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Imagen de apoyo de  La Rebelión: noticias de la guerra - N. 32

La Rebelión: noticias de la guerra - N. 32

Por: | Fecha: 22/11/1899

ti ,¡ N oticias de la Guerra , , Bogotá, ' Noviemb~e 22 de 1899 Número 32 -~~~~~~~~~~~~~~~~~~ OAUOA Dr.' Paúl Anapoima, 21 de Noviembre Transcríbole: "Buga, 21 "Excmo. Dr. Sanclemente-Anapoima , "Según telegrama que acábase RIO MAGDALENA ' Urgente-República de ColoJnbz·a. Telégrafos N acz·onale.s -Puer­to Berlío, 18 de Novt'e,nbre de 1899 Sres. Ministros Gobierno ,y Guerra recibirde Barbacoas, fecha de hoy, Hoy aquí biel}. ' Sus órdenes cañonera Boyacá recuperó el puer~ en vapor de guerra correo Ma1- to de T'umaco, después de media tÍ1iez Bossio. Seguirnos La Maria. , hora de combate. , Gran ' parte de En viaje subida hemos encontrado fuerza que asaltó ese puerto era en leñateos trozos de palo , prepara­ecuatoriana. General Sanclemen- dos con cartuchos de dinamita, te en ' Palmira, donde libró ayer para hacer volar buques, y es~apa­combate con rebéldes que ocupa- do providencialmente del pehgro. ban sitios inmediatos á esa pobla~ En vapor General Páez queda ción. Fuerza del Gobierno triun- cuerpo delito. Este buque sufrió fante. algunas detonaciones en la caldera, " Respetuoso servidor afectísimo, pero afortunadamente queda ~n ca­, pacidad regresar Puerto NacIonal,. " MONEDERO A., Telegrafist a" ' por haberse quemado dinamita an-tes del fulnlÍnante; sin embargo, Servidor, VARGAS ' 1 . 1 d 1 sufrió bastan te e matena e a República d~ C oiombia- Telégra­jos N acionales- J ifatura Civil y Militar-Bugu, 18 de No­vienzbre de 1899 Sres. Ministros de . Guerra y Relaciones Ex· caldera. Los , enemigos del orden y de la legitinlidad no omiten me­dios para destruirnos. El Comandante del buque, ARTURO DE ECHEONA-ERNESTO CUNDINAMARCA teriores R ejúbl ica de Golonzbia- Cuartel Aseguro á S. ' S. que es absolu- ' GeJlteral- jl.f a1zta, 21; Cho-tamente falsa la especie de que Co- .contá, 22 de Novzenzbre de 1899 lon1bia haya invadido , ó pretenda , .. invadir territorio ecuatoriano. A Sr. MInIstro de Guerra este respecto es suficiente garantía Adiciono mi t~l~grama de ayer. la presencia en el Sur del GeneI,"al H ónrome ~n partICIpar á S. S. qu.e Lucio V elasco. Tratándose de in- están en n11 poder lTIás de 100 pn­vasión, así ' podría calific'arse la to- si~ner.os, entre ellos el Jefe ' del ma del puerto de TUInaco por re- Ejército rebelde en estas comarcas, volucionarios, la mayor parte ecua- General J osé Santo? Maldonado; torianos, pero está Jefatura ha dado el J efe ~e. ~stado Mayor de una 'á eÍlo n1ás bien el carácter de un de las DIVISIones, Coronel Abelar­enganchamiento. Creo que este in- do Gonzále.z ~ ~~ C,?lnandante Ge­forme satisfará á S. S. Y á Minis- nera! de DIv1slon, General Manu~l tro Ecuador. Refiérome teleCírama Lozano; Coronel J efe de Reg1- número 1, 26 9. b miento, Aurelio Acosta.; Coronel J efe de un CUérpo, F éhx Monte­MANUEL M. SANCLEMENTE negro; Coronel Lisandro Villalo" bos; Coronel Ayudante 'General, T eófilo Ru biano ; los demás Ayu­dantes y Adjuntos del ' Estado Ma~ yor, de altas graduaciones tam?~én, Manuel Colmenares, J osé MIguel Pinto, Antonio José Camacho, , Marco A. Acosta, Santos Acosta G., Pablo E. Cárdenas, Jorge Acosta, J osé del, C. García; la ambulan'cia, compuesta de los Sres. Jorge Calvo" Benjamín Castillo y Ca'rlos Forero; muchos .otros Ofi~ ciales y buen número de individuos de tropa. De antemano estaba en n1i 'poder el Intendente General de los revolucionarios, Dr. Salvador M uñoz, y el Proveedor general, Dr. Eliécer Rintá. Mientras vienen las Comisio~ nes que están revisflndo el campo, debo decir á S. S. que tenemos un soldado del U rdaneta lTIUerto, y seis heridos del mis1110 Batallón, todos ellos individuos de tropa, y un herido del 2.° de CU1"zaz'naJ1ltar­ca; el Capitán Samuel Alvarez, ,herido, quien acompañaba al Ur~ daneta patrióticamen te. , Del enemigo se han encontrado hasta ahora dos muertos, Coronel 1 nfantino, Pagador general, y otro cuyo nombre se ignora, y ocho he­ridos, de ellos los principales: Ge­neral Lozano y Coronel .A lvarado, de Soatá. Pelearo'n aquí de seis­cientos á ochocientos hornbres, y re­sistieron con valor nuestro ataque. La herida del Coronel PáraITIO 'no es grave, por fortuna, aun'que,le in­validará el brazo izquierdo. Al enen1igo se le han tomado armas, monturas y caballerías, .y una bandera. Al decir de los Jefes' prisioneros, ' proyectab~n una capi­tulación con el asentimiento de todos; pero los parlamentarios no llegaron á mi carnpaITIe nto. J uzgo por esto terminada la, rebeli ón , en estas Provincias. Afectísimo, MIGUEL l\10;-JTOYA IlVIP RENTA N AOION A 1J Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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La Rebelión: noticias de la guerra - N. 32

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Imagen de apoyo de  El Pestalozziano: periódico científico - N. 25

El Pestalozziano: periódico científico - N. 25

Por: | Fecha: 01/06/1876

<0'~tabo b,e .s~tIlhtnl:Jet.-"'.oC'orr.o, 1 be jnnicr be )8:(; . • o. Director: N. SETIRA)lO. ~ ~ Ln 8tl~('I'iciOD trimC'strl\l, ColtLlJoradorcs: Los miellluros Pedagojia, lejlslún sobre instruccion, Iiterdlura, historia. m¡lcm. I: "., cdnciunes. tle lIt 'ocicdad Didáctica. , diez uúnll·ro~. vale ($ L ~[Q)~~[2íí~~©O ~o ~ Rabiase olvidado cobrar el valor de la t~rcera Serie de es­te periódico. SOCIEDAD DIDACTICA DE SA~TANDER. HEJlSTHO DI!: LOS SOCIOS I~SCRrTOS. Número 14 doctor Eliseo Canal. Natural do Pamplona. HI1 prl'stado sus servicios 1\ la cnum dC' la Instruccion popular, como Jt·fo dl'l Dl'partllmonto do Cúcuttl, como.'ccrt'tnrio jeneral, i como Rl'protienhwto al Congreso nucionul por el Estado do :antunder. Número 15. señor Luis Maria Otero. IJa sido Catedrútico i S~cretario del Col('jio Univc rsittL­río de San Ji\. Actualmcntc presta bUS servicios a la instruc­UiOll en la ciudau do Bogotá. Número 16 profesor Jacinto Bernal' Natural do Guatavita. Obtuvo el Diploma número lOen la Escuela normal de Cundiuamarca el 8 de octubre de 1872. i desde esa fecha ha sido director do la Escuela superior de Cipaquirú. SALUDO, El día 25 del presente mes se encargó de la Pre­sidencia del Estado el señor doctor Marco A. Estrada, en su calidad de primerDesigoado. La "Alocucion" que dirijió al pueblo santan­dereano en aquel dia, es una oracioo política de 00­table belleza literaria, de profundo mérito democrá­tico i de vigoroso liberalismo; si pues, 10 que no du­damos, el claro talento práctico i la conocida honra­dez política del señor doctor Estrada, i del doctol' Vicente lIerrera, felizmente elejido Secretario jene­1' al, han de servir para cumplir el bello programa formulado en la. Alocllcion citada, la Administra­cion actual recibirá aprobacion jeneral i bendiciones Biullúmero dp todos los hombres intelijentes, honra­dos i patriotas de este en sato Estado, El Pestalozziano envía un respetuoso saludo de felicitacion al señor doctor E tracia ¡ i, tí nombre de la Sociedad didáctica, se extiende hasta exijirle al­gun acto especial en favor de la Instruccion p(¡blic/\ o de las E cuela de Arte, base primordial de la de­mocracia i del progreso. Socorro, mayo 28 <.le 1876. ENSEÑANZA RELIJIOSA, lIase debatido en Colombia, por mui há­biles e 'cl'itores i profundos políticos, la compli­cada Clle tion de i debe o no debe el Gobier­no declarar obligatoria la enseñanza de Reli­jion católica romana en las Escuelas pú blicas ; i al fin se ha demostrado i admitido por 108 je­fes del partido liberal i por los del partido con­servador republicano, que bajo la actual Cons.­titncion colombiana i en el estado actual de la civilizacion del siglo, no es posible aceptar la práctica de que el Gobierno civil se haga pro­pagador, ni ménos imponedor oficial de forma alguna relijiosa. " El Pestalozziano" no debate esta eues­tion bajo el aspecto relijíoso sino bajo el aspec­to didáctico i pedagójico; por 10 tanto acepta~ mos los hechos cumplidos, que hayan pasado al dominio de la conciencia popular i que acep­tados hayan sido por la mayoría nacional. Creemos pues que todos los lectores de esta hoja, puesto que todos son o liberales o conser­vadores moderados, nceptarán con nosotros los sig~ientes hechos legalizados como base de dis­CUSlOll : La completa separacion entre la Iglesia i el Estado; La Libertad de conciencia. La libertad de cultos. " El respeto igual a todas las formas 1'eli- JlOsas. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. JD EL PESTALOZZIANO. El reconocimiento del sentimiento relijio­so como derecho individual i no como deber 80­ártL. La libertad de palabra i de il1lprent::i., por medio un las cuales puedan los ministros del eulto ganar adeptos. Sobre estos principios sociales; nceptndos ya po¡- todos los hombres suficientemente inte­~ iienteti i honrados, yamos a exponer nuestras ideas SG bre enselianza relijiosn. 1. . . Deb, enseiíarse relijio!l en las Escuelas? Cuestion Je pedagojia. El prllgreso de la hllmanié!ac1 resulta de la educacioll i de la instrncclon del hombre; esta es una. yerdad trivial que encierra un pleo­nasmo filosófico que vamos 'a analiznr : Han q,firmado escritores notables que odtl­cacion e instl'uccion son cosas esencialmente distintas, siendo lo mns acertado decir que soh dos forruas en la práctica i una sola idea en el fondo. loste 01'1'01' de separar la educacion de Ja instruccion os cOllsecucncia illmediata de a­quel gr,.ve error de sbparar en el hombre el co ..razon de 11 cabeza. ASl pues, el corazon es una metonimia re­tórica, }lorque on realülacl no hay sino el cere­bl'o por C1.4.yo medio el alma RACIONAL piensa i .~iente, siendo por lo tanto 01 sentimiento puro un prodnc'o de la racionalidad humana. 1 d.l mismo modo la educacion del cota­zon es P7/t e de la instruccion del alma racional, .como v' mos a demostrarlo. 1ns nccion es el desa,nono do la rnzon hu­mana, para que conozca las verdades morales, las intelectuales, las relatiyas i las matemáticas: de suerte que la instrllccion perfecta supone conociroienntos en las ciencias moralcs que son Relijion, moral, lejislacion, dereclio &~ ; en cien­cias intelectuales que son icleolojía, estética, :teodicea i lójica; en ciencias de relacion, que :son historia, gramática, didáctica, retórica etc. ; i en deudas matemáticas que son aritmética, jeometría, física, áljebl'a, química, historia natu­ral etc. Es )rnposible que llamemos instruido a un hombre qne no posea clmos, aunque esca­sos conocimientos en estos cuatro ramos de la ciencia humana. De lo expuesto se desprenden claramente dos consecuencias, a saber: 1~ La educacion, conocimiento i práctica de los principios de la moral i de la relijion, está comprendida en la inst7'uccíon, esto es, en el desarrollo científico de las facultades racio­nales. 2:;. La enseiíanza relijiosa es teóricamente .llecesa.rift porque hace parte de un conjunto ar­mónico que tiene por centro la unidad de la verdad, i por fin la perfeccion del hombre q~e lo acerca a Dios. El estudio honrado. de la verdad, bajo los cuatro aspectos eientíficos de ella enumerados EJERCICIOS para dar locciones práctiéas de Ortografío. en las Escuelas primarias, por P. A. GÓmez. B. i V. 1. El sabio Baron de Humboldt era verdadera­mente un varon benemérito i virtuoso, i que vivió toda su vida embebido en busca de la sabiduría. 2. Las bebidas embriagantes, como el vino, el brandy, la cerveza, el jinebra i otras varias, son, a la verdad, venenos horribles que pervierten a los jóve­nes, debilitan a los viejos, embrutecen a todos los hombres, devastan las poblaciones, embotan In. cabe­za, barbarizan la libertad, obsecan la bond~d i la bue­na voluntad, abrevian la vida i envilecen la virtud. 3. La sabidurfa i los buenos libros vuelven ad­vertido al imbécil, noble al plebeyo, valeroso al co­barde, bello i amable al feo i de preciable, vivo al bobo, hombre de bien al bribon obsecado i virtuoso al malvado. COMPENDIO DE LITERATURA. POR N. SERHANO. [Continuucion del capítulo IV.] LA~ RUI.!: AS DE UNA HERMOSA. 2? EJEMPLO DE P:I.RODIA 1 SILVA. Estos, Pabio, ai dolor, que ves ahora, Indicios de vejez, rostro arruO'ado, Fueron un tiempo mi semblagte hermoso. Aquí de mis formas la ilusoria Belleza fué ; por tierra derribado Yace el fiero desden de mi fastuoso Orgu110, e irrisoria Reliquia es solamente De la burlona gente. Sólo quedan arrugas criminAles En donde estaba de gordura lleno: Esta tela fué labio, aquí fué seno, De todo apénas quedan las sefiales. De la carne i los dientes esmaltados Hondos quedan los huecos desdichados; Los ojos que desprecio al fuego fueron, Al poder de los años se me hundieron. Esta blanca i escasa cabellera, Irrision de los hombres, cuya afrenta Publica la cabeza que ha quedado Ya reducida casi a calavera, Oh fábula del tiempo, representa Cuál seria su belleza i es su estado. Cómo, aquí, a mi lado La turba aduladora De amantes no veo ahora? Dónde, pues soi mujer, están los triunfos Del amor? Dónde está mi pecho fuerte? Touo despareció) cambió la sucrte Tiempos alegres en vejez sombrfa, 1 la vejez me da en e¡¡¡tos despojos Espectáculos fieros á los ojos, I miran tan llorosos lo presente Que voces de dolor mi pecho siente. Aquí existió aquel cuerpo Modelo de hermosura i elegancia Ante quien lelos se postraban todos Los hombres de mi pueblo i del yecino. Aquí Rubio i Toscano Villareal i Molano Barrera i Colmenáres Imprimiéronme besos a millares. Aquí ya de rosado, ya de hlanco, Coloreada se vió mi tersa frente Que al fin el tiempo cletilu tr6 inclemente, 1\li cuello, por las bellas envidiado, Se halla ai! por el coto adicionado: Gracia i belleza, juntas ya pasaron! I los amantes que ellas conquistaron! Fabio, si tú no lloras, pon atenta La vista en bellas formas destrüidas: 1tfira muelas i dientes arrancados: llEra ojos azules, que vjolenta La vejez consumió, yacer hundidos, I de luz i de brillo ya apagados; Así él Julia figuro, Y a su rostro maduro; I a ti Rosa a quien queda el nombre apénas Dés que cumpliste de afios tres decenas. I a ti a quien no valió ni la riqueza, Reina de los salones, oh 're reza, Emulacion ayer de tus paisanas, Hoy arrugas, hoy cebo de las canas; Que no respetó el Tiempo, no la Estrella, Ai, m por rica a tí, ni a mí por bella. Socorro, mayo de 1 73. N. Serrano. CAPITULO ULTIMO. Licencias métricas. 119 DenomÍnanselicencias métricas algunas al tera­ciones de las reglas que establecen la lexicolojía, la sintáxis, la ortolojía i la métrica; alteraciones que so­lamente son permitidas en las composiciones en ver­so, i eso en los casos necesarios en que lo exijen el ritmo accnlzu¡,z o la Timafinal. 120 La sinalefa, sinéresis i diéresis son licencias métricas explicadas ya en el capítulo I. Se comete la licencia de l1arágoje cuando se afiade una letra al fin de la palabra, diciendo v. g, peze, troje,felize, ve­loze, altiveza &. Consiste la licencia apócope cuando se quita una silaba o letra al fin de una palabra, para lograr el consonante o para disminuir una sílaba al verso; di­ciendo por ejemplo: apena, entonce, do, dOfjuier, ru­dez, sal, pon, &. Por ejemplo: " Si entonce al bosque umbrío." " I doquier tu deidad mis ojos vean." Melénde:::: Valde::::. En la síncope se quita una letra o sílaba en me­dio de la palabra; diciendo: crUC;:lL, dcbril¿, dc.spia­dado) &. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. HHi EL PES'rALOZZIAKO. Consiste In. epéntesis en introducir Jetr:t o sflaha I Es ser mui bien educada, en medio de la palabra, como corónica en vez de eró­? ¿¿ca. ] 21 El flTcaismo es licencia métrica en que se lI~an palabras cuyo uso es anticuado, como amalle, t·¡do, t.enu;;:o. Ejemplo: Con ella iba una perrilla, .. _ . .Has sin pasar adelante E preciso que un instante Gastemos eu descr¿úilla. J. M. A!arroqllin. 122. Puede el poeta usar latinismos, empleando palabras latinas no admitidas deuuitiyamente en cas­tellano, como éstas: flamíjero, ZJ/'oceloso, ia-nívoro, ignoto, uúicuo, omnicio &. b 123. Se llama 1leolojismo el uso de palabras ente­rameLlte lluevas, acomodadas nI jenio de la lenO"ua i mui e!'pecialll1ente aljénero de poesía en que seoem­plean. Como munnllLLante, údorí/ero, liúerticida, in­concienle, lef01goso, &. " Los dor&dos 1wclíwgos cabellos. " 124. Las (ISOnUIlClas debieran ser éstas: á a-<Í e-á i-<Í o-á u-é a-é e-é i-é o-é u-í a-f é­i i-i o-í u-6 a-6 e-ó i-ó 0-6 u-ú a-ú e-ú i-ú o-ú u­á- é-í-6-ú es decir, que pueden buscarse asonantes para las siguientes palabras, por ejemplo: cm'a, lJase, cáliz,laro, sanctus, Ueva, tiellc, N"r¿, 7Jicn­so, Vémts, ZJa¡·tida, hice, Pacini, trino, Nínus, L1om., compre, ?Ilóbil, imploro, solu', musa., c1t1ll]Jl~ , fútil, in­sulto, Tufius, irás, Z711sm'é, alelí, ancúol, Alcantltz. Pero. pueden los poetas emplear una lie 'ncia métrica ~n vlrtud de la cual se confunuen los sonidos graves 2 con c, u con o, por la semejan'l.a que el ofdo perci­be entre ellos. 'on pue asonantes cáliz con valle; débil con picnse; Pelchili con tlc.~dice; m,'il·il con olores; fútiL con eructs; vhws con cillo. "Blanca i bella ninfa De los ojos ncgros, Huye los peligros Del hijo de V¿llllS." FIN DE LA SEGUND,\ T'ARTF. - DIALOGO parll niüas de cuatro o. seis a¡¡os. PWJlnrml0 rol . k G mEl A. Dime una cosa, chicuela, Tú ¿ qué pretendes hacer O qué piensas emprender Cuando salgas de la E cuela ? B. Cuando yo de aquí saliere En mi casa me estaré 1 a mi madre serviré En todo lo que pudiere. A. ¿ 1 a ser u na gran seüora No tienes aspiracion? B. No tengo más ambicion Que la de ser profesora A. Yo, como he de ser bonita Con poco estudio tendré, 1 áun sin él conseguiré Ser una gran señorita. B. Pues lo que a mí me interesa POl'q ne así tendré alcanzada. La verdauera belleza. A. Yo prefiero ser hermosa. }3. Yo la educacion prefiero. A. Yo ser elegante quiero. B. 1 yo quiero ser virtuosa. A. Las dos cosas quiero yo Esto es, hermosura i ciencia, B. Pues, hija, tenga paciencia, Porque Dios distribuyó Sus done con tal mesura, Qne a ia que <.lió la hermosura El talento le negó. GRA1UATICA CASTELLANA, POR m, PRESBiTERO, DOCTOR FELIX. JIR-ON.. 17~ LECCION. Tiempos del m"úo. Las épocas fundamentales de la exi tencia son tres: la que tiene 1ugar en el acto mismo 1'/1 que la expresamos: la que tuvo 1ugar ántes de este acto: i la que lo tendrá de pues; por consiguiente los tiem­pos fundamentale (~el "eruo destinauos a expresar la existencia, son tambien tres: tiempo 2u"esente, tiem­po pretérito i tiem ro jitwro. Mas como entre el presente i el pretérito, ]0 mis­mo quo entre el presente i el futuro, pu de haber Cil'Cllll tancia que mfJl'cluen en lu l'xi teneia diferen­te épocas, ya pa adu;:;, ya futllras, s~ bace necesario que el verbo tenga varios tiempos I rétórit(,s i varios tiempos futuros. En la lengua e pai10la ólo se re­conocen un pre clJte, seis pretéritos i tres futuro en la forma ioclieativa del verbo: cuatro tiempos más ('ll h forma subjlllltiva: i 11110 en l.l imprmtiva. Los tlPlllpOS d"l verbo pueden '1'1' simples, o ex- 1~1'I,,,¡lI'SP con un 1 Rola p·t1i1bra. CODln amo, amé, ama­~'" run,lré, amor'u; i T le 1 n J;¡cr e 'n plle tos, o ex­prp¡; 3.l's(' e Dil 11'1 de 'll1 p,lhl1ra, C0111 0 he timado, hu­be mi/al/O, htJ/¡¡a 111 ,adu, ltalJ1 ¡'I amado, Iwli/"c amado. Se ¡.. 'LW tlelllpr" l1reent-e la te '01l1llCiOll con que in tic . el \ erbo qll(' s' tttill1o" flue un objeto existe npleilwnte o de nlgll'l Llodo lnrticnlar, en el acto '1l1Slll0 en que lo estalllo dií'ienuo. Esta termina­ciun en los verb)s regnlarp-; l[Ue tionen el infinitivo eu IIr, COlllO alllar, es v, as 11 en las tres personas de .itlgular, i amos, ais, an, en las tres de plnral, como am-o, am-as, am a, am·amo , am-ais, am-an; en los que tienpn el infinitivo en eT, como conceder, es: o, es, e, en las tros pp.rson3s de singular, i emos, cis, cn, en las tres ele plural, como conced-o, conced-es, con­ced- e, conced-emo , conceel-eis, conced-en; i en los que tienen el infinitivo en ir, es: o, es, e en las tres personas de singular, e imos, is, en, en las tres de plural, como de combatir, combat-o, combat-es. combat-e, combat-imos, combat-is, combat-en. La terminacion que toma el verbo para expre­sar una existencia pasada absolutamente, o sin rela­cion alguna con otra existencia, como amé, se llama prcth'ito absoluto. Esta tel'minacion en 108 verbo en Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL PESTALOZZIANO. 197 ar es: e, aste, 6 en las tres personas de singular, ámos, asteis, aTon, en las tres de plural, como de amar : am-é, am-aste, am-ó, am-timos, am-asteis, am-aron; en los en er e ir es: i, iste, i6, en las tres personas de singu lar, e il7los, isteis, ieTon, en las tres de plural, co­mo de conceder i combatir: conced-l. combat-i, con­ced- iste, conbat-iste, conced-ió, combat-ió, concedo irnos. com bat-imos, conced-isteis, combat-isteis, con­ced- ieron, combat-ieron. La terminacion que toma el verbo para expre­sar una existencia pasada pero 110 absoluta, sino co­existente con otra tambien pasada, como tronaba en el Sinaí, cuando recibió 1\loises las tablas de la lei, se llama copreté1-ito. Esta terminacion en los verbos en m-, como amar, es : aba, abas, aba, en las tres per­sonas de singular, i ábamo:;, ába,is, úban en las tres de plural como: am-aba, am-abas, um-aba, am-ábamos, am-ábaís, am-ában; i en los verbos en er e ir, como conceder, combatir, es: in, íos, ia en las tres perso­nas de singular, e famos, f(ús, ian, en las tres de plu­ral como; conced-ia, COI1l bat-ia, conced-ias, com bat­ías, conced-ía, combat-fa, conced-íamos. combat-ía­mo:,;, conced-fais, comba!; lais, conceJ-íao combat-ían. l)ara que el verbo exprese una existencia pa­sada pero mui próxima a la presente, como si dejéra­mas: ha Zlegado mi padre, se auxilia del verbo haber en su forma irregular del presente, antepuesto al participio pasado del veruo correspondiente, como: he amado, he concedido, he combatido, has amado, 11as concedido, has combatido, ha amado, ha conce­dido, ha combatido, hemos amado, hemos concedido, hemos combatido, habeis amado, habeis conccdido, habeis combatido, han amado, han concelliuo, han c~mbatiuo. Este ticmpo <.lebe llamarse prctérito 11ró­xzmo. Para. que el verbo exprese llna existencia pasada casi coexIstente con otra tambien pasada, como si di­jéramos: para no caerme !tube de asirme de tu carla, se auxilia del verbo haber en su forma irregular del pretérito absoluto antepuesto a la prcpo icion de i al infinitivo del verbo correspondiente, como: bube de amar, de conceder, de combatir, hubiste de amar, de conceder, de combatir, hubo dc amar, de conceder, de combatir, hubimos de amar, de conceder, de com­batir, hubisteis de amar, de caD ceder, de c:olllbatir. Este tiempo debe llamarse cuasico[1retérito. Para que el verbo exprcse una existencia pasa­da, pero anterior a otra tam bien pasada, como: Ita­bia. s lL~!fado a Bogotá, cuando yo llegué a Cipaquirá, se auxilia del verbo haber en su forma regular del copretérito antepuesto al participio pasado del verbo correspondiente, como; habia amado, concedido o combatido, habias amado, concedido o combatido, habia amado, concedido o combatido, habiamos ama­do, concedido o combatido, habiais amado, concedi­do o combatido, habian amado, concedido o comba­tido. Este tiempo debe llamarse llllteZJTetérito. Para. que el verbo exprese una exi.stencia pasa­da, pero posterior a otra tambien pasada, como: yo ltabria ido hasta Bogotá, si no te hublCra alcanzado en Cipaquirá, se auxilia del verbo haber en su forma irregular del futuro condicional, antepuesto al parti­cipio pasado del verbo correspondIente, como : ha­bria amado, concedido o combatido, habrias amado, concedido o combatido, habria amado, concedido o combatido, habriamos amado, cOl1cedldo o combati­do, habriais amado, concedido o combatido, habrian amado, concedIdo o combatido. Este tiempo debe llamarse 7Jos-preténto. La terminacion que toma el verbo para expre­sar una existencia futura i absoluta, o sin relacion alguna con otra existancia, como iTé a Europa, se llama fittllTO absoluto . Esta terminacion en los ver­bos en aT como amar, es : aré, arús, arú, en las tres personas de singu lar, i m-émos, a1"éis, m'án en las tres del plural, como : am-aré, am-arás, um-ará, am-aré­mas, am-aréis, am-arán; en los verbos en er, es: e1-é, erú's, crá en las tres personas de singu lar, i eré­mas, eréis, aún en las tres de plural, como de conce­der : coneed-eré, conceu-erá , conced-erá, conced-eré­mas, conced-eréis, cooced-erán; en los verbos en ir, es : tré, irás, id¡, en las tres personas de singu lar, e irémos, iréis, irán en las tres de plural, como de com­batir: combat-iré, combat-irás, combat-irá, combat­irélllos, combat-iréis, combat-i rán . ( Contimwrú.) FORMULARIO ARITMETICO. Par¡¡, la reRol1H~iou de todos los problemas relativos 11, la regla de inte­reses i dc~cUCTltos, i a la de progTesiones i números figurados. rOR N. SERl~ANO. ( Continuacion ) I'ROGRE~IONES. Primer término •... _.• _...•• __ ..••.••a Ultimo término. _.. .• ... _. _.. _•. _. ___ u Nlímero d(' t{>rminoR. . . .. . .... _. __ •..H Hazon (le la progresion. _... _. ___ ... __ .r Suma de la progresion ___ ... __ . _, __ ..•s AdL'ertencia: Recuérdese siempre qne en la pro­gr(' sion aritmética decreciente la razon o exponente es u na cantidad negath-a ; i qne en la geométrica de­creciente la razon es nn quebrado propio. rnommSlON ARfT!lfETICA o DIFERENCIAL. A=u-(n-l).l' R '211 2R = 11--1 - n'-11 uo _a.2. A=2 s-u R==---­11 2s-a-u. A - r+ Vrl.+4u' -t 4nr-tirs_ S-c u+a) 11 - 2 - 2 A 2 s-m" +rn =--~-¡-1-- 11 U=a+r(n-l) S="2 (2u+r-rn) U s r(n-J) s=ú"+ur+ar-a.2. =n+~ 2 r U=~-l1 N= 2 s n u +a -r+ Vr:l.+4a:l.+l:!rs-4ar _ u - a+r U= 2 N.1.. ­r r - 2a+ V (211, - r)'+8r8. R-~ N= <) - 11-1 '" r R 2 a 2 a N_2u-r+ .J (r-Zu)2 - 8sr =ut_n- 11-1 - 2r (Continuará-) Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 198 EL PESTALOZZIANO. ~ISTORIA DE UN ROSAL, Cartas a una hormana, Por el Profesor F. F. Noriega, CARTA 6·n LA FLOR. ( Continuacion. ) Inmedia!amente despues de la corola, que es la parte más vistosa de la flor, se encuentra. una. série de fila1nent~s que tienen el~ 1~ punta un granito de color amarIllo en la rosa, 1 Jeneralmente en todas las demas flores. Esta es una de sus partes más in­teresantes; pero que se oculta muchas veoep a nues­tras miradas, cediendo con modestia como todo lo que es grande, su lujoso atavío, a lo que es solamen­te superficial i fa$tuoso. Lo botánicos le han dado el nombre de estam­pre, i lo han dividido en dos partes, filamento i antera. La an~e:a es el granito de color amarillo de que y.a te hable, I su color lo debe a un polvito que con­tIene, el cual se llama 1Jólen. Para ponerte de manifiesto las funciones del e~tambre, preciso es que conozcas la otra parte vi­/. llble de la fiór, que se halla en todo el centro en me­dio de .Ios e¡¡¡t~mbres: es el pistilo, cuya composicion es. mUl s~meJante a la del estambre, tanto, que a prImera vista se confunden. El pisti~o se compone tambien de dos partes: una que se a~emeJa a la. antera. i se llama estigma, i la otra parecIda al filamento i tiene el nombre de estila. En la rosa, el pistilQ es de un color amarillo. . InúLile. parece rán, a quien superficialmente i SID c?nocer su estructura, examine la rosa, i vea esa reuDlon de fi.bras con sus expansiones en los extre­mos; pero ~m ellas, l~ flor. no seria In. precursora del fruto; S10 ellas, la ll1fimdau de plantas que nos regalan con BUS frutos, no serian casi de uiuO'una uti­lidad para el bombre; i así, podemos considerar la flor ~01~0 una urna preciosa en donde se desarrolla el embnon del fruto que satisface una ue nuestras ml.Ís imperiosas necesidades. Cuando la flor ~e ha abiert~ po: completo; cuan­do sus pétalos peduman la bnsa 1 tapizan los cam­pos con sus bell?~ colores, el. estambre est4 cumplien­d? ~on su comlSlOn de arrOjar sobre el estigma del plstIlo.ese polvo. amarillo que hemos llamado pólen. El estigma debl?o a su estructura esponjosa i por con.tener ~n HqUldo glutinoso, absorbe el polvo ma­J" avüloso 1 lo pasa al ova1"io por medio de los tubos del estilo. El ovario, es una especie de saco que se encuen­tra en toda la base del pistilo ° es su continuacion. ~e ll.ama así por su objeto i en .algunas flores por la mfimdad de gránulos que contIene mui semejantes a los huevos de algunos insectos, los cuales se van forma:ndo como r~s~lta?o.de la caida del pólen sobre el estIgma del pIstIlo 1 vIenen a ser despues la semí­n, a. que se c~nvierte en nuevas plantas. nos en sus misterios, i de repente nos dejü a oscuras en el principio del camino, burlándose ¡lllf de nues­tra impotencia. A medida que el ovario se desarrolla, los her­mosos. pétalo~ van perdiendo su color hasta que se secan l.caen, 1 ya .de la flor no viene a quedar sino el ovano convertIdo en fruto el que a su vez contie­ne ya semillas que pueden reproducirlo. Rai plantas cuyas flores carecen de pistilos o de estamb~'es, com~ sucede en el melon; pero Dios lo ha preVIsto todo 1 ha colocado en medio de algu­nas flores que carecen de e tambres i tienen pistilos, otras que tienen los primeros i carecen de los segun­dos; i ha encargado a la brisa el pólen de las unas a las otras sin lo cual la planta no daria fruto ningu­no. Por esta razon es que con frrcuencia vemos a­guacates i mamones u otros árbe>les, que llamamos maclws, carecer de fruto: sus fiores no tienen sino estambres. El malz tiene los estambres en la espiga i los pistilos en el chócolo o mazorca. Así es que cuando es~á suelta su .rubia cabellera, ya la espiga ha cum­plIdo su consIgna de regar sobre aquella el pólen i puede ser separada sin pCljuicio ninguno; pero qui­ta a una mata de maíz la espiga áutes de que brot(3 la cabellera, i de seguro que esta mata ya no produ­ce nada, a no ser que una de sus vecinas condolida de su viudez, le envie en alas de la brisa, el polvo fe­cundante que dé vida a su fruto. La misma experiencia puedes hacer con cual­quiera otra planta, aunque creo lo harás con repug­nencia, pues ya sabes que privas a una hCl'mo~a flor, de que tenga el placer de convertirse en agradable fruto i coronar la carrera que la naturaleza le habia. impuesto. Cuenta Toviano Pontano que en Otranto cre­c~ a uua palmera i eIl Brindís otra, Clne como ves, ha­bla entre las dos una gran distancia, i sin embargo las tiores de una enviaban con el vienL() a la otra los jér­mellCS de las nuevas semillas. Quizá inspirado por la historia del poeta italia., no, otro colombiano cantó en una despedida las si­guientes estrofas: -- ...................................... ., .......................... -..... .. " En dos extremos del de ierto vasto Yerguen sus copas dos jemelas palmas, 1 un mar inmenso de candente arena Amándose las dos, ai! las separa. " Empero, el viento que meció en la una. La alti\Ta copa, le traerá en sus alas El suave arrullo de su amiga ausente Como suspiros que la angustia exhala." ( Continuará. ) PAULINA, o LOS DOS PLEBEYOS. El medIO como esto se verifica queda oculto co­( Continuacion del capítulo IX. ) mo tan~~s otras cosas. La n~turaleza es un quími­Llegados padre e hijo a su casa de habitacion, co a~mlIable, que con sus suttles dedos combina sus­d? 1l Floren.tino sacó del fondo 'tIe \111 baúl un papel muí tanClas con sustancias i nos presenta su labor hacién­I! Ja?o, escnto de su propia letra y ellvuelto entro otros donos patente nuestra ignorancia; empieza a íniciur- cUldadosamell te. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL PESTALOZZIANO. 199 Antes de desdoblar aquello qGe parecia ser un documento interesante, habló a t u hijo en éstos o se· trlejan tes términ us : -" lIace tiempo que sabes, querido hijo mio, que nosotros 110 somos tus verdaderoo padres, sino que te hemos adoptado por hijo desde el dia de tu nacimiento que se verificó aqu1 e1l esta misma casa. Sabes igual. mente que tu verdadera madre llegó a mi casa por ca sualidad cuando,iba en seguimiento dp. RU esposo de quien la habiau separado cruelmente llevándolo de soldado a los quince dias de casados; como estaba en cinta le suplicamos que no se fuera de nuestro la· do sino que aguardara aquí Ir vuelta de su mnrido d la noticia de su muerte. Despues de tu nacimiento quedó eIJa bastante elJ~erma, tar:to que tcn:iarnos por su vida; yo era pobre 1 no P;)dI~ proporcIOnarle. un médico, a tiempo que en el IIo!lpltal reC( taba gráus el doctor N. médico excelente: por ei'a ra7.0n resolvimos llevarla al lIoRpital, pero desgraciadamellte muri<> al tercer dia de su llegada. Tú habias quedado con nosotrcs ñdesde esn fecha te adoptamos PO! hijo. Ahora vas a conocer por este papel el parelltesco jnmedlato que tienes Cal! la noble i virtuo.:a joven que habias eleJldo para espo.a." Una sombra negra como UD prescntimiento fhtí· dico oscureció en aquel momento el hori1.01Ite de las, i111sioriM de Ricardo: temió qne aquel parente¡.;co ine¡.;pemdo f,lese tal que le impidiera su enlace COII Paulina i esta sola idea le hizo extrernecer de temor; sen tia el pecho oprimIdo porque toda la s?lIgre se le habia ngolpado al corazol) haciéndole latil' CCll extraiia violencia. Elltl'e tanto su padre habia desdobladr el papel misterioso y lo entregaba a su hijo para que lo leyera. En letr a pa¡.;trf ll'l nlgun tallto i!¡>j¡[Jle por su m'l· la forma i por lo de!:colorido de la ti 'Ha con que habia oido escnto, el papel decia lo siguit!l:te: .. Apullte que Il'l~o yo Florentino Viilahr, relati. va al hijo lIue hoi !rCIllO' adoptado [,01' voluntil . mía i de Cármen, mi lllnjer. A prIllcipios ele la guerra pa:,ada IIr!"{~1 a mi car.a la ReÍlor¡1 Margarita RI!inal qtle H'llia sigllielldo a su marido que hac:ia dos dias habia parado de soldado por esta ciudad: bllsrauc!o posada llegó a esta ca'a, i la recibimo:-; lo mejor qlle pudimos i la o¡':i~amos a que se quedara miéntra¡.; volvia su marido. E::\tuvo en llUE'¡.;tra ca a ocho meses baRtante conteuta por'lue la queriamos mucho pues que era mui lIoble i mui virtuo· sa; i como CRtaba en jestacion la tratibamos con muo chos cJlidad(l~. " El dia 26 de marzo de este mi1'm0 afio nació el ni· iio el cual fué bautlzado con el !Jombre de José Teo· doro Ricardo, a quien ya cOI1;;ideramo:; como hijo nuestro. " 81 dia 25 de abril llevamos a la madre al Hospital para. que aprovechara la asistencia del médico, i el 21 se la llevó Dios nnestro Señor a su santa glOl'ia. " Por lo que ella nos decia en sus conversaciones supimos que era natural de Arbélns i qu~ ~e habia ca· sado eOll un hourado agricultor lIa.mado Evaristo Mar· cel, que seguramente moriria en la guelTa.. " Estas 1I0ticias las escribo hoi que es el día 29 de abril de l lH." Ricardo conocia poco más o ménos la historia de su verdadera madre, contenida en este escrito, pues el recuerdo de ella fué el qne le hizo practica.r Ulla bella accion COIl Cayelallo, el recluta de Piedecue;:;ta: pero ignoraba absolutamente el nombre de su venIa· dero padre, a qnien su pndre adoptivo Rupouia muf';.'" to; i auuCjue éste sabia qlle \;1 padre de Paulina se llamaba «~varit;to, ignDraba cu:'tl (ucse RU apellido hasta el momento en que lo prollullciú el Cura en la lectura del certificado. Asi se explica por qué no habil1 hecho hasta eutónces aqllella explicacion que imposi­bilitaba el matrimonio de Ricardo. La lectura de aquel escrito, es decir el . tecuerdo de los sufrimientos i desgracias de una madre a quien amaba sin haberla conocido, batia asomar ya las lágri. mas a los ojos del joven, cllando llegó al pullto en que descubria cuál era su verdadero padre .. , ... La facultad de sentir tiene sU límite como todas las cosa!) finitas; en ocasiones rebosa la rl1edida del sufrimiento i I1l1estro espíritu cae en una especie de idiotiRmo; otras veces rebosa la medida del placer i entóllces sentiMOS que uuestm alma se postra agobia~ da por el tedio; má.s cn:1I1do el tarazan rebosa de emociones supremas, el hombre pierde la conciencia de sí mismo porque las ideas le asaltan en confuso tOJ'bellino i COll asombrosa rapIdez. Ricardo acababa de enCOJIlrar en aquel escdto el nombre de :lU lejítimo padre. J ese padre era su ami· go a qnien tanto estimaba, a quien tanto quel'ia; de quien era tan querido. 1 la hermosa ¡noble Paulinaj la pudorosa viljen de sus ellsuerlOS, aquella a quien tan; to su cora1.on amaba i que en breve iba a ser la duice compaílera de su vid'l, era su hermana! Afectada el alma por dos emociones supremas¡ arrobado el COnl1.011 por el placer inef"llblo que sentía por hallar un padre 1 Ulla hermana 1'11 dos pcrsonja esca~a!' de SU~ ,labiOS ulla sonrisa, que es la sonrisa de la felICidad, mIentras que notalS en el rostro del otro tlna l~grima del infortuuio o el entrecejo de la deses­peracJOn. l\liéntras Sll~ dos pa?res conversaban alegres en la sala como Íl'ltlmos all1Jgos, Ricardo habia ido a sen­tarse a la calle en la esquilla de su cólsa. Eran lag • seis i média d~ la. noche i él queria entregarse en esa hora a la medltaclOn ; queria resolver esa ecuacion de afectos que de cinco dias án:es le llevaba el corazon en tormelltoso.~.quilibrio. Pero meditando aumenta­ba. su perpepl~Jld~d; pareciale que discurria i no ha­aCla más que sentir. La luna avanzando en su canera salia por encima de ulla nube negra que la ocultaba; elltónces Ricardo que la comtemplaba embelesado, ti· gurábase en ella a Paulilla que salía de entre una nu­be de misterio i venia hácia él, tranquila i amorosll con la dulce ternura de la hermana: tornó la vista al or.cidentr porque deseaba distrael'Se, i allí en el cre­púsculo que ya se hundia, en los reflejos titilalltes de un risueiio resplandor, figurábase a Paulina, hermosa i juguetona ninfa de ardientes miradas i sonrisa se­ductora, que con la ternura de una espo~a lo llama hácia sí. Luchando de este modo con{¡'a su propio co­razou permaneció dos horas más; despues entró a su cuarto i se acostó, no porque tuviese sueño, sino por­que deseaba atraerlo; empeiio Yauo, porque su imaji­nacioll delirante se lo estorbaba; habia dado el relój las doce de la noche i Ricardo aún estaba despierto, siemprc bajo la impresion ele una misma ideaj clava­da en su mente hacia ya cinco dias. eContiuuará) CUENTA DE SUSCRICIONES. RECIUIDO: S :JI) Vienen del número 24., .... , _. 434." Del Profesor Pedro Loon Solano, (ujonte). ________14 De yurios suscritores. 13 Pasan. ___ .. 461 GAs'rADO: Vienen del nÚlnero24 ___ . ______ $ 5J7 10 Eu Impr(>siol1C>s (número ::!5 ) •• ______ ._. ______ .1850 En Gastos do ujencia. ___ . _. _.... __ . ____ • _.•• ___ .2 80 Pllsan __ . __ • 5aS 40 Vl~l-{'D A D En cal'a del jllfmescrito lJai de venta los si· guientes libl'oS : -o UIA para In. ensc[¡n.l1zo. de la arit- $ ~ méiica por A. Blurne i R. J. Carreño. _.. 60 -GUIA para la enseñanza de canto por id. 20 -OANCIONERO por A. Blume 1 N. S. 40 -AUTORES SELECTOS de latinidad (2 tonlos). _______ • __ • _.. _____ . ___ . __ " •• _ 2 -NOClIES con los Romanistas (1 tomo} 1 20 -Orru[lE GBNERALE por J. Pelause & E. Fremy ( 4 tomos) _______ . __ • __ • _ • 8 -IIrsToluA DE LA LITERATURA. ESPA­NOLA, por M. G. Ticknor ( 4 tornos ) _____ 10 -BOURDON, jeomctria. ___ • " __ ••. __ 3 g(J -REFUTACION DE RENAN por J. 1\I. Groot _______ •••• __ • _____ ••• __ •• _ . __ • 1 60 -NEBRIJA, gramática latina ....... _ •• ft 1 -VIDA 1 ESCRITOS del Jeneral Nariño. 1 -Los MARTIRES, novela de Chateau­briand. ___ . ____ .. _____ .. ___ • ___ .• __ _ 1 20 -EL PROTESTAN'l'ISlIIO comparado, por don Jaime. Búlmes____________________ 2 40 -FILOSOFíA, por A. Jaques, J. Simon i E. Saisset. ____ •. ___ • __________ . ____ • 2 -DEREcrro DE JENTES, por BeJlo ___ - 1 60 -FREMONT, poesias. _••• __ _ _ _ _ _ 80 N. SERRANO. ~...........-~~ ::iocoWW.-blPlmNTA DE S,u\D.~L10 CANCINO.-1876. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
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El Pestalozziano: periódico científico - N. 25

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La Rebelión: noticias de la guerra - N. 54

Por: | Fecha: 28/04/1885

LA REBELION. NOTICIAS - DE L A- GUERRA. Bogotá, 28 de Abril de i885. NÚIllero 54. Cucharal, 16 de Abril de 1885. Sres. Presidente de la Unión "J Comandante en Jefe del Jijjército de Rescrva.-Sel1or General J. M. Campo Serrano.-:UedeIlín. Desde ayer ocupó mi fuerza de descubierta el pueblo de "Ayapel"; mañana principia­rá á concentrarse allí la División. Faltan algunos obstáculos por vencer en la marcha por las desiertas orillas del Cauca; pero serán vencidos, y el día 20 estará en vía para Cartagena . . Des­de ~l día 4 está sitiado el General Santo Domingo. El enemigo tiene ocupadas las siguientes posiciones: La-Popa, el Cerro de San-Fe1ipe, Buenavista, Manzanillo, Mamonal, Pasa-Caballos y el territorio de San-Láza.ro, por la vía de Bocachica. El vapor inglés Oanadá ha proporcionado una artillería de grueso calibre.. Den­tro de Cartagena tiene el General Santo Domingo más de mil quinientos hombres de línea, en­tre ellos más de cuatrocientos Riohacberos. El día 10 llegaron á Magangué los vapores Bismarck, Oometa y Anita, conduciendo seiscientos hombres. Venían á bordo ' Hernández, Val'gas Santos, Campo Elías Gutiérrez y Felipe Pérez. Sobre Cartagena se han concentrado, pues, las fuerzas de Gaitán, que ascenderán á mil doscientos hombres. Las que ~ Antioquia s~lieron con Pedro Olarte, que murió en Magangué, ascienden á doscientos, con alguna fuerza más que bajó de Santander, de las que Hernández tenía. Las fuerzas que q: edan á la revolución están concentradas en el Estado de Bolívar. Mandé de aquí ochenta hombres con el Ooronel Heriberto Duque, para que aSlltara á la guarnición de Magangué, que cfonsta de cuarenta hombres, y se ponga en comunicación con el señor Gust V:alenzuela~ eP*'-el1-- "Palomino" . .., tiene ciento cincuenta hombres armados. Me prometo que con esta operación caigan en nuestro poder Magangué y Mompox, y logre establecer comunicación con las fuerzas de los Generales Cuervo, Quintero Calderón y Farías. Si la suerte nos protege y están a!llarrados en Magangué y sin custodia, como se me dice, los vapores Bismarck y Anita, ',,:,ueden contar ustedes con que serán capturados. Cuidaré de mantenerlos al corriente de todas ~ operaciones y de lo que sepa. No hay novedad en mi fuerza. Su servidor y amigo, MANUEL BRICEÑO. Ciudadano Presidente de la Uni6n.-Bogotá. ClI.li, 26 de Abril de 1fj85. Satisfactoria noticia de Panamá. Preparo segunda expedición. Asegúranme que hoy 11 egará á Pereira batallón que viene de Antioquia.. Dios 'Vela por la suerte del país. Compatriotas y amigos, ELISEO PAYAN.-JUAN DE D. ULLOA. Senor Doctor Rafael Núl'lez. Panamá, 25.-Bnenaventura, 25 de Abril de 1885. Dejé Cartagena comisión cuatro Abril. Fuerte y firme, resistirá hasta recibir auxilio Gobierno nacional. Santo-Domingo al frente, confía Gobierno no los dejará sacrificar.--VELEZ. Sellores Doctor Núllez y General Payán-Bogotá.-Cali. Colón, 25.-Buenaventura, 25 de Abril de 1885. Recibí telegrama, que trascribí Cartagena. Aizpuru preso conjefes por fuerzas america­nas. Expedición Caucana llegará mañana. Su familia en Cartagena, buena.-ULLOA. Ciudadano Presidente de la Unión-Bogotá. Cali, 26 de Abril de 1885. Placentero nos es trascribiros el siguiente cablegrama: "General Payán-Cali. " Washington, 26.-lluenaventura 26 de Abril de 18R5. H Conflicto Panamá evitado por súbita acción Americana. Llegadas nuestras tropas termi­nará todo. Justicia castiga buque principal hostil Cartagena. Comunique Bogotá. (Firmado) BECERRA.'~ Está hoy en Panamá expedición caucana. Confiemos en el triunfo de nuestra noble y justa causa. Compatriotas y amigos. ELISEO PAYAN.-JUAN DE D. ULLOA. IMP. DE "LA LUZ." Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
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La Rebelión: noticias de la guerra - N. 54

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La Rebelión: noticias de la guerra - N. 38

Por: | Fecha: 27/03/1885

LA REBELION. NOTICIAS DE LA GUERRA. Bogotá, 27 de Marzo de 1885. N.O 38. Cartago, 26 de Marzo de 1885. Señor doctor Rafael Núñez. Os saludamos afectuosamente. Ayer lle­gamos a esta ciu.dad con cuartel general. De Atrato y San Juan nos comunican, con fecha 18 de los corrientes, que hay paz el) esos Municipios, y que noticias de la Costa Atlán­tica SOÍl satisfactorias. Coronel Elías Ro­dríguez, comportamiento admirable. Ha or­ganizado 600 hombres en Cartagena, y reci­bió recursos oportulloS de Panamá y Magda­lena. Gaitán en CalaInar con tres vapores. Abandonó á Barranquilla porque se le hosti­lizaba lllucho allí. Vapor Rafael Núñez ar­mado en guerra en puerto de Cartagena. Manotas con Gaitán tratan de impedir salida de fllerza por el Dique al río Magdalena. Comunicad órdenes. Compatriotas y amigos, ELISEO PAYAN. JUAN DE D. ULLOA, Secretario de Gobierno. Imp. de "La Luz." Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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Ferrocarril del Nordeste. Estación de carga en Tunja

Por: Gumersindo Cuéllar Jiménez | Fecha: 1931

Estación del Ferrocarril del Nordeste, en la ciudad de Tunja. Esta corresponde a la estación de carga. La construcción del Ferrocarril del Nordeste "buscaba comunicar los departamentos de Cundinamarca y Boyacá, se inició en 1925 y estuvo a cargo de la firma belga Societé Nationale de Chemins de Fer. Un año después llegó a Usaquén; en 1930 se extendió hasta Albarracín y en 1931 llegó a Tunja y Sogamoso. Siete años después, la Nación lo compró y lo prolongó hasta Paz del Río para facilitar el transporte del material de las minas de hierro. Debido al desarrollo de Bogotá, se levantaron los rieles del Ferrocarril del Norte a lo largo de lo que sería la Avenida Caracas, por lo que tuvo que hacer uso del corredor férreo del Ferrocarril del Nordeste que, a su vez en 1951, se trasladaron para construir la Avenida Ciudad de Quito (Carrera 30)” (Tomado del proyecto “La imagen del ferrocarril en la numismática colombiana”).
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Fotografías
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El Mosaico - Año I N. 19

Por: | Fecha: 30/04/1859

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL MOSAICO~ TR1~ESTRE 2. o BOGOTA, 50 DE AllRlL DE ~ 859. N6MI!RO ~9. CONTEN IDO. Espediciflll bo/tÍllira, En UII album, ¡JJr J. ),1. ),Ii lectores i cmbellecer esplimdidamente las columna. de este periúdico. En nuestro eonccpto, Posada es uno de los hombres destinados a demostrar que la TIlllI a que pertenccieron Leon, IIcrrera, Rioja, Calderon, J..ope de Vega i Anjel de Saavedra no ba deJencrado en:AmériclI. No \Iabemos si todos nuestros contemporáneos habrí\n formado de nuestro jÓ\'en i eminente lite tato el mismt:r juicio que nosotros, Itero estamos segUt03 de que 1.1 formará In p08terid~d. En esta tierra, no hai todavía crilica literaria, i esla es , a lo que entcndemos, la caU5a de que no nos ~norguJ1ezcamos, como se enorgulleccr¡'1II nuestros descendientcs. de ser compatriotas de C ... RO i de PO .... II .... AL SR. SUWS O'LIURT. A confirmar la npinion Que ttÍ has tenido de mi Hoi, ~·o mismo, \'oi aquí, AUllllue 11 mi pesar, Simon. "Que tengo poca ofidoll A [o que Haman trabajo, I que prefiero. a destajo !t lolest!lr lL todo el mundo. Porque soi un "agabundo '" Pero ese tiro barlljo. Porque, en verdad, que no n. digo El trabajo unR delicia, Puea 11 la humana ma.1lcia Nohalló lJio~ mayor castigo • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 14S . " Abre el GÓllc!is, amigo, J allí In prll~bll hallarás: E\'u escucho a Satanas E indujo a Adnll al v('cado, I el Padreesclomó indignado, "~1aldito, trabajarás." 1 mas no creyó preciso La ornni!ciencia del Eterno . Pa ra trocar en infierno l~'\ gloria del Paraíso. Con vocablo tan cl)nci~o El mismo Dios nos probo Desque el mundo comenz6 Que el trabajo C!' " cosa fuerte: J cs por esto que de muerte Odiudo lo tengo yo. No obstante tal repugnancia, Mi suerte es tal en el día, Siman, que trabajaría, T con asidua constancia, Aunqun fuera en una c!tullcia, Como simple jornalero; Mas no cs posible: primero .l'oT(IUe esta es cosn imposible; Segundo, i lo ma! terrible, Porque. la verdad, 110 quieTO. Yo mi pluma (mal cortada) Tengo en constan!ól servicio; l'ero eso aquí no es oficio, Eso aquí no vale nada, 1 si en la Nueva Granada, Sin consultar mi opinion La vida i la educacion Que tcngo yo recif¡í, ¡Por qué me culpan a mí? l'onle en mi lugar, Simon, A consultarme el asunto, Sin duda, no habria vivido O 111 \'i\'ir, habria eseojido P""a nacer otro punto, .\demas ... , pero barrunt? Que para prologo basta, Que con él estarás hasta. Arriba de las narices ...I que, hastiado yll, me dices, Que tu paciencia se gasta, Al asunto vamos, pues, Sin meterme a recordarte, Pues no quicIO lisonjearte, Que tu apellido es inglós, t Yo bien sé que es irlandes)_ Ni que eres hijo ¡sobrino De otro nombre que el destino Ha llenado do:> esplendor, 1\'i que el Gran Libertndor Fuó tu homónimo i padrino. Ni méQos diló, Silnon, Que hablas el italidno, Como Dante,-i castellano Como el mismo Calderon ; Inglés como l'almersTON, Frailees como LamarTIN, EIL MIIJSIEGOl Como Tácito latin, 1 griego como I/erodoto, Que ere, todo un poligloto. i ¡Iallé la palabra, ~¡1 fin ! Te diró, cosa sencilla, Que al ir a servir el té, Da un doméstico un traspié , I te rompe una vajilla . O ,quO! una m~n<;ha amarilla Unl¡ levita te daña, O que al¡;una mala maña Te desmejora una mula. O que te bebe~, por gula, Seis botellas de Champaña. r cualquiera otro percance De la calaña de esos, A costarte treinta pesos Tú no duda,lls que alcance: Para avudanne en un trance En que me encueotro de honor, Noble amigo, hazme el {al'or, De darlo por sucedi,Jo, 1 despuC's echa en ol vido A tu humilde servidor . -0- 1!I:ttlliIl11l ]:i1~JJ. J. P. POSADJ. , Oh Tasso! oh Danto! 1 i tu, patriarca Homero! Tú "irji\io dil"ino Que marcais el sendero, Del espiritu humano i su destino; Pir;unides ¡nmobles cuyas frentes Respeta el tiempo en su impotencia vana; Bellos faros ardientes En el camino de la historia humana, Destello acaso de mejor esencia Que sigue i brilla cuando el cuerpo ha muerto I anima nuestra pobre intelijencia Como animan las brisas del desierto l.os restos de la triste caravana! Vosotros si sois grandes! Han caido Reyes i reinos en eterno ol vido; El ciego \'ate, en tanto, el pordio1eto, Deja en sus ver~os perdurable gloria, r si a Trora recuil!rdase cn la his toria Es que e'le nombrc vil'e en el de Homero, Camorns i Ccn'alltes Aquellos dos Jigantes Que tuvieron al mundo de enemigo, Que ignorados pasaron 1 apcDas encontraron, Para morir, el lecho de un mendigo Etemos h:illaran, [,!:ii!ntras los reyes Que en medio de 0[0 i purpura vi\'ian Dándoles sus caprichos como leyes, Ai! apenas se saben que existian ! 1 si la Fama con su negra mano ])e Ferrara nos muestra al carcelero, Es que e,e u! jenio tuvo prisionero, E! I¡ue el Tasso señala a su tirano, Oh, Dios! ~erá que hai algo de tu esencia Del alma eo la inmortal intelijencia? ¿Por (IUÓ no han arrastrado I~os siglos en ~u flujo omnil)otentl! Esos colo!os cuya eterna frente Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. El MlOSAIClD 14<:\ SurJc ¡ domina el mar de lo pa!ado ? Si no urdiera In llamll Oc la inmortalidad en C~05 pc('ho~. Oh! ¿ por quó cortejaron 11 la rama Con!us \'irtuo~o!. con ~U! grandes hechos :':ufpendodcsrlUdci':, hnmbrc, snrcilsmo ' I ~jn mas protector que un cntu~ia~mo} -E~ que Idlcndc la tumba \'en un ciclo. Un Dios i una corona de consuelo. ! E;\ I.'N AJ.Bml Sudlll una ¡laja de 111 libro al "icllto t:n 0:>1 c~paclu ,'olnr!\. oh"idadu, l'prdidu en la ~stcmion d~[ firmamento ~\sí Ctl tu album mi firma ulumdonada • ..... Illlc.a tu le darás un pensamiento 1 sera un nombre ubandolllldo ni "icnto. -.- 0:>1.',11. JIU!]ll :tlilD. LA CONSTITUCION FI-:DERAJ. l'ON rRINOLI"IA. Alicer el epígrafe anterior caclamar/in las bellas ¡ loen· eimos! ganamos In C!lc~lion! Victoria tanto mas grata c~anto que In defen~orM 110 puubamos de doce! la constanCia naturnl en 111. mujer ha triunfado! O 11 h¡ usan- 51 de los \'encedores en 111 Concepcion ¡Mogoles: el grande ejhcilo de Oriente compuesto de doce hombres todo~ ;onstantes i rC!uc\tos, ha ~nl\'ac\o los princ¡l)io~. :-lo se~onta8, las. CO~aS permanecen ill sIQI", quo : el epí_ grafe tIene su orljen en una ocurtencia, i este es el caso, El 15 del presente se diseutia. en la CAmllrt\ de RepN!_ senta~tes, el proyecto de lei creando el distr:to federa[; un senor que¡;lI~ta muchodeconcutrir alll barra aloirlo lee r, dijo a Sil co!"p~iieiO de blinca; "Ese pro;'ccto es una \'erdadera crmohnll, I como tales superfetaciones me desagla~au,n o estol por {,I, aunque simpalil.o en e.tremo con .el dlputa,do que lo .ha presenlallo," Instado para que e~ phcDra su Idea, contl1lu6: "Ese proyecto elenldo nlei, "lene ~ se~, en suma, .u I~a cOll.stilucioncitll IIgregadll n la CODstltUClOll grantle; I 51 es elcrto que IIquelJo. quita lo~ e.mba.rll7.os que .prcsenta ebtll en 8U ejecncion, la Crilln­Ima tleroe las mtSffiM cualidades; Imes hn"icndo hu veces de muchas, muchi.imas ellPgllus, quita el C'mbnrazo que tienen la~ mujeres ni "cstirse, i las Ilaee, pnr cousiguicllte, IllU e51~dlta! en ta! ,operaeioll Segun [os contribuyen_ tes h~b~tilnte! de la .CIU~[lId, los gastos en el distrito Be reduclflan, de con~ IS"Ulcnt(; el proyecto es economico como lo es .Ia crinolina, evitnndo el go.sto, o, como dice; I~! ecoDomlstas, el conSUlllo de tanta ropa interior: pre­" lene la~ enfermed8~cs revolucionnlina end6micas por desgrll.cla en estll. herrn, la crinolina a su turno pre_ ,'lene las suya~, que las nlas "('ee, se ll.nticilllln, se palpan, ~e ,-en ¡lar el no )J~O de la, crinolilll1, o mejor dicho por el uso de tanta ropa. llajo otro aspecto; ¡e quiere criar cor el pTO\'ecto Dnn nueva, entidad. territori"l, ade.mas de las ocho q'ue \lama­mos E~tndos, I e~a nu~va enttdad rendrú a ~er la crioo­lina de la Confedcracion; Rsl es (Iue entre lns qut:! quie_ reD ponerla a la moda, 110 hai u,u diFcordalll."'ia sino en su magnitud, Unos sostienen que se fOlme de la ciu_ dad de Uogolá, otros qtl!l le le del!e IIglegar 11 guisa de arandela o mantelete lodll la so.banu; otros, en ~n, quie_ ren una etln~1in~ estul'enda, a saber: todo el magno E,tado de {;Ilndmamarca, Esto de ponerle crinolin~ a la Constitucion federal crinoli?a u los t~s.tadr).!l, no ha pasado de (¡uercr , gracias a. un. Cllldadano dlputadne~, ~e trab;¡jaTlín once horas, mónos de un din, i en este tiempo nu se puede ,lar e"asion n la lti que erc;¡ el distrito federal ¡mimos 11 la8 que deben complc_ mentnr I~ idea, que lué lo que me prepuse demostrar." Por otra parte, qoó empeño hai en delJ101 car el cí rculo dentro del cual debemos encontrnr 111 gobierno jenefal, cuando no sien'pre lo buscamos ]lora hacerle favor sino \lata dañarlo? Ojalá pudieTlllnos dur una leí con ellollble objeto de hacerlo espiritunl, ¡que conocicsem08 su exis­tencia tan solamente por 1(1 vida 111 moni1.ll.da de los Esta_ dos, puesto que aquel debe ser 11. estos, 10 que el alma e5 al cuerpo, que ~in nber el lugar dondc reside, ~iente su bcnófica influcnci'l i el'ita Sil eorru¡lcion. Coneluir~ haciendo una ;lwitIlCioll, i e~, que ya que nt> ha salido 111 [ei (le crinolinas en CAte 11110, se di~c\lu\ ~II eonvooienci, o inconvenicneia; no nos sueeda lo que con las otras erinolilJ..s, preeuUOras de tan mal ag;h ro. que hoi ~~ rien de nú~(1tro~ en nuestras propia' barbas. Ye) In confieso, IIOS hao Cllrrido completamente ¿i e~lo ¡lOr quó' porque las aU\('am09 cuando ya. lJabian in\athdo nuestr<) territorio. ~uando nue.tras bellas habian perdido el ~en-tido del oido, )lal1o_ (\ la oUTa. 1'. :\r Que cerros ha; que el int(rt~ no a!lllna 1 i que dificultad que no III rOlollll? Qné Ilecho fiel, ' u6 volulIlAd UII ~alll\ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • l óO El MOlSAICO Que cste no la inficiooc i la corrompa? Destlu\'C el trato de la vIda humana. No hui' órden que no alterc i no corrompa. Ni c~trecha entrada, ni cerrada puerta Que no la facitite i deje abierta. Este de parentesco ¡hermandades Ocsnta el nudo i vinculo mas fuerte, V ucl\'c en enemistad las amistades, I el grato amor en desamor CQnvier te. Inventor dc desastres i rnaldudcs Ahoga la razon, cambia la suerte; Hace al ¡clo caliente, al fuego rrio I hará subir por una cuesta un rio . ~ EN LA :\IUEHTE DE LA SEXOR.-\ :UDII.i\1ll:IJ.i\ IlD:&Dla'll\:I!D 3J:lIIHl:&WD. i Cuan tristemente terminó tu \ ida! l\"¡ tu rica corona de hermosura Del golpe dc la muerte te libru. i Como caíste inerme i abatida,_ lIermosa flor. sobre la tierra impura! ¡ Cómo el amor al pUDIo 110 te alzú! Lloraba tu hija, niiia de~gtaciada lI ucrfanll ya, i al empezar la ,'¡da, De!l}Cdazaudo tu alma matelUal. ¡ I tener que dejarla abandonada ~;n can Iloche dc dolor, perdida Jimicndo al pic de un pailO funeral! Pobre mujer ! Mui triste fuó el instante I'o$l¡ero de tu rápida ell"istencia; l'esada fuó tu carsa dc dolor! Cuando oiste a tu esposo sollOZlInte, I 111 llorosa "oz de la inocencia fruto bendito de un bendito amor! M ui lorge fuó tu postrimer tormento Cuando de allí apartaste tu mirada HedllllJlndo tu ealiz con horror, I encontraste a tu madre 311\ aliento, :'Ilui cerca de tu lecho arrodillada Buscando para su hija un salvador, El que pudo salvarte está en el cielo I EL toma en cuenta tu postrer instante, Elll!\ra tu hija madre bnscaT[¡, El ru~ el que quiso arrebatarte al suell) El el dnlor agudo i delirante, Dol tu es[lOso i tu madre a¡Jlaeaní ! Ilai ulla tradicion dulce ¡ piadosa Que yo escuchó contar, \'ertiendo llanto EII mi IIIlTada i rá.pida niñez; Oulci!ima leyenda misteriosa Que indeleble conservo, con cncanto, \unque la oi contar solo una I'ez. Al morir una madre, vuela al cielo El áujcl que a su hijo custodiaba, I ella viene a quedar de ¡¡njel guardian; I lo acompaña cn estc triste sucio Hasta que muere el hombre a quien guardaba ¡ al ciel~lltónces madrc e hijo ,'an! AIlEIZIPA. CU J~~;'TO DE COWR DE nOSA (EIIM.parte,.) j·,\.I\Tf¡ 5I!OU!l·D~. 1. Ya tenemos a Pedro con un pic en el estribo, dis_ puesto a emprcnder el viaje unh-crsal con que el~p~zó a soilar as] que cmpu6 a rrjtnn-ar su alma en la bltlhote· ca del indiano. . EnNlntrarÚ cl Ilaraiso de sus sueños en los pai5e~ qu~ va a recorrer ? Las montaiias de Suin, los castillos fcudales de Alemania, la filantropía inglesa, I?I monu· mentos de la ciudad etcrua, las mujercs de OTlente, In ruinas de ,\tenas i las instituciones del r\ue"o Contlllen. te . ,' le parecerin desde cerca tan bellas co.m o deadI e lejos? Sus ojos que desde lejos todo lo poetizan, ¿ o vulgarizaN;n todo desde cerca? , _ Sig{¡moslc en su \'ioje espiando I anahz,ando las emo­ciones de su COrIlZOn, que nuestro estudiO, aun,que su· perficial i falto de la filosofía que el asunto requIere, no será del todo inMiI hoi que tllnto abundan las ,almas no comillendidu, i hol que tan torcida interpretaclon s~ d~ a las palabras de J et!us; "NadieHproreta en I~ ¡mlna; Pedro se dispone a abandonar el valle natl\'o. \ a nadie se opone a su partiua, porque t,od?s ~~ han con· ,-eacido va de que SU! eonsl'jos, sus suphcas 1 su lágn. mas, no 'bastan a quebrantar su resolueion, i porque el señor Cura el mM ronocedor del c;,:razon humano entre los habitantes del valle, opina que en la homeopllua, c,n el similia ,imilib/l' curanl/lJ de los médicos, está. la UUl_ ca esperanza de curllr 11 Pedro. Todos lloran 111 darle la de~ pedida, pero éllle rmanece !ereno. Su madre le entrega un santo escapulario que asegurn ha de protejerle de todo peligro; i 1tosa, al es· trechar su mono, coloca en el dedo pequeno del mano cebo una modesta sortija, adornada con pelo de sus do· radas trenz.as, que ne"aba en su dedo del ca,razon_ Entónces es lÍnicamente cuando uaa lagrlma asoma. a los ojos de Pedro, probando que ~u eorazon no ha muerto alín para su madre 1 su amada! , Ignacio, escelente muchllCbo que ~u~ca per~ló de , ista el valle sin sentir su corazon opnmHlo de tTlsteu, le acompaña con una cabaUeria hasta Bilbao, dondo! Ig. nacio se volveri. IIt rlls i Pedro se ¡Irovcerá de cuanto \le-cesite ]lara continuar su viaje. , Ya se alejan del Concejo, Alllega~ a una colma don. de vau a ;¡erder complt'tamente de \'I$ta el blll,nco cam· paoario de la aldea, escondida entre nogales I cereZal, Ignaeip, que ... a a hacer un ,'¡aje de cinco leguO!, vueh'c la vi!ta,'Ie pÍlra i lIe\'a el re"erSQ de la mllno a suS ojos arrasados en lágrimn. Pedro, que l'I a recorrer el uni'-erso, lo nota i suelta una burlona carcajada. ¿ Dices, a!ma mia, que IlIs lágrimas de Ignacio, aun· que hijaa de una sensibilidad algo e:ujerada, eran per· las de valor inestimable? Yo no te diró que si ni te di ré que \la, Ilcro has de saber que quiero mas la ternura de la ignorancia que la sequedad de la snbiduria. Cami. nito de Bilbao \'llll dos eivili¡o¡acioues; la de los vallel i la de las ciudades, Escoje la que IDas te plazclI, quc yo busco uua que tenga Ilor ]lede~tal un litlro i por corona un manojo de espisas, Pedro se acercaba al fin a los Pirineos. Iba 11 evocar en RODces,'alles In! sombras de Bernardo del Carpio i de Carlo-:\fagno i sus doce Pares! Iba a. oir la bocina de Roldan! I ba 11 contemplar las blancas bOEnwcntas de Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL MOSAIGOI 1M. !ns despedazadas ¡ejiones francas! Iba a ver alzarse, Iluminada con la sonrisa del triunfo. la magnifica figura de aquel bravo I!c~eCQ-jau'/a del Canto de AlIovi:cur ! Iba, en fin, n eneontrar enredndo~ en los espinos, los ji. rones del manto rojo del Emperador de los francos ! -Oiga lime ustedes, preguntó a unos labradores en RoncesvaUes, ¿ dónde se dió la famosa batalla! -¿ Qué batalla? preguntaron 11 su vez 108 labradores. -Aquella en que el hijo de Jirncna hizo huir sin manto i sin corona al arrogante Emperador de Jos fran . eos. Los lahradores se cneojieron de hombros como si les hablasen en gric,?o. - Ah! csclamu al fin uno de ellos; ve usted aquel pico hendido por la carretera r Pues, segun cucnt¡¡n los antiguos, allí hubo una gran bataIJa en tiempo de los moros. Pedro siguió su camilla murmurando: -En tiempo dc los moros . ... ! Quó jentee tan igno. rantes i tan vulgares .... ! Bien se conoce que todavía e~toi entre espal\olcs. Al llegar al pie del Altovizcar preguntÓ a un mucha. cho que apacentaba unos bueyes en un pudo inmediato al camino: -¿ D6nde está el desfiladero que llaman la hacina de Roldan? -Ve usted aquellas rocas negras? Pues alli está. - ¿ Quieres guiarme aIJ(\ i te daré una buena propina? -Aunque me diera usted el oro i el moro, contestó el muchacho. Tem¡)ladus están los gabachos para que va\"amos a visitarlos los del \·alle . . .. ! 'Pedro no quiso detenerse a oir la esplieacion de estas palabras, porque acababa de com'enccrse de que mión_ tras se dirijiela a espanoles no oiría mas que sandeces i \·ulgaridades. Por fin llegó al sitio donde presumia haberse dudo la gl1ln batalla, pero necesitaba un guia para no esponene a tomar el bramido de alguna vaca por el sonido de la bocina de Roldan. Unos pastores estaban comiendo el rancho al pie de unos úrboles cercanos, i ~e encamin6 áciu ellos. ¿ )le dan ustedes razon, les dijo ántes de llegar, del sitio en que fueron derrotados los doce Pares de Fran_ cia? Los pastores, por única contestacion, prorrumpieron en juramentos contra los e~pañoles; tomaron cada uuo su cavado i se lanzaron cn ademan amenazador al en. cuentro de Pedro. Este, vicndo que la co~a iba mal, puso pies en poI. vorosa, dejando caer la capa i el sombrero como Carlo­Magoo el manto i lu corona. ... Los pastores continuaban tras él. j ya se iba a rendir re\'cntado de cansancio i en~angrenhdas sus manos i su cara con el roce de los espinal!, cuando acudió en su ausilio un hombre que, armado de escopeta, andaba por allí de can. i quc abuyentó a los pastores arnenaz:\ndol03 con una perdigonada sino volvían pics atraso -¡ Pero señor, ese/amÓ Pedro, entre qué jcntcs esta_ mos ! Prcgullto u esos bárbaros dóndc fueron derrotados los doce Pares dc Fraocia, i enllrbolan los cayados como si les hubicse llamado perros jud¡os! En mi aldea se contesta rústicamente 11 los forasteros, pero sc les daria el alma i la vida si las neccsita~en. -Caballero, dijo el cazador, no debe ustcd estrañar lo que han hccho csos majadero~. Son franceses, i los españoles les están quemando la sangre continuamente con cso de los doce Pales i CarIo-Magno. Preci~amen_ te estos dias han sido mas insultarlos quc nunca. ¡han creido que usted venia a repetir el insulto. -Yo lo único que queda era recorrer esos sitio! que encierran tan grandes recueldos histOrico!. Si usted. que tan bien se ha portado conmign, quisiera acampa_ liarme a e~os sitios, me haria un nuevo favor que le a­gradeceria tanto como el primero. -Déjese u$ted de tonterias, cab~l1cro. Ahi no cn­contraria usted mas que peñas i matorrales; se espon. dria usted a que esos muchachos pensasen que trataha usted a toda cmit .. de insul tarlos, i tal "ez mi escopetll fuera y!l impotente para defenderle a usted. -Pero la historia de los viajes habla a cada instante de p<,ligros que hall arrostrado lns viajeros en una utjl in\'estigacion arqueolójica o botáni<,a, o simplemente por satisfacer su curiosid~d. Ahí tiene ustcd a su compa. triota Chateaubriand, {lue bajó al crátcr del Vesubio .... -¡ Qué cráter ni quó calabnzas .... ! Si va usted a hacer caso de todo lo que se escribe .... ! U~ted por lo visto viaja con objeto de di\'ertirsc ? -De ¡]h'ertirme i de ilustrarme. -Pues entónccs tucrza usted a la izquierda i bújese a Bayona , que justamente mañana empieza alli la fériu i se divertirá usted dc 1(J lindo. Pedro se decidió al fin a seguir el consejo del cazador i llegó sin dctenerse a llayona. Conforme se acercaba esta ciudad, habian llamado su atcncion infinitas muchachas que se encamiuaban tam_ bien a Ihyona, ostentando hermosísimas trenzas de IlelO cuidadoslmente peinadas i adornadas cun vistosos laz'Js . Torno habitacioll en una fonda, se puso hecho un Gerineldos i enlió a visitar la ciudad. Desde 5U habltacion habia visto unos hom1lres que rccorrian las calles con uno~ grandes sacos al hombro, gritando: -Quien le corto el pelo ~ a quien se lo corto! Aquellos hombres i aquellos gritos habian escitado vivamellte su curiosidad. Al atravesar una plaza, viendo unos grUtlOS de aldeanas ¡ de hombres semejantes a los que habian llanmdo su atcncion, se dirijió a ellos. El hijo de las nobles Encartaciones, dondc <'i que es_ cribe <,stas pájinas ha visto a nna j6"en enfermar ¡ mo­rir de tristeza por habcr perdido su hermosa eabellenl, donde dos largas trenz~s de pelo inspirun mas vanidad a las muchadlas que todas las riquezas del mundo; donde el galan Eiente tanto placer acercando sus labios a una hcrmosa trcnza de pelo como acercándolos a una ro3ada mejilla, i donde la cabellera femeuÍlla se: O 10:lllollllm·. (Iue v.n ,'11 el eUluler1L
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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El Mosaico - Año I N. 19

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Imagen de apoyo de  Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año III N. 128

Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año III N. 128

Por: | Fecha: 02/12/1899

ARo In Bogotá, Diciembre 2 de 1 899 NUM.128 --~·~-- ORGANO DEL MINISTERIO DE GUERRA Y DEL EJERCITO DIRI:.CTOR AD-HONORLM, FRANCJSGO J. VERGARA y V. Coronel, Miembro de la Sociedad Coloml)iana de Ingenieros Son colaboradores natos de este periódico todos los Jefes y Oficiales del Ejército de la República OFICIAL (22 DE NOVIEMBRE) que houra la memoria ele! General de Brigada Valerio Andrade U. El Prnide11/e de lll Rt'púUica CONSIDERANDO Que el 11 de los corrientes fa1leci6 en Barranquilla el Sr. Gene­ral Valerio Andrade U., primer Ayudante general de la Comandancia en Jefe del Ejército de Antioquia; Que el General Andrade se distinguió siempre como militar dis­ciplinado, leal y valeroso; y Que deja en desemparo á una numerosa familia, de la cual era el único apoyo, DECRETA Art. 1.0 El Gobierno lamenta el fallecimiento del General Vale­río Andradc U., y reconoce los servicios que le prestó siempre con de­cisión y patriotismo. Art. 2.0 El Ejército tributará á la memoria del General Andrade los honores que le corrcsr>onden. Art. 3. 0 El Ministerio de Guerra solicitará del próximo Congreso e vot~ en favor de la familia del finado General la recompensa á <¡uc; Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 514 BOLETÍN 1\IILITAR tiene derecho, y dispondrá le sea pagado, mientras tanto, el sueldo que correspondería en vida al General Andrade. Art. 4.° Copia auténtica de este Decreto será enviada á los deu-dos del expresado General. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 22 de Noviembre de 1899. Por delegación del Excmo Sr. Presidente, el Ministro de Guerra, JOSÉ SANTOS ---·· .... -- :o:m 1S99 (2 3 DE NOVIEMBRE) que concede una pensión provisional á la viuda del Coronel Heliodoro Pieschaeón El PresiaeMe de la Repúblifa CONSIDERANDO Que el Coronel Heliodoro Pieschacón murió en servicio d<-1 Go­bierno, dejando á su familia en completo desamparo, y que es deber del Gobierno aliviar la situación de las familias de los que mueren de­fendiéndolo en los campos de batalla, DECRETAt Artículo único. Mientras el Congreso resuelva lo conveniente, la viuda del Coronel Hcliodoro Pieschac6n disfrutará del sueldo que hu­biere correspondido en vida al citado Coronel. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 2 3 de Noviembre de 1899. Por delegación del Excmo. Sr. Presidente, el Ministro de Guerra, JOSÉ SANTOS Conferencias de los Oficiales de la Misión Francesa SERVICIO DEL CAÑÓN DE MONTA:f:tA Eacucla de bateriarein mulaa) (Continuación) Ejercicios de tonjrmto- 1.0 Los ejercicios de conjunto se ejecutan en los patios de los cuarteles, en los campos de maniobra y en terreno variado. Se hacen con todo el personal de la batería. Tales ejercicios preparan á éste para la inmediata ejecución del tiro. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR 515 En los ejercicios interiores de tiro, los oficiales y sargentos, cada uno en lo que les toca, se habrán familiarizado con los procedimientos del tiro y la instrucción de detalle; los apuntadores estarán ya ejercita­dos en apuntar una pieza (en la instrucción de sirvientes), los artilleros habrán aprendido á manejarla. Lo que fal t1 es reunir estos varios ele­mentos, darles sus respectivos puestos en la batería de seis piezas y en­señarles por medio de qué mecanismo se ejecutan los fuegos de artillería de montaña en las \'arias circunstancias de la guerra. Estos ejercicios tienen grande imp.:>rtancia, ponen la batería en la mano del capitán, acostumbran el personal á la disciplina del fuego, y establecen entre los varios grados de la jerarquía la unión necesaria para la buena ejecución del tiro. Serán dirigidos por el capitán, quien se conforma para mandarlos con los principios del tiro y las prescripciones que siguen. 2. 0 -Los ejercicios de conjunto no consisten, en primer lugar, sino en una maniobra de artillería ejecutada en los cuarteles con seis piezas y las rc!pectivas c:tja, en la cual se adiestra ó ejercita el personal á prac­ticar toda3 las operaciones de la ejecución del tiro. El capitán indica el blanco, manda el fuego, simula un reglaje y ordena sucesivamente las varias especies de tiro que la batería puede ejecutar: tiro sobre blanco fijo con puntería directa ó indirecta, tiro sobre blanco móvil, cambio de blancos, fuego rápido, tiro con botes de metralla, etc. Principia por los casos sencillos hasta llegar poco á poco á los que presentan más dificultades en la ejecución. Prestará atenciiín á todos los detalles; se asegura de que cada uno cumple con regularidad y in perder tiempo las funciones de su cargo ; suspende la maniobra inopinadamente para vt.:rificar la exactitud de la puntería y del arreglo de las espoletas; aprovecha los errore cometidos para llamar la atención sobre las faltas que se repiten frecuentemente; exige la precisión, la calma, el orden, etc., el silencio y la actividad correcta. Al principio el capitán manda con lentitud, para que pueda asegu­rarse de que sus ' órdenes se ejecutan correctamente; 1tumenta después poco á poco la rapidez de la maniobra, exigiendo siempre la misma re­gularidad. Al fin de la in trucci6R se esfuerza (y esto es obligatorio) por obtener la mayor rapidez de tiro que sea posible. 3. 0 -Cuando la instrucción está suficientemente adelantada, el ca­pitán hace cargar el material sobre las bestias y lo lleva en primer 1 u­gar al campo de maniobra, y después á terreno quebrado. Repite los mismos ejercicios, escogiendo objetivos parecidos á los que se prcsen ta­rán en campaña, y pone su batería en condiciones tan variadac; como sea posible, para preparar el personal á todas las dificultades que pueden presentarse en los tiro3 de guerra. Algunos ejercicios de conjunto se ejecutan poniendo la batería bajo el mando de cada uno de los subalternos y las secciones al mando de sargentos. Ejercicios de fuego-PrlnclpioH generales 1. Capitán-Durante la ejecución del fuego, el capitán se coloca en uno de los flancos de la batería, del lado más favorable para la aq .. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 516 BOLETÍN MILITAR servación de los disparos, un poco atrás de la línea de piezas, tant~ como sea posible y de modo que vea fácilmente todo su personal. Para que n lo moleste el polvo y el humo de los proyectiles enemigos, debe colo­carse, á ser posible, en el flanco derecho de la batería, cuando el viento sopla por la derecha, ó en el flanco izquierdo, en el caso contrario. Teniendo que vigilar su batería y el terreno que tiene al frente, no se dejará distraer por las operaciones del reglaje. Hace colocar cerca de él el anteojo de batería que utiliza cuando hay lugar, sobre todo para los grandes c.lcances, para observar los disparos y darse cuenta en caso de necesidad de los movimientos del blanco. ' De ordinario manda, él mismo, el fuego para todos los tiros de reglaje, pero puede, durante estos tiros, hacer mandar el fuego por los jefes de sección. Indica á los jefes de sección el blanco y el punto de éste sobre el cual deben apuntarse las piezas durante el reglaje. Indica al mismo tiempo, á cada uno de aquéllos, la parte del blanco designada para cada sección en el momento de la repartición del fuego. Hace disparar la pieza que esté lista, y continúa el fuego, siguiendo tanto como sea posi ­ble, el orden natural de las piezas. Cuando las cifras indicadas por los jefes de sección para la distan­cia ó la graduación de las espoletas son diferentes, el Capitán escoge una que impone á toda la batería, mandando: tspo!tta, tanto. . A fin de que sus voces puedan ser siempre oídas, exige en la batería el orden y el silencio m ás perfecto y más grande que sea posible. Exige que los jefes de sección y los jefes de pieza repitan sus voces de mando 6 dea con exactitud los datos que deben indicar y en el momento pre­ciso, sin hablar más recio que lo g u e sea necesario y siempre en la forma reglamentaria. 2.. Jefes de sección-Los jefes de sección están encargados, cada uno en la suya, de vigilar los detalles de la maniobra y de hacer cum­plir las órdenes del capitán. Designan á los jefes de pieza y á los apuntadores, según las órde­nes que han recibido, el punto del blanco sobre el cual deben ser apun­tadas las piezas, y en el caso del tiro indirecto hacen tomar ]as disposi­ciones especiales á esta clase de fuegos. Los jefes de sección verifican la primera puntería de sus piezas para asegurarse tanto de que no hay equivocación en el blanco como de que las alzas ó 2ngulos empleados son los prescritos por el capitán. En el caso de que todas las secciones tengan la misma parte del blanco como punto de reglaje, los jefes de sección de los flancos se ase­guran de que la pieza de la sección del centro, puesta á su lado, tiene la dirección que han indicado á su sección. Dan órdenes para que las piezas tomen un punto auxiliar (núme­ro •• ) para la puntería, si hay necesidad. Cuando se puede romper el fuego, lie vuelven hacia el capitán y levantan el brazo. Ocupan, sin dejar de vigilar su sección, y de modo que siempre sean vistos por el capitán, el puesto más favorable para la observación de los disparos; si no tienen ningún medio de observarlos, dan cuenta al capitán. De ordinario se les encarga de reglar el tiro en dirección, y también de arreglar la graduación de las espoletas, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR 517 Cada uno de los jefes de sección repite en voz alta las órdenes del capitán que se refieren sea á toda la batería, sea á su sección, y dan , después, si hay lugar, las voces particulares que corresponden á ésta. Cuando deben repetir una voz ó indicar al capitán los elementos del tiro, se vuelven hacia él y hablan suficientemente alto para que él los pueda oír. Cuando deben sustituír á una voz del capitán otra que sólo se refiere á su sección, apenas levantan la voz lo necesario para ser oídos en sus dos piezas. Cuando una voz de mando debe repetirse por todos los jefes de sección, la repetición se hace primero por el jefe de la sección más cer­cana al capitán y después por los otros en orden de su lejanía. Las "oces que indican los elementos del tiro se hacen con la fór­mula: tal distancia, agregando, si es preciso, cspolctrl, ta!Jio. Si de la voz dada por el Capitán resulta una modificación de los anteriores elemcn­ros del tiro, se repite esta voz como está dicho atrás, y los nuevos ele­mentos se anuncian tan aprisa corno sea posible, primero por el jefe de la sección más lejana r después sucesivamente por los otros. De ordinario los jcf~.:s de sección no anuncian la graduación de la espoleta; pero cuando el capitán hace ejecutar un tiro de espoletas de tiempo bajo su mando directo, el jefe de sección que dispara el primer tiro cargado con espoleta arreglada á la. última modificaci)n prescrita, previene al capitán diciendo en voz alta las indicaciones siguientes: Espoleta, taTJfo. Los jefes de sección indican sin demora al capitán, en la forma más concisa, todo incidente que ocurra y no pueda remediarse sin des­arreglar el tiro. También indican todo tiro que, durante el reglaje, sea disparado con mala puntería. Cuando el mismo capitán arregla la es­poleta, indican tambié:1 aquellos de !os tiros dic;parados en que la espo­leta se puede juzgar quedó mal graduada. Los jefes de sección tendrán en las manos una regleta, instrumento que les Fermitc dar sin demora los elementos del tiro. 3· JffeJ de pieza-Los jefes de pieza vigilan á su apuntador y cui­dan de que emplee exactamente el alza y el desvío p1:escritos; verifican las cargas y los proyectiles traídos por los provcedore , vigilan la gra­duación de la espoleta, y se aseguran de que la pieza está bien apuntada sobre el punto indicado del blanco . .Antes de aviMr que su pieza está lista para disparar, los jefes de pie­za debe11 ruegltrrlnf de que la cttlata está bielJ cerrAda, y verificar la posi­ción de lt1 pafa11ca de maniohra. Son los responsables directos de lor acculm­tes que puedan ocurrir por 110 haberse cerrado la culata. Cuando los proveedores no pued~n graduar la espoleta, los jefes de piez1. la gradúan con una llave que sacan de un saco de carga y mantienen en la mano. Cuando la pieza está lista para disparar, cada jefe levanta el braz<, derecho observando lo que sigue: Antes del primer tiro todos los jefes de pieza levantan el brazo en el momento en que su pieza está lista; para los tiros siguientes cada jefe de pieza no levanta el brazo sino cuando la pieza prece~ente, en el orden del tiro, acaba de disparar (ó no está lista á disparar en u turno). Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 518 BOLETÍN MILITAR Cuando el capitán ó el jefe de sección ordena una correccwn á una pieza lista para disparar, el jefe de esta pieza baja inmediatamente el dedo ó brazo y no vuelve á levantarlo sino después de hecha la co­rrección, es decir, cuando la pieza de nuevo está lista para disparar. Cuando el brazo de un jefe de pieza está levantado, indica al ca­pitán: 1.0 , que es la pieza de turno para di:>parar; 2.o, que nada impide el disparo de esta pieza. En el fuego por descargas los jefes de pieza de una sección ó de la batería, según el caso, levantan todos el brazo derecho. 4• RoMPER EL FUEGO. Estando las ?iezas en batería, para hacer romper el fuego,. el Capitán manda: 1. A tantos metros; 2. Con granadas (ó shrapneles); . 3· Rompan el fuego; 4· Carguen sin interrupción, y cuando hay que corregir la influen­cia del viento: corran el ocular á la derecha (ó izquierda), tmJf(J. Los jefes de sección repiten las voces .á tantos metros, con grana­das (ó shrapne/es), y si llegare el caso, corren el ocular á la derecha (ó izquierda) tanto. A la voz rompan el fuego, los jefes de pieza mandan: en acción. Los jefes de sección marchan á paso de trote hasta cerca y á la al­tura del capitán, para recibir la indicación del blanco; el jefe de la pri­mera sección se coloca á la derecha, los jefes de las otras secciones á la izquierda. Cuando conocen el objetivo del tiro, los jefes de sección regresan á paso de trote al centro de su sección, á la altura de las conteras; cada uno reúne cerca de sí, en una misma línea, frente al blanco, los jefes de pieza y los apuntadores (estos últimos al ce Hro), les muestra el blan­co y el punto sobre el cual las piezas deben ser apuntadas. Después ocupa su puesto de batería. A la voz en acc i ón dada por cada j efe de pieza, la carga á discre­cióu se ejecuta en cada pieza como es tá prescrito (número .. ) Si el apuntador no es ti en la pieza en el momento en que el pro­veedor llega, el primer sirviente de derecha desempe11a provi sionalmen­te sus funciones y carga la pieza. Los proveedores de cada sección proveen sus sacos en la cajas de su sección. Si toda la batería debiese ejecutar un tiro indirecto, los jefes de sección mandan : Apu11ten con el nivel. Tantos grados (número .. ), é indican el procedimiento para dar la dirección á las piezas. Si una ó varias piezas no ven el blanco, se apuntan con el nivel tomando para la prim era puntería el ángulo de tiro de una pieza apun­tada con el alza. En e s t e caso los j ef l.!s d e secc ió n corren en la regleta la planchuela de lo á ngulo. de tiro, de modo que d e n el ángulo señala­do á la'i piezas, frente á la distancia indicada. A cada voz del capitán, leen la cifra sobre la regleta ayudándose con la corredera, y dan á las piezas apuntadas con el nivel el ángulo correspondiente á la distancia indicada por dicha voz. En el caso de que todas las piezas vean el blanco, el capitán puede también, antes de romper el fuego, ordenar se apunte con el nivel. En- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR 519 tonces hace seguir las voces para romper el fuego, con la indicación ;lel caso : Apuntar con el nivel, corrección de situación más ( ó menos) .anta. Los jefes de sección determinan el ángulo, por medio de la regleta, orrigiendo, si e; preciso, el ángulo de situación. Obran despuéc; como está prescrito en su lugar para cada distancia :ndicada por Ja voz del capit~n. Se toma un punto auxiliar para fijar la dirección de cada pieza cuando puede hacerse, sin suspeP.der el fuego. 5· Fuego por piez11. Fuego por descarga. En la batería cada sección y cada pieza se designa por su nú­mero: la serie de los números \"a de derecha á izquierda. El tiro principia por la primera pieza lista, y se ejecuta de ordina­rio de la derecha á la izquierda. Si no hay tropiezo, se vuelve á traer cada pieza, después de su dis-paro, exactamente al mismo terreno. Para hacer disparar e] capitán manda : 'Tal pieza. F11ego. A la voz fuego, el jefe de la pieza indicada baja ligeramente el brazo. A esta seña el primer sirviente de derecha da fuego ; la carga á discreción vuelve á empezar como está prescrito (número .. ), haciendo el jefe de sección la indicación cargt:m á su debido tiempo. Para hacer ejecutar el fuego por descarga , por secciones ó boletas de tiempo. Este modo de cargar se llama carga por sección. Para hacer cargar sin atraso las s:is piezas después de que hayan disparado, el capitán manda: cargum sin interrupción. De~pués de esta voz se vuelven á cargar las piezas disparadas, antes de apuntarlas. Para '\-Olver á la carga por sección, el capitán manda: cargum por uuión. Después de esta voz las piezas no se cargan sino después de la voz de los jefes de sección (número o).-(Cfmtinuará). _..,._. __ INSTR'üC:JION PARA LAS MANIOBRAS DE CABALLERIA El Combate (Continúa) Generalidades-En la carga en batalla, la primera línea avanza en muralla, es decir, sin intervalo entre los pelotones; los escuadrones con­ser\' an el reglamentario. La primera línea será sostenida por la segunda y la tercera: de ordinario la segunda se formará en línea de columnas, e~ decir, con escuadrones en columna de pelotones situados sobre una misma línea y á intervalo de despliegue; la tercera se establece en masa dt columnas, que es la misma formación anterior, reduciendo los intervalos á 12 metros. El objecivo final de todos los ejercicios de la caba11ería está en en­señarla á reunirse en una posición de espera, 1 uégo llevarla rápidamente al punto elegido, desplegarla allí y atacar al enemigo. Hasta el escuadrón para cargar empleará á menudo la formación en escalones: la distancia entre éstos varía con el terreno, pero en ningú:1 caso será mayor de 1 oo metros ni inferior al flente de los escalones. La carga en escalones pro­duce la sucesión en los esfuerzos, permite resistir los ataque de flanco y procura los medios de atacar al adversario por la espalda, dirigiendo un pelotón sobre el flanco 6 retaguardia de aquél. Cuando se acahe de pa­sar un desfiladero y no haya tiempo de formarse en línea para atacar, se impone el combate en escalones, lo mismo que para la tropa que ocupe los flancos de una fuerza mayor en batalla para formar allí martillo ofensivo ó defensivo. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR 521 Normalmente la disttmcia de carga será de I,zoo metros, de los cuales 6oo se recorren al trote, 500 al galope y 100 metros á 11ire de carga. El instante mis propicio para la carga es aquél en que la caballería enemiga pasa de una formación á otra ó cuando ya está atacarla de frente. Nunca se intentará carga alguna sin proteger los Bancos, ó sea sin pre­parar una fracción que, llegado el caso, pueda formar flanco defen­sivo. Después de todo choque se ejecutará la rcttlltÓn de la aopa : al toque respectivo los jinetes se reúnen detrás de su Jefe y tornan á for­marse en dos filas, sin preocuparse ninguno por el lugar que le tocó en la formación. Para desbordar una ala se da la carga en orden oblicuo. Contra la infanterfa conviene la carga en escalones. La carga en forrajeros,.siempre apoyada por una reserva, no convie­ne sino para atacar tiradores ó baterías. FtJces del rDmbate-La característica de ]a caballería será la ifen.si­va, siempre la OFENSIVA, es decir, nunca se dejará atacar en ningún en­cuentro de armas. El combate de caballería presenta tres faces : 1.• La coltctntración: reunirse en lugar conveniente, ocultándose á la vista del enemigo y reconocer el terreno en que se va á obrar. z.• La preparaciÓtJ: avanzar con rapidez, tomando la formación que más convenga para de~fibu según el terreno : línea de columnas, co­lumna doble, columna propiamcn te dicha, á fin de llegar en buen orden al sitio designado ó elegido, y al llegar á éste, formarse en tres líneas. 3.• El ataque:: arrojarse sobre el adversario desde que se le tiene á distancia de carga. Cuando la tropa puede ocupar un frente mayor que el del enemi­go, la parte que desborde á éste lo atacará de flanco. La caballería puede ocultar una fracción tras algún obstáculo 6 accidente del terreno, simular una retirada para atraer el enemigo á ese sitio y cargarlo de flanco con la embo cada. En todo caso en el combate de caballerías el éxito no se alcanzará sino mediante la cohesión en las filas, la conservación de las distancias entre los escalones, Ja rapidez del galope y el silencio de Jos soldados ; el choque se logrará con potencia irr~sistible merced á la bravura de ]os jinetee;, el ejemplo de los oficiales, el impulso de la fila exterior y el brío moral que producen los sostenes. El Jefe de una caballería, cualquiera que sea su grado, se situará en un punto desde donde pueda reconocer el terreno y elegir el momen­to propicio para el ataque; tomará di - posiciOnes rápidas, &encillas, y lan­zará su tropa á toda velocidad sobre el adversario, puesto que el éxito depende no de la superioridad numérica sino de la rapidez del choque. La cahallerítl sostén de artillería-En este caso la caballería se si­túa .' retaguardia y hacia afuera del ala en peligro, y constantemente en vi a exploradores y patrullas que vigilen el terreno. La fuerza que esté de sostén e divide en tres partes : un cuarto se coloca á un cen­tenar de metros de las piezas, y sobre su costado para contener los fo­rrajeadores enemigos; la mitad se prepara á comb~ttir las tropas que el enemigo envíe contra el so tén; otro e u arto forma la reserva. Cuando Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 522 BOLE1.'ÍN MILITA. U la batería haya de avanzar, el sostén la precederá siempre para explorar el terreno ; en caso de retirada va tras ella • .Ataqtlt de la artillería-La caballería enviada á atacar una artille­ría se divide en dos porciones : la una ataca el sostén de la batería ; la otra en forrajeros se lanza sobre las piezas. La caballería debe tratar de sorprender la artillería en fla g rante delito de maniobra, y si esta arma se hubiere aventurado, la parte encargada del ataque se di spersa en forraje­ros, á 1 ,ooo metros de las piezas, y las carga de flanco y por reta­guardia. Caballería contra infalttería-El ataque de una infante ría intacta puede ser glorioso, pero en ningún caso dará resultados eficaces: con lanza y s tble no se puede luchar contra las balas. La caballería que ataca una infantería tratará de coge rla de flanco para cargarla á lo largo; en medio del humo y las detonaciones de los fusiles, esto no es imposible, y el ataque tendrá tanto mayor esperanzas de logro, cuanto las reuniones de infantes, por estar sobre la misma línea, se fusilarán unas á otras. De los diversos problemas que se presentan á la inteligencia y valor de los jefes de caballerías, ninguno será de solución tan delicada como el ataque de la infantería, el que siempre se ha mirado como la pie:ira de toque de las cualidades de una caballería. En el combate en cues tión los jinetes tratar ~ín de sorprender la infantería á favor de algún p liegue de terreno, de atacarla cu11ndo esté maniobranJ , ó cuando e s té can:>ada ó enervada por una luc ha prolon­gada. La caballería que encuentre inopinadamente una columna de in­fant e ría en marcha ó que no ha tornado posiciones defensivas, no espe­rará concluír su despliegue para atacar: á fin de no dar tiempo á la in­fantería de rehacerse de la sorpres a, lanza sin demora al ataque las fracciones ya des plegadas, y las otras se forman en escalones y cargan sucesivamente. Debe observarse que sostenes y reservas de una línea de infantería sorprendida no se atreverán á hacer fuego por temor de fu silar á s us propios tiradores. Contra una i ínea des pl egada se carga el ala derecha, porque el tiro ohli c no hac i;¡ es te lado e s difícil; con el ataque directo se combi­nará otro d e r e vt:s : las columnas se cargan d e flanco y obli c uamente, en c uanto se t p o ibl e, para partirlas en trozos. E " ta c ion a r tropas d e caballería á co rra di stan c ia de líneas de in ­Cant e r ía enemiga; enviar patrullas de ofic iales que se aventur e n en lo e je r c í io s, por entre los tiradores, para estudiar l os flancos ó retaguar ­di a d e l adv e r ario, son procedimientos errón eos que nu nc a c umbatirán snfi c i 'I H emente los jefes . · CI)7Jc/11 sio11es- La caball ería bien empl e ada y dirigida, aún pued e r e c oger laureles en el campo de batalla; pero s u misión principal se en c uentra hoy fuera del terreno del combate, en el desempeño del ser­vi c in de exploración-(CoJttimtaró) Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILEI.'AR 523 1099 República de CfJ!ombia-I: División d :1 l Ejército -C?mandant:ia ge­neral- Núml!ro r8s-Bogotá, Noviembre 22 de 1899 Sr. Ministro de Guerra-E. S. D. 'Tengo el honor de presentar á S. S. el corresp~ndiente infor­me, de las operaciones verificadas por la fuerza de mi mando en la campaña de Occidente, sobre las fuerzas revolucionarias al mando del malogrado General Zenón Figueredo. No había cumplido con este deber antes, debido á las natu­rales ocupaciones del servicio y por una ligera indisposición del Ayud<~ntc Secretario, quien e taba en posesión de los documentos relacionados con este asunto. El Sr. General Antonio B. Rebollo, Inspector de la Divi­sión, á quien tuve á bien nombrar-en virtud del pliego de ins­trucciones y autorización de ese Despacho-Jefe del Estado Mayor de la expresada fuerza, no rinde el presente informe, como es de ordenanza, por la circun. tancia especial de haber tenido necesidad de separarno·, con motivo de la novedad fí ica de que he adolecido de de el segundo día de IHie ' tra marcha, habiendo asumido en tal virtud el . u crito todo el centro de la dirección, para que el Ge­neral Rebollo pudiera obrar á la cabeza de las tropas en las distin­tas di re ci nes que fuest! necesario. E 1 Coronel Adolfo Duque ocupó el puesto de In. pector en lugar del General Rebollo, con­forme tuve el honor de comunicar dicho nombramiento á S. S. oportunamente. Con tal mot ivo el Coronel Duque entró á tomar una parte activa é importante en la expresada campaña de Occi­dente, como se verá en el curso de este informe. De acuerdo con las instrucciones recibidas de e e Ministerio, el objetivo principal de la campaña se reducía á marchar inmediata­mente y abrir operaciones en la plaza de Facatativá, con el cuerpo Politécnico y roo hombres del Batallón 81Jlívar, sobre la fuerza re- • volucionaria al mando del General Figueredo, que se encontraba en las cercaní<~s de la mencionada plaza. El General Antonio B. Rebollo, . i tu a do con anterioridad á la cabeza del Politécnico, en Fa­catativá, debía acompJÍÍ armc: en I citada expedición, una vez reu­nido en e ~ e lugar, con el Coronel, Primer Ayudante general, Luis F. (Jarcia, el Capitan, Ayudante Secretario., .f\,1anuel París R., y 100 hombre del B?ltvnr, con lo cuaJe debía marchar el suscrito de esta capital en direccion al Occidente. En tal virtud, el día 27 de Octubre próximo pasado me puse en marcha, en la forma expresada, para .Facatativá, con el objeto Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 524: BOLETÍN MILITAR de abrir operaciones en la noche del mismo día, lo cual no se pudo verificar sino hasta las ro a. m. del día siguiente, con motivo de haber carecido de caballerías para movilizar los jefes y oficiales, el parque y la batería de artillería del Politécnico. Al llegar á Agua­larga, en la tarde de ese día, con toda la fuerza de mi mando, supe que la fuerza de los rebeldes e taba situada en el Alto del Raiz.al y el dd Trigo, con avanzadas sobre Villeta, en la vía que conduce á Guaduas; y que en las primeras horas del día se habían pronun­ciado en V illeta los vecinos enemigos del Gobierno, engrosando de esta manera las filas de Figueredo, tomando las armas á los pocos amigos de la Legitimidad que existían en ese lugar, poniendo en libertad los pre os por delitos comunes, detenidos en la cárcel, destruyendo la máquina telegráfica y rompiendo el alambre e inco­municando de este modo al Gobierno. En seguida dispuse que un piquete del Escuadrón Republica­no, que desde Facatativá e había puesto á mis órdenes, marchara inmediatamente para Sasaima, y que reunido allí con la fuerza organizada por el Coronel Antonio García, siguieran para Vi11eta á entrar á dicha plaza, á las 4 a. m. del día siguiente, 29 de Octu­bre, en combinación con el Politécnico y los 100 hombres del Bo­lívar, que á las órdenes del General Rebollo y mías debían atacar á la citada plaza, á la misma hora, por la vía de Chi m be y la Va­riante; movimiento que fue ejecutado conforme se dispuso, retar­dándose el suscrito en su entrada á Villeta, debido al accidente físico que sufrió en las primeras horas de ese día, y del cual ya se ha hecho mención. U na vez reunida toda la fuerza en Vi lleta, se publicó la orden general, se dispusieron las avanzadas, se tomaron posiciones, se or­ganizó el servicio de plaza y se abrieron operaciones para atacar al enemigo, que permanecía en los puntos indicados. Para tal efecto se dicti1ron la providencia iguientes: se mandó avanzar ha ta San :v1 teo piquete volante del Escuadrón R epublicano, y al Co­ronel Antonio García se ordenó que e situara, con su Batallón de Sa .tima, en la hacienda de Cune, en comunicación con el Pi­quete Volante, fuerza que debía obrar en combinación con el Batallón Jtuebradanegra, que al mand del Coronel Anastasia Martínez debía situar e en el Alto del f/elero, movimiento que debía verificar el expre a do Coronel con su fuerza, desde la po i­ción de Santa Rosa, en donde se encontraba, según orden que le fue comunicada por posta oportunamente. Todas estas fuerzas enumeradas debían obrar en dirección par.dela por el flanco derecho, por las posiciones :::tltas, dominando el camino real de Guaduas para proteger la marcha ó el ataque por el centro, ó sea b mencionada vía, por donde se dispuso en­trara el Coronel Luis F. García á la cabeza de las Compañías de ZapJ.dore. e In f.111tería, cerranJo la marcha el GenerJl Rebollo con los 1 oo hombres del Bolivar, al mando del argento I\1ttyor Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR 525 Cipriano Soto y del Capitán Jesús Duarte, y la Batería de Arti­llería, completo del Politécnico, permaneciendo el suscrito en la plaza de Villeta con el reHo del Escuadrón Republicano. En este estaclo permaneció toda la fuerza hasta el día siguiente, en el cual avanzaron el Teniente Coronel Antonio Laverde, primer Jefe del Batallón Politécnico, y el Sargento Mayor Daniel .Estévez, se­gundo Jefe, con las Compañías de Zapadores é Infantería hasta el Alto del Raizal, e.n donde acamparon, ocupando el Coronel Luis F. Garcí a con los 1 oo hombres del Bolívar el Alto del Trigo. Estas posiciones fueron tomadas al enemigo sin un tiro, el cual las abandonó, en di_§tintas direcciones, para reunirse al día siguiente en la plaza de Utica. En dicho día, ó sea el último del mes de Octubre, se dispuso que el General Rebollo, con la fuerza del Politecnico situada en El Raizal, ocupara la plaza de Gua­duas, con el objeto de restablecer las autoridades legítimas y la co­municación telegráfica, como en efecto se verificó, quedando des­pejada la vía de Honda y en comunicación con esta capital. El mismo día se dispuso que el Coronel Adolfo Duque ocupara la plaza de Utica con una fuerza compuesta del Piquete Volante, el Batallón Sasaima, el ~uebradanegra y los I oo del Bolívar, opera­ción cumplida por el Coronel Duque con los soldados del Batallón Sasaima y los 100 del Batallón Bolívar al d1a siguiente, por no ha­ber alcanzado á ocuparla el31 como se había ordenado. Esta plaza también fue evacuada por el enemigo sin oponer resistencia de ninguna especie. El objeto principal de mi comisión, según instrucciones ter- , minantes y precisas de Su Señoríal era combatir á Figueredo, perseguirlo e interceptar sus fuerza¡ para evitar que se uniera al Ejército revolucionario del Norre, ó que amenazara ]a retaguar­dia de las tropas del Gobierno en la misma dirección; por tanto, el Coronel Duque, á quien comuniqué las mismas instrucciones, se ciñó á ellas, y debido á las operaciones que verificó dicho día 1. o del presente, la fuerza de Figueredo, que había avanzado hasta La Peña, contramarchó por Nocaima el mismo día sobre la plaza de Villeta, la que pretendió tomar por asalto en Ja madrugada del 2, pues dicha plaza apenas estaba guarnecida por el Escuadrón Ma­drid, al mando del Coronel J.] oaquín Escallón, quien había llegado el día antes procedente de Serrez,uela; por el re to del Escuadrón Republicano, comandado por el 'Teniente Coronel Gabriel Rojas, Segundo Jefe, en defecto del primero, Coronel Julio Hernández, quien desde el día 30 de Octubre se había separado del mando sin mi consentimiento, en compañía del segundo Ayudante general, Teniente Coronel Alejo Rubio*; y por la batería de Artillería comandada por el Sargento .I.V1ayor l'v1oisés Ortega L. • El Teniente Coronel Alejo Rubio fue nombrado Ayudante en Facatativá1 con a¡nobación de ese Ministerio, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 926 BOLETÍN MILlTA.R Dicho asalto fue frustrado por la alerta en que estaba la fuerza de mi mando, y por haber adelantado la tarde víspera del 2 el resto del Escuadrón Republicano hasta el paso de El Tovia, en . la vía de Nocaima, y cogido prisionero al General Juan C. He­rrán, que se dirigía con una descubierta de exp loración sobre Vi­lleta. Esa wisma noche se replegó el mencionado Escuadrón sobre el campamento de Villeta, después de dejar e tablecido sobre el camino de Nocaima un piquete de exploración, organizado un buen espionaje y la avanzada correspondiente. A las 7 a. m. del día 2 se rompieron los fuegos con las avanzadas del enemigo; en tal estado dispuse que el Escuadrón Madrid, cotnandado por el Coronel Escallón, y el resto del Republicano, al mando del Co­mandante Rojas, reforzaran la línea de batalla, dP.splegándose con­venientemente en los afueras de la población, hacia el lado oriental de ella, lugar por donde pretendía atacar Figueredo con sus fuer­zas. Inmediatamente monté á caballo con mis Ayudantes, y puse en movimiento la batería de Artillería, para colocarla en una posi­ción en donde pudiera maniobrar, mientras Uegaba en apoyo el General Rebollo con el resto del Politécnico, que estaba en Gua­duas, y que según mis órdenes y cálculos, en esos momentos debía estar llegando á Villeta, como en efecto sucedió. Pero ya el ene­migo hab1a tomado la vía de Sasaima con dirección á Chimbe; entonces dispuse que el Escuadrón Republicano lo persiguiera ac­tivamente por la vía de Sasaima, cortara á los rezagados é hiciera prisioneros los de la retaguardia del enemigo. Al mi mo tiempo ordené que el Escuadrón Madrid se m -Jviera con rapidez, á Chim­be, por la Variante, á disputarle á toda cota el camino á l:¡ van­guardia de Figueredo, apoyado este movimiento por el Cuartel general y el Batallón Politécnico. Todo salió de acuerdo con las operaciones prescritas, resultando el encuentro en Chimbe en la tarde de e e día 2, del cual tienen ya con cimiento S. S. y el pú­blico, según el parte correspondiente que r e ndí.-( Cmcluirá). FLORO GOA1EZ ---·~-- SECCION DOCTRINAL LA FRONTERA DEL SUR * Extracto de conferencias á los oficiales de la guarnición (Continuación) La tierra clásica por excelencia en las lides de guerrilleros du­rante las guerras de Independencia y las civiles de la primera mi- • En el número anterior ele este semanario, en el cua d r:l el e coordenadas, se inserta­ron por equivocación algunas que no son de las aceptada3 por el autor, sino de las su­puestas para la discusión del asunto. Los diagramas permiten corre~irlas, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR 527 tad de este siglo, fue estudiada científicamente por Caldas y Hum­boldt antes de nuestra emancipación; por Bouger, Mosquera y Codazzi, antes de 1 86o; por Reiss y Stübel hace treinta aÍlos, siendo de capital importancia el trabajo de estos últimos viajeros, por el cuidado con que determinaron las coordenadas Je multitud de puntos interesantes, por lo cual los hemos elegido como base de la cartografia de la comarca, previa madura confrontación de unos datos con otros. De lo dicho se deduce que de esta comarca tenemos á la fecha un conocimiento suficiente para guiar con se­guridad al soldado en sus operaciones de guerra: allende la fron­tera debe seguirse á W olff, quien no há mucho publicó una carta y geografía del Ecuador, dignas de todo elogio. Los trabajos de André no merecen mención, pues se limitó á copiar la carta publicada; sin caer ni aun en la cuenta de los errores de rumbo antes apuntados. Como fácilmente se comprende, los problemas cartográficos de la frontera del Sur, de escalón en escalón, alcanzan á confun­dirse con los del centro del país en la región montañosa que demora al oriente de Popayán, ó sea el macizo de Colombia por ex­celencia*. Por tal motivo, preciso será que demos una ligera ojPada al punto, para determinar una base de partida que nos guíe en el trabajo que hemo5 emprendido y nos explique el porqué de muchos errores de nuestras cartas. Cuatro puntos cuyas coordenadas conocemos con exactitud vie­nen oportunamente á rodear el mencionado macizo, fijando su po­sición con respecto á Bogotá, los cuales son La Plata y San Agus­tín en el Tolima, y Popayán r Almaguer en el Cauca: Popayán y La Plata sólo difieren 4' en latitud; Almaguer y San Agustín ape­nasi'; Popayán y Almaguer tienen alejados sus meridianos 15, ¡y 1 1' separan los de La Plata y San Agust1n. Traduciendo estos elementos en metros, tendremos que se trata de una figura cua­drangular, casi un paralelogramo, cuyos lados miden 55,000 me­tros de Popayán á La Plata, 6o,ooo de Almaguer á San Agustín; 6o,ooo de La Plata á San Agustín, y 64,000 de Almaguer á Po­payán: dentro de este espacio quedan el Puracé, el Sotará y las fuentes del Magdalena, el Cauca, el Yupurá y el Patía. Consideremos ahora la carta impresa: en tanto que las dis­tancias N. S. se conservan casi las mismas (62,000 metros de Al­maguer á Popayán; 66,ooo de San Agustín á La Plata), las de E. á O. se transforman por arte de encantamiento, pues de Popa­yán á La Plata resultan 1 2o,ooo, y 1 oo,ooo de Almaguer á San Agustín. En las tablas de Codazzi aparecen adoptadas para San • Este nombre, que nos permitimos introducir hace algún tiempo en la geogralía de 1 país como una necesidad, á la fecha figura ya en todas las geograilas y cartas de méritQ <¡ue se publican en el Extranjero.-V. V. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 528 BOLETÍN lULITAR Agustín lag coordenadas de Caldas, y sin embargo en el dibujo resultan dttplicadoJ los Ir'' que separan en latitud dicho lugar de La Plata, y decuplicado el r' que del mismo modo se halla entre San Agustín y Almaguer. Por culpa de tales errores, multitud de otros lugares resultan señalados de un modo en las tablas y de otro en el dibujo; y á la topografia general de la comarca se hizo sufrir una especie de torsión cuyas consecuencias se extienden hasta Bogotá por una parte, é I pi a les por otra. Los cálculos de Caldas revisados por Reiss y Stübel, apenas dan 4' de latitud entre San Agustín y Timaná, y la carta pone 14'; entre Neiva y Timaná hay 43' de diferencia en las longitudes, y la carta sólo coloca 32, de donde un absurdo trazo de todo el Alto Magdalena, cuyo rumbo general, de SO. á NE., se trocó S. N. Por lo que hace al valle del Patía, que se extiende de N E. á SO. en el terreno, la carta lo marca de N. á S., lo que, como se comprende, trastueca las relaciones militares entre esa comarca y la de Pasto. La carta supone á Pasto al N E. de Túquerres, y á Túquerres casi al N. de Ipiales, cuando en el te­rreno Pasto se halla al E. N E. de Túquerre · , é lpiales demora al SE. de la última. En fin, la carta sitúa á Pasto, 'Túquerres é Ipia­les de un modo irregular, pues á lo dicho anteriormente agrega considerable disminución en la distancia de lpiales á 'T'úquerres, y aumento en la de Túquerres á Pasto. '1 an capitales son los errores apuntados, que las cartas de los antiguos Estados del Cauca y el Tolima no confrontan en esta región, y que en la general de l país los flamantes cartógrafos se vieron obligados á modificar, á inventar una topografía sui g~neris, á fin de llenar la región que ocupan el macizo de Colombia y las tierras aledañas: fueron incapaces de reducir á un centro común los diversos itinerarios de Codazzi en el Sur del Tolima, Caquetá y Popayán. Así orientada la cuestión, podemos entrar á discutir los ele­mentos cartográficos de la frontera propiamente dicha, que, como bien lo sabéis, e t " señoreada por las poblaciones d e I piales en pri­mera línea y ~fúquerres en segundo lugar; poblaciones que, con Pasto, constituyen los tres punto estratégicos de primer orden al sur de la formidable barrera del] uanambú, límite geográfico de la zona fronteriza desde el punto dt vista milttar. Los viajeros Reiss y Stübel, después de observaciones cuidado­samente ejecutadas, hallaron las posicione astronómicas de Pasto (lat. N., 1° 12' 59'\ long. O. de Bogotá, 3° I 3' 30") y de Túque­rres (lat. N., ¡o 5' 20 6 , long. O. de Bogotá, 3° 31' 5"), las cuales constituyen la línea fundamental de la cartografía de la frontera Sur. Desgraciadamente ellos no determinaron la posici6n de lpiales. ¿Cuál es ésta? Caldas calculó que su latituc:l era oo 48', la cual es correcta sin duda alguna, y la preferimos á la de Bouger y de Mas­quera, que la estimaron en o 0 45' y o 0 46' 30": esta última figura ~n las tablas de Codazzi) pero en la carta se ad0ptó la de o 0 SJ', de Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DOLE'l'ÍN MILITAR 529 londe que se aproximará indebidamente su posición casi 2 leguas á Túquerres, cuya latitud se estimó en 2' 40" ósea demasiado baja . ..... onsecuencia de semejante proceder fue reduc:ir á sólo 5 leguas las ~ que cuenta el camino directo entre las dos poblaciones, según la nedida de la línea telegráfica. ¿Y por qué aceptamos la latitud de ...,al das ? Porque la posición de la ciudad con respecto á los veci- 10S nevados de Chiles y Cumbal es igual en los trabajos de los dis­: intos observadores, y la latitud de Chiles es 49' 12'. La longitud pudiera ser dudosa ~i no tuviéramos igualmente ¡¡na refrendación de los c:dculos anteriores: Reiss y $tübel deter­ilÍnaron la longitud del Santuario de La Laja, la que resultó ser j 0 2I 1, es decir, 101 15" oriental de Túquerres, por lo que distando d Santuario una legua y media de la ciudad, ó sea poco más de +'2011 , resulta comprobado el dato de Codazzi, que la sitúa en las !ablas á 5'4-o", al E. de aquella otra población. A estas coordenadas podemos agregar las de los Nevados de hiles (lat. 0.49'12" y long. 3°44'45'') y Cumbal (lat. 0.54'4'' y :ong. 3°41'30"), determinadas con idéntico esmero por los mis­; nos viajeros ya citados, las que nos permiten situar el eje de la cresta ó serranía que guarda la mesa de Túquerres al 0., sobre todo si se tiene en cuenta que los mismos autores nos dan la lon­gitud de la laguna Verde (3°39'3o"), que es la misma del Azufra! ó volcán de Túquerres, cuya latitud, egún Codaz¿i, supera sólo en 2' la de la ciudad. De paso podemos ob ·ervar que las coordenadas de Chiles y Cumbal se refieren á los nevados y no á los pueblos del mismo nombre, caso que no lo supieramos, mediante un peque­ño cálculo que haremos com ejemplo para ca 05 análogos: las longitude de Chiles é I pi:.dcs difieren en unos 42,000 metros, ó ,ea 8 ~leguas; ahora bien, de Ipiale;; á Carlosama hay 3 legu;.¡s y 3 de este lugar á Chile., la dift;rencia nos indica, puc , que se trata del ne ado que di ta 2 del pueblo que le da su nombre. Los mismos Rciss y Srübel nos dan las coordenadas del pára­mo de Chaves (al SO. de Pa to), de Jenoy, L #Florida, Paso de Guasca (Paría), Consacá, A les, Carrizo (NO. de la Cocha), Santa Lucía ( . de íd.), Sebondoy, Putumayo y Santiago; la latitud de Chapacual, y las longitudes del ~I ambo, del Tablón, .1\Ioechiza, Peilol, Loma Guapalo, Llano del Santísimo y el Hondón, elemen­tos que, unidos á los anteriore, no permiten establecer la armazón geográfica de la comarca, del J uanambú al Carchi y del Putumayo al San Pablo y el San Juan (.\lira). A ese esqueleto deben agregarse las cooroenadas de Calda , Humboldt, Bouger, l\.1osquera y Co­dazzi, referentes á otros 30 puntos de la mi ma región, y tendre­mos constituida una numerosa red de triángulos que nos permiti­rá corregir y revisar lo3 detalles de los levantamientos topográficos, de los itinerarios, exploracione , trazo de caminos, memorias geo­gráficas, viajes, etc.-( Continúa) 2 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR Cartografia de la frontera del Sur Un o y elnomb1·e entero ma1·ca la posición exacta del lugar de ac1le1·do con las coorde11adfu; un • y la inicial, la que realmente ocupa sobre la carta impresa. Nótese que los errores divergen en llar. á partir del Macizo de Columbia OCali 0 8 ant ander •s .n o Huila .s 0 8ilvia • 0 Popayátt P •p0 Puracé 0 La Plata o •p Pa1to OTúr¡uerres •T OPatía • P .A /maguer .A. o 0 Bolívar •B .La C 0 La Cruz ce :.E ~ ""'e:> e;..;> Origen de los -~ enatro rios c.> ""'&:::1 0 San .Agu1tín +origeue del naza +o del s Esc:ala aproximada 1: z.ooo,ooo F. J. V. V. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. :; a ! o ~ Ql ~ • e,¡ ~ ~ "' . :~ Ql • l!li-) ! ~ ~ ¡., d o ~ P. e= ~ Q "= e ... e,¡ f ... ~ ~ o Mayasquer o P icdrancha • Gnalcalá o Mallama • .hufral 0 ............ ,_. .... \ o:¡ UQUERRES OOspina \ ~ 0 Sapuyes ~~ o !les Id .. ~ o F11nes o Guavo 1 c:ambú EspinoO ~~ ! Ecnasan :; o = Chapal ~ e 10 ~ ~ -"=' .. o o_. 0 Miraflores 1 Marpi • • Cerronegro o Tambo • Chile11 • Dict.amo Cumbal +Tolas o Panamal ~j ~~ :: ~ ~ o o c. Muellamues Guacbucal ~ 1 o Chiles o Crtmbal 0 o Panán Camus ~/ ,,,~~ o.~"' '" o ~'\. / Pastas oc arlosama OCarchi ~ ~ '" = o María o Gualmatán o o Tulpas \ \ e rmt adero o San Juan o OPupiales OJPJALES +Rumie haca o La Laja o PotoJÍ Puerres o Males b:t o t-4 M ~ ~ ~ ~ 8 ~ ~ Or ~ ....... Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 532 BOLETíN MILITAR HISTORIA LOS OOMS.e..TES :CE S~.NTI.f..OO JUZGADOS POR UN OFICIAL SUECO El capitán Wester, agregado militar á la Legación de Suecia y Noruega en Wáshington, que siguió las operaciones acompañan­do al cuartel general del ejercito norteamericano, relata en la si­guiente forma los combates librados en torno de ;.¡,q u ella plaza. I El Caney El 30 de Junio por la tarde el ejército norteamericano (1) se concentró al Este de Santiago para prepararse al ataque. La brigada Doffield se dirigió por la costa hacia Aguadores. El núcleo principal de las fuerzas formabá dos agrupaciones: en el Pozo se situaron las divisiones Kent y Wester con tres ba­terías, mientras la di visión Dawton, con una batería, marchaba hacia el Norte ?ara ocupar posición al Este de El Caney. La brigada Bates constituyó la reserva, situánJose al Este de El Pozo. Frente á ellos el General Vara de Rey ocupaba El Caney con 500 hombres de ir1fantería; en Aguadores había I,ooo; en el centro el General Linares emplazó su avanzadas formadas por 1,200 hombres que se situaron en las alturas de San Juan, mientras que los fuertes de la entrada del puerto y los atrincheramientos que defendían á Santiago quedaba11 guarnecido con 5,500 hombres. El I.0 de Julio, al romper el día, la división Lawton comiea­za su movimiento de avance hacia El Caney; la confianza reina en el campo norteamericano, donde el único temor consiste en que (1) El cuerpo expedicionario bajo el mando rlel General Shaftcr estaba compuesto de la siguiente manera : Primera División (Kent), 5,173 hombres, divididos en 3 brigadas {Hawkins, Pearson y Wikolf). Segunda División (Lawton), 5,879 hombres, repartidos en otras tres (Miles, Ludlou y Chaffée). División de caballería (li pie) Wheeter, 2,737 hombres en dos brigadas (Summer y Yonng). Brigada indepenrliente (Bates), con 1 ,o8 5 hombres. Brigada Duffiel, con 2,543 hombres. Un batallón de artillería con cuatro baterías de á cuatro piezas, y dos compañías de sitio con su tren. Un regimiento de caballería, dos compañías de ingenieros y u11a sección aerostática, ~total 181216 hombres, 16 piezas de campaña y 8 de sitio. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETfN MILITAR 533 el enemigo se escape sin combatir; pero en El Caney, como se verá, están m u y lejos de pensar así. Las casas del pueblo han sido aspilleradas, se han abierto trin­cheras en un terreno pedregoso, y el fuego de unas y otras es ra­<> ante sobre un espacio de 6oo á r,2oo metros; en la punta Nor­deste de la posición, el fuerte de El Viso, guarnecido por una com­pañía, ocupJ una colina de de la cual se dominan todos los aproches. Los norteamericanos se proponían envolver la posición es­pañola, para lo cual la brigada Chaffee se dirigió desde el Noroeste hacia El Viso; la de Ludlou, desde el Sudeste hacia la desembo­cadura del camino que une El Caney con Santiago, mientras que una batería se colocó en posición al Este del pueblo, y la brigada Miles ocupa al Sur á Ducorean formando el ala izquierda. Hacia las seis de la mañana comenzó el fuego de las trinche­ras españolas; de improviso se descubre sobre ella una línea de sombreros de paja: inmediatamente óyese el ruido de una descarga, seguido de la desaparición de lo sombreros; esta operación e re­pite cada minuto, observándose en ella una gran regularidad y la acción de una voluntad íi.rmt, lo que no deja Je proJucir una pro­funda impresión en la línea Je exploradores norteamericanos; las balas cruzan el aire, rasando el suele.., biriewlo y matando. Poco tiempo de pués, toda la brigada Chaffée se encontró desplegada, pcr0 sin poder avanzar un paso, y la de Ludlou ~e vio tam bien detenida. Ivlientras el fuego de la infantería aumenta progresiva mente, la batería norteamericana comienza á disparar. Como los e paño­les no cuentan en El Caney con un o lo cañón, el fuego puede hacerse con la misma tranquilidad que en un campo Je maniobras: las piezas pueden hacer daño sin peligro alguno de recib:rlo. A los pocos momentos las granada: estallan por encima de las trinchera:, alc.1nzaban la<> ca as del pueblo y perf<>raban lo~ muros de El Vi o, proyectand lo shrapnels su lluvia de plomo sobre la posición; á pesar de todo, en el fuego español se ob erva igual continuidad, igual violencia. Delante Je El Vi o se descubría un oficial paseándose tran­quil mente á lo largo de las trincheras; fácil e comprenJer que el bjeto de e e pdigroso viaje en m<:dio de los pro_yectile de que el aire está cruz.a lo, no ts otro ~.ino animar con el ejemplo á lo· bravo defen ore·; ~e le vio Je cuánuo en cu:indo agitar con la man l'U !'ornbrero y . t: <:: cuchab1n aclamaciones: ¡Ah, stl ¡Viva E. paiía! ¡Viv,l el p11ehlo que 'llt:llt:t con t~des hf) lhr..-·! La masas de infanterJJ norte:li1J"ricana se cch tb.tn v apr..:t t­ban e mtra d suelo hasta el punto <.lt.: p.uecer clavad,l~ .í el, no pu­diend pensar en moverse á cau a de la prccision de las d cargas que la pequeña fueu,a esp1.iíola le enviab,\ á c.tda instante. Se hizo preciso pedir socorro:,, y hacia la una avanzó Miles desde Ducorean, entrando en línea á la derecha de Lidlou, y h:t- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 534 BOLETÍN MILITAR cia las tres la cabeza de la brigada de reserva se desplegaba á la derecha de Chaífée; pero en lo alto de las trincheras el chisporro­teo de los Máuser se escuchaba siempre. Por fin á las tres y treinta y seis minutos, la brigada Cha­ífée se lanza al ataque contra El Viso; pero queda al principio detenida al pie de la colina, y no invade el fuerte sino después de un segundo y violento empuje. Los españoles ceden lentamente el terreno, demostrando con su tenacidad en defenderse lo que muchos militares de autoridad no han querido nunca admitir: que una buena infantería puede sostenerse largo tiempo bajo el fuego rápido de las armas de repetición. ¡El último soldado norteamericano que cayó fue heri­do á 23 pasos de las trincheras! Aunque la clave de la posición estaba conquistada, la lucha continuaba. Yo ~eguí, con el corazón oprimido por la emoción, todas las peripecias de esta furiosa defensa y de este brusco ataque. Desde El Viso, una vez ocupado, las tropas norteamericanas comienzan á tirar sobre el pueblo, que es también en este momen­to el objetivo de la brigada Ludlou; pero la ocupación no se efec­tuó hasta las cuatro y media, hora en que los últimos españoles abandonaron las casas para recomenzar el fuego desde una colina situada 6oo metros al Oeste. ¡Admirable obstinación de resistencia, á la que todos contri­buyen hasta el último instante! Detrás de la línea de batalla norteamericana se arrastraban los cobardes chacales de esta guerra: los cubanos. Desde los bosques de palmeras situados al Este de El Viso habían tomado alguna parte en la acción. Allí fui y presencié una escena repugnante: dos hermosos muchachos catalanes estaban tendidos y medio desnudos entre las altas yerbas; sus negros cabellos manchados de sangre, sus ojos abiertos y vidriosos, y debajo de estos pálidos y desfigurados ros­tros sus gargantas estaban abiertas por esas heridas delgadas y pro­fundas que el m2.chete produce. Mi misión inactiva y neutr2.l no me permitía sino huír de allí para sustraerme á este horrible espectáculo, y así lo hice, diri­giéndome hacia las tropas n0rteamericanas, que en aquel momen­to daban el asalto á El Viso, y á sus Jefes me acerqué, rogándoles el envío de centinelas que cuidaran de los heridos españoles que quedaban detrás de las trincheras conquistadas. Generosos como siempre para los desgraciados, los norteame­ricanos escucharon mi súplica. ¡Curiosa circunstancia!, mientras me ocupaba e.n salvar á los heridos españoles, una bala de sus compatriotas en retirada me alcanzó; pero felizmente sólo llegó á atravesar mi capote. El ruido del comb:rte no cesó sino cuando el sol estaba á pun­to de ponerse. Durante cerca de diez horas 500 bravos soldados Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 'BOLETfN MILITAR 535 reststteron unidos y como encadenados, sin ceder un palmo de te­rreno, á otros 6,soo provistos de una batería, y les impidieron tomar parte en el principal combate contra las alturas del Monte San Juan. ¡Después de esto ni una palabra más se escuchó en el campo norteamericano sobre la cuestión de la inferioridad de la raza es­pañola! Y esta lucha de El Caney, ¿ no aparecerá siempre ante todo el mundo como uno de los ejemplos más hermosos de valor humano y de abnegación militar? Quien haya tomado parte en ella, ¿no es bien digno de una honorífica recompensa? ¡Contemplad ese pueblo! Las casas están arruinadas por las granadas, las calles cubiertas de muertos y hPridos. El General Vara de Rey está allí, muerto; sus Ayudantes al lado suyo, muertos; en derredor, multitud de oficiales y soldados. Todos han llenado su deber, desde el primero hasta el último. ¡Dichoso el país que es tan querido de sus hijos! ¡Dichosos los héroes que han sucumbido en un combate tan glorioso! ¡ Con su sangrP- han escrito en la historia el nombre de El Caney, como uno de los má brillantes episo1ios guerreros, y con letras de oro debe inscribirse también en las banderas de las tropas que allí combatieron! II 8an ~uan Mientras este drama se desarrollaba en El Caney, la batalla estaba empeñada con igual encarniza miento en las alturas del Mon­te San Juan, donde 1 ,2oo es pañoles se encontraban atrincherados. A las 6 y 35 minutos una batería americana se colocaba en posición al Oeste de El Pozo, mientras otras dos quedaban tran­quilamente en reserva; el fuego de artillería comienza á dirigirse contra el hiockaus del M nte San Juan. Veinte minutos después las piezas españolas situadas al Este de Santiago contestaban con un fuego tan nutrido, que las masas de tropas que se encontraban cerca Je El Pozo se vieron obligadas á abandonar su emplazamientos. Las Divisiones de Kent y Wheeter se forman en marcha con orden de atacar las alturas de San Juan, una por el Sur y otra por el Norte del camino de Santiago; no tienen más remedio que de . ­filar por un e ~ trecho sendero entre la maleza, marchando uno á uno, pues no hay lugar para más. Hacia las diez, las cabezas de las columnas llegaban al ~ río · San Juan, donde se encontraron expuesta á un fuego terrible• que• 5e Jes dirige desde la colina y las alturas, sin posibilidad de desplegar á los lados del camino por la altura impenetrable de la vegetación Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 536 BOLETÍN MILITAR Preciso le es marchar en fila sobre el llano, á derecha é iz­quierda, á la vi ta de las trincheras. Wheeter se dirige por el Norte del camino hacia una colina ocupada por un pequeño destacamento español, y Kent hacia el blockaus de San Juan. Todos los Regimientos se confunden y no fo rman sino una turba enorme que, á pesar de su superioridad num é rica, avanza sólo por cortos impulsos y muy lenta mente hacia los objetivos del ataque. A la una, Wheeter se posesiona de la colina y continúa su movimiento de avance contra las alturas de San Juan, por el Norte del camino; pero entonces se le presenta delante el mismo obstáculo que apareció en El Caney: largas filas de sombreros se asoman, y desaparecen alternativamente á lo largo de las trincheras. Los norteamericanos, que se baten cuatro contra uno, no pueden avanzar, aunque los cañones españoles no disparaban en este momento, y á pesar del apoyo de las baterías norteamericanas de reserva que habían entrado en línea y roto el fuego desde El Pozo, arrojando una verdadera lluvia de plomo sobre los defensores. A la r y 20 tres ametralladoras se unen á la acción, concentran­do su fuego continuo contra el blockaus, y la situación de su guar­nición es ya insostenible. La guarnición de las trincheras está casi destruí da, bañada en sangre, y herido el General Linare , Comandante en Jefe. ¡ Es ya demasiado! El fuego español se debilita. Kent avanza, y tras unosl·cuan­tos esfuerzos, necesarios todavía, los soldados se lanzan gritan do á las cimas de las alturas, recibiendo el fuego á quemarropa en los últimos momentos ; Wheeter sigue el movimiento de Kent y se emplaza á su derecha. Fue preci o batallar con 8,oo o hnm bres y tres baterías desde las 6 y 30 de la mañana ha ta la I y 45 de la tarde, es decir, du­rante siete horas para de -. .-d ojar 1, 2 00 e pañoles de sus po iciones. Y la operación no e s t ~i concluíd , pues sólo e había conse­guido ocupar los puntos avan7,ado . La línea capital d e la defensa, formada por atrincheramientos sobre la s colina del E . te de San­tiago, estaba intacta, y los e · paiioles romp1an desde toda ella un fuego nutrido y furioso, y éste continuaba, y conti11uaba sin inte­rrupción. Los norteamericanos, fatigados ya por el ataque de San Juan, se detienen todos y apenas pueden sostenerse en pie. Se hizo avanzar la artillería de El Pozo hasta la colina de San Juan ; pero el efecto de su fuego no pudo cambiar la situación, y al fin la lle­gada de la noche interrumpe la luchA. · Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLE'l'ÍN MILITAR 537 III J.a batalla de Santiago Durante la noche que siguió á los combates dc:scritos, mu­chos ofic~ales y soldados de las tropas norteamericanas estacionadas en las alturas de San Juan solicitan ser retirados de ella, por efecto del agotamiento de sus fuerzas, con su midas en batir á un adversa­rio tan inferior en número; pero lejos de accederse á esta petición, varia unidades de las fuerzas que habían tomado parte en el com­bate de El Cant>y recibieron orden de trasladarse durante la noche desde El Pozo hasta San Juan para reforzar la línea principal. Apenas el sol apareció se reanudó la batalla. Kent y Wheeter continuaban con sus fuerzas desordenadas y sus hombres anona­dados y abatidos en las crestas de las alturas tomadas la víspera ; la fatiga misma les había impedido atrincherarse seriamente du­rante la noche. La cabeza de la columna Ludlou atraviesa á las ocho el río San Juan ; á ésta siguen las brigadas de Lawton y toda la división prolongaba la línea de Wheeter por el Norte, cortando así el camino de Santiago á El Caney. Bates, que les ha precedido, se despliega á Ja izquierda de Kent, mientras la artillería trataba de elegir posición al Norte del hloc-kaus de San ] uan. · Castigada ésta por vivas descargas de Máuser, que la a1can­zan, tiene que retirarse á la once sobre El Pozo, y allí quedan las baterías inactivas . .El desplazamiento de tropas se termina durante Ja tarde con la llegada de los do · regimientos de la brigada Duffield, que pro­vienen de Aguadore y se unen á los de San Juan. Frente á Aguadores qu eda un solo regimiento en observa­ción, pues el ataque á e te punto ha re ultado un fracaso completo con sólo la pérdiJa de once hombres. Por lo Jem~is, no hay cambio alguno en el orden de batalla de la infantería; Bates y Kent y Wheeter cruzan durante todo el día fuego de descargas con el adver ario. Cuanto á Lawton, sola­mente su ala izquierda toma parte en la lucha; el núc leo de la fuer­za estaba dema iado alej..tdo para intervenir en el combate. El fuego ejerce una acción tan violenta l>Obre los a altantes, que no puetlcn a\ anl'.ar un paso, . Jc~pu<.:~ de un d1a de ontinua lucha., se le · pre~ enta la per~ pectiva Je una segunda noche de su­frimiento · . Ambos adver ario se encuentran en sus pOSICIOne sin tien­das- abrigos y durmiendo en la trincheras, anegadas por una lluvia torrencial. En el cuartel general empieza á discutirse seriamente la retirada; Shafter se manifiesta desesperado ante la situación ; pero, sin embargo~ resiste y no la decide. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. S38 DOLETfN MILITAR El 3 de Julio por la mañana rompe el fuego de nuevo, pero viendo la imposibilidad del ataque con las fuerzas de que dispone, y temiendo que sus tropas no puedan siquiera sostenerse en sus posiciones bajo el fuego incesante del enemigo, se decidió á enta­blar negociaciones, y hacia la una de la tarde ordenó izar la ban­dera blanca. Los españoles habían, pues, conseguido, á pesar de su enorme inferioridad numérica, sostenerse en toda la línea capital de de­f~ nsa y anular por completo la fuerza ofensiva del cuerpo ame­ncano. Resumamos concretando la impresión sobre los combates que !ie sostuvieron al rededor de Santiago. Con 8,ooo combatientes, que no fueron reforzados sino el día 3 por la tarde con las fuerzas del General X ... (Escario), que trajo 2,íOC> hombres, el General Linares se vio obligado á defen­der los antiguos fuertes de la entrada del Puerto contra la escu colgados del techo. ¿Qué hacen esos pobres ahí? pregunté á la dueña de la barba­coa á que me había refugiado, la cual contestó, según lo tienen de costumbre en aquel pa1s, como sin dirigirse á nadie: "Probes" dice el blanco: "antes asina con el jumo madurean de mejor." Esta jerigonza decía muy bien con el aspecto de la pntr·ona, alta y robusta negra sobre cuyas espaldas, sosteniéndose del cuello de la madre con uno de sus propios brazos, se había instalado un negrito, como un apéndice al espinazo de la negra, la cual para nada manifestaba apercibirse, por incomodidad ó estorbo, de aque­lla jiba viviente. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 542 BOLETÍN MILITAR Un retal de bayeta amarilla sujeto á la cintura, la cubría hasta cerca de la corva, si bien abriéndose más ó menos inoportunamente á lo que caminaba; el cual constituía todo su vestido junto con un pañuelo rabigalh, atado por dos de sus puntas sobre la nuca, y por las otras dos en los lomos, for .. mando por delante del pecho un velo undoso y desleal, que hacía traición cuando no al color, al volumen. El cuerpo de la susodicha, aunque enhiesto, carecía de gracia, y su cabeüa, cubierta de grifos, ostentaba hacia adelante dos proyectos de trenzas, que más parecían dos pequeños cuernos vueltos el uno hacia el otro. Sus pies delgados y largos se despa­rramaban hacia adelante, y, aunque descalzos, parecían descansar sobre una suela por el diverso color de sus plantas. Agréguense á este bosquejo dos grandes y negros ojos, unos pómulos exaltados, una nariz reaccionaria y dos labios espesos sobre dos filas de dien­tes blancos y macizos, y se tendrán los principales caracteres fí­sicos de aquella entidad etíope. Desde la Aldea de Juntas sigue el camino á la orilla izquier­da del Tamaná por los estribos del Torrá, cerro elevado I 365 * metros sobre el nivel del mar, al S-E de N óvita, desde donde se distingue. Desde el Guayabal para adelante no ofrece ya peligro la navegación del Tamaná, por el cual, en pequeñas embarcacio­nes, se va hasta La Bodega. N óvita, fundada primeramente en d punto de San Felipe, á donde ahora intenta trasladarse, sobre el Tamaná, no era sino un real de minas en 1654, cuando los Je uítas quiteños, renunciando á las de los Neivas, Jimarzaes y Paeces, emprendieron las misiones á los Noánamos que habitaban en la hoya del río San Juan. En ella residía en I 607 una 'renencia dependiente de Popayán; hasta que en I 709 fue variada al lugar donde se ve hoy, á causa del oro que se extraía de la quebrada N óvita. Las tres Tenencias de Quibdó, Baudó y N óvita se unieron en una sola provin­cia llamada del Chocó, en I 739, y la capital fue N óvita, lo que debió á la circunstancia de que, llegando los vivanderos hasta ella, provenientes del Cauca, se hacía necesario, para asegurar el cobro de los derechos de alcabala, fijar ahí la re idencia de las au­toridades que lo recaudaban. En r851 se trasladó á Quibdó la capital de la Provincia del Chocó. Hoy no es N óvita sino cabecera del cantón San Juan, á que da el censo 21,032 habitantes. Encuéntrase situada en un llano circundado de colinas, á sólo I 7 5 metros sobre el nivel dd mar, en un terreno aluvial platinífero, á la orilla izquierda del Tamaná, 24 leguas distante del Pacífico, y 3 leguas al S-E de la desembocadu-ra del Tamaná en el San Juan. · Esta antigua ciudad no es hoy, sin que haya por donde infe­rir que en algún tiempo ha sido otra cosa, sino una corta reunión w Debe ser errata de imprenta: la altura del cerro lo m envs es 3651 metros. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETfN MILITAR 543 de miserables ranchos que forman una sola calle tortuosa, siguiendo el curso de la quebrada del mismo nombre. La extrema humedad ha hecho edificar las ha hitaciones sobre barbacoas. La selva está invadiendo la ciudad por los techos de las casas. La totalidad de los habitantes es de negros; distinguién­dose entre ellos y entre los mulatos, los que se llaman blancos, que en N óvita son en cortísimo número, por su color amari­rillo, y por un siniestro abotagamiento los que no perecen víctimas de la consunción; resaltando, por el contraste, la sobra de salu~l que barniza y redondea las formas hercúleas de lo:; negros, robu:,­tecidos y desarrollados perfectamente, como en su nativo elemen­to, en medio del ambiente de aquellos lugares, cálido y húmedo como el vapor del agua hirviendo. Tiene N óvi ta m u y poco menos de 5° de latitud N. y 2~"' de longitud O. del meridiano de Bogotá; su temperatura media es de 26 centígrados, y en ella marcaba el Higrómetro de Saussure de 90 á 100° del máximum de su escala. En N óvita no hay escuela, no hay iglesia, no hay estableci­mientos públicos ni privados, ni talleres, ni conventos, ni oficinas, y casi ni gente. Y aunque muchas fortuna , obre todo las de va­rios de los poderosos del Sur de la República, han sido formadas ah1, los que han ido á explotar sus ricas minas no han dejado se­ñal de su residencia ni huella de su tránsito. Recoger bastante oro, bastante platina, y recogerlos aprisa, vivir entre tanto sobre una barbacoa, y entre el fango y la maleza, como los cerdos y con ellos; alimentarse con plátano ~ue brindan los campos, y con pes­cado que ofrecen los nos, regalándose en los días grandes con un palmo de tasajo, conducido desde el Cauca; andar casi desnudos, el pie en el suelo, una cami_,a de !i tado y unos altos y e trechos pantalones de dril; zabullirse, buzos codiciosos, en aquel mar de ca­lor, de humedad, de miasmas y de plaga, con riesgo de la vida y pérdida de la salud, por amontonar á todo trance y á toda carrera, con el trabajo del esclavo, fuertes riquezas que ir luégo á disfru­tar á otra parte, eso, y nada más que eso, es lo que han h e cho los explotadores d .. mina en aquel país, que luégo han abandonado, sin dejar en él un monumento de piedad, ni una muestra de ci­vilización, ni un recuerdo de gratitud, ni un rastro siquiera de buen gusto, de decencia, de racionalidad. Apenas es creíble, aunque está evidenciado por los hechos, que no se destinara ni un grano del inagotable oro de aquellos paí­ses para el sostén de misioneros que llevaran á los salvajes inde­pendientes, y mantuvieran entre los negros esclavizados la luz del cristianismo; ni para. hospitales donde pudieran refugiarse los ne­gros inutilizados por el largo servicio ó por los cruentos castigos de los dueños; ni para escuelas donde los niños esclavos se hicie­ran siquiera medio racionales; ni para lugares donde pudieran re­sidir autoridades que velaran por la seguridad de los Tesoros ex- • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILI1.'A.R traídos diariamente; ni para prisiones donde regenerar á los crimi­nales; ni para mejoras que hicieran menos insalubres ayu<:"llos climas enervadores; ni para vías por donde penetraran el comercio, la industria y la civilización; para nada, absolutamente para nada. El esclavo no tenía que saber que había otro Dios que su amo: el esclavo no tenía que aprender otra cosa que lavar el oro para su amo: el esclavo no debía enfermarse, sino trabajar constan­temente para su amo: y antes era una iniquidad abominable que el esclavo se pudiera morir, tal vez hasta fréiudulentamente, porque con ello privaba á su amo del trabajo de sus brazos. Con tal de extraer, y extraer aprisa, oro, muchísimo oro, ó aun cuando fuera platina no más, pero eso sí, bastante, para que los amos pudieran salir pronto, y salir saciados, de aquellos lugares enfermizos, en que peligraban sus importantes días, nada quería decir lo demás, ni la miseria, ni la dt"gradación, ni la estupidez, ni la desdicha de los esc1avos, perpetuada de generacióu en generación. Es necesario estar en estos antecedentes para no sorprenderse de lo que salta á los ojos cuando se visitan aquellos lugare~; por­que es necesario conocer y valuar las causas, para poder hacer con justicia y con acierto la apreciación de los efectos. Pues digámoslo claramente. N o es la falta de societ.lad; no es la escasez de recur­sos de toda clase; no es lo rigoroso y lo ingrato del clima, ni aquel cielo siempre cubierto y tempestuoso, ni aquel laberinto de selvas, de ciénagas y de ríos, ni aquellos montes poblados de víboras, ni aquella atmósfera pesada, cálida y recargada de vapores, de mias­mas y de insectos; nada de eso es lo que más y principalmente acongoja el ánimo del que llega al Chocó, no en busca de oro, sino á estudiar, además de la naturaleza allí tan esplendida y tan rica, el estado del hombre en aquellas tierras, que con las riquezas que han producido tendrían para ser el país más próspero y po­blado del mundo. L~ que rn.is contrista desde que se ve al primer habitante, desde que se palpa la primera calamidad, de~de que se entra en la primera población, es la salvaje estupidez de la raza negra, su insolencia bozal, su espanro;;a desidia, su escandaloso cinismo. Razón tienen, pues, y de sobra! los antiguos dueños de es­clavos para amostazat se, para enfurecerse, para desesperarse, cuan­do, después de su ejemplo y .á pesar de su'> esfuerzos, ven y tienen que sufrir, en aquella provincia, á los negros recién libertados, es decir, recién sustraídos de su paternal protección, tan estólidos, tan mañosos, tan insolentes y tan bárblros!-(C?JZtinuará) ERRATA-En el número anterior, por olvido, se puso el grado de Capitán al Mayor Accbedo, autor del artículo Waterloo, porque ::on tal grado firmó el trabaio, escrito antes de su ascenso. BOGOTA-IMPRENTA NACIONAL Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año III N. 128

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La Gaceta Constitucional - N. 10

Por: | Fecha: 1991

V REPUBLICA DE COLOMBIA ) 11 GACETA CONSTITUCIONAL No. 10 ALVARO GOMEZ HURTADO Presidente Bogotá, O.E., miércoles 20 de febrero de 1991 MESA DIRECTIVA ANTONIO JOSE NAVARRO WOLFF Presidente j ACOBO PERU ESCOBAR Secr<~rio Gtn de 1991 c) La permanente suspensión de garantlas procesa­les, como el derecho a la libertad provisional, a la publicidad de la prueba, a la impugnación y con­troversia de los actos juridicos, etc. En sfntesis. un paulatino desmedro del derecho a la defensa. El articulo 168 del proyecto presentado por el Go­bierno, se orienta en la anterior dirección. En efec~ to, el numeral:!" e'tablece que "_ .. En casa de terro­rismo la ley podrá diferir el ejercicio del derecho de defensa para la etapa del juicio ... ". Asl mismo el numeral 3° permite la suspensión de garanúas fun­damentales del imputado. Resulta inconcebible que Colombia prepare una Carta Fundamental que sirva de fundamento al siglo XXI , reviviendo instituciones que enttITÓ ha­ce doscientos años la Revoludón Francesa. En efec~ to, la limitación de la defensa en la etapa de instruc~ ción, fue un procedimiento propio de la inquisición del medioevo, derrotado por la evolución democrá­tica de Occidente. No podemos darle la bienvenida al futuro, retrocediendo al siglo XVlll para prepa­rar el camino hacia el ,iglo XXI. El Gobierno pretende elevar a rango constitucional, con carácter permanente, los principios flJosóficos que han orientado la legislación de estado de ,itio. Es decir, lo excepcionaJ quiere convertirse en una razón de Estado aplicable indefinidamente. Hasta qué punto -se pregunta un especialista en legisla­ción sobre terrorismo:-. " ... pueden convivir en el interior de un mismo ordenamiento jurfdico dos culturas diferentes, incluso contradictorias, proy« ­ladas en aspectos tan imponantes como las garan­tlas procesales, la construcción del principio de le­galidad penal, o el concepto de derechos funda­mentales ... " . ll. MECANISMOS DE TRANSICION, PARA LA CREACION DE LA F1SCALlA GENEIlAL DE LA NACION En el derecho público moderno se habla de ineon,­titudonalídad sobrevinience, cuando los cambios a la Carta se oponen a las instituciones vigentes. Par­tiendo de este postulado, una vez entre a rtgir la refonna, automáticamente quedarán sin piso mu~ chas figuras legales. Por esta razón, la Asamblea Nacional Constituyente, a travts de un parágrafo transitorio debe buscar el mecanismo que permita la transición hacia el nuevo sistema. sin crear mayo~ res obs~culos en la recta administración de justicia. Sobre el particular, podrian ensayarse louiguientes instrumentos juridiC05: 1. Con la creación de la Fiscalfa General de la Na­ción, es lógico concluir que la Procuradurfa, a través de sus flSC3les, no puede seguircumplien­do las funciones que actualmente ejera en ti proceso penal. Funciones que se limitan a la labor de conceptuar, sin que sus opiniones ten ~ gan fuerza vinculante ante los jueces de la Repú­blica_ Para evitar la intervención slmultinea de funcio­narios que pertenecen a la misma institución (entendida la Procuraduria y la Fisalfa como órgano, de control), hay que incorporar a la FiKalfa General de la Nación, todos los foscal .. que actúan ante los jueces del Circuito, Superio­res, Tribunales y Cone Suprema de Justicia- Si ingresan al proceso penal cumpliendo funciones de investigación y acusación, laju.ticiacoiombil­na aumen"na considerablemente el número de funcionarios dedicadOlI la inSlJ'UCCión criminal, con el conliguiente bendkio que ellO implic:aria Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Mi~rcol .. 20 do fobrtro do 1991 on la dicacia de la admini,tración de justicia. También dobtn incorporarse a la Fiscalfa Gtne­ral do la Nación, los actual .. juec .. de ¡nstruc­ción Criminal y algunos funcionarios de 1.. . per­sonorf ... ddogad ... en las grand .. capitales. 2. La incorporación de los anteriores funcionarios, lo mismo quo do 1.. . penon ... que laboran actual­mente en la Dirección Nacional de InstruCCIón Criminal, en las Direcciones S«cionales, en Poli· da judicial y on Modicina ugal, dobt hacerse a trav" do un parágrafo transitorio. l . Dtbt elogirse inmediatamente el Fiscal Ceneral do la Nación, para quo ompieco a .. tructurar el sistema acusatorio. 111. PROYECTO DE ARTICULADO ARTICULO. Funcionario, quo administran justicia La justicia es un servicio público a cargo de la Na­ción, que se administra en forma permanente por la COrtO Suprema deju,ticia, 01 Consejo de Estado, la Fiscalfa Gtneral do la Nación y 'u, agente,. el Tri­bunal Consutuclonal, el Consejo Superior de la Ad­mini. SlraciÓn de Justicia, 105 Tribunales Superiores. 105 Tribunales Administrativos y dem.u tribunaJes, jUlgado, y flscale, establecido, por la autoridad competente. El Congrt>O ejerce determinad ... funcione, judi­ciales. ARTICULO. Funcion .. del Fi.cal General de la Nación De oficio o mediante denuncia o querella. corres­ponde al Fiscal C.neral de la Nación ya 'u, agente" la persecución de todo, lo, delito, tipificado, en el ordenamiento jurldico. y la acusacIón de los infrac­lores ame 105 jueces encargados de su juzgamiento, Sólo K podrán eSlablecer excelXiones frente a la Juroolccl6n de menores y a la invesúgaci6n y juzga­miento de miembros de las Fuenas Armada.", por delitos relacionados estrictamente con la di5Ciplina militar, Para el cumplimiento de 'u, obli~acione" la Fiscalla General de la Nación tendrá la.. siguientes facul­tade.: Aw:gurar la comparecencia de los presuntos in­fractor .. de la IIn. GACETA CONSTITUCIONAL l . Foaks d,ltpdcunl< b Tri- Tribu..Jt. SupcrioreJ bu..Jt. 1) f UI'lOOl1tf de primen Uuun­b) "F"u nciones de stgundJ tomo-cia, p¡n:dmoonesdt los rllCl- 1. . d~lp05icion .. : ARTICULO. El Derecho Internacional tiene prel.­ción .00.., el Derecho Interno d. Colombia .n ma­teria d. Derecho. Humano.. ARTICULO. I ..... uloridad .. d. la Rrpl1blic: ... tán instituidas para protegrr • todas las prnonas resi­d. ntes.n Colombia con la garanúa d.lo. Derecho. Hum.nos y .1 Estado Social d.1 Derecho. ARTICULO. Los Derecho. Hum.no. fund.m.n­~ I .. de 105 colombiano. son 105 .igui.ntes: 1. Derecho. la vid. y • l. inl.gridad d. la prr­lOna. 2. Derecho a l. igu.ldad polltica y civil. 3. Derecho ¡ la nacionalidad colombiana de acuerdo con la ley. 4. Derecho. la Iiber~d y al d.bido proc.so con l. d.r.",. prrsonal. 5. Oer«ho a la presunción de inocencia ha.na que no uut;¡ la prueba en contrario por sentencia cJ«ulonada. Derecho ti no ser condenado a penas degradan. telo lralO. eruela c: mhumanot. Oer«hoa la libertad de conCienCia y ti divulgar • UI creenCia.. religiosa). Otrrcho de oplOlÓn de reunión y de afiliación a ~rudOl o movimiento. pollticos. Ocr«ho a la educaCIón y al d"'}Tollo de la prrson.lidad. 10 Ocr.",o. l. 'icRu,w.d !>oc .. 1 y a I;¡ p' vlccción del [ ... .10. 1I Ocr«ho.1 Ira""]o, :lIOuación IIndal, y de huell' 12 Ocr«ho. t. prop!­nóc. n .. 105 drrech05 .. prcial.s d. los indlg.nas cuY' id.ntidad cultural debe srr amparada por la I.y. ARTICULO. La propiedad .. una función social qu. implica obUgacion ... Podri ser individual con arrtglo • las loy .. civiles por prnonas n.tural .. o jurldicas ocolp05ición que precede no .utoriza la swprn­sión d. lo. Derecho. Humanos fundamental .. de lo. ciudadanos. ARTICULO. Queda prohibido .1 juzgamiento d. civiles por juece, o tribunal .. militar ... ARTICULO. Toda prnon. nalural o jurfdica ce>­lombiana, puedo solici~r. cualquier Ju.z Suprrior el amparo d. un Derecho Constitucional que haya sido violado u objeto d. am.nazas d. parte de cual­quier .utoridad d. la R.pública. El fallo ..,nnido, de acurrdo con ... dÍ>p05ición, d.~ srr ..,mitido • la Cort. Constitucional, la cual podri rtrtentcientes a las razas ntgra y m .. tiza sin olvidar la evolución de la misma U nión Soviética dentro d,los pan­m'tros de la "Ptr .. troika" Y del "Glasnost". Numerosos Estados de América Latina han in­grtsado al orden democrático: Argentina, Boli­via, Brasil, Chile, Paraguay, Perú, paises de América CtntraJ, Africa y Asia, están en el mis­mo caso. Colombia es una rara exceJXión en ese movi· miento favorable a la vigencia de los Derechos Humanos, De unos años a esta parle, la violen· cia st conviene tn una de las modalidades ¡>tr­manentes dtl pal.!. Las garanúas definidas en ti Título III d, la Constitución sob« "Otrechos Civiles y Garanúas Sociales" resultan abolidas por la misma intensidad de la violencia. La inexi.nencia del Ikrecho a la Vida, con los nu­merosos atentados, desapariciones. s«uesrros, violaciones de la libertad y stguridad de las ptoonas, st tnCUtntra agravada con los grupos paramilitares que ya no st conocen en América Latina sino en El Salvador y P,rú y son causa de legitima aJanna dentro y fuera d,1 paI.!. La ¡>tna de muerte, abolida teóricamente en la Constitución, st aplica de hecho en Colombia y en la Comi.!ión d.los Otrechos Humanos de las Naciones Unidas st ha nombrado un relator esptcial para las "Ejecuciones Extra Judicial .... de Colombia. Por lo que haga al res¡>teto de los Dertchos Humanos, nuestra situación actual no puede ser más deplorable. Han sido abatidas por delincuentes, sin que st conozca ningún proceso ~nal, varias figuras polltica.s colombianas en los últimos años: Jai ­me Pardo LtaJ, José Antequera, Bernardo Ja­ramillo, Luis Carlos Galán , Carlos Pizarro Leongómez. Tres President .. de la Seccional de Antioquia de nuestro Comité Pennanente porla Otfensa de los Otrechos Humanos. Héc­tor Abad Comez, lui.! Fernando Vélez y Carlos Gonima, han muerto de atentados injustifica­bits en plena ciudad de Medellln. El Otparta­mento de Antioquia, lo mismo que: el sur del Departamento de Córdoba, innumerables re­giones de Santandtr, Meta, Arauca, Putumayo, Caquetá y Huila, han sido elttatro de cru,les matanzas, Han niUtrto asesinados unos 1.500 miembros del Partido Unión Patriótica, del mismo modo que w:: han visto verdaderos actos de genocidio en las miJma.s regiones. 9. A ello se .n.de l. impunidad como fenómeno crfticode la decadencia de lal\amaJudicial y la aparición dc 100 .icariOl del narcolráfico. Todo lo cual forma un grayúimo problema de in~. guridad para Colombia, uno de 101 pa4e. don­de It regiJlra mayor violencia en el Conuneme. la decadencia de la Rama Judicial hace p.rle de la gron eri ... del EalOdo en Colombia. Ea un hecho bien conOCIdo. En cuantoal. impunid.d propiamentt dicha para w infraccionn.la ley penal, cabe mencionar el EncueOlro Nacional convoaodo por la Conltn.II". mpondien­do: "A ptntrativos bélicos de la fuerza pública en luchas regionales. El sicaria to de Medellfn apoyado por el narco­tráfico ha formado un verdadero ejército de criminales. Se han publicado en los diarios ex­tensas declaraciones de indi viduos que confie­san estar adiestrados para asesinar a cuaJquiera por una recompensa en dinero de antemano. Esta categorfa de delincuentes adiestrados y formados en cenlros esptciales, algunos de los cuales se hallan en las cercanlas de Medellln, tuvo su demostración en los primeros meses de 1990, cuando el candidato presidencial por la Unión Patriótica, Bernardo Jaramillo, fue ulti­mado en una sala de pasajeros de Bogotá, Puente Aéreo, por un joven que no lo conocfa, ni habla cumplido los 16 años. Nos ocupamos de la segunda causa de la violen­cia en la cuarta pane de esta Exposición de Motivos. CUARTA PARTE LAS fUERZAS ARMADAS COLOMBtANAS y EL PROBLEMA DE LA SEGURIDAD CIUDADANA nazas contra jueces y testigos; b) La muerte 12. En Colombia está vigente desde 1886 una por asesinato de numerosos miembros de la Constitución que ha sido objeto de numerosas judicaturua; c) El escepticismo de los ciudada- enmiendas que conserva la estructura de un nos antt la ineficacia de la justicia ptnal. régimen presidencial, con un jefe de Estado 10. La Doctrina de la Seguridad Nacional ha preva­lecido de manera notoria en la oficialidad de la fuerza pública colombiana. La acción de los grupos insurgentes ha sido en muchas ocasio­nes una respuesta a los sistemas de la contrain­surgencia militar y ello se corrobora, con la participación en actos de inusitada violencia de oficiales de las Fuerzas Armadas y de Policfa en forma que ha aumentado considerablemente la pérdida de vidas humanas. los grupos paramilitares son conocidos por el Gobierno y en 1987 ascendlan a 140 según la declaración formulada en el Congreso Na­cional por el entonces Ministro de Gobierno, ~sar Gaviria. La circunstancia alegada por Amnisúa Interna­cional sobre que "el simple hecho de que nadie ha sido condenado por 105 militares de asesina­tos pollticos y desapariciones" es "tal vez la elegido cada cuatro años por sufragio uni· versal. El Título 111 de la Constitución establece las garantfas ese nciales de la libertad civil y polfti­ca, lo mismo que los Derechos Sociales de los colombianos. Una caracterfstica rundamental de la Consulu, ción colombiana es el aróculo 121 , que autoriza al Presiden le de la República a decretar por tiempo indefinido. si lo estimara necesario, el estado de sitio en una parte del territorio o en lodo el paJs, en caso de perturbación interna o de guerra exterior. Desde 1948, Colombia vie­ne sufriendo la anonnalidad del estado de sitio permanente, con racullades amplias del Presidente de la Repú!>lica para susptnder las leyes a dictar decretos de excepción que in. c1uyen el régimen judicial y las garanúas del debido proceso. prueba m1s concluyente de que los t5Cuadro- 13. Las Fuerzas Armadas Colombianas, que in· nes de la muerte son parte integral de las fuer- cJu yen en su Organización de tipo jerárquico a w de seguridad colombiamu". Debe recono- las Fuerzas de Policfas y servicios de inteligen-cuse que en Otros campos de la delincuencia cia, tienen asl mismo, el control del orden pú. ocurre lo propio, de manera especial porque e blico durante el estado de sitio. En tal virtud abandono en que el útado ha tenido a la Admi. ejercen una yigilancia permanente sobre las niatración de Justicia, la convirtió en una acuvi- personas y entidades, lo mismo que sobre los dad poco erocaz, retardada en sus efectos, de- panidos y reuniones públicas. Están facultados aactualiz.ada en 101 procedimientos y de muy par.. hace r allanamientos domiciliarios, ere<:- cueationables resultados en el campo de lo ori· lOar arrestos e interrogar a cualquier persona, ginal. Por lupue' lo que desconciena que en haciendo las v«es d, au toridad judicial. 'real controladas militarmente actúen a sus an. chao aquelloo grupos paramilitare. eludiendo reiteradamente la acción dc la .utoridad. los oicarioo y w bondu ck malhechor ... 11 . La carmcia dct Oem:ho ala Vid. en Colombia lime, ....... , caWM oobndamen~compltju. La multiplicidad ck loo lrupoo armadoo ~ la rcroddad.looencuenlrOlton la rueru ptlbli-ca, du ........... un ClW10 de oip>, hacen .. ... ciudodaJa porpIojoo ..... aIn ...... , Otl propio modo las Fuerzas Armad .. y de Policfa reclaman el fuero militar derivado d,1 anJculo 170 d,la Constitución consi.ltente en ,1 privilegio de ser inl'rrogadOl su> miembros e lnvHlipdoe de manera exclusiva por IUJ supe­r" m jnárquicot y loo juecn militam, con ncluaión.loo j_ct ordinarioo, 10 que ofrtet gnndco obtIáculoo para invntigar w violado­.... de loo Dertthoo Humanoo por pone ckl pononal militar o de poIicIa. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Página 8 14. A l. sombra d competentes con las pruebas a11egadas para que decidan conforme. la Ley". Este articulo constituye otra anomalla de nues­tra Constitución. toda vez que vulnera la garan­tia del artlculo 23 del mismo estatuto que pre­ceptúa la garanúa del "debido proceso" e.n los mismos ttrminos que se transcnbtn a conunua· ción: "Nildie podri ser mo1at.ado en su ~no~ o fa~ilia ni reducido a prisión o arresto, ru deteOldo , ~l su domicilio registrado sino a vinud de mandamJ~nto escrito de autoridad com petente con las formalida ­dn legales y por motivo previamente definido en las leyes". En 1978 y en 1982 al ser implantado el Estatuto de Seguridad en la Administración Turbay se utilizó el articulo 28 de la Constitución en los incisos segundo y tercero. para aprehender a numerososoudadanos en establecimientos mili­tares. muchas de estas personas eran objeto de tonuras sin que les fuera po.ible contar con la asistencia de un abogado o de sus familiares preguntado el Gobierno de entonces si seria posible conocer la orden del Ejecutivo que hu­biera autorizado dktw retenciones, ti Ministro de Gobierno declaró la imposibilidad de sumi­nistrar dichos documentos. En el Informe de Amnisú. Internacional de 1980 que recogen las criticas de numerosos co­lombianos contra el mencionado Estatuto de Se­guridad Y la aplicación del artlculo 28 diJIúa de Habe .. Corpw • r.vor de IOdo ciudad.no. En la IApIoción renal de muchot pa ...... incluye en lu mi.tnw Corulhucw>nn caUt.e el recuno llamado de H'beu Corpu •• tomado de Inllatem en la Mil" éana de 121~. Es un recuno In,alUlblo pora ......... rdlaT la liber-tad Individ .... contra loo ........ del podor. 30ft 'roc ... n .... por lo dernM Iu trallll'nionn del doredlo por ......... poUIlcoo 50 ....... con ... recuno ..... el dttmido .. ,....... en Ubonad o GACETA CONSTITUCIONAL sea puesto a disposición de las autoridades com­petentes a rm de que se determine la situación juridica del interesado. Nuestra legislación procesal penal co nocla este recurso y se contemplaba en el articulo 417 del respectivo Código que podla ser interpuesto el mencionado recurso "por cualquier persona" en nombre de quien se encontraba detenido iltgalmente . Er¡ un recurso de r1pido trámite que no sufrla repano y de ~I conoclan los J ueces Municipales del orden penal . La instancia er¡ resuelu en el término breve de veinticuatro horas. Una situación semejante se impuso en el Decre­to 0050 de 198 7. dictado en el u50 de facultades extraordinarias al Ejecutivo concedidas la Ley 52 de 1984. toda vez que se consagró lo siguien­te: "El Hábeas Corpus' es un derecho que pro­cede en amparo de la libenad personal contra todo acto arbitrario de cualquier autoridad que atienda a restringirla . Más adelante se precep­tuaba que el recurso precedla "cuando una per­sona es capturada con violación de las gar¡núas constitucionales o legales o se promulgue illcita­mente la privación de su libenad añadiendo que podla invocarse ante cualquier juez penal del lugar y no solamente ante e1Juez Penal Munici­pal". Se añadla que "el trámite y la decisión sobre Hábeas Corpus no se puede exceder las 48 horas". Los Decretos Legislativos 180 y 188 de 1988 vinualmente suprimieron el recurso de Hábeas Corpu. al determinar que tan sólo procedla ante los jueces superiores del lugar donde se encuen­Ira detenida la persona con obligación del re­pano y la intervención del agente del Ministerio Público lo cual es contrario a la obligación del mencionado Juez Superior de solicitar dentro de las seis horas de presentación del recurso. una cenificación de los organismos de seguri­dad del Estado . sobre si existen o no órdenes de eaptura o procesos por narcolrifico, 1t'TTorumo O subversión. úta tendencia restrictin 5t agra ­va con el Decreto IAgislativo 2790 de 1990 en el cual .. dispuso que el recurso deber1 intentarse en el Tribunal Superior de Orden Público que funciona en Bogot1 en relación con los delitos de esta naturaleza. Como se observa. ahor¡ IOdos los recursos de H~beas Corpu. deben ser tramitados en la capi­tal de la Rep~blica requisito de muy diflcilejecu­ción par¡ los detenidos que se hallaren fuera de BogoÚi. Es necnano pensar en la" violaciones de la libenad par¡ los ciudadanos que no se encuentren en las condkioncs de 105 Decretos IAgislativos 180 y 88. Son muchos los ciudada­nos que no uenen a su duposici6n concufS03 legales en defen .. de su libenad. El H~bea. Corpus hace parte de la legislación penal uni­versal. E. El Procurador "'p«;'I para lo. /krechos Hum;mOJ. U nece.idad de una veedurla par¡ vigilar el cumplimaemo por las autoridades lamo civ iles como militarn de loa prin ci pios de loa Derechos HumanOl te hace senur ante la deplorable .itua­dón que afrontan lotcolombi.anos. Elle ¡JLO fun · cionario podrilser el mismo Procut2dor Gene­ral de la Nación. tal como lo prevenla el.rúculo IAgislati,o 1 de 1970. En Etpalla la Conllllución de 1978 se in.tituyó con el nombre de "Defensor del Pueblo". como Página 9 un legado del Parlamento para recibir los recla­mos de la ciudadanla acerca de los Derechos Humanos. F. El Hábeas Corpus y eI/krecho de Amparo Introducimos en la Constitución las dos figuras juridicas de Hábeas Corpus y del Derecho de Amparo para darle mayor protección a los Dere­chos Humanos . ALfREDO VAZQUEZ CARRlZO SA Constituyente ANEXO La aprobación Legislativa y ratificación por pane de Colombia de las Canas y Converuos más unpor­tantes algunos de especial interés par¡ los Derechos Humanos se han efectuado en las siguientes fecbas: Cana de las Naciones Unidas del 25 de junio de 1945 aprobada por Ley 13 de 194 5 (octubre 24). Depositada la ratificación en Washington el 5 de noviembre de 1945. Promulgada por Decreto 861 del 15 de mano de 1946. Es""uto de la Corte Internadonal de ju,ticil. In­cluido en la lAy 13 de 1945. la r¡tificación y pro­mulgación mencionada anteriormente. l';¡cto Internadonal sobre Derechos Civiles y Pollti­co, del 19 de diciembre de 1966. Aprobado por la Ley 74 de 1968 (diciembre 26) . Ratificación en las Naciones Unidas el 29 de octubre de 1969 . Protocolo racult:ltivo sobre Derechos Civiles y Poli­ricos del 19 de diciembre de 1966. Aprobado y ratirlC2do simult1neamente con el Pac- 10 lntcrnactonal mencionado anteriormente. l';¡cIO Internadonal sobre Derecho. Eronómj"". Sodales y Culturales. _ Aprobado y r¡tiflC2do simult1n .. ment~ con ell';¡c­to Internacional y el Protocolo facultaUvo menoo­nados anttriormcntc. Carta de la Or8"llización de los Es¡;¡dos Americano. del 30 Je abril de 1948 . Aprobada por la lAy 1: de 1951 (dicie~bre 5) Depo,itada la ratificaCión el 13 de dloembre de 19~1. Convención Ameriana JObrc J()j Dcrcchru Hum~ · nos firmad a en Sa n Josecia les o negar el ejercicio de determinados den~· chos ciV iles a los extranjeros Gozarán ase mismo los extranjeros en el territorio de la República de las garanúas concedidas a los nacionales, salvo las IJmitaciones que establezcan la Constitución o las leyes. Los derechos polfticos se reservarán a los naciona· les. No obstante, podrán reconocerse algunos dere· chos a los extranjeros, en desarrollo del principio de reciprocidad que se pacte en los tratados internacio­nales. A RTI CU LO 15. El derecho de representación con· siste en la posibilidad de elegir y ser elegido sin discriminación alguna, salvo los casos contemplados por esta Constitución o la Ley. La calidad de ciudadano en ejercicio es co ndición previa indispensable par.! ejercer este derecho y par.! desempeñar empleos públicos que lleven ane· xa autoridad o jurisdicción. TITUWill ARTICULO 19. Todos los habitantes del territorio nacional tendrán acceso a la seguridad social, en ten· dida por talla protección de la salud, la atención por invalidez, vejez, muene y desempleo. Los ancianos gozarán de especial protección del Estado. Las organizaciones de ciudadanos beneficiarios de la seguridad social, tendrá n participación en los organismos decisorios de las entidades que prestan este servicio púbüco. Laensenanza primaria será obligatoria y tOWmente gr.¡tuita en las escuelas del Estado, el cual garantiza· rá el acceso a ellas de todos los ninos que habiten el territorio nacional. La enseñanza secundaria será igualmente gratuita en los Centros Educativos del Estado. Es obligación de los padres, proc ur.!r la educación de sus hijos, de conformidad con la ley. Los centros universitarios serán autónomos y se regirán por sus estatutos. La comunidad participará en el desarrollo y control del sistema educauvo a trav~s de las asociaciones de padres de familia, de educadores y de estudiantes, reconocidas de acuerdo con la ley. PARAGRAFO. El Gobierno Nacional invertirá no menos del diez por ciento (10%) de su presupuesto gener.!l de gastos en la educación impartida por los ce ntros educati vos del Estado. ARTICULO". La comunidad podrá organizarse, por barrios, sectores o municipios para la debida atención y educación preescolar de los niños. Para ello el Estado brindará el apoyo material y ttcnico necesarios. ARTICULO ". Se garantiza el respeto y la protec· ción del patrimonio cultural dela Nación y de cada .una de las regiones y ~tn ias. La ley establecerá las formas para su preservación y sancionará a quien atente contra ~ 1. PARAGRA FO. Par.! efectos de la amiación de las El idioma oficial de la Repúbüca de Colombia será el personas a la seguridad social, la ley creará mecanis· mos por los cuajes cada per~n a aponará a k ta proporcionahñente a su capacidad económica y las personas de mayores ingresos y el Estado subsidia· rán a aquellas que carecen totalmente de ellos. El Estado hará las previsiones en el Plan Nacional de Desarrollo y en el Presupuesto anual para que este derecho sea efecuvo. ARTICULO 41. El Estado gar.!ntiza a todos los habitantes del territorio nacional el acceso a la edu­cación, a la ciencia, a la cultura y a la tecnologfa. Se garantiza la libertad de ensenanza. El Gobierno tendrá, sin embargo, la suprema inspección y vigi­lancia de los insutu tos docentes, públicos y priva· dos. de todos los ni veles, en orden a procurar el cumplim ie nto de los fines rodajes de la cultura y la mejor formación ~tica, intelectual y flsica de los educandos. Castellano. El Estado Jo protegerá y velará por su estudio y perfeccionamiento. Lo anterior no obsta para que se res~ten y protejan las lenguas de los distintos grupos ~tnicos. ARTICULO " . Los niñostendrán derecho a gozar de protección especial y de oponunidades y facil i­dades que les permitan desarroUarse de manera normal y saludable dentro de condiciones deliber· ud y dignidad , a disfrutar de los beneficios de la seguridad social y a ser protegidos contra todas las formas del descuido, la crueldad y la explOlación, as' como contra toda manjfesuoon de la discrimi· nación. Se prohibe el trabajo de los menores de a tore< años. ARTICULO 50. La familia y l~ ~temid.d e1W. bajo la protección e1pocW del Estado. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. MimoIes 20 d. f.brero d. 1991 Loo cónyuges tien.n iguales d.rechos y deberes .n el matrimonio y .n la familia. Loo hijos .xtramatrimoniales gozan d. los mismos d.rechos que los nacidos d.ntro d.1 matrimonio. El matrimonio d. los colombianos se regiri por la I.y civil. la aW d.l.rminari lo r.lativo a1 .. l2do civil de las personas. PARAGRAFO. MienlraS se modifica el concordalO cel.brado .ntre el Esl2do colombiano y la SanI2 Sed •• el matrimonio católico lendri .fertos civil ... ARTICULO "". Todas las personas .ntre los dieci­. w y los veinticuatro años presl2rin un servicio social obligalorio al pa1s duranle un (1) año. La prestación de esle servicio podri eximir del ser­vicio miliw de conformidad con la I.y. ARTICULO 42. Loo medios d. comuniCación son libr .. pero r .. po';"bl .. y d.berin obrar de confor­midad con la ley. La r.sponsabilidad d. los medios de comunicación se ajusl2ri a los sigui.nles principios: l. Todo ciudadano ti.ne d.recho a una informa­ción objetiva y veraz. a travts de los medios de comunicación. 2. Las personu afecl2du por informacion •• inju­riosas. calumniosas o in.xacw. podrin pedir su rectificación t indemniuci6n y It sancionará a los responsable. d. eUu, ~ . Se reconoc< I2mbitn el derecho d. r.spu.s .... de conformidad con la I.y. 4. Loo medios de comunicación no .. !in obligados ¡ revelar w fuentes de donde proviene sus in­formaciones. No obo ... nle. loo.. las informacio­nes. y .n especial aqueUu que se refier.n a la honra de las personas. d.berin probarse por qui.n •• 1 .. difunden. de acu.rdo con la ley. ~ . Las informaciones no podrin obo ... culizar las investigaciones judiciales. 6. No podrin transmiti ... en forma direcl2 aaos lCrroriJW. 7. No podr1n lransmiu ... mensaje. que defiendan o alaben la violencia o el delilo. 8. No It podrtn dar informaciones rderentes a asuntos EJtat.alcl rcacrvadol o I«rtlOI, que pon­gan en pehgro la KKuridad del Esl2do y de acuerdo con la Ley. Ellcgl,lador upcdirt normas tcndl,tntcl a pranu­Uf la dcmocnutaciOn de lo. medio. de comunica c~n y a eviur 101 monopolios. Nffiguna empresa penodlauca. de radiodifu.ión so­non O de televlJ;on. podr11ener porticipaci6n ex. Innjera, o rrclbtr subvcnClÓn de Robiemos o de lOmponf .. ex"anjen •• salvo lo qUf sc disponga en lutados Internaclonalel AR11 'ULO" Todoo loo OInale. ndioeltarico. que Colombia utohu o PUedl uul.ur ­nal. la d.mocracia y la cooperación inlernacional. La Ley garancizari el d.recho a la comunicación d. la sociedad •• n lodo. los medios d. comunicación del Esl2do. ya sean m.nejados por tI direClam.nl. O por los particular., m.dianle concesión. Página 11 l. Recibir los reclamos o queju, individual .. O co­I. ctivos d. los ciudadanos flOr cualquier viola­ción d. los d.rechos humanos garantizados por la Con.tilución. u .omisión relacionada con los mismos. ya sea por partt d. los funcionarios públicos o por personas u organizacion .. d. ca­ria. r particular. 2. Recibir los reclamos o qu.jas. individual .. o co­lectivos d. lo. ciudadanos por causa d.omisio­n. s. r.wdos o comportami.nlO ind.bido de funcionarios públicos.n el trámile de asunlosd. · .u compelencia. La radiodifusión sonora y la tel.visión no podrán ser utilizados con crilerio partiOOI2 o al servicio d. movimi.nlOS. partidos o dirigenles poUticos. No obstanle dichos movimi.nlos o partidos lendrin >CX:eIO a .. lOS medios d. conformidad con lo 00- ~ . Inv .. tigar con base.n los ~os y quejas reci­pU .. lO por ..... Constilución y la ley. ARTICULO "". Toda persona ti.n. d.recho a con­. uhar los docum.nlos que reposan .n las oficinas públicas y a que se l. expida copia d. los mismo •• si.mpr. que dichos docum.ntos no lengan cariCler reservado conforme a la Constilución o a la I.y o hagan relación a la defensa o seguridad nacional. ARTICULO 44. Se garantiza el d.recho de asocia­ción. Está permitido formar compañlas. asociacio­n .. y fundacion.s. que no sean contrarias a la mo­ral. a la I.y o al inl.rts público y obl.ner su recono­cimi. nlO como personas juridicas por parte del Es­lOdo. Las .ntidad .. sin 1nimo d.lucro l.ndrin un objeti­vo y un funcionamiento de evidente beneficio so­ciaI, El Es ... do fomentari las organizacion .. prof .. iona­I's. dvicas •• indical.s.juvenil ... bentficas o d. utili­dad común no gubernamental ... con el obj'IO d. que con.tiluyan mecanismos d.mocriticos d. re­pr ... nución. en las difer.nles instancias d. partici­pación. concertación. conuol y vigilancia d.la g"­tión pública que se ..... bl.zcan. ARTICULO "". La comunidad. a travts de las aso­ciaciones dvicas que se creen para tal efecto, vigilará la debida pr ..... ción de los servicios públicos y el correcto funcionamiento de las entidades responsa­bles de su manejo. ARTICULO 4~. Toda persona nalural o juridica de cualquier naturaleza tiene derecho de presentar pe-. ticiones respetuosas a las autoridades, ya sea por motivos de inter~ generaJ, ya de lnler~ particular. y el de olxener pron ... resolución. la. organizaciones dvicu y popular .. podrin pre­~ ntar peticiones colectivas a las autoridades tanto nacionaJes como reg;onalcs y locales, relacionadas con nec .. idad .. twicas de servicio. públicos. EsI2S peticiones deber1n ser trami ... d .. y respondida. con la mayor celeridad. de acu.rdo con la I.y. y en forma proporcionada a 1 .. posibilidades del .nl' público co rrespondiente. ARTICULO " . Loo ciudadano •. a útulo individual o a lrav~s de organizaciones dvicaJ o comunitanas, podrin ejercer accione. populares tendientes a pre­servar ,I .. pacio público. el polrimonio cullUral .• 1 medio ambiente. 101 recursos naturales, 105 dere­cho. de los u.uano de 10lscrvicios públicol y de los conlumidores. ARTICULO 47. Elrminado. ARTI ULO" El Defensor de los Derechos Hu· manosscr! el •• o de la Rep~bliGl duranlelas úlumas d«ciones. 2. Derecho de res pues ... a 101 proyeclo y polltica> del Goblerno. en la forma como lo detcrmUle la ley. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Página 12 GACETA CONSTITUCIONAL M~rcolcs 20 de febrm> de 1991 3. Derecho de riplica por informaciones injurio- ARTICUW ••. u Rama Electoral tendn autono- .... calumniosas o ineuctas. mla adminiStrativa y presupueotal. TITULO IX 4. Los que señale la ley. ARTICULO ••. u Rama El«:torales¡j compuesta por el Cornejo Nacional de Participación Polltica y Electoral. los Cornejas Seccionales de Participación Polltica y Electoral y la Registraduna Nacional. ARTICULO ••. Son funciones del Cornejo Nacio­nal de Partippación Polltica y EI«:toral: 1. Reconocer la penonena juridica a los partitlos o movimientos poUtiros. 2. Ejercer el control sobre la fmanciación de los partido, o movimientos polltico,. el co,to de las campaña, polltic .. y el apoyo estatal a lo, mismos. 3. Controlar el acceso igualitario de los partido, o movimientos políticos a los medios de comuni­cación y en particular a los canales de radiodi­fUlión sonora y de televisión en forma perma­nente. y especialmente en ~poca preel«:toral. 4. Atender las queja. de los adherentes de los partidos pollticos sobre el incumplimiento de sus estatutos. 5. Controlar las formas de divulgación y publici­dad de los progranw y campaña> polltiCa>. 6. Imponer sanciones. de conformidad con la Ley. a qui~nes incumplan o violen las normas electorales y de organización de los partidos. o infrinjan de alguna manera el derecho de re­presentación. 7. Vigilar la imparcialidad en las informaciones ARTICULO". Los funcionarios de la Registradu­na penenecenn a la earrera Administrativa. Ia" cual ;"n· reglamentada por la Ley. ARTICULO" (Va a continuación delartJculo 59). Todos los cargos de la Contralona General de la República serio de carrera. con excepción del cargo de Contralor. u ley organizan la carrera'de la Contralona Gene­ral de la República. que garantice el ingreso. la estabilidad y el ""eDlO con ba>e exclu,iva en el m~rito. Quecia prohibida cualquier di>criminación por sexo. raza o ide .. polltiCa>. TITULO VI ARTICULO 76. Corresponde al Congreso hacer las leyes. Por medio de elJas ejerce las ,igwente5 atribuciones: 20. Derogado (Auxilio, parlamentarios). ARTICULO 78. Es prohibido al Congreso: 1. Dirigir excitaciones a funcionario, públicas. 2. Inmiscuirse por medio deresoluciones o de leyes en asuntos que son de la privativa competencia de otros poderes. 3. Derogado. 4. Derogado. ARTICULO lO!. Los representante5 a la amara durann cuatro (4) años en el ejercicio de ,ui funcio­nes y no podrio ser reelegidos para el periodo ,ubsiguiente. Trl'UWX ARTICULO 103. Son facultades del Congreso: 3. Pedir al Gobierno los informes eseritos o verba­les que necesite para el mejor desempeño de ,us trabajos. o para conocer los actos de la Admini.o­tración. 4. Citar por escrito y requerir a los Ministros. con una anticipación no menor de cuarenta y ocho horas, para que concurran a las &eSiones a absol· ver cuestionarios que se les formulen sobre el ejercicio de sus funciones. Los debates no po­deán extenderse a asuntos ajenos a1 cuestionario. 5. Como consecuencia del control polltico. formu­lar observaciones. mediante proposición apro­bada por la mayona de miembros y votar mocio­nes de cen,ura .por separado a cualquiera de los Ministros, sólo por asuntos relacionados con funciones propias del cargo. l..a.s mociones de observaáones o censura. sólo podrio presentarse una vez concluido el debate de ci~ción a Jo. Ministros. por una tercera parie de 'u, miembros; la aprobación de la moción de cen,ura requeriri las dos terceras panes de los integrantes del Congreso e implica~ la dimisión del Ministro. de can cter polltico. en la radiodifUlión sonora 5. Decretar a favor de ninguna penona o entidad y en la televisión. gratificaciones, indemnizaciones, pensiones ni ARTICULO 105. Los individuo, de una y otra~­mara representan al pueblo y debernn votar consul­tando únicamente la justicia y el bien comiln. 8. Elegir al Regin rador Nacional y removerlo por parcialidad polltica o por las causaJes que deter­mine la ley. 9. Vigilar el respeto a los derechos de la oposición de acuerdo con la ley. 10. Las demás que le señalen las ~yes. ARTICULO". El territorio nacional se dividir~ en Distritos El«:torales y en cada uno de ellos habn un Cornejo Seccional de Participación Polltica y EÍeclO­raI. cuya composición y atribuciones determinm la ley. ARTICULO ••. El Consejo Nacional de Participa­ción Polltica y Electoral estan integrado por un número plu raJ de miembros que repre~nten , p~ porcionalmente a lO. resultados de la, últimas elec­ciones parlamentarias, a la totalidad de los partidos o movimie ntos polfticos legalmente reconocidos, quienes deber1n reunir los requisitos para 5tr Ma· gistrados de la Cone Suprema de Ju,ticia. otra erogación que no e5ll destinada a satisfacer criditos o derechos reconocidos con arreglo a la ley preexistente. 6. Decretar actos de proscripción o persecución contra personas o corporaciones. TITULO VII ARTICULO 79. ARTICULO ••. Son causales de ~rdida de la in­vestidura de congresista. diputado y concejal, que declaran la jurisdicción de lo Contencioso Admi­nistrativo: 1. u violación de las normas sobre incompatibili­dades e inhabilidades previstas en la Constitu­ción y en la Ley. 2. Faltar a las ... iones de la corporación. ,injlUla causa. en la forma' en-que lo determine la ley. Tambi~n tendrio la iniciativa de las leyes ante cual-quiera de las amaras: 3. u indebida destinación de dineros públicos. l. El pueblo mediante proy«:to ,uscrito por más de 4. El ~1C0 de influencias. las presiones indebida> cincuenta mil ciudadanos. o loo chantajes a funcionarios de la administra­ción pública, debidamente comprobados. 2. Los partidO! polltico, debidamente reconocidos que no hubieren obtenido representación en el ARTICULO 106. Los Congresistas son inviolables Congreso. por 'u, opiniones y vOl ... en el ejercicio de 'u cargo. exceptuando las ofensas de ~r calumnioso. 3. u Sala de Con,ulta y Servicio.Civil del Consejo de Estado. ARTICULO 107. Suprimido. Lo, miembros de este Cornejo serio designados por el Consejo de útado para periodo, de cuatro (4) PARAGRAFO. Quienes presenten un proyecto de años y no podrio ser reelegidos. ley ante el Congreso. tendrio derecho a , u'tentarlo en las Comisiones, durante sesiones informales. TITULO XI ARTlCULo.l09. El Pmidente de la República no puede conferir empleo a loo Senadom y Represen­tantes. durante el periodo para el cual rueron e~ gidoo, ARTICULO ••. El Registrador Nacional sen elegi­do para periodos de cuatro (4) a~os por el Consejo Nacional de Participación Polltica y El«:toral y de­ber;! reunir lO! requisitos para ser Magistrado de la Coru: Suprida¡ y analizada¡ .u. oboervacion .. , tomari la corr .. pondiente deci.ión y lo pret absoluta. o temporales y forma de llenarlas, las causales de suspensión o destitución y dictará las dem1s disposiciones n«esanas para su elección y el normal destmpe"o de sus cargos. ARTICULO " . La cuana p.ne de lo, electores que votaron en la última elección de Alcalde Distrl­talo Municipal, podrin solicitar al Consejo Seecio­nal de p.rticipación PoHtia y Electoral la realiza­dón de nuevas elecciones, con el fin de decidir IObre la revDCatoria del mandato al Alcalde en ejer­cicio y la elección de nuevo Alcalde, durante el resto del periodo. La decisión sobre la revocatoria del mandalo 5t lomari por la m.yorla absoluta de los electores. ARTICULO " . Se podr1n realizar consultas po­pubrcs a nivel municipal y diSlril.11. Tendrin la IIlKialiva para convocarlaJ: l' El Alcalde. 110 podrin formar portt: de w JU"tu o Conoejo. 2' El Con ejo Municipal o DiJtrital. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Página 14 3' El cinco por cítnto (5%) de los habitant .. del municipio o distrito, por medio de documento que contenga sus nombr~. C~Ula5 y finnas . TITULO XIX ARTICULO 202. Pertenecen a la República de Colombia: 4' Todos los canales radioeléctricos que Colombia utiliza o pueda utilizar en el ramo de las teleco­municaciones y los derechos que en esta maleria se le rtconozcan internacionalmente. ARTICULO 207. Los dineros público; sólo se utilizarán de acuerdo con su d .. tinación legal. Los miembros de las Corporaciones públicas y los funcionarios responderán personalmente por el uso indebido de los dineros públicos y serán someti­dos a las sanciones legales correspondientes. TITULO XX ARTICULO 214. A la Corte Suprema de justicia se le conrla la guarda de la integridad de la Consti­tución conforme a las siguientes funciones: l' Decidir defutitivamente sobre 1 .. demand ... de ¡nconstitucionalidad que se presenten contra los actos legUlativos, ptro únicamente por vidos de procedimiento. 2' Decidir defmitivamente sobre 1.. . objeciones de inconstitucionalidad, que el Gobierno haga a los proyectos de ley, por su contenido material o por no haber sido tramitados y aprobados en la for­ma que prescribe esta Constitución. 3' Decidir definitivamente sobre 1 .. demandas de ¡ncorutitucionalidad que se pre5enten contra las leyes, por su contenido material o por no haber sido trámitada.5 y aprobad ... en la forma que prn, tonlrol y VlK,I. ,IC '. do l. g .. uón pública. o. y do o'ludi. n, ol, la sociodad dobtr1 participar en <1 .. h' quc aca tK' flcwl. no IÓlo l. gu4nll.l con thucio. dnarrollo y conlrol dcl sillcma cdu ¡ li vo, con el fin mil d('1 dcrrdu) de aJ()(lauÓn, . 100 su verdadero de coadyuvar al mejoramiento de su calidad. I"mo"lo por p.irlt del f •• l.tdo Como un reconocl uucnlo a la Impon.ancaa de la Atl ml,mo, It bulU rC'lnnllr la ('.iuen i.a de tal tducadón Wuca en los primero •• ftos de vKfa le r"'Id""o. IOn ¡ /limo do lucro, con <1 n" do quo .. tabkc. que '" comunidad pod rá org. niLa .... por ff'pondan ndulÍvamcfllt I aaw(lCcr ncccaidadcl barnos. leCtorCl o munK:ipios parl la dcbtda alen. de bond'1C1O _111 Y no, como lucode ro lo Ictuali- ción y tducación p .... lCobr do 101 nin.,.. La atención de 105 ninos no puede considerarse un asunto exdusivamente privado, sino que debe en· tenderse como la inversión de futuro más impor­tante ,'e la socitdad, convini~ndose tn una cuestión d. carlcler público. Los nmos dobtr1n ltntr d.~o a gozar d. prolec­ción .. p­nómicas se impongan sobre el inter6 común de .Ievar el nivel cultural d.la población, d. pr ... rvar y enaltecer las tradiciones nacionales, de favorecer l. coh .. ión social y la paz nacional, la d.mocracia y la cooperación internacional. l..o publlcidMI de Iu l
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República

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La Gaceta Constitucional - N. 10

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Imagen de apoyo de  Programa de mano - José Luis Martínez Ferro, violín - música tradicional colombiana (Colombia)

Programa de mano - José Luis Martínez Ferro, violín - música tradicional colombiana (Colombia)

Por: | Fecha: 27/08/2019

Foto: Juan Felipe Diago Temporada Nacional de Conciertos Banco de la República 2019 JOSÉ LUIS MARTÍNEZ FERRO violín - música tradicional colombiana (Colombia) Miércoles 11 de septiembre de 2019 · 6:30 p.m. Riohacha, Centro Cultural Banco de la República PULEP: NLX277 Jueves 12 de septiembre de 2019 · 6:30 p.m. Valledupar, Biblioteca departamental Rafael Carrillo Lúquez PULEP: HMA439 Jueves 19 de septiembre de 2019 · 7:30 p.m. Bogotá, Sala de Conciertos de la Biblioteca Luis Ángel Arango PULEP: ELD368 SERIE DE LOS JÓVENES INTÉRPRETES TOME NOTA Los conciertos iniciarán exactamente a la hora indicada en los avisos de prensa y en el programa de mano. Llegar con media hora de antelación le permitirá ingresar al concierto con tranquilidad y disfrutarlo en su totalidad. Si al momento de llegar al concierto éste ya ha iniciado, el personal del auditorio le indicará el momento adecuado para ingresar a la sala de acuerdo con las recomendaciones dadas por los artistas que están en escena. Tenga en cuenta que en algunos conciertos, debido al programa y a los requerimientos de los artistas, no estará permitido el ingreso a la sala una vez el concierto haya iniciado. Agradecemos se abstenga de consumir comidas y bebidas, o fumar durante el concierto con el fin de garantizar un ambiente adecuado tanto para el público como para los artistas. Un ambiente silencioso es propicio para disfrutar la música. Durante el transcurso del concierto, por favor mantenga apagados sus equipos electrónicos, incluyendo teléfonos celulares y alarmas de reloj. Por respeto a los derechos de autor de los compositores e intérpretes, no está permitido realizar grabaciones de audio o video ni tomar fotografías durante el concierto. Los artistas interesados en presentar una propuesta de concierto pueden visitar el enlace www.banrepcultural.org/servicios/como-presentar-su-propuesta-artistica en el que encontrarán información pormenorizada acerca de este proceso. Si desea recibir información sobre la actividad cultural del Banco de la República ingrese a www.banrepcultural.org/servicios/listas-de-correo y suscríbase a las listas de correo de su preferencia. Para remitir al Banco de la República sus solicitudes de información, peticiones, quejas, reclamos, sugerencias, felicitaciones o denuncias de actos de corrupción, puede ingresar al siguiente enlace https://atencionalciudadano.banrep.gov.co/ siac/ess.do; escribir al correo electrónico [email protected]; comunicarse a la línea gratuita nacional 01 8000 911745; o, acercarse a los puntos de atención dispuestos para esto en las diferentes oficinas del Banco de la República a nivel nacional. SÍGANOS EN Sala de Conciertos @Banrepcultural Banrepcultural Banrepcultural Luis Ángel Arango 1 Foto: Juan Felipe Diago José Luis Martínez Ferro, violín Martínez Ferro proviene de una tradición musical familiar en la que destacan su padre, el tiplista José Luis Martínez Vesga, y el Dueto Hermanos Martínez. Desde temprana edad ha interpretado música tradicional colombiana en diferentes ciudades y festivales del país junto a maestros como Ruth Marulanda y Jaime Llano González. Inició sus estudios de violín bajo la tutoría de Sandra Ortiz. En 2011 ingresó al Programa Básico del Conservatorio de Música de la Universidad Nacional de Colombia bajo la dirección de Antonia Kapitanova; posteriormente inició el pregrado en Música Instrumental en la misma institución. Actualmente estudia último semestre en la cátedra de Camilo Andrés Guevara Díaz y es estudiante del énfasis de jazz de la misma universidad dirigido por Antonio Arnedo. Ha recibido clases magistrales con Dmitri Berlinsky y Ala Voronkova, y con integrantes de la Orpheus Chamber Orchestra, la Mahler Chamber Orchestra, el Miami String Quartet, el Cuarteto Latinoamericano, el Cuarteto La Catrina y el Lincoln Trio. Fue becario de las clases magistrales del X Festival Internacional de Música de Cartagena en 2016 y ganador de la convocatoria Pasantía para instrumentistas en orquestas profesionales de Colombia de la Orquesta Filarmónica de Cali en 2017, bajo la dirección de Adrián Chamorro. Ha integrado varias orquestas, entre estas la Sinfónica del Conservatorio de la Universidad Nacional de Colombia, la Bogotá Chamber Orchestra (BCO) –invitada al Aruba Symphony Festival en 2017–, la Fundación Orquesta Sinfónica de Bogotá (FOSBO), y la Filarmónica Joven de Colombia en 2016 y 2019, la cual estuvo bajo la dirección de Andrés Orozco Estrada en diferentes ciudades de Colombia, Alemania, Austria y Suiza. Es violinista del Cuarteto Inbound con quienes ha participado en los Festivales de Cuartetos de Cuerda de la Universidad Nacional, en el Festival de Músicas Latinoamericanas de Vanguardia y en la Serie de los Jóvenes Intérpretes del Banco de la República. Su interés en diversas expresiones lo ha llevado a participar junto a importantes agrupaciones como Vivace Ensamble, Dúo Kamaleón, Ensamble de la Tierra y el grupo Ancestro en 2 festivales como Colombia al Parque, Cortiple y el Festival Mono Núñez. Se ha presentado en diferentes escenarios entre los que se destacan el Teatro Colón de Bogotá, el Teatro Jorge Eliecer Gaitán, el auditorio de la Universidad Industrial de Santander, el Teatro Cafam de Bellas Artes, el Auditorio Fabio Lozano de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, el Auditorio León de Greiff de la Universidad Nacional y el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo. En 2016 fue condecorado por la Academia Nacional de Música en la modalidad Jóvenes Talentos. Vivace Trío José Luis Martínez Vesga y Alberto Puentes Torres, tiple y Raúl Walteros Lara, guitarra. Vivace Trío se ha dedicado con pasión, entusiasmo y disciplina a recrear lo mejor de la música tradicional colombiana y a demostrar el inmenso valor del tiple como instrumento nacional. El ensamble incluye en su repertorio melodías clásicas e internacionales. Numerosas grabaciones dan fe de su versatilidad y repertorio. Los mejores escenarios de Bogotá, Medellín, Cali, Ibagué y Bucaramanga han aplaudido su trabajo. Públicos de Estocolmo, Copenhague, París, Roma, Madrid, Quito, Guayaquil, Lima, San Luis, Nueva Orleans, Miami, Chicago y Nairobi, han aclamado a estos embajadores de nuestro país. El concierto en Riohacha cuenta con el apoyo de El concierto en Valledupar cuenta con el apoyo de 3 PROGRAMA Brisas del Anchique (s. f.) CANTALICIO ROJAS GONZÁLEZ (1896-1974)* Siempre te recuerdo (s. f.) GENTIL MONTAÑA (1942-2011) Original para dos bandolas, tiple y guitarra* El negrito (1980) RAFAEL APONTE CARVAJAL (n. 1952) Arreglo para dos bandolas, tiple y guitarra de Fernando León* Mariposa (s. f.) JORGE RUBIANO TRIMIÑO (1890-1964)* Bambuquísimo (1992) LEÓN CARDONA GARCÍA (n. 1927) Original para dos bandolas, tiple y guitarra* El chicao (s. f.) SEBASTIÁN SOLARÍ (n. 1950)* La indiecita (s. f.) ÁLVARO ROMERO SÁNCHEZ (1909-1999)* Centauro (1987) JOSÉ LUIS MARTÍNEZ VESGA (n. 1953) Original para guitarra* INTERMEDIO 4 Bambuco en si menor (1945) ADOLFO MEJÍA NAVARRO (1905-1973) Original para piano Versión para violín y guitarra de José Luis Martínez Vesga y Jose Luis Martínez Ferro Brisas del Fonce (1950) JAIME MARTÍNEZ JIMÉNEZ (1935-2010) Original para violín* El tigre (s. f.) ORIOL RANGEL ROZO (1916-1977)* Leonor (1916) JERÓNIMO VELASCO GONZÁLEZ (1885-1963)* Ojo al toro (s. f.) CANTALICIO ROJAS GONZÁLEZ * El campesino (s. f.) CARLOS ROZO MANRIQUE (1927-2007) Original para voz* El pijao (s. f.) GENTIL MONTAÑA Original para dos bandolas, tiple y guitarra* El diablo suelto (s. f.) HERACLIO FERNÁNDEZ NOYA (1851-1886) Original para piano y voz* * Las adaptaciones para violín, dos tiples y guitarra fueron realizadas en conjunto por José Luis Martínez y Vivace Trío. CONCIERTO No. 43 5 NOTAS AL PROGRAMA En este concierto tendremos la oportunidad de escuchar una de las más fieles representaciones de aquello que en Colombia ha dado por llamarse el ‘estilo tradicional’ en la música urbana de la región central del país, algo ya de por sí contradictorio a la luz de algunas caracterizaciones, más o menos extendidas, entre los estudiosos de estas y otras latitudes. Me explico. En muchos ámbitos se considera música tradicional a aquella anclada predominantemente a contextos rurales y con poco o ningún proceso de inserción mediática, a lo que podríamos añadir elementos como que los roles de sus practicantes no están claramente diferenciados, el concepto de autoría tampoco y, por lo tanto, el de arreglista como mediador de un autor ‘original’, todavía menos. Para este concierto, y pese a las palabras del mismo intérprete, tendremos música y prácticas provenientes de espacios de sentido distintos a esta acepción de lo tradicional. José Luis Martínez Ferro proviene de una familia y un entorno fuertemente vinculados a la industria discográfica y del entretenimiento. Si bien tiene antecedentes familiares en algo que podríamos denominar ‘provincia’, el desarrollo de sus carreras como músicos profesionales se dio en las urbes, grabando discos, apareciendo en la radio y la televisión, volviéndose referentes para otros músicos y para el público general, vinculados a unas ciertas maneras de construir identidades locales, regionales e incluso nacionales. «Se parte del conocimiento que tenemos del repertorio, ese que está en el oído [...] la principal fuente son las grabaciones y la memoria, más el sonido que lo escrito», comentó. El modo de trabajo con sus tres acompañantes, que conforman Vivace Trío, responde a una decantada práctica urbana presente en toda Latinoamérica en la que el estilo de las composiciones es un factor común: con antecedentes en la música de salón decimonónica, las obras están estructuradas en formas de dos o tres secciones relacionadas armónicamente, con unas bases de acompañamiento que identifican a cada género musical y prácticas instrumentales que se mueven entre la libertad improvisadora y el ceñirse a un o unos tipos de roles. José Luis comenta que en sus versiones del repertorio «hay de todo: el tiple es muy libre, hay partes en que la guitarra está escrita toda, en otras está más suelta [...] con el tiple melódico la relación es variable, a veces todo escrito, a veces es quien hace las segundas voces, a veces yo [...] hay referentes a otras obras y estilos de interpretación». Por supuesto, el ensayo es fundamental para ir consolidando unas versiones más o menos definitivas que cambian por el 6 estado de ánimo, el escenario, la respuesta del público y el grado de conexión entre los intérpretes. «Las partes de violín son igualmente abiertas, aunque se vienen buscando intervenciones con efectos, cambios de registro, variantes en la presentación de secciones y frases». Es una música que se hace, bellamente, desde la complicidad y la comunión en la sapiencia de todos. El repertorio que escucharemos es, entonces, de autores muy conocidos durante las décadas centrales del siglo XX, aquellos que conforman un importante referente para la música popular. «Escoger el repertorio es complejo [...] no tanto las obras en sí, sino en el sentido en que hay que buscar un equilibrio entre la forma tradicional y a algunas obras introducirles algo más de virtuosismo individual y grupal [...] hay también música de cámara». Para el violín, «más que una problemática técnica [...], se trata buscar variaciones en las repeticiones, el principio de la variedad dentro de la unidad, aportarle a la obra desde la interpretación». Son dos los compositores tolimenses escogidos, aunque de carreras y prácticas muy distintas. Cantalicio Rojas González (1896-1974) ya era muy conocido al ganar, con su Conjunto Pacandé, un concurso de música folclórica convocado por el Conservatorio del Tolima en 1958. Trabajó como peluquero, pero su práctica musical fue su vida: durante algún tiempo fue clarinetista de las bandas de Aipe y Natagaima, en donde conoció los rudimentos teóricos de la música, pero desde 1919 se orientó hacia los instrumentos de cuerda pulsada. Con un catálogo de aproximadamente setenta composiciones, Ojo al toro (bambuco fiestero) y Brisas del Anchique (bambuco ‘a secas’), son muestra clara de la desbordante alegría con que se asocia la música de la región. Por otra parte, el caso del guitarrista Gentil Montaña (1942-2011) es particular, porque es difícil vincularlo a algún tipo de generación, ya que su estilo es muy personal y distante de otros compositores de su época. El estudio exhaustivo del repertorio característico de la guitarra ‘clásica’, sumado a sus vínculos con procedimientos de músicas populares como el bolero, dio lugar a un discurso musical único. Escucharemos dos obras contrastantes: El pijao, un alegre sanjuanero, y Siempre te recuerdo, un lírico pasillo en tempo moderato. Ambas obras son originales para cuarteto de dos bandolas, tiple y guitarra. Del Valle del Cauca son oriundos Sebastián Solarí (n. 1950), Jerónimo Velasco González (1885-1963) y Álvaro Romero Sánchez (1909-1999). Del primero de ellos poco se conoce, con excepción de un par de pasillos incluidos en el repertorio de Jaime Llano y sus conjuntos: Río Cali y El chicao. Por su parte, Velasco González fue un destacado compositor, alrededor de quien se tejieron muchos de los movimientos importantes en la música local: representante por 7 Colombia en la Exposición Mundial de Sevilla de 1929, activo director y gestor de bandas, director de estudiantinas, mentor de innumerables intérpretes en Bogotá y otras ciudades del país. Su expresiva danza Leonor, compuesta en 1916, la dedicó a una de sus hijas. A su vez, el gran compositor y guitarrista acompañante Álvaro Romero Sánchez es uno de los hitos más importantes en la música andina colombiana. Es uno de esos guitarristas que definió un tipo de acompañamiento en el que el rol de la guitarra no es el de ir llevando la armonía con bases ritmo-armónicas, sino más el de contramelodía, de ingenioso juego que va conectando secciones y frases de una manera fina y elegante. Su guabina La indiecita, de la que existen partes para cuarteto, fue grabada por el Trío Morales Pino en la década de 1960. Es el departamento de Santander, de donde proviene la familia musical de los Martínez, de larga ascendencia: don Camilo Martínez Ardila, director de diversos tipos de agrupaciones y multi-instrumentista, hijo de músicos populares, fue el padre de Jaime Martínez Jiménez (1935-2010), sangileño, quien con su hermano Mario conformó el reconocido dueto de los Hermanos Martínez. A la formación en el seno familiar se sumaron estudios de violín en Bogotá con el Padre Mosser para luego incursionar con figuras como Oriol Rangel y Jaime Llano tanto en la discografía como en la radio y la televisión. Su exigente pasillo Brisas del Fonce es original para violín y fue grabado en el disco Amor en mis montañas, en la década de 1960. Por su parte, el médico José Luis Martínez Vesga (n. 1953), de la dinastía santandereana pero nacido en Bogotá, padre del joven intérprete de este concierto, es reconocido como uno de los referentes históricos en la interpretación del tiple melódico y solista. Su joropo montañero Centauro, original para guitarra, responde a esa cercanía de muchos compositores del altiplano con elementos de la música del llano colombo-venezolano. Oriol Rangel Rozo (1916-1977) es uno de los más importantes pianistas y músicos colombianos que se movieron con plena experticia entre la música académica y la música popular, borrando esas fronteras y haciéndonos ver que, más que compartimentos estancos e irreconciliables, lo que se ha dado y sigue dándose es una fructífera relación. Para las décadas de 1930 y 1940 en Bogotá, las nuevas emisoras de la época y el creciente número de lugares para el entretenimiento como clubes, salones de hoteles y grilles, entre otros, fueron soporte para el desarrollo de la música popular. Eran espacios por excelencia para el tipo de músico que fue Rangel, quien también formó parte del Conservatorio Nacional, de la Banda Nacional y de la Orquesta Sinfónica, pilares de la música académica. Su conocido bambuco El tigre se lo compuso a 8 una mascota, un tigrillo que tuvo por algún tiempo, y tanto en su introducción como en las tres secciones predomina un motivo descendente que se supone salió de los juegos de dicho animal con el teclado de su piano. Cierra esta sección el tiplista (zurdo) y compositor Rafael Aponte Carvajal (n. 1952), quien, al igual que Martínez Vesga, nació en Bogotá y es de ascendencia santandereana. Desde muy niño volvió a la tierra paterna. Licenciado en matemáticas, su trayectoria musical comenzó en el colegio, pasando luego por agrupaciones de gran reconocimiento regional y nacional como la Rondalla bumanguesa, entre otras. El negrito es un bambuco festivo con una segunda sección característica en la que se establece un diálogo entre los bajos de la guitarra y el instrumento melódico, y una tercera sección de notas largas y del doble de duración que las de las primeras dos secciones. Resulta un poco contradictorio situar a León Cardona García (n. 1927) entre 'los viejos', pues su manejo del lenguaje musical y su continua producción lo hacen todavía un protagonista de primera línea, cuyas obras son de gran aceptación y preferencia entre los intérpretes debido al uso de una armonización influenciada por la bossa-nova y unos diseños melódicos de motivos cortos a manera de módulos. Por estas características y la fuerza de su temática, Bambuquísimo es una de sus obras más exitosas desde que la compusiera en 1992, ya que ha sido grabada incontables veces a nivel nacional e internacional. Por su parte, Adolfo Mejía Navarro (1905-1973) encarnó una aparente contradicción: la de ser de origen ‘costeño’ pero componer música ‘andina’. Y decimos aparente porque la construcción del imaginario de costeños y cachacos como contradictores en la música procede de finales de la década de 1950, cuando empiezan a construirse también los elementos identitarios regionales. Lo cierto es que, en la primera mitad del siglo XX y algo más acá, en las poblaciones y ciudades costeñas se interpretaron y compusieron muchos géneros considerados andinos. Hubo estudiantinas y prácticas de tiple y bandola, mientras que, para esas mismas épocas, en las ciudades de la montaña se escucharon y compusieron porros, cumbias, cumbiambas, mapalés y vallenatos. Con una sensibilidad musical muy personal y un estilo de verdad brillante, Mejía nos legó en su Bambuco en si menor una de las más bellas obras del género, que escucharemos en dueto de violín y guitarra. De Carlos Alberto Rozo Manrique (1928-2007) escucharemos su bambuco El campesino, no tan conocido como otros de su deliciosa producción en este género, pero con los que comparte elementos característicos como amplias melodías en el marco de una armonía enriquecida, lo que se constituye en una continua invitación al dialogo entre los instrumentos y al diseño de sabrosos bajos en los que fue un verdadero maestro del buen gusto improvisatorio. A lo largo de su vida dio varias versiones, en algunas ocasiones diciendo que el nombre original de esta obra fue Bambuqueando y que era solamente instrumental, en otras afirmando que siempre tuvo texto alusivo al título. Cierra el capítulo de compositores colombianos Jorge Rubiano Trimiño (1890-1964) con la danza Mariposa, grabada al piano por Oriol Rangel. Rubiano, ya fuera como intérprete de bandola o de tiple, formó parte de las estudiantinas dirigidas por Pedro Morales Pino y Emilio Murillo; siguió algunos cursos en el Conservatorio Nacional; con el Sexteto Rubiano grabó algunas obras entre 1914 y 1916 para la máquina portátil que trajo la Victor Talking Machine Company y, en 1932, se radicó definitivamente en Puerto Rico. La única obra no colombiana es El diablo suelto, una de esas piezas inmortales, con un sinnúmero de versiones, que ha pasado por joropo durante gran parte de su historia, aunque originalmente fuese un vals-pasillo para piano y voz. El venezolano Heraclio Fernández Noya (1851-1886) participó de una activa vida literaria y musical: en Caracas fundó el periódico El Zancudo cuyo primer número circuló el 9 de enero de 1876 y en octubre de 1884 fue cofundador del bi-semanario El Museo, que en cada número publicaba una pieza de música de algún compositor del día, así como trabajos literarios de tipo satírico-humorístico. En marzo de 1888 fue publicado el vals en cuestión, del cual existen muchas más versiones instrumentales que cantadas, caso que se repetirá esta noche. El concierto de hoy es una muestra de esa extraña manera de mirar una producción musical urbana, variopinta, que todavía está presente por el impacto mediático que logró hace ya tiempo y que persiste en la memoria. Nos dice finalmente José Luis: «Lo que hacemos tiene muchos elementos de todas partes y, aparte de lo tradicional, está la forma de presentarse en concierto [...] hay elementos de una tradición oral, está la inmensa experiencia de los músicos que me acompañan, el compartir una manera de hacer que ya no es tan común [...] La música es preciosa». Manuel Bernal Martínez. Candidato a Maestría en Musicología de la Universidad Nacional de Colombia. Tiene veintiún años de experiencia como docente y treinta años dedicados a la interpretación, difusión, estudio, enseñanza e investigación de las músicas locales colombianas. Como intérprete de la bandola ha sido ganador en concursos nacionales, en Becas del Ministerio de Cultura, en convocatorias de Idartes y de Biblored, además de numerosas giras de conciertos nacionales e internacionales. Si desea recibir información sobre la actividad cultural del Banco de la República ingrese al siguiente enlace www.banrepcultural.org/servicios/listas-de-correo y suscríbase a la lista de correos. Boletas disponibles en Próximos conciertos en Riohacha y Valledupar Próximos conciertos en Bogotá · $10.000 SERIE PROFESIONAL Foto: Peggy Peterson Foto: Susann Ziegler · PULEP: YJT599 PULEP: ZWU837. MVZ241. OET653 PULEP: JNY628 . AEB512 TROMBONE UNIT HANNOVER ensamble de trombones (Alemania) Domingo 29 de septiembre · 11:00 a.m. Este concierto también se presentará en Tunja CUARTETO PRISM cuarteto de saxofones (Estados Unidos) THIRD COAST PERCUSSION cuarteto de percusión (Estados Unidos) Domingo 6 de octubre · 11:00 a.m. Este concierto también se presentará en Medellín CUARTETO PRISM cuarteto de saxofones (Estados Unidos) Domingo 20 de octubre · 11:00 a.m. Este concierto también se presentará en Barranquilla, Riohacha, Santa Marta y Valledupar IL GARDELLINO ensamble de música antigua (Bélgica) Miércoles 23 de octubre · 7:30 p.m. Miércoles 16 de octubre de 2019 · 6:30 p.m. Riohacha, Centro Cultural Banco de la República Con el apoyo de Fundartes Guajira, Batuta, Fundación El Origen Martes 15 de octubre de 2019 · 6:30 p.m. Valledupar, Biblioteca departamental Rafael Carrillo Lúquez Con el apoyo de la Corporación Biblioteca Rafael Carrillo Lúquez
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Programas de mano
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José Luis Gallo, guitarra (Colombia)

Por: José Luis - Guitarra (Colombia) Gallo | Fecha: 04/03/2018

Estudió música en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá con los profesores Sonia Díaz y Carlos Posada, y en el 2004 recibió el título de Maestro en Música con énfasis en guitarra clásica. Posteriormente viajó a Lyon (Francia) donde estudió en el Conservatorio Nacional de la Región de Lyon con el maestro Jesús Castro Balbi y, en el 2007, recibió el certificado de perfeccionamiento en guitarra de este conservatorio. En el mismo año comenzó sus estudios en el Conservatorio Regional Departamental de l’Haÿ les Roses al sur de París con la maestra Tania Chagnot y recibió en el 2009 el Diplôme d’Etudes Musicales en guitarra clásica por unanimidad y con felicitaciones del jurado. En el 2010 recibió el certificado de perfeccionamiento del mismo conservatorio. En el 2014 obtuvo el grado de máster en la Universidad Federal de Río Grande del Sur en Porto Alegre (Brasil), bajo la tutoría del profesor doctor Daniel Wolff. En paralelo a su actividad como solista y músico de cámara, Gallo es profesor en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá de las asignaturas de guitarra, ensamble de música latinoamericana, apreciación de la música, y dirige el programa ‘Recital en el hospital’.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Programas de mano
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