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Imagen de apoyo de  Bogotá Ilustrado - Serie II N. 9

Bogotá Ilustrado - Serie II N. 9

Por: | Fecha: 13/09/1907

-- REPUBLICA DE COLOMBIA ~rr tt mttmrnmmmmrrmrnmmmrnmrnrnmmmmmmmm~ Templo del ~e~:;E~~~~a~ros, por Luciano ¡ Rivera Garrido; Discurso de Monseñor Ragonesi; ~ D. Carlos Uribe; Panteón, por Diego Uribe; Silvio I Cárdenas, Joaquín Molano P, Eduardo Espinosa, etc. etc.; El Santuario de Las Lajas, por S. A Burba. no; A 1 artista Zamora (sonelo), por Julio Flórez; ~~I Palos en el nido .. . (cuento), por Rcg; BOGOTÁ ILUS· Si TRADO; Porfía (poesía), por Carlos Villafañe)¡ Ore· El! mus (poesla), por F. Martínez Rivas; Merecida ova· I ción; In memoriam, por . J. Delgado; A la luna tsoneto), por Daniel Arias Argá~z; General Pedro A.. Pedraza¡ Incendio (cuentol, por P. A. Peuraza; I Las industrias en Bogotá y Galería de Prensa, por ~ Rtg. El! Ilustraciones: El templo del Señor de lOs 1i. 81 lagros ea Buga ; Carlos Uribe; t Sra. Blanca ::;. de 131 Portocarrero; t Sr::. J ulia V. de Echeverri; t ico. ~ lás Sáenz; t Joaquín Ferro ¡ t Lucio A. Pombo ¡ 81 t Ricardo Lesmes ¡ t Francisco Umañ:l; t Mariano Tanco ¡ El antuario de Las Lajas, cerca de Ipiales¡ La recogida en el Llano; E. Espinosa Guzmán; C. Villafañe; F. Martínez R.; + Diego Fallon; cinco vistas de la fábrica de chocolate Chaves y Equilati. I va; M. Torres Rodríguez y Chmaco Soto Borda. W!Wlm!mllWmmmmnlmmmwmmmmmWlllIlm!~ Bogotá, Septiembre 13 BOGOTA Serie 2. a - j'f.o 9.~ rml"mffi~",~~rmNm:~~~::mmmmmmmmm Número uello ..................... $ 20 Id. en papel e.·trafino. •• •. . . .. • . • 50 Su cripción á la serie de 5 números ... 100 A visosJ página ... . ......... ' " ..••• 200 - t íd..... . . . . . . .. . . .. . .. . . .. 100 - t id.. . . • • •. • • •• • • • . . • • . •. • 50 •• Palabra en small-pica.............. .. 60 Avisos ilustrados, precio convencional No se admiten remitidos. La correspondencia debe dirigirse al Adminis­trador de BOGOTÁ ILUSTRADO. Apartado de correos número 159, Para todo lo relacionado con avisos enten­derse en la administración del periódico. ADMINISTRACiÓN: Carlos Tamayo, Calle 16, Parque de Santander, acera Norte, N.O 1004. WU.lIUlIl@!!¡¡¡ww¡,¡;¡¡;¡;¡ww.WWWIWJlmu.lrnmWUWTT!lTI!WI!W IMPRENTA ELÉCTRICA--I68, CALLE 10 1 9:0 7 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. I I I ---, BOGarA ILUSTRADO ------- -- P RODUCTO S Y PR EC IOS DE V ENTA Bogotá, A bril1. o de 1907 Cerveza Pilsener, Lag er y Dock, docena de media bOlellas .... $ roo docena de botellas dobles....... 19 0 " " " " " Dorpel Sloul docena de medias botellas ...... J 30 " Culmbacher (marca Tlgre) docena de medias botellas ...... J 30 " Tres Emperadores docena de medias botellas ...... 200 " Higiénica docena de medias botellas ...... 180 " en barril, Pilsener, Lager y Bock, el litro ......................... JO Agua ga cosa pura, docena de medias bolellas...... 60 Agua gaseosa con diferentes jarabes, docena de medias botellas...... 80 Sparkling Bavaria Kola, docena de medias botellas...... 60 Ginger le, docena de medias botellas...... 80 Bavaria Cider (Cidra espumosa), docena de medias botellas ...... 120 Extracto de MalLa, docena de medias botellas ...... 420 Hielo, por lnayor, ]a libra ...................... .. ................................ .......... 6 Carbón mineral y vegetal de Zipacón, vendemos á los precios corrien-tes y á domicilio. Des cuentos sobre los productos embote llado s 5 por 100 en .diez ó más docenas 10 por 100 en cien ó más docenas PRECIOS: son los corrientes del día del despacho, aun en el caso de an lici paciones de dinero. BOTELLAS: Vendemos y alquilamos botellas cerveceras. BARRILES: Para la venta de nuestra cerveza en barril hay barriles desde cinco l itros. . . 1I CORCHOS Y L UPULO; Vendemos de muy buena calidad y á di-ferentes precios. I CEBADA: Compramos al contado y á los mojores precios de la plaza grandes cantidades de cebada en grano. II DEUTSCH COLUMBIANISCHE BRAU ER EI G. rn. b. H. El Ger ente, LEO SIEGFRI E D KOPP Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Serie II REPUBLICA DE COLOMBIA Bogotá Ilustrado _.1: .•. .• _ cfggOdlo de 1907 @it~(;tót--;frt~út'.nt(¡., cff?rt/ae/e~in(J:Ja 4~~ Templo de Jesús de lo Milagro en Buga, Dtl\Jartamento del Cauca- Consagrado el día 2 de Agosto por el Excmo. Sr. Delegado A postólico, Monseñor 1< rancisco Ragonesi, con asistencia del Ilmo. Sr. Arboleda, Arzobisp0 de Popayán A la fe sencilla, á la inocente fe del alma pura --que convierte en arena las montañas y les da vida á sus piadosas ilusiones, debe Buga la construcción de este suntuoso Lemplo, dedicado al Señor de Jos Mila­gros, que hasta ahora había permanecido por años de años en Su humilde Ermita de las orillas del Guada­lajara, y cuyo origen cuen la Luciano Ri vera Garrido) el galano narrador callcano, en estos sencillos tér­minos: te Tal como trescien tos años atrás, corre hoy el río al pie del sitio que ocupa la Ermita. En sus má genes desiertas, á la sombra de añosos guaduales, se alzaba la ruino a cabaña de una desvalida viejecilla, que ejercfa la humi1de profesión de lavandera, y como to-das las almas sensibles, á las que el ai lamienlo y el ilencio llevan á la meditacIón del gran misterio de lo infinito y de lo santo, piensa frecuentemente en el prodigio de la Redención del hombre, y es el pen a­miento de Jesús Crucificado, en ]a advocación de la Buena Muerte, lo que má excita su piadoso fervpr. En su fe candorosa y sencilla deplora como verdadera desgracia no poseer una imagen del sacrosanto objeto de su culto, para rendirle en su soledad la más cons­tante adoración; y como este noble y piado o senti­miento se convierta en el sueño dorado de . u callada vida, ya no piensa en otra cosa que en la adqni ición dp. Jos medios de procurar e la posesión de la anhelada efigie, siquiera sea hecha de tosca madera y de l'CS-Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. . ! . BOGOTA ILUSTRkDO ~· . tringidas dimeflsiones, por lo cual pone de lado todos los días una porción mezquina de lo muy poc/) que su trabajo la procura..... En posesión ya, con el transo curso del tiempo, de la suma ambicionada, acude pre­surosa una mañana á casa del Párroco del lugar, rara confiarle el encargo "lel camblo de la imagen ..... Pocos pasos la eparan aún de su choza, cuando, al ábando­nar la vereda que del bo que conduce á la paJíza' ha­bitación cural, encuentra á un compadre SI I)'O y amigo muy querido, á quien dos corchetes (' Inducen á la cárcel. El buen hombre es padre de familia y muy pobre; olloza como un niño é implora la misericordia de lo implacables alguaciles. Interrógalo la anciana lavandera acerca de los molÍ vos que determinan la penosa situación en que lo encuentra, y el infeliz la dice que, habiéndose cumplido el plazo para el pago de la suma de setenta reales que adeuda á un merca­der del poblado, y no permitléndole cumplir con ese deber el mal resuhado de la cosecha, SP, ve conducido á prisión, e to, agrega con sollozos que parten el alma, en momentos en que su pobre e 'posa yace mori­bunda en el lecho del dolor, y sus míseros hijos care­cen de un pan para sati facer el hambre ..... Seten ta reales forman justamente la suma acumulada con tán to trabajo y economía para cambiar la efigie del Crucificado, que la buena mujer desea adquirir ..... -" ¡No! i e dice interiormente, conmovida hasta el llanto; no se diga, ni Dios lo con ienta, que pudiendo librar de desgracia tan grande á un prójimo mio, y además, mi compad re, me excuse yo de hacerlo!" Y alzando la voz: -" Enjugue ese llanto vuesa merced, exclama: yo le daré en préstamo, para que vuesa mer­ced pueda librarse de la cárcel y torne al lado de Jos uyo , la suma que necesita para ello. i Aquí está 1 " Y vacia en la mano del a ombrado labriego el con­tenido de su exigua bol a..... Poco de pué, en la pe­drosa playa, al borde del agua, está la vi jecilJa la­vandera, contraída á su habitual tarea. El día es her­moso; claro m uéstra e el cielo, lleno de 1 uz y de ale­O'ría; cantan las ave en la fronda ; alborotan las diáfana corriente con voces de niñas que retozan; lo olores del monte aturan el ambiente con las e en­cia del polco. del tomillo..... Oc improvi o lIoa ola má fuerte que las otras arroja en las mano de la lavandera un objeto brillante, a ( como repulida joya, que en el primer momento toma la ¡.¡nciana por tra­vie o pececillo, é intenta arrojar de nuevo á la corrien­te; pero ob erva al punto que e un cuerpo duro, que sus ya can ado ojo no pueden ver muy bien ..... ¡Un Santo Cri to, en fin, no más grande que el dedo me­ñique !... .. I Oh maravilla 1 loh sorpre a! pero tam­bién, loh ozo infinito el de aquella alma enciJla y piado a 1..... Postrada de hinojos, da gracia á Dio por el ben ficio que la otorga con el dón de la precio­sa y anhelada imagen; y, levantándose, se dirige al punto á su choza, en donde, llena de veneración y r conocimiento, la guarda soJicita dentro de una ca­jita de madera, que coloca en sitio pI' ferente ..... A la mañana iguicnte, la viejecilla, tembloro a y conmo­vida, se acerca al lugar eJ) dondeha colocado el ri to aparecido, y al v r que éste ha roto las tablas de la cajilla qu lo encerraba, por et cto de su crecimiento en muchos centímetros, cae, postrada por la admira­ción, pudiendo, ayenas, dar crédito á lo que liS ojos contemplan ..... I Wué prodigio 1... .. El mi,:¡mo xtraor­dinario suceso continúa efectllándo e, hasta alcanzar la so '-rada efigie las proporcion s d un hombre de mediana statura ..... " 10h misterioso. poesía de la alma encillas y rey n tes, llán b Hos y consolador son Jo sueños con que prestas vida al pensamiento que sabe elevarse­sobre las miserias de la existencia hasta las regiones­de la sublime beatitud! ¿ Qué valen los frios razo na- o mientos de la filosof{a, qué las conclusioncs desalen­t~ doras del análisis racionalista, en prcsencia de esas rIsueñas imágenes, albores de auroras celestiales que nunca. verán extinguirla su rosada luz? .... "Las generacion es han venido sucediéndose unas­en pos de otras con la regu laridad impuesta por Dios­al desarrollo del plan maravilloso de la obra provi­dencial ; y las multitudes se ban prosternado unas después de otras á los pies de la imagen sacrosanta det Crucificado, en Guadalajara, para ofrecer la oblación de todos sus dolores y sus miserias, sus amarguras,.. sus esperanzas y sus aspiraciones ..... " '4 ... gjiscurs~ d.e Jytenseñer l\agenesi AL 1 AUGURAR E EL TEMPLO DEL SEÑOR DE LOS lIIILAGRO EN BUGA Ilmo. y Revdmo. Sr. Arzobispo, Venerables Sdcerdotes Señores: La sagrada teología y la filosofía de la historia están contestes en la siguiente indiscutible enseñanza: que en las empresas humanas, no raras veces se distinguen varios fines, fines manifiestos á que las dedica la acción libre del hombre en sus limitadas miras, fines arcanos á que las des­tina el gobierno providencial de Dios en su infinita sabidu­ría: aquéllas pueden frustrarse; éstos se al canzan infalible:" mente ya con el concurso de la voluntad humana, ya sin este concurso, ya contra la volunlad misma, de suerte que el eterno plan de la creación <>e cumple perfectamente en el tiempo prefijado. Hidalgas hijas de la Ciudad Se/lora, bajo el enérgico impulso y la sabia dirección de estos apóstoles, dignísimos discípulos del glorioso Dr. San Alfonso, y con el ccncurso­de los fieles de esta hermosísima comarca del Cauca y de toda la República, habéis edificado este magnífico templo á la mayor gloria del SC'lor de los Mz'lagros : ¿ Cabe, por ven­tura' fin más santo? Lo habéis erigido para la mayor edifi­cación de las almas, para que con su majestuosa belleza ayu­de al espíritu en su ascensión al cielo. ¿ Qué objeto ni más útil ni más provechoso? Empero, estos fines tan piadosos como elevados que han inspirado á los nobles empresarios, ¿ serán acaw los únicos y exclusivos fines de la magna empresa? ¿ O tal vez la Divina Providencia no habrá querido ordenarla á algún otro fin en el cual no se haya pensado todavía? No seré yo quien intente penetrar los consejos eterno~ de Dios, ni rasgar el velo de sus impenetrables designios. No puedo, pues, hacer una profecía ni me atreve ré á for­mular un agurio, pero sí me es Hcito formar un voto, y expresar una esperanza, esperanza y voto que me inspiran este nuevo templo al consagrarlo, este nuevo púlpito al ensayarlo. La vista de este suntuoso templo arrebata mi mente á la contemplaci6n de otro templo, el más hermoso que se ha dado á las criaturas levantar en homenaje al Creador, el templo del ordm sodal cristiano, el templo de la República Cat6lica. Este gran templo moral tiene también, en la distinciótr de clases sociales y variedad de partidos políticos, en la división de poderes y jerarquía de autoridades, en el con­cierto de corazones y voluntades de los que mandan y de los que obedecen, en la correspondencia de derechos y de­beres, en las constituciones, leyes y costumbres de sus lí­neas arquitectónicas: sus bases y pedestales, sus pilastras y columnas, sus capiteles y arquitrabes, sus bóvedas, cú­pulas y flechas. Pero si la caridad, la caridad iluminada por la fe é irradiada por la esperanza sobrenatural no la penetra en todas sus partes y constituye como la forma sustancial de todos sus elementos, falta la trabazón que­da unidad, solidez y armonía á todo el conjunto. San Agustín, en el serm61l de los templos que la anta- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOGOTA ILUSTRADO '''4.1 Iglesia nos propone para meditar en est díosas, enlazando - admirablemente el nuevo cántico con que el salmista cele.' Obrara la dedicación del templo de Jerusalén al nuevo man­- dato de Jesucristo ttt dzligalú indicem declara que el nuevo ...cántico 'es el cántico de amor, porque cantar es propio de ~os que aman, y exhorta á que amemos á Dios, y nos ame­mos mutuamente en Dios por Dios y para Dios. Qué sobrada razón, pues, la vista de este templo nuevo ..arrebata mi mente á la consideración del mandato llu evo, -del mandato de la caridad cristiana . A este mismo nuevo -mandato me IIeva la inauguración de este nuevo púlpito, porque el principio, el objeto, la esencia de la predicaci6n -evangélica es la misma caridad que el Rede ntor por antono­masia llamó mandato suyo: hoc esl proecPlum mettm yque e l Ap6stol de las gentes califica de plenitud d e la ley p/en¡'ludo Jegú dl1erlio. Podrá n de esta cátedra pronunciarse ser mon es, que por elevaci6n de conceptos, propiedad de lenguaje y elegancia de estilo sean literalmente brillantes y sublimes. 'Pero, si la caridad no los anima con su e!.píritu divino, no ,los colora con sus tintes celestiales, ni los perfuma con su -olor de paraíso, la voz elocuente d e l orador será, como se ex­presa an Pablo, cimbalum ¡inims, una campana que retañ e. Todo, pues, me habla hoy de caridad. el te.mplo, el --pú lpito, 1'8 sagrada liturgia, las notas musicales, esta nu­" lnerosa muchedumbre de fieles ll egados de tantas partes acificación entre tod os los colombianos' • como gran . m~numento que cierre para.siempre el siglo , d~ las consplraclone.s, de las revueltas y g uerras intestinas~ é Inaugure áureos Siglos de armonía, el e tr abajo y de pros_ peridad. Sea, en una palabra, el templo de la Paz. Con estos votos y d e seos de mi alma, e n no m bre de N. S. Padre Pío X, os imparto la bendición apost5lica . GALERIA DIPLOMÁTICA D. Carl os U r ibe CARLO S URIB E es bogotano y re ún e e n su sangre por su s eñor padre , D. F ran cisc o An to nio Ur ibe, un tra b a ja­dor irre du ctibl e, todo e l vigor de la r aza antioqueña, que sabe vence r s iempre en la lu cha po r la existencia, y por su madre la nobl e dama D .A El ena Cordobés de Uribe, tod a la lu z ~on qu e el vall e del Cau ca repleta los ? jos de s us hi­jos dándol es c1aridade!: fecund as con qu é g 'llarse en la os­curidad d e es a lu cha. Muy jove n r ecibi0 d e l Co legi o Ma yor de Nuestra e ­ñora d e l R os ario el titul o de Jurisconsulto, refre ndado con los sabi os consejos de l Dr. Ezeq uie l R ojas, que fue u maest ro predi lecto y lo guió co n ca ri?o en tod?s sus estu. dios . D espués se ro nsagr ó á la g e r e ncia d e valiosos nego­cios ; via jó, apr o vec ha nd o s us obse r va cio nes, en todas la latitud e s po r Europa y Amé ri ca , y cuando vuelto a l país y ya su hogar for ma do co n la e ncan tad or a rita, An?- d e Brig ard, s6 10 pensaba e n ate nd er á sus e mp resas, Sl~n:­pre b e n éfic a ~ al p rogreso de l país, fue lI ar,n a do al ser~lclo d e la Na ción en impor tantes p uestos púbhcos,. y. Suc~sJva­mente d ese mpeñó, co n nota bl e éxito, los MlOlst~nos de Fome nto y d e Hacie nda y la Go bern ació n d ~ Cundl?a~ar ­ca. D esplJ és fue enviado de M ini tro ~Jenlpo~€. nclatl o al E c uador y con tá nto a cie r to desempeño la mi Sión q ue le fu e ra co ~fiad a, q ue por seg- un da ve z ha sido a.hora llamado al mi smo al to cargo , y h oy a tiende en QUitO á nuestras am istosas r e la cio nes co n la R epública hermana . Para nosotros an tes de to do, C.arlos Uribe es un caba­llero compl eto, y esto quiere decir que si e m.p re será un buen se rvid or público y un Ministro Diplomático correcto. Su presencia aquí honra á BOGOTÁ ILUSTRADO. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOGOTA JLUSTRJ\--DO 19ante6n De la misma manera que los ojos se nublan si mir'an' de fiente al sol, los acontecimientos extra ord inarios dejan la 'm'ente sumida en un estupor gra nde, y e Ol botado el Sfn­timiento, de modo de obligar al individuo á esperar el transcurso del tiempo para poder apr eciar la grapde-za del espectáculo 6 la intensidad de la desgracia. Estas las razones por las cuales he esperado algunos días para : . ~--~~,~~,_. --~~, entretejer una corona de recue rdos y de lágrimas, del> li, nada á la tumba de mi nunca bien sentida amiga, BLANCA SANTAblARÍA DE PORTOCARRERO, Era nece ~ario que en la penumbra de las cosas idas fuera surgiendo aquella figura ari!.tocrática, delicada, dulce y hermosa; aquella fisonomía siempre iluminada por la sonrisa de la benevolencia, nunca m:blada ni por el gesto de la pena, ni por la mueca del hastío. BLANCA ANTAlIIARíA naci6 en París; t c6 á,las Religio­sas del Sagrado Coraz6n, modelar aquel delicado carác­ter y cultivar aquella inte ligencia sutil , Poseedora de una esmerada educaci6n, pas6 á Bru!> las y de ahí á Italia, donde complet6 su educación artbtica, educando la retina ante los grandes cuadros hasta el punto de er su opini6n respetada por los inteligentes en I divino arte de Rafael y de Velá quez. Años después vino á Bogotá, en donde uni6 su suerte con la de mi muy querido amigo Julio D, Portocarrero, quien encontr6 en ella 1 complemento de su vida; BLANCA ncarril6 aquellas energías, colm6 de felicidad su alma y form6 con él un hogar en I cual sen­taron sus reales la virtud y el amor. Fuimos n más de una ocasi6n huéspedes de aquel hogar modelo; en los puebios vecinos á donde se dirigían en busca de aires puros en los meses de veran o, desper­taba BLANCA el mayor cúmulo de simpatías entl e sus mora­dores : para todos una pala bra dulce, para todos una son­risa de cariño, para todos una mano generosa. Así s deslizaba la vida en medio de la plegaria, de la caricia y del arrullo. Hasta que un día aciago, día negro, día sin luz, la muerte, furtivamente, como I ladr6n que p n tra por la tapia, entr6 y arranc6 de aquel hogar la flor más bella, la joya mas preciada. Y se fue sonriendo, porque la muerte con su frío pudo cuajar la sangre n esas venas, Rudo apagar la luz en esos ojos, todos dulzura, anudar en ' esa garganta, la voz toda piedad, detener la marcha de es c~raz6n ~odo. amor, Rero ono puqo nublar la sonrisa que­sIempre l.lumm6 su rost(o y que vino á graban~e en Slf" frente pálIda de muerta corr,o el reflejo de la aurora en que . ent.ra bao Si los oj0S h~bieran podido ver el alma, ha-J brían VIsto ascend~r á los c¡elos, cuando aquellos ojos se ­nublarort, una ma~lposa, como su vida pura, como su nolP­bre, blanca. Manposa .. que volvía á sus celestiales aleros pero dejando sl,Imidos en la pena más profunda á mucho~ . seres que la am~ron, esp~ci alm e nte á su esposo, á quien le leg6 con su partl,da úna VIda de amargura, y con sus cua­tro cunas, qu~ aun r eclaman el arrullo materno una deli-cada y dolorosa misión. ' La inm~n~a m~ltitLId que lIen6 el templo, compuesta de lo más dIstinguIdo de nuestra sociedad, iba diciendo>­que la muerte de BLANCA SANTAJlfARÍA DE PORTOCARRERO revestía el carácter de un duelo sorial. El camell6n central del Cementerio se veía lleno de personas que s6lo se reti. raron después de que en medio de las preces del sacerdote y el doblar de las campanas, se cerr6 la tumba, muda é: mexorab1e como los designios de Dios. Para sus deudos, especialmente para Jul io, nueva­': lente el a ?razo de pena de quien ha pasado por esa orda­lIa,. no le. dIremos que no llore. 1 Llore, llore el noble amIgo, porque ha perdido mucho l que en cuanto á ella bástanos traer á h memoria esta preciosa copla popular; Cuando oigo las campanas doblar á muerto Feliz, digo, la nave que entra en el puerto! DIE.GO URIBE' JULIA VARGAS DE ECHEVERRI Fue breve su vida, y languideció como un lirio. Así caen las flores, en pl ena luz y cuando apenas han reci­bido el rocío acariciador de la mañana. Y entonces, se es. parce su aroma como una fugaz melodía que dice la honda tristeza de su caída .... Tal se dobleg6 ella flor breve al soplo he1ad.o, cuando su sino parecía teñir ~on un mág¡co rosa el hOrizonte que limitaba su vista y sus aspiraciones. todas, dejando .tres cabecitas de ángel que ya no sabrán ~ ás. de la sonrisa amorosa de una madre, sin sospechar­sIqUIera la crueldad eterna de su ausencia. y l esposo desolado que ha visto huír en tropel tan' ta ilusiones, debe de sentir un vago temor al seguir así solo por el sendero, porque el espíritu tan rudamente heri­do, umergido 11 hondas meditaciones que le confunden, como que vacila y desconffa de continuar la lucha. obre la tumba de D." JULIA ARGAS DE ECHEVRRRI se ost nlan innúmeras flores que el amor y la amistad con­servan frescas; si pálidas las que nosotros le depositamos, tienen la suave melanco)(a de un dolor sincero. SlLVIO CÁRDENAS Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOGQTA· ILUSTRADO . 14.3 Entre los colombianos notables muertos reciente~'~n~e I en 'el Ex.tranjero, gueremos recordar, dejando sus retr¿tos eh el 'Panteón de BOGOTÁ ILUSTRADO, al Sr. Dr, NlcoLÁs SÁItNZ, nuestro profesor en la Escuela qe Ciencias Natura­les, y siempre m~y querido amigp, y al Sr. D'. joaqúfn Ferro. Del primero dijo así uno de nuestros colaboradores: De duelo nacional podemos calificar el fallecimiento del Sr. Dr. NicOLÁS SÁIlNZ, acaecido en la ciudad de Nueva York el día 9 de Junio pasado. Con la desaparición del Dr. SÁl!NZ el país pierde uno de los luchadores más asiduos en todo lo que tendiera al progreso y bienestar de Colombia. t Dr. Nicolás Sáenz Con rara perseverancia llevó á cabo la idea por él concebida de fundar un Establecimiento que prestara ser­vicios á los exportadores, el cual qued6 establecido denni­tivamente el 1.0 de Junio de 1897. Más tarde estableci6 una oficina de negocios en la ciudad de Nueva York~ co­nectada directamente con el Banco de Exportadores, con el fin exclusivo de servir los intereses del comercio, la cual ha obtenido resultados sorprendentes y benéficos para los clientes. Al despedirse de la patria en el año de 1902, obse­qui6 á la Naci6n su magnIfica biblioteca, con la siguiente carta dirigida al Sr. Ministro de Instn .. cción Pública. Dice así : " Sr. Ministro de Instruccién Pública-S. D. Señor Ministro : Aficionado desde niño al estudio de las Ciencias Na­turales y de otras varias con ellas relacionadas, dediqué los años de mi infancia y jos mejores de mi juventud á esa tarea gratísima á mi inteligencia, procurando adquirir en la forma más práctica y completa los conocimientos que hubi.era de permitirme luégo ser útil á mi familia y á mi patna. Para dar cumplido desarrollo á este empeño, he ido adquiriendo, con el transcurso de los años, unos pocos cen­tenares de libros, que forman hoy una biblioteca científica en los ramos mencionados y que juzgo podrá ser de algún provecho para los que quieran dedicarse á este nobilísimo estudio. Al ausentarme de mi patria por largos años, quiero ofre.ce~le un modesto tributo, prenda de amor y de agra­decImIento, ya que de ella recibí no s6lo la vida del cuerpo, sino también la del espíritu y la del corazón. Para dar sa­tisfacción á este deseo y ~. la que considero obligaci6n filial, regalo á la Biblioteca Nacional la mía particular qu~ he formado lentamente y de que he hecho mención. , Quiera Dios que este recuerdo que aquí dejo, des­prendiéndome de los que fueron mis fieles compañeros en los pasados años de mi vida, sirva no solamente para Ipro_ veoho de mis compatriotas, sino también para que entre ellos no muera del todo la memoria del ausente. TambiéD poseo un pequeño laboratorio rudimental que me ha Ser­vido en mis estudios y que igualmente regalo á la Nación para que lo destine á la Escuela de Medicina y ~iencia5- Naturales. Adjunto hallará Su Señoría el Catálogo de los re~ feridos libros, los cuales están desde este momento, i¡l.Sf como el laboratorio menciol.ado, á la disposición del Go­bierno. Señor Ministro : NIcoLÁs SÁIUIZ-Bogotá, Junio 23 de /902." La nota que dejamos copiada es uno de los rasgps que caracterizaban el alma blanca del incomparable ami­go que lloramos hoy de todo corazón. JOAQUíN MOLANO P . Del Sr. FERRO dijo nuestro compañero de direcci6n,. las cortas frases siguientes, que bien hubiera querido au­mentar á la extensa biografía que el extinto amigo reque­ría, si la premura del tiempo, en momentos de prepararse p:na regre ar á Nueva York, se lo hubiera permitido: "El telégrafo, con su frío laconismo, con todo el incons­ciente horror de sus vibraciones cuando hieren y desgarran las fibras más sensibles del coraz6n, acaba de avisarnos. que JOAQufN FERRO, el noble y caballeroso amigo, ha muerto en Nueva York, lugar de su residencia desde que,. va ya para muchos años, abandonó su tierra natal y fue á buscar campo propicio á sus grandes capacidades para el trabajo y á sus deseos de vencer en la lucha por la vida y surgir como bueno entre los que llegan á dominarla y á dirigirla. En la prodigiosa metrópoli del Dios éxito, en don­de tantas energías flaquean y tantas vidas sucumben ago­tadas en el diario esfuerzo, él logró sobresalir y la muerte lo hall6 victorioso sobre la tierra, cuando golpe6 á su puerta para arrebatárnoslo. t r. Joaquín Ferro " En mEdio de su triunfo, fue siempre bueno, digno y­generoso, sin que el oro de sus arcas amellara la ing~nita nobleza de su alma, y tuvo siempre para los colombIanos. que le trataban, el corazón en la mano para todos y las fruiciones de la amistad para los que lleg¡;t.ban á merecer su cariño. En este número tuvimos la suerte de contarnos nosotros durante los largos años que vivimos en Nueva York, y de aquí nuestro justo duelo al lamentar hoy su desaparición." En los Departamentos también la muerte ha hecho presa en ciudadanos distinguidos y meritorios. En Buga muri6 en el pasado mes de Junio el Sr. Dr. D. LUCIO A. Po~rno, padre de nuestros distinguidos a,?igos Jorge y Rafael, y verdadero patriarca de aquella c!Uda~ cauca~?-, que abri6 sus entrañas para guardar los despoJos del hIJo querido, cuando se preparaba á inaugurar su hermoso Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 144 liOGOT A ILUSTRADO templo. Del Dr. PO~IBO dicen algunos de sus amigos de Palmira que bien lo conoCían y estimaban, estas justísimas frases: (( Hay personajes con cuya muerte no se conforman los pueblos porque su presencia en la vida les es necesaria y estimula por sí sola los distintos actos sociales cjue se encaminan al bien. De éstos fue el Dr. POMBO, varón ejem. pIar en todo lo que moralmente es necesario para ser imi. table: esposo y padre de familia modelo, deja numerosa descendencia, organizada en la práctica de las virtudes cristianas que le transmitió; ciudadano correcto; Juez en la acepción verdadera, porque se le invistió de la facultad de administrar justicia á los particulares, y la admini stró como cumple á todo Magistrado que da el derecho á quien le corresponde; abogado probo, patrocinó con desprendi. miento las causas que pedían justicia; protector de la ju. ventud, á quien siempre aleccionó con benéficas y prácti. cas enseñanzas. t Dr. Lucio A. Pamba (( El Dr. POMBO desempeñó con lucimient puestos públicos importantes, y especialmente recorrió todas las escalas del Poder Judicial hasta llegar á ser Presidente de la Suprema Corte de Justicia. En todos e llos se di til1guió po\' su rectitud. tt Los amigos que lo supimos stimar d ploramos su muerte y enviamos á su honorable familia lIu estra voz de pésame." • También el Norte de la República ha vi to de af.Jare. cer e ntre varios de sus hijos preclaros al Sr. eneral RI­CARDO LESMlts, muerto en Vélez; al r. Dr. TmlÁ VILLA­MIL, muerto recientemente en Garagoa, y al r. D. FRAN­CISCO UAtAÑA, que rindió en Tunja la última jornada de su vida. Nació LESMItS en Vélez, en donde hizo su primeros estudios en el Colegio de la Paz, sabIamente regentado por el Dr. Zenón Solano, cuya ¡¡cción instruccionista d ejó hue­lla imperecedera en la juventud de Santander y BJyacá, y cuando apenas era un adolescente tornó arma n la guerra de 1860 y alcanzó en las tropas de su simpatías el grado de Capitán; n 1876, después de rud faena en labores de campo, volvió á responder á lista entre los suyos y alcanzó el grado de General en la sangrienta ba­talla de Garrapata; otro tanto hizo en 1885, siguiendo ya la bandera de la Regeneración como liberal independien­te, y luégQ en. 1895, .... tocánaole en suerte combatir en En­. ciso como primer , Ayud~nte. General del Sr. General t General Ricardo Lésmez Reyes, y después en la desastrosa guerra de fines del siglo, ya con el grado de General en Jefe del Ejército co­lombiano, ganado t rencilla á trencilla y galón á galón por su valor, por su disciplina y por su generosidad para con el vencido. Pasada la guerra volvió á sus labores de cam­po y luégo á la construcción de uno de los numerosos caminos que el Jefe de la Nación se ha propuesto abrir para darle vida próspera al suelo patrio, facilitando el comercio de todos sus hijos, y allí consumió las últimas energías de su existencia, que vino luégo á extinguirse en el propio suelo que lo vio nacer. Del Dr. VILLAMIL dice uno de sus amigos yadmirado. res, A. R. L., estas sentidas frases lue acogemos gus. tosos: "Comunic6nos el telégrafo la nueva aciaga de la muer­te del Dr. VILLAMlL, :>curriJa en G-aragoa en la noche del 31 de Julio. Una afección cardí,.r,\, de la cual existían no­torias manifestaciones, ha sido probablemente la que ha precipitado el de~enlace fatal que ahora deploran tántos que lo amaban y que priva al lugar en que "ivía de un miembro interesantísimo y de un cumplido cabalJero. us conocimientos de jurista eran vastísimos, y de sus faenas de abogado ha dejado huella honorable y luminosa que hará respetada su memoria entre cuantos solicitaron sus servicios profe ionales. Fundó su hogar en Garagoa hace como doce años, y ese para él nido de las más puras expansiones, fue desde entonces no sólo su centro, sino el objeto único de su vida. Si como amigo y ciudadano VILLAMIL se conquistaba el ca­riño y respeto de sus relacionados, como hombre de hogar puede en todas ocasiones señalarse como modelo acabado. Conocímoslo en 18;-8 en los claustros del Colegio del Rosario. El era, en e l enorme y;lucido grupo de estudiantes que entonces aleccionaba aquel in tituto, de los más afama­dos por su inteligencia y la integridad de su carácter. u grado de Doctor en Juri prudencia fue brillantí imo, y así habría sido su carrera política si su ingénita modestia no lo hubiera casi siempre alejado de las pliblicas faenas. Des­empeñ6 algunos puestos de e lección popular, y siempre, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • BOGOTA ILUSTRA DO 145 hasta 1899, hizo parte de los Directorios liberales de Bo­yacá, su tierra nativa. Hállase la generaci6n ;t que pertenecfa VILLAMIL ape­nas en el mediodla de la vida, y por so conmueve la ex­tinci6n de cualquiera d~ sus miembrQs connotados, preci­samente porque ésta ocurre y ha ocurrido en la saz6n de las actividades fecundas. De los hijos de ese luminoso ho­gar intelectual que fue el Colegio del Rosario de Colunje, januario Salgar, Ancfzar y Rudas (de 78 á 84) son muchos, muchísimos los que han d e~a Farecjdo. Legi6n poderosa á qu ien, por rotaci6n na tura 1, e~ tán eac omendados el pre­sente y el I?orvenir de una Naci6n, se ha visto en parte preciosa arrancada, en hora nefasta, por el simún impla­cable I I Paz á la tumba del digno ciudadano que acaba de dejar el mundial escenario entre el cariño y el dolor de sus amigos 1 A la amante compañera y á los huérfanos hijos, caras prendas de su a fecto infinito, ¿ qué podremos decir ~ les que sea un sedativo en medio ce la congoja; qué po­dremos ofrecerles que sea una consolaci6n en presencia df' la muerte? Lo único sólido q'Je existe, por lo que tiene de excelso y por lo que tiene de imperecedero es la virtud, y cuando ella ha sido el escudo y el numen de los que nos han precedido, los cora zones, al entrar en liza, afrontan incontrastables las olas de l dolor y los dardos de la muer­te. Que la sombra del amante esposo y padre extinto sea su egida, sea su fanal y-¿ porqué no decirlo, aunque parez­ca un desprop6sito en estos instantes de tristeza suprema ?­sea su consuelo en las horas aciagas de la vida," Apacible como la de las aguas murmuradoras en lejano bosque, se desliz6 sobre la tierra la vida de FRAN­CISCO UbIAÑA Q., que fue la del buen hijo, la del buen ciu­dadano, la df'1 buen amigo y la del más cumplido ca­balle ro. t D. Francisco Umaña Q. Terminados aquí sus estudios regres6 á Tunja al seno­de los suyos, en donde era la luz de los ojos de cuantos 10 rodeaban y lo quedan como él sabía hacerse querer, y trabaj6 durante algún tiempo en las labores de campo­que su señor padre tenia establécidas con cuidado inteli­gente y constllncia de todos los momentos; después, alJá por el año de 1880 viaj6 por Europa, cultivando su inteli­gencia con el atento estudio de los más nimios detalles de la civilizaci6n , y luégo volvi6 á apegarse á su terruño, en. donde fund6 el feliz hogar que llora qoy su eterna ausen­cia, y al cual enviamos, así como al resto de su familia, la '5entida expresión de nue~ tro pésame, que es brote sincero del cariño que en vida nos lig6 con aquel amigo querido. En Bogotá también ha sido numerosa la cosecha de la muerte: lIenarfa mos esta página con s610 los nombres. de los que han desaparecido desde nuestro último número para acá y entre los cuales recordamos al Sr. D. MARIANO­TANCO, muy respetado amigo-nuéstro, cuyo retrato publi - t D. Mariano Tanco mos hoy, acompañándolo con las siguientes frases del Sr. Carlos Os pina Sayer : " Uno de nuestros \'arones distinguidos, por muchos conceptos, dejó de existir en la noche del domingo. "TANCO representó la condensación de una energía superior en las fatigas de la vida . " Arruinada su familia por la extremada prisión que que sufriera su ilustre padre en las bóvedas de Puerto Ca­bello, durante la dominación española, su juicio prematuro,. su aquil'atada honradez y su decisi6n por los a suntos patrios,. lo trajeron de Secretario del primer Congreso reunido en Bogotá. " Allí comenzó para él esa serie de esfuerzos que en. medio de las dificultades deberían aquilatar las condiciones. altamente morales de su espftiru, para ser con el tiempo el fundador del comercio de introducci6n en la segunda eta-pa econ6mica de nuestra vida nacional. . " ¡ Anciano venerable: como nada envenenasteis el} la vida, la copa de la muerte no ha sido saturada de amar-gura ( _ " Si es verdad que la suma de los esfuerzos particula­res constituyen en lo social el tono distinti vo de la nacio­nalidad, desde el borde de la tumba podéis señalar como creación de vuestro empeño, uvas hermosas en las cornu­copias de nuestro escudo. "Varón engrandecido por los méritos de su intele~­tualidad, pas6 por la tierra que le cupo en suerte fecundI­zar con su trabajo y su constancia, con el verbo de la ver­dad en los labios, con la energía indomable de los atletas en el músculo y con la esperanza de la justicia en el nom­bre de Dios. "Su vida no tuvo las tormentas amargas que desatan nuestras grandes personalidades en el propio ~en '" R uge el torrente acrecentado, el río Desbórdase y anega la llanura, y en medio á tanto horror, la luna, el frío .* • Rostro muestra en fugaz desgarradura Como una cala vera en el sombrío Recinto de una inmensa sepul tura. JULIO FL6ltKZ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOGOTA ILUSTRADO J9alGs en. el nido Paro. Francisco Umaña Casado, juicioso, hecho un modelo d<:: esposos vive en Tun ja mi viejo am igo Ja ime Aldana, sin pensar en otra cosa que no sea el monótono trabajo de su tienda de co­mercio, ni buscar distracciones fuera de las caricias de su esposa y de los juegos y necedarles de sus hijos. Es hoy el reverso de lo que fue años atrás, cuando so' tó al aire bo­gotano su a bundante cabell era negra, que l anas no tenía para soltar, y sólo vuelve á ex poner una que otra guedeja, a hora sí con blanquísimos hi los, carl a vez que por vísperas de Nochebuena 6 de Semana Santa abandona su tranqutlo mostrador y viene á renova r aquí el surtido para las ventas de los g randes días. Entonces reju venece, al igera el paso y tan pronto como deja a trás el hist6ri co campo del Puente de Boya cá, arro­ja en el primer recodo del camino us ve:;tiduras de per­fecto casado, acomoda en seguro rincón de la memoria la lista de los encargos cariñosos que debe traer al regre­so para su muj er y sus niños, y, curado así en salud por sus futuros deslices en la capital, apura su cabalgadura, como posta de sus ansias y deseos, tan cristianamente do­minados á la sombra del hogar, y ojos que te vieron ir .... Trota que trota devora en dos días las treinta leguas del camino, y no pára hasta que llega al hospedaje bogotano, en donde hasta los perros lo quieren y los sirvientes lo respetan y obedecen . Para Jaime, buen colombiano, el tiempo no vale di­nero ; pero como lo tiene contado y minuto perdido es placer de menos, no se da tregua ni descanso, sino que se viste, se acicala todo lo posibl e, come de carrera y sale al Cl ub en busca de sus dmigos, á tomar lenguas que le inte­resan. Quiere ~ abe rJ o todo, a ve rig ua por sus antiguas amigas, se da tra zas por sél ber si aún viven en donde las había dejado, y ya al ce bo de su d e~,e ada orientación, se despide como quien no qu ie re la cosa y marcha de visita á casa de D." María Ronderos, persona muy de su aprecio y JyLereci da 0vaci 6n Los hombres buenos de suyo, los que conservaD buena el alma por sobre las mil vicisitudes de la vida,. sin dejar que la garra de la envidia haga mella en ella y la envilezca, siquiera la desgracia haya golpea­do cruel á sus puertas, impregnan de bondad todos­sus actos y la reparten con su corazón sin que irónica sutileza se oculte en ninguno de ellos, ni intereses bastardos ni ambiciones imposihles. El que nace gente y gente vive, riega su gentileza por dondequiera que pasa. De aquí que tuviera éxito espléndido la ovación póstuma á la memoria del admirable cantor de la­luna, iniciada por Diego Uribe, el poeta del hogar y del sentimiento, cuyo espíritu de artista vaga por los­mismos plácidos campos que el Je Fallon recorriera, y de aquí también que en próximo día veamos lujo­samente realizada la idea de Max Grillo en loor á Gu-­tiérrez Nágera, ese cantor de la tierra de Méj ico, que tan cariñosa acaba de r.:ostrarse con Julio Flórez, el< gran poeta de nuestra tierra. " Presidía la peregrinación á la tumba de Fallon,.. el día 13 de Agosto en curso, segtln amable relato de nuestro querido amigo Arturo Quijano, el Sr. Rivas Groo!., Ministro de Instrucción Pública, afamado poe­ta y prosista distinguido, en compañía de un compac­to grupo de hijos de las Musas, de periodistas y de­admiradores de quien fue también un cumplido caba­llero. Haela dos afios que el cantor de la luna había muerto apaciblemente: dos año justos que aquélla se había ('clip ado, oh maravilla!, an le tan ~randeduelo.'?- Una vez lo peregrinan tes frente á la tumba de Fallon, en la galería oriental del cementerio circ ular, fue aquélla cubierta con las coronas de ~a Esc~lela Na­cional de Bellas Artes, de la AcademIa NaCIOnal de Mú ica del Centro Mil ical de D. Federico Corrales, de los Sres. Hernándcz y Zinkei en, de D. Diego Uri­be. El Nuevo Tiempo, El Correo racional, El Artis­ta, etc. En seguida ocuparon la trih.un!=1 .portátil, los Sr~s. Antonio Gómez Re trepo y Maxlmlhano Gnllo) qUle­ne se hicieron aplaudir us discur 'os, verdaderamen­te di a nos d 1 ilustre muerto y de tan solemne oca ión. El 1' . Gómez Rcstrepo hizo un ancU I lS crítico de alto mérito de la obra y vida del poeta él quien se honraba: /'s una de las piezas más completas, en su admirable conci ión, que haya merecido entre nos­otros una obra poética. El Dr. Grillo di erLó con su aco. Lumbrada ma­nera, ilu truda y galana, sobre vario tópicos de esté- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOGOTA lica, realmente merecedores de tan luminosa exposi­ción en esa solemnidad de las letras. En seguida, el selecto concurso, intimamente complacido por la severidad del homenaje q\.le acaba­ba de rendir, se dispersó con ]a conciencia de haber realizado una obra justiciera y hermosa." t D. Diego Fallon ,En memGri am Es de maestros en las bellas letras yen las artes, es­tudiar los orígenes y la formación de la personalidad ex­traordinaria de Diego Fallon ; ponderar su naturaleza pri­vilegiada ; encomiar su dicción siempre atildada y precisa, >' solazarse con la pureza, la sencillez y la profundidad de sus clmceptos. Es y será de todos los amantes de lo bello deplorar que espíritu tan pr6digo y opulento s610 hubiese dejado, si perfecto, escaso acervo literario. Mas quienes tuvieron la dicha de verle, de oírle va­ciar su alma y su fcoraz6n en frases suaves y arrulladoras, de viajar encantados y guiados por él al rededor de ese mundo ideal, de ese jardín maravilloso, suyo, ex : lusiva­mente suyo, á donde había trasladado todo lo vi ible é in­visible, yen donde la luz era amor y el ambiente simpa­tía, esos sí pueden afirmar que la grande obra del maes­tro no fue la escrita, sino la oral, y que si esa voz fue apa­gada por la muerte, su recuerdo y sus enseñanzas per­duran. Un eminente crítico francés dijo que la civilizaci6n es amplia y generosa simpatía por todo y para todo. Enten­dida as{, la civilizaci6n es una religi6n, y esa religi6n es el cri stia ni smo, no el de las meras palabras, sinu el de las obras eficaces. Son muchos los que en el templo de la fama compar­ten con Fallon los lauros de la gloria. Sin embargo, ¡ cuán pocos son los hombres civilizados de que puede ufanarse la humanidad entera! Y ¿quién entre nosotros mejdr que Fallon desempeñ6 la incomparable misi6n de hombre ci­vilizado? El, con la varita mágica de su ingenio, hada amable 10 que para el vulgo es repugnante, trocaba la fealdad en hermosura, la confusi6n en armonía, lo tosco en suavidad, ILUSTRADO endulzaba las amarguras y tristezas, embalsamaba las.. alegrías, daba forma y colorido á lo sutil é inaccesible aquilataba el bien, sublimaba lo bello, y si acaso tropeza-=­ba con la maldad y el error, empeñábase en extraerles granos de oro que tal vez sólo existían en la imaginaci6n poderosa del artista. En suma, Fallon conocía todas aque­llas. inefables evocaciones amorosas con que las a lmas su­penores sa ben despertar las sonrisas del Creador que ya­cen dormidas en el seno de la naturaleza. Hada parte Fallon del reducido número de los esco­gidos; su vocaci6n fue la humildad, su estado la abnega_ ci6n espontánea; apartó de sí con horror los más alto~ hon?res díplom~ti~os y po~íti~os <'on que le brindaron, y dedlc6se con aSidUidad á dlgmficar las ocupaciones mo­destas. Ah 1 J Los que palpáis los rigores y afanes del diario. vivir, los que estáis cercados por amotinados odios y con­cupiscencias, volved los ojos á tan humano y alto ejemplo y veréis amanecer la bonanza y la ventura! De nadie mejor que de Fallon podrá la posteridad decir: ., Fue una alma sencilla que pas6 cantando por el mundo." ------ S.]. D&LGA1)(). ... --- ALA LUNA (KN su ECLIPSE DEL r 4 DE AGOSTO DE 1905) Cuando el postrer crepúsculo moría, Brotó la luna rutilante y bella, y al surgir descubrió la noche aquella Que su excelso cantor ya no t:xistía, Que Fallon inmortal en ese día March6se al centro en que la luz destella, y girando siguió la blanca estrel!a Inconsolable en la región vaCÍa. Pero de pronto la doliente diosa, Cuando se hallaba en la mitad d¿1 cielo, Quiso seguir su marcha silenciosa Poniendo, con enorme desconsuelo, Negros crespones en su faz raJiosa Para mostrar su formidable duelo. DANIEL ARiAS ARGÁE~ ~eneral 'Ped.ro ~. 'Ped.raza Si antes de ahora nos hubiera venido la idea de­publicar en estas columnas el retrato de este estimado amigo, de seguro que hubiéramos huscado razón para ello en sus méritos como militar abnegado y valp.roso,. que desde soldado hilO su carrera grado i't grado hasta conquistar las es~rellas que ~lOy luce; . ó como. servidor leal y convenCIdo de las Ideas que mforman la reconstrucción nacional,ó como hábil organ izador,. según lo ha mostrado en la Dirección de la Gendar­mería, ó siquiera como aficionado á la fotografía y por lal colaborador, en nuestra l~oja, ó como compa­ñero en nefandos ellas dc PanóptiCO en ]a guerra pa­sada, cuando la mano de la arbitrariedad confundí.a en un solo martirio á micmbros de los di tin tos partI­dos del país, pero nunca, enjamás de losj amases COffi? literato como cuentista laureado en concursos públI­cos pu~s uo cono~íamos sus gracias de escritor, y sio embargo, es con sólo este último carácter por ]0 que hoy hubiéramos querido anteponer su retra to al cuento vencedor en e] concurso abi erto pa ra decirle al públIco, de la mejor manera posible y más galana, aJgu no~ de los inconvenientes que tiene el uso del chocolate mo-fP ) \. (.,.. l~ 1t Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOGOTA ILUSTRADO lido en piedra, y cuáles y de qué clase son las flaque­zas y ad ver idades de qui enes lo fa bric.an. Tema difícil de suyo, como q ue n o en todo campo se aúnan bien el reclamo indus t ri a l con la liter a lura, Pedraza logró dominarlo ventaj o amente y escribió un cuento interesante y ameno, mezclando tipos y de cripcionrs al obj eto del co ncurso, per o sin detener­se en deta lles exagerad os, su cios en los más de los cuentos presentados, y de modo tal, y és te s u mayor mérito, q ue valg a por sí solo como esfuerzo lite rario, además de lo que valga como reclamo i nd us tr ial, y sin que é te perjudique en lo mínimo á aquél. Esta, á Jo menos, fue nuestra opinión al j uzg ar el cuen to como jurados del concurso en asocio de los S res. E duardo R odríg uez Piñeros y Diego Uribe, y ella noS g ula al publicarlo hoy, enviá ndole á su a utor cariñosas felicitaciones, así por su obra misma como por la sorpresa que con ella n os ha d ado. cal, me dijo. La tropa va á ayudar mientras IJega.Ia Policía con sus bombas. Cortí C~)D los demás curiosos hacia el lugar indi­cado. Qué de carreras, qué de comentarios; cada cuál anti cip aba una opinión, un deseo. Antes de ll egar á la esquina de la calle 8~ senU un ruido fu erte que se acercaba, y vi aparecer como por encanto la bomba de apagar incendios . . Una iluminación r ojiza nos guió al luga r del siniestro; allí todo fue uno: d esempedrar . la calle, romper los tubos del acueducto, formar un d e pó~ito, conectar ]as- mang ueras, subir los bomberos a l tej ado y ver en el aire una con sol adora pluma de agua, á ]a vez que el re oplido de la cald era oe vapor d omin a ba todos los ruid os. Entre los porticulare s áCU­ciosús circul a ban de mano en mano Jos tradicionales tarros de Ja ta. ~ T e nía que quema rse, d ecía un embolador, tipo cuya presencia nunca fa lla ni en las fi es tas ni en las desgracias. - ¡, Pero cómo? -Pues no ve mesio que en esa tien-da muelen cacao y paeso hay que ca­/ pllta r la piedra y endespués se duer­men co n l a candela prendid a y e ar­den Jn lirnplones y puai empieza la quemasdn. Es cierto, pensé, en estas fáb ricas de chocola te en piedra, ]a pobre gente trabaja en do nde mismo vive, con pe­lTOS, gato y gallin (ls, y come y duer­me, y se enferma y muere ..... A l a ' luce de las Jl amas examiné e l loen] : licios jergone por el suelo; un es tante con ú t ile de cocina y mon­to nes de chocolate empastillado, listo para la ven la; canas tos con ropa sucia, el cajó n oe las palomas y el p aj ar del perro, la hornill a, y junto, la piedra de mojel' con su mano r ed onda y lus­trOs( l ..... ista exterior de la fábrica de chocolate Chaves y Equitativa Efectivamente, aquello era una fá­brica de moler chocolate en piedra, con todas u in comodidades y todo su desaseo! iJncendio (Cuento premiado en el concurso de choco l:J tcs) Eso de la media noche seria cuando llegué al puente (le San eru tín; todo es­taba en profun do • iJencio, y sólo se oía el murmullo so rdo de dos lras nochadores que con ver a ban en la e quin a. ])e pronto las campa nas desgrana ron Sil aterrador grito de a larma. -Fuego! F uego! g ritó uno d e aqué­ll os. - Ó, nó, es toque de genera la .. .. . -Qu ~ generala, gritó un ter ero qlle pasaba á la carr ra; es toqne d deg'iielJ o. En ese mom nto las co rnetos de lo pueslos de guard ia conles la ron ma rcial­mente e] tin .... tun .... doloro o de la em­panas, y senJos piquetes de tropa sa ll 'r on p resurosos de los cua rteles. Los pitos de los sl'l'cnos pnsiel'on su nota ::lguda en el ronco SOI1:)1' (IUI' Jl n aGa Ja illcI ad. -¿ QuÍ' s\lcede, qué sesto? ]e preo'un ­té al seoor A~·cnte. IncendIO arriba J el Chorro del lf'/8_ Después de una hora de ruda fa ena quedó domi­nado el fu ego; el cordón de soldados e replegó por orden de s u j efe y marchó para el cuart el; la Policía Visl(\ interior de In fúbrica do chocolate Chnvos y Equita tiva Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOGOTA ILUSTRADO 153 se alejó con su bomba; los curiosos avanzámos hacia el lugar del siniestro y los dueños ele la fábrica se apresuraron á defender lo que les quedaba de su po­bre fortuna, todo húmedo, todo lleno de lorlo y de mugre. Una mujer robusta, sudorosa y á medio vestir, que el fuego no le dio tIempo para más, recogía, en uuo de los cana tos de la ropa, temerosa de la rapa­cidad de los pilluelos que rondaban cerca, el chocolate del estan te ..... Salón de molinos dobles para el cacao ¿ Cómo puede haber, pensé, quien tome chocolate de ése? Sentí asco y luégo rabia al oír sobre mi caheza una ruidosa carcajada: alcé á mirar, indignado contra quien así se burlaba de la ajena desgracia, y hube de sonreír al ver un loro que desde el estante miraba afa.nado t:into tumulto y decia, como contestando á mI pre­gunta: -¿ Patojito, querés cacao 2 PEDRO A, PEDRAZA Hasta el último tercio del siglo pasado no se preparaba entre nos­otros la bebida de los dioses sino con chocolate molido en piedra, y consistía en este punto el lujo de las gentes ricas ó que mejor naci­das se creían, en usar del fabricad() en los conventos de monjas, siem­pre más cuco y más aseado, ó de) que en bolas, sin adorno alguno, venia de las labranzas de Neiva, más jugoso y aromá tico que ningu­no; pero ya para 1870 comenzó ti hablarse de las ventajas de) molido y prepal'ado en máquinas, experi­mentadas con buen éxito en Euro­pa, y por fin en ) 877 traj.o tal ma­quinaria y fundó su fábr,ICa el Sr. D. Enrique Chaves, vencI~ndo . no pocas, dificultades y. reSIstencIas, incl\lslve. la del manejO de los n:lO-tores de vapor, que en vano halJian tratado de acli­ma~ ar anteriormenle varios otros inteligentes empre­sarlOs. , Tras ruda ll\cila" natural en todo principio, la fábrIca del ~r', Chaves Impuso sus magnlfi cos produc­tos; pI pedldo p~reció superior á Sil consumo, y en­tonces, en 1889, tundó lIoa nueva fábrica con el nom­bre de ¡¡;r¡u"tali~a, ('1 SI', Lllis MarJ;! Azcllénaga, y durantc~ largo tlf>mpo los chocolates de un:! y otra, todos a radas y , abrasas, dieron á ha to al consumo de Bogot á ,y , nI> alrededores, hasta que para poder aumentar su capital y en ancha/' sus trabajos, resolvieron fun­dirlas en una . ola, con 1'1 /l ombre de léJS dos, Chaves y Equitativa, y la trasladaron al mas'nlB eo edificio que forma esquina entre la calle 20 y la carrera 1 ~, y cuyas vistas, ex lerior é ¡ntprior, así como la de tres de sus salones, publicamos ahora, aproyechan­do fotograbados y dalaS del SI'. Julio Par­ga Polanía, asiduo trabajador por el bien general, que de tiempo atrás sehapropues­to, así com9 nosotros lo intentamos, hacer conocer las industrias de nue Ir:'! r::!pilaJ. Hoy la fábrica de la Compañía de cho­colates Chaves !f Equüativa es la mejór de su especie en el país y una de las más importantes dela ciudad. Tiene una planta de vapor de cIen caballos de fuerza é ins­talación para al umbrado eléctrico directo por medio de acumuladores, con 110 focos de á ] o y 16 bujías, y departamentos espe-ciales para tostar, descascarar, desgermi­nar, refinar y molerel cacao, triturary cer­ner azúcar, mezclar uno y otro producto en las pro­porciones y con los ingredientes que el público pide, estufar, empastillar y refrigerar el choco late, y empa­carla y almacenarlo, todos ello~ espacios~s y b~eJ? v~n­lilados, de modo que el traba]o sea fáCil é IlJgiénlco para los numerosos obreros de la fábrica. A pesar de que la fábrica tiene maquinaria doble y sólo en raros casos habría de suspender trabajos por falta de algún repuesto en el momento necesario, cuenta además con talleres de herrería y carpintería, muy bien montados, en los cuales construye á la minute lodo elemento que le falte, no como remiendo sino como cos::! nueva_ Salón de mezcladores para el eh oeolat!' Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 154 , BOGOTAILUSTRADO Para honor de los empresarios actuales, 'hay que 'Dolar que la fábrica, cuyos depósitos d.e materias primas son siempre abundantes y muy valIosos, no ha gastado capital extranjero alguno, )' que su organiza­ción fi cal y económica tanto consulta el provecho del .capital como el del trabajo, asegu rándoles á los obre- Salón para empastillar el chocolate {'os hospitalidades para ca o de enfermedad, pensión de retiro para la vejez ó in va lid ez absoluta, y cajas de ahorro para que guaru en 3 10'0 de sus economías y en tiempo no lejano las vean convertidas en capital para sus hij os, y además, escuelas nocturnas para todos. No ahorra, pues, la fábrica esfuerzo alguno ni para bien de sus trabajadores ni para mejorar y acreditar sus productos, y a í acaba de demostrarlo con su con­curso de cuentos á que nos hemos r eferido, felicitán­dola por el éxito alcanzado en é te como en todos sus proyectos. CSXa.lerí a ele prensa Completamos hoy el personal directivo de nuestro estimado colega La Revista de la Paz, co n )a publi­cación de los retratos de u Director, D. Manuel To­rres R odrlg uez, y de 11 mélS a. iduo co laborador, el saleroso Caslmiro de la Barra, virjo ya de conocido y popular entre los escritores colombianos. Manuel Torres Rodríguez F otograbado de Parga Pollloía Torres Rodrlguez es un joven distinguido, cuyos mér itos, cuya laboriosidad), cuyos talentos diversos lo han colocado en la posición que 001\ justicia ocupa. Hombre de honor a1to, de actividad como muy pocos, y habilidad sobresaliente, es hor uno de los que ma­yor confianza inspiran al Excmo. Sr. General Reyes: es su taquígrafo inmediato: pudiera deci.rse que la hábil mano de Torres Rodríguez lleva en sus dedos, con agilidad suma, la voz del Jefe del Estado, es decir, el alma de la con- I cordia y del progreso. La labor de Torres ' R.odríguez en d Palaéio de San Carlos debe srr y "erá tomada en cuenta y aplaudida por todos los buenos colombianos, porque ella es una contribución de inteligen­cia y de trabajo en la ohra fecunda y civilizadora del Sr. General Reyes. De fisonomía serena y perpicaz, ­de rasgos llenos de expresión, revela­dores de energías, de actividades y de talentos, que muestra el alma y el co­razón de un hombre de lucha, illte­ligentc, activo y constante, Torres Ro­dríguez irá á la altura no muy tarde, porque de la juventud que trabaja. es la vida futura; allí está el porvenir 1 A Clímaco Soto Borda le dijimos con confianza cariñosa en el prólogo de sus Siluetas parlamentarias, y he­mos de repetirle hoy, algo como esto: "Eres joven, bien lo sa­bes, y por e o t.e metes en la que andas; ni feo ni bllen mozo, así. así, pasadero, pero muy acep­table para las que logres impre ionar, que de 'se­g uro no e fijarán ni en 10 hirsuto de tu espeso biO'ote, ni en que tus cas­taños cabellos son más indómitos que Jos indios de nuestra región orienta~ . i ., que quiere Venezuela tomar e la pena de domeñar, ni, en fin, en )0 desgarbado de tu. cuerpo que, si no te e fuerza por enderezarlo, acabará en una etcétera más grande que la que debiste poner al pie de cada silueta. Con bueno estudio, inteli O'ente )' aficionado de recio á la literatura, ha e crito ba tante en pro a, en la carne de cañón de nlie tro periodi mo, y no menos en verso y en oca iones bi en, y aun cuando tus poe­sías no son todav(a sufi ciente ba O'aje para una colec­ción con tu retrato al frente que te abra la puertas de la inmortalidad, sí han figurado con honor alIado de las de bueno poetas, y en todo ca o revelan al hijo mimado, bien que un poco esquivo, de las Musas." ..~. ADVERTENCIA URGENTE Ocho días después de publicado este número, circula­rá el sig uiente de BOGOTÁ [LUSTRADO, último de la segunda serie, con numerosas vistas de la Exposici6n y festejos del 20 de Julio, cuya consecuci6n y grabado nos ha impuesto la demora de uno y o ro, por la cual pedimos excusas á nuestros suscriptores, rogándoles cubran sus cuentas tan luégo como reciban el presente. Imprenta E16cll'ica Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. I BOGdTA ILUSTRADO , B L DE ZIPACON Este carbón es el n1ejor de la Sabana; con su uso se obtiene una econoluía del 20 al 30 por 100 sobre cualquier otro: Desarrolla gran cantidad de calor en poco tiempo; al· quemarse no deja laja ú otras sustancias incolnbustibles sino apenas una ceniza fina; no contiene, como los demás carbones, grandes cantidades de a~ufre y, por consiguiente, no ataca las parrillas ni destruye las n1áquinas. Diríj anse lo pedidos á Ene Veloz Ex reso encuentra usted relojes de holsillo~ despertadores RELOJES DE TODAS CLASES, GARANTIZADOS POR 25 ANOS Plumas Sevigné. Utiles de escritorio baratísimos y EN ESOL JOYERIA DE PABLO BAQUERO S. El más variad-o y completo surtido de joyas. Sus tallere:) de Platería, Relojería y Grabado se hacen cargo de toda clu e de tra­bajos de esta especie, garantizando esmero, prontitud y cDmplimien10. lJarrera 6:, nú­mero 292. , DR. FERNANDO (CORTES S. CmUJANO DENTISTA DE' L_'l FACULTAD DE BOGOTA - Primera Calle Real) nú­: mero 239. Altos del almacén. del Sr. A. Maguin. . Extr~ccio~es sin dolor. An~stésico:)' y Analgésicos. (Somnoformo, Dentundo y ~Thit). Orifica- Ciones, edificacIOnes, calzas de esmalte, amatgamas y cement@s. Trabajos en caucho y celuloide~ TRABAJOS DE PUENTE Y CORONA LOS-TRABAJOS SONGARANTIZADOS y LOS PRECIOS EQUITATIVOS! ' Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOG O TA ILUSTR A DO Secretario de Estado de Su Santidad Pío X, des pachando en la MAQUINA HAM:VJOND la corresponden­~ cia diplomática del Vaticano. AGENTES DE DICHA MAQUINA Carnacha Roldan & Tamayo BOGOTA, CALLE 12, NUMERO 178 ~~:~~~~~~~ ~~~~~~~~~~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Bogotá Ilustrado - Serie II N. 9

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  • Exclusivo BibloRed
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Troika

Por: Isabel Zapata | Fecha: 2024

¿Con quién y por qué formamos nuestros lazos más profundos? ¿Dónde están las palabras que hablan de la vida después de la muerte de un cuerpo que amamos? ¿Y cómo lidiamos con la ausencia? En la primera novela de Isabel Zapata conviven delicadamente, como encima de un altar del lenguaje, la observación de los detalles que a veces llamamos poesía y la precisión de las palabras de quienes han explorado el silencio. Dividida en mitades que son como dos caras de una misma moneda, Troika cuenta la relación extraordinaria de una niña y su perra, la historia de una mujer que viaja a otra ciudad para encontrar trabajo e intentar sobrevivir el duelo con sus muertos, y cómo sus vidas se entrelazan fatalmente.
Fuente: Odilo Formatos de contenido: Libros
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Troika

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Más allá de las palabras: el lenguaje en la filosofía de Heidegger

Por: Pedro Alfredo Rocha de la Torre | Fecha: 2005

Resumen: El lenguaje es uno de los ejes fundamentales de la filosofía heideggeriana posterior a la Kehre. Heidegger lo aborda desde una perspectiva ontológica y fenomenológica que busca acceder a su esencia de una manera directa a partir de la experiencia de su propio acontecer. De esta manera puede ir más allá de las perspectivas que reducen el fenómeno lingüístico a un simple instrumento al servicio del hombre, y plantear el carácter ontológico del mismo, al considerarlo como condición originaria de la apertura y la apropiación de mundo. Estos dos rasgos esenciales del lenguaje encuentran en la poesía (Dichtung) el ámbito de su despliegue.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Artículos
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Más allá de las palabras: el lenguaje en la filosofía de Heidegger

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ÁGUEDA, S.: Jornada (The Harp's Theatre) (Mayer, Sordo, Garay, Álvarez)

Por: | Fecha: 2017

Act I: El secreto (Cancion Alemana by Diego Fernandez de Huete) (03 min. NaN sec.) / Agueda -- Act I: El juego (Zarambeques by Diego Fernandez de Huete) (02 min. 34 sec.) / Agueda -- Act I: La criada (iAy de mi ganadito!) (Juan Serqueira de Lima, MS2478) (02 min. 12 sec.) / Agueda -- Act I: La magia (Pasacalles de segundillo by Diego Fernandez de Huete) (02 min. 34 sec.) / Agueda -- Act I: La poesia (Españoletas by Lucas Ruiz de Ribayaz) (02 min. 51 sec.) / Agueda -- Act I: La dama (Quien es Amor by Juan Hidalgo) (02 min. 37 sec.) / Agueda -- Act I: El portugués (Prolatio by Anonymous) (01 min. 52 sec.) / Agueda -- Act I: Madre y Padre (Pabanas by Lucas Ruiz de Ribayaz) (02 min. 35 sec.) / Agueda -- Act II: La anciana (No queráis dormir, mis ojos by Juan Hidalgo) (03 min. 43 sec.) / Agueda -- Act II: El Francés (Monsiúr dela boleta by Diego Fernández de Huete) (03 min. 18 sec.) / Agueda -- Act II: El hechizo (Tarantela by Lucas Ruiz de Ribayaz) (01 min. 49 sec.) / Agueda -- Act II: El mercader (Minuet de primer tono, MS 816) (01 min. 24 sec.) / Agueda -- Act II: Los elementos (Tened, parad, suspended by Juan Hidalgo) - La fiesta en palacio (Suit segunda by Bernardo de Zala) (02 min. 57 sec.) / Agueda -- Act II: Bufón - Minue I (NaN min. NaN sec.)(50 sec.) / Agueda -- Act II: La carta - Corrienta primero tono (02 min. 41 sec.) / Agueda -- Act II: La promesa, Sarabanda (01 min. 39 sec.) / Agueda -- Act II: El engaño, Minue II (01 min. 01 sec.) / Agueda -- Act II: El baile - Corrienta por el re (01 min. 23 sec.) / Agueda -- Act II: La persecución - Minue con su glosa (01 min. 29 sec.) / Agueda -- Act III: El enamorado (Valgate amor por niña by Juan Sequeira de Lima) (03 min. 28 sec.) / Agueda -- Act III: La mirada (Gaitas by Diego Fernández de Huete) (03 min. 11 sec.) / Agueda -- Act III: El viaje (Achas by Antonio Martín i Coll) (03 min. 02 sec.) / Agueda -- Act III: La pradera (Aura, tierna amorosa, Juan F. Gómez de Navas MS 2478) (03 min. 32 sec.) / Agueda -- Act III: El inglés (Fortune by John Dowland) (02 min. 23 sec.) / Agueda -- Act III: El criado (Canarios by Antonio Martín i Coll) (02 min. 56 sec.) / Agueda -- Act III: La iglesia (El agua del llanto by Juan Hidalgo) (01 min. 57 sec.) / Agueda -- Act III: The End (Folías by Antonio Martín i Coll) (07 min. 20 sec.) / Agueda
Fuente: Naxos Music Library Formatos de contenido: Audios
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El Granadino: periódico político i literario - N. 5

Por: | Fecha: 22/10/1840

·O .. PBBIODI C O POLIT.ICO·ILI'I.It&BIO. [ JUM . 5. 0 JUEVES 22 DE OCTUBRE DE 1 40. T R IM. 1. o ] POESIA. Dite surtout aux fih:; des nouveau~ preux Que j' ai chanté 1' arnour et 1' e pérance Pour con..::oler mon pays malheureux ! -Béranger.- ¡ADIOS! J!"a.re thee well-and if for e ver Still for ever, fare thee well! Ev n though u1lforgiving, never ' ain. t thee ·hall rny heart rebel! I . --By ron-- Oh! mil vece·, pen ' ando en este instant )e preci a í :final eparacion, En láarima baño e mi semblante l a ustado tembló mi eorazon ! Hoi llega al fin,-al :fin no eparamo ' D l mundo abierto, que me llama á í, Bajo la. pu rta junto. aun cstamo ; ¡ Por ez po trcra te contemp.lo á tí ! ¿ unca á verno ni hablarno volveremos ! 1 tra vez! ¡un in tan te i nada mas! Ah! en 1 eno de Dios no uniremo ! -I para icmpre!-mas aqui jama ! ¡ Dulé horas pa ada á tu lado, En que tu voz mi alma fecundó, "n que fu1 comprendido, adivinado, mado casi ••• . todo se acabó ! ¿Quien volv rme podrá. lo que en ti pi rdo '1 ¿E u mí tu falta quien uplir podrá 1 'uando ni ·é i tu t tal recuerdo Torcedor 6. con uelo me sera. ! Ah! solo é que el bien por que yo clamo Bajo mi mano nunca yo tendré Que no amé nunca como tt tí te amo, 1' que nunca sufrí cual sufriré! II Diez aiio · ha •• • • cuando mi solo amigo e 'Ó obre la tierra de exi tir, La esperanza llevándose con igo Vejándome la nada en porvenir •• •• Yo pequeñuelo entónces aun me hallaba, .::,n cicatrice nuevo el corazon, J entre mi alma apéna clareaba E..,a fune ta luz de la razon •••• l aquel precioso amigo q ue perdía, virtud, su talento, su bondad, en todo u alor yo conocía, la inmcn a e ten ion de mi horfandad • ••• I mi dolor, empero, fué locura Que en su grandeza á mí me orprendió : un hoi de l golpe la impresion me dura, E irá conmigo m ientras viva yo! I hora, que no soi niño i que soi hombre, Hora que é lo que es el mal i el bien, Cuando de amor entiendo el dulce nombre, ¡Es fuerza darte adios á tí tambien ! tí que amo, á tí que é q11ien ere , Que entera te ha comunicado á mí, E epcion entre todas las mujere , A tí, Dclina, adio tambien á tí! III Ad.ios á tí ! •••• Cuando e ta negl'a idóa. E ·té cumplida en su indecible horror, Cuando en l cielo o curecer e véa El luminar de mi postrer amor, I · en su lugar e crito quede, un ca ! I me envuelva la noche i soledad, I ienta mi alma su existencia trunca Sin tí, Dclina, u mejor mitad •••• ¡ Curi rá de e a vida 1 olo dia. Que ya pueda alegrar mi corazon, ino aquel en que ce mi aaonía I á Dios devuelva u fune to don! I cuando tú, quiza en otros brazos, in dolor, sin pcsnr, in inquietud, manto, amada, envuelta n ro o lazo , I en pleno sol, .i en plena juventud; Oicras de muerte un caso de dichado, I una campana fúnebre jcmir I oigas un nombre, eJ nombre ya olvidado Que dabas al que acabe de morir ! • • •. Oh ! dame entóncc un recuerdo amigo! El que e otorga á todo el que no es ma , El q e e otorga á e traño .i á enemigo, I que negara olo Satana ! IV Los años Yolarán sobre mi huc a; I por iglos en ella dorm iré •••• I al :fin se cumplirá la gran prome a, 1 ante mi J uez con los domas vendré ! Mas yo, la humana inmen a muchedumbre Cortando aprisa, olo iré á bu car La faz mejor, los ojo de ma lumbre, El cr ma bello, i rna capaz de amar ! Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • 20' ÉL GRANADINO .. 1, cua do ya la hubiere al fin hallado, .Juntos saldremos acia el Juez los dos: l ante el concurso, mudo i asombrado, Así diré resueltamente á Dios: ' ¡ Esta mujer á m~ me pertenece ! "Es la mujer que amó· mi juventud ! "-Ya· estoi juzgado,-todo lo merece " Quien tanto amó, mi amor es mi virtud ! " " N o pido mas: mi cielo solo es ella ! -~"" "El que se atreva véngala á pedir! "Delina es esta •••• sí; la sola estrella ' Que alumbrará mi eterno porvenir ! " Así diré: i oiras lo que has oído Ante los hombres, i ánjeles, i Dios. -Ahora mi amor, si puedes, dá al olvido •. ¡Guárdame el tuyo para entonce!-Adios! r-·· LA HE VUELTO A VER! I Sin verla un año entero Corrido pues había: Un año de agonía Año de maldicion ! I su imájen empero Do quier me perseguía; 1 al verla así sentía Temblar mi corazon! ¡Recuerdo dulce i triste Del tiempo que ha volado! ¡Del tiempo fortunado Que nunca volverá! De preciar lo que existe, Tal es la lei del hado •••• ¡I llorar lo pasado I ansiar lo bue será! Si el hombre mi erable Lo que P!nta en su mente, Cual lo llora ó presiente, Pudiera conseguir! •••• .:A Mas tanto bien no es dable: El mal siempre presente! La dicha siempre ausente, Pasada ó por venir! 1 el hombre •••• ó desconsuelo! Va andando ·de contino, 1 á todo, peregrino, Saluda i dice adios! Por eso inmoble el Cielo, -¡Magnífico destino!- Al fin de su camino Le puso al hombre Dios! II Así pensaba yo pensando en· ella: I de , mis ojos lágrimas corrían, 1 mil recuerdos entre mí nacían De luz, de vida, de placer, de amor! Como de noche alguna aislada estrella. Luce remota, en cielo inmenso ~ vago, I empero, abajo, acá la pinta un lago •••• Tal ella, ausente, estaba en mí dolor ! Sobre su. faz cual. una leve gasa, Pálido el tiempó echaba su tiniebla, Cua~ lcr indecisa·,. raia, i dulce niebla Que en-las mañanas cubre Cielo i mar ! Y a en lo~ · altos balcones de su casa; Y a en su sofá, tendiéndome la mano, Y a, junto á mí, sentada á su piano, Un mundo haciendo dél desencerrar t. . ¡ 1 todo ·ausente i· para- mí pet:dido ! ¡ I, cual los nombres quedan• en la historia, Todo existente solo en mi memoria ! ¡ 1 no- pensar. volver á verla mas! Ella r que amor, virtud, beldad, ha sido ! Ella! que inspira amor, virtud, ternura ! Ella! de Dios imájen viva i pura! •••. ¡Entre ella i yo la odiosa voz, Jamas! ;: ,__.¡ "lamas! •••• Oh, no !-La habré de ver hoi mismo " OJ1 ! la veré ! mi amor direlc intenso, " Aquel amor, fogoso, estraño, inmenso, " ·Que hace bullir mi sangre de español ! " De despecho en un largo parasismo, Hoi tal pensé;-i hoi mismo ácia su puerta Me dirijí;-llegué;-la hallé entreabierta; -I entré por, ella al irse á Ocaso el Sol ! III ¡ Cómo espresar pudiera Las hondas sensaciones Que mis viejas pasiones Despertaron en mí, Al ver, cual antea viera, Los patio , los balcones, Los mismos barandones Que en otro tiempo ví! Desierto todo estaba •••• , 1 todo silencioso •••• I tan solo, medroso, De mis pies el rumor Confuso resonaba, Al yo cruzar ansioso El jiro tortuoso Del largo corredor. Del corredor enfrente Su estancia se veía •••• Llegué. al umbral •••• ¡ un dia Allí la conocí ! 1 sudaba mi frente, 1 mi seno latía ..... -¡ Allí verla debía !-­Entré •••• , - la ví ! la ví m La misma sí que antes, ~ misma que amé tanto; La misma •••• el mismo encanto Pintándose en su faz ! ¡_De amor dulces instantesl ·-:.., •J.~' Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL GRANADINO'. ¡.De amor ~rdiente llanto ! -¡ Casi me causa espanto De dicha· el ser: capaz~ f·V Es media: noche: la· ciudad dormida Lejbs de mí i á mi .derecha yace; "I el aunf frla de los montes hace Mi~ miembros i mis dientes tiritar ••••. {\a gran sabana, lóbrega, estendida, Mirp á mis piés,-arriba las estrellas; 1 e~' Occidente algunas vagas huellas Que ha dejado la luna al tmsmontar.~ .•••. ~a he vuelto á ver !-hoi otra vez · la he visto !1 -~as esta vez no ya. por vez postrera; Que hasta el instante mismo en que yo muer~r, . Toaos los días volveré á sus piés ! c1:omo el Ermita vive al pié del Cristo, . Mi vida entera pasará á su lado: ¡ Eha, presente,. porvenir, pasado, Ell~ en el mundo mi ánjel guarda es! ~ hai objecion,. ni estorbot ni reparo! Ah nada importa mi tenaz desdicha! El es mi fin! ella es la misma dicha! I y la he visto, i quiero ser feliz! as yo feliz! •••• Feliz, feliz nn Caro ! Ha una maldicion contra mi raza, Q~ en su anatema á todos nos abraza, I c~cribe en nuestras frentes, Infeliz.! r es cierto •••.• i no por eso desespero •••• Mi padre solo amarme supo en vida: Despues acá, jamas correspondida Hallé de amor mi gran necesidad ! l nada importa, i siempre en Dios espero ! Ella por fin será por siempre m_ia ! . Mi amor i el suyo habrán de unuse un dta; .,-¡ Si el tiempo no, será la eternidad ! PROPOSICION DE MATRIMONIO. 1 Despues de tantos negros desengaños Q.ue ya sufrí,~e tanto amarg~ lloro,­De tantos males, cuya cuenta Ignoro, Que desde niño me han envuelto á mí; -Cual la esperanza al fin de nuestros años, Cual el consuelo al fin de la desdicha, Astro de amor !-imájen de la dicha ! Hurí del Cielo !-te he encontrado á tí ! ¡ 1 tú no sabes cómo yo te amo ! Oh ! mas que patria, amigos, deudos, madre ! Mas que la sombra misma de mi padre! Mas que la gloria, el mand~, i el sabe¡: ! Por tí daría de laurel m1 ramo, Por tí daría nombre i apellido, Por tí daría cuanto soi i he sido, .Por tí datía cuanto pue~o ser. 1 Aí 1 i ese amor tan vasto i noble, empero, No ll~na mas de mi alma el gran vacío, Que el cauce seco de un inmenso rió Puede llenar del campo un vil raudal ! . .! Amarte mas, amándote, yo quiero; Que siento en mí que ~mnrte mas podría: : Mas dicho está que al e · lend.or del Cia Jamas aquí saldrá mi amor total ! Es que finito i flaco · el homhr:tfnace, 1 del fastidio nada lo preserva~ Es que sin duda! al' hoitibte· Díos reserva Para otro mundo i otro ser mejor ! Es que en la: tierra nada satisface, Ni cosa alguna aquí se vé completa: Ni el ruego á Dios-ni el canto del Poeta­Ni el mal ni el bien !-ni el odio ni ~~ amor ! u El hombre es una lámpara apagada. T6da.: su luz se la· dará la muérte, 1 un nuevo nombre, i una nueva suerte, 1 un nuevo ser,-¡ demonio 6 serafin ! Al alma el tiempo tiene aqui tápada: La eternidad del tiempo rompe el velo •••• La eternidad !:-O Dios !'¡Infierno i Cielo ! -Odio i amor completos i sin fin ·! Odio i amor !-Del gran linaje humano, Que· viejo cubre desde Adan la tierra, Cad.a individuo el signo oculto encúerra Del mal ó el bien,~e Satanas ó Dios! De eternidad al lóbrego Oceal}o Llega el instante en que las v.élas tiende: Lo q.ue es, entónces súbito coÚÍprende. 1 al barro vil por siempre dice adios! Tanta verdad que hoi duda, teme, espera; Tantos, oscuros, hondos pensamientos; Tantos inquietos, vago sentimientos: El hombre entónces faz á faz va á ver ! Sin nube ya ni incómoda barrera, El justo entónces se verá así mi mo; De Dios entonce el grande, eterno abismo, Su corazon podrá satisfacer! Oh! tú de Dios impreso el signo llevas En tu voz, tu mirada, tu sonrisa; 1 en lo que hoi eres, débil, se divi a Toda la luz que entonce habras de dar! Entonce!-En mí de amor potencia nueva ! En tí perfecta tu beldad hoi trunca! -Hermosa tú, i hermosa mas que nunca! ¡Amante yo, cual hoi quisiera amar! III Oh! ¡qué me importa,'"J>ues, que aquí i ahora El cetro del destino no.s aparte, Si en otro tiempo, al fin, i en otra parte Me darás tanto i mas que puedes hoi! · qué me importa que #por una hora ser de algun rival mas li to, tendrá lo que él en tí no ha vi to, que yo ví!-lo que esperando e..stoi! i Qué le darás? .••• -No mas que lo que tienes: Todo tu amor,-¡amor perecedero! / Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL GRANADINO. Tt ro · lru he rno.:;o, a.nj<.Jico. hechicero ..•• -P ro qu e al tln habrá de envejecer! l :td a mas! i ma no son . us biene ! -t; · m ujer-de pue sera arcánjel: Oh! ¡q ue yo tenp-a para s·empre el únjel, l él ten ·a aquí c1en años la mujer! D a le a qu í, pues, tu amor, tu t-;, tu nombre ; n te aquí con él en firme lazo; T u primer be o, tu primer abrazo! D ' lo todo !-la esperanza á mí ! Oh! la peranza! el olo bien del hombre t Del p bre, el tri te, el viejo, sola amiga ! <¿ne á lo presente lo futuro liga, I hace bajar el Cielo al mundo así ! Ah ! no me robes este dulce sueño, Que hoi mi horfandad alegra i mi abandono! ¡ D"me que allá, i al pié del santo trono, Tendremo juntos un lugar los dos! ¡Dime que allá ~eré esclu ivo dueño De cuanto el Padre á tí te predestina ! Qne allá, por iempre, para tí, Delina, Scrt') el primero yo despues de Dio ! --o-- Dl F'fCULTAD DE ESCRIBIR EN LA PRESENTE CRISIS. E s lúne , e de noche; lo rel ~ e de l ciudad aca· han de hacer sonar la una de la mañana; el jué ves tempran debe salir el 5. 0 número del rn.nadino, i l Re dactor nada tiene e Cl·ito, n ada tiene pre1 ara o. Porque es tanto. la dificultad que ncuentra pnra 1. ·cr ihi r , que, á no &er por 1 'OI m ne c omprorni que para con el público 1 a contraído, almn donaría desde te n ú m ero una publicn.cion qu e á ce · no sabe n ve r. d:td como continuar. ¿ ~ ' brc quG e cribir ahora en efecto? 'i nos halUcemo en un tiempo de calma, en un t ie m po semejante á aquello · creno, tiempos de 1 3 :'t 1 !3 , en que toda las materias podian pr se ntar m terés i encontrar lector ··, para exitar la aten ion del público, si es ve rdad que iempre te ndría que luchar d Redactor del Granadno, contra la dificultad . nn.ci. das de la de proporcion ontre la macrnitud de la m. pr sa i ln. pequeñez del escritor, á l~ ménos tamuien es verdad que e a sola ería la d · ficultad de la publi­cacion, i que, siéndole e clusivamente per ·onal, no sería dificultad para ningun otro. :\las cuando la dificultad es jeneral, comun á todo , e uando previene no olo del e critor pequeño en cuales. quiera circunstancia , sino de las circunstancin.s grandes para cun.lquier escritor, la dificultad de escribir entúnces , !mee tan grande cuanto puede serlo, es ca i in uperable. De cuantas materia puede ocupar e la intelijencia humana, ahora para no otros solo hai una que pueda interesarno ... , i de e a nada puede decirse de nuevo i que todo el mundo no sepa. La fa.ccion de Patria está amenazando la ~pital; todo el mundo siente que e te negro drn.ma que se no~ c:->tá r pre entando i en que no otro mismos somos t0do~ · dore , se aproxima aceleradamente al desenlace; se de enlace no puede rqénos que s e r sangri e :;t(. ; cada indiv>duo presiento con · obre alto que se ó ~cr·:: . el dia en qu<.· habrá de resolver á e cojer entr0 . ·N acrificador ó ::;e r víctima: i en esta conaoja, en :•ta inquietud, . en e ta incertidumbr , ¿como puede pr< 11 • ter e el scritor que el público se ocupe de él CY.::1.ll\~u cada uno tiene que ocupar e esclu .ivamente de r.:í mismo? ¿cómo puede prometerse que e atienda á . LJ ... pensamientos, cuando el pueblo entero está ab orto i · distraído en un solo pensamiento? ¿cómo puede pro. meter e que se e cuche u débil voz, cuando cada llll• · . solo escucha la voz interior i ternero a que en el fond1 , de su corazon le pregunta: "¿Qué será de nosotm ' ¿ Qué serú de mí ? " Literatura, poesia, política, ciencias, artes; esh1. materias de intcres jeneral i permanente, on las única'-' que si.n repetícioncs puedan de arrollarse hasta donde• s quiera, la únicas de que pueda vivir por mucho tiempo un periódico, las únicas que puedan procurar instruccion sólida i entretenimiento variado al público, i honor i eel · bridad -' un Redactor. Por que las ocurrencias nacida.· de circunstancias pasajeras i lo juicios formados sobr caractere individualc ·, son fuentes de publicacion qu e demasiado pronto se agotan, i de las cuales nn.dn. uede sacarse de nuevo, cuando ya una vez e ha ocurrido (t ella . i Qué se puede decir en efecto, . á los seño1 s el la opo icion sobre la conducta pública que en e to. últimos año han ob ~ m·vado? Lo que inumerables.ocn­sione se les ha dicho: q\le sa conducta es indigna i abominable para toc1a per ona de honor i de principio . 1 ¿ qué e saca de estas insulsas repeticiones ? Qu · el pítblico se cansa sin que por ello esos empedernido~ hombre Sv arrepientan ni se corr;jan. Es preciso pues, para poder escribir sin repetir . volv r á las materia de int rés jeneral i permanente. Pero en nuestro. actual ituacion, en que nn.di tú para meditar argumentos ni admirar imájen , habla : de tales materia es e poner · á no ·er aceptado JH atendido. Cuando á un hombre con un miembro gangr nado~ se le ha anunciado ya por el cirujn.ao que s nece ­sario amputár elo, añadi6ndo1e que la peljgrosa opera­cion puede co tarle la vida, i advirtiéndole que prepar · su testamento i que haga su confi ion, porque e ~li : próxima la hora en que so va á decidir definitivamente de su de. tino; e e hombre con tal anuncio i despuc. · de tal advertencia, i tará por ventura mui dispue ·t (' á leer libros ue lo in truyan i á escuchar conver n. cioncs que lo di traig n ? " Pronto estaré sano ó me hallaré difunto: ' i , es la idea, la prcocupacion que no puede a.bandonnr ú ese miserable, el punto fijo entorno del cual totl(J su pen amiento está. sin cesar dando vuelta. Dos p 'r. sonas no mas. pueden ser atendidas por él entónccs, l1 ~ dos personas que pueden hablarle de porvenir i qui. tarJe 6 darle espern.nzas: el cirujano· i el confe or. 1 esta es nuestra actual ituacion i quienes de l'n hablar ahora no on los escritores, son los gobernante~ ;. no el Redactor del Granadino sino el Vice-pre incnf( · . de la N u e va Granada. ¿Qué pudiera decir ahora el Redactor del Granadino; Hemos llegado a~ · puntO- en que ya . nada. puede decir se . i en que todO> debe hacerse. En vano se ajitaría i rujjría entre las columnas o . , su periódico como, el leon entre las , barras de ::;· t Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL GRANADINO. jáula; su aj.itacioa i su . rujidos ser' a.n impotentes i de 'nada serv'rían para ·curar á. la patria de s u gangr
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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El Granadino: periódico político i literario - N. 5

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Chile urbano : la ciudad en la literatura y el cine

Por: Magda Sepúlveda Eriz | Fecha: 2013

¿Qué puebla la imaginación del espacio urbano de Chile? Los malls y los supermercados ocupan un lugar central al momento de elaborar narrativamente el aprendizaje de la segregación exterior e interior. Tal como se deambula en los espacios climatizados, podemos, imbuidos en los audífonos, crear la escena que habitamos. Pero cuando buscamos otra cosa, que nos saque del juego en solitario, podemos ver ese cine documental que reinventa el barrio como territorio de relaciones cooperativas. Y cuando definitivamente deseamos salirnos del camino, leemos poesía sobre la experiencia negativa y de exilio...
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros
  • Temas:
  • Cine

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Lo pintoresco : Estudios desde un punto de vista

Por: Christopher Hussey | Fecha: 2013

Lo pintoresco. Estudios desde un punto de vista es un libro interesante, extrañamente erudito y ciertamente pintoresco. A través de él, el lector encontrará explicación y respuesta sobre la manera en que se forjó y extendió el gusto por el paisaje en Inglaterra, hasta convertirse en un rasgo que explica ciertas características idiosincrásicas de los británicos sobre sus inclinaciones, pasiones y aficiones. En este libro Hussey ensaya una historia del arte inglés que él narra situándose en una posición muy determinada, mirando la poesía, la pintura, la arquitectura, la jardinería y el paisaje...
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros
  • Temas:
  • Arte

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Zoomaquias

Por: Rafael Bonilla Cerezo | Fecha: 2014

Edición de un selecto corpus de épica burlesca: 'La Burromaquia' de álvarez de Toledo, 'La Gatomiomaquia' de Luzán, 'La Perromachia' de Nieto Molina, 'El imperio del piojo recuperado' del marqués de Ureña, 'La Perromachia' de Pisón y Vargas, 'El murciélago alevoso' de Diego González, 'La Rani-Ratiguerra' de March y Borras y la anónima 'Grillomaquia'. 'Todo especialista en poesía dieciochesca debería acercarse a este esmerado volumen para leer su introducción y alguna de las piezas. Dudo mucho que un juguete cómico tan sabroso como La Gatomiomaquia pueda aburrir a alguien.' MARTíN ZULAICA LóPEZ, en: Revista de Literatura, 2015, vol. LXXVII, n.o 15.
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros
  • Temas:
  • Literatura española

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A través de los trópicos

Por: Xavier Marmier | Fecha: 2006

A través de los trópicos de Xavier Marmier constituye un apasionante mosaico de experiencias, leyendas, cuentos y descripciones geográficas repletas de ingenio, belleza y poesía deslumbrante, ejemplo de la mirada europea sobre el mundo durante la época del colonialismo. Desde la vieja Rusia hasta el Nuevo Mundo, Xavier Marmier nos deleita con prosa limpia y humor agudo haciéndonos recorrer con los viajes de la época un universo que en ocasiones se revela más presente que perdido. Esta edición se presenta con el aliciente de catorce ilustraciones realizadas por René Parra, que contribuyen a dar a...
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros
  • Temas:
  • Literatura francesa

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Anagó: vocabulario lucumí. El yoruba que se habla en Cuba

Por: Lydia Cabrera | Fecha: 2016

Anagó: vocabulario lucumí. El yoruba que se habla en Cuba es junto al Catauro de cubanismos de Fernando Ortiz uno de los más completos vocabularios de las lenguas de origen africano habladas en Cuba. "Al terminar la lectura de este Vocabulario Lucumí, me he preguntado si no ha sido escrito por un hada, pues Lydia Cabrera ha logrado esta extraña metamorfosis, la de transmutar un simple léxico en una fuente de poesía. Lo mismo que alcanzó a hacer en El monte de un herbario de plantas medicinales o mágicas, un libro extraordinario en el que las flores secas se convierten en danzas de jóvenes arrebatadas por los dioses, y en el que de las hojas recogidas se desprende todo el perfume embrujador de los trópicos.
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros
  • Temas:
  • Enciclopedias y diccionarios

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