Saltar navegación e ir al contenido principal
Biblioteca digital de Bogotá
Logo BibloRed
Cargando contenido
¿Qué estás buscando?
  • Escribe palabras clave como el título de un contenido, un autor o un tema que te interese.

  • Búsqueda avanzada

Seleccionar

Contenidos y Experiencias Digitales

Filtrar

Formatos de Contenido
Tipo de colección
Género
Idioma
Derechos de uso

Selecciona contenidos según las condiciones legales para su uso y distribución.

Estás filtrando por

Cargando contenido

Se encontraron 3671 resultados en recursos

  • Exclusivo BibloRed
Imagen de apoyo de  El manglar

El manglar

Por: Mo Yan | Fecha: 2016

Mo Yan nos sumerge en la vida de los habitantes de Nanjiang, quienes, tras superar la pobreza y el fanatismo de la Revolución Cultural, hacen carrera como empresarios y funcionarios adinerados y viven en una continua lucha entre los valores tradicionales y la codicia, la lujuria y el ansia de poder. Nanjiang, un remoto pueblo de pescadores al sur de China, pasa en un breve lapso de tiempo de tener una sola calle asfaltada a convertirse en una urbe moderna y en constante desarrollo. La ciudad, convertida en personaje y reflejo de la evolución de sus habitantes, influye de manera decisiva en sus vidas...
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros
  • Etiquetas:
  • Autor chino
  • Premio Nobel
  • Temas:
  • Autores chinos
  • Literatura china
  • Literatura española

Compartir este contenido

El manglar

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

  • Exclusivo BibloRed
Imagen de apoyo de  El libro rojo de Raquel

El libro rojo de Raquel

Por: Mónica Martín Gómez | Fecha: 2016

Apenas unos años de distancia sepultados en el recuerdo separan a tres personas que lidian en la misma batalla interior. Tony, superdotado e hiperactivo, diagnosticado erróneamente como enfermo bipolar vive en una lucha constante por superar los fantasmas de su pasado, Marta, bailarina aficionada que tras varios desengaños amorosos ha decidido no mantener más relaciones sexuales y sueña con ser una estrella del Pool-dance y Raquel, repartidora de mercancías de dudosa legalidad en la gran ciudad, que vive en el permanente abandono de las personas que le rodean. Los tres son vulnerables. Los tres son...
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros
  • Temas:
  • Literatura española

Compartir este contenido

El libro rojo de Raquel

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Compartir este contenido

El último año en Hipona

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

  • Exclusivo BibloRed
Imagen de apoyo de  Parir con humor

Parir con humor

Por: Carles Capdevila | Fecha: 2016

"LA DIVERTIDA COMEDIA DEL EMBARAZO, EL PARTO Y LO QUE VIENE DESPUÉS". El argumento de esta historia es único y universal a la vez: ella y él lo meditan, ella y él lo hacen, ella y él esperan, ella y él desesperan, ella tiene el Bebé (él mira) y el Bebé cambia por completo las vidas de ella y de él. Además de los protagonistas, el escritor hace entrar en escena a algunos actores secundarios dibujados con un humor espléndido: "Artistas veteranos, como los padres y los suegros, invitados a bordar el papel de abuelos. Extras de lujo, como el ginecólogo o el pediatra. Y figurantes, como los vecinos, el farmacéutico, los otros papás y mamás o los amigos-sin-hijos-ni-ganas, que completan la compañía artística liderada por el Bebé".
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros
  • Temas:
  • Literatura española

Compartir este contenido

Parir con humor

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

  • Exclusivo BibloRed
Imagen de apoyo de  Me llamo David

Me llamo David

Por: Miriam Belmonte Hinchado | Fecha: 2016

La vida de David transcurre como la de cualquier otro chico de 15 años, con los problemas, deseos, ilusiones y miedos típicos de la adolescencia. Sin embargo, una mala jugada del destino hará que su vida de un giro de ciento ochenta grados, la locura llamará a su puerta para hacerle saborear el lado más amargo de las relaciones humanas. Un vuelco que en vez de sumergirle en la tristeza, le hará más fuerte. Esta historia es la historia de David, un chico homosexual que aprenderá la lección más dura de esta vida, debe superar el pasado para vivir el presente. Y para ello tan solo debe armarse de valor, quererse a sí mismo y perder el miedo al amor. David es sinónimo de superación, drama, dolor y romanticismo.
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros
  • Temas:
  • Literatura española

Compartir este contenido

Me llamo David

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  Tierra de promisión

Tierra de promisión

Por: José Eustasio Rivera | Fecha: 1921

José Eustasio Rivera fue poeta antes de convertirse en novelista y ser una de las principales voces de la denuncia contra la explotación cauchera. Con la poesía empezó a ganar reconocimiento de figuras como José María Rivas Groot y Miguel Antonio Caro, sin cuya aprobación y recomendación posiblemente no habría publicado este libro. Tierra de promisión fue el primer compendio de la obra poética del escritor huilense. Apareció en enero de 1921, en Bogotá, bajo el sello de la Casa Arboleda y Valencia, de Miguel Santiago Valencia y Abelardo Arboleda, editores cercanos a Rivera y promotores entusiastas de su obra. Esta edición de 123 páginas incluye 55 sonetos que Rivera escribió a lo largo de casi una década durante sus viajes y recorridos por el sur del país. La contraportada incluye una lista de futuras obras del autor a publicar (el segundo volumen de Tierra de promisión, el drama Juan Gil) y de otras que estaban en preparación (el tercer volumen de Tierra de promisión, un poemario titulado Los cantos, y los dramas Los escarabajos, Las arrepentidas y El virrey). De esos proyectos, sólo Juan Gil llegó a la imprenta, y ya cuando su autor no estaba vivo. El libro también incluye una fotografía de un joven José Eustasio Rivera, que tenía 33 años cuando publicó el libro, y una dedicatoria a sus padres: “Padres míos: A perfumar vuestra santa vejez va el primer retoño de este arbusto que disteis al mundo”. Esta es la misma dedicatoria que aparece en el manuscrito de la pieza dramatúrgica Juan Gil, recuperado en 2024 por la Biblioteca Nacional de Colombia. Como refieren, entre otros, Eduardo Neale-Silva (1960), Ricardo Charria Tobar (1963) y Ordoñez (1987), los primeros poemas para Tierra de promisión datan de 1908, cuando Rivera se recibió como maestro y regresó al Tolima Grande. Pese a sus dificultades económicas y el duelo por la muerte de su hermana Inesita, empezó a componer sus primeros poemas, que no solía escribir, sino que se los aprendía de memoria y los pulía sobre la marcha. Rivera dejó ver sus imágenes, texturas y metáforas recurrentes en versos tempranos como “Gloria”, “Águila andina”, “Tocando diana”, “Ante el ara” o “El mirlo viudo”, que publicó en revistas y periódicos del Huila, Tolima y Bogotá. En cartas y documentos, fechados en 1911, Rivera ya hablaba de una obra concebida orgánicamente, distribuida en tres partes temáticas (selva, llanura y cumbres) y compuesta por 100 sonetos. Serían, escribió, “descripciones de esa tierra (el Caquetá y el Casanare) que sólo conozco en la imaginación”. Para 1918 esa cifra llegaba a 168 sonetos, de los que mantuvo 55, conservando esta última distribución con la apareció el libro en Bogotá en 1921 (Neale-Silva, 1960). Desde su aparición, Tierra de promisión tuvo buena aceptación de críticos y de lectores. Por ejemplo, el poeta Rafael Amaya escribió sobre la conmoción que produjo la obra de Rivera en la capital colombiana: “Era como si el viento de la selva hubiese penetrado de improviso en una sala hermética, donde las flores raras rimaban con los cortinajes exóticos”. Pero no todo fueron elogios, Manuel Antonio Bonilla, bajo el pseudónimo de “Atahualpa Pizarro”, criticó fuertemente al libro desde las páginas del periódico Gil Blas y acusó a Rivera de no ser un verdadero poeta, sino solo “un hacedor de versos”. Rivera contestó estas críticas con igual intensidad y también mantuvo polémicas con otros críticos como Eduardo Castillo (1921), que desde las páginas de Cromos dijo de Rivera que su “cultura mental es una deplorable deficiencia” y que era “un cantor de cosas desmesuradas y sublimes”.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Libros
  • Temas:
  • Poesía
  • Literatura española

Compartir este contenido

Tierra de promisión

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  Billete de $5000. Homenaje al poeta José Asunción Silva

Billete de $5000. Homenaje al poeta José Asunción Silva

Por: José Asunción Silva | Fecha: 1995

Buena parte de la relación simbólica con la memoria nacional está atravesada por las representaciones, imágenes y personajes de los billetes. Allí están la imagen, cambiada y rediseñada, de varios próceres, científicos y mentes destacadas del país. José Asunción Silva es una figura que se ha mantenido como símbolo en el papel moneda de Colombia, pese a los cambios en las múltiples colecciones de billetes que ha impreso el Banco de la República. Silva apareció por primera vez en el billete de $5000 en 1995, y aunque en 2016 se rediseñó el billete, la imagen del poeta se mantuvo como una muestra de su importancia y del lugar que sigue ocupando en el imaginario cultural del país. Este breve volumen, editado por el Banco de la República para conmemorar la aparición de la primera versión del billete en el que figura Silva, se acerca de manera detallada al objeto no solo por su valor económico, sino también como una pieza de diseño. El artista Juan Cárdenas, quien lo diseñó, capturó la sensibilidad y la imagen del poeta bogotano entre grises, tonos verdes, luciérnagas, ranas andinas y siluetas recortadas contra la luz de la luna: un paisaje nocturno en el que destaca un pedestal en el que se lee, precisamente, el “Nocturno”. Este tomo, además de celebrar la figura de José Asunción Silva y de explicar la incorporación de referentes de su vida y obra en el diseño de Cárdenas, también explica las características de seguridad del billete: las tintas empleadas, el papel en el que se imprimió, las marcas de agua, los hilos de seguridad, las lentejuelas iridiscentes y los detalles de impresión. Las últimas páginas de este libro muestran un detalle del pedestal que aparece al reverso del billete en el que se lee el “Nocturno”. En el billete de 2016, varios frailejones acompañados por el poema “Melancolía”, uno de los poemas más sombríos dentro de la obra de Silva, reemplazaron el pedestal.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Libros
  • Temas:
  • Otros
  • Literatura española

Compartir este contenido

Billete de $5000. Homenaje al poeta José Asunción Silva

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  La Lira nueva

La Lira nueva

Por: José Asunción Silva | Fecha: 1886

La lira nueva es una antología preparada por el escritor José María Rivas Groot que recogió, en 1886, lo que él consideró “las nuevas voces poéticas del momento”. También es el nombre de una generación de poetas entre los que se encontraba un joven José Asunción Silva, quien con 21 años publicó 8 poemas en este tomo. Héctor Orjuela, biógrafo del poeta bogotano, apunta que esta antología “marca, para un sector de la crítica, el advenimiento del modernismo en el país”. Entre las voces que acompañaron a Silva en esta selección se encuentran la de Ismael Enrique Arciniegas, Carlos Arturo Torres y Julio Flórez, cuyos versos apenas empezaban a volverse populares. Los ocho poemas de Silva publicados en esta antología representaron un giro en el recorrido editorial del autor y en la circulación de su obra: por primera vez textos suyos —que hasta entonces habían aparecido en diarios y suplementos literarios y luego en la selección Parnaso colombiano (1887)— fueron reunidos y destacados en una sola publicación. Los poemas de Silva son "La voz de marcha", "Estrellas fijas", "El recluta", "Resurrecciones", "Obra humana", "La calavera", y "A Diego Fallón"'. Darío Jaramillo Agudelo comenta en Historia de la poesía colombiana, que los 35 nombres incluidos en La lira nueva reflejaban “el cambio de sensibilidad que entonces se operaba y que recoge (...) románticos rezagados y posrománticos”. Pero algunos investigadores como Monserrat Ordóñez y Enrique Santos Molano sugieren que José Asunción Silva fue quien verdaderamente representó una novedad en esta antología, y que sus versos estaban ya desligándose de las formas imperantes. Ordóñez apunta en Historia de la poesía colombiana que “pocos versos se salvan del naufragio general del anacronismo”, y Santos Molano escribe en El corazón del poeta que Silva “será el único de esa generación que alcance renombre universal y perdurable”. En su momento, La lira nueva y sus integrantes despertaron la molestia de personajes como Miguel Antonio Caro, que no veía con buenos ojos el alejamiento de los modelos latinos y las imágenes helénicas. Pero en otros casos, como recuerda Santiago Londoño (1986) en el Boletín Cultural y Bibliográfico del Banco de la República, fue recibida con “alborozo”: una nota del periódico de La Siesta del 27 de abril de 1886 celebraba la “diversidad de asuntos y de escenas que allí se desarrollan; los múltiples sentimientos que salen de esas páginas, el tumulto de deseos que brota férvido, como un reclamo a lo desconocido”.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Libros
  • Temas:
  • Literatura colombiana
  • Literatura española

Compartir este contenido

La Lira nueva

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  Museo de cuadros de costrumbres y variedades

Museo de cuadros de costrumbres y variedades

Por: José María Vergara y Vergara | Fecha: 1866

Un año después del nacimiento de José Asunción Silva, en 1866, el impresor Foción Mantilla, célebre por imprimir textos legales y compilaciones literarias a mediados del siglo XIX, sacó a las librerías el Museo de cuadros de costumbres. Este volumen de dos tomos agrupa noventa y siete textos costumbristas escritos por varios de los hombres (no figura ninguna mujer) fundamentales de la literatura y el periodismo colombiano de entonces, y publicados entre 1846 y 1866. Entre ellos están Rafael Pombo, Ricardo Carrasquilla, José Manuel Groot, Ricardo Carrasquilla, José Manuel Marroquín, Eugenio Díaz y José María Vergara y Vergara, quien también fue el compilador y prologuista de los textos, entre otros. Entre esos nombres sobresale también el de Ricardo Silva, padre de José Asunción Silva, y uno de los escritores costumbristas más leídos de la Bogotá de esos años. Ricardo Silva distribuyó su tiempo entre sus comercios, las tertulias literarias y la escritura de artículos costumbristas. Publicó sus textos principalmente en El Mosaico, el periódico que tomó el nombre de la tertulia que lideraron Eugenio Díaz y José María Vergara y Vergara en 1858, y de la que el mismo Ricardo fue miembro y promotor. Son justo estos textos recopilados en periódicos y revistas los que nutren su participación el Museo de cuadros de costumbres y los que, diecisiete años después, reunió en su libro Artículos de costumbres, editado en 1883 y dedicado a su hijo José Asunción Silva. Esa idea de recopilación, de recortar en periódicos para luego editar un libro, es la que le dio forma a este libro, pensado por José María Vergara y Vergara como una suerte de cuadro familiar de la Colombia de entonces, con sus historias, usos lingüísticos, fragmentos, sucesos cruciales y lugares significativos. Pero fue también un intento por mostrar a Europa, y fundamentalmente a España, una noción del país que heredó y reprodujo la cultura hispánica. Vergara y Vergara insiste en el prólogo, y en sus otros libros, en ubicar a Colombia como una prolongación americana de la cultura española: forjada alrededor del castellano, la religión católica y el pensamiento conservador. En el prólogo del libro se lee: “Como, según lo hemos dejado ya vislumbrar, abrigamos la esperanza de que nuestro libro sea leído por españoles europeos, queremos dirigir a éstos dos palabras en descargo de nuestra conciencia” (p. III). Los textos que aquí se reúnen, entre esos la primera publicación de Manuela (1858), de Eugenio Díaz, dan cuenta de esa iniciativa, pero sobre todo encarnan una empresa literaria sin la que hoy no podríamos rastrear buena parte de la historia literaria de Colombia y de la que el padre de José Asunción Silva fue pieza clave.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Libros
  • Temas:
  • Literatura colombiana
  • Literatura española

Compartir este contenido

Museo de cuadros de costrumbres y variedades

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  El libro de versos y otras poesías

El libro de versos y otras poesías

Por: José Asunción Silva | Fecha: 1954

José Asunción Silva es considerado por la crítica como el poeta más importante de la historia colombiana. Pero al mismo tiempo, fue un autor fragmentario, de manuscritos perdidos, dueño de una obra que ha llegado a los lectores y lectoras menos por su propia voluntad que por el azar y el trabajo de un puñado de investigadores que han hurgado en archivos, publicaciones y bibliotecas de todo tipo. Eso es lo que recuerdan los poemas recopilados en este libro editado en 1954 por Ediciones Guadarrama y prologado por el poeta Eduardo Carranza, que recopila la que para muchos es la obra cumbre de Silva y que añade otras piezas que no estaban en la primera edición de El Libro de versos que la Biblioteca Nacional de Colombia editó en 1946. El Libro de versos fue el único libro que José Asunción Silva pensó, escribió y dejó listo para su publicación. La muerte del autor truncó los planes. De regreso en Bogotá tras un breve paso como diplomático en Caracas, y a bordo del América, el barco de vapor que recorría el Magdalena, el poeta perdió gran parte de este manuscrito y una buena porción de sus Cuentos negros. Enrique Santos Molano ofreció, décadas después, una edición recobrada de los Cuentos negros (1996) y del poemario se conservan las piezas que están publicadas en este tomo. No fue sino hasta 1923, 27 años después de la muerte de José Asunción Silva, que los poemas de El libro de versos salieron a la luz, y los colombianos y colombianas pudieron conocer mejor el universo de Silva. Este volumen es un recordatorio de ese universo, pues además de los poemas de El libro de versos —organizados bajo los apartados “Infancia”, “Páginas suyas”, “Nocturnos”, “Sitios” y “Ceniza”— se incluyen otros poemas como “El recluta”, o “A un pesimista”. En este volumen se encuentran los famosos “Nocturnos”, recordados por generaciones de colombianos y colombianas. Para Baldomero Sanín Cano, amigo personal de Silva, los “Nocturnos” son uno de los picos más altos de nuestra literatura. Esos poemas, y otros como “Crepúsculo” o “Vejeces”, sintetizan dos de los temas centrales de Silva: la muerte y el paso del tiempo. Eduardo Carranza sugiere en el prólogo que esta obra es un reflejo de la experiencia propia del poeta bogotano, y recuerda cómo sus poemas son un eco, justamente, de su infancia, de sus recuerdos, de sus espacios, ya sea una finca familiar o París, de sus viajes y de sus preocupaciones artísticas. Anota Carranza: "Su mente pasmosamente lúcida para el análisis ha conocido todas las torturas de esa peligrosa propensión. Sólo ha logrado convertirse en el más fino instrumento del dolor. Y es, a los treinta años, el más viejo, el más cansado, el más desengañado y el más triste de los hombres”.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Libros
  • Temas:
  • Poesía
  • Literatura española

Compartir este contenido

El libro de versos y otras poesías

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Selecciona las Colecciones en las que vas a añadir el contenido

Para consultar los contenidos añadidos busca la opción Tus colecciones en el menú principal o en Mi perfil.

Mis colecciones

Cargando colecciones

¿Deseas limpiar los términos de la búsqueda avanzada?

Vas a limpiar los términos que has aplicado hasta el momento para poder rehacer tu búsqueda.

Selecciona las Colecciones en las que vas a añadir el contenido

Para consultar los contenidos añadidos busca la opción Tus colecciones en el menú principal o en Mi perfil.

Mis colecciones

Cargando colecciones