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Imagen de apoyo de  El Católico - N. 68

El Católico - N. 68

Por: | Fecha: 20/09/1864

AÑO II. Bogota, 20 de setie:nbre de 1864, NUMERO 68. ==================~======= CIRCULA. R. ARQUIDIÓCESIS DE SANTAFÉ DE BOGO']',\­SECRETARIA DE~ GOBIEHNO ECLESIASTI-En h misma fecha puso en conoc-ilni"Cnt~-d;l señor doctor Ignacio Buen1ventura el unte· r;or dec.ccto i firma conmig1), . l.aNACW BuENAVE.~TURA- Luco. Pr-'SC· crct ~n io. ' C0-13 DE S2T1El\1BH.E J>E 186-J.. , . . Sefíor Cura de . . . En el m1smo dta puse en conocimiento del Ei 12 del corriente ha t erm'ina1lo l as funcio- doctor Mi.gue\ Ari 'lS el anterior decrdo, nes de Vicario jenet·al el seil r)r doctor EJnif,1_ 1 quedando tmpuesto en él, firma conmigo. c~o A. Tosc:ano. i el infruscr1to las tlc Secreta- 1 ~IwuEL A RIA:3 -LuGo, Prosecrcta.rio. no de la VICaría, entregándose del Gobicl!no . . ecles ;ástico el Ilustrísimo señor Arzobispo. Ilul.néndose prescnbdo en la sala de nucs· Al anunci:u·lo al sci1or Cura, el iLfra5crito, tro ~espacho los señJr~s, presuítcn~o do.Jto.r lg­como encargad~ a .:tualmente del despa~ho, t ie· nac10 Buen:wcnt\lra ~1 d~..:ctor M.tguel Arias, n~ la grata sat1sfaccion de poner en su conoci- prc.staron. por ante mi, el mfrJscrlto Prosecre­miento que el eclesiástico designado por S. S. I tuno, el JUramento de que habla el anterior para la SccretarLL arzolJispal, como ap.ncce d:creto, que P?r .órden de S. S. I. se publica­del decreto adjunto: es el scñ)r doctor Ignacio ra ~aya conaclmicnt? ?..e. to~o el Clero i de los Duenuvcntura, Sacertlote cjemp!ar, qu·~ por su catoltcos ue la ArqutdlOCCSlS· ascendracla virtud i dern:1s cuuli Jades promete LuGo, Prosecl'etario. ' ópimos result:1uos en bien de la Igles'ia. Esta oportuni(la.d me prc.scnt:t la de muni· festar al eñor Cur.1 qu3 en (•1 nuevo cncarcro con que he sido honradJ i que he aceptaclo pa~a corr es ponder a la confi.Lmza de S. S. 1, conti­nuJré p restando mi débil continjcnte de esfuer zo en serv· el o de la I ,;Lsia, a cuyo seno me honro en pertenecer. Del Selbr Cura atento servidor, l\1IGUEL ARIAS. NOS AN1'0~I0 IlERR.\.N, POR LA GRACIA DE DIOS l DE LA SANTA SEDE, ARZ'JBISPO DE S ,\NTAF.C: DE BOG)TA, Deseando arreglar el despacho de las ofici· nas ~e n~cs~ra ~ccrctaría arzou!spal, i de 1u, Cur1u cc!csiástrca. encargada a nuestro dis· creto seiior Provisor, decretamos lo sigu!ontc: . Art 1.0 N ombramos de nuestro Secreta­no al presbítero doctor l!J'nacio Buenan'ntu ·u q.uien inmediatamente to~urá posesion del des' , .tmo. L:.t Se~ret .u b, por ahora, tendrá dos oficia­les: :l pnmero encargad~ de! r.1mo de dispen­sas, 1 el otro de los negocaos Jeneralcs. Art. 2.0 Habrá en b Curia o despacho del seílor ~rovi.sor .un N ota~b mayor encarga­do del archlVo, 1 qn~en autouzará todos los au­t':) s i decretos del mismo Provisor i ademas un oficial bajo las inmcdia tas ó~denes del Notario. Art. 3. 0 Nombramos de .1.\ot:.trio ·al doctor Miguel Arias, quien inmediatamente tambien se enc~rgará del destino, prest:lndo prévia­. mcnte Juramento de dcst>mpefi.lrlo fiel i esacta· mente lo mismo que el Secretario. - . Dado en la sala do nu~stro despaclio arzo­blspal, firmado por Nos 1 nuestro Prosecreta­rio en Santafé de Bogotá1 a 12 de setiembre de 1864. ANTONIO, ARZOBISPO DE SANTAFE DE BOG')TA -RAFASL T. Luao, Prosecretario. AI\Q.UfDIÓCESIS DE S.\NTAFE DE BOGOTA­SECRETARIA DEL G O:RlEHNO ECLES!AS'l'!CO. :-~ ~9 DE SETIEMBR :~ D2 1864 -NUMERO 603. 1 Sc1ur Cura de ... H ·.,bicndo variado las circunstancias La;o l~s cuales se ~spidieron a1~unas· de las dispo~i- \• clones contcmc.las en la -circular de 8 de octu· i uro último, publicada en el número 20 de e: El ~~ qató!ico," el Ilustrísimo eüor Arzobispo ha 1 d1spuc-sto que los s_ñores Sacerdotes a quienes ,1 se les hayan t erminado las licencias para con- ! fesar, celcurar, etc, que especialmente se les ¡¡· con.ccdteron, i que conti.nuuon en uso ele ellas a VIrtud. de aq_uella resolucion je1:eral sobre próroga lmlcfimda, solo tengan tal prórogii. por un m0s mas . Petra obtener nuevas licencias o próroga. de las anteriores, deberán presentarse personalmente en el despacho de S. S. I. Qued~l. t~lllbicn revoc. .a do l? que sobre cuen­tas de fa?nca, .Mayordomos 1 claveros dispone la enuncmda circular. En consecuencia se rr­mitirán las últimas cuentas i las anterio:es q~e no ha!l sido fenecidas en este despacho, par-!- los efectos del decreto de la materia. ' Su atento scrvid~r, ~1:IGUEL ARIAs. · ~ r __.. _,. ._-o---- FELICITACIONES, 1 t·ustrisimo señor :-En estos momentos tan ~olemnes, el silencio sin duda seria mas elocuente que la espresion, tal e¡ la fuerte sensacion que el co~·azon esperimenta al.ver al respetable, i querido objeto que por tanto tiempo babia pet·manecido a.u~ente de ~osotros. La mano atreYida de la injus .. t!Cta os vot~ a las ardientes playas del océano, en donde habe1s agotado con la mas beróica resiO'na­cion ~~ cál!z del sufrimiento i del dolor, pe1~ la Provtdencta que siempre vela pot· el justo i pot· el que padece pOJ' la defensa de los iuter~ses de DicsJ os ha conser\'ado vuestra importante vida i os hn seflalado este ventm·oso dia para que entrels, como en ott·o tiempo el invencible Atanacio a la capital .1 del imperio, en meuio de los aplausos -i aclamacio- 1 . _j Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. o;o:::au 4 154 nes dr.l pu blo fiel, q,ue ama a S\ Pastor, i mTebn­tado de t: n indecible contento, mi1·a i co tE> pln, Jos.freseosinurrlesqne reposan sobre snsvrnel'ables cienes, los que reco.jió, no. diré, en el penoso, sino, en el glol'ioso campo del ostmcismo. Entntd, pues, ilustre Pastot• al seno de vuestra grei, pRl'il enjngat· 1 ron mnno pronta i cal'itativa las )¡)grimas de vues- 1 tros hijos, i continuad con yuestro celo apostólico , defendiendo la gloria i el honor de Dios, los inte­. reses i la libertad de ''uestra queridn esposa, i la felicidad espiritual de vuestra grei, en medio de la cual tt·emola aun todtwía el infernal pendon de la incredulidad; pet·o no importa porque vuestro celo es infatigable, vuestra constancia in\'eneible, i vuestra fé incontrastable como la del justo. Vos, Ilustrísimo señor, habeis sabido concilim In pru­denrin, con el carácter i el celo de un verdadero suceso¡· de los Apóstoles, i con un acie1·to <.'1 mas sábio como laudable os habeis mantenido con ad- 1 mi rabie firmeza, en dnr a Dios lo que es dr Dios i al Césat· lo que es del Césat·. Habeis respetado la autol'idad del Soberano temporal, pero sin mengua ni ' ' ilipendiu de Ja glot'ia i del hono1· que le es de­bido ni Sobcnmo de los Sohct·anos, al Señm· de los que dominan i de Aquel que es la fuente i el oríjen de donde parten todo poder i autoridad. Fi­nalmente, Ilustrísimo seuor, nosotros os considera­mos como un piloto el mas diestro e intelijentr, 1 que con calma i serenidad ha sabido dirijit·la na,· e~ 1 pam que no fracasase, en ]a espantosa tormenta que se levnnta de improviso, cuando el cielo estaba en completa calma, paz i serenidad ; nada teue­' mos, pues, que temer de] poder del infierno i sus - ¡· aliado~, inútiles serán sus diabólicas muquinacio-ues, porque el fiel atalaya de la casa de lsrael está siempre pronto para dar la voz de alerta al invr.n­cible soldado que milita bajo el estandm·te de la ct·uz. Convencidos, pues, práctir.ameute de esta verdad, os felicitamos en este dia por vuestra pro­videncial llegada al lugat· de vuestra S.illa,i al Dios de los pastores le pedimos se digne en bendicio de su santa Iglesia conservar '\'ttestra l'xistencin, lle­nar ''uesti'O nombre de bendiciones, i Jegarlo a las jencraciones veniderns pam que recuc1·den el valo1· i la adminlble constancia del hét·oe que tl'iun­fó en las campañas de la impiedad en e1 siglo XIX. Camppiias abiertas i temerari'ameutc sostenidas pot· los mismos cristianos, de esta parte feliz del mundo de Colon,la República .grnnadina. Recibid, .PUes, Ilustrísimo seftot•, el sincero nfecto de mi cornzon, i el de los fieles de esta paa·roquia a cuyo nombre os felicito en este dia, por medio de La ptuma, ya que mis achaques me privaron de tene1· la gloria de veros i felicitaros Yet·balmente el dia de vuest1·o venturoso arribo. Setiembre 1 ,o de 1864. El Cura deBojacá.-Fn. JnnvActo GAUCÍA. 1 nfsmo, de cu. e regreso n , ¡uelln cnpital, despues de u destf('l'I'O, i en medio ~i alborozo de los ale . jdmlrinos fieles, se ha valido nwstt·a Ben1·encia . para establecct' un símil con mi vuel.ta a esta ciu-dad metl'opoHtana, rlespues de mi confinnmiento, acojido por el nmo1· i f'l entusiasmo de una pol>la- 1 eion eminentemente ortodojn. Pero, -por la gracia de Dios, me anima el mismo espíritu que n\ inrr.or­tal Atanncio : quiero decir, que los intereses que en el siglo IV movirron al itimortal Patrinrca,esos prop!os me hnn moyido a mf en el siglo _, L po~- que los intereses de la Rclijion son unos mismos i ¡'1 solidarios en todo tirmpo i en todo lugM, i me aliE'nta, entre otras consideracione..; , aquella rnáxi­ma del gran Pnrlrc de vuestra Reverr:•ncia, i mio taml>ien, el profundo San Agustin. ce Cuando los ¡ pequeños se dedican a cosas grandes, l'llas les ha­cen se1· grandes. >> El f'Srlnrrcido Atanflcio contó c- on Snrrrdotes fieles i crlosos que lo ncompañaron en la dl'ft:nsa del altísimo i sncratísimo dogma de la CON SU STAN- ¡' : , CIALIDAD del Verbo, i yo tamhirn he contado con cooperarios celosos i fielE's que me l'Hls-iliarün rn la de In Jibe1·tnd i los dcrerhos imprescriptiblrs de la Jglcsin: \'ue.;t¡·a Reverencia hn sido uno de esos cooperarios, i así me complazco en declararlo. ·¡ Desde luego cuento con Ja misma coopc1·acion para lots,cornl>ntes que aun nos ;.gudard 1 an, ¡)orque '¡ f conccp uo que no estamos en el Jll\ e a campaila sino ru tregun. Vuestra Rev<'rrnl.'ia sabrá continuar 1 animado éon los sentimientos de su g1·nn Pndt·e, 1 no ménos rsclareeido que el grnnde Atanacio, i 1 estos noml>1·es, los inmortales recuerdos que a ta- [ les n'Omb1·rs ''nn uuidos, i la santa e imperecedera causa en que ('Stamos afiliados, nos darán, con la ayuda del Ciclo, fuet·zas i l>dos r~spectivamrnte a vuestra Re,·crE'ncht i a m(. Rrciba vuestrn Reve1·encia mis agradecin1ientos i ct·eame su siempre afectísimo, ANTONIO, Anzon1sPo DE SANTAFÉ DF. BoGOTÁ. ------~·~~ ,~· ~~---- Jlustrisinw se11or docto1· Antonio Jlerran, digni- ' simo Ar:;obispo da Santofé de Rogotá.--Gua­tavita, setirmtbte 3 de 1864. Mi muí amado i ref'petado Prelado :--Despues de los penosos sufrimientos en cerca de tres ai10s de destierro, léjos de su amada grei, en playa~ de­letél ·eas, proporciona Usía Ilustdsima a las ovejas de su cargo el place1·, la inesp1icable dicha de pt·e­sentarse en medio ife ellns., tl'htada, juzgad lo vosotros mismos; no podetnos ejecutar apoyada i sostenida por los enemigos comunes de lo que nos mandais. )) Actas ap'Ostólicas, cap.ítulo la Iglesia, cuya d€strucci0n 1:1nhelan; del dogma 4, o versí~ulos 19 i 20. Nuestt·os ruet·pos i nuestros católico cuya negacion apetecen ; de su uiseiplina, intereses, sob1·e los euales teneis potestad, están a de su libertad, de su independencia que atacan i vuestra disposicion; uuest1·a alma i nuestra con­pel'siguen con un contje i una pe1·sevet·ancia capaz ciencia 1 elijiosa son LIURES. Dios mismo no nos de rspuntm· i aterrar, aun a los hombres de mayot· fuerza a hace&· aquello que no queremos, mucho ' 'nlot·. ménos lo que no debemos contt·a las leyes natura- Los enemigos de la I~lesia i los que no rlebie~·an les i divinas. lnfiérese de aquí rectélmente, que al sel'lo, censumn malignamente In conducta sa lrjitimi· 1 adjuntas a e ·a prom r sa i a ese jlll'amento, hechas dad, PEB!IITIÓ al Clero de la ArquiLlióce-sis que por Usía Ilustrísima queda1·on incólumes el dogma, p1·estara uno igual, declarando que por él no se in­la libertad, la independencia i disciplina de la Igle- cun'il'ia en censum; i pot· una conducta sábin, sía. Prometió Usfa Ilustrísima en el juramento de p1·udente i p1·evisot·a, que sin tortQJ'at· el sentimien· 21 de juuio, ohedccet· al Gobier-no de su patria, to individual, facilitaba el medio de prestm· obe­lJ I ICAMENTE, en Lo zJ erteneciente al órden diencia a los hombres, sin comprometer los sngra­temporal, pero de ninguna manera, en ningun dos intereses de la Relijion i de la Iglesia, dejó a caso, en todo lo q1ee se oponga a la lei de Dios, al la conciencia de cada uno el someterse o nó. Mas, dogma, a la libertad, independencia i disciplina no sucedió ot1·o tanto respecto de uno de Jos señores de la Iglesia. Vicarios jenerales, que no dejando llbet•tad de clec- Pero, como la obediencia i sometimiento a las cion entre prestar o nó prestat· el juramento 1HAN- 1 potestades i gobiernos de la tierm en lo pumm,ente nó nutol'itativamente el sometimiento; mandato tempor al, en los negocios de su, incumb~ncia, no que desagradando altamente a la mayoi'Ía del i es un simple consejo del Sut>remo tejisladot· Jesu- Cle¡·o,seguramente no habria t nido cumplimiento, crfsto i sus discípulos, sino un mandato espreso, aun cunndo no lo hubiesen estorbado las resolucio· imprescindible, que oú!iga en conciencia, quien nes del Gobiemo jeneral i del de el Estado de Cun- 1 ~ quiera que pt·omete cumplh· ese mandato i en efec- dinamat·ea, de 6 i 1 o de agosto <1~1 año pt·óximo to lo cumple, llena un debet·, obedece la lei divina, pasado, al p1·op;o tiempo que se babia espedido la 1 sin tener en cuenta las que es pidan los hombres. cit·cular del Gobierno eclesiástico de 9 del ·mismo Yo rejist1·o el Evanjelio i leo en San Mateo, capf- mes. Rrpito que no habl'ia tenido cumplimiento tul o 22, versículo 2 t. « Dad al Césat· lo que es ese mandato, porque ni .Dios mismo nos fuerza a del Césnt· i a Dios lo que es de Dios.)) Yo rejistro hacet· lo que no queremos, mucho ménos lo que no las cat·tus de los Apóstoles, i encuentt·o que San debemos, cuando la conciencia lo repugna. Así Pablo 1\IANDA, e< que toda alma esté sometida a las es que, el sometimiento de algunos eclesiásticos, Potestades superiores. » Ad ¡·o manos capftulo 13, no fué el resultado· de ese mandato, sin!J la obt·a Vt t•sfculo t.o: que, e< estén · 1jetos los cl'istianos espontánea de su eleccion, des pues de que confOL'- a los Príncipes i a las Potestades; que las oiJedez- me al permiso de Usía Ilustrísima, cot.Jstlltaron los can.>> Ad Timoteo, capítulo a.o versículo 1 :O El dictados de su conciencia. 1 J>rfneipe de los Apóstoles, San Pedro, no enca1·ga Usía Ilustrísiml'l tendrá la bondad d·e disimulat· -¡ ni ruega, sino que, con la plenitud de potestad que la libertad que me he tomado en una carta con- 1 le confil'ió su Divino Maesti'O, dispone impel'iosa- gr·atulatol'ia pot· su regt·eso al S€no de su grei, i de · menté i pt·eeeptúa a los rnismos ct•istinnos,en estos protesta de obediencia a su autoridad, esprcs-át1do­tét ·min.os: e< Somet~os a toda humana cl'iattll'a, i me como lo hago acerca del juramento prestado por esto pot· Dios.)) t.~ PedJ'o, capítulo 2,o versículo Su Señoda Ilustrísima, porque he c¡·eitfo opol'tunn 13. Pet·o si fuet•a de esta obediencia ~~, lo pura- la ocasion de manifestarle mis sentimientos rn la mente temporal, en lo.s negocios de szt incumben- materia, que Eon los mismos -en que, con raras 1 cia, tt·aspas~mdo los Gobiernos los límites de su escepciones, abunda el C~ei·o i los fieles de la_ Ar­autoridad, d~mandasen un sometimieuto ABSOLU· quidiócesis, que aman, como verdaderos católicos, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. S ------ EI .. CATOLICO. - -.- ..... ~ ... ~-.-...-....~·. - --·- .--."""--... ......_.. la tmidad, sin la cual desnparece nquellu Iglesia, 1 Sí, mi estimado doctor nema! : "Ningu 10 des­de quien dijo su Divino Fundador, que se compoue 1 truirá 1~ que Jesucristo ha edificado ; ni .edifica ni de un solo Pastor i de un solo aprisco: 'ltnum ovi- lo que EL ha drstruido." Esto que en el s1glo 4. 0 !e et unus Pastor. Joan cap. 1 o. v. 16. E!'a u ni- decía el gran Cdsóstomo, lo hemos visto confir­dad reprcsentnda en la timica inconsútil de Nuc~- mndo nowtros po1· qu~ncc siglos mns, i lo hrn.10s tro Señor Jesucristo, que ni los bárbaros soldados visto confirmado especwlmente e_n nuestra Pnt_n~ ! se atrevirt·on a 1~omper. Los que hubieran deseado ¿Ha podido echarse rn eJin por tterrn el Cntoii<.'JS­que Usía Ilustrísima hubiese ma1·chndo al destie- mo ... ? Hasta nhora no. ¿Se conseguirá ntrrrnrlo 1 rr , ántes que prestar un juramPnto condicionado, en lo venidero ... '? ¡ Ah! Pidamos a Dios que no que en nada afecta los interesrs de la Relijion i ncontezca tal en cnstigo d~ nuestras iniq~idndc~, de la Iglesia, no han meditado s<'guramentt>, sobre puesto que no si€ndo espec1nl p:wa una rPJton, SI-el triste lamentable i horroroso rstado a que ha- no jener¡¡J parn .todn la tie.rra, In promesa de la bria qu~dado 1·educins tnn cmine~1temrnte cnto\tras. Santísimo Padre el Romano Pontífice, Cabeza de Reeiba U. lns gr;~cias mas <'ordinles por su carta la fglesia, i a Usía Ilustrísima, como a nuestro i creame su nfrctísimo Prelado, que Yrrdallcra· lejftimo Pasto1·; i de quien soi, Ilustrísimo señot·, mente lo nmn. mui atento, mui obediente servidor i menot· cape- ANTONIO AnzomsPO DE sA ,. TA FÉ D E noGOTÁ. Han, Q. B. S. 1\1.-FÉux A. BEnNAL. ' Santajé de Bogotá, 12 de S(Jtiembre de 1864.- Arquirliécesis de San.tafd d e Bogotá .-Parroquia Señor f>t·esbítero doctor Félix A. Bernal, Pá- de Hotoviejo, setiembre 5 de 18G4. rroco de Guatavita. ILusndsn.ro SEÑOR AnzomsPo. Muí estimado doctor Bernal : mi regreso a es- El regreso de Usía Ilustrísima a la capital de ta ciudad, pm· el cual me felicita U. en su npreci) prolongue hn ta que se halle pPrfecrionnda la di·- fíril runnto impo1·tante labor de sn alto ministe· Ilustrísimo señ-or :-...... Tengo -el hono1· de dirijf- ~ 1 io, i que entónres, con edificneion i proveeho de t·os la palab\'a a nombre de « La Sociedad de la 1 1: su uumrrosa gn:>i, pueda U~ía Ilnsti'Ísima repeth· Caridad, >) cnyo Presidente soi, i ~omienzo pOL' In::-. palabras del Apóstol : (( Bonwn -certamen felicitaros pm· vuest1·a bienvenida. . r', t < ee1·tavi, cursum consumavi, jlrlem se1·vcwi.>) La necesidad, Ilustrísimo señoa·,·de una autori- 1. 1 Tales son los -' otos i fet·voa·osos deseos de su ín- dad que íll'monice bnjo un solo pensamiento la uni­timo apreciadol', súbdito fiel, compatriata ¡ amigo. dad de la Iglesia Católica en este país, se siei1te Jos1t PASCUAL AFANADOR. poderosamente; por eso vuestra llegada a esta 1 Santa(é. da Bogotá, 10 de setiembre de 1864. ciudad como el pl'imet• Ministro de la Iglesia gm- 1 1 ... 111 Sciior Presbltero doctor José Pascual Afanador, naclinn, se mira como un birn infinito, po1· el cual Párroco venerable de llatoviejo. damos gmrias al Todopoderoso. Vuestro papel ñli mui estimado señor doctor Afnnadoa· : entre Ilustrísimo señ01·, en las actuales circunstancias, .l, los muchos testimonios ele adhesion relijiosa ¡ de es tan delicado i de tal impoa·tancia social i reli-r nfc•cto ron que he sido favorecido i honrado poa· jiosn, que os considero lleno de esa zozobta que l mi rrgi'<.'SO a esta ciudacl, asirnto de mi Sede m·- naturalmente sobrecoje al hombre ·de bien, siem- 1 1 quiepiscopnl, debo confesm· n U. que uno de los pre que· se yé colocado cual Usía, al frente de una mas satisfactorios pnra mi ha siJo la apreciable tarea tan d•fícil ; difícil digo, porque en el actual 1 rnrta gratul~torin de U. de 5 del que cmsn, porque estado de cosas son necesadas la fil'lneza de un rsa carta t's In del nmigo qcc se complace con el Atnnacio tmido a la abnegacion _do un Sócrates . amip: o , In del Sacerdote que di~e a su Obispo: para ' 'oh·er el equilibrio -.'1 la Iglesia granadina, !_ ) amenazada de una manem alal'lnant<:'. t Acor 'lc me encuentro con U. en punto a que la Yo no sé, Ilustrísimo seüo1·, basta donde tendré · .f lu<.'hn relijiosa pros<>guini. miént1·as que, como U. razon en mi modo de pensrillantez. inclllyo, eon justicia .• :l U, que <'S uno de los mas DISCURSO DEL SE.l' OR VICENTE F. P.Útz, SECRETARIO 11 distinguidos coopE'rarios con quienes cuento, pam DE LA «SociEDAD DE CARIDAD.>) que me ayuden eficazmente. a eontinum· sostenien- Jlust1'ísinw seiio1·. ) do In lucha, alentados po1· nuestra palabra de com- Hace, Venet·able Sacel'dote, el espacio de tl'es 1 1 bntc-« Da1· al Cé~at·, lo qne es del Césal'; pero nilos qu~ este pueblo, -esencialmente católico, os 1 l sobre todo a Dios, lo que es de Dios,>) puesto que, vió con dolo1· marchm· a un lejano destiel'm, ) niño escandaliza, i ulta·aja al venea·able Sace1·dote.>) 1; Doi n U. las gracias mas espresivas por los té1·· El nii"lo a la verdad se escandaliza con las escer-tas minos de su cm·ta estimable, i a mi vez, deseando de esterminio que la guerra le presenta ante su a U. salud i verdadera felicidad, me es mui satis- inocente vista, i al VE:nerable Sacerdote se ultraja fue torio asegurarle que soi igualmente despojándole de todos sus derechos i sepultándolo 1 Su np1'eciad01·, su compat1·iota, su amigo. en las ho1·ribles pat·edes de una espantosa pl'ision. ANTONIO, A¡w;oBISPO DE SANTAFÉ DE BoGOT . .\.. Estos han sido los frutos que ba cosechado el áa·bol del mili. ACLARACION 1 PROTESTA. La falta del Pastor de la Iglesia no em- un mal Pam los que no conozcan al señor docto1· E lías que pesªba sobt·e el Clm·o granadino solamente, Olal'te, Párroco •Gle Pachavita, se hace necesal'io sino que tambien mantuvo al pueblo en su mayo1· ' 1. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 a ~ / ~ .. ~.......,....._,'-"'-'~~~ ...... _,..._,.,. ~ .. confticto, poa·que faltando 6f venerable anciano que f pueblo gNfnatfino·, i ~sta es una gti1ta S:ttisfa<'ción ¡ lije los destinos de tá J.glesio, faltá'bale tambien a·l t pas·n nosotl-os, p01·q.uc el puelllo b'l'anadino siem- ¡ pueblo el gozo 0n su corazon. p-re fiel a las doctri'nas de nuestros mayoa·es,no de- l · 'Si lágrimas de doiOl' vertiea·on los- fieJ.es hiJos testará un momento de su f-é, amm·á i •·espetará a ' de la Iglesia e.uando el inexot·able deca-eto • drl sus Pa·elados i bajani a la tumba confesando la ! Sobea·ano de la tiea·ra os m·rebató de nuestro seno, Relijion, sellada con la sanga·e del Crucificado. ¡ tambitm el pueblo las ha dertnmado de gozo en Bogotá>,. 8 de setiembre 1864. 1 vuestro feliz regreso i ~ ba aclamado segundo máa·th· de la iglE'sia gt·anadina. /D('I) ti! n mf'l"\ rD n l""fif7'\ ~ ~-~~ Dumnte el amlu·go· tiempo que las mua•allas de ~- '-""-"~~ ""-'~<.1.1"-liííi'\G#~"'I~~ 1 Cal'tojena gua-s·daa~on la l"espetable pel'sona d·e nue5· "LA OPlNION" 1 LAS ESCUMUNIONES 1 1 · ta·o Pastor,. los hijos de Bogotá, como los pueMos Los liberales son mui graciosos en esto de que la ro~ean, han permanecido melancólicos i las escomumones. Para. ellos no valen nada, 1 pt ivados de vuestt·os beneficios. Los párvul'(}S han 1 sido partícipes dd azote, poa·que han cal'ecido del nada. significan i sinembargo se les indijesta ¡ segundo de los sacaramentos .... Bogotá, durante mi ucho hel q~o se~dpubliquJeln loDs nom.breds die j, vuestl'Q ca·uel destiea•a·o no os olvidó un solo fns- os que an mcurr1 o en e as. P.spucs e a. tante. Los fieÍes presencimnos escenas funestas: lista de remn-tadores de b-i-enes de H manos los templos permaneciea•on cerrados por muchos muertas ' 7 publicada en EL CATÓLICO, publi­dias, el alegt·e tañido de las campanas enmudeció., can los Editores de '"'La Opinion" en su nú.mc· rl pneblo caa·eció de la administa·ácion de los sa- ro 81, otra de la misma clase, en que a parecen et·r.melltos i el culto que le debemos tribu-tat• a la algunos conservadores, i tienen la desvcro-uen­majestad de nucstt·o Dios,. quedó su¡wimido. Lns za de decir que se pueden ver sus nombres i ágl'imas, la paciencia i la oracion a su tum.o e1·an sus firmns en la oficina correspondiente, siendo eJ únk"O remedio, la unica ofrenda que podia pre- así que en la mayor parte, los inscritos en esa. sentáa·gele en holocausto u nuestl'o Dios pa-ra apla- lista n.o han tenido,. ni po1· pensamiento, nada eat· el azote con que quería castiga•· los pecados que ver con la desamortizacion, como se está de su pueblo. Nuestros clamores fueron oídos, comprobando con las protestas que contra porque gt·lmde i miset'kordioso es tarn.bien el Pateis a sufril', por el escándalo que haya causado-. Por eso p-ol·que escrito está: ce Bienavent·wrados los que decía San Pablo al escomulgar nl insestuoso padecen persecucionPs por la j-usticia, porqtte de de Corintio "sea el tal entregado a Satauást ellos es el reino de los cielos.>) Sí, bienaventu- para mortificacion de la carne, i que su alma rado quel'ido Pastoa·, que por el cumplimiento dé sea salva en el dia de Nuestro Seño1· Jesu­vuesta ·os deberes pastorales ha beis sido perseguido cristo." (l. a Con. V -5 ). . pot• la injusticia. i Entendeis ya. la doctrina de las escomu- tf Todos los miembros de la « Soci€aaa de la Ca- nioues? Sí la entcndeis; lo que hai es que- os ¡ ttidad,>) a la cual tengo la bom·a de pel·teneces·, conviene ton'lar el rábano por las h0jas para. i somos hijos -yerdadea"'s de la lglesia Católica, to- atribuir a !a Iglesia. doctrinas irrac~onales. • dos os reconocemos i amamos como a n uesta·o · 1 d d · d t lejítimo Past-ol'. i en nombre de la Sociedad os- sa- HacelS burla de po . er e atar 1 esa t:n· que t ludo te"erente i doi gt·acias al Dmnipotente p.-ot·que Jesucristo ha dejado a su Iglesia. Haced ¡ n-os restituyó tan inapreciable tesoa·o. cuanta. quisiereis, que e~o no prueba mas que t La « Sociedad de Ja Caridad » no dejará un vuestra crasa ignora.nc.i.a. o vuestra profunda t momellto de pedit· al Séi· Supremo os conset·'V.e la corrupcion. 1 yida i os dé aliento de defeodet· i sostene1• la d;ts- Cíon ese poder es que se escorrrulgu, i con l ~iplina de la Iglesia. Nosotros hacemos parte del ese ¡:.oder es que se absuelve. Se absuelve ~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ~z::::sz: EL CATÓLICO .. . fl'¡ ;J;;s~~~·~:I"'g_,...~_,...d...,.os~"'q"'u.re,...,...__,o..__b,.....e_....d_,..i._,.e.....,n'"'to--..s,..._,...a_,..'-/la......,..__le,.....i.r-.~. ~~~ IJ de la IgiQsia, se arrepienten ; i en artículo de ellos, de que la \rerdad relij.iosa. se hallaba en · muerte, mostrando esas di"posicione~ puede el Catolicismo. ¡Tal era su buena fé!" absolverlos cualquier Sacerdote. Lo que ha1 En Espafin. tambien ha habido algo dé es.to. es que, los que atenidos a la miserico.rdia de ¿Por qué no nos alegarán mas ejemplos los do Dios, la echan de incrédulos filósofos, con ''La Opinkm"? ánimo, como dicen, de jugárseln. al diablo a lo i Pero qué arguyen estos hechos? Que el l ü 1 ti m o vol viéndose a Dios, suelen llevar cha">9co Papa en uso de · sus facultades lo puede hacer f p orque Dios no se deja burlar así; porque l:'SÍ cuando crea que así se- debe hacer. Ma.s F ese pccndo lo castiga mas frecuentemt>nte con no que esto se baya de tener por regla jene- !:! 11, privar nc los ausilios i buenas disposiciones ral, ni que a esto se hayan de atener los que en la ú ! tima hora, a los que así abusan de su quieran usurpar los lliencs eclesiásticos; ni misericordia. ménos que por ello se hallen libres de esco- 1: 1\fni estraña cosa es para vosQtrns la es- munion los que se los usurpan, miéntras el ~¡ comunion, i comprendeis pelfecta.mente que Papa no convenga en que se queden con lo do cual quiera asociacion se puede separar a usurpado i !os n bsuelva del delito; i esas ga~ un miembro, privándole de s~s benefieios bolas se sacan cclebranrlo Concordatos con la sj no cumple i _observa sus leyes. Vosotros Santa Sede. i Aquí se ha celebrado, o so trata. 1 : Jos masones tambicn teneis censuras i i os de celebrar alguno? Nada de eso: ántes por 1 parecen cstrañas las de la Iglesia? Decia- el contrario, a los de '' J..~a Opinion" no se les 1 ra1H su 1pensos i entredicho$ a. los que in- puede hablar de Concorrluto; esto es degra- 1 curren en ciertos pecados eorpo consta de d.ante para ellos, i es el pecado del Ecuador, ~~.· la lista rle la lójia Union n(Imel'Q 9 de Car- como tantas veces lo han dicho. n tujena1 impresa en 1861, donde se encuentran Pero ya que en materia de quedarse con lo con <'Stas censuras los hermanos José Vicente aj • .mo, sí están por Jos Concordatos, i nos ale- 1 Lópcz i Alejo J. Moreno, árobos del grado 32, gnn el celebrado entre el señor Pio VII i Na­. i borrado por apóstata, (que es como decir poleon en 1801, tambien deberán estar por cscomulgado vitando) el Jcnernl Cárlos Sou- el artículo 15 del mismo, qu.e dice así: "Le hlettc, del grado 33.. 1 Honor para la lójia que gouvernement prendra egalement des mesures 1 tiene tales apóstatas! pour que les catholiques francais puessent, Despues de su pregunta acerca de la conde- s'ils le veulent, faire, en faveur des eglises,des nacion de los e-comulgado~ de manos muertas, fondations..'' " El Gobierno tomará igualmente dicen los do "La Opinion" : '·V éamos lo que medidas para que los católtcos puedan, si lo ha pasado en casos semejantes. Despuea de la tienen a bien, hacer fundaciones e favor de última revolucion francesa, (1) Pio VIl hizo la.s iglesias." i Aquí se permite ·a lo~ católicos con aquellos mismos republicanos que- habian colombianQ~ hacer nuevas fundaciones a fa.·vo1· degollado a mll ciento treinta i cinco Sacerdo- de las iglesias? Que responda el artículo 7. 0 tes i a trescientas cincuenta relijiosas (libera- de ln Constitucion. les habian de ser), un arreglo cuyo artículo 13 Este mismo Napoleon con quien el señor decía: Su Santidad por el bien de la Iglesia Pío VII celebró el Concordato de 1801, fué ( PonR LE BIEN DE LE PAix, se lee en el el que arrancó al mismo Papa el Concordato or1jinnl ), i por el feliz restablecimiento de la de Fontainebleau en 1813, en cuyo artículo 6 Relijion católica, declara que ni él ni sus sohre los bienes eclesiásticos se dice lo sig_uien­sucesores turbarán en manera alguna a los te: "Los bienes actualmente existentes se- 1 compradores de bienes nacionales ( eclesiásti- rán restituidos, i por lo que hace a los vendi- 1 ques, dice el orijinul) vendidos, en la propio- dos se tomarán las medidas convenient.es." dad i goce de los mismos, i que en consccuen- Se reconoció, pues, que eran Il).al habidos t ·Cia dicha propiedad, sus rentas i derechos puesto que, por este Concordato se mr.ndaron quedarán p:ua siempre en mnnos- de sus 1·efe- devolver los que no se habian ven.dido. I las 1 ridos compradores o sus herederos." medidas con respecto a los vendidos, no podian 1 J3uena diferencia hai entre decir por la paz ser otras que las de restitucion de Sl,lS valo~·es de la Iglesia como dice el Concordato de 1801, como mal habiqoa. a decir por el hien de la Iglesia, como dice En otro número reeorda.remos algo sob.re "La Opinion." De este último modo querria 1~ histor~a. de (latos concordatos, i de las penas decir que la Iglesia reportaba una ventaja, qne se hicieron sufrir a aquel Papa para. obli­quc salia ganando con la desamortizacion; pero gario a. dar pasos de que despues él mismo del primer modo Jo que se dice ·es: "porque se arrepintió, i protestó deola1·ando nulos me deje U. en paz i le dejaré lo que me ha todos esos actos como arrancados por la robado, no le cobraré nunca." · fu.er2a. Lo mismo se vió p¡:ecisado a. h~c~--él Papa ====~==~=~===.r¡.=:::;:::;lfD=_:;::¡:;::;::¡:rJ.· m==q>.=::;:~=~=. === raulo IIl con lo.s lJldrones de la refo.rma. ~"'*·""-'~ o(d"<.t~.<~J~'-:1~ .. anglicana, que se habían nprop.ia.do .todos los bienes i rentas eclesiásticos, cuando en tiempo d.e la Reina María no pJisieroD mas condicion para volver al seno de la Iglesia Católica, que el que se les dejara. en qmeta. i pacifica pose- ( 1) La ultima revolucion francesa no fué la de 1789, sino la de 1848. UNA ACLARACION. En el numero 8.1 de ) de la Iglesin, sino a un establecimiento civil. Por lo tanto, no se ha ob1·ado con lealtad poniendo mi nombre en una lista de rtldenciones de censos de la Iglesia; mucho ménos cuando se sabe que las cantidades que imponia el Hospital eran a plazos cort•JS, con hipoteca i con intcres USUI'ai'Ío. Bogotá, 18 de setiembre de 1864. SilvestrfJ' 1 biñez. Señor Redactor de "El Católico." Sa n qtte en la lista publicada en el núme1·o 81 de ''La Opinion;'' llpru '7co como deuuflcia· dorn de "bienes de manos m Icl·tas," suplico a U. d~ lugar en su pel'iócliro a este remitido, que tiene po1· objeta p-rotestar, como pt·otesto con toda Ja fuel'za de mi filma, contra tal calificativo. Yo 1 no he hecho mas que responder a una pregunt~ que se me hizo po1· unos señores que fueron a m1 casa, porque las diS})OSiciones vijentes me obliga­ban eon fuertísimos apremios a ¡·espondc¡· a esta pre­gunta. De ot1·a manern nacla se habl'ia sabido por mí 9-.ue detesto la delacion como una \'ileza: Bogotá, ect. Doi\HTILA L. DE GoNZA.LEZ. Señor Redactor de '' El Católico." Como al publicar su lista de denunciantes los señores Redactores de "La Opinion," dijei'On con mucha fot·malidad que se mostt·al'ian los compro~ bantes del denuncio a la pet·sona que quisiera il· a verlos en la Ajencia de'' bienes desamortizados, '' al ·ver mi nombre en esta lista, yo que nada había denunciado ni pensado en denunciar, envié a mi hijo Ignacio a que ' ' iera esa dilijencia, i se le mos­tró po1· el señor Ajen te jet1ea·aJ, una tira de papel con la dilijencia del denuncio,' pero sin ninguna autorizacion ni fil-ma, diciéodosele que eso er::\ lo snfici{.'nte porque e m Jo que a su oficina habia pa · sado Ja autoridad judicial. Tal superchel'ia de los enemigos de la Relijion, puedo habers~ emple:~do con ot~os que como yo sean bien conocidos como católicos, i .muestt·a la · buena fé de los Redactores de "La Opinion." Espcl'O que U. se si1·va dat· lu~ar en sus colum­nas a ésta manifestacion, soi de U. atento sen idor. MARIAl'lO ÜRTEGA. Como en la lista de denunciantes de " bienes ANSEM10 LEO • El señor José Eusebio Ricaurte nos ha suplica­do tambien manifestémos, que él se presentó en la Ajencia de "manos muet·tas" ·a P?gaa· ~1 ré~i~o 1 de un principal que grava su casa, 1 ~~·m? la dl.h­jencia respectiva, porque ya en la AJe~m~ teman conocimiento de la existt:nda de ese prmc1p •.. Los señores Juan Malo i Eujenio He1·a·nn hm- . bien han protestado contra su incot•poracion en ra li~ta de los despojadores de la Iglesia, en que ha quel'ido incluirlos "La Opinion " nitmt>a·o 81:, ''El Símbolo" número 19 rejistra los remitidos 1 1 en que estos caballeros manifiestan que los .reco ... nocimientos porque eHos tu\'ieron que ocunu· a In 1, Ajencia de '' bienes desamo~rtizados. '' son de es­tablecimientos civiles, uo eclesiásticos. Selwr R~dactor tle ((El Católico.» En el núm I'O Sl (e o L~ Opiuion· » he visto mi nombre en una lista de pel·souas acusadas d~ haber denunciado bienes eclesiásticos. Como u!­gunos de los que lee 1 c~e periódico pueden <.'t~ee•: que yo tambieu despreciO las leyes de la lgles1a· 1 he ctmtribuido e::;pontánea i malicios ~nne nte a su despojo, espero que U. me h :Jga el fa,ot"dc inser- ll tar la siguiente espllcacion : ~~ Dos de mis pmpiedades cstnban gravadas con recono<:imientos. Como en el decreto de desnmot'­tizacion se exijia a los que reconocieran censos sobre sus finctts que los denunciaran, sciwlan dp para ello un plazo fatal i conminnndo con la pér~ elida de sus fincas a Jos q•Je LlO Jo lticit·J'I.lll; cuan- ~ do e..,e plazo espiraba, advertida por 'ari~~ perso­nas del riesgo que con·ia i de la preHneton que :,_ babia contm los que hubieran matlifcstado simpa­tías por el partido vencido, i estando ~n.ferma i en imposibilidad de sali1· a la calle, comJSIOIH.< n un indh•icluo de mi familia para que cousult~nt el caso con algunos eclesiásticos instruidos i ortodo- , jo s , ordenándole que procediera de acuerdo .con el dictámen que ellos le dieran ; pue.s SI la fuerza de las circunstancias no fuera mot1vo su­ficiente pára escusm· el d.e~uncio, .Yo P!'efe~·ia pm·derlo todo a hacer traicion a mi conciencia. Los eclesiásticos consultados juzgaron que la necesidad me absoh'ia de todo reato; i en virtud de esto mi apoderado dió ayiso de la exist 'néia de los censos al empleado respectivo. ~ Creo, pues, que procuré evitar un acto al que ¡. me veia compelida i que hice lo posible para nse­guml' mi conciencia. Del se.üor Redactor, etc. etc. Dolores Ruiz de Oruego:::.o. de manos muertas " que ha publicado ''La Üpi- IMPRENTA CO.'STIIUCIONAL~POR NICOLAS PO"NTON Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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El Católico - N. 68

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Gazeta de Colombia - N. 291

Por: | Fecha: 13/05/1827

GACE1~A - DE COLOMBIA. BoGOTA DOMINGO i3 DE MAf.0 DE 18~7 •. - n Esta gacela sá/e lv~ ·domingos. · Se suscribe lz ella e11 lus admínistracioms de correos de las capii.ales de provincia, La susr:ricion anual vnle to. pe- IDS 5. la del sem,,s1re' y 20, rr.áles la del trím«stre. · · El edítpr dirijira los n i'tmaos por lus correos li los suscriwres y a los de ~sta ciudad, cuysideutc de la camata de rep1·c c.ntantcs el cor~mcl Jo·sé M. Ortega, vicép·residcnle el ca­nonigo majislral de Bugotá dr. Mariano Talavera, secretario el diputado José M. CarIo onter­rior el p_resupurslo de este dtpartamento stra de. la rnntidad espresarf,1; pero en el de determinarse lo coufrr:rio, i que su/Jsi.llan las '!ficitlas i tmpleados cr:eadfls /!.'!". los leyes vi¡cntes, ento?ces suhira :iz 612,732 pesos 7 • ,s. segan el calculo opr.oZ;imrzlivo qtJ.t $e !Jo for:modo; porque CfJn . moli·oo de los t~a~lo_r¡zos, que han te . n~ . l.ugnr en la Repd~licf)., no $C ha.n: rec~hido los datos necesario~ para calcU:lnr con .esactillld /1Js gasl-Os particulares de cQ#i/.i, oficma que ,deben obrar en estt pres~l#uto. Errnlas que deben corre¡irse en ltÍs gacetas anteriores en. que $e han insertado l<>s presupuestos. En Ja aota pi1esta al del departamen~o de marina dice así: "si se han de eqm­par .- j armar lodos nuestros buqnes de guer- 1·a subira el presupuesto a 2.2Go,4:¡2 pesos 6 rs. debe decir a 2.026,422 pesos. 61·s. En la .compar.scion que se hace ~otre Jos· presupuestos ,082-4-! 34 de suelJosTeteni1lo dadas por var.ias o~­cinas i visadas por el secretario dé·h:acienda 11 i de empréstitos con el Ü)teres de cmco por ciento_ anual 506,029-4- 5 '9 que con J as recibidas anteriormehte suinan. . :z.,3.15, 7 oo -1 D .e. ?ue rcs~lta que el núm~ro de la~ llQ~8s trecientos.. tr~inta i cinco mil se­C1bligac10nes reciLidas eu todo el mes teciento.s pesos medio real.-- Bogotá de febrero ultimo ha sid.o de qui,nienias a 15 de m~rzo de 1827- 17. 0 Rafael diez· i nu~ve , a cuyo valor de quinientos Caro.- Bogotá fech·t lu supra.- H~suclto seis mil, veinitinueve pesos ·cuatro . . en. 'C·omj.~on ordinaria.-- Aprouado i rcale$, ~ agi:eg~ c;l de las r~cibidas publíquese, el contador secretario, auteriormcnlc i ambas su_man dos mi- Cprdenas. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. GACETA DECOl.OMBI'A ESTADO r Que manifiesta las cantw· ' ml es qr:e h an m· gresa d o en las a1·cas del credito cwnal . hasta fin de jelm.!ro de 1827. na- r l T.EsoRERU. DE OmmINAl\tARCA. ~xi~tcncia hasta fin d~ enero ultimo. Rcjistros Hipotecas . J'lapél sclla Hipotecas en la Buena­. ventura Octava _parte de derechos de aduana en la Buena- -.ventura " . 1,012-7-l 178--.. i 64 3o 6-3~ 4-2-! TEsonERIA DE BoYACA• Existencia en fin de enero ultimo . _. • . Canton del Cocuy 3,489-4-i •o Iden de Garagoa • 4, .. ·14 Canton de Santarosa .11-6-! ~ • • • • • 12-1- R ejistros en el canton de Suata . • • • tAdministracion del Socorro Iden de Tunja T.EsoBERIA I>E AsuAY. ¡' 46-3-¡ 404-1 .. ,t 150- ... '· 45,834-:l • •. ·1,3:n--4- No se han recibido las certifi­c: aci~es de los ingresos en los meses de enero i feb~ero ; i s@­lamente se cuenta con la exis­tencia en fin de diciembre ~timo. ; ; .. 1TESORERIA. DEL ECUADOR.· ·Existencia en fin de enero 'último • • • • • :1,581-3~ En el canton de Quito 133-G En el prov~ de lmbanbura 61-6-i 195-4-i En. • • • . id • 200- .Canton de Alausi 1io Quito .20~ 453• ~ -: -: 2,229-7-l 7asoa'ÉIUA. niL MAGDALÉ.NA, Cantidades que debian existir ·~ fin de; ~ro último e • • To.~/. 47,589- .1111641-1. • Scpm resulta ·uc la cuenta anterior existen en la arca de lres lbves lando de Ja presente admi;1is trac.ion, que son muchos los perjuicios causa­dos ·a. la naóon con la compr\l de cascos de buques i efectos inútiles . ita el s~nicio de. !o~ ntos i pro- · VUlc1.as; se eshngmQ el derecho º" alcabala i el de tributos de los intro en. favor de las prov1ncias mi­fleras por la aho\icion de los derechos Ua- 121ados de masan1orreros, otro .en favor de . la de Popays del Íttlerior; J>Drqac los estranjeros han preferido aquellos 1 Ja esperiencia ha enseñado que al del Su­lia i Venezuela ha !-Ído donde primero han llegado inmigrados para poblar los baldios ic¡ue se les han cedu-to. Ha sido en heoeficio comun de toclos los colomhianos que se dio la ley que abolio Jos derechos de dispensas matrimoniales; lo fue ('n su f'spíriln nl departamento del MagdalP.na, d-:Cund!n~f!larca, Boyaca i Cau­cn, aunque sm p<>r¡mc10 de los •fornas dc­parl: tmcntol', .. 1 privilcjio coucr as reglas par~ con­- ceder carlas de nalurnl<'za, asi como : ba pesado i pesa sobre toda la nacion el ~m­prestito de qn~ trata el decreto de 7 de julio i el reconocimiento r el ministro Zea: la ara bien .esclusivo de Bogotá, m de ~undmamarca 1 Boyac.á, ni la dcs­aprohac1on del c~ntrato hf'cbo por Lop,ez Mend<'Z Ctln - 1\'Iakmtosh. Tócole a Bogota e~ mmeo i la litografi.a, el pl'imero porque s1.endo uno solo. era muy natural que estu­viese en la cap1tal del Estado, i el segundo porque el gobJCrno necesitaba ele el cerca de su residencia; perdos vitacion fa mas sl'rÍ::\ p<'ra que favoreciese los los lugares, i sus inconvenientes pe an tanto movimientos revolucionarios que se fra­. sobre el centro, como sobre los estremo~- gu:lban ~n lloli\·ia, l:i cual invitacion ÍUE" El privilejio concc.dido a Hamºltm~ pa1~ l.:~ s 1 b:110 tod:is las formas de gobiemo..-· AVISO. José Mnrin- Osorio, seculflriu de la inten­dencia del dcp.?rfammto rk Cundinnmarca Crclifico: que el sr. José Jan;lcio Paris ba h~cho l~ sigui<'nlc rrpresenta~ion: Jo~c Igna­c! o P~~rs vecino d~ l'Sta capital ante VS. con tod~ m1 1·cspeto digo: 'lue haLiendonos con­c~< lJdo ~1 snpn·nio ~olnerno a los srcs. Ma­riano ~1,~ ero,. C. S. Codu·aae, j á mi, el de- . recbo il las r.nnas de esmeraldas dr. l\Iuzo c?n las condiciones i V<'11tajas que VS. habr' visto en t.ma oc las Gacela:; de f:otombia yo me lic L~llano de todos sns ida mas convr.ment~, a 61'! de evitar p<'rjuicios rle .- Ja mayorconsu.leracwn, hacer la. protesta sigui .. ente: qtre s1 dentro del prec1 -o i penntorio termino de seis mrses, los sres. Rivero i Co­chrane, no ponen ea mi poder las'CantidaJes suficientPs p:ira cubrir lo que se me adruda i continuar los trah::i jos de las minas, no se ~n­~ cnrlera 'l.u~ <'s.t:is soo u~a propiedad comun, 1 que solicita.re en el tnbn.nal correspondiente la dccbratorrn de la pérdida ele sus derechos conforme a la lei 4 tit. 18 lib. 7 de la N. R. i á_ l::is r!isposic;ionrs qne prescriban las ohliga­nones rccíprocns nt inua la puMicaciuil de las cuentas del em­presli to ÍnfL!rrumpida en et 5Up/PmPllW O /a iOCef.11 'llÚmeru :aófi DEPARTAMENTO DEL :MAGDALENA· R elacion del dinel"o del t'mpreslito de 1824 que JOr l ... Loso r~ri a principal t rcÍ·: ·.t3-Son·r ias: 1 <> . , Setit!:,;Lrc a o - P a garlos al c11pitan de !a gol~ ~ª R e riet:;-aSOI e,~j3 d }Sogotá. Id. 20- Id. ei. ihlones á ta tesoreria de l:kgota. Octubre. 9- . ld. en ·id. a Ja de id. . • • Id. 20- Id. en id. a id. de Santamarta. • • · 1' ü •it·mbre 2.-Jr. en pesos fuertes a la id. dt:I I stmo. lJ.h.=1 ó en b tesor eria deJ lstrn o. . • )rl. 20 Remitidos eu doUo- •es á Ja tesor eria de S 4nla- 111ar1 a. • • • lci. 24- Pagados al sr. JuaD Ar1tor.to )'J OIJf " ) a en ~oh Ion es por 01 d«'n de Ja st cre t.ari; de l.acit>ncla de 9 d<: no\ it n .he d e 182!, . . . . Id. 3o- Remitidos á la teso-. 800 I00,<1<>0 730 3 16,000 16, 000 4;ooo 32,000 4,ooo 50 ,000 So,'Ooo 2,500 .2(' .0 0Q DOM1 .\"GU 13 IJE M ·I YO VE t8~7-17. reria de Santamarta en do­Ll n11es . • • . • • • Diriemb. 20- Id. a la Id. de id. en id. • • • • Id. 3o- Id· id. id. de id en id. 1825. Febrero 28- Remitido& a la id. de id. en id. • • • .. Abril 16- Pagados al s~ñor Juan BJutista F e rnancl ez en .lohlones por igual cantidad 1¡1H t:uten'> en la t esorería del Istmo. :\-J;I\ o 18- lcl. al sr. Lazaro 't. di.> Herrera por orden l pósito que existió en Cita plau. • . • Id. a los riucl adanos 'lel de- 1>:1 rtamenlo p Pr orden dt•I g9- 1iernt\ por la sun1ini1trar.ione8 !a los f' U<'l]JOS I 1le­f ·=· r :anh·nto por· cuenta 1le an1 lia l>ercs vencidos en t·l .año ele: 8 a3 . Lastados f'n los <1 usilim, fa. r ilitados al P e ru,. s<'gun cuen- 1a poi menor que cxistt: t'O la coutaduria jt: ucral de cut:utas del ctepoirtauu.·nto. • Co11signad<1s !¡ la marina dc·sclc el mes de junio d~ 824 L sta "fin l!e ormLre de l25 in­( hisus 80.000 pa f; ac?c; s al sr. .M ;u ·ud l\'1arccs 1'uñt:Z por :;.~ racio1:e.s que suministró al f ue1 ¡w . . Consignat.ios a los tºDtplea­( < · ~ cil'iies, i 111iJi1ar·e.s para 1. ' ' ' " gurlt'"s ,.( h·r"io de sus u.11 ¡,,, s retenido~ en virtud de ¡. ~ f!t:rrt-f( ~ dd t-je.-u1iH: de 1 • e de fe}- rerc; i 2 5 fle setiém­L 1, dt' 822. ~ .. stados en las ateDdonea óc t-sta caja por cunita rir los 250 .000 qut' t.·! g(.Liet I J(J dea:­tir ·tJ a ella, <"U) (1 Ji' r m('110~ <'011sta de los JiLru ~ 1•·11t'ré!les ce d do • Stma. 3.ooo 368, 5 xS,ooo 4,ooo 4~ooo 76,850 .50,000 15,ooo 117,o64 1 ro,ooo Id. 30 .... Id. a Ja de )JQm-lfot.,_, Que tn el pre~ac e~'41 do uo e~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. c.omprendidas Tariu mm:is remitida.s. de la te­¡ oreri:i de Cundinam::.rca por no- espresarse en 1os ·ofi ... ios •le remi8iou, si ellas tórrespondian l los pro se han invertido conforme a Jas órden"'l·s de esta iétendencia en Jos gastos del clepar1amento, como, tambien consta' demostrado en Jos libros jenerales CJe data. Otra.-- Que por no h;¡her:se formado_ cargo uta oficina de las barras · rle octubn· 'le r8:a4 • 46,oóo 6 ,, Los 1 .600 pese is que se 'dal.tn por un libramicntn jirado contra ~I sr. Domingu C:licedo en de julio de 1825. r ,600 _ .,.. ---- .. - ---1 - - - - pc1•U•• 1. " },.os 60.000 ru•11o!t re­mit i., ,.l' 1' Marar:tiho i c·aq.~n•los ya c:11 b ruenla del ~upl .. meuto Dpm. 278. · • • · · • • Suma total. •• Jm1,orta la - ~ala "d estado de C,.rt:i jena. . . • • • .Se 1e'•aj :m las parli1las antece­denl el\ qut' importan. Rt"mh.1 n pagados por la fe­sort ·r\a 1\e· Cartajt:oa .Id •line­ro · rl empréstito cstranjero i n11 . ~ .wgados eu los estados ya puhlirados Sáu,~"7 60,000 610,727 :1.474.348-¡-- i 610,727 1.8 3,621 !,. St-gnn se manifiesta de la antecedente demos· trari• ·11 importa la data ch·I t~f.taac-; de Carhj1·- 11a :i.474.34.8 peSC\S 4 reales, de cuya rantid.1cl deduri!lns fito,727 . . JJ~Sos que suman las parti das :tnft'cei)entes rc!mitiilas a esta tesorería ('U- 1ª inn~rsion esta c?mpre.nrlida en Ja reladou dada por 'dla eie J.1 IO\ers10n ele los fondos ,1t'f em¡véstito estranj<·ro; resulta ha herse satisfecho por la tesorerla d1·. Cart<1jena iota i un pesos siete i merlio rs. invt>rlirloc: PO Co­lomhi . ""uf. mi~ 71 h ie) de los caudales dt: l cmprestilo es-trtJljero de 1824, 5,668,431 ps. 7 GAS'FOS DE LA SECRETARIA DE GUERRA DESDE 1. 0 DE ENERO HASTA FIN DE DICI.EM.BRE. dra del LidaTAMl\ no .fon taba 4oo ~Lres: : ' admiral1le que rlla•t!ivo i lo que ilustrara siem­pr. e el uoml.Jre de DOLI\' AR, e:-1 el ha , ·er~ emprt·udid.o con tan miserable foerza numéri­ca invadir a V eoezuda .I arlibmento i municiones con que ¡e ft>rmo 13¡ vanguar1lia .Oel ejercito libert.l.lor. Ha llegado a nuestras manos un volumen en En la pájina 173 se da por mtlubila hle • que 01·tavo mayor ímpreso eo Bruselas el año, de en 1818 se reuniron at ejército H.lertatl1 ir de 1826, que contiene la ·histlma d~ Colombia por '\. cnczuda cuatro rejimi•!Olos iJJg1.eses~ l;\ ' ual LaJJement. Interesados en que lo historia dP e.s falso, si se ha jimientos· aosiliares de t!Stranjeros, q_ue que rapidamente los errores que contiene este se r1·uniernn al ejÚcito no eran sioo l~s rua­• nlumen. Es de observar, que un oestranjero 1lros de . jefes i oficiales con uno ti otro sarjcnto;. 'lue nunca ha visitado á Colombia no pUt·de pero ningun soldado. · No es menos foho el 111e11os que escribir una historia equivocacl;i. y .lesembarco de los cinc.o mil islan.deses ele que que un solo volumen de. 264 p!ljioas (\e tipos ,se h · ce relacionen la pajina 198. En esta es­grancle$, en que se dan noticias estadiaticas de pc•dicion viuieror\.en eferlo sol1l.-los estraujero1, ( :oli~mbia, se habla riel descuhriuaienlo y con- qut· hirieron útil~s i bu~nos sitrvicios a· ta inde.­<¡ uis1a de esta parte de· América, 1\el réjemen CO· pt'ndenc:ia colomLiana: si se esceptuao los que luuial,de las causa!' publicanas en lt·ó c~n palos' i la.nz.1$. L2 :yerdad· fué que junio d~ 1821. El .oliispo al tiempo de e&ta t>slc batallon no tema nomhre, 1 se le privo de surnisiou prestó · ohedienc-ia; al .gobierno ,colom­su 1:andera en uno tie los <'ombalt's m que se bia110 , i lejos de hact!r lraiciou a sus c11111pro­portó mal: su ~izarra conducta en Aranre . le metimientos, ha empleado sú autoridad en .1quie­dio uombre i le hizo recuperar con honor su tar las lorhaciones posteriores de1 la pro vincia haovase -al Sur UD ejércit~ de 8 mil , hombres hrillanle · vjr.tória del Zulia; q11e arrojo a :Mora­(' 0ffi0 se asegura_ en la pajioa 1,25. Si huhie. te~ de Mar;acaibo, como se afirma e~ I~ p?ji:­r a tenido esta fuer~, N ~riño habria liber.tado na 256. todo d Sur d,esde 18!4· Estas_ son. los p~ncipales equivo~aciomes, que Es altamente ofensivo a la mem·oria del jent- de pronto hemos notado en la historia escrita ral CastilJo suponerle intelijeucia con los espa- por Lallc·ment, .,equh'Oca~iooes sustancialP.s en ño1es para cntre~arles a ·Cartajen:1. Cas1i1Jo ll.na . obr:t, que por su título debe in1ercsu a na inca.paz de una ff>lonia i trai«:inn, que hu... todos · los hombres. T~das las m ~morias sobre hiese manchado su no~oria repulacion de ar- .Co!ombia. que hasta áhora bemo! leiJu contie­• lienlc patrioia.i 101 e-sfuerzos que hizo cpn olroa nen errores mas ".ó menos graves i abuntLintes~ .le sus paisanos para sustraer a l.artaje11a en ~¡ segun la poi;i<'ion de los escritores. No apa- 1810 de~ poder español: sus proclamu en cali- !. recer~ sin duda alguna uua historia de ( Mom­< ta i lo fusilaron . p,or enemigo de la domina:.. mQ impedido para escribir la hisLoria de su p·ais .rion española. ~porque habiendo órden d.e ase- S'lt.S luces, rl'ctiru
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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Gazeta de Colombia - N. 291

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La Rebelión: noticias de la guerra - N. 93

Por: | Fecha: 03/06/1900

.. 1 . . , ~= _.".~ ~~ .~~~~~::wtb.7JC:Sl. ~2"N'=-== ~U ~~~. azw~ ~~~~_~ :,:,",~~-g Noticia~ dala Guerra' ~Bogotá, Junio 3 de 1900 ,, [ Número 93 . . S ANTAN'DE R · Buéaramanga~Lo de Junio de 1900 ' .' , -. General Casabianca " , , , ' ,Posta que acaQa , de llegar t~ae, 'carta dirigida á . 'Luis Francisco Sánchez, de Santa Cruz (sitio ' entre Rio- . . " negro y Matanza), carta firmada por Cordero, Jefe ',' , del Batallón , TIribe Uribe; Eurípides Nav.as, del , Pera- - . . , ' lonso ; :Antonio González, del Vargas Santos; l\1Iejía 00-, ~ . lina, del Terán, y Carlos Valderrama,~ del Gaitán, en . ' . . " " " ', que ' contestan, respecto á la intimación de entregar , ', las armas', que' esperan reunirse para presentarse. . ~ Dicen que son dos mil (2,000). En 'Rionegro siguen presentándose. ' . , . ' -, . González ,Valencia escribe de Puente Tarqui: "Hoyos en Cachirí. Revolución no sáldrá áCúcuta. 'El último movimiento sobre Matanza fue brillante." .1 . Afectísimo, ·H.ARBOLEDA . , Imprenta Nacional---1900 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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La Rebelión: noticias de la guerra - N. 43

Por: | Fecha: 13/12/1899

r \ . Número 43 , . ,;gr.iRH'i!fa55i?'Zi!"'5'~ ;:)1"l!'ro:srg3Ji¡a,·uroNs¡t. .m lD;5wr.=X:~enQam!ml,.wrnr("3MIfi'srj'WA.rn.tlUJl!DT~~?1Jll!ü .. :t_-·¡-,-ra~U';";C;-:{~' ~dMHI*~ ____~ 1' . ' N oticias de la Guerra ~ Bogotá, Diciembre 13 de 1899 . " P' • TOLIlVIA I .. República de Colombia--Telégrafos naciOllales--Columna Caúca--Auditoría de Gue- . " rra~-Rioblanco~ Distrito de Cololnbia, 10 de Diciembre de 1899 ' . Sr. Ministl'lQ d e Guerra . I , ) En . las fuertes · posiciones de Crinolina, Rioblanco y Playó:n: fueron ·. batidas ayer fuerzas revolucionarias co­mandadas · por los Generales David . Tobar J Tulio Barón, por sólo la fuerza de la Colulnna Canea. Los fuegos princi­piaron á las 5 y 30' de la mañana y terluinaron á las 10 . . El e~emigo fue perseguido cuatro (4) leguas. Hasta ahora . sellan recogido quince (15) muertos y diez (10) heridos ' liberales. Entre los prinleros, asegúrase está General Ba- . rón. Se han tomado veinticinco ( 25) rifles, trescientos . . .(300) tiros; peinillas, toldos, petacas, monturas y varios otros elenlentos de guerra. De nuestra . parte, doce (12), entre muertos' y heridos, desgracias ocurriaas 'en tropa. ·Más de cien (100) prisioneros en nuestro poder, entre ellos los .. Coroneles Deogracias M~dina, · Pablo E. Yépes y Este­ban Tobar. Jefes, Oficiales y soldados nuéstros portáronse . f .. bizarramente, pero digna mención merecen el General An­gel Córdoba y el Coronel Agustín Lindo, que no abando­naron. sitios peligrosos. Caueanos · han agregado página gloriosa ásu libro . de hechos · inmortales.' . Columna ha cumplido consigna,· y queda en actitud de seguirá dond.e .. sea necesario ó regresar suelo natal. . i Viva el Gobierno legítimo! . Servidor, JTJLlf) . CARV AJ-AL Imprenta Nacional-1899 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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La Rebelión: noticias de la guerra - N. 46

Por: | Fecha: 13/04/1885

LA REBELION. NOTICIAS DE LA GUERRA. , ~ Bogot~" i3 de": A::tJ~il de i885. N.O 46. Chocontá, 12 de -Abril de 1885. Ciudadano Presidente de la Unión. -Bogotá. El Secretario de GobiE:Dno de Boyacá, por nota fechada ayer, me ordena os comunique lo siguiente: H Soatá, 11 de Abril de 1885. , te Señor Doctor Clod.omiro Tejada, Presidente del Estado.- ' Donde se halle. , .' . " Tengo el gusto de saludarlQ y trasmitirle estas noticias venidas ayer de On~aga: " El Secretario de Gobierno, Doctor Roldán, comunicó de Bucaraman­ga, en carta de fecha siete, que se entregaron en Puerto-Wilches seiscientos, hombres bien armados de los de Hernández,' á las fuerzas que los perse­' guían; y que los Jefes y algunos Oficiales revolucionarios encontraron ca­noas y se escaparon por el río. " De Ocaña comunican que las fuerzas de Santo domingo Vila, al mando de) Coronel Elías Rodríguez, rechazaron completamente en Cartagena á Gaitán O., quien se retiró á Turbaco ~ y ' estableció hospitales para sus muchos heridos; que el Banco está ocupado por fuerzas del Gobierno, y que, por lo mismo, Hernández nó puede 'ser' !a:tixtti'adc)"'¡jor Gaitan, porque los vapores no pueden subir. "Dícese también que cerca del Istmo de Panamá, fuerzas del Gobierno , aprehendieron una lancha de vapor, en la que iban un hermano de Gaitán y Santander Galofre, con gran parte de lo que Gaitán había tomado en la Costa. Se sabe también que fueron capturados y enviados á Bucaramanga los guerrilleros de Onzaga, Ceferino J ,.Pablo G6mez. " Su afectísimo, F. Lozano Londoño." Lo que hago con gran placer, felicitándoos por tan brillante triunfo, y suscribiéndome vuestro servidor, ~s auténtico.-.Abe~rdo Novoa. JESÚS CÁNDIDO TORRES. ; -<;/ IMP. DE "LA LUZ. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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La Rebelión: noticias de la guerra - N. 46

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Programa de mano - José Luís Gallo, guitarra (Colombia)

Por: | Fecha: 15/07/2019

JOSÉ LUIS GALLO guitarra (Colombia) Del 22 de febrero al 20 de septiembre de 2018 Quibdó, Bogotá, Santa Marta, Ipiales, Cúcuta, San Andrés, Leticia, Riohacha, Manizales y Honda. Cód. PULEP: WUZ555. BQS454. NOM479. GRF414. HUB374. AFC587. NWV773. IBH281. PQI323. Foto: Diego Salamanca Bustamante Temporada Nacional de Conciertos Banco de la República 2018 RECORRIDOS POR LA MÚSICA DE CÁMARA SÍGANOS EN TOME NOTA @Banrepcultural Banrepcultural Banrepcultural Sala de Conciertos Luis Ángel Arango En Bogotá, el ingreso a la Sala de Conciertos para personas con movilidad reducida es por la entrada Ramírez Villamizar de la Biblioteca Luis Ángel Arango ubicada en la Calle 11 # 4-84. Es necesario dar aviso al personal de seguridad de la Biblioteca para que el ingreso sea habilitado. Los conciertos iniciarán exactamente a la hora indicada en los avisos de prensa y en el programa de mano. Llegar con media hora de antelación le permitirá ingresar al concierto con tranquilidad y disfrutarlo en su totalidad. Si al momento de llegar al concierto éste ya ha iniciado, el personal del auditorio le indicará el momento adecuado para ingresar a la sala de acuerdo con las recomendaciones dadas por los artistas que están en escena. Agradecemos se abstenga de consumir comidas y bebidas, o fumar durante el concierto, con el fin de garantizar un ambiente adecuado tanto para el público como para los artistas. Durante el transcurso del concierto por favor mantenga apagados sus equipos electrónicos, incluyendo teléfonos celulares, buscapersonas y alarmas de reloj. Esto ayuda a crear un ambiente propicio para disfrutar la música. Por respeto a los derechos de autor de los compositores e intérpretes, no está permitido realizar grabaciones de audio o video ni tomar fotografías durante el concierto. Si desea recibir información sobre la actividad cultural del Banco de la República ingrese al siguiente enlace y suscríbase a la lista de correos www.banrepcultural.org/servicios/listas-de-correo 1 JOSÉ LUIS GALLO guitarra Estudió música en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá con los profesores Sonia Díaz y Carlos Posada, y en el 2004 recibió el título de Maestro en Música con énfasis en guitarra clásica. Posteriormente viajó a Lyon (Francia) donde estudió en el Conservatorio Nacional de la Región de Lyon con el maestro Jesús Castro Balbi y, en el 2007, recibió el certificado de perfeccionamiento en guitarra de este conservatorio. En el mismo año comenzó sus estudios en el Conservatorio Regional Departamental de l’Haÿ les Roses al sur de París con la maestra Tania Chagnot y recibió en el 2009 el Diplôme d’Etudes Musicales en guitarra clásica por unanimidad y con felicitaciones del jurado. En el 2010 recibió el certificado de perfeccionamiento del mismo conservatorio. Foto: Diego Salamanca Bustamante 2 En el 2014 obtuvo el grado de máster en la Universidad Federal de Río Grande del Sur en Porto Alegre (Brasil), bajo la tutoría del profesor doctor Daniel Wolff. En paralelo a su actividad como solista y músico de cámara, Gallo es profesor en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá de las asignaturas de guitarra, ensamble de música latinoamericana, apreciación de la música, y dirige el programa ‘Recital en el hospital’. El concierto en Santa Marta cuenta con el apoyo de El concierto en Riohacha cuenta con el apoyo de El concierto en Honda cuenta con el apoyo de 3 PROGRAMA Baião cansado (1980) MARCO PEREIRA (n. 1950) Flor das aguas (1989) Quarive (2017) Macumdé Cimarrona’o CARLOS LORA FALQUEZ (n. 1979) Estreno mundial Tres movimientos de Imaginario popular argentino (1999-2000) Pachamama Salamanca Velando al angelito MARCELO CORONEL (n. 1962) El jardín de las delicias (2017) Preludio Como un paseo en el aire El coro del lago Festejo CAMILO GIRALDO ÁNGEL (n. 1978) Estreno mundial Cantiga do sertão de la Suite brasileira No. 3 (2014) SÉRGIO ASSAD (n. 1952) Canción de cuna para Nito (2018) JOSÉ LUIS GALLO (n. 1980) Estreno mundial Zamba de la viuda GUSTAVO ‘EL CUCHI’ LEGUIZAMÓN (1917-2000) Arreglo por José Luis Gallo Amor proibido ANGENOR DE OLIVEIRA ‘CARTOLA’ (1908-1980) Arreglo por José Luis Gallo CONCIERTO No. 7 Este concierto no tiene intermedio. 4 NOTAS AL PROGRAMA Por Daniela Peña En la actualidad, en donde las relaciones con lo ajeno se reducen a una búsqueda incansable de todas posibles diferencias, ora ideológicas ora físicas, en el programa de hoy se plantea la convivencia estética de elementos que por desgracia son entendidos, en algunos contextos, como conceptos aislados e incluso chocantes; la querella entre folclor y academia no cesa aún y parece que, en un esfuerzo por ignorar el bagaje histórico, cada vez son mayores las discrepancias irreconciliables entre vecinos geográficos. El guitarrista José Luis Gallo busca, por un lado, evidenciar los lugares de convergencia entre expresiones folclóricas de distintos lugares de Brasil, Argentina y Colombia y, por otro, dar voz a compositores nuevos. De esta manera, encontramos compositores con trabajos inmensamente concienzudos que a la fecha han sido mejor difundidos en ámbitos ajenos al de la guitarra clásica. Y es esta la intención de Gallo, insertar a estos compositores dentro del imaginario habitual del guitarrista, además de conciliar los mundos de lo popular y lo académico, ya sea con obras compuestas originalmente para el instrumento o con arreglos realizados, en este caso, por el mismo intérprete. Las obras que abren este programa pertenecen al brasilero Marco Pereira (n. 1950), profesor, musicólogo, guitarrista y compositor de formación clásica, pero permeado íntegramente por la música de su país, de otros ritmos latinoamericanos y del jazz. En sus años como estudiante realizó un trabajo académico acerca de la obra de Heitor Villa-Lobos y a la par participó en festivales de guitarra clásica y de jazz en varios países de Europa y América. Es reconocido, además, por haber participado en grabaciones con íconos de la música popular brasilera como Tom Jobim, Edu Lobo, Milton Nascimento, Gal Costa, Zélia Duncan y Paulinho da Viola, entre muchos otros. Las obras que escucharemos, Baião cansado y Flor das aguas, nos muestran dos caras del folclore brasilero: la rural y la urbana, respectivamente. De un lado, el ritmo y las armonías típicas del estilo del nordeste, el baião, son presentadas de manera muy clara y, aunque hay algunas partes que remiten directamente a un lenguaje académico del siglo xx, es difícil no imaginar el trío de zambumba, triángulo y acordeón; o al rey del baião, como es conocido Luiz Gonzaga o Gonzagão, responsable de popularizar y urbanizar este género con influencias indígenas, africanas y europeas. 5 Por otro lado, Flor das aguas remite inmediatamente al mundo de los valses o valsas compuestos e interpretados por los chorões o músicos dedicados a lo que es considerado como la primera música urbana brasilera: el choro. Este género fue muchas veces utilizado por Villa-Lobos, pero en términos más populares no se pueden escapar músicos como Jacob do Bandolim, Ernesto Nazareth, João Pernambuco y, por supuesto, Pixinguinha quienes, entre otros, llevaron este género popular a un nivel de virtuosismo instrumental que terminaría rompiendo la brecha entre dos categorías que parecen nunca reconciliarse: lo popular y lo erudito. La obra que releva la música de Marco Pereira fue escrita para José Luis Gallo por Carlos Lora Falquez (n. 1979). Se trata de la segunda colaboración entre ambos músicos, quienes ya habían coincidido en Sincretismo1. Además de tratarse de un estreno, la obra Quarive es doblemente especial pues se trata de la primera inmersión que hace el compositor en el folclore del Caribe colombiano. El título Quarive, cuenta el compositor, se refiere a la denominación que hizo Colón alguna vez de los habitantes de las islas antillanas, los quarives, a quienes también denominaba como caníbales en una carta enviada a los reyes católicos en 1493 ( Jursich, 2017). Por su parte, el primer movimiento, Macumdé, que es una cumbia, sugiere un juego de palabras entre macondo y cumbia (Falquez, 2018)2, y Cimarrona’o hace referencia a los negros cimarrones escapistas de la esclavitud, quienes cultivaron el género del bullerengue en la región caribeña en Bolívar (Falquez, 2018)3. Imaginario popular argentino de Marcelo Coronel (n. 1962) nace, en palabras del compositor, a partir de su participación en un programa radial dedicado al folclore latinoamericano (Coronel, 2000). Cuenta, en el prólogo de Imaginario popular argentino, centro y noroeste: Cinco piezas para guitarra, que para su escritura dedicó parte de su tiempo a buscar material que se refiriera a este tema y que, además de encontrar una inmensa diversidad, su asombro se debió a que la mayoría de este bagaje cultural era desconocido, sobretodo en ámbitos urbanos. En consecuencia, decidió continuar el proyecto de difusión de esta música a través de su trabajo como compositor: (…) compuse esta serie de cinco piezas para guitarra asociadas a ciertos temas del folklore no musical del centro y noroeste argentinos; las partituras 1 Ver www.youtube.com/watch?v=sBz3C2a9zBU 2 Entrevista de Daniela Peña Jaramillo al compositor (febrero de 2018). 3 Entrevista de Daniela Peña Jaramillo al compositor (febrero de 2018). 6 irían acompañadas de breves textos explicativos. Seleccioné dos deidades: La Pachamama y Coquena; una creencia supersticiosa: La Salamanca; un ser fantasmagórico: La Umita y una costumbre muy curiosa: el velorio del angelito. Cada pieza toma su título de uno de estos temas, y su forma se basa en la estructura de una danza o especie lírica vigente en la región de arraigo de la correspondiente creencia. No obstante, la serie no pretende ser una ‘descripción sonora’ de las cuestiones no musicales a las cuales está asociada (Coronel, 2000). En esta ocasión, el intérprete escogió tres movimientos: Pachamama, descrita en la partitura como Zamba sin segunda, a modo de preludio; Salamanca, que es una chacarera y Velando al angelito que es un gato. Contrario a lo esperado de un velorio, este último movimiento es de un carácter alegre y bailable, pues hace referencia a la conmovedora tradición que hay en el norte y noroeste de Argentina, en regiones rurales, de velar a los niños menores de siete años no desde la tristeza, sino a partir de festejos que incluyen bailes, cantos y bebida, con la condición de que no se derramen lágrimas pues, como lo describe el compositor, «estas mojarían las alas del angelito, entorpeciendo su subida al cielo» (Coronel, 2000,). El compositor Camilo Giraldo Ángel (n. 1978) pertenece a múltiples proyectos artísticos en donde la búsqueda por las temáticas provenientes del folclor colombiano es inminente. Sea con el trío de guitarras Trip trip trip, con su colectivo audiovisual retrovisor, con La quinta del lobo, proyecto interdisciplinario que amalgama las artes electrónicas, la danza y la música, o en su faceta como solista, el compositor indaga en ritmos, instrumentos y relatos pertenecientes a culturas indígenas, africanas y urbanas de Colombia. Títulos como Chucuchucu, Aire de cumbia y Manguaré, entre otros, dan cuenta de la poética del compositor. No obstante, la pieza que se ha incluido en el programa, El jardín de las delicias, se aleja de alguna manera de esta poética y se preocupa más por la exploración de un lenguaje idiomático de la guitarra no por medio de pasajes exageradamente virtuosos, sino a través de sonoridades propias del instrumento que dan cuenta del título de cada movimiento: Como un paseo en el aire, El coro del lago y Festejo que, sin tener un discurso narrativo, sí nos remiten de alguna manera al tríptico de El Bosco. También disfrutaremos de las obras de Sérgio Assad (n. 1952), cuyas obras son tan frecuentemente interpretadas como aquellas de compositores como Baden Powell e incluso Heitor Villa-Lobos, proviene de una familia musical; además de conformar un dúo de guitarras con su hermano Odair, realizaron un proyecto junto a sus padres, su hermana Badi, y los hijos de ambos, conformando así el quinteto Assad, que se presentó en Nueva York y 7 en Bruselas. La Suite brasileira No. 3 fue comisionada por y dedicada al joven guitarrista francés Thomas Viloteau y José Luis Gallo ha decidido interpretar el tercer movimiento, Cantiga do sertão, que es probablemente el movimiento más lírico de toda la suite y remite nuevamente a la región del nordeste de Brasil, que ya nos había presentado Marco Pereira con su Bãiao cansado. Acerca de la Canción de cuna para Nito, obra del mismo Gallo, solo puede decirse que se trata de un doble estreno; el de la obra, compuesta para la llegada del hijo del intérprete, y el del mismo José Luis Gallo bajo la figura de compositor. Un personaje que supo, tal vez más que cualquiera, angostar el abismo entre tradición y vanguardia fue Gustavo ‘El cuchi’ Leguizamón (1917- 2000), abogado penalista, diputado provincial, profesor de historia y filosofía, poeta, pianista y compositor. Llegó tarde a la vida musical profesional, pues luego de ejercer como abogado durante mucho tiempo se cansó de «vivir de la discordia humana»4 y volvió a la que había sido su compañera en su infancia y juventud: la música tradicional, clásica y de vanguardia. De él son composiciones como La Pomeña, Tristeza, Zamba de Lozano, Zamba del laurel, Lloraré, y las que se escucharán hoy: Zamba de la viuda y Corazonando, una zamba y una chacarera. Todas sus creaciones funcionan como espejos de la cultura de la provincia de Salta, al norte de Argentina, e igualmente de su interés por la música de vanguardia. Basta con atender las armonías utilizadas para saber que al mismo tiempo que la samba, la chacarera y el carnavalito, la poética del compositor se erigía, además, a partir de la admiración de artistas como Chico Buarque, Vinícius de Moraes y Duke Ellington. Gustavo Leguizamón, a pesar de dejar solamente alrededor de una veintena de composiciones y una sola grabación, fue un arduo difusor de la cultura y su pensamiento hace eco a la intención de Gallo con la construcción del programa, pues aseguraba que «los poetas, músicos y artistas, afianzan la cultura» (Giger producciones, 2001) y que, por tanto, «la única manera de luchar en contra de la crisis, es luchar en contra de la cultura» (Giger producciones, 2001). Por último, otro gran abanderado de la cultura popular, Angenor de Oliveira (1908-1980), conocido como ‘Cartola’. Habitó desde muy pequeño 4 Tomado de www.elintra.com.ar/salta/cultura/2015/9/29/gustavo-cuchi-leguizamon-genialidad- esta-cumpleanos-90372.html 8 en una de las incipientes favelas de Mangueira, en donde junto a otros sambistas fundó y se desempeñó como profesor de la Grêmio Recreativo Escola de Samba (G.R.E.S.) Estação Primeira de Mangueira, una de las más reconocidas escuelas de samba en Río de Janeiro hasta la actualidad. La samba titulada Chega de demanda fue la primera composición de Cartola para la escuela, pero no sería sino hasta el año 1974 cuando, a sus 64 años, el compositor grabó su primer álbum en donde estaría incluido el tema Amor proibido, arreglado para guitarra por José Luis Gallo e insertado en un programa que propende por la conciliación posible y necesaria, según los compositores citados, de opuestos no tan opuestos. Bibliografía Coronel, M. (2003). Imaginario popular argentino, centro y noroeste: Cinco piezas para guitarra. Rosario, Argentina: Kran7 AL09. Giger producciones. (2001). El silbador. https://www.youtube.com/ watch?v=ChX6ZZ7p3Uo Jursich, M. (27 de enero de 2017). Territorio de utopías, revoluciones e inventos: el Caribe más allá de los estereotipos. BBC MUNDO. Recuperado de http://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina- 38735007 Daniela Peña es egresada de la Pontificia Universidad Javeriana, en donde cursó el énfasis de interpretación de guitarra clásica junto al maestro César Augusto Quevedo. En el 2015 terminó sus estudios en el énfasis de investigación de la Maestría en Estudios musicales de la Universidad Central (UC), dentro de cuyo marco ha recibido clases de laúd renacentista con los maestros Daniel Zuluaga, Sam Chapman, Ariel Abramovich y Hopkinson Smith. Actualmente es profesora de la asignatura de historia de la música en el pregrado en estudios musicales de la UC, y participa en el ensamble de la maestría en estudios musicales de dicha institución. CEPROMUSIC música contemporánea (México) José Luis Castillo, director* Miércoles 4 de abril 6:00 p.m. · Entrevista abierta con Gustavo Parra 7:30 p.m. · Concierto * Entrevista abierta con José Luis Castillo Martes 3 de abril · 6:00 p.m. Con el apoyo de la Embajada de México en Colombia en el marco del Año México-Colombia 2017-2018 STILE ANTICO, ensamble vocal (Reino Unido) Domingo 15 de abril · 11:00 a.m. RICARDO GALLO CUARTETO, jazz (Colombia) Domingo 22 de abril · 11:00 a.m. JOSEPH-MAURICE WEDER, piano (Suiza) Miércoles 25 de abril · 7:30 p.m. Con el apoyo de la Embajada de Suiza y Pro Helvetia VIVIANA SALCEDO, oboe/corno inglés (Colombia) RAÚL MESA, piano (Colombia) Domingo 6 de mayo · 11:00 a.m. MÁRIO LAGINHA Y PEDRO BURMESTER dúo de pianos clásico/ jazz (Portugal) Domingo 20 de mayo · 11:00 a.m. Con el apoyo de la Embajada de Portugal y el Instituto Camões CUARTETO FAURÉ cuarteto con piano (Alemania) Jueves 7 de junio · 7:30 p.m. PRÓXIMOS CONCIERTOS EN BOGOTÁ Serie profesional Primer semestre Foto: Balazs Borocz Cód. PULEP: CXV576. TLP832. VXU121. OLJ447. QER945. KLV575. VMH840. IUP477. QMS654. INW719. VVS988. CAROLINA CALVACHE CUARTETO jazz (Colombia / Estados Unidos) CAROLINA CALVACHE CUARTETO jazz (Colombia / Estados Unidos) Sábado 10 de marzo · 6:00 p.m. LA MAIN HARMONIQUE ensamble vocal (Francia) Frédéric Bétous, director Domingo 25 de marzo · 11:00 a.m. Con el apoyo de la Embajada de Francia, la Alianza Francesa y el Institut français VOCALCONSORT BERLIN ensamble vocal (Alemania) Martes 27 de marzo · 7:30 p.m. Con el apoyo de Goethe-Institut ENSAMBLE VILLANCICO ensamble vocal (Suecia) Peter Pontvik, director Miércoles 28 de marzo · 7:30 p.m. Con el apoyo del Consejo Nacional de Cultura de Suecia y la familia Karlsson Játiva Sala de Conciertos @Banrepcultural Luis Ángel Arango Boletas: Síganos en Serie profesional: $10.000 Serie de los Jóvenes Intérpretes: $6.000 Aplican descuentos Mayor información en www.banrepcultural.org/bogota/actividad-musical Si desea recibir información sobre la actividad cultural del Banco de la República ingrese al siguiente enlace y suscríbase a la lista de correos www.banrepcultural.org/servicios/listas-de-correo VÄSEN, música tradicional sueca (Suecia) Domingo 8 de julio · 11:00 a.m. STEFAN TEMMINGH, flauta dulce (Sur África / Alemania) WIEBKE WEIDANZ, clavecín (Alemania) Domingo 29 de julio · 11:00 a.m. BILIANA VOUTCHKOVA, violín (Bulgaria/Alemania) ROY CARROLL, electrónica (Irlanda/Alemania) Domingo 12 de agosto · 11:00 a.m. CUARTETO CASTALIAN cuarteto de cuerdas (Reino Unido) Domingo 26 de agosto · 11:00 a.m. CUARTETO COLOMBIANO música tradicional colombiana (Colombia) Domingo 9 de septiembre · 11:00 a.m. LA MÚSICA DE MARIO LAVISTA (México) Miércoles 19 de septiembre 6:00 p.m. · Entrevista abierta con Mario Lavista 7:30 p.m. · Concierto CUARTETO LATINOAMERICANO cuarteto de cuerdas (México) Domingo 23 de septiembre · 11:00 a.m. VÍCTOR Y LUIS DEL VALLE dúo de pianos (España) Domingo 7 de octubre · 11:00 a.m. SON DE MADERA, son xarocho (México) Domingo 21 de octubre · 11:00 a.m. JAMES JOHNSTONE clavecín/órgano (Reino Unido) Domingo 28 de octubre · 11:00 a.m. LA MÚSICA DE LUIS CARLOS FIGUEROA (Colombia) Miércoles 31 de octubre · 7:30 p.m. PRÓXIMOS CONCIERTOS EN BOGOTÁ Serie profesional Segundo semestre Foto: Sarah Thorén Cód. PULEP: ZET522. NCV733. BDT871. VJN178. ICN251. TYQ183. WPO779. MVZ555. DMZ248. AQV550. WQT383. VÄSEN música tradicional sueca (Suecia) NOTA: la Sección de Artes Musicales de la Subgerencia Cultural del Banco de la República realizó clarificación a la versión original de este programa de mano. Esta versión digital contiene la actualización del listado de obras que fueron interpretadas en el concierto —páginas 3—.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Programas de mano
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Programa de mano - José Luís Gallo, guitarra (Colombia)

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Acueducto Nuevo de Bogotá. Planta de tratamiento Vitelma. Foto 3

Por: Gumersindo Cuéllar Jiménez | Fecha: 1930

Vista de la Planta de tratamiento Vitelma. Se aprecian, el edificio principal y los floculadores y sedimentadores (tanques descubiertos). El Acueducto Nuevo fue el nombre que se dio a las obras realizadas entre 1933 y 1938, durante los gobiernos de Enrique Olaya Herrera y Alfonso López Pumarejo, para mejorar el abastecimiento de agua potable en Bogotá. Dentro de este proyecto, se construyó la "Planta de tratamiento de Vitelma", registrada en esta fotografía, ubicada en el nacimiento del río San Cristóbal, al suroriente de la ciudad. Construida entre 1933 y 1938, esta fue la primera planta de tratamiento moderna del país. Fue diseñada por la firma Fuller & Everett y las obras de construcción estuvieron a cargo de la firma colombiana Lobo Guerrero & Sanz de Santamaría. Esta planta es propiedad de la Empresa de Acueducto de Bogotá –EAAB y fue convertida en Museo. Distintos momentos del desarrollo de las obras del Nuevo Acueducto fueron registrados por la casa cinematográfica Acevedo e hijos, en la cinta “Nuevo Acueducto de Bogotá”, rodaje financiado por el Ministerio de Obras Públicas. Esta cinta fue restaurada y se conserva en la Fundación Patrimonio Fílmico Colombiano.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Fotografías
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Acueducto Nuevo de Bogotá. Planta de tratamiento Vitelma. Foto 3

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Revista Ilustrada: crónica, ciencias, artes, literatura, historia - N. 14

Por: | Fecha: 11/07/1899

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA ILUSTtRADA 0ARVAJAL & ESGUERRA únicos agentes de la REvisTA ILus­TRADA en Zipaquirá, continúan en el ejercicio de la profesi6n de Abogados. Su oficina está situada en la plaza :principal, acera Sur, número 7 4. Dirección telegráfica: "VOCERO." JIMÉNEZ & c.a (Aglfstíu A. Jimé-ne~-Jzwtz B. Ba­? rios), Abogados, Agentes y Comisionistas, Bogotá­Colombia. Carrera 6.a, número 322. Dirección telegráfica: JIMENEZCO. LA OFICINA DE EMPAQUES DE ANTONIO M.a MORENO se encarga de enfardelar tnercancías, café y caucho. Transporta de Bogotá hasta Barranquilla toda carga d~ frutos de exportación. ~ DESPACHO: CALLE DEL ROSAR10 NUMERO 82. . 10-1 PILDORAS A}JDINAS Las píldoras andinas curan con seguridad las fiebres crónicas, el crecimiento del bazo, la anetnia y todos los fenómenos del paludisn1o crónico ad· quirido en los lugares donde reinan ]as fiebres in­termitentes. Valor de un frasco, $ 1-20; por doce· nas á$ 10. PIDANSE A CAMACHO ROLDAN & TAMAYO. ~1 'fhe London & Bo[otá TradiM C.0 Ltd., Sucesores de Ricardo Jaramillo & Hermanos ofrecen á usted el mejor surtido de paños, introducidos directamente de las mejores fábricas ingle as. Ropa _hecha y todo artículo . para hombres. COMP ARENSE NUESTROS PRECIOS ~~~,.,...,.....---~...,..,.__,.~~ ,.._ ~,..,..,....,~,~~ •• ! COMPANIA COLOMBIANA DE TRANSPORTES Esta Compañía despacha con regularidad sus vapot·es de Barrariquilla para La Dora a e o ías 3 6, 9 12, 15, 18, 21, 24, 27 y 30 de Cada roe!', y además hace despacbo·s extraordinarios cuanilo as ne e ill es del tráii le lf;. • g.en. Con estos despachos, que están en combinación coo los·· 11rribos de vapores marí-timos á Puerto Colombia, ni los pasajeros ni la carga· s:ufreJl demoras. En cuanto al servicio pat·a pasajeros se garantiza el mayor esmero y buen trato. Es indudable que la cerveza más ~~·~ ~ tónica en las comi;das es la de la ~3\Jt.Jk.).~ ~~ '))((: ~lf~ 1((' La botella que no lleve ti- ~~~¡,,~~ quete es falstficada 6 -2 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA ILUSTRADA A5jO !-VOLUMEN JULIO II DE !899 NÚlVIERO 14 - )~)oOo<«- EMILIO CASTELAR --o-- E~ 1879 conocí a] célebre orador español y tuve oca­. sión de verlo, oírlo y admirarlo en la tribuna. Era un hombre fornido, de mediana estatura, ancho pecho, graneles ojos. negros, tez morena, espesos mostachos que cubrían los gruesos labios, cabeza redonda y muy calva. Se hallaba en la fuerza de la edad. Antes de empezar á hablar, tomaea posesión de la tribuna con apostura de amo, paseaba mirada relampaguean te sobre el auditorio,· sacaba de entre ]as mangas del frac los blancos puños ele la camisa, asumía acti­tud de gladiador que se apresta á la lid y se prepa­raba, en fin, á la oratoria, como un actor para el des­empeño escénico. Parecía entonces que su talla dis­minuía porque su cuerpo se ensanchaba como á la acción dilatadora d 1 pen­samiento de fuego que en su cerebro hervía. Al prin­cipio ele la oración su voz era algo apagada y aguda, casi chillona¡ pero á me­dida que el calor subía de punto en el discurso, el orador se erguía y crecía hasta tomar dimen iones de coloso ante la imagina­ción electrizada de los oyen­tes, y su verbo adquiría inflexiones desconocidas y acentos vari:1clos, á eces cadenciosos, como notas de tnelodía, y otras atrona­dores como ecos de tempes­tad, ya arrullos y ora ru­gidos, para desatarse en raudales de incomr-arable elocuencia, egún la diver­sidad de ideas que su pala­Qra presentaba vestidas de deslumbrantes galas. fumar, connaturalizado con el español, para conservar la integridad de su memoria. El arte de la oratoria fue el ídolo de su vida y la gl0ria tribunicia la ambición que primó siempre en su espíritu fogoso de árabe y latino. Poseía CASTELAR el francés como el español. Cuan­do ll~gaba á París todo su tiempo era embargado por los admiradores con invitaciones á banquetes y fiestas para gozar de los encantos que producía la audición de su verbo sublime. Y sin embargo, CASTELAR no era, propiamente ha­blando, un gran orador parlamentario, ni menos un ra­zonador. Débil en los debates ordinarios del parlamento ó del foro, é inepto para la réplica, CASTELA:R no analizab-:1, ni hacía la dis­quisición de un asunto que se debatiera. Detestaba las argumentaciones razona­das y jamás ~chaba mano de la lógica para desarro­llar una tesis hacer triun­far el pensamiento formu­lado en el e trecho molde de un proyecto. CASTELAR era un tribuno. Su oracio­nes, llenas de sentimiento y de galas, herían de lleno y envolvían en atmósfera de fuego las cuestiones que trataba, se precipita­ban como corriente de ondas sonoras entre lechos de cristal, inflamaban el espíribt de los oyentes, se­ducían el criterio de los diputad0s entusiasmaban á todos. y la idea se ele­vaba triunfante, entre la aureola del arte, sobre las alas el arrebatadora elo­cuencia. CASTELAR ha sido el primer tribuno del siglo y la primera de las glorias modernas de E. paña. Gam­hetta lo consideraba como el único rival que tenía en el mundo, y los críticos in­gleses, inclusive el severo 1 imes, lo calificaron como e] mejor oradordelaépoca. EMILIO CASTELAR CA~TEL R, por confe­sión de él mismo, no im­provi ó ninguno d~ los grandes discursos que cau­saron la admiración del mundo. El arte de la ora­toria es demasiado eleva­do, demasiado sublime, para confiarlo á los esfuer­zos inciertos de las cir­cunstancias, para presen­tarlo vestido con el ropaje vulgar de la improvisación. Dotado de memoria prodi­gio a, preparaba, pulía y + MURCIA 2Ó DE 1AYO DE 1899. CASTELAR consagró á su gloria de orador todas sus facultades, todos sus esfuerzos, todas sus fruiciones y todo el tiempo de su vida. Dedicóse al éstudio de la historia, convencido de que ésta ofrece el mejor arsenal para las luchas de la tribuna. Llevó una vid~ de asceta; permaneció célibe, y ni siquiera adquirió el hábito de acariciaba ele antema110 sus discursos y los recita­ba con toda la corrección de un consumado actor. Y así debe ser. La esencia de un discurso. ó sea la idea, es hija de la ciencia, la forma es hija del arte, y ni la una ni el otro pueden ejercitar bien su labor en el campo de la improvisación. Además, entre las gloriás humanas, quizá la más brillante y la que más emb~i~- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 212 REVISTA ILUSTRADA gantes triunfos ofrece á un espíritu noblemente ambi­cioso, es la gloria del orador. A una gloria tal, que tiene para sus servidores atributos de majestad casi di­vina, no se le puede acordar homenajes en lugar cual­quiera, y sin la preparación que exige la alteza del objeto. Menester es tributárselos con la compostura y recogi­miento del culto que se rinde á los dioses en el templo. Así como las obras maestras de CASTELAR, fueron prepa­rados de antemano y recitados las filípicas de Demóste­nes, las oraciones de Cicerón, las arengas de O'Connell, y los discursos de Mirabeau, únicos dignos émulos his­tóricos del tribuno español. Por lo que acabo de decir, no vaya á creerse que CAS~ELAR carecía de fluidez y de elocuencia cúando ha­blaba sin hallarse preparado. No; sus grandes discursos magistrales eran ciertamente elaborados en el retiro de su gabinete, después de reposada meditación, y cince­lados como las piedras preciosas por el joyero antes de ofrecerlai al público pa·ra que puedan admirarse en todo su esplendor los cambiantes de sus aguas; pero hasta en las conversaciones familiares y de circuns­tancias, el verbo inflamado y elegante de CA.STELAR se asistir á una corrida de toros y oír á CASTELAR; una de mis primeras diligencias en Madrid fue la de saludar al gran tribuno. Habitaba CASTELAR un entresuelo de una modesta casa del Ensanche ele Maclrid. Introclújome la camare­ra de servicio al gabinete de trabajo. Era éste una cá­mara de reducidas proporciones, repleta de muebles en elegante desorden. Las mesas y los muros estaban lite­ralmente cubiertos de bronces, marfiles, medallas, di­plomas, condecoraciones, libros y objetos de arte, todos obsequiados como tributos al talento del ilustre orador. Delante de una mesa de escritorio y en la cual se veían entremezcladas las cuartillas de papel, de tinta fresca aún, con las ordenanzas ele los médicos, traba,jaba CAS­TELAR. Sn labor era extraordinaria durante más de doce horas diarias, pues de su pluma vivía como el labrador jornalero del azadón. Recibióme como á antiguo cono­cido y convencido admirador, con la efusiva afabilidad y elegante sencillez que gastaban los antiguos hidalgos castellanos. Después ele cruzarnos frases de cortesía, pregunté! e si la idea republicana hacía progresos en Es­. paña. -No me ha­ble usted de Re­pública- di jo, le­v Itándose súbi­tamente de su silla giratoria (porque en lo ge­neral los oradores no pueden dar vigor á sus pala­LA BENDICION DEL PAPA El Soberano Pontífice utá rodeado á la derecha de Momeñor Della Volpe, May&rdom,o del Vaticano, á la izquie1·da ele un ca­marero secreto. Detrás e•tánformad08l08 auizoa de la guardia papal. ras sin ponerse dt pie).-En Es­paña, continuó CA TELAR-no puede haber Re­pública, porque no hay republica­nos. Además, us­tedes los surame­ri can os, como descendientes de nosotros que son, se pagan mucho de las formas y muy poco del fon­do de las cosas. Para ustedes de­cir monarquía es decir despotismo, y decir república, es decir libertad. ¿Y en dónde hay más libertad efec­tiva yprácticaque en la monarquía inglesa y en 1 a monarquía espa- (Fotografia instantánea de la Biograph and Mutoscope C. o). ñola, y en dónde sobreponía á la sencillez y llaneza . características de los españoles, y, á su pesar, el interlocutor abría paso al orador. En apoyo de esta afirmación, vaya una anéc­dota como final de este artículo que, á pesar de mis teorías, he improvisado para complacer á mi ilustrado amigo el Director de ]a REVISTA, haciendo una brusca irrupción en el campo de las bellas letras, después de haberme escapado por unos momentos de las redes de las letras de cambio. Con motivo de las fiestas del Centenario de Colón, volví á España en 1892. De acuerdo con la mayoría de los europeos que opinan que á España debe irse prin­cipalmente por tres cosas, á saber: visitar Ja Alhambra, hay más despotis­mo que en sus repúblicas de ustedes? Yo soy algo más grande que ser republicano, soy dem'ócrata. Mi gran labor olític;a en España ha sido injertar la democracia en la monarquía, y mi lllalabra ha coronado esa labor con el triunfo. Con un discurso hice la libertad religio­Saj con otro discurso la libertad del sufragio, y con el tercer discurso la libertad de esclavos, Con mil palabras hice libres un millón de hombres. ¿Puede haber mayor elocuencia que la que contie­nen estas pocas palabras que quedaron grabadas en mi mente? ~ Cuando murió Mirabeau, Talleyrand, para honrar su memoria, leyó en la Asamblea Constituyente el admira- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA ILUSTRADA 213 ble discurso del gran orador sobre la igualdad de las particiones de la sucesión en línea recta. Asimismo, como el más hermoso tributo á la grandeza del tribuno español, deberían grabarse sobre los mármoles de su tumba los tres discursos que dieron vida en España á la Democracia, base fundamental de los gobiernos de la moderna civilización, porque es la aplicación social de la filosofía cristiana. J. M. QUIJANO WALLIS. Bogl)tá, Junio 27: 1899. ---)(0)(-- DE COMO EMPLEo\ EL DIA SU SANTIDAD LEÓN XIII TA~ sencillo como exiguo es el cuarto en que cada nuevo díc:t á las seis de la mañana el Papa se levanta. Cubre sus muros una tela ama­rilla; un reclinatorio y un catre tendido de blan­co forman el mobiliario. Muy cerca de aquella habitación se encuentra el oratorio en donde León xrn dice misa en los días ordinarios ayuda­do por un Obispo de sus familiares. Cuando cierto número de peregrinos ó viajeros solicitan el favor de asistir á la misa del Papa, se les· convoca para el Vaticano á una hora matinal y León XIII oficia ante ellos. Encorvado, flaco, endeble, sostenido por dos de sus ayudantes, se mueve ante el altar con una humildad EL LECHO DEL PAPA EN SU CUARTO DE LA TORRE LEONINA. Al pie del lecho e ve su criado de wriflanza Pio Centra. lenta majestuosa; pero cuando se vuelve para bendecir, se irgue, y la expresión de su mirada tiene algo sobe­rano. Pocos momentos después de la misa toma un fru­gal desayuno y da principio á las audiencias que son para él un fatigante trabajo, pues nunca se limita á una banal conversación con su interlocutor, sino que se apro­vecha de este acto para ponerse en verdadero contacto con el mundo exterior. Recibe también á los diversos Cardenales presidentes de las Congregaciones romanas, que son como los diferentes ministerios de la Iglesia. El Secretario de Estado, que es el encargado de las LA SILLA DE REPOSO DEL PAPA EN SU DORMITORIO. relaciones del Papa con las diversas potencias, hace desfilar ante lo ojos de León XIII las cuestiones de la poHtic~ del mundo, que todas tienen su repercusión en el Vaticano. Por esta razón los puestos diplomáticos ant~ la Santa Sede ~on los ,más envidiados¡ porque el Vaticano es, por dec1rlo as•, un obser atorio desde eol cu, ~ St: abarcan, mejor que de ninguna otra parte, los h nzonte complicados de la política universal. Después del Secretario de Estado llegan alternati­vamente el Cardenal Vicario que iene á traer noticias de las p~rroqnias romanas, de las cuales el Papa perma­nece Oh1 ·po; el Cardenal Prefecto del Concilio que vie­n~ á: c~nsultarle sobre asuntos relativos á la fe y á la cltsc1phna; el Cardenal ecretario de lo'i reves que es el supremo burócrata de la Iglesia, ó el Cardenal Pre­fecto de la Propaganda que tiene á León XIII al cm·rien­te, semana por semana, de los progresos que hace la Igle ia en el mundo. Además, no hay Arzobispo ni Obispo, por alejados que se encuentren de Roma, que no vengan á ver al Papa por lo menos una vez cada cinco años. Otro tanto puede decirse de los misioneros de todo el orbe y de ciertos lai~os pri ilegiados que vienen á completar esa univer­sabdad de ecos que hacen del Vaticano, á pesar de la reclusión ele León XIII, la Corte mejor informada del mundo. En otro tiempo era necesario, para presentarse ante el Papa, llevar vestido de Corte¡ hoy el frac y la corba­ta blanca bastan. Las seño'ras deben presentarse el~ ne­gro con velo de encajes. Antes de pasar de la puerta roja que da acceso á los aposentos pontificios, el visitante debe quitarse el sombrero y los guantes. Después, provisto de la corres- , pendiente boleta de entrada á la audiencia de Su San­tidad, atra iesa una sala en donde 'se encuentran los gendarmes; en seguida otra adornada con gobelinos, que es la de la guardia palatina, y finalmente llega á la antesala de honor, en un rincón de la cual hay una puer­tecita que la comunica con la sala llamada secreta, que precede inmediatamente al salón en donde León XÚI recibe. Un prelado acompaña á cada visitante; uno y otro se arrodillan tres veces antes de llegar al sillón pontifical; después el prelado desaparece y el visitante permanece de rodillas hasta que el Papa lo invita á sen­tarse. • •• Un cañonazo disparado desde el castillo del Santo • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • 2I4 REVISTA ILUSTRADA Angel, seguido de repiques de campanas, dice á Roma que es medio día. La hora de audiencias ha terminádo y el Papa se prepara, si es primavera ú otoño, á dar un paseo. Sobre una banca cerca de la puerta de la antesala secreta, encuentra su sombrero rojo, su sobretodo roj")_ y su bastón y más lejos la silla de manos rodeada de seis palafrenie1i vestidos ·de rojo, que lo esperan. Después de haber bendecido la guardia que forma en fila, entra en la silla y á la voz de alzate el cortejo desfila al través de los innumerables salones y corredores del Vaticano. Aquí y allí el Papa da orden de detener, cambia algu­nas palabras con sus familiares y luégo continúa la in­terminable marcha hacia los jardines. Un carruaje le espera á la entrada del parque; la silla se detiene y el Papa, bien abrigado en su sotana blanca disimulada por el amplio sobretodo rojo, invita á uno de los preladosparti­cipantí á que tome puesto á su lado en la carroza, la cual comienza á rodar, escoltada por dos guardias nobles á caballo, á través de las avenidas sembradas de verde~ encinas y de boscajes de mirtos. El coche pasa por de-visión de la Edad Media en que se complace su grande imaginación histórica. En la rotonda del primero y único piso busca refu­gio contra los calores del estío; el piso bajo está desti­nado á sus familiares. Por la ventana de la rotonda que mira al levante se llega á un pequeño·retito incrustado en los espesos muros, en el cual hay un lecho y un sillón para las siestas del medio día. Desde a1lí se ven parte del templo de San Pedro y la cúpula de Miguel Angel. La entrada al salón de la rotonda es absolutamente prohibida á todo el mundo. Pero que el Santo Padre agite el campanello y entonces todos sus familiares estarán in­mediatamente listos: entra su fiel criado Centra, pone el s•,bretodo rojo sobre la endeble espalda de su venerado amo y toma de la mesa un péndulo portátil en caja de cristal y el cartapacio cuyos preciosos papeles solamente á él confía; el monsígn01 participante le alcanza el som­brero que León XIII se pone siempre con placer y el bas­tón que él á menudo prefiere al brazo que el prelado le ofrece para llegar á la carroza qne le espera en la puer­ta de la Torre Leonina. Antes de tomar puesto en el carruaje da generalmente nn corto p~seo á pie y visita sus viñedos, que en ciertas oca­siones él ha vendi­miado personalmen­te; contempla el rosal de rosas té, su flor predilecta,cuenta Jos botones, arranca las hojas secas y se com­place en calcular el resultado de la cose­cha, y ciespués de hacer á su jardinero Pietro las últimas recomendaciones monta en la carroza que le seguía paso á paso, y al trote corto de los ca baltos al través de las alame­das de verdes enci­nas', regresa al Vati­cano. EL SALÓN DONDE TRABAJA EL PAPA Después del pa­seo y frecuentemen­te durante él, León XIII escribe. Cua.ndo ]ante de la fuente de la Zitella, cuyas aguas son reputa­das las mejores de la ciudad inclusive las de 1' Agua Marcia. A la derecha. saluda al pasar la gruta de Lour­des. Si toma á la izquierda al rededor de aquella roca en que las aguas forman cascada, llega al delicioso Casi­no de Pío IV, én donde aquel Pontífice del siglo XVI acumuló todas las gracias del Renacimiento y al mismo tiempo todos los. encantos que la Roma antigua prodi­gaba á sus suntuosas casasquintas, de las cuales el Ca­sino es uno de los más puros y ricos modelos. León XIII prefiere, sin embargo, la Torre Leonina, construída en el siglo v en la parte más culminante y · más salubre de los jardines del Vaticano. Mientras más se avanza hacia este recóndito lugar del Bosca-reccío más se tupe el arbolado de encinas hasta convertirse en floresta de árboles gigantes en donde rei­na grandioso silencio. La masa enorme y negra de la Torre Leonina, y la continuación de muros almenados hasta otra Torre que sirve de Observatorio, ofrecen á León XIII una como León XIII prepara. una carta, ya sea para alguna nación cristiana, ó para toda la Iglesia, comienza por trazar primero en grandes hojas de papel ministro muy breyes notas que va arrojando á un cajón que cierra con llave, pues se complace en ver su pupitre despejado de pape­les. Cuando él juzga el momento oportuno llama un Se­cretario para que cun esas notas redacte el documento correspondiente. El Secretario reúne aquellos pensa­mientos, los ordena y forma un conjunto, respetando la originalidad de expresión de León XIII, el cual es revi­sadó repetidas. veces por el· Papa y corregido con insis­tencia hasta que lq ~ncuentra satisfactorio. En el momento en que muchos hombres de Estado no veían sino una pasajera crisis en lo que se ha con­venido en llamar la cuestión social, León XIII escribió de la expresada manera su famosa carta sobre la condición de los obreros, en la cual el clero en.cuentra poderosa impulsión para una acción moral nueva en el mundo. León XIII es, además, el primer latinista de su época, y aspira á ser, si se nos permite la expresión, el poeta, e·n aquel idioma, de su propio pontificado. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA ILUSTRADA 215 El trabajo del Santo Padre se prolonga en ocasio­nes hasta altas horas de la noche, y suele suceder que antes de ir al Jecho pida una vez má8 la silla de manos . y se haga conducir en medio del acostumbrado cortejo, no ya á los jardines sino á la inmensa y sombría basílica ~ oM, z ~ (/) M '"O ;:¡;.. (/) M ~ tl) ~ o > ~ :::0 o N ::t> '"O o :::0 .~. o C/) · >;j ._ ~ ::t> o :::0 Oq e 2. - ¡.;· z 6' M (JI r; (f) :S e+ g¡>. tJ :S ~ SI) t'IJ Q. r (1) ¡;;-' < t:d ;¡;:. ;· .....;¡ :Jq - ~ o "t=:r' ' ;:¡;.. 11) z t:S Q. o ;a::.: ~ (') o "=' (1) fl -;...- de San Pedro, adonde va á orar. De rodillas, ante la Oonfesión, en donde reposa el cuerpo del apóstol Pedro, el muerto que encierra aquel sepulcro y el vivo que ora sobre aquel reclinatorio, no forman á diez y nueve si­glos de distancia sino un solo y mismo l ersona.je. -(~0 ~)--. RECUERDOS EL GENERAL PÁEZ EN SU DESTIERRO. CORRÍA el año de 1867. En una tarde del mes de Abril me paseaba sobre la cubierta de un buque mer­cante de los que eutonces hacían 'la trav€sÍa de Co­lón á Nueva York. La tarde estaba serena y un vasto horizonte azuloso se desenvolvía ante mis miradas, que en mi ardor juvenil querían como desentrañar esas cos­tas desconocidas que tanto anhelaba ver. Ese a.nhelo creciente de llegar al puerto me hizo pensar en la dis­tancia que me separaba de él, y, bajando las cómodas escaleras del buque, me encaminé á ver esos datos que diariamente se colocan en determinado punto como Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 216 REVISTA ILUSTRADA para calmar la ansiedad de los viajeros. Hechas mis cuentas, me convencí de que aún faltaban dos días de navegación, y en tal inteligencia volví á continuar mi EL1PAPA SE PASEA Á PIE ACOMPAÑADO DE S y sometidos á un mismo, aunque transitorio, destino. En­tonces las distinciones formales se desvanecen y los hombres así UIJ.idos somos úno en espíritu y en verdad. SOBRINO EL CORONEL PECCI Es en horas como esas cuando se com­prende la verdad que entrañan aque- 11 as palabras de 1 predicador evangé­lico, cuando dijo: " E n la m a ñ a n a cuando salí á cami­nar d á lo lejos. un objeto que se movía y pensé que era un monstruo; me a ce r­qué á él y ví que era un hombre; luégo me aproximé más y ví que era mi her­mano." E. ésta una el e 1 as en. eñanzas pr:1ctict~s 9e los via­jes, y por esto el hombre que ha via­jad0 es siempre más tolerante, más bené-olo y más amplio. Y SEGUIDO DE UN GUARDIA NOBLE. Cuando el peligro había pasado y la noche avanzaba, la conversación as u - mió un tono más se­rio y luégo más co­municativo, Ya uno de los viajeros decía á sus compañeros el objeto de su viaje¡ (Futografía lnetant~nea de la Bi1 graph and ~futoscope C."). Y a un venezolano • preguntaba á un pe-interrumpido paseo sobre cubierta. Al salir. de nuevo, noté que el aspecto dél mar cambjfrba y se nublaba el horizonte. U na hora después, el buque era juguete de tumultuosas é imponentes olas, al tiempo que la nie­bla impedía ver otra cosa que no fuer, la espesa bruma y las ondz, y procedentes de países cuyo intereses han llegadG á creerse algunas veces antagónicos. En horas como esa se siente la man­comunidad humana y se comprende el absurdo de todo cuanto tienda á separar á los hombres en virtud de sus diversas nacionalidades, tendencias ó aspiraciones. Sea cual fuere la nacionalidad á que los hombres pertenezca- . mos, es úno a u estro origen¡ y sean cuales fueren las dis­tinciones formaJe~ que nos separen, es úno nuestro des­tino. Esta verdad que el Cristianismo enseña, se hace palpable cuando nos vemos en el mar en grupos al pa­recer heterogéneos, amenazados por un mismo peligro ruano ppr un amigo residente en Lima hacía largos años. Oí luégo á un distinguido C(Jmpatriota pregun­tar á un venezolano si aún residía en Nueva York el General Páez. E . ta inesperada pregunta absorbió toda mi atención y oí entonces al enezolano contestar afir- TORRE LEONINA n:ativamente,· ~ñadi~ndo que aquel hombre á los 77 anos de una e~tstencta entregada enteramente al servicio de su patria, llevaba en Nueva York una vida retirada y Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA ILUSTRADA 217 pobre. Estas últimas palabras me llenaron de admiración y de tristeza, y silenciosamente tomé la resolución irre­vocable de que á mi llegada á Nue a York el primer mo­numento que yo iría á isilar sería ése, formado de espí­ritu y materia, en donde señoreaba el (l]ma de un prócer que nunca había yo soñado conocer, y el brazo del atle­ta más formidable ele la Independ ncia sudamericana. Esta idea señaló nn mÓYil más noble á mi viaje y me llevó como por la mano á recordar los anales gloriosos de la lucha ele nuc tra emancipación. Me alejé silencio. o del grupo de mis compañeros, como para poder ahsor­berme m á y m á en el cur o de la id as que una 1 nes­perada pregunta, r lacionacla con la vida del G neral Páez, había impreso á mi pensamiento. ¡Cómo, me decía, puede er qn vi a lejos de u patria ql1ien exponiendo casi diariamente Sll ida por mucho años, SÓlo pen Ó en dejarnos patria propia, indep nden ia y libertad! y aquel pensamiento me llenaba ele . anta indignación. ¡Vi ir olvidado e l ,.;uerrero del Apure, que lle ·aba iem­pre lo~ llanero á la vi toria! ¡Vivir J obre el J fe abso­luto de lo Llanos, el 11e tuvo á su disposición la::; vida y haciendas de sus conciudadanos, el Jefe militar del departamento ele V nezuda. 1 que fu Pr siclente de su paí dos eces y luégo Dictador! ¡Vi ir pobre, de - pués ele manejar por tantos aiío lo. caudal ele una importante repúbli a! Hé aquí un título más á la grati­tud de los que por él podemos de ir tenemos patria in­depencli nte, y l nzanclo una mir,tda obre la mar e pu­mosa que se e ·tendía entre el bu JliC y la anhelada · ta, m pare ía muy lejano el lía en que pudiera \'er al gue­rr ro del Apure ' cslre llar esa mano que tanta. vec s empuñó la lanza qne llevaba el terror á lo. tüanos. Eso .: nhel s, esos 1 ensami nto. ruzaban por mi m nte mientra el buque que me conducía s balan eaba o re las olas a itada . Al fi11 un el ía los marinero · nos eiblaron ntre bru­mas algo inde iso vago que d cían ·er la co "ta, y en ilencio renové mi oto ele i ·itar ante. que extrañas grandeza. , al h 'ro ele Payara, ;d de terrado que dio pa­tria á su conciudadanos, al pobre que hi7.o rica á Vene­zuela, y al que buscaba la lib rtacl de u p.ttria á fu rza de brazo, como dicen lo lb.neros. Llegado á Nue,·a Yorl·, me instalé en el Gramercy Park-hou e, hotel ntonces muy irccuentaclo por los co­lombianos que iban á esa ciudad. Una de las primeras vi itas que r ibí fue la ele mi amigo Rafael Pombo. Deseaba yo mucho conocer á este clistin(Juido literato co­lombiano, y n"li sati facción al relacionarme con él fue do­ble: en primer h.}crar 1 porque realizaba este deseo, varías veces sentido, y porque e ¡ eraba que me déJrÍa razón del General Páez y podría pre entarme á él. Después de las frases de ordenanza en semejantes casos, pregunté á mi ya amigo Rafael si conocía al General Páez y, dada su respuesta CJli.rmativa, le exigí me pre entara á él. Convi­nimos en el día, qne fue E-1 próximo, para ello. Rafael és­tu o en el hotel á la hora fijada, con toda la puntualidad de un yankee, y emprendimos la por mí tanto anhelada marcha. Luégo que llegftmo á la mode. ta sola en que el General recibía, Rafael se hizo anun iar y pocos mo­mentos ele pués i aparecer en lla {t Páez con la sencillez y naturalidctd propias de un hombre que tiene conciencia ele su mérito, pero que . e esfuerza en tratar á los demá con la llaneza de quien no se preocupa de él. Cuando Rabel me pre entó me dio 1 viejo héroe las gra ias por. el deseo manifestado por mí de conocerlo y me habló ele lo mucho que él había anh lado conocer los Estados Unido. de Colombia, como entonce :::e 1lamaba este país, y ele la gratitud on que él había recibido una ley dada por el Concrre o, en la cual se le asigna a una pen ión. Confie o on franqueza que yo ignoraba la exis­tenciJ. de tal ley y me ab tu e de emitir concepto sobre ella, en lo cual procedí (;uerdamente, porque una vez que me impuse de sus clispo i ione , creí que al dictarla no se había procedido con el debido miramiento del caso, toda vez que en ella se exi ía, según me informaron, la permanencia del General Páez en este país para disfru­tar de tal pensión. Yo creo que el espíritu que la in­formaba era noble, pues no tengo la osadía de atribuír á un Congreso de mi patria nada indigno; pero sí pre­sumo qne no se meditaron debidamente sus disposicio­nes. En efecto, obligar á un personaje de los méritos del General Páez á venir á Colombia como condición previa para recibir una pensión, no era, en mi concepto, proceder con delicadezo. Es posible, y yo así lo creo, que el motivo que dictó tal disposición fue e] deseo de ver en este país á un personaje interesantísimo para todos; pero en mi concepto la insinuación debió hacer­se en otra forma. Nada requiere más fino tacto que un beneficiu hecho en momentos difíciles para quien lo re­cibe, máxime si se hace á un hombre de altos mereci­mientos y de exquisito pundonor. Mientras el General me hablaba en los términos que dejo relacionados, Ra­fael se dirigió á una pieza contigua, á hablar con un hijo del General Páez, y éste, como aprovechando aquellos momentos, me dijo: -Quiero y he querido á muchos compatriotas suyos, y me euumeró á varios; pero á quien quie­ro como á hijo es á Pombito; y al usar tal diminu­tivo comprendí que lo dictaba no el tamaño del.amigo, sino lo tierno de su afecto. Luégo añadió: -Yo pasé aqní una larga temporada casi des­conocido; pero á Rafael se le ocurrió ocupar varios periódicos americanos refiriendo lo que yo llamé una ez mis travesuras y· él ha dado en llamar mis ha­zañas, y esto dio lugar á grandes demostraciones de estimación que me die.ron este país y el Gobierno, haciéndose intérprete de la opinión nacional (r). En mi concepto, añadió, una de las raF.ones de la paz de que disfruta este país es que el Gobierno obra siempre de acuerdo con la opinión pública. Dios libre á esta tierra de que los yankees se hagan ateos, porque al día siguiente el Gobierno estaría derribando templos; ó de que se aficionen á las conquistas bélicas, porque al día siguiente el Gobierno estaría despachando batallones. Luégo el General me preguntó cuánto tiempo pensa­bit pasar en los Estados U nidos, y como le dijera que poco, me recomendó no me fuera sin ver algunas maravillas. y especialmente el Niágara, para donde me puse en mar­cha tres días después. La familiaridad con que el Gene­ral me trató, el afecto que me dijo tenía por Colombia y el cariño casi paternal con que me habló de Rafael Pombo dejaron en mi ánimo una grata sensación. Para mí, sean cuales fueren las dotes intelectuales de un hombre, si no descubro en él el dón de afectos, no des- (1) Rafael Pombo fue desde niito admirador entusiasta y cantor 6 relator, f'n verso y en pro~ a, de las proezas d 1 +-grf'gio Páez. Él y EmHio Macia .. E cobar 1·omentaron en 1850, en sentidas e~;trof¡¡s que entonces se publicaron. ht adversidad y prisión del héroe en aquella época. Por rara coincidencia. le tocó en 1 '13 al primero, recién llegado de Jos Estados Unidos y presidiendo la Junta celebradora de nne tro 20 de Julio. di~po­nerl€ 1 honores fúnebres ó máa bien una heroica apoteo is al mi mo GenerAl, muerto poco antes en Nueva York. Inventó nna Legión Páe~:,, formada de diez y ocho escuadrones ú partidas de jineteA de otro· tantos pueblos neo­granadinos, con e~tandartes, oistlnl!nldoR por sos respectivo~ nombres y Jo de diez y ocho campos de gloria del Hércules llanero. lo cual lo saludó y oonmemhróen efigie que se er~?Uía aliado Je la e tatua d~l Padre de Co­lumbia · y á su pie pronunció P(•mbo, roneado do u compafieros de co­misión. la oración histórica y necrelógica del c:asn. Pocos afios deipués tornó Pom.bito á recordar muy especialmente á su venerado amigo en la mismA. fie ta anual en un romance conmemorativo d~ todus los héroes de nuestra Independencia, el cual bautizó, á. la llant-ra, Galerón colombiano, pensanilo Fin duda en el que fue el Cid de eso ... romanc .. s y sabia cantar­lo cou voz tan arrogante como su brazo. Cantaron dicho galerón nacio­nt~ l en el mi mo sitio. en torno de la clásica obra de 'l'enerani. á la vista de los veteranos f"Obrevlvlentes de la magna guerra, todos los alumnos de las t-Fcnelas ofiolalt·s y oon mú:sina hecha ad hvc por .-1 lamentado maes­tro Ponce de León, hi tórlco consonante digno del León de Apure. En 1883 el tema escogido por Pombo para culaburar en d p ético ••centenario de Bolhar " generosamente dispuesto por el Mioi ·u· de (.hile D. Jo 6 Antonio Soffia, fue Q;ueseras del Medio, la proeza lucomparable de Páez, t~f~ctUilda. comu muestra de su género á la vista de B lívar y del sol meri­diano; que Pombo relata alli en otro romanceó gnle1·ón, exclusivo en me­moria de su héroe favorito. amén de otro romance que añadió en honor de ucre. Abreviando esta nota, no hace un mes que d mismo t'ombo. vivo y vigente aún. al medio siglo de 1 50, aprovechó eierta ocasión relativa á un homónimo. para pintarnos en el rdámpago d~ una Imagen nueva las Irresistibles cargas del que deificó el apellido 1' AltZ. ¿Quién J•Odrá eclipsar nunca la memoria. De aquel ciclón de lanza de 108 Llanos Que puso coto á cuellos de tiranos Más que todos los héroes de la historiar Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 2I8 REVISTA ILUSTRADA pierta en mí ninguna simpatía. El General Páez sabía hacerse amar, y esto no podía tener otro origen que la espontaneidad con que él amaba á los hombres con quienes se ponía en contacto. Al despedirme del General me exigió lo aguardara un momento, y, V:)lvien­do ·nmediatamente, me regaló el ptimer tomo de su au­tobiografía, con una atenta dedicatoria. Me despedí de él lleno de gratitud por la manera afectuosa con que me trató y con esa satisfacción que deja siempre el pensar que hemos cumplido algún deber, y más si el deber es de aquellos que nos imponen nuestras genuinas y desinte­resadas afecciones. Pocos días después un sirviente del hotel me anunció que había en la sala un caballero que iba á visitarme. Inmensa fue mi satisfacción al ver que ese visitante era el General Páez. En la conversación noté que él deseaba imponerse de la marcha. que llevaban lo:; asuntos políti­cos de este país. El General debió notar en mí alguna vehemencia al calificar determinados actos políticos de que le hablé, porque al contestarme, entre otras cosas, elijo; -Usted está llamado á tomar parte en los asuntos políticos de su país, y yo me penni~o, como viejo que soy, cfarle un con ejo,-mezclando á su actitLHl una son­risa de benevolencia: ataque u:;ted siempre el mal donde él se presente; pero no se preocupe ni ensañe contra los hombres. Sucede en política. que muchos de los hombre que hoy cree uno, qui:T.á con razón, que son sus más fe­roces adversarios, mañana necesita de ellos para resol­ver favorablemente una situación política difícil. Por esto, aunque sea necesario atacar tal ó c...tal istema, conviene no reñir con el hombre que lo del1encle. Comprendí la verdad y aun la utilidad de tal ad­vertencia y le contesté: -General, yo no pienso inmiscuírme en los asun· tos políticos de mi país, y la prueba de ello es que mi actual viaje á Inglaterra obedece al cl seo que tengo de observar allí los adelantos agronómicos y ver si en­cuentro en ellos algo aceptable para mi país. -Es seguro, me contestó, que ese sea su propó ito; peoo ¡ah 1 en eso países nuevos, aunque uno no tenga voluntad para ello, los acontecimientos lo arrastran á la lucha. Vea usted: cuando estalló la guerra de Indepen­denci, l, yo no era sino peón de un hato, y ya ve adónde me llftvaron los acontecimientos. -Así es, General; pero aq11éllos eran otros tiem­pos, que, Di~s mediant~, no ,olverá~, en qu~- ~m­periosas necestdacles obhga an a herotC()S sacnhctns. Yo confío en que los de ustedes nos hayan redimido de ottos nuevo . . ...-No lo crea u ted; cada época tiene nue as nece­sidades, y estos países hispano-americano no e tán todavía constituí. lo . No crea u ted que nada de lo que hoy existe habrá de perdurar. Poco despué el General Páez se despidió de mí y yo nYe quedé meclitand,o su~ palabras y e~1 la ver~lad que ella~ entrañaban. Algun ttempo desptte,, le htce una visita de clespeclicla, en que poco ó nada importante ~a­blámos salvo algunas apreciaciones sobre las costumbres americ~nas, ele las cuales era el General muy partidario, y sólo noté que me inquiría con if1terés el día de mi viaje y la hora de mi partida, sin darme cuenta del objeto que en ello se propusiera. El día señalado para mi viaje llegó al fin, y en el momento en que yo me ocupaba en entregar al postillón mi equipaje, me anunció un sirviente que un caballero preguntaba por mí. Salí á. ver quiéf_l er~ y ví al General Páez en un coche descubterto. Le mste para que entra­ra y me elijo que iba á acom~añar~e hasta el ?u9ue, y me instaba á salir pronto. As1 Jo h1ce y el posbllon del General siauió adelante hasta que llegámo. al puerto. Entrárnos Junto al buque y el_ General me dijo_ 9ue me ocupara en instalarme en mt camarote, ofrec1endome aguardarme sobre cubierta .. cuando H.egué lo e!:contré mirando para la playa con atre pensativo. Me dtJO que él también pronto se iría de allí¡ que la inacción comen­zaba á fatigarle y que probablemente partiría para la Ar­gentina, en donde un amigo le ofrecía asociarle en una empresa. Me causó tristeza pensar que un hombre de sus merecimientos y á su edad se sintiera empujado, quizá por la necesidad, á cambiar de residencia, y le dije; -V á ya se General á mi patria, donde usted será muy bien recibido y estimado y nos consideraríamos fe­lices de que usted hiciera de esa N ación que lo admira, su patria adoptiva. -Sin duda, me dijo, que esto sería lo más cuer­do; pero tengo ya una especie de compromiso pre­vio de ir á la Argenti11a. Me pareció not r en él algo como tristeza, desa­liento ó incertidumbre, y esto me impresionó doloro­samente. Hablóme de mi viaJe y me dijo que sentía deseos de moverse y que bien pronto saldría de Nueva York. Cuando así me hablaba el General Páez, sonó el ca­ñonazo que anunciaba la hora de partida. El se puso de pie, lo cual hice á la vez, y, dándome un e:;tt·echo abrazo, nos separámos. Lo seguí con la mirada lleno de tristeza, con la convicción íntima de no volver á erlo jamá., y algo como remordimiento de que ni n patria ni la mía hubiesen sabido alivi. r sus años ele infortunio; y aunque al sentir su corazón latir cerca del mío me pan:cía que el suyo me había comunicado valor para soport;-~r toda amargura, éll verle solo, pobre y sin saber adónde enca­minar sus pasos, en una edad que requería ya el des­canso, la ola de la tristeza subió en mí hasta hacer hu­medecer mis ojos. Agobiado al pes" de esta emociones · en una tarde nebulosa y triste ví desaparecer ante mis ojos la costa americana. J AN c. ARBEL EZ. --)(0 )+- TEATRO COLON EXISTE en la Biblioteca Nacional un volumen manus­crito, en el cual están varios curiosos documentos relativos á la fundación del primer teatro en Santafé. Alli se encuentran originales la licencia pedida al Virrey por los señores Tomás Ramírez (1) y Dionisia del Villar para edificar un coliseo; el concepto de la junta ele po­licía de la ciudad, en la cual figuran D. Antonio Nariño y D. José Miguel Pey, y el Oidor Alba, en sentido favo­rable á los peticionarios; la licencia del Virrey Ezpeleta, la escritura de asociación de los dos empresarios, varias listas de los gastos y de los actores de entonces, y auto~ relativos á la empresa y 4 pleitos de los dueños entre s1 y con el Cabildo. Estos manuscritos, que se conservan en buen estado, contienen todas las firmas autógrafas de las personas que intervinieron en el asunto, y curiosos datqs para la historia de Santafé en aquella época le­jana. En la solicitud, que fue hecha en Nlayo de 1792, dicen que desean "establecer en esta ciudad una diver- 5iÓn pública de que tanto carecen sus habitadores, y qu_e al mismo tiempo-que sea útil y honesta redunde en ub­lidarl de ella, sirviendo al público de escuela é instruc­ción para que sea capaz de adquirir nobles y úti~es ideas, y conociendo que los teatros siempre son propws á este intento, hemos determinado establecer uno en esta ciudad." Ofrecen, como capitulaciones, pagar so mensua-les al Ayuntamiento, poner tre3 palcos para las autorida­des (Virrey, Oidores y Cabildantes), y someterse al cen­sor que nombre el Supremo Gobierno. Pedían en cambio el privilegio por diez años. En cuanto á precios, estipu­lan 1~) siguiente: "que nichos concurrentes, de cualquie­ra calidad ó condición que sean, de ambos sexos, hayan (1) Groot lo llama erróneamente Francisco. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA ILUSTRADA 219 de pagar á la entrada de la primera puerta dos reales, y los que, distinguiéndose, quisieren entrar á la luneta, pagarán, á más de lo dicho, por el primer orden de asientos, á tres reales cada persona, y por el ele segundo á dos y medio, por el de tercero á dos, por el de cuarto ·á uno y medio y por el c!e quinto á uno, y por los palcos ya á los cinco meses se pudieron dar las primeras re­presentaciones. Hasta el año de 1885 existió en la puerta una tablilla, gastada por el polvo de un siglo, donde se conmemoraban estas fechas. Decía así: Se priucipió esta obra el io de At.0 de I792 y se dieron las comedias pro­visionales toldada la cac;a, el día 6 de En.0 de I793 hasta FACHADA DEL TEATRO COLÓN EN LA CALLE ro.a OBRA DEL ARQUITECTO ITALIANO SEÑOR PIETRO CANTINI. . ó balcones de primer alto un peso, por . los de segundo seis reales, y medio real los que tomaren asiento en las gradas." . La licencia fue concedida en los términos expresa­dos., y los dos solicitantes se asociaron en 2 de Agosto de 1792, según escritura pública; y el plano y organiza­ción de la obra fueron aprobados por el ingeniero señor Esquiaqui. Veinte días después se empezaron los trabajos, y (Fotografía de Duperly and Son). el I I de Feb.0 de dho. afio, y concluída la ob1a, se princi­pialon las funciones el 27 de Octttbte de I793· (r) Hay una anécdota con respecto á D. Tomás Ramí­rez, que fue referida por el doctor Zerda y el señor Ca y­cedo Rojas hace pocos años en el Papel Pen'ódico de (1) Un facsímile de ella se publicó en el Papel PeTiódico en 1887. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 220 REVISTA ILUSTRADA Utdaneta (r). Según ella, el señor Ramírez, después de haber sido acaudalado comerciante, se empobreció en el juego. En gran miseria frecuentaba los garitos, y á ellos iba en busca de alguna propina para su subsisten­cia. Una noche en que jugaba un rico Oidor fue llamado por éste para que siguiera los apuntes en su nombre, pues tenía que ausentarse por ser día de besamanos en Palacio. Ramírez ·estuvo de gran suerte y logró cuantio­sa ganancia. Fue al sigui"ent~ día á entregar al Oidor la suma adquirida, mas éste no quiso aceptarla, y con este capital hizo Ramírez el teatro. En contra de esta historia hallamos estos párrafos en los memoriales del señor Ramirez. En uno dice: "Lo cierto es, Excelentísimo señor, que después de haberme sacrificado en esta empresa que me ha dejado atrasado, lleno de fatigas, cargado de deudas y repetidamente de­mandado, no he conseguido otra cosa que persecuciones, menosprecios y censuras, suponiéndome una crecida utilidad, cuando esperaba una gratitucl por facilitar tan á mi costa una pública diversión en un lugar donde todos se quejan que ni aun siquiera hay tertulias domés­ticas y que sirve á ella ele mucha ilustración, siendo in­creíble haber verificado esta diversión en un pais cuyos actores ni remotamente tenían noticia ni idea de lo que son cnliseos." Y en otro posterior dice: ''La obra se pensó perfec:ionar con $ 6,ooo, teniendo por infalible el aserto del perito que lo aseguró . .. Cuán grande fn~ra b. diferencia ella misma lo decanta en la gruesa suma que se consumió de más de $ 4o,ooo. De aquí resultó el atraso de mi carrera en el comercio, el estrago de mi casa, el cargarme de débitos, el deshacerme hasta de las preseas de la decencia de mi rnujer, y el poseer una bien mezquina suerte, siendo necesario para mi subsis­tencia el pasar los trabajos consiguientes á la miseria." Se ve por estos testimonios del señor Ramirez que él era comerciante y acaudalado. No podía mentir con tal cinismo, en una ciudad donde se le debía conocer bien, dado el escaso número de habitantes de aquella época. Algo misterioso sí hay, sin embargo, en el c3pi­tal que aportó, pues en la escritura de asociación se dice en la cláusula J .a: "Que es advertencia que el enun· ciado Ramirez va en compañía de otro sujeto (el cual no quiere suene su nombre) á costear dicho coliseo de por ambos ....... y en caso de fallecer dicho Ramírez antes de que se concluya dicha gracia, luégo que mues­tre el citado sujeto un instrumento firmado de puño del mismo Ramírez sabrán sus herederos y dicho Villar quién es para que se entiendan con él." ¿Sería este socio el Oidor de aquella historia? ¿O se­ría el Virrey Ezpeleta, como hemos llegado á suponerlo? El mal éxito de la empresa hizo impenetrable este se­creto. '' Ezpeleta-dice el señor Caycedo - lo apoyaba y es­timulaba eficazmente¡ pero el Arzobispo se creyó en el deber de contrariado, y aunque no se opuso abierta­mente, llegó á ofrecer á Ramírez hasta $ 4o,ooo con tal que desistrera del proyecto. Pero nada pudo vencer la firme resolución del mercader, y la obra se llevó á cabo, á lo menos hasta donde lo permitieron los recursos con que contaba el empresario." Groot asevera esto mismo: " El Arzobispo, dice, no estuvo de acuerdo con el Virrey, y propuso á Ramírez le vendiera el edificio para poner un beaterío. Ramírez no quiso, porque hacía cuentas muy alegres, las que le salieron muy tristes, pues se arruinó con la empresa." . En el códice que hemos citado al principio semen­cionan algunas de las comedias que se daban en aquel entonces. Allí se habla de El Pintor de la Deshonta y La fuetza del Natural. El historiador Groot dice que la primera pieza que se representó fue una comedia titu­lada El M onsttuo en los jardines, y que después se dio La . (1) Tomo v, afio 1887, páginas 209 y 235. Misantropía, "pieza que excitó demasiado la sensibili­dad de las señoras de aquel tiempo, no acostumbradas á esas chanzas." En una carta de D. Francisco Javier ele Zabarain á D. Juan José D'Elhnyart, fechada en Santafé el 4 de Noviembre de 1793, publicada recientemente (1), se en­cuentra este párrafo relativo al teatro: "Se finalizó la suntuosa casa de este coliseo, y ayer se representó la tercera comedia intitulada El Conde de Almco , que la representaron muy bien: han hallado un gracioso sevi­llano muy salado y chistoso, todo él de una figura. Los señores del Cabildo no asisten al palco en corporación, sino que ven la función de abajo como particulares, y el palco está cerrado y depositada h. llave en el Cabil­do¡ porq'le le pasó un oficio el señor Virrey, diciendo que no colgasen alfombra sobre el balcón de su palco, que sólo á él le correspondía. Ellos obedecieron la or­den, pero con protesta, y ya han ocurrido." ''En 1797-dice Ibáñez-trabajó allí la primera compañía de volatineros que vino á Bogotá, y más tarde se representaron algunas comedia ele Calderón y muchos de los sainetes de D. Ramón de la Cruz.'' Sobre la Zebollino y la Jerezana, que representaron á principios del siglo y ele que tantos recuerdos hacían hasta hace poco los viejos santafereños, hé aquí lo que dice un escritor hogotano: "La señora María ele los Hemedios Aguilar, llama­da LA. ZEBOLLINO, vino á Bogotá en compañía de su marido D. Eleuterio Zcbollino y de su hermano D. Fran­ciscc, Aguilar, que se casó en esta ciudad con la señora Teresa Suárez, que aún ivc (2)¡ abrazó la causa repu­blicana y fu ~ fu il< do por lo!-. españoles en 1816. Zebo­Uino era ingeniero, y regresó á España antes de la re­volución. ·a porque los recuer jo de la juventud son tan agradables, ó por cualquiera otro motivo, lo cierto es que los que conocieron á la Zebollino pretenden que en materia de canto no e ha oído hasta la fecha nada comparable á las tonadillas y canciones de la agraciada andaluza, que sólo cantó en el teatro, como aficionada, una ó dos veces. "La señora Rafaela Isaza, llamada LA JEREZANA.., por ser oriunda de Jerez de la Frontera, casada con D. J or­ge Tadeo Lozano, Marqués de an Jorge¡ doña Andrea Manrique, doña María del Carmen Ricaurte, D. José María de la Serna, el inglés Burman y otros, represen­taron en el teatro de esta ciudad hasta 181o. La Jereza­na cantó unas tonadillas con hJ, tante gracia¡ los otros .ejecutaron la comedia titulada El Rey Pastor. Carricarte era el Director de Orquesta. Todo eso tuvo lugar cuan­do se supo la reconquista de Buenos Aires. Ese triunfo de los españole mandados por Liniers, que vencieron á más de doce mil ingleses acaudillados por Baresford, se celebró en Santafé de Bogotá con pompa inusitada: funciones teatrales, corridas de toros, carreras de caba­llos, fuego.-.; artificiales, juegos de bisbís y de cachimona, etc.¡ cuentan que todo estuvo á las mil maravillas." Largo sería hablar de todas las compañías que lué­go figuraron en nuestro escenario. El señor Caycedo Ro­jas, en el papel Periódico, en 1887, el señor Laverde Amaya recientemente en el periódico Bogotá, y el se· ñor Cordobés en sus Reminiscencias, han enumerado á nuestros mis célehres. actores y consignado curiosos episodios de nuestras tablas. Con ligeras modificaciones subsistió el primitivo edi­ficio hasta el año de 1886. Resolvió entonces el doctor Núñez expropiarln á su dueño, señor Bruno Maldonado, y mejorarlo debidamente. El doctor Núñez decía que le tenía horror á poner cimientos, y por eso pensó tan sólo 1 (1) Papel Periódico llmtrado, 1887, tomo v, página 209. (2) Escrito hace más de SO a!ios por el bogotano D. Juan Francisco Ortiz, en su .Resefla histbrica t:Ul teatro d6 Bogotá, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA ILUSTRADA 221 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 222 REVISTA ILUSTRADA en reformar el vleJO edificio. Mas el arquitecto señor Cantini vio las dificultades de restaurar aquel ruino­so coliseo y resolvió reconstruírlo íntegramente.·' Desgra­ciadamente- dice Ibáñez- ya se había derribado parte del coliseo, motivo que obligó al arquitecto á continuar la obra en el si,tio inadecuado que ocupa, pues la calle es angosta y tiene notable desnivel, y al Gobierno á ex­propiar, con costo considerable, parte de las casas anexas al antiguo edificio, cuya área era insuficiente para le antar el nuevo teatro." BIBLIOGRAFIA T1·atad á sus razonamientos personales." Esto se cumple perfectamente en la obra que ana­lizamos, destinada, como didáctica, á la enseñanza del Derecho Civil en la Universidad de Colombia, puesto que esquivándose en ella lucubraciones demasiado abs: tractas, que p)dÍan ser materia de un libro esencialmen­te de consulta para los juristas, no se abordan tampoco nimiedades inútiles de aquella que, salvando la forma y el estilo, no enseñan nada que pueda llevarse al te­rreno de la práctica. Mucha utilidad en los conceptos y mucha sobriedad en la exposición, vienen á. er el dis­tintivo del Tratado de Derecho Ctvil Colombiauo. Sentíase desde hacía mucho tiempo la necesidad de una obra de la naturaleza de la que trat.amm>, pues si hien es cierto que en los Comentadores france­ses se encuentran amplia y perfectamente expuestas gran parte de las doctrinas en que se fundan nuestras le­yes, y también lo e que en los alegatos de los abogados que salen á la luz pública hay I.:!Studios de alto valimiento sobre el espíritu i11o. ól1co de nuestra Legislación, no podemos menos de convenir n que aquellos comentado­res, á más de no estar al alcance d muchos abogado y estudiantes, ya por el idioma en que están escrito. , ya por sus altos pre ios, no tienen algunos· puntos nnc os y enteramente característicos del Código, y en cuanto á los estudios de los jurisconsultos, por completos que ellos sean, no siempre son desapasionados y claros. El delicado punto de la retroa ti idad de la ley, por ejemplo, que tantas controversias ha ~uscitado entre los abogados y tantas dudas ha ocasionado á los jueces, está, en nue~tro concepto, muy bien estudiado en el pri­mer tomo de la obra de los señores Champeau y Uribe, llenándose con este estudio un vacío y poniéndose una mira que guiará por el verdadero camino á unos y á otros. Si este asunto nuevo ha sido tratado con tanto acierto, no dudamos que al analizar las sucesiones, libro sui gcncris del Código Civil colombiano, lo harán con la misma claridad y el mismo método. La obra está escrita en estilo sencillo y correcto, que es una de las cualidades esenciales· en los textos de enseñanza para amenizar la aridez del tema. Sin exage­ración podemos decir que al mérito de excelente libro de derecho, reúne el de ser escogido trabajo literario. Su aparición marca una época señaladísima en la his­toria de nuestra Legislación y de l'luestra Literatura, y es prueba palmaria de que la venida del señor Champeau al país ha sido á éste de grande utilidad y no motivo de inútil erogación, como tantas veces se ha di­cho. Ojalá siempre se gasten los fondos públicos en obras como la de traer profesores extranjeros que implanten entre nosotros los últimos métodos de enseñanza y que formen la verdadera Universidad, y pronto se verán los buenos resultados en el perfeccionamiento de nuestras escuelas y colegios. N o queremos decir que en nuestro país no haya tal vez quien sea capaz de elaborar un libro de esta na­turaleza, puesto que ahí están Uribe, digno colaborador del Profesor francés, y Bonifacio V élez, autor del P1'0n­tuario sobte asuntos adminz'strativos y judiciales; pero es una. verdad que no podemos desconocer, que aquí la necesiaad de ganar el pan de cada día impide á nuestros hombre de ciencia dedicarse al estudio y nada más que al estudio, lo cual hace muy difícil la tarea de producir obras del mismo alcance de las de los autores europeos. Además, aquí no tenemos bibliotecas comple­tas en donde poder consultar todos los puntos que un estudio delicado merece. No dudando que se cumplirá fielmente la promesa hecha por Jos autores de dar término á su obra, la REVIS­TA ILUSTRADA, admiradora de lo que es verdadero mérito, publica sus retratos como una muestra de estimación y gratitud. , CLÍMACO MANRIQUE. NECROLOGIA L A IENTAMOS el fa­llecimiento de los señores Julio Añez, Andrés Borda, Jesús María Gutiérrez, Ca­milo A. Ordóñez, Sig­n cio Vargas-joven ingeniero lleno de in­teligencia y de porve­nir- y Vicente Res­trepo. Añez, el primero de esta lista fúnebre, pertenecía al gremio de la pren a y en este sentido nos cun1ple darle de manera t~ pe­cial la eterna despe­dida desde estas co­lumnas. Cultivó también la literatura é hizo una antología de poe­tas nacionales, en la cual campean el buen 1 JULIO A -EZ + 9 DE JU. 1 10 DE 1899. ~-· gu to en la selección de poesías y el justo é imparcial criterio en la escogencia de autores. ''Después de haber leído algunos de los frutos de su delicada inspiración-dice el distinguido escritor Juan de Dios Uribe-ticne uno que admirarse de que sea tan verdadero poeta el que lleva un semblante tan taciturno, un porte tan reposado y un espíritu ca i in­conmovible. Si Julio Añez es perezoso, aun para mover sus pupilas, y si su aspecto de hombre indiferente puede acusarlo de insensible, sus versos-sus versos siempre armonioso -revelan que él, sobre ser feliz en la con­cepción, es tan vivaz, ingenioso y agudo en la expresión y ardoroso en sus sentimientos como noble y generoso _ en sus ideas. Ultimamente ha presta-do á las letras na­cionales un importante servicio, publicando El Parnaso Colombiano, trabajo que comprende las mejores mues­tras de nuestros mejores poeta , y en el cual, si faltan composiciones de Añez, luce el buen gusto del compi­lador." Un distinguido escritor nos ha enviado el siguiente artículo relativo al señor Restrepo, el cual acogemos con gusto: D. VICENTE RESTREPO ( N o ocurre con motivo de su muerte aquella especie de torneo de hipérboles literarias en que la ani­rlad suele empeñar á los escritores á hacer oír el concen­to de las alabanzas en honor de los que salvaron las ba­n ·eras del vulgo dura.nte su existe-ncia. No; en el presente Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • 224 REVISTA ILUSTRADA caso es la espontaneidad la que rinde el tributo pú­blico, alternando con las cordialidades de la pena y con la voz unánime de la admiración el ingenuo clamor de los pobres. Ni ahora se debe este desbordamiento de respeto y fama á la interposición de la tumba: el solo nombre de VICE. TE RESTREPO desde en vida hada amable la virtud. Sabe Dios, si no tan ·sólo para acele­rarle el merecido galardón, pero juntamente para hacer aquélla envidiable y haber de suscitar por ende el pres­tigio del estím.ulo, la Providencia ha tenido á bien dis­poner el largo viaje del insuperable benefactor, en tanto que muchos fieles miran esa ausencia como intempestiva, por el hecho de seguir de hoy más los huérfanos ham­breados, las viudas en aislada consternación, las madres desvalidas sin apoyo, fuera de abrigo los ateridos miem­bros de los desheredados, falta de báculo la senectud, las doncellas aba11donadas, sin el oportuno sostén de una fuerza más poderosa que cierta sugestión conven­cional del honor aristocrático; y en fin, cuando se cree D. VICENTE RESTREPO + 7 DE JULIO DE 1899. que lo miserables, cuyos dolores, muchas veces sin vínculo con los ele arriba, al rodar como eslabones des­engarzados del engranaje social, l}abrán de gimotear echando menos la solicitud de este padre de innume­rables familias, de este propagandista práctico del bien, de e te rayo del celo, de este ángel de la buena región, disipador de horas sombrías en almas laceradas y en tugurios'que la indolencia no conoce y á cuyo aspecto vuelven con repugnancia el rostro los que ignoran las privaciones de la Cruz. Lo que principalmente se impone á la considera­ción de los hombres de pró ante esta pérdida, es el valor inestimable de un ejemplo tanto más precioso cuanto más raro de día en día, tanto más fecundo cuanto más modesto y e condido, pues según precepto de perfección limosnera -"que no sepa tu izquierda lo que haga tu de­recha '-él derramaba con generosa eficacia provisiones de· su peculio bajo el anónimo de la asociación del san­to Fundador onomástico suyo. En él palpitaba aquel sentido innato de condolen­cia por el padecimiento ajeno; y á ese sentimiento ex­cedía su acción, movida por superior impulso: tál la causa de aquella :tctividad que, multiplicando en sus manos los recursos con la más tinosa prudencia, concu­rría á la asistencia de los enfermos y al consuelo de los atribulados, al mismo tiempo que acarreaba el óbolo ma­terial para el necesitado, el pan espiritual aun para los remisos, y algo como el maná milagroso para la inopia vergonzante. Pero otra cualidad aún más heroica brillaba en su fondo de oro, como que la pureza del corazón había he­cho en él inviolablP. la continencia ele la lengua: en tra · tándose de la reputación del prójimo, su senci11ez de paloma y su carácter de caballero eran el mejor escudo para cualquier ausente. El espíritu mundano consagra por su parte un otro instinto que no tiene su raíz en lo más noble de la vo­luntad, y es el del éxito ruidoso, ó por Jo menos ostensible, de una exflansión ávida de viso, de nombradía, de noto­riedad profana: vano movimiento de egoísmo, desarre­glo de ambiciones pueriles .. . Si bien ese instinto da á las veces con medios qúe no hacen del todo esténl su acción, es porque en su desarrollo se mezclan gérmenes de una mejor vitalidad¡ mas como quiera que sus propó­sitos se circunscriban á lo meramente humano, no pasa de ser una semblanza de virh.1d. Y bien. A ese punto en que la Caridad, compene­trando todas las potencias del individuo, se ingenia y se aviva, se prodiga y se esfuerza, se a rifica y e difunde en in endio o.bren, tural, de contagi oso calor, á ese gra­do lleg0 el privilegiado varón cuya muerte en e ta ac­tualidad lloran tan sentidamente, no tan sólo los ligados á él con los vínculos de la sangre y de la ami tad, sino en globo nuestros gremios de distint::L condición social, y aca o de muy e recia} manera los miembro , reuni:los ó disper os, de corporacione honorables, que vieron al señor RESTREPO en mesa presidencial; pues es de no­tarse qne tan nunifiesto aparecía en él, no obstante su porte inequívocamente humilde, uno como sello de su­premacía ingénita, que, incorporado en cualquier centro de hombres meritnrios, tndos á uná le enaltecían al pri­mer puesto: tal es el privilegio, méls que del talento, de las sobresalientes virtudes; tan· imponentes son á todo trance las creclenéiales de la rectitud; tan avasa11adora la confianza que la integridad inapeable despierta en el ánimo de los demás. En los últimos ocho años ele su vida, en que sin tre­gua se le hizo presidir la Sociedad de San Vicenté de Paú l. se contrajo de la manera más admirable al ser icio de los menesterosos; pero tan exclusiva y absolutamente, que no obstante el seguir como sigue esa institución su benéfica y no interrumpida. tarea, bien podemos decir los socios· so­brevivientes que parece haberse llevado aquél consigo una forma in~dita de la abnegación: ¡de tal suerte es in­llenable el vacío que su desapa;:ición acaba de producir en el seno de nuestra beneficencia! Para concluír, bien quisiéramos comunicar las alas del consuelo á. estas líneas, á fin de que cumplieran una misión religiosa á las puertas del hogar de los repetables deudos, y asimismo atenuaran las sombras del luto en los abismos de la indigencia ..... . l. c. Bogotá, 7 de Julio de 1899. . ~O+- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA. ILUSTRADA 225 LA CAlDA DE LAS HOJAS CUBIERTA la llanura se veía Con las hojas de otoño macilento¡ Perdido el bosque su misterio había Y el ruiseñor su melodioc:;o acento. Y un triste y moribundo adolescente Iba, agobiado de crüel fatiga, La selva recorriendo lentamente De sus primeros años dulce amiga. "Oh selva de mi amor! Adiós! exclama¡ Tu duelo anuncia mi postrer suspiro¡ Y en cada hoja que perdió la rama Mortal presagio a ongojado miro. De oráculo fatal la voz arcana Doliente oí: -De nuevo e1l la pradua Marchitarse ve1·ás la hoja temprana De nuevo, sí, pero Zc: vez posl1eur! Con paso presuroso se aveci11a La pet durable 110 he tenebrosa¡ Y más que otoiiu pólido, declina Ttt cuerpo sin vig01 hacia la Jo~a. Agostada la plú ida frc cura De ltt edad juvenil será primcto Que la gtama vivaz de La llauma Y los pámpanos verdes del ole1ol ... . - Y yo ~ucurnbo! . . .. obre mí las alas Batió sinie. tro el á brego aterido¡ Y de mi fresca juventud las galas Cual nubecillas leves han huído. Débil arbustcJ en breve aniquilado, Formaban mi ata ío escasas ti ores; Y no dejaron fruto sazonado En pos de sí mis lánguidos verdores. Ruéda, ruéda, hoja efímera! Del suelo Oculta á la mirada los abrojos¡ Y no sepa una madre sin consuelo El lugar que reciba mis despojos. Mas si, enlutada y sola, fiel amante Aquí llorare al expirar del día, Interrumpe mi sueño un breve instante Quiero saber que me ama todavía!'' Dice, y se aleja . . . . ¡Eterna despedida 1 La última hoja que la tierra besa Marca el último aliento de su vida. Baj9 una encina se cavó su huesa .•.. .Pero nunca la piedra tosca y muda Por ella fue de lágrimas regada; Tan sól0 del pastor la planta ruda Rompió el silencio de la tumba helada. ALFON o DELGADO. WAGRAM Á Rvfún J. Moaqu1ra. 1 EXANGÜE junto al muro que ha temblado Al terrible fragor de la batalla, Un sargento imperial yace postrado, Herido por un casco de metralla. Mustio .•.. descolorido . . . jadeante, Y empapado en su sangre el cuerpo inerte, ¡Con qué horrible verdad en su semblante Se retrata la angustia de la muerte! · . 11 Como gotas de plomo, lentas ruedan Por sus hondas mejillas demacradas Dos lágrimas ardientes que se quedan En los bigotes rígidos cuajadas. Es que allá, de la Francia bajo el cielo, Hay seres que por él dolientes lloran; Sencillas almas que con santo anhelo "¡Qne v lvamos á verlo!" á Dios imploran. 111 Como d airado mar, sordos rumores .. e alzan de la llanura en los confines; R doblan los históricos tambores Y resuenan los épicos clarines . . . ....•.... Es Napoleón que pasa! ... El abnegado, Noble guerr ro á quien la muerte hiere, Irguiéndose, rle júbilo inflamado, "¡Viva 1 Emperador!" exclama ... y muere. FRAN 1 co A. GAMBOA. San Salvador. 1 99. --~0~ EXPLICACIÓN DEL GRABADO QUE FIGURA EN LA. PÁGINA. 22 La figura del centto que di1 ige un 'coro tepresenta la Música. A sus lados se desanollan en dos f!tupos los Ptinci­pales personaje<; de algunas· de las más popula1es ópetas, dt's­tribuídos de la manera siguiente,principiando por el ex­ltemo izquietda delg1abado: G1-upo de Baile, Alfonso y Leonor (Favorita), Julieta reclinada sobre el pecho de Ro­meo, Ruy Bias, Otello, Lohengrin, Due Foscmj., D. Carlos, Valentina (Hugonotes) y Hamlet. La figura central de este grupo representa la Poesía· A la izquierda de la Música, .fi~zwas del segt41tdo plan: Aida, Serníramis, Hernani, T10vad01·, El Profeta, Mefis­tójeles, Guillermo Tell, Saffo, Fausto y Mm-garita, D. Che­cho, Guaraní, Norma, Lucrecia B01gia, D. yuan, Cannen y el Barbe1o de Sevilla. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA ILUSTRADA MUDA (NOVELA. POR L. T. MEADE Y ROBERT EUSTACE, TRAD - CIDA DEL INGLÉS POR CARLOS SUÁREZ MURILLO). AQUELLOS días tan terribles ya se fueron, pero la pro­funda impresión que han dejado en mí los dos meses pasados, debe vivir por largo tiempo en· mi memoria. Mañana se casará esa niña á quien tanto he querido, y por la cual me he visto al borde del sepulcro. Es ley de la existencia amar á aquellos por quienes mucho se ha sufrido. Por nacimiento pertenezco á la primera clase social, y por profesión soy enfermera. A principios del invierno pasado, solicitaron mis servicios para cuidar á una per­sona que padecía una enfermedad nerviosa. Mi pacien­te, que es una joven llamada Leonor Trefusis, tiene diez y nueve años de edad; es de fisonomía encantadora, y debe su belleza no solamente á la corrección de sus facciones, sino á la tierna frescur
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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Revista Ilustrada: crónica, ciencias, artes, literatura, historia - N. 14

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Acueducto Nuevo de Bogotá. Planta de tratamiento Vitelma. Foto 2

Por: Gumersindo Cuéllar Jiménez | Fecha: 1938

Vista de la Planta de tratamiento Vitelma. Se aprecian, el edificio principal y los floculadores y sedimentadores (tanques descubiertos). El Acueducto Nuevo fue el nombre que se dio a las obras realizadas entre 1933 y 1938, durante los gobiernos de Enrique Olaya Herrera y Alfonso López Pumarejo, para mejorar el abastecimiento de agua potable en Bogotá. Dentro de este proyecto, se construyó la "Planta de tratamiento de Vitelma", registrada en esta fotografía, ubicada en el nacimiento del río San Cristóbal, al suroriente de la ciudad. Construida entre 1933 y 1938, esta fue la primera planta de tratamiento moderna del país. Fue diseñada por la firma Fuller & Everett y las obras de construcción estuvieron a cargo de la firma colombiana Lobo Guerrero & Sanz de Santamaría. Esta planta es propiedad de la Empresa de Acueducto de Bogotá –EAAB y fue convertida en Museo. Distintos momentos del desarrollo de las obras del Nuevo Acueducto fueron registrados por la casa cinematográfica Acevedo e hijos, en la cinta “Nuevo Acueducto de Bogotá”, rodaje financiado por el Ministerio de Obras Públicas. Esta cinta fue restaurada y se conserva en la Fundación Patrimonio Fílmico Colombiano.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Fotografías
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Notas bibliográficas

Por: Francisco Márquez Yáñez | Fecha: 01/01/1962

Notas bibliográficas de las siguientes obras: Camargo Pérez, Gabriel.  Del barro al acero. En la Roma de los Chibchas. Tunja. Imprenta del Departamento, 1961. Girard, Rafael. Los Mayas Eternos. México, Antigua Librería Robredo, 1962, 493 pp. y 350 ilustraciones. Arabgo Bueno, Teresa. Precolombia. (Introducción al estudio de los aborígenes). Segunda edición, corregida y aumentada. Ilustraciones: 131 figuras en el texto y 54 fuera de él. Materiales técnicos revisados por el Instituto Colombiano de Antropología. Editorial Minerva, Ltda. 1963. Bogotá, Colombia. Páginas 197. Ilustr. Alcácer de, Antonio Fray. (Vicente Reynal Llácer). El Indio Motilón y su historia. Editorial Iqueima, Bogotá, Colombia. 1962. Páginas 282. Ilustraciones. Moreira, J. Roberto. Educação e Desenvolvimento no Brasil. Centro Latino-Americano de Pesquisas en Ciencias Sociais. Imprenta Gráfica Editora "Livro". 1960. Pp. 298. Río de Janeiro, Brasil. Rivista Di Antropología. (Atti della Societá Romana di Antropologia dal Vol. I al Vol. XV). Direttore: Prof. Sergio Sergi. Vol. XLVII. Pubblicazione dell'lstituto Italiano di Antropologia. Città Universitaria. Roma, Italia, 1960, 357 pp. con varias ilustraciones. Anthropologica. N. S. Vol. IV. N° 1, 1962. Le Centre Canadien de Recherches en Anthropologie. Université d'Ottawa, Canadá. Pp. 194. Recherches Sociographiques. Revue publiée par le Département de Sociologie et d' Anthropologie en collaboration avec le Centre de Recherches Sociales. Faculté des Sciences Sociales. Université Laval, Quebec, Canadá. Volumen II, números 1 y 2, 1961. Pp. 119-285. Zephyrus. Crónica del Seminario de Arqueología y de la Sección Arqueológica del Centro de Estudios Salmantinos. Facultad de Filosofía y Letras. Universidad de Salamanca. Volúmenes X y XI, 1959 y 1960. Páginas 208 y 277. Talleres Gráficos Imprenta Núñez. Salamanca, España. Antropología y Etnología. Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Revista del Instituto Bernardino de Sahagún de Antropología y Etnología. Director: José Pérez de Barradas. Talleres Gráficos "Jura". Madrid, España, 1958. Páginas 228. Thesaurus. —Boletín del Instituto Caro y Cuervo. Director: José Manuel Rivas Sacconi. Secretario de redacción: Rubén Páez Patiño. Tomo XVII. Mayo-Agosto de 1962. Número 2. Páginas 498. Imprenta Patriótica del Instituto Caro y Cuervo. Bogotá, Colombia.
Fuente: Icanh - Revista Colombiana de Antropología Formatos de contenido: Artículos
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Notas bibliográficas

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