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Imagen de apoyo de  Luis Guillermo Cano, violonchelo (Estados Unidos)

Luis Guillermo Cano, violonchelo (Estados Unidos)

Por: Luis Guillermo - Violonchelo (Colombia) Cano | Fecha: 25/06/1975

Concierto interpretado por el violonchelista Luis Guillermo Cano, en compañía de la pianista Hilda Pace de Restrepo. El violonchelista antioqueño realizó sus estudios instrumentales en el Conservatorio de la Universidad Nacional con Ludwig Matzenauer y los ha complementado posteriormente con John Martin, concertino de la Orquesta Sinfónica de Washington y con Wolfgang Melhorn. Fue miembro de la Orquesta Sinfónica de Colombia, posteriormente profesor y ejecutante en la Universidad de Antioquia y en Venezuela. Trabajó una temporada en Argentina con el gran violinista Alberto Lisy. En 1971 ganó por concurso el derecho a participar en la Orquesta Mundial, ambiciosa agrupación con la que ofreció, bajo la dirección de Leopoldo Stokowski, varios conciertos en los Estados Unidos. Ha sido en varias ocasiones solista con la Orquesta Filarmónica de Bogotá y ha presentado recitales en importantes salas del país. Actualmente es concertino de grupo en la Orquesta Filarmónica de Bogotá y chelista del Cuarteto Colombiano.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Programas de mano
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Luis Guillermo Cano, violonchelo (Estados Unidos)

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Imagen de apoyo de  Museo del Oro Tairona-Casa de la Aduana

Museo del Oro Tairona-Casa de la Aduana

Por: Banco de la República - Museo del Oro | Fecha: 2017

En octubre de 2014, el Museo del Oro Tairona-Casa de la Aduana abrió sus puertas a los visitantes, después de pasar por una restauración integral. Desde antes de este proceso, el recinto --el primero de una serie de museos regionales donde tiene lugar la labor que realiza el Museo del Oro-- ha conservado una misión divulgativa que se enfoca en el conocimiento arqueológico de las sociedades prehispánicas en los trece siglos anteriores a la conquista europea. En esta publicación se recoge información sobre el proceso de restauración adelantado, así como parte del relato museográfico que se exhibe en este espacio. El recurso incluye reproducciones fotográficas y otros recursos gráficos como acuarelas y reproducciones de obras de arte pertenecientes a la Colección de Arte del Banco de la República.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Libros
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Museo del Oro Tairona-Casa de la Aduana

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Imagen de apoyo de  Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año I N. 39

Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año I N. 39

Por: | Fecha: 20/11/1897

ll~gota, : oYicmbro 2u de 1S97. Número 19 BOLETIN MILIT1\R ORGANO DEL MINISTERIO DE GUERRA Y DEL EjÉRCITO __ .,. .... ..,.__ __ Director) ALEJANDRO POSADA. S1Jn cola'baratf.r;res nat:Gs de este p.eriódicablo, f~l ' 'ra1 ich ., l.J('l Cruz y Aln1aguer, sufriend grandes ese e:: ce . .a guerrilla de patianos al n1ando de Joa 1uír dt: Pa-, co 1pucsta de ciento cincuenta hon1brc~, trató, con la táctica acosttu 1b ada, de ofender á los patriotas en su rnarcha, perü y·t ib? n retttüdos cerca de ove­cientos, los que supieron contener con brío á lo. asal­tantes. Las p" r ·;d·ts de la División en esta infructuosa canl­paña se estin1aron en quinientos soldados, los fusiles corres­pondie- ntes á ese número, la artilJería y los bagajes. Los realistas tuvieron, por su parte, cuarenta y tres n1uertos, de ellos cinco Oficiales, y ~etenta htridos. Culpóse del desastre, principaln1ente, al Coronel Rodrí­guez por no haber dado cun1plirniento á la orden que rec1bió Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. .B"OLETÍN' MILIT.\.1' de Nariño de conducir del campan1ento de Tasines á Pa .. ta1 la artillería y el resto de la fuerza. Sin duda contribuyó á esta vacilación de su ánimo, en aquella emergencia, ~1 no recibir comunicaciones de Popayán, ni víveres, ni n1unidones. El Brigadier Leiva, que Jnandaba ~n aquella plaza, no contó con nún1ero suficiente de soldados para poder disp~rsar á los pati~nos que impedí.an el tránsito por aquellos tortuosos Gamtnos. Ayn1crich recibió con1unicaciones del Jefe de Popayán por las que éste se esforzaba en tratar de conseguir la li­bertad de N ariño ; ofrecía, en can1bio, n.ás de sesenta Ofi­ciales realistas que tenían presos los patriotas. El número de éstos in1pidió que Nariño fuese pasado por· las armas con1o frecuentemente lo ordenaba Montes desde OEito. Temían las represalias .. Consid¿rese d alarma que causaría en ~1- centro del' pais la noticia de lo· sucedido y el arresto de N aríño : el mal éxito de la. campaña, causó en muchos des­. aliento y hasta pánico. Las noticias que llegaban de Vene­zuela no eran nada favorables para la causa de Jos patriotas. A ~ar de la vacilación de muchos, el Congreso del país se reunió y entre las: medídas que acordó, eh defenBa d~ la se­guridad nacional, fue una de ellas la d revestir del carác­ter de Dictador al señor D. Manuel Bernardo de Alvarez., que era sobrino de Nariño y ejercía el Poder Ejecutivo .. A este Congreso se dirigió el Presidente de Qyito, buscando los n1edios de conciliación que le sugería su espí­r~ tu político, y tratando de acallar con razones especi·osas 1 ef ardor de _los .Patriotas. El Congreso no dio al principio importancia á esas comunicaciones, rechazándolas con alti­vez, pero luégo las consideró más detenidan1 ente porque Na .... ríño, desde Fasto, inforn1Ó que había iniciado corresponden­cía con Montes tocante á un arn1isticio, el que '1 fin no tuvo 1ugat·. N ariño duró tres meses preso en Pasto, fue conducido luégo á OEito, y de allí á Lin1a, de donde lo confinaron á España y en la ciudad de Cádiz padeció l~rga y dura prisión. . Los restos de la columna duraron algún tien1po e Popayán, un tanto faltos de disciplina y de recursos ... A.l fin acabaron por desorganizarse, yéndose ]a n1ayor .. parte Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR de los soldados para el Valle, en donde algún tiempo des• pués se reincorporaron á otras fuerzas. V Entre ta.nto el Presidente de OEito no descuidaba la organización de nuevas tropas: por orden suya se alistaba en Pasto una eXpedición la que se ape11idó de vanguardia, la cual había de situarse en la parroquia del Tan1bo, inn1e"" diata á Popayán. D. Mclchor Aymerich, á quien Montes censuraba la retirada que hizo á tien1po del últitno ataque de N ariño, dimitió el cargo ' n1ilitar y se cbnsagró otra vez á su antiguo gobierno de la Provincia de Cue11ca (Ecuador)¡ El que le reemplazó fue el Coronel de n1ilicias l). Aparicio Vidaurrázaga~ quien apenas se encargó del n1ando, n1ovilizó los trescientos cincuenta hombres que se encontraban acuar-' telados~ y uniendo esta fuerza con la de Patía, el número ascendió á quinientos. Dicha colun1na ocupó á Popayán el :19 de Dicien1bre de r 8 14\ · Yá para el n1es de Mayo de t 8 1 S las poblaciones del Valle del Cauca tornaron á cobrar brío en defensa de la Pa• tria : en el nún1ero de los patriotas figuraba otra vez, de orden del Gobierno g neraJ, el Corond francés Se ·viez, á guien se había concedido el grado de Mayor General; Car­los Montúfar, Cuartel n1aestre, y otros Jefes que organizaban fu rzas en Cali y en Palrnira, ndicsttándoltls para la lucha. Lograron forn1ar una División ic nil dosci ~ ntos hon1bres. Vidaurrázaga y lo suyos ib, n aun1 ntandt u· recur-' sos y 1 11 ún1 ro de sus soldados, 11 gand á contar cas·. igual uún1ero de Jos patriota , fu ·zas que se situa­ron sobre el río Piendan1ó, dispuestas á aprovc.::char una oportunidad para atacar á los 1 atriota". l~stos fijaron su campo en la n1arg~.:;n ori ntal dd río Palo, caudaloso all Ut.;ll te del Ca u ca; y f.t. la derecha dul río Ovejas, seis 1 guas al Sur del Palo; en el obligado paso deJ puente, s situó un Cuerpo de trt:sci~.:ntos d ncuenta hon1 ... bres, n1andad s por el General Jos(; Mar! a Cabal, y .. ¡ 1'c ... niente Coronel Pedro Monsalve, dos de los n1ás valerosos y decididos Jefes. Vidaurrázaga on sus gentes s presentaron fr ·ntQ d Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. / BOLETfN MILITA~ estos ú 1 tÍn1os, iban á atacarlos en los parapetos v·, if! habíat tonstnrído para sostenerse y enarbolaron bandera t1\:!gra-con1o emblen1a de guerra á n1uerte. Ron1piéronse Jos fuegos ei 30 de Junio de I 8 r 5 á n1edt') día. Los realista.~ hiciero11 avanzar sus n1ejores soldados entrando en pelea la vanguar-· dia y centro de sus tropas en nún1ero de setecientos hon1- bres y los patriotas fueron cediendo poco á poco d terreno á sus contrarios. Marcharon así p0r espacio de cinco legua-s~ en la loma. de Pidal y en el alto de Mondon1o, se renovó el con1bate, lo n1isn1o que en la altura de Ten1bladera ; Jos realistas acon1etieron á los patriotas hasta las faldas del Cas­cabel. En las fiJas patriotas hubo treinta y tres ~nuertos, quince heridos y quince prisioneros. ( 1), El mayor nún1ero de la fuerza patriota, había avan­zado hasta QEilichao; tuvo que retroceder á n1archas for­zadas, hasta situarse en el can1po fortificado del Palo. Los realistas siguieron los pasos de los patriotas hasta colocarse de nuevo enfrente mÍS1110 de St1 can1p0 el4de Julio ( I 8 I 5)., á la una de Ja tarde, Ordenado el reconoc.:in1it=:nto del catnpc por los realis­tas, descubrieron un paso en donde dab~ vado el río 1la­n1ado Pílan1o, lo 1 cual les facilitaba el ataque, el que acor­daron para el día inn1cdiato contra el parecer del Coman­dante realista don Mariano Cucalón, que deseaba ac-on1et~~ en el acto. E~- 5 de Julio de I 8 I 5, n1uy de n1adrugada, las tropas realistas atravesaron el río por el paso a:ntes di.cho, n1enos. Vidaurráz.aga, quien con L na Compañía de patianos pernla­nec- ió en su can1pan1ento con intenciór- de pasar el río por el frente n1isn1o del enemigo para secundar el ataque á tien1po qu~ ~on enzaran lQs patriotas á abandonar sus .fortificadas. pos1c1ones. Los realistas que forn1aban 1a vanguardia al mando d~ Cucalón llevaban dos cañones y otros dos conducía la reta­guardia con1andada por el Mayor Soriano. ( 1} En el parte de dicha acción comunicado por. el General José­María Cabal, se dice que Ios patriotas tuvieron tres muertos y q uínce prisioneros en este primer encuentro. Las cifra~ que aquí aBJ.lntamo:~ !On las que trae el historiador Rcstrepo, á quien seguimos (011' esciupu­losidad en la redacción de estas Lecturas., Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 30LET!N MILITAR A las cinco se dio cuenta la avanzada de los patriotas d.e que tenían á tiro de fusil al enen1igo y rompió los fuegos .á la voz de n1ando del Sargento Mayor Pedro Murguéitio, que era el Jefe del Batallón Popayán, el que se fue repte­gando ·; con1enzóse ·entonces la forrnación en orden de ba­talla, apoyando la izquierda sobre el río y defendiendo la derecha con la caba11er1a. Cabal, Montúfar y Serviez man­daban á los patriotas. La acon1etida de los realistas fue valerosa é insistente, obligando á sus contrarios á estrechar sus filas, las que se c.otnpactaron aún n1ás, de orden n1isn1a de sus Jefes, quienes querían tener n1uy inn1ediatas todas sus fuerzas á fin de proceder con n1ucha igualdad en el n1ornento dado. Esta actitud regular y uniforn1e ayudó á dar cohesión á los n1o­vin1ientos, é infundió seguridad y firn1eza á los soldados patriotas, quienes vieron caer algunos d Jos suyos sin dis­parar st s arn1as, aguardando la orden de hacerlo. Progresivan1ente ron1piéronse los fuegos en toda la lí­nea dt. batalla, ¡ ortándose cnn valor los contendientes de uno y otro can1po; los realistas avanzaron con intrepidez hasta apoderarse de una trinchera que les cetTaba el paso por la iz­q ~ierda, y si tuáronse á corta distancia de los fuegos ene­! ntgos. Heñida é incesante fue la lucha durante dos horas, é indeciso el rest: ltado de Ja acción hasta que los soldados patriotas, obedeciendo la voz de 1nando, atacaron á la ba­yoneta, en un n1ovimiento n1uy bien co1nbinado, con1o que correspondía á la cornplcta disciplina y seguridad con que habían sostenido ·sus pue tos ; arroHaron de in1proviso las filas contrarias é inutili-zaron en un instante el en1puje y desordenado coraje con qu e los r ah ta habían invadido el can1po. Ayudó á aun1 .ntar el desconcierto de éstO'J y á deci­dir la victoria ¡ or los patriotas el ataque d\:: la. cabaiJt!rÍa. La fuga y dispersión de los realistas les causó n1uchas bajas, pues J río del Palo estaba crecido, y los que no c~an alanceados por fos patriotas, sucun1bieron ahogados. Pe­recieron tre cientos quince hon1bres, entre el!os el Co­nlanaante Joaquín de Paz, natural de Patía, y trece Oficia­les. I-Ieridos se contaron sesenta y siete, y muy cerca de q uini~ntos prisioneros, de éstos ocho Oficiales. Las cuatro Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DOL.ETfN MILITAR piezas de artillería, con todos sus montajes y municiones, ochocientas artnas, tiendas y demás bastin1entos de los bien organizados realistas quedaron en poder de los patriotas. El Mayor General don Francisco Soriano cayó prisionero y le fusilaron en el n1isn10 ca.mpJ de batalla con otros rea-. listas. A Vidaurrázaga, que no alcanzó á atravesar el río, le tocó presenciar desde lejos el con1bate, y al imponerse del resultado de él, trató de salvarse encanlinándose hacia Po­payán, Los patriotas perdieron al Capitán de caballería Ma­nuel José Solis, quien pereció dando pruebas de heroico va­lor, en n1omentos de avanzar á apagar los fuegos de un cañón enen1igo, acon1 pañado de un soldado que, animado del mismo valor de su Jefe, quiso tener su parte de gloria en aguella arriesgada aventura; el Teniente antioqueño José Mana Jaran1illo cayó herido y n1urió luégo. De la tropa hubo cuarenta y siete n1uertos, Heridos, nueve Oficiales y ciento doce de tropa. Los Cuerpos que n1ás se distinguieron durante la .lu­cha fueron el Batalfón de Popayán, á quien tocó empeñar Ja acción. y el de Antioquia, n1andado por el Teniente Co ronel Liborio Mejía .. Serviez activó su n1archa con doscientos hombres á fin de impedir que los dispersos se reorganizaran, llegando has .. ta Popayán, ciudad que fue ocupada luégo por el resto de la División patriota, Faltos de r cursos paré\. n1prender campaña sobre Pa ... tía y Pasto, y ten1erosos de Jos su.cesos que se verificaran en el Norte del país, Serviez y sus gen tes hubieron de perma­necer estacionados en Popayán, Los patianos seguían organjz,ados en partidas, al nlan­do de Sin1ón Muñoz y José Antonio Latorre. En el n1es de Marzo de 1 8 1 6, Serviez se separó de las tropas del Sur, porque le llan1aron de Bogotá para confiar ... Je el tnando de Jas fuerzas destinadas á fa defensa de la Provincias de Tunja y de Cundinan1arca, Montes, disgustado con Vidaurrázaga, y falto de Je­fes, tuvo que acudir otra vez á Sán1ano, que se encontraba n ~lito, en d 11dc le instruían sun1ario por las n1alas ope- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETfN MILITAk raciones de que se le hacía responsable en la campaña. Sá- . mano, que era tan decidido realista, aceptó el mando de las tropas y se encan1inó á Pasto, en donde obtuvo el antiguo apoyo de los hijos de esa ciudad y del valle de Patía, á fin de reorganizar las fuerzas. Auxiliado Sámano por el Presidente de ~ito, logró elevar su División á nül hon1bres, n1uy bien equipados; y conocedor de la situación del país por los informes que le enviaban, resolvió acercarse á Popayán y situarse en un punto estratégico para poder obrar en el n1on1ento oportu­no. En Patía aun1entó sus solchdos con los de la guerrilla de Sin1ón Muñoz, que eran en nún1ero de trescientos, y después de una marcha lenta se situó en la cuchilla del Tan1bo, á n1ás de una jornada de Popayán. Sánuno esperaba para proceder con actividad á obte­ner noticias de los n1ovin1ientos de las tropas rea1istas que obraban en combinación unas con otras. De Antioquia se movía hacia el Cauca por la vía de Supía y Cartago, la co­lumna de cuatrocientos hon11?res, tnandados por el Coronel Warleta: Y otra, constante del nüsmo nún1ero y n1andada por el T'eniente Coronel Carlos 1'olrá, debía atravesar el valle de Neiva y el páran1o de Guanacas, para salir al val1e. Todas estas expediciones se dirig1an contra la guarni­ciótl patriota de Popayán, la que apenas constaba de sete­cientos veinticinco hon1hres, pero de tropa veterana y ani­mosa. El Batallón Socorro, de trescientas plazas, n~andado por el Coronel Pedro Monsalve que fDrn1aba parte de esta División, había sido separado para destinarlo al Norte de la República. El General Cabal, que mandaba en Jefe en el Sur, hubo de renunciar el mando de las tropas, porque se in1puso del descontento que n1uchos n1anifestaban contra él, atribuyén­dole lentitud é irnpericia ·n las operacior es. Iguaks cargos se hacían á su segundo el Coronel Carlos Montúfar. Para considerar la renuncia de Cabal se ret1nió una Junta de guerra, á la que asistió el Presidente de la U niót señor José Fernández Madrid, quien yá para aquella fecha se encontraba en Popayán. Los Jefes y Oficiales de la Jun­ta resolvieron encargar del n1ando de la División al Tenien­te Coronel Liborio Mejía. EJn esos díg.s habían llegado á la Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. / BOLETÍN MILITAR ciudad del Puracé unos pocos n1ien1bros del Congreso, los que se reunieron en una Junta á insinuaciones de Madrid; depusieron á éste del n1ando, non1braron en su lugar con1o dictador general, al General Custodio García Revira, quien se dirigía hacia aquella pohlación con cien hon1bres; y para Vicepresidente eligieron al n1isn1o Liborio Mejía. A éste le tocó ejercer las funciones de t:an elevado y delicado encar­go, por no haber llegado á la ciudad el primero de los nonl­brados. Por todo extren1o eran difíciles y angustiosas las cir­cunstancias en que el Con1andan~e Mejía entraba á pesar con su .. ,oluntad y esfuerzos en el destino de la Patria. Yá en el Valle el ardor y el entusiasn1o que antes in1pulsara á sus hijos para ponerse en arn1as contra el Gobierno español, con1enzaba á cejar ante las dificultades de todo género y ante el paso de las tropas realistas que los amenazaban. Sólo Popayán, an1iga de la libertad, estin1uladora del valor de sus hijos y confiada en la justicia y grandeza de su causa, persistía con ánin1o decidido, en la prosecución de tan nobles propósitos. Decidióse, de con1Ún acuerdo, que se aunarían los esfuerzos para la defensa, y que debían acon1eter al en1pecinado Sán1ano, ataque que si era propicio á las armas patriotas les abriría el canlÍno hasta la populosa Qz¡ito, pu­diendo entonces ver renovadas las risueñas esperanzas que de tien1po atrás abrigfl.ban de verse Jibres del don1inio es­pdñol. Resueltos á hacer la últin1a honrosa tantativa, las fuer- . zas patriotas, al n1ando del Con1andante Mejía, dispusié­ronse acelcradan1ente á en1prendcr la marcha el 29 de Junio de 1 8 16. Las avanzadas realistas se fueron replegando á la aproxin1ación de los patriotas, hasta situarse en el can1po atrincherado de la Cuchilla del Tan1bo, y algunos Cuerpos que opusieron resistencia se vieron obligados á ceder ante el in'lpetuoso ataque de los patriotas, y la caballería de Sánla­no se dispersó en derrota. 1\ .. tacados los realistas en sus for­tificaciones por el frente y los costados opusieron tenaz re­sistencia y, ayudados de su artillería, contuvieron durante tres horas, el ardoroso acotnetin1iento de Jos patriotas, pero éstos fueron atacados impensadamente por la espalda por una columna de patianos que estaba oculta y que consun1ó la Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETfN MILITAR derrota de los patriotas, quienes perdieron trescientos hom­bres que cayeron prisioneros, muchos heridos y doscientos cincuenta n1uertos. Muy pocos pudieron escapar, y unidos á cuarenta soldados que forn1aban la guarnición 'de Popa­yán, fueron á dar con su Con1andante Me]fa y otros Oficia­les á la ciudad de la Plata; allí encontraron al Coronel Pe­dro Monsa!ve, con parte del Batallón Bravos del Socorro. Estos Jefes apenas disponían de una fuerza de ciento cin-­cuenta hombres, y se n1ovilizaron al saber que iba á atacarles don Carlos Tolrá, con cuatrocientos realistas. Los patriotas llegaron al río de Ja Plata, y ocuparon un puente de n1adera, cuando se presentaron Jos soldados ene­n1igos á las once de la n1añana del día ro de Julio de r 8 16. Un esfuerzo desesperado obligó á los patriotas á defender con gran valor sus vidas, sosteniendo el con1bate hasta caer la tarde. Los realistas lograron vadear el río, acometieron á los patriotas por la espalda y lograron su con1pleta dis­persión y aniquilan1iento. Mejía y Monsalve encontraron refugio por algunos días en las montañas vecinas, pero al fin cayeron en poder de los realistas. Esta acción puso térn1i­no á la guerra en 18 r 6, adueñándose los realistas de todo el territorio de la Nueva Granada. Apenas quedaban en Casa­nare algunas partidas casi insignificantes que enarbolaban la bandera de la independencia. --.......... - LA. MISIO N MILITAR El pr6xin1o pasado jueves r 1, día fijado para Ja re­cepción del señor Hourgarel en su nuevo carácter de En­viado Extraordiúario y lVIinistro Plenipotenciario de Fran­<; Ía, cerca de tJuestro 'obierno, fue tan1bién d escogido por el señor Ministro para presentar oficialmente al Exen-to. señor Vicepresidente Encargado . del Poder Ejecutivo los n1ien1bros de Ja Misión Militar. El Excmo. señor Caro sirvi~ndose con n1aestría del idion1a francés, el cual poset con perfección, tuvo á bien dirigirse á los señores Capitanes en Jos siguientes térn1inos: Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. / BOLRTÍN MILITAR "Sr~oRns: Me siento verdaderan1ente satisfecho de veros ~ntre nosotros y espero que aquí, con1o en vuestro país, seréis fieles representantes de la ciencia y del honor , militar." Asistieron á la ceren1onia ]os señores Ministros del Despacho, representantes de la Supren1a Corte de Justicia, el señor Golkrnador de Cundinan1arca y su Secretario de Ins­trucción Pú~lica así con1o el señor General, Jefe de Estado Mayor Ge~eral, encargado de la Con1andancia en Jefe y to­dos los altos empleados n1ilitares residentes en Bogotá, de gran uniforn1e. * * * A continuación verán nuestros lectores la prin1era par-te del inforn1e recientemente presentado al señor Ministro de Guerra por el señor Coronel Drouhard. Con justicia podrán apreciar la con1petencia del distin­guido Jefe de la Misión Militar, que en buena hora se hizo venir para hacerse cargo de la instrucción de nuestro Ejér­cito; los que leyendo dicho informe noten h. exactitud de las observaciones apuntadas y la gran conveniencia de las indi­caciones que hace con1o dignas de tenerse en cuenta para el n1ejoramicnto de la que hoy existe. No se podría exigir más si se recuerda que fue tan sólo á los quince días de su llegada á Bogotá cuando el señor Coronel rindió su primer informe. El BoLETíN MILITAR, interpretando los sentimientos del Ejército de Colon1bia y en especial de la guarnición de Bogota, presenta al señor Coronel Drouhard la expresión de su agradecin1iento por los buenos conceptos qut le ha me­recido. INFORME presentado por del Jefe de la Misión Militar al sefior Mi­nistro de Guerra. Bogotá, 23 de Octubre de 1897· El Capitán Drouhard, Jefe de la Misión Militar, al scfior Ministro de Guerra.-Presente. Señor Ministro: A continu~ciót'l tengo el honor de presentar á Su Señoría las Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR 3il observaciones é indicaciones que Su Señoría me hizo el honor de solicitar de mí verbalmente. Estas observaciones é indicaciones versan sobre tres p~ntos principales. A.-Personal del Ejército. B.-Material, equipo, arsenales. C.-Cuarteles, lugares de tiro. A.-PERSONAL DEL EJERCITO Muy buena impresión hizo á los Oficiales de la Misión Mi­litar á su llegada á Colombia el aspecto de las tropas colombianas. Las maniobras en filas cerradas á que han tenido ocasión de asistir hasta hoy, han sido perfectamente ejecutadas. Los Oficiales se manifiestan solícitos en el cumplimiento de sus deberes, bien puestos y animados de la mejor voluntad; la gente es inteligente y muy disciplinada, todo lo cwtl permite esperar que, con la ayuda de la buena voluntad que existe en todos, habrán de obttnerse en poco tiempo excelentes resultados. Bastará introducir en los reglamentos en vigor algunas modi­ficaciones para que el Ejército colombiano sea· tan excelente y tan instruído como los de las potencias extranjeras. 1.0 Vestido. El vestido, que es inmejorable cuando la tropa está de parada, carece de uniformidad y de corrección, tanto dentro de los cuarte ... les como fuera de ellos. El traje debe ser objeto de particular aten-. ción por parte de los Oficiales y principalmente de los señores Ca .. pitanes comandantes de Compañías ó Baterías. Podrían organizarse en cada Cuerpo talleres de sastrería y za­patería, en los cuales aquellos militares que sepan coser podrían componer y remendar las piezas que se dañen, sirviéndose para ello de aquellas que á c2usa del deterioro hayan sido yá deshechadas, las que á su vez no deben abandonarse sino cuando se e té bien se .. guro de que es imposible utilizarlas en reparaciones. En Francia y en Alemania estas composiciones se hacen en cada Compañía ó Batería. Con fi·ecuencia se encuentra uno en la calle con militares que !levan el vestido enteramente desabotonado, siendo causa de esto algunas veces el que los botones hayan desaparecido dejando hasta el cuello ampliamente abierto. Este defecto podría remediarse dando á cada Cuerpo botones de repuesto en cantidad suficiente y haciendo poner broches en los cuellos de las chaquetas para evitar que qtteden en descubierto los de las camisas. Aquí es de observarse que se alcanzaría una c~onomía dando Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETfN MILITAR :í los soldados camisas de algodón y un corbatín azul ó negro en lugar de camisa de lino, cuyo cuello está generalmente sucio. ;Finalmente, para que la tropa pueda conservar su ropa limpia y en buen estado podría adoptarse con poco gasto para los ejerci­cios y distintas tareas del cuartel, un vestido de género, que puesto sobre el de paño lo preservaría y lo haría más duradero. A los militares debe hacérseles recortar el cabello muy corto y dárseles in·strucciones sobre la manera de ponerse el kepi~, el que llevan con frecuencia colocado en la parte de atrás de la cabeza ó inclinado á uno de los lados. 2.0 Señales exteriores de respeto. El saludo de los militares colombianos es perfecto; sin embar­go, las manifestaciones exteriores de respeto carecen de regulari­dad y de uniformidad. Debe darse á la tropa instrucciones frecuen·· tes que les enseñen cómo y eu qué circunstancias deben saludar y hacer honores estando de facción. Los Oficiales deben dar el ejem­plo, devolviendo el saludo á sus inferiores y cambiándolo entre sí con toda corrección. 3· 0 Maniobras de infantería. Lo que expondremos en seguida con respecto á las maniobras de infantería es también aplicable á las maniobras á pie de la Arti­llería de las que no volveremos á tratar cuando hablemos de esta arma. Los ejercicios que se ejecutan dentro del cuartel son de una corrección admirable y ponen de manifie to lo que podrá obtener­se de una tropa tan disciplinada; desgraciadamente los patios de los cuarteles son por lo general muy pequeños, razón por la cual sería muy conveniente hacer maniobrar los Batallones desde ahora y con la mayor frecuencia posible fuera de los cuarteles, rn lugares de extensión suficiente para que los movimientos sean ejecutados con holgura y regularidad. Las plazas públicas de los barrios un poco alejados del centro de la ciudad pueden utilizarse á e te efecto como se hace en Europa, mientras se forma lo que pueda llamarse un campo de maniobras. La táctica de Infantería podría mejorarse introduciéndole las siguientes modificaciones que nos permitimos someter á Su Señoría con título provisional: a.-Simplificar notablemente los movimientos del manejo de arma y lo de parada, dando gran importancia á lo relativo á eje­cutar y preparar el tiro así como al servicio en campaña. b.-Hacer efectiva una inmovilidad absoluta en las filas, lo cual no podrá obtenerse sino dando á la tropa descansos muy fre­cuentes (cada cinco minutos próximamente). c.-Procurar entre las hileras de cada fila un espacio regular, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOL~TfN MILITAR 373 amplio, haciendo que los soldado9 ~e pongan la mano izquierda en el cuadril del mismo lado á tiempo de alinearse. Actualmente la~ hileras fol'man con demasiada estrechez. d.~Evitar al armamento serios deterioros suprimíendo los mo­vimientos simultáneos siguientes; Las cargas al compás (número 1 oo de la táctica) que dañan el mecanismo de la llave; El movimiento de ar!J1ar la bayoneta (número 81) el cual, cuando se ejecuta de un modo btusco, puede dañar fácilmente la mira; El movimiento "formar pabellones" (número 8 5). Estos movimientos de los cualc:s los dos últimos son ·muy di ... fíci!es de obtener como movimientos simultáneo deberían ejecu-­tarse á voluntad, sin cadencia u ni forme . .Finalmente, el movimiento "descansen, armas" (número 78) debe ejecutar~e colocando la cantonera en tierra con suavidad y sin golpearla, á fin de evitar aquellos choques que deterioran tan rápi­damente el fusil moderno. e.-Es preciso proporcionar á las c.Jases ocasiones frecuente~ de un mando efectivo sobre los soldados; pues aquellas no parece que tengan sobre éstos toda la autoridad que les ~erá necesaria en campaña. 4.0 Maniobras de Artif!e,~ía. El Batallón de Artillería eg soberbio bajo todos aspectos; no obstante que e te Batallón, por carecer de material de Artillería moderna, maniobra actualmente como tropa de infantería. E in­dispensable simplificar su movimientos á pie más aún C]Ue los de ]a infantería; desde luégo, la e cuela de tiradores y esgrima á la bayo­neta pueden supri mir:e en esta arma para dcclicar el mayor tiempo posibl á las maní bra de caií.ün, cuyo reglamento habría que em­pezar por crear de de u principio, pues a i. podría decirse no cxis .. te en absoluto. Para la Artillería ""mno pata la• Infantería son indispen a bies los ejercicios fuera del cuartel, para lo cual es preciso umini trar á la prirnc,ra cierta cantidad de be, ti as para el transporte de su materiaL lJ na vez que e haya recibido el m~terial "de Bange,' al pri­mer Batallón de Artillería se le podrá dar la , iguiente organiza .. ción para hacer de él un Batallón de Artillería de mont. ña; Las tres primeras dc sus 5 Baterías serian armadas dc:l cañón de 8o milímetro~, sistema de Bange, y la~ dos tiltimas de las dos Baterías Hotchkiss, que hemos solicitado se hagan volver á Bogotá. La llegada de la Batería Máxim que se ha pedido, haría nc ... cesaria la formación de una 6.• Batería. Cada una de estas Baterías tendría el siguiente per.;onal~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 374 DOLETfN MILITAR Oficiales~ Un Capitán. Tres Tenientes ó Subtenientes. (Sargento~, uno de los cuales será Jefe de polvoristas S 1 Cabos ..............•.....•........•••...•.•.••.•..••...•• , • 8 1 Polvoristas ..... ,,,,,............. .••.••.••.•.•..... ••...• 6 Herreros (1) ..................... ..• ...............•• 2 Tropa~ CCerr~jetos (1() .)·····················:········ ··········· . . 2 , arptnteros 1 ..••••••• .•• .. •••••••••••• .•••••.••••.••.•• 2 1 Talabarteros (1) . •••.•••.••• . .••.•••.••. , . • • . 2 lCorneras. . . . • • • • • . • . . . . • .•......• o ••• ,. 3 Sirviente~ de pieza.................................... ..... 36 Conductores de pieza ................ , . •. .. . .. • ... . • . . . . 56 · ÍPara la3 pieza-5 ............................... ,., .•..• o o Para lo~ a van t- trenes ....... , , ........................... . Mulas~ Para las ruedas y cureña~ ... . .............. o .... •o• .... . Lp 1 • d ..... ara as cajas e muntcron ..... .,o ............. •o• ..... . Dos mulas de repuesto .••••..• , .....•. ,..,, ............. . 125 6 6 6 6 2 26 Este efectivo de 26 mulas podría, en caso de guerra, elevarse á So próximamente. Se necesitarían, pues, J 30 mulas para el Batallón 1.0 de Arti­llería en tiempo de paz, y en el caso en que no fueran más de cinco las Baterías;. y I s6, si hub-ic(a de ctearse la 6. Conviene anotar aquí que, si estas mulas se con~iguiesen in .. mediatamente, podrían servir para traet' p-at'tc del material de las­tres BaterÍas de Bange que se cspcl'an, El 2. 0 Batallón de Artillería debe organizarse como Cuerpoo de ingenieros, llevando baterías de ardllel'Ía de fortaleza) encarga­das especialmente de la defcn. a de la~ plazas fuertes y de las costas,. Compañías de zapadores minadores-, una ó varias Compañía de­pontonero , tal romo e tá pf.evis'to en el artículo 164 del Código­Militar. B. Equipo y M enajc.-Material. Arsenale , 1.0 ProvisióJt de artículos, pafios, equipo1 etc. A la mayor brevedad posible conviene cstablc~er almacenes de· depósito donde puedan guardarse los paños, artículos manufactura­dos y objetos de menajc1 cuya contabilidad tiene que ser llevada con• absoluta exactitud. (t) Estos~ se consjgu.a con el rcclutamiénto. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOL.ETfN MILITAR 375 Existe actualmente en los claustros del cuartel del Batallón A)'acucho una gran cantidad de paños que indudablemente están en riesgo de detedorarse. Para simplificar el equipo del soldado, sería bueno adoptar un solo uniforme para todo el Ejército, el cual podría tener la como­didad de servit lo mismo de cuartel que de parada; si así fuere, las distintas armas se diferenciarían entre sí por medio de cambios en algunos detalles. Debetá también adoptarse algún capote de i'nodelo uniforme -convendría quizás de preferencia la ruana nacional-lo mismo que definir claramemre la forma, calidad, etc. de los distintos artícu­los de equipo y menaje, ropa intenor, calzado, etc., que hayan de a uministrarse á la tl'opa. Los gastos de ve~tido deun soldado en Francia no pasan de fr. o. 32 por día, ó sea, suponiendo el precio del cambio á 150 °¡ 0 , $ 0-1 I por plaza pot día, lo que no se obtiene sino por medio de la economía bien entendida, de una vigilancia incesante en los al­macenes y depósitos y sobre todo e tableciendo responsabilidadt s efCe<:ti vas. 2.0 Mater'ial.-a).-Armamento de la Infantería. Son varios loe modelos de fusiles que posee actualmente la in­fantería colombiana. Sería de desearse·, para mayor sencillez, que todas las tropas tuviesen un mismo armamento. Si bien es cierto que los cartuchos de pólvora sin humo no se con ervan bien en las tierras calientes, podría adoptar e para esas regiones algún modelo de fusil de pólvora negta, á menos que se resuelva fundar en todas las principales plazas de guarnición talleres, donde puedan carg-arse c~rtuchos para el Mauser, en cantidad suficiente para uno ó dos anos. Si llegaren á faltar rifles Mauser para alguna de~la tropas de infantería que se encuentran en las tierras fría y templadas, se po­drían conseguir tomando lo que tienen los Batallones de .Artillería, lo cuales no tendt¡Ín que hacer uso de sus fusiles sino en muy ra­ras ocasiones. Podría recmplazár ele , en ese ca. o, el armamento, por otro menos moderno, micntra e adopta alguna especie de ca­tabina yue dispare el cartucho Mauscr, más corta que este rifle y, por consiguiente, menos embarazosa en la. maniobras de cañó1 . Desgradadamentt: e ras arma no pueden componer e con la frecuencia que fuera de desearse. E tas rcfeccioncs se ejecutan ac ... tualmente por un obrero excelente, pero que no cuenta sino con títiles y herramientas muy rudimentarias y se halla instalado en un local sumamente pequeño y mal alumbrado. Este obrero, á pesar de todas sus buenas disposiciones, no pue­de dar abasto para componer todas las armas de la República; por otra parte el armamento que, para la composición, se en ía á Bo- 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOL.ETfN MILITAR. gotá, corre gran peligro de sufrir graves deterioros en el viaje de regreso sin contar los gastos de transporte. Por todas estas razones hemos creído lo más conveniente la instalación de un taller de Armería en Bogorá, montado en debida forma, en el cual podría educarse un obrero para cada Cuerpo, ca­paz de conservar las armas en buen estado y de hacer las reparacio­nes á medida que se fueren presentando. Únicamente las rnás difí­ciles se harían ejecutar en el taller de Bogotá. El Tesoro público haría en esto una economía, pues por una parte se suprimen honerosos gastos de tt'ansporte, y, por la otra, el armamento mejor cuidado, habrá de gastarse mucho menos. La conservación de las armas en los almacenes del parque es defectuosa: el Director del Establecimiento no dispone de personal alguno para cuidarlas; es urgente proceder lo más pronto posible á limpiar esas armás, empleando para ello el trabajo de soldados saca­dos de los Batallones de infantería. Esta limpieza podría llevarse á cabo bajo la dirección de un Oficial competente y del Armero nacional. ( Conclui·rá )'. EJERCITO NAOIDNAL RELACION I)E LA REVISTA DE INSPECCIÓN PRACTICADA AL BATALLÓN "súCRE 11 .NÚMERO 10 R.t:pública de Colombia.-Ejército z...~aciollal.-l!!Sperrión General de /11 3: DivisiÓII.-Trmja, .Ag~stfJ 18 de 1897. Señor Mir\istro de Ouerr:t.- Bogotá. De conformidad con el artículo 839 del C<>digo Militar y dcmág disposiciones, el infrascrito Inspector di pulrolijamente que fueron los Sar­gentos acerca del cum pfimiento de sll'S deberes, todos ellos contestaron de una manera satisfactoria al examen que se les hizo y no se tuvieron malos informes rcspect de su conductc.r, buen desempeño y aplicación·. VI En la misma formación de dicho día, se interrogó á los individuos de tropa del Batallón, haciéndoles presente q.uc podían con toda liber­tad y franqueza, exponer sus quejas, y hacer las representaciones y re­clamaciones que tuvieren sobre cualquier asunto; y en su totalidad ma­nifestaron que en la actualidad se les pagaba con puntualidad sus habe­res lo mismo que fo de alpargatas y jabón correspondiente, tan pronto como el Habilitado saca estos valores de la respectiva Ofici'na, y que es­tán cubiertos de sus raciones hasta el día; qu'C no se les hace descuento indebido, pues lo que espontáneamente dejan á veces de su haber, es in­vertido en la compra de artículos para su propio uso y asco; y en gene­ral expusieron que están contentos del trato que reciben de sus respec­rí vos superiores, no teniendo queja niguna contra ellos. VJI Por el examen que se hizo á los Ofíciales1 en pres-encia de los se­ñores Jefes del Cuerpo, se comprende bien que se hallan al corriente la mayor parte de ellos, acerca de la obliga,_:iones de sus empleos y del destino que cada uno desempeña, demostrando marcado interés en su n~ái perfecta instrucción. Al efecto, existe en el Batallón una Academia de Oficiales, en la qu~ reciben con ba tantc provecho las leccione, técnicas y prácticas, conducentes á su mayor en eñanza é ilustración profesional. · VIII Reunido· en el patio principal del Cuartel la Banda de Corneta~, se les mandó tocar á los tambores y cornetas, todos los toques de la táctica, por orden de carretilla, Io cual ejecutaron con la debida dcstre­' l.a y exactitud, dando uno de ellos, además, con acierto y propiedad, las explicaciones relativas á la parte teórica, según !as preguntas que se~ n de enfermos está recientemente compue ta y provista de camas y mesa e noche; por este motivo no hay buen servicio, por ir allí muchos enfermos y ca­recer de comodidades necesaria~ en e to con istc la poca reposición de Ja tropa. Hago constar que el Médico del Batallón sctior doctor Gil Már­< Iuez, es ntuy cumplido y consagrado en sw dcbcrc9, visita diariamente la tropa tanto en el Hospital como en e1 Cuartel y sumini tra :í ticm¡ o todos los medic.amcntos con acierto, exactitud é intcré·. xrr Es muy al! ·factor: o poder afirmar c1ue hay c. trida subordical:ión en este Batallón"; qne la disciplina militar se mantiene en él con la de­bida exactitud y riguro~a ob::;ervancia de la~ reglas má. adecuadas para establecer el ord :.:n, instrucción y método de vida que son indispensable ú lo ~ miembros del Ejército; y que la subordinación se halla gravada cn el con sujc ic'n al man­do de ]o respectivos subordinados. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR XIII Al terminar este informe es un deber de justicia dar un voto de aprobación á los señores Jefes del Cuerpo, tanto por su lealtad, hon­radez y consagración como por el positivo interés que ellos tienen en sostener y conservar intacta la disciplina y el buen nombre de este dis­tinguido Batallón. Sírvase Su Señoría darle el curso que estime conveniente. De Su Seiioría atento seguro servidor, El General Inspector, ALEJANDRO LIZARAZO. BATALLÓN "NARL~O" NÚMERO 4· Orden del Cuerpo para hoy lunes ocho de Noviembre de 1897 en Zipaquirá . .......................... . ················································ Art. 6I5. Habiendo fallecido ayer á las 2! p. m. en el Hos­pital de esta ciudad el Subteniente Pedro López, perteneciente á la 1 .• Compañía del Batallón, víctima de un acontecimiento tan imprevisto como lamentable, esta Comandancia; CONSIDERANDO: 1.0 Que es un deber del Ejército honrar la memoria de sus buenos servidores ; 2. 0 Que el Subteniente Pedro López sirvió en el Cuerpo des­de individuo de tropa, haciendose acreedor al ascenso que le confirió el Supremo Gobierno como premio á su consagración y virtudes militares v acabada subordinación; 3. 0 ~e el acontecimiento de que fue víctima tuvo por causa inmediata sus afanes y actitud enérgica para conservar la disciplina del Cuerpo de que fue siempre celoso guardián, DECRETA: Art. 1.0 La Comandancia del Cuerpo, interpretando los sen­timientos de los miembros del Batallón, lamenta profundamente el fallecimiento del noble Subteniente Pedro López. Art. 2.0 Las bandas del Cuerpo y la 2.• Compañía del Bata­llón al mando de un Subteniente uniformados de parada, le harán los honores correspondientes, para lo cual estarán listos hoy á las 8 a. m. para asistir á la iglesia parroquial con el fin de solemnizar los funerales; dicha Compañía irá acompañando igualmente el ca­dáver del malogrado Subteniente López de la iglesia al cementerio. Art. 3· 0 Todos los Oficiales francos deberán asistir á los fu­neraks, y luégo acompañarán el cortejo fúnebre hasta el cemen­terio; y Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLET1N MILITAR Art. 4.0 Recomiéndase á la memoria de todos los miembros del Batallón y se les excita á imitar el ejemplo del Subteniente Pe­dro López, quien fue siempre leal servidor y convencido defensor de las actuales instituciones, además de ser un hijo modelo y un ciudadano cumplido. § Copia del presente artículo será enviada con oficio de estilo, á la señora madre y hermanos del finado; un ejemplar del mismo se remitirá al Ministerio de Guerra y otro al Estado Mayor de la División. El Comandante encargado, FELIX V. GARCÍA. República de Colombia-Departamento de Cundinamarca-Zipaquirá, J u­lio 3 1 de 1 897. Señor Coronel Jefe del Batallón Nariño.- Presente. Tengo el honor de comunicar á usted que el estado de la instruc­ción civil del Batallón en la actualidad es el siguiente: de 1 so individuos que diariamente asisten á las clases, hay So que leen y escriben mediana­mente, tienen n<;>ciones generales de las tres primeras operaciones de nú­meros enteros y practican éstas con alguna presici6n aunque no todos; éstos constituyen lo que he llamado sección superior; los demás forman la sección inferior y todos más ó menos han aprendido las letras y em­piezan á leer por sílabas en el tablero. En escritura se hallan bastante atrazados pues no teniendo pizarras es imposible que aprendan porque como dijo un pedagogo la ucriturtJ no .11 aprende sino euribiendo. En cuanto á la Aritmética tienen conocimiento de los números y de la suma. Respecto á útiles advierto á usted que son necesarias las pizarras con su~ correspondientes jises y la tiza para hacer las clases ; para la Geo­grafía, tan útil, y más aun al soldado, son indispensables por lo menos los mapas de Jos nueve Departamentos y el de Colombia. . Para la lectura inferior se necesitan libros apropiados, atreviéndome á aconsejar las cartillas objetivas, números 1.0 y z.o del señor don César B. Baquero que tan excelentes resultados ha dado en la práctica y cuyo valor es inferior al de otros menos apropiados para sentar la base de la instrucción. Dios guarde ¡ usted. FRANCISCO MAHECHA. Señor Coronel Primer Jefe del Batallón Gra11adero1 número 8.0 El informe correspondiente á la última semana del prrsente es CO· mo sigue; Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR · 8euiÓtJ supcrhr.-Aritmética aprendieron á restar quehrados-Grcr­m: ítica clasificación del sus tan ti v~qeografía repaso de lo aprendido----. Lectura en libro. Secció11 media.-Aritml:tica tabla de multiplicación-Grarnáticta. Ocupada b capital de Santafé de Bogotá por 'los españoles pacificador":!s á quienes precedió el célebre indulto de Zipaquirá, se formaron é insta1aron dos consejos, uno de guerra para juzgar á los patriotas, y otro de pacificación: ambos eran com·puestos de oficia~~s del Ejércoito expedicionario, y ·en el d~ guerra los testigos y el defensor del acusado eran ó del mismo ejér­cito ó de los realistas, que habían -quedado en el país desde la revo­luc'ión de I8Io .. Empezó pues el sacrificio de los patriotas desde el día 6 de Junio de 1816, con el sacrificio del Coronel Antonio V iJla­vicencio, que fue fusilado en la Alameda de San Victorino. El señor José María Carbonell fue ahorcado el día 19 del mismo mes: y fusila­dos el General Ramón Leira, el ~octor Ignacio Vargas, y un oficial Nepomuceno Contreras. Sig1:1ieron e1 6 -de Julio los señores Jorge 'T'adeo Lozano, doctor José Gregorio Gutiérrez, doctor Emigdio Rcnítez, doctor Franci co Javier Garcia Evia, doctor 1\1iguel Pombo, y doctor Crisanto Valenzuela: en Popayán fueron ahorca­dos los oficiales Agustín Rosas, José España y Rafael Latorrc, y fusilado el Coronel José M. Gutiérrez; en Ruga, el Coronel Car ... los Montufar: en Popayán el Ge11eral jasé María .Cab:J, en Zipa­ ·quirá José Javier Gómez, epomuceno Iguarana, Jase María Riaño y Agustín Zapata; en Bogotá el General Antonio Baraya y Pedro de la Lastra, el 20 de Julio; el 8 del mismo los scílores doctor Gabriel Peña, el oficial Henuógenes Céspedes, y el Gene­ ·rai Custodio Gar.cía Rovira; c1 r 3 el Coronel Jo é Aya la; el 29 de 1m; mismos el doctor } aquín de Hoyus; el 31 los sc.Ílorcs J úS " Nicolás de Rivas y rloctor Joaquín Carnacho; en F acata:tivá Ma­riano y Joaqu:fr:1 Grillo; en Fionoa Pedro Ramírcz; en el Socor.ro el Comandan!'· Pedro ..l\1onsalvc, ~u hermano ] uan José, el doctor José Antonio Ardila, Miguel Angula y Emigdio 'Troyano Coro­nel de milicias; en P.opayán l doctor Santiago '1 allccilla y el 'I'e­. nicnte Coronel Jo é María Quijauo; en Bogotá el General Libo­: rio Mcj1a, el Coronel Andrés ·Linares, Fclix Pelgrón, Rafael Niño Pascual Andrcu, Silvestre O .t tiz y el doctor Martí u Cortés; el 1 o Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 80LlTfN MILITAR de Septiembre, en la misma ciudad, el escribano Manuel García, el señor José María Arrublas, y el doctor Manuel Bernardo Alvarez; en Popayán el oficial Mariano Matute, en La .Mesa Francisco Olaya y Andrés Quijano; en Honda el doctor Leon Armero, en Bogotá, el 1 I de Septiembre, el General Dionisio Tsjada, el 19 el Teniente Coronel Antoni~ José V élez y el señor José María Ordóñez, Bernabé González y Miguel Cifuentes; el 5 de Octubre en Bogotá los señores Felipe Valencia, doctor José María Dávila, Manuel Rodríguez Torices, y doctor Camilo Torres; el 12 del mismo mes el señor Salvador Rizo, el 18 Joaquín lVlurillo; el 22 de Octubre el señor Francisco Cabal Gobernador de Popayán; el 25 el Teniente Coronel Francisco Aguilar; el 29 de Octubre el doctor Francisco Ulloa, el doctor Miguel Montalvo, el Coronel de ingenieros Francisco Caldas, y el Gobernador del Chocó Miguel Buch; el 23 de Noviembre el señor Francisco Morales; en Tunja el doctor Juan Nepomuceno Niño y el doctor Cayetano Vásquez; en Neiva el doctor Luis García, Benito Salas, Francisco y José Matías López, Jose Díaz y Fernando Salas; en Diciembre Berna­bé González, Joaquín Chacón, y dos más del pueblo; en Pore el doctor Fru~os Joaquín Gutiérrez, y los oficiales Olmedilla, Báez, Zerda, Abad y Salias. A estos asestnatos ejecutados en nombre de la ley siguieron las confiscaciones y depredación, el destierro de _las viudas y húerfanos, la apertura de caminos para castigar al pueblo en climas insalubres, la condenación á presidio de muchos hombres respetables como los señores José María del Castillo, Pantaleón Gutiérrez,José Santamaría, Luis Eduardo Azuola, Manuel Pardo, doctor Dionisio Gamba, Juan Manuel Arrubla, doctor Ignacio Herrera, doctor Joaquín Ortíz doctor Javier Cuevas, doctor Cami· lo Manrique, etc. ctc;la expatriación y envío á las bóvedas de la Guaira y Puertocabello de más de 50 eclesiásticos venerables como los señores Pey, Duquesne, Omaña, Rocha, Ordóñez, Padilla, Pé· rez, Gutiérrez, Medina, Plata, Caicedo, Rosillo .•• Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año I N. 39

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año I N. 40

Por: | Fecha: 27/11/1897

&:tmiJ . ft " .. nogotá, ~ o\tien1bre 27 tle lS~. N limero ~----------------~~~~------------------~, BO·LETIN MILITAR ··~-- · RGANO DEL M-INISTERIO DE GUERRA Y DEL E1ÉRC1~0 - -··· ... ·~- Director, ALEJANDR'O POSA1DA. S()n cola!Toradores natos de este periódiro, lodos los ]efes O ficialt"s del Ejército tle la R-epúbPica .. {JNA CUESTIÓN DE 1·MPORTA 1 :CJA PARA Ei. EJÉRCITO L-as leyes . soci-ales gRardan entre sí estrecha u.nión. Cuan­ll{ io los individuos comprenden que debe sosrenerse la sobe-anía nacional y que para la segt~ridad Golectiva y. personal ·de los asociados hay .q u.e echar ·n1an0 de >Wna .fuer.za nueva •que forme ·parte del Estado, no r-ehusan su concurso á tal :n1edida, ni la desv.ir.t.úan ó tergiver 1 con antipatrióticas •mtras. Hasta ahora veit'lte años~ p co .¡;nás ó nwnos, el des ... :concierto político á que los n eblos estiban acostumbrados, hada surgir constantes innovaciones en Ja Qlarcha adn1inis­trativa de los pueblos, produciendo desconcierto Jas n1ás de las veces é impidiendo que algunas tnedidas acertadas se ·.consolidasen con e transcurso del ti n1po y con las n1odi .... ficaciones suce ivas que la ex,eriencia e consejara. I-loy es distint(\ porque la obra de la pa.z v.a tornan­"< io los caractere n1ás er-· o~ v e acentúa una bien acon­: sejada tendencia á buscar en. todo orden de cosas la estabi­lidad.; las colect" vid acles de Provincias, que viven en pobla­ ·~os pequeños., yá no son socie;dades incipientes que ·e dejen 'embaucar ~on la primera tentativa para hacerles per<:ier el sosiego .. Ese ardor inconsul to q He antes era de n oda, como que se hacía consistir en un cambio frecuente de promesas ...,.ngañosas que tendían á. destruír el orden, va cediendo et Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 38'6. BOLETfN Mll.ITAlt paso, poco á poco, al juicioso patriotisn1o que aconseja res­petar el derecho de cada in di vi duo, amoldando la obra y acción de] GobierPo á las necesidades sociales y huyendo de la intransigencia en todo sentido. El Gobierno ec; fuerza, pero es una fuerza que no des­truye, que tiende á crear el bien en todo sentido .. Por eso en los límites de su benéfica acción é influjo dt~be- entrar el oponer valla á la innloderación; contener los arr€batos- de la pasión exaltada; las den1asias d€ la ~ntempe!l'an~ia~ restaole-­€ er á sus legítin1os térn1;inos el derecho de lo~ fuert~s y d. de los débiles.. Así entenden1os nosotFos ~J Gobierno,. porque de: otra nmt1era no· responde á la pt«"fecta seguridad de los asociados1 ni consultí:lJ sa:bian1ent€t sus necesidades para procurat: ren1ediarlas y, con1o entidad salvadora.. está llama-­da á inspirarse en las inalterables Jey€s- de~ honor y de la. justicia para hacer valer su acción saludable,. bc:;!néfica, ge­nerosa .. La historia nos hace ver que en todas- la;s Repúblicas. Sudamericanas las n1anifestaciones de hostrlidad al Gobierno• han nacido de excitacione~ tnn1ultuarras,. fomentadas con es­e: ándalo de la que puede: Ha.n1.arse una oposición seria y bien íntencionada en el terrena de la! discusrón franca y lógica de ]as ideas .. Ta;l parece n1o si el vulgo d'e- 10~ p~iodistas hi­ciesen consistir el tino y pericia de su plumea en no buscar n1ás que un punto fijo y senalado á. sus aspiraciones: el de tun:1bar al Gobierno, á cualquier costa .. Y cuando un Gobierno confronta e a peligrosa situa-­úón,. ~n presencia de los de&er~s n1orales que le incun1ben,. _ ¡deberá permanecer srlencf0$0', indiferent€, resígnarst! á la! o&r:_a: dctStructora de los que . ... ~u!eren .. avasallad? todo? s· ataja en maJ: 1 110 es Ul a .r.cpreSlOU 111n1otrvada, ~S StmpJenlen-. te que· cun1ple con una atribucrón moral de las que le obli­gan al gobernante para rodear de seguridad á los que vive111 cnfiados á su cautela .. Si en la n1isión del Poder EJecutivo no entrase la fa­ct• tltad de impedír toda conn1oción víolenta, su acción sería estéril, casi inútil en el mecanismo social adn1inistrativo .. Tanto valdría confiar entonces las leyes al cuidado de cunl­plidores ó responsables de n1ediana categoría y de n1era r~­" IDQnsabilidad moral, con1o son los ju.eces .. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR Pero, volven1os á repetirlo, auras n1ás suaves soplat\ sobre las cabezas de los colon1bianos, desengañados yá del dios de las discordias, vueltos á la cordura y á la reflexión que indican un juicio sano é inalterable; de todos los partí ... dos surgen hoy voces que den1anda.n la consolidación de la paz, que quieren con1o bien suprerno el reinado estable de la ley. Dentro de esa órbita caben todas las aspiraciones, y al an1paro del pabellón tricolor de la República las reforn1as que. señale la experiencia se efectuarán con seguridad y sin enOJOS. Mas cuando nos sea dado 1 legar á ese punto de estabi ... lidad, habremos de tornar la vista al pasado y al inquirir á quiénes se debe en prin1er término esa obra redentora, en­contraremos elocuente respuesta en las filas bien disciplina­das, 1.bnegadas y convencidas del Ejército de la República. El Ejército de Colombia es el guardián de la paz y de la seguridad públicas. Los Jefes y los soldados que lo con1-­ponen han adquirido títulos á la estitnación de sus cotnpa­triotas. Son todos ellos n1odelos del soldado pundonoroso, valiente, comedido y discreto. La disciplina in1pera en Jos cuarteles y fuera de ellos. La n1ás absoluta n1oralidad pre ... side los actos de los que forn1an las filas del ralercso ejérci­to, de tal suerte, que se ha ganado 1nuchísin1o en la vida de régin1en y con1portan1iento ex~erior de la ttopa. IJa. prensa rara vez señala un acto desdoroso en la conducta de los Oficiales ni de los fiel · s veteranos q uc viven sujt=tos á Ia voz del deber. La vida n1ilitar no es corno la ignorancia á veces lo deja...- suponer: vida de holganza y de desgreño ó gran­jerías: es, al contrario, un árduo trabajo,~ ado por las e.·i ... gencias de la dtsciplina, fu .rte y rudo) que impone serios deberes, y que 6ene e·1 rit,;sgo e >nstante la vi "la. l...a satis ... facción n1oral d.~ luchar ó perecer, por el bien y la scgurida -1 de la Patria, puec e11 ser rnotivos d" orgullo y de satisfac-­ción n1oral, índn1os y n1uy nobles, pero e] ,obierno y el país están en el deber de proteg<::r con 111ás decisión y efica ... cia la naturalef:a é importancia de e os servicios, y sin duda el can ino para llegar á un fin práctico, establt; y digno, se ... ría el de constituír el E~jército de . n1odo pern1ancnte, esto es, siendo inan1ovibles en sus puestos lo Oficiales clase Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETfN MIL1TAR )' conce iendo el ascenso gradual, según ahora se practíca~ Esto pondría el Ejército colombiano en igual pie á los d~ Europa. Sometemos n1oy respetuosa,mente esta idea á J~ ilustrada y enérgica consideración del señot Ministro de Guerra, quien con ta:n solícito rntetés como lniras patrióti­cas atiende á todo caat1to se rehtcionc con J.os fielcts servirmarían individuos capaces de dirigir los estable<"imümtos nálogos que hubieran de iundarse eh otras plazas. Pc;!ro, para cotnéhtar, serfa bueno educar obreros por maestros que podrían encontrarse con ventaja entre las clase& del Ejército francés, puestos por el Ministerio de: Guerra á dispo .. sición del Gobierno colombiano, Se necesitaría contratar ~ 1. 0 Un maestro armero que (ol'maría. obret'os capaces de repa• tar las arma· dañadas en todos los Cuerpos ; . 2. 0 Un maestro polvorista que se encargaría de la polvorcri· y. del taller de carga de cartuchos ; Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. liOL~TIN MILITAR 3.0 Un sargento de una compañía de obreros que se encarga ría de formar y dirigir los del arsenal. No dudamos que el Gobierno francés pondrá de buen grado 3 clases escogidas á disposición del Gobierno de Colombia, los que al cabo de algún tiempo, encontrarían en sus discípulos los ele­mentos necesarios para el buen funcionamiento de los talleres de reparación. • Tales son, señor Ministto, las obsetvacione~ que he creído deber someter, con la mayor' franqueza, á Su Señoría. Después de todo lamento haberme visto obligado á dar' este informe al cabo de tan sólo 15 días de permanencia en Colombia, pues no tengo la pretención de querer juzgar el Ejército colombiano al ~abo de tan corto tiempo . .Es por esto posible que, máa tarde, mi opinión se modifique considerablemente en lo que concierne á la administra­ción del Ejército, con relación á la cual me he manifestado quizá un poco severo. Soy con todo respeto, señor' MinistrQ, de Su Señoría muy adicto y respetuoso subordinado, DRot.1HARD. EJERCITO NAOI01lAl Rtpú6/ita d1 Colombia.-Ejército NacirmtJI.-4-."' DiviJión.-Bata/lofl :Ciradorn N°. 1 1. Comandan tia-... N. 0 1 53· Patnplona, 1 ,o de Jlilio de 1897 • . Bcñor O neral Com:tndatrte General de la Oiviúón-Presentt!. Hónrame darc1s cuenta de la in,trucción civil y militar que recibió el Cuerpo de mi mando durante el mes de Junio pr6~imo pasado. El institur civil~ señor don Luis Carlos Morales1 con fecha d¡: aycr1 comu .... nica lo siguiente~ uA los Señorc~ Je(cs del cuerpo-Presentes. '"Tengo el honor de rendir á ustedes el · in(ormc corr~spondiente al prc ente mes, sobre el adelanto quicln que la Comp-af\ía uo cu~nta éon útiles de banda, pues los que hay e!tán en compl~to mal estado. "Ta~poco cuenta e~ta Compafiía con Códigos ni Tácticas, que tan necesarios son para el ~endizaje y me·lanto de Oficiales y tropa eH el arte' de la guerra., Dios os guard*, Ef GeH~ral Jefe1 ft:. CaA~O M, Señor Gorond primer Jef~ del Batallón Granadero• númeró s.o·_ Presenté. En esta semana se ha dado iñsti'u'cci6n á los soldados asf : 8euión superilr.-~ritmética, aprendieron á sumar que~rados. Di· bujo, conoCÍmtcnto de los ángulos según sus fados. l:;ramática, conocf­mientEMIITR.JO GAR.AY. República d~ Colo!Jtbia.-EjírciffJ Nacicmal.--J. 5 Di'lrbión.-Batal!ón "Núñez'' número 9. 0 -EI lmtructor civ"il.-8oatá~ Jllli() 2-4 dt 1897. Señor Comandante primer Jefe.- Presente. Informo á usted que la enseñanza dictada en Ia ú! tima semana, e& como la dictada hasta ahora~ completamente nQgatoria,. en cuanto al aprovechamiento de la tropa, porque se carece d~ los más rudimen­~ arios elementos, toda vez que no tenemos ni siquiera un tablcJ"o. Mientras no se provea de útiles la Escuela del Batallón, se trabajará en vano : á no ser que usted se digne di~poncr- clases pau los Oficiale~ que tengan á bien recibirlas, pues para- dlos es más fácil la adquisición de útiles y pudiéramo~ 1lcvar la enseñanza hasta materias superiores .. Para nú sería muy grato estudiar con tan bizarros compañeros, y aunque: francamente nó me creo competente para dictar enseñanzas á la lu.cida Oficialidad del Batallón }lúñez, al menos me entusiasma la idea de que volvería, siquiera por minutos, á los mejores años de mi juventud, en ue entregado á la suave severidad de las tareas del Colegio, ignoraba que sólo imperan, con raras excepciones, la injusticia y la pa~ón. Dios guarcie á usted, RAPABL GÁLVEZ. t Señor Coronel ,primer Jde cl~l &tallón Granadens núm~o SP Presente .. Tengo el honor d<: informar á usted1 cómo se ha dado la ins.truc.­(; ión á la' tropa r d adelanto que ha hamdo en la semana. E~cáÓIJ .rt~ptrüw.-Aritmérica, J<.'SOlución de: p~oblema~ en que en­tran dos op~racioncs diferentes, con los números cntf.':fOS>. Lectura, lec­tura corriente en libro. Gramática, conocimiento prá<.;tico del adjeti.vo y su~tantivo. Dibujo, conocimiento de las líneas, circunferencia, diámc-­¡ ro y radío. Su-ión f!!tdia.-Arítmética, ejcrcio de sumas con números enteros .. Gramática, nombre de las palabras scg{m el número de sus sílabas. Lec­tura, Ie'ctura de palabras de una y dos silabas. Dibujo, conocimiento de las líneas- y s.us nombres según la posición que ocupen. Setáón inftrior.-Lectura, lectura de palabras de una sílaba. Arit­mética, lectura de cantidades de nueve cifra Por motivo de carecer en absoluto de útiles, no se· puede dar má!; ttnsanche á ]a enseñanza. Sog.amoso, Julio 1 S de 1897. I.IPlO NosA M-Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR durante 13 días, y los últimos 6 en la reserva territorial, en donde están obligados á pasar lista una vez al año hasta la edad de 45· Hay 48 cuerpos de ejérlito en Francia y uno en Argelia ; en tiempo de guerra, la organización de los cuerpps de ejército se com­pone de dos divisiones de infantería, Uf1 batallón de cazadores, en algunos una brigada de caba1lería, dos baterías de sitio, una sección de artil1ería de montañ~, una compañía de ingenieros, una sección par'l &J.lplir bajas, parques de campañf\ y materiales de administra­ción militar y secciqn de pontoneros, Tiene 163 regimiento~ de infantería en donde est~n incluídos los zuavQ~, los franco-tir4\dores y los argelinos. La caballería está compuesta de 18 brig41das y siete secci.Jncs de ~aballería ligera~ En esta organizadón están coraceros, dragones, húsares y spa~is. F or~nan un total de 89 regitlliantos. El número tqtal df' ~jército Frapcés es de 2.85o,ooo hombres, que pueden aumentarse en casq de. IU~cesidad ~ 3.·4JO,ooo pombre~. A~EMAN/.1 En Alemania e[ número de hombre llamados al Ejér-cito ~ct4alrpente asciende á 4 37 ~ooo, sie.pdo tarn bién el servicio obli­gatorio, aunque con cieria·s restriccionei. La duración es de 25 año~~ q~~de los 20 á lo$ 45 y el servicio es de dos años en inf~~lte­ría y tr.es en caba11eria 9 artillería, después se les concede la licenda !limitada, ó se les llam~ Qc nueyo dur~n~e tewporadas de ejercidos ~e qc~o semana; cada uqa ~ Pasan luégo durante dnca año , ~l primer "Ba~ ~ de la "Lqndwel'), donde per·maneccn 5 años y 3 á la caballería y artme­rí ·a~ é ingresan de pués en el segundo '· Ban" donde sirven 7 años. Después pasan á Ja "Lanustunn", donde quedan sujetos ~~ ervkio hasta lo. 45 años. El Ejército en pié de guerra ¡,e compo­~ e de 3· 7oo,.ooo ~qtl;1Qre~ q4e p4qde aumentar:c ñ'\sta 4,~ 42,000. AUSTRIA Austria p«cdc reciutar cada aíío 340.,150 homb.~s~ EI tieroPQ de servicio e· c.k 22 aíios, y 1'\ qrganización de las reservas es muy parecida á la dCl tjérdto aleman. El ejército Austro-hungaro está dividido en 15 cuerpos~ El .cuartel general se halla en Zara. La infantería se compone de 102 regimiento·, incluyendo uno de tiroleses y 12 Batallone deJa Bos­nia y Herzegovina. E1 total Jel ejér·cito asciende á I ~794.000 hombres tJUe puede, caso necesario, llegar· á 2.~S1.ooo ~ ITALIA En el ejército italiano el srrv1cío es obHga(ori'o durante diez. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BvLETlN MILITAR y nueve años, de los cuales, de dos ó cinco son de servicio activo según sean destinados á infantería ó caballería. El ejército está dividido en doce cuerpos. · Su infanterfa se divide en dos brigadas y en I 15 regimientos, su artillería consta de 24 regimientos de campaña y 5 de sitio, y de 24 regimientos de caballería. Los ingenieros están divididos en cuatro regimientos . El totai de ejército italiano es de 1.1 55,000. Nos hemos concretado á bs naciones que componen la' doble y la triple alianza, y por lo tanto no mencionamos las otras que, como España y Turquía pueden poner sobre las armas L5oo,ooo hombres cada una. · EL EJÉRCITO GRIEGO El Rey es el Jefe supremo del Ejército y ell\llinistro de 1a Guerra el responsable al Rey. La Grecia está dividida en tres re­giones militares: Larissa, Missolonghi y Atenas. La infantería consta de diez regimientos de tres batallones de á cuatro compañías, y ocho batallones de cazadores. Está armada actualmente con el fusil Gras; pero hace p: co tiempo se negocia­ron con las fábricas de armas italianas 1 oo.ooo fusiles de pequeño calibre, casi del l).lismo modelo que el fusil italiano. La caballería se compone de tres regimientos de á cuatro es;­cuadrones. · La artillería tiene tres regi mi en tos, que posé en entre todos 1 1 baterías de campaña y 9 de montaña. Cada batería consta de 6 -piezas-sistema Krupp- cuyo calibre es de 87 milímetros para las de montaña. · Las graduaciones son las mismas que en los demás ejércitos europeos. El efectivo señalado en el presupuesto de 1896 era de 2 3·435 hombres, comprendidos 1872 Jefes y oficiales. En tiempo de guerra, cada reg-ión militar forma uua división de primera linea, compuesta de dos brigada. de in~·mtcría. Cada brigada tiene la iguiente compo ición: tres regimiento de infantería, uno á dos batallone de cat.adores, un regimiento de artillería, otro de cabaHc:ría; de dos 6 cuatrn ·ompañ ías de ingenie-:­niero, una compañía de tren, una antbulancia de .anidad, una co­lumna de municiones, dos hospital ·s de campaña, dos parques de ingenieros, con más un ?arque de reserva. El Ejército de primera linea moviliza lo comprenderá 56 ba­tallones de infantería, d:~ escuadrones de caballería, 2j baterías y 15 compaííías de ingenieros. El cfecti\'o en este año e de 84.125 hombres, 6,597 caballos y 7~844 rnulo ; las tropas combatientes son: 61.130 fu. ilcs, 2. ¡oo ablcs y r 56 cañones. Si se toma en cuenta el Ejército territorial, Grecia podrfa mo- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETfN MILITAR vilizar cerca de 220.000 hombres; pero los cuadros faltarían para tal efectivo, además de que la requisa de caballos sería absoluta-:­mente insuficiente. LA NUEVA ORGANIZACIÓN MILITAR DE RUSIA Conocidísima es la organización militar de Francia, así como la de Alemania. La de Rusia es menos conocida. La gigantesca obra de la reorganización de las fuerzas militares rusas, preparada por las leyes de 1874 y de 1876 y perfeccionada por importantes disposiciones mucho más recientes, no se llevó á cabo de un modo completo hasta 1894. La base de la transformación operada estos últimos años en el ejército ruso, es el servicio militar obligatorio. La ley vigente im­pone el servicio de las armas á todo súbdito ruso desde la edad de 20 años hasta la de 43· Tropieza el cumplimiento de esta ley con algunas dificultades, como no podía menos tratándose de un país donde, hasta ahora, la Municipalidad en su circunscripción, y el señor en sus dominios, designaban arbitrariamente los jóvenes que debían ser soldados. Preciso ha sido, pues, admitir determinado número de excepciones de diversas categorías; pero estas excep­ciones no son válidas más que en tiempo de paz. El soldado ruso está cinco años en el ejército activo, trece en la reserva y cuatro en la milicia. Por la ley de 1874 quedaban su­jetos al servicio militar nueve millones de rusos. Posteriores medi­das han elevado este número á once millones. El presupuesto ruso, no permite una organización militar de tántos millones de hom­bres ; así es que Rusia se contenta con tener dispuestos para caso de guerra, 2.6oo,ooo soldados. En tiempo de paz, el ejército ruso se compone de I.3oo,ooo hombres ; pero como el presupuesto no consiente más que en un efectivo de 74o,ooo, para que desparezca el excedente son enviado á sus casas los contingentes que llevan cuatro años de servicio, y tómase una medida análoga, después que sirven un año, con los soldados que se distinguen por su instrucción. Así se combinan la exigencias del presupuesto con las del servicio militar. La organización de los cosacos se rige por una ley especia promulgada en 187 5· El cosaC'o sirve veinte anos, contando lo tres que necesita de preparación ; luégo está doce años en el ser­vicio activo, y después cinco en la reserva. Su servicio militar dura desde la edad de diez y ocho años hasta la de treinta y ocho. La tropas cosacas en tiempo de paz formaron u11 total de 53,000 soldados con 2,ooo Oficiales. En tiempo de guerra el número de cosacos se eleva inmediatamente á 254,000 hombres. Este es el ejército ruso de Europa, independiente de las fuer- , Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 80LETfN MILITAR 407 mas destin~das á guardar los inmensos territorios que Rusia posee en el continente asiático. La infantería en tiempo de paz comprende 12 regimientos de la guardia, 16 regimientos de granaderos, 165 regimientos de Hnea y 78 batallones de cazadores, de los cuales 4 son de la guardia. Entre los doce primeros están el de la Transfiguración ( Preo­basgenski) y el de Pablo 1 ( Pavtovski). Aquél llama la atención por las enormes águilas que llevan sobre sus cascos. Tiene el pri­\' ilegio de dar 1a guardia en el interior de palacio, á la puerta de las habitaciones del Czar. El de Pablo 1 es el que se distingue por sus mitras, que tanto chocaron á los extranjeros en la última coronación de Moscow, Cada regimimiento de infantería tiene cuatro batallones y cuatro compañías por batallón. El efectivo de un batallón de in­fantería es de 447 hombres con 18 Oficiales; el de un batallón de cazadores 62 5 hombres con I 9 Oficiales. Los regimientos llevan, además, un grupo de 65 hombres, llamados cazadores francos, á quienes les están reservadas las misio­nes más difíciles y peligrosa5. Uniendo á todas estas fuerzas las tropas de ]a reserva, com· puestas de 124 batallones, sube el total efectivo de la infantería tusa, en tiempo de paz, á sr6,ooo hombres con 22,ooo Oficiales. La caballería regular, ó como se llama en R usía, "caballería de línea,, fue reorganizada en 1882. La ley de aquel año, aJ suprimir la lanza, suprimió también los hulanos y los húsares, dejando sólo dragones armados de sable y de fu il con bayoneta. Compónese á la caballería regular de 47 re­gimientos de dragones, de seis escuadrones cada uno. Forman un escuadrón I 50 hombres con I 50 caballos. La caballería de la guardia comprende 4 regi mi en tos de cara­ceros, 2 regimientos de hulanos, 2 regimientos de húsares, r regi­miento de granad XOS montados, I regimiento ue dragones y 2 re­gimientos de co acos. Sólo las primeras filas de coraceros y de hu­lanos usan lanzc1. Los grandadcros, los dta;ones y los húsarev lle­van el fusil de la caballería de línea, con bayoneta triangular, como la que usaba hasta hace poco toda la infantería francesa. Lo hula­nos llevan sable y carabina corta. El efectivo de la caballería ru\\a en tiempo de paz es de I I 8,ooo jinete con 104,000 caballos. En pi de guerra clévasc esta cifra á 225,000 jinete ~ con otros tantos cabaJlos. La tendencia dominante en la organización Je la caballería rusa ha sido convertir al jinete en soldado de á caballo y de t pie, á imitación del cosaco. No se ha olvidado el papel brillantísimo que desempeñaron los cosacos del Don en la campaña de 1877 ; ellos fueron los primeros que subieron hasta la cima de los Balka­ncs en la noche del 16 de Julio; luégo delante de Plewna, toma- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 4o8 BOLETÍN MILITAR Í"on p~r asalto tres 1íneas d~ defensa sucesivas. El 23 d~ Agosto, en Schipka, un regimiento de cosacos, viéndose en comprometida si­tuación, echó pie á tierra y envió sus caballos á Cabrovo para que acudieran pronto á auxiliarle fuerzas de cazadores de á pie, que no tardaron en 11egar, rechazando al enemigo. Estos recuerdos con­tribuyen pod~rosamente á que Rusia vaya dando cada vez más im­portancia al papel de la caballería. También con ese objeto la ha dotado de cañones: cada divi­sión de caballería dispone de dos baterías de seis piezas; c·alibre de nueve centímetros. Lleva cañones la caballería de 1ínea, que cuen­ta con 28 baterías ; tienen 16 baterías los cosacos ;· la caballería de la guardia dispone además de algunas. En la caballería rusa van combinadas, pues, las tres armas. El jinete, según las necesi­dades de la guerra, se convierte en el acto en soldado de á pie ó €11 ártlllero. La artillería rusa se divide en ligera y pesada. La ligera es; como la ~ue lleva la caballería, de nueve centímetros. La pesada es de calibre de diez centímetros. El número total de cañones de1 ejército ruso es hoy de 4,ooo; de ellos unos 500 corresponden á la caballería. El efectivo de la caballeria rusa en pie de guerra pasa de 28o,ooo hombres con I 6s,ooo caballos. Constituyen todas estas fuerzas veinte cuerpos de ejérdto) repartidds en catorce grandes circunscripciones militares, que son: 1. •, la de San Petersburgo ; 2.", la de Filan di a ; 3·\ la de Vilna ; 4.•, la de Varsovia¡ 5-\ la de Kief; 6.•, la de Ode·sa; 7.", la de Moscbw; 8.\ la de Kazán; 9.", la del Cáucaso; IO.'\ la del Tur­questán ; I 1.", la . de Omsk ; 12.", la de Y rkoutsk ; 1 3.-', la de Amour ; I 4·\ la del J)on. De estas circunscripciones la más fuerte por el número de sus tropas es la 5·" la de Kief, que manda el General Dragornirof. Tiene Rusia fr'r.nte á las fronteras de Alemania y de Austria, 6o,ooo hom,bres de caballería con 6o,ooo caballos. Veintiún briga­das de vanguardia, que dependen de los gobiernos militare's de Ko­fno, de los Bjelostol, de Lomsha y de Wloclawsk, vigila la ftontera á una distancia de meno de cinco kilómetro . 1 oda esta formida­ble masa de caballería pue le decir e que e tá en pie de guerra, aguar­dando sólo una s~ñal para salvar la distancia cortísima que de la línea fronteriza la separa. Bo.t.ETÍN Mu.lTAR.-Con el presente ilÚmefo terminad 2. 0 Tomo de nuestra publicación, la cual será suspendida por algunos días mientras se atiende al aseo y arreglo de la imprenta. I A DIRECCIÓN. 1' Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año I N. 40

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año II N. 44 y 45

Por: | Fecha: 05/03/1898

Dogot{L, :'llu.t·zo .J de ll:lUS. ~ úmeros 4-1 y !;j BOLETIN MILITAR ORGANO DEL MINISTERIO DE GUERRA Y DEL EJÉRCITO: --··---=-- Director, ALEJA N DRO POSA DA. Son colaboradores natos de este periódico, todos los ]ejeS'· y Oficiales del Ejército de la República .. MINISTERIO DE GUERR! DECRETO NUMERO 153 DE 1897· (31 DE MARZO), orgánico de la Contabilidad Militar. El f/iupresidentt de la República, encargado del Poder EjecutivtJ,, DECRETA: TITULO I I> ll I.AS HABILITACIO!'\ES CAPITULO I DEL NOMBRJ\MIE ' TO, FJANZA, POSESIÓN Y DURAClÓr.; DE LOS HABlLliAT>OS Art. 1.0 En cada Estado lvlayor, Batallón, Escuadrón ó Compañía suelta, habrá para el manejo de los respectivos fondos, un empleado de libre nombramiento y remocióu del Poder Ejccu- · tivo, que se designará con el nombre de Habilitado. Art. 2.0 El Habilitado, como responsable del Erario nacional,, a"egurará su manejo con fianza, en las proporciones siguientes : si fuese de Compañía suelta, con la suma de mil pesos ($ I,ooo); i. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. /4- de Cuartel general, con la de dos mil pesos (~ 2,ooo); y si efe B~ tallón ó Escuadrón, con la de tres mil pes( s ($ 3,ooo ). Art. 3.0 Los Habilitados de las fuerzas que hacen la guarni ..;· ción de Bogotá, pre tarán la fianza y tomarán poses-ión del destina ante el Ministro dl! Guerra· · y en los demás acantonamie1 tos, ante el Prefecto del respectivo lugar. Art. 4.0 En el caso de que el nomb-·ado H-abilitado para ugar distinto de la cap'tal de la República, no totne posesión oportuna­•. ente, 6 pbr cualquie1~ motivo no pn da' éjercer sus funciones, d Prefecto respectivo designará el indi.viduo que debe ejercerlas en lhtcrinidad# De este h~d}o dará aviso inmedi'ato dicho fundonario al Ministerio de Guerra. Art. 5. 0 El nombrado interino solicitará, antes de t0mar po­sesión del destino, por medro de un mtmorial extendido en pape· correspondiente-, !<2 admisión del fiador. Calificada la fia·nza por e Prefecto, extenderá su resole~ción al pie· del libelo ateptá 1dola ó­techazándola. Art. 6. 0 La fianza con que los Habilitados asegu. en l~s fon­dos de su manejo, puede ser personal, ·.hipotecaria ó prendaria. En el caso de ser pers-onal, los fl.ador·es serán it'ldividuos de reconocida ~olvencia, á juicio del funcionario enca:gado de aceptarla. Si fue­re prendaria, será previamente valuada ]a, prenda por el encargado de aceptar la fianza y por uno de los vécinos más respetables del respectivo lugar. Cuando se asegu. e con fincas raíces, deber:í comprobarse la pr0piedad de éstas, ó la fi cultad que se tenga para " .hipotecarlas, la libertad de ellas y su valo~ libre, dd iendo igualar éste, lo mismo que el de la prenda, al de la fianza exigida y la " mitad más. A1•t. 7. 0 La fianza que prestéh los Habilitados debe ser por todo el tiempb de su manejo, aunque desempeñen el destino por virtud de 'nuevo nombramiento, sea interina:nente, sea en propiedad siempre que no se haya interrumpido la posesión. Art. 8.0 Sea cual fuere la Páturaleza de la fianza, ella se establecerá por escritura pública, haciendo constar que se cons..ituye in pcrj uid'J de la general de los bienes del otorgante y fiador, y no sólo por la suma de la fianza sino por cualquiera otra de que resulte responsable el Habilitado, aunque sea superior á la afianzada. Arr.. 9· 0 Son d~ ca~go del otorgan e todos los gastos que se '-ausen hasta poner la fianza en estado de entregar en la Oficina del funcionario que la acept ~, un testimon·o registrado de la escri­tura otorgada. Art. 10. El funcionario encargado de aceptar la fianza de un Habilitado, será responsable si llegáren á quedar en descubierto Jos !rHerescs de la Nación, yá por insolvencia de los fiadores, y11 porque .. l valor de la fianza no sea suficiente para e u brir al Tesoro el de! "t>rrespondíente alcat.cc. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ~OLETÍN MlLITAll 75 Art. I 1. Cuando el res(}onsable quiera que se le cancele l1. escritura de fianza, ocurriú al funcionario que la aceptó, acon, ,pañando á la petición el Finiquito que le expida el Pagador C.!n. 'tral, en el cual se exprese que puede hacerse tal cancelación por '"1allarse el {}eticionario á paz Y. salvo cqn . el Tesoro Nacional, y á :por haberse examinado y .fenecido las cuen' ?.s mensuales y genera- ' les sin deducir alcance contra él, y á porque si los ha habido, hat sido pagados. . Art~ r2 . . Los Ha~ilitados durarán en su destino por todó el tiempo de su buen manejo~ pero una vez nombrados y llenados los '!"equisitos de la fianza, tendrán obfigación de desempeñar sus funciones, por lo menos seis meses consecutivos, salvo }os casos _siguiente.s: enfermedad grave deb-idamente comprobada -con decla­~ ación jurada. de dos facultativos; d función de algún ~pariente ó ~llegado suyo que le obligue á renunciar el puesto para atender á asuntos de familia, lo que se comprobará con declaraciones de testigos rendidas ante cualq~i.era autori y de los Oficiales subalternos. Será ecrctario el Sargento ó Calxl más apto. Art. 1 S· Son funciones del Consejo administrativo: Examinflr cemanalmeltte las cuentas del Habilitado, y hacer, en vista de la situación del Cuerpo, el Presupuesto de ga tos de la semana siguiente, suministrando este dato al Habilitado para la formación de las libranzas. Si del e. amen de la cuenta resultare exi.stencia ó déficit de fondos, esta suma se d4sminuirá ó aumen­tará en la libranza del día ; Llevar el libro de actas de ~as reuni.oues que se verifiquen ; Expedir las copias de dichas actas para que sean incluídas en los respectivos legajos mepsuales.; y Suspender del ejercicio de sus funciones á los Habilitados, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR siempre que haya lugar á ello por mal manejo de los fondos, dando inmediato aviso al Ministerio de Guerra, á las Oficinas militares superior~s, y al Prefecto respectivo, si el hecho tuviere lugar fuera de la capital de la República, para que este funcionario ejerza la atribución que le confiere el artículo 4. 0 del presente Decrelo. Cualquiera de los miembros del Consejo está facultado para exigir la reunión de él, cuando tenga conocimiento de algún he­cho que la haga necesaria. Art. 16. Son funciones del 2.0 ] efe, como Fiscal del Cuerpo : Promover las reuniones ordinarias del Consejo administrativo, en los días en que deban formarse libranzas, y las extraordinarias siempre que á su juicio sean necesarias; Presentar al Consejo en cada reunión la situación del Cuerpo, para la formación del respectivo Presupuesto; Llevar los libros "Anotador de libranzas" (Modelo número 1) y de "Actas del Consejo"; y Presenciar personalmente ó por medio de un Ayudante, el pago de las raciones de la tropa. CAPITULO III DE LAS CUENTAS, DOCUMENTOS Y DESCUENTOS Art. 1 7· La cuenta de los Habilitados se llevará por sistema de Cargo y Data. En cada partida que se describa se citará el nú­mero de orden del respectivo comprobante. Art. I 8. Los documentos justificativos de las sumas que .se inviertan en el pago del personal del Ejército se compondrán : De Vales diarios por raciones de tropa ; De recibos ::,emanales por buenas cuentas devengadas por sueldos de Jefes y Oficiales; y De Vales extraordinarios por las sumas que se adelanten á la comisiones que salen del lugar donde se halle el Cuerpo. En los Batallones formará estos Vale el Capitán de cada Compañía, sertn confrontados por la Mayoría del Cuerpo y ano­tados por la Comandancia en el respectivo libro y llevarán el Dése del primer Jefe. Art. I 9· Los haberes se distribuirán así: Sueldos de Jefes y Oficiales por quintas partes devengadas ; Diariamente la ración de que gozan, en sus diferentes clases, los individuos de tropa; y El día último de cada mes el completo del sueldo que les co­rresponda. Art. 20. En el curso del mes se girarán por el Habilitado las siguientes libranzas: El día 1.0 para raciones anticipadas de la tropa hasta el 6, y en los días 7, I 3, I 9 y 25 por la quinta parte devengada del sueldo Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR 77 de Jefes y O fici~ijan las di\er~as entradUS funciones, á menQS que hayan obte­. nido licencia. Art. 33· Los fondos de que tratan los anteriores incisos íigu­, rarán en el Presupuesto en las casillas respectivas. Art. 34- No se hará descuento del medio sueldo de ningún Jefe ú Oficial en caso de licencia temporal por causa de enfermedad. Art. 3.5 Los descuentos y retiro se harán de todo el sueldo, aunque esté cm bargada alguna parte de él, y en la misma moneda en que se pague. La parte embargada de un sueldo se computará sobre el haber Íntegro devengado por el individuo mensualmente. Art. 36. Las cantidades procedentes ce sueldos anticipados con anterioridad á la expedición del presente Decreto, que deban al Tesoro Nacional lo empleados del Ejército, se descontarán por Jos Habilitados y demás Pagadores de él, ordinariamente por quin­tas partes mensuales. En caso de haber además embargo judicial, el descuento se hará así: la quinta parte del sueldo á favor del Tesoro y la dife­rencia, hasta completar la tercera parte del sueldo, para pagar el embargo j udiciai. Art. 37· No se harán anticipaciones por razón de sueldos á los Generales, Jefes y Oficiales, empleados administrativos del Ejército, ó empleado s asimilado s á militares, á quienes se destine á ser ir en un lugar di tinto de aquel en que se encuentren domi­ciliados, ó á quienes se cambie por razón del servicio militar, por cuanto teniendo, corno tienen derecho á los auxilios de marcha que dctermirla el art1culo 8.0 de la Ley 39 de I 896, no les cobija la disposición contenida en el artículo 1,222 del Código Fiscal, sobre anticipación de s ueldos. CAPITULO IV LJBR.OS, COMPROUANTES, VI SITAS Y OPERACIONES DEl HABILITADO Sección 1: Libro sA Art. 38. Los l.ibr:s indispensables para llevar la cuenta de una Habilitación son los iguientcs : Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. HOLETI "-1 MILITAR 8J '" Dt Caja." En este libro se describiní con la debida claridad y separación los Ingresos y ..li:gresos; cada artículo llevará el núme­ro de orden del respectivo comprobante. También se extenderán en él las diligencias de viflita; á continuación de la 1:íltima partida que en él figure á tiempo de practicarse la visita. ( Modeh númc1·o 13 A y B); "Libreta." Tiene por objeto copiar los recibos que se presen­ten á los respectivos Pagadores para percibir las remesa que el Ha­bilitado haya eJe invertir en gastos militares. C?da partida llevará las firmas del Habilitado y del empleado remitente. ( Moddo número I4AyB); "O;piadJr dt comunicaciones." Servirá para dejar constancia de las que se dirijan á las Oficinas con quienes esté en relación el Habilitado ; ce De em.hargos judiciales." En r.ste registro se anotará el nom­bre del empleJ.do militar ó asimilado á quien se haya embargado parte del sueldo, el nombre del funcionario que dictó el auto, y las cantidades que el ejecutado vaya dejando de su sueldo mensualmente para el pago. Los Habilitados tendrán b imprescindible obligación de expedir certificaciones mensuales á favor de los ejecutados por los descuentos que por tal causa verifiquen. (Modelo número I5 A); y . "De Radic:acioncs." En este libro harán figurar los Habilita­dos, los nombres de los individuos que, según aviso de la autoridad militar respectiva, hJ.yan dejado radicada una parte de su sueldo, los de las personas que deben recibir tal cantidad, el monto de ésta y el Cuerpo ó Cuartel General á que pertenezcan los individuos que hagan la radicación; la fecha desde que ésta empiece á regir y los documentos que por tal motivo se verifiquen. (Modelo nú­mero r6). Art. 39· En cada Habilitación se llevará una lista nominal de pagos con las casillas correspondientes á los días del mes, para que el Habilitado, á tiempo d verillcarlo~:, anote los nombres de los individuos que han sido pagados y de los que por estar ausentes no reciban su cuota. ( .. '1/.lode/o numero 17 ). Sección 2.a Comprobantes. Art. 40. Toda operaci<::)n que se describa en el Libro de Caja tendrá su comprobante, así: las remesas, el duplicado del recibo presentado á la Oficina remitente; los pagos de las raciones y ajustamientos de tropa, los respectivos Vale ; los sueldos de Jefes y Oficiales,. el corrcgpondiente recibo; Jos gastos de alumbrado, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. :_abc:i11 y cscr.jtorio., los corre""pa11dicJ1tes Vales y los rei11le,gros, 1? copia de los documentos que los motiven, con la liquidaciór{ del caso. ' Art. 41. Los documentos comprobantes de la cuenta mensua~ )1Ue deberá remitirse á la Pagaduría e .:ltral, en los primeros quin-' ce dí as de cada mes para su examen é incor.porac i ·)n en la cuenta. de dicha Oncina y p~ra. que se.a solicitada la; legalización de los gastos anticipados, serán los sigt,!)ente : Copia del Libro de Caja durante d n:tes, con inclusión de, la · existencia an'tcJ.ior y de lo que pasa al sigui"ente, según el caso ; las libranzas~ vales g peral s y recibos de sU;eldos; r lacio­r1e nominales del Montepío Militar ; presupuestos de personal y material; li tas de revista y extracto. glneral; relación de los gas­tos que c.ontendrá el resumen de lo invertid.o, yá en_ el per onal, yá _n el material, su cuantía y el Capítu.lo y Artículo del Presupuesto ~ aciona,l que h,a~ an sido. a.fectados con las erogaciopes. Seccién 3: \;'·i: itas ofic ialc:: .. Art. 42. El Ditecc.tor de la Conta ilidad general visitará pcnsualmente, con los re pecti vos Fiscales, las Cajas de los Habi­litado de los Cuerpos del Ejército residente en Bogotá. En las . fuerzas acanto-radas en los demás lugare , la visita á las Habilita­ciones será pasada p9r el Administrador principal ó subalterno de Hacienda nacioz.al.; y en dcfect_o de e s te, por la primera autoridad política. 1 · De toda diligencia de visita se enviará copia autorizada por el Visitador y empleaq? visitado, a! l\1it ~ jsteri? d~ G .uer_ra. Sección 4 · ~ Operaciones dd Habilifado. . Art. 43· L~s ~per~cioncs de los Habilita9os, serán las si­gUientes: 1 Girar semamdmcnte las libranzas de que tratan los artículos 21 y 22, y los días primero y últim de caaa mes las correspon­dientes al material, conforme á lo di s pue to en el art'culo 27, des­cribiendo en el Libro de Caja los correspondier tes artículos, y el día último de cada m~s 1~uni: á los rc~ibo~ "~m.anale. de Jefes y Ofirialcs ( M odel:J mimero I 8) que cambiará por uno general, egui­valeJ1te al haber devengado en el mes por cada· empleado ( .LV!odd , ., ni2mero r 9 A y B ), y los V a les de tropa por uno general igual al monto total del Presupuesto que por Plana .l\1ayor y Compaíiías ]es ~orrcspondan. ( M?deh número 20). Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ,D:)L.ETÍ N MILITAR Concluída la justificación de lo invertido en p.:r;;onal, ~e for­J. nará un solo legajo de los documentos refe~cntcs al matcnal y se ~escribirá la partida. ( lvfotülos números 21 á 24). TITULO II DE LOS SUELDOS, SOBRESUELDOS, HOSPITALIDADES \ :J DlSPOSICION~.:~ GENERALES CAPITULO Dr:.L SUELDO Art. 44 El sueldo de actividad se dividid. e~. Sl!eldp de presen-t~ y súeldo cie ausentt>. . 1 • • • ~ El . ueldo de presente difiere según lfis cHcunt,anctas sagutentes: 1.n EP guarn1-::ión, en tiempo de paz; · 2.a En marcha., en tiempo de gutrra: 3.6 En comisión; y . . . . , 4·" En l'SO de Letras de Cuart"'J 6 de ltcencta mdef¡mda, s~gun e caso de ret1ro 6 de invalidez. 1 El suf!ldo de ause:1te se modifica así: 1.0 Por licencia temporal; 1 2 .o 1->or l:cen( ia indefinida ; 3 ° Pur enf~rn.edad ; · , 4.0 Por corivalescencia ; 5. 0 Por pnsi\Sn ; y 6. 0 Por cautividad Art. 45· Los sueldos de actividad< se deven•!an mes por mes; y para que el militar pueda gozar de él nece::;itrl. aes~~'mpenar un des-' tino en d Ejército. Los Jefes y Oficiales entran al servicio activo desde que toman p0se~i6n' ó se ponen en marcha para sus de:-;tino!': Los individuos de tropa, cuaurlo ' sean dados de alut tn el Cuerpo á· q'ue se lP.s destina, ó cuanrlo se ponen en marcha pna incorporarse á él. Los reclutaR y Jos que toman servicio voluntariamente, de de el1 día en que son fjliado., ¡ior la !lutoridaa militar. Los gastos que se ocasivnen antes de tstos h.:chos; con mo~i'v·o de b ret1ni6n del con­tingente para l Ejército f.erán (.Ul~iertos por los Administrad ores departament:.des de ' Hac:encia nacional, de acuerdo con las órdenes que emanen ael Gobernador d"'l; respectivo Departamento; pero b. · ra.ción diaria de los individuos destinados· al servi,:io como soldados,' no excederá. en ningún caf.o c!e la que se a ona á és•os. Art. 46. Los J ef~s ú Oficiales á quienes se' conceda licencia ter. - peral por enfc:rmedarl comprobada. ~e consideran 1en servi~io activo~ lo mismo los que se hallen convaleciendo en los hospitales. Art. 47· Los Generales, Jefe-s y ficial<:s, d jan de e~ta.r en ser­vicio act1\'0 :.d día siguiente del e!l que Ee puiJlira. en b Ord<.:n gene­; a\ el correspondiente Decreto de ~eparación del Ejército. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAk Art. 48. Los prisioneros de guerra se considerarán en servicio activo ourante et tiempo qut estén ausentes el~ ·u campament", siempre que vuelvan á él, á m~nos qn ~ hayan empeñado su palabra. de honor de no continuar en el Cu.:rp'J á qu_ pertenecía n, caso en el C11al se con sirlerarán serarados tempcralmente riel :~ervtcio c:lCtivo. At t. 49· Ningún militar pod rá acumu! u á su !--ttddo ó pensión otro ú otra que s ~ p:1.gu. de las r~nt.ts naciona\~s, salvo los ca!iOS ex­ceptuados por las le;e,;. Art. so. Lo<; miltt-tre-.; invá.lirlos qu~ estén en servicio y soliciten pensión continuuán eq el gor.e de su su':!ldo de acttvtd.td hasta el dí~ e1: que recthan bs re -pediva s Letras. J\.rt. 5 r. El sudrlo que acieucle la N.1ción á los Jefes y Oficiales que mueran en servirio, le ~erá cntreg:.t.rlo á SU') herecleros, conforme á ]as leyes, lo mismo que los alcances de los individuos de tropa; pero si no tuvieren h~recleros ó pertenecieren á dest:rtorts, p.1sarán estos valores al 11ontepío i\11 1itar. Art. 52. Lo J ~fe,; y Oficiales tien~n ñerecho al sueldo de acti­vidaci desde el día en r¡uc- se consiclc-ren en servicio. Lo rec:utas y voluntario~ de~tinados al serviciO, tter.en derecho solamente 3 la ra­ción de mar lu hasta su incorporaciÓn en el Cuerpo. Art. 53· Lo:; al11mnos de las Escuelas 'Militares son considera­dos en serv1cio activo desrle el rlía en que el Poder Ej ... cutivo decrete su admisión y sean matriculados en los libros respectivos de la Escuela. Arr. 54· Los Jefes y Oficiales en servicio a::tivo que sean ascen­didos, gozJ.rán del nuevo sueldo á que les da derecho tal ascenso, sal· vo la. diferenc ia. entre uno y otro sueldo en el primer mes, la cual ingremrá al Montepío. Los que al tiempo del ascenso estuvieren en uso de licencia temporal, con derecho á medio sueldo, gozarán del aumento, y el descuento para P.l 1 Iontcpío se efectuará tan pron­to comt) se presenten en d 1sponibi\i(l.•d. Art. SS· Los S· rgento~ promovidos á Oficiales di frutarán del sueldo de su nuevo ernpleo descle t:! día en que empiecen á ejercer las nuevas funciones. A rt. 56. Las clas ... s de tropa no gozar5n de ::tu mento rle sus pr.:>­mocione . cuJ.ncio ~-;tas h:1.yan tenido lugar en el cu1s0 del mes, sino desde el día. x0 • ctel mes siguiente. Art. S 7. Lo:; Jefe:, Ofi c iales, cbses y s0ldados llamados como testigos aute los Tnbunales c1viles 6 mi!Jta¡es, con el ol.Jj e to de de­clarar en causa criminal, tienen derecho á su suelno íntegro dur,mte su ausencia ; á no se::r que ¡;ueda exigírseles el testimonio por comi­sión. Art. 58. Los Jdt!s ú Oficiales, perteneGientes á un Cuerpo de operaciones, qu~ despué · de haber sic! o hechos prisioneros, vuelvan á su campamento, ya sea por haber es;caparlo ó en virtud de algún canje, tenclrán derecho á su sueldo íntegro desrle el clía en que se pre­ser. tt:n ante la primera autoridad civil ó J111litar de la NaciÓn ó del D cpartamento; y durante el tiempo de su cautiverio, á meclio sueldo ~olamente, pero perderán e~te derecho sino e incorporarl:!n á su Cuer- . ' Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 80.!..2 rfN MILITAR ss po tan pront.> COI\10 le:i sea posible. J.~J.S cbses de trop3. gozJ.rán de este naismo derecho, en las misma e; condiciones• Art. 59· L0" ,J des y Oficiales que obtengan licencia temporal por causa de enf.:!rmeciact, goz Lrán de la mttad de su sueldo. Para adquirir e~t~t lic~nc1a no st.rá !)ufi-:iente comprobante e] cert•ficarlo dc:l médico rle la. guarnición respectiva, s1no que deberá exhibirse declaración jurada de aquel hlcult:ltlVO ó cie otro ct alquie:ra, y h de un testigo irlónP.o, rc:ndtdas ante algun1. autorirlarl ju1tcial 6 política. A falta de f..tcultativo, ~u testimonio puedl! ser s~,>hdo por otro testi­go. Los declar:wte:; expondrán cuá! es Ll. enfcrme,"fa i 6 lesión, y si en real•rlaci tila prorluce al paciente incapJ.cirlad para el servicio. Art. 6o. A lo: Oficiales inferiore:; qne queric:n exceclentes por causa de reor5anización dd Ejérr:.~o )'que hayan permanecido en él cio5 6 más años, se les pagará, al r.ep:.~rarse, d sueldo de un mes, siempre que hayan ob:-erv:1.do buena con·in ,: ta. La misma gra..:ia. con iguales restriccJOn 4 s, se conceder!¡ á los Jef~s. si hubieren estarlo en servicio por lo menos tres años, consl:!cutiv o ~; pero~ .. ningún Jde ú Oficial se le abonará el sueldo en refe en eh si se sep:uáre del Ejérci­to voluntariametlte, 6 goL.ando de pensión, y si dejare el servicio porq11e el Gobierno lo declate en uso de Letras de cuartel 6 de li­cencia inclefinida. Art. 61. Los Jefes y Oficiales que estando en servicio activo pa­sen á los Ho.·pttales, goz..trán de su sut"ldo de actividad, dd cual se deducirán loj¡ ga!'los d- hospitalidades. Art. 6z. A los indtvtciuos de tropa que por raz6n de enf<:!rmedad hayan de pasar á los hos; .. it:.Lks, nc:> ~e les cic:ducirá~ de las raciones que devenguen los gastos de b. hospitahcLtd, pues estos deberán ser costea.dos por la N :1.ció n. Att. 63. l .. os Jeft::s ú Oficiales á quienes se conceda licencia por estar convalecientes eJe enfr rmeda1 contraída á causa del serYicío, podrán gozar dt! su sueldo íntegro hast·1 por seis meses, á jmdo del Gobierno; pero si la enfermedad proviene de mala conducta no ten .. drá derecho á esta gracia. Art. 64. Los Jefes, Oficiales é individuos de trora á quienes se les siga causa, gozarán, de~de qne se dicte auto de proceder y duran­te el juic1o, d~ la terctra part de su sueldo los primeros, y de la ra .. ción diaria los ú t11no·. En casrJ dt que el fer. Art. 69. '1'odo .Tefe ú Ofi cial que sustituya acciciet · talrnente e n el destino al sup~rior, go/.ará de. la. .asigna, ión íntegra de aqu~l A quien subrog1, desde el dLt en que lo rtemplace, y ~1empre que dicho destino se halle vacante. , Ar.t. 70. r1'orlo militar en servicio activo podrá radicar una par­te de su ~ueldp, atl: : los Oficiales generales, hasta las dos terceras partes; los Oficia les particula~es, hasta la mitad; y . hasta la ttrcera parte de los inqividuos de tropa. De toda radicacióh, ~e dará a v1so al empleado que deba cúbtirla y á la Co.nandancia en Jefe del Ejército. - CAPITULO II . ' ... " DI:L SUELDO DE ACTI\'IDAD Art. 7 r. De conformidad con lo dispJesto por la Ley 39 de 1896, los sueldos men~uales , de los J~fes, Oficiales é indivtduos de trop:t del Ejército de la. Repiíblica, son los siguientes: El del General, Comand:tnte en Jefe .... ............ $ 400 El dd General, Jefe de E :-. tado 11ayor Gene ral. ..... 300 El del General, Inspector General del Ejórcito ...•..•. 300 El del General, Comandante General de D : vi~i6n ó de Jefatura tni\itar ........................................ 300 El del General........ . . . . • . . . ... • . . . . . • . • . . . . • . . .• 2 50 El del primer Jefe de Batallón ..................... 2oo ••. El del segundo Jefe de Bltallón :: _ , ___ _ __ •. ..•.••. r~o ~~1 del Coronel ..•......•.• -... ... • . • . . . . . . . . . . . . 1 7o El del Teniente Coronel. .......................... 120 El del Sargento :rvra yor.. . . • • . . . . . . . . • . . • . • • . • • . • . 1 o o El del Capitán.... . • . • . • . • . ... . . . . . • . . . . . . . . . . • • . 8o Eldel'l't::nie nte ..••• -- ···~······················· 70 FJ del Subteniente ..•.•... ; . . . . . . . . . . . . . . . • . . . • • 6o Ei del Sargento r ,0 • • • • • • • • • • • • • • • • • ••••••••••••• El del Sargento 2.0 •••••••••••••••••••••••••••••••••• bl dt>l Cabo r.0 •••••••••••• ---· •••••••••••••••• • El del Cabo 2 ·o •••••••••••.••••••.•••••.•••. •••••..• El del Soldado ______ ........... . ......... ·----·· .• 30 28 so 27 2$ so 24 . . Los militares que se hallen de guarnición en Panamá gozarán de !os sueldos mensuales siguientes: El del General, Comal)dante GeneraL ••••.••••.••.•. $ 400 ... El Jefe de Estado Mayor ............................... 300 •• • El General, Inspector .•...•••.•.•..•...•...........•.•• 300 El Corone!. . . • . . . • • . . . . . . . .. . . . • • . . . • . . . . . . • • . . • . . 240 El Teniente CorJnel . ............................. 240 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ~ i S:trg.e~ to Mayor ___ •............. :. . . . . . . . . . 1 6o El C::t¡Itan ....................................... 120 111 rfeniente ....•..............•...............• ] 00 El Snbtcuiente .....•..... ;. . . . . • . . . . . . . . . . . . . . . . . So r~ l R:trge n to 1. o .••• 1- • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • S o l~\ S :1.rgento 2. 0 •••••••••••••••••••••••••••• • • • •• 45 I 1 Cabo r. o. • • • • . • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • . . • •• • . . • .. 40 ~:l Cabo z.o •... .............. -- .. •· ......... _ •••.•... 35 El soldado . . . . . ___ ........ . . ... . . . . • . . . . . . • • . . . . ... 30 A11ditorú dé G11erra: El Auditor General ....•....... ---- ..........•. , Los Auditores de División ó Jefatura milttar ........• El S.!crttario del Auditor General ....•..•........• e apelloJJes:' J70 •• lOO •• 70 •• El Capellan ~eneral del Ejército ... ---········ .... $ 120 .• Los Capellél nes de D1visión, de Jefatura mil1tar 6 de Batallón 'cndrán el sueldo qt"e d Podel Ejec:t1t1vo les asig·~e al asunilarlos {t militares. MédicoJ: Los Módicos de las guarniciones del ~~jórcito goz~rán dd suel-' do que les asigne el Poder Ejecutivo, se . ún su asimilación, tenien-, do en cuenta el n á' mero de indiv1duo que lnya en ellas y las con­diciones clima.téricas ·de las localidades respectiva~. e ttllrdaparqtlc J: Los guarda parqueR disfrutarán de lo: sueldos n· ens~ales si-guientes: J~l Guardaparque c;encral de B o gotá ............ $ 2oo El primer A yudante ...••........ . . . , •..... · 100 El segundo Ayudante ................. , . . . . So Lo:; Guarclaparques de Cartagena, Ducaramanga y • Iedellín, cada urio á ........ : . : . . . . . . . . . . . . . . • 1 so Los de Pop~y~n, C~li, Buga, Ibagué, Tunjn, Ma-nizales, Pamplona y Panamás cada uno á • . • • . . . . . . Ioo Los de Pasto y Uiosucio, cada uno á ........ , . . 8o Ea11daJ de mÚJico miiitarn: Los miembros de las Bandas de músi<:a militares, gozarán de": S.lS asignaciones que se le senalen por Decreto cgpecial. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 88 BOLETfN MILITAR: Art. 72. Los ~ueldos de lo.~ demás empl~arlos a1lministrativns del Ejé;cito, no determinado.:; en la Ley, serán los que segtin ~u asimilación tenga á bien st:flJ.Ia.rles el Poder Ejecutivo. CAPITULO III SOBRESúELDOS Art. 7 3· Los empleaci(lS del Ejército gozarán de los siguientes· sobresueldos: De un 25 por too los militares que s.:: hallen de guarnición en lpiales, Pastuy Túquerres, mientras no S..:! les pague en moneda de pla­ta; los Jefes y Ofici ·des rle h fuerza que trabaje como zapadores en lac; vías pÚ~)licas; \o;) Jefl!s, Ofici éJ Jt~,; é in rlividuos rle tropa Jaciones cie Buc:tramanga, Chínácota, Cúcuta, Ocaña, Puerto Rerrío, Honda, Neiva, Quibrl6 y Mica y; D~ Ull rs por ICO los Oficw.les é individuos de tropa de la guar­nici6n de Medellín; y De un so por Ioo los individuos de tropa que trabajen como za parlo res. §. P.1ra comrrobar qué individuos cle tropa trabajan como za­padores en los caminos y ciemás obras púl.Jlicas, el Oficial que los comande formará la li ta. nominal respectiva, semanalmente, en h cu1\ anotará los nías que haya trabajaci.o carla uno. Estas listas, autortzad s por el rtspectivo Comandante, y con el "Visto But11o" del Director d..:= la obra, servirftn de comprobante. CAPITULO IV HOSPITALIDADES. Art. 74· Las ho pitalidade de los individuo de tropa serán cubiertas ~n la Capital, por el Pagador Central y fuera de ella por los Administradores departamentales de Hacienda nacional ó de Circuito, según el caso. Las hospitalidades causadas en los Estable­cimientos donde el servicio se preste por admini tración, se cobra­rán semanalmente y conforme a la cuantÍa hjada hasta hoy en cada uno de ellos, por el Síndico, el Director ó el Superior del Estable­cimiento, por medio de una cuenta demostrada y pormenorizada que autorizar;Ín los Jefes de la fuerza y que ' llevará el "Páguese" de la primera autoridad política ó militar del lugar del acantonamiento de aquella. Las causadas en Establecimientos donde el servicio sea prestado por contratistas, serán cobradas por éstos en los términos tlcl contraro y mediante las mismas formalidades exigidas para el caso anterior. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR CAPITULO V DISPOSICIONES GENERALES Art. 7 5· No podrán reconocerse á favor de acreedor alguno las fracciones decimales que no terminen en cero ó en cinco. Las exceden tes las perderá el acreedor. § En las liquidaciones á favor del Montepío Militar, las frac­ciones que no alcancen á cero ó á cinco se subirán hasta terminar en una de dichas cifras. Art. 76. La liquidación de los sueldos tanto de actividad como de no actividad, se hará por meses, siendo el sueldo de un mes ín­tegro, la duodécima parte del sueldo anual, sin atención al núme­ro de días que tenga el mes. § Para la liquidacion de los sueldos, los días feriados se conta­rán como de servicio. Art. 77· Los Pagadores del Ejército no podrán comprar suel­dos ni especular con documentos militares, directa ó indirecta­mente. Art. 78. A los individuos de tropa que por causa de enfer­dad pasen á los Hospitales, no se les deducitá de las raciones que devenguen lo gastos de hospitalidades. § A los individuos de las Bandas de música que pertenezcan á la cuarta clase, tampoco se les deducirán hospitalidades. Art. 79· No podrá em~argarse judicial ni administrativamente parte alguna de la ración de los individuos de tropa por ninguna clase de deudas, salvo el caso Je que tnajeucn ó pierdan por su cul­pa las prendas del uniforme, las armas ó municiones, ó que por des­cuido ó faita de habilidad en el manejo sufran deterioro las armas que les estén confiadas, casos en los cuales podrá disponer el Co­mandante del Cuerpo que se les descuenten hasta diez centavos diarios de su ración para rezarcir la pérdida ocasionada al Tesoro Nacional. Estos descuentos se reintegrarán en las respectivas Oficinas pagadoras, por los Habilitados, quienes darán aviso de ello, por el conducto regular, al Ministerio de Guerra. Art. 8o. El pago diario y completo de las raciones se hará de preferencia á cualquier otro gasto del servicio nacional. Cuando por ra7,Ón de hallarse en campaña ó en de poblado haya de sumi­nistrarse á la tropa la raci6n en especies, no podrá carc.,.arse como valor de éstas una urna mayor de cuarenta centavos diarios á cada i11dividuo. Art. 8 I. Desde la vigencia de la Ley 39 de I 896, á los indi­duo de tropa licenciado que hu hieren permanecido cuatro años en ~ervicio acrivo contínuo, se les dará una gratificación de cin~ucnta pesos. Si el tiempo de permanencia fuere doble, la gratificación Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MII.lTA. también será doble. Esta gracia se les~concedcrá viempr·e que d rante el período de los cuatro años no hubieren desertado. (La pe­tición conforme al Jl¡fodelo número 25). Art. 82. En campaña ó en cualquier otro tiempo en que, por circunstancias imprevistas, no pueda pagarse á la tropa el completo de sus raciones diarias, hará el Capitán de cada Compañía, al fin del mes, la liquidación y dará á cada individuo el certificado de lo que se le adeude por virtud de aquella, documento que será visado y firmado por los Jefes del Cuerpo, ó en su defecto por testigos de la Oficialidad de la Compañía ó de sus respectivas clases de tropa, y por el Pagador. Art. 83. El pago de los certificados de que trata el artículo c:tnterior, se verificará individual y directamente á los acreedores, lo mismo que las gratificaciones por antigüedad en el servicio y las • urnas provenientes de enganche ó reengancL~. Solo en el caso de muerte de los agraciados podrán cobrarse estos documentos por los herederos legítimos, previo endoso que de ellos hará el Ministerio de Guerra. Art. 84. Aunque los Habilitados pertenecen al Cuerpo admi­nistrativo de empleados del Ejército, dependen, en cuanto á la mo­ilidad, de los respectivos Jefes de operaciones, y tendrán su despa­cho en el Cuerpo ó Cuartel General para el cual hayan sido nom brados. Art. 85. Es prohibido á todo militar en servicio activo, á excepción de los Habilitados ó Comisatios pagadores, ser tenedor; depositario 0 pagador de fondos, pertenecientes á sueldos y racíonG ~-le,l Ejército. 'fiTULO III DE LAS REVISTAS DE COMISARTC CA.PITULO I .Art. 86. En los cuatro primeros días de rada mes pasarán vista de Comisario los Cuerpos del .Ejército. Intervendrá en ella, como Comisario de las fuerzas que hacen la guarnición de Bogotá, el Jefe de la Sección 3·" del Ministerio de Guerra. En los demá lugares el Administrador principal, departamental ó de Cir­cuito de Hacienda naciom.l, y en su defecto, la primera autoridad iiolítica. Art. 87. Las lista-; de revista contendrán cinco columnas, que llevarán por encabezamiento las palabras : "Empleo," "M~mero," "Nombres," "Destino" y "N!lvedades." La primera sirve para i11dicar el nombre dt: los empleos militares; ]a segunda para el í mero de orden ... de Jo~ individuos de tropa ; y la tercera, para lo. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLE'l fN MILITAk nombres de cada uno de los Jefes, Oficiales é Í11dividuos de trop:1. La de los Destinos, se subdividirá en tres, y servirá para indicar éstos, valiéndose de las letras A, P, F, B, C y H, que equivalen á .Alta, 0 rt:sente, Falta, Baja, Comisión y Hospital; y la de Novedades, para explicar las ocurridas y la fecha en que hayan tenido Jugar. Al fin de cada lista se pondrá el Extracto que se di vi dirá en Ruu­men y Balance. En la primera columna del Resumm se pondrán las p:.'llabras : Presentes, Com:J presentes, Ausentes, Enjuiciad?s y Total. Luégo se traz4rán columnas ango ·ta, destina~as á colocar el nú­mero de cada clase de emp~eaclos desde Jefe ú Oficial hasta soldado. El Balance llevará las palabras siguientes : Tuvo el ante·rior. .Altas, Suman, Bajas y f!Or el empleado encargado de extender el registro. En la segunda colum­na se describirá el nombre del individuo al cual se concede, la cau­sa que lo motiva, con citación de la orden recibida para expedirlo, y la vía que debe recorrerse. Al fin de esta segunda columna se pondrán las palabras : Las autoridades protejerán su marcha, y lue­go la fecha y el lugar donde se expide, todo lo cual quedará autori­zado por la autoridad militar curre pondiente; y será visado por 1el empleado que se indicará más adelante. Al fin del pasaporte se pondrá la Equidación que será autori­zada, en Bogotá, por el Jefe de la Sección de Contabilidad del Mi­nisterio de Guerra, y fuera de la Capital por el Jefe encargado de expedirlo. Luego se pondrá el certificado del Pagador en que conste que ha sido auxiliado el individuo. y é te firmará el recibo correspon­diente al pie. Art. I 20. Para la liquidación se tendrá!l en cuenta los artículos contenidos en el Capítulo anterior. Art. 121. Los pasaportes que expidan los Estados Mayores de Brigada ó de División, los vi arán sus respectivos Comandantes, y los que expidan los Jefes de Columna, Batallón ó piquete, los visa­rá la primera autoridad política del lugar del acantonamiento. Los Secr~tarios de Hacienda visarán en lugar de los Gober­nadores. Art. 122 . .El empleado que expida un pasaporte lo registrará en libro especial que dividirá en cinco columnas para el número y fecha del pasaporte ; para el nombre y grado ó clase del pasaportubncias. y los emplearlos subalternos de tod;¡s bs Intendencias. Seccién 2.• Atribuciones y deberes del Intendente general. Art. 130. Son atribuciones del Intendente general: r. IIJ La adquisición y reparto de provisiones, armamento, ves­tuJ. rio equipo, C'aba1lerías, g.mados y todos los elementos y vehícu­los que se con~irleren ncct::.:5at ios para b. subsistencia, arnuda y m o~ vilización cld Fj0rcito; 2. ~.)La adquisición y reparto á los Cuerpos, Hospitales y Am­bulancias. de medicinas é instrumc:ntos qllirtírgicos; 3· IIJ La adquisición y rep::nto de lo;aks para el n.lLlj.lmÍeHto de las tropas en las poblacione:-; 6 caminos, y de toldas de campaña; 4· ~ L1. organización d~ las Oficinns enc::trgadas d~ allegar re­cursos ciel TC'soro para el sost~;nimie::nto del Ej • rc:ito; S· f.) La ordenaciÓn de tocio la relativo á la comprobación de los ingresos y egresos de las Tesorerías el~ guetra, y á la. precisión y claridad de la Contauilidacl que lleven estos empleados; 6. P La onletución de acuerdo con el Ministerio cie G1tCrra, de tocio lo rc!ativo á situaci611 d~ fondos, inclusive la traslaci6n d~ los sobrantes de una ú otra Comisaría; y 1· 1\) El cx,tmen y visit:t de los Parques, fábricas de municiones, almacenes y 11acstranza . Art. I3I. vOn tamui~n deberé'S ch:l Intendente general: 1.0 E.·tender todo contrato, previJ. orden d ·l Ministerio de Gucrm, en el papel corrC!iponci:cr.te, copi:ulo en el libro e~¡ ecia \ de contrato~, sea cual fuere sn cuantb, y expedir l::t copia que solicite el interesado p~ra hacer valer sus derecho. ; 2.1) Incorporar en su cuenta b de los Intendentes de Ejé:-ci:o, Comisarios 6 '!'esoreros de Guerra; 3. 0 Llevar cuenta separada de Emprést 'tos vo!tmtarios, EmpréJtitos forzos.?s y Expropiaciotlts, ya se verifiquen en dinero, y á en especies; 4. 0 Expedir recii.Jos de bs cantidades que le sean consign::~.dJ.s con el número de orden corresponclicn te i e :~oda ra.tuo ¡ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. t>vLRTlN .MILIT1\R 99 5.° Camb ia r por los d~ b Intendencia g~neral. los reciholi ex~ pulido; por Ls In t endcnci~ts ú Comis~rÍ:l'> del E.krcitv, Diü-i6n, Column:t, <:te., siem;Jre qu'! ap.1rezcan descritas en las cue n t.1s ín­corpor ·Hla.s la correspcHHlt~ntes pani.Ja.s; 6° fLtcer av:.J..luar, pe>r personas conocedoras y bt1nr.:via!: , las ~nercan ··ía.:;, cab:üterÍls, g1n1.do:; y v.:!hículos rk trasporte qu~:: hay;~. necesidad de tomar de lo~ particul:l.ícs y ckr--riLir las Jiligcncias dd caso en ua libro especial ; 7 .0 Hacer que todas bs e aba 1leíÍ:1.s y g:1nados destinados a L Ej.Sn.:ito, lleven el fierru 6 m:t.rca riel Gobierno ; 8.0 Llev~H en form:t de Mayor el libro especial de t:a n Mlos , en el cual ~e l•.! abrid. cuenta especial 5. cada. clase. En el Drbc se pondrá l:t fcdu ele la adqui::;ic :ón, el nombre del individu que lu l'~Uministra y b c:tusa po1 la ctnl lo entreg1, las señales particulares de h bestiJ. y su avalúo. Al llaber y, frente á la partid.1. corrcspon­rlienh: ele ingreso, la fl!·~ha en que se entrega, el nomhe dd ind vi­d; JO ú C}nÍC"n se le entrega y d de la autoridad que as í lo ordena , con cit!l riel re. pect;vo oficio; 9. 0 1 mpcdir que sin su orden escrita se s:.tqn~n las bt:sti:ecretario del Mi­nisterio. Art. 14-9· En campaña habrá un Prm·eedor pt>ra cada Divi­sión, y aun para cada Columna ó Brigada) si estuvieren separadas. Para los Cuartelas gcn..:rales se virá el Proveedor más inmediato á ellos, designados por el Jefe Iviilitar Superior. Art. I 50. Los Proveedores serán nombrados por ei Pode·=­Ejecutivo ó por el Jefe de operaciones si se le hubiere delegado tal facu 1tad. Art. 151. Los Prove · ores de que tratan los dos artículos an­eriores son dependientes inmediat s del Intendente del Ejército respectivo; y no administrarán fondos sino especies d substancia ~ n víveres, líquido , forrajes, cte. CAP TULO II DISPOS1C10NES COMUNES Á LOS L 'TE!'." DENTE DE E) CRCITO, \.0.1tSA.RIGS rAGADORES Y PROVEEDORES Art. 152. Las fianza· con que deban asegurar su manejo los ntendentes del Ejército y Comisarios Pagadores serán otorgadas á satisfacción del Intendente general del .Ejército en los Departa­mentos de Cundinamarca, Boyacá, Santander y '.folima, y de] Go-· bernad Jr respectÍ\'O en los restantes. Art. I53· Lm Pr veedorcs de División, Columna, etc., otor~ arán la fianza á satisf.1.cción del Jefe de operaciones. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN 1\tilLlTAR Art. I54· Los Intendentes y Comisarios Pagadores tomaran posesión de sus destinos ante la autoridad encargada de aceptar la fianza, quien fijará también la cuantía de ésta. TITULO VI DE LOS ÚTILES DE ESCRITORIO, ALUMBRADO, JABÓN, AGUA Y FRANQUICIA TELEGRÁFICA CAPITULO I ÚTILES DE ESCRITORlO Art. 155. Señálanse las sumas que pasan á expresarse para gastos de e'scritorio de las Oficinas y Cuerpos del Ejército: Para cada Comandancia General de División, seis pesos men-suales; Para cada Jefatura Militar, doce pesos mensuales; Para caJa Estado Mayor de División, doce pesos mensuales ; Para cada Inspecci6n de División, tres pesos mensuales; Para la Hablitación del Cuartel General del Ejército, ocho pesos mensuales ; Para cada Habilitación de Estado Mayor Divisionario, de Jefatura Militar ó de Batallón, cinco pesos mensuales; Para cada Habilitación de medio Batallón ó Compañía suelta, tres pesos mensuales ; Para cada Comandancia de Batallón ó medio Batallón, cinco pesos mensuales ; Para cada Mayoría de Batallón ó medio Batallón, ocho pesos mensuales; Para cada Compañía de Batallón ó Escuadrón, cinco pesos mesuales; Para cada Compañía uclta, seis pesos mensuales; Para la guardia del Principal, tre pesos mensuales; Para cada Parque de fuera de la Capital de la República, cin-co pesos mensuales ; Para cada Auditoría de Guerra, tres pesos mensuales; Para cada Banda de música, tres pesos mensuales; y Para papel de música para cada una de las Bandas de música del Ejército, en cada trimestre, ocho pesos. (Continuará}. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año II N. 44 y 45

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año II N. 43

Por: | Fecha: 21/02/1898

Bogotá, Febrero 21 de 1 98. Número~ BOLETIN MILITAR --... ·~-- ORGANO DELIVUNISTERIO DE GUERRA Y DEL EJÉRCIT-O Director, ALEJANDRO POSADA:. Sl)n colaboradores natos de este periódico, todos los ]e/er y O jiciales del Ejército de la República. LA l1ISCIPLINA AÍn1a de los ej~rcitos ha sido en todas épocas la dls-­ ·iplina. En ella estriba el secreto de la fuerza, la eficacia de lu. organiz~ción, y la garantía del éxito. Superior á la táctica, que es variable por su na.turaleza; Independiente de la estrategia, que es obra especial y pri­vativa del genio, y compatible con todos los sisten1as de armamento ; es la disciplina elemento principal de vida y de acción parn. toda las fuerzas organizadas. Es ella tan poderosa que, en deterrninadas circunstan-ias puede suplir on ventaja 1 nútnero y compensar la desigualdad de fuerzas ; puede dar á Jos menos el triunfo sobre los más, y á la vez. que ahorra sacrificios en los rno­nlentos decisivos, y duplica el vigor de un empuje, puede er poderoso elemento de salvación en conflictos de suerte desairada. La disciplina no es el valor, pero lo da ; no es el áni-n1o, pero Jo infunde. . Por ella se reprime la tP:rneraria osadía de los que no oponen al arrojo el Jastrc de la prudencia ; por ella se tor- 1an en impertérritos los más flojos. Brazo derecho del qu tiene el deb ·r y la responsabi- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. so BOLETfN MILITAR lidad del mando, la disciplina es Ja rapidez de los movi­mient s, la prescisión de las maniobras, y el complemento indispensable de todo plan. Del arrojo son hijos los temerarios ; de la disciplina nacen los valientes. Para ellos es la más pura gloria ; para ellos reserva la inmortalidad sus n1ás floridos laureles. La disciJplina es la obediencia ciega ; es algo más to­davía ; es el convencimiento del deber, es la dignidad personal, es el honor, es el amor del deber. Jomini designa las virtudes militares en la resignación, en el valor y en el scentimiento del deber, sin las cuales considera imposible tener un buen ejército, virtudes todas que concurren en la disciplina. Y la historia nos presenta victoriosos á los pueblos cuyo ejército supo sostenerla. Sin la disciplina no hay ejército posible; se obtendrá.n acaso masas nl<á.s ó menos arrojadas, pero dispuestas siem­pre á dejarse arrastrar por un entusiasmo irreflexivo que !as conducirro á morir, sin utilidad para la causa que de­defienden, ó por un terror infundado que las haría perder, á l'a vez, el honor y la vrda. ~ Nuestras ordenanzas encarecen, sobre todo, la disci­plina; procuremos todos atenernos á sus sabias prescrip­ciones y mereceren1os bien de la patria y los aplausos de la. posteridad •. L .~ CTURA DF IIISTORIA PATRf1 . (¡.:ONT i t UAC T6N) obre el nli~tno • c.-.:mpo d batalla ascendió el Genera PI~!l.var á G neralec; de 1)ivisión á M.anu ·1 aldé? y Pedro .1Le6tr 'forres, al Coronel Barrcto, á General de Brigada, y C(i>ncedió el inmediato ascenso ~ . los Jcf<.:s Sanders, Par.is García, Carvajal y Murguéitio. Extenuadas quedaron las tropas patriotas, ~l punto de· q uc no pudieron m o vi lizarst.! riel mi s mo campo en donde habían alcanzado esa victoria, antes de ocho días. Bolívar no había recibido ninguna clase de auxilio d .. ~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILI'f;d{ 51 Popayán, y a:; uerzas de que disponía no eran suficientes para continuar buscando la ofensiva; emprendió su retira­da el r6 de Abril de 1822. Trescientos enfermos y heridos dejó en Consacá, los cuales no pudo trasportar por falta de caballerías. El regreso se efectuó por Veracruz y Sandoná, ade­lantándose un cuerpo de tropas, á limpiar de guerrillas el camino, de modo que ni éstas ni el grueso del ejército realista intentó detenerlos. L!egados á Jas alturas del Peño!, el Libertador resolvió esperar en aquel punto, con los mil trescientos hon1bres de su n1ando, los refuerzos que de un c!ía á otro llegarían de Popayán A activar el envío de tales auxilios había enviado al General Barreto y al Co­ronel Castillo, á la cabeza de los escuadr·ones de Guías. Mientras el Libertador se encontraba empeñado en vencer á los realistas, los guerrilleros del Patía surgieron de todas partes, emprendiendo otra vez su obra de devas­raciun. Jerónimo Toro ocupó con una partida ]a Cuchilla del Tambo, y Manuel María Córdoba con otra, á 'I ami­nango y sus alrcd~.:dores. Los guerrilleros asaltaron todas' las comunicaciones y recursos que de Popayán enviaron al Libertador: se apoderaron además, de doscientos fusiles, de quinientos vestidos y de varios elementos de guerra, y :iier m muerte dcspirrdada á varios heridos patriotas. A Tomás Cipd:1no de Mosqu ra, como Jefe de Esta­do Mayor de la segunda Brigada, le toco defender la ciudad le P )pa yán n Íentras d Lib rtador buscaba 1.:11 el 'ur el tri un-· fo de las armas patriotas. Mo·1u~.:ra, rcnbmbrado mili~-ar : 1iju de la ciudad d~.: P\ ·p; yún, tom) grande ~.:m peño, desde 1uc se enroló ·t¡ el ~.:j~nito, de edad de quince años, en el buen éxi:o de la cnmpaiia. En asocio de Paredes le tocó la buena su rte d · batir hls gtltrriJias de Jerónimo 'Toro y atorr . En el Pcñ, l d~.:moró más de treinta días Ja tropa del Libt..;rta lor, . guardando los recursos que con tanta urgen cía había pedido y ~speraba de Popayru1. Cuando estaban casi consumidas tedas las vituallas, ordenó levantar las tol­das, y emprender la rctir:!d:t hacia la capital d~.: la Provin­cia, arrav,:sando ·1 río Juanambú el ro de Mayo de 1822. IANCO DE lA RfPlJ&UC llwor Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. fiOLETÍN MILITAR: no sin que se apercibiesen de esta operación los enemtgos, que trataron de ofenderlos cuanto pudieron. Antes de llegar al Trapiche empezó el ejército patrio­~ a á recibir los refuerzos y provisiones conducidos de Po­payán por los Coroneles Paz del Castillo y Lara. Entonces volvióse á completar el número de dos mil hombres, dos­tientos d~ caballería, n1uy mal montados. Las enfermeda­des continuaban cebándose en aquella dieznuda columna<( El General Bolívar, sien1pre empeñado en hacer arre­glos con el Comandante Basilio García para terminar la guerra, Je dirigió una nueva y apremiante comunicación el 23 de Mayo de 1822; y al!nque el sentimiento dominante en Pasto era el de continuar la lucha, el Jefe realista, im ... puesto oportunamente del desastre de Jos suyos en Pichin .... cha, contestó á Bolívar que estaba dispuesto á aceptar ]as bases de capítulación que le proponía. Despachó también Bolívar á su Secretario general el Coronel José Gabriel Pé­tez, con el encargo de ir hasta ~ito, y concluir, si era posible, las negociaciones de paz. La capitulación que Bolívar propuso á los realiste1.s de Pasto, era. honrosa para éstos; lo que no dejó de contribuír para que la aceptasen, y procedieran á nombrar dos de sus Jefes que se dirigieron en busca de Bolívar, á quien encon­traron al frente de sus soldados, en marcha yá resuelta­mente sobre Pasto. El 8 de Junio de I 822 se presentó Bolívar en dicha cíudad, seguido de una columna de cazadores. Aún no se había ratificado la capitulación, pero el Libertador fue re­cibido con las aclamaciones y distinción que por donde­quiera suscitaban su alto renombre y gloriosos hechos. Debe saberse que desde el mes de Septiembre de 182 I hasta el 2?- de Mayo de I 8·2 2, el Gobierno de la capital envió al Libertador ciento treinta Oficiales y siete n1il tres­cientos catorce hombres, y en los momentos de ocupar á Pasto apenas contaba el ejército patriota cuatro n1il sol­dados. VII Decidido el General Bolívar á seguir al Ecuador, dejó de Gobernador de Pasto al Coronel Antonio Obando. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. lJ.OLETfi' MILITAR 53 Muchos de los derrotados y dispersos en la bataJb. de Pichincha, fueron á dar á Pasto ó á sus alrededores A esos parajes IJegó también el 1,eniente Coronel Benito Bóves, quien, reuniéndose con v·arios de Jos dispersos, for­nlÓ una guerrilla.. Presentáronse á las puertas de la ciudad que se encontraba i.ndefen:-;a, y de la cual se apoderaron al grit.:> de ¡ Yi va el Rey ! el 28 de Octubre de I 82 2 ; casi todos Jos habitantes secundaron gustosos el n1ovin1iento. Luégo pensaron en atacar al Gobernador Ohandol quien ocupaba la n1arge1? meridional. del río Guáitara, con cuarenta soldados y casi trescientos reclutas. Acon1etié­ronle setecientos pastuscs y le derr )taran con1pletan1ente, apoderándose de Jos trescientos fusi k.>S y de Jas n1uniciones correspondientes. Los realistas se adueñaron de todo ese territorio, hasta Tulcán, á donde se retiró Obando. El Libertador tuvo conocimiento de estos sucesos en . OEito, y en seguida dispuso que marcharan á sufocar el alzamiento el Batallón Rifies, vencedor en Bon1boná, y Jos escuadrones de Guías, Cazadores y Dragones de la Guardia, n1andados por el General Sucre. Pero Bóves estaba dispuesto ·á hacer resistencia. Yá había logrado reunir mil quinientos hombres con Jos cuales ocupó las alturas de~de donde se don1inan Jas n1árgencs del Guáitara. Sucre logró forzar el paso del río á la vista n1is­n1a del enen1igo. Bóves se atrincheró en la Cuchilla de Taindala esca­lonando sus gentes en tres posiciones excelentes. E1 General Sucre no vaciló en acomt:ter á los realistas, pero el desalojar les de la pr· n"\era posición que ocupaban, costó la vida á cuarenta hon1bres, por lo que, aleccionado el Genera) con sen1ejante pérdida y animado del de eo lauda­ble de no querer sacrificar á sus gentes, se retiró á 1'úque­rrcs, á una Jornada de di~tancia, á esperar un nuevo con­tingente de hon1bres. Cuando éstos llegaron, el General simuló varios ata­ques á fin de distraer la atención del enemigo, y con la n1ira de estudiar n1ejor la línea de defensa que ocupaban. Reuni­dos á los patriotas Jos Batailones Bogotá y Vargas y uno de las nlilicias de ~ito! el General Sucre abandonó á 'rú- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 5+ BOLETfN .IV.t !LITAR querres el 22. de Diciembre de 1 82.2, á las once de la ma­ñana. Era su intento apoderarse del paso principal del río Guáitara; y lograr que los dos mil soldados que comandaba lo atravesasen de noche, sorprender al siguiente día á sus contrarios. Aun cpando la tropa hizo una marcha forzada, apenas logró llegar á Jas diez de la noche á la orilla del río; el tiempo era tan oscuro y tempestuoso, que impidió ~char el puente para dar paso al Rifles que llevaba la van­guardia. Cuando vinp el día ya no era tiempo de retroce­der ; lograron restabl~ctr el pu~nte á presencia del enemigo y pasarlo bajo los fuegos de aqtlel. Las Comp~ñías primera y quinta del Rifles pudieron ~xpulsar á los cuarenta realistas de las empinadas rocas en dpnde estaban parapetados, como fuerza de observación . El ataque siempre f~e impr~visto para los últimos, tJUienes, demasiado confiados en sus v~ntajosas posiciones se hallaban u'n t~nto descuidados, creyendo que podrían ~tender prontamente á cqalq~ier sitio ~n donde hubiese peligro. . El Coronel Sanders pid\ó para su Batallón Ri~les el honor de ser el primero ~n acometer la inaccesibl~ Cuchi -: .Ua de Taindala~ punto en donde había sido antes rechaza-= do. Así se ordc~ó y la primera y quinta Compañías qu llevaban la vangu~rdia ~ treparon con decisión la enorme y vertiginosa cuc sta. El resto del ej~rcito secundó con activi ...­dad el movimiento, de tal suerte que. cuando los contra-~ rios acudie~on á d fender sus posiciones, se encontdtron con sus planes desconcertados, y envueltos por todas partec en el ataque simultánep de las fucrfaS patriotas (23 de Diciembre de 182.2). En este rápido é impulsivo ataque de los patriota!5, tan fielmente se~undado por la tropa, apenas hubo unC. pocos herido!5 : tocios los soldados s~ fatigaron mucho ai trcp:1.r tan elevada cuesta, en especial los soldados del Ri-. Ges que rompían la marcha. La abnegación ·y disdplina de los soldados patriotas~ quedó comprobada en esta jornada no interrumpida de veinticuatro horas: fue preciso darles alguna tn.gua antes de que continuaran tras de los realistas. Estos se rehicie­ron en la quebrada de Ya,cuanquer. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETfN MILITAR 55 R~conocida en breve la nueva posición ocupada por Jos realistas, se encontró que era franqueable. El impetuoso General José María Córdoba, con el Batallón Bogotá, de­bía desalojarlos de los puestos de observación que ocupaban á la izquierda de los patriotas, y acometerles por la espalda; 1 Rifles atacaría de frente. El Coronel Córdoba efectuó d n1ovimiento que se le ordenó con tal prontitud, seguridad y pericia, que cuando los enen1igos intentaron acudir todos á ~omar la ofensiva, se vieron súbitament~ arroilados por el Rifles. La noche, con sus son1bras, facilitó á Jos realistas el acogerse á un bosque vecino, escapando así á Ja persecusi6n. Los patriotas fueron á dormir al inmédiat pueblo cle Y acuanq uer. . El d1a siguiente, antes de ponerse en marcha ]a tropa~ para Pasto, ( 24 de Diciembre de I 8 2 2 ), el General Sucre hizo avanzar con un posta un oficio conminatorio dirigido al Gobernador y Cabildo de Pasto. Estas autoridades no dieron respuesta al oficío, pusieron prt!so al portador, y se 1weparnron á la defensa ocupando las q~ebrauas y lomas .1ue rodean la ciudad por el Sur. Los patriotas no lograron aproximarse al campamento ~nen1igo sino hasta las doce del día. A la una recibieron <>rden de ataque. J .a primera y la quinta Compañías del Rifles debían acvmeter al enemigo en hs posicion~s qu~ xupaban á la iz·quierda del eFrcito patriota ; las demá · Compañías del mismo batallón debían concentrar sus fue­gos sobre el sitio en que está la iglesia de Santiago, punto principal de defen a de los reallstas, que juzgaban muy de-endible por Jo accidentado del terreno. Empeñada la ac­. ión, de una y otra parte acudieron á tiempo en apoyo de lo patriotas una Compañía del Bogotá y parte de caballería de diferentes cuerpos, conducida por el Coronel Carvajal y el Comandante Jinténez. Estos últin1os á órdenes del Gene­ral Salón acometieron la izquierda de los reaJistas. Estrc-hados los pastusos, no pudieron yá defenderse, constmlán­ose su derrota después de hora y media de combate. Afírntase que cuando los patriotas despu¿s del triunfo cuparon á Pasto, no encontraron en la ciudad sino á las. nonjas y á qnas pocas nutjeres que junto de ellas habí~n Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MlLlTAR buscado amparo. Esto deja comprender que esa guerra se hacia con la obstinación y odio de razas, y que más que a n1óviles políticos se obedecía, por los naturales de tan vasto é inculto territorio, al deseo de no dejarse imponer volun­tad extraña á sus propias inspiraciones. Por ésto fueron contados los prisioneros que cayeron en poder de los patriotas, los que, según se dice, no tuvie­ron sino unos pocos n1uertos y treinta y dos heridos, en tanto que los pastusos contaron cerca de trescientos muer ... tos en los distintos combates ~ · Impuesto el General Bolírvar del triunfo de Jos pa­triotas, no menos que de la resolución con que los pastu­sos abandonaron sus hogares yendo á buscar refugio en los bosques cerca de dos mil hombres que componían el ej~r­cito realista, y sin descuidar sus armas, se trasladó á Pasto en los primeros áías de Enero de I 823, con el fin de dic­tar las resoluciones de carácter urgente que podían apa­ciguar la comarca ó rninorar las proporciones de Ja rebelión. El Geneneral Sucre, siguiendo las instrucciones del Liber­tador, persiguió activamente á los realistas pastusos y á va­rios sentenció á morir en un patíbulo, lo que se cumplió. Reclutó cerca de mil trescientos hombr.:s hijl)s de ese suelo que fueron enviado3 aJ P 'rÚ, á combatir por la Indepen­dencia .. III EnJuliv de 1823 Joaquín Enríquez logró f01·nar una guerrilla ae realistas en Zíquitan. Mandaba entonces en Pasto el Coronel Juan J osC Flores, quien disponiendo de buen número de s0ldados, n1archó á buscar á los suble­vados para batirlos. Incendió las casas en donde mon1ban y con1o lograse coger á veintitrés, los hizo pasar por las armas. En Fúnes se reunieron varios r alistas con intención de cortar el puente del Guáitara al arribo de cincuenta hombres de caballería que venían de Quito, á órdenes del Con}andante Jiménez, acompañados de cincuenta n1ás de i.nfanteria. El Coronel Flores, advertido á tiempo, se situó Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR 57 primero en Y acuanq uer y Juégo en el Cebadal é impidió á los realistas consumar su intento. Mientras dicho Jefe procuraba libertar el Sur de los enemigos de la causa patriota, Manuel Pérez, otro guerri­Jlero, pretendí·-t caer con sus gentes sobre Ja indefensa ciu­dad de Jos pastusos. Pero advt>rtido en tien1po Flores, por uno de sus es pías, n1oviliz6 prontamente su tropa, de tal suerte, que cuando los asaltantes descendían á la ciudad, por uno de Jos inmediatos cerros que la dominan, por otro bajaban Jos defensores de ella. Los guerrilleros rehusaron entrar en lid y en1prendieron largas n1archas con el objeto de fatigar al ejército patriota. Proclamaron entonces con1o principal Jefe suyo á un indio ignorante, natural de la Provincia, de nombre Agustín Agualongo, y como su segundo, á Esta­nislao Merchancano también de Pasto. Agualongo siguió al Norte pretendiendo atravesar el J uanan1bú y apoderarse, si era posible, de cuatrocientos reclutas que iban de Popa­yán. Flores partió con suma rapidez á impedir ese nlovi­miento, lo que logró. Entonces Agualongo con los su.yos se dirigió al Sur de Pasto, por la difícil senda de Matituy, y en Tan1bopin­tado se le unieron trescientos hon1bres más. Flores se volvió para Pasto. Entr.:> á esta ciudad el ll de Junio de 1823, por la. tarde. (1). (Continuará). ( 1) En las cortas treguas á que daba 1 ugar esa lucha incesante, Flores trató de ensayar, á ejemplo de otros :robernadorcs de Pa to, medios J acíficos que pudic en vencer las resistencias de los habitantes de das comarcas, y bien fuese porque su carácter daba más seguridad á sus palabras, ó porque los re ·ortes por él adoptado le hicie en aparecer más persuas;vo y convincente que otro, ó también porque yá muchos estuviesen desengañados de lograr un triunfo definitivo sobre la fuer­zas patriotas, el hecho es que Flores consiguió imponerse hasta el punto de lograr que sirviesen en sus fila' cosa de ciento cincuenta pastusos, que formaron un cuerpo, mandado rambién por dos hijos de la misma. Pro\·incia, Nicolás- Cha\'es y Torn;is Miguel Santa Cruz. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍr\ MILlTAR EJERCITO N AOION AL fN VEN T ARIO y a vaho de los bienes del soldado Agustín Ca.,tillo, perteneciente á la 4· P-l Compañía dd Batallón 15 de [Jrdtrttftn~ q_qo falleció el día z6 del presente. Cuatro raciones á ?o centavos diarios •• , .....•.•••.... $ ::t 8o Ajustamientos del mismo en 2 5 días ... · .............. , . • 1 8 S Un sombrero en mal estado ........................... , zo Una ruana de paño forrada, en reg4lar estado........ . . . . 2 Un kepis con visera de cacho en buen estado.... . . . • . . . . 1 20 U na sábana en regular estado. . . . . . . . . . . . . . . . . • . . . . . . 6o Una camisa de dulce abrigo, usada................ . . . • 50 :Pos pañuelos mado á 30 c:cntavo cada ~no.... • • . . . . . 6o Sunp ............... $ 9 75 Cali, z7 de Julio de 1897. El Coronel, JosÉ MARÍ.o\ MosQUERA.-Testigo, Maximiliam FJ~~tlt'­f'tl.- Tcstigo, P ifJt¡NillffJ BoJJi//t1.-Tcstigo, á ruego d~ Jos( E. ll1rs.11 fiddio Lépez. tNVENTAfdO do los htenes que dejó el soldado Constantino Viaartc ~tcl B.ttallón 1 5 de Urdanfttl, l l)h!iJión.-Batallb "Surre-" nú11:l~ .... Io.-Comll!:d,mcin dt ltz +· l'l Compll~ta.-Ttopn\ ') rdi!J Io.rlc 1897. INVENTARlO de los bienes que dejó e~ Cabo 1.0 Salustiano Van~ga~, pe~tcnecientc á la +· ~ Compaiiíi ctcl Batallón Surrc número I o. Como Comandante de la expresada, pr?ccdí á dar cumplimiento al Decreto ejecutivo número 13, artículo 1.0 del 4 de Enero del prcscnt.c. año, Rcg1amentario del Ramo de bienes y habcre de los militare! muertos en servicio act1 vo, en pre~cncia de 1 teHigos Ricardo Caba­llero, Antonio Tamayo, Antonio Amar. Se practica el inventari,o qut pGr rnucrt~ del CabO. J •0 , Sal u ti-~.no V anegas, hay lugar asf : HABillES Rabrc!> p.H- un a;\(, ¡us <) luégo :i Ivlompox, de iccrrcctur y Catedrático de aquel Colegio- U ni\'ersiJad, qHt: en­tonces ·e es tablecía ;Í expensas de D. PcJro Pinillos. Era és te un e:.:pailol muy bencfico, que logr<) hacer caudal en aquella villa, y _quiso r ·trib 1Ír el bend1cio que obtu\'o de : tinando una part~: de s u fortuna en provecho de aq~~<.:llos habitantc:'. Al! í fue Jond~: Salaz,aL: tradujo el /lr!t· PoéticiJ de Boilcau, imprl'saen r81o. Veri ti ca la la tr ~n fx por la fuerza de las armas, al fin lo ·on~iguió,~ 'alazar no pudo cumplir su comi:iun; no ~e le admiti<) á n•prc­cntar a un pu<.:hlo cuya t 'i~tent'ia po~nica, como Estado sobcrano:r h:1bÍ'.' de·no:m..:citlo Jt~ aquel moJo. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOL ETÍ ' M !LITAR Libre entonces para disponer de su per·ona, como le a:omo­dara, hizo viaje á V cnezuela, y lleg<) á Caraca , poco antes que v1ontcverde la ocupara. El General Miranda, que con el título de Dictador, había asumido todos los poderes del Gobierno, le nombro Mini-tro cerca del Gobierno de Cartagena; y estando allí promovió y consiguió el arm<:tmento de Corsarios, que t::m útil fue á aquel E tado, como pernicioso á los españoles con quie­nes de este modo la guerra se hizo marf ti m a ; distrayendo sti atencion hacia otra parte, sin costo del Gobierno, y antes bien au­mentando sus rentas con las importaciones de los efectos aprehen-' didos, que trayéndose á Cartagena, proveían también á la subsis-­tencia de sus habitantes. Ocupada Venezuela por Monteverdc, vinieron emigrados á Cartagena muchos ilustres venezolanos, y entre ellos el Libertador T á quien sus mismos compatriotas trataron de desopinar denomi­nándolo godo y traidor. Sabzar, conoda, á pesar de esto el mérito de ese hombre, y no sólo se empeñó en darle prestigio, sino que· comprometiendo su responsabilidad personal, consiguió que el Go­bierno lo empleara con el grado de Coronel, en cuya calidad mar-· chó al Magdalena, y obtuvo la brillante victoria de Tenerifc, Oca-· ña y Cúcuta, que desmintió el concepto de los venezolanos, y' puso dt: manifiesto el conocimiento que de los hombres tenía Sa­l azar, cuya responsabilidad, quedó brillantemente salvada de esa manera, y con tanta utilidad para la patria. Encontrándose en Cartaf~:1a fue editor del periódj.co El Mnz­( r~j,?ro, que comprendía los hechos ilu· tres del Libl.!rtador en V e­nezucla, de N a riño en el Sur y de otros en Cartagena y Santamart amigos, acá adquirí<), del General San­tander y del Libertador el concepto de hábil diplomático. Estaba todavía en país extranjero cuando para terminar las novedades exci­taJas por Páez en V enezucla, se convoc<) por el Congreso de 182 7 la Convención que se reunió en Ocaiía, y entonces dio un e crito t1ue contiene ide:>s muy luminosas a erca del Gohierno que con­vendría á e te país. Retirado de aquella Legación, porque se estimó reducirla á un simple consulado, continuó en lo Estados Unidos, á pesar de que había sido nombrado Ministro de la Suprema Corte de J usti­cia. Reducido á la vida privada, se dedicó á aprender el griego y lo consiguió haciénJo:,e entonces conocedor de siete ic.Jiomas, de los cuales entend1a muy bien el castellan : , el latín, el frances y el ingles. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. B0!..E rfN MI LIT ÁR Por ese tiempo escribió su última produccion que denominó Colombia ó Colón, la cual, con otra poesías suyas, se imprimió en N u e va York. Afectado con las disenéiones civiles que ocurrieron en Co­lomb; a, y !W queriendo tener parte alguna en dla., pasó de Nqrt'c­América á Fr.mcia, con el objeto de adquirir mayores conocimien­tos, y de educar á sus hijos, qué yá tet~Ían edad para ello, pues él se casó cuando emigró. En Febrero de 1828 murió en París, á la edad de 42 años, siete meses, dejando allí á su familia, ·que des­pltés se trasladó á Bogotá; y según se sabe dejó muchos escritos literarios que se han ido perdiendo. Fue patf'Íota distinguido, que· hizo' ·á su país cuantos servicios estuvieron á su · alcance, y literato qúe' alcanzó justo y merecido renombre, en época en que los estudios ' intelectuales aún estaban en mantillas. El más recomendable escrito de su pluma, se titula Mem?ria Biográ.ficq de Cundinamarca, y es el resumen de los hechos y mé­ritos de Lozano; Caldas, los Gutiérrez, etc . • LITERATURA EL MAL ZUAVO Lory, cot:pulento her;ero de Santa 1\1aría de las Minas, estaba de mal humor aque1la tarde. Era su costumbre apagar el horno al ponerse el sol y sentarse á u puerta á saborear esa dulce laxitud que !.C iente después del uab.tjo en días calurosos, y ante de retirar ;i ~us operarios vaciaba con ello· algunas bote1las de cerve?.a ; pero aquella tarJe permane­ció en su Herrería hasta la hora de cenar, y se scnt() á la mesa ta­citurno. Su niujer. al ob · en~ úlo e decía: - ¿Qué tendrá? ...... ¿ Habrá n:cihiJo del rcgimi-:: nto algu­i 'a mala noticia que no quiere decirme? ..•.•• 'l'al ' ' ez esté enfermo uestro hijo mayor ....•. Y no atreviéndose á pregu'ntarle, e ocupaba en hacer callar á tres chiquilfos rubio~, que reían alrededor de la me a comiendo ·ina ensalada de crema v led;uga .. Por fin ei herrero ~ccha7,s en que su Cristian, . antes ~ aJí tarse~ en el cjércíto) estahá all í. á esa misma hora, reo-ando el jardincito* Mira el pozo ~ donde ·venía á llenar su •regadera5 en bh1sa, Jargc.> ·t:l -cabello, que Ic cortaror\ cuando ~ e hizo ZllíW01 . .• . _ De repente se estremece. La portada · ~el fÓ!1do • que da al ampo se ha abierto, los perros no. hah ladrado; sin embargo, el que acababa de entrar avanza arrimado á tá pared 'como un ladrón· )'. penetra en el colmenar... .. . . · . -:-- ¡ Buenos días, mam~ !.. _ _ Su hijo estaba ante elfa, turbado, avergonzada, balbuciente..­El miserable había regresado á su país con los otros, y hacía una ora que rondaba su casa, espiando, para· entrar, el momento en que su padre salie ·e. Ella quiere reprenderlo,- pero no puede ...... r~hacc tanto tiempo que no lo ve, que no lo abraza! Ademá-s, el Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETfN MILITAR le d':t tan buenas razones ...... Que no podía vivir lejos de ella, que la disciplina era cada vez más severa, que sus camaradas le decían <'prusiano" por su acento alsaciano . , ... Elfa lo cree todo, n() tiene más que a'irarlo para convencerse. Y corwersando entran en la casa; los chiquillos de azafranados cab~llos despiertan y acuden pr.:;suro os, descalzos y en camisa, á saludar al hermano grande. La madre insiste en darle de cenar, pero él no siente hambre, aunque sí mucha sed, y tomct mucha agua sobre la cerveza y aguardiente que na estado tomando en la cantina desde por la mañana . . Pero se oyen pasos. Es el herrero que regresa. ~~ristian, es tu padre. Pronto, ocúltate para que tenga tiempo de decirle, de explicarle ...... - Empuja á su hijo detrás de la estufa y se sienta á coset·, toda temblorosa ...... -Por desgracia, el fez del zuavo ha quedadu sobre la mesa, y es lo primero que Lory ve al entrar. La palidez de l:l m1drc, sa emoción .•..•. Lo ~omprende todo. . · -..-" Cristian está aquí , - dice con voz terrible, y descolgando el sable, con el ademán de un loco, se llrecipita hacia la estufa tras la que el zlJavo está oculto, lívido, fuera de sí, apoyándose en 1a pared para no caer de miedo. La madre se arroja entre lo· dos : -Lory, Lory! no lo rna~es! ...... Yo le escribí que volvie e, que lo necesitabas en el taller ..... . Se cuel;a de su brazo, se arrastra, gime. Los niños lloran llSUstados, desconociendo en la oscuridad de su cuarto aquellas vo­(: CS alteradas ,por la ernoclon y el furor ...... El herrero se detiene, y t~irando á ~u mujer le dice: -¡ Ah ! Tú le escribiste que: volviese ..... Entoncc - está bien, que vaya á 3costarsc. Mañana "eré lo <.pte deba hacerse. El $ueño de Cri t' an ha sido turb<·. do por horrorosas pesadillas; €uando despierta~ el sol está yá alto y penetra por fas ventanas de - u cuarto, el m1 ·mo que ocupó en su infanda:; en el taller se ti-a­baja, se oyen los golpes del marti11o contra l yunque y el ronquido ~ la f~-agua, Su madre está á la cabecera, lo na velado toda la ~wche, temiendo el fur'Or de su hom.bre. Est<:, tampoco se ha acos­- ado.; toda la noche ha vagado por la casa, suspirando, llorando, abriendo y cen:-a.ndo armarios, y por fin, penetra en el cuarto de su hijo, severo, vestido de viaje, con polainas, sombrero de anchas atas y bastón de montañez ; va derecho á la cama de su hijo. -Levántate. · El joven, turbado, comienza á vestir su uniforme. -El uniforme nó .••.. le dice ~u padre severamente. Y la madre temerosa dice : - Pero, amigo, no tiene otro. - Dále los míos ...... yá no los necesito. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 6& IWLETrN MILITAR ' 1 MientrJs ·s·u hij"_-, se viste, L:>ry d¡_,bla cuidaJo.;am.!llt::! el uní­f.:> ril1:, y h~.:h:> el p.1qu~te; e cúelg,t 'e-l 'e:>tu.::h_ ' de hita que con-· . 1 h . :.l~ 1 • ~ 1 1 • u ene a OJa ~ serv1c1.~ ...... . · --Ahora sa.lgamo ~ , dice, y lo ·~ tr'es se. dirigen, á la fragua si- Iencio3o 3. : . .' •• El flierLe ronca, tod'~ los operarios trab~jan, El jOo­v...: n, al ver aquel cobertizo en que habÍa pensado tántas veces, re­cuerda su niñez) cuando j¡Uga.ba entre la:; chisp~s df _la fragua, bri-: llantes en el po1 .vo 1 negro de! s~lo .••... Se en,ternece V' desea im­plorar el perdón. de s.u ~.dr~. ; pero encuentra su mirada inexora-ble. Pr;r fin el' herrero se · le . conducta, el comport miento bueno y apli ación o~· csalif.:nte de · qu " c .· hib~ la rccompcn ·a. Pero \•amo:; ,.\ asunto que nos ocu;­pa. E amin e mo ltr.> i~temJ adbppdo · por Ias- r.rincipales nacio­nes del munJo. Priincro, la riguro a antigiic4ad, y segui1do, las. acciones .ncritoria: en campaiia. Esta es lo órbi~a de que no dcJ:>e salirse. En la primera hay dos caminos para el ascens?, á oficial ~ pa"ar por las academias militares ó. por las e.cl!elas de cabo~ y sar­gentos ; pero e to oficiales que provienen de las academias y es­(. uda ' deh~n ' quedar cotr\0 oficiáles superi1umerarios, esperando las vacante.:; que o~a io : 1 ~ l.l a :1dgü.! J..d p:\ra oéupar el¡we · ro que por S ll g r .td) }es COrre p~a .le, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. L~ antigüedad debe ser aún más riguro. a entre los jefes. Cada grado que se confiere significa un en~pleo de alta importan­pa, y cuando el ~edio se lleva ~ ca~~ 1)0 se ve po,stcrg~do ningún 11\ilitar, salvo el ca__so de ql4~ su hoja de servicio.s J~o tenga to.da la. Hmpieza q4e acredita el buen comportar11ientj ~ S,iq e~bargo, es a~n más delicado el ascenso entre las clases. ~e trop(\ Er~ J~\.!e.str~~ pucb,los, tn que las l4c~as intestinas exigen1 ~a reco~pef1S(\ del ~~14aqo, deb,iera bu cars~ 'V' 111edio, que dé á co~. 11ocer el mérito, sin r.elajar e.l sistema de a_S;Cell¡sqs. P'\ra esto se es-, ab,lecer~ cruces ""'ilitares que satisfacer' }~ aspi~~ci~~n ~~ soldado y, que no dañan 1'\ antig4edad. Uno de los p,rif'11ero.s tr.atadistas tl).ilitares qice: "L,a as,Jira­f. ÍÓn del militar consiste e.q el (~ndado orgullo de exhib,ir el premio, ~e su conducta. Q .uién s,a~e q4é le cause ""ayores s'\tis.fac<:ionest. ~i llevar el pecho cubierto de ~edallas, que despiden a~n el olor de. la p,ólvora y que a~reditan el valor, el h~.roísr~w. X la l~altad, ó con-: ~ündir · e co,n to,dos lo,s dem,ás que Ile,' an el g.al6nl. que acusad_ i_e~po de servicio, per.o no ~lee solyes a.Jir 1" ~c.cl ~n. 111¡eritoria que. ocasionó la reconwensa." Y- en efecto, hay much~' imo 3 Cbierno adopte la invención. Si a~í fuere,. d Ejército inglés 1reqdrá la bala t~ás tetTI:il?Je del mundo. ]APON MAIUNA.-El Gobrerno jap~JléS acaba de orden~~! la cons­.' trucción e11 f¡.:ancia, de un crucyl:O. ~~orazado de 9,435 ~on~ladas, 'cuyo armamen~ s.e' con\pondr.á de 4 caño.nes de 20 cen.t~metros tnstalados par p.ares. 6r' dos. ~rres. aeoi,Qza~s.,. & cañ,wws d~ ~5 cen- ;, í Djl¡Ctros, 24 piezas cJie. 7 y y1 47 mi ir metroS: y 4 tubos fanz.a-torpedos. La co,raza tendrá ~6 centíme'tros de espesor. Las dos máquinas desarrollarán una fuerza de 17,ooo caba­~ los, con velocidad de 20 nudos. Continúa, pues, el desarrollo de la marina japonesa obede­~ iendo á un plan que sin duda le dará la primacía en los mares del Oriente, si se tiene en cuenta que aca,b,a de J¡ecibjr ~al'f.\biét:~ dos a.corazados m.ás de I 2-,0DC t<>nela.d~s y 1·&> n ud'os y 5 barco' J:TI.uy ~odcrosos,. q.ue 1)0, tienen. ~iyal e . .t:l lo~ maxes de la C.l,lina. · LO QUE C\:J!ESTA LA GU~ER R.~~ , E·n' nuestra época, cuando. ta.n á menudo . e habla d,.}a guerra y. de sus aprestos, no carece de interés señaJall' lo ~ue cuesta. . vanws á dar. un resumen somero de. lo, q.ue l . n costado las gu,erras de los últimos años. " E .a correspondenci.a. científt,c~ de Ilerlín publica una estadís-- ~~a levantada en Inglaterra. L.a guer~a de s~cesión., d~ 1,861 á r8!>5, co tó á los Estado \Jjnidos, la ~u~a in,cre~ble de:. diez m~lla¡.:e ~ de dollar , y 803,000 ~pm,bres. En esta guerra fratricida los Estados Unidos del Norte t¡'f!rdieron 303,000 soldados, y-los- del Sur, 500,000. Vjiene, en seguid'il, la gue,rra franco-alemana, que costó á ~ran,cia la. enorme suma· de 6-.32o,ooo marcos, más una indemni­zación de guerra de cinco millares de francos. 'Francia perdió 29-J,o~~ hombres, de ellos 13,328. en Gravelotte, en donde los alemanes tuvieron 4,90~ hombres muertos. E~tas pérdidas de hombres son las más costosas desde la gu'!­rra de Crimea. L:1 guerra de los españoles en Cuba costaba yá, luce dos años, óoo millones de marco á España ; hace un año se e timó que esta potencia invertía 7oo,ooo marcos por día para sos- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. tener los JOJ,OO) hombres que tiene en la Isla. En esta suma e~.: t~n comprendidos ld'S gastos para la llofa de guerra. De aquef tiempo á la fecha las fuerzas españolas terrestres y marítimas se han aumentado en mucho, y además la destrucción de las quintas y plantaciones de Cuna ha hecho élevar de tal suerte los precios~ que no hay engaño al afirmar que los gastos de España son toda_. vía mucho mayores. . No se sabe el número de nombre qúe han ~ucumbido ; perrl debe ser considera ole, sin hablar de 1~ q LÍe. vuelven estropeados 6' con la salud perdida; El temor de las familias .españolas de ver pal,tÍr á sus hijos para las éorriars:as pantanosa~ de Cuba., ha sido tan grande, que el Ministro del Tesoro, ha podido reunir una suma de tres millones de marcos, con Jo que se ha pagado por exonera­ciones militares. En Espaíia, el precio de reemplazo es de 1J2od marcos. Durante la guerra de Crim~a de I 8 54 á I 8 55, Inglaterra< perdió en cifras fedondas, un n1íllar 40o',ooo' marcos, y 7 5,ood hombres. El 12 por 100 murieron combatiendo y el 88 por IOC5 en los hospitales. La guerra de Italia de 18 59 costó 45,000 hombres y 4o,ood la de 1 g6~. La insurrección de las Indias en rB-57 y la' guerra de la Chr.: na en z86o, 52,000 hombres. . En las guerras del Afghanistán (.1 878 á 1 88o}, del Aululand (í87q); del Transvaal. (r8~h)~ de Egipto, (1882), del Sudán, (r885; y de Birmania ( 1 8~ 5), Inglaterra perdió 6o,ooo hombres. La guerra chino-japonesa de 1894 hizo 25,000 víctimas;; fa lista de los franceses muertos en Madagascar, tan larga yá, aún: no está terminada,.. Y si se añaden las pérdidas sufridas en Cubá; esultará un total aterrado~, al cuál hay que agre¿;a'r también d número de muertos entre lo que no han peleado. El misionero Amencano Cyr~s Hámlim;qué' vive actualincnhf en Turquía, refiere que· desptiés efe la guerra turco-rusa de 1877 e sacaron más de mi1 ca'd'á veres de niños de solo un río, sin con .. · tar los animales muertos, caballos mulas y camellos. En la guerra del Suclán; tan sólo en 188 5, el ejército inglés' perdió 4,0J:) camellos; si ~e calcula el gasto corriente-., de manten~ ción de los ejércitos europeos, se llega á contar nada más qué para el año de 1896-97, la suma de 4 millafes, 24-5 millones d muro. _ Rusia es la que mas gas fa ¡)or' aíio en su ejército ( 1,032. 7 45,400} marcos ; viene en seguida Inglaterra con j66.68o,ooo mar"cos y el presupuesto del año entrante probablemente se aumentará err l' 1 o millones de r11arcos. Francia ocupa el tercer lugar y muéstrase orgullosa en gastaf por al10 74-0 millone de t1 arco" para ~us cj<:rcitos én tierra cE' . \ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 72 BOLE rfN MILITAR agua. Los gásfds diiÚtates anuales de Alemar ·a son 530.718,ooo marcos. Los de Austria, de J56·340)ooo; y los de Italia, de 263.39ó;8oo mal-cos: , Según este irlfdrrtie Sen ict es ht rrlás ttfortunada, p'ues su irt1- puesto de 1896 á gy, t1tJ fue siho de 4·912,ooo mattos: Estas cifras son elocuentes. Añaditemos que en 1874 las seis grandes potenci1s europeas g~staron nada más que en material de guerra }' en expediciones; la codiciable suma de 1 ,92o.ooo,ooo, de marcos. Diez años más tarde, en 1884, los gasto1 de las mismas po­tencias alcanzaban yá á la: eNorme surHa de 3 millares de fraNcos: ---···~·-·---- fiprr ALI:o~ "rENE RIFE;, NUMERO s . .ó tftrf:tACfO ' 1 • ¡ • 1 • • : 1 1 : • ' • , 1 ' l ,. d Cuadro de Conducta y scrvtcJO ~e Ofictalcs del cxprcsaao; durante el mes de Enero próximo pa ado. S'e di:stingtticrotl oor su conducta notable lo. siguientes sci\·cr: es Ofitiale~ ~ . . l , . eAPtr~N ,ua'I'l Lucas JiméfH::z: José P\ Rivera: Rob~rto Gallntlo: Indalecio' Qtfzmán: TENÍENTE Jtenjamfn L'ópéi. E'u~~~~~~o Mar_¡'ño: Beltsáhó Rodngucz: Luis F: Copct~: Sun~rENIENTE Higinio Silva: Nicolás Poi1rón': Juan B. Camatg ,:· Antonio Rodríguez.· Bogotá, F cbrero 5 de 1898. El 2. 0 Jcre, jEsús RIVERA.' El ¡.cr Jefe, HABACUC BEI.TR.\~. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año II N. 43

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año II N. 42

Por: | Fecha: 05/02/1898

.l h Il llogota, }~cÜ'tero .) de l ' '.l8. BOLETIN MILITAR ____... __ _ ORGANO DEL MINISTERIO DE GUERRA V DEL EJÉRCt~• ___..... ___ _ Director., .. u .. Ej A N DRO P'OSA9A .. s~n cflab~rad~res natns tk ~ste periódictJ, t.Jdlj l~s Jef~ y Oficiales tkl Ejército ie la R-epiblica. LECTURAS DE HISTORIA PATRIA Cuan1o el Coronel Ba~ilio García, encargado de la de­fensa de Pasto.., tuvo aviso de que los patriotas habían Jo­grado atravesar el río, venciendo así la primera dificult.-d' seria que el t~rreno les presentaba para acercarse á ntedir sus arn as con las del enemigo, determinó con el Jefe pa.s­tuso Ramón Zambrano, salir de la cittdad y .-vanzar hasta Arattd~t-una. ó dos leglias distante, y y á en Jos repechos que forma la cordillera por donde serpea el camino,-pero sabe­dor alli de que aún. demoraban los patriotas, tornó al Jugar, en donde yá el Obispo Jim "' nez.. de Padilla con vehementes • prédicas, había logrado irritar los ánim.os de suyo exaltadGS · y belicosos de Jos pastusos. 'stos acudieron á empuñar Jas . armas por su propia cuenta, por lo que le fue fácil á García reunirlos y ordenar cuanto necesitaba para ·1 combate~ Gar­cía regresó al campan ento el n ismo día condttciendo dos­cientos cincuenta S''lldados veteranos y s "isci ·ntos volunta­rios, á situarse c:.n el paso de la quebrada de Jcnoy, punto obligado de tránsito para los patriutas á tres leguas de dis .... . tancia de Pasto. El 2 de F ehrero de 1 8 2 1, á la una de Iá tarde, la van­guardia de los patriotas, compuesta de Jos guías de Apure y del valeroso batallón Albión atacó las guerrillas destaca.- · Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR das en observación de sus n1ovimientos, las que se replega­ron después de contestar las primeras descargas, al sitio de defensa escogido por los realistas. Dominaban éstos con fuegos cruz.ados el camino de la quebrada. A pesar de ocu­par posiciones ven tajosísimas, defendidas por el frente é Í9- ílanqueables, los patriob.s se empeñaron durante cuatro ho­ras seguidas en abalanzarse con arrojo temerario sobre sus enemigos. Pero los pastusos peleaban con no n1enos bra vu­ra, y con1o hombres avezados al exterminio y á Ja matanza, de modo que las empinadas rocas quedaron sembradas de ca- .dáveres de soldados patriotas, una gran parte de súbditos ingleses, que formaban el bien disciplinado batallón Albíón. Cuando los patriotas e-n1prendíeron la retirada habfan perdirto dosci.!ntos hon1bres n1uertos, entre ellos veinte Ofi­ciales ; cie!1 prisioneros y todo el equipo y n1aterial de guerra. Los pastusos no pudieron perseguirlos inn1ediata­n1ente porque no tenían caballería, así, los patriotas, repasa­ron sin zozobra el correntoso J uanan1bú y aún se pusieron á salvo de las acometidas de ]as guerrillas de PatÍa, merced á la oportuna 11~gada de los con1isionados que venían á anunciar un arn1isticio, de parte del General Bolívar. Los patriotas establecieron su Cuartel general en el pueblo del Trapiche, á donde lleg6 el Generar ucre, nonl­brado Jefe de ese Ej ~ rcito, reducido á quinientos ochenta y seis hombres, armados de sólo trescientos cartorce fusiles. En Pasto la idea del arm.isticio era rechazada por u.na­nin1idad, y los encargados de proponerlo, estuvieron á pun­to de pagar con la vida la propuesta. Merced á la int~rpo­sición del Jefe realista y del Obispo del lugar se aceptó al fin la tregua, fijando con1o linea divisoria el curso del rio Mayo. Sucre se propuso dirigir frecuentes y e:>..~resívas comu­nicaciones á los Jefes realistas, y aun al n1isr»o Obispo de Popayán, en térnúnos al~amente conciliadores, lo que le atrajo an1igos y d desn1ayara41 los soJdados en la empresa acometida .. El Coronel realista Basilio García aiecóonaba á sus gentes en el sistema de guerra q.t!.e deblíc1.n oponer á ]a inva­~ ión del Libet:tador. Consis~ía en d tántas veces emplcadc.). ~n esos. d~s~rtos )~ abr,uptos camino~; sustr.ayendQ todos lo$ ganados y caballerías que: pu,di<;ran aprovechar lo patriot~, para lo cual debían quc_m~r todas bs hacienda. del tránsito,. ·rambién había hecho Jev~ntat: t~i,nch~r~.s en las garganta~ ~d JuanamblÍ, y obtenido toda clase dt! auxilios de ~itcv, Las fuerzas del Li;bertador partieron de Popayán en ~res coJu.mnas, el 81 de Marzp de 1822, y se reunierot) en la _.t\lpujarra, á tres jornada~ del río Ju.anam.bú .. · En tan largo trayecto el ejército patt:iota vio. dismi~ ?;J.l:lídas sus {uerz.as e p. n ·Í 1 h01nhres, que quedaron enfermos n varios J.Ugares dul cami .no. De este modo el General Bo : .tivar, al apro)\imarsc á PastQ, apenas contaba dos mil ~oldados. ... · El 2+ de Marzo de 1 3 2 2 atravesó el ejército el J ua~ ~p~p~t., ~or un paso q:ue dlba vado ha.cia la e treq~idad d Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ROLETÍN MILITAk la hacienda del Peño!, pues el General Bolívar había dejado el can1ino principal que lleva á Pasto, _á fin de que no lo atajaran las fortificaciones del enen1igo y pensaba. tratar de atravesar el correntoso Guáitara y adueñarse del valle de Pasto. Cuando las tropas estuviet·on enfrente de las 01;1las del Guáitara, Bolívar n1Ísn1o avanzó á reconocer el terreno. El río, encajonado entre alta~ rocas, no daba paso sino por Jos puentes de V eracruz y r--acuanquer, situados n1ás arriba del sitio ocupado por los patriotas. Dirigiéronse éstos á buscar el paso por el prin1ero y encontraron que lqs realistas ha­bían destruído el puente y se encontraban apostados en ac-titud an1enaz.ante. . Entonces se encan1inaron los patriotas al puéblo de Yacuanquer. Por aquella. vía · podian pasar el Guáitara por el puente, ó atacar á Pasto por el Sur. Los pat1·iotas 11egaron cl6 de Abril de 1822 á orillas de la profunda quebrada de Consacá, y en la tarde del n1ismo dia pasaron al lado opuesto á reconocer el can1po una par­te del Batallón Bogotá, al n1ando del Con1andante Joaquín París, y el Coronel Barreto y su tropa de caballería-: El mismo Bolívar practicó un reconocin1icnto antes de deci­dirse á dar Ja batalla. Los ¡·ealistas se habían p:1rapetado tras de una profun­da cañada, que s r- Jo daha paso P,Or un puente que donlÍna­ban de todos lados con sus fuegos~ El centro lo defenaía un espeso bosque del cual habían desprendido n1uchos ár­boles que hacían n1ás dificultoso el arribo hasta su . línea de defensa-- por el flanco izquierdo de su can1po de batalla co­rría el Guáitara y por la ierecha las avanzadas reali ta~ te­nían con1o ap.oyo inflanq ueable elevadas rocas del volcán de Pasto .. El día 7 de 1\hriJ de I g2 2 se Jibró la batalla de Bonl­bon. á. ó Cariaco. Bolívar dio al Gent.:ral Vald~s la orlen de atac~11· la izquierda del enen~igo con el Bata1Iün Hií1e .. Los Batallo­nes Bogotá y Vargas y dos c.scuadroncs de caballería, al n1ando del General Pedro LéC:.n 1~orres acornete ·ían la de­recha y el centro .. El General 'forres con una co1llmna de seiscientos Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN WflLITAJl :hombres buscó el flanco derecho del ent!n1igo para cnmen­zar el ataque, pero persuadido de que por ese lado no po­día -abrirse yaso1 avanzó á buscar eJ centro. Pretendía atra­vesar la honda cañada de Consacá: Jos realistas le contenían oon un fuego incesante y mortífero, causando horribles daños en las filas patriotas, especialmente con los disparos de su 3rtillería. El desastre fue tal, que media hora bastó para inutilizar el valeroso empuje de los soláados dd Bogotá y ·del Vargas: el suelo se cubrió de muertos y de heridos. En tanto e} General Valdés y sus soldados hacían inauditos esfuerzos por escalar las puntiagudas rocas que les impedian llegar á enfrentars~ con d enemigo. Al fin logra­ron situarse al alcanc~ de cuatro Con1pañías del Batallón Ara­gón, les acometieron denodadamente, á la bayoneta, y lo-graron hacerlas retroceder en desorden. . Cerca del anochecer, el l .ibertador pudo darse cuenta -de que el enemigo, n1erced al impetuoso ataque del Rifles, .estaba cortado, y ordenó que el BataiJón Vencedor pene­tráse por el centro á atacar las trincheras realistas, con el fin de in1pedir que reforzaran la columna dispersa del Ara­gón. La orden del Jefe se cumplió sin vacilar, y en media hor:a perecieron como ochenta valerosos soldados patriotas, ;11jn lpg~ar ptnetrar en el campo contrario. En tanto dos Compañías mas del Aragón atacaban al :Rifles, sin poder contener tampoco el ardor de Jos soldados patriotas, quienes, por último, coronaron la inexpugnable posición ocupada por los realista~. Cuando yá la victoria pareció decidirse por los patrio­tas, era de noche, y aunque Ja luna alumbraba en el horizon­te, no se arriesgaron sobre un terreno lleno de precipicios que no conocían. Los realistas viéronse obligados á alzar e1 campo á ]as dos de la mañana, ordenando su rdirada el Jefe de Estado Mayor Panta1eón del Hierro. · Según los partes de esta batalla , el ejército patriota tuvo ciento setenta y cuatro muertos y trescientos cincuen­ta y siet~ heridos, y l,os realistas contaron entre nntertos, heridos y dispersos cerca de doscientos cincuenta hombres# (Continuará). Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. HOLETfN MJLITAR 33 MINISTERIO DE GUERRA INFORME QJE EL INSPECTOR DE LA GUARNJCJON, PRESENTA AL MINISTERIO I>l! CUEil.RA Y A LA INSPECCIÓN GENERAL DEL EJÉRCITO. Corr.o oportunamente avisé al Ministerio de Guerra, á fines del mes de Abril último, por orden del señor General Casabianca, Comi­sionado especial del Ministerio, siguió el señor General Gaitán á Chiriquí en cumplimiento de una ccmisión, y el suscrito quedó encargado de la Comandancia General, en su calidad de Jmpector de Guarnic=ón. El señor General Gaitán regresó el día 11 y se encargó nue\amentc d~ la Comandaucia el día 1 z. Desde cl .mes de Mayo empezó á desarrollarse en este puerto la epidemia de la fiebre amarilla, importada sin duda de Guayaquil, y tu­vimos la pena de perder micmbrcs importantes de la Guarnición entre ellos el valeroso é inteligente Sargento Mayor Marco A. Hernánde7., generalmente sentido por las cualidades recomendables que lo dis­tinguían. También tuvimos la pena de perder al distinguido literató D. Francisco de P. Carrasquilla, Ayudante de la Comandancia General de esta Jefatura Militar, quien desempeñaba una comisión en esa capital ; y al benemérito señor D. Manrel J. Diez, nuestro Auditor de Guerra. Después de esa · graves novedades nada de particulu ha ocurrido en la Guarnición, y mi informe tiene que reducir~e á dar cuenta al Mi­nisterio de Guerra y ¡¡as de combate y escuela de gue~;ra. Para lo pt:i01cros se emplea Iff táctica americana v)gente; pa-.:a ct segundo los últi.u1os rcglaJ!1entos cu­' opcos, consistentes <;n ft_gu~a~ con varios blacc¡:os una cadena de tirado­res, ya en pie, de rodillas ó en t~cr¡;a. Los resultados alcanzados en este; ramo de la instrucción han si'do notables, habiendo llegado hasta d 30 pot Joo en salvas d.: tres cartuchos. Las maniobras de combate se hacen también según los últimos rt:­g_ lamentos europeos, para Gllo se emplean extra<;tos de varias obras y t.a ~~e tic a ~ranc~sa traducida por el <;oroncl V ergara y V el as~ o. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR La escuela de guerra se divide en dos clases, la primera dirigida por el Director ó por el segundo Jefe, para los Oficiales, de las 7 á las 8 p. m., y la segunda bajo la dirección de un Capitán para las clases, de l2 á 2. p. m.; en la segunda se repite lo que se ha estudiado en la pri­lnera. A las 3 p. m. se da instrucción de artillería á toda la tropa que sabe leer y escribir; esta instn.cción está confiada al Teniente Esteban Huer­tas. El resultado es satisfactorio, pues recibe la instrucción más de la mitad del personal. A las 7 p m. se hace instrucción á la tropa de carretilla del mane­jo de armas, toques de corneta, Código Militar, servicio de campaña, reconocimientos. Esta la preside el Capitán de turno, ayudado por los SJrg'cn tos primeros. El estado general de la instrucción del Batallón es satisfactorio, pues debe tenerse en cuenta que hay 425 plazas que principiaron los servicios hace dos años, y que durante ese tiempo se ha hecho el servi­cio de vigilancia en las secciones de la línea del Canal, donde no ha sido fácil hacer la instrurción debida." He transcrito casi todo el informe del sefior Coronel primer Jefe del Batallón, para que, tanto Su Señoría el señor Ministro de Guerra, l:omo el sefior Inspector General, aprecien debidamente los trabajos de la fuerza que hace la guarnición en el Istmo. El equipo del Batallón está en buen estado, no ha habido necesidad de hacer descuentos por pérdida de material, y los haberes se pagan con toda exactitud y regularidad. GUARNICIONES La Compañía del Canal cnnvjno úldmamente en que se recrnpla · zara la guarnición de Culebra en la línea, por policiales, y esperamos que se haga lo mismo con la de las CaJCadtJJ. Esta medida será benéfica para la salud y la moralidad de la tropa. En ]a guarnición de Colón no ha habido novedad. En el incendio que destruyó parte de e~a ciudad en el mes de Junio último, la guarni- ' ción ayudó eficazmente rema de Gobierno. El Virrey y los Oidores creyeron entonces conveniente examinar cuáles fueran las opiniones de los hombres in n u yen tes de la capital del Virreinato, y reunieron con este objero, en una de las noches del mes de Septiembre de aquel aí1o, junto con los miembros del Cabildo, á todas las per onas que estimaron conveniente. La reu- . niói1 se verificó en el Pal.1cio del Virrey, doblándose la guardia y dando orden para que, en todos los cuartele , e mantuviera la tropa sobre las armas. Gutiérrez, como Procurador General, fue uno de los invitados, y á pes,u· de todo aq•1el aparato, e cogitado para inti­midar, expresó su opinión con la mayor libertad y con toda la fir­meza de un-republicano. El Virrey y los Oidores consiguieron su objeto: se enteraron · del modo de pensar de cada uno, y tildando á los que abrigaban ciertas opiniones, y contrariab.1n su absolutismo, se cuidaron bien de no hacer lo que ellos les propusieron. T'erminado lo de Quito por medio de las armas, y emnleando allá el t~rror, quisieron de este modJ continuar gobernando. La agitación contra el Gobierno, en lugar de calmar, fue aumentándose en el año de I 8 ro, el Virrey y Oidore irritados empezaron á emplear acá tamb1én el terror, reduciendo á pri ión algunas personas, principalmente eclesiá ticos, per iguiendo á otras, y haciendo que, ca u as como la de Rosillo y CaJcna, e terminaran brevemente de un modo alarmante, disponiendo que se les fusilara en Casanare y que las cabezas e remitieran á Bogotá, como para ostentar su poder y autoridad, y contener a í cutuJH:t.'i Guticrrcz. cou cmcjante orden de co~a~, qué · ustituia un Gobierno de hecho <í uno de derecho, y que rodía Jifl.cultar mucho el cst:.lb!ccimiento de ua gobierno general, que. pudiera representar <Í la 1 u e va Granada, y' \)Onerla en e tado de completa defensa cJ:1 rc~pecto á los espaí1ules, que poc to:!as par­((: amcna~ahan y~1, s<: sc:paró del s~nic{o público. Pero conocien­do Nariiío u mérito y ,·alor, á pe ar de aber que 110 le er,t afecto; le empleó iempre en comisione· importantes, como la de vigilan..: cia que el mismo Gutierrez. organiz<), y que fue de mucha utili..: (latl para la a usa publica, ·epar:índo · e por ella á los desafectos, de manera que, in imponcr~el~- grave· castigoS; se les contuvo; ,; como la de tratar con el General Bara ra v omi -iünado.<> del Con­grc o que venían con él en Enero Jel aít~ de 1812, <.¡uc dc.scm­peii{) con toda probidad, y d..: 111ancra que ariiíú quedó ati:;fedio, -.Hm cuando ac¡uello á nada se pre taron. Prisionero Nariiw de los e~pailole ·, el que á su nombre e tu­vo gobcrnalldo como Dictador, e empeiió en mantcuer á Cundina­marca independiente de las dc:más Provincia , haciendo equi\'O· (·adamente lo que de·eaban los desafectos, principalmente españo­le:., d · ech<) toda propue ta de uJJÍÚn. Guticnez uo c:;taba por tan errada política, y atrayéndose por e to su animadvt::I"'Íún, no tuvo inconveniente en ponerlo pre~o, y formarle causa por el contenido de una carta, que e crita por el ··eíior Ca tillo al misr11o Gutiérrez desde ·.~~'unja, había caído en manos del St~prcmo l\1agistrado : pero él e arrepintió de hal.er Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. , BOLETfN MILITAR tomado esta providencia, por el disgusto que ella causó, y al cabo de un m~s de prisión, tuvo que mandar ponerlo en libertad, en 22 de Noviembre de 18r4. Apenas había sucedido esto, cuando se presentaron las tropas d:! la Unión, al frente de Bogotá, y mandándolas el General Bo- . lívar, to:naron la ciudad. Quedó entonces destruido ese Gobierno anómalo, que sin preveer el mal de la Provincia y de la Nueva Granada en general, se oponía á la unión y á la común defensa ; y tra ladándose á Bogotá el Congreso decretó el estableciTT'ien­to de un Tribunal para los negocios judiciales de la Federación, autorizándo~o para que él mismo se organizara. Gutiérrez fue nom­hrado Ministro; desempeñó como Presidente esta función extraor­clinaria; y el reglamento orgánico que él reda:tó, mereció la aproblción de aquel cuerpo, é inmediatamente se ptoso en eje-cución. - Llegó el fu1.esto <.ño de 1816. Al ·aproximarse los expedicio­narios, los tribunales se pusieron en receso, }' la Alta Corre F ede­ral desapareció desde Febrero. Concluyó entonces Gutiérrez las (unciones públicas, y no pudiendo emigrar, tuvo que hacer lo que otros patriotas eminentes hicieron ; entregarse á la Providencia, y esperar tranquihtmente lo que ella dispusiera de su suerte. El día 6 de Mayo, habiendo marchado antes para el Sur el Presidente Madrid con la poca fuerza que ha')ía quedado á su dis­posición, y seguídole Se~ ·iez, con la que mandaba, para los Llano~, entró el G·eneral Latorrc á Bogotá, que haHú quieta y tranquila . .1 or algunos Jías mientras él estuvo aquí, naJa se hizo; pero á la venida de Morillo y Enrile todo vari6 de aspecto, empezando en­tonces la persecución que por muchos meses continuó, y en la que perecicTon los hombres más esclarecido~ del país. Gutiérrez fue tmo de los primeros presos, como fue también una de las primeras víctimas de la ferocidad española ; y habiendo escrito el señor José María ArrubJa, que estaba también preso, y después le sigui~ en d patíbulo, cuanto sucedió á Gutiérrez desde que fue reducido á pri~~ón., copiaremos la r~Iación que aGuél dirigió al eñor Jo é anz de Santarnaría, otro d~ lo pre os, porque ella contiene por­Jnenores bien dignos de pasar á la po tcridad. "Se le condujo á la Cárcel de Corte, dice Arrublas, dos días tlespués que á mí. Eramos siete, los que estábamos en calabozo estrecho, comiendo en el suelo, é insultados por los centinelas que guardaban las puertas. El día que menos se pensaba nos separaron ~e estos amigos, y á la mitad del día nos condujeron en medio de una grande tscolta al Colegio de Santo Tomás (el Rosario) donde vivimo también juntos veinte .días. De allí nos sacaron á igual lwra, lloviendo fuertemente, para el Con vento de la 1'ercera, don­de la casualidad ó más bien nuestro hado, que hasta entonces no •nos era en absoluto funesto, nos reunió en un cuarto. ¡ Oh mo- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 44 BOLETÍN ~~ 1 LITAR VARIEDADES VALOR IJZ U:N SOLDADO P'REMIADO POR. NAPOLEÓ~ Allá en el aiío de 1809, el nÚn\(!r.v 1 z. de línea dd cjér.óto f¡;ancé~ tstaba de guarní.ción en Strasburg:O; habla en él. un Sargento llamado Pedro Pitoís, de esa porción medío salvaje y m:edio civilf.zada de la Bor:-­goña, lfamad'a Mon:an, r. á q.uien SUJ camaradas habían . puesto 1'rnga­trttdo. Valrcnte en Ja C':ttensión de la palabra, sí.empre el primero y d último en hacer fuego: era , ~()7. común en cT rcgi'míento que no gustab!! :.ino del olor de la ' pólvora y del si1bído de Tas balat:~. Quierres fe habfall l'Ísto en c.l camp-o de batal'la les~ ajes· ccmcllantcs. la patilla crizí.lda y fa! nariz abicrt:a, precipitarse i.tlH doll'C!c la pcFca era más reñida,. decían qu-e pata 1"ragrurtuh era t;~ baile t.na 'batalla. ·• Cierto día se le puso á nuestro ami-go Pecho, emiar á stl> COYonci wna carta pidiendo Iiccncra par.a rt: á asi.sti.r á su 'madre que se hallaba:. gravemente cnferm« •. agregaba que s.u.padre 7 de set€nta y ocho años y á c.le edad, y además paralítico7 no podí-a <.:uidar élc cHa en J.o abwluto;. prometiendo que volv~rfa á sus band<::ras lq.égo q,u~ a'l.n~l~a se restar 'blccicse. Con-ro d rcgimí-cnto csr~r:::rsc de un tpom~nto á' ot o la orden d'a: salir :t la campai'la, cf Coroncf hi.zo t~c:lponder :í P~toís qu~ no contar~ ~on licencia absofuta ni limitada. Pi:roi· no rct)lícó. Quin( e días Jc. pué• .env:6 otra carta a\ isand'o al Coronel q.uc su· madrC" había muerw, con e sentimiento efe no d al fin, ella, que era una s:mta y valiente mujer, cambió todas mis r '_,o luciones -" Pcdr<', es preciso que marches, me dijo, yo lo quiero."- Yo me arrodillé, y le dije :-"madre, marcharé."-"Pedro, continuó ella, tú, gracias á Dios, has sido un buen hijo; mas no son éslcs los únicos deberes que el" hombre tiene que cumplir; todo ciudadano se debe á su patria, ella te llama, obedéccla. Vas á ser soldado; desde este momento tu vida yá no te pertenece, ella es de tu patria: si Stb intereses la reclaman, no hay que vacilar. Si Dios quisiera que tú murieras antes cJue yo, te lloraría con todo mi corazón, pero diría Dios me lo dio, Dios me lo quitó, ¡ben~ dito sea su santo nomhre ! é, hijo mío, y si me amas, cumple tu de .... ber."-Ah! las palabras de esa santa, quedaron grabada. en mi memoria; cumple tu deber, me dijo. Pues el deber de un soldado es la obediencia en todo, y yo siempre he obedecido, es caminar ?empre dreeeho al trü ... vés del peligro~ sin vacilar, sin reflexionar.- I"os que .me veían marchar así, delante de las balas, n1e decían : '•V cd ahí un valiente!" Mejor. hubieran dícho: '•¡Ved á un hijo que ama á Sil madre!'" Un día· recibí carta por la guc supe que ella estaba enferma. ¡Po-· bre madre mía! Quise ir á \'erla, pedí licencia1 se m~ negó, entonce me acordé de sus últimas palabras. ~s¡ me amas cumple tu deber" }" n1e resigné. ~oco después supe que había muerto.-:-· ¡Ah! desde enton­ces perdí el juicio y quise á toda costa vol ver á donde mi madre acabad ba de morir! l·oy á decíroslo; y pues que tenéis una madre,. qne ella os-amar vos la amáis, me comprenderéis. ___ .• Nosotros, la gente del mordn, somos hombres sencillos y crédt\'­los; no tenemos ni la instrucción ni la ciencia de las ciudades, sino nuestras creencias, que los de la ciudad llaman supersticiones. ¡Nada importa una palabra! Supersticiones ó creencias1 las tenemos y b!~n hábil scrfa quien cons;guícra quitárnoslas de ra cabeza. Una de esa' creencias y conlJUC estamos mejor hallados, es la que atribuye á 1a pri­mera flor que se abre sobre la tierra de nn sepulcro, la virtud de que el que la corta queda seguro de no olvidar nunca <Í los muertos, ni ser 'ja~ más olvidado de ellos. ¡Idea querida, creencia consoladora! Con ella nada tiene la m uertc de horroroso, porque la muerte, sin el olvido, no es nHÍ.s que un dulce sueño, un descanso después de la grandes fatigas de la vida .... Pues esa flor, yo la qui ~ e ver nacer, la quise cortar, y partí ..•• Después de diez días de una marcha penosa llegué al s_pulcro materno. La tierra aún parecía frescamente escarvada y vuelta á aplanar; ningu­na flor aparecía. Aguardé: seis emanas se pa a ron, hasta que á los pri­meros rayos de un bello día vi abrirse una florecita de un azul celeste
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año II N. 42

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año II N. 46 y 47

Por: | Fecha: 19/03/1898

Bogo~, Marzo 19 de 1 93. Númoros iG y 47 ... BOLETIN MILITAR --··---- ORGANO DEL MINISTERIO DE GUERRA Y DEL EJÉRCI O --···~-- Director, ALEJANDRO POsADA. Son colaboradores natos de este periódico, todos los Jefi.r "1 Oficiales del Ejército de la República. DECRETO NÚMERO 153 DE 1897 (31 DE MARzo), orgánico de la Contabilidad militar. (CONTINUACIÓN) CAPÍTULO II ALUNBltADO Artículo 156. Señálanse las siguientes cantidades para gastos de alumbrado para los Cuerpos del Ejército: Para cada Comandancia de Batallón ó medio Batallón, cuatro pesos mensuales; Para cada Mayoría de Batallón ó medio Batallón, cinco pesos mensuales; Para cada Compañía suelta, doce pesos mensuales; . Para cada Compañía de Batallón ó Escuadrón, diez pesos mensuales; Para cada Banda de música, ocho pesos mensuales; Para las guardias de la Plaza de la capital, cuarenta pesos men­suales; y Para las guardias de las Plazas de fuera de la capital, seis pe­os mensuales cada una. CAPÍTULO III JABÓN Artículo 157. Señálase la cantidad de veinte centavos por pla , za, mensualmente, para la compra del jabón que se consuma en e lavado del equipo de la tropa. Queda suprimido el gasto de alpargatas para la mismao Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 106 BOLETÍN MILITAR CAPÍTULO IV AGUA Artículo 158. Señálase la suma de diez pesos mensuales por cala Compañía, para el gasto de agua, en las guarniciones de Pa­namá, Santa Marta, Riohacha, San Juan de Córdoba y el Depar­tamento de Santander. CAPÍTULO V FRANQUICIA TELEGilÁFICA Artículo I 59· Gozarán de franquicia telegráfica, para los asuntos del servicio, los Comandantes Generales y Jefes de Estado Mayor del Ejército, División, Columna ó Brigada, los Jefes Mili­tares de los Departamentos, los Inspectores, el Funcionario de Ins­trucción, los Jefes de Batallón,. medi0 Batallón ó Compañía suel­ta, los Guardaparques, los Auditores, los Habilitados, el Proveedor general del Ejército, los Comandantes de escoltas y de guarnición y el Tesorero del Montepío lV1ilitar. Artículo 160. Prohíbese emplear en los partes telegráficos, mayor núme.ro de palabras de aquel que sea indispensable para la claridad. Art. 161. Suprímense los partes diarios acerca de las noveda­des en el personal de los Cuerpos, cuando éstas no hayan tenido lugar, en cuyo caso queda insubsistente el ú !timo aviso recibido. TÍTULO VII MARINA DE GUERRA CAPÍTULO f DB LAS CUENTAS, GASTOS Y COMPROBANTES Sección I .a De las cuentas Artículo 162. La cuenta de los buques al servicio de la Ma­rina de Guerra de la República, se llevará por el sistema de Cargo y Data. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETI N MILITAR 107 Artículo 163. En cada buque se llevarán los siguientes libros: El de Inventarios, en el cual se abrirán cuatro capítulos, que serán: el de múebies, para anotar los de cámara y oficinas; el de he­rramientas, para todo lo que se refiera á maquinaria y herramien­tas; el de batería de cocina, para anotar los útiles existentes, así como también los del servicio de mesa y panadería; y el de apa­rejos; El de Caja para describir los ingresos y egresos; El de .Altas y Bajas del personal, para anotar las novedades que ocurtan y la fecha en que tengan lugar; El Copiador de recibos y libranzas; El Copiador de comunicaciones; El de Combustible, para anotar el nombre del vendedor, la can­tidad comprada, el precio y el sitio en que se halle el leñateo. A fin del mes se hará el resumen del gasto y se anotarán las millas recorridas y la proporción del consumo en cada una; El Diario de alimentación, para des ..... ribir en él las cantidades que con tal objeto se reciban de los Habilitados ó de los empleados en comisión del Gobierno; y El Diario de la navegación. Art. 164. Los libros llevarán en la primera página el certifi­cado de los folios que contienen y el objeto á que se han dedicado. Este certificado lo extenderá el Cornanc.lante del bu<¡ue. Art. 165. En el libro de Caja se extenderán las diligencias de \'isita que mensualmente practique el respectivo Jefe .1\tlilitar. Copia de esta c.liligtncia se enviará al J\1 inisterio d · Guerra. Art. I b6. Los libro:s c.le Caja, Je Liln anzas, de ln'umtarios, e Combustibles y Je Alimentación serán llevados por el Contador Proveedor, denominad() también Oficial ejecutivo; y los restantes por el Comandante Jcl buque. Art. 167. Las uentas .,e CCJrtadn el oía último de cada mes. Art. 168. El Contador-Pn>\ e Jor remitir: su cuenta meu­ual en el mes iguicnte 1l que ella se refiere; y la general del ano, en el mes de Enero siguiente. De Jo s gas Art. 169. Lm; gastos que oc; sionc L l\1arina de Guerra serán hechos por anticipación. El Contador Pr\)\rccdor vcri ficará los pagos de alimentación y sueldos del pcrso11, l, lo· J .... t v.tdo de ropa, de cámara y mesa y lo· tlc combwtible; 1;, restant.::~ eran efec­tuados por los Admi ni~ tradorcs de Hacicnd.l respectivos. Art. 170. El Contador-Proveedor percibiri el dinero por me­dio de libranzas giradas por el Comandante del buque á cargo Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. lO SOLETfN MILITAR de la Administración de Hacienda correspondiente, las cuales IIe ... ·Jarán, según su clase, numeración especial en serie contínua. Las. elases serán : 1 .s. Sueldo de personal; 2.a Alimentación; 3·' Combustible; y 4.• Lavado de ropa. § Estas libranzas para ser cubiertas lle ,aran el'" Páguese" del Jefe Militar respectivo. Art. 171. Las libranzas referentes á sueldos del personal se gi­rarán por décadas vencidas. y las otras por décadas anticipadas. Art. I 72. Cuando el tiempo que haya de emplearse en la marcha del buque exceda de una década, se girarán y cobrarán Tas libranzas correspondientes al mayor tiempo. _ Art. 173. Antes de efectuar la ma cha, el Comandante de! ~que pasará al Jefe Militar respectivo la relación pormenori­zada de los útiles que juzgue necesarios. Esta relación sufrirá las alteraciones que crea convenientes el Jefe y verificará las compras consultando la economía y calidad. § Lo propio se verificará en el caso de que la nave demande re­fección. Estos contraros, si excedieren de cien pesos, se someterán á la aprobación del Ministerio, pues sin este requisito no serárr válidos. ~ección 3·" Comprobantes. Art. I74· T'oda cuenta de cobro debe extenderse por du..:. plidado. Art. 17 5· Cuan rlo la cuelJta de cobro alcance á cien pesos "' exceda de esta cantidad, se acompañará á ella copia del contrate extendido en el papel correspondiente. Art. J 76. Las cuentas de cobro provenientes de los gastos he­chos por el Contador-Proveedor, llevarán la firma del interesado, y el "Páguese" del Comandante del buque; las que vengan de e ntrato~ hechos por el Jefe 1'...-lilitar, llevarán el "Páguese" de este funcio:nrio y el recibo del Contador-Proveedor, aparte de el del in tcresado. Art. 177· Cada par ida descrita <'n el Libro de Caja llevará [ nÚmLro de 01 den del r espectivo comprobante y se autorizará un 1:' fi, ma del Contaclor-Provc.cdor. La copia de cada libranza "levará al pie lt firn-~~ dd Jefe de !a Oficii a que hace el pago y la ,l ·1 Co•1tador-Provecdor. Art. J 78. LaR nóminas por c:ucldos de personal Ilev rán la Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR JO~ rmas de todos los empleados que en ellas figuren, con las corres .pondientes estampillas de timbre nacional, y serán extendidas por duplicado. Art. 179. Un ejemplar de cada nómina, de cada recibo y de cada contrato, acompañado de una rela ión g<;neral Ítnputable á determinado artículo del Presupuesto de G:1stos, servirá para .:;oli­citar mensualmente, del Ministerio de Guerra, la legalización de los pagos efectuades. El otro ejemplar de los citados documentos, más ]a copia de las partida descritas en el Libro de Caja, inclusi­ve la diligencia de visita y las libranza originalc~, constituyen la la cuenta mensual que debe rendir el Contador-Pro\'eedor á la Oficina General de Cuentas, para el ex:>n1en y fenecimiento de primera instancia; las órdenes de legaliza ión y Ji bros originales, constituyen la cuenta general del año, qu de b• rendir e á lG !pisma Oficina CAPITULO lJ De las guarnÍ"ÍOJlC;J, Art. I 8o. Los Habilitados de las Cuerpos que den las guar­niciones> entregarán al Contador-Provee lor, con b debida antici­pación, el valor de lo sueldos y raciones que deban paf"árscles. Art. 181. Por cuenta de alimentación dl!scontará el Conta­dor- Proveedor cuarenta centavo;:, diarios á cada indivi luo de tropa; ·esenta á cada Oficial y or-ftcnta centavos á cada Jefe. Art. 182. Cu: ndo conduzca la nave Cuerpos rcgub.rizados, ios Habilitados cubrirán en las proporcÍOtlC'> fijadas ·n el artículo ¡:lnterior, los gastos de alimentación. Art. r83. Las cantidades provcnient s de alimentación qu . ngresen á la Caja del CrJntador-Pro rcedor, las (1cducirá , !itC de ]as libranzas que gire á su Lvor el Comandante d(•l buque. CAPITULO IJf Dispo siciones gcncralc·. Art. 184. Los Contadores-Preve ·dores, como re ponsablc del Erario, asegurar{ n su manej con fianza á satisticción del respectivo Jefe vlilitar. Art. 18 5· La dispo:,iciones fi cales del presente Decreto en relación con lo Habilitados, serán comunes á tos Contadores-Pro­\' eedores en todo aquello que esté en oposisición con la naturaleza de las funciones de éstos. Art. 186. El Contador-Proveedor será res pon able de todcs los muebles que se pierdan por descuido; Jos Ingenieros de la pér- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. IIO BOLETfN MILITAR. dida de máquin2s y heramientas ; el despensero de la de los útiles de cocina, panadería y comedor, y el contramaestre de la de los aparejos. Con tal fin el Comandante del buque rectificará men­sualmente el inventario y deducirá del sueldo del empleado respon­sable el valor de los útiles que se hayan perdido. Art. 187. Si llegare el caso de que el Ministro de Guerra conceda permiso para trac;.portar cargas de particulares, el producto del trasporte se consignará en la Administración de Hacienda res­pectiva. En dicha Oficina se abrirá una cuenta denominada "Aprovechamientos," para dar entrada á los correspondientes va­lores. Art. 188. ~edan derogados los Títulos I.0 , 2.0 y 4.0 del Decreto número 6llo de 31 de Agosto de 1881; los Capítulos 1.0 , 2.0 , 3.0 , 4.0 , 5. 0 , 6.0 , 7.', 8. 0 , 9. 0 , 12 y 13 del Título 3. 0 del mismo Decreto ; el Decreto n tÍ mero 662 de 1 1 de Febrero de 1 89 3, que crea una Junta Fiscal del Ejército; el Decreto número 291 de 31 de Enero de 1896, que reformó el precedente, y todas las de­más disposiciones ejecutivas anteriores al presente Decreto relativas á Contabilidad Militar. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 3 1 de: .1\tlarzo de 189 7. M. A. CARO. El Ministro de Guerra, PEDRO ANTONIO .1\t!OLINA. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR MODELO NUMERO I HABILITACIÓN DEL BATALLÓN (TaJ). Anotador de recibJJ.r. FECHAS DETALL DEL RECIBO 189 Enero I ,o • • • • RECIBO NÚMERO J. O Para raciones de tropa en la pri-mera semana del presente mes •• $ 1:0 .• •• REBIBO NÚMERO 2. Para gastos de alumbrado, escrito-rio y agua, en el presente mes •. 7 ...• RECIBO NÚMERO 3 Para gastos de sueldos de Jefes y Oficiales, en la primera semana y raciones de tropa en la segu,nÚSJLICA DE COLOMDlA (TAL) DIVISIÓN. P RE S U PUES 70 del haber devengado por ~~ " 1 .:: 1 • .; ,·~ -~ 1 S 11 1 Sobrcsuel- S ~~ l8 ue < 0 do inclivi­~ : -~ individual d u a 1 de- ~ -o ~ vengado. ,E J ~ <'cvcn¡;:tdo so por lOO ---------------------- o o n Un primer Jete........ . . . , .... IJ; ~ 200 . .. Un segundo íd ................. !"" ... 131 ISO .. . Dvs Capitanes...... . . . . . .. . • . ... !3 1 8 Un írl. . • . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. ... t 3 1 So ... PERSONAL Dos Tenientes .. ... .. . . ... . . . . • . ... f3l 70 .. Trca Su~tenientea .. : ._.: . . .. . • • .. . .. ·13 1 6o .. Un 1cl. enJtllCia:lo ........... 31 6.) .. . 3 S;rgcntos p1 imr.ros. • • • . • • . .. . ..¡:; 1 30 .. . 7 ltl. segundos ................. 1 31 :z.8•so 1 {¿, r,egunt!o............ . ..... ji :z.8 so 6 C0rnctas ........... . .. , ......... 131 27 .. z Tan1borcs........... ... .... .. .. .. .. . . . .. -~~ 1 2. 5 so 8 Cabos primeros .. .. ... .. .. .. .... .. .. . :: .. JI 1.7 .. . Id. primero .......... ................. 1 31 27 .. . 7 Id. segundos ........................... 31 Z5 1SO 1 Itl. segundo .. . ..... ... . .. . .. .. .. . ... ·¡JI z 5 so 70 Soldados............. .... . .... ..... . : ... 31 24 .. 10 Id ......................................... 31 24 .. . 1 Id., enjuiciado .................... 131 2i 70 Sum:t adicional.......... . ... ¡ ... -.-.. -.,.~. Un Teniente ............. Alta T". 19 4'! go "; Solo,.do ••••.••••.••.•.••• >U u '6.:: /'6 > 1 1 3 5 Fuerza c!ectiva ............. · _. 4 ... 11.~ •. ~ .. 9~ ........ . Un Teniente ................. Baja "J zo jO Vn Subteniente ......... Alta B~ja 17 40 Tres: Stlldaclos ............... Baja ... 19 1 dl 13 90 Dos !d ................... Baja ... 22 2.1 16-25 [ Trell td ..................... Jhja ... lz S :!4 r8 55 t Tot:rl ......................... l .. J .. ----- 1 t7 12 .. DltDUCCJO, ·r.~: Po,. radicac;ouell, C "JY'tán' J(J'¡' Cordero • . .. . • • .• . . . • • • • • zo .. . Snbtcni~:rltC' icol<ís Prado. . • ... • • • • • • . :q .. . Por antiáp.rchnc~«. TOTAL GEMERAL $ ~oc: .. . $ ISO .. . t6o .. . So .. 140 .. . t8o .. . '20 ..• 9ó ... I99 S-:> 42 7.9' 162 .. SI .. 216 ... 40 so 178 so 38 25 t,6So .. J-60 ... 2170 4,01020 42 19°' t:z.IJS C:~pitJn J0Sé Cordero.................. 16 . .. Tcnic·nlc Mig!1cl Avilé3 • • •. • • ......... 14 ... 741"' ... .... -.. 1-·- 1 :.._ ______ Quedan................... ~ 4..T6Qoo •o'fA.- AEcicnc'e el tc,tallíquido á l:t nura de n~mil pío, será responsable por dicha suma. El Habilitado que por cualquier motivo no perciba el documento mensual, será responsable ante el Montepío, por la suma que esta Institución le reclame. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETfN MILITAR MODELO NUMERO r 3.-.A. HABILITACIÓN DEL BATALLÓN (TAL). LIBRO DIARIO Yigmcia económica de 1897 y I 898. Contiene (tantos folios). Bogotá, Enero 1.0 de 1897. Es corriente. El Habilitado, N. N. El Fiscal, N. N. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. IZ6 CARGO FE,CHAS . r897· Enero 1.0 Enero 7 Enero I 3 BOLETiN 1\t,ll.ITAR l\10DELO NU HABILITACIÓ~ DEL BATA, DFTAL DE LA PARTIDA VALORES J.J . '.J PARTIDA NÚMERO¡ I. Por la suma recibida de la Pag-aduría Central del E jér_si~o, p~ra racio- 1, neS· de tropa en la pntnera semana, y gastos de escritorio, alumbrado y agua L.[l todo el presente mes, / . \ : as1: R~.ciones de tropa ..•. $ 54 7 So Ga:>tos de material. ..... I 29 ... $, Co;nprobantc.-Lcgajo 1'1fmzero 1. El Habilitado, El Fiscal, ~.N. N. N. PARTIDA NÚMERO 2. Por e ta suma recibida de b Paga­ría (,;entra! del Ejér,c-ito,'pa¡'·a suel- ' t· dos Cle Jefes y O·fici'a!cs, en la pri­mera semana del presente mes, y raciones d~ tropa en la · segunda setnana. . . . . • • . . . . • . . . .. Comprobante.- Legajo número 2. ' El Habilitado, 1 ' El Fiscal, N. N. 1 . N.N. PARTIDA l\ÚMERO 3· 1 l 1 Igual á la anterior, para segunda se-mana de Jefes y Oficiales y ercera semana de tropa ................... .. Comprobante.- Legajo número 3· E Habilitado, El Fiscal, N. N. N. N. • '¡ t45 30 1 74531 ---·---;-\ Pasan ...... ......... , $ 2,167 4-0~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍr-; MILITAR ME RO I J-B. LL6N (TAL).- DIARIO 127 DA1/! FECHAS ! DETALDELAPARTIDA VALORES I S97· 1 Enero 31 1 PAR1IDA r<ÓMERO 7· 1 Por esta suma invertida en pago de Enero 31. Enero 31 1 sueldo de Jefes y Oficiales en el , prtscntc mes, según recibos ..... . $ I,OIO 6o ComprobmJte.~ Legajo número 7. 1 1 ¡· 1 El Habilitadr.v, N. N. El Ft:>cal, N. N. PARTIDA NÚMERO 8. PQt: esta suma invertida en pago de ) sueldos á los individuos de tropa en el prescnt ~ mes, según vales ... Comprobante . ...-Legajo 11Ú1'Jltro 8. El Habilitado,. . N. El· Fiscal, N. N .. ~ARTlOA ÚMERO 9· Por esta suma in vertida en gastos de escritorio, a1ur.1br.td , gua y jabón del expresado en el presen-te mes, scg , n vales ....... . ........ . Comp1·1)hante.-Lrgajo número O: El Habilitado, N. N. El Fiscal, l • 15-2..60 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. G.ARGO FECHAS 1897· Enero 19 Enero 25 Enero 31 BOLETÍN MILITAR DETAL DE LA PARTIDA 1 VALORES Vienen . ................... . PARTIDA NÚMERO 4· Como anteriormente, para tercera semana de Jefes y Oficiales y cuarta semana de tropa ......... .. G'omprohante.- Legajo número 4· El Habilitado, El Fiscal, N. N. N. N. PARTIDA NÚMERO 5· Lo mismo, para cuarta se¡nana de Jefes y Oficiales y quin a semana de tropa ...... . ................ . Comprobante.- Legajo número 5· El Habilitado, El Fiscal, N. N. N. N. PARTIDA NÚMERO 6. Por la suma recibida de la Pagadu­ría, del Ejército, para completo haber del Cuerpo, y ga tos ce ja­bón en el presente mes, así : Complcw haber... . $ 564 ... Gastos de jabón... • • . 23 6o Comprohante.-Legajo número 6. El Habilitado, El .Fiscal, N. N. N. N. Suma .................. . 740 ro 587 6o Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. FECHAS J 897· BOLETÍN' MILITAR DETAL DE LA PARTIDA .En Ja fecha y en cumplimiento de disposiciones vigentes, el infras­crito Director del la Contabilidad General, se trasladó á la Habilita­ción del Batallón (Tal), donde se reunió con los senores Fiscal y Habilitado del Cuerpo, con el fin de examinar la cuenta correspon­diente al mes anterior. Al efecto, teniendo á la vista la Libreta, el libro Diario, ó Cuenta de Caja, y los documentos justificativos, resul­ta de el examen, que la cuenta se ha llevado por el sistema de Cargo y Data; que según recibos y vales, se ha invertido una suma de cuatro­mil trescientos veintiún pesos sesenta centavos, igual á la recibida, según libranzas de la Pagaduría Central del Ejército. En fe de lo cual se firma la presente con el Fiscal y Habilitado, en Bogotá, á sets de Febrero de mil ochocientos noventa y siete. El Director de la Contabilidad, N. N. El Fiscal. N. N. El Habilitado, N. N. 129 VALORES Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 130 El_OLRTÍN MILITAR MODELO NUM ~RO r 4- ill. LIBRETA 6 LIB!.O DE RECl&¡OS D,E L HAB.I!.ITAGI9-fT ~~L BATALL6N (TAL} •• Abierto hoy para co.r;tstancia de las remesa~ ~ecib!das de la~ Oficinas de Haci~nda de Ia Repúbiica. Contiene (tantos folios). Bogotá,, Enero 1.0 de 1~97· El Habilitad q,_ N," .• i. T •. :1;:1 Fiscal, N. N. MODELO NUMERO 14--&. LIBRETA r. ·FECHAS DET AL DEL RECIBO VALOR E S 1897· Enero 1.0 REClDO MÚM.!RO I.Q t t Recib í1 del Sr. P~gado~ Centr.al del ' · Ejército, la suma tlc quinientos cu a-renta y siet(i pesos ochenta centav os, para raciones de n:opa en la primera semana del presente mes .............. $ 547 8o 1· El Habilitado, ~N. El Cajero, 1 N. N. . \ - - --- ~ J>asan _ .. •••; ....••. 54 7 8o Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. FECHAS 1897· ; Enerv !.0 o A ~ r 1 Enero 7. 1 BOLETfN MJLITAR DETAL DEL REC~~~~1 Vienen ...............•. RECJBO K6MERO 2. Recibí del H-r. Pagador Central del Ej,ército, Ja suma de ciento veinti­nu~ .ve pesos, para gastos de escrito­~ jo, alumbraclo y agua, en el pre-sente mes ....................... .... .. El Habilitado, N. N. El Cajero, . N.N. R.CClDQ l' ÚM.&RO 3· . . Recibí del Sr. Pagador Central del Ejercito, la suma de set~cientos cua­renta y cinco pesos treinta centavo para sueldos de Jef~s y Oficiales en la primtra seman:! y raciones de tropa en la se._r:unda, así : Jefes y C. ficiales, ~uelJos $ 220 ·r ~ · 8 ropa, rac10nes... . . . . . .. . . 4 5 40 Comisión, íd.. ........... 39 90 E Habilitado, N.~. El Ca~Rr.o, . ·' .N. R~!:HJO NÚME.R.O 4; 1 Recibí del Sr. Pa~ador Central del Ejército, la suma de setecientos cua­t. cnta y cinco pesos treinta centavos, para sueld< s de J cíes y Oficiales en la segunda semana y raciones de tropa en la tercera, así : Pa~a11 .. .. ...••..•.•••••. 13L VALORES 1 54718o! 129 .• . 745 30 ----1 1,422 1 o¡ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 132 FECHAS r897· Enero 19 Enero 25 ROLETÍN MILITAR DETALL DEL RECIBO Vienen . .......••.•• Jefes y Oficiales, sueldos$ 220 ••. Tropa, raciones ............ 525 30 ---- El Habilitado, N. N. El Cajero, N. N. RECIBO NÚMERO 5· Recibí del Sr. Pagador Central del EjérLito, la suma de setecientos cuarenta pesos diez centavos, para sueldos de Jefes y Oficiales en la tercera semana y raciones de tropa en la cuarta, así : Jefes y Oficiales sueldos $ 220 ••. Tropa, raciones ............ 520 10 --- El Habilitado, N. N. El Cajero, N. N. RECIBO NÚMERO 6. Recibí del Sr. Pagador Central del Ejército, la suma de ochocientos veintiséis pesos cincuenta centavos, para sueldos de Jefes y Oficiales en la cuarta semana y raciones de tropa en la quinta, así : Jefes y Oficiales, sueldos$ 220 ... Tropa, raciones ............ 6o6 so ---- El Habilitado, N. N. El Cajero, N. N. Pasan ................. VALORES $ 1,42 210 74 5 JO 740 10 826 so - 3,734 ••• Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. FECHAS 1897· Enero 31 Enero 31 BOLETÍN MILITAR 133 DET AL DEL RECIBO VALORES Vienen ................. $ 3,734 ··· RECIBO NÚMERO 7. Recibí del Sr. Pagador Central del Ejército, la suma de quinientos sesenta y cuatro pesos, para com­pleto haber del expresado en el pre­sente mes, según el presupuesto res-pectivo ..................... .......... ) .. El Habilitado, N. N. El Cajero, N. N. RECIB~ NÚMERO 8. Recibí del Sr. Pagador Central del Ejército, la suma de veintitrés pesos sesenta centa\·os, valor del jabón para el lavado de ropa de los individuos de tropa, en el presente n1es ..• ...................................... El Habilitado, N. N. El Cajero, N. N. Suma ................. . 23,60 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. I 34· BOLETÍN MILÍ'tAR MODELO NUMERO rs-A , , ; ~ LIBRO Dfi EMBARGOS Jl-miClALES D!! LA HA BILIT:\CIO,• DEL ~AT.ALLÓN (!"Al.,. 1 icoiús Pra!lo. Subteniente--:------··_] uzgadó 3° l\1unicipal __ _ V cinte pesos mensuah:~s. ·~- Juicio seguido pór Pedro Sua-rez. Descuento iiülefinido __ ..,-____ _ Enero 31. Se le destuenrri desde la tercera semana por habers~ re-cibido la orden d~ el Jh 13 del tries que termina ........... $ 1.\' El Habilitado, N. N. NoTAt-En los mese~ 5igJientcs ~e ~pondrá anotación se­tncjanrc: MODELO' NUMERO rs-B·. REPÓDLICA DE COLOMBIA Hahilitación drl BattJ/Ión (Talj, RELACIÓN Jc las sumas descontadas por embargos judiciales en ci mes de la fecha. NOMDRES 1 AUTORIDAD S¿lJJ:: SUMAS DES-DECRETÓ EL EMBARGO CONTAL>·\S 1 ------1-------- ----- -- . z6 6s 23 30 J2 •• Capitán: ..... Camilo Andrade ... Jue~ ~. 0 Muni ipal. . . Tenicnrc... • . Sergio Can·ajal.. . J liC7. 1,0 Ejecutor .... Subteniente ... 1 Nicolás Prodo.... Juez J.o Municipal. .. l 1 Suma .•.•.• -$ --6-1-9-.. Bogod, Enero 1 de 1897. Es corriente. El 2.0 Jefe, N. !'t · El Habilitado, N. N. \ :sto Bueno. El' rÍmcr Jefe, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ~IOfJELO IN·U"MERO ·16 l!A:l3ILITACIÓN DEL BATALLON (T'AL) R ELACIÓN de las sumas radicadas por los empleados del expresado. l. E~fPLEOS 1 -- ~ PECHA EN QUE CO- '\ M 1 El'\ ZA LA RA DICA-l CtÓN 1 ! - - ----- -1--:z l NOMBRE DR LA ~ ~ 'PERSONA Á I"AYOR ~ ~ DR LA CUAL HA'C~¡ 5 ~ LA RADICACIÓN :2 ::.! NOUBRR9 1---r 1 ·¡e . , l 1 .~:de Enero del Mercedes V. de 1 apttan...... S - J , C d C d ..., b . 1.0 de Enero de: FIX:HA EN QUE TER.Ml­NA LA IBDICACIÓN ti o ~ ...x· < < .... ¡... ~ OESERVIIClO!I:liS o o ¡... ~ ~ o 1· -, 1 1 ¡ l 1 li 97 ........ . .. ·¡ ose or ero...... or ero.~ ...... l zoj .. ,:,u tcmcntc. o N" lá p d E "1' -S 1 1 1 I u97.. . . . . . . . . . . ICO s ra o... ffii 1 .t a as.·.. 2 •• Id 1."'-de Enero Je ' 1 1 30 de Noviembre J PaslL al lhta-1 , ..... 1897···· .....•. 1 1N. N. ~.M........ 15 1 1 •• • de 189q .......... t6;, .. , 6n (';Cal) ...... ¡ ¡. Id l 1. 0 de Febrero de 1 · ·· 1896 ····~·· .•••JP. P ...... M. P .•••.••. 16· .•• __ ItdeOctubrcdc .. ,.... ·----...:.._..-..--..-----------~-- j .¡1896.... .......... 134¡4-o ·Fallecw ...... •r o:l e t- ~ ~ z :: t= -...., )> ;;o:l v' "" Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. M O DE LO N U M E RO 1 7· HABILITACIÓN DEL BATALLÓN (TAL). PLA:-.IA MAYOR. LISTA de la expresada para pagar las raciones diarias devengadas. DIAS DEL MES • 1 '~ lE M PLEOS NOMBRES • O B S E RV A 1~ ,o _:_~~~ l_:_ij~~:I:J:I~t±~~~·,9,Z01:1··1·31•4'~/·6 ·71•8:•91301~1 CIO=~ ~ ' ¡Srgt.I.0 Rafae1Vélez .• •· 1 ¡,¡ 1 1 1 n 1 1 111 1 lr 1 1 ~tado 5 ziCorneta Arturo Mora •••. i 3 Tambor Ricardo Blanco •. ~ 4 Cabo1.0 Manuel Camacho E-- ~ 5 Soldado Alonso Soto .... . ~ 6 Id .... Carlos Malo ... . 7 Id ... Benjamín López. 8 Id .•. Florindo Ortiz .• 9 Id.. . omingo M artí-nez ......•.... . - , ¡ ' 1 No tiene '-~:> i 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 · 1 1 1 1 1 ' 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 ,aJustes. M Es corriente, Bogotá, Enero 3 I de I 897. Bogot<4 Enero 1.0 de 1897. Visto-Bueno. El Fiscal, N. N. Pagados los haberes. El Habilitado, N. N. El Capitán Ayudante Mayor, N. N. El Primer J r fe, N. N. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año II N. 46 y 47

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año II N. 64

Por: | Fecha: 13/08/1898

Año ri 13ogotá, Agosto 13 de 1893. BOLETIN MILITAR ~·- ORGANO DEL MINISTERIO DE GUERRA Y DEL EJÉRCITO -·- Director, ALEJA N ORO POSADA Son colaboradores natas de este periódico, todos los 'Jefet f Oficiales del Ejé7~cito de la República. DECRETO El Ficepresidenle de la República, encargado del Poder Ejecutivo, En uso de la facultad constitucional, ()ECRETA : Artículo único. Nómbrase Ministros del Despacho Ejecutivo los señores: D. AuRELIO MuTis, para el de Gobierno. D. FELIPE F. PAúL, para el de Relaciones Exteriores. D. PEDRO ANTONIO MaLINA, para el de I-Iacienda. D. ÜLEGARIO RrvERA, para el de Guerra. D. ToMÁS HERRÁN, para el de Instrucción Pública. D. Lurs MARÍA MEJÍA ALvAREz, para el del Tesoro. Dado en Bogotá, en el Palacio de Gobierno, á 7 de Agosto de 1898. JOSÉ MANUEL MARROQ_UÍN. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 74 'FIOLETÍ N MILITAR EL SR. GENERAL OLEGARIO RIVERA Honroso nos es participar á todos los cuerpos de tro~ pa, á Jos Jefes y Ofici-ales en servicio, que desde el día 8 del presente mes ton1ó posesión del empleo de Ministro de Guerra el señor General D. Olegario Rivera. La larga carrera y meritorios servicios que cuenta tan distinguido Jefe y connotado hon1bre público, sus perso"" nales dotes de carácter, la_ confiauza que sabe inspirar con su caballeroso y amable trato, todo hace comprender el prestigio de su nombre y explica la justa y n1erecida po­pularidad de que disfruta en el país. Durante la Adn1inistración del doctor Carlos Holguín clesempehó el misn1o elevado puesto á que hoy ha sido Jla­n1ado, y desde entonces se .hi'L.o notar por su energía y do­tes de mando, contribuyendo con su la.boriosidad é inteli­gencia al acertado desen1peño de tan importante Cartera. La presencia del señor General Rivera en el Ministe ... rio de Guerra. es, púes, una noticia que ha de colmar de satisfacción á todos los miembros del :Ejército, y que ha de infundirles positiva confianza, desde luego que les toca cumplir las órdenes de un superior cuya voz autori­zada y vigilante no tiene más norma que el cun1plimiento del deber. -............-- ........ .,.__ ORGANIZACION DE LA MARINA BRASILERA (Traducido de la Revi!ta Marítima llrazileira). Arsenales de Marina.-Hay cinco arsenales de marina. en la república: uno de I: categoría en la Capital Fede ... ral y los cuatro de 2. & categoría, en l?ará, Pernan1buco, Bahía y el de Ladario en el Estado de Matto Grosso. Existe además en la margen del Alto Uruguay, en ltaqui, Estado de Rio Grande d~l Sttr, una oficina naval de Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 75 'pequefias próporc.iones, para la cons~rvación y r'eparacióñ •de los barcos de la flotilla estacionada en ay_uel río, que es; en una gran extensión, la de la frontera con la República Argentina, en la cual desagua el Ql¡arehim, que tan1bién es una de las fronteras con la República del Uruguay. Tipo de la organización de nuest"ros arsenales de ma­rina que son, como en toda~ partes, al mismo tien1po fá­bricas industriales del Estado y establecinli'entos militares, es la organizacíón del arsenal situado et1 la Capital Federal; con algunas de sus dependencias en 'el v'ecino Estado de Río J aneiro. Son todos los arsenales administrados por oficiales del cuerpo de Ja arhlada, con el título de Inspector ó Jefe n1i­! itar de puerto; el de la Capital Federal por un oficial ge­neral y los demás por ·oficiales de grado no inferior á Ca.:.. pitán de fragata. . El Inspector dd arsenal de la capital, ya por la im­portancia de ese establecimiento, yh por -que está bajo la vista directa del Ministro de Marina, tiene funciones que lo constituyen uno de los órganos de la administración cen­tral, ya en los asuhtos relativos á la adquisición naval del n1aterial, ya en los asuntos técnicos en qué interviene, asis­tido por los directores respectivos ó ya como jefe de los buques desarmados. En los arsenalés de primera categoría hay las siguien..: tes direcciones técnicas : Construcciones navales; Máquinas de vapor; Artillería y pirótécnica ; Torpedos y electricidad ; I-Iidráulica. En los de segunda categoría sólo hay dos direcciones. de construcción naval y de n1áquínas. Los directores y sus ayudantes pueden ser nombrados de entre los oficiales del cuerpo de Ingenieros navales. Además de las direcciones tienen los arsenales la de todos los servicios concernientes al artel del marinero. El almoxarifado, directamente subordinado al Inspec or, es la oficina adquisidora y distribuidora de n1aterial Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR destinado al repuesto ; de los depósitos de las direcciones y de los objetos del arn1amento naval y militar destinado á los buques y establecimientos de n1arina. Hay en el arsenal de ]a capital, seis depósitos de ma­terias primas y de objetos manufacturados en el arsenal correspondiente á las diferentes oficinas, entre los cuales un depósito de tren bélico perteneciente al Ministerio de Ma­rina, directamente subordinado al Inspector. Oficina de la Carta Marítima del Brasil.-Incumbe á esta oficina : La administración y dirección general del servicio hi­drográfico del Brasil; La adn1inistración y dirección ge~eral del servicio de iluminación y valizamiento de la costa, puertos, ríos y la­gunas; La administración y dirección general del servicio me­tereológico del Brasil y del magnetisn1o terrestre, princi­palmente en lo que interesa á Ja navegación. · A la cabeza de la oficina está el Jefe de la Carta Ma­rítinla, oficial general ó superior, de grado no inferior á Capitán de freigata, el cual tiene la dirección general é ins­pección de todos Jos servicios. Cada uno de los tres ramos del servicio, está confiado á un director. Está fijado en 10 el número de ayudantes para Jas tres direcciones; el número de auxiliares es inde­terminado. Directores y ayudantes son todos oficiales de la ar­mada. La dirección de hidrografía se divide en dos secciones: una hidrográfica otra a~tronón1ica. A la sección de hidrografía incumbe el levantamiento y construcción de la. carta general de las costas del Brasil; á la sección astronón1ica el arreglo de los cronómetros de la marina y la detern1inación de la hora del puerto. La dirección de hidrografía provee á los buques de la armada de las cartas, planos é instrumentos náuticos. Un buque de guerra se encuentra siempre al servici de la oficina hidrográfica. A la dirección de los faros tócale la administración y Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR 71 dirección del servicio de iluminación de la costa, puertos, ríos y lagunas. Funciona con un director, tres ayudantes, un operario cerrajero y lamparero, un archivista y un ama­nuense. Para la inspección y mejora de los faros existentes, instalaci6n y contrucción de los nuevos se debe destinar un buque apropiado para ese fin, el cual será mandado por uno de los ayudantes. Los faros de la capital Federal y Estado de Río Ja­neiro son administrados directaménte por la dirección de faros, los demás están á cargo de la Capitanía de Puertos bajo la fiscalización y dirección de la oficina central. Existen actualmente 7 5 faros y faroles, incluídos los de la Laguna de los Patos, dd Amazona y barras de los diferentes ríos y puertos. A la dirección de metereotogía le corresponde regula­rizar y dirigir los trabajos de Jas estaciones metereológicaf:! y semafóricas. · La~ estaciones metereológicas son de primera, segun­da y tercera clase. Actualmente hay establecidas tres estaciones metereo­lógicas, siendo una de primera clase en la Capital Federal, una de segunda clase en Río Grande del Sur y otra de se­gunda en Santa Catalina. capitanías de puertos . ..,-Estas oficinas son representan­tes del Ministerio de Marina en todo el litoral, ríos y lagos navegables del país; son aún más: son representantes del poder público sobre el don1inio público marítimo y fluvial mixto de la nación, por las atribuciot?es que le competen: de policía naval y de pesca, de velar por la conservación de los puertos y canales navegables y de impedir las contra­v: enciones al dominio público sobre los dominios de ma­nna. En d ejercicio de esas atribuciones el capitán de puer­to obra de acuerdo con la autoridad n1unicipal. Compétele, además, la inspección y administración de los faros y valizamientos, bajo la dirección superior de la dirección de la carta marítima; la matrícula de la gente de mar y de las tripulaciones empleadas en la navegación y Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOU~TÍN MlLlTAR tráfico de los puertos y de las costa.s, , practicaje de éstas Y· 9-e las barras; promover el mejoramiento de lt)S puertos ; proponer al gobierno las medidas qu.:e para este fin juzguen convenientes; fijar de acuerdo con, la autoridad s~mitaria y la aduana ó resguardo los fondeadores de cuarentena, fran­QUÍa, carga y descarga; limitar, con aproba~ión del gobier­no, los fondeaderos n1ás convenientes para los buques de guerra nacionales y e~ tran jeros; p17esta.r socorro en caso de incendio ó peligro marítimo; recibir y registrar las embar­caciones nacionales; nombrar Jo s ·apataces y subcapataces. sus agentes en la policía de las em.barcaciones de tráfico de los puertos y. de peso . ; propon er al ~nistro los reglamen­tos más conformes al practicaje especial rle cada puerto~ mandar proceder las vistas ex igidas por la ley. ; examinar y aprobar, mediante una comisión de peritos, Jos planos de las embarcaciqnes que se hu.bieren de construir; en rcsu­nlen : hacer ejecutar por nacionales ó ex_ranjeros los regla-. mentos expedidos por el gopierno. sobre la p olicía de Jos puertos, como también la, ley de 2 de. Ju.lio de 1896 que, · ~n cumplimiento de disposi~ión constitucional, reserva á 1:as en1barcaciones nacionales, prcvi;¡~.mente r,egistradas como tales, la navega~ión del cabotaje entre los puertos de la re­pública, dentro de las .agu,as de ésLas ó de los ríos que re­c; orren su territorio. HtJsp~tal y enfermería de marina. - Existe un vasto l<).ospital de marina en ls capital federal, situado en la par-. te más elevada de las islas de las Cobras, dentro del recin­to de la antigua fortaleza, hoy arnuda sólo parcialmente. Con econ,om¡a distinta de la. del hospital f.ue creada también en la capital federal, en el barrio n1arí#'mo de Copa­c; abana, una enfermería, ex,clu~iva · para, lq.s plftzas de n1arina, ~tacadas de beriberi. En Bahía, Pernambuco, Pará, Ladario, Matto Grosso y en Itaqui,. en el Alto-Uruguay, hay a.nfermerías de n1a­rina dependientes de la inspectoría del ar:senal, en las cua­tro primera? localidades, y del comandado de la flotilla en la última,. Cada escuela de aprend~ces de ll?Fl~in~ros tiene su en-fermería. · Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MTLITA 79 El directo~· del hospital de marina de la capital fede­ral es un oficial general de la arnuda. ~as enfermerías son &.dnlinistradas por cirujanos de la:. armada, bajo la inspección. de los inspectores de los arse­nales ó de los comandantes de las escuelas de aprendices de Dlarineros, exceptuand!o la enre.rn1ería de Copacabana, que se rige por instrucciones especiales, bajo la dirección de un cirujano de la arn1ada, subordinado directamente al Ninis­tro de marina y al Jefe del Estado M ·ayor. En el hospital de marina de la cap ital hay piezas para el tratamiento de oficiales y una enfermería especial para los aspirantes. El hospital se provee de v í veres, medicamentos, ropa, etc., por intern1edio de la comisaría,_ y directamente las n1e­nudencias, por compras hechas por el jefe de la farmacía ó por el arsepal. El presupuesto. del Ministt=rio de Marina fija las dife­rentes cantidades para gastos d el n1aterial del hospital de la capital y de las d'i ,versa.s enferrr.erías. Ligado á la farmacia del hospital hay un laboratorio donde se manipulan preparaciones de uso ordinario. El hospital provee á los buques de la arn1ada de las respectivas farmacias, instrumentos quirúrgicos, etc. El almoxarife· es elt principal responsable por el servi­cio de la hacienda dd hospital, teniendo á su cargo el arriendo, escritura y contabilidad del dinero, géneros y de­más efectos de la ha-ciend'a nacional del servicio del esta!. blecimiento . LECTURAS DE HISTO-RIA PATRIA PUNTOS PIUNCIPALES DE LA VIDA PÚBLICA DE BOLÍVAR . ( CONTINU .~CIÓN ). Aquí ·aparece eh ciudadano honrad o, amigo Jel Jerecho del pueblo, confiado en la existencia de la R epúblicaj ellV.lagistrado dispuesto á cumplir la, voluntad dd pueblo. Y apreciando en conjunto la situación del paí· por cuya li­bertad se encontraba comprometido en ardiente lucha, añadió : Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 8o BOLETÍN MILITAR '~No ha sido la época de la Repúblicc1 que he presidido, una mera tempestad política, ni una guerra sangrienta, ni una anar­quía popular; ha sido, sí, el desarrollo de todos los elementos des­organizadores: ha sido la inundación de un torrente infernal que ha sumergido la tierra de Venezuela." Después, como recogiéndose en sí mismo, para mejor gra­duar la naturaleza y eficacia de sus propios actos, agregó: "Yo no he podido hacer ni bien ni mal: fuerzas irresistibles han dirigido la marcha de nuestros sucesos: atribuírmelos no se­ría justo, sería darme una importancia que no merezco "En medio de este piélago de angustias no he sido más que un vil juguete del huracán revolu~..ionario gue me arrebataba como una débil paja ...... V u e tro es ahora el augusto deber de consa­graros á la felicidad de la República : en vuestras manos está la balanza de nuestros destinos, la medida de nuestra glo. ict ; ellas sellarán los decretos que fijen nuestra libertad." Y, luégo, llevando á la política los dictados de la filosofía, si­guió diciendo con increíble lucidez de espíritu: "Un gobierno republicano ha sido, es y debe ser' el de V cne­' Z'lela; sus basas, la soberanía del pt.Jeblo, la divisic)n de poderes, la libertad civil, la proscripción de la esclavitud, la abolición de la monarquía y de los privilegio. Nece itamos la igualdad para re­fundir- digámoslo así en un todo, los hombres, las optniones po­líticas y las costumbres. Luégo, extendiendo la vista sobre el vasto campo que no.; falta por recorrer, fijemos la atención sobre los peligros que debemos evitar. Que la historia nos sirva de guía en esta carrera-Atenas la primera nos da el ejemplo má:5 brillante de una democracia absoluta; y al instante la misma Atenas nos ofrece el ejemplo más melancólico de la debilidad extrema de esta especie de gobierno. El más sabio lrgislador de Grecia no vio conservar su República diez años, y sufrió la humillación de reconocer la i11suficiencia de la democracia absoluta para regir ninguna especie de sociedad, ni aun la más culta y limitada; porque sólo brilla con relámpagos de libertad. "Solón ha desengañado al mund~ y le ha enseñado cuán difí­cil es dirigir por simples leyes á los hombres. "No seamos presuntuosos legislado:-es; seamos moderados en nuestras pretensiones. No es probable conseguir lo que no han lo­graso el género humano ni las más grandes y sabias naciones. La libertad indefinida, 1~ democracia absoluta sor1 los escollos donde han ido á estrellarse todas las esperanzas republicanas. Echad una mirada sobre las república~ ant:guas, sobre la!l repúblicas moder­nas, sobre las repúblicas nacientes; casi toJas han pretendido ('Sta­blecerse absolutamente democráticas, y á casi todos se les han frus­trado sus justas aspiraciones. Son laudables ciertamente aquellos Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MlLITAR hombres que anhelan por instituciones legítimas y por una perfec­ción social; pero, ¿quién ha dicho á los hombres que yá poseen toda la sabiduría, que yá practican toda la virtud que exige impe­riosamente la liga del poder con la justicia? ¡Angeles, no hom­bres, pueden únicamente existir libres, tranquilos y dichosos, ejer­ciendo todos la potestad soberana! "Y á disfruta el pueblo de Venezuela de los derechos que legí­tima y fácilmente puede gozar; moderemos ahora el ímpetu de las pretensiones exageradas, que quizá le suscitana la forma de un gobierno incompetente para él. Abandonemos las formas federales, que no nos convienen: ab1nclonemos el triunvirato ciel Poder Ejecutivo, y concentrándolo en un Presidente, confiémosle la au­toridad suficiente para que logre mantenerse luchando contra los inconvenientes anexos á nuestra reciente situación al estado de guerra que sufrimos y á la especie de enemigos externos y domés­ticos contra quienes tenemos que cotT.batir. Que el Poder Legisla­tivo se desprenda de las atribucione que corresponden al .Eje­cutivo, y adquiera no obstante nneva consistencia, nueva in­fluencia en el verdadero equilibrio. ~~e los tribuna]es sean refor­zados por la estabilidad y la independencia de los ·ueces, por el esta­blecimiento de Jurados, de Códigos CÍ\ il s y criminales que no sean dictados por la antigüeclacJ, ni por reyes conqui tadore , sino por la voz de la naturaleza, por el grito de la justicia y por el genio de la sabiduría. "Mt deseo es que todas las partes del Gobierno y Adminis- - tración adqui~ran el grado de vigor que únicamente pueden man­tener el equilibrio, no sólo entre los miembros que componen el Gobierno sino entte las diferentes fracciones de que se compone nuestra sociedad. N ~da importaría que los resortes de un sistema político se relajasen por su debilidad, si esa relajación no arrastrase consigo la disolución del cuerpo social y la ruina de los asociados-. Los gritos del género humano claman contra los inconsiderados y ciegos legisladores que J1an pensado que pueden hacer ensayos de quiméricas instituciores. 1~odos los puel:los del mundo han pre­tendido libertad: los uno.:; por las armas, los otros por la leyes, pasando alternativamente de la anarquía al despotismo y del des­potismo á la anarquía; muy pocos son los que se han contentado con pretensiones moderadas, constituyéndose de un modo confor­me á sus medios, á su espíritu y á sus citcunstancias. No aspire­mos á lo imposible, no sea que por elevarnos sobre la región de la li­bertad, descendamos á la región de la tiranía. De la libertad abso­luta se desciende siempre al poder absoluto; y el medio entre estos dos términos es la suprema libertad social. "Hagamos que la fuerza pública se contenga en los límites que la razón y el interés prescriben; que la voluntad nacional se contenga en los límites que un justo ooder le señala: que una le- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLIHIN MILITA.R gislación civil y cPimiha}. análoga á nuestra actual cor.stitud6n,., domine imperiosamente sobr.e el poder jl'diciario; y entonces ha­br. i un equilibrio y· no habrá el ch::>que que emb1raza la marcha del Estado, y no habrá.. esa complicación que traba en ve~ de ligar la sociedad. "Para forma.li- un. g.obierno estable se requiere la basa de un espíritu nacional, que tenga por objeto una inclinacion uniforme hacia dos puntos capitales: moderar la voluntad general y limitar fc,t autoridad pública. L.os términos que ftjan teóricamente - estos dos puntos son de una di Gcil asignación-;. pero puede conc.ebirse la re­gla que debe dirigirlos:. es la restricción y la concentración recí­proca, á fin de que ha ya h menor frotación posible entre la volun­tad y el poder legítimo. El amor á la patria, el amor á las leyes, el amor á los magistrados,. son las nobles pasiones que deben ab­sorver exclusivamente el alma de un republicano. "Los venezolanos am;m la patria pero no am:m sus leyes, por­que éstas han sido nocivas y eran la fuente del mal; no han podido . ~mar á sus magistrados, porque eran inicuos, y los n~tevos apenas son conocidos en la carrera en que han entrado. Sí no hay un res­peto sagrado por la Patnia, por las leyes y por las autoridades, la sociedad es una confus.ii>n~ un abismOj es un conflicto singular de hombre á hombre,. de cuerpo á cuerpo. "Para saca~ de este caos nuestra naciente República, touas nuestras facuhades mor.ales no serán bastantes si no fundimos la masa del pueblo en. un. todo; la composición del. Gobierno· en un todo; ]a. legislación en un todo, y el espíritu nacional en un todo. ¡ Urnidad; unidad, unidad debe ser nuestra divisa! l!,a sangre de n .uestros ciupadanp~es diferente: mezclémos!a. para unirla; nues­tra constitución ha dividido los poderes: enlacémoslos para unirlos; nuestras, leyes son. fUnestas reliquias de todos los despotismos anti­guos y moderno~; que.este edificio monstruoso se derribe, caiga, y apar.tando hasta sus r·uinas, elevemos un templo á la Justicia y bajo los. auspicios de su santa inspiración, dictemos un, Código de leyes venezolanas .. "!La educación popular debe ser eJ cuidadb primogénito del amor patern~l del Congreso. Moral y luces son los polos de una Rep~blic.a.; , mpral y lJJ~es. ~on nuestras. pnimer.as. necesidades~ ..... " (Continuará). Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ,. ROLETIN MILITAR. EJERCITO N ACIOl~ AL INFORME DEL I TSPECTOR GENERAL DE LAS FUERZAS DEL. OEl\!llO DEL CAUCA p¡;speco.'ón de lt1s fiurzflf del Celltro del G,ilufa.~Número z.--Popay,í11, Mayo 16. rü I 898. ~cñor Ministro de Guerra.- :{l.ogoJ;á , El r l:> de Ab,á) prs,: pero hac-en falta dos- de és5os, porque no son· suficientes los que hay. · Las armas todas. se hallan en bu-en estado~ á excepcrón de sesenta fusiles Gnu, tos cu'alcs es.tán dañados; pero según ínform~, se ha ' re.:ibi­do orden para componerlos7 y pronto se procederá :í hacerlo. Faltan 51.9 ba'jonetas para Jos fusiles Rmrillgtoll., además de 7 5 Peabody que hay eh' el depósito y pueden apropiarse á aquella arma. Actualmente .se repara el correaje, que puede uti·lizarse del exis­tente en el almacch;· por un obrero dado de alta 1 en' el Cuerpo en clase · Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ·de tropa, á q u1 et'l se ét'lttegaton las rtl.'ater:~Ics nccc arios para la obra, los. cuales contrató el sel1or Prefecto. En el parque se encuentran tamb~n vanos '\hiles de banda, de los ']U e admiten .reparación 17 cornetas y 8 cajas d-e gcrra, pero además, una vez compucstas.,paraque queden setv~hles necc.s:itan 17 boquillas y 6 pun­tillcs, 64 tornillos ·Con ses respectivas rae cas y 16 parches. Las m 1nicioncs., que fu-eron cKarninadas y (:nsayadas, se nallan ea muy buen estado, pero sería conveniente aumentar con cien mil ( IOo,ooo) cartuchos la dotac;ón de ·~os ft~s~lcs Remir.gtoJJ existentes en el parque. El pormenor de 1o!t der11entas clc gtJer.ra se encuentra en el estado dt: mater~al que acompafio á este infwm:c. Lo!: salones d'Cstinadcs á ser\'ir d.e ai macencs, ofrecen la seguridad necesaria, pcm no snn suficie!ltertente espa<:iosos y se carece, por esto, de h comodidad qt:e debe de c-~igint. En estos términos presento á S.S. el informe de la revista correspon­diente al primer trimestre de este a11o., y dt:jo satisfecha la obligación que "lne impon-e el artículo. 1° ., q11c ·cglarnc.:nta las funciones de los Inspec­tores. Soy coa toda consideraéioA. de S.S. ~.tcnto servidor. El Gene-ral .fH~p
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Por: | Fecha: 20/08/1898

AM II Bogotá., .Agosto 2Q de 1898. N\lmero 65 BOLETIN MILITAR --•o,._ __ ORGANO DEL MINISTERIO DE GUERRA Y DEL EJÉRCITO ---··------ Director, ALEJANDRO POSADA Son colaboradores natos de este periódico, todos los Jefe; )' Oficiales del Ejército de la República. LAS LINEAS DE BATALLA EN EL COMBATE OFENSIVO DE LA INFANTERfA INTRODUCCIO El combate ofensivo de la infanteria; cualquiera que 'sea su objetivo, siempre sigue en general el n1isn1o curso, esto es: el sucestvo y continuo refuerztJ 6 aumento de densi­dad de una línea al principio muy abierta, que al fin viene á cerrarse por completo. El orden de batalla. n1oderno para el coh1bate ofensivo es en tres líneas. La primera ó principal, es la que sosfene en primer término el combate, y su esp cial nlisión no ter­mina hasta llegar á distancia decisiva ( 200 á 400 pasos) dd enen1igo. La segunda, á h cual puede llamarse de re­. fuerzo, se une á la prin1era en los últimos momentos, para decidir la luche:. por n1edio del asalto y el choque al arn1a blanca. Finaln1t;nte, la tercera línea, ó sea la de rese,. ·va, obra prin1ero, según las Lircunstancias, ya para rechazar ~taques del enen1igo, ó para a y u dar á la decisión del con1- bate; pero su nüsión esp cial es completar la victori:t, ó proteger la retirada. Estudiar la acción, composición y recíprocas lecciones tie Jas tres líneas. es e~ objeto primordial de este artículo Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR CURSO GENERAL DEL COMBA1 E El campo de batalla se considera dividido en tres zonas. La r .• empieza con el alcance eficaz de la artiller:a ( 2,400 n1etros), y termina con el incierto de la infantería ( I ,soo metros). La 2." se extiende desde 1,500 metros hasta el alcance eficaz del fuego de la infantería ( 6oo metros). La 3.• abraza desde los 6oo metros hasta la posición n1ás avanzada del enemigo. El despliegue de la tropa debe efectuarse desde el mon1ento que enlpieza á sufrir bajas, por Jo tanto, al entrar en la r ... zona. Tal despliegue consiste en la colocación conveniente de las unidades, en sentido del ancho y de la profundidad (descomposición en tres líneas). Tal es la primera evolución. Dentro de la 1." zona, las bajas pueden reducirse to­n1ando formaciones adecuadas y aprovechando los acciden ... tes del terreno; pero al ~ntrar en la 2.." zona. es preciso ya aumentar Jas distancias y los intervalos. Siendo cerca de 4 50 pasos la n1áxima dispersión de Ja granada metralla en sentido de la profundidad, debe fijarse en 500 á 6oo pasos la distancia que ha de mediar entre las primeras filas de t!os líneas de batalla inmediatc,s. Los intervalo=' quedan de~ tern1inados por la necesidad de ofrecer poco blanco á la ar­tillería, y deben ser de 30 hasta so pasos entre compañías, n1edios batallones y batallones. Al llegar á la 2: zona, la 1." línea de batalla entra ya en actividad, y á ese fin se descompone á su vez en escalo ... nes, á distancias entre sí, que variarán, según la clase de terreno, .de 100 á 300 pasos. Los intervalos entre las uni­dades se fijarán de modo que permitan la propia activi­dad, sin que se pierda el enlace. Cuando la 1. a línea ha llegado á la 3: zona, y ha avanzado 200 á 400 pasos dentro de ella, empieza el mo .... n1ento decisivo del combate; en cuyo éxito influye esen­cialmente la eficacia del fuego. La 2." línea toma entonces la forn1a.ción normal d e Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOL'ETÍN MILITAR 'cbrnbate, atraviesa el espacio que le separa de la 1.• línea; se une á ésta, y ambas dan el asalto. La J.a línea, si es preci~o, rechaza los contra-ataques ·y auxilia á la 2.• línea; persigue al enemigo después de la. ~victoria, ó protege la retirada, en caso de n1a1 éxito. I." LINEA En ·el combate ofensivo de la inf-antería, la 1 .• línea. ha de ser fundamental, tan fuerte con1o la 2.a ó prin1er es­calón de la misn1a. Supu~sto -que la formaci9n del primer escalón de la La línea ha de ser en orden abierto, puede calcularse que cuando dicho escalón tenga la mayor densidad, cada tres hon1bres, para la facilidad de sus n1ovimientos y ejecución de l0s fuegos, necesitarán un espacio de 4 pasos; de donde resulta para una compañía de 200 hon1bres, un frente dé · 66 ó sean 300 pasos. Pero al atravesar l'll 2.n zona, experimentará el primer escalón grandes bajas, y aún mayores dentro de la J. a zona' y para reemplazar estas bajas, aun1entar los fuegos y dar impulso al avance, s indispensable una fu~rza cuádruplé de la n1encionada,. para el mismo frente de 266 á 300 pa­sos. En otros términos, t\n batallón de 4 compañías á 'lOO hombres cada con1pañía, sólo debe abrazar un frente de 266 á 300 pasos, y menór á proporción, si la fuerza de las compañías es n enor. De aquí la formación del batallón en escalones, abra­' Zando el correspondiente frente. La I.a línea de batalla no tiene otro objetivo que lle.:. gar á la distancia decisiva ( 200 á 4oo pasos) en el menor tiempo posible, pues todo retardo innecesario trae por con.:.. secuencia mayores bajas sin ventaja. Pero, tan1poco debe · desarrollarse el problen1a con tal precipitación que se ori­gine la derrota parcial de la I: línea. El apoyo de la artillería, es de la mayor importancia para el objetivo antes indicado. Al entrar la 1.• línea en Ja 2.n zona se descompóne en tres escalones, á saber: guerrilla, sosle~s y reser·va. Supo- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. gz BOLETÍN MILITAR niendo que se trata de un batallón que no combate aislado, la relación y descomposición de fuerzas de los tres escalo­nes, en los prin1eros momentos, será en cada batallón de 1-.• línea,. como sigue: cuatro n1edias secciones (pertene­cientes á cada una de las con1pañías) en guerrilla; las cua­tro medias seccione:> restantes y cuatro secciones más, cons­tituyen Jos sostenes que forn1arán en dos filas, por seccio­nes, medias secciones ó escuadras, con intervalos, detrás de Ja guerrilla de sus respectivas compañías, y cubiertos en lo posible con los accidentes del terreno; las cuatro n1edias compañías restantes forman la reserva, y se sitúan bien reunidas detrás del centro, del frente ó de un ala, bien dis­tribuídas entre ambas alas. La constitución de los escalones en esta forma, obe­dece á la necesidad de evitar que al reforzar la guerrilla los sostenes y reserva se mezclen entre sí soldados de di­ferente compañía, y se origine, por tal causa, un desorden y confusión de graves con~ecuencias. De aquí que, en vez. de desplegar en guerrilla una ron1pañía entera, sirviendo otra de sostén y las dos restantes de reserva, se crea prefe­rible que cada con1pañía por sí se descomponga en senti­do de la profundidad, para formar los tres escalones, de­biendo los sostenes y reserva reforzar la guerrilla de las respectivas con1 pañías. El primer refuerzo á la guerrilla, lo dan las medias seciones que se hallan en los sostenes, y luégo gradual­n1ente las seccicnes, según lo exige el fuego enemigo y las bajas propias. Cuando los sostenes en su totalidad se han embebido en la guerrilla, la reserva se adelanta á ocupar el puesto de aquéllos, y se dispone á dar nuevos refuerzos, ya interca­lándose en orden cerrado en la gut.rrilla ó bien prulongan- . do las alas. Las di~tancias á que dcbem situarse los tres escalones dependen del terreno y de la clase de fuego del enemigo. N o es dable, pues, fijar reglas, pero se tratará siempre, por medio de can1bios de distancia v formación, dificultar e tiro de la artillería contraria. · En general, los sostenes destinados á reforzar la gue ... Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR 93 rrilla, deben estar lo n1ás cerca posible de ésta, sin mez~ darse con ella, pero lo suficiente Iejcs para no servir de blanco al enemigo; por Jo tanto á unos 8o hasta I 50 pa­sos, mientras que la reserva ó sea el tercer escalón, se halla á mitad de distancia entre la guerrilla y el escalón n1ás avanzado de la 2.• línea de batalla. El avance deJa guerrilla dentro de la 2.• y J." zona se verificará á saltos ( r ), esto es, se gana á la carrera una corta extensión de terreno, se hace alto, se dispara, y se prosigue al movimiento 'en igual forn1a. El avance á saltos, tiene el doble objeto de acortar la pausa del fuego y de dis­minuír las bajas, pues los tiradores al hacer alto, terminada su corta carrera, se echan al suelo y aprovechan el terreno para cubrirse. Cuando Ja guerrilla sea algo extensa, ofrecerá dificul­tad de avance simultáneu; en este caso, el avance debe ser alternando, en la forma que permita n1ejor resguardarse del fuego enemigo y que no haga precisa la su~pensión, ni aun momentánea, del fuego propio. En cuanto á la eX¡ten­sión de la parte de guerrilla que debe avanzar á Ja vez, influirá la naturaleza del terreno; mas conviene saber que cuanto menor sea dicha parte, más corto debe ser el avance ó salto. Como principio fundan1ental puede decirse que donde sea posible, debe avanzar sin1ultánean1ente una fuer­za que no baje de una sección, ni exceda de cuatro. También hay que considerar el gasto de fuerza física, para fijar la extensión del salto. Con1o éste se da á la carrera, conviene que no exceda al principio de roo pasos, y que se vaya reduciendo cada vez. Finalmente, no debe ol viciarse que este procedimien­to de avanzar, reconocido hoy con1o absolutan1ente necesa­rio, dada su dificultad, ha de practicarse en tiempo de paz, si se quiere que en la guerra se ejecute como corresponde en cada caso. Los sostenes, en la forn1ación con interv·alos ya indi­cada, y la reserva, seguirán á la debida distancia el moví- ( 1) En las distancias más lejanas, dentro de la 2.• zona, puede no ser necesario el avance á saltos, si el enemigo no hace fuego ó no causa efecto con él. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 9+ B.OLEl ÍN MILITAR ntrento de avance de la guerrilla; pero el refuerzo de ést~ no debe tener lugar hasta que el efecto del fuego enemigo. };laga preciso contrarrestarlo y reemplazar las bajas. La acción de la reserva ó tercer escalón, empieza fun­damentalmente en aquel p.1,om,ento en que la guerrilla ya re­forzadq. por los sostenes ha. entrado en la 3.a. zona; y es ~1ecesaria la producción del n1ayor fuego posible, mientras Jlega la 2: línea de batalla y se dycide el con1bate por el asalto y el choque a) arma blanca. La n1isión que h;1 de desempef\ar el tercer escalón no pern1ite su fraccionanuento con1o e11los sostenes, debiendo, por el contrario, estar concentrada en unidades relativa­n1ente n1ayores (m..edias compañías) ó grupos de ellas,· 1e­cesidad n1.ucho mayor, si se consid~a que el tercer escalón es Ja propia reserva de la r.n. Iíne~ durante su avance hasta ~legar á la J. a zona. En efecto, el enemigo puede practic.ar n1ovin1ien tos, de ataque contra uno ó ambos flancos de la guerrilla. En­tonces el tercer escalón. se em.p1ea eu prolongar el flanco amenazado, y, á ese objeto es evidente. que conviene se halle forn1ado en en orden cerrado; ó bien, el enemigo puede producir en su frente tal nún1ero de fuegos que la guerri­lla, aun reforzada por todos los sostenes, no puede ]legar, por sí sola á la 3: z.ona, en cuyo caso, la reserva, ó tercer esca.lólil . será empleado antes de tien1po, intercalándose en la guerrt1lla. También la forn1ación en orden cerrado responde n1ejor ~ ese fin. Para qu,e el tercer escalón se halle siempre dispuesto á ]a resolución de. taJes problen.1as, conviene por; , lo regular que se halle, como ya se ha dicho, á mitad d~ distancia entre la guerrilla y la 2: línea. de batalla. El aprovechamiento del terreno para cubrirse y la probabilidad de su fu.turo en1pleo, decidirán si las medias~ compañías que constit~yen el tercer escalón deben situarse detrás. de su guerrilla respectiva ó bien reconcentradas de-;-, trás de un ala del frente ó distribuídas entre an1bas alas. Si, ppr ejen1plo, es más probable que el tercer escalón deba. pres~ar un refuerzo frontal directo ., será preferible Ja prinle­ra formación, y, por el contrario, la últÍl;lla, si las probabi- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETfN MILITAR 95 Edades están et'l· favor de l'a prolongación de mn ó de las dos alas. Fuera de los casos antes n1encionados, de ataques del enemigo contra los flancos ó insuficiencia de los fuegos de la guerrilla reforzad-a con los sostenes, el tercer escalón no entrará en acción hasta que la guerrilla haya alcazado la distancia decisiva, ó por lo 1nenos entrado en Ja 3·· zona; llegado este momento, tal acción puede verificarse de tres modos: 1.0 •Por prolongac'l'ón de la guerrilla; 2.0 por re­fuerzo de la misma; J.0 por szutitución. I.0 Se verificará por prolongación, cuando esté de­mostrada la conveniencia _de aumentar el frente, y el ten·e·· no permita, en virtud de tal prolongación, envolver el pun­to de ataque. En ese caso, el tercer escalón desplegará ciesde luégo e:n gt1erriJia, y F'asará á ocupar el ala ó aJas; 2.0 El tercer escalón entrará como refuerzo, cua.n.do· no haya medio de envolver al enen1igo ó convttnga au- 111entar los fuegos contra su frente .. En tal caS las seccio­nes del tercer escalón conservan su formación cerrada en dos filas, se aproximan á la guerrilla que se echa en tierra y hacen fuego por encima producit'tndo de este n1odo ~on­siderable aumento de fuegos; J.° Finalmente, Ja acci6n del tercer escalón se manÍ-· festará por sustitución, cuando la guerrilla llega á ]a J.a zona demasiado quebrantada .. En este caso el tercer escalón despliega en guerrilla y pasa á ocupar el puesto de los dos prin1eros escalones ( emMbidos ya en uno), y ab­sorbe sus restos del mejor n1odo que pueda hacerse. En todos casos, la n1isión de las sub-divisiones de las tropas que forman el tercer escalón, es dar nuevo impulso al n1ovimiento de avance, y vivificar la n1oral de los que están en fuego. Hé aquí una razón n1ás para yue la rela­~ ióJil: de fuerza del tercer escalón con los otros dos, juntos, sea de 1: I. (Concluirá). --··.,._._ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MILITAR LECTURAS DE HISTORIA PAT'RIA ~UNTOS PRINCIPALES DE LA VIDA PÓBLICA DE BOLÍVAR (CONTINUACIÓN). XIX Bolí vat= á fuerza de querer ser grande en <;tJS discursos, se nos muestra hoy profundamente poético. Vivitra en la presente época y ninguno pudiera arrebatar le la palma del simbolista atrevido. Las lun inosa.s ideas que con:ebía su mente han perdido mu­cho para nosotros en e"plendor y 11\agnificepcia, y hasta en im~ portancia política, lo cual se explica desde <:;l momento en que con­sideremos que nos ha tocado venir al mundo cuando ya esas re­formas con que soñaba el heroico caudillo son hechos consumados y muchas han pasado á formar parte Jc las costumbres. · Para Bolívar la más noble aspiraci<ín de su alma era el abolir la líticas y las leyes civiles ... Pre~t;ndió, por ú,ltimo, pintar con los colores de su rica ima­ginación, el poder y grandeza que conqui tarían los pueblos uni­dos de Venezuela y Nueva Granada y se expresó así: "Al contemplar la reunión de esta inmensa comarca, mi alma se remonta á la eminencia que exige la perspectiva colosal que ofrece un cuadro tar. asombroso. Volando por entre las próximas edades, mi imaginación se fija en los siglos futuros, y e bservando desde allá, con admiración y pasmo, la prosptridad, el esplendor, la vida que ha recibido cst(\ vasta región, me siento ar.·ebatado y me parece que ya la veo en P} corazÓI'\ del U ni verso, extendiéndose sobre sus dilatadas costas, entre esos océanos qt.te la naturaleza ha· bía separado y que nuestra patria reúne con prolongados y anchu­rosos canales. Ya la veo ser-\lir de lazo, de centro, de emporio á la familia humana: ya la veo enviando á todos los recintos ele la tie­rra los tesoros que abrigan sus montañas de plata y oro: ya la veo distri':>uyendo por sus divinas plantas, la. salud y la vida á los hombres dolientes del antiguo hemisferio: ya la veo comunicando sus preciosos secretos á los sahios q~te ig1_1oran cuán 'Superior es Ja suma de las luces á la suma de las riquezas que le ha prodigado la naturaleza: ya la veo sentada sobre el trono de la libertad, empu­ñando ·el cetro de la justicia, coronada por la gloria, mostrar al Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETÍN MfLITAR 97 mundo antiguo la majestad del nuevo mundo .... ! Dignáos, legis­ladores acoger con indulgencia la profesión de mi fe política y los ruegos fervorosos que á nombre del pueblo me atrevo á dirigiros. Dignaos conceder á V enczuela un gobierno eminentemente TPO­ral, que encadene la opresion, la anarquía y la culpa: un gobierno que haga reinar la i nacencia, la humanidad y la paz; un gobierno, . en fin, que haga triunfar baj ') el imperio de leyes inexorables, la igualdad y la libertad." La reunion dd Congreso de Venezuela el año de I 819 fue u.n acto de trascendencia enorme, y se debió á los esfuerzos del General Bolívar. ·'l Coronel James Hamilton, que presenció h reunión de esa Asamblea y la actiLtH.I de BolJvar ante ella, escribió entonces al Duque de Susscx una carta muy significativa, en b. que a1l.rmaba que el Libertador, en aquellas circunstancias, había procedido como "hombre grande y como :virtuoso ciudadano." XX Desde 1819 mo~trose el Libertador inclinado áqueestospaíscs confiasen la dire.:ción de su . de~tinos 5. un Presidente vitalicio. N ucstro republicanismo de hoy facilmcnte se siente la. timado con la simple expresión de s~mejante idea. El Libertador, sin embargo,. la xpresó con topa ::;inceridad; el estado político de esto~ paí­ses lo consideraba negativo; veía surgir en el porvenir las in­contenibles ambiciones que han dado margen á tantas gue­rras civiles destructoras de bif'nestar y rique7,a; temía que el exceso de libertad, fuese nocivo para Ia misma existencia de ~sta benéfica deidad: aspiraba á conservar su obra; no comprendía que en medio de incesantes agitaciones, de turbulencias armadas, la nación pudiera adquirir preponderancia alguna y le aterraba que fue­sen de nuevo sujetos á dominación extraña los países que á costa de tanta sangre y esfuerzos 1ba haciendo libres. Por otra parte le guiaba el estudio de b organización del Go­pierno británico; cuyas formas severas, fijasj descollantes, re atraían. Aspiraba á fundar algo estable, duradero, y libre de fu­nestos vaivenc~. Considérese cuál sería el imperfecto conocimiento que aY.ue­llos republicanos noveles tenían de sus derechos políticos, y más que esto la preponderancia que daban á las vías de hecho, fórmula que concentraba todos sus conatos de sentimiento de amor á la libertad. Bolívar bregaba por imponer entre nosotros el im.per¡o qe la razón y de la naturaleza, como él mismo decía filosóficamente. Seduce el estudio del carácter de aquel Ruerrero impetuoso por naturaleza, dotado de la visión del genio; de un valor arreba- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BOLETf~ M•ILIT A:~ tado) que nada Te c.:>:lturbaba ni le imponía temor, y que, sin em­bargo, sujetab1 todos sus actos al mayor espíritu de just~cia, rep¡­tiiendo que esa era la base de la Repú.blic..1. Perentoria muestra de su genio guerrero, de su atrevimiento. y osadía para acomater, es la memorable campaña de Boyacá, que· concibió y llevó á cabo en setenta y cinco días, atravesando un territorio inmenso en época de invierno y sin recursos. Ante el Congreso de Venezuela, reunido en 1819, en Angos­tura, pronunció Bolívar la frase elocuente que sintetizaba la más , grande y patriótica de sus aspiraciones : ''La reunión de la N ucva Granada y V enczuela es el objeto único que ma he propuesto desde mis primeras armas: es el voto de los ciudadanos de ambos países, y es la garantía de la libertad. de la América del Sur." (Continuará). EJERCITO N A.CIOl~AL. INSTRUCCION CIVIL República de Co/ombia.-Ejb-cito Naciafltll.-]ljilt:Lra Mi/itnr de Pana­flt, í.-Bat,z/lón CfJiombia número 23.-Panam,í, Dicicm,bre.· I+ de 1 897· Señor Coronel Primer Jefe del Batallón.-Prcaente. Tengo el honor de rendir á usted el presente informe acerca del estado en que se encuentra la instrucción civil del Cuerpo de su .mando, instrucción g u e se halla á mi cargo de~de - el primero de Septiembre próximo pasado. Para el efecto de la enseñanza está dividido el Batallón en tres secciones, así: la primera compuesta de los indi\'iduos que tienen cono­cimientos avanzados sobre Lectura y Escritura correctas; la segunda, de ]os que regularmente leen y escriben con aplicac.iones ortográficas; y ]a tercera, de los que completan la primera parte· del' aprendizaje en ambas matcri¡:¡s. Cuanto á los otros ramos de la instrucción que se da, la primera sec­ción estudia y recibe clases alt'!rnadas de Geografía general y de Colom­bia, Aritm~tica é Historia Patria, diariamente de 12 á 2 p. m. y 3 <Í 5 p. m. Su aprov.echamicnto en estas materias es notable, en la mayor parte, y revelan ~stante inteligencia: han adelantado inucho en Geografía é Historia;, y.· de Adtmética poseen de las cuatro operaciones fundamen­tales has-ta, lfl r,cgla de tres compuesta. La segunda sección no estudia ninguna de estas materias, como tampoco la tercera. Estas dos últimas reciben clases de lectura, de 12 á 2 p. m., y de caligrafía de 3! á 5 p. m. El aprovechamiento en ambas es muy satisfactorio. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. &OL~TÍN MIUTAR 99 La tercera scccion, que es la m.ás numerosa y la má..., atrasada, co­noce perfectametHe el Alfabeto, sonidos de las letras y sus estructuras para formar sílabas de articulaciones directas é inversa;s. simples. M u­~ hos empiezan á leer. La conducta y aplicación de todos en generar, s.on buenas, salvo t:aras excepciones; son sumisos y ob,edien tes, lo que rc\·ela la muy buena disciplina que han sabido inculcarles sus Jefes. Lo~ útiles q.ue fueron Slltl\inistrados para la enseiíanza, un mes des­pués de haberme C·ncarg.ado de la instrncción civil dd Batallón, son los siguientes: 2. 5 ejcmp)a.res de la G,eografía de Colombia, por Pérez; 20 de Historia Patri·a, por Alvarcz,; 25 de Aritmética, por Rueda; roo de Lc~tura número 1.0 ; 100 de número 2. 0 y roo de número 3.0 , por Mantilla; 7 )O cuadernos para escritura; una esfera, una docena de cajitas de tisa, una. doce.na de. ca.j~tas d·e pltunat:,, 6 l~tros de tinta y tres tableros. Dios guarde á t;Stcd. EL Institutor, LeOI'J.idtu Mnrtínfz. República de C'()/ombin.-Ej'rcito P-erm.111ente.-~.· División.-Batallón "N úííez "· 11Úmero 9.-S:oatá, MayfJ 6 de 1898. El Instruct?r civil al señpt· Sargento M_,ayór ~ encargado del m,an.do del Cuerpo. Al rendir á usted; el informe q.ue correspond·e á la marcha de la enseñanza en el últim,o mes, cum,plo con el deb~r d-e manifestar á usted, que no fue posible dictarla con toda regularidad porque la mayor parte de la tropa estuvo ausente. durante quince dias en distintas poblaciones, 'ltás 6 meno5 lejanas. La enseñaza tom.a algún incremento pero rn,et:amcnte abstracto, lo cua~ equivale á decir upa vez más que los aprendices conocen varias teorías pero sin aplicación práctica ninguna,. pox;que á causa de la ca. rencia de útiles no ha podido ail:tarse enseñanza objetiva. En lo sucesivo m.e prometo que la enseñanza continuará dictándose con regularidad extricta, y que mi; buena voluntad en bien del adelanto intelectual del Cuerpo se v~rá premiada con mej:or éxito. Rafael GalviJ. República de Colombia.-Departamento de .B'Oyacd:-InstrucciÓtJ civil det Batallón "8ucre" númerq Io,-'Ttm.Ja,, Mtty() 3 I de 1898. ~eñor. General Jefe de Estado Mayor de. la División~ E. L. C. Haciendo referencia á las tareas del mes que hoy termina, expongo á usted: Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 100 BULETIN MILITAR Lectura: método de .Baquero, han leído palabras disílabas y tri~ sílabas. Escritura: esta clase no ha . tenido ningún adelanto por motivos bien conocidos de esa Oficina. Aritmética: escritura de guarismos con los · principiantes y suma, resta y multiplicación con los m;{s adelantados. Las clases de Religión y Urbanidad se han dictado con alguna re· gularidad, pues juzgo que estas dos materias son el fundamento de toda educación. Los trabajos docentes han sido entorpecidos en el mes que termina, por la Revista de Inspección y ante tocio, por la falta de útiles; sin elloc; es imposible la labor, si Miguel Angel no hubiera tenido un pedazo de mármol y los instrumento:; para labrarlo no habría podirl.o ha..:er la esta­tua de Moisés, que está adornando la tumba de Julio II, y la sola habi­lidad del artista 1:0 le habría dado fama y renombre. Dios guarde al señor General muchos años. Demetrio Gara)'· Señor General primer Jefe del Batallón Granaderos número 8.0 -Prcscntc. Cumplo con el deber de rendir el informe correspondicmtc al mes • que hoy termina, así: SECCIÓN SUPERIOR Aritmétita.~Resolución de problemas con números enteros, quc­bradcs, de regla de tre~ simple y compuesta y de regla de interés. Ortogrnfia.-Aprcndízaje de las reglas de la v y ejercicios con esta letra. Gramática. -Continuación de e::ible corregir, mientras que el nuestro, que lo han us~do los guardias nacionales y lo usa la tropa de línea,. ha podido comprobarse su resistencia y que supera á los otros fu­siles de repetición. Además de los ciento treinta y cuatro mil fusiles, Chile posee próximamente cuarenta mil fusiles Manlinger, igualmente de rc·r 1 NCO Of LA O!tUOTlC.A Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. IJZ &OLlr'rÍN MlLITA'R. peticiór'i, que sin valer lo que el fusil J...1auser, puede nó ohsb_nlc también considerarse como una buena arma de guerra. Estos cuarenta mil fusiles tienen una dotación de cuarenta millones de cartuchos fabricados en Hinterberg. A p:1rte de esto, Chile hizo un adquisición considerable de es:. " padas, sables de artillería y ochenta mil equipos y correajes de in­fantería, en París, en la fáprica de la Societe Generale, y en Ber.:;. lín, en b. casa de Sohne Windcrléch. Como se ve, los arm:1mentos de infantería qúe poseen nues­tros vecinos pueden considerarse c0rnJ ormidables pc:;r su canti­<. lad, suficiente para armar no menos de cien mil infantes y vein­ticinco mil de caballería. En la artillería las piezas de campa! a son considerables, lle.:. gando su número á cincuenta y seis baterías, que hacen un totai de trescientas treinta y seis piezas, contándoee entre este número de campaña y de montaña. De esta cantidad de artillería forman parte veinticinco baterías de montaña desmontables, que bien pue­den adolescer de algunos defecto; y aunque están lejos de ~ér la perfección como anillería de batalla;- responden sin embargo á una idea sensata qlle tuvo su autor al adoptarla, es decir, poder pasar con ella los Andes y hacerla actuar después como artil ería de campaña en una guerra ofcnsi va. De donde resulta que el solo examen de este caiíón y su ad­( juisíción por nuestros vecinos ponen claramente de manifiesto qué ello'> no se arman precisamente para defenderse de una agresión; como pretenden hacer creer, sino con el propósito dt: hacer ellos la guerra y una guerra ofénsiva·. Es cierto también que debe reconocerse que si militarmente la primera idea que ins~">iró la adq Utsición de ese cañón fue sensata por las razones apuntadas anteriormente, más tarde su autor, re­Velando notable inconsec.:"iencia en sus idéas, dejó éstos incomple­to- s, haciendo que dicho cañón presentase defectos para emplearlo como arma de montaña. Los otros cañones son de las baterías de campaña, del calibré rle setenta milímetros, bastante pesado:> con relaCión al rendimien­to del proyectil que tiran. Del mismo calibre son también las baterías de montaña Cané~ 'que adquirieron en la última época. Aparte de esto, el Gobierno de Chile ha seguido sin inte­. rupción rolmsteciendo sus armamentos de cuatro años á esta parte, adquiriendo buques de guerra, veinticinco mil puñales de la fábrica de Solingen y ametralladoras, que están muy lejos de valer la Máxi m nuestra, tiendas de campaña, etc., etc. Que digan luégo que nuestros vecinos están mal armados¡ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ffüLETÍN MILlLAR ARTILLERJA É INFANTERIA Para sacar conclusiones de las comparaciones que se h:1cen ~ menudo entre el ca~ón y el fusil, analicemos las pérdidas totales ex­perimentadas por los íi·anceses en 1g7o. Desde aquella época el fusil y el cañón han progresado inrr;ensamente. Es probable que lo hayan hecho paralelamente, y s-iendo así, su importancia relativa no ·ha variado en I 898-. a) Los alemanes ga:>~aron 34-o,ooo proyectiles de artillería con los cuales hineron ó mataron á 25,000 franceses. 1Es un efecto útil de 7 por roo. En otros términos, para herir ó matar á un hom­bre, la artillería gastó I 4 granadas que producían en termino medio, V!n 1870, 30 fragmentos; e(a pues ( 14 por 30) 420 fragmentos de granada el esfuerzo necesario para herir ó matar á un enemigo. b) Gastaron - 25.ooo,oo0 de cartuchos de infantería, con los -cuales hirieron ó mataron á I ss,ooo francéses. Es un efecto útil de o,62 • por e<:iento; en otros términos, para herir ó matar á un hombre la infanteria gastó 160 tiros. e) Así pues, mientras 4-20 fragmentos de granada pusieron. fuera de combate á un enemigo, el mismo resultado fue alc.mzado por 1 6o balas de fu~il, diferencia enorme, que se agranda aún si se reflexiona que no se toma en éuenta las pérdidas de lo' cabJllos, que contribuyen á poner fuera de servicio los cañones casi tanto como las pérdidas de hombres. d) En resumen, en I 870 cada cañón produjo el efecto de 1 I fusiles; una batería de 6 Krup, el de 66 Dreyse; es decir, que un tercio de compaííía, una sección de infantería, equivalía á una ba­tería. e) 25,00:J bajas por artillería, 155,00:J por infantería dan urt por ciento relativo de 14 en artillería y 86 en inf . mtería. Estas ci­fras on muy sugestivas. Lo serían también las que expresarían el precio de una baj:1 por artillería y otra por infantería. Si I 6o balas de fusil producen Lin efecto de 14 shrapnels; si 14 proyectiles cues­tan 480 pesos; si I 6o bala<; de fu si 1 cuestan I 6 pesos, tenemos que, , á efecto útil igual, el fuego de artillería cuesta 30 veces más tt ué 1 el de infantería. Por otra parte, si una sección de infantería equi­vale á una batería de artillería .... :no insistamos. En la gu~rra entre estados continentales, el arma útil, sin la cual no habría guerra posible, la que gana las batallas, la indispen­sable en fin; es la infantería. Es pues la que debería prepararse y tener el mayor número de batallones organizados en tiempo de paz. Sin embargo, es la que, en todas partes, se descuida más. Hay en esto un res~o del pasado, del desprecio del caballero, del ginete, del arma especial, contra el peaton, el humilde infante. La rutina go­bierna á todos. Al contrario, los mismos, los :tscensos, los fondos Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. !04 ROLETÍN MILitAJt se despilfarran á f<- vor de dos cosas que son: una de u ti liJad múy secundaria, como se ha \'isto en la.;; lineas que preceden: el cañón -ó de casi completa inutilidad: el buque de guerra. Así son las cosns: ¡oh! el cañón- ¡ah! el crucero ... Nadie se da cue11ta de <:JUC la victoria, en la próxima guerra, la alcanzará, como siem.o~ pre la nación que tenga la mejor infantería ..... . EN EL EJERCITO El Podc.r Ejecutivo por Decreto de fecha 1.0 del presente; tlictó las siguientes providcnci:J.S : Asimiló á Teniente Coronel para los efectos fiscales al Sar­gento Mayor Genaro Mercado, que sirve en el Cuartel General tie la 1.~ División, como 2.0 Ayudante General. . Ascendió á SargPnto V1ayor efectivo al Capitán Manuel J• Escallón, que sirve como Comandante de la 3.~ Compañía del Ba­tallón Bárbula número 2.0 Por Decreto de fecha 2, ascendió á Capitán efectivo al Te ... niente Abelardo LúpeL, que sirve en la 5·' CompanÍa del Batallór Cordoba número 6, y lo destin() al Neira numero 22, como Co­mandante de la 5.~ Compaí1fa. Aceptó al seilor Aparicio Figueroa, la renuncia que hizo del vuesto de Habilitado del Batallón [h·drmeta número 15, y nombró en su reemplazo al eñor Rafael Monzón C., que sirve como Ins­! itutor civil del U:1zarhres número r6, asimilado á Capitán para los efectos fiscales. , CONDUCTA DE OFICIALES 3.~ División.- Entre los cuerpos que la com·ponen se han dis­tinguido por su buena conducta durante el mes de Junio, los si­guientes seiíores oficiales: Batallón Granaderos númeto 8.__....Sargcnto Mayor Rafael Vesga; Capitanes José A. Flóre:~- y Clemente Arias; Tenientes J uan• E. 1\tléndez y .Fa u tino Ballesteros; Subtenientes E lías Ma­charaviaya, Benjamín J. Ferro, Jos~ C. Niilo y Nicolás Medina. Batallón Su.cre número ro.-Sargento 1'1ayor Alejandro Pa~ rís; Capitanes Olegario Manrique; Teni e ntes Luis ~1,trÍa Ortega, Alejandrv Aldana y M (1 'imino Rivera; Subte nientes I s,1ac V ane­gas, Santos Qui jan o, Juan Sierra, Pedro Plazas, Abelardo Arangu­h~ n y Roman Castillo . .l\lledio Batallón Boliva r.- Capitanes V 1 ctor M. V e. ga y Sal­vador Valbuena; Tenientes Miguel A. Oqintero y Bonifacio Duro; Subtenientes Juan B. Ptieto, Valerio V anegas y Fcrm1 n Moreno. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año II N. 65

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