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Con la frase Poesía.

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Imagen de apoyo de  En diciembre llegaban las brisas

En diciembre llegaban las brisas

Por: Marvel Moreno | Fecha: 2022

Una novela de Marvel Moreno. Desde París, Lina recuerda la historia de tres mujeres cuyas vidas transcurren en la conservadora ciudad de Barranquilla. Entre fiestas en el Country Club y paseos a Puerto Colombia se desencadena una historia de sensualidad aplacada por la violencia, un relato de represión y desenfreno en el que Dora, Catalina y Beatriz son solo víctimas de un patriarcado alojado en las delgadas fibras de su tejido social. Frágiles, rebeldes, llenas de placer y de dolor, estas mujeres sobreviven a un mundo que se mueve entre la liberación del instinto y la protección de la costumbre. En la obsesión de Lina por recordar su pasado, esta magistral novela logra transformar las anécdotas de una vida en una idea absoluta del mundo, un panorama profundo de la sociedad barranquillera de finales de los años sesenta. De la memoria personal a la realidad histórica, la estructura de este libro goza a la vez de precisión y de poesía, con el saber distante de una narradora que inmortaliza desde lejos aquellas cosas que ocurrieron en esta ciudad tan cerca del mar. Con una clara distancia frente a sus contemporáneos del boom latinoamericano, Marvel Moreno rompe con las figuras femeninas del universo mítico y narra una realidad que va desde las vidas privadas de los barranquilleros hasta una condición de la humanidad entera. «En diciembre llegaban las brisas» contiene múltiples voces que se tejen alrededor de las contradicciones del mundo femenino, en un universo narrativo que combate tanto las ataduras de una vida burguesa y tradicional como sus formas de representación.
Fuente: Odilo Formatos de contenido: Libros Género: Novela
  • Etiquetas:
  • Autora colombiana
  • Temas:
  • Autores colombianos
  • Literatura
  • Otros
  • Literatura colombiana

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En diciembre llegaban las brisas

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  • Exclusivo BibloRed
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Un día entre las cruces

Por: Armando Romero | Fecha: 2022

Armando Romero ha escogido narrar, sin pretensiones desaforadas ni melodramatismos sin alcance mayor, la vida de una familia de la clase media de Cali, en el Valle del Cauca de Colombia, dándole a esa descripción la dosis justa de poesía y de verdad necesarias para que el lector las viva con la plenitud de una experiencia propia. Todo por la sola virtud de una rigurosa honestidad de escritura y un rechazo profundo de toda facilidad complaciente. Hay un aire de misterio y nostalgia, de tristeza por lo irrescatable y de compasión por lo irremediable en estas páginas de Armando Romero que hacen de su novela una obra perdurable y necesaria en las letras de nuestra América. Necesidad de la cual el lector se dará cuenta de inmediato al iniciar la lectura de este libro cuyo recuerdo va a acompañarlo por mucho más tiempo del que sospecha. Esa juventud que vive, sueña, sufre y muere en esta novela, constituye uno de los desfiles más conmovedores y desesperanzados del fatal destino que ha...
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros
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Antes del último sueño

Por: José María Vargas Vila | Fecha: 1924

«Antes del último sueño» (páginas de un vademécum) es un libro de reflexiones íntimas del célebre escritor colombiano José María Vargas Vila, escrito en 1910, en Roma. Su estructura se asemeja a la de un diario personal contenedor de poesía, por lo que también se puede concebir como una autobiografía espiritual. Estando en Roma, y a un día de cumplir cincuenta años de edad, Vargas Vila da rienda suelta a sus meditaciones cuando ve que ya se asoma la vejez advirtiendo la muerte. Al sentir el peso del silencio, de la vida estéril, de la calma, de la conciencia de la tardanza, el acrecentamiento de su orgullosa soledad, examina sensitivamente esta etapa de la vida y el sentido de vivir. Esta obra permite conocer a Vargas Vila contemplando la vida en cuanto hacedora de su soledad y de sus convicciones respecto a los ideales humanos. Con el escrutinio de sus ideas, el autor devela el corazón de un pensador influyente glorificado que vuelve la mirada sobre sí, interpelando las certezas que lo constituyen; reconociendo las contradicciones que lo hacen único; descifrando los rostros del infortunio, el dolor, el amor; y también repasando lo que el mundo exterior ha querido ver en él.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Libros
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  • Autores colombianos
  • Literatura española

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Antes del último sueño

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El Mercurio - N. 1

Por: | Fecha: 1906

" DominicaléS de "EL MERCURIO" :Bogotá, l\epú.blica ele ~otombia •• ~bril ele 1966 G. FORERO, Director NUMEROS 268 Y 269 {( DOMINICALES DE EL MERCURIO J' La empresa de este diario se propo­De publicar una edición dominical en el formato del presente número. y cuyo contenido, en cada uno de ellos, se dis­tribuirá en estas secciones: ~iencias é industrias. Agricultura. Páginas selectas de literatura. Poesías inéditas. Revista política de la semana. Revista extranjera. Oada número de esta edición se computará como número doble. No se admite más colaboración que la solicitada expresamente por el Direc­tor de EL MERCURIO. Hemos querido iniciar las DOMINI­OALES DE EL MEROURIO-que nos propo­nemos hacer muy variadas y útiles­dedicando su primer número á la me­moria de Santiago Samper, cuyo retra­to acompañamos. Que su memoria bendecida nos con­forte en el propósito patriótico que trae­mos como enseña al emprender esta labor. G. FORERO FRANCO PALASRAS DEL CORAZÓN F UB en uno de 101 últimos domingos de Enero. Habíamol ido mi esposa y yo al Cementerio para haoer dOI piadosas viaita., llevando llores á dos tumo bas queridas: la de nuestro primogénito, venido al munao con las angustia. de una madre que veía des­truído BU hopr por el torbellino de la política, y la de SANTIAGO S411rBa Bnusn, cuya memoria le vanera In mi cua como pudiera sorlo la del padre más amante J oarinoso por hijos capaces de agradecimien­to perdurable. Una lluvia ftoa y peraistente nos oblig6 á relu­glarnos en 1 .. galeria, é. pocos paso. del lngar abierto , pleno cielo en que descansan los restos Je SU¡­TIA. O. A poco d. eatar allí, vimos acercarae á su tum­ba , UDa 'l'iejeciilla temblorosa y macileuta, que tras bn .. olWli6n al pie de la reja, arrn que cerca á Olí, aupo ecl' el ángel buoljo del nloo. dol estudiante y del hombro. • MANUEL AN'rONIO RUEDA J. UN D{ONO llIJO DEL GRAN CIUD.I.DANO D ECIR '1 ue, la8 ~u .. lidades iu tolectul\les y morales do SantIago Sampor hucíl'" tributar el ,l ebido homenaje do ~dmirtieióu J'esp~to y carino ti esa memoria 'fcneraul1 ft.J bilSt~1l'ít~ aSOCIQrse nI ullá.uime c l ~mor nacional, baat:lJ'ía ele.ol ver el co prodnci<1o por el golpo de la oud. del dolor AU ¡ti l?Ul'te más. noule dolforazóu de nuestr.1 80ciollad , y n? I,mporta~"" que b ,l'l>lem que repeti,' h f 07. (lel sentomleuto publtco para c~mplir uu debel de grati­tud, pues no pOl'l}ue u[]l'Ilagnma sea igual tÍ otl'l\ lá· grima deja el yauto de teuer sublimes oportunid .. des, , y no ~erta extraflo que en uuestro país uo fueran bleu c?uOCIIlos los I~lerecilllient '. de Santiago, porque lU",o sIempre espe c ,~l cUld,,,lo ue ocultar los actos de ?al'ldad, fil:lutropí:i y p.,tl'iotislI1o, que constituían 1" IUcesaut ~ tllrea do su vi,la; circunstancia que ii un ml~mo tJ,en~\lb re,llza el .alo,' tomer matríc uln en ninguua de n uestras ugrup'wioue.3 poHtic&ti; ort\ !lom­b,' e de ideas y 00 d~ l'RJ'tiltos ; e.u espíritu Ora muy a mpl io para acoptar iutl'il.ll:;igencias scctanail, y uo tuvo nunca ambiciones que pndiorau desviado del sondero de In justici,\, D. brillo insuperdbw habria sido 8U papel en lIucstm polítwa nc tiva, .i 8U dov!>­ció n á la liber tad y s us convicciones sobro el .lerecho público no le hubier:m impedido marChl\I' por la liue, sinuosa de conveniencins tl\\llsitoria3, no siempro [\!' mónicas COn los intercse. pel'maneutes de la .vciell~,1. El amor á sn p,ltria y el anhelo de veda próspor". libre y feliz er~n p~I'1\ él una preocupación ,lomiu.lutc. en tales térmillO~ que hs ,lcs(lichJS nacion:tlcJ lo atur­mentaban de ll1"nera abrnm.olol'll ; y COIIIO ~stl\ba c ierto de que nllestm triste histori~ es el fl'llto elo comunes errore3 proce/lcutc3 de una instrucción de­ficiente y ele llna vici03" e,l llc menos reaaltan BUI condioiones de pensador en IU estado habitual de espíritu durante sus últi­mos tiempos. Siempre tenía clavado. los ojos con honda melancolía en nuestros desastres públicos, ('..omentando y deplorando nuestralnacionslidad des ­membrada, la deaap.rici6n de nuestra riqueza na­cional, el eclipstl ~tal de nuestro crédito, el deaprea. tigio de las doctrinas y de los partidos políticos y la postraci6n moral, política y econ6mica que han dejado como amargas heoes nuestras peri6dicas lonvulliones, apurado el cáliz de nuestras humilla· ciones 6 infortunios. Ni podía ser de otra manera; la eacuela en que form6 IU caráoter 6 idens SANTIAGO SAIiPE. fue, por rara fortuna, fUhdamentalmente inglesa has­ta donde elo es dable en estlUl sublimes regiones luperandinlls. Librol ingleae., peri6dicos ingleses, usanllas y c03tumbres ingleaas vio desde IU nille,¡, pues su abuelo materno, cuyo nomnre llev6, fue in­gMs, campesino á la manera de los de su raza y SANTIAGO hablaba con admiraoi6n de él cuando,lIe g6 á edad de refiexi6o . A es'as tempranas infiuen · ci .. vinieron ~ reunine en SANTIAGO las que hubo de tra~r consigo más tarde el ascendiente del Sr. lladrid, que;vino á serau pa,drelpolftico, el cual,como e. ubido, fue un ingláe cerrado en cuanto oaoe, por IUS ideas, su seriedad, sus aficiones y hasta au porte y continente oomo qUI, desde joven se habtit formado 8n la misma Inglaterra precisamente en esa edad plástica en que Bon indelebles las impresiones que se reoib~n y deoiden por lo regular del carácter de las gentes. y debieron de ler poderosas y penetrantes esoa influencias d. una cultura superior cuando se pu.· den ra.tre~r au:) en el Sr. D. Miguel, padrt'l de SANTIAGO, cuyo estilo y punto de vista cn cues· tiones de hacienda J de comercio tieM solidez y sabor de cosa inglesa, á lo cual propenden de suyo lo~ oaracteres serios con el trato y comunicltci6o con los ingleses. l!:l sentimiento de la libertad fue en Samper de tal serenidad y alteza que más bien parecía fruto maduro de su refiexi6n y de su cultura intelectual. En polltica no fue él hombre de acoi6n, sino pensa· dor muy aventajado. Por su escuela y por IUS afi­nidades, se oomprende que el ideal en estss ma· terias no sería otro para Santiago que las libertad.3 inglesas. Por lo menos ellas le servían de punto de comparaci6n oon qué medir el adelanto político de un pueblo. En economía fue liberal, de la escuela mÁl adelantada y se mostró tan adicto sostenedor de 101 principios de esa oienJia, verbi grucia del tle la competencia, que \uvo la originalidad (que hace honor á la sinceridad de 8US convicciones) de no aoeptar por ningun motivo para la magna empresa d .. ep~rgía eléctrico, ni privilegio ui oubvenci6n. Tinta era su f" en el bien que rellorta á la sociedad la luoha leal de los intereses bajo lid i ospiracionel de la inioiativa privada! L atiqién ¡narollda que tuvo á esta importan­tlsill1l1' ci"nClR de la riqueza da grllo luz sobre el uritliri'o político de SalJlper, en que qu~reID09 insil ' tir un mOlljenfo ~orque reuni6 cuaIiJ.,les especia- 1~8 q qe' Jo rq<;Omfendan á la imitllui6u de lua con· el UdJldan08. 5 Esta oiencia, efeotivamente, da á sus c'lltiva· dores serenidad de espíritu, los alciona al examen de hechos y fen6menos sujetos á exporimentaci6n, los ensena á desconfiar pl'Udentemente de doctrinas no sometidas á la prueba de su práctica apl icaoi6n j en suma, forma en los ?olítico& el criterio cientí­fico. Esa actitud del espíritu para juzgar las cosas políticas fue en Samper una cualidad relevante que prestaba singulbr atractivo á sus opiniones, d"bs gran peso á su dictamen y mucha confianza en el aoierto de sus juicios. No poco contribuirían en verdad á este resul· tado su disci plina mental de matemático é ingeniero j acaso sus comienzos en la "ida práctica como jefe. de una importante casa de comercio; y finalmente GU vocación científico, que al fin hall6 oportunidad de abrirse oarrera con las empresas que fund6, asociado á sus hErmanos. . Ello es que oon ser SANTIAGO tan firme en 'us convicciones pol(ticas no fue dogmático. Le era odiosa y le parecía inproducente la intransigencia. No le gustaba deducir uoctrinas de principios abso­lutos. Y prefería con espíritu '/e rda~erameate mo­derno juzgar las CORas políticas saclndo conclusiones luminosas de lo que pas? y se ohserva. Sucedía, pues, que para dar concepto sQbre nuestros desastres públicos, sobre nuestro ya reoo· nocido atraso, 6 tal vez retroceso, moral 6 político, sobre las cdlamidades é injustioias que ha traído consigo el ya i"terminable régimen del papel mo· neda, lograba Samper descubrir y sellalar al punto con criterio sagacísimo la acción honda y deoisi Vil que tienen en la producci6n de esos fen6menos las altas leyes que son gloria de loa economistas y de los soc6i logos inglese&. No por eso fue Benthamista. Le parecía anti­pática y anticuada la manera de ensenarla como á martillo, según fue usanza algún tiempo en la cáte­dra de Ciencias Políticas Pero eooretodo, la crudeza del interés erigido en canon repugnaba ñ su ánimo generoso. Es claro que quien tiene á pechos, como tuvo Samper, estudiar con alto criterio científico la. cuestiones que á diario suscita nuestl'~ política, era kombre que estudiaba con ahínco la hi.~ria y l. política del pueblo ingléa. Corno pensador com· prendía quc para tratar In política vatria como cienCia hay que ensanohar el campo de observaci6n y sacar luz del estudio co mparativo. y como á citrta sed de grandeza que aq ueja á algllnos es píritus privilegiados ha de corresponder al~o grand~, se explica uno que á SAloLPlIR fascina­ra ~I desarrollo pasmoso de la naci6n inglesa; su gobierno interno, t~n complexo y tan equilibrado j IU prensa y parlamento, envidia aún de los plleblos mejor gobernados del Orbe; y sobre touo su espí­ritu de libertad que adaptándose á la índole mál diversa de raza y civilizaciones, está avasallando el mundo. Pero qué tristes conclusiones sacaba á cada paso de este estudio con que se distraía de la con­telOplaci6n de nuestro patria que brega todavía por constituirse! La misma pujanza anglo- americana despuéa de L\ durísima lecci6n que ha dado ayer n~ más á nuestra raza ¡qué siniestra confirmaci6n le parecía d~r á sus patri6ticas a¡;r~hetlsionE's! Otra ventaja, fuera de su ilustrado criterio, nos parece que tuvo SAMPER para dar serenidad y lucidez á sus apreciaciones y Elle la de haber for­mado sus ideas políticas desinttre3ndamente, que­remos decir, sin fincar en e! triunfo é implantaci6n de ellas, ni emolumentos para vivir, ni Rmbici6n Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. , 6 Dom'/llioaZH tU 1JJl MwourtG de elevar8e sobre sus conciudadanos. Pura ¡l1 fue el progreso y engrandecimiento de S11 patria unll aspiración, no un apetito; un i,lcnl de perfección en que nn entruba para nada S11 pro­vecho persona 1. V como su luboriosidad y sus notables apti­tudes para el trabaJo, empleadas en la esfera priva­da de 103 negocios, le procuraron desde joven una posición pecuniaria independiente de la cosa pú­blica, pudo darse la viril satisfacción de contem­plar desde alto punto de vista el curso y telldencias de la política de su patria. ¿Qué mucho que su concepto de la libertad fuera tan generoso, tan amplio? De eete modo de ser suyo los principios políti cos cobraban en él gran fuerza doctrina ria. N o eran fruto de reacción, ni de cóleras y rencores. Ni tamo poco nacieron de contemporizar con preocupaciolles que suelen rebajar las doctrin as, á trueque, según dicen los políticos práctiúos, de hacerlas eficaces . No por esto se crea que fuera SANTIAGO uto­pista ni menos solíador. Por el cOIltrano, fue hom­bre organizador, muy sólido, práctico, de llna acti­vidad callada pero segura. Era llano, 9 fable, mo­desto de trato y estil o. En su vestido J hábitQS personalEs tuvo siempre un négligé que bien podr(a llamarse filosófico como de quien se contenta con valer y ser estimado por cualidades más hondas y más propias, de Sú naturaleza íntima. Su asimilación ,lcl eSpí ritu de los ing:t:ses fue en él honda y trusc.:c.:ndente hasta convertirse en una como vocación_ Tenía gran calor, pero concentrado para la acción, mas sin sentimentalismos. Fue de visión clara, de apreciación rápida , ca­paz de concebir y llevar á cabo empresas en g rande, avezado al cálculo por su ed ucación de matemático, positivo y amante de la realidad por su tipo men­tal más científico y exacto qne literario ó artístico. Tal fue, en nuestro sen tir, el hombre que en In perfecta madurez de s us facultades y de su ca­rActer, cuando llegaba á los cincuenta y uu años fue robadn por la muerte al cariño y admiración de sus amigos, á la ternura de su familia y de sus hermanos que en él fincaban su orgullo j y, final­mente, á la patria infortunada tan necesit1da de servidores del temple y luces de SANTIAGO SAM­PER BRUSH. Así lo confiesa la pública voz y fama en una fórmula que anda todavía en ol)ca ,le la gente como lema del duelo patrio. " La muerte de SANTIAGO SAMPEI< ei! una pérdida n:wional. " F . A. VELEZ RECUERDO EL tres oe Euero nel corricnte aüo f~e uía ~\cia· go para nuest .... l:'"tna: ou e.e UI .. Jelo de exiaLir nasi repentiuam~llt(). uua de las person3hdade3 más distinguida. Y simpátICas de la actu.1 genera-ci6n: el Sr. D. S.UITIA60 SAMPER BRlJ.sn. . Al cousagrar estas líuoos á la memon,\ quenuI\ de hn emiuento colombiano, no lo h~go con el fin oe .e­guir la costumbre de ells~lzar á los qu.e ub~lldoutlu el escenario de la vida . Tul cost~mbre,. SI uoble por .us m6viles, no siempre obedece a 108 ulctaoos uo 11\ Jus· ticia, pues mnchus veces. se uesfigu,l"tI la verdau po~ nn supersticioso respeto a la magestad de 1" mUl>rte..: al caer un sér humllno eu el antro p~voroso ~e la tumba ae cree un deber. hacerlo rosurglr do :,llt CIl.U 111 blanca túnica de la Virtud, aaaq ne su eXIstencIa hllya sido tIIallCiIlaGa por 111 vioio y a6. ¡,ow el oftDUlIl. Cuántas veoea 8e eul¡onll el himno de la gll)rill' ho", bres que s610 DlQrpc0ll, la Uliserieor.fia dol ,ileD4lio y el olvido_ Pero en el CO'O actual no hsy temor al8ul10 aa _ que al rccordar los méritos del amigo naéstro 80 \11 curra en exageraci6n 6 80 tra8pacen 108 límites de 1/\ verdad: cou cxpontaneidIld áll~olQts '!'ienon 1:18 16gri mas á 108 ojos y brotan da 108 labiol plllab~aa do "cl . m i ración y de cMi Oo. Eue S .. ntiago el tipo perfecto del caballero cris­tiano. En sn coraz6n se illbergaron todas la8 virtodea públicas y privadas, y su privilegi,da i\ltoligeucís fue el centro de doude surgieron ideas gr/lndes y re­neutoTas que siempre se tradujeron en noblliai.nos acciones y ll11lgnas empresas. Oaritativo siu utenta­ción, Ilcuoía aiampre cou su eficaz contingente al ali­vio de los desgmoiados, yauxilh.ba amplil\lOente hOI pitales y asilos. Proocuplluo cOllstantem"nte con la situaci60 de nuestra P"trja, puso 01 contingente <;lo 8U ilustración í su talen to /101 servicio de la. socied~¡:l pam reaolver .1 ardno problema ecooómico y fiscal. Funn6 varios empresas de vastas pro¡..osiciolle. y trnnscendental~s resultados. Entro ellos quiero ha­cer mencióo cspe~ ial dol alumbraoo ):lOI' mediu .,'0 la ooergía eléct rioa y el empleo de astil mismt. eOlllO fuerw motriz. S,UfPER estimulado por h< úecesidad de uar expaosión Ii sus m úlliples apti tudes y por el cleseo do ser útil á sus com putriotas se t ..... lao6 á EIl ­ropa cou el objeto de ostnd iar.deteuil .. y concienzuda mente en los prillcipa\es cootros los Ú1Liul09 listeDla~ adoptables á uuestros medio_ y necesidades. Sin soli­citar sllbvenciones ui auxilios oficiales y destinando á esta empresR nn fuerte capital, trajo gran ma~ui­naria () hizo la instalaci6u coh tapidez. Hoy so alum ­bran muchos hogares con la 1112 enccndioa con la ill­teligeocia y la actividad do Sautillgo, y muchas ma­nos causadas ya por el orduo y cotidiauo tt:;.bajo, han hallado descllnso al par que aumento de prod uoci6n, ruerced á la poteute ioerztl. sumioi.trnda por el incan-sable luchador. , E l Tequendama al que Sautiago oblig6 á colobo. rllr en su obra de progreso pregonará oterna\l1ente con su voz de trueno la grandez1 de su dominador, y di rá á las generaciones que fueron, cuáuto '1801 po­der do la inteligoncia, cu"ndo la goía el fal·o del bie u y la avigora un" voluntad incontrastable. Como resultaoo inmediato de la empres" á oti ll as de nuestra hermosa catarata surgió llena de luz y ale­gría uuu poblaciólI dOlloe se .. lbergan los tr .. bajado· res y sus fl1milias. Allí construy6 Santiago locl11ea paru escuelas, fundó estas y las S03tuvO con sus pro­pios foudos. Dentro oe pocos afios ser:\ aquel nn lu­gar floreciente cuyos moradores bendccir!::: la memo rin de su fuodador. En la última gucrra, uutes elel formidable cómba­te de· Palonogro, SUlltiaglJ cOl1sternado por los 'lor)·i­bIes perspectivas dé UI.1" m!\t"ozll que ~ se veí .. ilcuir, BO dijo: . , Ya que mis com p ..t riotas se esfuenzltn en durse In llIuertll, es preoiso atenuar !la ll.\ posible el horror del estrago, ahorrauoo tortura~ á los beri,los:¡ pro· porcionándoles todos los medlO3 par",su rest.a.blec1 . miento. Si hay p"ladiue3 oc 1:0 ml!erto Cj pr~c\Bo qUA taOlbicn los haya de 1.\ .. id"." Y lleuo da suutó entu­siasmo por 1" CUUStl. de 1". hU~lIauiuao or~aniz6 á sus expensas h Cruz Roja, lnstltum6u el"lUentem~nt~ benéfic~· y cristiun" que t~n lll\portllntt;S serv!clos prestó i< los bandos c~0~tendore3 con presclDdencl.!l de deuollliLl~cionea polltlcns y peqoeneces banderIzas. La ossalde los Sampec Brush fue entonces. una.fuente de recursos consi.tentes en drogas,. vendaJes, lIlstro­mentos y todo lo que se .nece~it.a blj. para el auxilio de J03 heridos. La Orlt~ ROJa eVItó que se enlutaran mu­chos corazonos y que se vertieran mnchas lágrimas. Xo cabe: 611 los estrechoslfmites;le un articulo de periódico, 1,\ euu meraci6n de las cualida~es y vir~uae, úe Santiago t;!lmper. Su blogrllfía requ~ete volume­nes, aunoue su vida toe modeata y humilde y A pesar de que e¿ ella no hay laureles sangrientos. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. .Domi1li~ale8 de l!l.l Merourio 7 En ~St88 \¡reves Jíno88 sólo me he prop'lesto rondi .. tribut., de'catill.o al que.f1Ml mi amigo y cuy) recuer lo ILeTBré .iempre como modelo de hombres bu '\"', Duerma en puz el campeón del bien, y. los sc res que tftnto amó sobre 111 tierra mitiguen su acerbo dolor con la cdnsiderAción de que elamsute es¡>oso, el pftdre in· mejorahln y el ooblo hermllno goza yu el premio iu­m'ortal debido á sos eximias virtudes y á sn illbor fo­cuuda, LUIS TOMAS F.A_LLON A D. SANTIAGO SAMPER LAS palabra~ que el Dr, Pedro F~l')l~ndoz Ma­drid ha dICho para José Eusebio Caro, cuya gloria creco ca.da ~ía, son aplicabl.es SI D. Sa~tiago Samper: ,. ,Somo~ tan propeosos a meh.ospreclar el mérito de los hombres d~ talento á qUienes vemos diariamente! Echando menos eu ellos el boato de que otros hacen alarde y viéndolos portarse con sencillez, solom9s confundirlos con los demás." Oiortamente sucede que la modestia oculta mejor á los hombres ae verdadero mór ito, á aquéllos que no son hijos de las circun.t~ucias de tiemp~a y lu~ares, sinO hijos de sus obras, y es la modestia también la que los va engrandeciendo después do qu~ ellos Ulue­ren, porqlle cad .. vez qúe s~ ?ontemplan sus obras, sn caráoter y sn! ejemplos, se ~Iente mayor orfan.dad, es decir quo se palpa más senSiblemente la neceslJad de que ellos RauÓ iumortllles. Si so dice ~\íO SlIutbgo Sn\llper erli un cerebro 1'0 - dCI'?sO y qne su iutelectU!l.lidad era ll'ó"da y sin más líUlltes perceptibles que el azul de los horizontes I,eja­nos quo exceder! el lilcaoée visual de 1.. gen~ rl\ lld"d do los hombres se /ln'ía un eoncer,to aparentemente exagerado' por~ en realidad pal'll os que lo trataron de cerc .. II~ '",y tal e:. Miguol se estableció en Bogotá has ta eY de 190i eu' quo murió. Cuatro allos tenía, pues, S,\Otiflgo eu"odo 0 11 companla de l\I"rÍt\ y Mauuol. F;llucisco. sus horl~rulos mayores, fue truíuo n la CllpltaL Eo una es?u.el.l~n de prlme~aa letras, fUl)d,\J,~ por ~Ir. ,hllrp. lTI1C ,O SIl.S ostuaios, y de eH" pu ó ,\06;;0 al ColegIO del Dr. Clll­cedo Rojna busta ¡::lü!, época ell que entró tll de D. RicllrJ.o Ual'l'hsquilla, el gr."r:de euucador. Por loa anos de 1Sü7 á 1860 fue suce.i\'lImente alumno de D, Felipe Péraz, D, antiago P~rez y los Sr ... Uerlt. La oalidad de umejantes inl~itator •• tí quien D. )1iguel hubo de confiar la instrucción de Santiago era prenda de la ilustración que lo distin­guiría más torde y que lo valió la estimación que 101 hombres de saber teníall por él. Su inclinación illtelectual lo decidió por el ramo de las mateQláticas, ele ahí que se le encontrar .. laego éntre los avontajados do la E,cuela de Ingeniería de qlle era Hector el Coronel NarvAez. Una carta datada en Mánchester en Mayo de 1873 y dirigida por D. Miguel al Dr. Pedro Fer­náodez Madrid, nos revela cnál era á la sazón la vida de Salltiago. En ella leemos: "Mis hijos han qneda­elo repartidos así: Manuel y Santiago en Londres, sueltos, viviendo en lodgins y tomando lecciones eu la casa de un profesor. Pepe en París (en Versailles) en un Colegio de interno. Antuco irá á Hamourgocon su tio Rafael, mientras yo voy personalmente. Ya lo he visto á usted seotarse en el catre, como si hubiera oído nn tiro de fusil en el patio, al leer cómo es quo he dejado á Manuel y á Santiago .. .• , ." El lector desde 1 uego com prende la razón que guió á D. Miguel para confiar eu sus hijos y aquol gracejo íntimo de la reticencia con que se dirige á su amigo D. Pedro, habla O1uy alto en favor de la con­ducta, siempre intachable de Santiago. No era un doscnido de un padre confiad<.', ni un experimento en q ne exponía la moralidad de los hijos á la voracidad c81'll1l1 de Ulla de laa grandes capita.les; era una recom­penBa anticipada á la fidelidad de ellos, y no exen~ .. de precauciones como lo maLifiesta la misma ca~ta. Pronto había de entmr SANTlA(}O en la corriente de la vid .. : eu , 874 estaba ya al frente ue 111 casa co ­mercial de Samper y Compallía en Bucarnmanga. Había sido preciso habilitarlo legalmente la edad, porque sus ailos eran menores que sus Hciertos y su jnicio. En medio de nn .. ciudud bulliciosa como lo cm Buc!\ramanga en aquella ópoca, la conducta pri­mda del j oven SAMPER, Gerente de negocios impor­tautes, hubo do llamar la atención y grl\ngearle amia­tatI y consideraciones de personajes de razonable edud . D. Adolfo H~rker , el Dr. Guillermo Forere BI\l'I'eto, lo tenian por companero y colega, uo obs­tante la difel'enci" de edades ó la prelación do títulos sociales. El DI'. Fl'aoci sco A. Vélez, médico distingnido, establecido por aquelh época etl Buc'lrumanga y con qui eu cnltivó uua eotrecha dUlist.J, fne BU compa­nero en BUS úl timos momentos, y elecía: "Conocí y trató á SH;TIAGO uuraute treint ... allos, y si hoy se habla de él como de nn justo, yo puedo elecir que no hubo eo Santiago el mejoramiento que es consecnen­ci~ nnturl1l de la práctica ele las yirtndeo: fue nn vu· ró" justo toda su vida." El que desde nino poseía el dón elel acierto, aan on asuntos de pocal monta, no podíd menoa de elegir una esposa digna do sus aspiracioues; IIsí es que no sorprendió á sus padres ni á los amigos, que lo vierol! encamiuarse á la casa de que hablaba D, Miguel en la carta de Manchester. "Al dirigirle ésta, la mirada de mi almll recorre mares y continentes para llegar á esa casita de Serrezuela que abriga una familia tan quel·ida." Lo cierto es que el día 13 de Junio de 1876, con aquella modestia~ qne hl1 conslituído el lujo ele las dos ilustres familias, en III iglesia de San José (La Capuchina). se celebró el matrimonio de SÁNTIA. GO SAlIPER con In Sta. Gabriela Fernándu Madrid, de manera que á la tradición del carino amistoso de loa dos patrioios, so anadía 01 vínculo indeleble del limor de un hijo y una hija. Por una feliz casualidad, en esa misma iglesia, las senoras organizadorlis de las alas de asilo, hicieron celebrar una misa por el alma ltadol de iU viaje han Sido estos: 1.° Se ha reconocido que el llamado Oah Bintuvei es una isla separada de Groenlandia por un ancho bruo de mar. 2.° Descubrimiento de una tierra que los expedicio­narios llamaron IÚ p,.ancÜJ, cuya extremidad mú avan­zada ha sido anotada en la Carta con el nombre de ~, Fdipe á los 77°-3S' latitud Norte; y 18°-36' longitud. Oeste de Greenwich. 3·° El Bélgica avanzó hasta el grado 79, habiendo logrado ir hasta allí rompiendo con explosivos lu muu de hielo que estorbaban su marcha. Fue deteniIJo en aquella altura por moles contra las cuales se consiáeraron ineficaces los explosivos por su inmensa extensi6n y su altura. EN EL OcUNO INDICO Las cartas de marear han venido señalando deade los reconocimieutos del Valdivia un gran banco lubmari­no cerca de Ceylán. Ahora buques ingleses han practicado nuevos y mi" nuciosos reconocimientos y no han hallado el banco in­dicado. Los ingleses no encontraron profundidades meno­res de 3,600 metros. EL CANAL DE PANAMÁ V EL Co~IERCIO UNIVERSAL. ¿ Qué ventajas reportará el Comercio del mundo coa la apertura del Canal de Panamá? Construído el Canal, las distancias que recorrer se­rán menores i por consiguiente se economizarán tiempo r gastos. Algunos números darán idea clara de esto. Un buque que parta de Nueva York por la vía de Pauamá tendrá que recorrer para ir á Valparaíso, 7,09 S kil6metros menos que por la ruta actual. Yendo á Gua­yaquil esta economía se representará en 13,581 kilóme­tros ; yeüdo á la propia ciudad de Panamá disminuirá en 16,567 kilómetros el trayecto que hoy tiene que recorrere Ahora bien, estos 16,567 kilómetros de marcha qu se economizan, representan una ganancia de unos 14 clJas en el viaje y un ahorro de carbón tanto mayor cuall­to mayor sea el tonelaje del buque, cuyo cupo de carga reproductiva aumentará también en raz6n á lamenor pro · visi6n de conbustible que habrá de llevar consigo. Cuando el Canal esté abierto, D. Justo Pastor Ríos podrá publica!: en Caracas y Santiag6 .La Musa A,,!ericaI,a con una difere;ncia de fechas casi inapreciable, SlO nece­sidad de dar ~a vuelta por el Cabo de Hornos. No hay duda de que esa obra colosal hará progresar mucho al mllDdo. FEDERICO BALART LA OPINION N o fundes, :lO, tu gloria ¡oh, Timoteo r En la opini6n del vulgo, mal regida, Siempre, servil, al éxito atenida, y al prop6sito nllnca, ni al deseo. Ella dio á Octavio bélico trofeo y á Marco Antonio escarneci6 en la huida; Ella ador6 á N er6n el parricida; Ella encerró po.r loco á Galileo. Sin que de vicio ni virtud se acuerde, Si vencedor, de lauros te engala, y si vencido, pertinaz te muerde. Tal es, en ~uma, la justicia humana: Vida cid hombTe malo: juega 11 pitrtk,­Vida del homI}TI blUflO: ¡!.liga 11 i"nll. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Hom er)aje de .. EL M ER.CURIO " SANTIAGO SAMPER 1854 - 1906. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
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El Mercurio - N. 1

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La vorágine

Por: José Eustasio Rivera | Fecha: 1925

La segunda edición de La Vorágine apareció menos de un año después de la primera, publicada en noviembre de 1924 por la Editorial de Cromos. La edición incorporó correcciones, ajustes y cambios del propio Rivera y llegó a las librerías bajo el sello editorial Minerva. La primera página anuncia que se trata de una segunda edición corregida. En la contraportada del ejemplar que pertenece a la Biblioteca Luis Ángel Arango se lee que el tomo perteneció al autor –un dato que corresponde con la dedicatoria escrita a mano por Rivera y dirigida a dos amigas personales: “A mis dilectas amigas Julia Margarita y María Luisa Corredor, en recuerdo mío y en el de mis hermanas, José Eustasio Rivera. Neiva, julio 5 de 1926”. La editorial Minerva, fundada por Juan Antonio Rodríguez alrededor de 1912, gozó de una relativa fama en el círculo cultural bogotano de la primera mitad del siglo XX, por publicar libros académicos e históricos, y más tarde por sus colecciones de narrativa y poesía. Con esta edición Rivera inauguró una seguidilla de reimpresiones que incluían sus propias revisiones y ajustes, y que finalizó en 1928, con la quinta y definitiva edición de la novela publicada en Nueva York. Aunque la trama de la novela se mantiene, así como los nombres de los personajes y la estructura inicial, esta segunda edición de La vorágine introduce numerosos cambios sintácticos, semánticos y de estilo. En un artículo sobre el recorrido editorial de la obra, el crítico Hernán Lozano (1988) comenta que si no fuera por su muerte, Rivera habría continuado lo que él llama una “reescritura” de la novela: “En La vorágine se da, entonces, una relación biunívoca entre los cuatro estados textuales y las cuatro ediciones autorales, cada una de las cuales representa un estado auténtico del texto, aunque ha de considerarse el de Nueva York como el texto definitivo” (pp. 75-108). También, en esta edición, se conservan las famosas fotografías de Arturo Cova, aunque con ligeras diferencias de tipografía y disposición: la primera aparece después del prólogo, mientras que en la edición de 1924 estaba ubicada antes. Así mismo, esta edición incorpora 13 erratas, 8 más que en la primera edición. Pero es en el lenguaje, en su intento por contrarrestar la “demasiada cadencia” que tanto le criticaron cuando la novela se publicó en 1924, que Rivera más se detuvo en sus revisiones y ajustes. Si en la edición de 1924 se leía, por ejemplo, “la turba agresiva rodeó la puerta” (p. 77), en esta edición se lee “afuera empujaban la puerta” (p. 72). Si en 1924 Arturo Cova decía “sí, es mejor guarecernos entre la selva, dando tiempo a que llegue Clemente Silva” (p. 339), en 1926 dice “y guarecernos en la selva, dando tiempo a que llegue el viejo Silva” (p. 308). Con cambios como esos, Rivera construyó y reconstruyó una novela cuya complejidad lingüística y temática despertó elogios y condenas, pero nunca indiferencia. Esta edición incluye 13 comentarios críticos sobre la novela que dan cuenta de la recepción de la obra y su impacto en la esfera pública de entonces. Entre las miradas sobresale la del escritor Max Grillo, quien afirma que “La vorágine ha nacido de pie, como las obras destinadas a vivir” (p. 318). El político antioqueño Carlos E. Restrepo celebra que la novela logró “pintar a maravilla no sólo al hombre de aquellas soledades inhospitalarias, sino el alma de los llanos, de los montes y los ríos” (p. 318). Antonio Gómez Restrepo, amigo personal de Rivera, afirma que la novela “quedará como una de las obras más típicas y originales de nuestra literatura nacional” (p. 316). En una carta escrita en 1927 dirigida a Rivera y reproducida después en El Espectador, Horacio Quiroga afirmó que La vorágine es “el libro más trascendental que se ha publicado en el continente”. Desde Buenos Aires, César Dominici escribe que La vorágine es un “libro intenso, enorme, de gran dolor y de belleza descriptiva verdadera” (p. 311).
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Libros
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Porcelanas

Por: Laura Sánchez Zuluaga | Fecha: 2022

Leer Porcelanas es emprender un recorrido o si se quiere una aventura por un museo vivo, donde logramos casi saborear el mango dulce o ver de lejos el mar del Puerto de Vallarta. Mientras, llenos de pistas y relatos contados en diferentes tiempos, presenciamos el rodaje de una cinta grabada con letras. Los lectores serán espectadores invisibles de obras que nunca han visto luz, que relatan no sólo las circunstancias que Charles Cros o María Polydouri vivieron, sino de su misma creación o esencia. Es decir, lo que va a atestiguar el lector de Porcelanas, no sólo son escenas inéditas de la vida de estos significativos personajes, sino imágenes, que sólo sabe hacer la poesía universal, de lo cotidiano. Este libro es un portarretrato de lo absoluto y de lo cotidiano, de lo histórico y lo contemporáneo; digamos que está vertebrado por sus presencias, pero también por sus ausencias, por sus encuentros, pero también por sus desencuentros, como una cartografía que se desvanece. Narrado en...
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros
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La gran marcha

Por: E.L. Doctorow | Fecha: 2006

«Espléndida. La gran marcha ofrece una iluminación, artística y palpintante, de un acontecimiento histórico como sólo la ficción podía conseguir. Doctorow aparece no tanto como un reconstructor de la historia, sino como un visionario que logra extraer poesía del pasado.» John Updike, New Yorker PREMIO PEN/FAULKNER 2006 En 1861 estalló en Estados Unidos la Guerra de Secesión, que enfrentó a los estados del Sur, confederados, y los del Norte, unionistas. Tres años después, en 1864, tras quemar Atlanta, el general unionista Sherman inició su marcha hacia el mar.Un ejército de 60.000 soldados, seguidos por miles de esclavos negros liberados, atravesaron el estado de Georgia hasta las Carolinas. Junto a ellos, las damas sureñas que escapaban de las plantaciones con sus objetos valiosos, sus sirvientes y sus labores de punto, los prisioneros, los advenedizos: todo un mundo flotante que se deslizaba arrasando con todo a su paso.
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Vivan los compañeros: cuentos completos

Por: Carlos Arturo Truque | Fecha: 2010

Carlos Arturo Truque nació en Condoto, Chocó (1927), y murió en Buenaventura (1970). De madre afrocolombiana y padre de ancestro alemán. Estudió en Buenaventura, Cali y Popaán, donde por exigencia paterna cursó un año de Ingeniería. Abandonó esta especialidad movido por la pasión literaria. En esta ciudad publicó sus primeros escritos en revistas estudiantiles, bajo el seudónimo de Charles Blaine. En 1954 se traslada a Bogotá donde forja amistad con los escritores del célebre Café Automático. En 1964 sufre una trombosis cerebral que lo lleva a la muerte a sus cuarenta y dos años. Los veinticinco cuentos que componen la breve obra de Truque son reflejo de su carácter rebelde y de su mirada sobre la discriminación social y racial. Defendió el género del cuento como "descripción exhaustiva de un momento vital", frente a la "demasiada afición de nuestros literatos por la poesía". A partir de 1953, con su cuento "Granizada", se dio a conocer a escala nacional por ganar una serie de premios litearios. Sus personajes, atormentados y excluidos, transitan por la Guerra de los Mil Días, las protestas de la zona bananera, las guerrillas del Llano, los poblados negros del Pacífico. Sonia Nadezhda, una de sus tres hijas, también escritora, enumera en el prólogo sus principales temas: "Uno de los más señalados es la violencia y la guerra, donde hace muy evidente su posición ideológica, su visión del mundo y del país. Sin embargo, no deja de lado otros tópicos como el origen racial, sobre todo si se tiene en cuenta su condición de mestizo; la negritud, a través de la cual recoge tradiciones de sus antepasados negros, la dificultad social, la cuestión afectiva, y finalmente lo religioso".
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Libros
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Vivan los compañeros: cuentos completos

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La Gruta

Por: Rafael; Rivas Frade Espinosa Guzmán

“La Gruta” fue una publicación dirigida por Rafael Espinosa Guzmán y Federico Rivas Frade que circuló en Bogotá durante el periodo 1903-1904. La revista comenzó su publicación luego de la Guerra de los Mil Días, un periodo catalogado por los redactores de la revisa como “tres años en que Colombia vivió derramando sangre, la sangre de sus hijos más fuertes, que son los que van á la guerra” y que era la antesala para que otro grupo de jóvenes irrumpiera en el escenario nacional, dejando de lado la guerra e interesándose por el campo literario. El objetivo inicial de la revista fue “publicar únicamente trabajos inéditos y originales”, que versaran sobre el “vivir de los jugos de la tierra madre, y cambiar los frutos del huerto patrio por frutos cultivados en el cercado vecino”, con el fin de promover la literatura nacional. En la revista destacaba la reproducción de poesía, al igual que la participación de algunos miembros del grupo conocido como “La Gruta Simbólica”. Pese a la existencia de una inexorable relación, entre la publicación y el grupo, en el número 24 y 25 de febrero 27 de 1904, que daba cierre a la primera serie de la revista “La Gruta”, los directores invitaban a los escritores de “La Gruta Simbólica” a que participaran de manera más activa en la revista. Algunos de los colaboradores del título fueron: Rafael Espinosa Guzmán, Javier Acosta, Pedro Ignacio Escobar, Federico Rivas Frade, Julio Flórez, entre muchos otros. El enfoque literario de la publicación y su interés por la difusión de nuevas piezas literarias, fue destacado en su edición número 5 (del 24 de agosto de 1903), mediante un paralelo con la revista antioqueña “La Miscelánea”, al destacar en ambos casos, su intención de por configurarse como “palestras” en que se exhibiese el ingenio de los jóvenes escritores. En las páginas de “La Gruta” destaca la publicación por entregadas del trabajo de Espinosa Guzmán sobre el desarrollo de la literatura nacional, en que se relacionaban distintos periódicos y revistas editados durante el siglo XIX. En el número doble (24 y 25) del 27 de febrero de 1904 se reprodujo un índice de las colaboraciones publicadas en “La Gruta”.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
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La Acción Escolar: órgano de los maestros - N. 2

Por: | Fecha: 1930

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. - ~---··· 1 CONTENIDO: Llamamiento al Magisterio. Editorial. 4 de Junio de 1830. Jorge A. C~liz. Plagas Sociales. A. E. Las Conferencias de Vasconcelos. Francisco Barbosa. Actividades de un Ministro. De nuestra Correspondencia. Una Encuesta. El Trabajo. Sofía Quijano de Ayram. Poesías. Melancolía. Ema Osorio. Caín. C~nón Díaz Quevedo. La Escuela y Patria. Lucrecia B~rmúdez R. Clase de Castellano. Elisa Rojas. Trabajos y Comentarios. A. Espinel. Comentarios y Notas. VALOR DEL EJEMPLAR $ 0,10 :1 ________ , .. , ; 1 '¡' LA ALIANZA PRO-EOUCACION NACIONAL (A PE N) Hace saber que no ha patrocinado la reciente Conferencia que el Sefior Manuel Tiberio Zabílla dictó por radio y q~e. de con­siguiente, no debe incluírse dentro del ciclo que esta Asociación ha yenido dictando los lunes y los jueves. LUIS F. RIVAS. Secrttario . la Nueva Cartilla Colon1biana Enseñanzas Practicas; de lo Concreto a lo Abstracto ECONO:!\IJ l \.. J)O~fES~I'ICA ·y E UUC ACIÓN Tres Cursos: ELRMENTAL, MEDIO Y SUPERIOR Por MILCIADES CHAVES Insp~ctor de Educación en Boyacá DE VENTA EN LAS LIBRERIAS. Valor $ 0,40 ~ ··········· .. ···· ··· '···································· :..:..:.:.:.::. ~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 La Acción Escolar ORGANO DE LA ASOCJACION DE ·MAESTROS Y PROFESORES Por te16trafo: ESCOLAR. Por Correo: Apartado 18-72. • Dirección y Admon. Carrera 4a. No. 201 SEGUNDA E:ItOCA l. NUMER0.2.o 1 PRIMERA SERIE Director: Jefe de Redacción: Administrador: CENON DIAZ QUEVEDO Santiago Hurtado de Mendoza F'ILIBERTO BERNAL R. BOGOTA, JUNIO DE 1930. o o Llamamiento al Magisterio Vientos de desolación piritual so­plan, desde hace días, sobre el agrieta­do edificio de nuestra República. Lo que antes fue solaz para los espíritus y bálsamo para los corazones, hoy ha querido convertirse, sin razón y sin derecho, en algo así como un campo maldito que hay que mirar desde le­jos con recelo y cuyas bardas sólo los ilusos se atreven a traspasar. Asuntos que en días pret'ritos die­ron vida a la nacionalidades y gloria a los individuos hoy son mirado con el desprecio onqu se mira lo ido a menos, lo anacrónico, lo in ervible. os referimos, con profunda amar­gura al desdén que nuestra 1noderna sociedad tiene para todo lo que se re­laciona con el Ideal. Hablar hoy de Poesía, de Arte, d Música, de Filosofía, es exponerse quien tal haga, a recibir, en pleno ros­tro y a plena luz, la carcajada com­pasiva -brutal decimos nosotros- de una docena de hombres modernos pa­ra quienes la gasolina, la chequera, el porcientaje y la manivela forman el eje sobre el cual deben girar todas las aspiraciones de la humanidad. P.ara esos señores no puede existir nada que merezca la atención fuera de la industria, fuera del comercio. Y a tal estado han llegado las cosas que ya parece imposible sustraernos a esa avalancha de materia que aplastando todo sentimiento elevado nos llevará irremediablemente a la barbarie, a la barbarie ingénita de quienes e creen nacidos sólo para desempeñar funcio­nes animales. Y esto constituye un verdadero pe­ligro para el futuro. Un pueblo que no conoce el amor a la gloria, qu desprecia los ideale san­tos del espíritu, viene a convertirs en un rebaño que se venderá cuando haya quien epa hacer sonar en sus oídos una bol a bien repleta de or . y qu nada 1 importará sentir ob!~ · us spalda el peso de toda la ti­i el látig con qn lo azotan á ntrelazado ron hilo. · del m tal envil cido. Ni Religión, ni patria ni Raza p - drá haber donde los hombres olviden el culto de los ideales. El ideal es ni más ni menos el ci­miento de todo progreso material. To­do lo que no esté alimentado por el ca­lor del e píritu ~ algo efímero que e - tá tocado d muerte de de u naci­miento. Y es que el espíritu-oprjmido siempre por la materia insolentada­se venga pronto de ella. E por sto por lo que hasta los más furiosos ene­migos del ideal tienen que confesar, si se les somete a un examen de sus aspiraciones últimas, que son los ho­nores, las distinciones, la decencia, la tranquilidad y la satisfacción los mó­viles de todas su empresas. Y bien Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 34 LA ACCION ESCOLAR . abemos que todas estas palabras tie­nen más de espíritu que de materia. Cartago no hubiera caído si e ·e pueblo de mercaderes hubiera tenido que defender, por medio de la espada temible de Anibal, algo distinto de sus arcas repletas de dinero y de sus bu­ques mercantes enloquecidos de ava­ricia. i Qué hubiera sido de la Grecia he­roica sin sus grandes filósofos, orado­res, poetas y escultores~ i Y quién s~o el espír~t1;1, de Li~u:go hizo d L mncla 1 · muho.· . casiones en que necesitan su peri­cia los soldado patriotas, como cuan­do en octubre del mismo año de 1822 en que se encuentra Bolívar en Quito organizando el Gobierno después de su entrevista con San Martín en Gua­yaquil el 26 de julio, derrota, por el A1nazonas, al jefe realista don Benito Boves prófugo de Pichincha que lo­o- ra que los pastusos acla1nen nueva­l11ente a Fernando VII porque fue xagerado como . todo fanati m o, el de algunos Sureños de valor indon1able "EL TIEMPO". en Sil edi<'ión árz Una Proposición y una Resolución d e la J 'u,nta Directi'l: a d (' la "Asoc iuc ión rlc Maestros y Profesores C'otól i co de • Colom 7Jia". a r· ual m á . f' nr·om.iablrs PROPOSICION (l,prob .adJa por unanimidad d r> v otos f' ll 1([ srsión d el sábado 24 rl r> m •ayo: "Teniendo en cuenta la diferencia de sueldos entr~ las escuelas urbanas y rura­les de la ciudad, rebájese la cuota con que contribuyen para el sostenimiento de "La Acción Escolar" a las señoritas directoras de Escuelas rurales, que firmaron nuestro manifiesto del í de marzo próximo pasado, a la cantidad de cincuenta centav os ( $ 0.50) mensualmente. El Presidente, Jorge Aurelio C r lis. El e­cretario, ilf. Roberto Tr>ll('z ''. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 46 LA ACCION ESCOLAR Resolución aprolJ.ad,a, por 'l.tnanimiéúzd también, ~n la sesión de ~a Junta Di?·ectiva verificada el sábado 7 de j'unio en curso: "La Junta Directiva de la Asociación de Maestros y Profesores Católicos de Colom­bia", Conside?1ando: r. Que la Asociación persigue la forma­ción de la Carrera del Maestro y que para conseguirla es preciso poner los medios a ello encaminados; 2°. Que uno de sus fines es la mutua de­fensa de todos y cada uno de sus asocia­dos; 3°. Que por defender el honor del Direc­tor de la Asociación y el de algunos maes­tros, hubo de tomarse una actitud resuelta en contra del Inspector Escolar de Bogo­tá; y 4°. Que unos pocos de los miembros de la Asociación no secundaron estas actividades y, por el contrario, manifestaron no estar ele 'acuerdo con el movimiento del común el ellos, Resue lv : Retirar de la "Asociación de Maestros y 1 rofesores Católicos de Colombia" a los so­. ios a que alude el último de los conside­randos que anteceden, lo que harán el Pre­sidente y Secretario, transcribiéndoles la Re olución que hoy tomamos. Bogotá, junio 7 de 1930. La J'l.tnta Directiva" U na Encuesta Por el muy digno conducto de "El Tiem­po", el señor Jorge I . Martínez, uno de los más p1~stigiosos miembros de nuestra Aso-iación, abrió una encuesta desde la ciudad rle Ubaté, y que por parecernos a nosotros de vital importancia, la vamos 'a pone en conocimiento de nuestros lectores, junto con la respuesta que a ella dá el señor Luis F. Rivas, actual Secretario de la "Apen", prometiéndonos brindar nuestras columnas a quienes quieran interesarse en este parti­cular, para satisfacer asi los deseos de nues tro estimadisimo consocio señor Jorge I. Martinez. "Ubaté, mayo 30 de 1930 . Señor Director de EL TIEMPO Bogotá. Muy estimado señor: He observado que toda la prensa de la capital, y aun la de algunos departamentos, viene ocupándose con interés del importan­te problema de la educación pública prima-ria. Como el suscrito lleva cerca de cuatro lustros batallando en ese campo sin poder despejar la incógnita verd'adera, solicita de su patriotismo y caballerosidad, el apoyo de su prestigioso diario para proponer una encuesta a los maestros de educación pri­maria, lo mismo que a las Asociaciones y Sindicatos similares, a fin de conocer opi­niones sobre las reformas urgentes e indis­pensables que necesita el ramo, ya que se m1C1a un periodo de transformación ideo­lógica que es preciso aprovechar. Soy una simple unidad del conglomera­do docente de la república, pero en veinte años de labor, con una observación cons­tante, he venido a determinar tlUe la cau­sa del estancamiento en el ramo rlucacio­nista no está solamente en la deficiente formación de la personalidad del maestro colombiano en las Escuelas Normales, sino también en el círculo de hierro en que se le aprisionan sus iniciativas y hasta sus propios deberes; no solamente en el sueldo de hambre que se le señala, causa que lo lleV'a a otros campos más lucrativos, sino por la falta de honradez y de justicia en la interpretación de las leyes que rigen la ma­teria; no sólo porque el sagrado campo de la educación primaria ha sido enturbiado por los azares de la baja política, sino por que al maestro se le ha convertido en ins­trumento ciego de manipulaciones mezqui­nas. La encuesta a que me refiero es la si­guiente: I-Qué condiciones debieran reunir los secretarios departamentales de educación pública en l·a próxima administración; U-Deficiencias de las Escuelas Norma­les en la formación de la personalidad del maestro colombiano; Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA .ACCION E 'COLAR 47 III-Por qué habiendo tántos maestros con grado ofici•al y competentes no están actualmente en ejercicio; IV-Cuáles son las causas que en los pueblos impiden al maestro hacer labor constructiva; y V- Análisis de la legislación escolar vi­gente. En las cont!estaciones que se den a estos interrogantes podemos, señor director, en­contrar los males principales que aquejan al ramo educacionista primario y tal vez los remedios de indispensable aplicación pa­ra sentar la base de una verdadera refor­ma en la escuela primaria. Anticipo mis agradecimientos al señor di­r~ ctor y me suscribo su muy atento y se­guro servidor, Jorge J . Martfnez (El Optimista)" ( " El Tiempo", junio lo. de 1930. (domingo) "Bogotá, 3 de junio de 1930 . eñor Director de "El Tiempo", Ciudad. El domingo primero de los corrientes, lei ~n su acreditado diario una carta del señor Jorge I. Martinez, por medio d e la cual abre una encuesta sobre asuntos de palpi­tante actualidad relativos a la educación pública nacional . No podia faltar el contingente del actual rector del colegio de Ubaté en el movimien­to que h 'a agitado al magisterio conscien­te y a cuantos se interesan por la causa educacionista. El señor Martinez es una de esas valiosas unidades que lleva el empuje de la juventud, la independencia de carác­ter y la comprensión como móv iles de la salvación escolar. Son cinco las preguntas de la encuesta y si El Tiempo me honra dando hospitalidad a mis respuestas, me referí ré sucesivamen­te a todas ellas . La primera trata de las condic;ones que debe tener un director de educación depar­tamental y a ello me concreto hoy; En términos generales debe tenderse a la unificación de la enseñanza primaria y a que una junta nacional la presida y, me­diante esa centralización, se haga la esco­gencia de los directores seccionales. Se necesita juventud, vigor, entusiasmo, obsesión, fanatismo por el mejoramiento d~ la escuela; se requiere una mente limpia de prejuicios, que sepa si hay algo que sirva entre los viejos archivos para salvar­lo o que construya desde las bases una es­cuela absolutamente nueva y nacional, des­prendida de las luchas políticas y ajena a todo circulo politico o académico; se im­pone una comprensión amplia de los vien­tos renovadores que llegan de otras latitu­des para aprovecharlos, aclimatarlos o de­secharlos, si llegare el caso. Precisa un individuo que esté convenci­do del magno error que constituye la es­cuela oficial actual, triste caricatura de la escuela primaria frances~, elemento des­adaptodor de las gentes, causa del problema de los sin trabajo, fuerza atrofiadora de los espiritus de los maestros jóvenes y de los nifíos, incomprensión absoluta de lapo­tenci'alidad económica y étnica de las sec­ciones pequeñas; un individuo que no sea el contemporizador, que eche su carro por sobre los gamonales y construya sobre los gritos de los miopes de pensamiento; un in­dividuo de tacto fino para que aproveche todas las buenas cualidades del magisterio en ejercicio y lo vaya substrayendo inteli­gentemente de la rutina actual . Se requiere alguien que haya vi vid o el problema de la educación primar ia, que se­pa dónde está el mal con todos sus deta­lles, que conozca la a vería del sistema, qu pueda opinar ampliamente sobre los enemi­gos, que suscite una sana labor; que se en­frente contra el estancamiento de los ga­monales, de los sabios de gabinete y de gra­mática, de los electores que pagan con be­cas o con escuelas rurall8s, de los liceos pe­dagógicos de las clases standard, de las vi­sitas de soplillo, de la magia de las leccio­nes modelos y de los certámenes, de la fal­ta de consideración por lo·s maestros y de la sobra de ella en algunos casos.. . Al­guien que haya entrado a ese caos y haya salido asustado de él. Se requiere un hombre comprensivo has­ta la saciedad, pero que no se quede con la satisfacción egoísta de conocer el problema o de saber las soluciones, de viajar con la mente y de dejar correr las cosas a su li­bre impulso. Se impo.ne acometividad, reso­lución, desprendimiento, deseos íntimos d<> realizar una obra armoniosa y concreta o Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 48 LA ACCION ESCOLAR de dejar el cargo si no puede luchar con­tra los elementos estancado res. Alguien que no sirva el puesto por el lucro de un sueldo,· que no sea un as de la maroma bu­rocrática. Del señor Director, atento servidor, Luis F. Rivas M. de la Apen" EL TRABAJO Existe en todo hombre un solo afán, un solo anhelo, una preocupación constante: prosperar, hacerse grande, rico y feliz. Y para esto trabaja, estudia, escudriña los mis terios de la ciencia, sacrifica su tranquili­dad y subordina muchos de los actos de su vida al anhelo justo y noble de mejorar su situación, lo que logra alcanzar cuando pa­ra ello emplea el medio más eficaz y pro­vechoso; el trabajo honrado y labo.r.ioso; el trabajo sistematizado que desarrolla los grandes capitales, que facilita los medios de adquirir ciencia, honores y tranquilidad; que desarrolla la inteligencia del hombre por el espiritu de invención; que lo hace adquirir las nociones de deberes y d~erechos, consecuencias de su vida intelectual, que tan alto lo colocan en la escala de los sé­res creados y que es la valla infranqueable entre el sér inteligente y los irracionales. El trabajo es una de las más altas virtudes sociales, puesto que alimenta esa insaciable actividad de que está dotado el hombre y que m'al dirigida, lo conduce a los abismos de la degradación; el trabajo, que lo hace buscar la verdad en las alturas del pensa­miento por medio de la investigación, y que si cubre de sudor al industrial la frente, ·aleja de su alma la sangre de la herida. El placer inmoderado cansa, trastorna esa armonia establecida por Dios para ha­cer la felicidad del mundo, y agota el or­ganismo más fuerte, sin dejar una sola huella de holgura y bienestar.· Desgraciada­mente son muchas las personas que oo en­cuentran llenas de ese egoísmo exagerado y que, buscando por todos los medios el pla­cer y su comodidad, proceden en contra de si mismos al pretender hallarlos menosca· bando los derechos del prójimo; porque creen. que sólo pueden adquirir riquezas si impiden que los demás no las adquieran; porque pretenden elevarse impidiendo a los demás el que se eleven; porque no han que­rido comprender que tanto mayor será el engrandecimiento individual cuanto mayor lo sea el general y que, reciprocamente, és­te es consecuencia inmediata de aquél. La acción constante del hombre por me­dio del trabajo engendra esa miscelánea de productos necesarios e indispensables en la vida, desde los rudimentarios de la agri­cultura hasta los verdaderos prodigios de Las artes y las ciencias, y sin él el mundo no podría existir y la vida humana seria un mito. El trabajo es una bendición de Dios y el más puro descanso a las fatigas del alma. Ojalá, que venciendo los prejuicios y con­tradicciones, honremos todos el trabajo y sepamos ser agradecidos a los que en el cul­tivo de los campos, en los gabinetes de es­tudio, en la tribuna, en las artes y en las ciencias, se esfuerzan por conquistar un puesto elevado de patriotas y, más que de patriotas, de hombres libres. Sofía Quijano de Ayram Asuntos Minúsculos Una distinguida señorita que por más de cinco lustros ha venido sirviendo a la edu­cación pública con celo y constancia dig­nos de todo elogio, y cuyo nombre bien pu­diera figurar al frente de una Escuela Nor­mal o del Instituto Pedagógico si no fuera que su amor a la niñez desvalida y sus ca­pacidades especiales la han hecho perma­necer al frente de algunas escuelas rurales de la Provincia de Guaduas, se ha dirigi­do, r.onfidencialmente, a un estimado ami­go nuéstro, miembro importante de la Aso­ciación de Maestros, para manifestarle su extrañeza por el hecho de que "el indivi­duo", así dice ella, que figul"a en la Direc­ción de "La Acción Escolar", no sea un maestro más co.nocido, pues "por aqui", asi también dice ella, "no hablamos oido nombrar al señor Diaz Quevedo". Quisiéramos explicar a tan ilustre ins· titutora q' si hemos aceptado el puesto "de honor, de responsabilidad y de vigilancia" dentro de la sociación de Maestros y Pro­fesores- en cuyo desagravio escribimos es- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCION ESCQLAR 49 tas líneas-es sólo para cumplir un deber para con el Magisterio, poniendo nuestro óbolo de entusiasmo y buena vol untad en favor de una obra redentora, y nunca pa­ra opacar ni estorbar aspiraciones de maes­tros cuyas capacidades puedan ser superio­res a las nuestras. Hemos dirigido y redactado tres periódi­cos: "La Conciliación", "El Heraldo" y "El Institutor", de Honda. Hemos colaborado en estos diarios: " El Nuevo Tiempo", "El Heraldo Conservador", "Transocean", "El Debate" y "Correo de la Tarde", de Bogotá; "La Epoca", de Carta­gena, y en los semanarios y revistas: "El Artista" y "Unión Colombiana Obrera", de Bogotá; "Honda Literaria", de Honda; "El Derecho", de Tunja, y "Hojitas Sueltas", de Ibagué. Han reproducido nuestros escritos estos diarios: "La Patria" "La Unidad", "La So­ciedad" y "El Conservador", de Bogotá, y 'El Derecho" y "El Conservador", de Ba­rranquilla, y los siguientes semanarios: "Sur América", de Bogotá; "El Conserva­dor", de Cartagena; "El Deber", "La Idea", "La Renovación", "El Cable" y "República", de Barranquilla; "Alma Joven", de El Ban­co; "La Justicia", de Magangué; "El Con­servador", de Bucaramanga; "La Opinión", de Riosucio; "El Esfuerzo", d·e Caldas (An­tioquia); "El Mensajero", " El Taller y " El Deber", de Manizales; "El Baluarte" y "El Mortero", de Chiquinquirá; "Anhelos", de Oca :fía; "El Hogar", de Segovia; "El A van­ce", de Fredonia; "El Látigo", de Cúcuta ; " lma Nueva", de Lorica; "Robinet", d Pereira; "La Verdad", de Jl8ricó; "El Anun­ciador", de Sincelejo; "El Conservador", de !bagué; "La Escuela", de Salamina; "Ca­taclismos", de Pácora; "El Alacrán", de Ca­U: y. . . . hasta "Bogotá Cómico", de esta ciudad . Que nosotros sepamos. Esto, agregado a 15 años de enseñanza, sin recibir veto de nadie, no nos autoriza -lo decimos ingenuamente-para creernos dignos de dirigir una revista que aspira a ccngregar en un haz patriótico a los encar­gEdos de modelar el alma de Colombia. No obstante esto, y sin dejar de sentir profundamente la contrariedad que a la in­ligente profesora le causa nuestro anoni­: tm.to, seguiremos haciendo todo esfuerzo p::;ra sostener dignamente el puesto que nos h~ sido sefialado. ENTRE PARENTESI Más apoyo nos prestará un hombr-e dig­no que una legión de serviles. Hay que educar a la juventud para la vida no para los exámenes. Los exámenes-principalmente en los municipios pequeños y en los empequeñeci­dos- son los mayores enemigos del maestro que •abandone la enseñanza rutinaria. • uavit e r in J~!.Od, o. tortiter - in 1·e. debe ser la divisa del verdadero educador. El Presidente, el Ministro, el Goberna­dor, el Inspector, el maestro que no quie­ra fracasar debe tener una noción exacta­siquiera una noción-de la Justicia. Las preferencias en un maestro de es­cuela le acarrean consecuencias desastro­sas. De la puerta de la Escuela para aden­tro, el maestro no debe ser más que el Di­rector de la Escuela. Juzgar la conciencia de los individuos es más difícil que analizar el interior de un cuerpo opaco sin ningún aparato cientifico. Los hombres de verdadero mérito son generalmente humildes, democráticos, ex­pansivos .... Tratar a cada cual según sus cualidades no es faltar a la Justicia: es rendir culto a la Prudencia. La palabra nuaestro le queda grande a quien no se constituya permanentemente en profesor de dignidad. El talento no está en tener memoria y ser uno más o menos ilustrado. Está prin­cipalm. ente en acertar a proceder correcta­mente en el puesto que se nos encomiende, en la capacidad para salir bien de todo trance dificil y en tener la visión suficien­te para distinguir la realidad, del engaiio­so espejismo. El que no es capaz de trabajar por su bienestar personal no puede trabajar por el de los demás. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 50 LA ACCION ESCOLAR IICJII SECCION LITERARIA IIICII Eres tú de la Patria hondo cimiento, fanal que ahuyenta obscm~idad odiosa, de ciencia y arte altivo monumento, y campo en que revienta vigorosa la semilla de luz del pensamiento. En tf se guardan con fervor que admira, del héroe el nombre, de la gloria el manto, del alma el fuego y del saber la pira; y es de tus voces el robusto canto sublime acorde de sonante lira. Flota de tus piscinas en el agua el ideal, como en corriente pura bajo el rayo del sol va la piragua; y forjas del carácter la armadura sobre los . yunques de tu ardiente fragua. TO., con esfuerzos que el desdén no agota, de la vida pulsando los latidos, Paisajes de ilusión los infantiles Fingen entre los oros vespertinos; Es ameno concurso de marinos, Cazadores, toreros y albañiles. Acróbatas niquelan sus perfiles Tostad9s en braseros ponentinos; Plumajes y aeronaves ambarinos Orlan techos, fontanas y pensil es. das, al calor que de tu pecho brota, los corazones de entusiasmo henchido::., y de las almas la cadena rota. Tú serás vencedora en la pelea, pues disipando del error la bruma, de la discordia morirá la tea, sobre la espada triunfará la pluma y contra el plomo. volará la idea. En busca del aliento que tú exhalas, la nifiez llega en bullicioso ruido; cilbrela con el lujo de tus galas, como arropan las águilas el nido con el pulmón crujiente de sus alas. J. Maldonado Plata Otros luchan, batallan con bravura, Y, al ver que su ilusión se decolora, Huyen del escenario con pavura .. . Mi alma, entonces, me dice conmovida: ¡No es la danza macabra de la hora, Es un leve reflejo de la vida ... ! J ocelyn Rod'ríguez Dn <' 1 en ese intento no le teme a las fieras, y sueña con un campo inmen­so en que la mies espere el sacrificio do lo roso en las eras. Al granito h~ arranca una pica lucientt' , y a un férreo tallo de ípil un•a azada le arranca ; y principia la gesta y a la Fa u na rugiente, con el barbecho nuevo, en sus giras e tanca . . .. ! Y la tierra le brind1a generosa sus clo ­nes, y es su amiga la lluvia y amigos son los vientos, y es su músculo fuerte como el de los leones, y en su mente no hay tris­tes ni amargos vensanúentos ... . • * * Mas Cain ha dejado de mirar a los cie­los: ignoraba el secreto de un nuevo sér que nace, y los negros cabellos de Abel s e han enroscado como frías serpientes en torno al corazó.n. Ya la herencia del mundo tendrá quP compartirla, y los bosques bravios y los sotos umbrosos y las peñas peladas le pa­recen pequeños para su sed de imper io y u enorm"e ambición . Pero Abel que ha crecido meno s ágil y fuerte y que tiene en su pecho el claror de la fuente, no ambiciona la tierra con sus capas fecundas, ni a su enti~aña pre­tende arrancar nuevos frutos .. . Sólo un par de corderos que su madre le dona, lo acompañan y triscan por los pra­dos amenos que la azada impetuosa de Caín no ha mordido. Y Abe! ti(::ne muy bellos y muy tristes Jos ojos, y Caín en los ojos siente nubes extrañas al mirar que en los prados los rebaños aumentan y parecen inmensos pe­dregales de nieve. • • • Un dla hacia los cielos subió en espiras ~uaves el humo de una pira donde Abel co­l có la hermosura triunfante y la gran cor­pulencia del :!Ordero más blanco que en los prados halló. Y Cain también quiso, imitando a su ller­: oano, ofrendarle los frutos de su campo al Señor, qu~ en su espiritu enfermo con empeiio renace la Piedad que nos lleva a buscar el Amor. Mas, mirando a lo lejos, al alzarse la llama, y a través de la pira de sus frutos menguados, que en el suelo se abate de ne­gruras repleta, le parecen más grandes los ajenos ganados, y a su alma se aferra una angustia secreta .... ... * Un reptil asqueroso entre los huertos ronda; la campánul·a tiembla con temblo­res de muerte, y en el campo verdoso, don· de Ceres triunfante ya pregona sus dones, hay tristeza y temores. . . La Soberbia ro­jiza; la Ambición gris y negra; la A va­ricia que es flaca y entristece la vida; el Rencor que marchita las pupilas brillan­tes, y la Envidia amarilla preludiaron un himno . . . El Himno tormentoso de la carne afligi­da! ¡Oh la carne marchita por la ráfaga infame del Pecado que acecha e.n sus an­tros, cobarde! ¡Oh! l·a sangre que bulle en canales de muerte donde ahullan los canes que engen ­dró el Fratricidio . ... ! ¡Oh la lucha perpetua entre el Bien que t· edim~e contra el Mal que acobarda! Por la poma dorada y por el sépalo en­fermo y la antera orgullosa resbalaron v e­nenos de mortal atavismo . . . . Y al ojo del protervo el áspil fue Palo: ma . En su labio la amarga ~ntación se hi· :r.o miel. Por sus venas corrieron crispaciones de crimen y soñó apacentando los rebaños de Abel. • * • Y Caln se hizo triste, con la eterna Tris­teza que se hermana al Rencor; y Cafn miró al suelo que sintió tantas veces la viscosa caricia del reptil tentador .... • • * Qué crujido ha turbado la quietud de los IRires? Por qué entre la campiña corre un cla· mor de muerte? La azucena del prado ha ocultado su ta .. llo entre abrojos triunfantes y entre zar­zas altivas; . ... que también a los sére Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 54 . LA ACCION ESCOLAR de vivir silencioso, Ja vergüenza del Cri­men, sin piedad, acobarda. En el campo ha quedado el cadáver de llD hombre. A sus negros cabellos enrojece la sangre que brotara triunfante d~e su fren­te serena ..... Y esos negros negros cabellos son roji­zas serpientes que a Caín se le enrosclan en el crutel corazón. Y Caín tiene rojos y abundosos cabellos, y por ellos resbala tumultuoso el sudor ... * * * En el valle que vie1·a el primer fratrici dio-l·a primera victoria que ganara el In­fierno- una negra bandada de cuervos ol­fatea .... Los rebaños inmensos que en el campo se mueven y parecen inmensos pedregaleE~ de nieve, ya no sienten la flauta que en los labios del Justo, con dulzura meliflua, en las tardes risueñas, tantas veces sonara. Y entre el tinte borroso del crepúsculo pálido, con el torvo semblante enmarcado de angustia, huye un hombre ante el ne­gro y espantoso verdugo que se llama en la vida de las almas Conciencia .... En los huertos lozanos el zarzal ha ven­cido; ya la azada no escarda el helecho triunfante, y por esos jarales tapizados de fango y de frágiles hojas de los árboles muertos, la serpiente ·pasea triunfadora y altiva, y parece que en silbos estridentes se ríe .... ! Cenón Díaz QtWVPdo o============o La Escuela y la Fatria (Continucción) Hay un sentimiento innato en el hombre y que nada es capaz de extinguir: es el sen­miento patrio; la escuela debe cultivar con esmero este sentimiento, de modo que <'1 nií'io, al dejar los umbrales de ella, sepa cumplir sus deberes de buen ciudadano, r~s · petando a las autoridades y acrecentando sus riquezas y sus glorias. El individu;, que así haya aprendido el patriotismo, no será el Huertas que se dejó seducir por el brillo del oro pal'a desmembrar el sagra(lo suelo que le ha sustentado con sus frutos, que le ha dado familia, religión y lengua. no será el que convierta el pendón en gi· rones, sino tel abnegado· soldado que, como Girardot, sepa morir por defenderla! Pero no sólo es patriota el soldado qut=> muere en el campo de batalla; patriota. es 1 sacerdote virtuoso, el abnegado rel igio­so, el sabio, el magistrado, el leislador hon­rado y el labrador que empapa la tierra con el sudor de su frente y entre todos sobre­sale el maestro, cuya vida deja estela de luz en los jardines de la Patria. Muchos de esos arbolitos cultivados en el campo escolar con tanta delicadeza y cui­dado 110 dan el fruto esperado porque la mi­seria y estrechez en que están sumidas la mayor parte de las clases obreras de nues­tra sociedad, 110 pueden ofr~ecer a la Patria sino séres débiles, raquíticos y enfermizos. Colombia necesita hombres vigorosos para que su raza no desmienta la historia de gloriosas hazañas que nos lmcen aparecer ante el mundo como un pueblo digno de ocupar un pt1esto entre las naciones más adelantadas y capaz de defender el suelo patrio con el c01•aje y bizarría con que luch•aron nuestros padres. No olvidemos que sólo la Religión en­grandece las naciones y civiliza los pue­blos; sólo la doctrina enseñada por nuestro Señor Jesucristo, nos impulsa a servir con generosidad y espíritu de sacrificio a .nues­tra Patria, y la Iglesia se ha identificado tan profundamente con sus goces y amar­gura, que celebra sus victorias, bendi-ce sus banderas, llora sus infortunios y recoge en Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ACCION ESCOLAR • Señorita LUCRECIA BERMUDEZ R. quien honra con su talento y virtud al magisterio bogotano; miembro muy estimado de nuestra Asociación quien ha ini­ciado en las escuelas la recolección de fondos y juguetes para los maestros y niños de Afla primaria nacional. Avise usted en «La Acctón Escolar», que circula en toda la Re­pú :1 lica . FABRICA DE TEJ DOS "LA SAGRADA FAMILIA'' (Frente al Hospicio, Carrera 7a. Número 698.) Se hace cargo de la confección de UNIFORMES para colegiales y escolares, y en general de toda clase de labores de tejidos en SEDA, LANA Y ALGODON. su · LEMA ES: 'LA MEJOR CALIDAD Al MENOR PRECIO' Visitarnos es comprarnos. Haga el ensayo para que se convenza. o\o J at\on.at REViSTA QUINCENAL ILUSTRADA Derigida JJOr los PP. J.Iis'ioneTos del Inmaculado Corazón de ¿7fiia'ría INSTRUCCJO,VES, AMENIDADES, NOTICIAS MUNDIALES, SECCION RELIGIOSA. P-TC. Valor de la suscripción: $ 1-50. No debe faltar en los hogares Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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La Acción Escolar: órgano de los maestros - N. 2

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