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Con la frase Poesía.

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Imagen de apoyo de  La sonrisa de John Coltrane

La sonrisa de John Coltrane

Por: Arturo López Zamora | Fecha: 2018

Hay secretos que al ser descubiertos pueden trastocar tu universo. La sonrisa de John Coltrane narra la historia de dos personajes singulares. Hugo, un muchacho superficial y sin demasiadas miras que trabaja en el Comodoro, la primera discoteca de corte europeo que inaugura el gobierno cubano en la isla caribeña tras más de treinta años de prohibición. Y Paola, una clienta ocasional a la que Hugo conoce en su primera noche y con quien inicia posteriormente una relación amorosa poco prometedora Paola es algunos años mayor que Hugo, amante del jazz y de la poesía, pero sobre todo guarda un secreto que al ser descubierto trastocará irremediablemente el universo de levedad y despreocupación del joven. Ambientada en La Habana de finales de los años noventa, la novela constituye una rigurosa inquisición, social y criminológica, acerca de la pérdida de valores de una sociedad que fue llamada a encarnar el ideal del Hombre Nuevo y terminó decepcionada de la utopía que defendió.
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros
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  • Literatura

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La sonrisa de John Coltrane

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Porcelanas

Por: Laura Sánchez Zuluaga | Fecha: 2022

Leer Porcelanas es emprender un recorrido o si se quiere una aventura por un museo vivo, donde logramos casi saborear el mango dulce o ver de lejos el mar del Puerto de Vallarta. Mientras, llenos de pistas y relatos contados en diferentes tiempos, presenciamos el rodaje de una cinta grabada con letras. Los lectores serán espectadores invisibles de obras que nunca han visto luz, que relatan no sólo las circunstancias que Charles Cros o María Polydouri vivieron, sino de su misma creación o esencia. Es decir, lo que va a atestiguar el lector de Porcelanas, no sólo son escenas inéditas de la vida de estos significativos personajes, sino imágenes, que sólo sabe hacer la poesía universal, de lo cotidiano. Este libro es un portarretrato de lo absoluto y de lo cotidiano, de lo histórico y lo contemporáneo; digamos que está vertebrado por sus presencias, pero también por sus ausencias, por sus encuentros, pero también por sus desencuentros, como una cartografía que se desvanece. Narrado en...
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros
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  • Poesía

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Un día entre las cruces

Por: Armando Romero | Fecha: 2022

Armando Romero ha escogido narrar, sin pretensiones desaforadas ni melodramatismos sin alcance mayor, la vida de una familia de la clase media de Cali, en el Valle del Cauca de Colombia, dándole a esa descripción la dosis justa de poesía y de verdad necesarias para que el lector las viva con la plenitud de una experiencia propia. Todo por la sola virtud de una rigurosa honestidad de escritura y un rechazo profundo de toda facilidad complaciente. Hay un aire de misterio y nostalgia, de tristeza por lo irrescatable y de compasión por lo irremediable en estas páginas de Armando Romero que hacen de su novela una obra perdurable y necesaria en las letras de nuestra América. Necesidad de la cual el lector se dará cuenta de inmediato al iniciar la lectura de este libro cuyo recuerdo va a acompañarlo por mucho más tiempo del que sospecha. Esa juventud que vive, sueña, sufre y muere en esta novela, constituye uno de los desfiles más conmovedores y desesperanzados del fatal destino que ha...
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros
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Un día entre las cruces

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Notas para una autobiografía

Por: Roberto Bolaño | Fecha: 2026

UNA OPORTUNIDAD ÚNICA DE «ESCUCHAR» LA VOZ Y LAS OPINIONES DE UN AUTOR QUE ES UN AUTÉNTICO MITO LITERARIO CONTEMPORÁNEO «Bolaño ha demostrado el poder absoluto de la literatura». Jonathan Lethem «De Roberto Bolaño me gusta todo». Pedro Almodóvar Las entrevistas reunidas aquí trazan un recorrido por la figura y la obra de Roberto Bolaño que es al mismo tiempo biográfico e intelectual. Encontramos al escritor joven, combativo, situado en el territorio de la poesía y mostrando un fervor absoluto por la literatura. Poco a poco se transforma: aparece el narrador, el lector voraz, el escritor que reflexiona sobre el oficio, el estilo, el riesgo, la disciplina y el trabajo diario. En las piezas finales, Bolaño habla ya desde el reconocimiento, pero sin complacencia: desconfía de los premios y la posteridad, relativiza el éxito, y vuelve una y otra vez a la literatura como forma de vida. Este volumen ofrece la posibilidad de escuchar en primera persona a uno de los más grandes escritores de las últimas décadas. Su voz no está reconstruida por biógrafos, su imagen no está filtrada por la crítica. Es un autor que se explica y se expone. Leer estas entrevistas equivale a asistir a una larga conversación interrumpida por los años, los viajes y los cambios de contexto, pero sostenida por la convicción de que la literatura es un asunto serio, peligroso y vital. Notas para una autobiografía invita a ser leído de principio a fin, pero también de un modo fragmentario, como se escucha a alguien a quien se vuelve una y otra vez. En ambos casos, Bolaño nos da claves para entender su obra y nos ofrece la experiencia rara y privilegiada de acompañarlo mientras piensa su propia literatura y su lugar en el mundo. La critica ha dicho: «Uno de los autores más respetados e influyentes de su generación [...]. Al mismo tiempo divertido y, en cierto sentido, intensamente aterrador». John Banville, The Nation «Una obra tan intensa como extensa le ha valido ser considerado el escritor latinoamericano más importante del momento [...]. Y es que la escritura de este chileno se plasmó en el más silencioso de los exilios voluntarios, del que sólo ha salido gracias a su innegable originalidad». Lina Meruane «Todos los escritores quieren ser como Bolaño: innovadores y audaces en el estilo, seductores en la narración; en otras palabras, excepcionales». Scott Bryan Wilson, The Quarterly Conversation «Bolaño ha probado que la literatura lo puede todo». Jonathan Lethem «El mito de Bolaño ha servido para potenciar el reconocimiento de una obra donde había originalidad, donde había calidad». Mario Vargas Llosa «De Roberto Bolaño me gusta todo: sus grandes, inmensas novelas, pero también los relatos cortos». Pedro Almodóvar «Roberto Bolaño dejaba huella por donde pasaba». Iñigo López Palacios, El País
Fuente: Odilo Formatos de contenido: Libros Género: Ensayo
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Notas para una autobiografía

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En diciembre llegaban las brisas

Por: Marvel Moreno | Fecha: 2022

Una novela de Marvel Moreno. Desde París, Lina recuerda la historia de tres mujeres cuyas vidas transcurren en la conservadora ciudad de Barranquilla. Entre fiestas en el Country Club y paseos a Puerto Colombia se desencadena una historia de sensualidad aplacada por la violencia, un relato de represión y desenfreno en el que Dora, Catalina y Beatriz son solo víctimas de un patriarcado alojado en las delgadas fibras de su tejido social. Frágiles, rebeldes, llenas de placer y de dolor, estas mujeres sobreviven a un mundo que se mueve entre la liberación del instinto y la protección de la costumbre. En la obsesión de Lina por recordar su pasado, esta magistral novela logra transformar las anécdotas de una vida en una idea absoluta del mundo, un panorama profundo de la sociedad barranquillera de finales de los años sesenta. De la memoria personal a la realidad histórica, la estructura de este libro goza a la vez de precisión y de poesía, con el saber distante de una narradora que inmortaliza desde lejos aquellas cosas que ocurrieron en esta ciudad tan cerca del mar. Con una clara distancia frente a sus contemporáneos del boom latinoamericano, Marvel Moreno rompe con las figuras femeninas del universo mítico y narra una realidad que va desde las vidas privadas de los barranquilleros hasta una condición de la humanidad entera. «En diciembre llegaban las brisas» contiene múltiples voces que se tejen alrededor de las contradicciones del mundo femenino, en un universo narrativo que combate tanto las ataduras de una vida burguesa y tradicional como sus formas de representación.
Fuente: Odilo Formatos de contenido: Libros Género: Novela
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Esos afectos voraces

Por: Laura Quintana | Fecha: 2022

Este es un libro importante, necesario, lleno de poesía y de belleza; de pensamientos que se narran, de ideas que flotan como luciérnagas en la oscuridad del campo. Se trata de una correspondencia entre dos mujeres, entre dos saberes, entre dos miradas. Como ellas mismas escriben, la idea es que  " ese grito se haga compost con la fuerza creadora y desbordada de brujas vencidas, campesinas heréticas, cantadoras indescifrables, tejedoras pacientes, enigmáticos seres llenos de deseo, malabaristas de la cotidianidad, versadas en el recomenzar y en honrar a los muertos; danzadoras en el vacío, cuando todo parece perdido; serpientes y perras generosas, diosas sin reino, rebuscadoras de la hierba que crece en medio de lo agrietado; recicladoras del desperdicio, descreídas del éxito y los ritmos rápidos, amantes del tacto y los tiempos lentos; respetuosas del silencio y sus memorias tumultuosas, de las heridas que sanan aunque no se cierren, de la rabia que se desborda en ganas de cambiar lo que daña, aunque no deje de doler, y de la risa que libera y recompone, en actos sutiles o a veces rebeldes; extrañas, ajenas a este mundo de conquistas y terror, por ahora tal vez extraterrestres, pero muy mundanas, muy de la tierra, de otros territorios posibles también".
Fuente: Odilo Formatos de contenido: Libros
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Del periodismo al costumbrismo. La obra juvenil de Pereda (1854-1878)

Por: S. García Castañeda | Fecha: 2004

El presente libro se propone cubrir la obra juvenil de Pereda desde sus comienzos como escritor hasta 1878, cuando aparece El buey suelto. Para enjuiciar debidamente la obra de madurez debería conocerse bien la de esta época pues es imprescindible tenerla en cuenta para estudiar su producción más tardía. Además de los capítulos dedicados al periodismo y al costumbrismo, los demás están dedicados a otros aspectos tan poco explorados de la obra de Pereda como su producción teatral, su labor como crítico de teatro, su poesía, los periódicos y revistas políticas fundados por él o en los que intervino señaladamente, y su afición a la polémica y a la sátira. Salvador García Castañeda estuvo encargado del Instituto Hispano-Arabe de Cultura de Baghdad, Iraq, se doctoró en Lenguas Románicas en la Universidad de California, Berkeley, enseñó Literatura Española en San Francisco State University, en la University of Michigan, Ann Arbor, y en la actualidad es catedrático de Literatura Española en...
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros

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Antes del último sueño

Por: José María Vargas Vila | Fecha: 1924

«Antes del último sueño» (páginas de un vademécum) es un libro de reflexiones íntimas del célebre escritor colombiano José María Vargas Vila, escrito en 1910, en Roma. Su estructura se asemeja a la de un diario personal contenedor de poesía, por lo que también se puede concebir como una autobiografía espiritual. Estando en Roma, y a un día de cumplir cincuenta años de edad, Vargas Vila da rienda suelta a sus meditaciones cuando ve que ya se asoma la vejez advirtiendo la muerte. Al sentir el peso del silencio, de la vida estéril, de la calma, de la conciencia de la tardanza, el acrecentamiento de su orgullosa soledad, examina sensitivamente esta etapa de la vida y el sentido de vivir. Esta obra permite conocer a Vargas Vila contemplando la vida en cuanto hacedora de su soledad y de sus convicciones respecto a los ideales humanos. Con el escrutinio de sus ideas, el autor devela el corazón de un pensador influyente glorificado que vuelve la mirada sobre sí, interpelando las certezas que lo constituyen; reconociendo las contradicciones que lo hacen único; descifrando los rostros del infortunio, el dolor, el amor; y también repasando lo que el mundo exterior ha querido ver en él.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Libros
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  • Literatura española

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Antes del último sueño

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La Gruta

Por: Rafael; Rivas Frade Espinosa Guzmán

“La Gruta” fue una publicación dirigida por Rafael Espinosa Guzmán y Federico Rivas Frade que circuló en Bogotá durante el periodo 1903-1904. La revista comenzó su publicación luego de la Guerra de los Mil Días, un periodo catalogado por los redactores de la revisa como “tres años en que Colombia vivió derramando sangre, la sangre de sus hijos más fuertes, que son los que van á la guerra” y que era la antesala para que otro grupo de jóvenes irrumpiera en el escenario nacional, dejando de lado la guerra e interesándose por el campo literario. El objetivo inicial de la revista fue “publicar únicamente trabajos inéditos y originales”, que versaran sobre el “vivir de los jugos de la tierra madre, y cambiar los frutos del huerto patrio por frutos cultivados en el cercado vecino”, con el fin de promover la literatura nacional. En la revista destacaba la reproducción de poesía, al igual que la participación de algunos miembros del grupo conocido como “La Gruta Simbólica”. Pese a la existencia de una inexorable relación, entre la publicación y el grupo, en el número 24 y 25 de febrero 27 de 1904, que daba cierre a la primera serie de la revista “La Gruta”, los directores invitaban a los escritores de “La Gruta Simbólica” a que participaran de manera más activa en la revista. Algunos de los colaboradores del título fueron: Rafael Espinosa Guzmán, Javier Acosta, Pedro Ignacio Escobar, Federico Rivas Frade, Julio Flórez, entre muchos otros. El enfoque literario de la publicación y su interés por la difusión de nuevas piezas literarias, fue destacado en su edición número 5 (del 24 de agosto de 1903), mediante un paralelo con la revista antioqueña “La Miscelánea”, al destacar en ambos casos, su intención de por configurarse como “palestras” en que se exhibiese el ingenio de los jóvenes escritores. En las páginas de “La Gruta” destaca la publicación por entregadas del trabajo de Espinosa Guzmán sobre el desarrollo de la literatura nacional, en que se relacionaban distintos periódicos y revistas editados durante el siglo XIX. En el número doble (24 y 25) del 27 de febrero de 1904 se reprodujo un índice de las colaboraciones publicadas en “La Gruta”.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
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La Gruta

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Imagen de apoyo de  La Acción Escolar: órgano de los maestros - N. 2

La Acción Escolar: órgano de los maestros - N. 2

Por: | Fecha: 1930

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. - ~---··· 1 CONTENIDO: Llamamiento al Magisterio. Editorial. 4 de Junio de 1830. Jorge A. C~liz. Plagas Sociales. A. E. Las Conferencias de Vasconcelos. Francisco Barbosa. Actividades de un Ministro. De nuestra Correspondencia. Una Encuesta. El Trabajo. Sofía Quijano de Ayram. Poesías. Melancolía. Ema Osorio. Caín. C~nón Díaz Quevedo. La Escuela y Patria. Lucrecia B~rmúdez R. Clase de Castellano. Elisa Rojas. Trabajos y Comentarios. A. Espinel. Comentarios y Notas. VALOR DEL EJEMPLAR $ 0,10 :1 ________ , .. , ; 1 '¡' LA ALIANZA PRO-EOUCACION NACIONAL (A PE N) Hace saber que no ha patrocinado la reciente Conferencia que el Sefior Manuel Tiberio Zabílla dictó por radio y q~e. de con­siguiente, no debe incluírse dentro del ciclo que esta Asociación ha yenido dictando los lunes y los jueves. LUIS F. RIVAS. Secrttario . la Nueva Cartilla Colon1biana Enseñanzas Practicas; de lo Concreto a lo Abstracto ECONO:!\IJ l \.. J)O~fES~I'ICA ·y E UUC ACIÓN Tres Cursos: ELRMENTAL, MEDIO Y SUPERIOR Por MILCIADES CHAVES Insp~ctor de Educación en Boyacá DE VENTA EN LAS LIBRERIAS. Valor $ 0,40 ~ ··········· .. ···· ··· '···································· :..:..:.:.:.::. ~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 La Acción Escolar ORGANO DE LA ASOCJACION DE ·MAESTROS Y PROFESORES Por te16trafo: ESCOLAR. Por Correo: Apartado 18-72. • Dirección y Admon. Carrera 4a. No. 201 SEGUNDA E:ItOCA l. NUMER0.2.o 1 PRIMERA SERIE Director: Jefe de Redacción: Administrador: CENON DIAZ QUEVEDO Santiago Hurtado de Mendoza F'ILIBERTO BERNAL R. BOGOTA, JUNIO DE 1930. o o Llamamiento al Magisterio Vientos de desolación piritual so­plan, desde hace días, sobre el agrieta­do edificio de nuestra República. Lo que antes fue solaz para los espíritus y bálsamo para los corazones, hoy ha querido convertirse, sin razón y sin derecho, en algo así como un campo maldito que hay que mirar desde le­jos con recelo y cuyas bardas sólo los ilusos se atreven a traspasar. Asuntos que en días pret'ritos die­ron vida a la nacionalidades y gloria a los individuos hoy son mirado con el desprecio onqu se mira lo ido a menos, lo anacrónico, lo in ervible. os referimos, con profunda amar­gura al desdén que nuestra 1noderna sociedad tiene para todo lo que se re­laciona con el Ideal. Hablar hoy de Poesía, de Arte, d Música, de Filosofía, es exponerse quien tal haga, a recibir, en pleno ros­tro y a plena luz, la carcajada com­pasiva -brutal decimos nosotros- de una docena de hombres modernos pa­ra quienes la gasolina, la chequera, el porcientaje y la manivela forman el eje sobre el cual deben girar todas las aspiraciones de la humanidad. P.ara esos señores no puede existir nada que merezca la atención fuera de la industria, fuera del comercio. Y a tal estado han llegado las cosas que ya parece imposible sustraernos a esa avalancha de materia que aplastando todo sentimiento elevado nos llevará irremediablemente a la barbarie, a la barbarie ingénita de quienes e creen nacidos sólo para desempeñar funcio­nes animales. Y esto constituye un verdadero pe­ligro para el futuro. Un pueblo que no conoce el amor a la gloria, qu desprecia los ideale san­tos del espíritu, viene a convertirs en un rebaño que se venderá cuando haya quien epa hacer sonar en sus oídos una bol a bien repleta de or . y qu nada 1 importará sentir ob!~ · us spalda el peso de toda la ti­i el látig con qn lo azotan á ntrelazado ron hilo. · del m tal envil cido. Ni Religión, ni patria ni Raza p - drá haber donde los hombres olviden el culto de los ideales. El ideal es ni más ni menos el ci­miento de todo progreso material. To­do lo que no esté alimentado por el ca­lor del e píritu ~ algo efímero que e - tá tocado d muerte de de u naci­miento. Y es que el espíritu-oprjmido siempre por la materia insolentada­se venga pronto de ella. E por sto por lo que hasta los más furiosos ene­migos del ideal tienen que confesar, si se les somete a un examen de sus aspiraciones últimas, que son los ho­nores, las distinciones, la decencia, la tranquilidad y la satisfacción los mó­viles de todas su empresas. Y bien Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 34 LA ACCION ESCOLAR . abemos que todas estas palabras tie­nen más de espíritu que de materia. Cartago no hubiera caído si e ·e pueblo de mercaderes hubiera tenido que defender, por medio de la espada temible de Anibal, algo distinto de sus arcas repletas de dinero y de sus bu­ques mercantes enloquecidos de ava­ricia. i Qué hubiera sido de la Grecia he­roica sin sus grandes filósofos, orado­res, poetas y escultores~ i Y quién s~o el espír~t1;1, de Li~u:go hizo d L mncla 1 · muho.· . casiones en que necesitan su peri­cia los soldado patriotas, como cuan­do en octubre del mismo año de 1822 en que se encuentra Bolívar en Quito organizando el Gobierno después de su entrevista con San Martín en Gua­yaquil el 26 de julio, derrota, por el A1nazonas, al jefe realista don Benito Boves prófugo de Pichincha que lo­o- ra que los pastusos acla1nen nueva­l11ente a Fernando VII porque fue xagerado como . todo fanati m o, el de algunos Sureños de valor indon1able "EL TIEMPO". en Sil edi<'ión árz Una Proposición y una Resolución d e la J 'u,nta Directi'l: a d (' la "Asoc iuc ión rlc Maestros y Profesores C'otól i co de • Colom 7Jia". a r· ual m á . f' nr·om.iablrs PROPOSICION (l,prob .adJa por unanimidad d r> v otos f' ll 1([ srsión d el sábado 24 rl r> m •ayo: "Teniendo en cuenta la diferencia de sueldos entr~ las escuelas urbanas y rura­les de la ciudad, rebájese la cuota con que contribuyen para el sostenimiento de "La Acción Escolar" a las señoritas directoras de Escuelas rurales, que firmaron nuestro manifiesto del í de marzo próximo pasado, a la cantidad de cincuenta centav os ( $ 0.50) mensualmente. El Presidente, Jorge Aurelio C r lis. El e­cretario, ilf. Roberto Tr>ll('z ''. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 46 LA ACCION ESCOLAR Resolución aprolJ.ad,a, por 'l.tnanimiéúzd también, ~n la sesión de ~a Junta Di?·ectiva verificada el sábado 7 de j'unio en curso: "La Junta Directiva de la Asociación de Maestros y Profesores Católicos de Colom­bia", Conside?1ando: r. Que la Asociación persigue la forma­ción de la Carrera del Maestro y que para conseguirla es preciso poner los medios a ello encaminados; 2°. Que uno de sus fines es la mutua de­fensa de todos y cada uno de sus asocia­dos; 3°. Que por defender el honor del Direc­tor de la Asociación y el de algunos maes­tros, hubo de tomarse una actitud resuelta en contra del Inspector Escolar de Bogo­tá; y 4°. Que unos pocos de los miembros de la Asociación no secundaron estas actividades y, por el contrario, manifestaron no estar ele 'acuerdo con el movimiento del común el ellos, Resue lv : Retirar de la "Asociación de Maestros y 1 rofesores Católicos de Colombia" a los so­. ios a que alude el último de los conside­randos que anteceden, lo que harán el Pre­sidente y Secretario, transcribiéndoles la Re olución que hoy tomamos. Bogotá, junio 7 de 1930. La J'l.tnta Directiva" U na Encuesta Por el muy digno conducto de "El Tiem­po", el señor Jorge I . Martínez, uno de los más p1~stigiosos miembros de nuestra Aso-iación, abrió una encuesta desde la ciudad rle Ubaté, y que por parecernos a nosotros de vital importancia, la vamos 'a pone en conocimiento de nuestros lectores, junto con la respuesta que a ella dá el señor Luis F. Rivas, actual Secretario de la "Apen", prometiéndonos brindar nuestras columnas a quienes quieran interesarse en este parti­cular, para satisfacer asi los deseos de nues tro estimadisimo consocio señor Jorge I. Martinez. "Ubaté, mayo 30 de 1930 . Señor Director de EL TIEMPO Bogotá. Muy estimado señor: He observado que toda la prensa de la capital, y aun la de algunos departamentos, viene ocupándose con interés del importan­te problema de la educación pública prima-ria. Como el suscrito lleva cerca de cuatro lustros batallando en ese campo sin poder despejar la incógnita verd'adera, solicita de su patriotismo y caballerosidad, el apoyo de su prestigioso diario para proponer una encuesta a los maestros de educación pri­maria, lo mismo que a las Asociaciones y Sindicatos similares, a fin de conocer opi­niones sobre las reformas urgentes e indis­pensables que necesita el ramo, ya que se m1C1a un periodo de transformación ideo­lógica que es preciso aprovechar. Soy una simple unidad del conglomera­do docente de la república, pero en veinte años de labor, con una observación cons­tante, he venido a determinar tlUe la cau­sa del estancamiento en el ramo rlucacio­nista no está solamente en la deficiente formación de la personalidad del maestro colombiano en las Escuelas Normales, sino también en el círculo de hierro en que se le aprisionan sus iniciativas y hasta sus propios deberes; no solamente en el sueldo de hambre que se le señala, causa que lo lleV'a a otros campos más lucrativos, sino por la falta de honradez y de justicia en la interpretación de las leyes que rigen la ma­teria; no sólo porque el sagrado campo de la educación primaria ha sido enturbiado por los azares de la baja política, sino por que al maestro se le ha convertido en ins­trumento ciego de manipulaciones mezqui­nas. La encuesta a que me refiero es la si­guiente: I-Qué condiciones debieran reunir los secretarios departamentales de educación pública en l·a próxima administración; U-Deficiencias de las Escuelas Norma­les en la formación de la personalidad del maestro colombiano; Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA .ACCION E 'COLAR 47 III-Por qué habiendo tántos maestros con grado ofici•al y competentes no están actualmente en ejercicio; IV-Cuáles son las causas que en los pueblos impiden al maestro hacer labor constructiva; y V- Análisis de la legislación escolar vi­gente. En las cont!estaciones que se den a estos interrogantes podemos, señor director, en­contrar los males principales que aquejan al ramo educacionista primario y tal vez los remedios de indispensable aplicación pa­ra sentar la base de una verdadera refor­ma en la escuela primaria. Anticipo mis agradecimientos al señor di­r~ ctor y me suscribo su muy atento y se­guro servidor, Jorge J . Martfnez (El Optimista)" ( " El Tiempo", junio lo. de 1930. (domingo) "Bogotá, 3 de junio de 1930 . eñor Director de "El Tiempo", Ciudad. El domingo primero de los corrientes, lei ~n su acreditado diario una carta del señor Jorge I. Martinez, por medio d e la cual abre una encuesta sobre asuntos de palpi­tante actualidad relativos a la educación pública nacional . No podia faltar el contingente del actual rector del colegio de Ubaté en el movimien­to que h 'a agitado al magisterio conscien­te y a cuantos se interesan por la causa educacionista. El señor Martinez es una de esas valiosas unidades que lleva el empuje de la juventud, la independencia de carác­ter y la comprensión como móv iles de la salvación escolar. Son cinco las preguntas de la encuesta y si El Tiempo me honra dando hospitalidad a mis respuestas, me referí ré sucesivamen­te a todas ellas . La primera trata de las condic;ones que debe tener un director de educación depar­tamental y a ello me concreto hoy; En términos generales debe tenderse a la unificación de la enseñanza primaria y a que una junta nacional la presida y, me­diante esa centralización, se haga la esco­gencia de los directores seccionales. Se necesita juventud, vigor, entusiasmo, obsesión, fanatismo por el mejoramiento d~ la escuela; se requiere una mente limpia de prejuicios, que sepa si hay algo que sirva entre los viejos archivos para salvar­lo o que construya desde las bases una es­cuela absolutamente nueva y nacional, des­prendida de las luchas políticas y ajena a todo circulo politico o académico; se im­pone una comprensión amplia de los vien­tos renovadores que llegan de otras latitu­des para aprovecharlos, aclimatarlos o de­secharlos, si llegare el caso. Precisa un individuo que esté convenci­do del magno error que constituye la es­cuela oficial actual, triste caricatura de la escuela primaria frances~, elemento des­adaptodor de las gentes, causa del problema de los sin trabajo, fuerza atrofiadora de los espiritus de los maestros jóvenes y de los nifíos, incomprensión absoluta de lapo­tenci'alidad económica y étnica de las sec­ciones pequeñas; un individuo que no sea el contemporizador, que eche su carro por sobre los gamonales y construya sobre los gritos de los miopes de pensamiento; un in­dividuo de tacto fino para que aproveche todas las buenas cualidades del magisterio en ejercicio y lo vaya substrayendo inteli­gentemente de la rutina actual . Se requiere alguien que haya vi vid o el problema de la educación primar ia, que se­pa dónde está el mal con todos sus deta­lles, que conozca la a vería del sistema, qu pueda opinar ampliamente sobre los enemi­gos, que suscite una sana labor; que se en­frente contra el estancamiento de los ga­monales, de los sabios de gabinete y de gra­mática, de los electores que pagan con be­cas o con escuelas rurall8s, de los liceos pe­dagógicos de las clases standard, de las vi­sitas de soplillo, de la magia de las leccio­nes modelos y de los certámenes, de la fal­ta de consideración por lo·s maestros y de la sobra de ella en algunos casos.. . Al­guien que haya entrado a ese caos y haya salido asustado de él. Se requiere un hombre comprensivo has­ta la saciedad, pero que no se quede con la satisfacción egoísta de conocer el problema o de saber las soluciones, de viajar con la mente y de dejar correr las cosas a su li­bre impulso. Se impo.ne acometividad, reso­lución, desprendimiento, deseos íntimos d<> realizar una obra armoniosa y concreta o Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 48 LA ACCION ESCOLAR de dejar el cargo si no puede luchar con­tra los elementos estancado res. Alguien que no sirva el puesto por el lucro de un sueldo,· que no sea un as de la maroma bu­rocrática. Del señor Director, atento servidor, Luis F. Rivas M. de la Apen" EL TRABAJO Existe en todo hombre un solo afán, un solo anhelo, una preocupación constante: prosperar, hacerse grande, rico y feliz. Y para esto trabaja, estudia, escudriña los mis terios de la ciencia, sacrifica su tranquili­dad y subordina muchos de los actos de su vida al anhelo justo y noble de mejorar su situación, lo que logra alcanzar cuando pa­ra ello emplea el medio más eficaz y pro­vechoso; el trabajo honrado y labo.r.ioso; el trabajo sistematizado que desarrolla los grandes capitales, que facilita los medios de adquirir ciencia, honores y tranquilidad; que desarrolla la inteligencia del hombre por el espiritu de invención; que lo hace adquirir las nociones de deberes y d~erechos, consecuencias de su vida intelectual, que tan alto lo colocan en la escala de los sé­res creados y que es la valla infranqueable entre el sér inteligente y los irracionales. El trabajo es una de las más altas virtudes sociales, puesto que alimenta esa insaciable actividad de que está dotado el hombre y que m'al dirigida, lo conduce a los abismos de la degradación; el trabajo, que lo hace buscar la verdad en las alturas del pensa­miento por medio de la investigación, y que si cubre de sudor al industrial la frente, ·aleja de su alma la sangre de la herida. El placer inmoderado cansa, trastorna esa armonia establecida por Dios para ha­cer la felicidad del mundo, y agota el or­ganismo más fuerte, sin dejar una sola huella de holgura y bienestar.· Desgraciada­mente son muchas las personas que oo en­cuentran llenas de ese egoísmo exagerado y que, buscando por todos los medios el pla­cer y su comodidad, proceden en contra de si mismos al pretender hallarlos menosca· bando los derechos del prójimo; porque creen. que sólo pueden adquirir riquezas si impiden que los demás no las adquieran; porque pretenden elevarse impidiendo a los demás el que se eleven; porque no han que­rido comprender que tanto mayor será el engrandecimiento individual cuanto mayor lo sea el general y que, reciprocamente, és­te es consecuencia inmediata de aquél. La acción constante del hombre por me­dio del trabajo engendra esa miscelánea de productos necesarios e indispensables en la vida, desde los rudimentarios de la agri­cultura hasta los verdaderos prodigios de Las artes y las ciencias, y sin él el mundo no podría existir y la vida humana seria un mito. El trabajo es una bendición de Dios y el más puro descanso a las fatigas del alma. Ojalá, que venciendo los prejuicios y con­tradicciones, honremos todos el trabajo y sepamos ser agradecidos a los que en el cul­tivo de los campos, en los gabinetes de es­tudio, en la tribuna, en las artes y en las ciencias, se esfuerzan por conquistar un puesto elevado de patriotas y, más que de patriotas, de hombres libres. Sofía Quijano de Ayram Asuntos Minúsculos Una distinguida señorita que por más de cinco lustros ha venido sirviendo a la edu­cación pública con celo y constancia dig­nos de todo elogio, y cuyo nombre bien pu­diera figurar al frente de una Escuela Nor­mal o del Instituto Pedagógico si no fuera que su amor a la niñez desvalida y sus ca­pacidades especiales la han hecho perma­necer al frente de algunas escuelas rurales de la Provincia de Guaduas, se ha dirigi­do, r.onfidencialmente, a un estimado ami­go nuéstro, miembro importante de la Aso­ciación de Maestros, para manifestarle su extrañeza por el hecho de que "el indivi­duo", así dice ella, que figul"a en la Direc­ción de "La Acción Escolar", no sea un maestro más co.nocido, pues "por aqui", asi también dice ella, "no hablamos oido nombrar al señor Diaz Quevedo". Quisiéramos explicar a tan ilustre ins· titutora q' si hemos aceptado el puesto "de honor, de responsabilidad y de vigilancia" dentro de la sociación de Maestros y Pro­fesores- en cuyo desagravio escribimos es- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCION ESCQLAR 49 tas líneas-es sólo para cumplir un deber para con el Magisterio, poniendo nuestro óbolo de entusiasmo y buena vol untad en favor de una obra redentora, y nunca pa­ra opacar ni estorbar aspiraciones de maes­tros cuyas capacidades puedan ser superio­res a las nuestras. Hemos dirigido y redactado tres periódi­cos: "La Conciliación", "El Heraldo" y "El Institutor", de Honda. Hemos colaborado en estos diarios: " El Nuevo Tiempo", "El Heraldo Conservador", "Transocean", "El Debate" y "Correo de la Tarde", de Bogotá; "La Epoca", de Carta­gena, y en los semanarios y revistas: "El Artista" y "Unión Colombiana Obrera", de Bogotá; "Honda Literaria", de Honda; "El Derecho", de Tunja, y "Hojitas Sueltas", de Ibagué. Han reproducido nuestros escritos estos diarios: "La Patria" "La Unidad", "La So­ciedad" y "El Conservador", de Bogotá, y 'El Derecho" y "El Conservador", de Ba­rranquilla, y los siguientes semanarios: "Sur América", de Bogotá; "El Conserva­dor", de Cartagena; "El Deber", "La Idea", "La Renovación", "El Cable" y "República", de Barranquilla; "Alma Joven", de El Ban­co; "La Justicia", de Magangué; "El Con­servador", de Bucaramanga; "La Opinión", de Riosucio; "El Esfuerzo", d·e Caldas (An­tioquia); "El Mensajero", " El Taller y " El Deber", de Manizales; "El Baluarte" y "El Mortero", de Chiquinquirá; "Anhelos", de Oca :fía; "El Hogar", de Segovia; "El A van­ce", de Fredonia; "El Látigo", de Cúcuta ; " lma Nueva", de Lorica; "Robinet", d Pereira; "La Verdad", de Jl8ricó; "El Anun­ciador", de Sincelejo; "El Conservador", de !bagué; "La Escuela", de Salamina; "Ca­taclismos", de Pácora; "El Alacrán", de Ca­U: y. . . . hasta "Bogotá Cómico", de esta ciudad . Que nosotros sepamos. Esto, agregado a 15 años de enseñanza, sin recibir veto de nadie, no nos autoriza -lo decimos ingenuamente-para creernos dignos de dirigir una revista que aspira a ccngregar en un haz patriótico a los encar­gEdos de modelar el alma de Colombia. No obstante esto, y sin dejar de sentir profundamente la contrariedad que a la in­ligente profesora le causa nuestro anoni­: tm.to, seguiremos haciendo todo esfuerzo p::;ra sostener dignamente el puesto que nos h~ sido sefialado. ENTRE PARENTESI Más apoyo nos prestará un hombr-e dig­no que una legión de serviles. Hay que educar a la juventud para la vida no para los exámenes. Los exámenes-principalmente en los municipios pequeños y en los empequeñeci­dos- son los mayores enemigos del maestro que •abandone la enseñanza rutinaria. • uavit e r in J~!.Od, o. tortiter - in 1·e. debe ser la divisa del verdadero educador. El Presidente, el Ministro, el Goberna­dor, el Inspector, el maestro que no quie­ra fracasar debe tener una noción exacta­siquiera una noción-de la Justicia. Las preferencias en un maestro de es­cuela le acarrean consecuencias desastro­sas. De la puerta de la Escuela para aden­tro, el maestro no debe ser más que el Di­rector de la Escuela. Juzgar la conciencia de los individuos es más difícil que analizar el interior de un cuerpo opaco sin ningún aparato cientifico. Los hombres de verdadero mérito son generalmente humildes, democráticos, ex­pansivos .... Tratar a cada cual según sus cualidades no es faltar a la Justicia: es rendir culto a la Prudencia. La palabra nuaestro le queda grande a quien no se constituya permanentemente en profesor de dignidad. El talento no está en tener memoria y ser uno más o menos ilustrado. Está prin­cipalm. ente en acertar a proceder correcta­mente en el puesto que se nos encomiende, en la capacidad para salir bien de todo trance dificil y en tener la visión suficien­te para distinguir la realidad, del engaiio­so espejismo. El que no es capaz de trabajar por su bienestar personal no puede trabajar por el de los demás. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 50 LA ACCION ESCOLAR IICJII SECCION LITERARIA IIICII Eres tú de la Patria hondo cimiento, fanal que ahuyenta obscm~idad odiosa, de ciencia y arte altivo monumento, y campo en que revienta vigorosa la semilla de luz del pensamiento. En tf se guardan con fervor que admira, del héroe el nombre, de la gloria el manto, del alma el fuego y del saber la pira; y es de tus voces el robusto canto sublime acorde de sonante lira. Flota de tus piscinas en el agua el ideal, como en corriente pura bajo el rayo del sol va la piragua; y forjas del carácter la armadura sobre los . yunques de tu ardiente fragua. TO., con esfuerzos que el desdén no agota, de la vida pulsando los latidos, Paisajes de ilusión los infantiles Fingen entre los oros vespertinos; Es ameno concurso de marinos, Cazadores, toreros y albañiles. Acróbatas niquelan sus perfiles Tostad9s en braseros ponentinos; Plumajes y aeronaves ambarinos Orlan techos, fontanas y pensil es. das, al calor que de tu pecho brota, los corazones de entusiasmo henchido::., y de las almas la cadena rota. Tú serás vencedora en la pelea, pues disipando del error la bruma, de la discordia morirá la tea, sobre la espada triunfará la pluma y contra el plomo. volará la idea. En busca del aliento que tú exhalas, la nifiez llega en bullicioso ruido; cilbrela con el lujo de tus galas, como arropan las águilas el nido con el pulmón crujiente de sus alas. J. Maldonado Plata Otros luchan, batallan con bravura, Y, al ver que su ilusión se decolora, Huyen del escenario con pavura .. . Mi alma, entonces, me dice conmovida: ¡No es la danza macabra de la hora, Es un leve reflejo de la vida ... ! J ocelyn Rod'ríguez Dn <' 1 en ese intento no le teme a las fieras, y sueña con un campo inmen­so en que la mies espere el sacrificio do lo roso en las eras. Al granito h~ arranca una pica lucientt' , y a un férreo tallo de ípil un•a azada le arranca ; y principia la gesta y a la Fa u na rugiente, con el barbecho nuevo, en sus giras e tanca . . .. ! Y la tierra le brind1a generosa sus clo ­nes, y es su amiga la lluvia y amigos son los vientos, y es su músculo fuerte como el de los leones, y en su mente no hay tris­tes ni amargos vensanúentos ... . • * * Mas Cain ha dejado de mirar a los cie­los: ignoraba el secreto de un nuevo sér que nace, y los negros cabellos de Abel s e han enroscado como frías serpientes en torno al corazó.n. Ya la herencia del mundo tendrá quP compartirla, y los bosques bravios y los sotos umbrosos y las peñas peladas le pa­recen pequeños para su sed de imper io y u enorm"e ambición . Pero Abel que ha crecido meno s ágil y fuerte y que tiene en su pecho el claror de la fuente, no ambiciona la tierra con sus capas fecundas, ni a su enti~aña pre­tende arrancar nuevos frutos .. . Sólo un par de corderos que su madre le dona, lo acompañan y triscan por los pra­dos amenos que la azada impetuosa de Caín no ha mordido. Y Abe! ti(::ne muy bellos y muy tristes Jos ojos, y Caín en los ojos siente nubes extrañas al mirar que en los prados los rebaños aumentan y parecen inmensos pe­dregales de nieve. • • • Un dla hacia los cielos subió en espiras ~uaves el humo de una pira donde Abel co­l có la hermosura triunfante y la gran cor­pulencia del :!Ordero más blanco que en los prados halló. Y Cain también quiso, imitando a su ller­: oano, ofrendarle los frutos de su campo al Señor, qu~ en su espiritu enfermo con empeiio renace la Piedad que nos lleva a buscar el Amor. Mas, mirando a lo lejos, al alzarse la llama, y a través de la pira de sus frutos menguados, que en el suelo se abate de ne­gruras repleta, le parecen más grandes los ajenos ganados, y a su alma se aferra una angustia secreta .... ... * Un reptil asqueroso entre los huertos ronda; la campánul·a tiembla con temblo­res de muerte, y en el campo verdoso, don· de Ceres triunfante ya pregona sus dones, hay tristeza y temores. . . La Soberbia ro­jiza; la Ambición gris y negra; la A va­ricia que es flaca y entristece la vida; el Rencor que marchita las pupilas brillan­tes, y la Envidia amarilla preludiaron un himno . . . El Himno tormentoso de la carne afligi­da! ¡Oh la carne marchita por la ráfaga infame del Pecado que acecha e.n sus an­tros, cobarde! ¡Oh! l·a sangre que bulle en canales de muerte donde ahullan los canes que engen ­dró el Fratricidio . ... ! ¡Oh la lucha perpetua entre el Bien que t· edim~e contra el Mal que acobarda! Por la poma dorada y por el sépalo en­fermo y la antera orgullosa resbalaron v e­nenos de mortal atavismo . . . . Y al ojo del protervo el áspil fue Palo: ma . En su labio la amarga ~ntación se hi· :r.o miel. Por sus venas corrieron crispaciones de crimen y soñó apacentando los rebaños de Abel. • * • Y Caln se hizo triste, con la eterna Tris­teza que se hermana al Rencor; y Cafn miró al suelo que sintió tantas veces la viscosa caricia del reptil tentador .... • • * Qué crujido ha turbado la quietud de los IRires? Por qué entre la campiña corre un cla· mor de muerte? La azucena del prado ha ocultado su ta .. llo entre abrojos triunfantes y entre zar­zas altivas; . ... que también a los sére Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 54 . LA ACCION ESCOLAR de vivir silencioso, Ja vergüenza del Cri­men, sin piedad, acobarda. En el campo ha quedado el cadáver de llD hombre. A sus negros cabellos enrojece la sangre que brotara triunfante d~e su fren­te serena ..... Y esos negros negros cabellos son roji­zas serpientes que a Caín se le enrosclan en el crutel corazón. Y Caín tiene rojos y abundosos cabellos, y por ellos resbala tumultuoso el sudor ... * * * En el valle que vie1·a el primer fratrici dio-l·a primera victoria que ganara el In­fierno- una negra bandada de cuervos ol­fatea .... Los rebaños inmensos que en el campo se mueven y parecen inmensos pedregaleE~ de nieve, ya no sienten la flauta que en los labios del Justo, con dulzura meliflua, en las tardes risueñas, tantas veces sonara. Y entre el tinte borroso del crepúsculo pálido, con el torvo semblante enmarcado de angustia, huye un hombre ante el ne­gro y espantoso verdugo que se llama en la vida de las almas Conciencia .... En los huertos lozanos el zarzal ha ven­cido; ya la azada no escarda el helecho triunfante, y por esos jarales tapizados de fango y de frágiles hojas de los árboles muertos, la serpiente ·pasea triunfadora y altiva, y parece que en silbos estridentes se ríe .... ! Cenón Díaz QtWVPdo o============o La Escuela y la Fatria (Continucción) Hay un sentimiento innato en el hombre y que nada es capaz de extinguir: es el sen­miento patrio; la escuela debe cultivar con esmero este sentimiento, de modo que <'1 nií'io, al dejar los umbrales de ella, sepa cumplir sus deberes de buen ciudadano, r~s · petando a las autoridades y acrecentando sus riquezas y sus glorias. El individu;, que así haya aprendido el patriotismo, no será el Huertas que se dejó seducir por el brillo del oro pal'a desmembrar el sagra(lo suelo que le ha sustentado con sus frutos, que le ha dado familia, religión y lengua. no será el que convierta el pendón en gi· rones, sino tel abnegado· soldado que, como Girardot, sepa morir por defenderla! Pero no sólo es patriota el soldado qut=> muere en el campo de batalla; patriota. es 1 sacerdote virtuoso, el abnegado rel igio­so, el sabio, el magistrado, el leislador hon­rado y el labrador que empapa la tierra con el sudor de su frente y entre todos sobre­sale el maestro, cuya vida deja estela de luz en los jardines de la Patria. Muchos de esos arbolitos cultivados en el campo escolar con tanta delicadeza y cui­dado 110 dan el fruto esperado porque la mi­seria y estrechez en que están sumidas la mayor parte de las clases obreras de nues­tra sociedad, 110 pueden ofr~ecer a la Patria sino séres débiles, raquíticos y enfermizos. Colombia necesita hombres vigorosos para que su raza no desmienta la historia de gloriosas hazañas que nos lmcen aparecer ante el mundo como un pueblo digno de ocupar un pt1esto entre las naciones más adelantadas y capaz de defender el suelo patrio con el c01•aje y bizarría con que luch•aron nuestros padres. No olvidemos que sólo la Religión en­grandece las naciones y civiliza los pue­blos; sólo la doctrina enseñada por nuestro Señor Jesucristo, nos impulsa a servir con generosidad y espíritu de sacrificio a .nues­tra Patria, y la Iglesia se ha identificado tan profundamente con sus goces y amar­gura, que celebra sus victorias, bendi-ce sus banderas, llora sus infortunios y recoge en Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCION ESCOLAR • Señorita LUCRECIA BERMUDEZ R. quien honra con su talento y virtud al magisterio bogotano; miembro muy estimado de nuestra Asociación quien ha ini­ciado en las escuelas la recolección de fondos y juguetes para los maestros y niños de Afla primaria nacional. Avise usted en «La Acctón Escolar», que circula en toda la Re­pú :1 lica . FABRICA DE TEJ DOS "LA SAGRADA FAMILIA'' (Frente al Hospicio, Carrera 7a. Número 698.) Se hace cargo de la confección de UNIFORMES para colegiales y escolares, y en general de toda clase de labores de tejidos en SEDA, LANA Y ALGODON. su · LEMA ES: 'LA MEJOR CALIDAD Al MENOR PRECIO' Visitarnos es comprarnos. Haga el ensayo para que se convenza. o\o J at\on.at REViSTA QUINCENAL ILUSTRADA Derigida JJOr los PP. J.Iis'ioneTos del Inmaculado Corazón de ¿7fiia'ría INSTRUCCJO,VES, AMENIDADES, NOTICIAS MUNDIALES, SECCION RELIGIOSA. P-TC. Valor de la suscripción: $ 1-50. No debe faltar en los hogares Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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La Acción Escolar: órgano de los maestros - N. 2

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