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Imagen de apoyo de  El Colombiano: periódico político, religioso, literario, noticioso y de variedades - Año I N. 35

El Colombiano: periódico político, religioso, literario, noticioso y de variedades - Año I N. 35

Por: | Fecha: 23/04/1901

Periód ico político, religioso, literario, noticioso y de variedades. Direc·tor y Adrnini strad or~ EUC LIr)ES DE ANGULO B. e ~ República de Colombia, Bogotá, martes 23 de Abril de '901. ~ N U MERO 35 ======~================~I ================~====~~ AÑO 1 EN· GL{)BO 1 Botellas! Botellas! e d 'TI!: Od; · • 0."" oi I Compramos en el B A ZAR VER A CR UZ y en la Bavarz'a, 011 ··I~ $¡llil es ~~. \1 ~~ ~U~ ~~ , . . 1 • ~ ~ a los mejores precIOs oe la plaza, botellas vacías, vmeras, cervece- favor 4141~1 eOlnpl'eador vell.do ras, inglesas y champañeras. la existe ~~(b ¡a de DlereaglcÍas l Deu fsch-Columbz"anúche Brauerer; G. m. b. H. en lDi allnaeén BAZAR DEL RC)Sp1-RIO 5- 2 ROSENDO l\1ESA GRAN PARQUE Y ESTANQUE La J unta Directiva de la Compañía de Aseo y Ornato de ea emprender cuanto antes la construcci ón de un parque para el pú­blico, de diez á doce fanegadas de extensión, en terrenos llanos que no disten de la clpitat más de ur.¡a legua, L::l.s personas que quieran hacer propuesta de venta de terrenos apropIados para el objeto, pueden elevarlas, junto con el plano respectivo, á la Agen­cia de Rufino Gutiérrez é hijo. Allí mismo se oyen propuestas de Ingeniero s y Arqui tectos, para la construcción de u~ gran Es tanq~ e .en las cabeceras del río San Francisco, con el objeto de lavar dIan amente el cauce. 10- 10 BA V l~RIA==BA'V~ J1RIA De hoy en adelante los precios de nuestros productos serán los siguientes: A rrua gaseosa pura, en medias botellas, á $ Iod . íel. con J. ara b e - Cerveza T ívoli Id. Pilsener, Lager y Bock I d. Pilsener, L ager y Bock, dobles botellas. Id. Doppel Stout, medias botellas Id. Tig re Id. Higiénica E xtracto de Malta Cerveza ele b arril, blanca, á Iel. íd., negra, á 8 40 docena, sin envase. 9 60 9 60 14 40 27 60 18 18 24 54 2 40 el litro. 2 80 En compras P O R MAY OR se h arán los d escuentos s ig uie n tes : ,Sobre 5 0 Ó más docmas, ti 5 por 100 Sobn 100 Ó más docmas, ti 7 .1°1' 100 Sobr~ 2 00 Ó más docmas, ti 10 por 100 En pagos anticipados de 100 6 más ~ocenas, se l~ace un descuento adicional,de 3 por 100. El valor de la cerveza se cargara en cuenta a los precIos corn entes del el la euque se des·· pache, aun á los clientes que tuvieren saldo á su favor. Se despacharán á domicilio, dentro de la ciudad, los pedidos 110 11U1IOreS de cillcO docmas. N O SE PRES1AN ENVASES DEUTSCH-COLUMBIANISCHE BRAUEREI G. m. b. H . 1 0 - 10 DE VENTA EN EL LOCAL NÚMERO I46 DE LA CUADRA DE LA "ROSA BLANCA." CIGARRILLOS LEGíTIMOS, variedad de clases FÓSFOROS, en surtido abundante y calidad super ior. - PETROLEO- ESPERMA, JAB()N común.-CORCHOS y otros muchos artículos en gran variedad. "LA GUERRA COLOMBIANA" 1899-19 0 0-19 01 E l g r a n cuadro que con t ie ne la r elación de los a conte cimie ntos más im­por tantes cumplidos e n la presente guerra; la li s ta de los DOSCIENTOS \ 1: L TE l-ull lbate:, lib rallCis '<:::1 ::.;;1: ; \Y '10 nWle::¡ (1 ( , los militare s más nota­b les, y el retrato del Gral. Próspero Pínzón, acaba de publica rse e n B o O'otá, y se vende á $ 1 el ejempla r, en la L ibrerúz del A trio y de E l Me1ZS:;ero. 1 0 - 7 LOCAL BUENO Y CENTRAL se solicita uno en la Administración de este periodico. CONSUI.TORIO MEDICO I y.COIl su tratamiento desapareci6 la hemorra-y GABINETE DE ELECTROTERAPJ A I g!a, y Cen el cmso de och~ días est~ba restable- CIdo .. l~raclOnes como esta son dIgnas del re- DEL COnOCIll) lento como el que le profesa su afectf- I simo servidor, D R . DEYMIER DAVID AnvALO G. DE LA FACULTAD D}<~ MEDICINA DE PARís I Carrera 8~, número 247 · j}fiembro ltO?lora1io y cornsjrJ1lsa! de varias So-ciedades m!di~~,~:/:::~~~~!,a1Zcesasy de i Gr .. ANDE AGUA DE MESA MEDALLA DE ORO DE LOS HOSPITALES ! DE f'OUGUES STo LEGER I J!¡int!1"al, natural, 3"astosa ) ' ferrr..tgi'Jlosa . Tratamiento especial de las enfermedades de I las señoras, llamadas de la cintura y gastro- in-! _ l' econstituyent si.n rival. de los ~16b ~ l?s de la t~stinales, e.nfermedades. _de la garganta,. ojo~, , ~;J1g:re en los ;asos de ane7l1Ul, ~!01.0SZS, tISIS, r:go- Oldos y nanz' de 105 nnones y venero-slfilí¡¡- I 7Ilumto gelt~l.al y c01lvalescenczas, cura radlc~l- . ~ . .,' h ' . mente ladebd ldad ele ambos sexos, la gastralgla, c~s . CurdclOn de toda manc a en lct cara, ~o I las enfermcdades del hígado y de la rata, la diabe­SIendo muy extensa, y de las al morrana~ y fts- tes y la albuminuria.. tulas del recto, sin operación. Se garantiza la expulsión de la tenia ó soli- DEP6siTO EN BOGOTÁ taria. La Farmacia Francesa é Inglesa, calle J3, nú- Curación de la debilidad y de la esterilidad . mero 244. I CONSULTAS : Carrer~ 5\ número 172" entre la calle 13 y • 14, de 9 a 11 a. m. y de 3 a 5 p. m. FRANCISCO GROOT l C E R T I FI CADO Bogotá, 23 ele Marzo de 190 [ Sr. Dr. P. Deymier. I Muy respetado sellor: El primer paso después de mi convalecen­, cia es dar á u,;ted las gracias por sus servicios encárgase de cobros y reclamos contra el Gobierno. Bogotá, carrera 7r:, números 159 á 163. Dirección te legráfica : Groot. 50- 22 HOYOS Y POSADA \ GENTES DE CAMBIO Y COMISIONISTAS (::" Ca1lc Real, nO 309) El Gerente, LEO S. Bogotá, Marzo 2 7 de 1901. i oportunos, y para el bien de los que sufren cer­I tifico que después de ocho me. es de disentería, '1 asistido debidamente en el hospital, me apare-ció una fuerte hemorragia intestinal que me K O p p. hacía perder cerca de un' litro de sangre diaria, 10- 10 I estaba casi moribundo cuando usted me visitó; Compramos y vendemos permanentemente oro americano, francés é inglés, plata en mone­das y giros contra el Extranjero. :l0-14 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL COLOMBIANO ==~====~====~====~==~=======-~. '==~-=-~==========. - ~- ~-=_.~~~==========~~~=-~-~.==~.~~======~== CONDICIONES: Este periódico se publica los martes y viernes. Suscripción, 50 números ...... " .. .. . ". 4 80 son los trofeo ' le sus \'icto ria·. Sus p rinci.. manos, en la orfandad de las familias, y pi os 5011 redes para envolver él los incautos, en ia con ternació n de la huma1lidad opri­confites para engañar á los p ueblos, que miaa. tambi én suelen ser niños. Elfrlcdoso es un monstruo que no se Suscripción, 25 números. . . . ... .. .. . .. 2 40 ¿ Habéis notado lai-: trazas de un tunante conduele de sus s .mejan tes, ni se convi e r- Número suelto el día de su salida...... ° 10 cuando se propone daros un petardo ? Se te, ni se enmienda, ni se deseng'aiía j ~ m ás : Número atrasado . ...... - ........ --... ° 20 muda, se aliña, se echa ellcima una buena paFa la benignidad con la t raición, los be-capa, y como no la tiene Remitidos, columna .......... . .. -- ... 25 .. propi a, la toma llcf.cios con ' la in» ratitud, las concesiones Anuncios, palabra . . ...... --..... . ... . Ü 02 prestada; se es presenta cortés, amable y con la insolencia y la r bc lión. El faccioso Los sueltos Ó avisos ncla1Jl~ en Gacetilla, palabra ................ . .... . ......... . En tipos grandes, die/tés, etc. , el centí· vivamente~ i nteresado por uestra salud y la e ' impenitente, y no se ha e l~ contrado en ° 10 ele vuestros hijos; os habh ·con modestia el mundo ot ru remedio dica~ para su en­de Sll honrad ez, deja entender que es hom- íerm .dacl , :eg ú¡ La rra, que EL OLOR DE metro lineal. .... . ............... .... . . No se devuelven origin ales. r A GOS Ac-.'TICIP :\ DOS ° 40 bre de fortuna y nobles prendas, y (es- P6 LVORA, /JoJ'{J1([ el faccioso, añadía un pués de un largo preámbulo ele amores r I precl isador g ranad¡ no, 110 aóí'e los ojos súw protestas, os piele (:1 servi cio q ue necesita. maudo los úcrm p ara sie.:llpre. E l faccioso Prest,idselo, y llO le volveréis <Í. ver la caro., es un á rbol mortífero como el manzan ili o, Toda correspo n d~: . -: '. r~ : _ j a al periódico, debe ni os __ al I1 d~\.rá ~i por acaso le encontrals en que inflciona y mata cuanto se le ace rca. dirigirse al Administrador, la calle, ni os pagará jamás vuestro dinero. i Desdichada patria si no se le sujeta con EUCLIDes DE ANGULO 13. Administración, carrera 7", niÍmeros 409 D Y 409 C.-Dirección telegráfica, COLO 'V!Bf /lNO. Tan tunante como éste es el libe ral grana- firme mano! Desdichada, si la justicia no dino ; échase encima la faha capa de li- cae soh re d con severidad inflexible ! Des· bertac1. y se presenta tolerante, sufrido, dichad a, si se persi ste en el sistema delG­amabi lísimo y pe rdido de amor p or el pue- téreo y criminal eL:: transacciones y de 01- blo, pavonefll1close de amigo y libertador vi cio 1 i Desdichada, si no se funda un poder ========== = = =====-""."" cuando necesita su "Voto para la elección ó ju:to , pero in exorable, ele represión y es­El s iguiente artículo, escrito en 1861, corresponde á la serie de varios de los que ya tenemos publicados, fru ­to sazonado de la rnag i . u-al pluma del Dr. Vicente Cárdenas. No necesita más recomendación que su nombre. EL FACCIOSO 'u brazo pa ra conspirar; dac1le el poder, carmiento, que pe rsiga j'enaz el deli to y de Ulla Ú otra manera, por la elección ó g uarde á los buenos con poderosa eg ida! por la fuerza, Ji maldito si vuelve <Í. acor- E l p artido facúoso se al ienta con nuestra d:l.rse del pueblo y sus libe rtades, de su debilidad ind isculpable, se forta lece en la suerte y sus derechos; entonces ya no p ien. derrota con nuestras concesiones indiscre­sa sino en su propio negocie, para el cual tas, prepara en la paz íos medios de la lo que le conviene es perseguir y oprimi r iÍ. guerra, y en la gucrra castiga furibundo sus conciudadanos. "Esos principios son nuestra nnbleza y cándida bondad. Conoz­buenos, dice, para el que obedece, pero de cámoslc al fin, y apliquemos oportuno y ninguna manera para el que manda." encaz remedio al mal que nos devora. Si Es precisf, que al nn llamemos las cosas E l tal partido, pues, no tiene de liberat no restablecemos el imperio riguroso de por sus nom bres, gato al gato, lobo al lobo ; sino sói\o el usurpado nombre, y es preci o la JUSTICTA que reprime el delito y prote­no contribuyamos más al engaño popular, quitárselo y darle el que conviene á su ge la virtud y el orden, la corriente impetu o­dando la denominación de liberal á un carácter y á sus crímenes. Es el partido sa de ese mal nos ~trra s trará e ntre oleadas partido impostor y falsario, que tiene tanto revolucionario y faccioso del país, que se ele san g re al abismo de la ba rba rie. La ] us­de liberalismo como por los cerros de Ube- rebeia contra cualquier gobierno por Lue- TICI /\. es el tenor de los malos, y el verda­da. Un nombre suele ser un sofisma, y el no y fila ntrópico que s e~ . y se rebe laría dero nEl~ :.ellO de los hombres. de lz"bc1'al en los indi vid uos que se lo han contra el mismo Dios si EL se dig nase en-usurpado en esta tierra, ha venido á ser cargarse del gobierno político de la tierra. algo más que un sofisma, es un sarcasmo, Se rebela y se rebela rú siempre, porque se una burla desvergonzada, con la cual se compone de hombres que, en la n:ayor mofan á su ta lante de los pueblos senc illos parte, sea por espíritu demagógico ó por v de sus intereses v derecb os. üervcr ·os instintos y conducta, detestan el - Liberal, en la ' acepción comú n, es el ~rden , no pueden soportar el saludab le hombre generoso, desprendido y amaI1te yugo de 1<'L ley, y necesitan ,'ivir entre el de la humanidad: en la acepción política, tum ulto de las facciones que pone á cu­es el ciudadano que ama la ve rnadera li- bierto S lL vic ios y delitos. Por eso el fac­bertad, que la q ui ere y procura para to - cioso echa mano de toclos lcs medios qnc dos, y se opone franca y enérgicamente á pueden serie útiles, aun los más inmorales; la tiranía de cualquier género y de cu al- babia mucho de libertad é igualdad para quier tirano. inguna de estas ace pciones apasionar el ánimo de las gentes ignoran. cuadra al partido que se titula !ibe~'al en tes, que no comprenden aquelios principios Colombia: no le con viene la acepción 1110 - ni son capaces de darles su justo sentido; ral, porque sie n pre está afanado en busca confunde y trastorna en sus d iscursos y del poder para medrar, aunque para con- escritos todas las nociones de la moral y seguirlo corra á torrentes la sangre de sus la políti ca, abre campo á -todas l;.t$ ambi. hermanos ; no la política, porque su cons- ciones v lil g~res , convida al dese¡ lfreno de tante sistema es la persec uci6n de sus ad- todas las pasion es malignas, quebranta la versarios, y lejos de amar sinceramente la reja de las cárceles y el g rillete ele los p re­libertad públi ca, le hemos visto intolerallte sidia rios, ofrece la impunidad á todos los y opresor cuantas veces ha ejercido el Go- del ;tos, liena el bolsillo ele los vagos con bierno de la República. Tiránico fue su el despojo de los hombres laboriosos, y poder en 1850, tiránico ha sid o cn el Estado rompi endo todos lo ' diques de la justicia y de Santallder, y t iráni co es hoy en todos del honor, produce ei movimiento y se los Estados de la Confederación que están hace á la íuerza brutal que ha menester bajo su dominio . Cuando está abajo cons· para lograr sus deseos trastornadores __ ti­pira para subir, cuando est;t arriba oprime ránicos. Así nada tiene de admirable que para conservar el poder; si es vencido, se al sonar la trompa revolucionaria, acudan prepara por cuantos medios hay para una al primer toque de g uerra intestina toclos nueva conspiración ; si vencedor, se arroja los traficantes políticos, todos los vag'abul¡­ferozmente sobre su víctim a, la estrecha, dos, todos los quebrados, todos los presi­la acosa, ia despoja y sac rifi~a , hasta de- diarios, todos los delincuentes, tonos los jarla en la impotencia de aspirar siqu iera hombres perdido!'> é inmorales; linOS q ue á la reparación de sus pesares. Este es su buscan la impunidad á la sombra del des­carácter natural, éste su verdadero sistema orden, otros que pretenden rescatar en las político. revu Ita: la posición perdida por los vicios, El decreto legislativo número 46' de 24 de I gasto último, sobre proce­dimiento judicial, fLlC medida muy im- P9rtan te; mas ya, es tl. cm po (1e 1! 1 e - arla J,ueb nte y de comple ta rla. La g ue rra, reduciaa hoy á guerra de g uerrillas, no es motivo bastante para que contin úe el inmenso per­j ui cio que causa la SUS[ ensión de los juicios ordinarios y de algunos espe ­ciales, particularmen te de íos ejecuti. vos, al oponerse excepcion es. E l acuer­do de las partes qu e el decretb p-xiie para que se dé curso á las demandas y p,,-ra que pros igan los juicios pen­dientes, es imposible e n los más de los casos, aunque la g uerra no estorbe en lo mínimo la demostración del dere­cho del actor, ni tamooco Ja completa defensa del reo. Po~ r egla general, nad ie está dispuesto á convenir en que se le pers igajudicíalmente. Cuan­do el demandado tiene interés en la prosecución dd juicio, el demandante no lo t ien e. Casos ocurren en que ei juicio no tiene más objeto qlle buscar embarazos al dema ndado; impedirl e, por ejemplo, que e naj ene un inmueble. En es tos casos, la suspensión es ar­ma poderosa que se pone en manos -lel demanda nte. proveer en propiedad las muchas pla­zas del ramo judicial que hoy están de sem pe ñár~ d o se interinamente. N a­die ignora que un servicio de esta clase tiene qu _ ser muy defectuoso. De ordinario los empleados interinos sólo des pachan lo qL;C absolutamente n' pu eden aplazar. 'unque nó la úni­ca, la inte rinidad es una de las prin ci­pales causas del entorpecimiento en el des¡ acll.q) de los negocios judiciales. Tótase actnaim ote en el Poder Ejecutivo marcada tendencia, que le hace alto honor, á buscar ciudadanos re:petables par;l loc, ca rgos importan­tes. S i, C0:11 0 es de espera r, esta ten­dencia se g;encl'aliza y desarrolla; si forma atmósfe ra y llega á ser como el c:spíritu de una nLleVa época, contri­buirá poderosamente á darnos crédito, tanto en eí interior como en el extran­jero, y á saca rnos de la ru in a. No hay cargos más importantes que los del .L ocler Judicial. puesto que á ellos están vi nculados el honor y la propiedad de los ind ividuos. Agré­g uese á. esto que como las tnag ist ra­tu ras son vitalici as, el desacierto en los nombrarnientos de Magistrados 1 roduce un mal comúnme nte irreme­diable por lai"gLlísimo tiempo. Graví­simo deber pesa, por lo mismo, sobre quienes colaboran en la provisió.n de los pue5to~ j udiciales, de g uiarse, nó por personajes consideracion es, sino por el interés públ ico, y de desig nar ciudadanos aptos, l~ e limpio pasado, de r ~puta c ¡ó n in tachable, y que ofrez­can las más completas garantías. Preciso es confesar que nuestra educación pública es muy viciosa. Hay entre nosotros una propensión noto­r ia á la forma ción cte círculos ó cama - r ill ?_s que se apoderan de la dirección ele los negocios, é imponen sus priva­dos in tereses. Tan manifiesta es esta propensión, que aun en las empresas particl11ares se observa; por ejemplo, en las Compañías anónimas. Si allí causa tánto mal, i qué inseguridad no difund iría si su influencia en lo Tri­bunales llegara á temer. e ! Todos re ­cuel" dan con horror lo que se llamó el aPismo en C 1l1dinamarca y en el To­jima : fue cancro que inficionó ·hasta 10 más profundo el régimen que en­tonces iml e raba, y que minó su exis­tencia. Conveniente es prevenir tan pern icioso alarma: la magistratura lebe ser com.o lri. muje r de César, que no dé 1 11~ar á sospechas siquiera. Para ell o, i las condiciones que hemos apm tado como requeridas en los que han de desempe ñarla, hay que añadir la reconocida independencia de ca­rácter. La jurispr uden cia de los tribunales es asunto de suma entidad. Como los pleitos en gran número no pueden ir á la Corte Suprema por recurso de casación, esa jur isprudencia en muchí­Ahora se ha exhibido mejor que nunca )' todos los que aspiran á la ganancia y á simos casos es definitiva. Razón de á la luz pública. Defendía la Federación, los medros entre los horrores de la confIa­y está organ izando tIl . poder que anula y t'Tación ~ren e;-al. E ste e ' el pa rtido impos­mata el derecho ele los Estados; sostel1ía tor que finge so~te !1 e r la libertad y el de­la abolición de la pena de muerte, y está recho de los pueblos, y que en verdad no alzando cadalzos en las plazas p úbl i- es sino cljm'tido faccioso, q ue fomenta y cas de la Confederación ; procl amaba la defiende el crimen como el medio fácil de tolerancia política, y ya no queda á los .alza rse con el poder absolu to. ciudadanos oprimidos el derecho de escri- El faccioso tie!1e la resoiución innata de bir ni aun de pensar ; era el patrono de la cometer todos los crímenes, porque le son tolerancia religiosa, y allí le tenemos per- necesarios para conspirar con fru to; y si siguiendo ciego la religión de nuestros pue- triunfa, se lanza también en toda. las cruel­blos; era el defen .or acérrimo de la liber- c1ades ele la tiranía, porque le son necesa­tad y la república, y ya le vemos levan- rias para mantenerse en el pue too Mien­tando en hombros la Dictadura militar, y te, calumnia, roba, tala, incend ia, corrom­procurándola medios ele perpetuarse en pe, asesina, traiciona, blasfema y hace cuan­el ejercicio del poder absoluto. ¿ Cuáles to la maldad sugiere para colocar á sus son, pues, los verdaderos principios de cofrades entre la victoria y la muerte, ese partido hipócrita y corruptor? entre la conservación d.el poder y la ex- El a rtículo 59 del decreto establece una acción popular que, extendida á todos los casos, daría sat isfacción CUl 1·· pEda á lo que la ju -ticia y las circuns­tancias exigen. Suspéndanse los jui· cios cuandoquiera que UOCl. de las partes ó un t ercero compruebe que, por causa de la guerra, una de eilas se encue ntra °n imposibilidad de pro­ducir las pruebas necesarias. ó el de­mandado en imposibiíidad de defen­derse. Confiérase á los t ribunales la facultad de apreci;¡,r ampliamente la prueba de tal imposibilidad como ju·· rados. Así, ni se pospondría indefini­damente la efectividad del lerecho ma, s que acarrea to d aV'l a mayor res-ponsabilidad noral á quienes hacen los nombramientos de Magistrados. No puede ponderarse hasta qué punto la administración de justicia de­cide, no sólo del buen nombre de una nación y de la segurida e ntre> lOCO que prete nc e odener a le a aseSl, nosotros se pel:V,lerta .aun lo que pare- de su .ival? " " cía más saludai)l e . Digna de a p lauso . Pero allíl cuando no fu era así, aunque fue la dis posición co nstitucional que Colombia estuviera en el apogeo de su p '0 - hizo vitalicias las mag is tratu ras, por - greso, otra consideración sc impone ncce­que ella aseguraba la independen cia sariamente. Si el liberalismo tU\'O derecho del Poder J ucli c ia l, pues hoy muchos -como colectividad--ell 1899 para levan­desean la derogación de ese artículo tarse en armas contra el partido gobern an ­constitucional. EstúdieSe. la causa de te, no sucede lo mismo hoy. Agntpaci ones 1 pequeñas y aisladas no pueden tomar el este movimiento de la opinión púb i- nombre de toda la comunidad vencida oara ca, y conviértasele en la dirección ejecutar operaciones sin objeto pl au ~ib l e opuesta por m edio de una conducta ni esperanza real. La bandera de la patria atinada y muy escrupulosa. es santa, y la q ue enarbolan los partidos Las revoluciones son catástrofes políti cos defi nidos debe ser sagrada é in­producidas por e l malestar gen e r a l violable para sus miembros, quienes no de­que se va acumulando hasta estalla r, ben tocarla sino para enaltece rla, jamás rompiendo todo dique, y nada puede para mancillarla. traer tánto malestar como una mala y por último, para que no se tergiversen mis palabras, nacidas del convencimiento administración de justicia. La guerra que tengo de que es deber primordial de civil cierfame nte es un crimen. La todo ciudadano poner su contingente en el ambición y las pasiones lanzan á é l. progreso y engrandecimiento de la patria, No se les haga el juego. Busquemos, y para evitar que se atribuyan miras torci­por el contrario, en la justicia y la das á mis intenci ones, debo ag regar que no seguridad el medio' de restablecer la quiero con esta Cqrta ni protestar de las P az y la meJ· or loromesa d e re d e nción IDEAS liberales que por convi cción profeso, ni eludir la responsabilidad que el partido y progreso. vencedor me pueda exigir por haber pres- P. K. tado servicios á la Revolución en las Am- ENTRE PRIMOS - bulancias de sus ejércitos. voz fWTOli¡Ui.H\ (Del Eco del Norte) Nos permitimos llamar la atención del público hacia el sig ui e nte comuni­cado del Sr. Dr. C. Garzón, médico de las Ambulancias del ej ército libe­ral de Santander en la presente gue­rra. Nótese que no p rotesta, ni mu­cho menos reniega, de su s ideas y fi ­liaúón políticas; pero con indepen- I cia que le honra, ce nsura fu e rtemente el procedimie nto de aquellos de sus c0partidarios que. sin esperanza algu­na d e triunfo en la r ebelión actual, sólo aspiran, influídos por el o dio y la venganza, á la d estrucción de la Re­pública i.nundándola en sangre, lágri­mas y ruma. Hay, pues, dentro del Partido Li­beral dos agrupaciones de ideas é intereses o p uestos. La que e ncabeza el Sr. Sergio C amargo, cue nta con el respeto y consideracion es del Gobie r­no y d el Partido Conservador por sus levantadas ideas de honradez y patr io­tismo; para la otra, la de la vil espe­culación y p asiones salvajes, g uerra sin piedad, en tanto que no se some­tan á la voluntad del país. San]osé de Cúcuta, Marzo 12 de 1901. Sr. Director del Eco dd Notle. Aunque alejado hace tiempo de la pO'lí­tica, no me fue posible prescindi r en la se­mana pasada, cuando estuve en U reña y San Antonio, de conferenciar sobre asun­tos de actualidad con algunos de los co­lombianos refugiarlos en la hospitalaria Re­pública de Venezuela. De entre el cúmulo de noticias contra­dictorias que corren entre los asilados y al través del desencanto de los unos y de las ilusiones de los otros, sólo con el sentido comtín, la raz6n natural y el análisis de los hechos, vi, palpé-pudiera elecir-la déba­ck de la Revolución. En consecuencia, creo ele mi deber ele hombre honrado hacer esta manifestación, para que los liberales sensatos no sigan creyendo las fantásticas noticias que forjan y comunican los ilusos, y paía hacer un llamamiento á los sentimientos patrióticos de todos los copartidarios, con el fin de que en vez de la tarea suicida de mantener con engaños una lucha estéril para la Cau­sa, devastadora para el país y perjudicial, por ende. para el mismo .Partido Liberal, emprendan la labor salvadora de apresurar la tranquilidad pública y el restableci mien­to de la paz. Es desconsolador sobremanera el cuadro que presenta la República: paralizado el trabajo, cegadas las fuentes de riqu eza, y los otros gimiendo en las cárceles, suspi­rando en tierras extranjeras, huyendo por los montes, escondidos en alberg ues más ó menos estrechos, curando lentamente de las heridas ele los combates, sufriendo todos los horrores y privaciones de la miseria .. _ . ¿ y s~ remediará esa pavorosa desolación, Creí al principio de la guerra q ue el pa-trotismo me ordenaba ayudar á los herma­nos q ue buscaban por las armas el triunÍo de mis IDEi\~ , y allí estuve contribuyendo con mis servicios profe sionales, ya bajo los toldos de campaña, ya en los hospitales mi ­litares. Hoy creo sinceramente que ese mismo patriotismo me ordena coadyuvar al restablecimiento elel orden p úblico, abriendo los ojos de los incautos, y así 10\ hago sin vacilaciones de ningún género. Creo, por lo demás, servir mejor al Par­tid o Liberal desengañándolo é impidiendo así su completa ruina. Beneficio irlgrato le prestaría con mi si lencio, porqUé daría lugar á que acaben de destrozarlo mante­ni endo con engaños y falsías un estado á todas luces desastroso. Soy de usted muy atento y S.S., C. GARZÓN. INSERCIONES De una R evista del Menado, pu­blicada en Londres por los Sres. En­rique Cortés y C:'-, con fecha 5 de Enero último, copiamos los s ig uien­tes párrafos, que juzgamos de actua­lidad : Al prin cipiar el nuevo año de 1901 y con él el siglo veinte, tenemos el placer de saludar á todos nu estros amigos y relacio­nados, deseán doles sinceramente no inte­rrumpida prosperidad. A l mismo tiempo nos es g rato presen tarles nuestra expre­sión de gratitud por la creciente confianza con que nos ha favorecido. El año de 1900 no ha sido para ia Gran Bretaña de prosperidad inalterable. Ver­dad es que en el cu rso de él, sobre todo en los primeros meses, todos los artículos de producción encarecieron, trayendo be­nefi cio á los fabri cantes v remunerador sa­lari o á los obreros. Mas 'la fatiga de la g ue­rra en A frica, que parece recrudecerse, crecientes gastos y pérdidas ocasionadas por ella, y no pequeños desastres oc urridos en los últimos días en la Boísa de Lon­dres, hace que el año ci erre ~bajo no muy lisonje ros auspicios. El ha sido de gran prueba para el vigo r, la energía, los re­cursos y la perseverancia de esta nación. La guerra del Transvaal, las compli cacio­nes en la China, y el hambre que ha de­vastado la India, han ~fe ctac1o los nego­cios de manera considerable, pero no han quebrantado la firme resolución del pue­blo inglés en el sentido de proseguir la g uerra afric ana hasta el fin, sin vacilar y á toda costa. Si, como se cree generalmente, cada fin de siglo da forma á los p roblemas que han de agitar el siguiente, el fin del décim(t)­nOI1O ofrece abundante materia que traerá, durante el que empieza, notables y acaso sorprendentes desarrollos en la vida eco­nómica de las naciones, las corrientes del comercio y ele la industria, y el mecanismo de la producción y los cambios, Sin ocuparnos en los adelantos y des­cubrimientos científicos, que están fuera de Il-L~estro- ~lcance, ;lay cuatro acontC:Cimi en-\ fe del deudor:' ó- sea el Gobierno. Este tos q uc pueden ser el germen de conside- I ca mino es sencilio y seguro, y no lanza­rabies incidentes económicos, ¡Í saber : I~) ría al país en u n campo tan inexplorado Las complicaciones ocurridas en la China, y tan sujeto á sorpresas y desengaños, que hacen aparecer {l la raza amariiJa como corno 10 es el de una nueva alteración en creciente factor en la vida occidental , en la un idad monetaria. En nu estra opinión :05 caracteres dese l1ejantcs : la variedad no se ha descubierto la verdadera ope-eh! le ca como elemento a. lenaza .. te, y la ación de las leres que rigen la ci «J,­vari edad japonesa co 'no elemento protector ción ele la moneda fiduciaria, en tanto que y c:ivili z:'l.d or; z? La organi"élción de la fe- la confianza, como base del crédito, sí es cie ración de las colonias de Australia en un principio establecido en la ciencia eco­entidad autónoma, bajo la egida de la Gran nómica. Por lo demás, los efectos calman­Bretaña, organi zación que p uede llevar en tes de la fe son asombrosos, y el pueblo co­sí el germen de una nacionalidad tan po- Jombiano sabe bien cuándo sus gobernan­derosa y enérgica como los Estados Uni - tes le me recen fe, y al tenerla, se verá, dos ; 3':' La adopción del irnlJerial ism o, como por encanto, renacer la prosperidad como bandera de pol ítica internacional en y"el progreso en esta noble nación tan mal­la República americana, lo cual es síntoma tratada por los odios de partido. ele evidente hostil idad hacia la raza hi spa­( Del Crollistt~ de Panamá). noamericana; y 4':' Finalmente, el acto de reconcili ación y de fraternidad entre Espa-ña y sus antig uas colonias, celebrado en _. ______ .~ITE RATU RA Madrid en el Congreso hispanoamericano, y que por coincidencia remarcable ha veni ­do á ser, sin premeditación, como la res­puesta que al imperialismo anglosajón hace la raza amenazada. Teclo esto viene pre­ñado de acontecimientos, y para los his­panoamericanos, de pelig ros, que sólo una poEtisa de sab!a previsión y. perseverante energla lograran contra rrestar. Hacemos votos por q ue el llu evo año vea cimentarse la paz en la República de Colombia, nuestra amada patria, que tánto ha sufrido en el año q ue termin ó. Y á pro­pósito, permítannos nuestros compatriotas formular nuestros votos en pocas líneas, como ard iente anhelo patriótico. no como consejo, que no tenemos a utoridad para ofrecer. E l problema ao ministrativo y el proble­ma fiscal son ambos e pinosos. Felizmente para la resolución del primero , existen en la historia ele los p ueblos mejor goberna­dos y en la de los más g randes hombres de Estado, fórmulas que ense ñan sencilla ­mente el camino que se debe segui r. Una de ellas podría fácilmente condensarse en estas palabras de un estadista inglés : "Todo descontento popular en una g ran parte de la _ ación , proviene siempre ele alg una injusticia. Buscar la causa de ella y removerla, hasta donde le sea posi­ble, elebe ser la tarea del gobernante." Asi ­mismo pueden tomarse como fórmula estas palabras de L eón ,.'lll en su cart, r ec· ente al Cardenal Richard: "U na nación no es verdaderamente grande y fu erte, y no pue­de mirar al porvenir con seguridad, sino cuando todas las voluntades se unen estre­chamente para contribuír al bien general, por medio del respeto á los derechos de todos y de la t ranquilidad de todas las con­ciencias. ,. Pero en el problema fisca l, tal cual hoy aparece en Col mbia, parécenos que 110 hay fórmula reconocida, sino proyectos más ó menos respetables. El campo fiscal hoy en Colombia se ha­lla erizado de dificultades. Acaso sería pnl­dente antes de lanzarse en algún plan in ­tempestivo para resolver el problema del papel,moneda, el que se en sayase un tra­tamiento tonificante del cuerpo económico. E l papel-moneda inconverti ble es un em­p réstito impuesto for7.0samente por el Go­bierno á la Nación. Entre deudor y acree­dor la órbita de sus relaéiones se traduce siempre por la confia nza que al segundo le in spire el primero. Acreedor significa cre)'to'nte, viene de credcre, confiar, creer. Si el acreedor C1'te, es decir, si tiene con, fia nza en su deudor, él estará tranqui lo, y el papel que representa su crédito manten­drá su estimación. Pero, alármesc la fe, la conn.anza del acreedor, y entonces el papel que representa u deuda se hará incómodo huésped, y éste tratad de. deshacerse de él, lo q ue representa, entre otras causas, una baja en el precio elel documento. S i pues se lograra inspirar confianza en· la polÍtic:l fiscal del Gobiern o, es eviden te, en nuestra opin ión, q ue sin mucho esfu erzo el papel restablecería lentamente su csti­mación, hasta donde el eje rcicio de otras leyes económicas lo permitieran. A me­dida que la confianza se aumente, mejora­rá el precio elel papel, faciEtándose pro­gresivamente su retiro de la circulación, de suerte que al cotizarse á la par, su amorti zación por moneda metálica sobre­vendría naturalmente y sin esfuerzo. Ahora bien, además de una política ad­ministrativa, just a. econó ica y honra él, cerrar la p uerta efi cazmente á nuevas emi­siones y decretar la libertad de estipu la­ción, bastaría por ahora para tonificar el cuerpo económico de la Nación ósea para Ir stablecer la confianza del acree­dor, es decir, de la Nación, en la buena LAS DOS CABEZAS A ED(JARDO S. GUTIÉRREZ Omnis plaga tri stitia cordis est et omnis malitia, nequitia mulieris. El Eclesiástico. 1 ]UDITH y HOLOFERNES (TESIS) Bjancos senos, redondos y desnudos que al paso De la hebrea se mueven bajo el ritmo sonoro De las ajorcas rubias y los cintillos de oro Vivaces como es trellas sobre la tez de raso. Su boca, dos jacintos en indecible vaso, Dan la sutil esencia de la voz. Un tesoro De miel hincha la pu lpa de sus carnes. EllJoro No dio nunca á esa faz languideces de ocaso. Yacente sobre UD lecho de sándalo, el Asirio Respira fatigado. Melancólico cirio Los objetos alarga y proyecta en la aifombra",_ y Ella, mientras reposa la bélica falange, . 'lucia, impasib le, sola, y escond iclo el alfa nje, Para el tógico golpe se r ec.lt;,J. en la sombra. '1< ;~ * Y, ágil tig re que salta de tupida majeza, Se lanzó la Israeli ta wbre el héroe dormido, y de doble man doble, sin robarle un gemido, Del atlét ico tronco desgajó la cabeza. Como de ánforas rotas, con urgida presteza Desbordó en oleadas el carmín encendido, y de un lago de pú rpura y de sueño y de olvido, Recogió la homicida la pujante cabeza. En el ojo apagado, las mej illas y el cuello, arba en sor l' j al . ', C! ·aiIDd~11l) Se apiñaban las sombras en siniestro derroche Sobre el lívido tajo de color de granada, , , , Y fin gía la negra cabeza destroncada üna lúbrica rosa del jardín de la Noche ! I IT SALOMÉ Y YAOKANANN (ANTiTEs rs) Con un aire maligno de mujer y serpiente, Cruza en rápidos giros S alom é~l a gitana Al compás de los crótalos. De su carne l~zana Vuela equívoco arom" que satura el ambJente. Danza todas las danzas que ba tejido el Oriente: Las que prenden hogueras en la sangre' liviana y á las planta deshojan, de la déspota humana O la flor de la vida, ó la flor de la mente. Inyectados los ojos, con la faz'; amarilla, El caduco T etrarca se lanzó de su silla Tras la hermosa gimiendo con febril arrebato: " Por la miel de tus besos te daré Tiberíades." y ElJa dícele: "En cambio de tus muertas ciudades, Dáme á ver la cabeza dej esenio en un plato. ~ '" ,. Como viento que cierra con raquítico arbusto, En el viejo magnate la pasión se elesata, y al guiñar ele los ojos, el esclavo que mata Apercibe el acero con su brazo robusto. Y hubo grave si lencio cuando el cuello del Justo, Suelto en cálido arroyo de fügaz escarlata, Ofrecieron;\, Antipas en el plato de plata Que tendió á la sirena con medroso disgusto. Una lumbre que viene de lejano infinito Da á las sienes cleI mártir y á su labio marchito L'l. blancura llorosa de cansado lucero. y --del mar ele la. 111 uerte mela ncólica espuma­La cabeza sin sangre del esenio se esfuma En las nubes de mirra de sutil pebetero. 111 LA PALABRA DE DIOS (Sí)¡,TESIS) Cuando vio mi poema ]onat{¡s el Rabino, (El espíritu y carne ele la bíblica ciencia) Con la risa en los labios me explicó la sentencia Que soltó la Paloma sobre el T exto divino. N unca pruebes, me dice, del licor femenino Que es l icor t1e mandrágoras y desti la demencia; Si lo bebes, al punto morirá tu conciencia, Volarán tus canciones, errarás el camino. y agregó : lo que ahora vas oír o te ai;¡j;m~~ La mujer es el viejo enemigo del hombre; o Sus cabellos ele llama son comek'l. ele espanto : Ella libra la tierra del amante vicioso, y Ella calma la angustia de su seel de reposo Con el jugo que vierten las heridas del santo! GUILLERMO VALENCIA. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL COLOMBIANO ==""-""-"""'--=--=---"'=. =-======."-"",,...~=-==""""-'====.= ~=-==··--~-'-~=-=-~I--·-·~' Canal.cle Panamá le.r la yá pl1biicacla ó ret !ler;,). consigo, . rosos cajistas hl:'O á bien elevarlo á la cate- : P"!4""IH)U i r; ~!\?i: Ó '1 aríe de scril i · co la Pana, lá, l\larzo '9 de 19°1 Sr. Director de El Colombiano. -Bogot,\. He tenido el g'usto de recibir y leer el número de El Colomhallo en q ue se en­< rnt:'liJ\Ll c o publ icado respecto á la conduc­ta de Portillo en 1862, y también un im­portante editorial sobre necesidad de casti ­go para los que han empapado en sangre la República. Opino como usted, que á éstos debemos quitarles todos los medios de dañar. Ahora quiero llamar la ate nción de usted sobre un asunto que me parece de suma importancia. La Estrella Je ilüy ha publicado un ar­tículo del N Yor/e Comm Ad~Jertiser de 28 ele Febrero, en el cual se pone en boca de D . Carlos Martínez Silva, respecto elel Canal, unas cuantas decla raciones, que a l ser ciertas pueden tener g raves consecuen­cias, y aun se afirma que por dichas dec1a­racio ne¡¡ se ha suspendido la consideración del Canal de Nicaragua. Aseguran que nuestro Ministro está resuelto á conceder lo que otra nación conceda. Bueno es que ustedes sepan que el Canal de Panamá se encuentra tan adelantado, que no pued e yá quedar inconcluso, ábrase ó nó el Canal de N icaragua, y que la Com­pañía actual ti ene fondos para conti ­nuar el trabajo por dos años más, con la regularidad y tesón con que lo está ejecu ­tando. Al cabo de este tiempo, y vencido como está casi el obstáculo efe Culebra, el Canal quedará en tal situación, que sobrará dinero para terminarlo, y si nó, p asarú al dominio de Colombia, que podrá efectuar con él muy buen neg ocio. H acer hoy con­cesiones para aux iliar una obra que no ne­cesita auxilio, es un error g rave que puede pesarnos mucho y muy pronto. Es claro que á la CompailÍa le conviene que no haya sino un canal, pero á Colombia no le im­porta que haya otro; antes me parece que le inte resa el que haya elos, uno ele los cua­les- el ele Panamá-tendrá su neutralidad garantida por las demás naciones que no acepten la ingerencia de los Estados Uni­dos en la vía interoceánica. D e aquí se ha di cho lo mismo á Bogotá y á Wasltingtou. E l Herald de hoy debe publicar un cablegrama en que se insiste en el asunto, por razones que están al alcance de todos. Lo bueno era io que Se estaba haciendo, esto es, dejar que trataran la cuestión Canal sin inmIscuirnos en ella: es lástima q ue no hayamos perseverado en ese prudente sile ncio. También ha publicado La j "'.s- tre/la, lo siguiente: "Mr. Hay ha p edido a l Ministro de Co­lombia q ue someta un memorándum for­mal de las p roposici ones verbales respecto ele la adquisición ·de la ruta de Panamá por los Estados Unidos, las que fuero n hechas hace unos cuantos días. E l asunto ha ven i­do á ser prácticamente un n egocio en que Colombia hace ofertas opuestas á las de Nicaragua y Costa R ica." Dada esta situación y la actitud toma­da por la prensa, si dejamos pasar las co­sas en silencio, podcmos quedar compro­metidos de rep ente á conceder lo q ue no h emos siquiera pensado en otorgar. Por fortuna hay personas muy en ten d idas y honradas en el Gabinete presidido p or el Gral. Quintero C. que, apercibidas de lo que pasa, no podrán ser sorprendidas en un asunto de tánta trascendencia. Hable usted con franqueza patri6tica. Anatema DELEGACIÓN APOSTÓLICA EN COLO~IBIA DECRETO DE .PUBLICACIÓN Sr. Director de El Colombia1to. Habiéndose sujetado al examen de la Santa Romana y Universal In quisición, en­cargada de conservar en su puridad la fe ca­tólica, la obra intitulada Los ¡nt1'a1?Szgm tes, escri ta en forma epistolar por Baltasar V é­lez V., Presbítero, impresa en Bogotá, los eminentísimos Padres Inquisidores genera­les, por Decreto de 3! de Junio de 1898 la condenaron y proscribieron, la cual con­denación y proscripción ratificó con su a u­toridad apostólica Nuestro Santísimo Padre (iebiendo el que la t nga entregarla ni Ül' · 1 g'oria de A rzoblspc de una dlOces1s que no 1 Ji. v:l, ciclad dei ')ensa mienlo. Tratado de 12 di nario del lugar, pues de io contrario in- i se conoce en Colombia. !eccio~es pr:'\cticas, por Sandino Groot, $ ¡-50 el currirá en las penas contenidas en el I ndice Terclad es que J1uestra ietr::l. c. menos f:Jernp" r. de los libros p rohibidos. que re~" lllar, pero no tan mala qtle pu da I Almflt'iJl ti.· los ,i-iJ7,os.-no~otá. 25- 14 Dado en Bogotá, en la Célsa ele la D e le- IW ent nde rse; y no obstante, para nuestro -rr y .. 'r ' D •• • e 1 . . ., A 'J ' I el J .' el ' t ' 'b ' lt U· L 1 LV. OS CO:'Il.) ¡'~ l C;:, ! L co-;non al klOs- ~, . . .. co c.e _a eracruz os lamosos cIganos m- !:taclon posto iCa € ro e tillO e 1900. numero an ·.enor escn lamos en un sue. o I ~ l' 1 V- I r b. . A ( a~'iitltd t~ib1tiLZcza , y el })L~eno del Ca} lsta r:os . balcm as~ Reinas y Príncipes, Brevas ' cubanas y L. S.) t A . ARZOBISPO DE FILII'I, hiZO deCir actztud inlmnzca, como Sl lo mls-1 otros finisll11os. Delegado Apostólico. mo fu e ra el púlpito que el predicador. Los cigarrillos Corona'y Le gitim~clacl son los úni- I ,- , st' no cerá la úhma cos buenos, r Si no preguntenscJo a su numerosa ~o p eor es q l1e e el ." , l ~ I cl ientela. .J.4,nflteatro de San Diego En d ías pasados tuvimos opor tunidad de observar el Laboratorio estahlecido en San Diego (vía del Cementerio\, v eso nos ha su g~ri do algunas observac ion'es' que no será por demás expresar aquí, sobre todo ahora que son tan frecuentes las infecciones de todo género y que tan ma l sano se ha he ­cho el clima de la capital. E l Laboratorio carece de las cond iciones hi g'ié nicas que debe tener esta clase de edificios, y es tan es trecho y mal constrllÍ­do, q ue bien puede conj cturarse fue levan­tado con objeto m uy distinto de aquel á que se le ha destinado. Al larlo cl p.l L<1boratorio hay una espe­cie de anfiteatro, adonde van á parar no sólo los cadáveres de los individuos muer­tos de una manera violenta, sino también los de los infelices que sucumben repent i­namente en la calle, ó privados de auxil io médico, y que por tanto no se sabe la en­fermedad que les prod ujo la mue rte. Uno de los empleados de aquella oficina nos informó q ue algunas veces los cadáveres a ll í depositados pasan de diez. Como el anfiteatro carece de agua para someterlo á absoluta limpieza, suele suce­der que las materias en descomposición p rod ucen extraordinaria fetidez, con per­juicio de los vecinos de aquellos contornos y de las innumerables personas q ue conti­nuamente pasan acompañando cadáveres. Ahora nos ocurre preguntar : si los mi­crobios producen la mayor parte de las en­fermedades, y si su destrucción es materia dificilísima, aun con los elementos científi­cos necesarios, ¿ cómo pueden vivir sanos los vecinos de q ue yá hemos hablado, y más aún , los empieados de ese Laboratorio? Llamamos sobre esto la atención á quien corresponda. Los libel'alizantes Seducido por ciertos resplandores Siflles­tros, que acaso se tomaron por los albores de venturoso día, el Presbítero Baltasar V élez V. quiso amalgamar la verclad con el error, ó por mejor d eci r, herr¡lanar el cristianismo con el liberalismo moderno, declarado secta perniciosísima por la Silla Apostólica. Los hztnmsigeNtcs no sólo co n­ten ían doctrinas repro badas, sino que ten­dían á c1 esau to ri zar las enseñanzas del Epis­copado catól ico, y además á pintar como malos cr is tianos á los que no entraban en transacciones con la secta. Tan descabella­do como impío propósito lo llevó, como era de esperarse, á un terreno en que le era preciso ó desconocer la autoridad de la Ig lesia, ó volver atrás, como en buena hora volvió, retractándose de sus errores. P ero observamos que si bien es cierto que el P resbítero V élez V. condenó su p ropia obra, sus prosélitos ó cómplices en la propaga!18a no han dicho esta boca es mía, lo que equivale á fal ta de buena vo­luntad para reparar el escándalo, ó á obsti­nación en p·rofesar aquellas doctrinas yá condenadas, que bajo forma velada propa­gan los quc aún llaman útt1'a7lsigC7ltes á quienes no se prestan á n uevas capitulacio­nes, favorables siempre á aquella nueva secta, que se proponía encontrar el término me­d io e ntre la verdad y el erro r, pensando poder servir así á dos señores por medio del fantástico Puente sobre el abúmo, que había de servirles para dar con la soñada piedra fi loso fal. " Guardaos de los falsos profetas, que vie­nen á vosotros disfrazados con pieles de oveja, mas dentro son lobos voraces. Por sus frutos ú ·obras los copoceréis. ¿ Acaso se cogen uvas en los espinos ó h i.­gas en las zarzas ?" Esto dice el Señor por boca de San Ma­theC: l. Rectificación vez que se nos haga deCIr, como en oL.ra PRECIOS, BA] [SlMOS ~eeczto~~~~O náo por Vzf!jO neáo. PacienCIa, I '.. ___ .. ____ ._ __ ._________ 10- 5 Advertencia I URGE. -TISIMO.-- .,Tecesito en arrendamien- ¡:, . ,. , .. h' .. b lito una buena hacienda-clima ~río-para D. -,-,u€ltde., de r \.ng Ltlo ace sa er a esta' Iecer g'anadería, yegLierizo y cultIVO. Doy comerci~ y al público en gen,e ra l, ~l1e no I completas seg uridades. ha autOrizado absol utamente a nadIe para JESÚS ORDÓÑEZ SUÁREZ. que {t su nombre se tome dine ro prestado BiUlCO Am ricano. 5- 1 ni mercaderías á crédito, por lo cua l decla­ra no tener \':n esa forrna- cuenta r endien - te con persona a lg·llna. -_.===~=""""=="""'======.-"'-""-""-=- os ADVERTENCIA.-El joven Mi ~ u el Garzón G. no tiene SemOVi(;ntes proplOs que pue­da vender. No respondo por los contratos que ce­lebr ni por ei dinero que se le elé. .Facatativá, Abrii de 19°1. l ' MARíA DEL CAl(~[EN G. íJE GARZÓN. J~) LOS SEÑORES 1 AI-\.ROCOS. Un regu- r lar cOfist;l. versado en conocimientos mu·· sicaies, ofrece su; servicios dentro ó fu era ele la capital. Dirección : 2'~ caile de la Concepción, nú­mero 309 C. 5-2 - -_._--------.. _-_. _ .-._-- A LEJ 1\ :DRO SALCEDO, dentista. Calle 14, número 138. 10 - 6 TVENDO UNAS VACAS Y NOVILLAS para cría y ceba. Aristides Rivera. 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Notificado en persona el autor de todo (Abigaíl Lozano), que equivocadamente se esto por Nós, se sometió laudablememe y I pusieron ~n lugar de las de E. C;. Edu.ar­F- eprobó su obra. dQ Calcano), autor de aquel bello escnto, nútnero CJI. P ._----- -_._- . P"[ lERRA ! Vendo ó permu to por una casa cn Bogotá, u 1 campo situado á orillas del ca­mino nacional de La Mesa . Títulos saneados. abu ndantes y s::lI1as aguas, pastos, montes. Casa ~ habitación. Dist,t de Bogotá dos horas, y lo mismo ele La Mes .... ¡OJO! ¡OJO! L indo surtido de cinturones para señora, chalecos de viaje para hom­bre, polainas de lona. CTuantes para montar á caballo, encauchados, sacos de viaj e, et c. e tc. Por tanto, d espués de la presente publ i- I que anónimo publicó un d iario de Guaya­cación, ninguna persona de cualquier gra- ¡ quil, ~llyO recorte co ,~ se r vam,os . , do y condición qu~ sea, s.e atreva en lug'ar I AS1rr:lsmo en el e(btonal oel numero 3:'-, ni idioma alguno a publJcar en adelante al refenrnos al Il lmo. Sr. Pardo y V., se dIJO dicha obra condenada y prohibida, hi á l Obispo de llfedellín, y uno de nuestros grme- / Entende'fse en Bogotá, calle 13 , número ¡ 20, con 5- 1 Carlos Carcía. T El,AS PARA S1\ y A. Patiño & ca 10--10 A rtdds A {lord, calle 12, número 202.- Bogotá. Imprenta N ueva, carrera 7\ calle de la iglesia de La Tercera. ;¡ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
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El Colombiano: periódico político, religioso, literario, noticioso y de variedades - Año I N. 35

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Anales de la Asamblea Nacional - Serie única N. 67

Por: | Fecha: 07/10/1910

REPUBLICA DE COLOMBtA . .. .#, , ANALES DE LA ASAMBLEA NACIONAL· Serie única ~ Bogotá, Octubre 7 de 1910 . OON"TElN"X:OO Págs. Ley námero 20 de 1910, por la cual se abre un crédito Extraordina-rio al Presupuesto de Gastos de la yigencia económica de 1910. 529 Acta de la sesión del martes 27 de Septiembre de 1910........ ....... 529 Relación de debates ..• ............ .... .......... ............ __ . ..... 531 Informe de una Comisi6n ••••• _... ..... ..... . • .•. . _. __ ~. 532 ACTA DE LA SESION DEL MARTES 27 DE SEPTIEM­BRE DE 1910 (Presidencia del Diputado Mesa). 1 535 Con el q'llorum reglamentario principió la sesi6n 536 de este día Q, las diez de la mañana. Proyecto de ley por la cual se restablece el derecho de factura sobre las encomiendas postales ••••••• ____ • • .......... • ••••• ••• •.. . . . Proyecto de ley por la cual se introducen algunas reformas en la Ta-lifa de Aduanas . ... _. __ •... .. ... . .......... ..... . Proyecto de ley reformatoria del Código de Minas. .. .... . Nota. _ •• . •• _.. .•••••••• •.••• ••• . •••••••••••••••• ••• ASAMBLEA NACIONAL DE 1 10 LEY NUMERO 20 DE 1910 (*) (13 DE JULIO) 536 536 por la cual se abre un crédito extraordinario al Presu· puesto de Gastos de la vigencia económica de 1910. La Asamblea Nacional de Colombia DECRETA : Artículo único. Abrese al Presupuesto de Gas­tos de la vigencia econ6mica de 1910 un crédito extraordinario por ]a suma de dos Inil quinientos pesos ($ 2,500), con la siguiente imputación: DEPARTAMENTO DE OBRAS PUBLIOAS Oapítulo 99. Gastos nriolil. Artículo 533 Á. Para composici6n y conlpra de muebles para oficinas nacionales y para repara· ció n del mueblaje del Teatro Cristóbal Col6n, dos mil quinientos pesos ........•.........•... $ 2,500 Dada en Bogotá, á trece de ~ Julio de mil nove· cientos diez. El Presidente, J OSE A. LLOREN TE El Secretario, MalJ'oelino Uribe AIJ'ango .Poder Ejeoutivo-Bogotá, Jutío 13 de 1910. Publíquese y . ejecútese. (L. S.) RAMO~ GONZALEZ VALENCIA El Ministro de Obras Públicas, F CARLOS J. DELGADO I¡----- (.) Se reproduce esta Ley por baberse publicado con un error, consistente en que el artículo de la imputación salió 553 A en el número 30 de los Anales, debiendo ser ó33 A, como boy aparece. 11 Leída, aprobada y firmada sin observación al· guna el acta de la sesión anterior, el Diputado Perilla hizo constar que en el original remitido á. Palacio de la Ley 50, no se incluyó un artículo aprobado, por el cual -se disponía que tal Ley en· trara en vigencia el 1.0 de Febrero de 1911. 111 Se dio cuenta del orden del día, y de acuerdo con él, se aprobó en tercer debate, después de 8U8· tentarlo el Diputado Rosas, el proyecto de ley " sobre celebraci6n de un centenario," por veinti· cinco balotas blancas contra nueve negras, 8egún escrutinio de que dieron cuenta los Diputfldos Co­llazos y Valrlerl'ama. IV A bierto el tercer debate del proyecto de "Acto legislativo reformatorio de ]a Constitución Nacio­nal," el Diputado Pérez propuso lo siguiente: " Vuelva este proyecto á segundo debate, para el solo objeto de reconsiderar los artículos 1'1, 12, 13, 14 Y 15, Y ciérrese en seguida el segundo
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Anales de la Asamblea Nacional - Serie única N. 68

Por: | Fecha: 08/10/1910

REPUBLICA DE COLOMBIA ,ANALES OH -LA· ASAMBLEA. NACIONAL -Serie única ~ Bogotá, Octubre 8 de 1910 ~ N útller~ 68 OONTENIDO Vienen. __ ..•.•......• $ 2,068 .. Ley námero: 61 de l!~rO, sobre cr~ditos adicion:lles al Presupuesto de Gastos del Ministe.rio de Instrucción Plíblica para la vigencia en curso ••••••• \. .•• .... .. .• ..•• ... • ••..• _-.. •••••• . . Acta de la sesión del mi~rcoles 28 de Septiembre de 1910 .•••••••• Acta de la sesión del jueves 29 de Septiembre de 1910... • ..•• Págs. las veintiocho becas que sostiene el Gobierno en el Colegio Nacional de 531 ~an 'Bartolomé, en los diez meses lec- 538 tlVOS ...... , .............................. . 560 .••• Relación de debates ' .......... ___ ..... • ........................ . , . ASAMBLEA NACIONAL DE 1910 LEY NUMERO 51 DE 1910 (*) (21 D;E SEPTIEMBRE) 540 543 sobre créditos adicionales al Presnpnesto de Gastos del Ministerio de Instrucción Pública para la vigencia en curso. La .Asamblea Nacional de Oolombia DEO RETA : A.rticulo 1.0 Abrense al Poder Ejecutivo los siguientes créditos adicionales con imputación á 108 capítulos y artículos del Presupuesto de la vi· gencia en cu~so : MINISTERIO DE INSTRUOOION PUBLIOA Oapítulo 56. Instrucción industrial. 'Artículo 325. Para pagar los sueldos de cuatro Profesores del Asilo de Niños Desamparados, Es­cuela Central de Artes y Oficios, á $ 20 mensuales cada uno, en once meses .... ~ ••...• $ 880 ..• Artículo 325 A. Para pagar los suelo dos de tres Maestros de la misma Escuela, á $ 20 mensuales cada uno, en once meses .•.••••••....•..•...•••.• . -Artíoulo 326. Para pensiones ali· menticias Ide los cuatro Profesores antedichos, á $ 12 mensuales cada uno Oapít.'Q 57. Becas y auxilio •• ""Artículo 334. Parágrafo 1.0 Para aumentar 'de" 12 á $ 14 el valor de 660 528 ... Pasan .... __ .•• $ 2,068 ... --- (-) Se reproduce e8~a Ley por ha~er8e publicado con un error de copia Oapítulo 58. Instrucción profesional. Artículo 350. Parágrafo 3.0 Para pagar los sueldos de nueve Profeso­res más en la Academia Nacional de Música, á $ 30 mensuales cada uno, en once meses ...........••..•..•..••••...• Oircunscripción E8colar de PopayÁn. Artículo 428 A. Para pagar el suelo do del Capellán de la Escuela Normal de Institutóres de Popayán, á $ 10 mensuales, en once meses ............. . Oapítulo 79. Vigencias anteriores. Artículo 4'78 A. Para pagar los sal­dos á cargo del Tesoro Nacional por el servicio de la instrucción pública nacionalizada, en los meses de Octu- 2,9'70 ... 110 ••• bre, Noviembre y Diciembre de 1908.. 4'7,379 37 Artículo 2:° Para atender al pago de la deuda de Instrucción Pública por servicios prestados en vigencias ante· riores, que se imputarán al capítulo y artículo respectivos. ' ... ___ ... _ .. _ ...... , 19,652 25 Suman los créditos .. , . ..•••. $ '72,739 62 Dada en Bogotá, á quince de Septiembre de mil novecientos diez. El Presiden te, LUIS A. MESA El Secretario, Ma'fJ-uel María G6mez P. Poder F{jeoutivo-Bogotá, Septiembre 21 de 1910. Publíquese y ejecútese. (L. S.) CARLOS E. RESTREPO El Ministro del Tesoro, G. MABTINEZ A Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 538 ANALES DE LA ASAMBLEA NACIONAL ACTA DE LA SESION DEL MIERCOLES 28 DE SEp· TIEMBRE DE 1910 (Presidencia del Diputado Mesa). 1 A las diez de la mañana dio principio la sesi6n de este día con el quoru~ reglamentario. 11 Leída, aprobada y firmada el acta de la sesi6n anterior sin observaci6n alguna, se dio cuenta del orden día; de dos mensajes del Poder Eje­cutivo, con los cuales devolvi6 sancionadas las Leyes número 55 y 56 "por la cual se abre un crédito adicional al Presupuesto de Gastos de 1910 " Y "por la cual se intetpreta la número 31 de 1910 y se abre un crédito adicional al Presu· puesto vigente," y de un oficio del señor Minis· tro de Obras Públicas, en el cual recomienda á la consideración de la Asamblea los proyectos de ley relacionados con los créditos adicionales pe- ...didos por ese Ministerio y el contrato celebrado ton el General Rafael M. Palacio, sobre tubería para el transporte del petr6leo. III El Diputado Pinz6n propuso lo siguiente : ti Altérese el orden del día y dése primer deba­te al proyecto de ley "por la cual se determina el artículo del Presupuesto al cual deba imputarse un gasto." Fue modificada por el Diputado Salazar M. en esta forma, en la cual se negó : " Altérese el orden del día, dése primer debate al proyecto de ley ' por la cual se determina el artículo del Presupuesto al cual deba imputarse un gasto,' y segundo al 'que suprime un im­puesto.' " IV Se continu6 el segundo debate del proyecto de " Ley de Presupuestos." . Había quedado pendiente la discusión sobre el crédito adicional propuesto por el señor Subse­cretario de Gobierno para la Sección de Conta­bilidad, el cual se neg6. Fue igualmente. negado el crédito adicional que se inserta, propuesto por el mismo señor Subsecretario de Gobierno: "SECCION· 4~ " J us #c't'a. " Parágrafo 22. Del Subjefe ..........• $ 990" A continuaci6n se aprobó el siguiente crédito adicional, igualmente propuesto por el señor Sub­secretario de Gobierno, y en cuya discusi6n to­maron parte los Diputados Holguín y Caro, Vi­llegas, Restrepo Sáenz, Salazar M. y Espinosa: '~SECCION 5~ "Prensa, Archivos Nacz'onales y Estadística. "Parágrafo 26. De dos Auxiliares del Archiver Nacional...... ....... .... • ... . . .. . .. $ 1,100' El Diputado Pinz6n propuso y explicó est contracrédito, que impugnado por el señor Sub secretario de Gobierno y .el Diputado Espinosa fue negado: "MINISTERIO DE .GOBIERNO "DEPARTAMENTO DE POLíTICA INTERIOR " Capítulo 3?-Sección 5~ (f Parágrafo 20. 'Del Clasificador y Ordenador de los Archivos Nacionales, á $ 80 men-sua1 e s. . ..... __ ................ _. ...." $ 880 Acto continuo el señor Subsecretario de Go­bierno propuso el siguiente crédito adicional, que fue aprobado, después de hacer uso de la pala· bra el proponente y los Diputados Pinz6n, Esco· bar y Arango Ramón: . " SECCION 6~ " Dirección General de Lrtzatetos. "Parágrafo 29. Del Jefe., ........ '" $ "Parágrafo 30. Del Médico adjunto. "Parágrafo 3 l. Del Oficial Mayor Contabilista ........ _. o •••••• ,. • • ••••••••• "Parágrafo 32. Del primer Escri-bien te.... ••• ... •....• ... ... ... . ............. . "Parágrafo 33. Del segundo Escri· biente. _._._ .. _ . . .. , ... - . ... . ........ . . 495 "Suma . . . o., ••• '" ••• $ 5,346 " Se aprob6 también este otro crédito adiciona), ' presentado por el mismo señor Subsecretario de , Gobierno : " CAPITULO 8? " A dministració1t de Lazaretos . "Artículo 1 3. Para atender á los gastos que ocasione el Ramo de Lazaretos, así: "Parágrafo 34. De un Médico, en once meses ....•.•.••••...•...•.. o' •••••• $ 2,75° " Parágrafo 35. De un Ayudante, en once meses ....................... . ~ . ........ . " Parágrafo 36. De cuatro Practican-tes, en once meses ............ ____ .. . " Parágrafo 63. De tres Practicantes, en once meses. ..•• .•.•... ... ... . ......•. " Parágrafo 80. Pa~a gastos de visi-tas á los Lazaretos ...••.... - - ..•••••...•.• "Parágrafo 8 l. Para drogas, instru· mentos de cirugía y útiles de laboratorio 880 2,860 5°0 4000 -----,--- Pasan... .•.. .. $ 12,97° Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ANALES DE LA ASAMBLEA NACIONAL . 539 Vienen ... ~ _ ..... $ 12,970 "Parágrafo 82. Para los gastos que casione el examen de los enferlnos de pra fuéra de los Lazaretos t.. ... . . . . ... 2,000 "Parágrafo 83. Para aseo, higiene e. lo:; Hospitales, Asilos y otros. . . . ... 1,500 ...,.,..--- "Suma ............... $ 16,470" El Diputado Mesa subscribió luégo la siguien­e moción, que explicó; H Suspéndase lo que se discute y dése segundo ebate al proyecto de ley'· por la cual se supri­e la Secretaría General de la Presidencia de la epública y se crean otros empleos." Terciaron en el debate el señor Subsecretario de Gobierno y los Diputados Villegas, Espinosa, Segovia y Holguín y Caro. Se aprobó la suspen­sión, y después de algunas observaciones hechas por el Diputado Segovia y de haberse leído, á pe­tición del Diputado Salazar M., el artículo 275 del Reglamento, se abrió el segundo debate del cita­do proyecto. Aprobado el artículo 1.°, se puso en conside­ración el 2:°, el cual fue lnodificado así por el se­ñor Subsecretario de Gobierno: "Créanse para el despacho de los asuntos pre · sidenciales los siguientes empleos: I " Un Secretario particular del Presidente, con doscientos cincuenta pesos oro mensuales; " Un Oficial Mayor, con ciento cincuenta pesos oro mensuales; "Tres Escribientes, con cien pesos mensuales cada uno." En esta forma se aprob6 y adoptó, é hicieron constar sos votos afirmativos los Diputados Sala­zar M. y Holguín y Caro. Se aprobaron luégo los artículos 3. o Y 4.° Y el título; se cerró el segundo debate, y pasó el pro­yecto á tercero. . VII Abierto el segundo debate del proyecto de ley " por la cual se abre un crédito extraordinario al Presupuestq de ~astos de 1910," se aprob6 el ar­tículo único oe que consta, lo mismo que el preám­bulo y el título, y cerrado el segundo debate, pasó el proyecto á tercero. VIII La Presidencia manifestó que de la Sala de lo criminal del Tribunal Superior de Cundinamarca había llegado un exhorto para que la Asamblea cumpliera ciertas funciones que le correspondían respecto de un empleado público, y que por ser el asunto de carácter reservado y urgente, lo pa­saba en comisión al Diputado Rodríguez para que al día siguiente informara éste sobre el par­ticular. Como en ese momento negara un oficio del señor Ministro del Tesoro relacionado con el mismo asunto, le fue igualmente entregado al Diputado Rodríguez. IX Continuó el segundo debate del proyecto de ley" por la cual se da una autorizaci6n al Go­bierno," el cual había quedado pendiente en una proposición del Diputado Salazar M.; éste soli­citó y' obtuvo permiso para retirarla. En consecuencia, continu6 la discusión sobre el siguiente artículo, anteriormente presentado por el Diputado Hernández: "Suspéndase lo que se discute y considérese 10 siguiente: "Autorízase al Poder Ejecutivo para reducir el Presupuesto de Gastos en una suma que no pase de tres millones de pesos. Dentro de este radio el Gobierno podrá reorganizar las oficinas públicas del orden administrativo, suprimir, á su juicio, los empleos que considere inútiles y crear aquellos que sean necesarios para llevar á efecto las economías que se buscan por la presente Ley." . V En la discusión tomaron parte el señor Minis· tro de Hacienda y los Diputados Holguín y Caro, En seguida el Diputado Pinz6n presentó esta Segovia y Espinosa. Se aprob6 la suspensión, y moci6n, que fue aprobada .:. en consideración el artículo propuesto, hicieron " Continúe la discusión del Presupuesto." uso de la palabra los señores Ministros de Rela- El mismo Diputado propuso y explic6 el si- ciones Exteriores y Subsecretario encargado del guiente crédito adiciona), que se aprobó: . Despacho de Guerra y los Diputados Segovia, " CAPITULO 5.0 '. ti Comisz'ón Investigadora de los asuntos de Panamá. 4' Artículo 9.° Sueldos de los lniembros de la Comisión Investigadora de los responsables de la separación de Panamá.. .. - ....... $ 5, 18o. " VI A las doce del día se suspendió la sesión, la cual se reanudó á las dos y cU'lrenta y cinco mi­nutp& de la tarde, Holguín y Caro-quien hizo leer el artículo 5.° de la Ley 33 de 1903,-Espinosa, Vi llegas y Ar-beláez. El Diputado Rodríguez propuso lo siguiente ~ q Suspéndase 10 que se discute y considérese el artículo único del proyecto. " Hizo algunas observaciones el Diputado Her­nández, y desp.ués de usar de la palabra el pro­p~ nente, el Diputado Salazar M. pidió se cQnsti­tuyera la Asamblea en sesión permanente para tra~~r este pro:y~c.tOt en lo cual Gonv~n.o l~ <;qrpg~, raC10n. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 540 ANALES DE LA ASAMBLEA NACIONAL x El Diputado Carreño devolvió, . conjnforme y proyecto de ley, el mensaje del Poder Ejecutivo que autoriza á la Asamblea para legislar sobre prensa, y propuso lo siguiente, que explicó: " Suspéndase lo que se discute mientras se da primer debate al proyecto sobre prensa, que se acaba de presentar." Sustentó esta moción el Diputado Holguín y Caro, y la impugnaron los Diputados Del Corral y Salazar M., quien propuso esta otra, que se negó: " Continúe el orden del día." Después de algunas observaciones hechas por los Diputados Villegas y Carreño, éste solicitó y obtuvo permiso para retirar su proposición, y pi­dió se declarara la Asamblea suficientemente ins­truida. sobre el punto que se discutía, en lo cual se convino. '$ Esta ley regirá. desde su pr,omulgación." Se aprobó luégo el título, y cerrado- el segun - do debate, pasó el proyecto á tercero. " Hicieron constar sus votos negativos los .Dip1ll-:· tados Segovia, Espinosa, García Herreros) Mesa, Perilla, Martinez, Arango Ramón, . Rodríguez y, Valderrama, á todo el proyecto. El piputado Rodríguez pidió se dejara cons­tancia en el acta de que había votado negativa­mente el proyecto. de autorizaciones,. porque era inconstitucional é inconveniente, y, que sus pala­bras sobre dictadura se refirieron expresamente al artículo ' en discusión, propuesto por el. Dipu..: tado Hernández, y nó al Gobierno. . " XII El· Diputado .Carreño propuso esta moción.: "5uspéndase el orden del día y . dése primer debate al proyecto de . ley 'sobre prensa,'" el XI cual se leyó á petición de los Diputados Salaza1'l N egada la proposición del Diputado Rodrí- M. y Pinzón. guez, se puso en discusión el artículo ya citado Se negó esta proposición, después.de susten-del Diputado Hernández, para el cual el Dipu- tarla su autor .'Y de impugnarla el Diputado Es­tado Segovia pidió que la votación fuese nominal, pi nasa. El Diputado Segovia hizo leer el ordinal y así se resolvió. 4? del artículo 166 del Reglamento. Fue aprobado el artículo por veintidós votos El Diputado Holguín y Caro manifestó á los ' afirmativos contra diez y seis negativos. Votaron señ~re~ Ministros del Despacho, _para qu~ ellbs afirmativamente los Diputados Arango Carmelo, se SIrVIera? ~acerlo pr.esente al senor PresIdente Arbeláez Carbonell Collazos Constaín Del Co- ,de la Republtca, que Sl no se prorrogaban las se­rral, Esguerra, Fe;rero, Ga~cía G" Guerrero, siones de la Asam!:>lea ~o se podr!~ ;xped~r.la:. Hernández, Holguín y Caro, Lombana Barrene- ley de prensa, manifestacIón que solICito se hIcle-che, Llorente, Olarte, Pérez, Pinzón, Restrepo se consta~ en el ~cta. . _ Sáenz, Salazar M., Torrente, Vengoechea y Vi- A .las siete y dIez lnln~tos de la noche el senor llegas, y nega:ivamente los Diputados Arango PresIdent: levantó la seSión, Ramón, Carreno, Dulcey, Escobar, Espinosa, El PresIdente, García flerreros, Gómez, Martínez, Mesa, Peri­lla, Quintero Calderón, Rodríguez, Rosas, Saiz Segovia y Valderrama. ' El Secretario, LUIS A. lESA Manteel María Gómez P El Diputado Holguín y Caro propuso luégo los siguientes artículos: ACTA DE LA SESION DEL JUEVES 29 DE SEPTIEM" "Artículo. El monto de los sueldos que se BRE DE 1910 asignen á los empleos que en virtud de esta Ley cree el Poder Ejecutivo, no podrá ser mayor que la suma de las cantidades votadas en el respec­tivo ,capítulo del Presupuesto. f' Artículo. Las autorizaciones que por esta Ley se 'confieren al Gobierno, regirán hasta el día 20 de Jldio de 1911, Y el Gobierno pasará una ex­posición al próximo Congreso sobre la manera Gomo haya hecho uso de tales facultades." (Presidencia del Diputado Mesa). 1 A las nueve y cuarenta minutos de la mañana principió la sesión de este día, con el número ro ~ glamen tario. Se dio cuenta del orden del día, y á continua- I ción los Diputados Arango Ramón y Perilla sen , taron la siguiente moción, que explicada por el primero, se aprobó: "Fíjase la sesión matinal de mañana para 11\ elección de los funcionarios eleétorales que corres· ponde hacer á la Asamblea en reemplazo del Go­bierno." 11 Se aprobó el' primero de tales artículos, y en discusi6n el segundo, el Diputado Pérez lo mo­dificó en el sentido de ' que el próximo Congreso dispusiera lo conveniente sobre la fecha hasta la cual deberían regir las autorizaciones. Se negó esta modificación y se aprobó el artículo 2?, pro­puesto por el Diputado Holguín y Caro, lo mis­mo que el siguiente, presentado por el Diputado En tercer debate se aprobaron los proyectos d~ ­Del Corral: . ' , . ley " por la cual se abre un crédito 6xtraordin&rio ~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ANALES DE LA ASAMBLEA NACIONAL 54'1. al lFl'esnpuesto de Gastos de 1910 " (Departamen­to., de · Fomento), y "por la cual se suprime la Se­cretaría General de la Presidencia de la Repúbli­ca Y' se crean .otros empleos." ,Abierto el tercer debate del proyecto de ley " per la cual se da nna autorización al Gobierno," elr Diputado ~érez propuso esta moción: , '~ Vuelva este proyecto á segundo debate." Ex'plicada por su autor é impugnada por los Diputados Villegas y Hernández, se negó, y en se· guida se aprobó en tercer debate tal proyecto. Hi ciaron constar sl}s votos negativos los Diputados Mesa, Segovia, Perilla, A,rango Ramón, Carreño y Mat'tínez. 111 ,:' Leido el inrorme de la Comisión . á cuyo estudio pasó el mensaje sobre prensa, se aprobó el pro­yecto de resolución final, y en consecu(~ncia se abrió el primer debate del proyecto. Lo impugnaron los Diputados García G. y Sao lazar M., y lo sustentaron los Diputados Holguín y Caro y Uarreño. El Diputado Holguín y Caro pidió que la votación fuera nominal, y resultó aprobado por veinticinco votos afirmativos contra once negativos. Votaron afirmativamente los Di· putadot¡ Arango Carmelo, Arango Ramón, Arbe· lAez, Carrefio, Constaín, Dulcey, Escobar, Fenero, García Herreros, Gómez, Guerrero, Holguín y Ua· ro, Martínez, Mesa, Ospinll, Pél'ez, Perilla, Pinzóo, Restrepo Sáenz, Rodríguez, Rosas, Saiz, Segovia, Valderrama y Vi llegas, y negativamente los Di· putados Del Corral, Espinosa, García G., Hernán· dez, Lombana Barreneche, Llorente, Olarte, Quin· tero Calderón, Salazar M., Torrente y Vengoechea. Pasó en comisi6n para segundo debate al Di­putado Ferrero, con veinticuatro horas de término. A las once y treinta minutos de la mañana se constituyó la Asamblea en sesi6n secreta. IV Reanudada públicamente á las tres de la tarde, se leyó, aprobó y firmó sin observación alguna el acta de la sesión anterior, y se dio igualmente lec· tura á dos mensajes del Poder Ejecutivo, con los cuales devolvió sancionadas las Leyes números 57 y 58, "sobre celebración de un centenario" y " por Ja cual se abre un crédito adicional al Presupuesto de Gastos de 1910." V Continuó' el segundo debate del proyecto de ley "de Presupuestos," y se pUBO en consideración el siguiente qrédito adicional, propuesto por la Comi­si6n del citado ramo: "DEPARTAMBNTO DE POLÍTIOA INTERIOR sonal de los puertos de la República en el ramo de Sanidad, lo que ocasione el establecimiento de lazaretos ,auarentena1'ios en Buenaventura, Ga1'­tagena y Puerto Colombia y de una estación sa­nitaria en este último, para los del litoral Atlán­tico, según la Convención Sanitaria de Washing­ton y del tercer Congreso Sanitario Internacional Panamericano, de acu'erdo con la Ley 1 7 de 1908, $ 129,166-80." . Se aprobó, después de haber hecho uso de la palabra los Diputados Pinzón, Ar~tlgo Ram6n y Lom bana Barreneche. ' La misma Comi8ión de Presupuestos propuso los siguientes créditos adicionales, que se , aproo baron uno en pos de otro: "Oapítulo 12. " Gastos valioso " Artículo 18. Para atender á los gastos de per· sonal y material de las Juntas Central y Departa. mentales de Higiene, conf-ol'me á la Ley 30 de 1908 ....... 0 •••••••• _____ ••••••••• $ 5,000" "DEPARTAMENTO DE OORREOS y TELEC1-RAFt S " Oapítulo 17. " Vigencias anteriores, "Artículo 52-Parágrafo 1.0 Para pag
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Sergio Nicolás Aguirre

Por: | Fecha: 2018

A la edad de once años, Sergio Nicolás Aguirre inició sus estudios de arpa llanera en la Academia Llano y Joropo de Bogotá, bajo la dirección de su padre, Hildo Ariel Aguirre. En el 2011, participó en el Festival Internacional Infantil de Arpa en Villavicencio y ocupó el segundo lugar en la categoría infantil. En el 2012, a los doce años, es galardonado como Mejor Arpista, en Villavicencio, en el Festival Internacional Infantil y Juvenil del Arpa. En el 2015, fue invitado por Harping for Harmony, en Estados Unidos, para realizar una gira de conciertos. Ese mismo año, viajó a Irlanda para participar en el importante festival de arpa celta internacional, el Harp Festival - An Chúrt Chuittreachta, patrocinado por el Ministerio de Cultura y la Fundación Salvi. En el 2016, fue invitado por Colombia al XI Rio Harp Festival en Río de Janeiro, Brasil. En el 2017, ganó la convocatoria nacional del Ministerio de Cultura para participar en las Temporadas Cruzadas Colombo-Francesas y se presentó como arpista solista en un concierto concierto en la Philharmonie de París, evento que contó con la asistencia de los presidentes de Colombia y Francia, en el que recibió los más grandes elogios por su interpretación del arpa llanera. Fue invitado especial en el Encuentro Internacional Maestros del Arpa, que se llevó a cabo en Bogotá, Colombia, en los años 2014, 2015, 2016 y 2017. Actualmente es integrante y director del Grupo Herencias junto con su hermana Tatiana, quien es la percusionista de la agrupación. Actualmente es estudiante de música en la Academia Superior de Artes de Bogotá, ASAB, y en la Academia Llano y Joropo.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Fotografías

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Sergio Nicolás Aguirre

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Entrevista a Harlinton Ríos, habitante del corregimiento "Betania" en Sumapaz

Por: Harlinton Ríos | Fecha: 2018

Entrevista a Harlinton Ríos, habitante del corregimiento "Betania" en Sumapaz. Cuenta porque la escuela recibe el nombre de Adelina Gutiérrez. Dice que le gusta vivir en un sitio tranquilo, con el páramo más grande del mundo, donde tienen calidad de vida pero pocas oportunidades, y por eso los jóvenes se desplazan a la ciudad; cree que deben haber otras oportunidades laborales para mayor arraigo en el territorio. Relata que con su familia ha aprendido el cultivo de arveja, habas y papa; la cría de ganado, el ordeño de leche y producción de quesos; para el sustento del hogar. Detalla todo el proceso para cosechar la papa y describe los terrenos que usan para sembrarla. Menciona algunos cuerpos de agua cercanos como los ríos Tabaco, Itsmo y Blanco; la quebrada Verde; y las lagunas Larga, Negra y La Cajita. Relata lo que le gusta de ir al área urbana de Bogotá. Menciona algunos alimentos que sabe preparar. Dice que la mejor forma de proteger el páramo es que los campesinos permanezcan en el área. El testimonio fue grabado en el marco de las actividades de co-creación entre los habitantes del Sumapaz y mediadores de lectura de BibloRed.
Fuente: Repositorio Institucional BibloRed Formatos de contenido: Vídeos
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Entrevista a Harlinton Ríos, habitante del corregimiento "Betania" en Sumapaz

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Historia natural, civil y geográfica de las naciones situadas en las rivieras del Río Orinoco. Tomo II

Por: José Gumilla | Fecha: 1791

A principios de siglo XVII, los jesuitas se establecieron en la región del Orinoco para llevar a cabo sus misiones evangelizadoras en el territorio adyacente al río. Estas misiones permitieron desarrollar un estudio cartográfico detallado de la zona e identificar las vías de comunicación fluvial en el sur del continente. Uno de los más importantes sacerdotes que hizo parte de estas misiones fue el español José Gumilla. José Gumilla nació en Cárcer, España en 1686 y murió en Los Llanos en 1750. Entró al noviciado jesuita en 1702 y en 1705 viajó a la Nueva Granada. Estudió Teología y Filosofía en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá, trabajó en 1714 en Tunja e hizo parte de las misiones jesuíticas en el Orinoco entre 1731 hasta 1738. En 1741 publicó, en Madrid, la primera edición de su obra titulada: 'El Orinoco Ilustrado y defendido: Historia natural, civil y geográfica de las naciones situadas en las rivieras del Río Orinoco'. Posteriormente, regresó a su labor misional después de la publicación de la segunda edición de su libro en 1745. En este segundo tomo, Gumilla lo dedica a sus reflexiones sobre la relación de los indígenas, la religión católica y sus enseñanzas. También se enfoca en describir la tecnología de las comunidades en materia de guerra y agricultura. Consulte el tomo primero en el siguiente link: http://babel.banrepcultural.org/cdm/ref/collection/p17054coll10/id/3751
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Libros
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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año III N. 117

Por: | Fecha: 16/09/1899

o lii Bogotá, Septiembre 16 de 1899 NUM. 117 DRGANO DEL MI NIST ERIO DE GUE RR A Y DEL EJERCITO --~·~-- DIR~CTOil AD-HONOUM, FRANGISGO J. VERGARA y V. Coron el, Mie mbro d e la Socieda d Colombia na de Ingenieros ·Q~2~~~~~2~~2~222~~~ ~ 2~2~2~2~~2~~22~2~~~222~~222222222222~2~ ~l~ Son colaboradores natos de este periódico todos los Jefe» y Oficiales del Ejército de la República ~~~~l~~~~~~~~~~~~~b~~~~~~~~~~~~~~l~~~~~~~,~~~~~~~~· ··~···~· ~ OFICIA L que deroga la número 111, de 2. 5 de Enero de 1897, sobre pasaportes Minist~rio dt· Gu~rra -Sección 1.a- B ogotá, ., de s~ptinnbr~ de 1899 CO , SIDEkANDO Que en el Decreto ejecutivo número 1 53, de 31 de Marzo de 1897, orgánico de la Contabilidad militar, quedó reglamentado el · ramo de pasaportes militares, con arreglo á los artículos 8, 14 y 16 de la Ley 39 de 1896, quedando, por consiguiente. virtualmente abro­gada la Resolución número 1 1 1 de este Despacho, fechada el 2 5 de Enero de 1897, que dio al mencionado ramo una reglamentación tran i­toria SE RF.SUELVE Revócase la Resolución número 11 1 de este De pacho, sobre pása­ortes militares, dictada el 2 5 de Enero de I 897. Comuníquese y publíq•1ese. El Ministro, JOSÉ SANTOS Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 162 BOLETÍN MILIT.!.R sobre nombramiento• de Oíicialea menores del Ejército Ministerio ae Guerra-Sección I. •-Bogotá, 11 de Septiembre de 1 88g En consideración á que con arreglo á los artículo;; 77 y 92 del Código Militar, corresponde al Poder Ejecutivo el libre nombra­miento de Oficiales inferiores del Ejército, lo que puede hacer direc­tamente al tenor de aquellas disposiciones, ó mediante propuestas de candidatos, pedidas en cada caso al Comandante en Jefe, 6 á los Co­mandantes generales divisionarios ó Jefes militares respectivos confor­me al artículo 8 I del Código Militar, SE RESUELVE El Poder Ejecutivo hará en adelante libremente los nombramien­tos de Oficiales inferiores del Ejército. En consecuencia, revócanse las siguientes resoluciones: la de 25 de Mayo de 1896, que dispone la for­mación de ternas en los Estados Mayores para los nombramientos cita­dos; la de 5 de Marzo de I 897: que señala requisitos á los Oficiales propuestos como candidatos, para llamarlos al servicio; y la I 3 de Mar­zo del mismo atio, que adiciona la de 5 de Marzo, indicada. Comuníquese y publíquese. El Ministro, JosÉ SANTOS. RepúP/i, a de C ,/ombia-Ejército permanente- 1 • Brig~tda de la 1. a Divúión-Batallon Nariño número 4.o Sr. General Jefe del Estado Mayor General-Bogotá. Para dar cumplimiento á lo dispuesto en el artículo 156 de la Or­den general del día 3 de Abril del corriente año, paso á rendiros el in­forme correspondiente, de regreso de la población de Tau a, donde me hallaba destacado con una guarnición de quince hombre . Antes de se­pararme de allí, me permito hacer mención que en dicha población se encuentra en la parte Sudoe te, una elevación de tierra como de 400 metros de altura, de de cuya cima se divisa la ciudad de Ubaté, la la­guna de Fúquene, las poblaciones de Nemocón, Cogua y parte de la ciudad de Zipaquirá. Esta elevación de tierra, después de estar ocupada aunque sea por una pequeña fuerza, no puede ser flanqucablc por nin­guno de sus costados. En lo que se refiere á la población, ésta es sumamente escasa de recursos para una tropa. El día 9 del presente y acompañado de los in­dividuos ya indicados, salí de dicha población con dirección á Zipaqui­rá á las 9 a. m., y á una ¿istancia de tres leguas encontrámos un pe- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLE'l'ÍN MILITAR 163 queño caserío denominado "Casablanca," situado en una hermosa pla­nada; allí pueden encontrarse recursos para una tropa. A una legua, 1 por la misma vía, encontrámos el río Neusa, obstáculo que se pre­senta en tiempo de invierno por carecer de puente. A dos leguas en­contrámos la población de Cogua, donde también pueden encontrarse recursos, y sus habitantes son hospitalarios. A las 3 p. m. llegué á esta ciudad, después de haber recorrido el trayecto de seis leguas. En el trayecto del camino no encontré más observaciones que ha­cer sobre posiciones militares. Dios guarde á usted. El Comandante de la guarnición, IND ... LECIO CORREA República ae Colombia-Drpartamento de Cundinamarca-Zipaquirá., Mayo 19 de 1 899-Ejérczto Perma11ente-1 ~ Brigada de la I. Diflisión-Batallón "N nriño" número 4· 0 Sr. Coronel primer Jefe del Cuerpo Por vuestro honorable conducto y en cumplimiento de lo dispues­to en el artículo 156 de la Orden general, tengo el honor de rendir el informe al ciudadano General Jefe de Estado Mayor general del Ejérci­to, de mi comisiÓn: El día 10 de Abril de 1899 salí de esta ciudad acompañado d . quince individuos de tropa, en dirección á Nemocón; la distancia .(le aquí á ese lugar es próximamente de 12 kilómetros; á un cuarto ,(1 hora de esta ciudad parte, por la derecha, un camino que conduce a Gachancipá; media hora después y por la vía de N emocón, en el punt() denominadoLa Granja, se trifurca el camino en uno que toma hacia Co­gua, por la izquierda, uno por el centro á Nemocón, y otro por la derc cha que va á Gachancipá; un cuarto de hora adelante por el centro r ha­cia la izquierda arranca el camino para Chiquinquirá; á poca distancia de elita bifurcación se encuentra un puente de construcción e pafiola sobre el río Aguatá, y de este punto se continúa el camino ha ta emocóa sin tener observación que hacer, pues e una buena carretera con tlll peq uefio dc~ni ve l. cmocón estrt situado al pie de un ramal de la Cor­dillera Oriental, con temperatura media de trece grados del centígra­do; es notable por su minas de sal, agricultura y la ceba de gana o_ En el trayecto comprendido entre esta ciudad y emocón no ha ., e? mi humilde concepto, posición militar alguna que merezca mcn c10narse. Dios guarde á usted, Teniente, LUCAS JIMENEZ C.. República de Colombia-Ejército Permam11te-1.• DifJiJión- BataUó ".Á)'tlCttcJ¿(), 11Úmero 3· 0 ·- f.& C ompaiíÍa Sr. General Jefe de Estado Ma)or general, por conducto del Estado Mayor divisionario. Dando cumplimiento á lo dispuesto en el artículo 156 de la Or­den general del día 3 de Abril próximo pasado, os rindo el informe oc.- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1G4 BOLETÍN MILIT.!.R rrespondiente á la comisión que se me confió el 18 del pre~ente para conducir el correo de encomiendas á la población de Fusagasugá. Día 18- Salí de esta ciudad á las cuatro de la tarde, acompaña­do de un sargento y de un cabo segundos, y tres soldados, y tomárnos el camino nacional, del cual se aparta, á la izquierda, el que conduce á}:¡ hacienda de Tunjuelo, y sigue á la derecha el que va al Puente de Bosa y á la vecina población de Soacha. A las cinco y media de la tarde llegámos al puente de Bosa, en donde pernoctamos, por haberme informado el correísta que, al seguir, era difícil encontrar posada á hora oportuna. El camino recorrido es plano y arenoso, y el puente ya mencionado tiene aproximadamente diez metros de alto por otros tantos de largo y cinco de ancho, sosteni­do ¡>or tres arcos que dan 2aso á un caudal de aguas bien abundante. Día 19- A las cinco y media de la mañana salímos de este pun­to en dirección á Soacha, trayecto que se recorre en hora y cuarto, y que tiene á sus lados valiosas haciendas cubiertas de sementeras. La po­blación no es escasa en recursos; tiene s,ooo habitantes y una tempe­ratura de 1 so. A las siete y veinte minutos tomámos camino, y á la salida de la población se encuentra el que conduce á la hacienda de Canoas y ciu­< iad de La Mesa. Llegámos al punto de Puerta de Teja, en donde parte un camino para el Salto. De Puerta de Teja se sigue á la hacienda de Puerta Grande, )r~. que agrega á la fertilidad de sus terrenos la abundancia de aguas. A las diez de la mañana llegámos á la hacienda de Sibaté, en don­< le nos demorámos un cuarto de hora para almorzar; en esta hacienda hay abundante cría de ganados y suficientes recursos. De aquí seguímos el camino de Fusagasugá, que es de herradura y montañoso. A los doce y media llegámos al alto de San Fortunato, en donde hay una altiplanicie: á la una Jlegámos al punto llamado Las Cuevas ; de aquí seguímos á la una y media, y diez minutos despué llegamos al Peñón, de donde se divisa el valle que redea á Fusagasugá. De aquí se toma camino montañoso, quebrado y de bajada, en el que abundan las agua . A las tres y media llegámos al sitio llamado Gu1dualito, en donde hay un puente cub1erto de zinc. De aquí se toma travesía que se anda en diez minuto y se llega al Mermejal, continuando camino de herradura y montañoso. A las cinco y cuarto de la tarde pa amos por el punto llamado Los Luceros, quedando á sus lados las haciendas de Piamonte, La Pal­ma y otras, cultivadas de café, cte. A nue tra llegada á Fusagasugá, é inmediatamente de pués de en­tregado el correo, me trasladé con la escolta á la casa de la Prefectura, en donde nos ho ·pedamo . A los Sre . Prefecto y Alcalde di cuenta de mi comisión, sin no­edad. Fusagasugá e abundante en víveres, y en especialidad son muy so­licitadas en las plazas del interior sus panclas y mieles. El clima es :¡ano, y tiene aproximadamente 8,ooo habitantes. Las vías principales conducen á esta ciudad, á Arbcláez y Pandi r á Pasea. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DOLETfN MIL11'AR 165 No hago relación del regreso, porque habiendo recorrido la misma vía, lo creo impertinente. Dejo así cumplida la comisión, y espero perdonéis los errorei ó deficiencias que halléis en este informe. Bogotá, Mayo 2 5 de I 899. Señor General. JUAN A CARDOSO República de Colombia-Ejército permanente- 1 .& DiviJivn-Batallón '' Ayacuc/¿6" número 2. 0 - 3· • Compañía. Sr. General Jefe ele Estado Mayor general. Doy cumplimiento á lo ordenado por la Orden general que dispo­ne rindan un informe los Oficiales que desempeñan comisiones, y paso á rendir el que me corresponde, relativo á la qu~", conduciendo el Co­rreo de encomiendas, desempeñé de esta ciudad á la de Zipaquirá el día diez del presente. La vía férrea mide cuarenta y nueve (49) kilómetros de extensión, los que recorrimos en dos horas, esto es, tomando el tren de cuatro de la tarde en esta ciudad, y llegando á aquélla á las seis. No es posible marcar las distancias precisas entre una y otra esta­ción, porque la velocidad del tren está sujeta tanto al terreno que re­corre, como á los obstáculos que puedan presentársele, y también á la urgencia que tcn¡a de llegar á puntos determinados y horas fija . La población de Zipaquirá es rica por sus producciones agrícola y la excelente calidad de sus pastos; pero si hay algo que la haga nota­ble son sus Salinas, que se explotan desde los tiempos de la Conquista y que cada día presentan mayor fuente de riqu~za pública. Zipaquirá tiene un abundante mercado cada tres días, y su po­blación puede calcularse en Io,ooo personas, contando los que \'Íenen de fuera al mercado. Bogotá, Mayo 19 de I 899. El Oficial de la comisión. SAMUEL CARDEN AS Subteniente República de Co/ombi.1-Ejército Permanente- I .• División-3. • Bri­gada- Batnlló11 "Granaderos" número 8.•-4-.a Compañía Ciudadano General, Jefe de Estado Mayor encargado de la Comandancia de la 3.• Bri­gada.- Tunja En desarrollo al oficio número 3 5+ del E tado l\Iayor General del Ejército é impreso en el Boletín Militar número 96, tomo v, os infor­mo sobre el camino recorrido de Sogamoso á esta ciudad, para lo que es timéis á b en. Distancia de Sogamoso á Santa Rosa de Víterbo 20 kilómetros. Ca­mino plano, bueno en verano y fangoso en invierno hasta C u che (vere­da); terreno montañoso de este último punto hasta Santa Rosa (hay casca- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 166 BOLETIN MILITAR al y tierra gredosa), el que mide aproximadamente 7 kilómetros. En la parte plana pásanse los ríos Chiquito y el Sogamoso 6 Chicamocha, éstos tienen por donde se pasa puentei débiles de madera. Pasando este último rio se desprende el camino para Nobsa (población). Antes de llegar á Puntalarga se desprenden unos atajos para Floresta ; á la izquierda 'luedan los caminos para Tibasosa, Dui rama y Paipa. En Puntalarga (casa, y hay recursos) se desprenden dos caminos: el que va por la orilla del río Chicamocha, el cual es intransitable á pie como á caballo; cuando se rebosa el río en invierno forma una laguna en todo el valle; entonces se toma el camino que va por la falda de la cordillera 'JUe queda á la derecha. Estos caminos vuelven á unirse en el alto del portachuelo de "Cuchi," desde donde se divisa y domina á Santa Rosa (ciudad con 7,ooo habitantes, capital de la Provincia de Tundama). El camino nacional queda dominado por las cordilleras que encierran el v.alle. Una guerrilla de buenos tiradores en cualquiera de estas cordille­ras puede causar grandes pérdidas á un ejército que transite por lo pla­no, y aun hasta estorbarle el avance. En todo el camino hay pequeños bosques, vallados, cercas de pie­dra y paredes. Para transitar esta vía, en caso de guerra, debe hacerse con mucha precaución para evitar una sorpresa. Tiempo que se gasta en marcha .de Sogamoso á Santa Rosa, 5~ ho­: ras con tropas de infantería, dándoles su respectivos reposo~ y que cada soldado cargue 20 kilogramos (comprendidos el rifle, cartuchos, el morral con su \·estuario y rancho). Temperatura del valle 12°, término medio. Enferme dad reinante en é te, fiebres palúdicas. Temperatura de Santa Rosa, 10° término meclio. Enf<:rmedadcs reinantes: reumatismo y pestes 6 catarros pulmo­nares. Dejo así el presente informe, sintiendo tan sóio que por mis po­ai luces en la materia, éste no quede conforme á mi deseo. Dios os guarde. CLEME:-.rTE A RI S H. Capitán .... Conferencias de los· Oficiales de la Misión Francesa IN 'l'RU CIÓN PROVIS~ONA.L PARA EL TIRO (Continú:l) Des pué el In tructor hace apuntar el fu, il por un hombre, y manda á todo los otros á verificar la puntería. Cada soldado le da su opinión eu voz baja; él mismo verifica la puntería é indica las faltas. 11 l. Manejo de la alza-reglas de tiro-puntería con las dijer¿n­tes líneas de mira. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR 167 16 -El instructor hace repetir este último ejercicio con las diferentes líneas de mira. Para este efecto, el soldado toma el arma con la mano iz­ ·quierda, entre la alza y la llave, el Instructor le en-;eña el manejo de la corredera y las reglas de tiro. r 7-Manejo de la corredera-A la indicación de la distancia, dirigirá la vista hacia el alza y colocará la corredera en el lugar que indique el número designado, cogiendo la corredera con los dos dedos pulgares, la mano derecha debajo de la mano izquierda. (El soldado debe colocarse en la posición del tirador de pie). r8-Reglas de tiro-De o hasta roo metros se apuntará por la ranura de mira de la chapa ( 1 ), estando la corredera sobre el número roo. De roo á 400 metros se apuntará por la ranura de mira de la chapa, colocando la corredera sobre )a grada que indica la distancia señalada. En el caso de una distancia contada entre dos centenas, se colocará el graduador sobre la centena superior. A la distancia de 500 metros se apunta con la raaura de m1ra baja, estando la chapa vertical. De 6oo h~sta r,900 metros, se apunta con la ranura de mira de la corredera, colocándola á la distancia que indican los trazos grabados sobre la chapa. A la distancia de 2,oo.:J metros, se apunta con la ranura de mira superior de la chapa, colocánd la en Ia p~sición vertical. 117. Comprobación de la regularidad de la puntería. I 9 - Algunos tiradores, aun de los bien ejercitados, hallan mal la línea de mira. Para hacer comprobar este defecto, el Instructor procede del modo siguiente : Estando el arma sobre el capallete de puntería, y no inclina­da ni á izquierda ni á derecha, el Instructor apunta con la línea de rnira de roo metr0s á un blanco puesto á distancia de ro metro . · 1 soldado, sin tocar el fu ·il, halla la línea de mira y hace colocar sobre la prolongación de e~ta línea la parte inferior de un círcul negro que tenga un centímetro de diámetro y que estará fijado á la extremidad de una pertiga 6 V< r<:~. Un ayudan te hace mover e·te círculo sobre el blanco, con arreglo á lo que indica el soldado por señales, in abandonar la línea de mira. Cuando el cír­culo le parece al soldad que está bien colocado, lo avisa al ayudan­te, quien á su vez marca con un lápiz la posición indicada por el centro del círculo, que estará agujereado para e · te propó ·ito. Se repite tres veces la operación sin mover el fusil. Reuniendo, dos por dos, los tres puntos marcados de este modo, el Instructor delínea un triángulo. Si uno de los lados del ( 1) Llámasc chapa la parte de la alza que se levanta y baja, respectivamente, pa situar bien la corredera, después ele oprimir el fiador. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. [68 BOLETfN MILITAR triángulo tiene más de dos centímetros, hace volver á empeza la puntería, verificando cada puntería y señalando los errores .. Cuando las medidas del triángulo indican una puntería cons­tante, el Instructor pone una mosca en el centro del triángulo, después verifica la posición de esta mosca respecto de la verdadera dirección del fusil. Si el arma está mal apuntada, lo hace compro­bar por el modo que se indica en el número 14; explica al soldado· que esta falta proviene de que halla mal la línea de mira por más que haya apuntado siempre del mismo modo. 1/-Corruciones de la puntería. 20. Las causas de irregularidad en el tiro provienen princi-· palmente del tirador y de las circunstancias atmo féricas. 21. N o obstante todos los cuidados puestos en la fabricación de las armas, pueden producirse desvíos imputables al fusil; cada soldado debe aprender á conocer las particularidades de su rifle y á arreglar su tiro en consecuencia. 22. Las causas de irregularidad del tirador provienen casi siempre del golpe ó movimiento del hombro hacia adelante y del golpe del dedo sobre el pie del gato. El golpe del hombro proviene del temor del culatazo ó re­chazo del fusil ; para corregir este defecto, estando en el campo de tiro, el instructor pide al soldado el rifle, lo carga, ó hace el simulacro de cargarlo sin que d soldado pueda verlo, le restituye su rifle y le manda continuar el tiro. El golpe del dedo proviene de la no aplicación de los princi­pios indicados para ejercer la presión del dedo sobre el gatillo: los hombres repetirán dicho ejercicio hasta que sepan manejar el gatillo (disparador) según las reglas. Las circunstancias atmosfé ricas influyen también sobre la regularidad del tiro. El viento que sopla de la derecha ó de la izquierda, produce un desvío lateral en sentido contrario. Este d s v10, que aumenta con la di tancia, puede, con un viento de 5 metros por segun­do, alcanzar de 8 á 1 o metros para una di stancia de 1 ,ooo metros. El viento de atrás aumenta el alcance ; el de adelante lo­acorta. Cuando el viento sopla oblicuamente, produce en el mi¡mo tiempo desvíos de direccióA y de alcance. Los akances aumentan á medida que la temperatura se ele­va; disminuyen á medida que baja. La sequedad di minuye la densidad del aire y aumenta el alcance. La humedad la lluvia, ]a nieve aumentan la densidad del aire y producen una disminución del alcance Según que el sol esté á la izquierda ó á la derecha del tira­dar, alumbra el aparato de puntería de tal modo que el tiro puede desviarse hacia el lado contrario. 24- Así, pues, la corrección de la puntería es la regla y n<> la excepción, aun cuando se dispare con un buen fusil. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN HILIT A R 169 El soldado debe saber corregir el tiro, según las indicaciones del Instructor y los defectos particulares de su rifle. . El Instructor pone sobre un blanco una mosca cuya posición respecto del punto apuntado representa el desvío del tiro. Manda. á cada- soldado corregir la puntería con arreglo á la posición de esta mosca. Así, si el punto apuntado está en O, y la mosca colocada en A, el rifle bien apuntado debe dirigirse sobre el punto B.~ siendo. BO igual en longitud á O A, y hallándose B sobre la prolongació de AO. El Instructor verifica las correcciones de puntería, haciendo él mi~tmo colocar una mosca en el punto donde viene á tocar e!. blanco la línea de mira hallada por el tirador. PIIÍfÍones dtl tirador-Cr-locación del rifle en el hombr1-Puntería.tk un punto dtsignado usando de las díftrentn líneas de mira 25-Estando el soldado en la posición de descansen armas ol instructor mandará: Posición del tirador de pie. Se levantará el rifle con la mano derecha, se tomará con la mano izquierda entre el alza y el mecanismo de cierre, el pulgar extendido á lo largo de la caja, la mano á la misma altura que el codo, después se tomará con la mano derecha por la garganta: a mismo tiempo se dará media vuelta derecha, girando sobre el ta­lón izquierdo y colocando el pie derecho de I 5 á 20 centímetro hacia atrás y de 25 á 30 centímetros hacia la derecha, de acuerdo con la estatura del hombre, la punta del pie vuelta un poco hacia adentro. Se inc1inará el rifle con ambas manos, colocando la izquierda entre el rifle y el porta-rifle, el pulgar extendido á la izquierda sobre la caja la extremidad de los otros dedos á la derecha, el codo izquierdo contra el cuerpo, la culata sostenida entre el cuerpo el antebrazo derecho, la boca del cañón á la altura del hombro; se e trechará con fuerza la garganta con la mano derecha, el pulgar al través, y la segunda falange del índice, adelante y junto al gatillo. 26- Estando en la posición del tirador de pie, el ins tructo se colocará delante y á la derecha del soldado, tomará el rifle co­giéndolo con la mano derecha por debajo del mecanismo, y le man­dará suelte los brazos con naturalidad, levante el hombro derecha y Jo mueva ha ia adelante sin cambiar de posición del hombro iz­quierdo. El Instructor apoya con firmeza el arma sobre el hombro de­recho del soldado que él sostiene con la mano izquierda, el pulgar debajo del sobaco, el talón de la culata. igualando más ó menos 1 parte superior del hombro, el corte exterior de la cantonera dentr de la costura de la manga, el rifle horizontal sin inclinarlo á la de­recha ni á la izquierda. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 170 BOLETÍK MlLITA.lr. El instructor mandará al soldado coja el rifle, primero con la mano derecha por la garganta, después con la mano izquierda en­tre el alza y el almacén á una distancia proporcional con la longi­tud de su brazo y su corpulencia. Hecho esto suelta el rifle, que el soldado mantiene en la posición indicada, apoyándolo sobre el hombro; al aviso del Instructor volverá el hombre á la posición del tirador de pie. 27-Cuando el hombre aprenda la colocación del rifle en el nombro, el Instructor lo ejercita en apuntar con las diferentes lí­neas de mira. Para esto mandará: estando en la posición del tirador de pie, ../¡ 1 oo mttros ( ú otra distancia) apunün. A la primera voz arreglará el alza para la distancia indicada. A la voz de apunten levantará el arma horizontalmente con las dos manos, como queda dicho, manteniendo el cuerpo á plomo; colocará la culata en el hombro, el codo izquierdo caído, el codo derecho á la altura del hombro; buscará la línea de mira inclinan­.() o lo ménos posible la cabeza hacia adelante y á la derecha; es tre­chará con firmeza la garganta con la mano derecha, el pulgar por encima y la segunda falange del índice junto al disparador. Estando el soldado en la posición de apunten volverá á la po­sición del tirador de pie á la indicación del instructor. 28. Estando en la posición del tirador de pie, para apuntar á un punto designado, el Instructor mandará: Sobre ter/ objeto. A tantos metros. Apunten. A la primera voz mirará el soldado el punto designadet. A la segunda voz graduará el alLa señalada para la distancia mirará de nue\ o al punto indicado que no deberá perder más de vista. A la voz de apunten, apuntará el soldado dirigiendo la línea . ~ 1 El tirafrictor: la cuerda, la lazada, el nudo, la canilla, el ganch~ ~ 1 El punzón de barrena. < La rodillera. 1:11 t:l < Loe; tirantes : la bandolera, la cuerda, el gane ho. o 1 \El vástago: las divisiones. 2. :i el ocular: las divisiones, la tuerca de orejas. ~ 1 ..;'§ 1' La cabeza d61 alza; la ranura; la plancheta de los desvíos ; § La corredera, la mira, el tornillo de presión. 1 El ni ve) de puntería. L La plomada. La derecha é izquierda de la pieza con limonera, l>On la derecha la izquierda de la mula enganchada. La derecha é izquierda de la piez in limonera son la derecha y la izquierda del hombre colocado detrás. de la cureña, con el frente hacia la boca de la pieza. La derecha y la izquierda de la pieza armada con su limonera son la derecha y la izquterda de la mula enganchada. La derecha y la izquierda de la pieza no armada en su limonera son la derecha y la izquierda de un hombre colocado detrás de la e ure­ña y dando frente á dond~ lo dé la boca de la pieza. 1 1. El instructor hace conducir la pieza del parque al campo de maniobra por medio de simples indicaciones: :t fJanguardia á retaguar­dia, á la derecha, á la izquierda. Alto. El instructor hace armar la limonerc1 á la contera y &i los sin·ientes no están equipados los hará equipar. Lo .. terceros sirvientes quedan con las cajas. A la npalda (paso MlrÓI} Si los sirvientes están ya equipados el movimiento se ejecuta de lz misma manera; pero los terceros sirvientes se colccan junto á la (aj.z izquierda ccmo está prescrito en el número 1 5· Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 16 BOLETÍN :MlLIT A.R El instructor puede mandar los sirvientes á ocupar sus puestos con movimientos individuales, diciendo: A rus prustos, cuando el pelotón está en balalla ó marcha á una cierta distancia de la pieza. Se vuelve á traer la pieza al r-arq u e del campo de la maniobra d.e la misma manera y el Instructor hacer coloc.u de nuevo la lim'J­era corno está prescrito en el número 1.0 NOCIONES DE rro~OORAFIA (Continuación) Prlnaea•a parte- P!Ianhn.e•ría C ,pítul• l. o - DifereTJtes mét•dos de le..antami ento En general las operaciones que se han de ejecutar en topo­afía son: 1.• El levantamiento del polígono topográfico; 2.0 El levantamiento de los detalles. § 1.0 -Levantamiento del polígono topográfico Después de hacer un reconocimiento general del terreno se tij an en éste las posiciones de los puntos vétices del polígono to­pográfico, procurando, no sólo que este polígono se aproxime lo más que sea posible al contorno del terreno, sino también que los la dos del polígono se puedan recorrer con facilidad, y que de cada uno de los puntos se vean el anterior y el que sigue. Sólo la práctica enseña el modo de escoger e tos puntos con­eniente y rápidamente. En cada uno de los puntos elegidos se clavan, hasta el nivel el suelo, estacas numeradas, y en el cuadern() de las operaciones e puntan las señas de los vértices respecto \!e los puntos notables el terreno, 6 m ~jor se dibuja un croquis de la posición de estos vértices, tanto para no equivocados ó confundirlo como para en­Olltrarlos fácilmente cuando esto sea nece ario. En re ·um '!n , tenem )S que hacer medicione en el terreno, y luégo e nstruír gráficamente, en la hoja de papel, una figura que represente, á la e cala dada, la posición de lo puntos del po­lígono top gránc proy ... ctad'J5 sobre el plan') horizontS principlle- m !todo- que pueden mplear e en la planimetría. 1.-Jl·totlo COil inslnLim.:nlos de medir distancitls Sea ABCDE (figura I.a) el polígono topográfico. Opera­dones en el terreno. Se descompone el polígono ABCDE en trián- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR 177 -gulos ADE, ADB, BCD y se miden horizontalmente todos los •lados de estos triangulos: AE, ED, AD, AB, BD, CD, CB. B b .. - -~· 1 / 1 a - 1 ~i' :~ d e FIGURA 1.3 Construcciones en el papel. Se calculan con Ia escala dada, las longitudes de las líneas que deben representar en la hoja de papel las distancias medidas, y con estas longitudes se construyen suce­sivamente los triangulos a d e, a d b, b e d. f/erijicaciDnes. Se miden también en e} terreno las líneas rec­tas AC, BE, EC, que deben corresponder exactamente á los va­lores de las líneas a e, be, e e del plano. NoTA-Esta descomposición en triangulos se puede hacer . también empleando uno, dos ó más puntos auxiliares MN, figu ­ra (2). Siempre se miden todos los lados de los triángulos formados FIGURA 2. · S rÍa muy difícil emplear t ~ metod_o e n~~ terreno cubier­t o de obstá culos que impidan medir las distancias, por lo ... cual r~~ se emplea sino para levantar un terreno poco exten ~ o, Y a gran . 1 d 1 ... 1 escala, por CJemp o, e 1 oo a ~o-o 2 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 178 BOLETÍN MILITAR 2.° Caminamiento. Sea ABCDE el polígono topográfica,. figura (3). Operaciones en el terreno. Principiando en cualquier punto Ay se miden : 1. 0 AB y el ángulo ABC. 2.0 BC y el ángulo BCD. 3·o CD y el ánt;ulo CDE. 4. 0 DE y el ángulo DEA. 5· 0 EA y el ángulo EAB, midiendo las distancias horizontalmente. Construcciones en el papel. Se calculan con la escala dada, los valores que corresponden á las distancias AB, BC, CD etc. etc., y se construyen : 1. 0 a b, y el ángulo a b e igual á ABC. 2.0 b e, y el angulo b e d igual á BCD. 3.0 e d, y el ángulo e d e igual á CDE. 4.0 de y el arreglo e á b. f7erijicaciones. La suma de los ángulos medidos debe ser iguai á tantas veces dos rectos, cuantos lados, menos dos, tiene el polí­gono. Cuando la diferencia er· tre estas dos cantidades sea compa­tible con la precisión de los instrumentos, se reparte igualmente entre todos los ángulos, y se hace la construcción en el plano con los ángulos así rectificados. Cuando sea muy grande la diferencia es seiíal de que se ha equivocado el operario, y tiene que volver al terreno á medir los ángulos. Además, el polígono debe cerrar convenientemente, es decir, que i se construye el ángulo de a y la longitud e a el extremo del lado e a debe coincidir con el primer punto a Si no sucede así, hay lo que llamamos un error de cerradura a a" Cuando el error a a' sea compatible con la precisión de los instrumentos, se reparte igualmente entre todos los vértices del polígono, del modo siguiente: En cada uno de los puntos a b e d e se traza una paralela a a a' (figura 4). Si por ejemplo, el polígono tiene 5 vértices, se mi-den en estas paralelas b b,=~c e= zaa dd,= 3a'a ee,= 4aa' 5 5 5 5 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR 179 El polígono a' b' e' d' e' es el polígono rectificado. Cuando fuere muy grande el errror de cerradura, hay equi­vocaciones en la construcción ó en las operaciones. En ambos casos, se buscarán estas equivocaciones, haciendo la construcción en el plano, y las operaciones en el terreno, en sentido inverso, es decir, en el sentido a e d e b y A E D C B. Muchas veces dos equivocaciones independientes se anulan en la construcción y no se hacen visibles, sino haciendo la cons­trucción en sentido inverso. Por consiguiente, aun cuando fuere admisible el error de c:erraduraJ sería buena precaución hacer la construcción en el plano en sentido inverso; si no hay equivoca­ciones debe encontrarse para todos los puntos errores iguales á los de la primera construcción, y el mismo error de cerradurra que, desde luego, se reparte entre todos los puntos. 3 °-lntersecci6n dt t'isuales Operaciones en el terreno.-Se mide muy exactamente y por el método de caminamiento una base auxiliar ABCDE (figura 5) que es generalmente una línea quebrada. Luégo, para determinar cualquier punto M del polígono to-pográfico, se miden: J. O En cualquier punto A de la base el ángulo 1t1A B. 2. 0 En otro punto C de la base el ángulo MCB. 3.• De un tercer pur.1to E de la base el ángulo MED. Construcción en el papel. -Después de marcar la base a be d e con mucha precisión en el plano, con la escala dada, se construyen los ángulos m a b, m e b, m e d, iguales y correspondientes á los medidos en el terreno. Yerijicaciones.-Las tres líneas m a, m e, m e, correspondien­tes á un punto M, deben en el papel concurrir al mismo punto, ó sus intersecciones deben formar un triangulo de error m m' m", cuyos lados no excedan de ! milímetro. En este caso se tomará el punto medio para repre~entar á lVJ.. Cuando sean mayores, hay equivocaciones y es preciso rec­tificar las opcracione sobre el terreno. Para que sean muy claras las intersecciones de las líneas a, m, e, m', e, m", es preciso que los ángulos que formen estas línea no sean inferiores á 30 grados. La ycrificación puede hacerse por medio de la intersección de 3, 4 ó más visuales dirigidas desde 3, 4 ó más puntos de la base. Los puotos A, , C, se llaman estaciones ó puntos de primer grado. Con las estaciones de la base se pueden así determinar varios puntos M del polígono topográfico. Estos puntos M se llaman es- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 180 DOLETÍN MlLITAR taciones ó puntos de segundo grado. Los puntos M ya determi­nados pueden servir para de terminar otros puntos que no se vean suficientemente desde la base. Estos puntos, que se determinan empleando uno ó más puntos de segundo grado, se llaman esta­ciones ó puntos de tercer grado. Para evitar una acumulación de errores no se emplean puntos de un grado mayor que el tercero. Hay varios otros metodos de levantamiento del polígono to­pográfico Pero, además de que éstos no .se emplean sino en casos muy especiales, son la consecuencia de la resolución de problemas de ge.)metría y de trigonometría que no podemo' estudiar en este cur~o elemental. § 2- Lrvrwtamieuto de los rletallts 1.0 Método por abscisas y ordenadas -Sea AB (fig. 6) un lado del polígono topográfico y 1\1 un punto de los detalles que se quie­ren determinar. Se traza en el terreno la perpendicular M P sobre A B (operación que se enseñará más tarde), y se miden M P (or­denada) y A P (abscisa). Luégo se señalan estas líneas en la hoja de papel en la escala dada. 2.0 Descomposición en triángulos- Así como para el levanta­miento del polígono topográfico con instrumentos apropiados se forman triángulos con las líneas del polígono topográfico y los puntos de los detalles, se miden en el terreno los lados de los tritingulos que se constituyen en el plano. Se emplea este método, por ejemplo, para levantar el plano de un terreno descubierto. 3. 0 Método por irradiación - Sea AB (figura 7) un lado del polígono topográfico, y M el punto que se quiere determinar. Se miden en el terreno, y luégo se construyen en el plano, en la escala dada, A 1\1 y el ángulo J.\1AB. 4. 0 Medio caminamiento-Siendo A B (figura 8) un lado del polígono topográfico, y M, N, O puntos de los detalle , se miden los ángulos 1\1AB, NAB, OAB y las distancias AM, MN, NO, y se construyen en el plano los elementos correspondientes. Cada uno de los puntos sirve para determinar la posición del punto siguiente, y como los errvres pueden acumularse con este método, se nece ita hacer comprobaci ne (del punto O, por ejetn­plo, midiendo además la distancia O B.) 5. 0 Alineamientos--Sea ABCDE (figura 9) el polígono to­pográfico. Se prolongan hasta lo puntos de encuentro con el po­lígono topográfico la_ recta principale de lo detalle . i, por ejemplo, se trata de levantar el plano de una casa M N P Q, se prolongan MN hasta R y S, PQ hasta T y U, MP hasta G y H, NQ ha ta 1 y K, y se mid~n en el terreno la dis · tancia AR, DS, BT, CU, EG, BH, CK, EI, que sirven para construír, en el plano en donde está ya dibujado el polígono, las c~atro rectas RS, TU, GH, IK, cuyas intersecciones determi­nan una figura que representa el objeto M N P O del terreno. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR 181 NoTA-En el levantamiento de los detalles no se emplea exc1usivamente uno solo de los métodos precedentes, sino que es preciso combinarlos, y también emplear los métodos de levanta­miento del polígono topográfico, á fin de obtener la precisión máxima, gastando un tiempo mí ni m u m; es decir, que para el le­vantamiento de los detalles así como para todas las operaciones topográficas, sólo la práctica puede indicar el método más conve­niente en cada caso particular. Cuando el pollgono topográfico ABCDEF no se acerca bas­tante al contorno de los detalle~ puede descomponerse en polígo­nos parciales con líneas quebradas AMN PD (fig. 10) llamadas travesías, que juntan dos vértices del polígono. En el levantamien­to de estas travesías, se necesita una exactitud menor que en el levantamiento del polígono, porque tienen menor extensión y ade­más se comprueban inmediatamente las mediciones. Así, constru­yendo en el plano la línea quebrada AMNP D, el último punto debe hallarse en el vértice D del polígono. En todo lo que precede es bien entendido que se supone que la distancia entre dos puntos se ha medido horizontalmente. Capitán SABARTHEZ (de ingenieros) ( Co11l111Uará) • 4 SECCION DOCTB IN AL Guerra de Iaulependeneia (Conferencias á los Oficiales de la Guarnición de Bogotá) J - l 8 1 O, J 8 1 1 Y 1 8 1 2: L REBELIÓN DE LAS PROVINCIAS CAPITULO I- VENEZUELA Primern. campaña de Guayrwa "" (Continuación) Entre tanto, el ejército de Moreno, que permaneció en el Pao hasta recibir aviso de la entrada en campaña de la escuadrilla, se aproximó lentamente al Orinoco, de suerte que á principios de Marzo apenas había adelantado 16 leguas y ocupado á Santa Bár­bara á orillas del Caris. Aquí estaba el 4-, cuando recibió oficio de V:ill 'p 1 pidiendo municiones de artillería · y como la contestación del General en Jefe da gran luz sobre los acontecimientos de la época, conviene insertarla aquí: "' Véase la nota del número anterior. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 182 BOLE'l'ÍN MILI'!' AR "Inmediatamente que recibí el oficio de V. S. de 28 del próximo pasado, oficié al Gobierno de Cumaná para que diese sus providencias oportunas á socorrer la falta de municiones, como po­dría hacerlo en efecto, respecto á que, además de las remisiones de pólvora que se le han hecho desde Caracas, tengo reciente aviso de habérsele enviado 50 quintales en 3 de Febrero de este año ; y desde luego me persuado á que si no prevalece en Cumaná el pru­rito de contradecirme, al bien común, como lo ha padecido la pro­vincia, será V. S. Eocorrido oportunamente; no haciéndolo yo por mi parte, á causa de que, careciendo de artil1ería gruesa, las mu­niciones de esta clase, pedí. á Caracas las enviasen todas á Cumaná, que era donde podían necesitarse. Mucho me temo que así como el año pasado el capricho causó taRtos males á la Confederación, en éste la demasiada confianza vuelva á causarlos de nuevo. Esto 1o digo porque sé que uno de nuestros vocales del Ejecutivo se dejó decir, que para conquistar a Guayana no eran menester mu­chos aparatos, y no extraño que de su opinión resultase dar á su escuadrilla las municiones con tanta economía." El oficio que antecede ha de tenerse muy en cuenta, además, para el estudio de otras campañas, porque es clave preciosa que ex­plica multitud de hechos que sin tal auxilio parecerían incom­prensi bies. Mas como los hechos cumplidos no pueden deshacerse, la ca­rencia de municiones en la escuadrilJa obligó á González Moreno á modificar su primer plan de ataque contra la ribera derecha del Orinoco, y, en consecuencia, el día 6 comunicó á Villapol lo últi­mamente resuelto, en )a:; siguientes líneas: "Como el primer inconveniente que se presentd. para poder obrar la escuadrilla es la falta de municione~, y é ta no puede re­mediarse t · n breve como debería, la escuadrilla se aproximará todo lo posible á lo. enemigos, apoyándose con alguna artillería en tie­rra, desde cuya situación observará las operaciones de aquéllos. En consecuencia á que por noticias recibidas, y por la cobardía con que huyeron los buque enemigos en la acción del 2 7 último, debemos estar convencidos de nue tra up6!rioridad en calidad de gente, máxime para el abordaje; y teniendo, como tenernos, la ventaja del barlovento, encuen rro utilí ·i m a la partida de un abordaje general de noche. Para esto deberán repartirse nuestras embarcaciones del modo siguiente: sobre las alas los buques de gruec:a artillería, y hacia el centro los más ligeros, en la primera línea, que deberá constar de la mitad, á lo menos, de los buques. Los restantes ser­virán de cuerpo de reserva para socorrer á los que flaquearen. "Para concertar esta acción será muy conveniente alarmar á los enemigos una ó dos noches seguidas, á fin de que su su~ño los coja más pesados. La noche en que se deba dar el ataque se dispa­rarán temprano algunos cohetes, se encenderán fogatas, ó hará al­guna otra demostración que los ponga en cuidado, haciendo, ade- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR 183 más, que algunos buques den la vela con dirección hacia ellos, y luégo se retiren á sus puestos. Preparada así la cosa, se ejecutará el ataque general, en términos de dar principio á él una hora antes del día, verificando la vela con la anticipación correspondiente á llegar á dicho plazo, tomando las debidas precauciones contra los bajos de piedra que se encuentran cerca del puerto á presidios, se­gún el paraje que ocupen los buques enemigos. También será con­veniente verificar el desembarco que propone el plan anterior por Usupamo (media legua al Este de Vieja Guayana), aunque sin em­peñarlo mucho, Q mejor dicho, sólo en apariencia para llamar la atención de los enemigos; y por tanto se deberán practicar estas maniobras por la tarde, en términos que cierre la noche quedando Jos enemigos dudosos de nuestra~ verdaderas intenciones. La ocu­pación de algunas fuerzas nuéstra• ~n las inmediaciones del cerro N aparima, de que trata un plan anterior, deberá ser la de alarmar también al enemigo ; en el supuesto de qu~, careciendo los contra­rios de tropa para atacarnos, un cuerpo de cien hombres en situa­ción de ser brevemente socorrido, puede bastar por ahora para per­judicar á nuestros enemigos, y mucho más si tiene alguna artille­ría. Sirva de advertencia general la de que siempre se procure evi­tar cañoneas, ó tener mucha economía en el consumo de las muni­ciones, y que en cualquier tiempo que los enemigo¡ ataquen se trate de abordarlos. Para lo primero tienen los enemigos suficiente con el Capitán y cuatro ó seis indios más que carguen y manejen )a artillería de cada buque; pero cuando se trate de lo segundo, en­tonces su tripulación, compuc ta casi toda de indios y g~nte forza­da, sirve para poco. E to e lo que ahora he considerado oportuno, en virtud de los partes que he rer.ibido sobre el estado de fuerza y municione de 1~ escuadrilla y tropa~ que se hallan al Sur de Cu­tnaná. Si la Providencia nos concede fortuna favorable y Jogramo , como Jo espero, ]a completa d rrota de las fuerzas naval s enemi­ga , ntonces ]a. nué. tras ba tarían para poner en ejecuci .... n en todas u. partes el plan de ataque que anteriormente he remitido, pui'S es i J111t~[[able que una 'lJeZ d/JmÍnado el Orinoco está concluí da la r;uerra de Guayana. onclu •o con repetir lo que antes he di ho, es á abe1·, que el pormenor de as rreracione qu pre crib, y el aprovechar cualquiera oca. ión favor.- ble que se presente, J dej á la prudencia de los respectivo Jefe ." Por lo pronto, ]as tropa de mar y tierra de Cumaná se con­formaron con las órdene de González, y de Barranca· pa~aron á oc u par las playa~ y ensenada de orondo, que el Ori noco forrna dos legua y media al N.E. de Vieja Guayana, en su ribera iz­quierda: en dicho sitio desde luego la ventaja del barlovento pa­saba al enemigo si ·abía aprovechar la situación. Pero es de adver­tir que Vil1apol al n'lismo tiempo protestaba contra los planes del "General de los Ejércitos unidos," pedía se modificaran, y aun le .envió una representación de los Jefes que lo acompañaban con el Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 184 BOLETÍN MILITAR mismo objeto, la cual se firmó el I I de Marzo á raíz de la ocupa­ción de Sorondo. González sostuvo sus determinaciones porque había resuelto obrar con lentitud á fin de dar tiempo á que por el Apure bajara al Orinoco una expedición que el Gobierno de Ca­racG~ s preparaba en la Provincia de Barinas, y debía ejecutar una marcha de cien leguas por agua, siendo de advertir que no po­día emplear sino embarcaciones menores, únicas que e usan en aquel río. Entre tant '"' , el Ejército de tierra permanecía en Santa Bárbara, es decir, amenazaba á Angostura y obligaba á los realis­tas á mantener divididas sus fuerzas, pues tenían que defender las dos plazas fuertes en que se apoyaban, y distan sobre 200 kilóme­tros por el canal del río : el plan era peligroso si no se desarrollaba y mantenía con grande habilidad, por lo cual creían los Jefes de Cumaná preferible reunir todo el Ejército y tratar de realizar el paso del río en un solo punto. Pero en el modo de realizarlo olvi­daban que el teatro de la guerra, en la banda derecha, era corta­do en dos por el caudaloso Caroní: estaba reservado al genio de Piar hallar Ja solución del dificil problema. Mas sea de ello lo que fuere, los Jefes del Ejército de Cuma­ná, al conocer la última resolución de González, en Junta de guerra, en Sorondo el día I 7, extendieron una acta que no fue en verdad sino un atentado á la disciplina militar. En ella se afirma que los españoles proyectaban atacar nuevamente ]a escuadrilla, según el dicho de tres sujetos pasados de Angostura al Cuartel general ; que un oficial del Ejército de Caracas escribía de Santa Bárbara á Arismendi carta en que afirmaba que el ataque se realiza­ría esa semana ó la siguiente, que los realistas habían aumentado sus tropas para derrotar á las de Cumaná á lo que pasaran á la banda derecha del Orinoco; que d G eneral en Jife equivocó la situaciÓ1'l del cerro P.laparima, según dijo,por estar errado el plano que Ü había servido d e gma para dictar sus órdenes , concluyendo con disponer que el desembarco se verificara frellte de la isla de Cabrián, y que el General en Jefe mande> se atti c ,lra en forma el Padrastro (uno de los castillos de Vi ja Guayana) y entre tanto se amenazaran los castillos por la espalJa, por lo cual se resolvió: no verificar el paso del Ejército deCumaná á la banda derecha del Orinoco hasta que el Ge­neral en Jefe no Jevolviera el cuerpo de tropa que reg1 a Solá y es­taba en anta B irbara. Com o ju tificación se agregó: 1. 0 Que en caso de que la e cuadrilla fuera atacada nuevamente, era mejor tener reunida la tropa de tierra en la orilla izquierda, y auxiliar la escuadra, reemtJL.Iz á ndole las baja que había sufrido en per a­nal; y 2. 0 , que si la escuadra llegaba á sufrir un descalabro, de suerte que tuviera que repasar el río el Ejercito de tierra, como este apenas llegaba á 500 hombres, ni podría mantenerse en país enemi­go resuelto á defenderse, ni tomar por asedio los cast:Ilos, mientras que I,ooo sí podían imponer respeto al enemigo, rendir á Gua­yana ó á Angost ra, ó defenderse mientras se buscaba modo de Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍ.N MILITAR 185 repasar el río y de ejecutar una honrosa retirada. El acta se man­dó transcribir á González, reiterándole eficazmente la petición de que enviara la Columna de Solá, y pidiéndole contestara pron­to, porque acostumbraba entretener los postas, de suerte que és­tos empleaban de diez á doce días en ir á Santa Bárbara y vol­ver ; y mientras se recibía su respuesta, permanecer allí (Soron­do) para no dar co:tocimiento de lo resuelto al enemigo, que viví en asecho y podía atribuí r la retirada á cobardía. Y el acta con­cluía mandando á Villa poi resistiera para que "ó se le reúnan lastro­pas de que se ha desprendido, ó se haga el desembarco de todas por esta parte, respecto que hay una escuadra que la protege y puede verificarlo en veinticuatro horas, pues el esperar la de Barinas n sólo es gravísimo á la Confederación, porque en su retardo da lu­gar á que el enemigo se refuerce, si que también se debilitan los Ejércitos combinados, por las deserciones y enfermedades, al paso que se arruinan las Provincias con los considerables gastos que es­tán haciendo; autorizán-:lole al mismo tiempo para que haga la más seria protesta s )bre cualquiera funestos resultados que pueda sobrevenir al honor de las armas cumanesas y al interés común de la Confederación." · Puede juzgarse la impresión que en el ánimo de González causara el anterior rescripto recibido en los momentos en que, le­vantado el campo de Santa Bárbara, marchaba hacia la boca del Caris, con canoas y flecheras preparadas en ese tributario del gra río, navegable una docena de leguas, y principiaba el paso del Orinoco (el 20), h~ciéndolo en último termino la columna de Sol.i, por lo que el21,antes de embarcarse él, dirigió á Villapol la siguien­te comunicación: "Cuando escribí á V. S. mis oficios de I 5 y I 6 del corriente, tenía previsto el modo de pasar el 0rinoco con mi tropas, y ata ar al enemigo en su capital sin fuer2as navales, ni nu­merosa artillería. La Divina Providencia se dignó proteger mi id~as; y como habra V. S. vi to por mi último oficio, pisa ya mi ejército las tierras de Guayana. En consecuencia, pues, todo cuan­to puedo contestar á V. S. y á esos jefes que celebraron la junta del 17, que me acompaña con su oficio de igual fecha, es que cum­plan mis <)rcJenes y ataquen al enemigo." La suerte estaba echada: V dlapol dio largas al cumplimiento de la orden del General en jefe y los e pañoles, seguros ya de estar en­tre las dos fuerzas enemigas, aprovecharon el tiempo y u posición central con suma habilidad, cosechando con ello espléndido triunfo. El nuevo campamento de González apenas distaba cuatro leguas de Angostura y sobre la ribera estaba la columna de Solá, última que cruzara el río; la noticia de que los patriotas pasaban el Orinoco alarmó, como era natural, á los realistas de Angostura, quienes en el acto enviaron tos barcos que trllí estaban anclados á que impi d"eran el paso, pero llegaron tarde; el jefe de ellos, amigo de Solá. se vio con éste en la orilla del río, y convencido de que nada má~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 186 BOLETÍN MILITAR tenía que hacer allí, retrocedió, t.mto para comunicar el suceso como para ayudar á la defensa de la plaza. El jefe español se dio cuenta clara de la situación, y cuando recibió de González la in­timación para que entregara la pla7a so pena de entrarla por asal­to, manejó el asunto con habilidad y lo planteó de suerte que el Comandante de la ciudad pudo entretener unos cuantos días á los patriotas, sin dt:jarlos adelantar de Orocopiche, donde el General en Jefe de los Ejércitos unidos de Venezuela había establecido su campo y cuartel general. Entre tanto el GobPrnador, sin perder un minuto, preparó las naves que estaban en Angostura, con cuantos recursos fue dable embarcar en ellas, descendió con rapidez el río, se reunió con las que defendían á Vieja Guayana, alistó su escuadrilla para la lucha, zarpó del puerto en la mañana del 1.5 y, á las dos de la tarde de ese día, cayó sobre los patriotas con 9 goletas, 2 balandras, 6 cañone­ras y otras tantas flecheras. (Continuará) --·~·-- GEOGPwAI'IA :M:I~ITAPw :CE OOI.O:M::S:tA EL ESTUDIO DEL TERRENO (Conferencias á los Oficiales de la guarnición) Si nos imaginamos colocados en la cumbre ó parte más alta de una cordillera, cadena de montañas, serr ;nÍa ó cualquiera otra cla­se de relie·ve, y miramos hacia abajo, siguiendo uno de los flancos de la altura, veremos en el acto que á nue tros ojos se presentan dos clases de caminos para descender de la cumbre, caminos que llamaremos líneas para la mejor inteligencia de la cue tión. Por una de e as líneas, que será el fondo de una grieta, cañada ó valle, según su distancia, es decir, está como en una hondura, v remos correr aguas en más ó menos can ti d . d, y la llamaremo línea dt? má.Yima pe1zdientt', váguada que dice el Diccionario, ó tha!weg (camino del valle) de los alemanc·. A lo lado: de e a línea vere­mos otra do., m á. altas, por la cuales no sólo no corren aguas ino que las de lluvia que caen sobre ellas se de vían á derecha é izquierda para rodar hacia el fondo de la vaguada ; también esas dos líneas se alejan de nosotros con mucha menor inclinación, de suerte que á la vi:,ta parecen como si fuesen el caballete de una casa, y por e o se las llama líneas de mínima pendiente, la· que desempeñan siempre, como aqué1, el oficio de divisorias de aguas, y en el caso, que veremos luégo, el de línea rnagistrtd. De lo dicho resulta que la palabra pendiente tiene significación propia de descenso, es decir, cuando se mira de lo alto hacia lo bajo, pues cuando se procede al contrario, ó ~ea subiendo, en lenguaje técnico se la llama contrapendiente ó rampa. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLEl'fN MILITAR 187 Además, si una línea de max1ma pendiente queda siempre guardada entre dos de mínima pendiente, como éstas en verdad no son sino el lomo de tierras altas, de estribos, ramales, etc., es decir, l y gozan de la notable propiedad de cortar en ángulo recto á todas las línea de nivel de la misma superficie, como que éstas re ultan engendradas por lo planos horizontales, paralelo y superpuesto , con que imaginariamente podemu · cort. r u11a serranía ó monte en tajadas, que p r lo mismo resultarán m 'is y má. _grande:;; de arriba hacia ab jo ó á la invcr ' l. Y e as líne, imaginari5s que en c. te ca o v ndrían á ser m .'i<; 6 menos circulares se llaman curvas dr' nivel y o:::on el elerPent< m;Ís importante para repre entar un relieve, es decir, un cuerpo sólido, sobre el papel, donde el dibujo no tendrá in< do~ din1en ionc., largo y ancho, y le falta la que m;'i interc'a á los · militare , la altura. i esa curvas de nivel la imagina m os pintadas en el flanco le una montaña, con forme ve m o las cintas que delinean las teja, tran versalmentc en el tejado de una m,·dia naranja y las miramos de frente, no sólo veremos que la. de arriba están como abarcadas por las de abajo sino que todas, por trechos, se acercan hacia nos­otro.:~, y por trechos se alejan, es decir, parece que penetran entre la montaña; las porciones que están en el primer caso quedarán sobre una línea divisoria de aguas ó de mínima pendiente, y las otras sobre una vaguada ó línea de máxima pendiente. En una Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 188 DOLETiN MILITAR palabra, si de lo aho de la cumbre miramos hacia el foncio de una cañada ó valle, la línea de máxima pendiente se aleja de nosotros formando un arco vuelto hacia arriba, en tanto que la de mínima pendiente lo hace vuelto hacia abajo, y juntas las dos formarán una especie de óvalo más ó menos ancho ó prolongado que erá una de las vertientes atrás nombrada .. Ahora, con decir que las líneas de mínima pendiente arran­can siempre d" las partes más elevadas de una cumbre, monte ó se­rranía, y las de máxima pendiente de las partes más bajas, ó sea de los boquerones ó puertos, y que las condiciones de unas y otras acá en lo alto pueden e tudiarse de un modo correcto desde allá en lo bajo, y que el ca mi no más corto para cruzar una cumbre es el que sigue la línea de máxima pendiente que arranca del boquerón menos elevado de la magistral, quedará indicada la importancia de su es­tudio para el soldado. En efecto, si suponemos que sobre dos lí­neas de máxima pendiente podemos construír sendas escaleras, y por la una es preci o subir 100 metros y 200 por la otra, el tiem­po, la fatiga y el esfuerzo muscular que empleemos para trepar ésta, será el doble deJ que exige la otra, suponiendo que en ambas los escalones sean de igual altura. Supongamos ahora que en la de ro:::> metros de elevación no hemos podido construír sino 100 escalones de á un metro de altu­ra cada uno, y que en la de 200 pudimos construír 400 de me­dio metrv: es claro que si el tiempo empleado en subirla en cierto modo no varía, no sucede lo mismo con el esfuerzo y la fatiga muscular. Y si en la una siendo más alta pudimos poner más es­calones será porque se ha cumplido un hecho capital, á saber: tie­ne m h d •sarnl!? 6 se m ~nos pJndimte r.dativtJ, pxq u e en terre­no quebrado la longitud de un camino guarda estricta relación con fa altura dP. la cumbre á que hemos de ubir y con la incli­nación de us fald.ts que permiten ó nó los desarrollos sin los cua­les no podría dar,e al camino una inclinación ó pendin·zte adecuada para qu J lo recorra ora una locomotora, ora un carruaje, ora un mulo cargado, ora un hombre e cotero. i recordamo que altitud e la altura absoluta á que un lugar se encuentra sobre el nivel del mar, y que la cifra que expre a esa altitud se JI-ama cota, que la difer<:ncia entre do cotas es la altura relativa entre las d >S curvas de nivel á que ella pertenecen, y que una curva de ni ve] pasa por todo las cotas de igual cifra, fácil nos será en­tender lo que se relaciona con altura , de ni veles, pendientes rela­tivas ó absolutas, etc. En primer término diremos que se llama plano horiz.?ntal del ob ervador el que podemos imaginar le pasa por los ojos cuando mira al frente, en tanto que serán inclinados hacia arriba ó abajo todos los demás por sobre los cuales, sin cam­biar po. ición, 'alcanzan á ver objetos que esten más altos ó más bajos que sus ojos. Estos planos formarán con el horizontal una serie de ángulos cuyo valor ei fácil medir por medio de instrumentos, y que será el mismo de las líneas normales que en Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLE'l'ÍN MILIT .AR 189 ellas tracemos, ó sea el que resulta de cortarlos por un plano ver­tical que pase á lo largo de nuestra nat iz. Ahora, si dejando aque­llos planos en su situación primitiva suponemos que subimos ó bajamos con el de los ojos, es claro que cortaremos á aquéllos en áno-ulos que variarán de diverso modo, siendo siempre distancia ho­riz~ ntal la que haya entre nue·tros ojos y los puntos donde éste cor­te á los otros planos, y diferencia de nivel la altura entre esos pun­tos, según que el corte se haya hecho cuando subimos ó bajamos, de suerte que porlremos expresar la pendiente por una fracción ordinaria en que el denominador sea la distancia horizontal y el numerador la diferencia de nivel, ó bien reducirla á fracción decimal por la división del primer término por el segundo, ó bien indicarla por el ángulo que forman los planos inclinados con el ho­rizontal. Si para la distancia horizontal tomamos á 100 como uni­dad, la relación será de tanto por 1 o o. En fin, si en los planos in­clinados trazamos líneas que se separen á derecha é izquierda de· la normal, serán tanto más largas cuanto más se alejen de ella, de suerte que su pendiente se irá reduciendo hasta ser mínima, y su longitud crecerá hasta ser máxima: la más corta--la normal- y por lo mismo más pendiente será la seguida por cualquier sólido esférico que baje por el centro del plano. · (Continuara) VARIEDADES lCZ.. O:S:OOO A MEt;IA:COS :CEL SIG:.O POR SANTIAGO PÉREZ 1 unto de partida-Ansermanuevo-Paso de la montaña-Juntas de Tamaná (Continúa) Desde el momento que se penetra en la montaña, va estre­chándose el horizonte, no quedando en torno del viandante sino un círculo de b sques impenetrables, donde la más rica y vigorosa vegetación se ha de arrollado por siglos y siglos, libre como el aire' que la circunda. Pero en aquella aparente unidad de perspectiva siempre de ár­boles, de palmas, de ramo., de hojas y tle flore , se o tenta á las mi­radas del viajero e-tudioso la más extraordinaria variedad, como en el sen opulento de ,la naturaleza. Allí se ven las gesnereáceas con su brillan te corola de forma di versa y de variatlo matiz, con su hojas cubiertas de vello finísim , y verdes una como la esmeralda, sembrada otra. de líneas negras, ya del color morado, ya del rojo, ya del de la canela, en su reverso. Hay un grupo de esa familia, que se hace notar por las pintas idénticas á las manchas de sangre que tienen, ora en su extremidad, ora en su contorno, ora en toda la extensión de sus hojas. N o son menos hermosas las Aroideas, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 190 ROLETÍN 1riiLITAR que al mecerse, sacudidas por el viento, parece que hacen o~ten­tación, unas, de sus verdes hojas de terciopelo, cruzadas por listas blanquecinas, otras de las hendiduras más ó menos profundas de su limbo. Bastando haber observado una sola de ellas siquiera, para conocerlas á todas, como del número de las que llaman los. naturales contras, por el uso que de ellas se hace contra el veneno de las víboras; tal es el lazo estrecho de semejanza con que la na­turaleza las ha atado á un solo tipo característico. Son también notables las Rubiáceas, y sobre todo, las célebres .i\1elástomas, de las que deben admirarse tanto las bellísimas flores, como apreciar­se el utilísimo tejido leñoso. En esta región las palmas no des­cuellan por su grande elevación, ni por el grosor de su hastil; pero en cambio son más gallardas, y hay un cierto donaire adicio­nal en sus compas redondeadas como por la mano de un artista, no menos que en sus hojas de un verde brillante y de formas capricho­sas, de las cuales la más elevada y central aparece como la extre­midad caudal de UH pájaro que estuviera escondido entre las otras .. ¡Cuántos vegetales desconocidos, especies distintas y hasta familias enteras crecerán profusamente en los senos jamás explo­rados de esas selvas, que sólo conocen el ave que sobre sus árboles vuela y la sierpe que por entre ellos se arrastra! ¡Cuántos tesoros ocultos, que algún día habrán de utilizar el comercio, la indus­tria y la Materia médica! En estas serias consideraciones entretenido el ánimo, veía pasar ante mis ojos las ondas majestuosas de aquel mar de verdu­ra, por entre el cual se distingue lo que se llama el camino. Es una línea tortuosa y profunda, que va casi siempre encajonada en­tre las paredes que le han formado las aguas, que son 1:: única cosa, como decía yo no sé cuál de nue tros Virreyes, que en nues­tro país nunca va fuera del camino. Por lo gen~ral es tan estre­cha, que no cabe de frente sino un solo carguero; y en ocasiones baja á una profundidad mayor, aju tada entre las murallas latera­les que escurren agua continuamente. Puntos hay en donde la luz penetra con dificultad por entre la ramas que se entretejen extendiéndose del uno al otro borde, formando á la manera de un bosque flotante; mientras que por lo. recodos de la grieta retum­ban las pi ·adas tlel viajero, que, sin poder moverse á ningún lado, va sondeando con su larga vara lo profundo de los fangales que pi a, ó de la corriente que, en la misma ó en opuesta dirección, lo acompaña con tenacidad en su sendero. (Continuara) --···-- Errata-En el número anterior, página I 38, por descuido salió impreso: (1v) 1. 0 , fuego á vo/rmtad; z.o, fuego de salvos. Léase: 1. 0~ fuego ó discreciÓ11; z.~, fuego por descargas. En la página 143, línea 6.\ en vez de 5 ó una, léase 5 dt u.rJa. Página 145, última línea: en vez de 1,765.45, léase 1,766.45· Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 0 TUNJ A 276o z °C6ml)ita ~~ • V\ ::. f Río Piedras ·~ Capilla 258o ~ 0 Paipa-2 520 t"r:l ... ~ ~ Río Guatancuy · · Bonza z 0 Duitama-2530 ~ 0 Portachuelo ~ 0 Sta. Rosa de P276o z ... . o ~ Z ~Oerinz.a-2670 t"r:lv. . ~ 0 Belén-26 so Río Suápaga2400 o La Paz-2720 z 0 Portach1.1elito 307 0 ~Sátiva Sur Río Fragua o &ítiua Norlez.:z.8o z~ ?" 3310 Páramo Jabonera 0 Susacón-2 oo Q. Jabonera ~ 0 Cruz Colorada ~ ós,.)((/(i-1990 1 Río o l 17 5 Capilanejo Perflles-111neraa•los ., 1 i 10 BOGOTA-264o m. -, (Río Funza) 0 Puente del Común :z.s8o z v. Río Sopó ~?" z oJ:ocancipá-2590 tzl .... • 0 Gachancipá-2590 0 La Horqueta Páramo Moral-2840 / z o Sisga-2630 \ oChocontá-2640 zo ~?'<' oJJ,ltoviejo·- 27 so Río Funza 1 :Z: ::! Las Pilas-2790 1 ?"' Párall'\O Albarracín \ Río Albarracín-2720 / z !"'r reutaq>artamentos 1.00 U~:X::O.A.:DES Canea 17.5 uniciade s . Condinamarca 14·5 Santander JI Hoy acá 16 unidades Antioquia 1 3 ·5 Magdalrna 3 Tolima Pana1ná Bolívar L-----s-·5----~-----~ F. J. V. V. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año III N. 117

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año III N. 107

Por: | Fecha: 08/07/1899

Bogotá, Julio de 1899 NUM. 107 ---·---- ORGA~O DEL 11 ']~ TERIO E GUERRA Y DEL EJEI CITO ---··---- DJRf.CTOR AD·HONORU.t, FRANCISCO J. VERGARA y V. Coronel, Miembro de la Soc1edad Colombin ello pudieran clcbrar e, )brc u mini tro de ve tuél.­rio, cqui po, drog á la 'S gu rr i ion e· de la Co ·t, thíntic ; y Jo. Hacer que los Ayudante de J. uperintcndcncia coadyuven 1 estricto cumplimiento de ta anteriorc prc cripcionc . Comunique e. El 1inistro JORGE HOL UÍ --···--- D 11~ L .. \ l o L 2.1 B J A •• O T Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 374 BOLETÍN MILI'l'AR No existe, Jo repetimo , nada tan trágico y conmovedor para el pecho de un oldado, como el ca tigo impue to " un renegado de su patria que en vida se llamó r eli pe olan y en 1 8o 6 era el ofi­cial que mandaba el fuerte de Ma ac, baj la administraci6n de Je~ rson . Entonces e acu " de traición á la República, al Vicepresi­dente de la U nit5n, el Coronel Burr, y entre los procesados de una cau a célebre, de ruidosa notoriedad, en u día, figuró r olan . Los Tribunales ab olvieron en brev " los principale procesado, por no haber encontrado merito para dictar un fallo condenatorio; pero Nolan, que pa aba por uno de lo caudillos de la proyectada revo­lución, continuó largo tiempo en la c á rcel como reo de alta trai­ción á la patria, lo cual exa peró su carácter turbulento é irascible. Por fín e mpareció ante el tr bunal q Je debía juzgarle. El Presidente le preguntó i tenía algo que decir en u defcn a, y o­lan, dominado por la ira, levantó la faz, alzó la mano ha ta la mesa del juez, y danJo sobre ella un terrible puñetazo, exclamó: 1 Malditos uan l'Js Estados Unidos y su bandera/ ¡ !?/ue el de­monio arrastre á los infi~rnos á quienu los gobiernan! ¡Ojala qza nunca volviera á v erlos ni á oír su nombre 1 Era el 23 de Septiembre de 1807 . El Tribunal militar ante esa feroz bla~fcmia, hija horrible de una oberbia atánica sufrió extraño é inmenso dolor . Jamás se había vi to de vergüenza y es­cándalo como aquél, y en un momento lo miembro del Con ~jo, convertido por la patria en ribunal de honor, se pu ieron de acuerdo sobre el fallo que debían dictar . La pena debía ser proporcionada á la enormidad del crimen. El Teniente Felip e N olan es culpable del delito de traición á la patria, y esta Ü condena á qu~ nunca mas en la vida oiga el nom­bre de los Estados Unidos, ni palabra alguna qu e u re/a don e ctJn , /los . " lgualmt•nte le condena á no pisar jamas su suelo, ni á ver su estrellada bandera. '' J¡ aun copia de e ta ent ncia e podrá ar al delincuente, porque en ella va el nombre de la patria, de que ha renegado y maldecido. Mientra e leía la entencia, lo juece tenían el ro tro pá­lido, y en lo lívid o labios de 1ol n ~ e dibujaba una forzada on­risa de desden. Momento de puc principi ba á cumplir e lo man­dado por el · rribunal militar: d autilu, uno de lo buqut· de la m rina de guerr ameri ana e le}aba trabajo amente de 1 o. t , cu 1 i a bord llevara enorme argc : llevaba un s lu do que habta ffi ' \ldc ido a 1< p4 tria, y de ;HJcs 1<· tramar una revuelta, enn gr ·cid u crimen malJici ndo la b:u dcra que juro amar y defender mi ntr tuviera vida. Al partir, el Capitán del bu u·, Ñlit hcel, recibió un pliego lacrad , con rd n de abrirl n alta mar: en el, aden1á de la Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLE' L .n~tT R 375 ntcncia dd Con ej de Gu erra, apr bad a por J dfer on e cn- >ntraban la iguic1 te in truc ionc , firmad por el ccretario l'vlarina : omará usted 1 precauci ne nece~aria para e\ it r la fuga olan. Por ninn, qu e no intiera extraíla en ación cuand recordaba al prisionero in patria. El anuncio á que nos referimos al principio de e tzs línea decía: ~ bre la ribera derecha del río, en donde h. y depo. it de leña para lo vapore . E tán colocada la ca ·as obre una barranca col rada dd mi m terreno qu ntes m an ion: mo , , a lit k entra al .1 Iagd.tlcna l. qut"brnda Col r d por dondt e va .í lo ntonc eptentrionale de.: la Pr 'incia del Socorro. E te itio, l11maJ nte L. >r. p r 1 indio , fue el Cuartel l·ncral d on·¿aJo Jimcnez de uc ad en u descubri-miento, y e uno de lo má mcm rabie de aquella ép ca. A cosa de do le u e ve la embocadura del no pón en el l\1agd lena, p r dond ubieron lo primeros de cubridor de e ta comar a . 'f endr ttquí el Opón J csenta ' och nta vara de ancho, o poco má ó menos, como d Sena por l n ; si se Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 38~ BOLE'l'Í MILl'.rAR toma como compá para medir la anchur del 11agdalcna, e ha­lla que puede caher aproximativamente ei ú ocho veces. quí comienza el grupo ó archipi lago de la i la Bruja, 1 llamadas, sin duda por alguna leyenda mi terio a que la tr dicion no no ha conser ado. ., ta parte del 1agdalena se ve claramente de de el alto de Gacha , frente al ocorro · y la tli rancia en línea recta de e ta capital, de una de las Provincia m' indu trio as y más poblada de la T ueva Granada, á este punto dd Magdalena, no llega á veinte legucts . ada ocurre digno de notar e ha ta la embocadura del Cara­re; toda esta porción dd ÑlagdaJena e de .. poblada . Desde aquí comienza la zona en donde crecen las agu , planta que pro­ducen con abundancia el marfi 1 vegetal y que tan semej nte on á las palmas. Aún ignoran los botánicos los verdaderos de esta preciosa protlucción vegetal, y no existe el análi i , ni des ­cripción completa de la flor. Dí llegará en que se culrive en la T ueva Granada la botánica con tanto ardor como la poe ta, y en ­tonces tendremos las floras de cada provincia como hoy tenemos amenos parnasos. Por dondequiera que hay una prominencia de t:erra, aparece 1 terreno rojo diluviano . De él e t ' n compue to los peñonc de arbacoa , que ahora e presentan á nue tra vista y que tan cele­bres son en la historia de la guerra de la Ind pendencia, por la vic­toria que el bizarro Maíz con iguiu obre las fuerzas e pañolas que subían el 1agdalena. Poc má de dos leguas antes de llegar á San Bart lomé, su­biendo el río, este e divide en do bra-z.o , el uno más recto, llama­do río viejo, el otro que dicen la vuelta de Acuña, el cual es mu ho más largo, pero como hay más agua, tienen que eguirl la embar­cacione mayores. El abrir má~ la embocadura del otro brazo, di­rigir m yor caudal de aguas por el, e una de la obra má indi - pensable que habrán de empn:nder e cu ndo se tr te con empe­ño de mejorar la nav gacion del 1agdalena. La falta de población en 1 part alta del río que estamos describiend , hace q e el preci de lo vívere·, cu.mdo llegan á encontrar e, ea m.l ~ de la tnitad más crecido que en el jo 1ag­d lena, á pe ar que ni la fecundidad de u orilla , ni la abund n­cia de tierras cultivada disminuyen. Par el vi· jero aro tumbra­d "' navegar en lo ríos de Europa e un m tivo de a ombro el ver cuán pocas ernbarcacione e ene u ntran na\ cgantl en e. te río. M u y raro b te y una que tr can a ligera, es cuanto se ob­serva en el cur o de esta naveg ci "'n, por entre una elva virg n, cuyos árboles secul res están anunciando u m ravillo a antigüc­d d . En B rrancabermej contó últimamente un viajero I,)OO capas ó círculos e ncentricos ' un ceib recicn cort tia . Aun u poniendo d s períodos an ualcs de a cen ion de l vi en la epoca de 1 lluvia , debe dedu ·ir e un vida d · m.:t de etecientos ños para este arbol, que no es de lo rnas gruesos. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOL~1.' N MtLIT..ó..lt Por la vuelta de cuñ, la márgene del río tán material mente entapizad de planta y árbolc , de modo que se navega por ntre do: muro d venlura. I!..l no f. rma un ángulo y vuelve al :. rcpenttnament':!, ha ta encontrarse con el otro brazo y cerrar 1 tqángulo . . A poca di tan. ia de aqut se ve San Bartolom pequeña po­blactón solo acce 1ble a los champanes, por e tar ituada en una vuelta apartada del no. Tiene meno de tre ci nto habitante . U na 1 gua tna arriba, obre la orill izquierda, aparece el peñón del rvlagdalena, y luego otro, en la orilla derecha. La marcha de lo vapores, sobre todo i van muy recargados de mercancía , e retarda mucho .por tet~er que vencer la corrí nte del no, que en parte pa a de c1nco mtlla por hora. El vapor no avanza más de una legua por hora en la ocho ó diez hora de marcha util que e e u en tan en d Jí . El pueblo de Garrapatas, á la margen izquierda del río, ofrece luego un a pecto risueño, e tendiJo como · e halla en la ribera del río con u huerto y palmeras. o lejos del mi mo lado e tá el peñón de 1 iacuango, de 20 a 25 metros de altura, y compue to de roca arenbca e trari ficada, que parece u byacente al terreno dilu­viano. 1 río corre aqut de . á E., casi perpendicularmente a su cur o ordinario. un legua má abaj de Ango tura e tá el peñón del Er­mitail , á la rilla izquierda d 1 río, d~ roca arenisca en estratos alternati o de conglomerado ordinario y delgado. En la ango tura el no corre de S r ... por entre rocas que 1 obligan .' torcer u ur o, que ante e . S. El río tiene aquí cien o ctenta varas de ancho; el Baron de Humbnldt ob ervó que la córriente era mucho m' fuerte en la isl,s que en 1 medio del río, pero como n excede de tres vara por egundo, atribuye e ta cort ctlerid d, en e ca cir unstancia , á la acumulacion de la aguas al N ortc del e tre ho, en la i la q e levaman el nivel de la agua , impidiendo un des güe r pido. !)e manera que i estas i las f~ltaran, la corriente sena tan r pid que embarazaría la na­vegaCJon. L pendiente del río 1agdalena, de de Honda ha ta 1 mar, e ele ccrc de cuatro vara; por legua, miencr que 1 Amazona y el , rinoco no tienen mu ha v~ces ietc vara d inclín ción en cien legua . . . , Nan: ituado del t do de arnba de la conRuencta d ·lo no are y .. lagdal~na, e una pobla ion de nove ientas alma , llama­da á er un lugar¡, pot.t nteJ por cr ~ql~Í donde p~rm~necen los arg mcntos que e dingen a la Provt neta de n ttOtfUla, u na de la má con umidora } pr.odu tor le la uev~ ranad pero tod vía hoy es un puebl de 1 o· mon t. y se e n idera mal an() por 1 ~ ci~naga que 1{ rodean. Lo Vl\crc qu e c.:ncue tran s n caro:;, ex cpt, lo phtanos. NaJa ocurre de notable en t och Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 384 BOLETÍN MILITAR leguas que separan á are de Buenavista, puesto que el vapor no recorre el brazuelo cultivado del 'I igre. La temperatura de] C:tgua del [Vlagdal na e ~ á la uperficie, de 25° á 26° centígrado ; pero di minuye ha ta 21 cuando el río crece. N are está ciento setenta metro m á elevado que las boca del Mag­dalena, es decir, doscientas varas granadinas. La cantidad de materia sólida en u pen ión en las agt.ta de este río varía con la e tacione . A la vista no parece m á · con i­derable que la que acarrea el Rhin, que e el río europeo que más semejanza tiene con el Magdalena por el caudal de u agua . Aquel río IJeva cada veinticuatro horas al mar 145,981 pie cúbicos de materias edimentaria . Arriba de B uenavi ta, por la derecha, entra al lVl.agdalena el río egr , luego se encuentra sobre la ribera derecha el pueblo de Guarumo, y varia quiebras notablrs del terreno diluviano que demandan un estudio especial. El vapor concluye su iaje frente á la bodega de Conejo, an­te de que el Magdalena forme los raudales de La Vuelta, uarinó, Quitapalanca, Lambeplatos, etc. etc., que tan temibles han hecho la subida de este corto trecho ha ta Honda. Los pa ajero on con­ducidos en un champán h:. ta la Bodega, á cargo cle la compañía, en dos días, que con quince que ga ta por lo general el vapor de - de B rranquill , hacen diez y siete. El co to de e ta navegación es de cien pe o , poco m á ó meno . En general la mesa de los va­pores es abundante, pero el trato ma ó menos bueno depende en mucha parte del carácter del Capitán. JOAQUÍ ACOST A --~· ..... -- El que haya vivido en el ejército, que haya sufrido y com­batido en medio de e o hombre dd puebl , abe apre iar u va­lor, su brío, 1 g ner o de u in tint , la re ignación, Ja abne­gación que bullen bajo la ruda orreza del labrador y del obrero. Cuántos, entre ello , con uq poco de cultura intelectual, revela­rían capacidade de esa qu una ola cla e de la sociedad pretende acaparar --Mic:hcltt. BOGOTA-IMPRENTA NACIONAL Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
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Biblioteca de Señoritas - Año I N. 20

Por: | Fecha: 15/05/1858

• • ANO I. Bogotá, 1,5 de mayo de 1858. NUM. 20. Revista. La circunstancia de haberse puesto en uso el convertir el editorial de la mayor parte de nuestros periódicos en un artículo de fondo llamado 'revista, hace que nosotros tambien escribamos la nuestra, porque i qué razon habría para quedarnos a tras e n materias de moda i de progT so 1 Nosotros ser vi m os al sexo rei, como dicen los Jasio¡¿ablcs, i ese sexo vi ve de la moda. La n1oda es la soberana del tnu ndo; i en cuanto a lo del pro­gre~ o, es tambien de observarse que, a fuerza de: o a fuero, de repetirlo, como dice CELTA, nuestra R ~ ­pública e ... tá a la vanguardia del Inundo •••• al m e ­nos así lo decimos nosotros, lo que ya es algo, porque cuando el rio suena •••• &. ... Bien i i qué diremos nosotros en nuestra revista.1 Hablarernos de las cosas públicas, de las semi-públt­cas o de las secretas 1 Ahí está precisamente el bu­siles (vulgo q,zteso), puesto que las primeras no tie­nen novedad, las segundas son un tanto escandalo­sillas, i las terceras, en el mero l1echo de ser del carácter que son, son (redundancia) irnpenetrables para nosotros. Sinem bargo, no~otros ten í~mos nuest~·os apuntes de revista e n el bolsJ!Jo : hab1amos escrito las sirruientes palabras, de suyo bastantes para escri-t:> • , • • • bir folios enteros: rifas, ca·rest'ta, 'f}l,atr~montos, convt-tes, i, sobre todo, la gran cuestion de las siete cabezas. Rifas. Si nosotros (porque siempre hemos de ser nosotros) fuéran1os personajes de corbata blanca, rostro enjuto i compostura grave, ocasion era esta, i mui de aprovecharse, para decir alguna cosita sobre el pernicioso influjo de las rifas i loterías en las costumbres de los pueblos, i echando de nuestro lomo escarna o erud icion, citaríamos aquí pasajes de pasajes del Perú i de las Antillas; pero lo mejor será no meneallo por setenta mil razones i rnas. Por otra parte, tampoco sacaríamos nada con nuestras prédicas,porque en materia de agallas todos .somos tiburones, i punto redondo. Rífanse en el día ( i en la noche tan1 bien) amba­lemas caballos, candores, monturas i l1asta casa~, sí seftores .. hasta casas, en que se lleva la codicia o el' amor ái dinero hasta entrar en lid abierta con las fieras de Jos bosques. 1 téngase presente que esto no lo decimos por mal hablar, sino porque es público i notorio que el tigre mismo, hastiado de morar en la ex-casa del CongrPso (si milis con simi­libus &. ) tenía la exajerada pretension, que bien puede calificarse de tigrera i feroz, de sacarse la casa de los $ 25,000 ! Carestía. Este sí que es punto espinoso, mas que Ja bancarrota del Tesoro, pues ya empieza a valer mas aquí la vida que en Lóndres, como dicen los que han estado en Paris; no precisamente porque ella produzca mas, sino porque consume mas, o es De los nnte·pretéritos i coexistentes nada tenemos qué decir. Con vi tes. 1-Ia habido uno mónstruo. En cuanto a la gran cuestion de las siete cabezas (las seis del sombrero i Ja de bronce) que puso en escena la compañía dramática el juéves último, es lo cierto que ella no resultó ser mas que una, la de metal, pues las seis del sombrero 110 salieron a luz, ni l1ubo sotnbrero ni cosa parecida, sino panza i mas panza; pues es seguro que seis i mas hubie ran cabido en el vientre de Barriga, vientre hiperbólico i mas que enciclopédico, que nos hizo el gasto, ya que el coliseo mas parecía una sala de profundis que el teatro de una capital de veinte mil almas, seguu, el censo, i en donde no hai otra cosa mejor que hacer que irse quincenalmente a la luneta a dar golpes como en una gallera o a fumar como en un cafe, que esa tambienes la moda i la elegancia, i los cua­tro reales no se dan solo por el derecho de asistir a Ja fu ncion, sino tambien con el de hacer mayores los inconvenientes de nuestra escena naciente i casi infeliz. Por lo demas, los espectadores estuvieron conten­tos en los pasajes que hubo desnudados: gritos, aspa­vientos, zambomba, i todo eso que tanto nos gusta por lo que tiene de trivial e indigno de un país de j e nte civilizada. La cuestion de quitarse los calzo­nes en las tabJas es una gran cuestion para nuestro público, i Jos apJausos se suceden a los aplausos cuando se ponen en juego los resortes de una mi mi­ca de n1al gusto, que sirve soJo para echar a perder los pasajes patéticos de las grandes piezas del arte; en esta virtud tal vez seria m ejor para el director del teatro anunciar matachines, pantomimas o cual· quier otro escándalo escénico por el estilo, que esforzarse por darnos un drama de sentimiento, como lo es indudablemente el DESERTOR HUNGARO. Otras cosas son las que nosotros queremos, pues nos resis­timos a lo b e llo, o no estamos suficientemente pre­parados para gozarlo. Tal vez lo mas prudente sería que dicho señor se resol viese a cerrar el t e atro por algunas semanas miéntras lo acaba de organi­zar convenientemente, o 1niéntras llega a esta ciu­dad la compañía lírica de OJivieri, a la que sabemos ha h echo ventajosas propuestas. Es necesario que el señor Lléras se convenza de que, no yendo las señoras al teatro, tampoco irán los caballeros, i que persistir pot· ahora en su empresa es arruinarse a sabiendas. Cierto que él se esfperza en todo lo que es el aparato escénico; en todo Jo que depende de él; p e ro qu é va a ser en lo que se refiere a la repre­sentacion 1 I decimos esto, no porque ella haya estado maJa, aJ n1énos en la última funcion, sino porque el público está cansado, i la pobreza es ya un maltnui jeneral. consumida ntas caramente, que todo es igual. Pero La casita del poeta. qué no diremos de este año funesto, año de peste, Cualquiera puede ver en uno de los arrabales quiebras, crinolinas i desafios ! de Berlín una estrecha c~sucha, que, ah?ra cin- Matrimonios. Despues de un interregno mui lar- cuenta años, ,habitaban Guillermo 1 su muJ~r Ver­go parece que Himeneo ha vuelto a prender de tu a. No hac1a mucho que eran casados; mu1 pobres ndevo su antorcha, pues se anuncian como próxi- ~ i desvalidos ~í eran, pero vivian felices porque de mos varios de los que ántes no pasaban de remotos. S véras se quer1an. ' Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 158 Estaba una vez ocupada en coser a la ventana la ~ n órden. ran pesadumbre le causó v e r e l mi era-jóv~ n esposa, cuando de repente se le quedó la agu- ble estado de la casaca negra, en cuvas co turas 1 ja sin movimiento entre los dedos, la costura se cayó color era blancuzco, el hiJo estaba .. reventado, los sobre su delantal, ell1ilo se r eve ntó, i una h.\grima remiendos se descubrian escandalosan1ente; i i las rodó por sus m eji llas. Entónces la catnpanilla del botas? pobres botas! coloradas, torcidas, agujerea­portan suena con estrépito, se oyen pasos en la an- das e n ]a punta, n1cjor hubieran stado en un mu­gosta i oscura escalera, ertua se l e Yanta , enjuga ~ la dar que en Jos piés de tnendigo alguno, pero pre­s us ojos colorados de ll o rar, i abre la puerta con la ~ ciso e ra ponér~elas, lo mismo que lo qu e en otro sonrisa 1nas dulce en los labios. Era Guillertno que tiempo seria corbata i que ahora no era sino un vol vi a a la casa. esqueleto, una burla de esta parte del vestido. J>or -Estaba tan entretenida con la costura; que ha- mas que acepilló, zurció i tiñó con tinta de escribir bia olvidado que ya era la hora de tu ll egada, dijo el ajuar de su marido, no pudo nunc~ r e parar el Vertua dando un abrazo a su marido i r ec ib1endo irreparable ultraje de los años. Cuando GuiJlertno un cariñoso beso. Nuestra cotnida será harto pobre ~ se prep:1raba para salir, se miró en el espejo. hoj, pero a nosotros, gracias a Dios, nada se nos da Estás mui bien vestido, le dijo Vertua tratan-de eso. . do de dar serenidad a su voz; Ja casaca parece en- Al dern· estas palabras, que no eran 1nas que la teramente nueva.i el sombrero está corno si lo hubie­ver~ nd, Vertua r.uso ~n la mesa un plato de papas ? ras comprado ayer. coctdas en agua 1 sal 1 alg_unas nu c~es seca~. . Los dos amantes metían cierto empeño sublime -Se me pone que ~o t1en es ya u1ncro, diJO Gut- en engañarse rnútuamente acerca del espantoso es- Jlermo ,con _una.voz trist e . . .. tado de n1iseria en que se hallaban. ~~, m1 a1n1go. Sí. t e ngo, 1 mucho, diJO Vertua Gui] lermo obtuvo por fin colocacion en un teatro sacudtendo en la faltriquera del delantal algunas de ma]a muerte, de cuya orquesta él era el único mot)edas de ~obre. . . , . músico; pero la perdió pocos di as despues. Empren- -Ya cas1 tengo una ~olocacion, re~hco Gu1ller- dió luego sucesivamente diversos oficios que choca­roo, co~ u~a voz q~1e d eJab~ poca ? ninguna espe- han a su an1or propio, i que satisfacian··a duras pe­ra! lza; 1, s1 me conviene, manana mtsmo comenzaré nas las necesidades mas urjentes de la vida. mi ta~ea. , . 'l . , Diez atíos dcspues este mismo hombre vino a ser --¿Que clase de.colocacion · pirguntu so sobre la rn esa dos cucharas de peltre , dos tazas ele loza ordinaria i dos servilletas de Jino grueso. Ya la l eche hervía en la paila i empezaba a arrojar su blanca espun1a • por enctma. Por la primera vez, durante diez años, t e nia •ui­llerrno buen ape tito; el aire que respiraba ahí le era saludable ; cierto rú s tico perfurn e el e juve ntud i sentimiento l e penetraba has ta el fondo d <= l alma. Los pajaritos entraban por la ventana, como en otro tiempo, i venían a picotear debajo de la mesa el pan negro que Vertua les desmiajaba. Guillermo i Vertua estaban sentado, como en sus bellos días, uno enfrente a otro; la tn e. ita d e pino permitía que sus rodillas se toca se n. 1·~1 al­muerzo fué delicioso. Cre íanse de nu evo e n lo mas fino de sus primeros amo res, cuando el corazon esta­ba jóven i la negra pesadutnbre se disipaba con cualquier cosita. D es pues del alrnucrzo, qne fu~ corto, Guillermo sacó su violin i se pu so a repasar su lecc ion para la noche, como lo hacia cuando estaba empleado en lo orquesta del teatro; i Vertua, que hacia diez años que no cantnba, le aco1npañ6 con In voz. La tonada era .sencilla i tierna, adecuada al estado de su alma. La salita temblaba toda de conmocion i los pajaritos acompañaban desde el techo. Pero apénas habían exhalado la última nota, cuando de reponte se oyen aplausos al pié de la E SERORJTAS. 159 v entana. Amigos o c uriosos ( i cómo saber lo ci e r ­t o 1 ) habian seguido l ns hue JJa s de c rtun i de su e"'"'1 O O. -1~ ... tt11nos descubiertos, murn;1uró tristc rn c nte el poeta. 1:alha y a 1 dij o V crtun, ) ra vo lo había t tnido. -I o poder ir a d onde uno .. quiere, ni hn cc r lo que Je g u s ta, s in ser acechado; soporta r las tont e ría s d e l tnu ndo entero a c u Pnta de qu e uno s h on1bre d tal en to; .. s tar forz·ulo a no t e n e r ni d csca n ~o en e l nltna, ni place r en el h oga r d omést ico , ni amor e n el corazon i qué es eso, io s 1ni o 1 -F.Jso es, mi amig·o, r pondi ó tímidnmrntc V c r­tua, lo qu e todo s Jo"'"' hombres solicitan con e 1np e ño i qu tanto lo s alu c ina : la g l oria! l~sc h o tn b r e tanto ti c rnp o pers g ui do por la el es­gracia, p cr s g uido dcspu es p or ln g lo ria, e ra Jloff­mann en p e rsona. La poesía. 1~1 públi c o ha visto e l proyec t o sob re un institu ­to de cien cias i artes escrito p or e l seño r Luis <:'­g un do Silves tr , J c; unl está preced ido de una car­ta del sciío r Lu is l\1nria Silvest1e al autor, s u hijo. Esta carta ha la~timado la su~ccptibilidad de al g· un lite rato,' pu es e n e l número 18 de este periódico e n­co ntrarn os un nrt ículo, en que J auto r derrnma gota n érez, Samper i otros varios. se pierde i se anonada al querer seguir los rastros Ellos honran nuestra naciente civilizacion, i las de tr e s hombres solamente : de Guttetnberg, de Fui- jeneraciones venideras lanzarán sus miradas al tra­ton i de Daguerson •••• ! ves de Jos siglos para contetnplarlos de cerca, El escritor a que nos referin1os encuentra vacía desde su propia c.una. de sentido la espresion dedicarse a la poesía : cree que nadie puede dedicarse a ena: porque r') es un arte, una profesion, sino un objeto, un hecl1o o un conjunto de estas dos cosa~ que está en todas par­tes, que se manifiesta siempre en todo lo bello, en todo lo grande. Sí, estamos de acuerdo en pnrte: la poe ía está en la naturaleza, se encuentra en Ja ad­mirable artnonía de Jos globos que jiran en el es­pacio, en su volúmen, en su brillant~z; la vemos en el portentoso organisn1o del hombre, en su espi ­ritualidad; ella se exhala en Jo~ aromas de las flo­res i de Jos bosques, se percibe en el canto de Jos pájaros i en el murmurio de las aguas •••• Sí, se encuentra en todas partes: nadie puede crear la poesía, ella es la obra de Dios. Sinembargo, eJ hom­bre que lanza su j majinacion en el espacio, que re­cojeen los inmeusos soles que lo cruzail la poesía del Eterno, queJa absorbe toda en su alma para de­rramarla de~pues en palabras ardientes i armonio­sas, ese hombre r.s el poeta que ha cantado la be­lleza de los astros: el que vaga en los campos aspi­rando perfu1nes, repitiendo el ruido del arroyo i sonriendo al canto de Jos pájaros, para cantar des. pues en melodiosos versos esos perfumes, esos rui­dos i esos cantos, ese hombre es el poeta que canta las bellezas de los bosques. En fin, el poeta recoje en todas partes la poesía de Dios: él recorre el mundo espiritual i el mundo· material, para arran­carles miJ lares de bellezas i ~rrojarlas des pues en­tnedio de la humanidad. Para recojer estas belle­zas, i, sobre todo, para dcrratnarlas de nuevo en números gratos i cadentes, hai reg·las fijas que cons­tituyen u na de las bellas artes, i es la que los hom­bres l1an convenido en llamar poesía. De aquí se infiere que un jóven sí puede dedicc¿rse a la :poesía. l .. os maestros del arte han definido la poesía, di­ciendo que es '=el lenguaje de la pasion o de la ima­jinacion animada, formado por lo co1nun en núme­ros regulares." Esta definicion, que creemos está de acuerdo con lo dicho anteriormente, hace indis­pensaBle la pasion o la imajinacion, para que en • • L. HINESTROSA. La Música. \TI[. 1\iú ica inglesa en la centuria décima-sC'sta.-~IJ.úsica i n1úsicos italiano ~ en la n1i ~ ma centurin .- 1\lemanes, france­ses ~pañoles i holandeses. - 1 ú _ica inglesa en el siglo 17. -:i\fá.scaras, (*) rnadri_aale s, haladas, &.-Eminentes com­positore s inJlese.,.-... iusica italiana en el ~i~lo 17.-Céh.,_. bres compost tore i violi ni tas. - orretli.-1\1 u'-=ica alemana en el c;i~lo 17.-Jntroduccion en Ale111ania de la ópera italia­na -i\lusica francesa en el c;iglo 17.-Jntroduccion de la ópera jtaliana en Francia.- ulli.-Compositore <.le música en Inglaterra despue de Purcell. -Antes de la reforma, así co mo no había mas que una rclijion en Europa, tampoco babia mas que una sola especie de música sagrada, el canto JJano, i el discante a que aquel servia de base. Aplicába­se e~a 1núsica a una sola Jengna, Ja latina; i en el siglo 16 la música era en Inglaterra una parte in .. dispensable de toda educacion esmerada. Consér .. vase todavía una coleccion manuscrita, con el nom­bre de :' Libro virjinnl de la reina Isabel," quien deoió ser una artista de primer órden si era capaz de ejecutar las piezas que dicho libro contiene. Fueron los dos autores de esta famosa coleccion Tallis i su discípulo Bird, el primero de los cuales fué singularmente profundo en la composicion mu· sic al. Durante el reinado de Isabel, el jénio i el saber de los m úsicoJ británicos no fueron inferiores a los del continente, observacion que apénas podría apti .. C[trS\3 a algun otro período de la historia de Ingla­terra. La música sagrada era objeto principal de estudio en.,toda la Europa. Ellaud i la espineta t••) eran los únicos instrumentos para los cuales se com· ponja alguna mú"ica tolerable, pues el violin a pé­nas se conocía ; i las viaJas con seis cuerdas, i tocadas a guisa de guitarras, se admitían en los concicrto3 privados ; i la reina Isabel tenía la cos- ( *) Entretenimiento festivo con mascarillas ; representa .. cion dramática sin guardar las r.eglas del drama. (ll'"') Clavicordio pequeño . • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. , BIBijiOTE •A DE SE:& RlTAS. 1~1 tumbre de que le regalasen los oidos, durante la ~ nadas, que se coleccionaron entónces i publicaron comida, doce trompetas idos timbales, acompañados en cuatro pt'rtes1 se inventaron muchas árias en de pífanos, tambores i clarines, lo cual n1uestra el imitacion suya por todos los grandes compositores estado de la mú ... ica reaJ en el spresado período. de aquel ti empo, las cuales se cantaban por las ca- Ellaud, que hoi es conocido escas::unente, ra el llcs n partes. Ell as t eni nn mas aire i vivacidad en instrumento favorito de todas las naciones de Euro- la n1 e lodía que otras canciones de la misma fecha. pa durante los dos últimas centurias. Las compoj- Ningun compositor napolitano de este período ha cienes corale~, los madrigales i las canciones en merecido tan alta alabanza con1o don Cárlos Ge­partes, eran la sola música vocal de entónces. Las sualdo, príncipe de Venosa. Dice Tassoni, autor árias, o solos, las antífonas i cantatas, son produccio- italiano df~ aquel tien1po, que dicho Gesualdo imi­nes de tiempos mas recientes. Es por tanto en la tó las melodías escocesas; pero las composiciones znúsica de iglesia, los madrigales, i canciones en par- que de ' 1 quedan no tienen semejanza alguna con tes, qua los ingleses deben hacer consistir su repu- la música de Caledonia. Parece que sus contempo· tacion durante el reinado de Isabel. El gusto, el ráneos se deslumbraron con su rango en los enea­ritmo, el acento i la gracia no deben buscarse en mios que le ~ributaron. esa especie de música. Lo que jcneralmente se lla- A la cabeza de la escuela lombarda está el padre ma gusto, es casi inadmi ible en la co1nposicion de . Costanza Porto, de Cremona, autor de diez i ocho iglesia. Las figuras i cánones del siglo 16, como < obras diferentes para ]a iglesia, llenas de con1posi­los edificios góticos en que se cantaban, tienen cier- ~ cienes elaboradas i curiosas. Gastoldi, tambien de ta gravedad i grandeza peculiarmente adecuadas la escuela lombarda, fué autor de varias baladas al objeto de su construccion; i por estraños que mui vivas, i mas graciosas que cualesquiera otras parezcan ahora, deben conservarse como reliquias melodías que se escribieran ántes del cultivo de la venerables de la erudicion i trabajos músicos de los melodía para el teatro. tiempo~ pasados.. . . . . Entre Jos maestros principales de Jn escuela de El s1glo 16 v1ó florecer en Ita ha a G1ovan1 P1er- Bolonia en el si o-Jo ll.6 deben contarse Arturi i An­liugi .. da Palestrin.a, el maestro ~mas ~minente ~e ~1. dres Roti: i entl~ los d'e la escuela florentina, Fran· Nac1o en Palestnna en 1529, 1 hab1éndose d1sttn- cisco Corteccia autor de madrio-ales i música sa~ra­guido de jóven como compositor, fué adntitido por da· Alejandro' Strigo-io, compositor ¡yofumingso · el Pap~ a su capilla de Roma, en ~onde Jlevó la 1 Constancia Testa, u0 no de los mas graciosos com~ arm?nJa cora~ a tal gr,ado de perfecc1on que nunc~ positores de ese período. ha sldo escedido. Cuentase que, estan~o el.Papa 1 En Alemania, entretanto, ademas de los numero­el a~ ion . .1 unque indudablemente ' 1 debe una gTa .n parte de su efecto a la escena en derredor, a la reunion solemne del llapa i Jos cardena]e-.; 1 a las antorcha-.; apagadas, i al n1i tcrio de las voces ocu l­tas, con todo es n1 enester considerarlo siempre co ­mo uno de los esfue rzos rna s suslimes del injenio humano. En e l mismo período, los dos I iazzoc hi con tribu­yeron a la perfeccion de la m út.,;ica de iglesia este n­d iendo l os límites de la arn1onía, i floreci e ron en Italia muchos organi~tas fa1nosos. A fines de dicho siglo, empezó a gozar de favor una especie de dueto ola para voces. El primer compositor de c .... tc jénero fué Bonoricini, entónces Abate Stcffani, ad­mirable 1nú '-i ico qu e nació en 167 4. Sus duetos fueron seguidos de los de Clari, HandeJ, iarcello, Gasparini, Loth, l-1asse i Durante. Arc an gelo Core lli nació e n fe brero de 1653 en Tusignano, en BoJonia. Visitó a Paris en 1672, pero los zelos de SulJi le echaron de él, i en conse­cuencia vino a Roma en donde poco despucs dirijía la orquesta del teatro de la ópera como primer via­l in. Allí publicó sus Doce Sonatas i sus BaJletti da Camera; mas su fama principal le vino de sus solos para violín, i sus obras han contribuido mas a encantar a los amantes de Ja música por el 1nero poder del arco, sin el auxilio de la voz humana, que las de ningun otro compositor que haya existi­do todavía. Invitado a Nápoles a tocar delante del r ei, su timidez le impidió despl egar todas sus facultades; el rei se salió de la sala en la mitad de un adagio; el famoso Scarlatti ejecutó un pasaje en que tuvo mal éxito; un tocador de oboé fué mas adn1irado i aplaudido, i Corelli regresó a Roma mortificado. Los conciertos de Corelli han resistido a los ata­qu es del tiempo i de la moda. Su armonía es rica i pura, las partes están dispuestas juiciosatnente, i !U gracia i elegancia 8on mara vi llosas, si considera­mos que muchos de dichos conciertos tienen una antig üedad de mas de cien años. Despues de la publicacion de sus obras, creció el favor del violin en toda Europa. Entre una multitud de nombres célebres, podemos mencionar a Gemunani, a Tar­tini, a PascuaJino Bini, i finalmente a Veracini, quien tocó un soJa tan b ello en lacated:ral deLuca, que el auditorio entusiasmado no pudo contenerse, i esclamó Ev1:iva! Distinguiéronse tambien, durante el siglo 17, muchos tnúsicos alemanes. El rPinado de la armo­nía i la nota continuó entre ellos por mas tiempo que en Italia. Entre los organistas i compositore s mas célebres, se hallan Juan Klemme, Jacobo Fro­berger, Andres Hammerschmidt llamado la gloria de Alemania (acaso porque Mozart no había nacido todavía) Schein, Scheit i Buttstett. En 1627 el célebre Martin Opitz tradujo del ita­liano la ópera de Dafne; Schütz, el maestro de capilla, le puso música, i fué representada en la córte de Dresde con motivo del casamiento de la hermana d e l Elector con Jorje 11. La ópera de Alcindo i Clorinda fué representada en Viena en 1665. El Adan i Eva de Theiles se ejecutó en Hamburgo, en aleman, el aYío de 1678. En 1694, Keiser, Branner i Krieger empezaron a componer para el teatro; i al principio del sig lo 18 Jo s actores de las óperas alemanas eran todos tenderos, carpi n· t eros o zapatero~, i la Armida i la Scmíratn is d e la noche _vendian el dia siguiente frutas o dulces. E ... to, Sin embargo, solo sucedió en la infancia del drama tnusica l. Por una comunicacion mas fr~cucnte con la Italia i con e l cstablecilnicnto de óperas italianas en toda~ las có rtes de Alemania, llegó Ja música en este país, i especialmen t e la instrumental, a un grado tal de perfeccion,supcrior al de cu alquie r otro,esceptuando ap ;nas la l talia. . Aunque l os franceses habían deseado por largo tten1po t ener una musica dramática suya propia, de­bieron sin embargo la introduccion de la opera a los italianos. O,fco i E1 ¿1·íclice se ejecutaron en en Paris en 1647, i Ja músi ca era poco cultivada e n Francia hasta que Jas óperas de Sulli, bajo el patrocinio poderoso de Lu1s XIV, escita ron la aten­cion pública. Sulli naci ó cerca d e Florencia en 1633, fué hijo de un campesino, i un fraile francis­cano l e enseñó a t oca r la g uitarra. El caballero D e Guise le llevó a Francia, i l e hizo sub·galopin d e la cocina de la señorita D e Guise, dond e mortificaba a sus compañeros rasc ando constantemente un mi· serable violin. Su mérito, no obstante, fué al .fin descubierto, i obtuvo gradualtnente e l favor público, en té rminos de recibir del rei tílulos de nobl e za i hacerse célebre en toda la Europa. La famosa cantarina La Rachois fu é una de sus disc1' pulas. La Niacpin, otra cantarina céle bre, se hizo tambien famosa por sus aventuras romanescas; por habe r t e nido vartos duelos, en tre s de Jos cuales tnató a sus adve rsarios, i por habe r te rminado su vida devotamente en 1707 a la edad de treinta i cuatro años. Las árias en las óperas de Sulli son tonadas cor­tas i sencillas, mas en el estilo de Jas baladas vene­cianas que en el de canciones de óperas; pero el recitativo es grave, noble i sencillo. En 1 n g !aterra, 1 os princi pa 1 es compositores para Ja jglesia, despues de Purcell, fueron Clarke, el doctor I-lolden, el doctor Creyghton, Tucker, Al­drich, &. i Juan Stanle y, que, aunque ciego, obtuvo en la música una gran celebridad. El baile. El oríjen del baile se pierde en la mas remota antigüedad; pues, unido a la música, puede casi asegurarse que nació con el hon1bre al manifestar este su respeto i gratitud a Dios por medio de cánticos i bailes. Así es que la
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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Biblioteca de Señoritas - Año I N. 20

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Imagen de apoyo de  Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año IX Serie VII Tomo II N. 484

Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año IX Serie VII Tomo II N. 484

Por: | Fecha: 20/07/1907

Serie VII - Tomo lU !ñJ IX-N.o 484 al mDia ORGANO DEL MI USTERIO DE GUERRA Y DEL EJERCITO Director FRANCISCO J. VERGARA Y VELASCO General do fn..,.onieros Puede muy bit:J/. suceder qru mtestrv respet() d tod.zs /,zs cvuvicciouts, Vt}lga á tara1' tJZ la i1ldzferencia y ¡zos dt:je sin enr:!rgf,z para difendt.r las nulstraJ E.'RIQUR SIENXIEWICZ • • • Bogotá, Jn1io 20 de 1907 • • • EL EJE CI OC E JULIO DE 1907 Ln 1 u h. y 1 o el 1 e poso c. lo que forma á los fuert . Ci vilizndos los oricn tales hace siglos, suelen encerrar gran es pcnsa1nientos en rná.·ima e b ella forrna: las gen­tes 1JuP.nas, ]as almas crrandc ' lo rnismo que los ríos cauda­losos,, que los árboles corpulentos, que las plantas saludables, no nacieron para sí propios sino para hacer el Líen á los demás. A su turno el estoico picteto, dijo en su célebre jJ{a­nual que el sol no e~pera á que se le ruegue para enviar donde quiera 1uz y calor, por lo cual es hermoso lo imiten los hombres, haciendo todo el bien que esté en sus manos sin esperar que nadie lo pida. ' Y esas hermosas palabras se nos acuerdan al lle3ar la FIESTA DE LA PATRIA EN 1907 J COntern plar )a obra militar llevada á cabo por el Excmo. Sr. General Rafael Reyes, en tiempo breve, pero que multiplicado por su actividad dio el producido de muchos años d.e trabajo común. Porque es consolador para el soldado mtrar en el huerto de Ja patria los :lrboles del progreso cargados de opirr.os fl·utos que ser· vir~n de ?u tri ti vo. a~irnento á las ~eneracio.nes futuras. Porque causa ínttmas fruiCiones, dcspues de sentir la fe en la habili­dad del jardinero, puder mostrar á los escépticos 6 indife.;, rentes la obra que se ofrecía, cumplida no sólo en su totalidad sino con creces valiosísimas. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia -66- El actual Presidente de la República ofreció á Colombia, al sentarse en el solio eclificado por los próceres, que también velaría por las instituciones militares, decaídas por mil cau­sas, y les devolvería el brillo de mejores días, tan luego como realizara la reorganización administrativa, fundamento in­discutible del edificio sociaL Y la oferta está cumplida: ha desaparecido el reclutamiento para dar cabida á enganches de dos años, puerta para establecer en su día el servicio mili­tar obligatorio; ha desaparecido el Ejército-carga reempla· záñdolo el Ejército servtdor del país; huyó para siempre el soldado sierv'o para ceder el puesto al soldado de la Repúbli­ca. En suma, Colombia entra en el camino que trillan las naciones civilizadas, dejando para siempre Jos atajos y veredas adonde la habían llevado el desorden y la guerra civil. El Presidente General 1\fosquera trabajó con ahinco por mejorat: nuestras instituciones militares: pero la lucha de los partidos y las revueltas le impidieron llevar á cabo una or­ganización tan completa como se necesitaba, y las reformas aisladas por él iniciadas desaparecieron á impulsos del tiem­po y la rutina: la escuela militar se transformó en facul· tad de ingeniería; las milicias se pervirtieron al contacto de la política. Y después, ]as tentativas hechas para mejorar las instituciones militare fracasaron con mayor estrépito aún, ya por no separar la nueva e. cuela militar de la 11 acuitad de Matemáticas y por el error de no pedir oficiales á país d~ per­fecta orgnnización en el ramo, ya porque cuando se remedió este último yerro se dejó intacta la vetusta y anticuada arma­z? n por añarlidura tan quebrantada por las revueltas inte­nores. Lo contrario podemos decir de la obra militar del Pre­sidente Reyes, la cual subsistirá porque forma edificio de parles armónicas y su conjunto satisface una vital necesidad del país. En efecto, en el litoral tenemos ya la Escuela Naval, indispensahle á un país que por tener playas en los dos ma­yores océanos) necesita por Jo menos un buen servicio de guarda costas; y en el interior funciona una verdadera Escuela 1\Iilitar, indispen able para formar una oficialidad digna del nombre de tál. Era necesario realzar el prestigio de las charreteras pro­digadas por culpa de las guerras intestinas, y se resuelve el problema creando un bien organizado tribunal de calificación de los grados militares concedidos á partir de 1 8g6. Era necesario un centro de cultura que completara ·y perfeccionara la educación cortesana de la oficialidad, y se crea el Circulo JJ.filz"tar de Bogotá, cuyos resultados han co­rrespondido en un todo á los deseos del Gobierno y de la so-ciedad. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia - 67 ·- Era necP.sario dignificar al soldado, y se introducen en el cuartel los hábitos de una vida racional, en vez de las cos­tumbres de pocilga allí reinantes, y el infeliz recluta se con­vierte en ciudadano que vive hoy como cualquier caballero. En fin, era necesario un esfuerzo titánico y consciente· Eara quitarnos el sonrojo de un militarismo de casta, por así decir, de un guardián del orden divorciado del cuerpo social al cual pertenece, y hoy tenemos un Ejército Nacional que será la escuela del patriotismo y el cumplimiento del deber. Los militares colombianos sien ten que después de larga peregrinación por fin han Jlegado á la tierra prometida; y al tributar sus homenajes á su .digno Jefe y Caudillo, pueden afirmar-que se ha cumplido e) a . ·ioma señalado por Quinct! nada grande puede hacer un ejército si el alma del pueblo no respira en los plieges de la bandera nacional. F. J. V. v V .. -Oficial- DECRETO Ul\IERO 821 DE 1907 (JULIO 1 1) El Presidente de la República de Colombia Teniendo en cuenta la conveniencia de que se sepa en toda la Nación r.uáles documentos deben contener los expe­dientes que se presenten para la inscripción en el Escalafón 1\'lilitar, DECRETA Artículo único. Adóptase el modelo siguiente para )as solicitudes que se presenten ante el Tribunal de Calificación de grados militares. (Papel sellado). ''Lugar ............•........•............. fecha ................................... . Sr. Presidente del Tribunal de Calificación militar. Bogotá. Yo ................................ (letra grande), natural del Muni-cipio de ................ .... Departamento de ........................ de edad de ........................ años, de estado ............................ de profe-sión ........................ , ciudadano en ejercicio de mis derechos civiles y políticos, de los cuales no he stdo privado en nin-gún tiempo; poseedor de conocimientCJs en .................... ; como leal defensor de la Constitución y leyes de la República y de : Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colomóia -68- acuerdo con las disposiciones de la Ley 17 de 1907, respe­tuosamente solicito que se me inscriba en el Escalafón Mili-tar de J go8, en mi grado de .................... (letra grande), se- Afl:Ín el mérito que dé esa Superioridad á los adjuntos docu-mentos ......... N. N. N. N. Comunfquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 1 1 de Julio de 1907. R. REYES El :Ministro de Guerra, 1\IA~ · u EL :M. S,\. CLE.ml'iTE roTA -Los documentos que debe acompañar cada so­licitante en conformidad con los artículos del Cc>dig-o 1\Iilitar A que hace referencia la Ley 17 citada, son : Oficios ó despachos en que conste cada ascenso. En de­ecto de estos documentos, copia auténtica de Decretos dic­tados por autoridades competentes ó de Ordenes Generales de Cuerpo de Ejérci ~ o en que se confirió el ascenso. Comprohanles del llempo de ser •icio en cada grado ó empleo, torm.índo]os de ]as listos de Revista ó dili, )'e ncias de posesión. En su defecto, se sup1iri1n con certifi caciones de Generales en servicio ó con declaraciones juradas. Téngase en cuenta que el tiempo requerido para obtener la efectivi­dad, es: Dos años de servicio activo en d empleo inferior, para los Oficiales inferiores, y tres años para los Jefes. El tiempo de campaña se computa doble. Además deben acompañarse los oficios, párles, telegra­mas, publicaciones ú Ordenes Generales que fu vorczcan aJ peticionario. Los individuos que no figuran en el Escalafón de 1 8g6, deben comprobar SJS ascensos desde Subteniente inclusive. Las resoluciones de la e .. ·Linguida Junta de Escalafón del Estado ~layor General NO SE TIENEN E~ CUENTA. DECRETO NUl\IERO 822 DE 1907 ( 1 1 DE JULIO) por el cual se hacen dos nombramientos El Preszdente de la República DECRETA Art. 1.0 Destinase al Sr. Julio Duque, que sirve en el Cuartel General de la Zona Central, al puesto de Ayudante ae la Colonia Militar y Penal del Meta, en la vacante que allí ejó el Sr. José Joaquín Rico G. El sueldo del Sr. Duque ierá el mismo que ha venido devengando (Sargento Mayor). Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia -6g- Art. 2.0 I ómbrase al Sr. Rafael E. Ro:lríguez Adjunto al Cuartel General de la Zona l\Iilitar Central, en reemplazo de Duque, pero con sueldo de cincuenta pesos en oro ($ 50) mensuales. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, <Í 1 1 de Julio de 1907. R. REYES Ell\finistro de Guerra, l\'IA1 UEL l\1. SANCLEMENTE DECRETO NU.l\fERO 823 DE 1907 (JULIO 1 I) por el cual se hace una promoción y otros nombramientos en el Ramo de Guerra El Presidente de la República DECRETA Art. 1. 0 Pro muévese al General Floro Góme:t del pues:­to de primer Ayudante General del Cuartel Genera e a Zona l\lilitar del Centro, al de segundo Jefe de la misma Z - na, empleo que dejó vacante el General Rafael S. Restrepo, debiendo continuar residier!do el General Gómcz en la ciudad de 1\Iedellln. Art. 2. 0 Destinase al Capitán Segundo Rodríguez, pri:­mer Adjunto de la Zona :Militar del Centro, con residencia en Honda, á prestar sus servicios como Comandante de la 3~ Compañía del Batalldn 12 de lnfanterla, de guarnición en dicha Plaza, en lugar del Capitán Guillermo 1\-Ierizalde, quien por motivo de enfermedad no puede continuar en el clima de aquella localidad. Art. 3· 0 Por excusa aceptada al Sr. Martiniano Calle para servir el puesto de Subteniente Secretario de Ja Sección de Gendarmería Nacional, acantonada en ~Manizales, nómbra­se en su reemplazo al Sr. Pedro G. Lobo, Indicado por el Sr. Gobernador de Caldas. Art. 4. 0 Nómbrase al Teniente Rafael Núñ~z segundo .Adjunto de la Jefatura Militar de Cartagena, con el sueldo correspondiente al grado militar indicado. Art. 5· 0 El joven Lázaro V élez, designado Cadete para la Escuela Naval Nacional, será dado de alta en el Cuartel General de la Jefatura 1\filitar de Cartagena, con la asigna­ción mensual de cincuenta pesos oro. Comuníquese y publíquese. Dado en Madrid, Departamento de Cundinamarca, á .11 de Julio de 1907. El Ministro de Guerra, MANUEL M. SANCLEMENTE Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Bo)edñ Militar de Colombia -70- RESOLUCION NUMERO 53 DE 1907 (JULIO 8) por la cual se levantan unos confinamientos El Ministro de Guerra CONSIDERANDO Que los Sres. Lisandro Caballero y Marceliano Vélez, confinados en la Colonia Penal de Mocoa, han dirigido sen­dos telegramas á este Ministerio manifestando que no toma­ ·ron parte de ninguna especie en el atentado del ro de Febre· ro de 1906, que protestan contra él y que se someten en un todo á h. Constitución y á las leyes del país; Que Jos informes suministrados por el General Pablo J. Monroy, Jefe l\1ilitar de la mencionada Colonia, son muy fa .. vorables para ellos acerca de la conducta que han observado en el tiempo de su confinamiento, RESUELVE Levantar, bajo su palabra de honor, el confinamiento impuesto á los Sres. Lisandro Caballero y Marceliano V élez. · Comuníquese al Sr. Gobernador del Departamento de ·Nariño para que ordene el cumplimiento de la presente Re-olución, y publíquese. Bogotá, J u]io 8 de 1907. El Ministro de Guerra, MANUEL M. SANCLEMENTB RESOLUCION NUMERO 54 DE rgo7 (ro DE JULio) por la cual se acepta una excusa y se hacen tres nombramientos para Cadetes de la Escuela Naval El Ministro de Guerra RESUELVE Acéptase la excusa que presenta el joven José María Domínguez, quien había sido agraciado con el nombramien­to de Cadete de la Escuela Naval Nacional, y nómbrase en su reemplazo aljoven Luis Domínguez Sánchez. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia -71 - . Designase, además, á Jos jóvenes Juan Federico Gerlein y Daniel Coronado S. para Cadetes deJa misma Escuela Na­val. Comuníquese á quienes corresponda y publíquese. Dada en Bogotá, á ro de Julio de rgo7. MANUEL M. SANCLE.MENT& RESOLUCION NUMERO 55 PE 1907 · (JULIO 12) por la cual se distribuyen las sumas para útiles dee~ritorio y alumbrado en la Gendarmería Nacional El Ministro de Guerra Visto el artículo 3«? del Decreto número 763, de 29 de Junio último} RESUELVE · Asfgnanse las siguientes partidas para alumbrado y útiles de escrito io en las distintas Secciones de la Gendar .. merla Nacional, que á continucaión se expresan : Para la Comandancia General y Jefaturas de División en Bogotá, veinticinco pesos ....................................... $ 25 Para las cuatro Secciones de Bogotá, á ocho pe-sos cada una, treinta y dos pesos........ ............... .......... 32 I.a DIVISIÓN Para la Sección de Zipaquirá, doce pesos............. 1 :.a Para la de Tunja, quince pesos... ........................... 15 Para la de Santa Rosa de Viterbo, ocho pesos..... 8 Para la de Chiquinquirá, seis pesos.. .................... 6 Para la de San Gil, quince pesos........................... r 5 Para la de San Andrés, seis pesos.......................... 6 Para la de Bucaramanga, veinte pesos.................. 20 Para la de Cúcuta, seis pesos ......... ,........................ 6 Para la de Ocaña, seis pesos.................................... 6 Para la de Málaga, seis pesos................................. 6 2~ DIVISIÓN Para la Sección de Honda, doce pesos.................. 1 ~ Para la de Puerto Berrío, seis pesos..................... 6 Para la del Banco, seis pesos................. ............... 6 Para la de Calamar, seis pesos .............................. 6 Para Jade Cartagena, veinte pesos........................ 20 Para la de Barran quilla, veinticinco pesos............. 25 Para la de Santamarta, quince pesos...................... I g Para la de Riohacha, seis pesos ............................. .. Para la de Quibdó, seis pesos.................................. 6 Pasan ................... $ 25'} Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia - 7.2- Vienen ................ $ 259 3·a DIVISJÓN Para la Sección de Facatativá, doce pesos............. 12 Para la de Sonsón, c;eis pesos.................................. 6 Para la de 1\Iedellín, veinte pesos........................... 20 Para la de Antioquia, seis pesos............... ............ 6 Para la de Remedios, seis pesos............. ................ 6 Para ]a de A malfi, seis pesos.................................. 6 Para la de Manizales, doce pesos............................ J 2 4~ DIVISIÓN Para la Sección de Girardot, doce pesos....... ........ 12 Para la de Ambalema, r,eis pesos........................... 6 Para la del Guamo, seis pesos................................. 6 P~ra la de Natagaima, seis pesos........................... 6 Para )a de lbagué, quince pesos ............................. 15 Para la de Neiva, veinte pesos............................... 20 Para ]a de La Plata, seis pesos............................... 6 Para la de lluga, seis pesos.................................... 6 Para la de Popayán, quince pesos......................... I 5 Para la de Palmira, seis pesús.............................. 6 Para la de Bolívar, . eis pesos................... ... .......... 6 Para la de Cali, seis pesos...................................... 6 Para la de Pasto, quince pesos............................... I 5 Para la de Buenaventura, doce pesos.................... I 2 Para la de J piales, seis pesos........ ... ..................... 6 Total ............................................ $ 47o - Los veinticinco pesos asignados á la Comandancia Gene­ral y Jefaturas de División serán invertidos por el Secretario de )a Comandancia con instrucciones del Comandante General. Comunlquese y publlquese. Dada en Bogotá, á 12 de Julio de 1907. El Ministro, MANUEL M. SANCLEM:ENTE SERVICIO DE GENDARMERIA República de Colombia-Ministerio de Guerra-Número 7 7 g. Bogotá, Julio 11 de 19 o 7 Sr. General Comandante General de la Gendarmería-Presente En cumplimiento de lo dispuesto por e] Excmo. Sr. Pre­sidente de la República, en Acuerdo del 1. 0 de Julio último, me permito comunicar á usted Jo siguiente: 1. 0 Las nóminas y pasaportes expedidos en Bogotá, irán con la autorización de pago del 1\Iinisterio; Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia -73- . 2. 0 Sólo los pasaportes de correos no necesitan autori­zación previa J.el l\linisterio para ser expedidos; nara todos Jos dcmtis, debe solicitársela, tanto en Bogotá como 'en los De­parta m en tos; . 3: 0 Esa Comandancia, en asocio del empleado del 1\lli-nislcrw que se designar¿\, debe visitar m~nsualmente la ll~­hilitacióu central, asegurándose de queJas sumas provenien­tes de equipo, recompensas, etc., estén colocadas en eí Banc9 Central, en depósitos y en buenas condiciones; ' _!J. 0 En Bogotá no deben ejercerse por la Gendarmería funciones de PoJicía, como imposición de multas, arrestos, re~olección de objetos perdidos, etc., funciones que deben de~arse á Ia Po1icía Nacional, para evitar colisiones, y por­que ~llf tienen oficinas y depósitos ya arreglados con aque­llos fines. Dios guarde á usted. .1\IANUEL 1\t SANCLEI\JE 'TE CUERPOS MODELOS República de Colombia-llfl'nislerio de Guerra-1\ úmero 713 Bogotá, Julio 4 de 19 o 7 Señor General Jefe de Estado Mayor General-P. El l\1inistcrio reitera á usted la interpretación que da al Decreto Ejecutivo número 434 del presente año, aduciendo las razones expuestas en Resolución número 36 y en Oficio número 662 (Junio 2 1 ), de este 1\Iini:terio, de las cuales se concluye que el Batalldn y la Baleria A-Jode/os dependen del ~stado 1\tlayor, como antes, excepto en lo relativo á estudios en la Escuela Militar. En con3ecuencia, usted debe hacer cumplir lo dispuesto por el Ministerio en contestación á ]a nota de usted, número 1 579· . 1\fANUEL M. SANCLEMENTE ·Dios guarde á usted. 1 CIRCULO MILITAR ACTA de la sesión ordinaria celebrada por la Asamblea General el domingo 7 de Julio de 1907 · A las ocho post meridiem y ante la mayoría de los señores socios, reunidos en el salón central del edificio, la Presidencia de­claró abierta la sesión. Fueron leídos por el Secretario los artículos 21 y 22 y el or .. dinal 2.0 del artículo 35 de los Estatutos, pertinentes á la reunión de la Asamblea General. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia -74- El Sr. Presidente dio lectura al informe que presenta á la Asamblea sobre la marcha del Círculo en el tiempo que lleva de existencia, é hizo notar la manera como había propendido por llenar sus fines de Centro educador, los satisfactorios resultados obtenidos y la deuda de gratitud que el Ejército había contraído para con el Ex"mo. Sr. General D. Rafael Reyes, fundador de este Centro social. Pidió en seguida la palabra el Sr. D. Jorge León Ortiz, quien propuso en su nombre y en el del Sr. Dr. Rafael Pombo M., lo siguiente: 11 La Asamblea General de socios del Círculo Militar, en vis .. ta del satisfactorio informe de la Presiden~ia que acaba de leerse, aprueba y aplaude la atinada dirección que durante el tiempo en que ha desempeñado el cargo de Presidente ha dado al Círculo Militar el Sr. Dr. Clímaco Losada, cuyo nomhre y personalidad simbolizan para este Centro social alta prez de· caballerosidad, activo progreso moral y material. y acrisoladalhonradez adminis­trativa. Por tanto, la Asamblea General prescinde de la votación ordinaria y aclama al Sr. Dr. D. Clímaco Losada Presidente para el próximo período reglamentario." Manifestó el Sr. Presidente que esta proposición se apartaba de lo dispuesto en Jos Estatutos respecto de los puntos que debían ser tratados en las sesiones ordinarias, y que aunque agradecía vivamente la intención de sus autores, se veía en el caso de no darle curso. Sostuvo el Sr. León Ortiz su proposición invocando el espí .. ritu de las disposiciones reglamentarias y el querer unánime de la Asamblea, que ésta hizo conocer con señales de aprobación. En igual sentido habló el Sr. General Manuel M. Castro U. Preguntó el Sr. Presidente á la Asamblea si era voluntad de ella que se diera curso á la proposición presentada, y como la res­puesta fue afirmativa, encargó de la Presidencia durante el deba­te al Sr. General Manuel M. Castro U., Jefe de Estado Mayor General y Miembro principal de la Junta Directiva. La proposición fue aprobada por unanimidad, después de la cual el Sr. Dr. Clímaco Losada expresó sus agradecimientos á la Asamblea por la prueba de confianza con que se le honraba y que, dijo, acogía con sincero aprecio y como valioso estímulo para se­guir cumpliendo los deberes que le imponía el cargo de Presiden .. te del Círculo Militar. Procedióse luégo á la lectura del informe del Tesorero, Sr. Anselmo Ortiz. Terminada aquélla, los Sres. Coroneles Neftalí Díaz y Samuel Herrera presentaron la siguiente proposición que fue aprobada : "La Asamblea General reconoce la manera cumplida como el Sr. D. Anselmo Ortiz ha desempeñado las funciones de Tesore­ro del Círculo Militar y le pre~enta sus testimonios de agradeci­miento por su consagración y honradez." Seguidamente se enteró la Asamblea del informe del Admi­nistrador Sr. Augusto Torres, y después se dio principio á la elec .. ción de dignatarios para el próximo período. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia -75- • ._.. Recogidos y contados los votos por el Sr. General Benito l&artínez y el Secretario, se verificó el escrutinio de ellos por lo& res. General Pedro A. Pedraza y Dr. Rafael Pombo M., nom­brados con tal fin por la Presidencia. Se;obtuvo el siguiente resultado : PARA PRESIDENTE Votos Por el Sr. General Eduardo Briceño... ... ...••.. ....... 1 PARA INTEND.!N!.E Prir.cipal Por el Sr. Teniente Coronel José D. Angulo .......... 153 Por el Sr. Dr. Rafael Pombo M...... ................... 2 Por el Sr. D. Pedro León Mariño ..•..................... En bl~nco ... ................................... _. .............. . Sttplenle Por el Sr. D. Manuel A. Maldonado .................... 155 Por el Sr. General Lamuel J. Beltrán................... 1 En blanco..................................................... 1 PABA TESORRitO Principal Por el Sr. D. Anselmo Ortiz... .. .... ... ...... ...... ... .. . 82 Por el Sr. D. Pedro León Mariño........................ 59 Por el Sr. Rafael Bayona..... .... ........................ 23 En blanco.......................... .. .......... ... ... .. . ... ... 1 Suplen/e Por el Sr. D. Jorge León Ortiz ........................... 154 Por el Sr. D. José del C. Barrera........................ 1 Por el Sr. D. Pedro León Mariño.. ... . ... .. . .. . .. . .. .... 1 En blanco...................................................... 1 PARA SICRitTARIO Prz"ncipal Por el Sr. Coronel Luis F. Acebedo R............... 154 Por el Sr. Dr. Jenaro Guerrero....................... 2 En blanco ....• ., .••.••..... , ....••.••.••........•....•..•.. Suplen/e Por el Sr. Dr. J e na ro Guerrero...................... 150 Por el Sr. D. Pedro León Mariño...... .•• ....... .... 5 Por el Sr. Coronel Alejandro Posada ............... . En blanco .... ...... , ............................. , ...•.... PARA BIBLIOTECARIO Prz1zcipal Por el Sr. D. Jorge Perea S .......................... 153 Por el Sr. Teniente Coronel José D. Angulo... ••• . 2 Por el Sr. Dr. Federico Rivas Frade .••.•••••.•••• ,. En blanco ...................... ~ ......................... . Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Bol tín Mifitar de Colotnbia - ¡6- Suplente Por el r. D. Federico Martín-..7. Rivas ............. . 120 Por el Sr. D:. Federico Rivas Frade .. ... . . . ... ..• . 30 Por el Sr. General Rubén Vernaza... ..• .•• . .. .. . . . . 5 Por el Sr. D. ] . U pegui. ....•.••....•. ..•.••.•..••.... En blanco ............... . ........ .. . ................... . .. . PARA MlE!IIBROS DE LA JUNTA DIRECTIVA Principal Por el Sr. G neral Ecluardo Bíiceño ............ . .. .. 153 Por el Sr. Gener.al Aurelio N erizalde... ...• .... ..... 2 Por el Sr. General Aurelio Valencia ................ . En blanco ... ~~··· ......... , ...............••....•.......... Suplmle Por el Sr. Coronel Rafael Reyes Luna . ............. 154 Por el Sr. General El o y Caicedo. .. .. • • . . . .•• ..• . . • ... :.1 Enblanco .. : ............................... . .............. 1 Przizcipal Por el Sr. Dr. Rafael Pombo M .................. . .. 153 Por el Sr. D. 'Pedro León !\1ariño... .•• ... ... . .. ..... 1 Por ei Sr. General Estehan Escallón... ...••• ••. ... . 2 En blanco ..........................................•...... Suplmle Por el Sr. General Lamuel]. Beltrán ....••.••...... 145 Por el Sr. General Alcides Arzayús... .•• .. . . .•. ••• .. 9 Por el Sr. D. Manuel A. Mal donado...... •• . . .. . . ... 2 En bJanco ......... , •..••.....•....•.....•...........•.. ,.. r Prtizcipal Por el Sr. D. ]. M. Gilibert... ... .•• .. . .•• .• .... .••••• 1 so Por el Sr General Alcides Arzayús . . .•• .. . ••• . • • ... 4 Por el Sr. General Miguel Rodríguez............... 2 En blanco .......................... r ••••••••••••••••••••• Supknle Por el Sr. Dr. Federico Rivas Frade •• .•• . •• ••• ... • • t 10 Por e\ Sr. General E~teban Escall6n... .•. ... ••••••. 42 Por el Sr. General Rubén Vernaza. .• .•• ••• ... .•• ••• 1 Por el Sr. D. Antonio Calvo ......................... .. En blanco ............................. , .................. . Principal Por el Sr. General Pedro A. Pedraza. •. .•. .. . . . . . .. 152 Por el Sr. General Maximiliano Gutiérrez R........ 3 Por el Sr. General Ulpiano O bando .. ... . .•• .•• ..••• t En blanco .. ..... , ............ , . , .............. , ••• . . . . . • . . . . 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Coloanbia -77- Suplente Por el Sr. General Maxirnilkno Gutiérrez R....... 150 Por el St·. D. Francisco Ruiz... ... .. . . . . .... ..• ..• . . .. 3 Por el Sr. General Carlos Franco Q.... ........ ..... 2 Terminado el escrutinio, la Asamblea declaró elegidos á os señores que utuvieron la mayoría absoluta de votos, para os pue~tos expresados. La sesi6o se levanttS á las 1 1 y 45 n inutos de la noche. El Presidente, CLÍMACO LosADA El Secretario, Luis- F. Arebedv R. 1Nli0Rl\1E DE I TSTRUCCION .dJLITAR República de Colomóia-Ejh•ct'!o Nacional-Jrtfatura Afdt­tar de la Fro_ntera-.jJ[e(lt'o Batalldn 6. 0 de lnjantería­~ o an nncra La instrucción que e di á este medio BataJJón n el es que hoy termina fue la . i"ui nte: EJercicios de línea, de tiradores, man jo del arma, de esarrollo y agilidad del cue o, de e" mpaiía, de tiro le in­antería, alineaci ne , marcha , instr cción civil y ,·eligiosa, ectura de leyes penales, reconocimiento de •mpleados supe­: riores, ele. Tanto los Oficiales como Jas clases tien n regu1arL; co­nocimientos y con raras excepciones se preocupan por adqui­ir mayor ad lanto. Los ejercicios e hacen dentro del cuartel y se varían con recuencia para no fatigar la tropa con inveteradas ense­- anzas. La tropa es subordinada, sirve con buena vo1un lad y las comisiones ó servicio que se le nombra las desempeñan siempre bien; aunque el personal en su mayor parle es jo­ven, lo insalubre del clima ]es hace perder la mitad de su virilidad. Cúcuta, Abril 30 de 7907. El primer Jefe, JEsus SANABRIA. l1 FOR~IE DE LA INSTRUCCION CIVIL República de Colombia-EJército Nacional-Jefatura Jlih". lar de la Frontera-Jfedio Batallón 6. 0 de Infantería­Comandancia. En el mes de la fecha, aun cuando este m'edio Batallón 110 ha desempeñado mayor número de comisiones, ni se ha Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia -78- empleado en trabajos de zapadores, la instrucción civil se ha dado á poco personal, por el crecido aumento de enfermos, pues existe hoy un total de 92, debido al servicio de desta­camentos á que tuvo que atender en el mes pasado para res­guardar la frontera; á pesar de esta circunstancia, durante las dos horas diarias en que se da enseñanza, se tiene el ma­yor interés por conseguir el adelanto posible y sacar del idio­tismo en que ha permanecido tánto tiempo un crecido nú­mero de individuos, Jo que conseguido aunque lentamente, llegará el día en que poseídos de alguna instrucción com­prenderán mejor sus deberes y por lo tanto el cumplimiento estricto de sus obligaciones. • Es oportuno hacer notar la buena voluntad que de­muestra la tropa en aprovechar las lecciones que recibe, lo que hace esperar resultados satisfactorios. Cúcuta, Abril 30 de 1907. El primer Jefe, JEsús SANABRi4 ZAPADORES República de Colombia.- EJército Jracional.-lnspeccidn de Zapadores del Bataltdn 2. 0 de lnfanterla. - Juntas, Abril Iq de 1907 Sr. Ministr_o de Guerra.-E. S. D. Tengo el honor de informar á usted, en 1ni carácter de Inspector de Zapadores del Batalldn 2. 0 de Infantería, sobre los trabajos ejecutados por éstos en Juntas, así: .. Acueducto-Se han socabado para el acueducto mil no­vecientos metros lineales, con un movimiento de tierras de ocho mil quinientos metros cúbicos, de los cuales, unos mil cuatrocientos en roca dura, en donde se ha taladrado y sa­cado enormes piedras, cuyo movimiento y costo es apenas apreciable en vista de las dificultades que se presentan. Como el terreno en su mayor parte es de aluvión, las paredes de la zanja llevan una inclinación de 45°, ó sea un talud del uno ror uno. De los mi novecientos metros lineales, hay mil quinien­tos sesenta en canal descubierto y tresciPntos cuarenta me­tros en donde se va á poner tubería de 45 centímetros de diámetro, y con una pendiente del dos por wil, en un trayec­to obligado donde el acueducto pasa á dos y medio metros de la vía férrea. Urge el pronto envío de esos tubos. La bocatoma dtl acueducto en el río Apulo, está tan científic~mente escogida en una curva del río y entre una Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia -79- roca de pizarra, de tal manera inextugnable, que en una de las más grandes crecientes que de río Apulo han visto los habitantes de esta región, no sufrió daño alguno, á pesar de no estar todavía terminada la muralla de defensa. Se dio principio á la construcción del tanque decanta­dar, de donde se desprende la tubería. Agronomia-1\-Ie agrada mucho ver que el trabajo de 50 zapadores, que ha sido hábilmente dirigido por Mr. Char­ton, y secundado con grande actividad é interés por el Sr. Ri­cardo Portocarrero, han sido más que satisfactorios; pues á pesar de las dificultades inherentes al lugar y á lo difícil y dispendioso para !a_ implantación de los primeros traba­jos en cualquier empresa nueva, ya se sembraron unas cua­tro hectáreas de algodón y se cultivan una Yariedad de plan­tas finas que el Excmo. Sr. General Reyes pidió al Exterior; dando con esto un gran realce é inapreciable ya}or á la agri­cultura, que es una de las principales fuentes de riqueza de nuestro paí .. Camelldn-Con su actividad acostumbrada el Sr. Coro­nel Rafael Reyes Luna ha hecho conslruír un camellón de unos quinientos metros de )argo por tres de ancho, con sar­dineles de piedra bruta y relleno de cascajo. En resumen: El Batallón ha trabajado con gran labo­riosidad y con tancia, é inútil me parece advertir que la dis­ciplina y rnoralidad está dando ejemplo en esta región. Quiero dejar con::;tancia de que tanto el Sr. Coronel Re­yes Luna como sus segundos y demás Oficiales, han corres­pondido por su actividad á los deseos del Excmo. Presidente y de todos los que tenemos la satisfacción de ver dichas obras. · También quiero dar mi voz de aplauso al Sr. Goberna­dor de Cnndinarnarca, Dr. Elisio Medina, por su valioso con­tingente y con él al Sr. Ingeniero Celiano Dussán, á quien me permito felicitar por su obra . . Quedo del Sr. Ministro atento, seguro servidor. El Inspector, JuLIO DuQUE MORTUORIAS MILITARFS COPIA DEL JNVENTAI\10 Y A VALÚO DE LOS BIENES DEJADOS POR EL SOLDADO PEDI\0 GARZÓN DEL BATALLÓN g. 0 DE INFANTERÍA República de Colombia-Ejército Nacional-Zona Militar del Sur-Batalldn g? de Infantería En Cali, á los veintinueve días del mes de Mayo de mil nove~ien tos siete, y siendo las 1 o a. m., el que suscribe pri- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colo nbia - 8o-mer Jefe del Cucl·po, asociado de Jos Sres. I\ómulo Aragón, ':Ernesto Gaviria y Demetrio Hurtado, individuos no milita res, y r~unidos en ]a Comandancia del expresado, procedió á ~acer riguroso inventario y avalúo de los bienes dejados ab­Intestato por el soldado Pedro Garzón, natural de Timbío, Departamento del Canea, hijo de Pedro Garzón y Beatriz Chango, de veintiséis años de edad, quien falleció uyer en el Hospital de esta ciudad, de fiebre perniciosa. En consecuencia, hacíendo las aYerignaciones del caso, resultó como bienes del finado lo si(J'uientc: ' ~ En poder del finado.......................................... r .78 oro. ~na cartera (vieja), una camc1ndula y una navaJa, todo a valuado en................... . .................... 70 Racion~s qne no recibtó del 1 g al 2d rlel pre-sente, dcc.J uctdas hospitalidades del 2r-) al 28.......... 3.07 p. \ r•ma de zapadores en 12 rlías........................ 2.04 un1a ................................ $ 7·59 Dedúce. e el , ,, lor de un ataúd s no-ún ecibo del Sr. Clímaco Gómcz ..................... :................... ... 3 Que Jan ................ ............ $ !,.:Jg No habiendo otra co a que inve ntariar, y no teniendo deudos el fina lo, se termina la presente diligencia que se firma. El Corone] primer Jefe, :MIGUEL V , LE1rc:rA L.-Testigos, /l. Ara,r¡dn-Ernesto GaULria-Demetrio Jlartado. República de Colon~bia-Deparlan~ento del Cauca-A.dmc­nzstracidn de llact'enda-1Votaria T.a del Circuito-Calt, Junw 5 de 1907 Sr. Habilitado del Batallón g. 0 de lnJanterla-Prcsente. Acuso á usted recibo de la cantidad de trescientos ochen­ta y nueve pesos papel ($ 389) y una cartera de cuero conte­niendo una camándula y una navaja, todo lo cual dejó al morir el soldado Pedro Garzón, según invcntano. El Administrador, IIEnNANDO ÁYALA Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año IX Serie VII Tomo II N. 484

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