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Imagen de apoyo de  Poetas chinos de la dinastia Tang

Poetas chinos de la dinastia Tang

Por: Li Po | Fecha: 2011

Los años que la Dinastía Tang (618-906) estuvo en el poder están considerados como la Edad de Oro de la poesía china, tanto por el extraordinario número de excelentes poetas, como por la increíble cantidad de poemas que en aquellos años se llegaron a publicar. Los nombres de Li Po, Wang Wei, Tu Fun o Bai Chúvi son suficientes como para considerar estos años como poéticamente inigualables.
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros
  • Temas:
  • Poesía

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Poetas chinos de la dinastia Tang

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Imagen de apoyo de  El Correo del Valle: periódico literario, industrial y noticioso - N. 202

El Correo del Valle: periódico literario, industrial y noticioso - N. 202

Por: | Fecha: 23/02/1905

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 P.pítblica de Cvlombia).-FEDRERO 23 DE 1905.-N~ 202. ,~~¡JI~ y ¡~uaia~ll Director, BLM! S. SCARPE':Fl'A ~~ · ~orrtn btl 1 nllt · Hubo en la India, allá en los 1 tieml)OS de la princesa Sita, un bramín poeta. Vivía reti,·ado en las orillas ru­moros.:: J.s del Ga.nges, y alternaba sus horas entre la oración y la poesía; es más, su poesía se tro­caba mul'!has veces en oración. Así había cantado en su lengua sabia, la primera que se habló en el mun­do, lus hermosuras de su patria, bella entre las bellas: el río sagra· do, el de las ondas verdes sem­bradas de flores de loto, y las are· nas áureas; los montes preñadvs de plata y pedreda; los bosques de paln).eras, y los campos de ca­nas. Y sus cantares eran como in­cienso de accíón de gracias, que se al~a eu homenaje á Brahama el creador. Cantando y adorando fué feliz el bramío mucho tiempo; pe1·o un día sintib nacc'l' en su interior in­quietud dc::)usada; estaba descon­tento de su obra. Releyó aquellos versos, que hasb entonces le lu¡.­hían parecido hermqsos~ y los l}a:­lló escasos da id a, pqbres de for· m a. -Estos temas-se dijo- son co-sa baladí. Es preciso que yo can .. te algo más bello; lo más bello, lo más grande que exista en el mun­do de las criaturas. ¡ Podl'Ía cantarlo ! ¡Y a lo creo [ Precisamente bullíanle ahora en el cerebro las fuerzas creadoras centuplicadas; sentía est~llar, co­mo chispas, centenares de bellas metáforas, y los conceptos pro­fundos se despeñaban en su ima­ginación abundantes y rumorosos, corno aguas de torrente. Temblan· do de respeto, asistía el bram~n al florecimiento de su alma, fecun­dada por milagrosa primavera. Sí; podría cantar; pero bcuál es el t~ · ma, digno sobre todos de sf}r ca71- tado? Dióse á la oracion co~ nuevo ahinco, maceró su ca1ne ppn la penitencia, y su espíritu pon la contemplación de abstractas ver­dades. Pedía á sus dioses que le revolasen aquello que ardiente­mente deseaba conocer; y su ora­cion ftre oírla porque era f8rvorosa. Una noche, en ando la luna tra­zaba senderos de plata sobre las froudas del bosque y estelas de nácar sobre las nguns del río, en ln hora en que el silencio er,,·uel· ve á la tierra en olas de misterio, presentó e á los cjos del bramín poeta una hermosísima mujer. Era blanca, éle b iancnra jam ts :Jo­ñada en la. India~ H~stida üou am· Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1997 EL CO:Ll:BEO 2JEL 'YALLE -·······--···-······ .. -······"""" """" """"" """"""-··· ·····""""" "" "" """" """""" " """ """"" """""""""""""" "" """" """"-------------- plio ropaje, ceñida la fr.ente de frescos laureles. Traía en la mano á guisa de cetro, una rama de obs. curo tronco y hojillas duras y pla· teada-s, como si ]a luz ' de la luna se hubie8e dormido sobre ellas. -Salve, bramín,-dijo con YOZ sonora. -¿Quién s ois ?-bn!!:>uceó el poeta, más temeroso que CC\ID pln.­cido ante la luminosa aparición. -Soy la sabiduría; diosn de otros países, en los cu ales el cie­lo es hermano de la tierra. He oí do tu clamor, mientras tus dioses, sumidos en éxtas~ secul ares no pensaban en tí. Sé lo que quie­t ·es . . .. Si deseas cantar algo dig­no de la soberat:!a ·belleza, canta ''El Trabajo". Tarnbiéu el traba­jo es dios An nuestro Olimpo, y me en vía á tí. -¿Cómo podré cantarle digna· mente 1 -No he de decírtelo. Unica­mente, recibe esta señal: el día en que tu canto sea digno del dios á qmen lo elevas, surgirá en el cen­tro de tu huerto un árbol dfl ra­JDaS pl,ateadas como esta. El bramín contemplaba el ama­ble c·etro de la diosa; el árbol que debía producir tale3 frondas era desconocido para él. -Es el olivo-dijo la Sahidu-­rfa- el ~rbo1 que en mi patria sim· boliza la paz· entre los hombres, y la abn udancia de la tierra. Desapareció, y las aguas del Ganges se conmovieron y murmu­raron irritadas por aquella int!'u­sion de la vida y del movimiento .én el país de la forma rígida, y de la mllir>Y ;hdad Gecdar. A la mafhna, despertó el bra­mín enajenado de gozo. -Tiene razón la diosa; el tra­bajo es la soberana belleza del mnndo ¡ Cantémosle! Y cantó:-Tú eres ¡oh Trabajo! -decían sus sabias estrofas-el sober11no de la tierra, la voz de los dioses que se resuena en el mundo. Po e tí vive el hombre, por tí, como el cielo ~e siembra de est!·ellas cuando el sol se ocul­ta, se si e m hraa ] os ele si ertos de ciudades; por tí en los arenales brotan ja1:dines; por tí las aguas, que e¡·an destrucción, son vid¡:¡, y los vientos, que eran muerte, son fuerza. Por tí los hombres arran­can sus tesoros á los senos del mar y de la tierra; por tí el vellón del animal ariHco sirve de relica­rio al pudor de la henno~a; por tí la ciencia ha bajado desde la rr.en· te de Bl'ahama al espíritu de quien le adora ¡Salve, oh Trabajo! Puli() el poeta sus estrofas; sem­bro sobre ellas como pulvo de oro, las bellas imágenes; ajustólas al rjtmo que apreudi() de'laspalmas cuando gimen heridas pnr el vien­to; puso er. ellas rugidos de tor­menta y suavidades de gorjeo y agudezas de trino. El alma can­taba y lloraba e u los versos. U na vez terminados, Jeyolos el bramín en su huertu hincado de rod illab, vn el to el rostro á Occi­dente, en viandolos como oración hacia aquel Olí m po donde lo& dio­ses son amigos de los hombres; pero la tierra permaneció estéril y el arbol de ramas plateadas no brotó . Descomolóse el poeta. Al cabo su canción era hcrruosa, y él la Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 1 EL CO!lt:REO 1JEL 1-'.JlLLE 1998 amab~ como á hija predi lecta. Pe· ro dP.spués reflexionó y d1jo;-Or­gnlloso como hom.bre, he can tado el trabajo o el hom hre y mi soh~r­bia habr:í eno¡ado á los inmorta­les. Ensalzaré. d trnb·1jo de la na­turalc~ a~ Yt-'stidnra y cu¡;:todiu de la eseneia de B~thnma. Y nuevus estrofas ~ubierou de su corazún á sus labios. Decían el trabajo ince­sante de la t1erra, que á cada nue­vo sol se cubre de nu~va hermo­sura; el agitar.sc de los mares so­bre los cuales se cierne e l Espíri­tu de lo alto, dando vida á infini­tos seres; el trabajo de los ríos que muerden sns orillas y arrastran las areuas á lejanos pahes; la fe cun­da lauor de loo; v1entos, que van llevando los gérmeGes de viáa de selva Po selva; el afannr incesan­te de hormigas y abrjflS, la ~oli­citud del uve que. forma el nido, el furor de la fiera que de~:>truye para sacinr su prole. El h lrnno desenvohía sus es­ttm• jas sonoras con majE.stad se­rena; era la ondulación de ~u rit· mo como cabecear pausado de campo de higo. Lcyú el brnmín su obra. Sn al- 1ll1a se eonmo\' ÍÓ de LlH'VO ~r en­viar al dios desconol'ido el home­nnje do su C'Ulwióu. La naturaleza 8gradecida le p8gó con sus ruejo res armonías; pe1 o en el huerto no brotó el árbol promet1do. El bramín poeta no de&m::¡yó sin embargo :-Hay un trabajo más subl irrie que el esfuerzo gi­gante de la Naturaleza : es el tra baJo d~l alma q11e se esberza por alcanzar la perfecc:ióu, y lleg·n· á confundirse con la esene1a di \'Ína. Y cantó las luchas del espíritu y la carne, de la humilrlad contra la soberbia, del amor contra el odio. D:jo el trabajo de Ja peni­tencia, Ir st•milla de h1grimas, las 1krvs del é:xtasis, los frutos de virtnt1; Cl1Soy por la desierta YÍa , ...::Nave ~in rumuo entre revueltas olas­Péllllando en las Ú'is.tezas t.lel ócaso Y en lt\s tristezas de las almas solas. En torno la mirad:t' no columbra Sino aspereza y pína'mos so m bríos ; Los nidos, en la nicYc, están vacws, Y la estrella que amárncrs, ya no alumbra El azul de tus sueños y los míos ! Partiste para ignoto:' l'ontananza Cuando empezaba á descender la sombra. . . . .. Recuerdas? Te im'plo;·aba ml esperanza; ¡Pero yá mi esperanza no te nnmbra! No ha de nombrarte! .. . Para' qué .... Vacía:1 Está el aro:, y la historia yace trunca. ¡Ya para qué esperat' que írrádi'e el' día!· ¡Ya para qué decirnos: 1odavta, Si una voz grita en nuestras almas : 1Vunca/ . Dices que eres la misma; que en- tu pecho' La dulce llama , de otros tiempos urde; Que el nido' d~l amor no está deshecho, Que para an1arrcos olra vez, no· es tarde. Te engañas! ... No io c'reas!. . : .Ya la duda: Echó en mi corazón fuet•tcs raíces, Ya la fe de otros años n ó me escuda ..•. ¡Quedó de sueños mi ilusión' desnuda, y no puedo creer lo que me d?ces ! No lo p'UCdo creer!. . :. Mi fe burlada, Mi fe en tu amor perdida, Es ancla de una nn.ve dcstróiada,· Ancla en el fouclo ue la mar caída ! Anhelos de un amor, <•tlstos, risueños, Ya nunca vol·veréis .. . . Se van .... Se eséohdcn !· Los llam'as? .... Es inútil. ... No responden ... ¡Ya loa cubre el sudario de mie stl.eñ·os 1 Hace tíempo se fue la primavera .. .• Llegó el invlérno, fúnebre y sombrío! A ve fue nuestro am0r, a've viajera, ¡Y las a,·es se van cnando hace fl:ío ! ISMAEL ENRIQUE ARciXIEG.AS.· (J~~'.JJ(' LA VIEJA CANCION' lDe Lectu1·a .Amena) Esta es la vieja canción que en una Vieja guitann; - Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • 1 1 un coplero viejo y ciego á quien quiere oírla, cauta : "La Muerte es una madre, la Vida una madmstra; • mortal no te importe sufrir en el mundo, el muu'do es un valle. de J[Lgrimas"; " ltesígnate á ser pobre si pobre eres, y aguárda .•.. Los pobres del inundo son ricos del cielo, Los ricos allá, uo son nada .... " Esta es la vieja canción Que en una vieja guita.rra la Ilusión, músico ciego, á quien quiere oírla, canta. .¡c. Es la vieja. canción, mas por vieja yá no priva: nadie escucha al pobre diablo que la espeta en una. esquina; La humanidad yn. no sueña y de su fe desprovista, más quiere un "ten!" aquí ll.bajo que dos "te daré .... "allá arriba ! Tú y yo, Damiana; los últimos Abencerrajes del Sueño, somo& acaso los solos que oímos ¡¡,) pobre ciego. La calle está 6ilenriosa, la noche tiende en el ciclo sus alas imponderables agresivas de misterio .... Marchamos los dos del brazo por el bulevn.r desierto, y mientras que la canción sigue sonando á lo lejos, nos hundimos en la ~ombra, pensando: "Si fuera cierto .•. . " AMADO NERVO. COLOMBIA (DPdicacio aJuUo E. Delgado.) e •¡Jombia e~ u llll. ticrm de leones, El e~plendor tic! CJClo es su orifia111a; Tiene 1111 tmeno perenne, el Te(juedama, Y un Olimpo divinó, sus canciones . ::;icmpre serán soberbio 5US pendones Bajo la :llll'0rn. que á la Gloria ihflama; Siempre será la patria que ociTamtt La sabia de los grandes corazones. En sus bisto'rias nobles y trhlllfales Resplandecen egreg ios palad'incs Coronadus de lauros fraternales; 2000v Y se oyen en sus campos y confines Boyacá y sus tambores inmortales, El santuario y sus épicos el arincs. RUBEN DAR10, EL CASTILLO DE LA SANGRE AZUL JULIO Vl'I"ES GUERRA 1' :Noble dueña, omíllorne yo vuestro servidor ... Todos vos obedecen como á su fa.cedor, Reyes, duques é conc~;es é toda criatura, vos temen é vos s•r­ven como á vuestra fechura. EL .ÁRCHIPUES'l'E DE HITA. 1 El viejo castillo se erguitt en las rocas como centinela de aquella comarca, y aJ lí la condesa de cabellos rubios su vida pasaba. II Un anciano fraile preguntó le un día : \-¿Dí, por qué estás triste, condcsita pálida? ¿Con des ita rubia, dí, por qué tus ojos se llenan de lágri1nas? ¡Pobre condesita! Se por qué estás triste : pobre el bardo moro de la piel tostada te dijo llorando que el duelo sombrío ie clava sus garras ; . que tll.ñc su guzla de cuerdas de oro y ca ll ta tus gmcias ; que lleva tu imagen grabada eh el alma; que es tuya su vida¡ s\1 amor y su suerte, que es tuya su vida, su amor, su eBperanza ! ! ! Todo eso te ha di cho, y tú sonreías mientras el poeta de tez bronceada al són de su guzla de cuerdas de oro • cantaba, cantaba., . Mas llegó el orgullo de tu alti vn madt·e, el orgullo ran cío de la castellana, y truncó de un golpe tus dulces amores y tu it.lilio casto lo trocó por ltÍf?I'imas. ¿Por qu6? J>orque el barclo monsco no tiene los ojos azules, ia frente n evatla!. ... Nada importa la sombra en el rostro Si Re lleva la luz en el alma! No sabe tu madre, la altiva condesa, -que los pergaminos de las viejas •·nza$ 'los roe el g usano, y que de ellas quedan ~ólo cronicones en antigua fa bla ! . . . . . . . . . . . . . . . . ...... . ' .. . . . . . . . . . . . . ~ . . . . t. III Y la condcsita de cabellos rubios lloraba, lloralm ! .... IV El viejo rastillo no existe en las roMs; j'a no ~s cPntincla do aquella com,trca ¡ ya por los ¡•st·omhros muestt·an los lagartos 13lls Yerdcs etiCltlllas l Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 2001 EL CO:R:BEO :IJEL Y.11LLE V Ya la condesitn de cabellos rubios pas6 con s•1 l'nngre de cadncas razas; de la adusta cmH.Iesa quedaron los huesos de nudos en la criptll, blanca; con los pergaminos los voraces gusanos se sacian, y de aquellos nobles tan sólo subsisten viejos cronicones en antigua fabla. Del bardo morisco de te~bronceacla VI aún viven los cantos que triste entonaba al són de su guzla de cuerdas de oro en las noches claras, cuando las estrellas desde el alto cielo su brillo le enviaban. VII Y dicen las gentes de aquella comarca que por esas ruin as en las noches vaga la sombra doliente de b condesita de la frente pálida, que tenue murnlura con voz de plegaria: "N o dcspreci es, madre, las frentes tostadas ! ¡Nada impo1·ta la sombra en el rostro si se lleva la luz en el alma !" DE "PERLAS NEGRAS" De pie, sobre la roca, que n.Jtanera Cubre la mar con sus espumas blondas, Veo surgir la luua-¡esa viajera Tan pítlida y tan triste !-de las ondas. A,í, del océano de mi vida, Disipando la sombra t>n que me pierdo, Se leV(t.nta una est1 ella, rcve~t.ida De fulgores divinos: ¡tu recuerdo 1 * ** .AMADO NERVo. • MEDIA LUZ Sofioliento de, vino y caricias Al chocar de marfiles y copa:> Sobre el rojo diván del garito Doblaba el mancebo La cabeza blond>t. Un clavel cu su pecho inclinaba La n[vea corola, Un elavcl que con mimo de uiña / Robó á loo ca ilcllos Temblando, s11 UO\ ia. 1 ~o soñaba en la niña el maneebo, Soñaba. en las ho1:das Ten1urns rl• un acrf' Sal>o(., (¡uc la 'i,ht emponzoñan. ~ohrP Pl húmedo labio lJcrmcjo La nnri',l loca E,·ocaha b Jtinfi1 morena De beso punzante, Evocaba los senos de rosa. Y en la atmósfera tibia de 1 mustio Clavel de la JJOYia, :Muy tenue, tan dulce Como una caricia flotaba el a1•oma. V. ~f. LONDOÑO. ~ TRAJE PARA LEER VERSOS A principios del a.ilo de 1867 Halía de Vemcruz rumbo á Buropa, un Ya· por francés conduciendo á. Yario::; per~ sonajes que dnlmiuaron en el ya vaci­lante imperio rezrt. Pa rjE'tos de la ca.sa dotada de cnanto exige el unen parecer {L una fa,­milüt bieu relaeionada. y de li.mpia en· 1H1. Yo, que fní liberal desde que tu...-e uso de raílón y que admira,ba, y qnería á Juá.rez, obtuYe de C'SO grand~ hom· brc uua beca., entré á. b EHcncht Pre· pm•atoria, comencé á eRcribir Yersos y llegó nn 15 de SeptiembrE' en qne, ele­gido por mis eamaraie· ran hecho neg['o. - .._ o era posible, me rospOlHlió; ya te contaré {t su tiempo esa historia. El 16 tle Septieml.H·e de8perté satis­fecho con q1ie has ido anoehe á leer tns vcr;;o·;, por eso es amos larga y grata estadía en Cali. NUEVOS CONFIN A DOS Por vio1ació:-: iid Decreto so­bre alta Poli9ía Nacion:-d, hnn si­do coníi.nados á Oroc:ué los seño· Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 2003 lf¿L CO:B:BE'O 2JEL VALLE ~·~; .. ·~·~~·~~·~ .. ·¡~~~-~·i·~ ... i~~·~·i·~·~~~~~·~-~·~ ..... f_ ........ -... -.................... --~~;~;~·~;~:~----- Reaactor d~ '·El Santo y Sena'', !. Para Popayán siguió el Presbí­don Anton\o M. O campo y don tero doctor Cesat co Caicedo y pa­: n.uberto Pineda, Redactores de ra Francia el :Presbítero doctor los ;'Ensayos Republicanos'c y D. Manuel A. Arboleda. Anhelamos He1iodoro Ruiz Ramos, D. An- para eHtos nobles amigos un feliz. tonio M:: Rodríguez, D· Francisco viaje. Jiménez V. y D. Aureliano Arrie­ta por manifestaciones subversi­vas dadas en Oartagena. DIPUTADOS .Á tA PRÓXIMA ASAMBLEA NACIONAL CONSTITUYENTE. Po?' el Oauca : D. J. M. Quijano Wa1lis ,, Fernando Ang"Jlo ,, Manuel Carvajal V. Pm· Antioq1lia: D. Rafael Uribe U. , Tulio Ospina ,, Víctor M. 8alazar Por Boyaca: D. Sergio Ca margo , Salvador Fnmco , Ignacio R. Piñeros. Por Santander : D. Benjamín Herrera , , Luis Cuervo Márq uez ,, Luis F. Uribe Toledo 1 Po" eZ Tolirna : :b. J:Xafael Camacho ~, Enrique Restrcpo Gatcía , Maximiliano N eira Ilasta ahora no sabemos cuales sean los nombradoE por los otros Departamentos. Los supler:1tes por el Cauca son los señores: D. Evaristo Garda, D. Alfredo Vásqu ez Cobo y D. Nareiso N. Cabal, primeros ; uon Francisco K1lfi !:'Z U., D. Ilernando Ilolguíu 1 y O. y don Simón Hurtado, se­gu~ d u s. BIBLIOGRAFÍA Damos las más efusivas gracias al aventajado poeta José Santos Chocano, por el envío de sus be­llas estrofas que con el nombre de Evangeleida ha publicado en la Capital del Perú. Igual m en te agradece!nos a[ in­teligente escritor y compatriota D. S. Cortés Durán la remisión que desde San Salvador nos ha hecho de su importante '~Almaque Lite· rario Centro-americano." Oomo canjes hemos tenido el honor de recibir "El Americano'' de New York, redactado por el atildado liter ato don César Zume · t1; ('El Latino Americano" diaiio bien servido de la República del Salvador; "La Escuela Primaria'1 dE: Panamá, un folleto que contie­ne el informe que el señor .Tu1io R. :Jelgad.o Gerente del Banco del Estado, prest:nta al Directo­rio del mismo Establecimiento; y el programa para la recepción é inhumación de los restos de Cal­das, Ulloa, Montalvo y Buch, edi­tado en Popayán. ARTE NUEVO Con este nombre y exquisito material hemos recibido de .Bv­gotá una hermosa revista ilustra­da dirigida por el señor don A. Quij~no 1,ones. Hacemos votos .. --- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 ' · porque ta1i ameno periódico per­dure lár!?;os años. POR HIGI,ENE Señor Alcalde: todo~ los veci­nos de la parroquia de San Nico· lás se quejan de los desngües que baen al do. Es deber de justicia atender esta solicitud de los va11a­nescos, que constituyen gran par.:. te de hi. población. ÍNSTITUTO LITERARIO Este centro intelectual de da.~ ii, hiz¡j la elección de los digna­tatios que han de i·egi1~ el próxi­inti periodo reglaméntario; le elec­ción i~ecayó ert los siguiA11tes se-ñores: . . . Para Presidente, dcii Bias S. ~carpetta; Vicepresidenté, dori Teófilb Bori'ero B., . BiBliotecario, dül~ Gabriel. Montan0 T., Tesor8- i·o; D. Ramóu Hernandez y Sect·~· larib; don R.atnón tedesma: BAII.E DE DISFRAZ Sabe:inos que un grupo de jó­venes de lo más se lecto de n u es.:. / tr~ sociedaa; dad. ún baile el 1.0 del entrante nies en tasa del doc­tor Teófilo Botrerd. Condcedot·es de la cultura do las damas y de los cabal1etds que concurrirán á él, les auguramos desde ahora un feliz:pasatiempo. TÉLÉGRAlliAS . Medell~n, Pebrerc 16 de 1905. Blas S. Scarpetta-Cali. . . , Ayer •erifi.cóse sdemneinente irlhumación restos JolwE lsAAcS. Sallidolo; Gamboa. Auténticb, bíaz. Ofl. Bogotá, :;ll de Febrero de 1905. General Belieario Zamorano.-Cali. Como amigo suyo y do otros signa­tar~ os de telegTama del 18, permíta.me decirles que en los actuales momentos de reconstrucción na-cional, cuando el Gobieruo ha tenido que confinar a Oro­cué hasta amigos personales mios pa­ra pre,·enir iurbación orden público, la existencia ir las socie­dáde~ uemocúticas del Ca.ilca, que lo bañarmi en lágrinuis y eri sangre si el Gobierlid no estuviere rest-ielto á pre\e· nir y castigát· sin contemplaciones tan g:ravl3 maL . REYES.'' EL G ENÉRAL t}RIBE URIBE J:ia. sido nombrado EnYiado E}ttraordi­nario y .l\'Iihistro Plenipotenciario ante los Gobiernos de Chile, Argentina y Brasil¡ y Secretario de la LegacióiL e1 señor Samnel Ramírez .Arbeláez. UN A. OA.RTA DE :t\roRALF.S PINO Va ya pi1ra se!nauas <]UC Yiehe éo­rriendo una noticia dolorosa,. la tle la muerte ue PEDltO l\1dRALES PINO. A.lgun<1s rumores en coutrai'io han circulado lnég·o; Coll todo, la iudMi­sión no deja de ser desesperaute. Al1.ora; Diego Uribe, nuestro tlulco poeta sentimental, a.c¡tba de aclantr­nos el puntO; De Guatemala. le Yirne · una carta reciente de .M<1RAL~:s PINO, signo anté11tico do qtte el g·enial com­positor COlombiano YiVe to patrias. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ~005 .B·L C07?2lEO 2JEL YALLE Gnatcmcda, Oct·uúrc 30 de 1904:. ''S1·. D . Diego U.ribe- Bogotú. Yo sigo aquí contento con mi hueua eompaüera. y el trabajo constaute do retratos al crayóu y l a~> cla¡;es qne doy, pel'o la patria uo :-;e olYida., y siPmpre ((ttNhL eu el corazón uu constante an­helo . En estos países de la <'intura. de la América, el seutido práctico va mejor qne por allá .. Acaba de pasar una ex­posicíóu que lm demostrado bastantes <'lle1·gías en el país. Dicha exposi<.nón se repetirá cada año, en celebraCion de la feell.a de la independencia (15 de Septiembre). Te il1cluyo el programa ~1o m1o tlc los couciertos r¡ue se efec­tuaron en los obre Colombia en esa .. snitte. Yo qui:sicra que t-odos n¡:;tedes me enYiar,l.n lo qne produce[! intclcrtnal·, m éll te, para ta. Oosta RiC<1 y lnégo se va dellilitaJl(lo al llegar aquí. EíltO es JlOr c¡ue uo t'e emban:a el pensamicuto, 3· :Bop;ot(t {·!!\t<Í nmy en el COl' :tllH k un a l.>razo it C(llombia, y tú recibt el eal'ifio Lle tu afcctíRimo amigo, P. MoRALES PINO '•Yi<'t>n(0 1\In-Í't.itl('Z, llUeRtro ('OllJj)a.- / >.1cl'o, u.ntri.ó aquí eu J nlio próxi·mo pa-saclo, en el asilo de dementes, como te dije." ,JUJ.JIO li'LÚREZ El hnma.no y divino poeta, ele arpa. llen~t de :sonoridadPs gloriosas y !'lnge:s­tioue: s bouc1a.s, entrará nmu vez; m{t:5 al palenque de la prensa. en Ja lucha por los idea los nuen1s de cesar lo;-; dolores in¡;;tautáuea­mente, la enracióu fné l'ápida. ANIS! A1~is! ANIS! de la últiJna cosecha y al _1.J7'ecio 7nás b0jo de la plaza y ende mt pequeilos y gra1l­cles lotes. 5-4 FRANCISCO l\l.ALO. ALI, CALLE D.E STA. ROSA HACIA S· PEDRO m,¡ .R~~inu.nfl~on DELASALLT:O Este célebre purificador de la sa'llgre y t e/}u.lador 4ellt~r¡ado se halla de pen­ta en casa de J u &N A. SANCBEZ. AGENTR nE l\L A. vVrNTER O? 1 El que suscribe pone en ronorimiento de público y ae los; iajeros e11 ¡;articltütr que encon­trará/ t ?Uto•a;nente eJl su. a esa de Ita-bilacion, buen aro})u;do, ?JI esa y ?nan­gaje para las cabrtlledrrs. CÉSAR O. VEL.\FQrEz R. El Ccnme?l~ Oclnbre 25 de 1.90~. :2Jireceión telegrdjtcrt: "Celd.u¡uezn BOMBAS TENEMOS LA :REPimSENTACivN DE RIDER ERICSSON ENGINE Co. qttz'eJzes fabrz'can las bonz­bas JJzcís econóJJzicas y d-:t­rables, 'JJZOPulas por az"t·e calentado con leila) caroóJZ, lcerosini &: en ttlt lto,f?ar de fáczt aliJNentació'll . ..li/lfwau el ag~ta á conside¡·able at­tzt7 ·a.y de larga d/.,\'lr..tucta. El.[/asto dia/'lO en coJnbus­tzbte no escede de 11Jl peso oro en el ,ipo de boJJlbrt qup, S'll?Jl'ln-istra 17.500 lliros de agua por llot·a. Olot:9aJJlOS cot, cesiones.) ?'es o l J! e Jlt os coNsultas y ltacelJlOS re Jlte­sas de dicha.~ boJJlbas. Modesto Garces~ Carrera 7." Xúme1·o 728. BOOOTA ELOY L. BOLANO~ (:O .. ~fE R CI.IlJYTE Ocnpa el local de la esquina de Ja casa del Sr. Fernando Zainora­no, diagonal al Hotel Central. Direcci6n telegrafica: "ELBo" 1 0-o Cali, Sepbre, de 1904; Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL CORREO DEL V A.LLE Ve'rdades sobre el (1/ZÚCft?' de ~'LA ~iANUELITA" --o-- - f El az'¡jcq?' de -44 M4NVELITA está empacadct en bonitas tale~ ga8 cosidas. E_stá ernpacada en la (áb1·ica y abie1·ta en el hogar; 1u~ hay ?nanoseo ÍJ'¿tf~?·rneibia?·io)· po?· CO?~siguiente, no hay desaseo, no hay des­P~ rdicio, no !wy ~tdulteraciun posib,le. Cc~~lct talegq briUa como un 11'?-0?~tó~?> de diamante~; el1·es1.t!tado de su c1·istrdización perfecta . . Oó­mod~ en fqrrn0, pm'f(JctCt en calidad, b1·illante en aparienciu, ninguna azúca?' lr~ 1guala en · excelencia: Ouando cpmpre usted esta azúcar, ac1,-h~rdese que ~a talr:ga cosida lleva el l~t'J'e?'O de .¡La 1!1,.anuelita", co­w, o también el 'J'?Omb1·e ~le los fapripantes. !Jsted esta1·a scttz's(echo en el momento en q1.te ab1·e 1.mq, tqlega: Ust(Jd esta1·á más sa#ifedw cnando lahayct ¡H·obado en su café, dulce.::, etc. E8ta de venta en toda,s las po­blacior ¿es, despte .f!opqyán hasta JJ!{aniza?e~, y es Ít71-icamente (ab1·icada po'r la · C.J1. l7 C.71 Y.J1.L L; .E Y .?1. G :BI C l7 L Y l7!R.J1..I; Co. SUC~SC?~ES J:?E SANTIAGQ M. ~DER:- PALMIRA-C~UCA, 1~-ll ---------------------------------------------' ------------ A~nncla do Abo~acía DE 1 04 A~O~IfO C@R,~~B~ Oficina: .Al cost~do Norte 4e la plaza pl'iÍlCipal, bajos de la ca­sa 4e Sit'lTa Hermq.nos: 5-3 VICENTE OLAI\T.E CAM4CliO 1 ' •• ABOGADO Y COMISIONISTA ~OGQTA- QO~OMBIA 1 ¡ Especial}d21!d ~n negocios administra~ tivos, Reclamos de extranjeros :Reclamaciones por suministros, e'ID: - préstitos, y expropiaciones. Baldíos, Minas, Pensip~es, Re~ompen~as. Apartado nume~Q ~59 Telegramas: V()Q. V NDO Un lote de terreno de tre~­C? entas pl,azas) ciase 'll~ag­nijica) entre las ( ( 2í'erras Colaradas'' y la hacienda de ( (La Patla"'. en la· P:ro- ' . ' pz"ncr,a de 2íthui , part~ dé l/aJ?O J' pa7 te 7Jzontuos~JC01l rzguas del7 io de J;a Paila~ MAJ.'{UEL ZomtiLLA CóRDO~A.~
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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El Correo del Valle: periódico literario, industrial y noticioso - N. 202

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Hablar solo

Por: José María Cumbreño | Fecha: 2018

José María Cumbreño (Cáceres, 1972) ha publicado los poemarios Las ciudades de la llanura (ERE, 2000), árbol sin sombra (Algaida, 2003, Premio de poesía Ciudad de Badajoz), Estrategias y métodos para la composición de rompecabezas (El Bardo, 2008), Diccionario de dudas (Calambur, 2009), Breve biografía apócrifa de Walt Disney (Algaida, 2009, Premio de poesía Alegría/José Hierro), Genealogías (Luces de Gálibo, 2011), Made in China (De la luna libros, 2013) y Contar (Papeles Mínimos, 2016). Es también autor del libro de relatos De los espacios cerrados (Fundación José Manuel Lara, 2006, Premio de narrativa breve Generación del 27), del ensayo literario Retórica para zurdos (ERE, 2010) y de los diarios Límites y progresiones (Baile del Sol, 2010) y La temperatura de las palabras (La Isla de Siltolá, 2013).
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros
  • Temas:
  • Poesía

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Rimas humanas y divinas del licenciado Tomé de Burguillos

Por: Ignacio Arellano | Fecha: 2019

Para un lector de su época, el portugués Faria y Sousa, las Rimas humanas y divinas del licenciado Tomé de Burguillos de Lope de Vega son admirables, de una excelencia que hace temblar a los ingenios, pues excede a las fuerzas humanas. Quevedo, uno de los encargados de aprobarlo, lo elogia sin reservas y pondera sus burlas entretenidas. Los críticos modernos se muestran de acuerdo con este juicio, y consideran este libro, el último de Lope, como el más original de su autor, el Quijote de la poesía del Siglo de Oro, un verdadero hito en la poesía española de todos los tiempos, cumbre de la poética barroca y de toda la literatura española. Sin embargo, el tópico de la sencillez poética de Lope ha ocultado durante siglos la dificultad ingeniosa que constituye su clave más importante de lectura y ha provocado juicios errados que ignoran la densidad de la estructura poética de estos poemas.
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros
  • Temas:
  • Literatura española

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Haikus imposibles

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Mientras tanto vérsame

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La comarca del poeta. Óscar Castro, su ciudad y su tiempo

Por: Josefina Cabrera | Fecha: 2011

La obra de óscar Castro ocupa un lugar primordial en la poesía y narrativa chilenas del siglo XX. Sin embargo, su breve vida y la profundidad de cada uno de sus textos no han sido estudiadas a cabalidad desde una perspectiva historiográfica, por lo que el conocimiento de este escritor es bastante escaso.
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros
  • Temas:
  • Poesía

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Cuerpo a tu tierra

Por: Fran Barreno | Fecha: 2018

Fran Barreno es amigo de las palabras porque juega con ellas. Las coloca con la delicadeza de los dedos de Penélope y las lanza con la fuerza de un brinco de Elliot. La poesía lo ha escogido y él ha dado su vida. Este libro es todo lo que empieza cuando algo acaba. Y su autor, alguien que no teme el silencio porque lo ha enfrentado con rabia. Que busca la fuerza.
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros
  • Temas:
  • Poesía

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Obras completas, XII

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Muerte a filo de obsidiana

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