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Imagen de apoyo de  Identidades y prácticas en conflicto: El Programa Nacional de Educación Sexual Integral de Argentina

Identidades y prácticas en conflicto: El Programa Nacional de Educación Sexual Integral de Argentina

Por: María Herminia B. Di Liscia | Fecha: 2019

El tema central de este artículo refiere a los límites de la ciudadanía con relación al ejercicio de los derechos sobre el cuerpo a partir del discurso parlamentario. Se analizan las concepciones vigentes en el tratamiento de los derechos sexuales y reproductivos y los condicionantes que imponen las identidades de legisladores y legisladoras, referido a la ley 26150, sancionada en 2006, que crea el Programa Nacional de Educación Sexual Integral. La consideración de normas en las que el cuerpo se hace visible en un recinto público, comporta malestares y zozobras en legisladoras y legisladores en quienes pueden vislumbrarse las antiguas alianzas del peronismo con la iglesia y una retórica general moralizante. El consenso alcanzado para aprobar esta ley, no implica desconocer las resistencias que siguen subsistiendo en las prácticas concretas que se requieren para su implementación.
Fuente: Biblioteca Digital Feminista Formatos de contenido: Artículos
  • Temas:
  • Ciencias sociales
  • Derecho
  • Educación
  • Identidad sexual
  • Otros

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Identidades y prácticas en conflicto: El Programa Nacional de Educación Sexual Integral de Argentina

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El oficio de escribir

Por: Montserrat Ordóñez Vila | Fecha: 2019

En un mes de las brujas nos reunimos en la Universidad Nacional de Colombia, en Bogotá, para pensar en el oficio de escribir, la tarea mágica que a tantas mujeres ha convertido en seres prohibidos. El encuentro se había planeado desde hacía meses y varias veces habíamos pospuesto la fecha, por razones supuestamente ajenas a mi voluntad. Creo, sin embargo, que yo también era parte de las dilaciones, o por lo menos las aceptaba con alivio. Mi resistencia a hablar del oficio de escribir ha persistido con extraños disfraces y aplazamientos. Para una trabajadora exacta y sin tregua, como yo, estas huidas son transparentes: me resisto a la identidad impuesta de escritora y me resisto a mi propio discurso sobre la escritura. ¿Por qué no escribir, en lugar de hablar de lo poco (porque siempre es poco) escrito? Es cierto, sin embargo, que esta identidad que se me adjudica no es gratuita, a pesar de que me doy cuenta de no tener una obra pública, coherente y clasificable según criterios académicos, estéticos o editoriales. Me siento camaleón de la palabra, que cambia de color y tal vez no tiene uno propio. Pero aún así soy un animal consistente. Siempre he vivido con/de las palabras, como lectora, estudiante y profesora de idiomas y de literatura, editora, traductora, conferencista, periodista, crítica literaria, poeta…
Fuente: Biblioteca Digital Feminista Formatos de contenido: Artículos
  • Temas:
  • Ciencias sociales
  • Problemas sociales
  • Otros
  • Identidad sexual

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El oficio de escribir

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Las técnicas de sí y la escritura femenina

Por: Marta López Castaño | Fecha: 2019

El propósito de este artículo es proponer unas técnicas de trabajo para la paz, ninguna sociedad que se respete podrá olvidar el pensamiento de las mujeres, contribuir a crear escenarios de apropiación de las propuestas que desde la escritura construyen una alternativa desde la vida. La auténtica experiencia escritural nos pone frente a un tiempo fuerza y un espacio fuerza donde morimos necesariamente; escribir, dice Blanchot, "se hace para no morir", las decisiones más mortales se suspenden dentro del tiempo del relato. Las mil y una noches donde Sheherazada detiene su muerte es un ejemplo dramático, es el esfuerzo de cada noche para conjurar la muerte y lograr mantenerla fuera del haber de la existencia, la escritura se abre hacia un vacío donde aparece el límite del lenguaje. La escritura transita el espacio de la no obra y del murmullo hasta el infinito de un lenguaje que habla desde el fondo de la vida y más allá del tiempo, la palabra no se refiere a un objeto sino que el lenguaje se pliega sobre sí mismo; en el momento que aparece la escritura para detener la muerte tiene lugar un emplazamiento que hace imposible la interiorización del pensamiento, el pensamiento se vuelve hacia el afuera, hacia el afuera de todo lenguaje y las palabras muestran el aspecto invisible señalando hacia el vacío que les da la vida. La escritura es relato meticuloso de experiencias, de encuentros, fustigaciones donde el mutismo y el silencio cuentan, cuenta también el murmullo de un tiempo lacerado por el insomnio y la desaparición del sujeto que habla, este emplazamiento es el que permite a la escritura una autonomía que pasa por el intervalo de lo impensado.
Fuente: Biblioteca Digital Feminista Formatos de contenido: Otros
  • Temas:
  • Ciencias sociales
  • Problemas sociales
  • Otros
  • Identidad sexual

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Las técnicas de sí y la escritura femenina

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Imagen de apoyo de  Por qué aún la violencia de género? Una respuesta conceptual a la persecución contra quienes no caben en las categorías “hombre” o “mujer”

Por qué aún la violencia de género? Una respuesta conceptual a la persecución contra quienes no caben en las categorías “hombre” o “mujer”

Por: Saray Guevara Osorio | Fecha: 2019

En el presente artículo indago sobre el fenómeno de la violencia y lo analizo en su estructura funcional y conceptual con el propósito de continuar la deconstrucción que hacen el feminismo y la teoría de género, entendiendo por género la amplitud de la diferencia sexual, es decir, las múltiples formas der darse el ser sexual. Evidencio dicho fenómeno de la violencia como causa a la vez que efecto del orden simbólico, social, económico, político y cultural de Occidente. Es así como expongo la violencia como resultado de la fundamentación conceptual de la categorización del mundo sexual, producto a su vez de la bipolaridad extrema de la categoría de lo humano; visibilizando así, una reproducción esquemática que legitima el ejercicio pleno de la violencia en su amplitud conceptual, pero que designa como blancos, a cuerpos precisos.
Fuente: Biblioteca Digital Feminista Formatos de contenido: Artículos
  • Temas:
  • Ciencias sociales
  • Problemas sociales
  • Violencia contra la mujer
  • Otros
  • Identidad sexual

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Por qué aún la violencia de género? Una respuesta conceptual a la persecución contra quienes no caben en las categorías “hombre” o “mujer”

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Hacía una redistribución del poder para una nueva ética del amor

Por: Florence Thomas | Fecha: 2019

Hablar del amor en la agonía del siglo y del milenio se ha vuelto no solo urgente sino inaplazable y tal vez más cuando lo hacemos desde Colombia, un país que parece haber olvidado que las identidades se construyen a partir de las historias de amor de los (as) sujetos(as). De hecho desde mi práctica de psicóloga y de mujer feminista, soy una convencida de que para encontrar nuevos caminos para Colombia y sus múltiples guerras, es imprescindible iniciar un desplazamiento de nuestras miradas, de lo público hacia lo privado, del afuera hacia el adentro y lo más trivial y cotidiano de nuestras vidas, allí mismo donde se constituye la vida…
Fuente: Biblioteca Digital Feminista Formatos de contenido: Artículos
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  • Ética
  • Identidad sexual

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Hacía una redistribución del poder para una nueva ética del amor

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Jóvenes en la universidad: género, clase e identidad profesional

Por: Luz Gabriela Arango Gaviria | Fecha: 2019

En las sociedades contemporáneas, la distribución de las oportunidades educativas es una de las expresiones más significativas del estado de las inequidades sociales pero aunque la desigualdad en el acceso a la educación es semejante para ambos sexos, la relación entre educación y posición laboral revela la persistencia de fuertes asimetrías de género. Ante la creciente inestabilidad en el empleo y la redefinición de las profesiones, la capacidad de la universidad, para generar procesos de movilidad social y propiciar la inserción de sectores medios y populares en segmentos dinámicos del mercado laboral, ha sufrido transformaciones sustanciales. En este contexto, las y los jóvenes que acceden a la universidad elaboran estrategias, construyen identidades y proyectos de vida que redefinen la división sexual de las profesiones y cuestionan las desigualdades sociales. En esta obra se analizan las experiencias de los estudiantes a la luz de los debates contemporáneos en torno a la juventud, el género y la educación superior.
Fuente: Biblioteca Digital Feminista Formatos de contenido: Libros
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  • Ciencias sociales
  • Problemas sociales
  • Otros
  • Educación
  • Investigación de género
  • Identidad sexual

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Jóvenes en la universidad: género, clase e identidad profesional

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¿Qué tiene que ver el género con el sexo? Lenguaje, heterosexualidad y heteronormatividad

Por: Don Kulick | Fecha: 2019

“En su ensayo «La heterosexualidad obligatoria y la existencia lesbiana» (1980), Adrienne Rich señaló que heterosexualidad y lesbianismo no son simplemente opciones «diferentes pero iguales» que las mujeres pueden tomar; una de ellas –la heterosexualidad- es obligatoria, la otra –el lesbianismo– es prohibida. El desarrollo «normal» de las mujeres se considera equivalente al paso por una serie de etapas de la vida, definidas en gran parte en términos de heterosexualidad (salir con amigos, tener uno o más noviazgos, casarse o cohabitar, tener y criar niños). Esta trayectoria no se le confía simplemente a «la naturaleza» para que ocurra, aun cuando es representada siempre como un fenómeno natural, sino que es promocionada con agresividad en cada aspecto de la cultura. La otra cara de esa moneda es la persecución a las mujeres que rechazan la heterosexualidad obligatoria, en especial si ellas han mostrado una preferencia positiva por relaciones emocionales y sexuales con otras mujeres. Rich observa que la «existencia lesbiana» es un asunto precario y riesgoso, y documenta esta observación con muchos ejemplos históricos y contemporáneos de cómo las mujeres han sido oprimidas porque ellas eligen a otras mujeres, en vez de a los hombres, como sus amantes y sus compañeras más apreciadas…”
Fuente: Biblioteca Digital Feminista Formatos de contenido: Artículos
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  • Ciencias sociales
  • Problemas sociales
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  • Identidad sexual

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¿Qué tiene que ver el género con el sexo? Lenguaje, heterosexualidad y heteronormatividad

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Casa, mujer y cuerpo

Por: Beatriz García Moreno | Fecha: 2019

La mujer en su papel de madre dentro de la institución familiar, encardada de procrear y de criar a los hijos, ha tenido como espacio principal para su desarrollo la casa, un espacio que si bien la mujer no ha concebido, ni diseñado, sí se lo ha apropiado, al constituirlo como lugar de contención, donde ella se expande, a la vez que adopta como su propia referencia, como el espejo que le devuelve su identidad. La casa se convierte en extensión misma de su propio cuerpo y sus imaginarios; es contenedora de ella misma y límite de su imagen. La casa de la que aquí se habla está definida por el papel de la madre en la institución familiar, y se habita principalmente, desde esa función asignada, a la cual tratan de adherirse las condiciones propias del cuerpo y su sexualidad. La casa de la familia, la concibe la mujer como el nido donde cría y protege a sus hijos; como una imagen que coincide con la imagen de su cuerpo, que al mirarlo desde el papel de madre, se presenta como vasija moldeable que puede ser llenado totalmente, que lleva la semilla y permite su crecimiento, que contiene las posibilidades de alimentar y cuidar de los que ha procreado; que se despliega en abrazo, que da protección y calor. Su cuerpo se expande a cada espacio de la casa, no deja libre rincón alguno, valiéndose de colores, olores, objetos de una u otra clase que hablan de su presencia, y de esta manera, reafirma su imagen como madre. Su cuerpo de madre lleno se hace cuerpo de la casa para ser habitada; se entrega a su función de receptáculo y se pierde en el fantasma que la habita para llevar a cabo su tarea. La imagen imaginada de la madre busca ocupar la casa plenamente, sin dejar espacio para nada más, sin tener en cuenta que al hacerlo invade el espacio, haciendo aparecer las fisuras y, por más que se esfuerce, convirtiendo lo que parecía tan conveniente en posibilidad misma para lo siniestro...
Fuente: Biblioteca Digital Feminista Formatos de contenido: Artículos
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  • Ciencias sociales
  • Problemas sociales
  • Identidad sexual

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Casa, mujer y cuerpo

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Preliminares

Por: | Fecha: 2019

"El No. 9 de la revista "En Otras Palabras ... " recoge algunas de estas nuevas miradas y prácticas de sí, a partir de la experiencias del propio cuerpo de las mujeres. Por esta razón su temática central se denomina "Mujeres, Cuerpos y Prácticas de sí", con la cual quisimos enfatizar que ésta no se circunscribe a la sexualidad femenina sino mostrar un panorama más amplio en relación con las diversas experiencias del cuerpo tanto en una perspectiva histórica como en el contexto actual de las mujeres colombianas."
Fuente: Biblioteca Digital Feminista Formatos de contenido: Artículos
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Preliminares

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Sexualidades Migrantes Género y Transgénero

Por: Flavio Rapisardi | Fecha: 2019

Si tuviera que resumir las creencias que conforman el punto de vista conservador y patriarcal sobre la sexualidad humana, sostenido desde la filosofía, la medicina, el derecho y la religión dogmática, lo haría con tres enunciados: 1. Los sexos son sólo dos: masculino y femenino 2. Las relaciones sexuales tienen como fin la procreación 3. La familia es una unidad natural 1. Cada uno de estos enunciados merece ser explicitado. Cuando se habla de dos sexos, masculino y femenino, se está abarcando en esta dicotomía un disciplinamiento de aspectos muy complejos de la sexualidad humana. Por supuesto el sexo anatómico, con el que a primera vista y al nacer se clasifica a casi todos los seres humanos. Tan fuerte es el dogma sobre la dicotomía anatómica, que cuando no se la encuentra se la produce. Cuando los genitales son ambiguos, no se revisa la idea de la naturaleza dual de los genitales sino que se disciplinan para que se ajusten al dogma. Pero además del sexo anatómico, se supone que el sexo cromosómico también es dicotómico (XX o XY) ajustándose a la genitalidad. Nuevamente, cuando eso no ocurre, el dogma no se revisa. Las hormonas completan este menú biológico. El feminismo, al incorporar la categoría de género de la sexología, en muchas de sus expresiones todavía supone que este sexo biológico es el sostén natural de una asignación cultural de género. Si así fuera, no se medicalizarían los casos que escapan a esta descripción. La ideología dicotómica de género es anterior y más fuerte que el sexo biológico. No sólo lo “lee” como un signo al que interpreta, sino que lo escribe y lo corrige cuando su caligrafía no es perfecta. En síntesis, el mismo sexo biológico es producto de una lectura cultural. Por el lado del género la complejidad no es menor. A la identidad de género subjetiva de una persona, se agrega la expresión de género con que un sujeto se presenta ante los demás (por ejemplo, la identidad de género travesti puede presentarse con una expresión de género mujer), la elección sexual (homosexual, heterosexual o bisexual), los roles de género (masculino o femenino, variables socialmente) y otras sutiles distinciones que podemos ir formulando para decodificar esta complejidad y comprenderla. Afirmar que los sexos son dos, es afirmar también que todos estos elementos irán encolumnados, que el sujeto tendrá la identidad subjetiva de género de su sexo anatómico y cromosómico, lo expresará y aceptará los roles correspondientes, y hará una lección heterosexual. Lo que escape a esta disciplina se considerará perverso, desviado, enfermo, antinatural, y será combatido con la espada, con la cruz, con la pluma, con el bisturí y con la palabra. 2. Afirmar que la sexualidad tiene como único fin la procreación es, por empezar, una completa obliteración del placer. De eso no se habla, ni siquiera en las relaciones heterosexuales donde los sujetos se proponen procrear. Como se bordaba bajo un relicario en los camisones de las abuelas españolas, blancos, largos y con una abertura mínima como un hojal anatómicamente ubicado: “no es por vicio ni por fornicio, sino para dar un hijo a tu servicio”. Es decir, no sólo se cumplía el débito conyugal, sino que el objetivo último era servir a Dios. La mujer, como Arlequino, servía a dos patrones. Una sexualidad aplicada a la reproducción reduce las relaciones sexuales a la penetración del pene del varón en la vagina de la mujer. Cualquier otra práctica será viciosa y pecadora. El fin de la etapa reproductiva en las mujeres elimina automáticamente su sexualidad. Para quien no desea la reproducción, y mucho más si es homosexual, la única conducta permitida es la castidad. Me resulta misterioso que se tilde de antinatural la homosexualidad, aportando como prueba que en la naturaleza ningún otro ser la expresa (cosa que muchos biólogos discuten) y se recomiende como “remedio” algo mucho más antinatural, como es la castidad. De este modo, características fuertemente humanas de la sexualidad como la comunicación y el placer, comunes a prácticas diversas, son renegadas reduciendo la sexualidad a la reproducción biológica. Incongruentemente, el resto de las prácticas recibe anatemas morales, e incluso intentos de criminalización, logrando que por los dispositivos patriarcales del derecho, en sociedades muy conservadoras, sean perseguidos con la fuerza pública. 3. La afirmación de que toda sociedad humana es una especie de organismo que tiene una “célula básica” en la familia, es una de las concepciones más disciplinadoras y omnipresentes de la cultura. Tal sociedad tendrá en sus integrantes (el “tejido social”) diferentes estratos destinados a cumplir funciones específicas por su propia naturaleza, así como un pulmón y un ojo lo hacen, y sería absurdo pensar en cambiarlas pues implicaría subvertir la propia naturaleza. Así los destinos de mujeres y varones están determinados por su propia naturaleza a diversas funciones, que son complementarias. La familia permite que las mujeres desarrollen su destino de cuidado y reproducción, dejando a los varones el peligroso ámbito público del que depende el sostén económico. Ninguna otra estructura podría pretender funcionar como una célula, sino dos personas de distinto sexo y sus hijos. No importa que la realidad desmienta numéricamente esta norma, lo desviado es la realidad y debe ser corregida. Por supuesto que desde este punto de vista, la unión de parejas homosexuales u otros arreglos de convivencia no serán considerados “familia”, pero además serán criminalizados y dejados fuera de toda protección social. Personas que tienen hijos de parejas anteriores y hacen luego una pareja homosexual, pueden perder la tenencia de sus hijos, por considerarse una perversión moral que podría afectarlos. Los estudios sobre las múltiples relaciones de convivencia no sólo permiten apreciar los nuevos arreglos familiares en sus características, sino comprender sus necesidades a fin de adecuar la respuesta del Estado en forma de políticas públicas plurales. Finalmente de eso se trata. Derechos humanos universales, para ser ejercidos por personas singulares, requieren respuestas muy diversas. Una sociedad disciplinadora que sólo acepta como ciudadan@s a quienes cumplen con el estereotipo prefijado por el grupo hegemónico dominante, deja fuera de la ciudadanía de modo arbitrario e injusto a enormes porciones de la población. Históricamente, ese estereotipo de ciudadano ha sido el varónblanco-propietario. Las instituciones patriarcales están diseñadas en torno a este ideal, y así la ciencia, el derecho, la política y la religión dogmática lo realimentan.
Fuente: Biblioteca Digital Feminista Formatos de contenido: Libros
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  • Investigación de género
  • Medicina
  • Identidad sexual

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Sexualidades Migrantes Género y Transgénero

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