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Con la frase hecho a mano.

  • Exclusivo BibloRed
Imagen de apoyo de  Utiliza tu olla superrápida a tope

Utiliza tu olla superrápida a tope

Por: Cristina Galiano | Fecha: 2012

Creo que todos los que tenéis olla superrápida os vais a alegrar muchísimo teniendo este libro siempre a mano.Frente a lo que se piensa, o a lo que muchos han hecho hasta ahora, una olla superrápida no solo sirve para cocer garbanzos, judías, lentejas? sino para todo, para cocer verduras, además al vapor, para toda clase de carnes, para sopas, cremas, guisos, pescados? todo.En todas las recetas vamos a utilizar y por tanto a manchar exclusivamente la olla, con su correspondiente tapa de presión, y en muchas ocasiones con una tapa preferentemente de cristal del mismo diámetro que encaje bien en ella para acelerar los dorados y sofritos y manchar bastante menos.¡?nimo, vamos todos a cocinar, a estar muy poco tiempo en la cocina y a manchar poquísimo cuidando además nuestra salud que es lo más importante!Para todos mi cariño Si queréis sacar el máximo rendimiento a vuestra olla, y no solo un 10% como hace la mayoría, podéis conseguir aquí el lote especial con los 4 ebooks sobre la olla, que son los 4 imprescindibles. Y al ?increíble precio de 6’99, ¡prácticamente ?lo mismo que 2 ebooks separados! Os quedaréis gratamente sorprendidos porque vais a encontrar preparaciones o recetas que nunca soñasteis ni remotamente poder hacer en la olla, ganando no solo en rapidez, limpieza, economía de tiempo y energía sino en calidad gastronómica y nutricional.
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros
  • Temas:
  • Cocina

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  • Exclusivo BibloRed
Imagen de apoyo de  Utiliza tu olla superrápida a tope

Utiliza tu olla superrápida a tope

Por: Cristina Galiano | Fecha: 2024

Creo que todos los que tenéis olla superrápida os vais a alegrar muchísimo teniendo este libro siempre a mano.Frente a lo que se piensa, o a lo que muchos han hecho hasta ahora, una olla superrápida no solo sirve para cocer garbanzos, judías, lentejas? sino para todo, para cocer verduras, además al vapor, para toda clase de carnes, para sopas, cremas, guisos, pescados? todo.En todas las recetas vamos a utilizar y por tanto a manchar exclusivamente la olla, con su correspondiente tapa de presión, y en muchas ocasiones con una tapa preferentemente de cristal del mismo diámetro que encaje bien en ella para acelerar los dorados y sofritos y manchar bastante menos.¡?nimo, vamos todos a cocinar, a estar muy poco tiempo en la cocina y a manchar poquísimo cuidando además nuestra salud que es lo más importante!Para todos mi cariño Si queréis sacar el máximo rendimiento a vuestra olla, y no solo un 10% como hace la mayoría, podéis conseguir aquí el lote especial con los 4 ebooks sobre la olla, que son los 4 imprescindibles. Y al ?increíble precio de 6’99, ¡prácticamente ?lo mismo que 2 ebooks separados! Os quedaréis gratamente sorprendidos porque vais a encontrar preparaciones o recetas que nunca soñasteis ni remotamente poder hacer en la olla, ganando no solo en rapidez, limpieza, economía de tiempo y energía sino en calidad gastronómica y nutricional.
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros
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Imagen de apoyo de  La Espada de Holofernes - N. 18

La Espada de Holofernes - N. 18

Por: | Fecha: 15/07/1830

• , . , Pág. 137 DE HOLOFERNES. LA ESPADA • [ ' Núm. 18. 0 ] . SantaJé de Bogotá 15 de Julio de 1830. Heu! patior Ay de mí! , lelis que ---000--- vulnera Jacta meis, padezco herida con mis flechas.-OVIDIO. • Portellt6sos milagros, que Dios ha obrado por la intel'cesio/! de los gloriosos Santos que aquf se, ~'dieren, los qua/es ~a/! sido aprobados por la Silla Aposto{¡ca para su canomzac/On, Es admirable el milagro que obró Dios nuestro Señor con Gerónimo Mangona, yecino de Corleon en la Isla de Sicilia, aprobado por Clemente XIII en 1768. Padecia éste fieros dolores artericos en los brazos, en las manos, en los pies, y en las rodillas con una fuertft contraccion de miem­bros, que postra~o en una cama se hallaba hecho un tron­co sin el menor movimiento; en este estado pas6 nueve meses sin hallar remedio en la medicina, por fin se hízo llel·ar. aunque con mucho trabajo, á la casa de la hermana del Beato Bernardo · de Corleon que estaba contigua, y te­nia una efigie de su Santo hermano pegada á la pared; puesto delante de esta imágen hizo una fervorosa oracion, suplicando al Beato le alcanzase de Dios la salud, y al. mismo instante se sintió del todo sano, de modo que le­vantándose del lecho, empez6 á andar ligero, y luego co­menzó á trabajar en las labores del campo, fuerte y ro­busto, como si no hubiése padecido mal alguno. Un milagro semejante obr6 Dios en Francia para glorificar á Santa Juana Francisca Fremiot; porque Susana Bienfait, profesa del Orden de la Visitacion que fundó esta Santa, padecia un tumor esquirroso, con fuerte dolor en las entrañas; aÍÍadióse á esto una perlesía en las piernas, que ]a quit6 del todo el sentido, yel movimiento, y aun la de­recha por extenuacion la quedó seca. Imploró el auxilio de su Santa Madre, haciendole una novena, y hallan- • ]38 dose en el último dia, en un momento recob(Ó ~n las pier­flas el movimiento y el sentido, y se la restituy6 la carne á la pierna seca; de modo q.ue libre de todos los dichos males, pudo cumplir con expedicion y vigor todos los car­gos que exercitan las demás Monjas. Este es el quinto mila­gro que se refiere en la bula de la canonizacion de la Santa. El tercero, qllarto, sexto y séptimo milagros apro­bados para la canonizacion de San Francisco de Sales, son todos d~ paralíticos, curados milagrosamente por interce­sion del Santo, los qllalcs milagros son no menos asom­brosos que los precedentes, solo referiré el séptimo, con bs mismas palabras de la bula traducidas al castellano. Cárlos AJoterol! desde su nacimiento estaba impedido del uso de sus miembros, y tenia disforme todo Sil cuerpo; pero por inten'e­sio71 del Santo quedó de 1'epente libre de dicho impedimento, recobró ~lt cuerpo una pe/feela fur1lla de Cl1Cl7JO humano!J empe:ó á andar. Sería menester un libro no pequeno, si quisiese COIl­tinuar 'aquí los milagros obrado por Dios en. estos últimos sjglo~ en esta especie de enfermedades de perlesía; pero no quiero omitir el que obró en E pl)ña p.eJ" intercesio~ de Santa Tere a, y otro dos que obró en Lima por interce­cion de Santa Rosa, Un muchacho de edad de quatro anos tenia desde su nacim iento tan encojidos sus miembros, y el cuerpo tan mons'ruosamente tuerto, que su figura pa­recia rerresen tar la letra S, no podia tener e en pié, y e tapdo echado, no podia moverse; no obstante todos estos males y deformidad no le causaba ninguL1 dolor: lo Ile\'a­TOn á la celda de un Monasterio en que Santa Teresa ha­bia habit(\do, é hicieron una novena á su honor. Hallan­dose yá en el último dia de dicha novl1na, de repente que­d6 el muchacho Jibr ~ y sano de 'todo los dichos males, de modo clue al , momen'to se levant6 por sí mismo, y an­duvo por sus pies con tqda expcdicion, Este fué el quarto mil agro aprobado para la canoni:lO,ciou de la anta, así lo refiere Bencdicto XIV (1). i\J ar Í¡1 Sa\lchez, álias de J esus, siqndo de edad de seis años dió tan funesta caída, que quedó muy maltra. --,-----'------------- -- ---" • (1) Lib. <}, p. J. cap, Xl, uúm, 4, • • 1 - • ]39 taúa en los hl1e~os y nervios, de modo que encogiéndo­sele los muslos, perdi6 en ellos todo el sentido, y quedó sin poder andar, ni tenerse en pié; por lo que le fué forzo­so estar postrada continuamente en la cama. Creciendo en la euad ~e le iban siempre mas debilitando sus. fuerzas; su~ padres, que eran maTadores de la Ciudad de Lima, viendo ql1e la niña que yá tenia nueve años, siempre empeora­ba, imploraron el patrocini'o de Santa Rosa, é hicieron una novella a su h011or; lleva han todos los dias de dicha no- , vena la nina: á la Iglesia, y la ponian sobre el sepulcro de la Santa, y en el noveno dia, estando la niña sobre el sepulcro como en ' los demas dias, de repente, con pas­mo de todos los presentes, se levant6 por si misma, y em­} Jez6 á andar con toda expedicioll como si jamas hubiése pa­decido mal algu no. Magdalena Chimisio, india noble, muchos años había que en las partes íuferiores del cuerpo desde la cintura abajo padecia un encogimiento de los miembros, y los muslos y los pies se la habial'l IastimoSámente secado, por lo que no podía por sí misma moverse, y era forzoso que la llevasen en brazos agenos á donde queria ir: recurrió en este estado al patrocinio de Santa Rosa de Lima, y habiendole tr~.fdo algunos pedacítos de sus vestidos, se les hizo tocar en las. partes ofendidas 6 eufermas del cuerpo, y al momento con admiracion de todos se fevant6 sana, y por su pié fué á la Iglesia de los padres Dominicanos á dar las gracias á su celestial bienhechora. Estos fu eron el primero y el q,uarto milagros aprobados para la beatificacion de dicha Santa. San Mateo en el capitulo doce (1) nos cuenta c6mo' 1 Jesuchristo hallándose un Sábado· en la Sinagoga, viendo alli un hombre que tenia la mano seca, le mand6 que la extendiese, y al momento la extendió, y quedó perfecta-mente sana, y semejante á la otra. Este mismo milagro quiso repetir el mismo Señor en Ascoli, Ciudad' de Italia en el estado Pontificio, á 12 de Octubre de 176 J. Huo'o Anto-nio Carteli, vecino de la dicha Ciudad, halland'o;e ya en la edad d'e 74 años fué acometido de una perlesía en la mano ---------•.. -_._--- ---_._---,.- (1) Vel'so 13. '.' " . . - .. - .• J 140 izquierda, que se la dejó . como si fuera muerta, totalmente destituida del movimiento, del sentido y del calor; por es­pacio de quatro meses padeció este mal, sin hallar el me­nor alivio en los rnuch'ls remedios de que usó; pero en el dicho dia 12 de Octubre en que se celebra la fiesta de San Serafin de Monte Granaro, fué á la Iglesia de los Pa­dres Capuchinos, y puesto delante del altar del Santo, lle­no' 'de una confianza muy viva, dijo con sencil lé¿ al Santo: míra cómo lo has de hacer, por que !Jo no me teúgo de Ir He aquí sil! estm' salla. Continuando esta [oracion, qon la mano derecha sacó la siniestra del pañuelo de que la 'llevaba pen­diente, y la puso sobre el altar; 'y á poco tiempo sintió que ya estaba enteramente sana y buena, y luego escla­mó: hendita sea la Salltísima Trinidad, !J qué admirable es Dios en sus Santos. Como la Iglesia estaba llena de gente, acu­diéron todos á ver el milagro, y á reconocer la mano án­' tes paralitica, y la hallaron fuerte, robusta, de buen color, y restituido á ella el sentido y calor natural, como si en · ella no hubiése padecido ningun mal. Este fué el segundo J milagro aprobado para la canonizacion 'de dicho Santo. El Evangelio nos asegura tambien que Jesus di6 vista á muchos ciegos ( 1): unos de nacimiento, otros que ' habian perdido la vista de resultas de alguna enfermedad · 6 desgracia, que habian padecido en los ojos. Estos mi-lagros los ha renovado Jesus con mucha freqüencia en la ' Iglesia católica de ámbos modos en estos últimos siglos: re­feriré solo los casos siguientes. Claudio MarmoJl era totalmente ciego desde su nacimiento: hallandose en la edad de siete años hizo una novena en honor de San Fr-ancis­co de Sales, suplicándole ' le alcanzase de Dios la vista; y el último dia de dicha novena se reclinó sobre el sepul- · cro del Santo, y al momento recibi6 la vista. Este fu~. el segundo milagro aprobado para la canonizacion de dicho Sto. El Señor Benedicto' XIV en la bula de la canonizacion de San Pedro Regalado refiere el siguiente suceso, qne él mismo habia aprobado por verdadero milagro. Un Sacer­dote llamado Diego Plasencia padecia epilesia, y habiéndo pa- --.--- - -----------_._---- (1) Luc. cap: XVlII, y; 24. M alb. XI. Y. 5. , 141 decido uno de lo~ parasismos que .,ausa esta ' bnferme­dad, cayó en el fuego de la cocína de la' casa lleno de brasas ardientes: con la caida ech6 por tierra una olla de agua, que e&taba hirbiendo: con esta desgracia habien­dose quemado la cara, los párpados, y maltratadose las niñas de los ojos, perdi6 totalmente la vista, y aun­que por espacio de quatro meses se apl ic6 varios reme­dios, todos ftleron inútiles, y qued6 el enfermo perfecta y enteramente ciego, En este estado implor6 el auxilio ae San Pedro Regalado, y se hizo tocar los ojos con el cá­pucho del Santo, y al momento al contacto de esta reli­quia, recobró una vista perfectísima, que cO¡lserv6 constan­temente hasta su muerte, En la Ciudad de Ascoli, habiéndole salido el año 1744 á. Genaro Ranali, un tumor en el sobaco izquierdo, que le causal:la intenslsimos dolores, se le hizo abrlr en Viena de Austria por un famoso cirujano Español; pero esta operacion no le produxo ningun alivio, ántes se le abrieron otras dos lla­gas, de las q uales salia mucha sangl'e, y materia de mala calidad, Consult6 a otros cirujanos hábiles, y nin~ullo supo 'curarle, ántes todos le amenazaban que su mal' pararía en una mortal gaugréna; con esto se volvi6 a Italia. y llegan­do á Ascoli, fué it la Iglesia de los padres Capuchinos >para implorar la intercesion del Beató Scrafin: mientras ?,ada oi'acion, lleg6 el Guardian, el g ual le hi zo la seiíal de fa Cruz sobre las llagas con el mIsmo Crucifijo COIl que S. Serafin bendecía los enfermos: el paciente perseveró oran­do, y al improviso se si~ti6 del todo bueno; descubri6 sus llagas, y las vi6 cerradas y curadas perfectamente, quedan­dale el brazo bueno y salla, Este rué el primer ' milagro aprobado para la canonizacion de San . Serafin. • . Otro obr6 Dios en 1770 con Ana Turchi, vecina del lugar de Apiro, J6ven de veinte y quatro años: sali6 a esta señora en la parte su perior del pecho izq uier­do un tumor esquirroso que degener6 despues en un cán­cer mortal; el c¡ual habiendos~le abierto por un golpe que casualmente recibi6 en él, le saliéron materias de mal!sí­ma calidad, y le qued6 una llaga profunda, que la causa­ba intenslsimos dolores: la tema po~tra~a sin movimi~nto. en • • 142 · • • la cama, y la cond ucfa a largos pasos al sepulcro: los cÍ­ruj allcs que la curaban viéndola cercana . a la mue rte, le persuad ielOn recurriése a b poderosa in teJCesion del sien'o de Dios Bernardo de Ofida , a cuyo un le tra­j eron una estampa, y el Guardian de padres Capuchi­DOS (fe aquel lu gar le entregó algunos brev ines, que conte­nja n IJo:vOS de las entrañas del dicho Beato, se los apli­fi: Ó la eufel ma~ y con esto quedó al gu n tanto aliviada; y a la maií" na ~ :g u i e nte quando vino el cirujano. extrajo fá­cilmen te de la lJ,Cela una carnosidad del grueso de un huevo: a la tarde si ntió en sí la enferma una viva confianza de alcanzar la salud con el patrocinio del dicho Beato; por lo que dejando todo remedio humano quiso le aplicasen á la llag.a los polvos de las entrañas de Bernardo; hecho esto se sintó al momento buena, se sentó en la cama, comió, con gusto. se vistió , saltó de la cama, auduvo por el aposento, y haUandose allí presente el cirujano, quiso le quita~e las vendas para ver c6mo estaba la llaga, y q.ui- 1a:l as, vieron todos que la l1aga habia desaparecido, y q.ue la carne estaba en su estado natural como si no hubiese padecido mal alguno; luego empez6 ¡\ ocuparse en las la­bores domésticas , como la muger mas robusta. E ste rué, el segundo de los tres milagros que Pio VI aprobó para la beatificacion del dicho Bernardo, declarando que pertene-cia á los milagros de cTase. Otro semejante milagro obró el Señor para glorificar á S. Juan de 8tl>. Facondo, q.ue es el quarto que refiere la bula de su canonizacion. Emanuel de Castello siendo de edad de nueve años cayó de una escalera; en esta caída se le rom­pió el espinazo, por cuyo motivo no podia andar sino con; el medio cuerpo inclinado ácia la tierra. poniéndo sus ma­DOS sobre. sus rodillas, y ayudado de una muleta. Si que-o ria levantarse, caía al instante con ímpetu á tierra; esta enfermedad le ca'Usaba grandísimos dolores. Habiendo ya tres años que la padecia, junto con una giba 6 cor­ba que le habia salido ¡\ las espaldas; su madre le lle- ' vó al sepulcro de San Juan de Santo Facundo con in.· tencíoa de hacer una noveoa en honor del Santo, y ha­biendo entrado en la capilla donde d'escansaDa el cuerpo del • 143 S~nto, quedó libre de los dolores que padecla, y de la in­clinaci n del merlio cuerpo ~cia la tiena pcr hauersele con- 15ohdado la vértebras rotas, quedando de tal modo corro­borado D los muslos, que se volvió con paso acelerado á casa de su madre, llevando en alto la nlUleta; y pur fin habiéndole de pue su misma madre llevado á la capilla del anto, al oír I Evangelio que se ley6 de la Misa, qued6 lSano de la giba 6 corba que padecia tres años habia, que­dandole el hueso elevado donde átltes tenia la corba. Dios qui o dejarle esta señal en memoria del beneficio recibido. El siguiente milagro ha sido obrado por la interce­sion de la Venerable Mariana de J psus, natural de la Ciudad de Quito en esta América. Doña Angela Polido y Escorza, muger lejitima de D. Jusé Ruiz ieto, paelecia gr.ves dolores de cabeza, vér­~ igo , insultos epipltéticos, calentura, y otros varios achá­gue; pero ¡¡obre todo, I.Ina hinchazon en el ,ientre tan enor­me y tan mon truosa que le impedia poderse ver los pil's, y le servia de m par¡¡. comer: la dureza e ra como de piedra, ' las convul iones como ele algun viviente que de den­tro las rirodl1jese~ y al último acérbus y crueles dolores. Ha­cía veinte y dos meses que se hallaba D.oña Angela opri­l. nlela de esta grave fatiga que le llega ha ya hasta el pe­cbo, y a veces se veía casi ahogada. Se agotaron los re­curso humanos, se apur6 el saber de los n édicos de aq lIe­lIa Ciudad; pero en vano. La enfermedad se reagravó en t érminos, que fué necesario llamar al Padre Domingo Co­leti de la ínclita Compañia de Jesus; el qual la confesó, l¡l ene omcnd6 el alma, y creyó ciertamente que no ama necia, segun la flaquéza y po tramiento de fuerzas en que se hallaba . .En este dla, que lo fué el 6 de etieOlbre de J 762, yen este estado, siendo ya bien tarele de la noche, entró Doña J o-efa Castillo, amiga muy íntima de la citada enferma, con un librito, excitándola a que reza~e con ella unas oraciones a Maria antísima ele la Luz. Entónces la enferma man­dó a su criada Rutina Villa\'icellcio que le alcanzase un huesec!1I0 quc le habia traido anteriol mente el Padre Fer­nando María Conosc:iuti, reliquia de la V. Virgen Maria­na de Jesus: partió un pedacillo, se lo metió en la Loca, y se Jo trag6, inmediatamente se frot6 el vieutre con la , I 144 saliva, invocando con ' el mayor fervor y connapza, el fa" vor y ' patrocinio de la. Venerable Madre; no tanto ya para sa­na, r, quanto para tener una buena y dicbosa muerte. Pa­Bado un brevísimo espacio de tiempo entrÓ su marido, que junto con Doña Joséfa Castillo quedaron mirándola, De im­proviso adviertell que la disforme hinchazon se ha desva- 11ecido , en términos de no dejar señal ni rastro de lo que án­tes era, sin haberse notado, ni I'isto ántes, ni en el acto, pi despues de la curaci on mil abrosa evacuacion alguna, ni 9,e sangre, ni de agua, ni de humor alguno, ni ventosidad. EJll6nce~ Doña Josefa Castillo, ll e n a de admira c io ll la dijo: ¿ A 11gelíta, qué se ha hecho la pam.a? La enferma se bal16 en aquel instante perfectamente buena y sana; se puso en pié, se arrodilló, besó la ti e rra, e hi zo q uantos movi­mientos quiso, sin el menar impedimento. A 1 siguiente dia salió, con admiracion de q uantos la habian visto, que ape­Das podia salir a Misa en una silléta ~ y fué hasta- Ta Igle­sia de San Diego, que di staba de su casa· diez y seis cua­dras. Despues subió á Pichincha, y . perseveró ágil, buena. y sana. A pocos dias le volvieron los desvanecimientos ' de'­la cabe~a; pero habiendose aplicado, llena de fé ' el reito del hues. cHIo de la V. Mariana de .Tesus, quedó sana, Mu­rió al cabo de mnchos años d.e hidropesía: pero es de no­tarse, que habiéndos e le hinchado la cara, los brazos, las pier­nas y pies, solo el vientre quedó en su natural figura. La hi­dropesía respetó aquel vientre en que habia entrado la mi­lagrosa mano de la ilustre Virgen Mariana de Jesus Pa- ' redes. Este hecho está autcntÍcamente probado, tanto por su publicidad en Qu ito , como por las declaraciones jurídicas de die z testigos de vista , y muchos de oídas, que lo han de­c1aradojuridicamcnte bajo d e jura mento, como consta del pro­ceso y declaracion es que s e han actuado en Quito para la bea­tifi c acion, y canonizacion de la Ven e rable Virgen, que impre­sas en Roma tiene á la vísta el Redactor de este periodico. ( COl/til/uará. ) ------~,~------- CON LA LiCENCIA NECESARIA. Imprenta de B. Espinosa, por José Ayarza. • •
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La Espada de Holofernes - N. 18

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  • Exclusivo BibloRed
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El currículum competitivo

Por: Mariangela Rustico | Fecha: 2018

¿Qué debe escribir? ¿Cuáles son los errores y los detalles que han de evitarse? ¿Cómo ponerse en contacto con la persona que puede contratarle? ¿Cómo se valora un currículum? Quien «dé en el clavo» con el currículum puede encauzar la carrera que lo llevará siempre hacia delante. Quien sepa redactarlo de la manera más adecuada puede dejar un trabajo mal pagado y desagradable por otro bien remunerado y brillante y cambiar por completo su forma de vivir. El currículum es la llave que puede dar un giro a su vida. Hay que redactar bien cada una de sus partes para que sorprenda a los seleccionadores, supere a los competidores inspirando simpatía y fiabilidad, y consiga una cita para una entrevista. El libro que tiene en sus manos trata con detalle el estilo, el modo de resumir los hechos o el tono en el que deben presentarse. Preste atención, por lo tanto, porque su currículum puede ayudarle a decidir su futuro.
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros
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  • Autoayuda

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El currículum competitivo

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El diseño: del sentido a la acción

Por: Fernando Fraenza | Fecha: 2015

Antes que nada -comienza diciendo este libro- ahora tiene entre sus manos un volumen dedicado a la semiótica, la estética y la teoría crítica del diseño, tanto de sus productos como de sus procesos. Dentro del conjunto de libros dedicados a este espectro temático, éste es algo especial, por el hecho de que no se trata en absoluto de un libro de estética o de semiótica aplicadas al diseño, su objeto-por el contrario- es una mejor y más profunda comprensión de la interacción humana mediada por los productos de esta actividad profesional y científica.Hablaremos entonces de unas semiótica, estética y teoría crítica específicas del diseño, o sea, de una gramática del sistema de significación e intercambio decantado a partir de la existencia histórica de este campo de la acción.
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros
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  • Otros

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El diseño: del sentido a la acción

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La forma del tiempo

Por: Alejandrov Cioranescu | Fecha: 2014

éstas páginas presentan una recopilación de los mejores ensayos críticos de literatura comparada de Alejandro Cioranescu. La etapa final de Alejandro Cioranescu como investigador y crítico fue particularmente fructífera. Ensayos de crítica literaria y de literatura comparada se dieron la mano con estudios de teoría e historia literarias. El presente volumen recopila diferentes trabajos de esa etapa de su producción, cuyo denominador común es el enfoque del hecho literario en una dimensión internacional. Nociones como “imitación”, “influencia”, “performatividad” o “traducción” son examinadas aquí a la luz de perspectivas teórico-críticas en las que tienen un peso decisivo los conceptos de “utopía” y “mito”.
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros
  • Temas:
  • Literatura

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La forma del tiempo

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The book

Por: Fran J. Marber | Fecha: 2023

El pasado familiar de Verónica siempre fue un tanto oscuro, hasta el punto de que su abuela y su madre desaparecieron en extrañas circunstancias y sin dejar rastro alguno. Esa falta de respuestas atormenta la vida de esta joven periodista, por lo que decidirá volver a su antigua casa en un apartado pueblo llamado Llano de Brujas para intentar investigar sobre el paradero de un viejo diario que escribió un antepasado suyo. Por desgracia, será precisamente ese libro maldito el que desate los males que recaen desde hace siglos sobre cada una de las mujeres de su familia. Basado en un hecho real, y de la mano de Fran J. Marber, descubriremos hasta dónde podían llegar los tentáculos de la Santa Inquisición en nuestro país o cómo una simple acusación de brujería podía cambiar para siempre el destino de las personas.
Fuente: Digitalia Formatos de contenido: Libros
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Los Locos - N. 14

Por: | Fecha: 09/07/1868

==-====== 8l!L\I. I. \' alo ti fCnle.. Bogotí,9 do julio (lo 1 5 . _T U:\!, 11 . I'ulo medio real. "LOS LOCOS." FE. ÓMI~NO. lJn periódico de llruselns anuncia quo ha nacido cn Swydrecht (Holanda) un niño que lienc dos cabezas, tres brazos i cuatro manos, lo cual no deja de ser un hecho extraordinario; pel'o lo quc pasa de los límites de lo invcrosímil es que el alcalde dc la ciudad, en un anuncio del 28 de fcbrcro, inserto en el Niwre Rotterdamsch Courant, ofrece vender­lo al mcjol' postor. VAYA EN GRACIA. ¿ Pero ba visto usted, maestro, Qué cosa tan rara es esta? Fué buen padre, bucn hijo,buen marido , I nunca desmintió de su linaje El valOl' i talento esclarecido. A la vil'tud rindió siempl'e homenaje; I Fué un IlSCritOl' pl'eclaro i distinguido, Conocedol' profundo del lenguaje, Mui modesto, mui poco presumido. No digo mas .... pal'a salil' de apuros, Que es bastante rnentil' pOI' veinte duros. GRAMATICA CmNA. I En la imprel-1ta impel'ial de Viena se imprime actualmente una Gramática I china, escrita pOI' 1\11'. Stanislao Julian, profesol' del colejio de Francia. CANTOR COSMOPOLITA. Sin canas en cl cabello, Ya la barba mc blanquea? -Eso, SCitOl' don Rufino, No es mas que la consecuencia Do trabajar las quijadas "lucho mas que la cabeza. l\I 'LTIPLE INSTRUMENTO. Los fabricantes de pianos-fortes de Lóndres, Chnpmana i SOhus, han in· ventado un instrumento monstl'uo, el cual cstá lJamn10 a ejercer una l'evolu­cíon en las orquestas. Se tl'ata de un grande órgano, que manejado pOI' solo diez pCl'sonas, dá todas las voces dc los diferentes instrumentos que constitu­ycn una grande orquesta, En él se d('jau oj¡' los violines, las Yiolas, los ViOIOU- , chclos, contrabajos, flauta'.!, clarinetes, trombones, fagotes, &c, c' C. El efecto es portentoso. dice l' Industry Ga::sette I i pal'ece vel'daderamente que se oye una completísima i numerosa ol'l¡aesta. Está dando en Paris una série de 1I concicrtos un barítono italiano llamado ViIlD, que a todos sus méritos I en ~ogotá, e!l.la ,Imprenta, de N, Pon- El erm:taño hizo sentar a Enrique al 1'1 t?n l,CumpaOla, 1 en los Estados en. las lado suyo i prosiguió: aJenclas de La Prensa f El Hogar. -Bien, hijo mio; uo olvides en ade- ¡;~ No se admiten suscritores de lante demo,stral' a Dios tu gratitud _POI' gor~a-ui al fiado.~ sus beneficIOS, al levantarte cada mana-na, i a la noche ántes de acostarte. Es-cucha, tengo que hacerte conocer aun 1I Imprenta de, Nicolas Ponton i compañía. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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Los Locos - N. 14

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Imagen de apoyo de  El Cauca: periódico literario dedicado a la juventud - N. 8

El Cauca: periódico literario dedicado a la juventud - N. 8

Por: | Fecha: 27/06/1874

PERIODICO LITERARIO DEDICADO A LA JUVENTUD. ítAMIREZ Y RIVBRA, EDITORES. LA FLOR EN EL OJAL. Ilé aquí una costnmure que siauen todos los pollos de profesion. 0 Dice Alfon~o Ka1:r que el hombre que He­ya una flor en el OJal, parece, á diez pasos, condecorado, y á cuatro pasos ...... un necio. Cri~icamo á las mujeres porque se ador­nan s_m tregua, y no rac;ilamos en apel.lr a los m1 mos recursos para hacemos los inte- ?'esantes. • • N o otros si que podemos exclamar: -Justicia, mas no por mi casa! Somos el mismí imo diablo, caballeros. ¡ IJas flores! ¿ po1· qné no las dejamos quie­tas en sus lev es tallos ? ¿ Qné maluos han hecho para que les de-mos tan fiera muerte? ¿N o perfuma u el a m bien te? ¿ ... ro embellecen los jardines? ¿ N o dan contento al ánimo ? ¿ r T o recrean los ojos ? ¿Pues, por qné las annncamos de su deli­cado tallo , si en nucst1·as manos exhalan su últ1mo perfume, q~te es su último su piro, y muel'en seca y tnsLes? ¡Pobres fl ores! N o puede ser, ó estaba distraído cnandO' las creó. Sólo las mujeres tienen derecho á sns per· fumes, porque son sus hermanas en belleza. La flor que mucre en el seuo de una her· mosa: debe bendecir su ventlll a en sus pos­treros instantes. La que mucre en el ojal de nuestra levita debe tener un iin rabioso. ' ¿ qué tien(•n de comun ellas con nosotros? ¿ Con qué derecho las co1'tamos cuando se mecen_ felices en los verjeles, cantadas por lo& páJaros, _anullada por el céfiro, amadas por las rua1 1posa , acaricitv1as por la cl'istali. na fuente que la euvfa ::.us besos de e ·puma? Y todavía pase que las ananqnemos de su tallo para oti·ccerlas á !n dam1s, porque son el bello símbolo de nuestros amores. j re ro pa1:a :lUOI'Ilf\1' nuestms leY ita ! ...... Esto no twnc c:..plic:wion, ni disculpa ui perclon de Dios. ' ~e nos dirá q~te muc;hns de esas flores que lmllau en lo OJales de las lev1tas, han sitio regaladas por las mnc;hachas. ¿Y no pued u llevarse en la mano? Incomodan, se no contestará sin duela. Pues tirarlas, ya que no se sienten ustedes· con suficiente valor y abnegacion para bace1' tamaño sacrifirio. i. Incomod~J' las tlores ! ....... N o, lo que se qmer~ es luCIJ'las sobre la lev1ta, perque sien-y no es esto solo. tan bten. N o contentos con separarlas de sus her- Partientlo de esto principio, no tardaré-manas, Je alejarlas de los blanJos céfiros y mos en adornarnos la cabeza con flores, co­las pintadas mariposas, adornamos con ellas mo hacen las mujeres. 11uestra prosíüca levitgo desvalido , y Débora tras él rautla se lnnza , boga la la11eha al barco pen~ las molestia!!. Cuando tal razon oi, me dieron ganas de oarle al criado en la cara con la caja de dul­ce; pero aun no había contestado, cuando lle­gó otrn mandadem, quien despues de los bue­nos dios, agregó : -Mi amo, que cómo lo ha pasao que qné tal noche tuvo, y mi se~ ora, qr1e aqní¡le manda estas granadas, y estos tabacos, que son pal niño Carlitos, qne está en el Seminario: y es ta8 dos libras de azafr:m pa doüa Mariana Pérez. Dicho lo cual , fué cnll'(~g:lndome cosa por co~a. que yo iba recibi<'ndo, Clisfrazando mi mal humo1· , y el disgusto que me cansaba la vista de aquellos costalc de almidon, choco ­late y a;~,afran; de Jos ca~ncs de dulce. mal acon11icionanos, Yertienclo almíbar por entre las junturas de las tablas, ae los atados de cigarros envueltos en papel. y por último, do las dos docenas (le granadas afol'l'adas en cnscat·oncs de plátano, todo lo cnal formaba tm hulto de un tercio por lo ménos. Contestada la razon de las criadas, ent(ime en mi cuarto, tratando de idear cómo aromo­oaria en mi baules semejante monton de en­cargos; pero no tuve mneho tiempo para de­( Jiearrno :\c. ta meditacion, porqne apénas me había Rentado, cuamlo entró á la pieza don Macario, y despucs de haberme saludado, dándome un apreton de manos, de aquellos qne acostumbran los 01'ejones, inició la con versacion, diciéndome de llano en plnno que no teniendo mucha confianza en el correo, ha­bía determinado m&ndar por mi conducto dos mil prsos que debía entregar á un comercian­te. Yo yue siempre he tenido repugnancia á hacerme cargo do plata ajena, traté de ex­cusarme, alegando que tardaria runcho tiem­po en llegar á Bogotá; todo fué inútil, el hombre me tenia preparada la puntería y no podía escaparme de aquel cañonazo. Tuve, pues, que hacerme cargo de aqnel dinero¡ dinero qne me iba á llenar de cuidados y á rob~r mi tranquilidad durante mi viaje, y en la cual entrega de'uia yo poner de mi bolsillo una que otra peseta en reemplazo de las que iban á resnltar falsas, y aun de ménos. H.e­comendacion es esta de la cual nunca sale uno bien librado. Descmbn1'azado de don Macario , quise ir­me para la calle, á yer si con el airo puro po-dria disipar el mal humor, y tambien, por li­brarme de otros encllrgos é impe1 tinencias; mas, npénas habría crnzado la primera esqui­na cuando me encontré con don Martín Ga· llégos, hombre de gran v11ler, en el distl'ito, y que me homaha con el título de primo, siempre qne necesitaba de mi algun servicio. Todo foé verme se me botó encima como el águila sobre su presa, prendióme por la sola­pa de la levita, de la cual me dió algunos tiro­nes en prueba de confian?.a y acendrado cari­ño, y pasando luego á arreglarme la corbata, dió principio al siguiente diálogo: -Couqne se vá pa1 a Bogotá? -Si señor, le eontesté>, tratando de zafar· me de sus traviesas manos. -Pus, hombre, voy á aprovechlr esta o­portunidad para mandar con nsterl, ú mi tia Salustiana, qne hace tiempos anhela por ir á ym·iar de temperamento, y no ha podido rea­lizat · Ru de co pot· falta do un compañeJ'O; y como yo no puedo ~al ir ...... ya ve, primo ...... los achaques de la vejez .... . Muerto de aclmiracion creí quedarme por el momento con el'ta nueva antífona. J e­sus 1 cargar yo con nn petardo, y sobre todo, con una vieja. lun'ntica como aqnolla, me pa­recía el mas tenible de los contratiempos qne h1bia sufrido en mi vida Qué dirñ la gente al verme con af¡uel vestiglo 1 ... Yo, qne siem· pre he huido de salir con mujercR, tocarme ahora por compañera de viaje una solterona. acartonada y llena de re ·a bios ... Estas con­RideracioneR me dejaron pasmado y sin resue­llo. Don Martín, continuó cou la mayot· sangre fria, sin advet'tir qne yo sudaba :i ma­l'CS, y qne tenia erizado hasta el último polo de la cabeza. -Pus rnü·e, ya tengo todo dispnesto, ella se irá r.n mi mula, y para la poca ropa que debe llevar; esa cabe mny bien en sus baules. -En mis baules! exclamé fuera de mí­ ·-Si, mi primo, la crinolina la echamos por tuera, y lo demas queda bien acondicionado. Allá verá, las mujeres saben mucho de eso. -I,o que siento es, le interrumpí, que debo hacer el viaje muy ligero, y temo mucho que ella no pt eda marchar á mi paso. -Nada de eso, lo deja atras; si es unn águila para andar, parece una muchacha de quince, agregó sonriéndose y poniéndome su callosa mano sobre el pecho¡ allá iremos es­ta noche. Con que hasta luego, y marchó, dejándome como petrificaJo en el puesto. I­nútil me pareció continuar adelante, asi que determiné volverme á la casa resignado ya bajo el peso de tanto infortunio :pero allí me aguardaban nuevos sin!labores: apénas babia entrado vbserYé amanado á nn pilar un 1}9· Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. rtJ) v .... J rro terranova, de nariz partida; viendo á es­te animal, q11e levantaba la casa con sus aulli­dos, le pregunté al muchacho, qué significaba la presencia de aquel perro en mi casa .. -Fué el clotm· Co¡·onao, qne se lo mandó, pa quesque liltaga el favor de lleYárselo á Bo­gotfl, oncle el señor dotor Mejia, y ay en la mesa le dejó nna carta. A semejante noticia caí sentado en una si­lla, la respiracion me taltó y creí m6rirme. Al cabo de un buen rato pncle restablecerme; pe •·o ya la a egría, el entusiasmo por el t>uspirado viaje babian desaparecido com­pletamente. Rodeado de encomiendas, con un perro, que aullaba sin cesar, A la vista, y por perspectiva una vieja ende­moniadamente fea y caprichosa, el cuaJro que se me pres, en nn banquete y en cualquiera otra reunion, en que la religion y el buen to: no exigen el mayor respeto, recogimiento y buenas maneras. Pero la rlescortesfa llega en algunas seño: ras á tal punto, que al concurrir á una visita de cumplido, 6 á un salon de baile, se pre· aentan acompaiiadas de todas sus criadas, pe­rros, muchachos y basta niños de pecho, los eua es forman un· alboroto capaz Je echar la <·a~a al suelo, se me?.Cian en todo y fastidian á los demas conclil'l'entes. Á propósito de e!1to, me aCt1erdo de la O· cunencia que tuvo no ha mucho tiempo, el señor M ... al corresponder la visita que le hizo un amigo acompañado do "Cupido," te­nanova qne le hacia inseparable compañía. N o habiendo hallado en fiU casa dicho señor M ... á su amigo: hízole la visita á la señora de éste, y despucs de un rato de animada convers11cion, le suplicó manifestara á sn es= poso y al señot· Cupido el sentimiento que experimentaba por no haberlos hallado en casa, y colocando luego sobt:e la mesa dos ta1jetas, se despidió afectuosamente, dejRn­do á la señora azorada con aquella severa leccion dada á su marido. 1869. Tomado de las "Flores del Campo.'¡ Á JESUS CRUCIFICADO. SONETO. Salúdote tres veces, J esus mio, pendiente en esa cruz por mi pecado¡ mi boca impura besa ese costado, ese rostro mortal pálido y frío. N o muestres á mis lágrimas desvfd por verme en tantos vicios anegado; préstame tus auxilios, Dios sagrado, préstamelos, Señor, que en ti confio. Torna hácia mí, J esns, aquellos ojos llenos de sangre y lágrimas preciosas; Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. . EL CA. UCA. con que aplacas del Padre lo!! enojos: Reciban esas mano,; cariñosas mi alma y corazon, tri tes despojos de mil y mil pasiones criminosas! . FRANCISCO. U RQUIN AÓN A. Bogotá. EL ÁGUILA Y.EL C.<\.R.-lCOL. FÁBULA. Vi6 en la eminente cumbre en donde anida el águila real, que se le lle un torpe caracol de la honda vega, y exclama sorprenuida : " cómo con ese andar tan perezoso tan aniba subiste á Yisitarme? ,, "Subí: señora, contestó el baboso, á fuerza de arrastrarme.~' J. E. HARTZE~BUSCH. CANT 1lRES. 'Una mujer y una liebre se apostarou á coner, y como el premio era un hombre, ee Jo llevó la mujer. Dices, Ines, que el alma se te ha perdido ¡ mira á ver no la tengas en el bolsillo : que muuhas veces t1onc1e ménos se piensa salta la liebre. M. DEL P. --·---- EPIGRAMAS. Dije á Ines: dulce embeleso, no me das un beso; di ? -a y ella exclamó:-¿ á quien viene eso 7 ¿ porqué le he de dar un beso, que tantos me da usté á mí ? . II Baldado estaba Narciso snfrienélo la pena negra, cuando le llegó un aviso del funeral de su suegra. "S iento andar en piés de palo, ' c0ntestó con ceño adusto . "Si no esturiera tan malo irin con ?nttcho gusto." ,J. ~I. V lLLEltG á. S. AGENCU.S DE "EL CAUC.\." DENTRO Y F UERA. D:EL ESTADO Lngares. Señores. Caloto.. . . . . . . . . . . Presbítero Eduardo Caicedo. p l · 5 Zoilo Rivera.. a mtra · · · · · · · · · · ~ Alcibitides Rómos. Cali... . .. . .. .. . .. Migijel Y oung. Janmndí .. . . . . . . . . Fray Leou Sardi. Bumaventura . .... 5 Francisco.Guevnra. 1 Leonte M1colta. Bttga ............. Fernando Slinchez. Cm·tago. . . . . . . . . . . Simon Arboleda. Cerrito . . . . . . . . . . Presbítero Patricio Parédes. Buenosaires ...... . Gabri~l Manrique. N6v~ta............ OctaVlo Burlado. Quibdú.. . . . . . . . . . Salomon Posso. Almagttcr ....•.... S Leopoldo Fontal. 1 Amador V. Crespo. Bolírar .... . . . . . . . Eudocio Constain. ]~asto. ... . . . . . . . . Juan E. Moncayo. 1 úqum·es.. . . . . . . . J uho Tomas. Ipiálcs.. . . . . . . . . . . Ramon Ceron. !barra.. .. . . . . . . . Tomas Guerrero. lliobamba ......... Vicente Espinosa. Ttmja. . . . . . . . . . . . . Ttírros Hermanos. Cartagcna. . . . . . . . Felipo S. Pnz. s~mtamm·ta. . . . . . . . Sábas Lltínos. Panamá........... José María Alemnn. Barbcte6as ........ • lluefonso D. del Clllltillo. ltlanizá/éz... .... .. Miguel del Valle. Como ofrecimos á nuestro abonados pn . blicar la lista ue Jo suscriLores de este perió. dico, empezamos á hacelo desde este número, esper¡mdo que los agentes que aun no la han remitido lo hflgan expresando los nombres de los que han toma.lo snscri · cion anual, para el efecto de obsequiarles una prima con que hemos pensado correspondet· {dos que con tanta benevolencia han acogido nuestra empresa. Tambien suplicamos á los que no han arre· glado sus cuentas, se sirvan hacerlo, se~alán· donos en la lista quo remitan Jos nombres de los suscritores que no hayan cubierto las suyas. J~os EDITORES. CARTAGO. .Agent e, Señor Simon Arboleda. Suscritores. Señores Miguel N á vas C. Elías Rodriguez. Faustino L. de Guevara. Rodolfó Moriónes. :Manuel Lalinde. J esus .M. Eseovar y Simon Arboleda. ( Conthwará ). l.'dl'RE~TA DEL BSTA.DO. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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El 17 de Abril - N. 12

Por: | Fecha: 31/08/1854

NUEV GRA ADA. I , ~TRIM. l. } Bogotá~ juéves 31 de Agosto de 1854. {NUM. 12. LA CONSTITUeION 1 LOS CONSTITUCIONALES. l. IHII .. • Q i justieia. ........... I .. ~ ....... i.... paqUlrá i en Tíquisa; pero el nú-mero nada significa en presencia del entusiasmo i de la con vi c­cion, de un pueblo que pelea por la libertad, con el valor que inspira la: conciencia del deber; i " El número en la lid es ]0 de ménos, '-1 los mános son mas cuando son buenos .. " Entre los soldados del Éjército Constitucional que murie­ron . en Cipaquirá el 20 de mayo, se encontró un hombre, testigo todo un pueblo, se encontró un hombre de cuyos brazos pendian áUIl dos trozos de la cuerda con que habia sido arras­tracJo a la pelea; esa cuerda habia triturado la carne i penetra­do hasLa ]08 huesos del voluntario • •••• ,; •• ¡ Infeliz él, Infelices aquellos cuya desesperada causa habia hecho de él 'un elemento de victoria ! - Vencidos, derrotados, muertos, siempre que se han arries­gado a presentarse con las arlnas en la mano, delante de los sol­dados de la Rejeneracion, un medio les guedaba para combatir, par,!- ~etener el torrente revolucionario:' probar a la N acíon ]a Justic~a de su causa: ]a justicia es la verdad, i la verdad triun­fará sIempre de la mentira. ~rcsuntuosos i estúpidos asaltaron a Cipaquirá: fueron ()problosamente rechazados. Confiados en su número sedientos de" enganza, ~guij~neados por la vergüenza, buscaro~ el des­. qwte ~n TíquIsa J. 1 allí vieron disiparse su última esperanza. SI entónces, 1 despues de tan terrible prueba, aun creian que la r8Zfln estaba de su lado l por qué apelar a la mentira i al engaño 1 l por qué ese parte oficial, en que tejiversando sin pu­dor la yerd~d,. convertian en triunfos sus derrotas? 81 la v1etoria no er.a una razon, en favor de la revolucion, la. derrota tamp~co debla serlo en contra de Jos constitucionales. l p.o~ qué, pues, tra r de engañar a los pueblos i sorprender la .e~lDlon ? ¿ ?or 'Jue ~o .~ablarles con franqueza, pintarles lo triste de la ~lt~acIOD, 1 eXIJar de sus oonvicciones patrióticas, JI o sacrificIos, DU~VO~ ~.,eursos, Duevos ejércitos? ¿ De qué "o ao: de su JusticIa o de la opinion? "'["D~OS estas pregunta , para que sean contestadas, i --_ ... 'Ctlatoon que Jo serin, pU8e y 1 emos visto en el Boletín dejulio, UD articulo en q se en;ayn responder a algunos de los argumentos que hemos hecho en el, curso de estos cu~tro meses, i eso .nos induce a pensar que ya nuestros adversarIos creen convenIente discutir i convencer. Siendo tambien ese nuestro querer, vamos a resumir nues­tros cargos, para que ellos sean desvanecidos. Segun los anuncios hechos por los constitucionales en sus p iblicaoioD~ , a medi ~ de . ~osto ~ebian ya ten s un onu· dable " CIto con 8 Invadir mmedlatamente la sn a; i le. convencen. te el Jene '" &. peler el ataque. Miéntras loe unos ba­otros d·scuten; miéntTas vencen los unos, Jos otros Dirijamos, pues, una mirada sobre las pájinas del cuaderno llamado Constitucion de mayo, i fijémoslas, alternando, sobre la conducta de los que se llaman sus restauradores. Los que nos contesten, supuesto que lo hagan, podrán revocar a duda los hechos i terjiversar el sentido de Jas palabras; pero como las palabras de que haremos uso serán copiadas literalmente de la Constitucion; i los hechos que citaremos son conocidos de la N aci~n, estamos seguros de obt~ner In: satisfaccion, que hemos obtenIdo ya otras veces, de olr deCIr aun a los mas rabiosos gólgotas, aun a los mas recalcitraIltes conservadores: "tienen razon." 11. La Constitucion de 1853 habia sido vista con jeneral dis­gusto por la roa yoría de la Nueva Granada. ¿ Cómo pudo san­cionarse, siendo eso cierto? Como se sancionó la de 1843. Ese no es un fenómeno nuevo ni estraño. Es que en la Nueva Granada nunca ha lejislado la mayoría, porque en ella las elec- I ciones nunca han sido mas que una ridícula farsa¡farsa cuando el I sufrajio estaba monopolizado,farsa cuando_los votos se vendieron i compraron como confites. Aquella Constitucion era mal mi­rada por el beno sexo, qtl~ si.endo esencial~ente cat~lic~, i oyendo decir que la emanclpacIon de la 19lesla era una ImpIe­dad, creía cumplir con un deber ~elijioso nlanifestando . 'n ho­rror ácia el códiao que la contenla; era repugnada por el Go­bierno, en términ~s que ])egó a creerse que el Presidente rehu­saria autorizarla con su firma; creencia erronea, porque el Je­neral Obando estaba resuelto a suscribir la Constitucion cual­quiera que fuese con tal de no. gobernar ~on la de 1843 que habia reemplazado a la que él mIsmo autorIzara con su nombre en 1832. El partido liberal veia ~n ella su ruin.~, i e~ triunf~ I del partido conservador; porque sabIa que el sufraJlo unlversall I secreto era convertir las eleccione en una feria en que los mas ricos harian nlejor nogocio. Esa Constitucion realizaba el pro­~ grama de todos los p .. i~c.jpios li~erales; p~ro exnjerados ~lasta la demencia, hasta el rIdlculo, 1 mal podlan aceptarla aSl, los conservadores, que tal se lJaman. i h.a cen alal"de de su nombre, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL I 7 DE ABRIL. ' Q el cual está diciendo claramente que ~os que lo llevan son ene­miaos de todo progreso. Ellos abommaban, aun mas que noso­tro~, la Constitucion de mayo" como fin; pero, la adopt~ron, la prohijaron, como medio de trJunfo: eUa les dlÓ mayor)!! en el Senado, i habia de dársela dentro de poco en ám~as Cámaras! como lo prueban las elecciones de Gobernadores, I por eso bOl ]a defienden con tanto ardimiento; si~ contar la gratitud ~on que Arboleda, i Ospina, Jefes del partl~o conservado~, deb~an corresponder a esa obra de sus en~mlgos, que habla tenIdo por primer resultado hacer de un fa~closo deste.rrado el G?ber­nador de la provine ia de Bogotá, I de un t~aldor proscrlto el Presidente del S(\uado. 1 el clero, que habla protestado con­tra la lei de desafuero, i el ejército, que se veia ~menazado de muerte, i la parte sens,ata del pueblo, que s~ vela anulada por los bárbaros i Jos mondlgos •••••••• todos mIraban con repug­nancia invencible la Constitucion de 1853. Permítasellos aquí una reminiscencia respecto de un he­cho sianificativo, pero que por nadie fué considerado bajo su verdad~ro punto ~e ,vist~. En noviembre de 1852 ,comenzó a publicarse un perIódICO titulado "El Orden", sostenldo por los Jefes i oficiales en servicio activo, cuyo objeto era defender i sostener el Ejército permanente i combatir muchos de IQs prin­cipios que se trataba de consignar en la C,on,stituci,on. San­cionada esta el 21 de may de 53, se suspendIÓ InmedIatamente la publicacion del Orden. La voz del patriotismo iba a ser ahogada por el sonido de] oro: todo]o que entónces pudiera decirse se hacia inútil: mejor era aguardar, i no fué preciso aguardar mucho tiempo. Pronto los gólgotas hubieron de convencerse de que el partido liberal se perdia por ellos i que ellos se habian perdido ellos mismos: los conservadores habian triunfado. Reunióse el Congreso de 1854. En el Senado el partido conservador estaba en mayoría: Arboleda fué electo Presiden­te, i Ospina, no solo siguió en el puesto de Senador despues de -que la Cámara de Representantes habia declarado nulas las elecciones de Cipaquirá, sino que obtuvo la Vice-presidencia de _ __ ~_.~mara. _ _ .- . , . _ . Hemos negado. El voto de Pastor Ospina. a quien la Cámara de Representantes no podia mirar como Senador, debia hacer aparecer como viciosos a los ojos de la Nacion todos los actos del Congreso. 1 es este el primer paso dado por el Con­greso, conculcando ]a Constitucion. En el Senado, como hemos dicho, los conservadores esta­ban en mayoría; pero en la Cámara de Reprensentantes su número era insignificante. De nada Jes servia el ser dueños del Senado porque, en la Constitucion habia un artículo, el 40, que decia: "En lodo caso de discordancia entre las Cámaras en los proyectos lejislativos, i despues que . ]a del oríjen hubiere insistido en su opinion primitiva. se reunirán en un solo Cuerpo, i allí, por mayoría abs()lut~de votos, pI'evia]a correspondiente discusion, se resolverá lo conveniente;" i como la mayoría, que en la Cámara de Representantes formaban los liberales i gólgo­tas unidos, era tal que anulaba completamente la de los conser­vadores en el Senado, cuando llegaba el caso del artículo l10, resolvieron estos declarar que la reunion de las dos Cámaras en un solo Cuerpo no e efectuaria en lodo caso, ·si no en Jos casos en que a la mayoría del Senado le pareciera conveniente. La Cám ~,,"í'n de Representantes, por el ó)'g~ no de su Presi­< lente, doctor MUl'illo, protestó enérjicamente contra tan absur­da como criminal declaratoria, que falseau& el mandato Consti­tucional en su letra i en su espíritu; los Diputados Cenon SoJano, Alipio Mantilla i otros amenazaron con no volver n la Cámara despues de tal escándalo; pero protestas i palabras se estrellaron, i disiparon, contra ]a resolucion del Senado. 1 ¡oh, descaro! el Congreso siguió lejislando. N adje se atreverá a decir que nos hemos separado un ápice oe la verdad, al referir estos hechos, porque la prensa se ocupó de ellos al tiempo que sucedían, i la Gaceta oficial puhlicó las notas, que se cruzaron, sobre el asunto, entre los Presidentes de las Cá.maras Jejis]ativas. . 1 siendo esto cierto, tan claro es que el Congreso fué el primero en violar la COIlstitucion, como que las ]eyes espedidas por él no debian ser obedecidas. 1 ~üendo esto cierto, la reyo­lucion estaba hecha, i hecha por el Congreso. Pero el Congreso engañaba a la N acion, dándole como leyes lo que no era sino la voluntad de 17 conservadores que se habian sobrepuesto a la Constitucion. ¿ Era prec so, indispensable, reconstituir el país? Sí. , ¿ Podia esto hacerse, c~ntéstese ~esapasionadamente, po­dla esto hacerse por los medios prescrItos en una Constitucion irrisoria, de que los conservadores se habían apoderado, se ha­bian burlado, i habian convertido en su esclusivo provecho? N 6. Esa es la revo]ucion del 17 de abril. • •• Mas, detengámo­nos, pues que nuestro objeto hoi es solo indicar algunos de los puntos en que no marchan tan acordes como debieran la CODS­titucion i Jos Constitucionales. En el rápido exámen que emprendemos,fuerza será que re­pitamos algunas de las observaciones que nosotros mismos he­mos hecho ya, o que han hecho otros escritores; pero cuidaré­mos de no estendernos demasiado, limitándonos a las observa­ciones estrictamente indispensables, i reservándonos el derecho de esplayarnos, cuando la prensa Constitucional refute nuestras aserCIones. m· Sostienen los constitucionales que el reclutamiento de hombres para el ejército es oontrario al inciso 2.° del artículo 5,0 de la Constitucion, que dice: "La seguridad personal; el no ser preso, detenido, arrestado o confinado, sino por motivo puramente criminal, conforme a las leyes &c." Algunos añaden que el reclutamiento es contrario ademas al inciso 1.° del mismo artículo, que garantiza "la libertad individual, que no reconoce otros límites que la libertad de otro individuo," i al inciso 4.° relativo a ")a libertad de industria j de trabajo." Tan cierto es que los Constitucionales consideran el reclu­tamiento como inconstitucional, que incesantemente insisten en que los individuos que componian el ejército que sacrificó He­rrera ~n Cipaquirá i Tíquisa: eran todos voluntarios, i en que lo son los que hoi tienen sujetos bajo sus banderas. Las poblaciones por donde ellos han pasado 1IeYándose, a viva fuerza, a sus habitantes, los moradores de los campos, arrancados de sus labores, maniatados i conducidos violenta­mente a los cuarteles, en donde 110ran, i de los cuarteJes a los combates, donde mueren, la República entera podrá testificar si la libertad individua!, la seguridad personal i la libertad de in­dustria. i de trabajo, son, o no, atendidas i respetad$) ' 'lr los constitucionales. ¡ Voluntarios los 5,000 labriegos que trajeron a Cipaquirá Franco i Herrera! Sí; traian una voluntad bien decidida: la de correr en la prilnera ocasion, la de volverse cuanto ántes a sus rústicos hogares. De otro modo, mayor seria el oprobio, incalificnble la de· rrota de aquel10s que se dejaron vencer por 900 soldados, con­tando por su parte con el entusiasmo de 5,000 ciudadanos de­cididos a restablecer el imperio de una Constitucion qyerida. El dilema es cruel: o consentir en que se ha hollado la Constitucion, o aceptar Ja mengua, i cargar COIl el ridículo. IV. Dice, el incis~ 3.° del artículo 5.°, que hemos citado, i que citarémos aun una vez mas: "La inviolabilidad de la propie­dad; no pudiendo en consecuencia, ser despojado de la menor porcion de ella, sino por via de contribucion jeneral, apremio o pena, segun la disposicion de la leí, i mediante una previa i justa indl'mnizacion, en el caso especial do que sea necesario aplicar a algun uso público la de algun particular. En caso de guerra, esta indemnizacion puede no ser previa." 1 dice el Secretario de I-Iaciendn del Gobierno de Ibagué, en circular a los Gobernadores, fecha 22 de julio, )0 siguiente: "Los Gobernadores de las provincias, los COlnandalltes Jene­nerules de Departamentos, divisiones o columnas Inilitares, Jos de armas de provincias i cOlnisionados especiales, facultados por e~tos ajcntes del Poder Ejecutivo para obrar en el nC'mbrc i bajo la responsabilidad de aquellos funcionarios, están autori. zados para tomar forzosamente, i aplicar al ervicio militllr los recursos necesnrios para movilidad, vestuario, equipo, nrluamen­to, alojamiento i subsistencia del Ejército." ¿ Es esto filcultar a los funcionarios ptlbJioos, para despojar a los Grnnadinos de su propiedad, en porciones grandes o pe­queñas ? l1~iene tal despojo el carácter, requerido por la Cons­titucion, do contribucion jencral, npremio o pena? Es cierto que la Constitucion permite la aplicncion a usos públicos de la propiedad particular, previa una justa indemniza­cion; i que en caso de greerra pueda no sor previa In indemniza­cion; pero tumbien Jo es que en ámbos cosos el d spojo d b8 hacerse sepun la disposicion de la lei, como se d duce del contes­to del inciso que hemos b'ascrito \Íltimamente~ i sobre 1 c!-IaI llamamos de nuevo la atencion. Ahora bien , -en la disposÍClon Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ELl DE ABRIL. é de cuállei se ha apoyado el se~ol' Sec~etario, para dictar su circulu de expoliacion ? , En ~lO~una: I la prue~a es que él leduce su facultad del mIsmo InCISO 3,° dol cunl CIta la parte ~ue dice, que en caso de guerra, puedo la propiedad ser aplica­da a usos póblicos, pero no hace caso, o aparenta no hacerlo, de esas tan categóricas I?alabras, "segt!n la disposicion ~e la lei:" 1 como nuestro objeto es resumir los cargos de InconstI­tuciODalidad que se han hecho i pueden ha~erse a los constitu­cionales, Dos permitirémos repetir uno adUCido por el Sabanero, relativo al mismo asunto que vamos tratando. "Esa Constituciob que Herrera no se cansa de infrinjir, i yo me canso de citar, consigna con la tercera garantía la invio­labilidad de la propiedad ~e los ciudadanos; i ~ice 9ue "I.os granadinos solo están s~metl~os al pago de contribUCIOnes Je­Derales'" Las contribucIones J_en~rales no las puede decre!Rr el Ejecutivo sino el Congreso; I VIéndose Herrera desautorIzado parn echar otro empréstito forzoso, espidió su decreto de 1,0 de junio próximo pasado, desde Iba~ué, fundándose en el articulo 7 ° de la lei de 31 de mayo de 1852, sobre arbitrios. (A) Al leer e~te decreto, refrendado por el doctor Pastor Ospina como Se­cretario de Gobierno, se concibe hasta donde han querido Hevar esos hombres la burla que están haciendo de la Constitucion i de las Jeyes. ¿ Qué tienen que ver los censos con un enlpréstito forzoso? ¿ cómo puede fundarse un decreto de tanta Ílnportan­cia en el artículo de una lei de carácter transitorio, espcdida para llenar el déficit en 185~? ¿ Qué relacion tienen los censos con el dinero que debe conslgnarse, peso sobre peso, en la Te-sorería?" nnriamcnto, e~ los casos .en q~c lo crea nccesario~ de acuerdo con el Consejo de Golncrno 1 el Procurador jenera} de la N a­cion;" i dice el artículo 36: "el Vice-presidente de la República los Secretarios de Estado i el Procurador jeneral de la N aciOl; forman el Consejo de Gobierno, que 'lresidirá el Vice-presidente en los casos que deba consultarlo el Presidente." Hagamos abstraccion del disparate (imperdonable en un Código constitucional i vergonzoso para sus autores )consignado en el inciso 10, cuando considera al Procurador jeneral como cosa aparte del Consejo de Gobi'erno, al paso que el artículo 36 lo declara su miembro indispensable; i examinemos, si pudo el Designado convocar el Congredo estraordinariamente. El Consejo de Gobierno no puede funcionar sino siendo presidido por el Vice .. presidente: las palabras "qu~ presidirá" s?n perentorias i no dan lugar a interpretaciones; el Vice-pre­sIdente señor Obaldía, no pudo, por estar asilado, presidir el Consejo de Gobierno, con cuyo acuerdo se eonvocó el Con­greso; luego faltó el requisito e~ijido por el inciso 10 del artí­culo 34; luego la convocatoria fué inconstitucional. Esto quiere decir que la Constitucion de mayo al crear el Consejo de Gobieno, no previó el caso de la falta temporal o absoluta del Vice-pre~idente. Tanto peor para la Constitucion; ese será un argumento mas en contra suya; pero no una razon en favor de los constitucionales, que no tienen el derecho de suplir las faltas de la Constitucion. VII. ¿ Es cierto que el señor Julio Arboleda manda una colum­na militar, perteneciente al Ejército Constituciona1; i otra el V. señor doctor Ricardo Vanégas; i que el señor doctor R. de ]a Aun falta uno de los derechos garantizados por el artículo Parra, i Ctmon Solano han aceptado colocaciones en el mismo 5.0 de la Constitucion, que ha sido tambien viqlado por los ejército? l Es cierto que el Jeneral Ortega ha aceptado el Constitucionales, a saber: "7.° La espresion libre del pensa- cargo de aposentador? Pues el artículo 20 de la Constitucion miento; entendiéndose que por la jmprenta es sin limitacion al- se espresa en estos términos: "Los nlÍembros del Cuerpo Le­guna" jislativo no pueden recibir del Poder Ejecutivo empleo alguno, Haciendo uso de este derecho ilimitado fijé, sin duda, que durante el período para que fueron elejidos." el Designado hizo publicar un Bo]etin oficial, dando cuenta de Mas tarde tendremos el gusto de publicar los nombres de haber derrotado al Jeneral Melo en ]a Sabana de Cajicá el 21 otros señores Diputados, que tambien han aceptado empleos del de mayo ííltimo, de haber hecho prisioneros al Coronel Diego Poder Ejecutivo. Castro, i a Miguel Leon, i Francisco Tórres (artesanos); de Ademas, los pueblos donde están ejecutando sus depreda­haber tomado a Cipaquirá el 20, i ocupado la capital de la Re- ciones, saben bien que lo que decimos es verdad, i a )0 que hoi pííbliea, COD fuerzas al mando del Jeneral Paris i de Pastor Os- decimos, mas tarde, i quieran o no quieran, habrá que dar una pina. La moral, el honor, i el decoro prohibian tamañas men- respuesta. tiras; mas ]a Constitucion las permitia. VIII. Pero, preguntamos - ¿ con qué derecho se interceptan i se ¿ Es cierto que el cuidadano Herrera, encargado del Poder impide la circulacion en la República de los impresos publicados Ejecutivo como Designado, llegó el 20 de mayo a Cipaquirát por el Gobierno Provisorio i sus defensores? Ellos dirán que mandando en persona su ejército de 5,000 hombres; por mas las necesidades de la guerra los facultan para tomar tajes me- señas que entró hasta la plaza lanza en ristre, i por mas señas didas,i nORotros les decimos que Ja Constitucion les prohibe im- quo rindió esa lanza ante el Coronel Gutiérrez? ¿ Es cierto? pedir la circulacion de impresos, porque eso es poner una limi- Pues entre las atribuciones que por el artículo 34 tiene el Poder lacion a la espresion del pensamiento por medio de la imprenta. Ejecutivo hai una, la 6,:l que dice: "Dirijir las operaciones mi- ,; VI. litares en el interior i en el esterior, corno Comandante el Jefe El Congreso se ha l'eunido, o trata do reunirse en Ihagué. de las fuerzas de mar i tierra, sin que, en ningun caso, le sea pero ¿ Tiene tal reunion, por objeto, continuar las sesiones in- mitido mandarlas en persona." tenumpidas el 17 de abril? En tal caso l será constitucional Esto prueba que el Designado, ejecutó un acto de valor dicha reunion? Veámoslo. EJ articulo 19 de la Constitucion hcróico; pero prueba tambien que ha violado la Constitucion, establece que: "El Congreso se reune de pleno derecho el dia que es 10 que estamos demostrando. ].0 dG febrero de cada año en la capital de la República 4-." XI. Luego de pleno derecho no puede reunirse sino en la capital de ' Al encabezar este artículo con las palabras la Constitu-la R~pública. Hai imposib'JJdad de hecho; Ja Constitucion no I cion i los constitucionales' fué nuestra illt<,ncion aducir un lJ('· previó el caso. Tanto peor para la Constitucion; ese será un n1ero de pruebal? irrefragables bastante a demostrar. 10 que tau­argumento mas en contra suya; pero no es un argumento, ni . tas veces h~mos dicho: que "los hon1br~s d~l 17 de abril hemos una razon en favor de los Constitucionales: eUos no tienen el sido los últImos en despedazar la Constltul'lon del 21 oe mayo; derecho de nenar los vacios de la Constitucion. I i henlos sido los primeros que lo han hecho con hidalguía i t Se reune el Congreso, en' virtud, de la convocatoria hecha con honor." por el Designado? I Creyendo haber 10gra?0 nue.stro propósito, s~sp~ndem.os " En primer lugar, suponiendo que hubiera llegado el caso 1 aouí la enumeracion de las InfraccIones de la ConStltuclon, eJe- ~e c~nvocarlb cstrnordinariamente ¿ en qué artículo de la Cons- clitadas por sus partidarios. Lo que hemo:s dicho es tan claro, tltuCJOn se fundaria para convocarlo a reunirse en otra parte tan pa1t-'abJe, nos atrevemo~ a decir, .que cstanlOS seguros. de que en la c~pital de la República 1 que nadie se atreverá a rephcarnos. Silo hacen, tanto mejor: Pero no estriba en eso la dificultad. Por el inciso 10 de) I tendrán que confesar que en las circunstancias e~ que se en­artículo 34 paede el Poder Ejecutivo: "convocnr el Cuerpo le- cuentran se ven obligados a ape1ar a todos los mediOS de hacer ialétivo para que se reuna en el periodo ordinario; i estraordi- la guerl'a sin cuidarse de constituciones, ni leyes; que como el caudillo de 1840 han escrito sobre su bandera ~'a vías de hecho, (a) Lel de 81 d$ mayo de 18r,2, artíoulo 7.0 Los censos de que se trata I d h l' en e 11hl00 todo. loa que exi en en la Rt>pública, sea de la clase que fueren, vías de hecho;" i que resuel tos a ,'encer a to a costa, an o VI-I! iJ! to:de CUlles lB haya heoho la impo ¡oion con e orituru o sin ~))a err I dado o mas bien han arrojado léjos una Constitucion que ha-djbl" da r. to o de otra minero, 8l'a que gruven fineRs rl\ioes, mllC'bles o " rin i~posible su defensa, a los que quisieran ofectunrla sin 010" nteJ. D CIIO de qua no ealltan 108 documentos aspre ados. ha tllrá quo Ir violarla. : eeDla1tarto con Me ,1 gruvám 11, i 8e presonte haciendo lo cOlIsignacion, ('un- '1 E. sta es nuestra J'ustificncion. ~ a '* ,'SI. ntoa del Poder Ejecutivo. . . I - • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL 17 EAB L. __ .~ . _.____ -.. -_.0- OUADRILLA DE MALHEOHORES. _ ... - ----- En sus conversaciones i en sus cartas confidenciales inte"ceptadas nos apellidan l'audalos los que en sus boletines oficiales nos llaman Gua­d,- illa de malhechores, dándonos este nombl'e, para ponernos fuera de la lei en el caso hipotético de q!:e la victoria los favorezca. Ya saben, .pues, nu~strn oficialidad i los democrAticos que dieron el grito de muerte a la anarquía lo que tienen que esperar de los constitucionales: los unos la muelle e!; el campo de batalla, despues de rendidos, como Collazos, los otros ser afusilados en los escaños de Cartngo, o eu los paUbulos baliados con la sangre de Azu"ro i de Vanégas; los otros el destierro con toda su melancolia i con todas sus Iflgrimas, i los que no fueren pasados a cuchi­llo, ni desterrados, serán los esclavos, los ilotas de los vencedores. Esto quiere decir que la guerra a muerte está implicitamellte declarada por los amigos deJa humanidad, por los gólgotas mtelijentes i sábios, por los vir­tuosos conservadores que sostienen el Catolicismo i se llaman hijos del hijo de Dios, del que nunca derramó sangre i mandó que perdonflsemos a los que nos hicieran mal. La cuadril1a de malhechorc!\ conservó el órden en Bogotá en los dias de mayor conflicto, que fueron los del 17 al 20 de abril último. Ni entón­ces ni ahora hai quien acrimine a esos malhechores de una falta al respe­to debido al sexo, del robo de un almacen, del incendio de una casa, de Ilada que no sea tomar ganados, caballos i un corto empréstito, que no al­canza a sesenta mil pesos, como se verá por la publicacion en la Gaceta de las listas de los prestamistas. Pero caballos, ganados, dinero i reclu­tas han tomado tambien ]os coostitucionales,i nosotros no los apollidamos, ni los trataremos des pues de la victoria, como a cuadrilla de malhechores. El Jeneral Herrera rindió su lanza al valiente Coronel Juan de Jesus GUliérrez, i Gutiérrez no lo andó I? ncear despues de rendido, ni le dis­paró una pistola, sino que, en su calidad de malhechor, creyó i confió en que Herrera, preso bajo su palabra de honor, no se fugaría quebrantando como un malhechor esa'palabra empeliada. En la conducta de Gutiérrez hai mucha hidalguía; en la de Herrera i qUt! hai 1. i Cuál de los dos se portó como un malhechor? \ ' Muere Camilo Rodríguez, al fuego de cuatro hombres ' emboscados detras de unos árboles, en el páramo de Chaleche, se rinde Corena, i Cas­tro ni aun le pide la espada! Corena atravieza, con su espada al cinto, las calles de la capital; Corena que maquinaba con Julio Arboleda una revo­lucion de bandi'los ántes delt7 de abril; Corena que queria acabar con los gólgotas a trabucazos en el Congreso. 1 el denodado Castro es un malhechor, i Julio Arboleda i Oorena son unos patliotas sin mancilla! Collazos espirante i exánime recihe un lanzaso de mano de Rincon i muere, despues d~ rendido, villanamente asesinado. Rincon Soler, Patria, Alipio Mantilla i los Solanos huyen llevá.ndose unas cargas de dillero, que a fupczas de estorciones, tropel ¡as i violencias habian sacado de las pro­vincias del Norte,i pasan el Tflchira; i i Collazos era un malhechor, i los Solanos, Mantilla, Patria i Rincon son unos perfectos i honrados cons· titucionales 1 El Jeneral Nariño hace reunir a los ricos de Popayan en 1813, pone guardias a la ca8a, les intima que tienen que entregar cien mil pesos que necesita para su tropa, i que e~tretanto no probarán un bocado de pan ni tomarán un sorbo de agua, 1 empezando a obrar sus efectos la fa Ita de alimentos, consignan el'dinero. Clérigo hubo que, a falta de moneda, presentó frontales i candeleros que se fundieron en la casa de monrda. 1, Nariño es un héroe sin mancha! i el Gobierno provisorio una cuadrilla de malhecholes que teniendo en su poder la mas rica ciudad de la Repú­blica, en cuatro meses i dias, no le ha sacado 60,000 ps. en numerario 1 1 si triunfa la cuadrilla e malhechores!. 1 si llega el caso de apelar a espedientes fuertes i peren orios! 1 si los pueblos por fin se cansan del órden, que trata de Havar adelante el Jeneral Me.~, i cómo serán trata­dos los que apellidan a un ejército de once mil h9mbres Cuadrilla de malhechores? i Qué haremos con los que calumnian, asesinan e incen­dia., 1 tendremos que tratarlos como a malhechores en cuadrilla? Bogotá, 21 de agosto do 1854. t:N GUACHE. I --e8e-- ¿ QUE HARAN ESOS TRISTES? La pequeña cuadrilla d~ malvados que, a las máljenes del M~gdalena I i sobre alaunos vaporcs se titulan defensores del cuaderno de disparates, que lleva la fecha del 21 de mayo, se halla,:! de dia en di~ e,n mas apuros; i su situacion es mas desesperada, porque tIenen que decldJl' e por uno de cuatro partidos i ninguno de ellos les brinda esperanzas de triunfo. O se quedan en la provincia de Mariquita; 1 alli se los come Julio (Arboleda), Agosto i Setiembre con toda la fuerza canicular de la estacioll, la disenteria con ~u pestilencia, los mos­quito~ el zO I!!' ndo, el jejen, la fa~ta d~ vfveres, i consi~uiente a ese mal­e tar, la de ercion, la falta de vIgor l de fuorzas, el descontento, el desór-den, la disolucion i la muerte. . O se van para Ocana, aguas abajO j 1 ~e encuentran con las tropas de Jiron cuando saquen la cahoza por Chacnri i por earare j i fuerzas debilitadas, as~nderelldas, i deshechas ron el paso de la cordillera, serAn, batid~s por las tropas que les salgan ~l encuentro i que serán reforzadas mmedlatamente COll tres o cuatlo mll 1 ombres que les mandará el Jeneral Melo, que tiene buenos caballos em­potrerados i mulas descanzadas al efecto. O se ro uelven a venir a Facatativá . 1 allí los csr,eran Arnedo i Drun con el cañoflcito de Tíquisa; Jimé­n z con ~l\ brillante caballerfa' i Gutiérrez, i Castro, i 00 talleda, i Calle­J s i mil mas con sus lanzas, con sus trabucos, con sus granada" de mano, con sus bravo batallones, con sus escuadrones, con los democrAlicos, i les zahuman de p61vol"ala cabeza. O se van para Antlocluia ; A contarle al Gobernador Ol'pina que no Iludieron hacer nada, o para. el Cauca a que se los traguen los democráticos, i de todos modos ~n perfectamente mal. Y,a sab~mos que pC'r allá se quejan ~e, que un Teniente coronel dfJ Gl;1ardla ~laCJo~al, (Arboleda), el, q,~e eSCrlblÓ versos contra López, i ahora. gnta ¡ViVa Lopez I el que escnl'lo en pro i en contra de 108 Jesuitas de lo~ caman.duleros, i en contra i en favor de todo, se lamentan de que' ese chlsgaravls esté figurando de Jeneral en Jefe a las barbas de Buitrago de. Duran, de Espina i de otros Jeneralones de los tiempos de Colombia. I Ya sabemos que los cacha~os, los gólgotas, los de la Compafifa de la. Uuion en 1840, los que flleron una rémora pata Herran en Vélez de suer. te que tuvo que hacerlos devolver; porque dijo, en comunicaci~n oficial que "con esos jóvenes era imposible dar accion, por su. conocida insllbordi: nacion ifalta ~e disciplin8,aunqu~ no de va~or;"ya sabemos que esos jóve­nes están haCIendo de las suyas,l todo lo q meren mandar,i ponerle la carti­lla'al mismo Arboleda,i todo lo complicau,lo desvirtúan i lo echan a perder. Ya sabemos que han hecho representaciones firmadas por todos ellos i aun por algunos oficiales, pidiendo que se ataque a Facata\ivá i cuai tué la l'esolucion que puso Arboleda. ' Entretanto, el Ciudadano Jeneral Melo, sin pedirle consejos a nadie con los ojos fijos sobre el mapa de unos terrenos cuya topografía sahe d~ Inemoria, quieto en Facatativá, tiene a los Constitucionales como en una Penitenciaria, esperando que se muevan para darles la se~nda leccion de Tiquisa i de Cipaquirá. Pero el Jeneral Melo no pierde el tiempo: sus divisiones se aumentan de dia en dia, sus tropas se vuelven veteranas sus recursos crecen, i su fuerza física i moral se. aumenta. ' Bogotll, 25 de agosto de 1854. UNOS ODSERVAOORES, • EL ARTESANO. Muchas personas que ven pasar los acontecimientQs, sin reflexionar acerca de ellos, creen que los conservadores ganará~: ahora en 54, como ganaron en 1840; piensan que el Mosquera de el año de 4.0 es el Mosque­ra de hoi; i que lo mismo se pelea contra las montoneras de Pa~to, ar­madas del CHOPO (palo largo con una porra en la punta) que lidiar con soldados de línea, bien armados i muniCIOnados. Convenimos en que entónces venció el Gobierno a toda la República; i hoi que el grito del 17 de abril se dió en la plaza de Bogotá, r el Jeneral rrIelo cuenta con todos los recursos, con que contaba en 1840 el Gobierno de Márquez, i ademas con todos los liberales de aquella época, excepcion hecha de los gólgotas, carga pesada i embarazosa para cualquier partido que la lleve sobre las espaldas; hoi i se atreven a concebir mengüadas esperanzas, despues de crueles desengarios? Si en 184.0 GOllzález hubiera podido apoderarse de Bogotá; si en 1840 los democráticos no hubieran vencido en Aratoca i Tezcua; si en 1840 los liberales hubiéramos tenido el riego benéfico de las salinas de Oipaquirá que hace fecundo el árbol de la revolucion¡ sj en 184.0 no se hubiera humillado Herran hasta implorar el auxilio ecualO­riano; francamente, digasenos i quiénes habrian ganado 1 iquiénes ha­brian perdido 1 Herran con los parques del estado, con las salinas a su. disposicion i con los artesanos, que ahora se llaman democráticos, i con 2500 ecuatorianos ganó algunas batallas i sometió las provincias disiden­tes; pero en ellas quedó viva la opinion para brotar un diaj i terminada. la horrorosa dominacion de los 12 años, con su leí de medidas de seguri­dad, vino el 7 de marzo, i los liberales volvieron al poder, i abora que se les quiere echar la cadena i se piensa de esos liberales, en falanj~ com­pacta i unida, libres de esa superfetacion, de esa escrecencia inmunda dol partido liberal que se titula Gólgota, se dejarán amarrar i esclavisar, i sufrirán el ostracismo, i la espoliacion i la muerte como mansos corderos 1 No: ahora es que va a vers~ en esta tierra, como se lucha por la propia conservacion, por la vida, pues todas nuestras gargantas seran cercenadas por la espada éonservadora, sino derribamos primero a balazos la mano que la empuña. i Q,ué somos para nuestros contrarios 1 Una cuadrilla de malhechores. i 1 a Ulla cuadrilla de malhechores se le dá cuartel 'r Se usan con ella las formalidades de la guerra 1 N o. Pues bien! bien está! Ya ~aben nuestros jefes, nuestros artesanos) nuestros soldados, l() que se les espera ...... LA MUERTE DESPUBS DE RE~DIDOS! i,I de qué modo escaparemos a la muerte 1 Peleando hasta morir sin echar pié­atraso No cabe duda que la victoria es de los valientes, i que no hai mas­salud para los vencidos que no esperar ninguna. Si hubiéramos pensado en publicar una proclama que entusiasmara nuestras fila~, nunca habria· mos hallado palabras tan poderosas como estas. Soldados! sabed que sereis tratados como una cuadrilla de malhechores! Nuestros enemigos­no saben lo que han hecho al soltar palabras tan formidables. Pero nosotros no trataremos como a cuadrilla de bandidos, ni a los.. gólgotas ui a los conservadores. Solo los traidores tienen algo que temel'~ mas no actos de barbarie ni de crueldad; pues hemos de probar a nuestros enemigos que si nuestras e padas cortan, si nlle tras lanzas hiP.r n, si nuestras balas matan es en el campo de batalla. Despues del triunfo .... clemencia! indulto I olvido I Porq'1.8 queremos probar al mundo que los liberales del 17 de abnl no son hijos de Boves ni de Monreverde, ni.. hipócritas viles que guardan en su pecho la venganza, sino ciudadanoS' que queremos leyes i Convencion, que aborrecemos la Dictadura, i quo no so tenemos un gobierno, hijo de las circunstancias, stno en su calidad de provisorio. Hasta ahora ni uno de nuestros pocos desertores ha sido aJusiJadoj ningull acto de crueldad con 01 vencido puede justamente imput4rseno, ni la hi torja tendré tampooo que reJiSll'arlo, Dios mediante. Esos gól40 gotas que decian que la plebe, la K"achel'na de Bogotá era lo peor que rodia imajinarse, tendrán al fin que hacerle justicia; pues ha ta el dia d hoi no ha dado que decir, sino que no sabe oorrer. Si los artesanos de Bogotá. fueran unos correlones, ent6~lces ~erian para e1l SUjetos magnifi­cos, porque podrian lucirse con ellos los oharlatanes cobardes, e~pant4n­dolos con un azotej mas al ver que paran ceo, i no ~edon, ni del~nte de In metralla, ent6nc s grit n lo Ppo, lo~ achos 1 los &qllUlcos, que eso g1l8chp.s son unos perverso, \\nos bribon ! UOIJUtl, 00 do n u \O d. I , - Imprt1\ta lJ"l ir04fanalllno' Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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El 17 de Abril - N. 12

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