Saltar navegación e ir al contenido principal
Biblioteca digital de Bogotá
Logo BibloRed
Cargando contenido
¿Qué estás buscando?
  • Escribe palabras clave como el título de un contenido, un autor o un tema que te interese.

  • Búsqueda avanzada

Seleccionar

Contenidos y Experiencias Digitales

Filtrar

Formatos de Contenido
Tipo de colección
Género
Idioma
Derechos de uso

Selecciona contenidos según las condiciones legales para su uso y distribución.

Estás filtrando por

Cargando contenido

Se encontraron 4465 resultados en recursos

Con la frase Poesía.

  • Exclusivo BibloRed
Imagen de apoyo de  Sierpes de luz

Sierpes de luz

Por: Edgar Reyes-Montesinos | Fecha: 2025

Esta colección: De sueño en sueño, está compuesta por ocho tomos de la obra literaria de Sara Vanégas; la misma poesía que ha sido leída en la academia, ahora llega a las aulas de los colegios del país. A través de sus ocho tomos, esta colección, marcará el horizonte de sueños y realidades; inferencia y crítica literaria. Además, como una gran cartografía, mostrará al público joven los caminos a seguir para que disfruten de estos textos breves e intensos. Pensando en los lectores hemos generado paratextos que faciliten ese andar: ilustraciones, videos, canciones, notas al pie de página y, además, breves comentarios de escritores, críticos e investigadores del país que gustosos aceptaron ser parte de este proyecto. Estas herramientas interpretativas servirán al docente y al alumno y orientarán el proceso lector de los libros de esta colección. Estos modos de lectura e interpretación del texto que proponemos, están amparados en el modelo sociocultural que, en este caso, tiene como propósito generar prácticas lectoras activas y que el libro no sea un privilegio de pocos. En Sierpes de luz, reunimos los textos líricos que evocan, hacen alusión o representan a animales reales o fantásticos. Toda gran colección debe tener un bestiario y De sueño en sueño no podía ser la excepción. La técnica que usó el artista en este libro fue lápiz de color sobre papel. El objetivo, según Mao, fue explorar la expresividad del trazo, la luz y sombra a través del color y su descontextualización.
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros
  • Temas:
  • Poesía

Compartir este contenido

Sierpes de luz

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

  • Exclusivo BibloRed
Imagen de apoyo de  Tu mano es una flor

Tu mano es una flor

Por: Edgar Reyes-Montesinos | Fecha: 2025

Esta colección: De sueño en sueño, está compuesta por ocho tomos de la obra literaria de Sara Vanégas; la misma poesía que ha sido leída en la academia, ahora llega a las aulas de los colegios del país. A través de sus ocho tomos, esta colección, marcará el horizonte de sueños y realidades; inferencia y crítica literaria. Además, como una gran cartografía, mostrará al público joven los caminos a seguir para que disfruten de estos textos breves e intensos. Pensando en los lectores hemos generado paratextos que faciliten ese andar: ilustraciones, videos, canciones, notas al pie de página y, además, breves comentarios de escritores, críticos e investigadores del país que gustosos aceptaron ser parte de este proyecto. Estas herramientas interpretativas servirán al docente y al alumno y orientarán el proceso lector de los libros de esta colección. Estos modos de lectura e interpretación del texto que proponemos, están amparados en el modelo sociocultural que, en este caso, tiene como propósito generar prácticas lectoras activas y que el libro no sea un privilegio de pocos. Tu mano es una flor; texto cuyo tema central es el amor. Bajo esta temática se han escrito muchas obras a lo largo de la historia, pero estos versos de Vanégas nos permiten acceder a lo más profundo del yo poético de nuestra autora y mirar cara a cara a la ternura, la emoción y la fragilidad. La técnica usada por el ilustrador fue tinta negra y pincel sobre papel. Estas ilustraciones tienen el propósito de representar el amor a través de personajes y escenas que involucran a gatos.
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros
  • Temas:
  • Poesía

Compartir este contenido

Tu mano es una flor

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

  • Exclusivo BibloRed
Imagen de apoyo de  La gran marcha

La gran marcha

Por: E.L. Doctorow | Fecha: 2006

«Espléndida. La gran marcha ofrece una iluminación, artística y palpintante, de un acontecimiento histórico como sólo la ficción podía conseguir. Doctorow aparece no tanto como un reconstructor de la historia, sino como un visionario que logra extraer poesía del pasado.» John Updike, New Yorker PREMIO PEN/FAULKNER 2006 En 1861 estalló en Estados Unidos la Guerra de Secesión, que enfrentó a los estados del Sur, confederados, y los del Norte, unionistas. Tres años después, en 1864, tras quemar Atlanta, el general unionista Sherman inició su marcha hacia el mar.Un ejército de 60.000 soldados, seguidos por miles de esclavos negros liberados, atravesaron el estado de Georgia hasta las Carolinas. Junto a ellos, las damas sureñas que escapaban de las plantaciones con sus objetos valiosos, sus sirvientes y sus labores de punto, los prisioneros, los advenedizos: todo un mundo flotante que se deslizaba arrasando con todo a su paso.
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros
  • Temas:
  • Novela histórica

Compartir este contenido

La gran marcha

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  El Mago

El Mago

Por:

“El Mago” fue una publicación que circuló en Bogotá durante el periodo 1891 -1892. En el cabezote del periódico se identificaba como el redactor del periódico a Juan Ignacio Gálvez y como su grabador a José Ariosto Prieto. El título se publicó en la Imprenta de Medardo Rivas bajo la dirección, primero de Fernando Pontón y posteriormente de Octavio Pinzón G. Desde su prospecto, “El Mago” se presentó como una publicación que surgía con la intención de establecerse como un “periódico político serio”. Además, explicaba la razón por la que orientaba sus páginas hacía la política nacional, al considerar que fundar un periódico literario sería una “obra de caridad”, mientras que fundar un título satírico y burlesco, seria “bien recibido por nuestro público”. En palabras del periódico, se buscaba: “ser leído aun por aquellos que no saben, se nos hallará razón para haber reunido en él, como lo haremos, la política seria, la sátira y la poesía, y adornarlo con caricaturas sociales”. Historiográficamente, “El Mago”, es reconocido como un periódico de inclinación liberal, que destacaba por su contenido altamente influenciado por la sátira política (puesto que así se definía el periódico) y el uso de caricaturas. Durante los años de publicación del periódico, se incluyó un epígrafe en el cabezote que rezaba: “a todos y a ninguno, mis adversarios tocan, quien haga apreciaciones, con su pan se las coma”. Además de lo mencionado, el título tuvo dos épocas: la primera, del 1 de noviembre de 1891(número 1) al 13 de marzo de 1892 (número 14) y la segunda, que incluyó un cambio en el nombre, al incluir un complemento e intitularse: “El Mago: caricaturas, crítica, política”, abarcó el periodo que va del 4 de diciembre de 1897 (número 1) al 5 de junio de 1898 (número 22). En su primera época, “El Mago” dedicó sus páginas a: la invitación a los liberales para que acudieran a las urnas ante el fraude elector, a el Centro Liberal Nacional y a el devenir del partido liberal radical en Honda. En el número 5 de su edición, publicado el 29 de noviembre de 1891, el periódico explicó a sus lectores que había sido objeto de una multa injusta, que excedía el valor establecido por ley y que debió ser cancelada por su redactor Juan Ignacio Gálvez para continuar con la edición de “El Mago”. Según el periódico, la multa fue estipulada por publicar un remitido contra los señores Tejada y Esguerra. En la segunda época del periódico, las principales temáticas abordadas tuvieron que ver con: los artesanos liberales de Bogotá, el sostenimiento de la Convención Liberal de 1897 y el apoyo a la figura de Aquileo Parra. Con la edición número 20 del 8 de mayo de 1898, concluía la primera serie de la segunda época de “El Mago”. En el citado número, se presentó una reflexión sobre los objetivos que había perseguido a lo largo de su existencia, precisando que la labor del periódico había sido: “demostrar que las instituciones regeneradoras no son ni en la teoría ni en la práctica republicanas, y que están en oposición contra todo principio de libertad”. Además de lo mencionado, sintetizaba su defensa de la doctrina libera en los siguientes puntos: primero, su interés por proclamar la primacía de la doctrina liberal sobre los intereses personales y momentáneos; segundo, sostener las pretensiones de muchos liberales a formar una “oligarquía ridícula, sin más deseo que imponer su voluntad á todo el partido”; y tercero, protestar contra todo “abuso oficial ú olímpico por el cual se conculque ó desconozca cualquier derecho ciudadano”.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa
  • Temas:
  • Otros
  • Ciencias sociales

Compartir este contenido

El Mago

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  El Mercurio - N. 1

El Mercurio - N. 1

Por: | Fecha: 1906

" DominicaléS de "EL MERCURIO" :Bogotá, l\epú.blica ele ~otombia •• ~bril ele 1966 G. FORERO, Director NUMEROS 268 Y 269 {( DOMINICALES DE EL MERCURIO J' La empresa de este diario se propo­De publicar una edición dominical en el formato del presente número. y cuyo contenido, en cada uno de ellos, se dis­tribuirá en estas secciones: ~iencias é industrias. Agricultura. Páginas selectas de literatura. Poesías inéditas. Revista política de la semana. Revista extranjera. Oada número de esta edición se computará como número doble. No se admite más colaboración que la solicitada expresamente por el Direc­tor de EL MERCURIO. Hemos querido iniciar las DOMINI­OALES DE EL MEROURIO-que nos propo­nemos hacer muy variadas y útiles­dedicando su primer número á la me­moria de Santiago Samper, cuyo retra­to acompañamos. Que su memoria bendecida nos con­forte en el propósito patriótico que trae­mos como enseña al emprender esta labor. G. FORERO FRANCO PALASRAS DEL CORAZÓN F UB en uno de 101 últimos domingos de Enero. Habíamol ido mi esposa y yo al Cementerio para haoer dOI piadosas viaita., llevando llores á dos tumo bas queridas: la de nuestro primogénito, venido al munao con las angustia. de una madre que veía des­truído BU hopr por el torbellino de la política, y la de SANTIAGO S411rBa Bnusn, cuya memoria le vanera In mi cua como pudiera sorlo la del padre más amante J oarinoso por hijos capaces de agradecimien­to perdurable. Una lluvia ftoa y peraistente nos oblig6 á relu­glarnos en 1 .. galeria, é. pocos paso. del lngar abierto , pleno cielo en que descansan los restos Je SU¡­TIA. O. A poco d. eatar allí, vimos acercarae á su tum­ba , UDa 'l'iejeciilla temblorosa y macileuta, que tras bn .. olWli6n al pie de la reja, arrn que cerca á Olí, aupo ecl' el ángel buoljo del nloo. dol estudiante y del hombro. • MANUEL AN'rONIO RUEDA J. UN D{ONO llIJO DEL GRAN CIUD.I.DANO D ECIR '1 ue, la8 ~u .. lidades iu tolectul\les y morales do SantIago Sampor hucíl'" tributar el ,l ebido homenaje do ~dmirtieióu J'esp~to y carino ti esa memoria 'fcneraul1 ft.J bilSt~1l'ít~ aSOCIQrse nI ullá.uime c l ~mor nacional, baat:lJ'ía ele.ol ver el co prodnci<1o por el golpo de la oud. del dolor AU ¡ti l?Ul'te más. noule dolforazóu de nuestr.1 80ciollad , y n? I,mporta~"" que b ,l'l>lem que repeti,' h f 07. (lel sentomleuto publtco para c~mplir uu debel de grati­tud, pues no pOl'l}ue u[]l'Ilagnma sea igual tÍ otl'l\ lá· grima deja el yauto de teuer sublimes oportunid .. des, , y no ~erta extraflo que en uuestro país uo fueran bleu c?uOCIIlos los I~lerecilllient '. de Santiago, porque lU",o sIempre espe c ,~l cUld,,,lo ue ocultar los actos de ?al'ldad, fil:lutropí:i y p.,tl'iotislI1o, que constituían 1" IUcesaut ~ tllrea do su vi,la; circunstancia que ii un ml~mo tJ,en~\lb re,llza el .alo,' tomer matríc uln en ninguua de n uestras ugrup'wioue.3 poHtic&ti; ort\ !lom­b,' e de ideas y 00 d~ l'RJ'tiltos ; e.u espíritu Ora muy a mpl io para acoptar iutl'il.ll:;igencias scctanail, y uo tuvo nunca ambiciones que pndiorau desviado del sondero de In justici,\, D. brillo insuperdbw habria sido 8U papel en lIucstm polítwa nc tiva, .i 8U dov!>­ció n á la liber tad y s us convicciones sobro el .lerecho público no le hubier:m impedido marChl\I' por la liue, sinuosa de conveniencins tl\\llsitoria3, no siempro [\!' mónicas COn los intercse. pel'maneutes de la .vciell~,1. El amor á sn p,ltria y el anhelo de veda próspor". libre y feliz er~n p~I'1\ él una preocupación ,lomiu.lutc. en tales térmillO~ que hs ,lcs(lichJS nacion:tlcJ lo atur­mentaban de ll1"nera abrnm.olol'll ; y COIIIO ~stl\ba c ierto de que nllestm triste histori~ es el fl'llto elo comunes errore3 proce/lcutc3 de una instrucción de­ficiente y ele llna vici03" e,l llc menos reaaltan BUI condioiones de pensador en IU estado habitual de espíritu durante sus últi­mos tiempos. Siempre tenía clavado. los ojos con honda melancolía en nuestros desastres públicos, ('..omentando y deplorando nuestralnacionslidad des ­membrada, la deaap.rici6n de nuestra riqueza na­cional, el eclipstl ~tal de nuestro crédito, el deaprea. tigio de las doctrinas y de los partidos políticos y la postraci6n moral, política y econ6mica que han dejado como amargas heoes nuestras peri6dicas lonvulliones, apurado el cáliz de nuestras humilla· ciones 6 infortunios. Ni podía ser de otra manera; la eacuela en que form6 IU caráoter 6 idens SANTIAGO SAIiPE. fue, por rara fortuna, fUhdamentalmente inglesa has­ta donde elo es dable en estlUl sublimes regiones luperandinlls. Librol ingleae., peri6dicos ingleses, usanllas y c03tumbres ingleaas vio desde IU nille,¡, pues su abuelo materno, cuyo nomnre llev6, fue in­gMs, campesino á la manera de los de su raza y SANTIAGO hablaba con admiraoi6n de él cuando,lIe g6 á edad de refiexi6o . A es'as tempranas infiuen · ci .. vinieron ~ reunine en SANTIAGO las que hubo de tra~r consigo más tarde el ascendiente del Sr. lladrid, que;vino á serau pa,drelpolftico, el cual,como e. ubido, fue un ingláe cerrado en cuanto oaoe, por IUS ideas, su seriedad, sus aficiones y hasta au porte y continente oomo qUI, desde joven se habtit formado 8n la misma Inglaterra precisamente en esa edad plástica en que Bon indelebles las impresiones que se reoib~n y deoiden por lo regular del carácter de las gentes. y debieron de ler poderosas y penetrantes esoa influencias d. una cultura superior cuando se pu.· den ra.tre~r au:) en el Sr. D. Miguel, padrt'l de SANTIAGO, cuyo estilo y punto de vista cn cues· tiones de hacienda J de comercio tieM solidez y sabor de cosa inglesa, á lo cual propenden de suyo lo~ oaracteres serios con el trato y comunicltci6o con los ingleses. l!:l sentimiento de la libertad fue en Samper de tal serenidad y alteza que más bien parecía fruto maduro de su refiexi6n y de su cultura intelectual. En polltica no fue él hombre de acoi6n, sino pensa· dor muy aventajado. Por su escuela y por IUS afi­nidades, se oomprende que el ideal en estss ma· terias no sería otro para Santiago que las libertad.3 inglesas. Por lo menos ellas le servían de punto de comparaci6n oon qué medir el adelanto político de un pueblo. En economía fue liberal, de la escuela mÁl adelantada y se mostró tan adicto sostenedor de 101 principios de esa oienJia, verbi grucia del tle la competencia, que \uvo la originalidad (que hace honor á la sinceridad de 8US convicciones) de no aoeptar por ningun motivo para la magna empresa d .. ep~rgía eléctrico, ni privilegio ui oubvenci6n. Tinta era su f" en el bien que rellorta á la sociedad la luoha leal de los intereses bajo lid i ospiracionel de la inioiativa privada! L atiqién ¡narollda que tuvo á esta importan­tlsill1l1' ci"nClR de la riqueza da grllo luz sobre el uritliri'o político de SalJlper, en que qu~reID09 insil ' tir un mOlljenfo ~orque reuni6 cuaIiJ.,les especia- 1~8 q qe' Jo rq<;Omfendan á la imitllui6u de lua con· el UdJldan08. 5 Esta oiencia, efeotivamente, da á sus c'lltiva· dores serenidad de espíritu, los alciona al examen de hechos y fen6menos sujetos á exporimentaci6n, los ensena á desconfiar pl'Udentemente de doctrinas no sometidas á la prueba de su práctica apl icaoi6n j en suma, forma en los ?olítico& el criterio cientí­fico. Esa actitud del espíritu para juzgar las cosas políticas fue en Samper una cualidad relevante que prestaba singulbr atractivo á sus opiniones, d"bs gran peso á su dictamen y mucha confianza en el aoierto de sus juicios. No poco contribuirían en verdad á este resul· tado su disci plina mental de matemático é ingeniero j acaso sus comienzos en la "ida práctica como jefe. de una importante casa de comercio; y finalmente GU vocación científico, que al fin hall6 oportunidad de abrirse oarrera con las empresas que fund6, asociado á sus hErmanos. . Ello es que oon ser SANTIAGO tan firme en 'us convicciones pol(ticas no fue dogmático. Le era odiosa y le parecía inproducente la intransigencia. No le gustaba deducir uoctrinas de principios abso­lutos. Y prefería con espíritu '/e rda~erameate mo­derno juzgar las CORas políticas saclndo conclusiones luminosas de lo que pas? y se ohserva. Sucedía, pues, que para dar concepto sQbre nuestros desastres públicos, sobre nuestro ya reoo· nocido atraso, 6 tal vez retroceso, moral 6 político, sobre las cdlamidades é injustioias que ha traído consigo el ya i"terminable régimen del papel mo· neda, lograba Samper descubrir y sellalar al punto con criterio sagacísimo la acción honda y deoisi Vil que tienen en la producci6n de esos fen6menos las altas leyes que son gloria de loa economistas y de los soc6i logos inglese&. No por eso fue Benthamista. Le parecía anti­pática y anticuada la manera de ensenarla como á martillo, según fue usanza algún tiempo en la cáte­dra de Ciencias Políticas Pero eooretodo, la crudeza del interés erigido en canon repugnaba ñ su ánimo generoso. Es claro que quien tiene á pechos, como tuvo Samper, estudiar con alto criterio científico la. cuestiones que á diario suscita nuestl'~ política, era kombre que estudiaba con ahínco la hi.~ria y l. política del pueblo ingléa. Corno pensador com· prendía quc para tratar In política vatria como cienCia hay que ensanohar el campo de observaci6n y sacar luz del estudio co mparativo. y como á citrta sed de grandeza que aq ueja á algllnos es píritus privilegiados ha de corresponder al~o grand~, se explica uno que á SAloLPlIR fascina­ra ~I desarrollo pasmoso de la naci6n inglesa; su gobierno interno, t~n complexo y tan equilibrado j IU prensa y parlamento, envidia aún de los plleblos mejor gobernados del Orbe; y sobre touo su espí­ritu de libertad que adaptándose á la índole mál diversa de raza y civilizaciones, está avasallando el mundo. Pero qué tristes conclusiones sacaba á cada paso de este estudio con que se distraía de la con­telOplaci6n de nuestro patria que brega todavía por constituirse! La misma pujanza anglo- americana despuéa de L\ durísima lecci6n que ha dado ayer n~ más á nuestra raza ¡qué siniestra confirmaci6n le parecía d~r á sus patri6ticas a¡;r~hetlsionE's! Otra ventaja, fuera de su ilustrado criterio, nos parece que tuvo SAMPER para dar serenidad y lucidez á sus apreciaciones y Elle la de haber for­mado sus ideas políticas desinttre3ndamente, que­remos decir, sin fincar en e! triunfo é implantaci6n de ellas, ni emolumentos para vivir, ni Rmbici6n Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. , 6 Dom'/llioaZH tU 1JJl MwourtG de elevar8e sobre sus conciudadanos. Pura ¡l1 fue el progreso y engrandecimiento de S11 patria unll aspiración, no un apetito; un i,lcnl de perfección en que nn entruba para nada S11 pro­vecho persona 1. V como su luboriosidad y sus notables apti­tudes para el trabaJo, empleadas en la esfera priva­da de 103 negocios, le procuraron desde joven una posición pecuniaria independiente de la cosa pú­blica, pudo darse la viril satisfacción de contem­plar desde alto punto de vista el curso y telldencias de la política de su patria. ¿Qué mucho que su concepto de la libertad fuera tan generoso, tan amplio? De eete modo de ser suyo los principios políti cos cobraban en él gran fuerza doctrina ria. N o eran fruto de reacción, ni de cóleras y rencores. Ni tamo poco nacieron de contemporizar con preocupaciolles que suelen rebajar las doctrin as, á trueque, según dicen los políticos práctiúos, de hacerlas eficaces . No por esto se crea que fuera SANTIAGO uto­pista ni menos solíador. Por el cOIltrano, fue hom­bre organizador, muy sólido, práctico, de llna acti­vidad callada pero segura. Era llano, 9 fable, mo­desto de trato y estil o. En su vestido J hábitQS personalEs tuvo siempre un négligé que bien podr(a llamarse filosófico como de quien se contenta con valer y ser estimado por cualidades más hondas y más propias, de Sú naturaleza íntima. Su asimilación ,lcl eSpí ritu de los ing:t:ses fue en él honda y trusc.:c.:ndente hasta convertirse en una como vocación_ Tenía gran calor, pero concentrado para la acción, mas sin sentimentalismos. Fue de visión clara, de apreciación rápida , ca­paz de concebir y llevar á cabo empresas en g rande, avezado al cálculo por su ed ucación de matemático, positivo y amante de la realidad por su tipo men­tal más científico y exacto qne literario ó artístico. Tal fue, en nuestro sen tir, el hombre que en In perfecta madurez de s us facultades y de su ca­rActer, cuando llegaba á los cincuenta y uu años fue robadn por la muerte al cariño y admiración de sus amigos, á la ternura de su familia y de sus hermanos que en él fincaban su orgullo j y, final­mente, á la patria infortunada tan necesit1da de servidores del temple y luces de SANTIAGO SAM­PER BRUSH. Así lo confiesa la pública voz y fama en una fórmula que anda todavía en ol)ca ,le la gente como lema del duelo patrio. " La muerte de SANTIAGO SAMPEI< ei! una pérdida n:wional. " F . A. VELEZ RECUERDO EL tres oe Euero nel corricnte aüo f~e uía ~\cia· go para nuest .... l:'"tna: ou e.e UI .. Jelo de exiaLir nasi repentiuam~llt(). uua de las person3hdade3 más distinguida. Y simpátICas de la actu.1 genera-ci6n: el Sr. D. S.UITIA60 SAMPER BRlJ.sn. . Al cousagrar estas líuoos á la memon,\ quenuI\ de hn emiuento colombiano, no lo h~go con el fin oe .e­guir la costumbre de ells~lzar á los qu.e ub~lldoutlu el escenario de la vida . Tul cost~mbre,. SI uoble por .us m6viles, no siempre obedece a 108 ulctaoos uo 11\ Jus· ticia, pues mnchus veces. se uesfigu,l"tI la verdau po~ nn supersticioso respeto a la magestad de 1" mUl>rte..: al caer un sér humllno eu el antro p~voroso ~e la tumba ae cree un deber. hacerlo rosurglr do :,llt CIl.U 111 blanca túnica de la Virtud, aaaq ne su eXIstencIa hllya sido tIIallCiIlaGa por 111 vioio y a6. ¡,ow el oftDUlIl. Cuántas veoea 8e eul¡onll el himno de la gll)rill' ho", bres que s610 DlQrpc0ll, la Uliserieor.fia dol ,ileD4lio y el olvido_ Pero en el CO'O actual no hsy temor al8ul10 aa _ que al rccordar los méritos del amigo naéstro 80 \11 curra en exageraci6n 6 80 tra8pacen 108 límites de 1/\ verdad: cou cxpontaneidIld áll~olQts '!'ienon 1:18 16gri mas á 108 ojos y brotan da 108 labiol plllab~aa do "cl . m i ración y de cMi Oo. Eue S .. ntiago el tipo perfecto del caballero cris­tiano. En sn coraz6n se illbergaron todas la8 virtodea públicas y privadas, y su privilegi,da i\ltoligeucís fue el centro de doude surgieron ideas gr/lndes y re­neutoTas que siempre se tradujeron en noblliai.nos acciones y ll11lgnas empresas. Oaritativo siu utenta­ción, Ilcuoía aiampre cou su eficaz contingente al ali­vio de los desgmoiados, yauxilh.ba amplil\lOente hOI pitales y asilos. Proocuplluo cOllstantem"nte con la situaci60 de nuestra P"trja, puso 01 contingente <;lo 8U ilustración í su talen to /101 servicio de la. socied~¡:l pam reaolver .1 ardno problema ecooómico y fiscal. Funn6 varios empresas de vastas pro¡..osiciolle. y trnnscendental~s resultados. Entro ellos quiero ha­cer mencióo cspe~ ial dol alumbraoo ):lOI' mediu .,'0 la ooergía eléct rioa y el empleo de astil mismt. eOlllO fuerw motriz. S,UfPER estimulado por h< úecesidad de uar expaosión Ii sus m úlliples apti tudes y por el cleseo do ser útil á sus com putriotas se t ..... lao6 á EIl ­ropa cou el objeto de ostnd iar.deteuil .. y concienzuda mente en los prillcipa\es cootros los Ú1Liul09 listeDla~ adoptables á uuestros medio_ y necesidades. Sin soli­citar sllbvenciones ui auxilios oficiales y destinando á esta empresR nn fuerte capital, trajo gran ma~ui­naria () hizo la instalaci6u coh tapidez. Hoy so alum ­bran muchos hogares con la 1112 enccndioa con la ill­teligeocia y la actividad do Sautillgo, y muchas ma­nos causadas ya por el orduo y cotidiauo tt:;.bajo, han hallado descllnso al par que aumento de prod uoci6n, ruerced á la poteute ioerztl. sumioi.trnda por el incan-sable luchador. , E l Tequendama al que Sautiago oblig6 á colobo. rllr en su obra de progreso pregonará oterna\l1ente con su voz de trueno la grandez1 de su dominador, y di rá á las generaciones que fueron, cuáuto '1801 po­der do la inteligoncia, cu"ndo la goía el fal·o del bie u y la avigora un" voluntad incontrastable. Como resultaoo inmediato de la empres" á oti ll as de nuestra hermosa catarata surgió llena de luz y ale­gría uuu poblaciólI dOlloe se .. lbergan los tr .. bajado· res y sus fl1milias. Allí construy6 Santiago locl11ea paru escuelas, fundó estas y las S03tuvO con sus pro­pios foudos. Dentro oe pocos afios ser:\ aquel nn lu­gar floreciente cuyos moradores bendccir!::: la memo rin de su fuodador. En la última gucrra, uutes elel formidable cómba­te de· Palonogro, SUlltiaglJ cOl1sternado por los 'lor)·i­bIes perspectivas dé UI.1" m!\t"ozll que ~ se veí .. ilcuir, BO dijo: . , Ya que mis com p ..t riotas se esfuenzltn en durse In llIuertll, es preoiso atenuar !la ll.\ posible el horror del estrago, ahorrauoo tortura~ á los beri,los:¡ pro· porcionándoles todos los medlO3 par",su rest.a.blec1 . miento. Si hay p"ladiue3 oc 1:0 ml!erto Cj pr~c\Bo qUA taOlbicn los haya de 1.\ .. id"." Y lleuo da suutó entu­siasmo por 1" CUUStl. de 1". hU~lIauiuao or~aniz6 á sus expensas h Cruz Roja, lnstltum6u el"lUentem~nt~ benéfic~· y cristiun" que t~n lll\portllntt;S serv!clos prestó i< los bandos c~0~tendore3 con presclDdencl.!l de deuollliLl~cionea polltlcns y peqoeneces banderIzas. La ossalde los Sampec Brush fue entonces. una.fuente de recursos consi.tentes en drogas,. vendaJes, lIlstro­mentos y todo lo que se .nece~it.a blj. para el auxilio de J03 heridos. La Orlt~ ROJa eVItó que se enlutaran mu­chos corazonos y que se vertieran mnchas lágrimas. Xo cabe: 611 los estrechoslfmites;le un articulo de periódico, 1,\ euu meraci6n de las cualida~es y vir~uae, úe Santiago t;!lmper. Su blogrllfía requ~ete volume­nes, aunoue su vida toe modeata y humilde y A pesar de que e¿ ella no hay laureles sangrientos. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. .Domi1li~ale8 de l!l.l Merourio 7 En ~St88 \¡reves Jíno88 sólo me he prop'lesto rondi .. tribut., de'catill.o al que.f1Ml mi amigo y cuy) recuer lo ILeTBré .iempre como modelo de hombres bu '\"', Duerma en puz el campeón del bien, y. los sc res que tftnto amó sobre 111 tierra mitiguen su acerbo dolor con la cdnsiderAción de que elamsute es¡>oso, el pftdre in· mejorahln y el ooblo hermllno goza yu el premio iu­m'ortal debido á sos eximias virtudes y á sn illbor fo­cuuda, LUIS TOMAS F.A_LLON A D. SANTIAGO SAMPER LAS palabra~ que el Dr, Pedro F~l')l~ndoz Ma­drid ha dICho para José Eusebio Caro, cuya gloria creco ca.da ~ía, son aplicabl.es SI D. Sa~tiago Samper: ,. ,Somo~ tan propeosos a meh.ospreclar el mérito de los hombres d~ talento á qUienes vemos diariamente! Echando menos eu ellos el boato de que otros hacen alarde y viéndolos portarse con sencillez, solom9s confundirlos con los demás." Oiortamente sucede que la modestia oculta mejor á los hombres ae verdadero mór ito, á aquéllos que no son hijos de las circun.t~ucias de tiemp~a y lu~ares, sinO hijos de sus obras, y es la modestia también la que los va engrandeciendo después do qu~ ellos Ulue­ren, porqlle cad .. vez qúe s~ ?ontemplan sus obras, sn caráoter y sn! ejemplos, se ~Iente mayor orfan.dad, es decir quo se palpa más senSiblemente la neceslJad de que ellos RauÓ iumortllles. Si so dice ~\íO SlIutbgo Sn\llper erli un cerebro 1'0 - dCI'?sO y qne su iutelectU!l.lidad era ll'ó"da y sin más líUlltes perceptibles que el azul de los horizontes I,eja­nos quo exceder! el lilcaoée visual de 1.. gen~ rl\ lld"d do los hombres se /ln'ía un eoncer,to aparentemente exagerado' por~ en realidad pal'll os que lo trataron de cerc .. II~ '",y tal e:. Miguol se estableció en Bogotá has ta eY de 190i eu' quo murió. Cuatro allos tenía, pues, S,\Otiflgo eu"odo 0 11 companla de l\I"rÍt\ y Mauuol. F;llucisco. sus horl~rulos mayores, fue truíuo n la CllpltaL Eo una es?u.el.l~n de prlme~aa letras, fUl)d,\J,~ por ~Ir. ,hllrp. lTI1C ,O SIl.S ostuaios, y de eH" pu ó ,\06;;0 al ColegIO del Dr. Clll­cedo Rojna busta ¡::lü!, época ell que entró tll de D. RicllrJ.o Ual'l'hsquilla, el gr."r:de euucador. Por loa anos de 1Sü7 á 1860 fue suce.i\'lImente alumno de D, Felipe Péraz, D, antiago P~rez y los Sr ... Uerlt. La oalidad de umejantes inl~itator •• tí quien D. )1iguel hubo de confiar la instrucción de Santiago era prenda de la ilustración que lo distin­guiría más torde y que lo valió la estimación que 101 hombres de saber teníall por él. Su inclinación illtelectual lo decidió por el ramo de las mateQláticas, ele ahí que se le encontrar .. laego éntre los avontajados do la E,cuela de Ingeniería de qlle era Hector el Coronel NarvAez. Una carta datada en Mánchester en Mayo de 1873 y dirigida por D. Miguel al Dr. Pedro Fer­náodez Madrid, nos revela cnál era á la sazón la vida de Salltiago. En ella leemos: "Mis hijos han qneda­elo repartidos así: Manuel y Santiago en Londres, sueltos, viviendo en lodgins y tomando lecciones eu la casa de un profesor. Pepe en París (en Versailles) en un Colegio de interno. Antuco irá á Hamourgocon su tio Rafael, mientras yo voy personalmente. Ya lo he visto á usted seotarse en el catre, como si hubiera oído nn tiro de fusil en el patio, al leer cómo es quo he dejado á Manuel y á Santiago .. .• , ." El lector desde 1 uego com prende la razón que guió á D. Miguel para confiar eu sus hijos y aquol gracejo íntimo de la reticencia con que se dirige á su amigo D. Pedro, habla O1uy alto en favor de la con­ducta, siempre intachable de Santiago. No era un doscnido de un padre confiad<.', ni un experimento en q ne exponía la moralidad de los hijos á la voracidad c81'll1l1 de Ulla de laa grandes capita.les; era una recom­penBa anticipada á la fidelidad de ellos, y no exen~ .. de precauciones como lo maLifiesta la misma ca~ta. Pronto había de entmr SANTlA(}O en la corriente de la vid .. : eu , 874 estaba ya al frente ue 111 casa co ­mercial de Samper y Compallía en Bucarnmanga. Había sido preciso habilitarlo legalmente la edad, porque sus ailos eran menores que sus Hciertos y su jnicio. En medio de nn .. ciudud bulliciosa como lo cm Buc!\ramanga en aquella ópoca, la conducta pri­mda del j oven SAMPER, Gerente de negocios impor­tautes, hubo do llamar la atención y grl\ngearle amia­tatI y consideraciones de personajes de razonable edud . D. Adolfo H~rker , el Dr. Guillermo Forere BI\l'I'eto, lo tenian por companero y colega, uo obs­tante la difel'enci" de edades ó la prelación do títulos sociales. El DI'. Fl'aoci sco A. Vélez, médico distingnido, establecido por aquelh época etl Buc'lrumanga y con qui eu cnltivó uua eotrecha dUlist.J, fne BU compa­nero en BUS úl timos momentos, y elecía: "Conocí y trató á SH;TIAGO uuraute treint ... allos, y si hoy se habla de él como de nn justo, yo puedo elecir que no hubo eo Santiago el mejoramiento que es consecnen­ci~ nnturl1l de la práctica ele las yirtndeo: fue nn vu· ró" justo toda su vida." El que desde nino poseía el dón elel acierto, aan on asuntos de pocal monta, no podíd menoa de elegir una esposa digna do sus aspiracioues; IIsí es que no sorprendió á sus padres ni á los amigos, que lo vierol! encamiuarse á la casa de que hablaba D, Miguel en la carta de Manchester. "Al dirigirle ésta, la mirada de mi almll recorre mares y continentes para llegar á esa casita de Serrezuela que abriga una familia tan quel·ida." Lo cierto es que el día 13 de Junio de 1876, con aquella modestia~ qne hl1 conslituído el lujo ele las dos ilustres familias, en III iglesia de San José (La Capuchina). se celebró el matrimonio de SÁNTIA. GO SAlIPER con In Sta. Gabriela Fernándu Madrid, de manera que á la tradición del carino amistoso de loa dos patrioios, so anadía 01 vínculo indeleble del limor de un hijo y una hija. Por una feliz casualidad, en esa misma iglesia, las senoras organizadorlis de las alas de asilo, hicieron celebrar una misa por el alma ltadol de iU viaje han Sido estos: 1.° Se ha reconocido que el llamado Oah Bintuvei es una isla separada de Groenlandia por un ancho bruo de mar. 2.° Descubrimiento de una tierra que los expedicio­narios llamaron IÚ p,.ancÜJ, cuya extremidad mú avan­zada ha sido anotada en la Carta con el nombre de ~, Fdipe á los 77°-3S' latitud Norte; y 18°-36' longitud. Oeste de Greenwich. 3·° El Bélgica avanzó hasta el grado 79, habiendo logrado ir hasta allí rompiendo con explosivos lu muu de hielo que estorbaban su marcha. Fue deteniIJo en aquella altura por moles contra las cuales se consiáeraron ineficaces los explosivos por su inmensa extensi6n y su altura. EN EL OcUNO INDICO Las cartas de marear han venido señalando deade los reconocimieutos del Valdivia un gran banco lubmari­no cerca de Ceylán. Ahora buques ingleses han practicado nuevos y mi" nuciosos reconocimientos y no han hallado el banco in­dicado. Los ingleses no encontraron profundidades meno­res de 3,600 metros. EL CANAL DE PANAMÁ V EL Co~IERCIO UNIVERSAL. ¿ Qué ventajas reportará el Comercio del mundo coa la apertura del Canal de Panamá? Construído el Canal, las distancias que recorrer se­rán menores i por consiguiente se economizarán tiempo r gastos. Algunos números darán idea clara de esto. Un buque que parta de Nueva York por la vía de Pauamá tendrá que recorrer para ir á Valparaíso, 7,09 S kil6metros menos que por la ruta actual. Yendo á Gua­yaquil esta economía se representará en 13,581 kilóme­tros ; yeüdo á la propia ciudad de Panamá disminuirá en 16,567 kilómetros el trayecto que hoy tiene que recorrere Ahora bien, estos 16,567 kilómetros de marcha qu se economizan, representan una ganancia de unos 14 clJas en el viaje y un ahorro de carbón tanto mayor cuall­to mayor sea el tonelaje del buque, cuyo cupo de carga reproductiva aumentará también en raz6n á lamenor pro · visi6n de conbustible que habrá de llevar consigo. Cuando el Canal esté abierto, D. Justo Pastor Ríos podrá publica!: en Caracas y Santiag6 .La Musa A,,!ericaI,a con una difere;ncia de fechas casi inapreciable, SlO nece­sidad de dar ~a vuelta por el Cabo de Hornos. No hay duda de que esa obra colosal hará progresar mucho al mllDdo. FEDERICO BALART LA OPINION N o fundes, :lO, tu gloria ¡oh, Timoteo r En la opini6n del vulgo, mal regida, Siempre, servil, al éxito atenida, y al prop6sito nllnca, ni al deseo. Ella dio á Octavio bélico trofeo y á Marco Antonio escarneci6 en la huida; Ella ador6 á N er6n el parricida; Ella encerró po.r loco á Galileo. Sin que de vicio ni virtud se acuerde, Si vencedor, de lauros te engala, y si vencido, pertinaz te muerde. Tal es, en ~uma, la justicia humana: Vida cid hombTe malo: juega 11 pitrtk,­Vida del homI}TI blUflO: ¡!.liga 11 i"nll. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Hom er)aje de .. EL M ER.CURIO " SANTIAGO SAMPER 1854 - 1906. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

Compartir este contenido

El Mercurio - N. 1

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  Los Díceres

Los Díceres

Por: José Félix Merizalde

“Los Díceres” fue un semanario de carácter satírico publicado entre 1834 y 1835 por el medico neogranadino José Felix Merizalde también director del “Pensador Granadino". Esta publicación contenía artículos de opinión y noticias de tinte jocoso sobre la política y la economía de la Nueva Granada, en algunos números presentaba una sección titulada “Catecismo numismatográfico” en la que se discutían datos, dudas y opiniones sobre la amonedación, la circulación de cambio y el problema de falsificación de monedas. Se publicaba también información y noticias sobre la higiene, salubridad e instituciones médicas de Bogotá, esta sección venía acompañaba de cuadros estadísticos. Adicionalmente se ofrecía contenido literario cómo poesía y relatos referentes a las noticias anunciadas en cada número. Se publicó en la Imprenta La Universidad bajo el cargo de G. Morales.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa
  • Temas:
  • Otros
  • Ciencias sociales

Compartir este contenido

Los Díceres

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  El Cirirí

El Cirirí

Por: Jesús del Corral

El periódico “El Cirirí” fue una publicación antioqueña de tendencia Llberal dirigida por Jesús del Corral, se divulgó por primera vez el 1 de abril de 1897. Su foco era informar y denunciar aspectos de la administración local y regional, exponiendo las correspondencias enviadas entre el gobernador de Antioquía y los líderes locales. No obstante, trataba con tono satírico y humorístico, temas nacionales y extranjeros de índole político. Contenía también noticias, literatura, poesía y cuentos breves haciendo referencia a la vida cotidiana y política del país. El 20 de noviembre de 1897 circuló el número 31 de la serie III anunciando el receso del periódico. Entre los años de 1904 y 1909 se publican la segunda y tercera época de “El Cirirí”, esta vez editado en la ciudad de Bogotá a cargo de la “Imprenta de Vapor”. En estos números se hace alusión a temas como, la separación de Panamá, la necesidad de reformas constitucionales y la pronta celebración del primer centenario de independencia, se destacaron también las caricaturas "Prestidigitación" y "Escrutinio" con alto contenido político. El periódico contó con la colaboración de José Velásquez Garcia, Luis Hernández Madrid, Antonio María Restrepo (bajo el seudónimo de Abel Farina) y Federico Carlos Henao (bajo el seudónimo de Carlos Espinela). Las presentes ediciones hacen parte de la segunda época, publicada en 1904.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa
  • Temas:
  • Otros

Compartir este contenido

El Cirirí

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

  • Exclusivo BibloRed
Imagen de apoyo de  Los perros ladran

Los perros ladran

Por: Truman Capote | Fecha: 2024

Aunque Truman Capote no llegó a escribir su autobiografía, los textos que componen "Los perros ladran", inéditos hasta ahora en nuestro país, son lo más parecido a ello de que disponemos. Constituyen, en palabras del autor, «un mapa en prosa, una geografía escrita de mi vida desde 1942 hasta 1972». Y es que, al principio de su carrera, Capote tuvo una existencia errante que le llevó por Italia, España, Tánger, Haití: sus apuntes sobre esos lugares, junto con sus impresiones del Nueva Orleans y Nueva York de su infancia y adolescencia, bajo el rótulo Color local, dibujan, con pinceladas impregnadas de una peculiar poesía, una perspectiva hasta ahora desconocida del autor. Por sus páginas desfilan personajes conocidos, como André Gide, Cecil Beaton, Colette o Greta Garbo, y también otros anónimos aunque igualmente antológicos, como su inolvidable criada siciliana; Hyppolite, el sorprendente pintor haitiano; y, sobre todo, Lola, el cuervo que fue su mascota durante un año y que protagoniza uno de los textos más extraordinarios de este libro. Integra también el volumen Se oyen las musas, la primera muestra de ese género inventado por Capote, la narrativa de «no ficción», en la que cuenta la gira por Rusia que en 1956 llevó a cabo la Everyman Opera, formada íntegramente por actores de color, representando Porgy and Bess, en una de las primeras iniciativas culturales realizadas por una compañía americana para derretir el Telón de Acero. En ella, la mirada viperina e implacable de Capote nos ofrece un documento de primera magnitud de lo que era la Rusia soviética, en un recorrido por personajes dostoievskianos y situaciones descabelladas a través de un humor rayano a veces en el absurdo. Y, por último, el lector encontrará una pieza titulada «Autorretrato», una autoentrevista en la que Capote nos cuenta, con una sinceridad poco habitual, todo lo que siempre quisimos saber de él y nadie se atrevió a preguntar: sus deseos, frustraciones, gustos y aversiones literarias y personales, y los momentos que, como epifanías joyceanas, respladecen en la memoria de quien fue el último artista de la prosa americana.
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros

Compartir este contenido

Los perros ladran

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

  • Exclusivo BibloRed
Imagen de apoyo de  El mantel de hule

El mantel de hule

Por: Carlos Coll | Fecha: 2022

Bajo la ventana soleada, el mantel de hule derrite una trama de erotismo y miedo. Silba un cinto en la memoria migrante de Filippo, y una o más mujeres lo degluten hasta escupirlo en carcajadas. El personaje de "El mantel de hule" sueña, esculpe y penetra en su propia memoria y en sus esculturas hasta un desespero trágico. Trágico, en el sentido nietzscheano: como un combate entre fuerzas activas y reactivas, siempre en tensión. Mientras la lucha avanza, las flores del mantel se decoloran bajo la sombra de unos pájaros negros. Revolotean la incertidumbre y marcan el pulso de la incompletud. En el cuerpo triste de Filippo oscila la murga entafetada y la tinta amigable de Julián, el tatuador. El azar trastoca el rumbo del texto con un millonario comprador de esculturas, interesado en tres obras fantasmales, que sumergirán a Filippo en un tiempo de pasiones y desesperación. El combate no cesa. Solo la poesía se encastra cómoda en el devenir. De Beccar a Belgrano, viaja el protagonista...
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros

Compartir este contenido

El mantel de hule

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

  • Exclusivo BibloRed
Imagen de apoyo de  Entre la cámara y la carne

Entre la cámara y la carne

Por: Alberto Mira | Fecha: 2023

Entre la cámara y la carne, entre el ojo que contempla y la materialidad de los cuerpos, está la imaginación. Este libro selecciona veinticinco películas, ejemplos de fantasías que orbitan en torno al cuerpo masculino: de la homosocialidad de Alas y el exotismo de Tabú al porno de Boys in the sand, el kitsch de Pink Narcissus, el lirismo de Beau travail o el voyerismo de Taekwondo. Penes y penas, lujurias desbordadas, poesía y prosa, cuerpos ideales y cuerpos mortíferos, Apolo y Dionisos.Frente a la literalidad de la pornografía, la mirada erótica requiere una actividad creativa por parte de los espectadores, un ponerse en juego, revelar sentimientos íntimos. Los textos que conforman el volumen incluyen diversas perspectivas sobre la sexualidad y el homoerotismo en el cine con numerosas anécdotas, marcos históricos, experiencias y lecturas a contrapelo. De Jean Genet a Fassbinder, de George Cukor a Pedro Almodóvar, "Entre la cámara y la carne" ofrece una amplia gama de ensoñaciones...
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros
  • Etiquetas:
  • Autor español
  • Temas:
  • Autores españoles
  • Cine
  • Literatura española

Compartir este contenido

Entre la cámara y la carne

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Selecciona las Colecciones en las que vas a añadir el contenido

Para consultar los contenidos añadidos busca la opción Tus colecciones en el menú principal o en Mi perfil.

Mis colecciones

Cargando colecciones

¿Deseas limpiar los términos de la búsqueda avanzada?

Vas a limpiar los términos que has aplicado hasta el momento para poder rehacer tu búsqueda.

Selecciona las Colecciones en las que vas a añadir el contenido

Para consultar los contenidos añadidos busca la opción Tus colecciones en el menú principal o en Mi perfil.

Mis colecciones

Cargando colecciones