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  • Exclusivo BibloRed
Imagen de apoyo de  Hombres sin mujer

Hombres sin mujer

Por: Carlos Montenegro | Fecha: 2011

Carlos Montenegro (Galicia, 1900-Miami, 1981) Cuba. Fue comunista militante y corresponsal en la guerra civil española. Durante su estancia en la cárcel, se dio a conocer como cuentista con El renuevo, recogido en El renuevo y otros cuentos (1929). Ya en libertad, publicó la colección de cuentos Dos barcos (1934). Su mejor obra es la novela Hombres sin mujer (1938), documento duramente realista sobre la tragedia sexual de los presidiarios en Cuba. Al triunfar la revolución de 1959, abandonó la isla, adonde ya no regresó.
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros
  • Temas:
  • Literatura española

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Hombres sin mujer

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El curioso impertinente

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Artículos (selección)

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El final de Norma

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  • Exclusivo BibloRed
Imagen de apoyo de  María Zambrano y sor Juana Inés de la Cruz

María Zambrano y sor Juana Inés de la Cruz

Por: Carmen Romeo Pemán | Fecha: 2010

"Piramidal, funesta, de la tierra nacida sombra" (Primero Sueño). Sor Juana y Antígona son dos voces que nacen de espacios cerrados y sombríos, el convento y la tumba. Construyen su identidad con la palabra y se rebelan contra la autoridad patriarcal que intenta anularlas y les niega un tiempo y un espacio para su autoafirmación. Antígona se rebeló contra el poder político y Sor Juana contra el de la Iglesia. Su Carta atenagórica es el primer escrito teológico en el que una mujer cuestiona las posturas de la Iglesia. Sor Juana y María Zambrano marcaron un camino que después siguieron otras escritoras.
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros
  • Temas:
  • Literatura española

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María Zambrano y sor Juana Inés de la Cruz

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  • Exclusivo BibloRed
Imagen de apoyo de  Camino de retorno

Camino de retorno

Por: José Manuel Esteve Zaragoza | Fecha: 2010

Víctor Valle es un abogado que ha conseguido dinero y posición social gracias a su especial habilidad para el pelotazo inmobiliario, el lavado de dinero negro y el hundimiento legal de empresas en crisis. Acosado por la policía, intenta mantener sus negocios con una operación de distracción que le acaba costando la vida a Laura. Cuanto todo está perdido, la justicia se detiene por miedo a las poderosas amistades de Víctor, pero éste ya ha emprendido la huida. Creyéndose perseguido. Víctor renuncia al poder y al dinero, y emprende un camino de retorno que le dejará en manos de los mismos policías que antes no se atrevieron a enjuiciarle.
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros
  • Temas:
  • Literatura española

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Imagen de apoyo de  La vorágine

La vorágine

Por: José Eustasio Rivera | Fecha: 1925

La segunda edición de La Vorágine apareció menos de un año después de la primera, publicada en noviembre de 1924 por la Editorial de Cromos. La edición incorporó correcciones, ajustes y cambios del propio Rivera y llegó a las librerías bajo el sello editorial Minerva. La primera página anuncia que se trata de una segunda edición corregida. En la contraportada del ejemplar que pertenece a la Biblioteca Luis Ángel Arango se lee que el tomo perteneció al autor –un dato que corresponde con la dedicatoria escrita a mano por Rivera y dirigida a dos amigas personales: “A mis dilectas amigas Julia Margarita y María Luisa Corredor, en recuerdo mío y en el de mis hermanas, José Eustasio Rivera. Neiva, julio 5 de 1926”. La editorial Minerva, fundada por Juan Antonio Rodríguez alrededor de 1912, gozó de una relativa fama en el círculo cultural bogotano de la primera mitad del siglo XX, por publicar libros académicos e históricos, y más tarde por sus colecciones de narrativa y poesía. Con esta edición Rivera inauguró una seguidilla de reimpresiones que incluían sus propias revisiones y ajustes, y que finalizó en 1928, con la quinta y definitiva edición de la novela publicada en Nueva York. Aunque la trama de la novela se mantiene, así como los nombres de los personajes y la estructura inicial, esta segunda edición de La vorágine introduce numerosos cambios sintácticos, semánticos y de estilo. En un artículo sobre el recorrido editorial de la obra, el crítico Hernán Lozano (1988) comenta que si no fuera por su muerte, Rivera habría continuado lo que él llama una “reescritura” de la novela: “En La vorágine se da, entonces, una relación biunívoca entre los cuatro estados textuales y las cuatro ediciones autorales, cada una de las cuales representa un estado auténtico del texto, aunque ha de considerarse el de Nueva York como el texto definitivo” (pp. 75-108). También, en esta edición, se conservan las famosas fotografías de Arturo Cova, aunque con ligeras diferencias de tipografía y disposición: la primera aparece después del prólogo, mientras que en la edición de 1924 estaba ubicada antes. Así mismo, esta edición incorpora 13 erratas, 8 más que en la primera edición. Pero es en el lenguaje, en su intento por contrarrestar la “demasiada cadencia” que tanto le criticaron cuando la novela se publicó en 1924, que Rivera más se detuvo en sus revisiones y ajustes. Si en la edición de 1924 se leía, por ejemplo, “la turba agresiva rodeó la puerta” (p. 77), en esta edición se lee “afuera empujaban la puerta” (p. 72). Si en 1924 Arturo Cova decía “sí, es mejor guarecernos entre la selva, dando tiempo a que llegue Clemente Silva” (p. 339), en 1926 dice “y guarecernos en la selva, dando tiempo a que llegue el viejo Silva” (p. 308). Con cambios como esos, Rivera construyó y reconstruyó una novela cuya complejidad lingüística y temática despertó elogios y condenas, pero nunca indiferencia. Esta edición incluye 13 comentarios críticos sobre la novela que dan cuenta de la recepción de la obra y su impacto en la esfera pública de entonces. Entre las miradas sobresale la del escritor Max Grillo, quien afirma que “La vorágine ha nacido de pie, como las obras destinadas a vivir” (p. 318). El político antioqueño Carlos E. Restrepo celebra que la novela logró “pintar a maravilla no sólo al hombre de aquellas soledades inhospitalarias, sino el alma de los llanos, de los montes y los ríos” (p. 318). Antonio Gómez Restrepo, amigo personal de Rivera, afirma que la novela “quedará como una de las obras más típicas y originales de nuestra literatura nacional” (p. 316). En una carta escrita en 1927 dirigida a Rivera y reproducida después en El Espectador, Horacio Quiroga afirmó que La vorágine es “el libro más trascendental que se ha publicado en el continente”. Desde Buenos Aires, César Dominici escribe que La vorágine es un “libro intenso, enorme, de gran dolor y de belleza descriptiva verdadera” (p. 311).
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Libros
  • Temas:
  • Otros
  • Literatura española

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La vorágine

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Tierra de promisión

Por: José Eustasio Rivera | Fecha: 1926

Tierra de promisión llegó a las librerías en 1921, año en el cual se imprimieron otras dos ediciones bajo el sello de la Casa Arboleda y Valencia y la Editorial de Cromos. La segunda edición mantuvo la misma disposición de la primera, mientras que la tercera incluyó sólo dos correcciones ortográficas. Editada por Minerva, en 1926, esta cuarta edición del poemario fue la última que José Eustasio Rivera revisó en vida. La editorial Minerva, fundada por Juan Antonio Rodríguez alrededor de 1912, fue célebre en Bogotá, a principios del siglo XX por imprimir libros de autores como Germán Arciniegas, José Antonio Lizarazo, Porfirio Barba Jacob y Luis López de Mesa, entre otros. Este ejemplar, que hace parte de la colección de la Biblioteca Luis Ángel Arango, incluye una dedicatoria escrita por el autor para una amiga personal: “A Julia Corredor, cuyo espíritu sabrá prestarles a mis poemas toda la poesía que les falta, José Eustasio Rivera. Neiva, junio 5 de 1926”. En esta edición se eliminó la dedicatoria de Rivera a sus padres que apareció en las tres ediciones anteriores. Para esta edición, José Eustasio Rivera hizo 43 cambios, casi todos de tipo ortográfico y sintáctico, como se ve en numerosos sonetos. A pesar de estos cambios, Rivera conservó las imágenes y los temas medulares del poemario: la preeminencia de la luz, el entusiasmo del encuentro con la naturaleza, la pequeñez del hombre ante la belleza del medio y la insatisfacción permanente (Benso y Gennero, 1972; Simari, 2013). Estos temas atraviesan no sólo la poesía, sino la obra en general de Rivera. Como lo anotó el crítico Luis Carlos Herrera Molina (1972): “En Tierra de promisión no está sólo su mirada superficial al paisaje y el contacto exterior. Está el viaje por sus caminos interiores. La nota de sus íntimas apetencias y las líneas de tensión de su espíritu disparado en dirección de la luz y del sol” (p. 67). Cuando Rivera revisó y publicó esta edición de su poemario ya era un autor consagrado: dos años antes había publicado La vorágine y, desde entonces, polemizó en la prensa con sus críticas y sufrió ataques por sus denuncias y su estilo literario. En 1926, año de esta edición del poemario, también se encontraba preparando una segunda edición de La vorágine, al tiempo que ampliaba su labor diplomática y buscaba la forma de ligarse al proyecto de ferrocarril Tolima-Huila-Caquetá. Luego de finalizar la revisión de esta edición de Tierra de promisión, Rivera se dedicó a corregir su novela, por lo que no regresó al poemario. Esta cuarta edición se convirtió, entonces, en la definitiva.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Libros
  • Temas:
  • Poesía
  • Literatura española

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Tierra de promisión

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Imagen de apoyo de  "Yo me llamo una poeta insular..." Crónica sobre la vida de Yolanda Westphalen ganadora del Premio Gabriela Mistral 1999.

"Yo me llamo una poeta insular..." Crónica sobre la vida de Yolanda Westphalen ganadora del Premio Gabriela Mistral 1999.

Por: Yolanda Westphalen | Fecha: 2019

Yolanda Westphalen, poeta peruana nacida hace 74 años, estuvo en Bogotá para recibir el Premio Gabriela Mistral, otorgado a la obra de una escritora iberoamericana, en el marco de la décima segunda Feria Internacional del Libro. Después de escuchar la fuerza vital que imprime a la lectura de sus poemas, Angela Robledo conversó con ella sobre su vida para elaborar la crónica que presentamos a nuestras lectoras y lectores.
Fuente: Biblioteca Digital Feminista Formatos de contenido: Artículos
  • Temas:
  • Otros
  • Literatura española

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"Yo me llamo una poeta insular..." Crónica sobre la vida de Yolanda Westphalen ganadora del Premio Gabriela Mistral 1999.

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Representación irónica de grandeza y pequeñez en relatos de hombres y de mujeres

Por: Gabriela Castellanos Llanos | Fecha: 2019

Con el fin de explorar nuevas formas en las cuales algunas autoras logran una inversión irónica y feminista de la valoración social hacia lo grande y lo pequeño, se analizan algunos aspectos de cuatro relatos hispano- americanos, comparando el cuento de María Luisa Bombal, «Trenzas» (1940), con «Pierre Menard, autor del «Quijote» (1939), de Jorge Luis Borges, y el relato de Clarice Lispector, «La legión extranjera» (1971), con «Muerte constante más allá del amor» (1970), de Gabriel García Márquez. Se emplean las categorías para el análisis del discurso irónico planteados por Oswald Ducrot en Polifonía y argumentación.
Fuente: Biblioteca Digital Feminista Formatos de contenido: Artículos
  • Temas:
  • Ciencias sociales
  • Otros
  • Literatura española

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Representación irónica de grandeza y pequeñez en relatos de hombres y de mujeres

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