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Imagen de apoyo de  Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VI Serie III Tomo I N. 16

Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VI Serie III Tomo I N. 16

Por: | Fecha: 19/04/1902

SERIE I II- TO.JJfO I ~::::::::::::::: Oficial~- DECRETO NUMERO 428 DE 1902 (MARZO 7) por el cunl se llama á un Jefe al sen icio acti o y se le destina El Viúpresidtnü de la Repúblü:a, encargado del Poder .Fjeettlruo, DECRETA Artículo único. Llámase al servicio activo al Coronel José María Améz uita A., y destínasele l Ejército de Occidente de Cundinamarca que coman a 1 General Tomás García, en el pues­to que este Jefe le designe. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 7 de Marzo de 1902. JOSE M UEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDES FElUlÁN~ DECRETO NtJMERO 433 DE l9Q2 {M RZO 8) por el cual se Uam al en icio á un Jefe y se hace un rr.,moción El Vuepresz.dml~ de la RepríUri:a, encargado del Poder E.f cu/Jvt~, DECRE'l' A Art. 1.0 Llámase al serYicio activo al Coronel Eulogio Ba­uero, y destínasele como Ayudant del Cuartel general de Ja Di­isi6r: Carazúa. TOMO 1-31 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Bol tín 11 ilttélr de Colombia '- ~82 -' Art. 2. 0 PrcJmuéY al Jor neJ Luí M. Madero del pue t de Ayudante d 1 E tado f\1ayor n ralí imo, al de Ayudante del Cuar tel g net al d la ivi 1 'n C4razría. Comuníque e y pu lí u Dado c;-n BogotáJ á P. de Mat·zo de rgo2. ] E MA El Mirni tt·o de Gu rra, RI~IIDKS FER ·J.. 'DEZ DECR T 448 DE 1902 (?.fi\ 70 10) por el cual sellan a á uc J<.ft.: 1 scnicio activ y se les destina El Vicepreu'dtnle de la Rt1níb! (:a, arrnrgado dtl Poder Ejuul vo, D-e F.TA Art( ulo ún;co. Llám~ en·i io activo á Jo oroneles Carlo ~. Pard y Adolfo Rojas, y l tfna_ele á la 1 • Brigada de la 7.• Dtvi i6n d 1 Ejército, en 1 pue to que á ada uno de ellos le desi 1902. i\L\ EL MARROQUIN El Ministr de GuetTa, ARt nm•. EZ ECRE1 l" fER 563 D 1902 (O{¡ R?.O 3 I) por el ual s hnce un om r · n i" to El Vú:epruidenle de la Rc'jJIÍbltca, otc_a rg 1do d../ 1-1 dt1 E:Jeculz o, D 'C ... E'l .1 Artícu) único. ótn t·a r- al 1·. r n 1 1artín onzález uditor de Guerra de 1 Di i ión ].'t!rtJ.ándcz, que se organiza n "baté. Comuníquese y ublíqu . Da o en Boo-otá, á 3 1 <.le Marzo d 1 02. J E L 1~U !.L I RROQUIN El Ministro de ucrra, ARISTWES J:-fER¡"Á ·nEz Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colon1bia '- -4-84 _/ DECRETO NUMERO 565 DE 190~ (MARZO 31) por el cua l s e hace un nombra miento El Viceprtsidenle de la Reptíblzca, encargado del Poder .E.Jeculz¡ DECR E TA Artículo úni c o. Nómbrase al Teniente Coronel ~1anue! 1\r Quijano Comisario Pagador d e las fue rzas qu e organiza el ral D e id e rio B ec e rra, a imilado á Corone l para los efectos fi Comuníquese y publíqu e s e . Dado en Bogotá, á 3 1 de Marz o de 1902. . ]OSE MA UEL MARROC El Ministt~o de Guerra, ARISTIDES FERNÁNDEZ DECRETO NUMERO 566 DE 19<>2 (MARZO 31) por el cu 1 se hace un nombramiento Zl Vicepresz'denle de la Re¡níbl/ca, encarzado del Poder .E.JecuA DECRETA Artículo único. Nómbrase al Sr. Dr. Jesús Vargas F Médico de las fuerzas que comanda el G e neral Erné sto Re. Tirado, asimilado á Gen e ral para los efectos fiscales. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 3 1 de l\Iarzo de 1902. JO E MA UEL MARROQQ El l\1:inistro de Guerra, ARISTIDES FJtRNÁNDEZ DECRETO NUMERO 567 DE rgo2 (l1ABZO 31 ) por el cual se hace un nombramiento El Vicepresidenle de la Rtpública, encargado del Poder .Ejecul/ve DECRETA Artículo úmco. Nómbrase Ingeniero geógrafo del Minist de Guerra al Sr. General Francisco]. Vergara y V. dependí directamente del mismo Ministerio, y reconócesele la antigüe de 7 de Enero próximo pasado. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 3 1 de Marzo de 1902. ]OSE MANUEL MARROQl El Ministro de Guerra, ARISTIDRS FERNÁNDx~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletln Milit r de Colotnbia '- 485 _J DECRETO UMERO s8s DE xgo2 (ABRIL 3) por el cual se hace un nombramiento Vicepresit:ünle de l Repúblt"ca uuargado del Poder Ejtculzvo, DECRETA / rt(culo tínico. ómbra e al Sr. Joa uín oledo yudante ección 1. de la Intendencia, en r _mrlazo del Sr. José Ra­rtiz, cuyo nombramiento se declara in ub istente. Comuní ue e y publíquese. Dado en Bogotá, á 3 de Abril de 1902. ]O M UEL ~1ARROQUlN .. 1 Ministro de uerra, ARISTIDES FF.RNÁNDEZ DECRETO NUMER 588 DE 1902 (ABRIL 3) por el cual se llam á un J ·fe al servicio activo y se le destina Vt'cepresidenle de la Repríblz'ca, mcargado del Poder .Ejecull'u() D~C ETA . rtCculo único. Llámase J servicio activo al Coronel Rafael f BarriCYa y n6mbra le Ayudante del Minist rio de uerra, destino á prestar su crvi io n la ección 2: el mismo Mi­erío. Comuníquese y publíques . ado en Bogotá, á 3 e Abril de 1902. J E UEL 1A ROQ N inistro de Guerra, ARISTJDll F. RNÁ rntz DECRET u 1ERO 590 E Igü2 (A RIL 3) por l cual se 11 m~ al s n·icio acli •o á un J ( • y se 1 destin El Vtc~J resli.l nlt d~ la Rtpríblt'ca, uLca! ·g do del Poder .l!.,j"uull'vo DECRETA rtfculo único. Llámase al s rvido cti o al r. Coronel A c­. rdo P drero ., y de tína 1 · al uc~to c.l" In pe tor ·en ral d 1 .jército cci nte. Comuní ue e y publí ue e. D d en B-J tá, á e A ril de J UEI ARROQUIN El Ministro de Guerr , A ISTID ~ F.Z , Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 486 _J DECRETO NUMERO 592 DE tgo~ (ABRIL 3) por el cual se hace un nombramiento El Ví'cepresülenle de la Repúblt'ca, encargado del Poder EjeculztJe' DECRETA Artículo único. Nómbrase al Sr·. Crí pulo Caballero Ofic ' supernumerario de Ja ección 3 ... d~l Mmi terio de Guerra. Comuníquese y publíquesc. D do en Bogotá, á 3 de bri1 de 1902. JO E MANUEL MARROQL El Ministro de uerra, ARISTIDES .. RRNÁNDEZ DECRETO UMER 593 DE 190~ (ADRI:L 3) por el cual se hace un nombramiento El Vt'cepresMenfl dt la RepiÍblka, encargado del Poder .F:feculzÍI*, DECRETA Artículo único. Llámase al servicio activo al Sargento May Marco A. lgar, y <.1 tí na ele al jército de Oriente, en el pue~, que le designe el General umer indo Rozo. Comuní ue e y pub)( uese. Dado en Bogotá, á 3 de bril de ! go2. JO E 1 UEL ARROQU1I El Ministro de ucrra, RISTIDES F ER Á ·nxz DECRETO NU 1ERO 594 DE rgo:.il ( BRIL 3) por el cu 1 se llama al ser\'icio activo :i. un J efe y se le destina El Viáprcstdeule de la R jJ/Íb/ica, encargado del Poder ~·ecultv~, DECRETA Artículo único. Llámase al servicio activo al Coronel Marc liano Anzola, y d stína lt: al Ejército ele Pan má, en el pue to qu le d igne el r. obernador J fe Civil y Militar de ese Depart mento. Comuní uese y publíquese. Dado en Bogotá, á 3 de bril de 1902. JO E I UEL MARROQUI El Ministro de Guerra, RI nnEs F R •Á.'DEZ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. B 1 tí 1 1 i lit r d · Lo; >Tn b i '- 487 _J DECRET TU.1ERO ro DE l902 (ABRIL 7) por el cua e hace una promoció .EJ Vicepresúünü de la ReptÍblica encargado del Poder Ejuulzv,, DECRETA Artículv único. Pr muéve e al n ral e Divi i6n José Ma-ía C~gol.lo el pue ... . ywl nte ~ _ t· l del Cuartel general 1 Ejérctto del rde tP l .. yu nte o-eneral del inisterio e Guerra con antigü dad u r 7 de Marzo último, y adscrito al :uartel Generalí imo p ra lu f · cto fi cales. Comuní ue e y pubH ues Dado en Bogotá á 7 e Abril de 1902. El Ministro de Guerra DECRET J E Ivl UEL M RROQUIN RISTID ~S ~ERNÁND.EZ u 1ER 6I8 DE Ig02 (ABRtL 9) por el cual se 1lam1. á os O ci 1 e; al ser ido activo y se les destina El Vt'áprc:sidenle de l Reptíbh'ca tllC rgado del ~oder .E.Jecull'7JI11 DECRE A Artículo único. . ... .láma e al ser i io activo al Capitán jesús Mar(a Pérez y al ubteniente Luí Rojas B rda, y de tínaseles á la División nrnández, que comanda el General J é V. Ortega. Comuní ue e y publí uese. Dado en B gotá, á 9 de bril de rgo2. ]O E MA UEL MARROQUIN El Ministro de Guerra. ARISTIDKS DECRETO NUMERO 619 DE 1902 (.\BRIL 9) por 1 cu 1 se hace un nombramiento El f!ícepresidente de la Rep1íbl ca, encargado del Pod~r .Ej~cullv", DECRETA rtículo tínico. Por renuncia ac plad al r-. vid Pontón, nómbr-ase Jefe de la ección 2." el Ministerio de uerr al Dr. Rupe1·to !lelo. Comuníquese y publí uese. Dado n Bogotá, á 9 de Ab.-il de 1g02. J E 11 NUEL MARROQUIN El Ministro de Gu rra RlSTIDE FERNÁNDEZ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletin Militar de Colombia L_ 488 -' DECRETO NUMERO 620 DE 1902 (ABRIL 9) por el cual se confiere un ascenso .El Vlcepruzaenle de la RepLtbbca, encargado del Poder EjecuHvo, DECRETA Artículo único. Asciéndese al Coronel Miguel Zerda á Gene­ral graduado. §. Dé e cuenta de este ascenso al Honorable enado en su próximas sesiones, para lo efectos constitucionale Comuníquese y ublfquese. Dado en Bogotá, á 9 de Abril de 1902. JOSE 1v! UEL MARROQUI 1 El Ministro de Guerra, ARisTIDES ERN.ANDEZ DECRETO NU~1ERO 622 DE 190~ (ABRIL 9) por el cual se llama al servicio activo 3 un Jefe y se le destina El Vz·cepresü:lente de la RepúbliCa, encargado d~l Poder .Ejecuf¡1Jo, DECRETA Artículo único. Llámase al sen icio acti"o al Teniente Coro­nel Jorge 1.'orr nte, y destfna ele al Cuartel g neral d 1 Ejército de Occtdente de Cundinamarca. Comuní uese y ublíqu se. Dado en Bogotá, á 9 de Abril de 1902. JO E MA UEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ArusTwEs Fx.R ·L·DEZ DECRETO UMERO 6 ... 3 E 1902 ( BRIL 9) por el cual se llama al ~,;rviclO actiYo i un Jefe y se 1 d stina El V1cep1 nidcnle de la R 'PIÍlli a, t.ncat gado dd Poder .Ejecutivo, D CRETA Artículo único. Lláma al en·icio acti o al ·reniente COJ·o­el Jacobo ¿rez, y d tínas 1 á r tar sus servicio en la Divi-st6n Fcrnáudez, qu tá n Ubaté, n 1 pu sto que Je d signe el C. mandante g net·al de ella. Comunique e y publíquese. Dado en Bogotá á 9 de Abril de 1902. JO E MA UEL MA.RROQUIN El Ministro de Guerra ARISTIDES FERNÁNDEZ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar e Colo1nbia '- <4-89 _J DECRETO 624 E 1902 ( BRlL 9) por el cual se Llama al servicto activ á un O cial y se le destina El 'V!ápreside11le de la R~pitbli'c ellcaru o dd PtJder E:J'ecull"vo, DECR.ET rtículo único. Llám e al er icio activo al pitán rancis-co Bello Castro y destína ele á pre tar su er tCl n el Ejército el Cauca en el uesto qu le d igne el omandante en Jefe de icho Ejército. Comuní ue ... y ublí ue Dado og tá á 9 de l902. J E. 1.1 UEL RROQUIN 1 Mini tro de Guerra OL CI MriJ.Úit!rio de Guerra-Bogotá, Abn'l I2 de I902 e a iert tare , que 1 juzgamícnto de este De pachc , dictad re eldt.:s que nto ci' ile como mili­e oJución número 25 ini ts· FE ·~\.. DEZ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militat· te Colombia '-- 490 _J -Doctrinal MA 1 UAL PARA LA PREP DEL COM CION - IA AL COMBATE O ·.L GE T R L DR GOMIROFF Con.lintía En 1 primera oosición, la re erva se coloca en columna por sección, en conformi a con las dimensiones de la colina detrás de la cual se oculta; en la segunda, a¡.>arece en orden desplegado por ue el terr no no pre enta defen a. Observación-Es mejor formar lu blancos que figuran el mo­vimiento e rebase, por medio de do cuadros reunidos n ángulo recto· 1 segund cua r d e r presentar las ciimen iones de un hombre visto de lado. L 18.-En las in trucci nes ,con cartuchos de guerra conviene mostrar también cóm se env1 una cadena en una nueva direc­ción para responder á un contraataque lo que e hace igualmen­te por medio de blanco que formen ala ofensi ,·a. 1 19.-Es preci o, ad más en lo tiros de guen·a, hacer ver á la Compañía 1 empl o de las descarga , n lo dif ·rent s casos ue ya e conocen, d ecir contra la re erva d e la d e fensa y con­tra u caballería. las d escargas contra Jo blancos que repre­sentan 1 r se n a debe guir la acom tida de o blancos. No es malo d ·ez en cu n o hacer el sacrifici de algunos blancos. Observaa'ón-A la c-adena n razón de sus atribuciones debe instruír ela también en la marcha ofen i ·a como en la d r tir da, porque e l éxito para elJ e triba má n su fl exibilidad que en su tenaci ad, en el art con que e oculle cu n o le vaya mal, y vueh•a á la arg de improvi o. P ro la re r a no d be retroce­der, y por e to i. 1 cadena r trograda 6 bien ~e detiene 1 reser-va, 6 av nza ha t Il para libertada. 120.- ARTICUL RlOADES RELATIVAS Á LA I:-.rSTRUCCIO •• ES CON CAR­TUCHO DE GUERRA. 1.0 L o Jefes de e cuadra d ben ele 1r e entre lo mejore tiradore y entre los má inteligent or lo cual de-en distribuír e esto tlltimos d 1 mod má igual que p.ucda en tocla 1 escuadras. E t altera mucho 1 rr glo de 1 Com-pañía y es d utilidad po itiva para l a unto principal. 2.0 E reci o exicrir á stos jef s de escuadra que dirijan personalmente á 5u e marada , s decir, ue determinen el alza, por medio de algunvs di paros de prueba que 1 s eñalen los pun­tos de mira más vent jo os ara 1 tir , é im idan que lo soldados disparen al aire. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. m á bi n cimi re Boletín Militar e Colon1b1 \,_ 491 _.1 , calma n lo posici6n y tam­n t r cono­adena y le 1 n parttcu­pre(.. iso Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colon1bia '- 492 --J 5. 0 Hay que recordar á todos lo Jefes que son responsa­bles de todo hom re ma 1 colocado, de todo disparo sin motivo. El Comandante de la cadena s responsable de los Jefes de escua­dra que debe vigilar, pero sin usurpar nunca sus atribuciones; partiendo de ahí Jos jefes de escuadra son á su vez responsables de sus hombres*· 6.0 ada impide al J efe de la cadena, des ués de colocarla, ocuparse, si aún hay tiempo, en hacer medir las distancias á los puntos más notables adelante de la posición.' Consejo para el tiem­po de guerra. 7. 0 La resen·a se instala á tal di tancia de la cadena, que pueda tener todo su empuje en el mom nto del asalto; por lo que - es mucho mejor colocar esta reserva, i 1 terreno suministra con­venientes dcfen as, á· lo menos como á 50 pasos del sitio en donde se quiere preparar el choque. Pero en posiciones muy cortadas, com<.' en un espeso bosque, entre maleza , &c., es mejor tener la reserva más cerca de la cadena, á fin de que su jefe pueda obser­var lo que sucede en la cadena. 8.0 i al hacer el re<.;onocimiento e de cubre que 1 terre­no tiene aberturas que puedan e torbar la libertad de los movi­miento de la reserva, y que son fácile~ para allanar (como en las aldeas, los vallados, las cercas), es preciso arreglar allí pasos fáciles. Práctica ara el tiempo d guerra. g.0 El jefe de compañía debe indi pensablemente destacar de la re erva patrullas de observación para lo flancos y hacer com­prender bien á los jefes de éstas que tienen el deber de seguir to­dos lo mo imientos del enernigo, tomando su medidas d mane­ra de ver 1 más lejos posible en fr·ente y á los lados. Desde que se descubre un movimiento del enemigo sobre los flancos e la posición, se nvía inmediatamente á un hombre de los de la pa­tru11a al jefe de com añía para darle a viso. 123.-La o servación de los flancos es un objeto de primera importancia ; reduce á e ro los movimientos envolvente del ene­migo, y puede á vec s hasta hacerlos concurrir á u érdida. • Lo J ·fe oc ompa ñia deben atender con ·1 mayor uid do á despertar el sentí iento ~>·to­ro no usurpen lns afri'burtQJtU .te sus suho1d11mdrJs. El Jefe de Compailia. debe dejar al Comand nte de la a.dcn toda li et tad ara ejecutar las órden s que le da, y no cerciorarse sino dcs~·ués, de la m ner como han sido cumplidas .• i se ha com ticlo una falla, 1 re tifica, no por i mismo, sino por intcrmcdto del Coma u. nte ele J cadc..na. El mantl nte ue la cadena tam oco e ncarga or sí mi 1 \O de coloc.-tr á catla 1.ir:tdor clctr de un zarz.zol un árbol. ·c., ino que obs na para con los Jefes de escuadra la mi ma conuucta qu el }tfe de C mpania debe obsenar para con él. El J ef d escuadra debe dej 1r á caua hombre la iniciativa p.-tra. colocarse, pero n seguida rev1sa y c. rrige, llenando los claros desocupados si fuere preciso. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín l\1 ilitar de Colombia '- 493 _J Un movimiento envol ente no es peligroso por r mismo, por que es la bayoneta no la posición r lativa de los dos ad ersarios, la que deci~e _la victoria. P ro lo que es sumament peligroso es que el mov1m1ento nvol ente no e onozc ino dema iado tar­de porque entonces e procede sin re i ión en el campo de ba- . t~lla •. El jefe más apaz de cons r\'ar u angre fría y de sa­hr de un mal a o uede caer n él por cau a de un movimiento en ol ente de qu no e dé cuenta in d masiado tat·de ; porque aun cuando conserve la facultad de decidir lo que de a hac rse, puede no tener tiempo para ej cutarlo. Por esto se r comienda con instancia, Jan/o e11 la difálSa como OJ el ataque, 110 descuidar nu11ca el observar sobre los lh neos. Cond'9'e BATALLAS DEL SEGU O IMPE IO Alma.-(20 de t>li'embr~ de I854) La guerra estalló n 1854 ntre Franci é Inglaterra de un lado y por otro Ru~ia que e disponía á de truír á Turquía. En el mes de Septiembre una flota numero a transporta 1 Cuerpo expedicionario anglo-francés á Crimea, en donde va á poner itio á la gran ciudadela rusa, 1 arsenal del imp rio moscovita en el Mar egro la intomable ba topol. El 14 de Septiem re de 1812 el grande Ejército entraba á Moscou; 1 14 de eptiem re de 1854 1 intrépido eneral Canro­bert ptan aba el prim ro 1 estanda1·te fr ncés n J tierra de Cri­mea y nue tros soldados holla an el uelo de la santa Rusia. Los rusos no se opusieron á nu tro desembarco, que e ef ctuó con rapidez y orden dmirable : nos e peraban detrá del río de 1 Alma, sobre alturas defendidas con artill da. El 19 d Septiembre por la mañana e levanta nuestro cam­po; e l ejercito avanza. Lo que pruebe bien que el eli~ro en un movimi nto envolvente consiste en la inesperada aparición del cnenugo, s que u ataque inopinado d~l. ene­migo sobre el frente, produce una 1mpre ión tan func ta como un mov1m1ento envolvente. Pero si estamo dis uestos ara todo, si hemos tomado todas las me­dida<> en tie~po oportuno para star ~revenido~, en cu~nto sea osibl~, cont to. das las em resas del nemigo, no babra nada de 1mpre" Jsto, po~ cualqu1er Jado que el enemigo se presente; y c:s ~a bayoneta la que deci e e! L_nunfo. La campaña de u aroff en "uiza, es la meJor prueba que e pu(•de um1mstrar n apoyo de lo que precede. Todo dc:pende de la previsión y de la t nacidad, y como resultado de estas cualidades, de la facultad de no perder nunca 1~ ca za, y de no deses-perar nunca. . n la batalla de Rivoli, una columna austriaca que ab1a llegado ~asta las retaguardias de lo franceses, acabó por rend1r las armas; l consecueocta e que el mo imiento envol ente de suyo nada significa. • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Bol tín El na d d i 1 i ta r e '-- 4 -' ol n1bia o, corta o or d u-tención aint- rnaud, enerales os­e , recorr - n el columna lle-ntrario n~mo ue • t¡· ar r olina do toda las tropa á lo tt1os u cam am nto obr la hace un rec no- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. oletín Milit r e Colon1bia '- 495 _) urso ce obre un cielo puro, la péripe ias de la lucha que e forma en 1n ; al y el Ejército r et pone en-lo tira- ; y hénos diYi iona-nliuú . Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- -4-96 _; A DIRECCIÓN DEL FUEGO EN EL COMBA TE V D1ITERMINACIÓNDEL BLANCO-PU .• TO APUNT DO-SUSPENSIÓN DEL FUEGo­RESUME. En el tiro de combate es lo gen<:ral tomar como objeHvo á la fracc16n enemiga más inmediata"· pero alguna v z teniendo en cuenta la posición que ocupa, su grado de visibilidad y aun consi­deraciones de orden táctico podrá convenir concentrar el fuego sobre otros puntos. correspondiendo el disponerlo así cuando sea oportuno_, al Jefe de batallón. El Capitán y Oficiales deben cuidar para obtener punterías uniformes, de elegiré indicar el punto apt~n­tado, 6 sea aquella parte del blanco á que haya de dirigirse la lí-nea de mira. • Nuestro Reglamento recomienda que se apunte siempre al pie, prescripción muy conveniente por prop01·cionar las siguientes ventajas : aprovechamiento de los rebotes; limitación más com­pleta del blanco en su línea de intersección con el terreno, y por consiguiente mayor facilidad para la puntería y para seguir los movimientos de aquél, consiguiéndose al mismo tiempo corregir en cierto modo la tendencia del soldado á tirar alto. Respecto á la corrección del tiro en dirección, previene tam­bién que se apunte un poco más á la derecha 6 á la izquierda, se­gún el costado de donde sople el iento. Cuando el blanco tuviere un frente considerable, puede en realidad hasta despreciarse la corrección; pero como el fracciona­miento de fuerzas se impone en el combate moderno, .conviene concretar más las ideas sobre el particular. El cálculo de las desviaciones producidas por el viento no ofrece dificultad Jguna; además, la tabla de tiro inserta en el Re­glamento expresa la magnitud de dichos desvíos, cuando su velo­cidad es de un metro per . egundo. Para velocidad de dos, tres, cuatro metros, &c., no habrá más que duplicar, triplicar, &c., di­chas magnitudes. La tabla siguiente indica el valor de los desvíos debidos al viento, á las di tanc1as que se expresan. DES VI OS Distancias 1 m. X 1 11 3m. X Iu 4 m. X 1" 6 m. X t" -----1·------- -------- ----:----· 300 400 500 8oo 1.600 0.085 0~159 0.265 0.730 0.2]9 0.255 0-477 0.795 2.190 8.382 0-340 o.636 l.o6o 2.920 I I. 176 0.510 0.954 1.590 4·380 16.764 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín 1ilitar de Colombia \.._ 497 .J _. egún sto paree que ara la corrección de la untería e­nece rio dirio-ir i mpre la línea de mira á un punto situado entro 6 fuera d · 1 blanc , s ún el caso, pero de tal modo cleo-i­o, 9ue su distam;ia .al centro de a uél fuc:;e igu~l y de signo c;n_ ano á l desvtactón calculada. Pero St consideramos lo difícil uc e apreciar icha i t ncia con uficiente exactitu , conven­remos en ue e te procedimiento e inap rca le al tiro de combate, ¡en que no debe rccurrirse á él n ningún ca o sino en circun tan­ias xcepcionale por ejemplo cuando e tir obre lances de rente estrecho tales como f rmaciones or el flanco, &c., ó bien u ndo el viento es vial nto; fu~ra e estos ca os puede asegurar­e que llev ndo la Hnea de mira al e.·tremo del lanco por donde o le el viento, resulta una corrección suficient . Para demostrarlo examinemo el valor de la corrección en 1 ira individual á la distancia máxim s a io-nada por 1 Reglamen­egún él, puede hacerse fuego con robabilidad de éxito: 300 metros so re un hom re de ic ó arrodillado. 400 metro contra do de á ie ó uno á caball . A 500 metros contra un gru o de cuatro ó má hombr A la rimera di tancia re ult 1 mianchura del blanc de .30 metro ; á la segunda de o.6o m tro , y de 1 .20 metros á la 'ltima ; lu go 1 apuntar como hemo di ho, introducimo. esta isma correccion s n el tiro. hora bi<"'n: i . aminamo 1 t la anterior, er mas que ólo en 1 ca o de qu la v locidad del iento ea uperior á 4 m. x 1" los d ·do erán ma •ore que la corrección, y ntonces la probabilidade d tocar al blanco isminuirán con iderabl mf'nt ~. En l tiro colectivo ocurrirá 1 ró>:mam nte lo mismo como amos á er. A 800 metr uede hac r fue o ol>r una cu dr·a en línea cuyo frente 6ximamentc de inca m tro · apuntando á u extremo intt·oducir mo una corr cci6n de 2.5 m tro , oco me­or que el des í debido al vient cu n .~ce de de la ya indicada. m a¡· omo ol¡)divo una icndo 1 e rreccion d A 1 ,6oo metro frente s r de uno menor también que 1 d Cuando 1 objdtvo casos, · gún que su ir te de la tropa ue tir . ..n uant á 1 erá también variabl , se ún el e rma y 1 air· á u . ma_t·ch a infant da r e rr n un rninul , 1 pa o ordman r me-tro , al largo 9 , y l .. 3 al li et·o. L 1uc 11 rí n l mism tiem-po, recorre 120 tr 1 a , 250 al t1· t y 350al galo e. i e trata cle inf nt da, u · mue,· a ral lamente al fren-te y con la velocidad ordinaria, astará puntar á u xtremo ~n­terior, ue to ue la bala no tar a n recorr r 2,0?0 metros sm unos 7'', y el d plazamiento del blanco n este ttemp 61o será. de unos nuev metros. TO.MO t-32 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. u al por com d una m ol tín ilitar de CoJon1bia mucho. eda muy conve­. o, con 1 fin de pro­s y oncrlo en la mano uant llev mu dich , r ultan la la ituaci6n táctica lo auto- 1 cualdebe ara lo lo tiradore en 1 las diver a frac-que pr 1 orcione un campo 1 enemigo ocupe á más Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ol tín ol rn bj 499 _¡ U ... L. EL S P R ARLO FER A. D •z (Continúa p cialm nL bre FER,'A.'DO 1 ó.· Capitán de I fantería JULI D '. L "' A TO compon lín a r ct á 1 p r- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín fvlilitar de Colombia ·..__ soo _J El movimiento se ejecuta á lo ancho del picadero, á lo la! del mismo y en un punto cualquiera de la pista. Para asegura· regularidad de la ejecución en los dos primeros casos, se marc con una señal aparente los puntos medios de los costados Iarg cortos. 57. Al mando : Doblar á lo ancho, el conductor de la fila cuta un giro hacia adentro cuando llegue á tres pasos de la mi de la pista larga ; atraviesa en seguida el picadero á lo ancho, mando una dirección exactamente perpendicular á la pista opt: ta. Tre pa os antes de llegar á esta pista, gira nuevament . • mismo lado d 1 pt-imcr giro y sigue marchando sobre ella. : [ demás jinetes ejecutan iguales movimientos, siguiendo las hue del de la cabeza. 58. El mo imiento de doblar á lo largo del picadero se cuta en 1 centJ~ de la pi ta corta, bajo los mismos principio número anterior y á la ~oz: Doblar á lo largo. 59· Al man o : Doblar, lo jinetes doblan. ind ividualmcn . lo ancho ó á lo largo, según el punto de la pista en que e encu tren. Los jinetes muy próximo al rincón· continúan marchando - bre la pi ta y a an el rincón para ir á doblar regularmente á· largo ó á lo ancho. Los jinetes llamados á doblar á lo largo deben dirigir su . vimientos de manera d no ~ncontrarse con los que doblan-'; ancho. Despué de ejecutado el moví miento, los jinetes toman su · tancia gradualmente, alargando ó acortando el aire de marc" Un nuevo doblar mandado en el mism punto que el anter· vuelve los jin tes á u primiti a colocación. 6o. ¡. uelta-La vuelta es un círculo descrito una vez y t­gente á la pi ta. Al mando: Vue!t -M R(chen), cada jin te de cri e e punto en que se encuentra un círculo de un diámetro igual á mitad del lado corto, y t rminado el movimiento, marcha rec mente á su frente en la dn·ección primitiva. ~ 1 movimiento es individual y y simultáneo, debiendo o-uó dar e la alineación durant~ la marcha, primero por el jinete de cabeza, de pués por el de la cola, y otra vez po el de la cabe para entrar junto con él á la pi ta. La con ideraciones desarrolladas más adelante en la marc· en círculo (número 83) son aprcable á la vuelta; el jinete mantí su caballo sobr~ el círculo, haciendo u o de lo medios prescrit para 1 giro (número 48), y e esmera en conservar el mismo gr. do de inclinación de su caballo, cuyo doblez hacia adentro 1 mitirá verle el ojo y la nariz del lado de la vuelta, manteniendo jinete la cabeza recta. El instructor reduce las dimensiones del diámetro de la vu • ta en razón de los progresos hechos por los jinetes¡ gún caso será menor de oce pasos. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ole in 1i litat· de C o lo n1 bi '- SO l _/ e compone d un mi­E t m ,· imi nto, como el n o o·u r a1 e 1 ia nal or el jinete NCO t n lo lo jin tes 1 1 - e h - Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. B o letín M ili ta r de Colombia '- 502 _¡ El trote e el aire de marcha por excelencia de la cabalJ · pudiendo o tenerlo el caballo por mucho más tiempo que el pe, sienao, por con iguiente, el aire de marcha más apropié! para rec01·rer rápida y continuadamente una larga di tanc·a. este aire de marcha el cuerpo del jin te proyectado ( una primera atida, recibe en 1 momento en que ae en · 1 101 , . 1 la reacción d una nueva batida; e tos choque produciéndos inten•a los igu l s, comunican al jinete un movimiento altern ti . de subida y ajada. El trot pues, un aire de marcha qu jecuta en do tiempo fácile d~ di tinguir. En 1 pi~adero la velocidad del trote e algo menor qu las maniobras á fin de pod r jecutar los cambios estrecho dirección, lo movimientos obre dos pi ta , &c. El trote d ic dero e llama frote corto, trole med1o y /rol~ largo, según que e corr- á ste aire d e marcha 170 á 180 metro.;; 210 á 220 metr. 240 á 250 metros por minuto. Al princi io ólo se u ará el trote corto á fin de no can ar 1 reclutas, lo ual siem re oca ~ jona inconvenientes para el cabal 1 Gradualmente e a ará al trote medi y al largo, emplcándo: después la t;e di v, ione de este aire de marcha. Lo medí s pre crito para la marcha a l paso son tambic aplicable al trote. unque las reaccione de te aire de m rcl-h difícilmente ei-mit n al jin te consen·a¡· su a iento, debe e fo zarse n evitar las desviaciones que experimenta, má por- el t?quJa · librio que por la contracción de la rodillas; tt-atará ae ua viz las reaccione del ca allo por medio d la flexibilid d de la · tura, é impedirá lo tirones del freno que diere el caballo . mar:n teniendo firmes los puños. 65. Pasm del paso al üole y 11iccvusa.- 1 mando: Al trole L. R(chen), y de pué : Al paso- ~L R(chen), se emplearán 1 medio 1 r ritos pa1·a pa ar de la posición á ie firme al aso ..... : vic ver a (númer 46) procedí ndo con tanto mayor graduaca . cuanto má ga·ande s a la diferencia entre la ,·eJoc-idad adquirid• y la u debe adquirirse. R esu lta d la aplicación de este p.-incipio que el caballo n d eb pa ar jamás repent:nam nt de un aire de march á otro sin que deb entr r poco á poco pero francamente en el ire d · mar: cha ordenado. 66. Alargm· )' acortar el paso y d lrote.-Para alargar y a acortar 1 pa o, 1 jin t de e emplear los medios pre crito par pa ar el pa o 1 trot y dt>l trote al pa o, u and tr n icione~ m,~ ébiles en la gr duación de la ayudas, y limitando la ac ión d é tas al grado r qu rido, para no pr voc r ni el trote alargando, ni 1 alto acorLando. El jin t tratará d dar e u nta de l. diferentes fase del movimi nto pat·a 11 gar á j cutarlo bien. El caballo, alargand 1 pa aumenta poco á poco el halan-- ceo d 1 cuell á medida qu aumenta la c>:de!Hión el 1 pa o; ncele­ra 1 movimiento d e l cuello á m ida uc aumenta la cadencia del Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín ~1ilitar de Colo1nbia '-- 50.> -- aso· en ñn i e1 cab llo pr ci ita la acción de un liembro po terior al mi moti m 1ue la del miembro anterior puesto á fin de llegar al apoyo di gonal ue caracteriza el trote . El jinet ebe, or con iguient , par 1 rgar el pa o, dismi-ír gradualmente la t n i6n de la rienda , á fin d d jar al cue­una libertad creciente sin aban onar por ello al caballo; armo-izar u a i nt con l b lance d 1 caballo y hacer. r fiuír eJ peso lel cu _rp h cia atrá ~, ce and la cción d la pierna tan pron­o como i nta que el abal!o quiet· trotar. Para ac nar, el jin te d be hacer de uerte que 1 e hallo arche á paso l0nto in att·a ar P y qu le e1·mita entir la bi a y bajada de cada miembro anterior. 7· Lo jine e alareyan y acortan el paso á la oc s: Alaruar ~Acorlar. fin d confirmar los jinetes en el principio de Ja ~ni­formidad de lo aires de march el in tructor no hará pasar ia­má del lar-gar al acortar, y al contrario, sin haber hecho algu­no p ~-:> á· la vel c1 d reglamen ria u e tom al mando : Al paso. 68. Par alargar 1 trot mplear lo medios pre critos para ,roducir aumento de la \'eloci ad, teniendo cuidado de obrar muy progre 1, aml.!nte á medi a que 1 caballo e ntregue. i el caba­l lo rehusa entr O"ar , 1 jinet d be onerlo á un trote moderado y solicitarlo poco á poco con la ierna , ost nien o siempre los puños. i el cab llo no e mue\'e ba tante activamente, J jinete Io e timula por la acci6 enérgica d las pierna . Si el caballo e ojo de espaldas el jinete sostien los puños suficientemente. í las z nca no , balancean igualmente el jinete opera una retirada de u cuerpo al costado donde note el efecto má marca­do cerran o si mprc 1 pi rna · so tenien la rienda d 1 m· mo costa o. i la espaldas no e muev n igualm nt , 1 jinete afirma los puño hacia l costado de la espalda más acti,·a, y, i es necesa­rio, cierra la pierna del mi mo co tado. D ra te est ejercicios l jinete d be entar e bien aunque la po~ición del cu t·po hacia atrá no sea fa vora le para la acele­ración d<"' 1 v loci ad, porque así adquiere mayor facilidad para liarse al~ ah llo, entir u acciont.s y corr gir los movimientos precipitado ó lema iado enérgicos del cuarto tra ro que pon­drían 1 aballo al galope. demá , afirmándose sólidamente el jinete por medio de J jeza de las rodtllas y del aplomo dE:l asien­to so ti nc 1 caballo y lo di pone á tomar en el freno un apoyo que le ayuda á recibir 1 impulso de Jos ~iembros po t riores y á pi ar con má con anza. En fin, e enc1al concorda1· los fectos de los pu- o on lo d la iernas, pues 1 trote estando basado en J bípedo diagonal s un ait-e de marcha que establee una olidaridad con tanl ntre 1 cu rto delantero y el cuarto tra ero. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. - Boletín 1ilitar de Colomb1· Historia ===-- QUINC .. I S D ~ C 1P Ñ EI 1870 OR L . AR I G.1.TAC {Tra ucido y abre iado del francés para el Boldln Jl-fi!Jtar) (Continúa) Cuando todo asó, to:námos la arma ~·n vez de. eguir al Ejército, volvimos atrá , atra ,.e ámos á Rethcl é hicimo una mar­cha de flanco que no nos permitió juntarnos á la tropa d 1 ~lari - cal l\lac-1\Iahon ino á la caída del día. Aquella fue nuestra pri­mera marcha un poco larga, con arma y bag j rma y ba­gaje pronto se die ero qué cúmulo de ufrimiento contienen a do alabras! El morral con u contenido 1 pan la atería de cocina de hierro blanco de poco eso, pero de mucho volumen, y estorbosa· la carabina ?\Iinié que e carga por la culata buen arma, p ro muy ada, de cali re muy fu rte y las bala muy grue a ; el sable ayoneta una cartuchera bien rovi ta -tod eso daba un o norm . uando la corneta tocó 1 fatal: morral d la espald é íbamos á onernos en m t·cha, yo me pr guntaba i me ería o ibl andar veinte pasos. Llegué, in m · argo pero cuán-ta s v me acometió la ten ación de de arazarme d ese saco fatal. P r a tante tiempo marchámos á lo laro-o del canal d los Arcienne , circundad de ellos árboles. Atra\c ámos un parque rnao-nifico que rod #a á un ca tillo cerca del ual e nos di tribuyó vino. t can ámos n Thugny y orla noch 11 gámos como á las nueYe á Auigny, n dQnde debíamo dormir. El día ta a ellf­simo. in la fatiga extr ma que m au aLa mi uipo este 1 a o me hubi ra arecido dcJicio o. 1\c ampámos no le jos de la igle a al lado de un r ~ O"imicnto de corac. ro . ·1 n1om P nto n que com n zá mos nu tt·a ma1·cha haci el 1 ~jé r ito ru iano ign o raba toda \'Ía nu str· u· 1 fa , l o p ri6di o. , info rmadon s de di · r a bfan h e cho ab r la f rm ión un nue'· jér it n p r~o ahí I ar informe s. ¿.Qué d bía hac r , te.;; ·Iba á libr r a talla ere< e Ch k n á marchar n o­zaine ó á r e plegarse so r - Parí . ¿, cuál era la 1 ipó-t i n á probabl ? T da ta rnn olucivn po ibJ "S que .·i-gían tn } O r número d I ru iano y cl 1 · rae ion , dif rente . En s ta in cisión, los do ejército ¡ui ne tocaba mar h sobre Parí e detuvie ron dut~ant Jo días 20 21 y 22 de ¿ El 23 por la mañana comenzar n u movimi nt so r Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. oletín ilitar de Co.ornbia '- 505 -' al pasa1· por oul y Ver un t entativa que no les di ron ~ l 1.0 } fe 7 1 rind i' a vi o de que el L .. ! (lu ue 27 d~ Agosln de J8¡o. 8 h. 30 m dt 1 llOcll . Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colo1nbia '- so6 -' 11 Paris, 27 de Agosto de I870. I I. h. d~ la 1. oclu 'Si abandonamos á Bazain la revolución estalla y vo mi mo eréis atacado por toda las fuerzas del n mit:;o. Con­tra lo de fuet·a, Parí se d fenderá. Las fortificacion s t han ter-­minado. Me at·ece urgent qu tratéi acercaro con rapid z á azaine. o s 1 Príncipe R al e Pru ia quien está en Chalon , ino uno d lo hermanos d 1 R y de Pru ía, con una anguardia y fuerzas consid rabi de caball ría. O at-ticipé 1 or telégrafo e ta mañana do noticias que indican que 1 Príncipe Real de Pru­sia comprendien u vu tra marcha es peligrosa para su Ejér cito y para 1 que blo u a á Bazain , quizá aya camtJiado d di­rec ción y marche hacia 1 orte. ..ontái á lo menos con treinta y ei hora de ventaja obre él ; quizá cuarenta y ocho. No ten­dréis á vue tro frente ino una parte :le la f er·za que bloqu an á Metz, y que iéndoo retirar de ChaJon á Reins, se han e.·ten­dido hacia Argonn . Voc tro movimiento obre Rein Jos habrá engañado. Como el Príncipe R a 1 e Pru ia. aquí todo l m un o ha compr ndi o la nec sida d libertar á azaine y la ansiedad con que o obser an e e. trema.' El ari cal, á pesar de t da us in tancia no ha ía logrado su d o. ontinu6 pues, el movimiento d a ancc. El t re r día de nuestra mar ha el 26 .- eritnentámo por primera vez, trabajo para obtener pt·ovision ~S, y com ncé á darme cuenta de la dificultad qu pr enta el aba tecimiento d un ejér­cito hasta n un paí rico que ofr ce, en ti mp ordinal io, gran­des r cursos . Llegámos por la t rde después de una larga marcha por ca­mino tan em apad s p r la lluvia que no f'nlerrábamos ha ta el tobil1o á una pe ueña aldea. p rdonde acababa de pasar 1 grue o del Ejército. Imaginao un campo d va tado por una nube de lango tas: no quedaba na a na a. o había modo de obtener ni pan ni ·ino ni nada, aun cuan e ofrecic pagar el doble e precio. es ués de llamar en vano á mucha puerta entrámo mi amigo y y , n una pe ueña ca añ . La ueña de casa, p bre aldeana cr yéndo al fin libr d vi ita imr ortunas de hué pe­des hambre o , ac ba a de e locar n l fuego una opa de papa . Ella n da había comido durante 1 día é hizo un g sto e dese. per.ación. u prim r im ulso fue de p dirnos con ua idad. u h . pobr jóv n , yo no teng nada '' in embar ·o al cabo de un instant viendo nuestras caras lán ui as y fatigada , nos hizo entar nos d1jo u ráramos, y cu ndo la sopa tuvo cocinada, nos dio á ca a uno un 1 1 to lleno. un a h omido nad mejor. A pes r d toda nuestras in rancia , 1 aldeana no qu da recibir nada. e acordaré 1 rgo tiempo 1 1 buena viejecita de la aldea de . ~ muy y d u opa de papa . io , que no d -ja in recompen a un va o de o-ua qu e dé n u nombr , tcnur: n cu nta á ta ·cel nte Jnuj r P' r u bonda para con nosotro . i alguna "ez u hijo , lejo d u país, tienen que pe ir hospitali- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín 1 ilit r e Colombia '--- 507 -~ dad que ncuentr n or o e uiera una acogi a la que su madre no dio. L mi n1a noche e a el diferent . ecibímos ord n Vonc , o re una planici ta at lada. nues r 11 gad lor d cortar la cuerda de mo el a
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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VI Serie III Tomo I N. 16

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VI Serie III Tomo II N. 10

Por: | Fecha: 13/09/1902

SERIE III-ToMo II Aflo VI NuMERO 10 ~ Boletín Militar de Co-lombia T l i ~~ ____ , _ -~=~~·-0 D_BL ~l~~~B~Io_~~-~~B~1~ ~ ~EL -~~!~0- ----------- -- ~~ ¡ DIRECTOR, Francisco J. Vergara y Velasco 'j Í Geut•ral de JugciiÍt>ros ¡ :::¡:: ::-.e~::::::~~~= :..::::.:,~::::::~::. ~:¡::~.:,:::.·~::::~~:,::~:: _:'::: indif~r•ncia 11 nor d~j• 1in enerr;iat para deje11der la• nuütraa E:>R!QUE SIENKIEW!CZ --r·····:··:·········;;~~:~~·:· ~-~;~·¡~~~;~-- ;~. ~~--~~;·;-- ..... ·:--·.:----·¡· ~- Oficial ===-- DECRETO NUMERO 1228 DE 1902 (AGOSTO 14) por el cual se hace un nombramiento El Vicepresidente de la R ep!Íblt'ca, encargado del Poder Ejeculz'vo, DECRETA ' Artícul umco. N'mbrase al Sr. Victorino Rodríguez Con­serje de la Int~ndencia general del Ejército, con derecho al suel­do desde el 1. 0 de Julio del corriente año, fecha en que empezó á prestar sus servicios en tal puesto. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 14 de Agosto de 1902. ]OSE MANUEL ~1ARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDR FER ' ÁNDEZ DECRETO NUMERO 1244 DE 1902 (AGOSTO 20) por el cual se adiciona el marcado con el número g86 de 2-t- de Junio último El Vü:epresidenle de la Repúblz'ca, encargado del Poder Fj'eculz'vo, DECRETA Artículo único. Las cuentas que desde el 1.0 de Agosto de 190 1 no hayan sido rendidas por el Tesorero de la Maestranza TOllO II-19 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- .290 -' Nacional á la Intendencia general del Ejército, serán examinadas y fenecidas directam e nte por la Corte de Cuentas, siempre que vayan arreg ladas como lo p reviene e l D ecreto número 986 de 24 de Junio último. §. Queda en es t os t érminos adicionado el DecreiO mencio­nado. Comuníq u ese y p ub líq uese. Dado e n Bogotá, á 20 de Agosto d e 1902. JOSE MANUEL M ARROQUIN El Minist ro de Guerra, ARISTIDES FERNÁNDEZ DECRETO NUMERO 1245 DE 1902 (AGOSTO 20) por el cual se manda organizar una División y se hacen unos n ombr amientos El Vicepresülmü de la R ep/tbl/ca, encargado del Poder .Ejeculwo, DECRETA Art. 1.° Facúltase al Sr. General José 11aría Cogollos para que en su carácter de Jefe Civil y 1Iilitar de 1 cqucndama, orga­nice una División, la cu-1 ll c vará d nomLrc de Dz".¿iszfm Pc1domo, con la base del Batallón Cárdola } Chicos de La J\ilesa . Art. 2.0 Nómbr a se j efe J e J' 1ado Mayor de la expresada División al Gene ral Uba lJino J. artí n ez, ; Comisario Pagador é Inspector de la misma á lo · Sre s. Coroneles Fernando Vergara y • Luis H. Ferro, rcspccti ' arrcnte . Art. 3.0 Autorízasc al Ge neral Cogollos, como Comandante general de .la 1Jz7· z'dón n rdomo, para hacer Jos nombramientos de Ayudantes y demás Jtfes y Oficiaks, somuiéndolos á la aproba­ción del Ministerio de Gu rra. A rt. 4 .0 El Secretario de la Jefatura Civil y Mili tar de Te­quendama será p ri mer Ayud ante general de la Di v is ión qu e por el presente D ec reto se man d a or g a niz ar. Comuníque se y publíque se. Dado e n Bog otá, á 20 de Agosto d e 19 02. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, A RISTIDES F ERNÁNDEz Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia D E CRETO NUMERO 1246 DE 19 02 (AGOSTO 20) por el cu al se lla ma al ser vicio á un J efe y so le destina El Vú:eprwden fe de la R epúblú:a, encargado del P oder Ej ecuHvo , DECRETA Artículo único. Ll á mase al servicio acti vo al Coron el Juan de Dios D íaz , y nómbrasele J efe de Estado l\1ayo r d e la Divi sió n Ma­famundo , que comanda e l General Benigno Muñoz. C omun íq uese y p ub1íquesC' . D ado en Bogotá, á 20 de Agosto de 1902 . J OSE MANUEL MARROQUIN E l l\1in istro de Guerra, ARrsTIDEs FER. ·Á ·DEz DECRETO NUMERO 1247 DE rgo2 (AGOSTO 20) por el cual se llama al scHicio á un J de y se le destina I:."'l Viccpresúlmfe de la Rep!Íblt'ca, encargado ód Poder Ejecutivo, DECRETA Artículo único. Llámase al servicio activo al Coronel José V i­cente NaYia, y destínasele á prestar sus sen-icios en e l Ejército que comanda el General Antonio Roa Dfaz, en el puesto que este J efe le designe. Comuníquese y publíqucsc. Dado en Bogotá, á 20 de Agosto de 1902. J OSE l\IANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDEs FER.-Á.-oEz D E CRET O NUMERO 1248 DE 1902 ( AG OSTO 20) po r el cua l se hacen \'arias proml')cioncs y un nombramiento El Vz'cepres t'dmle de la R epúbHca , encargado del Poder Ejecul zvo , DE CRETA Art . 1 .0 Promuévese al Ge n eral F éli x N av arro del pue sto de Comandante gene ral de la Divisió n T olima al de Jefe de la r.• División del Ejército expedicionario de Panamá, en reemplazo del General Julio M. Santander, á quien se conceden Letras de Cuartel. Art. 2.0 Promuévese al General Pedro Sicard Briceño dol puesto de Jefe de Estado Mayor del Ejército expedicionario del Magdalena, al mismo empleo en el tercer Ejército de Panamá." Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colornbia L 292 __; Art. J. 0 Promuévese al General Luis M. Arango del Ejército ae Panamá al puesto de Comandante general de la División Toli­• a del Ejército expedicionario del Magdalena. Art. 4. 0 Promuévese al General Tomás Quintero del puesto tle Gobernador Militar de Honda al de Comandante en Jefe del itrcer Ejército expedicionario de Panamá. Art. 5. 0 Nómbrase al General Salomón Correal Gobernador Uilitar de Honda, en reemplazo del General Quintero. §. Autorízase al mencionado General Quintero para que hag-a I.Qs nombramientos de Jefes y Oficiales del Cuartel general de di­lflo Ejército, sometiéndolos á la aprobación del Ministerio de Guerra. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 20 de Agosto de 1g02. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDES FmrnÁNDEZ DECRETO NUMERO 1249 DE 1902 (AGOSTO 20) ¡tor el cual se declara insubsistente un nombramiento y se nombra reemplazo .El víeepreszdmtt de la Repzíblzca, cncm·gado del Poder Ejeculz'vo, DECRETA Artículo único. Declárase insubsistente el nombramiento he­. tlo en el Sr. Dr. Cesáreo A. Vargas para Médico del Hospital Militar de Guaduas, y nómbrase en su reemplazo al Sr. Dr. Car­lns E. Díaz. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 20 de Agosto de 1902. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARrsTIDES FERNÁ. 'DEZ DECRETO NUMERO 1250 DE 190~ (AGOSTO 20) por el cual se llama al servicio activo á un Oficial y se le destina z ¡ Vicepreszaenle de la Repúblt"ca, encargado del Poder Ejecutzvo, DECRETA Artículo único. Llámase al servicio activo al Capitán Luis •rlos Acevedo, y destínasele á prestar sus servicios en la División Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 293 _) Manutl Casabianca, en el puesto que le desi¡:-ne el Comandante 2"._ neral de ella. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 20 de Agosto de 1902. ]OSE MANUEL MARROQUDI El Ministro de Guerra, ARISTIDES FERNÁNDEZ DECRETO NUMERO 1251 DE 1902 (AGOSTO 20) por el cual se hacen dos promociones El Vicepresidente de la Repúblz'ca, encargado del Poder Ejecttltvo, DECRETA Artículo único. PromuéYese al Coronel Marceliano Tascóa del puesto de Ayudante de la Comandancia Militar de la Plaza, ai de primer jefe de uno de los Cuerpos que se organizan para 1a expedición á la Costa; y al Coronel Julio Sanmiguel del emple. de Ayudante de la Comandancia general de la Dr'visz'fm Rz'caurft. al puesto que le designe el Comandante Militar de la Plaza de B... gotá. Comuníquese y puhHquese. Dado en Bogotá, á 20 de Agosto de 1902. ]OSE MANUEL MARROQUIJI El 'Ministro de Guerra, ARISTIDES FERNÁ:r..'DEZ DECRETO NUMERO 1262 DE 1902 (AGOSTO 22) por el cual se hace una promoción y un nombramiento y se fijan unas asimila­ciones El Vz'cepresidenll de la Repz'tblz'ca, encargado del Poder Ejeculiv1, DltCRETA Art. 1.0 Promuévese al Sr. Ignacio A. Osuna del puesto da Guardaparque general al de Inspector general de Parques y Prt>­veedurías en los Departamentos de Cundinamarca, Boyacá y Saa­tander, excepto la ciudad de Bogotá, que tiene su ln5pector es­pecial. §. El Sr. Osuna devengará en este empleo el sueldo corrs­pondiente á General Comandante general de División. Art. 2.0 Nómbrase en propiedad primer Guardaparque ¡..... neral al Sr. Miguel Zerda.. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \.._ 294 _) Art. 3.0 Asimílase al 2. 0 Guardaparque general á General ce División, para los efectos fiscales. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 22 de Agosto de 1902. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDES FERNÁNDEZ DECRETO NUMERO 1263 DE 1902 (AGOSTO 22) por el cual se concede una licencia y se hace un nombramiento en interinidad El Vzápresidenle de la Rep/tblzca, mcargado de/ Poder Ejuutzv~, DECRETA Artículo único. Concédese la licencia que por noventa días penunciables solicita el Sr. Carlos Escobar R. para separarse del émpleo de Ayudante del Guardaparque general, y n6mbrase en tu reemplazo, por el tiempo de la licencia concedida, al Sr. Jena­ro Pernía R. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 22 de Agosto de 1902. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDES FERNÁNDEZ DECRETO NUMERO 1264 DE 190.:¡ (AGOSTO 22) por el cual se confiere un ascenso El Viceprestdmle de la Repúblzca, encargado del Poder Ejecutivo, DECRETA Artículo único. Asciéndese á Coronel efectivo al Teniente Coronel Santiago Ardila. §. Dése cuenta al Honorable Senado en sus pr6ximas sesio­. es, para los efectos constitucionales. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 22 de Agosto de 1902. JOSE MANUEL MARROQUIM El Ministro de Guerra, ARISTIDES FERNÁNDEZ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia L 295 _) DECRETO NUMERO 1265 DE 1902 (AGOSTO 22) que hace unas promociones El Vi'cepresidenle de la Repúblzca, encargado del Poder Ejeculi'v~, DECRETA Artículo único. Promuévese al Sr. General Francisco Aceve­do del puesto de Comisario Pagador del Ejército en operaciones sobre Occidente de Boyacá y Provincia de V élez, al de Inspector General de la Divisz!m Medúza Calderón, en reemplazo del General Flavio Triana, á qUien se promueve al Cuartel general del Ejército Permanente. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 22 de Agosto de 1902. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDES FERNÁNDEZ DECRETO NUMERO 1267 DE Igül (AGOSTO 22) que declara en uso de letras de Cuartel á un Jefe, confiere un ascenso y hace ua nombramiento El Vtcepresidenle de la Repúblzca, encargado del Poder Ejecull-c1, DECRETA Art. 1.0 Declárase en uso de letras de Cuartel al Coronel Guillermo Herrera, segundo Jefe del Balallfm I.0 de Arlzllería. Art. 2.0 Para llenar la vacante que deja el Coronel Herrera, nómbrase en su reemplazo al Sargento Mayor Pedro Soriano, á quien se asciende á Teniente Coronel. §. Dése cuenta de este ascenso al Honorable Senado en sus próximas sesiones, para los efectos constitucionales. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 22 de Agosto de 1902. JOSE MANUEL MARROQUIM El Ministro de Guerra, ARISTIDES FERNÁNDEZ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia DECRETO NUMERO 1268 DE 1902 (AGOSTO 22) por el cual se hace un nombramiento El Vicepresidente de la Repúblz"ca, mcargado del Poder Ejeculivo~ DECRETA Artículo único. Nómbrase al Sr. Inocencio Leytón Ayudante del Ministerio de Guerra, en reemplazo del Sr. Malek-Adell Cai­cedo, quien aceptó otro puesto en el Ejército. §. Para los efectos fiscales dependerá de la Habilitación del Cuartel general del Ejército, asimilado á 2. 0 Jefe de Cuerpo. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 22 de Agosto de 1902. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDES FERNÁN:aEz DECRETO NUMERO 1269 DE 1902 (AGOSTO 22) por el cual se hace un nombramiento El Vz'cepresidenle de la Repúblzca, encargado del Poder Ejecutivo, DECRETA Artículo único. Nómbrase al Dr. Samuel Zerda Auditor de Guerra de la División ltfedúza Calderón, con la asimilación que fija el Decreto número 551, de 3 I de Marzo de 1902. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 22 de Agosto de 1902. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDES FERNÁNDEZ DECRETO NUMERO 1270 DE 1902 (AGOSTO 22) que confiere un ascenso y hace una promoción El Vzeepresidmle de la Repúblú:a, encargado del Poder F/ecu!J"v,, DECRETA Art. 1.0 Asciéndese á General efectivo de Brigada al Coronel Pablo Bustillo R., y destínasele á prestar sus servicios en el puesto que ]e designe el Comandante general del tercer Ejército exped i­cionario sobre Panamá. 1 1 1 / Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \.... 297 -' Art. 2.0 Promuévese al Sr. D. Tobías Hernández del puesto de Subjefe de la Secci6n 1.• del Ministerio de Guerra, al de Jefe d~ la Secci6n 2.• del mismo Despacho, durante la licencia conce­dtda al Sr. D. José Germán Silva, interinamente. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 22 de Agosto de 1902. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDES FE&...~ÁNDEZ DECRETO NUMERO 1271 DE 1902 (AGOSTO 22) que hace un nombramiento El Vt"ceprtst'denle de la ReptÍblica, encargado del Poder Ejecu.tzvb, DECRETA Artículo único. N6mbrase al Dr. Pablo Camacho Médico de la Divisi6n A1anuel Casabz"anca. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 22 de Agosto de 1902. ]OSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDES FER 'ÁNDEZ DECRETO NUMERO 1278 DE 1902 (AGOSTO 26) que acepta una renuncia y nace un nombramiento El Vzápresidenle de la Repúblzca, encargado del Poder Ejecutzvo, DECRETA Art. 1.0 Der6gase el Decreto número 1266, de fecha 22 de los corrientes. Art. 2.0 Acéptase Ia renuncia que presenta el Sr. Alfredo. Bo­nilla del puesto de Oficial supernumerario del Ministerio de Gue­rra, y para reemplazarlo, promuévese al Sr. Raúl Ayarza del em­pleo que desempeña en el Cuartel Generalísimo. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 26 de Agosto de 1902. ]OSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDES FERNÁNDEZ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 298 _j DECRETO NUMERO 1279 DE L9o2 (AGOSTO 26) que hace una promoción é incorpora varias Divisiones en un Cuerpo de Ejército El Vzcepresz"dmle de la RepúbHca, encargado del Poder EjecuHvo, DECRETA Art. I .0 Promuévese al General Rafael M. Gaitán del puesto de Comandante General de la Dz'visz'ón Fernández, al mismo puesto en la 2: Dz'vúz'ón. Rz'vera. §. Autorízase al General Toribio Rivera para hacer el nom­bramiento de Jefe de Estado Mayor de la expresada División, dando cuenta de él al Ministerio de Guerra. Art. 2.0 Incorpóranse en el tercer Ejército expedicionario de Panamá, que comanda el General Tomás Quintero, la Divisz'ón 2 .• ti~ Rzvera, 3 .• de Fernández y 4· • de Medina Calder6n, comandadas por los G~nerales Rafael M. Gaitán, Pioquinto Ampudia y Eduar­do Ortiz, respectivamente. §. La I.• Dz'vz'sz'ón lolz'ma, que comanda el General Félix Na­varro, incorpórase también en el Ejército expedicionario de Pana­má, á que se refiere el artículo 2.0 de este Decreto, en el orden que le corresponde. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 26 de Agosto de 1902. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDES FERNÁNDEZ DECRETO NUMERO 1280 DE 1902 (AGOSTO 26) por el cual se hace un nombramiento y se confie re una autorización El Vz'cepresidmle de la Repúblü:a, encargado del Poder Ejeculiv1, DECRETA Artículo único. Per no haber aceptado el Coronel Bernardino Alfaro el puesto de Comandante general de la Columna Arbeláa, nómbrase en su reemplazo al Coronel José de Jesús Lozano G., á quien se promueve del puesto de Ayudante del Ministerio de Guerra. §. Autorízase al Coronel Lozano para hacer los nombramien­tos de Ayudantes del Cuartel general de la mencionada Columna, sometiéndolo~ al Ministerio de Guerra para su aprobación. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 26 de Agosto de 1902. . JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, AusTIDES FxRN.ÁNDEZ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 299 _J DECRETO NUMERO 1281 DE 1902 (AGOSTO 26) que confiere dos aseemos y haee un nombramiento El Vz'cepresidenle de la Repúblz'ca, encargado del Poder Ejecutivo, DECRETA Art. I.° Confiérense los siguientes ascensos: el de Coronel efectivo al Teniente Coronel Jesús Anton:J Ocampo, y el de Sar­gento Mayor al Capitán Belisario Salazar, y destínaseles al puesto que les designe el General Carlos Mejía, en las fuerzas que co­manda. Art. 2. 0 Nómbrase Ayudante de 2.• clase del Guardaparque general al Sr. Mardoqueo Prieto, interinamente. Comuníquese y publíquese. · Dado en Bogotá, á 26 de Agosto de 1902. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDES FERNÁNDEZ DECRETO NUMERO r~82 DE 1901 (AGOSTO 26) que reconoce un grado militar El Vzcepresidenle de la Repúblzca, encargado del Poder Ejecutivo, DBCit:ET.A Artículo único. Reconócese el grado de Coronel efectivo con­ferido por el Sr. General Floro Moreno, en su carácter de Coman­dante general del Ejército de Occidente, al Sr. Teniente Coronel Andrés Astudillo el 12 de Marzo de 1901. §. Dése cuenta de este ascenso al Honorable Senado en sus próximas sesiones, para los efectos constitucionales. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 26 de Agosto de 1902. JOSE MANUEL MARROQUIJI El Ministro de Guerra, ARISTIDES FERNÁNDEZ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia DECRETO NUMERO 1283 DE 1902 (AGOSTO 26) por el cual se deroga el número 845 de 1901 (15 de Julio) y se dispone que los fondos para gastos especiales de la Intendencia general del Ejército, vuelvan á ser manejados por ella El Vú:eprw'dmle de la República, encargado del Poder .Ejecu!z'vo, CONSIDERANDO 1.0 Que por Decreto número 845 de 1901 ( 15 de Julio), se dispuso que los fondos que manejaba la Intendencia general del Ejército se situaran en la Habilitación del Cuartel general, tenien­do en cuenta el recargo de trabajo de la Intendencia. 2.0 Que las múltiples atenciones de la Habilitación se han re­cargado en extremo con el pago de contratos procedentes de la Intendencia, complicándole al propio tiempo el arreglo de sus cuentas; y . 3. 0 Que los contratistas sufren graves perjuicios con la demo­ra en el pago de sus acreencias, y el Gobierno, en muchas ocasio­nes, se ve privado de elementos indispensables y urgentes que la Intendencia no pueJe obtener porque carece de fondos para com­prar de contado ó con breves plazos, DECRETA Art. 1.0 Los fondos para gastos especiales de la Intendenciap general del Ejército, volverán á ser manejados exclusi,•amente por esta Oficina, y los pagos de contratos, &c. &c., los hará en la for­ma que determina el Decreto legislativo número 723 de I.0 de Mayo del año en curso. Art. 2. 0 Los contratos pendientes por gastos de Intendencia serán pagados por ella de los fondos que al efecto reciba, y te­niendo en cuenta, al verificar los pagos, la antigüedad de la acreen­cía y su cuantía. Art. 3. 0 Derógase el Decreto número 845 de 1901 (15 de Julio). Comuníquese y pubHquese. Dado en Bo¡¡otá, á 26 de Agosto de 1902. JOSE 1\1ANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDES FERNÁNDEZ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia DECRETO NUMERO 1284 DE 1902 (AGOSTO 28) que ordena una incorporación, confiere un ascenso, h:.>.cc un nombramiento y una promoción El Vzeeprestdenle de la Repúblzca, encargado del Poder Ejecutz'vo, DECRETA Art. 1.0 Incorpórase á la Dz'vúz'ón J.fanuel Casabzcmca los Es­cuadrones dependientes del Regz?m"enlo Fernández á cargo de la ' Sección 5."' del Ministerio de Guerra, que están actualmente en la región de El Colegio á órdenes del Coronel Ricardo Samper. §. Autorizase al General Luis D. Céspedes para hacer la in­corporación material de la tropa y pasaportar para esta ciudad á los Jefes y Oficiales excedentes. Art. 2.0 Asciéndesc á General efectivo de Brigada al Coronel Cayetano García, y nómbrasele Jefe de Estado ·Mayor de la men­cionada División, en reemplazo del Coronel Carlos Tribín, á quien se promueve al puesto de primer Ayudante general del Estado Mayor general del Ejército. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 28 de Agosto de 1902. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARrsnnEs FER ·Á 'DEZ DECRETO ~UMERO 1285 DE 15)02 (AGOSTO 28) que hace un nombramiento y confiere una autorización El Vzeepresz'denlt dt la Repúblz'ca, encargado del Poder Ejecutivo, DECRETA Art. I.0 Lláma.se al servicio activo al General de División Flo­rentino Cubillos, y n6mbrasele Ayudante del Ministerio de Guerra, con destino á prestar sus senicios como Supervigilante de las mi­nas de Muzo y Coscuez, dependiendo de la Habilitación del Cuar­tel general del Ejército, para los efectos fiscales. Art. 2. 0 Autorízase al General Cubillos para que aumente las fuerzas acantonadas en la regi6n mencionada y pueda mandar di­rectamente las que existen en la actualidad. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 28 de Agosto de 1902. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDES FERNÁNDEZ IANCO D~ l Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '-- 302 .J INFORME DEL INTENDENTE GENERAL DEL EJÉRCITO (Continúa) RELACIÓ~ DE LOS RECIBOS EXPEDIDOS POR ESTA OFICINA DEL PARQUE GENERAL DUR.1\~TE BL MES DE EN'ERO DE 1902 Enero 20-1,174· Recibido de la Sra. Matilde Dousdebés 4,000 corroscas enterizas de las llamadas Guaguas. ·Ministerio, 1,752. Enero 20-I,I75· Recibido de la Sra. Mat!lde Dousdebés 1,300 corrosca enterizas, Guaguas, á buena cuenta de 3,000. Minis­terio, 1776. Enero 21-I,I76. Recibido del Sr. Honorato Landínez 170 fraza­das comunes. Proveeduría, 545. Enero 2I-I,I77· Recibido del Sr. Carlos Salgado G. 1,500 fra­zadas comunes. Proveeduría, 529. Enero 21-I,r78. Recibido del Sr. Manuel Puyo 39 correajes com­pletos, compuestos de cartuchera, cinturón, portarrifle y porta­tahalí. Proveeduría, 534· Enero 2 I-I,I79· Recibido del Sr. Guillermo Villar 535 peinillas y machetes, así: 59 peinillas de 20 pulgadas, Cultbra; 60 íd. de á IS I u eradas, Ca/mdn; 120 íd. de á. r6 íd., Ctúmdn; 296 machetr.s d' á 16 pulgadas, ví:nado. Proveeduría, 548. Enero 22-1, r8o. Recibido de la Srita. Enriqueta González B. ro toldos de campaña de li nzo diagonal. Proveeduría, 550. Enero 22-1,180. Pccihido del Sr. Valentín Olaya 650 frazadas comunes. Prov duría, 549· Enero 2 3- r, r 8 r. Recibido del Sr. Administrador de los Talleres de San Vicente 6oo corre¿-¡jes, compuestos de cartuchera, cin­turón, portarrifle y po_rtatahalí. Proveeduría, 554. Enero 23-I,182. ReciLido del In pector de los Talleres de San Vicente 170 frazadas, con peso neto rofundi­dad de quince á cuarenta metros, qu dando siempre ·u fondo des­de unos pocos mt'tros ha ta diez, ~obre la · aguas del río principal. En el fondo de tal ' canal<>s, es dcci1·, sobr 1 bedr e, se encuen­tran en forma de bol a la arenas aurfferas más ricas, que forman la wtla; sobre ésta queda el vme1 o, menos productivo y de 0.5 á 4 metros de C;!spcsor; luégo a parecen La Chuclura, con troncos de árboles, y el ldcqudlo, eJe cuatro á e inco mt:trc,s de cspes r, om­pletamente e ·ténl, y por último, el .... ipé, ele 5 á ¡ metrós, hecho de arcilla, que tambirn enci rra troncos, acaba de llenar el canal, y aun desborda sobre el banco de bcdroc, pero que en su base tiene una 6 -varias capas de arena aurífera, á yeces muy rica, que cons­tituye el ~·mero de arriba. En fin, sobre el Sepé se encuentran El Calt'che, El Pdadero y la tierra vegetal. De lo dicho resulta que probablemente el oro de estas comarcas se depositó en dos momentos geológicos distintos. Del río Timbiquí hacia el Norte los canales sólo varían en el grosor de las capas y de los guijarros y en la dureza del cemento; pero hacia el Sur, hacia el Izcuandé, se tornan más y más profun­dos, y sobre el Sepé aparece el Guangué, conglomerado durísimo de grandes guijarro .. Además, en este lado W, al pie de la cresta culminante, se encucntP n en los canales inmensos cantos roda­dos, peligrosos de moYer, apilados en capas y reciamente ce­mentados; pero entre ellos y el bedroc queda una cinta aurífera, la más rica de todas, con pepitas de un grosor extracrdinario. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia Los antiguos trabajos de minería en la hoya del Timbiquí se concentraron en los valles del Sesé, el Sesecito, el Cotejé, el Anto­ñuelo y el Cheté (no figuran en la carta oficial), porque estos ríos se abrieron un lecho encajonado en el fondo de sus valles respec­tivos, dejando á los lados grandes bancos de hasta diez metros de altura, cubiertos con una capa de arena aurífera, fácil de trabajar, y ésta fue la que por muchos siglos dio inmensas riquezas, explo­tada en unos veinticinco asientos de mi~as. Cuanto á la alta mese­ta, sólo se trabajó en las márgenes de los ríos, y sobre todo en sus ya¡aimientos superiores, entre las corrientes principales, está intac­ta, por así decir, lo mismo que los canales mencionados, debido á que los antiguos dueños primero, y luégo los esclavos emancipados, carecieron de medios y elementos para poder explotar en grande escala esas riquezas. En todo caso, los antiguos laboreos han permitido á los em­presarios e.-tranjeros estudiar á fondo 45,000 hectáreas de yaci­mientos auríferos en la hoya del Timbiquí, á lo sumo una sexta parte de la posesión, resultando de numerosos catees que en los canales el metro cúbico de tierra aurífera produce de 15 á roo pesos, con un promedio de 40, que aun reducido á ro, daría en las 480 hectáreas de los canales mejor estudiados, la cantidad de 48 millones, 6, lo que es lo mismo, alg-o así como un millar de éstos en las solas faldas de la sierra de Timbiquí; se trata, pues, de una California más rica que la americana y más fácil de e.'plotar. En el cauce de los ríos la cantidad de oro aumenta con la pro­fundidad, y como todos pasan al través de inmenso territorio aurí­fero, cortando el bedroc, y los canales, tendremos que son verda e­ros recipientes donde el precioso metal se ha depositado sin cesar; y si en las playas de algunas de esas corrientes los antiguos reco­gieron algún caudal, en las del río principal, que tiene su banco bajo el nivel del agua, jamás fueron trabajadas. Los ingenieros de la Compañb, calculando apenas las playas explotables á la draga y aún intactas, estiman que 1 )S afluentes del Timbiquí producirán 35 millones de pesos, y 50 el río principal .. ó sea 8o en toda la cuenca, lo que permitirá poner en obra un gran número de dragas, con la certidumbre de que por muchos años cada una de ellas produzca $ 200,000 anuales. Y las arenas así valuadas no s n sino la décima parte de las de toda la comarca! En resumen, los ingenieros de la 1í7JZbTqut' Gold M/ne Compa­try estiman en 140 millones de pesos en oro la fabulosa riqueza que esperan retirar de la parte exactamente estudiada en la posesión de la Compañía, y que es apenas la quincuagésima parte del yaci­miento aurífero que ella trata de explotar! La Compañ(a, no obstante los tropiezos y dificultades inheren­tes á la revuelta que acaba de asolar el país, ha adelantado sus trabajos con bastante rapidez; de manera que los envíos de oro, de una ley de novecientos dieciocho á novecientos veinte milési­mos, que se vende á seiscientos treinta y cinco pesos el kilogramo, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Bole t ín Militar de Colombia \__ 308 _j eu ya pro du c~ió n no ~u ~sta 5ino 30 pesos, a um entan día p o r día; lo s fe r roca rnles econom tcos y la s d r ag a s p enetran sin cesar e n la om a rca, y para obv ia r la. escas.ez d e la mano de obra y la pe r e za « e los negros, ha consegmdo mmeros sardos en bastante n•'mero y t ra t a de esta blecer co mpañía s filiales, á semejanza de las deÍ Trans vaal. A demás, c?mo el territorio de T imLiquí s~stenta grandes sel­vas , es de un chma completamen t e salubre, salvo en la vecindad del litoral, tiene varios ríos navegables, á pesar d e su situación ecuatoria l, es refrescado por el Yiento del mar, y á la fecha tie ­a e unos cinco mil m radores negros, ~e presta admirablemente á toda clase d~ cultivu!'. Y la Compañía ingLsa no se ha limitado á. enriL 1uccer e con el oro, sino que se ha entendido además con otra So~iedad. an?nima, la C'_olomb/an Rubb,r C'omfallJ', de un capi­tal d _ c1en m1 l hbra csterlmas, que en Santa Bárbara de Timbi. ~ uí ha establecido su centro de acción . Esta última empresa, á p rinci¡ ios del corrient:c año contaba ya dos mil cauchos trasplanta- 8os, y dier. mil en almácigo, fuera de los centenares de árLoles na­ti vos ya .n plena producción, y esperaba que durante el aiw ele ­varía á cien mil Jos arbolillos de su plantación. T ambién cuenta ya con plantíus de caña de azúcar, café, cacao y \ainilla; y se ocupa en plantar ricino, árbol que crece con gran rapidez y que se ve1.de «. dmz"rrzblcmcnl n Europa; ha montado un aserradero mecánico para producir tablas de maderc s !xccl ntes ya acreditadas en el mercado francé . En fin, en los grandes playones del Litoral prin­ ·ipia la cría Je ganado , para lo ual cu ~nta con doscientas reses y cien mulas y caballos. E impo_ible suponer, n \ ' Í!>ta de lo dicho, que s trate de una far.a para csp ~e u lar ·n la bol a eurup~.:a; y como el jemplo de esta empresa puede atra ·r otras á esa r gión litoral casi ucs­trada del rt':sto del territorio e llombiano normalmente o1·ganizado, preciso es prcs.tarle ate.nción, no vaya á rcsul~ar estal~l~ciJa allí una vasta coloma e.·tranJera, germen de tn p1ezos y c}¡ficultades, pues no de he olvid~use que I\Ié.·ico y~rdió á California por su oro, y el Transvaal su IJbertad por la 1111 ma causa. Conforme á la Constitución vigente , las minas de metales pre-ios'Os ~on propiedad de la ación, y según la ley está gra,ada la e xportación del oro, es e l momento de que la autoridad se haga sen­tir en el a sunto, en beneficio del fisco y en guarda d e la s dificulta­tics que en esa parte dd Chocó puede traernos el porvenir. Del informe de los interesados t r aduci mos : "La Túnbl'qui Gold lr!z!tc CompanJ'. a~ n no e s c onocid~ sino tl e m uy poca s personas fuera de los acc10mstas, lo cu a l exphca por qu é el p re cio de sus . a c ci ones n? h a ~lca n zad o á la f echa el alza conside rabl e de prec10 á que t iene n. J. u t<: derech_?. ~m pe ro, ta!l luego como el negocio se haga famll.1ar a los capttahstas, e.s fácil prever que esas acciones darán ongen á un brom formtdable en el mercado europeo, donde se n egocian hace ya algunos días. Dichosos entonces los accionistas de la primera, la segunda Y. aun de la undécima hora 1; de manera que serán cuerdos los que á tlem- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '-- 309-' poden orden de comprar algunas á su banquero 6 á su agente de negocios. " Hemos oído comparar la Túnbz.quz· Gold Mzne Company á la Rand J..fzizes, y aunque entre las dos hay, en efecto, alguna seme­janza, también entre esas dos grandes empresas mineras hay no­tables diferencias, y no en contra de la liúzb/qta'. De una parte, u.11 modesto capital de cinco millones de francos, apenas mayorado por el curso del mercado, con un territorio aurífero de 450 ks. O, de ellos 6o completamente explorados y catados; un territorio ya pa­cificado, una mano de obra barata, una explotación de una facili­dad increíble con la herramienta más sencilla, y, como ya se ha. demostrado, con costo de producción de 375 francos el kilogramo, en tanto que el de venta alcanza á 3,200! "De la otra parte, un capital de diez millones de francos, ya elevado á r6o en el mercado, es decir, mayorado cuarenta ,·eces por el agio; con terreno aurífero de sólo r 2 ks. O ; un país de­vastado por una guerra interminable, una e.·plotación difícil y llena de aleas, una maquinaria compleja y valiosa, y un costo de produC­ción que sube á la mitad del de la venta. "Verdad que la Rmzd .1lfzius trabaja en un territorio cruzad• por los ferrocarriles y habitado por una población numerosa. ¿Pero acaso no puede suceder esto mismo á la liinbiqui Gold Mzi~e? Don­dequiera que e.·iste el oro en abundancia, su fuerza de atraccióa es tal que los caminos se abren por sí mismos, por así decir, los ferrocarriles se construyen como por encanto, y poblaciones impor­tantes surgen allí donde el matorral imperaba antes como el ünice soberano. "¿Es necesario recordar la historia del Klondyke, el Transvaal y la California? A principios de 1848 apenas se contaban 15,000 blancos en California: la noticia d(;l descubrimiento del oro en el aserradero de Coloma se esparció rápidamente, y en este año la guarismo de la población subió á IOO,ooo almas, y hasta 1856 au­mentó de una manera regular en so,ooo individuos por ario. "En pocos años un modesto villorrio de campesinos transvaa­lenses, Jobannesburg, se trocó en una rica y crecida ciudad de más de Ioo,ooo almas. "En fin, á pesar de los rigores del clima polar, Dawson City se levantó como por arte mágica en las heladas orillas del Yukom, y en ella hormiguean gentes de los cuatro puntos cardinales. "¿Por qué los humildes casares de negros, entre los cuales ya se alzan algunas viriendas confortables, construídas ayer no más:1 en un porvenir próximo no se transformarán también completa­mente? ¿Por qué Cotejé, Santa María, San Francisco, San José, La Fragua, Pueblo, Sesecito, no se trocarán en poblaciones flore­cientes? ¿Por qué no podremos esperar para 1Ymbzquivi/le los des­tinos de las grandes poblaciones auríferas, puesto que el preciase metal yace por centenas de millones en la cuenca de su río? "Ese valle de Timbiquí, ayer completamente ignorado, hoy apenas conocido por unos pocos, será mañana célebre en el munde Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia ·._ 3 IO _; entero: para hacer esta predicción no es necesario ser vidente ni poeta; basta ser comerciante y calcular fríamente el negocio en cuesti6n." Por muy exagerados que supongamos los informes 6 1·eclames ele la Túnb1'quz' Gold Mz'ne, sabiendo, como sabemos, lo que es nuestro Choc6, la tierra del oro por excelencia, superior á California y al Africa austral, siempre tendremos que se trata de empresas que no puede mirar el país con indiferencia: en los actuales momentos, más que desidia sería crimen cruzarnos de brazos y permitir que unos pocos mineros sardos vengan á llevarse de ColomLia ingentes riquezas, sin dejarnos en cambio sino ridículos jornales pagados á los negros que habitan la comarca y que trabajan por un pan. Ya la Ttinb1qu.i Gold ~Hm. dice en sus informes que s dueña absoluta del gran tesoro, por cuar1to pag6 anticipadamente veinte anualidades de impuesto, es decir, una suma que no alcanza á s,ooo francos 1 ¡Y esto por un terreno que mide 6o ks. O auríferos de superficie ! ¿Podernos consentir en que mañana otras compañías hagan lo propio en los valles del Micay, el Saija, el Guaguí, el Guapí y el Izcuandé? Si tal hiciéramos, mereceríamos nuestra suerte. Al Go­bierno toca estudiar y resolver el punto; pero por lo pronto cree­mos debe declararse que en esos grandes bancos aurífero , la Na­ci6n se reserva la propiedad de una hectárea por cada ciento de su­perficie, y las 500 hectáreas á que ascendería esa reserva, serán base segura para la soluci6n de todos los problemas fiscales que ltoy abruman á. Colombia. Esperemo . F. J. V. V. - ~- Doctrinal- EL S E RV 1 C 1 O O B Ll O ATO R 1 O E N LA A RO E N T 1 N A LEY NUMERO 403 r El Senado y Cámara de Diputados de la Nación Argen/z't¡a reum'dos en Congreso, &>e., SANCIONAN CON FUERZA DE LEY (Continúa) TITULO X RECOMPENSAS Á CLASES Y SOLDADOS Sobresueldo Art. 87. Todo Cabo 2.0 , desde el momento de su e~reso de la Escuela de Aplicaci6n de Clases, tendri, sobre el sueldo que Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia asigna el Presupuesto, una recompensa anual de ciento veinte pe­sos moneda nacional, pagaderos en proporción, mensualmente, durante los cuatro años de su compromiso. Art. 88. Un Cabo 2. 0 , que no hubiere ascendido á Cabo 1.0 en los cuatro años de su compromiso, no podrá renovar su contra­to y no t~ndrá derecho á las ventajas de retiro. Art. 8g. Todo Cabo r. 0 6 Sargento, en el primer período de su com~romiso, tendrá. un svbresueldo anual de ciento cincuenta peso moneda nacional, los primeros, y de ciento ochenta pesos moneda nacional, los segundos, pagaderos proporcionalmente por mes. Art. go. Los Cabos primeros y Sargentos que tomen un se­gundo compromiso de cinco años, tendrán un sobresueldo anual de ciento ochenta pesos moneda nacional, los primeros, y de dos­cientos cuarenta pesos moneda nacional, los segundos, pagaderos igualmente, proporcionalmente por mes. Art. gr. Los Cabos y Sargentos que renueven su compromiso por un tercer período, fijado en seis años, tendrán, durante éste, un sobresueldo anual de doscientos cuarenta pesos moneda nacio­nal, los primeros, y de trescientos pesos moneda nacional, los se­gundos, pagaderos proporcionalmente por mes. Art. 92. Los Suboficiales, ascendidos á tales en el primer ó segundo período de su compromiso, tendrán un sobresueldo anual de trescientos pesos moneda nacional, y los que renueven éste por el tercer período, gozarán en él de un sobresueldo de cuatrocientos ochenta pesos moneda nacional anuales, pagaderos proporcional­mente por mes. Art. 93. Los voluntarios incorporados al Ejército permanente para los fines indicados en el artículo 77, Título IX, de la presen­te Ley, gozarán del sobresueldo mensual de diez pesos moneda nacional, sobre el sueldo que les tenga asignado el Presupuesto. Art. 94· Los conscriptos incorporados por dos años, recibirán un sobresueldo anual de ochenta y cuatro pesos moneda nacional, sobre el sueldo asignado por el Presupuesto á los soldados cons­criptos. Dicho sobresueldo será abonado del modo siguiente : dos pesos moneda nacional mensualmente, y los ciento veinte pesos moneda nacional restantes, al ser licenciados al terminar su perío­- do de servicio Prefermáa á tmpltos cz'vz1es Art. 95. Las clases que hayan desempeñado quince años sus servicios como tales, serán preferidas para llenar las vacante' que oculTan en las distintas dependencias del Mini~terio de Guerra, y que puedan ser desempeñadas por ellos, así CQmo otros empleos civiles de la administración nacional que serán determinados por el Poder Ejecutivo en la reglamentación de esta Ley. Art. 96. El empleado público llamado al strvlcio militar, po­drá ser remplazado sólo provisionalmente. Su reemplazante goza­rá de la mitad del sueldo del titular, debiendo la otra entregane al censcripto. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 312 _, Art. 97· 1.0 Los Cabos primeros, Sargentos y Suboficiales, después de nueve años de servicios continuados como clases, tienen derecho á retiro, con la mitad del sueldo fijado por el Presupues-to para sus grados. - 2.0 Los Cabos primeros, Sargentos y Suboficiales, terminados los quince años de servicios continuados como clases, tienen dere­cho á retiro, con el sueldo íntegro, fijado por el Presupuesto para su grado. Art. 98. Los retirados gozarán de su retiro íntegro, aun en el caso en que fueren nombrados para desempeñar cualquier empleo de la admininistración nacional, sueldo que les será aLonado igualmente íntegro, salvo el descuento que corresponda para las cajas de los montepíos civil y militar, quedando, de consigui ente, con derecho á obtener también la jubilación del empleo civil que desempeñen, de acuerdo con la ley de la materia. Art. 99· Las ventajas acordadas á las clases y soldados del Ejército pe ; manente por este Título, no podrán ser disminuidas para aquellas clases y soldados que estuvieren ya en servicio, en caso que se dictare alguna nueva Ley que modifique la presente. TITULO XI EXCEPCIONE~ Art. 100. Exceptúase del servicio militar: a) A los que por nfennedad ó por defecto físico, resulten · inútiles para el servicio y no puedan ser empleados ni en los ser­vicios auxiliares. b) Al hijo de madre viuda ó al hijo natural que atienda á la subsistencia de ésta 6 de un padre septuagenario ó impedido. e) Al hermano que atienda á la subsistencia de hermanos me­nores huérfanos de IJadre y madre, ó de hermanos impedidos. d) Al nieto que atienda á la subsistencia de la abuela pobre 6 abudo septuagenario ó impedido. e) Al mayor de los hermanos pertenecientes á una misma cla­se, 6 al hermano menor de la clase siguiente, si estuviere ya bajo banderas un hermano cumpliendo un servicio de dos años. /) 1·1ientras duren sus funciones y empleos, á los miembros de los Poderes Públicos de la Nación y de las Provincias, á los Go­bernadores y Secretarios de los Territorios federales. g) A los miembros del clero regular y del clero secular y se­minaristas, así como á los ministros de totias las religiones. Todo seminarista que por cualquier motivo abandonare la ca­rrera eclesiástica, queda, hasta los veintiocho años cumplidos, obligado á prestar en el Ejército permanente el tiempo de servicio que por sorteo le toque. Art. IOI. Antes de concederse la excepción, deberá compro­barse debidamente la absoluta pobreza y otras causales que ne- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 313 _.1 cesariamente han de concurrir para que dichas excepciones pue­dan darse. Art. 102. En tiempo de paz, los conscriptos de dos años, des­pués de seis meses de permanencia bajo banderas en el Ejército permanente, si han satisfecho perfectamente el programa de ins­trucción militar, y han observado conducta irreprochable, podrán ser licenciados, á su pedido, hasta la fecha de su pasaje á la reser­va del Ejército de línea, siempre que se encuentren en algunos de los casos que se enumeran á continuación : a) Los maestros de escuela, los médicos y practicantes nom­brados para el servicio de los hospitale públicos, y los empleados de ferrocarriles que fueren indi pensables al servicio, á juicio del Poder Ejecutivo. b) Los jóvenes que teng-an aprobados sus exámenes anterio­res y prosigan sus estudios para obtener un título profesional en una universidad, facultad ó instituto de enseñanza superior. in embargo, el número de hombres á quienes alcance este beneficio, no podrá exceder del 5 por 100 del total de hombres de la clase incorporada por dos años. Este beneficio cesará desde el momPnto en que el individuo que goza de él, interrumpe, salvo el caso de enfermedad comprobada, Jos estudios á que hace refe­rencia este artículo, y en este caso deberá incorporarse inmediata­mente al cuerpo de que fue licenciado. Art. 103. Toda excepción deberá ser renovada anualmente, al efectuarse el pago dfi! la tasa militar establecida en el artículo 1 19 de la presente Ley. Art. 104. Todo riudadano, cualquiera que sea la categoría en que cstuvi re enrolado, tendrá obligación de dar cuenta de haher desaparecido la causa de su exce ción, cuando a í ocurrie­re, dentro de los treinta días después de d esaparecida dicha causa, dehiendo á u [Jrescntación hacer e el sorteo para designar el tiempo de enicio que le corresponda. Los que se hallen fuera del territorio de la ~ación al desaparecer la causa de la excepción, darán aviso por intermedio del Consulado de la República, ó por escrito al Ministerio de Guerra, en donde no lo hubiere; debiendo proceder á regresar al país en el más breve tiempo, para prestar el servicio militar que le corresponde y cuya duración se fijará igualmente por sorteo á su presentación. TITULO XII JUNTA DE EXCEPCIONES Art. 105. Entenderán en los reclamos de excepciones: 1.0 En la capital federal: un oficial superior delegado por el Ministro de la Guerra, como presidente; y como vocales: el Presi­dente del Consejo Deliberante Municipal, un cirujano del Ejército, el jefe del Registro Civil y un jefe del Ejército, actuando como se~ cretario y con voto. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia L 314 .J 2. 0 En las capitales de Provincia y de Territorios nacionales y otros centros de población, que en la reglamentación de esta Ley determine el Poder Ejecutivo, la junta estará compuesta así: un oficial superior ó jefe del Ejército permanente, designado por el Ministro de la Guerra, como presidente ; y como vocales: un ci­rujano, delegado por la Sanidad Militar, el Presidente de la 1\tfuni­cipalidad, ó en su defecto el Intendente Municipal del lugar en que actúe la junta, el jefe de Sección del Registro Civil y un jefe ú oficial del Ejército, actuando como secretario y con voto. Los Pre­sidentes de las Municipalidades de los puntos á que pertenezcan los individuos que soliciten excepción, tienen derecho á ocupar el puesto correspondiente al Presidente de la Municipalidad del lugar en que funcione la junta, siempre que se presP.nte en este lugar en el momento en que se tome en consideración la solicitud de excep­ción de aquéllos. 3.° Cuando el presidente ó intendente municipal fuere extran­jero, será reemplazado por el juez local superior. Art. 106. Las juntas á que se refiere el artfculo anterior, ejer­cerán sus funciones sin perjuicio de la jurisdicción que corresponde á los jueces federales ; pero en caso que una apelación sobre ex­cepción no hubiere sido despachada por el juez federal competen­te, hasta la fecha fijada para la mcorporación al Ejército del ciu­dadano solicitante de la e.·cepción, queda éste bligado á efectuar dicha incorporación y á esperar en las filas el fallo definitivo del juez. Art. 107. Los miembros de la junta de excepciones á que se refiere el artículo 105, que acordaren e. cepciones indebidamente, serán penados, en cada caso, con una prisión de tres mese á un año. Los militares miembros de las juntas que incurrieren en tales penas, cumplirán su condena en una fortaleza, y en su defecto den­tro del recinto de un cuartel; y lo civiles, en la prisión que deter­mine el juez competente. Art. 108. El car2'o de miembro de la junta de excepciones será desempeñado gratuitamente, y es irrenunciable. Su excusa inmotivada, así como la falla de así tencia á las reuniones de la junta, será castigada, en cada caso, con quince días á tres meses de prisión. TITULO XIII PENALIDADES Art. rog. El argentino que no cumpla con las prescripciones del enrolamiento determinadas en la presente Ley, será penado con un año de servicio continuado en las filas del Ejército perma­nente, sin perjuicio del enrolamiento en la categoría que le co­rresponda. Art. 110. El conscripto á quien haya tocado el iervicio de dos años, que no se incorpore en la fecha fijada, á las filas del Ejército permanente, para efectuar en él su tiempo de servicio, será Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \,_ 315 _1 penado con un año de recargo de servicio continuado en las filas, después de terminar los dos años que le correspondía hacer. Al que le toque servicio de seis meses, y no s-e incorpore en la fecha fijada, será penado con un año y medio de recargo de servicio continuado en las filas, después de terminar los seis meses que le correspondía hacer. Art. 1 1 1. El reservista que no se presentare á la convocato­ria, para realizar los períodos de instrucción que determine el Po­der Ejecutivo en cumplimiento de la prese nte Ley, setá penado con un año de servicio continuado en las filas del Ejército perma­nente. Art. 1 12. El guardia nacional que no se presente á la convo­catoria para efectuar en ella un período de instrucción, en la forma ordenada por el Poder Ejecutivo, de acuerdo con la presente Ley, será penado con seif, meses de servicio continuado en las filas del Ejército permanente. Art. 1 13. El guardia territorial que no se presente á la con­vocatoria para efectuar el período de instrucción fijado en el artí­culo 35 de la presente Ley, será penado con un mes de servicio continuado en las filas del Ejército permanente. Art. 1 14. El ciudadano que no cumpliere la disposición con­tenida en el artículo 104, Título XI, será penado con seis meses de servicio continuado en la· fila , además del tiempo que le co­rresponda por sorteo, si un contingente de su clase estuviere bajo banderas en el Ejército permanente. Art. 1 I 5. Los conscriptos que después de haber sido incorpo­rados á las filas del Ejército, sea por dos años 6 por seis meses, fueren licenciados provisionalmente por causas distintas á las in­dicadas en el artículo 102, en caso de no reincorporarse al Ejérci­to en la fecha que les ha sido prescrita, serán penados con un año de recargo de servicio continuado en las filas del Ejército perma­nente, sobre el tiempo que aún les hubiere faltado de servicio. Art. 1 16. Todos los infractores que se encuentren cumpliendo su servicio y su recargo, no podrán gozar de otro sueldo que el menor asignado á los conscriptos, quedando sin derecho á ningún sobresueldo. Art. 117. En principio, los infractores á que se refieren los artículos anteriores, cumplirán su servicio y el recargo en Jos cuer­pos del Ejército destacados en fronteras, 6 que ha~an el servicio de policías en los Territorios nacionales. Art. 118. Los militares á que se refiere el artículo 6. 0 de la presente Ley, incurrirán en las penas establecidas en el Capítulo II, Título II, Sección segunda del Libro segundo del Código Penal Militar. Ccnli'núa ~ ----- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 316 -J -=--=== Variedades ====- PEREGRINACION DE ALPHA 1 POR MANUEL ANCIZAR (Continúa) En las cercanías de Soatá fue donde primero encontrámos fó­siles de mastodonte, soterrados bajo un techo calizo de terreno de acarreo, del cual se encuentran abundantes depósitos en las cuen­cas formadas por los innumerables estribos y colinas que dan un relieve sumamente desigual al territorio. Estos huesos lle\an seña­les de haber sido rodados y rotos por corrientes y remolinos de ag-uas poderosas, en términos que apenas las grandes mu las se hallan enteras, gracias á la resistencia metálica de su esmalte. Restos de la misma especie suelen descubrirse al pie de Cavara­chía, depositados tranquilamente entre la greda y ar na de los an­tiguos estuarios del Chicamocha. Cómo hayan permanecido por allí, si arrastrados desde los altos páramos por aguas diluvianas, 6 sor­prendidos y sepultados por ellas en su mansión habitual, no podre­mos determinarlo sino después de examinar los fósiles análogos que se dice hay en las riberas del 11ag-dalena; pero se ignora si ma­nifiestan señales de ha er sido rodados ó no, haciendo en seguida la comparación necesaria con la edad de las eleYadas cumbres del Cocuy, donde también los hallámos, tan colosales, que un colmillo midió nueve palmos de larg·o; á menos que los fósiles del Magda­lena sean de megaterio, puesto que, segtÍn Bucklan, se han encon­trado abundantemente en el Paraguay, de jando rastros continua­dos hasta los Estados Unidos, y concurren bastantes razones para creer que habitaron en gran número la América meridional. Lleva el río Chicamocha en sus márgenes hundidas y revol­cadas el testimonio de haber acarreado en época remota una te­rrible inundación pro\'eniente de las planicies de Tunja y Tunda­roa. Las aguas violentas rompieron los estribos de la cordillera que se opusieron á su curso, socavaron el antiguo suelo y causaron hundimientos laterales en que al pie de los estratos desnudos y quebrantados de la serranía se acumularon confusamente las tie­rras por espacio de media legua de lado y lado, permaneciendo sin la consistencia necesaria pt ra no ser minadas y arrastradas por las lluvias, y en un estado de aridez que hace completo con­traste con la fertilidad de las mesetas superiores. El río, turbulen­to como un torrente, corre por entre rocas transportadas de otros lugares. Atraviésase por cabuya, y una cuadrilla de nadadores se encarga de hacer pasar las bestias, guiándolas y animándolas con gritos, ejercicio en que e tán todo el día, y en el cual adquieren notable fuerza y desarrollo de musculatura; sirven lealmente al pasajero, y ag-radecen cualquier demostración de cariño, con cier- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \._ 317 _; ta franqueza varonil que parece comunicada por el oficio; pues ya se ha observado que las profesiones activas y rodeadas de riesgos de la vida, ennoblecen el alma del hombre, implantando en ella sentimientos generosos que no siempre acompañan á los de ocupa­ciones sedentarias. Del otro lado del río se encuentran por largo trecho del camino que llaman viejo, grandes barrancas de esqui tos carburados, minados por filtraciones salitrosas, y en varias partes atravesadas por vetas de hulla q ue inútilmente ofrecen su riqueza. Más adelante comienzan á levantarse los cerros con mesetas bien cultivadas y cumbres montañosas, flanqueadas de estratos calizos tan discordantes, que á veces se plegan sobre sí mismos, formando grandes óvalos, resultado de hundimientos parciales verdadera­mente raros. En la mitad de los cerros, que siguen levantándose por explanadas cortas y sucesivas hasta el páramo del Escoba], se halla Boabita, con su caserío pajizo y reducido; y media legua adelante Ubita, ambos cabeza de Distrito, fundados como en com­petencia, y según se nos <.lijo, por ccrct.;nar á un Cura codicioso la mitad de 1a extensa Parroquia de que disfrutaba, quien tenía puesta la mira preferentemente en los bienes terrenales. Acertámos á lle­gar á Ubita en día de mercado. La plaza esta ha casi llena de bue­yes enjalmados y cargados, y muchedumbre de campesinos ofre­ciendo en pintore~ca confusión varie<.la<.l de frutos y artefactos en venta. Por e. ·cepción se notaba el rostro cobrizo de algún indio entre la multitud de gentes blanca que formab::m casi el total de los vecinos, haciéndose notable la mujeres por el carmín de sus m .jillas y la pequeñez del pie, calzado con la alparg-ata, sujeta a por una trenza de colores. Para el que se tr«nsporta con el pensa­miento al por· nir de e te país "lastrado lh: oru," como dice Ovie­do, es un e · pectáculo int resante l ue presentan las reuniones numero as de los mercados, donde se ve la públaci6n, comr.ucsta de ag-ricultor· s Llancos y robu Los, ostentando los firme. colores de la salud y la aleg ·ía bulliciosa del bienestar, toclos bien \'esti­dos y abrigados, todos te ni ~ndo <.le ué vivir con independencia, y algunos manifl.:!stand en el aseo dd traje y gra,·edad de la per­sona, que son hombres de caudal, ennoblecidos por el trabajo y la economía. La fecunda tierra, cuyos Jímit'-s se e.·tienclen más allá de lo que puede ambicionar un puel.Jlo naciente, les afianza los medio· de holgada e.·istcncia y le aleja del alma la pasión de la envidia, hija de la miseria sin esperanza; las familias se multipli­can sin temor de que les falte el pan cuotidiano; los motivos para delinquir contra las personas y la propiedad no se conocen sino es en las ruidosas querellas que nacen del amor y los celos, compa­ñeros inevital.Jles del corazón humano. Un pueblo que así comien­za, y que habrá de crecer bajo el amparo de la vivificante demo­cracia, sin trabas para la industria, sin opresión para el espíritu, camina necesariamente á la grandeza. XVIII Los recuestos y explanadas ascendentes de Boabita y Ubita concluyen al N. y NE. con el territorio de Soatá por las elevadas Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 318 _J cumbres de una serranía estratiforme y anchurosa, que es un ra­mal de la cordillera oriental de Jos Andes granadinos. Media en­tre Ubita y la villa del Cocuy la distancia de 6 leguas, ora se tome el camino que atravesando el Alto de Belén pasa por La Capilla, ora su paralelo, que á mano derecha saha el Alto del Cocuy por junto al tempestuoso páramo del Escoba!, donde la serranía se manifiessa destrozada y cubierta de sus propias ruinas colosales. Como en el ramal fron. rizo que divide Jos cantones de San Gil y Soatá encontrámos por primera vez fragm ntos \Í ibles de rocas graníticas, las cuales generalmente están cubiertas bajo estratos poderosos de transición y secundarios n nuestros Andes del N., resolvimos tomar el segundo de los indicados camino , esperanza­dos de hallar patente la formación granítica en las grandes rotu­ras y derrumbes del páramo, puesto que g·uarda con el ramal de Onzaga notables analogías de constitución y dirección. Con todo eso, y á pesar de haber subido 4,218 metros, que es la altura del Escoba], sólo encontrámos rocas de sedimento en estratos violen­tamente sublevados, ó en trozos que algún terremoto esparció por las faldas y precipicios, con los caractcr_;s del terreno péneo de la formación secundaria. El sjstcma de levantamiento es allí por lí­neas rectas de S. á N., sin descubrirse el eje mineralógico de la serranía, sino estratos poderosos de calizas magnesíferas y arenis­cas rojizas, remate de los esquistos y terrenos carboníferos que habíamos dejado en la región inferior cortada por el Chicamocha. Conforme íbamos acercándonos al Alto de Cocuy (3,866 me­tros; temperatura, 9° cent. á las 8~), la vegetación vigorosa des­aparecía, quedando en su lugar los arbustos enanos resinosos, las gramíneas y los mu o·os, hasta que por fin, coronada la altura, en­trámos en la región exclusiva del fr ailejón, que en aquellos lugares mece su triste paraguas de hojas amarillas sobre un tronco de 5 á 8 metros, chorreado y ennegrecido por la abundante trementina que destila esta planta, tan fea para la vista como útil para ex­citar el calor de la piel, pareciendo que la Providencia la colocó en nu~ tros páramos con el fin de animar al hombre á transitarlos. Caminábamos por una enda pedregosa, llevando á la derecha los desnudos picachos del E cabal, y á la izquierda los gigantescos paredones de una cortadura irregular por cuyo fondo se oía correr á saltos un riachuelo. 1 ugas de Yicnto helado se pr cipitaban sil­bando por el ancho callejón, trayéndonos remolinos de espesa nie­bla en que largo rato permanecíamos envueltos. La soledad y profundo silencio del lugar; las enormes rocas desnudas que se alzan por todas partes en medio de las ruinas de cerros postrados unos sobre otros, mezclando sus restos ponderosos lanzados á gran distancia ; el opaco y triste cielo por cuyo espacio giraban buitres corpulentos y algún candor con la majestad del señor de las aves carniceras,-todo esto formaba una escena sublime de aridez y de­vastación, que nos mantenía involuntariamente callados, como si nos oprimiera la idea del desamparo en que allí se encuentra el viaje­ro. Una voz monótona y tristre que devolvían los ecos de las pe- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 319 _./ ñas, vino á sacarnos de nuestra distracción, y buscando con la vis­ta quién cantaba de esa manera en aquel desierto, columbrámos á lo lejos, y acurrucada junto á las roca , una mujer vestida de ba­yeta, oculto el rostro bajo el ancho sombrero de trenza que lleva­ba encasquetado, y rodeada de algunas ovejas negras que pasta­ban In. escasa yerba. Informónos el guía que esta mujer vivía sola con su hija en lo más agreste · del páramo, sustentándose con los productos de su pobre rebaño. Cantaba para e pant ar los buitres, que no oyendo la voz se arrojan sobre los corderillos y los llevan arrebatados hasta los picachos inaccesibles, donde hacen su habita­tación. Había no sé qué de raro y misterioso en esa manera de existir, fuera de todo comercio humano, sin má!:> amparo que Dios en lo alto y la indiferencia de los hombres en la tierra. Compade­cidos llamámos á la vieja cantora para dejarle un recuerdo nués­tro: á los primeros gritos que resonaron en el espacio, cesó ella de cantar, nos examinó un breve rato, y luégo, sin hacer caso de nues­tras señ:1 , tornó á bajar la cabeza y á entonar sus melancólicas endE>chas. ¿Qué pesar, ó qué escarmiento terrible encerraría en el alma esta desventurada? Lo preguntámos, y se reían de nuestra pregunta, como si la sensibilidad y el pensamiento no existieran también bajo los harapos de la miseria. Nadie sabía la historia de esta mujer, ni los motivos de su confinamiento en lugares inhabita­dos: era infeliz y oscura, y para las gentes acomodadas, tales seres no tienen historia: apenas tienen alma racional. Ct;nlzttÚII No Oficial NUEVA GEOGRAFii\ DE COLOl\'1BIA TO~IO 2 •0 -GEOGRAFÍA FÍ ICA Estando ya en prensa el tomo 2. 0 de la Nun.Ja Gtografía dt Colombia, consagrado al estudio detallado del territorio, desde el punto de vi ta físico, nos ha parecido conveniente insertar en este semanario algunos documentos referentes á dicho trabajo, por ob­vias razones que el lector sabrá apreciar. Oportunamente dare­mos la muestra de los grabados, que como se comprenderá, en su mayor parte son cartas y planos detallados de las diversas regio­nes naturales y de sus porciones más inter~santes 6 mejor conoci­das, de acuerdo con los trabajos más recientes y autorizados. Sr. General D. Francisco J. Vergara y V. "Bogotá, Agosto 29 de 1902 Estimado amigo : He examinado y ·estudiado con la mayor atención la carta geográfica de la hoya del Patía, trabajada por usted, ue se sirvió Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 320 _) enviarme con su amable esquela de r 2 de los corrientes, para que emita concepto sobre ella. Desde el año de 1893 vengo estudiando en los libros, manus­critos y mapas que hallo á la mano, y en el mismo terreno, la His­toria y la Geografía de la sección que tarde ó temprano formará el décimo Departam ento, y que en mi concepto es la región más rica y de mayor y más inmediato porvenir, por su proximidad al Canal que ha de abrirse por Panamá 6 por Nicaragua, por la fer­tilidad de sus terrenos, abundancia de pastos en los 'Valles bajos, excelentes climas en las tierras altas, densa población, hábitos y carácter de ésta, facilidades de comunicación rápida con f' l mar, &c. En cada uno de mis viajes al Sur, he llevado cartas geográ­ficas, relaciones de viajeros, geografías, brújula, &c., para hacer un estudio formal de las localidades que voy recorriendo, y para anotar y rectificar todo lo que encuentro digno de ello. Por eso puedo dar i usted opinión no inconsciente sobre su trabajo. No la comparo con las cartas geográficas publicadas hasta hoy, para decirle que la encuentro mucho mejor que é:.tas, porque ese sería flaco elogio. En el último viaje hasta Ipiales, llevé un mapa de las Provin­cias de ] úquerr s y Obando, y otro dt~ la costa del Pacífico, entre las bocas del Iv!ira y la del Ivlicay, trabajados por usted. El primero lo hice estudiar por tocios los conocedores en las principales pablaciones del ur, para que me ind'caran lo errores ú omi ·iones qu notaran, y sólo encontraron que no estaban mar­cados dos caminos scc ionales t·ecicntemente abiertos, y el cambio de nombre de uno 6 dos riachuelos. El segundo fu e detenidamen­te comparado por el Capit.1n del buque inglé · 'Ji1boga con las co­pias de las cartas d el Almirantazcyo que u a la marina inglesa, y de pués de un minucioso c·studio, me hizo dos pequeñas correccio­nes, y marcó en sus cartas s is omisiones, tomando los datos de la de usted, de que hizo grande· elogios, manifestándome que ~1 po­día apreciar su trabajo, porque hacía mu hus años que naYega­ba en nuestras costa del Pacífico, las cuales ha r corrido palmo i palmo con agentes Yenidos e.·prcsamcnte á estudiarlas. Creo que esto valga para usted mns que mi pobre opinión de aficionado; pero como me la pide, no tengo incom·eniente n dár­sela. El trabajo de usted, en escala de 1:200000, lo encuentro de una exactitud admirable hasta en los más pequeños detalles; y si el de las demás regiones del país es igual, como lo supongo, habrá le­vantado usted un monumento de gloria para su nombre y para la Nación, y que no muy tarde será apreciado en todo su valor, cuan­do abierto el Canal, vengan hombres de ciencia á estudiar las re­giones del Cauca y i dar desarrollo á sus inmensas riquezas. Soy de usted atento servidor y amigo, RuFINO GwTIÉRREz" Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VI Serie III Tomo II N. 10

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VI Serie III Tomo I N. 19

Por: | Fecha: 10/05/1902

-= Oficial ==== DECRETO "U .IER f593 DE 1902 ( BRll. 29) por d cual se hac.::u tlo · no uuramientos El Vtápresid~:ll/( de la R 'P'íblú. , tttca1 ·gado del Poder .Ii'jeculiv•, DECR:i:C.A Artícul umc , .. cione sobre el lstm del Ejé1·cito en ope­lanu 1 tr po le s ñala el De-: ECRr~1 700 (AlH IJ. 2 ,;;.•) por el cua l s e h. e • un romo ... tón El VT"r~pr'- ¡(fff n!t dt / ,l Rtplíl~b'ca, (ncm ¡:ado del Podtr Ejur~lt"w#, o:r.c E ' • . Pr muéve e a\ Coronel Jorg·e Ro illo del it al puesto d primer Jefe del Balall.Jn Gr,rna- • TOMO 1-)7 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. B o l~tín M i litar de Colombia '- 578 _1 Jeros de la primera División del Ejército de Occidente de Cundina­marca. Comuníquese y publíqucse. Dado en Bogotá, á 29 de Abril de 1902. JO E MA EL MARROQUlN El Ministro de Guerra, ARISTIDES F:z~ÁN~E% DECRE O U 1ERO 701 DE 1902 (ABRIL 29) por el cual se hace una promoción y se destina á un Jefe .El Yüepres/denle de la R epública encargado del Poder Ejuult?J~ D EC R ET .\ rtículo único. Promuéve e al General de Brigada lndalecio Munévar d 1 pue to de primer yudante eneral de la Di\ i ión Manuel AL dt"na, 1 e J fe de tado . f yor de la D'vi ión Al/rall­da, ue va á 1 ganizar n uat ·que el eneral Francisco Cama­cho B . . La pr ente promoción debe su1·tir sus efectos d sde el 1.0 de rvt yo próximo. Comunf uese y publí ue Dado en ogotá, á 29 de bril de 1902. JO E • I .l UEL MARROQUI •1 Mini tro de Guerra, ARI TIDES F ER .... úwxz DECRET 1ER 702 DE 1902 (ABRIL 29) por d cual se ha e un nombramiento El V~epres/(Ünü de la RtplÍbl/ca, encargado dd Pccür Ejuult'r~-, DECRETA Artículo único. ómbra Capellán del Ejército que obra en los territorios de la Int ndencia de San ~ 1artfn y de la Provincias de Oriente y Guata vita., de que es Comandante n jefe el General Mariano Ospina Chaparro, al Reverendo Padre José Valenzueta, con el sueldo de primer Jefe de Cuerpo, que le reconoce el De­creto respecth·o. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 29 de Abril de 1902. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDllS FxRNÁNDR'Z Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 579 _J DECRET u r!ER 70 DE Ig02 (ABRIL 29) por el cual se di pone la organización d un Cuerpo de Ejército y se concede una facultad EJ Vi"apt·esidenlt de la R~ptíblica, urcargado del Poder .E;juultilo, DECRI-:T.A rt. 1. 0 Organízas un Cuerpo de .... jército n operaciones sobre el I tmo de Panamá compuc to de la fu rzas ue comanda en la actualidad el General P mpilio Gutiérrez y de la División que se hall al mando d 1 G ncral .. Joro -1 reno. Art. 2.0 "ómbra e Comandante n J f d e te Ejército al Sr. en ·ral n j efe mpilio utiérrez, é in í t el de facul-tades d · iini tr d Guerra. Art. 3. 0 utodza ·1 , en virlu lo di. ue to n 1 artículo anterior, pat·a ha r la r organi7.ación d ~ 1 .jét·cito en referencia n la forma que jm~guc n.á con · nient acicndo los nombra-m ·ento de J f y ~ciat omuníque y ublí u Dado n Bogotá, á 29 de bril de J !ARROQUI El ·1ini tro de Guerra 1 ' ,'DEZ D ~CRET 706 DE 1902 (.\BRIL 29) por el cual se llama á un Jefe al c;cn·icio acti\'o : le destina y e hacen ·ario • r ombramicnto El Ví'cepraidenü d~ la R~ptíbli'ca, (llcargado t!d P()d~r Ej((ull"vl' , DECR T A Art. erv1c1o cti vo nera 1 de rio-ada Numa P. oguera, y d tínas le como In pector .fci e 1 de las fuerza cantona la ntr 1 itio ele 'rr uina riente d Bogotá, ha ta Llanogrand , ad h ono1 tm. §. as funcione de e e em 1 ado rán la mi mas que de-ermin el Código 1: Iilitar. Art. 2 .o Nómbra e primero yudant del n ral ogue-ra á lo re . 1'eniente Coronel Miguel . Rozo Y rgento Ma-yor 11anuel Alberto Bernal. Comuníque y pubHquese. Dado en Bogotá, á 29 de bril de xgoz. ] E M EL MAR OQUIN E1 Ministro de Guerra, AaxsTxoxs FERNÁl\'l>RZ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. oletÍI 1 iilitar de C io tnbia '- 580 _J ECRETO fUMER 713 E 1902 ()tA\'0 1.0 ) p r el cua e hace un nombramiento XI Vrapr6,\ldenle de la Reptíblic , encar ad, dd Podtr ..E)"tcull'lll DXC J:TA .Artículo únic-u. .. rase omi~ario Pagador d EZ-El Ministro de Instrucción Pública, JosÉ JoAQUÍN CAsAs.­El Ministro del Tesoro, AGusTÍN URIBJt. DECRETO NUMERO 726 ·DE 1902 (MAYO 1. 0 ) por el cual se hace un nombramiento y una promoción El Vú:epresid~ule de la Rep/tblica, e11cargado del Poder EjecuH •, DECRETA. Art. 1.0 Promuévese al Teniente Cor nel Adolfo González del puesto de 1 .er jefe del Bat llón Rrndnd~z, de la 1 .• División del Ejército en operacione sobre el I tmo de Panamá, al de Ayudan­te de la mi ma Divi ión. Art. 2.0 6mbras I .er Jeofe del Batallón nrnándes antes men-cionado, al Teniente Coronel César Saavedra. . Comuníquese y publí uese. Dado en Bog'ol á 1.0 de 1ayo de 1902. ] S ( M UEL MARROQUIN El Ministro de u erra A RIS rnxs 1 ER ANDZZ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia ~ 584.......) DECRETO NUMERO 134 DE 1902 (MAYO 2) por el cual se hace una promoción m Vtcepresüienle de la RepúbHca, tllCargad- del Poder .E.Jeculzv•, DECRETA Artículo único. Promuévese al Teniente Coronel Julio Rui Ospina del Cuerpo de Depósito al puesto de Ayudante del 11inis­terio de Guerra, asimilado á Coronel primer Jefe de Cuerpo par(! los efectos fiscales. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 2 de Mayo de 1902. ]O E MA UEL MARROQUI. El Ministro de Guerra, ARrsTIDEs FER.lliÁNDxz DECRETO NUMERO 735 DE 1902 (MAYO 2) que reforma el marcado con el número 704, de 29 de Abril de 1902 El Vzcepresidenle de la R~pzíllica, encar~ado del Poder .E:.fecuHv,, DECRETA Durante la permanencia del r. General en ]efe D. Pom- ­pilio Gutiérr z en el Istmo de Panamá como Comandante en Jefe: del Cu rpo de Ejército e que trata 1 Decreto número 704 dell año en cur o, t ndrá e 1 caráct r d J fe superior de operaciones en t dicho Departamento, y de consigui nte le quedarán subordinadas todas las fu rzas de allí. §. Queda en estos términos reformado el Decreto número 70+ e 29 de Abril del presente año. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 2 de Iv!ayo de 1902. ]OSE fANUEL MARROQUI El Ministro de Guerra, A ISTIDE FxRN.ÁNo:az Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 585 -' DECRETO NUMERO 737 DE 1902 (M \"0 2) 1uc reforma 1 articulo 2.0 del ccreto n' mero 678 de 26 de Abril de 190: El T icepresz(/uzle de 1 Rep~bHca, e11cargado del Po«er EjeculzH, El Mini tr d D CR7..TA . e. eneral Viccnt \ andurraga 1unicipio de emocón achanci-ayo de 1902. JO E }.! UEL MAR OQUIN IDE FER. ÁNDBL ECR T {L1ER 7 o DE 1902 (MAYO 3) sobr orden pú bl ic .El Vicepresi(i n/ de 1 Rrpública ~ncargado dd Poder EjecuHv#, co,· IDERANDO rande amenaza contra los vivan eros, nego­y que aun cu ndv 1 Gobierno n guarda it rla, no ha podido con­ha Gobi roo a m parar en sus personas é in- DECRJtTA 1 Artículo único. rganíza e un E u dr6n con el número de ~ plazas que el Ministerio de uerra estime conveniente. Este Es- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia -- 586 _,1 cu adrón tendrá su Estado Mayor, y se dividirá en tantos piquetes volante cuantos sean necesario recorrerá los caminos naciona­les, d part~ mentales y municipale , con 1 objeto de dar seguri­dades y garantías á vivanderos, negociantes y tran eúntes, y cap­turará toda la cuadrillas de malhechores que merodean en la vías pública y á los rezagados de las fuerza rebeldes. Publíquese. Dado en Bogotá, á 3 de Mayo de I9()2. JOSE MANUEL MARROQUI •1 Ministro de Guerra, ARI TIDES FERNÁNDEZ DECRETO NUMERO 744 DE 190~ (HAYO 2) que dispone la organizaci6n de una Divisi6n .El Viupresrilenle de la República, encargado da P~der Ejeculz"••, DECRETA Art. l.r:> Organfzase una División en el Municipio de Pacho y pueblos circunvecino , compuesta de cuatro Batallones de á dos­cientos cincuenta y seis individuo de tropa cada uno. §. Para la organización de esta Di vi ión servirá de base la Columna Fernátulez que e halla acantonada en aquel lugar. Art. 2.0 ómbrase Comandante general de la expre ada Di­visión al General Cecilio Zamudio, y Jefe de Estado Mayor al Ge­neral roilán M ahecha. Art. J.0 Destínase para la expresada Divi ión á los siguien­tes J efes y Oficiales: Coroneles Jesús María Zerna y Guillermo Palomares; Capitanes Roberto Tavera, Leopoldo Armero y Eloy Q•Jintero; Tenientes Aurelio González, Justo Tobar, Florentino Hernández, Enrique Ramh·ez y Romualdo González · y ubte­ment s Jacinto González y Jesús Duarte. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 2 de Mayo de 1902. jO E MA UEL MARROQUIN i Ministro de Guerra, ARI TIDES FxR. ·.ÁNo~~ RESOLUCION UME O 41 sobre orden 'blico Despacho dt Gu.erra-Bogotd Mayo 5 de r9 02 CO lDERA 'D Que \ alza exccsi va de los ví ere se debe, en su mayor par­e, á que \os product re y negociante , temerosos de ser ase in a~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín ilit r de olombia '--- 587 -' s 6 a altados en los caminos públicos, se abstienen de traer sus ·tículos á la capital ; Que e deber del Gobierno por cu n os medios estén á su al­nce debe1ar la p rtidas armada y lo grupo rebeldes reza­_ do que, á guisa de r volucionarios, e han organizado en cua­rllas de malherhore con el fin de a altar· en lo camino públi­s y en otros sitios á vivanderos }' demá transeúnte · y .. Que es de vital importancia la reglamentación y pronto ser­lClO del E cuadrón creado por Decreto Ejecutivo número 740 de _cha 3 del que cursa, E RESUELVE Autorízase al Jefe de la Sección s: de este Ministerio para 1ue proceda inmedtatamente á organizar y reglamentar el E cua­rón con el número de plazas sufici ntes para el er icio. E te ;ervicio será permanente, y lo hará extensivo á todos los puntos t::cesarios. El Ministro, AnsTIDKS F:xaNÁND&Z CO TESTACIO DADA A UN MEMORIAL POR EL VlCEPRESlDE Te DE LA REPÚBLICA res. Dres. D. Diego ~endoza, D. Rafael Rocha Ca tilla, garita y . J. E. 1 tanrique. anuel José An- Recibí el Mem rial que con fecha 14 del corriente n1e diri­gieron u tedes y otro muchos ciudadano . He hecho la misma alta estimación que ustedes de los con­ceptos y exhortaciones contenido n la Carta Pa toral que el Ilmo. r. Arzobispo de Bogotá como reJado celo o y como ciudadano animado d uro patriotismo, dirigió á s""s dioc sano á principios del mes corriente. En ella he encontrado una pintura i va de la horrorosa itua­ci6n á que nue tra di ensione inte tinas nos han conduci o, y la expre ión e us anhelos por la paz. Yo también n diver s manife taciones públicas hechas á mis conciudadano he ex re ado igual s anh lo , y 1 propio he hecho e palabra y por e crito nt ·ndiéndom co!'l com atd tas míos pert nl! ient á di tinta parcialida p Jít1ca qu s me han dirigido par indicarme manera de poner fin á la guerra, ue ellos han con i .~ado po ibl · y eficac . Me.:: ha comnl ciclo obr man ra 1 r que u · tedes, á qu1enes pu do mirar e ~ r 1 re ~ nt ntes de un partí ~ u e ~a ido hostil á la Igl ia t61ic acaten y pi udan la mamfe tac1ón que d u voluntad hac á J fiel un Prelado at6Iico. to me infunde la Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Milit r de Colombia '-- 588 _.1 halagüeña esperanza de que, ya que no todo ese partido, á lo m nos muchos de sus más honora le "miem ros se hayan hecho car;r go del deber en que todos los católicos estamos de sostener la instituciones que respetan los derechos de la Iglesia le dan liber. - tad y reconocen que la Religión es el primero de los elementos de orden y de btenestar general. En cuanto al sentido y alcance d la ala ras de nuestrc Ilmo. Prelado, tengo la pena d no hallarme d acuerdo con us - tedes. U tedes entienden que él, al encarecer la necesidad de qu~ haga la paz y al instar para que se trate de alcanzar e ~ bien, pro­pone que el Gobierno, tratando con los revolucionarios como de igual á ÍO"'ual, y entrando en transacciones con ellos, atisfaga su aspiracione y los ponga en posesión de mucha de a uellas cosas por las cuales se juzga qu tán combatiendo. ario asaje det la Carta Pa toral prueban que las medidas qu . acon eja n las que deben adoptar los ad ver arios armados d 1 Gobierno para que volvamo al estado de paz que ellos hp.n alterad . Cierto pasajes de Encíclicas del Soberano Pontífice, citados por el Sr. Arzobi po, demuestran que quien tiene deber moral y religio o de ce er en a contienda, no e el Gobierno, sino quien lo desconoc y trata de d rrocarlo. Afirma el r. rzobispo que la guerra es de ordinario obra 1 de inju~ticia oluntaria.... rovocada con designios criminales. De • la Encíclica Immorlale Dez" toma las iguientes palabras : "Los Go- · bernado , por su parte, han de comprender qu es justo y legítimo el alto mini teri ue aquéllo (lo ~ Gobernantes) ej rcen, y han de acoger dócilmente las órdenes de las autoridades, prestándoles obe­diencia y fi elidad, porque tan ilícito es de reciar la le ítima au­tondad, ea cual fuere la per ona que la reviste, como hacer re­sistencia á la voluntad de Dios." u Todos los individuos (dice la mi ma Encíclica, en pasaje citado en la Carta Pastoral) están obli­gados á ac ptar el Gobierno que los rige, al cual a origen un con­junto de circun tancias históricas ó nacionales, de que nacen tam­bién la leye fundamentales por las cuale e determina tal forma particula1· de gobi rno tal m dio de tran misión de los Poderes públicos. De a uí "iene ue 1 Iglesia enseñe ue tampoco pueden los fieles intentar na para d rribar lo o-obi rnos." ' iguiendo siempre el texto de la Encf Jica afirma ~1 r lado que la Iglesia reprobó iempt· á los hombres r beld á la autoridad legítima y condenó sus doctdnas. ' Hé aquf otra cita d la Encíclica, que ha­Jlamos n la Carta Pastoral : 'El rehusar obediencia y 1 trastor­nar la ociedad, apelando á la edición por la fuerza d las mu­chedumLre , e crimen no sólo e e lesa majestad humana, sino también de lesa majestad divina." El Ilmo. Sr. Arzobispo condena expresamente la revolución en el párrafo siguient , lo mismo que en toda la Carta Pastoral: "Nos dirigimos en prim r Jugar á los que en mala hora enarbola­ron el estandarte de la rebelión y son causa inmediata de los ma- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. B letín ilit r de Colombia '- 589 _; Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. , oletín Militar de Colombia '-- sgo _) prcs nte gu rra haya teni o larga dura­la que u tecle: apuntan . o ha durado esta para r aliLar idea- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 591 _J i Dios d las escuelas y de todo los e tablecimientos de educa­~ ión, ha contribuído también pod rosam nte á que esta guerra se largue así como á que tenga los abomina les caracteres que la :listinguen. A esa corrupción se debe que e te estado de desorden haya ido convertido por muchos en siLuación propicia, no sólo para el roJ:>o, sino también para pinKües, fáciles y nunca soñadas e pe-ulaciOnes, que aumentan la riqueza de los que las hacen, sin au­mentar la pública, y que á muchos distraen del cumplimiento de sa­rados debere . o de extrañar qu si muchos centenares e colombianos pacíficos y laborioso suspiran por la paz, otros muchos teman ue al terminarse la guerra, se cieguen las fuentes de ri ucza que al pre ent ti nen en e.· lotación. Desean ust d s que no termine e ta o-uerra sin que juntamen­te con ella d apar zcan la cau a á que han debid todas las nué tra . ómo e ha an de remover sas causa . e probl ma po­Hlico que no pued tudiat- e en época tan turbul nta como la ac­tual sino en alrruna en que los ánimo esté n e r e nos. Pu de d cir­s que e e e tudio h id h cho de tl e 1u i t e la R 1 ública, pue todos los partidos p ra afirm rse en 1 Poder uando lo han nido, han aplica lo todo us fu e rzo á hac r con titucione y leye y á en ayar práctic rara \ itar r ' 1ucion ó m ·imien- 0 qu e lo hagan p rder. To o o estudios y e fuerzos han sido inútil s. ca o no in razón e ha atribuído la frecuencia de nue tras revoluciones á la índole de la raza qu uebl á olombia. ea esa índole la que fuer damo má · acífico y gobcrna le si hubié­emo empe?.ado á cr mi mbros de una R ptllli d mocrática le pué d haber a uiricl háLito que no hubies n hecho capa­e de gob<'rnarnos y de d jarno gobernaL La dcmocr cia e lo ue dcb r cuand se tablece n un p ís acostumbrado ya á respetar la autoridad, á reconocer la n "'cesidad le que hay 1 yes } á someter e á lla . 1\quí no se tit.:nc noción ju ta de obiern ni d autoridad. los ojo de la mayorí d lo colombiano , l obierno no e otra cosa que un grupo de hombres que por la fu rza ó cl otr man - ra ha logrado apod 1·arse del jér it y de la T sorería. P ra los que tal pi n an el patrioti mo con i te n fi alizar á lo hombr s de ese ·rupo n murmurar libremente de llo y á veces hasta en calumniado . Entre las causas de nuestra re Jucionc , hay que contar las revolucione mi ma : la 1· petici6n d cual uier act humano n­gendra 1 hábito y pone de manifie to 1 mar: ra de ejecutarlo. En cada revolución se apr nde á hacer revo1uc10r;e ! ~ d scubr n l~s aficionados á hacerlas Jo medios d darl s pnnc1 JO y de conti­nuarla . A f, quien promueve y quien fomenta una, e hac~ re pon­sable no sólo de los male que lla procluc , sino también de los que han de provenir de otras futuras. Afirman ustedes que el pu ~lo ha_ce la guerr por algún ideal político 6 para repeler alguna v10lenc•a á sus derechos. Muy poco Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colon1bia '- 592 _j ha de conocer á nuestro pueblo quien crea que ha sido él quien ha iniciado y sostenido la present rturbaci6n del orden públlco. El pueblo e taba cuando ésta se pr u jo di frutando de paz y gozan­do tranquilo de los frutos d u trabajo. lguno individuo mo 'Í ­dos por 1 apetito del man o , han forzado á lo ue del trabajo vivían, á hacer armas contra la autoridad que los roteg1a, ora haciéndol s creer ue é ta le hacía d ño y ma uina a contra ello , ora ti ·ándolos á sus campamento valiéndose de la fuerza bruta. o, no fue 1 pueblo quien declar6 la guerra al Gobierno; Colombia entera fue te tig d la labor u co t6 á uno dt: lo principale promotores d ella hombre de gran per ua iYa acth·o y porfiado como p co 1 det · rminar á una parte del u lJlo á tomar la arm ~ . Y fu grand, y ilata a e a la or no o tante que las au orid e no l e pu~ieron esturbo ara que YtaJara pero­rara, escribiera cat~ta y 1-! riódico llamando á la guerra y ara que hiciera conocer 1 plan de lla por medio d la prensa. 1' 1 pueblo se le ha tratado d ngañar haciéndole crcet- ue su pobre­: la y to o su quebranto e deben al o i rno. Pruebas palmaria de ue 1 · revolucionarios armado no pe­lean p r i eale político on ue lo corifeo d u panidu des­aprobaron su primer movimiento, y ue, habiéndo e pronunciado contra el partido nacion Ji ta dueñ del Poder en r , qui ieron luégo concer-tar on él p ra rr cat- mi Gvbi rno. El General Varga anto ha dicho qu el obiern del Dr. Sanclemen te era legítim y bu no, y que 1 mío e todo lo con­trario. Hablan u tede de prosct·i cienes y de escl vitud civil ha vivido m dia ación dur nt _ 'eint año_. ¿ uál de lo duos que hoy empuñan la arm contra 1 obierno ha i crito? ¿ u¿ t m r de rlo poJían abrigar hace do los que la han empu- ad ·. ¿ uále on lo derecho privado á m e dia ación. ca o se dirá u uno triunfos en la J ccion _. por el pu bl ya s qu 6 ea que e ponb n m i ilícito . 1 ui n la picrd la piet d por la Y Juntad d e la mayoría 1 ·1 pueblo. Harto d ¡ lorable que en la 1 cci n e_ eche mano de f1· ude y 'iolencia , pero hay que reconer u e t le m d10 on m pleados n tu <.lo )u a' de g bierno emocr tico. todos 1 !) ue hemos presenciado los suce os polític ocurrid a uf n más d s nta año od mo declarar que no fu - l IJarticlo uc oy e t{ en 1 od 1- quien dio la primeras l eccione y los rimero ejemplos en punto de fraude y iolencia electoral s. No me toca condenar ni defender la Administraciones con­ser ad ra anteri re á la mía. A f, para refutar las palabra de ustedes de que pudiera inferirse que la califican de tir nicas, ólo diré que la pr n ·a olític , en Jos años á que ustecle e refi ren ha atacado al Gobiern , n ti m o d paz, con tanta libertad, con Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín ilitar de Colombia '- 593 _J tan a acritud y con anta •iol ncia, como en 1 paf m libre del m un o · y que la revolución· actual se fracruó abierta y pública-mt: nt y e tli pu 1 pla.laS y n la call s d la capital y de otra mucha p in qu la autori d per icruie á lo5 .·poned á fin e cmos­obierno in moti- 1 Poder. ala­áma- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletin Militar de Colombia '- 59 _/ liación, ya por benévola d fe1·encia hacia mí, otó en favor d lo proyectos de ley emanados d 1. mi mo documento, y se declar' di pue ta á favor e rlo todo con u oto . E c; peré que a uello día fuesen principio de una época, feliz para mi Patria en ue todos los colombiano de buena \Oluntad habían d v r colmadas u aspiraciun , en que odr· lJu car e el quilibrio de in ter s o lítico. que us ted s a etec , y n que habían de calmar e la pa ione ue desde años atrá estaban a ·­tándono . Doctrinal ===-= ELF R e IL I 'TERC E. T L .. N e (A rr g lado ar· d /Jo d!n lí;btw) En Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. B letín Militar de '-- 595 -' olombia . í, con una mira de quince pies de tran 1t > e punde determinar la isual á la dis­ntre las d 3,000 preciso caminar dema ia la el 2 r 1 rocl uci r el In.fi 1 m1 1 Nudo d Hu ca la llanada pr6. ima á. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Tukán. La iud Boletín lilitar ele Colombia '- 596 _1 Mr\ U L P R L\ PR P ero · ( 'tmlimía Dli.. L, S 'TR Le l\1B T., P()R FL c;EN RAL DRA(; >MIROFF . . EGU. DA PAI TE- PF •1, RALIO . 1 EL l3A'J ALLO . (Traducido para el Bole1Í1J /l.ftlttar) I.- Oburvac/ones gnu:rales. Las indicaciones que se han hecho para la compañía, e aplican en sustancia sin cambios para la pre­paración del batallón. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar e C lo1n bia '- '\97 -J Sin embargo, los procedimiento de tinados á desarrollar la nción de los soldados. y que se han in icad para la compañía, inútile para la in truc ión del atallón alvo 1 proce imiento, consiste en cambiar cada vez el orden de los ej rcicios. 2.-El comandante del batallón, durante la preparación del npo de paz. desempeña má bien l papel de in pector que el ordenador. Vigila la ejecución 1 unt al. en la compañías de su allón de lo regla mentos7 de las instruccion" de la pre crip- 1e el jef d reg·i mient , ( or ue sa e que el a tallón no .ma unidad separada, sino un lem nlo d 1 unidad que se na regimiento 1 buen d sempeño del cual y u conjunto ar­nic deben hacer el orgullo y onstituír 1 fin UJ remo de todo !m ro que erdaderamente m rezca pertenecer á esta gran 1ilia. que fe de 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. B o letín Militar de Colombia '- 6oo _J de él . El Jefe de compañía se con ierte en instrumento ciego del J efe d batal16n y bajo su r spon a ilidad la compañía debe obrar n todo como un solo hombre re pecto de sus camarada, e decir, para con las otra compañías, cuando manden marchar, parar disparar cargar á la ayoneta, cesar el fu go 6 calar ba­yoneta &c. Y i e or ena á todo e l batallón u di pare *, nadi debe atreverse á hacer uso de la bayon ta, ah·o las gentes que en un ataqu á la ayoneta, deben, en conformidad con 1 Rerurna 7 un in tant_ iluminad por lo resplanclore d 1 combat , encubre con v lo ombdo ampo fúnebre. • n te ro z el · nemt i ti mpo la clefi nde 1 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín 1 ilitar le Colotn bia '- 6o3 -' y empa ad por la lluvia, que s había par la tímida luz de una ' n vada direccio- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 604 _J ~ , )' con onlúuLa Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín l\1ilit~ r de C >1 )n, '- 005 _j EL O ICI L EL T .J R o necesida e más imperiosas de quien tnanda en la tudio del erreno como necesario y ha e para el udio á que nue tra convicción eñala el primer fi ial, al ue no e oncil>e sino e táctica, ue no ólo h de em- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia ·'-- 6o6 _1 ello los años de Academia no han hecho más que colocarle e condiciones ad hoc. Mas, si la mayoría alimentamos idea erróneas sobre nue r papel ¿ in tr·ucción que debemos adquirir y enseñar, no es nuc r­Ia maym· parte de culpa, ino d 1 medio en que se nos hace vi iJ'"1 y cons~cuencia lógica del absurdo istema que o liga :i lle ·a;)­sedentaria vida de guarmci(m á una institución cuyo fin es comba. tir, y cuya situación en tiempo de az debiera er de prácticas tl. campaRa en vez de perfeccionarse en un ser ·ido poco común en h guerra. Si no e practican operaciones 6 imulacros de guerra, la ocupación or inaria s de guanuccr en Vf'Z de prarl/car i en lo· cuartele no hay soldados ni nada que 1 diga al Oficial la maner­de aprov char los conocimi ntos adquirido , ¿e de xrrañar qu pasados los primero meses d en·icio se apod re de él 1 de aliento y que vista la inut1lidad d un servicio rutinario y su obr gada inacción en lo que á instruccién d la tropa y á la suya propié se refier es de extrañar rep · timos, adquiera profundo é insan conocimient del arte de vivi1~ tranquilo manual práctico de holl gazanería de que nunca escasean los maestros entre los ntu~ias a! de un día? o e de extrañar no, pe1~o hay que evitarlo, y como el bur­empleo del armamento y la táctica cou1o lement, de combate exigen oner á contribución lo nocimienLos le mecánica, baH tica química, ólvoras topografía fortificacit'n &c. ele que r tributarios basta para llo que 1 m11!tar sea Yen.lad •·am nte mi­litar, y militar sus ocupac-ione , uc convencidos entoncc> de c¡u nada de lo aprcn ido huelga, 1 jo le encontrar el nov ·1 Oficial' al incorporars al rerrimiento, quten le desilusione y aun diga 1 e eso no ir ve anl. na la, t ndrá 'luien 1 instruya en la manera e aplicar y aumentar la cicnda adquiri la. De e corto audal de ciencia pod1·án a at· los privilegiadO! la base para e tudios qu permitan 1 perf<" ci nami n de loo medios Je combnt • ~ ma la gen ralicla a ta qut; se a aplicarlo_ . para el buen apro · chamiento <.1 lo conoddos y cc,m·) esto de ser en todo una ob iga ión ct-eemo tam 1ién d nu stro cleb r s·­ñala1 · 1 o1vi 1 n qu t nemo 1 e~tudio práctico de un fact r cuya importancia s aXIomátic y ducida de la mi ma definiciór de la táctica. T do conoc mo e a definición, y sabcmo u e divide er lemen al, pura ó cuerp de doctrina le principios fijos y aplica­da, u<' e la verdad ra táctica, ue n ella se ti n n n cu nt los dtf rentes factor que modifi an y varían su di posiciones; e decir·, que ara brar táctica m nt para rr pl ar táctica, e hacE preciso conoce•· las ondicione d 1 t rreno y di po icione del ne­migo, y como este enemigo ha de atender á las mismns conside­racione , fácilmente se d duce que n últim re ultad lo v rdade­ram nte variable á que uno y otro se suj tan s el terr no, pues m terr no Í2"uales las dispo icione de dos contrarios d e n ser idén- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. oletín ilit r de Colombia '- 007 .._./ ecuencia l ógi ­táctica pa r­y e n es- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombiat '- 6o8 _; á esa eficacia del terreno para la en eñanza de la táctica que en é: existe en estado latente, e debe e l milagro de la conver ión de u cazador ó pastor n guerrillero y táctico? Y si el cazador y el pas­tor se han hecho táct1c s in má preparación que las revelacione d e l terreno, ¿ es posible que no~otro , los Oficiales, con más base para e l estudio y compren ión, de deñemo tan buena fuente dE• conocimiento y permitamos que mañana, á pesar de nuestro oficie de toda la vida, sea más ducho que nosott·os en la guerra, cual-1- quiera que al recorrer cuatro palmos de terr no lo haya mirada comprencHendo u mudo lenjuage? Pot· todo lo expuesto, y que mal ó bien e. pre ado es en no - otros una convicción y teniendo en cuenta que al Oficial, artífice .. táctico, le e tan necesario J conocimiento del terreno para Ja bu~-­na aplicación de sus útiles (fuego y movimientos), como al carpin-­tero el de la madera que con us herramientas trabaja, creemo. debtera estudiarse e l medio d que ese Oficial, en vez de conocen tan solo la calles de la ciudad donde está de guarnición, conocie-­ra el campo de la provincia 6 región; y ya que nuestro e_ca o_ recursos impiden in ertir gt·uesas urna en grandes maniobras. ¿será también imposible y co toso que aquél dedique varios díac: cada mes á e tudios y práctica de campo, ad uiriendo la inS>truc­ci6n y aptitud física nece aria para llenar su cometido en campa-­ña, y desat·rollando, á par que los hábitos de trabajo, 1 e pídtu .,- · amor á la carrera tan neces río en la de las a1~mas? No lo cree­mos, y como por el contrario, no parece factible y útil, y 1 tra­bajo puede pet·feccionarse con memorias y desarr llo de upue - tos táctico ue mantengan con tantt..mente de pierta las cualida­des analizadoras del terreno no perderemos la esperan7.a, y ho meno que nunca de que e tudiand cue ti6n tan important con superior y acertado criterio, se di pondrá lo necesario para que desapareciendo la obligada inacción s despierte en la Oficialidad,. con 1 ejercicio útil y honrado de u profe i6n, 1 legítimo orgullo é interior ati facción que proporciona la consideración del deber· cumplido. Josx Yu REP Capitán de Infantería (Español) Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VI Serie III Tomo I N. 19

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VI Serie III Tomo I N. 8

Por: | Fecha: 22/02/1902

~ -.--- fE~ ----- • ~mbro d e 'Yarioa S(>ei~dadea Clenttfi u DECR T Oficial - UMERO 89 DE 1902 (E. ERO 21) por el cual se llama al servicio activo á un Jefe y se le destina El J.'íá¡,re ÚÜ11Ie de lct ReptíbHca u1cargado dd Poder .Ejeculwo, DI<:CRETA rtículo único. Lláma ~ al servicio activo al General efectivo Beli sario Acuña , ' d tína~ele como In peclor general de la fuerzas y brigadu e ·i t nt n la Provincia de Tequendama. Comuní ue y 1 u 1í ue e. Dado en Bogotá, á 21 de Enero de 1902. • J E M UEL MARROQUIN El Mínistn.> ele Guerra, ARIS toEs F.rm.·ÁNDEZ ECRETO "l.1ERO 218 DE r902 (l<'EBRERO ) por 1 cual se llama :i un Jefe al S'.!n 1cto a ltvo y e le destiua El f"'iupres1denle de la Repúbl/c:a, utr rgado del Pe tkr .F:fecult'v•, U CREI' rtículo único. I.lámase l s .r icio acti ·o al General Simón Cha.c6n, y tína el e m jefe de E ... tad Mayor de la División qu comand enet·aJ Manu .:1 . Cañ da . TOMO l-IS ,. - Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar cle Colombia '- :126 _.) El Coronel José V. Arana, que estaba encargado de dicho Estado Mayor volverá á ocupar u pue to de Primer Ayudante general de la ~ pre ada Divi ión Comuníque e y publíque e. Dado en Bogotá, á 4 d Febrero de 1902. JO E M UEL MARROQUIN El Ministro de uerra, ARI TIDES FER ÁNDEZ DE ET MER 236 DE 1902 por el cual e aprueba un ascenso .Ji.1 J iúpr~súien/e de la República, encargado dd Poder .E¡'eculiv,, DECRETA Artículo único. Aprué ase el a cen o conferido por el Gene- .. ral lor ntino u ill s, mandante general de la División Fer-nández, al a1·gento Mayor dro C. Murcia, á Teniente Coronel. . Dé e cuenta de e te aseen o al Honorable Senado en ~us , próxima se iones para los f cto constitucionales. Comuníquese y pubH u Dado en Bogotá, á 5 de Febrero de 1902. J E M UEL MARROQUI l Mini tro de Guerra RI TIDJ<. FERNÁNDEZ ECRETO l1ER 238 DE 1902 (F BRERO 6) por el cu 1 hace una romoci ó n y e lJama á un J fe al servicio activo • y se le destina El Viaprnz(:Juzü d~ la Repríblü:a, encarrado del Poder .F:J"tcuHvo, lJ RETA Art. 1. 0 Promuéve e al icente D. Cuervo, del Ba-ta116n uardza de Bogotá, al primer Jefe del Batallón Gutiérrtz Verga1 a, d la z: del Ejé1 cito de Occidente, que co manda el n tal To ía á uez. Art. 2. 0 Llámase al n ·i i a th·o al Coronel Rafael Vesga, y destfnaseJe como ] fe de E tad ~Iayor de la expresada Divi­sión muníquese y pu Hqu se. ado n og tá, á 6 d ~~ Ministr.o d TU n·a ARt · IDF. lgü2. A UEL M RROQUI~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. B(. letín ~1 ilitar de Colombia DECRETO UMERO 246 DE 1go:.a (FEBRERO 7 por el cual se hace un nombramiento El Vicepresidente de la República ~ncargado del P oder Ejaulzvt~, DECRETA Artículo único. Nómbrase al Dr. ~1art(n Canale Médico de la 1.• División de la Columna de Tequendama, a imilado á Gene­ral para los efectos fiscales. Comuníque e y publíquese. Dado en Bogotá á 7 de Febrero de 1902. JO E MA UEL MARROQUIN El Ministro de Guerra ARISTIDE FERNÁl-1-nEZ DECRETO NUMERO 247 DE 1902 (FEBRERO 7) por el cual se llama al servicio activo á un Jefe y se le de tina El Vtcepresúlenle de la Reptíbl!Ca encargado del Poder Ii;¡ecull'vt~, DECRETA Artículo único. Llámase a] servicio activo al Coronel Rafael Moros, y destínaseJe como Comisario Pagador de la Di visión Albán, con la asimilación de primer Jefe de Cuerpo para los efectos fis­cales. Comuníquese y pubHquese. Dado en Bogotá, á 7 de Febrero de 1902. JO E MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDES FERNL DEZ DECRETO NUMERO 248 DE 1902 (FEBRERO 7) por el cual se hace un nombramiento El Vicepreslden/e de la Repríblica, encargado del Poder Ejfculzvo, DECRET Artículo único. Nómbrase al r. Cándido Lozano ficíal es­cribiente de la Secci6n 4.• del Ministerio de Guerra, en reem lazo del Sr. José María Rincón, á quien se le concedió li ncia ara separarse de dicho puesto por sesenta días. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 7 de Febrero de 1902. JO E MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, A ISTID F~RNÁNo~z Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 228 _J ECRET UMER 249 E 1902 (FEBRE~O 7) por el cual se hace una promoción Al Vtáp1 esidurle de la República, ~ncarzado del Poder Ejecutivo, DECRETA Artículo único. Promuéve al apitán Marco . l:..onseca, del u r o de Artill ría de uerto Colombia al Batallón I. 0 de Artill rf de la olumna ' écnica, en el pue to que 1 designe el Comandante general de é ta. Comunf uese y pu 1í uf" ado n Bogotá, á 7 de Fe re•·v e 1902. ini tro de uerra, ECRETO J . E M UEL M RROQUIN 1 ERNAND,Z R 250 D ~ 902 ( •.RBRERO 7 or el cual se confiere un ase n o y se aumentan uno sueldos El Vtápu•s¡dnlle de la Re¡níb!t''ca , enea• gado d·l PodeJ .Ej'ecull.'vt~, DECRETt ciénde á L6p z. arg nt ayor al Capitán Miguel A. rt. 2. 0 1 uel o el li frularán n lo uce i o lo rac-tícante del Hospital en tt·al erá d cien pesos ( · 100) men uales. omuní ue y ubHqu e. ado n l3og tá, á 7 d .. brer d 1902. J U _.'L MARR UJ . 1 Mini tro de uerra, Rtsnox FRRNÁ nEz D 1 C LT 2 5 2 !5)02 (FEB •RO 7 or el cual se rcorg. níza un:Batallón .1!."'1 1 í'ctpl tsuJ. 11ü de la Repúbb'ca, ~ncargado dd Podu Ejfetd/vo, DE 'RET rt. 1. 0 eotganfza e con fecha 1. 0 del presente y con I cr~on 1 de ro ~ ue h y tien , l tallón Guardia d~ Bogotá, 1 cual en 1 u ce 1 v e denomin rá yarucJ1o y h rá part de la Columna CArazúa, con un ef ctivo de 250 plaza distribuidas n Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 Boletín ilitar de Colombia '- 2~9 _J cinco compañías de á 50 hombres cada una y seis más de plana mayor. Art. 2.0 N6mbrase jefes y Oficiales de dicho Batallón á los señores que á continuación se expresan: Plana Mayor-Primer jefe, Teniente Coronel Enrique Urda­neta; 2.0 jefe, Teniente Coronel graduado Anselmo Díaz; Ayu­dante Mayor, Capitán David Jiménez; 2.0 yudante, Teniente Roberto Arango ; Abanderado, ubteniente Arcadio Páez. I... Compa;iía-Capitán, Simón rdila; Teniente, Enrique Sánchez; Subtenientes, Calixto Vega y J u lío Pardo. ¿,• Compañía-Capitan, Antonio eira ; Teniente, Miguel Be­nalcázar; Subtenientes, epomucen Martínez y Avelino Acero. 3.• Compa1iía-Capitán, Wenceslao Lombana; Teniente, Mar­ceJino G6mez; ubtenientes, Demetrio Caicedo y Alejandro Flóre.z. 4· • Compañía-Capitán, Daniel Rodríguez ; Teniente, Apari .. cio Lezama; ubtenientes, Daniel Piedrahita y Eduardo Cifuentes .. 5.• CompaTlía-Capitán, Leopoldo Forero; Teniente, Juan Za­mudio; Subtenientes, Jesús Rubiano y Arturo Olaya. §. Los individuos nombrados per el presente Decreto empe­~ arán á devengar sus sueldos en sus respectivos empleos desde el día en que se presenten al cuartel y sean dados de alta. Comunique e y publíqu s . Dado en Bogotá, á 7 de Febrero de rgo2. JO E. MA UEL MAR OQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDE FERNÁ nxz DECRETO UMERO 256 DE 1902 (FEBRERO 7) por el cual se hace un nombramiento El V/apres1denü de la Repríblüa, encargalio del Poder Ejecuii'TJI1 D:!:CRETA Artículo único. óm brase Ayudante del Guardaparque ge­neral al r. Julio Gutiérrez, asimilado á Teniente Coronel para los efectos fiscales. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 7 de Febrero de 1902. JOSE MA UEL MARROQUIN El Ministro de uerra, ARJSTIDEs FxRNÁNDEZ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Milit r de Colombia '- 230 -' DECRE O NUMER 260 DE 1902 (FRBRERO IO) por e l c"al se- ad ·cribe á la Dirección feneral de la Policía Nacional la Coma•­dancia Militar de la Plaza y se hace un nombramiento El VJre;residenle de la Rtp1íílú:a, eucurgado dd Poder Ejeculz'yo, DECRETA Art. 1.0 Ad crít ese á la Direcci6n general de la Policía Na­cional la Comandancia Militar de la Plaza, con la funciones que le dct rmina el Decreto Ejecutiv número 1,341 de 1. 0 de Di­ciembre de 1901. Art. 2.0 N6mbrase Jefe de E~lado 1ayor de la Comandancia Militar de la Plaza al Sr. eneral Ma imiliano Gutiérrez Rubio. §. Por el Ministerio de Guerra e harán los nombramientos respectivos de lo mpleado de la oficina de la Comandancia Mi­litar de Ja Plaza, y dict rán las providencias del caso para su completa organización. Comuníquese y pu Hquese. Dado en Bo oti, á 10 de ebrero de rgo2. JO E M UEL MARROQUIN El ~1inistro de Guerra, RISTIDES FER ÁNO'EZ DECRETO UMER 26o DE 1902 (FEBRERO 12) por el cual se crea un empl~o y &e le eñalan funciones El Vícepresidenlt de la Reptíblica, encargado del Poder Ejeculwtl, OXCitKTA .A:rt. r. ° Créase el puesto de In pector general de Parques de la capttal. Art. 2. 0 En lo sucesivo, el recibo y entrega de armamento y municiones en los Par ue mencionados, se hará con intervención de dicho empleado quien llevará cuenta detallada de la entradas y salida , y raz6n d las partidas d la cuenta. Art. 3· 0 icha cuenta se formará so r la ituación de Jo arques almacenados, á cuyo efecto 1 In pector fectuará los ca­respondiente in v ntaríos. Art. 4-0 -41 Inspector p ará al M·nisterio de Guerra un ejem­plar auténtico de los inventarios, y copia formalizada de la cuenta mensual. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. e letin i litar '- 231 _,1 Art. 5.0 er obliEZ DECRETO NUMERO 272 E 1902 (FEBRERO 12) por el cual se hace una promoci6n El Vicepre "dente de la República, e11cargado del Poder Ejecutivo, DECRETA Artículo único. Promuéve e al General Obdulio Garavito del uesto de Ayudante del Mmisterio de Guerra al de Comandante Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colotn bia '- 232 _1 general de la 2.• División del Ejército en Operaciones sobre las Provincias de Zipaquirá y Ubaté, comandado por d General Er­nesto Restrepo Tirado. Comuníquese y pubHqu~se. Dado en Bogotá, á I 2 de Febrero de 1902. JOSE MA UEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, Aru TlDES FERNÁNnxz DECRETO NUMERO 283 DE 1902 (FEBRERO 1 4) por el cual se eleva á División una Columna y se hacen varios nombramientos. El Vicepresidenle de la República, encargado del Poder .E.fuutzvo, DECRETA. Art. I . 0 Elévase á División la Columna Carazúa, con un efec­tivo de mil veinticuatro plazas, la cual se compondrá de Jos si­guientes Cuerpos : A;yacueh• número I. 0 , Casab·ianca nzímero 2. 0 , Ca­zadores de Vanguardia 11/Ímero J. 0 y Cajicá n1Ímer<1 4.0 , constante¡. cada uno de doscientos cincuenta y seis individuos de tropa. Art. 2.0 El personal del Cuartel g-eneral de la Di i ión Cara­súa será el siguiente : Comandancia general-Un Comandante general; un Ayudante Secretario, del grado de Subteniente á apitán ; un Corneta de ór­denes; un Tambor de órdenes y un argento I . 0 ordenanza. Estado Mayor-Un Jefe de E tado l\1ayor ¡ tre primeros Ayu­dantes generales, del grado de Coronel 6 General; tres segundos Ayudantes generales, del grado de argento Mayor ·ó Teniente Coronel ; dos primeros Ayudantes, del grado de Ca itán; dos se­gundos Ayudantes, del grado de ubteniente ó Teniente ; un Mé­dico y un Capellán, asimilados á rimero Jefes de Cuerpo, y un Auditor de Guerra, asimilado á 'reniente Coronel ; un omi ario Pagador asimilado á Coronel · un Habilitado elegido por el per­sonal de enerales, jefes y ficiales del Cuartel general, de entre los segundos Ayudantes generale y adjunto ; un Corneta de ór­denes; un Tambor de órdenes, y cuatro O denanzas, de la clase de soldados á sargentos primeros. Inspecdf»l Un General Inspector; un yudant Secretario,. del grado de ubteniente á Capitán, y un rdenanz.a, de la clase de soldado á sargento primero. Art. 3. 0 Hácense los siguientes nombramientos para el Cuar­tel general d la División Carazúa: Genera 1 Maximiliano Gutiérr z Rubio, Comandante General; eneral Elfa Baquero, Jefe de H.:stado Mayor; General Benito Martínez, I ·1spector; Coronel Benjamín Varga R., primer Ayu­dante general del Estado Mayor ; argento Mayor Cardenio Pé- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • Boletín Militar de Colombia '-- 233 -' rez, segundo Ayudante general; Teniente Coronel Juan de D. Boh6rquez, segundo Ayudante general; Comisario Pagador, Luis M. Madero; Capitán primer Adjunto Abraham Losada. §. Las vacantes que queden serán llenadas por Decretos es­peciales. Comuníquese. Dado en Bogotá, á 1~ de Febrero de 1902. ]OSE MA UEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDRS FRR.NÁNDEZ. DECRETO NUMERO 284 DE 1902 (FEBRERO 14) por el cual se h.:.cen ~nas aclaraciones respecto del Batallón Guardia de Ionor El Vzcepresúlenle de la Repríblzca, encargado del Poder EjtcttHvo, DECRETA Art. 1.0 El Decreto número 194 de 21 de Enero último, por el cual se aumentan las raciones de la tropa en el Departamento de Cundinamarca, no comprende al Batallón Guardr'a de Honor, el cual continuará disfrutando de las mismas asignaciones fijadas por el Decreto número 7 que lo creó. Art. 2.0 Los pagos de los sueldos á que se refiere el Decreto citado, se cubnrán desde el 3 1 de Enero próximo pasado sin al­teración alguna. Art. J.0 Los Sargentos Mayores del Batallón Guardt'a de Ho­nor disfrutarán del sueldo de su grado, conforme al Decreto que lo creó, en cualquier puesto que ocupen en el referido Cuerpo. Art. 4. 0 El segundo Jefe de e te Batallón gozará desde el día 1. 0 de Febrero del presente año la asignación de doscientos sesenta pesos ( 260) mensuales. Pu blíq u ese. Dado en Bogotá, á 14 de Febrero de 1902. JO E M U L MARROQUIN El Mini tro de Gobierno, ,. RA cisco ~1E ' DOZA P.-El m1stro de Instrucción Pública, ncargado d 1 Despacho de Relaciones Exteriores, JosÉ JoAQUÍN CASAs-El ubsecretario del Mini terio de Hacienda, encargado del Despacho, Josi RAMÓN LAGo-El Minis­tro de Guerra, ARlsTm:as FJtRNÁNDJtz-El Ministro del Tesoro, AGU,TÍ. u RI»K. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • Boletín Militar de Colombia '-- ~34 _J DE RETO NUMERO 314 DE 1902 (F.EBRRRO 18) por el cual se da nueva organizaci6n á las Seccione de D p6sito é Inválidos El Vic~presúienle de la Repúbil"ca, ~ncargado del Poder .Ejeculit.lfJ, DECRETA Art. 1.0 Desde el 1.0 de los corrient s las ecciones de De­pósito é Inválidos formarán dos Cuerpos separados q~e ~epende­rán directamente del E tado Mayor general del EJérctto, y los formarán : el primero, todos los Generales, Jefes, Oficiales é in­dividuo de tropa en di ponibilidad ; y el segundo, todos lo Gene­rales, Jefes, Oficiale é indivi uos de tropa que, por con ecuencia de las campaña al servicio del Gobierno constituci~nal de la Re­pública, hayan quedado in válidos, y que, como lo del Depó ito, sean destinados por la Comandancia en Jefe del Ejército. Art. 2. 0 Para el mejor erviciu y arreglo de la cuentas por los gastos que estos Cuerpos demanden, cada uno tendrá un pri­mero y segundo jefes, un yudante del grado de Subteniente á. Capitán, y un Habilitado. Art. 3. 0 Los Generales, jefes y Oficiales del Cuerpo de De­p6 ito devengarán medio sueldo. E ceptúanse el 1. 0 y 2. 0 Jefes, el Ayudante, el Habilitado, los que en diferentes grados y asimilaciones están prestando sus servicios en las oficinas públicas y en la ejecución de varios tra­bajos del Gobierno, y los individuos de tropa, que g-ozarán del sueldo íntegro que corre ponde á sus empleos. §. Cuando algún General, jefe ú Oficial del Depósito iiea pro­movido á de tino en actividad, gozará del sueldo íntegro desde el día que tome posesión del nue o puesto, y si, como perteneciente al Dep6sito, fuere comisionado accidentalmente disfrutará del sueldo íntegro durante el tiempo de aquélla, comprendiendo este tiempo desde el día en que marcha hasta el día que regre5e in­clusive. El Habilitado, con el a viso que se dé al Jefe del respecti­vo Cuerpo, de la marcha del individuo en comisi6n, y la anotación por el Estado Mayor general en el pasaporte, que serán Jos com­probantes, sacará en adicional y en la libranza correspondiente las diferencias de sueldo. Art. 4.0 Todo el personal del Cuerpo de Inválidos gozará del sueldo íntegro. Art. 5. 0 Los individuos de tropa del Cuer o de Depósito que como el 1. 0 y 2. 0 jefes, yundante y Habilitado devengan ínte­~ r?s sus haberes, quedan obligados á prestar el servicio de ac­tlvtdad, y los de medio sueldo, con la imprescindible obligaci6n de hacerse presente los días lunes y jueves de cada semana, en la Comandancia del Cu ~rpo; el jefe de éste tomará nota de los q~e 1? verifica1·en, y dará cuenta al Estado Mayor general del EJército de aquellos que in xcusa dejaren de hacerlo. Art. 6. 0 En las mayorías de ambos Cuerpos se \levarán los siguientes libros: Situación diaria de personal, Alta y Ba)a de Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar e Colo1nbia '- 235 .-1 ersonal ituación de e á la r•·inl "ra . •nal n pennanec r inmóvil y i­lenciosa ha ta que ~u J fe haya encontrado el m dio de salvar 6 franquea•· e · l . tá ul ). T d movimi nto int mpe tivo, toda palabra inútil, d h n pr hibirse formalm nte. L- fJ·accion· -. inml diata han adelantado: el Oficial que diri li ·i ion _ i no 1 informa n corto plazo, ¿pero cóm E ta au a 0 llegar á 1 !le i·'in dl:.:l com orden manic l r·and o >n: op ración difíciL a1·a 1emo trar que aun in cho solo de atravesar en ('" nocid , es si rnpre una tal muvimient d<..lante del ene­n él en ti m po de az : la .·peri nci á falt· de la dt lo cam o de manio-nt d 1 servid de seo·uridad de noche mo aquí jno una palabra: la instruc­te re pecto ino cuando jcrcicios de a ''anzadas, e acerquen tant como TO O 1-16 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar e C lombia rá pues preci o a rovechar J, - maniobras de otoño y co­locar lo jercicios de a anzadas n la prim ra parte de estas maniobras (regimiento contra regimiento). De esta manera to o el mundo se apro echará de la instruc­ción y s odrá confiar en el cel y buena voluntad de todos; celo y b~ena voluntad qu se _enfriarán m_ucho si se espera la coi?-cen­traci6n d la o-rand umdad para Imponer á algunas fracciones un servicio fatigoso, cuand las tropa di frutan de un de canso con frecu ncia bien mere ido. En re umen, las maniobras d noche son sobre todo una es­cuela de iniciativa y de di ciplina ; no hay que xigirles más de lo que puedan dar. o se1·án nunca, or má que e haga. sino una falsa imagen de la gu n·a, orque no a rca ino hechos di puestos, eventua­Hdade re ist s. Lo acontecimiento extraordinarios los actos de valor d intrepi ez d atr vimiento que en la guerra cam­bian la situacion , no u d n pr entar e en ellas; en una pala­bra: el factor moral falta. in mLargo, las tropas ue se hayan familiarizado con las tiniebla que n la situacione difíciles estén bien sujetas al jefe, que ante 1 im revi t s an mant ner su sangr fría, podrán contar con grand ro •abilidad de éxito. Tale tropas tendrán confian za n !'US j fe y confianza n sí mismas. 11 La ersua ión d n tem r á ninguno de sus vecinos y de pod r enfrentarse á ualqui r nemigo e uno de los bienes más precioso qu puede posee1~ una nación " LAS G t\N B LLAS DE NAPOLEON J'Olt DICJC D.E LO, •GLA T (Continúa) Esshng-(3I J' 22 d" }..fa_; o de I809 1 10 d May de 1 09 1 grande ejército después de un bom arde? de alguna hora , dirigid on infinitas recauciones, ntra a tnunfante por segunda v 7. en la ra ita! de Au tria. El Ej~rcito d 1 mperad r Franci co, despué de de truír to­dos lo puente d 1 Danu i , e había retir do del otro lado del río y a ostad nf1·ent Vi na, ajo las órdenes del Archidu­que Cario . :a n e ari? it~ al n uentro de te ejército y atra­ve ar es t rn le anubto ue ha fa engrosado con el deshielo de la montañas cl 1 Tirol y orría á orillas r bosante . 1 pa o d . un r_ío, _con •;n j r i o enemigo al frente, es iem­pre una opera t6n dtffctl. a ma a d agua del Danubio, que bajo Maquiavelo, .Druunos sol,'~ 7ilo [,;:·,o. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletí MitiJar de Col rnl ia '-- 2-4-3 -' Jos muros i na < n<..ancha á u antojo n una vasta llanura, h~cía e ta op ración a i im o i le, y in embargo Na o eón iba á mtentarla y á realizarla. A fin d dis-ninuír el peligro escogió para efectuar el paso 1 punto n donde e ara, á causa de tres islas, en cuatrn razo . De estas tre isla la última era la más larga : ta s la i la e Lo au, para i m r memorable or los acontecimi ntos extra rdin ríos de que iba i ser te ti ::ro. Tiene una legua d largo por un y media d ancho. podía llegar allí in ser inqui tado por .1 enemigo, y n qu daba ya por franq·1ear sino el braz pequeño bajo J fuego lo au triaco~. La pera­ción e hacía po~ i l . E tando list i na tod lo material s nec ario para el paso, e de 1 1 ó 1 7 de Mayo, se les condujo tres leguas abajo de esta ciudad enfrente de Ja 1 1 de Lobau y de la llanura de Es ling. El Empera or ordena ntonces que se ocupen todos los edificios para impedir á los i nese que ha an eñalcs al rchi­duque Carlos; luégo ordena que e jecuten d mostracH.mes de paso por Viena, para sostener al jército nemig nfr nte e su capital é impedirle ajat· del lado de E ling. l propio tiempo todas nuestras tropas encamin n ha ia 1 punto n que e debe intentar el pa o. Durante todo el día r8 de Mayo marchamos hacia Ebers­dorf, punto de concentración con un e lor muy fuerte y por entre el poh·o de los caminos. A medida que avanzamos descubrimos delante de n sotros más regimientos de infantería y de caballería; cada v .z más nos amontonamos, por decirlo asf, porque detrás de nosotro todavía vienen otros. Todo desfila del lado del Danubio ; todo l Cue rpo de Lannes, el de Massena, dos Divisiones del de Davout la guar­dia y la reserva de caba11ería. Mi regimiento el g. 0 de hú ares, hace parte de la División de caballería de La all . Delante de nosotros marcha, seguido de sus oficiales, ese valiente General Pl héroe d tettín, en donde con ochocientos jinetes se apoderó de esta plaza de guerra defendida por cien piezas de cañón y seis mil soldados de infantería pru ia­na. Alto, muy bien formado La alle, con los cabellos rizados, sus gruesos mo tachos retorcidos, y sus patillas como patas de conejo, es el verdadero tipo del oficial de ca allería ligera. Napoleón ha dejado el palacio de choenbrunn para estable­cer su cuartel general en E ersdorf. La operación comí nza bajo su inspección · la Di visión Molitor es colocada en barcas y trans­portada sucesivamente á la isla de Lobau, qu ocupa sin ninguna resi tencia. Apenas se han instalado nuestros oldados en ta i la el Ge­neral de artillería Pernetti comienza los trabajos para establecer un gran puente. Se emplea en esto setenta barcos que sin cesar los arrastra la corriente, y que se amarran difícilmente, porque 1 río tiene una fuerza espantosa. A falta de anclas se irven d ca­ñones de grueso calibre, cañones que se han encontrado en el ar­senal de Viena, ó bien de cajas llenas de balas de cañón. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia Desgraciadamente la corriente se hace á cada inst nte m~ rápida á causa de una creciente los progreso de la cual on ame­nazadores. Por último se logra fijar la barcas y stablecer con los ma­deros e l tablero del puente. Todo el día rg y la mitad del 20 ~ emplean en terminar esta larga obra. Hecho esto, la División Bou-l J det una de las cuatro de ' Iassena, atraviesa el puente á pa o de ca;ga y e reúne á los cuatro regimientos del General Molitor .. Nuestra División pasa á su ez á la isla y se pone á cubierto de las mirada de lo ex loradore enemigo , en el lecho seco de un canal. o queda por atrave ar sino el pequeño brazo. Do intré­pidos oficial~s, de ainte-Croix, yudante del Mariscal Massena, y Baudus Ayudante d e l Mar·iscal Bessi res, se arroj n en barcas. con doscientos voltíjeros y e dirio-en rápidament hacia la orilla enemiga. Los paseros encor ados sobre los remos, r doblan sus esfuerzos. AJo-unos minutos ba tan pat·a que nue tros oldados pi­sen la 01·illa opue ta. Vario di_ paros re uenan, las las 'ienen á azotar el agua en torno de las embarcaciones; pero nuestro vol­tíjero guiado por us valerosos oficiales, altan á ti rra y corren á las mancha de árboles, e donde algunos au triaco se e capan á. toda prisa. En seguimiento de ellos vemos las charreteras ama-. rilla perder · n e l pequeño osque que en e te lugar cubre la orilla del Danubio. l ca le so re el cual debe apoyar e el puente está 6lidamente amarrado n tierra á fin de esta 1 cer al punto el pa o. ara e ta última obra ha re en·ado e l equipaje d puente tomado en Land hut y tran portado en carromato . En tre horas la comunicación queda sta lecida: nuestra di­visión e caballería de fila la primera sobre e te puente ; los jine­te e han desmonta o y tienen de la brida sus ca allos, que s encabritan y se e pantan con 1 ruido que roduce el ta 1 ro del puente baj sus h erradu ra . pena se ha atr S acometen dando hurras estridentes. De improviso un fuego r compañías re uena como un redoble de tambores. Son nues­• o voltfjeros de vanguardia que, ocultos detrás de un pliegue del · rreno, han esperado tranquilamente esta caballería y la han de­nido por medio de una de carga á quemarropa que cubre la rra de muertos y de herido . De este modo comenzó el 20 de Mayo por la tarde, la san­u- ienta batalla de Es 1ing. En este momento nos llega una mala ticia : el gran puente levantado sobre los dos brazos principales aba de romperse porque e han de prendido algunas barcas, •ue han cedido á la dolencia de la corriente. Una repentina cre- Ilente de tres pies ha causado este accidente, y aun puede repetir­La caballería ligera del General Marulas se ha visto cortada 01 do por la ruptura del puente. Por fortuna los Generales Ber­. nd y Pernetti se han puesto á la obra con extt·ema actividad, á n de poder restablecer el gran puente durante la noche. in estar resuelto á librar batalla apoleón toma sus dispo- :kiones para guardar esta importante comunicación. Por tanto, la ivision Molitor va á dormir en Aspern, y la División Boudet en ~ling. Nuestra cab2.ll rfa viYaquea entre esta dos aldeas en­tr .nte del p-.. ueño bo 1ue. El Emperador, con el Mayor General erthier su E tado Mayor y u scolta de cazadores á caballo, se ittí· en el mi rno lugar. Uno d ce cazadores con la bayoneta :alada e tán colocado de centinela al rededor de apoleón, que .e envu.el e en u capa, y, o-ún u costumbr , se duerme con tran­uilidad y completamente ,.e tiJv delante de uno de los fuegos del i ·tt.c Las nueve dan t:n lo campanarios de Aspero y de Essling. Poco á poco el tlenci domina nue tro campamento. e acomodan todos detrá de un vallado ó en un surco para ormir. Hace una luna mao·n{fica ; á di tancia de varias leguas, ntrente de no otro , todo el paí l.Jrilla como si fuese de plata. En as alturas d Wagram y de Neu i del centell an numero as ho­:: YUeras. Sun lo!) e mpamentos austriacos. A Jo 1 jos se oyen lo u¿ H"tr da! • (¿ Ñ'ui~n Ya'?), y á nue tro r n e los "¿ Quif:n vtvd • ~.1uchc má cer a d no~otro , lo explora­ores de nuest1·a Divi ión vigilan, la cara· 1 apoyada de lado, á los hallo inmóviles, metidos ntre los trigales ha ta el vientre. Al aclat·ar, el r6 de Cazadorc m nta e caballo y e pone en rnovimient ; filas de jinetes att·avi san los campos cultivado diri- ·iéndo~ en re ·onoci miento á las posicion nemigas, n donde n-da e mu ve. Entre las ocho y la nueve, el General La alle llega obre nuestro frente. us ofici le ''an á e:>tJ·echar 1 mano á su cama­rada . En este momento nue,·as tropa comienzan á d sembocar del pequ ño bosqu ; on lo cot·acero d 1 G neral E pagne, la caballería ligera del G ~n ral tlat·ulaz, la ivi ión d~ infantt. ía I...t-gr nc.l y numerosas baL~da que vienen á atravesar el puente Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 246 .J compuesto durante la n che. Des racia mente el paso e& lento y difícil po eemos sino un sol puente. Hacia m dio df tocan llamada. Saltamos á. caballo. En el mi m in tan te e oy n á la iz uierda mi liare d gritos de: "¡Viva el Em erarlor .'' apoleón llega. Estos gritos e acercan como una t ._ p ta . En to nu tra Divi ión no se oye sin un murmu­llo: '¡ H laina ele hui y anchos chacós_, de mostacho rojo ; lo jó enes fi ial s con ca co liso, en el interva­lo d la compañ1a b m ol ándo e á caballo, con la espada en 1 puño, y vohiéndo.:e para gritar con voz penetrante : '¡ Vorwarl.s/ 1 Vorwarls! adelante. · a elanle .) 4 ta ma a, erL.:::ada de brillantes ayonetas d sciende á paso de carga sobre A pern. A la cabeza de e ta columna . en un gran aballo bayo a anza muy dere­c- ho un oficial de dad, de peluca blanca, 1 talle envuelto en una banda amarilla y el pecho condecorado con cintas. De impro\~ iso nuestra barricadas se cubren d relámpagos; Los alemane hacen alto, y conte tan con fuego continuo. Toda est parte del Marchfeld se n uelve en un humo peso y azulo­so. Grande grito se yen: son los r gimienlos de Molitor que, tomando la ofen iva salen de ]as barricadas que lo defienden, caen á la bayoneta sobre los austriacos y los arrojan á conside­rable distancia. E te primer ataque ha ido calurosamente recha­zado, y despejado el erreno en un cerrar de ojos. Pero aquello no es ino el preludio de esta espantosa batalla. El General austriaco Hiller vuelve á la carga, apoyado por las profundas columnas de Bel¡:-arde. Treinta y is mil kaiserbclu e dirigen á este punto á atacar á los siete mil franceses de Molitor. Parece como que sta ma a de vestidos blancos va á consumir con u o lo peso la aldea de A pern. El fuego de fusil ría '·u el Y e á comenzar más violtnto que nun­a. De pronto re u na un redoble de tambores; y todo ste hor­miguero de hombre corr de nuevo hacia las arricada ; lo ofi­dale , lo mi mo que los demás, gritan: j orwarlsl La tierra tiem- Ja y e cubre de cadáveres. En breve una spantosa batalla se traba. Los primeros acomet dores caen muertos á culatazos 6 atra­vesado con la bayoneta, y ru dan por el suelo como granizo. Por último, eJ en migo penetra en spern. uestros soldados defien­den el pue to que e les ha confiado, con un furor igual al que los austriaco tienen en acometer. - A la derecha d Aspern se descubren grandes 1 íneas verdes. Es Marulaz con sus regimientos de cazadores á ca allo, que aco­mete sin tr gua la ma a profundas de los austriacos y tJ-ata de dese m 1 ara zar de ellos á Molitor; varios cuadros son rotos; pero nuestros jinetes no pueden acabar con esta multitud de nemjgos, y e v n o ligado á vol\'er, con algunos cañones que han tomado. J Cuántos vimos de estos cazadore , á la mañana iguiente, tendi­dos sobre la Jlanura nuestra derecha el cañon r etumba cada vez más fuerte n la dirección de Es Jing. Masa de humo blanco pasan por encima de esta aldea. Todo el Marchfeld está incen­diado. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia - 248 _J Pero el combate va á hacerse más terrible. nuestro turno vamos á tornar parte en la batalla. La columna de I;:ohenzollern entra al fin en acci6n, sostenid por la reserva de caballería del Príncipe Juan de Lichtenstein, y marcha obre nuestro centro. Ante esto, el Mariscal Lannes ordena un pod ro o empuje á nues­tra caballería. Corriendo á donde está u colega essi re que tiene á. sus 6rdenes los cuatro regimi ntos de coracero del eneral Es­pagne y nuestros cuatro regimiento de ca all ría ligera, que manda Lasalle: u Partid en seguida, le ord na; ) at gad d fondo.'' " o tengo costumbre de acom t r de otro modo, d eríai a­berlo," contesta el 'aliente Bessieres · y a ,·anza con nuestra caba­llería, que forma al frente n bat lla ajo 1 fu g de una a­tería de cañones que el nemigo aca a d colocar delante de nosotros. Los coraceros parten los primero Be i res y Espagne á la cabeza. Esta carga es espléndida. Con urna raptd z los chalecos de luerro se apoderan de la artill ría n ~ miga, hi eren á los artillero , desbaratan y alejan á la primera 1 fnea de infantería de lfoh nzo­llern. E tamos n usiasmados: '·Bravo los corac ros .• ,, xclama­mos landiendo nuestro sable . R pentinam nte nu tro ros ven aparecer la masa de la ca allería au tt·iaca que · 1 r hi­duque Carlos ha lanzado sobr ello . Sor¡ r ndido durante el desorde n de la carga que acaban d j - cuta r, on ·i 1 ntament acometidos y rechazados. Lasalle, con ese ardor y gol e d vista que lo caracterizan, se da cuenta del peligro : u V ostros d 1 g. 0 d<:" húsares, n grita, adelante . ''; y poniéndose á nuestra cabeza vuc!a n apoyo de los oraceros. aemos como el rayo obre lo hú ares de tip icz, en­car ·nizado en pers o-uir á nuestt·o cam~rada . y herimos con el ablc á buen nt1mero de e llos. P ro una ma a d hulano~ con 1 for, aj ra amarilla y negra atraY ada re la haqueta blanca, y co1 el pe ueño schapska amat·illv con pluma d garza, no ro­d a, blandiendo las larcYas lan zas con band •·iJla n gr~ y ama­rillas No defendemos á ablazo y con la i tola. • n m( dio de este tumulto, 1 Ya)i ente E pagn 1 primer oficial ele la · aba- Herí pesada del ejército cae m u or una bala d izl aíno. u cadáver s 11 \'a o por lo oficial un m nto blanco d corace-ros todo ensano:rentado. e i<.r nvuelto on su 1\yudant hUdu , por lo hulano,, di para pistola . · ha man á u abl ara d f nder e, cuando Jo htí a1· ·- <1 1 9.0, de ~ubri .nclo el peligro, acud n en u ayuda. Lo co1·ac - r s s han un'do, y, apoyado por nu···tra I\'l 1on s preparan á argar á la · 0 ·unda lín a inf, nt da au triaca. u tres r gimiento se pliegan n cuad¡­seri muerta 6 herida en la calles de e ta infernal aldea. Al pro­io tiempo los coraceros de ansouty y los cazadores d Marulaz .- mplazan á los coraceros de Espag-r. y á nuestr División que e tán agotados de fatiga. e Jogr~a onservar á A pern. uestra caballería rechaza la del enemigo y desbarata varios cuadros. El ardiente Marulaz pe­netra en uno de estos cuadros y cae d 1 caballo ; ·an á tomarlo preso 6 á matarlo cuando sus cazadores, atraídos por sus gritos, lo libran del peligt-o le dan un caballo y r troceden atravesando la masa de una 1 {n a de infantería. Hace seis horas que dura ta lucha tenaz. En pern, en Essling soldados encarnizados, 1 n de entre las ruinas incendiadas· entre e ta dos aldeas ma. sas de caballería e di putan la llanur á sablazos. El rchiduque arios suspende la bat Jla ha ta la mañana si­uiente y Jlc"·a u tropa á retaguardia · poco á poco el fueO"o de fu ilcría decr ce y acaba por e sar del todo. La noche llega. ndi os de ueño y de faticra, pasamos la brida d Jos cabaJJos al brazo derecho, y nos acostamo en tierra envuelto en nuestras apa blancas. Durante .la noche continúa el desfile de las tropas. Los puen l _s no re i ten, y casi u m rg n ajo el peso de las caja de ar. Lillería· so re algunos antones que se han hundid , nuestro ol­d los atra \ ies n el río con los pie en 1 agua. Por desgracia, la ct·eciente del D nubio aumenta á ojos vista ; la corriente arrastra numerosos cuerpo flotant qu á cada in tante hay que desviar · una •,-ce s son troncos de árbole enormes de arraigados por las aguas· ott·as, son barcas amarradas á la orilla, que el río h pues­to á ft te al aumentar u olumen; tra , por t'iltimo rand s ar­tificios incendiario que el nemigo lanza con el intento d des­tru( r nuestra tínic í de comunicación. Hacia tn dia noche el gran pu nte e rompe le nuevo · esta s la tercera vez. El anubio, ue ha recido como i te pie , acaba de su:.>ir _itte más, lo que da catorce de aum nto. in em­argo á fuerza d nergía, l puente ued repar do al amane­er. Lo omunic ción se re tablee , la h rmosa División Saint- I--Ii- 1 ire, la do ivi ion s de :r¡·anaderos de udinot, toda la artille­da d lo ucrpos de Ma en a y de Lanne , dos Di visione de ca­ball ría ligera la pe ¡ueña di ·isión Demont, pasan d ué de me­lía noche y al aclarar. La guardia á pie travie a i ualmente el anubio y recibe orden de ponerse su gorros piel. s ndo en tr s filas por •1 gran puent nue tros gr nadet·o y nuestro e za- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 250 J dores se ayudan unos á otros, y stem re marchan~?' sacan Su$ gon·o , que llevan en los sacos. Ef ctuada esta operacwn en la tra­Yesía del uente, botan al río los elásticos. La guard · no volvió á usar estos om r ros desde aquel día. D de el Iba, todo el mundo e tá 1 vantado en ambos ejér­citos. Desde la cuatro de la mañana los tiradores di paran recí­procamente su arma . Napoleón, ue casi no ha de cansado, está á caballo, en el punto llamado El Tejar, entre Essling y spern, y da us órdenes á Jos Mari cales. 'Hoy tenemos e enta mil hombres, es cierto, contra los noventa mil austriacos del Archidu­que Carlos, y nue tra artiJJería no cuenta ino con cuarenta y cua­tro cañones, en tanto que el enemig uede poner n batería tres­cientos.'' El combate vuelve á comen7.ar á la iz ierda, en ·pern, en donde el enemigo ha logrado con ervar la igle ia de d la víspera por la tarde, y en donde se ha atrincherado fuertemente lo mis­mo que en el cementerio. apoleón dirige obt·e este punto una tropa de infantería jo en, de a pecto marcial) apoyada por cuatro cañones; los hombres llevan vestidos de paño azur d l rey, concha­rreteras que parecen patas de ganso, de paño azul ó verde listado de lanco; en las vueltas verdes 6 escarlatas, águilas cortadas so­bre año blanco ; la chupa y el pantalón blanco , las polainas ne­gras, en forma de botas, á lo ruso, y adornadas con botones de cobr ; el chacó adornado con galón blanco en forma de V, y con un cordón encarnado 6 verde y un águil en cobre y con un magnífico plumaje rojo y blanco. E tos on lo tira ore -granad ros y los tiradores-cazadores de la guardia joven creados el r6 de Enero de 1809 por un de ­creto imperial fechado en Valladolid (España). Estos nuevos re­gimientos van á recibir el bau ti mo de fuego y á hacer sus pri­meras armas bajo el intrépido Massena. Sin di arar un solo tiro, esta valiente juventud corr , con la bayon _ta calada, con el aplo­mo de soldados veteranos, sobre la iglesia y el cementerio de As­pem, n donde los austriacos están amontonados, los desaloja y les causa e panto a mortandad. Un valiente Sargento de lo tirado­res- granaderos toma prisionero al Mariscal de Campo Weber. Conlmúc IN ORME S BR ~ EI.J EJÉRCITO AI.JE 1 N (Contin 'a) Es muy importante darse cuenta exacta de la manera como se ?Pera e te r nuevo uce ivo, porque precisamente en su regu­landad es donde puede encontrarse la !lave del mecanismo admi­nistrativo de las tropas prusianas y la explicación de lo resulta­dos verdaderamente admirables que les ha permitido obtener. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar le Colon1bia '-- 251 - J El. Gobierno no se preocupa sino de una :cu a, y es la de conservar en perfecto e tado y completo los repuesto d efectos destinados á hacer frente á las necesidades de la movilización y deJa guerra. De tiempo en tiempo se a egura * por medio de las s'11specdo1zes de delal de que nada falta en ellos. Por otra parte, con los abonos en dinero que se le hacen, abonos calculados como lo hemos explicado, y con el paño que se le entrega en especie, el regimiento e ingenia para producir 1 mayor número po ible. Los efectos fuera de erv1c1o e di vi den en dos categorías. Los meno malo e de tinan para vestir á los hombres que se en­vían á sus hogare como comprendidos en la reser\'a. Se 1 s repa­ra del mejor modo po ible, lo ba tante para que duren hasta el momento de la llegada del hombre á u domicilio. La segunda categoría se entrega á la Comí ión de vestuario. Esta recoge todo lo que puede ser utilizado de cualquier manera : pedazos de paño, botone ., hebillas guarniciones de casco, cañas de botas, &c. Todos estos restos se destinan á la reparación de objetos que aún valga la pena arreglar. Una parte de ellos, con el nombre de tra-es Yíejos para la reparaciones (IHck-malerzal), se reparte con este objeto entre la distinta compañías. En fin, todo lo que quede ab­solutamente inútil para el Cuerpo, se vende en prov cho del fondo de estuario. Se ve, pues, que en el ejército prusiano se saca partido de todo, hasta del último jirón. Los efectos nuevos son colocados in­variablemente desde Juego en los almacenes de reserva de movi­lización, de donde no aJen de pués ino para pasar por la grada­ción de almacenes explicada antes. Una parte de los objetos es onfeccionada en los tallere regimenta les; pero otra, también con­iderable particularmente del equipo, e encarga directamente á articulares. Es muy importante advertir que es siem re el mismo regr7menlo quüll hace es/os encargos, :í quien y como mejor le parez­ra t; y como tiene naturalmente interé en estar ien servido, eli- • Cada tua 6 cuatro ai'ios, como se ha dicho en otra parte. t En otros ejércitos no existen esas comi iones de vestuario especiales de loa cuerpos del ejétcito altmán, pero tienen la .}u1tla uonómun, que la forman, como es sabido, los jefes y capitanes del Cuerpo, y ésta acuerda la adquisición de toda clase de prendas 6 efectos que sean nece · arios, con tal qoe se cuente con los fon s suficientes para ello7 y previa un acta razonada de las C.1usas quemo­tivaron la réuni6n de la junta y necesidad de la compra de tales 6 cuales efectos; tenienu á la vista los tipos elegidos como l s mejore_, y convenientes por u pre­cio y calidad entre los presentados por distintos industriales y comer ia~tes •. se remite al Dir~ctor ~;tcneral ud arma dicha acta, quien concede su autonzac16n i encuentra razonable el e-asto propuesto. En Alemania se impone á los Cuer­pos el p a no de la industria nacional, para obtener así la uniformidad en los co­lores de las prendas, muy \'ariados por cierto entre los distintos regimient s del arma de caballería, en la que e raro ver dos regimientos que usen un mismo uniforme; pero en otras parte s sigue la práctica de pr sentar 7n l. D~rccción los tipos adoptad\> , con lo cual f á cilmente puede comprobarse st están aJustados en su color y hechuras á lo e tablecido por la t>artilla dt' fl1li/lrmidad. En este concepto, pues, los cuerpos de t les ej~rcitos ~ozan de 1 misma autonomía que los prusianos,-(N. del T.). Neo Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar Je Colornbia '- 252 _, ge cuidadosamente los proveedore , Jos cuales á u vez, d_eseand_o conservar su parroquiano se sfuerzan por todos lo med1os post­bies en sati facerle. Los pedi os se hacen siempre por c;:onducto de las comisiones de vestuario que establecen con el fabncante un contrato en forma, e tipulando todo los detalles de calidad, can­tidad precio, regularidad n la entregas, &c. E. to~ contratos son renovados en cada e dido, de suerte que el reg1m1ento no se en: cuentra jamás obligado y queda Ji re de cambiar de proveedor 1 no está contento. e compr nde que con este istema los efectos son comprado en la mejore condiciones posibles, y de hecho, basta vi itar los almacene de un r gimiente pru iano cualquiera,. para cerciorarse, aun in ser speciali ta, de que todo, y particular­mente los objetos de cuero, d e excelente calidad y de confec­ción muy esmerada. Hemos visto que los efectos de vestuario y equipo quedan to­dos, durante un ('"Spacio de tiempo, á veces muy Jaro-o, en los re­puestos permanentes. urge aquí, n consecuencia, la cuestión de las medidas que deben tomar e para favor e r esto repuestos de toda especie de deterior , humedad, d e~ trucción procluci a p or los insectos, &c. E to como se compr nde rá, s muy importante; así pue , este e uno de Jo primeros cuidado~ del r gimiento. Ante todo los efectos son aereado con 1 mayot~ frecuencia posible, en especial durante los calare . Las compañías encargan e.·presamen­te de ello á algunos hombr , y e ta es una faena que e impone de prefer ncia á lo oldados de aseados encontrándose así el me­dio de ca tigar n alg-ún modo Ja fal a~, de una manera pro e­chosa para t dos. P ra pr n·arl o e la polilla y otros in ecto , se han e tabl ciclo cierta s reo-las pt·opiadas á las condiciones cli­matol6giea de l a di ~ T a l ocalidad , y muy racionale al pare­cer, puesto uc j má e han obs r\·ado g raves d eterioro . sí por ejemplo, es d principi o-uardar todo los o bjetos de cuero en el estado natural in ennegrecedo por ue la .·periencia ha pro­bado qu - con r.Tan mucho mejor en stas condicione · y aun en la últim amp ña mucho co1·reajt; que no hubo tiempo de enne~recer s consen a ron m jo1· q u 1 tt·u . Para las r p, de paño ó 1 na a emá de 01· - rla y metódic m nl , rccurcc á difcrent 1 r ce mkmto , d _ Jos c~ale un de lo má ·ficaces e comp' /m.rlos t 'r('t'/cam~nle. e u­ntdos lo f "ctos n fard l \·a1·ia e nt n , t n i pue tos so­bre un op rtc 1· ctang-ular y cerrado fut.:rlementc arriba por medio d una pr n á to1·nill , a tant emf:jantl.: á la ue e em- 1 a par· l r n ar t la l ero de mayor s limen io n e . En d e fecto de est aparato, contentan con p ncr obr 1 fanl una l lancha qu carera de pi ln1 tí ou-o uerpo 1 ados. "'.te modo d..,; conser ac16n obr- todo Yentaj o para aque- JI~s OUJ to ue no ~ .Ya t mor de que e arruguen : lie 1zos de ca- ~ tila de ambulanc1a manta d aballo , ·c. i aün trata en los tl'_lsecto de ataca!- .tal_ fard nun<...a podrían cau at· d terioros smo n la up rh 1 , p r· u pn~ ión le impicl penetrar en el Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '-- 253 -' interior. Pero para mayor seguridad, esto fardos se encuentran ademá envueltos por una tela igualmente ien ajustada y sobre la cual e aplica despué exteriormente un barniz formado de en­grudo y yeso. Esta capa de yeso impide en absoluto á la poli11a atacar ni aun los borde de los objetos conservados. Y un fardo así preparado puede con ervar e un año entero sin peligro al­guno. Por lo demás el empleo de te lienzo aderezado es muy eficaz, aun in r sión para la con er ación de prendas, tales como las le itas pantalones y capote . e reúnen por montones de cin­cuenta ó ciento en fardos pri mático que se envuelven en un lien­zo así preparado. De e te modo presentan los almac nes un as-ecto astante original. o s ve en eJlos ino una larga serie de fardos que parectn otros tantos grandes cuerpos cúbicos de ye o alineados sobre los estante . na etiqueta aplicada sobre cada uno de ellos permite aber el número y naturaleza de los objetos que contiene. Ad má , e cuida d que no haya jamás contacto entre los diferente fardos · y lo tableros que Jos soportan están dispues­tos de manera que la circulación entre ello ea fácil y 1 estable­cimient de las corri ntes de aire e té siempre a egurado en la inteligencia or último, de que e tos fardo s levantan dos veces al año se ce iJlan y e qutta el polvo á las prendas y en seguida se vuelven á coser. E isten también almacenes en donde se contentan con acu­dir y or a1· frecuent - mente los efecto , sin empaquetarlo en el lienzo. P r este si tem tiene 1 inconveniente de xigir mayor mano de o r·a y r or con iguie nt mayor número de hombres de­dicados á e ta faena lo que e n1anifiestamente contrario á los principio en vigor en el ejército ru iano en onde se tt·ata ante todo, de reducir al stricto mínimo el número d e oldados ue se encuentren distraído así el ervicio. Pat·a Yitar la humedad, stán iempre in talado 1 dep6 i­tos d efecto n J cal eco y fáci es de ventilar. Los inmensos de vanes de lo cuart les convi nen perfectamente á este objeto, así que casi siempr se le uti1i7a para ste fin. En invierno son muy frío y durant J vet-ano las v ntana y Yentiladores permi­ten conservar oder sas corriente de aire que on un excelente preservativo contt-a l os ins cto . En fin su posición misma dispen­sa de poner en ellos centinela , economía de hombres nulj' apreciada. Ad emá , stá rigurosamente prohi ido penetrar allí con fu go. EJ ord n y aseo que reinan en estos almacene s n verdade­ram ente notable . Cada regimiento e envanece con los uyo hasta el punto de no descuidar la parte decorativa, que iempre juega en ellos un importantf imo papel. in hablar de las armas y otros objetos análogos, má 6 meno artísticamente agrupados, los muros están i mpre armado de trofeos é inscripciones alegóricas á. la últimas campaña ; los nombres de los compañero muertos al frente del enemigo, se leen alH n el pu to de honor entre al­gunos versos patrió ico . un lado, una mesa con todo los libros y documentos relativos al almacén, y en la puerta de entrada un Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín M ili tar de Colombia \.:.._ 254 _) rótulo suspendido que indica el objeto, por ejemplo : Zeugl1aus d~j Ersalz-.Balall/ons von Landwehr-Regimenl tním... ... (Almacén del Batallón de Depósito del Regimiento de Landwehr núm ... ... ). Pero, e preguntará quizás, si todos los trajes se han hecho no para los hombres presentes en el cuerpo, sino para conser­varlos en los depósitos de los almacenes, ¿ en virtud de qué me­didas e han confeccionado? Hé aquí cómo se procede. En Alemania se ha tomado nota, desde muchos años há, de la talla y otra dimensiones de todos los hombres reconocidos n los Distritos del Batallón de Landwehr, para comprobar su grado de aptitud en el servicio. Así e encuentran en posesión de numerosos datos estadí ticos que proporcionan indicaciones prácticas muy im­portantes relativas á las medidas de los soldados incorporados á los diversos regimientos del ejército alemán.-Co.nlztuía. =---= Variedades IAJE A LA REPUBLICA DE COLOMBIA EN 1823 POR lrf. MOLLIEN (Traducido para el Boütln ll.fthlar) (Continúa) CAPÍTULO fl I Brazo del Mag alena-La Miel-Rionegro-Gunrnmo -Promontorio de Grade­ría- Escollos de Perico-Honda- escripci6n del Magd2.1ena Al salir de are nos hemos dirigido hacia la oriJla derecha del río; luégo hemos entrado en uno de sus brazo , que se 11ama el Tigre. No tardamos en descubrir alguna cabañas. El cielo se cubría de nubes precursoras de la tempestad; tratamos de ponernos á cu ­bierto antes de la noche; las dos orillas del río estaban llenas de árboles muy tupidos y juntos ; no había e peranza de encontrar antes Jel fin del día una playa arenosa; una cabaña esta a á la derecha, e di tinguía 1 techumbre de ella en medio d 1 monte¡ se impulsó la piragua hacia te asilo; una canoa estaba amarra­da á algunos juncos : mis bogas la mudaron de sitio para colocar allí la nué tra. De de que stuvo en eguridad en esta p qu ña abra, bajamo todos a tierra, arma 'o hasta los dientes; se hu-iera dicho que corríamos al asalto. Habiendo trepado con rapi­dez las gradas abiertas desigualmente á Jo largo de Ja orilla, pron o estuvimos arriba. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. B letín Militar de C 1 mbia '- 255 -' Encontramos un patio rodeado de platan les, y nfrente de nosotros ur. tinglado levantado obre estacas · una hamaca de hilo estaba e ·tendida ncima del lecho, construído de caña gua­dua ¡ aquí y allá e veían calabozos, en un rincón había fuego · al­gunos pedazos de carne de anímate de caza se eca an en las cuerdas · por toda partes se notaba el desorden y las huelJas del espanto que habían experimentado á nue tra aparición los ropie­tarios d la casa. Todo esta a abierto· no había ni paredes ni aun esteras para cerrar la {:abaña; penetramo por toda artes en esta mi erable habitación, á que daban sombra árbole muy ele­vados. 1uestr·a vi ita no e verificó sin dejar d uscitar lo alaridos quejosos de los perros que guardaban la ca a ; 1 dueño no taba alJí; y, aliendo de improviso de uno de los lugare más tupidos del bosque que rodeaba su habitación, se presentó con un air de inquietud que no se ocultó al iloto de nuestra em arcación · éste se apro,·echó de ello para o tener la hospitalidad que se apresuró el otro á conceder; y no contento con esta at nción, preguntó al huésped con un tono arrogante: ' ¿ No er s g do? " ( pañol) ; el otro lo negó de una manera ba tante floja par aumentar la audacia del m rinero quien no cesó desde n onc s, á e arde mis indicaciones, de molestarlo con sus impertinencias. La borrasca nos obligó á cenar bajo el techo de nue t1·o hués­ped : é te, inquieto y vigilante, no se limitó á n ·dar á su familia al bosque para que pasase allí la noche, ino que ni aun acostó : permaneció de centinela observand nuestros movimiento para oponerse en lo posible, á las violencia de mis boga . ¡Cuántos cuidados han envenenado la vida, ante apacible, de e te hombre solitario. ¿ Podía él esperar que ocultándose en un brazo aparta­do del Mat rre, y que no e sino la pendiente que se extiende desde ChaguarJI hasta Purificación. (sic) El día 13 ocas obsen·aci ne pude recoger; no ob tante antes de la noche me sorprendió el a pecto ingular que prcsent· el peñón de Gardería. Lo mi mo que todos lo cabos de la orilla del 11agdalena, es recto como una pared, y se compone de tre capas de arcilla; estas capas forman ángulos de colores div~erso y muy vivos. Enemigos del desorden y del ruido, los caimanes hu yen de ordinario á lo alto del río; in embargo encontramos va ríos al pie del Gardeira cuya~ apacibles aguas convenían á u costumbres. Garza y garzotas y otros pájaros que siguen en I­caza á estos anfibios, se encontraban en la cima de esta colín truncada. Perdimos de vista bien pronto el peñón de Gardería, ,. con las sombras de la noche la serranía de Garrapapf. C()n li'11 .. 1Í Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VI Serie III Tomo I N. 8

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VI Serie III Tomo II N. 9

Por: | Fecha: 06/09/1902

~ - ~ SERIE III-ToMo II • Afio VI-NuMl!IRO 9.• , Boletín Müit~r de Colombia l ¡~ _ __ _ 0~~:~~ D-~ ~~~~~~ERI~ ~~ G~E-~~~ D~ ~-~~ITO__ _ ___ _ ~~ !- DIRECTOR, Francisco J. Vergara y Velasco ! _ ,-- :~~,~~:~:~~~~: .. ~;~~;;;~;~;:~;~~~:.~;~~,~~;~i~~;;E !_. : i j • + -o-1 Bogotá, Septiembre 6 de 1902 * -o- -o- ¡ ' -= Oficial -~ DECRETO NUMERO 1201 DE 1902 (AGOSTO 8) por el cual se hacen unos nombramientos, se confiere un a censo y se destina á unos Jefes El Vü:epresidmle de la Repúbb'ca, eucargado del Poder EjecuHvo, DECRETA Art. 1.0 N6mbra~e Jef~"' de Estadu Mayor de la Divút'!m To­lz'ma, que se organiza en Honda, al Gf'· ... ral Antonio M. García. Segundo Ayudantes del Cuartel general de la misma Divi­' i6n, á los Sargentos M<~.yores Antonio J. Herrera y Félix Alvarez, á quien se asciende del grado de Capitán. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 8 de Agosto de Igü2. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministrode Guerra, ARISTIDES FERNÁNDEZ DECRETO NUMERO 1202 DE 1902 (AGOSTO 8) por el cual se confiere un ascenso El Vt'cepresidenlt de la República, encargado del Poder Ejecult'D~, DECRETA Artículo único. Asciéndese á General efectivo de Brigada al General graduado Francisco Rodríguez, con antigüedad de 1.0 del presente mes. t'OKO U-17 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar d e Colombia '- 258 _J §. D ése cuenta d e e st e a sc enso al Honorable S e nado en sus pr6ximas sesiones, para l os efec to s con stitucionale s. Comun íque se y publíquese. Dado en Bogotá, á 8 de Agosto de 1902. ] OSE MANUEL M ARROQUIN El M inistro de Guerra, ARISTIDES FERNÁNDEZ DECRETO NUMERO 1203 DE 1902 (AGOSTO 8) por el cual se hace una promoción y se destina un Oficial y un Jefe E l Vzeepresz'denle de la Rfp/tblica, encargado del Poder Ejecufz'vo, DECRETA Art. 1.0 Promuév se al Capitán Diego Caro Putnam, del C uerpo de Depó ito al de Capitán Adjunto al Cuartel g neral de la División que se organiza en Honda al mando del General Félix Navarro. §. La División mencionada e d nominará. Dz-.l'lsz'ón Tol/ma. Art. 2.0 Destínase al Capitán Jesús Antonio García á prestar sus servicios en el pu sto que le designe el Coronel Jefe de las Guerrillas de Sumapaz. Art. 3. 0 Llámase al servicio activo al Teniente Coronel Ra­fael Ricaurte, y destína ele á pre~tar us s n ici s n el pu( sto que le designe el General omandante general de la Di,·isión Tolima de que se hace mención n el artículo 1. 0 del presente Decreto. Comuníquese y publíquesc. Dado en Bogotá, á 8 de Agosto de 1902. ]OSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, Aru.sTIDES FEiu-iÁNDEZ DECRETO NUMERO 1206 DE 1902 (AGOSTO 8) por el cual se confiere un ascenso El Vz'cep r esidenle de la R epúblzca, encargado del Poder Ejeculzvc, DEC R ETA Artículo ún ico. A scié nd ese á Tenie nte al Subteni ente Antonio Berna l. Comuníque se y pub líques e. Dado en Bogotá, á 8 de Agosto de 1902. ]OSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Gu e rra, ARISTIDES FERNÁNDEZ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 259 _J DECRETO NUMERO 1208 DE 1902 (AGOSTO 14) por el cual se hacen dos promociones El Vicepreszdenle de la Repltbhca, encargado del Poder E:feculz'vo, DECRETA Artículo único. Promuévese del puesto de Ayudante de la Habilitación del Cuartel general del Ejército, al Cuerpo de Invá­lidos, al Teniente Coronel Joaquín Riascos, y para llenar la vacan­te que deja el Teniente Coronel Riascos en la Habilitación, pro­muévese á ese puesto al Coronel Manuel París, que desempeña las funciones de Ayudante de la Comandancia Militar de la Plaza. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 14 de Agosto de 1902. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDES FERNÁNDEZ DECRETO NUMERO 1209 DE 1902 (AGOSTO 14) por el cual se confiere un ascenso El Vú:epres/denle de la R ep/tblú:a, encargado del Poder Ejemlt"vo, DECRETA Artículo único. Asciéndese á General efectivo de Brigada al Coronel Napoleón Rivera. §. Dése cuenta de este ascenso al Honorable Senado en sus próximas sesiones, para los efectos constitucionales. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 14 de Agosto de 1902. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra:, ARISTIDES FERNÁ 'DEZ DECRETO NUMERO 1210 DE 1902 (AGOSTO 14) por el cual se hacen unas promociones El Vzcepreszdenle de la Repúblzca, encargado del Poder Eieculivo, DECRETA Artículo único. Promuévese al Sr. General de División Luis María Arango G. del puesto de Intendente general del Ejército Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 200 _, que comanda el General Antonio Roa Díaz, al de Primer Ayudan­te general del Ejército en operaciones en el Departamento de Pa­namá, que comanda el General Pompilio Gutiérrez. Al Sargento Mayor Luis María Arango (hijo) y al Capitán Abel Arango, del puesto que ocupan en el Ejército del General Roa Díaz, al mismo Ejército á que se destina al General Arango. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 14 de Agosto de 1902. JOSE :MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDES FERN.ÁNDEZ DECRETO NUMERO 1211 DE 190~ (AGOSTO 14) por el cual se llama al servicio á un J cf e y se le destina El Vteepresz"dmle de la Repúblú:a, encargado del Poder EjecuHvo, DECRETA Artículo único. Llámase al servicio actiYo al Teniente Coro­nel Emígdio Briceño, y destfnasele al Cuartel general de la Dz"vi­l. ÍÓtz 1'olima, que se organiza en Honda, en el puesto que le designe el General Comandante general de ella. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 14 de Agosto de 1902. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDES FERNÁNDEZ DECRETO NUMERO 1212 DE 1902 (AGOSTO 14) por el cual se aumenta una asimilaci6n El Vtápresidmle dt la República, encargado del P1der E.fewlttJfJ, DECRll.TÁ Artículo único. Auméntase la asimilaci6n del Primer Guarda­parque general del Ejército á General Comandante general de Divisi6n. §. Esta novedad surte sus 'efectos desde el 1.0 del presen-te mes. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 14 de Agosto de I 902. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDES FxRNlNnxz Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 261 _j D E CRETO N U MERO 1213 DE 1901 ( AGOST O 14) por el cual se bace una promoción El Vtápresz'dmle de la Repúblú:a, encargado del Poder Ejeculz'vo, DECRETA Artículo único. Promuévese al Sr. General Roberto Quijano del puesto de Comandante general de la 5." División del Ejér:cito de Boyacá, al de Jefe de Estado Mayor general del primer Cuerpo de Ejército del mismo. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 14 de Agosto de 1902. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDllS FERNÁNDEZ DECRETO NUMERO 1214 DE 1902 (AGOSTO 14) por el cual se reconoce un grado y se hacen unas promryciones El Vz'cepresidmle de la RrpúUú:a, mcargado del Poder Ejeculzvo, DECRETA Art. I.0 Reconócese al General Moisés Herrera la efP.ctivi­dad dd grado de General de Brigada, y de tínasele á prestar sus servicios como J e fe de Estado Mayor de la División Carazúa, que comanda el General Elías Baquero. Art. 2.0 Promuéve e al Coronel Benjamín Vargas del puesto de Jefe de Estado Mayor general de la División Caraí:úa, al de Inspector general de la misma División; y al Sr. General Benito Martínez, del puesto de Inspector de dicha Dívi ión, al de Ayudan­te general del Estado Mayor Generalísimo del Ejército Permanen­te, destinado á prestar sus servicios en el Ministerio de Guerra. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 14 de Agosto de 1g02. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDES FERNÁNDEZ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia DECRETO NUMERO 1215 DE 1902 (AGOSTO 14) por el cual se hace una promoción El Vz'cepresz'dmle de la República, encargado del Poder .EJecuft'vo, DECRETA ¿.:f' Artículo único. Promuévese al Coronel Pablo Antonio Are­nas del puesto de primer Ayudante general del Ejército en opera­ciones sobre Occidente de Boyacá y Provincia de V élez, al de pri­mer Ayudante general del Estado Mayor de la División Tolima, á 6rdenes del General Félix Navarro. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 14 de Agosto de 1902. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARrsTIDEs FERNÁNDEZ DECRETO NUMERO 1236 DE 1902 (AGOSTO 18) por el cual se hacen dos nombramientos El Vicepresidente de la R eptíbb'ca, encargado de/ Poder .Ejeculz'vo, DECRETA Artículo único. Nómbrase á los Sres. Ildefonso Sarmiento y Jacinto Uribe Ayudantes del Ministerio de Guerra, asimilados á 5egundos Jefes de Cuerpo para los efectos fiscales, con anteriori­dad de 1.0 del presente. §. Los nombrados serán dados de baja en el Estado Mayor ¡reneral del Ejército Permanente. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 18 de Agosto de 1902. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDES FERN.ÁNDEZ / Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 263 -' INFORME DEL INTENDENTE GENERAL DEL EJÉRCITO (Continúa) PROYECTOS de contratos pasados á la Sección 2. • del Ministerio de Guerra. Fechas Contratistas Cantidad Artículos Marzo 14. Augusto Dulac r8o Yardas Maleskín. - 14. Martín Aguen e Barhendey ...... 5 Bestias y una res. - 14. Isaías BJ.rcalcel. .. I Macho. - 15. E lías González ..... 36 Bestias. - 17. Eliécer Ortega ... 42 Reses. - 18. Emilio Maguin .... 14 Bestias. - 18. Pedro P. y Fran-cisco Posada ...... 2 Reses. - 20. Fidel Roa ......... 5 Bestias. - 20. Nieto Hermanos ... 70 Reses. ·- 20. José Joaquín Gai-tán .................. 8 Bestias. - 22. Leo S. Kopp & e: (Edmundo F. Cas-tello y otro) ......... Id. - 22. Librado Sondoval Utiles de escritorio. -24. Joaquín Rojas (J ustiniano G u ti é-rrez P.) ............... 2 Bestias. - 24. José María Sierra 1 Res. -24. Id. íd ...... 50 Id. - 26. Victoriano Duque Caballo. - 31. Ambrosía Silva ... Buey. - 3 1. Nicomedes C6rdo-ba ..................... Res. 1 ACTAS DE POSESION Y FIANZA Marzo 1.0 -Peregrino Hurtado, Comisario Pagador de las fuerzas que organiza en Chiquinquirá el General Uldarico Leiva Fiador, Lisandro Leiva. Fianza, $ 4,000. Marzo 8.-Guillermo Merizalde, Comisario Pagador de la Dz'visz'ón Fernández. Fiador, Aurelio Merizalde. Fianza, $ 4,000. El Jefe de la Sección 3:, GoNZALO GrRÓN Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 264 _J RELACION DE LOS RECIBOS EXPEDIDOS PO. E TA OFrCINA DEL PARQUE GENERAL DURANTE EL MES DE ENERO DE 1 902 Enero 2-2,134. Recibido del Sr. José Cayetano Ortiz 6oo juegos de herraduras, así : para caballo, 176 juegos, y para mula,. 424. Proveeduría, 524. Enero 2-2,135. Recibido de la Srita. Enriqueta González B. 10 toldos. Intendencia, 560. Enero 2-2,136. Recibido del Sr. Cerbelón Pinzón roo correajes completos, con morral y sin vaina. Proveeduría, 477. (Dupli­cado del número 2,072). Enero 3-2,137. Recibido d Sr. Jesús Segura 50 enjalmas apare­jadas. Proveeduría, 604. Enero 3-2,138. Recibido del Sr. Aniceto Beltrán 6oo corroscas enterizas. Proveeduría, 605. Enero 7-2,139. Recibido del Sr. Administrador de la Maestranza de San Vicente 2,900 chaquetas de md.nta, 1 1,150 pantalones de manta, 4,000 calzoncillos y 120 kepis. Intendencia, 507. Enero 7-2,140. Re:cibido de la Srita. Enriqueta González B. 10 toldos de campaña. Intend ncia, 306. Enero 8-2,141. R cibido de la ra. 1faría U. de Lozano 400 encerados, a í: 158 ene rados grand s y 100 íd. pequeños. Enero 8-2,142. Recibido dd Sr. Manuel Puyo 19 sillas nuevas y 68 aperos, compuc. tos de freno , cabezadas, ri nda , jáqui­mas ( in pi~ador), acioncs, estribos de aro, cinchas y grupe­ras. Proveeduría, 595· E1 ero S-2,142. R~:.·cibido de la Sra. l\íaría Parra 330 ncerados, · así : 185 crrand s, de á 2 metro cada uno, y 145 de á 1 me­tro 90 e ntímnros, computados d s por uno. Prov duría, 510. Enero 9-2,143. Recibido dd Sr. Salomón Rojas 4 sillas nuevas chocontana , ~in aperos. 1 rOYE: duda, 601 . Enero 9-2,144. Recibido del Sr. Intendente de Jos Talleres de San Vice:nte 700 correajes sin morral ni vaina. Proveeduría, 51 I. Enero 11-2,145. Recibido del Sr. Aniccto Beltrán 182 docenas de alpargatas. Proveeduría, 508. Enero 11-2,146. Recibido del Sr. Ilonorato Landínez 340 fraza­das del país y 90 extranjeras. Proveeduría, 51 3· Enero 11-2, 147-Recii:.Jido del Sr. Roberto Salazar Silva 110 docenas de corroscas enterizas. Proveeduría, 518. Enero 11-2,148. Recibido de la Srita. Enriqueta González B. 10 toldos de campaña. Proveeduría, 5 r4. Enero 11-2,149. Recibido del Sr. Antonio González Q. 150 doce­nas de al_~Jargatas. Proveeduría, 512. Enero 11-2,150. Recibido del Sr. Administrador de los Tallere~ de San Vicente de Paúl 200 correajes completos, con morral (forrados en coleta) y sin vaina. Proveeduría, 515. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 265 .J Enero 11-2,151. Recibido del Sr. Manuel García J. 30 frenos montados, 30 jáquimas con pisador de lazo y 30 baticolas. Proveeduría, 519. Enero 14-2,152. Recibido del Sr. Vidal Pachón I toldo de ca­ñamaso de 6o de ancho por 4t de largo. Proveeduría, 523. Enero 14-2,153. Recibido del Sr. Vida! Pachón 30 frenos mon­tados, 30 jáquimas con pisador de lazo, 58 pares de aciones, 6o pares de estribos de aro, 6o cinchas y 30 baticolas. Pro­veeduría, 517. Enero 15-2,154. Recibido del Sr. Administrador de los Talleres de San Vicente da Paú! 200 frazadas con peso de 23 arrobas y r 3 libras granadinas. Proveeduría, 528. Enero 15-2,155. Recibido del Sr. Arturo Montaña 567 frazadas pescanas. Proveeduría, 529. Enero 15-2,156. Recibido del Sr. Roberto Salazar Silva 430 fra­zadas cocuyanas. Proveeduría, 530. Enero 15-2,157. Recibido de los Sres. Zalamea Hermanos 3 do­cenas ele peinillas de á 18 pulgadas. Proveeduría, 530. Enero 15-2,157 bis. Reci!Jido del Sr. Arturo l.Vlontaña 3 76 fra­zadas de las llamadas cocuyanas. Proveedurfa, 533. Enero 16-2, r 58. Recibido del Sr. Administrador de los Talleres de San Vicente 450 correajes completos, con morral y sin vaina. Proveeduría, 527. Enero 16-2,159. R ecibido del Sr. Aniceto Beltt·án 700 docenas de alpargatas. Proveeduría, 520. Enero r6-2, r6o. Recibido del Sr. Cerbeleón Piuz6 n 350 lazos pequeños y 86 oYillo d cabuya. Proveeduría, 535. Enero 16-2,16r. Recibiuo de l Sr. Honorato Landínez 8oo lazos p r¡ueños y 200 ovillo· de cabuya. Proveeduría_, 5 36. Enero 16-2 .. 162. Recibirlo' de la Srita. Enriqucta Gonz:Hez B. 10 toldos de campaña. Proveeduría, 526. Enero 16-2,163 . Recibido de los Sres. Zalamea Hermano 100 peinilias y machetes marca Vda B rg Il.° C.\ así: 43 pei­nillas angostas, de 18 pulgadas, y 57 machetes ancho , de 18 pulgadas. Proveeduría, 540. Enero 16-2,164. Recibido del Sr. Lui Pozano 500 metros de fieltro rojo de lana. Prove duría, 539· Enero 16-2,165. Recibido del Sr. Aníbal Castro 450 correajes completos, con morral y sin vaina. Proveeduría, 539· Enero 17-2,166. Rtcibido del Sr. Silvestre Páez 53 r-ifles com­puestos, saldo del contrato celebrado con el Inspector de Ar­mamento, de fecha 30 de Octubre de 1899. Enero 17-2,167. Recibido del Sr. José Laverde 2,000 frazadas, así: 612 cocuyanas y 1,388 pescanas. Proveeduría, 528. Enero 18-2,168. Recibido del Sr. Lucio Gori 700 correajes: car­tuchera, cinturón, portarrifle y portamachele. Proveeduría, 542. Enero 20-2,169. Recibido de la Srita. Enriqueta González B. ro toldos de campaña. Proveeduría, 543· Enero 20-2,170. Anulado por los números 2,172 y 2,173. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 266 --' Enero 20-2,171. Recibido del Sr. Carlos Correa 6oo portarrifles, 6oo portatahalíes,6oo cinturones y 6oo cartucheras. Proveedu­ría, 541. Enero 20-2,172. Recibido del Sr. Intendente 5 banderas de ver­de y blanco y 33 íd. de azul y blanco. Proveeduría, 547· Enero 20-2,173. Recibido de la Srita. Enriqueta González B. 39 yardas, 6 sea 44! varas de raso azul de algodón. Proveedu­ría, 547· Conll'núa EL SERVICIO OBLIGATORIO EN LA ARGENTINA LEY NUMERO 4031 El Smado y Cdmm·a de Diputados de la Nación Argentina reunidos en Congreso, &->c., SANCIONAN CON FUERZA DE LEY (Continúa) d) Los que han satisfecho las condiciones del servicio en el Ejército permanente, impuestas por la presente Ley, y respondan á las prescripciones que el Poder Ejecutivo reglam ente. Art. 46. Los ciudadanos mayores de diecisiete años cumpli­dos y menores de diecinue ve años igualmente cumplidos, que hu­bieren terminado sati factoriamente el cuarto año de estudios en los Colegios nacionales 6 establecimientos de enseñanza secunda­ria, que aspiren á ser Oficiales en la Reserva del Ejército de línea, serán admitidos en calidad de soldados voluntarios, aspirantes á Oficiales de Reserva en las unidades del Ejército permanente, por el término de diez meses. Terminado éste, aquellos voluntarios as­pirantes que siitisfagan el programa fijado por el Poder Ejecutivo para el grado de Subteniente de Reserva, recibirán este grado, si hubiere vacante; y de no haber, quedan con derecho á ocupar la primera vacante que ocurra. Art. 47. Un Oficial 6 aspirante á Oficial así egresado del Ejér­cito de línea, queda eximido de ser comprendido en el sorteo de su clase, y en caso de no haber ascendido á Oficial, por falta de vacante, será incorporado á la Reserva como suboficial, hasta que ocurra la vacante de Subteniente que le corresponde. Art. 48. El número de voluntarios aspirantes á Oficial de Re­serva que pueden ingresar al Ejército permanente en esa forma, no puede pasar de trescientos por año. Art. 49· Los ex-alumnos del Colegio Militar que hayan ren­dido examen satisfactorio de segundo año, serán reconocidos en el empleo de Teniente segundo de Reserva; y los ex-alumnos del Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia L 267 _; mismo Colegio que hayan rendido examen de tercer año, igual~ mente satisfactorio, serán reconocidos en el empleo de Teniente primero, llenando en ambos casos las condiciones que el Poder Ejecutivo determine. Art. 50. Los Jefes y Oficiales del Ejército permanente á quienes se acuerde la baja ó el retiro, y estén dentro de los límites de edad~ y además en estado de salud que les permita hacer cam­paña, quedan obligados á continuar prestando sus servicios, en su grado, en la Reserva. Art. 51. Los Jefes y Oficiales de la Reserva tendrán despa­chos firmados por el Presidente de la República y serán destina­dos á los cuerpos y servicios que det~rmine el Ministro de la Gue­rra. Ellos podrán ser dados de baja ó privados de sus empleos por decreto presidencial-previo sumario,-por incapacidad, falta gra­ve en el servicio, inasistencia injustificada á un período de ejerci­cios, mala conducta ó falta de cumplimiento á sus obligaciones civiles ó militares, &c. &c. Art. 52. Los Jefes y Oficiales de la Reserva serán dados de baja de los cuadros de la misma, cuando lleguen al siguiente lími­te de eda.d: Mayores ................................... . Capitanes ................................. . Tenientes primeros ...................... . Teniente segundos ...................... . Subtenientes .............................. . cincuenta años. cuarenta y cinco años. cuarenta años. cuarenta años. cuarenta años. Art. 53. Lo Mayores de Reserva, en aquellos años en que sus respectivos cuerpos de Reserva no sean convocados á períodos de instrucción, ni llamados á instrucción de cuadros, podrán ser convocados á efectuar un período de instrucción de duración máxi­ma de quince días en las unidades permanentes del Ejército de línea. Art. 54. Durante los períodos de instrucción en las unidades ráctica de dos meses en el des m peño del grado al cual se aspira, y satisfacer las condiciones teórico-pn\c­ticas que el Poder Ejecutivo reglamente. Art. 63 . Los ascensos serán dados para llenar las vacantes que estrictamente existan para completar la cantidad asignada á cada grado en el artículo 61 de la presente Ley. TITULO VIII 1 RECLUTAMIE~TO DE CLASES DEL EJERCITO PERl\lANENTE Jerarquía Art. 64. La jerarquía de clases del Ejército de línea, Guardia Nacional y Guardia Territorial, se compone así: Suboficial, Sargento, Cabo 1 . 0 , Cabo 2. 0 Art. 65. Las clases para las unidades del Ejército permanen­te, se reclutarán del modo siguiente: Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 269 _) 1. 0 Los conscriptos que se encuentren en el Ejército perma­nente, terminado el cuarto mes de presencia bajo banderas, que hayan demostrado aptitudes militares, condiciones morales, inteli­gencia, &c., podrán aspirar á ingresar en la Escuela de Aplicación de Clases, de donde egresarán como Cabos segundos si satisfacen las pruebas que en ella se establezcan; 2.0 Los Cabos primeros, entre los Cabos segundos que hayan servido como tales seis meses, por lo menos, y demostrado aptitu­des para el empleo, así como buena conducta; 3. 0 Los Sargentos, entre los Cabos primeros que hayan servi­do un afio en este empleo y que reúnan aptitudes de mando y con­ducta intachable; 4. 0 Los Suboficiales, entre los Sargentos que hayan servido por lo m enos dos años y cuya conducta intachable, aptitudes y pre­paración para el mando, merezcan esta alta recompensa de su je­rarquía. Art. 66. Los grados, en tiempo de paz, se concederán por or­den riguroso de jerarquía. Art. 67. Los Suboficiales constituyen una categoría especial entre las clases, siendo intermediaria entre éstas y los Oficiales, pero sin que puedan, en ningún caso, ascender á Oficiales en tiem­po d paz. En tiempo de guerra podrán, excepcionalmente, ser ascendidos á Oficial cuando realizasen una acción heroica y distin­g- uida, debidamente comprobada. Art. 68. El alumno de la Escuela de Aplicación de Clases que obte nga el número uno en la clasificación del total de alumnos de la E · cu e la, podrá ingresar al Colegio Militar en calidad de alum­no b F> cado, quedando desde ese momento anulado el contrato que firmó para servir como clase. Art. 6g. Los individuos del Ejército permanente que aspiren al ingreso en la Escuela de Aplicación de Clases, deberán firmar antes un contrato con la autoridad militar, obligándose á servir como clase por el término de cuatro años, á contar desde el día de su egreso de la Escuela. Si el individuo incorporado á la Escuela de Clases pertenecie­re á los coscriptos de dos años, en caso de rendir satisfactoriamen­te las pruebas de egreso, queda de hecho dispensado de comple­tar el tiempo de servicio que, como conscripto, pudiera faltarle, debiendo liquidársele la última parte del sobresueldo de conspcri­to, fijado por el artículo 94 de la presente Ley, en la proporción correspondiente al tiempo que ha servido como conscripto. Este contrato será firmado por el padre ó tutor del interesa­do, si éste fuere menor de edad, como testimonio del compromiso contraído. Art. 70. Todo contrato podrá ser renovado una vez por cinco años y una segunda y última por seis años, si los interesados reú­nen las condiciones enumeradas en el presente título, sin que una clase pueda permanecer en las unidades del Ejército permanente más de quince años. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 270 _) Art. 71. Toda clase destituída de su grado, estará obligada á cumplir el término de su contrato, sin derecho alguno á las recom­pensas á que hubiere sido acreedor en su carácter de clase por el resto del período. . Art. 72. Los Cabos y Sargentos de las unidades del Ejército permanente que hayan terminado su compromiso, en caso de no renovar éste, pasarán como clases, en el grado inmediato superior, á las unidades de reserva del mismo; y los Suboficiales que no re­novaren el tercer período de seis años de servicio, para completar los quince, al concedérseles la baja como tales, serán nombrados Subtenientes de Reserva. Art. 73· No podrá haber en el Ejército permai ente mayor número de Suboficiales que el número de compañías, baterías, es­cuadrones y planas mayores de los cuerpos permanentes del Ejér­cito de Línea. Art. 74· Para completar el número de clases necesario á las unidades dd Ejército permanente, el Ministro de la Guerra puede acordar el ascenso á la categoría de Cabo 2.0 á los conscriptos de dos años, después de terminado su primer año de permanencia en las filas y siempre que sati fagan las condiciones del examen teórico- práctico que será fijado para ellos por el Poder Ejecutivo. Dichos Cabos segundos pueden ser ascendidos á Cabos primeros, siempre que reúnan las condiciones establecidas en el § 2. 0 del artículo 65. E e consegurría sino un malgasto de tiempo entre la marcha y corrección del tiro, para volver á dcsemplazar las piezas tan pronto como el enemigo, á mansalva, ha encontrado la nueva línea de mira. Resultan, pues, inadmisibl s estas ideas, y el duelo de las dos artillerías, impuesto como una necesidad en la iniciación del com­bate. Luchan, por tanto, en este período, dos elementos completa­mente idénticos, entre los cuales, por la poca importancia que tienen en el fuego y porque n teoría debemos suponerlos de condiciones completamente iguales, tiene poco relieve la r ]ación d 1 factor lugar; la consideración del factor tiempo en este caso, quiere decir rapidez en el tiro, y como tambien re pecto á ello debemos suponer igualdad de condiciones, queda la razón de superioridad reducida á la consideración del número en el caso general, y por tanto, la relación de los efectos de ambas artillerías será su misma relación numérica. Dice el Reglamento táctico alemán que aunque no se wenle ccn la su.perz'oridad numérú:a, puede consegta'rse la supcrzondad del ifeclo, eoncmtrando los fuegos de cuándo en cuándo sobre tm punto da/sz'vo. Esto, que en teoría puede parecer factible, en la práctica no parece tanto, y sólo podemos admitirlo en el caso contrario, en el de que exista una superioridad numérica manifiesta, y entonces ya tene­mos la superioridad en los efectos en la relación de número. Además, el fuego de la artillena en las faces primeras del combate, no solamente tiene el carácter ofensivo de cubrir de fue- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \_ 275 _J gos las baterías enemigas y cañonear sus posiciones, atrayendo la atención de ellas para proteger el despliegue de las tropas, sino que también tiene un carácter esencialmente defensivo, puesto que mientras no los apague, está sufriendo los efectos del fuego de la artillería enemiga; si con este carácter multiplicarnos us objetivos, haciendo, aunque sólo sea por momentos, que se dirija á determi­nados puntos, disolvemos su acción ofensiva entre distintos come­tidos, debilitando también su acción defensiva, de lo que resulta, en suma, que debilitamos nuestra artillería y ponemos dificultades para que adquiera superioridad. El ofy'elt'vo de una artillería debe ser toda la artillería enemi­ga, y el fijar sobre un punto sólo la acción de los fuegos, es ceder o-ratuitamente la superioridad á todos los demás puntos. l'J> Parece que nos encontramos en una contradicción grande, cuando al tratar de la superioridad en otros factores del combate, hemos manifestado nuestra opinión, inclinada á la concentración de efectos sobre un punto táctico, y ahora presentamos las dificul­tades con que cuentan las baterías para realizar el mismo fin. No existe tal contradicción ni tal inconsecuencia de ideas; la acumu­lación de efectos para conseguir superioridad es tan necesaria á la artillería como á todos los demás factores; pero esta acumulación necesita una sabia dirección para resolver á un tiempo el ditícil problema que presenta en la práctica el hecho de abandonar el tiro sobre fracciones del enemigo distintas de la que se toma como objell"vo. Siempre que en estudios tácticos hemos encontrado la razón de superioridad fundada en el número, hemos acudido al factor tiempo para resolver el problema; y como en este caso la razón de superioridad numérica tiene carácter más general que en nin .. gún otro de los que pueda presentar la teoría del combate, e lóCYi-co que argumentemos del mismo modo. b Para que sea lo más eficaz posible la manifestación de supe­rioridad, ha de tener lugar en el momento en que el enemigo pre­sente mayor debilidad en aquel factor con relación al cual pret n­demos dicha 5uperioridad; este es un principio general que ai arca todos los elementos y momentos del combate, como tamlúén lo es el de que el momento de mayor flaqueza es aquel en que se reali­zan las maniobras. Como en este primer período del combate la artillería no realiza otra maniobra que el despliegue para con e­guir sobre la del enemigo una superioridad efectiva que anule su mayor número, qu .... posteriormente puede hacerse patente, e ne­cesario sorprenderla en esta maniobra, y por tanto hostilizada antes de que, desplegada toda ella, pueda manifestar por comple­to sus energías. La operación es bien clara, y consiste en tener desplegada toda la artillería antes que la del enemigo, y reducir al silendo la que éste tenga en batería, concentrando sobre ella todos los fue­gos antes de que el resto haya podido entrar en acción; es la so­lución de buscar la superioridad numérica del momento, ya qu~ no Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de C o lo mbia \._ 276 -' existe la superioridad numérica absoluta, fundándose en la rapidez d el despliegue, en el útil aprovechamiento del factor tiempo. Dedúcese de aquí la imprescindible necesidad de una direc­ción saLia del arma para que tenga lugar con éxito esta concen­tración de fuegos, esta unidad de acción ; si la artillería, como en a nteriores tiempos, hubiera. de diseminar~e por todo el frente de combate, distribuída en baterías ó secciones para que el humo de los continuos disparc.s no la mole tara en el desempeño de sus fun­ciones, no podría cum¡;!ir con la rapidez que requiere, el caso tan importante cometido, pues aparte de que la unidad de mando, nece­saria paru la unidad de acción, se dificultaría grandemente, se alar­~ ar :a mucho la operación, expuesta á lament::tbles equiv0caciones en el cálculo de la línea de mira. Hoy tanta disper!Sión no es nece­saria, la nueva pólvora ha venido á resolver la cuestión y á hacer más rápida y segura la corrección del tiro, y puede, por tanto, pre­sentarse en grandes masas, como exigen por necesidad evidente los ant riore~ argumentos. Otra tendencia se manifiesta modernamente para poder con­trarrestar los seg-uros efectos de la superioridad numérica. Hemos d e .;uponer á ambas artillerías combatientes en igualdad de con­diciones, habiendo admitido ambas todos' los modernos adelantos; en esta. hipótesis de carácter práctico, es como únicament.._ debemos admitir la idea que se impone de superioridad numérica respon­diendo á la superidad táctica; de otro modo, el problema sería com­pl jo, porque habríamos de poner en relación diversos medios de acri0n, de naturaleza distinta también, y que por consiguiente in­fluiría 1 de mo·1o diferente en lo ·fectos, n pudiendo determinar éstos tl ¡)n'ort", sino por los resulta os ob e rvado n los campo de tiro después de sus estudios ai lados y combinados. Ambas artille­rías: pues, son iguales en calidad; la diferencia está únicamente en la cantidad. La t ndencia moderna consiste en subordinar la superioridad numérica á la superioridad de los efectos; y admitiendo que para la calidad de la artillería los efectos dependen únicamente de las condiciones en que se hace el tiro, cabe fundar la superioridad de los efectos en el hecho de dificultar en lo posible el tiro del ene­migo ; para esto se requiere ocultar cuanto se pueda nuestras pie­z: as, y de ello se trata, al extremo de admitir el tiro indirecto con a adopción de obuses para el campo de batalla. En la útil adopción y sabio empleo de estos dos medios que a ntes que repe lerse son afines, está, pues, el me d io de subordinar la superi or idad nu mérica del e ne mi go, medi os q ue en r esumen qui e­r en decir r a pidez e~ el d esp lie g ue, anticipán d o se al de l e n emigo para atende r á su destrucción con forme vaya presentándose e n el campo d el c om bate, y ocultar las baterías á su fu ego directo con ' la utili za ción por nu estra parte d el tiro indirecto. Apa r te de la pe rfecta in strucció n q ue e l emple o de estos me­dios exige por las dificultades del tiro indirecto, presentan además otros no despreciables en la práctica, consistentes en que el ene- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 277 _,; migo, haciendo lo mismo y por la considerable distancia á que modernamente combate la a r tillería, será difícil de descubrir si admitimos en él la adopción de la pólvora sin humo. Esta dificultad no presenta para su solución otro medio que un servicio de exploración bien organizado, compuesto de pocos hombres bien instruídos, servicio -:¡ue ha. de ser arriesgadísimo y que debe mantener una comunicación rápida con las fuerzas de artillería, siendo su principal misión averiguar el emplazamiento de las baterías contrarias y dar conocimiento de su situación y dis­tancia probable que las separa de la artillería propia. Abstrayéndonos ahora en la consideración de estos medios, deducimos que se refieren ambos á la mic;ma idea á que en otras ocasiones referíamos la superioridad en el hecho táctico de la ca­ballería, y la misma á que referimos también la superioridad en el fuego de la infantería; es ésta la que domina toda la esfera del combate moderno, y se extiende al empleo de todos sus factores la consideración dd carácter principal que tienen los factores lu­gar y tiempo. Si por los expresados medios, hábilmente puestos en acción, se consigue reducir á un relativo estado de impotencia la artille­ría enemiga, durante una corta canLidad de tit:mpo, mediante la cual nuestra infantería, desembarazadamente ha podido r alizar el desplieg-ue, preparándose para la realización dd combate, se ha cumplido esta primera misión de la artillería. El combate pue<.le re d'zarse, se ha estu<.liado el campo de la acción, se ha d terminado el objd/'uo táctico; la infantería liene ahora la. mi!->iÓn de dar cadct r al combatt, realizarlo y llc•gar á su solución. En stt· seg-undo período, la artillería tiene también su ú il empleo; n hay que supon .r tan destrozada á la del enemi­go, que t n :ra inutili1.ada todas sus pie::as, con las cuales n pue­da mole, tar á nuestra infant ría; é:,ta Lil·ne cvid nt mente un re­curso dl~fensivo contra ellas en su movilidad y en su fu--·go, de ma­yor efecto á medida que se acorta la di~tancia; pero dada la mi­sión que en este período ha de cumplir la infantería, no puede de­dicar su atención al fuego de la arlillena enemiga, y ería una distracción grand~, de su principal cometido, el acondicionar su movilidad á los efectos de aquélla, cuando otros factores ele mayor importancia y de más directa influencia, son los que deben r gu­Iarla ó activarla. Tampoco la artill ría ene níga puede ser, en la generalidad de los casos, el objet/vo de su fuego; la artillería ne­miga concurre á contener nuestro avance y á rechazar nuestro asalto, y concurre de una manera directa, pero ni estará general­mente, sino por desacierto en el mando, en las posiciones que se han determinado como objelivo del asalto, ni las posiciones que ella ocupe, sean cuales fueren, podrán determinarse como objtH­vo, sino pur desacierto en el mando también, á no ser en el espe­cialísimo caso de que el jefe del ejército enemigo haya decidido sacrificarla para evitar un mal mayor, ó de que á fuerzas propias se les confíe la misión especialísima de contrabatida. Una vez re- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia L 278 -' ducida á la impotencia la artillería enemiga, la infantería queda reducida á la impotencia también. Podrá causar con su fuego al- 2'Ún número de bajas, quizás de consideración, pero su inmovilidad con relación á la infantería, así como su carencia de condiciones para el combate cuerpo á cuerpo, serán causa de que al fin y al cabo caiga en manos del vencedor. En la realización del combate, en la armónica concurrencia de todos los factores, no es sólo misión de la artillería el acabar por completo con la quebrantada artillería del enemigo : exígesele otro cometido, que si no le es peculiar y exclusivo, ayuda, sin em­ba¡- go á determinar la superioridad táctica; es éste el hacer blanco «le sus fuegos los puntos escogidos para realizar el asalto, y batir las grandes masas de tropas enemigas. Para realizar este objeto se le impone el cambio de posición. Operación es ésta que merece especial estudio, porque consis­te, en suma, en una maniobra, momento táctico de supr ma deLi­lidad, más aún ad nitiendo la agrupación en grandes masas; no se trata d.; una sola pieza que en el campo del combate avanza ocul­tándose :í la vista del enemigo y regulando su velocidad por las exig-crcias de su seguridad: trátase de un grupo de Laterías que al dejar de hncer fuego, suprimen momentáneamente ~u eficaz con curr~ncia y que por _u consideral>le número difícilmente en­contrará terreno por dónde marchar á cubierto, y de igual ó ma­yor nú nero d carros que las siguen ó que marchan antes á repo­nerse dd gran consumo de municiones hecho, para después incorporarse al nuevo emplazamiento, y como ocurre en general n toda maniobra, interesa mucho la Yclocidad, y como ocurre en do momento de debilidad, interesa la p;-otccción. P ro rontand.o con la anterior reducción d~.,; la superioridad oumér'ca del enemigo, al c.·tremo dl! dctc.:rminarsu estaLlo de infe­rioridad láctica, se facilita notablemente la operad 'n ; ya no es necesaria la acción simultánea dd fuegu sobre un punto, y tanto la aparición sucesiva de las piezas, como el mayor fracciunamien­to, puede supone¡· poco ó nada en los ef ctos de la concu­rrencia. Pcrmitt n estas consideraciones el avance ucesivo des­pués de un estudio de las nuevas posiciones, avance realizado por escalones, operación en que todos encuentran protecciÓn recípro­ca. El número de escalones, así como la velocidad, ya no es cosa d.e capital importancia, y no merece consideraciones anteriores, porque son condiciones tácticas del momen~o, dependientes sólo de las condiciones del terreno en que se ha de realizar la ma­aiobra. Posterioriormente á este momento táctico del combate, queda sólo el de su solución, consistente en el choque. Nada puede hacer ~n él la artillería, como no sea la concurrencia eficaz de su fuego; elemento ofensivo poderoso, carece por completo de condiciones para el contacto; sin elementos de choque y con difícil adaptabi­lidad al terreno, no le incumbe otra misión que dejar sentir los efectos de su fuego y concurrir á la persecución del enemigo en Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '-- 279 _) la retirada con un cambio rápido de posición, hecho sucesiva ó simultáneamente, según reclamen las condiciones del momento, facilitando la maniobra la poca eficacia que debemos suponer al fuegu en..._mi_so y la prutección por el frente de un considerable númerp de tropas. HILARlO HERNÁNDJ:Z RIVERA --·-~ EN LA GUERRA i DEBE EL MA:.J'DO TE:.J'ER FAMlLL\RIDAD CON EL SOLDADO? Si se escu lt·iña con cuidado la vida de los caudillos y Gene­rales e ·clareciclo._, se convendrá en que, sin caer en la chocarre­ra populache ría, qui n mande debe estaulecer trato y conver­sación con el s !dado, Sl>l>re todo en campaña. Sauida es la cos­tumbre de la casa clt! H henzollern al pasar revista i los reg·imien­tos ... "¡ 13J~no días, II' are ele la GJardia ... , I. 0 de Granaderos, 17. 0 de Cat.adJre ! ... " Lué_;o, lo S.)be ra•10s suelen hacer pre­guntas á la clases y soldados. E taco tumbre es aún más patriar­cal entre los ru o . Napoleó 1 ,_, ust alKt de recorrer los campamentos, conversando con la tropa, y hub o~.;a ' iones, com la ví ·pera de la batalla de Jena, en que p r su presencia y alil!nto, pulo sacarse dd barran­co en qu había ca~do á prima noche, la artillería del Cuerpo de Lane (el 5. 0), CJUe ¡:.> r e:sta razón jug-aua horas de pués en la ba­tall, que deshiw .\ Pru.,ia, . ujdándo a á la ser\'idumore d..! I3ona­parte. En los ti~mpos mo·lernos, quienes más han empleado la fa­milia. ricla con 1 , so!dJ.d >S, acaso por la condiciÓn del mouj 'k, han sido lo ' Genc;t a.les rusos. ¡ Q1é brio. a elocuencia la de S.·obelew en la~ .i.lJntañ S! Biucher sabía enardecer á su gente con la vigorosa divisa que fue la guía de su e fudzo eu los tiempos amargo d,~ la deca­dencia ¡Jru:-,ianJ.. ¡Adelante!, gritó si~mpre; ·adelante!, ·adelante t En los días d~: 1 desastre, pedía un mapa y preguntaba: ¿dónde está el enemi:.;-o ... ? ¡Adelante, vamos á batirle ! La víspera de Leipú · se introdujo entre los regimiento , gritando: ¡ Quien maña­na no muera, tiene que embriagarse con la alegría del triunfo, si no e un perro maldito l A1uel gran soldado de las campañas de Dinamarca del 66 y del 70-71, el Príncipe Federico Carlos, t~.mlJién po~eía el arte de inflamar al soldado ... ¡Dejar latir vuestro. corazones pensando en Dios y batir vuestros puños hacia el enemigo!, exclamaba en la lucha del 66. ¡ Podéis descansar como soldados que cumplieron con su d eb..._r !, dijo al concluír el glorioso combate de Missunde. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia Pero uno s y otros son flores de cantueso, cotej a dos con el h u­m orismo y e l arte de Federico n, pa ra granjea rse el cariño y la adoración de sus soldados. Y cuenta que, en sus días, los merce­narios sólo conocían al Rey por la moneda. Después de Rosbach, Federico n marchó con su Ejército á Silesia. Era en pleno invierno; las marchas resultaban muy peno­sas; el frío y la nieve embarazaban el avance; los alojamiento~ eran malos; escaseaba la leña y la comida... Para dar ejemplo, el Pe y filósofo echaba con frecuencia pie á tierra, conversaba con la tropa, oía sus conversaciones y sus quejas .... Oyó un día mur­murar de que el pan era escaso y malo ... Pidió á un granadero un pedaí:o, Jo comi ', y en seguida dijo en voz alta, para que se le oye e: HEs verdad que el pan no es muy bueno, que digamos, p:!ro .. . se le puede comer ; ya procuraré que se mejore en cuanto sea posible. Pero hasta que esto llegue, hagamos de la necesidad virtud." Como los dineros escaseaban, los mercenarios extranjeros de­sertaban de su fila en cuanto dejaban de percibir alguna paga. En ci •rta ocasión se sorprendió á un borgoñón, fusilero, que se dispo­nía á desertar. Dada cúenta al Rey, é te hizo que se le presentara el soldatlo.-¿, Por qué nos querías aband nar, fu ·ilero ?-Señor, la verdad, p >rque los negocios van maL-Cierto, no van bien que di ramo , pL:ro •scúcha : \amos á batirnos otra vez, y si d spués de u na nueva batalla las cosas no mejoran ... des rtaremos juntos.­-(].. 1 da hech el trato, sei10r-Lo que Dieudonie Thiebault, cuyo s ·l dato !'·miar el valor de un C~pilán de lnfant •ría, F derico n l e envió una c1·ul ele pu.! · de citar en fJÚblico su comportamiento. hl tpitarón de Pirch contestó que no deseaba dormir.-¡ Bien, mi cxcelente Pirch! 111rad la h ra que es, y dentro de una hora Jlamadme para que reanu­d emos la marcha . Dos minutos despué·, aqu 1 hombre que acaba­ba de perder una batalla y cuyo Ejército il>a de huída, d0rmía p rofundamente. ¡ Cuán grande ra el dominio d~ sí mismo! Federico, en Colín, decía años de. pué::; el Titán cor~o, só lo perdió su Ejército; p 'ro en Rosl>ác h, el .i. lariscal francé Soubisse, p erdió el Ejército y el honor .... El Rey filó~ofo dt..:cfa de ~ ulJi se : "Ti<: ne más de veinte cocincr s, r ero ni un ~pía . " . . . . Yo no gas-to cocinero, pero cuento con n•ás de v in te s¡..ías ... . P >puJar y justi iero entre la tro¡.>a, ejemplar n toda ora. ión, profun lo y abnc, ado i rnpn: .... su rd1 .·ion sal Duque Fe rnan­do de. Br m wick constituv n uno de 1 funcJamc nt s más h •rmo os de la milicia .... "D "' CÍa ·v g cio que la gu "na "ra un l:!Stw1io y la paz un ejt~rcici , y teníi1 razt)n. Ilay quien p n _ n juego t o su organismo, sin 'mplt:.ar jnme;1s. u e 'f>Íritu. El pen · miento, la fa­cult. d de e 1111binar las idea , t•s lo que di . tin .. ·ue al hombr , mili­taró ivil, de la b ~stia. ·n mulo, de pu~s de llevnr el 1 a te du­rante e i z rampañas con el Príncipe Euge1 io, no seda por (.o un táctico .... P r es preciso conft .. ar, para \'ergü nza de la humani ­dad, que muchos hombres nvejccen n una profc:~ión, ~in hacer m ás progresos que el mulo . . . . " Contra tales amartelados de la rutina lanzaba el gran Rey sus órdenes de estudiar, de trabajar y de discurrir sobre el ofic io . Contra ello ha luchado, lucha y luchará Inglaterra en el Norte, l os latinos todos al Sur. ... 1\Ias, hágase punto -aquí, porque el tc>m a es vidrioso y requeriría vagar y e;~tcnsión de que hoy no dispo­n e m os . S. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colon1bia '- 282 _J - Historia==== AUTOBIOGRAFIA DE HIPÓLITO MORA COR01 1 EL DE COLOMBIA ( Concluye) REVOLUCIÓN DE 1885 El 25 de Diciembre de r884, siendo Jefe del Ejército de Re­serva el Sr. General Leonardo Canal, se me llamó al servicio en el empleo de Guardaparque de dicho Ejército. Tomado que hube pose ión del cargo, se me entregó una nota para el Guardaparque general, en la cual se le daba orden de que me entregara todo lo que yo pidiera y fuera necesario para elaborar cartuchos. El ~r. Francisco Vanegas, Guardaparque cntonce , puso á mi disposición todo lo que le pE;dí, de conformidad con la nota refe­rida. Tan pronto como recibí e tos elementos, establecí trabajo de 6 a. m. á 6 p. m. En pot.:os día , con ayuda de soldado , arreglé un millón de cartuchos ; pero viendo que todos los días marchaban cuerpo· para el Sur y para 1 Norte, estaba desesperado por no irme incorporado en alguno de ellos, debido á que mi espo. a esta­ba enferma, y de tanta gravedad que el 13 de Ener de r885 mu­rió, dcj,índome seis hijos, cuatro mujeres y dos hombres. A pesar de lo sufrimicuto inhen: ntes á e te duro trance, me dirigí á la casa del e neral Canal, y le dije: "~Ii Gt::r.eral : suplico á u ted me el ·stine para cualquier punt donue haya fuerzas dcl Gobier­no; pues aun cuando e tá tan reciente la mue1 te de mi esposa, de­seo ir á participar de los azares de la campaña, resignánt.lome á abanclo11ar mis hijos, á quienes lts d jo de mi sueldo una radi­cación." El General Canal me dio esta contestación, que me fue muy sati factoría: "¿Quiere marchar para O caña, é ingresar en la 6.• Dli•ú/!m, que manda el General Guillermo Quintero Calderón?" Mi respuesLa fue : " General: rnándeme á donde quiera, que inmedia­tam~.; nte me pondré en marcha para el lugar de mi destino." Se me expidió el respectivo pasaporte, fechado el 2 de Mayo de 1885, con destino á Ocaña. Llegué al pueblo de La Florida, donde estaba acantonado el General Antonio B. Cuervo, quien comandaba una División. Me presenté á él, y le manifesté que mi marcha era para Ocaña; pues á este punto me habían destinado. El G"'neral Cuervo me dijo : "Debe u ted quedarse aquí, porque el General Quintero ya no está en O .. aña, y además yo lo necesito." Manifestóme que habfa nece­sidad de constru(r unos miles de cartuchos; pues todos los que le habían mandado estaban muy gruesos, y no servían para el cali­bre de los fusiles. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \.._ ~~3 _J Obedeciendo esta orden, principié mi trabajo, y en poco tiem­po se elaboraron cien mil tiros; pero no se pudo continuar la obra. por haber llegado orden de marcha. Nos movimos al pueblo de La Cruz, y en este punto encontrá­mos al General Quintero Calderón, y la noticia de que las fuerzas enemigas habían salido de Ocaña en dirección á Bucaramanga, tomando una trocha para no encontrarse con nosotros. El General dispuso la marcha hacia Ocaña; pero al saber lo hecho por el enemigo, acampámos en el punto llamado El Salado. Las fuerzas enemigas se atrincheraron en el Alto de las Ro­jasó el Campanario, punto distante una media leg-ua. El General Cuervo dispuso el plan de ataque, y en seguida mandó desfilar los cuerpos; como mi empleo ó destino no era para que se me orde­nara marcha, yo, lleno de entusiasmo al ver desfilar las fuerzas, me acerqué al General Cuervo y al General Quintero, y les d1je: "Concédanme permiso de que yo vaya en uno de los batallones que marchan; quiero ir á di:)frutar del comlJate aliado de mis com­pañeros; aun cuando el resultado en la pelea me sea adverso, que­daré muy contento con él." El General Cuervo me contestó: "No, señor, no es mi gu to que usted va ya por allá; " pero yo insistí, diciéndole que e o era lo que me había llevado á esos puntos. Vol­vió y me dijo: ''Pues ~i u ted lo quiere, váyase en el Batallón nú­mero r r de J unín." Inmediatamente marchámos, el General Quintero, el Coronel Rojas, el Comandante Bueno, el Comandante París y yo. A muy poca di~tancia de nuestro campamento empezámo.s á subir una loma, y cuanrlo íbamus bien arriba, nos cayó un gran aguacero, acompañado de un fuerte graniza]; pero nada de esto nos aterró, y continuamos subí ·ndo, por cuanto ya nos avistábamos con el enemigo. A poco momento rompieron el fuego, y el Gen e ral Quintero, el Coronel Rojas, 1 Comandante Bueno y Parí a Yanzaron adc:lan­te, con algunos soldados, con el fin de t ncr la gloria de tomarse la primera trinch ra; pero esto no ucedió, porque tan pronto como se apro.·imaron, les híciero 1 una descarga que dio por resultado la caída de todos cuatro. Nosotros que estábamos abajo, supimos que el General Quintero había quedado v1vo, por la razón de que lo veía­mos haciendo esfuerzo por levantarse, pues estaba casi debajo de la mula, la que sí había muerto. Viendo esto, un Sargento muy valiente se fue en cuatro pies para no ser descubierto por el enemigo, porque como é~te no deja­ba dc,tiro:ear, podía perecer también. Cuando lleg-ó al punto donde estaba el General, se puso á hacer por sacarlo, le hicieron una des­carga, pero afortunad~mente sólo ie hirieron, y como al General no se le veía sino el sombrero, en éste le alcanzaron á dar dos ba­lazos. Comprendiendo que era imposible poder atacar por ese lado, resolv·mos variar la entrada, y partímos sobre el lado derecho del ~ampamento enemigo, aunque también el acceso era demasiado di­fícil por lo escarpado de los cerros, teniendo que bajar una peña para Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia d espués subir otra. A esto se agregaba que como hacía tan poco que h abía caído e l graniza!, las pajas estaban muy lisas; á veces des­cendíamos un gran trecho, pero a l fin salímos á la cuchilla. Ya de este punto podíamos romper nuestro fuego, pero no po­díamos avanzar contra las formidables trincheras de enemigo, de las que nos hacían muchas bajas, pero sin embargo no afligímos. Estando muy cerca ya, oímos mucho viva al General Cuervo,. dentro del campamento enemigo; y crcy ndo nosotros que nues­tras fuerzas habían entrado por el otro lado, a vanzámos sobre las trinc!leras, pero ya eran las seis y la tarde estaba muy oscura, no sólo porque concluía l día, sino porque había sobrevenido una ne­blina tan e pesa, que no porlíamos distinguirno á distancia de cua­tro metros; por fin a vanzámos sobre la trinchera, pero cuando la alcanzámos, como tenían una salida por el borde de un precipicio,. por ahf se nos vinieron encima, y uno me hizo un tiro de revólver que no acertó por lo o curo del tiempo. Como era imposible resis­tir, nos botámos cuatro por el precipicio, para no ser mu rtos ó pri ioneros, ayudándonos de los bejucos que pendían de Jos~~ bo­les, costándonos mucho trabajo podernos el s nredar de llos; pero al fin lh;gámos á la profundidad ; estos -·ría á las 8 de la noclw. Como en esta profundidad hal>ía agua, caímos en ·lla, dándo­nos arriba de la rodilla; pero cuntinuámo · zanjón abajo, y á las tres de la mañu.na salírnos á un medí llano, donde d scans::imos~ aunqu todos mojad ::;, e pcrando que amanecí ·ra. Lué~o continuámos nuestra marcha; pero como stál amos desorientad s d 1 punto don e n >S hall :iba m -, fuimos á . é\ 1ir al pueblo de La Cruz, qu ·danc1o di. tantt"s de nuf''-tro camparn nto. N dirig-ímos ~í él, y llegamos á las r r del día, é inmediatam•- n­tc nos pr~.;scnLámos al Ci-t:neral Cuen o, 1 que tan pronto como me vio, me abraz(i y . e al gró de que no me hui.Jicra uc clH o m da, pues ya le halJían dich que había muerto, porque me habían vi t muy cerca ele la tnnchera , y que i sto hui.Jicra suce.Ji­do, él era el culpable, por hal>erme e nccdi l el permi -o solicitado,. y agrí.!gÓ: "Ya que e tá salvo, venga s toma un trag-o," y en efecto me lo tomé muy á mi gusto. Luégo le dije: "l\Ii G '11 ral : espero de usted que asci ncla al Cabo y á los soldatlo que me acompañaron,' y él me conte tó: "No ólo á clii)S, sino á usted, que bien lo mer ca." En seguida marché para mi toltlo á recoger mi montura, la que había dejado en l Alto con la mula ; pero no encontl é nada de ella, porque de lo compañeros, por vía de herencia, el uno había tomado el galápago, otro el freno, otro las espuelas, &c. Como estos oi.Jjctos estaban en diferentes batallones, me costó mucho trabajo recuperarlo . Como el General Cuervo había nombrado en comisión al Dr. Luis Martínez Silva para que subiera al campamento enemigo á proponerle que se entr garan, que él por su parte les daría toda clase de garantías, tanto á los Jefes y Oficiales como á la tropa , q ue todos quedarían en liberta d y que escogieran un p unto para en- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 285 _) tregar las armas y darles su respectivo pasaporte, ellos aceptaron, y eligieron el punto de Los Gua m os, y á ese lugar nos dirigímos. Cuando llegámos, ) a aquellos señores estaban ahí, y nos en­tregaron 6oo rifles en muy buen estado y 6o cajas de cápsulas. Al entregarles el pasaporte, el General les otorgó un auxilio de $ 16 á los Generales, á los Jefes $ 12, y á la tropa$ 4· 11archámos en seguida para Ocaña con el armamento y una ametralladora, y una. vez en este punto, el General Cuervo arregló viaje para Bogotá. A los pocos días nos movimos para Puerto Nacional, con todas las cargas ; allí nos embarcámos, y salímos á Honda, don­de encontrámos al General Cuervo, quien venía á encontrarnos. De Honda pas:imos á Serrezuela, donde durámos un poco de tiem­po, y luégo nos dirigímos para Bogotá. En esta ciudad fui nombra­do Guardaparque del Ejército del Atlántico; pero á poco tiempo fueron eliminadas estas fuerzas y quedé excedente. Me dirigí entonce al lado de mis hijas, las que había aban­< lonado para ir al Norte, contento como el día que salí de Bogotá, y dánd le gracias á Dios porque aun cuando pasé trabajos en la campaña, me conservó inalterable la salud. En la revolución de 1895 presté mis servicios en el Parque general de la República. *** Esta es la relación de un hombre entusiasta, que cuando oía tocar la corneta conse rvauora, abandonaba mujer, hijos é intere­ses por conseguir la gloria de ver triunfante su Partido, que por sus doctrinas es el que debe regir una R púulica que se llama cristiana; y mi e ntras te nga alud, y aun cuando de a\anzada edad, estoy li ~~ o á rendir mi vida por d e fender la causa de mis convic­ciont s. E ta relación no la podrán estimar sino los que hayan estado en los campos de batalla, hayan cruzado los páramos y hayan dor­mido d t bajo del toldo; porque sería imposible, en este pequeño relato, enumerar todas las impre~iones y fatig-as que se sufren en una campaña en Colombia. NoTA DEL DIRECTOR-El Coronel Mora, á pesar de sus 80 años, servía en el Parque general con el brío de un joven, cuando falle­ció, hace algunos me ·es, arrebatado por una enfermedad de pocos días. ---- ~ ---- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia -- 286 _..) ------========= V a r i edades PEREGRINACION DE ALPHA 1 POR MA UEL ANCIZAR (Continúa) Situada Soatá al extremo del último recuesto de la serranía que demora al Occidente, y no lejos del río Chicamocha, goza de una temperatura de 20° centígrados, hallándose á 2,045 metros sobre el nivel del mar. Ya en 1538 era el asiento de un Usaque distinguido en la g-uerra de la Conquista, como principal auxilia­dor del valeroso Tundama, lo cual le trajo la rnuerte y la devas­tación de sus Estados, en términos que hasta 1 7 57 no pudo adqui­rir la importancia de Parroquia. Hoy es cabecera del cantón de su nombre, y cabeza de un distrito que cuenta g,ooo habitantes, rico en ganados y en agricultura, favorecido con un clima sano y generalmente templado y con la producción espontánea de e. qui­sitos dátiles que los soataes tienen el tmo de echar á perder, cre­yendo que los adoban para el comercio. Hállanse minas abundan­tes de hulla, hierro, cobre, plomo, galena, alumbr , y so y sal co­mún, como que en las quiebras colosales del terreno stán ma­nifie tas las formaciones de transición secundaria, y las cuenca contienen grandes depósitos de acarreo. Téjens muy buenos lien­zos y mantas de algodón, ruanas y bayetas de lana; artículos que con el trigo, añil, aní , panela, miel de caña y otros frutvs ali­menticios suministrados largamente por la agricultura, son mate­ria de un comercio activo con San Gil, ocorro, anta Rosa, oga­moso y Cocuy, y en parte con las Pro\ incias de Soto y antander; elementos más que suficientes para asegurar la prosperidad y la. civilización de la villa, cuyo atraso es por lo mismo imperdonable y sólo imputable al carácter trabajoso de sus moradores. Los del Distrito son fornidos y de aventajada estatura, blan­cos en la mayor parte, mestizos é indios de índole dócil, costum­bres sencillas, ajenos de crímenes y tanto más bondadosos, cuanto más se al jan de la presuntuosa riqueza y semi ilustración de los gamonales de pueblo. Visten el traje rduoso, en que predominan la bayeta y las pesadas ruanas, cubriéndose los campesinos con grandes sombreros de trenza, muy indígenas por cierto. Viven felices labrando un suelo que les remunera sus fatigas con prodi­galidad; excepto en las laderas hacia el río, que son compuestas de margas sustentadas por un lecho de lajas inclinadas, sobre la., cuales suele resbalar la capa de tierra cuando las aguas la empa­pan, rodando á trechos hacia abajo y sepultando las ca. as y la­branzas que halla por delante: fenómeno á que dan el expresivo nombre de camznar la Herra, y que sin embargo de repetirse con frecuencia, no escarmienta á los que toda vía persisten en cultivar y poblar aquellos recuestos movedizos. Cuando llegámos á Soatá., se preparaban á celebrar la Octa- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia L 287 -' va del Corpus, comenzando por tres días de penitencia para en­trar luégo á las fiestas con el saco de la conciencia vacío, puesto que habrían de presentarse numerosas ocasiones de henchirlo nue­vamente hasta más no poder. Aguardé á que concluyeran de blan­quear y adornar la iglesia para visitarla, y cuando dieron punto á la magna obra, me encamir:é para allá. En lo exterior habían con­servado esmeradamente lo descascarado y sucio de la fachada; pero dos palos revestidos de arrayán y amarillo, que hacían en la puerta el oficio de pilastras, indicaban que los ornatos estaban dentro. Y en efecto, todo aquello era arcos de cañas cubiertas de género blanco y salpicados de espejitos y láminas de grisetas pa­risienses, cuya proverbial modestia las haría ruborizarse al verse adoradas tan en público con los trajes suficientemente profanos que les puso el valiente litógrafo su autor. ¿Qué harán aquí estas ciu­dadanas?, iba á preguntarme, pero me cerraron la boca dos alta­res fronterizos, donde por entre un bosque de retazos colorados y blancos sacabr-1n la cabeza, como quien pide socorro, unos santos de bulto e cu~Hidos y ve ti<..los á usanza de ninguna naci6n del mun­do: rodeábanlos varios espejos, y más abajo unos cuadros que re­presentaban escenas de Atala y Chactas y la exhumaci 'n y funera­les de los restos de Napoleón. Ante la valentía de esta innovación, no quedaba otro recur o que enmudecer, en Jo cual imité á dos retra­tos de Pío IX y del ciudadano Arzobispo, que estaban en otro altar viendo á las grisetas y á Napoleón, sin conmoverse, ó acaso distraí­dos por la ramazón que llenaba el resto de la igl sia, más seme­jante á un adoratorio de indios que á un templo cristiano. i así estaba la iglesia, fácilmente se colige cómo estaría la proce ión. Máscaras monstruo as, cuadrillas d matachines, rey David bai_ lando y diablos alegres delante del Santísimo, depuesto el antago­nismo necesario; un cercado de cañas representaba ,,¡ Paraí o, con cotudos y fabricantes de ollas; exploradore hebreos de la tierra de promisión hacían parte de la procesión, sin dár eles un bledo del anacronismo que estaban cometiendo; todo esto, ro­deado de un concurso que presenciaba la fiesta como un spectá­culo teatral, y no como la más solemne y severa de las del culto católico. ¿Qué fin de enseñanza moral, ni épase que hay la costumbre de presentarse en la iglesia unos que llaman penitentes, que son hombres vestidos de enaguas blancas; las cuales forzosamente deben ser alquiladas, y una vez adentro, comienzan á zurrarse el pellejo, compitiendo á quién se da más azotes hasta sacarse sangre ; pues no he hallado medio de deste­rrar esta barbaridad, y á veces por no verla me he ido á otro pueblo. -'Mejor debería llamarse profanación del templo y agravio de Cristo, que jamás ha pedido ofrendas de sangre, como los ído­los del Ganges ó del antiguo México, á los cuales sentaba bien u11 culto de crueldad y dolores físicos. -Pues ahí no es todo: vienen después los crucificados, gaña­nes que se echan á cuestas una cruz grande, y se ponen á repre­sentar los pasos y caídas del Salvador, con la particularidad de que en vez de Cirineo les acompaña una moza con un calabazo de chi­cha, de la cual dan un trago al penitente en cada caída, para for­talecerlo y animarlo; y sucede que las caídas menudean y lo tra­gos también, hasta que á la postre andan los falsos Cristos tan borrachos. que no dejan nada qué desear, y acaban por familiari­zarse demasiado con los Cirineos.-IIe combatido este abuso por todos los medios que están á mi alcance, y espero que dentro de poco desaparecerán. -Quiera Dios, para decoro de la Religión y honra de nues­tro país, que á este paso no sé cuáles creencias le quedarán luégo que la mayor ilustración proscriba sem "jante farsas. Que en las poblaciones de indios retiradas y pequeña subsis­tan stas prácticas de los siglos bárbaros, fuentes de lucro para los mnlos sacerdotes, se concibe aunque se lamente; pero que se vean toda vía en oatá, es lo que no tiene perdón. La moral popu­lar no se funda ni conserva con fraudes y supersticiones de apara­to puramente material. Cuenta el cantón 34,00 habitantes sobre un territorio de 38 leguas cuadradas, distribuídos en 8 distritos parroquiales, que, de­terminada su situación respecto de Soatá, son los siguientes: Co­varachía, 5Í leguas al N., pueblo pequeño y desprovisto, edificado dando vista al Chicamocha sobre el ramal occidental de la cordi­llera, no habiendo por esta banda otra población, salvo algunos vecindarios de estancieros; al E., pasado el Chicamocha, Boabita y Ubita, distantes 3 leguas por camino de serranía; Jericó, 8~ le­guas al SE., encaramado en la serranía donde la rompen por tres lados los ríos Canoas, Chitano y Chicamocha, y por consiguiente expuesto á recibir los fuertes vientos que se arremolinan contra el Alto de Mausa; Susacón, 3 leguas al S; y finalmente las dos Sáti­vas, 6 y 7 leguas al mismo rumbo. No podíamos, pues, hacer una correría metódica por todos los distritos, sino visitarlos en las sali­das desde la cabecera del cantón hacia los de Santa Rosa y Cocuy. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VI Serie III Tomo II N. 9

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VI Serie III Tomo I N. 25

Por: | Fecha: 21/06/1902

:Ion coW.boradorc• de crtc periódico los .rife• y Oficiales del Ejtrcito ~::::::;:::::::: Oficial - DECRETO JUMERO 916 DE 190~ (JUNIO 5) por el cual se hace un n01nbramiento, se concede una autorización y se hacen arins asimilaciones El Vicepruidenfe de la Reptíblzca encargado del Poder EjecuHvo, DECRETA Art. 1. 0 1 ómbrase Síndico del Hospital Militar de Tocaima y Capellán de la División 1i:r¡u cndama al Presbítero Dr. Obdulio Cha­la H., asimilado á G ncral de Brigada para lo efectos fiscales . . Art. 2. 0 Autorízase al fndico nombrado para que reglamen­te 1 I o pita] en la forma que stime conveniente, nombre los em­pleado. , y haga los gastos, pre"ia ordenación del Jefe Civil y Mi­litar de Tocatma á uí n s faculta para que ponga el Páguese á la cuentas de cob1·o que le presenten pot· gastos y á los recibos por ueldos de empleados . Art. 3. 0 Las I-Iermana de la Caridad y los sirvientes que 1 resten el servicio en dicho 1-Io_ pi tal qu darán asimilados así: la Superior á Capitán, la demás á 'Tenient ; y los sirvientes á Sub­t ni nte. Art. 4.° Como el índico nom rado y la Hermana y sirvien­tes de que trata 1 a1·tículo anterior, han venido pre tando sus ser­vicio desde el mes de l\1an:o último, los ueldo que devengan se les •· econocerán desde l 1.0 del citado Marzo en adelante. Comuníque e y 1 ublíquese. Dado en Bogotá, á 5 de Junio de rgo2. JOSE MA UEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARIS1 JDES FERN.ÁNDEz Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 770 __) . DECRETO NUMERO 933 DE rgoz (JU ... IO 12) por el cual se conced e un indulto y se reforma el articulo r.0 del Decreto Jegis­lath- o de 14 de Enero de 1901 El vícepresidetzle de la República, encargado del Poder Ejecul/vo, Haciendo uso de la facultad que le confiere el ordinal 6.0 del artículo 1 rg de la Constitución y COJ •siDERANDO r.0 Que muchos hon01·ables ciudadanos han solicitado con vivas y patrióticas in tancias gracia para lo revolucionarios que se hallan aún en armas, y de quienes se espera que las depondrán si el Gobierno les presta facilidades para hacerlo y les asegura las garantías que les ti ne ofrecidas; 2. 0 Que la situación de aquellos revolucionarios es verdade­ramente deplorabl e para e llo , r e ducidos como están á grupos pe­queños y disemi~ados, en tant? que un numeroso y aguerrido Ejército del Gobterno los per~tgue ) vence en todas partes; de manera que esta es ocasión propia para que tengan efecto las me­didas benévolas d e l Gobierno · 3. 0 Que é te se halla en la mejor disposición para contribuír, en cuanto lo permitan su d ecoro, las leye y el Derecho de Gen­tes, á la pronta terminación de la guerra, empleando medios pací­ficos · y 4.0 Que para evitar malas inte ligencias y abusos de los que están en armas, es preciso acompañar esta providencia de precau­ciones y seguridades que le den la mayor :ficacia posible DECRETA Art. r .0 oncéde e amplio indulto á todos lo colombianos cümprometidos e n la revolución armada que tuvo principio el 18 de Octubre de 1899, que s entreguen y entreguen también las armas y todos los elementos de guen·a que tengan á su dispo­sición. Art. 2.0 Los re\'oluciona.-ios de los Depa1·tamento de Boya­cá, Cundinamarca, antander y 'I'olima, gozarán del indulto si se entregan y entregan us at·ma ante del 1.0 de Julio de este año· lo de los otros Departamentos y los de Ca anare, si e entregan y entregan sus armas antes del 7 de Ago to del año corriente. Art. 3. 0 Los que e acojan á este tndulto gozarán de garan­tías para sus persona y sus intere es d e de que fect úen la entre­ga de que se trata, á la autoridades legítimas civiles 6 militares. Art. 4. 0 Los que hayan figurado como J efes ú Oficiales de fuerzas revolucionaria y se acojan al indulto, podrán retirarse de la manera honro~a, como n caso emejantes les han permitido Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín 1\1ilitar de Colombia '- 771 _J hacerlo los J efes de fuerzas del Gobierno á lo que le han depues­to las armas. Art. 5.° Cada uno de los que se acojan al indulto deberá de­clarar ante la autoridad respectiva su •o luntad de \'Ívir sometido á las leyes y á las autoridades legítimas y de no volver á tomar ar­mas c.ontra el Gobierno, y pondrá en manos de la misma autori­dad las armas y elementos de guerra que tuviere en su poder. Art. 6. 0 Quedan exceptuados del indulto los responsables de delitos comunes, los cabecillas de expedicione organizadas en país extranjero para invadir el territorio colombiano, y los indivi­duos que por haber tomado parte en dichas expediciones han sido juzgados y condenados en Consejo de Guerra. Art. 7. 0 Tampoco quedarán comprendidos en e l indulto Jos que se entreguen en combate ó al \'erse atacados por fuerzas del Gobierno. Art. 8. 0 Si los principales grupos revolucionarios que quedan en armas, como son los de Sumapaz, Tequendama, La Palma, Norte y Centro del'l olima, la deponen y se someten al Gobierno dentro del término señalado, los preso polfticos y prisioneros de guerra que e tán á disposición de é te, serán puestos en libertad y entr·arán en pleno goce del indulto. §. También se suspenderá el cobro de la contribución de gue­rra mensual, cumplida que sea la condición expresada en este ar­tículo. Art. g.0 La facullad concedida á los ejércitos de] Gobierno por el artículo 1. 0 del Decreto de carácter legislativo de 14 de Enero de 1901, se limitará á los casos urgentes en que imprescin­dibles necesidade de la o-uerra obliguen á hacer uso de dicha fa­cultad, y en este caso Jos bienes d _ los enemigo e tomarán ú ocup¿u-án con intervención de la respectiva autoridad civil, siempre qu sea posible la presencia de é ta · pero in causar más daño que el que fuere ine\· itable, y expidiendo á favor de los propieta­dos el correspondiente recibo, pre,•io el a,·alúo y demás formali­dades, para que puedan hacer u o de us derechos. Art. 10. Los funcion rios público civiles y militare están obligados á 1·espetar y á hacer re petar de todos las garantías concedidas en ste Decreto; y los que infrinjan la pre ente di po-ici6n incurrirán en las penas que le aparejen la desobediencia y los atentados que cometan contra las personas y lo bienes de los revolucionario que hayan acogido al indulto d ntro de los tér­minos pre crito€ en el artículo 2. 0 de este D creta. Art. r 1. En los término del artículo g.0 del presente Decre­to, queda 1·ef rmado el artículo 1.0 del Dect- to de carácter legis­lativo d 14 de Enero de 1901. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á r2 de Junio d 1902. JOSE ~1A UEL 1ARROQUIN El Subsecretario del r íinisterio de Gobierno, encargado del Despacho, A rroNIO GuriERREZ R Bio-El Ministro dP R laciones Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia . '- 772 _J Exteriores, FELIPE F. P ur.-El .l\1ini tro de,;; Hacienda, JosE RA.MON LAGo-El Ministro de uen·a, _ RlSTlDES VER .... L ... nEz-El Ministro de Instrucción Pública, Jo E Jo QUIN CAsAs-El 1inistro del Teso­ro, AGUSTL""f URIDE. C TAS Sr. General D. Aristid s Fernández-S. f. l\1i muy querido amigo: Recibí la nota de u ted fecha ro del con·iente, en que me dice usted que con motivo del quebranto de su salud, debido al con tante é ímprobo tt·abajo d 1 de pacho del 1inisterio de Gue­rra, se halla en el caso de solicitar su separación de éste, ó bien por licencia temporal ue se lt: e nceda, ó bien pm· admisión de una renuncia. Conocedot· de 1 constante y fatigoso de las labores que usted se impone, no sólo para cumplit· estrictamente sus deberes, sino para emplear más esmero y má actividad de Jos que para ello se­rían indispensables, yo desearía como amigo suyo, poderle pro­porcionar el descan<>o que há menester, y con to as veras me pro­pongo proporcionárselo, aunque sea por breves días, apenas lo permitan las circun tancias ; pero en las actuales, faltaría á mi obligación y desoiría la opinión de todo los amigos del orden y de la paz, si consinti se en que usted se separara del 1inisterio. Para que se Jle,·en á cabo lanes milita1·es de urna importan­cia concebidos por usted que han producido ya 1 felices re ulta­dos que todos conocemos y ue, acabados de d san-ollar, han de conducir indudablemente á la comple a pacificación de la Repú­blica es también indi pensable su presencia en ese fini terio. Y no lo es tnenos para que el público entero, compuesto de amigos y enemigos d 1 :robierno-público ara quien el e tar los asuntos militares en mano 1e usted es garantía d honradez y de pureza en el manejo de los din ros con ue e hacen los gastos de Ja guerra,- iga conYencido de qu a 1 Gobierno 11 uede hacér­sele cargo alguno po1· mal · r ación ele a uellos caudalc . Espero que u ted mi que.-ido amio-o atendiendo á las razones expuestas, y movido J mi m tiem¡ por su patrioti mo, por su amor á nuestra causa y por lo ~ amistosos sentimientos de que me ha dado tanta prueba , cxcu mí falta de condesc ndencia y haga el sacrificio que u mal salud 1 exige par·a continuar en d pues­to qu tan dignamenl ha stado de emp ñando. u siempre afectí im amigo y ., J OSE MANUEL MARROQUIN Bogotá, j'lnio 1 3 de 1902. Excmo. Sr. D. José Manuel i\Iarr quin, ·c. &c. 1uy estimado ~eñor mío 7 distinguido amigo: Acabo de leer la muy estimable de usted, en que de manera amigable se sirve contestar mi nota oficial haciendo de mi pobre Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 773 -' personalidad elog-io inmet·ecido. Para corresponder á sus elevados conceptos, no solamente haré el sacrificio de mi salud, sino que de­dicaré todo mi esfuerzo á coadyuvar en el digno Gobierno de us­ted, hasta dar por él mi último aliento, como patriota, como leal y como amigo. Las hermosas palabra en que está concebida su misiva de hoy, no sólo son voz de aliento para el que puede desmayar por lo decires de la n1aledicencia · también dan al honor un timbre que siempre busca el que quiere trillar el camino del deber. Esa prueba de la confianza que usted abriga en las operacio­nes que pueden ejecutarse en lo sucesivo bajo mis órdenes y di­rección, recompensa mis desvelos pasados, y sus cariñosas frases me animan á seguir, con mi lealtad acostumb1·ada, la tarea que ha debilitado mi organi mo, pero que ha fortalecido mi espíritu, en presencia de los resultados, que exhiben á nuestra causa triunfan­te, al Gobierno fuerte y al enemigo anonadado. Apenas lo permita el estado de mi salud, trataré en primer término de hablar con usted, para entreg-arme en seguida á las ocu­paciones del Despacho que usted me designa para honra mía. Con sentimientos de la más profunda consideración y aprecio, soy su obediente, S. S. y leal amigo, ARISTIDES FERNÁNDEZ Bogotá, Junio 13 de 1902. Fechas INFORlVIE DEL I TE.r DE TE GE ERAL DEL EJÉRCITO (Continúa} Arlículos pedz'dos á la Secdón r! de la Intende!ZCÍtJ Artículos Cantidad Contratistas Valor Vienen .................. 369,597 Enero 20. Toldos de cam- Enriqueta G o n-paña ............ 10 zález Borda ... 2,200 " 20. Reses .............. 15 José V. Peña .... 10,500 " 20. Mulas .............. 2 Durasio Gueva-ra ............... 1,6oo " 20. Galápago apera-do ............... l Vidal Pachón .... 1,400 20. Mulas ............... 8 regorio AbelJa 6,8oo , ~o. Bestias ............. 30 Isaac Arza yús ... 26,500 20. Machos ............ 2 Jesús M! Vargas 1,300 '' Indalecio Landí- 20. Caballo ............ nez ......... . ... 1,6oo " Tornillos garban- " 20. zos para rifle .. 10,000 ilvestre Páez ... 7,000 Pasan .................. 4281497 go 90 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colornbia '- 774 _J trechas Artículos Enero 20. Género para banderolas ... . , 20. 1-iulas .............. . , 2 I. Peinillas ........... . , 2 I. Correajes sin mo-rral ............ . , 21. Galápago usado .. , 21. Mula ............. .. , 21. Frazadas ....... .. , 21. Toldos de campa-ña .............. . 22. Esperma, @ ..... . , 22. 11achP.t y pei-nilla ........... . , 22. Galápago y uno apet·o ......... . , 22. 1 . aperad0 ..... . , 22. Mula .............. . 22. 1 ... .............. . 22. Caballo ........... . , 22. Toldo de cam-paña ........... . , 22. Macho . .......... . , 23. Mula ............ .. , 23. Be tias .......... .. , 23. Cornetas ........ .. , 23. Frazada lazos &c .............. . , 23. Be tia ............ . " 23. ,, 23. " 23. " 23. " 23. ' 23. 23. J 23. , 24. , 24. " 24. Mula ............ .. arios efecto ... . alá agos ...... . razadas ........ . Id ................. . C-orneta ... ...... . 1ula ............. . an tidad Contratistas Valor ienen..... .. . . . . . .. . . . 428,497 go Enriqueta Gon-zález B.. .. .. . . . 3 54 go 4 Leo G. Odell..... 4,200 6oo I 42 1,500 10 2 400 ro 31 3 5 3 4 6so 2,000 3 I 450 15 15 Zalamea H e r - mano ........ . Carlos Correa B. Francisco Díaz ... H enry Paraff ..... Carlos algado G. nriqueta Gon-zález B ....... .. icolás Pineda .. . J est1s Cuen'o ... idal Pachón .... Manuel García !. abriel Triana .. Longold _. r a n-isco ........... . Camilo reira .. Enriqueta on-zález B ......... . Antonio Hernán-dez ............. . 1 aac rzayú .. . C. 0\'den .. . Laur G.n 11 a-yorga . ....... .. Honorato Lan í-nez ............. . arios co ta R. Habacuc Cald - r6n ............ . !anuel Puyo ... . Lucio Pasan ....... : ......... . 8,360 9,300 400 46,200 33,750 2 200 65o 14,000 I 270 500 700 1 150 8oo 2,200 2,goo 5 246 3,900 13,000 47 000 240 40 .. 13 500 r 6oo 12,000 13,700 715,638 Bo Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 775 _J Fechas Artículos Enero 24. Reses .......... . , 24. Mulas . ... .......... . , 24. Id. (50) y caba-llos (6) ........ . ,, 25. Id ................. . ,, 25. Id ................ . , 25. Id ................ . , 2 5. Galápago Camz1lc , 2 5. 1ifula ............. .. ,, 27. Id ................ . , 27. Toldos de cam-paña ... ........ .. , 27. Banderolas ....... . , 27. Frazadas ......... . ,, 27. Fieltro (metros) .. , 27. Encauchados ...... , 27. Almohadas y es-teras ........... . , 27. Galápago ......... . , 27. Id ................. . , 27. Caballo .......... .. , 27. Esperma y 'pe-tróleo .......... . , 27. Frazadas ........ .. , 27. Galápago fino ... .. , 27. , 27. , 27. , 2 , 28. , 28. Mulas .............. . Monturas ........ . Enjalmas ........ . Conducción d e cargas para el General P. G u-tiérrez ........... .. Sillas-galápagos. Galápago apera-do ................. . 11 28. Id. íd .......... . Cantidad Contratistas Vienen ................ . 5 6 56 28 18 5 1 2 10 25 907 500 4 1 1 2,000 I 4 2 150 29 2 1 ntonio Durán ... Jorge Abdala & C." ...... ········ Diógenes Ferrer G ............... . Rafael !tes-trepo .......... . Abraham A f a-nadar ......... . C. H. Bowden .. . Teófilo Porras .. . Rafael Galvis ... . Jorge Abdalá & c.· ............ .. Enriqueta Go n-zá1ez B ........ . Id. íd. íd .... .. Néstor Mesa .... .. Luis Pizat-ro ..... . Enriqueta Gon-zález B ........ . Id. íd. íd ...... Gonzalo FerQán-dez .. · .......... . Eustaquio Botero Francisco Arjo-na B ............ . Rafael Gómez .. . Néstor Mesa ..... . Saturnino Posse. Rafael S. Res-trepo ........... . José N. :Iuñoz .. . Je ús egura ... .. Miguel Gutiérrez Andrés Alford ... Víctor Touzet ... farcelino Gutié-rrez ........... . Valor 715,638 8o 2,6so 8,400 65,000 29,500 18,350 3,875 1,300 r,8oo 1,6oo 2,200 350 20,861 ro,ooo 400 2,400 6oo 1,200 4,700 825 1,650 10,150 4,320 800 goo Pasan .................. ' 958,839 8 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '-- 776 _J Fechas Artículos Enero 28. Galápago ape-rado ........... . 28. Varios efecto ... . , 28. Mach ........... . , 28. Correajes ........ . , 28. Macho ........... . 28. Encauchados .... .. , 29. Mulas .............. . ,, 29. Id ................. . , 29. Id. (7) caba-llos (S) ........ . , zg. Cornetas ( com po-sición) ....... .. , 29. Galápago ......... . , 29. Peinillas .......... .. , 29. Piezas lienzo ..... . , 29. Varios efectos ... . , 29. Toldos de campa-ña .............. . , 29. Caballo .......... .. , 29. Mula ........... .. , 29. Mulas (29), ca a-llos (9) . ..... .. , 29. Caballo ........... . , 30. Bestias ........... . ,, JO. Frenos ............ . , 30. Mulas .............. . , 30. Macho ............ . , 30. Frazada ......... . , 30. Varios efectos ... .. , 30. Mulas .............. . , 30. Galápago ......... . ,, 30. Id ................ . , JO. illas nuevas .. .. .. , 30. Bestias ........ . antidad Contratista Vienen ................. ·. Da vid il va ..... . !\Ianue 1 Puyo .... . everiano de la 1 1-:Iortúa ........ . 700 Lucio Gori ....... . Carlos Herrera V ...... ......... . Enriqueta Gon- 6 zález B ........ S Carlos Franco Q. S Pedro P. Díaz ... Gerardo Torres 12 M .............. . S P dro i\tlayorga. Juan de J. Ca ta-l ñeda .......... .. S3S Guillermo Villar Horten ia de la 230 Os ............. . José La verde ... . Enriqueta Gon- 20 zález B ....... .. 1 tfanuel F. Leudo 1 elipe olano ... 38 Isidro Calderón. Luis M. 'T'erán ... Justino V a 1 en- 2 zuela .......... .. IOO 2 l so 3 1 3 I 1 19 Guillermo Villar :T ............. . Jorge bdalá .. .. Jorge González Aurelio Beltrán .. aturnino Posse nt nio fana-dor ............ . Jua de J. as-taüeda ........ .. Lucio ori. ...... . Jo é 1uñoz .. . Fernando V r-gara ........... . Valor 958,839 8o 2,100 6,sso r,ooo 9,8oo 6oo 11,000 8,200 1 I,2SO 49 700 19,260 I I ,270 24,800 4,400 11000 1,000 56,100 2,000 3,100 4000 T, 00 1,600 I9,97S 2 9S4 3,000 6oo 3,000 [,023 20,000 Pasan .................. $ 1. rgo,970 io Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín !v1ilitar de Colombia L 777 --' Fechas Artículos Enero JO. Caballo ........ . ,, JO. Galápago nuevo. , JO. Bestias. :-.......... . u JO. Galápag-o ........ . ,, 30. Bestias...... . ..... ,. 30. Rev6lvers (S&vV) , 3 1. Mulas .............. . , 3 I. Bestias.. . ... . . . . . .. ,. 3 1. Mulas ............. . , 3 1. Género azul ( a-ras) ............. . , 3 1. Galápago ......... . ,, 31. Id ................ . ., 31. Toldos ............ . , 3 1. Utiles de escrito- ~ río ........... . , 3 1. Varios efectos ... . , 31. Id. íd ........ . , 3 I. Género diagonal (piezas) ........ . , 31. Encauchados ..... . Cantidad Contr:>.tist s Valor Vienen ................. $ I.Igo,g7o 8o ergio rjue la.. 300 9 13 26 6 3 4 45 20 Domingo B 0 drí-gue z ........... . Juan Gilede ..... . Rudesindo G ó - mezA ........ . Gerardo Torres I\1 .............. . Guillermo Villar G .............. . NepomucenO' E. Barón ........ . Roberto Olarte .. Rafael Montoya. Enl"iqueta Gon-záJez B .... ~···· Polo García ..... . Remigi'<> I-I e r - nández ........ . Enriqueta G o n-zález B ........ . Eugenio Pardo .. Cerbele6n Pi n-z6n ............ . Id. íd ........... . José María Cár- 248 denas .......... . Enriqueta G o n- IO zález B ........ . 1,300 7,200 J,6oo 2,600 1,000 5,506 so 6,285 go 5,000 I, 100 Suman los contratos del mes de Enero......... 1.322,449 20 Conlziz.ú• Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 778 .J Doctrinal- EL FERROCARRIL I TERCO TINENT AL EN COLOMBIA (Arreglado para el BtJletln JJii/itcr) (Continúa) IV-DE PASTO l\L RÍO DE LAS P. L.{AS El valle del J uanambú, de forma oval, se extiende l! _ E. á W., teniendo al . la hoya del :ruáitara, al E. l~ Cordillera Orien­tal y al N . el páramo de Tangubina, la montaña de. Berruecos y la loma Majuandó, nombres parciales de un alto lomo que de la cordillera corre hacia el Patía, para terminar no lejos de la boca del Guáitara. Las cumbres que por el . y e l S. enmarcan 1 'alJ mencionado vistas de u cima caen hacia -1 fondo con relali va convexidad y producen por lo mismo una hoya de segunda catego­ría, de 50 millas (80 ks.) de longitud con anchura má .. ima de 20 (32 ks.). Esta cuenca, por su r líe"· y 1 cañón por cuyo fondo se precipita e l río, se a emeja á la d 1 Guáilara ya descrita. Nuestros estudios uccsivos en la hoya de Pasto nos conduje­ron á un arroyuelo de unas 2t mil1as ( k .) de longitud, llamado ChichatQy por los indios, que al lado 1 . de las cumbres de Mora­surco corre hacia el riente y facilita el ascenso á los espolones de aquel relieve, forjados en forma de peine , pétt-a salvarlos por sus raíces, en donde á causa de componerse el terreno de colinas de aspecto uniforme, era natural suponer un puerto más bajo. Nuestra suposición quedó pronto confirmada, y debi o á ella pudi­mos evitar el rodeo de tres de esos espolone y el paso de otros tantos torrentes afluentes del Juanambú y tamb1én, á causa de una larga vuelta hacia el ur que el río de cribe más arl"iba á cierta distancia del puerto, aproximar el trazo al Tablón, reduciendo con esto y de un modo nota le e l de censo y el pa o de quiebra trans­versales. La contracurva del Tab16n la calculamos primero te6t·ica­mente sobre la Ca1·ta geográfica de la comarca, pero in prescin­dir en absoluto de e tudiar e l paso rl 1 renal 6 ea el que por generaciones enteras e ha usado en la cumbre divisoria del Jua­nambú y el Mayo, al vo que al ~. de esa di ,•isoria hall aramos uno de esos arroyos tan socorrido n los tt·azos en las cordilleras. Vis­ta la umbre del renal desde la cuenca del Juanambú no pare­cía impo ible su acce o, por emejar un mar d cat·pas, endien­tes y barrancos. Al s guit· del ~ ablón hacia el E., hallámos que e l río Vado no era ino un arroyo que no nos of1·ecía aliciente alguno para seguir u vaguada, que volvía hacia arriba, n dirección obli- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 779 _J cua á la del eje de nuestro trazo, por los peñascales del volcán de Doña Juana, y sin apariencia de encerrar salidas convenientes. El r]achuelo la Quina el tributario mayor entt·e los que reci­be el Juanambú en e ta zona parecía incuestionablemente ser la ruta natural, y así sucedió pues nos llevó á un lomo tan bajo como el del Arenal pero donde será preciso excavar un túnel de 2,500 pies (8oo metros). En torno del Tablón practicámos muchísimos reconocimientos para pre ararnos contra cualquiera contingencia ulterior. Aun cuando en el valle alto parecía imponerse en unas cinco millas una gradiente de doble desnivel del 5.8 por 100, de San Bernardo á la cumbre n terreno en que esta operación es re­lativamente fácil, preferímo esta obra al desarrolJo ordinario, por lo largo y así proyectámos· el trazo. Los que trabajen aquí después de nosotros ampliarán el e tudio del terreno á los lados del Tablón, y dirán si son correctas nuestras previsiones. Los flancos del vallejuelo de la uina son de pizarra, ó piza­rrosos, roídos por torrenteras, pero redondeados de un modo uni­forme y con creciente inclinación hacia la vaguada. Al N. del túnel propuesto en la bajada al Mayo, cruzámos una zona de arci­lla deleznable y pie dra pómez muy el sgastada or el tiempo. Pa­rece que en otra época el relieve .... e componía de rinconada entre delgados espolones articulad os al lomo principal, como los boli­llo de las percha de colgar ropa y de ordinario las porciones cóncavas coinciden con las cur as de nuestro trazo, exigiendo des­montes profundo pero cortos. El río 1\1ayo donde lo cruzámos, unas 6 millas (3.73 ks.) al .... de la Cruz, mide 6o pies (18 metros) de anchura en el fondo de un cañón de 800 (244 metros) de aber­tura por 300 (91 metros) de profundidad, que exige, por lo tanto, un viaducto de e tas dimensione . 10 millas ( 16 ks.) de ese punto el valle se convierte en una grieta infranqueable entre pare­dones, con espolones á modo de dedo ; pero e ta dificultad la ven­cima con una vuelta en cuyo remate y mediante un pequeño tú­nel, salimos al vall de las Palma , y 7 milla ( 1 r ks.) adelante nos reunímos al fin con r. urgerss, juntando los dos trazos á 76 mi­llas (123.3 k .) de Pasto y 307.2 milla (294. 1 k.) de Quito, egún nuestras medidas. Dimos la nhorabuena á nuestros compañeros pot· haber desatado otro de sos difícil s nudos que }Jr scntan Jos Andes, el más trabajoso, nos parece, en nuestra ruta hacia Vene­zuela, aunque no podemos afirmarlo por no conocer todo el t rreno. La empresa nos cuesta mucho trabajo y labor, por lo cual entimos alivio análogo al que entirá la madre al mirar al recién nacido en sus brazos, y nos alegTamo d qu nue tr hijo haya visto la luz con toda felicidad. La numerosas curva que despótica mente e imponen n el trazo de esta línea en toda u ext n ·ión, ya por la manera de ser del relieve, ya por razones de eC"onomía, mpl ada con un poco de habilidad permi irán u 1 co to de la lín<"a al . de Pasto no exceda de lo calculado para el trayecto al . d e a ciudad, y también que la pendien e máxima resultante sea menor, salvo en Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 780 _) contados sitios obligados de lo que p e rmitían suponer las deficien­tes cartas de la comarca. La madera par durmientes e buena y abundante, menos en el valle del Juanambú, donde e casea pues no e la encuentra ino en forma de bosquecillos á lo lados de la cañada , según hemo¡ podido observarlo. En los lechos de las quebradas hay piedra de construcción; ero como la ueltas de ordinario son volcánicas y por lo tanto difícile de labr'ar es de suponer que el ladrillo las reemplazará con v ntaja. La arcilla y el combustible, por lo regu­lar se encuentran pró irnos á la línea del trazo y la piedra artifi­cial puede prepararse en los mi mos sitios en que sea necesaria. hstas observaciones sobre albaijilería son aplicables á toda la línea. El río de Las Palmas e un tributario del Hatoviejo, '"'! ...... rJr aquí corre paralelamente á aquél, po1· un Yalle más amplio y que permitirá una con trucción más económica, por lo cual debe exa­minarse ante de resolver definitivamente el punto. El paso al valle del Hato iejo es factible 2 milla 3 k .) al . del sitio donde nos unimos con Mr. Burgerss. Con/ m lÍa ---a=:: ;:s:::--- PREP P CION MANUAL PARA L D S TROP S AL COMBATE PO.R EL GE ERAL DRA O. UROFI" SEGU D ARTE- PR • P CIO~ EL B TALLO (Traducido parél el .Boütín lJft/Jtar) ( ontinúa) 33-DISPOSITIVO POR COllP.\;;ÍA OBRE . . SOLA LÍNEA-Este dis­positivo es especialmente ventajoso cuan o e necesario ocupar una posición extensa y d esa rrollar lo más que se pueda los fuegos, primero sobre la Hnea de lo tirador , y luéo-o en las fraccione en filas cerradas. Las condicione mi ma de la po ición pue en exi­gir esto cuando se encuentran en sus flancos puntos que es indis­pensable ocupar, esto es, que no e debe dejar que los ocupe el enemigo, para poder defender la po ición. 34-Pero el di positivo sobre una sola línea, en caso de ser cortados, no procut·a el medio de restablecer 1 combate, porque no posee reser as; no e pues aplicable sino cuando e nece-ita, como se acaba de decir tener á tod costa una lfnea extensa de fuegos ó bien cuando e cuenta con refuerzos que constituyan la reserva, 6 también cuando se tiene n frente un nemigo tímido, indeciso, dispuesto á convertir un mo ca en elefante, y á conce­der sin discreción, á nuestr extensa línea, una r serva que no existe sino en su imaginación. / Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 781 _) Llamo la atención del lector sobre este último punto: cuando se trata de juzgar de la disposiciones de un adversario' no es con­forme á lo que realmente existe, sino sobre apariencias, como tiene que formar su juicio. Supóngase que ocupamos, con un batallón, una posición de 1,200 pasos de longitud. El enemigo 11ega, sabe que es peligroso no constituír una reserva, porque de otro modo, en caso de desgracia, no hay remedio. Sabe también que para ocupar una posición de 1,200 pasos, quedando una reserva, un re­gimiento no es suficiente; no ve fracciones en filas cerradas, pero descubre tiradores por todas partes: si está indeciso, si es inclina­do á la exageración, dará por seguro el razonamiento de que de­bemos tener tres, y quizá cuatro bata1lones, en tanto que no tene­mos sino uno. Parecerá que el arlificio no es muy bueno, y sin emba¡·go, ha servido más de una vez para atajar fuerzas diez veces superiores en número. En suma, si se logra hacer creer al enemigo que se tiene una reserva, casi es lo mismo, en ocasiones, que si se tuviese una. Hé ahí una aplicación ventajosa del orden delgado, y que prueba al propio tiempo, cuán importante es á ve­ces saber disimular sus fuerzas, ó en otras, hacer ostentación de ellas con intención, pero de modo que el enemigo no pueda sos­pechar que es con ese propósito. Se comprende que para esto hay que conocer bien al enemigo, penetrar bien el carácter del con­trario 35-Pero el enemigo puede conocer tan bien como nosotros este medio de engañar, ¿y qué habrá que hacer si él nos juega la misma pasada ? En este caso ha y dos modos de proceder: dar toda la longitud á la línea mpleando todo 1 efectivo, y parar, es decir, dejarse coger en la trampa; ó decidirse á poner la cosa en claro, comprobando si detrás de la apariencias se oculta una reali­dad. Pero no hay sino un medio para obtener esta verificación, y es la bayoneta El fu egosumini tra pocos indicios: diez batallones pue­den disparar hora cnt ras contra un so1o batallón, y in embargo, no aclarar nada ; n tanl que la bayon ta de un g 1 e sondeará la verda . Ant ella, todas la apariencia desaparecen, hasta las más hábilmente dis u · stas. Pu de uno dar con fuerzas supe­riores y uf ri r un des a tre ; pero á lo m e nos a be lo que tiene d lante, y si no 1 gra nada, por lo m~nos los camaradas saca­rán ventaja. Entre dos situaciones: permitir al enemigo que nos muc.;t1·e á un hombre como die~, ó an·ancat le la verdad, aun cuan­do sea haciéndose maltratar la última es la más honra a y la (llás útil. l ro iempre se puede encer, y deshonor no hay en sucum­bir cuando no se cuenta COPl fuer~a superiores, si merced á ese acto s~ ha pue to n claro la situación par todo el destacamento de que se forma parte con el batallón. Lo repito una vez más : es preciso pen arque en la guerra, sobre todo antes del combate, la generalidad de las veces no se obtienen indicaciones exactas sino exponiéndose á una derrota. 36-La falta de resistencia del dispositivo sobre una línea puede corregir-se escalonando las compañías si el terreno lo con- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 782 -' siente, esto. es, si no dificulta que lo últimos escalones puedan, á la primera necesidad que haya trasladarse fácilmente en auxilio de Jos escalones más adelantados, 6 sobre la mi ma línea que ellos. En esta última formación, lo último escalones desempeñan al mismo tiempo el papel de reserva y de tropas de primera línea. Co11ililúa BATALL S DEL SEGU O I lPERIO POR DICl< DE LONLA Y Traducción del francés para el Bo!dfn Milttar Malakoff (8 de Sepücmbn de I855) (Concluye) Se tri un fa y se cree que se ha tomado á 1alakoff pero no es así. La ant.igua torre e ue Jle, a e te nombre ha ido demolida hasta la altura del primer pi o y e ncuentra en lo interior de la fortificación. Un centenar de rusos e ha r fucriado n las casama­tas de esta torr , y ha comenzad mortífero tiroteo sobre nuestros zuavos, que no han podido penetrar ino ha. ta las primeras de­fensas. La gran fortificación, de donde han ido rechazado los ingle­ses, nos inunda de r pente con sus fueg-o de metralla y de mos­quetería, en tanto u un ,.a or de la r da e l Tr ladtimi· que siem­pre ha sido dirigido tan bien ue cuan e llevaba á cabo alguna cosa atrevid t níamo co tu mure d J d e ir: Ello es dtl 117adimir, desfila con ra idez obr· nue tra bat ría d 1 monte apoun y hace su primera de carga· lué.,. Yit a de bordo majestuo amen­te, lan za la e unda, sin que al par cer ufra nada con nue tra réplica. E ta d cargas cau an mort 1 s de trozo y producen inexplicable onfusión n nuc tra fil s. 1 pt o io tiempo Jo sol­dado del r g-imi nt d Prao-a 1· ·fuo-iado n l_a s gunda trin­cheras de Malakoff no recil>en con una lluvia d~.:: balas. E tas de­fen ·as son de ordtnario trinch r s d pi •dra cuyas galerías están soslemda ot· clobl fila d postes normt.·s d pino de ·oru ga, y la capa d tien·a ¡u forma la cubiet·t la pone J abrigo de las bomba ; or lo oml.ln tit:n n <..1 loe á quince pies de altura y como son muy ir..-c gula r s , s muy difícil a pod s arse de ellas por o m pleto. Esta recrud e ncia le ·fu · 1·7o l n 1 d fens-a, está á unto de desconcertar pot· un in tan e el L·mpuje d nuc~tros ol<.lados; el enemigo se apt· cha de ·lla p 1·a lir c·n columna e rrada de sus trinch ra y tratar d ol n~•· á tomar la po ici6n. En este instante supremo, 1 j fe d atallón La u r, del 1.0 de zuavo., e arroja delant d nosotro. , le artando u able, y exclama: 'Ade­lante, zuavos Esta on sus últimas palabr s, ero han bastado Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín ilitar de Colombia '-- 783 .J para reanimar nuestro ardor, y todos, imitando su ejemplo, nos precipitamos de nuevo sobre los rusos y les acometemos á la bayoneta. E te último choque es corto y decisivo, y la segunda línea de trincheras, que forma una segunda línea de defensa casi continua detrás de la torre de alakoff, es tomada también; pero de nuevo nos emos detenidos por otras trincheras todavía más levantadas, que de este modo presentan un obstáculo en la parte en que el fuerte tiene u mayor anchura. Los rusos, reforzados por sus reser­vas se defienden a11( con tenacidad. Los zuavos del 1.0 y los del 7· 0 de línea tratan de trepar las fuertes pendientes de estas trin­cheras y de enetrar por los estrechos pa ajes que los separan; varia veces ~omos rechazados. Por último, nuestra segunda brigada, á órdenes del General V~noy, acude á tomar parte en el combate. Cuatro compañías del pnmer batallón de Cazadores de á pie guiadas por el Comandan­te Gambier 'uel en á la izquierda para apoderarse de Ja batería Gervais, de la que matan ó arrojan á los defensores; el 20 y 27 de línea también se trasladan sobre Malakoff y toman de flanco y por detrás á los defensores de las últimas trincheras. En este mis­mo momento nuestra primera brigada vuelve á emprender sus ataques con gran empuje y los rusos son desalojados de trinchera en trinchera hasta la entrada del reducto, en donde después de un último combate cuerpo á cuerpo .son rechazados fuera del re­ducto de Korniloff. Al punto se cierra apresuradamente la garganta de la trin­chera es decir, la abertura por la cual se comunica con la plaza. Mientras que e cierra del lado del arrabal, se abre del lado de nuestras trincheras para dej(lr libre paso á la reservas que el Ma­riscal de fac-Mahon ha hecho llamar. Hé aquí el primer batallón del 3. 0 de zuavos de tambor amarillo. El intrépido Capitán de Mu­trecy, adelante de todo los zuavos de la Guardia, con su uniforme con galones amariJlos, los voltíjcros de la guardia, los correajes blancos cruzados sobre el capote azul-oscuro, con su Coronel Fé­lix D uay. Con la imp tuosidad de un torrente, los tiradores arge­linos del Coronel Ro e se lanzan con la cabeza inclinada; atravie­san el puente de escala , seguido de cerca por el General N'imp­ffen y el 50 de línea. in embargo, los rusos refugiados en las casamatas de la torre 1\tialakoff, han rehusado rendir y di paran si mpr sobre nosotros dese peradamente. Pa ado 1 prim r mom nto de confusión, l\1ac­Mahon orden 1 rcnder hogueras pat~a ahogar con 1 humo á los ruso y de este modo obligarlo á ntr bar 1 arma ; pero ape­na han prend1do e ta hu u ra , cuando recuerda lo que tan á menudo han o tenido lo e pía , que todo tos bastiones están minados. Hay que apre urar e á apagar 1 fuego; para lograr­lo se a,•a el u - lo del reducto echando la tiet·ra sobre las lJamas, y practicando este trabajo es cotno e tiene la dicha de encontrar un hilo metálico dispue to por el enemigo y que comunica con el nor- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '-- 784 _J e de la rada, que habría producido una formd.able explosión st nuestros soldados no se hubieran apresurado á cortar lo más apri­sa ese lazo misterioso. Se abre entonces una trinchera muy en con­tomo de la torre que contiene un pol vorfn enorme, y se encuentran también varios hilos que son al punto cortados. Esto e para nos otros un descubrimiento providencial. Los rusos, que comprenden que si nos abandonan á Malakoff, la plaza está p erdida para ellos, hacen esfuerzos heroicos para vol­verla á tomar. La lucha es encarnizada. Los turcos del General de Wim­pfien, semejantes á leones desencadenados se lanzan á la bayo­neta hacia la garganta en que los rusos formados en columnas profundas, intentan sin cesar nuevos ataques ofensivos. En me­dio de cadáveres amontonados, luchando cuerpo á cuerpo con el enemigo arrojan confusamente faginas, ga viones, sacos de tierra, y con ayuda de los zapadores de la artillería, tratan de cerrar los tres pasajes por los cuales los rusos van á intentar volver á Mala­koff. El Teniente C o rone l agues les da el ejemplo : cargado con un gavión, se lanza el primero, á tiempo que una bala le derriba muerto. En esta terrible lucha, nuestro heroico r .0 de zuavos alcanza también los últimos límites d e l heroísmo. Por su parte, los dos regimientos de línea de la brigada Vinoy, el 20 y el 27, se mues­tran dignos émulos de gloria de los zuavos y de los tiradores. Es­tos valiente de los crra1ldt·s capoles (como 1 s dicen en broma las tropas de frica), so tenidos por dos compañías de los zuavos de la guardia, r eciben aliente m e nte 1 choque de una columna rusa que penetra por un momento hasta las primeras trincheras del fuer­te; pero todos a1ut-:l l s qu e han podido atravesar - 1 estrecho paso de la garganta quedan mue rto n 1 itio á bayonetazos. Tantos esfuerzos no son perdidos; por último después de varias tentativas d esesperadas, en r¡ue 1 nemigo tiene que amontonar sus ca­dá eres en la cima d e la rampa, cesan los furiosos ataque del ene­migo; los ru os r econoc n u impo: ncia aJ~a quitarnos su pro­pias fortificaciones, y e retit·an 1 arrabal e I<.arabelna1a; pero los fuegos de la artillería y de la mosquetería siguen sobre todos los puntos e n extrema vi acidad. Como á las cinco d e la tard el enemigo parece decidido á. abandonar 1 partida y ól u b tedas continúan hasta por la noche nviándonos proyectiles. En medio de la tdnchet·a la pequeña guarnición de la torre, reducida á unos esenta soldau s ¡·usos mandados por un oficial, <,e sostiene siempre di l arando p r· la almena y matando á tod los que se ¡.>t·esentan á su vi ta. ·omo no ha habido tiempo para es­trecharla, se han e 1 cad centinelas que impidan que e acerquen á las almenas. Hay que acabar : muchos valientes camaradas han caído ante esta maldita torre. e trae un mortero que rompe la puerta. El zuavo Constant acomete con denuedo: de un salto llega . á la torre, mata a 1 Oficial y siembra tal espanto entre los rusos, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 785 _j que éstos se declaran prisioneros .. En este momento resuena la for­midable explosión de la cortina, que tan caro nos costó. Es preci­samente á la hora en que los moscovitas salen del polvorín entre­gando las arma . Estamos envueltos en una nube de polvo; al ver á nuestro rededor á varios camaradas despedazados por los despojos de la explosión y suponiendo que la pólvora ha sido prendida por los rusos, pretendemos vengarlos en los que acaban de entregarse, pero nuestros Oficiales calman bien pronto nuestra exasperación, y la pequeña guarnición de la torre es tratada con todos los miramientos debidos á su valor. A las ciRco, como ya Jo he dicho, los rusos abandonan la par­tida. Decididamente somos dueños de Malakoff, y la toma de esta posición ya á tener los más grandes resultados. Hemos comprome­tido en este punto como cuatro mil setecientos hombres, y de este número, dos mil novecientos treinta y cuatro que han sido muertos ó heridos en esta sola trinchera, testifican de sobra cuántos esfuerzos nos ha costado tomar la torre. Las pérdidas de nuestro 1.0 de zuavos son crueles. El regimiento tiene 512 hombres fuera de combate, entre los cuales diez Oficia­les muertos. El regimiento reducido á su más simple expresión; el mando se entrega al Capitán Bourdeville, que conduce á las para­lelas el resto de la gloriosa falange. Los ingenieros y la artillería se ocupan al punto en todas las disposiciones propias para fijarnos definitivamente en las trincheras conquistadas, de modo de poder resistir en caso de un ataque noc­turno. Estas precauciones resultan inútiles. El enemi~o, sin espe­ranza de vol ver á hacerse á Malakoff, desocupa la ciudad ; se ven largas filas de tropas y de equipajes marchar á lo lejos sobre el puente de barcas tendido en la rada y que conduce á la orilla norte. Apenas los últimos soldados rusos han evacuado la ciudad, cuando los fuertes saltan unos tras otros, inundando las trinche­ras con sus despojos; el Carenero, el bastión del mástil, el central, los fuertes de la bahía, los arsenales se hunden bajo la acción con­tinua de las bombas, del incendio y de las minas. Sólo la gran for­tificación y Malakoff quedan en pie. Sebastopol es presa de las lla­mas!. ... . . Nunca un espectáculo de desolación ha sido más impo­nente. Cuarteles, edificios, casas particulares, se queman alternati­vamente como para alimentar la hoguera. Los ejércitos aliados acababan de realizar uno de los hechos más gloriosos de su historia miHtar. Pero también habían compra­do este triunfo muy caro. El Ejército francés contaba 5 Generales. muertos, 10 heridos; 4 Coroneles y 4 Tenientes Coroneles muer­tos, 142 Oficiales superiores ó subalternos muertos, 245 heridos; 1,489 cabos y sargentos 6 soldados muertos, 4,259 heridos y 1,400 desaparecidos. Por todo 7,547 hombres fuera de combate. Esta era la parte que nos tocaba. Los ingleses contaban 2,500 hom­bres muertos 6 heridos. La brigada sarda había pagado noble­mente su deuda al cañón. Los rusos confesaron cerca d e 12,000 1"0MO l-50 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \._ 786 --' h'-vnbr · fu ra d combat ~in incluír las pérdidas de Ja artillería, porqu ha\ ían p rdtdo ya más de l ,8oo hombres d esde que se rompie r on los fuegos, 1 17 de go to. Tres de sus Generales muri eron. Los enerales P 'li i r, Canrobert y Bosquet recibieron el ba tón de Mari cal d Francia; ad más, el rimero obtuvo el tí­tulo d e Duque d · IalakofT. Lo rusos dejaron n nuestras manos 4,000 cañone , oo ancla de marina, varios centenares de miles d e kilogramo de l 61 ora y provisione , y sinnúmero de proyec­tiles de todas clases. La toma de eba topol puso término á la guerra, y el Trata­d o de Parí fue firmado l 30 de M arzo d e 1856. Conlin~ta ESCUETA OLDAI)O A CABAI .. LO POR CA LOS IT. ,K At -'DEZ Y JULJ O D • I. CANTO Contint\a Levantar do el caball s pr dso evitar que arroje el cuello muy hacia atrá ; en est caso, la acción el la mano obraría di­re c a tnente obre los riñ nes y soLr lo corvej nes. i el caball se re i te á pi gat·se y manti ne la nariz al aire á pesar de los esfuerz s d 1 jinet e preci o entonces trabajarlo en l os aires de marcha acortados, sin abandonar jamás la calma y paciencia, tan necesarias para la correcta educación y dirección del caballo. En el pliegue y le\'a!"'lamicnto del cabaJlo 1 aire de marcha debe conservar un ritmo uniform , y 1 jinete debe sentir debajo de él un movimiento vig ros y t· gulaL P or regla general, cuand 1 aire de marcha pierda su caden­cia, s pr ci o t-e ta l ceda pdmer y de pués comenzar á le van­tar de nuev . Se deduc de todo lo dicho, que plegar 1 e baJJ e la con­tinuación d le •;antarlo. E stos movimientos se jecutan á su ola nunciaci6n, agregán-dos e el aire marcha n que de en ejecutarse, si es que debe alterarse i qu ti ne 1 e lotón . 81. Doblar el caballo-Recoger 1 cabaJl , cerrar un poco atrás la pierna de afu ra y aumentar la tensión de la rienda de aden­tro afirmar la pierna d adentro y la rie nda de afuera, levantando la mano de este costado , el m ñique á Ja altura del pulgar d la otra mano, de man ra que 1 caballo doble ligeramente la ca eza sobre el cuello mostrando al jin t el ojo y la nariz. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 787 _.) Para enderezar el caballo, volver á su lugar las manos y las piernas. El instructor habituará á los jinetes á doblar el caballo sin voz de mando pa· a la ejecución de los movimientos circulares, y á en­derezarlo una vez terminado el movimiento. 82. Trole realzado-Este trote tiene Ja misma cadencia que el trote corto; una vez aprendido por lo jinetes, el instructor les hará comprender que siempre ejecutarán el trote corto en la forma del realzado. El trote realzado tiene por objeto obtener una flexión mucho mayor del cuarto delantero, desarrollar la libertad de las espal­das y- levantar el movimiento de los miembros anteriores. Por su parte, el jinete aprende á hacer obrar enérgicamente el peso de su cuerpo y la presión de las piernas. El mecanismo de este aire de marcha es el mismo del trote medio, pero el movimiento es más cadencioso. Los pies de atrás del caballo se meten debajo de su cuerpo á fin de soportar el peso que les transmtten las ayudas ; encontrándose aligerado el cuarto delantero: los miembros de adelante pueden levantarse y exten­derse muy fácilmente. Bajo la acción enérgica de las piernas y d 1 pe o del cuerpo atrás, Jos m1embros posteriores, metidos deba­jo del caballo, s extienden como un resorte. Durante el trote realzado los jinetes cierran la pierna derecha en el instante en que el pie derecho de atrás del caballo llega á tierra, y cuando el pie izquierdo de atrás toca el suelo, cierran la pierna izqu~erda. Hacen sentir al mi mo tiem o una ligtra trac­ción de la rienda opuesta á la pierna que se cierra, de manera que los efectos de la riendas y de las piernas se produzcan en diago­nal. El peso del jinete o.hra como ayuda cargando fuertemente la parte de atrás de la silla, doblando hacia atrás la cintura. Para producir e. te trote, el peso del jinete y las piernas tie­nen que obrar muy enérgicament . El caballo marcha levantado y plegado. Mando: Trole r~alzado l\1AR(chen). 83. Marcl1ar en círculo-En la marcha circular el caballo debe estar doblad< , eg-ún el cfr ulo que recorra ; todos los puntos sa­lientes de su parte interna deben estar igualmente distantes del centro del círculo á fin de que las extremidades anteriores y pos-eriores pas n por los mismos puntos. En esta marcha Jas piernas no sólo deben proy ctar hacia adelante, sino que al mismo tiempo deben producir un movimient<-· de costado tanto más pronunciado cuanto má pequeño sea el círculo. En la marcha circular, la l'ienda de adentro y la pierna de afuera del jinete son las que deciden al caballo á volver; la rienda de afuera y la pierna de adentro determinan el tamaño del círcu­lo, ayundando á alargarlo y á estre~harlo. La rienda de afuera no sólo sirve para mantener el caballo en buena posición y en movimiento regular, sin qu contribuye Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \.._ 788 -' directamente al cambio de dirección, limitándolo por su acción so­bre la posición de la cabeza y del cuello, pues si sólo obrara la rienda de adentro, el cuello se doblaría á partir de la cruz y po­dría conducit- las espaldas á estrechar el círculo ; por otra parte, no manteniéndose el cuello n el eje del cuerpo, las manos no po­drán arreglar la acción del cuarto trasero en provecho de la di­rección, es decir, que la fuerza impulsiva sería más fuerte q ·e la fuer7..a lateral represent~da por la cabeza, y en vez de volver, el caballo continuaría el movimiento en la dirección primith·a. Las piernas obran de acuerdo con el efecto de las manos ; la pierna de adenfro hace el oficio de un punto de apoyo, al rededor d 1 cual la pierna de afuera hace entrar el cuarto trasero, y la rienda de adentro el cuarto delantero. La presión simultánea de las pi rnas mantiene el aire de mar­cha · las riendas de acuerdo con las piernas. e aprovechan de la acción ue ésta p1·oducen para conservar la dirección y la posición del cuarto delantero. 84. Para hacer mar har los jinete sobre el círculo, el ins­tructor manda: Eu cí1·culo, MAR(chen), teniendo cuidado de dar la voz de ejecución cuando la cabeza haya sobrepasado el rir.cón en la ista larga una exten ión igual á la mitad de la pista corta. El jinete de la cabe?.a d scribe un círculo tangente á tres pistas (dos largas y una corta), siguiendo sus huellas los demás jinetes. Para volver á tomar Ja pista el instructor manda: De frenl~, cuando el jinete de la cabeza llegue á una de las pistas. 85. Camb·iar de mano fuera del drculo - Mando: Cambiar áe cír­culo, MAR(chen) voz que se dará cuando la cabeza se encuentre en el punto en donde empezó el círculo en que marcha el pelotón. Al mando: MAR(chen), el primer jinete endereza su caballo por medio de la rienda de afuera y de la pierna de adentro, atra­viesa diagonal mente el picadero, dirigiéndose hacia la pista larga, á una distancia del rincón igual á la mitad de-la pista corta y do­tila su caballo para describir un círculo á la nueva mano. Para volver á tomar la pi ta, el instructor, como en el núme­ro 84, marda: De frente. El primer jinete endereza su caballo, se­gún se ha explicado, y sigue la pista ; los demás jinetes ejecutan suce ivamente, en el mismo lugar, el mismo movimiento. El cambio de círculo, como todos los cambios de mano, sólo se ejecuta al paso y al trote. 86. Grupa adentro y espalda adentro-Grupa adentro-Marchan­do los jinetes á mano derecha, al mando : Grupa adentro, recoger la rienda izquierda y cerrar al mismo tiempo la pierna de ese cos­tado. Si el cabalio cede y en ra u grupa un paso adentro de la pista ganando siempre terreno al frente, es preciso enderezarlo muy pronto con la rienda y la pierna derecha. Repetir muchas ve­ces este movimiento de las ancas, jn in i tir jamás en las primeras lecciones. Poco á poco rolongar el movimiento, y, en fin para acentuar el fecto de la pierna, cambiar de mano girando la an­cas al rededor de la espalda , pero sin detener completamente el Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '-- 789 -J cuarto delantero. Este movimiE:nto de apoyar la grupa ade tro, hace obedientes las ancas y constituye una excelente preparación para apoyar y para partir al galope. Para terminar el movimien­to, el instructor mandará: CtSar. Marchando los jinetes á mano izquierda se procede á la in­ersa de lo explicado. ConHnría )®\"- -Historia- ARTE DE VERIFICAR LAS FECHAS COLOMBIA Por B. Warden (Traducción para el Bold/11 Militar) (Continúa) El territorio de la República ha sido dividido de la manera siguiente, en virtud de los artículos 8, 20, 26, 27 y 29 de la Cons­titución, por un acto del Congreso, de 2 3 de Junio de 1 824. DEPART. E TOS PROVINCIAS CAPITALES CANTONES ------------ ------1--------·--- coa, Aragua, Cuma- . fCumaná, Cumana- Orinoco ..... Cumaná ........ Cumaná •...... nes, Maturín, Caria- Leo, Canipano, Río, ., Caribe y Guiría. [ Santo Tomás de An­gostura, Río N e­gro (1), Alto Orino- G Santo Tomás co (2), Caura (3), uayana ... ·· · · de Angostura ¡ Gua yana, Vieja, Ca- . J roní, Upata, La Pas-tora, La Barcelo­lneta. { Barcelona, Píritu,Pi­Barcelona ..... Barcelona..... lar, Aragua, P a o, San Diego. ( 1) Cabecera, Atabapo. (2} Cabecera, Caicara. (3) Cabecera, Moitaco, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colon1bia '- 790 __) DEPARTAME. TOS PROVL C IAS CAPITALES CA ITO :ES ------------1-------------1 -------- Margarita ..... La Asunción.. La Asunción orle. ( aracas, Gua i r a, 1 Caucagua, Riochi­co Sabana, Ocuma- J t· e, Victoria Mara- ~ Venezuela .. Caracas ........ Caracas*·· .... l cay, Cura, San e- lbastián, Santa Ma­rfade !pire, Chagua­rama, Calabozo. bello, irgua, San IValencia,Puerto Ca- Carabobo ...... Valencia . . . . . . Carlos, San Felipe, LBarquisimeto, Care­ra, Tocuyo, Quíbor. A to, utria , San Jai- { Barinas, Ob i s p o s, Mijagual, Guanari- 3 pure .... . .. Barinas ......... Barinas •...... me, Guanare, Ospi-nos, Araure, Pedra­za. { Achaguas San Fer- Apure ......... Achaguas...... na n do, Mantecal, Guadualito. z r M · . • San Carlos de Zulia, { Maracaibo, Perijá, 4 u 1a .,. . . . . . aracatbo . . .. Maracatbo ... Gibraltar·, Puerto de 1 Altagracia. Coro . ..... ... : .. Coro............ ná (1), Casigua, Cu- { San Luis, Paragua- In rebo. ( 1érida, Mucuchíes, 1 E j id o, Bailadores, Mérida......... férida ......... lLa Grita San Cris-tóbal, an Antonio de Táchira. T { ~"rujillo Ese u que, rujillo ......... Trujillo......... Boconó, Carache. (Tunja, Leiva, Chi- lquinquirá, Muzo, o- B á gamoso, Tenza (2), 5 oyac ...... Tunja ........... Tunja •.. C t R ocuy, an a osa, o a l á, Turmequé Garagoa. ~-------------------------------------- (1) Cabecera, Pueblonuevo. (2) Cabe era, Guateque. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 79l --' ---------.,..------- -- ---·--------- -,.---- ~~ - ' TO S I _ P_R_ovt_._·c_r_A_s_ 1 , _ c_A_P_IT A_L_E_s __ . 1 ____ c __ A_._· T_o_N E_s ___ _ ¡Pa m p lo na, Villa de an J osé de Cúcuta, Rosa ri o de Cúcuta, Pamplona .. . ... Pampl ona .. .. . ·1 S ala zar,Conce pci6n, 1 M á laga, Gir6n, Bu­ca ramanga, Pi e de­Lc uesta. { ocorro, San G i 1, Barichara, Charalá, Socorro· ·· ·· · ·· Socorro · ··· ·· ·· Zapatoca,Vélez,Mo-niquirá. { P o re, Arauca, Chire 6 Tam e , Santiago, Casan are .· · ··· Pore . · · · · · · · · · · · Taguana Macuco, Nunchía. 6 Cundina- } * Bogotá ......... Bogotá · marca . .. 1 ~ Bo gotá, Funza, Me­sa, Tocaima, Fusa­~ gasugá, Cá q u e z a, l Sa? Martín, Zipa- LqUtrá, Ubaté, Cho­contá, Guaduas. { Antioquia, Medellín, Rione gro, Marinilla, Antioquia · · · · · · Antioquia .. · · · · Santa Rosa de Osos, N o rde ste ( 1). M . . H d { H o nda, Mariquita, anqulta .... . . on a.... .. ... !bagué , La Palma. { N e i a, Purificación, Neiva .... · .. · .. · Neiva....... .... La Plata, Timaná. ICartagena, Barran­quilla, Soledad, Ma­hates, Corozal, El Carmen, Tolú, Chi- 7 Magdalena. Cartagena ..... Carta.gena • ... -{ nú, Magangué, San lB e nito Abad, Lori- • ca, Momp6s, Maja­gual, Simití, Islas de San André. { Santa Marta, Valle Dupar, Ocaña, Pla-anta Marta... anta Marta... to, Tamalame que, Valencia de Jesús. IRiohacha ...... Riohacha ... . .. Riohacha Cesar (2) (J) Cabecera, Remedios. (z} Cabecera, San Juan de Cesar. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 192 -1 DEPARTAMENTOS PROVINCIAS CAPITALES CANTONES { Popa yán, Al maguer, Caloto, Cali, Rolda- S Cauca ...... Popayán ....... Popayán •..... nillo, Buga, Palmi-ra, Cartago, Tuluá Toro, Supía. eh 6 Q . bdó { A t r a t o ( 1 • • a n oc .. .. .. .. . ut .. .. . ... . Juan (2). { Pasto, Túquerres é Pasto ........... Pasto.... .. . .. . . Ipiales. { Iscuandé, Barba­Buenaventura Iscuandé .. . . .. coas, Tu maco Mi­ca y (3), Raposo (4). { Panamá, Portobelo, 9 Istmo ........ Panamá ........ Panamá * ..... . Chorreras, Natá,Los Santo, Yabisa. Veragua ...... Veragua .. . .. . gua, Mesa, Alange, Gaime (5). ~ Santiago de Vera- Quito, Macha eh e, 10 Ecuador ... Pichincha ...... Quito * ......... Tacunga, Quijos, Esmeraldas. { !barra, Otabalo, Co­Ibarra ......... · lbarra ..... ·.... tocachí, Cayambe. { Rioba m ba, Ambato, Chimborazo ... Riobamba .... . Guano, Guaranda, Alansí, ]\facas. Az { Cue nca, C a ñ a r í , 1 I uay ...... Cuenca ........ Cuenca •...... Gualasso, Girón. ~ Loja, Zaruma, Ca- Loja ............ Loja............ riamanga, Cataco-cha. · J a e n de} Jaen, Borja, Geve- Bracamo- Jaen ........... . ros y Ma.yna.s ros. { Guayaquil, Da u le' G G Babahoyo, Baba, • 12 uayaquil uayaquil ..... Guayaquil •... Punta de Santa Ele-na, Machala. M í { Puerto Viejo, Jipija- · anab ......... Puerto Viejo.. pa, fontecristi. (1) Cabecera, Quibdó. (~) Cabecera. N óvi t a. (3) Cabecera, Gua pi. (4) Cabecera, La Cru% . (~) Cabecera, Remedios. • Las ciudades marcadas con un asterisco son á la vez cabeceras de Pro· yin~ia.s y ca,Pitales de Departamento, Ctml11lJln Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '-- 793 ,....) QUINCE DIAS DE CAMPAÑA EN 1870 POR L. ARMAG AC (Traducido 1 abreviado del francés para el Bo!df" Militnr) (Continúa) Para terminar más pronto con esta resistencia desesperada, los bávaros llevaron dos cañones á 70 pasos de las casas que de­bían tumbar. Todos los artilleros fueron muertos, y los dos cañones quedaron silenciosos; pero in cesar llegaban refuen~o á los ale­manes. El General de Tann tomó rimero el parque de Monvi­llers. Las bombas acabaron por incendiar la infortunada ciudad, en donde se sostenía siempre la infantería de marina. Tu o que desocuparla, y en breve un montón de ruinas humeantes sembra­das de cadá eres, señaló sólo el sitio en donde había estado Ba­zeilles. La villa Beurmann resistía siempre. Durante este tiempo los sajones llegaban á la Moncelle. Se apoderaron de aquel punto sin gran dificultad y se fijaron en él ; pero cuando pretendieron establecer su ba tedas, un fuego muy vivo Jos tomó de flanco y los contuvo. Eran como las siete, y la acción $e comprometía en toda la línea. Por desdicha en el momento en que la dirección del Ge­neral en Jefe se hacía más necesaria que nunca, el Mariscal de Mac-Mahon debía despojarse de su tnando. Al oír los fuegos de mosquetería que le anunciaban que la batalla se empeña a seriamente sobre el Meuse, el Mariscal había montado á caballo y se había acercado á Bazeilles. El día se le­vantaba, y las brumas pesas que cubdan el campo remontaban lentamente hacia el cielo. La artilJería prusiana, ya n posición, había roto el fuego tan pronto como pudo di tinguir los o j to y dirigir sus golpes. El Estado Mayor se con •irtió en un punto de mira, y el Mariscal herido en la cadera por una granada fue a­cado del campo de atalla, entre la 6 y las 7· Entregó el mando del Ejército al General Ducrot. Este, tan luego como estuvo investido de la funciones de Ge- 1 neral en Jefe, juzgando 1~ lucha impo. ibl , de idíó la retirada o­bre Mezieres y comunicó órdene con tal fin en todas direccio­nes. Había hecho practicar dcl. lado del Oc e reconocimiento por medio de la caballería de la Di vi ión Margueritte, la qu no había encontrado al nemigo y creía que el camino e taba libre. Por lo demá , la cabeza de columna d 1 5. 0 y 1 r . 0 cuerpo ale­manes que cort:1ron la retirada al Ejér ito ft-ancé de este lado, no se presentaron sino á la nueve. Ya se habían comenzado lo mo­vimientos de tropas cuando el General de íVimpffen reclamó el mando que se le confiaba por medio de ord n d l Ministerio de Guerra, para el ca o en que e l Mariscal Mac-Mahon no pudiese ejercerlo. El General de vVimpffen venfa de Argelia. La ví pera h~bía lle~ado de París, é ignorab~ quizá la situación peli~rosa del Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 794 -' Ejército. Juzgando impracticable la r etirada sobre Mezieres, 6 creyendo todavía en la posibilidad de un triunfo, hace que lastro­pas vue lvan á ocupar )a ~ po iciones que tLnían por la mañana. Esta tergiversaciones en el mantlo , estas contraórdenes, las con­tramarcha que pro ucen, iembran el desurden en el Ejército, turban y de moralizan al soldado, y h ccn perder un tiempo pre­cioso durante el cual los enemigos se acercan. A las diez Daigny cae en su poder. Allí, por un instante, el éxito pareció decidirse en favor nuéstro. El General Ducrot concedía para el paso de la artillería, grande importancia á la posesión del puente sobre el Givonne, si­tuado en esta aldea, y ha}Jía dado orden al General Lartigné de encaminarse sobre el bosque Chevalier, más allá del río, con el fin de cubrir el puente. Al ver dar principio á este movimiento, los sajones se lanzaron al combate y para llegar más pron.u .l. la. línea de batalla, dejaron us saco en el vivac. Un fuego muy vivo agotó sus provisjone de cartuchos. Tres baterías que llegaron en su socorro, se v· eron obligadas á retroceder bajo el violento fuego de fusilería de una parte de la Divi ión Lartigné. La infantería comenzaba á ceder, y pat·a aprovecha1·se de este momento de tur­bación, los franceses se disponían á dar una carga, cuando un ata­que sobre sus dos flancos vino á sorprenderlos y los obligó á aban. donar con prontitud la po icion, d ejando obre el terreno una ametralladora y dos cañones. Volvieron á att·avesar el Givonne, dejando á lo turcos en el pueblo, en donde ellos se sostuvieron valerosamente, pero también se vieron obligados á evacuarlo. En este momento la villa Beurmann caía en fin, en manos del enemigo; G'vvnne y Balán caían en su poder. La artillería de la Guardia, la de los sajones, se aprovechaba de estas ventajas para avanzar y tomar posición en el ala derecha del ejército prusiano. En el ala izquierda, lo enemigos ocupaban á Saint-Menges y F loing, en donde dos compañías prusianas, que se habían instalado en alguna casas a andanada á la extremidad del pueblo, se estuvieron dUI·ant do horas contra Jos más vivos ataques de todo un cuerpo de e jército. Las baterías de Jos 1 r y 15 cuerpos prusianos, comprendiendo entre esto lÍltimo 84 caño~ nes, se desplegaron contra Floing hasta l bosque de los Arden­nes, uniendo su fuego al de las baterías de la guardia. A la una los alemanes tenfan 426 cañones en posición y llena­ban con sus proyectiles toda la planicie ocupada por el ejército francés. Nuestt·os cañones son d smontados, sus cureñas vueltas peda­zos; las cajas saltan; los caballos, asustadísimos, llevan el desorden á las filas de infantería. Los oldados aterrorizados, ven caer en sus filas la gr·anadas, detrá , cnfr nte, por todas partes. Por don­dequiera en la muerte. Pierden la cabeza ; la desbandada co­mienza; lo fugitivos se encaminan, unos hacia el bosque de los Ardennes, otros, la mayor parte, hacia edán, en donde es­peran en vano encontrar una defensa detrá de sus murallas· ellos Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín lVIilitar de Colombia \..._ 795 --' se apiñan en las entradas de la plaza, pero las granadas los per­siguen allí, y en breve sei~ciento cañune iembJ·an el incendio, la desolación y la m uert . A1gunas tropa luchan toda da. Como á la una la brigada de cabaJlería Margueritte recibe orden de e rt)·at·. Al General lo ma­tan cuando avanza para reconoce¡· el errcno; lo re mplaza• el General Gallifet. Toma el mando de us valientes e cuadrones, y bajo un espantoso fuego de artillería, les hace dar durante media hora esa hermosas cargas de una intrepidez tan heroica, que arrancaron al Rey Guillermo un grito de admiración : ' Ah! gentes valientes!", exclamó, viéndole correr á la muerte · pero era dema­siado tarde. El General iargueritte había pedido inútilmente por la mañana, con in tancia, autorización para acometer en el mo­mento en que los prusianos pasaran el Meuse y cuando había po­dido echar al agua algunos r gimiente que acababan de pasar el río. Sus instancias reiteradas quedaron sin respuesta, y la orden llegó cuando el sacrificio tenía que ser inútil. Después del desastre de la caballería francesa los prusianos se entregaron al ataque del calvario de llly. Las cumbres estaban guardadas por trincheras que fueron defendidas con denuedo ; la infantería alemana sufrió grandes pérdida~ intentando el asalto de las escarpadas pendientes que conducían á la planicie. Como siem­pre, la posici6n fue flanqueada : huuo que abandonar la pocisio­nes tomadas por la espalda y el flanco izquierdo. El calvario de Illy fue ocupado por la infantería prusiana, en tanto que la Guardia penetraba en el bosque de la Garenne, y allí recogía por miles sol­dados de todos los cuerpos, desarmados, decaídos, agobiados por la fatiga y por el hambre. Un solo batall6n del 17 regimiento se uni6 y resisti6 valetosamente. En -vista de este hermoso ejemplo, al­gunos soldados desbandado , que todavía tenían sus fusiles y car­tuchos, se unieron á él. La metralla y los fuegos cruzado de va­rios regimientos dieron pronto cuenta de e te puñado de valientes. El círculo fatal se estt·echaba en torno de edán. El General de Wimpffen, reconociendo la imposibilidad d abrirse paso hacia Mezieres, intentó hacerlo sobre arignan. Dio á todos lo Jefes de Cuerpo la orden de encaminar·s en e ta dirección é hizo pre­guntar al Emperador si venía á ponerse á la cabeza cle e as tro­pas para forzar el paso. u ir decía él, doy orden al General Le­brun de que intente abrir una brechó. n dirección de Carignan, y hago que le sigan todas las tropa di ponible . Ordeno al General Ducrot que apoye e te movimiento, y al eneral Douay que cubra la retirada. i V. M. viene á poner t n medio de us tropas, ellas se esforzarán p01· tener l honor de abrirle un paso. ' Luégo junt6 algunos miles de soldado y se lanzó sobr Balán. Ante e te furio­so asalto los bávaro que la ocupaban r tirar·on n de orden de­trás de la aldea, que era tomada impetuosamente. Los fugitivos alemanes impiden que les lleguen tt· pa d refuen~o. Hubo un momento de turbaci6n para 1 enemigo, pero fue corto. Las 6rdenes enviadas por ,l General de impffen no 11 - 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 796 __) gar-on, ó llegaron demasiado tarde. No se cumplieron, y el Empe­rador no se movió. Napoleón ni, que había salido por la mañana, después de man­tenerse algún tiempo en el campo de batalla, había vuelto á la Subprefectura, y allí esperaba los acontecimientos. Las noticias más funestas llegaban de instante en instante; cuando recibió el despa­cho del General de Wimpffen, trató de salir de nuevo, pero las puertas estaban obstruidas, las bombas estallaban en las calles sembradas de cadáveres, no pudo pasar. El Estado Mayor alemán, comprendiendo que el medio más acertado para terminar era bom­bardear á Sedán, en donde se encontraba el Emperador y un in­menso número de soldados, dirigía sobre 1a ciudad la mayor parte de su formidable artillería. El Emperador volvió, y en un acceso de desesperación, dio orden de izar bandera blanca encima de la ciudad. A esta señal el combate cesa en ambos eampos; pero el }::f de Estado Mayor, General Faure, hace quitar la bandera parlamen­taria. Urgido por el Emperador para que firme la orden de cesar el fuego, responde con energía: u Acabo de hacer quitar la ban­dera blanca ; esto no es para firmar semejante orden.,, Los Gene­rales Douay, Lebrun, Ducrot, tampoco convienen en tratar con el enemigo. Ducrot propone esperar á que llegue la noche para in­tentar una salida, pero toda vía faltan cinco ó seis horas. Du­rante este tiempo, el infortunado Comandante en Jefe veía la al­dea de Balán despl9mar e á p1·oyectiles y era atacado por fuerzas inmensas. La pequeña columna que él había conducido disminuía rápidamente bajo estos multiplicados ataques. Su desesperado em­puje había hecho retroceder al enemigo ; pero no siendo sosteni­da, fue diezmada y dispersa. 'rodo estaba concluído. El Emperador mand6 izar de nueYo la bandera blanca, y el fue­go cesó como á las cuatro. El General de \~impfien tuvo que ejer­cer hasta el fin su penoso mando y que encargarse de las negocia­ciones relativas á la rendición del ejército. e trasladó á Douchery al Cuartel General prusiano. 1 Estado r.1ayo · Alemán se mostró inflexible. Moltke y Bísmarck estaban decididos á s:1car de su vic­toria todas las v "ntajas posible . El Ejército debía entregarse ínte­gro prisionero de guerra con armas y bagajes. En atención al valor mostrado por el Ejército, lo Oficiale conser a rían sus armas y po­dían permanecer en Francia, dando su palabra de no ervir más contra Alemania durante la guerra. El General de Wimpffen trató inútilmente de obtener del ven­cedor que suavizase estas condiciones. Se retiró para conferenciar con el Emperador. Por la mañana muy temprano, el Emperador tuvo una entrevista con M. de Bísmarck, y le preguntó i no se po­día hacer que el Ejército francés pasase á Bélgica para desarmar­lo allí é internarlo. M. de Bísmarck, que la víspera había estudiado la cuestión con M. de Moltke, no con<;intió en ello, y el 2 de eptiembre, después de un Consejo de Guet raque tuvo luga1· á las nueve, y en el que se re- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '-- 797 -' conoció que era. preciso someterse á la voluntad del vencedor, el Genera 1 Wimpffen firmó la desastrosa capitulación siguiente : u Entre los suscritos, Jefe de Estado Mayor del Rey GuiJler­mo, Comandante en J e fe de los ejércitos alemanes, y el General Comandante del ejército fran cés, ambos provistos de plenos pode­res de Sus Majestades el Rey Guillermo y el Emperador Napo­león, se ha convenido en lo siguiente: u rt. 1.0 El Ejército francés, puesto bajo las órdenes del Ge­neral de vVimpffen, encontrándose actualmente sitiado por tropas en número mayor que rodean á Sedán, es prisionero de guerra. "Art. 2.0 Vista la defensa valerosa de este ejército francés, se exceptúa á todos los Generales y Oficiales, lo mism~ que á los empleados superiores que tengan el rango de oficiales y que em­peñen su palabra de honor por escrito de no 11 var armas contra Alemania y de no obrar de mnguna manera contra sus intereses hasta el fin de la guerra actual. Los Oficiales y empleados que acepten estas condicione , conser arán sus armas y los objetos que les pertenezcan per ·onalmente. u Art. J.0 Toda las armas, como también todo el material del Ejército, que consiste en banderas, águilas, cañones, municio­nes &c., se entregarán en Sedán á una comisión militar constituí­da por el General en Jefe, para que se entreguen inmediatamente á los comisionados alemanes. u Art. 4· 0 La plaza de Sedán se entregará en su estado ac­tual y sin que pase de la tarde del 2, á disposición de S. M. el Rey Guillermo. 11 Art. 5. 0 Los Oficiales que no se comprometan á lo estipu­lado en el artf~lo 2.0 , lo mismo que las tropas desarmada , erán conducidos en fila en su regimiento ó cuerpo, en orden militar. 1 Esta medida comenzará el 2 de Septiembre y terminará el J. Estos destacamentos serán conducidos sobre el terreno que ori­lla el Meuse, cerca de Iges, para ser remitidos á los comisiona­dos alemanes por sus oficiales, que cederán entonces el mando á los cabos y sargentos. "Los médicos-mayores, sin excepción, permanecerán á reta­guardia para curar los heridos. "En Fresnois, el 2 de Septiembre de 1870. MoLTKE Y DE WntP.FFltN ... M. de Bísmarck hace justicia á los esfuerzos del General para obtener mejores condiciones. e lee, en efecto, en la comunicaci6n que dirigió al Rey Guillermo, las líneas siguientes: 11 La actitud del General de iVimpffen era muy digna, lo mis­mo que la de los Generale franceses, la noche precedent . Este valiente militar no pudo dejar de manifestarme el profundo dolor que experimentaba, veinticuatr horas despué de su llegada de Africa, y medio día después de que se había encargado del mando, por tener que'dar su firma á una capitulación tan penosa para las Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 798 _J armas francesas. Sin em argo, la falta de alimentos y de municio­nes, la imposibilidad absoluta de prolongar la defensa, imponían al Gene1·al el debet· de hacer callar . us sentimientos pe1·sonales, porque la efusión de sangre no po ía )a cambiar en nada el es­tado de las cosas." VII El 4 de eptiembre, un nuevo Gobierno tomó la dirección de los negocios: par cía decidido á una r esist ncia enérgica ; Metz se sostenía toda vía con su hermoso ejército; tras burgo, bombardea­do, resistía con nergía ; París, bien roYisto de íveres, rodeado de su cinturón de fuertes, de ía atajar largo tiempo al enemigo. Durante este tiempo, las provincia s levantarían, se organizarían y llegarían á hacer retroceder á lo invasores. Tales eran nuestras patrióticas esperanzas que Jos acontecimientos se encargaron de burlar tan cruelmente. En el cu1 o d Ag-o to, el Ejército de M etz había librado pri­mero la batalla de Borny ( 14 de Agosto) qu no tenía otro ob­jeto que asegurar la r tirada de 1 ue tt·a tro ns in ui tadas por teintm tz y M nteuff 1 y que aun cuando e n ventaja nué tra, no dio para nosotro ningún r ultad . Hasta ap1·ov chó al enemigo, r tardando nuestro movimiento éle r tr e o . urante e te tiem­po, en efecto, 1 Ejérci~o prus iano de cribiendo un inmen o arco de írculo vcní á coloc ar # n gran parle 1 tre !vi tz y París. En t nto qu lus al m ncs acdn1ban f ·brilm nte u marcha, los franc ~e n( a' an1..aban ino con una kntitm.l 1 s<:. perante. o sabfan ap1·o echar los <.lífer nt amínos que t ·ní n á u disposi­ción, y una dificultad inu· fbl s ha ía ·ntit· n a uel por donde pa aban todas la tt·op s. Un uc1·po gast'" ua un día n recorrer d os kilóm tros. El t6, el 1'Iariscal Bazaine hizo ma1·char J Ejército sobre Verdun, y encontró 1 nemi,..o ue s le había ad lantado n esta dirección. ombate sangri nt s tuvi t·o n lugar 1 r ·dedor de Re­zonville, Vion ·ill · , Doncourt, vaint- iarc 1, !1at·s-la-Tour. Al princi io de la acción un cth.! l'l a ,·anzacr le , D cr t amplí imo indulto r tirada horu-o~a J fes. R iteré e mbi circunscripcione elcct ra1 s, inter­viniendo liberale , ficacia ufrauio ar· Jeccíone Congreso, y pedirél r forma pr sent das n g8. Grupo importante de libera­les con Camargo diríg nsc hoy á amigo rmados declarando re­Tolución e impotent , conccsione uficientes é in tándoles acójan­se á indulto. Gobi rno considera insignificante la intervención de Soto y Vargas antos. MARROQUIN Mx.mozA P.-PAÚL-L Go-FER~· .. {l\~EZ-CAsAs-URIBE. En verdad que si no e, tuvieran escritas en las líneas del cable de nuestro Ministro en áshington las singulares pretensiones de Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia L 8oo ..J los vencidos en Palonegro, Chucurí, El Amoladera y cien combat s má , nadie las creería, por cuanto revelan un estado de razón que si no e tá perturbado, poco le falta para merecer una casa de Ora­tes. Esa líneas escritas en un campamento próximo á ser cer­cado por huestes triunfadoras y aguerridas, podrían ser heroicas¡ dictada en una lejana metrópoli extranjera, recuerdan la hi toria de Bertoldo, que nunca encontró el árbol en ue quería er ahorca­do, pensando que de esa manera no e cumpliría la sentencia dicta­da contra él, salvo que se trate de esa falsa mercancía de exporta­ción á que tan aficionados se han mo trado los corifeos de la rebe ­lión, que por fortuna de la Patria yace vencida en tierra é impotente para cumplir su programa de orrar á Colombia del rol de las na­ciones civilizadas. Original es por cierto pedh· un cambio de Ministerio por ra­zones política , é indicar para su reemplazo al mi moque en el que se quiere derribar desempeñó nada menos que la Cartera de la política, ó á empleados que por el solo hecho de ser tales indican su conformidad de o inión con los demás def nsores d 1 Gobierno, ó á personas que por otra razones e tán en el mi mo caso. Original es, sin duda ninguna pretend r que un Gobierno vic­torioso se declare v ncido porque t argas Santos y D . Foción así lo quieren ' como si n la memoria de todos no estuvieran las fá­bulas del Enano de la Venta y del igre y el anejo Candor, y mucho, revela en e os señoron s la pretensión de que 1 Gobierno abdique de su autoridad como i la integridad de é ta no fuera ca­non del Partí o Conservador Pudo 1 Gobierno er generoso y ofrecer el perdón de pués de la victoria ; pero se trocaría en obje­to de mofa y escarnio ac ptando la tutelct del rebelde encido y prófugo, que intenta equipararse con el negociador de Campo Formio. Por esto, bien hizo el Mini ·terio tachado en firmar la enérgica respuesta negati a dada á semejante pretcn ión junto con 1 Jefe del Ejecuti o, orqu no e tr ta de defender puestos que nada tie­nen hoy de Sinecura sino de probar la absoluta unidad de acci6n en el Gobierno de aceptar la respon abilidad del acto en referen­cia, cualesquiera que sean u consecuencias, y en fin de notificar urbi ti orbe que está resuelto á todo, an es ue á conculcar las insti­tuciones, cuya defen a y guarda le ha encomendado la mayoría de los ciudadanos. Los cable transcrito se sintetizan en una fra e : la suerte está echada/ y es claro que de pué 1 r. 0 de Julio próximo toda 1 san­gr r belde que corra de e cat~gar e á 1 cu nta de argas San­tos, oto, Uri y ompañía, si r or ulpa d- su dislate aún qu - daren extra viada que no e resuren á poner las rmas. Lo que es el triunfo del Gobierno y la róxima destrucción de Jos úl­timos cuadrilJeros, son hechos tan indiscutibles como la r dondez de la tierra. Alea jacta est 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VI Serie III Tomo I N. 25

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VI Serie III Tomo II N. 4

Por: | Fecha: 02/08/1902

SHRI'B III-ToMo U A.f\o VI-Nuu:sRo 4;.• T Boletfn Militar de Colombia r : j l ORGANO DEL MINISTERIO DE GUERR! Y DEL EJIDtGITO i (~· ················ ... ········~! ¡ DIREcToR, Francisco J. Vergara y Velasco ¡ f General de Ingeniero• ¡ ! Son colaboradores de este periódico los Jefes y Oficiales del Ejército i ¡ ¡ ! Ptule .. ..,., bu,. eucetlH que nue~tro reepeto á totlae lae oon11ierionee, t1enga d Jltl.f'Q.r .,. lo ¡ · ir~dif•r•ncia y no• deje ,¡,. ertergíae para de/1nderlae nubtrae • ¡ .EHW.IQUE SlllllltlllWICit ¡ -T--· .. :····:--·~· .. ~-~~~·~~: -~- ~~ --~-~~~~~- .. ~~--~~~-~-----------: .. :------r- -===- Oficial==- DECRETO NUMERO 1059 DE 190a (JULIO 12) por el cual se acepta una e.·cusa y se hace un nombramiento El Vzcepnsidmle de la República, encargado del Poder E:fecutzvt~, DECRETA Artfculo único. Por excusa aceptada al Sr. General Daniel Pardo para ejercer el puesto de Inspector general del Cuerpo de Ejército de Tequcdama, n6mbrase en su reemplazo al Sr. General Numa. P. Noguera. Comuníquese y publíquese. Dado en Bo~otá, á 12 de Julio de 1902. JOSE :MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDES FER ·1Nou DECRETO NUMERO ro6o DE 1902 (JULIO 12) por el cual se confiere un ascenso El Vú:epresz'dmle de la Repúblú:a, encargado del Poder Ejeculzvo, DJ:CltltTA Artículo único. Asciéndese á Capitán al Teniente Víctor Melo N., del Batallón J. 0 de Reserva, en atención á su buen comporta- TOMO II-7 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar ele Colmnbia '- 98 _) miento en la presente guerra; debe continuar prestando sus servi­cios en dicho Batallón. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 12 de Julio de 1902. ]OSE MANUEL MARROQUIM El Ministro de Guerra, ARISTIDEs FERNÁNDEZ DECRETO NillviERO 1080 DE 1902 {JULIO 20) por el cual se fijan unas asimilaciones El Vr'cepresz'dmle de la Rtpúblt'ca, mcargado dd Peder E.fecuiz'vt~, DECRETA Artículo único. Asimílase á los Sres. Sargento Mayor Ildefon­so Sarmiento y Capitán Jacinto Uribe, empleados del Ministerio de Guerra, á segundo Jefe de Cuerpo y Sargento Mayor, respectiva­mente, para los efeétos fiscales, con la anterioridad del 7 el pri­mero, y del 1. 0 de los corrientes el otro. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 20 de Julio de 1902. ]OSE MANUEL MARROQUIM El Ministro de Guerra, ARISTIDES FxRNÁND:iZ DECRETO NU:tvfERO 1081 DE 1902 (JULIO 20) por el cual se acepta una excusa y se hace un nombramiento El Vicepresidmlt dt la Repúblz'ca, mcargado del Poder .Ejecutz'v1, DECR:ITA Artículo único. Por excusa aceptada al Sr. General Félix Na­varro para encargarse del puesto de Jefe de Estado Mayor Gene­ral del Cuerpo de Ejército de Tequendama. que comanda el Gene­ral Manuel M. Castro U., nómbrase en su reemplazo al Sr. Gene­ral Daniel E. Pardo. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 20 de Julio de Igü2. ]OSE MANUEL MARROQUIM El Ministro de Guerra, ARISTIDES FERNÁNDEZ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Milftar de Colombia '-99_) DECRETO NUMERO 1082 DE 190~ (JULIO 20) por el cual se hace una promoción y un nombramiento .El Víúpresülmll de la Repzíbli'ca, encargado del Poder E.feculz'~l, Di:CRETA Art. 1.0 Promuévese al Dr. Eduardo Vergara, del puesto de Médico del Hospital de La Mesa al de Médico de la D1'vt'sión Ma­nuel Casab/anca, que comanda el General Félix Navarro. Art. 2.0 Para llenar la vacante que deja el Dr. Vergara, n6mbrase Médico del Hospital Militar de La Mesa al Dr. Marco A. Iriarte. Comuníquese y publíqucse. Dado en Bogotá, á 20 d~ Julio de 1902. JOSE MANUEL MARROQUIM El Ministro de Guerra, ARISTIDES FERNÁNDEZ DECRETO NUMERO 1085 DE I90:l (JULIO 20) por el cual se hace un nombramiento El Vicepresidmlt d1 la Rtpúblz'ca, mcargado tlel Poder .EJecuH•,, DJ:CRATA Artículo único. Nómbrase Escribiente Supernumerario del Ministerio de Guerra, para que preste sus servicios en el Despacho del Sr. Ministro, al Sr. Jestís María Cuervo. Comuníquese y publíquese. Dado en Bo~otá, á 20 de Julio de 1902. JOSE MANUEL MARROQUIN El Mini~tro de Guerra, ARISTIDES FERNÁ~'Du DECRETO NUMERO 1086 DE 19041 (Juuo 20) por el cual se concede una licencia y se hace un nombramiento en interinidad .61 Vr'upresülenle d1 la Repúblzca, mcargado del Poder F:¡'ecultvl, DECRETA Artículo único. Concédese la licencia que solicita el Sr. Eu­genio Espinosa Prieto para separarse, por el término de tres meses, del puesto de Jefe de la Sección 2.• del Ministerio de Guerra, y Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar "de Colombia '- 100 _; a6mbrase interinamente en su reemplazo, por el término de la li­~ encia, al Sr. José Germán Silva. Comuníquese y publíquese. Dad0 en Bogotá, á ~o de Julio de 190~. ]OSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDES FERNÁNDKZ DECRETO NUMERO 1087 DE 1902 (JULIO 20) por el cual se hace un nombramiento Zl Vietpreszdmte ie la RepúbHca, encargad1 del Poder E.feculzvo, DECRETA Artículo único. Nómbrase al Dr. Julio Uricoechea Médico special ad ll01lOrem, aujunto á la Comandancia Militar de la Plaza, para el solo efecto de reconocer los individuos de tropa de los Ba­tallones en organización. Comuníquese y publfquese. Dado en Bog-otá, á 20 de Julio de 1902. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARrsno:xs F ER.NÁNDEZ DECRETO NUMERO 1088 DE rgo:.~ (JULIO 20) por el caal se hace una designación D Vicepresidenll dt la RepúbHca, encargado del Peder Ejecufi'lo, DltCRJ:T.A. Artículo único. Designase al Coronel Severiano de la Hortúa para ocupar el puesto de Coronel primario, que quedó vacante en el Cuartel General del Ejército Permanente, en virtud .del ascenso .onferido al General Juan B. Romero. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 20 de Julto de 1902. ]OSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDES FERNÁNDEZ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia L 101 _; DECRETO NUMERO 1089 DE 1902 (JULIO 20) por el cual se señala una asimilación .El V:eeprest'dmlt dt la Repúblú:a, encargado del P1der Ejecu1tv1, DECRXTA Artículo único. La asimilación que corresponde al Dr. Cesá­reo Vargas, nombrado Médico del Hospital Militar de Guaduas, por Decreto número 1062, de 12 del presente, será la de General de Brigad:t, en atención al mal estado sanitario de aquel lugar~ conforme á lo que previene el artículo 3. 0 del Decreto númere 55 I, de 31 de Marzo último. Comuníquese y publíqucse. Dado en Bogotá, á 20 de Julio de 1902. JO E 11ANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDES FERNÁNDEZ DECRETO NUMERO 1090 DE 1902 (JULIO 20) que refunde una División en otra, ace¡.;ta una excusa y hace un nombramiente El Víáprmdmlt de la Reptibl.'ca, encargado dd Pvder Ejecult"vo, DECRETA Art. 1.0 Refún lese la 1." División, p rtenecicnte al primer Cuerpo del Ejército d Buyacá, e11 la z."' del mismo, la cual se de­nominará en lo sucesi \'O JJI-msl!m R/caurle, haciendo siempre parte de dicho Ejército. Esta Di\isión se compondrá de los I3atallone5 fimín, R1caurte, Bnee;1o, l\~lrúio )' Rifles, en el que se incorporará et I.0 de Bogotá, que dependerá de la expresada r." División. Art. 2.0 Por excusa aceptada al Sr. General Daniel Estéve~ para desempeñar la Comandancia General de la referida Divi. sión, nómbrase en su reemplazo al Sr. General Eloy Caicedo. Art. 3.° Kómbrase igualmente Jefe de Estado Mayor é Ins­pector General de la Dzi,t'sz'ón Ricaurte á los Sres. General Juaa Rojas Tejada y Coronel Agustín Estévez Briceño, respectivamente. Art. 4.° Fa.cúltase al Comandante General de la precitada División para hacer los nombramientos de Jefes y Oficiales que crea convenientes, en virtud de las innovaciones que se han veri­ficado por el presente Decreto, nombramientos.que se someterán á la aprobación del Ministerio de Guerra. Comuníquese á quienes corresponda, y publíquese. Dado en Bogotá, á 2) de Julio de 1902. JOSE MANUEL MARROQUIM El Ministro de Guerra, ARISTID:IS Fx.a.NÁND:IZ IANCO D tA fPU!UCA Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 102 _J DECRETO NUMERO 1091 DE 190~ (Juuo 20) por el cual se declara insubsistente un nombramiento y se nombra reemplazo El Vtcepresziienll de la RepúbHca, encargado del Poder Ejecult-;,, D:ECRRTA Artículo único. Declárase insubsistente el nombramiento he­cho en ~1 Dr. Aurelio Pavón, por Decreto número 1023 de 3 de los cornentes, para Médico del Hospi'.:al Militar de Fusagasugá, y rehabilítase al Dr. Miguel M. Ga viria en el mencionado puesto. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 20 d e Julio d e 1902. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDES FERNÁNDE~ DECRETONUMEROrog3DEI9~ (J uuo 20) por el cual se hace un nombramie nto E/ Vú:epresz'dmte de la República, encargado d~ / Poder E:fecuHvl, DECRETA Artículo único . Nómbrase S ubje fe d e la 4 ... M esa d e l Estado Mayor gene ral d e l Ejé rcito P e rmane n te , sin perjuicio de que con­tinúe ejerciendo las funcion es d e prime r A y udan te Secretario de la Comandancia en J e fe , al Sr. General Juan B. Romero. Comuníquese y publíquese. Dado en B og-otá, á 20 de Julio de 1902. JOSE MANUEL 1fARROQUIM El Minü;tro de Guerra, ARISTIDES FERN.ÁNDU DECRETO NUMERO 1094 DE 190~ {JULIO 20) por el cual se hace un nombramiento El Vt'ctpresz'denle de la Rep,;bHca, encargado del Poder Ejeculiv~, DECRETA Artículo único. Nómbrase Oficial 1. 0 de la Sección I. • del Ministerio de Guerra al Sr. Francisco J. Barbosa, en reemplazo del Sr. Tobías Hernández, quien ha sido promovido á otro puesto. Comuníquese y publíq~ese. Dado en Bogotá, á 20 de Julio de 1902. JOSE MANUEL MARROQUIK El Ministro de Guerra, ARisTIDES FxRNÁNDEZ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 103 _J DECRETO NUMERO 1095 DE 1902 (JULIO 20) por el cual se declara á un Oficial en uso de licencia indefinida El Vz"ceprest'denle de la República, mcargado del pqJer Ejecutiv1, DECRETA Artículo único. Dcclárase en uso de licencia indefinida al Sargento Mayor Agustín A. Caicedo Navia, Ayudante de la Co­mandancia Militar de la Plaza. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 20 de Julio de 1902. JOSE MANUEL MARROQUIN Fl Ministro de Guerra, ARISTIDES FIRNÁNDU. DECRETO NUMERO 1096 DE rgo:;~ (JULIO 20) que confiere un ascenso .El Vz"ctpruzamle de la RepúbHca, mcargado dd Poder Ejeculi-,1, DECRETA Artículo único. Asciéndese á General efectivo de Brigada al Coronel Ubaldino Martínez. §. Dése cuenta de este ascenso al honorable Senado en sus pr6ximas sesiones. Comuníquese y publíquese. Dado en Bo~otá, á 20 de Julio de 1902. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDEs FERNÁ. DEZ DECRETO NUMERO 1097 DE 190l (JULIO 20) por el cual se confiere un ascenso .El Vtceprwaenlt de la Repúblú:a, encargado del Poder EjecultÍNJ, DltCJt:KTA. Artículo único. Asciéndese á Teniente Coronel al Sargento Mayor Cardenio Pérez, con la antigüedad de 1.0 de los corrientes. §. Dése cuenta de este ascenso al honorable Senado en sus pr6ximas sesiones, para los efectos constitucionales. Comuníquese y publíquese. Dado en Bog-otá, á 20 de Julio de 1902. JOSE MANUEL MARROQUIM •1 Ministro de Guerra., AJtiSTIDi.S FERNÁNDKZ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 104 .J DECRETO NUMERO 1099 DE 190~ (JULIO 20) en desarrollo del Decreto de carácter legislativo número 930, de 11 de Junio de 1902 El Vz'ceprw'denlt de la R epzíblzca, encargado del Poder Ejuult"v~, DECRETA Art. 1.0 Los empleados de la Oficina de Longitudes de que trata el artículo 2. 0 del Decreto ·número 930, de 1 1 de Junio del presente año, gozarán de las siguientes asignaciones mensuales : El J efe, de la que corresponde á un Comandante general de División; El Subjefe, la correspondiente á General de Brigada; y Cada uno de los Ingenieros Ayudantes, la de primer Jefe de Cuerpo. Art. 2 .° Cuando los empleados á que se refiere el artículo an­terior tengan que ausentarse en ejercicio de sus funciones, tendrán derecho á pasaporte auxiliado, como ] fes militares en comí ión, el cual será liquidado de acuerdo con la asignación corrtspon­diente. §. Para los efectos d 1 presente artículo, el Jefe militar de la Oficina comunicará al Ministerio de Guerra cuáles mi muros de aquélla tienen que aus ntarse, y á qué lugares, y dará cuenta, á su regre o, del resultado d la comisión. Art. 3.° Cuando el Director científico de la Oficina de Lon­gitudes hubiere de aus ntarse en desempeño de las funciones de su cargo, se le consid raní como Jefe militar en comisión, a imilado á Comandante g ncral DiYi!:>ionario, para los fcctos de la liquida­ción del pa~aporte. Art. 4. 0 Los gasl s de escritorio y útiles de d1bujo de la Ofi­cina de Lon(fitudes, serán de cargo del Departamento de Guerra. Art. 5. 0 Para los efectos fiscales, este Decreto regirá desde el 1.0 de los corrientes, y el personal de la mencionada Oficina de Lon~itudes quedará incorporado en el Cuartel general del Ejército Permanente. Art. 6 .0 En los términos del artículo I .0 del presente Decreto, queda reformado el artículo 1. 0 del Decreto número 551, de 31 de Marzo último, en cuanto se relaciona con los sueldos del Cuerpo de Cartógrafos del Ministerio de Guerra. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 20 de Julio de 1902. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro d~ Guerra, ARISTIDES FxRNÁND:U Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 105 -' D ECRETO NUMERO 1 104 DE 1902 (JuLIO 22) que hace un nombramiento El Vz'ctpreszamte de la Repltblz'ca, mcargado dd Poder Ejecul:v1, Dl\:Cllti!TA Artículo único. Nómbrase al Coronel Juan C. Triana Ayudan­te general del Ministerio de Guerra, y destínasele á inspeccionar las fuerza que existan en las Provincias de Chocontá y Guatavita y en los Municipios de Nemocón, Tocancipá y Gachancipá, perte­necientes á la de Zipaquirá. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá., á 22 de Julio de 1902. JOSE ?\fANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDES FERNÁNDEz DECRETO NU.:VIERO 1 105 DE 1902 (JULIO 22) que couc ·d e una autoriz:tción al • indico del HospitalJtilitar Central El T'í i:cprtsidente de la Repúblz'ca, mcargado del P9det· EjlCulitJI, DKCRETA Artículo único. Autorízase al Síndico del Hospital 1ilitar Cen­tral para aumentar ha~ta cuatro el número de I Iermanas de la Caridad f1Ue hacen el servicio en el mi mo Ho. pilal, y además se le autoriza para aumentar en diez más el personal de sirvientes de aquel Establecimiento, en atención al considerable número de en­fermos que allí existen en la actualidad. §. Queda autorizado asimismo el mencionado Síndico para aumentar en lo sucesivo el personal de Hermanas de la Caridad y sirvientes del Hospital, hasta donde las circunstancias lo exijan, Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 22 de Julio de 1902. JO SE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDxs FERNÁNDEZ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia L Io6 _J DECRETO NUMERO 1 106 DE 190l (JULIO 22) sobre Habilitados del 'Ejército EJ Vzúpruidmle de la Repúblz'ca, encargado del Poder E.fecult''D#, En uso de las facultades que le confiere el artículo 121 de la Constitución, y CONSIDERANDO Que hay desigualdad de trabajo en los Habilitados de los Cuerpos del Ejército, según sea el personal de éstos más ó menos numeroso, D:ECR.:ETA Art. 1.0 Los Habilitados de los Cuerpos que el artículo 80l del Código Militar circunscribe á la clase de Tenientes ó Subte­nientes, podrán ser también Capitanes ó Sargentos Mayores, 6 asi­milados á estos últimos empleos; pero para nombrarlos en tales empleos superiores 6 asimilaciones, se tendrá en cuenta el mayor trabajo á cargo de dicho empleado, según el personal de cada Cuerpo. Art. 2.° Créase en las Planas Mayores de los Cuerpos la pla­za de Capitán ó Sargento Mayor para el Habilitado que fuere nombrado en conformidad con el artículo ant rior. Art. 3. 0 En los Estados Mayores se eligirá de entre sus Ayu­dar: tes ó Adjuntos el empleado que deba desempeñar las funciones de Habilitado, sea cual fuere la graduación del elegido. Art. 4.0 Queda incorporado en el presente Decreto el Ejecu­tivo de 28 de Noviembre del año próximo pasado, "que dispone crear un puesto de Capitán en todas las Planas Mayores de los Cuerpos del Ejército para el empleo de Habilitado." Art. 5. 0 Queda así adicionado el artículo 802 del Código Mi­litar. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 22 de Julio de 1902. JOSE MANUEL MARROQUIK El Ministro de Gobierno, FRANCisco MENDOZA P.-El Ministro 4e Relaciones Exteriores, FELIPE F. PAÚL-El Ministro de Ha· cienda, Josi RAMÓN LAGo-El Ministro de Guerra, ARISTIDES Fxa. llÁNDu-El Ministro de Instrucción Pública, Josi JoAQUÍN CASAs-El Ministro del Tesoro, AGusrrn Uax .. :. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 107 -' DECRETO NUMERO 1 ro8 DE 190l {JULIO 24) que señala atribuciones á la Comandancia en Jefe del Ejército El Viupresúimlt tlt la Rtpública, mcargado del Poder EjecultfJfJ, D!:CRltT.! Artículo único. Señálanse á la Comandancia en Jefe del Ejér­cito permanente las siguientes atribuciones: 1.• Altas y bajas de tropa efectivas; pero éstas no podrán concederse sino cuando los individuos á quienes se concedan reú­nan las condiciones que determina el Código Militar; 2.• La expedición de pasaportes á los Jefes, Oficiales é indi­viduos de tropa destinados á prestar sus servicios en el Ejército Nacional; 3.• La concesión de letras de cuartel, licencias temporales in­definidas ó absolutas á los Jefes, Oficiales y tropa, expidiendo los respectivos pa aportes ; 4.• El nombramiento de Jefes y Oficiales para los distintos Cuerpos del Ejército Central, previa consulta y aprobación del Mi­nisterio de Guerra ; 5.• La ret.:nión de conscriptos para completar el efectivo de los batallones ó para la formación de otros, solicitando de Jos Go­bernadores el contingente respectivo, para lo cual el Ejército les prestará el apoyo que llegue á nec sitar; 6.• Di poner la comparecencia de los militares en servicio y de los empleados administrativos del Ejército, ante cualquiera au­toridad civil de la República, cuando sea solicitada, y ordenar la prisión militar de cualquier individuo perteneciente al Ejército, ex­pidiéndole el pasaporte á que haya lugar; 7."' Suministrar escoltas para conducir convoyes, correos, pre­sos, &c., expidiendo los respectivos pasaportes; s.• Expedir pasaporte á los Jefes, Oficiales é indíviduos de tropa. que marchen en comisión, con auxilios ó sin ellos, según el caso; 9·"' Hacer cumplir los embargos judiciales de sueldos mili­tares; I o. • Decidir las consultas que ocurran en materia de proce­dimiento ; nombrar, cuando fuere el caso, Funcionario de instruc­ción y Fiscales; resolver competencias jurisdiccionales entre auto­ridaq. es militares, y todos los demás negocios concernientes á la justicia militar ; 1 t."' Oír las quejas de los miembros de la fuerza, por malos tratamientos de los superiores, é imponer los castigos á que hubie­re lugar; 12. • Prevenir y castigar las faltas de moralidad y disciplina cometidas por individuos militares dentro Ó fuera de los cuarteles; Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \.._ 108 _J 13.• Exigir á los Comandantes en jefe de Ejército, Jefes de Operaciones, Comandantes generales de División, de Columnas, Regimientos, Jefes de Cuerpo, Comisarios pagadores, Intendentes, Habilitados, Ingenieros Civiles y Militares, Inspectores y Guarda­parques que se hallan en servicio en el territorio de la República, cuantas noticias necesite relativas al conocimiento del estado de los Cuerpos destinados á campaña, al material y recursos con que cuentan, y á la condición y situación en que se hallen ; 14." Suspender de sus destinos á los Generales, Jefes, Oficia­les y empleados civiles del Ejército, de conformidad con lo pres­crito en el Código Militar, previo aviso, con la documentación del caso, al Poder Ejecutivo, por conducto del I\1inisterio de Guerra; 15.a Mandar juzgar á los individuos dd Ejército cuando hu­biere lugar á ello, conforme á la ley, instruyendo el correspondien­te sumario ó covocando el Consejo de Guerra Verbal ; 16.• Pedir al Ministerio de Guerra ascensos y reconocimientos de grados, conforme á la tramitación establecida en el Código Mi­litar, y concederlos por su propia cuenta, sujetándolos á la apro­bación del Gobierno, cuando se halle fuera de la capital, en comi­sión ó en operaciones militares; 1 7 ... Mantener la disciplina en el Ejército y hacer ejecutar las órdenes del Gobierno ; 1 s: Coadyuvar á la dirección de las operaciones militares, determinar el lugar de los acantonamientos, &c. &c., cuando el Ministerio de Guerra, por considerarlo necesario 6 conveniente, so­licite su concepto ó intenención ; 19: Ser órgano directo del Ministerio de Guerra para dispo­ner los movimientos de las fuerzas acantonadas en la capital que salgan :i campaña, de las qut' hacen la guamición de la plaza ó de las que lleguen de paso á la ciudad, para saber el lugar adon­de se destinen las unas, y la región de donde proceden las otras' teniendo, en consecuencia, una intervención inmediata en este asun­to para colaborar como jefe superior en el servicio del Ejército y estar al corriente, en un momento dado, de la situación y condicio­nes de las fuerzas, á fin de hacer más eficaz su colaboración en la dirección de la guerra, reservando al Ministerio de Guerra la fa­cultad de disponer á su arbitrio, en casos especial e · , la dirección de las operaciones militares ó movimientos del Ejército, como lo estime más conveniente. 20."' Cuando el Comandante en jefe salga en comisión ó á di­rigir operaciones, queda in vestido de las facultades de Ministro de Guerra. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 24 de julio de 1902. ]OSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, Aaxsnozs F.&llNÁND•z Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 109 _; Doctrinal BATALLAS DEL SEGUNDO IMPERIO POlt DIC.t<. Dlt LO NLA Y Traducción del francés para el Boldh1 Militar (Continúa) Soiferz1Jo (24 dt Jum'o dt I859) Después de la ocupación de Milán y de la primera victoria de nuestro primer cuerpo de ejército en Malengano, la anti2"ua Ma­rigná. n de Francisco I (8 de Junio de 1859), el ejército franco-sar­do volvió á seguir su marcha al través de la Lombardía ya libre. Iba á pasar el Mincio y á entrar en Venecia, cuando el ejército austriaco, que acababa de ponerse á las órdenes del Em­perador Francisco José, volvió á pasar este río y ocupó una cade­na de mamelones aislados, últimos contrafuertes que encierran el lago de Garda al Oeste y se desenvuelven entre Lonato y Desen­zano. Estas alturas, más ó menos escarpadas, se prolongan primero al Sur, y luego vuelven al Este, en una extensión de veinte á vein­tidós kilómetros. A sus pies, ó más propiamente sobre su inclinación occidental y meridional, se encuentran sucesivamente, viniendo del NJrte,Castiglione, Solferino, San Cassiano, Cavriana y Volta, esta aldea situada más al Este y en el punto en donde comienza la lla­nura que separa el Chicse deL Mincio. Los cuerpos franceses marchan el 24 de Junio á las tres de la mañana, hacia las citadas alturas. Ya el Mariscal Baraguey d'Hilliers, que manda el primer cuerpo, ha sido advertido la vís­pera por la tard ', por medio de oficiales enviados á explorar el país, de la presencia de los austriacos en Solferino. Pero no sabe con qué fu~rzas tendrá que combatir. En breve, internándose por el camino quebrado que conduce á este pueblo, no tarda en trabar combate de tiradores. El 2.° Cuerpo, mandado por el Du­que de Magenta, se dirige hacia Cavriana, en tanto que el 4. 0 (al mando del General Niel) avanza por la llanura de Medole y se apodera de esta pequeña localidad. En fin, el 3.cr Cuerpo con el Mariscal Canrobert, permanece el último más allá del Chie­se, y atraviesa este río al amanecer, encaminándose igualmente sobre Medole. En toda la línea de bata11a nuestros tiradores en­cuentran á los del enemigoy comprometen el fuego. Pronto la ar­tillería ligera entra también en parte. La gran batalla del 24 co­mienza con los primeros rayos de un alegre sol de estío. En esta batalla memorable, I 35,000 hombres del lado de los aliados y más de 163,000 del lado de los austriacos, van á combatir. La Guardia Imperial, cuyas Divisiones de infantería acampan desde el 22 de Junio en Montechiaro, en donde se ha establecido el gran cuartel imperial, se ha puesto en marcha desde las cinco Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- IIO-' de la mañana para preceder al gran cuartel en el vivac de Casti­glione. Nuestro batallón de cazadores de la guardia marcha con paso vivo adelante de la División de Voltíjer-os del General Camou. De improviso estalla, turbando la tranquila atmósfera de la mañana, el ruido del cañón. A los disparos de cañón aislados, lejanos, sigue un cañoneo cercano y sostenido. En breve distinguimos el ruido de un violento fuego de fusilería; el fuego de dos filas, á la vez tan pronto y tan regular, el fuego caprichoso de los tiradores, el repentino, estri­dente y rápido de los pelotones, en fin, todo el conjunto de acor­des que forman el concierto de una 'batalla. Es una batalla que se empeña á pocos pasos de nosotros. A las siete de la mañana llegamos á Castiglione, que está edificado sobre una altura. Un imponente cuadro aparece á nuestra vista desde las altu­ras de Castiglione. En frente, semejante á los anillos de una in­mensa cadena, se desarrolla esa sucesión de colinas de que ya he­mos hablado, y que forma un grande arco de círculo; á la dere­cha, una vasta llanura cubierta de moreras, de maíz y de espesos matorrales, en la cual se descubren ya los resplandores del comba­te. De este lado nada limita la vista: se alcanza á ver á Guiddizolo, á Rebecco, á Goito, á Mantera, y hasta se descubren las torres y los campanarios. Nubes de polvo levanta la caballería austriaca, y brillan sus cascos de altas cimeras de cobre dorado. A la iz­quierda, del lado en donde se encuentran los Piamonteses, la vista sigue las inuosidades del pastel montañoso que nos separa del Mincio; pero estas colinas descienden ca i al punto hacia el lago de Garda, cuyas azules aguas relucen á los rayos de un sol mati­nal, y mucho más allá se levanta la majestuosa silueta de los Al­pes. Al ver la línea de humo, tenue toda vía, es cierto, pero que ondea á lo largo de las colinas y se dibuja en la llanura en una extensión de cinco legua·, el Emperador juzga buena la situación: "Es una batalla general," dice. Y para darse cuenta de manera más precisa del estado de cosas, monta á caballo, y á galope rápi­do se traslada cerca del Duque de Magenta. El nudo de la batalla es evidentemente el grupo de las altu­ras de Sol ferino y de Ca vriana, que vemos coronadas de infante­da y por una numerosa artillería. Apoderarse de aquel punto equivale á romper el centro del ejército enemigo y forzar sus alas á replegarse: este plan es sencillo y feliz; ejecutarlo será heroico. A una orden del Emperador, la infantería de la guardia ha dejado á Castiglione y se ha dirigido lo más aprisa posible sobre el campo de batalla. La División de los granaderos toma posición en frente de Cavriana, en tanto que la División de voltíjeros y nuestro Batallón de cazadores se trasladan sobre la línea de las colinas que se extienden entre Castiglione y Solferino, paralela­mente al Mincio. A causa de este movimiento nos encontramos Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia L 1 II __) colocados á retaguardia del primer cuerpo, ya empeñado en com­bate con el enemigo. Hacemos alto, y formamos pabellones en un campo de maíz, de altas espigas doradas. A nuestro lado, en las moreras, la bri­gada Manéque, el 1.0 y el 2.0 de Voltíjeros; un poco á retaguar­dia, la brigada Picard, 3. 0 y 4. 0 de Voltíjeros. En frente, las casas blancas de Solferino, que Baraguey d'Hilliers se esfuerza por tomar. Sus tropas tienen que maniobrar en un terreno quebrado; hay que tomar, unos después de otros, varios mamelones que se encuentran antes de la colina en donde queda Solferino. Este pueblo se levan­ta sobre una roca escarpada, en la cumbre del cual se eleva una torre cuadrada; esta es la famosa torre "Vijía de Italia," porque desde allí se descubren claramente, como desde un punto central, la mayor parte de las ciudades del alta Italia y el vasto tablero Lombardo-veneto. El enemigo está situado allí, á cubierto, sobre este terreno de maniobras, estudiado y escogido por él desde hace cuarenta años, y su artillería defiende los puntos culminantes en los alrededores de Solferino. Continúa ESCUELA DEL SOLDADO A CABALLO POR CARLOS FERNÁNDEZ Y JULIO DEL CANTO (Continúa ¡ TEPCERA PARTE-TRABAJO CON BRIDA J.-lonlar cí ca~allo y ecllar p¡'e á 1/erra. Post'ci(m de la mano de la bnda. Ajustar las riendas. Separar las n'endas. Cmzar las n'cndas. Afov!Ím(n/os prz'ncipales de la mano de la brüla. Repell'cz'ón del trabajo con bnaóll. 125. Para asentar el caballo y dar bastante soltura y viveza á los aires de marcha, es preciso servirse de la brida completa, es decir, del freno de la brida (bocado) y del freno del filete. Es pre­ciso no confundir en su empleo estos dos instrumentos enteramen­te distintos, si se quiere que el caballo ceda á los efectos diferen­tes de cada uno. El freno del filete sirve para levantar la cabeza y el cuello del caballo; obra aun directamente por tracción lateral, para ayudar á colocarse á derecha ó á izquierda y para el cambio de dirección. El freno de la brida representa una palanca de segundo gé­nero, cuya potencia está en la extremidad inferior de sus brazos (camas), el punto de apoyo en la parte superior de los mismos, y la Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '-112-' resistencia que debe vencer con la mzbocadura, en los asientos. Tiene, pues, un gran poder para hacer bajar la nariz al caballo. Considerado en sus efectos, el bocado es una palanca cuya potencia está en razón de la combinación de las proporciones de sus diferentes partes. Cualquiera que sea el grado de sen ibilidad de los asientos de la boca del caballo, las camas del freno de la brida deben ser rectas, la embocadura perpendicular á las camas, y el desveno levantado 3 centímetros á lo más, y 2 centímetros á lo menos, á partir del eje de la embocadura. Se dice que el bocado es suave, cuando las camas son cortas, la embocadura gruesa y el desveno poco desarrollado. Se dice, por el contrario, que un bocado es duro,-cuando la embocadura es delgada, el desveno levantado y la parte inferior de las camas larga. El bocado se llama ordinario ó común, cuando sus diferentes partes están combinadas en las proporciones medias de los fre­nos precedentes. En este caso, las camas inferiores son exacta­mente el doble de las superiores. El ancho del freno debe ser proporcionado á la boca del ca­ballo, y debe estar colocado de manera que la embocadura se encuentre á 2 centímetros, más ó menos, por encima de los colmi­llos de la mandíbula inferior. La cadena de barbada no debe es­tar demasiado apretada ni demasiado floja: muy apretada, el ani­mal no experimenta una sensación de bienestar cuando el jinete le da libertad; dema iado floja, el freno pierde casi toda su poten­cia como palanca, el caballo toma el hábito de tirar á la mano, y los asientos se magullan y acardenalan. Con un caballo de regu­lar sensibilidad se ajustará la Larbada de manera que quepan dos dedos entre ella y la quijada; con un caballo duro de boca, se acortará uno ó dos eslabones á cada lado; con uno blando en exceso, se alargará un eslz bón al lado de montar. 126. Montar á caballo y tchar pz'e á lr'erra-Para montar á ca­ballo, 1as voces son las mismas dadas en el número r r 7. El pelotón está formado en línea ·in intervalos y numerado de á cuatro, de derecha á izquierda. El jinete está colocado en la posición del número 6, con la sola diferencia de que la mano derecha tiene tomadas las riendas de la brida junto á las argollas del bocado; las riendas del filete están sobte el cuello del caballo. A la primera voz, los números impares avanzan tres pasos al frente, alineados; los pares permanecen firmes en su lugar, impi­diendo que el caballo se mueva; tan pronto como hayan concluí­do sus tres pasos al frente los impares, todos los jinetes giran á la derecha, corren la mano derecha hacia el extremo de las riendas, con el índice y el m dio entre ellas, abren las riendas, las intro­ducen con ambas manos por entre la cabeza del caballo, dan el paso á. la derecha para colocarse frente á la espalda del caballo, y proceden como ea ig-ual tiempo del número 117; pero antes de introducir el pie en el estribo, tomarán las riendas en la forma. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \..._ 113 ...J siguiente : las riendas de la brid3. se dejan más cerca del borren delantero que las del filete; se introduce la mano izquierda por debajo de éstas con la palma hacia arriba y las yemas de los dedos mirando la silla; la mano derecha toma el extremo de las riendas de la brida y las introduce en la mano izquierda al rede­dor del dedo anular, la rienda derecha entre el medio y ese dedo y la izquierda entre el meñique y ese mismo dedo; recoge, en se­guida, la riendas hasta que sienta el apoyo del freno, y bota el extremo haría afu0ra por encima del índice izquierdo; envuelYe en seguida la porción de crin como está prescrito, cierra la mano y ejecut1. los demás movimiento como en el número r 17. Los otros dos tiempos de montar son iguales á los de ese número. 127. Para arreglar la línea, se manda: Relzacene-MAR (chen), á cuya voz avanzan los números pares en los intenralos conservados por los Impares y se alinean; los impares advertirán sus caballo.;; para evitar que a vaneen cuando entren lo pares. 128. Para echar pie á tierra se ejecuta la misma separación de los jinete , explicada en el número 126. Acto continuo, todos los jinetf' alargan las riendas del filete por los dos lados para que queden estiradas las rienda· de la brida; en seguida envuel­ven la porción de crin y proceden como en ig-ual tiempo del nú­mero 118. A la seg-unda voz, como está indicado en 1 mismo tiempo de e e número. A la tercera voz se proccJe como también lo prescribe el número r t8, y una vez en tierra, oltar las rien­das, tomar las de la brida con la mano derecha, dar el paso <Í la izquienla, ·acar las riendas con ambas manus, girar á la izquier­da, y tomar, por último, la posición respectiva. Para rehacer e, como en 1 número 127. 129. Po.siCIÜn de la 11W1ZO de la ónda-Una v 1. á caballo, la mano dere ha, uñ·t ahajo, loma la ríen la derecha el ·l fil.te cer­ca de la m· n it.quier la y la rcco(re hasta que quede tirante; en seo-uida intr )du ce la rienda por entre el índice y el medio, y la saca hacia afuera por encima rle aquél, colocándola unida por debajo de las riendas de la. brida. Con la mano ckrecha se juntan las cuatro riendas dentro de la m a no izquierda, y se hace salir sus extremos por encima de la segunda falange del índice, apre­tadas con el dedo pulgar. La mano izquierda se coloca frente al centro del cuL rpo, mirando Jos dedos á éste, iguiendo el puño la mi ma dirección que el antebrazo. La mano queda inmediata­mente encima del borren delantero, lo m-is baja posiLle; la mano derecha caída á su costado y vuelta al muslo. Tomada las riendas, ntran por los dedos en la forma si­guiente: la rienda izquierda del filete por debajo del meñk¡ue, la izquierda de la brida por entre el meñique y el anular; la dere­cha de la brida por ennre el anular y el medio; la derecha del filete por entre el medio y el índice. Las cuatro riendas unidas salen por entre el índice y el pulgar. Las riendas del filete for­man constantemente una envoltura exterior á las de la brida. TOMO 11-8 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \.._ 114 _) Las cuatro riendas deben quedar con su lado lustroso hacia afuera y perfectamente estiradas. El instructor vigilará que no queden enredadas las anillas del bocado. Las riendas del filete quedan más estiradas que las de la brida, sobre todo al principio, para evitar que el caballo al des­conocer el freno se irrite. Con los caballos de boca delicada no se obrará nunca de otro modo. I 30. Aju.rlar las ná:das-Para ajustar las riendas, tomar con el pulgar é índice cler cho las cuafro riendas por encima y cerca del pulgar izquierdo; abrir un poco la mano izquierda, lc,·antar la mano derecha para deslizar las riendas, sentir lig-eramente el apoyo ud freno, conteniendo el ca hallo con las piernas; colocar otra vez las riendas encima del índice izqui rdo, apoyadas con el pulgar, bajar la mano derecha al costado. 131. Srj)arar las r:~·ndas-Tomar con la mano derecl.a cerca de la izquierda, la rienda derecha el filete, sacarla de debaju del índice iz1ui rdo y colocr-trl:l nr "Ítm~, de modo que pase por toda la palma. d la mano izquien]a ; recoger la rienda hasta CJUt: se sienta el tl.p~)yo d< 1 filP.t. con la rienda izquierda, correr la mano derecha ;,Í e te lcH.Io hasta que la ri nda quede de un 1~.rgo ufl­ciente para colocar la mano frente ;,Í la izquierda en una )Osición semejante á lr entre el mefüque y el anula1·. hl puño izqui rdo no caml.Jia su po ición frente al rcntr del CUt;rpo; el puño derecho queda cuatro d dos al co tado; el sobrante de las riendas del filete que 'a nt·· los dos puños. 132. Cruzar laJ 1 1ódas-Entrcabrir el íncrce izquicr o, pa­sar la rienda dcr e ha del filete á ~u p imi i •o lugar, \ oh·cr á ce­rrar el índice y bajar la mano derecha al costado. 1 33· 1] in~tructor, con mucha fr~cuencia, hará soltar las rienda., tornarlas en una mano 6 en 1< s dos, cruzarlas, separarlas, &c., hasta que los jinet s ejecuten rápida y concienzuda ente to­dos los movimientos. J 34· Mo't'tÍJ17Úifos jm'ncipales de la mano de la bn'da-Es rcciso evitar con sumo cuidado toda acción brusca y violenta de la mano, y ~e dará una tensión más pronunciada á las riendas del filete que á las de la brida, si el cal~allo tiene la Loca sensible. Al principio de la instrucción, sólo asf se u arán las riendas; des­pués se irán acortando poco á poco ]as de la brida, hasta que el caballo se acostumbre á su presión. Una vez conseguido esto, gra­duará el jinete la tensión de las riendas según la sensibilidad de la boca de su caballo: ¡,ara uno duro, firme el bocado; para uno sensible, firme el filete ; no olvidará para esto la facilidad que tiene de acortar ó alargar sus riendas, aun llevando sus armas en la mano. I 35. La mano de la brida tiene cuatro movimientos princi­pales; Ruogtr d fr117o. Dar hle1iad. Girar á la det·echa. Gr'rar á la 1zt¡uzerda. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '-- 115 _; I .0 R ecoger el pmio. Consiste en aume ntar la tensión de las riendas aproximando ligeramente la ma no al cue rpo sin mover el codo. Se r ecoge el puño para adve r tir 6 re c oger e l caballo, dete­ne r y r etroce d e r, p e ro midi endo la te ns ión d e la s ri e ndas según el efecto que se r¡ uie ra pro d uc ir. E l movim iento d el puño d e be ser r ecto hacia atr ás pa ra r ecog·er las cuatro riendas igualmente. 2 . 0 Dar 1/berlad. Esto es disminufr la tensión de las riendas, separnnclo lig ramente la mano del cuerpo, s;n mover el codo de su Jug-ar. J. 0 Gt"rar d la dtrecliCl. Ilacer sentir levemente la presión de las ri nd s izquierda sobre el cuello, llevando la mano un poc o á la derecha. 4.0 Gt'rar d la /zqm'crda . Hacer sentir ligeramente la presión de las ri<•ndas derechas sobre d cuello, llevando la mano un poco á la izrtui rda y girando al mi mo tiempo el puño de modo que el merliquc se act>rquc al cuerpo por la derecha y el pulgar se incli ­ne á la izqui rda. I 36. AjJI.!)'ar- Estando las cuatro riendas n la mano iz­quierda : Ilaccr obrar la mano izquierda como para empe%ar á g-irar, á fin de inclir.ar las sr aldas hacia la dirección del m vimiento . Cuando 1 ca allo ha obedecido, volver la mano á su luo-ar, inme­diatamente después dar y tomar, . eO'ún las disposiciones del ca­ballo . 137 . Al galope-Levantar el caballo llevando la mano un poco atrás y afuera, d~mdo libertad en el momento en que e l caballo b d ce, y d spués dar y tomar á cada pi ada. r 38. ])ollar el caballo- eparar las riendas. I.0 A l(z der(cha. Bajar un poco la mano dere ha y apro.· i­marla al cuerpo para aumentar la tensión de la rienda derecha del filete. 2. 0 A la ¡'zJtúerda. Apro.·imar ta mano izquierda al cuerpo, inclinándola hacia el anca den.::chn, para aumentar la t...nsién de las riendas izquierda., y levantar la mano derecha , con el d edo m eñique á la altura del pulgar izquierdo. 1 39· Levantar y plegar el caballo-Usa r del filete para !P.vantar y d el bocado para plegar; d espués, usar s uavemente los dos fre­nos unidos. 140 . Rtpdráó" dd t rabajo coJZ bndón-T od os los movi mi entos d e la seg- unda parte se r e pite n asociando los efectos del fr e no de la brida y de l filete. El caballo se conduce a sí progresi vamente á obedecer tan fácilmente con la brida como con el bridón. Debe conservar siempre sobre el freno un punto de apoyo que mantie­ne las riendas bastante tendidas. La mano del jinete recibe enton­ces una sensación de resistencia elástica parecida á la que se ob­tiene sobre el bridón, pero menos intensa sin embargo, á causa de la mayor potencia del bocado. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \._ 116 _) Si los caballos presentan marcada tendencia á encapotar­se, el instructor recomienda á los jinetes barajar con las rien­das del filete, levantando un poco los puños, ó mejor todavía, lan­zar la rienda derecha ó la izquierda del filete de atrás á adelante contra el cuello, de manera que se produzca una pequeña parada del bocado contra la mandíbula superior, lo cual obliga al caba­llo á levantar la cabeza. En este caso es preciso, sobre todo, re­comendar que se obre enérgicamente con la piernas. Ciertos caballos, al contrario, evitan la acción del fr no de la brida, de papando; el freno se desliza entonces hacia atrás sobre los asientos, y la acción de la embocadura queda paralizada. Puede ser útil entonces ajustar el freno, colocándolo tan bajo como sea posible en la boca del caballo, y combinar la tracción de las riendas con la presión oportuna de las piernas. Este último caso se presenta rara v-ez con un caballo que haya seguido la progresión del trabajo con bridón. Continúa --r::%!: SOBRE LA SUPERIORIDAD EN EL PUEGO l)E LA INI'ANTERIA Con iderado aisladamente, y sin tener en cuenta sus relacio­nes con los demás factores del combate, el armamento de la infan­tería tiene, en cuanto al fuego se refiere, caracteres esencialmente defensivos; su eficacia depende no sólo de las condiciones del arma, sino también de su acertado manejo; y aunque es difí­cil medir la importancia de la concurrencia de lo uno y lo otro, cabe asegurar que ante 1 fccto del fuego, en nada puede ceder de superioridad la acertada instrucción de las tropas á las buenas condiciones del arma. Lo mismo ocurre con todos los factor s del combat~ que po­demos llamar industriales: de nada sirven el saiJle y la lanza sin una pr paración del soldado para su manejo, preparación que ha de atender á sacar dd arma el mejor partido posible; otro tanto decimos respecto á la artillería. Pero sin salir de nu':!stro objeto determinado, concretándonos al armamento de la infantt·ría, con e.·clusión de la bayoneta, que por sí sola da carácter en cierto sentido, y entrando de lleno á es­tudiar este factor, empezaremos por dejar sentado que cuantas re­formas se han introducido modernamente en los armamentos, tien­den sólo á aumentar la precisión en el tiro y la densidad en el fuego, produciendo además, indirectamente, otros efectos tácticos que no carecen de importancia. La disminución de calibre, aparte de lo que en la precisión pueda influír, produce el efecto táctico de aumentar la capacidad ..del soldado para llevar municiones. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \._ 117-' La pólvora sin humo influye también, y en alto grado, en la precisión y aumento de alcance, pero su efecto táctico, decantado quizás con exageración, consiste en no denunciar la posición de] tirador y permitirle tener el frente completamente descubierto para mejor observar la posiciones y movimientos del enemigo. Estos efectos pueden admitirse en teoría, pero en la práctica pier­den alguna importancia; en cuanto al primero, no tira un hombre solo sino un grupo de hombres, que á. la distancia en que el fuego empieza, se denunciará, in neces1dad de un factor que lo delate, pues no podrá permanecer constanteme nte oculto d etrás de una posición; otro tanto decimos respecto al segundo, en que el viento puede hacer desaparecer la clen ·idad del humo, y los cambios de posición obligan á abandonar el sitio donde tenga lugar. Los mecanismos de repetición permiten en un momento dado aum n~::tr gran lemente l<1. <Í'!n.:;idad en el fucg ; pero teniendo en cuenta r¡u el soldad ll c\'a municiones en cantidad limitada y escasa para realizar las distintas fa<;es del combate, habrá que limitar esas energías i los casos en que 1 efecto del fuego sea claramente tÍtil y vC'11taj ,so, y aun desperdiciar algunas ocasiones de esta rnanif~.;stación para evitar el desastroso pfecto moral que posteriormente produciría en la tropa la escasez ó carencia de municiones. S1 com >aram s ahora te los estos efecto tácticos, clat-amente se deduce que unos regulan la acción de los otros, limitando su importancia. Sentado esto, y tomando en consideración la id a d~ que los progresos en el armarn~nto han sido adoptados por casi todos los ejército , de hícc e natural mente que la sup ·rioribre las del ataque y de las tropa no atrincheradas." Y aun sin acudir á te ·timonio ni autoridad alguna en esta materia, compréndese bien que presentando esa distancia buenas condiciones para los fuegos de la dcfcn a, procurará ésta sacar el mejor partido de su arma, utilizándola en todos sus elementos, y aumentará la velocidad del fuego hasta donde lo permita el me­canismo de repetición. Luego á los 400 metros existirá también la superioridad en el fuC'go por parte de la defensa. Conti'ntía ~e:!:~-- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 120 -' - Historia====- AUTOBIOGRAFÍA DE HIPÓLITO 1\tlORA CORONEL DE COLOMBIA (Continúa) A los ocho días nos llevaron escoltados para Zipaquirá, junto con D. Pastor y D. Mariano O pina; ya en esta poblaciÓn nos guar­daron en la cárcel, y en ella permanecimos 28 días, y aun cuando no teníamos recuro , :10 nos faltó nada, debido á que la mayor parte de las familias eran conservadora . Tan pronto como nos entraron á la cárcel, ocurrieron todas las sc.ñoritas á llc ,·arnos ca m¿ s y facili­tarnos los alimentos en tal abundancia, que a lcanzaua la comida para los soldados de la guardia que nos cu<..tn un he­rrero con varios pares de grillos, y colocando un talJur te se dio orden para que en él se sc·ntara uno por uno, como n un banquillo; dio la gr~:m ucrtc que el fabricante de lo grillos los hizo tan peque­ños, qu no sin icron ni para un niiw, y no ob:.tan e que llevaba todos los instrum ntos, le fue impo, iblc colocárno lus; y a í, nos vimos libres de s mcjante martirio. La otra itTI}lresión fue la si­guiente: no carecíamos de Vé lor, pero nos hallábamos indefe n os; y un día á las 8 de la mañana nos formaron en el p;1tio, y al fren­te fltrr ar n también la c. e Ita, dár d le rden para car ar, lo que hizo cr r al momento que e iLa á. v .., ritl car un fu il miento •n ma a; pero no suc- dió lo que temíamos; y aperas clijcr n á 1 s (;olda­uos: "si alguno de e tos eñores intenta salir dd cuarto duncle Ya á ser encerrado, harán usted ~s fuego sobre él, y si es p >sible, en­tonces mátenlos á toJos." Inmedimarn nte nos conduj~ rün al caía­bozo, y el Jefe de la escolta nos elijo: "Caballero , la Yida de us­tedes n stos momentos stá en inminente peligro, p rque hoy es la nlrada de nuestras fuerzas á Bogotá, y i hay algün reYés, ó no se e nsigue el triunfo, t ngo orden del Jef' Supremo, para pasarlos por las armas"; y acto contin11o e rró la pu rta, co­rriendo l cerrojo. Qucdámos en la oscuridad : no teníamos, para Yer, otra luz que la que penetraba por la cerradura. En el curso del día no nos permitieron tomar alimento; esto sucedió el 18 de Julio. Como á las 9 de la noche oímos el repique de campanas, y al mismo tiempo correr l e rrojo y abrirse la puerta de nuestra prisión. Vimos al Jefe de la guardia, quien nos dijo: "Señores: se han sah·ado u tedes ; ya todo está terminado. Los señores que es­taban detenidos se hallan d esde este mom nto n libertad (los presos ;i. que se refería eran los que hacía algunos meses estaba n Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 121 _; detenidos en la cárcel), ustedes continuarán presos hasta nue­va orden, pero volverán al calabozo que antes ocupaban"; y con­ducidos á éste, nos decíamos unos á otros: quién hubiera estado en esos momentos en Bogotá, para tener la dicha de haber formado al lado de nuestros compañeros, y aun á costa de nuestras Yidas, defender la causa de la legitimidad. ¡Cuántos habrán perecido l; y nosotros nada podíamos hacer por hallarnos presos en un cala­bozo. El 19 nos condujeron para Bogotá; pero como salimos por la tarde, sólo alcanzámo á pernoctar en el punto llamado El Papayo. Al día siguiente, madrugaron á movernos para continuar la mar­cha, con el fin de que entráramo á Bogotá en pleno día, y así su­cedió. A las tres ele la tarde llcgámos á la pi· za de San Dic6o, y como la generalidad de los presos eran conocidos t:.n la ciudad como hombres políticos de mucha con ideración, al llC'gar á ese punto vimos esca Ionados los batallones, que formaron calle, y en medio de esas filas éramos visto por la multitud. Así atra vcsámos desde San Diego ha ta 11- gar á la Plaza ele Bolí· ar, donde terminaban las filas de soldados. En la Plaza de B 11í\'ar nos tu\·ieron algún tiempo, mi ntras conducían :i los res. O.:.pinas y á otros caballeros á la cárcel, la cual estaba situada donde c. hoy el P,dacio municipal. Despué · de verificado e to, nos lk\'aron al local de San Bar­tolomé. ¡Qué dicha y qué g-ozo c. ·perimentámos tan luego como ya adc·ntro vi m s :1 otros compal1ero ·, á quienes abra:.:;ll¡amos, y aun cuando pre o·, no p rdíamos la e peranza el mejorar ck suert . :rvfutuamente nos d:í.bamos el parabién por hober cumplido cada uno con su deber. A todos esto com¡Ktñeros no había vuelto á verlos d · ele ·l r 3 de Junio en 1 Chicó. Gocé en cumpañía de ellos pur el término de ocho ellas, cuan­do me s ·pararon para llc •arme á h cárcel, donde e~taban los 'r~s. O. pina· y otro · caballer s prc os, que eran: el Dr. Tr!Jina~ Santa­maría, Juan Castillo y otros, los cuale iban á ser de terrados para la Co la. Algunos enemigos políticos intrigaban para que me de terra­ran á mí también; y aun ¡ue mi buena espo a no descan.:,aba un momento de tral>ajar con sus ruego y slÍplicas á las personas de influencia, para conseguir mi libertad, nada obtuvo, aunr1ue sí con­siguió lo que entonces era difícil: hablar con el jefe supt e m o, J\1osquera, personalmente. En esa conferencia le expuso ella va­rios motivo en mi fa ,·or, y entre otros él de que yo no podía servir por hallarme enfermo. A lo cual le contc~tó l\fosquera: "Sí, tiene razón, porque la enfermedad la tiene aquí," y llevándose la mano á la frente, quiso decir que era el capricho. No consiguió, pues, nada mi esposa, or lo cual salió descon­solada, pero insistiendo iempre por conseguir mi libertad. Después se me presentaron en la cárcel los Sres. Ruclesindo Rivero y Jenaro Materón: el primero había sido jefe de mi Batallón, y el segundo ofi- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Tvlilitar de Col o mb ia '- 122 --' cial del mismo, y ambos se habían pasado á Mosquera desde el 18, día de la entrada á Bogotá, y me dijeron : "Tenemos orden para ponerlo en libertad, exigiendo de usted tan solo una condición, que consist-- en ponerse á las órdenes del Jefe Supremo, que manda hoy, que lo es el gran General Mosquera; á usted se le expide un pasaporte con el nombramiento de Sargento Mayor, para que marche para el Cauca á ponerse á órdenes del Comandante ge­neral, destinado á un Cuerpo." Inmediatamente les contesté: "Eso es muy trabajoso, porque ustedes conocen y saben el manejo que yo he acostumbrado en el campo, cuando veo venir al enemigo, y quién quita que muy pronto no falten conservadores que levanten fuerzas contra el Gobierno en esos lados y me toque á mí irlos á batir. Quiero que me contesten: ¿qué les digo á mis soldados, allá viene el enemigo, ó allá vienen mis compañeros? 1 nó, nó l; bajo ningún pretexto." Me contestaron: "Hoy nadie podrá moverse contr::t el Gobier­no;" pero yo repliqué que podría eso ser verdad, pero que no acep­taría la propuesta por ningún motivo. No logrando dichos señores que accediera á la propuesta que me hacían, se retiraron. Mientras estaba pasando esto, ya mi esposa había conseguido mi libertad, tan solo dando un fiador de cárcel. Corrió á casa de la Sra. Elena Cordobés, para que ella se empeñara con su padre el Sr. Isidoro Cordobés, á. fin de que diera su firma como fia­dor de cárcel. El día que llevaban á mis compañeros para el des­tierro, llegó á la puerta de la cárcel mi esposa con la boleta de libertad. Inmediatamente no fuimos á casa de mi fiador á darle las gracias, perü con pesar de n p ~J~rmc comprometer en otra. Conl/mí a -_ - V ariedad es VIAJE A LA REPUBLICA DE COLOMBIA EN 1823 POR M . MOLLIEN ffraducido para el Boldln Militt~r) (Continúa) CA PITULO V I :E sta :lo del país desde 14 98 hasta 1 781-.\ntiguos habitantes-Sus hábitos-Sus costumbres-Conquist as comerciales-Conquistas religiosas-Conquistas mil itares- Quesada -Agotamiento de l a población ind1gena-Negros: su suerte-Mezcla d e razas-Puertos- Iglesias-Aldeas-Ciutlad es-Minas­Agricu l tu ra colonial -Agricultu ra europea- Industria-Repartimiento­Encomiendas- T ri but o de l os i ndios-Gobie rno español-Paz p rof unda. Cuando se descubrió la Amé rica, sal vaje s de una ferocidad y de un Talor indomables habitaban ]as bellas llanuras de Cumaná, de Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \,_ I.lJ .....J Caracas, y las que riegan el Apure y el Orinoco; siempre erran­tes, en sus guaridas inexpugnables, algunos frutos ó los productos de la caza componían su alimento; la tierra en estío, ó la hoja de los árboles en la estación lluviosa, les servía de lecho y de mora­da; estaban casi desnudos; las pinturas extrañas de que se cu­brían el cuerpo, los huesos ó los dientes de animales que llevaban en grandes agujeros que se hacían en las orejas, enorm , s anillos de oro que se engarzaban en un agujero abierto en la parte es­trecha de la nariz, eran los adornos más solicitados que habían inventado; comúnmente algunas plumas de pájaros cubrían su ca­beza, y las pieles de animal s salvaje, ocultaban sólo algunas par­tes de su cuerpo. Sin emhargo, la ambición existía en medio de tantas miserias; el mando supremo era el fin ele sus mis ardientes deseos; era el precio de muy dolorosa pruebas; el menor gemido era motivo de exclusión. ¿Qué necesidad tenían, pues, de jefes, estas sociedades bárbara ? ¿.Qué diferencias tenían que someter á deci ión? ¿Qué despojos, qué conquistas tenían que decidir ?-Los cadáveres san­grientos de sus enemigos, porque la mayor parte de ello , á falta de la caza, e alimentaban con miembro palpitantes de sus prisio­neros; pocas tribus tC'nían horror á esto abominables festines. En las montañas, por el contrario, las costumbres se suavi­zaban. Sólo la rica Provincia de Antioquia estaba en an~rentada; pero en la Sabana, en donde clespués se ha edificado á Santa­fé, la nación de los Mosca tenía ya algunas leyes. Las re acio­nes entre las di ver ·a e:; alcle:-ts eran hrm s y frecut:ntes. La agri­cultura com nzaba á ser honrada; las propiedades eran res­petadas; las ciudades tenían habitaciones bastante cómodas, y el pueblo estaba vestido con decencia. in estar rodeadas del brillo que ostentaban las cortes el Tenochtitlan y del Cuzco, la del jefe de Cundinamarca, al cual los españoles daban el título de Rey, no carecía de pompa. La religión tenía sus templos, sus altares, sus sacrificios y sus sacerdotes; como excepciún de todos lo indios que vivían en estas regiones, Jos Moscas no ofrecían á sus dioses, el sol y la luna, sino pájaros, á los que en eñaban algunas pala­bras de su idioma, para que las divinidades engañadas las reci­biesen como víctimas humanas. En otras parles no inmolaban sino jóvenes criados para ser degollados en sus horribles sacrificios, y que eran vendidos á buen precio. A la relación del descubrimiento del Nuevo Mundo, y de que los habitantes más salvajes llevaban collares y brazaletes de oro, los soldados españoles, cansados de las guerras de Europa, que no les procuraban sino un flaco botín, los moros y los judíos, impa­cientes del yugo á qu .... acababan de sujetarlos, partieron á visitar estas nuevas tierras y á buscar una patria. Por dondequiera, á lo largo de la costa de la América Meridional, bañada por el mar de las Antilias, fueron rechazados por los indios, viendo así sus espe­ranzas engañadas. Tantas desdichas causaron tal desaliento, que el Gobierno español se vio obligado á poner la conquista de V ene- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia zuela á precio. Mercaderes alemanes se encargaron de ella en 1528 y la llevaron á cabo con toda la crueldad imaginable •. Ya se habían apoderado de las costas y habían comenzado á construír habitaciones á alguna distancia en el interior ; pero con­tinuamente eran reducidas á cenizas por los salvajes aislados en los bosques; los colonos, asustados, apenas se atrevían á salir de sus fortaleza~ de tierra rodeadas de empalizadas. La religión se encargó de atajar estas depravaciones y de lle­var á cabo una con1uista que la espada n había podido efectuar. Penetraron los mision ros en los antros tenebrosos en donde se ha­bían refugiado los indios. El mayor nú'Tlero de estos pacíficos con­quistadores p~..reció víctima de su celo. Ac¡uellos que tuvieron la dicha de escapar, marchn.ron d._ victoria en victoria, y á medida que ganaban terreno, levantaban iglesia de paja y bahareque ; llegaron á las orillas del Orinoco, despué de abrir una comunica­ción segura entre este río y Venezuela por medio de asilos, ya casi inviolables para los salvajes, leYantados de distancia t:n dis­tancia. Por la misma époci't, soldad s celoso de la gloria di_; Pizarro y de Corté , e ·calab:m la cordillera al mando de Quesada, y some­tían imperios. En efecto, este jefe. e11tu5iasmado por los relato alucinadores de gran número de indios, que señalándole el Sur, le aseguraban que encontraría en esa dirl!cción un imperio rico y pode ro· , partió de antamarta en el m !S dc Auril de 15 36: Sl!iS­cientos Yeinte hombres á. pie y ochenta y cinco jinetes lt.! acompa­ñaban. 1 o fue sino con trabajos intinitos y en ligeras eml)arcado­nes, mal cunstruíua ·, corno pudo remontar 1 Magdalena. Los obstáculos que l! te ríu le opuso, 1 jos de e ntener su ardor, no hi­ciemn tra cosa que e.·altarlo. Un gran núm ro de sus valientes compañ~ros p reció d fatiga y de mi ·cría. Nada logró a} 1alir su ánim : atac' á. 1 in io · que habitabí.m el cantón en que cle:.pués se edificó á V ~lcz, lus sujetó con facili acl, atravesó su territorio, y de ·cenditS victorioso á las bellas llanuras de Ubaté y de H. gotá. Relaciones mentirosas no lograron doblegar su valor. Cundina­marca, que era el nombre que llevaba la Provincia que 1uégo se ha llamado Santafé, era rica. Zipa~, príncipes poderoso", r gidos por un g L>ierno feudal, gobernaban el país y daban protección á una industt ia que comenzaba á de arrollarse. Sus templos, sus pala-cios de paja, encerraban tesoros considerables. • De este modo, alguno hombres atrevidos completaron en un año la conquista de lo· países á los cuales después se dio el nombre de Virreinato de la Nueva Granada, y que no son sino una parte de él. Los indios no eran enemigos faltos de valor, pero los españo­les eran en el iglo xvr lo que han sido los franceses en el xrx, afortunados é invencibles. Por dondequiera se descubrían entre los indios las pruebas de un movimiento hacia la civilización. La avidez de los españoles,. • Depons, tomo I, pá~ina 77. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \.._ 125 J acrecentada por este espectáculo, no buscaba sino nuevas conquis .. tas. El mal estado de los caminos, la carencia de víveres, la fatiga abrumadora de los calores, las flechas envenenadas de los mora­dores, nada moderaba su energía emprendedora; las aventuras reunían algunos soldados en los puertos del mar de las Antillas, y provistos de pólvora y de plomo, partían á conquistar reinos. --:::l!:iCI-- PEREGRINACION DE ALPHA , POR .MANUEL ANCIZAR (Continúa) Conlt?ttí• El ruido de los torrentes, como otros tantos arrullos de la na­turaleza que agasajan al viajero, la soledad de los altos cerros, la vista lejana de las casitas del estanciero, sombreadas por algún árbol á cuyo amparo duermen los perros, y coronadas por ráfa­gas de humo, que indican Jos quehac res de la madre de familia; todo esto, unido al ePtirniento de la inviolable seguridad con que el transeúnte cuenta en cualquier lugar y hora, infunde cierto reposo mental, cierta di. posición benévola, que si no llamamos paz del alma, no tiene nombre; tal parece que la fecunda natura­leza se ernp i1a en disimular la falta de poblaciones numerosas, con el atractivo de sombras perfumadas, quieta soledad y aguas vivas corriendo infatigables en todas direcciones hacia el turbulen­to río, que ·n lo más hondo del pai.aje 1 s e pera. Tres leguas má adelante del Valle se opone al Charalá un nudo u e serranías, lln mado Alto-de-r alo-IJ!anco, que le hace variar de repente su cur~o, echándolo para el O. En el vértice de esta violenta inflexión, solJre la margen derecha, se hal1a la villa de San Gil, la cual impone al río su nombre, que conscn·a ha ·ta desaguar 4} leguas mis allá, en el ~aravita. Por los años de 1620, según Oviedo, varios españoles, tornando indios de Guane, pobla­ron á San Gil, bien que hasta 1690 no se halló fundamento para concederle el título de parroquia. "Son sus \ ecinos, añade el mis­mo escritor, gente honrada y dócil, dado que afectan damasiada nobleza, por sólo haber sus antepasados formado el pueblo." En I 761 se le computaban, entre feligreses y neófitos, cerca de 2,000 vecinos, recomendados por sus buenas costumbres y absoluta con­sagración al trabajo: no había escuela ni establecimiento alguno público. Han transcurrido 89 años, y San Gli, villa cabecera de cantón, cuenta en su recinto 7,000 habitantes, un hermoso y bien manejado Hospital de Caridad, con 2,225 pesos de renta fija, tres escuelas, una gratuita de niños con 72 alumnos, y dos de niñas <-on 26 educandas, y un colegio con I 18 estudiantes, de los cuales 25 internos, todos ellos de apuesta presencia, modales finos y cla­ro ingenio, como tuve ocasión de observarlo en los certámenes que Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 126 _) de Literatura, Filosofía especulativa, Matemáticas é idiomas inglés y francés, presentaron, frutos de los e~fuerzos del Rector, Presbí­tero Félix Girón, sujeto ilustrado, patriota verdadero y de virtudes nada comunes, digno de dirigir aquel interesante plantel, que es el mejor ornamento de la villa. La situación de ésta se hal1a en una estrecha vega ribereña del rfo, á I, roo metros de altura sobre el niYel del mar, y tempera­tura medía de 22°, 6 del termómetr centígraClo. El caserío se halla en parte asentado obre el plano de la veo·a, y en parte sobre la pendiente ladera del pró.·im cerro, que á considerable altura forma una e.·plan::~.da en que se alza el edificio del Hospital, rodea­do de ca. itas de pobre apariencia. Las casas del centro de la villa son e e teja, espaciosas y altas; y tanto en el interior de' ellas corno en las calles, se nota un aseo e.·tremado, signo de la cultura ele los moradores y del singular cuidado que ponen las autoridades en mantener el or en y limpieza er. los lugares públicos. Entre las gentes pobr s no se Yen trajes sucios ni los harapos miserables tan comunvs n las polJlaciones de la con.lilh.:ra, sino ci...:rta pulcri­tud y p ·efcrencia por los \·cstidos l'g ·ms, en arm\mía con el cli­ma, sob .. ado caluro o á n'ccs. IIay razonal.le número de familias aco; 1od· das, de distinguido y amable trato, uonde el forastero en­cu ntra el sol al de muy agradables tertulias que se ti· ncn de no­eh , nos: ndo raras las bullicio~ ·ts reuniom s al frc co fuera de las pu rtas, y ;: 1 respl< ndor de las dviclas estrella-. lcancé la fiesta del CoqJus, en e ue accidentalrn nte fu1 cionaba l respetable y li­beral Obi pode Antioquia Dr. Gómez Plata; y por cierto que los adornos e e la bella iglesia parroquial f'ran intachabl s en punto de sencillez) buen gusto. Los campe. inos u. las cercanías se ncar­garon de levant·1 · .n torno de la plaza cuatro filas de arcos dl! palmas y flores que al graban notal>krn nte la carrera de la pro­cesión, y en cada bo acalles plantó el altar acostumbrado en r¡ue, según la· reglas con. tantes de nuestra loalJlC majadería, brillaban los e pejos y cuadros profano:; al lado de santos más 6 menos afli­gidos, así como no faltaron ventanas que en vel de ortinaje osten­taban pañ Iones, dese perado sin duda por v >lrer á los hombros de sus dueños, para cubrir los cuales y no para cortinas hal.Jían nacido: bien es verdad que la capital de la Reptíblica comete en esta mat ría disparates mayores, como á su tiempo será menester referirlo. En el Distrito de San Gil se cuentan 12,000 habitantes; con que ya se inferirá cuál sería la concurrencia de labrddores y estan­cieros á la más solemne de las fiestas cat6lico-romanas, presentan­do todos los matices de los trajes de tierra caliente y tierra fría, puesto que inmediatamente después de la villa siguen los altos ce­rros coronados por explanadas fértiles en que residen numerosas familias de agricultores blancos, cuyas mejillas llevan impreso el colorido europeo, y los robustos y aventajados cuerpos manifiestan la salud de que gozan estos afortunados hijos del campo. Junto á la masa de hombres sólidos, como los habría llamado Larra, iban Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín f\.1ilitar de Colombia y venían grupos de damas delicadas, ata viadas con las primorosas torturas que ha inventado el lujo de las ciudades, niñas vestidas de blanco y llenas de la gravedad cómica de que en semejantes cir­cunstan cias se hallan poseídas por el influjo de las galas sobre sus nacientes instintos de mujer, jóvenes decentemente puestos y ale­gres con la alegría de estudiantes en asueto, y finalmente los ciu­dadanos de menor cuantía~ atisfechos de sus trajes nuevos, que son­riendo comparaban con las ruanas toscas y mJ.l trazadas enaguas de bayeta de los honrados labriegos concurrentes. Cuadro anima­do de la c.·istcncia humana con toda sus pasion itas cotidianas, todas sus pr- tensiones vanidosas, y las fisonomías revelando, sin quererlo y distraíJas, lo que abri0 <ÚX1n en aquel momento los cora­zo. Jes: comedia de la vi a social qut. en escenarios diversos, pero sobre el mismo argumento, representamos toJos, pe1·suadidos fre­cuentemE- nte de que hacemus grandes cos· '-'· L1eY.:t San Gil en.re los sororranos la tacha de pueulo aristó­crata y cgoí ta; pcr C'l obsen Jor im¡ arcml 1.0 la con:·rma, y tiene que atribuír1a ta lecimientos de in trucción y bentficencia, que cuidan y sostienen con esmero para común provecho; ti nen también una predilección decidida por la localidad en que han na­cido, y de aquí proviene la tacha de egoístas; pero esto, 1· ·jos de ser defecto, lo reputo como una virtud de consecuencias ftlices, considerada la índole del sistema republicano, según el cual cada localidad debe cuidar de sí misma, crear recursos propios y con­centrarlos en su seno para no mendigar de los vecinos Jos medios de e,·istencia, y para establecer de de el distrito parroquial las ba­ses de la descentralización administrativa, únicas en que racional­mente puede fundarse la federación política de las grandes sec­ciones, verdadera y genuina forma de la República. Por tanto, los hombres ricos de San Gil usan pero no abusan de su poder domés­tico, empleándolo en efectivo bien de la comunidad ; y si alguna vez llegaran á perder el tino y convertirse en opresores del pobre, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \.._ 128 -' inmediatamente recibirían una severa lección, para advertirles que en estos tiempos no hay bienestar ni autoridad durables, si no se fundan sobre beneficios dispensados con largueza y amor á la por­ción desvalida del pueblo. En el Distrito se cosechan con abundancia los frutos y legum­bres de tierra templada y caliente, y para el comercio de exporta­ción se producen 40,000 cargas de panela, contándose 70 trapiches buenos y medianos, 1,500 cántaras de aguardiente de caña, 8,ooo arrobas de algodón, parte del cual venden bajo la forma de lien­zos y mantas, y en 16 herrerías fabrican herra.mientas de agricul­tura, machetes, clavazón, frenos y obras de cerrajería en que em­plean al año cerca de 2,000 quintales de hierro llevado de las minas de Pacho. Recuerdo haber leído en un economi ta inglés que las manufacturas de hierro son el mejor índice para juzgar el adelanto de un pueblo; y si e to es cierto, el can~ón San Gil se lleva la palma entre los de la Provincia, pues en ningún otro he visto forjas tan activas ni herreros tan inteligentes en su importante ofi­cio, que ojalá fuera mejor protegido con auxilios y enseñanza es­pecial para levantarlo hasta el grado de una verdadera fuente de comercio y riqueza, capaz por sí sola de formar la prosperidad de la Villa. Desde esta, y en todas direcciones, parten siete caminos que, ramificados más adelante, la enlazan con los ocho pueblos cabezas de Distrito contenidos n el cantón, y con los limítrofes de Cha­ralá, Socorro, Barichara, Piedecue ta, Málaga, Soatá y Santa Rosa; de manera que tanto por la po ición que ocupa, como por sus recursos propios y los de sus numerosos vecinos, la villa de an Gil tiene asegurado un progreso natural, sólido y de creces per­manentes, puesto que n •1 genio de los moratlores predomina la inquietu industrial, característica de los socorranos, germen visi­ble de la futura grandeza de aquella Provincia, cuyo porvenir no se sabe apreciar por la generali~ad de los granadinos. Tomando ~ el camino del NE., por encima de erranías sobrado escarpa­das, á un poco más de dos leguas de distancia y 1,160 metros sobre el nivel del mar, se encuentra el bello pueblo de Curit!, asentado en una ladera limpia y alegre, rodeado de estancias de labor per­fectamente: cultivada·, y convidando al viajero con los hospitala­rios techos de sus casas dispuestas en manzanas cortadas por ca­lles rectas y desembarazadas. Es cabeza de distrito, y compren­de en sus términos, que se extienden hasta los de Aratoca, 5,000 habitantes blancos, robustos y muy consagrados á la agricultura, manufacturas domésticas y comercio. Aratoca se halla 3~ leguas adelante, engastada, "como un nido de águila," entre los picachos piramidales de la serranía cortada en su respaldo por el río Sube. Continúa Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VI Serie III Tomo II N. 4

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VI Serie III Tomo I N. 7

Por: | Fecha: 15/02/1902

Oeneml de lngcniero• Mi~mbro de.- •aria S<>cledade• CicotUiea• = Oficial - • DECRETO NUMERO 102 DE 1902 (E .ERO 24) por el cual se di5pone la organización del Batol/Jn r.0 de Orimte El Vicepresz"denle de Ja República, e1lcargado del Poder EJeculz'vo, DECRETA Art. 1.0 Organíza un Batallón que se denominará I. 0 de Orie111e, compuesto del p e r onal que señala el Código Militar. rt. 2. 0 Nómtira e primero y segundo Jefes del expresado Cuerpo á los res. Coron 1 Jesú Bernal T. y Teniente Coronel Luis M. Berna] T., respectivam nt . La designación de Oficial es ubalternos de este Cuerpo ¡e hará posteriormente. Comuníquese y publfquese. a o en Bog tá, á 24 de nero de 1902. JO E MANUEL MARROQUIN El Ministro d Guerra, ARISTrDES FxRNÁNDU TOMO I-13 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín llilitar de Colombia '- 194 ....J DECR~TO NUMERO 155 DE 1902 (ENERO 28) por el cual se hact' una promoción temporal .El Vfupresitltnlt de la Repúóli'ca, a:cargado del Podn· EjteultrHJ, DRCRRTA Artículo único. Promuéve~e interinamente a1 Coronel Pauto E. Escobar del puesto de Jefe de Estado ~ayor d.e la Colur:nna Técnica al puesto de Ede~án d.e honor ~el Vtc~pres1dente, roten­tras dure el tiempo d la ltcenc1a concedtda al t1tular, General José I~acio Osorio. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 28 de Enero de 1902. JOSE MA UEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARl TlDltS FxRNÁNDEZ DECRETO NUMERO 159 DE 1902 (ENERO 30) or d cual se or~aniza un uerpo y ae le señala d lugar de 5U residencia ~ '1 Tí~epnsz"dtnle tlt la .Rtf'7í[.Hca, e11cargado dd Poder .F:fteulz"v#, DECRETA Art 1. 0 Pro éda á la or ·anización ele un Cuerpo que se de­nominará. o llll•J uombra.mi ntos .11 V.c~pruúJenle d~ la ReptUJlica, encargado del Poder Ejecult'v' DBCRETA Artículo único. 6mbrase Adjuntos á la Comandancia militar de la Plaza, á los siguiente eñores: Primer Ayudante general, Teniente Coronel Proto Morales V.; segundo Ayudante general, Teniente Coronel Agustín Jimé­nez C.;' Secretario, argento Mayor Miguel A. L6pez; Adjunto, Sar~ento Mayor Eusebio Gutiérrez; Adjuntos, ·renientes Sil ve tre Otá)ora y Luciano González R. Para los efectos fiscales se :larán de alta en e1 Cuerpo de De­p6sito. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 30 de Enero de 1902. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDRS FERNÁNDE.Z DECRETO NU~1ERO 171 DE 1902 (ENERO 30) por el cual se llam á arios Jefes y un Oficial al servicio activo y se les estina y se hace un no ro bramiento .El Viúpr1Sidenle de la República, encargado del Poder Ejeculzilo, DECRETA Art. I .0 Llámase al servicio activo á los siguientes Jefes y Oficial, y destínaseles al Ejército en operaciones sobre las Provin­cias de Zipaquirá y Ubaté, en los puestos que se indican á conti­nuación: General Teodolindo Gaona, Jefe de Estado Mayor; Coronel Carlos Argáez, primer Ayudante general de la omandancia en Jefe; Coronel Rubén Prieto, Sargento Mayor José Efraím Fajardo y Capitán Félix Alonso, Ayudantes del Cuartel general. Art. 2.0 N6mbrase Pro eedor general del mismo Ejército al Coronel Enrique Fernández, asimilado á su grado para los efectos fiscales. Comuníquese y publíquese. Dado en Bof:"otá, á 30 de nero de 1902. JOSE MANUEL MARROQUIN )¡} Minit>tro de Guerra, AltxsTIDaS FK:aNÁNDK% Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 196 .J DECRETO UMERO 198 DE 1902 (ENERO 3 I) por el c\lal se confiere un ascenso y se hace una destinación · .El Vz"cepresü/enle de la Repttblica, ene argado del Poder Ejecult"vo, DECRETA Artículo único. Asciéndese al soldado Daniel Guerrero á Sub­teniente por su ''aleroso comportamiento en el combate del Alfo de la Cr~z, y destínasele al Balallón Guardia de Bogotá? en la Sec­ción de Inválidos, con la antigüedad de 1 •0 de los cornentes. Comuníquese y pubJíquese. Dado en Bogotá, á 31 de Enero de rgo2 . JO E MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDES FERNÁNDEZ DECRETO ER (ENERO JI) r99 DE 1902 p0r el cual se hace un nombramient El Tlicepres1.denle de la Repríblua, encargado dd Poder EjecuHvo, DECRRTA Artículo único. Durante la ausencia del Sr. General Juan N. Valderrama, Comandante en Jef de los Ejércitos de la Repúbli­ca, que va en comisión del Gobierno al Departamento de Boyacá, encárgas al Sr. General Manuel D. Montúfar, en su carácter de Inspector general d 1 Ejército, de la Comandancia en jefe. Comuníquese y publíquese. Dado n Bogotá, á 31 de Enero de 1902. JO E MA UEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDRS FERNÁJ:\'l>EZ DECRETO UM RO 200 DE 1902 (R 'ERO 3 I) por el cual aprueban lo nombramientos de emplead s del Cuartel General del Ejército, hechos orla omandancia en Jefe del mi mo Ejército El Vr"cepresl·denle d~ la Reprtblt"ca etJcargado del Poder Ejecutivo, DECRF.TA Art. 1. 0 Apruébans los iguientes nombramientos, hechos por la omandancia en J f del Ejército de la República para Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 197 _, empleados del Cuartel General del mismo Ejército, de que da cuenta en oficio número 645, de 27 de los corrientes: Comandancia en Jefe: primeros yudantes Generales, Gene­rales de Di vi ión Daniel . Pardo, Arturo Dousbebés y Arturo armiento. Juez ub tanciador, General de División Alfredo Tomás Or­tega. enerales de Brigada, asimilados á Comandantes Generales, Bernardo C icedo y Clímaco ieto. Coronelc Pomponio Guzmán, Pablo A. Peña, Francisco To­bar y Francisco Rodríguez yudante - ecretario a imilido á General de Brigada, Coro­nel Juan B. Romero B. egundo yudantes Generale , Pío Clopatofsky y Francisco Valencia argentas ayore . Primeros Adjuntos, Capitan s Pedro Julio Dousdebés y An­drés Bonfante. Estado ayor General : primero Ayudantes Generales, Ge­nerales de Brigada Raimundo Ca tañeda y Aurelio Tobar. Coronele a imilados á Generales de Brigada, Arturo Pérez, José Antonio Rojas B. y Manuel J. Campuzano M. egundos yudantc ;enerales Teniente Coroneles Juan B. Salcedo y Eli eo 'I'orres arg ntos Mayores Miguel A. Rubiano, Manuel Quijano y lejandro Ramfrez. Primeros djunto , Capitanes Rafael Ortega Escallón, an­tiago Cortés Peña Manuel A. Mariño Antonio Vásquez y Alberto Mariño. egunda mesa: Jefe, asimilado á Comandante General, Gene­ral Aurelio Merizalde. Primeros yudantes Gener les, Coronele Jaime uerrero, Alejandro arrcr y Rafael Medina . Primer A junto Capitán Jesús Aranguren. egun o djunto Teniente Franc isco Camacho. ercera me a: Jefe, asimilado á Comandante General, G~ne­ral Elíseo rbeláez. Primero yudante~ Generales oroneles everiano de la Hortúa y EJuardo . Lasprilla. egundo yudante General, Teniente oronel Jo é A. Rivera. Cuarta mesa: Jefe Primeros udantes Generale Dt~. Eduardo Amay Ingenie-ro militar, asimilado á eneral de Brigada para lo efecto fisca­le ; Coronel s Liborio Escallón y Luis aría ~rillo. Primer yudante 1cneral del Comandante Milita1· de la Pla- ¿ T<'n 1·al Gustavo arda Hcrr.ero . Art. 2. 0 1 Inspector General del Ejército, 1 Jefe Militar de la laza y u yudant , lo Edecanes del E ·cmo. r. Viccpre­_ identc, los • dccanes del . r. fmistro de Gu rra los Ayudantes de la ubsec1· taría lo n.plcados del Parque ener 1, los de los T ll · re Milita1·e , lo de 1 I labilitación del Cuartel General, los Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colo1nbia '-- 19 -· Capellanes de la guarnición el Auditor de uerra y su ecretario, el Funcionari de Instrucción y u ecretario, el Fi cal del Ejérci­to, Coronel abriel Afana r; 1 Cajero del Mini terio de Guerra y su yu ante, Jos mpleados del servicico cartográfico, los del Boletill i 1il/tar lo rdenan¿a y demá empleado de la extingui­da ección de ando y enricio que no hayan sido destina os, se­guit ·án desempeñan o las mi mas funciones que tenían, y gozarán de los mismo sueldo , obre. uel os ó a imitaciones de que disfru­taban. Art. 3. 0 L' s e nerale Divisional"io , primeros Ayudantes Ge­nerales de la Comandancia en J ef , Generales Arturo Dousdebés y Daniel E. Pardo g-ozarán, desde la fecha del presente Decreto, de Ja asignación co1·re pendiente á l os Comandantes Generales, y de igual asignación disfrutará el Juez ub~tanciador. Comuníquese y pu lí uese. Dado en Bogotá, á 3 I d Eneru de 1902. JO. E MA UEL M RROQUIN El Ministro de Guerra ARrSTIDE FRRNÁNDF.Z DECRE UMER 205 DE 190~ ( l'"EDRER.O 3) por el cual se confiere un ascenso El VLcepresülenl~ de 1 República, encar~ado del Potkr li(jecuHvo, DECRETA ArtícuJo único. A ciénd se á General de División el de Briga­da General Víctor Calderón R. §. Dé e cuenta de este ase n o al Honorable Senado en sus pr0xtrua sesione , para Jos fecto con tituciona:Ie Comuní uese y ublí uese. D do en Bogotá á 3 de Febrero de 1902. ]O E MA UEL MARROQUIN' El ~1inL t1·o e Guerra, ARISTIDEs FERN '. •nEz DECRETO UMER 206 DE 1902 (FEBRERO 3) por el cual se llama á un Jefe al sen icio acti o y e le destina El Piupt Uldtnle de 1 República enea. gado del Poder .Ejeculivq, DE C R F. 'l.". Artículo único. Llámase a l rvicio activo al General Rober­to Moral s, Y de tínasele co1no In pector g neral de las fuerzas Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Bo etin Milite r le C >l •nl ta '- 199 _J ac nton ría mente y d la 'lue t1· n ito-l Mtni tro d D U'!.L M uet-ra, RJ TIDE FERNÁ.·oaz. RE1' u R 2o E 1902 (FBRE~ O 3) R QUIN por el cual e llam'\ al ervicio c tivo á dos Jefe y se les destinJl El VzcepresiduJie de l ReplÍbiica e~uargado del Poder EjuuHvo, DECRETA Art. 1.0 Lláma e al servicio activo al General Alcides Arza­yús y encárgasele de la reorganización de las fuerzas acantonadas en la capital y de 1 inspección de ellas y de todas las que lleguen á la ciud d con excepción de la Column Tdcnica y del Batalló~z Guardia de I-Eonor. Art. 2. 0 Llámase igualmente al servicio activo al Coronel Eliécer G6me¿ ., y de tínasele como yudante general del Gene­ral lcides Arzayús . . Para los efectos de este Decr to, el General Arzayús se en­tenderá con el Esta o Mayor general del Ejército, de quien depen­derá directamente. Comunf uese y publí uese. Dado en Bog tá á 3 de Febr ro de 1902. ~]OSE M UEL MARROQUIN El Ministro e Guerra, RISTIDES FER ·ÁNDRZ DECRET UMERO 209 DE 1902 (FEBRERO 4) por el cu<.l se b. ccn varias promociones El Vuepresidenle de la Repúl>lt'ca, ettcargado del Poder Efeculz'vo, DECRETA Artículo único. Hácense las siguientes promociones: Al Tenient Coronel Pedro . Torrente, del Estado Mayor de la División Marro uín, al puesto de 2.0 Jefe del Batallón I.0 de la mi ma Divi~ión. Al Teniente Coron 1 Eudoro Velá uez, del pues o de 2.0 jefe del Batallón 1.0 de la División farroquín, al Estado Mayor de la misma. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colornbia '- :lOO _.J Al Teniente José Vicente Vergara, del pu_esto que ocupa en el Batallón 1, 0 de ArtiJlería de la Column Técmca, al Estado a­yor de la División mencionada antes. Al ubteniente José Ignacio forales, d 1 pue to que ocupa en el Batallón Cazadores de la Columna Técnica al Batallón Manuel José Uribe, de la División Marroquín. . . los re . Coronel Custodio Moral s y Temente Coronel SI­m6n Pizano, 1.0 y 2. 0 Jefes del Bata116n Manuel Casabianca, al Estado Mayor de la Dtvisi6n arroquín. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 4 de Febrero de 1902. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDES FER ÁNDRZ. RE OLUCIO Despacho de Guerra-.BoO'o/á Febrero IO de I902 El Ministro de Guerra CONSIDERANDO 1. 0 Que la moneda de papel de curso forzoso, además del carácter econ6mico, tiene, en las presentes anormales circunstan­cias~ el de elemento de guerra, cuyo rechazo 6 abuso constituye una agresión contra el orden social y un ataque al Gobierno · 2.0 Que éste ha hecho los más vivos esfuerzos por propor­cionar moneda fraccionaria uficiente para las transacciones y ali­viar así los padecimientos del pueblo, y que tales esfuerzo han sido contrarrestados en mucha parte por un espíritu de ciega hos­tilidad contra el Gobierno y por la más cruel é insaciable codicia, que no tiene reparo en especular con el sudor y las lágrimas del pueblo; 3- 0 Que es imposible estimar la roporci6n entre los billete~ pequeños y los grandes, y que muchos indi jduos abusan de la es­c~ sez momentánea de unos ú otro , para agravar el mal y propor­CIOnarse con ello un lucro indebido · 4· 0 Que todos los billete que haya emi i o 6 emita el Go­bierno, cual uiera que ea su valor, on de curso legal y forzoso, y todos lle an en í inscrito su valor ; 5.0 Que el Gobierno en alvao-uardia de su e istencia, en beneficio del comercio y de las clase mene terosas debe hacer respetar or todo Jos medios, mayormen e los militare , la 1 ye Y disposiciones r lativa á la circulac'ón d • u moneda, RE ELVE I. 0 Prohíbes to a especulación 6 negoci e t nga por base el fijar á la moneda legal un val01· rvt'Íurío no pre crib cambios nocturnos de p~sición para las grandes guardias. , Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 200 :__; Hemos tratado de probar que la buena alimentación de los soldados es la primera necesidad para el buen servicio de noche, y que se Jes debe conceder, en razón de este servicio, un suple­mento considerable de alimentos. Supongamo que se ha logrado esto. Hay, pues, para los soldados de las avanzadas, como para aquellos que viajan en ferrocarril durante los transportes de con­centración, comidas de día y comidas de noche. Lo hombres comen por guardias ; las fracciones de descan­so comen primero; en seguida se relevan todos los servicios. La comida de noche debe hacerse, en cuanto sea posible, en­tre las once de la noche y la una de la mañana; de ordinario se compone de carne y café. Acabado el descanso y bien comidos, los soldados que hacen la fatiga de la segunda parte de la noche, se encuentran así en magníficas condiciones para sostener una bue­na 'Vigilancia. Una segunda comida se hace al aclarar: er el café de por la mañana, con el resto de la raciones de pan y de carne concedi­das como raciones de noche. u El cuarto de la gran guardia propiamente dicha queda de piquete de observación, listo á marchar á la primera señal., (Re­glamento sobre el servicio en campa1ia, art. 170, y 14 del Reglamento provisorio). Si se quiere asegurar á los soldados un sueño reparador, es preciso que éste sea real, y por tanto, que comprenda un tiempo suficiente para que la necesidad de dormir no venga luégo á im­pedir la mejor voluntad en el servicio. Mandando como piquete el cuarto de la gran guardia, se su­pone que el resto de la guardia reposa. D esgracia damente esto no es así: el piquete no es suficiente para asegurar todos los servicios y para prevenir todos los peli­gros. Por lo tanto, todo el mundo permanece de pie durante la no­che, y al amanecer, todo el personal de la gran guardia estará como paralizado. Este hecho es incontestable; por esto el Reglamento deter­mina 1 ue sigue : u Una hora antes del día, las avanzadillas, las grandes guar­dias y la reserva de avanzadas toman las armas. J (Reglamento sobre el servú:zo en campa11a, art. 173, y 22 del Reglamento provisono). . Consideramos como muy acertada y oportuna tal prescrip­CIÓn del R eglamento; pero en el sistema que aconsejamos no tiene razón de ser, puesto que 1 servicio es relevado al. amanecer, y to­das las gentes están ya en pie en ese momento. El capitán podrá de la manera siguiente ordenar el descanso de sus hom res : i, por jemplo, 1 servicio ha comenzado después de una marcha, la comida d por la tarde ~endrá lugar invariablemente á la caída del día. El pelotón nombrado para la primera fatiga de la noche, del crepúsculo á la media noche, despué de haber recorrido y estu- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '-- 207 .-1 diado bien la posición, descansará durante la oración hasta la caída de la noche. El otro pelotón, que de e hacer la se~unda fatiga de noche, suministrará para lo que re t de día los exploradores, la avanzadilla y los trabajadores. En cuanto al capitán, no descansará sino cuando todo su ser­vicio esté organizado antes de la noche, y durante ésta tendrá que estar alerta. 1 El es el cuerpo de guardia de los cuerpos de guardia, el centinela de los centinelas, la ronda de Ja rondas, porque no pue­de ser que la salud del jefe dependa de la vigilancia de su al­dados., "Al capitán se le juzgará siempre como loco, negligente in­capaz y muy indigno de su cargo, si se deja sorprender por sus enemigos ...... " (De Vi~enere, Arte MzHtar de Onosander). La reserva de las avanzadas ocupa á retaguardia de las crandes guardias una segunda línea que debe como la primera, estar organizada para una defensa á toda costa. La colocación mejor de esta reserva es detrás del centro de la línea de vigilancia, en la cima de un triángulo equilateral que tenga por base la línea que reúne las dos grandes guardias, ó sea, matemáticamente, á 1,200 metros de las '"randes guardias. 11 En caso de ataque por el enemigo, el comandante de las avanzadas hace tomar las armas, envía refuerzos á las grandes guardias atacadas, las reúne en las posiciones que ha escogido con anticipación, y continúa el combate." (Reglamento sobre el ser­t~ icio en ca¡tzpaiia, artículo 179, y Reglamtnlo pr(j'[)úon·o, artículo 19). Recoger las fracciones rechazadas equivale casi siempre el propósito de una retirada general, sobre todo cuando estas fraccio­nes representan la mitad total del efectivo. Es preciso, pues, encon­trar el medio de realizar la primera hipótesis : enviar refuerzos á las grandes guardias atacadas. Pero es menester hacerlos llegar á tiempo En esto el empleo de los velocípedos va á prestar importan­te~ servicios. Se señala al enemigo El velocipedista de la gran 2"uardia se mantiene cerca del Capitán; oye los informes de los exploradores, · ve la continuación de los acontecimientos, está al corriente de to­dos los detalles de la situación. Cuando el enemigo está bastante cerca para que pueda juzgar de su número desde que comienza á tomar sus disposiciones para el ataque, el capitán no tiene ino que hacer una seña á su velocipedista, en vez de perder un tiem­po precioso en explicaciones siempre incompletas. La bicicleta rueda, y en dos ó tres minutos lle~a cerca del jefe del batallón. Los soldados de la reser~a descansan, listos á tomar las armas; es preciso, pues, que el jefe de batallón escuche el informe del Yelocipedista, que tome una resolución y designe la fracci6n que debe marchar, la reúna, dé instrucciones al jefe de esta frac­ción, &c. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '-- 208 _¡ Por la noche, todas estas operaciones exigen tiempo, y no se hacen sin cierta tur ación : mientras má se activen, menos or­den habrá. e llegará detrás de la gran guardia sin alientos y quizá demasiado tarde. En vez de esto, supor:gamos que la reserva de avanzadas esté, como todo el resto del servicio, dividida en dos turnos, y que se le otorgue una ración de noche : se puede contar siempre con una compañía de observación. Esta compañía en un minuto es­tará lista para partir, y en menos de un cuarto de hora estará en orden sobre el lugar del combate. Durante este tiempo, la compañía que estaba descansando habrá tomado en el puesto central las disposiciones defensivas previstas por la organización misma de este puesto. Los dos capitanes qe la reserva de las avanzadas han debido visitar las grandes guardias antes de la entrada de la noche, co­nocer los lugares, y pueden, á una simple indicación, hacer ocu­par los sitios que se les han reservado ó preparar un contra­ataque. La gran guardia no ha tenido que resistir sino durante un cuarto de hora · los refuerzos han podido, pues, llegar á tiempo para salvar la sttuaci6n. Si al propio tiempo una fuerte patrulla enviada por un pues­to vecino cae sobr el flanco del enemigo, éste tendrá que batirse en retirada. Hay lugar de prever la eventualidad de un ataque general de noche sobre toda la línea de las avanzadas. Aun en este caso, es mucho mejor resistir denodadamente sobre la primera línea que buscar éxito inciert en una retirada sobre la segunda posrción. ~s avanzadas deben no sólo bastar á su propia defensa, sino tamb1én poder tener á raya al enemigo durante la horas sufi­ci. ente~,. u hasta que el cuerpo principal tenga tiempo de tomar sus d1spostc10nes de combate." (Rcglanunlo sobre tl servt"cio (n campaiia, art. 167, y 19. del Reglame1111 provisorio). . S~ necesxta, or tanto, que la tropas de vivac 6 acantonadas t~medJa~a~ent~ á retaguardia de las avanzadas, tengan un servi­ClO de vJgllanc¡a constantemente organizado. 'Si se tuviere J aviso de que los enemigos se disponen á efectuar un ataque nocturno ó á hacer algún otro esfu rzo de no­che, ó al amanecer ; si hubiere necesidad de prepararse temprano Y de mante!'lerse en la o curidad formados en batalla, esperándo­los, es pr~ctso que el 2.0 jefe de] Cuerpo provea á todo desde la tarde · Y con este fin ordenará expresamente á los capitanes que ten_gan antorchas. listas á fin de que mediante su claridad las com­panías se encammen, in confundirs ni equivocarse, a] sitio pro-babl de la batalla ..... . uy f . P ra este e cto, 1 2.0 Jef ncargará á algunos en qu1 n s t nga confianza. que vayan á solicitar á cada cuarte que las compañías se 1 van ten, arm n y encaminen según 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín ilitar de Colombia '-- ~og --' orden que tienen, á fin de que á un tiempo lleguen todas al sitio designado. ' (De Vigen re Arte Mz1-itar de Ollosatlder). El número de Jo hombres encargados de dar la señal de alerta debe ser de dieci éis para un regimiento de infantería: uno para el Estado Mayor del reg1miento ; uno para el Estado Mayor de cada batallón ; uno por compañía ; forman un puesto especial 1 (puesto de alerta , anexo al pue to de policía. Para las tropa acantonada 6 de vivac en primera línea, es indispensable qu e dé, siempre que e pueda, después de la co- 1 mida de la tarde, la voz de alerta del día, á fin de que cada uno estudie el papel que debe desempeñar, el camino que de e reco­rrer el sitio que debe ocupar, &c. Los oficiales uperiores por su parte, reconocen las salidas de todos Jo caminos por lo cuales pueden tener necesidad de pasar para conducir su tropa obre la línea de las avanzadas. Sin estas medida previas, no e puede hacer nunca d~ noche una reunión sino con desorden confu ión y pérdida de tiempo. Se han escrito volúmenes obre el papel de la caballería de exploración pero no se ha dicho lo ba tante para averiguar lo que puede llegar á ser sta caballería después de ocultarse e l sol. Los hombres descansan y se alimentan más ó menos, pero para sus bagaje es preci o ncontrar todos los días, en gran can­tidad agua, pa lo, y ademá , con mucha frecuencia, caballerizas amplias. De pués de todo un día empleado en explorar 1 camino, la caballerfa va á reunir e en ciertos puntos, en grupos la importan­cia de los cuale estará en proporción con los recursos de esos puntos. e en anchan la malla de la cortina pero la vigilancia es problemática. Pero los grupo e r únen por patru'la y como enfrente la situación del enemigo es la mi ma la seguridad del ejército no se compromete por e to. To pasa e ·to con la seguridad d a a gru o, 1 cual e vul­n- erable, no solamente sobre u frente mo tam ién sobre sus flan­co y retaguardia. o e puede, en tales con ici ne organizar un servicio de av~nzadas r guiare ; p ru nec sario, como lo prescribe El Re­glamuzlo sobre d servrdo en campa1i z mantener toda la noche una parte de la Lro a montad , Ji ta junt á 1 s caballos. in du a ue un centinela á pie no s mejor por la noche que uno á caballo, porque n e ve má á e ballo qu á pie, pero sí se oye mejor á ie que á caballo. Es reciso, obre todo, poder resistir; y para esto, en las ti­niebla eJ caballo, animal temeroso iempr es molesto. ¿Qué pueden las a v n/.adillas la r nde gua¡·dias á · caballo, contra una partida infantería lige1·a que, transportada no im- TOKO 1-14 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia­'- 210 --' porta cómo, por la caballería enemiga, intente contra nuestra ca-ballería una sorpresa de noche? . . Un grupo de caballería de pnmera línea, m~talado en una localidad 6 en vivac, no puede, pues, descansar, smo cuando su serTicio de avanzadas cuenta : 1 .° Con una vigilancia móvil asegurada por numerosas pa­trullas; 2 .o Con una defensa fija organizada con soldados de infante-ría ; •- Concluz"r·á LAS GRANDES B TALIJAS DE NAPOLEON POlt DICX D1t LONGLAY Frü.dland.-(I4 de Jumo de r8o¡). (Concluye). La.lucha amenaza er terri le : la situación de Lannes y de Oudinot es peligrosa, porque Yan á ser atacados por todo el ejército ruso y no disponen sino d eintíséis mil hombres para luchar cont~a etenta y cinco mil. El cañón resuena siempre, se redobla el pa o. '1 uestros dragones acometen al mismo instante á los sol­dados de infantería rusos, los de baratan y les quitan una batería. Mortier acude á nuestra ayuda con la Di i ión Dupas; pero en el momento en que aparece en el campo de batalla, una baJa de cañón le mata u caballo ; se levanta todo lastimado, y sigue avanzando. Los rusos aúnan todos sus esfuerzos para arrojarnos del bos­que de ortla~k, en donde hemo tomado posición con los grana­deros de Oudinot. Este valeroso General, aprovechándose de to­das las vanantes del terreno ya de las manchas de bosque sem­brada aquí y allá, ya de alguna capa de agua que )as lluvia de los días precedentes han depo itado, 6 también de la altura misma de los trigos, defiende 1 t rreno con tanta habilidad corno energía. Alternativamente oculta 6 muestra á sus soldados, los dispersa en tiradores 6 lo opone cual masa eri7ada de bayonetas, á todos Jos esfuerzos de lo rusos. Un batallón de nuestro regimiento, que ha salido dema­siado fuera del bos u es acometido de improviso, y rechazado por un Regimiento d coracero rusos. Al ver esto, el Ayudante argento Labowril corre á la compañía de granaderos, se coloca en medio de ellos, con la band ra en la mano, y los vuelve á con­ducir al combate diciéndoles: 'Defendamos ]a bandera al precio de la vida!" Varias vece los ruso intentan penetrar en el bosque ( I) El artículo 26 del Reglamento prtn.•iS()rlo puede resumirse en estos dos parágrafos. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Iilitar e Colombia '--211_; de Sortlack. A cada ata ue del enemig , Lannes hace alir de súbito una brigada de nuest•~a Divi ión, y de lejos rechaza al ene­migo. A ustados por estas impre istas apariciones, y temi~ndo que en este bosque mi terioso esté oculto Napoleón con u ejército, los rusos no se atreven á acercarse más. Un g-ran tumulto un inmenso ruido de aceros se deja oí en este momento á nuestra derecha: son los cinco mil soldados de caballería del General.Grouchy, dragones, coraceros, carabineros, que combaten con la caballería rusa, fuerte de más de doce mil caballos. Presenciamos entonces un verdadero combate de caba­llería, cuerpo á cuerpo; no se distinguen por decirlo así, sino co­razas blancas, cascos de oro y forros de piel, que atra iesan la líneas de Jos Ulanos, de los Dragone y de los coraceros rusos ..... Todo e confunde · luégo nuestros jinetes e reorganizan y aco­meten. Pronto una nube espe a de polvo y de humo cubre este rincón del campo de batalla ; de tiempo en tiempo una rápida claridad nos deja Yer á algunos jinete , á un dra2"Ón inclinado so re su caballo, á. un coracero con su grue a espalda blanca, su casco y la cola on­deante del cabaJlo y los trigale pisadoc; lo heridos bajo lo pie de los caballos. Por último después de varias cargas, el enemigo se retira; el humo comienza á subir, 1 polvo á caer; de cubrimos la llanura cubierta de hombres y de caballos muertos, jinetes des­montados, cascos y corazas deslumbrantes. Es medio día. Ha ta este momento hemos podido contener las fuerzas abrumadoras de los ruso , pero es tiempo de que nos lleguen refuerzos. Lannes ha enviado todos sus yudantes al Em­perador, uno tra otro, dándoles la or en de que maten sus ca­ballos, si es necesario para reunírselc é informarle de Jo que pasa. Lo han encontrado acudiendo al galope sobre FriedJand. La fiso­nomía de apole6n se muestra anirnada por la esperanza y des­lum rante por el genio, orque ncu ntra á los rusos en la situa­ción á que sus maniobras los han conducido n la cual pued oca­sionarles un e pantoso desa tre. La victoria de EyJau fue dudo a ; apoleón no cabe en sí de alegría al poder tomar un buen des­quite. u Es hoy, repite á los que encuentra, 14 de Junio, el ani er­sario de Marengo; es un día feliz para nosotros." Adelantándose á sus tropa con toda la ligereza de su caballo, atra vie a ucesi­vamente las largas filas de la guardia, del uerpo de ey y del Cuerpo de Bernadotte, todos en marcha obre Friedland y d fi­lando á paso de carga. Era tiempo, en efecto de que se acudiese á nue tro socorro. Repentinamente nuestro Capitán, mirando atrás, hacia el camino, nos dice : u Ahí viene el Emperador con la guardia.) Todos re­petimos n las filas: u¡ Llega el Emperador. 1 Llega el Empe­rador 1" Nos volvemos y reconocemos á Napoleón por su sombrero pequeño y su levita gris, con un numeroso Estado Mayor y su es- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '-- 212 -' colta de cazadores á caballo de la guar1ia; llega por entre los campos y se nos acerca á galope. Encuentra á los heridos de Ou­dinot: ' ire, le dicen éstos, acudid pronto en ayuda de nuestros camaradas. Lo rusos son más fuertes en este momento."-" ¡ A vuestras filas! Ftrmes ! Frente al enemigo! , , nos gritan los ofi­ciales. La presencia del Emperador nos ha comunicado nuevo ardor. Lannes, Oudinot, Mortier, que están allí desde por la mañana, y Ney, que acaba de llegar, lo rodean con el más vivo empeño. El valiente Oudinot 1Jega con su vestido atravesado á bala­zos y el caballo cubierto de angre: "Apresuraos, Sire, le dice, mis granaderos no pueden más ; dadme un refuerzo, y arrojaré á los rusos al agua." apole6n escudriña la llanura con su anteojo, esa llanura en donde los rusos, arrinconados en el codo del AlJe, ensayan vana­mente desplegarse, y aprecia bien pronto la peligrosa situación de éstos. Al punto toma sus disposiciones para el ataque, las que son dignas de su maravilloso golpe de vista. Arrojar á los rusos en el Alle es lo que todos, hasta el más ínfimo soldado, se proponen en la batalla. Toda las tropas llegan. El Emperador concede una hora de descanso, visita sus líneas, regresa al galope hacia su guardia y cambia de caballo. Rodeado de sus tenientes, les explica, con la fuerza y la precisión de su lenguaje, el papel que cada uno tiene que desempeñar. Tomando por 1 brazo al Mari cal Ney y mos­trán_ dole á Friedland, los puentes y los rusos apiñad~s adelante, le dtce: -Ved el objelz'vo; marchad all( sin mtrar á vuestro rededor; penetrad n esa espesa ma a, penetrad en Friedland, tomad los pue~tes, y no os inquietéic; por lo que pueda pasar á derecha, á tzquterda 6 á vuestra retaguardia. El ejército y yo estamos ahí para atender á ello. Ney, ardiendo de entusiasmo, orgulloso con la temible tarea que se le ha confiado, párte al galope para di poner· á sus tropas enf.rente del bosque de Sortlack. Impresionado por su marcial act1tud, apoleón, dirigiéndose al Mariscal Mortier, le dice: ' ¡Este hombre es un león. ' uestro ejército, que cuenta ya reunidos c.erca .de ochenta mil hombres, espera con impaciencia la con­tmuaci6n de la batalla. En este momento, apenas aJCTunas descar­gas de artillería señalan la continuación de la luch:. Por último, pareciéndole á Napoleón que ha llegado el mo­mento con,·enient , da la señal. Las 'einte piezas de la batería de o thenen disparan á la vez¡ la artillería deJ ejército les contesta sobr~ todalla línea. A esta señal, impacient mente esperada, el Man cal ey, á caballo, de grande uniforme adornado con todas sus condccoracione , pasa por el frente de nuestras dos ivi iones, Marchand y Brisson, y saca la espada; alto, flaco, hue oso, con su cabellos rojos, nos contempla con sus ojos color gris claro, y se creeda que nos ve á todos ; cada uno e figura que es á él á Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • Boletín Militar de Colombia '- 213 _, qu~en mira. Al cabo de un instante extiende su espada del lado de Fnedland, y exclama: 11 Vamos á tomar aquello l no estaréis so­Jos ... Ese es el nudo de la batalla ... Yo os conduciré personalmen­te.. . Batallones.. . adelante en marcha ! Partimos á paso acelerado, por compañías, en tres líneas. El Mariscal va adelante, á caballo, con el General Marchand, nues­tro Coronel y los Oficiales superiores del so. 0 Ha vuelto á envai­nar su espada; las balas silban por centenares. Ya uno de nosotros, ya otro, se agacha, y las balas pasan por encima. Dos 6 tres ve­ces el Mariscal vuelve á mirar si marchamos unidos; tiene el aire tan calmado, que su cara inspira confianza á todo el mundo. Cada uno piensa : ' Ney está con nosotros, aquellos están perdidos." A medida que nos acercamos á la aldea de Sortlack, en don­de Jos rusos se han atrincherado, el ruido de la fusilería se hace más claro en medio de los estruendos de los cañones, y se ve tam­bién mejor la llama de los disparos que salen por las ventanas. Como todos los disparos de fusil de los rusos se dirigen con­tra nosotros, el Mariscal Ney, sacando su espada, grita con voz que resuena á Jo lejos: u¡ Adelante " Párte por entre el humo con dos 6 tres Oficiales más. Todos corremos en su eguimiento. trás, bien lejos, suena el toque de carga. El fuego sale por todas las ventanas de la aldea; no e percibe sino el olor pesado de la ól vora. u Tomen aquello ", ordena el Mariscal. Entramos á paso de carga en Sortlack como bandadas de lobos ¡ penetramos por ntre los rusos, que lanzan gritos y juramentos sal ajes. Una vez en nuestro poder esta aldea, continuamos nuestro movimiento ofen­sivo. La caballería de ellos intenta detenernos, pero nuestros co­r ceros caen sobre ella y la arrojan al Alle, en donde se ahoga la mayor parte de estos desdichados. El Mariscal Ney, galopando de un extremo de la línea al otro, mantiene el ánimo de sus soldados por medio de su conti­nente heroico. m embargo, filas enteras son arrebatadas, y el fuego aumenta de tal modo que las tropas, aun las má alientes, no pueden soportarlo largo tiempo. Ante eslo la caballería de la t"Uardia rusa se lanza sobre la División Bri son y la hace entrar de nueYo á pesar de los esfuerzos de este General, quien por su estatura domina las lfneas de sus soldados. La ituaci6n se hace muy gra re. Entre tanto, Dupont 11 ga on u bella división y la hace avanzar, recordándole á Ulm, Dimstein, Halle. Al propio tiempo el General Sénarmont, que n1anda Ja artillería, llega á gran trole con cuarenta cañones del primer r ~ gimiento de artillería, y los coloca en atería sobre. una altura que domina al ejércilo ruso. Nuestros at·tilleros, de umfor­me a7u1 y encarnado, con d saco á la espalda, con polaina blan­cas, di.-igen nuestr batería con admirable rapid z y esperando á lo ru os ha ta el alcanc de metralla, producen espantosos claros en las masas enemigas, que comienzan á apelotonarse en 1 codo del He, y amontonan á lo hombres como granos de trigo bajo una piedra de molino. Los rusos, cada vez má lanzados hacia este Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • Boletín Militar de Colon1 bia '-- 214 _1 abismo sufren una especie de desesperación y tratan de hacer un esfuerz~ supr mo ara salir de allí. . La guardia imperial ru a, apoya a en el arroyo d 1 mohno, y medio oculta en el barran"O ue s1rve de lech. á e~te arro_yÍ bajo de tierra allí hubiet·a ido á buscarte." La des­trucc ión d · 1 ala iz ui erda d lo ruso ha dejado 1 ala derecha sin a oyv n mitad de 1 llanura privada de todo medio de retirada, y tcni ndo 1~ lrá un d sin puentes. l enerat Gortschakoff, que manda ta ala , da cuenta d 1 pelio-r ue le amenaza, y trata de evitarlo abriéndose pa o por entre nue tra tropas ; pero _anne e n su granad ro , y Mortier con los fusileros de la guar­dia, le opont n un muro de hierro que ara liza todos sus e fuerzas. Entonce los rusos s dingen sobre Friedland é intentan vol­ver á tomat· sta ciudad. u primera column penetra en ella, y por un mom nt rechaza á los . oldaclos de Ney y de Dupont; pero é tos, á u v z d tienen la tropa de ortschakoff. Un nuevo combat se traba en m dio de e ta de dichada ciudad devorada por la llama . La ca11e e tán embradas de cadáveres, de ar­mas rota , de cajas abandonadas. 1 fin quedamo dueños de Friedland, y llevamos el Cuerpo d Gort chakoff á sta llanura sin salida que le ha servido de cam­o de batalla. Queriendo aprovechar los pocos minuto que aún quedan de luz, Napoleón ordena un ata ue general, y da la señal de estrechar á Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \.._ 215 _../ los rusos sobre to o los puntos : inf ntería, caballería, artillería, ttodo e pone en movimiento á un tiempo. Los ruso s .... baten como lleones. Gorstchakoff, estrechad por to os lado , \'e que ha llega­• do el momento de rendir la armas. Una parte de sus soldados, •que tiene la fortuna de encontrar vado logra alvar e · los otros mo quieren rendir e, y prefieren perecer en el río. Tan olo algu­ma pieza de artillería pueden alvar e; 1 re to permanece sobre la ribera i/.quier a y cae n nue tro poder. on la diez y media de la noche. La Yictoria es completa. apoleón en u va l carrera no ha alcanzado una vi tona más rillante. Tiene por trof~ ochenta cañone , pocos prisioneros, porque los ru os han aceptado la m u _rt antes que deponer las armas; pero veinticinco mll hombres, muertos ó heridos, cu­ren con us cuerpos la dos ribera del Alle. La orilla derecha, á don e mucho de ello se han arra trado, presenta un espectá­culo de matanza casi tan e pantoso como el de la orilla izquierda. La noche no es alumbrada sino por los resplandores inie tros que arrojan las columna de fuego que se levantan por encima de Friedlan y de las aldeas vecinas. Tenemos que lamentar nosotros la pérdida de siete á ocho mil hombre . El ejé;cito ru o, corta o en dos, desciende el Alle en una no­he clara y transparente con la de e peración en el alma, y se ncamina á toda prisa hacia el i.emt!n; su retirada presenta el specto <.le la den-ota más completa: á cada paso los vencedores rccoo- n la caja , lo prisioneros, arma , bagaje . El ejército fran-é durmió en la posición en donde había combatido¡ los soldados, alegres esta ez tanto como en usterlitz 6 en J ena gritaban á z en cuello: ·Viva el Emperador ' aun cuando no tenían para comer sino un pedazo de pan que llevaban en el saco. Napoleón pa ó la noche en el vivac, rodeado de su gruñones, quienes, para ervirno de la xpre ión un tanto pintoresca del Ge­t"" ra] Gros Coronel mayor <.le Jos Cazadore de á pie de la vieja guardia, ' se habían be tializado permaneciendo con los brazos ruzados todo el día.'' Per á la mañana siguiente, al despuntar el ía, estaba á caballo, recorriendo las líneas de sus trepas, cuyos soldados dormían toda vía. rohibió que los despertasen para que le hiciesen los honores, como era de uso. Recorrió en seguida el campo de batalla de los rusos, que ofrecía un horroroso aspecto. Se podía seguir el orden de sus batallones por los montones de sus cadáver es. Krenigsberg, la última ciudad del Rey de Prusia, se rindió después de e ta victoria; all1 se encontró cantidad inmensa de pro- · visiones, y cien mil fusile enviados por Inglaterra, que da a armas y dinero, pero que no e atrevía aún á poner en tierra uno solo de us regi mientes. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Co~om bia \.... 216 _J INFORME OBRE ~L EJÉRCIT ALE 1ÁN Conli1lúa Gracias á estos almacenes, el ejército prusiano se encuentra, puede decirse, constantemente dispuesto á entrar en campaña ; porque no sólo la infantería puede marchar desde el sexto día y la caballería desde el octavo, szno que las tropas de las tres armas es­tacionadas en un radio de ro mz1/as (75 kilómetros) de la frontera, pueden emprender las operaciones desde el tercer día, por conse­cuencia de un sistema de movilización acelerado, especialmente adoptado en toda esta zona del territorio. Así que, comprendiendo el Gobierno toda la importancia de estos almacenes, no ha economizado nada para reconstitufr lo más pronto posible los repue~tos que naturalmente habían sufrido mu­cho durante la última campaña. Lo que con respecto á este a unto se ha sabido hacer en cin­co años •, es verdaderamente pasmo o. in ha lar de la transfor­mación radical del armamento de las tropas de todas arma , del vestuario y equipo, comprendidas todas las reserva , que han sido entera:nente renovadas, hoy todo e encuentra com Jeto, entera­mente nuevo y de cahdad excelente. Y por la enorme imporla1lcza que se ha dado en la hora actual á todo lo que asegure la rapidez tle la moviHzaci'ón, puede verdaderament afirmarse ue lo almace­nu de las tropas alemanas constituy n uno de los más serios ele­mento de fuerza para d ejército y de podn-fo para a país. Recapitulando todo lo que hemos enuwerado nos encontra­mos con que cada regimiento de infantería, por ejemplo posee un repuesto permanente de efecto de v stuario y equipo, todos nuevo y dispuestos para 1 servicio que astarían para un total de siete batallones y medzo al efectivo de guerra; á aber: tr s bata­llones activos, un atal16n de Ersalz, do b tal1on s de landwehr, uno de Ersatz de landwehr y dos compañías para formaciones imprevi tas · y además de todo sto, cuatr cinco vestuarios 6 juegos completos de efec os en número igual al f ctivo de paz t . .. n cada regimi nto de caballería s cu nta t mbién con rc­pue tos permanent s para lo cu tr cuadt·one activo~ un es­cuadt ·ón de de ósito, los cuatro scuaclron d 1 r girni nto e re­serva y 1 e cuadrón del epó ito de t re imi nto; total diez drones, sin contar lo ju g d f tos ( crarmluru) d 1 fec­az. Para x minar l sta lo de st iverso repuesto están especialmente destinada la ti!spccetones de dcla!l :t asada cada -. De 1871 á 1876. t • d~cir, algo así como arg o, gozaba en su aldea de todas las prerrogativas ima2'inables · con efecto, fuera del derecho de sentenciar las disputas, como lo hacen los jueces de paz, tenía el de arr glar los pesos y medidas. ada es más arbi­trario, puesto que piedras cuyo valor es convencional, sirven de peso, y las balanzas se hacen con dos calabazas, con frecuencia muy desiguales. Los Alcaldes fijan también el impu to y la cons­cripción. A pesar de la necesidad que se experimenta en e ta na vega­ción de bañarse con frecuencia, á cau a del calor que ocasiona el ardor del sol las picaduras de los mo quitos y el número de gentes reunido en un espacio muy pequeño debo confesar que comencé á tener menos afición á este placer desde que nos hubimos alejado de Morales. Efecti amente, el aire y 1 agua eran sumamente fríos, y se experimentaba una impresión desagradable cada vez que uno entraba al agua. o era é te el único catnbio que había notado al subir á la parte alta del río¡ el cielo e taba continuamente cubier­to de nubes, á punto que la luna se veía por casualidad; ya no eran aquellas noches re plandecientes d los trópicos, aquella cla­ridad de una luz casi tan viva como la del día; al contrario, de la cima de las altas montaña que nos rodea an se extendían velos espe os de ,·apares que nos la ocultaban. Por esto á pesar del celo de los bogas poco navegábamos de noche ; la bruma era de tal modo cerrada antes de medio día, que apenas se podían distinguir los objetos á distancia de dos piragua . Pero de otro lado, esta temperatura más suave presentaba una naturaleza más agradable á los ojos del europeo. Cierto ue era mejor y má variada; Rores más brillantes tapiza an las orillas del río, y entre ellas la bellísi­ma formaba guirnalda de púrpura de lum brante ; l árboles eran más fuerte aun cuando men altos¡ adherido por raíces profundas á la tierra, se ,·c ían menos troncos tumbados que estor­basen la na Yecración, omo suc de en la parte baja del río. Tuve sobre todo ocasión de admirar la punta lev da de Barbacoas; pero los combates que libraron allí lo pañales y los indios des­truían todo el encanto, porque despiertan el rccuer o de que esa aguas puras y límpidas que bañan u pie fueron ensangt-entadas, y en esas deliciosas soledade en que los hombt- s no han aparecido sino una vez, tan s6lo se encontraron ara destruírse unos á otros. El 7 de Febrero vimos á nuestra derecha á an BartoJomé; un n1al camino que sale de sta. aldea JI va á la Provincia de Antio­quia ; pronto estuvimos en las aguas sucias y negras que un arro­yo vecino lleva de tributo al Magdalena, e 1 olor pantanoso del cual indica su condición malsana. Cuando salímo de e tos infec­tos parajes, tuvimos que doblar un promontorio que se llama Re­molino grande ; las aguas se precipitan allí con una violencia peli­grosa para la embarcación que no se favorece apegándose de tiempo en tiempo á las roca , á la ramas y á la raíces que tapi­zan la orilla~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \....._ 224 -' Pasámos todos estos escollo sin contratiempo, y antes de la noche llegámos á Garrapata. Los habitant~ de sta aldea ti_enen fama de muy patriotas. Con este título, m1s boga retend1eron estable cer un i tema de ley agraria que absoiutamente no con­venía á lo ciudadanos de Garrapata, y que 1 s obligó á estar aler­ta toda la noche y á igilar los pa os de mis marineros. Con efec­to, éstos consecuentes con su lógica políti~a, retendfan que se les suministraran gratuitamente pollos, naranJaS, látanos y hasta sal. 1 Entre hermanos y amigos todo debe ser común," decían. El principio no fue admitido. Entonces, cambiando de si tema, ame­nazaron sin que yo lo supiese, á los habitantes de Garrapata, con toda mi indignación · lo que no era á los ojos de estas pobres gen­tes, una amenaza sin consecuencias, porque me habían hecho pa­sar por Oficial de la República. Por medio de esta estratagema, mis bogas obtuvieron muchas cosas. Teníamos que atravesar la Angostura, punto muy peligroso. Ante todo se ocuparon en tejer cuerdas en dos y en tres; Iuégo registraron la piragua, y se calafatearon algunas partes que se ha­bían dañado cerca de Garrapata ; por último se tomaron algunos canaletes nuevos. Cuando todo estuvo listo, impulsámos la embar­cación á lo ancho. En poco tiempo llegámos al pie de la Angos­tura. E ta roca s muy alta, y como entra mucho en el río estre­cha consid e rable mente su anchura. Felizmen"e el agua estaba muy baja cuando pasámos; d e modo que corrimos pocos peligro . in embargo, ex enm e ntámos alguna inquietud al encontrarnos bien pronto en m e dio de las rompie nte s : allí no e puede hac r uso sino d e l o s canale t e s. Las orillas del río son de tal manera escar­padas, que no hay medio de atracar á ningún lado. Cuando la aguas e tán bajas, los marineros van con mucha dificultad á amarrar bi e n lejos la cuerda en algún árbol de mane­ra que no e corra riesgo d e ser arrastrado por la violencia de la corrie nte . En otro tie mpo había en la Angostura hombres ncar­gados d e los pasaportes de los viajeross · al propio tiempo e taban provistos d e todo lo que puede nece itarse en caso de de gracia: hoy no existe ya nada se m e jante. l río e n la angostura es muy limpio; tan pronto como se sale de este pa aje peligro o la aguas se uelven amarillas y tur ias. A oca is tancia d e scu rímos á are, á donde en breve trepé. Nare e s una d e la alde a má importantes del Magdalena. itua­da á cinco día d M e d e ll ín, e ha converti o en l puerto más fr cuentado d e la rica Provincia de Antioquia. Los correos los m e rca e res, todo lo viajeros llegan allí y esto l da mucha vida. En una pala ra : e s e l lugar de depósito de Jos cacaos del Magda­lena, para las r e g10nes de la cordillera occi ental; allí e les cam-ia por e l oro u e xplotan. El do que 11 va 1 nom re de la aldea de are e un canal ba tante cómodo para el transporte de las mercade rías al inte rior del paí . 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Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VI Serie III Tomo I N. 7

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VI Serie III Tomo I N. 14

Por: | Fecha: 05/04/1902

ERIE III-TOMO I -----...J --== Oficial- DE ETO NUM RO 477 DE 1902 (lf.~RZO I 7) por el cual se concede una licencia y se hace un nombramiento en interinidad. Tt:l Vicepresidente de la RepúbliCa encargado del Poder Ejeculz"rHJ, DECRETA rtículo único. oncédese la licencia que por el término de enta días solicita el r. General Ruperto Melo para separarse ·1 l uesto de uditor general de Guerra del Ejército, y nómbra­n int rinidad para que lo reemplace al Sr. Dr. Joaquín Ro­R. Comuníquese y publí uese. Dado en Bogotá, á 17 de arzo de 1902. JOSE ?\IANUEL MARROQUIN El Mini tr de Guerra ARI IDE FERNÁNDEZ ECRET UMERO 481 DE 1902 (J.tARZO 17) or 1 cual se confiere un ascenso El Vi"upre.J(Ünle de la RepiÍbil'ca, encargad~ del Poder EjeculttJ#~ DECRETA rtí \:Jlo tínico. cicnd e á argento Mayor a l CapitáR TOMO I-27 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletln Militar de Colombia '-- ... 18 -' Adán Vanegas, quien sirve en la actualidad como Ayudante Ma­yor del Balal/m 3.0 de la División Colombia. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 1 7 de Marzo de 1 go2. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, Alusrmxs FER..~.Á.Nnxz DECRETO NUMERO 484 DE 1902 (HARZO 18) por el cual se restablece á un empleado Z1 Yzcepresidenle de la República, encargado del Pt~d~r E_jecutiv~~ DECRETA Artículo único. Habiendo cesado las funciones de Proveedor general del Ejército para que fue nombrado el Coronel Miguel Zerda por Decreto número 366, de 24 de Febrero tíltimo resta­blécese en el puesto de Ayudante del Ministerio d Guerra, ad - crito al Cuartel General del Ejército para los efectos fiscaJes. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 1 8 de Ma rz de r 902. JO E MANUEL MARROQUI El Ministro de Guerra, AR1 TIDJ:s FERN.ómlts DECRETO NUMERO 485 DE 1902 (MARZO 18) por el cual se hace un nombramiento y se concede uoa autorhac16n El Víceprestdmte d4 la Repúblzca, encargado del Poder .EjecuHv,,. DECRETA Art. 1.0 Nómbrase al Sr. General omá ~ Quinter Goberna­dor Militar de la Plaza de l-Ionda en re mplazo del r. Coronel Dionisio Polanco. Art. 2.0 Autorízase al General Quintero para ejercer la fun­ciones de Jefe de la Flotilla del al o Ma dalena y rganizar d bi­damente los trabajos de la referida Flotilla, haciendo lo nombra­mientos que juzgue necesarios lo cual someterá á la aproba­ción del Ministerio de Guerra. Comuníquese y publíque e. Dado en Bogotá, á 18 1 Ministro d Gu rra Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Mi1itar de Colombia '-- 419 _J DECRETO UMERO 5 J 5 DE 1902 (MARZO 21) por d cual se reconoce un grado y e hace un nombramiento El Vi'ceprest.dtnle de la RepiÍbHca, encargado da Poder Eject~./'iVQ,. DECRETA Art. 1. 0 Recon6cesele al Coronel Alejandro Sánchez el gra do de General graduado, y n6mbrasele jefe de la Flotilla del alto Magdalena. Art. 2.0 Suspéndense los efectos del art(cul 2. número 485 de fecha 18 del presente. Comuníquese y pubHquese. Dado en Bogotá, á 21 de Marzo de I go2. ]OSE MANUELMARROQUIN El Ministro de Guerra, ARtSTIDES FER Á DEZ ECRETO llJMER 495 DE 1902 ( 1tf ARZO 20) por el cu 1 e hace un no bramieoto El Vz"cepre t'denle de la RepúbHca encargada del Poder ~·eculivo F.C.:RE'IA Artículo único. ómbra e al Dr. Juan . Restre o Médic de la uarnici6n de Honda, a imilado á Teneral de División par los efecto fi cales. Comuníquese y pubJíquese. Dado en Boo-otá, á 20 de farzv d 1 02. UEL MARROQUI El Mini tr·o de uerra, ARI~ TJDES FxR. ·Á 'DEZ EC ET 497 E 1 2 ()lARZ 20) por el cual se hac un t mhr. m\ent ./!,/ i Í{zjJru/deJIIe de la RrjJiíblua , 111( arrr,u /o del J>otfi'J .li:.Jb·ul/7 o: Dt•• F.T." El ·1i ni 11·, J,. u· ···· J r ~, J •J 1· 1 • A. J¡J ~~ d cf Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. B letín Militar ierno, que se encuentre demo­rada en la referida plaza de Honda, y e 1 asimila á General para los efectos fiscale . Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 20 de Marzo de r902. J E M UEL MA R QUIN 1 Ministro de u rr ARI TIDK F.E.R Á oxz E RE1.' UMER 500 DE 1902 ( 1 RZO 20) por el cual ::.e da una autorización El Vtcepruidtn/e de la ReptíbHca encargado del Pod~r E.feculttl<', DE RETA rt. 1.0 utorfzase al General Desiderio Becerra para orga­nizar una Di vi i6n en la Provincia de Chocontá, de la cual será él Comandante general. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 421 _) Art. 2: 0 • ~utorízase además al Comandante general de la ex­pres_ ada Dn ISIÓ':l para hacer los demás nombramientos de Jefes y Oficiales, sometiéndolos á la aprobación del Ministerio de Guerra. Comuníque e y pubHquese. Dado en Bogotá á 20 de Marzo de 1902. JO ~1A UEL • ARROQUIN ~~ Ministro de uerra ARrsTlDF. FERN .. bmEz DECRE .fERO 509 DE 1902 (~IARZO 21) por el cual se hace un nombramiento .El Vicepresültnle ,.¡~ la República, encargadtJ dd Poder .E}ecuft"v~, DECRET Artículo único. 6mbrasc al r. 1·. Julio . Romero Médico del Ejército que comanda el r. eneral Ramón González Valen­cia asimilado á eneral para lo efectos fiscales. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá á 21 de ~iarzo de 1902. ]O E UE MA ROQUI El Ministro de uerra ARr TIDE FERNÁNDEZ ECRETO ER 510 DE 1902 (MARZO 2 I por el cual se reconoce un grado El v;·upresidenle de la Repttblzca, encargado del Poder Ejeculi'vtt DECRETA rtículo único. Reconócesele al Teneral copoldo Torrente el grado de General d Di i ión con la antigüedad del 18 de Oc­tubre de 1 8gg. §. Dése cuenta de este reconocimiento al ~o":ora le enado en sus próximas sesiones, para los efectos constitucionales. Comuníquese y pubHquese. Dado en Bogotá á. 21 de Marzo de 1902. J E M UEL MARROQUIN El Ministro de uerra ARISTIDES FF~NÁ:h"D:&Z Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Co1 mbia DECRETO NUMERO 51 1 DE 1902 (~1ARZO 21) por el cual se hace una promoci6n El Vicepre ·¡aenü de la Reptí!Hca, encargado del Poder Ejeculi••, DECRETA Artículo único. Promuévese al arg nto Mayor Clodomiro Castillo R., d 1 Estado Mayor de la División Colombia, á la Co­mandancia Militar de la Plaza, como Ayudante. Comuníquese y publíquese. Da o en Bogotá, á 21 de 1\farzo de 1902. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDES FERNÁ D.U DECRETO NUMERO 512 DE 1902 (ltARZO 21 ) por el cual se hace un nombramiento .El Vtcepresiden/6 de la Rep1Mlica, encargado dd Poder .F/ecufirl•, DECRETA rtículo único. ómbrase en propiedad primer Subsecretario de Guerra al r. General D. Luis V. González. Comuníquese y publíquese. . Dado en Bogotá á 2 I de Marzo de 1902. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, AlnSTlDES FERN.ÁNI>xz DECRETO NUMERO 5r3 DE 1902 (H RZO 21) por el cual se confiere un ascenso El Vicepresülurlt de la Repz~bllca, encargado del Poder Ejeculiu• DECRETA Artículo único. Asciéndese á General de División al Sr. Ge­neral Antonio Laverde, Comandante general de la División Co­lombia. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 21 de Marzo de 1902. JOSE MANUEL MARROQUUf El Ministro de Guerra, ARISTIDES F~JtNÁNDRz Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. oledn Militar de Colombia \._ 4~3 _j DECRETO NUMERO 5 14 DE 1902 (MA.RZO 2 I) por el cual se confiere una autorizad6n para or¡:a.ni~ un Cuerpo 81 Y.iupresidenle tk la Reptjhlica, encargado del Plid~r E:J"ttul;.•, DltCRETA Artículo único. Autorizase al Coronel Aureliano Sánchez par& organizar en el Municipio de Sesquilé un Cuerpo de cincuenta hombres de caballería. §. Autorízasele igualmente para hacer los nombramientos de ficiales que juzgue necesarios, sometiéndolos á la aprobación de1 Ministerio de Guerra. Comuníquese y pubHquese. Dddo en Bog-otá, á 21 de Marzo de Igc>~. JOSE MANUEL MARROQUIM El Ministro de Guerra, ARlSTIDES FxRN.Á.NDU-DECRETO NUMERO 522 DE 190:.1 (MARZO 24) p or el cua l se confiere un ascenso El Vicepresidenü de la República, encargado del Podtf' EJeculltl•, DECRETA Artículo único. Asciéndese al Capitán Antonio J~ Vélez á Sar .. ento Mayor. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá á 24 de Marzo de 1902. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARisTIDES FERNÁNDE~ DECRETO NUMERO 523 DE rgo2 (MARZO 24) por el cual se lla.ma á dos Jefes al servicio actiTo y se les dest" a El Vzcepresz'denle de la Repúblzea, encargado del Poder E:J·ecuHt!l, DECJl.ETA Artículo único. Ll 'mase al servicio activo á los Coroneles Be. nito Gómez L. y Timoteo Gómez L., y destfnaseles al Ejército que comanda el General Tomás García. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 24 de Marzo de 1902. JOSE MANUEL MARROQUU. El Ministro de Guerra, ARisTIDES FaRN.úm:u Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia DECRETO NUMERO 53I DE 1902 (HARZO 24) por el cual se llama al servicio activo á un Jefe y se le destina .El Vi'apruz•dlnll ¡, la RepúbHca, encar~ad() del Poder EjuuH # DECRETA Artículo único. Llámase al ervicio activo al Coronel Moi és Delgado, y destínasele á las fuerzas que comanda el G neral Be­nigno Muñoz. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 24 de 1\farzo de 1902. JO E 1\tf UEL ·1 RROQUIN :E:l Ministro de Guerra, RISTID F.ERNÁ. DEZ DECRETO UMERO 536 DE 1902 (3!ARZO 24) por el cual se reconoce la efectividad de un grado El Vrápresidenle de la Repú-blica eJ/cargado del Poder Ejecult'v~ DE RET Artículo único. Recon6cese al Sr. Antonio Bernal la efectivi­dad del grado de Subteniente. Comuníquese y publfquese . Dado en Bogotá, á 24 de farzo de 1902. JOSE 1Ar UEL M RROQUI T El Ministro de Guerra, AR1sTIDEs FERN.Á rnEz DECRETO UMER 537 DE 1902 {:MARZO 24) por el cual se hace un nombramiento .El Vt~epruidenü de la Repúblz'ca 11uar crade d1l Poder Ejecull'vo DEC R ET .~ Artículo único. N6mbrase al Sr. aniel Olano Portero del Ministerio de Guerra, en reemplazo del r. Doro Juan Mada de los Santos. Comuníquese y pubHquese. Dado en Bogotá, á 24 de Marzo de 1 go2. JO E M UEL MARROQUIN El Ministro de Guerra ARISTIDES FERN.ÁNDEZ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín DECRET ilitar de Colon1bia '- 425 _.) UMER 55 t DE 1902 )IARZO 3 I) ~ue señala sueldos á los empleado ndministrativos del j 'rcito, durante la guerra El Vti:epres:dnzlt de la RepiÍbbi:a encargado dd Pod(r .E.fectdtvo, DECRETA rt. 1. 0 De d el I . 0 del presente me los siguiente emplea­o admini tr tivos del Ejercito gozarán d la a ign ciones mili-ares que se e>.presan mientras dure turl ado el orden público : El uditor o·eneral d :ruerra su Ido de eneral de rig da; El Auditor de tU rra auxiliar·, ueldo d ron el · El · ecretario d l mi m os ueldo de at-gento lVIayor; 1 Ca e11án c:r n~ral el jé1·ciLo ueldo de r n ral de Bri­gada · El rim 1· ruar la par u gene ·al, ueldo de eneral de ri­gada · l s gun o ua1· par u Id de rimer J fe de .... uerpo: El In p ctor gen ral de Parques o de prim r Jefe d uerpo · El Ayudante de é te sueldo de apitán ; El Contabili ta del Parque u Ido d 2.0 J efe de uer o· El primer yudante del uardaparque ueldo de 'F niente oronel · Lo segundo yudantcs del mi mo u Ido de argento 'Ia-yor; Los djunto d- primera dasc su Ido d apilán · Los djunto de sec:runda las , su Ido de T ni nte ; El Intendente general del Ejército, sueldo de eneral de Di­visión · El Secretario del ·mismo, sueldo d.:. seo-undo J f de uerpo ; 1 Inspector de bras .. 'lilítares1 ueld d T niente oronel; . .l Jefe de la ección 1. , uel o d primer Jef de Cuerpo; El Jefe de la ección 2." sueldo d primer Jefe de uerpo, cuando no sea el Jefe del Regimiento Urdaneta · El Jefe de Ja ección 3!\ sueldo d primer J e fe de uerpo; Los ubjefe de ecciones, ueldo de 2. 0 ] f d Cuerpo; Los yudantes scribientes su Ido de argento Mayor · El Habilitado del Cuart 1 g neral d 1 Ejército, sueldo d e-neral de División · El Tenedor de Libro de la Habilitación, sueldo rle primer jefe de uerpo; Los dos Ayudante , sueldo de Teniente Coronel ; . El Director del Boldín MiH/ar, sueldo de eneral de Bnga«a; Dos Ayudantes del irector, sueldo de Sargento Mayor; Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia El primer Ingeniero Cartógrafo, sueldo de General de Bri-gada · El segundo Ingeniero Cartógrafo, sueldo de Coronel ; Ayudante de éstos, sueldo de eniente Coronel ; El Archivero general del Ejército, su Ido de Sargento Mayor; El Ayudante del mismo, sueldo de Teniente; El Cajero de los fondos reservados del Ministerio, sueldo de primer Jefe de Cuerpo ; El Ayudante de éste, sueldo de argento Mayor; EJ encargado de la Botica del Ejército, sueldo de Temente Coronel; El Capellán de la guarnición de Bogotá, sueldo de Coronel; El Funcionario de Instrucción, sueldo de Coronel ; El ecretario de éste, ueldo de Teniente ; Los primeros Edecanes del Presidente de la República, sueldo de General de División ; Los segundos Edecanes del Presi ente de la República, suel­do de 2. 0 Jefe de Cuerpo; El Director d los Talleres Nacionales, suelco de primer Jefe de Cuerpo; El Médico Jefe del Ho pital Militar Central sueldo de pri­mer Jefe de Cuerpo; Los Médicos auxiliares del mismo sueldo de segundo Jefe de Cuerpo; Los Practicantes, sueldo de Capitán; Las Hermana de la Carida , sueldo de Cabo 1. 0 ; Los sirviente de x. • cla e, sueldo ~ 30; Los sirvientes de 2.• clase, sueldo · 20; Los sirviente de 3.• cla e, sueldo · I 5; El Capellán del Ho pital Militar Central, sueldo de Teniente Coronel· El índico el mismo, sueldo de Teniente Coronel · El primer yudante de éste sueldo de Capitán · El segundo Ayudante, ueldo de ubteniente · 1 Médico Inspector de los Hospitales militares de ogotá, ~ueldo de Coronel ; El Jefe de la ficina tel fónica, ueldo d Sargento Mayor; El yudante de éste sueldo de Teniente; Lo Intendentes del Ejército, sueldo de Genera] de Brigada; Los omísarios Pagadores de Cuerpo de Ejército, sueldo de primer Jefe de Cuerpo ; Lo Proveedores d Ejército, sueldo de Coronel; Los Capellanes de Ejército, sueldo de primer Jefe de Cuerpo; Los Auditores de Ejército, suel o de st:gundo Jefe de Cuerpo; Los Comisarios Pagadores de Di isión 6 Columna, sueldo de Coronel, Los Proveedores de las mismas, sueldo d e Teniente Coronel; Los Capellanes de las mismas, sueldo de Coronel ; Los Auditores de División ó Columna, sueldo de Teniente Coronel; Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- ~7 --1. Los Médicos Jefes de Ambulancia en campaña, sueldo de lieneral de Brigada; · Los Médicos auxiliares, sueldo d e primer jefe de Cuerpo; Los Practicantes, sueldo de Teniente Coronel; Las Hermanas de la Caridad, sueldo de Teniente ; Los Inspectores de Ambulancias, sueldo de segundo Jefe de .; uerpo; Los Médicos de Guarnición, sueldo de Coronel; Los Practicantes de Guarnición, sueldo de Capitán ¡ Las Her:nanas de la Caridad, en guarnición, sueldo de Sub­e niente; Los M édicos de División, Columna ó Brigada, sueldo de pri­ler Jefe de Cuerpo; Los Médicos Ayudantes de éstos, sueldo de segundo Jefe de : uerpo; Los Practicantes, sueldo de Sargento Mayor · Los indicos de Hospitales, sueldo de Sargento Mayor; Los Edecanes del Ministro de Guerra, el sueldo que les asig- 1a el Decreto número I 335 de 1.0 d e Diciembre de 1901. Los Ayudantes del Ministerio de Gue rra gozarán de las asig­il aciones que les hayan sido señaladas ó se les señalen en el De­... r to de nombramiento. Art. 2.0 Los Habilitados de Ejército devengarán su sueldo se­' n su grado efectivo, de conformidad con el Decreto número 267 de tI de Noviembre de rgor, y en concordancia con lo dis­u to sobre la materia por el Códig-o Militar. En consecuencia, os Comandantes Generales de Ejército, División, Brigada ó Co­umna, dictarán la órdenes del caso á fin de que los respectivos :::o nsejos Administrativos hagan la elección de aquellos empleados. Art. 3.0 Autorizase á los Jefes Civiles y Militares departa­m ntales y á los Comandantes en Jefe de Ejé rcito, fuera de Cun­a iuamarca, para modificar en circunstancias excepcionales las asi­milaciones de los empleados administrativos del Ejército, en con­id e ración á los climas, clase de trabajo, &c. &c. Art. 4. 0 Autorizase igualme nte á los Jefes Civiles y Militares de los Departamentos de la República para señalar prudencial­mente las asignaciones de los empleados de marina, Profesores de andas y demás individuos que presten servicio oficial relacionado !Con el Ramo militar. Art. 5.0 Quedan derogados todos los Decretos y disposiciones que sean contrarios al presente. Art. 6.0 Las dudas que puedan ocurrir en la aplicación del pre­s nte Decreto, serán resueltas por el Ministerio de Guerra. Dado en Bogotá, á 31 de Marzo de 1902. JOSE MANUEL lAARROOUtM El Ministro de Guerra, .AalsTIDXS FERNÁNDltZ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Co1om bia \.... 428 __, -Editorial- PALMAM QUI MERUIT FERAT Hace un mes tenía la Revolución una línea que partía del Mag­dalena, atravesa a por las formidables posiciones del Al/o de la Cruz y Cumaca é i a á terminar en illa \'ÍC ncio. Es ·decir, la co­municación fácil y perfecta entre 1 fagdalena y la frontera de Venezuela, de donde saca la evolución odo us recursos y ele­nlentos. El Ejército revolucionario que ocupaba esta lín a estratégica amenazaba diariamente la capital á donde se iba acercan o má y más. De las calles de ogotá (de donde salían constar:temente hombres y elementos para la Revolución) se divisa a el i ·ac ene­mig- o; y las avanzadas del Go ierno se tirotea an por la noche con las de los reb ldes. Al mismo tiempo que esto pa aba en la g-otera de Bogotá se preparaba por Medina una itl\ra ión provi ta de numero os ele­mentos, al tnando d 1 Dr. afael Uribe ribe. i esto ll gaba á tener éxito se ncontraba el bi rno entr dos lín as enemigas, ambas próximas á la capital y que podrían atacarl de acuerdo. Cundinamarca e hubiera vi t cortado por dos ejército que for­maban un ángulo cuyo vértice e encontraba entre Medina y Villa­vicencio lo que les permitía las comunícacione y la unidad d ac­ción. Tal era la gra\'C situación que se pre?arab para el Gobierno hace un mes, la mitad de la cual taba ya re Jizada or los ca­becilla Mac Allí ter y oto. Hace un mes tu o lugar el combate d o cha, en ue el heroico eneral Cañada , con una ivi ión de mil hombres hizo frente á casi todo el Ejércit de Mac Allister y oto constante de más de tres mil hombre e mbale en que J Revolución erdjó acaso la mitad de u jército y 1 r.ío y peranzas que Ja ani­maban la víspera. Inmediatament de pué de este combate ·erificó la ocu-pación de las formidables posicione de la rovincia de um paz, por medio d una de 1 operaciones militares má rápidas, más precisas y má ventajosas que e han jecutado n .Ia actual con­tienda: la ocupación de las posiciones d umaca y l Alto de la Cruz en un mismo día y una mi ma hora por Jos enerales Perdo­mo, Pompilio ut1érrez y 1azabel, quienes tuvieron que atravesar caminos fragosísimo y librar corto pero angriento combate. antes de llegar al lugar de la cita. Esta rápida y briJlante campaña era ase y reliminar nece­sario de otra más importante que debía emprender el eneral onzález Valencia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín ilitar de Colombia '- 429-' Esta tuvo que llevarse adelante n una comarca inmensa y .espoblada en que apenas ue en maniobrar ejércitos regulare n que el enemigo contaba con la inmensa ventaja del conoci­iento de lo páramos, la erranía , la trochas y despeñaderos· sin embargo fue coronada por el General González Valencia en 1 término de quince día : campaña que concluyó con e1 combate . an Miguel, en qu 1 General Gonz.ález, á la cabeza de su Ejér­iito tomó atrincheramientos que e habían creído inexpugnables. En la famo a línea estratégica del Magdalena á Villavicencio o quedó un solo palmo en poder de la R e olución; del famoso j rcito, después ele la ocupación de Villa vicencio por las fuerzas l General González Valencta, pudieron e caparse unos doscientos tresciento hombre , que lJel"" l m o t r tiempo de paz: primero, porque se hacen in bala en Jos fusiles y porque el tiro con cartuchos de instrucción desarrolla hábitos y prácticas ntera­mente distintos de los que son necesarios en el tiro de guerra; en ~e gundo lugar, porque no familiarizan al soldado con aquella im­presión que produce en el hombre una masa que avanza rápida­mente sobre él. g8.-La preparación al período de los fuegos se completa me­diante las instrucciones con cartuchos de guerra ; la pr paración al período de la bayoneta, mediante las maniobras de do le acción. 99 -El primero de estos procedimiento d in trucci6n depen-e mue ho de lo medio de que se dispong·a y por e ta razón no es iempre realizable á pesar de su ran e importancia; n cuan­to al esYundo, no ec sita ningún acuerdo p ial y r r to lo recomendamo sin r e tricci6n r on¡u en dondr-> nGu n •· lamente do cuadra , 1 u.- le j ·r· ita r ' t • h \mbr· ~ ataqu de ma a entr masa. roo.- r. MA . ·wn \ DE noBl.E A ctó.·. -Lo· ata u · pu den eje utar" e al v lv r d e la manio 1· y tambi 'n 1 1ran esione d in tru ción obre e l r glament , ·uadr~ e ntra C~- cuadra, ección e ntra cci6n media com añía contra m li e m-pañía, en orden de plegad , ó n columna. t fin una ec-ción, por jempl . deti ne y otra 11 va pasos: lué. o ~e la col 1ca una < nfr nte d e otra. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '-- 432 -' La primera de estas secciones se 11eva en segui a al ataque de la segunda de la manera iguiente : Marcha rápida de 250 á 300 paso , p co más ó meno ; alto para ejecutar descarga ; vuelta á emprender la marcha de avan­ce; como á 100 pasos, los tambores comienzan á tocar á la carga; á so la secci6n cala la bayoneta; de 20 á 30, da el grito de · hun·a .', y se lanza al través de la sección que se le opone. En el momen~.o del choque los fusile se levantan. La sección que espera á pie firn1e responde á las de carga con otras que continúan hasta que el ad ver ario llega á 50 pasos, poco más 6 menos; en este momento cala la bayoneta como aquél y se lanza igualmente, exclamando · hurra. por entre sus filas. 101.-EXIGlR LA MAYOR RAPIDEZ E~ RL ~IO:ME.-TO DEL CRU C E DE LAS .J)OS TROPAS. 10.2.-Si es posible, ténganse cartuchos de instrucción para la descargas de los ataques dobles. NoTA-El grupo que permanece firme en su sitio, es decir, que representa la defensa, puede comenzar las descargas como á 300 pasos, pero calculando el tiro de manera de conservar la última descarga para el momento que precede al ¡ ltun~ a ! Por tanto, para que todo se haga con calma, se pueden hacer dos 6 tres descargas á las mayores distancias, es decir, como á 300 pasos y después de voher á cargar, esperar al enemigo á 50 pasos. 103.-Una vez que las secciones se han cruzado una con otra, hay que volver al paso y restablecer el orden inmediatamente en Jos soldados que se hayan adelantado má ; despué de lo cual la sección que permanecía de pie firme se detiene, y 1 acometedor igue su marcha hasta que se haya alejado com á 400 paso , y e uelve á comenzar el ataque, pero in irtiendo 1 papeles : la ecci6n que estaba á la defensiva es la que ahora verifica el ataque. 1 04.-Para enseñar á la infantería á recibir un ataque de ca­ballería, e indispensable también hacer jecutar, con Ja frecuen­cia '!ue la circunstancia permitan, maniobras dobles de caballe­ría contra infantería y de infantería contra caballería. Ob servación-En la mayoría de lo~ caso habrá lugar de ve­rificar esta última instrucción fuera de las m"niobras, á fin de no imponer á las dos armas la necesidad de coordinar el empleo de u tiempo, para unidade tan r ducida. orn o la compañía y el escuadrón · tanto más qu e no e trata a uí d intr ducir en una maniobra con fin táctico un ataque de caballt da ino de habituar á la infantería á soportar con calma la impt·e ión u produce la caballería; y á la caba11 ría á que se arroje cun intr ~ ~ idez obre la infantería, in preocupar e de us fuegos. El jefe de compañía no debe dejar e capar ninguna oca ión favorabl para realizar esta instrucción ; no hay práctica que sea superior en tiempo de paz, á los ataque doble para completar el aprendizaje de la infantería. en cuanto á calma firmeza, intrepi­dez y tenacidad. Tampoco ha por la misma ra~ón, ejercicio que sea mejor para la caball ría. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 ""= " 1 [ i ii t< r de Colombia '- 433 ...../ e en­ha ni ue la dos • • e puede t mbién hacer descargas, ero en este caso la cab lleria, ea ·ez. t: C! perar :i l:t inf. ntería á pie firme, debe avanzar al.paso al encuentro de la inf:-~ntcria. ; l. 1 ·c:\t'g no debe hacerse á meno de c1cw pasos. TOKOI-2 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar ue Colombia '- 43 _.1 Sin duda que los ca os fortuitu no son imp sible (oc.urren muchos en el tiro, en la esgrima, n la gtmnástica) · p ro son ~u­mamente raros y están compen allus cien v ces, por el he<..ho de que nuestra infantería y nuestra caballería una vez adiestradas d · ese modo, nunca se dejarán sorprender en el campo de batalla. En el combate de Lecco (campaña de Suvaroff en Italia r799) la caballería francesa penetró en uno de nuestros batallones que estaba formado en columna. Est s posi le para una buena caba­llería, pero todos los que entraron en e1 hatallón quedaron en el cuadro. Ved á dónde se llega ejercitando la infanteda n to ata­ques dobles. 108.-Se ve por la descripción de la marcha d un ataque y de una maniobra de simple acción, que s pr ci o nseñar á ata­car lo mismo comenzando por la tgunda L:a ~uc 1" 1 ~a pri .Lrél.. Iüg.-2. lNSTRUCCIÓ.• CO CAR1 CHO DE Gll:..lre , mata á l o artill ros y á lo caballos ' hace saltar en astilla las cureña le lo cañ n ontem1 lando e te hon·i le e pecb'\culo, i Tapoleón dice á riant ue n lo abandona : 1 Ya lo Ye , l tiempo que no hacen 1 crder 1 s co tará má car r¡ue á nosotros;' y g-rega: ·•. i o continúa ma h r má , no ueda-rá en pi n la llanura ino 1 ejército francé . :· Lo d e tr· chan por to s parte · centenares de cañon hacen temblar la tierra; 1 combate continúa con un encarniza mi nto indcci bl . a olf ón e ha colocad una peq n altura. desde donde puede verlo todo. r pena ha in talad > ailí , cuando do ó tres bala de añón \'ienen á r bota¡· á u tierra; ntonc s ambia d itio y dice: .. eo q 1c e tiempo de acabar.'' Apena dice t cuando una nue\a ala pa a á tr ic de él y mata á un cazaclcJr u e co1ta . 1 cu r· o del ual ,.a ro-dand ha ta la pierna 1 caballo de apolcón. on la ei d la tard . La u·opa d y no apat·ec n. E tard , y, otno 1 ha dicho apoleón hay ue acabar con J jér­cito ru iano para poder e tar á la maña na sirruiente en a tilud de perseguir al jército ingl' . l m¡ rad, r envía al punto una ~u-­tida de la uar ia joven, al mando del Teneral uhc~ne hacia Saint-r mand, - n auxilio u nue tr ·an ada Di vi ió , y la vieja uardia, lo mi mo ue la pe ada ca all ría en la dir cción de Ligny. Durant te tiempo nu stra artillería so tiene el horribl fuego qu toman o d ft nc la ma a pr-usiana , le~ cau a mu­chas baja . Al Yer á la Guardia que pone en mo' imiento para oco-rrerno , la tro¡ a de Vandamm á la izqui da, las d érard á la der cha, lanzan grito d alecrría. La aclamacion ¡Viva el Emperador!', on ,. 1 tida de una y tr [. art . E tiempo de que o llegue t a u. ·ilio, p r u e tamos fatigado y ap nas no soste1 s obr t m ntón d ruina ue fue la aldea d aint- Amat man o s nu rn r cha, l tropas cogidas de s ¡.>r cipnan en el fondo lel barranco precedi­da de zapad re~ ue tumban lo árb le y la e rca á hachazo d mod de dar pa á una compañia desplegada. Una c. : ecie de silencio de spera reina entr as tro a admira les orgu1losa por l honor le a e d tar de tinadas á dar término á la atall . n e te momento, el 1, ocultándo tras el {olino de ry ilumina on u últimos rayos la copa de los árboles, y Napoleón a por último la eñal, tan impacientement esperada d l ataqu Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín ilitar de Colotn bia '- 437 _J á la bayoneta. .n un instante se atra ·iesa e l arroyo ) la ·uardia tr p á paso te momento la roximidad de las tropas asaltante obli a á u nd r el d sus aterfa y dej á la arti­llería dt.:f _n r n libet-tad de dirigir todo el suyo contra aquéllas; libertad que apro • .ha para amett·al1arla con furia y pr parar la r acción of n i\·a. i l re ultad de ésta s rechazar el ataque, cañon a á lo fugiti o mientra los tiene á buen alcance; pero si la posición con ui tada, ntra á de empeñar un papel mucho Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colotn bia más difícil, ue exige una firmeza á toda prueba, cual es la pro­tección de la retirada. Su rincipal cuidado en tan cdtica ituaci6n es cubrir los flan­cos y lo laros que n 1 fr nte deja las tro as atidas, y pro­teger la reunión y las di posiciones d las r servas ncargadas de organizar la primera resistencia contra la persecución de pleo-an­do toda u energía en hacer frente á 1 de o-racia, aun á costa de los mayores sacrificios, y sin dejarse arrastrar.. por la corriente de moralizadora qu la rodea. El movimiento ret1·6grado se f ct-~'n r ··e calones alternado y apoya o por la caballería, q t e e :.~ ru ~ r.~a en contener á la con-tr ria. La t nas que e en ¡· trae d r 1 hacen al pa o, 6, to lo más, al trote, cuando han r e cibido la or en del comandante que didge el movimi e nto in la ual ninguna e deb r .tirar aun cuando e ·ean ame naza a de p e rd e r la pieza~. La primera en h cerlo es la art illería d cue rpo; la divi iona­ria r i t r t "'giencl á u tr pa l a s ta " l último m mento y i el nemicro acentúa ~u per eu i6n ol t·c algún flanco, con inte nto de nvol verlo la le á caballo le sale al encu ntro unida á la ca­ballería, y 1 bat e enfilada t·a obli~;arl á el ~te1.erse 6 aban­dona¡ · a u lla dir ~ cción. rganizada la r til·adn, la la 1·etaguanlia so iene el com ate d e d la e¡· ta y ¡ o icione u ~ má. fa vore · n 1, r i ten ·ia prolon ·ándola uant pu e de y castigando á la C<: balle-r! a en miga qu -> n p r cu ~ i ó n. AR 1 t.m ' '.\ o. · 1 RA • R'liLLI~ RÍA-La balerías que com >aten contra otra r·tiJl ría, d b n bu car u ma) or v ·ntaja n le.~ ión de po icion s ~ dgadas ~· dorninant ~· que faciliten 1 fut go de -enfilada impidan al adv ·r-· río apreciar con xac itud Jos efec­tos del uy y n lo po i 1· ue t no-an el ol á la e palcla. El pr yectil · mpl do común m ntc para desmontar las pie-zas 1 gr na la ordinaria · erv cuando se puede preci ar ien el tit·o n distancia inf -riore á 2,000 mctt·os, ... refedble la grana a de.:: metralla contt·a sit-vicnt y ganado sobre todo i por e tar muy culta las piez cnemi6·a , n e pu d hacer la ob­serva i6n del tiro con granad ordinaria. l fueg no se hace I ot· igual obr todo el frente, ino con-centrando UCl si va m nt 1 d toda la pi za de una atería sobre cada una de la de la contraria, in dirigirlo contra la inme­diata ha ta ue e ha hecho callar á la anterior, y l de toda la batería obre e da bat da opuesta ha ta reducirlA la impoten-cia, m ezando por la u más dañan á la tJ·opas propia . La artillería mp nada · n un cai1oneo né1·gico con intento de dominar 1 contraria no hace ca o del fuego de infanteda mien­tras es ineficaz 6 ésta no amenaza con un t ue inmediato. ARTILLERÍ co TRA r. r··A 'l RlA-Como la infantería se presenta siempr de 1egada ant la artillería, rara vez e di para contr ella antes de los 2,500 m tro , á no ser qu , dentro ya del alcan­ce máximo d 1 cañón s d scubra en ma a compactas. En este Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Bol tín 1\ ilit r de Colombia '- 445 _J so e -~e_Pciona!, qu alguna v z podrá pre entarse en la defensi-a, se d1nge el fue o contra la ab za de la columnas, y si al­una a arec tran v r almente, s • asigna un trozo de ella á cada ieza 6 sección, tirando las xtr ma o 1·c e l centro de la colum-a y la del centro o re lo para obtener fuegos ruzado . Conlifllía. Historia UI C .. D IP J.\ E 1870 POR L. AR e ( Traducid y • bre ia<.lo <.Id francé· para el Boletln .Milítar) (Continúa) L comida fue tri te. El . Iont - alérien que desde l mesa ' íamos no recordaba ince. ntement la idea de guerra de que estro espíritu estaba ya lleno y á pesar d 1 jactancia france­de que nosotro e tábamos imbuí o , como lodo el mundo poco m 6 meno , comenY..ábamo á preguntarno i después de todo, no e hubiera hecho ien en fortificar á París y si á pe ar de la fra e un tanto ingenua de ~L milio Ollivi r n el Cuerpo Legis­lativo no se podía razona lem nte suponer que 'el territorio po­í er in adido en algunos punto . " Por la noche al partir, nos d • edímos de nue tra hué peda y le dijimo dende : t d verá qui7á dentro de poco á los prusiano aquí." r íamos chane arno ; no pen ábamos ue e ta prof cía de­bía cumplirse tan pronto y con tanta exactitud. Dos me e de pués, un proyectil de obú di parado del Monte- lérien atra vesab la paredes del hot 1 para desalojar á una a ·anzada pru iana, y venía á estallar en la pieza en donde h bíamos comido el 7 de Agosto •· _ • <.1 -jemos • llougival 1n record. r el sublime rasgo de patriottsmo de rancis~o eberguc:. uno de su habitante , rasgo que merece presentar ·e como ejemplu á todo los jóvenes franceses. n ·1 momento en que.: la tropa· alcn'lanas ponían sitio á París, el 46 ~e¡:i­miento <.le infantería rusiana 'ino á ocupar posicion s en Bougival, y el pnmer cuidado del Estado Mayor fue establecer una comunicación _tct:gráfica e~tre esta localidad y el Cuartel general de Ver alle . la mañana •gu1e!'tc. el btlo tele· ¡:ráfico taba roto. Re tablccido, fue ~tra vez co ado la noche s1gutente. La autoridad alem, na 1 ~vantó una información, y la sospecha recayeron ·obre Franci co Debergue. ebergue nació n París el 8 de oviembre de 1~10, y era jardinero en Bougival hacía muchísimos ai'los. Era hombre bueno y de mdole suave amado Y estimado en todo el país. . . Lo aprehendieron el 26 de Sephembre, y . los leman~s {>rocedt~ron in ie· mor :í su interrogatorio. Confe 6 lo que se le tnculpaba, 10 Jactancia ro con Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín ivl i lítar de Colombia '-- -446 _J Encontrámos á Parí en una agitación extraordinaria. Des­tacamentos de coracero r e rrían lo bul vare y las calles prin­cipales. Comenzábase á formar idea má clara de la gu rra u . acababa de iniciar e con tan funesto auspicios · nuestras derro­tas despertaban cólera, y el p rvenir cau aba spanto. Lo gol­pel terribles y repe idos que h e rían á Francia sacaban á la pobla­ción del entorpecimiento en que se había dejado sepultar al con­fiar en la palabra d Jefe pre untu o , creyéndose li ta para una lucha con Alemania, y eno-reída con los triunfo de otra época, confiada en u jército, y dema iado c rédula en absurdas fanfarro­nada . Desde a u e l momento cada uno vio ó d bió e r •1u e la Patria e taba en peligro y qu e para todo hombre de corazón ha­bía llegado el mom e nto d umplir con u deper. En el Palacio del Eli eo en arí e formaba una I e git~ n que deb(a componer e e c lusivament d antiguos militare : eran los batallones de fran c os- tira lor Lafon-Mocquard. Tan pronto como se organizara . debía ir decía 1 aPunci con sencillez par­tana e donde tu,·i ra el nemi A la mañana siguiente fui á hacerme inscribir para formar pat·te d 1 prim r atall6n. l principio m no me admitirían. 1 P e ro u tcd n s robu t , m d e cían lo mé ico militar· encarga os d e .· minar á lo voluntari s. U ted e tá ha ituado á una vida e dentat·i y tran uila ; no p drá u t e d nunca aportar las fatig-as del oficio d e franco- tirad r. ién~ lo. E preci o hacer lar­ga marchas, dormir mal, comer mal á veces no comer nada · créano : perman .zca quieto 6 cumpla con u de er n la uardia nacional.'' Y e taba contrariadí imo. P ro i yo hice muy bien el año pasado un viaje á uiza á pie, caminand siete ú ocho 1 gua por día, con 1 aco de lo turistas á la espalda. oy más fuerte de lo que parezco. ceptadme: ya veremo ."' Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. B 1 un Militar de Colombi '- 447 _) D uo onfe ar quP lo médicos juzgaban mejvr que yo e mi -uerza d re i tencia. ?o me daba cuent ninguna de la fatiga , :1 la priv cion qu tcndríamo que oportar, ni d 1 e. tremo ri­or dd .... ,- icio al cual íbamo á er ometi os inmediatamente. Tod vía e me hicieron varias obj cione . Yo no había ser- ·ido · no querían ino oficiale veterano . Yo ra empJ ado del LE!)ta uo, y n tenía au orización de mts j fes. Pero mi re olución staba tomada : me ob tiné, nliii8'Tltré re pue la á todas la obje­_ ione~ y para li ar e <.1 mí acabaron por aceptarm . E taba enrolado. rofunda tri t za encierra esa palabra Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. . Boletín en alarma, u fre c u nt m e nt habría h echo ledor ·> ilitar de Colombia '- 448 -' y m no Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VI Serie III Tomo I N. 14

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VI Serie III Tomo I N. 15

Por: | Fecha: 12/04/1902

~~~~~~~~~~~~~~==~~ SERIE III- TOMO I G!!n ral de Jns nieroa Miembro a. '\'Arias ('ICiedade Clent1ficaa Oficial DECRET f"lJ~fER 395 E 1902 (lt.A.RZO 3) por el cual se confiere un ascenso El Vue¡.~re /den/e de la Rep1íbl ca encargado del Poder Ej" tli'v o DECRETA Artículo unic . ciénde e á. eneJ-a] d Brigada al roneJ José 1\ntoni Roja . Dé ut.nta d e te a cen!)o al H norable enado n u pr6xi as se ione , para lo nales. omuní 1uese y publí uesc. Dado en Bogotá, á 3 e farzo d 1902. J E M EL M l R QUIN El Ministx·o de Guerr , .A.RISTIDE FERI·.Á ·n~z DECRETO UMER 396 DE 1902 ()!ARZO 3) por el cual se hace una promoción El Viceprtszaenfe de la Rep1Jblica a1cargado del Podet E:J·~cul/vo, DECRETA Artículo único. Promuévese al r. Sargento Mayor j o rge Po­ada del puesto que ocupaba en la lJzvisión Ma1 roqttÍtJ al Ejércite TOHO 1-29 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '-- 450 ..J en operaciones en el Departamento de Panamá, 6 al que le desig­ne el Comandante en Jefe del Ejército del Atlántico, General Juan B. Tobar. Comuníquese y publíquese. Dado en Bog-otá, á 3 de Marzo de 1 go2. JO E MANUEL MARROQUIM Kl lliniittro de Guerra, ARrsnoxs FxRNÁNDu DECRETO NUMERO 397 DE 1902 (MARZO J por el cua l se hace un nombramiento en interinidad ll'l Viapresülenle d4 la RepúbHca, encargado del Poder E:feculi'••, DECRETA. Artículo único. Encárgase accidentalmente del puesto de Jefe de Estado Mayor de la Columna Colombia, al General Celso algar, primer Ayudante General l la Comandancia Militar de la Plaza, mientras dure la Comisión del titular, General Pauto E. Escobar. Comun!que e y publíque e. Dado en Bogotá, á 3 de ~iarzo de 1902. JO 'E MA UEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARIS1'IDES FERNÁNoxz DECRETO N MERO 464 DE 1902 (llARZO 14) por el cual se hacen varios nombramientos en el Cuerpo de Policía Nacional El Vtcepresidenle de la Re.ptiblica e11cargado del Poder Ejuulz-,,, DECRETA Art. 1.0 Hácense los iguientes nombramientos para el Cuer­po de Policía acional : Ricardo Caba1le1·o y Joaquín Maldonado, para Comisarios de 1.• clase; Moi és Bec rra para Comisario de 2. • clase; Marco Antonio andurraga y Faustino Pomar para Comisa-rios Ma y ore d 3 ... clase ; Manuel González para Comi ario de 3: clase. Art. 2.0 Autorízase al Sr. Director General de la Policía Na­cional para comunicar estos nombramientos. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá1 á I 4 de Marzo de 1902. JO E MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDKS FKa.N.ÁND.U Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '-- 45 I -' DECRETO :NUMERO 486 DE 1902 (H.ARZO 1 8) por el cual e reconoce la efectividad de un grado J:1 Viupruülenle ti e la República, encargado del P-der .Ejeculiv­DXCRXTA Artículo único. Reconócese al r. Julio C. Escobar la efecti­idad del grado de Capitán, Comuníquese y pubJíquese. · Dado en Bogotá, á 18 de Marzo de 1902. ]OSE M UEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, AR.ISTIDES FER ÁNDEZ DECRETO NUMERO 487 DE rgoa (H.ARZO 18) por el cual se llama al servicio activo á un Jefe y se le destina .lfl Vicepruületsle tl1 la República, enca.*'gad- del Poder EjecuH•-, DEC.R~TA Artículo único. Llámase al servicio activo al General Celiano J. Correa, y destínasele como primer Ayudante G neral del Cuer­o de Ejército que comanda el General Pompilio Gutiérrez. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á I 8 de Marzo de r 902. ]OSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDES FERNÁNDEZ DECRETO NUMERO 489 DE 1902 (MARZO 18) por el cual se llama al servicio activo á dos J e fes y se le: destina El Vicepresüleflle de la Repttblt'ca, encargado del Poder EjeculnuJ DECRETA Artículo único. Llámase al ervicio activo á lo Sre . eneral Gregario Beltrán y Coronel Martín Berna), y d estú1a ~les. como primer Ayudante General del Cuartel general del EJérctto d 1 ordeste, é Inspector de las fuerzas que omanda el General Ul­darico Leiva, respectivamente. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 18 de Marzo de 1902. JOSE M NUEL M RROQUIN El Ministro de Guerra., A.RISTIDES F&RNÁNDltZ NC l 1! Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia "-- 452 _./ DECRETO NUMERO 496 DE 1902 (HAR.ZO 20) por el cual se hace un nombramiento El Vtcepresidenle de la República, encargado del Poder 1i(jecuHv~, DECRETA Artículo único. Por el tiempo que dure la ausencia del Sr. Dr. Santiago Cortés, quien se halla actualmente en campaña, n6m .. brase Jefe de la Secci6n d~ Inge nieros Cart6grafos, adscrita al Estado Mayor General, al Dr. elio Cifuentes Porras, con la mis­ma a s imilaci6n d e l anterio r. Comuníquese y publíquese. Dado en ogotá, á 20 de Marz o de 1902. JO E M NUEL MARROQUI El Ministt~o de Guerra, ARI TIDES FER ÁNDEZ ECRET NUMER 501 DE 1902 ( :MARZO 20) por el cual se conftere un ascenso El Ví"cepresülenle de 1 Rep!Íblica, a1cargado d 1 Pode•· Ejeculz?Jo, DECRETA Artículo único. ciéndese á Ce pitán al Teniente José Ianuel A 1· ia. omuníquese y publí uc e . Dado en Bogotá, á 20 e arzo de 1902 . J , E ~1 UEL M RROQUI E l Mini tro de uerra, ARI TIDE FER .. • ,l'WEZ D ECRETO UMERO so DE 190.2 (l\tARZO 20) por e l cual se hace una promoción El Vieepresideule de la República, encargado del Poder EjecuH.,,, DECRETA Artículo único. Promuévese del puesto de Inspector General de la 1.• Divisi6n del Ejército de Occidente, al General David Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colon1bia L 453 -.J ncha al puesto de Ayudan e General del Cuartel general del j6rcito. Comuníquese y pubHquese. Dado en Bogotá, á 20 de Marzo de 1902. ]OSE MANUEL MARROQUIM JLl Ministro de Guerra, ARISTIDES FERNÁND.xs DECRETO NUMERO sos DE 1902 (MARZO 20) por el c"al se fija una asimilación El Vicepresidente de la Rep1Íblz''ca, encargado del Poder F:ieculitJ# 1 DECRETA Artículo único. Para los efectos fiscales, asimilase á Comisa­ ·o de 2.• clase al Sr. Luis Chavarro, Telefonista del Cuerpo de olicía Nacional. Comuníquese y pubHquese. Dado en Bogotá, á 20 de Marzo de 1902. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDES FERNÁNDltZ DECRETO NUMERO 508 DE I90:l (MARZO 20) por el cual se llama al servicio activo á un Jefe y se le destina. El Vti:epresidenle de la República, a1cargado del Poder .FiecuHv#, DECRETA Artículo único. Llámase al servicio activo al General Manuel :M. Leal, y destínasele al Estado Mayor g neral del Ejército como primer Ayudante general. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 20 de Marzo de 1go.2. ]OSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDES FERNÁND.EZ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia D ECR E TO NUMER O 524 DE 1902 (MARZO 24) por e l cual se ll a m a a l servicio a ctivo á un Jefe y a e le destiaa .Zl Vicepresülenle tle la RepúbHca, encarzad- del P()d~r .F:feculiPI , DECRET A Artículo único. Llámase al se r vicio activo a l Sr. Ge ne ral Pe .. dro A. Pedraza, y destínasele al puesto de primer Ayudante ¡rene .... ral del Ejército de l At1ántico. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 24 de farzo de 1902. JOSE MANUEL MARROQUI E l Ministro de Guerra, ARISTIDES FER ÁNDEZ DECRETO UMERO 534 DE 1902 ( H.<\RZO 24 ) por el cual se confiere un ascenso El Vicepresüienle de la R~públzca, ellca,·gado dd Poder .Ii!fecuH o, CONSIDERANDO Que el 'r. Coronel Honorato Díaz ha venido prestando im­portantes ervicios á la cau a, di tinguiéndosc como valiente en las acciones de armas á que ha concurrido en el Departamento del Tolima, D1tCRETA Artículo umco. ciéndese al Sr. Coronel Honorato Dfaz á General efectivo de :arigada. Dése cuenta de este ascenso al Honorable Senado en su próximas se iones, para lo efecto constitucionales. Comuníque e y publí uese. Dado en Bogotá, á 24 de Marzo de I 902. ]OSE M. UEL MARROQUIN El ~finistro de Guerra, ARISTIDES FER."fÁNDEZ DECRETO U~IERO 544 DE 1902 ()tARZO 26) por el cual se confiere un ascenso y se hace un nombramiento El Vzcepresidenle de la Repúbbi:a, encargad' del Poder Ejecuflv,, DECRE A Artículo único. A ciéndese al r. Coronel Dr. Antonio Gutiérrez Rubio á eneral graduad , y nómbrascle uditor General de Gue- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \.._ 455 -' -"a del Ejército del Nordeste, que comanda el General Nicolás erdomo, asimilado á General de Brigada para los efectos fiscales. Dése cuenta del ascenso al pr6ximo Congreso. Dado en Bogotá, á z6 de Mar.lo de 1902. JO E 1\I NUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARI TIDES FKRNÁNDxz DECRETO NU ERO 545 DE 1902 (MARZO 24) por el cu t se llama al servicio actÍ 'f'O á un Jefe y se le destina El Vicepresülenlt de la RepúbliCa, encargado del Poder Ejuulz711, DECRETA Artículo único. Llámase al servicio acti o al Sr. General Luis . Moreno y nómbrasele primer A udante general del Ministerio 1e Guerra. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 24 de Marzo de rgo2. JOSE M UEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTrDE F.ERNÁNDEZ DECRETO UMERO 554 DE 190~ (ltARZO 3 1) por el cual se U m a á un J efe al scTYicio activo y se le destina El Vzeepresidenle de la República, encargado del Foder Ejecuil'•-, DECRETA Artículo dnico. Llámase al servicio activo al General EJoy Caicedo y destínasele al Ejército de B yacá en el puesto que le designe el Jefe Civil y Militar de a ue l e partamento. Comuníquese y ublí uese. Dado en Bogotá, á 3 1 de Marzo de I 902. JOSE MANUEL MARROQUT!t' El Ministro de Guerra, AIISTIDSS FxRNÁNDU Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '-- 456 -' DECRETO NUMERO 559 DE rgo~ ( 1ARZO 31) por el cual se confirman varios ascensos El Vicepresidente de la República, encargado dd Poder .F:fecuHv", DECRETA Artículo único. Confírmanse los ascensos conferidos por el Sr. General Ramón González Valencia á los Coroneles Manuel María Valdivieso, Pedro León Mantilla y Pedro Eduardo Díaz, á Gene­rales graduados. §. Dése cuenta de estos ascensos al Honorable Senado en sus próximas sesiones, para los efectos constitucionales. Comuníquese y publíquese. Dd.do en Bogotá, á 31 de Marzo de 1902. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ARISTIDES FERNÁND~ DECRETO NUMERO 561 DE 1902 (HAR'ZO 3 1) por el cual se hacen dos promociones ,m J'í~epresidenle de la República, encargado del Poder .E:fuuli•,, DXCRET.A Artículo único. Hácense las siguientes promociones : El General Aurelio Vá quez F., Inspector general de la Divi­si6n Malamundo, al mismo puesto en la División que va á organi­zar en Chocontá el General Desiderio Becerra ; El General Zoilo Forero, Ayudante General del Cuartel Ge­neralísimo, al mismo puesto en la mencionada Divisi6n que va á organizar en Chocontá el General Becerra. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 31 de Marzo de 1g02. ]OSE MANUEL MARROQUI El Ministro de Guerra, ARISTIDES FxRNÁwnu DECRETO NUMERO 562 DE 1902 (MARZO 31) por el cual se hacen unos nombramientos El VicepreSlaenle de la RepúóHca, encargado del P~der EJecuHv,, DECRETA Hácense los iguientes nombramientos para Comisarios de la Sección 5 .• del Mjnisterio de Guerra, en los Sres. Manuel Neira, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • Boletín Militar de Colombia '- 457 _J Ambrosio Suárez, Pablo E. Mancera, ure lio Perilla Leonidas Rodrfgue~, Marco . de _Urbina B e lisario Caro, Angel María To­rres Damel Castro, LUJ Rodríguez, Arturo Luna, Luis María ancada E. M .nuel . Rodríguez Rafael Ruiz Juan María Ro­mero L., Arturo León, H e rmógenes Duarte, 1igue l Vargas Agus­tfn ovoa eftalí Torre ntonio García, ayetano arada, Luis Martínez Gonzalo Eche verri, Cebedeo La-rrota y Arcadio Cal­derón. Comuníquese y pubHquese. Dado en Bogotá, á 3 1 de Marzo de 1902. JO E MA UEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, AIUSTIDR S FRRNÁNDRZ DECRETO NUMERO 563 DE 1902 (MARZO 3 1) por d cual se declara insubsistente un nombramie nto y se hace otro El V.ceprendenle d1 la Repúbltca, encargado del P otkr E.fecultfl~, »ECRETA Artículo único. Declárase insubsistente el nombramiento he­cho en el Sr. Luis María Burgos para Comisario Pa¡:-ador de la Díviszün Julio Arboleda, y n6mbrase en su reemplazo al Sr. Fran­cisco Sanmig-uel. Comuníquese y pubHquese. Dado en Bogotá, á 3 1 de Marzo de 1902. JOSE MANUEL MARROQUIN El Mini tro de Guerra, A.RISTIDE FxRNÁNDKZ DECRETO NUMERO 564 DE 1902 (MARZO 31) por el cual se hace un nombramiento El Vl'upresidenlt de la Repúblzca, 1ncargad1 d1l Poder EjecuHvD, DECRETA Artículo único. N6mbrase Comisario Pagador de la Columna Fernández, que se organiza en Pacho, al Sr. Coro!_1e1 '!?~ ó. p e r o Cal­vo, quien desempeñaba el mismo puesto en la 1. DlvtsJon d e e­serva, que quedó eliminada, asimilado á eneral para los efectos fiscales. Comuníquese y publíquese. Dado en Bo¡:-otá, á 31 de Marzo de 190~. JO E MA UEL MARROQUIN El Mini tro de Guerra, ARISTIDES FE.aN1NDRZ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '-- 458 --' - Doctrinal MANUAL PARA L PREPAI ACION • DE LA COMPA I~ AL COMBATE POR EL GE ERAL DRAG MIROFF ConHnúa 1 1 o.-Las instruccion es con cartuchos de guerra son también maniobras de simple acción con ólo esta dif rencia: que aquí las evolucione e tán acompañadas de lisparos obre blancos que repre entan al adve rsario y colocados sobre la po ición., cuya toma constituye el objeto de la maniobra d e simple acción . r 1 1.-I TALAcró ~ vx BLANcos-Los blancos se colocan en for­mación de combate, es decir, d e manera de formar una cadena y una reserva. La prime ra se representa por m e dio de blancos pe­queño , iguales n dimen ione á h mbr s aislados, en las diferen­tes posiciones del tir·ador; la segunda se indica con cua 1·os colo­cados á una distan cia con,·eniente detrás de la cadena. 1 12.- Para fijar los blanco precLo S"'oger un terreno en el cual los tiradores no distingan señales particularc que 1 s sir­van d e punto de apoyo ue los ximan de apreciar la distancia á la vi ta. Los lanco ue figuran la cadena no deben estar dis­puestos sobre una línea regular sino col cados uno un poco ade­lante, otros un poco atrá de la línea general del frente, en cier­tos l ugares má juntos, en ot1·os má separados. 1 13.- i el terreno se prc ta á ello, hay que escoger, ara la coloca ción de los blanco , po icione cntajo as para la def a, tales como en r alidad odría e cogerlas el enem igo. En londe hay trincheras hay ue fijar al O"unos blanco obre las torrecillas, para mostrar á lo hombres e l m leo lel tiro en l ataque de trincheras . 1 14.-ÜRDEN DE LA l.' TRUCCION-La compañf se adelanta en columna de viaje ha ta el mom nto n que lo xploradores des­cu ren los bl neos · ent nces la cad na de lo xploradores e de­tiene, y u jefe envía á pre ·enir al J efe d compañía que descubre blanco á tal di tancia n tal cantidad y de tales dim n ion Al recil ir este inf rm , el J efe d Compañía toma sus di po­sicione como e ha indicado para la n1aniobr·a d imple acción. La ejecución de las oblig-acion s qu impone ta in truc i6n á los ca os y sargent y á lo J fes de Escua ra, adquiere, para los di paros de guerra, una importancia e pedal, y el Coman an­te d e la cadena d ~be vigilar con tantem ntc á fin de que sus in­medi to ubordinados no se duerman. La desigual ad con ue se repar ten los blancos sobre la línea enemiga, atrae la alenci6n res­pecto de la elección de los objd/vos más ventajoso , y la ignorancia Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín ilitar de Colombia '- 459 ___J de la distancia obliga, después de estimar esa distancia á la vista á no comenzar el tiro sobre toda la cadena sino al contrario J.. compulsar esta determinación por medio d~ golpes de prueba. Solamente de pués será cuando puede fijarse el alza. I r S .-Las instrucciones con cartuchos de o-u erra confirman de­finitivamente á los tirador s en la costumbreb de buscar un punto de apoyo para su arma, asunto que debe confiarse únicamente á su sagacidad personal. 1 propio tiempo se abtiene otra ventaja (la de que el tirador se pon á cubierto), pero in meno-ua de la disciplina, desde Juego que se considere lle en tiempo de paz el hombre no se preocupa sino de disparar con certeza. y nunca de defenderse. r 16.-En instrucciones con cartuchos de guerra, conviene re­correr la serie de ejercicios si¡ruientes: unión de e c uadra contra un ataque de caballería, marcha adelante 6 á retaguardia, movi­miento de rebase de la cadena, y resistencia á un movimie nto de rebase del enemigo. Hay u e pone1· tanto cuidado e n rebasar la línea de los blancos, como en una maniobra d e impl acción or­dinaria; y en los primeros fcmp s, para· dar á lo soldados que están encargados de e te m vimiento, un obj to má alpable, conviene fijar algunos blanco sobre uno de los flancos, 6 obre ambos, sobre una línea inversa. L caballería tam ién puede figu­rarse por medio de blancos de conveniente dime nsión. Convie ne co­locar estos último de manera que no sean descubiertos ino cuan­do la cadena e ha acercado como á 300 pa os y quizá m eno . Si el terreno no permit _ encubrir l o blanco , con,·ie:1e advertir á los hombres que no deben isparar ante de que e le avise: ata ue de caballería &e. Observación- e puede también o1·gan1za1· blancos movible al rededor de un eje horizontal y hacer que caiO"an erticalmente p~r medio de un hilo en el momento mismo en ue se pretencl mam­festar á los tiradore la aparición inopinada d la caballería. I I 7 .-Con el fin de enseñar á los hombre las ráctica para resistir un mo ·imiento de reba e con ~llene di poner e n el pro­longamiento de la líne a e blanco , algunos que formen roche ofensivo, y de modo de que no se les pued de cu rir desde e l rin­cipio del ataque. Luégo se ordena á la cadena que jecutc un mo­vimiento de rebase sobre el otro flanco del dv r ario. uando la cadena se ha acercado de la posición ue upone ocu1 a a por Jos tiradores enemig s lo ufici · nte p ra que lo blanco . ue re­pr: esentan el movimicn o de r cba e ea n de cubi rtos e d1 p r an entonce una 6 dos escu dr de la re erva, e modo que esta nue a cadena puéd tomar oblicuam n e con sus fu o los blan­co qu figuran el m o imientv de reb se. E ta. e . un de las prác­tica má~ po erosas par opon r á u mov1m1ento de tal natu-ral za en un comb le real. Observación-Otra práctic , no meno eficaz, con iste n ame­nazar al enemigo con cortade la parte de su cadena que r presenta el movimiento de rebase, por medio d un ataque de nuestra r - Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 460 _J serva. Este medio -puede ponerse de manifiesto aun con solo una Compañía, fraccionándola en dos campos. Pero es más cómodo para esto esperar á las maniobras á doble acción de unidades más fuertes que la Compañía. oo V o:o V 0 ~o V 0 ~o V o o o o o o o o o o o o o o 000000 o o o o o o o - o o o o o o o a oo0 1 : . o o pos1c1ón o o o o o o o o ~u oo o ...... -· 2.• posición lUancos --- .... ···· ••• •• ::::::> V V V V _ La Compañía ataca como se ha indicado. El Jefe de Campa­nía ordena rebasar el flanco derecho de Jos tiradores del adversa­rio. Cuando la cadena ha llegado á 500 metros cerca de los blan _ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 461 _J cosque representan e os tiradore , el Jefe de Compañía desprende de la reserva una escuadra ar tomar oblicuamente los blancos que figuran el mo imiento de rebase del enemigo, y el ataque con­tinúa. EL GRA .. S ADO {Continúa) IV ConllÍIIÍ.a YOR Tenemos, pue que al inistro de la Guerra corresponderá como hasta aquí, y según el artículo 4.0 de la Ley de 19 de Julio de 1889, la organización y gobierno del Ejército y de los servicios militares, estando á su cargo la administración y dirección supe­rior del mismo. Para el desempeño de su misión, en lo que á la preparación de la guerra e refiere, principalmente, estará si tido del Jefe de E tado Iayor del Ejército, y n lo que afect á la admini tración y gobierno de lo servicios militares, por el ubsecretario de la uerra. El Iviinisterio de la Gu rra, ues comprenderá e tos dos grandes órganos: 1.0 La Sub ecretaría y la ecciones dire~tiva . 2.0 El Gran E:stado 4 Iayor ó E ta o ... I yor Central do ·Iayor general. (Para evit r. confusione sería conveniente denominar., como e ha c Generalato al conjunto e ~.;;nerale en u La ubsecr taría de uerra y la ecci n el Mini · terio pr píamente dtcho) entenderían guien es: 1.0 Go ierno y adminis ración del Ejército. z.0 Personal del mismo y to cu nto on él se relacione. . 3.0 aterial e Guerra y de todas el e en la parte admt-nistrati va. 4.0 Ju ticia militar. 5.0 er icio militares. 6 ° Reclutamient y eserva .-Efectivo . 7.0 Instrucción militar. 8.0 Inspección de lo establecimiento técnico y fábricas de armas y municiones. . 9· 0 In pecci6n de las tropas (ejercida por medio de los ene-rales designado al efecto . . . 10. Ejecución de todos los ser'f ictos y órdenes relatlVOS á cuanto queda expresado. Al Gran Estado Mayor correspondería: A) Organizar la preparación para la guerra. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 46:l _) .B) Dirigir la alta instrucción del Ejército. Al efecto, tendrá á su cargo la qecución del mando en el Ejér­eito en cuanto se relacione directamente con los movimientós de tropas que exija la misión que en A se le señala, y además: r .0 La Preparaczon para la gu.erra en toda su extensión, de modo que deberá necesariamente desarrollar Jo s planes y traba­jos de organización general del Ejército y particulares de cada arma 6 servicio que por el Mini stro se proyecten lo mismo en paz que en guerra, expresándose, en ca o contrario, ~u e son de la libre iniciativa de éste y sin que en eJJos haya intervenido el Gran Estado Mayor. 2. 0 Estudiar y despachar todos los asuntos relativos á defensa d€.1 territorio, planes de campaña, operaciones, instrucció n, manio­bras, movimientos de tropa en paz y en guerra, movilización1 vías de comunicación, medios de transporte material de guerra (proyectos, conservación, aumento y dirección), requisición de g-a­nado y d e elementos de toda especie, abastecimientos de t odo gé­nero para el Ejército, estadística de éste y de los extranjeros. El jefe de Estado Mayor del Ejército colocado al frente del Gran Estado ;wqyor, será el J e f e del Cuerpo de Estado Mayor del Ejército y Director é Inspector General del mismo, por lo tanto. Igualmente tendrá la alta dirección para cumplir con el encargo que se le confía por la letra B, de la Escuela uperior de Guerra y examinará los proyectos de grandes maniobra , cuando no se l e encomiende al Gran .Estado Jviayor la redacción de los planes de ella s, a í como de los ejercicios prácticos de las grandes unidades. Las reales órdenes que e l Ministro no firma por sí mismo, serán comunicadas por el Secretario de Guerra, cuando se trate de asuntos que caen bajo la competencia de lo que propiamente lla­maremos .Niinisterio, y las disposiciones que corre ponda adoptar por el Gran Estado Mayor, en cumplimiento de su misión, y que no exijan real mandato, las hará ejecutar el j efe del Estado Ma­yor general, bien por sf bien en nombre del Ministro. " ólo los a suntos que una vez estU<.tiados y acordados con aquél hayan de ser objeto de real resolución, pasarán al Mini~t-erio de 1& Guerra." (Proyecto del General Linares y dictamen de la Comisión del Congreso, de I 1 de Diciembre de 1900). Nos parece que queda bien marcada la línea divisoria entre los dos órganos esenciales que han de funcionar bajo el mando di­recto é inmediato del Ministro de la Guerra. -•*• Intentemos, para dar idea aproximada de la manera de fun­cionar el Gran Estado Mayor, una organización interna de éste; claro es que sin la pretensión de acertar1 y s6lo con el fin de poner de relieve la importancia y extensión de sus cometidos prin­cipales. Seguramente que incurriremos en error pero la intención nos saJve. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Héla aquí: Boletín Mi lit r de Colo1n bi '- 463 -' zcc ró. ex. ttAL-Prz"mer .f\legociado: Dirección é Inspección ge-ner~ l del Cuerpo y servicio de tado Mayor y de la Escuela Su-enor de Guerra-P rsonal-Contabllidad-Rel ciones Exterio­res- Servicio interior y exterior-Correspon encia- euundo Ne­gociado: Orden público- rd n s para la mo ilización d~l Ejército y su _res~r a -Movimiento de tropa en paz y en guerra-Ter­cer ~goc1ado : Intendencia- uarlo N~godado: ervicios sanitarios. Quz'nlo Mgoáado : Depósito de la guPrra-Biblioteca- rchivos­Imprenta &e- xlo M·o-oáado: Informaciones y Estadística. ECCIÓN DE ORG • 'IZ eró -Primer 1\'égoczado: Organización ge­neral en pa-z y en guerra efectivo , di tribución, guarniciones­Plane de movilización del jército activo, requisa de ganados y carruaj - ·uundo 1 ~goaado: Plane de movilización de las reser­vas y pr ración e la movilización de las plazas fuertes-Mate­rial y abastecimiento de las tropas-7h cer 1'\égoc J·ado: Organizacio­nes particulare e la Infantería y a all rfa-Cuarlo Negodado: Idem de rtill rla é Ingeniero - Quútlo ~gociado: ldem de la Ad­ministración !ilita1~ y de la ani a Militar-Sexto Tegociado : ldem de los cuerpo y ser icios spe iale no numerado nte - épü­ti'mo iYégocz"ado: cuartelamientos. ECCIÓ:-.l EXTRA. JERA-( Esludio di' /l)S ~jf!rátos e iranj~ros)-Prz'­mer euoci do: P rtugal rancia Inglaterra. M rru cos y Túnez­& gruzdo egoczado: Al mania, Ru ia, Turquía, Grecia ustria-ung- ría, E tados danubiano , uiza Italia B élgica Hol nda Di­namarca, Suecia y oru ga- Tercer 1\~goriado: E tados america­nos- Cuarto Negociado: China, Japón, Egipto é Indias-Quin/o Ne­godado: Marinas extranjera - lo Negocz"ado ( técnico): Estudios relativos á la Artill ería f rtificaci ne y vía férreas de la di e r­sas naciones-Sl.'J>Izino Negodado: gre a os y comisiones militares en e 1 Extran j ro. Al estudiar Jo ejércitos e tranjeros a arcarán lo Negocia­dos respectivos todo Jo relativo á or ani7..ación, r glamentos, ma­niobra medio de a ción par ataqu y d =-fensa arm m nto, ~ r­tificacione , formacione d com ate, movilización, concentractón, teatros de operaciones de de el punto de vi ta topográfico, políti­co, dmini trativo y estadí tico. ECCIÓ ·DE OPERACIONR nLI RE -Primer Negodado: Pr para­ción, ag¡·upamient y mpl o de las fuerza nacionales, teniendo en cu nta la eventualidade d e o·uen·as más pro able -Elabora­ción de los planes de concentración-In truccione para la jecu­ción de los planes que se adopten p r el G bierno-.&gundo Nego­ciado: Fen·ocarriles eta as y vías nav ga les-Planes de tran - porte de tropa y ~aterial- rganiz ción de los t1·ansportes ~n tiempo de paz por las vías terre tre. y madtin:a -.-.Tercer N~gocla­do: Preparación de las Q'Tandes manto ras y eJercicJos práctlcos­Examen de los reglam~ntos de maniobras-T'c~ as ias armas. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \.._ 464 _/ SaccrÓN DE DEFENSAS DEL REI o-Fortificaciones-Artillado Estudios técnicos del material de guerra de todas clases-In ven· ciones y progre os que afecten á la industria militar-Planes . proyectos-Costas y fronteras-Marina militar, &c. &c. La Sección Central será dirigida directamente por el Jefe d Estado Mayor General, auxiliado por el General segundo jefe con el objeto de que cuando éste sustituya á aquél, por cualquie concepto, esté penetrado del conjunto de los trabajos. Al frente d cada sección habrá un General. *• * * El personal que presta sus servicios en el Gran Estado Mayor.r. ¿debe pertenecer exclusiva mente al Cuerpo de Estado fayor del Ejército ó á las di versas armas é Instituto ? Oigamos la opinión de una persona competentfsima y quepo su procedencia no puede er tachada de parcial: e Dados el enla­ce y armonía que debe haber entre las fuerza armadas de tierra y mar-dice el Generai uárez Inclán *-es á mi juicio, preci o que en 1 E te. do Mayor Central, E CUYA co:MPO rcró¿· HAN DE E·- TRAR ELEME T DE TOD L - RM Y CUERPO D E L EJÉRCI T O en la r elación r on la índole coNLple.Ja d t su coJJulúio~ exista también una ección de la iarina, con lo cual se obtendrá una perfecta conjunción de las fuerzas terrestre y navales que e in­dis¡.> n a le, i ha de e' itarse que con la acción independiente y aislada d e unas y o tras produzcan gra es irr mediab1 s fra­ca os.'' Por l u e hace á ue figuren .1 c iale de Marina en el Gran Estado l\1ayor, s ólo diremos que del E ta o Iayor p rticular del Mini tro d la :tu e rra francés forman éstos part } a í como cía-les del ~ j é rcit d e l tado ... Iayor del Iini terio de ~Iarina. En cuanto á que 1 personal de las plantillas del ran E !vfa) or lo compongan jefes y Oficiale de todas la arma y po estamos pe fectamente de acuerdo con el i1u tr autor e la Guerra d e separación d e Portugal. En 1 proyecto del General Lina­res se previene que para el per anal ajeno al uerp de E tado Mayor que haya de prestar sus s rvicios en el Gran Estado 1\Ja­yor erán preferidos lo que posean diploma de aptitud para est servicio. Es rnuy justo. l esumiendo todo lo e ·puesto: 1. 0 El Mini tro de la Guerra debe tener en sus mano.., la di­rección general de todos los asuntos militares no siendo conve­niente en manera alguna que exist-a, con independ ncia de aquél, un Jefe de Estado Mayor general. 2. 0 Se hace necesario crear un Centro encargado de la prt.·­paración para la guerra, del perfeccionamiento de la organización • Véase La Nacidn M1/itar, año 1, número 9. 0 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín ilitar de Colombia '- 465 -' general y de auxiliar al '1ini tro n todo lo relativo á operaciones militares. 3.0 Que al frente de dicho entt·o debe haber un Teniente General com~ jefe de E tado ayor general, y en tal concepto d. pachará. dtrectamente con. _1 ,J~vlinistr (proyecto d 1 General Lmar y dt.c~amen de la Comt IOn d l Congreso de los Diputados, de r 1 de Dtctembre e rgoo). P drá ser nombrado en comi ión un General de División, cuando circunstancias especiales lo exijan 6 su extraordinaria aptitud s a { lo acon jen. 4.0 Que el per anal del Gran Estado layar ó Estado 1ayor Central ó E tad ayor gen ral (como e qui ra llamar á ese Centro) debe componerse de J fes y Oficiales de Estado ~Iayor infantería, caball ría, artillería é ingeni re . También fio-urará.~ en lo gociados propio de su e p cialidad los del Cu~rpe de dmini tración militar y Sanida militat· . 5 .0 Que el Gran Estado ).i!ayor 6 como denomine, debe formar part inte rante e l ... Iini-terio tic la Guerra. FEDERICO DE MADARIAGA E tJ C O M U A E P JJt l\1A. 1 UEL MOR NO URRUCA (Continúa) • rt. t6. Formaron par e del E taJo .7\byor C ntral: un General de Bivisi6n de rigada, proc dent o-radua lm ente. los 500 metros emplea la metralla con fueo-o rápido, que dn·ige principalmente e n rala~ alas y la fu rza. de eg·unda línea que á retaguardia de ellas, avanlan n r Pn rompacto on o jeto de cargar~ sobre el flanco. i á pe at· dt:. todo, 1 ai.aqu progre a y la batería e asaltada . los in·ientcs y tropas d o tén se arapetan detrás de lo carru - je y r i ten ha . ta e l último extremo. e igu 1 recurso se echa mano en el ca o raro de que la ar­tillería e ,-ea orpr ndi a en marcha por una carga in ti mpo de á hacer fuego ni sostenes que la protejan. EMPLF. ÁCTICO DI<: L.\ ARTILLhR{A DE ~IO. TA,""T.\-La artillería de montaña in'e en todo 1 terr no , pero u empleo es preferente en 1 carpados y ólo acc ibl s á la infantería, en lo que ca­recen de camino pra tic bl s y en los muy cultivados y cortado por acc uia zanja ú otro bstáculo , 6 cubierto de osqu donde no pudiendo mo,·et- e la artillería montada, uple su falta 1 ya ue no puede r·eemplazarla p r completo. a ventaja principal de e ta a1 ti11ería consi te en lo r·educido i 1i de su material, ue dándole gran soltura y facilidad de mo imi tos l rmite alcanzar po~iciones casi in ccesíbles, des-de la cuales rol: ustece y apoya la acción de la infantería. Tal e condicione J dan un alor inapreciable en l as penosas operacio­nes de la guerra de partidarios, cuyo teatro ordinar io son las co- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '-- 467 _..) - narca montaño s, y en la que e mprenden en aí inculto ) vírgenes, que careciendo e medio de abastecimiento de comu­licacione y de toda cla e de r cur o , exig- n tropas módle ue .e acomoden á todo y a t ~n á í mi ma . T mbién t. ne útil 1 1plicaci6n en la guerra r- ular pat·a obr r n la 1 art difícile : lel campo e batalla, a í com n tocl cla e de n'icio a ,·anzado. L rincipios g-enet·aJ á que e aju a l empleo de 1 arti- ! ler.ía en marchas y combates, on ig-ualm nte aplicab] s á la de ' non taña aunque con la alteraciones indi n. a 1 s n la la e de , ;uerra á que de ordinario e de tina. En los terr nos montañoso dond la v ntajas material s de a defen i" a dqui crcn, por la fortal za el la 1 o icione , una su­perioridad tal obt·-'> lo m e dios of n ivo que hacen muy difícil el em leo e on6mico v á la "' z ficaz el la artiJiería ontra Has, e ita todo ataque dit· cto, y procura, on m o\ imientos envoh ente engañ r 1 enemi
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VI Serie III Tomo I N. 15

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