuán suave sení el ambiente onda diamtÍ!i silencioso y desierto, y apénas y cnñnta delicia babr:í en respirar! o ! Pet·o la esperauzalo diseiinba cou vaga claridad." las furiosas olas de un torrente rue impi- 'l'nles aspiraciones á una dicha idea.!, de­den llegar h88ta ella y llm:tnn mi alma de muestran uua enfermedad moral que debe ten-or. combatirse. Elle estado de del!coutonto in- " Atada IÍ la ribera oscila una barca; c.lica el predominio de uua imnginacion pero ¡ u y do mí ! u o tiene piloto que ln 1 ardiente, pero f~tlsonda por ideas exagera. conduzca! No importa! entrelllos sin te- das. La juventud quiere encontrarlo todo mor: la& velas se infiao.... espex·emos, j lisonjet·o y armonioso, y al descubrir que 1 atrevámonos ; lo :weutnrndo se halla fue- en realidad no exist.cn !01> goces imagina­ra de nuestra voluntad, y no lo dominn- 1 rios con que se alucina, se decl11ra extra­moa: sólo uu milagro puede haconue lle- viada; lo que no Lnrin, si danc.lo imperio gar en salvo á la hechicera. region de la 1 á la razon, procurase dirigir bieu las fa­poesía y las ilnsion~." cnltade.'l refle;~:.ivns do la inteligencio, en Y Goethe, el amigo do Scbiller, en din- 1 vez de fomeut.m- los deseaR mórbidob de logo coutJigo mismo, dice : la imagiuacion. -"¿Por qué estno triste en modio de .1111 Sólo u u espíritu proíuudnmento fa \sea­alegría general? Veo eu tus ojos señales l do por dcsengniios y pesares, puedo decir de que has llorado. 1 con Alft·edo de Uu11set: -"Sí ; he llorado en mi soledad ; lloro j " Semejante á lo:i den·iches insensatos, una nfliccion que es sólo mia; y las lágri- 1 á. quienes sólo nu vértigo mental pnede mas que vierto son tan dulces que me de- extasiados ha!lta anonadarse, cuando el sahogan el corazon. penMmieuto se eje.-cita. en eacudtiñarae y - "Ven ; te invitan tus amigos ; ven y ahondar mlls y múa el abismo de l&.a anti­roposarás en su seno y les confi,m[s t.us lozas metafísicas, cae postr·ado por la fati. penas, si has perdido a.lgun objeto amado. l ga de un trabajo it.~útil, ó se detiene ate- -" En medio de e.~e t·uido y tumulto, nado ante lo nbsm·do de las ideas qne e\11· vosotros no podriai¡¡ comprender mis tm·- hora. 'l'al parece que el homlwe fuera va­mantos. No. ... no he perdido nada, :nm-1cí o, y que si se empeña e¡¡ desc::endor den. que me falta mucho. tro de sí mismo, nl .fin Uega nJ. último 08· -" Entónces levántate, jóven ; á. tu 1 cnlon de una espiml, á m1 punto en que edad se tiene siempre val<>r para conquis- padece as.fi,¡¡:ia ; como en el fondo de una tl:\r lo que se desea 1 1 mina profunda el aire falto., la respira­-" Oh l no podré conquistarlo l Lo qlle 1 cion se hace anhelap.te y Mi advierte que me falta está demasiado léjos. Es una cosa , Dios no permite que so vaya mds allá. • Tmduci :lo ®1 Ctt~nees, c1• OtNrd. (Continuará). 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ¡,-- REVISTA QUINCENAL. 219 _,..,_ __ . __ 1' LA SOCIEDAD DE NIÑOS DESAMPARADOS. 1 Ú'l'RA. vez volveremos {¡ llamar la nem de llevar á cabo esta urgentísima 1 1 atoncion de nuestras lectora!! Mcia la necesidad, ~;ino es dando nuestro óbolo 1 · ' muy benéfica sociedad cuyo título en. para fundar un EstablecÍIUÍento eu 1 cabeza este artículo. donde la gente del pueblo aprenda. un Despue1:1 de mil trabajos é inaudito!! ofic~o lucrativo, e~ ~uion de una edu-~ ~ 1 esfuerzos, los Directores de esta em. 1 cac1?n moral Y ~eltgtosa. ¡ pres;\ filantr6pica han logrado reunir S1gamos el CJemplo, entr~ otros, de (seguu la.s cuentas quu lÍltima.rnente la s~ñorr. ~uya carta publ~ca.moc; en 1 1 han presentado) la. exigua suma de $ 1 tSeftmda. Dtos ~ecompens~~:m nuestros 2,665, 6 poco más. Claro es que con , esf.uerzos, no so~o necesa~10s ~am Re- 1 ella no es posible fundar un Estableci. 1 guu por el CA~un.o del b1en, s1no que ¡ miento durable, comprando local, con. l debemos contnbtn r para que los a~.>an- ¡ 1 1 tratando maestros y materiales para donados por los bo1.0bros lo trans1ten. 1 1 eusefiar oficios, y alimentando y vis. J S . .A. lJE S. 1 tiendo aunque sean pocos los niños que _. / se r~cojan. $eño~a Soledad ..~ costa de $ampeJ¡-l;\ 1 Stod emhb abr go, fh ay' dp erso· nal! que des- M1' m u y est1'm adn.. s e.n. ora- E mpeza. puea e. a er 0 :ec1 o cte~ta. ~uma., se ré J?Or pe~ir á usted y á mi señora. Sil. bau retlfado: ne.,ando su coot.lll~Ctl~e, 1 vena Espmosn de Rendon mil perJo. con e~ pretexto do q•.•e la Soc1 eda~ a nos por no haber podido ho.sta ho • con. recogtdo ya lo ~ufictente, y que ttene testn.r su fiun. csquol1\. ) de sobra. .con qué empezar sus tareas. Euvío á ustedes la pequeñísima. su. Por ~tOs, señoras,. no nos volvamos U.l'\ de S 10 para Jos niños desampara. atras, stgamos contnhuyendo con algu. doH, caotidntl que recibir:íu todos los na. cosa, aun~ue sea. con muy ¡~co, para 1 años el 22 do Julio. 1 hacer este Lten á los desgractadeR que 1 Presento á ustedes mi!! r~petos, y [ tenemos el. deber do sostener .. ·· Nos. les suplico me crean su sincera esti­otros neccstta.mos- no ele doctores y de ma.dora y amiga ¡ litemlos - sino d~ hombres honrados 1 ' ' , que sepan tral1a.ja.r. y temor á Dios, y A~A ~L\Rl.l DE L..\. TORRl:!. obedecer á la~ leyes : u o hay otra. m a. Su c&~>a, Julio ~:l Je 1879. --~...-.-- REVISTA DE EUROPA. 1 babia sido enviaclo IÍ Polt;wa & cazar nihilis-liAC'a ualltanlo tie111po que no nos ocu¡HÍ- tas, y allí parece lJUO hizo notnblcA captu1118, bamos pnrticulanucnlc de la obra de L.\ ltU- basta qno resolvio el comité revolucionario JEn. en Europa. Arrojemos de paso uun mi- enviarle una hermosísima mujer, hij'\ do un rada sobre al~unos países y veamos cuál es sacerdote rueo, • In cual le tuvo encantado., 11u inflnouciu. buena ó mala allí en los últi- locamente ennmorado pot· ulgnnns semana~. moe meses. tln dia ofreció ella salir tí pasear con eíl en Dijimos en nuestra anterior R~:vi~:~ta quo cierto jardín do la ciudad, i la caidn de la los tribmmleK ruso11 bitbian condenado ti muer- noche. Pero apéuas llegó él ::~1 lugar do te :i una mujer, miembro d~ las aocicdade& lll cita le rodearon cinco bombrcs armados 1 ll secrotas, y que ademas babia teuido parto en y cnmn&carados, que ee tiraron sobre él, U!l ~esin;lto político en aqucll>aís. Un perió- le pu~:~ieron mordaza, le ataron á nn árbol, 1 dtco tngles muy rcspetaLie, E 'l'ablet, dice lo le cortaron la nariz y las orejas y le de- l siguiente: HJóvenesmuybieneducadnaparc- jaron <~llí con un papel que docia: "Le cen que aon loe agentes favoritoa de loa co- <'orlamos la nariz porque era un perro de pre-l 1 mitü revolucionariotl. t:'no de los .Agcnte:J • Sabido ea que la Iglc•i• gricg~ pcrouite el matriroo- 1 de policía máa astutos, llam~do Lau:vski~-nl:~rc t011 SO*'I'Ilotcs. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 220 LA MUJER. u, y taa orej:u¡ porque fué eulideuternente l trajes y <.-ada cunl laa u11a la;g:a ~rtas be­a. eno para cortejar á 1111:~. de 11111 unornigus." 1 guo su capricho. Pero la verdad es qu~ en Parece que _es~o hecho ea 11110 do t~ntod Europa. una señora. evitaria tanto de salir á que llut·oden d1:.namente, yuca 81 la~~ muJeres la. calle con tmje do gran cola como concu­aon ¡lOdot'O~ae cuando qmcrcn hacer el hion, rrir :í un bailo con el vestido corto. Cada lo 11on \o m1amo para el mal. objeto debe tener su hora y 11u oportnnidad II para usarlo. La pololltSa do varias formas En Francia las mujcrelf revolucionarias sigue reinando, cerrMia ó abierta sobre un 11on igualmente audaces y crueles, y t•s pi-e- chaleco de otro co1or, pero tu polonesa es ge.. ciao haberfaa ''isto en loa momentos do furor neralmente más larga por detrua que por de­popular, para formar idea de un espectñculo hmte. La casnca de forma R la Lms XIII igual. Sin embargo, cuando est~n bien diri- á la Lui.J X V, á la Luis X VI, á la Incrn~ giJu, las fraucesaa son capaces do hacer rnu- ble (larga por dotms hastn toc:~r C3Ri el sue­cho bieu 1 y son beróicas en la virtud, colllo lo ) está en boga, y todaa llefan botones do­en el cnmeu. 1 rados 6 platcaitoa, nui11 ó ménos artística- Laa re'fens de verano 10 ndoman con Inglatema y en Ita ha, escntos con uquel e11 ti- franpa bordadas aobl'o lana y al¡;odon y que lo quo I~A cnrncteriza. 110 usan encima de la parte superior de lotl J>ot'O entre tanto las mujeres á In nuxla volantes plegados y rot~ogido", pue11 do ám­atacadaa mó.a y más por la espautmm t>pido~ bos modos los hncen. I.os vestidos de telas tnia del lujo dl'l!enfrenado, continúnu Kn ra- do lino y algorlon, parn verano, tienen todos rrt:ra vortiginos1\ y nada las detiene. Ultima- franjas, flecos y plcgn.do11 rnáa ó ménos ro­mento ae ptt'stnltabn una actriz del \'ande- cargarlos. Las muselinas li¡;erus, los lino­, ·ill~ sobro la11 .tablas oon un V68tido qun la nc~, l?s olant'.ll q_no llev,nn cr~ el '"erano 13s h11l•ra coetado a razou do 100 fnmco:s el u te- seuontas para hall ea y tntuhaa so adornan tro .•.•.• Como el ,·eatído 011 muy adomadn so únicamente con plegntlos de tafetan y )az.)R ha ¡;aetado, por lo ménos, 20 metroa en hrl. do cinta, lo cual, di romos do p:u~o, oblig4 4 cerio, 811 dl-cir, la tola no más ha t~stndo gastar en un traje, ul parcct'r aeucillo, mu- 400 fuertes, sin oontar los en"*jcs, la ltccbu- cbo ~nú de lo que repr011ent.'1, Uaall&e loe m y lo demllll ... ... Bien 11al.ido ea quo las 1:orp1ñoa plegados para los trajes ligeros. mod111 que ac iuanguran en los teatros en Pa- Los peinados son ca•l1 día máa \.ajos y Ya ris, sou la11 que usan despuCll las dauu'- uul empiezan las mujeres quo tienen uu pelu abun­l; nlll mundo. duntc, á. usar solamente el p1·opio, 11in tener Alarmada la Reina Victoria rnn <'1 lujo que comprar poetizo. quo cada día Re hace mlis exagcnu.lo, lm re~ Con los ve11tidoR do rnu11olina Jo corpiño 11uelto prohibir quo laa damaa do HU corto prensado, se uenn en este vornuo cinturones l lligan la moda francesa al pió do la letra. Si- scucilloa con hebillas que i¡;ualen los ador- ¡1 bia Hcinu \'i<:toria! nh, qui6n tnvium aquí nos y joyas que llevan. Así,~¡ el mcdallon y una mujer de e11tu;¡ para quo noa diera la Jov! los zarcillos son de oro, la hebilla será lo El .Vaaa•iu dtl Denwütlltl dico t}IIO "Su mismo, si son de mosaico, oornl ó esmalte, 1:~. ~njesllld ha prohibido loa botines u_, tacon hebi!la los imitará. F.ata modu ea elegante, muy alto, loa trajes demasiado J>CKadoa al scnctlla, y favorece mucho ol talle, tanto do cuerpo y el ca.Jml exagerado, como JDoda.a in- las delb".1daa como el de las grueaaa. modestaa é impropias do mujere• rea;pctables •. , -- III FÉ DE EURA '1'A8. Veamc.s ahora algo acerca de las modas En la composicion intitulada " "Cna. noche vcrdadora!"'lcnte usadu por las señoras de do luna," publicada en el número 20 de La. bnc.n:1 ~o~1edad. • Jfl'jer, página 175, estrofa 1.•, linea -t.", dice Ccmllnua la anarquta en las enaguas de loal Nt:BE : léase LVKA.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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La Mujer - N. 21

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Sal de la tierra: misiones y misioneros en Colombia siglos XIX-XXI

Por: Víctor Daniel Bonilla | Fecha: 2018

Vapuleada o ensalzada con iguales dosis de exageración, la presencia misionera en Colombia sigue siendo un enigma difícil de resolver para la antropología, la historia y la historia de la antropología. O mejor, más que un enigma es una paradoja. Sal de la tierra reúne nueve aproximaciones a la resolución de este dilema, siempre poniendo en diálogo el conocimiento histórico con el análisis social y auscultando lugares críticos en el estudio de las misiones religiosas durante los dos últimos siglos: los orfelinatos, el uso de la imagen, su aporte a la etnomusicología, su derivación en proyecto de comunicación radial, la simbiosis entre funcionarios estatales y misioneros, las misiones como estructurantes estatales, el ethos misionero y, efectivamente, la gran paradoja misional.
Fuente: Icanh - Fondo editorial Formatos de contenido: Libros
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Viaje al interior de una gota de sangre

Por: Daniel Ferreira | Fecha: 2017

Primer libro sobre una pentalogía sobre la violencia en Colombia de Daniel Ferreira, premio Clarín 2014. Un pequeño pueblo se prepara para elegir a su reina de belleza durante la celebración de las fiestas anuales, cuando un grupo de encapuchados armados irrumpe en una camioneta y les dispara a todos los asistentes a la celebración. A través de un coro compuesto por las voces de los muertos y perfectamente orquestado por el autor, el lector podrá reconstruir el horror y la injusticia de una de las múltiples masacres perpetuadas por el paramilitarismo en los pequeños pueblos de Colombia. La crítica ha dicho "Viaje al interior de una gota de sangre es un muro de la infamia pintado en una iglesia por un artista de pueblo. El muro es una denuncia pública de las matanzas que vive la región. Cuando los encapuchados lleguen a masacrar a la población, la historia dibujada se convertirá en la historia del libro. Es un gran fresco del que se extraen a primeros planos las vidas hipotéticas de quienes van a morir en una masacre". Fernando Araújo Vélez, El Espectador
Fuente: Odilo Formatos de contenido: Libros Género: Novela
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  • Literatura colombiana

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La leyenda de los escarabajos

Por: Mauricio Silva | Fecha: 2017

Grandes hitos en la historia del ciclismo en Colombia. En Colombia hay dos tipos de escarabajos: los más de setenta y cinco mil coleópteros , y los pedalistas amos de las montañas, cuyas virtudes los han convertido en deportistas de talla mundial y, no pocas veces, en verdaderos héroes. Este libro contiene los 100 momentos más impactantes del ciclismo colombiano: las increíbles gestasdel Zipa Forero, Ramón Hoyos, Cochise Rodríguez, Lucho Herrera, Fabio Parra, Oliverio Rincón, Santiago Botero, Mariana Pajón, Rigoberto Urán, Nairo Quintana, Esteban Chaves,y muchos otros campeones que, con sus corazones, logros y títulos, le han demostrado al país por qué el ciclismo es el auténtico deporte nacional.
Fuente: Odilo Formatos de contenido: Libros
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Anales de la Instrucción Pública en los Estados Unidos de Colombia - N. 109

Por: | Fecha: 1891

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ~OliO XIX Agosto de 1891 NUM. 109 ANALES DE LA INS TRUG CION PUBLICA DE COLOMBIA SECCION CIENTIFICA 'I':RIBUS QUE "HABITABAN RL TERRITORIO COLOMDtA.NO A LA LLEGADA. DE LOS ESPA:ROLES (1) (De la Rer>üta Literaria, entregas de 15 de Mayo y 20 de Junio de 1891). Siempre que se ha intentado escribir soLre asuntos relativos á la his­toria antigua de América, se ha tropezado con las graneles dificultades que opone la falta de documentos. Si esta qneja ha sido general y se ha perdonado á historiadores que han tratado de los pobladores de México y el Perú, con m yor razón se nos excusará á nosotros, que tratamos de las tribus aborígenes del territorio colombiano. Estas en realidad bien poco.e recuerdos hnn dejado de su existencia. De sus ciudades y de sus palacios no quedan ni las ruinas. Religión, tradiciones, leyes, todo fne sepultado con los mismos hombres que las practicaban. Pueblos enteros, numerosas nncionalidades desaparecieron sin que quedasen huellas d~ su existencia. Parece que la varn poderosa do Bochica hubiese abierto un abismo más profundo que aquel que rompió para desaguar el inmenso lago Andino, y que allí hubiera precipitado las tribus colombianas, haciendo correr sobre ellas el torrente del olvido m 's poderoso qne el mismo' equeudama. Uua qne otra columna derruída, pocos jeroglíficos si tál podemos lla- (1) Con suma a.teneiór:' bemoR estudiado el ATLAS GxoaRÁ:B'rco ti: HISTÓRICO DE LA RKPÓ'BLICA DE COLOMBIA por 1 señor Manuel M. Paz, tra-­b: ijO digno de todo elogio, ee.pecialwente en cuanto se r fiare á la parte geo­gráfica. A la. carta. 1, que ' representa la ruta de los conqui tadores, etc., la posición de la tribus. te.,'' le baremo tr tJ ob .. ervaciones: l ." No es ba&tante completa, eowo tie verá poniéndola ~u paJ' l~lo l!OU te nue tro e tudi01; 2.• Tiene a.JgunoH unque wuy poco rJ'ore~; y 3. ~ El antor confunde !re coentemente las tribus que exi tieron cou Jaq que hay eu la act.u lidad, dando preferentemente cabida á esta 6\tüuns. EHNRS'J.'O RRST ltPO. 7 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 98 ANAI. .. ES DE LA INSTRUCCIÓN PÚBLICA. DE COLOMBIA rnnr á las inscripciones en las rocas, y los monolitos labrados que yaces olvidados en la mcsett\. de Sa.n Agnstin, son los únicos documentos que pndiórumos consultar en la superficie del suelo. ¡Qué testigos tan mudos · os t1 bcm s los blacióu el nombre de tribtl sin preocuparse con las semejanzas fisic s ó 1 id utidad de costumbres y de idioma. A éstas las designabsn yn cou el nombru de su caci ne principal y le conservaban su 1~ombre primitiYo, y le d ban un nombr arbitrario y caprichoso. De quí resulta qne multittt8. {5) En su Oompen.dw ltiAJtiJricQ del descubrimi8nto y oolonizacion AC STA, págitu\ 11. (2J Aco TA, págiala. 68. (3) ACOST , ptí.gina. 11. (4) ACOSTA, pág. 5. (f>} A COBTA., pág. 78. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. TIUBU QUE HAD1TAB.AN EL TE RITORIO COLOMBIANO 105 mensas selvn . Muy lejos de p recernos exagerado el cálculo de Acosta, lo juzgamos iuf rior á l realidad. IV Lns tribn que habitab u el orto y Centro del depar amento del U lUCa pertencc1)\n á. ln nación C'lt fJc 6. Lo Urabaes ran u nos de la cost s arcuos del tlántico y de lll olÍ 11. s baj t\ aneg d izas y e u bi rtn de manglares dei tr to i nfe­rior. 'ns princip les e cicazgos y ca et·l'os eran: Twntí ó. orill s del río B teubá, Th·ufi ó Tiripí, .Abibeiba, Apz~rz:miand6 6 León, Abenamecltey y Ab1·niba e la márgen s del río Sucio, Guanaca y Ticlúrí, donde se reunieron cinco mil guerreros en más de mil e noas. En l s orillas del Atr to Balboa encontró dos pobJaoionos en y s cnsas est bau ooustruídas sobr árboles parad fenderlas de las inund·l.cionos. Ningún croni ta nos transmite eln mbre de é t aunque no serí n t. n peqnef1 s cuando en una ell s lieron 4,000 hombres á defender su entrada. Otr de seme­jante construcción halló Gómcz IIernández, adonde no pndo penetrar por 1 fuerz de las armas. A orillns de e .. te río vivían también los Gugu­' re •. L s tierras u l o croso Dabeiba principiaban á iez leguas ele las bocas del trato. En las costas del Pacífico había numerosas y valientes tribus (l) como lo probaron en 1 resi t"Oncia r¡tte opn ieron á lo e pa.f\ les en Puerto­q tcmado Oupique, en los valles <.le Baeza (hoy B .nHló) y rL. leza , en ::tn Iateo, Ate. Eran ue11os de casi tod L ll. co ta los oanama.. y los Cila1·ae ... . Impnteticable en in ierno por los pantanos que en cll· se forman y los hincha os to Ten te y ríos q ne la n l'<}c n en tod di l'(}CCione poco habitu.ble á caus de lo Hgn~'ceros casi permanentes, 1 sorr< ní· le bibe no con tnb. con m' a moradores que los snjetos d isp r os d Qu iuuuch-zí,, tRn f r oe como I s tig1·es y leo no , con u iene compartían ns guaridas. No así las faldas do la corclillel·n. y los llanos qne se extienden á sn pie , llenos de poblnciones tribnttuiaa del Cacique Ntttibara, qni n con 20,000 indios t·ecibió á. Fr ncisco Cesar cuando por prirne1·a vez vino á importu narle (2). Er ecina de ... te l poblttci n gnenera de Tutabe (3). Guacuná ó Qnir1-dtná e tu.ba situarlo ancal, C'umbá, !pía- (1) VEIJA oo, 1 '72. lli-8tbria det FtAino tle Quilo. (2J AcosTA, png. 262. (3) Décrulml do lierrcra. n. 6. L. VIII, ap. 4. (4) 'ASTELL NOS, pnrte . a (5J Pmon .,ntT~, paí.g. 77. (6) PI~DltAW'l' , pág. 76. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. T IBUS QUE 1I BITAB.\.N EL TERRfTORIO OOI.OMBIANO 107 ~ les Gualmntá, Pn.nyan, Tunes al centro, Sapu.ye , Túquon·es 6 Tuc?...(.­r'l ·e , Jfal/a?'IUt Ya ·enal ·~1 Ponie11te, Irnazocamate, Beio'udino y Mcondino al E., obondoy al . 'l'o o p rtenecian á la nación Quillancinga, 1 cu l contub. m 's de 30 r~tl'cinlid ~<1 s inoopendientes (1). Eran de este nú­mero iauaJmente los Oacampue Ohor1·o , Ruiles A:rgayane y Paguales. Al ut· de stos q uetla.bu.n lo Ohapanchicas, Afastele , Lioacle , Oltan­co y B·,_jolcos (2), y l s Piclúlimbíes y Ouilas entre 1 s ríos Telembí y Putí l. En 1 C·lq!letá. ntre multitud de p~quefias tribus, cit l'emo ' los Ya­cvanr¡ ue?·es, 0/urpirde y Pap1:aze. al ~ . O.; los lJJocoa , Patocos y Su,cu.m­bio , { ol'illn d l Oaquetá; lo Alaco .·, en lls márgene. tlel Papamen ; los Pul~tmayo , en h tuárg •ne d 1 río del mismo nombre, y l s Oojane , hombr s f roce que dominaban á la llc•1lo de Aco ... ta, hnbí más de un millón de habitnnt~s desde O loto ha ta Anserruu.viejo (4) . Era tal el número de tribu inde­pendientes quo á cada pnso, com9 brotando del suelo salía á impedir la march11 triunfal dol e tan hu:te do Oa tilla, que yá los jefes las más de las ecos ni se ll'eocupuban po r c.larles nomb1·e, y pasaban de una á. otra con el mnyor desprccto, con~crvando únicamente el recuerdo de aquellas que les pt·ocurab.,w o1·o 6 gloria. {1) PrEDRAJICT , p6g 84. Podemos agregar á é tos los pueblos de Chuchald(), Aaruul, !ffu/lnma. Tucun·8i., 0tJpttÍ,.9, Yles, Gufl.lm tal, Cha.pal, Nales y Piules. t2) Ill~torüt del Rein.o de (¿ttito, por el Presbítero Juau de Velasco, t. II, púg 142. {3) En re ltLS obra con nhndn p~r e tHblccer el itio que ocupnban l s tribus del Caquetú, bemo encontrnrlo tnl difusióu, que nos es del todo .imposible fijar este punto oc nne trn t~HI igun geogmfi~\. (4) P o de rué de In couqui tn, cnnn•lo aún lo indios and ban por los montes huycoclu d •1 y11go e puñol. se couLu.b Ln 20 000 eo Pa t , 20,0 >O n Timaná, más de 80,000 n Arm , 25, 00 en Clllblntl tn., mñ le 3 ,000 en Oali, 40,000 en A.nserma· vjejo. p,,bl ciones peqncñaq como ll•tpanchica é Izcnoce, contaban e d una bn ta 20,000 .indios. RtJlación d,; Pu¡Jayár,, por FnA Y J& oNrr.ro nm E OOB n. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 108 ANALES DE LA INSTRUCCIÓN PÚDJJICA HE COLO OllA V llemos vi ato y á, á vuelo de pájaJ·o, la di tinta tri bus quo habita-- ban Jos D e parta bnt bnfhl s pol' lo los O ·é 'nos. Visite m s ahora los del in tel'ior, priuci pi anuo por el depn rt · ~men to u o n ti o~ u ia. A s ombro y g rata s rpresa can 6 á los e patloles la ista del río Canea cunndo b juba n ta. serr nía de Ayape l. Domin., ba.n de allí un xtcnso y limpio lJano sem j e. querias. l~n 8 l 1 nllo de an AtHlr' S qu uabnn los Cl' rios el : Gua1·cama, Ouerquia PizJi>1Wn, Oz cta, Maqni1·á, 4gua.'i ·t. Omogcí, N~gueri Yu ·ca, Aguatabr.t, Ala ¡¡iq u í, T ttqnibu?·i Jfu !eco M o ·caün·o, Oue1·qu i ·á, Oa1·i­tné Oclutlí Uba1u~ y Quimé { 4) . (1) ACOST , púg. 25 . (2) Geo grafl4 Gene ral y Oornpcndw l1.útórico del estado de .t1nt(oquia, por MANU&L URIHE ANGEL, pág. 70-. {3) 1. U. ~GaL, 506. Ou?'ttmé quedaba. donde estli obor Anzá. Poblanc'"~ londe queda. Amagá, pág. 788. (4} Estos últimos, citudos por el doctor Uribe Angel, pág. 738, qued ban en las serranías que separan á Antioquia del valle de San Andrés. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. TRIDt,; QUE nABlTABA.N RL TKRRITOlUO COLOMBIANO 109 TJa parto d Z nifcutá port neci n te á este Departamou to, l cona­f 1ian la tierra árida . p ro ri~as n oro bafin.dns pot· el Nechí y sus afluentes n lK regi ne c'UJ e .ntro queda n Z ragoza y Remedio (l). ]).fuch indi s l1abitaba1 las llanurus de Oanc(tt~, á orilllls del Porce. Al ur, traamontando h1 colina , eataban loa dominios de Zun.t-ms, y al Sur d ' tos, loa de Hobégico. Cel'c de la sierra d Urrao habitaba Toné Cacíqno de los Catíos. Loa orillas del Porce, 11 matlo por los intlios Abu1·rá, estaban mny pobladas por la tribu del mismo nombro, la cual se extendía ha ta las bocas u Tttcaloa. En ol bajo Porce hubitaban los Yamesiés de la misma tribu cuyo más poderoso cacique era el de CltC~tbá (2}, donrle fue fun­dada la primitiva villa de Zc ragozu., en el valle de Vitué. Tenía más de 2,000 h. bituntes. Era muy pob' do el vallo de Iraca. Entre los punto ocupudos por llvlívar y Andes se levantaba la rica y floreciente ciudad de Co1·í (3}. En el v He del alto Abnrrá estnbnn, entre otros muchos, los pae· blos de Bitagüi ó ltagüi, Aná y Niquiá {4). La provincia de Antioquia, propiamente dicha, contaba con numero .. sos tribus. J..~as principales eran: Pequi, Gua,ma, Penco (5), Norisco, Tu,ango, Pu.bio, Zei·acu~na, Pebere, Nitana, Tuines, Guizco, Araque, Guacuseco, Teco, Catio . .Record romos de paso el nombre de algunas poblaciones tnhamíes: l"olombó, San Antonio, Pertol, Oocorná, Maitamac, Apu1·imac~· estas tres últtmas pertenecían á l tribu de los Armas (6), los Paucura 6 Pácoras, con más de 8,000 indios, siervos del Oacique Pimaná~· P1tcllina y Muta1nbe, on las montanas quo qnedun al Oriente de onsón; la pode­rosa provincia de Jos Pozo , cuyo Cacique Púnanaq·ue opuso en su pri­mer ncuentro 6,000 gnerreros al invasor; Pécora, á dos leguas al Oriente, y en fin, la tribu de los Oa1Tapas, en los puntos ocupados hoy por Ta1 ias, eira, Aranza7.u y Filadelfia. Ln principales poblaciones de los Pécoras fueron: Olluscur?tC2t-a, anguitama, Oltam,bi1·icua, A"­cora y A upi1·im1·; y do CatTapa In·úa. Las tribus de e t Depa rtamento pueden reunirse en tres grupo bien rlistiutos (7). (1} COST.&, pág. 124 (2) A OSTt\, pág. 362 (3} MANUEL U. piíg. 611. (·1) lA~·oEr. . A.·ortr, (5) Aoos·ra, pág. O .En 1 valle de P neo dominabnn los Caci1ucs de Pm·rutd y Guarami. (6) En el asiento del e cique 4~attamac a fundó 1~ poulación de Son ÓD. MA- 'iU.&L U. A EL, póg 62,). L11. provinciA. de rmt\ t.euía 6 leguns de latitud y 10 de longitud, y más de 20,000 h bitnntes. {7) MA UEL U. á N &J,, pág. 506. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 110 ANALES DE LA. INSTR.UCOIÓN PÚBLIOA DF. COLOMRIA. Los Oatíos, situados en los terrenos comprendidos entre la margen oceident~l del Cauca y la serraní de AlJibe; los J. ?.tlflbs , entre el Cunea. y el Porce; y los Talta1níe , en loa pnn tos medianeros del Porce y del Magdalena . VI asemos al departamento del To1ima. Los Pantágora habitaban en la margen izquierd del río Magdulena, y dominaban á lo Ta1nanae , Gua1·inoe , Ma1·quetone , G?,asecu;ja., Gualíe , Guagztas, Doi1na , G·nasqu,ia , y ern.n. el terror de los mi mos Pi,jaos, á quienes varias eces sotn tieron . o terrenos donde está actualmente Ibagné y el llano de las Lanzas, pertenecían á la tribu de los Palenq'ne.: (1). Los Pi,jaos se xtendían desde lo Hm itcs con el anca por Jos alles de ei va, Almagner, Alta Gracia de Suma paz y an Vic n te de P · ez (su centro más poblaio), hasta confinar con Unndinanllrca (2); por el S. llegaban hasta las tierras ie los Timanae , encerrando en su seno infi­nidad de arcialidades. A la orilla izquierd del Fusagasugá, on su confluenci con el :rt-Ing· dalena, ivían los lqueimas. En las montaílns que dominan al valle de Neiva moraban lo Ooyai­mas, enemigos permanentes de los indios del valle. En propiedades de los unos y de los otros h;..bía arandes poblaciones y ca eríos arruinados por 1 s sangrientas guerras civiles. o menos belicosos que los Ooyai7nas eran los atagaimas (3). L s orillas del río Sa.ldafia. estaban habitadas por los Teporoges, cuy s principales pobl ciones llevaban los nombres de Actt1"Ulo y Apa­glo (4). Las tierras del Timauá estaban den amente poblad. . En solo el vallo se encontraban 20,000 indios. La cacica. de Gaitana, vecina de 'l'i· maná, hizo freute á los esp noles con 6,000 guerreros u un primer en­cuentro; después de h ber sido desbaratado este ejército, reunió 10,000 indios par un segundo combate (5). A pocas leguas de Timaná, atravesando la cordillera se tropezaba con los Yulcones ó Oanebís, á 1 ltura ele an ebast'án de 1 Plata. Se par' ban los de los Tirnanaes los 1r nando . Eran t m bién Yeci nos Jos Api1·am.as Pinaos y Ouanacas (6). os _iudaquíos h bitabau l (1) ACO!( TA, 296. (2) PrEDRAHtT • 76. Los Gualíes poblaban los llanos de Mariquita. (8) PIEDRAHlTA. (4) FRAY PEDRO S:ntóN, tomo n, pág. 845. (5) ACOSTA, pag. 273. (6) Aco8TA, púg. 271. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. TRIBUS QUE HABITAD N "EL TERRTTORIO COLOMBf NO 111 V:II La primera población qn tocara en Sn.ntanfler l1\ planta de Quesada fue Tora si tn d. Jon e actunl m en te e hn lla Barrt\nca.berm ja. N le­jos de allí , orilla de la oi'nng·L cie an ilvestrc, Ievantábanse multi­tud de ca erío . En la b ca del Op6n fJ neilaba. si tondo el pueblo de Barbacoas. Tres pueblo cuyo n mures non :s transn1itc n los bidtoriadores, encontra­ron los conqni tacl res en Ju corJille ra qne de allí se rlt prenrle hnci el interior y otr s en nto más :í rilh clcl Oro·flre. El Uaci ne de Op6r11 fue 1 r hendido en su rcacltl ce lcbl·antl\l n na borracher:1. Entre los ríos orta y Oarare ncon ró :diano peqnenos y nnm rosos case­ríos, y entre e te último y el ~lagtlnlenn, la tribu de Jos Nau1·a •. Pa anuo de In márge ne~ del j!agtlalcna al it.terior del Departa­mento, lo cu t llano sigui r n in rumbo, nhiendo á put'aS serranías y ntraYesnn l' p blados valle, pu a.n'l h lmbre y peleanu aquí encon­tr nuo allí descanso y vi v res. í pnd ie ro n pa~ e '"r~e n l tJ s valles del .Alfé?·ez y de lns Tu1·nw ó de 1 Grita ( 1 ). Alfinger penetró por el v~lle de Gir6n. de pués de hnber ten ido mu­chos encuentros con los Citcn·eros. De allí pasó á la provincia do Gu,ane, rica, fértil, industriosa y densnmante poblada hasta sa xtrcmo límite formado por la bocas del u' rez y S lg:lmoso, de cansó en el pueblo de Silo y siguió camino1 combatiendo iempre, por Jos llanos de Ravicka, 0/linácota y 1 menos poblado de Oúcu,ta. Las principales poblaciones <.le Jos Gu,ane er n: Pomurque, capital, residenci del Cacique Oorba1·aque .: Poim.rr, (hoy Oiba) (:t) al N. de la anterior· 1 populosa y lucida Oltalalá, <'uyns habitantes eran Jos más blanco que h sta entonces hnbier o ene ntra(lo los es¡ afl l ~s. E·tos, úni­camente en el ámbito do lo qnc ll m ba11 Guane, oontab n mis de 30,000 casas h hitad a. J.Joa lug res pedrcgo os, altos y pet:lnscosos qne se exfiienclen nl Ori ute eran dominio d l rico y poderoso lúacaregua. Citaremos como puntos pl'in ci paJe en ta parta dol Departamento: .Baric'/Jara y 1 muy poblada Oltiattcltón (· ), tl . O. y . E. rcspectiva­ment , tl S n il; Teq?.~;ia, Jerirá (pueblo d 1 Cacique Gurtnentá, donde fundó guayo el pueblo de fál:1ga); 0/lipatá a ionto mú t:t.nle e la población que es hoy Vélez, y otro vario casel'Í s del Ca iqne Sacreque.; Burtaregua, contr la parte Ita ele la cordillora, eu ti rra r gnd s y cubiertas de ementera · Boca1·é, al Oriento de este último; Olwaq,uete, Siscota, Ootisco, Ou1·altete ancoteo, Cu¡Jainata, Si .. pa'inata, Singla, Bo· care, G?.tai ite, Ooti co, Oaraota, u. .. amaca Tiqu,itoque, Oapa y Olwbe ,re. (1) FBAY PEDRO SmóN t. u, pág. 162. (2} ACOSTA, pág. 278. (8J ANCÍZAR, PeregrinacWnu de Alfa. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 112 N A LES DE LA. IN TRUCCION PUULIOA DB COLOltlliA En Pamplona y valles circunvecinos, ntre otras grandes poblacio­nes, exi tíau Oondermenda, Mi e1· Ambro ·io, Okitagá, Lo. Locos, Bale­gra y Oácota. Esta última. á orillas del río del mismo nombre. Al . de éloz en 1 banda opuesta del río Suma.paz, se e.'"tendían las provitacias de los Lacll,es y Oltisas, quienes co'nfinaba.n con loa Tam­me ó Tumbes (habitantes de la cordillera que los separaba de Oasana1·6), desde 0/¡,icamocll,a hasta Parnplona. Las regiones fl'Ías estaban habitad~s por los Oitaro1·os (l), provincia que con taba con más de 50,000 indios de macana y por lo menos 200,000 habitantes. "'ivían mezclados con loa LacltesJ· us princip lea ramifica­ciones eran: los Thnotos, Jos Barbu1·es, los Gayo , lo Ohi1zato , los Su­rataes, los Alotilones, los Oaprwllos, etc. En las serr níus, al Poniente de Vélez~ vivían l(l súbditos do Jos Caciques Agatá y Oocomé, á derecha é izquierda respectiv nente· entl'e éstos q ued ban 1 s tierras de Misaque. n Los Laclte llegaban hasta Bo} uá, donde tenían sus pnncipales ciudades: Furatena, Ol¡,ita y Gltocué. En la margen derecha del ríe Snárez habí también tres grandes centros: Ubagá, á orillas deJa quebrada del mismo nombre, Sorocotá y Tu/re a. El Occidente del Depa1·t~meu to estaba habitttdo fJOr Jos Jfosca ·, cuya principal ramificación er~ la de loa Muzo d oriente ele los cuales se ex· tendían la pro incia rle Saboyá y su vecina de Jos OJ¿ebe?·os. Al . de esta últim quedaban la grandes poblaciones de l os Tunu,ngas. El más poderoso y rico ue los Caciques que habitaban el Departa­mento era el Zaque de Hunsali:ua (Tnnja). Este tenía frecuentes gue· rras con el Zipa de Bogotá, independiente nnas eces, otras tributario. Sus dominios estaban limitados: 1 Oriente, por J s colinas que habitaban los Ohivataes, Soracaes y otras naciones qne se siguen hasta los Jlanos de San J nf!.n; 1 Occidente, por otra serie de colinas, mansión de loa Tiba­quir ·aos, oras, Oucaitas, agas, T~6ráqui1·as y muchas más que por este mismo rumbo confinaban con los sefloríos Jibres de Saclúcá y Tinjacá (donde está la illa de Leiva) (2) · al N. h sta Saqz¿enzipáJ· al S. h sta T1¡,nnequé á cinco lf'guas de las dos colonias. Era 'sta tributaria del Z qne y una de su [,lazas fuertes. .,. o lejos de Tunj quedaban Sabo.lJá, Toaca y .J.'\ .... emsa, y Ba,qanique, donde t 1 el Zaque baflo y adoratorio, según Oviedo. Los e ciqu S de Duita?na, 'amczo 8oqa7nOSO eran tributarios del Zaque {3). (1) AOOSTA, plig. 183. (2) PIEDRAD.lT J pág. 35. (3) PIKDBAHJTA, pág. 36. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. TRIBUS QUE HABITABAN' EL TERRITORIO COLOMBIANO 113 Numerosos debieron de ser los súbditos el 1 Tunja cunndo pudieron oponer á los espanole 50.000 g erreros ol día que éstoa penetr t·on hasta el cerca o de su Rey, y 50 000, nos dice lu historia, sacó éste de la cupi­tal n su guerra con ol Zipa. A ocho leguas al N. quedaba Paipa, y á poca el ietancia Duitama. Nemequsno, el poderoso setlot· de Tunda?na 6 Duitnma, tenía por tribn­tarios á loa Caciques de Onzaga, Iza, Oerinza, Ocuoita, Sátiva, Susa, Soatá y Ohitagoto {1). Doce mil hombres a t., curon Íl. los espafloles cuuudo bajaban á estas tierras. Eran vecinos de Tundama: al S., los Tutas, Solaú·nes y 1lfotnvita ; y más dehtnte los Tenzas, Tihanaes, Ycobucos, Samorulocos y Bflya· caes (2)· l Occiclente, Tora é Iza. De Tunja á Chicam,oclta (SC)gamoao, del nombre do su Oncique Sua­muz) se hallaban los pueblos de Tuta.fa y Tupaclw (3). A oc ho leguas al Oriente de Tunj · , sepa1·atla por el río Sog lmoso, se extendía 1 rovincin sagrada de 'P"1·aca (4), á cuyo Cncic¡ue rendían homenaje grandes y poderosos se flores: lo de Gámeut, Bu,. banzá, Pe ·c.:¡ y Toca, grandes electored del Su m o S cerdot ; Tubazá y Ftraviloba, po­bl~ ci n~s pri viJ giullas de cuyo seno salía el J ~f~ Su prem . Soclla, Tasco, Topaga, Mo ·nguí, T~ut{l,za, Yacón, etc. Nompanin, en In últimn guerra del Zaque con el Zipa, dio el primaro un contingente de 1;-¿,000 hon1ur s. El an1eno y delicioso valle de Teni uca (Tenza) contaba con nume­rosos vecinos. Lo mismo diremos de lns colonias que le encierran nl Oriente, donde se levantab n los pueblos de G:J.ragoa, Ubcita ó Ubeylá, Lengu,pá ó Nengzeapas, en los primeros est.J'ibos de la cordillera. Er. h•s inaccesibles asperez s de la ci mu. rr..oraban los Tegu,as (5 ). Al S.E. de Tunja estaba situada la p vincia de Bnganique (donde está hoy Ramiriqní) y la de tiiackoq'l¡,e 6 Oiénegre, sepnraJas una de otra por una loma. Cerca de ellas quedaban Bmnbazá, Gacll,oque y Tocavita. Al S. O. quedaba Tinjacá (pueblo de loa oller s). Las parcialidades que habitaban este Departamento desrle lns pr vin· cin,s de los ]){osoas hasta la pat·te occi ent~l ue la c01·•lillel'U limítrofe con los llanos de San Juan, pertenecían á Ja unción 0/úbvlu¡,. L s tribu de loa 11 nos, la mayor parte nómades, snlí. u rle Ja nnción Owribe. Habit ban los llanos: Jos OhiricJa. , Otdloto , O!Mque , entr lo c¡uo encontró Espira dos graneles poblaciones: Jc>s Xaguas (G), no menci tu- (1) PmDRAHITA, pág. 117. (2} PmonAniTA, pág. 38. (3) F'RA Y PEoRo Sr. roN, t. n, pág. 275 (4) PIEDRAHIT.A, pag. 87. (5) ACOBTA, pág 107. (6) N"rration du premt6r wyage d8 NICor4Aa FBDERMAN, la;eune, publ'ée enfran­~ aü, par HRNRI T.snN.AUX. AKALKS 8 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 114 ANALES DE LA INSTRUCCIÓN Pt1BLICA DE OOLO.MBIA dos ni por Oviedo. ni por Fruy Pedro Simón, y que Castellanos coloca á o1·illas del Meta. Buscaron los peone:J el entrada Que con raro valor fue defendida De gente Xngua y de Caquetía Hasta que feneció 1 luz del día. Las principales poblaciones visita(las por Fodermán fueron: Ooa1·y y Oacaridi (1). En las márgenes del Apure se veían los caseríos de los TO'I'01'0S y A nyamas. La nación Oaquetía contaba veintitrés poblaciones y más de 40.000 habitantes. Las dos últimas tribus citadas tenían su principal residencia en Venezuela, lo mismo que la. de los Ouyones, de la cual penetraron á los llanos de San Martín algunas parcialidarles, qne fundaron allí los ca­seríos de Tohibara, OuraJ¡,y, Oaza1·adadi y Tl~trakamara. IX Los Pi}aos dominaban á todas las tribus que VJVJan en la parte occidental del departamento de Oundinamarca hasta San Juan de los llanos (2). Sólo 13 nación Ohibcha no estaba bajo su yugo. · Al N. O. del Departamento se extendía la belicosa tribu de los Coli­mas, nombt·e que les daban Jos O!tihcltas y que significa cru,el 6 sangu,ina­rio. Ellos mismos se daban el nombre de topaces, esto es, piedra ~udiente. Se dividían en dos fracciones principa1es: los Ouripíes, habitantes de Ourí 6 Guafño (del nombre de este árbol), y los Caparra-pies, moradores entre barrancos. La Palma era su centro principal. Más de 30,000 almas con­taba esta tribu en su seno (3). Eran sus colindantes los Muzot¡;, que tánto dieron que hacer A los cspnO< les; ocupaban toda ]a falda de la cordillera, formando como un anillo de hierro {t los Oh·ib cltas que habitaban la altiplanicie llnna y cul­tivada (4). Sus dominios 11egaban á v-einticuatro leguas 1 N.O. de B gotá. Los Panclze , nemigos pel'manentes de los Fusagasugaes y Mo cas, quedaban á nueve lcgna~; de Santafé, en la cordillera que le hnce frente al Occidente, y se extendían en algunos puntos hasta las .nárgenes del Magdalena por la banda derecha del l'ÍO Fusagasugá. Eran duef1os de los valles y quiebras de la falda occidentRl de la cordillera, desde lo qne es hoy Villeta (frontera de los Oolintas) hasta las montanas de Tihacuy (frontera de los Butagaos). En uu espacio de más de treinta leguas de largo y diez de ancho se agit~ba una población de más de 50,000 indios, (1) Narration du premier 'VOyags de NICOLAS F.&o&RMAN, u ;e une, publik tm fran· etn"$, par HENRI TERNAUX, pág. 92. (2) PIEDRAlUTA, pág. 76. (8) AcosTA, pá.g. 842 (4} AcosTA, pág. 298. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 115 se m jn.n t s u n br vu r á la n p r ?J s del terreno qne habitab n. Vi-ínu en t n·eno .#e i V¡lmen to q nebrado divididos en muchas fr ccio­ne . L má sept nt.donal era la del Oaciquo Sa aima, no muy distante de Zipncón y su vecino Anolaima. Los fqu,ima quienes en las juntas gotá. No se saci bau sus ojos de contemphu est(. he1·mo panoruma. Oaa pt s bien cultivados que se extendían á pérdiJn. de vist.\, á cuy· monótona uniformidad daban variedad y poesía 1 8 ngn '"' q ne en form '\ lo tran'llli­los ríos y lagunas cubrían p rte del suelo, 8 meja.ntcs á e. pejos chine .. cos que custoc.liaban b ndadns de blancas garzu ; lns colinas rle vn.riñ•hts formas destacándose aq ní sobre el firmamento ar.u 1 ese ndicn lo más (1) PIEDRAIIITA., pág. 92. (2) P.ntDBA.IIlTA, pág. 92. (8) Nombre que les da Fray Pedro Simón (pág. 238 del tomo 12), á cnu3a de su poderío. (4) PIBDR~ITA, pág. 82. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL TERRTT RIO COLOMBI NO 117 :tll ~ sns picacho cmtre ln niebla y en tocl s direccione al pi e ele ltls hl­g u na , á ot·i l k&. d e J,,:s río en las fata l, de los e rros, entro los bosques que ~ n pnrtcs cubdan h&. S"bnna, se levnntab n tántas y tan el gautes p Llac io11 s, e l'C}\tlo maj e tuosos, quintas de reereo, miles de mástiles pintaJos tl bija: conjunto qne f rmnba. un contraste de formas y colores que r cOJ·dt'l n lo COil'lllÍ · ta.dores 1 dominio árabes de E pana y le va· lió el n o mhre d V ttll o de los l en zares. Cua ntl N em cr¡u.ene (hne o c1 león) snbió al trono, sus dominios se e~te n c Han U+ !S•l (J,tji(; á y Ohinga hasta U. me, Oibaté y la cordilJera ha­bita•!' p r los Pan,c/¿c . Po lnl. juzgn.r e d 1 crecido número de habitan-tes del n ~ in mnisca por las SÍ 1;' ann ·•s. par tlefende t·se 1 Guatavitn, 60,000 hombres (1); en l t g11 rrn quo de pué tuvieron con el Znque, se nli t ron 70,000 sol­dacl (~) · 40,000 guerrer , á órdenes de quesazipa, salieron á embes· tir In retuguardi<&. espafloln. á In cntratla de Qnesa a (3), y en Bogotá le molestab tn JJJ:1 •le 100,000 guerrero ; en ll\ guerra contra los Panch~! dieron al mi ntt> Q 1esadJ\ nn auxilio de 20,000 veteranos. S 1s p1·i uci palos oen tros el N. á S. eran: Subacltoqu,e, gobernado por un Uznf)ue y f¡•onteriza al N.; Oaficá, plnz de armas, sn fortaleza tenía el nombro ele Busongote (4); Tabio, ~indnd de 1·eoreo, con bafios terma­le, alll Len1' el Zipt\ nn cercado; Chía, cacicazgo del heredero al trono; Tenjo, Suba, otro de los gnu des duques á quien Piedrahita da el nombre de Vrrrcy, era f)ttien dicta.b~ las sentenci s in pelable ; Tuna:t Turca 6 'Ittscn, Eugatiuá Facntatiuá, cerca de In. en 1 murió 1.'hi quesuza.~· Zipa­CÓI ¿ (lam nt tl 1 Zqw ). aclontle el Zipa se retiraba á llorar sus lutos; I-l rdru:á, Tena, Bosa, Tltybsnquillo, nl pie del monte que hace frente á 'l.'ct:h"; los Uzaques an t. es el l cL e ntra la ele 1 S eSpé\tloles. El Oaciq u e de Cltigu.rwllt ra tri utat·i llJO (5). abitaban nmbos tierras pequef1as pero ll<)llH el graudcs p blacion s. El número de sus súbditos ascendia á 40 000. {l) PIKDRAHITA, p 1íg. 28. (2) Plli:OR ITA, 1 ág 34. (8) Pnton HITA, pta. l~L ~I"ta ha­bitaban los Chiripas, y al otro lado del Apure los Situjas. Oasi todas las márgenes de los ríos eran bien poblucias, especia.l mente las del Meta, el Ariari y el Cumicamaré (Guuviare). Cerca de este últi­mo moraban los Guayupes. Las orill~1s del río Eles estaban poblachta por los .Ait·icos. Los Caquetío. y Mrrypn.lJas. Machas tribus actu~'les lJeYan algunos de los nombres indicados y hab1tan hoy localidades muy distintas. ERNESTO R~STREPO. (1) Hüt Et Orinow illutrado y defendido, por Fray JoaEPII GoMlLLA.. (8) Relation ds Fede1·man. (4) AooSTA, pá.g. 164. (5) 0AS8ANI. {6) GUMILLA. (7) GtJHlLL.\.. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ~NCÍCLICA SOBRE EL TRADAJO 119 LA ENCICLICA SOBRE EL TRABAJO (De El Port)cni?· de artageoa. de 26 de Julio de 1891). Traducimo del pectalo1· {L): El género de entusiasmo con que han recibiJo los católicos ingleses la n íclica sobre el trabajo, e tá j ll tific\ble que si mpre que un individuo se ocupa en trabajos remunerativos, Ja verdadera ra7.ÓD y motivo de us fdigas es adquirir propiedad y con iderarla como po esión privada. E l que nlquiltt á tro su fuerza ó su industri lo hace con el propósito de recibir en cambio Jo necesario phra el sustento y la vida. con esto se propone adquirir expresamente un derecho pleno y real no sólo á la remune, ración, sino tam bi -:n ú la mauer de di poner de el hl corno ú bien tcng,t. De t modo, ei vive frugalmente, economiza diner y emplc use ·onnmín pura m ~•yor ·cgu ida en tierra , que en ese e o re resentau sus u.Jn.•i•1S l>ajo ()Lrn forma: y por on ignieote, la p qucña propi d d del trnb jador, ndq•ti ritla n í, qu In •ompl ·tu mente á u di po­sición como 1 s salurios q •1e recibe por su trnbHjo. 1 red um ·rlt" 1 quo ·on ti u ' la propieda es 1 f.lcnltl\ 1 de dis > Hl : r ,' u n ·HLr urbi t. io llc lo nué ·tr . ya · é r p re­sentado n tierras 6 en b1 ues mnebl e . ur tnnl , Jo • ocia.li t1 ·, al tn\L:'\r u e Lrnn fe· rir la propiedad del individuo ñ la comunidad, :HtlCHn Jos iut re es tlcl trabajador, liJ Re,·Ista inglesa protestante. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. pue. to que le privan ele la libertad de disponer de sus snlarios, y de la esperanza y po il>ilidnd d~ aumentar sus fondos y mejorar su condición en la vida. • La b}tRC g ~.•nnr 1 tlel rgument del Pttpa consisto en que la pr·opie­OHd part;cular es sa,51'1Vl \ 1 pu sto que en n na ú otra forma es no sólo el }>l'oducto clel trabaj , , sino qno ha sido. y es r· gln. aplicable especialmente á. la tierrn, tran forma la de eso modo por el esfuerzo de sn poseedor, que la ha. hecho suy propin., ' qne la hn. marcado con el sello de su persona­lioad," y que tiene, por consigtdente, derecho á poseer lo qne en realidad ba creado. Por otra partP, el derecho de propiedad que proviene de ]a herencia es también sagt·arlo, pne~to que la f>tmilio, qno es R.nterior al Est do, reposa en el (lerech de acnmnlación: " En efecto, sncratísima ley de la naturaleza es aquella que impone al pstdre el deber de proveer de su tento y de todo lo neceqnrio á aquellos que ha engendrado; y, de uoa manera semejnote, la nnturalez prescribe ñ los hijos de éste, que, por decirlo así. 110 son m"'s qne una prolongación de su per~onalidad, Aean provistos por '1 honrada­mente de todo lo indi Qensablc para ponerlos en e p cidad de e t.ar ú. cubierto de la oecesidarl y de la mi eria en medio de las eventualidades de esta vida mortal. Ahora bien: el padre no puecle hacer e to si no cuenta con una propiedad lucre tiTa que pueda tnnE!mitir á sus bij.Js por medio de la herencia. La fn.milia es, no menos gue el Estado, una verdadera socicclad, gobernada por un poder dentro de si misma: por el padre. Hé aquí la rnzóo por que ~a familia tiene á. lo menos iguales derechos que el Estado en la elección y persecución de lo necesario P' r s conservucióo y justa li­bertad siempre que no trn pa e los límites que Jos verdllderos fines d su exi tencia le prescriben., Por consiguiente, el deber esen ,ial, ó más bien el prime1· deber del Estado, consiste en proteger la propied1Hl particulur tanto contra la vio· ]encia externa e nanto contra los impuestos axceai vos que Tienen á hncer nominal el goce de la propiedad. La primel'd proposición está expuesta con una franqueza tal, que los colectivistas de todo género declararán simplemente inhuman·l; y en realidad, ningún economiBdl político podría ir mÁ.s lejos. erá conveniente, sin embargo, fij u· expresamente la aten­ción, ahorn, en uno 6 dos de loa más impo1·tantes detalles. No debe Oll"'idllrJe q te la ocupación preferente de un g~'bierno ht\ de ser la aogu­l'iriad d(\ ]a propiedall particnlar, metliante la expedición y jecución de las leyes. Aaunto imp·'H'tn.ntísirno en épocAs como 1a presente, de á.Yida avariciH r ra mantener R. la mnltihvl dentro de los Jím tes del deber, pues si tod s puo ten con justicia esforz:use por m jorar su condición, sin ombnrgo ni In ju ti .! ia ni 1 bion común permiten á. nadie apoderarse d Jo que pertenece á tro, ni tnm poco, bnjo fútiles y ridículos pre­textos de itrualchui nten t.ar con t1·a los bienes do las demás gentes. Ea incontestn.bl qne h1 mayot· pa1·te del pueblo trabajador prefiere me· jorar de con lición por medios honrosos más bien que ht~ciendo mal á otros. Pero hay gr~n número de personas empapadas en principios dates· Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 121 tab1es y ú,{'ido rle cnmbio y rev lncion s, onyfl. pt·incipal ocnpaci6n ee concitar umnlto y cren.r 1 r'gimPt\ rle viol n ht . La antoritiad d 1 Es­t :ul tl he interv nir par~\ p ner ft·eno á los p rtnl'l-Jft 1 re , lihrar la. clase trnbnjaclor no n • rte in i•i io a y pt· tpa ~t· contra l r11b ,d propieta· rio re p tuos d ln. ley. n tos días de tu Dida.. Asimismo, no tendrán fin sobre la tierra las demá1 penas y fatigas de la vida, pues son demasiado amargas y dificile de soportar Jns con· secuencias del pecado, y h n de acompañ r al hombre por todo el término de la exis· tencia. Sufrir y soportar, por consiguiente, es la suerte de la humanidad; y por m~ a que se empeiien Jos hombres, ninguna fuerz , ninguna h bili A • sea 111 que fuere, erán ba tnntes p ra de terrar de la vida humana. los males y pea lid1Ld s que ln a~edian. Si hay algunos que piensen de un modo contr rio, si b y quienes ofrczcn.u Al pobre pueblo libertad de fatigas y trabajos, imperturbable repos0 y goces perm••nentes, eso• tales e[lgafian al pueblo y abusan de él, y sus mentidas prome8ll.s no darán otro r~sul ­tado que hacer el mal peor de lo que antes era." · t1 hay má. útil que mirar al mundo tal cnal , y al mism ciem· po buscar en otra p rte remedio para ns males. Todo lo que pnede11 hacer los buenos, consis~e n alivi r lo s11fr1· mientos por medio de la justici~ y de lag nero~idad; y en ''" jn ticia in· cluye el P pa la caridad b jo todas ns fot·ma , el p~1g ele salario sufi. cientos para una existencia cómoda, llunqne frngul, y el f!rreg1o de horne de tr b jo tales que permit n al hombre el necesat'Ío reposo para hncerlo religioso y ano. El Estn o., que en pnrticular puede intervcnil' en ftlvor de los ni nos, está en capacidad. de asegurar ambas coslls n los cueo e.x­tremos 6 en todos aquel1os on que hay evidente opresión. Y el P~pa Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 122 ANALES DR LA INSTRUCCIÓN 1-JBLICA. DE COLOMBIA cuentn, para remediar Jos males curables, primero, con la influencia de la religión; segundo, con la intervención de la Iglesia, que haría él, de buena gana, intermediaria universal; y en tercer lugar, con el principio de asociaci6n que el Papa recomienda claramente, y en que confía tanto, aun cuándo sea regulado únicamemente por el principio cristiano, que haría árbitro en las disputas que se suscitasen entrc1 el que emplea y el empleado, á una junta nombrada por una sociedad . Este es casi el (tnico consejo de perfección en la Encíclica. Por dondequiera se muestra el Papa lleno de consideración para con los pobres, al paso que niega en ab­soluto, en lenguaje decisivo, el que la suspensión ó el menosprecio de cualquiera ley moral pueda justificarlos, ni la compasión que ellos mia­mos se tengan, ni la que nosotros abriguemos por ello3. Creemos haber citado lo b stante para hacer clara la actitnd del Pa­pado en la cuestión sobt·e el trabajo, y nos interesaremos profundamente en obs rvar los efectos que en el mundo católico ha de producir una ma­nifestación tan autorizada. Creemos que á la larga sus etectos no pue­den ser más que benéficos. A l principio tenderá indudablemente á afirmar esa e:x.trafia alianza entre el trabajo y el nuevo paganismo que es en el Con­tinente el más embarazador, como qua es uno de los más notables de loa problemas del día. Fnera do Inglaterra, la gran corporación del trabajo se ha hecho infiel por el momento y t n enemiga de las Iglesias como del capit~l, y sus jefes se harán cada día más virulentos, en r con cnntro lóculos mtnlOspenna . Eetil s ncillo y co1·to y tigma di~coideo. El fruto es una oápsula drupácea, esférica y cua nlocular. Lns especies pri nci palea son: G. tricltilim'de .-Ynmao en las Antillns. -Crece en lns rt>giones cáli­dss de V nezuelu, on Casanare, te. El jng gomo-r sinoso el este 6•·bo1 s muy venenoso; tiene poderosa pr piedacles etn tu-catártica y se usa contt··l algtuuts enf rmerlndes rehel les y crónicns. n m1ttleru es mny resisten te. Iguales pt·opiedud s tienen Jus otras e pecies: G. zwat·lzii, G. auóleltii, etc. CA RAPA Arbole rle hojas compuestas y d fl n·es dispuestas en pnnojos. áli~ con cuatro 6 cinco piezu. El tubo estaminal urceolado, llevh ochc> ú diez antera , Clllocadas interiormente y alternas con las ranunts dtl tubo. El ovario tiene cuutro 6 cinco Jóoulos. Bstilo coxto y H ncillo, y estigma con\"exo. O. girianensis.-Ott.rapn.-Crece en las Antillas y en lllS hoyas del Orinoco v del Meta. De lja correr en abnndaucia un liquido pnro y cristalino muy re­frescante y m u y ag•·n.duule pan" los viHjeros f.,tigs p(}t' el .pi ce. Es­tarubx ·os cinco, libres y opuestos á los pétalo3. O va1·io libre y bilocu lar con dos óvulos en cada lóuulo. E:;tigrna sentndo y deprimido. .El fntto es una bnya esféricn, bilocul r. V. Vi1ujoNt, -Vi,l.-Pana.-E ta esp~cio p.nece indigenn de la Armen in y do toda la r~gión com prerHl ian entre el mnr CHspio y el mar Negro. El jugo do sus frutos, couveniontomonte fermentado, constituye Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 129 el vino, cuya preparación, y pot· con iguient el cultivo (le la vi 1, se re­mont n á h\ má~ alta antigüetl ul, de .tu la prirnel'ét.S eda\l~s (le hl 1\\ZilS Arya y ~emHica; iJUe en ctH\tl.t•J á lt razu, Arna.t·illa parece flllO no co­noció el uso del vino sino hasta principi s del· . 0 iglo tle nue tra én\. En· tre los Egipcios, el cultivo de Ju, vid remont á ciuco ó seis mil nfios, según varios documentos. Más tarue loa Fenicio, los Gri go y los R.>­ntanos pl'opngarou su cultivo en la regi' u occhlenta.l de Eul'llpa; y en América lo introdujeron los conquiataJorE's, cultin\ndose h y en cu i todos los paíRes del mundo que g z m de un clima ternp 1ulo y seco. Stt cultivo es nna de l2ts fuentes más importnntes de riquer.a do loJ p·dses que á él se dedican; y es de lamontat· que en O lomuia no haya poJiuo aclimatarse en grande escaln, como so ha h~ch en otro:3 países sura.mcri· cano ·i pesar ele lener terrenos dotados con to,las las condiciones nccodll.· rías para. el establecimiento de vineuo3: táles on los de la villa do Lei y,,, Moniquirá, Anapoima, etc. El ácido de la ttva e pt·incipalmonte el t .wt\rico, nnn'lne contiene también cierta ca. u ti da de ácido rnál~eo; la ar.úcar npena d1 fiet·c de la común por entrar en su composición uua. muy pequcnu. cautiua menor de carbono. Los productos verdaderamente importantes do la especie son el vino y las frutas secas, ó sean las pasas. Las hojas son ligeramente astringentes, y se U3an contra la diarre •• Debido al cultivo, las variedades so han multiplicado casi hast\ el infinito. V. ca1·ih(Ba.- Vid cimarrona.-Agras. Y. la brusca.-Vid del Canadá. V. tilifJJfolia. -Agras.-U va silvestre.-Un\ cimarrona. Estas tres especies son americ~tnas.- L·\ segu ndu., V. la, bt·usca, vi ve desde el Canadá hasta 1 C03tas del mar e uibe; la otr 'S do, son propias de las Antil1as y do las regiones e' lillas de Vonozll.ela y c..lo Colombia, en Mariquita, Tocnima, Villeta, etc. Los frutos son agn1dablc3, ligeramente ácidos, y mny ref,·escantes. El znmo se usa en g'rg ras contra las irritacione do las gl.1uJula.s do la garganta. Contienen una cantidad considerable de crémor. FAMILIA LV.-GERANIÁCEAS Plantas heruáceas 6 arbustos, de hojas altcrnns ú opu e~La w, provistas de estípulas membranosas. Flores diversamente cnlora,las, axilal'e::J ó ter­minales. El cáliz consta de cinco s" palos persistou tes, más ó tueuus des­iguales y de estivación imbnCll ó re inoso. son los ca­racte1 ·ísticos de lasgeraniácoas. Much<1 , por· su hella.s y nnm ... t·os s llores, son cultivadas cou esmero como plant s de adorno. Consta esta familia de unas 500 ospet:ies agrupa. ns en cuatro génel'os, á saber: EltODIUM Yerbas acaulcs 6 provistas do t llo de hnj \d ttltorn s t1 opuestas: b=pinatífidas, rara vez pinnadas, tri p rtidas ó lobadas pt·ovi 'tas de os tí pu­l:. s en la base de cada peciolo. L a flores dispuestas en pedúnculo radicn.le ó •xila.res, r ' ll'~\ vez nni­ftores, casi siempre eu nmbela. Cáli~ regular, pOt"i ten te y n cinuc divi­siones. Corola pentapétala, algunas veces irregular, y con los pétn.los alternos y unguicll l.t rlo . E tambre en número (,lie.t, on tlo et·ie : los cinco exteriores, tn s cortos y estéJ·i le ; los ci neo in tori t·e , fél'ti les y glandulosos en la b'se. Anteras intror as .Y biloculnt· s. Ovario com· puesto de cinco carpelos, con dos óvulos e 'da uno. Estilos cinco, reuni­dos y aristados, y con estigmas latertl.le . Las especies principales son: E. cicuta?·iunz,.-Alfiler en Bogotá.-Pico do cigilefla en Europa.­Se usa en medicina doméstica. La infusión de las hoja es ligeramente astringente, ntiespasmódica y diaforética. E. moscltat~tm,-Yerba de almizole.-Común á E'ipafta, al cabo de Buena Esperanza y al Perú, etc. Tiene un olor pronunciado de almizole Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 131 qne s comnniCJ\ á la carne de loe nimales que la comen. Sus propieda­de son lns mismas de 1, peci nnteríor. GERA IUM Plant s herbáceas de ta.Jlos nu losos, d boj s alternas ít opuestas, diver mente lob 1las· por n p01·te y pect gen rt~.l, recuet nn las mt\1- vas. áliz profund mente quinqu pru·tido. O rola con cinco pétnloscadu­cos y regnl. re . E t· mbt·e diez-di pue to en dos series-con lo3 fila­mento membranoso y Ins antera introrsas. El fruto consta de cinco carpelo mono permas, con esttlos ari tt\dos, y adheri os 1 torus 6 gi­no. foro. ~ruchas de las especies de est género se cultivan en Jos jardines por la be1leza de su flores. Son origin:\rias de Europa. En Colombia se col­ti an en las tierr s frí . En Bog tá son conocidas cou el nombre de novio . Todas tienen propiedades más 6 menos astringentes, pero son de poco a o. PELARGONIUll Yerbas, algunas veces acaules, 6 arbnstillos carnosos, de hojas opues­tas y alteru s, y acompatl das de dos estípula . Las florea están dispuestas en pedúnculos umbelados ' involucrado . Cáliz quintipartido, con la lacinia posterior drspuesta en espolón más 6 menos pronunciado y cónca­vo . Corola con cinco pét los l ternos. E tambres en número de diez, des­igual es y nuido por la bn e; los que est{tn opne tos á lo pétalos, son más cortos y generalmente est'riles. L s filameutos y casi terminales, mny irregulares. Cáliz decidao, con cinco sépalos irre­~ nlarE's; uno de ellos prolongado en espolón. Corola con cinco pétaloe, también desiguales; uno de los cuales ea más grande y cóncavo, corres­ponde al sépu1o del espolón y cubre á. loa demás en ]a prefl.oración. Es-­tambres en número de cinco, simétricos y alternos con loa pétalos, algunas veces están so1dn.dos por laa anteras; éstas son introrsas y biloculares. Ovario compuesto do cinco carpP.los soldados y mnltilteminados, termina por cinco dientes agudos que representan los estilos. El fruto es una cáp­sula de cinco 16culoa que se nbre en otras tantas valTaa elásticas que se ~ ::S ... ... ~ 'OS ..... IP C> :IQ,) 'OS $ Q) ~ i5 Do CIS iS ~ ~ ~ E-4 ~~- ::¡¡ :a > ~ () - --------- - - - - -· ---- - ------- • m 1111111 1 561.7 560.2 660.9 6.75 57 16.6 9.5 13.0 .... 0.235 SE. 4.3 3.5 E. Clr. C. M. Despejado. 2 561.6 560.1 560.8 6.50 51 17.0 9.2 13.1 .... 0.241 SK 4.9 8.5 E. Clr. ests. ·-··· Despejado. 3 561.6 560.0 560.7 6.27. 50 1 13.0 0.232 E. S. 6.0 8.0 ESE. Olr. y Cs. 17.1 9.0 .... . .. 4 561.4 559.8 560.6 5.68 48 18.0 8.4 13.2 .. .. 0.288 SE. 5.2 2.5 SE. Clr. ests. .... b 561.3 5!>9.8 560.5 5.90 45 19.2 8.1 13.6 ... . 0.246 N. B. 5.5 3.0 SE. Clr. ests.' .... 6 561.4 559.9 560.6 6.16 43 19.6 7.3 13.4 .. .. 0.228 SE. S. 5.7 8.5 SE. Clr. y Ca. .... 7 561.4 559.8 560.6 5.08 41 21.0 7.0 14.0 .. .. 0.221 BE. 5.9 4.0 E. Clr. ests . H. L. 8 561.5 559.7 560.6 4.96 40 20.3 7.1 13.7 0.208 SE. 6.0 3.0 E. Clr. ests. ~ .... . .. 9 561.6 559.7 560.6 6.16 43 19.2 7.4 13.3 .. . . 0.252 E. ESE. 6.7 3.5 E. Olr. ests . .... 10 561.9 559 8 560.8 6.28 44 tg.s 7.3 13.3 . . .. 0.399 E. ESE. 5.6 4.0 E. Clr. ests . . .. Viento fuerte. ll 561.5 559 .71560.6 7.01 53 20.2 9.2 14.7 0.4 0.396 S. SSE. 4.7 6.0 SE. Clr. Na. . ... VIento fuerte. Lluvia perla noobe. 12 561.8 560.0 560.9 7.01 53 19.9 9.8 14.8 . . . . 0.431 ONO.SE 4.7 4.0 ESE. E. Clrrus, . ... Despejados . 13 561.9 560.2 561.0 6.77 50 21.1 7.9 14.5 . ... 0.277 S. 5.0 1.5 BE. Clrrua. . ... Despejados . L4 562.0 1660.3 661.2 6.lñ 48 21.3 7.2 14.2 ... . 0.278 S. 5.2 1.0 SE. ClrrllJ. . ... Despejado . 1 ..... ~ tP-o t:d O'l t21 ~ ~ ~ o ~ o > ~ ~ o ~ o' ~ M (') o ~ ~ (') ...... o ~ ~ t1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 151 562.2 560.4 5 161 ~.61. 9 17 561.7 181 561.9 560.0 191 562.0 560 2 201 5~2.2 560.3 5 21 562.2 22. 562.6 1560.8 1 23 563 o 560.8 5 124 563.2 561.2 25 562.8 560.5 5 26 562.3 560 4 5 2i 562.1 560.3 5 28 562.0 560.2 5 61.3 7.06 47 21.6 7.2 14.4 .. . . 0.279 S. 5.3 1.5 SE. C1rrus. 61.2 6;77 50 19.2 10.4 14.8 . . ... 0.661 S. 5.0 3.0 ESE. E. Cs. dispt. 61.0 7.74 63 18.5 10.1 14.3 . . . . 0.286 ESE. 4.7 7.5 ESE. Ns. Cs. 80 9 10.57¡ 71 19.5 10.2 14.8 ... . 0.250 SE. 3.a 5.0 E. Cs. dlsps. 61.1 10.57 77 20.5 10.3 15.4 .. . . 0.330 SE. 3.3 4.5 E. Ca. dlsps, 6l.2 11.36 78 19.6 10.6 15.0 2.8 0.332 SE. 3.2 6.0 E. Cfr. ests. 61.4 6.15 48 17.5 10.6 14.0 ... 0.334 S. 5.2 8.0 Inc1ena Clr. velo. 61.7 8.10 69 18.6 9.8 14.2 .... o 200 BE. 3.1 9.0 !nclena Ns. Cs. Clr. 6L9 9.12 76 15.9 9.9 12.9 2.2 0.198 O. S. 2.4 9.5 Inclena Ns.Cs. t)2.2 9.00 74 16.0 9.4 12.7 lO. 7 0.018 Calma. 2.6 9.5 lncterta Ne. Cs. 61.6 7.49 60 17.6 6.8 12.2 0.9 0.087 Calma. 2.8 6.6 o. Ns. Os. 61.3 7.49 60 18.6 5.5 12.5 . . .. 0.091 SSO. 2.3 3.5 ..... Cir. y Os. dlsp. 61.2 7.49 60 18.5 6.4 11.9 .... 0.108 o. 4.0 4.0 lnf.O. Clr. y Cs. dlsp . 61.1 7.49 60 18.6 5.3 11.9 . . . 0.106 o. 4.0 3.5 . ..... Clr. y ca. dlsp . RESUMEN GENERAL ~ ~Máxima promedio mensual.. ............... .. ........... ....... .. Barómetro'- o• Mínima id. íd . ~tedta id. id ............................................... . ?ttáxlma íd. íd ..... ............ .................... .. ......... .. Termómetro C. • ~tínima id. id.... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • ...... . Media íd. íd. ..... . .......... ... .... ... • ... ............ . Pluvlómetro.-Lluvie. cafda durante el mes..... . ... .. ... ........................ .. Anemómetro.-Velooldad medie. del aire en metros por segundo .... ........ ....... . PsiCTómetro.-Humede.d relativa medie. del aire ...... .. ...... . ........... . ..... . . .... . Rn.por6metro-Eva.porao16n medie. en veinticuatro horas á la sombra . . . ....... . c. e Deapejado • . ... Despejado . . ... Llo'Yizne. al amanecer . . .. Despejado . . .. Despejado • .... Llav1e. por ln. tarde. ... . Cubierto . . ... llovizna al amanecer. P.L Lluvia de 1 á 2 p. m. . ... Lluvia desde 1 h. á O e. m. . ... . ... Dos ma.ncbas en el dtsco solar . . .. . ... m. 0.561.95 0.660.16 0.561.05 18°.94 8°.42 ts•.68 m. 0.0!7.0 0.252 54 m. 0.0044 1 o '=' Cll tiiS ~ . ~ > ~ o s= ,... o ~ ~ ~ z O• ~ ~ e e ~ ~ e 1-4 o ~ ~ l:'i ..... Cl.) Ot Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 13h ANALES DE LA INSTR.UCOJÓN PÚBI.~ICA nE COLOliiBIA SECCION LITERARIA ELVIRA En el hotel D**• cenaban una noche Antonio, Juliáu y el que esto escribo. Se hallaban solo los tres en un sal5n retirado en el departamento interior del etlificio. Alnmbrabnn dos lámpart\s hl pieza, lujosamente nmnebladu; dos hermo sos espPjo .. daban frente á la puerta de entrada, y r(·fi··jnbAn S()bre el ten ~o y -lns pnrode Jn h1z que recibían en su tersa sa­perficie · htminas de admira ble pureza rl Hn as y t: •mbr<\S r . pn• l•ntativas de lesa <'~cen1\ d e Pablo y Vi?·gi,úa d ccontban !o m u ro color cie C"iclo pálido. AJorn "bnn hL m es a clo gl'attrl c r:\.mill Pt ~ [H.•rfumttt· de nubes, de sombras y tropiezos. Era su padre un fuerte capitnli tll. Le había prometi•lo enviarle á p sar en Europa una larga tem porarllL lu6go como acabase sus ostnclios. Se sabe que entre nosotros In carrera de m e di c ina no se tiene por completa en tanto que quien )a huya terminado no vaya á Eut·opa á dal"$e un bano en ese vasto mar de saber y 1le x periencia. La el ped i a Jc J u l ián á su! nmigo~ tenía, pues, carácter de a u ncia m u y Jurgt' si no terna. Era Antonio el mayor de los tres con1ensales: tendria quizás treinta af\os, aunqu revelnba su a3pe ct muchos má . Algunas can~s resaltaban yá en su ... bigotes, negros y poblados, y sus mejiiJas ajada. dejaban ver ]a'j huellas ele ufrimientos hondo~, pren1Aturo . Tenia la voz un tanto trá­mula, y la pronunciación dificultosa: conocia.se fácilmente que había y' abusado de los licores cmbriag.tntes. Tenfa anteojos azules, y un gran sombrero de fi ltro, qne ni por uo momento se quitó, cubría1e Ja parte e u perior del rostro. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL IRA 137 Entr urin vec s á ervir)es colaciones y licor Olla muchn.cha de intereennt presencia nnoqnc vestid casi p bremente. Sus farciones nn tanto rnarohitn . cubierta d v~ga p¡l)idt3z, cona rvaban nún rcstvs de anterior y singular belleza qne fue, sin dutln, noble y didtingllida. Su cabe) lera, blondn y un t n to ensol'tij~da hacia hu sienes, Js r cogin n una hermo a trenza u le caía por la esp1~ld. ; sus ojos, nnchos y ra ga­dos, er n nznles, n1n d nn znl t n subido quo ñ qnien no los hubi se observad cerca lo h tLbrían parecido n gros; nnriz delgad1L y recta; se­dosas y larg. s pe t na ·frente anch ; labios pensativos; tlentndura per­fectu. Tenaz melnncolíu ombreaba nquel hermoso ro tro, e municá.ndol cierto vag rom ntici mo. C nocíase quo deaempel'1:tba funciones Ajena de su nntigua posición: no er o su manerns las de una Birvient. vnlg"r; dejl ba traslucir. l tr v's de su humil e e tatlo resto de un orgullo m 1 reprimido. Lcvantab lo ojo r ra vez 1 ;na min~r á aquél q o 1 uirigía algunas palubra , y cu ndo cont stub t, lo hacía en rápidos mon síh,boa. -Interesante muchacbn, dij Juliá.n mirñnclola fijam ute á tiempo en que de ap recía al otro lado de la puerta. D s veces h\ h e vist nquí, J aun creo conocerla. ¿ Onál será su nombre? - usnna, repuso Antonio con voz m ~ trém la que de ordinario. - -¿ Oonque tú la conoces? -Mucho. Al decir esto, Antonio llenó e bran y tu,o oop '· é i · Titó á sus amigos tomar. Ellos col m a ron las su y as. Antes d apnr r su copa, dijo JuliRn: -Por la bell~ mujer cuy e.xistencin s, sin duda, un misterio. Amo yo eas beldades cubierttlS de nubes que apenas las j¡ul ntre er, ~omo un sol de in ierno velado por vapot·es impenetrables. Bebieron. Antonio e tab visiblemente conmovido. -Si la conoce ¿por qué no nos relat a stt historin? Presumo qn aea interes ntc. No pued crea r que esta mu h ~lch . , huyt\ siuo si mpre nna sirvienta. -Bien. Sé que h blo con cab lleros. De lo contrario, no Jevant ria yo el v lo qn cubre secretos doloroso3. . . • Por antes humedezcamos e) gaznat . Antonio volvió á. beber . -Ern yo muchacho continuó· y con m•)tivo de relncion~ C()ntraid e á favor de vecin d de h gHres, conocí á. los parlres iJo usnn · . Él se lla. maba D . R m'n: er un excelente caballero, nn h mbro de bien á carta cabal, digno de propicia suerte-si Jo que u.,mamos u,srte cultiv lOO siem­pre rel ciones con 1~ justici . Ea·a tan laborioso, q ne lo su org n izución de hierro podí resistir 1 s hugas tareas á que p r scm·mas entera-3 se entregabB. Y, no obstante, poco mejorab de fortuna; mas ;,cómo btlbia de mejorar? Un abismo no so colma. Pocos hombres he visto tan amantea Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 138 ANALES DE LA. INSTRUCCIÓN PÚBLICA DE COLOMBIA de su hogar como este buen patriarca: ningnna. otra cosa le llamaba la atención; su alma habitaba dentro de las cuatro p redes, como suele de­cirse; am ha á su esposa con ternura, y la trataba. con miramientos y consideraciones que rayaban en humildad. Sus placeres se reducían á proveer á su familia de lo necesario, y aun algo más, pues de ordinario era rumboso, particularmente cuando era cuestión de recibir en su casa personas amigas. Era hombre de carácter pronto y susceptible; pero al propio tiempo tan dócil, que unas pocas reflexiones bastaban á hacerlo volver sobre sus pasos. Apenas si he visto pe1•sona más manejable por medio de la persuasibn y la dulzura. El carácter de dotla Olelia, su esposa, formaba contraste con el suyo. Era hija de un espatlol insufrible, que miraba á los habitantes de este país como á gen tes de raza envilecida, y no se dignaba tratar si no á los muy pocos que no desmerecían en absoluto el don. La hija creció á su lado, alimentando su espíritu con tales ideas: su educación se redujo á. poca cosa, á saberse de coro la lista de sus antepasados hasta el vigésimo abolengo; á aprender á mirar á las gentes con desdén de princesa; á cuidar sus manos del contacto de objetos vulgares; á eubrirse con telaa costosas; á esperarlo todo de la excelencia de su prosapia. No hay, pues, por qué extratlar que viniese á ser más tarde una mujer vanidosa, domi­nante, indómita y adoradora del fausto. No sé cómo pudo verificarse aquel matrimonio, á no ser que en ello hubiese intervenido el diablo, pues D. Ramón jamás ha campanilleado de noble, y su fortuna apenas era mediana. Con semejante esposa ¿qué matrimonio hubiera podido prospera.rP A duras pena , y á fuerza de paciencia por parte de D. Ramón, púdose conservar en armonía, á lo menos aparente, el hogar por algún tiempo. Una preciosa nifla. vino á calmar un t nto las amarguras del pobre setlor, rcconciliándolo con la vida y haciéndole llevadera la pesada carga que gravitaba sobre sus hombros. Diose á esta nifla. el nombre de El vira ...• Dí me, Julián, ¿en tus estudios de clínica práctica no has visto alguna vez una muchacha altll, delgad , rubia, de cabellos crespos, ojos grandes, con un lunar en la mejilla derecha, y de ceilo altivo y amargo? Está tí­sica. Hace tánto que no la veo, que ni la conocería yá. -Agnárda, dijo Julián, poniéndose eu la frente, en línea vertical, el dedo índtce, y cerrando los ojos por algunos momentos. Y á caigo ...• ¿No era su pronunciación un tanto ceceosa? -Sí. Esa es .... ¿Qué suerte ha conido? -1-Iurió hnrá un mes. ·Pobre criatura! El corazón me decía que de-bía de se r una muchacha. decente y dchistori misteriosa. Varias veces vi correr por sus m{\jillas lágrimas e Hadas. -·A,! ¡que descanse en paz! .... dijo Antonio exhala-ndo un pro­fundo suapiro. , L hubieras visto tú aquel20 de Julio en que cautivaba las Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ELVIRA 13~ miradas con su belleza deslumbradora, con sus vestidos do nn lujo m·ien­tal, con su ltivo continente de rein rodea de sus vnsallo ! .... L hu­bieras visto cuando, en un coche tirttdo por una pareja f gosa, recorrí el 24: por la tarde los camellones de Ohapiuero, compatlada do su madre, de su hermana menor y de e te pobre diablo que te hablnl .... -¡Oonque tú! .. .• exclamó Juliáu m1rando fijamente el rostro de sa amtgo. -Pero se me volvió á secar el gaznate, repuso Antonio, llenando otra vez su copa. No me acompat'iéis, que vosotros no tenéis para qué ...• humedecer á cada momento la lengua. Y apuró el trago con avidez. --Aquella tarde, continuó ha quedado indeleblemente grabada en mi memoria. Oon pl'etexto de unas carreras de caballos que ae celebraron en una despejada planicie que demora á poca distancia de aquel caserío, concurrió allí lo más hermoso de la sociedad bogotana. Veíanse leg n tes caballos, lujosamente enj ezados, cruzar en todas direcciones á voluntad de jinetes tan hábiles como apuestos; en coches descubiertos paseab11n, Tistosamente ataviadas, setloritas que formaban grupos encantadores, se­mejantes á canastillas de fiores recién abiertas. L tarde era cómplice de tánto boato y placer: lujosa también ella, despleg ba toda la magnificen­cia de un cielo sin nubes; las serranías que por el Occidente limitan la sabana, estaban embozadas en transparentes gaslis azules y algunas nube· cillas de oro pálido ribeteaban sus perfiles indecisos, como antorch s tran­quilas e volcanes lejanos. Allá, muy lejos, se divisaba 1 cumbre del Huila, enrojecida por los rayos del sol medio hun ido en su ocaso. Absorto contemplaba yo todo aquello: el luj de los mortales y el lujo de la natu­raleza. Amaba, y creíame amado: la presencia de la mujer que poseía mi alma, me inspiraba recogimiento é instintos de adoración . .t:Iubiera, en aquellos momentos, sido capaz de nobles acciones, de sacrificios heroicos. Elvira se llevaba, sin duua, la p lma en aqnel primot·oso certamen de belleza y elegancia. Un sombret·iJlo de paja italiana cubría en p rte sus crespos e bellos, que, com rebeldes dej r e u.ptision r, aso m ban en bucles sobre la ancha frente; ur1 j ub6n de terciopelo opiimía su delgado talle; una falda de r so deseen i de su cintura, dej ndo descubiert s los diminutos pies, primorosamente calzados en zapatos do seda encarnada. L luz del sol poniente batlab , al través de un velo de gas salpic da de florecillas rojas aquel rostro angelical, ligar mente sonrosacio por lo emo­ción del placer y por el e lor de la tarde. entíame dichoso: no me hu­biera cambiado por el más poderoso de los mon rcaa. Mus, de súbito, una nube importun vino á emp nar el cielo de mi felicicla
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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Anales de la Instrucción Pública en los Estados Unidos de Colombia - N. 109

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Rendición de cuentas / Centro Nacional de Memoria Histórica ; transmitido a través de RCN Radio la básica

Por: autor Centro Nacional de Memoria Histórica (Colombia) | Fecha: 2021

"País con Memoria" es un programa radial del Centro Nacional de Memoria Histórica que se transmite semanalmente a través de la radio. Historias, voces, luchas y sentimientos de las víctimas del conflicto armado Colombiano. En el marco de la ley de transparencia y el derecho de acceso a la información pública nacional 1712 de 2014, el Centro Nacional de Memoria Histórica realizó su evento de rendición de cuentas. Este es un espacio para informar y explicar los avances y los resultados de nuestra gestión durante el 2020. Por este motivo nos acompañó en 'País con Memoria' el director de la entidad, Darío Acevedo, quién compartió el trabajo realizado en cada una de las direcciones así como los retos vividos el año anterior al ser un tiempo marcado por la pandemia de Covid-19.
Fuente: Biblioteca Nacional de Colombia Formatos de contenido: Otros
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  • Otros
  • Conflicto armado
  • COVID-19

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