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Se encontraron 3671 resultados en recursos
Nos enamoramos de la piel, contemplamos invariablemente sobre nosotros la misma piel en forma de carta estelar. Piel, mirada ycartografíasideral. Luego resulta que la piel no corresponde al cuerpo, quien debe responder por la piel y por la mirada. La serpiente de cristal prosigue, se persigue; ha quedado la piel, que es entonces sombra, flecha sobre la sombra, muro que se hunde sobre la espalda soplada. La serpiente de cristal está ya en otra piel y nosotros tardamos en convencernos de que la piel anterior es ya un papel, de que el papel cae con la elegancia con que se frunce la hoja. Cuando...
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Coloquio con Juan Ramón Jiménez
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Memorias de un solterón
A mí me han puesto de mote el Abad. En esta Marineda tienen buena sombra para motes, pero en el mío no cabe duda que estuvieron desacertados. ¿Qué intentan significar con eso de Abad? ¿Que soy regalón, amigo de mis comodidades, un poquitoepicúreo? Pues no creo que estas aficiones las hayan demostrado los abades solamente. Además, sospecho que el apodo envuelve una censura, queriendo expresar que vivoesclavode los goces menos espirituales y atendiendo únicamente a mi cuerpo. Para vindicarme ante la posteridad, referiré, sin quitar punto ni coma, lo que soy y cómo vivo, y daré a la vez la clave de...
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Memorias de un solterón
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Los dulces del año
Como el Añito nuevo tenía tan buena traza y estaba tan monín con su traje de marinero y sus bucles rubios, la gente le piropeaba en la calle; algunas mujeres, más atrevidas, besaban sus mejillas frescas de adolescente, y, a su paso, un rumor de simpatía le halagaba, una oleada de adoración le envolvía. El Añito quiso corresponder cariñosamente a tantas demostraciones, y, metiendo la diestra en la bolsa de raso que llevaba pendiente del brazo izquierdo, sacabadiminutos objetos liados en papel de oro; sin duda bombones. La dádiva del Año era recibida con explosiones de entusiasmo y gratitud. Aquellos...
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Los dulces del año
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Los de mañana
La institutriz acababa de entrar en el dormitorio, acompañada de la doncella, que, dirigiéndose al gabinete contiguo, abría las maderas y los grifos del baño, y preparaba toallas, frascos y enseres de tocador. La niña se metió los dedos entre la melena, abrió la boca en un desperezo y se dispuso a dejar las sábanas. ¡Qué bien se estaba en la cama! Y no había remedio. . . Madame — la institutriz era una viuda cuarentona— no transigía con esto. . . Bueno; ni con nada. ¡Sí, transigir! — Allons, mademoiselle Solange! Antes — esteadverbiose refería a tiempos felices—...
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Los cinco sentidos
El nieto y heredero de aquel poderoso multimillonario John Dorcksetter salió diferentísimo de su abuelo y hasta de su padre. Había sido John unatleta, unaespeciedecíclope, que, en vez de forjarhierro, forjaba millones con sus brazos, vultuososbícepsy su manaza de gruesas venas negruzcas y pulpejos callosos. Atento solo a la faena incesante, no quiso John distraerse ni aun en pegar un mordisco de través a la colosal fortuna que amontonaba. Ningún goce, ningún lujo se permitió. Tostadasdepanmoreno con saladamanteca, cervezaamarga y fuerte, le mantenían. Sus muebles eran sólidos, feos y sencillos. Su...
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Lo imposible
Fragmento de la obra — Dile a ese tarambana que pase. . . Tal fue laordende don Máximo de la Olmeda cuando le anunciaron a su sobrino, que regresaba del viaje por el extranjero, y venía a presentarle sus respetos, según carta recibida la víspera. Don Máximo estaba sentado en el eterno sillón de ruedas, en el cual le paseaba un criado por todas las habitaciones de la vasta casona. Porque ha de saberse que don Máximo tenía rotas ambas piernas, y no se había encontrado modo de soldarlas, pues los huesos del viejo señor eran ya como cañas secas, tanto, que la fractura ocurrió sin que la precediese...
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Lección
Fragmento de la obra Se les ocurrió aquella noche a los moradores de la quinta de los Granados comer, o mejor se dijera cenar, al aire libre, instalados en la glorieta del jardín, alumbrada por un aro de bombillas eléctricas. La idea era, a decir verdad, encantadora. En latemplanzade los últimos días de septiembre; en aquel clima deLevante, con la deliciosa humedad ligera de sus noches; con el olor ajazminesy a rosas no agostadas, porque el riego conservaba su vida; a la luz de laLuna, que emperlaba con tonos nacarados el jardín, parecían doblemente gustosos los manjares, servidos como en el...
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La piedra angular
La piedra angular, deEmilia Pardo Bazán, relata la historia de un verdugo, su hijo y un hombre que intentará redimirlos. Ambos padecen todo tipo de vejaciones en unaEspañaen que se aceptaba lapena de muerte, y se repudiaba con hipocresía alos verdugos. La piedra angular, es una novela de lucha moral y superación. Rendido ya de lo mucho que se prolongara la consulta aquella tarde tan gris y melancólica del mes de marzo, el doctor Moragas se echó atrás en el sillón; suspiró arqueando el pecho; se atusó el cabello blanco y rizoso, y tendió involuntariamente la mano hacia el último número de la Revue de...
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La piedra angular
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La centenaria
— Aquí — me dijo mi primo, señalándome una casucha desmanteladaal bordede la carretera— vive una mujer que ha cumplido el pasado otoño cien años de edad. ¿Quieres entrar y verla? Me presté al capricho obsequioso de mi pariente y huésped, en cuya quinta estaba pasando unos días muy agradables, y, aunque ningún interés especial tenía para mí la vista de una vejezuela, casi de unamomiadesecada que ni cuenta daría de sí, aparenté por buena crianza que me agradabainfinitotener ocasión de comprobar ocularmente un caso notable de longevidad humana. Entramos en la casucha, que tenía un...
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La adopción
El hombre, sin ser redondo, rueda tanto, que no me admiró oír lo que sigue en boca de un aragonés que, después de varias vicisitudes, había llegado a ejercer su profesión demédicoen el ejércitoinglésdeBengala. Dotado de un espíritu de aventurero ardiente, de una naturaleza propia de los siglos de conquistas y descubrimientos, el aragonés se encontró bien en las comarcas descritas por Kipling; pero las vio de otra manera que Kipling, pues lejos de reconocer que los Ingléses son sabios colonizadores, sacó enlimpioque son crueles, ávidos y aprovechados, y que si no hacen con los colonos bengalíes lo...
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