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Con la frase Poesía.

  • Exclusivo BibloRed
Imagen de apoyo de  Los señores de Wall Street no comen pescado crudo

Los señores de Wall Street no comen pescado crudo

Por: Javier García Cellino | Fecha: 2013

Julio Colinas, antiguo comisario de policía de Nalón, convertido en un detective privado que reside en Madrid, asiste a una conferencia en los salones de la Federación de Empresarios Madrileños sobre las recientes medidas económicas adoptadas por el gobierno. Mientras el presidente de la Federación va desarrollando su discurso sobre el alcance y el significado de esas medidas, es asesinado de un disparo al corazón. A partir de ese momento, y con la ayuda de un cuadernillo de poesía que recibe al día siguiente en el buzón de correos, y que lleva por título "Los señores de Wall Street no comen pescado crudo", Julio Colinas se dedicará a investigar una sutil trama, aderezada con toques humorísticos, donde se darán cita las ideologías, el negocio de las drogas, las estrategias sindicales o las influencias de la Red, entre otras cuestiones de actualidad.
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros
  • Temas:
  • Historias de suspenso

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Los señores de Wall Street no comen pescado crudo

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  • Exclusivo BibloRed
Imagen de apoyo de  ¡El Hip Hop lo sigue reinventando todo!

¡El Hip Hop lo sigue reinventando todo!

Por: Adriana Guadalupe Dávila Trejo | Fecha: 2023

Han pasado apenas cincuenta años desde que una calle se convirtió en el escenario más potente para muchas generaciones. Un contexto político marcó la diferencia en las maneras de reconocerse, socializar y estar en el mundo. El Hip Hop es aquello a lo que seguimos fielmente desde que se metió en nuestros corazones disfrazado de música, canto, poesía, pintura y más. Lo que aquí vas a encontrar son historias que, tal vez, te muevan un poco de donde estás para traerte a otras nuevas maneras de entender al Hip Hop. Con apenas unas experiencias en México, Chile, Colombia y Honduras ¡El Hip Hop lo sigue reinventando todo! Lo agradecemos, lo vemos, lo aprendemos, pero también lo cuestionamos. Lo compartimos y lo llevamos aquí, contigo, para dialogar cómo podemos continuar haciendo una revolución en la que podamos cantar, bailar y armonizar nuestras diferencias.
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros
  • Temas:
  • Música

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¡El Hip Hop lo sigue reinventando todo!

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  • Exclusivo BibloRed
Imagen de apoyo de  Según natura

Según natura

Por: Eva Cantarella | Fecha: 2021

¿Contra natura? ¿Según natura? Para los griegos primero y los romanos después las relaciones homosexuales eran una realidad, un componente no despreciable de las costumbres establecidas y la cultura. Partiendo del carácter fáctico de esas relaciones y no de la condición homosexual que es un fenómeno histórico mucho más reciente, Eva Cantarella reconstruye un complejo panorama en el que al análisis de los aspectos jurídicos de esas relaciones se suman los testimonios de la poesía y el mito, los documentos de la vida cotidiana y las reflexiones de historiadores, médicos y filósofos. Más allá de las diferencias sustanciales entre el ritual pedagógico del cortejo griego y el brutal código de conducta romano, que somete en el amor y la guerra, emerge con nitidez la cultura bisexual de ambos pueblos.
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros
  • Temas:
  • Historia

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  • Exclusivo BibloRed
Imagen de apoyo de  La redención de la realidad

La redención de la realidad

Por: Samuel Cabanchik | Fecha: 2021

La postulación de un Borges filósofo no refiere tanto a la presencia de las muchas fuentes filosóficas frecuentadas por el autor ni pretende atribuirle un sistema filosófico a su literatura. Se trata más bien de interpretar que esta misma literatura responde a una exigencia propia de la filosofía, a la filosofía como exigencia, que es la comprensión y la expresión de nuestra conexión con la realidad.Esa exigencia filosófica recorre la obra de Borges en el siguiente sentido: la poesía expresa el encuentro íntimo con lo real, cuya intelección requiere el despliegue vívido de los problemas filosóficos subyacentes en las ficciones, para ilustrar con argumentos (ensayos) el orden de las razones de dichos problemas. Se sostendrá entonces que su obra gira en torno de un pivote filosófico, que es el que tratamos de discernir.
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros
  • Etiquetas:
  • Autor argentino
  • Temas:
  • Autores argentinos
  • Literatura argentina
  • Poesía

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La redención de la realidad

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  • Exclusivo BibloRed
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Eros dulce y amargo

Por: Anne Carson | Fecha: 2020

La gran meditación sobre el amor, el deseo y los celos, de la autora de La belleza del marido, Premio Princesa de Asturias de las Letras 2020 «Leería cualquier cosa que Anne Carson escribiera.»Susan Sontag«Una escritora deslumbrante.»Harold Bloom«Brillante y llena de ingenio, apasionada y profundamente conmovedora.»Michael Ondaatje ¿Cómo nos enamoramos? ¿Cómo surge el deseo erótico? ¿Por qué amor y odio convergen en él? Con la gracia y la brillantez que definen su poesía, Anne Carson desentraña los orígenes del deseo y sus contradicciones explorando la figura de Eros desde Safo de Lesbos -quien lo describió como «dulce y amargo»- o Platón, hasta Madame Bovary, Ana Karenina o nuestra Regenta. Helenista de formación, la escritora canadiensenos lleva hasta el origende nuestra cultura y de nuestra condición humana para iluminar problemas de nuestro tiempo en un gran ensayo, idóneo para iniciarse en su obra o para reencontrarse con ella. La crítica ha dicho...«Con un estilo profundo pero a la vez atractivo y dotado de amenidad, Carson parte de las palabras de la poeta Safo para rastrear los orígenes y el sentido del deseo. [...] Merece la pena entrar en el universo que plantea Carson, siempre impregnado de poesía, un mundo tan particular como poderoso.»Telva «Hay que leerla para rastrear el enigma de la belleza y el sexo. [...] Carson se reconoce en la esencia de la Antigua Grecia y la condensa en la luz de las cocinas y sus desayunos, en la nieve y en el bosque, en las conversaciones dolorosas, en las despedidas extrañas, en las páginas de los libros que enumera o en las citas de los versos que le ayudan a fabricar la textura inquietante de su propio universo.»Ana Merino, El Mundo «Letraherida por la literatura griega, Anne Carson ha dedicado su vida a indagar en los clásicos, a quienes nos acerca con singular talento: [...] Carson tiene el poder de hacer coincidir a Helena de Troya o Hércules con iconos occidentales como Marilyn Monroe. La llegada a las librerías de Eros dulce y amargo es una celebración. Y es que en esto del amor y el deseo, seguimos en manos de Afrodita.»Harper's Bazaar «Ha alcanzado unas cotas de intensidad y solvencia intelectual que la sitúan entre los escritores más destacados del presente. Desde el estudio grecolatino ha construido una poética innovadora donde la vitalidad del gran pensamiento clásico funciona a la manera de un mapa que invita a dilucidar las complejidades del momento actual. Su obra mantiene un compromiso con la emoción y el pensamiento, con el estudio de la tradición y la presencia renovada de las Humanidades como una manera de alcanzar mejor conciencia de nuestro tiempo.»Jurado del Premio Princesa de Asturias de las Letras «Un análisis donde conjuga con brío la reflexión traductológica y el formalismo ruso junto con la estilística avanzada sin detrimento de introducir notas culturales, jugosos apuntes y conocimientos amplios de su especialidad, como la métrica griega.»Francisco Estévez, El Imparcial «Carson tiene un estilo por el que cualquier poeta sería capaz de matar.»The New York Times Book Review «Una de las escritoras más exquisitas, radicales y eruditas de la literatura actual, dueña de una obra poliédrica, [...] hipnótica.»Miguel Lorenci, EFE «Una escritura sin márgenes ni restricciones, que ha surcado con éxito, y con un personalísimo estilo, la poesía, el ensayo y la traducción. [...] Y es que Carson, con el alma escindida entre el pasado y el presente/futuro, ha destilado una poesía que proviene de su fascinación por Grecia y Roma, pero [...] jamás olvida de dónde partimos.»Javier Ors, La Razón
Fuente: Odilo Formatos de contenido: Libros Género: Poesía
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  • Autora canadiense
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  • Autores canadienses
  • Literatura canadiense
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Eros dulce y amargo

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Lo llamaré amor

Por: Pedro Carlos Lemus | Fecha: 2023

"Esta novela fulgurante es la acción certera del amor mudable. Es el nombre claro, el lugar claro, tras la repetición de la despedida. Es el cumplimiento luminoso de la promesa del mal amor". Carolina Sanín "Me gusta cómo luce la agonía, pues sé que es verdadera". La preciosa novela de Pedro Carlos Lemus me hizo pensar en este verso de Emily Dickinson, porque se trata de un joven que ha sido educado con rigor en la tristeza. Sus padres -defectuosos, como todos- lo zambulleron temprano en el mar del abandono, la frustración y el despecho. Y ahí -como las heroínas de las telenovelas que adora y como en las letras de las canciones que lo hieren y lo curan y lo hieren- aprendió a nadar con soltura y dignidad. Así también aprendió a enamorarse: con esa asombrosa habilidad de replegarse antes del golpe. El joven al que ama también lo abandonó, aunque quizá él no lo diría de esa forma. Lo diría de un modo más sugerente y, por eso mismo, más doloroso. Encontrar poesía en el sufrimiento, en la opacidad, en la incomprensión, en la observación melancólica de la "plenitud" fabulada de los otros es uno de los grandes méritos de esta novela. Como alguien que se disecciona lentamente para estudiar su fragilidad y luego traducirla en imágenes tan bellas como inclementes, Lo llamaré amor nos ofrece una mirada sofisticada y escandalosamente conmovedora. Margarita García Robayo "Saber llorar la tristeza de otro es un talento desconocido que no necesita del lenguaje; es más, es un saber que las palabras pueden malograr porque es preciso el silencio del habla, de la escritura, del pensamiento mismo. Esta obra de Pedro Carlos Lemus da cuenta de ese saber virtuoso. Es un texto escrito todo entre paréntesis (como el autor sueña), y por fuera del paréntesis, una canción que recoge el llanto del mundo". Margarita Rosa de Francisco "En esta hermosa novela, Pedro nos recuerda que las manadas se forman en el lamido mutuo de las heridas. Que entre los hijos y las mujeres solas existe aún la posibilidad de reparar los afectos". Vanessa Londoño
Fuente: Odilo Formatos de contenido: Libros Género: Novela
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  • Autor colombiano
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  • Autores colombianos
  • Literatura
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  • Literatura colombiana

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Lo llamaré amor

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El Mercurio - N. 2

Por: | Fecha: 29/04/1906

Dominicales de "EL MERCURIO" J3ogotá, I\epública de ~otombia==~bril29 de 1906 G. :FORERO, Director NUMEROS 275 Y 276 ADVERT ENCIAS N. le 2.dmi~ ft'Ijs c:olab.raciÓ. que l. solicitada upreL'\mentc. por . 1 Di. cclor. ~ta Rcvuta se elita en Jos taUnes tiporrific01 de El- MERCUR.IO '1 . , propiedad de la C":1 Editota. G. FORERO. lIL Tl!:l!PlI1!AKENTO y LA POESÍA. N0 son únicamente 101 artistas los que tienen una manera peculiar de producirse y una inclinación determinaoa por ciertos Rsuntol 6 temas. El público (Jue consagra sus reputaciones y que por ellos le aficiona, no es todo el público-siquiera le trate ue los artistas de fam" unh'ersal-sino úni­camento la parte de público cuyo temperameuto co­rrelpouue simpáticamente con el del .rtiata, porque hulla cierta armonía cntre sua ideas y las de éste, en· tre loa gustos de uno y otro, pareciéudole al leer uua cltrofa ó contemplar un p.isaje que ya itl iJea conteo nioa eu el verso había palpitado en su ce rebro, 6 los colores veucidos y dOlllillados en el cuadro habiau di­latado su propia pupila, haciéndols entrever la belleza radiante del mismo paisaje. Elto es pura y simplcmcnte Ulla cuestión da tempertltllcntos ufine.. cría muy raro. por ejemplo, quo no fncoe un ente de lllsci l'ia_qnien gnsta de las pornogrdius escritus 6 pintadas, y de seguro que Ion enKmomuoa sombríoo. de ea .. s que parecen odiar al objeto de su umor, los lectoros asiduos del tétrico pero gl'lIuue y sobCl'bio Esprouceda. De mudem de revolucionarios parece que somos todos 101 que campamos por uuestros respctos en esta América eapanolll, que pudior!' llsmarse la parte có­mic" dol U uiverso. Pues así me explico por qué en Ilut&tras "'plíblicas ticue tintos aficionados é imita­dOI'es D. José María Vargas Vil~. Ea él un eacritor IItrevido, lleno de ideas. '1'od08 los cargos que se lo quieran bacer pueden aceptarse desde luego, menos el de Hciedad. Quo escribe con rabia, qne profesa nna moral domoledorA, que cultim intensamente el YO, quc in· juria porque 110 y porque sí; todo eso y mucho más puedo decirso de él. Per/) quo la injuria eu sua labios adquiere .,ida duradera al f .. or de su elocuencia origin"l y ardientc; que 01 aofisma diluido en "us reuoma" surge con bri· 110 de verdad inconcusa, y que ese ).0 ensalzado eu fra es vigorosas, punzantes y de una f"ctura brillanto y SOllorll, se destaca Ií m pido sobre el cristal de sus b i­l'érbol~ B-quién lo negar,i, quién lo discutirá? Para \'arg .• a Vila no merece respeto sino el ven­cimieuto, y como eu la AmériclI eipllllol .. casi todoa aomos vencidos-y no así oomo se quiera, siuo rtaly ","ttri"I,"DIIlt-resulta que touos touemos 1I1gún pun to ue coutacto con él, y de ahí su iumeuaa popularidlld en el Contiuente amuónico. y no •• oru. que el hUIIIÓvg eato de la popul.ri­dH tl. Var, .. Vlla, Vol. I-N.o 2 Vale $ 5 La csss Bonret, de París, no tieue inconveniente en declarar que D. José María es el escritor castellano que le ha hecho ganar más dinero, como que sl1slibros se leen y, lo que es mejor, le veudeu deade Chile y la Argentina basta Méjico y Califoruia, sieudo acaso en la patria del autor donde tienon menos acogida. ¡Pero es que la patria del autor si es an humbug ta;nallito en tratándose de leer pagando 1 Pero me he ssli vol· viendo á u fla scrie dd l!:stados li bres. De un tal C 3~0 lo. sociali stas (raneeses suell.ün upl'o vecha .. se d ~ la vi cturia f r" n ccs~ I'"ra volver á empezar aqu í la COllluna, pero eS'a , ez con un éxito más seguro, pues la Comuna fue h echa sin prepul'.lci6n y por una ínfima minoridad de soñadores y exaltados. Su idea genMnl es que de todas maneras ha· \, .... que lIdg ll' !Í >,lIa neutralizaci6n de la FranClu ya la caducidad ,:, . u sistema mil itar, á lo menos reuuoirlo para la defensiva y para ga rantía de la paz francesa y de E uropa, midi a n~ e el abandono d e lus colonias inú til "3. ~I p"iocipio d ~ In Idea sOCIa· lista edti ahí, en e, te punto de partida, de un real · oe bUlllanitario y • ,,,ial-i nternaciona lista. Yo expongo "sta ideM . No pretendo apreciar· la. Ella contiene "eruaues y puori liu fldes. Parece, ante tout), en o~ rrar un elemento ele er ro, sob re este r"nto : el de que las inteueioues de los socialis ta~ alemaaes son las de hacer u na g uerra de tarifas á s u~ hermanos france8e~, en C3S0 dc paz, y estar á bue· nllS con el ejérci~o ca pitalista á imperial en caso de guerra, para aloan zar con ella las colo ni a~ fra nce· saa, útiles para la prosperidad del p ro l ~tar1ado ger · mano. En Franoia babrá sobre este t6plco crueles equivocaoiones. Los sociali stas alemases quieren la guerra más que el trono alemán. E ste ~ 6 expo· ue ¡¡ todo, viotoria ó derrota le uprovec~a rian menos '[uo al pueblo, enemig.) del Gobierno SI es v~nCldo, enemigo de este lll i~ll'" g"bieruo s\ la Vlctona ?bre 01 pueblo alemán L, expHnsitiu cnloni,¡l y ~ ISUl1n U ye la importancia ,le In u.l'L.6poli , [ .. vorec l ~nuo el poderío de la da ,¡ ohr~ra . ~:. bastante slOgular que los 8ocialista ~ f,uuIlc3ed cuell ten con. la fra· \ernizaci6n de aq u\Jllos de mlÍ3 allí. del RhID, para 11 inpedir uns gnerra, cuando esta fraternidad no pue. de cumplirse sino después de esa guerra, fuese oual fuese su resultado. Se pretende que Jaurés, cuando la inminente declaraci6n de guerra en Septiembre último, había preparado mallifiestos para inducir á los obreros 111 militarismo y advertirlos del peligro. En efecto, Jaurás es capaz de medir la locura con que habría que contar ante el desarme voluntario del proleta . tariado germánieo. Entrc tanto, 61 finge contar con ál y la Cámara quiere votar la reducci6n de los períodos de instrucci6n reilitar. Verdaderamente la Francia está excedida de la nece.idad de presta· ciones de guerra y su estado de ánimo viene ti ser fe brt!. F~n cuanto á la conferencia, nadie duda del r e~ u l tado uulo de e3t~ las~im08a comedia. Los en· v iauos no son más quc monigo~ eB, á quienes el t c!ég.·,,(o de París, Londres y Berlín dicta los me lI(,rOR gestos. La guerra 110 resultará abora, pero ell. ~g fatal para ur ntro de dos aílos. Inglate. IT:' 11,) pertnitirá la potencia marítima al emana, y Ri el 8uelo alemán fueso rico, los alemanes no barían "Iecornercio por mar y no tendrían necesi· na,1 d ~ :ocornzados para protegerlo. Son la natali Ind g~rm¡llicn y la ct) ntex~ura de un suelo ingrato las que causn .':ill la guerr,!. L os hombres no harán más q ue obedecer á eAtas leyes inmodificables. P arfa, Marzo de 1906. Notas 6eo¡r4ficas RESURRECCI6N D~ BRUJ ES U N A de las más 60recientes ciudades del comercio en un pasado no lejano fue .Bruges, Brujas, situada en el antiguo país de Flandes, un poco al Sur del Mar del Norte y al Occidente del Escalda. Rivales mejor situa · das p~ra hacer e! comercio de nuestros días puesieron en mortal decadencia á Brujas. La más importante de estas rivales es, sin duda, Anvers, situada sobre e! pro· pio río, un poco arriba de su desembocadura en el Mar del Norte. Pero las neces1dades de! comercio moderno y los progresos de la ingeniería, hicieron que se pensara <:n convertir á Bruj as en una Ciudad adecuada para el tra­fico con un puerto seguro y capaz en la desembocadura del 'Escalda. De esta manera se espera volverla á su anti­gua prosperidad. Después de cuatro años de trabajos que son verda­deras maravillas de ingeniería, ha quedado tenrunado el célebre puerto que los ingenieros europeos consideran co­mo la obra más original de nuestra época. Gracias á este puerto. l' rujes ha visto renacer su ex­tinauido comercio y es, desde que la obra qued6 termi · nada, punto de escala en la navegación del Mar del Nar­te y el Escalda. Este río que nace en territorio francés y cruza á Bélgica y Holanda, es navegable por grandes embarcacio­nes en una extensión de 90 leguas. TR<.S cnmADES EN UN A E N el Departameotodel orte, en Francia. exi,ten tres ciudades que constituyen 105 vértices de un imncnlo triingulo: Lila, capital del Departamento y plala fuerte, Roubaix y Tourcoing, ciudades manufactureras. Algunos capitalistas f,onceses se han propue>to ha­cer de las tre uoa sola ciudad, r al efecto han empezado á construIr entre ellas una inmensa a"enida de 50 metros de anchura por la cual .viajará muy pronto el tramía Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 12 eléctrico. Sobre esta avenida, los empresarios han adqui­ndo lotes de terreno para construír quintas muy lujosas y habItaciones cómodas é higiénicas para obreros. Las trc!!l ciudades tienen una población de poco más de cuatrociento! mil habitantes. • PEDRO CARLOS MANRIQUE Se engalana nuestra publicaci6n con el fotogra­bado de quien tan hermosos los ha hecho. MANRIQUE, ha sido un obrero infatigable. D() ­tado de mano ligera, gusto exquisito y ojo expe­rimentado, y habiendo hecho su educaci6n artística en los grundes centros del viejo mundo, n0 !la te· nido, no ha podido tener competidores entre nos­otros en la eapecialiJad á que él se ha dedicado. Presta con ella un gran servicio al País, plles ncli­mata, mediante sus bien dirigidos esfuerzos, lo. prc­cedimientos modernos de ilustraci6n que Lan tÍtil e ~ son en la ensefianza y en la prensa. GUY DE MAUPASSANT LO HORlIIBI.F. LA noche templada se a«rcaba lentamente. Las mujeres quedaron en el salón de la quinta. Los homhres, sentados á caballo .obre las sillas del jardín, fumaban ant. una mesa redonda llena de tao %as y copitas. Los cigarros brillaban como ojo. en la sombra cada vez más den,a. Habían contado un terrible accidente acaecido la "íspera: dos hombres y tres mujeres que se ahogaron en el río frenle á la quinta, á la "ista de los invitados. El gen«al G .. . dijo: -Sí, esta(cosns son conmCJvedorn!J, pero no 80n }¡orribl ... Horrib.k, esa 'Vieja palabra , es más t'xpresiTa que ts, los que nos hemos auto-ba utizado con el nombre de CIvilizado. y que tan t olerantes DOS mostramos en Occidente, unos con otros, en materias religiosas, olvidamos tan c?m · placiente papd cnando se trat~ de pueblos perdido. en la noche de! Oriente, cuyas riquezas, despert.?odo nuestra codicia, nos descomponeu el rostro benevolo y sonriente de occidentales cultos . REVISTA POLlTICA PASADA. la agitaci6n extraordinaria que de Diciembre á Marzo se apoder6 de la sociedad colombiana, muy especialmente en la capital, ha venido una él?oca de calma co~­pleta, casi pudiéramos deCir qne de fastIdIO. Puede deci~se que no ha habido aconteci­mientos políti cos, si se exceptúa la pUblicaci?o de un Mani.fie&to conservador, firmado por velO· tiún ciudadanos y en el cu::.l se habla de apoyar al Gobierno para defender la Constitución de 1886. Parece que este documento ha hallado eco simpático en el partido á que pert~necen sus autores 6. por In menos, en grupos Imp:>r­tantes de ese partido y entre Jefes connotados del mismo, por ejemplo, el Geu~ral D. Marce· liano Vélez. Sean cuales fueren las interpretaciones 4ue al Manifiesto conservador quieran ó pueda c darse lo esencial en él-nos parece á nosotros­son s~s declaraciones en el sentido de guardar la paz y no salirse de los caminos legales en las labores polític~s . Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Esto es 10 que le importa al paí9, cansado ya de la agitación y la inseguridad, y bie:1 está que todos 105 elementos políticos le den pren· das de orden y de respeto á la Autoridad y á la Ley. • * * Lo que debe preocupar más seriamente los ánimos, no es la política sino las fina nzab. Un pueblo con fi~n1.as averidas no puede ser un pueblo libre. El actual Gobierno ha hecho grandes es­fuezos para mejorar la situaci6n tenebrosa en medio de la cual acept6 el a cervo de un siglo de errores financieros y políticos. Desgraciadamente nuestras dole ncias cco n~micas son tan profl1nna s, tienen táutas y tan dIversas causa s, que la obra de r.:constrl1cción no podrá dar fruto sino con el a uuar de los años, y mediante esfuerzos con mucha tenaci ­dad y acierto dirigidos . Aunque el arreglo hecho en Londres para el servicio de la Deuda externa ha le vantado un poco el abatido crédito colombiano facil i ­tando la consecuci6n dn capitales ext¡anjerus pua obras como los ferrocarriles de Girardot Cauca, Bucaramanga y Norte, aún se observ; una apremiante necesidad de numerario, cuya f~lta es.t~ a ~fixiando á la industria y el comer· CIO naclOnall!s. Es verdad que las compaffías ferrocarrileras invierten sumas cuantiosas en el desarrollo de sus líneas, pero es necesario tener presente que la mayor parte de esas su­mas no Tienen al país sino en forma de mate­riales comprados necesariamente en el Exte· rior, y <¡ue en ~a práctica á nuestras plazas comer~Iales ~o mgresa sino el dinero r epre­sentatIVo de Jorn a les y vívert:s, yeso con g ran lentitud. Por estas r ~ zon.e s se ha peusddo por muchoe, en la convemenCla de obtener un Emprést ito extranJero, y al estudio del Gobiern o se h an sometido dos propuestas que á agentes suyos han sido hechas en Europa. Pr.opiamen~e, este es el único punto de la cr6mca finanCIera del día, y el que ha dado lu­gar á comentarios. Las dos propuest 3s han sido rechazadas por el Gobierno, por juzgar que hay en ellas con­diciones inaceptables, pero es de esperar que por parte de los prestami st as no sean ellas de­finiti vas. El empréttito, bien empleado, puede ser salvador, y estamos seguros de que el Gobier­no, que trata de obtenerlo en condiciones ven­tajosas, sabrá darle una inversi6n reproductiva que mueva enérgicamente las aletargadas enero gías del País. Sobre este asunto nos hemos ocupado, y se· guiremos ocupándonos, en la edici6n dia ria de este peri6dico. . • • Terminamos esta cr6nica reiterando nuestra confian za en la conservación de la paz y en los esfuerzos que se hacen por mejorar las cond i­ciones econ6micas del país. Enmienda El autor del artículo Santiago 8amper como pen­. ador, que publicimoBlln el número l.' de DOlUNI-O" L1I8, el el Dr. Oarlol Eduardo Coronado, _har muy oonocido y apreciado en el pala, 1 DO "'. Edllardo Ooroltllrlo, 001110 apareci6 al\(. RogamOl alllOliuente penlador y .. tililta •• Ir· TA exculISrno ... te lap."' que ya habrán oorregido 108 numer0808 admirador"l de BU prOA loberbia • ill­confandible. M. MORERA Y GALlOIA. ILUSIoNES Y lIARIPOSAI MARIPOSA, 'tú y yo BomOB peqnetlosj menguado! 80n mis Buellos y tus galllB; tú, qna puede~ volar, no tienes 8ue1108; JO, q '10 puedo Bollar, no tengo .Iftll.. .. .. 'l'ELESFORO FOREIW EL TEGUA. LA RAZON DE SUS EXI'IOS. , CONOCffiN los lectores <.1e e~La Revista al célebre curandero lIa :na,lo El Tegua, cuya fama corre de boca en boc~ y de caballa en cab",ña, entre las gentes senCIllas. El Dr. Telésforo Forero, distinguido mé­dico que ha seguido con inteligente curiosidad los progresos de este iluminado, se.ha servido escribir para las DOMINICALES, el Interesante artículo que va en seguida. _..--...- El 'r eg ll !\ no sabe leer ni escribir. Es hoy el primer médico de Sur AméricJ. Puele juzgár.sele por la n,n to que percibe. Cobm da q.U1 T1ce & veinte mil pesos diarios por consultas y tiene contratos por curaciones hasta por cincu.,ntll mil l'es1tlÍn de medicina encuentl'a públi co. No hay cnrandero que no exhiba grande! cu­racioDes certificadas por personas de valimen to. En lna COS88 ordinarias de la vida y en todo aquello que está ni alcance de la inspección inme­diata de los sentidos, In credulidad DO eDtra eD juego; porque lo que es mentira ó error se rectifica inmedintamente. De segnro que si alguDo afirma que eD el río San Francisco de Bogotá, ;hay caimanes y peces ninguno de los del 1 ugar lo cree. Cuando es difícil para el público la verifica­ción de los hechos aseverados, entonces la creduli. dad queda libre, impera sin niDguDa limitación. La credulidad se ejerce con táDta mayor in­tensidad, cuanto más eD relaoión está el hecho llfirmado con el deseo del iDdividuo que cree. Por esa ra4l6n se cree todo lo que se oye decir eD materia de curacioDes, porque todo mUDdo desea que se curen tod:lS las enfermenades. DiariameDte se oye afirmar los errores más disparatados eD relaci6n con asuDtos de mediciDa por personas que se creeD entendidas debido á que, ignorantes de la ciencia médica, se atienen á las apariencias yal vuelo de su faatasÍll, para formarse teorías y sacar consecuencias que daD como hechos demostrados. Hoy nadie pone en duJa lo que del Tegua su afirma. Sus curaciones son tan proJigiosas y su popularidad ha crecido Muto, que "Igun:ls perso­nas, relaoionando llls COSIIS Jel Teguu con los de­más sucesos políticos y cóslI!i~oi habidos en este alIo, "re~D que ya llegó el AlItacl"Ísto. Las aparienoi~s y las coincideDcias le Jan mu· cha fuerza ó. la credulidad. Se sabe que en todas las eDf"rmsllaJes provo­cadas por microbios, el organismo lucha y ~e de· ti.nd., t:¡1l.dowdo vO.QQedur un la mllloria de loa casos, sin necesidad de medicamento.. Sólo puede dar· medicamentos acertados el médico científico que CODozca el rnmlo de ataque de los microbios y el modo y los medios de la defensa del orga­nismo. Se Rabe que muchas enfermedades tienen una marcha de alternativas de mejoría y do agravación, lo que da lugar á coincidencias que ex:plotan en su favor los curaDderos. Se sabe que muchos cDfermos al cambiar de clima y'aúD con sólo trasladarse de un lugar á otro, mejoran. Los efectos de todas estas circunstanoias los imputa la credulidad al curandero y no á su verda· dera causa. Hay que agregar que el T egua es lo que en el leDguaje vulgar se llama un pícaro. Tiene repartidos sus agentes en la población de Subach oque, los cuales se iDforman con bastan­te disimulo, no con 108 propios enfermos, sino cOu los sirvientes 6 compafieros, de la eDfermedad que los lleva á la consulta. Estos ageDtes le pasan sus informes aDtes de que el enfermo se presente. CuaD' de éste llega no le permite que hable, siDO que le va relataDdo lo que siente y le dice cuál es su en· fermedad. El eDfermo se 'queda maravillado cre­yendo que el Tegua lo adivina todo. U na de mis clientes me refiere que dlls horas desp ués de haber llegado á Subachoque fue .admi. tida á la cODsulta del T egua. lLlevaba la orina de otra eDf~rma, quien la había co misionado para ha· cerle la consulta de su eDfermedad . Como el Tegua le viera la botella en que llevaba la oriDa, se lapidió, la mir6 detenidamente y despué3 le dijo: "Esta on· na no es la suya; es de otra enferma, quien debe sufrir fu ertes dolores de caderas, causados por un gol~e en que cayó de espaldas. " C)mo, esto era la sustancia de la consulta y como no habla hablado con nadie, mi cliente ha quedado firmemeDte CaD· ve.Dcida de que el Tegua cO,ooce y adivina por la arma. Este empeño del Tegua en hacerse paeur por "divino le sirve admirablemente para ejercer sobre el público la sugestión. La sugesti60. en el seDtido más geDeral. con· siste en i m plantar eD el cerebro una idea que do-· miDe las otras. El 'l'egU:a no conoce la palabra sllgesti61<, IOU· cho menos el fen6meno que rep resenta, ni el modo de acci6n que ej erce; pero sí se encuen tra en con· diciones de producirla á ce da momento, mc?ns­cieDtemente y co,o feliz resul tado, 10 que no Slem· pre logra un médico por muy enterado que esté del asunto. El T egua su¡~estío na á sus enfermos imponién. doles la idea de la curación por modos ordl08nos , Extraordinarios y maravillosos. El Teaua cuenta cinc·ueata afios de edad. Es homhre de calta estatura, de color moreno; tiene fisonomía atrevida; el ojo pequefio, vivo, brillante; la mirada escrutadora. Los enfermos en su pres,~nci" sufren una im · presióD proto nda; les parece que algo sobrenatural ronea á este hombre vulgar. S~ sienten tras¡>asados po!" 8U mirada y cogidos en sus más recondltns ,e· c}'etos; creen qlle todo lu t.uivioa y que nada le pueden ocultar. Por nntnraleza l
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El Mercurio - N. 2

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Polémica entre José Eustasio Rivera y Eduardo Castillo

Por: José Eustasio Rivera | Fecha: 1953

Este ejemplar de 89 páginas es un compendio de las polémicas que José Eustasio Rivera mantuvo con el crítico y escritor Eduardo Castillo. Se trata de una serie de artículos, entrevistas, réplicas y contrarréplicas que sintetizan las discusiones que ambos mantuvieron. Las polémicas que se recopilan en este libro versan fundamentalmente sobre poesía y se basan en las imágenes, estructuras, temas y acercamientos que Rivera propuso en su poemario Tierra de promisión. La mayoría de estas discusiones, como se evidencia en los registros de archivo y en la información del texto, se dieron en periódicos y revistas como El Espectador, Gil Blas y Cromos, tres de los medios más leídos por la élite ilustrada de principios de siglo XX en Colombia. Entre las cartas, críticas y réplicas de este ejemplar están las que Castillo escribió en 1921 a propósito de una entrevista que ofreció Rivera en Lima mientras hacía parte de una misión diplomática. Allí, Castillo acusó al autor de La vorágine de denostar de su país, y criticó fuertemente la consagración que el entonces joven poeta se ganaba entre la cultura letrada de la Colombia de los años veinte. “El señor Rivera, además, es, lo mismo que Chocano, un cantor de cosas desmesuradas y sublimes. (...) Su musa inspiradora calza pesado coturno, al paso que la musa moderna, ceñida de aladas sandalias, pasa sobre el polvo de la tierra sin rozarlo” (p. 16), escribió Castillo en Cromos. Rivera respondió más tarde desde las páginas de El Tiempo: “Los engañados acerca de mi obra son otros, yo no: sé cuánto me falta, sé a cuánto aspiro. (...) Ni paraísos artificiales, ni halagos del mundo bohemio, ni éxitos en veladas, ni laureles implorados figuran en mi carrera” (p. 30). Desde Cromos, Castillo replicó: “Sí. Eres vanidoso, lo cual equivale a decir que no tienes orgullo, ya que entre éste y la vanidad hay una diferencia esencial, casi un antagonismo” (p. 37). Rivera acudió de nuevo a El Tiempo para defenderse: “He desafiado peligros que, de ser confrontados por ti, habrían excedido el pavor que tú mismo te inspiras. ¿Deseas una prueba objetiva de mi masculinidad? Párate junto a mí para que nos vean: pareces un zancudo pegado a un hombre” (p. 45). Este tipo de polémicas y de discusiones en el seno de la cultura letrada dan cuenta de las condiciones de recepción y circulación de la obra de José Eustasio Rivera desde que publicó su primer libro, Tierra de promisión. Si bien Rivera se hizo a un reconocimiento considerable desde que publicó sus primeros poemas, un segmento de la cultura letrada nacional consideraba que su trabajo no era meritorio. Las polémicas literarias fueron una práctica común de la cultura impresa en Colombia que se remontan a las tertulias de la Nueva Granada y cuyo culmen se encuentra en las publicaciones literarias de la segunda mitad del siglo XIX como el Papel Periódico Ilustrado o La Miscelánea (Laverde, 2013). Esta polémica entre Rivera y Castillo hereda esas prácticas de intercambio cultural y muestra el panorama de la discusión cultural a principios del siglo pasado en Colombia. Eduardo Neale Silva (1960), biógrafo de Rivera, afirma que: “los asertos de los dos atacantes nos sirven para recrear el ambiente literario de una época y apreciar su significado como parte integrante de la vida colombiana”.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Libros
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Jose-Miguel Ullan

Por: Rosa Benéitez Andrés | Fecha: 2019

La poesía de José-Miguel Ullán tiene la virtud de haber resultado incómoda a muchos de los componentes del sistema literario espanol, desde los propios lectores hasta la institución que la (des)legitima. Este ensayo busco poner en crisis las exégesis convencionales que se han ocupado del contexto creativo y de producción en el que trabajó José-Miguel Ullán, así como proponer una aproximación a su politica estética que logre atestiguar el valor de esta escritura. Los intentos por subvertir las lógicas binarias y representativas de la tradición occidental - donde el ejercicio de la escucha se vuelve piedra engular - ; el deseo de formentar la ambigüedadde la palabra poética o la tenacidad con la que quiso evidenciar la manipulación de los discursos ejercida por el poder constituyen algunos de los mecanismos que emplea Ullán para combatir la normalización lingüística y ciertos excesos de nuestra Modernidad artística.
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros
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Del amor y otros duelos

Por: Emilio Coco | Fecha: 2020

Al adentrarnos en las páginas de esta hermosa antología, al recorrer el inquietante universo que nos devela su autor, nos encontramos frente a una especie de antibiografía, un ácido autorretrato escrito en verso que se desdobla en múltiples personalidades, en infinitas máscaras, donde una serie de elementos confluyen sobre una trama descarnada cuyos personajes se recrean en su propia decadencia. Su escritura se adentra no sólo en la tradición de la poesía italiana de la segunda mitad del siglo XX, sino que además rastrea otras coordenadas que amplifican su radio de acción. Es evidente que la labor de traducción ha resultado fructífera, que también el poeta ha sido influenciado por las diversas estéticas y voces con las cuales cohabita. La ironía, lo insólito, lo lúdico, lo social, lo episódico, son signos evidentes en este itinerario. Pero también la existencia del dogma, donde Dios se convierte en el paño de lágrimas de un piadoso ruego, de una urgente plegaria por aquellos...
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros
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