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Imagen de apoyo de  El Cóndor: periódico literario - N. 21

El Cóndor: periódico literario - N. 21

Por: | Fecha: 13/11/1870

EL ~~N PERIODICO LITERARIO. NUMERO 21. SE PUBLICA TODOS LOS DOMINGOS. LA SERIE DE 12 NUMERO S V ALE 60 CVOS. Editor re ' pons(~ule, Lt:u omo EcnAv.AnnfA V. ¡ Agente general, LISANDno ltESTnEro. ! MEDELLIN. IMPRENTA DEL ESTADO, 1870. ¡ : 1 i 1 ! 1 ¡ ! Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. :f'J J.J \J Vl JJV.1\ VARIEDADES. CONOCIMIENTO Ó HISTORIA NATURAL DE LAS AD~JAS. (TRADUCIDO PAnA 11EL ~O.'DOR 11)1 ( Véase el núm&ro 12 de este periódico). SUSTANCIAS RECOGIDAS POR LAS ABEJAS. JJe la miel.-La miel e.s una ecrccion de los \'egetale , que e produce ordinariamente en pe­fjUeña. gl:\ndulus que los botánicos han llamado nectarios, do donde Yiene el nombre de néctar que lo poetas han dado á e to jugo. Dicha se­crecion so encuentra sobr las flores do ca ·i to­do lo · vegctales, y es mas 6 ménos abundante egun el calor de la c. tacion combinado con la 1mmes un tiempo suave, un poco húmedo y cargado de electrici­dad; mientras que> el tiempo frio y seco, en qae reina el viento del norte, le es de favorable. La abeja emplea do minuto para. de ·cargar u pTo·rision de miel en la colmena. Las ~roY~odoras, seg~n hemos dicho, deposi­tan ordmanamente la miel en la primera celdi­lla vacfa que encuentran, para ser almacenada en seguida en la parte superio1· de la colmena, y en lo panale de lo lados, principiando casi siem­pre por los que Q tán mas retirados de la entra­da de la colmena. Cuando hay abundancia de miel llenan los pa­nale. hasta la p~rte mas inferior. Luego que uua. celdilla esttí. cas1 llena, la· ab<'ja forman encima una e ·pecie de tapa ú opérculo q 10 f:dr\fe para cerrarla cuando ya no puede contener mas miel. ~st~ tapa e pla~a, blanquecina y tra paren te, nn¡Hde que la mwl se derrame y la consena in detrimento alauno. • ' J~a. abejas tra formnn en miel el jugo de mu­chos fruto., y e:to ha imlncido tí. lo· apicultores t\ darles jat'abts vor alimenlacion cnando les fal­ta la miel. E to" jarabes en ma~ ó méno bue­nos, s guu la cautidad do materia azucarado. quo contengan. La abeja. fabrican tambien su miel del azúcar de caiia, remolacha &, cuando la encuentrau en estado lfquido, do la savia de nlannos ár­boles y del maná ó materia n;mraradn. de otros. La miel fonuada. de azúcar 1' finado es ménos a~mcaradn. que la rccooida sobre las flore·. La que proviene d 1 cogucho ó aztícnr ne>gro es mas abundante y con:"rva mejor u an to, pero . m~ nos ·ncarina que la umiui tralla por el azúcar r finado. U o que llts abt:jas /¡acm clt' lfl miel.-I.as ahojas r coaen la miel 1 ara su propia alim ntacion y la. rle la prolc. Elaborada y Lrn formada en sn ~e­gnn! lo estómago, produce la cera de que mas adelante so halJiará. JJcl pólcn.-RI p61en es el polvo abundante !ft~o ,e cucucntra sobre lo e·tn.mur' do las flore~. e compon de una illfinidall ele pcqu iio. gló­bulo: que fol'lnan la materia seminal. F:ste polvo o rojo, anaranjado, blanco, gris, netrro &. J~as abeja recogen el pó!en con ayuda de los vellos qt~c cubren u cuerpo, de sus rnandflJubs, d , n p1cr1Hts y de los cepillo el<.' que é. ·tas est ;Ln provi tas. Cuando la industrio ·a obrera se posa ~obre una flor, recoge con sus mandfhnlas todo el que encuentra obre las cápsulas de los e tam­bres 6 caido obre las corola ; luego se levanta y dando rueltas durante un momento, olla mas­e~, ama a y r une lo granos del pólcn, humede­Ciéndolo nn poco, sea con la miel que encuen­tra en el mctario de la flor, sea con la que ha lle· vado para este efecto, en n primer e tómago. A f, despnes ele ama ndo, durante el vuelo la cantidad (h: pólen que recoge, y de haberlo' pa­sarlo del pnmer par de patas lll egnndo y de ég. te al tercero, ella repite la misma maniobra has. ta que la pelota quede enteramente formada. Alma~enajc del pólen.-Cnando la abt'ja, carga. da u e polen, vuelYe á la. col m IUI.7 ella sube sobre lo· panale y lm. ca un al\'éolo \'acfo eu dónae dcpo ·it..·u· su e· rga; en él introduce las dos pa­ta en que lleva las pelotas de pólen, las frota. una. contra otra y contra las paredes de la celdi· Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. .. ::S. ______________ ,.....~~...._..,~~= lla, logrando asf, en ménos de un minuto: de em­h! lrazar. e de su fardo, hecho lo cual vuelve á sa­lit• en bu. ca de nneva provi ·ion'. El pólen es ahn'lcenado ordinariamente en las celdillas de la mitad y orque ionorall:m el orígen ele la cera, el pólen sirve para la alin entacion de la cria en el e ·tallo an para la construccion de sus edificio. . on tan ligeras e. ta' laminillas, que se nece itan centenas para igualar el pe o de un grano de trigo. Se ha creído dnrantE> mucl o tiempo que el ele­mento principal de la cera era el póleu tle que so alilnAnt'lban lns obreras. E:te p61t>n, so Ot' una HcriP. ele e ldillas ó a1r~olos rc""nhn · ¡ de és­tas mm~ contienen miel y oLrns lus larvas ó gu­sanillos tle )a. alJPjll.. lJichns celdillas tienen una figura exagonal t~rminndn por una piriimidc de 3 I'Oilhos, r cada panal tiene una. serie de celdiUas por cada Indo. Las abeja principian sus ecliucio. en la parte mas elevada dt- ~u habitacion y siempre hay al­t! lln objeto a1ic11te en la cima; es allí donde 11- jan su pl'Ím~r alvéolo y si encuentran un resto de antiguo panal, ellas lo continúan; asf quB puede obligltr e las á dar una determinada direc­cion ;í sns trabajos, fijando en la parte superior de la colmena un peJa~o de panal 6 una taulita. cortada exángulo y cuyo \értico Llebe quedar luicia abajo. · Cuando la abeja quiere con truir, separa con las patas poateriores las laminillas de cera de que hemos hablado y que so encuentran entre los sc~mentos eecamo ·o de su vientre, la lleva á la boca y la am:1sa, formando una e pecie de pasta que aplica al pnnto donde quiere edificar. Las abeja principian frecu ntem¡;>nLe \"ario panales á la Yez y muchos alvéolo sobre el mis­mo panal; pero t>sto primero trauajos no son sino como €'11 bosquejo; y tiene quó ser a f, por­que la obrera no pueden trabajar toda en UI.J. olo panal, y la aglomeracion de pauale lt"S proT cura el ca.lor1 cosa de I}Ue tanto J.lCCe3i~A. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. l\Iiéntras qúe un gran número de obrera s bos­quejan los primeros ahréolos, otra nspenuidas de las pata·, formando como guirnaldas están en reposo y parece qne trasformaran en cera la 111iel do que e t;in repleta . En e~ cto, pronto vienen á ocupar ellngar le laR primera y á ayu­dar á la conclusion de los alvéolos. ( Co11tinuará). CORRESPOND:BJ ... TCIA. Sc1ior Rafael Lema. SA~'rAno A.-Acnso ñ us­ted rC'cibo de la suma. de~ ü, Yalor de diez ~ns­criciones á la 2. o. serie de "El Condo1··'. llc se­guido rrmitiéndole los cjempl< res al ,·rfiot· Fu n­negra á quien me iuclicó u::;tctl había cucargado de la agencia. Seiiot Jrtime Rcstrrpo. Co. conDIA.-Recibf.,. 1- 20 cvo ·., 'alor de una. suscricion A la l. o. y 2.' t se­ries de e te periódico. Seiior ;1figuel .Návas. CARTAGo.-Recibf los ejemplares obrautos y $ 1- O cYo .. , Yalor de trc · suscricioncs á. la primera ~cric de ''El Con­dor". Seiior Daniel Tamayo. Axao .:TURA.-TI.ecibf pa­ra. el pago de cuatro suscrieinnc. .~ la 2. ~'~ ~e do de e te peri6,lico, $ 2-40 cro . SeJior Atilrmo A. Rodríguez. Rw~>."Kono.-Acn:o á u. ted rec·ibo de $ 1-80 cvo . en indos para Cit­brir el valor de tres suscricione á la l. a críe de "El Condor". Se1ior 1Jla8 .A. Gafiria. :\IA. l?.ÁLES.-Aboné :1 usted n lo. libros de esta agencia ln. suma ele 8 6 • 40 eros., valor de 11 sn ·criciones ~ es le pe­riódico, con d llnccion del porto de corroo do la. encomienda y de una carta. Por el correo pa­; ado le remití las bres ce1ecciones m:\s que me pidió. ScT1or Fidel R. :Ptrtz. OcraYAQUIL.-El nntiguo agente de e te periódico me entr gó '~~ 3 que us­ted le envió para el pago de cinco ·uscriciones •i la l. n serio. Se/1or Lúcas IJuque. SoNSON.-Recibf $ 3, valor de cinco suscriciones á la primera serie de e~te periódico. Señor Feliciano Rico~ ELICONIA.-Acuso á ustetl recibo de$ 3, valor de cinco suscriciones á la 2.o. serie de "El Condor". Señora Oupertina Jl[ontoya. EVÉGict>.-Aboné á usted en los libros de esta agencia el valor de dos suscriciones á la 2.a serie de este perióclico, que usted como snscritora mo remitió para su pago, Beñot· Julio Ferrer. ANTIOQUIA..-Recibí $1-80 cvos., enviados por usted para el pago de tres suscriciones á la 2. o. serie de "El Condor". Señor PedroA.lnfa'nte. SANTA.MAR.TA.-Los 8e­ñores Teodosio Moreno é hijos me entregaron la ~uma de $ 4, valor de siete suscriciones á este periódico, con deduccion del porte de correo de una carta. Señor Napole01¡ Posada. MA.oANGUÉ.-Aprove­dlaudo el ofrecimiento que en carta particular hizo u ted al sciíor Director dt' la imprenta, m tomo la libertad de nombrarlo agente en E' e lu­gar, de "El Condor ', periódico lit.e;·ario. Al efec­to, le remito, y seguiré remitiéndole, 5 ejempla­res de cada nümero de la~. :~. :erie. Señor Apoli1lar Serna. CocoRKÁ .-No hahiendo obtenido contestacion del señor Ue11jntnin Giral­< lo, agente de ".El Condorn en esa, !iUplico :i us­ted se sinra encal'garsc de 1:t agencia y reco~er lo utímoros <1ne :íntes de ahora se han remiticla al s0ñor Giraldo. Espero que usted se serYir:í aceptar. Sefior Pbro. Jcm., J1[aría Os_pina. Ev {~meo.--Por haberse excusado el señor .l:'edel'ieo ; lontova de S guir dcSt'll1pcfiando la agencia ele "]~1 Co;¡dor:' en ese lngnt·, me hC:\ toma,1o ln, libertad de nom­brado á usted ageut~ de dicho periódico. Ojal:\ , e dignara contestarme lo mas pronto posible, si acepta ó no. El agente general, Lisamit·o Rt1trep1, SE~ ORES SUSCRITORES! J'en,r¡an presente que el valor de la suscric.imt á la serie de 12 números de este pen'úd1'co, de­be p,agarae A.J.V1'1GIP .AJJAMEJYTE. El agente general, LISA. DRO RESTREl:'O. NEW-YORK EN MEDELLIN. Sc1iorcs médicos citujanos-dentistas. En el alma'ccn de :Modesto Molina hay da vonta: dentadnras completas, dientes t•n bloques, caucho de diferentes cla es, m;iquiua Ynlcnnir.a­dora, mAquina para PXtt·aer muelas . in dolor, obras de prñ.ctico~de:lt.a.l (pero en inglés), oro para calzar, &. 12-7 EÑORES! Sl!:uOltESI AL AL~I .·.A.QUE PARA EL .A.:-'0 DK 1871. Al almaccn de l\Iodcsto 1\lolina acaba de lle­gar el almanaque para el año de 1871, impreso en New-York, arreglado por el señor Cornelio 1\1·. R6das, aprobado por la. curia y corregido por una de la primeras notabilidades del país, que en la. actualidad reside en aquella ciudad. Sobre precio nada qué decir sino: terrible btw«· tuns. · 12-7 t S DRO RES TREPO &fteoo á, r~ ¡ue/tMfi¡Mo 9¡l!,€. ~t~'uull W~~ e111 MlU\11;().:,. ,¡,Jat~u-o-3- f.tJ ·~oo~ e~~>~~ ~ cÚntúuJe~, ~ .. ~~~~>~ l"w¡,tu.J'~~' nuloel'w. e~tlWt& 'k M«1WJ Q¡~wW.u, fJ.¡ ea.. tlUtlic~Cll ~e eo.~ 11.41e- ~e eCt cc-n, .. f~'"· [Y c,tá, nw~c/t(ll~& etll ea,;, lt!Wc~%- Ut t-w,~CIJj o-, ' 6-1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. SERIE II. ESTADO S. DE ANTIOQUIA. NUM. 21. e Morlellin, 1870, t~ovt'embre 7. , Y el artista¿ en dón~e está.? El talento~ SIÑOR JUAN c. AouiLAR. ~so, el sabio, el respetable, el ~espetado ( Wills ¿ on dónde está? I } Ay! murieron ambos! IIe recibido de usted, señor mio, do ob- ~ Perdone usted que yo junte al recuerdo jetos de valor inestimable: una carta. del ~ de Magdalena, el recuerdo de un amigo, do esposo viudo, y UQ. retrato ~e la. esposa que ~ uno de mis muy pocos nmigos. so fué. ~ E que los recuerdos ~e despiertan mu· Mil gracias por las gala~ tes cortesía~ que ¡ tuamente y se atraen i usted me dispensa en }ji. pr1mera: un m1llon : Es que á ningun dolor le gusta. llorar de gracias por el segundo. l solo; Los muertos no so van: se esconden, se ~ Es que, aunque derramen los ojos lágri­tra. nsfiguran; se hacen, como dice el poeta i mas de pe~a, el cora.zon despide rayos do fra.nces, los invisibles. j esperanza cuando se abren tumbas como la. Usted que la tiene.ahí, como la t~n~mos ¡de Magdalena. p.cá. todos los que la VImos, guarda,¡ fehz de ¡ Porque tumbas como esa, enoieuan uu usted que puede guardar! junto á la i~ágcn ¡ consuelo; que el corazon conserva, otra conqmstada ~ Porque tumbas como esa., dan ~na espe· por el genio y arrancada por el arte á las ~ ranza, nlas voladoras de la luz. ( Para algo han de servir los sabios! Y a ¡ III que viven luchando por iluminar y apenas ~ ¿Cómo pudie:an morir, apagarse, e~ap o · logran entenebrecer el mundo; ya que sus ¡ rarso, perdcrse,1rsc para no volver, existen· predicaciones sobreLaannonía,apénas traen ) cias como la de Magdalena? antagonis~o y odios; ya quo hemos llegado ) Aquí, en mi ca.s~, habia un lindo niñq de á descubnr que las verdades do ayer son i 23 meses. hoy mentira, inclinémonos rC$pctuosos de-i Y se nos fué. lanto de aquel que robó á los ojos del sol { un rayo ~e la inquieta luz do sus pupilas ) l y que ( glQrioso triunfador) hizo que repo- \ Si no fuera porque un freno sl)perior lo #jara en el papel sus reflejos incansables. ~ estorba, yo habría ido :í buscarlo; pero DO II ~ lo he buscado porque sé que, aunque no lo ~ vea, él vive con nosotros, y que si quiero Magdalena pasó un dia al alcance do la i ir (t verlo, DO lo veré en ningun instante do mirada de Wills. f la eternidad. Wills hizo como J osué: detuvo á la luz ~ Eso es la vida: dolores comprados siem­en su volar y la obligó á dejar entre sus ~ pre á costa de otro mayor, y, en vez qe ali~ JUanos la imágen 4e Magdalena. { vios y promesas, amenazas. Aquí la tengo e~ mis mano13: la veo, casi ~ Su bella. Magdalena, nue::~tra bella y cas .. Ja oigo. ~ ta amiga, cambió de forma. ¡>ero ¡a ae fllé, . i Disfrazada de m~jer no podia volar; y1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 162 EL CONDOR ángel que era, tuvo qué dejarnos su cuerpo ) en cambio de las alas que, al levantarse, l recibió. ~ Tú sabe , f, que mi impotencia es tanta no nunca cauta. mi aparrada voz; Más, perdona, Aguilar, mi pobre acento, Es un lamento Ruego á. usted quo acepte la seguridad l de mi respeto. í Que te ofrezco en lugar de una cancion. l C. A. E. Medellin, noviembre 8 de 1870. SAuL, ESPAÑA Y OOLOM13IA. 1 AL SEÑOR JUAN O. AGUILAR. ( .AL sE;:'on. PEDRO A. 1 AZA. coN )tOTrvo DE LA. mER'rE DE su ESPOSA. ~ La patria de Ccrvántcs, Brcton y Sél­Entone olruisefior su dulce canto Por la mañana saludando al sol, Y espere oll>uho qne la nocho llegue Para que entone su abatida voz. Por eso yo de los poetas bulw, I1o caul(J' esperé clel rui:ciior; Y o no pu do autar eua11do otros cm tan, Que en medio del ilencio canto yo. Un fingol vino al mundo, y desde el cielo ~'ra:io el constlelo pura tf, Agnilat· ¡ freci6tclo y tú )o r cibi: te, I:i ·, pronto vi t ~rn con uclo ~la m norte arr balar. Y to rjuecla te olo, abandonado, 1~~1 p cho helado, hori o el cora1.0n, Y á. posar fuiste tn abaticla frente obr el hiriente Y latfdico e pectro del dolor. Tin cnr qui i te en 1 dolor asilo, Pero intranquilo lmlla te el corazon, Creí ·te hallarlo en la mansion pindo a, Y silencio·a, Allf vi te la tumba de tu nmor. Y en esa tumba silenciosa y muerta, Lágrima yerta con afnn corrió, Que de Lu · ojo arrancó la pena Que Mngdal na Al dejarte grabó en tn corn.zon. Más, df por qué por l\fagcla lena 11oras ¡ t caso icrnoras que en el ciclo est~, Al lado del Seflor himno cantando, Por U rogando, Para que tengas dulce etemidad 1 Tú eras ma que feliz. Tranquila tu alma, En dulce calma y con placer crozó, Má ·, del tiempo la mano pe ·arosa Sobre tu esposa Sus garras asesinas estampó. Y entónces fné, AguiJar, que comprendiste Qüe solo existe en realidad dolot·, Que los año· se pasan con los aiios Y de encrafio Es lo que quedv, luego al conu:on. ~ gas; de Lopc, Rioja y Quintana; de Larra ( y Trueba; de la. Avellaneda y Fernan Ca­{ ballero, y do t. ntos otros claros iugenios, i dió al mundo, en setiembre de 1868, un es- ) cándalo. ___ el mayor de todos los escán-l dn.los! l~n diez di as, á la voz de Serrano, ( Prim, Topct(\, Caballero y otros jefes cayó l una monarquía que contaba 1· rgos siglos de ¡ e istenc!a; vino abajo el trono en que se ¡ sentaron Chisdasvinto y S. Peroando, y que ~ ocuparon diversas dinastías hast.a la. de los ¡ Barbones. González Bravo, sucesor deBo­\ lero Viejo, rodeado de Arr, zola, Claret y de­Í mas de la comparsa, no pudo dominar la si­l tuacion, creada en parLe por 01 mismo; y ) aunque el marque de 1 T ovalichos derramó 1 u sangre por la Reina., en el puente do Al­¡ colea, Isabel IJ aterrada, cual si hubiera ( caído un rayo á sus piés, tuvo qué refugiar­) se en el castillo de Pau, á la sombra de l Napoleon III, á. tiempo que tronaban las :: nubes y se propagaba. el fuego revoluciona­~ r.io de un m r al otro mar, y d sde el Es­( trecho ha ta la cumbre de los Pirineos. \ i la revolucion española hubiera funda­¡ do ya, como lo esperábamos, la verdadera l república, santa revolucion! Pero en un ) país cuyos Próceres no atienden á la salud ¡ de la Patria, sino á las hojas del presupues­¡ to, no hay república posible sino bocMnche, i como dicen en Amórica; y ontónces ¡mal­Í djta rcvolucion que trajo por consecuencia ) una deplorable guerra, que ha destrozado j dos poderosas naciones, tomando por pretex­i to el que un prusiano vaya á. sentarse en el ( trono de Isabel la Católica! ) Pero sea de un modo 6 de otro, lo qua ¡ está fuera de duda es que, con rey 6 sin rey, ) en república ó en anarquía, españoles y co­i lombianos somos iempre una misma na­i cion, porque la rcligion, la sangre, la len­\ gua, el ingenio y el valor todo es uno: hªs~ i talas prcocupac¡ones y 1~ pereza! Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL CONDOR 163 A principios de este siglo venian á. Car­tagena los galeones á llevar el Situado, es decir, los ruontonr.s de barras de oro que los vireyes de Santa Fe mandaban á los cató­licos Monarcas; y llegaban tambien muchos navíos españoles trayendo los generoso vi­nos que alegraban el cornzon, los tupidos :J.n·amantes, los paños de San Fernando que abrigaban, lucían y duraban, buenas acei­tunas, pasas y almendras, y hasta los ricos brocados que se usaban en Flá.ndes¡ en fin, cunnto necesitaba la Colonia. JiJntónces Cartagena, la heróica Cartage­na, emporio del comercio de Costa-Firme, era la reiua del n ar Caribe. Entónccs no ·enian ingleses ni franceses, ni yankec como ahora. En 1 01 vino el célebre Baron de Hum­bold, pru iuno, dura~nte su viaje por la. cor· :dillcra de I.os Andes. Hasta 1 19. upimos que habia Reino Unido de la Gran Bretaña. é Irlanda, vien­do :'t les herido de la Legion Británica, cur{ ndo~e su. hcrioas, en un escaiio que ti­ñeron con su savgre generosa. y qnc se r.on­aerva todavía, en el mismo e tauo, como una reliquia, en la hacienda de Vtírgn , cerca , E oy on man). Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 164 EL CONDOR D~ndo por sentado que, en caso de des-( Monlau, Pastor de la Roca., Ruiz de Agui.; avenenci~, nada tiene de humillante y mé- ~ lera, Bustillo, Alttrcon, Querol, Valera, Al· nos de indecoroso, el que una bija corra á~ calá, Iturruld c, Fulgocio, Dacarretc, l\Iorc­los brazos de su madre, sostenemos e u eCo- ~ rt G od iuo, Sel'fa, Diaz, Benjumea, Vied­lombia es la que debe dar el primer paso á:; ma, Tejedor Valladares, Vallejo, Miranda, la reconciliacion; seguros de que ni las nn- ~ Llorente, Benítez Caballero, Campuzano, cioncs do Europa, ni los pueblos americanos j Rodríguez Solis, Cuévas Carrion, Vidart, se lo echarán en rostro; como quiera que~ Mata, Romea, A viles, Pina, Domínguez &. las naciones, compuestas de individuos, es- ~ Todos estos escribían en 1869. Qucre­tán sujetas á las leyes¡ de la frater~idad, á. ~ mos que vengan los españoles. los divinos prdceptos de ~a oaridad y del/ Para eso que ya no reinan los Barbones amor que implican el perdon de los enemi- ~en España. gos y el olvido de las ofensas. Este es el } Y para eso que esta acudo Colombia no derecho de gentes de los pueblos cristianos. l es la Vieja Colombia del inmortal Bolívar, Debemos considerar, pues, á España y á.j que se extendía desde la duáira hasta el Colombia como á dos in'dividuos delante de 1 Putumayo, abrazando un territorio que hoy Dios, sin detenernos ::1. recordar los tiempos ~ ocupan tres grandes Repúblicas. de la guerra á muerte con todos sus horro· ) La pelea pasada fué con Colombia b res, pues podrih.n levantarse de sus tumbas, ¡ Grande, la Heróica, la Vieja. La que te­: para darnos urt susto, Bóves, 'lvarleta y ¡ nemos hoy e:s Colombia la de las manos Antoñanzas, alegando que Bolívar tambien ·; muertas, la bentharuista. hizo afusilar en una semana (como refiere ( Se dice, y no salimos por g:uantes del Restrepo), ochocientos cincuenta y seis pri- ¡ hecho, que ba llegado á la capital de la sioneros de guerra, españole y canarios, en ¡ U o ion, en mision particular, un literato o • Cará.cas y Puerto Cabello, incluyendo en ) pañol que viene encargado de dar los pri­dicbo número los enfermos do los hospita· ; meros pasos en tal ncgociacion. Si así fue­le, que fueron llevados á la plata en cami- \re, le deseamos el mejor éxito, y en todo llae para que terminaran allí de un golpe ( caso asegurttmos, que el Gobierno coloro­todas sus dolencias. ¡ biano que reanudo tan útiles y queridas re- Debamos contemplarlas como á dos gue- ) laoiones¡ merecerá bien de la Patria. rreros quo soltaron las armas hace medio i S·r. A~wuR. siglo. ¡ Ya no etisten los Pacificadores! ¡ Los Próceres de 1810 murieron ya; y si 1 viven alguno~ es como quieh dice con el ~ pié en el estribo, al bordo del sepulcro. i Viven sus hiJos, deseando ver la aurora del ¡ dia de la. recon'ciliacion. ( Deseamos que vuelvan á Bogotá, Carta- l gena, Popayan; Medellin &, los salados l chapetones, compatriotas de Miguel de bcr-l vá.ntes, pronunciando la z, cuyo sonido no ) llega á nuestros oídos hace tantos años. ¡ Queremos leer sus historias, sus novelas, ( sus viajes, sus comedias, sus dramas, sus \ 2arzuelas, sus trovas amorosas, sus jocosos ! versos; queremos literatura castellana, con- ( te m porá.nea, y (entre paréntesis) sal u dar á ) las hermosas valencianas, gaditanas y ma- ! drileñas &~ i Seguros estamos de que ALGUNOS litera- { tos de Bogotá y de 1\ledellin no han leido :: bi un~ compoBicion si~uiera de Blanco, \ EL POROE. (A MI A1UGO C. E. GARTNER)1 Bajo palios E>xten ·os de verdura, Formados por mil mbravecido brama Cuando presenta hirvientes remolinos O de su rico lecho se derrama; Ya murmúra el\ reman os cristalinos Do habitan peces de plateada e cama; Rios pequeños, cristalinas fuentes Y arroyuelos ele dulce murmurar, Le dan, sonriendo, besos inocentes Al mezclar con sus rápidas corrientes Sus purfsimas aguas de cristal. Arrastra en sus arenas un tesoro Que á sus rocas gigantes arrebata, Y sus aguas que forman ronco coro 1 Por el sol alumbradas son de oro, Y heridas por la luna son de plato. ~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL CONDOR 165 En sus orillas cubren los turpiales . LA FELICIDAD . De flore millo perfumado ' 1 roe he , Y o ten tan los hermo ·os cardenal e Sns cabeza cuhi<'rtas ele coraJe: · ~ Los inrli vi u os qne componen la gran fa~ Junto al plumaje gayo de lo· toches. Las plnma. ele e ·rueralda del guerrero Confunden su color con el eolor Del follaje de hermoso carbonero; Y el lindo colibrf ·nlta ligero Libando grata miel de fior on flor. Hennosas golondrinas con collares De blanca pluma , :\ volar se arr dau Del :irbol donde tienen su hogares, Sus bellas alas en las aguas mojan Y se posan despue~:~ en los palmares. Y cuidando á su hijos en sus nidos¡ 'Otra mil ave· tle pintadas alas Dan al viento dnlcí imos sonid s, Y en ns hogares guardan escondidos Lo brillante· encanLo de su. galas. Mostrando su nnillos relucientes, I~ntr lo m u go . y las seca. hojas, Se ele li?.an ligera las . erpi nt · ; Y maripo as rica , e plendentcs, Muestran sns alas Lltu ca ' 1 do oro y rojas. Altos roble , P"lma alLan"ra , },n el aire , us vf\'idos ramajP Entrela7.an con mil enreciad raR, no llleci penetran el alma, Resuenan en mi apo ·ento. M u ocupados están En efianclo á ;us polluelos Que r meclan su . cantares Con trav esura y con miedo. Cuanuo el ol se pone, tristes Acompañan mis lamento ¡ con la luz ele la aurora Cantan, cuando yo me quejo. ** i el Angelus ha onado Con melancólico acento, Ellos al erre bendic n A la Reina de lo · ciel s. Y con el Ave jJ[a¡·ía Empieza el pobre concierto Que dirigen cí la E ·tr ell a, Consuelo de los enfert~ l o s, • Esp acie de Ruisc.:ior. ~ ¡Iiat6rico, Ilijo ·oy de esa Sefiora Y de b Crnz cabal! ro, 1 o en vanidade d •l mundo, Sino en Yi ·iones d l ciclo. Re anclado poregriuando Po r un pueulo y otro pueblo, l)a ·atHlo monte y rios Y me '10 \ isto en muchos riesgos: En un campo do batalla Entre herido y entre mnerto , En un bar o naufragando, Y en una ciuuad aruieudo. Gracia.· R Di ·! Si ahora sufro, E ·to y mncho m¡í. s merezco, Y si maii ana rnnrier , Pues el d1a no está léjos, 'l'al Ycr. en la humilde cruz Adorno d le mt:>nterio, ('auwr
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El Cóndor: periódico literario - N. 21

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La Mujer - N. 50

Por: | Fecha: 17/06/1896

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 394 LA MUJER par un puesto de honor en las pá­ginas de nuestra historia. Para llevar á cabo est{; propó­sito, solicitan1os el valioso apoyo de nuestras lectoras, suplicándo­les se sirvan rernitirnos retratos, noticias, datos, etc., relativos al asunto de que nos ocuparnos. cioneR y loR pasos lt'ntos de una persona que al compás del rezo avanza y ~ube .... ER el cura .... E!$ DioR .... La dama y el caballero se apartan á. un lado, y Re arrodillan .... -¿Quién es el que mnere? pregunta ella cuando pae:a el poitero. · -Señora, dice éste, hace dos noches encontré en la ee:quina de la calle una mujer, tendida sobre lafl losas, como muer­ta. Una niña de siete años abrazaba el cuerpo de esta mujer, con llanto de deseA-LA DIADBDIA peración .... Me acerqué á ella, le pregun- -Está el coche ..• señora, dijo la don- té-aunque harto decían sus harapos y cella. i'ns Remblantes. No tenfan oasa. en qué La señora dirigió nna última mirada vivir, ni pan que llevat· á la boca; la m a­al e~pejo de su tocador y se dispuso á dre estnba. desmayada de pena y de hnm­salir. bre .... La11 recogí y les he dado una de las. En esto entró el marido. Un marido guardillas de la casa, pan y cuidados; como hay pocos. Hace año y medio que pero han sido tardíos pnra la mujer ... que 116 CüRÓ, ( J ama todavía á. SU llittjer f morirá estn noche. Y ciertamente que ella e!i adorable. -¿.Y nada me había usted dicho? Hermosa, elegante, do claro entendimien- , -:-~l.médico dijo que todo remedio se-to, de intachable virtud, de compasivo rta muttl ..•• corazón. Tiene sólo un defecto: e!i vani. -¿Y cómo no me han avisado tnmpoc() dosa. que cHta noche debía recibir á. Dios esa Por eso ha pasado cerca de do~ botas desgraciada ? .•• delante del espejo mirando Rn traje de -Ah, seíiora! V. E. debía ir esta. no-baile, componiendo sus lazos y flores. che á un baile, y tomí. ... Sobre ~odo, lo que no sabe dejar de ¡El baile! Ella casi lo había olvidado .•• admirar es la diadema. de brillantes que ¡El baile! ¡Es decir, su hermosura, su ehiapea como una mngnífica. constelación 1 maravilloso traje, el est.reno do su incom­entre sus negros Cilbellos ..•• Dos me es pnrable diadema, el triunfo mn& bl'illante hac1a que la guardaba en Ru cofrecillo de de su vida cortesana! joyas; se la regaló su espoRo un día de su La última persona de la comitiva pasa­eanto ; desde entonces, diariamente la ha, •mbiendo, por delante de ella. Era un saca del estuche, se la pone, la contempla pobre andrajoso, que más que rezaba, gru­con alegría y asombro; se la quita y la fHa •••• Ji~n el tramo iufelior un lacayo, vuelve á guardar; pero al guardarla. dioe: galoneado de oro, {..'OU el sombrero en la -¿Cuándo habrá un baile digno de mano, esperaba. que yo me ponga esta diadema.?... ¿Subir .••• ó bajar? Y aquella noche se celebraba el baila Dió un suspiro ..•• y dijo á su espo!o: en que la diadema debía ser objeto de la -¡Subamos 1 admiración y la envidia de las damas de La guardilla. era una habitación mny Madrid. propia para su destino anterior: guardar Triunfante y orgullosa baja la escalera muebles desvencijados y esteras. Las es­del magnífico edificio en cuyo piso princi- teras y los muebles habían sido retirados pal habita1 ct ando ~e detiene estremecida, haci8 Jos rincone~, y en el resto do la pie-y le dice á RU m~u·ido: za hnbía una mala cama, nna meaih y do -¿ Oyet;? ó tres silla~:~, escogidas eutre los trastos _:_creo .... si, os la campanilla del Viá:- 1 ·iejos •..• En ]a cama estaba la moribun-tico.... dn; uua mujer que hubría sido hermosa y La. camp&nilla suena yÁ móR di~tintn- que tal vez era joven. Ju11to n ella, de ro­mente; la comitiva se detiene delante del dilla~, con la cabeza oculta entre las roa­portal: suena luégo junto al primer tra- nos y las manos sobre In ropa de la cama, roo de la e!icalern; el resplnnuor de las estaba su hija .... no se vefan mb qne suR velas enccndidaR se mezcla extraíiamente ¡ largos y dispersos cabellos rubios, 1;u des­con los r~~plandores de las bornbns del hecho veHtido y las destrozada~ suelas de gas, y se oye un murmullo como de ora sus zapatos .. ... Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 396 I. .. A MUJER Al tra\·~s de la~ reja~· de su <'nrcel Edpaciaba. en el étet· sus sentidos. Quea.lláen la inmensidad, nubes errantes Pasaban en fantásticas figuraR ; ¡ Como pasa11 también en la exiEtencia, Con el placer, inmensas desventuras ! Tersos lagos, cascadas misteriosas, Panoramas de rocas oscilantes, Y columnas de fuego que al romperse Se trocaban en águilas gigantes. DeRpués el viento descendió á ln t.i~¡·ra Y un mar tranqnilo semejó el e¡;;pacio, En RU ext~nsión surcado Rolaruente Por fantástica nube de topacio, Que aquella loc3. en Ru visión informe Tomó por ideal de su tormento ; Y levantando sus cril-lpadas numos, Así exclamó con doloroso aceuto : '' lii Abel, mi Abel, por Dios no me abanduu .... ~ ; Sólo existe de re11l y verdRdero, _.t\ rl'iba Di01;;, etema PI'OYidencia ; ¡ Y ahhjo, ~n este valle de amargura~, Para el hombre la pnz de ]a conoienci11 ! . Tunja, 18~5. · lSOLlN.\ CHAPARRO. X.A BVBHA SUZD.TJJ Su hija, lo mismo que ella y su ma­dre, era una bastarda. Pero al menos no le faltaría á la muchacha lo que le había faltado á ella: dinero cuando fue­ra grande; con una buena dote se casa­ría, terminan :lo así la serie de hijos na­turales. La madre se · colocó de nodriza en París, y tuvo la suerte de t!ntrar en una e sa rica. cuyos dueños la colmaron de regalos y de dinero. De.:ipués se quedó en la casa en clase de cria ia y acabó prJr ser ccnsiderada de la familia. 111 o • ''De rodilla , mi bien, yo te lo imploro ; "¡ l\Iira ... 1 ese ill!U' que indiferente surcaR Lo ha. formndo el .torrtmte de mi lloro!'' La hija había cumplido veinte años, y la madre iba de cuando en cuando á ''¿Crees quo pueda. empañar con su ter- Berry, su país. donde vivía la mucha­nura " De tu misión el plócido misterio, Esta mujer que entristecida. llora Como lloran las cuerdüs de un salterio?'' "Yo quo soñé con tu sagrada lumbre "Aun antes de encontrarte en mi f'endoro, ''Y que olvidé la fe de mis mayore " Para ofrendarto el corazón entero." cha en compaiiía de un pariente. Y al fin logró c:1sarla, abriendo por primera \'ez su bien reple~a bolsa. Compró una casita, un caballo, una vaca y cuatro cerdos y arrendó unas tierra dedicadas al cut tivo. Presentáronse diez pretendientes á la mano d~ su hija y la madre dió la pre­ferencia á un marinero procedente de la "¡Hoy me abandonas, yen distintos polos 1 armada, que no tenía un céntimo en el Ni comprendes ni e~:~cuc. has rui plegaria; bolsillo. 'fú siempre aniba en medio <.le las unbes, L~ eligió porque en el pueblo le lla- Yo siempre abajo en drcel solitaria !'' maban (( La buena suerte 1> y porq~e Pero al mirar que allá en el horizonte, tai"?bién el mozo era del agrado de la En el éter la nube se fundfa ch1ca. Al compás d.e estridente oar~jada La m~dre pagó los ~astos deJa boda Lanzó iracundat maldición impía! y despuei de la comtda de o:~enanza •••••• ••••••••• .•••••••• •••.•.••• •••••• .•••.• .•• .•. llamó aparte á su yerno }' le dl)o: -No soy rica: por si tú á tu mujer ¡ Oh pobre corazón t También tú bn.scas En la ilusión el fondo de las cosas ; Y vas marchando en pos de esos anhelos Que sólo son visiones vaporosas ! Qué es la vida? El rayo de una aurora Que brota, que se expande y que fulgnra 1 Que en el cenit se ostenta poderoso, Y devora después la sepultura ! tenéis algún apuro, ya sabéis que estoy en París, pronta á ayudaros en vuestra~ tribulaciones. Sin embargo, procurad no abusar de mis bondades. • • • Al cabo de un año, el matrimonio te-nía una hija; á los dos aüos un nirio, y á los cinco, se reunían en la casa cinco Y esas ansias sin fin, esas congojas muchachos. Qne el suplicio de Tántalo imaginan, A cada nacimiento llegaba de París ¡Son oual brumas del mundo de los sueños una carta con un billete de cincuenta Que en el cielo d~l alma se iluminan ! francos. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Pasó algún tiempo y, recordando el yerno la oferta de sn suegra. escribió á París p;1ra decir á ésta qne Juanito es­taba enfermo y que no había más re· medio que pagar al médico y comprar las medicinas que se necesitaban. La madre envió á vuelta de correo cincuenta fra neos. A los seis meses, en pleno invierno, ocurrió otra catástrofe. Si mona, la ma­yor de las niñas, había resbalado en el hielo y se había fracturado un brazo. Al saberlo la anciana, envió al. pueblo sesenta francos. Durante la primavera ocurrió una nueva desgracia. El menor de los niüos enfermó gra­vemt: nte, porque -u madre, en extremo debilitada, no poJía amamantarle. Era preciso alim~ntarle con b"berón y se te­mía por la vida del niüo y la de la ma­dre, á quienes ei méJico recetaba cosas sumamente caras. La antigua nodriza remitió 100 fran­cos, suplicando á su yerno que no vol­viese á mrJlestarla en mucho ti mpo. Así ío prometió el tunante, y i los dos meses se habían sah'ado la madre y el niüo; pero llipólito, el travieso 1-Ii­póli to, se había caído de un árbol y se había partido la cabeza. Para evitar que el muchacho se vol­viese idiot,1, era preciso apelar al ci ru­jan o. La anciana cayó nuevamente en el garlito y envió otros cincuenta francos. Y de tal mo o abusó el yeruo, que en menos de tres mese~ hubo en .)a casa una pulmonía, dos fracturas de huesos y una vaca muerta. La nodriza comen1.6 á aiarmarse ante aquella serie de desdichas, no sabiendo á qu~ atribuír que á su yerno se le co­nociera por el a podo de y cou mayor em peiio; Sólo que aquí nos dm~pedazan vivos Y alli t>iquiera nos devoran muertos. ADOLllQ LEÓN Gó~tEZ. Cuando la infeliz mujer volvió al cabo de un cuarto de hora, llegó sollo-zando y dijo á su marido, que dormita- B.eproducción ba en una silla: El número 12 de El Petzsamiento, de -¡Ha muerto de un· ataque de apo- Ocafla, ha reproducido, adoptado como plejfa 1 ¡Tu borrachera tiene la culpa editorial, el nuéstro Ct·útiana soHcitud, de todo 1 que publicámos en el número 30 de -¿Ha muerto ?-murmuró el rnari- nuestra hoja. Agradecemos á su Direc-do esperezándose.-¿ Y la renta vitali- tor, señor don Ramón P. Paba, esa cia? ¿Y el testamento? muestra de deferencia. Ha muerto sin decir una palaora. Igualmente, 81 Cronúta, de Panamá, -Estoy seguro de que mat1cina mis· 1 en su número 2,083, y precedido de un mo me habría desheredado. Pero no en · brillante artículo de introducción, fir­vano me llaman G: La buena suerte . .» mado D. A. S., ha reproducido el que Debido á mi estrella, he tenido la for- con tl mote de Tipógrafas publicámos tuna de emborracharme y de faltar al en el número 37· Dámosle las más ex­respeto á tu madre. De lo contrario, presivas gracias, y nos congratulamos esposa mfa, estábamos perdidos. de que nuestras ideas, en el sentido á JoRGR MITCHgLL. q.ue nos hen~os referi.do en dicho edito­na!, hayan stdo acogtdas por tan respe~ table órgano de la prensa. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 400 LA l\1 U J E R lfija del ilustre patriota José Aceve- La seliora Aceve,lo de Gómcz llevó do, tribuno del pueblo el 20 de Julio de después una vida desgraciada, y ya en 1810 y que sirvió poderosamente á la edad avanzada se retiró á la hacienda causa de la Independencia, se inspiró del Chncho, en las inmediaciones de Fu­desde niúa con tan noble y generoso sagasllgá, en donde sola y viviendo con ejemplo, y empapó sn alma en las ideas sus recuerdos, escribió sus mejores obras. griegas que en aquella época de virtu- Componía versos ligeros, llenos de des y de glorias se predicaban en las sentimiento y sumamente delkados, á plazas, se oían en la tribuna del Con- las amigas que \'Ísitaban su retiro: ó á greso, é invadían el hogar de todos los algunos objetos que escogía al capricho hombres de la revolución. su fantasía; y en los Cuadros de Gas- Patria, libertad, república, grandeza tumbres de e~critores colombianos se y porvenir, esto había traído la lnde- registran varios, trazados por e!la con pendencia; y hombres con la virtlld de mano maestr.1. Camilo, con el patriotismo de Poción, Escribió una obra eminentemente con el geni~ .de .Milcíades, eran los pa- j moral y filosófica, del mayor provecho dres de famtlta, los esposos, los herma- 1 para nuestra sociedad titulada DEBE-nos que íntimamente trató.b::w las mu- ! RE.S DE LUS CASADOS. ' jeres de aquella época, por lo cual ad- ¡ (Continuará.) quirieron un sello de grandeza que no ¡ ha durado en las otras generaciones. Y : en la familia de la seilora Acevedo el SÓLO TÚ padre enseiiaba á hijos é hijas á amar , . , . . la patria y la libertad. Tu, qu_e C~Jngn.s la lugnma ve~tt - A GEl A?.ANGO HEMEROTECA Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
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La Mujer - N. 50

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Xochi y Pilli: Historia de la música para los niños

Por: Amparo Ángel | Fecha: 1983

Este libro narra las aventuras de los niños-dioses Xochi y Pilli, las cuales van de la mano con la historia de la música: conocen los primeros lugares destinados a la música, artistas clásicos e instrumentos utilizados en casa época. Todo en un lenguaje sencillo para que los niños se acerquen a este tipo de arte de una manera didáctica. Su autora, Amparo Ángel, es una pianista y compositora payanesa. Comenzó a estudiar piano a la edad de cinco años en el Conservatorio de Música de la Universidad del Cauca y luego se mudó a Bogotá, donde obtuvo su título en el Conservatorio de Música de la Universidad Nacional de Colombia. Adicionalmente, cuenta con formación en gramática musical, armonía, contrapunto, fuga, análisis, música de cámara y práctica coral. Dirigió un taller de música para niños llamado ‘La flauta mágica’ y un programa de televisión bajo el mismo nombre.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Libros
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¡El Hip Hop lo sigue reinventando todo!

Por: Adriana Guadalupe Dávila Trejo | Fecha: 2023

Han pasado apenas cincuenta años desde que una calle se convirtió en el escenario más potente para muchas generaciones. Un contexto político marcó la diferencia en las maneras de reconocerse, socializar y estar en el mundo. El Hip Hop es aquello a lo que seguimos fielmente desde que se metió en nuestros corazones disfrazado de música, canto, poesía, pintura y más. Lo que aquí vas a encontrar son historias que, tal vez, te muevan un poco de donde estás para traerte a otras nuevas maneras de entender al Hip Hop. Con apenas unas experiencias en México, Chile, Colombia y Honduras ¡El Hip Hop lo sigue reinventando todo! Lo agradecemos, lo vemos, lo aprendemos, pero también lo cuestionamos. Lo compartimos y lo llevamos aquí, contigo, para dialogar cómo podemos continuar haciendo una revolución en la que podamos cantar, bailar y armonizar nuestras diferencias.
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Gazeta de Colombia - N. 74

Por: | Fecha: 16/03/1823

/ GACETA DE COLOMBIAº NoLXXlVo . TRI1\f9 ---------------- INTERIOR .. Pór orden de 6 de enero últmm tsfJ'édi· Ja por S. E. el Libertador P:esidente (ia si­d< J nombrado el jenend Sucre,,;efe superwr s seuadores, y diputados existentes en esta capit~l y sus íllrecledores, con e~ obje-· t~ so, qUe precedieron al reconocimiento de nut:s­tra in1-.· tod,)s c8tan en capacidad de upreciar su importancia. Es necesario querer lo (jUe no se puede impedir. La historia antigua y moderna !:;U­rninistnm bastantt:s t'jt·mplos de esta. resi~~­nacfon; pero de tod~s la5 conce:·Úon~s que Ja fut:rza de l::i:> cosas arranca á Ja poiítica, la que hoy reclama la cmancipacion consuma­da de la América española, no~ parece la mas conforme i razon. J. No ha usado la metropoJ.i por fargo tieni: pode su derecho de conqoistn y :soberanía? Ella ha hecho esfuerzos que ciertamr:nte se halla en la imrmsibilidad fisica y moral de tenovar. Fi!rnando VII no ha n:nunciado al empeno de combatir la ind~pendencia, sino cuanuo sus soldados se han negado á obede­cer. El hierro y ~a superioridad de las artes de Europa e5clavizarun d nuevo mundo: ci tiempo ha gastado Ja cadena: las luces han pt:nemdo hasta el f0i.1do de los campos que d Atlántico separaba en otro tiempo del gto. bo civilizado. Ahora se han batido con armas menos de:;iguales, y Ja victoria espiá ndo· :sus primeros t-rrores ha favorecido la causa de; los oprimido.!. La alianza mutua de todos lo5 nuevos go­biernos del coatinenie americano es la conse­cuencia ine•Ítajle de su posicior.. E~ta fu~r­za es indestrnctibk: la nt1cion ejut: reina so­bre los mares, b Inglaterra, podrii ún:~. mente '-tacarl;i sobre algunos puntos; pero kjos de eao, e!la está intcresad:.t e:i cultivar la benevolencia y frecuentar esclusi ·1amente lo~ mercados de Las rep~biicas naci(;'ntes: ella vá á mod1.::icar sus leyes marítill"las e11 favor de las circustancias. Por otra parte los Estados­Unidos, aliados naturales de los indrpet1dim­tu, no han vacilado en declararse. ¿ Y la Francia podt:ía soportar un presu_puesto d~ tin millar de millones con solo el producto d~ su contribucion directa ? ¿ Deberi ella cerrar la puerta á los beneficios de un comercio; d~ que su brillante industria le -asegura una buena oarte, ? ~a io que fuere de esto, la revolucion de las colonias e&pañolas es hroha. La época ac­tual, tan focunda en acontecimientos, citar& e!¡te mas entre los. grandes. Los ilustres liber­tadores de la América c\d norte pertenecen al siglo que ha espirado: los Jtmdadore& dr Colomh1a lum trabajado por el ho1wr .dt.I •tglo en 'l'" v1vimos. Un guerrero magnáni­mo h01 salvado su pais con hazanas innume. rables, y escapandose ¡l su l?fºPÍ?" (Iris de-Yer.~zuela) HACIENDA. Circula~ ~ /o1 intendentes de los departamen .. tos marz t'tmos. /)'stranJeros 3migos 6 neu­trale! ll pued.an gozar de bt rebaja de derechos que respc:ct1van1ente les concede el articulo 12 de la ley de 25 de setiembre del ano n. el gobierno me manda prevenir á V. S; que ~c::bm sus capitan~s 6 sobrecargos presentar 3unto con los mamfiest<>t!t todas las certifica~ ciones, p:Apeles, rej~tros y documentos qUC: acostumbran esped1r fas .aduan~s· ma11itimas, y por los cuales se· cotnpruebe }a lejhimidad de lo!; cargamentos y el verdadero Jugar de su proce~enci~; .Y q:ne. ~Jos que m~ cumplan cort esta d1spos1c1on queden esc1u1dos del benefü cío de dicha ley. le su Of"den lo comunico á. V .S. f>S-7. ~ ~,;;.a(;: .. o cu•aplimiento.- Dio!i &c.- Jo&é Maria· del Castill•. AtrXILIOS Remitidos de la tesorería jmera/ en 9 del corrz~nte mes. A la comisarta del ejercito del Magdalena en doblone1 • A la te$0reria de TrujiJ.lo. A la de lJl"üula .. - • .- Pesos -- - 12,-000 - .. 5,000 - 3,000 -- Total- - 20,.000 • -- La 81"gurente real orden Úl crumtn m o68er, vancta, y la ofrecemo3 J la memoria de lo-~ empleados públicos. Estando prohibidas por leyes Ja~ conexiones de parentesco en los que se empican en una8 mi ~ mas cajas ú ofidnas de real hacienda de mis reinos de América, con el import~1'1te fin de evitar toda ocasion de disimulo, de· cídi:.t, fraude, ó co)usion~ y hnbiendose no­tado por lo.> autos de las visitas de Ja3 ca. jas de Vei'acruz y de la aduana de Méjic.g. y por otros espedientes posteriores, la inob­servancia de tan convenientes y útiles dispo­sício11es, - he resuelto por punto jeneral: que en adelaute no haya absolutaJ111ente emplea­do~ á Un mismo tiempo en ninguna de la$ espresadas cajas, aduana~ iu demás oficin;;is de real hacienda de los espresados dominios• padre ·e hijo ó y~rno, tío ó sobrino, ó her­manos y cunacios, ni dentro de-1 cuarto gra. do de ·consaoguini'N'l"Rlll'OtlO~ES. lA rontr1.hution direttá en un pais que llo dStuvicse tan desmoralisado, como por dcsgiracia -está d nuestro, produciria ~uy buenos resultados , por quC: está fundada -en principios de equidad y de justícia. El hacendado y d neJociantc, el abogado y et wtesano, el médico y. el boti~fo, el due• fio de un palado y el de una choza, to. dm están ~prendidos m la ley, por que .te todos ellos &e compone la sociedad, 1 no scrja justo que recayexn los impuestos 9ue son para mantener la seguridad, la libertad y la tranquilidad de todos, solo &0brc los agricultores que todavia están gravados ademas con los die'Zmos y otras contribuciones eclesiásticas. N uestros lejisladorcs, al dar la ley oc qu~ tratamos, hicieron i nuestros pueblos un favor que nos duele decir no mérec~n: los juzgaron llenos de virtudes: tomaron erradamante el amot á la indepc:ndencia por el amor Á la libertad y á la justicia; y_partien. do de un principio· falso, contaron en sus cálculos ccon6micos con la probidad y el patriotismo de }05 ciudadanos. Se enga­liaron~ y las consecuencias de aquel enga­fio las estamos tocando. Se quito la aicabala, tan odiosa como perjudica!, y ~e sostituyó. en su lu~r Ja con~ibuc1on directa, tan JUsta como inefi­caz.. Se dejo i la buena fé de los hom• btts confesar el producto de sus finc~s ó · tic su industria, y los hombres, que s1em­flr: e fueron esclavos, que estaban ac?stu.m­b rados. á eludir los impuestos arb1trnnos d el gobierno español, han hecho por cál. c ulo lo 1n_ismo que antes hicieron por. h~. bito, han oculbldo sus haberes y d1smmm­do con este fraude las renta• públicas hasta un punto que causa indignacion referirlo. Este ~s el 11'\odo mas aeguro de desqui­ciar el edificio político. En Inglaterra; en los Estados-Unidos y tn otros paises d~nde los-negociantea saben que el - crédit~ equivale á l~ ~itiue~a efec. tiva todos aparentan mai capitales que los que 'pos.een, ~ de est~ modo jiran ~-ºº diez como e.t · tuviesen ciento. Entre nosotros, 1><>r el contl'~o, el que . titne cie~to declara aolo diez. Esta · ocultac1on de p1enes debe disminuir las facilidades· á nuestro! comer­ciantes para s.u& empresas mercantiles. La contribucion directa se ha hecho mas opresora . que la alcabala, porque algu· Aos propietarios que aman. mas sus int~­reses que la salud de la patna, ¡tratan de v1- ~ir en la sociedad sin contribuir á su bien­estar, á 11u defensa y á su seguridad; ante5 por el contrario hacen sus fortunas á costa del pais en que nacieron l del gobierno que los deja vivir en él. os mismos que hoy predican virtud y 1.ibertad, y que ay_er ac humillaron ante los tiranos de Colombia, los que presumen de celosos republica. nos, son los que con ·mas escándalo se sustraen de servir á Ja R('pública: )03 primeros que eluden una ley que !i se cumpliese, segun la mente de nue~tros le­jisladores, no hay duda que aliviaria á los pueblos; pero recayendo, como sucede, sobre la clase miserable, que si tiene astu­cia, carece de poder para eximirse de ella, produce con el descontento ílue cau¡an aiempre las inoYaciones, ese tlijicit funes· .. to que alarma á todas las clases. Estas no son declamaciones infundadas, aino hechos positivos. Rejístrese el catastro y compárese las partidas que están alli sen­tadas con lo que posee cada uno de los q ue han declarado, que aquel es el valor de su haber 6 de su industria, y se verá que nada hemos cxajerado. (Iris de Y me:ruela) GUERRA Y MARINA. Futra de /111 ascm10~ áe t¡ue se ha dado euen. 1r1 ~" los lQ"'"' 'mteri<1re1, ~,,m;1dido1 /Jlt '8. E. el Lihertlidor Prtmlente durante la ·~ampañ_a que Iza dirijido ~n el .sur de la Repúblita 9 su mtznsion en lo$ departatnm~ol ~ Quito y GuayQquil, /ia hecho tambien .S.E. la~ si.zuíent' ' promotiont• de jenera/e1 ~je.fo•· A jmmtle1 de lmgar!a. Los coroneles efectivos-Juan Paz del Cas­' tillo.-Jacinto Lara-José Maria Cordova- A coronefe3 ejectiv1u • Et ten-. coronel efectivo Carlo!SMariaOrtt"ga. 1:1 · coronel graduado ltermojenea Masa. A corone/e~ graduados. Los "tenientes corondes cfrctivos, José Leal. José lnacio P\11i Carlos Elof Demarquet. El sarjento-mayor con grado de teniente-coro nel, Leon Galindo. . El tcui~nte- coronel graduado Juan Iohnstort El id. imandaltte }eneral del áepartament• del .Múgdalena y t!1I jrfo del ejército de ope. racio11es $oÓre ,;.lfaracaióo, condecorado con 8et1 ucudo1 d'1 dtstmcion. &c. Por cuanto el supremo poder ~jecutivo hí. tenido á bien ~mtoriznrme con fecha 29 de diciembre del nno prmámo pasado par<\ es­p~ dir la competente motivos para recono­cer la rt'ctitud, y principios del ejecutivo.(*) Rapública de colom!na-Saretarfa de estad~, y rel de Gali­cia provincia de Es¡ian<1, si11 h;1ber manift:s­tado carta de n::itur~1!...- za en otfo p~tis, y que m.tmp1e el capitan de este tiuque, á que c.untestó que ha do~ anos que se le confirió, ~in acordarse que cuando se espidió ~l rt>jistro por el capitan del puerto de Jibraltar en 23 de dicicmbrC'­de 1820 su capitan era A. G. Cassilari, c"o:. m~ c:n este documento se rdiere y que á. su continuacion se, ~ali~ una nota en que se. tlspresa que el habrn sido nombrado -en 24 de junio último ett h:Ígar de ac¡ud. Cuando se le ha preguntaclo cori que motivo arrioo á este puerto, ha dicho ya que por fo1ta de v1veres en una parte, ya en otra . que por Ja de solo agun, sin querer manifestar que este ha sido su destino pues en los papeles pre .. sentados se lee en unos que debía ir á Snn­tó mas en otros que á Cunrazao y en la con­trata . con , los marineros abrazando ambos puntos se espresa en los articulGs 2, 5 y 6 que tc1~ía facultad para entrar ó descargar en otros puertos como lo juzgase con ve­niente á fa espresadn espedicion: que el úl­timo de estos artículos se contrae espresa­rnente á arreglar el modo de empleár la tri­pulac1011 no en los puertos de su destino sino t'll aquel que tuviese por conveniente dcsemburcur; precauciories todas, que. con­vencen que esta espedicion salió para la Guaira adonde ha venido en derechura, sien­do un pretesto para salir de Espana su fi. gurado viaje á las colonias sobre cuyo par .. ticular no deja ningttna duda la circunstan­cia de haber traído carta de recomendacion para uri individuo de este comercio, sin con­ducir ninguna otra, para ninguna otra parte. (Se continuará) COLOMBr.11 Y ESP..9.Ñ.8.. - JV'" nos cansaremosjam_as de recordttt á Ía.r pueblos de la República que la Esp4F10 prden­de dividirnos para ganar ttempo, proveerse de recursos, y t'mprerrdcr subyugarnos. Hemo.r trascrito ~n nue1trg número 53 la1 mi& ... Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. G·A.CETA DE COLOMBIA -----------------------------------· -· ---- --- - ---- - ·- - ··-·· ·-·- · )Yl'a:t p-ala~ras de que usó el mvzislro de ul­trapu;. r m la sc:;1ori de las córtes de 14 dé abril Tle 1822 y no debe lwberse olvidado que ettc t11i>nstro -a3egzzró r¡ue ya t:staban actualmente en tHovitra~uto ,<:'ll América todos los ele-. n1rntos de desunion y discordia., y que el go• bieimo cteia que ('~tas medidas habian de pro­ducir fdicts rei.:.-ultados. En rfl~-cto e-stamos descubriendo -la ver­' aad dt:l anuncio de aquel mimstro er. la prim~­ra parte: mJ querer e/jr!neral Mo,·ales canjear ál coronel Plña11g-o retenit:ns primeros majistra. dos, y al congrrw, es otro jamen de drscordia: suponer t:mu/actoncs hajas e11t1 e las diversas ·clases de Ja R'epúUu.a,/ll nar de znjurms utroccs á ciertosjem:rales, y ·etnjiar á otr,·s como ¡m­r- a d1vrd1rlns r11trc: sí. es otro de lo-s jerme,,es practtctulos; anuncim que el co1Jgreso dt:crew­,. uz fa ld~ertarl ae ~ndes /03 cultos; prur.:.'amar -en lo-s pueúlos que st: ot:U/Jan y 110 se pucd( n có·nservar, la -b/Jertad de toda co11tnbuc1on; declamar crmtra el sisfrma dt Colombia como despát1co, y tirámco,· llamar soúermws á loi jefi's tÍ qu1e11es los represnJfa12tes cü la 11n­cwn han confiado temporalmente la aMoridad: recordar á ( 'aracas sus ,·ecomendaóles cir­- cunstaucins jeog1 n.ficas, y su ant1guo exa/Jado patnoti.~mo para ponerla erz celos ccn Bogotá, hoy asten fo del gob1er110; son o!r~s tantos ¡n·in­c, pios adoptudos para 8emhra.r la des1mio11 rn· tre nosotros. ¡ Afalvfldos espa fío/e s.1 Y tuda­' Vta mas malvado su goó1e1110! ¿Por qut> 110 nos hacerJ la guerra con la clr·se11cta, y áecf>ro gue r~conoce et dt:rrcho /1uólieo? ¿ Quere1s ver este belln pms ariegado en sangre, y enfr('ga­do á la anarquía auti•s t¡ur bbre é mdept'n­áiettte? ¿ Q11ereis vosotros ser 11.' ,.es. y pre­te11de1s q11e Nosotros no.f m memo.Y i1111tuumer.~, ~ nos drgnllemfJs ton rrut'stras pr;°/Jtas ma. nos? No sc:rr.n crt:ible tari mabgna c:vndur:ta, '11no la e.rtuv est,mos t'd:onoc1t·nr11" Pero, sz por purte de nue.tlrns enc"triigos se esta verificando la medida de su golnerno, por·.¡" nuestra !->~ ha11.fru.strar/o los rtt:'s1g11ios. .A:m estamo1 u11idos, y hjo.\' de /1aórr n1ot1vo, /ara r1:tnper e~ta preciosa umrm que hasta hoy nos lw _sa!t..•arfo, Iris e_nenngos nos obbgan á e.st1 rcluu·1u mal y mas hasta co11s1d1dar/a irre­vocablemente. Despreciemos todas estas /Jatrn­fias e on que el español intenta i11troducir el recelo y /a rf,.sconfianza 'rntre nosotl'os; VfVa­mu pe,,su.-,d1dos que de su hnca y de su plu­ma no su/en sino jt'rmene.r de drscorclia, y ele muerte, y mie1itr_as que la esperfrnc'!' nos es­té pre.-;ents una po­sesion britanica. [ Gact:ta rea/ de Jamaica. J BRASIL El principe rejente de Portugal publicó una proclama en 21 de s{·tiembn: último decla­r~ 11'ldo la final 5eparacion del Brn ~ il, de Por­tug. 11, y anunciando su prnmocion á la dig­nidad de emperador. El 12 dt: octubre, cfü1, del nacimiento de d•.>n l"\,dro, l'Staba fijado para la instalacion ci~I nuevo imperio y co­ru11:. tc ion de su nuevo monarca. N ut"strns no­tid;¡ s por vía dt: An1érica aseguran habt:rse t:fc:ctuado. (ldc111) Es p ./J .~T~fl u;, pert .?dir.o r/-e rr,·cava rbce: ayer ( 12 de oc­tubre) corrw nwy vabda ·la voz de que dje­nnat .1.~lonllo , qu.i' fwl;i:1 ido á tnmar aires al Molar, no ludm:ndo /wlludv (l(¡uel/,, meJorw que n ;peraha se !ialna ausn1tt1do en buJca de otros mas !ióres y análogos á su salud . ..rlsi pareq1? fo Iza d~J(J(lo t!6l'nto ·ol alctdrl~ de di­cho pueblo. [Jn diá no ríe la lf.t!Jrma l1Í puMi­car estrz nnhcia, ai7adr. rt: fir-h-11dose á carta particular: ''ti este paja ro le tnft'rl'f'jJfaron en d ca.mmo, y cflrlaron Íaídor. Algun tiempo ha qu~ adquirimos por papt'ks de Madrid una noticia de la decl_.ra. cion ht·cha por mr. c.mmng al gobierno de Portugal con respecto á un<.1 invasion de la penin~ula. Los papek& de Paris han tomado de un diario de Lisboa el testo de la nota de rnr. Canning al encarg-ado dl" ne·gocios de Portugal en Londres, que es corno :"ligue. ' 'El ab .. jo firmado tiene ordm de ma­nifestar á V. t1ue conforme á lai tdaciones ri:cibidas por el gobierno britanico no h:.iy nada que pueda justificar · la idea concebida por su majestad fiddisima y sus miniat(os d~ m)a invasion sobre la ptnÍn::,u}a. - El que 5u scri~ no duda ast:gurar á su ma. jestad fiddisíma <_¡ué el rey de la Gran Br<:'tana jamás mirará c~n indiferencia ninguna ten. tativa contra la indc.-pt"ndt"ncia de P1~rtugal y que S. 1\1. estará sil mpre pronto a conce. dc:r á Portugal Ja protecci;m que aquel país está autorizado á es¡)t"rar de una nacion alia­da. ( Firmado ) Cannmg , , ( Curaf aosche Courant) LA SANTA A l AIANZA. El correo de Lrmdres hace rl s1guifflte resü­mm _!le las opaaczonet del congreso de so­beranos en Yt:rCJna. Las conferencias de Verona empezm-on d 20 de octt1hre en el palacio Capellarí. .Estuvieron presen:es todos !os soberano'S ·y sus ministros. En la st gu n m i n i ~tros tra z a­ron d plan que debia seguirse y d orden en gue fas cuest>r, ... ::::; nte que t-l sistema polí­tico del prmc1pc l\1etternich rnini ~tro a11s­triaco :ser"':iria . de base y rt:gb paru todas las determmac1ones del c011gn·so; el minis. tro ruso conde de N<:ssdrodt:, politi ce de profrsion) obra bajo los mismos princi ptns. A la 5f.·gunda ccmf1. rcncia jene:-rnl si gu-it' :-011 l~:"I ~01iti.-rencias mini::,krialts; t:n lus.c¡ue no s1eudo dd todo necesaria la pr<:senciu de los monarcas , el rey de Pr11sia ·con ,us hijo:. salió de Veruna para vi ~ itar á V rne­ci~ l. Los. n~inistros de h:1s granu t lta por b nfii · m:Hi­va la cu<:-SÜl>n de una zntcf'L•encion urmada consigu1t"J k ~ bs re-pru;«nt<1ciont s y de man­das dd g~1bincte d las Tu:lt-nas , qui dando solo que: d 1scuur las d1fi c u !tmlt s r•ue nuedan . • l • . o~urnr en I~ eycucion t·n ca~o de--· g11 crra.- No se ha pen~41do t'ntrar t'n campaña con Una fulrZa Ímpom.nte a menos que fas córti..-s periiscan ostinaclamt"nk en n ·t-ener á F e-rnando en catítividacJ; v de!)echar una c'an!::.titucion monárquica: no~ se desea dic. ta~lc:~ ninguna, sitio inclinarlas á que ellas· tm~itlus ta :.iclópten. En d ordt-n de la! ddibaaciones tenian él primer lugar res neg1 >cios dt: Es pana c~nno los mas graTes y urjt-ntt>s. Se cono­c1a muy b1e11 qué de la resolucion de la gran cu~~tion de una intervt-ncion armada podía dependtr· la snerte de las monarc1uias· y la de !a prt"scnte y futuras revoluciones~ De <1qui es que lo~ dos partidos en que se h4ilia dividi
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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Gazeta de Colombia - N. 74

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“En la corriente viajan…”

Por: Juan Orrantia | Fecha: 01/07/2010

En Colombia las aguas de ríos como el Magdalena han sido escenario de la expresión del terror y el olvido. Sin embargo, en este ensayo quiero proponer una mirada alternativa del agua y su relación con la violencia. A partir del proceso de la fermentación como metáfora y realidad material, sugiero la posibilidad de imaginar una forma de memoria sensual que se genera por medio de la interacción con agua saturada con historias de terror. Para esto utilizo una serie de fragmentos etnográficos y fotografías de la vida diaria en el pueblo de Nueva Venecia en la Ciénaga Grande, donde el agua que fue impregnada por los residuos de una masacre se filtra en espacios, instantes y escenarios del diario vivir. Estos momentos plantean la posibilidad de leer esta relación con el agua y sus residuos como parte de una narrativa de memoria en vez de olvido.
Fuente: Icanh - Revista Colombiana de Antropología Formatos de contenido: Artículos
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Satanás (Novela gráfica)

Por: Mario Mendoza | Fecha: 2018

El escritor Mario Mendoza incursiona en la novela gráfica con un guion de su autoría de su novela más exitosa: Satanás. Lo hace de la mano del talentoso Keco Olano, quien se encargó de ilustrar la historia de Campo Elías Delgado, el veterano de Vietnam que mató a casi una treintena de personas en diferentes lugares de Bogotá. La capital colombiana cobra vida y se vuelve protagonista del relato porque es el lúgubre escenario en el que el mal entreteje el destino del asesino con el de un sacerdote exorcista, un pintor que plasma sus extrañas visiones proféticas en sus cuadros y una 'tomasera', una mujer que utiliza sus encantos para seducir hombres en los bares, drogarlos y robarlos. Este es el abreboca del nuevo camino que tomará Mario, quien a partir de 2020 se concentrará en la publicación de una trilogía de novelas gráficas titulada El fin de los tiempos.
Fuente: Odilo Formatos de contenido: Libros
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  • Autor colombiano
  • Temas:
  • Autores colombianos
  • Literatura colombiana

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7 mejores cuentos de Soledad Acosta de Samper

Por: Soledad Acosta de Samper | Fecha: 2020

La serie de libros "7 mejores cuentos" presenta los grandes nombres de la literatura en lengua española. En este volumen traemos a Soledad Acosta de Samper, una de las escritoras más prolíficas del siglo XIX en Colombia. En sus labores como novelista, cuentista, periodista, historiadora y editora. Soledad Acosta publicó junto a algunas de sus contemporáneas como las poetisas Agripina Samper de Ancízar y Silveria Espinoza de Rendón. Sin embargo, Acosta no solo incursionó en literatura sino también en campos propios de los varones de su época. Dedicó numerosos estudios sociales al tema de las mujeres y su papel en la sociedad, por lo que es considerada una pionera del feminismo. Este libro contiene los siguientes cuentos: - Dolores. - La parla del Valle. - Ilusión y Realidad. - Luz y Sombra. - Mi Madrina. - Un Crimen. - Manielita.
Fuente: Odilo Formatos de contenido: Libros Género: Cuento
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  • Autora colombiana
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  • Autores colombianos
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  • Literatura colombiana

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Procesos del arte en Colombia - Documentos

Por: Álvaro Medina | Fecha: 1978

Segundo capítulo de la publicación “Procesos del arte en Colombia” a cargo del crítico de arte, Álvaro Medina. Bajo este subtítulo se presenta una selección de escritos en los que destaca el juicio a distintas obras de arte, elemento fundamental para expresar la aceptación o rechazo hacia una obra, elemento legitimador de su calidad y mérito artístico. Finalmente, esta sección “aspira a ser, entonces, la recapitulación de los acontecimientos que le dan a la crítica actual sus bases operativas y al mismo tiempo explican el surgimiento de esa nueva crítica que inician Walter Engel, Jorge Gaitán Durán y Marta Traba, como explican los primeros ensayos de Gabriel Giraldo Jaramillo, y Eugenio Barney Cabrera por una historia fundamentada en la investigación”.Tomado de la introducción de este documento
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Otros
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Antecedentes del derecho administrativo en el derecho indiano

Por: Miguel Alejandro Malagón-Pinzón | Fecha: 10/03/2010

Se plantea en este artículo que el derecho administrativo colombiano tiene sus antecedentes en el derecho indiano. El primero nace con la Revolución Francesa como el derecho exclusivo de la administración, mientras que en el segundo existió una administración regulada por normas jurídicas, enmarcada dentro de unos límites concretos. Cada país tiene una historia jurídica propia, la nuestra es muy incipiente. Por ello hay que cuestionar la recepción de modelos jurídicos y analizar si son convenientes a nuestra realidad. En este escrito se cuestiona que desde la adopción del sistema francés del derecho administrativo se dejó de lado el estudio de la administración pública indiana, ignorando que esta constituye el antecedente, indudable, de nuestra administración actual.  
Fuente: Universidad del Rosario - Estudios Socio-Jurídicos Formatos de contenido: Artículos
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