Estás filtrando por
Se encontraron 3637 resultados en recursos
Sería muy largo de contar por qué una persona que llevaba uno de los apellidos más ilustres deRusiay tenía en su parentela un gobernador, un consejero, un general y un príncipe, pudo llegar al caso ignominioso de ser conocida por Durof — Durof significa tonto en ruso— y de ganarse la vida en circos y teatros presentando animales que amaestraba. Si hacer una cosa, cualquiera que sea, con rara perfección es un mérito casi genial, hay que reconocer que Durof estaba en este caso. El arte o lacienciade amaestrar a los irracionales no tiene para los profanos clave ni reglas conocidas. Siempre...
Fuente:
Digitalia
Formatos de contenido:
Libros
Compartir este contenido
El cerdo-hombre
Copia el enlace o compártelo en redes sociales
El azar
No había conocido Micaela, la de Estivaliz, otro colegio, otros profesores, otras maestras de costura. Cuanto sabía era aprendido allí, ante aquella mesa y haciendo funcionar aquella máquina. Y, naturalmente, sabía poco. Sin embargo, la adoctrinaba en varias cosas, malas y buenas, exaltándole la sensibilidad, el cinematógrafo, su recreo del domingo. Por las enseñanzas del cinematógrafo había llegado la obrerita de apretadas trenzas a comprender, o a figurarse que comprendía, el uso de lo que fabricaba durante la semana entera. Del taller, donde, mezclados los alientos, juntas las rodillas y los...
Fuente:
Digitalia
Formatos de contenido:
Libros
Compartir este contenido
El azar
Copia el enlace o compártelo en redes sociales
El alma de sirena
Ya loscipresesdelcampo santono resaltaban sobre fondo de púrpura, sino sobre el lánguido matiz de agua marina que precede a la oscuridad. Leonelo, llevando en un cestillo su cosecha de flores de muerte, salió del recinto, y por el sendero, apenas abierto entre lahierbahúmeda, se dirigió a la quinta, en cuyasvidrierasaún espejeaba el último rayo del Sol poniente. Llenaban y acentuaban la soledad ruidos extraños, cadencias amortiguadas, suaves, que sugerían algo no perceptible para los sentidos. Eran quizás susurros de follaje estremecido por los dedos de sombra de la noche; revueltos de aves...
Fuente:
Digitalia
Formatos de contenido:
Libros
Compartir este contenido
El alma de sirena
Copia el enlace o compártelo en redes sociales
El alma de Cándido
Fragmento de la obra: El alma de Cándido Al separarse del cuerpo, aquel alma iba satisfecha; casi me atrevo a decir que le retozaba la alegría. ¡Por fin! Había llegado el instante venturoso de recoger el premio de una vida entera de virtudes. A Cándido, en la tierra, le llamaban "el santo". Y los santos, es al morir cuando hacen el negocio. Así discurría el alma, ascendiendo suavemente hacia el empíreo por campos de luz y praderías de estrellas. El solo hecho de no ser arrastrada al profundo abismo anunciaba ya la próxima beatitud. Subía, subía, sin esfuerzo, como si, por debajo de los brazos, la...
Fuente:
Digitalia
Formatos de contenido:
Libros
Compartir este contenido
El alma de Cándido
Copia el enlace o compártelo en redes sociales
Jactancia
Si aquella mesa decafétuviese discernimiento, su opinión acerca de la Humanidad sería amargamente pesimista. Y cuenta que, generalmente, en esos puntos de reunión donde la gente, tratándose con la mayor confianza, se conoce a medias y es de rigor la pose, cada cual hace la rueda del pavo lo más posible; cada cual alardea de arrogancia, valor, acierto en las profecías, fortunas con las mujeres, lances en los viajes, tino en los negocios y amistad estrecha con personajes a quienes ni ha saludado. A veces, el aire sopla del lado opuesto, la jactancia se satura de cinismos y se hace gala de descaros...
Fuente:
Digitalia
Formatos de contenido:
Libros
Compartir este contenido
Jactancia
Copia el enlace o compártelo en redes sociales
Inútil
Fragmento de la obra: Ello ocurrió en una antes floreciente ciudad, cuyas casas se venían abajo, minadas por el embate de los proyectiles, y donde no quedaba ya, al parecer, un solohabitante. Los deberes de mi profesión me habían llevado allí. Yo tenía que escribir la información para un gran periódico, y procuraba estar a la altura de mi cargo. Pasaba a través del incendio, no rehuía la metralla, pisaba alambradas, dormía al raso, con temperaturas de diez o doce grados bajo cero; comía poco, y detestable; pormilagroalcanzaba un sorbo decoñac; pero todo esto era nada en comparación de la huella que...
Fuente:
Digitalia
Formatos de contenido:
Libros
Compartir este contenido
Inútil
Copia el enlace o compártelo en redes sociales
Las Cutres
Cuando conocí a las mujeres que llevaban tan feo sobrenombre, pude convencerme de que ellas eran más feas aún. Decir que una persona es fea no expresa sino un concepto general; no hay términos másvagosque estos de feo y hermoso. Asimismo, solo existe un verbo para la idea de amar, ¡y tantos matices y colores y grados en el amor! Ni aun añadiendo adjetivos se aclara esto de la fealdad. Las Cutres, podré decir, tenían una fealdad innoble, repulsiva, deescarabajopelotero, y al escribir, siento que las palabras no dan la impresión de los aspectos físicos. No; la fealdad de las Cutres era algo inefable,...
Fuente:
Digitalia
Formatos de contenido:
Libros
Compartir este contenido
Las Cutres
Copia el enlace o compártelo en redes sociales
La clave
Calixto Silva se enteró — al regresar de un viaje que había durado cuatro meses— , de que su tío y tutor, aquel excelente don Juan Nepomuceno, a quien debía educación, carrera, la conservación y aumento de su patrimonio y el más solícito cuidado de su salud, iba a casarse. . . , ¿y con quién? , con la propia Tolina Cortés. . . , la casquivana que de modo tan terco había tratado de atraerle a él, Calixto, mediante coqueterías, artimañas y diabluras, cuyo efecto fue contraproducente, pero cuyo recuerdo, ante la noticia, le causaba una impresión de temor y repugnancia. Su tío no le...
Fuente:
Digitalia
Formatos de contenido:
Libros
Compartir este contenido
La clave
Copia el enlace o compártelo en redes sociales
Fumando
Cosa más elegante que aquel fumoir no se ha visto. Auténticos muebles Ingléses, de esos inconfundibles, con muelles de elasticidad misteriosa — ¡oh, solo Maple! — y forrados de un cuero bronceado, flexible y terso a la vez; paredes revestidas con viejos tapices persas, en que se funden armoniosos matices verdes y amarillos; vitrinas morunas de concha y nácar, donde se luce soberbia colección de boquillas, pipas, narguiles, bolsas de tabaco, petacas, pitilleras, fosforeras y tabaqueras. La colección está valuada en varios cientos de miles de pesetas, pero los inteligentes aseguran que muy...
Fuente:
Digitalia
Formatos de contenido:
Libros
Compartir este contenido
Fumando
Copia el enlace o compártelo en redes sociales
La danza del peregrino
Era la función religiosa solemnísima, y tenía además un carácter tradicional que no tendrán nunca las que hoy se consagran a devociones nuevas, pues también en la devoción cabe modernismo, y hay santos de cepa vieja, de más arraigo, de sangre más azul. En aquel templo extraordinario, ante aquel apóstol bizantino, engastado en plata como una perla antigua, de plata el revestimiento del altar, la pesada esclavina, la enorme aureola, destacándose sobre un fondo de talla dorada inmenso retablo, con figurones de ángeles que tremolan banderas de victoria y moros que en espantadas actitudes se confiesan...
Fuente:
Digitalia
Formatos de contenido:
Libros
Compartir este contenido
La danza del peregrino
Copia el enlace o compártelo en redes sociales
Selecciona las Colecciones en las que vas a añadir el contenido
Para consultar los contenidos añadidos busca la opción Tus colecciones en el menú principal o en Mi perfil.