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Imagen de apoyo de  Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año II N. 66

Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año II N. 66

Por: | Fecha: 27/08/1898

Año ti 8ogotá, Agosto 27 de 1893. · ~limero Sft BOLETIN M·ILITAR ~·.-.....-- ORGANO DEL MINISTERIO DE GUERRA Y DEL EJÉRCITO -·---Director, ALEJANDRO POSADA Son colaboradores natos de este periódico, todos los Jefir )' Oficiales del Ejército de la República. LAS LINEAS DE BATALLA EN EL COMBATE OFENSIVO DE LA INFANTERÍA ( CONCL tJSJÓN) LA '2.• LINEA Esta línea debe producir la decisión del combate por medio del asalto y del desalojamiento del enen1igo. A este fin su fuerza numérica debe ser por lo menos igual á la de la 1.• línea. La 2.• línea sigue el movimiento de avance de la 1.•, conservando con ella la distancia de 500 á 6oo pasos, y se mantiene en completa inactividad hasta llegar á la J.• zona; por Jo tanto, debe disponerse en formaciones d( marcha, que disminuyan en lo posible sus bajas. Cuando la r.• línea ha avanzado 200 ó 400 pasos, dentro de la 3.• zona y se sostiene en ella, la 2: línea ha de ganar inmediatamente el espacio de soo á 6oo pasos que ]a separa de Ja I :, á fin de aprovecharse de la prepara­ción para la decisión, que aquélla ha alcanzado. La 2. • línea, tardará por un orden regular, de 5 á ~· minutos, en recorrer dicha distancia, y durante ese tiempb las tropas de la 1.• línea harán fuego vivo, que será eficaz Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 106 .BOLETÍN MILITAR y n1ortífero, á fin de quebrantar hondamente al enemigo en los n1omentos críticos que preceden al asalto. Esto con­viene tanto más, por haber demostrado la experiencia que el asalto sólo tiene éxito cuando las tropas avanza¡¡ sin detener se, pues cada detención dificulta eKtraordinariamcnte ]a prosecución del movimiento, y exige la reunión de tro­pas fre~cas. De aquí la necesidad absoluta de causar gran­des pérdidas al enemigo, en el mon1ento de empezar el asalto. La misión impuesta á Ja 2." lrínea se facilitará conside­rablemente si sus unidades ó subdivisiones forman la n1is­n1a unidad superior con las unidades respectivas de I: línea. (Esto es, por ejemplo, el mismo regin1iento pone un batallón en la r:' línea y ctro detrás de aquél, en Ja 2.•) La configuración del terreno detcrn1inará si p2.ra el .avance de la 2.· línea conviene q uc sus unidades n1archcn •en columna (por cjen1plo colun1na de batallón) ó en línea de pequeñas colun1nas (columnas de compañía), dejando siempre Jos intervalos necesarios para el despliegue y para disminuír las bajas p0r medio del aprovechamiento de los accidentes del terreno .. Cuando la 2• línea se componga de corto nún1ero de unidades, se conservará fácilmente su enlace á pesar del gran espacio que deben recor-rer. Las con1pañías podrán verificar tnovimientos diagonales para cubrirse con el te­rreno, sin que por elJo aumP.nten considcrablen1ente los in- ' tervalqs. Pero si la línea es extensa, se perderá la igualdad ~ en los intervalos, tanto tnás cuanto mayor sea aquella ex­tensión; y para que en el n1omento decisivo la línea no se n1anifieste débil en parte alguna, deben llenarse precisa­nlente dichos intervalos anormales. De aquí que en toda 2.• línea con~puesta de 4 á 6 con1pañías, por lo menos, sea necesario disponer un segun­do escalón de apoyo, cLiyo objeto es, durante el avance hasta ht. J.~ zona, y después, llenar inmediatan1ente los cla­ ·ros 6 intervalos anormales qve resulten en el prin1e" escalón. ?e comprende que el escalón de apoyo ha de ser débil ·oon relaci6n al I .0 ó principal, bastando que su fuerza sea Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 130LETÍN MILITAR 1fa n1itad de Ja de este últin1o. Dicho escalón de apoyo tiene, además, en el con1bate ofensivo otra misión de la. ·'Cual se hablará después. El escalón de a:poyo debe seguir al primero á una dis.: tancia de 300 pasos, y sus sub di visiones se colocarán de­trás de los intervalos existentes entre las unidades del :prin1ero. Se ha dicho antes que ]a 2.• línea de batalla se une á la r.a para una acción con1Ún, cuando ésta ha. alcanzado la ·distancia decisiva, que se ha fijado, por la eficacia del tiro de fusil, en 400 á 200 metros Así pues, la entrada en acciótll de la. 2.• línea, supon~ que la I ." ha alcanzado estn. distancia decisiva. Tan pronto con1o la 2 ... línea ha llegado á JO ó 40 pasos de la r.'-, ó sea de su 1 ínea de fuegos, marchan ambc1s' al asalto. Para llevar á cnbo el asalto inflw ye considerabletnente la distancia real á qu•e la primera línea bta hecho alto. La experiencia ha ensei'íado que el asalto no puede físi­camente ejecutarse por n1edio de un avance 110 interrum­pido, cuando para llegar al choque con el enemigo hay que recorrer una distancia n1ayor de 200 pasos; es decir, que la I. • y 2.a líneas no deben dar el asalto., si no han llegado á ·establecerse á dicha distancia. Hay que señll.lar, pues, dos casos y marcar el corres­pondiente proceaimiento:: I .0 Ol1e se ha cumplido dicha con1isión de llegar á 200 pasos. 2. 0 ~e la ·r." línea tuvo que detenerse á distancia tnayor, aunque ya dentro de la 3·a zona. En el prin1er Cáso, la preparación para Ja decisión del combate está tern1inad'l, y el asalto puede desde luégo dar­se por las dos prin1eras líneas en la forma que luégo se dirá. En el segundo caso la primera línea que ha absorvido ya sus sostenes y reservas, necesita un nnevo impulso para alcanzar la distancia de doscientos pasos. Tal impulso sólo la segunda línea (primer escalón) puede darlo, y á ese efec­to se en1pleará tOtJ.a su fuerza á fin de producir considera ­' bJe nún1ero de fuegos: Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. IOS BVLETÍN MILITAR Pero si aun así no fuera dable llegar á la distancia de doscientos pasos, considerada necesaria para el asalto, am­bas líneas ( 1 ·• y primer escalón de Ja z.•) aguardarán el escalón de apoyo de la 2.·, y hasta la 3.• línea ( 1) si fuera preciso, y de este modo, se dará nuevo poderoso impulso al movimiento ofensivo. La experiencia ha demostrado que la decisión de un combate ofensivo Ja produce casi siempre Ja multiplicación de fuegos, á la distancia decisiva de tiro (200 metros) . Contados son los casos de Ja historia moderna de la guerra , en que habiendo llegado el que ataca á 200 metros del enemigo, se ha visto obligado á retroceder. No obstante, si el enemigo resiste y no abandona su posisión, debe darse el asalto, y se ejecuta según las si­guientes reglas : 1.• La 1.• línea con todos los refuerzos que sucesiva­mente ha recibido, prosigue su avance, sin suspender el fuego vivo; 2.• Las fuerzas de la z .•línea (óladela3 .• si aquéllas han sido ya empleadas para reforzar ó sustituír la 1 :) for­madas en línea de columnas de compañía ó si conviene en una sola columna con frente de compañía ó media compa­ñía, siguen á ]a guerrilla á 30 ó 50 pasos de ella; J.8 Cuando la 1.• línea llega á So pasos del enemigo, el Jefe de ella dará la señal de ataque á la bayoneta. En­tonces cesa el fuego, la 1. • línea cae sobre el enemigo é in­mediatamente después lo efectúan también con mayor ímpetu las columnas ó columna de 2.a línea. Si el asalto, de este modo verificado, se ve coronado por el éxito, la n1isión de la 1.• y z: línea queda termi­nada con la ocupación de la posición defensiva. Lo que después debe hacerse para completar la victoria, correspon­de á la 3.n línea. LA J.a LINEA A la 3· • línea corresponde la completa destrucción del enemigo, después del desalojamiento de éste; ,problema que ,1) Una parte de la 3· r~~ línea queda siempre de reserva. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MJLITAR 109 se resolverá del mejor modo, permaneciendo la J.• línea á distancia y con independencia de las dos primeras. Estas, durante su activisfad, han hecho tan considera­ble gasto de fuerza, que momentánt;amente quedan inca­pacitadas de proseguir d combate; necesitan una pausa para rehacerse; y de aquí que para completar el trabajo efec­tuado por las dos prin1eras líneas sea necesaria una J.• · En el con1bate moderno se n1anifiesta con tal eviden­cia la carencia de fuerza en Jas tropas que han conseguida la decisión, que debe considerarse como irremisible falta toda tentativa de su posterior empleo. Como ya antes se dijo, la J ... línea no tiene por úni­ca misión la persecución y destrucción del enemigo des­pués de la victoria, sino que si Ja necesidad lo exige, se empleará igualmente en rechazar ataques del enemigo y en ayudar con sus fuerzas á las dos primeras líneas en ]a deci­sión del combate, ó bien Jas protegerá en caso de éxito des­graciado. La 3· • línea tiene, pues, un problema propio que re­solver, y es el primeramente enunciado; pero antes, esto es, durante los dos primeros períodos del combate, debe aten­der á los otros dos problemas, en particul':lr al que se re­fiere á los ataques del enemigo, que tendrán lugar gene­ralmente por los flancos, y con los cuales el enemigo tra­tará de oponerse al avance de las dos primeras líneas. La 3: línea debe tener una fuerza igual, por lo menos, á la de las otros dos, y su distancia á la segunda ha de ser tal, que pueda oponerse á tiempo á los ataques envolven­tes del enemigo. Según sea la naturaleza del terreno, podrá ser dicha distancia de soo á 8oo· pasos, que corresponde bien, tanto á la seguridad de la 3· a Jínea, como á su acción ofensiva ó de auxilio á las otras dos. Si desde el principio del combate se conoce ya el ala 2.menazada, la 3_a línea se sitúa reconcentrada sobre esta ala; en caso contrario, según sea 1a extensión del frente de ataque, se colocará en el centro ó distrihuída entre ambas alas. Respecto á su formación, se atenderá con preferencia á la disminución de pérdidas, siendo la más propia la for- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. J. JO BOLETÍN MILITAR ~nación en cblumnas con frente n1ayor ó n1enor; to~:fa vez que el problema que la 3·" línea ha de resolver exige mo­vimientos diagonales á gran d~tancia, los cuales se practi­can difíciln1ente estando en linea. El que está á la defensiva: aprovecha generalmente Jos n1omentos más críticos del combare para dar los contra­ataques de que se ha hablado. Estos momentos son cuan­do la tropa ofensiva n1archa al asa! to-, ó bien cuando victo­riosa en éste, se encuentra debilitada en sus fuerzas. La 3: línea tiene, pues, la misión de estar dispuesta en tales n1on1en.tos para rechazar todo ataque. Una vez ocupada la posición asaltada por la 1: y 2 ... línea, termina el cometido á ellas intpuesto. Pero, si la po­~ ición abraza cierta profLLndidad, el enemigo pern1anecerá frente á la Jínea· ocupada, resguardado por defensas pre­viamente construídas. Arr.ojar al enen1igu de sus últimas defensas, constituye el problema propio, especial de la 3 ." línea. Llegado este caso, las dos pr.imeras líneas pasarán rnomcntáneamente á la defensiva. Cuando. las circunstancias del combate no han exigido el auxilio de la 3·" línea,. bajo ninguno de los conceptos antes expresados, aq~élla se halla en las 1nejores condicio-. nes para continuar la ofensiva, ya victoriosa en la primera posición, hasta desalojar los últimos restos del enemigo. Antes de te.timinar este estudio creemos conveniente poner algunos ejemplos de Ja descomposición en líneas de batalla, de diferentes unidades tácticaB, según las reglas es- 9lecidas. Si se trata de un batallón que combate aislado,, es evi-.: dente que no cabe Ja descomposición en tres 1Í;ncas. Se forn1arán no obstanta los tres escalones de ]a pri­nlera línea, y la 2.a línea ó reserva general del modo si­guiente: · Suponiendo que el batallón (como hasta aquí se ha supuesto) consta de 4 compafiías, y éstas con ' fuerza de 200 hombres, de cuatro secciones; dos compañías eu la forma­ción n1ás propia para resguardarse del fuego enemigo, cons­~ ituirán la segunda línea ó rese,rva general.. Las d~os restan-. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Be.LE·Tf M:ILITAI\ 1 I I • tes compañías se descompondrán con1o sigue: media sección de cada compañía en guer¡.nlla (primer escalón), otra sección y media de cada compaííía servirá de sostenes (segundo es­calón) y se situará á retaguardia de la n1edia sección en guerrilla de su respectiva compañía. Lii.s dos secciones res­tantes de cada compañía, constituirán la reserva parcial (tercer escalón); y se situarán resguardadas del enemigo, bien en el centro det frente ó distribuídas por igual entr~ an1bas alas. Siendo una brigada com.puest:.t de 4· batallones la fuer­za que combate, el orden de batalla será con1o sigue: 1." línea.-Un batallón, descompuesto en tres escalo­tles del siguiente modo: primer escalón (guerrilla), cuatro medias secciones; segundo escalón (sostenes)) las cuatro n1edias secciones restantes y cuatro secciones; tercer esca­lón (reserva), las cuatro n1edias compañías restantes del batallón. 2.: Línc:.t.-Un batallón perteneciente al regimiento ó media brigada del batallón de I _ línea, for.¡nando el pri­mer escalón: dos compañías de otro batallón, constituyen · el escalón de apoyo. J ... Línea.-U n batallón y las dos co1upañías restantes cj.el anterior. Si se trata de una División compuesta de dos briga­das, el orden de batalla será el siguiente :· T." Línea.-Dos batallones. Cada batallón forma los tres escalones, bajo las reglas dadas en. el caso anterior. 2." Línea.-Dos bataJlones, constituyendo el primet· escalón. Estos deben ser los que formaa regimiento ó n1e­dia brigada, con los que respectiva mente están delante en I. .. línea. Los cuatro batallones que forman an1bas líneas corresponden á la misma brigada. Resulta así una unidad (regin1iento ó media brigada) en '2ada ala del frente de ba­talla, descompuesta en sentido de la profundidad, en I.& y 2." línea. Forma el escalón de aoovo un batallón . • J J." Línea.-Un regimiento ú n1edia brigada y el bata­llón restante. De análogo n1odo se descorppondrá un cuerpo de ejér­cito de dos divisiones. Este situará en cada ala del frente Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 112 ROL' ETÍN MILITAR de batalla una brigada, perteneciendo las dos, á la misma di­visión. Cada brigadá. pondrá dos batallones en 1: línea y otros dos en 2.•, de modo que los regimientos ó medias bri­gadas queden en sentido de Ja profundidad. Un regimiento o media brigada constituirá el escalón de apoyo de la 2: lí­nea, la brigada y el regimiento restantes la 3: línea. La norma general que debe seguirse, es la descomposi­ción de las unidades en orden de la profundidad, por lo que respecta á la 1 ... y 2: línea; y la independencia absoluta,~en lo posible, de la 3 ... línea. En la división ó cuerpo de ejército nos hemos referi­do tan sólo á Ja disposición en orden de batalla de la infan­tería. La caballería y artillería tiene señalado su puestoJy empleo en las diferentes fases del combate; pero con ello no variarán sensiblemente las recíprocas relaciones de fuer­za, colocación y empleo de las líneas de batalla, objeto de nuestro estudio. --· .... -- LA ESTIMACION DFL ~OLDADO (Á PROPÓSITO DEL INFORME DEL SR. MINISTRO DE GUERRA) Merece muy atenta lectura el Informe que el Ministro de Guerra, señor General Luján, redactó para conocimiento del Congreso del presente año, en cumplimiento del precepto consti­tucional que así lo dispone. Dicha pieza es un documento oficial de mérito por la clara y metódica exposición de los asuntos, por las acertadas observaciones que contiene y por el mismo buen es­píritu de disciplina á que ella obedece, por ser su autor militar dis­tinguido, pundonoroso y experto. En el corto preámbulo que pre­cede á la enumeración de los asuntos, dice el General Luján: "Por mi parte, no he traído al Gobierno más que mi buena vo­luntad de servir al Ejército, cuyo miembro soy, y al cual deseo vivamente ver mejorar día por día en disciplina, instrucción y moralidad, para que á la vez que orgullo de la Patria, sea firme sosten de su integridad y soberanía, dtl orden interno y de las ínstit,JCÍones vigentes." Formulado así, lacónica pero expresivamente el anhelo pa­triótico del señor Ministro, no es de sorprender que haya logrado dar cima á la labor que tuvo entremanos, con señalado acierto y singular consagración. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOL!TÍN MILITAR I J 3 Cuando en el mes de Diciembre, del año pasado, se hizo car­go de la Cartera de Guerra el General Luján, la atmósfera polí­tica no estaba del todo limpia y despejada: circulaban confusos pero persistentes rumores de turbación del orden público y el Mi­nistro de Guerra, empeñado naturalmente en mantener el orden, como la más primordial de las necesidades del pueblo colombiano, no pudo convenir en que se disminuyese el Ejército, sino que, al contrario, logró aumentarlo al efectivo que señala el artículo 1.0 de la Ley ]5 de I 896. Es muy satisfactorio poder apreciar por este sólo hecho, el buen espíritu y recto juicio con que el General Luján ocupó el elevado puesto de Ministro de Guerra, y envuelve una consoladora enseñanza para las filas del Ejército el empeño con que ha queri­do dignificar al soldado y buscar justo y gradual ascenso á las cla­ses, pudiendo decirse que á tan significativos puntos contrajo de preferencia su atención en el Ministerio. En la solemne misión de dirigir, de impulsar al cumplimiento del deber, ha coJJaprendido muy bien que las almas se igualan ante la idea más noble y elevada de la carrera de las ~rmas : el patriotismo. El peligro está en caer en la familiaridad, pero de ninguna manera en buscar las seduccio­nes de la bondad y de la hidalguía. Si se enseña á los oficiales á ser valientes, patriotas y enérgicos, no se les debe enseñar tám bien á ser buenos? La bondad debe ser efectiva, la moneda que no circula no reporta utilidad. A abrir nuev0s horizontes en la carrera, á esti­mular el mérito y los servicios de la tropa tiende el General Luján en su Informe cuando reclama la expedición de una ley de ascensos. Volviendo al punto primeramente enunciado de pie de fuerza existente, hemos de consignar las expresiones del Informe que de­notan el acierto con que el Ministro se ocupó en ese asunto y que, de otro lado, tiend~n también á la exaltación del soldado y de los Jefes del Ejército. Dice el General Luján, en las páginas VI á VII de su Informe: "Los periódicos de oposición han solidtado con mucha insis­tencia la rerlucción del Ejército, probablemente creyendo que con esa disminución las dificultades fiscales vendrán á menos; pero no han pensado en que los gastos que se hacen en el Ejér'-ito son re­productivos, son una economía hecha al país en desmoralización, consecuencia natural de la guerra civil, sin contar el derroche de la riqueza pública y la paralización del comercio y de las pocas indus­trias que existen entre nosotros; ocho días de guerra causan gastos infinitamente superiores á los que hace el Gobierno con su efecti­vo actual en un año. "Estas consideraciones han hecho al Go.bierno bastante fuerza .1 para desoír las declamaciones de los periodistas á que me he referi-do poco há; los hombres de trabajo han agradecido, y el país mismo Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. i . 1 I q . . DOLE 1 i T TllH.ITA•R agradece; .que ~e evite la revuel:a con el mantenimiento del pie de fuerza dec,retado por la ley. ''Como·tenemos toda, ía nocion,es falsas sobre la instituci<Ínl mi­Jitar, á escritores y publicistas, por otra parte muy d:stinguidos, se les escapan la .:; apreciaciortes m á s absunb.s y d espectivas respecto del Ejército. ¿Por qu e no ha de suceder lo propio á lo s que viven ex­plotando las malas pasiones de unos contra otros r contra el Go­bierno? "El Ejército , merece todo respeto de las naciones :)delantadas, y es síntoma de atraso el mirar- al s oldado guardián del orden y de 1a pública eguridaJ, con cierta tibieza y aun de~dé n. "Vosotros, a} · contrario, dictaré is, así· lo espera mos de vuestra sabiduría, todas las pmvidencias qu juzg uéis opoí tunas, no súlo para dotar al Ej é rcito de todo lo que é l necesita para llenar sus al­tas funciones, sino para. ennoblecerl e y lev.antarlc Je la postración á que lo han llevado- en. época pasada- ideas erróneas sobre su for­mación ó reclutamiento. ''La Ley 167 de 3 r de Diciembre de I 896, que organiza el ·servicio militar obligatorio, es· ya un paso más avanzaJo en la sen(!a d_ la formaci6n mate rial 'el Ejército por medios racionales y cien­tíficos, y aunque el M in'sterio ele Guerra ha de encontrar dificul­tades al principio para cumplirla, reglamentaria, y hacerla cumplir,. ~ a luz hará que como en .Francia, Alemania, etc, la nación mis­ma pase por los cuarteles y que todo ciudadano hábil monte la -guardia ele la seguridad nacional y de á la patria su c..>ntribución de sangre, sin que corresponda s<)lG al prolerario este servicio. El haw­bre, la sed, la desnudez y la fati ga,. las inromodidaJes del cuartel ó .del vivac, hemos de soportarlas todos, y <"S preciso, Honorables Legisladores, apresurarnos á corregir estas dificultades y hacer amar· Sición los libros Diario, Mayor., Caja., Cuentas Corrientes, Vencimientos, Deudores á Mutuo., Batanee~ etc.., etc., junto con los comprqbantcs que los acompaña; sobre tlnos y otros practicamos u.n prol~jo examen de las 0pcracior.cs practicadas en el afio, y todas las hallamos descátas con claridad y precisión }' debidamente .comprobadas concordando en un todo con el resultado de Jos exámcnc<> mensuales practicados por el señor General Inspector dd Ejé.rcito, en !as cuenta~ menc;uales de dicha Tesorería. Los l:ibros se abrieron con los saldos de las cuentas en 31 de Di­dembre de 1896, cuyo Balance examinamos, los <;:u_ales e.oan: CRÉDITO Remesas. .••..•••.•.•••.•...•....••••.•.•.. $ Intereses.... . . . . . • . • • • • ••......•....••... Cambio de moneda.... . . . • • ••.•••.•••.••••. Pét:didas y Ganancias ....•••••••••• , •..•. : • •••• 115,7 51 6 5 30,577 4-0 891 67t 135 Suma •••• • .•• ··......... 147,355 72t DÉBrTO Castos Generales ..••.•...•.•.•.•••.••...•.•. $ 20,830 1 5 Devoluciones ••••.•••••••••.•.•••.•.•.••.•.•.. 4-9 8o Pensiones ................................... . 7.874- 8o Caja. . . • . • • ••..••..•••.•.•.•••.• , • . . .•..• 3,000 97~- Deudores á Mutuo ..•......•....•.•..••.•...• 11 s,6oo Suma .............. $ 147,355 7~} Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 116 BOLETfN" MILITAR Por no hacernos demasiado largos no extractamos el estado de cada una de las cuentas que se llevan y nos limitamos á las de movimiento más activo. Estas son: Remesas. Produjo esta cuenta en el año ....•••...•• $ 27,782 72 Intereses •..•........••..•• ••.•...••••••.•.•.. IO,I94 30 DeudoreJ á mutuo.. • • • . • • ••• . • . . . . • • • • . • • . • . • • . • 5, 500 Suma •...•.•............. 43,477 o2t Duran te el año se gastaron: En pago de pensiones ••.•..••••.•••....•••....•... En gastos generales •.••..••.•••.•.•• , ••••.•.....•.• 8,o56 20 6,165 05 Se colocaron á interés con hipotecas de fincas ubicadas en esta ciu­dad y con todits las demás formalidades exigidas por ]a ley $ zo,ooo. En concordancia con lo dispuesto en el artículo 42, Título 5· de la Ley 1 53 de 1896, la Junta dispuso que mediante las formalidades prescritas en el Reglamento se concedieron algunas anticipaciones de sueldos, pero metódica y discrecionalmente, de manera que quedaran asegurados y sin riesgo alguno de perderse los fondos anticipados. En el año á que nos referimos se anticiparon $ 1 1,1 6o, de los cuales se re­integraron 6,6o8, quedando en 31 de Diciembre un saldo débito de 4,55 2 • Las pensiones concedidas hasta 31 de Diciembre de 1897, eran las siguientes: Señ.ora , " " " " " ,, " Isabel P. de Ramírcz ....••.••••••.•.•••...• ---· $ 6o Concepción M. de Tovar ... • . . • . • • • • • . . . • . . . . . . 40 Eulalia E. de Comunay.. . • . . . • • • • • • • . . . . • • . . .. 3 S Elena D. de Lozano.............................. 100 Mercedes U. de Pardo............................ 35 Adclaida B. de López...... . • . • • . . . . • • ........ • 30 María Duque de Mayer...... •• . . •. .. . • • • . • • • • 40 Orosia H. de Rodríguez .•• , • • • • • . . . ... • . • . . • • • . 40 Ester Rebollo de Rosas....... . • • . • • • . . . • • • • ... so Lastenia Martínez de Torres .............. , , .. , , • . 40 Carlina Grau de Sánchez... •.. • . • . . . . . • • • • . . . . • • 40 Francisca Cortés de Rocha........... . . . . . . • . . . 30 Enriqueta P. de Méndez.... • • • . • • • . . • . • . ... .. . • 8o Mercedes A. de Gamboa.......... • . . . • . • . .. . . . . too Isabel del Río de V élez.. . . • • . • . • . • . .. . .. •• .. .... . . 1 oo María Vilar rle Capella........................ 100 , Rosalía H. de Forero.. . . • . . • • • . • . • . . . . ... • • • • • 6o , Ana Rosa C. de Camacho.... . . . • • • • . • . • . • • • . ... too Todas ellas disfrutaron de su pensión íntegra hasta el mes de Scp · tiembrc, en que hubo necesidad de cumplir con lo dispuesto en el pa­rágrafo del artículo 3.0 , Título 1.0 de la Ley ya citada, y prorratear, pues el producto de los intereses no era ya suficiente para los gastos de Administración y pago de pensiones. Estas han aumentado en el presen­te año con las siguientes: Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN M ILITAlt 117 Sei'iorita Rafael a Óómez ....•• , ..••. .. .. •• . . . • . • . . ........ • 4-0 Señora Orosia A. de Peña . . • . • • • .. .... .. • • • .. • . .... . ... So Atanasia O. de Zorrilla . .. . . . . . . . . • . • . • • • . • . • • • 100 Briceida Monroy y C. González. • • • . . . . .. •• . . . . . . 40 Los intereses son pagados generalmente con regularidad, excepto lns deudores Cllyos nombres figuran en el Balance en los folios I 3, J.9, ao y z6, los cuales se hallan en mora, y debiendo varios trimestres de intereses. En el pliego que adjuntamos hallaréis el monto de lo que cada uao de ellos debe tanto por capital como por intereses. Algunos habilitados han quedado debiendo el valor dd Montepío en algunos meses, corno lo veréis en el pliego ya citado. En 31 de Diciembre del año próximo pasado el capital del Mon-tepío estab representado así: En obligaciones hipotecarias ................... $ 130,100 •• En. oblig~cioncs ~or anticipaciones.............. 4,5 52 · Extstenc1a en caJa.............................. 6,651 37~ Suma •••.. •• • · .•.. ·. $ J 41,303 37t Como veis, el capital del Montepío ha venido aumentando afio tr'as año, á pesar de tener que pagar ya en pensiones mil trescientos pe­sos mensuales aparte de los gastos de administración. En el Balance del mes de Abril del presente año, que tuvimos á 1 vista, ya las cuentas de deudores á mutuo arrojaban un saldo de ciento cuarenta mil novecien~ tos pesos, y es casi seg~ro que antes de dos años el capital del Monte­pío no baje de doscientos mil pesos. La Junta Dirccti va tuvo en el año veintiséis reuniones ordinarias, y en cada una de ellas despachó todo lo que el Secretario ponía al des­pacho. Por la copia del Balance de Diciembre, que hallaréis adjunto, y el pliego que acompañarnos, podréis formaros una idea exacta del estado del Montepío, y veréis que su cartera está representada en obligaciones hipotecarias suscritas por personas honorables y de responsabilidad. En cuanto al examen de la cuenta del señor Tesorero, como dejamos di­cho, la encontrarnos arreglada, comprobada y no hallarnos reparo algu­no qué hacerle, por tanto terminamos el presente informe proponién­doos el siguiento proyecto de resolución: "Fenécese la cuenta de la Tesorería del Montepío Militar c-orres­pondiente al año de 1897, y ex pídase al señor Carlos U crós, responsa­ble de ella, el finiquito correspondiente." Se .:lores de la Junta. RoBERTo PARDO C.-CLoooMIRO BARREaA. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILifAR tfiniquit:> ex?! li lo :i favx .!el se:l)r C1rbs U:r.)s, T.:>JrerJ del M>::ltepío Militaf. ·'Rep.'t!Jiica de C?hm!Jia.-Mi?tisteri9 ae G:err.z.-.'11mtepío Milit.1r.­PreJidencia de la Jrmta Directioa.-N,'tmen 25 r.-JJIJgottÍ, Ju- 7JÍO zo de 1898. _ Las cuentas de la Tcsorerh del M~mtcpfo Militar, á cargo del se­ñor Carlos Ucrós, relativas al tiempo tra:ucurri::io del 1.o de Enero al .3 I de Diciembre de 1897, han sido f-:necidas definitivamente en la se­sión de hoy, y por tanto, la .J ~1nta declara al expr~:ndo rc3ponsable á pn .Y salvo con el Tesoro del Montepío, por 1 gu~ rc.;pccta á dicha cucn­t- ta, y le expide el prc3cnte ii~iquito p.ua su seguridad. El Presidente!, .El Secretario, .A1:tmio lv.lallarino. VARIEDP_DES ~1-ITERATURA MILITAR TROZOS E5C0G.JD S DE OBRAS ANTIGUAS Y MODER 'AS 1 N o se ha visto jarnás talento mejor dispuesto que el suyo (el de Aníbal) para do tosas tumpletamente distintas: para man­dar y para obedecer. A -í es que se hacía difícil distinguir de quién e1 a más estimado, del G~neral en J de, ó (1el ejercito. Cuando convenía hacer algo grande y atrevido, Asclrúbal á nadie lo encar­ ·gaba con más des&hogo que á An1bal, y los soldados nunca mos­• traban más confianza que cuando iban bajo su dirección. Demos­~ raba un valor sin igual para meterse en aventuras ; pero no era menos prudente al encontrarse en los peligros. El trabajo no fati­gaba su cuerpo ni amilanaba á su espíritu; resistía por igual el 'ftío y el calor ; no bebía ni comía sino lo indispesable para satis-facer á la naturaleza, y no para regalarl·1. No tenía tiempo fijo y determinado para dormir y para velar, así de día como de noche. Empleaba en el descanso el tiempo que le dejaban libre sus tareas; 'pero ese descanso no se lo proporcionaba en sitio silencioso, ni en blando y cómodo lecho. V iósele muchas veces echarse á dormir entre los centinelas ó en los cuerpos de guardia, mal abrigado con un capote. No vestía con más lujo que sus camaradas; pero en. armas y caballos 5obresalía por la magnificencia, y en esto hacía gala de distinguirse. Era entre los suyos el mejor infante y el me­jor jinete. En el combate era el primero en avanzar y el últim(} en volver. Trro L1vro, Historia romana (3-" década, lib. l.) Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOL'El'ÍN N:.lLITAR II Agrícola se puso al frente de su ejército, multiplicándose eu ·)as marchas, elogiando á los soldados á quienes encontraba en buen orden y ca tigando á los que no lo guJrdaban. Iba personal­mente á e -coger y desigPar el terreno -en q~1e había dr acamparse reconociendo por sí propio los bosques y las lagunas; y no dejab:l. un ffi)mcnto al enemigo sin molestarle con súbit~ s incursior.es. Todo el invierno anduvo ocupado en tomar las más cuerdas disposicion"!s. Los hombres del oficio decÍC~.n, que nunca General alguno había sabido escoger mejor las posiciones ventajosas: nin­guno de los fuertes construídos por Agl'Í.._ola capituló, ni fue aban­donado, ni tomado. Desde eso fuertes hada ~recuentes irrupcio­nes; provi:;iones para un año prevenía11 los peligros de duraci García; Teuientes, Juan E. Mén­dez H., Pantaleón Reyes, Faustino Ballesteros y Francisco Du­rán; Suptenientes, Manuel A. Bernal, Benjamín J. Ferro, José Piñeros. Batallón Sucre número 10.--Sargento Mayor g-raduado Ceci­lio Zamudio; Tenientes, Emiliano Camargo y Máximo Rivera; Subtenientes, Isaac Vargas, Santos Quijano y Juan Sierra. Medio Batallón Bolívar.-Capitanes, Víctor M. Vesga y Sal­vador Valbuena; Tenientes, Miguel A. Quintero y Bonifacio Duro; Subtenientes, Juan B. Prieto y F ermín Moreno. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año II N. 66

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año II N. 63

Por: | Fecha: 06/08/1898

Bogotá, Agosto G de 1893. Número 68 BOijETIN MILITAR _____. . .,_.. __ ORGANO DEL MINISTERIO DE GUERRA Y DEL EJÉRCITO -·-----Director, ALEJANDRO POSADA Son colaboradores natos de este periódico, todos los 'Jefet y Oficiales del Ejército de la R~pública. POSESION DEL VIOEPRESrDENTE DE LA REPUBLIGA . El Ejército de la República, fiel custodio de las insti­tuciones, ha de recibir, con patriótico júbilo, la plausible nueva de haberse hecho cargo del Poder Ejecutivo, el se­fior D. JosS Manuel Marroquín, elegido constitucional­mente para el elevado puesto de Vicepresidente. El señor Marroquín lleva á las esferas de la Adminis­tración prendas de singular valía, que, esperamos, han de servir para d feliz coronamiento de una carrera de singu- 1 ares méritos. Es el nuevo mandatario hombre de probado temple de alma, filósofo por temperan1ento y por educación; se ha formado cuando le erá dado contemplar con emoción intensa el ardor civil de los próceres y sus luchas por fun­dar un gobierno propio, estable, digno justiciero ante Dios y ante la historia. Amigo de la igualdad ante la ley, no desdeña el voto de los humildes, y como hombre cuya imaginación se ha complacido en vagar por el campo de los estudios sociales, conoce nuestras ·miserias, la agitación permanente en que vivimos, la intolerancia de muchos espíritus y la frialdad de otros, que se olvidan de que, en la común tarea de engran-­decer Ja Patria, hay que ayudarnos recíprocamente. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. I!O'LETfN MILfTA:R Asciende el señor Marroquín al Capitolio por sus pa sos contados, entra en él nu tan sólo con las insignias ofi­ciales que imponen~ cuanto con la aureola del hon1bre vir-· tu oso, recto, justo, amante de la seguridad y del orden: ce ... loso campeón de la suerte del Estado, su voz ha de resonar con el acento del patriota, Luchador insigne por fijar el nivel n1oral de la juventud 'olombiana, el la ha de encontrar en el nuevo Magistrado un apoyo para sus Justos anhelos; un timbre de gloria para el Estado por Ja notoria rectitud de sus actos. La vida pública del señor Matroquín no comienza hoy ; sería cerrar los ojos á toda luz y á toda razón, pre­tender que un escritor que durante cuarenta años ha venido c·ontribuyendo con el esfuerzo incesante y bien intenciona­do de su pluma á ilustrar, á n1oralizar al pueblo; á edu­carlo en el sentin1iento de lo justo, de lo bello, de lo gran­de y de lo útil, era simplemente un artista de la palabra, inconciente y falto de acción directora. Otra cosa será decir que no había desempeñado car­gos públicos de la magnitud del que en e~tos momentos Je confía la sensatez del pueblo colombiano; cierto que no, pero quien ha vivido sintiendo los dolores de su patria, preocu­pado con el engrandecimiento de ella y con la necesidad de formar ciudadanos dignos del mando civil, no puede menos ele haber recibido una preparación ventajos;sima para empu­fiar el bastón del mando supremo. Colombia ha sido una nación más pensadora que gue­rrera; las vertiginosas luchas del espíritu la arrebatan con frenesí; la preponderancia intelectual de algunos hombres superiores ha dejado huellas imborrables entre nosotros. U nos han querido ensayar todas las corrientes de la liber­tad, otros han pretendido buscar con más reposo las de la igualdad en el orden. ¿ Qpé vientos soplan ahora sobre el Monserrate? ¿Hay acaso nubes de tempestad en el hori­zonte? El problema del mandatario es siempre el de la orien,.J tación política. En una república es él quien tiene en sus manos el fiel de la balanza; él quien ha de querer sujeta_ sus actos al examen de la crítica ilustrativa. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR . ) 59 Personalmente muy satisfactorio ha de ser para el se.:. fí.or Marroquín verse elevado en circunstancias altamente plausibles para la paz, en momentos en que una corriente irresistible de civismo, se extiende de un extremo á otro del país. Si alÍn no hemos alcanzado el espíritu de concor.r día y de tolerancia que forman en una república d más potente sentimiento de cordura y de bienestar social, si he­mos penetrado yá en el templo del respeto á la Jey. Las invasiones de la fuerza bruta, el arrojo descarado por soca­var la autoridad, pierden de momento en momento esa irresistible preponderancia que antes si1·víó como aura pro­picia para todas las revoluciones. El sentimiento de la. propia conservación nos ha he..: 'cho desandar el mal camino·. Cierto que, al presente, todas las agrupaciones políti­tas parecen haber desistido de buscar el poder por medios violentos, pero todas aspiran á abrirse campo, á hacer pesar su acción en la balanza de Jos destinos del Estado por los medios legales. Unir esas fuerzas para el bien, encontrar :suficiente:> elementos de de reposo y de bienestar, que im.:. pulsen progresivamente la Patria, es un empeño noble, que 'colmará de viva Sí.ttisfacción el pecho que logre realizar tan generoso ideal. El Jefe dél Gobierno ha de sentitse m\.ly obligado á iniciar una política franca, reparadora en lo posible de la obra de intransigencia de los partidos, desde Juego que consideré que en la misma carta oficial encontrará marcada la fácil pauta que lo constituye en árbitro de toda diferen­cia interna, én regúlador de Ja marcha social y en activo iniciador de cuanto· robustezca la vida de la nación. La paz, por sí sola, no da reposo á los gobernantes ni á los hombres públicos: simplemente les deja ver el horizon­te en una grande extensión, les permite fijar el campo en donde hayan de cosechar maycres frutos; les da luz para dirigir con calma y con acierto sus miras en beneneficio común y hasta les pern1ite oír sin · inquietud las voces de los que creen abogar por la felic~dad de sus compatriotas. Bien hayan las insignias del poder cuando ellas van á adornar el pecho de quien siente firme voluntad y ánimd Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 6o BOLETÍN MILITAR gene:oso y decidido para trabajar por la salud de la Patrta. Para el señor Marroquín, que ha vivido buscando siempre amparo al débil, ejercitándose e'n la prác~ica de la caridad, no como la entienden los casquivanos filántropos, sino por los medios que sugiere á una mente reflexiva el verdadero amor á la humanidad, verse hoy encumbrado al puesto de mayor honor, ha de ser aun cuando él no qui­siera, un premio, un galardón á su modesto saber, á su ingenua conducta, á sus patrióticas aspiraciones. A nosotros que, como n1ilitares al servicio de la Na­ción, nos incumbe, ante todo, la obediencia al Magistrado, hemos de llenar este imperioso deber con la decisión y fir­meza que imponen la propia dignidad y el respeto á la Patria; pero hay más, aleccionados por el ejemplo de me­ritorio civismo de que el set1or Marroquín es modelo, el cumplimiento de nuestras obligaciones será fácil, grato y satisfactorio, como que nos hará. palpar la efectividad de la República, teniendo por primer Magistrado al más recto juez, al más íntegro carácter. La República ha querido conceder muy valiosas pre­rrogativas al Ejército, ha cimentado ·en él su más absoluta confianza, á fin de hacerlo garante de la tranquilidad pú­blica. Persuadidos del respeto con que el Excmo. señor Vicepresidente considera nuestra carta fundamental, y del vivo deseo que le anima de robustecer todas Jas fuerzas 4ue hayan de contJibuír a} mejor equilibrio social, nos complace poder comprender que él asciende á las regiones del Poder, animado de los mismos firmes propósitos que han contri­buído á enaltacer y galardonar en estos tiempos Ja carrera militar, propósitos que, á despecho de todo, sostuvo y pro­curó desarrollar, con eficacia, la Administración que termina. 1 ____......,. __ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 80LETfN MILILAR 61 MINISTERIO DE GUERRA DECRETO NUMERO ( I •0 DE AGOSTO), que concede una pensi6n de los fondos del Montepío Militar. El J7icepresidente de la República, encargado del Poder Ejecutivll, CONSIDERANDO: ~e el señor Ildefonso Camargo, padre legítimo del Tenien­te Demetrio Camargo, ha ocurrido al Poder Ejecutivo por con­ducto de la Junta Directiva del Montepío Mihtar, en solicitud del socorro á que les da derecho la Ley 153 de 1896, artículo 7. 0 , á las viudas, hijos y padres de los militares que fallecieren en servicio activo y que hubiesen contribuido por lo menos dos años para el Montepío; ~e el Teniente Demetrio Carmargo falleció en el combate de Enciso, en donde formaba parte de las fuerzas del Gobierno; ~e al mencionado militar se le hizo por más de dos años el descuento correspondiente para el1\1ontepío, según consta del cer­tificado expedido por el Tesorero de dicha institución ; ~e el mencionado señor Ildefonso Camargo ha acompañado á su petición los comprobantes que exige el artículo 22 de la ex­presada Ley I 53 de r 896, y ~e la Junta Directiva del Montepío Militar apoya la soli­citud del referido señor Camargo, DECRETA: Artículo único. Concédese al señor Ildefonso Camargo, pa­dre del Teniente Demetrio Camargo, una pensión de treinta y cinco pesos ($ 15) mensuales, pagadera de los fondos del Montepío Militar, de conformidad con lo determinado en el artículo 7. 0 de la Ley 153 de 5 de Diciembre de 1896. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á r .0 de Agosto de I 898. M. A. CARO .. El Ministro de Guerra, IsAÍAs LuJÁN. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EOL~'{lN ~ILITAR DECRETO NUMERO ... DE r898 . (1. 0 DE AGOSTO}, por el cual se confiere un asccns.o. ' . ~~ J7icepresidente de la. República, encargado del Poder Ejecutivo, CONSJD!iRANDO: Qye el señor General Vicente Villat:nizar ha venido prestan- 9o de tiempo atrás impor.t~ntes y notorios servióos al Gobierno, ~omo General de División de la Repú bhca, y que tanto por ellos cromo por sus conocimientos en la milicia, por su esp~ritu de mando y por su reconoc~do valor, es acreedor al ascen~o al grado que le corresponde, DECRETA: Artículo único. Asciéndese á General en Jefe al de División, ~eñor Vicente Villamizar. . Parágrafo. Dése cuenta del ascenso al Honorable Senado de. la República, en las sesicmcs actuales) para los efe~tos ~el arrícul 98 de la Constitución. Comuníq~esc y publíquese. Dado en Bogotá, á 1. 0 de Agosto Je 1 8q8. M. A. CARO. El Ministro de Gu~rra, DECRETO NUMERO (2 DE AGOSTo), P.Pr. el cual se conc~d9 una pensión de los fondos del Mont~pip Milita~ El J7icepresidente de la República encargado del Poder Ejecutivo, CONSIDERANDO: Que la s.cñor-a El vira P. de Uscátegui, viuda del Teniente Coronel ]anuario Uscátegui, ha ocurrido al Poder Ejecutivo por conducto de la Junta Directiva del Montepío Militar, en solicitud del socorro concedido por el artí~ulo 7. 0 de la Ley 153 de r896 á Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLE1 ÍN Mlll'fAR las viudas, hijos y padres de los militares que fallecieren en servi­cio activo y hubieren contribuído á lo menos dos años para el Montepío; Que el Teniente Coronel Januario Uscátegui falleció en el .combate de Baranoa, en el cual tomó parte como miembro del Ejército Nacional; · Q..Je al mencionado militar se le hizo por más de dos años el descuento correspondiente para el Montepío, según consta del cer­tificado expedid'J por el Tesorero de dicha institución; ~~e la mencionada señora de Usc.átegui ha acompañado á su petición los comprobantes que exige el artículo 22 de la expresada: Ley 153 de 1896, y Q.ue la Junta Directiva del Monmpío fv'Iilitar apoya la soli­citud de la referida señora clc U scátegui, DECRETA: Artículo único. Concédese á la señora E lvii-a P. de U scáte-­gue, vi u da del Teniente Coronel J anuario Uscátegui, una pensión de se enta pesos mensuales($ 6o), pagadera ele los fondos del Mon­tepío 1\tlilitar, de conformidad con lo determinado en el artículo 7·o-· . de la Ley 153 de r8g6. Parágrafo. De esta pensión disíi·utará la agradad~ desde la fecha del respectivo título de adjudicación, por el tiempo de su. viudez y mientra~ observe buena conducta. • Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á ?,_ de Agosto de 1896. M. A. CARO. El Ministro de Guerra:,. IsAÍAs LuJÁN. LECTURAS DI~ I~JSTORIA PATRIA PNNTQS PRINCIPALES DE LA VIDA PÚB.LlCA DE BOLÍVAR (cONTINUACIÓN): XVII La elocuencia militar de Bolívar no ha tenido rival · en Amé­rica. Y no es sólo considerándola con relación á su época, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR ni preparando nuestro ánimo para juzgarla al calor de los hechos que enaltece, es simplemente porque ella es la manifestación ex­terna de los vivos y profundos sentimientos, que movían al Liber­tador quien, á impulsos de su genio, no oculta_ba ocasión ninguna que se le presentase para ayudar con su palabra al engrandecimien­to moral de los pw~blos. Su mayor gloria es la de haber sido el ini­ciador de toda fuente de progreso político; á Bolívar debemos tor­nar la vista cuando, sintiéndonos dueííos de la libertad y señores de un Estado libre, queramos saber quién ha sido el fundador del derecho en América. El pueblo de Venezuela, como una gran parte del de N u e va Granada, no tenían ni interés ni deseos por la independencia; así se comprende el triunfo fácil de Monteverde y la prontitud con que Boves reunía numerosos cuerpos de tropa para combatir á los patriotas. Cuando el r 6 de Enero de I 819 en San Juan de Payara, pasó Bolívar revista á sus tropas, al dirigirse á sus soldados, exclamó: "Vosotros seréis independientes aunque se oponga el mundo todo. ¿V u es tras lanzas y estos desiertos os libran de la tiranía. ¿Quién puede subyugar la inmensidad?" Con razón dice Larrazábal que Bolívar escribía para per­suadir y para mover, y que ::.us palabras levantaban los corazones y acrecentaban el tesoro oculto del patriotismo americano. Los filósofos del día conceden inmenso valor á los pensa­mientos espontáneos de los hombres notables, y hacen servir esas frases grtficas, ~iomáticas ó intencionadas, para el más completo estudio de los caracteres. Del General Bolívar queda más de un centenar de frases que vivirán mientras la América sea libre: "La gloría está en ser grande y en ser útil." "El que lo abandona todo por ser útil á su patria, no pierde nada, y gana cuanto le consagra." "Es más difícil sacar un pueblo de la servidumbre, que sub­yugar uno libre." "En las guerras civiles es político el ser generoso, porque la venganza progresivamente se aumenta." "Para juzgar bien de las revoluciones y de sus actores es pre­ciso observarlas muy de cerca y juzgarlas muy de lejos." "La consecuencia política es virtud hija del corazón hon­rado." "En vano las armas destruirán á los tiranos, si no establece­mos un orden político capaz de reparar los estrago3 de la revolu­ción." "U na sola debe ser la patria de todos los americanos ... Cuan­do el triunfo de las armas de Venezuela complete la obra de su independencia, nosotros nos apresuraremos, con el más vivo inte­rés, á entablar el pacto americano, que formando de todas nues- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETfN MILITAR tras repúblicas un cuerpo político, presente la América al mundo con un aspecto de majestad y grandeza sin ejemplo en las nacio­nes antiguas. La América así unida podrá llamarse la reina de las naciones." "La libertad práctica no consi&te en otra cosa que en la ad­ministración de la justicia y en el cumplimiento perfecto de las leyes, para que el justo y el débil no teman." "Los hombres de luces y honrados son los que debieran fijar la opinión pública." "El talento sin probidad es un azote." "Los intrigantes corrompen los pueblos desprestigiando la autoridad." "La energía en la fuerza pública es la salvaguardia de la fla­queza individual; la amenaza que aterra al injusto y la esperanza de la sociecad." "El suelo nativo es el que ha formado con sus elementos nuestro ser; nuestra vida no es otra co~a que la herencia de nues­tro pobre país; allí se encuentran los testigos de nuestro naci­miento, los creadores de nuestra existencia y los que nos han d3do alma por la educación: los sepulcros de nuestros padres yacen allí y nos reclaman seguridad y reposo: todo no recuerda un deber, todo nos excita sentimientos tiernos y memorias deliciosas: allí fue el teatro de nuestra inocencia, de nuestros primeros amores, de nuestras primeras sensaciones y de cuanto nos ha .formado. ¿Qué títulos más sagrados al amor y á la consagración? Sirvamos la pa­tria nativa y después de este deber coloquemos los demás." "La igualdad legal es indispensable donde hay desigualdad fí­sica, para corregir en cierto modo la injusticia de la naturaleza." "La soberanía del pueblo no es ilimitada; la justicia es su base y la utilidad perfecta le pone término." "La ley de las leyes es la igualdad. Sin ella perecen todas las libertades, todos los derechos. A ella debemos hacer los sacrifi­cios." "Si no hubiera un Dios protector de la libertad y de la ino­cencia, prefiriera la suerte de un león generoso dominando en los desiertos y en los bosques, á la de un cautivo al servicio de un in­fame tirano, que cómplice de sus crímenes provocara la cóler~ del cielo. Pero no: Dios ha destinado el hombre á la libertad, El lo protege para que ejerza la celeste función del albedrío." XVIII El 15 de Febrero de 1819 se reunió en Angostura el Con­greso venezolano que había convocado el Libertador. Por tradición conoc~mos cuán digna y noblemente airosa era la actitud personal de Bolívar en los momentos solemne~ de su Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 66 BOL&TÍN MILITAR vida pública. Al abrir las sesiones de esa rcspetabte Asamblea,. quiso, sin duda, comunicar á lo> legisladores algo del fuego patrió­tico que impulsaba sus actos, y pronunció estas memorables pa­labras: "Yo me cuento entre los seres más favorecidos de la Di vi na Providencia, ya que he tenido el honor de relJnir á los Repre­sentantes del pueblo ele V c:nezuela en este augusto Congreso: fuente de ~ autoridad lcgí tima: depósüo d~ la voluntad soberana, y árbi(ro del de$.tino de la Nac;iún.)' (Cont.inuará). EJERCITO N'ACICNAL INVENTARIO- de }o$ bienes dejados abintestato por el Coronel Leo­nndo Peiia, prim.er Jefe dd Batallón Valenay núm .ero 20 que fa­lleció t"ll el Hospital d~ esta óudad. En la ciudad de Sa.nta Marta, á los diez días del mes de Diciembre de mil ochocientos no\ cnta y siete, el señor Sa~gento Mayor 2.0 Jefe del Batallón zo de 1/dene::y, asociado de ros señores testigos Santiago Macc­nct, Antonio Granados U. y Pedr,e J. E'icudero), se trasladar.on á la Cc­mandancia del Cuerpo con el objeto de inventariar los bienes dejados por el finado sefíor Coronel D. Leonardo Peña, primer Jefe del expresa­do Batallón, que falleció en el Hospital de esta ciudad en el día de aye . Se procedió , pensaba yo, he hecho mal en incomodarme contigo;-"and:>, le decía después, anda á descansar, que buena falta te hace."-¿ Pero, estará bien así? repetía; si no, iré á traer más paja.-Sí, sí, está bien; anda á des­cansar, anda, no perdamos más tiempo. A veces en las marchas nocturnas, si !lotaba yo que me ven­cía el sueño, y caminaba' vacilante cruzar do de una parte á otra, de la carretera, y me acercaba demasiado á la orilla de la cuneta, una mano suave tocaba mi brazo y me empujaba lentamente al centro del camino, mientras un~ voz humilde y sumisa me decía:-Mire, señor Teniente, que ahí PStá el bache.-¡ Y siempre era él! .. . Pero, ¿qué le he hecho á ese muchacho para que me rodée de cu~dados solícitos como una madre? ¿qué es lo que soy? ¿qué es lo que ten..; Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DOLETÍN M~LITAR ·go pira
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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año II N. 67

Por: | Fecha: 03/09/1898

Año TI Bogotá, Septiembre a de 1898. N\imero C7 BOLETIN MILITAR ORGANO DEL MINISTERIO DE GUERRA Y DEL EJÉRCI'I o Director, ALEJANDRO POSADA Son colaboradores natos de este periódico, todos los 'jefes y Oficiales del Ejército de la República. FORTIFICACION RÁPIDA El dicho de Napoleón r, "que la fortificación nunca es perjudicial, sino siempre útil y frecuentemente indispen­sable," ha adquirido una fuerza y una verdad incontesta­bles, desde la adopción de las arn1as n1odernas, en tal ma­nera, que hoy día es imposible negar la influencia que las obras ejecutadas en el can1po de batalla ejercen en la tácti­ca. Sea cualquiera la definición que se dé á esta parte de la ciencia n1ilitar, el objeto de sus operaciones será siempre causar al enemigo el n1ayor daño posible, evitando el pro­pio de la mejor manera que se pueda; de aquí d que los adelantos y progresos que han obtenido las arn1as en atcan­ce y certeza hayan sido tan decisivos, y concluyentes para modificar las formaciones y movin1ientos tácticos; lo n1is­mo para conseguir mayor intensidad en el fuego de la lí­nea de batalla, que para evitar en lo posible á la tropa propia los n1ayores efectos del del enemigo, que para pro­curarse un resguardo conveniente contra los proyectiles. Con el fin de alcanzar este último resultado, se ha consi­derado desde muy antiguo, como factor importante de la táctica, la fortificación en el campo de batalla; hoy día ese factor ha llegado á ser indispensable, no bastando poner objeciones á su en1pleo, n1ás ó menos fundadas, más ó n1e­nos brillantes; sino que es imposible no rendirse á la evi Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 122 BOLETÍN MILI1'All dencia y admitir la precisión de cubrirse si se ha de comba~ tir. Con los fusiles antiguos las pérdidas causadas por el fuego en un ataque á cuerpo descubierto, ascendían próxi­nlamente al cuarto del efectivo en un tiempo y espacio da­dos; pero hoy que la. rapidez del tiro de la5- armas de re­trocarga se ha decuplado, al paso que su alcance útil ha poco menos que doblado, bien puede conlprenderse será imposible en absoluto sostenerse en una posición con aná­logas {:ircunstancras, siendo seguro que en breves momen­tos dos tropas combatiendo al descubierto quedarían com­pletamente anuladas una y otra por efecto del fuego enemi­go. No hay, puee, nlás remedio que cubrirse, y así lo ha den1ostrado ]a; experiencia de la guerra de l870 á 187 I, confirn1ándolo la reciente turco-rusa .. Como ya hemos dicho, la fortificación se ha empleado en el can1po de batalla desde n1uy andguo; pero su uso y vbjeto han sufrido variaciones importantes cada vez que J.os progresos- en el armanrento han obligado á efectuar n1o­clificaciones en la táctica. Antes de la adopción de las ar­mas de fuego, los trabajos que se verificaban no tenían C!>tro valor que el de· su destino, que era interponerse como obstáculo· entre los combatientes, d'e manera que, el agre­sor para suprim1rle ~ viera obligado á apoderarse de él,. xponiéndose mientras tanto á los ataques de su enemigo .. .r sí se sabe que los· griegos fortificaban sus campos á la proxin1idad del contrario, empleando un recinto contínuo con su foso,. y aun1entando la dificultad por medio de ta­las., pozos de Jobo, trampas y otros m·l obstáculos que a-ún hoy día tienen su U'SO. La batalla de Arbelas ganada por Alejandro sobre: los persas,. nos presenta ejemplos exce­lentes de las ventaJas- obtenidas, gracias á los atrinchera­nlientos. Un campo aóandonado por Pirro dio á los roma­nos idea de la castrametación que tan útil les fue en sus €ampañas sucesiva-s, ad'aptando á sus condicione9 los movi­mientos y evolociones tácticas que en los campos atrinche­l'ados encontraban un punto de apoyo, el cual suplía per­fectamente á los obstáculos· naturales. La elección, la cons­trucción y la organización defensiva de estos campamentos es lo q,ue hizo á César invencible, y al excelente empleo Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN f~11LIT AR. que sus tenientes y sucesores hicieron de ellos, ha debido sus victorias, pudiendo decir con razón un célebre historia­dor de Jos romanos, que removiendo la . tierra conquistaron el mundo. Aprovecháronse de sus l~cciones los bárbaros, y en sus guerras, como en la Edad l'Aedia, vemos también fortificar puntos determinados para servir de refugio. Las barricadas de carros y de tierra que construyeron Jos anglo­sajones en Hastings ( r o66) ; las obras llevadas á cabo por los cruzados para resguardarse y que describe Joinville; lo n1isn1o que los trabajos hechos por los sarracenos, nos su­ministran datos para asegurar las ventajas que en aquel tiempo proporcionaba la fortificación. Con el perfeccionan1iento de las armas arrojadizas fue adquiriendo importancia su empleo para conseguir el obje­to de la fortificación, que era entoryces, antes que nada, Ja separación de los adversarios; y desde la invención de la pólvora y sú uso como agente en las armas, las condicio~ 11es adoptadas en. las obras y defensas consttuídas sobre el campo de batalla, hubieron de modificarse notablen1entc, rtdq uiriendo una creciente importancia el párapeto ó masa cubricnte. Estas n1odificaciones se hiciero11 de un modo n1uy paulatino, pues al principio las nuevas armas ~ólo se emplearon en Jas guerras de sitios; pero lo mistno en Crecy que en Poitiers, que en Aiincoúrt, los atqueros ingleses constru yerdn sus fortificaciones, detrás de las s:uales sostu­vieron el choque de los caballeros franceses, diezmándolos y derrotándolos después. Los ingleses en sus contiendas intestinas, como los franceses en sus luchas, etnplearon siempre con éxito la fortificación de campaña; y en la ba­talla de Ravena, ganada por los franceses á los espafioles é italianos en I 5 r i, el General d€ éstos, Pedro Navarro, atrincheró su posición de un modo n1uy hábil para oponer­se á la superioridad de la artillería de aquéllos. Poco tiem.:; po después, Carlos v de Alemania y I de España derrotó al ejército confederado, dos veces n1ás nun1eroso que ei suyo; fortificando su posición convenientemente. (Continuará); Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR MINISTERIO DE GUERRA DECRETO NUMERO ••• DE 1898 (AGOSTO 20) por el cual se honra la memoria del General de Divisi6n sefior José María González U. El 17icepresfdente de la República, encargado del Poder Ejecutivo, CONSIDERANDO: Que ayer falleció en la ciudad de Buga el señor General de División Jose María González U., quien ejercía en la actualidad las- funciones de Primer Ayudante General del Estado Mayor de la 5: División del Ejército ; Que el General González hizo una larga y lucida carrera mi­litar desde el puesto de soldado hasta el alto grado de General de División; y Que el mencionado General estuvo siempre dispuesto á servir en los puestos que se le asignaron, distinguiéndose siempre por su valor, abnegación y disciplina, DECRETA: Art. 1.0 El Gobierno lamenta el fallecimiento del señor Ge­neral González, y presenta su ejemplo al ejército como digno de ser imitado. Art. 2. 0 La fuerza pública tributará al cadáver del señor Ge­neral González los honores que le corresponden conforme al Códi­go. Militar. Art. 3. 0 Los gastos de los funerales se cubrirán con fondos del Tosoro Nacional con imputación al Departamento de Guerra, Capílulo 45, Artículo 350, de Gastos Imprevistos del Presupuesto vigente. Art. 4.8 Un ejemprar de este decreto se pasará con nota de atención á la familia del General. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 20 de Agosto de 18q8. JOSÉ MANUEL MARROQUÍN. El Ministro de Guerra, 0LEGARIO RIVERA. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MJLITAR 12$ DECRE'TO NUMERO 14 DE 1898 ( 2 3 D E A G O S T O ), reorgánico del Ejército. El Vicepresidente de fa República, encargado del Poder Ejecutivo, DECRETA.: Art. 1.0 La fuerza pública de la Nación ·se distribuiTá en cuatro Divisiones subordinadas al Estado Mayor General. Art. 2.0 Este se compone de la Comandancia en Jefe y del Estado M ayer propiamente dicho. Parágrafo 1.0 Pertenecen á la Comandancia: El General Comandante en Jefe; Un General y un Coronel, primeros Ayudantes Generales; Un Capitán primer adjunto, y Un Sargento 1.0 , Ordenanza. Parágrafo 2.0 Al Estado Mayor General corresponden : Un General Jefe de Estado Mayor General; Un General Inspector General ; Dos Generales y dos Coroneles, primeros Ayudante¡ Gene-rales; Un Sargento Mayor, segundo Ayudante General; Dos Capitanes primeros Adjuntos; Dos Subtenientes segundos Adjuntos, y Un Sargento r.0 Ordenanza. Parágrafo 3.0 Dependerán directamente del Estado Mayor General los empleados administrativos de funciones generales en el Ejército, á saber : El Auditor general de Guerra y su Secretario; El Guarda-parque General y sus dos Ayudantes, y El Capellán General del Ejército, con las asignaciones que á tales empleados señala la Ley 39 de I 896, y El Coronel Edecán del Presidente de la República. Art. 3. 0 Los Estados Mayores Divisionarios constarán de Un General, Comandante General de la División ; Un General, primer Ayudante General, Jefe de Estada Mayor; Un General J nspector ; Un Capitán primer Adjunto; Dos Tenientes, Ayudantes de Campo; Dos Subtenientes, segundos Adjuntos ; Dos Sargentos primeros, y Dos soldados ordenanzas. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR Parágrafo I.'> Los Estados lVIayores de la I.a y 2.• Divisións por ser las más numerosas, podrán tener además : Un Coronel, primer Ayudante General, y Un Teniente Coronel y un Sargento Mayor, ~egundos Ayu­da" 1tes Generales. Parágrafo 2.0 Se agregarán al Estado Mayor Divisionario los empleados admiQistrativos de la División, tales como Guarda­parques, Médicos, CapellanPS é Institutores. La misma regla se ob­$ ervad. en las Estados Mayores de Brigada, respecto de los em­pleados administrativos de éstas. Art. 4. 0 Los Estados Mayores de Brigada, se compondrán de Un General Jefe ; Un General, primer Ayudante General, encargado del Detall; Un Teqiente Coronel ó Sargento Sargento Mayor, seguntlo Ayudante Gepcral; Un Cap;tán primer Adjunto; Un Teniente y un Subteniente segundos Adjuntos; Un Sargento I.0 ; Dos soldados Ordenanzas. Parágrafo. La primera Bt·ig;¡da de la 1.• División no tendrá Estado Mayor. Art. 5. 0 Primera División. E s ta División se compondrá de tre l3rig;).das, tendrá un efectivo de 3,244 hombres, y su Estado Mayor residir<Í en Bogotá. Art. 6.0 Primera Brigada. Dependerá directamente del Esta­do Mayor de b 1.• División; hará la gu~unicit>n de Cundinama¡·­~ a; la formarán los Batallones Ártillrria nútnero 1.0 , Bárbula nú­mero 2.P y Áyacucho número 3.0 , con residencia en Bogotá, y el JVariií.o nú m~r(J 4.n, acantopado en Zipaquirá. Esta Brigada cons­tará de 1,744 plazas. Parágrafo !.0 .El Batallón 1.0 de Artillería tendrá seis Bate­ría~, de ~6 plazas cada una, ó sean 522, inclusive las seis de Plana Mayor. Parágrafo 2. 0 El Bárbula número 2.0 tendrá cinco Compa­ñí! s, de 86 plazas, y 6 de Pl.ma 1\1ayor ó sean 436. Parágrafo 3.0 El .Ayacucho número 3. 0 se organizará como el Bárbula. Parágrafo 4.0 El Nanfio núp1ero 4.0 sólo tendrá 350 hom­bres, distribuídos en cuatro Compañías. Artículo 7.0 Segunda. Brigada. Guarnecerá el Tolima; su Es­tado Mayor residirá en Ibagué; se compondrá de los Batallones Po­lacé númeto 5.0 acantonado en lbagué; Gtrdoba número 6. 0 situado en Honda, y de una Compañía suelta, que ha~ la guarni­ción de Neiva. Esta Brigada constará de 797 hofDbres. Parágrafo 1.0 El Palacé y el Córdoba se orgonizarán como el Nariñ9 con 350 plaz•s cada uno. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EOLETfN MILITAR '127 Parágnafo 2.0 La Compañía suelta tendrá 97 plazas, de la cuales serán 8o soldados. Articulo 8. 0 1'crcera Eágada. Hará la guarnición de Boya­. cá; su Estado Mayor -re.::;idirá en Tunja, la compondrán los Bata­llones Szu:re número í .0 y Granaderos número 8.0 acantonados, res­pectivamente, en Tunja y Sogamosa, y tendrá 700 hombres. Parágrafo. Estos dos Batallones quedarán organizados como el Nariií.o con 350 plazas cada uno. Artículo 9.0 Segunda División. Guarda.rá la Costa Atlántica y Panamá; su Estado Mayor residi-rá en Barran-quilla; se compon­drá de los Batallones Jun[n número 9, acantonado en Bananqui­lla; 1'tnerije núrnero ro, con residencia en Cartagena; Colombia nú­mero I 1 situado en Panamá, y del medio Batallón Valmcey núme­ro I 2, estacionado en Santa Marta. Esta Di visión constará de I ,394 hombre,;. Parágrafo r .0 Los B.atallones Junín y Colombia se ocganiza­rán como el Bárbula, con 436 plazas cada uno~ Parágrafo 2.a .El Tenerife quedará como el Na·riií.o, con 350 plazas. Pa ·ágrafo 3° El medio Batalló.Ia Va!mCI'y tendrá das Compa­ñías completas, ó sean I 72 plazas. Parágr~fo 4.0 Dependerán inmediatamente de esta División !os vapores de guerra General Nariiio, 1-l.ercu/cs y Cí.rdo/Ja y las ca­=! oneras La Popa y Boyacá. Art. 10. Tercera División. Hará la guarnición de Santander; el Estado l\layor tendrá su asiento en Pamplona; ~e compondri de ls1s Batallones TiraLlores número I 3, Rifles número 14 y Bom­iJon( J númeco 15., acantonados, respectivamente, en Pamplona, B ucaramanga y Chinácota. Constará de 1 ,21.2 hombres. Parágrafo 1.0 Los Batallones 'li'radores y Rijles se organiza­rán ca.m-o el Bárbula, con 436 hombres ca.da uno. Parágrafo 2. 0 El Bomboná tendrá como el Nariií.a, 350 plazas. Art. I I. Cuarta Divbión. La 4 ... División se acantonará en los Departamentos del Cauca y Antioquia, con su Estado Mayor en Popayán; l.a compondrán los Batallones Pichincha número 16, Urdaneta núm':ro I 7 y La Popa númerv I 8, acantonados en Po­payán, Cali y Medellín, respectivamente. Tendrá 1,1 36l1ombres. Parágrafo 1.0 El Pichincha quedará como el Bárbula, con 436 plazas. Parágrafo 2.0 El Urdaneta y La Popo, como el Nariií.o, con 350 plazas cada uno. Art. 12. En Panamá residirá un General Comandante Mi­litar, auxili~r del Estado fv1ayor de h 2.6 División, en lo relativo al Istmo; tendrá un Capitán Ayudante y un soldado ordenanza. Art. 13. Los \'apores de guerra y Lls cañone~·as quedarán or­~ anizados como están. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. I 28 BOLETÍN MILITAR Parágrafo r .0 Lo mismo se dispone respecto de las Bandas cle música militares. Parágrafo 2.0 Tampoco se hace innovación en los Parques seccionales, los que dependerán del Estado Mayor de la División que guarne&ca el territorio do11de están situados. El sueldo de estos empleados será el que les ~e.ñala la Ley 39 de 1896. Art. 14. Las Divisiones 2.a, 3·" y 4·" tendrán un Auditor de de Guerra con la asignación mensual de $ 100, de acuerdo con la citada Ley. El Gobierno proveerá luégo lo necesario respecto á Médicos, Capellanes é Institutores de las guarniciones. Art. 15. El personal del Depósito de Jefes y Oficiales del Ejército, será el siguiente, de conformidad con el artículo 3·0 del Decreto número 900, de 29 de Diciembre de 1890, que lo creó: Dos Generales ; Tres Coroneles ; ·rres Tenientes Coroneles ; Dos Sargentos Mayores ; Cuatro Capitanes; Dos Tenientes; Cuatro Subtenientes ; Parágrafo. Dicho depósito lo constituirán individuos milita­res que no reciban pensión del Tesoro público, y que se hallen in­capacitados físicamente, á consecuencia de entermadades contraídas r.n el servicio, para procurarse por otros medios la subsistencia. Los individuos en él inscritos disfrutarán únic;¡mente del medio sueldo que corresponde á su empleo milita~; efectivo. Art. 16. Qyedan suprimidas las Jefaturas militares, Coman­dancias de armas y Comandancias militares espe<.iales que hoy exis­ten; pero los Jefes que las sirven continuarán en el gcce de su sueldo hasta el 30 de Septiembre próximo. Parágrafo. Se eliminarán los Estados Mayores excedentes; se licenciarán inmediatamente los Batallones, medios Batallones y Compañías sueltas que no hayan quedado incluídos en el presente Decreto; se reducirá el efectivo de los Estados Mayores y Cuerpos que quedan, á los términos aquí prescritos, y se eliminará el Bata­llón Neira, refundiendo !>US individuos de tropa en los Batallones de la 2 ... División. Art. 17. Este Decreto principiará á cumplirse luégo que se blique en el Diario Oficial, debiendo quedar concluída la nueva or­ganización antes dd 15 de Septiembre próximo. Art. I 8. Derógase el Decreto número 295, de 24 de Junio de t896, y los demás contrarios al presente. Com uní'q u ese y pu b1íq u ese. Dado en Bogotá, á 23 de Agosto de 1898. El Ministro de Guerra, JOSÉ MA UEL MARROQUÍN. ÜJ.EGA~IO RIVERA. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍ. 1 MILITAR 129 INFORME DEL SEÑO.R MINISTRO DE GUERRA Con fecha 20 de Julio del corriente año, fue presenta­tado á ]as Cán1arns Legisla ti vas este importante docun1en­to, que contiene todos los datos ilustrativos que sirven para el conocin1iento de Jos asuntos de tan in1portante de­partamento de la Adn1inistración pública. r-aen el número pasado quisin1os dar á los lectores la especie de síntesis moral á que el señor General Luján sujetó en el Ministerio las inspiraciones de su conducta y sus propósitos de Mi­nistro de Guerra, fijando así la parte que en justicia le co­rresponde en la labor administrativa de la Administración que terminó, y ahora ton1amos del Informe varios capítulos que creen1os de importancia y de utilidad para el ejército. Dan1os principio á esta inserción por los dos si­guiente~,: CUARTELES En el Informe que mi antecesor presentó al Honorable Con­greso en r8g6, dijo que "la Nación no posee, en propiedad, edifi­cio alguno adecuado para prestar satisfactoriamente el servicio de cuarteles"; y yo me veo obligado á repetiros lo mismo, y á pediros como él (página xxv de su In forme), que destinéis en el Presu­pue::, to alguna partida, no sólo para hacer la constantes reparacio­nes que se nece~itan en los edificios donde se alojan las tropas, sino para adquirir en propiedad otros, y para adaptalos al especial destino de cuartel. El Jefe de la Sección 2 .a del Ministerio ha hecho en su In­forme, que encontraréis adjunto, la relación de los edificios que st: han tomado en arrendamiento, en las localidades qut sirven de acantonamiento á los diversos cuerpos de Ejército, para que sirvan de cuarteles, y la de las cantidades que se paRan por alquiler de 4el1os, y ha dicho también cuáles posee la Nación en Bogotá, Zipa­' luirá, Cartagena, Sogamoso, etc. Allí veréis que no es de propie­dad nacional la casa ubicada en Cali, por la cual dio el Gobierno al señor Rubén Aparicio la suma de $ 9,500; en el referido In-erme leeréis un teltgrama del Registrador de Instrumentos públi­cos de Cali, que arroja luz bastante sobre el particular. El edificio que ocupa la guarnición de Barranquilla, tampoco es de propiedad nacional, no obstante creerlo así mis antecesores. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. IJ O BO:..E tf,' MILlTi\R En ese cdihci se hJ.n invertido ingentes sumas en reparaciones y mejoras, sumas que alcanzan á mi:; de $ 6o,ooo, que pudieron haber e perdido, y p::!ra evitarlo y adquirir la finca en propiedt.d, el Ministerio á mi cargo ha celebtado un contr::tto con el eí1ot• I-Ionorio Alarcón, aroderado SLtStituto de la señora viuda de Dun­can, p'>r :'fi I 3>9t>J, v.tbr de un crédito hipotecario, y está en vía de celebrar otro COtl el señor doctor Hernando Holguín, por 8 I9,00o, p::tra que los señores Molinare5 & c.& otorguen la escri­tura por las cuatro quintas partes de la casa en cuestión, y la se­ñora Concepción l\1olinares de Duncan, por la quinta pJ.rte re. .. tan te. J~st s irregl'laridades provienen de la desgraciada creencia de algunas personas, de \tue defraud.1r al Tesoro público no es delito, y de que, en los contratos con esta entidad, es permitido todo, hasta lo que no se atreverían siquiera á proponer á un parti~ular. Er1 el Municipio de la Salina (no en Chita) va á comprar el Gobierno un solar, de propiedad del señor Enrique Espinosa, por la suma de $ s,o::>:J, en que lo han avaluado peritos nOJnbrados, una por el seiior .Espinosa y otro por el Iv1ini terio de Guerra; ese lote ha sida anexaJa durante muchos años á la casa que sirve de cuartel á la guarnición que allí se ha mantenido, sin que se haya pagado al seiior E pinosa un solo centavo de arrendamientos en más de c¡uin~e años; arrendamientos que -á pa~arse religiosa­mente- ascenderran ca i á otros s,ooo; pero es condición del contrato que, al otorgc1r la e critura de v~nta al Gobierno, el seiíor Espinos~ renuncia á toJa reclamación por el valor de los arrenda­mientos • .En Honda hay en construcción un cuartel que ha costado ya la suma de $ I 7,ooo; pero el señor l\1ini"tro del Tesoro ha sus­pendido el gasto que tal obra ocasiona, teniendo en consideración la situación fiscal, que ha sido dificil. En la ciudad expresada, Barranquilla, Girardot, el Banco y Calamar, el Gobier11o debe te­tener edificios propios para alojar las guarniciones que, en mi con­cepto, deben situarse allí en toda ocasión, tanto para dominar el rio en tiempo de guerra, como para evitar el contrabantlo de ar­mas y munisione, y dominar y ptoteger el puente de Girardot, los ferrocarnles y pasos del IVlagdalena. En Zipaquirá hay elementos para construír un cuartel para esa guarnición, y la zona nec€saria de terreno puede adquirirse gratuitamente, pues se me ha a egurado que un propietario está dispuesto á ctderla al Gobierno, y aunyue así no sea, allí tiene la N ación el cuartel llamado Las Cruces, y una casa en la plaza principal de la ciudad, que deben reedificarse para este objeto. En Cúcuta hay asimismo necesidad de adquirir un edificio adecuado para la~ tropas que guardan la frontera y la aduana, tropas que en lo venidero habrán de ser numerosas, si 2tendemos al crecimiento Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. &{}.LtTÍN MI LILAR I ..... , .j• 4.e as rentas y la I}CC!e~id4d que hay de guardar estrechamente la frontera, á fin de evitar las inyasi.ones entre los dos países. Quizá 1=onvendria pedir al extranjero un cuartel de hierro, que sena re­lativamente poco costoso y ~st<1rfa á sal;o de incendios y terremo­tos, allí muy frecuentes En una palabra, no sólo en esta capital hay urgencia de cons­truír dos ó má. buenos edilic'os para cuartel~s, situados conveniente­mente, sino en lo.slugares y pl:crtos donde la J aci<)n tiene cuantio- 5as rentas que custodiar, como también en las ciudades fromerizas de V cnezucla y Ect.~ador, á fin de que las guarniciones -cómoda­mente alojadas- presten con eficzcia el servicio que se les exige, y estén al abrigo de los varios inconvenientes que hoy observamos, por lo inadecuado de los edificios existentes. Ni creo nec.esari.o in istir :ná. en este particular, porque cada uno de vosotros ve la necesidad apuntada, y t:stá dic;puesto á apli­carle el remedio p<) ible, ate¡1didos nuestros recursos; pero sí llamo muy especialmente 1· atención del Honorable Congreso, á la ur­gf> ncia de terminar el edificio empezado en Honda, á la adquisi­ción del que se necesita p.ara cuartel en Cúcuta y á la reparación pronta de los que hoy irven de cuateles á los batallones que hacen b guarnición de la capital de la R cpúblida y de Zipaquirá. En Honda y Cú~uta, climas mal>ano, es necesario que el soldado viva en cuartele de especiales condiciones higiénica~, que disminu­yan las enfermedades y la rnortali.da<.l; y en Bogota y Zipaquir.:, los techos de los edificios mencionados están de tal suene dete­riorados, que amenazan hasta la vida mismíl de todo. los q.ue en dios habit;:m. SERVICIO DE SANIDAD El servi~io de salud en nuestro ejircito no tiene, preciso es reconocerlo, organización adecuada. y que pudiéramos llamar científica; y en cuanto al servicio veterinario, no.s es completa­mente desconocido : el caballo de guerra debe cuidarse con tanto esmero como el s.pldado nfermo; y como el:número de bestias de sjlla) de carga y de tif'o, es m u y ÍlUmeroso, .dehe .serlo también, - toda proporción guardada, el cuerpo de veteri.narios que atiende á e.:;a necesidad en tiempo de guerra 6 de maniobras. Ambulancias, hospitales de campaña, cuerpo y servicio médico y veterinario, deben prganizarse corno unidades riel ejército, como deben estarlo los otros servicios, correo.s y telégrafos, tesorería, justicia, policía y .culto, .alimentación, e~, con ·su respectivo representante en el Estado .M.ayor General, que es el cerebro del organismo ejército ¿e dond\! pai"te el llJOvimiento y la vida de todos lDs miembros .autónomos que le constituyen. E tien"'po de atender á esta imperiosa necesidad, ya que, por Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETIN MILITAR fortuna, tenemos Escuela de Veterinaria, de la cual han salido pro­fesores que inspiran toda confianza, por su seriedad y competencia; en un proyecto de ley orgánica del ejército, que presentaré acaso á vuestra consideración, he tratado de bosquejar la organización de estos servicios, algunos de ellos nuevos entre nosotros. En esta capital existe el Hos.pital Militar Central, atendido por médicos reputados y respetables, y por practicantes que son alumnos de la Escuela de fv!edicina; r las guarniciones de fuera tiene cada una su médico, como lo veréis por la relación que va en seguida; pero todos obran sin ligazón entre sí, que le~ consti­tuya en cuerpo ó unidad autónoma, y se entienden directamente, ora con el Ministerio de Guerra, ora con el Estado Mayor General. El Hospital Militar Central está á cargo de un médico Jefe: doctor Abraham Aparicio. Dos médicos auxiliares: doctor Antonio María Barrera y doctor Julio Escobar. Cuatro practicantes de número y uno supernumerario • . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . , . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ... . ......... . VARIEDADES METZ RECUERDOS DE LA CAMPA~A DE I 870-71 (Traducción). El 15 de Julio de 187o se declaraba la guerra que la Prusia desde la batalla de Sadowa, preparaba contra Francia. No tenia,nos para defender el territorio contra las formidables fuerzas coligadas de Alemania, sino el activo de nuestro ejército, es decir, menos de 3oo,ooo hombres contra más de 8oo,ooo. El Mariscal Niel, cuando era Ministro de Guerra, formó un plan que consistía en lanzar dos ejércitos encargados de la ofen­siva sobre las dos extremidades de la zona de combate, entre tanto que en la retaguardia se formaría un ejército de reserva. Se desis­tió de este plan en I87o, y las fuerzas de Francia se escalpnaron á lo largo de la frontera de Belfort, Strasbourg, Saint-Avold, Bou­lay, Thionville, Sarreguemines, Metz y Chalons; la caballería se reunió en Luneville y en Point-a-Mousson. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR 1 33 Desde el principio de Agosto, el ejército enemigo hizo su movimiento do:! avance. Los combates de Wissembourg, de Wrerth ó (Reichshoffen), y de F orbach sorprendieron al ejército francés aún en formación. A la confusión causada por estos combates des­graciados vinieron á agregarse las intrigas del interior, suscitadas por div~rsas consideraciones políticas; e! resultado fue que el Em­perador tuvo que abandonar el ejército, y cedió el mando de lo que aún se llamaba ejército del Rhin al Mariscal Bazaine. (12 de Agosto). Desde aquel momento la situación era de lo más grave: por una parte, el Mariscal Mac-Mahon retrocedía sobre Chálons; por otra, el resto del ejército se encontraba en los alrededores de Metz. El enemigo era dueño del curso dd Moselle, casi hasta las puertas de la antigua ciudad lorenesa. Importaba reunir las dos porciones del ejército francés y, para obtener este resultado, había que batirse en retirada sobre Chalons. El 13 de Agosto se dio la orden de este movimiento que debía co­menzar el 16. Pero el I~ el ejército del príncipe Federico Carlos atacó al del gran Mariscal Bazaine. El combate de Borny fue de éxito para nuestros ejércitos; ventaja que á pesarcie todo comprome­tió la marcha de retaguardia. El enemigo por el contrario, á pesar de su descalabra, alcanzó su objeto, porque el movimiento comenzado se retardó. Pronto volvió á la carga; el r6 tuvo lugar la sangrien­ta batalla de Rezonvillc en donde, de ambos lados, las pérdidas fueron enormes; el 18 la de Saint-Privat. Esta vez, no obstante que el desenlace de los combates fue indeciso, bajo el punto de vista de la acción misma, y que ninguno de los combatientes pudo decla­rarse completamente vencedor, el resultado entrevisto por el Esta­do Mayor General prusiano se obtuvo, las comunicaciones del ejér­cito francés con París quedaron cortadas, el ejercito rechazado sobre Metz y el cerco comenzado. Este ya no era el ejército del Rhin, que Francia no había de volver á ver sino cautivo ... Durante este tiempo, el Mariscal Mac-Mahon se replegó sobre Chalons y se organizó para marchar al socorro del ejército de Metz. El 19 de Agosto, el Mariscal Bazaine telegrafió al E mpera­dor: "Pretendo siempre tomar la dirección del norte, y dirigirme por 1\tlontmedy sobre la gran vía de Saint-Menehould á Chilons, si esta no está defendida vigorosamente. En este último caso marcha­ré á Sedan por el camino de Mézieres para llegar á Chalons ... ,, El Mariscal Mac-Mahon hubiera preferido defender los desfi­laderos de Argonne como lo había hecho Dumouriez en r 792, ó retirarse para cubrir á París; pero el Consejo de Ministros que pre,sidía el General Montauban, Conde de Polikao, influenciado por el clamor público, ordenó á Mac-Mahon se dirigiera al nordeste en Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. SOLE'tff.· MIL!TAR \uxilío de aquel que para muchos íi·anceses era "el glorioso Bazai.: ne. ,, 1V1ac-A1ahon envió al Comandante de V erdun, al de .1\tlont­medy y al A le al de de Longuyon, este despach-:> destinado al Maris­cal Balain"': "Recibí vuestro despacho del 19. Estoy en Reims~ me dirijo en dirección de \1ontniedy. Estaré p:1sado mañana sobre el Aisne dor~de obraré según circunstancias p;:.. ra acudir á vuestro socorro." El 23 se puso en march:1. DemasiaJo conocidos son l0s resul• t dos de sus esfuerzas. El1\t1ari cal Bazaine, encerrada en .fv1etz, no hizo sino inú ... tiles tentativas p:1.ra romper el círculo que lo rodeaba. Se ensaya­ron algunas salidas que se limitamn á la toma de alguno3 convo­yes de víveres ó de forrajes. El estado sanitario del ejército y de la ciudad era malo. Faltaba la sal, y la alime!ltación se resintió de ello; después, como sucede siempre, las enfermedades hicieron es­tragos entre esta enorme aglomeración. Los caballos rerecían ó eran degollados para servir de alimento á lo9 sitiados. Cada día las probabilidades de véncer disminuían. En fin, los recursos se hablan agotado, el ejército estaba de­bilitado tanto en lo físico como en lo moral, era necesario pensar en capitular ...... N o es este el lugar de relatar todos los inciden­te que permane~en h<.sta hoy, má (~ menos o curo , de las nego­ciaciones. El 28 de Octubre se firmó la capitulación y el ej~rcito fue llevado prisionero á Alemania. Esta capitulación era inevitable. Pudo retardarse? es muy po­sible, pero es muy difícil presuponer lo que hubiera resultado de ella en cuanto al final resultado Jc b lucha empeñada . . Lo que se puede decir con certeza, es que la cnpitulac:ión hizo libre el ejétcito de Fec.1erico Carlos, que abandonó á .\1.etz el 31 de Octub e, y entre,> tn campaña sobre el Loire el 25 de Noviembre. Contribuyó á detener el movimiento de avance del General Aurelle de Paladi­nes, vencedor en Coulmiers el 9 de Noviembre. La última espc· ranza de .Francia desapareció entonces. EL PRESUPUESTO DE LA MARINA INGLESA El presupuesto aprobado por el Parlamento para el período de I8f)8 á 99 se eleva á la suma de 594·450,000 francos; el del perío­do anterior alcanzaba á 545·95o,ooo, al cual se le había agregado un extraordinario de 1 2.5oo,ooo. El aumento del efectivo trae otro de 11.157,500 íi·ancos: lo~ gastos para obras hidráulicas quedan más ó menos los mismos; los de artillena pasan de 63.ooc,ooo, aun cuando son menores en' ?,.Ooo,ooo "obre el año anterior. Las conc;truccion~s na vale dan un Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN M !LlTAR aumento de 39.2 7 5,ooo fraJ.1cos, de los que 35.ooo,ooo provienen de los retardos ocasionados por las huelgas de mecánicos. Ej:ctivos-El total de ofici~·dcs, marineros, aprendices, gu"rda-• costas é infantería de marina, se elevará á los Ioopoo hombre-., lo cual si¿:nifica un aumento de 6,0)0 hornbtes repartidos en t. ta forma: 200 oficiales, 1,000 infantería de m::1rina (Royal marines), 284- mecánicos, 1,700 fogoneros, 2,400 marineros, 456 obreros y 300 aprendices en instrucción~ Mo·vilización-El número de buques de g;uerra que han toma­do parte en h~s maniobra ha sida de 165, t·ipulados pDr 37,619 hombres; en r29b fue de 105 barcos con 20,500 tripulantes, todos umados con su dotación completa, con excepción del personal mé­dico. CIJn.·truccirmes ?tuevas-Los trabJjog han s· do perturbados por las huelgas que han durado desde Julio del 97 á Febrero del 98 no sólo en los astilleros privados ÍllO tamoien en los arsenales. Blindados-Lo· blindados '"Caesar," "Illustrius ''y "Hanni­bal" debieron terminarse en el otoño de r 897: el primero ha retar­d- ado ~us pruebas, pero ya está armado; los otros dos estarán listos en el corriente año. Cruce/os de 1 .• clase-El "Diadem" es el Único entregado du:-ante el período 1897-98: pronto serán entregados el "E u ropa,'" "Niobe," poco des pues el "Spartiate" y "Andrómeda": tres más encargados á la industria privada, "Argonaut," "Ariadne" y Am'"" phitrite," han su(rido algún retardo. Se encarga á la industria privada cuatro cruceros blindados que se llamarán "Abonkir," "Cressy," '-< Hogue" y "Sutlej." Cañmeros de 1-·ío-La flotilla de vapores de pequeño calado des­tinados á la navegación de los r1os a(ricanos, .,e terminará en este año: estos vaporcitos llevan los nombres de "Heron," Jackdaw,"' "Sandpiper," "Nightingale," "Robin.'1 "Snipe" "Woodlark,'' y " vV oodcock." El yatch real empezado er. r897 se entregará en 1899, lleva_. rá calderas Belleville. En resumen: los astilleros y arsenales ingleses tendrán en tra-~ bajo durante el período de 1898-99, 104 barcos repartidos en esta forma: 12 blindados, 8 cruceros blindados, 8 cruceros de 1. a, 6 de 2.•, 1 o de tercera clase, 1 yatch, 6 avisos, 4 cañoneras, 8 va­porcitos para el Niger, y 41 destroyers. Sobre estos 104 barcos las puestas de quillas comprenderán: 3 blindados, 4 cruceros blindados y 4 avisos. Durante 1898-99 deberán terminarse los siguientes: "Cano­pus," "Ücean" y "Goliath;" "Diadem," "Andrómeda," "Europa" Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. .BOLETÍN MILITAR v "Niobe." ('~Diadem" en pruebas); "Gladiator," "Furius" y "V indictivi ;" "Proserpine," "Pomone," Pegassus," "Piramus," "Pactolus," "Perseus" y "Prometeus." Estos r 7 barcos suman Ir5,195 toneladas, 17r,ooo caballos y 198 cañones (sobre ro c¡m). Artillería.-En este período se convertirán los antiguos ca­ñones de r62 m¡m y IOI m¡m en cañones de tiro rápido. Se han repetido en "Shoburynesse" las pruebas con los nuevos cañones Vickers Maxim, que reportarán grandes economías en el precio, en las municiones y en el peso de la pieza, además de la rapidez en el tiro, grandes velocidades y poder perforante. El almirantazgo ha encargado ya diez cañones de este tipo, de calibre de 305 milímetros, además de un buen número de los de 152 milímetros. Trabajos hidráulicos y otros - Un nuevo depósito de carbón en Chatham y reconstrucción de la fundición.- En Portsmouth una nueva factoría de aceros y prolongación de malecones.- (De Le Moniteur de la }lotte). EN EL EJERCITO El Poder Ejecutivo por Decreto de fecha 6 de Agosto, dictó las siguientes providencias : Concedió al Capitán Ignacio Cortés, de la 3·"' Compañía dd Batallón La Popa número 19, la licencia indefinida que solicitó. Concedió al Subteniente Nicolá5 Guarín, de la 7·"' Compañía del Batallón Junin número 21, la licencia indefinida que solicitó; y destinó en su lugar al de igual grado Ramón V alenzuela, que sirve como Tambor de la Plana Mayor del Cuerpo citado. Concedió al Capitán Juan Caro Narváez, primer Adjunto al Estado Mayor de la r ."' División, la licencia indefinida que so­licitó. Concedió al rfeniente Proto Morales V., de la 3·· Compañía del Batallón Junín número 21, la licencia indefinida que solicitó. Promovió al Subteniente .Eudoro Torres, de la 3: Compañía del_Batallón Col~mbia número 21, al puesto de Abanderado del mismo Cuerpo en vez del de igual grado Sebastián Farías, quien pasará á ocupar la vacante del primero. Llamó al servicio activo al 1'eniente Manuel A. Monsalve y lo destinó á la 3·a Compañía del Batallón Junín número 21, en vez de Morales. Ascendió á Coronel efectivo al Teniente Coronel Juan B. Romero, primer Ayudante general de la Comandancia en Jefe del Ejército. 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Por: | Fecha: 23/07/1898

ño tt llo¡tótá., Julio 23 de 189S. BOLETIN MILITAR; __ ,. . ._,__ __ ORGANO DEL MINISTERIO DE GUERRA Y DEL EJÉRCITO --·----Director; ALEJANDRO POSADA. Son colaboradores natos de este periódico, todos los ]efer y Oficiales del Ejército de la República. ALOCUCION AL EJERCITO Jefes, Oficiales y soldados! En un día como ~stc, decían los romttnos, Escipiót1 venció á Aníbal en Zan1a: ¡vamos á· dar gracias á los dio­ses! Tal día como hoy, diremos plagiando al romano, nues~ tros n1ayores proclamaron Ja en1ancipación poJJtica de estas colonias; para consolidarla, sostuvieron con la Metropoli encarnizada g~erra rle años, y al íi.n, tras largo batallar) dé entre el humo de los combates surgió independiente Ja na­cionalidad colon1biana: ¡Demos grticias al Dios de los Ejér­citos! Libres de odios políticos, y sin hiel en el corazón, canten1os, unidos, las proezas de los libertadores, que hoy, natalicio de la Patria, es día de fiesta para los colombianos; día de tregua en nuestras luchas de partido. ¡Veteranos! Id á colgar coronas de laurel en los n1onumentbs que la gra­titud nacional ha levantado á Lt n1em.oria de los que fun.:. ciaron la República, que vosotros sois descendientes de los esforzados guerreros que llev?.ron sus armas vencedoras del Avila al Potosí, esctibiendo con su propia sangre el Nuevo Testamento de nue?tra Historia Nacional! ¡Soldados! La bandera á cu}'a sombra estáis fonnados, es la n1isma que Girardot clavó fieramente en Jas alturas del Bárbula~ la tnisma que Ricaurte empufió en San Mateo· Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. :BOLE1 ÍN MILITAR la misma que- flameó victoriosa en Boyacá; es bandera que habéis jurado defender sin trepidar, enseña querida de Ja Patria, que envuelve entre sus risos tricolores á Jos que caen lidiando por ella en la pelea. Herederos de las glorias de aquellos inmortales, jüremos una vez más, invocando sus nombres, que sus esfuerzos no serán estériles; que la República cristiana, que ellos fundaron, vivirá sien1pre en­tre nosotros; que la Libertad en la Justicia no alzará el vuelo de esta tierra que ellos santificaron ccn su mc~.rtirio; que, siguiendo su ejemplo, defenderemos la independencia é integridad del territorio con la misma heroica tenacidad, con el mismo valor de que ellos dieron prueba. ¡Jefes, Oficiales y soldados! El Gobierno reconoce los servicios que estáis prestando al país; vuestra n1oralidad y disciplina están á la altura de vuestro valor: ¡cumplís vues­tro deber! El probo Magistrado que ocupa, honrándolo, el solio de Bolívar y Santander, está satisfecho de vosotros, os recon1ienda á la gratitud de sus conciudadanos, y espera, confiado en que los que formáis la vanguar·dia en Jas horas de peligro para las instituciones, que sois ejemplo de acata­miento y respeto á la ley, sabréis defendtrlas una y cien veces más, como las habéis defendido y salvado, n1ás que con el esfuerzo de vuestros brahosf con vuestra incorrup­tible lealtad~ ¡Viva la Repúblical lsAtAs LuJÁN, - Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MJLITAR l IGIENE DE LAS 1'ROPAS EN CAMPAÑA Con1ienza el capítulo VI tratando de la higiene en los vivacs, y pas2. luégo á ocuparse de la misn1a en los campa­tnentos y acantonamientos. Los lugares destinados á vivacs, dice un artículo, de berán estar al abrigo de los vientos fuertes y lejos de los pantanos y aguas estancadas, rrocurando 110 situar~e Cl hondonadas húmedas y sobre todo en un sitio que haya scr.:-­vido anteriormente para lo mismo. En otro artículo se lee: ' y jabón en id ................................ , 2 5 Raciones en 21 días de N o vi cm brc.. . . • . . • ... . . . .. . • • . I 4 70 Aju~tamicntosenidtd .......•.•.•...........•.•....•. 210 Suma ................ $ •P 05 Se deducen par-a el Monte.pío Militar los ajusta.micntos en :n días de Noviem.bre.................... .. .. .. • • • • • .. z 10 Queda líquido ......... __ •. $ 38 95 En fe de lo cual firman. El Coronel Primer Jefe (Firmado)-MA.NUEL MARÍA CASTRO U.­' Testigo, Alipio Now .M.-Testigo, .4/Jii d.i J. Rico.-Testigo, Teléiforo J imhtez Latorre. Es copia.-El AyU¡dante Mayor, RAFAEL VESGA. lNVENTARIO de los bienes dd soldado Ignacio Fontechc de la +·.o Compañía del Batallón Rifles., que falleci6 en el Hospital Militar. En Bucaramanga, á diez de Diciembre de mil ochocicnto~ noventa y ~iete, el suscrito Comandante de la 4·" Compañía, procedió á practicar ~1 im·entar~o de los bienes del finado soldado Lgnacio Fonteche, muerto anoche e-n el Hospital Militar de esta ciudad. No dejando ninguna pren­da particular que inventariar, sino únicamente las raciones del día 1.0 al 9 del prescn te $ 8-1 o. El Capitán, JEsús GALvrs.-Testigo, FrallciJco Gonznltz.-Testigo, TrrínJiJtJ Bermúdez.-Testigo, Domingo 8armie1Jto.-El Coronel, FRAN­crsco ÜLARTE L. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍ!'\ MILITAR 35 lNVENTARlO de los bienes pertenecientes al soldado. Agustín Sana~ bria del Batallón Bomb1J11 4 número I 3· Rrp.~blica de C1Jiofllbia.-Ejéráto N:zciolJtll.-+.:t Dií'ÍÚÓlJ.-Battlllón Bom!'OJJtÍ t!Ú1ll:cro 1 3.-Comrwdt1JJrit1. En San José de Cúcuta á d~e7. y siete de Diciembre de mil ocho­cientos noventa y siete, siendo las ocho y media de la mañana, el que suscribe, primer Jefe del Batallón Bo.m.ho!ttÍ, asociado de los testigos se­"' lores Juan Lu,is Veg1~ Santos Góme7. y Dionisia Bcnotcrán in di vid u os no militares, pr:ocedió á hacc:r; riguroso in.vcntario y avalúo de los bienes del finado! Agustín San21b.ria,. hij.o de Ju.an Sanabria y Hermenegilda Arismendy, natural de Soad, Departan1.cnto de Boyad, de \'eintitr~s aíi.os de edad, solcbdo del mismo Batallón y que- falleció d0 fiebre ama­rilla en 'ta ciudad, hoy á las cinco ue la maíi.ana. En. consect¡¡eocia, hecha la averiguación del caso, resultaron como bienes del finado Sélina­bria para inYCntariar los siguientes: en dinero tres pesos, veinticinco centavos($ 3.2 ,;), suma que se remite en calidad de depósito al scfior Administrador de Hacienda Nacional de este Municipio. No habiendo más bienes que inventariar, se da por terminada esta; diligencia que se firma. El Coronel, MAIUO Gu7.M.{N. El Testigo, Jtttllt Luis Vcgtz.-E~ Testigo, S tllllor Gómt"z.-El Testigo, Dionirio BerrotertÍII. Cúcuta, Diciembre 19 de 1897· Es copia.-El 2.0 Ayudante, Lurs Mors.ts TALERO. IN~'ENTARJO de los bicnc:; pertenecientes al corneta Isaías p,{ez, de la I. t"CS Compaii.Ía del Bóltallón Ayruwclto número 3.o, que falicció ayer en el H os pi tal Militar: }?ep:íb!ica de Colo11~bia.-E;ército NrJCi(Jlla/.-Comandancia dd Batallón Ayr/Cttclto 11ÍI7llero 3.0. Una ruana. Un sombrero. Se le hallaron. en el bolsillo .•.•......•.......•..•... $ o 40 Completo de sus haber!~c~ente mes1 . d:ctó las siguientes providencias: Aceptó al señor Adriano de J. Holguín la renuncia que hizo del puesto de Instructor civil del Batallón f7alencey número 20, y hombró en su lugar al señor Francisco José Ortiz. Concedió al Capitán Julio ·r. Castillo la licencia indefinida que solicitó para separarse del puesto de primer Ayuclante del Es­tado iv1ayor de l2 3•"' Di visión. Promovic~ al Subteniente Dicnisio N. Páez; que servía en la 3·" Compañía del Batallón Canal n tÍ mero 2 5, 2l puesto de Abanderado del mismo Cuerpo en lugar del de igual grado Julio Recamán, quien pasó á oc:upar d lugar de Páez. Concedió al Teniente Miguel Belalcázar la lincencia inde­finida que solicitó para separarse de la 1.• Compañía del Batallón Junín número 21. Ascendí<) á Subteniente al Sargento 1.0 Polidoro Londoño, y lo destine) al mismo Batallón Junín, en vez de Belalcáz:1r. Por Decreto de f~cha 8, ascendió á Coronel, para los efectos fi cales, al seii.or Marco A. Gutién ez, medico de la guarnición do Honda. Declaró en uso de letras de Cuartel, á olicitud del Jefe Mili• t:tr del Sur, por graves faltas, al Coronel Joaquín Escandón, primer Ayudante general de e a J efí3tura. Destine> al Capitán Lucio Jiménez T., que sirve en la 6." Compañía del Batallón Tiradores número 1 r, á la Jefatura Militar' del Sur como Adjunto. Declaró insubsistente el nombrawiento hecho en el Subte .. nientc Antonio Peralta, para servir en la 2."' Con1pañía del Bata­ll6n Urdancta, por no haberse presentado á tomar posesión dentro clel término legal. Destinó al Teniente Luis María Ortega, que sirve como 2.0 Ayudante del Batallón Sucre número . 10, al puesto de 2.0 Adjunto del Cuartel General de la 3·" Divísión. Reconoció al señor Emiliano Camatgo el empleo de Tenien­te efectivo con que prestó sus servicios al Gobierno en la última guerra, lo llamó al servicio activo y lo destinó al Batallón Sucre número 10, como 2. 0 Ayudante. Asimiló á Subtcnienté, Adjunto al Estado Mayor General del Ejército, al seiior Francisco Buitrago, quien prestará sus ser .. vicios en el Ministerio de Guerra y deberá ser dado de baja en el Cuartel General del .Ejército donde figura como Sargento 1.11 asi• mi lado. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
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Por: | Fecha: 01/08/1898

Bogotá, Agosto 1. 0 de 18!13. Nimero G2 ' BOLETIN MILITAR --··.----- ORGANO DEL MINISTER10 DE GUERRA Y DEL EJÉRCITO --··--- Director, ALEJANDRO POSADA 1 Son colaboradores natos de ~ste periódico, todos los Jefe; )' Oficiales del Ejército de la República. EL EJERCITO COMO GARANTIA DE LO PORVENIR Velado por densa niebla de incertidumbre que deja inquieta á la razón é infunde pavor al ánimo de los hon1- hres pensadotes, se presenta vago, oscuro, indefinido Jo porvenir de los pueblos, hoy celebrados por su civilización y engreídos por su cultura. La sociedad presente, sin ex­cepción de razas ni diferencia de climas, con apariencias deslumbradoras de prosperidad ó con desconsoladoras rea­lidades de penuria, pone á tientas su insegura planta en el camino del progreso, y juzgando enderezarse á su perfec­ci~ nan1iento, prepara tal vez su descomposición y labra su ruma. Conjunto de difíciles problemas por resolver, nuestn! época no acierta á plantearlos, y encomienda su solución á ridículos procedimientos, que si halagan la vanidad y se 6 parecen á útiles afanes, dejan sin despejar la incógnita y son anuncio de n1ás graves conflictos para n1añana. Alma de todos los pueblos vigorosos ha sido siempre el convencin1iento de su valor moral; n1as en los tiempos que por suerte ó por desgracia nos han caído en lote, ¿por dónde han de remontarse las aspiraciones al orden moral, si la pesada atmósfera del materialisn1o vuelve rastreras las· Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. SOLETÍN MILITAR aficiones, abarragana las costumbres, pervierte los hábtos1 y se hace admiradora de la voluntad y del pensamiento; del corazón y del ingenio? Búsquense en la historia sociedades análogas á la nuéstra, tiempos parecidos á los de ahora, y el ánin1o se extren1ece al recordar que la degeneración de los pueblos ha comenzado siempre por el desamor á los estímulos de orden moral, y que en pos de la degeneración ha venido la crisis, y que la crisis social se ha resuelto en todos tien1pos por un ruidoso cataclismo. Baste por todos un ejen1plo, Ron1a, la antigua señora de la tierra, Ja creadora de los fundamentales principios del derecho escrito, la herede­ra de Grecia y su étnula €n las artes y en las ciencias, fue la poderosa y la admirada Ron1a mientras el an1or á Ja patria inspiró á su~ legisladores, infundió estímulo á los ciudadanos, y dio valor á sus l~giones ; mas cuando Ja co-­rrupción fue ganando todas las clases, y el materialisn1o de los goces obtuvo privan~a sobre rnás levantados y nobles sentin1ientos, Ron1a) envuelta en el rico n1anto de su cele­brada civilización, fue perdiendo su vigor; y cuando más hubo menester Ja energía para salvarse á sí propia y pre­servar á sus pueblos de la destructora invasión de razas bárbaras, faltole aliento al corazón, faltole vigor al cuerpo, faltole resistencia nl brazo; Roma sucumbió con ignon1i­nia; Roma no e ·a ya una nación, no era una raza, no era un pueblo; era un cuerpo gastado por el vicio, y n1al en­vuelto en postizo nbrigo de cultura. Cuando en un pueblo dejan de tener incentivo Ja~ aficiones á los intereses de orden moral, sobreviene el cata...J clisn1o, no siempre igual, no stempre uriiforme, no sien1pre parecido, pero ruidoso, estremecedor, tettible siempre. Para la gastada sociedad de Bizancio el cataclismo fue la desaparición del imperio Griego, n1uy enamorado de sus filósofos, muy ufano y distraído con las divisas y los pasa-­tiempos de su aristocracia, pero débil, caduco, impotente para resistir la oleada invasora que barrió hasta las huella'& de la don1inación precedente. · Para la Franc1a del próxin1o pasado s1glo, arruinada Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR por el largo reinado de Luis XV, y tan distraída en goces y fútiles pasatiempos, como apartada de hoble·s sentimien­tos y levantados propósitos, el cataclisniq tómó la forma de ]a Revolución y de los veinticinco años de asoladora guerr~ que la subsiguieron. Es ley histórica y por otra parté, la lógic'a lo exige·. A una sociedad que concede todas sus preferencias al ma­terialismo, no le es dado bascar en el orden móral solucio: nes salvadoras~ El n1ateriítlisn1o la marea, el ~h.aterialismo la satura, el ñ1aterialisn1o la 'transformn. La provocada ci-isis se resuelve en uóa ú otra forma; pero siempre ha de r' sol verse p0r . Ja tuerza material. Por esto en todos Jos pueblos civilízados la s·ol'ución de los grandes confliq'Os viene sieni.pre enc~l11endada á los ejérci.:. toe: Ello es posibl~ ynattir,al 'lue á la fuer za material don1i:. nadara subsiga la influettda moral reguladora, pero siempré y en todas circünstancias el ejércho ha de cortar el nudo gordiano del conhicto social y ha de ser el precursor qué allat1a el caminó á legislador ' s y políticos á quienes enea- - rnienda la constitucióh de una otiedad, la restauración de un pueblo. Los pueblos stiJCtds á la dorl11mkióh de la antigua Ollla, tuvieron la desgracia de caer en h1anos de bárba..:. ros, los que á manei·a de ol'eada hicieron irn1 .pción en toda Europa. Los bárbaros eran la fuerza btuüti átsprovista de ·cultura, ajena á la civilización, e ~de sobresueldo á los. Oficiales y tropa ~. la guarnición del Dagua. Comuníques~ y publíquese. Dado en Bogotá, á 2 I de J uJio. d.e 1896. M. A. CARO. El Ministro, c..le Guerra, lsAfAs Lu]ÁN .. LECTURAS DE HISTORIA P ArfRIA ~UNTOS PRINCIPALES DE. LA VIDA PÚBLICA DE BOLÍVAR­( coNTlNUAClÓN). XVI En el' mes dc. Junio de 1818, encontrá.u.dosecl Libertador en la ciudad de Angostura, recibió funestas noticias del estado de la guerra en todo el país. El más completo. ijcsastre tení.a abatidas por donde quiera la s armas patriotas. Pe~o. cl ánimo de Bolívar no se doblegaba, lu.c:haba contra h desg~a.cia, y casi aniquilado a•ín pretendífl. imponerse por medio de teme~aria osadía. Confesaba los qesastres de la re\~olucic'.ln, pero su imaginación. se complacía en cn­"' rever la victoria en medio de la.s sombras. .. . En estos momentos fue cuan.do recibió una ca1·ta del Director Sup erP..P de B ucnps Aires, D .. Ju;m fvlartín de P ueyrredon, en contestación á la ~uaJ Bolívar. c_stampó estas significativas. pala­bras: "Sin duda Venez,uela, cons.ago~:ada . toda á la santa libertad, considera sus sacrificios como triunfos. Sus torrentes de sangre, el incendió de us poblaciones, la ruina absoluta de toda• las creacio- • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • BOLETÍN MILITAR nes del hombre y aún de la naturaleza; todo lo ofrece en aras de la patria. Hoy e:;tá cubierta de luto; pero mañana cuando cubier­. ta de laureles haya extinguido los últimos tiranos que profanan su suelo, entonces os convidará á una sola sociedad, para que nuestra divisa sea: Unidad en la América Me.,.idi?nal. "Sí, una c;ola debe ser la patria de todo~ los americanos." Anhelo supremo, que, por sí solo, testifica la grandeza de in­tenciones de Bolívar. En el mismo año de 1818, encomendó el Libertador á Zea, de la redacción del periódico semanal Con·eo del Orinoco. Era mu­cho el empeño que mostraba en la divulgación de los dere­chos políticos; en él habían podido tanto la ilustración, el amor á las ideas nobles y á la humanidad, que se imaginaba que cuan­do todos se> penetrasen del deber de vivir corno ciudadanos de un país libre, cuando todos amasen la patria, hasta el punto de prefe­rirla á sus bienes personales, la nación surgiría con exhuberame vida, majestuosa y digna. El orgullo de Bolívar .iba hasta querer juzgar á sus conci udada­nos más firmemente patriotas de lo que en realidad eran; y en este número incluímos á venezolanos y colombianos como que unos y otros hubieron de recibir de él su más denodado y persistente ejemplo. En la proclama que entregó al General .F1anci sco · de Paula Santander, cuando éste, con otros Jefes, salió de Angostura, á fines del mes de Agosto de 1818, para levantar fuerzas en Ca3anare, Bolívar decía á los granadinos: "Y á no existe el ejército de Morillo: nuesvas expediciones que vinieron á reforzarlo tampoco existen. Más de veinte mil es­pañoles han empapado la tierra de Venezuela con su sangre. Cen­tc. 1ares de combates gloriosos para las armas li herradoras han pro­bado á la España que la América tiene tan justos vengadores, como magnánimos defensores. El mundo asombrado contempla con gozo los milagros de la libertad y del valor contra la tiranía y la fuerza. El imperio español ha empleado sus inmensos recursos contra puñados de hombres, desarmados y aún desnudos, pero ani­mados por la libertad. El cielo ha coronado nuestra justicia: el cielo que proteje la libertad, ha colmado nuestros votos y nos ha mandado armas con qué defender la humanidad, la inocencia y la virtud. Extranjeros generosos y aguerridos han venido á poner­se bajo los estandartes de Venezuela. ¿Y podrán los tiranos conti­nuar la lucha. cuando nuestra resistencia ha disminuído su fuerza, r ha aumentado la nuestra? La España, que aflige Fernando con s~ dominio exterminador, toca á su término. Enjambres de nues­tros corsarios aniquilan S\1 comercio: sus campos están desiertos, porque la muerte ha seguido sus hijos: sus tesoros agotados por veiote ~ños de guerra: el espíritu nacional anonadado por los im- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR 49 puestos, las levas, la inquisición y el despotismo. La catástrofe más espantosa corre rápidamenté sobre la España. ¡Granadinos! El día de la América ha llegado y ni n~ún poder humano puede retardar el curso de la naturaleza, guiado por la mano de la Providencia. Reunid vuestros esfuerzos á los de nuestros hermanos: Ven~zuela -conmigo marcha á libertaros, como vosotros conmigo en los años pasados libertásteis á Venezuela. Y á nuestra vanguardia cubre con el brillo de sus armas algunas provincias de vuestro territorio, y esta misma vanguardia, poderosamente auxiliada, arrojará en los mares á los destructores de b Nueva Granada. El sol no completará el curso rü su actual período, sin v er en todo nuestro t erritorio altares levantarlos á In libertad. Cuartel Gen~¡aJ en Angostura, Agosto 15 de I 8 I 8, año oc­tavo de la Independencia. SIMÓN BodvAR." Por e e tiempo Pácz comenzaba yá á dejar~c inducir á la su­premacía del ejércitu, pretendiendo dirigir por sí solo las opera­ciones de la guerra. A Bolívar no escapaban las muc·n·as de des­contento, ni se le ocultaban las ambiciones de los diversos caudi­llos, porque la naturaleza le había concedido el más fino instinto político de que haya hecho gala ningún hombre público de Amé­rica. A fin de acallar esos rumores y desavenencia~ tan funestos para la causa patriota, diósc trazas de activar cuanto más pudo la reunión de un Congacso que había de fijar, hasta cierto punto, la línea de su conducta. En esa junta de delegados del pueblo espe­raba él encontrar la justificación de sus actos. Así fue que el ro de Octubre de r 8r8 propuso al Consejo de Estado la convocato­ria del Congreso para el I.0 de Enero de 1819. Debe,nos recordar el manifiesto que con tal motivo dio á los venezolanos, porque todas las piezas oficiales que emanaron de la pluma del Libertador, lo mismo que ]as muestras de su abundante é intencionada correspondencia, dan testimonio de su fecundo ta­lento, dispuesto á penetrar en toda ocasión en el estudio de laa necesidades políticas de los países sud-americanos. Esos documen­tos sirven, además, para comprobarnos la entereza de su carácter, ~u irresistible preocupación por educar los pueblos y el empeño que ponfa en formar individuos dignos de la libertad y de ejercer los derechos de ciudadanos. Oigámosle: Venezolanos 1 <'El Congreso de Venezuela debe fijar la suerte de la Repú­blica, combatida y errante tantos años. Nuestras heridas van á cu- . Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 5Q. BOL.E.TlN MILITAR. rarse al cuid:.1do de un:t representación leg~tim¡a. No es por u.na v·~n·c1l ostentación, ni pDr lncer m.i apología, que os hablaré de mí: yo os he servido, y os debo dar· cu.enta de m,i conducta. Cuando las con­vulciones de la naturalez.a1 s.ep..ultaron al pueblo de Venezuela en el más profundo ab:.nim;ier~to, el G~neral Monteverde hizo entrar en ki nada á nuestra nacie11.¡te República. Y·o> que más tem,ía la tira­nía que la muerte, abandon.é las playas de Ven .ezuela, y fui á bus­car la guerra que se hací.a á. los tir-anos en la 1'\rueva Granada, como el único alivio á los dolores de mj corazón. El cielo ovó mis votos y gemidos, y el Gobierno. de C.artagena puso á mis 6r­c. lenes cuatrocientos solda ~os, que en pocos dbs liberta ron el Mag­dalena y la mayor parte de la Provincia de S:,1nta Marta. En se­guida marché á C~uta, y allí la victoria se decidió por nuestras armas. Venezuela m,e vio ap~recer · en, su territorio, coronado con los favores de la fortuna. "El Cpngreso de l~ N'ueva Grann hizQ~ c~ncebir á los realistas nue­vas esperan7-as,. . .}(' aw1.que batidos en. B,árbula y la~ Trincheras, in­fundió tal ali~n~o á nuestros enemigos~ que casi simultáneamente se sublevaron los ~}anos y el Occidente de V'enez.uela. Las Bata­I¡ as de M??qt!jtero y de A_raure nos volvieron al Occidente y los Llanos. Entonces vo)é desde el campo de batalla á la capital, }¡ice renunci~ del Poder Supremo, y di cuenta al pueblo, el 2 de Enero de I8.q., de, los s.¡Jcesos de. la_campaíia,y después de la lucha rpás sangrienta, volví del ca111p0 de C.arabobp, á; convocar. los R~­presentan. tes dd p~eblo. q-~e consti~uyesen el Gobierno de la: R~­p~ blica. "El d~sa?tl¡e de la, Pu~r:ta, sepuJtó en el cá<;>s nuestr.a allijida Patria, y napa, PllPO enoon~_es parar los .r.ayos qJJe la cólera del cielo fulminaba contr¡a ella., "Yo tnf!rch~ á. la ~Jueva Granada: di cuenta al Congreso gra­nadino del éxito de mi comisión: premió mis servicios, aunque in­fructuosos, confiándorn~ Ufl . nuevo ejercito de granadinos y vene­zolanos. Cartagena fue el sepulcro de este ejército, que debía dar la vida á Venezuela. Yo lo abandoné todo por la salud de la Pa­tria: voluntariamente adopté un destierro, que pudo ser saludable á la Nueva Granada como también á Venezuela. La Providencia Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • l BOLETÍN MILITAR 51 había decretado. yi. la ruina de estas des gradadas. r.egiones, y les mandó á Morillo. con, su ejército exterminador. "Yo busqué at>ilo. en una isla extranjera y fui á Jamaica, solo, ·sin recursos, y casj: sin, e~peranzas. Perdidas Venezuela y la Nueva Granada, todada m,e atrev~ á pensar en expulsar á sus tiranos. La isla de Hait~ Ill1C r.Q-cibió con hospitalidad: el magnánimo Presi­dente Petión rrt.e. prestó su protección, y bajo sus auspicios for­mé una expedici·ón de tres,ciento? hombres, comparables en valor_, patriotismo y virtu,d, á lo~, Cop\paíieros cle Leonidas. Casi tocios han muerto yá; pero el ejército exterminador rambién ha muerto .... Trescientos patriotas vinieron á destruír quince mil tiranos euro­peos, y lo h,an cot1seguido. "Al llegar á Margarita, una A.sam.blea General me nomhró. Jefe Supremo de la nación~ . mi ánimo fue convocar allí el Congre­so; pocos mes.es después lo convoqué en efecto: los suces0s de la guerra no p~rmjtierot~ sin, em,barg.o, este anhelado acto de la vo­luntad nacional: Ii.b¡ e. G ,uayana y libre la mayor parte de Vene­zuela, nada nos impide ahpra devoJver al pueblo sus derechos sobe­ranos. Venezolanos! Nuestras armas han destruí do los obstáculos que oponía la tiranía á vuestra' em~n~ip,fl.ción. Y yo, á nombre del ejército libertador, os pongo en posesión del goce de vuestros im­prescriptibles derechos. N,uestros soldados h¡m corn batido por salvar á sus herman?s, e~pv~a~, padres é lf.ijos.; ~f,p no han combatido por sujetarlos. E,l ejérci~o.. de V"enez.;uela sólo. os impone la condición de que conser,.véis intacto el depósito sagrado de la libertad: yo os impongo or.r.a nQ, meno5 justa y necesaria al cumplimiento de esta precios'\ con,Pición: elcgicL, por magistrados á. lo~ más virtuo~os de vuest,ros., con.ciudaJanos, y. olvida.~ si ppdéis, en vuestras eleccio­nes, que ·le corresponden, y examinados se encuentran que son llevados con­forme á dicho Decreto. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MlLITAR 53 El señor Guctdaparquc presentó convenientemente arreglados los documentos correspondientes á la cuenta que debe enviar á la Oficina general del ramo, así como el cuadro del movimiento de los elementos de guerra que debe remitir á dicha Oficina y á la del Ministerio de Guerra. Confrontadas las el:Ístencias, se encuentran de acuerdo con las que figuran en el cuadro, y arreglados en la forma que previenen los incisos 1.0 2.0 y 3.0 del propio Decreto. El correaje existente se está componiendo y fue dado de alta en el mes próximo pasado, conforme se le ordenó al señor Guardaparque. El armamento está convenientemente arreglado, limpio y engrasado. El infrascrito hace presente, que hacen falta lo:, siguientes elemen­tos para las piezas de artillería: balas macisas, espoletas, tubos de fric­ción y pólvora. Se advirtió al señor Guardaparque que el correaje debía estar guardado en cajones de madera para su mejor conservación. Como no hay observación qué hacer, se dio por terminada la pre­sente diligencia que la firman los que en ella intervinieron. Nicol!u Peraomo P. El Guardaparque, Ricardo Ferro B. --··-··-- VARIEDADES EL ASISTENTE Hacía cuatro años que vivían juntos, y en todo ese tiempo no había olvidado el uno por un solo momento que era el oficial, ni el otro que era el asistente. El uno, militarmente severo; el otro, mi­litarmente sumiso. Y se querían; pero con aquel afecto austero, varonil, mudo, que no hace alardes, que no se manifiesta, que oculta un transporte de afecto bajo un ademán seco y desdeñoso; elocuente cuando calla, inepto y torpe cuando habla; enemigo de caricias y mimos, y acostumbrado cuando le asalta la necesidad de llorar, á apretar los labios y sorber las lágrimas por no aparecer cobarde y afemina­do. Se comunicaban con un lenguaje constantemente lacónico, rá­pido, desabrido; se entendían con monosílabos, miradas, ademanes; intérprete común era el reloj, que lo regulaba todo, hasta los pasos y las palabras, con la disciplina más estricta. -Mi Teniente ¿manda algo? -Nada. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 54 .-z-:.LPueJo Í11al~charme ? --;- Vete.~Esia era la fórmula cotidiana de despedida. N un ca una palabra más. Y habían pasado los días, los meses, los años-cuatro años--en el cu·utel, en el alojamiento, en marcha~ en el campamento, en la guerra; y cre.ció poco á poco en el cora­z() n de erhra¡:nl3os un aÍedo pmfundo,, severo y casi desconocido para ellos n1ismos. En aqúella inalterable taciturnidad, en aquel len-­guaje militáf, en aqllel cambio fugiti\To de miradas que querían decir, lá uni!~haz estb, y la otra:-está bien, habh para quien co­nociese el caráctet~ de entFarribos, tanta amabilidad y tanta corte­sía, que comparadas cort ellas era débil é insignificante la más ex­presiva correspondencia dé -mt.ituo éariño·. Se encontraron t1no al lado del otro crl carrlpaña, én los ins..:. tantes ,más sol mnc~, á tresciént()~ pasos de lds cartone~ crlcmigos; y á cada silbido de las granadas~ cada ól:il v.olvió r:ipiJan1ente los ojos en busca del otro, y al encpr1trado, habfa e~Halado un suspiro pensando: ¡esa ha plisado .ya! Velat·ort juntos ert las avanzadas más de una noche frfa y lluviosa, cdn los pies erl bs charcas del pantano y el rostro al ~lento; y por la martana, ál llegar el batallón de rel~vo habían caml3iadd una ~onrisa, córi o pata decirse mutua­mente: "ahora volvemos al campamento, a14grai:e~ ~odrás Jescan­sar ." Muchas vece durante úna larga marcl\a de ve~allo, habíansc vuelto lo; dos hacia atrás á un rnisillo tiempo pafa 1rt1irar las pie­dras miliarias, á la orilla del camino) y haHían contado algunas ve­ces más de cuarenta, cruzando; ct..ia~do llegaban á las últimas, uná mirada de consuelo y complasccrtt!a, q!Je quería decir: quedan dor nada más, nada más que una, iestdmos .yal V arias noches en el cam­pamento, cuando se dispone el ánimo á las descargas, que quizás 'venga á interrumpir el sueño, luégo que uno de ellos se había echa­- ifo bajo la tienda y el otro lo habfa cuBierto bien c~n el capote para defenderlo de las brisas nocturnas:-Búenas nqches, señor Tenicn­te,- había dicho el soldado, alejándosé; y al Teniente le había pa­recido que aquella voz temblaba algo y que la ~ll:ima palabra no sa­lió entera de sus labios. Y con igual acentd 1~ HaBía devuelto el sa­ltid&. Alguna otra vez mientras el uno entregaba al otro una carta, y éste alargaba ávidamente la mano para torrlarÍrl; RuBiera podidd notarse en ambos rostros ligerísima sonrisq :-¡Es de casa, conozcd 1~ let'i-á, tu madre te escribe!- Había querido decir el uno.-¡Gra­cías, _;;_había querido contestar el otro,-me has anticipado la ale­grfa! Después, volvían entrambos á los acostumbrados hábitos taci~ turnos y severos: ni una sola vez el soldado, al presentarse á su ofi­cial 6 al despedirse de él, olvidaba cuadrarse, levantando la cabeza y llevando enérgicJmente la mano al kepis, . rígido, inmovil y for­tnal. Vivían juntos cuatro años solamente; pero el soldado, que en..: Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR 5) tt•ó de asistente, pasado el primer aiio de servicio, estaba para cum­plir su tiempo. Un día, recibíó el comandante del bat,lllón la orden de licell­ciar su clase. Aquel día mediarón m.uy ~ócas palabras más de las de c.:>stum­bre entre el oficial y él soldádo; phó 1~ d~s corazones conversa­ron largamente·: -¿Manda otra tos-a-? . . -N ... da ... ha Hegado h orden de liccnc:iat tt!t clase, Bentro de diez cías marcharás·. Siguió breve ~Hcncio sin qúe sús ojos se enccmt~· astl1~ -¿Puedo tet1 rarmer -Retírate, pues. . Esta vez había aíi~.dido ei ·ofici-al un púes, y esto. cf:l un gran paso en el camino de la afectt1osidad y de la espozttaz~e~dad. Estrechóselos el corazón á los dos, pero tw igualzw n'te á am­bos. El uno perdía á UI'l arnigo, más qrte t\n arHig;o, un hermano, que lo amaba cOl\ eariño r~verente y rel\gioso. El otro perdía tam­bién un amigo, un hermano; .Pd'o aqué( p'ermanecía en el regi­miento, y éste volvfa á casa. Y ya era sensible consuelo volver á casa. Después de tantos año!!, después de tantos p-eligros, después de haber pcns1.do tantas veces en la madre poí· la r•ocfie en el cam­pamento, cuandó suenan las largas y melancólicas notas de la re­treta, y bajo la5 tiendas se apagan las iuces en aquella movible ciudad de litnzo, po'Co antes tan animadi y ~legre-, de ·pués de ha­ber pensado tantas veces e1 \a madre preglintándos'e,-¿qué hará en este momente aqúella ¡~obre mujer?-era; e1 vctdad, una gran 'Cosa volver á 'Casa! !1 ..• Despliés d.e haber oído tantas veces, al caer c\c la tarde, á los ~ampesinos que venían del trabajo, repitiendo a·qtiellas mismas can­dones que canhban en otro tiempo allá en el ~ogar, cuando vela­ban en verano á la luz de la luna y entre. tantas voces de deudos y qmigos s·e escuchaba una temblorosa, dirt;rente de todas, clara, ar....; gentina, qlle sabía tan bien el camino del. corazón; después de ha­ber bendecido tantas veces aqüel10.s canc\on'cs, como un saludo de nuestra madre lejana ... ¡Volver á casa! ¡volver cuando no nos es­peran; ver de nuevo aquellos campos, aquella aldea, reconocer de lejos aquella casa, ptesentarse de pl"onto ante la puerta, reconocer delante á la hermanita, hech.a ya una moza, al hermano más pe­queño, convertido en gallardo adolescente, acudir á sus gritos to­dos los demás, arrojatsc en medio de ellos; después, apartarlos á to­dos, entrar en la casa, llamar á la anciana madre, verla venir á nuestro encuentro con los brazos abiertos y los ojos llenos de lá­grimas, echársele al cuello y sentirse oprimido por aquellos queri­dos brazos, y probar las más santas delicias humanas .... ¡Cosas son estas que sólo el pensarlas dulcifica cualquier amargura y cura cualquier herida1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. s6 BOLE 1ÍN MILITA"!{ Y sin embargo aquel buen muchacho le traspasaba ei alma Ia idea de tener que separarse de su oficial. Y adem:ís, un soldado va­leroso no se quita nunca el tosco capote que le ha servido largos años de abrigo y almohada, y el cual hl trabajado tantas veces con la aguja ó el jabón, sin sentir cierta opre~ión en el pecho, cierta. extraña ternura, como al separarnos de un amigo qu~ se ha porta­do mal con nosotros, pero á quien en el fondo estimamos siempre. Aquellas faldrigueras de detrás, donde en el cuartel se escondía la pipa al presentane al oficial de guardia, las buscarán las manos ins­tintivamente, y será triste cosa no encontrarlas ya. El buen oficial se había quedado pensativo, sin añadir ni una sola palabra á las fórmulas acostumbradas, y lo mismo su asistente. Pero sus miradas se encontraban con más frecuencia, y parece que se decían:-lo sientes, ya lo se. (Cottcluirá). EN EL EJERCITO El Poder Ejecutivo por Decreto de fecha 1 1 de Julio, dic­tó las iguicntes providencias: Concedió al Capitán Jesús Durán la licencia indefinida que solicít6 para separarse de la 5.~ Compañía. del Batallón Granaderos número 8. 0 Destinó al Subteniente Jeremías Bohórquez, que sirve en la 2.a Compañía del Batallón Tent.T~(¿ número 5. 0 , á la 4·a del Urda­neta número I 5, en reemplazo del de igual grado Fidelio López, á quien se concedió la licencia indefinida que solicitó. Llamó al servicio activo al Subteniente Arturo Entialgo, y lo destinó al Batallón Tcnerife, en reemplazo de Bohórquez. Llamó al servicio activo al Capttán Antonio Luengas, y lo destinó á la 1.• CompaP.ía del Batallón Boyacá número 24, en la vacante que allí existe. Por Decreto de fecha 12, Ascendió á Sal·gento 1v1ayor gra­duado al Capitán Celio Samudio, Ayudante Mayor del Batallón Sucre número 10. Creó una plaza más de Practican-te supernumerario en el Ho~ pital Militar Central, y nombró p'ara desempeñarlo al señor Celso Jiménez. Por haberse sincerado el Capitán Salustiano Tejada de los cargos por k s cuales se le destituyó en Mayo próximo pasado del puesto que ocupaba, se le llamó nuevamente al servicio activo y se se le destinó á la 5.• Compañía del Batallón Granade1·os número 8. 0 , en reemplazo del de igual grado Jesús Durán, á quien se con-­cedió la licencia indefinida que solicitó. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año II N. 62

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año II N. 68

Por: | Fecha: 12/09/1898

A.i'to n J3ogotá., ~cptiembre 12 de 18i8. BOLETIN MILITAR ORGANO DEL MINISTERIO DE GUERRA Y DEL EJÉRCI10 --·---- Director, ALEJANDRO POSADA Son colaboradores natos de este periódico, todos los 'Jcftr v Oficiales del Ejército de la República. FORTIFICACION RÁPIDA (CONTINUACI6N). El progreso cada día creciente obtenido en las arn1as de fuego, que aseguraba n1ayor alcance y facilidad en su 1anejo, hizo se pensase n1ás en cubrirse de sus lejanos ._fectos, preocupándose por consiguiente Ja fortificación, 1nenos de los obstáculos cercanos, que de las condiciones para servir de cubierto á las tropas propias ; aumentándose así el valor del parapeto, considerado con1o abrigo ó cu­bierto. La influencia que dichos adelantos del armamento ejercieron en el arte militar, hizo adquirir al terreno y á sus accidentes una in1portancia sien1pre creciente, que trajo consigo el frecuente empleo de la fortificación de campaña, cuyas condiciones esenciales eran la sencillez de las formas y la rapidez de la construcción. En las guerras de Flandes, con1o en las sostenidas por Gustavo Adolfo, por Luis XIII y por Luis xrv, la forti­ficación del campo de batalla fue perfeccionándose; pero como los trabajos que se ejecutaban exigían, por lo con1ún, n1ucho tiempo, su en1pleo ordinarian1ente se limitaba á una defensiva muy pronunciada é indicada por las necesidades de la estrategia. Desde la guerra de los 30 años las aplica­ciones de la fortificación pasajera fueron muy frecuentes, según se iba comprendiendo que l:t acción cada vez más Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITJUt decisiva de los fuegos sobre las n1asas de hombres al des­€ ubierto, llegaba á ser predominante· y obligaba por lo -'nisn1o á la táctica á procurarse apoyos artificiales á falta de ]os naturales, en Jas Jfneas. de b~talla movibles y extendida~ que hubo necesida:d de adoptarr Entonces fue cuando apa­: reció inmediatan1ente antes del combate la fortificación del t:an1po de batalla. Asf la vcn1os en1pleada en casi todas las oatallas y acciones de aquel tiempo, y en las guerras suce­~ ivas, dándole gran importancia Jos Generales más afama­dos que prestab-an á sus detalles unet marcada atención,. tales con1o Turena, Condé1 Gustavo-Adolfo, Pedro el Grande, Malbourough, MontecucullÍ, el prrncipe Eugenio, I~ederico II y todos Jos que se distinguieron por sus victo­rias. El gran n1onarca prusiano, dice termi·nantemente en sus n1emorias: "El oficial tienC' necesidad de diversos co­nocitnientos; pero uno de lo'S principales e~ el de la forti­ficación." Continuc~ron Ios progresos de fas arn1as de fuego et las épocas sucesivas, y con ellos aun1entó la necesidad de procurar vn buen resguardo á los combatientes; perdiendo,. por consecuencia, en in1portancia, la fortificación pasajera. como obstáculo, al paso que la adquir;a como abrigo y des­arrollo de la línea. de fuegos.. Así ven1os que la gu·erra de Jos siete años, y después las de la revolución francesa y la de la independencia de Jos Estados Unidos de América,. presentaron ya las obras de tierra sujetas á ciertas condi­~ iones y á reglas fijas, que denotan estudio y preparación, Reinchenberg,. Kunnevsdorf, Varna, Boston, Jemn1apes, Fleurus, Arcole, Montennotte, Caldiero, Wagram, Essling,. Talavera, Fuentes de Oñoro, Torres 1 Yedras, Zaragoza,. Borodino, Drecde, Wachau, Tolosa y tantos otros conlba­tes en que desempeñó un papel brillante y hasta principal la fortificación de campaña,. prueban que los célebres Ge­nerales de esta época aprecí-aban sus cualidades; y si Napo­león 1 en sus úJtimas batalfas no la empleó con tanta fre­cuencia, por efecto de la confianza que le inspiraba la rapidez. de los n1ovimientos y el erhpleo de grandes nlasas­rle_ artillería sobre los puntos decisivos, no por eso dejabcr. de comprender el partid.o que podía sacarse de los atrin- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. HOLETfN MlLl'tAR cheramientos para conservar posiciones importantes ó para economizar fuerzas y emplearlas en otros objetivos más convenientes. La cita con que encabezamos estas Jí ..... neas prueba el valor que á la fortifiLación pasajera daba aquel genio de la guerra, como lo atestigua también la si­guiente frase suya: "Cinco cosas deben ser inseparables del soldado: su fusil, sus cartuchos, su morral, sus raciones, Jo n1enos para cuatro días, y un útil de zapador." En aq udla época de las grandes batallas decisivas y de los movimientos rapidísimos, no se abandonó, corno he­mos visto, á pesar de todo, Ja fortificación de campa11a; pero como era natural se pensó antes que nada en buscar el n1edio de procurarse Jas ven tajas d Jos atrincheramien­tos en el menos tien1po y con el menor trabajo posible, lo cual naturalmente condujo á las formas más stncillas y á los perfiles más reducidos. De aquí la idea de la fortifica­ción que podemos llamar improvisada y de cuya teoría puede decirse es el promotor el General Rogniat. Las cam­pañas de 1848, de r 8 5+ en Crimea, y de r 8 59 en Italia, uos suministran ejemplos de que las fortificaciones ejecuta­das en el campo de batalla eran apreciadas y proporciona­ban servicios importantes; pero todavía la táctica del ata­que predominaba y no se concedía al fuego la importancia que ahora alcanza. Sin embargo la precisión que las armas rayadas habían adquirido, hizo que en Sebastopol presta­sen servicios notables los famosos rifle pits ó huecos de un n1etro de profundidad, donde se situaba un tirador provis-­to de cartuchos y de alimentos para varios días, y desde el cual molestaba con su fuego incesante las baterías y los tra­bajos del contrario. El sentido práctico que caracteriza á los anglo-sajones, hizo comprender á los dos partidos en la guerra ]]amada de secesión, la necesidad de atrincherarse para cubrirse, y si bien emplearon los abrigos con un fin únicamente defen ... sivo, puede decirse que de entonces arranca la verdadera idea de la fortificación rápida. La facilidad y perfección con que llevaban á cabo las obras de tierra en el campo de batalla, debidas á las condiciones especiales de aquellos sol.. - dados, contribuyó á que en todos los casos se emplcara11 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MJLITAR con1o n1edio de seguridad, llan1an.do la atención de los mi­litares sobre este factor, que empezó desde entonc~s á ser­vir de tema á los estudios de las pet'Sonas ilustradas en Améríca y en Europa, La g.uerra de Dinan1arca. y la cam­p- aña de Bohemia, dieron lugar á la con~trocción de obras rápidas; pero aun solan1ente con obj.eto defensi ve, hasta. que la rapidez. del fuego del fusil de retrocarga, cuyo al­cance y precisión son tan notables, al áar la absoluta pre­ponderancia á la línea de fuegos sobre el choque, na obli­gado á la fortificación á sacar todo· et parti o posible del terreno para procurarse un cubierto, sin d cual es imposi­ble sostenerse en ninguna posición. De esta suerte la forti­ficación rápida ha Hegado 5. ser una necesidad irnprescindi­ble para la táctica, aun reducida á su mínin1um, con el fin de aprovechar el poco tiempo disponible. La guerra franco­alemana nos suministra multitud de ejenlplos de las vent·cr­jas obtenidas con ligerísin1os trabajos hechos de prisa y bajo el el imperio de la necesidad, Jo n1isn1o para· dismi­rruír las pérdidas que para aum~ entar el efecto de los fue­gos sobre el enemigo que á pecho des(.ubierto se lanzaba d ataque. Etr Rerschoífen, eL. Borny, Mars-la-Tour, Saínt­Privar y Sedárr> Jos franceses pusieron en estado de defensa gran parte del tcrrel)O de su línea de batalla, así con1o lo:; prusianos á su vez. fortificaron los puntos que consideraban con1o de apoyo en sus n1ovimientos de avance ó defensa. En las sitios, ó mt.jor, bloqueos d'e Metz, de París y de Belfort, }as obras construídas toniaron un carácter más pern1an nte, pero al principio se en1plearon ligerísimos perfiles n1uchas veces, más con objeto de ocultar que con el de protejer suficientenrente á los defensores. Los tnrbajos hechos por Werder en la Lisúne y que le permitieron con 4o,ooo hon1bres escasos batir durante tres días á los cuatro cuerpos franceses de Bourbaki, prueban la importancia que daban loo prusianos á la fortificacion rápida. Después de la campaña franco-alemana la reforma de la táctica se llevó á. cabo en todos loo ejércitos, adoptan· dose en definitiva el orden abierto, ó n1ejor, dispers~ obli­gados por la necesidad cada vez mayor que se presenta, de evitar bajas á las tropas propias lo mismo en el ataque que en la defensa, sustrayéndolas· de los efectos del fuego, con- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. StJL"ETÍN !Yi1LIT Ait s1derado ya como preponderante por su alcance y rapidez... Con el mismo fin se recomieuda en todos los reglamentos el aprovecharse del terreno para cubrirse y, naturalmente, el uso escritos que den fe del valor, heroísmo y patrióticos me­recimientos de los Próceres. Con tal propósi~o comenzamos á reco­ger las necrologías de algunos militares de la Independencia, escri­tos que dan mucha !u?, para el estudio de; la Historia Patria, y que yacen dispersos en multitud de hojas periódicas de muy difícil, por no decir imposible consecución. Damos principio á esta sección p::>r la necrol0gía que El Por-venir, de cst::t c-apital, consagró el 26 de Noviembre de Ü~58 á la memoria del e3clarecid-.> G~n~ral Fran­cisco de Paula V élez, un:> J.... los militare5 m á:. distinguidos de Colombia; artículo que h1ce aún mís interennte la exte;tsa y muy juiciosa bio6c.·dÍJ. que del mism~ G_neral Vélez e.>nibió el Clfa­mado literato D. Pedro Fern:ind~z lvLtdrid, y que tan leít.h lu ~id) en Colombia: . "Bogctá está de duelo. La muerte acaba de arrebatarle á uno de su:; hijo;; m:ís egregio3; á u:10 d:! aquello.) hijm que con sólo el merecimient-:. de su gloria, de su.> virtud~s, de su vid:t ejemplar, lo­gran hacer de to~o un pu.:!blo u:n gran f.1mi .ia que los qLtiere, que los cuida, que vela por ellos, que roJ~a reverente su lecho de an­gustia , y llora atribulado sobre su sepulcro. "~l G~neral Francisc-o d-.. Paula V élez ha muerto hoy á las ocho y cuarto de la maí1ana. ' E 1 nombre de c s t~ varón n~ es desconncido ni en la historia gbriosa de Colombia ni en la de la Nueva Granada. "Desde el mes de Agos.to de 18 r 2 hasta ayer (2 5 de N oviem­bre de I 8 s8), V ~lez ha servido á su patria, defendiéndola como f)oldado, como oficial, como Jefe, como General; y amándnla como aman los hombres sensibles todo aquello que han fundado á costa ·de grandes sacrificios. V élez dejó de ser soldado el 6 de Diciembre de 18 r 2 para mandar como Subteniente una Compañía. El 30 de Junio de I 8 q. su valor, su modestia, su co11ducta ejemplar le habían puesto ya á la cabeza de la Compañía. En Marzo qa de r 8 I 6 era Teniente Coronel efectivo, Coronel en Diciembre del mismo aíio, y General de Brigada de Colombia en 1827, habiendo ascendido por escala rigurosa, y debido todo~ los grado5 con que sucesivamente fue premiado á algún hecho noble ó heroico. "Bolívar, D'Eluyar, Soublette, Girardot, á cuyas órdenes sirvió, eran jueces harto competentes para dejar que el mérito de V élez pasase desapercibido. Aquellos hombres patriotas, valientes y ge­nerosos, supieron ver, y en cuanto lo pudieron, premiar, la gener-o­sidad, el ,·alor y el patriotismo de aquel joven que, con otros mu­chos de las primeras familias gra11adinas, prefirieron, en aquellos tiempos de gloria verdadera, el bien de sus conciudadanos á su p.ro­pio sosiego; la libertad del pueblo á s•ls bienes de fortuna; y, ei'l Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BC.Lt':TÍN MILILAR 143 11na palabra, la virtud, que hace del hombre un semidiós, -al egoís­'" n.O qne degrada la naturaleza de los mismos ángeles y los hace in­feriores al hombre caído4 "Colombia era entonces menos rica, y ·no más pobla uno de aqudlos; seres :representantes de una idea, y ministros <.le un decreto providenc;.ai, que debía hacer la indepencia de Amé­nca. Na<::ido para S{"rvir igualmente ~1 alto y al bajo Perú, al reino .de Quito y al de ]a Nueva Granada, á ést~ y á Venezuela, Bolí­•, ·ar, hijo de Car.acas, no er.a venezolano, ni colombiano siquiera: él era demasiado g~·.ande par.a encerrarse en .una provincia ó en un reino; Bolívar, cuyo gen~ o era i amen so, y cuya voluntad era igual :á su genio, no podía ser sino arn~ricano. Tal le consider-ó Camilo Torres, el ~rimero qt-te adivinó y le asignó su papel en el gra11 drama de la Independencia; y tal le consideraron D'Eluyar, Gi­rardot, V élez y otms centenares de hombres, cuyo mérito pri nc!­pal no consistió en ser los primeros, siPo c11 obedecer á aquél que cstab:1 destinado por la Providencia á representar la unidad de pen­~ amiento y por dos veces á muerte, recibió con e toica conformidad la noticia de su destino. "Perdida la República; cuando todos desesperaban de la Inde­pendencia; cuando las hue 5tes cspaiiolas, disciplinadas y triunfan­tes, tenían reducido todo á una nueva y más dura servidumbre bajo d férreo cetro de !vlorillo, V élez está al lado de Bolívar, de aquel hombre que, semejante al gigante hijo de la tierra cobrabJ. nuevo vigor, y se levantaba más fuerte, más temible y más re­suelto, después de cada caída. La América ente! a era esclava, en efecto. Pero Bolívar vivía: estaba en los CJ.yos de San Luis; y con él se hallaban aquellos pocos seres privilegiados, que conser­vaban en el infortunio la virtud de la fe, V élez, como los demás héroes que acompañaban al Libertador, ad,uiraba sus talentos, res­petaba sus virtudes, tenía confianza en sus medios. No se necesitaba de m:ís. El éxito más brill.ante fue el premio de tanta abnegación. V élcz tiene la gloria de pertenecer al número escaso de los que creyeron en el triunfo de la causa de la Independencia cuando casi todos dudaban de él; la de haber :1compañado al heroico Bolívar cuanJo pocos dejaban de calumniarle; la de haber sido, en fin, uno de los trescientos que formaron la expedición de los Cayos, y se batieron c:on honor y distinción en la batalla naval librada al Al­mirante Browa por la escuadra española á las órdenes de Iglesias, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MlLITAR poco antes de que la expedición heroica saltase en la tierra que venía á libertar. "Desde entonces hasta el fin de las campaÍlas que decidieron de la Independencia de Colombia, el nombre de V élez está enla­zado constantemente con todos nuestros triunfos, con todas nues­tras derrotas y con todas nuestra desgracias, siempre en términos no sólo honrosos, sino dignos de admiración. "Disuelta Colombia,.cuya bandera fue el ídolo de los veteranos generosos que la fundaron, V élez continu6 sirviendo á la Nueva Granada, su tierra natal. Enemigo de toda usurpación, de toda ti­ranía, no podía menos que ser partidario firme y decidido del im­perio de las leyes. Así le vemos comblt;endo la dictadura del Ge­neral Urdaneta en r83r; sirviendo con lealtad la santa causa de la ley en r 840, r 84r y I 842; y, ya septuagenario y gastado por los trabajos y las enfermedades, nos hallamos á aquel varón vene­rable con un fusil al hombro, defendiendo la constitución de su patria, y derrramando por ella su noble sangre el 3 y 4 de Diciem­bre de 1854· "El General V élcz obró siempre bien, porque fue siempre cris­tiano; su vida privada fue pura, su conducta pública intachable. Pre­firió su familia á sí mismo, su ?atria á su familia, su religi<)n ~ su patria; y porque fue siempre esclavo de Dios, fue el más libre de los hombres y el modelo de los ciudadanos. "No ha sido nuestro ánimo escribir la biografía del viejo vete­rano de Colombia. Para ello no hemos contado ni con tiempo ni con datos. Sólo hemos querido unir nuestra voz de duelo al senti­miento general que Gieplora su muerte y honra su memoria." NoTA DE LA D.-Por de pronto, y en comprobación de que esta clase de escritos ayuda á esclarecer y fijar los puntos de Historia Pa­tri~ haremos notar que en la necrología trascrita, se da la verdadera fecha del año de la muerte del General V élc:r., que hasta ahora habí:t aparecido equivocada, hasta en la citada importante biografía escrita por D. Pedro Fernández Madrid. DECRETO ~n honor á la memoria del benemérito Gener:~l Francisco de Paula Véle.z:. El Presidente de la Confederación Granadina: Debiendo dar un testimonio público del profundo sentimiento que le ha causado la pérdida que acaba de sufrir la N ación con la muerte del benemérito "Buen Ciudadano" General Francisco de Paula Véle7., Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1\0tETÍ:-J MlLITAR DECRETA: Art. 1.0 El Gobierno recomienda á la gratitud nacional hs virtudes cívicas, heroísmo militar y relevantes iervicios hechos á la Patria por el benemérito ~'Buen Ciudad.mo"9 General de Colombia, Francisco de Paula Vélcz. Art. 2. 0 De conformid:td con lo prescrito por las ordenanzas gene­rales del Ejército, éste guardará. luto por el término de ocho días, en se­iíal de justa pena por la lamentable muerte de dicho General, su antiguo y leal jefe. Art. 3()· Pt~blíquese en la Gaceta Oficial la hoja de servicios deéste, como un homenaje debido á Sil conducta heroica y sobresaliente en la f'.J.agna guerra de la Independencia. Comuníquese á los señ0res Gobernadores de los Estados y Coman­dantes Generales de los Departamentos Militares. Dado en Bogot~ á z6 de Noviembre de I8)8. MARl.\NO ÜSPINA. El Secretario de Gobierno y Gllerra, Manuel A. S111tdmuntt. EJERCITO NACIONAL INFORME DEL JN'STRU'CTOR DEL BATALLÓN "N!IRA'' Cartagena1 May() ~ t3g3. Señor General Jefe ~ Estada Mayor General.-Bogoti. Segú.n lo resllelto por el Ministerio de Gllern e1 ro de Mayo del año próximo paiado, bajo el número 7.,7 t 7, tengo el honor de tmnscri­hiros el informe sohre instrl!ccióa dd Batallón Ntira ttúmero 22, co· rresp, Julio Jiménez, Mesías Sisa y Siervo Niño. z.• Compañía: Sargento 2. 0 Luis Guerrero, Corneta Marcelino L~a.i, Cabos 1.0 Aquilino Herrera, Rufino Tolosa y soldados Lísandro Sorda, Honorio J airnes, Domingo Rodríguez, Graciano Torres, Val erío Fernández, Sergio Corredor, Tcodoro Al varado., J ¡_¡an de D. Lópcz, Mi­guel Granados., Honorio A vi la y Cús.óstomo Buitrago. 3 .a Compañía: Cabo 1° Fernando Moreno y Soldados Jesús Arangurcn, Francisco Lu~as, Antonio S:inehez, Nicolás Parra, Dionisio Mejía, Miguel Ramfrez y Jo, sé Rojas. 5.a Com~añía: Sargento I.OGregorio Martíncz, id 2.0 Dcmetrio Madero, id 2.0 Aglistín Niño, id 2.0 Octavjo Meléndez, id 2. 0 Alejandro Vargas, Corneta Custodio Pinzón, Cabos x.o Ana_nías Ncira y Rosendo A ponte y Soldados Gregario ·Dallos, Raimundo Rodríguez, Espíritu Osa­rio, Gabino N e gro y Martín Echcverrfa. 'En virtud de lo que os dejo comunicado, para el buen és:ito de los trabajos de la enseñanza militar, dejo á vuestra consideración el adelan~ to qqe en ella h<1ya h~bido, a~í como los demás á que me refiero en el presente informe. t~El Coronel. Píos o& guarde. El General Jefe'~ ~PtoRo FoNGt:CA T01uu:.s.'' Jc~ACIO FouAco. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOL~TfN MofLlTMt NVENTARIO de los bienes que dejó el soldado Salvador Cendales, que falleció en el Hospital Militar de esta ciudad, el día S del co­r. riente mes. Rtpública de Co/Qmbia. -Eiército Penn ,tJJt1tte.-4. ~ Divi.Jión.-Comav­dá: tcia tie/ B ata//ó;t "J ir adores" 7JÚmero 1 1.-P amp!ona, Mayo uú dt mil ochuieJito.J novntta y ~;cito. El infrascrito Coronel Comandante del expresado Batallón, proce­dió á dar cumplimiento a1Dccuto EjectHivo número 13, de r-tdeEncro del afio próximo pasado, reglamentario del ramo de bienes de Juilitares muertos en servicio activo. Con .tal objeto se asoció de los tesrigo5 Era!l­mo Oliveros, Víctor Manuel Antolínez y Pedro Sana, individuos parti­culares, y resultó: Haberes: Raciones en cuatro días del presente mes, á 0-70 centa- •·os diarios. . . . . . . . .. .. . . . . . . . . . . . . • . ... • . • . .. $ z So Completo haber en los cuatro días del mi smo mes... • • • 2 5 Bienes: En dinero. . . . . . . . . . • . . . • • • ..................... $ 20 Un sombrero de paja usado._ . • • . . . . ... • • . • • • • . . . • . . 6 Una ruana de paño usada ____ , ........ , .......... . • • ... 2 Dos camisas de género usadas....... • •• , • • • • . . • • • . • . • • So Dos pares de calzonciij.os usados ...•...•••.•• , .• , • • . • 8o Cuatro pañuelos de hilo usados. . • . . . • • . . • • . . • • . • • • • . 20 S lima ...•..••.•••• . $ Dedúcense por gastos de entierro, según recibos ..••• $ Quedan ...••.••.•... $ 32 85 20 So 12 os H3go constar que de los veinte pesos ochenta centavos que figuran en gastos, los ochenta centavos los proporcionó la Compañía. En constancia, firmamos ta presente diligencia. El Coronel, CARLOs RICAURTE F.-Testigo, Erasm9 0/ivuoJ C.­Testigo, Víctor M . .Ant,/ínez.-Testigo, Pedro Sana. Pamplona, Mayo 7 de 1898. VARIEDADES LAS MILICIAS SUIZAS Por una rara fortuna el ejército suizo obtiene simultáneamente el ufragio entusiasta de los críticos militares alemanes y franceses. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. JJOtf.TÍN MlLI'fAt{ U nos y otro! ti~nen buenas raz01:es para ME1er lo que vale, y no hay por gué sorprenderse si llegan á la misma couclu~i6n. La Confederación Helvética muestra, en efe..:to, con un ejemplo notable, lo que puede hacerse en circuns~ancias csp~ciales con los re­cursos más modestos. Ese país, relativamente pobre y de población escasa, se halla en e5 ... taao 'de alistar, de la noche á la mariana? doscientos mil :;oldados. Ape­nas si el viajero, r una educación especial recibida en el pueblo, cabeza del cantón y de la comuna. IÁ!s cscuehs más inferiores tienen premios de tiro. Ef novel soldado sabe ya su oficio cuando entra en las filas; no le corresponde otra cosa que mostrar á sus jefes el grado de instrucción que ha alcanzado. Desde ::ntonccs se le llama cada dos a·lios- á servicio dur~ntc diez y seis días y después de diez afios pasa á !a l'eserva. La artillería es objeto de cuidados especiales. En cambio la caballe­ría es insuficiente, porque el conscripto debe· proveer su propio caballo; pero el ejército heh•ético alcanza, sin embargo, á reunir tres mil sables y todos los caballos necesarios para ~1 servicio d~ 12 artillería. Podría creerse que estas baterías y estos escuadrones son de orden interior y no se hatfan en disposición de ma·ni·obrar decentemente, pues se incurriría en un error crasísimo. Los juícios más autorizados están d~: acuerdo en reconocer que la caballería Suiza no es indigna de la soberbia infante.ría, y que loo artilleros dan pruebas de destreza, de precisión, de movilidad. El lado débil de esta milicia está en los oficíalcs; no en lo~ del C$- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 150 BOLETIN MILITAR ta.io nnyor perm1nente, que son excclent~s, sino los de lo3 cuerpo;; de tropas. Esto no tiene nada de sorprendente, cu :mdo c;e sabe gu..: dificnl· tades tienen los grandes ejércitos para reunir los suyos. El hecho incoa­te.> tablc y verdaderamente digno de ate:1ción, es que formados en divi­siones, para las grandes maniobras, todls las arm:l3 hacen excelente figura. El fenómeno se explica por dos raz:mes: la primera radica en una aptitud militar que la herencia de VJrios siglos ln cultivado entre los suizos, la segunda es la regla absoluta que se ha tra7.ado este pueblo emi­nentemente pdctico, de no sacrificar nunca la calidad á la canriJad, como lo hacen tudos los ejércitos cups plaz'ls se suman por millones. No olvidemos hacer constar que además el elemento voluntario des­empeña un papel importante en este sistema y se va
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año II N. 68

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Carta preliminar: Plancha 228-III-C-Bogotá (b), Cundinamarca - Revés

Por: Colombia. Ministerio de Hacienda y Crédito Público. Instituto Geográfico Militar y Catastral | Fecha: 1946

Revés del mapa de una zona del departamento de Cundinamarca (Colombia), con el mapa de Cundinamarca indicando la zona cartografiada. Se presenta un cuadro con las ubicaciones de 'Puntos auxiliares' 'Puntos Estereocopicos' y 'Cotas' en el mapa del verso. Los acompaña además un texto explicativo del proyecto.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Mapas
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Plano de los terrenos denunciados por Antonio María Llano sobre la quebrada Doñana en el distrito de Yolombó del E .S. de Antioquia

Por: Napoleón de Greiff | Fecha: 1875

Mapa manuscrito con color añadido de los terrenos denunciados por Antonio María Llano sobre la quebrada Doñana en el distrito de Yolombó. Incluye rosa de los vientos. Contiene firma constatando autenticidad del mapa.El municipio de Yolombó Antioquía está ubicado en la subregión nordeste del departamento de Antioquía, se cararacterizá por haber sido una zona minera; hasta 1750 su riqueza le había otorgado un lugar importante en esta región sin embargo desde 1760 hasta 1800 las carencias tecnológicas para la actividad minera agotaron la explotación. En el año de 1815 se abre un caminó entre Yolombó y Río Negro trayendo de nuevo la prosperidad al sector.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Mapas
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Plano de límites de San Pedro y Don Matías

Por: Raúl Quevedo A. | Fecha: 1912

Plano de los límites entre los municipios Antioqueños de San Pedro de los Milagros y Donmatías. Esta región fue poblada en 1624 por colonos provenientes de Santa fe de Antioquia; la zona se caracterizó por su riqueza en fuentes hidrográficas y actividad minera, por esta razón, la mayoría de pobladores fueron mazamorreros y mineros independientes a quienes se les concedió más adelante el título de sus parcelas. Incluye convenciones. Nota manuscrita bajo el recuadro: "La cordillera que propongo como límite no lo fijé matemáticamente por haber pensado el asunto posteriormente al trabajo en el campo."
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Mapas
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Plano de los terrenos y bodega de Rumazón

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