Estás filtrando por
Se encontraron 3637 resultados en recursos
Fragmento de la obra: Fue la mía de aquel año una Nochebuena original. Cuando se sepa cómo la pasé, se comprenderá que tuvo su nota característica. Me encontraba yo en el pueblo de E • • • en plena Andalucía pintoresca, arreglando asuntos de interés, cobranzas y otras cosas que mi padre me había encargado — y no había más remedio sino obedecer— . En mi deseo de volver a Madrid, a ver gente y divertirme, andaba buscando pretextos, y me los ofrecieron las Pascuas. Tanto insistí en que me permitiesen pasarlas allá, en familia, que mi padre acabó por escribirme: "Bueno; me...
Fuente:
Digitalia
Formatos de contenido:
Libros
Compartir este contenido
Cena de Navidad
Copia el enlace o compártelo en redes sociales
Historias y cuentos de Galicia
Fragmento de la obra: Un destripador de antaño La leyenda del "destripador", asesino medio sabio y medio brujo, es muy antigua en mi tierra. La oí en tiernos años, susurrada o salmodiada en terroríficas estrofas, quizá al borde de mi cuna, por la vieja criada, quizá en la cocina aldeana, en la tertulia de los gañanes, que la comentaban con estremecimientos de temor o risotadas oscuras. Volvió a aparecérseme, como fantasmagórica creación de Hoffmann, en las sombrías y retorcidas callejuelas de un pueblo que hasta hace poco permaneció teñido de colores medievales, lo mismo que si todavía hubiese...
Fuente:
Digitalia
Formatos de contenido:
Libros
Compartir este contenido
Historias y cuentos de Galicia
Copia el enlace o compártelo en redes sociales
Clave
Fragmento de la obra: El famoso compositor y profesor de canto y música Alejandro Redlitz se entretenía en leer sin instrumento una de las últimas páginas de su amigo Ricardo Wagner, a tiempo que el criado le anunció que estaban allí una señora y una señorita muy linda, las dos pobremente vestidas, que pedían audiencia, insistiendo en conseguirla sin tardanza. Atusóse Redlitz las lacias greñas amarillas con resabios de fatuidad trasañeja, y dijo encogiéndose de hombros: — Que pasen al salón. A los pocos instantes hallábanse frente a frente el maestro y las damas, que damas parecían, a pesar de...
Fuente:
Digitalia
Formatos de contenido:
Libros
Compartir este contenido
Clave
Copia el enlace o compártelo en redes sociales
Insolación: historia amorosa
Insolación. Historia amorosaes una noveladeEmilia Pardo Bazán, publicada en 1889. Narrala aventura amorosa de una viuda con un hombre más joven. Se aleja delNaturalismo deLos pazos de Ulloay se centra en el estudio psicológico de los personajes, empleando un estilo que la acerca a la narración espiritualista. Es notable enInsolaciónelfeminismo y la puesta en duda de los valores morales y la doble vara de medir de la sociedad de la época.
Fuente:
Digitalia
Formatos de contenido:
Libros
Compartir este contenido
Insolación: historia amorosa
Copia el enlace o compártelo en redes sociales
Hallazgo
La casa se había quedado ensordecida y vacía, triste, a pesar del Sol que inflamaba el rojo de los claveles en las macetas del balcón y entraba chorreando oro hasta la pared frontera. Todos de bureo: solo Carlota, la costurera, siempre tan rara, como sus compañeras decían, continuaba allí, refractaria a la diversión, tirando de la aguja, interrumpiendo con el rápido ticliteo de sus ágiles tijeras el silencio solemne del gabinete amueblado a estilo Imperio, donde hacía labor. ¡Salir, meterse en zambras, ella, ella, Carlota Migal! ¡Con lo que llevaba encima del alma, aquellas infinitas arrobas de...
Fuente:
Digitalia
Formatos de contenido:
Libros
Compartir este contenido
Hallazgo
Copia el enlace o compártelo en redes sociales
Doña Milagros
En la pila bautismal me pusieron el nombre de Benicio. Por el lado paterno llevé el apellido de los Neiras de Villalba, pueblo digno de eterno renombre, donde se ceban los más suculentos capones de la Península española. En el escudo de mi casa solariega, sin embargo, no campean estas aves inofensivas, sino un águila coronada y un par de castillos de sable sobre campo de gules. Tales zarandajas heráldicas no impidieron a mi padre, el mayorazgo, casarse con la hija de un confitero y chocolatero natural de Astorga, establecido en los soportales de la Plaza de Lugo. Era mi padre (Dios le haya...
Fuente:
Digitalia
Formatos de contenido:
Libros
Compartir este contenido
Doña Milagros
Copia el enlace o compártelo en redes sociales
Gipsy
Fragmento de la obra: Aquel día los laceros del Ayuntamiento de Madrid hicieron famosa presa. En el sucio carro donde se hacinan mustios o gruñidores los perros errantes, famélicos, extenuados de hambre y de calor, fue lanzada una perrita Inglésa, de la raza más pura; una galga de ese gris que afrenta al raso, toda reflejos la piel, una monería; estrecho el hocico, delicadas como cañas las patitas, y ciñendo el pescuezo flexible un collarín original: imitado en esmalte blanco sobre oro un cuello de camisa planchado con las dos pajaritas dobladas graciosamente, y una minúscula corbata azul, cuyo lazo...
Fuente:
Digitalia
Formatos de contenido:
Libros
Compartir este contenido
Gipsy
Copia el enlace o compártelo en redes sociales
El engaño
Acababa de fumarme el más sabroso de los cigarros del día, el que fumo meciéndome en el cierre de cristales de mi casa, después de la comida a laespañolaembalsamada la boca por el gusto dominador del café y recreados los ojos por la vista, siempre nueva de labahía, donde los barcos se cuelan comoalcionesen su nido; y una pereza deliciosa embargaba mis potencias cuando se entreabrió la portier y entró, agitado, mi amigo y consocio en varios círculos. Valentín Beleño. Solo con mirarle comprendí que algo extraordinario le ocurría. Como yo, Valentín lleva una vida apacible y grata, en llana prosa;...
Fuente:
Digitalia
Formatos de contenido:
Libros
Compartir este contenido
El engaño
Copia el enlace o compártelo en redes sociales
El honor
Norberto tenía amor propio profesional. No era solo la necesidad de ganarse la vida lo que le sujetaba su oficio de cocinero. Un elogio, la seguridad de haber estado a su altura, valían para él tanto o más que el sueldo, no escaso, que ganaba. Recreábase, con regodeo de artista, en los platos, en lassalsas, en las combinaciones que a veces hasta tenía la gloria de inventar. Su pundonor llegaba al extremo de dormir mal el día en que pensaba haber echado a perder unguiso. Especialmente cuando el señormarquésde Cuéllares convidaba a algunos amigos, preocupábase Norberto de que todo saliese al primor....
Fuente:
Digitalia
Formatos de contenido:
Libros
Compartir este contenido
El honor
Copia el enlace o compártelo en redes sociales
En el presidio
El hombre era como un susto de feo, y con esa fealdad siniestra que escribe sobre el semblante lo sombrío del corazón. Cuadrado el rostro y marcada de viruelas la piel, sus ojos, pequeños, sepultados en las órbitas, despedían cortas chispas de ferocidad. La bocaera bestial; la nariz, chata y aplastada en su arranque. De las orejas y de las manos mucho tendrían que contar los señores que se dedican a estudios criminológicos. Hablarían del asa y del lóbulo, de los repliegues y de las concavidades, de la forma del pulgar y de la magnitud, verdaderamente alarmante, de aquellas extremidades velludas,...
Fuente:
Digitalia
Formatos de contenido:
Libros
Compartir este contenido
En el presidio
Copia el enlace o compártelo en redes sociales
Selecciona las Colecciones en las que vas a añadir el contenido
Para consultar los contenidos añadidos busca la opción Tus colecciones en el menú principal o en Mi perfil.