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Con la frase historia de colombia.

Imagen de apoyo de  Expropiar el cuerpo : historias sobre violencia sexual en el conflicto armado. Centro Nacional de Memoria Histórica

Expropiar el cuerpo : historias sobre violencia sexual en el conflicto armado. Centro Nacional de Memoria Histórica

Por: autor Centro Nacional de Memoria Histórica (Colombia) | Fecha: 2021

Esta serie de podcast, es creada como un complemento a la publicación insignia del Centro Nacional de Memoria Histórica, ‘Conmemora en Voz Alta’. Los programas de publicación quincenal, muestran la investigación periodística que acude a los sonidos, las palabras y en general, a diversos recursos radiofónicos, para narrar y reconstruir nuestra memoria, nuestro compromiso con las víctimas del conflicto armado. ‘Expropiar el cuerpo' es un informe del Centro Nacional de Memoria Histórica que reúne seis crónicas construidas a partir de la experiencia de vida de igual número de mujeres que han sido víctimas de violencia sexual en el marco del conflicto armado colombiano. A través de este producto sonoro llamado “Y vino un ángel a salvarme la vida” le damos voz a la historia de una de estas mujeres que fue víctima de este delito por parte de ‘Los Masetos’, nombre con el que se conocía a los miembros del MAS (Muerte a Secuestradores), una de las primeras estructuras paramilitares financiada por los grandes capos del Cartel de Medellín.
Fuente: Biblioteca Nacional de Colombia Formatos de contenido: Otros
  • Temas:
  • Otros
  • Conflicto armado

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Expropiar el cuerpo : historias sobre violencia sexual en el conflicto armado. Centro Nacional de Memoria Histórica

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Imagen de apoyo de  Anales de la Instrucción Pública en los Estados Unidos de Colombia - N. 49

Anales de la Instrucción Pública en los Estados Unidos de Colombia - N. 49

Por: | Fecha: 1886

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. TOMO IX. Agosto de 1886. NUM. 49. ANALE~ DE LA IN~TRU~~mN PUBLI~A EN LA REPÚBLICA DE COLOMBIA OFICIAL. LA CONSTITUCION NACIONAL. La República ha entn1.do de nuevo en el régimen constitu­cional. ¡Bendita sea la Providencia por tan señalado y trascen­dental beneficio! Después de una revuelta espantosa que echó por tierra las instituciones del país, vuelve éste, inspirado en altas ideas y en el amor de la paz y el orden, al régimen de la. legalidad. Apenas habrá habido en nuestra Historia nacional un acontecimiento más significativo. Esto es algo como una resurrección. Cuando el 5 de los corrientes, á las tres de la tarde, el ca­ñón anunció á la ciudad l:t sanción de la Carta fundamental de la República, todos los ci tH1adano se manifestaron regocijados, y cierta suave tranquilidad reemplazó, en los ánimos, ~í. la ansiosa inquietud que hacía largos meses mantenía en expectativa la so­ciedad. El régimen constitucional es la vida de una Nación, como que él simboliza. el poder de la Ley y la Justicia, y el rei­nado del orden. Las nuevas instituciones son bastante serias para que poda­mos fincar en ellas legítimas esperanzas de estabilidad en el Go­bierno, de respeto por la autoridad, de efectividad de las garan- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 28~ CON~">'ITJ'G IÓN NACIO AL. tías individnalo , de nniuacl en ln. Ley y la Admini. ~ración y de afianzamiento de b paz pública. ¡Que liL Provide11eia tienda sn mano protectora sob 1·e c.-la P¡\trin. tn.n digna de buena suerte! La Constitución invorn el nombre de Dio , "fuente supre­ma de toda nnLoriclacl .. , ~L sabrá guinrnos de hoy más por el ' recto sendero de la libertad .Y b j u Licia. El mi. m o c1 ía en titlC el Poder Eje en Livo de vol vi6 sancionn.­da, nl Honorable Con !wjo Constitnycntc, la C(1.rta fundamental, el Puchlo Bogotano rcc.:ibió regocijado la .·iguieute \ LO C L'C' IÓ~ DEL E ' 0.\. TWA DO DEL PODl!'R J~J IWUTIVO. Oompalnnlas! Iloy bt , iclo 't• ju ·ac:iou:d 'on . tituy uto ha ciado t'•rmino á n labores con ]a cxpedil!iún de a~nel < cLo, y el GviJicrno tiene {t, honra el ponerlo n Yigcncia. Nue ~ra vida, Cf'lmo pnoblo republicano, ha siuo continuado de a trc en la xpcrimentación do sisL<'ma políticos. La turca ele estériles ensayos debo iener ri n, y cll,uculo Colombiano detenerse, con pel " evcmncin y fe, {L practicar y oslener las in tituciuncs qnc hoy comicn7.a.n [t regir. Ellas dcbru ser, de hoy más, n ncslra bn.n~era, y sólo rcspel:'tndolus el ci ndad;mo y cumpliéndolas el .Jlagi~:~irado, sabremos cómo cs. fecunda su sombra para el bienc tat• )' progre () do }J, nepública. Demos ú la. nueva Oonstilución, por el respeto y la práctica, la virtud mantvillosa. fjUC nace de la voluntad nacional; y ayuuC;mos á hacer de ella la forma política definitiva do nn pueblo qne nació para muy altos destinos. Colombiano ! La nueva Constitución de la Rf\pública restablece el orden quebrantado y la normalidad. Juremos cumplirla. Bogotá, Agosto 5 de 1886. J. M. UA M PO ERRAN O. El Secretario de Gobierno, A r istúles Calder6n. El Secretario de Relaciones Exteriores, Vicente Restrepo. El Secretario de Hacienda, (\ncargado del Despacho de Guerra, Antonio Roldán. El Secretario del Tesoro, Jorge Holguín. El Secretario de Instrucción pública, encargado del Despacho de Fo­mento, Enrique Alvarrz. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • COLEGIO MAYOR Im NCES'l'RA SEÑORA mu. ROSARIO. 283 UNIVERSIDAD NACIONAL . COLEGIO MAYOR DE NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO. :b;l 16 de Julio de 1, 8G, presen les los scfiorcs Hcctor, Vice-rector y l)rofcsores que regon tan las clases, y el itiírascrito Secretario, se procedió á verificar los e.·úmcncs del presente me , los cnale: dieron el resultado siguiente: CLASE Dg DEitE 'HO RO)f NO. Rodríguez .Jnnn A............. Aprobado con plcniLnd. Alvnrcz Iigncl. . . . . . . . . . . . . . . 11 otablc. CLA.::E DE DEHECIJO '.\TUR¡\I;, Rodríguez J nan • . . . . . • . . . . . . 10 otu.ble. Alvanz )ligucl................ 12 Sobrosa.liente. CLAt:;E DE DERECHO E P.\ -'OL. Humirez José icrvo...... . . .. 12 SobreStlliente. Galvis Jnnn de Dios........... 12 Id. OJ,Asr; DE DERECHO l'IWCESAL. Osorio G. Alejandro........... 12 Sobresaliente. Barón }fanncl J. . .. .. .. .. .. .. 12 Id. CLASE DE DERBCIIO PÚBLICO. Alvarcz Miguel................ 11 Nota.ble. So] ano J nan. . . . . . . . . . . . . . . . . . O Aprobado con plenitud. CLASE DE DERECHO INTERNACIONAL. Rodríguez Julio............... 12 Sobresaliente. Correal Roberto.......... . . . . . • 11 Notable. CI,ASE DE HISTORIA PATRIA Y ANTIGUA. Pineda Nicolás.. . . . . . . . . . . . • . . 12 Sobresaliente. Ricnurte Julio . . . . . . . . . . . . . . . 11 Notable. CLASE DE ARITMÉTICA, PRIMER CURSO, PRIMERA SECCIÓN. Botero Antonio............... 12 Sobresaliente. Gacharná J ustiniano.......... 11 Notable. CLASE DE ARITMÉTICA, PRIMER CURSO, SEGUNDA SECCIÓN. Corredor Jorge.. . . . . . . . . . • . . . . 8 Aprobado con plenitud. Rosas Aliénor................. 11 Notable. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. COI.EGIO M A. YOR CLASE DE ARITMÉTICA, PRBIER CURSO, TERCERA SECCIÓN. Rubio Alejo.................. 10 Notable. Calderón Edolio.............. 7 Aprobado con plenitud •. CLASE DE ARITMÉTICA, SEGUNDO CURSO, PRllfERA SECCIÓN. Gonzúloz Eduardo. . . . . . . . . . . .. 10 N otab]e. Mallarino Daniel. . . . . . . . 5 Apenas aprobado. CIJA.SE DE ARITMÉTICA, SEGUNDO CURSO, SEGUNDA SECCIÓN. Nitlo Enrique . . . . . . . . . . . . . . . 4 Apenas aprobado. Porras Gilbcrto....... . . . . . . . . 12 Sobresaliente. CLASE D:H ARITMÉTICA, EGU DO CUR O, TERCERA SECCIÓ • Beltrán Buenaventura..... 12 Sobresaliente. García Erne:ato. . . . . . . . . . . . . . 9 Aprobado con plenitud. CI,AS B DE FRANCÉ.', PRIMER CURSO, PHI nm, ECCIÓ • Martín Gabriel. ............. . Penafort Ramón ........... . 6 (j Apenas aprobalo. Id. id. CLASE DJ<; FRANCÉS, PRIMER CURSO, SEGUNDA l:;ECCIÓN. Espinosa IIeraclio.... . . . . . . . . 5 Apenas aprobado. Bula Eufrasio. . . . . . . . . . . . . . . 5 Id. id. CLASE DE FRANCÉS, SEGUNDO CUitSO. Montañés Juan N............. ü Aprobado con plenitud. Herrera Daniel .. . .. . . . .. . . .. 8 Id. id. CLASE DE CASTELLANO, PIUMER CURSO, PRIMERA SECCIÓN. Herrán Javier............... 2 Ueprobado. Forero Jorge . . . . . . . . . . . . . . . . . 3 Id. CLASE DE CASTELLANO, PRBIER Ot.TRSO, SEGUNDA SECCIÓN. Puerto Bernardino. . . . . . . . . . . . '1 A penas aprobado. Bouavides Carlos. . . . . . . . . . . . 5 Id. id. CASTELLANO, PRIMER CURSO, TERCERA SECCIÓN. Mntloz Severo . . . . . . . . . . . . . . . 6 Apenas aprobado. Posada Carlos. . . . . . . . . . . . . . 12 Sobresaliente. El día 17 de Julio, con asistencia u e los sotlores Rector, Vice-rector, los respccti vos Profesores y el infrascrito Secretario, se continuaron los exámenes y se obtuvo el resultado que se expresa: Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DE NUESTRA. SEÑORA. DEI, ROSARIO. 285 CLASE DE LATÍN, PRiliER CURSO. :Barreto Pedro. . . . . . . . . . . . . . . • 9 Aprobado~ plenitud. Gómez Sérvulo............... 10 Notable. CLASE DE LATÍN, SEGUNDO CURSO. Holguín Hernando............ 10 Notable. Cárdenas Germán . ... . . . . . . . . . 9 probado con plenitud. CLASE DE I1ATÍN, TERC:ER CURSO (Prosodia). Pulido :Marceliano. . . . . . . . 11 N otuulo. Portocarrero Ricardo.. . . . . 8 Aprobado con }).lenitnd. CLASE DE CASTELLANO, SEGUNDO CURSO. Marines Francisco............ 9 Aprob1tdo con plenitud. Reyes Alejandro. . . . . . . . . . . . . . 10 N atable. CLASE DJ.~ INGLÉS, 'PRUIER CURSO. Holguin Luis Mnrh1. . . . . . . . . . . 12 obrcsalicnte. Montafiés Juan N. . . . . . . • . . . . 10 atable. CLASE DE INGLÉS, S.EGU DO CUR O. Diaz Francisco do P..... . . . • • . 9 Aprobado con plenitud. lfartíncz Andrés............. 10 Notable. CLASR DE ÁLGEBRA, PRIMER CURSO, SEGUNDA SECCIÓN. Canal Bclisario ........... - . . 7 Aprobado con plenitud. Res trepo Marco A.. . . . . . . . . • . . 6 Apenas aprobado. CLASE DE ÁLGEBRA, PRBUm CURSO, PRI:HRRA. SECCIÓN. Trujillo Emiliano............. 8 Aprobado con pleuitud. Echevcrría :Moisés.. . . . . . . . . . 8 Id. id. CI,ASE DE GEOllETRÍA. Henao Pedro A... . . . . . . . . . . . . 12 Sobresaliente. Tapia Fidel.................. 1 Reprobado. CLASE DE GEOGRAFÍA, PRIMER CURSO, PRIMERA SECCIÓli'~ Mufloz :Manuel......... . . . . . 10 Notable. Rendón Manuel............ .. 10 Id. CLASE DE GEOGRAFÍA, PRIMER CURSO, SEGUNDA ECOIÓN. Paz Julián........ .. .. .. .. . . . 10 Notable. Ribas Luis María............. 10 Id. CLASE DE GEOGRAFÍA, SEGUNDO C"GRSO. Holguín Ln is María. . . . . . . . . . 11 N atable. Gaitán Cristóbal.............. 10 Id. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 286 COI,EGIO :M: A YOR DE NURSTitA. SEÑORA DEL ROSARIO. CLASE DE FILOSOFÍA, PRIMER CURSO, PRDIERA. SECCIÓN. llena o Pedro A. . . . . . . . . . . . . . 9 Aprobado con pie ni tu d. Reyes Alejandro. . . . . . . . . . . . . . 5 Apenas a pro baJo. CLASE DE FILO OFÍA, PRI IElt CUR O, SEGU .... DA SECCIÓN. Campuzano Estanislao.... . . . 12 Sobresaliente. Amaya Juan N..... . . . 10 Notable. CLA E DE FÍSICA. Ca tro Napoleón. . . . . . . . . . . . . . 11 Notable. Loncloflo Luis.. . . . . . • . . . . . . . . 11 Id. CLASE DE QUÍMICA. Snárez Carlos. . . . . . • . . . . . . . . . 11 Notable. Delgado Alfonso.. . . . . . . . . . . . • J 1 Id. Conformo á lo disr ucsto anteriormente se han declarado reprobados los alumnos que van á mencionarse, por haber sido llama0 1 .12 0.36 call. 11. l\I. c. 7 561.14 559.21 14.G2 1S.G2 i 1.06 C. eal. 8 561.70 550.4 :> l ·i .3 17.62 1 6. 76 C. cal. 1 9 56 l. 70 550. G3 11.12 14.12 1 3. 'i5 C. 11. cla. n. b. lO 561.'?0 55!l.4J 13.75 17.00 1·....... n. mot. cal. 11 561.72 !Jj~.G3 13.75 li'.OO 1........ cal. 11. t. ral . .r:r. 1 12 1 562.26 5GO.Ol 13.88 16.50 1 l.l:l C. cal. co1·. l. vo. cla. 13 562.83 560.58 13.62 l-1.38 1 2-.1.1:3 C. cal 11. t. r. 14 562.45 5:59.81 14.00 1G.50 28. ,o n. mot. cal. 11. t. 15 1 562.26 5HO.G 13.50 lú.62 1 10 90 n. mot. cal. ll. ~~ : :::: :~ ::~:!1 , : ~: :~: ~ ~: ;: 1 : : : "::: : ~: :.· ;r ;n~ i~r.'. 18 1 562.62 560.37 1".75 18.00 C. enl. 19 561.11 55 .88 H.25 18.12 19.5.J, C. cul. 11. 20 560.58 558.32 11.50 1 1~).12 ve. esp. vi. . f. 21 561.14 559.06 14.50 1'9.12 16.40 C. eal. 11. ~2 562.26 f>GO.Ol 14.00 14..()2 2.06 C. cal. M. c. ll. 23 561.32 559.06 14.38 17.50 ve. cla. cal. 2·1 25 26 l 27 28 29 30 31 56l.H 561.50 561.70 1 562.26 1 562.62 1 5()1. 70 1 561.70 561.70 559.24 li.G2 559.83 11.25 55!'1 .4 5 11.12 11.00 17.00 16.8 6.18 5.50 560.01 1 14.62 16.7':> 1 8.:39 5GO.Ol 1 J.1.00 1 1G.50 8.32 560.01 14..00 17.12 559.2 t 11.:38 18.25 559.21 ¡ 14.25 18.00 1 1177.5o¡ D. n. pl. cul. m. C. cal. t. 11. !11. C. cal. 11. n. mot. cal. H. C. vi. O. 11. m. c. vi. ru. St·. m. ·. n. pl. vi. Sr. m. c. D. pl. vi. r. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 288 OBSERVATORIO ASTRONÓMICO .NACIONAL. Abril de 1808. tñ BA.ROMETRO. - TERMO~IETRO. ~IP .... a Lluvia. ASPECTO DEL CJE IQ....o - - en milímeo IP :Máxima. Mínima. Interior. Exterior. tros. 't1 - ----- ------ 1 561.32 560.01 14.38 18.75 8.39 C. cal. ll. vi. N. 2 • J)G1.14 559.24 14.39 18.50 ........ ~.:. m. C. vi. ru. Sr . 3 562.11 559.83 14.25 18.62 1.88 1 '. D. n. agr. cal. co r. L.ll. 4 562.83 560.01 14.38 17.25 ....... .... ~ . ve. cla. cal 5 562.45 560.37 14.50 17.88 o ... . .. . ; m. C. cal. 6 562.45 ll59.45 14.50 17.62 5.06 1 D. 1 '. vi. m. O. ll. 1 7 562.26 559.83 14.50 17.25 5.63 ~ m. o r.a1. 11. 1 1 . 8 562.83 559.45 14.50 18.88 51.25 o. D. n. pl. 110 562.3 560.13 14.50 17.50 6.14 1 C. A DE.'. l.-Cota ele malla c1cl uonqui tador Don Gonzalo .Jiméncr. do Que ada, fundador ele la ciudad de Bogotá en 1538. J!jsta cota es una e pcein de carni a in manga · ni co:tnra; hecha •h' tlll tcji centímetro 1le ancho y 11 el" alto. • 'u pe o es de 4, jHQ gramos. La usahn el Conquistador corno arnuulnra para dcfcntlc•J\ e de las fte· chu, cnrencnada de los indios ¿ borígenc~S del .. u vo Hcino de Granada. So halla 011 regular estado, á pc.·m· de su anLigüedad. (Véase el Grabado tomado del Papel Periódzco Jiu trado, debido á la benevolencia de ·n pro­pietario y redactor el seflor Alberto U rclancta). Quesada era natural de Granada en Espafla y murió en In. ciudad de Mariquita c114 de Febrero do 157n; u re tos desean an hoy bajo el altar mayor de la Catedral tlc Bogot1í. 2.-Espucla que perteneció también al Conquistador Qne adu. Es de fierro, tamaflo mediano, y sin rodaja. 3. -Espada y daga de l!,rederm{ul, La espada es do forma recta, an­gosta y mide un metro de largo; tiono grabada en ]a hoja la inscripción siguiente: "Domini cau ·a vincio (s1·c}, Viva el Re.\' de Portugal"; fu{• hallada en Pasea ó Pascote, jurisJícción ele Po ea. Con la e purlu se halló una daga de fierro, de figura tosca y o:drafla, mide nnos i6 centímetros do largo. Se dice que pertenecieron nl Oonqniatador ..Jicolás do Frere de 1821. U.-'l'rcs vi:;tas liLogmfLtdas según r]i eüo del 'reniente uc N.t ·ío .cflor tlnym<' Bnm, qno H'Jll' entan la but.db na\·:d g·u1MLL JHH' el Gorwr.bl Jo·é r~lle. ( Lrucron dun .. ulas al .Musco put· el sc.:fior Antonio Clavi,jo DudLn ). 10.-0orona del Librrt:Jclor. Fnó prescnL;Jda á Bolívn.r, el 25 cie Junio tlo 1825, por las autoridades ele la cíndad (le Cuzco . .E~ una guirn;dthL ó co­rona do vencedores que imila dos ramas ue hturel entretejiLlas, en oro fino. En la parte del frent.c tiene un sol COtl muchos rc.Lyos formados con peqnc­fios diamantes y 1:L ioscripci(Jn "üuzco"; en b parto opuesta al sol h,\y un hermoso lazo de oro que sujeta. las dos ramas del la.nrel y una. media Luna con 6 uiamautes granues y 4 pcqnellos. 'fiene e ta guirnald:l 45 hojas de oro de unos 3 centímetros de hu·go; entre estas hujas o hallan repartidas seis flores, cada una con un diamante grande y cuatro peqncllos, y lleva 44 perlas grandes imitando el frnto dellanrel. Esta prccios;t joya pesa 763 gramos. Al rec1birla el Libertador Boli var, L.~ colocó sobt·e las sieues del Gene­ral Sucre, quien lD remitió como un obsequio al Cong1·eso de Colombia, y éste ordenó se depositara en el Museo Naciunal, como monumento de gloria para el Ejército Colombiano liuertador del Perú. 1 J.-La base ó taza del florero de loza fina., con las armas de Es pana Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. .MlJ 1':0 N ACfO • A L. 295 en rollcve y doraO B ,,g,,t[t. c,·L.Luleeitla Pll ese clí.t, en nombro del pueblo, asumía el Gubil'l'llO del p·!Í · independiente de la Madt·e pat:·itL. 17.-0opia impt·es:L dt·l Acla de Int16pc11dl'IH:ia. de l;t l'rovincia do Car­tagenn, rn la Knc•\n Gmn:Hb, elll de Novietnbro de 1811. 1 8.-R p:ula <.¡ ne ¡Je 1lico u ... ab:t el Vr rre.v Amar, último Virrey dol N ne­vo Reino do Gr.Ltln.•la. Gf)bernó de l.'O:J (L 1~10. l!J.-Cr(tneo del Vm'<'J' Solít>. Crohcl'lló d lí3:3 (t 17'01. Muerto cl27 da Ab1·il de 1 i'70 C'Omo l);~cet·dotc del Üo11 rento de San Fmnci ·eo do esta ciu­dad1 habiendo d ispuc ·to de SllS UÍCIH.'S tle ft>l'tllllH en Íil\'01' de los pobres J del Hospital rlc Uariuad. 20.-Plunchn. de cobre ~IIP tiene gt·uhado el mapa de la Nuev.t Grana­da en J 847, heclw y publieu.clo pot· el GcnC1'itl Joaquín Acosta, y arreglado en 1858 á la divibión fedcr:.t.l por el Sr. Dr·. José Me:trb Sampet'. (Donado al Mu .. eo Nacional por el mismo seflot· S;nnper y su e poSiedra, representando iL un Obispo, en tamafto natural, obra muy antigua. 28.-Atril de madera con pie, mueble digno do conservarse en el Mu· soo, por haber hecho parto del mobiliario de la Bibliot.eca Nacional en la flpoca do sn fundación, afto de 1767, y también por haber sido el que usaron de. pui·s Mutis y Caldas pa.rn colocar sus librou uo consulta. 9 9.-Espada y lamm flcl General Juan José Neira, mandada colocar junto con ·u retrato, en el Museo Nacional, por decreto del Congreso, do fecha 10 do Abril de 1841. i30. - Corona ROPIOS AUTORES. En su Opúsculo de 1857, el Doctor T. M. Contt·eral nos habla de las fiebres de Guadnas, siendo ceo también de lo qn'3 pasaba por aquellos tiempo sobre las riberas del Magdalena y siguiendo la nomenclatura dfl! c2a época. Hablándonos tio la importancia del suelo en relación con ltt gra.\'edad de In fiebre, nos dico: "En la fiebre intermitente perniciosa se indica lu. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DEL MAGDALRN A. 297 o necesidad de ocurrir á la quina para prevenir una apoplejía mortal, y se nos impele á practicar la sangría en las inflamaciones y congestiones san· gníneas que ponen en peligro la vida." Esta es una prueba viva del buen conocimiento de la fiebre en cuestión de parto del Doctor Contreras. Tratando de las fiebres continuas y especialmente del t1jo, nos dice con mucha exactitud: "Hay falta de concierto entro la enfermedad y sus diveraas seflales; usí es que se nota sequedad en la boca, sin haber sed; se practican aplicaciones dolorosas, como la ele poner sinapismos y el enfermo no siento mal alguno; padece en realidad una nfccción violenta, y, sin em­bargo, no deja de asegurar que está bueno: ue aquí el epíteto de maligna quo ha recibido csb fi(·brc. ' "Faltan en ella todos los síntomas de las otras fiebres." Asevcm quo "el diagnóstico no es seguro en razón de la variabili­dad U.o la fiebre 11 ·n marcha, duración y terminación, no siendo aún esta­ble la convalecencia, pue: .·on frecuentes las 1·ecaídas." "Nunca. hay crisis completa, lo más común es que sobrevengan evacuaciones de sangre por las narices, la enfermedad pucuo tran~fonnarse en crupdón milim·." "La muerto viene{~ causa. do las apoplejías, do las parálisis, cte., de la colicua­ción de la sangre, ó do la disolución pútrida." ' El peligro está en todos estos danos, pero es mayor cnando afecta el cerebro, porque puede pasar á la. pnrálisis, á la inflamación y á la gangrena." En el caso actual nos describe una fiebre palúdica, remitente, en estado ó conclición tifoidea con lo propio á la afección y al genio epidémico. El Tifo pútrido os nna afección en todas sus partes idéntica á. la an­terior; apareció en el ano de 1856 sobre las riberas del Magdalena y pronto visitó á Gnaduas; solamente que era de una intensidad y de un carácter malignos; nos hace el Doctor Contreras su relación y luégo agrega: "En la mayor parte de los enfermos se presenta en semejantf:' estado un fenó~ meno bien particular y muy digno de llamar la atención, porque de él de· pende la vida: repentinamente, como por encanto, desaparecen todos los síntomas alarmnutes; la respiración de difícil y penosa pasa {¡, ponerse en armonía con el pulso, que es regular, pero muy pequof1a y fácil de depri­mir; las facnltades intelectuales muy despejadas; el enfermo no siente mal alguno y concibe que yá está bueno· no hay sed, temblores ni cefa­lalgia; sólo se nota que los labios están nn poco abultados, secos y lívidos y en la comisura húmedos de una mucosidad. espumosa y espesa; las per­sonas qne rodean al enfermo y n.un algnnos médicos, conciben ]a seguridad de Stl reposición. ¡ Engaflo fatal! ¡Fugaces esperanzn.s! La descomposición pútrida ha llegado á su colmo; In muerte es segura; esta lucidez dnra poco, pues de golpe cao el enfermo en un estatlo soporoso, con delirio tranquilo unas veces, otras furioso, postración absoluta, coma, risa sardónica y cx­travismo, crocidismo, carfolojía, meteorismo con diarrea colicuativa, di· ficultad de la deglusión, y en la mayor parto de los casos vómitos de sangre, 20 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 298 CONTRIBUCIÓN AL ESTUDIO DE LAS FIEBRES todos síntomas de la agonía y de la muerte." Nada tenemos que agregar á la que y á. indicámos en el precedente caso, excepto una amplia conformación. Contreras conoció las fiebres intermitentes; sn descripción es completa. Bajo el nombre de fiebre injlamato1·ia, nos trae una fiebre palustre, grave desde el principio y frecuentemente perniciosa, y otras veces seguida de un estado tifoideo b-ien grave. Fiebre ·intetmitente pe1'niciosa es, para Contrerus, una fiebre desde la invasión mnrcada por la postración rápida de las fuerzas, y desde el momento del acceso una especie de apoplejía, de coma, de sofocación tan peligrosa, que por lo regular mata desde el primer acceso, sin dar tiempo para averi· guar qué clRso de fiebre es; en otros casos mata del segundo y cuando más tarde del tercer acceso. La fiebre cata1·ral, es una fiebre cat.arral en su verdadera acepción. De la lectura atenta del Opúscu.lo del Doctor Contreras, no queda duda alguna quo nllí se encuentra en el fondo una buetu\ resetla da todas las formas de las fiebres palustres única y exclusivamente. El Doctor M. Uribe Angel, en La Provincia de Antioquia, nos define las fiebres conocidas allí como fiebres del Oauca, así: enfermedades febriles, lo más ordinariamente adquiridas en orillas do aquél-río Uauca, do carácter remitente ó intermitente, comnnmente, y rara vez continuas. División: l. a Una fm·ma efímera de dos á. tres días de duración; 2. • Describe otra fonna con los síntomas tifoideos, pero en atención al onorme volumen del bazo, conviene en llamarla tifo, en este caso los enfermos yá en convalecencia quedan por algún tiempo })Ostrados, y on esta forma los síntomas cobran de intensidad por tres y cuatro días y se diría que el pa­ciente iba á morir, pero se presenta entonces una remitencia y signe bien; en otros enfermos la fiebre sigue en su curso por cuatro, cinco y hasta siete días, como una fiebre seca continu..a, y en cstll época una transpiración cada instante más abundante se hace sentir en todo el cuerpo, y á. medida que ésta so hace exagerada, la fiebre ceue y el enfermo experimenta el bienestar causado por el abandono del estado tifoideo; en otros estados el bienestar es interrumpido por nn nuevo escalofrío, acompa1iado éste de los síntomas de jnvasión, todo de forma y de duración variables, y entonces son f1·íos. 3. n Hace conocer en seguida la fiebre á forma er1·ática, por la apa­rición á intervalos irregulares; 4." Formas subintrantes cuotidianas, tercia­nas, cuartanas, dobles y sus subdivisiones,; y 5. n Formas perniciosas, cuando los síntomas vjenen con tanta violencia y furin, que el paciente, si no es , diestramente tratado, perece del tercero al cuarto acceso, y agrega que son ¡ las subintrantes las qne más comunmente afectan el carácter de perniciosas. Hablando U.e las calentutas del Gauca, refiere una forma que antes de ' degenm·ar en fríos, sin estar acompañada de sudores, presenta un uspecto diferente, y la llama remitente; dura do 15 ú 20 días; en otros casos, ~n Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DEL MAGDALENA. 299 esta misma forma ele fiebre no hay remisión, la fiebre es entonces seca con­tinua 6 atáxica, vulgarmente tabardillo, peste, fiebre maligna, y segú.n el órgano más especialmente interesado, la llama biliosa, gástrica, nerviosa, etc. Diagn6stico, lo establece entre las mismas fiebres, de acuerdo con el predominio de los síntomas de cada caso. La forma más común es la remitente. Hallamos diferencia en el grado de intensidad de las fiebres descritas por Contrcras en Guacluas, con las del Doctor Uribo Angel, resultado inhe­rente de condiciones topográficas y atmosféricas, pero el paludis11w es el mismo en su, esencia en ambas zonas. Nos viene en turno uno de los grandes apóstoles de las fiebres del alto Magdalena, y hasta cierto punto también del bajo Magdalena, la conspicua figum médica, Antonio Vargas Reyes. Tomemos por partes. Discu.sión sobre la fiebre amarilla, 2. 0 volumen. En correspondencia con el Redactor de La Gaceta Médica de Lim,a, haco saber en su introduc­ción <:1 deseo de conocer 1a Geografía Médica del Perú, y, en eí.:Jcto, hace su memoria sobre las fiebres del fagualcna para llegar á algnn a con· clusión por la comparación con las que reinan en la Nueva Granada, y ase­vera allí una vez más que, en sn concepto, no hay más que una sola especie do fiebres en el Magdalena: la remite1~te ó intermitente perniciosa, pudiendo afectar el carácter tlfoitloo, el bilioso, etc., el colérico, 'incluyendo en aquel t-ipo la fiebre amarilla. Caracteres generales. Estas fiebres tienen por punto de partida común la absorción de miasmas deletéreos á. la economía, que envenenando la sangre, la modifican de una manera especial y causan un estado mórbido general. En éstas, las fiebres palustres, la sangro extraíua de las venas for­ma un callo blando, negro, difluente, sin rastro de corteza inflamatoria, y después de la muerte los órganos está.n congestionados y los gruesos bazos no contienen coágulos, y si los contienen, son poco numerosos y muy blan­dos. La sangre toma entonces el aspecto del sedimento del vino. .En fin, en stt origen, el sitio de la enfermedad está en el organismo y no lo toma sino más tarife C'ltando aparece la lesión local. Define la fiebre remitente : toda enfermedad que presenta durante su curw accidentes continuos, cortados por accesos periódicos, debidos á la acción de miasmas palúdicos y que ceden á la medicación antiperiódica. Sigue luégo la distinción con las fiebres causadas por la introducción en la sangre de pus, ó do las que provienen do la inflamación de algún órgano. Tratando del diagn6stico de las mismas fiebres, concreta: conocerlas es dar la vida al paciente, desconocerlas es condenar á muerte el enfermo: pall' evitar esto es preciso estudiar el enfermo en todos sus elementos. Luégo continúa: la perniciosidad de lajieb1·e proviene de la exaqeraci6n de 1¿no de sus e~tados, 6 clal trastorr¡o de alg'una de las j'lmciones orgánicas, 6 bien de Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 300 CONTRffiUCIÓN AL ESTUDIO DE LAS FIEBRES un estado general de la economía en, todo análogo á una enfermedad epidémi .. ca. En el primer caso se trata de fiebres álgidas, congestivas, diafotéticas pe1·-niciosas; en el segundo, de fiebres del mismo cm·ácte1·, á síntomas cerebra­les, da la médula espinal, del corazón, del p1.tlm6n y anexos, de los Ó'rganos abdominales: ca1'diálgica, llematomática, n~ftética, etc.; y en el tercero, ó sea simulando una enfe?·medad epidémica: fiebres perniciosas tifoideas, fie­bres perniciosas disentéricas, jieb1·es pernüiosas coléricas, en fin, fiebre pet·niciosa amar17la, ó • ea w~a pe?·niciosa 1·emUente en s1.¿ más alto grado de intensidacl, no siendo contagiosa. Apoyado en Chervin cree que la fiebre que ha reinado en el Magdalena, y especialmente on Ambalema, es una fiebre amarilla; oigamos su narración: "La enfermedad acometo brusca­mento á las personas en medio do la salnd más floreciente. La escena so abre pot· Ugeros escalofríos seguidos de calo1·, terminando en sudo1·. La fiebre C01Jtinúa, al parece1·, inte?'1'Umpida por accesos bien sensibles. El paciente se queja de cefalalgia, de peao en la región epigástrica, de inapetencia, de intiomnio ó de grande estupor. J..~os vómitos son de materias blancas al prinCipiO, luégo biliosas; so concretan más tardo on una sustancia pare­cida al café con lecho, y lnégo sangre pura. La postración de fuerzas aumenta, In ansiedad es profunda, mancha · apm·ecen en la piel. A las hematomesis siguen evacuaciones de sangro, y entonces este líquido trasuda al través de todas las mucosas qno están en relación con las vías digesti­vas, pues aparecen epistáxis, sangre por las ensías cuando la muerte llega á esta altura, el cZterpo se cubre de sudor j1·ío, el pulso, que antes era fre­cuento, se haco sumamente lento, el hipo presagia la muerte que no tarda en aparecer." Si¡ue á esto la relación do que siempre en las orillas del Mag:laloná esta fiebre ha estado acompallada de fiebres. intermitentes y remitentes, de carácter palustre, del modo más manifiesto, y cita el caso de Callejas, que murió en Bogotá, en su opinión de una fiebre amarilla contraída en Conejo, siendo de adyertir que sus compafl.eroa llegaron con intermitentes y remi­tentes, que cedie,ron á la quina y quini'na. Además, ag1'ega q1te nunca se ha infeccionado Bogotá con la llegada dfJ indi'V1.duos atacados de jieb1·e ama1·illa. CoNCLUSIÓN TERAPÉUTICA : que todas ceden á la quina y qu,ini1¡a como única ancla de salvación. Luégo habla de ]a diferencia de la amarilla con todas las otras fiebres palustres, considerando siempre aquélla como tál, y en cuanto al aspecto ó estado tifoideo lo considera como una t1·ansición entre las contimtas JI las intermitentes, y, con mucha razón, piensa que este estado no es 'ta1'o, pues lo mismo sucede para el sarampión, la escarlatina, las vir1telas, etc., qt~te pueden afectar un elemento tifoideo. En el primer volumen de sus " Traba} os científicos," habla con rara exactitud y precisión de las fiebres todas del Magdalena; haco la etiología Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DEL MAGDALENA. 301 con plena perfección y luégo trata de la importancia de conocer las fiebres en todos sus ti pos, y de la frecuencia de confundir ·una remitente ó una sttbintrante de aspecto t1joideo con una fiebre tifoidea, haciendo resaltar la gravedad de la falta; termina con un caso práctico en corroboraci6n. Quien quiera conocer á fondo las formas diversas de las fiebres perni­ciosae, táles como ellas son en sí, con ejemplos vivos, debe consultar en el acto y sin vacilar los trabt~jos sobre la materia, de nuestro eminente maestro. Aunque haya mucha repetición con lo que yá anotámos del segundo volumen en relación con su fiebre amarilla, nos creemos obligados ya por en importancia, ya porque se refiero á la grande epidemia de AmbaJema d& 1857 Y 58, como también de Honda, ú. hacer un extracto de lo que dice en en rrimer volumen: "La fiebre amarilla no es sino una fiebre perniciosa." Las divide en fiebres perniciosas biliosas, fiebres tifoideas, fiebres car6tida1 y amarillas. En Ambalema y Honda. en Noviembre, Diciembre, Enero y Febrero, "la escena so abría por una cefalalgia intensa, acampanada de escalofríos y do dolores continuos en los miembros y en el dorso. Los ojos se inyectaban y lagrimaban, y el paciente se quejaba de insomnio, ó al contrario, de un estupor profundo. Cuando estos síntomas se manifestaban, yá. el enfermo se quejaba de anorexia, de dolor en el epigastro, do vómitos de materiaa blancas 6 biliosas al principio, quo luégo se convcrtíun en una sustancia parecida al cafó con leche, y más tat·de eran de sangre pura. U na ansiedad profunda, una postración do fuerzas, manchas en la piel, epistáxis, sangre por las ensías, sudores fríos, suma lentitud en el pulso, hipo, y nl fin la muerte. Esta fatal terminación ocurría de diatintas maneras: en unos, loa aíntomas iban progresivamente en aumento, tiA manera qne en 30 6 40 horas el enfermo llegaba á su conclusión; en muchos había reacción apa­rente, en la que el enfermo parecía iba á alentarse, cuando de repente se exasperaba y terminaba do una manera funesta; en nó pocos, en modio do sus ocupaciones, iban y venían 6 se mantenían de pie hasta la caHi destruc· ción de su sér." "Ansiedad, lentitud del pulso, la hemorragia y la colo­ración de la piel, pues los cadáveres aparecían como tenidos con bilis, eran síntomas predominantes." Tál era la fiebre amarilla del Doctor Vargas Reyes. Luégo continúa con la re1nitBnte biliosa, grave también, siendo de advertir la marcha marcada en la intermitencia de la afección, descrita como remitente. En otra forma, nn1l cefalalgia. violenta dominaba la escen11, y el enfer· m o moría bajo el gol pe de una congestión cerebral. Termina con una fiebre de naturaleza palúdica, que considera como una amarilla atenuada. Concluye el Doctor Vargas Reyes: 1. o Que Za fiebre ama1'illa 68 una NCO DE LA REPU UCA .. , , ,. .. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 302 OONTRIBUOIÓN AL ESTUDIO DE LAS FIEBRES perniciosa intermitente en su más alto grado de intensidad,· y 2. o Que la fiebre ama'rilla no es trasmis1'hle. A esto podríamos objetar con la razón misma expresada por el Doctor Vargas Reyes, en relación con el vapor R. M. Sterncr, en su travesía de San Thomas hacia Southampton, durante la cual acabé con Ja tripulación y el Capitán en piona alta mar, sin ht1berse manifestado un solo caso de fiebre palustre. En el Diagnóstico de las jieb1·es perniciosas insiste con sobrada razón en no perder nada del enfermo, y especialmente del lugar de procedencia del paciente, y una vez conocido el carácter de la fiebre, obrar sin tregua, pues un momento de vacilación puedo aer de resultados irremediables. HaL1nndo de la ter-minaci6n de todas las fiebres, agrega, que aun las simples y benignas, no tratadas oportunamente, dan lugar á la caquexia palustre, á las hidropesías, etc., y en su mayor parte i lesiones del bazo. En fin, ocupándose del pronóstico do las fiebres peruiciosas, termina, con su habitual genio médico: "No hay fiebre más grave que la perniciosa; un hombre en el brillo de la salud sucumbe do un instante á otro, y no hay un remedio de acción más heroica qno la qaina y sus alcaloides, cuantlo el numen del práctico da en la oportuna indicaci6n." El Doctor Vargas Reyes no es responsable de haber llamado amarilla una fiebre perniciosa, resultado de rápidos cambios regresivos en nuestros principales productos notos de oxidaci6n, como tampoco lo fuó Chervin, sobre quien apoya su opinión el Doctor Vargas Reyes; culpa fné de su época 1 nada más. Hecha esta salvedad, nos es diíícil encontrar en lo humano mejor exposición sobre el impnludismo: como para el diagnóstico de las ~feccionefl del pecho, yá se hacía bastante bien, antes de las bellas aplica­ciones del descubrimiento de Lacunec; Vargas Reyes, á semejanza de Bi­chat en sn Anatomía g~1¡eral, generalizaron desdo temprann edad y tal vez sin darse cuenta que lanzaban cada uno, á su turno, un esqueleto natural­mente articulado á la posteridad, susceptible de detalles y do interpreta­ciones, pero jamás susceptible de cambio de conjunto ó de totalidad. El sefior Doctor Esguerru O. en su lntrodu,cci6n insinúa la irlea do comparar la fiebre amarilla do las Antillas con ]as que han reinado en nuestras costas marítimas, para llegar á una noción exacta acerca de lo que se ha intitulado como tál en el interior: Ambalema, IIonda, Neiva, Es­pina1, etc. En sn capítulo sobre las fiebr-es en general, divide éstas en esenr;iales y sintomáticas, resultando de los análisis de la sangre, en las primeras, dis­minución de la fibrina, disminución, pues, de la plasticidad de aquélla, sucediendo para las segundas todo lo contrario. Divide las fiebt·es on conti- 1Utas, 'remitentes, subintr-antes é ~·nte1'mitentes. De la anat01nía patológica allí sefialada, aparece perentoriamente que Esguerra no hizo una sola autop­sia de un modo especial: en la tifoidea h&.y muchas petequias, palidez de la Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DEI. MAGDALENA. 303 piel, ésta es terrosa, demacración general muy pronunciada, meteorismo, alguna vez rigidez y enfriamiento rápidos; en la amarilla y en la perniciosa de corta duración se observa tinte amarillo más ó menos intenso, cubierto de manchas lívidas; calor y jl.Jjedad de los miembros, conservándose por nlgún tiempo; expulsión de sangre líquida, negra y algunas '"eces fétida, al momento de mover el cadáver; ]a putrefacción es rápida. En el caso de .fieb1·es perniciosas cree que se tratn de una discrasia en la masa de la. sangre, sin dar lugar á lesión marcada alguna, "lo cual confirma la idea de que el agente mórbioo obra primitivamente sobre la masa de la sangre." En su clasificaci6n de la.~ fiebres no encontramos nada nuevo, á. pesar do una muy lucida discusión sobre la mnt~ria. Las divide en cuatro géne­ros: l. o Género de la fiebre tifoidea y t1jus; 2. o Género de las fiebres palus­tres, remitentes é inter1m'tentes.: 3. o Ft'ebres er'llptivas, y 4. o Fiebres pesti­lenciales, jieb1'e amarilla, JJe te y c6lera asiático. En su. mem.o1·ia sobre las jieb1·es del Magdalena, ~Jsgnerra, tratando de la endemia ilcl 1\fugdalonn, sus consideraciones sobre ]as divisiones, formns, -tipos, etc. del género palustre, pueden considerarse obra maestra: va de las páginas 73 á 79. llace abdracción del tipo y iliosa de los paises cálidos; nos ensena un nuevo signo derivado de la te­nacidad á. la acción dol ligua fría del pigmento amariJlo de la lengua en ésta y de la separación completa en el caso de fiebre amarma, y termina poniéndose do acuerdo con el profesor Vargas Reyes en cuanto á. la exis­tencia de la fiebre amarilla en el Valle, aunque de un modo raro, no olvi­dando que ambos profesan ideas opuestas, ó por lo menos distintas en el modo como está en sí constituída la fiebre amarilla, 6 sea que el último considera la amarilla como 1ma remitente 6 intermitente perniciosa, y E¡¡- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 306 CONTRIBUCIÓN AL ESTUDIO DE LAS FIEBRES DEL MAGDALENA. j!uerra acepta la fiebre amarilla con la etiología hoy reconocida en el mun­do, aun cuando de sus palabras con buena fe habida y guardada, no se dos­prende sintomatología propia do la fiebre amarilla ninguna. Si Esguerra hubiera observado un solo ca o de fiebre amarilla, nos habría sólo por lo fuerte y persistente de su perfume, sino por haber aceptado > la opinión de los indios, que creían que su uso desarrollaba la memoria y fortificaba el cerebro. En el día se exporta do Venezuela y de las Guaya- ­nas con dirección á Europa, donde le dan aplicación en la perfumería y para aromatizar licores. El uso de la sarrapia estuvo muy generalizado en remotos tiempo• entre las mujeres del pueblo como perfume de la ropa y preservativo de la polilla. El olor qne comunica á Jos vestidos es fuerte y hostigante. El mnranón (ANAOARDIUM ocCIDENTALE, L) es un arbusto qne se cul­tiva en los Estados del Tolima, Magdalena y en el Territorio de San-.Mar­tín. El verde vivo y brillante de su follaje recuerda el del naranjo, aunque es bien diferente la forma de sns hojas. Las flores, dispuestas en panículaa derechas, son pequeñas y de poca apariencia; mas no así el fruto, que se hace notable por el desarrollo desmesurado de su pedicelo, y cuando aquél ha llegad e á su perfecta madurez, éste toma la forma inversa de una camue~ sa grande, de nn amarillo y rojo despercudidos. Es de un gusto acídulo nada desagradable, si bien muy acerbo antes de entrar en sazón. Cuando maduro, si se somete á la fermentación alcohólica, da una especie de gua· r'apo de un gusto muy semejante al malvasía; con él mismo puede pro­pararse nna cvneerva análoga á la del membrillo. El fruto propiamente dicho consiste en una pequefia nuez arriñonada de un color plomizo; la cáscara de éste está impregnada de un aceite cáustico que oxida el fierro y no permite comer la almendra sin haberla tostado antes. El tacay es un árbol elevado, de tronco muy derecho, aunque no grueso; se encuentra en abundancit\ en los llanos de Villavicencio; da una especie de nuez esférica, de una pulgada de diámetro, muy dura y lisa que empieza á abrirse por la cima en tres cascos grnesos é iguales, y encierra otras tantas almendras de la forma de las del J ATROPIIA cu&cAs, L., pero mucho más grandes qne éstas. Cómense tostadas, con la particU· 1aridad de no ser drásticas á pesar de ser una euforbiácea la especie que las produce, ni su embrión ácre como ocurre en la generalidad de las almendras de esta familia. Los frutos caen del árbol á ]a madurez·, pu­diéndose tomar del pie del árbol donde se encuentran en montones, cir­cunstancia que permite obtenerlos en cantidad considerable y á bajo precio, y desde ]uégo pueden exportarse sin mayor costo. El Doctor H. Karsten llamó esta planta ÜARYODENDRON ORINOCENSE. Encnéntrase des­crita y figurada en su espléndida obra titulada Ftorm Oolornoianm spe­cimina selecta. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. VEGETALES IMPORTANTES POR SUS FRUTOS. 309 El almendrón llamado de Mariquita por ser el lugar donde se obser­vó por primera vez, y al cunl dió el señor Mutis el nombre botánico de CARYOOAR AMYGDALIFERUM, crece en Antioqnia y Purificación y abunda en Lérida, donde forma bosques enteros; siendo tanta la profusión cou que fructifica, que sus nueces se reeogen del suelo. Son éstas uno• erizos leñosos, reniformes, de color castaño, de cuatro centímetros de largo y dos y medio de diámetro ; encierran una gruesa almendra casi cilíndrica, blanda, de fácil digestión y muy nutritiva; insípida si se toma en estado natural, pero confitada, no tiene rival ea lo delicado del gusto. Es pastosa y muy suave; con ella pueden prepararse masapanes y turrones muy superiores á los que se hacen con las almendras del Amygdalus communis, tan estimadas en todo el mundo. WINCESI • .lO SANDINO GROOT. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 310 EL .AHORRO. EL A:S:OlUtO POB SAMU'EL SM:ILES. (Traducción de ])z~go Mendoza ). (CONTINUACIÓN.-Véase el Tomo VII, número 37, de Enero de 1884). CAPITULO VI. :MÉTODO S D R EC ON O Mf A. Con profunda sabiduría los Romanos designa· ban con un mismo término el valor y la. virtud. No hay en verdad, propiamente hablando, virtud sin victoria sobre nosotros mismos. Lo que nada nos cuesta, no nos sirve para nada tampoco. DE MAISTRE. Casi todas las ventajas que el hombre posee sobre los animales inferieres, nacen de que puede obrar en unión de au~ semejante!', y llevar á cabo por el esfuerzo combinado de muchos lo que no podría realizara~ por el solo esfuerzo individual J. S. MILL. Nuestra principal se~ridad cuanto á lo futurv está en la. mayor distnbución de la riquP.za y en todas las med1das que tiendan á obtener tal resul· tado. Con la posesión de la riqueza vendrán loa instintos conservadores y el desdén por los pro­yectos inmorales. Mucho debe esperarse de la po­blación rural cuando sea propietaria y de lb nr· bana cuando capitalista. W. R. GREG. Los métodos de practicar la eronomía son muy sencillos: gastar me nos de lo que se gane, es la primera regla ; ahorrar siempre algo para lo futuro. La ley civil considera el derroche como hijo de ]a demencia, y por eso quita al demente el manejo de sns bienes. Pagar pronto lo que se deba y no endeudarse jamás sin motivo hono­rable, es la segunda regla. La persona que se adeuda trampeará casi siem­pre, y el que trampea corre tras el deshonor. " Quien paga lo que debe enriquece." Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL AHORRO. 311 No gastar, creyéndolas seguras ganancias inciertas, es la tercera regla. Las ganancias pueden no llegar nunca, y en caso de que lleguen, su lugar lo ocuparán las deudas, y no hay para qné cargar con un cadáver. Llevar cuenta exacta de todo lo que se gane y de todo lo que se gas­te, es la cuarta regla. Un hombre metódico sabe con anticipación lo que necesita y pone los medios conducentes á obtenerlo; y mantendrá equilibrado su presupuesto de manera que sus gastos no sean mayores quo su renta. J ohn W csley siguió invariablemente esta regla. Poseía una peque­na renta, y siempre seguía. con la vista la marcha de sus negocios. Un afio antes de morir escribió con mano temblorosa en su JJiario de Gastos: "Por más de ochenta y seis aflos he llevado con exactitud mis cuentas. Y á no me cuido de hacer lo mismo, pues tengo la convicción de que eco­nomizo todo lo que consigo y doy todo lo que puedo, es decir, todo lo qne tengo." (1) Además de estas reglas de economía, el ojo del dnef'io ó de la duefia es siempre necesario para qno nada se pierda, para que todas las cosas ten­gan su us0 propio y sn lugar conveniente, y para que todo se haga bien y en orden. No deshonra~¡ las más altas personalidades .tomar particular ·ntcrés en sus propios negocios; y en personas de medianos recursos, ese " nterét~ es absolutamente nece ario para el buen éxito de ellos. Es difícil fijar límit6s precisos á la economía. Bacón dice que si un 10mbre puede vivir bien con su renta, debería gastar la mitad no más y horrar la otra. Esto es quizás exigir demasiado. Bacón mismo no seguía el consejo. Qué parte de nuestra renta debemos gastar, es cosa que depen­de de las circunstancias. Pudiera decirse que en el campo una décima parte y en Londres (ó en la ciudacl en general) nna sexta parte; en todo caso, es mejor ahorrar mucho que gastar mucho: fácilmente podemos re­mediar el primer defecto, pero no sucede lo mismo con el segundo. En una familia numerosa mientras más dinero se ahorre mejor. La economía es necesaria así á los moderadamente ricos como á los comparativamente pobres. Sin economía el hombre no puede ser genero· so, ni tomar part~ en la obra de la caridad ; si gasta todo lo que gana, á nadie pnide ayudar, ni educar convenientemente á sus hijos, ni tampoco ponerlos en el camino de la felicidad terrenal. La vida de Bacón muestra que ]as más altas inteli~encias no pueden sin peligro despreciar la econo­mía. M11es de gentes testifican diariamente que aun los hombres de más mediana inteligencia pueden practicar tal virtud con buen éxito. Bien que los ingleses son diligentes, grandes trabajadores y gentes que no confían sino en sí mismos, con frecuencia desatienden los más efi­caces métodos prácticos de mejorar su condición y asegurarse su bienestar (1) SoutMy'a " Life oj Wesley," t~oZ. 11, pág. 560. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 312 l!:L AHORRO. sociaL N o tienen la edncación suficiente para ser próvidos, temperantes, previsores. Vjvcn para lo presente) .Y se descuidan respecto á lo futuro. Maridos y padres generalmente rreon que han cumplido r.on sn deber si proveen lo neccsuio para el momento actual, sin cuidarse del día que viene. Si industriosos, son impróvidos; si hábiles para ganar dinero, prontos para derrocharlo. En suma, no ejercitan la previsión ni conocen la virtud de la prudente economía. Estas consideraciones no tienen influjo todavía sobre los individuos de todas las clases sociales: viven de una mannra superior á sus rentas; las clases altas sólo quieren ostentar; dicen qnc les es forzoso conservar sn "posición en la sociedad," que debeu tener c:~sas hermosae, caballos, coches, dar buenas comidas, beber ricos vino5, vestir á sus mujeres con telas costosas. . . . , El carro de la improviden~ia va por sobre corazones despedazados, esperanzas arruinadas y ambiciones desvanecidas 1 El vicio es dQ naturaleza. expansiva. Las clases medias tratan de com­petir con las clasos patricias. Aquéllas quieren que sus hijas anden en co­ches, asistan á óperas y teatros, etc . La ostentación de los unos quiere so ­breponerse á la ostentación dé los ott·os. La locura de los vicios desvasta como impetuoso torrente. Pero el ejemplo no se detiene en estas dos clases no m~ís: la clases trabajadoras quieren vivir de una manera snpe­rio¡ · á sus recursos, los que, como se sabe, no son gmndes; y ann cuando fnm·an, debieran prepararse rnñs bien para los días sin sol. ¡ El hogar del pobre no os refugio contra ninguna tempestad 1 Ahorrar dinero por avaricia es cntet·amento diferente de ahorrar di~ uero por economía. El único placer del avar1.1 es ahorrar por ahorrar; mientras que el hombre prudente ahorra para gastar en comodidades y goces legítimos y guardar para lo futuro. El avaro hace del oro c;u ídolo; becerro ante el cual constantemente se inclina; en tanto que la persona económica lo mira apenas como un modio útil para promover su propia felicidad y la de aquéllos que dependen de él. El avaro jamás está satis­fecho: amontona riquezas qne nunea podrá consumir y que deja para. que otros las malbaraten; el económico sólo se propone gozar de una parte de las comodidades mundanales sin pensar en acumular por acumu­lar dinero. Es debet· de todos, así jóvenes como viejos, economizar. El Duque do Snlly menciona en sus Memorias, que nada contribuyó más á su for· tuna que la prudente economía que practicó desde su juventud, con lo cnal pudo hacer frente á cit·cnnstancias imprevistas. Si un hombre es ca­sado, mayor es An deber de economizar: sns hijos y su esposa lo exigen instan temen te. Si su muerte es prematura, no los dejará en el desamparo. La mano de la caridad suele rier fría, sns donos no tienen valor compara­dos con las ganancias de la industria y los ahorros del trabajo, que traen Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL AHORRO. 313 consigo bendiciones y consuelos y que no idligcn herida alguna á los sen­timientos de lo def:graciados. Q1.1e, por tanto, cada hombre ee esfuerce en economizar·, no para atesor·ar sino para asegurar el birnestar y reposo de í mismo mientras vi va y de sus hijos cuando mnera. · Hay dignidad en todo esfuerzo honrado pot· economizar, annqne la tentativa no la corone el triunfo. La economía equilibra el alma, hace qne la prudencia venza á la extravagancia, da prodomiuio á la virtud sobre el vicio y ft·eno á las pasiones, aparta los vano. cuidados y asegura el con­suelo. El dinero por poco qnc sea enjuga muchas hígrimas, aleja muchos pesares y no pocos dolores del corazón. Onando un hombre posee dinero camina con planta ligera y su corazón late al gt·cmcnte. Cnando el traba­jo se interrumpe ó sobreviene la advcr ~ ictad puede pasar e sin el uno ó hacerle frente á la otra. Apoy11do en el capital puede desviar lH. caída ó prevenirla. La economía realiza. b dignidad del hombre; l:l. vida serA una bendición, la. ancianidad será un honor . Puede por último, el hombre, ha jo la ejida do la Providencia, atravcsat· la vida, seguro de no haber sido una car a para la sociedad sino, por el contrario, una adqni ición y un orna­mento de ella; cierto también do qur., habiendo . ido independiente, sus hijos de pnés, si niendo u cjcmpln, y aprovcchand ]os medios que les ha dej: do, caminarán del propio modo por el mundo felice , é independientes. El primer deber de todo hombre es progresar, educarse, elevarse en la escala social, y ayudar ú. sus hermanos por todos los medios á s11 alcan­ce. Cada uno tiene, en sí mismo, la. voluntad y el poder para realizar todo eso; y el hecho está probado por la multitud de hombres qne con buen resultado han combatido las circunstancias adversas de la vida en qno se han visto colocados, y que han ascendido de las más profundas simas de la pobreza y del abatimiento social, corno para prodamar ]o que un hom­bre enérgico y resuelto puede hacer por su propia elevación, progreso y adelanto en el mundo. i No es acaso un hecho verdadero que la gloria de las comunidades, el poder de las naciones, la grandeza de la humanidad, en resnmcn, es el resnltadQ de prnebas y dificultades vencidas? Y:í ha dado un pa o en el camino del pro~rcso el hombre c1ue so ha propuesto t~cgnir ese camino, cnmo cpw ese paso e la mit :Hl de la jot·nada. Por el solo hecho de avanzlr él mismo et~t:1 en itnaeión de hacer avanzar á lus demá . Da á los que le rodean In más elocuente de las lecciones, cual es el ejemplo, qne enseña cou nna. eficacia qne 110 conocieron nunca las palabras; hace lo qne otros pueden hacer también por imitación; y principi:mdo por sí mismo esb1 en la más fa,·orablc situación de enseñar el deber de progresar y reformarse. Si ]a. mayoría de los hombres obrase como él obra, ¡cuánto más sabia, cuánto más feliz, cuánto más próspera, tomada en conjnnto, sería la sociedad ! Ésta se compone de individuos, que, si son felices, lo será la sociedad y al contrario. 21 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 314 EL AHORRO. Las quejas sohre la desigualdad de las condiciones son tan viejas como el mundo. En la EcoNoMÍA de Genofonte pregunta Sócrates: "¿Có­mo es qne algunos hombres viven en la abundancia y pueden ahorrar algo, en tanto qne otros apenas obtienen lo necesario para vivir~" "La razón es-responde lsómaco-porqne los primeros se ocupan en sns negocios y Jos segundos Jos desatienden." · La diferencia entre los hombres la determinan la inteligencia, la con­ducta y la energía. El bnen carácter no obm al :lcaso sino bajo el influjo do la virtnd, de la prudencia y de la previsión. llay en el mundo muchas caídas. i No ha de caer aquél que busca. apoyo y ayuda en los demás y no los busca en sí mismo 1 i Y qué otra. suerte ha de correr quien gasta y no trabaja~ Si pues rnn<;hos son \'Cnci­dos es porqne no merecen triunfar. Recorren malas sendas, y ninguna suma de experiencia los corrige. Muchos cr·ccn á pie jnntillo en la fortu­na. Fortnna es una palabra qne vale buen manejo de los asuntos prácti­cos. Richelien solía decir que no ocuparía á un hombre desafortnnado, es decir·, á un hombre qno careciera de cualidades prácticas y que fnera in ­capaz de aprovecharse de la experiencia, puesto que derrotas en lo pasado son frecuentemente prc . agio de de1·rotas en lo futuro. .Muchos de los hombres mejot· dotados han carecido de tacto; y por eso no se han adap­tado á las circunstancias que los han rodeado, j' han insistido en llevar adelante lo quo se han propuesto cualesquiera que fueran los obstáculos: levantaron muros contra los cuales se e::strellaron. En ~ene1·al, so preparan tánto y se valen de tnntas precauciones, que el logro de sn objeto so les aleja, y son semejantes á aquol Danés, de qnc habla Washington Irving, que como descase ~altar por sobre nn vallado, se retiró tanto de él para. cobrar vuelo en la carrera, que cuando llegó á donde estaba iba y~í cansa­do y tuvo que sentarse á un lado para recobrar el aliento. En la vida actnal carecemos de cosas hechas, pero no de materias pri­mas para fabricarlas. Naturalmente preferirnos al hombr·e que tiene pro­pósitos definidos y que toma el camino más corto para llegar á su objeto, á aqnél qnc e desata en descripciones de lo qne va á hacer é hila hermo­sas frases sobre el modo de haeerlo. Sin la acción las palabras son meras nubes de verano. El deseo de medrar y el de acnmular dinero no se han concedido siu designio. Algún objeto bueno tienen tales plantas en el corazón humano; y, á la verdad, ese deseo de acn mular es uno de los rnás poderosos instru­mentos de la regeneración de la sociedad; da á la energía y á la actividad individual nua base segnra; es el fundamento de la industria, el canto de granito en que se apoya la independencia; y, por último, impulsa al hom­bre hacia el trabajo, los inventos, la excelencia. Nunca jamás el perezoso y el derrochador llegaron á ser grandes. Es Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. KL AIIORRO. 315 entre aquéllos qne no perdieron un momento siquiera donde encontrames á los hombres que han hecho adelantar el mundo por su saber, su ciencia 6 sns inventos. El trabajo es una de las condiciones de la existencia, es el precio que los dioses dan á todo lo que es excelente. E te pensamiento viene á nosotros desdo los tiempos gentílicos, y es digno del cristia­nismo. Todo depende, como se verá más adelante, del u o qne se haga de la riqueza acumulada. Sobre la piedra del sepulcro de J ohn Donaugh hay grabadas las siguientes máximas, consejos á ]os jóvenes que quieran medrar en los negocios : Recuérda sit3mp1'e que el traba}o es wta de las condiciones de la eanstencia. ]!...,¿ tiempo es oro: 110 pierdas ur" momento, ocúpalos todos. Obra con los demá como quieras obren contigo. Jarnás dejes para mañana lo que puedas lwcer hoy. Nunca qu,ieras que otJ'O haga lo que pueda.~ hacer tú. No codicies. No pienses en aqu,ello que 'nO se pueda ó no merezca contarse. Jamás d ~jes ir lo que no J¿a de volver. No gastes; prodúzcas. Que el m,ayrJr orden regule las acciones de tu, vida. Aprende la manera de hace1• la maym· swna de bien. No te prives de lo que justamente necesites; pero 1:ive Bcnailla y frugalmente. Trabája, pues, lwsta el último momento de tu existencia. La mayor pa1'te de los hombres tienen á su alcance los medios de de­fenderse contra la ad vcrsidad y de oponer una alta barrera á la pobreza ; y pueden hacer esto por sus propios individuales esfuerzos ú obrando según el principio de la cooperación, qnc es susceptible de casi indefinida extensión. Las gentes de más humilde condición, asociándose y combi­nando sus recursos, son capaces de librarse de la presión de la miseria, do promover su bienestar fíaico y de contribuir así al progreso ras esterlinas durante la huelga de .Preston; después de la cual volvió á trabajar bajo las mismas condiciones que antes. Ciertos tra· bajadores do Londres malbarataron cerca de trescientas mil libras en otra hnelg&; y aun cuando hubieran obtenido las condiciones que exigían, ha­brían necesitado seis aflos para recompensar la pérdida. Los minero!? do Forest of .Dean volvieron á tralJajar con las mismas candiciones de antes después de once semanas do huelga y perdieron cincuenta mil libras. Los trabajadores en hierro de Northnmberland y de Dnrham dcspnés do pasar nna parte del afio en ]a ociosidad y de perder pot· salarios dof,cientae mil libras, volvieron al trabajo con una reducción del diez por ciento; los del Sur de Gales estuvieron ociosos durante cnatro meses, y según Lord Abor­dare, per·dieron en salarios solamente no menos de tres millones de libras esterlinas! En Inglaterra hay abundancia de nnmerario al alcance do los obre· roa, que podrían utilizar, pero que no Jo hacen. Considérese únicamente un millón de l9s tres (jUe se perdieron en la huelga del carbón, que se hubiera dedicado por los mineros ú ott·os industriales á la producción en común en hcneficio de sí mismos, ¡cuánto no se habría hecho! "Cen hábi­tos de frugalidad "-dice :Afr. Greg-"ohreros prudentes pueden en diez años tener goardadas fácilmente qninientas libras; y si veinte obreros jun· taran sus ahorros podrían reunir diez mil libras con qné montar una fábri­ea por su propia cuenta." (2) Fácilmente se puede probar que esto no es impracticable. La coope- (1) El31 de Enero de 1875 á un trabajador de la fábríca de los señores Viekers y Sheffi.eld se le pasó á manejar un torno, cosa. que no sabía hacer. Como esto fuese con­trario á la contrata, el obrero protestó, y tuvo que retirarse. Así proceden contra gentes de su misma condición. Esto no tiene apoyo en la ley ni en el derecho Dl:ltural sino en la voluntad de una mayoría. Esto acaba con la. libertad individual. (2) El gasto anual di las clases obreras solamente en beber y fumar, es no inferior á la suma de ;C60.000,000. Cada año, por tanto, las clases dichas tienen facilidades de ser capitli.Jistn~, simpleme nte evitandiJ gastos pernz'ciosos en una proporción tál, que podrían mon· tar quinientas f'bricas de diferentes clases por su prop¿'a, cuenta, ó comprar á lo menos quinientos mil acres, donde podrían e~tablecerse cincuenta mil familias con diez acres cada una. Nadie puede negar la evidencia de los hechos; ni nadie negar la inferencia. Quaterly Review, m'tmero 263. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 318 RL AHORRO. ración hace tiempo se practica por el pueblo obrero en toda Inglaterra. U na gran parte de las pesquerías se han verificado por muchos años según tal sistema. Los pescadores se asocian, construyen, aparejan y manejan un bote; los productos do la pesca los dividen cutre sí. La Compañía de WJ1itstablc para la pesca do ostras existo desde tiempo inmemorial, (1) aunque sólo hasta 1793 no fné incMporadn por acto del Parlarucnto. Los mineros do Cornwall han procedido conforme al mismo principio: han extt·aído, preparado y vendido ol estaño y dividídose los prodltctos en cier· tas proporciones, muy probablemente desde el tiempo en qne los fenicios 1levaron el artícnlo á sus puertos del Mediterráneo. Y en nuestro tiempo la cooperación so ha practicado en extensión considerable. En 1795 se fundó la !Iull Anti- .Mill ln,dustrial Society. Las razones que se tu\·ieron en cnonta al fnndarla, corren p11blieadas en la petición qno dirigieron los primeros miembros al Jefe do llnll, que dice asi: "Nosotros, habitantes pobres de la dicha eindad, habiendo sufrido muchas penas y contral'icdadcs en nosotros mismos y en nuestras familias con motivo del precio exorbitante de la harina; y aun cuando ese prec\o ha disminuído mucho al presente, jnzgunos, sin embargo, necesario tomar algunas precauciones para preservarnos de las invasiones de los hombres codiciosos en lo futuro," En consecuencia, suscribían una cantidad para edificar un molino con el objeto do proveet·se do harina, L!\ Oorpor,,ción Municipal accedí.', á la petición, y otorgó á los socios pl'ivilegios liberales. El molino se edificó y subsiste hasta el día; tiene m.-ís do cuatro mil miembros, cada nno do los cuales tiene una acción do veinticinco chelines. Pertenecen casi todos á las clases trlh:\jarloras. Algunos entahlaron una acción leg tl para echar abajo la sociedad, pero la tentativa fué resisti­da con éxito feliz. La Sociedad prepara la harina y la vende á los socios al precio del mercado; divide los productos anualmente entre los tenedo­res de acciones, según la cantidad de luu·ina c0nsnmida por la familia do cada nno. Realiza muy buenas utilidades. Pasaron muchos años antes do que se signiose el ejemplo de los habi­tantes de Hnll. Fné únicamente en 1847 cuando los co<'poradot·es de Leeds compraron un molino de trigo, y en 1850 cuando los de Rochdale hicieron lo mismo; y desde entonces han manufacttll'ado harina. Algu­nos que no pertenecían á la Asociación quisieron vender el at'tícnlo más barato, pero no pudieron, y el pr·ecio de la harina bajó por el curso natu­ral de las cosas. El molino de I.Jeeds prodnjo hasta por la cantidad de cien mil libras al año, y pagó más de ocho millihras de ntilidades á sns tres mil seiscientos miembros en 1866, y les proveyó de harina de excelente calidad. La Rochdale .District Co-nperative Oorn-miU Society obtuvo también muy buen éxito; produjo harina para los consumidores de quin- (1) &ports on th6 Paris Unü;ersal Exhibition, 1867, f>Ol. VI, pág. 252. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL AHORRO. 319 ce millas á la redonda (1). Pt·oveyó de harina á sesenta y dos sociedades cooperativas que contaban doce mil miembros ó más. Su capital era en 1866 de doscientas veinticuatro mil libras, y las utilidades alcanzaron á cosa rle diez y ocho mil libras. Por esta misma época florecía la conocida con ol nombre de lfquita­ble l)ion.eers' Society, que se ha distinguido entro las instituciones indus­triales coopera ti vas. Fné establecida en 1844, aí'ío en que el comercio esta-­ba en mny malas coudicioncs, y el pueblo obrero era pres:t de angustias . por su porvenir. U nos veintiocho ó treinta hombres, tejedores casi todos, formaron una t:ocicdad con el objeto do economizar sus g(mancias dura­mente obtenidas. Es bien sabido qne los obreros generalmente sufren un recargo de nn diez por ciento en los artículos quo consumoH, por causas sabidas también. El pt·ofesor Fawcett estima la pérdida en cerca del vein­te pot· ciento. Sea como ÍLlot·e, el caso ea que tales hombros deseaban aho_ rrar ese porcicntaje que se iba al bolsillo do los vendedores. Cada socio daba una suscripción semanal do dos peniques; y cuando habían hecho cincuenta y dos enteros de tal cantidad poco más ó menos, se encontraban en disposición de comprar tres fanegas de harina de ave­n , que so di:;tribuía Rl precio del mercado entre los miembros de ]a So­ciedad. Como éstos aumentaban, lae su8cripciones también, y así la Socie­dad podía comprar té, azúcar y otros artículos, con los que hacía lo mismo qn~ con la harina. Rasgo capital de esta Sociedad es el de hacer sus com­pras al contado. La Sociedad progresaba constantemcute. Estableció un fondo para negociat· en pan, pescado, ropas, etc. Al cabo de poco~ años sus miembros estaban en el mismo pío qnc los de la Cooperativa. Aumentaron su cap¡­tal por Ja emisión de acciones de n libra, y comenzaron á fabricar y á ven­der vestidos, zapatos, etc.; pero el principal comercio consistía en la com· pra y venta de provisiones, ósea artícnlos alimenticios, por mayor y por menor. N o obstante la grande escasez durante el hambre del a1gudón, la Sociedad siguió prosperando. Desde el principio destinó una porción de sus fondos á propósitos edncacioni8tas, establecicndt> un gabinete para la lectura de periódicos y una biblioteca, que cuenta ahora más do seis mil volúmenes. Llegó á poseer-tal era su progreso-once tiendas para la venta de géneros en Rochdale y en suc; inmerliaciones, sin contar la oficina central en Tuad Lane. A fines de 1866 contñba. E~eis mil doscientos cuarenta. y Beis miembros y un capital de noventa y nueve mil novecientas ocho li­bras: con un producto total de treinta y un mil novecientas treinta y una libras. (1) Cuéntase su Historia en la obra citada, pág. 269. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 32() EL AHORRO. Pero no es esto todo. Un dos y medio por ciento se apropiaba del producto neto para el soster.imiento de los gabinetes de lectura y de la li­brería. Actualmente cuenta once gabinetes en diferentes lugares de la ciudad. La suma destinada á este objeto asciende á más de setecientas libras por ano. Los socios se di vierten jugando al ajedrez ó á las damas y con los estereoscopios, microscopioo y tolescopios que tienen como adorno de sus bibliotecas. Bien que no han adoptado medidas especiales para pro­mover ]a templanza, los gabinetes de lectura y las librerías ejercen nn po­dero~ o y benéfico influjo en el particular. Se ha observado que la Socie­dad ha hecho más por destruir· la emoriagnez en Rochdale que todos los predicadores. El ejemplo de los asociados do Rochdalc ha ejercido una influencia eficaz sobre los trabajadores de todos los condados septentrionales de lngla· terra, donde apenas hay ciudad ó aldea que no tenga una Sociedad coope­rativa de ésta ó de otra clase, las cuales han promovido el desarrollo do hábitos de ahorro, economía y tcmplaza ; han inspirado al pueblo interéa por lo a untos concernientes al dinero; les han puesto de pre ente las ventaja de guardar una parte de sus salarios, y por último, les han ense­ñado el manejo do los negocios. En todo esto ha tenido mucha parte el hecho de qno los asuntos generales de la Sociedad ha11 sido dirigidos por comisiones sacadas de sn seno. U na do las sociedaee el tipo hermoso sin .accesorios qne de su contemplación no3 distraigan, fuer­za es también colocar la idea do la asociaciói1 en la. misma categoría, porque sólo de este modo e explica el íntimo enbce do los objetos bcllo.3 con los afectos del alma que mús la dignifican. Sea. tercera consecuencia, q ne del hecho de no esb~r des ti nadas las artes {t lt\ sen·il imitación do la Naturaleza, no debe iníerirse c¡ue el estudio do ésta sea inútil; porque á la inversa, esu estudio proporcionará al Hombro un co~ocimicnto rcfle.·ivo de los tipos que la razón snministm, tipos que debe revestir Je un cuerpo por medio do la imuginación, y reproducir exterior­mente con el auxilio de las artes. S(la r.uarta consecuencia, que entrando en la, concepción do lo bello un elemento sugerido por la inteligencia y otro por la sensibiliuad, el predo­minio ue alguno de los do ó su absorción recíproca, so hará. siempre sentir en el efecto estético, ó lo que e igual, en el estado do las artes; y como frisa en imposible conservar el equilibrio de aquellos elementos generadores, de aquí que muchos artistas sean áridos, sublimes muy pocos, y sensuales Jos más. . Sea quinta y última consecuencia. de las teorias expuestas, que la con-templación do lo bello implica la. supremacía de la idea sobre la sensación; ia do las cosas inmortales y eternas sobre los placeres 6 intereses perecede­ros; y comienza á libertar el alma de la tiranía del cuerpo, y á procurarle una emancipación eSl)iritual que la moral aquilata y perfecciona, y que llega á realizar por fin el ángel de la muerte. Admirable fenómeno, senores: sólo habíamos intentado resonar la teo­ría de Jo bello, y ella nos ha trnído po1· la mano á. las altas consideraciones de la Religión y de la Filosofía. ¡Tan cierto es que todo lo bueno purifica y que todo lo verdadero eleva! ¡Tan cierto es quo lo bueno, lo verdadero y lo bello son, como cnseflnba Platón, las tres invisibles alas con que el espíritu se remonta hasta el seno de la Divinidad! Pero yá es tiempo de que, explicados los términos do la cuestión que aquí nos tiene reunidos, la examinemos en su ondo y directamente. 22 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 339 FII.OSOFÍA DEL AR'fK, I ¿Reflejan las bellas artes el carácter de la civilización
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Anales de la Instrucción Pública en los Estados Unidos de Colombia - N. 49

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Los años del tropel

Por: Alfredo Molano Bravo | Fecha: 2017

Crónicas de Alfredo Molano, ganador del premio Simón Bolívar de periodismo 2016, donde retrata esa Colombia profunda, diversa y desconocida de las últimas décadas. Hay muchos estudios sobre la violencia en Colombia, pero pocos logran retratarla de forma tan vívida como Alfredo Molano. Esta obra está compuesta por siete relatos, unos de víctimas, otros de victimarios, a partir de los cuales nos adentramos en lo más complejo y humano de la guerra, del despojo, del sufrimiento que entraña la violencia y sus más profundas contradicciones. Es el retrato de un país que quedó irremediablemente dividido después del 9 de abril de 1948. La crítica ha dicho: "Este bogotano, nacido en 1944, ha dedicado sus días a recorrer el país, muchas veces a lomo de mula o a pie, y ha creado una obra única que, en más de 20 libros, cuenta la historia de una Colombia muchas veces ignorada: el país rural, campesino e indígena que ha sufrido los embates de la guerra". Revista Semana
Fuente: Odilo Formatos de contenido: Libros Género: Crónica
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Años de fuga

Por: Plinio Apuleyo Mendoza | Fecha: 2022

"Esmerado escritor, hábil y dotado narrador, el autor de Años de fuga ha dado en su libro una de las más interesantes novelas latinoamericanas de los últimos decenios: problemática, íntimamente comprometida con la realidad americana, conectada con la mejor tradición literaria colombiana". Giuseppe Bellin Años de fuga es la novela más emblemática de Plinio Apuleyo Mendoza. Publicada en 1979, obtuvo el primer Premio de Novela Colombiana Plaza & Janés, y ganó el favor de la crítica y del público por su estructura ganó el favor de la crítica y del público por su estructura y por su cautivadora vitalidad. "Gran novela del desencanto", como la llamó García Márquez, cuenta la historia de Ernesto, un colombiano que a comienzos de la década del sesenta del siglo pasado se instala en París para enderezar el rumbo de su vida, tras una juventud de ímpetus revolucionarios que llegó a un punto muerto. La ciudad de la luz le ofrece un mundo fascinante: ideas, sexo, música, amigos, literatura, un clima de cambios sociales, incluso el amor, pero todo se le aparece a Ernesto con una enorme fragilidad.
Fuente: Odilo Formatos de contenido: Libros Género: Novela
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Linos Trío (Colombia)

Por: Linos Trío (Colombia) | Fecha: 02/07/2015

La agrupación Linos Trío se conformó en 2011 debido al interés de sus integrantes por la música de cámara y por llevar a todo el público colombiano repertorio importante de la historia de la música académica. El concierto a cargo de Linos Trío expuso tres obras representativas del formato, trazando una línea en la que el neoclasicismo de la primera mitad del siglo XX se encuentra con propuestas innovadoras que permiten entender las posibilidades y riquezas ofrecidas por esta formación camerística.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Programas de mano
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Cartas a Diana

Por: Jordi Sierra i Fabra | Fecha: 2020

Medellín, Colombia, comienzos del siglo XXI, diez años después de la muerte de Pablo Escobar y con la ciudad pacificada pero todavía llena de conflictos. Un hombre viudo que se gana la vida con una máquina de escribir haciendo pagarés o cartas en la calle, recibe el encargo de un desplazado para que le escriba cartas de amor a una maestra que vive lejos. Es el arranque de una historia que, según Jordi Sierra i Fabra, es su mejor novela de amor. Una obra también dura, que refleja el universo de una ciudad que llegó a ser considerada la más peligrosa del mundo.
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros
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Cuadernos de Cine Colombiano No. 16: Los ríos y el cine

Por: Gerencia de Artes Audiovisuales del Instituto Distrital de las Artes | Fecha: 2011

La génesis misma de estos Cuadernos, surgió a la orilla del río. En efecto, por la iniciativa de la Fundación Gilberto Alzate Avendaño, con el acompañamiento de todo el sector cultura de la Alcaldía Mayor de Bogotá D.C., se llevó a cabo del 17 al 23 de septiembre de 2009 la expedición conmemorativa del inicio del bicentenario de las luchas por la independencia en Colombia "Gritos que cambiaron la historia". Esta pretendía generar una amplia reflexión, teniendo como eje central, como elemento convergente al río Magdalena.
Fuente: Cinemateca de Bogotá - Cuadernos de Cine Colombiano Nueva Época Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
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La espada de Holofernes

Por: Anónimo | Fecha: 1830

'La espada de Holofernes' fue una publicación seriada que tomaba extractos de una obra anónima de Francia y los traducía al español. En este impreso, que circuló semanalmente entre enero y julio de 1830 en la Gran Colombia, se discutían temáticas relacionadas con la religión y la historia política. Para ello, se tomaban extractos de pensadores como Voltaire, Rousseau, Bolingbroke, Montesquieu y Bossuet; que se consideraban "falsos filósofos", y a partir de sus reflexiones, se defenía al cristianismo.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa
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La espada de Holofernes

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Revista Literaria: publicación mensual - N. 27

Por: | Fecha: 1892

A~O 111 Boe-otá (Colombia Julio: 1892 E TREGA 27 EVISTA LITE ARIA Biografía. Historia, Viajes, Geografía, stadística, Crítica, Cuadros de costu bres, Poesías, Va iedades, etc. Director 1 IDO O LAVE DE A AYA CO TE I 0: J!' s. -LITER T .- a gran emana por . José Manuel Ma rroquín . ........... ...... ... ... .......... . ............ ....... .. la Los primero~ di nte or D M o de o olina . . . . . . . .. . .. . . . 167 II- RIE .-FA Almanaque de Gotlt , p r D. Rodrigo Soriano (e p. ñ 1> ......... .. . . ........................... 174 El carro y la lo omotora, por . Jo é de iles .. . . .. . . . .. . . 1 3 III- LB t ~ Tl .-De regre o P::ctcític . El café ( one- . Ismael -nrique rcinieg s .. . .. .. ....... · · · 17 or 1 • Felipe Estrada P ni e-na ... ·· · . .......... 1 rroyo, r J. M. on sterio Velá!quez · · ·· · · · .. · · 1 T - 'G - T ... . - Bl r rbonero .Al·•tlcl r . Pedro de Al rcón 1 1 - EO I - a rta3 3obre fedellín por . M nuel Uribe A ....... ················· ... .......... ...... · ........ · ····· 200 I-A Éf" .- o tumbres de afguno t> 'ajeros 'nglt e ...... 208 . E ... EL R .-La dere ha y la izq1¿i6rda en lo Parla. mento . e1 lo E tallo• Uni os. I ignia• papa le• - - • tS2I 1 !"RENTA DE LA NACION," CALLE 15, NU ERO 8 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA DERECHA Y LA IZQUIERDA EN LOS PARLAMENTOS Una sentencia. imp rtante.-La lib rt tI d ]0 E ta 08 "Gnido . , CATOLlCOS NEGROS EN LOS ESTADOS UNIDOS a í la r eligi6n ti Ira, alvando n aro a cien n lo Estados o forme á BU dió-méric .,. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Año 111. Bogotá, Julio de 1892. Entrega ?17 REVISTA LITERARIA u LIO 01 N M SUA L LA GRA.N SEMANA Días y épocas memorables y s01emnes ha po ido ha.ber para Do otá, pero ninguno e ellos admite cómparaci6n con la e,'a1l Semana. El 9 e n .. ro de 13, 1 10 de Diciembre de 1 14, el y el 4, de ioiembre de 1 54 Y el 18 de Julio de 1861, vio esta ciudad altada por nemlcros que la to aron á vi a fu rza ; pero, en esas oca íone , los ha itan es pre enclaron 10 uc os sin tomar en ellos parte activa. En Noviembre de 1 41, pr6xi­ma la ciudad ti ve e acome ida or un ejército á lo e c eía, formidable y anguinari, su defensa vino á Ber empre a de todos lo habit nte , ca a uno de los cuales iraba como pro­pio el d sastro ei no se rechazaba al enemigo, y como propia la gloria i se lograba. hacer ictorio a re i tencia. No es po ible que vuelTa á mover á los bogotanos en u. i s. mo em jant al que lo a imó aquella coyuntura. Quedúb n. les to vía no poco restoR del ardor bélico y de la a mil ~ci6 n por la hazaña mili are d que n la guerra de la Indepe en­cia., p o año ante t rmin a, e había en ti o pos í os' 1 le. a el obierno era mira a como canon sagr o é invio- 1a.b e, omo f ndamento nece ario de to o 01' en ocial' los ar­tidari . de la. revoltlción eran tan pocos y los pocos que había e allaban an 8upe itados y an re raído, que parecía tar toda la pobl ción unida en un solo spíritu y animada e un mism en it ien o. La inminencia y la raye ad mi ma d 1 pe­ligro, 6 si quiere la id a que se tenía de sa. gra eda ' in­I& inen 'ia; infundían a.c ivi ad enu do nunca vi to ,ha ti. en los c razone menos templado para arrostra.r peligro .. • fuel za r volucional'ia. , ó 108 fi ccio o, omo e ecí cnton s, d Rpués e ha r ido de rotada en Bu. n avi. , a y La enl b 'era 1 2 e ctu re de 84, or nte su yor part allega iza, p ro heeha invencible por el pa r'6 'co ardi- REVIST.\ LITERArIA. 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 154. RBVI TA. LlTIU KlA miento que le it1spir' y d que 1 dio ejempl u heroico C6u­dillo, se habían retirado hacia ga.m n B gotá s tení · por cierto qu tardeó nnn a habían d poder r hacerse; y, en nsecuencia., s vivía en dulce s i labrar los triunfos yá adquirid , 1n p nsar má que en Así e tábamos, cuando en la• prim ras b 1. de la m ñan& 1 lunea 23 o oviem bre, esto , á 1 2 día de hab r huíd() el en migo, no sorprenden todas la& hato, y los tambores tocando gencr la. T do aobresaltados y oyen la. noticia, que con r circulando, d que los faccioso e tán Zipa Tan á caer inm diata.mente sobre la api l. u naTi te., pn 's de haberse r h cho, y er o de jin t 11 er , ebí n ate.car l í n con 1 idcz con que habían uel T nja., o ían llegar á 1 ant s que 1 1 . o hu i s puesto. oirá r r rzado 1 que mucho 01·azon tuvie n p l-pr r 'im n upaci 'n d e y 1 niñ n iban ' y un la. en ie dado el al rma, ino d ranza d rinnf • Por ci r qu tropa veter e 1 1 , cuando Bolívar vino á d rro­• .Ma.nu 1 d ero loQ j6ve­ntido 1 ír div- r idí imas y ol mnes fi r cí animada, poca ho a d pu 'a ntu iasmo bélico d egnra Rpe-an e infundada . To 1 día di pon r, había ido enviada al ut·; rmina. a allí 1 d 1 se l abía. (1¡ ~o habtan lleg do a.ún á tal població «ijo aquella mañana. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. J. }.{. ~fA R Q I .-LA rm.uc EM.A.. A 155 enemi que amenazaba p r 1 ort acel rab u movimiento-. a fu rza por lo u llo n d d p ñí : D. El~dio .. Orbe¡ozo. nced ra n U DI\ i ta. ha11 &n n Tunja, revolu ionari , para. diri ·re h "cá, hu bie. a. ciudad. , t da la de ogotá, un ca. e ha ía vist Bogotá so conta.ba. stno forma o al ún mpo ante pitaJ, por ha r id forzoso mi o del Gobi m eran m&• tr pas veterana , y a t& el nyo natural de tino · ra. guar· u mayor ar e, d suje­ed prov e a y de resp - apitán om r· u e n fi. seo bar, JuR n .A n to. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1~6 El uniform de lo oldado de la 1.• Comp ñia e componía 4e ea a. a y p n 1 de paño azul oscn.ro,con vivo de aznl claro, y morrión 6 má bi orta. d nartel, de lores. El na.rl 1 lo. 1.• Compañía ó má 11eraL ara. cu. a u todia e ha. ía cr a.do mi mo la. a8a de l ui- 13. e Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. J. . MA r a. ompañí • Lo Paneleroa, p or que t ían ienda. ll.u""- 'LA,¿ ~,;:J tienda. de gr· ar :rl r o f .--L ORA SEM ~ la d La. omo fuera nn poco en r 6 bl rl t i o ti y us campa hnbic epa ad funto ; T. J qnín an n er, ó al Doctor eneral bando. 15T la llamada ue ahora. O y y n nues­ue iuda. .. in o en En cual· ará te~: ab r, J" Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 158 Ve tía. mej r ~nmás lo d más su fer ; n preci amenie on mti limpieza, sin d un odo mú -.nálo la gen t de m yor orÍ:\. Ll v b el leco 6 de l e , pero siempr de li t a u ol 1' VI e o me o qu a.lz 6 de lo que . , á pr p m ili i no , o n1 mu­osecha, que uno de lo ltombt· • de la •ituaci6n era fabricante de calza o l ez 1 encim e la u fábrica; ombre honr y ·r lm u e la guerra. npa.ba a.mbi 'n pu o imp n in J pero n r ordam uá.l ; el el d a. rda-p 1 1& i 'n alm e ' n. u ral l pl z D. oma.n rancisc nte rd a., mil" ar Xbien no enÍ~\ f 1 y v.ist po mu h 1n ponía aeles capace ra.n p cos y 1 a o d qn pecho ' las b 1 s á la lanzo.s ! ' Iarí np b& e nard - n n m br do l en 1 alor y cuyo conoc ... 1 hab' do muiza.r al-com mp P ro olvamo á loe pr a.ra.tivo!i d d ..., ... ,, .... ..,,._. fnerz Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. J. M. ARROQ fN.-LA oü'!· A. A. 159 oon que podía contarse ran dema iado e e sa. pa.ra, def nder oon Ila una. línea. x.tensa., y en o. ención á ello re olvi6 dej r á me ced del in va or la m yor p r de la ciudad y atrinche­rar n 1 centro, h ci · o f o y 1 van n b rrica con lleno de tierra., n a.da una. de las boca. calle qu qu dan ' n a. cuadra di tancia. d 1 plaz qn hoy 11 mam • de Bolít·ar. o ac vio á tnu l i ud de xo , tierr p rqn y ñ r p rde ca.t oría q arri · a ra.bina erra end n ia.. la apa.ri nci eñora y e-n la r a de pun da. , nmoh cida r r l'Z' fue la. ngoa z hn-a de dos d~ distinguida , y mayorm n o ierno, que no Yi vía.n en n in u a e la d la. ciudad que iba.n á r d fendid , 1 temían tropa de G n-zál z, mu h de dicha. fa. ilia e tr la. aron á le: . (1) arrera .•, número 294:. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 160 pr ndi a n l r ,1n ami ta.li 1t T I TJ. !,ITERA lA e do no acua.rt 1 do , qu n tici , y que por qu se comunicaban las q ha ía.n lle do, se echaban f nudo se cen ura.ba.n la. roTid nci p or lo J f ; los tudiantes y lo que, con ruana. y a.lpa.r a.t , apr deaord n y hallan o á o a hora y a 1 ie cíe cho m ' m a.ci6 , n u lleg tod a ño. , fuer u ó n6 nc y lib ral h<>ftpÍ· all e no n me· obi rno y condi i 'n d aquel m ble la. no he fra.n no 1 - uvie-de lo n 1 1.• Comp ñía di tin n o ' int re· ra ill , rg n d t! or u ac i ·a d, in ligenci T Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ~r. M. ]).f RR Q r . -LA. oRAN J:bU.NA 161 ga.d por xni la en de Con podí po darl ne la. qui co en ar d u nr (1) lle 11, n6mero 6. (2) Calle 11, !lúmero 2. r á lo in iviuuos moncio-bía Ue. u el ca o ua.rdia r acer­o r ndaba par 1 ene­llegó á rció 1 a menos en oro· el al én d 1 ño :i la 1 , fue 1 e paoio que a.clamacio· e en r l Jo ín París arcb do ha t Tonia y qu seco~­al uno bom br de d en Zi aquirá y Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 162 REVI T.A. LlTEit.1B.l.A. Con ánd disipar l los má á. e n l auxilio de e ta. columna, d bierou q ne podían bri r lo m no onfi do 6 del entu iasmo fueron d de equipa , uniform ios militar día. en 1 morrion estaba impreso 1 mono úni a. ol mni a ra ' d im etrar de io1 a. noti ia., r pado á. Zip u ir' nzál z h bí ocu­í utró n ue­lla po la.ción ' inmedi nt 1e duda.b qu había d lle r , ~ar1 y el lbor zo n ue Ja eño fe ej ron ía. ' 1 ro ívic e un m o inme i to á la. pl zo. e n onzál z, ab dor de ue l ej ' reí del próximo á la. a.pit l, iri i a.l obi rno un fue recibi a. n la noche d 1 vi rne 7) n l· nombrar orni ion. do u , ceunidos con otro qu f obrando ain r •tr; ció·" algrma, nf n ri qu comid arbi io con uc nte para el res bl cimi nto 1 resto d la. n a nten ía. fa.nfarron de a. u 1 cab cill , ó 1 ur1 d e ne~ en al v . lo u. a.r e ru nte ~ .(1) E te mono rama no signifba aim lamente J~•íu, ~in JtiUI lominum 1alo tor (Jes'O alvador d.e los hombre ). Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. J. • M.ARROQUIN.-LA GRAN ElfAN.L 163 gaardar la. cante tación en Z ipaquirá, pue el mismo día. 27 empren ió su marcha. haci el orte. En la mi ma noche del 27 ll gó á Bogot' el Gen eral He-rrán, Jefe d 1 Ejército del 11 ga.r olo y por la. e 1 vitor a y uerpo tá fueron par e paro. que todo 'sto re i i . en al Ej 'rcito con ardient y nunca vi a manif de ntu i o y e a.lb r zo. Las eñor , con us nes de lo soldado cinta ncarna mérito pa. ticul r e cada cuerpo. El plaza mayor una alocución á. la tropa , y l conte t' 1 neral llosqu.cra. ntonce fue cuando ' te pr firió u 'l bre fras : A llÍas de h cho, vías de hecho. osquera, Jefe de la. 1.• Columna. del de su. ficia.lidad, d pué de h er pr ae dirigí' á la ca de ir y lo felici ó e lar s .men á n m­bre de lo Cuerpos e la 1.• hoy, 1 ij , l Ejérci v en ía á un de · ns en rale , p r u cr o que debe orlar u esti o o el la.ur 1 que ciñó Jni parte, s~ñor or n l, qui i r p er colocar o bro la trell s con qu me ha honr o la ción : lH tarían má dignamente." quí pu.di 'ramo pon r pun o á nu tro raba jo, pue el título con q u lo nc boz~ m no no comprome e in o á dar idea de a emana. que mer ci' l nombre e gt·ande, pero de la cual no ionen noticia, 6 la tionen muy im erfecta, l bogo­tano que h n n cido de~p é do 1 4 y 1 que en e año no habían al anza.do aún á la. ad 1 cencia.. Pero nos sería peno o dejar la pluma. in haber r fez·ido doa hecho que ocurrieron de pué de la gran semana. Los u esoa que á ella. ignieron y que vamos á narrar quedaron grabados indeleblemente n la memoria y en los corazones de lo:- que loa presenciámos, mer ed á a.qu lla disposición de los ánimos que dio su peculiar carácter á los acontecimientos que hemoA t~ iado de describir. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. , 164 anda de y el u l g rg nt , un ¡ t1iva l epe ido p r od aác RI!YI Ll'l'EitAltiA el6 : m' dinar ; con que o, n la. e • or su mu rt y de ad. e u v expue to, com sl y en 1 d su inhumación. i no nos n año. la m mori , aqu 1 fn 1 primer ntierr en qu succ 'ó ue á la ntr a.d 1 ment ·o ronuooi elogi d 1 finad . y' d lo inmen muchodumbr llor y con• Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. J. M. MARROQUtN.-L.l GPt& •• SElU 18:S movida, cna.nd milia di t!n bían sufrido o divu gó entre lla la. noticia., que lle~ó on , de la. En ton ce l venc 1 s mism ri uro por el G n ral ntre u e z de pri acion y o or- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 166 &JITIST.A. LITIR.A.RU. tado lu mi mas fatiga que los demás individuos del Ejército. Coand ' t fiJando ha ia Fucha, al ni n que había visto m añía, gri ': "¡ I11'-' band de la Compa-iií r, E DCCI lo oldados d La nión mpezaron á cant ·, al eom ás d la m rcha y n r bu t voce , el himno q11e 1 había aor"'t'i de música. mili r n 1 mp ña : o hay qn oerse t 'n ta. e o la11 co a que x públi 1 dían 1 fn go llU8 ali n R atriotas, olad á 1 lid 1 Lra. n ñ& patria, re n qn lla épo nue ro em6 píritu. (J ; con­lvar , r os ene n­de uce o qu hemo narr do, de r to p dido n conmomor i6n on i er ndo ...•.• qu : d e l aniversario de L!. GR.l nl r n público eapectácul lo Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. M. 1.1 LlNA.- 1. ' PRIMEKO::J DlESTE 167 del trabajo oTi robr de cada año. y ea , s 1 rá n la apital de 1 República un n a -ada. á honrar la a cione virtuosas, n con e er r mi y re ompen a á los ha-bi n rovin ia. que ma.nific t n n la.borio idad y hon-d z r la brn que pr en ten omo prod u to d cualquier ~ ' n ro d indo tri n t 'n d die En •u hoj 1 1 frí un . J. lfANVEL M.ll\.RO Ufl'r. LOS PRIMEROS ~ DIENTES (D .!PJ\KS .lTUJtB ) n ne 1 &rb principia.n á d pojare d& mel n lía 1 otoño annnci~ 1" hum dad vi rno, co ienza á entri te erse el óngel n 1 u oju lo , a r brillan es como on car un lo, l n m e i o com lo d la. paloma. b rid por 1 1om d l za· or i lncabl . n m ·¡u de er cio lo ro ha ían rdi •u col r fr se y r n . paren te como la azuc oa., tornándos pá­li a como la flor d 1 almendro ó como las retama o] ro as que cr cen á las orillas d 1 río. Todo u cnerpecito r dond y tornea ­do com 1 d los ángele de Iurillo, rdí •u I rma. 1 ya ID v stid d lino y encaj d tali o 1 mo n tro ti m o, á sn parecia ama da con por y d 1 che. La flor as r a pálida d e á la malvas y la reseda.s inodo a . o en rima virgili na mi t 1.·i a a 1 anario de plumas marilla po y bruñida como l ámbar, ha. ln· Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 108 n aonoro arpegio de nota cri tal in , q ne t nían aJ o de la fl u• ta y mncho de la caída de nn arroyo de lo qn ar "1 Todo lo había abandonado Mer edes p ra p nsar n la niü• ~nferrna. las a.ve en la. mañana., la armonía el piro de la. bri a que se cuela por entre 1 prole que Yendrá. de n a y io le in pire can de amor inoc nt . á me ida qae la. niña e entri ía. y u emblan ma-ba el lor de la cera, caía tambi n la nocb obre l alma. d ller ; alma de mn. re, por u ternur lm de e posa., por au noht za. y abne a ión in límit . un o al lecho d 1 tierna compañera e a.b la cun . r un mu ble de m der ncillamente alla o. la. e becera te-ní n cruz con incru ion e de bronce rodea a de u na coro-n de r as en relieve, artí ticamente colocadas. u ríal un ro g· a flore da, bl nc como las e pu-bi rta. á mbos 1 do , formando dos cortin la luz d In. maüaua. color de cielo rimoro ament m • o n onían un metr do largo, borda a al e to y diminu cho un nido formad cer. fercede e sn­n enferrn : dolenci nf rma el alm . En· cuna, y i al nn 1 pie de 1 m1 ~en llí llor • rían n lo nu .. bnen í le or ren Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. L o no olvid . nt y d lorid m maní lad. ~l ros r d au, m ji1l· p y 1 p a.d niii. 'l' do n de or n H 'VI 1, LITI.t .~l~I .-L PR UIEROS DIZ "lE r 1 Ili.t ria de ln. Virg 169 obre dr má 1 h - ? eu 1er . pm· olvo d l m hrío ·o 1 lu. f t· n in ,lin. e n no d hi rr . or 1nuch ti m­édic oción ar l f t'nto ó Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 170 R TJ TA LITERAltlA otro rcm dio. Los Ion tán de i rto y los muebl • lleno de poi o. iano ha. enmud ido por ompl to. en ndo n cuando y n alarido , pr ra io-nes dicha n T z al o l ei lo. & ha ta. T Pi 1 > t dad no: is ue a~g6 na u u r me io que d j r eh b eh 1m JO. er . qu o.llí e lli e s'l' pu·. ie la · prim l'a hor wo ' 1 10 n mi mn ñí~ Ls 0.. ri ~ d y pálid m nn i t n e, r ant di jo. La. nf rm b • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ~f. 1f0J.JL_ A -LO~ PHBJEHOS DlEN'fES 17•1 A poco a.limos junto al eal n. -y bi n, Dóctor,-exclamé-K a. \1 t d francó conmigo y dí· game ómo encn otra á mi hij , uy ta o, gún ns ed acab de verlo, tán o a rmenta. á la. madr • -La chi a. e l-1al1a. n una i' nación d i ·da-me 'res pon­di';- rin i ian á rotn.rl ] nm ro di n e , y e ta 'poe& d los niño u dificul 3.d , o procura.r mo om bátir, n ando, o, on qu u d infundirá va.lor á la. ma.dr . -Pu d u e e ntar ·on llo-repliqu '-aunqu la em­pr sa a. mu ardua par mí. - u s bi n,- olvi' á cirme-yo vendré dos , tres ó más ec al día, i po ible, ha a jar á. la niña libre de una. me­ningJ'tiB. 1i ntras tanto, en a u ted la. ondad de llamar á 1& señora.. ~ e asom' al dormitori y supliqué á dico. fi m a r sali6 a m i 'n con ell • u ere de oy a al mé. nida di6la. al u-que d ía.n obs rvar con i,. La. noche fu an nsti a y 1 n a: 1 lor la tornab en una. et rnidad. n gla i l ha ía rujir la. pn r a y v nt&- ci lo qu la a om' al jardín y vi el tr llad y in u jirón de ub . Al ruid de que ían 1 árb 1 l j no z ]aba l rumor de 1 mo.l z qu mada d ía por ol olvíme á mi a in e de la or n b ca e un ab ·igo par mi en rpo fa iga o por t 'nta i pr ione y n po d un on-suelo p ra mi al a ribulad , y abrí un libr qu • n n rá al aca o. L í: an qu romp 'i rama.n d on o ra 1 " ......... ;"Ira cquer, e poeta d 1 qu , n0 mal l.JO omo Byron y que inti' o m Alfre d t. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 172 11U:VISTA LlT&RABU Y pmeme á meditar : "¿Qué serí& d mí-me dije- i st criatura. uien ten· go puesta. toda mi alma, y que forma la mitad d m1 i a se-mnri ser,······ . Este pen1a.mien o 1ombrío y terrible me sumergí' n una. e pccie de Tértigo, uo contr jo mi ervios y par lizó mi fuer­zas vi alas. "¡Ah. y arr ha ría, de la. e a' 1 niña. muer m echa-ría. á correr on mi e rg por la ciud d, por el campo, por 1 e­sier o, -por 1 monb , por todas artes, y Qn alguna. d lla se m pre enta.rí t mplo en don e reci ament n nt ·a.rí~ :í. io . ne r ría & 1 on el ca á.v r rígido en is br mi 'ndolo iem ro contra. mi pecb , llamaría ' ur ue m oiría, orque io e 1 olor conduele de la injus icias ue ha o la mu.ert nc ntras , le ediría. de ro illa , llozand , j d , que dev lvi a la vida á mi hija dr , pa ·a tri te l io n m d ría mi camino á la ca.rr ra, Hin rumbo, in t el frío, la lluvia., l sol y 1 s á.s formidable e r 'it taría pia su lado el su ñ lanc ' duda,h mied. r 1 f iga, tallaría n llan -¡ óm ?-lar spon í-¡ o. ¿ caso h verdad ... . .... . ho dicho n y 8ft na. v z que lo e blan-tri te, uy m lo empren-l' llegó, sin precipit í? le h , ., 01 o ......•... 11 u pe e acere mí, y tomando i Híra., o puedes enfermarte. - ¿ tú? mpre lo h cí : acu ?-me dijo mo rándom 1 r loj. a lama -ana; la noc es & mu frí y Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. fu rz 1 llí .-LOS P I 'ER DIE .. TE 173 m re. ¡ Tú a. he qne m ie 1 qui re y 1 ir en el lormir ....... ¡ Jmpo ible ...... . in la. mnñn.na on u erna rq .,. ' rrnla . :~ 1 ulli io d la nía lo i 1n p1· . h i 1 • n la h 1:a de ájaro parlero n tes ,. 1 vi ' á. in~ ir nid del1 na ¿. 1 qué al no h l1a :1. - p1 )l~nr, ndo hn r raid • la, 11iña. h • hor la ·r .· mu ·ho cuiio . FELli'E ~ 'TlUD.l P .UU.lQVJ.. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1. .. l. VEL QUEZ.-.1 u~ .lKR 181 A UN ARROYO Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 182 R , J TA L lT IUlAJU~ ara. r ~t r r lla. J 1 EL U 1. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. J. DE SILE .-:sL e RR LA L COliOTORA 1 3 E CARRO Y LA LOCOMOTORA n pri . 11111. o orro · ·u. - no neo mo . < i6n u d t a con igo. l carro.- 1 pex . - - . 1 h n L lo om()i ra.- iiii i. .. . t • • •• •• nf .. .... puf ... . .:. e t·ro.-· ·ba. . . .. . . ha ..... . .... .... , ..... ·· ·· ··· ··· ·· ·· · ... ..... ............. .... ...... .... ... .. ......... ... .. ... .. . a l romctora.-· 1 ruino. El ra,.,·o.­T, / flr.on ntnn .­El r.ar·ro - o, si Ul' . L lo omotora .­l carro.- P n , ¿y tú? a d hollín. El e rr·o.- í · L locomoto,· u a i no. r El can·o.- er , La locomotora.-¿ habí aire ~ nd ~ oy t :rdí pol o. e - irado al . p j ? "E - . tr zm n e. on m1 ntr nimi n 0 ¿ nbl iaj t> n •. tt't n1 . n T 1 < • l~ rt " El e rro.- . : un n . llad hn i ld · ' in - ·orrec ya : b l it' ll · ra. , . 1 ·om fe. ·, t e . • JI· man ·o t • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 1. &ITU'U. LlT 1U.RU. Ja. per~pe 1v~ d todos los pi . , qnier ' la ner a d 1 na qno m ni era cir, 1 rn - nn v ntorrillo, iñcs con onfi r El or j a.llará ? tro fu rz. , e '\ ; br<. a la. ntr. iia . . El art·n .- b yá tia ¡u La l comntu,·a.-¿ Elcarr .- >or lo dorant h •no n11 m yj 't ti n qu i t'Í ¡H ra. el n.rr ord un n uini la qu t <.1 bi t·t·o. ~ u · z no r- ,. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. J. DE SILES.-J:J. C.lRRO T J.A LOCOMOTORA 185 La locomotora.-Tambi ~n ndindo. o eo que me ha1 l carro.-T nvidiaba. JI' ahí l1 'r qn' anot' ttts fa.lta • La locomotora.- áh ra ¿m nvidia ? l carro.-J: , m río d i. r n fin tá próximo. Te h nolto una cabalgadura. muy p ligro a. L locomotora~-¿ lvido. y uno. crea ión de es\ iglo la lnc a? arro.- o olvido qu mpr u e mucho humo n la r n 1 un rJ!Jl arro.- que di· r con El RETI A LITE m tirp ? Pn l1ay quien 1r • va tra-o 11 poam ·. ú, Ul'l , ¿ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 186 RRTl 'lA LiTERARIA El cm·ro.- la m á al r .gi · n d 1 mundo. 1 ci 1 . o el p La locomotora.- · D 1 i 1 ? · El arr .- í. . ¡ Ere feliz ! •J quin pued emp llón de amar. á la. gent , moco carbón de pi dra. • J d 1t luna, 1 j'r ito ublim • u1 ri-d Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. mi P. A. DI~ L .. ll.CON.- r, CARB ·v. ALCArADI! 1 7 El carro.- El cat·ro.-¿ u' La locomotora. - ' ado 1 El e r,·o.-¿ T n m ad z o! ¿Quieres vonir con· do m nearm d aqní. a ro en u 11 T<> n R ·1 vo ..•.... · --···--- EL CARBONERO ALCALDE r 0 n. (). P E D 0 A. 1 ¡.; L R C Ó •- . orp • nrl ·ut . (·i r ~ ~ 1 nadn . , . <'f!l'.ll i od Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. lsS • • • ,. ~ 1 " , tl"fiST.l LIT.JllJU Ja Ínanía. en qué dieron los guadíjeños, coino otros muchos ea­pañoles, de arrojar al pozo á. sus alojados ; comenzaba la plebj ' clu~purrar ei francés, y ya sabían hasta lo niños decir didott para llamar á los conquistadores, lo cual era claro indicio de que la. asimilación de e pañolés y franceses adelantaba mucho, haciendo esperar' los transpirenaicos una pronta. identificooión Cfe a.mbos pueblos; ya bailaban nnes~s abuelas (os d cir, laa -abuelas de los nietos de señores afrancesado , que no las mías, 'Dioa gracias) ••.. ya. ba.ilaban, digo, con los ficia.les vencedora. en .Marengo, Ausberlitz y Wagram, y aun había ejemplo de qua alguna beldad despreocupada, con p ina de teja y vestido d l:lledio paso, que era la suma legancia en aqu l en once , hubiese mirado con buenos ojos á. ~ste 6 á qu 'l u ·anadero, drag6n ó húsar nacido en l jas tierras; ya tendían lo uriale toda. elase de documento público n papel qu había sa·do del reina­do de D. ernando VII, y al cual se acababa de poner la iguiente nota: Valga para el reinado del Rey nuestro señor D. José Napo­león I; ya e dignaban oír mi a lo o ingo y fie ta d uardar aq llo l ir y lo. n ral on ení á i~dad, o en des .. comunales pipa ... ( i t 'ríe ) ; ya los fr ile n g11BtÍ'rl, San Diego, Santo Doming y San Flan i oo habían consumido todas las hostias consagr da y evacua o por fue z u conven­tos para que sirvi s n de cuart 1 s á 1 s alos; y , en fin, er& todo paz ar o ·ana, oficial alegría. entn ia o, b j pena. de mu te, n 1 ntigua cort de aquello o ro n migos de Cristo que r inaron n u di por la gr cia. d Alá y d su fet . M oma. Pues hé aquí ue, en 1 s circnn tancias, tu ue cer r IUS puerta 1 atad ro de uad· or alt de re e ue matar. Vaca , bu ye , ternera , arn ro , o cja , abra • . . . ¡ todos loa ganados del te1"'ritorio habían sido yá de orado por aquellas na­eionel, con más todos los jamo , e paldilla , pa o , pollo , ga­llinas, p lomas y conejos ca ero de la inda , pues nunca 8$ ha.bí · to á. seres humanos comer tánta. carnaza á todas heit· l'aS f •••••• Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. P. E AL RCON.-It C.lKBO El\ ALC~r.n• 180 La í , sobria siempr , á fu r do omi-africanas. 1egnían ali en ' o con vegetal rudo , ido 6 fritos .• - Jpero 1 conqui tador n co it a carn , y arno fre ca., y mneba, 7 pron ! ... En tal con i , r a e de llo cn:tantas villas, lug mando ; llevad! 1 veci pa or r ratnenh· n. oml ro .. '. u el partido m yorp~ p rramáos por rri ori d mi no de . José llo n sd. e ce>­ión loa u e, d 1 en u. mo.. muralla , e· ., qu 1, po· n lo. qn f rm~ a mayor par d a ~e] 1 r sto d 1 ña.rlor . y n 1n li Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 190 REYI. 'fA Ll'I E'ltA.I•IA Aquel r ci mur d m dora formaba u na pecie de torre ]xn· el lado frontero al a.mino de Guadix, y encimad e ta torro 'habían olocado lo. lap ceño (¡a. ómbren e u de 1) ·i rto formidabl cañón fabri a o por llo mi mo , y d que h que­dad imperec era m moria,, el ual on i ía n un e lo al tronco e encina, ahuecado 1 fuego, eñid e n re ia cuerdas y redoblado alambr , y cargado ha. ta la boca con no s' cnántaa libra de pólvora y con una infinidad d bala , pi dr , p dazo de hierro vi j y otro proyec ile por el estil . Con ába ademá , con oda la "rroas blan a y n gr del p ueblo y 1 monte, resultan o di ponibl un doc co e s, ·m' de v into bocacha y trabuco , un en hillo, puñ, lónavaja por cuatr doce d hacha a e ha er l ña, al 01 . de pi e r peta. ne o aria ol r , 7 una v r ad ra sol a e aarro e y porr n cuan á la guat·nición, todo. 1 , tán e acuer o en que co t ría de uno 20 hombt•e , á. quione •6lo so podía llamar í por un e e o d filantropí , pue máa qn hom r parecía orangutan ; entro lo. cuale fignr, ba ~n. ·primera línea, mer e e p ci 1 m nci n y ará. x cta idea de los amá , l eral e a u 1 jército, l obe •na lor de qnella. pla.za, el leal d La ez , Manuel A.tienza, en n, · u s n · gloria ha ya . ra la primera. au orida l e la villa n mortal de u aren cinco 1 cincuenta año , alto r~ , hu o o ó nudos~ (que ·. ta s la v rda ra 1 al~ bra) com un fr no, y f e1·t como una ncina; aunque, á d cir v r a , u largo ejercicio do carbonero habíale requema o y nnegr cido e almo lo, que, de parecer una encina, p rocía una ncina h cha arb6n. Ul 'uñas ran pod rnal; u i n s do caoba; sus mano bronco pa.vona o por l ol; su cabello, por lo r vuelto y mpnjado, eáñamo sin agramar, y, or la e li ad y el color, el cerro e un jabalí ; u pecho, que la abierta cami a dejab ver de hombro j, hombro y dol cu llo hasta 1 est mag in el u i e, par cía e u bierto de una piel de caballo que e hubic e arrugado y ndurecido & fuerza de estar obre ascu , y, cf e ivamont , 1 cerdo o vello que poblaba su saliente st rnón hallábas chamusc do, así -com.o sus pobl das cejas.... consistía sto n q ne 1 señor Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. . A. r :1 AL R .- L ARTI F.n ALCAJ,DE 191 od Oll m , de la• Ili a i n á u deo mn za. h., mu rlal u ,·ayt á u a a ·u Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 192 RE I ntiqaísim p rapr m nar l rqu - Ja into u , A:l o.ac.il h m u rt en rala. 1 f rm r mili. r , com «1 ol se d ranchor Lo d . ci A · nza neh b ndo. pi tola d co lli más ni m no qu hari LITIRA.Kl 1 proe iones, p r< l toro n ne 7 8 guid d un brill nte 'J . t r, e mpu d 1 re cner ' p 6n p{blico y d 1 iníra rit , u mnj r e 1 fiel l fe h , 1 - ¡ lV , ·roe. 1 robarn Cnr,- y r--·' la ciu fr eé ,- los veoi n d lo e10 )f Ten e· ron- los 1 no · tud,-el ,\.le 11 -h ce n la ama n 6 1 ron u llos fu u o iv io i a La z l u rr , n mere d orde­le · ll m á u 1 do al pre­un /una y h 1 ignien a.ñ ; -y, n u to ein ~--:q 1- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. P. A L R .-Br, AltO • ER ALC LOS 193 día.-d f ndi ndo au casn.-eorá p rirá,- n·a.- para n judicial r n fin ' n aro n el cañón, provi o de una 1 r m o en el m n jo o la bond ubi ron á la. ale z los tir dore ' e copat ro lieron e ubi r mm ('luadix, y el 1 1 e oloc' en un punto que do in ba ·odo el :futuro mpo do bat lla, t niendo á u. lad á Jacint , á fin do ue con un r dobl de mbor die e Ja ñal fu o. 1 ura bendecía y a old un z á á sus de di aba on el lb' i ar, el acn 'n y el an óle y uno. an ari llaa en la i le ia; en cuan o á mañana mand r lo o dos á lo q u u vi o corrie en eli r. añ , pa a r chazar o ra invasiól'l o una nube d polvo indi­nemi o • nz d corr boraron poco Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 194: qu má "'os do ar &a 'is tir el al / ' 1 E 1 11:. Ll'l BRAltl.l ' . ¡. ••• mism tiempo, n 1 la, en~ á uno e tni to n Jo ronc d a h:_ llar. á uno v in Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. P. . , ti l. AHflO.'ERO ALCALD 19 la,d u -'l camino, d jando n no t, m i'n r 1er v z jO'nal r alt y un mi m el an m .. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 196 lti:l'ISTA. Ll'I'ERUlA ~os españoles. El añón de encina había hecho más destrozo en• tre lo lapeceño que entre lo franceses. Sin embargo, como tos último ignoraban lo medios do defensa. qne aún podían tener re ervados aquello demonios; eomo tampoco sabían su número, y como todo lo temían ya. c1e ellos, pensaron en lialva.rae á toda prisa, y desordenados, disper­. as, atropellando la e ballerí á la infantería y desoyendo los . olda.dos las voces e us jefes, emprendieron una retirada ~111 1emeja.nte á una fuga, perseguidos por lo gañanes, que aún te. nía,n á su disposición tre leguas cubiertas de proyectiles para IUS hondas, y po~ algunos escopeteros á quienes quedaban CMU tuchos. Apedt:eado , pues, fusila.dos, ennegrecido por la. pólvora, cubiertos de sangre, de sudor y polvo, y habiendo dejado lOO •ombre en Lapeza. y en el camino, ntraron en Guadix, á laa ooho de la. noche, lo vencedores de Egipto, Italia y Alemania, -.encido aquel día por nna fuerza inferior de pastores y carbo­oero. ' I!Jl ~angrient drama que acabamos de referir no po& meno de tener un tremendo epílo o. Imagínen nuestros lectores la sorpresa y la ira del General ~odinot al ab r lo acontecido en Lap za. -¡No dejaré en lla. piedra sobre pi ra! exclamó el vea­gativ galo. cuatro días d spu s salían on dirección á la villa go r.. na.cla or ti enza, ,~0 hombr d toda arma , al mando de un oficial general y e n tántos ív res y municiones como si e tra­tara. d itiar una plaza fuerte. quel numero o jár ito dio ista á La.pez á la nueve de mañana. nadie encontraron por el camino; ni un tiro, ni una pe.. ~da los recibió. Todo era silencio y soledad en la. nsangrenta­villa. a d struída murall de troncos no había sido recompuesta, 7las ofimpa.na no hacían ña.1 do la llegada del enemigo ..•• Así en raron en 1 pueblo los irritados in a.sores. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. P. A. DE L R o -~- L ClltBO • R J.LCALDE J 97 Y allí debió de cruzar por su m n una ie Ío que más tard 1 s a nt ci6 n Ru ia. poblada, ni más ni m n qu Mo con cuan apol 'n l raud • pecie de pl"(Jfecia a pe.za. estaba. dea­p etró en ella lobo , ha.r s do ar icerí , ha.bí n lto á internal'M nl br muj e que habían bajado aquel día á b ona.do hog r s y en bu ca de Í· , u ron hallada n lo rincones de la o que allí las respe· u fu rt que v nc 1', fortuna mí eras done Un. que ul rajar, inoc nci que scarncc r , -.,.;r ud que cubrir de oprobio y amar-lle na pezaron á batir e n re ira ernar á lo nemigos e la to e metieron 1 verdad que u nñado de ali n e ada uno con 10 aj< a á. pera roca , lo quella infamias, muchas ce 1 . uropa dura o u odio a domi ergü nz mplea ron ·on u la los abismo quedaron mbrado d ·o , 1 1n orral fr uc s s .... Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. L98 ln:\' 1 'TA J,J'fERARJA poco sabidas p 'rdi as como u vi ero en n"p l ' nic ; p ' rdi asqu n on aban batalla , p ro que al cabo e la¡ m dio m'i~ imp •t·iaJ nínsula. < uclu am . i ·u que e. como l s ñor Alcald pronun-on a variant ,- el a talla u juris icci6n, n n-rri r , y r pondien o á la inti­se rinda, on ri ot da • 1 vaj , e 1 q u bradc ierra . i1 · n tinu men n torn n ~ o· p l'O él la ágil, cor, , nn n t · gu mn 1tnr hech i t:-l o i m l nn o á o r , irguiénd tigl' n torno uyo 1' .¡, 1' d lo u u e Ya á rir · rr j a j , al r< rJo yá inof n-ot ·m a tón que ano emos, y, diri~ e l in, ta n mal pañol pnra u o e e. el L p Zfl , CJU a ·tó1 ntr us man ~, 1 arr j á le faz pr ipi a d trá. , cay ndo u hu o d ·1·nj 111 u· adáv r logr a der . e •1 ·ncn 1g Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. J>. A. ton un Di 'ronl , pu or1·i u o t mb muri' d tri 1 niño a e inado en u di , 1 5 . .-t::L C HUO '.!R t.C\. D 19 r bo ~ 1 j f mont - lo. do dé-mu ·ba v e lo porm - lt plum d - p dra o. po r cria­r. hal ía U B r \iÍ'j ·tlil 1 la 1.1.. mito d , :-.n pn :l le, rlon­n ·h • n u hijo. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. CARTAS SOBRE MEDELLIN Medcllín, 4 d . Abril de 1 92. Seiior )). Isidoro L \ v :rde Ama yA .- Bogot.á.. ERtimado señor y compatrl.ota mío : En la. carta drDt rior he habla o á u te del a pe to g neral que tiene la población, y en é ta oy á rata.r de darle noticia concreta de n.lgunos edificios .Público , in largo comen arios históricos sobre cada uno d llo ; pne aun ue pndi ra hac rlo por con cimi nto que me ha. da o larga p rmanenci. n de­llín, temo fat~gar la. paci ncia. d n t d. Lo que aquí llamamos Pala.ci d Gobierno, e una regular casa., grand y ómo a, pero qu está muy 1 jo e ig ncia d obierno r1o, como rel ti a. importancia. Antes d habitar en la a a que men ,ion , ocu aba 1 Go­bierno un e ificio d pr pied d pública, que stá. itn o n una de las e quioc de l plaza pri cipal, r cho para cont ner la ficina d 1 tr n de mpl a o el Poder Eje •ativo. Por y por falta de ag d expropiado á u dueñ od r s Ej cutivo y Pa a 1 1 r r part - ar uro nto qu forman 1 ar­rovin ia, E. do ln' o y epartam nto hora. omo re um n, me atr á d cir qu tn. a no com- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. pue on, , lo. M. IBJf n. 11 KEVIST LIT ' R.l.RL\ f.L.LÍ 201 jor, pa t• Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 202 '· HEVT r L['l' l• t: ~ t:I A 1 6 11 :i IJ 11 •. Íu1 un bu n 1 l no, y crán del l r .Tudi- 1i. uw pun de L A. nmbl a. .gur , Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ,1 n t perm E cial [. HIBE d h n á á la indu tria. JW r; r. r.í. , {mi m nt u reunione pero 1 di - r ah ra rteneccn, n nción p r s la de 1 r y n dond tá. ra. quo n DlUY . ímulé Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 204: y e nn , e reada por una En nta d la a.rn 'RIVI T~ LlTEIURU n Henar la má rivial s pr La r forma, á e r spe á t'rmi di ho en f or en ral. Pa a la. ti o al e la La Ladra, o-ra. n dificio fic n {1) Queda dicha casa vecina á Teinte mis constrw a.a con donaoionel beehas p r caball r s iado os, entre los cuales no puedo dejar de citar i D. José Maria laz, obrero infatigable en asun e de caridad, 1 'D. Carlos oriolano Amador, acaudalado de esta tierra, que sabe aproTe ­char ocasiones par echar sobre 1 s pobre• ¡:rande Bumu que es ncaa muchas 16grimas y aliTian intenaos dolores. De los dem6s no hablo por el momento, porque en mi última carta trazaré la hiatoria de la beu-c. ncia en e te lugar, contentindo:u1e, por ahora, con manifea~ que ea~ grupo de habitaciones regaladas á los pobres el día 16 del mea próXi­mamente pasado y que de hoy en adelante lleT&rá el nombre do an Vieente de Paul, es feliz consecuenci& del ejemplo dado por D. llarco A. Santamarla, pocos añoa h6, en el barrio que lleva su nombre. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. E A.-CART.1 OB E 1E LLfN 205 á corral e bien de n-ría on utan en n que e a. 'Vinn-atader de dife. rente en '1, e omet in oom..isi ' d peri f rmedad en n Hña.le de pest , triq ninas, son des-echados invariabl m nte. La op ración p r m dio d 1 ual e da muerte á la reses "Yaeunas, umn.m nt encilln. y rápida en u jecnción. Le eolocan s6lida.m nte bre el cráneo, ntre lo cu rnos y el rvl­pillo, una máscara d metal provista. de un punzón a •• r , Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ·nyn. a ftF 'fl 'T.A LI'fER.MtlA en ser,;r má n que e en­a la. co a , un br la má ca.r Tiolento punzón pene r , el rimer. par gún 1 e umbr do ap. 1·ecerá. on ondu id á. larg& no uedan ha r año para nuc tra. bi. oria., pues f ctivaruen in ompleta al nu n .i no y pañ n la tula \.' mo d . 1·dinario . p1 J' 1 1 t:YUn. 0 1 d 11. nb ari. r 1 , la. o • lh h n Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. INSIGNIAS PAP ES 1. lo que n n orid, l 1 onhficia. liano: d b [i n u' d cir l má ó m o ci m jor d nt d fu , in ica.n-uv s llo al a.p : .l i n ia y no.da la 1'1 -Joub rt. má olp reci· (hijo). u h y n nue . eTo Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • 1 ADVER EN CIAS Este pe1 iódic Lo eñ r u ri¡ inmediRto e rreo al d 1 ía últiru de adn m . . u n 1 reciuan por el ali 1 e Pll recia-u e e req u i i e el extravío ó ér­e bttc pre n t á 1 estrale y ee ven-en núw , ·oQ , u 1 pL r tnn n-to el pAg 1 1 a on anual d .lb v 1 ificar(je An ticipad , por e. u1li arn {L l . E>ñ re Agente . e 1rv 11 i ulicaru n el númet·o de eje m plal' q UP debe m o qu uu ,. ·nrrnn rán Pfl ningú liu .l o ar r · ·1ginale 4 ~ t¡· e . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4 g¡ núr r uelto ... .. . ... . .. ... . .. . . . . . . . . ... .. . . 4 u en c1 oc n la .1 genci gen r l, qu tá la HITera d ucr ua r 1.', número 2, y en nút ero en la Li hreríc del trio. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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Revista Literaria: publicación mensual - N. 27

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Cuadernos de Cine Colombiano - Primera Época No. 9: Luis Alfredo Sánchez

Por: Gerencia de Artes Audiovisuales del Instituto Distrital de las Artes | Fecha: 1983

Luis Alfredo Sánchez, es uno de los cinematografistas que trabaja ya como profesional en los 70, sus primeras realizaciones como “El oro es triste”, “El cuento que enriqueció a Dorita” y “la patria boba”, causaron gran impacto en Colombia y fueron objeto de largas discusiones en medios periodísticos y políticos este hecho reviste importancia en el panorama de la historia reciente del cine nacional especialmente si se tienen en cuenta las circunstancias en que se produjeron tales obras.
Fuente: Cinemateca de Bogotá - Cuadernos de Cine Colombiano Primera Época Formatos de contenido: Libros
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