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Con la frase Poesía.

  • Exclusivo BibloRed
Imagen de apoyo de  Godot sigue sin venir

Godot sigue sin venir

Por: Miguel Albero | Fecha: 2016

Albero, que, además de la novela y la poesía, ya se había ocupado del género ensayístico para aproximarse con acierto a los libros y al tema del fracaso, se ocupa en Godot sigue sin venir de uno de los motivos que, pese a su presencia abrumadora, peor conocemos: la espera, "el material del que está hecha la vida, la nuestra, la de todos y cada uno de nosotros". Como reza el subtítulo, se trata de un Vademécum de la espera, porque su objetivo es que aquí el lector encuentre respuestas a las distintas preguntas que genera la espera, que pueda consultarlo. Un fascinante ensayo que, apoyándose tanto en la literatura como en el resto de las artes, esboza una tipología de la espera, para más adelante utilizarla como elemento de navegación, e ir así cubriendo todos sus flancos, uno a uno, incluyendo alguna teoría sobre ella, ciertas premisas imprescindibles e, incluso, alguna recomendación para evitarla y también para combatirla.
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros
  • Temas:
  • Filosofía

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  • Exclusivo BibloRed
Imagen de apoyo de  Se hicieron literatos para ser políticos

Se hicieron literatos para ser políticos

Por: Joaquín Alvarez Barrientos | Fecha: 2004

El grupo de especialistas, dirigidos por Joaquín álvarez Barrientos, investigador del CSIC, se ha acercado a una época de difícil caracterización: el final del siglo XVIII y el comienzo del siglo XIX, años que parecen tener personalidad propia, en los que se inicia la modernidad nacional. La perspectiva pluridisciplinar ha permitido estudiar el arte y la literatura en relación con el marco político y desarrollar sus tensiones de causa y efecto. También se ha puesto especial interés en conocer la comunicación entre los hombres de letras y los políticos. Estampas, aleluyas, pliegos de cordel, prensa, poesía, historia, novela, teatro, debates literarios, se estudian a la luz de un planteamiento amplio, sin olvidar las construcciones que de los hechos históricos y culturales de esa época hicieron sus protagonistas mediante autobiografías y memorias.
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros
  • Temas:
  • Ciencia política

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Imagen de apoyo de  El Correo del Valle: periódico literario, industrial y noticioso - N. 164

El Correo del Valle: periódico literario, industrial y noticioso - N. 164

Por: | Fecha: 31/03/1904

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. La poesía de la Biblia I Un dí:l, al caer la tarde, 111e tocó escucha una conversación deliciosa entre personas disting uidas. La más notable expresab:t sus juicios con táuta sencillez, había tal encanto en el modo qe decir la~ cosas. ,que sin darme cuenta de la sugestión que despertaba en mi espíritu, no sé pre­cisamente si por el brlllo majes tuo­sn de las ideas 6 por la frescura del leno-uaje, · hube de r et ener períod os 'Y c~nceptos que después he re petido con íntima satisfacción uc mi me­moria. Recuerdo que di curría con admi­rable facilidad sobre asuntos litera­rios; la atención de sus compañeros revelaba el respeto que infunde el maestro, y con el vivo interé, de una narración embellecida por lo.s por­menores de una: brillante fantasía y por el buen criterio de quien conoce á fondo la materia que refiere, con­taba sin detenerse importantes su­cesos, citaba fechas gloriosa s , evo­caba nombres ilustres. Aquello era J.)ara mí comq un cinematóg rafo que me permitía la contemplación de per­sonajes célebres, e . ~pecial mente de poetas de fama universal, como Ho­mero, Virg·ilio, lv'Iilton, Dante, T asso. .. \llí po r ia. primera vez oí recitar las b~ 1k 2 a ~ de la Ilíada, y me entu-sias n1é con el asunto del pnema re­ferido cor..1o un cuento maravilfoso; supe así mismo la admiración del mundo intelig ente por esa obra m~es ­tra del genio, y como las descri pcio­nes eran tan naturales, por una es­pecie de~ alucinación de mis sentidos, creí contemplar el sublime ademán de H éctor acariciando á su hijo an­te~ de partir á la batalla; aun pare­ce qpe se de~lumbraron mis ojos con el incendio terrible y amenazador que quería destruír las naves grie· gas; casi estuve á punto de gritar co.n ím~etu de cólera cuando ví ata-do al carro del vencedor el cad<íver • del héroe, imagen del vencido en las· luchas del odio; y mi alma experi­mentó sin duda honda tristeza cuan-do en reclamación del m á::; rico teso-ro de su amor, se alzó de un modo augu~to la figura de Priamo, en pre­sencia del tremendo Aquiles. Al llegar á e,' te pasaje del po~ma el diálogo interrumpido por la magia del conversador se reanudó con vi­ve7. a, y cada uno de ~os concurrentes comentó á su antojo !os ·primores del canto, y alabó á quien reconocen los intelectuales com·o el padre de los. poetas. En seguída el literato complaci~n­te, á instancias de sus amigos, reci­tó trozos selectos de la Eneida, de la Jerusalén Libertada, del Paraíso Peruido, haciendo la recitación y las observaciones oportunas, no como el cucnti ta vulg-ar, sino á semejanza. del historiador que hermosea con la propia luz de su int~ligencia ~na ac- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL .CO:iRBO~{DEL VAtLE ción memorable, co'mo el crítico que á sabiendas de las leyes de la esté­tica señala los ·puntos culminantes, v coloca con p2rfección eu el campo artístico la' producciones del in­: genw. D0spués, como obedeciendo á un impulso natural, irresistible, habló de los Libros sag·rados, y rnás com­placido c0n este tema que con los anteriores, desen ,·ol vió rápidamente el ideal de las escuelas poéticas, ajustáud(1se en su .exposición al aná­lisis de la crítica moderna par1a for ­n1ar compa1aciones bellísimas entre la poesía lírica de los poetas grjegos y latinos, y 16s Salmos estupendos de la Biblia. Por último, como si hubiera ~ne­; r~do re::Jumir sus impresiones en un solo pensamiento, exclamó con la na­tural1dad de un sabio: nada tan bello en la li terct tura como la poesía de la Biblia. Ir Nada tan bello como la· poesía de la Biblia, dijo el pensado~, y yo re­petí esa frase para grabarla en 'mi cerebro, no con el de-,eo de hacerle bombo -entre mis camaradas, sino con el propósito de inquirir por mi propio esfuel'zo si esa opinión era la de un místico que se nfana con l?~S creaciones de un ideali smo re)igioso, ló si en verdad la herm o~ ura del libro era una fuer{te im>piradora de lo ex­celso. El hecho es que conse&(uí la Biblia en una edición española, y cuando es tu \-o en mis manos, expe­rimenté aquella desconfianza tan co­mún de no hallar en la realidad lo prometido, y la razón es obvia, aun­que parezca pueril: me sabía al de­dillo muchos versos y párrafos amo­rosos de novelas, los cuales :::onside­raba en mis apreciaciones fctntásti­cas como el non plus ultra en mate­ria de ~ncautamiento literario. A la vista tenía-3e~ún el maest ro-la tierra de promisión; pero antes de penetrar en ella lo primero que hice­como si fuera un muchacho-fue exa.:. mimtr¡)as láminas que adornaban la obra. Al abrirla encontré en la por­tada las dos fignrcts primorosas d el relato; esos séres que forma·n un so­lo corazón, un ::;olo pen ·amiento, y que en el desarrol lo natural de los gérmenes constituyen e1 más fecun­do de la vida. Ella, la hembra etla­mcirada, dulce con la perfección del más casto de los sueños; desnuda con la pureza de la nieve la forma escultural de su cuerpo; blanca de espíritu·, en plena primavera, creada así como un sol de am0r por el divi­no Artífice bajo la sombra de un ár- . bol corpulento, mostrando en el ros­tro con ja expresión incitante del re­clamo el deseo de vÍ\'Ír sobre el cés­ped florido, despidiendo en torno de ella el aroma virginal de la inocen­cia, y bajando con su ma.uecita, encantadora, umi rama en flor, verde como la esperanza! Y él, el macho adorable del idilio, indiferente á to­das las delicias del bosque primiti­vo, viéndose no más en las p upilas brillantes de la hembra, fascinad·o por élla y por lo mismo hambriento de ~us besos, del tocamiento espiri~ tual de sus carnes y rendido como es­clavo á los pies de la diosa, esperan­do recibir e.n aquella actitud supli­cante del rueg·o la fruta del deleite, _ el manjar de ·los afortunados, ese como ensueño pecador que cruzó por su mente cuando al través de los en­cautos de la virgen, vió en f>.lla algo como un cielo no explorado, algo co­mo un panal de miel en su boca en­treabierta, más dulce que las uv:as de parra que á manera de racimos colgaban á su alcance del folla je fresco . · Con un estremecimiento nen'ioso Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. - EL CORREO DEL VALLE 1.304 pasé muchas hojas del libro, y atraí­do por una fuerza superior,- me de­tuve ante el cuadro soberbio, triun­fal, en que Josué hace parar el sol. Y detener ese monarca poderoso, mirarlo cara á cara como de igual á igual, é impedir que sus rayos alum­bren en sociego el Univ~rso para que caigan en forma de coro11a sobre una sola frente , es la alegoría m:ís su­gestiva que puede concebirse del po­der humano, porque en los dominios de la voluntad donde se fabrican to­das las ambiciones y se realizan to­das las victorias, esa aleo-oría repre­senta el alumbramiento moral de un pueblo, el triunfo de la raz-a esco­gida sobre las tribus bárbaras. Y luégo, como si tales ideas de or­gullo y de mando no debieran pre­valecer en la mente, sino huír como una sombra, tropecé en breve con aquel lienzo conmovedor en que Job, lleno de lepra, caído con el fardo mis pesado, lanza las quejas inmortales , esas que son como 1 resumen de las paras negras, el epílogo de las lu­chas pavorosas. De suerte que la sola contempla­ción de los cuadros bíblicos produce sensacione vi vas, avasalladoras, y hace que el hombre medite un poco sobre las grandezas y vicü;itudes del linaje. Con esas ideas altruistas de filó­sofo en agraz, y con la inquietud de una curiosidad no sati f echa, em­prendí la lectura de la Biblia . . III Fijo el libro sobre una mesita de 11ogal donde apoyaba los ~odas, leí las primer;:ts líneas, y seguí je,·oran­do pen amientos. Aquello fue un encanto, aun pudiera decir una re­velación que produjo en mi s ér im­prf'siones análogas á las que debe experime:d a r el descubridor cuando roto el v0· u mi::.tc ric o, C(;Ute:npla el • panorama real, tang-ible, que empe­zó por idealizar en la fantasía como alejando la sombra, y que luégo á g-olpes del cerebro surge con vesti­do~ de. luz. El Génesis, como bs demás pro­ducciones del famoso israelita, tiene ver.dadcramente los atractivos de una leyenda oriental, todos los em­blemas de una cuna, siendo la origi­nalidad el c;ello principal de su re­nombre. Allí lo nuevo de la natura­leza y lo nuevo del pensam~ento; el Bien como en s2.ntuario de granito, la Verdad como en lecho de flores; todo risueño, palpitante de amor, bajo un cielo que en forma esférica. mostraba la primera línea azul del horizonte y los primeros estremeci­mientos de la aurora al fecundizar la tierra virgen. Allí las pasiones en su comienzo, semejanuo el cerebro unas veces el mar en bo¡rasca, otra¡;; un lago tranquilo; ya remontándose el pensamiento como el águila en la& • mayores altura~, ora arras trándose como una "'Crpiente maldita por los aritros del vicio, como si el hombre no fuese suficientemente fuerte para soportar todo el peso de la criatura: va cou ella al desierto para recoger en sus ánforas lo:,; raudales de armonía _que brotan de c~e cer('bJ-o colosal y que á manera de Hu via benéfica cae so­bre la ti.er·ra; le sig-ue al templo d-on­de di!'>putan Jos doctores y presencia 'el asomb-ro de los sabios cuando el discípul-o les enseña .cosas que nun­ca habían oído y les cuenta maravi­llas de otros mundos donde no se ocultan los a:-,tros; diRfru'ta de la alegría .d~ lo:s niños cuando el maes­tro los llam-a y los envuelve en cla.-' ridades como de aurora boreal; en..­ca!' na su suerte en el ángel consola­doi- cle los OJi,:os cuando el mártir "quebrantó su :íuimo y se abis­m. ó á sí mismo pidiéndole á su Pa­dre fortaleza"_; marcha en pos del a póstol ti 1a gruta de ~áza ro y ':e cuando auitáudole el sudario frío le infunde Ía vida; entre los perfumes de la Siria escoge los de fragancia exqui~ita y lava con ellos los pies del predilecto en la hi';:;tórica cena de Bethania; y cuando la poesía hu .. bo agotado todos los tonos de la ter­nura, al ver tronchada trágicamen­te la mejor de laf-> vidas, iuclipando la cabeza con la· auréola mística, buscó como final del más hermoso poema, el corazón de aquella Madre inmaculada de donde extrajo en so-­liosos inconcebibles como el dolor' en tero de las razas oprimidas, V Cerré el libro de los broches dia_, m an ti nos, el de la :fi 1 igt:ana rel U"' ciente, el de los éxtasis grandiosos; Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL CORREO DEL VALLE 1536 y de súbito se escapó de mi alma un monólogo de admiración, im po';ible de recordar con la fidelidad del ca­so porque el fueg·o vi ,·i:ficador del pensamiento es fug· i ti vo, deja sólo reminiscencias vaga:3 . En ese discurso á solas con mi•po­bre numen en que consideré la Bi ­blia nada más que desde el punto estético, pensando en su influencia poderosa en la poes1a antigua y mo- . derna, quizá expuse aunque somera­mente que la escuela reali ·ta, á pe· sar de su hermosura plástica y de e. cena seductora::>, uo ha dicho na­da nuevo después de que la narra­ción mosaica cuenta que la bella egipcia, en transportes voluptuosos, He quedó con la capa de aquel ado­lescente que huía de las tentaciones de Cupido; nada nuevo después de esos grupos tentadores de mucha­chas árabe~ de cabellos dorados y de túnicas blancas, qu.e en los pala­cios del rey sabio se tendían con ·el a.Pandono del amor travieso, soht·e cojines carmesíes, ·s;ti picados los pies al parecer con gotas de rocío, caídas en las sandali¡J,s hechiceras, levantando con la respiración del pecho la gasa de seda transparente, fuego pa ional que semejaba en los labios de esas divinas, el ansia loca de encender los rayos del sol en las cat·icias del amado. Quizá dije_también que los román­ticos no Lan exhibido vírgenes más pudorosa que las doncel las hcl.weas­y eso que las purifican con el nimbo del ángel. Y como en el movimiento de· las ideas, á medida que babia ba, la Bi­blia surgía, en el delirio como el ~ímbolo de una colmena inmen~a ­mente rica, adonde lleg-an lo.· pen­sadores como abeja · en busca de dulzura, rememoré trozos- poéticos de algunos de nuestros granJes ins­pirados, y comprendí entonces por qtH~ el poeta de la. raza judía, delan­te de las injusticias, exclamaba con el vengador de los oprobios : •• Y quebraba los colmillos del inicuo; y de sus· dientes)acía soltar la presa"; sospeché por qué el poeta suicida, el decadente dolorido, al sentir la agitación de su alma, decía recor­dando la ternura del Salvador: .. ,..re cubrirá con sus alas pod~rosas; en seguridad . estarás bajo su abri­go" ; dtscubrí por qué el poeta loco de la mo"ntaüa sentía posar sobre el ho!Y'bro la paloma d el Arca en los días eJe ventura, presintiendo acaso que tras la n'oche tremenda en que yace, esa mi:sma pal(lma habrá de ofrecerle la verde oliva, pues ''El ave antnngninaria ele judíos ; Se cubrieron de tri steza los l ejanos horizontes Y temblaron las montañas y hts rocas y los montes, Y_gimieron las patoma.s y las fuentes y los ríos ! 1902. FnANcrsco REs·mu;ro G. BIBLICA '2<>cultas radenciones ; El mundo de maldad estaba henchido, y en el GólgCJta en SOQJbras convertido En sus cruces se hallaban t1·es ladrones. De un laclo' y en terribles contorsiones Se encontraba un ratero empedernido, Y del oti-o un ladrón arrepentido, Y en medio un robador de corazones. De luto se vistió la vasta esfera : Gestas, el malo, tie rétuercc y gime; Dim~ts, el bueuo, en su tortura espera; Y aquel, el de la luenga cabellera, Que su.fre, que perdona y que redime Be robó al fin la humanidad entera. E. A. H. -- RAZA MALDITA J esús el N azaren o, A la ciudad de Sión hace su entrada En medio del aplauso de las gentes, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL CORREO DEL VALLE 1538 Las que al mirarle jubilMa.s claman : "Bendito sea f'l que viene Fnnombredel Señor, HosanM,Hosl:lnna". X con flores tapiz:m su camino ). agitan en los aires verdes palmas. Después las mismas turbas Ante un Pretor a l Na7areno ultrajan. '' Crucifícale, g ritan, y su s:wg re Que sobre nos y nuestros hijos caiga.'' Y Pilato, el cobarde, El Juez que tiem bla a-pte la turba ai1·ada, A morir en la cruz condena á Cristo, Lava sus manos pero no su infamia. La humanidad voluble No degene ra nunca, al que hoy ensalza HunC:e en seguida, y una cruz re:;erva Para cada. caudillo que la salva! JUAN A. SÁNCHEZ. SONETO No me mueve, mi Dios, para quererte, El cielo que me tienes prometido, N i me mueve el inii.erno tan tc~ mido Para dejar por eso del ofe nd ert~ . Tú me mneves, Señor, mnéveme ver te Cla,·aJo en una cruz y escarn ecido; Muéveme ver tu cue rpo tan herido; Muévenme tus afrentas y tu muerte. Tu me mueves, en fin, de tal manera, Que, aunque no hubiera cielo, yo te amara, Y au1nque. no hubiera Infierno te tLruiera; No me tienes que dimo amor con fherte lazo, Quiero junta r mi pecho con tu pecho, Quiero moi'ÍI'. contigo en un abrazo. ¡Oh, si mi vida en tí se refundiera! P ercfido eternamente en el oceano De tu v,ivir, contigo yo viviera En el seno de Dios, _ft.:era tu hermabo! ¡Ventu rosa fusión! ¡suerte en"vidiable! ¡Disfraz de muerte! ¡miste_riosa viriat ¡A1·cano á la razón im penetrable! ¡Vida inmortal, de la de Dios nacida! Pero en la cruz __ ¡Oh, sí ! con .T esús muerto En la desnuda roca del Calvario, La cabeza inclinada, el pecho abierto: Ancha puerta de místico santuario. ¡Logre yo penetrar po·r esa entrada Basta el retrete del arnor divino, Y apura r con la Espúsa enamorada De su bodega el regalado vino! E m bl'iagado dn amor duerme el Esposo De la ernz en el Tálamo sagrado, Para sns blandos ll1Ícmbros ¡cuán nudoso! Para su corazón ¡cuán delicaJo! Es un lecho de rosas purpuriuas Y nc cárdenos lirios y azucenas: Rosas nacen debajo las espinas, Lirios brota la sangre de sus venas. Hav rosas en sus manos ¡cuán ft-agantes! Y ro"sas en s us piés y en su costado: Todo. él es una rosa. Al mas amantes, &No aspirá is la f ragancia del amado~ ... Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 1 1539 EL CORRE~ DEL VALLE ¡Infeliz quien no siente tn dulzura!. ¡Dichoso el que te. abraza, dulce amigó! &Qué tesoro rnayor que tu t trn ura~ &Qué alegría mejor que esta!· contigo1 i Allí ·Jerusalén yace sombría, • Allá brilla del mundo la señor·a!. ... ¡Qué oscuridad me cerea en pl eno día! ¡Me ofusca el rayo que sus techos dora! Nada allí me fascina, nada llena l\fi cotazón; placer tan sólo aspiro Y al ai!Spir.arlo el alma se en ve nena, Presa de h,)rrible vértigo, deliro ¡l\Iisera~le de mí! morir me sien to Astixiado del mundo eu el vacío. En tus cumbres ¡oh G-<'>lg-ota sangriento! Volvedl. á su'spirar el ped10 mío. Vuelvo á tu altar·, Jesús crucificado: Aqui morar yo quiero en tanto viva; .Tu vista me hace bien, Cristo llagado, Tu víata el fuego de mi pecho aviva • • Unirme quiero á tí. Mi único anhelo, Desfallecer de amo¡· como la E~posa Eres mi Dios, mi ventu ranza y cielo; En Tí mi alma se pierd~, en Tí reposa. N. CÁCERES, S. J. LA ORAClON De la ig!esia en la nave solihria, Oras buscando á tu dolor consuelos, Y se e\ava al Eterno tu · plegaria Como sube el incienso hasta. los cielos. La luz del cirio amarillento que arde Ante el altar, confunde sus destellos Con un pál.ido rayo de la tarde, Que temblando acaricia tos cabellos. Reviste la oración tu faz hermosa Con su'aves tintes de infinita .c:alma. Tu plegaria es la escala mistúiosa Por donde asciende hasta su Dios el alma. El Dolor se refugia en la penumbra, El corazón palpita y se ~giganta; Unalrna en oración .. astroque alumbra, Flor que_p erfuma y pájaro ·que canta. Ante el pequeñv altar lleno ele flores El espíritu ofrece de rodiilas Su' amargura y sns íntimos dolores Con el llanto que baña tus mejillas. Chisporrotean los cirios con el viento. Se va la tarde. En tanto conmovida1 'Dejas que se remonte el pensamiento Lejos de las tristezas de la vida! Es 'tu plegaria misterioso canto, Queja angustios!" qu<:J del alma exhalas; Y el Angel del consuelo al ver tu llanto Te acaricia y te cubre con sus alas . . Postrada ante el alta¡· oras de hinojos, Mient!'as la tarde expira en lontananza Y enjuga ·el llanto de tuá negros ofos El Angel del Amor y la Esperanza. EDUARDO ECHEVERRÍA.. PIEDAD R8LIGIOSA El llama111iento que 11uestro inte­ligente y virtuoso párroco Dr. Ula­dislao González hizo á los católicos de Cali, ha sido fiel mente atendido para asistir ·á Jos ejercicios espíri­tu~ les que para hombres han tenido lugar en el espo.cioso templo de San P edro durante diez días. Y no po­día ser de otra manera, dada la fran­queza y sinceridad de nuestros ver­dadero. s sentimientos cristianos que se sobrepo11en á:' toLas las contrarie­dades de la vida y ahogan las afec­ciones mundanales. Lujo de piedad se ha exhibido en este gran certa­. men de recog-imiento, en el cual han llevado la mejor parte los venera­bles sa.cerdotes Dr. González y RR. PP. Frs. L. Lópe~ y A. Acevedo, que han sabido inocular la savia de la verdad evangélica en el corazón de sus numerosos oyentes. C0mo fruto de esta saludable cosecha re­cogemos entre muchos otros, la pro­testa espontánea del Sr. José J O'L­< tuín Ayala, quien se retracta de los Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ( EL CORREo- DEL VALLE 1540 errores en que volu,ntaria ó involun­tariamente ha incurrido contra la Religión, la ~oral y las buenas cos­tumbres durante su vida, y rétir.a sus firmas donde están mal puestas contra los dogmas de la Relig-ión de nuestros mayores. · El ~jemplo áel Sr. Ayala es edifican'te, y habla en estentórea frase en favor de la ar­dua tarea de sacerdotes ilusfrados y virtuosos como los que hoy tene­mos en Cali, encargados de encarri­lar nuestra sociedad. Al propio tiempo felicitamos al amigo Sr. Ayala por el paso concienzudo q_ ue ha dado públicamente hacia la tran­quilidad de su vida. Merecen tam­bién nuestras más ardientes felici­taciones el ilustrado párroco Doctor González, sus dignos colaboradores los humildes franciscanos, así como la damos con verdadero entusiasmo á · todos los caleños. . · Algo así como cuatro mil hombres asistieron á la procesióp. del Jubileo • que se verificó el domingo de ra­mos. Hubo patetltes demostraciones de devoción, recogimiento y disci-plina cr.istiana. · -:+ 7~ -x- CONVENTO DEL CARMCN De Bogotá ha.n llegado última­mente cuatro Monjas Carmelitas qu~ en asocio de la Hermana Merce­des Garcés, van á fundar aquí un convento de esa orden de penitencia. Les presentamos nues tro res petuo­so ·s:J.ludo de bienvenida y felicitamos á la Hermana :Mercedes por su lar­ga é incat•sable perseve rancia en de­sear llevar á buen proveclto la fun­dación de esa benéfica orden. -:+ * .¡(- NUEVO GOBERNADOR Hemos sido informados de que es­tá nombrado para este im •)nrLwt e )U ~ sto el __ Dr. L~cio A . eomb0, q l11en segun se d tce no ha tomado posesión del puesto por estar g-ra­ ·vem.ente enfermo e)l Bug-a. Al tener otros mformes, quizá los de la po:.>e­sióu, los comunicaremos oportuna­mente á nuestros lectores. -)(- . * -:~ . MINISTRO DE GUERRA El lunes último llegó á esta ciu­dad el señor General don Alfredo Vásquez Cobo, acompañado del Dr. Carlos Tanco y algunos ott os caba­lleros, á qui~nes ' presentamos nues­tro atento saludo de bienvenida. El General Vásquez está in~esti­do de las fuhciones de Ministro de Guerra, y como tal, esperamos ha;:á valer su influencia política y social en obsequio de los intereses genera­les · del Cauca que se ufana en tener hijos que son esperan?.a para laPa­tria como el Gener,al Vásquez C. . * * ·)(- 6• SALUDO Lo presentamos muy cordial á los señores don Julio y don Miguel An­gel Cuadros quienes con sus dignas familias vienen á establecerse en Ca­li. Nos comp1acemo~ por ello, y d~­seamos que las fuentes del comercio • y de la industria sean favorables en un todo á los intereses de los seño-res Cuadros. · También saludamos al buen ami­RO don Joaquín Mafia que vimo.' m ty de carrera y ha regresado á B te, ~­ventura lugar de su residenciJ. .. Le de3eamos viaje feliz. ·:+ -::- * LUCÍA VALLEIO G. Este era el nombre de un1. primo­rosa niña que se había inicw.do e 1 el camino d" la vida bajo los bue 10: aus picios de sus dignos padces cb.n Alejandro Vallejo y doña Cilia ';-~ n­zá1ez. El vi ernes veinticinco .voló -:;,1 ·1..'­ma al Creador, dejando en e1 ·' , u ei aroma de su pureza y el a t1. h. LJ de sus encantos. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 1541 EL CORR.F¡O DEL VALLE BnP!t:wcntnra, .:uarzo 26. de 1904 Sr. Director dt> "El Cor rpo del Valle" -Cali. T odos aquí espe rá bamos que muy pronto habríamos de 'i'olver á con­t empla-r, zu rcando las ag uas de nues­tra bahía, al ú nico re pr eseutante de nuestra arr:1ada de g uerr::t en el Pa­cifico, al bajel «Bogotá», el ú nico que pudo s a lva r s e d e la~· taición de P ana­má y d·e caer en las g-arr 1s de la co­ ·dicia yanqui; mas hoy, con la 11eg·a­da del vapor inglés procedente del . Sur, ha,u quedado disipados aquellos anhelos to.:-'a vez, que el Coronel Ma­nuel S. Caicédo, que había ido á Guayaquil comisionado por el Go­bierno para recibir y ::raer el buque á este puerto, hubo de regresar sin conseguir aquello, porque el Sr. Mi­nistro de Colcmbia en Quito se abs­tuvo de impartir las órdenes para que l a. na ve vol viera á Buena ventura mient ras no rrecedieran órdenes ter­minantes del S u premo Gobierno de Bog)tá . Bien pudiera el S r. Mini stro estar en sus' r a zones por aqu ello de • que él solo es Eepresenca nt e de su Nación y las órd.enes su p remas son las que deben obrar en el á nimo de sus actos oficiales ; pero sí hay que tener en cuenta que el C auca ha su­M ·ido una enorme cachetada con tal procedimiento, porque con él se jus· tifica y at..llJ se aplaude la r u in con­ducta del Capitán de JVa-uío Jorge Martínez, q u ien p:1ra ll evar á cabo su fu g-a, hubo de inventar u na farsa r idícul a , la cuestión separa ti ::;mo, para q uf'l-er ir á r ruza r los mares y hacer papel á costa de nuestro ex­hausto Tesoro, para i r á vilipendiar ant,e naciones ext ranjeras á pueblos altivos y enérg-icos como et Canea, y á Magistrados í nte~~r os y honra­dos como los q ue ho J g-obiernan á este pueblo heróico y valeroso .... Verdad sabida y buena fe guardada • . . . . El «Boo-otá» ha quedado, pues. bien aseg-urado en Guayaquil, de­pendiend'ü de las órdenes del señor CÓnsul colombiano; habrá que ha­cerle reparaciones indispensables, y como no hay objeto de que fluctúe por ahora en aguas colombianas, vendrá en momentos oporturtos cuan­do las urgencias del tiempo lo re­quieran; y como allá en las cos.tas. del Ecuador no hay á quien guardar respecto de lo~ intereses patrios de Colombia, el Coronel Caiccdo tuvo por mejor traerse gran parte de la tripulacíón compuesta de soldados. colombianos, para que vuelvan á bm.car la benéfica sombra de su pa­tr, ia Bandera. --Parece que el Gobierno ecua fo­riano desea quedarse-comprándolo se entiende-con el consabido «Bo g otá». Si el neg-ocio fuere prove­choso, quizá no sería de. mal g-usto que no,; entrasen algunQs sucres por ·el inmueble «Bogotá», que andando los tiempos, sabe Dios á mar.os de qué'otro propietario vaya á parar, quizá sin provecho alguno para nos­otros. Más vale pi jaro en mano ...... -Sabemos que el General Alfre­do Vásquez C., Ministro de Guerra, lleo-ará en breve á ésa, y que entre los~ a~untos especiales que viene á ·Ventilar, trae el que atañe á nuestro suspirado Ferrocarril, y que, á pro­pó ' Ít o, viene acompañado de un no­table ino·eniero de la Sabana de Bo- 1':> o·otá. De todos modos nosotros cree- ~10S que la visita del General Vás­quez al Cauca, en estos momentos de supremas ang-ustias, ?erá de pro­vechbsísimos fin es, y por eso desde acá le damos nuestra cordial enhora-. buena, por hallarse ae nuevo entre los suyos y amigos que saben apre­ciar sus méritos. Como de cercado ajeno le <.;omuni- 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL CORREO DEL VALLE 1542 co las siguientes noticias que no ca- 1-ecen de alguna importancia : "--Puerto Arthuro, 17 de Marzo. Ra llegarlo aquí hoy una persona de crédito que asegura haber cruzado el Y alú la mayor parte de las fuer ­zas rusas y que sólo han quedad o pequeños destacamentos en Autung y otrós puntos para resguardar los diferentes pa~os del no. Hace quin­c'e días algunos.espías estuvieron en Autung, pero cesde entonces no han vuelto los japoneses por esos con­tornos del Yalú. L'os repetidos ata ques de los japoneses han hecho ne­cesaria la ocupación permanente de la península de Liastung. El último bombardeo ha dejado á los fuertes en estado de inseguridad y dicen los .residentes óe ese lugar que los frag- 1 mentes de las bombas japonesas des-tru verou varios edificios. --Chefoo 17.-Al entrar ayer á puerto Arturo el destructor ruso Skowy tropezó con una mina que lo hizo volar. Cuatro de sus trip:.:dan­tes salváronse. Confirma el Almi­rante Alexieff el daño sufrido en puerto Arturo con el bom barde.o del día diez (10), pero niega terminante­mente la noticia del incendio. Se confirma con insistencia. la noticia de que '1l os r' usos h an m.m ado las en-tradas de los puertos en la Penínsu­la de Liaotung, y que las n<1:ves neu­tn. les están oblig-adas, en tal vir­tud, á enarbolarsus respectivos pa­bellones á cinco kilómetros de tierra, y e.sperar que un pilÓto ruso los con­duzca al puerto. -Sanpetersburgo, 17.--Dice "La Ga~eta" que el Japón hr~ perdido toda esperanza de que le ayuden los Estados U nidos, y qúe ahora ha vuelto á tentar vado hacia otras na~ ciones. Como que los japone, es no fás tienen todas consigo. -Quizá la cosecha de la pascua nos regalo.rá con opimo frutos y para entonces me prometo enviarle algo menos ins1pido, y que p0r lo menos sirva 'le algún pasatiempo á los lectores de su periódico. Que los gol p'es de pecho y los ac­tos de verdadera compunción íe sean á usted, señor Director, de mt. cho provecho pe7 saecula.c<; y me . r nito como siempre su amigo affmo., • CO?-responsal. JUNTA DE AMORTIZACIÓN Bogotá, 23 de l\lurzo de 1004. Presidente Junta Departamental. --Cali. Hoy veri-ficó esta Junta nueYo re­ma te de letra á noventa (90) días vis­ta, por valor de mil (1.000) libras esterlinas al cambio del nueve mil seiscientos por ciento (9.600%). Hoy mismo :fijaré el cambio s8bre or_o americano amonedado al nueve mll novecientos por ciento (9.900%). (Fdo.) DRÍAS PARDO. Auténtico.-Fenzández. PROG.R&.lUA de la retreta que tendrá lugar el domingo de pascua en la plaza de Bolívar á las 6 y media p. m., P "Paso doble y Habanera·"-lVlarcha de Cádiz. · Valverde (hijo) y Estdlés. 2~ e: Congirna." ........ Ernani. G. Verdi. 3~ "Veidir."-Valse. E.. \Valdtenfel. 4?- "Para marchar.-" Buga."· 1\Ja,:cha. E. Lucchesi. El Director, Agustín Payán. BncnaYeutura, 21 de i\la.rzo do UJ04. Señor Director de "El Correo del Valle". -Calí Por una casunlidafl, ha venido á mi me­sa el núrnerv lü(dcl periódico de que es Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1543 EL cig-nifi­cantes servicios á mi causa y la PATlUA en la pasada guerra, prim ero. como Co­~~ andantc de esta plaza en los memora• bies sitios de que fu e vtctitna por el Ejér­cito que comandó Cicerón Castillo, pri­mero, y despu és pot· todo el .Ejé-rcito LIBERAL de la Costa, comandado por sus expertos y vaiientes J efes, 'y en el los no alqmzaroo ni un palmo de nuestras posicion es, sino ve rgonzo,¡a derrota, obra exclusiva de los denodados J efes Goqier­nistas, pu1 s yo cumplí so lo con 'mi de be r. D espués de la jornada de Tumaeo al~an­zada ¡.> ~J I' los Gene rales Carlos Albáu y Asnoraldo Rojas, de quienes fui Ayudan­te con el grado de Teni<:>nte .Coronel, el primero de étltos gr·ande¡¡ hombres, me exigió siguiera á Panamá, y por esta ra­?' Ón fuí al ISTMO, en dotJde después de haber desempeflado algnnas comisiones C\]ando los <.:ombates del SILENCIO, se me nombró en comisión para :>egui r á Bo­cas del Toro, con el objeto de averiguar los r espon~ab l es de malos manejo's del Tesoro públ!co¡ en esa tiudau me d~jó el -------------------·------------------------ Genm·al ALBÁN como Reeaudador de Rentas. qnanrlo la toma de Coló~ por la Rev·o­lueión, tuí nombrado Comandante del Crucero "PINZON" única ttave qne te­nía el Gobierno en el Atlrintico, puesto que 'dejé ~esptiés de la muerte del Gene­ral ALBAN, por haberse puesto la na,-e á órdenes del Gobierno de Bollvar y con este motivo volví nuevamente á Bocas del Toro á hacerme cargo del puesto de Colec:tor de Haciend-a, el que tenia cuan­do estalló el movirqieqto separa~ista en Panamá. . El dÍa siete (7) de Noviembre, ocupa­ron la r>laza las fuerzas de la nuév::¡ Re­p1ú bliea y el o;tisrno día exigí al señor Car­los Clemant J efe de ellas, cabatlero c,um­pliun y ú r¡u en por primera v~z conoct, desígnara el ind ividuo que 'debiera reem­plazarme y e! S. entregué la oficina al Dr. BenjatÍJÍn A'!'li lera, de;;pu és de lo cual perrnaned :>: • •1n os dh.s en eM1 ciud:-:d arreglando, ~'() MIS H.AICgs por que no he sido ni pre tendo ser PULPO, sino mi'> pequeüos a::,untos personales; termi­nados ésos seguí pari\ Colón con ánimo do hacer rumbo li esta tierra, pero en esa ciudad hallé al señor Julio J. Fábrega, ~li11istro de Iostru<:ción Pública investi­do de facultad es ~xtraordinarias y en viaje para Bocas del Toro, qnien me exigió que lo acompal!ara par() arreglar las cuentas de rni IUanejo de6nitivamen­te; como hombre uonrad.u y libre 'de pe· culado tan en moda en estos tien1pos, agradecí al seí'JO!' Fabrega, y sin v er par­te de mi familia que ·se encontraba en Pa-. namá, seguí con él , y como amigo perso­nal le ayude en lo poco que hizo en esa región , logrando terminar mis cuentas corno empleado de Hacienda, pues :;olo me quedó ¡Jendiente un contrato particu­lar · con el J,\lunicipio, euya p érdida la es­timo en más de$ 3.000 moneda de 0,835, pues me encontraba como falto de aire en esa tierra y solo deseaba salir para respi rar los ajres de rui Patria. Dice el Sr. Vergara que firmé adhesión, que iuí Secretario del ~linistru Fábrega, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL CORREO DEL VALLE 1544 que fu1 Prefecto, etc. Si tal cosa hubiera rasado, en prime¡· lugur no hubiera vuel­to al Cauca, como lo he hec ho, y en se­¡; undo, que habría disfrutado de una gran posición, pot· mis antecedJnte'l y bu.eoas relaciones, sin dejar de haber abandonado mis insignificantes asuntos personales. .Debe saber el sueltista y el público, que tengo estrechas relaciones no sólo con dos ministros de la nueva República, sino que las tengo estrechas con el Ministro 1 Fabrega, Don Pablo Arosemena'P., hijo del primer Designado para la Presidencia de la nueva República, Don Pablo Pinel, uno de lós Jefes del movimiento, y muy buenas con los señores A t ias, Arango, Dt·. Arosernena, Domiodiaz, Obanio etc. todos, de lo mlis connotado de la sociedad de la nueva República, lo que debe ser­virle de tel'mÓmetro al Slleltista Sr. Ver­gara para juzgar de mí, pues aun cuando d ichas personas són hoy harina de otro costal, oo por eso pierden su honorabili­dad é in)portancia." Debe saber también el sei:iot· Vergará que los sei'iores ,Arosernena, Fábrega y otros personajes de la. misma talla, me exi­gieron vat·\as veces que m~ quedara entre elloB ofreciendo hacerme el nombramiento del puesto que yo deseara ocupat•, a lo que siempre contesté, después de agradecer sus ofrecimientos, que lo que deseaba era regresar a mi tierra., es decir, al Cauca; hay más, el 5 de oviembre fuí nombra­do por el distinguido caballero don Pot·­firio Meléodez, Secretario de la Gober­nac! ón de Colon, nombmmiento qúe como todos los 'demás ofrecimientos, rehusé, agradeciendo á los IST1\1EÑOS todos, el interés y buenos deseos que tomaron por· que me quedara entre ellos. No sólo se limitaron á mí las exigencias, pues fueron mayores para con los doctores Eleuterio Cárdenas y Goenaga, Magistrados del 'l'ribunal ~uperior cuando estalló el mo­vimiento, doctor Ricar·do Pizarro, Sect·e­tario de la Oficina General de Cuentas, don Ramón Payán, h rmaoo m10 y á otras muchas personas de la talla de ias que l uejo nombradas y quienes rehusaron tales ofrecimientos y hoy se encuentran en Co­lombia. El señor Vergara es:ampa en su escrito palabras de doble sel1tido; ¡tero debe ~a­ber · él y todos cuantos de igual manera prensen, que aun cuando, los traidores en Colombia estl'ln á la orden clf'l día, yo no lo seré y tal es así que no fuí partidario del movimiento del 31 de Julio con el cual se vio1ó la Constitn~o:ión y Sf' acrificó al inmaculado doctor SANCLEMI!:~TE . l\fi carácter como mis antecedentes son bien conocidos y pór eso mis opiniones las manifiesto sin reserva de ninguna cla­se, pues en este pner to, saben todos lo que pienso respecto de pollttca, y declaro hoJ, que si en el Cauca se estableciera un Gobierno serio, honrado·y prog!·esista, libre de la. vorágine de BOGOTA, seria uno de los primeros .soldados que ofre n­daría mi v1da en .atas del bien del CAU­CA, para vedo dichosamente constituido en NACION ind epend.iente, en vía de sa­lir del caos á que nos ha conducido la incompetencia del gobierno ceotl·al. No he sido ni pretendo ser traidor, pues pa-ra serlo ocasión r.:o ha faltado. · Si el Cauca se separa, con.fl.o que no se­rá con nn golpe dt euartel, pues estos son de fatales consecuencias; si no élígan­lo los que encabezaron el movimiento del 31. Por lo que dejo expuesto, el pablico juzgará con imparcialidad mis procedi­rnientoR, y el señor Vergara debe tener en cuenta que la ponzoña del reptil in­mundo no llegará á manchar mi repu­tación.- No tengo para qué tergi ·' 11· ante el público y el Gobierno mi conducta obser­vada en Panamá, pues no he aspirado á que se me considere como víctim::t. pot·que no lo he sidoJ ni á q11e el GOBIERNO me dé algún destioo. · · Soy del señot· D1rector affmo. y s. s., RAFAEL CuEv.As F. .· Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL CORREO DEL VALLE • AlARMANTE LUIS G-. Br1RRAGAN Compra y vende toda ciaD so de n1uebles. DriJ y recibe dinero á in­teréb con bqenas segurida-. des. TODO POR OOThfiSION. 5--3 ~·~ ((1}p({i)ttituJ~J1idíad Vendo en "El ·Saladito" una casa de ~uenas condiciones pJra temperar y para negocios. 6'-2 Eduardo Sierra F. BUEN NEGOCIO hará qnien compre una fiinca si­tuada:. á orillas del río "Frai] en, di strito de F lorida, compuesta de 10 snertes de caña, un mag­nífico trapiche de bronce, cafe- ; tal, platanera, potrero de .guinea y pasto natural, y caballería& ~nficientes para el servicio. Para pormenores entenderse con F1'Ctncisco J. S a ndoval. Cali, Marzo 7 de 1904 3-3 ---------~ OFERTA Alqui lo una casa cómoda para nnmerosa familia, frente á la de Rai'1el Jiménez, media cuadra " ntP$ de la plaza de San Nicolás. 3-2 Catalina Lo1·a. LIBRE ESTIPULACION V éndo 6 pennuto una ca,.., sa con1od~, recientemente construida. 6--l - Eduardo Sierra F. -------- l QUiERE USTED Buenas cuentas de venta? Diríjase á Mancha & C.~ de Londres. --------~---- Luis Cabranes C. OOMEROIANTE..-COMISIONISTA. Agente de los señores­MANCHA & C.~, De Londres. EUSEBIO ARROYO, De Palencia, España~ MANUEL FERNÁNDEZ & c. ~' De Jerez. BUENAVENTUR.A.-- OOLOl\1BIA, GANGA En buenas condiciones se ven· de un magnifico ''Piano". Enten­derse con el señor. Ulpiano Lloreda. Uali, :Marzo 9 de 1904. 2-2 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EiL CORREO ~EL VALLE EN LA F ABRICAC:!"ÓN DE AZÚCAR Verdades sobre el azúcar de LA Jl!!ANUELITA El azúcar de LA MANUELITA eRtá emracn (la en honitas talf'gas cosi· tlas. E~tá empacada en la fc'tbricl"l y abierta en el ft ¡),.; .r ; no h lJ rn 1tHHt'O intermediario ; J'Or consigui .... nte, nn h -\Y ~18Si1Seo, no h l)' de..;perdicio, no hay adulteración posible. Cr~da talega brilla como u11 mo11t<1n .le diamantes; el r8Stdtado de su cristali;.;aci )n pet fecta. Cóm~,da en formn, perf~ct.:l Pn cali­dad, brillante en n¡¡~rieueiH, ninguna azúcar la igu;da f'll t>Xcelenci~>. Cuando compre usted (~stn. dZÚcar, acuérdt•se que la talrgd <'o!>Ída lleva eT letrero de ''LA MA!'-. ELITA", como también el nomLrr> dt> ios f¡bricantf's. Ust·d e~ta ... rá sati-,fecho en el momento ~>E qut> abre una tdlega. Usted estará más s.a­ti..; ft'cho cuandci la ha prob~Hio en su C3fé, dulces, t'tc. Está de ventd en to­das las poblaciones, desLie Popayán hasta 1\bnizalcs,,y es únjc11rneute fa­bricada por la CAUUA ALLEY AG1> !CULTURAL C.o Sucesores de Saptiago M. Eder. Pa 1 rn i t'a.--Cau ca. EN $·72.000 V en do una finca en 1a montaña de "La Leonera." Se compone de platanar, cafetal, caíiad uzal, trapiche, casa regular,. y además sementeras, manga y terreno su­ficiente para trabajar. 4-3 Patrtcio López. _... 12-8 ____________ F id e 1 . IZO V éO ,]A una c;t!':a cómo lH, de sU prnpit dad, en l•l ),<~t t'l! d 8an Ni· col á:. ~~ntl:'nc.t'rS l: 1'oll 1 " ñllr Fntn· c·ÍI"Co G11ern. r~ ('ll ~lhltt b 1 1 1Í I'OD el señor Joaquín Paln< s Jl ~u Es ­tdbl~ ·cirui c~ JJtó lit' p(•lt,.¡tt ~-' 11 1 1' 1! la plaza ue ruvr<'adu de e:St.l Íllll.hl. • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ·. 1 EL CORREOt ·DEL VALLE· BONILLA & ll¿RNANDEZ --·CALI-­. Direcc.ión telegráfica : BA.ND A. .Aparta io .. l\~ 0 7 7 • ' · BONILI)A & HI~R.Ni\NDEZ venden una casa en €l.barrio de San Antonio, de conR~ trucc1ón nueva y propia para una familia numerosa, y otra en el b. arrio de San Nicolás . EZ .A.caQ¡tn de recibir : Lámparas colgantes y de sobremesa1 de diferentes estilos. Pa­pel de colgadura. Pinturas 1~ uy finas, de diferentes colores. Loza de toda clase. Cristalería. Espejos para salones y tocadores. Mon­turas americanas. Oalzado francés y ameri~ano para señoras. · Han recibido un buen surtido de Perfumería. Polvos para la ca.-­ra y Aguas para tocador. . venden á precios que no tienen c.ompetencia : Vinos en barrileS~· Vjno tin-to y blanco en cajas y el afamado OHAMPAGNE MONTEBELLO. Bonill ·a & Hernandez son los únicos que introducen las grajeas de Arsiquinina que cu-ran rápidamente el paludismo; · " ACABAN DE RECIBIR : un espléndido surtido de drogas en general 12-3 ...
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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El Correo del Valle: periódico literario, industrial y noticioso - N. 164

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Imagen de apoyo de  Horacio español [recurso electrónico] : esto es, Obras de Q. Horacio Flacco, traducidas en prosa española, e ilustradas con argumentos, epitomes, y notas en el mismo idioma. Parte primera : poesías líricas. Van al final la declaración de las especies de los versos, y odas, y y tres índices, el primero alfabético de las odas, el segundo cosmográfico, y el tercero de las csas notables, que se explican en las notas / por el R.P. Urbano Campos...

Horacio español [recurso electrónico] : esto es, Obras de Q. Horacio Flacco, traducidas en prosa española, e ilustradas con argumentos, epitomes, y notas en el mismo idioma. Parte primera : poesías líricas. Van al final la declaración de las especies de los versos, y odas, y y tres índices, el primero alfabético de las odas, el segundo cosmográfico, y el tercero de las csas notables, que se explican en las notas / por el R.P. Urbano Campos...

Por: 65-8 a. C. Horacio | Fecha: 2011

Biblioteca tiene ediciones : F. Martín : Venitiis : G. de Caballis, 1565 (No. 399) / Libros Raros (RC 874.01 H671...) : Coimbra : T. Carvalho, 1655 -- London? :[S.n., 17--?]: [S. l. : s.n., 17--?]
Fuente: Biblioteca Nacional de Colombia Formatos de contenido: Libros
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Manuel de la Sierra: obras literarias

Por: Rafael De la Sierra | Fecha: 2024

Las novelas que aquí se rescatan escapan de los imperativos sociales. De la Sierra visita temas eminentemente románticos como el amor interrumpido o el no dudoso, al mismo tiempo que transita hacia relaciones mediadas por el intercambio de mercancías. Retoma el tópico del amor neoplatónico al mismo tiempo que desdibuja la ceremonia religiosa que sanciona un matrimonio. Su poesía retoma formas de la poética hispánica solemne para recordar la vida de un animal de compañía, romancea como Guillermo Prieto, canta en pentasílabos y decasílabos como Bécquer y Gutiérrez Nájera e importa el serventesio alejandrino del simbolismo francés. Aunque esta edición está cerrada, es preciso continuar la búsqueda de nuevos materiales en la prensa decimonónica que nos ayuden a llenar, gota a gota, la posible existencia de más obras de Manuel de la Sierra, así como los vacíos provocados por una historia de la literatura que ha canonizado solamente las manifestaciones que nos hablan de la construcción de la identidad nacional, de las buenas costumbres, de la abnegación femenina y de la imposibilidad de romper el contrato social. Manuel de la Sierra y su obra son un perfecto ejemplo de obras que discrepan, incluso, del incipiente programa editorial de los semanarios que los vieron aparecer y que, por estar alejados de lo moralmente aceptable (y haber aparecido antes de la revolución modernista con tendencias decadentes), fueron relegadas al olvido.
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros
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Manuel de la Sierra: obras literarias

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El Prisma

Por: Luis Carlos; Sánchez Páez

“El Prisma” fue una publicación bogotana de carácter literario y cultural, dirigida por Alberto Sánchez y Luis Carlos Páez, en sus páginas se publicaba poesía, cuentos, crónicas, noticias locales y contenía una cantidad considerable de publicidad. Las publicaciones culturales surgieron como una respuesta a las necesidades que el sector intelectual del país tenía de formar comunidad, ya que las instituciones culturales eran pobres y la prensa en su mayoría política; por esta razón algunos diarios empezaron a abrir espacios culturales dentro de sus páginas y las revistas a circular periódicamente. El objetivo de estas publicaciones era la divulgación de obras literarias de autores locales y extranjeros, publicación de poemas, cuentos y novelas. Las revistas entonces se convirtieron en medios y nichos para la creación de nuevas vanguardias literarias que se esparcían sobre todo en el público joven universitario.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa
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  • Exclusivo BibloRed
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A la búsqueda de una po(i)ética

Por: Varios autores | Fecha: 2023

Los textos que conforman este libro son resultado de varias investigaciones que dejan entrever el acercamiento a otras formas de expresión que retumban en la creatividad. Apelamos a una convocatoria abierta y a través de ella rescatamos una multiplicidad de miradas en una lógica de la afectuosidad, del respeto y la responsabilidad por el otro, en una escucha que resalta la fertilidad entre realidad y poesía, experiencia e imaginación, vivencia y fantasía. En tal sentido, expresar una estética creativa, amorosa, poiético-poética, y ser pronunciada por aquello que es singular y estupefaciente, único y original, irrepetible y profundo, el sentir-sentido-sensibilidad como peso inconmensurable de una existencia como obra de arte que se declina y penetra en las formas inteligentes del cuerpo. El presente libro busca apelar a la belleza de las multiplicidades que reaccionan a los limites definidos y cerrados, regulares, arrítmicos, y propende por un arco-íris con su arco multicromático de...
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros
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  • Poesía

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Manual introductorio y guía de animación a la lectura

Por: Colombia. Ministerio de Cultura | Fecha: 2010

Dos antologías de relatos y poesía pertenecientes a pueblos indígenas a todo lo largo y ancho de Colombia, una colección de mitos uitotos, textos y manifiestos del movimiento indígena del último siglo, y la obra bilingüe de tres poetas jóvenes que esriben respectivamente en wayuu, camëntsá, quechua y español, componen los siete tomos de esta Biblioteca básica de los pueblos indígenas de Colombia; un material amplio y variado que reúne parte de la obra cultural histórica y actual de más de veinte pueblos indígenas del país, y que tiene su introducción y guía de animación a la lectura en este octavo voluen. Breves textos de presentación destacan la dimensión de esta colección que como compilación literaria y cultural carece de antecedentes a nivel nacional, pues la bibliografía sobre literaturas indígenas se ha reducido a los ámbitos académicos y es hoy poco menos que inconseguible. En la práctica es una historia negada. Es una literatura que más que hablar pretende escuchar. Está hecha de oír e interpretar lo que dicen los > de la naturaleza. Guarda una dimensión y vocación cósmica. Maestros, artistas, responsables de la gestión pública, activistas y gestores culturales hallarán en ella inspiración y motivación. Ese tomo introductorio ofrece un catálogo con las características de cada obra, una sucinta biografía de los autores contemporáneos y una guía para la lectura de cada tomo, gracias a la cual los animadores culturales podrán advertir las diversas funciones de los textos indígenas, relacionarlos con el presente de los lectores y conducir a estos a la apreciación de las imágenes, metáforas y sentimientos de los poetas. En su presentación, la ministra de Cultura, Paula Marcela Moreno, explicita el sentido de fondo de esta biblioteca: <>.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Libros
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Independencia, independencias y espacios culturales: diálogos de historia y literatura

Por: | Fecha: 2019

En la presente compilación se seleccionaron 36 ponencias que giran alrededor de la historia, la narrativa y la poesía colombianas. Abarcan temas culturales, políticos, económicos, artísticos y de crítica literaria y poética. Se reúnen en esta compilación textos académicos de diversa índole y procedencia que se articulan con la historia y la literatura. Su lectura propone una visión que trasciende las disciplinas y aspira a un enfoque dialógico que permite nuevas miradas en relación con la columna vertebral de los ensayos: Independencia, independencias y espacios culturales. Desde la disciplina de la historia, Gilberto Loaiza Cano aborda la expansión del mundo del libro durante la ofensiva reformista liberal, entre 1845 y 1886. El texto da cuenta del proceso de creación de editoriales, de la distribución y formación de públicos y mercados del libro durante la segunda mitad del siglo XIX en Colombia, a partir de la filiación ideológica de las esferas editoriales. El marco temporal abre nuevas dimensiones de interpretación respecto de la historia de la libertad de prensa en el país, teniendo en cuenta que con la Regeneración la Iglesia católica se arrogó el derecho de la censura. Martha Lizcano y Danny González, basándose en descripciones y crónicas de viajeros, trabajos académicos y publicaciones recientes, hacen un balance historiográfico sobre las lecturas del Carnaval de Barranquilla, destacando la presencia de las tradiciones y la cultura afrodescendiente. A su vez, los textos de Diego Ortiz, sobre la fundación de Riosucio, Caldas; de Jaime de Almeida, sobre Santa Librada y su papel simbólico en la Independencia; y de Yobenj Chicangana, acerca de la evolución en la representación iconográfica de mártires, héroes, alegorías y batallas, reflexionan en torno a los problemas de la Independencia, temática central del Congreso. Ortiz recurre a la fundación de Riosucio como paradigma de interpretación sobre el uso de la historia a modo de herramienta para la invención de pasados unificadores. Por otro lado, Jaime de Almeida aborda el uso de la imagen de Santa Librada, resaltando su papel como ícono unificador, no solamente en lo que respecta a la imagen, sino también a las conmemoraciones festivas desde 1810 hasta la separación de Panamá. Por su parte, Yobenj Chicangana-Bayona trata el tema de la memoria visual de la Independencia entre 1810 y 1819 e identifica la evolución que tuvo la representación pictórica hasta su consolidación académica. La historia política está presente en la compilación con las ponencias de César Augusto Ayala Diago, Fabio Alejandro Cobos y Sven Schuster. Ayala se aproxima a la forma como los jóvenes conservadores de los años 30, los Leopardos, afrontaron el advenimiento de la República Liberal. Sobre la misma línea temática, Fabio Cobos expone las influencias que recibió la derecha colombiana de principios del siglo XX, en particular la del hispanismo y el falangismo que se consolidaban en la península ibérica. Sven Schuster muestra la dualidad que se percibe en el manejo de la memoria sobre La Violencia colombiana: mientras la academia universitaria se caracteriza por sus interpretaciones críticas, las élites políticas colombianas han obviado la aceptación de responsabilidades. Schuster se centra en la valoración crítica de cómo ha sido asumida la memoria, en especial en lo que respecta a la justicia y reparación de las víctimas. En el ámbito de la crítica literaria, la selección incluye trabajos dirigidos a interrogar el tema central del Congreso en obras particulares, como ocurre en las propuestas de Adolfo Caicedo sobre la obra Bomba camará de Umberto Valverde; Luz Consuelo Triana, sobre Los pañamanes de Fanny Buitrago; y la ponencia de Ángela Robledo acerca de Ángela Becerra. Resulta de especial relevancia el estudio colectivo de Bibian Paola Fernández Luna, Paula Andrea Marín Colorado y Edilson Silva Liévano titulado «Héctor Abad Faciolince: posmodernidad nostálgica e hiperrealismo neoquínico como toma de posición en el campo de la novela colombiana», sobre el tema de las nuevas formas de narración en la literatura colombiana, desde un ejemplo actual como el del escritor antioqueño. En este mismo sentido se encuentra el trabajo de Carlos-Germán van der Linde, quien también toma como objeto de análisis la obra del escritor colombiano, en particular su novela Angosta, dando cuenta de los elementos característicos de las nuevas formas de escritura contemporáneas, tales como el pesimismo, la desesperanza, el abandono de la razón, etc. En 344:, durante el ^=E Congreso de Colombianistas, celebrado en la Universidad de Denison, Ohio, el escritor Enrique Serrano presentó una ponencia en la que cuestionaba la existencia de una literatura colombiana. Para Serrano resultaba necesario observar la continuidad con la literatura hispánica. Sobre esta propuesta, y basado en los doce cuentos que componen La marca de España, William H. Clamurro abre el debate sobre la significación real de esa marca, concluyendo que la literatura hispánica es un elemento más, aportado por la mezcla y el sincretismo cultural que fue la conquista española sobre el Nuevo Mundo, y la lengua castellana, un factor ineludible para los hispano parlantes. En materia poética, destacamos las ponencias de Enrique Rodríguez, Juan Pablo Pino Posada y Hernando Andrés Pulido sobre los poetas Darío Jaramillo, Aurelio Arturo y Aimé Césaire, respectivamente. El profesor Enrique Rodríguez celebra la obra del poeta colombiano Darío Jaramillo, destacando los aspectos más relevantes de su poesía: el mundo interior, lo nocturno, la duplicidad del instante en la palabra poética, la nostalgia por los otros, las ausencias, el amor, la cotidianidad, etc. En el caso de Pablo Pino, se realiza una aproximación sociocrítica a la obra del poeta Aurelio Arturo, en particular su poema «Morada al Sur», resaltando su visión conservadora, en especial lo referente a sus anhelos feudales de una infancia terrateniente. Por su parte, Hernando Pulido se concentra en el análisis de la obra del poeta antillano Aimé Césaire, enfocándose en los aspectos concernientes a la crítica al humanismo clásico, herencia colonialista, y la reivindicación de la historia y la cultura africanas presentes en otros continentes. Los estudios de género también tienen presencia en la selección, con la ponencia «Escritura e identidad en mujeres y escritoras colombianas» de Carmiña Navia Velasco. Por su parte, el profesor Diógenes Fajardo se aproxima al tema, desde el ámbito de la literatura y la dramaturgia, con la ponencia «Estrategias de representación ficcional de la “Libertadora del Libertador”».Carlos Arturo Fernández y Alejandra Jaramillo presentan dos ensayos sobre crítica literaria que resultan complementarios para las propuestas anteriores. Por un lado, Fernández aborda el tema de las generaciones literarias en América Latina durante la segunda mitad del siglo XIX, basándose en los estudios del crítico y escritor cubano José Juan Arrom. Fernández reconoce dos vertientes generacionales, afiliadas la una al apogeo del modernismo, y la otra al comienzo del posmodernismo que llevará a las vanguardias de 1924, tomando como fuente las distintas revistas que surgieron durante la época, y su relación con las vanguardias europeas. La de Alejandra Jaramillo es una reflexión sobre el oficio crítico, en la que se aboga por una visión distinta de la literatura, en particular la latinoamericana, lejana del europeocentrismo y los neocolonialismos culturales de la actualidad. Finalmente, la muerte del filósofo y ensayista Rafael Gutiérrez Girardot, en mayo de 2005, anima el trabajo de Antonio García Lozada. García resalta la altura intelectual de Gutiérrez Girardot, destacando su independencia y rigurosidad crítica, demostradas a través de su obra ensayística y su labor magisterial. Colonia, independencia y nación decimonónica -- Imágenes y uso de la independencia en la política -- Cuentos y debates -- Independencias simbólicas y propuestas literarias -- Independencias y dependencias intelectuales -- Voces y ecos de la poesía colombiana -- Independencias y escrituras femeninas
Fuente: Biblioteca Digital Feminista Formatos de contenido: Libros
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Independencia, independencias y espacios culturales: diálogos de historia y literatura

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Imagen de apoyo de  La Niñez: semanario ilustrado

La Niñez: semanario ilustrado

Por: Martín Restrepo Mejía

“La Niñez: semanario ilustrado” fue una publicación que circuló en Bogotá durante el periodo 1914-1917. La dirección del título estuvo a cargo del pedagogo antioqueño Martín Restrepo Mejía y en sus páginas se reprodujeron pasatiempos, charadas, jeroglíficos y artículos sobre pedagogía, religión y moral con el objetivo de “Instruir deleitando”. El título se dirigía principalmente a las niñas y los niños colombianos, quienes fueron invitados a participar activamente de la publicación el 28 de marzo de 1914. A partir de 1915, el periódico recurrió a una estructura que incluía las secciones: “Pedagogía”, “Poesías”, “Ciencias y Artes”, “Anécdotas”, “Religión y Moral”, “Comedias”, “Modas” y “Pasatiempos”. Luego de una pausa en sus actividades, “La Niñez” reinició su edición el 20 de febrero en 1917, con su número 76, en la que Restrepo Mejía reafirmaba el horizonte de su publicación y establecía que su objetivo era reproducir “lecturas amenas e instructivas, pasatiempos de vuestro gusto, poesías escogidas, comediecitas caseras y escolares y ejercicios pedagógicos”.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
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La Niñez: semanario ilustrado

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