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Imagen de apoyo de  América septentrional y meridional

América septentrional y meridional

Por: Didier Robert de Vaugondy | Fecha: 1785

Representación cartográfica de los límites entre Veragua, Panamá, Costa Rica, Nicaragua y Cartagena para el siglo XVIII, levantada por el cartógrafo Didier Robert de Vaugoundry. Esta copia hace parte de una recopilación de mapas reunidos por el historiador Manuel María Peralta y Alfaro para servir de apoyo en un litigo por la defensa del territorio Costarricense frente a Colombia, disputado a finales del siglo XIX. Los mapas fueron publicados en el ‘Atlas histórico y geográfico de la República de Costa Rica’ (1890) tras la firma del tratado Castro-Quijano, el cual dictaminó el sometimiento de ambas naciones al arbitraje internacional y designó un tiempo para que las partes presentaran sus respectivos argumentos y documentación que sustentara la defensa de sus territorios. Longitud occidental respecto al meridiano de la Isla de Fer.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Mapas
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América septentrional y meridional

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Imagen de apoyo de  La Mujer - N. 14

La Mujer - N. 14

Por: | Fecha: 20/04/1879

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LUZ Y FE D AN FUERZA. LA MUJER, REVISTA QUINCENAL EXCLUSIV A MENTE REDACTADA POR SEÑORAS Y SEÑOR I TAS, BAJ'O LA DffiECCION DE LA SEÑORA SOLEDAD ACOSTA DE SAMPER. N.0 11. r LÚNES, ABRIL 20 DE 1879. ~ PRECIO 30 cs. ESTUDIOS HISTORICOS SOBRE LA MUJER EN LA OIVILIZACION. CJ.1'ÍTULO SÉTIMO. LA SUZI.A.NA P.A.NTEA. I belicoso 6 independiente. Su capital Como se ha visto hasta ahora, entre era llamada l::luza, cuyas ruinas han las mujeres hebreas, persas, sirias, me. desaparecido enteramente, pero dicen das, trácias, escitas, asirias, lidias, ca. los historiadores que aquella ciudad, padócias, cartagines~s y egipcias no como la de Babilonia, encerraba edi. hemos citado casi sino á mujeres es. ficios magníficos, y sus reyes no deja. clavas, sometidas á la voluntad del ban de ser poderosos y respetados por ruiW, Bin otro aliciente en la vida que los vecinos. el Je uo de"agradat· á los hombres. Cuando el famoso rey de Persia, Ciro, Cua.udo la mujor no presenta ese tipo se paseaba victorioso por toda el Asia de hulllillacion y dulzura, la oncontm. Menor, conquistando y venciendo los m o~ valiente, inspirada. por alguna pa. pueblos más ricos¡ poderosos del muo. sion, heroica ó sauguiuaria, cruel y do civilizado, cay en manos de aquel odiosa, pero nunca la verémos digna conquistador todo el tesoro de Aura. do su misiou, ni virtuosa en el sentido date, rey de Suzia.na. Entre los despo. que damos á esa palabra: la virtud, jos y botín tomado, los generales de como la comprendemos hoy, era deseo. Ciro escogieron los objetos que creye­nocida. eu la antiguedad. rou más dignos del Rey, y le presen. Hay, sin embargo, uu ejemplo entro taron una soberbia tienda de campa. b.s mujeres antigua!', que se a.cer,a lo¡ ña, dos mujeres músicas, algunas joyas más posible á lo que se llama. el tipo do gran valor y la mujer más bella quo de la mujer virtuosa : este es el de babiau visto : Pantea, la esposa de P A..~'PEA., conocida en la historia con el .A.bradate. Ciro no quiso ver á Pan tea, nombre de la suziana. temeroso de prendarse do ella, cuando En el camino que conducía de Babi. s6lo quería pensar en la guerra.; ado. lonia. á la Persia se encontraba (VI si. mas, aunque era permitido quitarles glos A.. de J . C.) una. provincia llama. sus mujeres á los vencidos, - las que da Suziana habitada por un pueblo pasaban con sus tiernas pi'(J[>ÍCd.(ulcs á TOMO ll. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 30 LA MUJER. manos del vencedor,- parece que á " .J enofoote,- dice Saint-Mnrc Gi­Ciro repugnaba este procedimiento in- " ra.ndin _,..ha querido pintarnos n Pan. justo y mandó que guardasen á In pri. " teo. como el tipo de la fit.lelidacl con. siooera con los mejores miramientos. " yugal, nsí como nos presenta á Oiro Jenofoute refiere con muchos pormc. "como el modelo del rey perfecto .. Jc. no res bs aventuras de Pan tea en la " nofonte • • tenia acerca de In educa. corte de Ciro, el respeto que in!Clpiró " cion de b mujer las ideas de la e¡;. al guerrero y la. digmdad de la suzia. " cuela de S6cratea. N o es dcci r que na. Agradecida Pantea de los buenos " estos filósofos quisieran que ln mujer procedimientos de Ciro para con ella.,¡" saliese nunca del seno de la familia, pidió al Rey permiso para tener una " para preseuk'l.rse en el mundo, -bino entrevista con RU esposo, y referirlo " que, presintiendo la sociedad c¡uc ha cutíl babia sido lo. generosidad del con- " creado el cristianismo, - descnbau quistador. Este concedió lo que pedia., " que la mujer fuese siempre la corn­y aquellos dos e!'posos, que parece que " pañera del hombre, y no su esclava,­se amaban como esroscs cristianos; lle. " dándole i[Jtwl¡\nten. se le prescnt6 con unas riquí~irnns armas cubtertas de pedrerías, que ella babia mandado fa. bricar con sus mejore:; joyas,- pues, dijo que para. ella no habin. dicha igual como lo. de ver á su esposo mejor ataviado r¡uo todos, JlUCsto que le consideraba como el mtí digno de los mortales. "¡Dioses iumortales l exclamó él le. \&nt.ando las m:~.no~.- permitid que me mnmfieste hov di~oo de la amtstad de Ciro y digno Jo sor e po~o de Pan tea l" Dc:sgmcintlamcnte Abradate eucon­tr6 la muerte uu aquel campo de bata. lln, on donJ\1 combatió como un héroe. Pauteo. lúzo llevar &u cadáver á un lu­gar solitario, y oo c¡ueriendo sobrevi. vir á su espo,o, ¡;e dió la muerte allí misn&o, suplicando que b. enterrasen con .Abradn.tc, envuelta en el mismo velo, y que á ámbos cubriese una ROla lof'n. Porsupuosto Ciro hizo levantar sobre aquellos esposos modelo una mng. níficn tumba. In que tampoco se sabe ou Mude Re halla, salvo que existió en las orillas del1·io Pactolo. • Aunque la' historia de estas unciones asiáticas y africanas registm los uom. bres de otms muchas mujeres, y refiero su vida y su~ acciones; coruo c{~tas no nos enseüan ::oi oo crímenes y hechos des. naturalizados y crueles, que pruebau el estado de loca corrupciou á que ha. bia. llegado eM. ci vilizacion c¡uo Fe u cs. moro naba: u o lu~mos querido mnnc·hn r las páginas de esta obra narrando ¡;us crímenes, y patentizando y dnnllo luz sobro un abiRmo, cuya fealdad cle~\ane. ce y aflije profundamente. Callarémos pues, los hechos y vida de AtO&>a, -h. mujer do Cambíso, rey de Per:formar­se en uua parte de Dios. ' jeres se pierden por el lujo, los place­res y las malas lecturas : los malos libros son invenciones infernales. Si Cuando totlo nos abandona uemos todo !t Dios. llego.is á encontrar alguno tiradlo como si fuera un carbon encendido. No juz­gueis sin pruebas, sed bondadosas con abando- todos. N o os contenteis con ser buenas, sed amables, y que esta. amabilidad, á un tiempo enérgica y condescendiente, sea. inspirada por Jesucristo. N o 'eamos sino á Dios, uo amemos siuo á ÉL, aunque ~ndo de drn.l de Sevilla, la cual con nlgunns Ht- mármoles y sombreado por muchos ua. riaciones, no todas de buen gusto, es ni 1 ranjos olorosos; desde él se >eía levan. más ni ménos que la mezquita musul. tarse en todo su esplendor la famosa mana, uno de los monumentos más es. ¡ torre de la Giralda, que antiguamen. pléndidos que nos ha legado la Edad te hacia parte de la mezquita, pero que Média. Fué edificada por un a\·quitec. está hoy enteramente separada del edi. to árabe llamn.do Geber; mide de lar. 1 ficio de la Catedral. La torre es de go m(u¡ de 13.j varas ca.ste1la.on~, de forma cuadrada, lleva. por lado u u poco anoburo. mús de noventa y de altura más do 1G varas, y se compone de dos 42 varas. 'fieue 9 puert"s, 82 altares parte~ superpuestas: la inferior es de en los cuales se decinu en el siglo XV, construccion arábiga y la superior fué .?00 misas diarias ; la custodia. pel'laba. edificada por los cristianos para poner 20 arrobas de plata; tenia 25 campa- l campanas. En el Siglo XV no tenia nas, (la mayor de ellas pesaba 100 aún el globo dorado que hoy corona el quintales); 2ú2lúmpams de plata, en edificio y que brilla corno ft.ego á la. las cuales ardían 800 arrobas de aceite, luz del sol, llevando encima una aórea y otras tantas de cera se gastahau por estatua de la Jt'é, de bronce, que ir6. afio; el cirio pascual pesaba 82 arrobas. uica10ente sirve de veleta.. Entre los muchos tesoros que eut6uces 1 . En la época á que aludimos estaban encerraba. la catedral mostraban las construyendo el último balconcillo en famosas tablas Alfonsinas; -que son la parte más elevada del segundo cuer. de plata, oro y piedras preciOS.'\S; la bo ue construccÍon, Ú más de 100 :va. llave de plata que presentaron al rey ras del suelo, ,al cual sube por mm. Fernando, el Santo, cuando éste se hizo 1 pas suaves, sin escaleras; por manera dueño de Sevilla; un San Leandro de que podria llegarse hasta la parte mús plata y u u San Isidro del mismo metal, elevada ú caballo 6 en coche, si la puar. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 33 t11. de entrada no fuera. tau pequeiín. • vicio. Era ta 1 enemi.~~ Jel lujo do los Desde aquella altura se nbarca. en su vestidos y de as ntidosns fiestas, que totalidad Ju. herulo&í;;ima ciuJad ~;itun. una. ,·ez le e~ ribi6 á su confe~><>r, Fray da en bs orillas Jel Guadalqui,·ir, ro. Herunuestido hice de seda y con tres mar. 1493, porque cstab.'l allí en aquellos "cos de oro, el w(¡.:; llano que pude: días la reina I>abel con u un. parte de " e,tn fuó to~a mi fiesta ... Los 'csti. su corte, íÍ donde había. iclo <·a~;i de in. " doR do los l ombre~, que fueron muy cógnito :í !;olaz:\rse y ú cumplir la pro. ·· costo!;OS, no lo:! mandí-, mús,estorb\-se. mo~a que había hecho á uu santo do "le~ cuanto pude, ynmouestc que no Re tnl devocion, cuyo santuario e~tt\.b:l. un '· hiciesen. D , los torol:i sentí lo que vos la cn.tedml de esa ciudad. " decí", a.uuq e no alcanct- tanto; mas Acababan de p .'.\ .S/\r las maguífictl'l " luego allí p puse, con toda determi. fiestas y regocijos que tU\·ieron lugar '· naciou, de nunca ,·erlos en toda mi en toda E~paiía en celebracion del re. " vida, ni se ~ cu que se corran, y no groso de Crist6bal Colon de su viajo de " digo dofen~erlos, porque esto no era descubrimiento. quien, corno lo babia "para mí ú SI las." • uuuucindo, "olvin al cabo Jo pocos me. Hao;ta nquel tiempo Isabel habia sido s~ con l:t noticia. dol feliz l-xito de su muy feliz e 1 cuanto emprendia, y arriesgtlda. eruprc~a . t tal parecía q e b Provi,leucia. se coro- No olJstnute su ~loria y poderío I-n. placiese en p ewiar su virtud y gran. bella UatMica odiaba la o. tentacion dcscualidade•'· ¡;embrando en ~;u camino 1 y jtltnas se luunifostuba. altiva r onru. cuantas dich ~ poditl apetecer. Sin em. llosa, sino que por el COntrarÍO cada ~OZ bn.rgo, CO fue Zl\ de aquella misteri011a que ~e lo pcr;nitian la~; circunst.an. ley de comper sncioucs, que todos ten e. cin'i p_rocurnba sepamn;o de ln pom¡>!l moa 9uc st!fr•r cu este mundo, Isabel y vaut~Jndes de la cone ¡ cosa r1ue rara ucabu 11u v1d llena su alma de deseo. voz lograbn, y 'da~ e sicmpn.l forzuda gauoR y hond penas, y sus hijos fue. tí arra trnr con sigo u u séquit(1 numero. ron uuo iÍ u o sufriendo desgracias y so de dAmas y de caballeros do ~;u ser. rnuertes vrc~~atums; la l1ija rnayor de la reina, la i ffauta Isabel, que fué dos • Pnnlco qno h n•ina l11al10l 11, tuvo una veces reina Portugal, vic'Í morir (r. su vez el capricho do subir en cocho huta lll primer cspo~ ó los pocos mese!\ de 6U cuml1re do In Uimldo, lo cua.lllc\ 6 li cabo sin matrimomo, ·y o u seguida rnuri6 ella dilicnltad. ' t llahicmlo 11ulitlo clcl p~>qneiio puerto Jo bre\"C tiempo despues de ltabcr contrai. Ptlos el 3 de Agosto del aiio anterior, al cabo do segundas upcia!. : el infante don dt~ es dins c.le nnvegadon, descubrió entro Juno, único h1 jo va ron que tuvieron los el 11 Y el 12 de Octubre la ticrm del Xuc\'o Hoyes C.'\t61i os, heredero de aquellos M mdo, que t:l creyó hasta 811 mucr1e qM era imperios, fe eció tristemente á los 20 8(110 una parto do lus ludias orientales. Ln primera isla (•n que tocó 116 llnmnlm Ouauani aiios sin doja sucesion ; la infanta. Ca. e lengua indígena, JK'rO f'-olon la llan:ó san talina, como su hermana. Isabel, viú ~alvador. Dcepues ~e dejaren Haití 39 espa- morir nl prí cipe de Gale~, su primer 11 les, Colon regreso á Europa, <'fandoae a la esposo, y cas ind06o con el hermano de velu el 22 de E~ero de 1493, y teniendo que tocar por nc~·csrdad en Portugal. llegó el 13 d Marzo ni¡Juerto do P3loe, gastando en este p!lrtcntoso y audaz dcscubri~niento apénaa 7 IDflles y JO diaiJ. el Orden de Snn Ger6nimo,'' osé do Siguen%&. Obra citada boa. en an " Tesoro de pro- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 34 LA MU.JER. éste, \'ÍÓ~e en se~ida di,·orciada, vili- tar su faz bajo el velo que la cubría.. pendiada é insultada por el que fuú Así pas6 largo mto hastA que las da­Enrique VIII de Ioglnterra. Juana, ln mas hubieron participado de la cola­IÍnica. de lns hijas de la reina que rei- rion que les ofrecieron, cuando de nó, fué la madre de Cárlos V, conocida l n~peote la reina. fij6 su vista en la. se­en la hi!ltoria con el apodo de la l.oca, n.ü velada figura de la doncella, é in­la cual¡¡as6 su vida oucarcelada y mal 1 mcdiatamoute mandó que la llevasen mirada por no esposo que la odiaba, y 1 á su presencia, porque quería hablarla. á quien ella. amaba localDente. La niña se acerc6 humilde y con los ojos bajos. II -Marín, dijo la. reino. con amable sonrisa,- se lllO ocurre que no has par- Una m:~.iínna, despucs ele oír misa ticipado de la colaciou,- y al decir en la Catedml, la re ion lsa.bel salió 1 cato, con sus reales manos le ofreció del templo por la sacristía, y acompn- una naranja. ñada por su s équito se dirigió al patio María puso una rodilla en tierra de los nar(wjos, en el que los can6oi- , para recibir con respeto tao gran favor, gos l1ab'an preparado uno. colacion y entóoces la reina se inclinó un tanto que olla E'e hubia. dignado aceptar. Ri- y la dijo a.l oído, en voz tan baja que ca.s alfombras y cojines cubrían el sue- ninóuno de los que estaban cerca al­lo embaldosado de mármol, bajo lasom- cauza.ron .i oír estas palabrn.s: bra. de los naranjos y nl fresco de ln. -¡Lo has pensa.do ? fuente. 'l'ouu~ asiento ln reina. en el -Señora., coutest6 la jóvon levan-lugar que le habían aderezado, y por taodo los'ojos con exprcsion Jo espan­especial fa ... or permitió que las dama.s to, tened piedad! que la acompaüabau hiciuruu otro tau-1 -Piedad 1 repuso la soberuna con to, formando J!rupos nllí y aquí bajo ¡ !:overo acento, no ~e tmt.A de eso, sino los árboles . .Miéntras que la reina pla. l de sa.ber cuúl claustro escojes. ticaba, rodeada de los canónigos y al- -Ninguno ... dijo con voz ahogada gunos de los letrados que siempre la. la niña. acompaiiaban, las damas lllás j6vencfl -Ninguno : exclam6 la roioa casi camLiabanJntlabra:s y miradas con sus en alta voz, y afiadi6 bajnnuola otra galanes al escuido de la reina, pue!l vez ¡estás on tu juicio l ella era muy rl~ida. y severa y uo per- -sei'iom, mi señora, tel'ga vuesa. mitin. ninguna lagere:ta en su prescuciB majestad picdud de mi desamparo 1 y en rm corto. -Tu desamparo! ... 'Escuchn., ingra- Separada do todos los ¡_{rupos, eo pi~ ta, te quiero hacer fdiz, y si yo -pu­y sola. debajo de un :írbol distante, es- diera dispcoer de mis hijas no tendrían taba. uua hcrmoshimn doncella de diez otra suerte: es la única que lleva al y ocho niios, poco tnlis {¡ ménos, blanca ciclo sin tropiozo! y pálid~L, que tijaba su!! grandes y me- -:No me aleje Su Majestad do su lanc6licos ojos azules on torno suyo lado! insistió la nifia. con tristeza y timidez ; vot.íbale ol os- -Ba.sta ya do réplicas, - dijo la rei­belto cuerpo un vestido to.n exajern- na con mucha severidad, - recibirás damente ámplio y t>Oncillo, de color en breve mis órdenes. tan oscuro, que mús parecía el de uon Dicho esto so incorpor6, y la don- ! monja que el de una dama de la corte cella, levantándose de los piés de la de los reyes más }loderosos do la. cris- reina, se oncamin6 de nuevo hácia. el tiandad. He le conocía. un sincero deseo árbol que le babia dado sombra, y cu- 1 de no llamar la atcncion de nadie, yas ramas caían casi hasta el suelo por pero particularmente temblaba cuando el lado de a tras. Recostóse, 6 mtís bien creía que la reina dirigía sus mimdaa apoy6 su espalda contra. el tronco, cu- 1 ~~la, y entónces procuraba ocul- brióse ·enteramente con el ,·elo, y per- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. It E Y I S T ~ 35 ma. ... ~ció al~n n tiempo coufus:o, anona. convento? pr guutó Alonso con acen. dada y profundamente afl:gid~. (O desconsola o. De repente oy6 detras dul cortinaje - Sí. de verdurtt ma. vo1., para ella lA. mli.'> -¡ C'uándo dulce del mundo -1 L ~ mis -~laría., decta nn tono tan bajo, que -¡ J l , ' llegaba apénas. á Hl OH.Io colllo ell'\Hn o~ -)le lo a,c . . do la. brisa entre las ho¡as,- .Jlnría, nn1 -¡ Y á dur le ~ JUSto ciClo! señom, mi esperanza, .:.~i vida i por -So roo h perP1Ítido escoger entre s¡ué se aflige tanto la re tJ~ de mi co. el de Carmeli as de 'Sta ciudad, ó el razon 1 do C1diz do l mismt~ ·eligion. Ella, sin variar de postura, teuüen. -i '{ por ál os ha~ ic; decidido? do llamar la atencion, contestó . -He dich c1uo ¡){lr un. runo ¿qué -Alonso ... se ha descubierto l ~ti( m o impor ta ! lo pueden Bo ar al que -la reina sabe que me amais, y qt q\1iernn, yo os correspondo,- y me notific6, des. -Escoged de ayer, que siendo yo hija. de tan alto -¡ Por 4'1.1 personaje era preciso vivir oculta en -Porque 1 un convento el resto de mi vida.. y me atrever -i La. reina os dijo eso 1 preguntó sacaros do él Alonso de Ojeda, siempre escondido 1 nieute. detra.s del árbol. 1 -Jesus, J ronoz<'o bien por fuorn, ri escalar sus muros, y i no tuvierais inconvn. -Sí; y roo repiti6 lo que tantas -i Por qu veces me han dicho, - que no puedo ir -seria un ·mposi L 1 contrn. la. promesa que hizo mi madre -No tal, sú lo '' <" 3igo. de dedicarme á la Vírgeu Sa.ntísimn. 1 - - Seria un sacrilegto por todos los días de mi vida. -i Y no 1 es peor su ntros en un -Pero no lo hizo con vuestro con- convento con ira vuestro g u~.o? sentimiento, María.! , -No lo p seis, Alonso, los muros -Eso no,- pero mi ma.cire prome-1 son muy alto altísimos ... ti6 en mi nombre. -¿ Qu~ m importa. la altura de los -Vive Dios 1 exclam6 el jóven casi muros? . . . )1 ía, añadi6 ¿me querríais en alta voz i por qué no a.pelais al rey dar esa na.ra a? que tiene el deber de protegeros? -Sí, cont t6 ella., pasándosela por -Calmaos, Alonso, responrli6la don- entro las rn s del ñrhol, y con ella cella. asustada, ¡ os podrían oír~ y aña- e.~e lienzo bo dado por mí: éstA eert\ di6: ¡,decís que apele á la misericor. tal vez la últi a. que hablareis conmigo, dia. del rey! Alon!;O, per no me clvideis, no me -..~í. olvideis ... -~[én os piedad a.tín tiene él q\10 la Y al decir sto no pudo retener las reina! Hgrirons. - Eso es imposible : -Oh: exc m6 el mancebo con do. -E~cucbadme, - noa. vez me atreví loroso acent ¡ jamas, María, jamas á suplicarle que no lle\'ara á cabo la miéntras viv ! Pero no perda.is las es. intencion de sumirme en un conveoto, peran¿as: ju dme no tomar el velo y él me coutest6 réciameute que me ántes de n.vis rmelo, pues nada. en el mandaba con toda la autoridad que él mundo me a ellrar1í si vos me amais ! tenia sobre mí, que obedeciese siempre 1 -Sí A lo o, confío en vos y juro, en todo y por todo á la reina, á quien por lo más sa rado de nuestra. religion, él babia ofrecido, cuando ella. descubri6 resistir á cu quier violencia. si tengo mi nacimie.nto,. deja~ á su albedrío mi 1 el. convencí ieuto de que perma.ne. suerte 'l ~l extstenc1a. enteramente. ce1s consta~ . . . -i 1 a la fuerza os llevarán á un Iban aqu1 s dos J6venes en su tler. ~~-------- ( Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. " f j 36 L A M U J E R .~ 1 na plátic:1. cuado María. sinti6 que ál- lgt_m_o-fPd·-.e- l_o_s_q_u_e_ a_q_u_í_aoda_m_ o_s_s_e_p_u_e_ 1 guíen se aoercaba, díjoselo rápidamen. 1 de e CúRar por vigilante y cauto que te ú Alonso, y é!ite en el acto se alej de los árboles. 1 deja~ a solicitud que tenia Marta., pam · III que ~~dais tomar la parte mejor, que ese~~ 6 María, lo cual os hace ver y . 1 -Bella doncella., dijo la persona que se1.1ti estas tribulaciones ... se acerca.J.,a ·,í María (y que era nadl\ - eñor, dijo María ioterrnmpién. méuos que Hernabdo del Pu!gar, el' dole, preferiría más bien ser desgra. ' cronir;ta, el cual cotno l•emos diC~lO án-1 ciada á mi modo que feliz al vuestro! tes era muy considera.do y a.teudtdo en 1 Soy j ven, teugo vida, curiosidad ... lo. corte)- la reina, mi ~eñora. toe ba - h! pobre uiñn, pobre niña, dijo encomendado, continu6, tener con vos 1 el cr oista., es verdad que sois j6ven . .. una corta plática acerca de un asunto poro í os puedo certificar que si el que os interesa. mozo tuviera b experiencia del viejo, -i Qué asunto 1 preguntó María, si ses~ tu\·iese, huiría del mundo tero­nada ~atisfecba con b snfrida inte. pran< y de las cosas dél, pero la moce­rrupciou. . dac.l 1 zana, ignorante de sí misma, tie­L _, -El asunto de vuestro porvenir, y ne W:~ fuertes los combates de la carne, l ruanii't,,tn.ros el deseo que tienen las que o pudiendo resistir, es enlazada. 1 personas que se interesan por vos de é me ·da en l:l.s necesid~des que des. que tomeis el estado monji!¡ el mús pues o puede cuando quiere salir de hermoso y propio par3. una doncella ella~. • como vos, que desprecia las vanic.ladcs - ero, seííor, si l1e de sufrir, esa del mundo y J>ÍOnlln. en el cielo. cuen 1\ es mi3. y de n:1.die m:ís 1 Adetn:J.s -Hablais, señor, con sociego por le te pgo mala. voluntad al encerra. cierto ! pues no podeis pcn!'ar ya na- n}ien o. turalruente !tino en la otra. vidn, puesto - ~ijn mia, $Í es cierto que en un que ya ésta se os acaba, pero yo. . . mouv terio estareis encerrada i no lo -La. empezais, interrumpí•) el an. est:íu a.cá en el mundo bs hueons ruu. cia.no,- es cierto, - pero hija mía, por jere!i ... Y si os repl•gna estar ~ugeta lo mismo lo que se quiero es 1 ibraros ¿u o 1 m:\nrlií pi os q11e lo fuéramos to­do las penas que en el siglo so pa~ao. c.los! ll<;n suma, añadi•Í el buen ancinno -Yo no quiero que me libreo de bajat ~o h voz ¿o·; parece poca la su­ollas: dijo la nifia con ímpetu. Quiero gecio de u un. corte y sus eti•¡uotas y conocer el mundo ántes de verme on- sus l ~a- mt\nos, rcvcroncias y ce remo. cerrada. para siempre en un moua.S- tnas. torio. h: sc11or ¿ y creis que mw. mon- -Ah: e>o d~ci~, doña )ir..r(a, porque ja go .. di! ~~~ libortnc.ll no t:abeis qué es lo que os convi~ne, - -~o, - pero sí de una paz tlo ánimo y as( es que otros, mús sabios y conoce. comp et:\. dores en la materia, se encargar:ín do -Pero 1Í mí me han rlicho, seííor libraros de las act~chauzas del mundo y •Ion ~ crnnudo, que cuando vue~tra hi­sus miserias. ja., q ~ e teuin. para ello vocacioo, (lo María escuchaba. con la ~.;nbeza in- c¡uo ~ muy diferente) so hizo monja, clioada. y en silencio. no e tnbais muy contento, y pública- -¿ Y qué os diré do los trabn.jos)n- meo ~ lo lamentasteis. numerables con que ol cuerpo sufre en erdad, verdad, que la hora que el mundo l Conviene saberlo, dice San yo y u madre ln vimos apartarse de A!rustin. " i Quién es el que anda en noso os y encerrarse en clausura se et mundo que no está obligado á los • ' ~ase "Carta de llernando del rulgar á. casos inopinados? Do todo lo cual nin. su fij monja." ------------------------------------ 1· Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. - ---- - --------- RE VI S 1' A Q'u IN O E N 1\. L . 37 nos conmovieron las entrañas, sintien- de·segnro dar un paso falso; y i c6mo do aquel rungimiento que la carne se podrá volv~r. si apénas tiene sufi. suele dar e espíritu. Pero despues que cieute a.ncbur ~ ln. viga para los piés1 la razon, usando de ~'U oficio nos hizo El perfumado ~liento de la primavera pensar c6mo en esa angostura del tem. llevaba hasta ~sa altura el murmullo plo gozaba. de la a.nchurn del para.íso, de los espectJ1 ~ores, con riesgo do cau. ent6nces nos esforzamos en vencer las sar vértigo 6 ¡..turdimiento a.l encum. sujestiones mundanas, y gozamos de la brado manee~ p, pero no fué así : des. clara victoria que suele gozar el ánimo : pues de ha be r recorrido con la vista y más, ent6nces tomé la. pluma. y le es. cuanto tenia ~or delante, y mirado por cribí lo mismo que os estoy diciendo. • último a.l a.ug ~stinrlo grupo en el patio De repecte los dos interlocutores de los nara.uj s, se sostuvo dul)l.nte un oyeron un grito de admiracion y de sebrundo en un pié, y, levantando el otro, sorpresa, que sa.li6 instintivamente de gir6 sobre sí ~ismo y regresó hácia la todos los pechos de las personas reuní. torre. Oua.nd le vieron acercarse á das en el patio. Tanto María. como Pul. aquel lugar, todos respiraron,- pero ~r salieron de debajo del árbol, y vien. aún no babia. oncluido sus pruebas el do que todos tenia.n la vista fija en la. animoso Ojed , porque, en lugar de de. torre de la. Giralda., ámbos alzaron á jnr aquel siti( peligroso, apoyó ltn pié mirar. i Cuál seria. el espanto de María contra el m u~ p de !u torre, tiró a.l aire ent6nces cuando vi6 á Alonso de O jeda la naranja qu llevnb:~. en l:l. mano, la. en la. cumbre de la torre, que acababa recibió de nl ~vo, y en seguida. salt6 de saltar por encima de la baranda del por encima d ln bnro.nda. del balcon. último balconcillo, y poniendo los piés cilio, saludó e ~11 u u lienzo que llevaba sobre una. viga, que proyectaba do la. en la otra ro no, y desapareció á la pared exterior de la torre como unas vist-a de todo , Jllltliéudose jactar de siete varas (la que babia servido para haber proJnc ~o en cuantos le mira. subir material en la construcciou que bao la impro ~on mús angustiosa po. entónces hacían para recibir In. veleta), sible. · caminó con completa compostura y se. En tanto ?. ~rín habin. permanecido renidad hMU\ la punta de ella; alll en el mismo s tío, rígida. como una es. mir6 para abajo é hizo una reverencia tntun, sin mo ~ miento y sin vida, con respetuosa á 1:~ reiua y á su corte. De· los espantndo ojos fijos en Ojeda, los túvose un momento como p:~.rn nJnnra.r labios cntre:1J3iertos, los pnfios apre. el soberbio pn.isn.je que se extendía á tados: aguan p. mio cou i nd~Jci ble :wsin sus piés, cual un inmenso mapa anima. ver perder el ~quilibrio al sér que wás do: viendo bañadas por la luz del sol amaba sobre p. tierra y Yolverse peda.. laa lejanas ca.mpifias sombra. das de zos sobre las p!1.ldosa.s del suelo; pero castillos y de torres de arquitectura cuando lo vió aozarse sano y snlvo por morisca, reotos de los alcázares de encima del b lcon, la. conmocion fué los antiguos soberanos, alamedas de tal en su org~ pismo, que perdi6 el sen­frondosos árboles y huertas, jardines, tido y cayó d ~plomada, sin ncordn.r!Je agrupadas casas y caseríos; m:Ls cerca, que en la cor p á nadie le es permitido enmedio de la. ciudad brillaban las !manifestar ta ú las clara.'! sus sentl­flechas, cruces 7 veletas de cien cam. mieutos. pana ríos de las 1gleslas y ht: rmita.s. El cronista que babia permanecido Todos miraban n.sombrados al osado ú su lado, gra.c ~ó la inconveniencia. del j6ven y aguardaban verle ca.er, y ui á inoportuno dE ·mayo de ~Ia.ría., y no ,;e respirar se a.trevia.n, i c6mo, se pregun. atrevia á ped auxilio de los demas taba.n, c6mo podrá volveral muro de la para la. post ¡¡.da doncella, ni acudir torre~ Si procura volverse de espaldas personalment á socorrerla . . * Véase la " Carta de Pulgar," ántes Citada. • VéaRe la vi a de Ojeda po1· W. Irviug. - TO~O II. ,J Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 38 LA MUJE;R. Este embarazo por parte dela.nciano la du ña. fué á buscar quien las acom. 1 no duró mucho, porque la reina, á quien pafia ~. pues dos damas bien nacidas nada se le escapaba, XlO babia perdido no po ~ian salir á In calle sin custodia, de vista á María ; y cuando la vió des. un pB ~ ecillo, con la. librea. del duque fallecer, con quebra.nt<1 de la compos. de M dinaceli, se acercó á la desconso. l tura que exigía de sus damas y caba- l lada oncella y entregándole un papel lloros, llamó á una dueffa. favorita, y 1 al de [cuido, la dijo al oído ántes de en tono severo dijo, seffnlando á Mana: retirarse : -Levánta. á aquella postrada don. l - ~o parte de Alonso de O jeda! colla y díle, de nuestra. parte, que Ma ía volvió la. espalda. á la dueña, su carácter sin entereza. y su corazon que} p.blaba con dos escuderos y pa­demasiado sensible, DO le permiten 1 DÍa~ ~dos de la corte, que salían de la permanecer á nuestro lado. N o vol ve. Sacri tía, y leyó con turbados ojos el rá con nos al Alcázar hoy, sino que la pape que decía de esta manera.: conducirás inmediatamente al monas. "]~ que me vísteis hacer, Mana, 1 , terio que encuentres más cercano, y " bo~ en la Giralda, fué para probaros allí aguardará nuestras últimas 6r. " qu~ nada. me arredra., que no hay ' denes. 1" m u o quo DO pueda escalar sin a.tur. Dicho esto dicíla señal de retirada, y " dir pe, ni riesgo que me atemorice salió del patio acompañada de su sé. " si e toy pensando en vos. quito, quedando en él solamente la " ( !oufiad en mí, tened valor y cons. dueña y María, quien levantando la ca- " tan ia." beza. se incorp<>r6, é impuer;ta de la ór. ALONSO. den de la.. rema no pudo ménos que 1 Contimu;,J·n ). prorrumpa en llanto. Miéntras que 1 S. A. DE S. A LA SEÑORITA ROSAl RANCO ACOSTA. Rosa del paraíso Llena de los aromas Que Dios para sus ángeles Unicamente di6. Qué triste es hoy Rosita. Mi canto ! al saludarte Siento que falta. al pecho La savia. del calor. i Qué le dará la. arena Reseca del desierto Al árool que fecundan Las aguas de la mar ? Qué quiere del inviern<1 La alegre primavera.? i Qué pide á los crepáscul06 La lumbre matinal ? ' ~n torno de las hadas ~ue en m;igicos vergeles ~n ullan de sus sueffos !-a espléudida vitiion, ~asuena como un eco pe lúgubres salmodias ¡.;os cánticos de una alma ~ue vive del dolor. Brillen serenos límpidos J;OS soles de tu cuna ~in que su disco empañe ¡..a luz crepuscular, ~ arrullen tus oídos ~agníficos acentos ~in que se mezcle en ellos ~i canto funeral. ~GBIPINA MONTES DEL V .U. LE. ·------------~--------------------~~------------------------~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINCEN L. 39 SECCION RELIGIOSA, LA HERMANA DE LA CARIDAD EN EL SIGLO XIX. ~mposicion que obtuuo el pt;cmio de pces{a en la Jj radcmia lj'qonec8ól, POR ERNESTINA DROUET. ,.l.~ramndre. 'BUS vertiendo lágrimas, J esus en _la m. -Ah! eso entre nosotros muy rara digenoia..-Sí: sus primeros.~erm?~s y vez sucede .... sus primeros pesares, sus p1c~ dcbrlcs -¿Pero c6mo mirais s~n repugnan­y sus ~equeñas manos, ~oust1tuyen el cia. alguna á _!liños de~pOJados de e~­Jesus m!'! o para la sa?tn ~ írgen. P?ede cantos infanhles, mactlentos, ll?arcbl­ser 9ue en la. noche, mchnacb baJO la t:o;~ envuelto" en un <>rose ro veshdo l clandad de un cirio, ate!4tigue tu dolor :_A todos amo y :u ellos está Dios; al eco de las b6,·eda~ St\ntas, Y e lo ve cada uno representa la imágen deJe­basta el Señor esl.a. oraciou : " Ln. voz sus. cada uno lleva en ¡;Í algu11o de ios de la inocencia. con~ueve un c.orazo~ rasgos de nuestro Salvador; 1\mo su f6 de padre, y las lágnmns el el mño pt- en el uno cu el otro su candor, éste me den el perdon para su 01adr e." lo recuerda en su obediencia., aquél en La puer~ se cer~ó si~ ruido tdguno. su bondad y su paciencia¡ tal nifio en Todo es qmetud y stlenc10, e!! de noche, su humildad y todos en su pobre~;a. é hace frío I inocencia. LA ESCUEr.A. De sus ojos brotaban tiernas lágrimas; -1 A d6nde vas, hijo mio l el cielo iluminaba su frente dulcemen- -A la e¡cuela, t:eñora. te. Yo escuchaba su voz y los latidos -De guién 1 de su corazon, y le. dije por fin: -De las Hermanas. -Gracias á vos, Hermana, entre- -:5encilla y dulce palabra: veo un horizonte inmenso i el respeto -Mi abuelo, que todo lo sabe, me á la in!e.ncia por el amor de Dios. Hallo ha. dicho con frecuencia que la igno- en vuestras pale.bras una claridad nue. ,ancia es hoy una. ~rande enfermedad ; va ; es una gran leccian la que hoy be yo se leer y escribu. recibido. --- ---·---------- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ,---- ------ ---------fl REVISTA QUINCE:N AL. 41 Yo me sentí dulcemente estrechada en los brazos de la santa. -Al pié el árbol santo todos los corazones se 1 aunen ! -Hermana. puedo amaros y veros al­gunas veces ? _ _.. __ HECHOS CURIOSOS (Continuará). EN LA CIENCIA ASTRONÓMICA, ( CONTINUACION ). III mucho, y su ~rillo y dimensiones muy variable ; á eces llegan á verse tan i Quién no habrá reparado, e u lns no. grandes comq estrellas de primera mag. ches en que no brilla la luna., que de nitud y otr31 parecen puntos a.pénas repente parece como que una. estrella visibles en 1~ oscuridad. Tambien va. se desprendiera. del cielo para. caer so. rian en el e olor, con frecuencia. son bre la. tierra 1 Aquel fen6rueno es más blancos y tali bien amarillos, rojizos y frecuente en los meses de Agosto y de verdosos. Noviembre. Un astr6nomo de .Nápoles Ahora. veá ·~os como explican los sa. coni6, durante una sola noche, en Agos- bios este cur pso fen6meno: to de 1839, como mil meteoros, y otro Se ha dich que á cierta distancia en Francia. en 1836, vi6 en una hora en torno de~ sol hay una zona coro­caer basta 316. Porsupuesto que para puesta de m~ eoros, que debe de ser ver tantó era. preciso poseer telesco. más gruesa et algunas partes y más del­píos, y estar en un observatorio propio gada en otro~; y así, cuando la Tierra, para el caso. en su curso a ual, se encuentra con las Como el 10 de Agosto, dice Guille. partes más es pesas del dicho anillo, los min, es cnando se nota particularmen. meteoros se nfla.man al atravesar la te este íen6meno, los cat6licos de Ir. atm6sfera t rrestre, y por eso los landa, que celebran la. fiesta de San vemos. Lorenllo ese dia, llaman aquellos me- Pocos son ps meteoros que caen so­teoros la.8 lágrirtULB del mártir ; en bre la tierra la mayor parte no hacen Francia c.licen que es la lluvia de San sino atravesa nuestra atm6sfera para Lorenzo. continuar ro~ [Ando por el espacio o es- En Noviembre tambien vénse gran pues. Hay v rías especies de mateo­cantidad de meteoros, y cuando Hum. ros: los llan ados bólidos 6 aerolitas boldt estuvo, en 1799, en Venezuela, que parecen ménos activos y duran observ6, estando en Cumaná, durante más tiempo ~bre el horizonte, cayen. la. noche del 12 al 13 de Noviembre, do en seguid en forma. de piedras fe­que el cielo se cubri6 literalmente de rruginosas, r ás 6 ménos grandes, en respla.nd?res continuos, pr~ducidos por. varios punto de nuestro globo. A ve­una lluvia de meteoros. D1ce que pa. ces al inflam rse estallan, se oye una recia.n fuegos artificiales ; y otro tanto detonacion ce mo una descarga de fusi­observaron en la misma noche en las lería., y cae~ sobre el suelo multitltd costas de Labrador, en la Groenlandia., de piedras e~ r.andecentes de varios ta­en la Guayana1 en el Brasil y en Ale. mafíos y figu tas manía. Los quími ps y mineralogistas ha~ Hay ailos en que estos meteoros son examinado ~ ~tenidamente los aeroh­numerosí. simos, y otros en que escasean tas, pero has ~ ahora no han encontra- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ,-:---- ---------------------~------------------------ 1 42 LA MUJER. , do ninguna sustancia diferente de las mineml6gico, los demas planetas son que se hallan en la tierra, lo cual pro- ' idénticos al nuestro. b~ria que, por lo ménos bajo el aspecto (Continuará). S. A. DoE S. EL TALISMAN DE f-:NRIQUE. NOVELA. PRIMERA PARTE. PPfíf PJ?.PJl-'Jf ¡..¡. fl~f'J?.PJ?.f'i-· (CONTINUACION). -Como señ<í Josefa está sola con sefiora! exclamó la vieja santiguán· una. negra y duerme del otro lado de la dose. casa no habrá oído. Enrique la. agarró por un brazo y sa. -¿Y las demas personas, pues 1 cudiéndola decía con desesperacion: -Todas se fueron para Lima, cuan. -Entrégame á mi esposa! entréga. do se fué la señorita ayer mafiaua. mela. ó te mato, vieja bellaca! -i Se fué la señorita? preguntó En. -Déjeme su mercod hablar! Suél. rique mús y más sorprendido. teme !. .. -Sí, la señorita Cecilia,¿ no mandó -Habla i en dónde está tu sefiora.? su merced por ella? -¿Acaso uo mandó su merced por -Yo mandar por ella!... ella ayer ? -Así dijeron los hombres que se la -Yo mandar por ella! Dime, des. llevaron. gra.ci11.da., ¿ á quién podria yo confiar -Mientes, mientes! gritó Enrique mi tesoro? fuera de sí, y presa de una angustia -Lo único que sé es que así dijeron horrible. los que trajeron au caballo ensillado -Qué se yo .. . dijo el hombre de mal para la. señorita, y otro para la mucha. humor, déjeme su merced dormir que cha. necesito mi sueño. -Y ella les creyó!!... Y al decir esas palabras el hombre -Pues ... me dijo Manuela que ha. entornó la ventana, dejando á Enrique bian traido un papelito escrito por el cnsí demente cerca de la casa cerrada. ... caballero, en el cual le anunciaba á mi Precípít6se contra la puerta dando ta. sefiorita que la esperaba en el Callao, y les gritos de desesperacion, que la ama que se fuera con esos caballeros que de llaves tuvo á bien levantarse é ir á eran sus ami~os. Decíale que no babia abrirle la puerta ántes de que la. echa.- tiempo para 1r por ella personalmente, se abajo. porque el buque que partía para. Es- -¡-Don Enrique! exclamó ella con paña 11e daba á la vela inmedia.tamen. fingida sorpresa, levantando en alto la te y no podía desamparar el punto. luz que traía en la mano. -Y ella creyó semejante absurdo! ... -Mujer! gritó el jóven corriendo al exclamaba Enrique con angustia. interior con ta.l ímpetu que apagó la -Sí, sefior ... y al momento reunie­luz ¡mujer! i en dónde está Cecilia.l ron alguna.'> mudas de ropa, un Cristo --Jesus credo! Jesus, María y José! y otrascosillas y se pusieron en marcha. Santa Bárbara bendita.! Madre mía y -Dios mio! Dios mio! decía Enri. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. RE VI S-T-A=Q--=-U-- 1-N C-E- N AL- . ---~------4-"T3- -,, que casi demente: partió, parti6 y no que re_p_e_t-id_a_s_ le_s_e_n-·a_n_f_a-ta-1-es, pero 11 tengo ú quién apelar!. .. Pero, grit6 en que si no sucedía e~o podría vi~ir mu­seguida, tú me engañas, ella esti.Í. en la cbos uños sin volver <Í experimentar ol casa, quizás enferma : tal voz muerta! ataque. Y corriendo desalado por los aposentos Apt{nas pudo levantarse, Enriq\le co-llamaba: Cecilia, Cecilia! rrió ú Lima y al Callao para averiguar La vieja trémula volvi6 á encender las intenciones que tuviera el ma.rqttés, la vela en una cera que ardía en su al. y poner cuanto le fuera posible de su coba, y alumbrándolo á su amo las va. parte para recuperar á su arrebatada cías habitaciones do su señora, tratan. esposa, 6 morir en la demanda. do de consolarle. . Sin embargo lo que deseaba no era -Cecilia! Cecilia! gritaba Enrique fácil. El marqnés, al tiempo de partir, pasando de una á otra cou loca deses- l.abia recomendado á sus amigos que peracion, -hasta que persuadiéndose impidiesen, á todo trance, á Enrique de que efectivamente su esposa no se que saliese de Lima, y así no fué 11ino al hallaba en la casa, y comprendiendo cabo de algunos meses que el jóven lo­al fin, que babia caído en poder de su gr6 burlar la vigilancia de sus ene­tío, por cuyo motivo él y su hijo se ha.- migos y tomar el camino de Méjico en bian burlado de él á tiempo de embar- ~u persecucion. IV carse, vi6 clara y patente su lllesventu. ra, y abrumado por el dolor cayó en tierra golpeándose la cabeza do mane-ra que perdi6 el sentido y quedó tendí- Preciso será quo domos aquí algu-do y yerto. nas explicaciones más claras para que 1 • N o obstante su egoísmo, su traicion nuestro relato no sea demasiado oscuro y crueldad, la vieja no pudo ménos que y pesado, y d1gamos, auuqne si u meo­conmoverse, y arrodillándose delante cionar nombres propios, quiénes eran del postrado cuerpo de Enrique pro- los parientes de Cecilia. Esta niña., he­curo volverle en sí, basta que, viendo redera de una gran fortuna, quedó, co­que no se movía y permanecía inani- roo al principio le oímos decir á Ma­mado, temerosa :le que la culpasen si nuela, á cargo del Marqués de F., su resultaba muerto salió corriendo á pe- tío y su tutor. El caballero era ambi­dir socorro. En el patio se eocootr6 cioso, amigo de la ostentacion y en ex­con el sirviente de Enrique, que se ha- 1 tremo envanecido por su rango y su tí­bia quedado a.tras, y explicándole lo tulo; pero en renlidad, aunque no po­que babia. sucedido lo mand6 al cerca- demos decir que fuese un hombre co­no pueblo de Huacho en busca de mé- teramente perverso, puesto que no ha. dico, si lo babia. Entre tanto se pasa- cía el mal por el gusto db hacerlo, y ron horas, y Enrique no volvía en sí. sí era capaz de ejecutar buenas accio­Por fortuna se encontró ttn médico en nes, &i aquello le reportaba algun bien Huacho que lleg6 al fin, y examinándo- á él ó á su familia, tampoco vacilaba le detenidamente declar6 que, aunque 1 jn.mas en ejecutar malas obras por los parecía muerto, no lo estaba, sino pri- , mismos motivos. Cuando se persuadió vado totalmente de sentido, en fuerza de que su sobrina no quería aceptar la de una afeccion violenta al cora.zon, mano de su hijo mayor, y viéndosearrui- 1 cuyos efectos semejaban á la muerte. nado y sin suficientes recursos para ~os- Despues de muchas aplicaciones, al tener el boato- que era una de las néce­cabo de horas se logró que el paciente sidadcsdesu vida-hizo el propósito de recuperase la vida: el médico le ad- no permitir que la fortuna de su sobrina . virti6 que aunque le babia salvado por saliese de sus manos y con esta. seguri­ent6nces, quedaría siempre propenso 1 dad se propas6 á disponer, no solamente 1 . á esos accidentes, que le darian cuan. de las rentas de Cecilia, sino tambien do tuviese alguna fuerte emocion, de parte de su capital. Puede, pues, el, 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 44 LA MUJER. lector comprender cuál seria la. rabia. chanclo que ella había sido la. causa de del Marqués cuando descubri6 que su la.s desgracias de su señora, hizo -voto sobrina pensaba. sériamente en casarse de dedicarle su vida, más que como con un pobrete, el cual, por lo mismo, una. esclava, como una. tierna madre. necesitaría de toda la fortuna de Ceci. lia y le exijiria cuentas claras de la V tutela. No sabiendo c6mo salir del pa. so, pidi6 y obtuvo 11n empleo en Méjico, Dejémos correr el tiempo. Cerc3. de con la intencion de sacar á su sobrina dos año!J despues de los acontecimien­de Lima, y llevársela consigo lo más tos que hemos narrado arriba, en una léjos posible; pero en esto aconteci6 hermo!'a. mañana de Mayo, cuando la la fuga de Cecilia y su subsiguiente primavera sonreía y el sol lucia bri. matrimonio; lo que determin6 al ~lar. liante en el cielo azul y sereno, un na. qués á suplir los recursos legales que vío recien llegado de la Habana entra.. le fahaba.n, oon todo género de vías de ba. al puerto de Cádiz, y media. hora hecho, aunque fuesen criminales, para .despues, entre otros pasajeros, verémos hacerse dueño de la. fortuna de su pu. desembarcar á nuestro amigo don En­pila. Ignorando el paradero de ésta., rique, el que, contando apénas veinte hizo correr la voz de que partiría. pron. y dos años parecía. de mucha. más edad. to pnra Méjico. esperanzado en que los Caminaba s6lo, triste y abatido y no novios cometerían alguna. impruden. ma.niíest6 señales de contento al vol. cia.; lo que tambien se le hubiera frus. ver ú su patria, que babia dejado en la trado si la charla. de Manuela. y la in. infancia, sino cuando se sinti6 apreta. teresa.da. curiosidad de la ama. de llaves do entre los brazos de una señora de no hubiera coincidido para daño de los alguna. edad que abrazándole decía : dos novios. ~Hijo, hijo de mi vida.; No creía Como habrá advertido el lector, la. posible volverte á ver .. . seikl Josefa se le préRent6 al Marqués Despuesdeaquellas palabras de bien cuando babia perdido la esperan~ta. de venida. y tiernos abrazos entre madre conseguir su objeto, y, merced á una é hijo, la señora hizo acercar un coche fuerte propina, dijo en d6nde se halla. abierto, que la aguardaba. á pocos pasos, ban los novios pr6fugos, y c6mo babia y subiendo á él con Enrique mand6 oído la conversa.cion entre Enrique y que los condujeran á la Quinta. Rod6 Cecilia, en que éste pensaba dejarla el carruaje por la. orilla. de las fortín­sola para ir al Callao á presencia.r el caciones y pasando ú San Fernando y viaje del :Marqués. Fácilmente a.rre-1 Santa María, se dirigi6 a.l travez de los glaron todo el plan, que ya. conocemos, campos búcia la. Quinta., que demoraba. para hacer l!alir de la chama á Cecilia á dos horas de distancia de Cátliz. y ponerse voluntariamente en marcha,· -¿ C6mo sigue mi tio? pregunt6 al no descubriendo el engaiio sino cuando ca.bo de algunos momentos Enrique, se ball6 en el navío en medio de su procurado salir do sus tristes medita. cruel familia, en tanto que Enrique la ciones. veía embarcarse de léjos sin saber que -Mal, muy m~l de salud, pero tu era ella ... Al encontrarse s6la. en me. llegada le hará indudablemente gran dio del Oceáno, rodeada de enemigos, provecho. ¡Deseaba. ta.nt.o tenerte á su y separada, segun le decían, para siem. lado 1 pre de su es:poso, ¡,u dolor no tnvo H- -Me alegro en el alma; así tendró mites, y su t10 tuvo esperanza de que a.lgun aliciente en la. vida, ya. que di. muriera, pero no sucedi6 así ; pocas cba. no exi!'te para. mí ! son las personas que mueren de pena. -Ni para. nadie, hijo mio ! Recupero la. mísera Cecilia su salud, -No pensaba yo tal ahora. doR años 1 merced i los cuidados constantes y ab. -Pero ... si este asunto no te causa negacion de Manuela, la. cual sospe- demasiada. pena,- quisiera saber si has Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINCE 45 perdido enteramente las esperanzas de 1 invadidos p las guenillas de los in. balltlrla... surgen tes, Marqués babia partido, ~Es decir que usted no recibi6 mi ma dijeron con toda su familia ; carta en la que le refería c6mo y dón. yo seguí tr s do él ú riesgo de ser de la hnbia encontrado 1 fusilado lJO uno ú otro bando revo. -La encontraste!. ... i Y ent6nces lucionn.rio, ero la vida de los des. cómo vienes sólo? graciados 11 a un talisman consigo y -Sí, la hallé, ¡Dios santo !. .. Pero ram vez se é amenazada por verdade. en el triste cementerio de una. iglesia ros peligro T..legué sano y salvo {i de Vera-Cruz. la capital :Méjico, y en breve roe r -Había muerto!... presenté en 1 tlespacbo del Marqués, -Mire usted, madre mia, el disefio á quien tuv la fortuna de en~ontrnr de l:l tumba, que con mil trabajos hice sólo. El se mutó a.l verme, y yo, te. levantar á mi esposa. idolatrada. Esto miendo qu se me escapase, cerré la es todo lo que me queda de elb! puerta de l estancia, y en voz baja y Y sacando de una cartera un papel términos br vos le pedí cuenta de mi lo desdobló y mostró ú su madre, aña. esposa, y a oacé 10atarlo en el sitio diendo con profunda tristeza: si no me da su palabra de devolvér. 1 -Oh ! madre mía, ¡por qué no me mela inme tameuto. Aterrado cou dejó usteu morir niño l Cuánta!! amar. mi nqpecto dijo IJalbucieute: guras me hubiera evitado! -No pu o devolvérl'ela porque no 1 -Ingrnto l... est:í aquí. -Perdóname usted, perJóueme !.. . . · -Miente rsted! grité fren6tico. per·o he sufrido tanto, tanto, que e u -Caball o l dijo con algunn. digni. realidad no sé lo que digo .... Ademar; ciad, se lo a guro, níitulió, cibí una carta tuya, fecho.da e u tia, puesto Ver..l-Cruz hará poco mús de un afio, y preguutt-. en seguido. otrn.s varias pero tan cortas -Con un y couf,rs:u; que solamente lo. que me una crindu s anunciaba tn regre'lo pude compren. -i Jura der . .. y desue eut6nces he vivido en verdad 1 •lej6 usted á Ceci. familin. est:¡ &t!UÍ? mujer do rni confianza y yB: )lauucb. ·ted •J.UC lo que dice es Cúdiz e:~perando coa á usía tu llegada . . -Sí, cont st•Í con solemniuad. -¡Es decir que usted no ~upo 4'\e, -Bieu es ¡: ueme u~tell por escrito habiendo logrado descubrir que el .Mar. ol uombre d la mujer con quien JejS qut!s de F. y su familia habiau desem. W!ted ú Ccci ia, y la.<; seüas de la. casá, l barcado en Vera-Crull no llegué ú este y ademas e. iéndame usted un llnlvo­puerto sino para saber que pocos uias conducto pa poder regresar íÍ y úntes ha.bian seguido para la ciudad de Cruz sin l'Íe o de ser aprebado. Méjico? Des pues de permanecer largos me~es detenidos en Vera-Cruz, con roo. tivo de la inseguridad de los caminos, (t'o1¿fi 1 'a I'CÍ ). ~-~----- ------~--------------~---------- ~ ~~--- TQ)IO U. S. A. m; S. 6 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 46 LA MUJER. CUADROS DE COSTUMBRES. MIS SOBRINOS Y YO. AHORA ocho 6 nueve afíos publica- tio de seis ó siete sobriooo, criados, ves. mos en un periódico de esta. capital tido~; y educados completamente á la. algunos artículos de COHtumbr~ con un mod11. actual. Vivo con rois hermanas seudónimo masculino. Creemo~ que és. en una casita propia, anticuada, como tos vendrán todavía al caso en la socie. sus dueños, sita en las alturas de Egip. dad y no desagradarán á nuestras lec. ¡ to, muy Mj os do todo barrio elegante; toras. Esto, por lo méuos, nos han di. pero en cambio, desde la ventana da cho algunos de nuestros amigos, co.¡ mi cuarto diviso un panorama tan bello nocedore~ do estas produc-ciones, y á 1 ~obre la &abana, que á mañana y tarde instancias, y por oonsejo do ellos, las exclamo con fray Luis de Leon : damos hoy á fa ~tampa. l '' ¡ Qoe descansada vida S. A. DE S. l La ?el que huyo ~el mundanal núdo, Y stgno la eaoondtda -- 1 SPnáa por donde han ido I Los pocos sabios que en el mundo han sirio! .............................................. Bueno será que áutes de empezar la Vivir quiero conmig", narracion que en ~>eguida se leerá, le Gozar quíoro del bion quo debo al cielo hable al lector de mí, si é1 me lo per. A eolas, sin testigo, mi te. Le diré en primer lugar que no Libre de amor, de celfl, pertenezco á la actual genera.cion, y De iglo, )as COStumbres de} bros favoritos, envolverme eu mi capa., dia no dejan de e,,candalizaruos un tan. fumar y conversar con los pocos ami. to. Mi hermano Rttfino v1ve muy or:u. gos que me h!\n quedado del tiempo de pado de su~ 11egor.ios durante el dia; y antaño. ¡ Quantwn¡, 'YIWiCilus áb illo! como delesta. la ·sociedad de moda., por Muy cambiados están loR tiempos ; 1 la noche robnsa acompafíar á visitas 6 á ¡felices aquellos eu que yo podia ci. tertulias á sus hijas, yendo por¡su lado ta.r mis auto1·es latinos más queridos, ti reunirse con sus amigos y jugar tre. sin temor de que no me comprendie. lilillo (asinus asinu'Yit fricat, 6 corno sen ! Pero reanudemos la. frase : soy dij~ramos en e~'~pañol vulgar: "cada puas, un pobre viejo, soltaron y hasta oveja con su pareja.,'') y en tan ama. l ridículo delante de las gentes de este ble compañía olvida. que su interesante 1 ytiempo: mi familia. se compone de dos prole necesita de sus consojoi>. Su se. '·, hermanas, viejas tambien, solteras y ñora., mi cuñada Pacbita, es una. perso. por consiguiente beatas, que detestan na de carácter angelical, y á tal punto por instinto toda. innove.cion1 y un her. suave y blando, que se deja dominar mano casado, 'ni rico ni pobre en rea. completamente por su familia : ade. 1 dad, pero que me ha hecho el feliz mas, como siempre e&tá enferma, sus ----------------'-------------' Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REVISTA QUINCENAL. 47 bijas asisten á toda funcion (á ménos sados tan extrnñott, que poco bá ni que sea al teatro) sin mejor compañía una loe&. los hu hiera usado, y mucho que la de los petimetres de ~;us herma- ménos una mujer en su juicio; lo que nos, niños de diez y ~is á diez y nue. prueba que las mujeres sensatas del ve afios. diu ~>on más locas que lag locas de mi Una tarde, eRtando yo en casa de mi tiempo. cuñada conversando sa.brosaQlente con -Esto de usar peluca, las dije, es ella., y fumándonos á duo un par de lo que más me extrafia. exquisitos cigarros, nos vinieron á in. -Eso mismo les vivo yo predicando, terrumpir mis do& sobrinas mayores, contestó la ma.dre, con más ra.zon ~uan. Casandra y Aspasia. Estaban las po- toque cuesta un platal cada un de esas brea niñas muy afligidas porque ¡;u¡¡ casta:ilas. amables hermanitos Radamanto y Pa.- Un gesto de de>den pleg6 los labios linuro, y hasta el menor, Séneca (mi de mis sobrinas al oír aquella. herejía ahijado) le.s notificaban que, habiendo de lesa. moda., y Casandra contestó: sido invitados ú una cena en el Club -Esta moda es muy bonita, y ade. Americano, no podrían disponer aquella mas muy c6Uloda, y luce tanto! noche de la preciosa escolta que ellos -Por otra parte, añadi6 Aspa.sia, debían procurarlas. que tiene el genio mónos sufrido, en Las muchachas se mostraban muy lo que cuest.:~. no nos metemos¡ y así afligidas con aquel suceso, porque ca. como no le critico á mamú su pafíolon, balmeute en esa. noche deb1a.n asistir ni á usted su capa, creo que somos nos. á una tertulia, 6 té, como se dice ahora, otras libres de UEar lo que mandan de en casa de la señora de don Toribio Europa.. de N***', una. de sus amigas, pa.m la Pachita bajó los ojos y sa.li6 del cual babian preparado hermosos veati. cuarto avergonzada, sintiéndose bumi­dos imitando los últimos figurines lle- Hada. y como ignorante delante de sus ga.dos pot· el paquete, que por cierto hijas. representaban á dos fa.moaas actrices -Ahora. que estamos solos, querido de los teatros de París. ¿ Y cómo no tío, dijo Casandra con aire amable, te. Uor:u la prrdida. de aquella ocasion de nemos un emveüo con usted; si qui. lucir~:;e l Me mostraron los vestidos : sieru ayudarnos ... el uno era color de sapo, con fluecos, -En lo que gusten, contesté con za.­cinta. s, lazos y recogidos, y con enagua,¡; lamería.: la.s mujeres son las que man. unas corta!! y otra¡; largas, de un color dan; nol!otros obedecemos.... cuando m:i~; S\ll'Ío y apagado ¡ el otro era roa. nos conviene. tizado y con las mismas zamndajas, -Se trata de esto: Paliuuro ofre. vuel ta'3 y revueltas de calatnaco azul y ció llevarnos esta noche hasta. la puer. colorado, tela que me record6 viva. ta de 1::~. casa de don Toribio, pero no mente mi último capote de estudiante, puede volver ú traernos . .. i t¡l ustod eu que fundé todo el orgullo de mis quisiera. acompañarnos al regreso? juveniles año~:. Con estos disfraces de- -Yo! ... bian llevar unos 1.apatitos con tacones --.Sí, usted ... como á la una 6 dof, de cuatro pulgadas de altura. que las de la mañana. obligarían á caminar en las puntas de -iLuogo es baile? los piés é inclinada¡; para adelante, lo -No; un sencillísimo té: si ÍtJera que, con las colai y los peinados, en baile no podriamo& salir ántes de las figura de copete, les daba. cierto aire seis 6 ¡¡iete de la mafiana. de pájaros bobos, Dada. tnvidia.ble. Me -Eso me convendría más, porque olvtda.ba. mencionar laa pelucaa de for. ent6nces iría de mattanita. 'misa. y de m& á la bacant.ú, segun me dije~on se pasada. las traería. á su caea. Pero eso llaqsa.bi. aqullo, eoi»puecsWI de rir:os, de presentt.rse ' eBJ,B horaa eo un salo u trenzas, cacbumboa, eepeluoo. y preu. doa~e nadie le conoce á ... Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 48 LA MUJER. -No babia necesidad de que usted 1 oído nuestras parejas, y por tal cual er·· ·ara l me contestaron afanadas. coqueteo inocente y "sin consecuen. Yí pintarse eu sus fisonomías el te. cías," como dicen los franceses, ponen rr~r más grande al pensar que yo po. el grito en el cielo. dna. presentarme delante de sus ami. -Decididamente, dije con ironía, gas, con mi aspecto de vejete, y recia. es preciso suprimir ese mueble imHil marias como sobrinas: comprendí aquel que llaman madre. 1 sentimiento en sus ademanes y añadí -No! exclam6 Casandra: no digo prontamente: eso: pero sí es mny justo que Re to. -Pero no tengan ustedes cuidado, meo la. pena de quedarse en casa, tan. que no iré. to más cua11to que hacen muv mal pa. -No irá :... ~ pel entre las gentes de toño. En la ' -No, hijas mine;: busquen elegantes casa es otra cosa: nadie las impide que las acompafioo, que yo no soy para mandar en las criadas, cuidarnos cuan. el caso, y ademas de esto me hace daño do estamos enfermas, ver la ropa y la trasnocharme. Tampoco me parece con. cocina, &c. A eso no me opongo abso. veniente que vaynn á estarse así, solas, lutamente, y ademas, creo que no sé en una casa que su mamá no frecuenta, qué haríamos sin las mamás. segun. me ha dicho: por lo ménos ella -Pero lo que no permitimos, añ"- debena acompañarlas. dió Aspasia, es que se erij:1.n en nues. -Ella ! si no la han convidado ! tras consejeras y quieran mezclarse en - No la. han con,·i':lado l y á uste. coso.s de la buena sociedad, que ellas des sí ! no entienden. - .A nosot ras es diferente .... -Pues, señoritas, dije yo ya indigna. -¡Y ~ pesar de semejante desaire do,. sepan ustedes qne se equivocan persisten ustedes en ir 1 mucho, si creen que Pacbita, ]a exoe. -No se con!lidera como desaire de. lente mamii de ustedes, no entiende lo jar de convidar á las madres : es moda que son Jos usos de la buena sociedad : ingles~. en mi tiempo, cuando éramos j6venes - Lmda moda, por cierto ! ella y yo, mi cufiada era el espejo en -E~ verdad : es una. excelente in. que se miraban todas las que querían novaciou. Lns viejas sirven siempre de manejarse con compostura: era un mo. estorbo on una tertulia, té 6 baile: delo, y la. citaban siempre como el ocupn.n llll l11aa.r necesario en el salon ejemplo que debían seguir las scñori. y qna puodc ~tilizarse paro gentes que tas elegantes y de buen tono. se dejan de convidar porque no caben. -E<>o soria en su tiempo, contesta. Ademll.S '1¡;tpd no tiene idea de lo que ron desdefio~amente; esa época. pns6 molestan ]a~; madres en un baile: á y h juveotuu es la que gobierna hoy. todo trance quieren ver cuanto pa.«a, y -i Y :>U mamá las obedece 1 como nadie las dirige la pa.labm, tie. -Pues ... Le contaré cómo la obli. neo ln. irnpertineucia de sentirse por gamos una vez ú que nos diera gus. e:;o. Y luego al tiempo de ir ú la mesa, to. Cuando estaba. aquí la compaf'Iía. lo;¡ dueño<;-de casa no pueden conse. dramática de la Rcnntn-al, quieimos ir gui t' que los jóvenes se apresuren á lle. una noche al teatro: daban una pieza vatb.s al comedor, y una vez allí es que nos habían ponderado como intere. , ¡)leciso seryirlas primero .. . . Siempre santísima; pero no se quién le dijo á tienon In i udelica.deza de cansarse pron. mamá que el drama era inmoral, y nos to, y desde las cinco de lo. mañana em. declaró que de ninguna manera con. piczau con <'l .sonsc>nete, repitiendo: sen tiria en que fuésemos. Le contesta. " ''árnouos l " cada vez que por casua. moa qne se equivocaba, porque al con. lida.c.J: llM ~o acerca á ellas. tmrio, Arturito y Enrique nos habian -.Por otrn. 11:1-rte, e.fiadi6la otra her. dicho que la pieza era excelente, puea mau:a, quÍ!ereo saber qué nos dicen al aehabiarepr918ntadocongiandeaplau. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. .-----~~~-RE v r si; Q u r N e E~ A ;:-----49-1 so en París, en un teatro que llama.n ¡ ra.do con air~ insolente, me volvieron del Palaci,o Real. Pero en esta ocasion la espalda, acercándose á las mucbn­niugun argumento pudo convencer á cha1.1 las ofr cieron la mano con una mn.má, y por la primera vez la. encon- familiaridad tan poco respetuosa, que tramos ineKora.ble. l me provoca a administrarles un buen -¡ Y oo fueron 1 castigo. -Imposible hubiera sido... -¿ C6mo e va, Casandrita 1 dijeron, -Me alegro mucho. i que tal As ¡asía.~ Y sin pedir licencia, -Al contrario, replicó sonriéndose se sentaron ~n el canapé al lado de mi interlocutora; imposible hubiera entrambas. sido deja.r de ir. Viendo que mamá no -Bien, e atico! cedia, no quise discutir más, pero roan- -Perfect mente, Arturito 1 contes-damos buscar el palco y comprar las taron ellas e ~n aire amable y despeja­boletas. Por la noche nos vestimos Ca- do, i y usted s como están ? sandra y yo y nos presentamo:; en el -Nosotrq ... pas 'Tiud, pas mal! cuarto de mamá, quien se preparaba -Por fin, tpregunt6 el Arturito, ha-para acostarse. ciendo moli~ ete con el bastoncito de -A d6nde van t exclamó al vernos. mimbre, i t~ ~dremos el gusto de verlas -Al teatro, contestamos abrochán- esta noche e ~ el tá, que dan don Tori-donos los guantes. bio y su sefí~ ra para celebrar el oum- 1 1 -Pero niñas, repuso i no les babia pleaños de 1 niñita! dicho que de ningun modo permitiría -No sé ~ ~é baremos ... no tenemos que fuesen? quién nos ac mpafíe do regreso .. . pues -Y uos volvió á recitar la letanía nuestros he pnaoos estaríÍn ocupados. con que nos había obsequiado por la -Vaya. \l a bicoca: contestó hacien­matiaua. . .Nada le contesté, pero lln. 1 do dengues E que hnhian llamado chc~­mando ú una criada mandé decir á Pa- tico, y que e a el hijo de una tendera. linuro y ú Rada manto que estábamos 1 de la plaza e mercado. i Y no saben listas para s~lir. ustedes que stos brazos están siempre -¡Y qué hizo su mamá? IÁ 11u disposic ~u 1 -Usted sabe que lo único que papá j Viendo qt ~ mis sobrinas parecían ha prohibido es que vayamos al teatro indecisas y o conte3to.ron unda, me sin mamá; así viendo alla. que estába.. acerqué al gtJ 1po y dirigiéndome ií ellas mos decididas á ir con ó 8¿,~,. su consen. dije : timiento, y temerosa. de tener un dis- -i Cómo o han de tener una perso. gusto con papá, -se >Ístió ú toda prisa na. de ?'e8'}>etq que laR acompañe á su y nos acompañó. casa. do regr~ ocle la tettulia! tNo me Yo estaba. aterrado, ntmdido, abo- ven ustedes quí? ¿Estoy acaso pinta­chorcado, oyendo aquellas convereacio~ do en la. par d 1 ncs de mis caras sobrina!!, é interior. -Pero, ti , como usted nos babia mente daba gracias nl cielo porque Pa. notificado qt ~ no podía trasnocbo.rse .. . chita hubiera preferido casarse mlis -Eso dijE pero no soy rio para no 1 bien con mi hermano que conmigo, poder volver ~e atrns. Díganme á qué como en un tiempo le propuse yo. horas quiere que vaya por ustedes y Bendecía al cielo, que me habia libra- cumpliré. - do de tener una familia q11e educar en Convenim ¡¡ en la hora; y saliendo Ol!tos tiempos. al momento ~o casa de mi hermano, En ese momento ~>en tí las piBadas de tomé el cam · ~o de la mia, abochorna­varias botit&s que caminaban menudi- ldo y apesara o. Pensaba. en lo que era to, y, vi entrar á mis amables sobrinos la juventud e mi tiempo y en la coro­con dos pepjto8 amigos suyos. Loa pri- j postura y me ~les sefforiles de las ni. meros se acercaron á saludarme, pero ftas, aeí co~c en la respetuosa galan­los segundos, despues de haberme mi-l te ría. de los , ~vene11, tan diferente de -----..,.....-------~~-...,........,.... --------~~----------- ---- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -..----------- •1 )0 LA MUJER . la del dia, y roe iba diciendo con Jorge niñas. Cuando llegan las señoras de Manrique: edad :'i preseutan;e en ltu: salas de sus casas, los amigos de sus l1ijas las equi­vocan con los muebles, y olvidan salu- ¿ Qu~ se hicieron lne damns, Sua tocados, su.s ''eaiit.los, Sus olores'? ¿,Qué se hillieron las llamns De los fuegos encendidos De amadores'? 1 darlas, porque no las conocen, bien que 1 en esto no tienen mucha culpa los j6- l venes, pues todos los que se llamu.n 1" á la moda " son miopes y no alean- Se me present6 (haciendo contraste ¡' zn.o á ver sino aquello que les agrada; con lo que era mi cuñada cuando lu- d6n moderno tambien y desconocido cin. como reina de la sociedad bogo-• en· mi tiempo. Ent6oces veíamos por tana.) esa pobre señora que es hoy' parejo lo feo y lo bonito, lo agradable como cero á la izquierda en su fa- y lo desagradable. Así, saludábamos milia, irrespetada y relegada al últi- primero ú las ancia.nns y despues á las roo rincou de la casa de su esposo, niñas de la casa : ahora " hemos caro­como retrato viejo. Viva la libertad 11 biado todo eso," como decía Moliere, y Ahora los hijos son todos libres des- el corazon ya no está donde se encon­de que abandonan las escuelas, ¡ qué traba ántes; y lo peor del cuento es digo 1 desde á u tes de entrar en ellas ... , que no se sabe en qué region se le debe loe~ padres no tienen ra::on de e;nistir: buscar. El espíritu de anarquía no está la madre, principalmente, debería mo- solamente entre los que se quieren ti­rir temprano : sn existencia es un 1 tu lar pueblo soberano, haciendo y des. uso anticun.do y ridículo que debería 1 haciendo gobernantes: ha invadido la abolirse; no se le encuentra más des-; familia; y la de mi hermano Rufino tino ya, á la o.ltura á que han llegado no es lo. única en que está establecido nuestras costumbres, que el de cuidar el gobierno 6 desgobierno, de los l1ijos la casa y nyudar á vestir, (l enrizar,¡ sobio los padres. peinar y componer la.s pelucas de las (Concluirá}. RBNATO. ---... ·---- CURlOSIDADES. CAPRICHOS DE L0:-:5 l\IÚBICO~. OLUCK no podia componer si uo 11e. poder componer. Riendo y disputando va.ba su clavicordio en medio de u o pra. con sus n.migos fué que escribi6 sus me­do. Necesitaba el espacio, el cielo sobre jores partituras. su cabeza, el calor del F.ol y .... ea preci. MOZA.RT necesitaba est.1.r solo, pa.. so confesarlo, una 6 dos botellas de seándose por el campo, sea á pié 6 en champafia para inspirar su musa. coche, para que le vinieran sus ruo.s poé- PAISHJLLO nada hacia si no estaba. ticas ideas, las que despues escribía á acostatlo largo á largo sobre su cama. toda prisa al volver á ~u aposento. HA.YDN se. vestía de l1rnpio y aun RoSSINI, como Cimarosa, gustaba. de con lujo, se ponía. un anillo, regalado e~tar rodeado de amigos, eo cualquier por el Emperador de Alemania, y sen- parte, en una. fonda, en el campo, en tándose delante de una mesa, aobre la. medio del ruido de un ensayo, en la. cual hubiera papel muy grueso, tinta Ópera., á média. noche, 'J'!'T la m&ffa.Da, y plumas de lo mejor que se encontra. á medio di&. Su fecundidad era prodi. ra, escribía sus composiciones con la gioaa.. Una vez que eacribia un (fuo, mayor pulcritud y cuidado. metido en la. cama, en medio del in- CUUROSA necesita.b& oir en ttl c~n. •!arman~s. las recibida.; por el loa Gobcmador 18 de aquella colonia han h~ que llet:"o ult•mamento )1011 por cierto mucho cho todo lo po ible para civilizar á la11 t ri­peores. En FRASCIA hablan de inundacione11 bru~ de negros Juo meran en lo1.1 alredoderca. tenibiCfl, y pérdida do millont•H de árbole11 El Rey do los "rulus, era el máa sah·ajft de en loA hn t:s1• \:lA, En IT.~LtA, qno todnH laR m nchnch1111 de sn corto. se c:J­~ n ol mea de Febrero, ao desenc-adenó 1111 11nrnn con loa ~ orrcros viejos IJUO ya no nd­vendahal tan espantoeo on toda11 lu oo&tne ¡ mitia en au eje•c:ito por inutilca. {Es prohi­qne en~ Vene~ia el ~~r J.>(n~tro h:u~La Ja pllt~ ~ihido en nqu la .na!.'ion c¡uo lo~ guerreros za de San Marcos e munrlo mnchoR pl\laciOII JÓvenC!I t~>ngnn lllll)er.) ),na negntn.; ruhu&a­y 011!'111· En alguna& dndarl~>ll el viento y la r~n obodoccl' á s•t ltoy,_y cnlónccs é.;to, io-ll_ nvliL ornn talcR, qnn c·:'lyllron loR c:unpan:1• ch¡;nrodo, la:; h 911T.!IHI11ll' en nHtBtl. Cunn-noa, y en do11 iglesia11 la11 mi u as roahron á de• lo supo fll r. m11rlo1' do la colonil\ man-los uccrdotea que docian misa. JJOf; nanfra- 1IÓ suplicar al uol Octiwayo que tratara de gipll han 1ido tales, qno pocns buques han co•mbior do col duda. .fo~l tirauv enfureci•lo podido resistir al catucli11mo y al :mub.'\to de le reepondiv qtH aún no habia derramado IIU· los elementos eufnrocir'los. ftc!ontc sangre, segun lns costumbres de 1111 .Al mi1mo tiempo el Vesuhio 11a manifesta- nncion, pero qu' en odelaulc t<1ni!\ iotoncicn ba s:;itado, y el viento llevó lus <'(mizas quo ilc hncor correr s;w~ro 1l torrentes; adcmas arrOJI\ba 1111 cráter huta Horma. En IAIJ!Ilnos •·vwn ti no ro ru)Cia In intcn·cnt·ion de los pal'tOII, arlemaa, eo einucronli¡;ciUs temblores ~uglefloo en 1111 ~ obierno, le adverlÍI& que con­de t1erra. tal'a conque lej nria~>ontir todo ol peso do11n l::n EePAI\A ROban alnrmudo t(llnbicn por- jnlllll rolern. In tdh&tatnonto puso mnnoa á la que r'tltirntlmente han notado una ~nm recm.l obm, y pcrsi.:;• y ruandó al!csin,tr á los mi­def! cencio. de lepra 6 lázaro Cll Ahcanto. Los sioncros ctiRti~ os que hllcia mucho tiempo médicos, ain I!Dlbargo, han trft~lo do calmar 1 cataban eBtablc<1d011 en sus rlominios; atacaba los á ni moa, nac¡;urando quo eu t~nfer.nedad continuamente Jas guarniciones iuglosaa, y ol no es contag!oaa, sino hereditaria. Poro Jo ! de Euoro ú lti.lo so dcclnr6 definitivamente cierto os qUil cuando esta t.nfermcdn(l qun 80 la ~1crm enLro gloses y ~ulus. llunndo el :!2 habia acabarlo rnsi por <'moploto en Í~uropa du E11cro los i Jo;¡es lmtabc&n de 'refonnr ha vuelto á mostrar 11u tcrrihlo fa¡, ni mie~ lae guarnirion y poners!l rlefinitivumenttl mo ticnapo que la Jlt'&to en Ru11iu nlJ;O de en estado rlo rl íen r:n, d horriLie Rey negro muy extraño debe do haber eu la ~tmosfera atnc6 con 20,00 salvajes mh, nna columna ae nuestro planeta. Dioose que en HuRia no iugl~>aa, á poc· lcc;uay 1lo !\atnl, y la des­ha progreaado la }"CCItc, con moth·o dnl in. trnyó complota.: ente, rnuricndo en ella. 500 tCIIIO frio que ha reinado en Rnropa durnntc soldados y cr.r~ de 70 ofici31os, salvándo­lo• ulLimor; mes·~ del invierno; poro se to11e &o t&J?énns un pocbs Jlor miln¡;ro. Eat~ que 8(1 declare de una maucm violenta con nolic1a ha p ~nc:ldo unn ,·ordadera cone- Jos primoroli catorcR iio la priloavera. temnciou en glatcrrn, on donde, como to-¡ n .toa sabeo, eól loe hijos do los nobles 6 de . • . l11e fanlilias h algas siguen la carrera mi- L oa penodtooB do l NOL.It"Enn A no hablan litar. de otra cosa que uo sea de la ct~pantosa C3- Miles de pe t.Áat~ofu oenrrida en la colonia. de Natal, y cll T nglatcrra cou 88CSIDBW do un destacam~to entero de in. como volnntari glcsea por millarea do Zulus, negros cruelos vcngár la mue onal! so han prestllltado r:n andablo cntus1asmo á servir on el cjórcito del Cabo, y e do Jos valientes militan:s Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA 1\IUJER. ueeinados tan bárbaramente. Entre lo~ vo. cihió en andit>nC'Ía solemne ú tod011 los dele­luntnrios partió, á fine¡¡ dn }'ehrero, el J>rín- :;ados de 13 prensa C3tólit:\ del momio, n-pro­cipo Luis Napoloon, el Ílnico hijo do Napo- ¡ sentada por 1,:102 periódicos, los cuales em­leon III. Antlls\f"c embarcal'lje dejó una car- pican !5,000 cscritore11. En contestncion al ta, on fonua do proclama, manifostando su diRcurso que le dirigió en esta ocasion Mon­valor y 1111 genet-osidad. Bien conoce él á sus señor Tripeli, Lcon Xlii contestó en latín compab·iotaA, loa franceses, ~ue nnrla al'Otlll dando las gracin11 lí la prcnM. católica y ma­tanto como á. un Jefe militar. r.os periócli- nifest:mdo lo útil que cm. t.1dn la que se ocupa cos legitimistas dicen que el prínt·ipc Na po- I en combatir diariurnont<> contra el atcismo y la lcon tit>no ruzon de ir á la Buena Bsptra.ua. revolndon. Reeomt·ndú ii todos la sumision El Timu de J,óndres publica un artíl·ulo cu l ú bs enseñanzas de la lglesin, la moderncion el cual asegura que el Rt>y uegro C..tiwn)'O no en las polémicas, la concordia entre los pe­tiene tanta culpa en la m~ncionacla c:atn!lltro- rivdico3 católicos, la dignidad en las argu­fc, como loa comerciantes ingleses, los ctules, rncntaciones y la dcfen11a á toda costa de los J>C118ando sólo en el amor al lucro, )' olvi- principios cristianos, que son loa cimientos dando wdo patriotismo, hnn vendido milla- del órden social y In paz de los pueblos y la rc11 de fusiles de aguja á. los znlus. Al prin- civilizacion. ci1•io Cllle tráfico era público, y últimamente por !lOntrnbando, dando así armas á loa ene­migot~ de an raza, y causando grandes des­. grar:ius, }lUCB si do selíuro Inglaterra. trinn­! nd por fin, no &et·á smo a. cof!ta do muchos sacrificios. Los negros bien ntmndus y enva­lentnnndos con este triunfo (IÍ peRat· duque mordieron el polvo miles do ellos) induda­uh mente prolongarán lllUChO ia lucha. IV Esto probuá una vez más, que en una na­cion loa pecados y los ,·icios de lo& unos caen sobro las cabczna de loa demas, y pagan jus­tos por pe<."adorcs. III El aniversario de la cxaltacion al trono pontificio ele Loon XIII fné culcbmdu cu Hu­ma. ( 18 ele Febr<>ro ) con toda solcmmidnd. "J<;lntwvo Pontífice, dio.:o El ¡lJtwdo Catú­liro, vcmludoramento inspirado por el Es­píritu Sttnto se lm olov:ulo m:ís do lo que so pensaba. Bl comprendi<í quo la march:~ de loa nNnteciroicntos, permitida ú msnd11da por I>iuR para llevar ñ cabo su plan divino, ne­ccsit~ L:l do nplicar loa miRmOII Jlrincipioa de diversa mauera. Cuando ))íos cambia. sus trnlmjndores es iucludablomonto porjó á t~ns sucesores un potler espiritual c¡u'l Y<' no le pueden disputar y una milicia perfectamente obediente ...• El actunl Papa no ecni ménos ¡;rande dclanto de In posteli­dllrl. Lo que ha hecho durante el presente año do su pontificado demuestra la tijeu do 111111 intenciones, la trnn•¡uilirlad de HU alma. y In "levacion y profundit ad clo sus fines." PoC08 cliae deilpues del aniversario de su advenimiento al Pontificado, Lcon Xlli re- Continúan las negociaciones entre el Vati­cano y el Imperio .A.lemnn. Algo inquieto Bismnrk con el no npagndo francesismo de las provincias do Alsacia y Lorcna, -arran­cadas li la madre patria en la última guerrn,­v temeroso scgm11utc:ntc do pordcrllls al fin, rc:;olvi~ admiuistnu·lcs un remedio supremo, mandando constituir la Als:tcia-Loruna en un Est-ldo independiente, gobernado por un Príncipe alcmKn. El anive!'fl:uio XXXI do la República de 1818 fué celebrado en Paris con un banquete presidido por Luis lilanc, y con la pnblica­cion de los díscnl'l!Oll ~cmngó~¡..¡cos de ~edru Rollin. En aquellos m1srnoa d1att aparcc16 un poema nuevo de Víctor llugo titulado ''La piedttd suprema." I.o t¡uu trata de probar allí el nutor c11 que son mh di¡;noa de lásti­ma los tiranos que lu víctimas y perseguidos. Cuando pensamos en la lt·ntitud con ~ue se tml•ajn aqul en las obras dtl lipografta uo pu'e 1Je,·un á ··nbo lna pnhlicaciones en Eutopa. Con rnoth·o tlo los desastres del Cabo de Dnen:1 I::s¡.>ernnza 111 Gobierno in­¡; les mandó publicar lns memorias del últi­mo Gobernador clo av¡uclln provincia. El ma­nuscrito llegó ñ manos do loR impresores ( ~lacrnillan > d 12 do Febrero; el 13 se em­pezó ú. trabajar en ello y ol 18 :i IRs once y média do la nocc, :lO cjemphu·es con 400 pá­ginns y 3 grnhados, todo P•'Tfoctnmcnte co­t ·regido y r<~visado, aunque uo tiO pudo en­cuadernar, fttm·on cnli'<'I·Pdos á. los principa­les oficiales de tloa bntnllones que se embar­caban con dircccion tÍ A frica esa misma no­che. I.a civiliz:1cion bajo esta ío.z es muy dignn de bendecirse y admirarse, y si todos los in,·ento~ nue,·os no 11irvieran sino para hacer el bien á la humnnidad, por cierto que pensaríamos que Dios los ayuda. Pero en cambio de e:.ta asombrosa aciívidad, aquelbs maravillosas :trt1~s 11e emplean las mús 'l'"eces para bacer el mnl, mús bien que para el bien. S . .A.. DE s. ltlllll:CIO l>Ot Etataclu J., l::l.c:oH!r. . .
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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La Mujer - N. 14

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Carolina, la bella

Por: Juan Francisco Ortiz | Fecha: 1854

Durante el siglo XIX se popularizó la literatura folletín en Europa y Latinoamérica debido a la practicidad y eficiencia para la divulgación de textos. Esta forma de circulación consistía en incluir fragmentos de novelas, relatos históricos, y otros géneros relacionados, en periódicos coetáneos. En Colombia fue el periódico El Neo-Granadino quién se apropió de este tipo de publicaciones. En varias de sus ediciones se incluyó la ‘Semana Literaria’ el cuál era un cuadernillo de 32 páginas que contenía escritos de autores nacionales e internacionales. ‘Carolina, la bella’ es una novela corta del autor costumbrista bogotano Juan Francisco Ortiz. La historia narra, a partir del intercambio de 14 cartas, la vida de seis personajes: Carolina, Roberto, Pepe, Anita, Teodomiro y Felipa, entre diciembre de 1851 y febrero de 1853. La fecha de publicación es aproximada.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Otros
  • Temas:
  • Vida cotidiana
  • Otros

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Carolina, la bella

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El Hogar Católico - N. 60

Por: | Fecha: 06/06/1913

EL HOGAR CATDLICD ~e publica bajo la dirección del Presbítero Celso Forero Nieto, Canónigo de la Santa Catedral-Basílica "Nada, ni un pensamiento, para la política . Todo, hasta el último aliento, Se edita en la Imprenta Eléctricá para la Religión." Serie e: 1 Bogoota (República. de Colombia.), Junio e de 1913 1 Número GO lmportantísimo discurso de Su Santidad Las fiestas constantinianas, que con tánto entusiasmo se han estado cele­brando en la Ciudad Eterna, dejarán huella indeleble en la Historia. La oratoria sagrada y la crítica históri­- ca; la arqueología y la poesía; el de­recho, la sociología y las bellas artes se han dado cita para estudiar el al­cance de la victoria del Ponte Mil vio y del Edicto de Milán y celebrar la gloria del insigne Emperador que supo dar la paz a la Iglesia de Dios, no sólo poniendo fin a las persecucio­nes sangrientas de los Emperadores gentiles, sino reconociéndole los dere­chos que le correspondían como so­ciedad perfecta, "cuyo fin es superior al de la sociedad civil, porque mira a la perfección de las almas en la eter­nidad." En medio d~ tánta magnificencia ha descollado con soberal'lo esplendor la augusta figura del inerme anciano <¡ue se sienta sobre la Cátedta de San Pedro y desde ella lleva la luz ·a las inteligencias de los fieles esparcidos por todo el orbe. Con sus Letras Apostólicas del 8 de marzo último in­numerables almas alcanzarán la re­ ·conciliación con Dios Omnipotente; con las altas enseñanzas que constan­temente da a los pueblos aprenderán éstos a conocer el carácter y misión di­vina de la Iglesia de Cristo, oprimida y vilipendiada hoy por casi todos los gobiernos de aquellas naciones que ~mamantó a sus pechps, entre lascua· les no pocas se llaman aún católicas; con el desarrollo que va dando a la acción social católica prepara el re­torno de los pueblos que se han deja­do engañar por los errores del libera. lismo y los demás sistemas que han surgido de éste, como de fuente enve­nenada, al gremio de la que siempre ' ha sido su mejor amigo y constante bienhechor. Engalanamos nuestras columnas publicando a continuación el sentido cuanto elocuente · discurso -de tras­cendental importancia- con que se dignó contestar el expresivo Mensaje de salutación que le dirigió, al frente de dos mil lombardos y franceses , el 4 del mes último, el Cardenal Ferra­ri, Arzobispo de Milán, en la Sala de las B eatificaciones: "Vuestra presencia, amados hijos, me llena de alegría, en estos momentos en que conmemoramos aaquel que concedió la paz a la Ig lesia. Voiiotros, milaneses, que fuisteis los primeros en gustar los frutos del Edi cto saludable, manifestáis así vuestros deseos de . que retornen los tiempos aquéllos, eri que los cristianos gozaban de libertad, libertad de que la Iglesia necesita para ejercitar su mini,te­rio en bi e n de las almas, siendo muy do­loroso que mientras damos gracias a la Provid<.! ncia , por haber sacado de las ti· nieblas del Gentilismo al Gran Constan­tino, para que erigiera templos a la reli­gión perseguida por los emperadores ro· manos, y diera libertad al cristianismo, restituyendo a la par los bienes que se le habían usurpado ; hoy, en medio de tán . to progreso civil y científico, la Iglesia reclama en vano a los gobiernos cristia ­nos aquella libertad que le es necesaria para el desarrollo de su acción sobrena- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL HOGAR CATOLICO "'tural sobre la tierra ; la ·Iglesia tiene un fi n superior al de la sociedad civil, por­- que mira a la perfección de las almas en la eternidad. La Iglesia es un reino, y puesto que reconoce a Dios, no es posi'ble poner el reino de las almas, sometido al reino de los cuerpos, ni convertir a la eternidad en instrumento del tiempo ni a Dios en es­clavo del hombre. La Igle5ia tiene la misión de enseñar por medio de la palabra, y, . por lo tanto, deb eser de todos conocida sin obstáéu-los y sin oposiciones. - La Iglesia tiene la misión de gobernar. -las almas y administrar los sacr-amentos, y, por lo tanto, ninguna persona puede, por ningún motivo, pretender penetrar -en el Santuario. La Iglesia debe protestar contra quien quiera que pretenda invadir su campo con arbitrarias e injustas oposiciones. La Iglesia enseña la observancia de los preceptos y condena a todo el ·que en­seña de · otra manera, preduciendo E'.l desorden. La Iglesia- tiene el derecho· de poseer, puesto que es una sociedad de hombres ·y no de ángeles, y necesita de los bienes . materiaJes que la pieJad ~e los fieles le entrega, y cuya posesión conserva para poder cum plir sus ministerios _ y mante. ner el ejercicio exterior del culto. Por ·eso la Iglesia ha: sostenido siempre la dtfe nsa de sus bienes. Si cediera éstos a sus enemigos, se opondría. al mandato re· cibido del cielo e incurriría en apostasía. La Iglesia protestó siempre contra · cuantos quisierón hacerla esclava .. Nuestros adversarios quieren reducir la libertad a su sola bandera, predican­do la 'libertad para todos, menos para la Iglesia : Libertad para cuantos quieren manifes-tar sus sistemas; pero no para los catÓlicos, perseguidos y privados de to· dos sus de r echos. La ense ñanza sujeta al monopolio ·del Estado permite en las escuelas la propa­garión y d , f:: nsa de todo sistema · y de todo error, pero a la -vez prohíbe que · se dé a los niños la enseñanza del cate-­cbmo. La Jib r tad de prensa permite a • los diarios .el predicar otras formas -de Go- · bierno, atizar las sedHones de la plebe, fomentar los odios, impedir Cln huelgas .el bienestar de los c,breros y la vida tranquila ·de los ciudadane>s, ·vituperar las cosas sagradas y las personas dignas de­veneraeión ; pero esa misma libertad es­negada a los diarios católicos, que defien­den los derechos de la Iglesia y los prin­cipios de libertad y de justicia, siendo acusados por sus adversarios como ene­migos de la patria y de las instituciones. La libertad de asociación permite las. más clamorosas demostraciones, pero las procesiones católicas no deben salir fuéra de las iglesias, porque turban el orden público. Libertad de ministerios para protes­tantes y cismátic_os, no para los católicos, a quienes se prohibe el ejercicio de sa culto. Libertad de posesión para todos, me­nos para la Iglesia y para las Ordenes religiosas, despojadas de sus bienes, los cuales son convertidos por los gobiernos en instituciones laicas; hé ah! la libertad que hoy goza la Iglesia en Jos países ca­tólicos. Valor, amados hijos -míos. Combatid eJ. error, permaneciendo fieles a la l~le­sia, que conserva Jos principios de ver· dad y de .justicia, y Dios vendrá en vues­tra ayuda y auxilio, de la que es prenda segura nuestra apostólica .bendición." CONDICIONES . REQUERIDAS PARA GANAR EL JU.ILEO CONCilDIDO POR EL SUMO PONTfFICE CON OCASIÓN DE LA PAZ DADA A LA IGLESIA POR CONSTANTINO EL GRANDJ: 1." Re-cibir los sacramentos de la Pe. nitencia y de la Eucaristía ; 2. • Visitar las iglesias que se señalen; orando en ellas según las intenciones de Su Santi­dad ; 3 .• Dar una limosna conforme a las facultades de cada cual, o bien a los po­bres o bien en favor de alguna -obra pía. En.esta ciudad ha señalado el Prelado 'las iglesias de la Catedral, San Francis. co y San Agustfn para llenar la segunda de las condiciones apuntadas, haciendo en cada una de ellas dos .visitas ; en los demás lugares del Arzobispo los fieles visitarán por seis veces la iglesia parro­quial o la principal que haya en el lugar de su re~idencia. Desea además el Prelado que las Ji­m )Snas que se den con este motivo se destinen a la obra del templo· votivo del· Sa-grado Corazón de Jesús que se cons­tr ·uye -en 'esta dudad. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL HOGAR CA TOLICO Congreso Eucaristico Nacional El Ilustrísimo y Reverendísi mo señor Arzobispo Primario, Presidente del Comi­té Central, en Junta especial hizo los si­guientes nombramientos el día 15 del mes último : SECRETARIOS · GENERALES DEL CONGRESO : Presbítero doctor don José Vicente Cas­tro Silva y doctor don Miguel Abadla Méndez - SuBSECRETARIOS GENERALES : Pres. bítero doctor don rléctor H . Hernández y doctor don R vberto Cortázar-SEc­CIÓN liACERDOTAL- Vicepresidente, doctor don Francisco J. Zaldúa; Ponente, doc­tor don Carlos Cortés Lee ; Secretario, doc­tor don Andrés Restrepo Sáenz-SEcnÓN DE · INSTITUTORES Y PROFESORES CATÓLICOS : Vicepresidente, doctor don José Eusebio Díaz; Ponente, doctor don Rafael Marld Carrasquilla; Secretario, doctor don José Joaquín Casas-SEcCIÓN DE · PROPAGANDA cAtÓLICA: Viéepresidente, doctor donCel­. so Forero Nieto; Ponente, N. N . ; Secre. tario, señor don Enrique Alvarez ·Boni ­lla- SEcciÓN DE AsoCIACIONES OBRERAS : Vi. cepresidente, doctor don Manuel María Camargo; Ponentl", Reverendo Padre . Campoamor, S . J. ; Secretari~, doctor don Emilio Valenzuela B.-SECCION .DEL AParge, el efecto que llaman de la obra ·. practicada ( e.x opere opera/o) indepen­. ,- dientemente de dichos· actos, cuando el ql!e los recibe no puede ejercitarlos, . v.gr., por no haber llegado a la edad de .la discrecióq. Asf, la sagrada Comunión ,que . antiguamente se daba a los niños de pecho, causaba en ellos indudable­mente aumento de la gracia santificante , que hablan recibido por el Bautismo, Lo cual no hace la Confesión,, si -los niños no tienen suficiente uso de razÓn ·o no tie­. nen pecado, porque entonces es inválida. Por otra parte, la misma razón natural nos enseña, que no conviene adelantar en los niños inocentes el sentimiento de - responsabilidad y culpabilidad, que se pre­supone en la Confesión; al paso que con- ·. viene adelantar cuanto se pueda los sen. timientos de amor a Jesús y estrecha unión con él, que la, comunión es a propósito para fomentar A pesar de .estas razones, y de la au. toridad explícita de los más insignes teó­. logos, se habla llegado a establecer la absurda. y perniciosa C05tumbre de· no admitir a los niños a la Sagrada Mesa .hasta cerca de la edad de .la pubertad. Santo Tomás de Aquino habla dicho que: "Cuando los niños empiezan a tener algún uso de razón, de modo que puedan concebir devoción a este Sacramento (el de la Eucaristfa), pueden ya recibirle." Ledesma explanaba as( la opinión de Santo Tomás: "Digo, fundado en unám'­me consenlimiento, que se ha de dar la Eu­caristía a todos los que tienen uso de ra­zón, aunque lleguen muy pronto a este uso de razón, y a pesar de que el mño no conoz­ca aún con perfecta claridad lo que hace.'' Y Vásquez: "Desde el momento en que el niño llega al uso de la razón_ queda obligado por derecho di vino a co­mulgar, de tal manera, que la Iglesia no puede desobligarle de ningún modo.'' ' Oe acuerdo con estas razones y auto. ridades, N. S. Padre Pío X ha dispuesto recientemente que se ponga fin a la in­conveniente dilación que hasta ahora se había impuesto a las niños para acercar­se a la Sagrada Mesa, RAMÓN Rurz Auo:>, S. J. Sección de las Misiones Arquidiócesis de B ogotá -Gob ierno Ecle­. siáslico-Bogotá, 18 de abril d e 1913 A la señorita Presidenta de La yu,ta Central de la Asociación Primaria de Sdlor•t«s, Auxiliad~ra de las Misio11u Madrid (España) El Revdmo. Padre Fr. Fidel de Montclar, Pre fecto Apos tóli co del Caquetá y Putumayo, ha comunicado que esa dis ting uida y relig io­aa Asoci11ción se ha dignado mandar, c on des· tino a la Misión que está a su cargo, siete ca­jas con ornamentos, vas os sagrados, diversos objetos del s ervicio del culto, numerosos ves­tidos para niños d e ambos s.:xos, wantus para hombres, etc . La Junta Arq uidiocesana Na c ional de la Obra de las Misiones en Colombia, estableci­da en esta ciuda d, profund a mente agradecida a la noble Asociación Auxiliadora que tan ge­nerosa y caritativamente h a extendido su ac­ción bienhechora a las misiones de nuestro país, se complace altamente en presentarle el testimonio de su reconocimiento, y deja c ons­tancia en sus actas de esta d o nación, digna de las hijas de la católica España. Me es grato suscribirme de usted atto. S . S., + BERNARDO Arzobispo de Bogotá. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ··EL 'HOGAR 'CATOLICO Ifllendencia Nacional de S an Andrés y Pruvidencia-Privado-San Andrés de Providencia¡ marz o .'1 de 1913 Señor Presidente de la Junta de Misiones en Co· lombia-Bogotá Respetado señor : Convencido ,como estoy · de que cumplo un '--deber, r · deber apremiante de conciencia, de .bumnmdad y de patriotismo, me t omo la li­be~: ta¡l de dirigirme a S. S. con el respeto que le es debido, con el fin de manifestarle, en mi o(:Ondición de católico, d e colombiano y de pri­mera autoridad de este Archipiélago, que con­~ idero de necesidad nrgen~e e · imprescindible ·.el que .esa respet-abilísima Junta auxilie a la Misión de sacerdotes inglesi!S, dirigida por el R. P. Fitspatrick, con· una cantidad no menor de cinco mil pesos oro, para la erección de dos -eapillas o iglesitas en esta población de San Andrés y en la de .San Luis, de esta Isla. Entre los isleños habrá por todo unos cua­rcn. ta católicos, pero CJn iglesia y culto, se­- rían muchos Jos que ae convertirían al catoli­ ·cismo, según los datos que he podido obtener de buenas fuentes. Desearía, con todo el ardor de mi corazón, que este a~xilio fuese otorgado en el !Deno_r ·tiempo pos1ble, .para pode r tener yo el IOdecl­l> le g ozo de poder contribuir personalmente a la realización de obra tan excelente ; cosa que no podría hacer si el auxilio se retardase, pues tengo intención de retirarme antes de diez meses. Muchísimo podría decir a S. S. en esta -car­ta, para patentizar la .apremiante urgencia del auxilio; empero, creo que ello sería por de­más sabiendo, como sabe S. S., que en este ped~zo de tierra colombiana n o existe siguie­ra un oratorio católico, a tiempo que ex1sten ' -dos buenos templos protestantes, y hoy •e em­piua la edifica ción ;de otro de la misma .c[a-se, cuyos cimientos se están echando al frente mismo de. la Casa de Gobierno. El auxilio no debe ser en ningún caso me­nor de cinco mil pesos, y me permito insistir -en esto, porque allá están e~ el error de creer -que edificios d e madera ped1Jos a los Estados ·Unidos valen muy poco. · . . Si la Junta que S. S. pres1de resolv1era fa­vorablemente esta solicitud, le agradecería un ..aviso por cable a Colón en estos términos : !' Gon.rapéru-Colón-Concedido.' ' Con este aviso podría yo, con fondos pro­: pios y con fondos pedidos en préstamo, comeo­. zar inmediatamente la obra r edentora, que -tánta virtud tiene para enardecer el corazón ·de cu11lquier católico sincero. A Nuestro Señor Sacramentado le pido que, no obstante mi miseria, conceda a mis pala­bras el valor que EL sa.be comunicar a todo -cuanto toca. · Con sentimiento• de profundo respeto y acatamiento, me suscribo de S. S. muy aten­to y obediente st>rvidor, GoNu.Lo PÉREZ La· Junta de Mbiones se reunió, ape ­nas se recibió la carta anterior, y acord á ­el inmediato envío de los cinco mil pesos oro al señor Pérez, para las dos capjlla!> en San Andrés y en San Luis, .de la ma. nera como Jos solicitó. Prefectura Apostólica-San Franci8co N., :n de Ma y o d e 19.13 Ilustrísimo Arzobispo-Bogotá. _ Entran muchoa colono s Puerto Asís. Pasa­ron hoy treinta y d os (32 ). Deseo saber si .po­demos admitir cuantos presén te nse. Hemos sufrido mucho por e~oosez r ec ursos. Tenemos en construcción ig les ias en San FranCisco, San Andrés y Puerto Asís ; c;iS as misio nero:> en Santiago, Sao Andrés y San Francisco; casa Maristas .en. Mo coa, casa Madres fran­ciscanas en Santiago y Puerto Asís. Constrú­yese también puente colg·ante con cables so­bre el río Mocoa, objeto unir estos pueblecitos indígenas c on Dagua, J uoquillo, Descanse, donde tenemos escuela s 't diticúltasenos aten ­derlas y promover colon1zación dicha sección, porque· hállase dirección distinta camino Pu­tumayo. Terminaránse pro nt ~ ase rrados ~i­dráulicos y puente mampostena, largo trem­ta (3o) metros s obre el río Quinchoa, que im­pedía comunicación San Andrés, pueblo indí­gena, separado camino nacional. ¿ Ser á pru­dente serruir obras comenza das '1 Enorme suma h e ~oa invertido compra y traslado he ~ rramienta, maquinaria, etc., p ara colonia, sin hacer mención crecida cantidad que necesita­mos para comprar lancha. H emos remitido Europa fondos pagar viaje ocho (8) agriculto­res, dos (2) carpinteros, dos (2) albañiles. De­searía recibir instrucciones. Ser,-idor, PREFECTO APOSTÓLICO El Ilustrísimo señor Arzobispo contes­tó alabando el celo del reverendísimo P. Prefecto; pero como son tantas y tan costosas las obras en que ha emprendido en favor de la Misión, y los fondos de que dispone la Junta, limitados, tan sólo se le auxiliará como se ha hecho hasta ahora, en la medida de los recursos de que pue­de disponer. Ojalá en .las parroqu~as se organizaran las decunas y cen~unas de contribuyentes que co11 su pequen? óbolo pudieran ayudar a la obra grandiosa de las misiones. En la Misión del Putumayo los RR. PP. Capuchinos han hecho prodigios, y ya estuviera llegando el cam1~0 a Pue~­to Asís si el Gobierno no hub1era parali ­zado b:uscamente los trabajos desde fe­brero del presente año, s.in duda por _no haber apropiado oportunamente partida para ello, y acaso por la influencia de los. • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL HOGAR CA TOLICO ~ Jementos oficiales hostil e s, que en esa región no han cesado de entorpecer la o bra bienhechora de los abnegados hijos d e San Francisco. Entre esos figura el inge niero se ñor Julio Thomas, quien no só lo ha hostilizado f erozmente a los mi sioneros, sino que en el informe que di rigió al Minist e rio de Obras Públicas los calumnia de la manera más indigna. Por fJrtuna, al Revdmo. P. Montclar le ha ~ido dado desbaratar victoriosamente todas las falsedades y calumnias con que los inno­bles e ingratos enemigos de la Mis i6n han amargado, o más bi e n sazonado para el cielo, Jos rudos trabajos de los misione· ros. Lo triste e s que en el Diario 0/ia'al se hubiera dado cabida a esos informes, hij os de la envidia y del odio sectario. Monseñor Ragonesi Con gusto trans cribimos la siguien· te relación, dirig ida de Madrid a uno de los diarios más importantes de esta ciudad, y nos congratulamos por los me recidos hon or es de que ha sido ob­j e to el que fue entre nosotros dignísi­mo representante d e Su Santidad, por más de ocho añ os: "No hay exageración alguna en afir­mar que la entrada del nuevo Nun cio Apostólico, M·; nS ( ñ•)r Rago nesi, en Ma­drid, ha si io una entrada triunfal. Desde que el nu e vo representante de la Santa S ede en la capital de España puso el pie en nuestra patria, ha podido observar el ambiente de afe-ctuosa simpatía y de ca­riñ J con que su presencia es acogida en. t r e nosotros. No sólo la pre nsa g enui name nte catÓ ­lica, sino aun la ne utra y menos afe cta a los ide al es r e ligiosos, se ha apresurado a hacer p ú blico s los altos prestigios y m éritos d e que M onseño r R a g o n esi vie­n e precedido. En vibrantes y elocuentes a rtículos se h a d a do noticia a la o ;:- ini ón esP.a ñola de la larg a y fecun dísima la b or r t' alizada e n Col u mbia por el ilu >tre p re­lado, hacie nd o r esa ltar con vi g oros os tra­zos la nota de he rm oso es pañoli s mo qu e señaló sie mpre s u estancia e n la Am é ri ­ca latina, y hacien do conc ebir las más h a lagadoras ~spe r a nzas de que su paso pv r Es pa ña s~ rá marcado con grandes t 1 iunfos y vic turias, e n favo r d e lo s i nte­r •·se s religiosos y p a trió ticos de nuestra ama da Nació n . El bello di scurso por é l pronunciado en la regia C~mara ante e ll Monarca, el G Jbierno en pleno y Jos al­tos dignatarios de la Corte en el solem­ne acto de sus credenciales, da derecho a esperarlo así. S us frases de admiración,. de entusiasmo, de cordial simpatía hacia España, son algo más que las vulgares~ frías y cancillerescas expre5iones propias. de casos análogos. Palpita en ellas un. alto ideal en que se encierran sinceros. amores y luminosas perspecti vas, muy· gratas para nuestros corazones de cre­yentes y de pa tr io tas." ¿ Qué es el liberalismo ? En el ordEn de las id eas, es un conjun­to de ideas falsas; en el orden de Jos he­chos, es un conjunto de hechos criminales, consecuencia práctica de aquellas ideas ~ En el orden de las ideas, el libe ra:ism<> es el conjunto de Jo que se llaman princi:­pios liberales, con las consecuencias lógi­ ·cas que de ellos se derivan. Prin cipios li­berales son : la absoluta· soberanía de l in ­dividuo, con entera independencia de Di cs. y de su autr. ridad ; soberanía de la so cie. dad, con absoluta independen cia de lo qu e­no nazca de ella misma ; sob eranía nacio.. nal, es decir, el .derech o de l pu e blo para¡. legi ~ lar y g obernar con absoluta indepen­dencia de todo crite rio que no sea el d e: su propia voluntad, exp resada ror el su­fragio primero y por la mayoría parlar­mentaría después; libertad de pensamien­to, sin limitación alguna en pol:tica, el) moral o en religi ón; libertad d e impre n ­ta, asimismo absoluta o in suficientemente­limitada ; libertad de asociación, con igua­les anchuras . Estos son Jos llamados prin:­tipios liberales en su más crudo rad icalis­mo. El fondo común de e ll os es e l r a don éf~ li 6·mo z1zdz'vi.!ual, el racionalismo p¡ylítz'co, y el racionalismo sod a!, D e r!vanse de e llos la libertad de cultos más o me nos rest rin­gi da ; la supre macía d e l E stado en su s re lacione s con la Igle ~ ia; la ense ña nza lai ca o inde pend ie nte , sin ning ún lazo, con la R eligión ; e l matrimonio le ga._ liza do y sa nci onado por la inte rvenci ó n> única del E stado : su última palabra, ta que todo lo a barca y si ntetiz a , es la pa­la bra seculan'zación, ·es de cir, la no inter­ven ció n d ·~ la Relig ión en a c t o alguno de la vida pública , ' "erdade r o a te lsrno so cial ,.. q ue es la última consecuencia d el libera.-. lismo. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL HOGAR CA TOLICO En el orden de los hechos el liberalis­mo es un conjunto de obras inspiradas por aquellos principios y reguladas por ellos. Como, por ejemplo : las leyes de desamortización; la expulsión de las Or­denes religiosas ; los atentados de todo género, oficiales y extraoficiales, contra la libertad de la l~lesia ; la corrupción y el error públicamente autorizados en la tribuna, en la prensa , e.n las diversiones, en las costumbres; la guerra sistemática al catolicismo, al q.ue se apoda con los nombre~ de clericalismo, teocracia, ultra­montamsmo, etc. ~s imposible enumerar y clasificar los hechos que constituyen el procedimiento pr~ctico liberal, pues comprenden desde el ministro y el diplomático que Iegi!>lan o intrigan, ha~ta el demagogo que pero­ra en el club o asesina en la calle; desde el tratado internacional o la guerra ini­cua que usurpa al Papa su temporal prin. cipado, hasta la mano' codiciosa que roba la dote de la monja o se incauta de la limpara del altar ; desde el libro profun­do y sabihondo que se da de texto en la universidad o instituto, hasta la vil cari­catura que regocija a los rilletes en la ta­berna. El liberalismo práctico es un mun­do complt to de máximas, modas, artes, literatura, diplomacia, leyes, maquinacio­nes y atropellos enteramente suyos. Es el mundo de Luzbel, disfrazado hoy día con aquel nombre, y una radical opo­sición y lucha con la sociedad de Dios, que es la Iglesia de Jesucristo. • . Hé aquí, pues, retratado, como doctri ­na y como práctica, el liberalismo. Fiux SAaDÁ Y SALVANY (Laureado por la Sograda Congregación del lndice) La Adoración Reparadora DE LAS NACIONES CATÓL, ICAS EN llL CONGRESO RUCARISTICO El 4 de abril del presente año se reunie­ron en la iglesia de La Veracruz de esta ciudad, los directores locales de los diver­sos centros de esta Asociación y las di­rectoras de los Consejos respectivos, pre­sididos por el Director Diocesano, para acordar la participación que de}Je tomar en el Congreso Eucarístico Nacional. Después de las deliberaciones que fue­ron indispensables, se acordó lo siguiente : "¡,0 Hacer bordar un estandarte con el escudo· de la Asociación, para llevarlo en los actos públicos colectivos, como distin­tivo de la misma asociación, especialmen­te en el Congreso Eucarf~tico. Para alle~ gar los fondos requeridos se excita la pie­dad de los socios y se autoriza a las Cela­doras para reunir las cuotas, de acuerd<> con las Directoras de los Consejos ; '2.0 Suplicar a las socia·s hábiles en la­bores de meno para que con la debida an­ticipación, y de acuerdo con las Sras. D.• Cecilia Lago de Ortega y D." Lucrecia. Alvarez de Lago, trabajen aquellos obje­tos destinados al servicio del culto divino, que han sido asignados a esta Asociación,. con el fin de que sirvan para la Ex~ 06i · ción que debe hacerse en el mismo Con. greso; 3.° Convocar a los socios de todos los centros ~ ocales de la ciudad y a los de ias Parroquias del Arzobispado para que con­curran el jueves 1 1 de septiembre, primer día del Gran Triduo Eucarístico de la Ca­tedral, a la comunión general de los so­cios, que será a las 7 de la mañana ; 4.0 Invitar igualmente a todos los so­cios a la VISITA DE DESAGRAVIOS que se hará en la Catedral los días r!, 12 y 1 3 de sep­tiembre, a la 1 de la tarde. Para todos es­tos acto!> es conveniente que los socios· lleven la medalla con su cinta respectiva; 5.0 Nombrar una comisión de caballe­ros pertenecientes a la Asociación para que lleven el Estandarte en la gran Pro­cesión del 14, en representación de la misma Asociación. Firmaron este acuerdo el Director dio­cesano, Canónigo Dr. Celso Forero Nie­to ; los Directores loca les, Sres. Párrocos de San Pedro, de San Victorino, de San Pablo, de Santa B3rbara, de Las Cruces, de Egipto, de Las Aguas, el Capellán de San Diego, y las señoras y señoritas Direc­toras o Presidentas de los Consejos, D ... Cecilia Lago de Ortega, D." Cristina de Cavellier, D.' Teresa Ortega de Franco, D." Ana Uribe, D." María del Carmen Forero y D." María Sandino. " De acuerdo con todo lo que antecede,. el Director diocesano de la AsociACIÓllf PoNTIFICIA DE LA ADOR.'.CIÓN REPARADORA. DE LAS NACIONl!:S CATÓLICAS tiene el h onor de invitar a todos los socios de la ciudad yr a los de la~ parroquias de fuéra, a todos es­tos actos, y desearla que los Sres. Direc­tores locales pudieran también asistir a ellos. CRLso FoRERO -NIRTC) Bogotá, junio 1.0 de 191 3· Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.1 • ·EL ~ HOGAR CA:TOLICO A la. S~grada. Eucaristía · ( Te• cer premio del Certamrn . Euc11dstico de • Madrid) LEMA Ecce .pan is A ngelorwm. Faclus cibus .vialorum. ¡Oh. miste~io de amor grande y su·blime, .divina Eucarü;tía, 9;ue al justo ensalza, al pecador redime ! <:o ncédc al arpa mía un soplo de tu aliento soberano, · -para cantar por ambos ·hemisferi os la• gloria del mayor de lo smisterios, tencia, .a l os bosques los verdes encinares, ~uLri~te las campiñas de verdura; .dio tu a liento fragancias a>la s flores, a las aves su, mágico atavío, :y rsparciste doquier luz y colores. Mas si la tierra, el sol, el mar y el .viento htrflno Ponlífice, . e/4 de agosto de I90J. En los meses de marzo y abn'/ últimos padwó gra­ve enfermedad que puso en pelt'gr o su vida, · pero S'gún portee, ya esld bien restablecido. · Quitra el. Cielo conservarlo largos años. Ou­Jlus · PRO BEATISSJMO PAPA NOsTRo Pw. Tambt'én su • representante entre nosotros, ·..Monse ñor M onl•1gnini, ha paduido desde tl • 24-.Jel mes pasado una indisposición en su sa-lud que al principio pareció seria, pero gra · . . das a Dios, ya se encut!fltra bastante restable­. ddo; Es probable que m ti curso de este mes se fJtrilique su consagración episcopal, la que ya se hubiera t/ecluado st' no lo hubt'era impedido la enfermedad que en mala hora le sobrevt'no. El Ihistrís 'mo Sefior Medina El clero en masa de la Diócesis de Pasto ha protestado enérgicamente con ­tra los ultrajes que un periódico impío de · esta ciudad le ha irrogado al Dignísimo Prelado, " no sólo porque las acusaciones que le hace son completamente falsas, sino porque son cabalmente contrarias a -los hech os que está presenciando todo el . Departamento de Nariño." Con motivo del sacrilegio consumado en. Rionegro (Santander) con el. cuadro de Nuestra Señora de Chiquinqu ¡rá, des­pedazado fc:rozmente por unos malvados que escalarq,n el templo, el Ilmo. Sr. Me­dina dirigió a sus diocesanos una sentida Pastoral en la cual lamenta el horrible escándalo que se ha dado, y protesta contra el ultraje sacrílego que se le ha irrogado a la Santísima Virgen, ordenan­do, ad e m~s, algunos ejercicios piadosos para desagraviar a la Ma dr e de Dios. El Ilmo. Sr. Obispo del Socorro hizo, igualmente, una apremiante y elocuente excitación al pueblo del Socorro para des. agraviar a la Madre de Dios, y ordenó uaa solemne función co.1 este Qbjeto. EL HoGAR CATÓLI::o se asocia a todas estas demostraciones de reparación y amor a la Santísima Virgen, y une. su prote~ta a la de toda la prensa que, con la- debida-' energ·ía, há' repr obade éste y los · demás ultrajes inferidos a la Madre de Dios en sus sacrosantas im ág enes. LA BASILICA . DK S.AN.: PEDRO IN VATICANO {Extracto del Osser vatore R omano pava. · EL H oG AR C >l:r.ÓLICoJ Fue ésta la ·m ás sun t uo sa d e las· Basílicas romanas que edificó· el E mper a dor Constan ­t ino. Así debía ser, ya ·que se~ tr a taba d ehon­r ~ r a l A pós tol escog ido por C r isto para q ue fuese Jefe de la cristÍa nda d y -P asto·r Supremo d e la Igles ia. La Basílica de • San Pedro fue edifica da precisame nte sobre la t umba del Após tol -en·e l campo vat icano, pu es r on for me a los · docum e ntos más auténticos, la c ruci­fixión de San Pedro se ver ificó en el Gaia.nu. m o Ci l co Ne ronian o; y el s ag rado cadáver r ec i ­bió sepultura no lejos d e allí, a la derPcha d e la Vía Cornelia que c onfi nab a con la p ar te aept entriona l del m ismo c i r co . Más tarde, confi scados los ceme nter i01; durante la perse­cución de V aleriana en 2 58 , la precio sa reli­quia fue trasladada, b ien que d e m od o tran­sitorio, a una pro pie dad pr ivad a en la Y.ía A pi a. At ribúyese al Papa Sa n A nacleto el pr imer · monumen t o construido sob re el sepul cro de San Pedro, q u e ya d esde los comienzos- de la · Iglesia de R om a fu e obj eto d e con tinuas -pere­grinaciones. Consi:de rábanl o todos c omo cen ­tro de la unidad ca t ólica y del dogma cr i stia­n o , como cimiento de la cultura engendrada por la nuev a relig ió n, y a u n los h erejes, los bá rbaros y los P rí nci p es heterodoxos dieron testimonio de vener ac1ón a l a tu mba del pri­mer Pon títice rom ano . Poco des pués de s u victoria empren dió Constantino la ed ificació n de la Basílica de S an Pedro : es conj e tura p robable que par a o rnamenta r la 1e ·e mpleuon los m á rmol es y co lu m nas del an t ig uo Circo de Nerón y las de la Mole Adriana ; es cierto, además, q ue para dar lugar a la Bas íl ic a se derr ibó el circo en su parte nor te, y que las dos fi las d e colum­nas q ue s os~ ení an el templ o p or el lado meri­d io nal, quedaron apoy adas s0bre las g radas que se destinaban en el cir co a l os espec ta­d ores popul ares. L a · Vía Coroelia y sus sepul­cros quedaron asi m ismo cubiertos por el pa­vimen to de l a nuev a fábrica, y el ob elisco de Calíg ula, situado antes en la mi ta d del circo y que h oy ocu pa el c entro de la pl~za de San Pedr o, resu ltó cer ca de los muros que cerra­ba n e l ed ifi cio hacia el sur, y allí permaneció basta Sixto V. Es de notarse q ue sol amen te para el· tem­plo d e S a n Pedr o se fabricaron la d rillos es pe­ciale s m arcados co n e l sello de Con stantino, lo cua l podo co mprobarse cuando, en tiempo de Ciernen te VI 11, se d e molió el á bside de 1& Basllica anti&'ua . Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL HOGAR CATOLICO Dividíase ésta en cinco naves, separadu por largas fil a s de columnas, casi todas de granito y en número de 88. Existlan también tina nave transversal que fo rmaba el ábside y un p órtico a la entrada del templo. Al pórtico se llcgeba po r una especie de claustro r ectangular sostenido por columnas. En el centro se hallaba una fuente, formada en parte por la piña de bronce, que hoy pue­de verse en los jardines del V aticaoo; tal fuente fue colo cada por el Papa Símaco para comodidad de l os peregrinos. La fachada de la Basílica resplandecía de mosaicos, así como la- parte interior del tem­plo a que daban acce1o cinco puertas. El techo mostraba su poderosa armadura de vigas, y las tejas de bronce que por de fuera le cu­brían, pre cedían del llamado templo de Ro­ma. En el crucero o nave transversal se en­co ntraba el Bautisterio, hoy esc ondido en las Grutas vatiranas. Sao Dámaso lo dec o ró con sus versos, Prudencio n os dejó su descripció n, y Loogioiano, Prefecto de Roma, lo res­tauró. Por el centro d e la nave transversal, cerca ~el ábside, se bojaba a la tumba de San Pe­dro, riquísimamente ~doroada por Constan­tino y por su madre Santa Elena, quienes de­dicar on además g randes caud a l e s y vastas p osesiones para el ornato y servicio de la Ba­sílica. El Liber P ontifica lis cuenta que el sepulcro estaba circundado de bro nce y tenia incrustada una cruz de oro macizo con peso de cincue'nta kilos; una inscripci ó ~ gl'abada a cincel recordaba el nombre de los augustos donantes que fueron pródigos de sus teson.s para h e rlllosear la tumba del Príncipe de los Apóstoles, la cripta que la ¡¡-uardaba y ti altar construido de la o te del s ~ pulc ro. . De la piedad .de Constantino quedó memo­ria en un mosaico que le representaba en acti­tud de ofrecer al Redentor y a Sao Pedro el plano o modelo de la B .•sílica . Acompañaba a esta imagen una inscripción lalina que decía : "Constantino el vencedor edificó esta iglesia para honrar a J esuc risto, por quien el mundo pudo encumbrars e lriuofante hasta los cie- 1Ga . '' En otra inscripción se conmemora el hecho de h Hber sido curado el Emperad ur po1· la iR­~ ercesión de San Pedro, de una enfermedad ii?-Curable: "Cristo me dio la vida y el Prín­Cipe d e Tos Apóstoles me la restituyó. " La suntuo sa Basíli ca de San Pedro, e s tre­chame nte unida con la hi to ria de Co nstanti­no, fue desde entonces un centro a cuyo :dre­dedor_ .se A S: r~paro n, co mo para simbolizar la uoi ~D c a to l1ca, santuarios, hospici os , mo­naste r w~, s epul cros, y muc hos otro s edificios y monumentos eutr e lr. s cn~~l e s J ebe.nos men­cionar dos mausoleos imperiales. L os santos, l os g:raodes convertidos , les más céle bres p e r­so~ aJ eS de Roma y del or~e cJis tiaoo y los prim e r os. papas mártir, s quisieron tener su sepulcro J~nt o . al del Príncipe de Jos Apóst.o­les. Este p1adoso afecto contribuyó e n no pe-queña pttrte, a excitar la mun:ficer:cia de los Pontífices, de los soberano s y de todos les cre­yentes; la Basílica d ~ Constantin o llegó a en­cerrar las más espléndidas riquezas y las mt'jo­res muestras de belleza artística. Por desgra­cia, el templo no pudo resistir la injuria del tiempo; bajo el pontificado d.e Julio ll, en 1 5·16, comenzó a arruinarse y al fin hubo ne­cesidad de d e rribarlo. De entre sus escom­bros surgió, para honor de Je¡;ucristo y s u Vicario, la Basílica actual , obra maestra del Renacimiento . JosÉ Vi CENTE CA ~ Tn o S1LV& EXTERIOR DE VARIAS REVISTAS ROMA-XVI CENTE NARIO Co NSTA NTI NJ 4 lS'O ­Para celebrar cristiana y fructuosamente tan fausto acontecimie nto, st dignó Su Santid:•d publicar el 8 de Marzo las L e tra s Apos tólicas Magn i faustique, concedie ndo Indulgencia Plenaria en forma de Jubileo a cuales quiera fi eles que d esde el 3o de Marzo h asta el 8 de Diciembre de 1 g 13, c u mpl a n co n ciertas prcs· cripciones de vi s i tas, oracio nes, JinJ GJ &o a y re­cepci ón de sacramentos. -Pío X recibió el 5 d e marzo en audi e ncia al Eeñor Romeo Santioi, qui e n le prese ntó la medalla co nmemor a tiva del pre d ic ho Cente­nario, acuñada por la CHFa J( i.<· sing, de Ale­mania, c on arreglo al d ise ño de l mismo seño r Saotini. Al a cepta r la oferta, s e di g- nó el P o n­tífice enviar un precioso au tAgrafo a la casa Kissing y a los obreros que inter vin ieron en la acuñación de la m eda lla. -EN la REU NI6N que el 5 de marzo tuvier on los párrocos roman os pa r a tratar de las fies­tas Constantiniaoas, Monse ñor O' A mico dio cuenta de haberse co nstituid o, a eje m pl o de la: de Rom a , 3, ooo comisiones en tod o el mundo católico, a fin de fe s tejar v ariada mt> ute la m e ­morable fech~, y a firmó que f e ten í a n oti c ia de 70 peregrinaci ones , que e mpe zarí~o a acu­dir a la Ciudad Ete roa inmediatamente des­pués de Pascuas. -EL R e ver e ndísimo Pa dr e Raf:.,el Colan­tuoni, e n la co nfe¡·e oci a qu ~ tuvo td 26 de fe­brero e n la Arcadia de R o:n a, a cr•bó d e perfi­lar la esplé n d ida fi g- urn d e C unstn ut in o d a n­d~ copiosa s o o ti c i.as de lo que c o nt r ih;1yó at trwofu de la lq-~ e sw , t a nto .PO I' lo qu e ejecutó en .la construccwn d e mag o1 fi ·os tem p lo s y ba­síhcas c orn o por sus leyes y di s pos i c io n es, que proc ura r on a la I gl e s ia la l ibertad del r. ulto. Finalizó con un vali e nte apó stro fe " la Roma cris tiana , que a rran có nutrid os aplausos de la escogida c on c urre ncia. Au o iEI'CI AS IM P OI\ ~ A NT E S-S u San ti dad re­cibió e l 22 de fe brero, en pnrtirnl" r aud ienc ia, al se ñor Uernard o Pichanlo Minislro en la actuulidad de Estado en la República de San­to D omingo y Enviado EFp ec i:d en <: Hgado de comunica r o fi ci almente :d Ptr ís M. Puymaigre ha presen­t ad o en el Ay untamie nto de la capital fran­ce so u na propos ición , en la que invita a estu­diar sin d em ora, y con un espíritu amplio, el e m pleo, en el Eervicio de los hospitales de P arís , de las enfermeras que p e rtenecen a ór­denes relig iosas reconocid11s po r el Estado. M . Puymaigre r econoce el valer profesio­nal de las e nfe rmeras laica s qu e obtienen su tít ulo en La Sa lpetri e re, pero precisa d ecir que muelws. de e llas n o están a la altura de su m i sión. Añad e que las laica s van sie ndo cada vez más escas as , rrsul ta ndo en la actualidad c er­ca d ~ tres ~illa s plazas vacantes-que hay que cubnr. .· El personal Jaico resulta muy caro y defi­Cient e. L os médicos de 'os hospita les so n fov l' ra­ble s · ta mhién a · la· admis ión de las religiosas co mo enferm eras . <;e cita el ca so d e l doc tor Dcsp r és , hombre 1de id eas muy avanzadas , qll:e no . ob ~ ~ante defendió en el Municipio la remtegrac1on de las H e rmanas de la Caridad al• servicio de los hospitales. L os enfermos s on ta m bién ·partida·rioa de que.vuelvan las reli ghsas. Ya , han sido reintegradas- las de Cherbur­go. En Tolosa, con motivo de una epidemia de viruela, tuvieron que act: dir a las Hel'ma- . nas de la Caridad. · En Annecy, en A vignon y R oanne y ell' Clamey han ·vuelto también. En París mismo, los vecinos ·de los· barrios de Gre nelle y Levallois Perret han firmarfo una exposición -pal'a qu e el Municipio aprue­be lo pro_pu~s t o por M. _de Puymaire. Esto significa un tnunfo admirable de las religio'Sas y una d e rrota del laicismo. 8.: creyó ·que1 las Hermanas de la G::aridad padian s~r sustituí das. fácilmente ·por enfer­meras ·laicas; s e cr"yo neci a mente que c on p~gar co n esplendidez a enfermeras mercena­rias , to~ o iría bien ; en poco tiempo se han c onvenct 1o rfe su grave error, y ahora tien en 9~e acud11r de nuevo a las santas mujeres tan !Dicuamente expulsadas. ¿Cabe mayor derrota del laicismo? Co!" FEI\ENC!AS CON ST..t. NT INIA N..t. S - En la Cimcc la ria de R oma tuvier o n Ju o-a r siete gra nd rs c onferrnc ia s sobre el a ño c"ons tanti­niano, en el orde n s i g uiente: e l 2 0 d e f ebre­ro ~ el Padre Casamassa, agustin o, s ob re la Vlia-Cons-ta·nti ni de Eusebio , libro que sir­v e d~ ~ a se a los e s tudio·s de la época co ns­tantuna na; el 6 de m arz o, el Padre Grossi Gondi,_ j l' suita, s obre la gra n vict oria d e "Sa_xa 'R.ubrá" y Ponte Milvio ; el 10 de abrzl, M o ~se~ o r. P e~ro Kírsc h , de Friburgo, sobre el C ristiamsmo y la J erarquía en R oma b jo . Constalltino ; el 24 d e abril, el profes or Toniolo, de Pisa, sobre la influencia con stantiniana e n la economía s ocial ; el 8 de mayo, el profesor de Turín P. Ub01ldi, sa-les iano, sobre el m ovimiento literario cr is tia­n o de Orie nte ; en la primera mitad del si g l() IV ; e l Ifí de m a yo, el Conde Uli ~es d e Nun­zio, so bre los monumentos con stantinianos­tle Or iente : el 25 de mayo, el profe sor Maruc­chi, s obr e la s munifice ncias de Cons tan Lino­a la s iglesias d e Roma. Además s e han dso Octavario d el Santísimo Sa· e r ame nto. En San Ignacio, el Mes 'de Maria, h fie s ta del Sagrado Cora zón y l as Cuarenta Horas; en el Carmen, la nov e na y fi esta de María Auxiliado r a ; en La Candelaria, el Mes de María : l o mi sm o eo Santa Bárbara, San J osé , Belén, e l templo del Ssgrado Corazón, etc. Casi no ha h abid o iglesia donde n o s e ha­;- an cel eb ra d o solemnes fun c ion es eo--homeoa­. le al Santísimo, a l Sag rado Coraz'ó n de J esús y a la Santísima Virgen, aparte de algunas fiesl.as particulare s . LA C AP ILLA DE SA NT A IsABEL DE Hu NGRÍA. M u y pr on to se da rá al servicio del culte, en ia Ca · e ira!, la espac iosa y mag nífica capilla ded icada a esta gra n Santa, Patrona prin ci­pa l del Arzobispado . Ha quedado he rmos a­mente decorada, destacándose en el fondo el precioso a l tar de mármol con el lienz o de la • Santa-magnífica copia de uno de los m~jores de Murillo-y In úni.;a r e liquia que exis te de ,e ll a, traída por el segundo Arzobispo de Bogo­tá, D. Fr. Luis Zapata y Cárdenas. E n el cos­tado oriental se ve n e n se ndas hornacinas lo s mag nífi cos monumentos dedicad os a l os egt·e­gios Arzobis pos Wo sq uera y Paú! y, arrimado .al mur o, ce r ca de la entrada, el de Nariño. NUESTRA SEÑOI\A Dli CHIQUINQUII\Á y MONO­< iR AFÍA HISTÓR ICA DE E~T .A. VILLA - H emos re­c ibi do el ejemplar de esta interesan te obr a, que se dignó enviar nos su distinguido autor, e l R. . P. Fr. A. Mesanza, O. P. Está precedi­da del enco miástico j uicio crítico que le co n ­sagró e l docto agustino recoleto R. P. Fab o ; ha sido saluda de S an P ed r o y deferente por nues tra moJesta publicación. E scuE LA NoRMAL DE lNSTITUTORAS -Por motivos de sa lud hu bo de renunciar la di rec­ci ón d e este In sti~ulo, la respetable matrona doña En riqueta L. de Pachón, quien la regen­ta ba desde h acia dieoiséis añ os ron es p ecial acierto y lucimien to . Gran núme ro de las maestras que se hAn d is ti ng ui do en el país le deben su fo rmació n, y n o pocas pudieron co­ronár su carrera, mer ced a la caritativa s oli­c i tud con que la s favoreció. La Esc uela Nor­mal h a sido modelo de moralidad, relig iosi­dad y estudio; el profesorado, de lo más se­lecto, y los g rad os, siempre hun ll amado la aten c ión de los entendid0s en el ramo. Cuan­do en la guerra de más de tres años hubo de cerrarse, l a señora d e Pac h ó n di o s u c asage­neros amente para que continuara en ella, y prestó s us servicios s in remuneración alguna. Los padres de familia y el Gobierno deben es­tar le muy a g radec idos, y todos d e plorar que el mal estado de su salud le baya imp edi do con­tinuar. l .!l'ualm ente ha sido b enéfica a la Es­cuela la dist inguida hermana de l a señora d e P achó n, doña Ame l ia L. de Matéus, quien no se animó a c on tinuar de Subdirectora por la sepa rac ión de su hermana. A esto hay que agregar que· ha s ido muy sensible también la sepa ració n de la señori ta doña Abigaíl Cros­s ley, Director a que fue durante cato rce años d e la Es cuela Anexa y no ta bilísima profesora de Pedagogía en la Nornal. NuEvos CANas-Hem os r ecibirlo, d.., est a ciudad, La P rensa y El Ce ntine la , intere­santes y simpáticas publicacion es que dirigen e l Pre >bítero doc tor H ·~ ct or H. Hernández y don Luis M. Ferreira A., r espec tiv a m ente ; Horiz ontes, h er mosa revista del C o l egio~de Sao P ed r o C lave r , en Bucaramanga; Psi­q uis, de Jericó; El Iris, de Ocaña ; El Co­Lombian o, de Caloto; EL Ce n tinela, de Buga; Min er va, d e Manizales . Los saludamos y lea d eseamos larga vida. IGU ALMENTE hemos r eci b id o La Victoria de los d em ócra tas y l o que sign ific a parJ. Co lo m bia, interes ante folleto p or el doctor F . de P. Matéus, y E l Telégrafo, folleto relacio­n ado con los asuntos de los 1eñores Roberto Tobón y Francisco J. Fernández. -ANTIEI\ se cantó Mis:1 votiva solemne en la Ca tedral en conmemoración del XX 11 ani­versario de la tras lació n del Ilmo. Sr. Herre­ra a esta Sede. Ad multas annos. -FuERON nombrados Curas de Anapoima y de La Palma los Sres. Presbíteros Dr. Ar­cadio Medioa y Dr. Manuel María Plata, rca­pectivameote. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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El Hogar Católico - N. 60

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Series: Investigaciones locales estrategia de salvaguardia integral con énfasis en culturas campesinas

Por: | Fecha: 2014

Esta colección está conformada 22 investigaciones locales desarrolladas en el marco de la Estrategia de salvaguardia integral con énfasis en culturas campesinas en los departamentos de Cundinamarca y Santander que desarrolló Tropenbos Colombia con el Ministerio de Cultura en 2015. Las publicaciones son un homenaje a la vida campesina con temas como medicina tradicional, inventarios de plantas, memoria y tradición oral, prácticas y oficios campesinos, historias de los territorios y las organizaciones campesinas, prácticas agrícolas y de manejo de recursos locales, entre otros.
Fuente: Tropenbos Colombia Formatos de contenido: Otros
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Series: Investigaciones locales estrategia de salvaguardia integral con énfasis en culturas campesinas

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Narrativas de vida y memoria

Por: Centro Nacional de Memoria Histórica | Fecha: 2014

Este volumen reúne cuatro obras biográficas de líderes y lideresas de comunidades víctimas del conflicto armado colombiano. Además de reconocer sus vivencias, saberes e historias, las biografías visibilizan los contextos sociales, políticos y culturales que acompañaron las vidas de los protagonistas. Así mismo, este es un texto que recoge la experiencia de personas que han tenido que lidiar con las adversidades y contradicciones de la guerra, convirtiéndose en un espacio para aliviar dolores colectivos que no han tenido el duelo necesario, y en una especie de antídoto contra el olvido.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Libros
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Narrativas de vida y memoria

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Metalurgia prehispánica y colonial-republicana en el Pacífico colombiano

Por: Héctor Salgado López | Fecha: 01/01/1993

Este artículo sobre la metalurgia en la región de los ríos San Juan y Calima y, posiblemente, la Bahía de Buenaventura tiene tres objetivos: 1) describir los contextos en los que se recuperaron cinco artefactos de metal junto con el carbón utilizado para fecharlos; la evidencia del período prehispánico y del siglo XVI contribuye a la identificación de posibles zonas de trabajo de los metales, 2) presentar los resultados del análisis preliminar de los cinco artefactos, 3) establecer la importancia de estos objetos para la historia de la orfebrería a lo largo de la costa pacífica de Colombia durante el período prehispánico y durante las épocas colonial y republicana. Las evidencias del río San Juan sobre asentamientos nucleados, agricultura intensiva, metalurgia y sobre posibles cambios en las actividades ceremoniales, constituyen la base de las hipótesis sobre el grado de complejidad social de la zona. Arqueológica e históricamente, el Chocó es una de las regiones menos conocidas de Colombia. Una vez que se hayan podido identificar los mecanismos (tanto externos como internos) que restringieron el crecimiento del poder en manos de los individuos dentro de estas unidades de pequeña escala, el estudio del Chocó contribuirá a la investigación sobre el desarrollo de las estructuras políticas.
Fuente: Icanh - Revista Colombiana de Antropología Formatos de contenido: Artículos
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Metalurgia prehispánica y colonial-republicana en el Pacífico colombiano

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Guía de estudio. 6 proyecciones. Selección de videos de artistas colombianos. Colección de Arte del Banco de la República

Por: Alberto Baraya | Fecha: 2015

Seis piezas de artistas colombianos, de la Colección de Arte del Banco de la República de Colombia, evidencian lo que ha sido la consolidación del video en cuanto herramienta artística para construir narraciones. Creadas en la década del 2000, estas obras ampliaron significativamente las posibilidades del video al reinterpretar la historia del país, poniendo de relieve un entorno natural o urbano y sus circunstancias políticas y sociales. En esta guía se lee una concisa descripción de cada video —algunas a través de las voces de sus autores— en la que se revela “la tensión entre la experiencia sensorial del espacio representado, con la carga psicológica o ideológica de quienes lo habitan, lo recorren o tan solo lo observan”. El conjunto de referentes geográficos son: bahía Inútil (lugar en el fin del mundo), el río Amazonas, la ciénaga grande de Santa Marta, el río Don Diego (Sierra Nevada de Santa Marta), Tunja y la plaza de Bolívar en Bogotá.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Guías de estudio
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Conversaciones fuera de la catedral

Por: Laila Abu Shihab Vergara | Fecha: 2024

"En cada gesto, en cada hecho, en cada palabra, en cada pregunta y cada respuesta de este libro, se guarda para siempre la memoria de la marea verde colombiana, que es la de todas nosotras. Aprendemos unas de las otras, gracias por la lucha y por este libro". Claudia Piñeiro El 21 de febrero de 2022, la Corte Constitucional de Colombia falló a favor de las personas que deseen interrumpir voluntariamente su embarazo, sin importar el motivo, durante las primeras veinticuatro semanas de gestación. Este logro colectivo fue el resultado de una historia que tiene sus raíces en los años setenta del siglo pasado, en la que han participado muchas mujeres y algunos hombres que se han sumado a la causa. Gracias a este éxito, Ana Cristina González Vélez y Cristina Villarreal Velásquez fueron reconocidas por la revista Time entre las 100 personas más influyentes del mundo en el año 2022. Esta mención se sumó a los muchos premios y honores que han recibido a lo largo de sus carreras por su incansable labor. En Conversaciones fuera de la catedral, las autoras, dos pioneras del movimiento por la despenalización del aborto en Colombia, de la mano de la periodista Laila Abu Shihab comparten cómo se labró este camino, quiénes formaron parte de cada paso y cuáles son los retos que las nuevas generaciones tienen por delante para conseguir la despenalización total del aborto en nuestro país.
Fuente: Odilo Formatos de contenido: Libros
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Imagen de apoyo de  (Des)orden nacional: la construcción de la migración venezolana como una amenaza de salud y seguridad pública en Colombia

(Des)orden nacional: la construcción de la migración venezolana como una amenaza de salud y seguridad pública en Colombia

Por: PhD Ordóñez | Fecha: 27/08/2019

Introducción: en este artículo se propone una reflexión sobre la construcción mediática y política de la imagen del migrante venezolano como amenaza a la salud y seguridad pública en Colombia. Desarrollo: a partir de 2015, la migración masiva de venezolanos enfrenta a la sociedad colombiana a una situación inédita en su historia reciente. En medio de un contexto atravesado por la hiperpolitización de las relaciones entre ambos países, miles de migrantes se han encontrado con la estigmatización en una sociedad que desarrolla mecanismos para contener las posibles ʻamenazasʼ que representa su movilidad. Para tales fines, este artículo aborda tanto noticias e imágenes de diferentes medios de comunicación, como discursos políticos y noticias falsas que circulan mediante cadenas de WhatsApp que, en su conjunto, terminan por afianzar la percepción de amenaza en distintos sectores de la sociedad colombiana. Conclusiones: las políticas de solidaridad y ayuda que pregona el Estado van de la mano con mensajes contradictorios producidos en los medios que, en últimas, le presentan al público a una población indiferenciada que pone en peligro al cuerpo de la nación.
Fuente: Universidad del Rosario - Revista Ciencias de la Salud Formatos de contenido: Artículos
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