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Imagen de apoyo de  La Rebelión: noticias de la guerra - N. 5

La Rebelión: noticias de la guerra - N. 5

Por: | Fecha: 31/10/1899

• ~~=- - i- Noticias de la Guerra I I ""-e Número 5.° , ' Bogotá, Octubre ,31 de 1899 ir . SANTANDER Como se ve por el ,siguiellte telegrama, firmado -por personas ,bien con9ci­dás por su respetabilidad, en la ciudad de Málaga, y referente' á noticias que trans~ mite 'un .venerable' sacerdote de veracidad y discreción abonadas, los revoluciona­rios de aquel Departamento han sufridO' una: derrota que decide del éxito de la guerra. , Como han marchado nuevas fuerzas ' á engrosar las que el Gobierno tiene -en Santander, es seguro que muy pronto terminará la r,ebelión en dicho Departa­inentp, y por ' tanto en toda la República, porque -sólo alla ha mostrado'la guerra alguna fue-fza. Jefatura Civil y Militar de García Rovira --e Málaga, Octu­bre 30 de 1899 G.obernador Boyacá, Ministros Guerra y . Gobierno -----....-i ~ ... ........ Compláceme t~anscribiros el siguiente tele.grama: • Urgente. Oficina Telegráfic~. SanAndrés~q , : _ . Suárez R., Tavera y demas · amigos -~ Málaga "Con gusto parti.cípoles las , siglltelltes noticias: ,posta -que envié Alt'o del : Chodro llegó y díceme ql18 Eurípides Moreno (revolucionario) llegó Umpalá heri­, do, refiriendo que el sábado á las 11 a. m. prÍ1:~cipióse combate en Piedecuesta, que revoluciollarios tomaron el1 primeras horas la plaza, luego fueron rechazados fuerte­mente perdielldo mucha gente, refugiándose nuevamente en Mesa Santos á las 7 p. m. Confirmase noticia con siguiente carta, recibida este momento( 6 y 30 p. m.): ," Guaca, 30 Dres. Me'ndoza,. Vera. San Andrés . · « Queridos hermanos: «El sábado pelearoll en Piedecuesta, triunfó el Go·bierno y murieron varios Jefes notables del partido liberal. El Gobierno les quitó « La María Josefa» (ametra- - lladora) que tenían los derrotados. Hagan que el telegrafista avise á Málaga. Suyos, lVIONTAGUT (Pl~ésbítero), ANTONIO MENESES.» . Servidor, JUAN DE J. BLANCO. Servidor, PEDRO SUAREZ' HERRERA. Imprenta N acional-¡ 899. '", Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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La Rebelión: noticias de la guerra - N. 5

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El Católico - N. 60

Por: | Fecha: 25/07/1864

f-----­. mL~ e TRIM. I. AÑO II. Bogota, 26 de julio de 1864, NUMERO 60. SEÑORES SUSCRITORES. Con el presP-nte número termina el trimei!ltre primero ucl segundo año. CIRCULAR. ARQurnrócEsrs DE SANTAFÉ DE BoaoTÁ.­SEcRETA H.Í.\ DEL GoBIERNO ECLESJASTI­co.- NUMERO ... 22 DE JULIO DE 1864. Señor Cura de ..•• Pnra ue la Junta de los se11~re:s Tesoreros creada por decreto de 1. 0 de mayo del flño ante­rior, pu~da tener conocimiento perfecto del cumphm1cnto qne hayan tenrr1o las disposicio­nes sobre la materia, se hace ind!spensable que el s~ñor .Cura, tomando los datos respectivos, se s1rva. mformar ántes del 1. 0 de setiembre sobro lo siguiente : Si lo correspondiente a los años anteriores ha simntn.dcr. En adelante se publicará mensnalmente la relacion de las parroquias de donde se haya 1 hecho la consignacion correspondiente en la Caja decimal. Del señor Cura, mni atento servidor, MIGUEl.. AHTAS. _ _.,;__-.. ... ~--- SEÑOR VICARIO JENERAL. Permítame su Señoría, que distraiga la atencion de sus mui graves e importantes ocu· pnciones, para manife~t~r a US, al venerable Clero que rije, i a todos los católicos de la Ar­quidiócesis, que no es esacto lo que el señor Vicario i respetable Clero dicen en la Iha­nifestacion que a sn Señ0rfa dirijo con fecha 1.0 de marzo, inserta en el número 50 de ':El Católicó": '' ¡Qué escándalo i mal ejemplo h::m dado al Clf>ro católico los Sacerdotes de S<1ntander, desobedeciendo los preceptos del Sumo Pontífice, Vicatio de Jesucristo en la tierra! " Al leer tales palabras se resiente mi ortodojía, pues aunque no me ha llegado el caso de manifestar abiertamente mis sentimientos relijiosos, no por cobardía," ni por algun interes mundan0, boi que se dice eso en la citada l\1ani­festacion, sin escepcion alguna. de loH Sacerdo­tes de Santander; yo que resido como Párroco del Valle de J esus en dicho Estado, croo me hnlJo igunlmente comprendiJo en el núme­ro de los aparece esc:tito, ~ narhe, en. ta~es casos, firma. lo que no está escrito como dicto. . . Que no m&.ndó a su Clero que JUrara smo qu e aconsejó a dos Curas que lo híciera.n PARA 1 EVITAR CON UN MENOR MAL OTRO MAL MA­YOR. De manera que si el señor Obispo cree conveniente _un asesinato para evitar males mayor es, aconsejará comete_rlo no obstante que la Icolesia enseña lo contrario. Decir que no tenia el 14 dO" agosto último 1·egln. a qué atenerse respecto de los negocios de l a Iglesia, es poco honro5o para Su Señoría Ilustrísima, cuya retractacwn, contrasta con los de los simples clérigos de su Diócesis. Se vanagloría el señor Obispo de haber pro· cedid o bien puesto que en sus actos condena­dos, consultó la UTILIDAD PÚBLICA, i cita a 1 San Juan Crisóstomo en apoyo de éste princi­pio benthamista. Tambien ~1 Jeneral M?sque-. ra ha elojiado al señor Ob1spo por sus Impor­tantes servicios a la reYolucion que triunfó hace tres años. N o debió Q1vidarse de esto el señor Tórres al hab )~r del princi io de utilidad. Dice tamb~en que el acuerdo presuponía la. apr.ohacion del Jefe de la Iglesia ; pero como el artículo 12 dice claro que para ponerlo en ejecucion basta que sea aprobado por el Presi­dente de los Estados Unidos de Colombia, i como el Aeñor Obispo principió a ejecutarlo pidiendo hasta a las monjas su lista nominal En fin, nos ha llamado mui especia 1m ent e In. ~ ~ atencion la siguirnte frase contcnJ ) porque "el plaji'o cie ltí- · fico sería mui notable ; pero dice : C\ la leyenda~>) ~ IJa actitud de la critica racionalista frente a siempre la leyenda. "ftsta palabra es todo su sec1·eto, 1 re1 te con el reinado histórico de J sucl'isto ])ios, todo su encanto, toda su sc<.luceion. Está orgullosa no tiene el mérito de la franqueza ni de la digni- de poseerla; i la cl'itica estranjera, sentada rn ..._] • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 92 EL CATOLICO. --1 medio de nosotros, se adoi'Da con ésta linda pala· bt·a, como las jóvenes con la ondean,t~ pluma que gustan colocar sobt·e su ft·ente. La cntJCa moderna embellecida .-on ésta especie de penacho nuevo, obtiene éxitos de salon mas que de escuela ; pero como pretende tt·astornat· la pos~sion. se~t~lar de Jesucristo Dios pot· la demo:.tracwn ctentihca, es preciso investigar tan sériamente como lo permit¿ 1 un ataque tan ;·uin, cuales son las razo11cs graves que o¡wne ul becl:w grundioso que acabamos de manifestar. Yo me- contento con seüalm· tres procederes empl eados por ella para q ue bran tar el grande h e­cho o al ménos para anulm· su estension demos. trativa. Ésto:; tres procederes que reas ímcn bas- 1 tante bien toda su estratéjia, pueden espt·esarse por éstas tres palabras : . negact'on,. duqa,. hip.rJte- 1 sis. Tal es en su reumon, la arttllerJa c1enttfica que dil'ije contt·a la inespug nable fm·taleza en que 1 se defiende contt·a ella la Divinidad de nuestro Cristo. I desde luego, señot·es, al hecho inmenso que os hemos recordado, la cl'Ítica modema opone la negacion, implícita o esplícita, altiva o vergonzosa segun la necesidad del caso. I aunque lleve su elegante mano cubierta con un fino guante, dá con ella a Cristo el golpe de la ncgacion. Niega, nó la matel'ialidad del hecho considerado eu su rca lirlacl histórica, sino su !Pjilimidnd i su esten­sion consideradas bajo su relacion doctt·inal i dog­mc\ tica. Delante de la humanidad cri stiana que afirma, hace ya cerca de dos mil años, la Divini­dad de Cristo, i canta de un cabo a ott·o del mun­do el himno de su adoracion, la cdtica moderna dice: "Nó, Ct·isto no es Dios." ¿Qué vale ésta ueo·acion delante ele nuestra afirmacion ? ¿Habrá entt·e n nsotros quien se espante al ruido de las negaciones contempor ele negat·. Pet·o yo pregunto, , quién entre vosotl'os, ante el pt·odijioso testimonio que acabo de invoco en Aténas i en Col'into, en Roma i Alejandría, c1·ecis en Ja Divinidad de Jesncl'isto 1 ¡He aquí aun en la misma Jerusalen; i entre ellos, ¡cuántos cómo se esplica por qué, dm·nute dos mil años, creyeron con el pueblo en la Divinidnd de Cl'isto! cien pueblos. han estado i están aun de rodillas l 1 Cuántos, des pues de b aber marchabe. impresiona•· aquí esa leyeuda del Cristo Dios diYinizado por el en­uo es la facilidad de hacer aclmitit· tal dogma; tusiasmo, sino es un sueño de vucs t1·a febl'il ima­es la dificultad. Que la .Divinidad esté realmente jinacion, \ma quimera que miente a la vez a la en un se1· que se me pt't:'Se nta en forma humana, razon, a la naturaleza i a la histolia? l no es lo que la rnzon me inclina a admiti1· rlesde Así, la crítica dá vueltas en un ÍJ'Clllo en que '! luego. La J'azon, antei'Íormente U'toda prueba de se ve reducida a embrollnrr,c en su propia con­hecho, no inclina ácia tal creenciCI ; al conta·al'io, tradiccion , i a darnos de un hec ho inmenso causaz ! · ' la rechaza. que no son causas i es p\icaci011es que nada es- I por cierto, la p1·ueba })ien palpable de ésta plican. 1 rcpulsion de la razon humana, es la oposicion qtJe Tal es, seiwres, la actitud jenera l que toma en hacen hoi Jos racionnlistas, rn pleno Cristianismo, nuestros días la critica negativa ánte e] grande n éste dogma fundamental de nuestra fé. E~ sor- hecho qul' acabamos de acreditéll'. Drlnnte del rei- , prcudente, pot' no decir otra cosa, que los hombres nado prodijioso de Jesuc;·isto poseedot· de la hu­que, despues de 18 siglos de creencia universal, manidad, ella se coloca <;!on sus tres cosas racio­rechaz¡ m aun en nuestt·osdias el gt·an mistel'io con nalmente impotentes i científi r an1e nte nulas : una una tan prodijiosa obstiuacion, sean precisamente n 'gncion que no tiene Jem ·ntos pa rn se 1• séria, i los mismos qne suponen lu1bcrla admitido la hu· que desaparece como unn sombra tijera en la glo- \i mnuidad entera con una tan prodijiosa facilidad. ria de nuestra universal afirmacion : una duda ¡, ¡ Qué ! Delante de la fé de los siglos i de la enferma que no purde nuda p ·ua quebrant, ,. el ~ nfirmacion de los pueblos; delnute de todas las hecho de una posesiou cierta; i una hipótesis qui- , })l'Uebas aducidas pot· )a apolojética cl'istiann; en 1 mérica que, ro.dca de no sé qué somht'US mitoló- ~ ~ · d pt·esencia de esas demostraciones que hnn inclina- jicns nuestra cuna colocada n la plrnn luz de la !· · . o ante la Divinidad de Cristo la mnjcstad de la 1 publicidad, i qt e hace violencia a In naturaleza !.! mtelijencia i la reyedn""~~ ' ilust1'e que se haya visto nuuca, esta po.seslou vale DUEL ~ título ante la t•azon i ];1 ciencia. Ella supone uua "" 0 · l . conspit·acion de juicios i un trabajo de intelijen... Los dolores intensos son mudos, l. cias, tales que, J·amas posesion alguna, por leJ'ítima no se espresan mas que con la- .... grimas. - 'l'Asso . . ,' que haya sido, ha sufrido en la twmanidnd. Con.. ·La muerte acahn de arl'ebatm· al señot· docto1• 1 tra ésta posesion intclectunl, pet·pétua en plena luz 1 de todas las civilizaciones; contra éste asentimien- JosÉ MARÍA JniÉNEZ, cuyas vil tudcs habrán sido 1 pt·emíadns en el cielo i cu.va memoria vivirá en -· to de tantos jénios interesa( os en uo engañarse; ~ : contra el veredicto de éste incomparablejw·y, tl'i- el cor·azon de los que sentimos i lamentamos su ! bunal anfictiónico de la misma humanidad que m- pérdida. ¡· tilican en cada pueblo i en cada siglo cristiano Digno i cumplido Sacet·dote, fué constante­r esta poscsion del Cristo-Dios. ¿Cuáles son, pre- mente modelo entt·e los suyos, i aunque re-guntamos, Jos títulos ciertos de la crítica moderna 1 signaJo, no fué insensible a los haz~res porque Contra ésta posesion que se apoya sob1·e el hecho tuvo que pasa,·, i contra los qu.e lnrha la Tgl.esia 1 santa de .Tesucl'isto. En las terribles pruebas que (e su propia existencia i b¡·illa con su propia luz, suft·e lloi el sacerdocio católico entre nosotros, él · ¿ dónde cstún vuestras razones evidentes, vuestros 'bl d estuvo siempt'e n la nltlll'a de Jos ve!'dade¡·os mi- ¡¡ Rrgumentos irrefutables, vuestras invenct -es e- ni!:;tros de Dios. Su alma noble habrá alcauzado ~ mostr·aciones? Las exijimos, i tenemos {lerecho ¡­. p~m ello, porque contra una posesion históric.1- el fruto de la fé cl'istiana en que rebozó i que lj mente incontestable, necesitamos nada ménos que tiene consoJadot·us recompens) Esta no fué una decision dogmática sino la cGn­denacion de una p1·oposicion. No fué dada pot· un Concilio jeneral, ni cont1·a un Concilio jeneral ; i esa conclenacion no fué contt·n el culto de las imí\jenes como lo enseila Ja lglesin, sino contm la adoracion de latría que atJ•ibuyel'On al Concilio de Nicea sobt·e un en·o•· de hecho. Con que no hai argumento ni contt·a la infali­bilidad de Jos Concilios, ni contra el culto de las 1 imájenes. El argumento consiste en la ignorancia del que Jo pone, que ni conoce la bis!ol'ia de Jos Concilios, ni la Constitucion de -la Iglesí • _:_En Popayau, el dia de los Santos Apóstofes .Pedt·o i Pablo, dió el señor José Usul'iaga un espléndido banquete al señot· Obispo Riaño. A él concut'l'ió todo lo mas notable de la riudad que sigue manifestando admiracion i •·esp eto pot· éste ilustt·e Prelado, hablando del cual, nos dicen que el Presbítei'O Manuel t\'I. Orosco, babia descuidado hasta la publicacion de su protesta contra el jura­mento, por consagrat·se a servirle, i que tambien le sirvió activa r desinteresadamente el Cura de · Guapi en la Costa del ~acífico, Presbítero Fran- l cisco JavH:w Campiño. Estos nombres no pueden se•· indiferentes para los CRtólicos, para los que comprendemos el mérito de la caridad. -:ta muerte continua amontonando víctimas entt·e la clase notnble de la sociedad. Desde el dia 15 del próximo pasado junio casi no ha dejado de ve1·se rodm· el carro mortuorio "onduciendo el cadávet· de alguna persona intere ·nnte, i C!Jya pérdida cnbre de luto una lm·ga familia. Este aumento de mot·tnlidnd, debe consistir en la ih· quietud mot•a\ en que vivimos, siempt·e azorados, temiendo algun trastomo del órden púbJico ; i en el n-otable desaseo ele la ciudad que se ha convet·­tldo en un vasto nruladar. Una de las mue1·tes que lamentamos es la dél señot· PEDRO BEnNAL a q!Jien atTastJ'Ó a la tnmbu una pulmonía causada por cierta diversi-on muí digna de la época, i :1 que se entt·egan los niños del bajo pueblo en las calles pl'incipales. Consiste en atravesat· E'n todo el ancho de Ja calle una cabuya cuyas puntas retienen los que quieren 1 ' • dive1·tirse haciendo dat• en tiel'l'a a Jos tr·anseuntes. El seño1· Bemal sufrió un ponazo así, i como el'a corpulento, el pulmon sufl'ió una gran conmocion. El señor Bet·nal mul'ió, i sus matadoras contiuúan en su diversion sin que la policía se meta con elfos. -Con fecha 6 de éste mes escriben de Popayan que el Clero está dispuesto a tenet· unos ejerci­cios espirituales en el Seminario, luego que lo- de• socupe~ las Monjas de la Encar-naciou que se mat·­chan tambien para el estranjeró a fines de éste mes..- Los Sacerdotes quieren ~ene¡· un loca-l como· el indfcadt> pam podet· administrar los sncr·amentos a los fieles, sin <.leja•· su retiro, porque el puebl-o rechaza tos ausilios de los clérigos colombianos. -En carta rechada · el 25 de abl'il último en el puerto de Sau Sebastian en España~ dice una pet·· sona respetable, lo siguiente: « Se han ido de aquí muchos hermanos i her- 1 manas de San Vicente de Paul, a Francia, al luga1· del nacimiento del Santo, pm·a inaugurar un nue­vo hospicio. Ayer, domingo 24, debe bahet· sido el pl'ime¡• día de la funcion. Llevan desde el pue­blo al nuevo hospi<•io. la caja que contiene el ca­dável' del Santo, en homb1·os de SacC'rdotes. Asisten val'ios Cat·denales, A1·zobLpos i Obispos; el Jene · ~ ral de los Lazaristas i In Superiora de las herma­nas de la caridad. Die.en que de éstas asisten mas de mil, muchos Canünigos i Cléorigos i todas las autoridades civiles i militnt·es de rnuclws leguns a la •·edonda. El l?ad1·e jeneral canta la mi a en la capilla, i el Cardenal mas antiguo la cauta con grande orquesta bajo el roh\e que daba sombra 1 al Santo cuando era pnstol' de ovejas. En fin, la fiesta dura ocho días; se celebran misas de media , en media hora; se distt·ibuye In comunion en cada una; todas las tat·dcs se dá la bendicion con el SANTÍSIMO, i se gana indulj ncia plenal'ia i mu­chas pnrciales concedidos pot· Pío IX. ¡Sola la virtud hace gt·andes 1 Alejandt•o i Napoleon están i olvidados, i si se les recuerda es pm·a maldecirlos; i un tt·iste hijo del pueblo, un pastot·, es honrado. ce Así se hom·a a aquel a quien el Rei quiere 1 'hom·ar.» Libro de Ester, capitulo 6, verso 9. UfPRENI.A. CONSTITUCWNAL-POR NICOLAS PONTO N • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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El Católico - N. 60

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El Católico - N. 12

Por: | Fecha: 08/08/1863

-~..L. - ·" TRIM. ~. BOGOTA 8 DE AGOSTO DE ~ 865. NUM. ~2. LA CUARTA PALABRA D. L DR. L. LLERAS. Este senor. usando del mismo lenguaje de que han usado siemp1•e los enemigos de la Iglesia desde Lutero, estampa én ~u cuf3rta palahrl\ las siguientes : " Llegadas las tinieblas de los siglos medios, el Papadc romano, trabajado por el misterio de la iniguidud, ~e hizo el lecho de toda abominacion, de suerte que las dispensas para violar la santidad de los juramentos, vinieron a consti­tuir uno de los rasgos mas espantosos de su deformidad. I alfatreverse los Papas a ejercer este poder monst¡·uosC>, se adueñaron de derechos que tienden a desquiciar la sociedad civil i a desorganizar el mundo moral." Para probar este te~rible m1rgo, cita las opiniones de va. ríos Teólogos que han enseñado que la Igiesia puede dls. penaat en votos i juramentos: qne la escomunion lanzada contra un rei, libra a los súbditos del juramento de fide. lidad; i que un deudor puede rehusar el pago al acreedor que es escomulgado. Toma luego por su cuenta a los Papas, a quienes llama por hurla "Vireyes del cielo," i cita a Gregario IX en su cuestion con Federico n de Alemania, a quien escomulgó declarando a los sübditos libres deljuramento de fidelidad; a Urbano VI por la nulidad que declar6 de los compromi­sos contraídos con herejes ; a Paulo IV por haber nombra­do mas Cardenalee de los que se había comprometido con juramento a nombrar; a Gregario vn por sus Ct1Cstiones con el Emperador Enrique ; al Pap Zacarías por haber absuelto a Pipino de su fidelidad al último Merovinjio; a EOJjenio IV, a quien atribuye haber inducido a Ladisloo rci de Hungr ín a romper su tratado con Amurat; a Paulo m i Pío IV por haber escomulgado a lo que contrajeren alian­za con Enrique vm e Isabel i absuE:lto a los súbJitos del juramento de obediencia. Entra luego con los Concilios i empieza por uno Roma­no que en 1036 absolvió. a Edual'do el Confesor del" oto que había hecho de ir a Roma. "Un Concilio de Letran dice en seguida, hbertó al Pontífice Pascuul en 1112 de un j urarnento que habia he­cho sobre la hostia consagrada relativamente a investidu­ras i escomuniones." "No pretermitiré, añade, el Concilio jeneral de Lion, presidido por Inocencio, ni sus decisiones contra Federico, ni el de Piza que prohibió a todos los hombres obedecer a los Pontífices rivales Benedicto i Gregario, cualquiera que fuese su juramento de fidelidad." Toca tambien en seguida para morderlo, al Concilio de Oonstanza, i califica de Papa lejítimo a Juan xxm, diciendo que lo depuso el Concilio, i vuelve a citar la escomunion lanzada contra los que obedeciesen a Benedicto, i última­mente habla de la muerte de Juan de Huss i Jerónimo de Praga, atribuyéndola al Concilio, que dice les d•ó salvo conducto para ir a las sesiones. No es precisamente contestar al doctor Lléras lo que nos proponemos; no es esa la mision que nos hemos impuesto, sino patentizar al pueblo la mala fé con que proceden siempre los enemigos de la Iglesia Católica. Para hacernos comprender mejor espresaremos los hechos mas culminan· tes que la historia imparcial ha consignado en sus pájinas, i que pl'ueban que, sin la intervencion de los P¡1pas en los siglos medios, la civilizacion ,habría perecido, i la Europa habría sido presa de la bárbara cuchilla musulmana. "Jamas, dice el conde de Segur en su Historia univer­sal, jamas en los anales del mundo se vió época mas de­sastrosa para los pueblos ni tnas tempestuosa para los prín­cipes. La cimitarra mahometana desolaba las ciudades, arrasaba los campos, .... forzaba las conciencias, i por to-das partes sembraba el terror j la servidumbre. · " Los guerreros del Norte destruían los ültimos restos del Imperio romano ... derribaban sus monumentos, pros­cribían de la Europa las artes i las ciencias, i la sumerjian en una oscuridad profunda ...... Los príncipes i señores, ignorante~ i fanáticos, siempre divididos entre sí, estaban siempre armados contra los tronos i contra los pueblos." Tal era la sítuacion del mundo entónces ; la Iglesia Ca­tólica lo salvó. Ella, cotno dice el protestante M. Ancillon, a quien ya otra vez hemos citado, " fuó el único tribuhal elevado en medio de la anarquía universal, cuyos fallos se respetaron porque er:m respetables. Ella contuvo el des­potismo de que eran víctimas los pueblos, reemplazó el defecto de equilibrio, i disminuyó los inconvenientes del réjimen feudal." (Cuadro de las revoluciones del sistema político de Europa, tomo 1, 0 pájinas 153 i 157). Así el derecho ptiblico de aquel1a ópoca estaba fuudado en el poder de la Iglesia Católica ; i los Papas, a mas del poder espiritual directivo, de institucíon divina, tenían el de jurisdiccion temporal, que los pueblos i los monarcas de consuno, i por su propio bien, les habían reconocido. Los emperadon~s cristianos que debían el 6rden en sus impe. rios al principio rclijioso, tenían tanto horror a la herejía, corno los vasallos que, en el mismo principio, hallaban un escudo contra la tiranía. Desde el reinado de Teodosio el Grande, la& constituciones imperiales hubian declarado a los herejes inhábiles para Jos empleos públicos i privados de derechos civiles. Desde el siglo V, el individuo electo emperador jumba, al recibir la corona, gobernar conforme a las leyes de la Iglesia. Por eso cuando Anastasia i !.con lsaurico se hicieron herejes. los pueblos desconocieron su autoridad, pero la Iglesia no se mezcló todavía en la cues­tion del juramento. Fué en titmpo de Oarlomagno que empezó a ventilarse la cuestion de si se perdía el derecho al trono por el monarca que se hacia hereje. Naturalmente era la Iglesia la que debia decidir este punto; i EOJ·prcnde que hoi, los que se califican de defensores de la libertad de los pueblos, llamen a esta costumbre que salvaba esa liber­tad, rasgo espantoso en su deformidad. Lo que hai de es. pan toso aqui es la ignorancia i la ingratitud. I es de advertir aun, que el Papa, ni fallar sobre un asunto de esta especie, no deponía al eoberano, sino que lo declaraba simplemente incurso en la penn de deposicion, por haber faltado a la coudicion con que habia sido electo ; i esa misma declara­toria se hacia con tanta prutlencia,que el jurisconsulto ale. roan Seckemberg, a pesar de ser protestante, dice acerca de estos juicios lo siguiente : "No hai un solo ejemplo en to. da la historia de que un Sumo Pontífice haya perseguido a los que, conteniéndose en sus derechos lcjítimos,no hayan intentado exederse de ellos." Si a esto se agrega que no había reí que se hiciera hereje, que no se convirtiera inme­diatamente en tirano i cruel, queriend~ arrastrar por la violencia a sus súbditos en su apostasía ¿ qué tiene de estraño ante la moral mas quisquillosa, que haya habido teólogos que enseñen que la herejía declarada en un rei i la escomuníon lanzada por ella, libra a 16s súbditos del ju­ramento de obediencia? Como era tan justo, tan bien fun­dado el horror que inspiraba la herejía, naturalmente de­bían ponérsele todas las trabas imajinableil. Mezerai refie­re en el tomo 11, pájina 655, de su "Resúmen Cronolójico," que los herejes " eran una especie de bec,;tias feroces que se complacían en la carnicería : que no destruían solamente los bienes, sino las vidas, sin perdonar condicion, edad ni sexo." Por eso el Concilio Lateranense, reunido en 1179, en su cánon 27, des pues de hacer brevemente la enumera­cien de los crímenes cometidos por esos monstruos, manda " a todos los fieles para la remision de sus pecados, que se opongan valerosamente a tales estragos, i que defiendan a los cristianos contra aquellos desdichados." Estos son los Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 2 EL C 1\TOLICO. fundamentos de las doctrinas teotójicas que tanto escan- un voto imprudente pueden resultar mas males que bienes dalizan al doctor Lléras. ¿por qué se ha de cumplir ese juramento r Si Paulo rv juró Vamos a ver ahora las_ causas que los vireyes del cielo, efectivamente no nombrar sino cierto número de Cardena­los trastornadores de. la moral social •. tuvi~ron ,para procrt\er .}es i las nec,e!>idades de la Iglesia exijieron luego que nom­del modo que tanto espanta al escntor hberal. Pro~urare- orara m~s. hizo bien, en nuestro concepto, de , viólár su mos guardar el mismo órden en que él los cita en su Cuarta jurárnento. palabra; i prescindiremos de los crtrgos ménos notables, Gregario vn, el gran Papa. el Papa a quien Jos católicos por estar virtualmente contestados en lo que llevamos veneramos como Santo, es un objeto ele constantes diatri­espuesto. bas de parte de los enemigos de Ja Iglesia Católica. Ese · Llegamos al cargo hech.o a Gregario IX por hab~r liber- jenio colosal que abarcó con su mirada de 4guila el mundo tado del juramento de fideljdad a· los vasallos del empera· europeo, que mas con sus virtudes que con su vasta cien­dar Federico.-Federico, principejibelino, habja sido electo cia, enfrenó los abusos i dió brillo a la IO'lesia, salvando emperador, prometiendo a Honorio ni, . marchar. e~ la pot· ella a la sociedad, es al que constante~ente muerden Cruzada porque el Pap~ trabajaba con abmco, restitUir la los impÍos cpmoperros rabiosos; entre otros el protestante . herencia de la condesa ).\1atilde i repunciar a la corona de Pedro Pitbou, uno de los autores que cita el señor Lléras. Cicilia. Abusando q~ Já jenial , bonda 1 d de este . Poutífice, Otros como Othon de .Frisinga, mas respetuosos por la apénas tuvo el poder imperial, marcho sobre Italta, des pues verdad, dicen que "su conducta hacia, ver fl los hombres de haber hecho ·decidir a sus jurisconsultos, presiQidos por todas la~ virtudes que su b.oca les_ e?se~aba." --El Empera­Bhtulo, que 61 había sucedido en todos los derechos de los dor .Enn.que por el contrarto; pr?d1go1 corrompido, segun Emperadores Romanos, i que en esta virtud era dueño de el hu;tonador. E. Lefranc, vendta al mejor p.os~qr los obis­todo el mundo conocido. Como, segun refiere César Can! padGs ~las dignidaqes, i comerciaba con los cosas santas: tu, era mui inclinado <1l islanismo, i muí disoluto, burló las crueí hasta merecer el dictado de Neron de su epoca, e:x.as­esperanzas Qel Pontífice, no cumplió sus promesas i ataco p;eró a los príncipes saj~nes, quienes, apvyadqs en las prác . siempre la libertad italiana.-Ocupado el trono pontificio t1cas que formaban entonc~s el derecho público, represen. por Gregario IX, hombre que, apesar de tener 85 años de taran al Papa, de acuerdo con una multitud de lombardos edad, era enérjico como un jóven, exijió del desleal manar- francos, báv~rns i,_suevos, que no convenía que ,un prínci : ca el cumplimiento de lo que era su deber. Federico trató pe tan malvado, c1nese la corona, sobre todo no habiendo de burlarlo tambien, pero no pudiendo conseguirlo, mar. recibido de Ro·~a la. dig11idad re~l. El P¡¡pa se habia pro. chó por fin para la tierra santa, rlespues de haberse despo- puesto Cl)nsegutr la mdependenc1a ele la Iglesia, del poder sado con la Princesa Yolanda, hija de Juan de Brienoe, temporal que la hab'la avasallado para prostitu~da. La que le daba derecho al trono de Jerusalen. lucha era entre un hombre malvado i poderoso i un anciano En 1227 se embarcó en Bríndís, pero a los tres días que no tenia roa~ apoyo que su dignidad. EstE) obtuvo el volvi ó a tie!Ta alegando diferentes pretestos. El Papa in- triunfo, La Iglesia fuá libre, i esto es lo que desespera a dignado lo escomulgó, con tanto mayor razon cuanto que los que hoi preten~en tenerla encadElnada. los cruzados que perecían en Palestina, no tenían otra es- . La r~za de los m~rovij.ios babia dejenerado. Tlerry II, peranza que la llegada de esa espedicion.-Despues de ha- mepto t torpe, habna deJado perder la Francia, Cádos ber asegurado para sí por medio de tratares del cisma; por cuya ra'Zon se prohibió a de prestar ayuda al sensual Enrique vm, son los cargqs todos los fieles, que obedeciesen a ninguno de los dos; i que el Dr. Lléras hace por fin a los Papas para conveo"' fueron reemplazados con Alejandro V, elejido en ·26 de .cernos de que la Iglesia Católica fomenta el perjurio . . El junio. . simple buen sentido puede fallar. Los dos Papas depuestos no obedeciera~ i Juan xxm que ' Siguen los cargos contra los Concilios i empiezan así:~ reemplazó a Alejandro V,inuerto pocos mese~ despues de "Un Concilio romano, en • 1036, absolvió a Eduardo el su eleccion, reunió el Concilio de Constanza en 1414. confes?~ rei de ~nglaterra, de un voto que había hecho Juan Huss predicador de la Universidad de Praga, se-para VISitar la ciudad de Roma, i los se¡>Ulcros de los san- ducido por las doctrinas de Wicleff i aprovechando la situa­tos apóstoles. Leon IX que presidia el Concilio, le impartió cion penosa en que se encontraba la Iglesia, empezo a la absolucion." ·combatirla con la herejía . Como la relijion era la base . !-'le~os rejistrado cuidadosamente la historia de los Con- del órden publico, el 6rden se' trastorno, la sangre corrió c1hos 1 no hemos hallado ninguno calebrado en aquel ano. a torrentes en Alemania. ·Los estudiantes Bohemos j'unta­Desde. 1002 no volvió a haber ' Concilio en Roma h.asta banal grito de'' la copa al 'Pueblo", que significabá la ·. 104~.-:En 1036 no era Leon IX el Pontífice sino Benedi~to pretension de que se diera al pue)llo la comunion•en ámbas 'Ix, .1m Leon que vino a ser Papa en 1049, ni Benedicto especies, el gritd sediciosQ de ·• las propiedades para tuv1eron nada que hacer con Eduardo el confesor.-Salvo el pueblo." Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 4 EL CATOLICO~ El Concilio estaba reunid0, i habiendo tenido conoci­miento de esta herejía, examino las ¡>ropc·síciones de Huss. El Emperador Sijismundo que tenia interes en pacificar su reino,dio salvo-conducto al heresiarca i a su con1pañero .Jerónimo de Praga, para que fueran a Constan7,a a defen­der su doctrina. Presentáronse en efecto, i ei Concilio los convenció de herejía. Síjismundo entónces lo~> hizo eje­cutar. Fueron quemados vivos porque ese era el suplicio de que se usaba entónces; i con este motivo esclama César Cantú : "i Mas la violencia es un remedio mui triste ! I Sigismundo, o mas bien loe pueblos que son los que es­pian las culpas de los reyes, pagaron sus terribles con­secQ. encias." No fué pues e~ Concilio el que dió a estos heresiarcas salvo-conducto, ni fué tampoco el Concilio el que Jos condeno a muerte. En el curso de su escrito dice el Dr. Lléras por burla: "La infalibilidad de tal Papa absolvió de tal juramento.'' ¡Disparate enorme! los niños ·católicos saben que la infb­libilidad del Papl\, es solo cuando define e:ccátedra cuestio­nes de fé o de dbgma ; i puede ocurrírsele a alguno que a tal clase pertenezcan.Jos hec os que censura el Sr.Liérns? I suponiendo que no hubiera equivocaciones i adulte­raciones en los hechos que él cita, suponiendo que el Papado e¡; realmente el lecho de toda abominacion, corno él lo afirma ¿no se sorprende de que ese odioso Papado subsistc1 al travez de tantos siglos como una roca en me­dio del océano sufriendo constantemente el embate de las olas? ¿No se sorprende al considerar que ese anciano ha visto en 19 siglos levantarse i desaparecer grandes nacio­nes, subsistiendo él siempre el mismo i enviando sus bendiciones sobre el mundo desde la altura en que está colocado ? Este solo hecho bastará para persuadir a los mas preocupados, que es inutil que luchen con la Iglesia porque Dios, que es mas poderoso que ellos, la sosten­drá, conforme a sus promesas hasta la consumacion de los siglos. DECLARATORIA PONTIFICIA. CAR.TA FAMILIAR DE SU SANTIDAD EL SEñOR PIO IX, DIRI­JIDA AL ILUSTRISI.MO ARZOBISPO DE SANTA FE DE BOGOTA, DOCTOR ANTONIO HERitAN. (Tomada del número 472 de "El Semanario mercantil de la Habana,'' que la copió de "El Mensajero Piamontes.") Carisimo Hermano i Colaborador en los penosos trabajos del Ministerio etl esta época de dm·a prueba: Por vuestra carta consultatoria, tan clara i terminante en su relacion, como llena ce amargura por los sucesos tan estraños CGmo dolorosos que ella refiere, nuestro cú­razon se ha partido de acerba ¡::: ·' ¡u a la reflexiva lectura de tan importante letra; marcada, si no con sangre, a Jo ménos con lágrimas; ella no deja duda de la suerte opre­siva i destructora que ha tocado en parte a esa Ig-lesia : los sufrimientos de su Episcopado i curas párrocos, prela­dos regul&res i santos monasterios de las esposas de nues­tro Señor Jesucristo. Dos de nuestros dignos predeceso­res tuvieron que lamentar muchos malee de que fueron informados desde los primeros años d~ esa naciente Repú­blica, i el contajio con- que los libertinos con pretesto de libertad engañaban a los incautos. ¿Qui0n puede dar me­jor la muerte del alma sino la libertad de los errores, segun san Agustín? Libertad es la facultad de hacer todo lo que es conforme con lo que debemos a Dios, a la Iglesia, a la justicia, al órden público. i a nosotros mismos; porque el hacer una cosa injusta es LICENCIA, i la licencia es la destruccion de la libertad. Mas de una vez nos ha tocado la dura· pena de eaber los pormenores de los remarcables desprecios que se han hecho, a despecho de los virtuosos pueblos i c.lero fiel, a esta Santa Sede, con el pretesto de libertad ; pero libertad convertida en licencia : males que hemos querido remediar con entrañas paternales, dulzura i clemencia, escojitando los medios de una union i enlace relijioso, politice i duradero, relacionando esta Corte con ese Gobierno, como lo hizo nuestro predecesor Gregario XVI, de grata memoria, nombrando un Prelado sábio, prudente i activo en negocios tan delicados como los con-ciliatorios en polltica. Triste i doloroso recu erd o dejó r: € !' la Cort e Rom ana la retirada del primer Internuncio, varon dotado de virtu­des relijiosas i civile!;'. Posteriormente se han repetido en las Lejislaturas i corporacioms municipales de esa nací n Neogranadina remarcahles ultrajes a la Santa Sede i sm representantes. Ellas han e8pedido ' leyes i decreto::¡ en acuerdos enteramente ·contradictorios a las derechos sa ­grados de la Iglesia i atentatorios hasta contra el dogma, como la lei de matrimonio civil. Esta Santa Sede ha lle­vado adelante su polítietl dulce, amable i conciliadora, pílra que en esa República se atienda a la soberanía popular i a su espresada voluntad, no consintiendo que se toque la Iglesia, su sagrada jerarquía ni sus intereses, i que en nada se innoven las loables costumbres del pueblo soberano, que es en lo jeneral eminentemente catolico, apost6lico, romano, a despecho de una minoría miserable, que se está declarando en Secta Herética ; por lo que mas tarde se considerará sériarnente para lanzarle el rayo de escomu­nion mayor, 1eservada a Nos, con arreglo a las disposi­ciones del Santo Concilio de Trento i otras que los Padres de varios :Sínodos jenerales i nacionales han establecido contra esas sectas anti,guas i nacientes, enviadas como el azo'ce destructor de la paz i felicidad eocial. Los c(lnjura­dos contra la Iglesia, contra el Episcopado, cleros, rentas sagradas i contra el puehlu fiel. que interrumpen los ejer· cicios del eagrado culto, deben saber que la Iglesia los tiene separados de su comunion, i que no harán parte en la herencia del Señor, si maliciosa i voluntariamente se han lar.zado en esos infernales torbellinos de impiedad, trabajando leyes, decretos, providencias i toda disposicion que tienda a oprimir las libertades :de la Iglesia i fueros debidos ul Episcopado i Cleros. Son separados de la T~lesia: l. 0 Los cabecillas o pro· motores de tal persecucion: 2. 0 Los ejecutores o insti­gad') res; i 3. 0 Los ausiliadores, directos o indirectos de cualquiera clase, estado, condic10n, dignidades i sexo; los que despreciando las amorosas caricias de la Iglesia, su tierna madre, se drjau arrastrat de Satanás al abismo de Jos errores, impiedad, libertinaje, relajacion i apostasía; si la voz del Episcopado i Sacerdocio no labra en rsus endu­recidos corazones una penitencia severa i no se enmiendan retirándose del círculo de los perversos, pa1 a emprender el camino de una retractacion verdaderamente cristiana. Nos, con la autoridad como Vicario de nuestro Señor Jesucristo en la tierra, aunque indignos de tal gracia i su­blime Dignidad, los declaramos fuera de la comunion ca­tólica, i en consecuencia, indignos de la gracia del Señor i de sus misericordias, corno de Jos 1;antos Sacramentos, aun en el artículo Je la muerte, si no dan muestras de pe­nitencia i resarcen los daños rtue hayan ocasionado, resti­tuyendo lo que de cualquiera manera hay~n quitado. La Iglesia, amado Hermano i celoso Prelado, no tiene corno vos lo saoeis, otras arma para contener tan grandes escándalos i los inmensos daños i males que causan los trastornadores pérversos e impíos a los pueblos, como a los lejítirnos Gobiernos i a todo el mundo, que siempre lamenta los horrores de la impiedad i el libertinaje, como el golpe del aleve asesino sobre su inocente e indefensa víctima, cuy!} única falta es la de po~eer algun in ter es que han exitado la co4icia de su agresor. Los bienes pecuniarios de los Tem­plos católicos son por lo comun los que exitan las reformas de ciertos hombres mal avenidos con el trabajo i con las escaseces indispensablss al que nada gana : estos i otros motivos poco honesto~, son los que mueven el c.elo demo­crático i filantr6pico de los corifeos del desórden, i es pre. ciso hacerles frente con la palabra, con las obras, con la pluma i con ~la autoridad sacerdotal, pata alejar ta~tos males i librar a los incautos de este contajio infernal, umén­dose, como es fácil hacerlo, con el pueblo cristiano, único apoyo de la Iglesia, perseguida en la época de la ilustracion, de la libertad, igualdad i otros titulas que se h11llan, con­signados solamente, en las gacetas i periódicos que brotan la falsedad, sofistería i fá.bula. (Concluirá.) ~A vxso-Con este número concluye el trimestre. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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El Católico - N. 12

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Ferrocarril del Nordeste. Estación de carga en Tunja

Por: Gumersindo Cuéllar Jiménez | Fecha: 1931

Estación del Ferrocarril del Nordeste, en la ciudad de Tunja. Esta corresponde a la estación de carga. La construcción del Ferrocarril del Nordeste "buscaba comunicar los departamentos de Cundinamarca y Boyacá, se inició en 1925 y estuvo a cargo de la firma belga Societé Nationale de Chemins de Fer. Un año después llegó a Usaquén; en 1930 se extendió hasta Albarracín y en 1931 llegó a Tunja y Sogamoso. Siete años después, la Nación lo compró y lo prolongó hasta Paz del Río para facilitar el transporte del material de las minas de hierro. Debido al desarrollo de Bogotá, se levantaron los rieles del Ferrocarril del Norte a lo largo de lo que sería la Avenida Caracas, por lo que tuvo que hacer uso del corredor férreo del Ferrocarril del Nordeste que, a su vez en 1951, se trasladaron para construir la Avenida Ciudad de Quito (Carrera 30)” (Tomado del proyecto “La imagen del ferrocarril en la numismática colombiana”).
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Fotografías
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La Ilustración: política, literatura, noticias, filosofía, relijión, artes i oficios, instrucción pública, bibliografía, medicina, variedades, revista de la ciudad, revista de los estados, de Europa i mercantil - N. 140

Por: | Fecha: 02/09/1870

Política-Literatura-N oticias-Filosofía-Relijion-Artes i oficios-Instruccion pública- Bibliog rafía. ledicina.-Varieuades-Revista de la ciudad-Revista de los Estados-De Europa i merca ntil. Se publico. los m!irt es, miércolcs, viérnes i s(~b ad os , el mismo d io. se llevo. o. las cnsas de los suscri tores dc la capital i se remite a los de fucra por los correos r es­pect ivos. Los lúnes i juéves sc pub li co.r(~ si es n eceso.rio. Va lor del trimestre, tres fuertes. Va lor del semestre, cinco fuer tes sesenta centavos. Valor del nffo, diez fuertes. Va lor del número suelLo, diez centavOs. Se publican remitidos i avisos, a nn precio BUmo.­monte m6dico, quo so arreglará con los editores. Todo lo de interos j eneral se inser to. grátis. Los editores, NICOLAS PONTON 1 C~ 'rRLMESTRE III. AÑO 1.-Bogotá,2 de setiembre de 1870. rUMERO 140. EXCITACION JENERAL, De acuerdo con las ideas emitidas en la Revista de nuestro número a nterior, una porcion considerable de conservadores, uniformes en este mismo pensamiento, tuvieron una reunion el domingo 28 ele los con'ien­t es, en la cual se acordó que se exci­tara a todos los miembros de dicho partido, residentes.en la capital, para que concurran el próximo domingo, .:1 de setiembre, a las doce del dia, a la galería alta de la imprenta de La Ilustracion, que está situada en la ca­rrera del Perú, calle 1'\ número 10, a fin de acordar lo con venie.nte para los intereses del partido. Se acordó igualmente, que esta 1l1.isma excitacion se .haga por cm'tu­Iones suscritos por los miembros que asistieron a la Junta prepar atoria. Lo pongo en conocimiento de todos nuestros copartidarios para su inte­lijencia.. Bogotá, 30 de agosto de 1870. El Secretario, Joaquin 11I. Fajardo. Siempre la verdad. La verdad! amargo brevaje; pero salu ­dable como la quina i e l ajenjo. Jeneralmerl­te los que mas necesi tan de ese medicamento son los que ménos lo apetecen. Perú en suma, ¿ qué es lo que le conviene a un enfermo de gravedad, que lo engañen sobre su verdadero e.;¡tado o que se le haga conocer el peligro que lo amenaza? Decirle al hombre a quien se le desarrolla un tumor canceroso: Oh! es una glándula irritada; poca coso. ; basta un bañito diario de agua tibia, i en ocho dias es~ará usted libre de esa bobería : ¿ erá probarle al paciente inter.es, amista?.? ; Será obrar honradamente deCide a un ti 1- ~o rematado que no tiene sino un lijero :0- madizo? ¿ quién preferirá ese mal ent~ndldo modo de tratamiento? ¿ No es m~Jo~' la franqueza? ¿ No vale mas la verdad I slem· pre la verdad? Eso e5 lo que hemos hecho, lo que est~. mas haciendo, lo que haremos con el partl' do conservador; porque a todo el mundo se le debe la verdad, i para con los amigos eso. deuda trae aparejada ejecucion. , . En todo caso, ¿ qué e perdera con 01 r­no ? Si tenemos razon, e hace una ganan­c ia. Si no la tenemos, qué se un le ga? Nada, ·lb ' olutamente nada. lIemos dicho: Hai que tomar a ést? lljeto que se ll~ma el partido conservador I qUitarle la esclavmu, los calzones de mahon, el sombrl'ro de ala tie B de fieltru acartonado i las botas de cor­doban. 1 bañarlo i afeitarlo i perfumarlo , i aderezarlo a la moda de lo' días en que \ ' 1- vímo , para que no haga ~I papel de a.quel oríjinal per!!onaje cuya tacha haCia !lIgios Que había dejado de usarse en el mundo, 1 con esto nada se le quita, sino lo que no le conviene : el hombre se queda el que era ataviado au " OCOCO; pero apuesto y a a la manera de los elegantes de su tiempo; porque aunque mas se diga que el hábito no hace al monje, hai su diferencia entre ul1 lego i un prov i ncia!' Esto es todo. La idea conservadora no solo es útil i neo cesarÍsima, es eterna. La falta de lejítima influencia .de esa uti­lísima i necesarísima idea en la o:-ganizacion i marcha de toda sociedad, es uno de los mas deplorables contratiempos que pueden aqueo jarla . ¿ Por qué, pues, no hemos de trabajar !Jorque esa útil i necesarísima. idea, en cuyo servicio hemos encanecido, cuya influencia ha ido casi desapareciendo en la conciencia de nuestros compatriotas, con infinito daño para todos ellos, radicales, liberales i conser­vadores; porqué repetimos, veriamos el mal i nos cruza riamos de brazos, creyendo como creemos poder hacer algo por el bien de la República, devolviendo a. la bella i útil idea conservadora el justo prestijio que se merece como elemento social imprescindi­ble? Esto seria un crímen, una infamia de nuestra. parte. 1 si por esto se nos ofende, como hacen esos niños que irritados por el mal sabor de los medicamentos que los han de salvar, reciben al médico pataleando i colmándolo dI' injurias; sea enhorabuena. Bien sabemos que un loco estropea. 8 veces al jeneroso profesor que viene a su jauLa a tratar de salvarlo de su infeliz estado. Per0 esto no nos arredra. No nos quere­mos dar aires de impol·tancia, nosotros que nada somos, que nada buscamos sino cum­plir el alto destino que Diotl nos ha impues­to a todos: Hacer algo en bien de nuestros semejan­tes; de nuestros amigos i de nuestros advE\\"­sarios; de nuestros mi mus enemigos, por­que somos cristianos. Esta es nuestra única i constante aspiracion. Qué nos importa. ni qué nos puede importar lo dt::mas ? ¿ A caso pensamos por negocio, o escribi· mos para. que nos hagan cualquier cosa? Eso le quita ria a nuestra tarea el poco mé ri­to que pudiera tener a nuestros mismos ojos. S abemos que el niño que detestó a su mae tro acaba por venerarlo ; que el loco que escupió i golpeó a su m ~d.ico ac~ba. por abrazarlo i bañarlo en d ulclslmas lagnmas de reconocimiento. ¿ ~o va le a lgo esta tier­na esperanza ? 1 por qué no la hemos de a briOe "ar honrad amen te? _ De engá ñe nse a lgunos s e n o r e~ por cuyo mismo bien futuro estamos trabajando tena z­mente. 1 ()sotros -amos soldado gratuitos de la pa t l"la; no de ah~r8, de .de que. ~os ca· nocemo ; i sin mucha Jac tancia .pudlcra rnos decir a mas de cuatro lo que el Jene ral La­f. r elle a. u nos furiú os qut:: le echaban mue ­ras en 1 :30 : .. Y o no \'i \'uestras cara,; en las glor iosas jornada de julio. " SI, hombre' que no conoce n del partido conselTador -i no la cucaña, e ene br itan contra no 'o tros, que jamas lo hemos esplo­tad ; contra nusotros, que hemo ' querido salvarlo 'iempre e poniéndono a que nOd desdeñe; i llorado con él en sus dias de i fortunio; a nosotros que no hemos r eci bido de él, en premio de nuestros constantes esfuer­zos por enseñarle los verdaderos medios de adquirir influencia haciéndose no solo út il sino necesario en la sociedad, otra cosa que la elevacion de muchas jactanciosas notabili­dades de medro, que nos han cubierto de ca-­lumnias ll enas de la mas enorme mezquinda.d; porque ha i sé res que no adC]uieren talla., sino euando los demas se acuestan. Pero jamas hemos hecho CaSO al guno de estos negociantes políticos, que no saben si­no bostezar improperios en vez de soñar ja­mas con cosa alguna razonable; i que tra­duciendo nuestras miras por las suyas, creen que escribimos para que nos paguen nues­tros pequeños servicios, quitándoles a ellos ( Dios nos libre!) los puestos que in p elto han declarado su propiedad personal a títu­lo de parlanchines llenos de odio i de tinie­blas. Tranquilícense estos caballeros. Nosotros no hacemos la política de los negociantes : cumplimos un gran deber moral como miem. bros de b familia humana i como hijos de la patria. Por nuestra parte, jamas les hare­mos competencia en l as cucañas de asam­bleas, congresos o cualquier otra cosa; por que nosotros somos jentes de mui distintas a.spiraciones i vemos como barro lo que para otros son perlas i diamantes . Por lo dernas, esto no es sino con uno que otro, porque por la n¡;merosa corresponden­cia conservadora que de todos los ángulos de la República favorece constantemente al Editor i al Redactor de La Ilustracion, sa­bemos mui bie n a qué atenernos en punto a la. aceptacion de las id eas que este periódico se ha propuesto di fundi r en el pais, para bien de todos j i hasta para aquellos locos que querrian ahorcarnos miéntras trabaj a­mos porque recobren la razon que han per­dido a fuerza de odio i de tr istes mezquinda.- des. 1\1. M. M . Ete,Lilio [t . ---------------- --~ - - -----~------'" Esposicion SOBRE LA INFALIBILIDAD PO.'TUICIA. EcatífJilllO Padre. Vener a.bles Padres del Concilio Ecum(!aico Vaticano. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 558 cuanto pertenece a su fe el Ol'ador 110 solo cree fir­mementc, sino que tamlJien cuando rle~empe,ña?a e! oficio de preceptor del derecho eclesilistlco . publico, 1 privado en los Seminarios de Santa marta 1 :Bogota, procuró hasta donde le alcanzaban sus [uer7:as, de­mostrar a sus c1iscipulos con toda ~sppcle de argu­mentos, que la ciencia sagr~da. SUm11llstra abundante­mente, i defender de las objeCIones esta verdad cató­lica, a saber; " Que el Romano Pontífic8 cuando difine ex-cáte· d1'a en negocios de fe i de c08t~tmbre8, es ~'nfaz,¡ble, J que SU8 decretos dogrnátz'co8, aun ánte8 de qtte 8e aña· da el consentimiento de la Igle8z'a, 80n absoltltamente trreformables. " Esta tambien es la firme fe del Obispo, en cuyo nombre se presenta aquí el orador, lo mismo siente i creo así el clero como el pueblo que verdadJramente conoc€ la catolicidad; de manera que si por los pe­riódicos l1e a ase a sus oidos que esta infalibilidad se reducia a c~ntrovel'sia, i no era uefinida pOI' el infa­lible oráculo de este Concilio, padecerian sin duua escándalo, pues pensarían que 'podia dudars~ de lo que ayer habian creido com,o .Clerto. Pensanan con tanta mayor razan que era hClto que se dudal'a acerca de esta verdad católica, porque tocante a ella perma­nece o parece permanecer dudoso este mismo Sínodo ecuménico cuando no obstante las dudas que se han presentadd en contra, él calJll i aun rehusa dar una definicion dogmática respecto de ella. Pero a?cmas, ¿ qué no deberia temerse de p3rte de los enemIgos de la Iglesia, a quienes se ha estendido la herejia o la incredulidad? Porque ellos por un hecho diario saben mui bien aquella amonestacion de Agustino; La Iglesia de Dios . ... tolera muchas cosas; i sin embargo aquellas que son contra la fe o la v ida buena, no las aprueba, ni calla, ni las hace. (San Agustin. Ep. LV, al CXIX ad i anual' C. XIX. número 35.) esto es; la Iglesia no disimula ni tolera un error acerca de la fe, sino que lo denuncia, lo impugna i lo condena. Luego si en la presente controversia sobre la infalibilidad uel Romano Pontífice cuando define ex-catedra, callase la Iglesia en este Concilio, aunque el error que la combate sea contra la fe divina, ¿ quién po­dria, venerables Padre!', presentar a. vuestros ojos la locura de la incredulidad i de la heterodoxia en los errores impíos i absurdos que se sacarian como por consecuencia de este elocuente silencio? ¿ Quién de vosotros no ve que los enemigos de la Iglesia vociferarian a boca llena contra el catolicismo, como si la piedra sobre la cual fundó Cristo su Igle­sia pudiera deslizarse rota? 1 aS1, quién impediria el que vociferasen que puede i aun debe caer junto con ella tambien el edificio fundado por Cristo sobre ella? Por lo demas, vuestras Paternidades saben bien con cuántos argumentos i de cuánto peso está apo­yada esta verdad, Porque suponifmdo que con el nombre de definicion dogmática, o de definicion da­da ex-cáted1'a se signifique; un decreto del Romano Pontífice en que propone a la I gledia universal algu­na cosa que se ha de tener de fe.o que ha de dese ­chane como contraria a la fe hajo la pena de censura o de excomunion j suponiendo que todos los católicos­al asegurar dicha infalibilidad del Romano Pontífice ffi¡ li1. m> li1. mr & @~ ~ · sa a quien su esposo Cri to se unio con vinculo indi­soluble; aquella a quien el Espíritu Sant~ en.~e¡¡a to­da 'I71!1'dad, pe¡'mant!ciendo con ella para dtempre; es aquella contra la cual no prl'.valecerán las puertas del infierno. Lupgo si consta que en alg~n tieolpo de ·u vida profese ella alguna verdRd, al IDstante todo ca­tólico debe tpner infaliblemente eerticlumure de t'lIa. Ahora bien, del modo de obrar de la Iglesia univer­sal consta: 1. ° Que los novadores condenados por solo lo~ Romunos PontHices, al momento han loido tenidolt por herejes aun ántes que se reuniesen Concilio:! ecuménicos, como lo demuestra abunflanternenle el claro Cardenal Orsi ; 2.° Que igualmente mucllOs errores han sido con­siderados corno herejías en virtud de la sola conde­nacion de los Romanos Pontifiells, como lo demues· tra ~iJdidier ; 3. or el contrario, que los decretos de Jos Con-cilio ecuménicos no han sido retenidos como irrf-for­mables sino cuando los ha confirmado el Romano. Pontifice; i aun han sido rechazados a veces por fal­ta de tal confirmacion, como lo manifiestnn los ci­tauos autores. Por esto se ha convertido ya en un proverbio trillado en los discursos, aquel dicho de Ambrosio: En donde está P edro allí está la Iglesia. (Narraciones sobre el salmo XL, número 30 ); 4.° Que de todas partes los Obispo!! ban llevarlo las contl'overtiias a los Romanos Pontifice>, para qUt; las dirimiesen, i condenasen las novedadea i los erro­res; i que todos los católicos han asentido constan­temente a SUB decisiones i decretos dogmaticog, i so­lo los han repugnado Jos herejes; 5.° Que toda la Iglesia de Cristo tuvo por valedl'­ra la fórmula que propuso Hormisda para quo la suscribiesen, en la cual se establecia la predicha in­falibiliuad ; 6." Finalmente, que en la liturjia ptlblica se ha atribuido ji cada paso esta misma prerogativa de la infaJibidad a la Iglesia Romana o al Romano Pon­tífice. Touas 1'18 cuales CO~ll3 demostradas por los au­tores precitados i otros eclesiásticos, o suponen, o lucidamente establecen la infalibilidad del Romano Pontífice, independientemente del consentimiento cspreBo o tácito de la Iglesia. 7.° I en este nuestro mismo siglo es COSA sa­bida de todos~ que los Prelados i fieles católicos compiran admirablemente en reteDer la infalibilidad del Romano Pontífice, sin esceptuar la Iglesia de las Galias ; i que la confirman o a lo ménos la suponen aquellos mismos, i ciertamente poquísimos que pa­rece11 que combaten la oportunidad de que se espida una definiciEln sobre ella por el infalible oráculo de este Sacro~anto Sínodo Vaticano. 1 esta uuiver al persuasion de los católicos apareció con maravilla, • cuando devotíeimamente i con firme fe toda la Igle­sia de Cristo recibi& el citado decreto dogmatico, que tú, Eeatí-imo Pio, espediste ex-c6.tedra para. declarar i definir la Inmaculada Concepcion de la Bienaventurada Vírjen María. Ademas, este {lltimo decreto ex-cátecfra, vi to el modo como fué pro­nunciado, DO solo confirmó la infalibilKlad del Ro- Aspiraba la purcza. inmneulada de bIargarita, qne me enloquecia con BU perfume, si se me permite esta frase, i el amor en todo su sentimiento, con lodo su poder me hacia. sentir una n~eva. 'lida matel'Ínl, nna nueva aspiracion del alma. XLV. 1 la. belleza de Margarita se hacia a cada. momento para mi mas l'esplnndeciente. . Su mirado. mas llena de espíritu, de luz, de armonía, de pureza., de am!)r, de felicidad. Mi razon ya. demasiado violentada acabó por turbar­se enteramente. Ent6nces me a)JPtirse aquí con razon las palabras de Agustino: "Es cosa se­g ura para nosotros ... afirmar con la confianza ¡je una voz resuelta, aquello que ha sido robustecirJo por el consentimiento de la Iglesia universal." (Del bau­tkmo lib. VII. c, 53). 1 podemos decir con Casiano: " Ha manifestado un juicio anticipado rle condena­eion contra si el que impugna el juicio de la univer­salidad." (Dela Encarnacion del Señor lib. 1. c. VI). POI' lo cual no debe ser estraño si San A 1fonso de Vgol io ( en la disertacion sobre la autoridad del Romano Pontífioe, lib. l. tratado II), escribe: "De loun esto infieren finalmente los Doctores, como Suán!z ( iib. 3 de la defunsa de la fe). Bllllnez i Be­larmino (lib. 4 de Pontífice c. 2) que nuestra sen­tencia es a lo ménos próxima a la fe ; i la contra1ia, (dice Belarmino 1. c.)pm·ece del todo erróneaip1'óxi­TIla a la. her-Jía." A tí, pues, \'uelve EUS ojos el orador como un niño n sn l\1adre, oh Santa I g lesia docente de Dios, leji­timamente congregada en el Espíritu Santo, cerca riel RPpulcro del Beatisimo Pedro, que vive con la mi~llIa autoridfld pn tu cabeza el Romano Pontifice. A tí habla, i oh Madre de los pueblos, tuteJn. de la sociedad humana, luz de la ciencia, custodia i de­fensorn. de la verdadera fe i de laR costum bres! Tu sabiduría es la sabid uría de Dios i tus providencias vencen ámpliame'1te a las capacidades humanas. La rnzon humana conmovida por la insana fiebre de la soberuia, ha osado reformar el mundo: i el mundo Sd dirije precipitado hácia el cáos antiguo. Levan­tóse hinchada (oi infeliz!) contra tí, i arrebató tus funciollf>S ; pero su triunfo fué breve, lamentable el conocimiento de su error. Sus doctrinas enjcndraron la duda, i sus leyes sembraron las didensionl3s. Mas tú, oh Esposa de Cristo, tienes palabras de vicia í lJálsamo para las llagas mortales. Tus decretos son necedades para los ciegos soberbios; pero el inves­tigador humilde descubre en ellos la flor de la celes­tial !labid uría. Oigan, pues, tus hijos hasta el estre­ma de la tiena tu voz, como voz del cielo; repítanla cuidndosamente los Pastores a las ovejas que se les han encomendado; lajeneracion presente a todas las jeneraciones futuras; i principalmente la infalibili­dad de tu Cabeza el Romano Pontifice, en quien te fundó Cristo como en solidísima piedra, para espe­dir dp.cretos dogmáticos, sancionada por tí en este Concilio Vaticano, sea como la estrella principal que entre la densísima noche de este siglo, i en medio de tantas tempestades, anuncie al fin a los maltrata­dos marineros que está ya próximo el día de la ver­dad i de la justicia. Romo, hoí 24 de diciembre de 1869. MANUEL J osÉ ANAYA, Procurador del Obispo de Dibuna i Vicario Apos­tólico de Santamarta. La lectura de parte de aquellas memorias. La visita de mi amigo Luis. Nuestra traslacion al viejo palacio del campo. M. Rouget. Una voz de mujer que co.ntabo.. Margo.rita al piano, hermoso. como el primer sueño de amores. Por último, un hombre horrible que adelantaba há­cin. Mo.rgo.rita, i del cuo.l ella se defendia con el horri­ble signo de una estrangulacion. He aqui el indice de todos los recuerdos que se revol­villll en mi imajinacion calenturienta: recuerdos de veinte i cuatro horas terribles, que parecian los mate­riales de una leyenda infernal, ima.jinada por el diablo. 1 a. tro.ves de todo este oúmulo de escentrioidades, veia a. l\largarita a cada momento mas luminosa, por decirlo así, mas fascinadoro., mas f,mtástica, con 10. indescribible espresion de su semblante, oon su exube­rancia de vida, con su incomparable blancura, con su tesoro de cabellos rubios, con sus hombros desnudos de una morvidez esquisita, con sus bemsimas joyas, con su elegllntisimo traje, cuya ancha plegr.dura aumen­tnba el encanto, la majestad, la májia de aquel todo maravilloso. XLVII. Hubo un momento en que recoruando "quella parle del manuscrito de Pablo que so referia a Ma-rgarita. muerta, a Margarita. enterrada, se me oourrió poner en prlí.ctica una prueba decisiva. Yo habia respondido a las últimas palabras de 1\1o.r­gnrita: --Temo que seo. usted un sueño, un fantasma, una f'lscinacion mia; temo ...... mo estremezco 0.1 pensar que tanta felicidad puede desvaneoerso. Margarita. habia contestado a mis. palabrl1s oon.una. sonrisa divina, hermana. de una muadll de los Cielos que irradiaron para mi sus ojos. . En el bre isimo espacio que duraron Ilqu~lla sonrisa i aquolla mirada sentí todo lo que he dlcho .lntes, pensé valerme d~ la prueba decisiva. que podio. asegu­l'urme de si Margarita era un fantasma o u~ 5ér. real, i saqué cl medallon donde estaba ~u retrnt~ 1 el rIzo de sus caballos, que tenia en un bol~lllo .le ml pal~tó . -¿ Qué es eso? dijo lllrganta con curlosl\llid r.l ver brill!ll' una joya. . -Un adtñirable retrato de ron.ler, la rcspoDll1: la ilnl\jen tle 1110 crintura que mas me hn. hecho senlir. -¡ .\h! ¡ sI! dijo ::H:\l"garita, cuyo s"mblantc ~c ha­bia nu1>hdo: el saorificio que todo hombre hace del amor nntiguo al nmor nuevo. LA ILUSTRACION. A M E R leA. El Mensaje del Presidente de los Estados Unidos, MI'. Grant, sobre el r econocimiento de la belijerancia de los cubanos, determinó, segun asegura la prensa, en el seno del Congreso, una fuerte oposicion al noble intento de los patriotas que esperaban con tanta ansiedad ese aoto de jus· ticia. Los Estados Unidos no reconocen a la República de Cuba. La discusion sobre esto par· ticular i las razones espuestas por el señor Presi· dente, han servido de p(~bulo al D~'arz'o Oubano, que se ocupa mui detenidamente en el exámen de dicho documento. -Habiase tratado ya i aun aprobado en la Cámara de Representantes el proyecto de conso­lidacidn de la deuda pública, pero se esperaba jeneralmente que el Senado lo rechazase. -Por los órganos mejor informados del perio­dismo, se propalaba la noticia de Clue las comisio. nes de las dos Cámaras que estaban ya de acuerdo acerca del proyecto de lei, pal'a la revivificacion del decaido comercio amerÍcano. El documento consta de tres fecciones que se reducen : a arde· nar la devolucion de los derechos de todo lo que se emplee en la construccion i equipo de buq ues emplE;ados en el comeroio estranjero j a dejar escentas de gravámen todas las provisiones de esos buques incluyendo el carbon j i a permitir que las líneas regulares de vapores adquieran en el estranjero la mitad de sus buques, abonándoles siempre por la oonduccion de la correspondencia un pré de tres pesos por milla. -Mr. Cyrus W. Field pidió al Congreso el competente permiso para tender cable telegráfico entre la ciudad de Salt, en la Florida, i la isla de Cuba. Este cable ofrece una rebaja en los despa. ohos por la mitad de lo que actualmente se cobra en los demas alambres. -La deuda pública tuvo durante el mes de junio una diminucion de $ 20.000,000. • -Piénsase sériamente en estableoer algunas colonias americanas en las inmediaoiones de Aca­puJco, mediante la intervencion del Gobierno mejioano. Las noticias que tenemos de Méjico alcanzan 0.1 La de julio. Se confirma la captura del vapor Porwa1'd, de que nos ocupamos en uno de nues· tras números pasados. La ciudad de Guaimas habia sido sorprendida i saqueada por la tripula. .cion de este buque a órdenes del jeneral Plácido Vega. Se habian apoderado de las ofioinas públi­cas, de dos embarcaciones, de algunas cantidades de muchos fusiles i del combustible que necesita~ ban para hacer el corso. Despues de esta espedi· cion, se dirijió el Forward a Chicolaj luego subió el rio de este nombre. En esa oportunidad el Cón. -¡ Oh! no, seITora; yo no sacrifico el amor de esta dama a ningun otro amor; la amo todavía, la amaré siempre, moriré amándola; no he amado a ninguna mujer mas que n. ella, ni podré amar a otra; si esta mujer, si esta deidad no es mia alguna vez, seré el hombre mas desgracin.do del mundo: ella es toda mi esperanza, toda mi vida: ¿ cómo puedo yo sacrificarla o. nadie ni por nadn ? XLVIII. Mi alma se inundó de alegria. Margarita sufrin visiblemente; a medid n queyo ha­blnb¡¡, su palidez i la Ilj i tacion de su seno creoi an; la espresion de un dolor agudo, mal comprimido, asoma­ba o. su semblante. -1\1e he engaiIado, dijo al fin levantú,ndose i que­dando de pié en una ma.gnifica aotitud, por la dignidad, por la altivez que nquelln. aotitud representaba; se habia dejado arrebn.tar por un sentimiento falso, por un sueño; clloballero,hágame usted el favor de permitir­me que me vuelva a mi oasa: de prestarme ~u carruaje. -Antes suplico n. usted mire este 1'etrato, i vea si la personn en él representada mereoe la idolatrla que siento por ella. -¡ No! dijo Iargarita dej ,~ndome oon una. mirado. en que se revelaba todo lo terrible, todo lo enórjico de su alma. -Encontró este retrato una noohe de luna, a lo. ori­lla del mar, entre las rocas; en otras rocas m S avan­zadas ~e veian los restos de un~ fragata. que hnbia nnufragado: este retrato estllba dentro tIc una cajn de lata embreada; le acompnñnb.'\n un pañuelo, un rizo de cabellos rubioq i un papel eu que se leia...... '/"r-garita ...... lIaci,~ (no recuerdo Il1o fecha) muriú (he olvi-dado la feoha tambien). - ¿ Hn IDllerto la mujer de quien es ese retrato? _. Su cadáyer estab junto a la~ ola ! dije oon e9- trañ~za, porq'le )Iargnl'ita no parecia rec~rdar na,Ja. _ i era infeliz, dijo, Dios tuYO compilo Ion de ella. Estas palabrllo de :ilnrgarita me c~u'!aron un efcoto terrible; sentí frio, ere!: que era en efecto un espectro. -Pero es, dije con angustia. que la im(Ljcn represen­tada en este retrato, la mujer n qwen amo con toda mi alma se llama )largarita: ¡ es usted! -¡ Yo! ; pero e9to es incomprensible! yo jamas he naulrflgado. i en mnnto n hnh.r muerto ..... j\" no ! j (.'Qlo e un delirio! ; no compr.ndo, no ti o e mpr n· del' lo (¡ue u,t el e dice! -Mirc usted al méno" eete retr to i c_te ri.o. :'IIargarita se inclinó h!í.ci mi i miró el retra o. _\.1 Yerle .li6 un grito i me .• 1'1' 1> t6 el m Ilalton. 559 sul americano i las autoridades de Mazatlan roga­ron a Mr. Low, capitan del vapor de 103 Estados Unidos, )Jfohican, que persigue al pirata quien fué efectivamente sorprendido por el M.Jhican. El r esultado de un corto combate que sostuvo, fuó la captura de algunos espedicionarios a quienes se fusiló i el incendio del buque. -Por 10 que podemos deducir, los revolucio­narios de Rio-grande aumentan todos los dias. sus filas. El Prefecto de Tuxtepic Íllé asesinado por los vecinos. -Actualmente se halla acusado Juárcz por la introduccion de efectos de contrabando. - Un nuevo temblor mas fuerte que todos los que se habian esperimentado en Oajaca, acaba de reducir a escombros esa hermosa ciudad. Tam bien el territorio de Guatemala ha sufri· do viólentas conmociones en distintos lugares. Chiquimulilla, Santa Rosa i Cuajiniquilapan la· mentan hoi la pérdida de muchos edificios i aun la muerte de algunas personas. -En una de lae noches del mes de junio, una partida de quince bandidos, a Imya cabeza estaba Manuel Auyon, uno de los compañeros de Bárrios, penetró en el pueblo de Rodeo donde cometió too da clase de es cesas. Estos bandidos pertenecen al Estado de Chiapas en Méjico. Como semejantes acontecimientos son ya mui freouentes en Guate· mala, no nos atrevemos a asegurar que por ahora su Gobierno tome activas providencias dirijién­dose al de la vecina República para evitar trope­lías tan escandalosas. -El periódico oficial La Semana, anuncia que están para terminarse los estudios prévios a la obra del ferrocarril del norte. Nada seria actual­mente de tan importante trascendencia, I}omo esa union do la ensenada de Lagartos con el cauda­loso Polochic. Los departamentos de Izabal i Verapaz adquirian r ¡í pidamente todos los benefi· cios i todo el valor industrial que le ha quitado la vía del Pacífico j el comercio se activaria de una manera prodijiosa j i la produccion agrícola del pais, aumentaria notablemente con las dificul· tades superadas por aquella obra. Nicaragua sigue aprovechando la calma en que la dejó su última r evoluciono La Vo;;; del Pueblo asegura que la candidatura Cuadra-Mono tealegre -está. bien aceptada en toda la República. La Gaceta Oficial rejistra el nombramiento de varios ajentes diplomáticos. -Grande movimiento ha ocasionado el señor Secretario de Haoienda con la proposicion que hizo al comercio de venderle $ 37,725 do órdenes contra el16 por 100 de derechos marítimos. La reorganiza.cion de Oosta Rica es el trabajo constante de la actual adminÍstracion. Ya en otra parte dijimos que se habia convocado oon este objeto una Constituyente. Para la elcccion de sus -¡ Yo! esolam6, ¡sí! ¡yo soi! este retrato se hizo en la Habana, pooo ántes de que el marques se embar­case para Europa oonmigo; el marques de lo. Roca habia puesto en una cajo. de lo.tn. este retrato, un rizo mio, un paliuelo; pero yo no recuerdo mas: i ah ' j comprendo! i si, oomprendo! 1 lo. desdiohada Rosalia! pero Rosal!:a era negra ¡ era una esclava! 1 c6mo al verla n.lufraga,muerta,lo. pudieron confundir conmigo! ¡ a no ser que una larga permanencia en el mar! j pero no puede ser! ¡ por descompuesto, por desfigurado que esté un cndú.ver arrojado a la playa por las olas, no so puede confundir a una blanca con una negra! . oh! j í qué recuerdos ha despertado usted en mi! 1 qu~ noche tan horrible aquella! i i sinembargo, al horror de esa noche debo mi seguridad al lado del marques! ¡ me basta ponerme las manos en el cuello como si fuern a ahogarme oon ellas! ¡ Rosalía! ¡ oh ! . Un nuevo cnmen pareoia levantarse delante de mS, vago, misterioso, aterrador. -j iempre ese hombre! ¡ ese terrible hombre! ¡ esl' ogro humano! continu6 :'Ilargarita. Yo hasta enl6noes habia creido que el romantici<;mo era una cuestion de escuela; la exajeracion de las pasiones i de los oaractéres esplotada por los dramatur­gos i por los novelistas paro. causar ef .. cto, para e citar el intere~ por medio del terror poniendo en juego lo escepcional i aun 10 absurdo; creía que la trajedia en todo su esplendor estab relegada al teatro; í sinem­bnrgo, se estaba desenvolviendo a mi vi~ta una hi torl. fuertemente romántioa, de I que por toJas p rte' bro­taban crímenes. en la que todo era estraordinario en que no aparecía un solo personaje que no e- uvlese loco; porque oun _largarita Ole parecia poco duei'l de ~u razon, i en cuanto a mi, ya he tlicho no ablo en donde e tab", si en el mun o "real, o n la rejlOD 11 n­tástica de los suefios. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. miembl'os se ha espedido una lei, que ~eneral­mente se encomia como obra de gran mél'lto. _ -El señor Ministro de lIacienda hizo un lla­mamiento a los contratistas del ramo de tabaeo, i les señaló un contiojente de 3,000 quintales. Causa un profundo desconsuelo i un positivo dolor el lastimoso estado en que, segun los perió­dicos, jime hoi la desgraciada Cuba, Seguramen­te la situacion de los patriotas no será mui deses­perada; pero siguen los fusilamientos en masa, las espropiaciones, los destierros, i últimamente, el mas terrible azote de la humanidad. Un telé­g¡' ama de la Habana recibido en N ew York, comunica que el cólera ha empezado a hacer es­tragos en las tropas españolas; i otro despacho asegura que la espedicion conducida por el vapor l7pton, fué sorprendida i que los pocos_ individuos que escaparon de la muerte en los prlmeros mo­mentos, se hallan hoi presos en Holguin. Sinem­bargo, esta noticia necesita conflrmacion. -La eausa cubana ha sufrido una gran pér· dida con la muerte del señor José Morá.les Lémus acaecida en New York. Este señor desempeñaba el cargo de Ministro de la República en los Es. tados Unidos. Su muerte ha sido hondamente sentida por sus coneiudadanos i por todos los que reconocen el valor de una intelijencia como la de este distinguido patriota en el manejo de las cosas públicas. lioyacá. La corporacion municipal de Tunja ha espe­dido un acuerdo" sobre honores al batallan rifles de Bomboná. número 2.0," por la composicion i ornato de la plazuela adyacente en que está acuartelado el mismo batallon i que ha sido pu· ·blicado en el número 198 de El Boyac8m8. Este acuerdo, en nuestro concepto, es contrario a los artí~los 14 i 17 de la lei 40 sobre réjimen de los distritos, i por lo mismo creemos que el señor jefe Departamental debe suspenderlo i remitirlo a la Corte del Estado, para los efectos de la atrio bucion 3.11 del artículo 51 de la constitucion del Estado. Hai homenajes que no cuestan o cuestan mui poco, especialmeDte a los que los tributaD, i bien o mal merecidos, pueden pasar; pero cuando vienen a afectar los derechos de un tercero, i en lo mas caro que tiene el ciudadano, que son s1!s creeDcias r elijiosas i el respeto por las tradi· ClOnes de sus mayores, DO es posible dejarlos pasar desapercibidos; pues, si como sucede eD el pre· seDte caso, los habitaDtes de la ciudad de 'Tunj a deben a los iDdividuos que compoDen aquel bata­llan el l'econocimieDto por el servicio de la como posicion i ornato de la plazuela de SAN FRANCIS­co, este puede manifestarse sin hacer una sustitu· .c~on que e?vuelve una positiva profanacioD, ha­-<:~ endo olVidar el nombre que de tiempo iDmemo· TIal ha llevado esa plazuela, en homeDaje del sa~to cuyo templo existe en ella, i en el cual se .tnb~ta el cl!l to permitido por las leyes existentes. Bien sabido es que mas de las nueve décimas partes de la poblacion de Tunja son católicas, i entóDces el acuerdo que dispoDe que la plazuela de San Francisco llevará en adelante cl nombre de " plazuela del batano n r.ifles de Bomboná. nú­mero 2.°," es violatoráo del artículo 14 citado, que dice: "Las municipalidades tienen el po­der ba~tante para estatuir todo lo que estimen convemente a los intereses de los distritos, con el .fiD de fomentar el progreso intelectual i moral de sus habitantes, i el material de las localidades, .sin invadir, ni disponer nada en contrario a la Constitucion i leyes de la Nacion i del Estado, a los iD tereses o derechos do ot.ros distritos, a las 8ervidumbres actzva8 en favor de l08 habitantes de los di8tritos, ni A LAS GARANTíAS o DEREcrros QUE LA CONSTITUCION OTORGA A sus HABITAN'l'ES." Pero hai mas todavía: si la composicion o re· formas que se ha hecho ahora en la plazuela "de San Francisco" ha dado lugar a la varia0ion del nombre que tieDo,-i qué harian los señores miem­bros de la Municipalidad de Tunja, si viniera otro batallan e hiciera un cercado de fierro en la misma plazuela i eo!ocar.a dentro de él, dos está­tuas de bronce de Sucre i de Bolívar? __ Habría q~e echar a un lado en primer lugar el nombre de rlfles de Bomboná i dejar mucho mas atras el venerando de San Francisco: no admite duda. El precitado acuerdo viola tambien el inciso 8.° del artículo 17 respecto dc la erogacion que se hace, porque segun este inciso, los bienes i .rentas del distrito, no pueden aplicarse, sino para el servicio público del mismo distrito. Estas consideraciones bastan para con venccr, en nuestro humilde concepto, dc la inconveniencia 'C ilogalidad del acuerdo que nos ocupa, i confia­mos que será. aDulado por la Corte del Estado. LA ILUSTRACION. ~olima. Seüor EdiLol' de La Ilustracion. Guamo, agosto 24 de 1870. TeDemos mui profundos motivos para creer que los libel'ales se preparan para tl'astornar el órden público en el Estado, i de lo cual estamos avisados. Los pueblos del Magdalena que perte­neceD al Estado de' Cundinamarcll., son el depó· sito de 105 elementos de guerra. Por sorpresa na nos eojeritn; i no será tau uifícil que los trastor­nadores salgan chllsqtieados. El objeto de la revolucion es, ver si pueden asegurar a UD gólgota el voto de este Estado para Presidente de la UDion: tal vez sea un alto personaje el que hoi se empeña en esta guerra; pero sea cualquiera el pretesto, no será. fácil que nos quiten la libertad de que gozamos, que los liberales nos negaron por taDtos años. Abs"Olutamente ignoramos si el Gobierno de Cundinamarca apoye tales preteDl:liones. Siendo, como es, el del Tolima, Gobierno de empleados conservadores, no garantizamos que cumpla la Constitucion guardando neutralidad i ménos que recuerde el deber que le impone la Constitucion de Rionegro. Creemos sÍ, en la siDceridad del Gobierno jene­ra1, en su honradez, en sus promesas i i si, apesar de tal creencia, mas tarde llegál'amos a persua­dirnos de lo cODtrario, teDdremos derecho para decir, que es una farsa verdadera la buena fe de alguDos liberales. Nos amenazan con la guerra: sabemos bien quiénes son los liberales que en Bogotá. viven azuzá.Ddola, i sobre ellos caerán todas las desgra­cias que trae caD sigo aquella calamidad. Soi de U. señor editor, su amigo i servidor-N. La verdadera i la falsa democracia, POR J!1R. E. CARO. Traducido para La Ilustracion por R. 1\1. 1\1. [Continuacion. ] Hai en esto UDa leccíon que nos instruye, de la cual será bueDo sacar algo en nuestro prove­cho. Ya hemos visto entre nosotros las señales anticipadas de este mal democrático i hemos vis· to a éstos cortesanos del pueblo, tan peligrosos como aquellos del despotismo, fundar sobre las mas bajas adulaciones su fortuDa política. Hem09 visto espíritus distinguidos iDoliDar aDte los ca­priohos i las violencias de este extraño soberano, su superioridad intelectual i abatir su carácter para obtener un mandato, prontos ellos tambien, a sacrificar su manera de pensar a la sinrazon de sus comitentes. No hemos estado léjos de ver triuDfar en ciertos grupos la teoría degradaD te del mandato imperativo. Pero en despique de esto, cuántos espíritus ilustrados i caractéres al­tivos se han separado con disgusto de esta liza entregada a concurrencias iDferiores! A cuántos no hemos visto reDuDciar a la política, fin de su lejítima ambician, ántes que aceptar esta depen­dencia humillante i hacerse, segun la fuerte espre· sion de Stuart l\Iil1, los instrumentos serviles de sus iDferiores en saber i en taleDto! Que se ten­ga mui preseDte, quc es uno de los síntomas peo­res de un estado democrático mui avanzado, este abatimiento intelectual de la clase gobernante, de la clase política. Es UD hecho deplorable, que ya en los Estados Unidos el poh'ticia1¡ no obtiene a este título sino una mediocre cODsideracion. Cui­demos de que no suceda. lo mismo eDtre nosotros; i sucederá iDfaliblemeDte, ni una reaccion enérji­ca de la opiDion i de las costumbl'es', no. v.iene a combatir esta adulteracioD del mandato electivo. Cuidemos de que la po.lítica, que l\'Iacaulay llama "el empleo mas Doble de las facultades humanas," nQ se degrade por la veDalidad, por la intriga, por la adulacion demagójica; i no termiDe por caer esclusivameDte en manos de los comprndores de sufrajios i de los ayuda de cámara del pueblo. Hé aquí un grave peligro de las democracias; pero DO ed el único. Uai tambien en ellas cicrta tcndencia a hacer de la mayoría nUlllérica, de­mostrada por el sufl'ajio universal, el regulador absoluto, no solamente del hccho, sino tambieD del derecho; soberano irrespoDsable, dispeDsado de teDer razon i que a nadie debe dar cuenta de sus decisioncs, ni de sus actos. Si alO'uDa idea polítioa clara i evidente se despreDde, ~n efecto de los manifiestos de la escuela radical, "es qu~ la discusion debe cesal' desde que el órgano de la soberanía nacional ha hablado, el órgano decisivo, el número. El número; hé nquí el iDstrumento irresistible de esto. soberanía; por él ella lo de­rribo. todo ouando le parece, i va siempre hasta donde quiere. " N o se estlt léjos do aplicar al soborano oolec· tivo, el pueblo, espresado por el número, lo quc el tcórico del absolutismo, Hobbes, decia del prín­oipe, hace dos siglos. El de'potislUo se trasfor-milo, pero en el fODdo sus fórmulas i sus pro· cedimíenso& son siemprc los mismos. "El sobe· rano no está obligado para CaD nadie. Pues que todas las leyes soo hechas por él, no son hechas para él; no está obligado a obedecerlas. Como todas las disputas proviencn do que no hai buena intelijencia sobre lo tuyo i 10 mio, el Roberano decidirá solo sobre el derecho, i hará. solo las le· yes civiles." ¿ Se cree que está teoría absurda i degradante del despotismo, que nos exalta cuando se pone en prá.ctica en honor de UD Stuart por Ull lójico cortesano, seria méDos digna dc desprecio, si dialécticos fUDestos vi Diesen a establecerla en­tre nosotros, eD provecho del pueblo? Este es uno de los puntos sobre los cuales iruporta mas señalar con precision, las reservas que debe bacCt' a este respecto la verdadera democracia. La mayoría numérica es soberana en su domi· nio, que es la eleccion de las formas políticas i la organizacion de las instituciones que CODvienelJ al mayor número. Ella dispone con uua autori· dad indiscutible de los diferentes poderes entre los cuales se reparte la delegacion de la soberaDía nacioDal i pero su autoridad tiene un limite '1ue no podrá. salvar impunemeDte. Una mayoría, cua­lesquiera que sean las fuerzas acumuladas del número por medio del cual se espresa, no puede nada, no solamente contra los derechos impreso criptibles de las miDorÍas, pero ni contra el dere­cho del iDdividuo, primer elemento de las socie­dades. La uDaDimidad, ménos uno de los micm­bros de la comuDidad política, no podria prevale­cer eODtra uno solo que estuviese encerrado en la inespugDable conciencia de su derecho. La cues­tion es definir bien este derecho, en tanto cuaDto es inviolable, medirlo esactamente, reducirlo a sus limites i garantido sin exajerarlo. Pero esta es, no lo negamos. la principal dificultad de la. ciencia política. De una .parte hai una teDdeDcia marcada del derecho iDdividual, a salir de su es­fera, a desbordarse sobre el dominio social, a eD· trabar el mecaDismo de las institucioDes, alterán­dolo todo al traves de pretensiones injustas i de las resistencias de UDa personalidad exajerada. De la otra se encuentra siempre un instinto secre­to de opresion en cada fuerza social, en el elemen­to del número, por ejemplo, que trata de llevar las fuerzas sociales al mas alto grado de poder. La mayoría numérica de un pueblo debe preser­varse con tanto mas cuidado del exeso de su prn­pio poder, cnanto que represeDta la fuerza mate­l'iai al mismo tiempo que la voluntad de ese pue­blo. Pero ella puede cODfundir demasiado i fácil­meDte esta voluntad con la justicia. ED esto hai un jénero de ilus10n siDgularmente temible; el número iDolina siempre mas o ménos a reputarse, no solo por la espresion de la ,oluntad nacional, sino tambien, lo que es mui diferente, por el ór­gano del derecho, qué decimos? par el derecho mismo. 1 de este error casi natural, casi fata~, cuá.ntas consecuenClas desastrosas pueden re· sul tal' ! ~ Continuará.) -Han sido nombrados miembros de la J UDttl de Bem,ficencia los señores: Evaristo EscoV'ar, Pablo María Herrcra, Na2:ario Lorenzana i :lila. nuel Pamba como principales, en asocio del señor Manuel l\Iurillo. Suplentes: los señores Juan Obregon i Fran­cisco Javier Zaldúa, que con )os señores Sah'a­dar :M:aría A Ivarez, José Camacho Roldan i 1,.'. Soto Villamizar oompletan el número. El reconocido patriotismo de los nODl b rudos, nos hace creer que aceptará.D i cumplirán fiel· mente su eDcargo. . -En la noche del 30 del pasado agosto ejecu­taroDen la InspeccioD de policía del barÑo de b. Catedral, el hecho mas abominable de que pueda. tenerse idea. Llamamos la ateneioD de las demas autoridades del Estado para que descubran a los culpables i los castiguen cual merecen. i e to hecho queda impune, da.r:!. mui mala idea del Go· bierDo provisorio. -Ayer partieron de esta ciudad las primeras autoridades de la UDion i del Estado. en compa­ñía. de los miembros de la uDta administradora del camino carretero i de otras muchas personas. con el objeto de ver los adelantos hechos en la nueva vía aarretera al ;.vJ agdalena, que por 11m· chos se ha creido imposible. Del resultado de di­aha visita iDformaremos a nuestros lectores. -La ópera El Barbero do Sevilla que no tuvo lugar el domingo próximo pasado a consecuencia de la lluvia i de que habia pocns localidadc~ VeD· didas, se pondrá en esceDa mañana SÁB ... \.DO a. las 8J de la noche. Si esta fUDcion no está bien oODcurrida, es seguro que el Teatro quedará. ce­rrado por muchos años, pues nadie querrlÍ, traba­jar, para tener un desengaño. iMPRENTA DE NIOOl'.oAS PONTON 1 OOiYP~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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La Ilustración: política, literatura, noticias, filosofía, relijión, artes i oficios, instrucción pública, bibliografía, medicina, variedades, revista de la ciudad, revista de los estados, de Europa i mercantil - N. 140

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La Ilustración: política, literatura, noticias, filosofía, relijión, artes i oficios, instrucción pública, bibliografía, medicina, variedades, revista de la ciudad, revista de los estados, de Europa i mercantil - N. 185

Por: | Fecha: 19/11/1870

Política-Litel'atllra.-N oticias-Filosofía-Relijion-Artes i oficios-Instruccion pública- Bibliografí~ :\Iedicin·<),-' al'iec1a.des-Revista de la ciudad-Revista de los Estados-De Europa i mercantil. 'e public~ 1,),; mártes, miércoles, viérnes i sti.bados, i el mismo di" se \levn. R la cn ~ns de lo suscritores de !~ capital i e remite í1 los dc fuern, por los correos res­pectivos, Los lúnes i juéve se publicará. si es néceso.rio. Valor del trimestre, tres fuertes. a10r del semestre, cinco fuertes sesenta centavos. Valor del año, diez fuertes. Valor del número suelto, diez centavos. , Se publican r.emitidos i avisos, a un precio suma­mente módico, que se arreglará con los editores. Todo lo de in ter es jeneral se inserta grátis. Los editores, NICOLAS PONTON 1 C~ TRLIESTRE IV. AÑO l.-Bogotá, 19 de noviembre de 1870. NUMERO 185. Continuemos. Continuamos tratando la tésis del Estado .:apital de la Union colombiana, porque este asunto 10 es de interes jenera1. Una vez que la federacion es i ha de ser nuestra fórmula definitiva de Gobierno, hai necesidad de buscarle bases de armonía, de sol idez i de duracion definitiva. En el fondo, la paz social depende de que este asunto se arregle de una manera satis· factoria. Una vez el Gobierno jeneral en poses ion del territorio e intereses de Cundinamarca, cesarán completamente las ocasiones de choque entre la independencia de los Esta­dos de la U nion i el Gobierno nacional. Como estamos hasta ahora, ha sucedido i no seria imposible que volviera a ocurrir un conflicto entre los dos Gobiernos que existen eu Cundinamarca, escitando susceptibilida­de - en los de los Estados; que cuando mé­nos, pueden inspirar inquietudes i aun poner en duda la corJveniencia del sistema del Go­bierno propio. Destruido ese foco de complicaciones que hoi existe, el Gobierno jeneral podrá ser s~­vera mente respetuoso para con la autonoml~ seccional de los Estados; porque no llegara a verse forzado, a su pesar acaso, a tortura.r la letra de la Oonstitucion del pais para eVl­larse aprensiones o peligros mas o ménos verdaderos. Por 10 mismo, los Estados dejarán de abri­.. gar recelos con tr~ el pod~r ?el Jefe , de la N acion _; no habra por que m para, q?e se. l~ protesten sus actos; i de esa cordlahdad.ll'a estableciéndose el hábito de la federaclOn, hasta fundirse i confundi.rse con la vida en­tera de nuestro pueblo. 1 tan cierto es esto, que hasta ahora si al­gun Estado ha tenido motivos para ver algo como una amenaza mas o ménos lejana en la conducta del Gobierno jeneral, ha prove­nido esto de las complicaciones. que el dua; lismo gubernamental de ·CundlOamarca ha -solido producir. . Es un hecho de sumo pelIgro para la paz jeneral de I~ República, la existencia de un Gobierno con pretensiones de soberano en la resider,cia de los altos poderes federales. . El r;rincipio de que puede 'haber paz 1 guerra a u n tiempo en un. Estado; guerra entre el Gobierno i los habItantes de ese Es­tado i ¡;¡az entre ese Gobierno. i esos habitan­tes con el Gobierno de la UnlO,n,. es un~ es· pecie de garambaina de 'letra gotICa,mUl pro. pia para ejercer la sagacidad ~e.los casUlstas pclíticos, para quienes -el. gUll"lgay e,s. una bellísima ocasion de lUCir sus agudlslmos injenios. . Pero 'si es -que de ,buena fe ~splramos .a que nuestras instituciones adqUIeran la soh- -<.l solo puede darles su _verdadera aeeez ptqauceio n por las concl.enc'la -s. popu laTes,' ilai una mui séria i urjente n~ceslda? d~ des· terrar la meta f 'IS·I Ca d e la vIda practICa de .nuestra sociedad. . , d I Hai alCTo de mostruoso i qUlza no poco e ridículo de las mas burlescas farsas, en el es· pectáculo de un territorio ajitado P?r las con· 'v ulsiones de una conmocion intestlOa,en pre-sencia de un Gobierno que debe contemplar estoica i escéptica merite tona clase de des· manes, como si estllv.iera mirándolos desde la luna. Es cuest ion local, es guen"a local, se dice mui sériamente, i se ejecuta una série mas o ménos deplorable de aclos contrarios al re­poso público; i el Gobierno de la Union nada puede ni debe hacer, miéntras los ciu­dadanos sean estQrsionados o muertos local­mente i no nacionalmente ... Esto es delicioso! ¿ 1 no es acaso como algo mui parecido a las grotescas escenas de un carnaval? ¿ 1 qué es lo que tiene que suceder, si no hubiera sucedido y.a quizá mas de una vez? Que la farsa dejenera en trajedia; que las leyes que han «reado el absurdo son impo­tentes para convertirlo en realidad practica­ble; i que por mas honradez que haya, es imposible que uno crea que está contemplan­do la limpia faz del sol de un hermoso dia, cuando no alcanza a verse las palmas de sus propias manos. En esos casos, le sucederá siempre al Go. bierno jeneral lo que al filósofo Pyrrhon, que no obstante que decia creer i que enseñaba que todo es una ilusion en esta vida, esca­paba la tarascada de un ¡::erro que queria ~i­vertirse con una de sus pIernas, con la mIs­ma oportuna asiduidad que lo hubiera hecho el mas estúpido gañan del Ática. En política, mas que en cualquiera otro órden de hechos, hai que poner en armónica rdacion la teoría con la pl~áctica. Establecer sistemas, que apartándose de la verdadera naturaleza de las cosas, colocan a los hombres en la miserable. situacion de hacer traiciun a la verdad para ser conse­eue- ntes 'con la ficcion de 'un absurdo dispara­tado, .es reproducir la fábula Je aquel pobre perro cuya fidelidad puso, en mala hora, ~ prueba su dueño, rodeándolo de la mas terrI­ble tentacion; encerrándolo muerto de ham­bre entre una abastecida despensa en donde todo lo provocaba. " I las manidas pollas i perdices, Casi, casi le untaban las nal·ices." Es decir, en ,la inexorable precision de violar el absurdo legal para rendir culto a la naturaleza de lo que _realmente nos rodea. 1 despues ... Oh, des pues se dice, .~o que la lei es un l'ebuzno, sino que el maJlstrado es un asno! .. 1 tenemos la historia de Cer­vántes en El Cudoso Imp(wtinente . .. ': . Sobre todo, el grande, el inmenso ah V10 en que quedan los habitantes del Estado.d.e Cundinamarca, descartándose de la necesI­dad de mantener fuerza armada, embarazo económico descomunal para nuer.tra enB~­quecida sociedad, es por sí sola una ventaja inapreciable en altísimo grado, en el ~ec~o de transformar todo el Estado en D~strzto fedel·al. . d 1 Deseamos que la actual Conv~nclOn e, E:5tado considere i resuelva est.a mteresante cuestiono 1 le damos este conseJo, .I?orque es casi seguro que si ella se desentiende del ' clamor jeneral que .ya se oye por donde quiera sobre el pardcu.lar, es mUl probable que no mui tarde esta Idea bus~ue su efec,­tividad en un 18 de julio, q':le Sl~ du?~ s~ra el úl timo parasismo de este InfelIz epllep~lco que llamamos Estado Soberano ~M~l\I~lna. .mar'ca. M llEVISTA DE LOS ESTADOS. Antioquia. Por un acuerdo de la Corporacion municipal de Jiraldo, se di nn testimonio de gratitud a 106 particulares que han manifestado celo e interes por la instruccion primaria en dicho distrito. -A consecuencia de una representacion de los veoinos de la fracoion ae Filadelfia para que se restablezcan las funciones de Correjiaor ál Ins· pector de aquella localidad, el Poder Ejecutivo expidió un decreto en este sentido, i escitando a dichos vecinos para que lleven a cabo su propósito ,de establecer allí una escuela pública a su costa, conforme lo han ofrecido. Bolívar. La Asamblea lejislativa del Estado espidió una lei que determina la manera de satisfacer los seis mil cuatrocientos veinte pesos que el Tesoro adeuda al Colejio Piníllos de la cbdad de Mom· pos. -Por otra lei de 7 del pasado grava con cinco centa-vos cada kilógramo de harina que se iatro· duz ca para el consumo, de cuyo impuesto se apli· carán. $ 10,000 anuales para completar el fond@) destinado al pago de las acciones con que el Es· tado se ha sllscrito en la empresa de canalizacion, limpia i navegacion por vapor del Dique de Caro tajena, conforme al contrato de 31 de mayo úl· timo. -El ciudadano Presidente devolvió objetado un proyecto de lei adicional al Código civil del Estado i que aprobó la Asamblea en sus primeras sesiones. Dicho proyecto trata sobre el reconoci· miento de los hijos naturales para los efeotos de la lei. Doyacá. Señor Editor de L.a Ilustracion . Habia resuelto abandonar la tarea que de tiem· po atras he impuesto a mis convicciones políticas, porque esponer a la luz pública 106 actos de. un Gobierno, es una empresa benéfica en los paIses donde la sancion del deber no ha perdido BU na­tural ,influencia,; como es una mision infructuosa en los que, como en el nuestro, los mandatarios se empeñan en dañar las masas social cs. _Pero aunque la relaoion de los hechos no lle ­gue a depurar un Gobierno viciado desde su orí· jen, he creido necesario que el pueblo conozca su deplorable situaoion i recordarle el sublime ejem­plo que nos legaron los ínclitoe varones que con­sumaron en lo~ campos augustos de Boyacá ' la gloriosa jornada del 7 de agosto de 1819. .Las cenizas venerandas de nuestros projenitores dicen mui alto a los tiranos, i el Estado.de Boya­cá que posee en ese campo sagrado el pedestal de la independencIa i de la libertad, se levantará siempre a la altura de su nombre proclamando el dereoho i la justicia. La tiranía con su propio nombre i en lucha franea .i decidida jamas tendrá. ignal fijeza a la que se ej!;lrce en nouíbre de instituciones ~iberales Epicuro i Bentham halagaban los sentIdos para pervertir las costumbres; así sus sectarios, ence· nagados en el sensualismo, pretenden seducir a los pueblos· con sus decan~adas instituciones, se­mejantes al principio de la utilidad, que es su norma, i que aparenta demasiada moralidad (>ar8 inocular el veneno en las imajinaciones senCIllas como el medio inventado 'para simentar esta d.oe. trina corruptora, oríjen dEl los males que aquejan a la sociedad. El alarma que comunica la espectatira .de un gran crimen, se observaba en el ánimo púbhco des· de el aciago dia de la exaltacion al poder d~ 108 delegad()8 d8 Ocusá. Un pánico terro~ comuDIoaba a todos la sorpresa de la novedad, l Boyacá em· pañandosus pasadas glorias, depusO 6U caráct~r Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 738 libre para esperar los resultados de un Gobierno constituido en aras del deshonor i que haBta en 8U iniciacion vulneraba con cinismo inusitado los fueros populares. La alo(:ucion presidencial llcvó a su colmo la desfachatez. En vez de decir el señor Presiaen­te, en obsequio de la verdad: he venido a la pri­mera majistratura del Estado contra el querer de los pueblos, pero resuelto a ser honrado como guardian de las leyes; nos dice, que ha sido 11a.­mado por el voto unánime de los boyacenses, exa­jera su conducta moral i nos presenta su inagura­cion al poder como el preludio de un porvenir ri­sueño que colmará, el Estado durante su luminosa administracion. Principia csta con el nombramicnto de sus ajen tes, i elije para los destinos de jefes departa­mentales, que son de su injerencia, a personas que satisfagan cumplidamente las aspiraciones de su celo. Actualmcnte se suscitan en el distrito de Tur­mequé algunas ouestiones de grave significaoion entre los empleados públicos i varios vecinos de mala voluntad, a quienes proteje el Podcr Ejecu­tivo, negando su apoyo a las autoridades lejítima­mente constituidas. El cumplimiento estricto del deber constituye allí el peor estigma para los em­pIcados públicos; quienes en recompensa de su acuciosidad en la práctica de las obligaciones con­siguientes a sus destinos, merecen el escarnio de los hombres apasion:l.dos que desatienden los dic· tados de la razon por sacar avantes sus dañados intentos. Felicitamos al señor Leopoldo Flórez F. por haberse separado del destino de ajente fiscal que ejercia en aquel circúito, en donde no hallaba ga­rantías su carácter indepcndiente i en donde el premio de su notorio interes cn la. observancia de su deber habia puesto su vida en constante asecho, que hacia temer pudiese ser inmolada a mansalva por sus injustos agresores. Allí deben ejercer los destinos públicos los hom­bres que consientan en convertirse en maniquiés de espúreas pretensiones, que acepten sin embozo la voluntad de los caciques i hagan causa comun con los criminales. La juventud independiente merece por galar­Jon. el aprecio de la sociedad sensata. El hombre de carácter no teme jamas las iras dc gratuitos enemigos i siempre será víctima de su deber. El Jefe departamental de Tundama ha hostili­zado con asiduo empeño a los ciudadanos pacífi­cos, i Sogamoso fué testigo presencial de sus arbi­trariedades, apoyadas en el imperio de la fuerza, proteccion única con que puede contar el Gobier­no del Estado. El departamento de Occidente lamenta la dura prueba a que 10 sometió el Poder Ejecutivo, dán-w@; ur~tvlí1l- ---------------------------------------------------------- WlOO útlUJ)@ OO~1J~Ij1l~~ .. [OONTINUACION. ] La marquesa hablab'\ oon la mayor sinceridad i tratabl1 a Diego con verdadero afecto al espresarle h~s­ta. sus mas pueriles ideas; pero este que veia lo.s COBas de un modo diferente, que temia : --No, señora, objetó, la prosa de la vida no 108 sepa­~' ará, por el contrario en la juventud domina la pusion i si Rosalía ve en mi un obstáculo, tenga usted po; seguro que me odiará. --Nada de eso, yo poseo su confianza, i he procura­do no mostl'al'me severa po.ra no enajenarme su Qt),riño. Los dos, amigo mio deseamos su felicidad, ¿ no es cier­to? Pues bien, esperemos, observemos su conduota, separémosla del mal, i nuestra obra alcanzará el triun­fo mas dulcisimo que hayun podido obtener dos cora­zones que velan cuidadosos, que se sacrifican, si es preciso, por ofrecer a un corazon inocente, anjelical, la ventura del cielo que ha penUdo al bajar a la tierra. Todo~ seremos mui dichosos, i usted cuente siempre conmigo. Al prouunciar la marquesa estas palabras, tendi6 la mano a Diego, i este se apresur6 a estrecharla un poco mas tranquilo. -Tiene razon, se dijo, contando con su apoyo, el tiempo me dará lo que 1 quien solo habia visto uua o dos veces ...... no puede ser, continuó pensando ...... repre­senta mas de veintidos años, i luego ose apellido lo llQ­van infinitas pers~nas. Valdivia se figuró U11 instante que podia ser el hijo de Lucía, pel'o no tardó en convencerse de que esto era imposible. Sin embargo, despues de haberle recordado Manuel uno de los períodos mas infames de su azarosa juventud, despues r Simon Bolivar, de SUCl'e, Neira i demas hé­roes colombianos, murió como un valiente al pié de la bandera de la estrella blanca, ooronándose con las palmas de la inmortalidad j i que su tum­ba debe ser regada con el llanto de los verdaderos amigos de la república.-Dado eto. Pl'ceentado a la Asamblea l ejislativa del Es­tado, hoi 7 de noviembre de 1870, por el dipu­tado por el 4. 0 círculo del departamento del Sur. SISTO GUZllIAN. Está para cerr,use el segundo debate al proyeo­to dI! Constitucion que entre otrlls novedades trae las siguien tes: - Intimas, no por cierto, repuso con malicia el cons­tnnte perseguidor de Isabel. --Oí. Apesar de ser primos? ---;-:;0 dice que ser primo es una ganga, 'pero yo creo ,¡tiC es ser primo i nada mas; con todo he descubierto 1¡lle ...... V>lluivia, que no podia contenerse, le dijo: ---¿ Sabe usted que hai un jóven de por medio? ---Pues ya se ve que sí. Juanito no s'1bia una palabra, pero uno de sus defec­tus mas Jesarrollados era la fatuidad. Al oir Valdivia su respuesta afirmativa sin ocultar ns exaltacion: ---Su nombre, amigo mio, su nombre __ .... ---¿ Cual? ---El de ese, rivaL ..... ---Pero si. ..... ---Es necesario que yo lo sepa. Ignorando qué contestarle, se valió de un pretesto par,\ a. guardar a que su imajinacion le sacase del com- . .. prom ISO. • ---Antes deseo sal.¡¡dar a la marquesa. Venga usted 1 hablaremos porque la historia es sumamente larga. Los dos ~ntraron en el salan, i Juanito, acercándose a Sil tia, i despues a una de las hijas de la bar~nesa, i despues a cada una d'e las señoras presentes, sle~pre seguido de Diego, que anhelaba el relato prometldo, procuró libertarse de sus preguutas hasta mas no poder. Dejémoslos en el salan para volver a la habitacion contiO'ua, en donde entró Gabriel s.l mismo tiempo que Valdfvia. i Juanito se dirijian alIado de la. marquesa. CAPITULO VIJÉSIMO QUINTO. UN A REVELACION DOLOROSA.. Gabriel esta.ba decidido a salir de.lII~drid, pero esta decision le costaba un inmenso SaCl'lficlO. 1,1 deber dictó su última carta a RO~!llía, el deber le incitaba a alejarse de su lado para .sl~mpre; p.ero el amor combatia con el deber, i al reclblr la 8úphcll. de lajóven, al ver que en nombre de su madre le llamaba, i le pedia que hablase a la marquesa, no tuvo valor para negarse a ¡¡ste r uego, i aunque peusaba que todo seria inútil, quiso apu r ar la COpll. del .dolor que su pa­dre aoercil.ba continuamente a BUS lnblOs, desde el mo-i mento en que le a b andonó. .' 1 Como hemos dicho, entró en la ~ablta~lon en donde habían estado hablando Valdivia 1 JuaDl~o . Su rostro revelaba. la. lucha de su espirltu. LA ILUSTRACION. L a r epresentacion de las minorías, en una ter­oera parte para solo la Asamblea lejislntiva i cor­poraciones lIlunicipales, quedando suprimida res· pecto.del Cuerpo LejiJativo na'cionaL La dumcion del período o,onstitucioual del Go­bernador que serú de cuatro uñas sin poder ser r eelejido. La Asamblea debe reunirse oada dos años. El sufrajio es casi universal, limitado para los que no tengan un eapital que alcílnce a doaoientos pesos, pero no podrán ser electores los militares en aotual servicio. ' Se ha presentado un proyecto sobre reforma de la Constitucion nacional en el sentido de crear un distrito federal para la residencia de los Altos Poderes nacionales_ La lei de Hacienda es la que ha ocupado prefe­rentemente la atencion de la Asamblea. Los diputados de la minoría no han ooncurrido, pues en algunos círculos electorales su derrota fué oompleta_ Están en curso varios proyectos de lei, entre otros Jos que reforman respectivamente los códi­gos judioial, civil i penal, el que centraliza las rentas para la instruccion primaria i seoundaria, i por el cual se oonceden al Gobernador ámplias faoultades en este ramo. SP, estableoe una escuela normal en la oapital del Estado, i be dará lOS­trucoion seoundaria gratuita. En la lei de réjimen político i municipal que ha pasado en segundo debate, se fija permanente­mente la oapital del Estado en el distrito del Guamaj i entre las disposioiones varias de la ConstitucioD queda preceptuado que no podrá ser variada de una manera permanente sino con el apoyo de las dos terceras partes do los votos de los miembros presentes en la Asamblea. Ya le mandé a usted el mensajc del Goberna­dor, por el cual se habrú hecho oargo ele la. situa­cion del Estado: es un magnífico i precioso doou­mento cuya redaccion manifiesta la pericia del :majistrado que lo ha elaborado, Por aquí continúa con mucha fuerza el in­viemo. Yo cuidaré de tenerlo a usted al corriente para que no falten estas importantes noticias en su interesante periódieo_ Noticias varias_ La Correspondenúa provú¡ciaZ de Berlin oree que en breve quedará consolidada, i para siempre, la unidad de la Alemania, merced a nuevas ins­tituciones políticas. MI'. Delbruck, Presidente de la Confederacion de Alemania del Norte, se halla en Baviera con el objeto de estipular las bases sobre que deba establecerse la union alemana_ Cualquiera que se hubiera detenido a examinar su mirada, hubiera dicho que ya no som'eía para él la es­peranza, i era verdad, casi todas St\S ilusiones habían des!l.parecido, í sufría horriblemente. Al penetrar en casa de su protectora su pulso tem­blaba, su paso era vacilante; pero no habia remedio, Rosalla le llamaba, necesitaba darle esto. última prue­ba de su amor. Deseaba, ántes de entrar en el salon, hablar con la marquesa, i la esperó en la sala contigua. Esta habitacion habia sido elejida por Isabel para esponer el cuadro de su amigo. Era una sala que sepa­raba el gabinete de la marquesa del salan principal, lujosamente adornada como las demas habitaciones de la casa. En el espacio de pared que dejaban dos puer­tas con colgaduras de terciopelo azul, estaba colocado el cuadro teniendo al rededor varias lámparas solares. Una cortina, tambien de terciopelo i del mismo color, le ocultaba a la vista de todos, i segun el proyecto de la marquesa, al pasar del salan a su gabinete para to­mas el té, descorrerian los criados Ir. cortina, i los amigos admirarin.n la obra. de su protejido. Deseosa esta buena señorn de que nadn faltase, salió un instante del salan despues de dar toda clase de sa­tisfacciones a su cómiCamente enfadado sobrino, i halló a Gabriel, que impulsado por su ansiedad, se disponia a buscarla. Con todo al verln tembló de nuevo. -Usted nquí, Gabriel, le dijo In mal'quesn con la mayor afabilidad. j Cómo hn tardado usted en venir, ya empezaba Il. dudar ... _ .. ! Todos nuestros amigos han preguntado por usted.-Vamos, vamos al salon, yo quiero presentarles al héroe de la fiesta. -Tnntas gracias, dijo Gnbriel con timidez, pero de­searia ántes de recibir esos honorcs con que se digna usted f¡\vorecerme, que me escuchase nn solo instante. Tengo que hablar a usted, i es mui probable que des­pues de haberme oido, me aconseje usted misma que no pase adelante. Este lenguaje sorprendió a la marquesa, pOl'que no esperaba hallar semejante tristeza, en el hombre~ en el artistn a quien iba a ofrecer un triunfo, una ovaCiOno Gabrielllñadi6. -Habia proyeotado salir mañana de Madrid paro. siempre. - i Salir de Madl'id! pero ¿ qué le sucede a usteJ, preguntó la marquesa in teresándose vivamente porque le profesaba un verda.d ero afecto; quizá alguna des­~ raoia. .... .. ! 739 Si la Confcderacion se liberaliza, el Rei Gui­llermo i Bísmark quedarán sepultados en su obra. El J en eral prusiano von Kerchdoaf, del 11.0 cuerpo, que fué herido en Sedan, falleoió despues de 13 dias de padecimientos. El domingo ú ltimo su cadáver cruzaba la estacion de Verviers. La organizacion de guerrillas se prosigue con actividad. En Paris í en todos los departamentos se reclutan ouerpos francos. Un antiguo periodis­ta, M:. Lisscour-Saint-Veuveve, ha salido para Bretaña con plenos poderes del comandante de las guerrillas para alistar hombres dispuestos a ooncurrir a la defensa del país. A 1 VOl' los muchos jóvenes cobardes que huian de Paris, el Gaulois propuso que se exijiera en las estaciones de los caminos de hierro el nom1re a todos los viajeros que, pudiendo ser útiles á la oausa de la patria, se escapaban vergonzosamentg por no tomar parte en la defensa de la capital do Francia. " Esos hombres, " dioe el colega franoes, .. de­ben ser despojados de sus dereohos de ciudadanos, i decl:uados inoapaces, para el porvenir, de desem­peñar ningun oargo civil ni militar_ " ,El servicio de las sucursales del Banco de Francia ha sido trasladado a Tolosa. Prusia apela a los continjentes de las últimas reservas para aumentar sus formidables lejiones en Francia, i sustituir )a guarnioion de la Alsacla, que avanza hácia Paris. Los sitiados de Paris, lo mismo que Jos de Metz, apelan a la aereost:itica para dr.r fe de vida por medio de sus cartas. Constrúyense actualmen­te gran número de globos para lanzarlos al espa­oio, despues de estudiar la direccion del aire en las oapas superiores de la atmó¡¡fera. El dia 23 fué espedido uno de estos correos aéreos deade las alturas de l\Iontmartre (les buttes Montmartre, ) cuyo valiente areonauta era un tal Jitles lJuruof, que fué a descender 2 kilómetros de Evreux. Llevaba despachos i cartas para la comi­sion del Gobierno en Tours. La correspondencia fué dirijida inmediatamente a su destino por el ferrocarril. Segun 01 jóven Duruof, al cruzar a mas de 2,'100 metros de elevacion sobre el monte V imos su carta de 28 del pasado i $ 100que hemos,abonado a su cuenta. . Sr. Mariano Calderon, 6uepza. Por el correo anlenor enviamos la conte~tncion a su carta de 31 dE'1 pasado_ Sr. dootor J. Trinidad Arango, .Jiron, Tendremos en cuenta la indicaciones d" su carta de 13 del pasado. Sr_ doctor Juan Félix Olarte, Valle de Jestis. Tendremos en cuenta la indicacion de su carta de SI del pasa·o. El seno~ G;on­zález nos entregó 105 $ 14-25 a que se refiere "Su ulmna carta. . Sr. Evaristo Leon, Sacon'o_ Fué cubierta la letra 9,u.e por $ 45 vino adjunta a su carta de 29 del pasado. Solicitare­mos los encargoS. Sr. Daniel Sarmieuto C, San Ji/. Por el presente correo conteSlamos u carta de 22 del pasado. Sr. Nepomuceno Sánchez, Pamplol\a. Recibimos su carta de 31 de octubre i $ 20 qlle hemos abonado a su cuenta. COlejio de ..Tosé Vicente Concha.-Comen-­zal'á de nuevo sus tareas el 15 de enero de ] 871_ Las materias de enseñanza, que ee especifican en el programa por estenso, se¡'án ademas de las matemá­ticas fl idiomas, las que habilitan para oLtener grado en las profesiones DE LEYES, DE POLITICA, DE FI­NANCISTA, DE DIPLOMACIA 1 DE JURIS1'HUDENCIA. El utilitarismo de Bentham i el censuali roo de Tra­c!!, serán impugnados científicamente. El señor Ri­cardo Carra~quilJa rejentará la clase de filosofía moral. Se admiten aluOlnos internos, semi-internos i esternos_ 8-1 ---------------------------------------------------------- Rela'Cion ae la retret~ que tocarán las Bandas reuniilas el do-mingo pr6ximo 20 de noviembre. l~ BU<)U6t de los" Mártires." .. __ ., Donixzetti_ '2~ Valses: 'Ll\s bellas hijas de 'Parma.' Straus. 3~ Marcha militar: "El Vetel·ano." Valter. Bogotá, 19 de noviembre de 1870. El Directol' de las Bandas, Oayetano Pereira. IMPRENTA DE N. PO'NTON 1 COMPA:ÍA, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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La Ilustración: política, literatura, noticias, filosofía, relijión, artes i oficios, instrucción pública, bibliografía, medicina, variedades, revista de la ciudad, revista de los estados, de Europa i mercantil - N. 185

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La Ilustración: política, literatura, noticias, filosofía, relijión, artes i oficios, instrucción pública, bibliografía, medicina, variedades, revista de la ciudad, revista de los estados, de Europa i mercantil - N. 627

Por: | Fecha: 06/05/1873

TRIMESTRE XIV. AÑO IV.-Bogotá, mayo 6 de 1873. NUMERO 627 . • ADVERTENCIAS.-Se publica 105 márte., juéves i sá- { bados i el mismo dia se lleva a las casas de los su.critores de la capital. Los de fuera lo recibirán por los correos re5pec­lÍvos con toda esactÍLUd, pue confiamos en la honradez del Gobierno de la Union i en el celo de todos sus subalte rnos. REVISTA JENERAL.-Los lectores hallarán en e.te } PRECIOS.-Valor del trimestre dos fu ertes cuarenta cenla-p~ riódico: Política. Relijion, Literarura, Hechos diversos, vos. Valor del año con derecho a un libro de prima ocho juer- FIlosofía, Artes I Oficios, Instruccion pública, Biblio!¡rafía, tes. Número suelto vemte centavos. Se pllbhcan remiudos i Medicina, Variedades, Revistas de los Estados, de la Ciudad, avisos, a un precio sumamente m6dico, Para todo dirijirse al Comercial, de América, de Europa, de Asia, de Arrica, etc. Editor i Ajente jeneral, NICOLAS PONTON. DEL PARTIDO CONSERV ADOR Para Presidente de la Union En el próximo período de 1874 a 1876 SEÑOR DOCTOR J. M. TORRES CilJCEDO. PARA GOBERNADOR del mstado S. de Cundiliamarca SEÑOR JOSE lUlRIA Q.UIJANO OTE'RO. Mas sobre el ferrocarril del Norte. En toda mnteria económica es buena í mui provechosa la concurrencia; pues ella proporciona escojencia en tre las variedades de una oferta mas o ménos considerable . Partiendo del principio que d~iamos ,,;entado. hemos visto con agrado que varios de nuestros compatriotas han presentado al Gobierno una propuesta para acometer la empreBa de la construc .. cion del camino de hierro que ha. de dar vida i prosperidad a nuestro territorio del Norte, refluyendo ese bienestar so­cial hácia las demas comarcas de nues­tro pais. Ciertamente que no podría ménos que sernas altamente satisfactorio que, no solo el camino del Norte, sino todos los que demanda el desarrollo industrial de Colombia,fueran acometidos i llevados a cima por empresarios de nuestra N acion. Esto, ademas de redundar en honor de Colombia, aoaso nos eliminaria al­gunos obstáculos de presente o futura continjencia; í sobre todo, es un ejem­plo, que, por lo ménos deja comprender que el saludable espíritu nacional de empresa empieza a. dar señales de vida entre nosotros. Por lo mismo, los señores Juan N. González V., Indalecio Liévano, Ma­nuel Ponce de Lean iN epomuceno San­tamaría, que son, los caballeros que han propuesto al Gobierno construir ellos el ~errocnrril del N arte con sola una ero­gaoion fiscal de $ 2.400,000 repartidos eu cinco períodos anuales, al oabo de los cuales quedaria construido el camino espresado i el Gobierno dueño de él, han manifestado que sí hai en Colombia hom­bres que sientan en su corazon el calor vital del amor de la patria. A plaudimos, pues, el hecho como os mui justo; sin osar pasar adelante, personas razonables ee arrojaran a aco- La Los infrascritos Be harancargo de la presa sea bien conoeidd i pueda obtener meter una empresa de tamaña magnitud, construccion del ferrocarril de esta ciudad mayoreti ventajas. sin conocer cuanto hai que conocer en nI rio Carare i de su~ dos ramales, segun 10. Durante el tiempo de la con~truccion materia de una obra de ta om 1 'as ~os trazados, planos,perfiles, dibujo~ ~ípicos ucl cRmino Sil hará~ cargo. los infrnscrit.o>, . . n c p eJ I presupuestos hechos por la comlSlon es- por cuellta del GobIerno, sm r"mun eraclOn dIficultades de todo Jéner? ploradora costeados por el Gobierno i qUfl separada, de la esplotRcion de los troz05 Por su part~, ~I G?blerno, o.brando delle presentarle el injpniero en jde de de camipo que se vayan dando a la circu­con la prudenCIa 1 la clrcunspecClon que \ dicba comision, señor Ridley, pudiendo Ilacion, i sus prorluctos se destinarán a la le impone su oarácter i la situaoion ruo- los infrascritos hacer al trazado las varia- empresa. Igualmente ee encargarán de la ral del compromiso ac'tual con la casa in- ?iones qu.e c.rea.n convenientes, con e~ ob- ad~inistracion ?el ~amino, ~espu es de con­glesa con quién pende aún ese grave I Jf\to de dIsminUIr el costo, acortar la lmea clUldo, por el termmo de diez afias o mas, asunto se ha visto en la necesidad de i suavizar los declives.; todo con la aproba- mediante u~ arregl? con el Gobierno. , . clOn del Porler EJecutIvo. 11. Los mfrascrltos, por razon de los respetar ese vínculo, mléntras no. pueda ,2." El Gobierno destinará por lo ménos fondos que recibirán mensualmente para reputarse como entera:nente dtsuelto. $ 300,000 para la construccion del camino la ejecucion de los trabRjos, asegurarán EU Esto no debe, en nlOguna manera, en el año do 1874, i los infrascritos empe. manejo a 8atisfaccion del Poder Ejecutivo. desalentar a nuestros empresarios nacio· z~rán inmediatamente los trabajos; i hasta Del señor Secretario mui atentos servi-nales; porque si los ,estl'anjcros se ajus- 3 _ mil!on~s de pesos en cada uno de Jos dores, _ . ., taren ventajosa í definitivamente con anos slgulfmtes. . . Juan N. GonzáJez V, lndaleclO Llevano, nuestro Gobierno ell08 no podrán ménos Para ~onse~~lr estos fondo~. el Gobler· Manu~l Ponce de L eon, Nepomuccllo Sall- 1 , 11 • t uo podra emitir bonos por una suma no· tamar'a. que congratu arse por. e o; VIS o como minal igual al valor del presupuesto, que cstá, que p.ro~eden gUlado~ P?t· un lau· ganará el 7 por 100 de interes anual desde dable ~entlmlento .de patriotismo. la fecha en que se pongan en circulacion, Por otra parte, 1 por desoarnada que i con la esprasa condicion de emplear el hasta ahora aparezca la propuesta nacio- prod~cto de estos b?n08 en la construccion nal,. la discusion en el particular pondrá del dH:!lO ferroca~'rll, ,:on la es?lusion de en evidencia la naturaleza de los recur- cualqUiera otra IDv.erslOn, e. hipotecando sos de los proponentes para ll evar a ci- p.ara .el pago de .los IDtereses I total amor- , tlzaClOn del capital, seglln las bases que se ma una obra tan ~escomuna~ para nu?s.- establaceran, 01 mismo ferrocarril i todas tros actuales medIOS de realIzarla pOSltl- lBS rentas i contribuciones de que pueda vamente. disponer el Gobierno para este efecto, en Toca a nuestros le jisl3dores i al Go- virtud de la lei sobre mrjoras maleriales. bierno ejecutivo mui especialmente, exa· Los u¡~hos bonos no .serán vendido! BiilO minar a fondo las condiciones i garantías pa~la tlnamente a medida que se VOY!ln neo de éxito de una i otra asociucion para cesll~ndo .Ios fondos para _los trabaJOS del I 6 · ' 1 canuno ; I la venta anual no podrá exceder ~esolver o que ~ea mas arm OlCO a os de 3 rnillone~ de pesos. IDteresca del pOIS. 3.a Los infrascritos formarán el presu- Esta cucstion, como se comprend.e fá- puesto de lo que se haya de gastar en cada cilmen te, no es solo cuestion de Clfras, año, i lo prrsentarán al Gobierno con seis sino cuestion de pracMcabz'Ziclad; la cual meses de anlicipacion con el objeto de que supone un maduro exá.men comparativo proceda a I~ venta .de 103 bonos. de las probabilidades de sllceso que cada 4." Los mfraSCrltOS He~arán las cuenta~ cual pueda exhibir con la mayor posi- perfecta.mente arregladas I comprobadas, I . . el GobIerno se reservará el derecho de ble segurIdad. _ nOlpbrar ojentes que inspeccionen la cons- Para nosotroBserla grandemente plau- truccion de las obras i que examinen las sible que una Compañía formada por cuentas de la empresa. nuestros compatriotas tomara a su cargo 5." Los infrascritos dirijirán i trabajarán levantar el pais de la postracion en que personalmen te como injenie.ros e~ la obra; lo han sumerjido los héroe8 de bochinche, l. para la compra de matenales I consecu­enseñando a la N acion con su deoision i clOn de obreros, se trasladarán d~s de e.llos 'í f, di' T . . del a Europa, o a cIonde sea necesario, haclen-enerJ a en avor e. a CIVI lzaClon 1 do sus gastos por cuenta del Gobierno. progreso de la patrIa, que no solo somos 6" e . b . d h . . t - . amo remuneraclon por su trn aJo capaces e acer pronunclamle~ o~, S100 personal, el Gobierno pagará a los infras­de cruzar nuestro hermoso terntorlO 'por critos mil pesos por cada kilómetro de fer- Ias vías férreras de que tanto necesIta- rocarril qne entreguen concluido; i termi­mas para resucitar del triste marasmo nada la obra de la línea principal, tendrán en que yacemos, en mcdio de un para iso au.emas, derecJlo n .unR suma igual a la que no espera sino un poco de .juicio de mitad de la dl.erencla entre el presupuesto nuestra parte para elevarnos a la cate ' del s~ñor Rid ley i el costo efectivo, ~i éste . d d d ., d h ba Btdo menor que aquel. Igual estlpula-gana .e .u.na ver a era reJlon e om· cion se hará. respecto a los do~ ramales. bres CiVIlIzados . .li:n todo caso, los señores González V., .1." El Gobierno ~onceder:\. ~ los infras- L' é P d L i Santamaría crlto, gratuitamente I a perpetUidad, por la I vano, once e. eon . : construccion de la línea principal, 600,000 han dado un bello eJemplo a su patTla, bectaras de tierras baldías a lo larao del i ojalá. que en caso de que les lleg~e su ferrocarril i de las obrRs, o en los puntps turno, encuentren en nuestra SOCIedad que quieran elejir del territorio colombia­toda la influencia del necesario apoyo no. 'fales tierras po~rán ser escojidas por físioo i moral de que no podrian ménos ellos 6!1 lotes de 5,000 a 10,000 hect~ra9, de necesitar para salir airaBaS de su em- en sec~lOnes que alternen CO? otras de Igual presa, cuyos trillOfos les daria-n un in- e~tenslOn que se reservaran para el Go-cuestI. O na bl e d erech o a 1a gratl.t u d d e I blerno. pais i a las bendiciones de la posteridad. 8.' En cualquier estado en que ~e en· M. M. 111 cucntre la construccion del camino, el Go­bierno podrá enajenarlo o hacer con troto con alguna otra compañía o particular para RESOLUCION. Estado8 Unidos de CoZombia.-Poder Eje' cutivo nacionaZ.-Secretaría de Es/ndo del Despacho de H(1.cienda i Fomento. ­Seccion 5. a-RamQ de Fomento.-Nú­mero 857.-Bogotá, 30 de ab,';¿ de 18n. Señores Juan N. Honzález V, Indal.cío Lié ­vano, Manuel Ponce de Leon i Nepomuccno Santamarla. En vista del memorial que ustedes ele­varon a este Despacho con fecha 28 del corriente mes, se ha dictado la siguiente rcsolucion: (, Estando prndienta una negociacion con la "PlIblic 'Vor1cs Construction Com­pany Ld,,, de Lóndres, para la c:onstruc­don dol ferrocarril del Norte, i careciendo el Poder Ejecutivo de nu torizacion para contratar la ejecucion de esto obra sobre las bases contenida3 en la propuesta que antecede, no le es dado tomarla en consi­deracion por ahora; pero lo hará en el caso de que tales obstáculos desaparezcan." Soi de ustedes atento servidor, AQ.UILEO PARRt. El tambien se fué '1 " Porque agradable era a Dios su alma por eso se apresuró a sacarlo de en medio de las maldades." "Verán .1 fin del sabio i no en­tenderán qué haya pensado Dios de él, i por qué le haya asegurado el Señor. » nollibrodo la Sabiduria, Cap. 4. o Vers{culos 14 i ]7. Eso que llamas muerte pavoroso, N o es muerte _ ... es una pausa, es un reposo. R.DELAP. Dios, como una prueba de su Omni­potencia, hizo lucir en este mundo de ti­nieblas, a Lastenia Parra de Pradilla. Dios, para demostrarnos su bondad mandó a la tierra a Ricardo de la Parra. Él podria haber dicho de sí mismo lo que el Espíritu Santo hablando de la Sabiduría: " A esta amé i busqué desde mi juventud i escojí tomármela por cs­posa í me hice amador de su hermosura - porque la sabiduría abraza todos los bie: nes, viene .le Dios. Dichoso el que la po­see! Estas almas hermanas en todo, aquí i J.LLÁ; ya estánjuntas ___ • Ya habitau el mundo de la luz! Ya cesaron sns lamentos ____ I qué lamentos! ____ El porque la propuesta de nuestros compa- Señor que loa vió uno a uno, uno a uno triotas para tan vital i grave objeto, no l"ropuesta. está tlcompañada do 108 fundamontos en B " t' 28 d b '1 d 187" su conclusion, bien conceclil'ncIo un privi-lejio, o de cualquiera otro morlo; pero los infrascritos quedarán en este ca~o con el derecho a la mitad de la diferencia entre el presupuesto i el costo efectivo de que habla la cláusula 6.·, i a las tierras baldías de que habla la cláusula 7.' loa habrá premiado ____ Los áDjeles ha-brán enjugado aquellas lágrimaa ____ Iá- 'b I I .. 0,,0 a, e a rI e ... que estrl en sus cá cu os . económicos 1 ( Señor Secreterio de Hacienda i Fomento de la sus períodos de ca.':1strucclOn. I Uníon. Natural es que cuando estos señores Los infrascritos, a saber: JUbn N. Gon-nSumen una actitud como laque encierra I zález V., Indalecio Liévano, Manuel Pon­su propuesta, en momentos en que nues- ce, Manuel Peña * i epomucano Santa­tro Gbierno está en neaociacion sobre. maría, tienen el honor de someter al ciu­el mismo asunto con una ~espetable Com.' dadano ~resjdentP. , por conducto del señor añia europea; lo hayan hecho premu- Secretarro, las bases par~ celebrar un con.- P'd 1 t d I t d t f d I trato para la construcClon del ferrocarnl DI os ue o os os ~n ece e~ es un a- del Norte: mentnlcs en tan séno negoolado. Otrll cosa no seria siquiera conjeturable; porque no es suponible siquiera gue • En esta propuesta figura el nombre del Sr_ Manuel Pella, a quien peosalllO. asociar, pero 110 lirro", por estar au,ebLe. 9.· Puede tambien el Gobirrno llevar a cabo con los infrascritos la construccion del ferrocarril, empezandolo inmediatamcnte sobre Ins bases de esta misma propuesta, dando $ 300,000 en el año de 1874 i ase­gurando dar de sus rentas un millon de pesos en cada uno de los años siguientes, i adoptar mas tarde cualquiera otro eislema de cODsecucioD de fondo, cuaDdo ya la .w-grimas vertidas sin exhalar un grito de clesesptracion. La3tenia, precedió en el camino a su hermano, Jo precedió no mas? N o; lo aguardó, oró por él __ í aquel ánjel de amor, deseó tener a su lado al ánjel de bondad. El Señor la oyó i. ... Parra, partió a I¡L patria celes­tial; es decir, volvió a su patria __ La tierra no lo mereció : sus habitantes 110 comprend2'~ron aquel corazon de niño, aquella alma Bañadora, aquella sensibili­dad do Dlujer. Do eftQ hombro no 69 Go- cuestI.Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 214 ~ebe decir (i seria bastante) no hizo mal tl nadie, sino: hizo todo el bien que pudo, consoló al triste, lloró con el que sufria, amó a los séres mas desgraciado! de la oreacion. Parra! bendito seas en la tierra i en el cielo. Por aquellos labios que jamas manchó la mentira, pasaria sonriendo el Reden· tor del mundo! Alabemos al Señor, pe­ro alabémoslo en sus inescrutablesdesig. nios ____ Léjos de su hogar exhaló ellÍl· timo aliento, el último suspiro ___ _ pero suspiro i aliento fueron recojidos por la amistad mas S!llícita .. ," Inclinémonos. " Estaba meláncoJico! nos dicen. Él podria haber esclamado como San Pablo: " Ya ahora sé que en adelante no me volvereis a ver; oh ! vosotros por quienes he pa­sado haoiendo el bien segun el manda­miento de mi humilde Maestro." Qué de veo es, pobre amigo mio, te oi decir, con aquel entusiasmo tan tuyo: "Bendito sea Dios que hai muerte! quiero ver claro. " Rodeado de una mago nfficanaturaleza que habias contemplado comovido, abandonaste la tierra j que la que no es tuya te sea lijera. Ya sabes lo que hai de cierto, ya ves claro ____ ya cumpliste tu deseo ____ Empero yo no podré habituarme (el hábito es la se· gunda vida del corazon) miéntras viva, a no verte volver de tus frecuentes viajes i oirte referirme tus impresiones, tus goces, :tus penas ____ En ellas siempre te 3t'ompañé! Quédame esa satisfaccion ¿ Cómo no eeperar tus cartas? ora de Lima,ora de Europa, ora de New-York, de la Costa, de los pueblos cercanos, de todas partes: tus cartas llenas de senti. miento i de poesía! En todas descrip­ciones bellísimas. Podria publicarlas pa· n que los ilescrez'doB vieran que sí pu.ed~ haber amistad durante la vida. Tú creías que MAS ALLÁ. Quién sabe! En tu última carta de 1.0 de marzo de este año ( i qué poco te faltaba para de­jarnos! ) me decias: "El verdadero ca­riño no se muere jamas." Muere es la pa­labra que tu coraZOD dictó i tu mano escribió! ¿ Es decir que me querrás MAS ALLÁ? Ora por 'mí! por mí, a quien creiste tan buena, tan buena, que a fuer. za de repetírmelo tal vez lo habria crei­do, si mi modo de ser no me hubiera gritado: en el mundo nadie es perfecto, tú no eres como te juzga tu amigo. Ahora años me escribiste: NOVELA ORIJINAL POR DOÑA MARIA MENDOZA DE VIVES. (CONTINUACION. ) 'Este, que sin perder el menor de 10s mo­vimientos de aquella, habia comprendido hasta la mos íntima. de BUS emociones, im­puso silencio a. sus propias quejas i cayendo de rodilla8 llevó respetuosamente a BUS la­bios aquellas manos que tanto se habia. ro­Bistido en tenderle, dirijiendo al mismo tiem­po una mil\adllo de inmenso amor a. Julia. El sacerdote apoy6 entónces sus abiertas palmas sobre lo. negro. cabezo. del afinojado mancebo i la. encauecida frente de la altiva dama, murmurando: -Bendito sea quien olvida todo rencor, i -ama como hermano o. su enemigo. -j Gracias, Dios mio! esclamó Julia oon efusion ; ahora puedo morir tranquila. Una hora. mas ta.rde, la ellferma disfruta­ba. de un sReño apacible; Serafin entraba en su posada i la baronesa. despues de dar las únimas 6rdenes a las mujeres encarga.­das de velar, volvia su pensamiento a la niña que, inmóvil i silenciosa, habia. perma­' llecido olvidada en su rincon. L A 1 L U S T R AC ION. " Pero es amor del alma, i la incons­tancia nunca hiere 10 eterno, adios 1 adios 1" Entónces volviste; volverás ahora 7 Yo no lo sé! pero si sé que en la hora suprema, cuando te ibas para la otra El es el mundo real, el mundo vivo, Del cual este otro mundo fujitivo No es sino sombra vana i pasajera, Larva fugaz, efímera, embustera; Forma falaz, reflejo peregrino Que no nos deja ver lo que es divino •.• 1 ardiendo en ira el corazon deshecho, Tremendo rompe cuanto allá lB encela, I a 111 hija amada en su dolor consuela! ! ! 1 cuando a tu alma embriogl\ el sentimiento 1 rebosa pn el bien i en 111 virtud, ribera ____ cuando espiraste_~ __ de mi te despediste ____ Te vi! te ví I La amistad nunca dC8mentida durante 34 años, o es mucho en la vida ___ 0---_ nada hai en la vida. Si en este mundo de falsía, la buena fe vale algo, Parra! tu memoria debe quedar grabada en cada corazon que entienda el honor. Quo tus amigos i tus compatriotas hablen de tu colosal talento, de tu ima. jinacion volcánica, de tu inatrucoion tan vasta como tu erudicion, de tu eloouen­cia tan nueva, de tu locuaoidad que atropellaban los pensamientos, de tu oonsagracion a la ciencia, de tu amor a la humanidad, de tu exaltacion con todo lo grandioso, i en fin de tu fanatismo por la verdad! Yo entre tanto creeré oir tu risa, aquella tu risa tan sonora com9 fl'anca, sin ser estrepitosa; a nadie he oido reir así. Todo era leal en él! todo digno ! su oarácter, su aoento, su risa, sus lá-grimas _______ _ Yo no le digo a su amante familia que la acompaño en BU pena; que ella me acompañe a mí _______ _ Yo no le digo a ninguno de los aéres que amó, que lo amaron, que lloro con ellos, que ellos lloren conmigo ___ • Mi llanto es del alma! Estamos a 3 de mayo de 1873, el 3 de noviembre de 1857 me envió lo que yo guardo i beso hoz': una poesía de él : A lahija hermosa del sublime poeta A HELENA MIRALLA ZULETA ! "LA INUORTALIDAD DEL AMOR." Termina así: Mira, Señora! Existe en torno nuestro, Cerca, inmediato i en contacto al limo, Un mundo eterno, un muudoinmenso i primo Que solo el poeta ve, si hierve el estro. Superior i anterior al mundo vano, Misterioso ••• Velado •• . incomprensible .•• Vago ... profundo i para siempre arcano, Pr!'sente en todas partes e invisible, Real e impalpable, ténue pero lleno Es el mundo mejor, el mundo bueno!! 80 a la sombro. de un árbol i o. la orilla de una fuente, despues de fatigosa jornada bajo los punzantes rayos de un 601 abrasa.dor, por agostadas, polvorosas i sedientas campiña.s! Desoansemos un instante, como el viajero cn be los tilos del manantial, i refresquemos el espíritu con distintas emociones, como acontece a la imajinacion con un oambio de lectura. Aprovechemos la tranquilidad que con el sueño i la esperanza se dilata ahora, como un aura apaoible i refrijerante, en torno de los tristes que ocupan la ca.sita de Pedro, i .olvamos los ojos a Serafin, harto tiempo ol­vidado, i harto digno de que le coasagremos algunas pájina,s. No es nuestro ánimo presentar todas las faces de su vida; la guerra, como una. com­plicada red, le ha envuelto completamente en esos últimos cuatro años, no siéndonos posible referir los hechoB del j6ven, sin en­trar en largos pormenores hist6ricos, impro­pios de nuestra senoi!llsima relaoion, i tarea. en estremo árdua para la exigüidad de nues­tras fuerzas. Empero no podemos pasar en silencio nno de ellos, que aun cuando ocurrido en los pri­meros tiempos de la guerra, tiene alguna cónexion con los postreros sucesos de esta historia. El es eJ mundo ideal, él es la idea, La idea primera del que Eterno crea; 1 en ese mundo do el amor se aviv·o, I que el amor entre su incendio abraso, Persiste en forma espiritual i vivf\ Cuanto en el mundo fujitivo I>asa! En ese mundo que no ven los ojos 1 del que solo es este los despojos, Que mi alma aquÍ presiente ¡adivina, I a donde mi alma sin cesar camina; En ese mundo, en esplendor i gloria Hahitan los espíritus, los manes De los que el mundo i su falaz historia I sus pompas dejaron por inanes! En él tu padre habita sin segun,do, Con su númen, su espíritu fecunrlo 1 su jénio creador que creara un mundo. En él tambien ioh Dios! mi padre augusto Lleno de majestad i de grandeza, Modelo de virtud i de pureza, Mártir de Dios, inmaculado i justo! No los sientes •.•. ? Los dos proj enitores No muere", no! ni mueren sus amores. En la hosca noche cuando triste i sola El alma tuya ante el Señor se inmolo, 1 de repente, en rapto, fuerte i pura Se desprende del barro de la nada, 1 rompe la cadena inmunda i dura Que esclava la sofoca i anonada •.•• ¿ N o sientes unll voz bonda i secreta Que a otro mundo te llama i te convida? Es la inspirada voz, la voz del poeta, Del Vate excelso que te dió la vida! ! Cuando en tu seno el corazon delira 1 hierve en llamas de celeste pira Como nota fugaz que en torno ondula, ¿ No sientes una voz que en tí modula, Voz de dolor que dentro el pecho jime, Sollozo &epulcral que una alma ulula, I el corazon i el alma te comprime? _ • . Es un jemido que por tí suspira, Que viene de otro mundo mas sublime, Himno celeste de paterna lira Que a una hija llora i que de tí se inspira. Cuando te hiere en tu orfandad el mundo 1 te calumnia atroz i furibundo, En la noche de angustia lleno el pecho Al lanzar tu suspiro jemebundo, ¿ No sientes que algo en torno de tu lecho ::)e ojita air,ado i viene de otro mundo 1 te habla al corozon, pedazos hecho! ••• Es tu padre que sale i se revela! ! Que sacude ws huesos iracundo, i. No sientes un aplauso de contento Que te eleva basta Dios en gratitud 7 •••• Es el estro del Padre i su concenlo, Su mens divinior de inmortl!-I acento, Que rebosando amor en plenitud A su hijn canta en su amoroso laud ! No puedo visitar tu tumba! Pero eo las noches silenciosas i Berenas, cuando las estrellas dicen tonto al corazon, yo contemplando el cielo i pensando en tí esclamaré: "Consumado en breve lle' nó muchos tiempos." "Dios no ama a nadie sino a aquel que mora con la sa­biduría." Ya tlÍ habitas con el comple­mento de ella. Que mi recuerdo no se borre de tu alma! HELENA MIRALLA ZULETA. Correspondencia con los lectores. En la que El Trad2'ciom'sta sigue con sus lectores, i en el número 164 corres­pondiente al 1.0 del mes en curso, se leen estas palabras: ,c.Al púbHco. ¿ Será cierto que el je­neral Quesada ántes de irse perdió al juego $ 6,000? Responda quien sepa." Esta pregunta de pésimo gusto en un corrillo de desocupados, ha tenido la buena suerte de hnllar tipos que le den resonancia, cuando deberian estar prohi­bidos para la calumnia j i de encontrar periódico honorable que se preste a ser esquina irresponsable eu la cual un car­bon sirve para juzgar un hombre. A quien dirije la pregunta, i que pro­bablemente querrá darse aires de patrio­tismo lamentando en este nuevo tono la prestacion de un ausilio a los emigrados de Cuba, podemos decirle de una manera pcrentoria que se ha hecho eco de una atroz calumnia. En la noche a que el ,e d2'ce se refiere, acompañamos al jeneral Quesada hasta las cuatro de la mañana en el despacho de algunos de los asuntos propios de BU misiono i Por qué el pregunton no dirijió el insulto, cobarde i miserable como es, ántes de que el señor Quesada se hubiera ausentado 1 Libre como es el periodismo para apreoiar actos oficiales, pesa sobre él la aanoion pública cuando se entrome-de enero, cruzaba las campiñas de Ecija. con I noohe anterior a aquella. propiedad suya, buen órden, si bien en retirada, un peloton para tomar algun reposo i continuar al dia. de infantes españoles acaudillados por un siguiente su marcha.. j6ven capitan. Por desgracia en el momento de ir a em- A pooo de ha.ber traspuesto una aHurilla., prenderla, vió a los dragones a.parecer a lo como oyesen a sus espalda.s algunos tiros, léjoB como una nube pequeña, pero sinies­juzgando Serafin, pues no era otro el jefe de tra, que se les venia encima con amenazado­l. pequeña tropa, quo provendrian del en- ra rapidez. cuentro de guerrillas francesas con españo- Los franoeses que divisaron al mismo tiem­les dispersos, mandó hacer alto i que subie- po en la era dal cortijo acémillls cargadas, sen do~ hombres ¡ll montecillo, para orien- dirijiéronse ro. él codiciosos i soñando con el tarse de la verdad. botin que les aguardaba i pero en unos 8e- Los soldarlos volvieron, diciendo que unos gundos que perdieron de vista la haciendo. cien dragones sin duda de la. Tanguardia del a. Causa de un recodo del oamino, las acémi­jeneral Peyremont, asaltaban en aquel mo- las, sus cargas i las personas que en la era. mento un gran cortijo situado a la otra parte se veian, desvaneciéronseles completa.mente. de la. colina i no léjos de un espeso olivar. Los dragones golpearon en vauo las oerra- Cualesquiera que fuesen los que en la casa das puerta.s del cortijo, amenazando incen­se escondiaD, eran españoles amsnazados de diarle si tardaban en abrirles. gravísimo riesgo, i a quienes Be bacia como El profundo silencio que siguió a esta in­UII daber el ayudar. ¿ Qué importaba. el nú- timacion exasper6 su cOler .. , que irritós6 mero de los contrarios? Los valientes no hasta el último gradG con el encuentro de cuentan nunotlo a sus enemigos. un porquerillo que en los all'ededores de la. Esta fué la noble, si bien un tanto teme- casa apresaron. raria reflexion ~ue hizo el oficia.l, al subir El muchacho atludido con los golpes i apresurado al aTISO. . . amenazas de mayores daños, refiri61es con Los frauceses debl:m SID duda haber ga- toda. la exajeracion del miedo, que la ha­nado el caseron, pues solo a.lg~nos de ellos cienda pertenecia a una rica. familia oom­esta. ban e~ la .era, des~ontados 1 con el ma- puesta. de algunas mujeres i varios hombres, yor deSCUido I ~:anqUlJ¡dad . i que habian entrado en la. casa con todos Serafin V o h·.1O S e a los sUY,os, qu~ apénas sus tesoros, sin duda para huir por el posti­pasaban de tremta hom.br~~, I les diJO, 8e~a- go de un corral cercano a los olivares. lándoles los caballos sin ¡!Detes que paclan _¿ Estás cierto que no han escapado? los verdes sembrados: preguntaron los franceses, cuya sed de ri- Al verla Cfrn los ojos cerrados i las manos -cruzadas; oreyéndola dormida, C"Oji6la en brazos; pero al entrar en su cuarto abri6 la criatura los ojos, i tocando con ámbas manos cariñosamente las mejillas de su bisa­buela, murmur61e al oido: Principia ba 1810; las tropas francesas cos­teando en \lnas partes la Sierra-Morena i atravesándola en otras, comenzaban a de­rramarse por Andalucía como una de esas temibles plagas de langostas que aparecen de repente en un fértil pais, pa1'l> ruina de sus campos i castigo do sus moradores. Los individuos de la. central acojíanse a la isla de Leon, a donde se encaminaban tambien por distintos puntos las reliquias de aquel Taliente ejército, que inundaba pooo tiempo á.ntes los llanos de la Mancba. -Compañeros, a sorprender a. los drago- quezas, harto excitada. con la Tista i desa­nes miéntras saquean el cortijo; nO se diga paricion de las acémilas, lIovivaron esa.s ne­nunca que hemos visto franceses sin lidiar ticias. csn ellos; ni españoles en peligro, sin preso -Cierto, re~pondió ~I muchacho; ademns, tarles algun socorro. no h .. n tenido tiempo. 1 seguido de sus soldados, di6 un pequeño Los dra.gones oercaron el oortijo, a.peaar rodeo, dirijiéndose hácia la casa por entre de lo mucho que se estendian sus tapias, i los espesos olivares. ya iban n. oumplir la amenaza de inoendiar­- Esta noche estoi contenta de tí, porque Entre tanto la suerte de los del cortijo era le, cuando un criado les franqueó la puerta. has sido buena i María no llorará. CAPITULO XIX. UN EPTSODIO DE LA GUERRA. • ¡ Cúán dulces son unos momentos de repo- La confusion era grande; no se veian por los campos sino familia.s fujitivas, buscando en los mas ooultos cortijos, o en la.s em bar­caciones de 10B puertps oercanos, refujio con­tra los inva.sores, i troplls dispersas, afano· sas por reunirse en Jerez con el duque de Alburquerque. Al ama.necer de uno de los postreros dias horrible. Ent6nccs, ciegos de ira, derribando el Ocupábalo en aquellos momentos una fol- mozo entraron en la. casa derram~ndose por mili a de un pueblo del interior. Alarmada tor indicacion de su honrado hermano señor J. L. Camacho, confiamos ~ usted varios efectos i hasta la fecha no DOS ha enviado su valor. Espera­mos se sirva hacerlo, para no colocar­lo en la lis ta de los que se quedan con lo ajeno. Señor Antonio Rodríguez G. - La llfesa.-Sfrvase usted enviarnos los 15 fuertes 30 centavos que resulta a de­bernos por las suscl'Íciones que le he­mos remitido i que tomó en compañía del señor D. Plata . Dicho señor ya entregó lo que a Él correspondia. Señol' Mariano Ruiz. - Tunja. - En vano hemos dejado pas'lr mucho tiempo, creyendo que usted nos pa-' ga ria lo que resulta a debernos. Por este motivo tenemos que colocarlo en esta galería, hasta que cumpla como hombl'e honrado. Una vez que hemos empezado esln grdería nada uos har?! suspenderla. Así, pues, los quc deban al establcci. mienlo de los infrascrilos i no quieran verse en lelras de molde, deben sal· dar sus cuentas en el aclo. EXlJENCIA. La hacemos mui formal a todos lo.> señores a quiene~ enviamos semanal­mente los periódicos de la imprenta a nuesl,ro cargo, i de los cuales no hemos obLen ido cOlllestacion, para que arreglen sus cuenLas. Bogola, 2 de mayo de 1873. NICOLAS PONTON 1 COMPAÑÍA. POR ~u.nnoQU1N, SEGUNDA EDrCION. Se vende en I as tiendas de Jos seilores Vico to Lago i Manuel Pombo. iO-4 fJ:7 EL DOCTOR M. 1\1. MADIEDO, ~~~~~@;@) Ocúrrase a e sta imprent a,.8 DE VENTAAPRECIOS MODICOS uoos altares dorados, un órgano, un sagrario i santos de bulto: la persona que qui~ra tomarloo puede ha blar con el señor Mayordomo de fá­brica de Santa Bá rhara . 8-3 TIPO~l\uí4 111 I(JCO~U POll~OJ( 1 Co.IU!. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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La Ilustración: política, literatura, noticias, filosofía, relijión, artes i oficios, instrucción pública, bibliografía, medicina, variedades, revista de la ciudad, revista de los estados, de Europa i mercantil - N. 627

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Great Northern railways of Colombia: Map shewing proposed railways in the States of Cundinamarca, Boyaca and Santander

Por: Georges Erhard Schièble | Fecha: 1865

Carta geográfica trazada bajo el gobierno de Manuel Murillo Toro, presidente de Colombia durante los periodos de 1864-1866 y 1872 -1874; Murillo se destacó por impulsar grandes obras de transporte e infraestructura como la navegación por el río magdalena y el inicio de la construcción del ferrocarril de Buenaventura, además ordenó la elaboración de los primeros mapas del país basados en la comisión corográfica. Este mapa de los Estados Unidos de Colombia, estado Federal y liberal que rigió desde 1861 hasta 1886, indica la propuesta del recorrido de los ferrocarriles en los territorios de los estados de Cundinamarca, Boyacá y Santander. Contiene información hidrográfica, de relieve, ciudades y puertos principales con trazo de límite políticos administrativos a color. Longitud con respecto al Meridiano de Bogotá. Escala expresada en miriámetros y leguas.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Mapas
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Telégrafo - N. 15

Por: | Fecha: 05/01/1841

L Telégrafo.' /39 fr)31 > BOGOTA, 5 DE ENERO DE 1841. Núm. 15.] Desde con fecha participa Jene­ral Hel'ran hauer pasado ejércIto Sube, las provincias Pamplon;¡. i Socorro.-facciosos se hallaban Piedecuesta, se decia p0r fin pelJsauan hacer resistencia, lo improbable, habiéndola antes puntos mas i oasi inespugna.­bIes, babran despues In el las continuas deserciones los ~ienen estupefactos i consllntos. Por una comullicacion del j e fe político de Zapatoca, fecha 26 de diciembre, al Gobernador del Socorro, se ratifica la noticia de la fuga de los diez ocho jefes oficiales de lag tropas del G ou ierno que tenian los facciosos presos eo Sao JiJ. En dicha comunicaci~)l1 se a segura que el 19 del citado mes pudieron escaparse, otro lado río Suarez, paso clibuya. los Ruedas, de I ld tropa que los cOlujucia para Mompox, dirijiéndose por el camino Chucurí ,J puerto Infalltas~ embarcaron 22 para el de Caral'e; d~ modo que á la slitOn es mui proba ule que hayan llegado ó estén firóx.imo s á J]<,gar 6. Velez. A lus dos de la tarJo del d..,l p ró ximo pasado diciembre llegó la columna. d e tropas del Gobit>ruo (¡tle obra. c ontra los facciosos en la producia ele Mariqu\ta, al paraje d eno minado" Palmn de cuco," donde aquellos habian estado los uill.s anteri (lrl's, i (lue abandonaron algu no mo mentos antes de acercars e la refe rida colul1llla.-A la~ seis de la maflana del sigu iente dia (1. o de enero) se movió sobre lo s facciusos la misma columna i, ¡j espues de una marcha redo­bla. da, entró á las tres de la tarue á la p arroqllia de Amualema, habiendo antes el valiente coronel Santos Pacbeco, á la caueza de solo di e z i seis hombres batido i puesto en completa dispel'sioll á cerca de ciento que capitaneaba Tadeo Galindo, (jlled alJdo muertus cinc,) facciosos heridos cuatro. comportamiento del espresado coronel, el de l os j t' fes) oficiales i soldados del G obierno ha sido muí recomendable. Los vecinos del distrito par!"oquial de ~a Paz de Chitagoto, canton d e Santa ROM, en In. provincia de Tunja, h an dirijido una patriótica i bien sentida ma­nifestacion al Gouierno Supremo, ofreciendo sus personas propiedades para sostener el órdeu; i los del de Coello, cantan de lbagué, provinci a de M a riquita, invitados á secuudar los planefO de Jos fac c iosos que sa pronunciaron en Honda , no solo dellpreciaron tal invitacioll, sirl o (]ue r enov aroll sus protestas d e sumision i obedienci:l á la COllstitucion, ú las leyes las autoridades por ellas estable­cidas, en términos l os mas dignos i hourosos. Igual resistencia á plonunciarse é ig uales protestas han hecho los pueulos del valle de San Juan Payandé, del referido cantan de Ibagué, cuya cabecera, con la esperiencia de unas pocas horas de la dominacioIl de l os facciosos, está m as decid id a que nunca á sostener la. causa del órden-El entusias mo la decision en favor del Gobierno del distrito parroquial de San Luis, canton del Espinal de la misma provincia d e rtlariquita, ha ::,ido ejemplar i loable. Imprenta de! Estado, por J. A .. C(t"l!'l. Telélrafo~ , BOGOTA. [ Núm. 15.J ---- Dt'sde Cepitá, i eOIl f~cba 28 del mes anterior, particiIJ3 el benemérito Jene. nt.l Heuan ha.ber pasfldo todo el ei~rcl l o el rio Sub;:, que es el límite entre l ... s provincia!> de Plllllplona ¡ el Socorru.-Los f'lcciosos S~ b Ld]¡¡,ban en Picdecuesta , donde fíe d~cia que per 6n peusauan hace" resi stencia, l o que parece improbab le, porque no habiéndo la hecho :mtes en puutos müs ventajosos j casi inesp ugna. ble3, menos h nbran podido hacerla lIc spues que lo. desmoralizacion, terror i cont inuns de~el'ciones 108 ienell COIlSlltltoS. POl' comullicacioll efe politico Z aplt.loca, fccha ::" ralifica i i o ficiales las olt 108 ftlccio60S prt:ao~ en Sau J il. comunicacion as~gura escaptlrse, del del tia Suart"z, en el paeo de la CIlI>UYIl de l os Rueda!!, Id trClpmpo x, dj¡jji~ndosc po l' e l de Chucuri al I'ufnto de las Inf"lI tae; , en donde se emlH:.rcaron el pal'!:!. e l Cam¡ e; tlut: ~1l¿agu(:, provincia Mariquita, in"itarlo6 Ú sectluuar 105 plancF d~ los facciosos 4ue se PT(w u )!cioron Hl>ndtl. d('spreciaroll lIl\'itaciou, sillo 'Iue euu varou 'liS de 5umi8ioo j obetliench Comititucion, (t I~}~~ i á laa esta ble· clda,::;, eJl ténnilloa los uignos hOllrosos, Igudl rC5ist~neia ¡Í ploolllleiarse ¡. iguales prott'stas hall h ~cho 108 pu~Ll us \ 'H. II ~ i rdcrido cautu n l b,lgul!, clbeeern. cun 11.1 c$perienda. uorae; ce duminaciulI fdcciu~o g , lilas decidida (Iue ñ sosteOer lu nu"a órtlen-EI clllusias lIl o i ltl uet Gobie rno dil'i\rlto parroqui,d ce cantan d e ruisma de MariquitOJ., h'l ~ lio f'jf'l'r:plur ¡loable. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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La Ilustración: política, literatura, noticias, filosofía, relijión, artes i oficios, instrucción pública, bibliografía, medicina, variedades, revista de la ciudad, revista de los estados, de Europa i mercantil - N. 35

Por: | Fecha: 02/03/1870

• Política-Literatura-N oticias-Filosofía-Relijion-Artes i oficios-Instruccion pública- Bibliografía. J\fedicina-Variedades-Revista de la ciudad-Revista de los Estados-De Europa i mercantil. Se publica los mártes, miércoles, viérnes i sábo.dos, i el mismo dio. se llevo. a. las oo.so.s de los suscritores de lo. co.pital i se l'emite o. los de fuero. por los correos res­pectivos. Los lúnes i juéves se publico.rá si es neceso.rio. Valor del trimestre, tres fuertes. Vo.lor del semestre, cinco fuertes s esento. cento.vos. Valor del afio, diez fuertes. Vo.lor del número suelto, diez centavos. TRIMESTRE 1. AÑO l.-Bogotá, 2 de marzo de 1870. LA ILUSTR.t\CION. Algo que merece estudiarse. Uno de los paises que ha tiempo se distin­gue en la Europa por su sólida ol'ganizacion social es la Inglaterra. Mucho debe haber contribuido en la mar­cha. prudente i segura del pueblo inglés su espíritu mercantil, su instinto industrial i su carácter injénitamente conse1'vador. Una cllestion cualquiera, que otra nacion resol­veria en un par de años, en un par de meses, la sesuda Inglaterra necesita de varios lus­tros para adoptarla. El bill de la 1'efol'ma, la cuestion de los ce1'eales i la emancipacion p olítica de la iglesia de Irlanda, son ejem­plos de esa reservada madurez con que la Inglaterra va de lo conocido a lo descono­cido, Este espíritu de circunspeccion está auxi­liado en el órden político, por esa. práctica sao ludable de gobernar con la opinion reinante en el parlamento. La flexibilidad, o mejor di­cho, la elasticidad del poder real en las emerjencias parlamentarias, para transijir i obedecer a las opiniones reinantes, propor­c iona a la máquina política en Inglaterra una especie de válvula, que le facilita el desem­barazo de los elementos en coalicion, evitan­do conflictos i previniendo funestos choques, que no podrian ménos de orijinar graves complicaciones i quizá catástrofes. Pero hai todavía un hecho aun mas in­fluentemen te decisivo en la marcha regular ) mesur a da de la Gran Bretaña: la notable organizacion social de su aristocracia. Cosa estraordinaria! La admision de un principio democrático en el corazon mismo de la nobleza de Inglaterra, influye podero­s amente en que su a ristocracia sea la mas instruida del viejo mundo. I no es discutible : donde aquella clase de hombres destinada a dirijir la sociedad, es instruida, esa sociedad debe prometerse una marcha próspera i una sól ida i duradera felicidad . En efecto, en Ing laterra i por punto jene­Tal, solo es noble el m ayorazg o de las fami­lias de la clase aristocrática. Los segundones no tienen posicion alguna privileji ada; i le g almente hablando, son ple beyos. El primojénito de un lord, t iene ya ~se tratamiento, rny lm'd, por el solo hecho de tener el presunto acceso a la cámara al­ta del reino; pero sus hermanos no gozan de otro tratamiento que el de miste1'; i en los actos oficiales de corte, ceden el paso a mu­chos ingleses de odjen puramente popular, pero que están constituidos en alguna auto· ridad. Con semejante combinacion, se proporcio· lla siempre al trono una falanje de privilejia­dos que ap0ye i dé cierta im}Jortancia a la existenci a de su propio privilejio ; pero esto no es a llí o tra cos a que una in stitucion sola­mente r e c onocid a hasta donde es n ecesaTio i nada mas. 1 as í e s : el conjunto d e los ma­yorazgos bas ta i sobra para que el poder real teng a bas tantes aux iliares que contri­buyan con su propio es plendor a su tentar el de la. corona 1 tan cierto es es to, que l,)s se­gundones 110 tienell como e n F ranci a, Espa­fla, !taba , Portugal, lo s paisesje rm á nicos &.a Tango alguno ni categol'la nob iliaria. I bien, ¿ qué "elltajas ha podido producir ell'econoclmiento del principio de igualacion social aplicado a los hijos de los. nobles con escepcion de sus primojénitos ? ¿ Qué influenCIa ha podido tener eso, de­sigualdad entre el hijo mayor de un noble i sus hermanos menores? Estas dos preguntas exijen i tienen sus dos respuestas correlativas. Todos esos nobles segundones ingleses que la lei i la costumbre reduce a la. condicion popular, tienen que formarse una posicion por sus propios i personales esfuerzos. De nada les vale que su padre sea lord, ni que su hermano vaya mas tarde a ocupar un asiento en la Cámara de los lores. Si cada uno de esos desheredados no la bra su propio porvenir, no tiene mas destino que vejetar en la oscuridad i desaparecer como el último hijo de Albion. Pero eso es lo que no sucede, porque el mismo rango del hermano primojénito, esti­mula a los segundones a no desmayar en la esfera de la importancia personal; i desplie . gan toda la enerjía de que son capaces, hom­bres a quienes su oríjen de nado. puede valer­les para otra cosa que como un buen pasa­porte para emprender una carrera mas o mé­nos lucida. Esos segundones, no pueden decir como su hermano primojénito: " Yo soi g'1'ande porque así he nacido; que me instruya o no, muerto mi padre, ocu­paré su lugar i su rango." Esos segundones se encuentran al lado de un trono, cllmo en el seno de una verdadera democracia, en que es preciso sel' pal'a ser. I como el hombre se atarea i ¡:;e afana i ha­ce esfuerzos, no solo segun lo que posee, sino segun lo que le falta por adquirir, los segun­dones quieren no ser m é nos que sus afortu­nados hermanos; i no p6cas veces logran por su propio esfuerzo, quizá mas de lo que un derecho hereditario les habria podido ofrecer. Por su parte los primojé nitos, no olvidan que pudieran ser eclipsad os por el emulado esfuerzo de sus herman os plebeyos por la lei, i procuran por su pa rte ocupar con honor el rango distinguido que deben al acaso de haber nacido p,·ime,'o. Estas saludables emulacior,es i estímulos puramente r epublicanos, a que se ve obliga­da la mas considerab le po rcion de la ari s to­cracia inglesa, es lo que la hace, la nobleza mas noble de la Europa, como la mas útil por su in s truccion i c a p a c idad. Nada es mas cor.trario a l progreso d el hombre, que la idea de que es lo que no es; j si esa ficcion puede admitir e como una necesidad social propia de un sistema mon á r­quico, en un pais libre seria una rémora al esfuerzo del hombre, corn o un elemento d e parálisis para los mismos agraciados i de extagnacion para los que c areci e ndo de un ran g o, jamas pod ri an adq uil ido. V éase, pues, cómo la idea de moc rá tica d e .. a ca da u no segun sus obnls, " im p ues ta a lo s segund ones ingleses por una s abia insti­tucion soc ial; qu e transa con la ficcion de la t7'asm is ion her ed itar ia solo ha sta donde es indispen sa ble i necesario, p rod uc e allí c omo pro d uce donde q uie r a qu e no se r econ ozcan fá bulas COIllO r e al id ades, la e" t im ul ada em u ­lacion, la poder osa riva l ida d , que da fuego a la voluntad i pone alas a l j e nio. ¿ No es t odo esto una gran cosa ? Se publico.n remitidos i o.visos, o. un prec io sumo.­mente m6dico, que se arreglo.rá c on los editores. Todo lo de interes j enero.l se in serto. grátis. Los editores, NICOLAS PONTON 1 C~ NUMERO 35. Con todo, como el mundo está lleno de aberraciones, el ejé rcito inglés ha tenido siempre una organizacion rigurosamente aristocrática. En sus filas el soldado plebe­yo, jamas pasa de sarjento. I el viejo vete­rano, que lidió con las huestes del gran Na­poleon, o con los cipayos del oriente rebela­do, blanqueado pOF los años i cubierto de ci ­catrices, en vez de cambiar el fusil del solda­do por la espada del oficial, se ve de ordina­rio pospuesto, a algun imberbe jovencillo, que se desmaya con el olor de la pólvora . Por eso hemos visto mas de una vez en la historia, que entre ingleses i franceses, el sol­dado frances se ha llevado la palma. Por qué? ¿ Acaso porque los ingleses no añadan a su ventajosa pujanza. física un valor heróico? Nada de eso: es que el soldado ingles no puede soñar sino con las jinetas de un sar­jento i el soldado frances sabe, i lo sabe mui bien, gue puede alcanz a r el basto n de maris ­cal de Francia con la punta de su bayoneta. Esta es la razono Quitar a los hombres los estímulos, es como sacarle al lince sus ojos i romper sus alas al águila. Convencidos de la veracidad de los hechos que preceden, i deseando el progreso de la patria cuyo nombre llevarnos, hemos hecho una hoguera i quemado en ella los harapos de un pasado de fábulas i de fea ldades mise­rables. Queremos que nuestra bella i espiritual juventud lo vea todo adelante! para que no se pare i se esterilice en la contemplacion de siglos muertos para el porvenir del mundo moderno. ------/ Esto nos ha va lido una C01'oz a d e parte de los mismos hombres a quienes d e sea mos colocar en las v í as de una ci vil izacion, q u e pide esfuerzos en v e z de es té r iles r eminis­cencias. Ellos nos ha n d es ollado de l a cabe ­za a los pi és . . . . Lo s abem os ; pero qué im­p orta! Tiempo ha que tambie n sabi amos que el galardon del que se a tre ve a pred ic ar la ver' dad, por útil que e ll a sea para l os que l a es­cuchan, es la cr uz de l Ca lvario judí o i las fieras del circo r oma n o. H emos, p u es, mere­cido nuestra recomp en sa! Para las almas que c omprenden las v a ni­dades de la v ida i el eterno destino de la humanidad; cuya ambicion es e l bien de l a patria en el cu mp!imien t o de los grandes deberes, nues t r a s palabras no serán perdidas. Para el hombre c omo par a el n iñ o, el es­tudio e s u na c arga pesadísima i la ense­ñ a nza un atrevimiento. N ada es peramos de los hombres, porque ell os nada t ienen de lo que nuestra a lmo. am bi cion a ; la paz del espíritu i una hora de D io s pu ra dejar este mundo ... ... Aq u í, paje o monarca, mendigo o banque ­ro, héroe () cenobita, sabio O ignorante, Te r ­sítes o Alltinoo, no hai mas que polvo ; pero allá en ese otro mundo en que rema LA Ven ­DAD ABSOLUTA, cuya autoridad n os espera, lo creemos, casi lo sabemos: mucho: Coci ­neros serán mas que reyes; i muchos reyes ménos que los esclavos -de las tin ieblas .••• Qué nos importan los hombres? Cumpla.m os n u es tr o deber, que lo demas está en oi7·a p al·te ! l\I. 1\1. . 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 138 LA ILUSTRACION. %.a paz a todo trance. Artículo quin to. LA MEMORIA DEL SR. SECRETARIO DE LO INTERIOR 1 RELACIONES EXTERIORES. Afirma el señor Secretario, con el tono d~ una conviccion profunda; con la seguridad que da la evidencia mas clara de los hechos j que entre los ciudadanos de la coaNczon singular denominada pa,..­tido nacional; "i en medio de una extraña Co­rriente dc vocee discordantes i de aspiraciones dí· verjentes, una sola cosa habia de comun en el pensamiento i en la p.spresion de los asociados: friria un grande error, del cual tendría que salir, eso sÍ, en el instante en que tuviese la condescen­dencia de posar su vista sobre el siguiente trozo, que copiamos testualmente de la memoria del se­l. ñor Secretario. Empieza su memoria el señor Secretario de lo r hterior i Relaciones Exteriores, anunciándole al Congreso que la Nacían se halla en paz. Feliz nueva! Pero como si le hubiera dolido al señor Pradilla, haber tenido necesidad de trasmitir no­ticia tan -plausible, i ahogando el eco de la pala­bra paz, que apénas habia salido de sus labios, se apresura a levantar su voz para proclamar la guerra. LA GU I!JRRA CIVIL" 1 ! I PeTO cuando se ve en la n'Ccesidad de presentar las pruebas, que !Ion indispensables cuando se trata de justificar un cargo tan grave, 10 vemos pisando .sobre el agua, i hundiéndose en un mar de conjeturas absurdas; de cuyo abismo trata de salvarse presentándonos el célebre proceso instruido contra el doctorCárlos Holguin, por el delito de haber creido que las garantías constitucionales no eran un sarcasmo aquí, en este pedazo de tierra que llamamos Es­tados Unidos de Colombia. Hostigado, mas ade­- lante, el señor Secretario, por el clamor de su propia conciencia, para que exhiba las pruebas de ese proceso, presentado, a su vez, como prueba de los planes liberticidas de un partido que quiso es­tablecerse para afianzar la paz, canta su tris be pa­linodia diciéndonos : que desflraciadamente no ha poifido hallar los document08 comprobantes ¡¡el cO'tn- "i Qué es en efecto un Gobierno, en la máquina política i social, sino e] cpntro al rededor del cual, e6f1fiados en su fijeza, gravitan todos los intereses, i el eje sobro que torna hácia adelante la rueda del pais? Ser Gohierno es teller el deber primordial de existir, de velar, de protE'jer, de a~egurar. Gober_ nar es prever, es evitar el mal, es defender f<] bien no solo con los deseos sino con la accion ; es comba­tir los elementos que fuera del pacto social intenten sustituir la violencia al pacífico i ~eguro desl'nvolvi­miento del progreso i del bienestar. Dar seguridad a las personas i a los intereses en una sociedad, es el objeto, la mision, el deber i aun la honra de todo-Go­bierno. La lei no tiene otro objeto ni mayor funcion, la justiciª TlO tiene otro fin, la maj istratura no tiene mas destino, ni la sociedad tiene mas alta aspiracion ni mayor necesidad. Las r entas públicas de que se es recaudador, los ai entes con cuyo concurso .~e puede contar, la autoridad de que se está r evestido, LA FUERZA ARMADA QUE SE TIENE A SUS ÓRDENES; NO SON NI PUEpEN SER RE­~ ORTES poco M ENOS Q UE INUTILES, OCU­PADOS EN LA REALlZACION DE FORMA­UDADES VACÍAS DE SENTIDO. No; allí donde se presenta el mal debe hallarse la autoridad repru entante del bien; en donde ocun'e el peligl'o de­be eltar el celador; a donde va el conspirador debe llegar ántes el Gobierno. Lo contrario haria de esta asociacion sublj.me df\ proteccion recíproca, que se llama la nacian i la patria, i del Gobierno que es su ~ervidor i su brazo, entps ricJículús i despreciables, i de las instituciones políticas, cuyo funcionamiento es tan delicado i costoso, una máquina inútil i aun rui­nosa." En efecto,las aseveraciones apasionadas con que el señor Pradilla desfigura los acontecimientos políticos ocurridos en el año pasado, han produci­ ·do en el ánimo de muchos de los ciudadanos que se ocupan de la cosa pública, i espeoialmente en el de aquellos a quienes vemos con la palma de oliva en las manos, tratando de apagar el inoendio per­t inaz de las malas pasiones, han producido, deci­mos, el mismo pernicioso efecto, que una bomba dirijida de un campamento enemigo, en circuns­tancias en que discurriera el t érmino de una tre­gua ajustada entre los belijerantes. La conciencia pública se ha estremecido al es­ ·cuchar el 'clamoreo de las trompetas de palacio, no ciertamente por los horrores de esa trama infer­nal que le denuncian, ni ménos por la inmensidad de los peligros de que le presentan rodeada la República, pues que sabe mui bien que todo esto es obra de la fantasía palaciega, acalorada por las visiones terríficas del interes egoísta de partido; sino porque ese alboroto 'que se escucha en el ca­. pitolio, revela el grado de relajacion a que han llegado la's costumbres públicas, i puede ser ade­mas, el síntoma precursor de un plan siniestro. Si el grito de alarma con que los centinelas de palacio han conmovido el país entero, tuviese fun­damento, estariamos al borde de un abismo: la guerra civil; pero si ese grito no es el del patrio­ta que vela por los intereses públicos, sino el del intrigante que revuelve la sociedad para medrar a la sombra del trastorno que ocasiona, entónces nos hundimos en otro abismo: la completa perversion del sentido moral; la desaparicion absoluta del civismo republicano. Que escoja el señor Secrebario j porque noso­tros no queremos escojer entre esos dos escollos de Sce'la i Oar z·lHlz8. Pero no; la República no se en cuentra, por fortuna, en esa situacion horrorosa en que ha que­rido exhibírnosla ese espíritu ciego de bandería que nosotros combatimos, i que tan dominado ti e­ne a ese círculo, a quien llamaremos simplemente anarquist a, ya que no quer emos permitirnos apli­carle aquí, el calificativo que mer ece. ~~ J) Wl(i!l U~ g;OO ~Ib VJI1 V U @ ~ OO@· O AMOR E ROMA. [OONTIl\UAOION.] - Por lo demas, prosigui6 Talormi, todo eso me es mui indifer ente. Solo quiero probarte que un discípulo no puede engañar a su maestro. Ahora haz lo que gustes ; quédate o marcha. - Suplico a Vuecencia se digne creer ...... - Basta! interrumpió bruscamente Talormi. No quiero oir una palabra mas. Como siempre te he paga­do anticipadamente, n'O te debo nada; de consiguiente, puedes partir en el acto. Si esta noche o esta maíIana has hecho una mo.jader ía, una torpeza, no quiero que vuelvas mañana a las andadas. Talormi mostr6 la puerta a Barbone, i este ademan fué su desped ida. El hijo de Gasperone se inclin6, enjug6 dos lá.grimas, que quizá. existian, i exhalando un su ~pi r o, abrió len­tamente la puerta i salió como a su pesar. El naturalista Saavers refiere observaciones asaz curiosas que le fueron trasmitidas por un cazador ma­r roquí, i que nosotros reproducimos aquí a nuestra vez, para acabar el retrato del conde Talormi. plot ! _______ _ ¿ Es así como se lIatisface a la República dos­pues de haberla sobresaltado con las enormes pa­labras de flU6rra fJ1,vil ? n. Continú.a luego, el señor Secretario, haciéndo­nos una lijera esposicion de los principios que profesa en materia de gobierno; pero para poder seguirlo en su rápida ascension de los climas tem­plados i refrijerantes de la zona en que florece la demooraoia, hácia las rejiones heladas i estériles de la nieve perpétua, en donde ya no se 'producen sino las parásitas del absolutismo, tenemos necesi­dad de trasladarnos a Constantinopla. Esto que parece una paradoja, es, sinembargo, una nrdad de a puño. Para poder entender las peregrinas i estravagantes teorías que desarrolla el señor Secretario de lo Interior, sobre lo que es el Gobierno, i sobre la manera como éste debe ejercer BU accion sobre los ciudad-anos, es preciso que nos establezcamos en el .Dzvandel Gran Señor de la Turquía, i considerando al señor Secretario de lo Interior i Relaciones Exteriores de Colom­bia, colocado en el lugar preeminente del Vi8Ú-, suponernos que se están dictando a los pacha8, las instrucciones relativas al sistema que deben adop. tar para reducir i gobernar a los turcoman08, los drusos, o los maronitas. Á lguien pudiera creer al recorrer las lineas que preceden, que lo que ellas contienen no es otra cosa que una exajeracion de nuestro prurito de til­dar los actos del Gobierno. Quien tal pensara su-acero, arañaba i sacudia con sus garras la tierra, i los musgos desarraigados, i caía sobre la llanura. con el arrojo del animal que sabe bien donde va. De algunos saltos gozosos atravesaba una pradera natural; par á­base delante de un árbol de corteza lisa para aguzar su gar ras anteriores, zambullia su hocico i su lengua en un grande charco de agua viva teniendo cuid ado de no mojar el r es to de su cuerpo, corria delante de algu­nas cavernas sospechosas lanzando un muj ido de sal­vacion o de desafío, i, sin aguardar la r espuesta, iba a ponerse en acecho en una espesura sombría i mui cer­cana al abrevadero donde van las gacelas a beber al ponerse el sol. "El día siguiente, el leon combinaba nuevas etapas de merodeo en su hora de r efi eccion sosegada i de pos­tura inmóvil, i se lanzaba sobre otro camino, con otras ideas i sin mostr ar j amas la menor señal de perpleji­dad." Vamos a segllir a Talormi despues de la marcha de Barbone, para justificar es ta compamcion zoo16jica. Cuando quedó solo el j6ven i velludo diplomático, no dejó su cama ni varió de postura: su bra zo der echo, cuya fina mn.nga estaba r ezagada hasta mas arriba del codo, se aba.ndonaba neglij entemente sobre la blll.nca colcha, i el izquierdo seguia sosteni endo su busto, in­crustándose por un ángulo a.gudo en el almohadon de la cabecera. No faltaba maS que un casco a la cabeza de Talormi, para parecerse a la obra maestra de Mi­guei A.njel, il Pensiero de la r otonda tumular de los Médicis. Subió al cielo de la alcoba una palabra imperativa como el ¡vamos! del caballo de J ob, i de un salto se lanz6 Talormi sobre el tapiz de los piés de la cama formado por la piel de un tigre que, en su vida, tantas veces habia hecho las mismas evolucion es. jI esto se dice aquí, en la República de Colom-bia, a la llnl del claro sol del siglo XIX ! __ _ Cómo se conoce que el señor Seoretario eatá viendo a la República por el prisma de un parti­do i desde las alturas de palacio! Cómo es cierto tambien, que las grandes alturas desvanecen! Si así no fuera, el señor PradilJa no se ha'bria atre­vido a estampar las palabras que dejamos copi&­das, sobre el papel de un documento que habrá de conservarse por siglos enteros, para atestiguar an­te la posteridad, que en el seno de una R epú.blica democrática, i a estas horas, en que las ideas de libertad i progreso pululan por do quiera, feeuD­dando el suelo vírjen de la libre América, i carco­miendo los bal uartes de los vetustos tronos euro­peos, existi3n .aquí en Colombia, hombres empa­pados en las ideas del siglo XIII, í muí a propósi­to para ministros de Felipe II ! Oidlo bien, colombianos : para este Gobierno la Oonstitucion i las leyes son RESORTEiI INÚT!LES, FORMALIDA.DES V A. cÍA s DE SENTIDO ! ! ! dos corredores de not icias frivolas, los consejeros de malas operaciones i los cosmopolitas actores de los b'astidores del teatro europeo de la Bolsa. En todas las ciudades de comercio hai el mismo hombre ; un com­placiente i diver tido cronista que lo sabe todo, que es admitido a todas las confid(\ncias i las publica sin in­discrecion; que trabaja por diver tirse, i se divierte siempre por trabajar ; que conoce a los estranj eros án­tes de verlos, i les dá apretones de mano como un ami­go antiguo. E s~ hombre dichoso se llama en L6ndres, Schar­pe ; en Liverpool, San Albin ; en Lion, Cheneaux ; en Burdeos, Rodríguez; en Nántes, Audouy ; en el Ha­vre, P. Grandin ; en Tolon, l\Iouttet; en Paris, Gusta­vo Guieu ; en Trieste, i\f anoli ; en Mars ella, Guirard ; i en Jénova, Lorenzin o. Sin este hombre múlti plo, nin­guna ciudad de comercio seria habitable un solo dia. El dá la vida a tocla una poblacion, i despues de su muer te, se le nombra un sucesor por un sufraj io ver­daderamente universal. Lorenzino abordó a Talormi con dos manos fecundas en apretones i una sonrisa provocativa; i a la pregunta banal que se le hizo; che si dice di nllO/JO? r espondió con un fuego graneado de noticias sobre los fondos in­gleses i fra nceses, sobre la política, el teatro, las bai­larinas, los sermon es, las averías de mal', l.\s ostras de N á poles, los almuerzos en San Pie/ro d' Arena, los cna­dros comprados por el cf>Dsul de Inglaterra, la 6pera séria de la temporada, el tenore sfogato aplaudido, los escelen tes paquebotes de la compañia Bazin ; i despues de esta enciclopedia, se cruzó los brazos, sacudió la cabeza con tristeza irónica, i añadió : - Pero todo esto no es nada, absolutamente nada, al lado de la grande historia de ayer. I Lorenzino se detuvo para aguardar una pregunta. inevitable sobre esa grande historia tan reciente. - Qué historia? preguntó Talormi sonr iendo con dignidad. - Oh ! Una historia soberbia, prosiguió Lorenzmo. " He observado bastante largo tiempo, dice el cazo." dor, los hábitos de un soberbio leon, que sin saberlo me instruia de los usos i costumbres de la raza fel ina. Ese leon habia escoj ido para EU reti ro una caberna poco profunda, abierta en una roca a diez o doce piés sobre lallanura. Yo le veía mui fácilmente i podia se­guirle con la vista en su descanso i sus escursiones, colocándome sobre ua pico mui elevado que dominaba a:quella soledad. Dicho leon se tendia con la indolencia del salvaje al borde de la caverna i sin mirar a nada, aunque sus ojos estuviesen desmedidamente abier tos i su cara tuviese la fijeza soberbia de la observacion. Evidentemente, estaba meditando; se trazaba un plan -de conducta ; calculaba las probabilidades de un pr6xi­lOO merodeo, i estud iaba los terrenos conocidos que de­bia recorrer, n. fin de suprimir de antemano toda inde­cision i de marchar con esa. resolucion atrevida que presajia el triunfo. "De súbito, i despues de una larga inmovilidad, el animal feroz sacudia su crin, estiraba sus patas de Sin ayuda de ningun paje oficioso i delator, se arre­gló un traje hermoso copiado del último número de las jUodas parisienses, luego aguzó sus garras i las cubrió de un par de guantes cuidadosamente abr ochados en la muñeca. Colocado entre dos espejos, se dctalló completam en­te i se dió a sí propio una sonrisa infantil que brilló entre sus dos graves patillas como los rayos del sol en la encrucijada de un bosque. I t.aralea ndo hasta la puerta de lQ. calle el ária de L ucrecia B01';'ia : Profutiamo degli anni/iore;nti, se dirijió a la bolsa dei BancM por la estrecha calle de San Lú­caso Paseóse baj o el vasto pórtico donde se trat.an los ne­gocios comer ciales i r entísticos, í se hizo abordar por Un onpit.an holandés llega en su fragata con una mision politica; se enamora de la mas hermosa de nuestras j enovesas, de la Vénus de 1838, de una mujer capaz de resucitar a todos los muertos de un cementerio, si pasase por allí ; pide su ma~o, se la otorgan, porque ya sabeis que a los estr auJ eros se concede todo. Un hombre del pais habria andado suspirando veinte años sin alcanzarla. Se da el baile a bordo de la fragata; el marido pedia perdon a Dios por su felicidad; todos nuestros jóvenes, a medi tla que se acercaba la hora fatal, ruj i nn aco1'(le8 i a la sordina como tigres a quíe- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. nI. De una cuestion mui clara, perfectamente bien deslindada en la Constitucion nacional, han que­rido hacer los señores del Ministerio, una cuestion complicada i oscura. . Ciertamente; desde que nos fijemos en la índo­le de nuestras institucionesfederalcs; en lo que es, i lo que significa, la dele!lacion de fttncz'ones, hecha por los Estados al Gobierno jel?eral, sin olvidar, 1iampoco, el objeto de la divisi.on de los Poderes públicos, comprenderemos fáCilmente hasta donde puede llegar le!lalm8J1,te la accion de cada uno. Para nosotros es tan clara la órbita trazada por la Constitucion a todas i cada una de las cntida­des que forman la República de Colombia, que hemos llegado a pensar que nadie la ve ni la en­tiende de otro modo, que como la Constitucion quizo que se la viese i se la entendiese; pero q~e se finje comprender una cosa distinta, para coho­nestar las arbitrariedades i las violencias de la mitad de los colombianos sobre la otra mitp.d. En todas partes tropezamos nosotros con los interese~ de partido, antepuestos al interes de la patria, i DO nos queda duda de que a sus exajeraciones le debemos los colombianos 108 males que nos abruman. De otro lado hemos reparado, que éste Gobier­no se ocupa demasiado de nuestras garantías indi­viduales, i que ha llegado a preocuparse de tal modo a este respecto, que se considera ya obliga­do p!1ra hacerlas efectivas, a estar, como Dios, en todas partes. La hoja del ÚJrbol no se mueve 8~n la voluntad de IJzos, se ha dicho, para hacer comprender la in­mensidad de la Ommpotencúz IJt·mna. Así lo cree­mos nosotros; pero no por esto hemos llegado a imajinarnos, cuando vemos un árbol sacudido por el viento, que allí está Dios, en cuerpo i alma, de pié, o trepado sobre el árbol, saoudiendo con sus propias manos las ramas qu~ contienen las hojas que se mueven. Creemos que desde que Dios estableció sus leyes jenerales i esas leyes sublimes que rejirian desde el principio a toda esa inmensidad de creaturas que forman el universo, i que las seguirán rijiendo hasta la consumacion de los siglos,fijó su voluntad sobre lo que debe ser, i habia de suceder, a cada uno de aquellos seres innumerables. Desde entón. ces quedó resuelto que entre los planetas habria uno que nosotros hemos denominado tierra, que esta tierra habia de mantenerse suspendida en cierto punto del espacio, por la fuerza de atraccion de los otros planetas i de la propia tierra ¡que esta se poblaria de árboles i que los árboles ha· bian de tener ramas, i que las l'amas serian cu­biertas de hojas; que el globo estaria rodeado de un fluido que llamamos aire i que el movi­miento precipitado de ese fluido, causado por el nes roban sus cachorrillos; era un incendio jeneral de deleite clandestino, i nadie estaba asegurado contra ese azote ...... cuando he ahí que llega súbitamente una órden, un despacho telegráfico cae del cielo como el rayo o como el fuego de San Telmo sobre el palo ma-yor de la fragata ......... cualquiera habria dicho que el diablo se llevaba la fmgata, pues todo desapareció en un santi-amen ...... i solo se consumó el baile. El viento jenovés ha tomado parte en favor de sus com­patriotas, soplando en las velas con la enerjía de vein­te tramontanas coligadas ...... El marido parte, i la es­posa queda vírjen ...... Qué decís de esto, monsefior? -Es por cierlo mui curioso, respondió Talormi con una falsa risa, i .. fiadió con tono neglijente: 1 acaba ahí la historia? Es lástima. -Por ventura las historias acaban? replicó Loren­zino. Ahora he aquí lo que se cuenta i lo que yo puedo afirmaros como cierlo ...... Esta noche, despues del bai­le, cuando llegó 11\ órden, se han dicho muchas bromas entre los jóvenes; la cosa ofrecia materia. -Es un accidente mui dichoso, dijo un jóven. -1 para quién? preguntó un pariente de la casada. -Pardiez! para el marido, replicó el otro; es mui cruel no hallar la virtud cuando uno la busca despues de media noche. Al oir estas palabraR, el pariente tomó con calor la defensa de la desposada; hubo un desafio i un duelo cerca de la. Villeta di Negro; se dice que se han bl\tido bien, i que el pariente ha recibido una buena estoca­da, mui injusta; pero ya sabeis que en un duelo el que suele salir herido el! el hombre de bien. Talormi, aUnque jóven, tenia mucha esperiencia para dar crédit~ ¡m·~egu.i1a., como un oyente vulgar, al primer cuento de. {¡~ne ; pero opinó que en el fondo de la. mayor patraiñl. hai siempre un átomo de verdad, i que le era. preciso descubrir ese átomo, porque no de­bia descuidar nada. La hora era oportuna para hacer una visita al pala.­cio Santa. Scala, i Talormi se despidió de Lorenzino di­ciéndole: -Sois una gaceta viva, i con gusto os estaria leyendo hasta esta noche; pero me est:'l.n aguardando en el pa­lacio Durazzo, donde estoi haciendo pintar una copia 'de dos marinas de Salvator Rosa, para mi palacio de N ápoles. Adios ! Al entrar en el palacio Santa Scala, Ta.lol'mi se to­mó el tipo de la cara. mas austera, i preguntó si el prin­cipe estaba visible. Al mismo tiempo dió su nombre al criado introductor, i viendo la puerto. de la ninfea abierta, dijo: LA ILUSTRACION. vacío, habia de formar las COrrientes que llama­mos viento i i que ese viento habi~ de sacudir. el árbol, que tiene las ramas que contlOnen las hOjas que se mueven. Es así como nosotros entendernqs esa parábola de que: la lwja ,del tZ-l'bol no 8e mueVe 8in la volun· tad de lJi08. Nos hemos metido en estas honduras,porque les hemos encontrado alguna similitud con la pará­bola con que el señor Secretario del Interior i Relaciones Exteriores nos esplica su ctencia cons­titucional. El señor Secretario creo, que pue8tO que la Con8- tituc,jon federal es 9arante de los derechos zndtvt'dua­les de los ciudadan08 todos, el Poder Ejecutivo de Colombia está en el debe.r de cojer a cada momen­to el chafarote, i ~cºar~e, como don Quijote, por esos trigos de Dios, a desfacer los agravios de to­dos los ciudadanos, cada vez que ocurra el caso de una violacion de aquellas garantías. La Constitucion de Rionegro estableció tam­bien, es verdad, sus leyes jenerales, para l'ejir a Colombia i pero cuando dijo, por medio de una de esas leyes, "es base invariable de h U nion entre los Estados, el reconocimiento i la garantía por parte del Gobierno jeneral i de los Gobiernos de todos i cada uno de los Estados, de los dere· chos individuales que pertenecen a los habitantes i transeuntes delos Estados Unidos de Colombia," no quiso, ni pudo, ni debió querer, que el P.oder Ejecutivo se entrometiese en todas partes, 1 en todas las cosas, i mucho ménos con lafuerza arma­da q~,e 8e t~'en8 a sus órdene8, cada vez que álguien hablase en nombre de esas garantías individuales. La Constitucion quiso todo lo contrario. Ahí es· tá su artículo 36 dividiendo el Gobierno para su ejercicio en Poder Lejislativo, Poder Ejecutivo i Poder J udicia!' Un ejemplo para poner de relieve nuestro pen­samiento i habremos concluido, por hoi, nuestro trabajo. Nuestra propiedad está garantizada por la Constitucion, i el Gobierno jeneral debe hacernos efectiva esa garantía. Un monedero falso ataca nuestra propiedad cuando da a la circulacion su moneda de baja lei. ¿ Qué es lo que sobre este particular corresponde al Poder Lejislativo i al Poder Ejecutivo? La lci jeneral es clara, en este punto, como la luz me­ridiana: " Artículo 17. L03 Estados Unidos de Colombia convienen en establecer un Gobierno jeneral que será popular, elect.ivo, representativo, alternativo i responsable, a cuya autoridad se someten en los n€'­gocios que van a espresarse : 12. La acuñacion de moneda, determinando su lei, peso, tipo, forma i dellominacion. 16. La facultad deespedir leyes, decretos i resolu­ciones civiles i penales respecto de los negocios o - -Voi a aguardar la respuesta en el jardin. La ninfea del palacio Santa Scala es de una gracia i frescura maravillosas. Una figura de nayade velada de musgo está derramando a concha llena sus aguas vivas en un ancho estanque cuya elipse de mármol de­saparece bajo una franja de flores i céspedes. El em­parrado en que serpentean la vid i las ramas del limo­nero, deja llegar hasta las banquetas de descanso una luz crepuscular, hasta en las horas espléndidas del esLío. Sentada bajo una jóven magnolia, cuyas flores de marfil parecinn nacer en ese instante para coronar sus hermosos cabellos, estaba leyendo una jovencita, aca­riciando con la mano derecha la cabeza enorme de un perro que cualquiera hubiera tomado por el monstruo de es Le otro jardin de las Hespérides. Al ruido de 108 pasos de Talormi, la jóven levan tó los ojos i su hechi­cera cara. se anubló bajo una impresion inesplica.ble. El perro no hizo una acojida mas simpática al recien­llegado: rodó en el fondo de su gaznate una gama sorda, preludio de una esplosiou de ladridos formida­bles, que una manecita blanca i soberana reprimió sú­bitamente con el ausilio de esta rec:omendacion hecha en inglés: Be goot, Mitry! (Se bueno, Mitry 1) Nuestro lecLor habrá ya r econocido a Débora. -Ah! dijo Talormi; you apeale english ve-ry vvelt, miss Débora. -Yo no hablo ing16s sino a lIIitry, respondió Débo­ra en italiano i con una frialdad notable. -1 a quién hablais en frances ? -A nadie: lo estoi estudiando, i cuando lo sepa, 10 hablaré a todos. l\Iiéntras así hablaban, Talormi abrió una puertecita. cubierta de yedra i echó una mirada neglijente sobre una parte del jardin que no habia hecho mas que en­trever i que queda estudiar mejor. Esu. rápida ojeada le bastó para enterarse de los menores detalles de las localidades. En el jardin Santa Scala reina un adorable desden del cultivo i del cuidado simétrico, echándose de ver que el gusto del dueño lo tiene abandonado a. todoe los caprichos naLurales de la vejetacion. Los naranjos, las acacias, el níspero del Japon, el árbol del amor i el palmito se cruzan, se enlazan i confunden sus tlores, sus frutas i su verdura, como si un solo tronco, seme­jante al del rnultiplicante indio, hubiese hecho brotar del mismo jérmen todas esas vejetales variedades de colores, de troncos, de formas i verduras. La yerba crecia formando olas de terciopelo bajo los arcos de ese bosque urbano que se elevaba en anfiteatro i, como 139 materias que, conforme a esta Constitucion, son de competencia del Gobierno jeneral." Hasta aquí la órbita de las atribuciones de los Poderes Lejislativo i Ejecutivo. Ni una línea mas allá. Lo demas es de la incumbencia del Poder Judicial, i aun de la policía, si (uere preciso apre­hender al monedero. No lo cree así él señor Se­cretario de lo Interior i Relaciones Exteriores; pues ha sentado el principio de que, fuera de lo que a este respecto contribuyen el Cuerpo ?eJtsla#1JO i los trtounales del paú, debe tambien injenrse el Poder 1f!jecutt'vo, con su tizona empuñada, i a la cabeza, sin duda, de la fuerza armada que 8e tiene a sus ór­denes. Pobre Colombia! Sí, pobre Colombia I i tanto mas digna de lástima, cuanto que el mal que la­mentamos no está en que esas doctrinas estrava­gantes se proclamen, sino cn que se practiquen; en que hayan sido ellas, i no la lei escrita, la nor­ma de nuestros Gobiernos, como ha sucedido en estos últimos tiempos. O nos resolvemos todos a hacer un esfuerzo honrado para aniquilar semejante monstruosa práctica, o tenemos que pasar por la vergüenza de confesar que la República es una mentira en Co-lombia. E. C. ~ .. Erratas. En el artículo del número 33, publicado con el mismo título del que precede,en la primera pájina, tercera columna, líneas 13 i 14, dice: "situacioD anormal i violenta: - la guerra civil." Leáse : " situacion anormal i violenta de la guerra civil. " En la misma pájina i columna, línea 34, dice: " que nosotros hemos creido. Leáse : " SEA PORQUE nosotros H-'.YAMOS creido. " E. C. CÁMARAS LEJISLATIV AS. Senado de Plenipotenciarios. Dio. 28.-El ciudadano Gutiérrez pidió unos do­cumentos a la Corte de cuentas pal'a el despacho de una comisiono . Se abría el segundo debate al informe de la comi­sion de actos lejislntivos de los Estados acerca de la lei 80 de 20 de octubre, espedida por el Estado So­berano del Magdalena. El ciudadano Sánchez propuso í fué aprobado: que volviese este proyecto a primer debate. Pusose en primer debate: el ciudadano Sáncbez introdUjO una modificacion a dicho proyecto, que fué modificada por el ciudadano Núñez, por la cual se derogaba la leí 80 de 20 de octubre, i pasó en pri­Oler debate. Se dió segundo debate al proyecto de resolucion acerca de la solicitud de los señores G. D. Jackson i Januario Triana para que suspendan la lei 11, espe­dida por la A~amblea del Estado Soberano ele Panamá. Se abrió el segunuo dt>bate al proyeqto de decreto qua establece los casos en que ~e recupera la calidad el jardin Durazzo, llegaba. al nivel de los techos del palacio. Echada su ojeada, Talormi se aseguró de que las al­turas del jardin comunicaban con la, vio. pública por una de esas paredes que la vejez, los transeuntes i la caida de las aguas han demolido. Se volvió a la ninfea, i para esperar a Santa Scala, se tomó la actitud de un botánico que está estudiando algunas familias de flores. Fué un criado a anunciarle que el príncipe recibiria. al conde Talormi en SUB aposentos, i señalando la es­calera, subió delante para introducir al conde. Santa Scala, al recibir a Talormi, no vestia ya. el traje que llevaba en la mar: era el eclesiástico en to­da la rijidez del traje clerical: la modesta Botana de serga negra, el cefiidor neglijentemente anudado a.l lado, los anchos zapatos con hebillas i el alzacuello. Saludó a Talormi, i señalándole un sillon, se sentó a su lado. -Monseñor, dijo Talormi con cierta soltura respe­tuosa, no he querido dejar pasar el dio. sin presentar mis respetos al respetable hermano de ~ad~!Da Van­Ritter, al ilnstre ausente cuyo nombre 1 eloJlo anda­ban en todas las bocas en la fiesta de ayer. -Mi hermana se alegrará mncho de esta visita, di­jo Santa Scala.; en cuanto a mí, me he hecho desde ayer indiferente o estra110 a los deberes del mundo; pero al oir pronunciar vuestro nombre, me he apresu­rado a recibiros, porque me será imposible hallaros en largo tiempo. Voi a recibir el diaconado; desde maña­na. estaré de ejercicios quince ilias en el convento de los domínicos, i despues partiré para Roma, donde ter­minaré mi tercer aBo de teolojia en el seminario del Vaticano. El matrimonio de mi hermana me desliga de toda cadena del mundo, i puedo consagrarme entera­mente Q. mi estado. -Sois dichoso, monsefior, en tener i seguir una ~o­cacion tan santa, dijo Talormi con gravedad. El mun­do es triste; es un mar muí peligroso, en que nosotros estamos navegando aún, miéntras vos hnbeis entrado en el puerto ... Cada dia trae su dolor cons.igo ...... Esta. maüana salimos de una fiesta i por la tarde sabemos que se ha derramado sangre, que un horrible duelo ... Sin duda conoceis mejor que yo ese desgraciado inci­dente. -Sí, dijo Santa Seala, un criado del marques di Negro nos ha hablado de ese duelo ...... Como vos deCÍS, conde Talormi, todos los gozos de este mundo eslíin envenenados ... Feliz el que se retira al seno de Dios ! ( Continuará) Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 140 LA ILUSTRAOION. de colombiano. Este proyccto fué suspendido en vir­tud de una proposicion hp-cha por el ciudadano Men-doza, la cual fué aprobada. . indispensables en semejante trabajo. A este resul­tado lo condujo la porsuasion de que dicho gusa­no carece del líquido disolvente de los que fabri­can sus capullos cerrados. Fué negado en segundo debate el proyecto de de­creto que modifica i adiciona el lejislativo de 12 de abril de 1854. En virtud de sus incesantes i sabias investiga­ciones, el doctor la Roche ha dado la fórmula de esa lei aplicada al trabajo de los fabricantes euro­peos j i al mismo tiempo nos ha revelado el inmen­so valor de nuestros gusanos silvestres. Tenemos, pues, una nueva i riquísima industria que abunda­rá en beneficios para los pueblo!;) que como Antio­quia i Santander se entreguen a cultivarla; i mas que todo, tenemos para el porvenir la alta significacion de que este importante ramo de co­mercio en los tres continentes, le debe honor i agradecimiento a un sabio colombiano. A la una i media se levantó la sesion. Cámara de :Representantes. Dia 28.-La Cámara aprobó una proposicion del ciudadano Tejada, modificacion de otra del ciudada­no Loml.ana, en bonor a la memoria del ilustre pu­blicista doctor CERBELEON PINZaN, muerto el dia anterior en esta ciudad. Se abrió el segundo debate del proyecto q.ue orue· na la codificacion de la lejislaci0l".! federal, 1 a , p:o­puesta del ciudadano Réyes Patna se suspendlO In­definidamente. Comenzo el segundo debate del proyecto de 1~5 adicional a las de Ministerio publico i se suspendlO para pasarlo a una comision, a fin de redactar el ar­tículo 1.0 en tél'minos aceptables; pues una de las disposiciones de dicho artículo facúlta al P/"OcuI'~do r jeneral de la nacion para imponer multas a sus aJen­tes que no cumplan sus ordenes, lo cual, como ~o hizo ver el ciudadanu Botero, se opone a lo que dispone el artículo 20 de la Constitucion, que prohibe haya otros empleados federales con jurisdiccion, fuera del Congreso, Poder Ejecutivo i Corte Suprema. La comision a la cual pasó este proyecto la com­ponen los ciudadanos R estrepo i Viuna. Abierto el segundo d ebat.e del proyecto que deter­mina a qu é autoridad corresponde otorgar la s reba­jas de pena por delitos de la competencia de los tri­bunales federales, el ciudadano Ramon Goméz pro­puso i se aprobo, que pasase este proyecto a la ?omi­sion que tiene en s u estudio el que concede CIertas facultades a los Presidentes i Gobernadol'es de los Estados, para que refunda aquel en este. PMO a tercel' debate el proyecto que determina la inmunidad, viático i dietas que deben gozar los co­m isarios que envien a la Cámal'a los ter/'i torios. Se suspendió 11asta la «es ion del 2 de marzo el proyecto' que auxiIía al Estado de Cundin~lllarca con 50,000 pesos palOS llevar a cabo un camInO ca­rretero al Magdalena. Se abrió el segundo debate al proyecto que decla­ra puertos francós los de Bucnaventura i Tumaco cn J1Uestras costas del Pacifico; proyecto que fué com­batido con mui buenas razones por el señor Secreta­rio de Hacienda i el ciudadano Restrepo. Lo sostu­vieron los ciudadanos Palau, Riáscos, D. P p-Da i Quijano W. El ciudadano Restl'epo propuso que se suspendiese ind efinidamente, pero habiendo llegado la bora, se suspendió la sesion, sin votarse la propo­sicion de suspension indefinida. Día l.e de marzo.-Se rcunieron en Congreso las uos Cámaras con el fin de verificar el escrutinio de Presidente de la Union, i habiendo nombrado los es­crutadores i leido el sp.ñor Secretario las comunica­ciones del escrutinio de ~iete Estados, faltando los de Tolima i Panamá, el Presidente ordenó que se lp-ye­ran las notas venidas de la Secretaría del Interior en las cuales se comunicó al Gobierno el resultado de la eleccion en dichos Estado ~ . En consecuencia se ob­tuvo e5te resultado: cinco Estarlos por el jeneral Eustorjio Salgar: tres por el jeneral Tomas C. de Mosquera i uno por el jpneral Pedro A. Herran. El Presidente pregunto al Congreso si declaraba electo al jeneral Salgal', i así lo dedaro, COD lo cual se le­vantó la sesion, a las doce del dia. Bolívar. Mui graves son las noticias que no~ ha traido de la capital del Estado, el último correo. Los lIucesos de LOl'ica habian tornado un caracter alarmante, de tal modo que el Presidente de! Estado habia creido conveniente ausentarse de la capital i trasladarse a Lorica. El responsable de esta situacion es el Gobierno. El señor Camargo, (éste es cuñado cspurio del Presiden­te Amarlor Fierro) autor d e los desórdenes de Lorica fué nombrado Gobernador de esta provincia. ¿ Cómo ignoraba el Gobiemo que este señor era el autor de los desórdenes cuando todo el mundo lo dccia i la prensa i la Asamblea se habían vcupado del asunto? El señor Teodosio Núñez habia llegado a Carta­jena, huyendo de LOI'ica. El Gobernador Camargo le babia dado dos horas de térmil.o para salir de la poblacion o no respondia de su vida. Al señor Manuel J. Cal"1'a~co, diputado, se babia llevado al monte i atado a un árbol. Allí se le hizo jurar que en s u imprenta no se publicaría nada en contra del Gobie¡'no o se sometia a qUE: le corta;an las manos. Puesto en libertad andaha huvendo. An­tes, lo mislllo que a Núñez se le habia pllesto en la cárcel, en el sepa con banas. La poblacioll toda e"'itaba aterrorizada. Aljcneral1\Iartínez le han destruIdo Sll casa i ro­bado i destruido todas sus propiedades, porque no acepta la candidatura oficial del senor Amado¡' Fie­rro, que pretende que le sucerla el señor Santo Do­mingo Vila. En Cartujena ee aguardaba al Presidente al dia siguiente de la salida del correo. Con él hab ia ido el coronel Miguel Céspedes a quien se decia nombraria Gobernador <;:n lugar de Camargo, pero no se ha de­cidido a removel'lo porqup- auemas del enu'onque le conviene que Jea presidente Santo Domingo Vila contra el querer de los pueblos de Bolívar. El ir a reparar el Presidente un mal que por su causa ~e estaba cometiendo en Lol"Íca, era CBusa tarubien ne que en Cartajena se hubia/'a orijinado una "ituacion que quiZá ha producido un conflicto. Lo mismo que tantas veces bemos visto practicar en esta ciudad en épocas eleccionarías, se hacia en Cartajena, esto es, que las sociedades recorriesen las caIJes en cuerpo, COI1 mú"ica i banderas dando vivas a su candidato. Hechn esto por una de las socieda­des mosqueritas, el Gobernauor de la provincia se­ñor M . 1\1. N líñez, hijo, encargado accidp-ntalmClate del Poder Ejecutivo, habia espedido un bando pro­lJibielldo los paseos i ¡'e union e~ de las sociedades por­' lue sus miembros llevan armas ocultas por d vesti­do j dan gl"Ítos de sedicion. ( De El Observado?' de Barranquilla ). ~ --_ ......... _------ _ ........... EXTERIOR. sirvan concurrir el domingo 6 del presente mes de marzo, a las 12 del dia, a la galería alta de la imprenta de los señores Nicolas Ponton i C.a con el fin de elejir los miembros que deben for­mar la junta directiva eleccionaria en el presen-te bienio. . -Igualmente se excita a todos los conserva­doras del Estado para que organicen sus juntas eleccionarias, que se pongan de acuerdo con la J'('cue~do, como el 6nico premio que en el mun­do se pu('de ofrecer a h virtud. ANUKCIOS. Ouiere usted comprar barato 1 Ocurra al al­I!. LIlHIC"1l de Hermójenes G¡ullvito, l'egunua calle de Floriull, número 71, en dOllde se hallarán a pre­cio~ lllód icos : Sobr'l'todos de última modn-Cortes de pafie para pantaloTJ-Paños de distintas clase., ingle;ses .i fran: cescs- Sorubrp.I·os suazas-l\l usellllas-1 ermopelo" de coloJ'cs-SornbriJlns-Ca¡oas p!ll'a teatro-:-I un variado surtido de jéllcros de algodon inglcses 1 fran- 6-5 ceses. DIEREN'fA DE N. 1'0NTON 1 COMPAÑÜ. • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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