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Con la frase historia de colombia.

  • Exclusivo BibloRed
Imagen de apoyo de  Lucho: "Soy un polo a tierra"

Lucho: "Soy un polo a tierra"

Por: Luis Eduardo Garzón | Fecha: 2004

Del prólogo de SALUD HERNÁNDEZ-MORA: "Desde su niñez, Lucho disfrutaba asomándose al mundo exterior a través del vitral de la puerta de la cocina, explorando la vida más allá de su propio entorno. A pesar de crecer en un hogar de madre soltera, una circunstancia desafiante en esa época, Lucho supo superar cualquier obstáculo. Con una apariencia que reflejaba cierta burguesía, legado de su padre, supo tejer amistades y buscar caminos para liberarse de las cadenas de la pobreza que suelen marcar de por vida a muchos colombianos con historias similares."
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros
  • Temas:
  • Ciencia política

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Lucho: "Soy un polo a tierra"

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  • Exclusivo BibloRed
Imagen de apoyo de  Oscar el hombre de agua, loco y genio

Oscar el hombre de agua, loco y genio

Por: Olga Patricia Barón Buitrago | Fecha: 2011

Los historiales clínicosde psicoterapia constituyen una de las herramientas esenciales para comprender las diferentes psicopatologías y entender el desarrollo de un proceso psicoterapéutico. Sin embargo, la publicación de este tipo de materiales es muy escasa en nuestro medio.Esta obra, primera en su género que se edita en Colombia,presenta el caso de Oscar, un niño de 13 años, excepcionalmente inteligente, y quien a comienzos de la década de los noventa estuvo en psicoterapia durante cinco meses.
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros
  • Temas:
  • Psicología

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Oscar el hombre de agua, loco y genio

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Imagen de apoyo de  Kemmerer y el Banco de la República. Diarios y documentos

Kemmerer y el Banco de la República. Diarios y documentos

Por: Edwin Walter Kemmerer | Fecha: 2023

Este libro presenta varios de los documentos, archivos y materiales que dan cuenta del paso por Colombia del economista Edwin Walter Kemmerer, cuyas misiones económicas al país devinieron en la fundación del Banco de la República. Con este acervo se amplía la documentación primaria sobre una de las figuras clave en la historia económica del país, y se presentan, entre otros, materiales inéditos, discursos e, incluso, la autobiografía que escribió el mismo Kemmerer tras salir de su cargo como docente en la Universidad de Princeton.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Libros
  • Temas:
  • Otros

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Kemmerer y el Banco de la República. Diarios y documentos

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Imagen de apoyo de  Paz en la guerra: Reconciliación y democracia en el Alto Ariari

Paz en la guerra: Reconciliación y democracia en el Alto Ariari

Por: Tatiana Duplat Ayala | Fecha: 2019

Este libro relata la historia de dos pueblos que firmaron un pacto de reconciliación en 1998 en medio de los enfrentamientos entre la guerrilla y los paramilitares. A través de los acontecimientos que transcurrieron en El Castillo y El Dorado, región del Alto Ariari situada en el departamento del Meta, se muestra cómo en Colombia existe una larga experiencia en construcción de paz promovida por las comunidades que han resistido de las maneras más creativas e inusitadas al conflicto armado durante décadas.
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros
  • Temas:
  • Ciencia política

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Paz en la guerra: Reconciliación y democracia en el Alto Ariari

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Imagen de apoyo de  La Gruta - N. 1

La Gruta - N. 1

Por: | Fecha: 13/07/1903

DIRECTORES : Serie l-Nümero {.0 Bogotá, Julio 13 de 1903 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA GRlJTA ~-----------------------------------------------------------------------------~------------------------------------------------------- ---- --- o A 1:\ DO E VO demoler h. sta lo cimientos y ] hi­ríti-alguno per on jes de 1 historia cnan ­do cae sob1·e ellos J fría luz del ono­cimi nto. ma la vida, á trecho , con el furor impnl. ivo d lo u le pjclen oiam e - te goc ~ · En . u s omen t os d ilum.ina ­ción -risti. na ~ arnece los de stre el la carne en tri s te id. y J ar r·eposar d la vida qu h:t JI vad n . mo va n peregrinaci ó n ' la Porc iúncula · cant los laudes de S n Franci co. u cristia-nistno pa11teí ta e fo rma nue,•a d sensualismo. ~·o e \mado ~ Ten·o el pritnero qu acurlió á J. fu nt ·s :1 la dda mí tica u .:;c a el pla c res difc ­• ·ente s y .. utile . ¿ cabe . u . so e ntre 1 s que e S\'Íar n hacia la dulzur del · píritu c o ntetnpbti\'O por una per­turb ión del s ntido genésico ? · Qu ' importa! Cri tüuá mo enervado, ser ni­dad polínea, ctnbri< guez dioni íac on cuerdas ele un Jira que tañen los poeta moderno fati c7. do ' inquietos. ¿Y la forma? T o das on suyas. La prosodi, e s tellan.l le trajo todos sus recursos par qu '1 los disipara con mano indiferente. araj los metros á su talante. El alej ndrino se contuer n urva e.-tet sa , como en 1~ Atifo­tas de Epicu1o qu e: c:tnció Rub 'n Da­río, y p ra los oídos del vulgo e imper­ceptible est armonía del iolonc 11 cuando . . .. dijo su leitmoti y sola . , Predominó en la orque ta su angustta · m u al (punto Lo cobres la env \vieron en ese~ ndalo y junto A us discretas uejns brieron la corola. Hace con onantcs agudos con el ar­tículo en singnlar ó en plural y afirma on el ej mplo qnel decir ya iejo d que n hay vocablo ni senten ias pro ­saica omo 1 trai an á su tiempo el sartal d las rima~ dedos el rti t sine ro. Por ,sta pequeñez asord. ron 1 aire Jos rom · ntico 1 y e n e itó .d to do el sa r d us mejore po t a par. sac. da ~ del.mte on 1 j n1plo . in m argo. #\ los que riman u on-eptos en la lena ~ e s , ñol 1 todaYÍ, no le e tá p rmitido ignorar que h · en el diccionari c . t goría : una ~ p .tlc - ¡·as . on nobl uenas par l verso; otras, pechera y L umikl ~ , no pueden salir de su prosa. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 4 LA GRUTA Al cerrar el libro de Amado N ervo acuden á los labios aquellas líneas reto­zonas y titilantes con que otro poeta rebelde saludaba á la rima: los labios con un beso que trascendía á ino Moscatel y á cigarrillo de Argelia. A ve, o bella imperatt ice, O felice Del latín metro reina! Un ribelle ti salut~ Uom b~ ttnta ~ a te libero s'inchina. ---~15--- . CUENTOS Bf{EVES Cesas CJ. u e :m. u eren Los convidados á la boda empezaron á despedirse. · Eran ya las eis, y sólo quedaban haciendo compañía á Jorge y á Lilia la madre de ésta y su hija mayor, mujer marchita que permane­ció silenciosa y atediada durante la fiesta, como en atmósfera extraña á su corazón de treinta años. Los últimos reflejos del crepúsculo, luces de un verde marino y de un rojo de clavel penetraban por los cristales de las ventanas y se complacían son· rientemente en las colgaduras blanca del salón en las canastillas de orquí­deas y crisantemos, en el collar de per­las, regalo del novio, en el terciopelo azul de los estuches que encerraban arlerezos de oro, en las terracotas em­pavesadas de banderolas, en las lunas intensas de los espejos y en los mue­bles de nogal forrados en seda roja. La novia llevaba en el seno un ramo de crisantemos blancos, de una blan­cura mórbida, y las flores iban cerran­do misteriosamente sus pétalos crespos, como enfermas, como en dolorosa cris­patura. El novio tenía los ojos demasiado brill ntes y los pómulos enrojecidos. La madre y la hermana de Lilia sa­lieron, sollozando furtivamente la vieje­cita, y su hija con un pensamiento re­concentrado que parecía morder su cerebro con torturas desconocida . -·Por fin nos pertenecemos!, excla­mó Jorge y con un frenesí indiscreto 1a estrechó en sus brazos y la besó en -¡Solos!, murmuró nerviosamente Lilia. Esto parece un crimen. Tengo miedo. . . . y desprendiéndose de los lazos de su esposo, con sacudida de ~orza ágil y casta, se lanzó á una de las ventanas que daban á la calle, y, ape­nas entreabierta gritó: .. Madr , madre, no me dejes todavía 1" Con el roce en la ventana se des­prendió del tocado de Lilia el ramo de crisantemos blancos, de una blancura mórbida, y la flores en el suelo seme­jaban arañas albinas que iban recogien­do sobre el cor. elt:te las patitas ligeras. • • • Rendida por tan desastrosas fatigas ]a desposada se extendió en el lecho, al modo que una flor distiende los pé­talos, mi en tras su marido dormía, me­dio desnudo, dejando escapar de su pecho los ceceos del ebrio ó de la bes· tia cansada. Lilia se incorporó de pronto. La au­rora penetraba castamente por los vi­drios de las celosías. Se di rigió á la ventura, sin que sus pasos fueran guia­d .. s por la voluntad. y encontróse sin pensarlo en el salón de la fiesta. Las primeras luces, color de crema, de la mañana, iluminaban escasamente los objetos. Se diría una cámara mor­tuoria aquella sala cubierta de flores y de joyas. Todo desfallecía .... Los li­rios doblaban con tristeza los pétalos delicados; las rosas deshojadas despe­dían olores de muerte; los crisantemos exánimes se reclinaban desencantados en las corolas de las orquídeas; las lu­nas húmedas de los espejos copiaban un cuadro de cosas difuntas, de vidas que se extinguen; las estalactitas de las bujías eran ahora lágrimas; el azul de los estuches, el oriente de las perlas, el oro de los aderezos disonaban sobre los muebles de nogal, cuyas sombras, hubiera dicho un poe~a, prolongábanse melancólicamente en la penumbra de los rincones. Todo revelaba el princi­pio irremediable de la muerte; todo desfallecía sumergido en Ul'l mbiente ambiguo de luz tamizada, y el alma de Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA GRUTA S cos. e derram ba, se ib en un :livino osiego. Lilia experimentó la poe í de las co­a que mueren. entó en un diván de la vasta la pensó, pensó e el nus~nl~, en el ama-o. e rició su r cuerdo con amor y "'On ira Er-a á ¿¡ al que habÍ(t pro':l1~tid? a flor ele su hermosura, al que tr:uc10no acrificand a i lo derechos de u pro-io corazón y de 'U vida ya insoportable lar elJa. fas era tarde. El sacrificio taba consumado. Jli habían ~sistido él lo crisantemo blancos, y lloró lá­rimas enfermiz. s y 'lidas. -V én Lilia, grito su marido dtsde la :alcob , te siento sollozar, ¿por qué?¿ o ere feliz? -Si no lloro .•.• Digo mal, perdóna­tne lloro d dich y t · mbién de tri te­za:' me hace t, nt. ·f lt Ja ompalí~ d . m i madre! - E , 1 son niñerías. ¿Par qué llora ? ólo Jos c.-i antemos blancos, de un blancura mórbid sabían por qué llor - h. Lilia. Y el alma de 1, .• cosas se escap b , se a en un divi o sosic o. MAX GRILLO ---~f:j--- De 1 a Decadencia y el Simbolismo "Y los homhre pr ftrit ·ron lns tinieblas ó. 1' luz." S. JUA ) ( . Kr.sx . h. BliUter jtu· die Irun t 1 l Dr. Luis L rí lora-que lo es "ll ilo ofia y L r~ s y adem{ts ., cate­Ir ticn ele C~l tcJ' no y de Latinidad en el olcgi la yor 1c .t u e t cñor· d 1 Hosario, ha querido en un estudio reciente á 1 r pó ilo de la Dccaden i y el Simbolismo decir la última pala­bra, pronunci r el ile mi5a esl para los neófitos que lo oficios de e te arte se sier. ten inclinados. Con la atención que acostumbramos dedicar á todo Jo que al arte e refiere, hubimos de leer el folleto del Dr. Mor pero, para decir verdad, hacemos est con fe ión dolorosa: El expresado Dr. ianor en gran p, rt~:; el asunto qu pien­sa debatir· y nos expone como de su t • • • , • emi ión particul r op1ntones cro1_ tc~s. ironí s paternizadas y por otro 1ndt 1- duo en diferentes 'pocas (1) y de to­dos lo cuate el e tudio del Dr. Mora no resulta má' que una tr ducción más ó menos literal · uficicntemente alte­rada cuando el e píritn sagaz é ironista del Dr. tvlora así lo re uiere. Un pe si mismo desolador y malsano ha infiltrado nuestra lmas llenas de entu ia mo al ver que las letras en nue tra patria, en nue tra tenas, ~ encuentren n tal situaciónqueel porta­e t . n rte de una escuel literaria t, n el e vc\da como la clá ica ' 1 que rendi­mo culto y e tima, ea un indiviclu (crítico notable) qut:, 1 hac~r un _estu­dio corrosivo d un forma ltteran, , n se haya dado el trabajo el leer siquitra 1 unas página d lo producto d sus repre entante , sino que apeland á erudición de revi tas de egunda tercera 1nano, va •a á tratrno 1 mal -enorme de ver s-de hacernos v r lo errores graNe de anotaci, n de que su obra adolece¡ y, por lo mis_ m o, pen~­tr r nuestro esptritn de stmple atl­cion. dos entus1 tas de un d senc nto supremo con i t nte en que á nada p - d 1nos a pirar, un vez que los mae - tro apelan-par en eñarnos el buen e mino-á recur~os qu y figuraban en nuestro se 1 fón; y h cet- 11 gc r d ste t 10do á nue tra • lma la dudtl en . n en f ; dud. ortificante, princi­pi activo de toda la de olacione y nuu·gura n 1. vid, . E ta ob ·ervacione que nos ator­tnenta hacer por lo que tienen de irr · Aontole Frunc , \ 901-André Beaunier, untes y después. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 6 LA GRUTA verentes, la clemostraremo~ de~una ma­nera te .. ·tual, y sin nino na mala fe, n lo succ ivo de este cordial manifiesto. dv rtimos de un~ v~z que no trata­mos de refutar 1 idea · lit rarias y re­liaiosa del Dr. Mora· primero, porque carecemos de la noción reju.Ln1· y e­gundo, por ue hallamos razo able y ju tu cualqui r punto de ista; y como t. l cr emos que el Dr. ~!ora tiene ra­~ ón en qu rer antis pticar de fungosi­dades su edificio. Lo único qu preten­. iemos es hacer pr sent sal Dr. Mora lo errores en que ha incurrido al tratar el imbolismo, y tam ién rectificar las palabras que atri uye á varios jó' ne escritores, palabras que quizá nunc?. han pensado ellos pronunciar. Esto lo defi­ne 1 r. Ga par A tete · {al o t timo­nio "¡ et nombr , pu s, de este doctor y de los critore . aara\·iados emprende­mos tan cristiana tarea. * Tres elem nlos hallé mos como pun-tos d reparo para guiarno en c . te lige­ro e tuclío: En primer lug; ar la de vi a­ción n el significado aplicaciones de la palabra crítica y u intelección obra-bu 1ente mal aplicada · euunclo, los n·ore generale y de diver o orden n la con ideración del imbolism0, y tercero: el escaso conocí mien;to de lo simboli tas, hecho patent , c0n la poca ·actitud qu al cit rlo emplea; y, co mo un e¡1ílogo, la ibltografía instruc­ti \a n dot de el Dr. ~!ora pudo en­entrar todo lo que no ha dicho como UI a r vel ción; y donde también los lectores curi o pueden di . traex e ha-iendo la. campar ciones del caso. Pe­dimos al Dr. ~1ora nos e .. ·cuse el usur­parle su derechos al hacer este pro­grama de cxpmüción categórica, en grn­ci de ue, n esta form '· nos hacemos 1neno extensos y pod m s realizc r me­jor nne tr·1 intención. DE LA CHÍ JCA. La idea que de 1 crític nos hemos formado, teniendo en cu nta las opinio­nes y 1 man ra de llevt rJ á cabo H. T ine, G ston Boi.:;ier, Guyau, Renán, Anatole Fr nce, Lemaitr , Menéndez Pel. yo, Brandes, V ler~, Lichtenbcrger y muchos otro~. e$ la ele un apostolado de amor y serenidad en el estudio de la obras de arte. La primera condición, p nsamos, que requiere el crítico vcrch\dero, es la de s r nficiente en 1 s conocimi ntos que acarrea su labor; y lu 'ao penetrar en la obra científica ó de arte que c . tudin con el e píritu reno y el cariño que al arte debe tener, para, de e '"e modo, hacer un análisis rerdad ro ~ ju to de la obra,. y exponer á los 1 ctores aman­te~ de lo ello un punto ele viste crítico, una opinión. La crítica pedagógica no exist hoy. Es diHcil que lns inteligencias jecuten cuarto de conver ión para an gar e á las nociones que la huena intención de un crítico les quiere hacer a$imilar. El sistema que el r. Mor ha s gnid0 de definir do~máticament y sin apelación posibl , si un ver o e~ buetzo ó s malo, es un método de cla ificaciones que ya no es empleado con 'xito ni aun en Historia atural. en donde ha, éneros y e p cie perfectamente litnitados y cono idos; mucho meno será sistema apropiado par decidir ex-cát dra pun­tos literarios. A un químico 1 atiende su clientela i le dice: la e tricnina es mala pC)rque es t · xica: á u t d 1 pú-blico nc le cr e del todo si le dice: este verso es malo¡ e. te otro u e no. Pres­cinda pues, Dr. Mora, de cla ificaciones u á ninguna arte no~ llevan y á las que nadie da crédito: de este modo los neófitos serán de su parte. Hay una noción vulgar de la crítica, á la luz de la cual el hombr que en ella se ocupa es un ehte mordaz y de truc­tor. nte esta consideración, el decir que tal ó cual individuo escribió el estu­dio crítico de una obra, equi ?.le á ex­presat · que él mismo dijo que el libro en cuestión era una in ensate1. y u autor un infeliz ó algo de este orden. Tal es la nociÓ11 9ue el Dr. Mora pa­rece tener ele la cntica. Pero no es so­l mente esto, sino que, e. paciando su espíritu, a daz y picare. co, empapa sus análisi en la miel de Pierrot, y para ?ga ajar á los malicioso lectores, se cal­za nuestro buen Doctor sus z'uecos y se echa á correr por la- avenid , p· raque así sus disertaciones artística sean ame- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA GRUTA 7 izadas con su clownesca actitud. ¡Qué esolación par el arte el ver que los banderado en . u ejército las gentes , td'clite tien n qu ve tir l coturno ridí­ulo par, istr r al J:Úblico n vez de . estudiar . u mi t rio con un air d am.or y ser nid el n 1 semblant como su ele a el culto p rece req nerirlo. Ent nd mos que toda las teorías tie· . nen un ra~ón de ser; ea st no m ' . su existencia, su per i tencia, y el que den lugar á di cusión. os atr emos á juzaar también que la refutación ó l xposición ele una teorí , taló cual, debe hacer e i se e noce el asunto que se v á de , tiró el rar, y esto no yendo á tom, r toda la cosas por el 1 o ridícu- 1 para di traer n públi o . Papel es 'ste propio del ufón, rn.1s no del ca­' llero que int rvien, n los n "gocio de la c~rte. , E ta xposic' ón será suficiente para xplicar por qué no traemo al debate l compar~ ción que el Dr. rviora • tabl - ce ntr 1 unos \.·ersos le po ta de n uso particul r \.. ·r o de po a de los que a hléllmente e:-.cn b n. El buen n(>m­bre de poe y la ·a ta nutrici n y soli­dez inl lectual d nnes ro querido mae - tr y ami o GniUcrm0 '"lencia nos cx­\.. U n de entablar una po1 'mica para d f nderl de paranaone. burle co y de mal gu to. u amigo de int lig n-ia culti\'. d lo dmiran y estiman como se lo mer ce· lo d má 1 p:1sa inadver­tido. Gr to no· fue preguntarle hac pocos día si ha ía leído el fnlJeto del Dr. 1\fora, o t ner e ta conl tación: • o lo h leído porqu m ocupo en e - tndi r La vre eles Abei/lcs, de faurice I terlinck." II DEL SI tBOLI MO P emo , hor, al Simbolismo en par­ticubr. ic el r. fora n u obertu­ra: ' Los crítico· suelen considerar al autor de /,n Flo1cs del 1l!al ~omo "1 ini in.dor del . im olismo en rancia.' o e_ un poco dificil ere r '\ l pie d J letra la a e\· rae -Jn d 1 Dr. .;. f ra. En ef lo, nii unr el lo expo itor s del imboli mo considert i B udelairc co u iniciador. Alguno le atribu-yen un papel de prechrsor remoto, y de ahí no pasan; pero no ncontramos dos que se acuerden par asignarle un rutnbo determinado < 1 poeta de pleen el/ dcal. C mille M uclair dice al ha­cer n an Ji i de 1 obra el Zola y de los impre i()Iüsta : u Il e t probable que l'auteur de Fltrus dze /lttal eut mé­pri · totale1nent l' thetique eles Rozt.- golr- Jacqu.aJl. (1) · Por e ta con ideración de 'fanclair­crítico simbolista, - en quien el Dr, lora parece ap yar e para confirmar sus opinione . no JMrece que B ude­lair fue inclinado n su primero días má bien al impre ionismo y realismo que al imboli mo. En otra. parte (pá~. <)I del mi mo estudio), dice fauclair a l r f rirse á lo entro de a ociación que los di\.·er­sos temperamento artísticos se propor­cionaban: ' Déja, · cette époque, cette derniere re ue ( /eJcu1e de F1a11ce) commen ait d'' tre le rendez-vo ... el es­prits tre différents. 11. J tle R 1 ard, par e.·empl , nullem nt svm o1i t 1 r '\ 1 i t son talent, t ans i J. lbert amain, baudelai1 icn, a\·ant tout ...... " En e t man ra de da ificación de fauclair tampoco nconll mos que él cons:derara á Baudelaire omo <:1 pa­dre del 1m olí mo, porque def1nitiva­men te esta lece una e. cu la bmulcle- 1 ia11a al lado d la otras. Paul dam en u próJ ao á L'A1t Symbolislt, de George T, 1 or s xpre­a a í: ' Qu 1 f ln alori 11 ement in­connus que ces pretre el' sth 'tique. B, rbe d' ur 'i1l ' 1 uy man rlai­ne. 'nn Blo . illicr el 1'1 le da m, téphan ·uarmé, te ... ? ' (P, a. 5). o ita p , , udelcire como pa-dre d 1 si m boli m o. Y 1 i rno \, nor, en c:u abia dtvi i{>n d tr ~eneracio­ne. dentro de las cuales metodiza el simbolismo, tampo ·n inclu •e al autqr de 1, Flo1 es del ~1 al . to cn, nd era objeto d acalorado el b te 1 ues-tión imbo1i . t~ ( r 9). ndré Be. uni r-el má. lar y más h 'bil expositor del im oli mo -así (l) lÁ 11U)IIf>dment .ymbolz$te en. Ftanc~. póg_ 67 . L T<1tlfJ~lk Revue). Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 8 LA GRUTA como tarn bién el que más inteligente­mente lo haya comprendido, dice estas palabras textuales al analizar á los sim­bolistas: "Et quant au grand Baudelai­re, s'il eut avant eux la no$talgie d'un art libre et neuf, il ne réalisa que par­tiellement son vreu et, en tout cas, il ne leur livr, pa une formule d'art qu ils aient adopt 'e ... '' (2). ¿En qué críticos ha encontrado el Dr. Mora la afirmación de que Baudelaire sea el padre del imbolismo? No nos queda duda que fue en Paul Bourde, en quien nuestro crítico encontró una autoridad dcfiniti va para hermanar} con su pro­pia opinión; pues Bourde es el úni­co que al comenzar su crónica (pág. 14) opin terminantemente en esta expre­sión: " Baudelaire est lcur pete direct, et toute l'école danse et voltige sur le rayon macabre qu'il á ajouté an ciel de l'art ... " A la verdad el Sr. Bourde no resulta autoridad suficiente al descubrir las demás que en el arte simbolista se han ocupado, para que el Dr. Mora se apoye en él y pontifique en absoluto, sin tener en cuenta la opinión de ningúrt otro crítico ú expositor del mismo arte. No hemos atrevido á juzgar-como lectcrcs maUciosos que somos á veces­q e el Dr. M ra encontró en la crónica del r. Bourde un raudal de inspira­ción con que dejarnos en asfixia inte­lectual fulgurante; y esto hemos tenido la osadía inaudita de juzgarlo, al encon­trar en el texto castellano del Dr. Mora no otra cosa sino una traducción más ó meno literal de una crónica que tiene este título: Les Poétes Décadents " Cbro­nique de Paul Bourde. Le Temps, 6 aout t88s. Extraits," y la que los lectores amigos de comparaciones y elucidación de plagios pueden consultar. No hace­mos el paralelo de los dos textos por no hacernos muy extensos, y porque es muy fácil al lector proporcionarse la crónica en cuestión. Lo que dejamos expuesto equivale á decir que el docto crítico . Luis Ma­ria tuvo necestdad de uatro años para trasladar al 1 'xico españ l un artí ulo patentizado con 1 idioma fr< ncés y que consta solamente de quince páginas en (2) La Pouie nout>elü, póg 7. longitud. El Dr. Mora quiso-es induda­ble por el periouo de germinación tan dilatado-empaparse bien, llevar á cabo. mediante una osmosis completa una digestión de las ideas burlona de Bour­de, á tal punto acabada dentro de su organismo, que al dispararlas al comer­cio exterior autorizadas con su firma fueran irreconocibles, aun conocido eÍ cliché primordial. Por desventura para el Dr. Mora y reflejamente para nos­otros, estas ideas son bastante e trechas para que un tamizado cerebral simple pueda alterarlas químicamente. ~ Ahora, si lo que ha querido darnos á entender el Dr. de los zuecos, es que Baudelaire fue un precursor de la ac­tual escuela de arte simbolista, ha de­hí~ o pa~earse algunos tiempos atrás, y alh hub1era encontrado á San Cirilo de Alejandría, quien le habría dicho: " Es necesario, del mundo de los cuerpcs como de una imagen muy clara, aseen~ der á las cosas espirituales' ; á San Agustín declarando que " en toda cria­tura visible hay algo oculto, y que Dios quiere que lo busquemos, y después de hallarlo, nos regocijemos con esta ob­tención." El gramático Dydimo tam­bién le habría dicho que " el deber del poeta verdadero es usar del símbolo y aprehender el misterio oculto bajo la forma si m bélica." Schiller le habría aconsejado cordial­mente que "el mundo no es interesan­te para el poeta sino porque indica simbólicamente las manifestaciones di­versas del sér pensante"; y J ouffroy habría cerrado el ciclo de su paseo, di­ciéndole: "El Universo no es sino un conjunto de símbolos." De manera que si el Dr. Mora nos quiso collvencer de que el autor de Las Flores del M al es el padre del sim­bolismo, hemos de convenir que el di­cho doctor tuvo una equivocación sus­tanci l. Y si fue su idea presentárnoslo como precursor ú ico, también hubo de equivocarse. Parécenos, pues, haber demo tt·ado­que el Dr. Mora no tiene ni la más re­mota idea de los orígenes y curso del arte simbolista y que por ende tendrá muchos errores graves al estudi r una materia que no conoce. Y sigamo al Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA GRUTA 9 doctor en su cerebración p. rJanchina­mente irónica. El a eaura que B ude­laire tu o omo único sentido para guiarse artí ticamente, el olfato; y de esto deduce, por su propia virtud (la del Dr. Mora), que todo los dec den­te y simboli tas (hijo directo , según el mi mo doctor, de B . udelait·e), se inspira n, pnra elabor r su poemas, ol­fateando el espacio ambiente modo de p rros de caza. Estas generalizacio­nes del Dr. Mora se dilatan en m' s es­pacio que una ond etérea. Y de este abu o del entido del olfato {tnuy m - terial según su entender), deduce tam­bién que la escuel literaria decadente es mat riali ta en ab. oluto y afirm en su manera pontifical é irremi ible que "el simbolismo no fue, desde el princi­pio, el arte de idealizar las cosas " in qu e ta aserción le impida m' s ade­lante opinar con Mauclair que ''el de­cadentistno procede tot ]mente de la estétic m tafí ica de Hegel." Difícil es para nosotro , quizá más difícil que entender á los decadentes má ~ difusos, el darnos cuenta <.le lo que el Dr. Mora quiere decir con semejantes despropó­sitos. En cuanto á los sentidos, el Dr. fora se nos xhibe materialista CUt nclo sos­tiene que "los colores ' l. s formas po­nen · nuestros ensu ños un límite y rechaz el entado deJ olfato porque amplia dema iado las m ir s de nuestro e píritu ha ia el exterior· pues es real­m nte concederJe muy poco al e píritu con que no ufanamo por encima de los otros animales, el exigir que todas Jas p rcepciones que pu de proporcio­nar e por medio de los sentidos d han tener un límite determinado, como e le fija tr yectori á un línea de ferrocnrril ó á la elevación de una cometa. Decidi­damente á cad, pa o que da l Dr. fora se ofu e y re ulta inconsecuente entre su pem;ar y u decir. sí lo tenemos n este punto á pesar de ser tomista re­calcitrante, infiltrado de un materia­lismo que no poden1os descubrir n dón­de se lo encontró. A propó ito de los! ~ntidos citaremos al Dr. lora la palal ras de Guyau, re­ferente á la ~ercepc1ón de los colores: 4 ' Demócrito no conocía sino cuatro co-lores: el negro el hlanco, el rojo, el ame rillo. ¿ Podr decirse qu e los griegos no conocieron el azul del cielo? El cielo er azul para ello como par . no otros, sólo que los helenos no ncontraron la fórmula de su sensación." (1) Esto dice el gr n pensador francés, pero no estaría por demás recordar que Max Müller en su obra Ortgen y des­arrollo de la religiótz., estucliaclosá la luz de las tcligiottes de la lnctia ob, crva que "si los griegos no tení n la palabra que expresase lo azul era porque carec1an de la noción corre pondien te." ¿Querrá el Dr. Mora llamar degenera­dos y decadentes á los griegos porque tenían esta noción fal ct de un color, á pesar de ser pontífices modelos en arte? ¿O podrá convenir con nosotros que el campo insondable que las e cuela mo­dernas de arte han abierto á los sentidos, no es una degeneración sino un adelanto soberbio? dQue las media tintas y los t0nos imp lpable con que los impresio­nistas en pintura y los simboli ta con el erbo han aumentado las gamas de no­tación intelectual en toda su~ modali­d , para dar a í á la exterio rización del paisaje todo el dón ugesti\'O que el alma complicada requier , no on de­generaciones, sino al contrario, la e·­pres ión de un adelanto intelectual y artís tico que debe llamar l. ate nción? Tra el Dr. Mora c o mo nota princi­pal en su estudi la cuestión de que los sistemas de arte moderno ti nen como solución final y obligada la sociedad si11 Dio. encontramos de dónde haya deducir el Dr. Mora e tas o nsecuen­cias in razón. ¿De que alaunos de lo que escriben libros simbolistas sean ó hayan ido in­dividuos sin reli ión ó in Dio. , deduce el r. Mora que tal es la tendenci de tod o lo que dig relación al • rt nue o ? E to trae acentuada mala fe. Pero en todo ca o, aseguramos u techc:r se terminent en aiguille qui montr nt le ieJ, dnt t le. nd >nt la foro e rnci, le, dont les mur xté­on t dé e' ré d d 'mon hi1.. rre contra tant a\·ec le • ng · t 1 · aint se u) ptés d ns le sanct , ir e; le cer mo-nie f. tueuses ou, ur le chant de l'or­gue et . ur l'odeur ~pirituelle de 1 n-cens, ' '1' ve la priere des "mes¡ la mes se ou chaque oeste de l'officiant exprime et commande une pen ée au e ur de fiel eles; les vetement m emes de pre­tres, e mme le ceintur , douhle m­bleme des corde qui lieren J écm .. et de la pre ervation des sen. ¡ t la Croix aux deux ras 'tendus qui app llent tou les malheureux, cette croix· o u res­plenditla beaut' phy ique de l'Homme­Dieu mt.1ltiplié~ par la beauté · morale, voila quelque -un des ·mbol . au(1us­tes qu'a conservé le culte catholique.' P r esta forma n l. expre. · ón de los símbolos ele lar ligión católicíl pue­de juzgar el Dr. !ora } 1 qu crean en él cu '1 es el verdadero sentir d los sim alistas en punto -' religión. Lea la o ras de 1vi llarmé, Dr. f or , y en el cuerpo de ella po Ir' comprender alta. concepcione reliaiosa . r ace también nne tro dnctor muy marcada la intención de d nigrar ;l lo. cle.: .. denks · . im olí. t. por el hecho ele er algunos de llos \·i i( c;u-.; y de aq11í también conclu ·e afori mo ri t­bl -. Dice acerca ele Verlaine (pti~. 7): • b.,-.te, como h mo di ho, padre ó abuelo del moderno mi ti<.i mo, pa ' la vida o cilando ntr la cr 'pula : el hospital." Y más adelante (pág. 15): ''En cuanto clec. dentes, los simboli - tag od ian en todo la sencill z la na­turaliciad. El am. nerado • rtificio debe reem )lazar el arte. C o t o on gri os de 1 clecadencia, el relinama; nln es una nece~idad para esas n.1turalums gastadas en las mil complicaciow:s dt! la ca1icia.'' E :) to dL' los lCtOS es o a ~bsoluta­mente del. cino i11lc;rior, y ad. uno pue­de tener los que m s leagr. den, sin qne esto ea m llivo par que en un parl,­mento ó en una polémica, alanicn v.t ·a á ele ir que su ccntendor no pnecle ~en~r opit ione propi. porque to~1a aJCn JO ó se pone inycc ione::, ele morhna. ... ouramente ningún simboli t. e h preoCUi «do por ( veriguar.--:-cnn d. e b­j to de combatir el el •. tctsm - 1 lo ma ~ tr . ejemplc re en t:ll . cucl. on alcohóltco , morJ1n6manos, ajcmjizados, n> G. VANOR. L'art ymbo id~. póg . SS y 39. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA GRU1A II ó tienen afecto por cualquier otra de­lect. ción interior. se congestione por esta f rm de deca­denti~ mo. Otro de lo~ nrgumentos que el Dr. ~!ora on id rn ele valor definitiv par. <.lem o trar que el im oli mo no tiene razón de . ·i tir 1 a hu o qne uelen hacer lo imboli ta de la mayú culas y la tintn de colore p ra u edicio­ne . os paree también irrefuta ble. Pero, pcrmít le, Dr. lora, á un sim o­Ji ta, que h ga imprimir on tinta roja Yerde ó azul uno ó má sonetos ó poe­ma de los d su cosecha, sin que usted no viene á la memoria el juicio crítico qu aluún litcr, to, discípulo del Dr. lora por lo que hoy no dice éste, pronuncie bn hace algt'm tiempo acer­ca de La Vh gcncs de las Rocas, de D' nnunzio, n ta formn textual: • Ese lt bro e una descre tada, porque abusa su autor de l letra bas t~rdilla." (Concluirá) Ingenuidadez tristes Como una corza tlmidt de fantásticas selvas as:-ts, ó como estrella que desgaJara el ielo, • s e qnedan mis ojo~ ag :-t rdanclo á que vuelva F...l l. mpo de tus ojos al limbo de mi anhelo. J VIER COTA Eres Oor de montaña que en mi ntta de espinas hrió, como un preludio d . bril, el '1 to bro h Y al armónico hechizo de la oz on que trin s, 1 icnden á ti su. vuelos, en extraño derro he ~1i ruegos, como turba de parda aolondrina De rojo vistes luégo. de rojo ó de violeta, una vo.t importuna me dace: s un oc so Hacia donde encaminan 1 \·acila 1 e paso 1 u ver os-fruto ingtnuo ele tu sangre-poct .. ' vec s á mi ojo , con un fwn ebrc tr je olor de mis in omnio ) mis m lancolía. ur('f s, y esa voz mi m a m replica: es e taje Que una noche te augura de ol ido ) de aaoní:-t s. Todo en e ta contienda contr mí e conjura, Muy cerca están 1 s sombr. s y tnuy 1 j no 1 día; Hasta las aves di en cor. dejo de r mat·anra obre la. verdes frondas, que nunca scrri mía¡ Yo descifro en 1 fondo d tu pupila obscur, : y a¡,, ís, y tú en mis ojos clescifr, : Lodavín. Yo sé que eres e trella de un fulgor apacible Que ya no vierte el lampo de u luz n mi mismo; Y é, pne. me lo dice la voz de un imposibl , Que entre Jos dos hay algo y ese algo.. . . . . s un a ismo . Y á pesar de !a ingrnttl e qui ez de tus ojo , Par, ti es la ,rimida de mis huerto n flor; Y pe ar d ~ tu mano que eriznron de abrojo ~li sendero, t" cuenta mi febrile. antojos Como u1 lirio que cant la alondra de mi amor. CARLO VILL FA E Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ¡2 LA GRUTA Buen obra La Grula se compl ce ~n recomendar á sus lectores el libro que tiene en pre­paración su distinguido colaborador D. fax Grillo y qne próximamente verá la luz públiC'\ con este sincero título: Emociom:s de la Gucna. Para los que conocemos á Grillo y sabemos cuánto lu aleja u carácter de ]as sangrientas escena que le hizo pre­senciar su amor á los ideale que infor­man su sér político, no ha de sorpren­dernos el deleite que nos can e la lec­tura de su libro, y para Jos lectores to­dos que amep el buen deci•· y la ince­ridad del critor, esas Emociones de la Gucn a serán oc. sión de sabrosa frui-ión intelectuaL En tal seguridad, rccomendamo el nuevo libro. CIRCULAR "Bogotá, l. o de Julio de 1903 Sefior~s Directores d.: EL Co~acro- P. Varios amigos cuya opinión estin1 debidamente, tne excitan para que pu­blique el libro "E tOCIO. ES E LA. GUE­RRA," escrito sobre los apuntes que en forma de Di, rio llevé durante la c:~m­paña de antander en la luch civil que ha terminado. Como los gasto que exige la publi­cación son muy cuantío o para Jo mo­derado de mis recursos, he resuelto diri­girme á las personas qne de una ú etra maneré me han hecho el honorde ma­nifestar impatía por mis humildes labore intel ctu. le para pedirles su concurso, en form ·t de suscripción, á la obra cuyo. originales están ya e·1 1 imprenta. En las modestas p~ginas que ofr zco al público refiere u1 te ·tigo presencial. por n1odo de episodio, sus impresione· en la guerra. e rclat, n lo acont ci­mientc) s con sus detalles y se trata d reflejar en ella los estado de alma que sugiere la naturaleza de cqnilibr da por lo hnmbre . E pero que usted me el rá una prueba de confianza, que anticipadamente agra­dezco, suscribiéndose á la publicación indic. da, y q·1e si simp:\tiz con ella le haga propaganda entre los relacionados de usted. Su atento y seguro servidor, MAXIMILfANO GRILLO " Triunfa el amor -Estoy loco, desesperado .... -Chico, no e para tánto. -Cómo que nó! Ya Susana tiene su palco en el Hipódromo; está que se pirr por las c. rrerrts y yo no tengo modo e legan te de lucir en cUas .... Di­nero me sobra, pero no encuentro un caballo que me satisfaga. -Te ahogas en poco. Ya verá el jueves 15 el magnífico cab:\llo que ex­hibirán de las 2 á las 4 de la tarde. Imagínate l, octava maravilla .... Es un caballo oñadn: nuevo, sano finí. imo, nearo como el ala del cuervo .... her­mo. ísimo .... Al v rte nsana en '1 re­conocerá que er s tú el mAs garrido de su enamor( do y te dan'\ el sí obre el humo, digo en la misma pista. -E ·o .... lo· du o mucho. -1 ú no lo crees? Ya lo erás; y lué-go .... qué apero! Ni par. el Príncipe de Gales ~n el Derby. Cómpralo y e­rás el m á~ afortunado ele los mort les. En todo caso debe-; ir á v rlo. -P rsupucsto que iré .... pero ..... . adónde? · -Ah 1 m olvidab,. Pues al Tíb r, hombre al f mo. o Tiber, n donde e vendez á precio· mocler. dos y con ex­quisita galantería los mejon!s vinos, y licores y rar.cho que se traen 1 Bogo­tá. Eso sí es canel ! -Gr, cia. , chico, gracias; iremos el j e ·es rs. á las 2 de la tarde, 'er en el Tíbet es maravill de cah •. lllo, y si me gusta Jo compro v . i ln compro doy ahí mismo una cltuclt.a de eh mpagne que h sta ahí clwchas . ... ... ' . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. Fijo: si ese ena.mnrad galán e el caballo, lo mpra; e lvo, eso í que c;e lo dispute usted eñor lector, y lo puje y se qu~de con él. El jueves se sabrá~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DECRETO N. 0 84 DE 1903 (26 DE ENERO) por el onalee reglamenta. la Pren~Ja. El l icep1esidcnlc de la República encat­gado dd Pode1 Ejecutivo, en uso de sns facultarle constitu­cionales, DECRETA: 1-Prelim inn1. Art. 1.0 Los delitos y culpas que s cometen por medio de la pren a e di­viden en dos clases: 1.0 Delitos y culp s contra la socie­dad, y 2.o y delitos y culpas contr. los parti­cul res. Son publicaciones subvetsiva · las que dañan ó alarman á la sociedad, y publi­ca iones ofensiva la que vulneran de­re hos individuales. Art. 2.0 La intervención del Gobierno, ~omo asunto de alta policía, en la regu­lación del ejercicio de la pn:nsa, se re­fiere á Ja publicacione subversivas , y · la responsabilidad personal de los im­presore , in perjui i<> de que por la vía judicial se cxij< (, los autores la r spon­. abilidad que pueda corresponderle con arreglo al Código Penal y leyes complementarias, en con onan ia con las di posiciones de ste Decreto, rela­cionadas con la 1materia.-( Cotztimtará ). )' ARTICULOS DE VIDRIO que tenemo á la venta en el Bazar Vera<.~ruz, 2.• Calle Real. En ventas al p r ru,l) or , bonamos gntudes de cuentos. e Ul pramo tie to e vidri plano y bla neo. Vendemos nlfat d soda. El Gerente, LEO S. KOPP Bogotá, I . 0 de iVIayo de 1903 ~~~~~~~~~~~~~ PIROTECNIA ROLDAN & ::MOURE C RRERA 8.:\, U. lE O 409 VENDEN AZUFRE EN BARRAS Y NITRO DE PRIMERA CLASE Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ES HECHA CON LOS MEJORES ELEMENTOS A $ ~O la docena; de 1 O docenas para arri-ba se da el 10 por 100 de de~cuento. . Dirección telegráfica : ROSA. Compramos ·botellas / los . JOl' PUENtE DE , Cartilla Objetiva por Cé ar B. Baquero El mejor texto para ense­ñar á leer en poco tiempo y bien, no ólo á los niños ino á los ... viejos. Más de ~rescientos mil (300,000) ejen1plare e han realizado hasta la fecha. 10 ALBERTO DE LA TORRE N AGUSTI Tipo[rafia de A. Cortés M & C. a (Pasaje Hcnuíndcz, rzúmc1os IJ á r6 Impresiones nítidas. Estricto cum­plimiento. Precios bajos. SAENZ E. te acreditado Est· blecimier · t continúa al ervicio del públi­co en su 11uevo 1 cal situado en el CAMELLOH DE LOS CARNEROS, NÚMEROS 20 y 22 Ingeniero Civil del Instituto Politéc- S D F nico de 'froy, ueva York, Estados bé-tjos de la en ·a del r. r. n\n.- nidos de América. Apartado número ci o J. Zald úa. 5 • 92. Telegramas: Allorre. Guillermo Camargo L .. &. ~." · Agentes y Comisionistas. Bogotá, ca­rrera 8.", números 31 y 320, 4. 2 Calle de Florián, antes del Puente de Cundi­namarca. LAS MAGNIFICAS cuerdas el cero que fabricaba el r. José Marí Cé stro inzón, e venden únicamente en la calle 20, número 6 ', y en el alma én de anta ·Ana, en 1 e lle eal. En este al :1acén situado en la l.a Calle de San Miguel, número 99 se encuentran las mejores mercancías de la ~m­portadas < 1 paí , el surttdo á completo, renovado, y por u precio pue tas al al-cance de todos. ' Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA AGE.J..J"CIA D:EJ FEDERICO RIV.AS FRADE A OGADO, .AGE .TE Y CO~USIONISTA Bogotá, Carrera 7.\ N, 0 639 · Tercera Calle Real Apartado de Correos, 481-Direccion por cable y por telégrafo: FR.ADE e hace cargo de juicios ch·ile de ma­yor cuantía ánt Ja Corte upr ma de Ju ticia, 1 Tdbun 1 uperior de Cuncti­namarca y los J uz a dos de Bogotá, Fa­e tativá y Zipaquir'. D fen a crimin les. olicitud y obr de pensiones, re­compensa y aju tamientos. R l m cion lmini trativa , y es-pecialmeutelas provenientes de empré - titos, suministros y ·propiaciones de guerra á n, cionales y xtranjeros. ompr. , enh, r mate, arrendamien­to y admini tración de finca· r íces. Consl:cución y colocación de dinero á interé sobre hrma prenda é hipot ca. Compra ) venta de documentos de crédito público. Compra ) Ycnta de letras y mon da'3. Compra y ,venta de acciones de Ban­co y Comp. ñías anónimas. Redacción de memoriales, póliz, s de escrituras y documentos. Pago de rlerechos de importación, fle­tes y ac rreo . Compra y venta de bienes muebles y semovi ntes. De tod, clase de comisión relaciona­da on u profesión. Anticipa fondo sobre la .. ;ncas raíces ó mu ble que ~e le consignen para u realización. Ha toda clase de operaciones de Banco y abon, intereses, á la rata más alt de la plaza. Inscripción con aerecho á ser p u blicada le of rt, ó Ja el m nda n La Gruln y en otros cinco periódicos deBo­got . alor de la inscripción, so. In cripción r ra cncc rgar l. comisión 'Í la Ag ncia. Valor de 1, mscripción, 20 y Jo dcre hos, según tarifa. En los do últim s ca os debe dejarse un depó ilo de •· ro, que será devu lto inmediatamente que se dé i o de us­pender la inscripción. E t depó ito tiene por obj toque no se olvide ' los cli ntes hacer saber ' la gcncia ], su. pensión del aviso, y que ésta no i<1a rHtnCI nd una cosa ue ya no lo debe ser. Toda op ración que se verifique por intermedio de esta gencia y cuyo valor exceda d so,ooo, da dere h al que lo verifique á una suscripción anual á La Gruta, que será remitida á domicilio en la ciudad, y por correo fuera de ella. La Agenci no se hace cargo de nin­guna comisión que no h~ya ·ido inscrita en los libros por la cnal no se haya pagado la comi ión orr spondiente. Las reclamaciones por exacciones de guerra e t • n pecialmente á cargo de Federico Rivas Frade, Fiscal que fu ele la Comisión de Sumini tros, Emprésti­tos y Expropiaciones durante ocho años. SU.ELDO GRATIS Sin empleo de capit, 1, buena anan­ci, diaria se btiene escribiendo á G. A. B. Case/la Po tale, número 196, !1-Iilá1z [Italia J. LIBORIO . D. CANTILLO bogado. Bogotá, call 15 número 64. Dirección tel aráfica: Cantillo. --- LA AGENCIA DE F. RIV AS FRADE VEN X> E Acciones mina el La · illcl­cedes. Tod comi ión que se ncargue á esta Ofici.na erá nunciada gratuitam nt en La G1 ula y en otros cinco periódic s de esta iudad hasta que se tennine el en- e cargo. raña de bronce y diez lu ~ S. • • • • • • • . .. . . . . . .• • .•.. Baño, me a mármol . .... . 7 000 l-,000 10 000 2S 000 101000 lnscripcione en lo libros de la. gen­ci pueden ser de tres lase., á aber: tmple inscr~pción en lo libros para qut puedan onsultar la oferta y la de­manda los otros clientes. Valor de la ins­cripdón, S· Biciclet. s (2), cada un, .. .. Ce ndel bro bronce (4) ... .. andelero pl, ta (-) .•. •.. Casa n cat tivá, pi-sos, 13 piezas, patio á media cuadr, de 1 pl za principal.. 200,000 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Casa, carrera 7.a, número 615, 16 piezas, tres patios, excusado, etc .............. . Casa, calle 22, número 25 •. Casa, calle 24, número r 5·· Casa, carrera 4.a, número 210 .... ... ............... . Casa, carrera 5.a, número 45· . . . . . . .............. . Casa, calle 3·a . .. . ...•.... Casa en Egipto.... . ..... . Ca ·a, carrera 3· a .. . ...... . Casa, calle 12 número 415. Casa, calle 30 . . . . . . . . .... Casa en La Unión (Marti-nica) .. .. . ..... . .......... . Casa en La Unión (Barce-lona)........ . ...... . Casa en Chía, 16 piezas, patio, corraleja, solar, pese­brera y un Jote de 4 á S fa­negadas, cercado, media cua­dra antes de la población ..... Casa-quinta en San Cris-tóbal.. . . . . . . . . . . . ....... . Casa, carrera 4.a, número 224 ........... . ......... . Casa, carrera 9. 3 1 número 38r bis . ... . . . . . . . . ..... . Casa en Las Cruces ..... . Casa, carrera s.a (se cam-bia por semovientes). Cuadro al óleo .. Cuadros, dos, grabados ... . Cuadro á la acuarela . ... .. Cuadro de Vásquez. (Bellí-simo asunto místico) ...... . Espejos pequeños ........ . Escritorio ............. . Estante ....... . Escopeta de caza .....•.• Esco peta de alón ........ . Florero bronce • . . • ... . Hacienda café y caña, Río-seco .................... . Hacienda Florinda, hora y me di de Bogotá, U sme. Se cambia por una casa en B - gotá . . . . . . . . ......•.•.... Hacienda Quetame, Río­blanco, la fanegada ....••• Hacienda Misiones, en el Carmen de Apicalá, ' s"'is ho­ras de Girardot, tres del Mag­dale na¡ de 6o,ooo á 7o,ooo matas de café, 16,ooo á 2o,ooo matas de cacan, trapiche de fierro, con cuatro fondos, casa de habitación, potreros, pas­tos artii1ciales, etc. . .......• 1.2oo,ooo Hacienda, Cambao, un lote 30o,ooo de 8oo fanegadas ......... . 4S,ooo Hacienda La Constanaa, jurisdicción de La Vega . • • Dos jardineras de bronce .. Luna biselada ...•.•••.••. Jarrones de bronce ..•... Lote en la carrera 4· a .•••• Lote en Chapinero, á... . 4SO,OOO 6o,ooo ·6o,ooo 2s,ooo 100,000 500,000 701000 250,000 250,000 Lote en el barrio Su.cte ... . Lotes en Chapinero ...... . Lotes en an Cristóbal ... . Lote en Chapinero ...... . Lote en an Cristóbal, va-ras 65,ooo, ............... . Lote en an Cristóbal ... . Lote en San Cristóbal, con frente á la calle Santa Rita .• Lote en Chapinero. . . .... Lote en Chapinero, vara á Lote en San Diego ......• Lote en Chapinero, 11 2so 400,ooo varas, se vende por partes, 700,000 vara á ...... . ............ . Lote en Chapinero plaza nueva, vara á... . . . . . . . . . ..• 70o,ooo Lote adelante del Panópti- 25,ooo co, vara á . . . . . . . . ...... .. 1 Lotes en Chía, vara á .. . Lote en la Estación de la 6oo Sabana, vara . .. . ........ . 5,ooo 1 Lotes en Chapineyo, S ba- 1,500 rrio Quesada, letra ........ . Lote en la carrera 4. 3 , nú­I21ooo 1 mero 264, vara . . . . . . . . . .• 1o,ooo Lote en Chapinero, una cua- 6,ooo drc antes de la Policía, vara .. 2 ooo Licorera cri tal . . . ..... . 1 2:ooo Licorera cristal . . . . . . . .. 1,400 Monturas: un galápago vie- 1 ooo jo, otro de pa eo .......... .. ' Mobiliario bordado á mano, 40o,ooo completo.. . . . • . . . . . • . ..... Mercancías, realizamos .•• ~ Piano A pollo .....••...•• 2$0 Prensa de copiar .... . .... . Piano . ... . . . .. . Pianos, cada uno ......•. Reloj bronce y mármol. .•. Seibots, dos, cada uno ..... Secadoras de café . . . ..• .CO :fPRA s.2oo,ooo 400,000 450,000 6,ooo 14,000 s.ooo roo,ooo 20 15 I$ 8 15,000 6 12,000 15 10 15 120 30,000 200 IS 1,ooo 2,soo 10,000 90,000 50,000 50,000 2,000 25,000 8,ooo 2,000 12,000 Una máquina de escribir Hamot~d. Imp. de La Luz-Edificio Valenzuela. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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La Gruta - N. 1

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Recuerdo mi origen

Por: Fredy Chikangana | Fecha: 2021

Recuerdo mi origen es una compilación de Cristian Valencia de siete testimonios de resistencia indígena; este libro no es una muestra representativa del inmenso sufrimiento de los pueblos indígenas en Colombia. Es apenas un rumor. Como uno de esos cantos ancestrales que se cantan en tonos muy bajos y que, sin embargo, retumban como si vinieran desde el centro de la tierra. Estas historias en forma de relatos, poemas y crónicas hablan con claridad de cómo los pueblos originarios están y han estado en peligro de extinción desde siempre.
Fuente: Repositorio Institucional BibloRed Formatos de contenido: Libros
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  • Otros
  • Conflicto armado
  • Víctimas de guerra

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Recuerdo mi origen

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  • Exclusivo BibloRed
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Semana - 27/12/15

Por: | Fecha: 27/12/2015

El año del perdón. El 2015 pasará a la historia como el año en el que Colombia empezó a perdonar. La apuesta del campo. Más que un nuevo modelo agrario, las llamadas Zidres podrían ser una herramienta para destrabar la inversión en el sector rural. El reto está en cómo ponerla en marcha y en evitar que se enrede en medio de tantos trámites. El maestro de la galaxia. J. J. Abrams tomó una franquicia millonaria casi imposible de mejorar y entregó una cinta sorprendente que revitalizó la saga más grande del cine moderno. De ese modo ratificó su llegada a la elite de Hollywood.
Fuente: Pasa La Página Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
  • Temas:
  • Publicación periódica
  • Entretenimiento

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SoHo - 14/07/16

Por: | Fecha: 14/07/2016

Venezolanas en Colombia. Tres bellas antichavistas que se han refugiado en el país muestran su gratitud posando para SoHo. ¡Gracias Maduro!. El infierno de trabajar con Mark Zuckerberg, por Carolina Vegas. Lo que usted no sabe de Nairo Quintana, por Matt Rendell. Así construyó el dueño de Zara la segunda fortuna del planeta, por José Luis Pardo. El hombre que sobrevivió a siete accidentes mortales, por Sandra Rodríguez. El mejor arquero de la historia, por Eduardo Sacheri. Lo que las mujeres buscan en un hombre, por Marcelo Birmajer.
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Semana - 23/02/19

Por: | Fecha: 23/02/2019

Habla María Eugenia. Por primera vez la madre de Samuel e Iván Moreno rompe su silencio sobre la situación judicial de sus hijos. Entrevista con SEMANA. Álvaro Gómez: Un magnicidio incompensable. Y la frontera vibró. 32 artistas de distintas nacionalidades congregaron en el puente internacional. Las Tienditas a más de 300.000 venezolanos y colombianos para expresar su solidaridad con el pueblo venezolano que atraviesa la peor crisis de su historia y pidieron que el Gobierno de Maduro no impida la entrada de la ayuda humanitaria.
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Semana - 23/02/19

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El Malpensante - 16/09/15

Por: | Fecha: 16/09/2015

¿Quién lee a Ramón Illán Bacca? Tan desorbitado como sus ojos, Ramón Illán Bacca recorre los pasillos de la Universidad del Norte, en Barranquilla, rodeado de miradas curiosas. Decir adiós a la guerra: empecemos por las universidades. El pasado 21 de julio, el director del Ces de la Universidad Nacional dictó una conferencia cuyo texto publicamos aquí. Las doce leyes del éxito. Un cuento de Luis Noriega. Los artículos de costumbres como fuente para una historia de la lectura en el siglo XIX colombiano por Sonia Jiménez Jiménez.
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