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Cancionero Antioqueño

Por: Porfirio Barba Jacob

El “Cancionero Antioqueño” fue una publicación que circuló en Bogotá durante 1904. Bajo la dirección de Miguel Ángel Osorio Benítez (nombre de pila del poeta Porfirio Barba Jacob), la revista se configuró como un espacio interesado en la promoción de la literatura antioqueña. En el artículo titulado “Portada”, del primer número del 14 de febrero de 1904, se establecía que con la fundación del “Cancionero” se pretendía dar a “conocer más generalmente las producciones del talento y las obras del trabajo de Antioquia, las verdaderas costumbres de ese pueblo y el grado de progreso á qué el ha llegado”. Además de lo mencionado, se especificaba que con la aparición del título se reforzaría el “comercio literario” y se fundaría una tribuna dedicada a la “colonia antioqueña” residente en Bogotá. Como menciona Osorio Benítez en el artículo citado, a pesar de que el “Cancionero” se interesaba en el devenir antioqueño, se presentaba a sus lectores como espacio lejano de “las ridículas exageraciones del regionalismo”, con el fin de ser un escenario agradable para todo el público. En razón de lo dicho, se hace una invitación a autores nacionales y extranjeros para que colaboren con la publicación, como sería el caso de: Julio Flórez, Diego Uribe, Guillermo Valencia, entre otros. La revista es reconocida dentro de la historia de la literatura colombiana, por la participación activa y dirección que ejerció Porfirio Barba Jacob en dicho título. Por tal motivo, se han realizado dos ediciones del “Cancionero”, a saber: por un lado, la edición facsimilar de 1991, incluida en la edición de Alberto Aguilera y Teresa Galindo dedicada la figura de Barba Jacob, quienes deciden reproducir todos los números de la revista por ser el único título dirigido por el poeta; por otro lado, encontramos la edición de Juan José Escobar de 2016, que cuenta con comentarios críticos y biográficos de los autores que participaron en la revista.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas
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Cancionero Antioqueño

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Don Quijote: revista quincenal - N. 11 y 12

Por: | Fecha: 15/06/1924

(~ ~. _ & ___ _ g¡Ef<&~Sii> __ ~_· :.' .~ Orgallo d~ la :Pederación de Maestros de N arÍño _ ... -- MUERTE DEL SOL Se aleja la tarde fingiendo un reguero de graves angustias en la lejanía y el viejo romero parece un trovero que lúgubre reza su melancolía. Orquesta la brisa no sé que rapsodias en la encrucijada y en el abedul; las nubes ostentan lujoso decoro y el astro diluye su lámina de 01'0 sobl'e el cielo azul. Un pájaro trina con honda quejumbre su tierno cantar; vivamente inquieta COlll0 una serpiente se va la vertiente por entre el palmar. Tren10la en la cierra que corta el atajo el último andrajo de un claro arrebol; se acercan los males que sangran mi herida t con sus espejislnos desfila la vida, y queda latente la muerte del sol. PEDRO M. DÁVALOS. Pasto, mayo 23 de 1924. u.rrRB .. TTA ItAMÍREZ ..... . Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 'DR. SOFONIAS YAGUP - Una de las mentalidades más altas entre ]a juventud c0Ioln· biana . . Su voluntad indomable ' unida a sus grandes dotes d~ parla~entario, lo han llevado de triu11fo en triunfo en su e l'ta -, -pero muy fecunda carrera políti­ca. La int.ensa labor que ha he­cho en estos dos últimos años como Diputado a las Asambleas del Valle y N al'iño y como Re­preséntante al Congreso acredi­tan sus títulos a la gratitud de los pueblos que le confiaron su representación. .El magisterio Prima.rio de Na­riño le tributa, de modo e"pecial, -en esta ocasión, sus agradeei­~ ' - mien tos por la defensa q U8 hizo a los Normalistas en la A ", aln­"- blea que acaba de clausut'fll'se. • LAS DES ~D DA Tienen las tar le el tintc de las hojas secas. Yo 110 sé ex' "carme e .('e ~ómeno de una tarde : ~ ~,.. isnje uf!nsado, el cielo lila; la. paz crepllSCI' lar se va. ex-t endiendo lcntamente ...... Parece la agonía emot iva de las cosas .............. . En el poniente se dcsploma mori­bundo el monarca del dia, envuelto en su manto de escarlata ...... Hermoso pero triste es el ocaso! Una ciudadela se edifica de retazos de pú rpura; con sus calles, con sus plazas, con sus iglesias ...... pero ciuda­dela, ambu1ant y multiforme a me­dida que el artíflce se esconde. Vosotros ha beis -visto los ocasos, en las tardes de verano, al lado de los propios; vosotros habeis sentido el hielo de las muertas ilusiones !. ..... Oscila el sol, y la paz de las som­bras nos trae la tristeza de todo lo que muere ........ . Así son las despedidas, tienen el tinte.de las hojas secas. VON LARFS. EXA]1ENES DE GRADO Durante los días 27, 28 Y 29 de mayo pasado tuvieron lugar los exáme- . nes de grado en el Colegio de las RIt. Madres Betlemitas. Rindieron dichas pruebas 13 alumnas que obtuviel'on las más al tas calificaciones y especiales foH­citac i onese d e los examinadores'. Felicita­mos calurosamnte a í a las gl'ad uadas co­mo a 8US dignas prl)fesoras por el brillan­te resultado obtenido. -En el prestigioso Colegio de las RR. Madres Franciscanas también se realizaron los exámenes de grado de un grupo de distinguidas alumnas que ter­minal'on sus estudios secundarios. Los resultados en esto torneo fueron, así mis­mo, dignos de todo encomio, po:" cuyo motivo la sociedad se siente satisfecha y agradecida de la la bOJ' efectuada por las ~eritol'ias profesoras, las Madres Fran­Ciscanas. Llevan a cabo así, las Madres Fran­ciscanas y las Betlemitas, la obra más trascendental, cual es la de cdl! ~aJ a la mujer. En qn" ~itllación, c3tnvicl'u, cfectivanH'nte, la edllea iÓll de la mujer pasten!';e, hoy que el Gohi ~ rno T acional nos tiene pri\Tudos de la normal, sin la acción doccnte de las RoliglOsas Fran­ciscanas y Betldemitas! Para los dos ColE'gios UO~ QUIJOTE ellvía particula­res felidtaciones. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. REPV13trCA. DE COLOMBIA. DEPARTAMENTO DE NARXÑO DON QUIJOTE ---~_. -4-4-- IN1'ERESES GENERALES-LITERATURA-ARTES y CIENCIAS - DIR,ECTOR: Sergio Elias Orti1:. REDACTOR: Manuel Antonio Delgado NUMEftO EXTRAORDINARIO Año I-Serie I ~ Pasto, ,Junio 15 de 1924 (> Números 11 y 12 ~~~=~==========~~~ NOTAS EDITOR.I ÁLES • A iniciativa de] IIustrísin10 Sr. Pueyo de 'Val, varón 111el'ití­sinlo por su celo apostólieo y su labol' pl'OO'l esista en lJien do la grey que le ha tocado gobernar, se ha fundado en esta capi tal, a selnejanza de los que existen en casi todas las de Coiombin, un Centro de jóvenes católicos, don­de SA llevará a obra, con el apo­yo de los buenos, el lema de las asocia(\iones católicas de Euro­pa: ., Ciencia y Acción." La ., Ciencia" en el sentido más arnplio del vocablo, será el arma ideológica que el socio­nuevo cruzado-habrá de esgrilnil' en defensa de la Iglesia que lle­va COIDO distintivo las inconfun­dibles señales de una, santa, ca­tólica, apostólica y romana. Y no sólo será arma de combate, sinó también antorcha de cultu­ra que en sus manos habrá de mantenerse vívida y esplendoro­sa, para así entregarla a las ge­neraciones que nos empujan en el camino de la vida; y habrá de ser, en fin, miés fecunda echa­da en el surco humano, des­de la cátedra, desde la tribuna, desde el libro, para la coseJha del ~ien, en ~n futuro no muy le­Jano. La "Aceióll" es otra arma más eficaz, ~i cabe, para luchar en el apostolado de la earidall, en el apoyo lnutuo, en las obras pías y por sobre tollo en la ptopagan­da católica, tan necesaria hoy lllás que nuncn, en que el pro­testantismo ha llegado a su máxi­lllun de propaganda, en Lusca de prosélitos, de lnaner~ es.pecial en los paises aún incontanlioados de la AUlél'ica Latina. Campo bastísirno y obra muy meritoria tiene por delante el Centro de la juventud católica de Nariño. Nosotros le augura­lnOH el más feliz re;~ultado. Lle­va desJe su fundneión el signo del acierto, contando conlO cuenta a su cabeza a un Director Espiri­tual de la talla del PI'esbítel~O doctol' Teófilo Albán P., adlnir<:t­ble en todo lo que dice relación con las obras de Dios y un vel'­dadel'o prestigio en la cátedra y en la prensa y a dos jóvenes conductores de bueuas ejecuto­rias, espíritu amplio y bien in­tencionados, Hemos leído con verdadero In­terés, un libro que próximaluen­te dará a la e&talupa, el distin­guido escritor señor don Ricardo Góo1ez A., sobre las atrocidades cornetidas por los peruanos; en un bello rincón del suelo col01n~ biano. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. D o N (~D~ 1 J O rr TI: 2.i0 -------------------------- - - - - -- ----------- - - - -- ~ --- _ .. _ - - -- -~-- --- -- ------ - --------- - --------------- Hace algunos aüos puhliea- gn, la conquista (li~imlllad't pOI' D10S en la R,evista "RitoE'" un . pI negoein, qth~ la nneiÓll vet:iua episodio ho1'ri pi la nte sobre e 1 ~8~ aba llo\7(t ndo n ea 1>0 Clq lh,tl,l t rniSlno asunto: el cual episodio sí , la frontera HllHlsónica. bien revestido de ciertos datos Por }¿tS pág:i nas ~éI ngril1ntas verdaderos, en el fondo no pasa- del libI'o Je R,Íl'ardo GóUlP'l 11., ba de ser sino una ficeión nove- so desliza la figut'a 8iniestnllHPIl­lezca. Pues Lien, 10 quo onton- te patibnlttl'ia'- de tTulio Arana, ces relatalnos con sus hon'ores,_ aquel l\1isrno Al'H1Ht que ante la nos parece una pi tJ tnrn pálida y' Cornislóu Iu vestig:ulol'H de Lon-atenuada, COlnpHl'udo con lo que (hes, dijo <.'on repugnante eil.lis-el seflor Gómez, eon10 testigo 1110:" lo.:) indios son HJás f\·liee6 presencial, nos refiero. que nosotros " .... - ~1ús fl'li- Est.e libro es una dcclal:(\c~ón tes!. , ,. Lns (-"~pnldé\s de los hni­y al lnisnlO tiornpo una aCllsa- totos clespedazadas por los uzo­ción formidable contn\ los ve!'- . tos 'y nleel'adas por la ettrg:a del dugos de ]a región cauchera, caueho, la desespl r.teiÓll de las cotnprendida entre el Putum¿ yo ilJdias BOl'HS al S(~l' l'Hzndas )\ ba­y el Caquetá y que abarca las lazos, el llanto Rlnal'go Od los ni­- hoyas del Uarapal'aná, dt>l Igal.'a- ñ)8 Hlldoques al \' -n' a sus pndrt>s paraná y el CahninarÍ.; región qU(lnH\dos vivos, }Jl'e\'iaruente 1'0- 'que !vIro Stanley Pat.], l)[~utizó eiados eon }{el'osene .. _ ¡ qué fe· con el dantesco nOlnore de lieidad tan gl'anue para nu rHons- '." Pal'aiso del Diablo." El ~ef1or tnto! Y jllnto con la fif,!l1l'a de GÓlnez estuv'o allí, apenas udo- Arana se aeslizi:ln las dn otros ')escente, COtilO ellJp1pado de la ase~;jDos vulgnres, recogidos por 'Casa Al'ana,-la casa c.:plo- aquél en difer~ntes países, tales taJora del Cl'in1en -y presenció el j eor~)o Lonj~a y lvlacedo, dos fie­relnedo infame de los suplicios ras hutnanas, Flórez y Agti6t'O, de los pl'i.ulel'OS DH11'ti res del cl'is- cri rni nales som bl'Íof:¡, el judío ~tiallisrno. El lnislno, flStu vo a Bill'ehilón y N ol'mand con lnás dos pasos de ser suugeientatllpn- delit.os hon'cnclos que años de -te sacrificado, COlno lo fuer011 dos vida y otros que VHn desfila.ndo parientes suyos, José Francisco bajo los anatemas del esctitor, y Artelnio GÓlnez, padre e hijo teñidos toJos con sangre de in· inmolados en el desierto, cuando dígt>nas. '-se retiraban a su tierra nativa, Fue l\Ir. Kacelnent, el pri-borrol'izados de tantos Cl ÍLn..enes n181'O en revelar al luul1(lo, desde ·corno habían visto; intllOlados las colnlnnas del Trutlt, la espau­'" porqne abrigaban el noble pr0- tosa, tragedia que e~tabit desa­pósito de hablar alto, a la faz del l'l'ollándose en el H Paraiso del "mundo entero, sobre la conducta l)iablo 'l. A 111'. Kacenlent, crirninal de los caucheros pel'ua- casi le eneBta la vida su andaeia rnos; porque querían dae 1: voz humanitaria, vida que después de alarma a la. ci, ilizélción vil- había de ofr'ecer en aras de la mente ultrajada en el centro de libertad de Irlanda y fueron tan cinco países latí noam6l"icanos, gl'U ves sus revelacion0s, que ~l t'. ,que se la roban con10 título; y Pat81'1loster se declaró acusador porque anhelaban corno buenos do los criminales y desde el gran patriotas y hombres de ntm ezn, diario 10nJinense abrió una. tre­que Colombia supiese por boca luenua campaña para esclarecer de sus propios · 11ijos, eObtu'L1e- los !JI: ehos. ~l Libro Azul britá· mente arrojados del suelo patrio nlCO los puso de relieve. La ,que laboraron con sudor y fatí- opinión unánin1G esperaba un Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. D o .L~ QUIJOTE 211 castigo (.1j~lnplnl' }Jara lus malhe­chores y Ulla l'f'pn sión de bt a­zo fnerte pOl' 'parte del Perú; sin embargo, ui "ino ~l castigo ni se detn\To 1,", conquista depl'e­datol'ia, A ra na obt u \'0 toda (' In. e de dlstilH'íolles ha:ta la de Di­putado y la. llHll'ea conqnicitadol'i.\ de los bijos \del sol, 1()~ hfll'nHulOS díscolo8, ba subidu ha 'ta llllly cerca de lHH'StI'US COI dillerHs , .. , "iviolos, pU0 ... , t'l1 pleno l't'lnado de la pil'att'rla interllacional. Veuga en buella llol'a,~llibro de Ricardo G6nwz A., a ~l(_'usnl' una Vt'~ más a los criminales eul'­gallos de oro y de 'u ngre colonl­b; aoa; venga a avi\'ar el scuti­Iniento patrio nllol'tllt'\cido, \'ellga a e 1 el tl1 a l' por 1 a j lL tic: in, q n e n HIl . ca 0S talde para que (·aiga s(Jure los verdugos, porquo ¿lún 'f.:~ oye el chnl1ol' ele las \'íttilna~, t.oda­vía llega n nuestros oídos la que­ja lastl lnera oel d '.:grn ciado in­dio de nuest.ras selvas, hoy mis­mo se d~ja oí l' la- voz de Pl"otpsta de los colonos tolirllen~es que hllYl)U de los ríos patl'io~ aute la fuerza abrumadora del illvasol'. SERGIO ELÍA_S ORTIZ. DE LA FEDE'RACIO E MAES-TROS DE r.JARIÑO La Conveñción General de la " Fl<:VgRA­CIÓN DE MAESTROS DE NATU:TO " reu­nida en sesión extraordinaria el día 30 de abril de j 924 ha pl'estado su aprobación a los siguientes Estatutos que regirán a dicha lnstit1lción. TÍTULO I Fundación-No111bre-Fines. Art. 1 Q-Los profesores primarios del Departamento de Nariño ( Colom­bia) por su propia volulltad e iniciativa se asocian en una Insti­tución denominada" FEDERACIÓN DE MAESTROS DE NARIÑO." Art. 2fJ Los fines qne la Federación se propone alcanzar ~on los si­guientes: a) Constituir con domicilio legal en la ciudad to para lu­ehuL' eon ventaja en esta época de l'euovaeión de volares. En el caso pI'esente, en que se trata de réiviodiear los derechos d(jl gremio iustl'uceionista, la fuerza y la aptituJ veneedoras consisten en la unión. mediante la cual el magiste­rio ual'iñense, se presenta l'f'spetuo­so pero consien te de sus energías a o~upal' el puesto que le correspoude en la act.i ridad social .... Sí, esa unión proclawada por todos y en todos los tiempos como el único medio de sal vaeión en los ~L'al.lde8 pel igros, es la ba ndel'tt bajo cuya sombra nace la "Federación de Maestros de Narjño". El alma ch~ nuestra. FedE:H"ación 8S evidentemen· te, la t:nión fortalecida por el pleuo con vencimiento de q ne a sus expen ­sas el magisterio llal'!ñense logl'al'á ser, en breve, la InstitueÍón " respe ­tada y respetable" en cuyas manos está el pOl'venr del sur de Colom­bia. Pero }Jara que la ~'Federación de l\laestr'os de Nal'ifio" alcance a constituÍrse sóli ~lament.e, y su exis ­tencia llegue a ser robusta y vigoro sa es preciso que sus miembros ba­Ilen en ella no solo su fuerza mOl al sino también el apoyo que ha me· nester quien ~ufl'e necesidad .. _ .Por ésto la Federación al constituÍl'se y ()J'ganizarse buscó no sol e:. men te la unión sino también la solidat iJad entl e sus asociados, pl'ocuraud.o de ese modo la. prosperidad del gremio y la felicidad de cada uno de sus miembros. He aquí, en sfntesis, el pensamiento que informa los Esta­tutos de la " ]"1ederación de maestros de N ariño ", de los cuales vamos a ocuparnos en seguida. Según el Título 1 esta Instituc1.óu se propone elevar y deféoder la dig­nidad del :NIagist~rio. U na ex pe­lÍencia que probablemente nos es propia a todos los que militamos en -.est.a profesión, nos ha enseñado las Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -DON Q U 1 J O T E 214 humillaciones ~ sinsabores a q ne ". están sujetos los maestros de escue­la, En efecto: desde las altas au­toridades hasta los gamonales de aldea los maestros reéibeu iuequÍ\7 o­cas muestras de indiferencia y qui­zás de desprecio! Necesario es, en­tonces, que esa consideración y ese l'esp~to de q ne e..s merecAdor el íns- , titutor, y, quien no los alcanza, pre­: cisamente por su debilidad, los im­ponga la ,fuerza de la uuión repre­sentada por la asociación de maes­tros. Asegurada así la base eseDeÍal de todo prüstigio, cual es la dignidad, la "Federació..1 de .Maestros de ~a­riño~" dirigirá sus actividades a pro­(' urar el mt'jol'arnieuto económico del profesorarlo primario y a esti­In u lar el perfeccio1l3 miento ~,.rofe­sional del maestro InHd ian te confe· renciasr asambleas, biblioteeas pe' dagóji~as, l\lás, todos sus aetos estarán ~u­jetos a la más est ricta j usticja y se­rán insp:rados por un acatamieuto racional y conciente de todas las di~posiciones legales ta:1to el. viles como eclesiásticas, puse la "F8dA­ración de maestros de N ariño" está formada por ed ucadores colom bia­nos amigos de la Libertad dentro del Orden y Confesores de la Reli­gión Católica. Por otra pal'te, nuestra. Asocia­ción está iuspi rada en los ~llJ holos del Primer Oongreso Pedagógico . Nacional, el cual aprouó un ac,uerdo que aconsejaba a los maestros de toda la R8pública 'para que se aso­ciaran en sindicatos. De aquí por q aé los maestros de N al'iño al fede­rarse, se consideran como parte in­tegeante de todas las demás asocia­ciones o sinJicatos de maestros del resto de la R.epúbhca, y principal­mente de la Asoc>iación de maestros de Bogotá, con las cuales marC'har·á de acuBrdo en t.odo lo que se refiera a consolidar los nobles ideales de confraternidad y solaridad profesio. nnl. Y como la misión dAl maestro es la del amor, ante todo, la " Féde­ración de maestros" de Narjño ex· tenderá su acción más allá de la Patda, estableciendo :relaciones con los gremios similat'es fiel Continen­te, de algu no de los cuales ya ha recibido palpables seiíales de afecto y simpatía .. Se Cl'eeT á tal VE Z qll~ la "Feclf\­raC'ión de maestros (le Nariñn" e~tá formada pOI' normalistas solnme!lte o por maestros _ en pjercieio, Nad a de eso. La Federación Hcoge e11 su seno a todas las persouas q lle ha yn 11 dpsempeñ::ldo alguna vez el eargo de maestros () mai'st"US. I.Ja única condición qne impone a sus federados es el de firnwr los Registros de la 1 !1sti tueióu y paga!' las cuotas correspoudient~s, nada luás. Pero la amplitucl de lllir del Art. 66 del Reglamen­to nacional de las Escuelas Primarias, que los padres y aeudientes de los ni­ños que entregan en una es_uela, se obliguen a mantenerlos en el plantel durante todo el tiempo que sea nece­sario para su educa ión; por la mis­ma razón en todas p~l tes ha~v tenden­cia a perpetuar a los buenos maestros en, una escuela y se consider't lnuy perjudicial los continuos cambios de estos funcionarios p(lblicos. Los perjuicios de los continuos cambios de Profesores o Maestros en una escuela se palparon desde los si­glos XV y XVI, con las Scholastici vagantes: clérigos y seglares, beca­rios e internos de varios colegios, maestros errabundos que formaron una vasta corporación, con ciertos privilegios, para ir de pueblo en pue­blo y de ciudad en ciudad enseñando a las masas populares y especialmen­te a los niños. Me refiero al tiempo posterior a la Caballería y la Bur­guesía; y ni siquiera el insigne Tomás Platter, a quien su ciudad adoptiva, (Bále), le concede la ciudadanía ho­noraria, adquiere una seria reputa­ción como maestro, ni hace los pro­gresos que debía, por no fijarse seria­mente en nino·una escuela. A evitar esos perjuici s tiende la sabia disposición del articulo 7G, del Decreto Ejecutivo NQ 491, de 1904. re­glamentario de la Ley 39 de 1903, disponiendo que "los maestros deben durar en sus destinos por 1 tiempo de su bu na conducta y de su buen de­sempeño", y prohibe rcmove::-los sino por justa causa, y después de oír sus descargos. Así se obra en toda hl Re­pública; se apr vecha el esfuerzo bien dirigido de maestros experimentados y pundonorosos, que es la ley de la cuftura y lo que conduce al (.:ito; se utilizan los estudios de obser ración y los planes pl'ovechosos que se forman poco a poco, y ele este modo el pro­greso de la escuela es una realidad, y las esperanzas de la sOf'iedád, del Go­bierno y del maestro no quedan de­fraudadas. Pero si a 10 mejor de los estudios experimentales, sin causas poderosas justificables, se remueve al maestro de una escuela, aunque sea para mejo­rarlo con otra escuela, no digamos en mitad del año escolar, sino al finá1izar ----------_._... --_._ .. - ..... _. .......... -.... - las tareas, todo se pierde, todo se' trastorna y la obra ruc!yc a empe:wr, para di locarse luego al año si~uien­te con ei cambio de otro maestro. Esto es avanzar como la tortuga; esto e retroceder al Sl,ido XV; es nlalgastar lastimosamente el tiempo y los c1inet'os públicos; es malograr los es fu rZ08 inteligentes y honn.H109 p r ignorancia, por descuido o por t l'ci los fin s. Ese trabajo que se pierde ya en c13.­ilo: de la e lucacról1, y es preciso que se remedie COS;t que tnnto perjudica; lo J requiere el bien de la infancia, de la presente y futura sociedad; 10 requ!e­re el crédito profesional, porqu allí en ese campo de experimentación q!l~ se conoce, se le facilita al maestro de­senvolver sus aptitu 1 s y crearse re­putación; lo exio-e también el cr"c11to del Gobierno, encargado de fomentar la instrucción pública con eficiencia; lo manda, por último, la dignidad y el decoro profesional, ya que nadie que sea caballero, debe ofre\.;erse para suplantal a un compañero en el ma­gisterio. Los maestros de ambos sexos, que sean ve: rJaderos caballeros, deben trabajar todos unidos, como colectividad de personas honradas, ?espreciando todo 10 que sea ruín e IndIgno. ENRIQUE MARTíNEZ L. • o O¡N Q U I J O T E ante la opinión del IlustrísÍlno señor Obispo de Pasto. " En est~ punto, hoy por hoy, nO:68- tá mal Pasto. El deber que incumbe 8 todo católico de defender a BU Madre lo cumplell hoy los bien intecionad08 y exi­mios e'3cdtores que desde las columnas de Renacimiento, de N lleva Epoca y de EL QurJOTI<-; etc; hacen como El Diario del Sur y todos dada la ocasión, no se aver­güenzan de mostnr e en sus escritos ca­tóiicos como efectivamente lo son en su vida particular' y pública. " Caen estas pltlabl'ag de boca de nues­tro amantlsiruo Paotor como una fuente de vida, como un símbolo de amor sobr. quienes sin rodeos nos gloriamos de prac, ticar la Ley de Cristo. Ellas nos dicen de su amor sediento a las almas, más in­tenso aun que el de las abrasadas arenas a la lluvia regenadora. Nos hablan de la caridad; del espíritu del periodismo; de la paz que ha de imperar en el mun­do como sacra consigna. Son amoroso Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DON QUIJOTE 217 ---~~. _- -------_ ...... -..... _--------------------- bnJ~amo, paternal unción que fOl,tifica sobremanera las filas c1e los soldados cris­tianos. Ninguna voz más dulce, más ro­busta, más autorizada para dal' aliento al RIma y vigorizar la condencia. Ningún estímulo más poderoso pata templar la fe q ne es preciao esgrimir en este com­ba- t.~ perenne. Cuán distintos de aquellos otros sen­t ¡mientos en donde al menos sntilmente ~úrpréndense envueltas la tnlición, la hi­pOl'resía, la envidia, flaquezas fatuas que engendran odios mlllldanos, Para I'nen­donar nuestra modesta hoja pel'Íódica, como un ramal de la pl'ensa católica de Pabto, no ha reparado el Vicario de J e­sús, en que ella fuese el 6rgano de los Maestl'os. Gloda al Ilustre MeceI)as, por hondamente. empapado en ~odos los probl€ ruas sociales; porque 8e complace promulgar la humana maxLna: omnia omniútts. DON QUIJOTE-pOr su cuenta -dá las debidas gracias a su Señc.ría Ilustrísima. Y no puede menos de ha· cerio así, puesto que, monseñor Pueyo de Val, es un incomparable Ap6;:,tol de J eSllcristo. ;:;u poco apego a las cosas caducas; su profundo celo por la con­ven ·i6n de los hombres a la fe del sal­vador ;' ese anhelo ferviente por el bien universal tan raro en este siglo, en que la con~iencia parece andar de capa caída, y la fe quebrantada' por la duda, pl)r la moda y por el dollar. Aquella evange­lización, fiel propagadora de loa dogmas de )a Iglesia Romana, con que edifica, levanta corazones y tiende a dcpunil'-os de la helTum bre terrena son actos de un valor muy alto en las disciplinas del Cl'ucificado. y habremos de vacilal' con el ejem­plo de aquel sublime apostolado, en de­clararnos fl'ancámente a-di~tos a la Causa CntóJica 1 y por qué hemos de avergonzarnos de exteriorizar con hechos, con ejerci­cios públicos, nuestra profesión de ca­tólÍJos convencidos, cuando la sangre latina que alimenta nuestras venas, con­tinuación de aquella sal1gre conquista­dora, lleva un germen fecundo e inmor­tal, cuando nuestras creencias tradicio­nales se han soliJifica.do a la lu~ del com­pendio de la fe T y cómo no hemos de preocuparnos por la defensa de nuestro credo religioso si en él se fincan nuestra tl·anquilidad so­cial y nuestro último fin 1 si intensa e incesantemente sentimos al oído la voz , del P. Astete: No basta creer jnterior-mente sino que es necesario confesar exteriormente lo que creemos 1 En manera alguna nos avergonza­remos de aq uella justa y necesaria filia­ción; muy al revés: estamos listos a batallar por la enseña cristiana, no s610 en c'uanto alcancen nuestras fuerzas sino aún hasta el sacrificio. Permanecemos dispuestos a cabalgar nuestl'o flaco Rocin para e~forzarnos en contener los ·,htlra­canes del socia\ismo que emr.iezan a des'atarse por todas las vías de la tierra, y 11'a p.mprender otra cruzada si fuere menester, cuando la voz del sumo Jefe haga yibrar el grito de Pedro el hermi ­taño. Muy dignos de alabanza son los de­seos de nuestro digní8imo Pl'elado, por secundar las divinas inspil'aciones de Su Santidad; UBa de estas manifestacion ·s sobre aquellas prácticas arostólicas, . 8 . la que acaba de efectuar con el eatable­cimiento en esta ciudad de la Institución denominada: La Juventud Oatólico, con el fin de fomentar las sanas idens, intensificar la fe en su grey, i educar en N uestro Señor Jesucristo. Anhelamos de todo coraz6n porque ~sta sociedad extien-da sus raíces por todo el Depar­tamento, y su fundador halle ánimos di­ligentes, y decidida coopp.l'aóión en toda la juventud católica de NAriño; al par que nos congratularnos pOl'que nuestro colega el señOl' don Jorge E. Buendía ha sido elegido' miembro de la "Junta Or­ganizadora" quien se halla al'diente­mente animado en aquellos píos senti­mientos, lo mismo que toda la Federa­ción de Maestros de Nariño. T. P. D'. DE ARTE ( En arte no hay primera persona ) Toda vida debe ser la manifesta­ción áe1 arte. Sin esta condición las e.&.istencias se vuelven vulgares; pues solamente 10 que tiene un poder supe­rior puede realizar en nosotros la obra salvadora de hacernos vivir bien. Por otra parte el que se conforma con las reglas establecidas, renuncia por un plato de lentejas, al desarrollo de su ¡>ersonalidad. La rutina es perjudiClal para el espíritu porque li­mita la acción. Mientras más se acerca el hombre a sus semejantes, tanto peor; la (mayor de la s esclavi­tudes es la del espíritu. Ca da uno debe desarr.oIlar su individualismo sin Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 218 DON QUIJOTE _______ -- -- - - -- - ... ---- - - -- -- -- - - ------- - - -- - -- - --- --- - - - --- ------ - - - -- --- -- - - - - - - - - a._ - - - - - • ......... .. . .. . ...... 1..A. recurrir a modelos extraños. Lo~ modelos no sirven sino para poder llegar hasta donde han llegado los demás; la moda es una ley de gURto y esta cambia a medida que se cam· bian los horo br s. Con relación a la vida el arte es la expresión más sintética de indivi­dualismo. Sé tu mismo: he ahí el problema. Los que batallan por co­piar a sus modelos no hacen otra co~a que renunciar a ser lo que ser deben. La vida no es filante: hay tantos mo­dos de ser cuantos hombres por per­feccionarse. Contados son los días del hombre sobre la tierra, y por lo mismo en este «feo cuarto de horo? de momentos exquisitos» naela más meritorio que yivir intensalnente el minuto que pasa, la hora que se aleja ...... Los atormen­tados por el ideal viven la vida pIe­na~ nte y por eso llegan a la excelsi­tud es porque el arte siendo la supre­ma meta de los que aspiran a pasar por la existencia sin lanzar una queja, a despredar las injusticias y a enco­gerse de hombros ante los años ine­vitables, tiene una virtud profunda para sus devotos. Felices los artistas, es decir esas almas soñadoras que no se dan pena por el día de mañana, ni sacrifican el bienestar de la hora que pasa con enojosas privaciones, ya que la lógica del ahorrO-COlno dice Eduardo Za­macois- no es sino una especie de sa­crificio, pleitesía u homenaje que el presente cobarde rinde al porvenir. y quién vive más noblemente la vida? El que pasa 1a mayor parte de su existencia pensando en sus ne­gocios o el que siente todas las nece­sidades pero es artista? Que Sancho piense en la. gobernación de la ínsula en tanto que DON QUIJOTE espolee a su Rocín ...... EFRAÍN CÓRDOBA ALBÁN. .. - EL CEPILLO Y LA ESCOBA -F1BULA- : -'Dijo el nefario cepillo a la deligente escoba: -Comadre,siempre en la alcoba yo estoy eQn holgura y brillo. A personas de valía presto mi noble sel'.vicio ~ sólo una idea acaricio y es gozar de simpatía. Tú en un l'incon,sin consuelo, viveR sóla, tristo, obscura: tu elemento es la basul a, tu carl1po de acción el suelo. Sin emporcal'te no puedos hacer jalnas el aseo y a veces ensucias, veo, pavinlentos y paredes. -Oon tu in:::;ólito descéiro, replicóle la aludida, bien puedes pasar la viJa ; nu1.~, te haré yo este reparo: Si se te antoja un empleo, del q ne ni jotCt comprendes, a cepilladas la en} prendes hasta cum plir tu deseo. Si llega un desconocido con ínfulas de notable" aunque de Cristo mal bable, le prodigas mucho ruido. Si vegeta un ern pIeado en perpetua cineeul'a, tu cerda nos asegura qua el oficio es recargado. y para él mayor pi tanza pides y más auxiliares, para lograr que a rniIlares cepillos llenen la panza. Bates palmas y panderos Bi un mal plagio nos espeta un qltiiam que no respeta de la propiedad los fneros. Tu posición no ambic~ollO, que es ella la recompensa de tu audacia y des\rergüenza subidas de punto y tono. Mis rincones yo prefiero a la alcob de cepillos: zapateando en los pasillos me río del mundo entel'o! Lector mío, es de este cueftto la siguiente lnoraleja : que el cepillar sólo deda baldón y re~nordúniento. Baldón que a la vez cobija al cepillo y cepillado: carga aquél con el pecado y éste el género prolija. Y, con el gran Tagasteano diré: que rnás dafta y 1nengtta de un adulador la lengua, que del verdttgo la rnano ! PÉRE GIL. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DON El Ferrocarril de Nariño No menos de 400.000 almas, llena.s de vitalidad y oe eutusiasmo, rebo- 8f.lutt'8 de anhelos redentores, y for­jadas en el yu nq ue del tra IJajo y 1& viltud, han bet:ho llegar a las nltas esfel as oficiales de la Nación el eco de 8US quejas exhaladas entre priva­ciones asfixiantes: el eco de esas quejas ba ido basado eu los mismos derechos de cualquiera otra Seceión de la Re~lública a go!pf-'ar las pUfH'­tas del Capitolio en demanda ue justicia, y ha encontrado una sau­ción, una san<"ión y nada rná&; la Ley 62 de 19~;-) con la rúbEca del Ejecutivo y que bien pued~ ya ..:ata­logarse sin )'6celo entl'e las promesas de gentes livhmas, de niñas alinda­das y coq uetas. y no se diga que andamos erra­dos, porque si algo der.imos, es a la lumbre de la tri~te realidad presente desde el vaelO de los hecIl )S que de­bieram08 palpar. La Ley en cuestión mandaba principiar los trabajos tan luego corno ella fuere san cionado y publi­cada, pero va ya pa ra ocho meses del doloroso alumbramiento, sinque hayamos oído la campanada que lIa­lDara al bautismo real de la obl'a en cumplimiento de deberes jurados ante el santuario las creencias en los templQs augustos de la Patria. Esta L~y, sin duda nació paralí­tica, y ha principiado a dormir ese sueño profundo 'lue se duerme en 10B brazos de Plutón: en tanto, el Departamento de Nariño, mirando ahogarse una esperanza, burlados sus esfuerzos y hollados sus dere­chos, se recoge en tristecido como quien dijera a llorar una Q!'fan-dad. ____ . tal vez sentirá dentro del alma temporales de hielo. ____ .desi-luciones de hijo abandonado _ . ____ _ desengaños de un amor .. ___ .amor isgrato. __ . __ Por qué, nos preguntamos, los señores Presidente Ospina y Minis­tro Villegas pudiendo y debiendo hacerlo no dicen a esa Ley cual otros Nazarenos, "paralítica leván­tate y anda'" Dirán que ya lo hi­cieron llenando las alforjas del doc­tor Uribe Hoyos con 108 dineros de la obra para que verificara el traza- 219 do sobre el terreno (de Antioq uía () de C\lndinamarca, no sabemos en donde se halle), y que no nos resta eino esperar ese amor tardío que no asoma, el cual con el correr del tiempo-muy faeil es·-tendrá que gol-pear a los bordes de la tumba .• ___ • ' Es Ulla imprudencia alimentar las esperanzas de un pueblo con la vanidad de múltiples promesas: un desenlace adverso a lo prom6tido y esperado en la bondad de una lar ga espeetati va, SUele sel' desastroso. no, duelen tanto ni dan lugar a gra v~e consecuencias las negativas rotun­das, en tanto que aquellas precedi­da~ de largos engaños y de rodeos degradan tes suelen llevar al sacrifi­cio de la vida. __ ••• Será que aque­llos pilotos no aman deveras a Co­lombia y por eso no se detienen R mirar desde las cimas del presente, pusibles "nubes negras" entre las sinuosidades del porvenir' O será que 151.195 Kilómetros cuadrados cuadros del suelo más ubérrimo, con 400.000 moradores expertos y robustos, no pesau en la balanza de los destinos nacionales? El recurso de la escaséz con el cual se trata de justificar tamaña indolencia no es para decirlo ante gentes de mediana ilustración, roe­nos ante el pueLlo de Nariño, que consciente de sus actos, ~ufrido y abnegado lucha constantemente pa­ra forjarse con el martillo del traba­jo en el yunque de las nobles ambi­ciones su lote cultural; y mucho menos para decirlo ante el mundo, hoy cuando las modernas orienta­ciones de la humanidad desdeñando obstáculos gigantes, se lanzan al porvenir a conquistar el éxito en abierta campaña con la misma muer­te: no de bemos extl'dña r q ne maña­na se nos tilde a los colo m bianos como a " hombres de poca fe ", ena· morados del progreso en medio de una cobarde estupidéz, Déjese a un lado ese miedo can­doroso, esa prudencia de los avaros, y cúmp~ase la Ley 62 de 1923 la cual está asignado $ 600.000 de cada uno de los contados segundo, t.ercero, cuarto y quinto de la indemnización norteamericana, o sea $ 2400.000 : una vez agotados esto::; recursos óbrese según el Art. 4 de la misma, que dice: "Si con el total de las cantidades que se destinan por esta. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 214 DON Q U1J OT E Ley a la construcción del Ferroca­rril T.um~co-Ipiales-Pa8to no pu­diera el Gobiel'uo prolongarlo hast.a su térm,ino, gestionl\l'á de acuerdo oon la Junta y confol'me al p:an de ero préstitos nacionttles, la coos.ecu­ción de los fondos necesarios pal'.a que la. obra quede concluída en el monor termino posible "Según lo anterior, por qu~, apelamos al, recur­so de escaséz, echando por tierra la dignidad y la sel'iedt\d dd Gobiel'no Nacional f No ~s esto para dt\bili­t, ar la' fe en las decisiones dpI Esta­do, para matar las aspiraciones de -un pueblo, aspiraciones sagradas, qUA envuelven grandes intereses morales de Co!om bia y que están basadas además en derechos natura­Jes inviolables Y No sabemos qué interpl'etación merezcan las pala­bIas del señor prc~idente O,-pina, c~ando dijo al se,úor Gobel'cador :Moncayo Candía ': "CompJázcome en comuní~arle que con el mayor gústo he sancionado la Ley relativa a la construcción del fel'l'oearril que pondrá en comunicación esa ciudad ,con el mar, y apresuróme a congra­bilarme con el pue.blo de Nariño por ~e8ta afortunada solución, que espero Sel á estímulo que lo anime para ~a-oor3r con multiplicado vigor por su engrandecimiento, que será el de la 'Patl'la colomuiana" Con esta falta de seJ'led'acl', con este iudifeJ'8ut.ismo 'por delimte', podrá el pueblo de Na­Tiño ]&bol'ar con multiplicado vigo!r por el engrandecimiento de una ma­, dre tan amada., al par que tan jndí­' fer,ente, según la presentan sus hijos ,p 'redilectos' , Causa verdadera pena. ver eómo ,los hombres sustantivos dé la Na­' ción, sopretpjüo de prudencia eehan sobre sus hom b,'os una, montaña de responsabilidades en cuyas faldas pueoe repercutir más tarde la mal­" dici6n dti las generaciones que fil -vieron dereeBo para nacer bajo los auspicios de la el vjliza(}ión y del progl'eso, y no en el aislamien to sal vaje, hijo de un indifereutisrno suicid3, en un abandono criminal. - Los Mártires de la Patria nos dieron la. libertad que disfrntamos y en ella recibimos el deber de perfec­~ io!!ar ~sa misma libertad para bien "de 'las ' geñéracion~s IuLuras; el cul­' tivo de las fuerzas intelectuales, morales y materiales, que no pasean el mundo sino por caminos de hie­rro, ese es ,eJ, i)ue pel~fecc.ioila esa li­bertarl hija de la cultur" meusfljera de 18 gloria y que d~bemos tJ'(\spasar a qui~nes' nos suced~n, como heru­dad sagrada, como s11nbolo d~ los altos idoales que deben escalar los buenos ('Í.udadanos. y si a estas pal:a!-elas que sentí" , rán avanzar sobre su dorso riqueza, civiiizacion y poderlo, que v\1ndráu ,8 reso}.ver problemAS aduaneros cu­yos caracteres alai'mantes Cl'ecC'u diaria"mente llevando ta'lvéz a gl'a­Ves complicaciones interuaeíonales, si a estas paralelas deéimos e~tubie­ran 1incularlos, no intereses exclusi- 'vos de Nal'iño, sino comUl1es al pue­blo colombiano como así lo es, el deber de llevar a efecto dicha obra reviste ruayol'PS proporciones; y retardarla, quizá en beneficio de otras de necesidad menos imperiosa, seda e(·hal'nos un baldón anticipado, aposta1,ar de nuestra profesión de patriotas. En tanto, que Pasto defienda. la integridad nacional, que presente su p~cho a las in vaciones extranje-ras ____ .. porq ne este es un deber sagrado, pero niégnesele' sus dere­chos, quít.esele las garantía::; que pudiera tener según las leyes de ésta nuestra Nación Republicana. MEDARDO MuÑoz L. .... (CUENTO) El ~uadro no podia ser más aubJim'e. Sola en BU aposento la a:::ciana escribía )a historia de su vida. IJa luz de la lám­para tornaba más blancos RUS cabellos y en su rugoBa hente se advertia la huella del dolor, Varios retratos pendían de la pared y en uno de eUos la anciana cla­vaba insistentemente sus láguidas mil'a­das. Era el d~ un joven a . quien la vie­jecita pareCla hacer un reclamo o una recon vención •••• La pluma descansa en el tintero. !U na c'Onvulsión nerviosa invade Jos fuiemhros de la anciana, intenta levac.­tarse, con dirección a L retrato, pero no puede. De pronto Jo lee; 8US h ueso- 8a8 manos lo alcanza y lo coloca en el Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DON QUIJOTE 221 ----_._ .. _.. .._ . .._ ._--_ .... _--_... ._ _ ..............._ ... ....... __ ..._ .. . _.. ............... _... ...... __ .............. _. ... _----_._---_.. _ ._._--_._. __ .. _... . ·~8critorio. Los ojos de la anciana se t clavan como dos za.etas en el lienzo y en . eS08 labi08 pálidos se dibuja una son-risa ue amargo despeeho .... Cualquiera diría que la pobre anciana odiaba porque tuvo la debiliu8d de haber amado! _ ... Debía terminar la historia de su tris­te vida .... Separó el lienzo del marco, ~e acercó con la mayol' frescura a la chimenea, y se puso a mirar, con la mis ma sonrisa maligna las contorciones del retr'ato al ser devorado por las llamas ... Luego que el humo se dispersó por el cl1a'rto y las cenizas 3e confundieron, la misteriosa anciana, tomó el manuscrito que acababa de escribir y, con suave melancolía, leyó: ••• ." Era una bella tarde dp. diciembre. :En uno de los suntuosos teatros de la eiudad de Pequín se daba nna función dramática. Entre la nume·rosa C'ODel­rrencia estaba Guil!ermo. Diez y siete abriles sonreían en su frente soñadora. SUB miradas fl'e.:lcas y traviesa'3 no acer­taban a separarse de la encantadora Eu­lalia, de quien estaba ciegamente ena­morado. Eulalia muy ajena a los sentimien­tos del joven, miraba con embelezo la representación de "Los Antf\jos de Adán ", y veía en la bella .T Illieta, el ti­po de una mujer modernizada pru- el lujo. No ten~a más que catorce años, pero dotada de un talento ..¡¡uperior, tomaba a los hombres y a las cosas como son. Nunca había pensado amar, porque conociéndose bien, tenía la persuación de que no habría hombre que la com­prendiera; más tenía una debilidad, la compasión por la desgracia .... Pasaron los días y los meses y Gui­llermo no había podido conseguir el ca­riño de Eulalia, quien por esas intuicio­nes del futuro, solía decir: en el mundo no es posible realizar el ideal del amor; el hombre es amable, pero no satisfa­ce .. _ .Los amig(/s de Guillermo qne te­nían relaciones con la familia de Eulalia, convencieron a la joven para quo co­fl'espondiese a un amor según el más genuino ideal. En efecto, Guillermo era el hombre que ella había soñado: inteligente. retraído de odas esas fl io­leras que distinguen a los estudiantes; sus nobles sentimientos lo apartaban, como una valla enorme, de la vn.lgari­dad; pocos y escogidos eran su.~ an.ligos, tenia predilección po la mú ica y la. IN'.tllra y era fatalista en el amor; cua­lidad que identtticaba su coraz6n con el de Eulalia . Guillermo no había tratado a Eula­lia, pero la conocía moralmente. Cauti­vado por la~ prendas de la joven, a quien su bello físico la bacía completa, Gui­llermo la amó con toda la fuerza del primer aml)'r, y en br\Jve, cn el puro corazÓn de Eulalia apareció la rusa en­carnada de la correspondencia. • •• Guillermo tenía un VIaje más allá de los mares. Cuando esto supo Eulalia, una espina cruel hirió BU corazón; el único amor de su vida, se evapol'aba como un sueño. __ .No pudo dormir y con sem­blante pálido esperó a Guillermo para la fatal despedida. __ .Sería la última que se hablaban 1 .. _ . G uillet'mo no pudo decir lo que sen­tía, la más viva emoción le ató los labios. Más no era necesario, hablaban sus corazones, se entendían sus almas ge­melas ... _ Ha llegado la hora y Guillel'mo por toda despedida, arrebata de las manos de su amada el blanco pañuelo, donde ella había dejado su lágrima postrera, y corno enajenado traspasa los umbrales -y se aleja ...• Eulalia iba recolectando en una cajita las cartas que GuillCJ'mo le escribía. ~n sus finas facciones se acentuaba la huella de una cruel melancolía •.• _ • La ausencia de Guillermo fue corta, pero la~ consecuencias, muy largas y penosas. El carácter de Eulalia se tor­nó sombrío y sus hec!:liceJ'os ojos torna­ron una expresión lánguida y pensati-va ... _ Hasta los tres años Guillermo fue el hombre ideal, que sati~facía las aspira­ciones del alma delicada de Eulalia, pe­ro ah ¡ qué duros son 10::1 desengaños en la primavera del amor L . .. . Un día que Eulalia se ausentó dejó en manoo de Guillermo, a petición de él, aquella caji­ta que contenía las cartas y los versos que 61 le hizo cuando cunaba tercer año. Guillermo por nn acto que desde­cía de Sl1 cultul'a, redujo a cenizas el precioso dep6sito. Cuando fué ínter t Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 222 D O.N Q tf 1 J O T' E gado por Eulalia respondió, que había dudado de su afecte, y esa Bola causa de su mala acción. Como se marchitan las flores, se mar­chitaron las ilusiones en el alma de la joven, sintió un dolor sin nombre, pero herida en su dignidad, juró, ~, ara el hombre cruel, el olvido,., que es el peor de las venganzas ...• Hacía tresfdías que el cornzón de E'lIalia había muerto para Guillermo, pero qué difícil es olvidar cuando se ama devoras! ____ Una amiga que cono-cía el idcidente, ilJtervino y se ajuat':lron las paces. _ .. Un negro nubarrón interrnmpía el cariño de esos viejos afectos. Hn biendo terminado Guillermo su educaeión se· cundaria, debía busca\' ot. os cent1'ns para seguir otra eSl'rera profe~ ional. El q ui· zá animado de un sentÍlnicnto de cariño le prometía volvér, b8jo bU palal,. a Je caballero, pero ella, qua conocía la ve­leidad de su pl'omeza de mtlcbacho iI u- . sionado, vió terminado su idilio, eon un hombre, como todos los hombres, que llO sabía comprenderla. Al decir ndios a Guilrermo, se dcslJi­dió también de la socied:¡d; se entel ró en su caua y se entregó a la lectul a. Amó tln ideal C0l110 ella Jo oña ba, con la fisúnomía de G uWenno y st'gún él, hizo trabajar un rctl'Hto qne C('\ocó en su aposento, cubierto con un velo negro, porque él n'presentaba a G uillerrno, cu­yo amor h::tbía muerto en su alma ..•• " La anciana no pudo continuar. Un frio glacial cerró sus labios .... En el su ,.~lo yací a el manuscrito. Un rayo de sol penetró por los cristales y dió brillo artificial a esos ojos, que absortos en SUB recuerdos no se cerraron ni en muer· te ! __ . __ DILENA BEISAM. • EL CONTRATO CON LOS RR. HH. MARISTAS Dice el Eclesiastés que para todo hay tiempo: "Tiempo de reir y tiem­po de llorar; tiempo de trabajar y tiempo de holgar; tiempo de abun­dancia y tiempo de estrechez", y para Ud. de contar, pues precisamente allí estamos, en el tiempo de estrechez o de crisis. Crisis en los ramos de la cosa pú­blica; y con la administración que acaba de iniciarse el para muchos espantable fantasma de la cesantía, la peor de las crisis, serrún me 10 han dicho honrados individuos de la buro­cracia. Pero así como en cada enfermellad hay un órgano que sufre más, asi también en esta tirante situación ha habido un ramo particularmente per­judicado, y ha sido ese ramo que por su importancia bien pudiera ser ll-".:­mado la niña de los ojos de las nacio­nes: la Instrucción Primaria. Bien sabemos que una crisis es siempre un. fenómeno I complejo, intrincado, por los muC'hos factores psicol6gicos de difícil solución que en ella se meLc1an, pero precisamen tc entonces es cuando se necesita que el Legislador dem!.les­tre las cualidades de penetración y cordura que deben adornarlo. La.' circunstancias difíciles son las propi­cias al héroe o al genio. Cuando el Departamento llegó al peor estado económico que le ha to­cado afr ontar, debido, entre otras causas, a la llamada Ley seca, el go­bernante advirtió que el'a necesario resignarse a ,-ivir como pobres, y él mismo dió el ejemplo; también el pri­mer político emitió su valioso co}}­cepto: "córtese por lo sano y sálvese la Instrucción Pública", pero ya n era posible obrar mi1::tgros y con la Instrucción Primaria se obró de acuer­do con el antiguo refrán: [l Jn vieja que 110 puede andar, meterla en el are­nal. Fue preciso suprimir l:l s Escue­las Rurales y las Alternadas y poco después las Inspecciones Provincialesr pues todo ello era necesario para el bienestar del Departamento. Los puehlos se mostraron descontentos por el rudo golpe que se dió a la Ins­trucción; más no hay para qué decir que si hubiera un gobernante tan dé­bil e imprudente que se dejara cruiar por los caprichos populares, muy pronto su autoridad sería un mito, los mismos pueblos se verían defrau­dados en sus esperanzas, y no anda­ría sino de desacierto en fracaso, de fracaso en desastre. En esta situación estaba la Instruc­ción Primaria cuando la Gobernación, por cond ucto de la Direeción General del ramo, celebró con los HH. 11aris­tas el contrato que todos conocemos y que no ha servido sino para quitar la tranquilidad de muchos, crear odio­sidades de ma índole y hacer sabo­rear ratos amargos a no pocos indi­viduos. Poco después vino el cambio de administración y se reunió la Asam­blea, a la cual tocaba decir la última Qalabra .en.el citad 0_ contrato. Pero Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DON QUIJOTE 22"3 los normalistas ya habían iniciado la campaña que había de impedir se atropellara sus derechos. El señor Jorge. Buendía publicó en el número 97 ele Renacimiento un sesudo artí­culo que hizo palidecer de rabia a los partidarios del Contrato. No hay para qué recordar que la bufa enmas­carada de la ~gnorancia presuntuosa hizo su oEcio, más el público sensato comprcndió desde entonces que perdi­do está quien no se defiende sino con armas prohibidas. Se pretendió dar tal importancia al asunto que muchos pensaban bo­nachonnmente qtt,- la Asamblea no i.~l1dría cosa m2,S i u tos años; pues, en Fra n­cia. en todo el cu\'~o del ~iglo,. un movimiento creciente e imperioso, de n 'llor y de doeilidc.ld filiales hacia 01 Soherano Pontifiee se desenvuel­ve ~iu deteución. La Francia, que en­vió sus zuavos pontificios al SOC01'l'O dtd Papi~, que 00 ha contado entre su . obi [los llingúo opositor a ].~s dé'finiciones del Concilio del Vatica­no, ~ será menos dócil y menos ge­nerosa a (C\ste llamamiento a los com­ba tes por la verdad 1 Enqué medida esta renovación de la filosofía cristiana fin real. du­rabl<, y fecuuda, qué acogida s~ dió en Francia a la Eueíelica Aterni Pa­tris, qué obras se sucitaron por este movimiento, qué resultados produjo hasta aquí, qué esperanzas ha deja­do ent.rever para el mañana; he aq uí 10 que daseo, como hIjO de la Igl e­sia, exponer en toda su simplici­dad. Es indispensable, para la plena inteligencia de los obstáculos encon­trados por este renacimiento en la filosofía cristiana, de esquematizar a grandes tasgos la si tuación de la& Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 22~ DON Q U 1 J O rr E doctrinas existentes, en los aüos preoedentes a la promulgación de la Encíclica .. En primer plano, una EStlWla brilla por el esplandol' de su pasado, por el recuerdo de considera bIes sef­vicios l'endidos al espiritualismo por espacio de más de cincuenta aüos, por la aureola de gloria qne cirt'nn­da el nombre de los maestros desa­parecidos y pOf el "alor d8 los l ('­presentantes actuales. A esta épo­ca, ella o~mpa todflvÍa casi todas las cátedras de la Universidad: esta esc\H~la es la del eclecticismo. Si esta doctl"i na no represen ta mfts de lo que ella fue hace mucho tiempo, la filosofía oficial y clá ica, como era todavía en 1.857, permane(le aun, en 1867, siguiendo la expresió:J. de Ra­vaisson, la tilosofíh " dominante" Aun después de la mnerte de Vic­tor COllsin, en 1867, esta escuela conserva un prestigio cousider'able. Por su inspiración era si~uiendo la concepción de Maine de Bil'an, una filosofía que iba del uno al otro de estos dos polos: el alma y Dios. Representaba la linea de defensa más fuerte contra los asaltos del empirismo renaciente. Entre 1870 y 1878, estas tI'adiciones, esta doc­trina a base de psicología, estf\ ardor de convicción espiritualista, se man­tf'nían casi iutactas. Julio Simón ha renovado, con sus libros sobre la 'reli,r¡ión nfltural y su calurosa dpfen­~ a del deber, la profesión do fe dpl Vicario de Saboya, deismo claro, frío y seco; F. Bouillier' ha hpcuo el iu­ventario de las riqul-'zrls de la filoso­fía francesa en su Hlstoda de la jito­sofia cartesiana, apotpó 'is de la doc­triua que va a ~~onocer sus horas de declinación. En 1875, apareee, hajo la dirEcción de FraL)f'k la segunda edielón del Dicri(Jnario de cieJlrias .fi­losóficas, en que la doctrina eclé{·ti('a permanece como norma y las filo­sofías cusinianas las colahora<1ol'as casi excl usi vas. En 1877, Pablo lT a­llet publicó su bAlIo trabajo sobre las Cansas finales al encuentro ae lAS uega(~iones materialistas. Los prin­cipales discípulos que defienden el e~lecticismo con Janet, son Julio Simón, F. Buillipr, Carlos Seveque, Caro, Benard, Lemoine y V. Egger. Su sistema que expl esa una filo~ofía y una defensa uel orden moral, con­cuerda maravillosamente eOil los es-fu¡.~ rzos políticos y social es de un gobierno del mismo orden. Sin embargo, esta aparente di­l't'(, ción de la vida pública intelectual éli'!imnlnba mal uua decadeneia real de la doctrina. Las generaciones jóvenes i ua n e!.l persecu(~ión de otro sistema más l"fpleto de he<:h08, do amuición aparente más modesta y de preten ciones cien tíficas. T aiue se había enra1'naoo en sus Filósojos clásicus del siglo XIX, con un verbo amargo ya ulttanza, coutra este es­piritualismo oficial. Con él y des­pués de él se reprochaba a esta doc­trina de ser un " espiritualismo ora­torio" en que las ab:-tracciones se entrechocaban en un repiqueteo de autiguas palabras ppsadas y bárba­ras venidas de allAnde el Rio: "re­la t.i vidad ", "su bjeti vidad " "refle­xi viddd ", "espontaneidad" etc. que transforma.ban el pensamiento en una "sinfonía metafísi(~a" sino en un " concie1'to chinesco " . He aquí porqué se acusaba al eclecticismo, no sin razón, de no ser una filosofía sino un "depósito" y de " no e.:ist.irá a título de ciencia" y delante de esta antigüedad que no ensayaba de rej u venecerse se podría decir con Taine: "doctrina impo­tente y respetada, dominante y es­tancada ", semejante "no a un río que fecnnda regando, sino a un baño muy tibio en que los padres, por rflzón de sal ud, mete n a sus niños. ' En términos más respetuosos pero eq ni valen tes, Caro reconocía por Sll parte que el eclectit>ismo se "había dormido en In. paz metafísira" Sueño q no debía conducirlo a la mnerte. Las generaciones nuevas se eufilaban baeia otros íJolos. El ídolo del momento el'a la cjencia. A la continua 'ión de descubl'imien­tos tan numerosos tan rápidos que trastoruaban el mundo industrial y económ leo después de 1840, en esta S(lgu llda mi taddel siglo, u na a trac­ción invencible, un entusiasmo sin límites se despertaron en los espíri­tus y se estableció un culto en el fondo de los corazones por In. cien­cia. EUA sobretodo de 1860 a 1880, la época de esta Religión de la Oien­cia. Renan nos ha revelado en su libro sobre El Porvenir de la Oiencia, escrito en 1848 y publicado mncho más tarde, e::;te fervor de neófito, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DON (~UIJOTE 225 himno de adoracióu ha(;ja la nueva divinidad. En l'nali~lp~, tl'rs lUOVlilllGUtO de ideas, dÍt. o l' elJtt~S n sus d(),~tl'illas y ~ll sus o.-ígen·Js, pero con vel'geu tes en sus 'esultndo', cuncordaron, en­tte 1870 y 1878, en esta glol'ificacióc. (Continuará) --------... --~----- . DISCUllSO pronunciado IWf el PrOrO~()r el 1 F.:~ta(lo don Jorge lluenclÍíl., oou moti 'o el., hl v.elada que el UC00 N oeturuo " ] eJenco H~us,ell '\ cel br(í on n hOllo!' el 14 de agol'>to do 1 H2:l el) B. 11- tiflfl'O de Chile, y do In. CUi 1 €lió ~:meut~ la t?ren~rt. de esta ciudad. Com pañt3ros : Cuando se despecHa dA Chile uno de nuestros illns gra dC's hombres después de haber representado a Colombia ~erca de la Moneda dijo así: "El t'ecller Jo que guardaré 'de mi estada en Chile co­rresponde a uno de los mejores períodos de mi existencia, no tanto por lo que aquí haya gozado, sino por lo que aq nÍ he trabajado, estudiado y aprendido "~o 1 Y qué podré decir yo, que vine justa­mente a educarme aquí, en vuestra, mag­nífica Escuela Universitaria, y que vi­viendo en vuestra grata compañía hi­béis sido testigos del camino de rosas que doquier me dil'igí allí encontré 1 Sí un tliplomático de la talla del gene­ral Rafael U ribe Uribe tenía razón para decir que su pertnanencia en Chile le había marcado el mejor período de su existencia, qué me queda decir a mí, que arribé a vuestraa playas en la pri­mavera de mi vida, cuando se tienen abiertos el cerebro y el corazón a toda idea y a todo sentimiento; cuando ávi­dos de luz y de amor fOljalllos nues­tros ideales y nos entl'e amos con fe y entusiasmo a su realización y cuando nuestro espíritu es matel ia rica y blanda donde germina y se arr$liga la simicllte que ha de fl'llCtificar através de nuestra vida' .. __ En vel'datl; compañeros, que aquí, en Chile, es donde rni cspí ritu se ha disci plillado en los conocimientos que me abren de par en par las pue rtas de una prufeljión nuul e y I agllí nea que me capacita a un mi:3UlJ tiüm po para ser útil a mi País y para ga~cll'lllo el p3.n de t:ada día uo ::lola JOu te ('ltl'P. los mÍus ¡)jno on eL alquiel'a pHI te ¡ie ,¡ me ll~a ya que nues ra Un verBiuad ef)ll . u pl'c::)tigio y autoridad i ndi:3cutiblcd proyecta lut~ pOI' todos los ámbitos del mundv de Co­Ión; y aquí en vuestra magrJánima tie­rra, es en donde he experimentado tam­bién las más belias emociones quc harán de mi vida una eterna recordación de mis días chilenos. LHS enseñanzas de mis sabios profe­sores iré a compartirlas en breve con mis discípulos del Trópico, haciendo de este ll)')do que las claridades de eóte Centro . irraJicn hasta las má ~ a lJartadas regiones. Mi obra en ulombia formará un nuevo eo;labón de la cadena que nos unirá cada día más, y será un testimonio evidente de la inflnencia cultural chilena en las l'('públicas alllerieanas. Con mucha l'a­ZOIl dijo por é ltO uno de nue~5troR ilus­tros directores en una ocasión solemne: nue, tros padres de la Patria, creyeron ha\jer Illla ubra de cnltul'a nacional fun· dando el In8tituto Pedagógico, pelo en realidad él ha contribuído a la cultura continental. Empero, la acción sola de la escuela no podría efectual' la augusta empresa de la edllcación si el medio en que ac­túa no le fuera propicio; en cambio, cuando éste no solamente es propicio sino que activamente coadyuva a la la­labor escolar con las costumbres, el ejem­plo, la prensa, etc, .••. puede decir8~ que la educación, en el amplio sentido de la palabra, está dirigida pOI' el medio social. Ahora bien; los qua hemos teni­do la suerte de vivir intensamente la vida chilena nos ha quedado el conven.­cimiento de que el ambiente mismo de esta angosta y lar'ga faja de tip.rra pro­tegida por las montañas y ~rrullada por el mar, es en sí una Escuela, sobre todo para los que venimos de las tierras en donde la improvisación, la ligereza y falta de ol'den nos hieieron tanto mal; Escuela en (Jonde se clllti va, se profun­diza y se observa, como dijo ValenCIa, una fuerte disciplina. Estas altas cuali­dades, características de los pueblos se· rios y grande8, no son }ad únicas. En mi medio, es decir, dentro de mis rela· ciones estudiantiles, he observado que la franqueza, la generosidad y la altivez anidad en el alma de la juventud chile­na. ~u sincúridad es proverbial; loa principios por los cuales se deciden, los defienden y btlstentan a costa de su mif'­ma vida; aman su te lTuño con amOl' puro y de~intel'esado de lo cual tenemos pruebas palpitantes. __ _ De :H.¡l í. p or qué l.' re~ yo qUe ,s i el paoamcl'lcamsmu es 81OCC1'O llfl f\lguna Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DON , parte, es precisamente en ül}il~ y que si en alguna parte se profesa JntImameu­te este ideal es entre la juventud chile­na. La verdad de mi afirmación es de hoy y de ayer y lo será de mañana. Recordemos una prueba. Cuando el Coronel Roosevclt, reco­rría en marcha triunfal los países de su­ramérica y las grandes Capitales del A tlántico le abrían sus puertas y su cor­tejo pasaba bajo ~r,.:}o.s, y lluvias de flo­res y de elogios caían a sus plantas, en Chile tranquilamente se le agllal'daba ( pues la hospitalidad no se le niega aq uí ni al enemigo), se le:esperaba, digo, con aignidad. Arriba el estadounidense al Machopo. El célebl'e cazador de tigres aguarda impaciente los arcos trjunfal~s, y sueña oír los ví torel) a su' soberbia personalidad. ___ más, la muchachada es· tudiantil le tiene una sorpresa: los gri­tos de "Viva Colombia" "viva Méji­co" le despertaron a la realidad (Ion cu· yo e~truendo se ahogó la vanidad ,-lel yanque y cuyo eco repercutió en todo el Continente. Este rasgo no es aislado pues, la Histori'a Nacional es fecunda en actos semejantes. Ello es el fruto de su ca­ráctel', de su idiosincracia brava y seve­ra, dulce y magnánima según el caso en donde podemos vislumbrar el sello de las estirpes que nos evocan a CJaupoli­cán y a don Pelayo. En este m0dio, y con estos elemen­tos espléndidos es eu donde yo he veni­do a nutrir la mente y a tonificar y a modelar mi alma. Ojalá que mis buenas ~intenciones hayan sido bastante para que mis ambiciones sean cumplidas, y pueda entonces decir, que si soy colom­' biano por nacimiento soy chileno por el pensamiento, titulo que constituiría p3ra mí el mayol' orgullo de que pudiera ufa· narme, La actividad, cm.lidad de las razas fuertes, pertenece, así mismo, al joven chileuo, la que aunada a un gran cOI'a­zón hace que sus erupresas vayl:ln diri­gidas siempre a uc fin alt¡'uista. El sos­tenimiento ~istemático y g.l·atuito de los centros de beneficencia en donde se cui. da del hermano desvalido, y de los cen­trns culturales como la Universidad Po­pular Lastarria y el Liceo Nocturno Fe­derico Hanasen, son las pruebas más elocuentes de mi afirmación. Gracias a -ello; he aprendido a ejercer la misión 'del magisterio en el grado más elevado, esto es, enseüando por amor al prójimo y nada más. Mi coo.pera-ción en esta QUIJO'rE soberbia labor ha "ielo peqllPña, illBnita­mente ptlqneña, y si hoy me quiOl'en recompensal' c()nfil'i(~ Il(lom(~ el hOlllUSO título de Pl'ofesnr H!:noral'jo del Lic.co Nocturno Federico I1 an sen, .ie bemos atl'iuuirlo antes que a mis méritos a ta bondad de sus profesores, y sobre todo a la de su digno ReetOl', mi di&tinguil1t1 amigo Abel t)aHved¡'a Varas. Con(wida es de todos !t\ la bol' de cat o célebre Liceo, único en Sil género dentl'o de nuestro continente. Bujo sus mater­nales auspicios ban ved ido :J clcp, rtir con nosotros estucliantes ue distintas IHtitu­des de américa: b¡'a ' ilpños, venezolanos, ecuatoria nos, peruanos, todos ellos 80n testigos de la obra altl'nL ta del Liceo y de sus aspiraciones de fraternidad y ar· mouía entre todos los pueblos de Améri­ca, Hoy me hn tocndo a mí, y cspero quP. la vida no me ha de abandonar 30t08 de que yo pueda corresponder tam añ(} honol', el pl'imero (le ndvida y del cual me enorgulleceré durante toda mi exis· tenci::t. Rindo especiales agrn decimientos a las distinguidas condiscípulas y amigas que nos acompañan y cun cuya pre8en­cía han hecho que esta ,fiesta adqniera un aire de belleza y de alegría que sólo la m uier sabe dar. Reitero, así mismo, mis ngrndeci­mientos al seüor Rector del Liceo por el honor que me ha discemido esta noche, corno tam bién a todas las distingui c1as personalidades que han tenido a bien honrarme con su asistencia a est.a velada, Compañeros estudiantes: Hago votos fervorosos pOl',qu3 al des,­pedirme de vuestro lado y. nI alejarme de este suelo tan querido, les idealp.s que habéiíl p.roclamado c,'ezcan y fortifiquen en vuestras almas. No os olvidéis que el porvenir de América es nuestro, y que si nuestros mayores lucharon juntos un día por la consumación de nuestra libertad polí tica, hoy nos toca a nosotr08 unirnos en un sólo haz para conRervarla a la altul'a en que la idearon Bolí var y O' Higgíns. A vosotros corresponde la palma de haber iniciado una nneva ol'ien­tación j sois perseverantes, adelante y no desmayéis porque vosotros sois gloria de Chile, honol' del Continente y espe­ranza de la Raza. • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DON QtJIJOTR 22,7 ( FRAGMENTO) Una escuela es el mejor paliativo' él1a es un libro donde el alma se nutr~ y se alimenta, por élla se forma la conciencia de los pueblos; se aprende y se consigue el espíritu de asociación y de hermandad; se habitúa al tra­bajo y a la honradez; se despierta y cultiva las iniciativas y las fuerzas de individualidad; por élla se atenúan pasiones, se acrecientan simpatías y se aprovechan energías ocultas que abandonadas al acaso no producirían ninguná utilidad; por élla se aprende a ser resignados y fuertes en la ad­versidad y en la tentación; por élla se nos enseña hacer el bien y a perdo­nar a los que nos hacen mal; por élla en fin aprendemos a cumplir como valerosos soldados los deberes que tenemos jurados para con la IO"lesia Que nos dió Cristo, y para con la Pa­tria que 110S dió Bolívar. Por 10 expuesto la supresión o suspensión de una escu·Ja como quie­ra llamársela, es hacer un verdadero mal a los hijos de los ciudadanos, porq ue es el único beneficio directo con que se compensa todos los innu­merables servicios que se prestan a la Patria. En uná Administración se dijo que la suspensión de las escuelas 11 era una dolorosa medida" pero que debía llevársela a la práctica por­que así 10 exigía la prenuria fiscal del Departamento; actualmente, reposa en documentos oficiales que la Ins­trucción Primariá "no figura como objeto de acción correspondiente a los fines primordiales, constitutivos del ideal del Estado". En uno y otro caso, se comprende con facilidad que hay similitud entre los dos pareceres; porque si en el primero se desprende de las escuelas con dolor, en el otro se las mira con indiferencia. actua­ciones que menoscaban los intereces de los asociados. Verdaderamente la enseñanza entre nosotros, no es obli­gatoria, es gratuita en Colombia, y como tal, el Estad'Ó no absorbe los intereses de los asociados, ni quita la la potestad a los padres de familia, a quienes les toca por derecho propio educar a sus bijos; pero esto no quie­re decir que el Estado cierre las puer­tas a los que necesitan formarse para su honra y servicio, esto quiere decir más bien, que el Estado ha de ser su padre benefactor, su auxiliador, que les h'lga fáciles todos los caminos de períección, que les dé escuelas, textos y útiles, regla~l1entos, programas, le­yes, personal Idóneo, etc, pues así habría verdaderamente educ~ci6~ gratuita, los padres de familia ten­drían que cumplir, sin tropiezos, la estricta obligación que tienen de for­mar a sus seres queridos y propios, y el Estado debe velar por el cumpli­miento de esta ley impuesta por de­rech o na tural. En Nariño nos falta casi todo por hacer y la puerta para entrar a la per­fección, es la escuela, pues esta con­duce a aquélla, y con esta vendrán ferrocarriles, biplanos,. tele(Trafía ina­lámbrica! empresas, capit~es y hom­bres de bIen. Si los pueblos vivieran salvajizac1os, en su condición, no nece­sitarían de ferrocarriles para trasla­darse, ni de servicio inalámbrico para comunicarse con el resto de los pue­blos, 10 que necesitarían sería instruc­ción, tecnificarse con escuelas de ins­trucción primaria, de agricultura y de artes y oficios; de modo que la medida al fin dolorosa de cerrar las escuelas rurales y alternadas fue com­pletamente inconveniente para el f11- 1:uro de nuestros pueblos, para aque­llos que están nlás alejados de la vida civilizada de nuestro Departamento. Otra cosa que causa verdadero pesar es la suspensión de las escuelas en la frontera con el Ecuador, Mayas­quer, Chiles, San Francisco, Teques, y La Victoria (Pun), son lugares que toc~n la línea internacional, cuyos habItantes son alentados, enérgicos, vigorosos, inteligentes y muy aman­tes de su patria y ferdentes adora. dore~ del por Tenir de sus hijos; ellos no benen planteles de educación, allí ya no se entonan cánticos a. la pab'ia y a nuestros héroes, allí se acabaron los exám nes y demás fiestas cívicás de nuestros hermanos, allí sus habi­tantes a la zaga irán él mendigar ins­trucción atea en país e .. tranjero, allí ~eligión y. Patria se extinguen, se ex­tlllguen SIn escuelas, pues cada uno de esos términ s, constituye la expr - sión más sublime y la escuela católica es la llamada en esas regiones hacer el lábaro civilizador donde se hagan conocer y amar con emociones pro­fundas y vivientes los altos compro­misos de cristianos y de patriotas convencidos. .......... " .................. ~ ......................... , ... . NEFTALÍ BRASO R. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 228 DON Q U 1 Jo T]TI de la Escuela Normal de Varol1es al Campo de Bombollá. Por determinadón del Sr. Direc­tor de la ESl'uela Normal, previa. autorización de la Dirección Geueral de I. P., se llevó a pferto la excnr­sión patriótica-científica t1e los no!'­malistas en los días 12, 13, 1i Y 15 de mayo del presente año, a íos ('am- _pos de Bomboná y de Cariaco, en doude se libró uno de los (·ombat.es más sangrientos que se 1'f~gistr'an en los anales de la magua Independen­cia. Llegado el día 12, fijado para la marcha, a las 4 a. m. vibró la cam­pana llena de entusir..smo, como el preludio de una llnev'a vida. Los alumnos al r gl'l)s y anüiosos de recibir impresiones, se disponen a la mar­cha; y, divididos en g rupos ava 1- zan formando vangual dia, cen Lro y retagna rrlia _____ _ Toc1cs sie11 ~ en q ne la sangl'EI cir­cula con más ralJidéz Y qua el cuer- 'Po vive. _____ y despué " de pl'Psen-ciar el despertar de la natural('za, Van tomando nota de las observa­ciones sobre la cal idad d8t terreno, de las diferentes alturas, de la tcrn­perat~ r31 los cultivos, los accidentes topográficos y ,contemplan, al mis­roo tiempo, el majestuoso panorama que presenta la ciudad Señora, si­tuada en el centro del valle. Así se ll&ga a la población de Yacuanquer, situada en la falda sur del volcán Galeras, en un plano inclinado yen el cual luce sobre una bella esmeral­da. La distaneia que la ~epara da Pasto es de 20 Kilómetros, la qu~ recorrieron '3in mayor difh'ultad en tres horas y veinte minutos . . La permanencia en este lu~ar se hace agradable pOLO las atenciones del señor Director de la Escuela, Luis Guerra y de varios caballeros. 'Un tanto fortificados, se continúa la mar(·ha hacia Cal'ia('o por el (la­mino carretero con~ truído en 1922. -EIl la marcha se cruzan los siguien-tes puntos: El l\lolin), Moherhiza, Taindala, ll1gnr de mnehas acdones de armas; La Bujada, Chapacual en donde se toma a las 12.!- a. m. el al­muerzo sobr") un p jutore~seó cenillo. La Gllar~l, Al gtwllo, ZfI"'I'ngo:¿::¡, ~)~ ¡) ~a.fael, y pOl' {¡Ir mo, debvjáuclose del turnino pl'i!1cipal, lhga el glUpO f'xcur ...' Íoui::;ta a la Haci81H1a de Ca­riar: o del honorable caballero Sr. Delfíu J\lartínClZ, quitn galantemente habla dado órdpuf's para la recep­ción. Pt~l'noeta allí el Col gio pn dourlü es att.:ludido por el Sr. J lIáu R. Arévalo ; Sigue el atTPglo de las ha­lJita(' ioue~, formacióu de 01 questa. Reúneuse t n grupos y comunÍcans(' las im pl'osiones d~l día. Unos ad­miran 10 piotol'f' ... ('O uel panlje, la variedaJ de plantas pI'opias del ~li­ma, la exuberancia de la vegeta­ción; otros coutemplan la hermosu­ra upl valle, que h'lce sobresaliente contr( ste por lo r auo y extenso con lo agl'E'ste, elevado y ruo·o. o del im­ponpute Cerro. Aquí cantan, allá meditan y quéduDse estupefados al hallar 'e en tiel'ras no imaginadas. Todos gozan, siéntense con más aire, mucha luz y disfrn ta n de la abun­daut: la y at~l'¿}eti vos de la tierra ca­lient. e don le todo es poesía. Se dis­pone la COY 1id 1. Y t.el minada ésta se abuudoui:ln al ~o ,-' ipg . Aml1 neee el dh 13, reaccionan con el baño, di~minuye la tens;Óll de los músculos, cesa un tanto el estropeo, se arl'f'gla una fotografía y el técnico distribuye a los exeurslo­n istas sobre la loma que Sil'vió <\1 f'jél'citú realista para ocupar po~isio­Des inexpugnables Al día de la hel'ói­ca tragedia, y una expléndida vista dpja impreso el bello panorama. Pi las 11 a. m. se Jeja Cariaco y se lle­ga a Bom boná. Entre estas dos lla­Duras queda interpuesta la quebrada Cariaco de 120 metros de prufundi­dad y en cuyo foudo se desliza un caprichoso t0rrente de aguas cris­talinas y espumosas. ,Al COl'onar la cima se llega a la Piedra de Bolívar. Re11uidos al pie de aquel histórico monumento se da lectura a la confa­renda del señor Profesor Te-liente José .María López, Pl'onunciada en el mismo lugar en los festf'jos cent~­nal'Íos. Los alumuos se roumueVf'n al medí tal' en la. fiereza del COlU bate y por el vibrante lelato; pón ,nse por imaginación como los p,'otago- 11lstas du esa bungrienta batalla; píntanse eu sus rostros la ira y en sus corazones la de.sesperacióll al llegar pasajes patéticos; y quión no se siente 1 alpitante de valol' i9 quién no an 'iaba en Ij os momentos 1..1e illspil'ilcjóu haber estado eu el uú- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DON QUIJOTE 229 -----_ ... _-.~ .............. _ .......... _ .............. _ ......... -............................................•............... ..................... _---- mero de los valientes patriótas 1 Quién uo vertía lágrirnas de recono­cimiento y gratitud al p~nsar en el destrozo del ejército despedazado poro no vencido 1 Yaun bajo los ar­dores de ese sol tl'opical, quión DO temblaba al creer' rodar horido" por balas enemigas a los Jefes a l'al. Pe­dro León Torres, Lucas OarvHjaJ, Joaquín París,Igna.cio I..luque, P dro Antonio García, León Galindo y Fe· derico Valencia f t Quién no apre­ciaba el supl'emo costo de esta. Li­bertad tan Vivida pero no compren­dida ni menos l'ecom peusada. f Pasa la des~ripción de tan dolo­rosos esfuerzos, las agonias de los 'espíritus se truecan en vehementes reacciones de coraje, de sobresa Ito y de venganza para luego tornar a las emociones sentidas pero no descifra­bles. La patrióti~a, ardiente e ins­pirada improvizaeión del señor Su b­director don José Demetrio' Péecz, quien con suma elocuencia hace do­sahogos, det'l'ocha entusiasmo, comu­nicd bravura, conjul'a las inconmo­vibles rocas y cita como testigo a la milenaria piedra, pedestal e. eogido por el genio de Bolívar en el día dei 'encarnizado y fiero com bate y hoy monumento venerado ya por la ge­neración presenté. So continúa h· - "Cía Con~af.!á, tras rápida tra.ve fa ee da con este puebl~cito de ~1 grados ,de temperatura con tres 1.1)11 habi-' tantes, dedicados eu su mayoría al cultivo de la caña dt3 azúcar, tabaco y café. A, una corta distancia del poblado y hacia su parte iuferior están situada~ las casas de los se­fiores Buchelis y Ben:rddes, oude pernotall los excuJ'siüoi tas, La an­'~ igua casa "Ouartel de Sangre" del Ejéccito Libertador sirve de ho. pe-aje. A las siete do la nocbA, la Bauda de música obseqnia a la E~­cuela con una bien ejecutada r tret , debida a la generosidad del Párroco del lugar y algunos otros caballe­ros. Al amanecer del día 14 se visita el Ingenio, en dond8 se hallan las maquinarias pal'a la elauoración do los productos de la caña de azúcar. ~Funciona el trapiche, que devora la e,'.4ña, corre 01 guarapo y en un ins­tante so convierte en miel por las evaporadoras, parte de la cual se transforma en paneJóu y la otra en azúcar. La actividad, de lns ceutri· fugas cristaliza al cabo de 15 minu­tos cnatro arrobas ÍA.. Pasto, mayo de 1924. Estimado colega: Tengo el honor de participar a usted que con fecha 30 de abril del presente año, qnec1ó de ma­nera defini ti va, establecido el Di­rectorio que debe regi-r los desti­nos de la "~'ederación de Maes· tros de N al'iño, con el siguiente personal: Prei'idente .... . ... 81'. Jorge B uendía Vicepres~deDte .... Sr. José Demet1'io Pirez Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DON QUIJOTE -------------------------------------------------------------------------------------_ .. _----------- Pf\Orflt,fil'io . . . ' .... 8J·. Sergio Elíos Ortíz 'resol'(,l'o .......... SI'. LId SamnH! Fajardo l.'isral. .. • •..... 87'. JIl(Inw~l A. Delgado ,"orales. . . . . .. .. 8enores, Ignacio S. Mél1- dfZ y Niftal[ E1'a~o R. Los Estatutos en los cuales encontrará el objE'to y fines que persigne nuestra Institución , así con10 t-n lD bién las nOl'nu\s y 1'e­glns de conducta por las cuales nos dpbemos encauzar todos los f(\del'ados, están ya clabol'atlos y nprobndos y bien pronto se los publieHl'á a fin de que usted los conozca p~l'fectamente. Ojalá usted, acoja la idea de nue~tl'a Federación y con el en­tUS! H,sn)o que merece; ella en­carna. las ideas de confraterni­dad, progreso, defensa y apoyo nllItno; es algo con lo cual se piensa llevar a a la práctica el resurgimiento del M::.gisterio de Nariño y su redención de psa si­tuación pre(~aria a la cual de ma­nera incondicional se le han te­nido atado. Esperanlos pues, su adhesión a tlu~stra Federación, la cual se sentirá orgullo':-fi de contarlo en el nÚlnero de sus mieln bros. Su affrno Colega y ulnigo, SERGIO ELÍAS ORTIZ. SIN tODEN1'IIUOS San Pablo, junio 2 de 1924 Sergio Ellas Ortiz, Compafíe1·os-Pasto. Trascríboles: " San Pablo Junio (2) de 1924. Di'i·ector lnstrucci6n Pública Pasto. Cuatro meses sin pagos. Difícil subsistir tierra extraña. Piensa Gobierno hacprnos morir ham bt·e' Si (hez ( 10) presente no págase sueldos, cerraremos escuela. Directores." EINSTEIN LA TEORÍA DE LA RELATIVIDAD Esta teoría es un progreso re­ciente de las ciencias matemáticas aplieadas al estudio de los fenóme­nos físicos, que no deroga los cono­cimientos au terionne:1te adquiridos sino que los pel·fecciona. ' Su camino lo han venido prepa­rando muclws sabios,principalmente Poincaré en ,b'rancia, y la enuncia­ción general de la teoría ha sido dada por el sabio judío germánico Einstein, matemático y físico . Todas las leyes matemáticas que rigen los fenómenos físicos necesitan para ser aplicadas que se convenga en una manera de medir y fijar las magnitudes que inter vienen en ellas. La teoría de la Relatividad exige qU6 dichas leyes matemáticas tengan una forma tal que los resultados a 'lue conduzcan Sdan los mismos cua­lesquiera que sea la manera. que se desee con venir para medir o fijar las magnitudes. Por ejemplo para calcular 10 que se rlemol'a en caer nn proyectil, debe haber una fórmula matemática qUA dé el mismo resultado cuando la aplica un francés con el sistema métrico, o cuando lo hace un inglés usando las yardas. La necesidad de que los resul­tados de los cálculos matemáticos fueran indppendient(3s de las unida­des de medida era aceptada desde antiguo. 'rambién desde Galileo y Newton se sabía que los resultados de las leyes fí&ica~ debían ser independien­tes de que las distancias se midieran respecto a una base de comparación inmóvil o l'espe~to a otra base que se moviera respecto a la anterior sin cambiar de velocidad. La extensión de la idea que fuo enunciada por Einstein, es que las formulas matemática~, que expresan leyes naturales deben ser tales que den resultados iguales aunque las bases de comparación se muevan Je cualesq uiel a manera y cUbles­quiera que sea el instl nmento que se adopte para medlr el tiempo; siempre que las fuerzas y todo 10 que intervenga en el fenólneno se mida usando las mismas bases e instrumentos. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 232 DO La imnortaneia de la teoría de la Helatividad y la esperanza de pro- ___ greso que ella da, resultan ele 1] ne no todas las fórmulas matemáti<.'ns imaginables pueden gozar de esta independ ncia, y que por ésto se reduce mucho el número de los que son capaces de ser leyes naturales; entre'1as cuales ¡hay que buscar las leye~ toda vía desconoeidas. El proble!Jla matemático de dis­tinguir y enumerar las fórmulas, que son capaces de esta indepen­dencia respecto a la base para medir el tiempo y las distancia ·es lliUy complicado y req niere años de es-tudios. . . Una de hl$ consecuencias curio­sas más conocida de esta teorla: es que todos los movimientos que se re-alizan eit una máquina; en un re­loj -por ejemplo, o on un organismo como nuestro cuerpo, son poco más le-nto cuando la máquina o el orga­nismo se tl'asladall rápidamen te. Esto es 10 que en lénguC1je figu­rado, buscando el atractivo de la paradoja, se ha enunciado dideudo que el tiem po trascurre más len ta­men. te para el observador que ruar­cha rápidamente. Es posible armonizar la teoría de la la Rela ti vidad con todas las gran­des escuelas fHosófieas. que se han ocup~do del espacio y del tiem po y especlalmen te con las dúctrillas esco· ] .ástíca~ seguidas hoy por la mayoría de los filósofos católiros. Son los vulgarizados de esta teo­ría, los que han escrito con frecuen­cia cosas incompatibles con el Eentido común, atraídos por el a!áll de no­vedades, o para het'Ír la-irullgiwH'iún de sus lectores con novelus uo ·W dls o Veru8. - La Relatividad es muy impor­tante y her llosa; pero hay quo ue­jarla a los futuros ingenier.os, que Van a aplicarla: los no matemáticos no pueden pl'ofundizal'la más allá de su enunciado. RA~lÓN SALAS EDW ARDS. ( chileno) DABL! EL M&ESTRO N uestl'O lectores están in for-mados muy bieu de la acuséwión qne don Roberto Patiüo Valencia, Ins­pector Escolar do Pasto, hizo a los normalista' DO sólo le .... Tm·jllO SiDO QUIJOrrE de tona la República, tachándoleS en trp otro CMSOS de ineptitud. Entre los ex pt'díeu: e~ d'1 que se valió el Sr. Patiñv para buscar su afirmación figura la crítica que bizo del libro de Ppdagogía de don JHartíll Restre­po :J\1ejía, tex to ad.optado por el Go­bierno en los Normales de la N acióLl, del eual. dijo que "no era didáctico, sino un zurcido de doctrinas rnetajrsi­cas de varios autor·es". rralés atro­vimientos del Inspector de Pasto fu~ron . rebatidos vil!tol'~osamente por nuestros eolega. señores Sergio E. Ortiz y . ¡Téftali l~raso R. quienes recibieron del ?,laostro las siguientes comunicaciones: Bogotá, mayo 13. Néftali Eraso R.-P2Stl. Agl'ad 'z('010 pl'ofundalllente defensa nü oLta ante inesperados ntaq nes Patiño. Alnig-o, TREPOMEJÍA. Bogotá, mayo 13 . . Sergio Elías Ortíz.-Pasto. Aeabo leer debate AsanlbIea. Felicítolo triunfo. Agradézcole defensa. .A.nligo afflno. TREPOMEJíA. • -El 23 de abril próximo pasado tuvo lugar en la Escuela Normal de Institutores una simpática velada en honor del Director de este Estableci­miento con motiyo de su onomástico. Entre la numerosa concurrencia pudi­mos anotar a las señoras doña Isa­bel P. de Gutiérrez, Cármen M. v. de Salas, Cristina R. de Quintero, Le­tici~ Ceró!l v. de Rodríguez, Raq~el Ortlz de H1dalgo, ctc.; a las señoritas Lucila Salas 1\1" Marta Guerre­rb B., Ernestina, {aría y Rosa Lía Paz, Isabel Guzmán, Josefina Gutié­rrez, POSétUl'U y Lucía Brayo, Soledad y Cecilia l\1artíl1ez B., Laura Ortíz, l\lerccdes Delgado, Beatríz Daste, Berta Rodríguez C., Raquel Hidalgo, Saturia, Isabel y Eudocia Dorado etc, y los caballeros doctores Dr. Sofontas Yacup, Carlos B. Cajiao, Jorge E. Delgad o y G., Jorge Guzmán, y J ere­mías Qt intero; los señores Dn. Carlos E. Gu ITero, Adonías Bravo, Luciano De1grlll0 y G., llodc·,to Santander 11., Sergio Paz, Jorg alcedo, Juan José -Gutiérrez, l),d'ae1 Delgado Ch., etc. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -DON QUIJOTE --. __ ._----~--------------------------------------------------------------------------~._~--- ------ '.Voz de aliento Barbacoas, abril 29 de 1924: Señore!l: Jorge Buendia, Sergio Elias Ortiz !I d~más Normatistas.-Pasto. ~Iis bien estimados com pa fieros: Seguramente me COl'rebpOllda el flltirno lugar en la apreciación de Uds., al recibir' a Asta hora mi rnani­ft'stación de felicitación, adbesion y aliento por ]a nobilísima lid que en buena hora se ha snsci~ado contra el 1.1agisterio de Nariño, y que a Uds, l('s ha torado afl'0ntar va­liente y airo~arnen te. Ci,'cunstaneias de distancia y ncti tud en e8pel'a de perfecto eouo­cimieBto del asunto me abstuvieron d~ hacerlo antes, contra mi iguato sentimiento de compañerismo y per­fecta com petración del éxito de la labor de Uds. No obstaute, tan pron­to como Uds, se dignaron comuni­carnos el audáz panfleto acusatorio del Inspectol' de esa Circunscrip­ción, protestamos ante la Honorable Asamblea en t~legl'ama Rignado por los Normalistas recioentes en est·a ciudad. Creo que Uds. conocerán ya el contexto de ese telegrama; no de otra manera podíamos prote~tar con el propósito de retar a quien apostrofaba la dignidad del Magis­terio Nacional. Digo que en buena hora se ha suscitado esta lid, porque, como di­ce el adagio, "no hay mal que por bien no venga ", y é03te vienE:' a im­pulsar y ]~vantar del marasmo en que por falta de iniciativa ha per­manecido el Magisterio, soportando las v~jaciones y errores de la igno­rancia ampal'ada por el turiferaris­mo que conquista iumerecidamente la estabilidad de un cargo público, y por la inercia que se ha enseño-reado ...... cohibiendo la selección de personal capaz para el desempe­fío de los cargos que sólo deben en­comendarse a quienes se hallan ha­bilitados para ello, El sufrir veja­ciones, e] ver el error, y callar, por l'espeto, sumisión o indiferencia, DO es virtud alguna euando de ello dimana un mal: es cobarrtía, es cl'Í­men, es delito moral, má., :i dice rel ación a la cole ti vidad, porque la co lectividad es la Patria, y si q uere~ mos Patria grande y próspera, y no 1I( Val' en el corazón la responsabili­dad de un mal cuya desaparición o meng1:a haya estado pendiente de nuestro esfuerzo, no ahorremos r~­Eolución ni sacrificio: presentémo­nos R. la lid con las armas del valor moral y material, la hidalguía, la cultura y la virtnd. Es un deber Juchat' cuanrlo se ti~ne la ra~ón y se defiende el nonor, ann cuando se es­té convencido de no obtener el triun­fo, TJa iuiriación de la Federación de :Maestros en nuestro Departamento es asunto primordial, es el eje a cu­yo derredor debemos colaborar con todo empeño, para levantarla sobre bases firmes de mOl'alidad y de ver­darlera ei vilización; de este depen­de el enaltecimiento del Magisterio; muy difícil será el conseguir coio­carlo en la posición de la dignidad y apreciación que se merece, péro eso no debe acobardarnos; hay que em­pezar y no cpjal', porq ue un mom ~­to de inercia en una obra que se co­mienza, acarrea la desilución: velle­no que paraliza y dl3struye, Desde e~tas apartadas regiones les ofrezco coopet'ar en e ta causa común con mi escaso contingente, y DO dudo lo harán igualmente mis eompaiieros de é~ta. Les encare:lCO sigan poniéndonos al cOl'!'ipn te de todo, y confíen en nuestra propaganda en esta Pro­vincia, Repitiéndoles mi más cordial fe­lieitación pOl' la actitud asuD;lida, me es grato suscribil'me de Uds. con la más distinguida consideración y aprecio. Afmo. compañero y S, S. A. CORTÉZ PÉREZ. VIDA SOOIAL El día de la Primera Comunión En las últimas mañanas del pasa­do mayo, transparentes, sonoras, lu­minosas, plenas de belleza cual les da el sol de los trópicos, las campanas de San Sebastián o la invitación del señor Cura, congregaban a los niños y niñas de las Escuelas NQ 1 Q 29 Y 3 Q a escuchar las enseñanzas que, con verdadera unción del Levita del Señor, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 234 DON Q U 1 J O rr E -----------------------------------------------------------------------------------_ -____________ .6. )rotaban de los labios del Párroco 6oCtOT Demetrio Guerrero, como go­as de luz que iluminan las lobreguces d 1 corazón dándole consuelo. Era de verse el celo que desplegaba nuestro buen capellán, en quien se nen en íutimo consorcio las virtudes de la humildad, de la sabiduría y de la bondad, hacién'lose niño con los niño~, semejándose al Venerable Cura de Ars todo corazón para hablar de amor.' Cuanta3 veces la ilusión, s~­perando a la realidad, hadallos adl­Tinar en él ai Divino Saceruote cuan­do dejaba caer la miel de su palabra sobre las mentes aberradas e Incultas de los Apóstoles. El 31 ele mayo, de E:splen?orosa rliafanidad matinal fue el desIgnado para la Primera Comuni..ó . n por .<:,0, trajeados de blanco acudIan los nmos P,. la Escuela NQ lOa formar corte de honor en torno al Sdo. Corazón de Jesús, unos, otros junto al ~iño Jesús de Praga y. las niña~ ce.r...c~ a la Ir:~,a­culada, qUlen en su .n~nat1ca pOSIClOU celeste, parecía sonrelr con el ncanto de la fiesta. Inicióse el desfile. El coro de niños entonó cánticos de gozoy la orquesta, que cerraba el cuadro, dió al viento sus ondas de armoDia. . Las nÍlh s, vaporo 'as en sus t.rél.le­citos blancos, ponían en el ambIente nn reflejo de inmaculada transparen­cia. Un buen número de padres de familia integraba la procesión. Los primeros comulgantes fueron recibidos con cantos de alegría en la puerta del templo y llevados al Pres­biterio. Después, el celeb!ante, R:. P. Eulogio Córdoba en. asocto del. sen?r Cura y del R. P. Alejandro Orhz die­ron principio a la imponente y solem­ne ceremonia de la Renovación de la Promesas del Bautismo, terminada la cual un niño hizo estremecer de eJ?o­ción a los concunentes con la reCl tu­ción de una plegaria a la Virgen. 1 cl'­minada la ceremonia el señor Párro­co invitó a los asistentes fueran en procesión aja Capilla de la Panadería a presenciar la Ofrenda de ... la~ coronas colocá.ndolas en una é rtlshcD NI de madera; tierna ceremon~a y bella fiue hacía asomar las lágrimas a los OJos y nos tr~sportab<:t a nu~.stros "b~ellos viejos tIempos lnfantlles: . 1 engo i oh Aladre !-cantaban con Inocente ternura-a tl1S pies a encargarte esta corona,-Para que tú mi St:ñora-En el cielo me la dés. Después de 10 cual fueron de~pe­didos los niños para volver en segmda a la sahatina preparada para sol\;;m- 1] izar el fin dd mes de ma '0. Nuestro más prpfundo agradecí­miento uamos al R. P. Guerrero ' de­más sacerrlotes que con tan~o nt~­siasmo contribuyeron a festejar cl (h~ choso día de la Primera Comunión de las Escuelas de varones N9 19 Y 2Q Y NI? 3 Q de niñas. L. S. F. -A nuestra mesa de redacción han lleO"ado comunicaciones en respuesta a nu~stra Circular Ni? 1 9 , de los estima­bles colcO"as, señores Enrique Martí­nez L., Ignacio S. Méndez, Pedr? 1L Dávalos, Medardo Muñoz L, LUIS F. Gómez J. lanrique, J. Clím~co Ojeda, y Rubén Ramírez, de esta clUclad. En todas se nota entusiasmo, huena vo­luntad y franca adhesión a la causa de nuestra Federación. Nuestros agradecimientos. -A nuestra Circular N° 2 han con­testado los colegas, señores, Luis E?­rique Guerra, de Yacuanquer; Arsemo I. Mesías, de Tangua; Gonzálo Castri­llón Esaú .M árquez, J. Di6genes Be4 tan~ourt y Luis Arévalo, ele Sandoná; Gonzalo Díaz },I., de Córdoba y las señoritas Niev s R. Velásquez y Rosa Elena Ricaurte, de El Contadero ; Ar­senio Bravo 1\1., Enrique Figueroa R., A hacuc Bolaños, de La Cruz; Car­los Delfín Na rváez, de Consacá y Gon­zalo Benavidesy Vicente Martínez M., de Puerres. Por el estímulo que con su aten­ción, nos hall proporcionado, va para nu stros entusiastas compañeros 10:1 más sinceros agradecimie~t?s. -También hemos reCIbido la re­vista" Ritos", editada nítidamente en Tumaco, y ql.1e tuvo como funda­dores en esta ciudad :.. los señores Ser. gio Elías Ortiz, 1tlanucl S. Quiñónez, Temístoc1es Pérez, Guillermo E. Cha­ves T ~ófilo Alhán R., Salomón E. Go;dillo , Artemio E. Burbano, EfJr aín,. Córdoba A., Rosendo Verdugo, y ose .lA. D 19atl o R. -Lo·s hoO'ares de nuestros distin. guidos amigos señor~s, Sofonías Rias­cos, Sergio E1ías Orttz, y Adolfo de la Rosa, han sirlo alegradas con. el ad. venimiento de unos hermosos mños. A V1S0.-Con el prssente n~U1ero extraordjnario de DON QUIJOTE queda conc1uída la primera serie d~ nuestra revista. Los señores suscntores se servirán cancelar sus cuentas para poderlos at~nder debidamente en la segunda sene. P8N~A¡\¡ll8NTO La luz busca la luz, el fuego se con­funde con el fuego: nuestra alma es luz y es fuego, podrá vivir sin Dios? VON LARES. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Don Quijote: revista quincenal - N. 11 y 12

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Don Quijote: revista quincenal - N. 3

Por: | Fecha: 01/06/1923

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. CONTENIDO :\otas Edjtoriale~ Sergio Elias Ortiz. Págs. 40 I ARTES Y LETRAS Injusticj¡:¡s de la muerte (cuellto) ARTICULOS GE~ERALES Manuel Antonio Delgado. Lo quP mp pnc-"';; ... ·... .. r)" gntn De la dignid .• d del ~IHgi,.,:ter¡a, Lui~ S. FajHrdo Escalaron rle Maestros, Manuel Antonio Delgado : ne agll~ ~y i~s il~r~iga~·: . 42 I y 00 Lares. Trabaja (soneto) EfntÍo Cordol);l 43 Albán SECCION HISTORICA I Segundas Xupcias (Cl'ólüca) Tic. I Tac. Razas indígenas de Narii'iO, Jo­sé Rélfael Sañudo I VOCES DE ALIE~TO 45 , 1\OT AS DE LA QUI~CE:\A TARIFA REMIT1DOS: Página ________ ... __ . _____________ ._..... 2 pesos oro Columna. ____ . __ ._. __ ... __ . _______ ._: ____ .-.. -.. __ 1 «( H AVISOS: Predos convencionale,.;. Para los aSUlllos economicos ,1e la Revi",tn entenderse con la Hedacci6n Págs. 51 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. fEPUBI IrA TlF ~OLO~BIA-PEPARTAMENTb D~ rAf\.,-IÑ_O_ __ DOlV QUIJOTE REVISTA QUINCEN-AL 1'* • INTERESES· GEN:'RALES-LITERATURA-ARTES y CIENCIAS. DIRECTOR: Sergio Elias Ortiz. REDACTOR: Manuel Antonio Delgad.~ ,",."I .•. ,\o.',,,"I,I'\U"\,I'II"'1 .'."I.".'.',\¡",·,.,· .. ,,·\.,..'\'u'oI· •.•• ·, •• 'V·'.f·l¡,t·\o.·.I.'·I •.•• I.'P\ ....... ,·,u."'_.'n' •• ·l.tJ', •• ·t.'··I. '".f"Mf"I.f·'''·'HI'''''~f'·'.4",.f·\.o"""""",·,,tI''''u,·,.f"\fll,.'·'I,I".,Hh'·hl"hf~""""""·~I·'\f"""" AÑO ¡-SERIE 1- ~UMERO 3 ~ Pasto, Junio 10 de 1923 ~ PRECIO' ~ 0.10 EL EJEMPLAR Q2 , 'Ir 1. o o S E R I E o E 1 2 N o S • NOTAS EDITORIALES En el N° 10 de La Palabra,lee- 1nos varios H partes de la i ITI POt'­tllntísitna Conferencia del R. P. González S. J., sobre el proyecta­do carnino que de llevarse a cabo, enlazartl. CUi:\tro Depal'tamento~, entre ellos el nue. tro, y al propio tiempo los pondl'8. en fácil cornu­nicación con nuestl'os ricos e in. 111en~os terl'itorios del Caquetá y PutLllnayo. N ingllna id ea rnás digna de a plau:-io y de tenerse en (~Llenta q ue é~t<:t que tiende a hacer 111ÚS \"iablc~ nue~t!'as relaciones con el no,·te de la Repúbliea, pero suben (le punto su itnportancia J' su bon­dad, si:-;e lni ra que élla cntr'uña. un I'I'oblcllW nacional: el de «\ in­cularnos » con ten'Ítorios colorn­bianos casi en cOlnpleto abando­no, razón por la cU<.d fueron califi_ cados de rex nltllt'us por Cunniga­lne Grahéun. Sépase que una de las ruayor'es preneupHtiones de los Gobierno:5 del Bra~il, Perú y Ecuadol' es la de acerCr1l'se por medio de caminos haeia su!'; fronteras de la hoya urnazonica. El Brasil po~ee Facto­rias, Fuertes y peq ueüos puertos de escala a lo Jar>go del Orinoco y eneI divortiul1-: aq uftron de los dos Negro, .Yapurá, Cilquetá y Ya­varí, unIdos todos ellos por Inedio de una verdadel'a red de c~:nninos. El Peru ha ido rnás Jejos, tiene una ciudad de primer orden en re­giones donde nosotro~ no posee­IDOS una lniserable alden,)' no só­lo con:-;truye caminos, sino que adelan ta un ferrocarril, el de Cerro' de Pasr.o pOI' Mayobalnba a Iqui­tos, pal'a conserVHr' su hegelnonia en territorios en 1 ¡ti gio. . Le toca el turno a Colombia en esta elnpresa intel nacional de eonquista y colonizaci()n de la Alnazónia. El pro.yecto objeto de la Conferencia del R. P. Gon­zález representa por una parte la verdadera. consolidación de la obra Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 41 DO. T QUIJOTE 4oI·-.,·"...· .. "'I.'·' .... '.'·I."'\..·",·,u··\o.··,.,· •. ,,,,,"'v"\oI" .. I'\o"' •. I',.,I'\i." .• ,I\.,'\ .. ",.,",."'~""""""""I""\t"I .... 'I"'·'''''h'''''''''''''''',.O., ••.• h •. ,.,'.'.'.I .. '.'.I.\.,I., ...• " .. ,., •••• ",,J" ·'·Iu. ·"·'.I··,.I·\.¡'·I.,I'U"',~..,~,'~.I,.tl'" meritisilua de las Mi~ione~, y pOI' otra, el punto de pé-lrtida de nue:-:­tro avance hacia los puel'to~ del , rnuzonas en busca de lluevos luercudos pal'u n uéstl>o~ prod ue­tos. _1.\. ... las foliGitaciones que ];\ pren_ sa ha triuuÍ con rel,teión a la ll)PjOl'él do di 'hos dp . ...:gr;,ciac.lo'. S:dvo meliare, t'l'eeJ))OS que de­be pril1t~jpiar~e IJor ('CllllbÍ;ll' 01 a('_ tllal si.·tetna de cODtl'at0s con par­ticulal'e~ pelra el ~lllll]nistro dl' la al i 111 P n ta('lÓll y ot ro~ In c;n '-'...;t(, reS, F o l' o I do a clIYlll1 j S ! 1'; lt . j 0 t 1 d i l' ( ~ e t .. I en la fonna ell gtle dicho ~ist('Jllél esU¡ regl;\ Illpntado P11 el Rl'gi­mipnto a!~an.tonado en e~ta ('Íll­dad, de J'(~sllltad()s f'con(HniGo rDlly halagadores. sPgúl1 tOIlOlllO notií'i:I~, pUdS del exigüu sueldo que le est¡'t ~el-la1:,rln a cadCl solda­do, 18 queda un '>;<.ddo si peqlleño, suficiollte I\:\rn gast0~ partí 'uIares. Otro día YOI"erelllOS sobre e~te (.\~Iltdo q 110 si "iene pOI' nn lado a IlC\'j r in! ert'st,',,-, creados, por otro, p"()pende a ali\'lar a un nUll1ero­so grupo de sel'e~ caidos en de ... .;­gracia. pero a pto~ parH re ha bíl i­tal'~ e bajo un rOI'l'eccional m (1. . humano y "quit¡tti\'ü. El dOlningo 20 del pa'5ado tuvo lugLlr una de la~ n1anife~t.:lcione~ má~ numer'osas y p:,cifieas que ha.yarnos pl'e~enciado en esta m!l \' nolJle \' leal eiudad. Se tl'a­tah¡' l do ~x,'eriori7.11e el profundo dl'~8gT¡ldo que bft>ct,\" de rer!J11 sis­temas, si df'feettlo, os al p\'ill~ipio, pOI' lo debIle~, nüs tarrlr. al rlldo embntc de vien­tos contral'io~ que, illfilll'ill1do!"e en ella .. , les dan ~11iel1to de inmortalidad, seran un apretado hnz de verdades de recia trabazón cientificu sobre que se asentRrán las it~stitu­ciones patrifls, i In mina"~fi('o~, H cuales mas llntitetic.os, Mas hoy la ciencia ha pasarlo por todo lo e~tah]e danclo solidez vellcaminando a la 1 ,epú [¡lica, a merced de 'la Pi1Z, hRcia el bie· nesral'; y a~í lo pregonan hombres que pei- 111111 capas ya y qUf\ .'e hall pasadr, la vida ensaynnclo de inyectar en las VenHS de Colombia sangre nueva, para pre"entarla ,d brll1quf'te mundial rozagallt e, de vidR. e siente hoy una sana eelOSl011 de patroti~mo fuerte, origi Ilaoo del de,eo de cUl'ar con cl'e~c!S Jos desll1C\nes de (':Ílo tiempo, apro­,' echando las lecciones de In f'xperiencia Hacemo!'\ esfuerzos por sacudir de Ilue~­tros hombros la armazon of>1 negro pesimis­mo, que nada crea y todo lo enerva; por ello se va atenuHn,lo ya In l'igiJez dema--iado dr. rllen tadol'a de lo.;:; o[¡s;túculos. inherentes a las flllCtuaciones nacÍonR]es, qUH por :'er antagónieos, ,iguell creando situaciones anómalas pelO de transición, y en aquel desenvolverse de la conciencia na('ional, el magisterio, 1-1 mas excelsa de Ins profe--Lo­nes y el mas triste de Jos oficios como lo bautizó Loke tiene tambi()1I su puesto de élceióll ~olidarin. Sólo que él por la gr;:}ndez:1 que en sí elltplña, fue teni\lo siempre pn la mezr!uina va)orizaciólJ humallél de todo.;; los tIempos y de todos los climas, tomo planta exótica y de poco vale l', E::s increíble I ciel'tamente, quepa 1::l1lt;i dignidad en un homhre; causa asombro el silbpr que es el maestro, quien, ¡'lpoyado de tal grandeza, hAce brotar la chi~­pa del pen:-;alldento, que 110:-. at'el'ca a 1.:1 DiYinidl1d, en el cerebl'o ajeno; ól quien esculpe en la conciellcia, débil :\Un del niño, el a1llO ql:l: fe '1 ndiza bs allÍl'!!:; y las pre­dispone pé.l'S. querlan,lo ¡rquellás letras ~II la el.IJa Dap'lrtatnental como dillerf) \ pag'~llo. POI' cierto, solo h~sta que el~se 1 .. . <..:\'lF;lS de 1l101Iel>d'IO que af.ijp- H~ Departn­" mento, porque de Iu contra'lO vend¡:la ":Ilalquier intonso diputado, a decir en plena A'-Siltnblea. como P¡¡,.,ó ha poco, 31 parecer illl'\'elbllJ , que los maestros ~e content''l11 no sulo COII ql~e 110 se les p:1gue sino COI! que ~~ les rebaje de su.;; p-moln mento,.; •.. i A­VJ¡\ rlo~ e~talllos! i Y con que supina gro:,:ería sf' tral(\ al .\tLlg ;stel'lo en aCjuella (ot;Hsión! fe­lizme11te e,.;ta !110 ~ curadü3 de espi-\ nto y (l-queilo ya no 1I0S hace mella. Ilágasele l1lel'('ed pero n i ) selo vilipendie, que eso e,.: il' en zaga aun Hi vil populacho. Luis S. }?ajardo ESCALAFON DE MAESTROS A reformas toc~n en los l'amo~ aclmini!"tl'ntivos, y COIDO en nin­gún otro en el de J flstl'ucción Pú­blica. Se hn, cli(:ho con fundamen­to q 11~ 1;1, ol'ganizat~io'1 0:\ el éxito o 11e\'(\ al fracaso \' de allí la no­cesidad de que el ~ legi::-;ladol' esté dotado de talento u todns luce~ super'lol' y de tar.to \' Pl'evición na la C01l111ne:-.;. Relorm,as, se o)'e pur todas pal'­tes. Los bueno~ ~or'azones han te­ni rlo el de~eo de ha(~erl;ts porque h:l n vi vido ('onvencido~ de que s(Jn neeesnrii.ls; pero eÓIHo? y ah,. hd sido un granu de u/á .. ·;! El de­~ eo que no lnueVe a la acción e:-.; flo!' sin fl'uto. v hasta lloy, en In::tl'Llcción púb'iicn, han sid"o ruu. ehos los deseos buenos per'o con­ti- ldns los hechos. Los Li~eos Pe­dagógicos no dieron el resultado ~'p~tccid{J. Se trató de canlblar ~o­no(~ i ro i entos y est.l'eclw r l'plaClo- 116."; entre los lniembJ'os del poe­sonal docente \ no hubo tal lntel'­cambio de ide~s(?), ni la~ I'elacio­nes se ostreeharon, pues se anda­ba ;\ la g,.el-lJ. por un q llÍtalne allá esa~ paja~, y los (Jljbate::; eran ea­J'eus q ne recordaban la eonocida copla: "El mundo e:-:; un gall inél'o, ~egún dicen lna] as lengua.', y el gallo que n1¿\~ so 11111 one es e 1 que lll' aSca~alea. " Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DON QUIJOTE 44 Mas no es ID i pr0pósito hablar de las pocas reforrnas efieaces in­troducidas en la IlIstrLleción Pl'i­lnal'in, s610 pl'etendo hacer nOlal' la ilnportancia de un paso maes­tro, dado por el sellor Director General del ramo: rne rpÍlero al Escalafón Oficial de Mae".::. trü~. ¡CUan recunda parece va a :-;el' es­ta medida!. Cuando cada eosa estü en el lu­gatO que le es propir', el tl',dJaj0 ~e facilita. Con el Escalafón cnd<'l ins­titutor ::sabe el lugar' que le corres­ponde y si quiere colocarse en otro luejor bien :::-a be Cólno lo ¡Hl0c1A conseguir: delnostrando :--;us acti­tudes con hechos practicos. Que­da así cel'rado el paso a la intriga \' al favoritisrno. El seúor Dil'ec.- 1,01' General. con ojo perspicaz, vio que estos dos rnales son escollos fornlidables en la buena lnal'cha escolat' y con aciedo adn1it'able ~upo conjurarlos. Bien por él. Los in ti tutore, ' q u e se hagan inscribir en el Escalafón quedan lnás obligados al buen desernpe- 110 de ~us obljgJciones. y el Go­hiel'no tiene ln::1 YOl' derecho a exi­gi I'les el en tl) pi¡ mi en to ojem pIar de SUB de bel'e:--;, pues voluntnria­nlente sQlicita¡ 'on el elO p]eo, El Escnlnfón dignitica el Ma­glsterio, .Y esto, precisam ente, es 10 que rná, neee, ita. ¡Qué dUl'O es ejel'eer 01 cargo que todos lní­r'an mal! j Qué poco ludagador es sabel' que SR gasta In vida en una profe ión qu~ no p\'oduce 10 ne­cesario pal"l vjvir lnodestHrnente! ~ aba. 'ta se diga a los rnaestros deben estar contentos porque son, en parte, eontinundores ele la obra de Jesucristo. Los que tal dicen olvidan que el hombre se compo­ne de alma y cuerpo, y que éste no ~e nutre de cosas abstractas. El Escalafón facilita al señor Director la buena organización de! ramo )' le facilita tambien la, G~cog e :1cia de Iu::, agentes que han oe ayudarle en su dificil tarea. y e~te es otro punto itnportantí . sirno que soluciona el Escalafón. S:: b!do e:-- que los buenos planes de un jefe pueden dar resultados nug(\torio~ ~i los encargudos de eje~uturlo:--: no están a la altura del desp.o , Se COlTIl I'ende que si el Escala­fón no cierra el pHSO a los as(~en­sos ttunpoco debe celTarlo a los descensos COIUO medio de correc­ción. El institutol que por negli­gencia no satí '('ace, debe se}' ca~­ticrado }'ebajúnclolo al grado inllle~ diatarnente inferior. Si tiene pun­donor ~ ~l1S facultarles ~e 10 per­nlÍ. ten pronto ,'e rehabilitará, pe- 1'0 si es In ineptitnd la eausa de f'Ll fracnso bien esta descienda po­co ú poco hasta ocupa)' el puesto que Inerece. Por lo apuntado se deduce la importancin del asunto en cues­tión \' nos concede el del'ceho el ' elogí~~r al eñol' Dil'ector General de 1 nstrueción Publica por tan acertada rlled ida q \le nos tl'ue la convieción de que pronto la In!'­trucción Primaria e, tará a la altu- 1'(:\ que reclama su in1portnncia. Manuel Antonio Delgado Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 45 DO:\' QUIJOTE SECClf;N HISTORICA Razas i~1í~~nas ~~ Nariñ~ Bien d ifícil e~ conocer que razC1S primitivamente Iwbitarul1 la América; ni 'iquiera de fijo, cllále~' fueron 1:ls que encontraron e tablecida eH ella, los conqui tadorAs', ni de donde toma­ron origen y nomhre; ni e tan de ucu rdo lo' amel'icani~tas en lo to­cante a las rutas por donde hicieron ~u 'xodo a este Continente; r.ue .. lo que, según el dogma del m<..nogenis­roo o unidad de origen del gén ro hu­mano, confirmado por abundantes datos ¡:.Hl1eontológie;or;:, debieron pro­ceder del Asia, cuna oe la humanidad; sin que pueda tenerse Gomo probable ~iqn jera, la tesis del riopla lenGt:' Ameghino, de que e1 primer hombre npareció en las pampas argentinas. y (lU men ta y se eIlgra ndece la d ificu 1- tad, ruando las misma' cuestiones se proponen respecto de Nariño; por que lo cronlstas de la Conquista, poco ~e cuidaron de el; y los es­critore que leS sucedieron. si 1101' ventura en sus escritos le COffi¡,ren­( len, "erran por sin igual y nunca vis­to modo. Voy empero, aunqu0 eon temor de errar, a exponer mi::, C'únge­tu ra sobre sus razas indígena~, des­pues ele habel' re(~ogido eLlil n lu.· da tos me ha sidú posible, ~,'a de la tuponi­mia del Departamento, y ya de I(\s lenguas americanas que en él St:l 11a­lJl: 111: que son manantinle' de donde podemos rastrear algo, de }u etnolo­gía de sns primeros lJabitalJtt-~~. ~las, debe tenerse en cuenta que las palabras indigenas, esUm bastante lllodificada.. actmdmenlt'; ya lJorque los eOllqu istaJore !a~ proll u /H.:.i<1 ron a ,'u modo, con mucha vari\\l'iol1, di­ciendü v.gr, Polu í pOI' PW'IOSIIl • .lll, pues la lengua. quichua' se ltablab:.1 en toda la Dióce. is, el mereetlal'io fra\' Alonso cte Jerez. t"ormal:;e un v00(l!Jularlo de la de los Pastos, y los prt:!sbíteros Andrés More­no ele Zlllliga (el que regaló la ca~a de la Panadería a los dominieo~) y Diego nE:I'lnúde~, otro, Je la de los Qllill~­cingcls con que se da a entendel' difp­l' ncia entre eslns v los mor¡.1(tol'es de la ProvinGia; cuaiHo lnas que los ffi¡-)rcedanos tE'nÍau las doctrinas de "\Ies y CumlJal, yesos presbíteros, en Pasto, :u H iento y vecindad. Dt"!cí­dese adema:-:; claramente el CüSO, én contrario 6antil' Lid S0ñor González Suárez, ton nn doco men to del siglo :VTI,en ¡ne se escribe que lo~ Quilla­cingas habitahan "desde el G uai tara hatita MumendrJY' ;es dedr las Provin­cias de Pa:to, la Cruz y Jllallt\nmbü 'egún el Señor Cario' Cnervo Márquez, los ellibGltas, zipas, Pasto y los Pasl(.s y (lUí mbuyas, eran 1e Id raza dudinn' proceden te (101 Titicaca,' y estahan a~0 .. ados por lo.' caribes­qu se e:tendiull pot et O(~cidente de .. 'ariño, en Tumaco; por donde se YE\ dada la l'erpelabil:dad de cllubos escri­tore~, lIne nada en finne i luede sacar· ~e de Sllti encontl'odos asertos. Lns lengllr\S americanas sun tlg!utl­n: lnLe =:: ; c:; d2~i:', que fOl'mt:~ pulabl'd~ por la uniúll de otras, euyc's elemen­tos quedan íntegros; por lo cllal,~n Méjico y la Amcj,ric!:l Central, hallanse ml1cbo~ nombres terminados en ango. que signiffca C-iudad, como Iluaclu[l(\n­go, Ayapango, Qllezaltenango y Chilate­Ilangl), al ignal que Taminango en arLiio, y si en asteca, Queretaro vale como decir, sitio del juego de pelota, y qUBr es sitio, y muchos nombres de Nariílo terminan en esta sílaba, pare­ce que es verosímil mi conjetura. y si es valedera, ¿no significará Mayasc Ller\ sitio de los Ma as'? - -- Eran estos, un pueblo muy avenlu .. 1'ero, eran como los tenidos america­nos que por doquierd estah!eclan colA- o nias; pues sus huellas se erJ(~llenlnlll no :;()!o ell el Dal'ien, sino tambiéll po/'Ia:; costa~ del EClwJor y del Perú . Quizas, arrastrados por la corripn 1(-' marina del PaCifico, hnbil.~l'on de 1'1'-(;(\­lar en las de NariilO, y navegando el curso del Palia y Telen1bi, verlun 1" cordillera occidental, donde se yerguen los hermosos nevadus del Chile y Cumbal, con sus blancos airones d(i nieye perpetl1a,~ que ponul ían el nnll1- bre Chilún- Cambal, en recuerdo ti ! profeta maya del YucaL\n, así lIal11ado : nOlílbre que c.orrom pido,l.róeÓse en € 1 i l~­tual de aquellos nevados, con d camblc) del tiempo y nueva" gentes. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 47 DON QUIJOTE Tradiciones y huellas también confir­man la opinión de que este Departa­mento fue habitado por los mayores del Tucatán. Juzgi1ban estos, que el Criador, llamado El Abuelo y La Abue­la, formaron de barro al primer hom­bre, que no subsistir) porque, echado en el agua, se deshizu; por cuyo motivo hicléron'e de corc.:,ho; mas, visto que no tenía ni corazón ni inteligencia, formrt­ron otro, cuyos decendientes entrega­ronse a la molicie, hasla el extremo que los Abuelos, en eabtigo, vomitaron agua, con que los ahog;uon~ por rnH­nera que sólo se salvfl!,)n unos pocos Seres. los monos. que p.()n hombres de­generados, pues bi~n, esta misma le yenda, en~uéntrase entre actuales po­bladores de La Laguna; claro esta, algo lTIodificada por la tradición cI'ist~una del Dill1vio; y con la afH\ \idura, de qne los Abuelos desataron e ~;e Diluvio, so­bre tres pueblos que existían en ellu­gar del lago de Id Cocha; y que, como recuerdo de la cata. troft . se 1jjaron en la montaña adyacente, tres peñ de fa­milil que ven en el maestro un sirviente de su hijos; dH es~s hijos santos e inteligentes segú 11 ellos les Juzganl; el dolol' de saber que hasta el último gañán le reputa imbé­cil; lo ag,'eslvo d~ J;¡ multHud que ~e cree con derecho a eX1giJ'le que el corazón no ~e sirva sino pal'a mover la f;angre, QU.1 ahM menta la tuente de las lagrimas .... ,- Ay de los solos! q uiza se diría con Salo­món y tal vez 1I0rat'ía al pen~ar que el nacer 00 se escoge y sin embal'go la suel'te le de­jo la peol' parte Rxplotado por el agiotist:-\ inmisericor~e a qUIen tenía que saludar temb:ando. humi­llado hl'\sta por L\ lavandel'a comprendIó por que se dice que la vida e~ amarga~' tu­vo que I'ei'ignal'se con la l'esignacion de la impotencia. Pronto le IInmó la a tencibn un ligero sudor' lJoctul"no Y at'dot' en la", pal mas de las maraos ~ una debilidad pasajera, se dijo, pel'o el en- . fl · quecimiento, la pérdida p,'ogresiva de las fuerzas y una tosecita ~eca que aumentaba dia pOl' día le sacaron del error y compren­di,) con amargura que era vícti ma de la te .. fl'ible tubeeculosis pulmonar. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DON QUIJOTE No haypal'3 que pintarla atll!ustia atroz,la desesperación sombría. el llanto amargo que se secaba en sus mejillas tostadas por la fiebre. Comprendió que lA enfermedao es la mayor miseria que existe bajo el' sol y 11eno de desesperación gritó con el Salm'}s- 1a. "Oh Dios mío, no te olvides de los po­bres" !Dejaré el empleo-se dijo-y ganaré el pan con el trabajo de mis mallos; pel'O qué trabajo? No habia tenido tiempo para aprenrter un oficio y eril preciso ganar lo suficiente para dos, pues de otro modo su bermana-una hermosa mña de quince años-sufl'iría y antes que verla padecer e~ taba resuetto a dejarse morir~ HTodos lo~ males de este mundo tle.-nel remedio, $ino es la muerte, debajo de cuyo yugo hemos de pasar todos, mal que nos pe~e, al acabar de la vida.' Esta con¡;¡oladp­ra y a la vez amarga verdad vino a su me­mOI'ia y nn rayo de esperanza hizo bdllar sus ojos. ¿Dónde estaba la· , salvadon? Una sonrisa tnste elltreabrió su.;; labios, q ueoóse pensativo y por fin a~O'egó: la humillacion! sí, solo la telTi ble humillación de pedir puede salvarme; más fádl me fuera morir­que pertene,~el' al numero de · intrigantes quieces a toda hor~ mendigan un em­pleo! Inclino la cabeza y grue. ac:; lágri­mas que no !':e secaron en sus mejillas tos­tadas por la fiebre rodaron de sus ojos. Llega la hermana. ' -Por qué tan pen!':ativo, hermano mio? (Tal vez medita un cuento; u n cuento que me hará reir mucho, es preciso no distr'aeJ'­le). Y se fue riendo con su rísa fresca que, ollaba como las notas argentinas de un chorrito ne agun. La sintiu alejarse y CUnderá mi ruego; !':eré- por mi buena voluntao­un grano de arena en el gran ,=:,dificin de progreso que levantara. para nuestro país. Tem bh~ndo y ruboroso se presen LO ~ 1 go­berllante. quien le recibíó con Jn benevo­} úncia que le c3l'acfenza, pf'I'O la nz ~ e le :-iuudó en IH garg:lflta y por mas sfu 1'1'0" que hizo no logró e:presar lo que de:eaba; redujo la visita a un saludo de cumplido y abandonó el salón con más desesperaciorJ de la que llevó. Ya en 'cas'a una rabia sor­da le dominó. Por vez primera sintió el torcedor de la eovidia. v oh ironíal envidia­ba la flexihilidad de muchos espinazos y la imp/'ls¡'bilidad de la .. caras que han olvidad() la ridiculez de tu borizarse, ~ada sabra mi pobre hermana' se dijo; es­cl'ibiFP el cuento al~frre que me pide; será un cuento en pI CJne Rarba Azul tpndr-a mie do pánico a u 1I ratón o la Pobre Cenicif'ota se ¿ncerr~1 ti en su cuarto pl'll'">l apl'ellder a c~mi oal'" en la,; botltas dp. cristal-molesto.' zaJlCO~, inferiores a sus pobre5 zuecos de in­vierno- segun e~la dec1l'l. Y eOlpP"ló a descri­bit' DoSqUf'S soverbios Ihmo. de an'nI10s, huerlo,,; cuyos át boles dpsn1ayfln al peso ile los flYU tos, jaÍlHnes mara v illoo.¡amente f1cr~ ciclos;; en el arroyo blanco 'Y juguetb::1, 001'_ de se copia el eielo, las palomas de la Reina recogen con sus picos de' agata la.;: perla frese;) de sus gota cl'rQtalJlla~; súbito nn can salta sobre ellAS y todas huyen en con­fuso aleteo menos una que l1erida oe muer­te cae y es }urastrada por la corrieute. Al Ile~u aqut lleno de ira arrojo lejos la cuartilla de papel. Henn~so cuento a]eg¡'e exclamó, mi hermclOa cOlllpre.derü el mo­tivo: agotado ydl'bil como estoy apetezco la Jozre nU/I'cha lt nido al progrc so !I el tau/Jet (:8 tf!n ,~óto del fjl¿e sabe lJencCJr. Ln (! .. ~trell({ fni:;;¿el'¿osCt de cic¡do~ de~tellos - que vicron los T, e,s 1.11 a90":,, a¿a(r,¿b/~«( ?arl'¡, aq(( el!o~ flflf' Üf,ne¡¿ Pl (¡'abajo cual n ltCJco ReLlentor. llornf'Jl'o d ~ l ef}:·H¿eii.o, no pier(la: lln nlomento, traú((ja sin /'rposo con el concencifniento que ((1 tiNn[>o de la siega recoge/'(($ la. flor. Ef¡'aln Córdoba A ¿úün Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DO~ QUIJOTE 54 CRONIGA DE TIC -lAC §egundas ~upcias El cahle se toma a V¿CtlS ;¡ tribn­cionE1s arzobbpales: confirmil las no­ticias. Dice ahol'a que el dlVOI cío ·del K"i­ser se ha consumado detinitivamente y que el separatismo de las dos altas partes contrdyentes, es un hecho cumplido. Dos calaberadas maxi milS ha come­tido el ex-Impel'ator de AIE'Ulania en los ullirnos aÜOB. Primera: baber jugado con dados de hierro la suerte de su pueblo en la peligrosa garita de la guerra. . El ex-Kaiser perdi6 la guerra, y con la guerra perdió la eabeza, la corona, lus €.stribos, el equilibrio yeso otro que llaman la chabeta. Segunda calaberada: Jas segundas nupcias, consumadas ya en el doloro­so crepúsculo de los años y de la mas dolorosa derrota que conoce y cono­cera la historia por los siglos de los siglos, amén. ~esenta y cinco alios y unas segnn­das nupcia~ son eosas perfectamen­te incompatibles, salvo una que otra excepción, muy honrdsa pélra los que la constituven. A esa edad puede reinar nn rey, im­p. erar un emperador, gobernar un pre­sldente, tirallizar un tirani) y mandar un mandarln de la China. o una man­darina de tierra caliente y de la cásca­ra amarga. Todo esto puede hacerse (,on la cabeza, pero lo que si no pue­de lnlcerse ('on ese órgano sobRrano que sirve para llevar la corona. el sombrero, el gorro, la calva y el pen- 'üm,lüuLo-por lus lados de adentro-es cum~,lIr bien v fielmente los deberes conyugales de' l~ epístola de San Pa­blo, s~lvo que se convierta el asunto e~l .uua aventur~ de cónyuges sobre­VlV ~, l tes, q le all ía 1,1 CI) l J Ci\';l Hhnvejecer es morir en detalle" di­ce Voltaire, y luego dice el versr~ulo del Libro Santo: "El amor en los an­GlanOS es una torpeza". C) A los sesenta y cinco años, y bajo el p~so. de .una adversidod universnJ, e::, dl~ cll, aun al. mas gallo, vencer la p~nd¡ente del .dléZ 'por ciento que irn­plica .el ~1atl'lmOnlO con todas sus compllCaclOnes y del'iv­denes La Revista DUN QUIJOTE r¡ {¡(? pensfJ.ba iniciol' .lJ qtte lto,V e:; una halllgüeJl.a realidad. Por n~oti()os que !lo 01l:.;¡nO if]nol'o, nu di conte:::tación inme­diata, !I a re qae Ine alerJl'o de ello; hOl! paedo hCf-cN~lú con nláo'iaciet,to. DON QU [JO I'E,' Confieso (Iue cuando leí el tltLdo rne pareció delnasiado eOfnprometedol', Sieln· pre he t,'nirlo la irle'l que Ba yona PQ$oda en!la~Üt elt su belLu ·pro­ducción ~'L(lcha eterna": Qluj'ote." , tos esp¡ritltati.'·;ill~, los (jite dI)] a n (Jl yanta~90 pOI' La gLO/'ia y Sanchos, los que e.-;puman efl toda boda de Caolucho. SfJ!/ún e:.:.te cJ';tel'io~ la Rec¡"..,­ta DON QUIJar E debe ,SlJl"/){l:;­to e~pi,,¡tual para Los (.tl/nas ull/'el '­rnas dI) cf(nl,b/'e, .!J así ha .~¡do, (f jU_":fJo" /JO r lo ,' do;;:. PI ¡1J1 eJ'(n~ luí-tne,., o ... :, Dr{(/fl la Inúfjica vil ,tud de lo pluma deL .~('/1ol· Directo/' !I dr> {Jira ..... fllle ya nlll(!8!I 'un ..... u~ oro ....· • /lO e."i teiní'I'(/f'io !JNt.sa/' (lit el (¡,rito, .'Bien pOI' 10..; Q((.¡jnfl08 de La Reci,..;/rf..' E ." tÚ'llIpO de i,,'n~arse (~aúa¡¿(,"oH !)(lI ' ((. peleal' lus lidC'<.-' d~ trI !)I{(/na. Ojalá m.i pobre~a de letl'as no rlu~ra tanta para colabora,' en D01V QUIJOTE,pero en todocu.­so so y e u.sted reconocido. Sa of'ecfiSlm,Q ami9 ~ y ¡Ja· riente, Alejandro Ortic L, Pasto, 24 de abril de 19~tJ Se;, vr don Se1~g¡O f.:Uas 01'1 i: E. S. C. .1vIay apreciado se'-; 01' : C01Jlplaeido he recibirlo tu no­ticia de que un 9,'u,JO d" jóccllc .... intelectuales encomendó a usted ta d/:recci6n de la Reoi$./,a quincenal " Don Qut/ote;" que a palY'Cerl¡ pl'Oxilnl.llnente en esta eiudad; en­contienda que en $U-; nUlno: serd un triunfo. Af}"odé;;co[c en alfo grado el o/,recilniento qtUI IHP hoce df? las co­Inn1nas dee<~a Itel:¡:~t(I;.'I ((Ierie se­, q({/IO de qltfJ lJu' colobol'octiJn, ?un­( lile in ... ;;(!,",.'1 Pendiente,.., P ll'.l:-;e ¡'tOI'as y seliOl'itas, ti ocio su \,tido, desdea ~ 0,50 .. treCes.'/ Ani~los con ilDlt'lclone ... ; de pi~clra .· fin¡ts, o,'tenso ~Ul'tido dc .... du a 0, 20 /?'o..,f!l·ios, en blleu :-;~ll'tiJo, ¡Je vid\':n \' de iI1;~'lri ><.i,d~sdü ~ 0, 1~, J>ttflaelos de distinlü..; cla . ...;c~, dl~~cl~ l.\' "ti') O, ;.>0 do~ena. l-)ostrdeo~, en gran surtido, con dorados y plateados, de br()lnuro y iwuarelas, de santos, de 1 u, co rn unión, de paisajes, ('·on rept'od u(·.(~ionü~ finas de los lneJores ('uadl'()~ r'eligio~os qUE. hay en los 111useos de Eu­ropa} con oteos dlblljO~, el ciollto desde a $ 1,50 ... vledallas de alu1l1i:110. en buen surtido, docena desde a ~'~ 0, 12 ;:! Botone.sde il1etal dorado, P ti'a ealuis8. de plancha, docena desde a ' 0, 20 Gloúito~, BOlubitas y FiguriLts . do gon1u expansihlo, con pito, l'll gran surtido, de~de a *i O. 20 docena. 111all. eea~ vestidas, grande y lindo surtido, desde n Jl: O, 20 A rete$ deoro¡unericano (nI) ealnbian dec()lol~), gt'an surtido, desden. ,. 0,20 Pu.'.;üllas de tinta, desde. a $0, 01. Este es un al~tículo de mudla vQnt;\; COIl cadq. pa:-itil1aseha(~e un botecito de buena tinta, de los que ~ ( ' \'l~nde a : (L 15 F'llt,·O .", sistelna. Cbalnborland (sistelnn rC(steur refofJnado) y de (,;l.rb(·)lI_ 11:40 e~ indi~ponsilble para toda ~a"a. Desde a $1,25 . fJ (ti w/, el i~ ~ac t II t'a, de, Jtl 1 ~1 \) Y pal'a (,.:l\'t l-SO bl'es d e o fi . ~ i 0-S r.cante- BOl'l'{t­I/ I)! 'c -:-C!lruleJ'/i o." l' n 1) 1;1 TI e ()-e ((I'lt,/,,'t,. t ~ el e p:'t)el-B, tlctera,~-T lu:jetas d(~ b .ul;z() " .-p,lfa !lzlI·te .\' de "j"ila-A UJlllJl~ p,lra postalt:s-LdnicN~ de colo!' G'(id (,.; J,) Lolol'e.:-; a la t\t.:ll,lr,\la. n!l t-+$+ .~~-~ •• "*,. ~ .. ~.*+$>f .. Jo$++t>c._~",-~ .+f;c.~ ..... '.(;'1-. i. ti. ~i-f""'.*"""""'+·""'~~·*'''''~~·+$++$>c·-+-~-tc$>e--~~·~-•• ·~··*,"·K,.'''·-~~-I<$>C·~·T~T I~~:~~~~~~~-H-= - ' W~ • 8~ , ELIAS ORDON"EZ ~... ~ " Cirujano-Dentistu.-Mie·nbro nl'ti\"o de la l' Soc/edad Dentp.l Val'gQ$ Paredes. ~ ESTUDIOS EN LA FACUL~AD DE BOGOTA Pone a la"\ órdenos del público la CLINICA DE .. 'TAL *I:~. estnbleeida en su casa de habitaeión . iruada en la PlaziI, pl'illcipnl, Curre .. a 5u • I A nti"e[",i" e"lHemda _--'1'ra bajos gar" ntizados. 11 , ar ~oe:~j:::::~::::~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ~~~~~~~atft~1 ~ ~armacia y lflrogueria ~ de J. L. Moneayo (l. R tiene por norma de negocios, vendel' bao i~ jo las Inejores condiciones: }}recios bajos, Ii fijos, al contado. Ji Despacho de fó.'mulasde toda clase, í1 análisis, etc.-Calle Real. ~ ~-~-'~-~"~'~-"""~-~"-""-""~'"'''"'''--'''-"'''''-'.,, ... _--,-,,,---'---"""- ~ . SE -VEN"DE .. dos tiendAs y una pieza inter'ior con entradas y salidas por el • portón gener'al, en la casa que fué de Manuel Enríquez. Frei. Ji re situada en la Calle Real de esta ciudad. " í1 PorInenores con ~ -- -~M~O:;::;;:~' . I ~ .. Se vende una cuadra~ muy bien situada en el area de la población de 1-'uquerres, CaBe La Paileria. . Para pormenores entenderse en esa ciudad con ~'rancisco r}1arváez ej. N A V AJAS DE SEGURIDAD I Ji En el Al~nacén de í1 . J. F.P AR E O E S ' ' Ji Calle Real ~ ~'ª~®~~~~~) Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
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Don Quijote: revista quincenal - N. 3

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Don Quijote: revista quincenal

Por: Sergio Elías Ortiz

“Don Quijote: revista quincenal” fue una publicación que circuló en Pasto bajo la dirección de Sergio Elías Ortizo durante 1923. El título se estableció como una tribuna de análisis regional y nacional, inclinada a la reflexión económica, administrativa y urbanística. Según los lineamientos de la revista, mediante este enfoque se pretendía que el Departamento de Nariño ascendería a “los valores de la civilización y de la cultural así en lo moral, como en lo intelectual y en lo material”. Junto con Elías Ortiz, trabajaban Efraín Córdoba Albán como gerente y Luis Samuel Fajardo como tesorero. La revista se componía de las secciones: “Notas editoriales”, “Artículos generales”, “Sección histórica”, “Artes y letras”, “Guasa viva”, “Notas”, entre otras. El espacio dedicado a las editoriales, escritas por el director de “Don Quijote”, era empleado (principalmente) para el estudio material y económico de la región, teniendo como uno de sus principales temas el Ferrocarril de Nariño.
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Don Quijote: revista quincenal - N. 1

Por: | Fecha: 01/05/1923

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. j{EPÚBLICA DE 90LOMBIA-PEPARTAMENTO DE J\L\I~JÑo ...... ""'.I~"'''.,.·\.··' •• ''II'"tlf''I .• ·' .. ··\ •. · ... ··\ .. • •.. '· ... ·,¡.,·t.'''\,.·I •• '".,·, .• ,· ••• · ••. ··\.'·'H.·t.f.'U,·t •• ',\.'·' •• n, .• ·' .... \O,· ..... u.·h".\o ••• , •• ·, .• ·, •• ,·t.''' •.• ·I •• I.'.'·I, ... h •• 'U'·, •• Il-.,·t .... ".· .... 'u.·\ .. ·lu.·,.,n\.I·"'·""', •• f.""'""h"",,,~ DO/V QUIJOTE REVISTA Q,UIN"OEN" A.L --------------_-.----- INTERESES GENERALES-LITERATURA-ART~S y CIENCIAS. DIRECTOR Sergio Elía.s .Ortiz AÑO I-SERIE 1- NUMERO I ~ Pasto, Mayo 1° de 1923 REDACTOR Manuel Antonio Delgado sB PRECIO' liI! 0.10 EL EJEMPLAR Q(l • '11' 1. o o S E R I E o E 1 2 N o S • r!1or que? ~·w~~· ~~(~ or qtté tú tan baena, por quA, madre nlia, . ". te ha$ ido tan lejos?,", .Por qué, cuando el claro de lUlla que abriste en mi amor sin l?eparO, sus nioeos /ulgores de plata oertia? Por qué tú que fuiste fanal de A legriaJ -mi diá(ano oaso de ensueiios-el faro que abri6 un horizonte lantástico y raro a mis carabelas en la ignota oia ?-- POr' qué ? ... Dí siquiel'a, por qué tú tan buena -Castisin1.o y ff'esco botón de a~l ~ena-te fuiste esa noehe a la astralleJania, Sin agua los ojos, la frente tocada de hielo; sin quejas, sir 7U:J de l1lborada, por qué callandito te fUi te, alnta mia?- ALBERTO JV10NTEZUM A tI. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. CON"TE~IDO Por quéf ..... (Sonelo) Alberto ~Iontezuma H" I SECC~O.X. IlISTOn, I~A. . "\1 t Ed' . 1 S' El i O t' I DUI'f'lnt~ pI ArmIstIcIO. Il\lefollS0 Dlaz del C .. ... -;0 as nona es ..... el'glO 'os f lZ , ARTE Y LETRA ARTICULOS GEl\ER,ALES I I\ue. tra Sellol'a la M uerte •... (Cuento) > ergio E. Clt-liz Sobre Rcf()rma E.l u- VilniClades ......... . ... Pedl'0 ~IlIria Dávalo ... cacionlsta ...... ..... Llli~ S. Fajardo De 10 que no le suce- Caldas, Departamell- dió a don Quijote .. Abate ConsfanUf/o to modelo ........... Jaime Guürrrez GeASA YIVA U na in dug;tri:) salvR- ................. , .......... Efrain Córdobn A Iball dora .................. ~Ianuel A. Delgado :\ TA ~ •• \...,,'.'·.~I"'.lf'.II·\."'\t '· I.f".,.lhf·'.,'·.t'·,. , " •. I·\,..I·h''"''"'.' .. ·'...,·...,· • ...,·, •• I\ ... ',.I·',.I·I.'tt' .. 'I~.~~.·t.,.'\"'·t ..•• ,.,·""~ .. ·'\I.".,,," •• ·t ........ I .... f.~,.,.'w"H'"\ro,·\ .. t'\oof·""·"'·'u··~"W··I","\'''~''"j'\""",*,·\ ... "", • ..,,,...'I."'1",,,,",,,'\ ... TARIFA. I~EMIT1DOS . Página_._ ____. ... .. .. "_. ____. _. .... ,,. ___. _ _____. _ ') peso~ (,ro Columna. ________ .. ,,_ .... ____ .. ___ .. _. __ ..-.....--" 1 H « AVISOS: Cada palabl'a en página de Iectu l'a _______ ._. __ 2 rentav( s oro En pugi n fI d e a n uncí (1 ~ __ .. ___ . "-,,.. .... _. _ . __ """" . ___ " ..... _'_''''.' __ ' 1 « « . Para los " Ulltos eCO!lt'III·ÍCO"': \~e la Reyi'l:\ enten.1c~rse ('on los ~eñ()1 e~ Efl'aíll CÓI>~-uba Alb(~n y Lui. amlle! I"ol,\rdo, Gel'ente y Tesorero re. pf>~:- 1ivarnellte Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DON QUIJOTE 3 NOTAS EDITORIALES r~e "yuí unn nueva Revista ~ Qque viene a qtleb¡'ar una ~ lanza en fa\'or de los intere­se.~ del Depal .. tarnento de ~ ariño, intereses que al lHismo tieulpo lo son talnbién de la Patria colorn­binna ." que pued(~11 resllluirse en la sola pala b 1'\\ 4. uo eonU1Ueye al mundo: P,'ogreso. Anhelamos con toclús las vera .. del alnla para nuestI~a Patria ese P,'ogrcso bien pntendido q u e acerlrlrn los valores de 1;\ civiliza­ción " de la cnltul'a asi en 10 mo­ral, c"omo en lo intolectual )" en lo lnateríal, pnrq ne (1 uereUlOS qu e élla ocupe' el alto lugar que 10 ca. 1'I'espond<.' ele der('eho en el con­cierto de lils l'\aciones, y;\ que es el país de las gl'<.lttdes posibilid.:t­des, dotado CUlllU n ingúu (jtt'O pOI' la nutlll'(:t :rZfl .Y publado por una I~azn de COLhi ~l i:--;tadnro."" I'llel'te e inteligente. \ iento:--; ele l'eno\"ación ~OphH1 le un úmbito a otro de la N ación precur:-;ol'es del desa 1'1'0110 de las fnol'zas latentes que tiene en ~ll eno. Casi todos los Depal'tamen­to:.;; tienen una grande ()bl~a de ¡wogr'eso en la cual ha n puesto us oneJ'gía.,,\ su vitalidad, su por. venir; solo el nue~tl'O se halla (:rnz:\do de lll'azos es perando ...... ca~i sin e. peranza el lllomento de gastar algo de la en')l'me poten­cialidad q llO lo ;\ bl'um:t; ~e ha quedado a la vera uel earnino pOI' falta de apoyo efectivo de pn f'te de la Nación; llS mismas entl'adas que deberían beneficiarlo en pl'¡- mer tél'mino van a beneficiar a otros Dc paf't<..unen tos; sus riquezas natu,'ales--q ue SO'l ingentes, al de~ úil' de geólogos di:--;tinguidos--hoy pOI' hoy no pueden ser aprovecha­das. N ecesit.lmos ferl'ocarr'iles, nec.e­situll1.0:--; indu. tr'ias, nece~itamosvi·­da inteleetual lná~ intensa y para con. 'egnirlos el Departulnento de N al'i 110 'ya no confía sino en el es­fuerzo do SUH hijos. La situación anómala apuntada, no debe durar pOI' lnás tiom po, pOr'que para un pueblo perrnanecer' estacionario signi fica lisa y Ilanamente retro­gl'adar', caminar a la ruioSl y morir pOI' inacción. Esta Revista viene, pues, n ponel' su lnodesto contin­gente al servicio de Jos altos y vitales intereses del Departamento .Y para eUlnplil' mejol' su eometido abl'e sus puel'tas a todos los hom­bl'es pen:.;;antes y de buena volun· tad que quieran contribuíl" al pro. greso de esta Seeeión de la Repu­bliea tanto más q u01'ida cuanto n1~lS 01 vidada. Ell otl'O 11lg:ll' de esta Revista \. por creerlo neeesario en estos mó­Inentos de angustiosa expectativa para Nariüo, publican10s un artí­culo del notable financista ealden­se SOñOI' Jaime Gutien'ez, que f\xtl'act:\lTIOS del gran diario cató· lico "La Defen d.." Dicho ar'tfculo no rcC) uÍer'e comentul'io alguno, pe- 1'0 sí I'equiere seria tne'ditnci6n de pa.1'te nuestl'a. RecoiUendal110S ~u lectura a todos pero en especial a los que n1anejnll la ('osa púhlica, " los empresario. .. , y a los uapitulis- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 4 DON QUIJOTE taso Caldas es un Depal'tanlento tan nuevo como el nuestro)' sin ernbargo nos lleva con muchos afias de progreso; SÚ'vanos él de modelo y Ü'atelnos de igualal~lo y adelantarlo si es posible. N ariño tiene costa y puerto propios, toca con la frontera de otra nación, es­ta por consiguiente en condicio·· nes n1as ventajosas que Caldas pa­ra progresa)'. Pasarlo el debate electoral que se a vecina, conocerernos los notn­bres de los ungidos con el voto pa­l'a lü representación del Departa­mento. Esta elección es de trenlen­das responsabilidades así para ele­gidos como para electol~es. Se trata una vez por todros ni a jui(Jio de cómodos apriorisll10s iluso­rios sino en razón de si mismos hada su mejor solución ell bien de la Pa­tria. La reforma del pénsum se impone n las mentes de los nuevos legislado­res con la peren toria fuerza de obliga­ción que en si llevan las cosa::i juzga­das y que van pal a menos poy ser dtsmedrados S\]5 frutos. De ah1 que en algunos Departamentos-según re­za la Circular -se ensayan nuevas ap!icaciont:s Y en otros, como en ti nuestro con la funddción de la Escue­li- l de Pál'bu Los, \;e da otro giro al an­tiguo pEmsum p)r vía de expe.rimen­tación. Y tanto se ha con,-:eguldo en los edncandos y distintas mejoras se ha alcanzado, no por el pénsum sino apesar de él; en lo qUé se ye su defi­ciencia. Lastima grande es que todo aquello nó ti(3nda a la unificaci~n pa­ra constituir un cuerpo de doctnna; de ahi que nos parezca de utilidad indis-cutible la reinstalación del Con~reso PedRgógico como órgano trasmi::ior de cuanto en los Departamentos se pro­duzca en favor del avance educacio­nista, tanto mas si se piensa en esta­blecer los Liceos Pedagógicos en las capitales. Cnncretandonos al pénsuln he aqul como querríam08 se]o reforme, con el fin de dar cabida a lo practico, que . es 10 que mas se echa de menos en él. Bien valdría suprimir materias que huelgan o refundir unas en otras si­rnilares, pues que el elemento cientí­fico e'3 aplicado a la Esr.l1ela mas por su intenso valor educativo que pres­ta que por el cúmulo de materiales quP atesora~ importa, pues, hacer los cono­cimientos cuanto lnas se pueda, mas y mas accequibles y extensos, des­cartando de la enseñanza ese ideolo­gismo inconducente. y aquí de la Ohjetiva o Lecciones de intuición, 'lue, como el mas eficiente procedimiento de enseiíanza, se lo aplica o debe aplicarse en todas y en cada una de las materias reglamen­tarias au n en las dogmaticas cuando a ello ~e prestan; por qué puea se lo ha de sacar de su natural asiento siendo el alma mater de la educaciun a for­nlar por separado curso sistematico de instrucción? Y si ella se ha de dar por separado debería ser en las Escue­las infantiles como procedimiento de intuición sensible para pet'ff':ccionar la observación, n1as en loS elementa­les ya se supone tal pertect'iOllamiento y se debe proceder a dar forma a la intuición intelectual por la ensei\anza cient fica; pues que casi nos indina­mos a creer que llevando a. la exage­ración la euseñanza objetiva, ya que todo extremo es defectuoso, prescin­diendo de su fondo religioso y filora­lizador, bien podría hacernos caer -H los esr.ollos del moderno positivismo que no ve sino en lo r6al lo realizahlp de sus aspiraciones suprasensibles. Cuanto a la fusión de varias mate­rias en una, para la en~eñanza, la His­toria Patria, la Instrucción Cívica y la Geografia se prestan para ello de tan Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DON QUIJOTE 7 generosos modos que cuanto mas en síntesis C'oncretas se las dicte, de:5- brozandolas de lo supérfluo, más níti­das surgen las virtudes del ciudaduno en gracia del poder vivificante que en­tre ellas se comunican cUémdo se dan de consuno. Los mi~mos efectos da­rían y más comprensivos fueran si se enseñara la Historia Natural asoc:iflda de la Agricultura y de la Higiene, pues que aqui la utilidad de lo ensellado sil've como norma dis('iplinaria de de­sarrollo moral e int{-'I~etu&l para me­jor entender y bien querer. El tiempo libre que de esto résulta­re bien sería emplearlo en iniciar a lo alumnos én trabajos mrlOuales de varias índoles de que carecen por completo nuestras e~cuela::;; las cuales como elementos de previsión educati­" il sensorial, dan las nociones de lo hueno hacia lo mejol' por el esfuerzo propio, ponen en guardia al indlvidlto P¡II'i:i lo porvt?OIl' formando su acel'\'o potencia 1 de esfuerzos l)(:lela la ! ibera­ción económica y aseguran en la con­ciencia la obllgaribn del trobajo hon­,; ado para escapar de ser víctilnas d~ la miseria claudicante, Con esto y con la educRción físlcCJ mas adecuada daríamos (j nuestras es­I'uelas un COIOl'local más acenluado V mús en consona nt'Ía con las nuevas aspIraciones raciales que (¡puntan ya en el horizonte como modernas moda­lidueles de vida cuyo goce hace preve~l' nn futuro r'unlingenle de mas arduas luchas y que por lo mIsmo pidpn la cooreración unanime de férreas y despejadas voluntades para afrontar­las. -----~---------- CALDAS DEPARTAMENTO MODELO El problema VItal del Depal tnmeflto ele Caldas es su f8rrocal'ril. que pa! te de Puer­lo Caldas, sobl'e el no Callca, y que, pOl' el mOloellto . ,e l'''oyect:'\ llevar ha~ta Maní .lel-les a elllpntar con la obra colosal y m::ll'avi­llosa del Cable Aéreo el que ha contl'ibnído inmensAmente a estnbilizar nuestra excep­ciona I l'il111eza cafetera y no' ha traído en sus potpntes cables de acero, ,'i así El me permite rlecir, el rumo)' dulce y lejano (le los mares, El ferrocarril lo amamos por sobl e todas la COSI'lS tel'l'enales y no hay corazón caldense que no le dedique tódo su fervol' y su eJltusiasmo tono. En esta Em­presa se ha invertido, hHsta el Pl'imero c1e fd).l'elo del presenle año. I~l suma (le S 2 (~ 2t.t 60. Hay 48 ldloffietro,..: f'n sel'vicio y se tÍf>l len ell explanación 7 ki1ometros en direcc ió/i al importul,tísimo centro cafetero de Sal ta Rosa; cuenta con \Ilaterial rígido para 17 k~lórnetros; las 10eomotol'a::; en l"er­yicio son 7. con 10 carlos pal'a pasajeros y 15 para carga; el personal directivo et> de 2l em plendos quielJes dirígeIJ 720 obreros y (leones. Su.' recursos actuales son: la Ren­fa de Tal.aco que yale;¡ ;¿8.~30 mensuale:-; (;.:e ea1c..ula que en el nuevo remate o admi· ni!-tl ac:i6n directa aumelltará S 35 000); l~ . tlllyetlc: 6n nacional de S' 15 ceo por kilóme­tro conftnlÍdo y lo:; ren(l illlíento¡:; en el lIñl> de 1~ ' ;22 fueron de peH1s J 3.777,50 por 11 es '. e ven til a ell ESlildos Unidos un em p/psti tn de 5 mUones de pe¡:;(·s pn hipoteca abierta y tf'ngo la ('onvH.:ción de que, t11 mejoreu' las COI diciones bur~atiles de New York, se logrará olJtener, para asi poder apresunJ r' su lel nJil lacibn V exten(!er nn ramal eSPll­cia1ísllno hncia fa tlena prolífica del Quí/I­dip, que exporta 200.0CO aco, de cafe. La situación fiscal de Caldas f'S muv hala­gadora. En cuanto a sus metodos de manejo y recaud:-¡cJon de las rentas se ha seguido el sislen'a heredado de Ar.tíoquia: eficiellcja y ab'ullltM honradez. Para la vigencia de HJ23 a lü24 el total de sus rentas están calcula­da en peSOl" 2.1<.:' ().~ 60 .Y en i{owal suma ]OS g<.tsto~. Entre laS pprLdas que se han aCren­centado esta h\ pal'ft IllSllucción PúblIca por­que, los puehlos que viven al amparode la Li bel't3d; CJlle IrahHjan COIl alegría y eficH­cia; que mar(' han resuellamente pOI' los campos amplios del pt'ogreso, saben y com­pre :. den quP. el eseoHo que imprde la cris­talización dp- lo~ i !eale, excelRos es el anal­bhetisl1lO. La situación comel'cial del Departamen­to es ma~nífica. La co~echa de café, que vale el1 el año a los precIos que pl'evalecen en ellnerctlll0 de :\ ew York, más de doce 1111 110 II e...: de. dólélres, e,.; la base granítica de e:;:a situac/t'lIl . La elasticidad riel medio Cl r­culante y la cooperHción inteligente y ben(;­fica de los llallco' de Manizales, f¡lcilitéJn Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 8 DON QUIJOTE ~.,.¡, •. ,'II"·'dH"'·I.'··'.I·".'·I.t·'\II·I.I·I .. '" ....... ·I .• ·I.t.·\.f·I •• '·I .• ·I".·\,I'I •••• I. •.•..•• ,. • ·1 •••• 1.• . \.".'.,.\.''', ••. 1.,.''' ... 1•• •• 1.1.1 .••• ' .•• 1.,'.1.'·.' ... '.1·'.'.·, .. ·• ..• ·1 .• ·• .. ··,.,·\ ••• ·, •• ·. .. '.I.'·I ... .., •• ·• ..•. ~ •• ·'" ··..", ••• ,.,.", •• 1.' .••• '.1 ••• '\0. ....... ,,'"" mucho todo género de operaciones. Entre esas Instituciones se distInguen y vall a la vanguArdia el «Banco de Caldas» y el «nan­co del RUÍ7», con un capital !JO menor de '1 000.000 pesos el prim.ero y 80').000 el se­gundo. Esta,..; dos entirt:u1es tienen conjun­tamente sucursales en Pereira y Armpnia (dos de lns ciudades mas pl'ósperas y flore­cientes de Colombia) y pien.;all extende¡' su radio de acción a la ciudad de Cali. La MUlJicipalirlad de Manizale, e.;tá inte­grada por un grupo selectO de jovenes, que sabeo que la vida vale la pena de vivirla si con ella se puede ser útil a la Patria y a la tierra que les dio el sér. Llena el e~pÍl'itu de satisfacción conculTiI' a los debates de esa democrática Corporacion p~ra tOllificar el alma y apreuder a ama¡' la ciudad naÍlva. Sus energía!:; están dedicadas espc:cüdmente al mejoramiento del Acueducto; construc­cíon del P"dacio MUllicipal e implanta­miento de la red telefonica, obras que mar-o chao activamellte. En Caldas se vive con­profundo bienestar y se tiene u 11 con­cepto sano y fi10sofo dp, la existencia. Cul­th ·amo~, a la manera de los japoneses, un lluevo rito que bien pudiél'amos llamar uoptimismo ll , pCJrq ue hemos llegado a infil­trar en la esencia de lI11e~tra conformacioll espiritual aquel apl)tegma norte-americano que no por lo populal' df'ja de ser una ver­dad I'esplandeclente~ uwe live OIlJy once)) (viyirnos una vez); y todos nuestros anhelos nobles y nuest¡'os ideales todos t los cubri­mos delicadamente con el fervor de nues­tl'os principios que enseño el tlulce Rabí de Gali lea v con el amor incansabl~ a Colom­bia' que" queremos ver' en una altura desde (londe sea dominada y respetada por los países fuer'tes y envidiada pOI' Jos que no lo son ¡ ain-w G(ltiél're.~ UNA INDUSTRIA SALVADORA Si e~ verrlad q l1e la depreeiaeión del café en lo~ lnercado~ dol exte. r'ior afectó pr'ofu n dalnen te :11 teso­ro naeional, no es lnenos eiedo que la eIlOl'Jne baja del S()ln brel~() es la C(\lI~a pr'inclpal ele la j'risis oconólnira que atraviesa el Dc­partalncnto. Tan dolorosa situncion desp'el'­to In, acti yj dad d e con) e)'(~iantcs ." financi~tas qui ~ne~ ,e dierou a la tarea de enüontra¡· 111ed io de tel'minal~ eUclllto antes el pre.·onte e,'tndo de eo~as que ¡llnenaz<.t con­d llC ienos a la l'ui nn . total. En lo~ Departun1ento~ del Norte el pro­IJlelua hn ~ido lllenos arduo, purs ~i es \'erdad q üe la buja rI el ca,!'é trHstOl'nÓ los llogol~ios, otra:--. in­d llstl'ias-qup no contalnos entro nosotl'os-tienen tal de:--HI"l'ollo que corno buenos narii1enses no podemos lllcnos que en vir.iar; ade­. mú~ el COlnel'cio del Norte cuen· ta con 111ás fueet(\~ ca pi tales y lnncho lueJor ernpleadosque los de Xariüo, pues nuestl'os ,'api­t; d ¡stas gu a rd au sus tesol'OS bajo :--lete llaves ~in acordarse que el buen C'OlllOl'cinnte es atrevido y que derllue!::'tra gran acidia aqueJÍo de colocat' el cn pita] en un banco pal'il percibir> UlI Lllezquino inte­rés en luga.r de echarlo al gran co­Inercio)' duplicnrlo en pOC0S ailos. Cuando todos descon1iaban de hallar un 111edio segul'o de salva­ción, una idea ha recorrido de un extremo a otr'O la Republica y tiene \"iso~ de convertlrse en 1161'­mosÍsiLlln, realidad: la del cultivo oe la mOI~e\'a, para alilnental' con sus hojas al gusano de f.:eda. La idea no pocha ser Bl:lsfeliz, pues ~i nos fijanlos en la id, 'upenl ble fer­tilidad de nuestl'o!::'ll lO \ en loade­cuado del clima pa. i üult.ivo en cuestión noscon \'en cercn10~ de que Colombia ,ta llan1 en DO lejano día __ ] país seri ,~ieuJtor por excolencia do la Atllel"ica dol Sur. Los Dep.u·tan1entos del N UI te Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DO:'\ QU IJOTE 9 enlprendieron no ha .-Ducho el cultiyo de la morera v sólo en el ti de Santandel' ha\' más de 30.000 ilrboles y I'uncion"an varias escue­la:- i de sericicultur:\; concl~etándo­nos al nuestr'o es gt'Hto reconoce,' que algunos desus legisladores corn prendieron desde el pri nci pío la Importancia de la nueva industria y ~ a están darlos los primeros pa­sos para r.,r urja e ilnpu]~urla a la altura que reelHma su impor­tancia. En la pasada legislación se intt'odujo por medio de la Geren­cia de Rentas un corto nÚlllero de e:-iÍ'l.cas de morera rle~tinadas a la Grlloju J\ilodelo con el fin de em­pezar el pl'e~inso cultivo en pe­qlleüa e. cala, y en la presente aea. ba de cxped i l' la honol'able A~am­blea la Ol~denanza númel~O 7, por la cual se fOlnenta esta lIH] ustt'ia \' se faculta <.llseñol' Gobernador 'p" ara que contrate dos tecnicos no sólo pal'f\ la en. eñanzCl de sel~ici­cultUl'f"\. si que tarnbién para el cultivo del café, cacao, tabaco j' algodón, )' para que de acuerdo con ellos compre hasta cien mil (1ÜO.000) estacas de Ulorera, que ~e distribui d\.n gratuitanlente en­tl'e los eultiyadores que llenen las condiciones que ímpondt'á el De­creto que reglamente la Orden(ln­za. ~o dudamos se atendera ele pl'e­f~ r'e~cia en este reparto u la~ pro­\' lDCll:\S que 111 a yores daños sufrie­ron con la baja del sombrero: Jua­nnmbú y Ln er'uz del Mayo,espe­cialnlente la prin1era cuyos ha bi­tuntes dado' de largo tiempo atr3s al tegido del som br'ero son poco aptos pura la agri cu1 tUl'a y 1 es ~en-tÜI'Ía muy bien la indu~tria en cuestión, si se agrega. (Iue en alll­bas Provi neias no es del todo de~­conoeido el rné: odo de cJ'ianza de este pródigo hijn del Celeste Irn·· pel'io, pues los ha bitantes de San Pablo, los cle La Unión h::ll1 visto .va n la: preciosa ol'uga arroja)' sÍ1l . descanso dUl'ante tre~ días In baba que después ostentará orgullo .. a la dall1a encopetada. Fué autor del Pl'oyecto que ton ligeras alteraciones es hoy Orde­nanza, el nctual Secretario de Ha­cienda doctor don Sofonías R.ias­cos, digno de todo encomio por el uciel'to, intel'és y patriotismó COll ~ que trata lo~ difíciles probJemas depu.l~talnen tales. Creemos de ca pital itnportancja ordene el Gobierno el cultivo de la ll10rera en l~s penitenciadas y cárcele~, especl<.tlmente en las de mujeres, pues ninguna dificu1tnd hay en ello: basta ceder a cada e~­tableeirniento dos hectáreas de te­rr'eno en l!-ls cunles se plantarían1 1.000al'boles, y una habitación adecl1ada de 6 ñ1etros pOl~ lado y ya pueden criarse 250.000gusanos cada treinta días; .Y se tendl'Ía des­pues del quinto :1])0 una ganancia neta de $ 5.000 anunles. U n aplauso, pues, a la honora­ble Asamblea por tan bella Orde­nanza y estamos convencidos que con rnedidas ele esta clase, que no son únicamente teorías, pronto vel~emos en la cill1a de] progreso a nuestro tan mal lnirado Departa­mento. Manuel Antonio Delgado Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 10 DON QUIJOTE BEccrON HXSTORXCA. DURANTE EL ARMISTICIO ("P}, aWAS DE HISTORIA -Jll") (1) Encal'gaclo el Genel'al Sucre de las ope­raciones de la campaña, el l'aÍz de 1,1 derlola de Geno\', se apre>:uró a de~pachar del Tra­piche, (hoy Bolíval'), a )()s Contisiorwdos Coronel Antonio i\IoralAs v Tpniente COI'O­nel Jose Moles, COII desrjllO a Pasto. y lue­go a Quito. ¿,Cómo fuerol! eJIos recibidos en la ciudad del valle de Atriz? Oigamos lo que dice el mellsljero del Gobiel'no Republica­no, en carta dirigida al Vicepre ~idente Gene­ral Santander': " Pasto, febrero 11 de 1821. !vIi q uel'ido General y amigo: Ayer he llegado a (¡sta aCOITl pañado de un baté\UÓn de prlstus0S arm:Hlos, de rlon Basi­lio García, que hace de Gobel nador Coman­dante General, de varios Oficiales españoles que salieron a recibi rme, del Cabildo y deJ Clero. Las calles e"t.aban cubiertas de un i nmen­so pueblo que gritaba SIn cesar: -'¡Viva nue 'tro Rey Don Fel'/Ialldo Septin\o!'­Uua monja gl'itó: 'j mueran los insurgen­tp, s ! '- Y Jo mismo hizo una mujel' del ba­je pueblo, Este estaba lleno de desconfiRn­ZR de mi mensaje y el\ upa grande fel'lnen­tacion que se lmslucín ba;;;tante a pesar de actIvas .\' pruder.tes meqidas que para sofo­carla habia tomado de a utemano don f3asi­lio, y de las publicl1s exhortaciones de su llustrí~im o , Per'o H pesar de tedas estas m'3- d idas hoy ha vuelto el pueblo a conmover:-o y ha sido necesario que el señor Olli::,fJo'y don Basilio oCllrrie;;:en luego a nueva~ pre­cauciones v les hicie¡;;en ver los documento~ con que e~tá acreoitado nllest' o men..:aje, pues oescoltfian abf::olutamente de nuestra buena fd, Esta tar(le mal'cho con una e;;;col­tl'\ que me da el señol' Gobern::t~or Corllan­dante General. Creo que el bochinche no seguidl en el tránsito, y !-:i siguiel e nos sa­crifi(' aremos pOI' ti paz. "Estas desconfianzas ~e han exc!lado pOI' algunas cal tas suyas cogin::\s a Vl'lldes, q liJen ullcluvo muy incauto. En fin, pOI' poco me lleva el diablo. Dios quiera ~HCClrme Lien dp­e~ tfl comisiono Todo~ 10., Ofic:ales espoño- (1) En La róz de l.Ycu'iño se publj"arcn los dos primeros nrtículos de e~ta serie. :'\'. del A le"', e I señor Obispo y don Ha ilio se han portado perfectamel te .. -Sj~o >:uyo, A Morales" (1) Lo expup.sto en el d'ocu mento que pre~e­dp, está corroborado por el contenido de los te;;;timoniof:: que sí~uen : ., Do/' B¡.¡~ilio García, pri mer' Comand~l/Ite del bHtallón ligero 1° vololltariús de Ar<.­gón, GolJerlladOl' de la Provi licia de POpR­yáll y ComandclOte accidentl'il de J(I 3a nivi­ción etc. "Generc.sos habitantes de esta ciudad: .. L0S emi arIOS enviados p01' los GolJier- 1I0S españolps y de la Repúblic~ han llegado d esta (iudHd \' me hall manifestado hlS cre­denciales de arrlllstiCIO por ,"eis meses y son las siguientes:-(aqut ella~).-En esta vi/'tuLl descalli'-ad en el Gobierno que tIene cuidad o de conservaros y de mante/ler en su fuerza y ,'igor los delecho<:: ilel Hey; .Y pOI' tanto cesad- de I'euniros, y retiraos & vuestl::lS casas lI 'descflnsar \' cultivar vlles­tr. IS heredade'=, si It temor de que los envia­dos vengan ti e IlIala fe, pues en ese caso el Gobierno no les habría dHdú entrlida en vuestro territorio, y antes si Joe;; habl'ía apre­s¡ ldo y castigado su intriga; pero estalldo sRtisfecho de lo contrario, pues tengo a la vistR los oficios dpl Gelel'al MOI'jUo, que COIlOZCO rouy blell, lo mismo que la de su Secretario C¡l pI! rro~; en está vi .. tu,¡ os repi­to que descall~eis en la.;; operaciones y me­didas elel Gobierno que en todo desea vues­trI) I\la)'ol' beneficio y felklda.l, )' 611 <::u consecuencia y garantia pl'ometiila a Jos emisal'ios hall internado ell e<::te pai" con solo el objeto de 11'1 paz, demostralldolo con veni,' solos y . in escolta alguna--Pa,..¡to lO. de febl ero de 1821. Basilio G.lrcía" "Yalientes y fieles pastusos: "El Obh.:po de Popayáll que tan I'epe/I'­das prueba!; os tiene dada;;; del amor que o~ pl'ofesa y de ~u fidetidHd acendrada. se ve obligado para di.;jpal' los temore~ (lile qui­zás algtlno..; malvl'ldos e ignOf<:lllles os hall infundido contra 10& enviados pOI' lo ' Go­Liernos de Colombia y español para pa";;hr a. Quito a ~rrp.glar con aquel señor l'I'e"loelltt:. los tratAdof:: de sU"pensión de armas; a de­cirOR que estos eOlisHrios vienen de buena fe, como constA en los documentl)~ que nos hFln p ' eselltado; que su venida nos debe er muy favorable y que cualquier agravio p(¡r perlueño que ~ea c¡ue se les hiciese a sus (1)..1 rchioo del General Santander. Tom. VI pág 54 a 55. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DO~ QUIJ OTE 15 vámos en seguidaa dondf' usted quiera -No, no, ¡qué ¡::obre cosecha haria eoo tigo hijo mí!}!, tu no estas aun eo sazón. No hay que apresurarse. Aho­ra vengo por el pequeílo, por tu hijo, -¿ Por el? ¿ Por mi hijo? usted es­la loca, señora I usted se ha equ ivo('a­do I Aquí no es ! El pequeí'ío apenas ha vivido trece meses, cómo quiere usted, que esté en sazón? -Calla desgraciado, tu no puedes comprender esol tu hij0 es la mejor cosechu, mies en sazón todavía incon­taminada Equivocarme? ¡qué necio eres! ¿,Por ventura se efl\li Voca el ca­mino recto que une dos puntos?. Sí, Vi"! lo sé su vida ha durado sólo un bello dia de caricias, se abrin como una fIol' por la mañana y por la tarde, he aquí que v8ngo a cerrarla, pero, no es mejor guardar en seguro la joya que e t{t al akance de lus ladrones? y no v:.de mas gustar la fruta antes de que la hechen a perder los gm~anos? --Sí, seüora, es verdad, pero reparp usted en que este que usted quiere quitarme es mi único hijo ...... y al decir est,ú el jesgl'aciado padre se lle­va las manos a la cara y llora amar­gamente. -Su único hijo, repite la vieja im­plHcnble. Pues bien, ese es el que ne­cesito. Lo que primero nace tiene un don especial. -Pern usted es injust.a además. No sabe usted que mi vecino tiene ocho hijos y es más pobre que lo soy yo? Por qué no lú al ivia usted a él qu i tan­oole uno y me deja en paz con mi hi­jo adorado? -¡ Calla hombre necio! Por tu bo­ca babia el egoismo! i Oh el maldito egoismo que enloquece a los hombf(~:;! Deja enhol'i:\buena a tu vecino con Lo­da su prole! Sabes acaso en qué con­siste el concierto del Universo'! Todo en el est(:) sujeto a equilibrio y las le­y~ s 'tlue rigen ,ese equilibrio son eter­na~ e innlUtables. Deja que las cosas . sigan ~ e,UfSO natutral y no quieras enmenda} la. obra de la sabiduría in­creada, no quieras modificar el plano que no comprenrles. -Yo no comprendo nada de lo que me dices ¡Oh Muerte! ¡ Ello d6b~· ser así; pero entonces quitame del corazón el sentimiento de la paternidad, quí­tame el (tmor que eS fuego, que es )o~ eur8, que e~ instinto sllperior, que es mas fuertE- que tu fuerzd; quítame lo­di) eso o castigame de otra suerte. pf:'­ro él mI hijo no lo toque~ con tu haJito destructor! ¡ ME- haces desgraciado! , .. -¡ Oh la inteligpneia humana tan soberbia y tan pequeña! No comprt-!n­dl:' s el gran biún que se te hace. No comprendes y te rebelas pobre criatu­ra. j Oh si me fuese dahle mostrarte como en una cinta el .camino que ha­bía de recorrer el recién naGido! j Cuán­tas sorp .. ezas! !Cuántos desengaños! Cómo me llamarlas a grit.os! Cómo echarías de menos el sentimiento de la paternidad! Cómo se apagaría en tu pecho ese amor egoísta que glorifi­cas! Entonces merecibírías con los bra­zos abiertos, me haría~ la entrega lle­no Je regocijo y no sería el sacerdote sino tú, el que marIana cantaras el himno de la Alabanza. i Laudate! Si, que alaben todos los seres eSd det.er­minación tan sabia i Laudate ! -Pero un niño tau robasto, t.an be­lio ¿ había de tener un camino tan de­~ astroso '1 Y por qué no ha de tenerle cual le tienen otros, apacible dflsde la cuna hasta el sepulcro? -y quien le ha autorizado para pedir cuenlas a la Justlcia eterna '! ¿ Toj(ls los rlos han de seguir el mis­mo cauce? ¡Oh hedila sabiduría que ocultas al hombre como con un velo que va descorriéndose poco a púco, el día de mnllana! ..... Al llegar aquí la Muerte cesa de ha­blal' y tomil aspeeto mas terrorífico Yuelve las cuencas vacías de sus ojos hacía el lecho del pequeño con10 para consultar nn reloj misterioso y excla­ma con acento glacial: -i Ha llegado el momento! .... ¡Al­fonso ven' Al mismo, tiempo la joven madre dtj uu grito desgarrador: !Dios mío, Ini hijo se muere! El padre corre eomo un loco a in- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 16 DO~ QUIJOTE terponerse entre el lecho v la Muer'te y grita desesperado: . -!Nó, mil veces nó, tú no te il~as con Ella, hijo míol Hijo de mi almal lAquí estoy yo para protegerte! y con los pu¡)os crispados quiere detener lo intangible, quiere luchar con la fuerza equilibradora. -1Es ioulil, dice la Muerte til mislDo tiempo que abre el manto funebre en que esconde a SHS elejidüs. El niño se extremece por la vez últi­ma y deja escapal un suspiro débil, mientras la luz de sus ojos que fue la alegria del hogar se va apagandG duf­cp, mente, suavemente como una lam­para sin aceite ..... ¡El niño ha m:ler­tot "Lo que sigue e indescriptible. ¿Qué pluma por bien tajada que sea podra pintar a una madl'e herida por el dulor nlaS espantoso, a un padJ e que cOGe en sus brazos el titrno eadaver v lo l':)besa con frenesí eonlO para infulldirle su propia vida y lo llama con los nombres mas dulces, con las palabras mas aCfl­nciadora~'.) La estahcia ha tomad0 nn aspecto te­rriblemente trágico. Tod0 llora. El aullido del perro callejero mordido por el frío ya no es el autHdo visionario de la hora solemne, es un sollozo Has­ta la misma Muerte tan glacial y tan im~asib}e siempre, parecp. que se ha eonmovido y que de las cuencas vu­elas de SU" ojos, brota un raudal de ' lágrimas .......... . Sel'gio Ellas. Oortiz. N"nca las glorias de e~ta oida insana ha 11, despertado la (Jodieia mia, porque sé ql¿e la gloria es n~ereaJlcia en lo~ mercados de la {orsa humana. Ni el oro que a lo,'-; rieos engalana -monarea cíl de la liojana orgia;­ni el amo/' con su gruta melodia porqllc mltere a la mtelta de una nutñana! •..• Por eso sólo en rni vivir de a.~ceta, cabe el bullir de mis rnelaneolia$, bltsea otros lares nli plLpila inquieta. ·Donde no ha.l!o, fin.gidas alegria qUtl clavando pgoistas su saeta de~pierten mis voraces nostalgia:?, Pedro María Davalos Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DO:.\ QUIJOTE 17 ~e lo que no le sucedió a dan @.uijote 1 El'a Arturo mi amigo, Yo 110 sé ClImo llegué a querAflo. A veces me inchno a creer que mis sim­patías hacia el empezaron en las casas .de las ideas del Maestro Dado: había leído sus consejas deliciosas publicada~ en va I'jos pe-l'iodlCos. ' EI'a Al'turO mi amigo, Lo tengo tan pre­sente: cuerpo delgado, pet'o elegan te, ves-' titIo de azul, rostro pálido con esa palidez del biblJófilo, y nariz encul'vada. bUS ojos negros e inteligentes hubierall ido peligl'osos al pertenecer a Otl'O dueño, Rara vez que miraban producían cierta COll­moeiún en el ol'ganismo más robusto. Yo lo expemnellté muchas veees y di gracias al cIelo de que Arturo sintiera obse~ión por los libros. No pUl' eso era hun1ño, su cOl'azóll sabía urnur, como amall las mi\dres; sin veneno. A.,i nw ,tlllclba Arturo; habia entre los dus un intercam bio ideológico, ol'jgen y com­bustible de nuestra amistad. II Han pasado diez años. Xuestra Hmistad es la misma. Apenars ::;í, hay modificaciones en n \lestra idedogla, aUllque <'1 se ha casarlo y yo suy sacerdote. En la época que comienza esta verdadera historia, estamos en Sandoua, población pintol'esca del Departamento de ~al'jño, y a 2 de abril del año del S'3ñor de 1.923 El día nmaneció a1dgre y tibio De--pu6::; de toma!' ti n desayuno de ri to feslivo, montamos en sendos rllulitos pa['a torlial' n la ciudad, -Ya os he dicho que Arturo es casado pero hay llna circunstancia agravante: es casado con una morenita soñadora comú él, tienen \lna heredera de ~us sueños y vivell separados volulltariamel:te, Sll1 que se pri­ven del placer de eRcribir,.e y visi t,\r~e. Así ('s AI,turo: él está emplearlo en la ca­pitHI, Y 611Cl lo pasa COI! sus padr¿8 en la caRi­ta solariega; pero se quieren, a mi me cons­taque se ql\ieren; e1'1'" r sJría suponel' lo eO/llral'Ío.- Jamüs he mentido, pE'fO lemo que dudd ..; ; de lo qlle os voy a referi!': yfl trasprlsábamos el poLlado cU~llldo Arturo se acuerda no ha­berse despedIdo de Sil ,.:uegro! Le miro pre-ocupado, leo en su selllblante el signo de la duda. ..... -Qué le pasa? Levanta su mirada inquieta y, a media voz, me dice: "Olvidé despedirme de nli suegro, ¡'egl'esemos? El tono era sup1icank, leí en el IH lucha. entre el deber y la delicc1- deza. Regresemo~ le contesto, COII la sonrisa en los labios. No es extraño. Edgal' Allan Pne se hubie­ra olvidado de su madre y EdiRson, la no­che de su matritl1011l0 se olvidó que estaba / casado. Cumplido este deber, tomamos el camino; los mllJitOs s.clcudieron las orejas y hecharon a correr: pun, puno ... taque, taque .•.. Ya divisamos het'mosos horizontes baIla­dos fJor el sol de la mañana, poblaciones le­janas envueltas eu nt:bll na •...• -Qué hel'mosa eR la vegetación calentani1! ¿No le parece?-~adie me contesta, vuelvo la mirada .... ¡Dios santo, favorécelo! El bendito mulo se incomoda y quiere revolcar en el lodo la humanidad de A turo, él pali­dece y de un salto J se tlesnJo ,· ta por las ore­jas ..•. Era su lnodito de df:smontarse! Lib,'e el mulito rle 1", carga, no quizo da)' pasO, estaba rp8abiado. No te quedas eOl¡ picardía, dIje pard mis adentros. Regresé ,1 pedí a Anu 10 el jaquimero. - Yo 10 tiro y usted, d<,le p¡.l!o .... Conoció el mulo las malas intenciones y siguió, no sin amenazar con las orejas. -Mon te usted. Medio temeroso monta Arturo y el mulo se qneda inmóvil como estatua. • -Qué rabia! Drle palo .... -Nó, cOI'üobea. tielle malas inteneiones .. , . -(.\0 i:lea miedoso,) pase de nuevo el jHqui-mero .... (Lo recibo, se eureda en 13 mon­tura,) el mulo se pO llfl asombradizo, inclina la cabeza, pero yo le sostengo con fil'meza y el amaina sus furores. Luego seguimos me­ditando en la segunda salida del hidalgo Manchego y ti pgiéndollos sus homónimo:::;. El sol nos besa C:OI1 su,.; labios de fuego, son las '12. El pú:,O lento y monótolJo de las cabalgaduras de lluevo nos hace pensar eH doo Quijallu. El mulito ent!','> en ,'azón, acomod~mos el jaquimero y seguimos más de prisa, De p:-OlltO las nubecilla':! posnn su pie 80- b,'e las copas de 10R arboles, se levantan len­tamente, .... El cielo se oscu/·ece. el aire se enfria, gruesas gotas de agua sulpican el camino .... y en bl'eve llovía tan recio, que Jos pobres mulitos se alelaron. Estamos a corta dlstClncia de La Florida. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 18 DO:\ QUIJOTE Sobre una meseti tn hay varias casucha..., de labl'adores, el humo, en espiral Hzul."'e levanta por entre la ' geue";3s gotas de agua, Al'tUI'O me llama la atención sourf' el aseo del ca~illo y hls flore'! que despetalad'lS SOI1~ ríe!l en el fondo dA ulla escu(hl1a de madera, y dije:-Sin duda hay algún enfel'mo y viene el buen Jesús a darle el ósculo po ... trero. ::\ u me equivocaua: en una de la,;; ChOZHS, estár. lo~ pañolones Clominguel'o,,; haciendo de gallardete.;; yen el .·ueJo los tapetes, que lucen las rolli~a;;; cilmpesinas en la misa mayor. Seguimos callado;:, ' . , Llovía. M editaL:l­InOS en e;;H fe ub(;rrimrl de loo:: labriego;;, olorosa a los helechos de la selva. Tíll, tín .... Tilín, tdín . . •. Un sonido "iuaye de campanilla llego a nuestl'(Js oído.'. -Allí \'ielle el Santlsimo!. -:\\0 h ',y mas remedio que deslllotllarnos, que Dio., acepte este sacrific.:io y en camb:o nos libre de revolcarnos. Nos desmontamos de los mulitc)s, que a juzgal' pOI' Sll humil­LIad, piensAn, que uno (le SUB progenitores 1Ie\'6 en susespalclas al divlllO .Jesú~, y nos pusillloq de l'o'lilla .... Hay mucho lodo, arTecÍa la lIuvil'l, pel'O que' imp,:>rta? Cl'ee­mo.;; . .•. ¡Oh q lIe hermosa es nllest"H Re­ligión! Dios se hace pan, para I'Obustecer IIUl~"'tl'a flaqueza, se gU3r.la en el S;1grario, para que llUl1,:a falte. Desde alli nos cotlvicl,\ )' SI no po(\etftos Í1\ El llOS busca en el últi­mo tugurio, ... ' Impios!-no veis COITI ') vue..;trdS !p'egue­r" as se despto lonn ante esa Hostin que viaja? A pr¡co llegamos a La Florida, -Si usteli quiere descan.'ul' ... . . -Sí, entremos , quizá cesa el l'Igu '. -Cuúl ps el convento'? Pi'egll tl to a un pa- I'l'Qquiano. . -Ese, me> contpsta indicándome una ('Rsa llueVa , ,-HHce;j nños el convento el'a un .l casa pa­jiza. Entramos por el inteL'loL', en h p l rte alh están dos señorita~, yo conozco a la una Ellas, con la lnUllr¡ .;;ol.('e la<.; eejas intell­tan cnnocerno::;, y de.,;pué,;; de Hlgunos ins­t, IIHes de flud>l, la ll!la exchma: Venga pa­d I'e el .nstanti nn, que milflgl'o! -Ten¡¿'an I:l finf'za ele d·n·la \' t1elt ,\ por el POI'tÚ!I" Así lo hicimo ,1;1 elltrada era ¡JOI' la plaza. Al I}Cnett'al' en p.11.ag'uatl nos encontramos non el padr4'\ del seno,' l~ul'a, hombl'e eaba ·­lIem 'o, quién IWS Itlll'odujo, COII su gp.!ler.)­~ a a\'u la me despojo' de lo.:,; al'l'eos de ¡"ViEH'­no. Dins se 10 paglll' ..... 1<:11 ese instaflte, pre\'ielldll la }YIIT.lsca del pa"amo, Arturo mando al mozo 'fue COmpl'¡'lfa un poco de Hguardiente. Subimos. Despué..; dA los saludos de ('ito, vinieron las presentaciones y luego ronó 1" conversa­ción <:obre suce~os rer.ientes. -No hall leído ustedes El Juanrtmb,i. -~o lIeg~ todavia, pero sabemos q tle esta pt'ohibido . -Asl debía S6r. Publica n un articulo, don­de se burlA, con el descaro de Voltaire, de nuestl';) Religión. -En cada línea hay un error, Es incl'eílde que en Pasto, toleren semejflrlte fllrevimien­to! S¿~uimos la conyer,.:at:ión -'ubrE' la Pl't'lt­sa, en la ~ual, el padre del señor Cura, tuvo frase~ en(;rgicas contm lo~ eSCt'1 tore'" ma los; atl'iouyó, y con razón. el fltrpvillliellto de la m::\la pl'ensa, a la demasiada tolerancia de los buenos, Hubo ruido de loza en la cOCÍna \' en bre­ve vino el ('afé. , . Ah, el deliciosov café!. -Una b ~ ndicíón E'speci ;¡( pal'a el inventor del caf~· y el cielo to lo, pf\t'a 1<1-' i1lmHs gene­rOS'l'; (iue s ,ben ob",equi;lrlo cuando h'lce frío! ..... -- A esa hora SA pl'esenta el mozo con el a~uardienle.! Ave :\hria Purí ... imal. .. (;rf'­yo este pel'arlol' que lo hobí¡:!lJOS mandarlo a comprar para brindarlo n las señoritas . . . Arturo pahdeció, Utln de hlS señoritas me miró ron llfla mil'anu nltlliciosa (lue decia, qué es eIW·(. El padre ,lel señor Cur,!, Ilfll!'tu­nadHll1ellt~ se distl'aju, y yo hiee un gesto al mozo que le quise decir: "()rllto. 110 !'omos de tu ralea para brindar dos rerdes df' HP.UHI'­fliellte comPI·ado.¡ en un plleuJI.I~' Bajó el mo­zo avet'gonz:.1do y nosotros en bre\'e 1)0';; des­pedirnos fingienclo entereza A I'tUl'O se montó con el mu lo "t'ldo ;1 un pilar y yo pensé para mi capote: e lO tlO le snce(lió n c10n Quijóte. Seguimos nU¡:lstro camino comentando es­ta nunca vistfl aventul'a, Se des'is ,bF\l1 la..: horas, el agua cesaba graduablletlte y a po­cO tuvimo;,; delallte la ~impatica poldaciúll de :Xariño. No cuellt:, Cide TIamete l3enengeli, en pal te 19una de ,.;us \ el'íc1icils hi:st.orias, que el hidalgo Mallchego no yantase, y si e íl. natul'aleza de hien'() hecha p'lr-l h!'o; vigilins, sentía ttecrsidarl, la nlleo::tra, que no e!': de materialps t¡¡n e,qlüsitos, IJC'(lía con instan­cias su lflenester. Los mulitns se fueron a Sil querencia de~­pues ¡le quit"rJe..; el freno., obre la yel'de yel'bu fuimo:=: de..:etl\·oldendo Iluestros avíos. Era to rta una boda de ca mahn; de:-,de el po­Hlto qll~ c.¡nt,') 1:1 última vez, cuando las Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DON QUIJOTE 19 ........ ~""., .... \.'., ....... \.,\".Y"\.¡ •• , •• "\\ •• , •••••••••••••• ,., •• \.,', .... ,., ••• , .. , ••• , .............. \ ••• , •• ,.\ ••• \,~ ..... ·' ••• ·h.· ...... \ .• ·' .. '·h •.••• ,., ..• 'l •• · •••.• ".· •••.• \o •• , •••• , ••••••• ·I.'.' •••• ~'."' .. h'.\ •• ' ••... ' .... I •• ·, ••• ·\.I.'U'·"'.H,,'·'.,."- ""'h"h'·'u""" '\,,'\ .. " buenas I'f-ligiosas mllsitabdn el angelu~, hf\~ta ei Hguilrdiente que pusiera tan llledro­" o a 1llí compañero. So IV' pOI' un IJlO'nellto un ~ueño mitológico; y{ cernel'se las ninfls al del'redol" de la merienda \. oí de sus la­hios e.;ta allael'e0ntica ue Ig'tesia ne la Ca- "Debajo 4ie aqllel arbol De ramas bullicio~as, Donrle las aurrls suenau, Donde F3vonio sopla; La nlesa, oh ;:'\I~e. pÓllme Sobl'e las frescas I'OSé1:-i, y de esp:lmoso vino Lle la, i len¡-\ la cOp:l. , .•. " Dios sea bell(liro! Espum.\mos de lo li" do y segui mos nue,;;tl'o ci1mino . A las :{l~ pHsa­lOOS pOl' NariflO acosarlos por un chubasco formidable; rl las 51/i est~l,am()s en el C;l 'er10 siIlOS? -Posible . De cuanllo en e "Indo aparecla 1:\ silueta dE' \lila loca que se e"fqm Ih, lUE>gú; por do-­ol'¡\" i()llt's lile l' lI'f'ciú \ ' I..'r id 111 Igo ~'¡f'l'lill 011 su lu 'ng'l ba ba v ~ll r.lstro repugne\ tl~ Hncha..:; 1, ,i('llt ) frio me \'ol\"1:1n ¡, la realt-dad. -Di,nde iremos a lHll'i\r? (;I'eo que esta-tilO"; pel'dido,;; dice con \'tlZ entumecida mi :l llliglJ . -.0 teffi 1, le eontrst 1, lo,:; mulllo:> \l(\: ~3C:1II. dejps-e !le\ ,Ir, ellcien,la cigat'rill.o. A I~l el \rid ,d dc f' l ~fnro \·eo el reloJ, SOll la. ¡ ,Ile aqní ) a e"'tllm I ~ cerea, dig', pa:'a animal' a mi cl'Inpa1leru --En seouid I \'er;. u..¡tcd un3 bajarlita, lue-t') • 1 gll \lila (·ue h. luego una tra\"esla y I ego- ,no al TablazO!, -Oi;ll~ sea aSI tllÍ Padre. P.' .... ¡llll .l: pt l'll la k\j '\dita no me p Il'ec l tlw b"ja~lil:l ¿En vel'llad e"taremo.; .. pel·d¡­rI(,..: '? A.;;i pPt) ¡jIU. cuall lo A.rtllro dIJO h'ls­taf1l '~ Jmust ..... ;tdu: :'Que lémono::; :Iquí, ¿lún· ,ie flU;o; "alllo,;: a mata!'? -:\0 e ... po.;::ible, aquí tlO-- conjd;\mú~. Alll!On, aunque st"a a las 2 de la m ¡\íHII :I , Jlegal'emo~ ~l nue.;;tr I c 11l1~1. en rutIlo sordo se percibió pl'imero, lue~ go ma .. claro, lllego el bramido ele un:. cas­cada, en. 1" de Gelloy. LJ distancia se au­me titaba. La escelia ele lo" b:ila!:e" se me villo a JGlS mientes y me puse tetnpl'f)SO ele que a una de In~ do~ nos pasa. e 10 d~ Sancho! Todo es po'-ilde en e .. ta alldantc eaballet'ia que se lla­ma la villa!, Picamo lo" mulltos y despues de nave­gar en un mar ele tiniebla,.;;
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Don Quijote: revista quincenal - N. 1

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Don Quijote: revista quincenal - N. 2

Por: | Fecha: 15/05/1923

f{EPUBLICA DE 90LOMBIA-PEPARTAMENTO DE }'JAI\It'iO DOlV QUIJOTE REVISTA Q,UIN"CEN A.L ('It J INTERESES GENERALES-LITERATURA-ARTES Y CIENCIAS. DIRECTOR: Sergio Elías Ortiz. REDACTOR: Manuel Antonio Delgado ' ," ,".""",.''! • . ""I"""\o"'I,O'\.".,."","",'I.,.",,.'I,'"'h.'I,,·., ... ·\\I'·'."\I'.·"""w,·, .... "'·I.,..'I.'·'."·'.'·I, .• ·'.1"'I.'·'..,,.\.I·I.,I·hf·"'.tt\ .• ·"'.·I."""'·, .•• ~,,· ..... I,"f~, .. "'·\.' •• \.f·'.I"h".,."'.,..'u'·I.'·"'.'.'.I"h'·hl"w"",f~.~,,"'"""lw""'" ÑO I .. SERIE 1- NUMERO 2 ~ Pasto, Mayo 15 de 1923 ~ PRECIO' ~. 0.10 EL EJEMPLAR ~ ··h 1.00 SERI E DE 12 NOS . " •• •• ,./. \, , .'-, • •••• • \., • ••• "., •• ,.\ •••• \0 •• • ••• • • 'I .. '·' .. ·, .•• · •.• ·· •.. ·".·\u'·I ..• ·u.·,.,·, •., ·'*'·".,· •. " .. ·h'· •• ,.· •.. ··,.,· .... '·'.I·\.' .. ,. •I • ••' .\ .•..• ••. ,. •.1 •• •· 1.• ' · .. '·1 ..' "'.'·1 ••· ·1.'·4.'.-' .•• '.,1., •••'. ,.·\_" 1.. " ~"h.· I .... \O •• I ..... I •• " ..• ·I.,.Iv'.'_'" .... ).' CONTENIDO Notas Editoriales ____ Sergio Elias Ortiz_ ..... ___ ._ ... .... _ ... _ .Pag. 21 ARTICULOS GENERALES ~ Apuntes sobre el cultivo de la morera_._Mannel A. Delgado _ ._".,. Id. 23 Delegados a la V Conferencia Interna-cional Americana-Guillermo Valencia._ ... _ Eugenio Labarc8_ .. ... _ ......... Id. 26 Liceos Pedagógicos _ ... _._ ___. ... _ .Luis Samuel Fajardo .... _ ... .. Id. 27 Educación Fisica_ ....... _. __ ......... _ ... _ ... .. . Carlos Il. Garzon __ .... __ Id 28 ARTES Y LETRAS Locura de amor (cl:lento) __ ._ ..... ___ .... _ .. ..... _ ......... . Sergio Elias Ortiz._._ .. ... Pag 29 Las voces de las cosas __ .. __ . _ . _ __ ....... Von La¡'es ___ .. __ ... Id. 33 Duelo Departamental. ....... ________________ -_ ........... - Id . as Recue¡·dos .................. ......... _._ ............ _ ... ... _ . ...... . _ .. ......... Luis El'aso Otero __ Iel. 37 VOCES DE ALIENTO 'l\OTAS DE LA QUINCENA TARIFA. REMITIDOS: Página _____ ... _. _____ ._ .. ___ .___ 2 pesos oro CoJumna. _____ .... ____ . __ ... ____ .......... __ 1 « « AVISOS: Cada palabra en página de lectura ____ ..... _. __ 2 centavos 01'0 En pagina de an unCÍos _________ ....... _. _ . ._ ..... i « « Para Jos asuntos econOmicos de la Revista entenderse con la Redacción Imp. Imperial Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ~EF:UBLICA DE ~OLOMBIA-PEPARTAMENTO DE NAI\.If'iO REVISTA QUINCENAL 1'" I INTERESES GEN:EJRALES-LITERATURA-ARTES y CIENOIAS. DIRECTOR: Sergio Elías Ortiz. REDAOTOR: Manuel Antonio Delgado ~l.o""." \.I.,\O,.,.f4,~".~,f\ •• t""t",",,·\ .. I·\."'~''''''~\''''''''~'''''''''\"'\"""'~""'·'W"'v"~.t"""''-_''~·-'''~'''~''~'''''''"'''w'·'.,,,,,,,~,n,,," •• ",-'".'"' .... ~,,, .. ,""~.,_"'-'""wI.V'w •• ~,,''''''t.'.,.''I'.'.''''.,.''','''''-',,~ AÑO I-SERIE I-NUMERO 2 ~ Pasto, Mayo 15 de 1923 ~ PRECIO: :jf ~~g ;E\~~EOMEP~:~OS. Notas E~ito riales ft ~esde dos aüos a est1.l po,l'te ha veplClo sintiendo el Departanlen­to de Nnriño la escasez del Inedia eircuhlnte y cada día IDaS aeen­tuada y ln;s 10 podian dedi 'arse a tal oc:u­paci6n lns eInpenltl'ice~ y l<..l..~ dil­mas de la cOI'te, pel'o poco él poco descendi0 a la~ dnscs aeolnodu­( L,~ y al pueblo. La legisl<.tción china pl~olJibiu con pena de nluel'Íe nI reyelar a (1) Antes del DiluvIO lo exteünjeros los ecretos de lu. falnosa industria; de alH que Chi .. na hubiera sido dUl'nnte más de do~ mil años la única nación del mundo que produjo seda. Pero las precauciones al fin fueron inú­tiles y los japoneses adquirieton los secretos)' se dieron con ardor a la sel'ieicultuJ'a, y aunq ue casti­gaban con la muerte no ~o10 al que yendía los procedi miento in­d ustrinles sino que amenazaban con la lnislna pena a quien pro­porcionara a lo,s extranjeros semi na~ de In rnorera o del gusano, fuel~oll menos hennéticos que slls veciuns \" lnandal'on sus telas a los nlerc~do de Occidente donde llegaron a aler más que el 01'0. Del J el pón pasó In ind Ll~trjn ~ Per­sia~ de é!-'tLt a lns co:tas del Egeo, a !talja, Espnña y es hoy eonoci· da n todo el Inundo. La mOI'era e~ un :l.l'bol origi­nario de ehi na y de Pet'sÍa, y cuan­do crece libl'elnente llega a doee metros de altura y el tronco al­eanza a tres metro, ' de circunfe" l'en(:i¡l; en el lenguaje creutífico e' (',onodda ton el lHHnbre de nto­rw~,; el tronco es liso, las hojas acol'azooadas; tiene un i ugo le­choso y ha5' épocas en que la planta vota las hojas y suspende el cl'ecim iento. Ha," lTIÚS de quinee elases de mo~ rera, y la .. rnás in1pOl'tantes son: 1:1 negra, la l'oja .Y la blanc:l: é~t-odu­(, en un trel nía por ciento Inás de le 0he que h\ que . 'e obtiene eon cual· quier otro alilnento; aun como ar ... bol de adornú e __ preferible a cuaL quier otro, pues tiene gran belle­ZU, proye0tu abundante sombJ~a y los feu tos (lllora .. ) son sabrosísi­mos al paladat'. En cu¿mto a la cantidad de hoias que produce un lnoreral basta decir que mil more­l~ a" q ne cabe n perfectamente en un pedazo cuadr¡tdo de terreno de cien lnetl'O,. poe ludo, producen cuando están en pleno desarrollo dO!3cient~s mil libras de hojns a pe .. ae de lús ll1ÚS grandes sequías del verano y a despecho de los rnás (Tudo, -inviernos, pues está pro­Lado que no trlUCre aun cuanda de.Ti nda la ten1peratuea a veinte grados bc\jo cero. La enJcrluedad ll1ás común de la morera e~ la roya u orín, que apa­rece en _ las hojas en fOl-ma de lnancllCls ele <:olor de helTlllllbre 1 de d nde le viene el nombre. Pa­ra cOlnbatir e~t:1 en f'ermedad es­preeíso ro~ear los {l rboles con u na ~olución de sulfato de cobre. Pero el peor ,enOlnigo de los 1110rera]es es 1<1 cochinilla que sue1e inva­dirlos en legiones fonnidable". Contra este enenligo no hay más reluedio que Llna incan~able acu-eio~ idad_ Inglatm'ra es poderosa y rica por la Hgricultllra; los Estados U nido, son ricos y formid'lbles. pOl' la agricultura; el peq ueño co mercio ne Colombia se debe a la agricultuea.. Foméntese, pU6~, ,la agricu1tura,'ya que el seno gígan .. tezco de la madre tierra es perpe­tuamente fecundo y nots hara l)icos , ( Continuará) Manuel .Antonio Delgado Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 26 DON QUIJOTE Dele~aoos a la V Confereucia Internacional Americana GUillERMO VALENCIA Los delegadús de Cololnbia a la V Con f'et'encia 1 n ternacionH 1 Americana seran presididos pOI' Guillel'mo Valencia. Aún n1as: :'e dice que Valeneia queelará en Santiago como Ministro de su país un te nuestro Gobierno. Un nue\'o poeta diplolnátiüo. Bien se \'e que no cOfl'en lo~ tiem pos de l'\aFoleón, aquello~ días en que el Eluperador de Francia escribia a] 'u'ulado H su henncll10 J o~é, a la sazón Rey de Espaüa: "Veo con disgusto q U0 vi ves demasiado entre gente.' de letras, entl'e 8H­bios. Los unos y lo~ otros equiva­len a las cOll uetR~, 'con quienes conviene Ü'(llur asuntos de agra­do, de galantrría; pero de quie­nes no es po~jbl e llacer su t'ept~e­senttnte, su Minü,tro.') COl'ren Otl'OS tiernpo.': Amado 'NOI'VO, Ruben Darío. U l'bina, González Ma¡'tíuez, Jay1l1cs Frelt'e, Diego Dubló. desloienten tal teol'T¡t, Y a1101'(\ Guiller1l1() Valencia. El caso de Valel.lein ost~~ lllll\' , lejos ne se]' rafa: político ele rlls:" to all'\ en Sll patri, los J'eJJes del oro, c8t(tT'{in ep/'ca de ti op>f'ciéndote rendidamente su, am(jr J/, ... aanque no p'lledo dudar, SH"W' f1.me1t.a­zado1' ante mis oJos el. expect1'o de Lr¡, du­da ..... Unfl sola palflúi'f7. tI/ya pur>de S(f,lCflr­me. La espero.- Ge01'ge" Kit Y se sOI'prende por Ul) momento; IIlPgo acaricia mimosamente ¡u allgl1~tiosa tarjetita v corre !1 ~II gabi IJele; h qce un Illohin gra­cioc:: o sUprelll:llliente artl,tico que pal'ec:e decir: merecerla.., U'") castigo de...:confiadillo ... y e<.:criIH': "Que'rido Georoe.' Siempre tuya.-1útu'J ~lornento sen. acional. Se oye un illmenso apinu o. Los espectadores. ¡ Brnvoo! • El przprí-I Muy bien! Ya se en lo que e~- 10 VH a parar· EL peümetre- :lEen e película! Huele a romuntisismo tra--nochado. Josr>fina (Por de<.;ir algo) ¡,Admirable! u\l­mirable! Y al mismo tiempo, con e" , dl~l­mulo inimitable de la nJuje.· que ama, calll­bjn Ulla mir hom hres se mi :'an desde sus I'e-: pecllva ~ pn-dciolll s y sigu~n su CnmilJC1. Mas a.dcl!1.fI.­te el ,.;eiior de Erlanger encurntra el 1 lty vestidd de blanco, hermosa como un áncrel. Hav una curvatma de e~pinazo hn<;;ta ef suelo y unn ligera inclinflción de cabeza. Lnego :.;;e ent.lbla el diálogo nel'viúsr1mente o tenido por él~' '011 1" mayor l1 :üuJ'fI}i­dnd por parte dl'l ella y termina CO :I ulla ,1n- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DDN QUIJOTE ~in'Uacion nlUy desconcertl1nte pero Inuy de1ieada: "Papa t 'ndrÍa un inmenso place!' -en recibirlo a usted, .. Hay nuevas i !lcii!lacio l/es y mientl'as CharJe-s se queda mirállllola como petrifi­' cadg en el suelo, elh se nleja clulcemente, pausadamente como Ulla diosa. Cluza vnrias encl'Ul'ijHdLls y cae· renrlic1a -1I'8: 'Ca a .1 osefi­la \' en un de-wui '10 de la buena rnl1má, le ell t'reg';( un pa pelito. La joven lo recibe enJocion',d¡t, lo estruja . uavernellte .v pU!'a ip.erlo Sill ,.;obresalto lo confunde con el ppo­grama. Dlce ftl papel1to: F,nitfl acloradrz: ('I')mprend() tus mirrr.drzs·; hs s¡ttlaC 10nes del ," ine \' Las nnéstrfls son idénticas. A cabe­mos de ttnfl, vez crJn e8ta comedia.. Aoísa me 8l }')t)4/'{;s /¡ftblr¡r ("(),unil}() moñrr.nrz. Tu esf!lrzvo-Rnbertt) " La seiil\!'a mama \'uelve a la C¡.lrg¡l con la' 11Iodas en lo eual Jlrl !'ef'C tener lHH ciellcia e!IO!"lIe, talvez 111fIIS:\, al mismo tiempo que por vía de apli 'aelón h>lce.la vi visección de las señqras de 8!,frente. Jo..:efilllr con e] alma. ¡Sí, si, ~í, .... ?-.laiíamd .... El astroso estudinllle 3tOstll ll,br,lllo:\ este gencl'O de conver~aci6n SE' pone fild;¡j'lte (1e júbilo ~, ero esto suena Iluevampnta el til1lb ' e, ,;e iIu ­n1" IH. pi jie.ozo y f'mpiPZHI1 los letre os: "Lor URA DE A:VIOH.".-SEGUNDA PAH.TE.- "Un rr.ño después el Barr5n de E1'lcl,.n[rr se prf-sen{a al, pal,rr.c;o del ,d ante la ines­pel'ada conte:'tae.ión de su hija queda anúna­dado como si le hllbiese hel'ido Ul1 rayo. El • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. I . • 32 DON QUIJOTE aire-grave que tenía antes se ha cOllvertido en amenazador. Gesticula, amena~a, fulmi­nD. Todo ell vano Parece la furia del mal' desencadenado sobre una roca. Kit Y perma­nece inpasíbJe. "Está bi'-n, ya nos arreglaremfls" dice el airado padre y se retira. ¿Pero que respues­ta va a daral Barou? .. Nada, la muchacha refleccionará, es muy joven. No hay que aplle.~ural'se;las mujeres tienen momentos de j'ucreible illcomprensión; el ,~uarlo de hora fataJ.· Letrero: ., Mi querido Barón, Kit y 3e halla lig6ramente indispu.esta; no he ere,'do oportun.a comunjcarle nuestro .m utt{,o convenio, pero usted tendrd muy pronto mi f'el'puesta que esLOy seguro serdfavorable." Habla el h<>mbre de mUllo o, nada en él deja trasparental' la anterior borrasca, Los mul­timillonarios se despiden como buenos ami­gos. La mamá-(A Josefilla) De seguro no te bailas bien. rxoto que te bas pue>:to muy palida, sum;~rnente pálida. El petimetre--~i, yo también Jo he notAoo El papá-Bah! L'ls muchachHs se emo­cionan por lo que no vale lA pena. Animo, Cbepita, que todo esto es fingido .... .. Josefina-Pero si no tengo nada .... Estoy muy bien ...... Letrero: ('A l día '$iguiente" El señor de Rosenthl1J esta en su e~rJlen­dido ~abinete, con el aire de u n juez sevem. Haee llamar a Kit y • La joven aparece con la majestad de un¡.t maltir."Pero es ver'dad lo que m~ dijiste? T,{ te chanceabas. Des­p1' eciar así comn flsí una boda esplendida .... y no t¿ne,. ~n c~enta que tu anciano pa:dre. deb·litado por los CIñas quería antes de ce­rnu' Los OjflS .... (El multi millonario se emo­cionl'l y no puede terminar la frase) Pero bien, ua, toda mi T:'ida ha sido uua cadenfl de tfl~/rimienlos, E3pero ahora quP. me di­gas quien es el a (en'tunado que ha logrado eautivar tus afectos .... un Vanderbil,? .. .. W1. Hasse? un Khun? .. qUfen'!-"Es el se­;, or Gem',qe Rels, respollde Kit.y-El señor (;eorge Reis .... repi le con sorna Rosen­thaJ, hacielldo memoria Nfl he ('ido ja­más semejante opellido. Su diredón'?­Trabaja en' el" Ne(o York \Vofll'ld" (El multimillonario queda a50mbrado)-.Vo zm­pflrtr¡ r¡uieT'o cflnocer!o. Coge la bocina del telMono r. llama al editol' dd New York '" oorld. ' El editor a su vez llama a George que tl'abdja en u 110 de los últimos pi~os del rascacielo-" Lo necesita a u,ted el señor de Rosenthal" George se levanta, se coloca la gorra Ile les !le su oficio v se pone el abri-go. Luego torna al Asensor, Entretando Rosenthal y su hija guardan profundo silellcio mientras dura la espera. angustiosa. Al fin se abre la puerta del sun­tuoso gabinete y entra Georse. sereno, arro­gallte como hombre que desconoce el valol' del dinf'ro. Hace una ligera inclinación de ~abeza a Kit y a la que ésta corresponde con una sonrisa encantadora al mismo tiempo que con la mirada quiere decirle "Ha llega­do ta hora de la p,.ueha:' Rosentbal vueJve lentamente la cabeza encanecida haci:.. el recién lle~ado; lo mide oe pies a cabeza con el metro de oro que tiene para medir a los hombres y como na­turalmente el pobre George I'e!'oulta falto, n'o 'iuit:'re saber má .... EII'ost,'o se le arruga por la ira y extiende el inflexible brazo para indicar la puert",. La ~clitud del brazo es tal,qtleparecedecir: "'Taya Ud. muehocon Dios, pobre hombre !I en lo sucesivo aprenda Us l,d a conocertte .... 11 Kit Y cae de rodIlla.; aute su padl'e e in­plorl1. ¡Silencio ni una palabra más!" Geol'· ge se marcha abatido, desconcertado, avel'­gonzado ... ¡Sensación! La banda militar tOCfl un ail'O triste. Josefilla y el est\:ldiante se miran sombríamente. ¿Quién s~be si ¡l ellos les aguarda tanbién la misma suel'tef El Petimetre-Verdad, Cheplta, que este da ganas de llorar por lo !'>imple? J03elin:J.-Cada cual ye las cosus a su modo .... La mamá-(Conmovid i pnr lo que pasa en el lienzo) Verdctderarnente hay cosas lOe!'>plicables en esta vida. El pflpá-(Senteuciosamente) Eso ell Europa se ve tonos los dÍRs ... , Letrero: ,. Una hora despues" .E';¡:aspera­da I(ity ~nte la bl'usquerJad de su padre, que la ha am"!naz.fldl) con arrojarla de su casa, tóma u.na resolución espantosa. " Aparece Kit y en una de las calle~ carca-o nas a la estación del Metropolital\o. Va de pri"a, a )0 lejo;;;; se' (1i~tingue un tren enl,e­nachado de humo. El momento fatal se acer­ca. Kit y ¡;.:e cubr~ la cara con nn velo y se al'roja sobre los rieles. El tren pasa sobre ella impasible, dejando tras del último v,,­gón Ulla masa infol'me y ~auguinolenta .... InmedIatament.e es identificado el . cadável'. La noticia del hOI'rible suicidio vuela por todas p3rtes. LleR:~ hasta George, el cual pal'ece quedar por un momento pensativo, luego ech~l a eOITer gritanno por las calles. L" policia lo oetiene y 11) cOlldu·.. . e a UlI rWl­Ilicornio .... Rosenthal al tener noticia del Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DON Q UIJ OTE flesgraciado acaecido extiende lo~ brazos 011 aderrdm desesper¡:¡do y ~ae desplomado en el pavimento, 'Fin de LocUl'a de Amor' .... La ml.lmá--(Conm()vida) Ciel'tdmente que no me p.\l'ece una resolución razonable la. de Kitv. En tal caso debió hijir con el toto­~ rabador. No te p¡:¡rece'? EL przpd-Ctat'o está. Hubiera sido mil ve .. ces preferible. El petimetre-Vaya una locura de amol' más extravagante! Josefina-(CoR los ojos enrrojecido~) ¡Qué bella locur:-t! .• _. II Han pasado quince dias desde el espec­táculo cinematográfico. En casa de Josen!la anda todo a tal punto revuelto, que parece haber Acontecido allí una desgracia esp8nto­M una de esas catástrofes ca 'eras que por esto, o por aquelto, el mejol' día sumen a una familia en el más pl'ofundo desconsuelo. El r.:eñor papa en uno de los !ó!Hlones pasea 3 grandes pasos, ora retOrcirndose las ma­nos, Ó ya mesandose los cabellos, presa de un acceso de furor, El petimetre yace sepul­tado en una poltrona. transido de dolor, como el) una visita de cOlldolencia; la seño­ra mamá lI()rli a gl'i tOS; lo;; ¡;;)rviE'ntes corren pOI' Id casa heridos de pánico, ... Qué es el101 Oigamos: El Papá-¡Canalla y mil veces canalla! ¡ Me ha a rrojado lodo a la ca ra! ¡ Se ha bUl'­lado dp mi nombre v ha pllesto en riditmlo lnis canas! ¡Que no cuente conmigo para nada!. ... El petimet't-e-¡Soy muy desgraciado! ¡Pero ya s~bl'r p~rlide cuer~ta sl infame! LfJ. mamA-(Entre alandos) ¡Josefina! Josefina de mi alma, mil;;; te quisiel'a ver muerta, que unida a ese miseuble! .... E~tamos enterado .. , ,Josefina se ha mAr­chado \~on el estudiante de sobretodo raído, se han marchado rou\' lejos talvez a devorar mi.;¡el·ias, pero muy felices, Probablemente el p~ti metre se presentó a pedir la codiciada mano; los opulentos papÁs la cedieron de mil amOI'es, pero eUa, la ¡ngl'ata desbarató lo~ calculoso despl ecio lo que puede llamar· se un ¡'buen partido» y huyo en bl'azo~ de la bella locUra. Y mientras el padre bu fa, el petimetre jur:a, y la madre solloza, ellos, lo~ cuitl:jdos se abrazan en un camal'anchón desvencijado y sonden y lloran tambi~n de pura felicidad. Sergio Ellos Ol'ti.~ Las Voces de las cosas Oh vo:,:otl'OS los sctbios aprended en el Libro de las cosas! De niño conversaba con los gorrio· tles: lo que me dijeron no recuerdo, pero en todo caso me dijeron algo. SI, las cosas tienen sus voces más o menos perceptibles, segun dominen el espíritu o la materia~ Cuando el hombre es me~os hombre, conversa con las cosas: testigos los artistas. Esopo no sólo tiene intuición del instinto de los animales, su sentido estético va mas aBa, oye 'sus voces', no inventa sus Fabulas, las copia. A~is. el pobrecito por Cristo, sostie­ne conversación familiar' con todas las cosas del cielo y de la tierra: Cvo las hermanas estrellas y con los herma­nos gusanos. Nervo parla con sor Agua como con quien ha vivido en la intmlidad de la Celda. Deja caer una a una las gotas de una a una de sns palabras, Darío dialoga con la Humanidad pre· sente y pretérita, Para él, las bibliote .. cas son las ciudadt3s, Jos libros, las cosas de las ideas. Pf:lnetra por sus portadas y mira dentro a los hombres y tjntabla ('on ellos la convesación ma-ravillosa de las paginas, . , ..... . Yo estuve un día menos hombre y es· cuché el lenguaje de las cosas. E:5 una andanza de los tiempos viejos, que me trae hdsta hoy los frescores de la brisa. Alta va: .•. . Fue una tarde agorel'J. de las cosas huenas. En las celdillas de mi cerebro traía algún material hacinado en la brega de cuatro ailos, en el Colegio de X. La ignorancia (porque otra cosa no pod!a ser) me hizo dar en la mas ex­traña de las lacuras, la de creerme cabi'lllero de la pluma. Dios me perdone y perdone a todos los e~padachines que con mis creden .. ciales se lanzan por el mundo a des .. facer agravios !' enderezar intuertos. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 34 DO:\ QUIJOTE y como es de bien nacidos la lucha, yo pensaba luchar. Escribiría poemas nunca esc1~itos, escalaría el Parnaso COll la estrofa! Serían las siete. La carabaua bulliciosa, después oe tomar una cena de rito simple (con preces y sofragias largas) se deslisa­ba por los pasillos bujos del Plantel, con el rum0r misterioso de las olas. De pronto la eampaoa dejó oir su voz: tín, tín .... tilín . ...... L,)S pa-sillos quedaron desiertos y las anchas y an tigu3s escaleras repercl1 tu.m el eco de noventa piRadas. Los colegiales empezaron a abrir sus , Celdas y a encender sus espermas. Los mas avisados, con el pretexto de encender, se proveían de r:igarrillos y dema3 menesteres pr-lra el encierro. Era la hora dE, preguntar en voz que­da: ya termina~te "La Maripo~a Dlan­Ga'? Me puedes prestar ':El COl'azon y la Cabezcl () RI Isa de Tanernburgo? -Porque. en 8S0S felices tiem pos no conocíamos "La Flor d81 Fango" y el Hlbls" menos "El triunfo ele la Muer­te" doseien tas veces homIcida. Un compañero. rle los mús asiduos lectores de . 'elgas y Smid, rezagado, quizá por l~ol)segllir los ültimus to­mos, pasa por junto~, mi celda y m~ pregunta: --Cual fue el tema de la composi­l~ ión? -El Río, le contesto, y sien to que el río murmnra dentl'l) de mi alma! Abrí. La luz ele fuera proyec,tó so­. bre el fondo de la pared mi silueta 18rga e inclesisa: Recorrí a tiAntHs la IlilbitaciórJ en busca de los fósforos. Fiat lux, dije, y en breye, mi vela de cebo estaba encenc1 iriu. Det'l'(l mó pl~imero, Ilna luz débil, luego lojizas , y después tit.ilante. Qué l1ar.er, mi bol­sillo 110 estaba paré:! rnüs~ En se~llida pn:-ie la candileja sobre el escritorio le n(;omodé la enorme panlalla de car­t (111 y tnB quedé mirandola. Algo ~.'x­traño me pasaba, sentla veneración htlcía élla: le encontré alguna ~emejan­za con la afortunada que sirviera al Castellano de la Venta, para armar caba IIEro a nuestro fa'moso Hidalgo .... -Papel. pluma, tinta, dónde estáis? -Aquí, me contestaron como mncha(~hos a Iisla y sonrreian mali­ciosamente, no se por qué. De un po­bre diablo ha::;ta las cosas se bur-lan ....... . Túmé la pluma y la introduje en las fauces de mi viejo tintero. salió re­pleta del negro licor y escribl: 81 Río, y seguí pensando .... Pensando .... y nada. Bien sabía yo que el poeta nace, pe­ro, p<:lra descargo de mi conciencia, pen ,(~~ de poeta, medico y loco, cada hi­jo dp, Eva tiene 'Un poco, y seguí ren­sando ... pensando ..... El río, el rio, ¿que Jigo del fío? Las ideas no parecía n; el rlo estaba infra n­queable Me puse la mano en la meji· Ha ..... . La tin la se secó y torne al tio tero, se volví/) a se~~ur y yolvl a tornar; una, diez, veint.e, cien veces, y aunque sus cavidades er~n prócligas oe licor, el tiem.po que éstf1 permanecía en la plu­ma lo secaba. Una ola de indign8eión y verguenza a la vez, sentí que me Ralia del eorn­zún y aC~l'minaba mis mejillas. Era odio COlJtnl la plllmH? No lo sé, per0 mis dedos crisparlos la estruja­ron. La rompo? Yo r0mperia la escope­t< I que no da fuego y la cabeza de n n tonto. Rero la plum¡.:¡ no es escopeta, ni c¡1bez~. La pluma es la aguja mélg­néti~ Cl del cerebro, no la rompo. Rodaron las hor¡-¡R, una dos, tres. Qué rtesesperaci()n! Otros hacen bne­nos versos hasta borrC1chos~ y yo, en mis cin(~o selltidn~, no pued0 hacer ni malos. Mejor es dormir! .... Arrojé la pluma, aeerqlle mi candi­leja a la camd, me quité mi americana de ca~inete, me desabroGhe el chaleco de dril, y ya me ~ba a ~eter literal­mente entre las mantas, cuando serJtí una comezondta ..... era el suave rose del ala de b Musa. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DOX Ql DOTE 35 Pasito regresé al escritoriv, recogí la pluma con ('ariño y la introduje por centésima prima vez en mi tintero vie-jo. A decir ver d a d, a Imsp'lr acl.O , n que sentía, era muy f'nc1eble. Sobre el titulo escrito, pase otra vez la plunla, y como quien pone puente sobre el río, le dibuje un nim­bo, IlWgO le puse pedestal, y mitm~ras tanto pensaba: el rio nace de una pe­ña, el río 001'1'e por ~t.tre la maleza, • 'yo conozco nna vida como el río" ... Eran las diez. .. * ". La campana daba sus ,"oee de que­da. El reglamento prohibta tener luz hus­ta más tarde, pero el regla m n to nu habia previsto mis apuros, ni conocia mi heJbHidad. Puse una tarjeta En el agujero de la aldaba; exlendi r.onitamente una fra­z8da espesa en tocta la extención de la ruerta y me senté quedito. De seguro podla amanecer sin ser sorprendido. In troduje la pluma p0r centésima se­gll nda vez en el tintero~ la in piración iba en aumento, pues la comezoncita se pronunciaba mas; llnd. corriente elec­tnea 'e me pa,.P,ó por todo el cuerpo, sentía turgencias desconocida" emo­cionf's suavlsimas; era ~l beso casto de la diosa; entraba en la selva vinaria de Apolo. Coros alados de ninfas danzaban en mi derredor y con sus vocecitas mu­: si~ales, al pai' que danzaban, decían: " el río nace, el rlo solloza como el ni- 110, el r[o arrulla como la madre, el río purifica como el llanto" ..... y se­guían danzando, danzando, en uu em­briagador movimiento de cuerpecito~ y de alas. Era un sueño? --No. Percibía distin­tamente las voces. La danza contnvo por un instante sus movimietos vertiginosos quedan­do en un balanceo piano, muy piano .... Del círculo alado salió una ninta nimbada de luz que vesUa el tünico plata de las aguas • Yo pecador de mí, la he visto. con mis ojos mortales. Abrió sus diminu­tCIS labios y musitó divina:-«Quieres escribir las virtude~ de mi bermBno? Í, hermosa nayade, pero no puedo. Ella nle sonrió afeetuosa y me dijo: "No te apenes, Apolo me envla\ escu­cha, \' yo escuché: "E'l r:io nace de gotas que una a una van cayendo d8las rocas, de gota' amorosas que se besan en el secreto de lal::) peñas ...... Corren primero, lentas¡ apenas si. se las siente murmurar. ~e deslizan por entre la hojarasca: ras ... ras .... Luego cantan bajito el ro­' e de la seda, luego hacen musica quejumbrosa, luego sollozan, arrullan, l'Ilgen .... " Calló. Y la danza tornó a su musi-' queo vbl'tigin0so de cuerpecitos y de alas; y la danza se hacia cada vez mas sensIble, mas embriagtidora. Sentí un mareo dulce de beatitud .... El mundo perdía cada vez más su realidad. ~1¡ CU:lrto no era mí cuarto, era un vabto escenario, donde al son de la müstca, se cantaban las virtudes de] Rio. En uno de los extrer110S dos náva­de~ vestidas del mismo túnico plata de lae aguas, extendieron un Henzo blanquísimo y allí, e11 caracteres legi­bles, vi eserilo un canto mmortal al Rio. No era un sneiio. Oí distintamente una voz que me decía: copia, y yo mo­jé olra vez la pluma. Me sentía forzado a escribir. los ver­sos se agitaban en el lienzo y me son­reían como vivos. Al mismo tiempo del centro del gru­po alado, vi salir una mariposa; níveas y lev0s sus alas y juguetóDél como ni­ña, la segui con lnie; miradas ..... Dió tres vueltas en derredor mio y se poso sobre la pantalla de mi vela de ce­bo. Desde allí miraba de hito en hito la luz. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • 3 DON QUIJOTE ¿ Sera una mariposa o una nayade menor? Pasito eJ)tendí la mano sobre su dor­so suave, pero élla esquivó su cuerpo y se lanzó contra la luz, y con furia inaudita le descargaba el dardo de sus alas. Senti frío. Estaba de nuevo en el mundo? -Desaparecía el aladQ coro de las nayades. Se habla evaporado ellip.o1.o con sus lejibleR caracteres. Vi todo en su estado anormal, pero embargado p~r las pretensiones del in~elito, me puse a observarlo rc3~uel­to a terciar en la lucha. La mariposa era real, ya no me ca­bía duda, distintamente sentía el rose de sus alas con la llama. La mariposa era agil, como telampa­go daba vueltas en derredor de la luz, asestaba sus tiros y volvía a descansar sobre la pantalla de mi vela de cebo --Esta mariposa se ha robado mi gloria.¡ - La mato '1 No pobrecilla ! Que sabe de Parna­so? Dken que la mariposa odia la luz, porque la ofusca. No sé si sea verdad, pero si, se, que hay en el huerto humano muchas ma·­riposas. Die~ vece:-; separe a la muy tonta de las llamas V diez veces volvió a ellas. Sentí impaciencia por su necedad, pero me acordé de los hombres ..... . Con todo. me propuse salvarla' Aprov~hanJo un instante en que des­cansaba sobre mi pantalla. la apresé de sus ya tiznadas alas. La llevé a la ventana, no sin aconsejarle modera­ción, y al tiempo que l~ iba a lanzar fuera, regre8ó de nuevo a la lIam~ -Entonces me convencf de que la hoguera que alimen ta la envidia no se acaba sino en Id tumba.! Con furor desesperado descargó de nuevo sus ahls y a poco, rodó carbo­nizada a Jos pies de su enemiga. La vela ~iguió altuubrando sin preo-cuparse ni poco, ni mncho de su cri. men; así soo los poderoso:;, Mnsé, ) corrí en su auxiJio~ pero ya era tarde, la temeraria habia muerto, Senti pena, porque me CI"eí maripo­sa y es tan natural compadecer a los semejantes .... Arrojé la pluma y me acosté pen­sando: La carrera literaria es un pugilat.o de mariposas: la critica es la Barna, que alumbra, tizna y mata, . ¡VOsotroR los sabios aprend(\d en et Libro de las CosasL ... VON LARES ~l® DUELO DEPARTAMENTAL ........•.... "no pOdenlO"5 pOI' menos que anota,,, con hon ­da pe:-oadtllnbre: el hecho verdade­I'anlente iucolnprensi ble de que el ~eñnr don Jo~é Rafael Satiudo, ju­riscon~ ulto de los buenos. ~i Jos hay, hombre integro y honorable como bien pOCOf' y personaje de los rnas ilustrado~ y laboriosos que tiene ~ ariño, upe ar de su~ laf'gos años de seI~vicio irreprocha­ble en la. Magistratul'a y de las va­I'iada'" so]jcitude~ que todas las cla:-;es de la sociedad ~nbelnos diri­ajeron qportuoamente a la Corte Supl~ema, interesandolu en el n0111- bramiento de caballero tan merito­rio ." sobl'esaliente, buya él 1"alido posplle~t.o en los norllbr'amientos y determinacinnes de la Corte, con grave (lUebl~anto del Poder J udi­ciul de este Distrito y de los inte­¡' ese . .'" ju~ta . a~piracione s del pú­blle ·o. " De Renacinúento N o 14 del 21 de abrir. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ,. M ' ~~~~~~~AA~)\¡~~~}\¡~~~}\¡~~~~~~~ ~ ~ HO~TEL I3{:~:LIVl\:B ~ ~ ~ §( Situado en el barrio de Santo Domingo, ofrece sus servi- ~ ~ cios con actividad y esmerado aseo. /JfI ~ Hay también piezas de alquiler" amuebladns y luz eléc- ~ ~ trica a precios módicos. ~ ~ Servicio diurno)" noturno. ~ ~ ~ ~~~~~~~~~ ir~~~~~~~~~~~~-~~~"~~~~~~!~ 1~ iI EN LA FARMACIA y DROGUERXA ~:~ ~ INTERNACIONAL ~: ~~ ~ del Dl~. J. J\¡I. Salazar & Cia, si tU3 da en la esq uí na d e lit cal '1; .,¡¡ lIe loa, carrera 4a , encontran~ Ud. Jarabe Antitisico~ Sa- ~ Hepática, Perlas de Eter'. Jal'Hbe y Vino de Hemoglobina .¡~ I Crelna AEon1ls, Vern1ífllgo Velásquez de] Valle, Jabón de ~ ~ Ro'3s, Tónico 'lUe Wintersffioit, YesJo ~al:a Denti~tas, Pflclo- ~ \ ras de Foster, nguento O
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Don Quijote: revista quincenal - N. 2

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Don Quijote: revista quincenal - N. 4

Por: | Fecha: 15/06/1923

¡2t. 13. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ~P~T~NJPP: Notas Editoriales-Sergio Elias Ol'tiz____ GO A.RTICULOS GENERALES De IHS lnspeccionp.. de Instrucción PúbJica- Luis S. Fajnl'do ___ . ________ -- 02 El Alférez Beal-Sel'gio Elías Ortiz _____ .. 6:j La Oficilla Telegráfica de Pasto-Rafael Ro-sero ......... _.. ....... ___. _ ....... _ .. ___. .......... __ 66 BECC(ON HIBTORXCA • Hazas indígen/l de Nariño -J ose Rafa,>1 .. .'a- I1 udo .. _. __ ... ____. . . . __.. . _. ____, ,_.___ 67 ARTES Y LETRAS La Ilob1e vi:.;ta (Cuentn)-.T. Valero de TOril s 1:1 Señor Cura de mentlrijillas- '~on La;·e~ .. \]u..;a Ff' tiv,l (Retl'ato)-~I"ul'icio Tcrrem:tr Si (lsí fuera ... -Lni. El'a~o Oter·o ______ ._ A ~daría-T. A. P. _____ ........... __ ................... .. De Hpgre<:o -EfrajlJ Cordoba .. Jbán __ ..... ... _ JUDICIALES Vi...: 'a Fi..;cal ~Ot.I~ de la Quilwena .\ vi:-;(. I~()merci¡.des Tj\~Jfj\: 71 -') ¡.) 74 74 75 7{; Hcm.tido., y ¡lY~"OS, precio' C())IYI~neion des. / Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. T\EPUBLICA DE \=OLOMBIA-PEPARTAMENTO DE J'\L\l\I~O DOJV QUIJOTE REVISTA QUINCENAL ..... INTERESES GEN:EiRALES-LITERATURA-ARTES y CIENCIAS. DIRECTOR: Sergio Elias Ortiz. REDACTOR: Manuel Antonio Delgado ""1,\.tI·'''''''f.~ ..... ....,... .. ,..,w .. ~ ... "tf ... "-,.~~""",,,........, .... • .. ,.v,~~ ....... ·'-tt''~.","ff"""'"\"""""""''''''u''''.r''\.~'~''''''''\f'''.f·,\"".''''.'·''''''\'''',.'''\.f·~.'·l.' ........ '" AÑO I-SERIE )- NUMERO 4 ~ Pasto, Junio 15 de 1923 ~ PRECIO: $ ~~~ ;iR~~EOMEP~:~OS, NOTAS EDITORIALES La prensa del mundo entero, ha veniclo hl\blando en estos días del descub"irniento del sepu]<.:ro del Faraón Tut.-Ankh-Alllen, en el Valle de los Reye~, eD Lucxo 1', eon10 del' 'descubl'ilniento H.J'q i.IC­ológico tnas importante" en 10 q lle va del ~igl o. Tres ulil doseien tos años ha dOl'lUido el suefio n1i~terio~o del silencio la n10min de Hyuel Rey, hn~ta que llegó u perturuál'selo el "n1ccenas de las exploraciones del Vallo de lo~ Re\e~," Lor'el Cnl'na­von, acompaiüido de ~u hija la dulce y encantador:\ Lad;' EvelYll Heebert, el egiptólogo I-Io\\yard C:\rter y Mr. R. Cull::!nder. En la antesala del sepulcro, de~pues de reCOt'l'cr U na exten~a gradería, encontr.\t'Oll lo~ explo'­radores Jos carros de paseo y de g-uel'ra de] Faraón. desarmado~ \' ;~oloead()s en ln o ntÓl1, en el lado izquierdo; en el derecho, los co­f1' es que contenían los tesoros y las grandes an~:1S en que estaban depositado~ los bilculos, el cetro y lns (\I'mt\~; junto a las arcas, los lechos de cerclDonins del Rey y In lleina; ~' por últirno, en el fondo. dos e~tatuas gelDelas de guarJias, a U110 )' ott'(j lado de la puerta, aun télpi',da, que da Hcceso a la cárnara donde ~e halla el cadáver monifkado de Tutankhamen. N ótese de paso la analogta que ha)' entr'e los epulero,' ele lo~ egip­cios \' los de los cbibchas: cadaver OlU b~Js:llnado, joyas, al'IDas del soberano, sólo que los ind io...; in­cluían en sus ritos, pl'ácticas bár­baras cOlno la de entelTnr junto c~Oll el dífunto a la, tOlna- 1110S el siguiente aparte, en que se ponen de bulto las razones que nos asisten para rechazar el cable y pedir üon i n~istencia el ferrocü­!' ril. Dice el d istingLlido colega: "Comparadas las vent;ljas del fen'oearl'il con las del cable aéreo, v el costo del uno con el del otro, ~e ve que rnás útiles y provecho· ,'os serian paI'H N ariño 50 kilólne· tros de rieles que 300 de cable, y que probablemente é:;;tos costa­rían el cU{l.drt.tplo de aquellos, si pnl'tünos rle los datos que trae la expo~icion que el señol' Ministl'o de Obllas Públicas hizo al señor Gobernador del Departamento de Santander, así: 72 kilómetros de cable entre Mariq uita y Manizales costaron 1 '600,000 pesos oro. 300 entre Tu­lnaco y Pí1sto, costarían 6'666,666 pesos or'o. (Si hay diferencias en la topografia de las dos regiones, son a fa vor de nuestra tesis, co­mo pueden testificarlo quienes han viajado entl'e Mariquita y la capital de CaldC\s y entre Turnaco y la capital de N ariño). En cnmbio, segun los estudios de Mr. Wrigth, aprobados por el Ministerio de Obras Públicas, 313 kilórnetros 100 JuetI'OS de ferro~a­rril, entre Pasto y TUluaco, cos· tarÍan 9'999.693,00 pesos oro, lo que da para 50 kilómetros un cos­to de 1 '597.395,00. Pero suponien­do que la distancia entl'e 'Tumaco y Pasto, fuera para el cable de sólo 1;:)0 kilólnetros, costaría se­gún los datos del señor Ministro, 3'333.333,00; y si los 50 kilóme­tl'OS de ferrocarr'il co~taran el do­ble de lo presupuesto pOI' MIl. Wrigth, aún quedarian estos re· suJtados: 50 kilómetros de vía ferrea por 3'194.790,00 pesos oro; y 150 ki· lometros de cable aéreo, por 3'333.333,~13 pesos oro. y si los 72 kilómetros de cable entl'e Mariquita)' Manizu]es cos­taron 2'500.000,00 como 10 ase­gura un comerciante honorable e imparcial que estuvo allá hace pocos días, entonces con lo que co~tarían 150 kilómetro de able, que son 5'208.300,00 pesos oro, se construirían 168 kilómetros de ferrocarril: ni mas ni lnenos." Los nún1eros hablan con preci­sión aterrador'u. Que nos con ten· yan los 168 kilómetros de ferroca­rril, en vez de 150 kilólnetros de cable que cuestan lnás y que no resuelven nuestro gean problerna.. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DON QUIJOTE 62 Esto es lo que pide Nariño con la razón en la mano. Acabarnos de leer en una iln­portante Revista pedagógica, un artículo sobre "Bibliotecas esco­lares." Hace alguno~ años escribi­mos sobre este asunto lo siguiente: La utilidad de una biblioteca para niños, nace de una necesidt\d que se deja sentir hace ya mucho tiempo, la necesidad de poner va­lla a la propaganda atea, que gen­tes sín conciencia se e~fuerzan en Heval' a cabo, Fúndase estn, en el concepto de felicidad, que a tt~a­vez de lo~ tiem pos ha venido de­purándose en el crisol de las dife­rentes concepciones filosóficas, y que han dado por resultado dos corrientes diametralrnente opues­tas: el optimismo cristiano que finca su ideal en u na vida mejor y en el modo de prepal'arse a vi­virla, siguiendo la enseñanza evangélica cristalizada en la máx­Ílna de J esu~risto: "buscad ante todo el reino de Dios y su justi­cia y lo demás se os dara pOI' aña­didura" y el optimismo matel'Üt­lista ajustado .& la ley de la evo­lución, al progreso absorvente y a la moral farisaica disfrazada en fórmulas como éstas: "el bien por por el bien" 4 'el deber por el de­ber." El primero ha dado margen a u~a serie de libros preciosos ins­pIrados en la sana moral católica; el segundo cuenta ya con una lite. ratura abundante, brillante en la forma y hueca en el fondo, libros atrayentes de los cuales dice el Padre Ugarte, que son «centones de anécdotas,. y que parecen cosidos con papeletas de erudición» Pues bien, objeto pt'incipalisi. mo de las bibliotecas escolares-a ma.s de llenar el papel de medios de instruÍr deleitando es el de contra­rre, tar el influjo, que aún sobre las almas j 0venes, ejerce esa literatura cursi y adocenada. En momentos de entraren pren­sa estas N otas, leemos en Nueva Epoca, la carta . lnagistra1 del DI', Manuel Ma Rodríguez, al Ex­celentísimo señor Presidente de la República. Es un verdadero memor'ial de agravios energi(~o, patriótico y razonado, y al mismo tiempo la mejor defensa que pu­diera hucel', e de un pueblo pues­to a Ja vera del camino por obra y gracia de la ingratitud y del ol­vido. Que se lea esa carta y se la lnedite, y si después de todo se nos posterga, la presente genera­ción h(\ brá salvado su responsa­biliclnd unte las del futuro. Se levantó un pueblo en actitud varonil, clamó su prensa en todos los tonos, se hizo oÍl~ enérgica la voz de sus estadistas, no se le quiso oír, no se atendió su justo reclamo, le) Historia, juez severo de In vida de los pueblos, nos sa­cará verdaderos y nos iro partirá justicia, Sergio Elias Ortiz ARTICULOS GENERALES --- --- -- - ------ DE LAS INSPECCIONES ~e Instrucción Pu~lica Hemos llegado en el estudio de la CirculaT" al punto céntl~ico en el cual estan fincados los intere­ses morales, intelectuales y aun pecuniarios del Magisterio. Harto delicado puesto este para cuyo desenpeño ha sido menester divi­dirlo en dos: la Inspección Pro- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DON QUIJOTE vincial y la Inspecci6n Local. De ellas depende~ las buenas o 111alas relaciones en tre los lnaes­tras \. el Director General; entl'e aqueilos y los padl'es de fi.unilia. Por' el tarniz de SIl critica inten­cionada o generosa digna o vul­garl 1 el honol' del m'testro. sagrado tesoro para ~u~'a defensa la .vida Be sacrifica. ~erápuesto en lainr<.l­manto picora del rle"'pl~eoi() o sal- 'agu,lrdiado por el ~anflO~O celo de q uien pOt~ ex rcrieocia~abe que el llOIlO!' no es ~otizé:\ble. De ahi que quiene=-- hayan de ocupar tan sagl':ldo puesto deben il' blindad()s, ade[ná~ de una vasta ilustración pedag¡)gi(;:\, de una conducta mo· fuI y so,~ird intal~hables para que sus relaeiones con el Magisterio sean de sincol'a \' fratel'l1\\l cordia.: lidali; pue=-- q lle"donde la ft'anq ut)­za se vuelve pl'oblernátic:.t y la fl~a_ tern i dad explotación, los asociados en guard:\ de su hon r'a, de lo ... der'e­ehos a que están vincula,-lo~ lo~ su­~ ·os y aún por conrniSel"é.\ción a q uicn tro('a l~a la ~\lnistad en ase­chanza, bien se gu;,rdarían de dar oídos a ta n arteras lnallas)' pOI' cOlnpa~ivos callar'fan. sintiendo la ausenciude uutoridaden aquellos, que pOlo desprestigiada, seri.\ co­IllO ~i HO fue ~e. :\Ius eu~\ndo la=-- I :l~pee(~jot1es l'adienn en hOlllbres de pro, que parH e:-;to=-- tif"'nlJ j O~ no .';;011 legión, ('Ólll0 se pintn halagü~i1o el pOl've­nir de la Es !~n0h ... _ ... ." pOI' bien de ello ... ¡lahia la cxpct'ierwia ill1stt'ac1a por bOI~a del señOl' ~/Ii­~ l i ",tl'O d,\ nd ono~ las nanna..; pa ra jllzgal'los! « La buella Inspección E~eoh~-di,~o. es ](\ ba~e del p\'()­~ Teso tIe la In .... truccióll publica.Y tina I'nelltc de e~tírnulo para los luae""tro~ que elllnplen con su de­bel'. » A ella pues le ineurnbe el encan'ilanlicoto o el vigoroso itn­pulso que ha lnenester la enseña 11- za para salit, del lnUl'aSmo en que .\ aee, porq ue la obra inspeccionat ha de tr'ansparentar.se en el ., valio­so contingente de enseñanza. de iniciativa, de buen eleluplo" apor­tados. y en no ~iendo asi, tales fun­ciones degenera.rían en fiscaliza­ciones policíacc..s; caso en el cual serfalnos del par'ecer de que las 1 ns pecr.ionp,~ Provinciales residan en los PI'efeetns. Con la. fund~clón del Esealafón de Maestros, obra digna de todo encoluio pOI' la saludable purifica­ción que e;ercerá.las Inspec(~iones entl'aI1 de lleno n calificar y clasi­fi0ar' a 0ada uno de sus subúrdina­dos en vi I't Ll d d e su actua.(~ión ~ sielu pre he rDOS pensado q ne en esto de calificaciones ~iendo la verdad tan relativa, par"a me­nos en'al' y ln0tlOS ad libitu1Jl juzgal', ~ería lU~U;; equitativo su­jetarse a nOf'lnas aceptada~ por las partes. A llenar este YacÍ!) hu'"'\ie­I't\. venido, dp, habel> sido estud i:l-do con detenimiento, el libro q lle nnsperrnitimosprese-ntar a la eOI1- sideracióll de los luielTI bl'os de la Asamblea Pcdagógiea de e.",ta 1 )ro­vincin, intitulado: El Libro del Personal Docente, el t.:1181 (:.nnstn­ba de e:o;ta, colulunas: 1a Nombres de los lnaestfo~~ 2a Grado de i[l~­trucción (gradllados O no) )& años de servicio; 4a Residencia; 53 Con­dncta 1l10fal yso\'i<.d y6a Cel,tifica· cionos de los Inspe~tor o ~ Loeales () cualquie':lotra autar'idad t.:0111pe­tente. Lnir S. Fajardo EL ALFE l{EZ REA L (POJ' Eustaquio Pal (Leíos) ~~ '" una 0111':-\ P ')CO mellO;;; que echada rJ\,f,A: al olvill0, esta (l e la cual vamos a ocu­pamo:; ahora, pue~ s,:.\o conocemos de ella dos ediciones: la f)l'irnel'a hech!l por su uu­tOI', Enstaquio Palaci(\s, en 1886 y la olt' el, por el señol' Ci priaoo Ouarte en 1908, El Aifére': Heal, 00 ha tenido pues, un brillan- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. hON Quij OTE te exito de librería, como no lo han tenido otras novelas c!olombiana ~ a excepción de .llf'aria de Jorge Isaacs, «vertida a casi todos los idiomas)\ (1) y cuya in mensa populan­dad- aparte de . us po itivos mrrítos.-"e debe al dntu~iasm(, que de.;;pertó su apari­ción en Utl público cOlltagiado de rOlllallti­sismo h¡¡:o;la hl médula de los huesos. La crítjca tampoco se ha ocupado de ella para merecerle el apo\'o del aura popular y ni en libl'os ni en periódic(ls, hemo,:: podido encontrar un análi:"ls detenido y concienzu­do, que revalúe sus mentos y lo haga acep­t. able 1\ un público desprevenido y frío, que se deja guiAr del crítico corno de un lazari­llo. (2) Al,." esente, El A l(érp.z Real, duer­me empolvado en talo cual·estante de bi­blioteca, pladosarnellte conservarlo r,or al­gún guarda-tesolos litera dos y sólo A título de curios,dnd biblIogrMicl\ y es lastima gran­de el que hAya caído en olvido qlle nada justifica, una de la buenas novelas, en el género que hemos dado en llamar de cos­tumbres. Es un caso semf'ja/lte H La Aoo­nía de Lombard, dt!plorado pOI' Dominici, caso que desgl'aciadCimenle se repite en 10- Jas l&s hüitude!J, y con más frecuellria de lo que se sospecha. EustaquIO Palacios, im'esligador paciente de archIvos y recogedor escrupuloso de la:' viejas tl'adiciones valle-caucanas, qui 'o en El Alférez ReaL I'evelarnos uu 1Il0melJto pl'eci o de la vida colonial, (el de la ,Iura de Carlo~ IV), \"aliélJdose para ello de un¡\ fic­cióll que nada tiene de artificiosa ~' sí mu­cho de vel'daoer¡.l. "CróniCAS de Cali en el siglo XVI tI," lleva pOI' subtitulo la obra, porque l"l H utor con bllen sentido, escogió :-:u ciudad nn.tal como teatro rle su novela, aunque h .. co~tl1nlbl'es realmente sencillas, el color loe", aiiejo COlllO el buell VillO y la idiosincr¡lcia de los personaje, con rezago~ de viejos cast,...Hano , que sabe pintal' tan al vivo, t'uel'OIl cOlllune~ a todfl~ [a~ muy 110 ble. y nluy leHle.;; ciudadtl. dó b~s 1 ndias del Mal' Océano. El argunlento de El AlJére: Real e:":t.a e~­PI1tO de complicacione!'i y enredos mar~Wl­Ilasos, q \le I e~ulal'fnente entorpf>cen la mar­cha de los acontecimientos hacia la catas- (1) Alfredo G6mez JRime. - Conferen­cia leirla ('n el Ateneo de ~ladrid. (2) El seiior Rohertl) Cod.azar en su ori­ginal estudio sol,re la N o:;eLa en COlO)(l­bia, le cO/lsagr;.¡, sinernbal'go, al .rqp.:re;; Real, illgullll~ lilleas de critica hermo...:i­Ile-. ca. Dice el señol' Cortáz8r: «El Alférez Heal,)) ~ol1~I,lpl'ado por ~u asperto I1CJveles­co, no alcHnza R muy altas l'egione~: eare­ce del ¡üractivo, de la r:uidez (lel lengudje de lo pintoresco de las d(,~cl'ip('. iolles y de otras muchas cuali,lades q Uf> tiflnen las novelas históricas. l\O tuvo talento de no­vel! ·ta pal'a preparar bien el dc:.;eu lace des­de los primero capÍ!.ulo~. En El A lJe¡'ez n,eal no se encuentra quizá liada 'iue reve­le un espíritu portico. trofe y que en la mayor parte de los casos, sólo ~i rven para distraer al lector y llevarlo por sitios y ópoca~ indiferentes, cuando no reñidos con la unidad de lugal' y de tiempo. Está ademas desprovisto-y e!'i una cualidad recom"ndable,-de escenas en que tiene que ver ma~ la fantasía, que la realidad de las CO$a~; todíls las que allí ¡;e relatan están to­rnadas del cuotidiano VIvir, algunas pecan de monótonas, pero en todas ha sabido el au­tor con admirable acierto, conservar el mo­derado realismo que nomina en toda la obra. E<:; un ar¡umento sencillo, que hasta deja adivinar el desenlace desde los primeros ca­pitulos. Don Manuel de Caizedo, personaje princi­pal y cuyo rancio titulo de Alferez Real, e8 el que da nom bre a la novela, tieue a su ser­vicio en cRbdad de Rmacuense a un joven de origen desconocido, pero apuesto y de buenas manel'8., <1ue le fue recomelldado pOI' su a migo y consejero Frny José Joaquín Escoba!'. Daniel-tRI es el nombre del ama­n uense,-se ha hecho a la priv~lOzl1 rlel Alfé- 16Z Real por su. cualidades no ~omunes de hombre muy de bien y competente eo el dE'!­sempeño de su:-. funciones. Como tal, le es permitIdo sentar. e a la me~a y alternar en el seno de la f(lmilia de don Manuel. con mas libertad de la que se acosturnbrab.-\ enton­ces, Con gentes de ol'lgen o!>curo. Mas que un simple ~e('retar~o, es un allegado de la casa que gunrda Slen/pre COl110 es natural, las distancias que lo separ, quien al nlOl'l1' le eX1ge pAlabra de casleUa­no honrado, de no perm~til' el enlace de su hija, :i no con cAb~llero de igual pro apía y fortunl-l. Vario," sujetos de Ca]i, nobles y de capltal sAoeado, se han presentado H pedil' la mllno de la rica heredera, per'o ella Jo:;; recha.·a a todos, ya porque 110 cree llegado el t;empo, ya porque no siente \'oc3<:ión al matrimonio. D1niel, con ma;;: sentimiento que racioci­nio, tamhiplI ha p.uesto su ojos en ddilf\ loes, la !:lma en ",ilel\cio y anda de aquí y de allá agitado por la obse;-,lón de este amOl' di¡.¡paratado. A (lotía 1 fj(;S no se le oculta la pa~i6n del joven y sin darle páblllo, tam­poco se siente iJlcliferente a ella. No tarda mucho el j di lio, pero la posición de am bo, e~ equívoctl y en extl'emo embal'i.lZo>:a. ASI Jo reCOllocell y uno y otra, echan a mal. parte c;:u advel'sa fortull~ Una uníurI tan de­sigual, es ilOpo~lble dentro de 1a8 fórmulas convencionale ,El A If(il'ez Real, di>:pue~tl) siempre a qnebrar lanzas para reivindica" lo. fueros de la nobleza, jamás consentirífl el1 tal enlace, y l'eahzHdo al amparo de la huida, tampoco conviene al ol'gullo de doihl Inés, pOl'q ue ~egun ella, morí ria de ver­güenza ni/te el cura que los bendijese, ¿,Qué hace1'1 El padre Escobar puede mucho en Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 65 DON QUIJOTE el ánimo de don Manuel y e~ ademas pl'O­tector decidido de Daniel. A él se dirige el enamor~do mozo y le hace participe de su temerano empeño. La solución del proble­ma no anda lejos. Por un hecho casual, el Padre Escobar ha llegado ha descubrir el origen de su pro­tegido, el cual después de todo resulta ser nada menos, que sobrino del mismísimo Alférez Real. Entonces las d~ficultades se zanjan, y el amor culmina eu la esperanza de un próximo enlace. Satisfecha la necesid ad peren toria den ()­bleza, todo es posible, porque los sagrados derechos de la aristocl'acia, no sufren me­ñoscabo. Tal es el punto de vista de El Al-fé,. e~ Real. Este modo de novelar no es nuevo. Las conveniencias sociales han dado margen a una serie inteminable de novelas y dramas, en que ellas son el principal recurso. Las más de las veces se las toma como cabeza de turco, para bordar temas de ol'Íentación avanzarla. Esto no quiMe decir que El Al­jerez Real, entrañe una tesis ¡;;ocial, como la mayorla de las novelas de la e~cuela l'ea­lista y como entre otros, el drama Celia en l08 infiernos, del maestro Galdós, en que se enfoca el problema de una manera franca y atrevida; apenas pinta una situación, por otra parte bien caracterizada, El fin primol'dial que se proponía Eusta­quio Palacios, era muy otro. La ficción no­velesca apenas le sirve de medio para exte· r~orizar tradiciones y hechos históricos que, SIn ese ataviu, serían áridos y de poco y nin­gun interés, para el común de los lectores. El mismo aduce el ejemplo de escritores, que divulgaron la historia, engarzada en los arabescos ampulosos de la novela. A este respecto decia Heine: «me atrevería afirmar que las novelas de Walter Scott traducen a v.eces con má! fidelidad que Hume el espi­fltu de la histoíi$l inglesa,)) Disentí mos si n embargo de la oplnÍón de Heine porque si es m uy de aplaudir este procedirrtiento cuan­do se trata de hechos aislados, como ~on los que se ventilan en El Alferez Real, no Jo es y dista mucho de serlo, cuando esos hechos entran en el marco grimde de la H is­toria, concienzuda y ~eria, porque entonces óJo sirve para falsear. El Alfére~ Real. es pues, antes que to­do, novela histórica. En SU~ págrnac, se mueven pe ...... onajes reales: don Manuel de Caizedo y Tenorio, padre del doctor J oa­qUÍn Caizeoo, íhrtre patt'iota ':/ márti r de la Independencia. Fray José JOllquín Eq­cobar una de la~ figu"as más s::slientes de Cali en el siglo XVIII, que se ~filju des­de un principio entre los patriotas; predic6 la independencia al pueblo caleño en la plaza pública; fue Vicepresidente de la pri­mera J unta revolucionaria de Ca1i; y al fin fue preso y enviado a España; al rededor de esto's aparecen los miembros del muy Ilustre Ayuntamien to, todos ellos «en lo general, vecinos honrados, propia-tarios, de buena fe, de pocas luces y no­bles. » El C9pítulo consagl'ado a 10\ J Ill'a de Carlos 1 V aparte de ciertos pee¡ ueños de­talles, es rigurosamente histol'Í:!o. Por otra parte puede decirse que El A l­/ ere.: Real ha sido en Colombia el mas a­fortunado ensayo en el genero histórico. CábeLe, pues, a Eustar¡uio Palaciosr II glo­ria de haber sido eJ primer explorador, en un filon tan rico, que por des~raeia hasta hoy no ha tenido continuadores. El señor Luís Capella Toledo pudo ser con más cultivo, un Ilovelista histól'ico de primer orden. El caracter de la novela colombiana es: el de costumbres, como el de la novela es­pañola es el picaresco; una y otra pOI' su misma naturaleza, tendraYJ que acogerse 81 campo histórico, para alcanzar el máxi­mún de perfección, ell la novela del POí­venir. Así lo han comprend'du altos espí­ritus en la Península: Galdós eOIl sus Epí­sodios NaclOnales, dio el pl'imel' paso y dejó un monumento; Pío Bluoja ell .;:us Mcmorlas de un hombre de acción, llega a los lí mi res de lo apetecible en el género. y Valle Inclán batió el reeord en sus Episo­sodio$ de la Gue'rra Carlista realzando el interrs de la narracion con los adornos de una prosa inimitable. Cabe aquí hacel' mencion del repaso que el señor Roberto COrtá7.al' le hace al A lfé­rez Real en su estudio ya citado: uEn EL Alferez Real no se encuentra quizá nada que revele un e, píritu poético.)) Haste ahora no sabíamos nosotros que el uespÍ­ritu poético~( fue e condición sine qua nonr para la bondad de una novela. Segun es· te nuevo canon todas las novelas reali tas desde Chamflen ry hasta n ue~tros días-y eso que ya suman algunos centenare ,~ ­/ JO pasarían de ser sino pesimas novelas, puesto que en ninguna de eUas, se advier­te el menor asomo de «espíritu poético)) ; y cuantas joyas de buena ley qUA se pueden citar'; Ni torla8 las novela..; han de ser de la misma extracción de PabL() g Virginia, Marta, lnoeencia etc" ni tnclas han de pertenecel' a la detestable familia tie la ..; ; Ro­ugon Maquart. Esto se comprende. El estilo del A lférez Real en 10 gene­ral es conecto, abunda el provincialismo por_ que asi lo I'equiere la narración de u'ms y cos­tumbres lugareñas; el «color local» pare­ce tomado del natural; el diálogo. apal·te de ciertos latinajos que el autor traj o de los cabellús para encajarlos al pl'Íncipio de la novela, es de lo más exquisito que pueda exigirse en un cuadro de costumbres, Hay algunos rasgos de suave iropía: Vease Un ejemplo:«Terminada la cena, la criarla re­zó un padrenuestro porque aunque Jos o­tros se la habían comido, a ella le tocaba dar las gracias a Dios por ese beneficio . Eustaquio Palacios dejó ademas una le­yenda en verso: '(Esneda o amor de ma­d !'e N y unas Lecciones de Litel'atura. Se"fJ"·o EUas Orti~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DON QUIJOTE la Oficina Tele~ráfica ~e Pasto ft JfJ\.espués de n1últiples y I'eneti-das insinuaciones que desde tiem­pos antel'iores hasta hoy ha veni­do haciendo el J efe de la Oficiná de Telégrafos de esta capital, el señor Administrador General del ramo ha estilnado conveniente li­bl'arse un tanto del caso, ofrecien­do que destl nará la suma de cien pesos para atender a la com­pra de los muebles nece, 'arios pu­ra el servicio de dicba Oficina. Esta insignificante cantidad) si bien es cierto que ha sido indi­cada. por los sellores telegrafista,~ del lugar, también es verdad que al haberse presupuestado siquie­ra trescientos pesos con lo cual sí (dcanzal'ia, con holgura, el fi n que se persigue, el señal' Admi­nistrador General hubiera vacila­do )' negado la justa petición que (~on insistencia se le ha hecho ale_ gando con las frasecitas tl'iviales y chocantes -lnoda del día- de que el Gobierno se halla pobre )'con 1113 yores)' serios compromisos de preferente atención, ect., etc. Por otr'a parte, lus habitaciones donde hoy funciona la Oficina te­legl'áfica "de esta ciudad, dejan nl ucho que desear, y no es posibl e preocu parse por la conseeuci6n de locales mús decentes'y apropia­dos, por cuanto la ' Ulna destinada pal'a atender este an'enaarniento es la de quince pesos, y tan ridícula partida, tarnpoco autoriza al arren­dadol' para exigir del contratisb, el sumini~tro de cOlnodidades a pe­tecible ' para la citada Oficina, que debe ~er en el ramo, la pr'ilnera del Departamento, por su catego­ría y porque con frecuencia la vi· sitan infinidad de gente. naciona­les y extranjet·a.·. Sólo acm'cando­se al local de que hemos hecho mérito, puede apreciarse las nin­gunas comodidades que allí exis,­ten, como la estrechez que a sim­ple vista presenta el lugar donde se hacen funcionar' los aparatos; en la pieza que ocupan los seño­res Oficial de Recibo J Copista, se ven infelices ll1esas con simula­cros de carpetas-sucias y raÍ­das- estas últimas suministradas por el propio peculio de los em­pleados, ya que el Gobierno no tie. ne señalada pa rtida alguna para este gasto de inaplazable necesi­dad y que significa decencia. Hay mas todavia: el promedio mensual de rendimiento que arro. ja el telégrafo en Pasto es de mil pesos oro, sun1a suficiente para atendel" como se ha hecho hasta hoy, al pago de los peq ueiios sueL dos del personal (en otros lugares del Departamento gozan de lnejol' relIluneración) y el reducido ma­terial (a lTendalniento y aluln bra­do) quedando un saldo a favor del Gobieeno, entel'¿unente di~poni. ble, de quinientos ochenta pesos. El Pl'oducido que anotamos ao­teriormente y cU~'o dato no~ ha sido suministr<.t.do en la Teleg,'a­fía a insinuación nuestra, debe ~er conocido irás que bien por el señor Adnlinistr'ador General de Telégrafos para q ue hubiera atendido eon p:~ontitud el co­rrecto reclamo hecho y que pOI' n1ás tiempo no es posible callar, toda vez que no se le ha pedido la distracción de fondos de otra: ' Oficinas pertenecientes all'alTIO pa­ra satisfacer las necesidades apun­tudas; pero la incul'ia de este se­ñor Administrador -quien parece no ha leido las disti n tas actas de visita practicadas por' los seño­res Vi'Sitador' Fiscal y Prefecto de entonces doctores Julio Rómu­lo Delgado (q. d. D. g.) Y Jose María Mon~a)'o Ortiz, en que :e ha dejado constancia escrita de Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 6'7 DO~ QUIJOTE tales necesidade~- ~ólo puede o­cultarla quizá con la mejor or­ganización del ramo en otros lu­gares de la República que sean de sus ver'dadel'as simpatias, pues­to que las nurnerosísimas Ofici­nas de esta. clase que hay en nues· tr'o Departamento, adolecen de los mismos males que sufre la ue Pasto. A este res pecto advel,tirernos ligerarnente que nuestros Legis­ladores, para prevenir dificultades en casos impJ'evisto~ en los ramos administrativos, dan alnplias au­torizaciones al Gobierno para que dicte medidas eficaces a fin do so­lucionar cualesq uiel'a i nsufi~ien­cias que con el correr de los tielU­pos presenten las Leyes que ,e expidan; de Hhi que, el empleado a que nos helDos referido, siendo hOlnbre de buena y01untan. ha podido recabar del señol' I\1ini",tro de Gobierno una conveniente so­l ución a tan justas peticiones. ¿ Por qué, pues, el señor }.Ldmi­nj~ trador Gener'al quiere ohidar por con1 pleto a 1 T al'i rio, u no d e los Departamentos principales de Co­lOlubia? Ojalá que pOI' del'oro del Gobierno se allanen e .. 4as difi­(; ultade:-; curnpJiendo la oferta de que habJaIDos al pl'incipio, e~ de­(' ir, que no sea UD ofrecilniento con~u mLlJcho5, sino una verd.1del'.\ real idad, con la ellal rlJ ereCl\l'í" el tantas vece~ citado Admini:->trador de Telégl'i:1.fos, la gratitud impere· cedel'H de los habitantes de e t:\ hert110sa y florcl:Íente ciudad de Pasto. . f{AFAEL fOSSRO SECCION "'STORICA Hazas jnm~enas ~e Nariño (Continnaeión) Cabe aquí hacer la advertencia, de que, aunque no conozco otro lugi.11' en todo el Departamento y norte del Ecua­dor', que termifJ~ como Taminango, el laborioso etnólogo ecuatoriano se­ilor Jacinto Jijón y Caanlaño~ dalo a entender ~ porque en el Boletín de Ja Sociedad ~cuat()J'i(tna de ~studioR his­tóricos americanos, éscribe: "Para afirmar que !a final aago se encuentra en la toponImia de Imbabl1r~, nos ha­bramos creldo autorizados por 1(1 YO/, chiguango, ~uyo caracter ca Yel pa-colo­rado, IJOS pareda seg~lro, lanto por su final, euanto por le~ otro nom­bres netanente Barbacoas, de igual terminación, que jnntamente citarnos entonce~;" y que este mismo señor asevera, que Cayambe es la denomi­naCión dA un río, y ql1izas de la pobla­ción que estaba a sus orillas; lo que no impide, ¡t;j es exacta la equivalen­da que en Coaiqll~r doy a esa pala­brd, de oido de sangre, q'.le pUéda aplicarse a un volcán, si su cráter de.s­pide alguna lava ferruginosa, que dé apariencia de sangre a su corriente. y cabe además advertir que Fi Pr~d() y Zúñiga, llamó a los mayas de cari­bes, esto d,:pendió de que lo conquis- , tadores así apellidaban a los (noios bravos, cualquiera que fuese su raza, por la extremada tiereza de los cari­bes; que U·dos los (jmeri(~anistas ja­mús confunden ('on la gente maya. Si €. verdadero mi sentir, e~ta gen­te. por sus diferentes variedades; ha­bitó primero el Departamento; sin (f),ue .. e puedo barruntar dt firme, en qué tiempo hizo sus inmigrilcjones, ni si fueron varias o una ola; ma , si el lugar clt-! su procedencia, asiática aún esta en la balanza hi"t.Grica; sus yici­sitnde~ son bien conocidas, desde un siglo antes de Jesuc risto, por el Sur de ~1ejico y de GUrincipios del siguiente, Sabese también que, decalda su civilización en eguida, tuvo su renacimiento en 1 siglo XIII, de que bastardeó para siempre jamas. en los dos siglos pos­terio" es; y sabese finalmente que des­de el aiio 453 ha~ta el 689 de nuestra era, tuvo un perlodo de colonización, en el cual, quizá, aportaría a nuestro Départamen too Asegura Ainsworth Means, que tu­vo esta gente un gran erecimiento in­telectual, del coal una buena pnrte to­mó Ja forma de un notable desanollo de las ciencias matematiLas, IC que engendró el asombroso i ~tema calen­Jario de los :\Iayas, y el igualml-!ni~ insigne sistema jerogl ifico" ~'Silva­nu::; Griswold MOl'ley atribuye "el le­vantamiento de las primeras civiliza­ciones mejicCtnas y centroamerieana , al último milenio anterior el Iluestra era [elvilizaeiones arcaicas de los es­tados de Michoacán, Colima, Jalisco, Puebla, VerUCl'LlZ, Guatemala, .:¡1I1 Sal­vador y Honduras]" ., Fueron ella~, aiLtde, el pu n to ele par~ida Je u n ma­yor desarrollo de la elvilización en to­da A.merica, tanto en el Sur del r.ont.i­TIente Norte, como en el l\1eridiunal, en Colombia y el lado del Pac:íficu, más hacía el Sur;" por donde bien puede conjetllfar;:,e, qU0 en algún tiempo, el Sur de Colombia, tenia un alto grado de 0ivilización, de que Clan testimonio los Jtlonolitos dp- ~an Agustín. AllntI1le tengl) la ereencia de que los mayas habitaron el Departamento, no plJedo desconocer que en las Pro­vinei, lS de Pasto, La Cr114 y .T uanam­bú, hubo una tnbus que los inea i llamarún qu,illasinga~, que es dedr en quichua, narices de luna, por 1:1 figura de nletal, con que atravesaban sus na­rice .. El único historilldor de la Con­qui ta que las mienta, fue Cieza de Le6n, que con nClfrar que teníün hasta SAsenta mil hombres de armas tomar, no elá mas noticia que decir, eran su­das,! desvergonzadas y odio~as para LlS vecinos; de manera que poco sa­bemos de ellas, aLlnque St que habla­ban idioma distinto del de los Pastos; por lo cual, siguiendo mis opinione~, hay qlle tener que nu era el maya. ~Ias. de los nombres de lugares de es­t<: lS Provincias, puede rastrearse que los quillasingas, eran de la misma ra­za de los Sibundoyes, o de una aftn; y que su idioma era el cotche, que és-tos hablan en el día. En efecto, por e. te se explican varios ele esos nom­bres, como Tangua que significa Yiejo, Doña Juana, nomhre del volean, de que no hay memoria en las historía~, de que haya hecho alguna erupción antes de 1808, en que destruyó la~ Mesas, u enlada a sus faldas, con muerte de muchos de sus vecinos y que rOl' ello pudo ser tenido como volean apaga­do: parece que significa- sin soplo; de d(1fia que es sin, y juana, soplo, y Jangllana que es soplar. Ademas, qui­zas juanganoy que se traduce por lu­géH~ a~1l0SO, es Anganoy, con perdí da del prefijo ju, y buishfCO, o sea pájaro qtle cant.a al filo del alba, el nombre del pueblo, que durante la ColoniCt se decia Bu is 1CO. él! modo de Pirú en lu­gar de Perú. Pajajoy talvez es buajajoy, seeo, pero él} t.odo casu, su finul jJjoy el"!uivale d semóntera; de suerte que puede qLle Tamojoy, S\:'t1 contracción de ella, v de tmnó,. al, y fJue Malabajoy, sea matajajoy o cercado de semen tera porque mata es el imperativo, cierra. Ademas jaca,,,a e') sacar, y jana es ir en el mismo idioma, y ~on voce. que entran en la formación de otras que desi~nan lugares, como Janacatú y Jacanambuy; siendo curioso de nolar que, en una tribu del Darién, la pri­mera de eslas palabras, significa) fio que se abre paso. Por otro lado, ape­llidos de indígenas de estas Provincias parecen ser del idioma úotche, como lnchima que si~nifica mujer, Puchana, barro, Chasoy, debajo y Jatansoy, que­brada. Si t.iénese en lo anterior, sólido fnn­damento para sostener la identidad de lindge, entre los quillusingas y sibun­doyes; puede conjeturarse que esto s bárbaro~, quizás por el siglo VIlr o el X cuando decavó la civilizaCión de los mayas, arrojarón a estos de las tres Provincias citrldas,allende el G-uávtara, salvo talvez de Yacnanquer y Chapa­cual, que parecen nombres del maya; por manera qne aquel río, vino a divi­dir el Departamento en dos porciones, por el viso de la etnología: los qnilla-ingils o ~ibunc1oyes al Levante, y los mayas a ~11 Poniente; mas, si eS' hec..;ho cierto, lo qLle un e~('ri tor sostiene en el e.nunciado Boletín de la Academia eeudtOrlclOa, ele que en la toponimia de la porci6n interandina del Ecuador, hallans0 muchos nombres, pertene­cientes a la lengua de los sibundoyes, no puede menos de sostenerse que el Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. G9 DO:\ QUIJOTE área donde estos moraron, o tuvieron influenciCl. no se redujo al solo lugar donde actualmente llélbitan, tras de la 'cordillera Oriental; ni siquienJ (ji te­rr~ torio de esl~lS Provin('iCls. sino que se extendía por buena parte de e~a '. '-"la publica. Todos lo~ americanistas están de ae.utrdo en afirmar, que los quiJhua:, fueron la raza mas adblantada de la Améri(~a meridiomtl~ que tuvieron un .go bi(~rno teocratico y orgállizaeión ci­vil bien a~enlarla. eon ribetes cie so­~~ ia Itsmo agrario, t;ll yas huella3 aún e conservan en las Parcialidades in­iclgeni: ls modernas, tan semejantes a Jl -a~ eslava::;, llamadas mil' tn Husia, \r :aa.i'Ott!}e en Servia; y q 116 saliendo des­de lo:; contornos de Titica0a, donde, :St~Llll Hafine qlle, Mi:HlCO po~ 1100, ecl ilkó el (:uz(:o. ello~, gl'a ndes COI1- q \l istadores, 110 s:.ólo extendieron su ~eflOriu e imperiu. por Id poderosa na­(' Ión de los chincha=" i:I fines del siglo X IV, silJO también gril n pa rte, por el XV, ele Chile y Provincias Clrgenlinas; y conquistaron en "1477. el reino de Onitl), y luego bajo la dominacicn d~ tluayna C:ipac, que reinó, a lo que se juzga, de~de 148:l a "15'25, el terl'ltorío ue este Dep¡H'tamento, menos el Lito- 1'<11; de suerte que (~uand(\ por 15:~4, pUl' primerH vez, 10S e~pa¡jl)lts le atra­\ psaron, siendo sus (~(lhezas, luan de ,\Illpndia y Pedro Al)(i~c(). apenas p.s­taha asentClda la soberHll ia de los in eas por esto:; lllgi:u'e:;, ~1I0!3, (jmpero, 1'.On fin :le destrllíl' 10 resistencia de la ...· tribns vencidas. v t.ener la tiena pclcilka pi:1rH sn üomlnio, solían l:u1110 10:-; ro IJlcI nos, esta bl('C'.el' colon ius tn !o:-o I erri ~orio:-. ¡'nncrll i:·'¡ ados, y dt:l­port( lr gente .. de esté1:-: a otra;-; ti erras; (~on q\le se el ~'),l\!i:ln I():-:, f \ )(,();-; mús bl'inso:-, (le rebelión .\:-;j ~e explica el")­filO Ins Slbllllduve:-; lIuhil:~ I'flll de I'eeo­gel'se. :-,i sun ¡plilIHsillgas, tras lo~ lllont.e:-i orient, fué su es­t. ado que en la Provincia, moraban los mayas sindaguas o coaíqueres, lfiE,zdados con los quichuas; en la de Pasto, los quillasingas O cotclJes, dominados por estos mismos qL1i­chuas, y en la d€- Barbaco~s, los ma­yas sindaguas, hom bres fieros y suel­tos, sin género de sllgeción a poder .Iguno; que sólo por 15~4, ~e empren­dió su conquista, con varios lances y vicisitudes adversos, hasta terminarse con la fundación de Barbacoas, que parece fue e115 de ago~to de 16~7, por obra del capitan Pe,lro Martín Navarro, talvez nativo de Toledo . Con estiis razas indigenas, 56 mezclaron primeru, extremeños y andaluces. y luego vascos y castellanos; y aSI, con tan variado~ 1inc.\je~ se formó la gente nar'irlestl, eun buen golpe de negl'o", en In costa, que descienden de los importados de Angola y de Mandinga. Llegado a este punto, c()nvi~! np de­clarar mi opinión de que los chibchas, cotche~. quichuas, aimaras y lalve~ guaranís, no son sino diferentf's tribus de una misma raza, que puede llamar­~ e andiIJa, COLlIO quiere €I señor Cuer­vo M~lrquez, y cuyos idiomas, con el andar del tiempo ':! \1erramal'se pUl' distintos lugares, y recibir encontra­dos influjos, apartárnose de uno co­mun mat} iz de todos, hastd formar múltiples y variados dialectos. O·~u­rl'ióseme esto, porque vat'io~ nombres de Cun1inamarca y BOYHCá, tienen sibnificado, ya en el cotche. ya en qu l­chua y ya en el aimani. De veras, tame en cotche es puerta y Tame es un puebJo y puerto en la montaña pal''1 entrar a los llanos orientales de Boyad\. )' Chieuasa, lugar qe Cunctina­rl1arca, es voz también de ese idioll1C1. Ademas Catambuco y Mombu~o, pue­blos de esta Provincia, terminan como Arcabllco de BOy;1 y el n1ilngt'o. porque tal rué, :se realiz6~ y el oía que don Enri­que :-;e vio duefto de aquella dohIp. vistü , se consideró el sér U1ÚS di­",. x> Y-\:~~'D~ .. ::Gf.' XJ:':I~ ,@ m -Ka Ghoso de la tierra. J.A-li >fj.u·:b::i,.,:~ '¡)(::i·f.).·i/'A Llamó a. u hijo Alfredo nI des-l~ Llriy'llc e¡'a ('eliz. pacho, y deseando, en el colmo C¡\si,~do ~(}n Gcrtl'udis, y embe- de Sil felicidad, que los suyos Ile..:ida :-;u unión por tres het'¡DO- fueran lDU)" dichosos, detenninó ;<0 ... v{t.;tag'1s, uno de los euale~ doblar' su pensión; pero antes, y ARTES Y LETRAS Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DON QUIJOTE pura de~Cllbl'ir el cor':1zón de su hijo, Ic dirigí ') e .. tc c1js~l1rso: -Hijo, sí bien es ciel'to que e. tnd Ías, q u e e. tú." llarnado a ha­cer una fOI,tuna, es necesal'io q lle n)odel'e~ tus ga:-.to~; lo. neg()~ios no lllar.chan como yo qui.:ieea; y es lweclso hacer cconornias .. .. -Padre-ee, pondió Al fr'edo­yo ... . -~o sigas, vete-Ieinte,'rumpio furiosalnente, don Enrique. Salió Alfredo. y Sll padre, con la. cn bcza entre las lnano~, derrn­llln ba Hlgrin1as de fllego. Ru.bia leido el pelJsamíento de su hijo, que allá en los últimos .enos de su coneiencia decía en cuanto el acabó de hablur: -Mi p;\dre es bueno, pero es un ~:a "Ul'O; algún dLt podré di ~po­ner de su fOl'tuna, y cuando '1 rnuera goz¿J,l'é a rnis anchas. Don Enl ique se horrorizó, y con el cornzón hecho pedazo·s busco (\ Gertrlldis pélra encontI'ur consuelo. -Soy lnuy desgraciado-la di­jo ;-n uestro Alfredo, que yo creía un lnodelo de honradez, piensa ~n la lnucrte de su padre para disipar nuestra fortuna.; no e~ :-;jncel'() contiO'o, ni eOlllnigo j' cu'tndo en el anlor queda algo en el altna de uno de lo ...; ; que se aman, que no conoce el oteo, el aJuor n(\ es cornpleto. -Enrique-I'espondió su 111ujer,­te atonuentas pOI' fanta~mns; la vida de los ncgoeio., siendo lun)' buena, te ha lnatel'Ínlizado -con e. -ceso \' .. 1. -Dejullle", Gertl'udis; qultate do lui \'ista: lHe bOl'r()riz~\s-res· pondió don Enrique. :-.;aliendo apresu l'ad¡nnentc del cuarto de su eSIOS1. Había visto, u ahlla: Gel'trudis se la.lnentn ba de yeinte aüos ne ilnP'lsilJilldad'y de~llaber pasado ~u juventud con~ honrad z, pero sin emociones, y aún se arrepen· tia de no haberse casado con cier· to cnpitan de artiUel'Ía~ guapo y 111nln cctbeza, con quien hubiera sido menos rica, pero más feliz. Enrique, cn su despacho, mal­decía aquella doble vlsL.\ que ha­bia deseado. y reflexionaba amar­gamente. -Es posible-decía-que ese nIDor infinit.o )' 'ublirne, y e a absoluta confianz[l de un espí­ritu, en otro sea tan sólo una qui­nlera. Mi mujer' )' mi hijo, que lne han dado i ndudablef:; pruebas de afecto y de cariüo ¿han . ido sólo bueno:"i por debef'? Ape­sar de serlo, la bondad huma­na e' tHn pobre co~a, que aun ]0.: mej res no pueden ser sincer'os con aquel10s que más quieren, sin que les ofp-ndan y les hieran. ¿Qué es Ll hUlnanidad entonce!-', Dio~ etel'no? E. a [Jelota de carne que se llama corazón e~ una in­n1unda entraña, pod¡'ida en vida, o hay en sus latido. algo de di­vIno ..... Le intel'furnpió en sus }'eflexio­nos ~ll amigo y socio don Vicen­te, el corazón cariñoso que 111ere­cía su confianza ab.-·oluta-· y que duntnte treinta aüas venia siendo el depositar'jo de sus secreto . -Oye, 'Ticente: soy lTIUy des­gl" acindo; mis afecciones de toda la vida, Jos carll\o, el que he dedi­cado 111i existen~ia, no tení:ul pa­ra rni la ~inceridi\d que yo le:-- su­ponía; lne Yoy a retiral' de los ne­gocios, y tu sólú liq uidarás In i. ea­~ a)' seguirú~ los que hay penchen­tes; no puedo decirte y explicarte todo lo que sufro; lo q ne 111e suec-de es e~panto. o, . y al decÍr esto, don Eriq ue mi­raba a Vicente con furor yespan­to; y era que había leido en su pen~amicnto, y que el an1igo ínti­mo' decía para sus adentros: -Gracias a Dios que me quedo Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 73 DO~ QUIJOTE solo con la casa; pC)r' for·tuna, to­das las cuentas con'iente.~ de América e Inglaterra están ~ólo a mi noro bre; recobnl.fé mi perso­nalidad y dejaré dc estar' supedi­tado a e~te inlbécil, que hC:1ce veinte afios es la ptÍlnera persona en el negocio. Don Enrique cayó desplomado en su sillon, y Vicente salió pre­suroso y, al parecer, acongojado a avisar a la familia. Tres días estuvo el banqucl'o entre la vida y la muerte, atendi­do y cuidado" por Gertrlldis. Al­fredo y Vicente que no eran ma­los, aunque eran hUlnanidad )', por ende no eran pcrfectos. Al cuarto, sin haber apenas desplegado sus labios, Enrique, que había reflexionado mucho, determinó mOl~il·. Cuando un hombre tiene la. di­cha de leer el pensarniento njeno, ]0 lógico es morir. Firnle en su propósito, detel'­lninó ponerlo en práctjca, y sin ver a nadie pensó subí l' u su bi­bliotecc-', donde recoeda ba que te­nía un revólver' de Eibar con in­crustaciones de oro, regulo de su amigo Vicente. Al salir de su CUUltO ~ntt'aba en el su madl'e, lnarühando traba. josamente apoyada en el hOln­bJ'o de un~ erinda. -¿Estás mejor hijo rnio? .... -Madre, SO\' In 11 \' des~rHciado~ todo lo q ua cr~ía e~ lne'n ti l'(l; el trabajo sentimental de toda tni vida ha sido inútil; In ltumanidad es l1Ju,la. todo es fa.l~o., .. y al de~i (' f'sta fl'ase :l hl'l\s:\ ba ." be~aba a !'iU pobre ln~ldl'e, que llora I a CO n él. Leyó en ~ll pensHlniC'nto, y he aquf lo que vió: -¿POI' qué seré tan vieja que me quede tan poeo ticlnpo de sacl'i­H(: arnle por' mi hijo? J. V ALERO DE TOR~OS El Señor Cura ~e mentiriHlfas E~ f t bl " c! . • ' l iS, amos en una po aC101l e trel'l'a ca- ~ \Q ~hente, Los vel'aneanles eonlO las go- 1011ctri1l8S, han abandonado sus hog¡ues en busca de salud , Con alpgl'e algal'avía se pa­Reau hoy en la enjuta plazoleta . Es díl'l do­mingo y de rnercado La~ ca rnpesinas con su tapetedominguel'o en las rnallo ... ~' un niiio regordote a In espalda, van lleganrlo d po­blado y su;;; Vc1rones traell a vender el fru­to ile SUf' sementeras, De elltre el oleaje de camppsinns. ~aJ(>1I dos niño~. A juzgar por su indumentarIa, w'rtenecen a clase di. tinguida: Ro;-;arito, ru­bia como un rayo de ,c::ol, lleva en,su delantal encarnado, unas cual lt¡\S nar'AII/as que h"t compriido, ~/ J u¡.¡nlto, I'ojo como tomate, conduce un haz de CaI1HS de azUcal'. -Ro~arito , hoy celeb,'o misa solemne en o'~a, qUIeres venir cOllmlgo? La )Ji na hJZO un mohilJ de a~enti miel ' to y sonrcida contestó d,'e Jo diró el mama," ** * JU3nito era UI! ángel; así se lo hflbíall di-cho a doña ~larialla, los :-:upeliores del (0- l~~ I O, donde aC(;j babfl de cur ar, ~un IUI: l­miel /t" , el prime,' año d ~ humalddctdes. Y .J U ¡..lIlitn, era además lo que se UamR, u I a vocacion. Su madi e, pag;..¡da de las IIICli­naciones sacf'rdotl-lles del Diño, le haLí;.t fa­bricado, dt\ buena tela. UIJ terno de oflla­mentos que ellvidiul'í¡\l1 torlo los niño, ile ,.:u edad. En el mterior de la casita ('ampesiLJa y clebajo de un os naranjos, don Jo & ~laI'ÍCl, su pa(he, h(jbia erigido un al(<11' y a la hor:" ele esta vel'dader'¡'l histori¡:¡, Juall1tn, el ctlri­ta de met.tirijilla<;:, decía mbiA mayor Entre los devoto..; fhmrahCln: el mismo don José, que e mbJ'i;1g~do en piadosa tlm­biciólI, veía ~o\'I'e la cabez::I ele su hijo la silueta de una n,itl'a episcor,al, iloüa I\Jal'Ía que dividía su!'! rlliradas pntre la :'\ujt>fa y el altar, Ro~¡:¡rito, la invit:t(lu, que asistía de cerca el sacrificio. Maria. Francisco. ~th hermani tos menores y gran 1I U mt'1'O de gf'n ­te menuda, entre v('raneantes y c¡.¡rnpesino~. Depu('s del int¡'oito, entró la LU('recia t~on un ('esto de f"ll trIS. Sp@nll se ,';:Upll des ­pués, lo mandab~ el cOfnpadre Honifacio a "('galar a la comadre. pHra 105 cachifiros. Los Iliño!') ~e aJlJorasal'On, hubo rllovi­miento gene! al y se oyeron Ullas vnce.,ita ~uplicantes y se vieroll unas manecit¡.¡s pe­digüeñas, n'a .... un gesto de la seiiora, resti­yó lH q uietuc1. El señor curita, con el l'alJillo dd ojo, \'ie' las fl'utas, sintió~ tambic'n, teotHci6n (te pedir, pero acordando...:e de la santidad de sus funciones, se 1'eprimió. Al llegar al evan~elio, volvio al pueblo~' habló con elocuellcia sohre el respeto *tI templo. Todos e..:cu<;!llibau callados, menos ~\laría, que entre diente", decía: "este tonto se cree padre de veras" Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DON QUIJOTE 74 Llegado que hubo a la comunión, los Ili- 110" case··o:;; se acercaron HI ) altar. Aquí los apuros de Ju::mito: Ro:::arito había traldo tejito. de plátano maduro para consagrar, lo::) gato .. olores del banano de.;:rel·taban el apetito de ~u HeverenC'Ía ~que hag-o?-se t ~ljO- si les doy entero. me quedo 5in na­lto .... y se puso a dividir y subdividír los tejitos illvocando e;;;te principio teológico ",...i i"e pane o divide la hostnl consé)grada en muchas parteRo en celda una esta todo tlltero J e:-;ucnsto'" Enpezo a repartir. Con gran l'espato reci­bían los niñü5 su fracción, pero al llegar a Mal'la y sentir en su hmgua solo la cuarta parte de un tejito, se disgu~to y easi llora n­df', murmuró: " g ,ot6n. p1r comer mas, ha dividIdo la ~ fo('ma~" y luego (lll'igiendose a lo~ Cll'cun"tantes rugiÓ: no :,e las dejemos. y acto contí,lUo todus se abalanzaron sobre el altar y "e apo,lel'aron del sacrificio. Juallito furioso lallz;)ba excumuniones contl'a los profanadores de las cosas santas amenaz:-tba que l1egllrla la ,¡hsolllciun .\ los culpable~ ,ven especLll a ÑIat'Ía, la mas cul-pable ... ... . y como sus bravatas fueran fe~te-jadas con estrepitosas cl'\rcajHdas, concluyó m~ldiciendo ha ' t i\ la \:uarta geu81'aclón a los '8crílegns Ro¡;;arito que no había tomado parte en el , acrilegio. se acerc') al ai I'ado 01 adoro pHl'a decide al oido, que le traería de ca:-¡a otro platano má~ sabroso, paril él solo, COI! lo que termino la b¡'avata. Mas como todo delito pide expiación .J uanito se creyl) en el deber de lIaloar a pe lIitencia a 105 culpables. Acto conlínuo, ~e metió dontro de un tonel, que hacía de con­fesonar- lo, v t()do~ los niños, inocentes y culpable~. fueron pasa lldo uno a uno. Lo...; consejo,;; fllerOll durus y mas aitn JHS peni­tencias. Al lle~ar el turno ~ Rosarito, ~u l{,everenCla ¡~ajó la voz pal'a decil'le que vi­niera a misa toJos los (lías y no olvi dara loe;; s..tbroso.: pl:Hano~. :. "Mucha agua ha pa aoo h<'ljo los puentes" Los despojos de don .Jose VIaria y de do­¡ la Marlalla, esperan, en el cemeuterio pü­Idico, el sonido ele 1" trompeta. La casita de \'eraneo~ es la misma. i\lIl1que muy envpje­cida por el tiempo, En el antiguo huel'tecilo y debajo de los naranjos que conocemo.:.:, jueg \ u tJ niño, en Sil sp-mbJante atlético se reflej" un e.:piriul de acero . COII aire tn~L'('ial toca su tamboril, (último regalo Ile Sil ::\buelita), en tanto que una 1.,­gi6n de solrla rlo,5 de plomo, mal'0mo, Habra rodado al fundo del abismo. No hubiera resurgido De su lecho mortal la hnmanil gente; Pero ... naciste y cual .1 Lldil, V81lciclo Fue por tu rayo elleviatan rugiente: El hombr'e a Dio" su glol'ia di!) cu mplida, ~ios a los hombres, esperanza y vida. Nací tel Virgen sallta~ y en tu lirlo el A'lIol' paró ;;;u vuelo, El Yerba se encaJ'nó, y ante tu plurlta, Aoorando a ::;u D10S, postl'ose el cielo: Que SI por Dios en cuallto Dios naciste, En cuanto hombre a tu Díos ~a vida diste. Naci~te, gl',tl1 Seoo.'a, , y el dragón infernal rodó al abí,'mo, lIuyó la noche, de puntó la aurora y entre ruinas hundiose el paganismo; Las cadenas qua al mundo apl'i,,;ionaron, Holladas por tu pie, se queb:'antut.'on. Por eso, l\lad re mía, Se postl'a all te tu altar naturaleza, Cantan las aves ;tI naeer el dia, Cantan los hombres tu si 11 pat grandeza: ~ladre, te dIjo el DIOs om IlipotE'nte, Madre t~ Ilamaráll de gente en gente. Por eso desde lIiño Mi Madre te llamé con Üerno canto, Cuando aprendió mi labio con ~al'iiio A balbucir tu l1()mure pUfO y santo, , uHndo alzaban de mi ClIma en los jUl'dln.·s Cundidos lirios, rosas y ja~rr\lines , Por e"o en e~te día Madre te aclalrJan esta ,' tiel'IlClsflol'e:-; Yellgalallal1 u altar con alegría Exalando sunvisimo..; olores: Llévala::;, l\l;¡dre, al CIelo ll'¡-¡splantadas. Antes que qnerlen mustias, de..;hnjada:". ~h I'a 5\U faz llorosa y 1.::11 el dolor el alma "umergida, Su voz entrecol'tada y lembloro~(), Entre su::.piro ' dio su despedlda; ¿,Y a -'í dejas tu prole y Madre amudA, En h orfat)dad gimiendo y desojada? 1\.\'e que vas (1 e paso En raudo vuelo al declinAr el díA, lJime si el sol cuando ~e hnndio en ocaso En nube~ .:le 01'1) arl ebató n María, Que en negra oscuridad dejl) e"te mundo, En la orfe:llldad y e~ el dolor pl'ofuu.:lo, L::.s flores perfu mnd¡.ls Que ayf\I' las aras de tn altar ornaron Hov de Sil Reina fuer'()1\ despojadas y heri rlas pClf el ~c>l se rnarehital 011, y ell'uiseñol' gimiendo en Jo ·' pinares, Entona soli tario sus cantares. A.lio.;;, oh Madre mía. Vuestro ddiz dohlad, galanas florfl , Tus ere 'pones extiende, norhe umhría, V tú, Señol'a, en ampliu':; respll-'lndor·e.; ApáJtate también, pero al ltes hiera Tu aOlllr mi corazón aUllque yo lllllera ... ' T. A. P. (Poesía declamada por 5U 311tor e ll \;, cap ¡lla del Seminario el último día de nlf! yo de 1894) Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DO~ QUIJOTE 76 P~ra el Re\'erendo Padre Alejandro Ortiz Soy un trovero errante que vengo de muy Jejas con el pe~ado fardo de lni desol¡l~ion; ~a1f en bu~ca de cum bl'e si o'uiendo lo~ reflejos de una estrella lejana: lni soñada ilusión! ~1i viaje ~s u na historia de las" Mil Y una 1 Toches:" he recol't'tdo el Inundo sin nada conseauir )' enfermo de pe~ares hoy sufro 105 l'eproc11es de todo. lo' amigos que nle vieron partir. Traigo el ~otul'no roto, b alforja e.sta vacia, la lnen te Sl n ens ueños, .Y con 111elancol Í(\ la voluntad cobarde que no pudo tl·iunfar .. . POI' eso ya si n fuerza en la desilusión, de. 'de el paraje frío de mi resIgnación la tarde de mi vida lne pongo a contemplar. JUDICIALES VISTA FISCAL "MINISTERIO PUBLICO "eüores Magistrados: El 18 de febrero de 1922 el sefior Juez 1° Superior de este Distrito so­breseyó en favor de Romelío y Segun­do Luna por el delito de estafa que a Su cuent.a carga Flore::;nlÍlo Realpe, fojas 86 a 90, y ese anto de acuerdo con este Ministerio lo confirmó el Tri­bu nal en lnarzo de aq Hel aíio, fojas 01 a 93, pero Realpe tornó a denunciar a Luna por el o1ismo delito, ante el se· l-lUr Juez 1° del Circuito de Iptales. f ste asunto fu~ historiado ya por este lVIinisterio el 28 de febrero de H)2~ v como con la lectura atenta de la dilIgencias que corren de fojas 95 a 143 es lo cierto que la faz del asun­to no hu cambiado ni siquiera ha cam­biado, la prueba que diera margen al sobreseimiento del 18 de febrero de 1922, ya ~onfirmado, si donde existe la misma razón cabe la misma dispo­sición, faltando como falta en este asunto el delito nlismo (véase 10 que al respecto se dijo de fojas 96 a 93) el nuev() sobreseimientL> de 30 cl~ abril último del señor Juez 1° Superior de este Distrit.o, es legal y debe con­firmarse. Josa María Moneayo Candia SENTENCIA Tribunal Superior del Distrito- -Pasto, mayo t'eintiuno de mil novecientos veintitres. VISTOS: Es el caso que ha venido en consulta a este Despacho el sobre­seimiento dado por 61 seíior Juez 2° Superior de este Distrito en el sumario seguido contra el señor Romelio Lnna y sn hermano Segundo. por un su­puesto delito de estafa. La estafa que se le imputa al señor Luna en térmi­nos generales consiste en que Luna ha perjudicado al acusador Floresmi­lo Rea I pe en la suma de mil pesos oro legal, dinero que Luna compro­métióse a en tregar a Real pe, pero que no consta esa obligación en escritura Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 77 DO:\' QUIJOTE pública pues que resulta todo 10 con­trario porque en escritura le confie~a y consta que Luna entregó todo el di­nero al s~ñor Betanconrt por compra de la hacienda San Francisco que éste vendió al sindicado. ~a el mismo señor FJoresrnilo Real- . pe denunció al sellor homelio LUlla por estafa ante el sei10r Alcalde Muni­cipal de Ricaurte, por ese denuncio Sí:: investigó debidamente el hecho v como resultó, que las pruebas allega­das eran insuficientes: t¡HÜO el Juez Supf'rior en vista elel concepto del Mi­nisterio. como el Tribllnal Superior se vieron en la oece ... idud de sobreseer I en ese asunlo. El señor Realpe con demasiada malicia v necedad oenun­ció otra vez d Luna ·por el mismo de­Jito de estc\fCl ante el Juez 10 del Cil'­(' uit0 de Ipi::tles. En d perfecciona­miento dt'1 ~umario se apeló a las ll1is­ma~ pruebas del sumario anterior juz­géJdo ya, y por lo mi~mo p¡'ll'ece que es LOsuficiente entrar u analiz~rlas una a una, pues en \0 .. extensos autos del J llez Supetior y del Tribunal, i:.i lltO~ que solucionétron ya el asnnto debati­do se encuentra demostrado v anali­zado perfectamente. Como e! delito es el mismo y tambien las pruebas, pa­rece lógiGO que el' Juez Superior ad LlZ­~ a las razones de antes y eonGluva el ;-Isnnto con un nuevo sobreseimientu . . Es verdad por otri.l pdrte que el auto de ::;obre~eimiento profbrido en juicio clflterior no produee pjeculoria en Gua n to a I él cosa juzgada pi"n' el tielu· po y por pi modu como e~tá cl)ncebi­do el artículo 163~: d\-I C6digo Judicial pero es lo cierto que muy f¡1lto de 1')­gica se anclaría h()~' si -.; ,-: trdlal a de "pl'obur la::; injustas pl'd Ln::;ioI1e::i ud i.tGusau,)1' Jt~ecllC\d,-lS antes y Pjcu. a pr )eios módicos. ~ ~ Servicio dllll'no~' nocturno. ~ ~ ~ ~ ~. ~I;' ~~~~~mTh~~i!!ffi!!¡j~~~~~~.~~~~~~~~~~~ ~ ~ ~~ ~ ~ , Sefiores Suscriptores: ~ ~ Cuando ustedes ca ro bien de re~i dent:ia. l'ogámosles informar ;: a la Gel'en{'ia ele In Revista el nuevo Iugar- de permanencia, ~(,. \J ~ ~ 1 ara tenor el placel' de envial'les con puntualidad, la citada ~~ ~~ }{ vista. , ~ Carrera N° ~~a' _Cuadra 4a .-Cilsa del señOl' Luis F. Perez. d ~ ~ ~ ~.,~ ~ ~~~~~~~ ~ .~r:; ~.li~~~~~~~~~~~¡¡¡!!lliO'~~ ... . ~ ¡il~ ~ ~ ~ EN LA F ARMACXA y DROGUERIA ~ ~ ~ -~ ~~ ~ INTERNACIONAL ~ ~ ~ ~ del DI'. 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Don Quijote: revista quincenal - N. 4

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Don Quijote: revista quincenal - N. 8

Por: | Fecha: 20/08/1923

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 152 DO:.'{ (lll,IU 'J.t; bres, una conciliación de nociones contl'¡) rias, hücee tabla raza de to­do lo que se ha adqllil'ido'y acep­tado desde el punto de "ista de nue~tro modo de apreciar el 111Un­do exterior." Los estl'echos lÍlni tes de u na no­ta no nos pel'lniten entr':u' al fondo de esta ardua cue~tión, quizá otr'o ella intentemo, un ensaYo ,'obl'e la, famo~a teoría. ., La calTetel'i\ de 1 ü, to a Con~ncá. pasando por Yncunnquer y qlleCt~ definitiva enlaznl'ú las rh:blacione. de .. ndont\ y Florida para \'01 er ni punto de pcntida; e, '(1 rniSlnL\ ('a­¡' 1'o! ,'a que con n1ani{jo~ta igno/'an (~ia e inju..;;tieia rlle bautizada de "\ia láctea el los vieios" pOI' 01 'dip 'ldo Delgado, dí~ripul0 lni.d pI' echado de la eseucIa pnrla- 1 I aria de Laurea no GÓIJleZ, lla 1I ere [o al lindero del Distrito de • ';1 n' 011,1 ;¡ ali f " ha j 11edado 111er· ('ed a la 'alta de apoyo do II (\ A l­e: Id qll"l =--egún es fao1a, ,'e pinti.\ ,'( n o,), 't I'uccioni. 'tü, y deei Inos r /tI ~npo."o porque ."¡ 1 ir.n (~S < ....... _~ :Id q , 'H~ la constrl1eeión de di-clJ'\ bl\t te cOl'l'esponde al Depa.I'~ taln nt , 'púlque así se 10 irnpone do~ O,'dc.nnniá~." t;Hllbién c. eiel'to que el Consejo r 1 un iei pn 1 de San­do!! á, (~on patriotislll0 qu lo hon- 1':1, HCOl'dú a Yl.l('~nl' a la obra con el tnibajo \-eCil;aJ, en el telTltol'io' de .. u i II ¡'isdi ción _- T ot() :.\d ,Inás 11 na "ai,tida PH[~(\ llCll'alnicnta, y f','­fll()~ i\' (b, d ~tinc') ,d Dil'oütO¡' 1Ill ... Ili c'ipnl de O. P. pal'n díl'igil ' la Ohl'éL El Al~álcle,. in elnhal'go, no da lllucstl'as de po H't' en ejC'cl1- ción tan lucido ACllC ,do. Est.a importallt.~sllna \,j·t que uo. kotl'os lIalnaretno~' «de pro~Te~O }) porqne va a Ullíl' einco Distl'itos:- a racilitar el iutcl'ctun t>io eon una de las I'ng-ioneg de luás intensa p{'od llf:C i r), .f:;rkoIa, 11 l' ( ('u pa eon justfsilll.t razón a un núcleo el población vigoJ'o~a y tJ'abajudol'<.l que ve ('r! ella H]gO asi COIIIO llna reden«'ión eeonón1iGH J preocupa gl'aUdelll nte talllbicn nI Gobierno Depal·talnental según tenen10~ no­ticin. E, taIno. Se()'Ul'()S de que el HC · tual e, tad de ~u 1 CU .... iÓll en q 11 e:-.tú la ca!'l' teta ,'o l'ell1cdiar Ú \11 b reyo, para q u e l?ien pro n to esü Dl1 va tll'tel'ia d vida sUm'tdH a la,' que ya existen y a las que ~e lle­yan a c'1bo, pl'epnl'en al Depal'ta­InCllto par'a belJeficial'~e innlediu­lamente ~on la rnagna obra de su f ITocalTil. Ltl 11' nsa rle la c·:tpital del De· 1 tU'ÜUllento da cuenta de las dolo­rosas lnedidus adoptarlas p()r' L Gobet'naci6n a conjul'fll' la es­pantosa eT'isis fiscal que de tiOlllpO atl'á venía plnnt.eándosc pOI' call­~ as IHUy cOlnpl0jn. y q e Jl g' :. su cnllninación eon los efectos de I 1 j' ~ecl\. o 1 údíH h b l' una c;;olución luás aceptable pOl'gue el dilelua se pl'esentaba pa\r Ol'O~O: ( tl,l'o .. :tulubri-\I'Se Ha vivir" COlllO po­br es» o Inor'i l' pOI' con.'ollci6n, Un rnsgo de alta ,'ignificaeión salta a la viStLl en la elabol'acióll elel plan ele eeonolnÍa,': la pah'Íó­ticu l'Cnllt cia, el 1 ~eIi()t' Seel'ütario do IIncicllda, don Sofonías Rin~­cos, doc lllllon to el el 1n:, s el e\'ud{ ei vislno ,-do q ll , hay po 'o ejelu­plo. en c:-'to, tienlpo~,-eon que se dió pl'inei pio a las «dolol'o~as n1 di­da .») La Ill~tl'l1 'eión P111Jlica, el l'nlllO 11;\~ illlportante ele la adnlinistl'a­ción ll~ ,'llf'rido con la supresión de E 'Cllela~, un nIdo golpe sólo , .:\(·l1~able \' nO"osario en ,,¡ I'tud (le. la \'l'isis. L ' .. toca a los munici­pios, ~'a quo el Departnll ento no ]0 plwde, SO~t<\llO" ~n lo po~j 1 In tina () In:\.' (1 /a:-- ESCd las ,'upl'Í- • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DON QUIJvTE 153 lnidas, arbitrando reClll'sOS con la cl'caGión de un peq ueüo i nqHIPst.O qur. los padl'0s de fanlilia pagLll'jan eOIl gusto y oando de 111Hno a otr'as ob¡'as de 111enor irnpor·tanGiu. Sandoná, ago~to de 1823, Sergio Elias O,- ti~ ARTiCULOS GENERALES .06 la Ista~lstica Escolar J.\1cdianto el acuerdo que \eni­inos studiundo se introducen :11- gnnas luodifiGuciones al 3l'tí 'ulo (j7 oel RcgluI11ento de las c.'euc­hts p,'irnarias, a este tenor: , El nrtíeulo 67 debe q uedaT en la fOl'lua siguicPo1..e: en un libr'o dial'io se anot:\rá o todos 10:-:; pun­tos que sir'van de guía pura. la edu­cación de lo. niños; Ro todos lo.: acon tecirnientos e."traol'dinarios lue vayan ocurriendo, (:01110 visi­ta. , ctc.; 30 toda ácción loable de los nltJlunos, como rasgos de va­lor', ele hidalguía, de l'eligio. idad, etc. "Agréguese para después de~ G7 11 n fI rtieulo nuevo así: "Artíeulo 68.-En uno orados legc\jndores, el maesti'o colee~io­nnt'á día a día lus preparaciones de cla~es de pl'orcsore~ )' Jllaestro~, q ne deberá entl'ega l'se ti 1 sllpel'iol' ,'espectivo en hojas . ueltas de igual tamaño. Estas preparacio­HCS SCl'un visadas por el dicho su­perior, quien hará las observacio­nes qne crea convenientes, y 1'or­lnaeú un libro que, conveniente­Ulcnte encuader'na,do, pasará a la biblioteca de la. escucla COlll0 li­bro de consulta. ;, Parágrafo.--En las es~uelas de un solo lnaestro tales prepara­ciones S3 SOlneterrin '\ la revisión y aprobación del 1 nspecto!'," Por decontHdo estas moJifica­ciones traen la no despreciable ventaja de deja!', ya en los archi­vos escolnl'es J a en los cundros estadio tICOS, e1 tl'ab;;jo de maes­tros y alulnnos pedclgogicamente ejecutado y escrupulo,'arnente lle­vudo; unos )' otros serán puestos en tela de estud io; alli los supe­riores vel'án inoecisos los prirne­ros pasos del principiante, y lue­go a n1erced de la elnulnci6n pre­ventiva, Hcrecentarse el acervo poteneinl de esfl1erzo pUf a hacer de la edur,ación el ele1uento civi­lizadol' por oxeelenciR. Estas ro is­n1ns fuente,' ciaran las normas }Jara i ntensifh~a[~ la enseñanza v aflui­,' án, C01110 saIlgI~e de un"' misrno ol'gl1nislnO, n su eentro, las Escne­! ns N Dl'male~, crisol donde 'han de eal'gul'se do nU8VOS génne.nes vi­tale. ,parH rerno~Hdus salir a dal' vida al ol'ganismo. Vienen como proposición apro­bada los pr'oyectos de én~ pal'. las escuela. prilnaei(v~, fil'm~ do 01 uno por Pastol" ~. el o 1'0 p r E. G. J,; arnbas Obl'U: eon1p]etng cuanto pueden serlo al )1'0. enLu e q no se <.;onsu1tan aptitt des de ma­est\' os y alumnos para orientacio­nes futu I'H."'. So bre todo el primer ployec-to pide la pri macia v 1 br( pl'ilnera en ~Ll género; es algo que rec]an1a, pues desafia nuestra abu­lia intelectual, una pl~onta aplica­ción ptH'u' no ql1ednrnos rezagados a ]ü. vera de la Hi toria. Revela en su autor una larga y luedituda practica ped8gógica y un eonocimiento minueioso de cuanto nos hace falta en Col()mbia para llevar a cilua la educacón de nues­tro pueblo. He aquí en e~quema1 pal'a no alargar demasiado est(' punto, los pl'inci pi os en q ne se basa el pésum: 10 De la E. cueh, ~u objetf), su radio de acción; 20 De la ed llcnción, su objeto ha d Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 154 DON QUIJOTE sel' ilulninar las conciencins \' no ineendiurlas, lu educ<.l~ióu rel~ g io­su, q lle e11calnino el altna eo 1 ecti va hacia la aspiración i nc01n1:\ b le :~i­no es con Dios. Después de e~tudiur el inedio donde va a realizar,"o ineducación, el t\ u toe estu d ia el pÓn~lln) en si nl1smo y encuentra qu lla de ~OI' J'aelonnl, práctico )" concénteico, en cuy:) expl iüación parece agota!' Ja '11natoriil, ilustdtndola f~on citns de pe~o, lo que cOlltt'il.Hl.) e n darlo ~olídez y hace adivinar el criterio recto, s"a no y di,'cipliuado quo 10 guía. y aquí cabe recordar una obra (1clInirable de ec1ucaeión pl'údica iniciada en 1844 por el doctor Mariao.() O:--pina, educador j' osta­dista C01110 pocos tu yo C0101n b ¡a. Erü un plan de estudios dedi­cado u encanlil1al> uILlju\'entud ('.0 IOlnbinna haeja 01 tl'abnjo, C01no fuente pUJ'ificndorü de tnlltOs 11W­les COll10 aquojnbün n la P~dl'in eu a rluollos enligi n 0:-:05 tie111 pos en quo al voh'cf' la lninl.da en den'e­do!) no ~o oncontraba sitio 011nili- ~--~ tCO¡';¡' p:t pte lJl'O­senta el pCnSllll1 ildaptadu n h1.s YU­l'in:-- soeC'iones do la E, ell ,1:1, 11111)' distinto dol r¡ne aetuH tnlente rige, poro no autttétieo; es este l'enJo;-.;a­Jo ." ulnpliflc:\do en lo Inas ill}pl'O~­eindibl01nente noc:o~al'io. IIilcc de él cuatro subcliyisiones: p~lJ 'a b,' os 'ueln.s l'urales; pat';l I L" PI,juw­I'ias con dos o nltlS Pl'ol'c¡;;,ol'es Sll­bordinados a 1111 Directol' respon­sable; para hI,s lnisn1n~ con un solo nlaustl'o.)' p~\l'a h:' e~cuelus nOG­tUI'l1US. En la ClltU'Üt p~ll·te trél Ül. d e la di <.; tri l'ución r! el tieln po, sus \7011- L¡j ~ , di ,tt'ibu l'¡(')ll pcdngógica de l,l, (' l't ros sinópticos parn las di- '(\, ', ';IS cLttrgol'Íns de escuelas. '1~ l g' l pondet>¿w la bondad ele ta d; 't '1 1)l1 r i /m en que :-;0 baIlan l>(C '1': , ( ~ . "i t ~J chs l:ls pl'o~C'I'ipcio­l) P , rle la hjgiene, de hl. psieología (t) )¡,; u ' o 1 1 o.:t , 1' C'.li los F. Restrepo. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DO~ QUIJOTE 155 et '.; bien qUlJ ello no so podl'Ía efectual' ~illO (\ litu \1' de indicn~ión, plW' quo Ll di"(;l,'idnd de clilna:--i, de cO:';!lllnbrp. , ." .<'¡ra:;:' eiI> 'unstnll· cias locale: illlpid II tal llllifol'lUi­dad; y dictal' nOl'll!i.t,,", igualo:) con 1'O,'[ oeto al til·.t:npo es tan ilnposi- . L]o eOJllO qllel'el' desvinr un do con la n1ano. De la doetl'ina n.·plle~ta el .ultor deduce dos eondl1:iones para co­ITal' el pro: octl); en la prilnel'(J, di­<, o cual lw ~ldo el objetivo del pro­yocto )' en la :--iüglln\la solicita del ... lini~tt,o do Iustt'tleción Pública la dl'\I'()g'aeiúll cid pt'n:,;ulD vigOl - to, Dcel' ·to 491 de 1 DO 1. al'tícu lo (j~ , pal'a ildoptUl' 01 preSet1tildo con las laod i e 'a<,;ionos que j llZgllC con­" Ol} i elites. N aelie 1nejo1' lli.unado a j n ('01>- 111;\f ~obl'o estp t ""b:\jo COlno 01 se­ÚOI' S< ntidgo R )~illo. "''1,[1 t ,do.' tf¡.d)(\jo~-dl('e-se ob eJ'\', UU'l a 'b'a J Jl10dit:-lCLt JaboJ' q ue o~ PI eei~o apro\'L(~ba 1' ••• pa­ra JllPgol~on\"ol,til'los en le} s que 110ceSi.ll'i;\1l1Onto han do ulln1plil'­,' e ... y ,(.\~i :nbl'ClltOS eOlTo~pon­dOl' al buen concepto en que so nus tieno ontl'o la:.; uaeiones dol Cuntinente ~ul'alnCl'ie<.H)O.'" Y üquí no.; da una "( z Je alerta pa¡-a ['0- (:OI'!al'llOS de qlLO no (lebc!l)os vÍ"iI' p:,g:\clo.· ele nllo~tl'() buen nOlnbre pOI'q uo" no dl'boll~oS pel'det' ele vir-;. ta q \lO e .. to~; paL0s (,'UHI.1l1el'ien· 110:-..) nos obson'an y ,'iguen nues­tro.' pa.'os en lnatol'ia de ostndí .. ti­eu y adelanto:--i otllleat iYos, hasta el pllntr) de 1\110 pi u~;(·b\'t, e:,tadis­ta Al'tUl'O GnL't 10.' .'eil·lió de~dc 11lO~O el prilnol' pUesto 011 :\:--\untos de Cdlll!Üción onlt'O todo . .; lu:, p(lÍ­se:;.; de la A lllPI,jt:<. E Pilllola." y aCj ui d~llllO,' f 11 :., ,t.·l· \lln 1 t.1'¡}z:\(la~ Jinen~ Oll [1tClH~;Ó 1 (;t, que a ello nos lnovi6 e1 ~ nLü (d 1110- jOI'<.tlnicnto ~ocinl d \~¡\ti \'0, Lo dntnll~ <'s Obl'H dl~l hdontn ol'o'uni­ZUdOl' dol SOl-lO!' . 'i ti, 1 q~' to l pl'uoba en estos ti0111pOS tan prc. ('; l'io:--i ljtlO nl<-al1ZanlOS de 10:-\ eua­] e,', H buen :;.;egtH'O, saldrh bien li­~) J'(\d(), P'1l'S que a su lado buten el l'l~nJl'd dol i !lte lodo bom bl'cs de :--ll talbi 'omo Di I'e 'toros. La bs­t" dÍ:-;tica, pI10~, ~aldl'á de SLl~ llla­no:;.; con 1110jOI'OS elcrnentos de a p I'ol'¡ación. Lai~ S. Fajal>do El Len~uale Y su Cuiti~o, Tesis pedagogica de la se1:orita Rosaura. Elisa Bravo. Dil'S en Sil inOnita rnir-;el'icordin do· t/) ulltombre del (lelO de la pnlabra,\)a- 1'a qlle lmuiera di~tingui\'se de la~ de­m¡'¡ s criaturas y para demostrar de I1na rna nera l'l'odigiosa lu su perivridad so­bre lod,\s él las. rol' medio I Ip ngl1aje s el mOI'(II: t>S ver­dad que mlH~\Jas \'e(":! el hombr8 ha­ce mol uso de las fH('nlt cu!ps de que Dios le ha dotado. pero t.nnbit'''n por mediu del lengurlje se nos en:-:.eiiél las principales verdades de la Heligión; Pl)l' él Se nus impone l<1s obligadones que tent nlOs para con los '- uperiol'e', sem jan [t", i nteriures y p(1 r¡J ('on no­sotros ml~mo~. DB los flnes ql1P debe 1I.->na1' el len­gua je se dAduce s 1 n8ceShla I y su u li­lidad . El e tndio tif .. d lengllaje es útil por Sí mismo; no ' (' puede decir que es hombre verdaderarnente qnien no puede expre~ar sus pensa m ipn tos con corrección y Cllll ¡dad. No es propiH­mente ciudadap.o quien no conoce y hablu lo lengua nacional ~in ellenguélje el homhr e podría in­venLlr, mas no podria sacar utilidad ningund de sus in ' oto::, por muy im­portCl n tes quP fl1er~. n. Tocios los des­cu~ rimiento,- eienuficos o por lo me­nos gran parte de ellos, e tarían igno­rad s. Si no existiera el lenguaje, '- e­fla ca i impt )sible o por lo menos mn y dificil l' edUCación del hombre tanto física, con10 in telect.nal y moral. Santo Tomás dice: "El oido es el entido más útil r-ara la en eilanza, por que la ma~'or part.e rle n ues tros cono­cimientos, nos "ienen de la sociedad y son muy pocos los que obt~nemos por nuestra propia investigación." p~- 1'0 debemos ailadir que Ja palalJra es su complemfnto, sin la cual quedaría todo conocimiento almarenar1u. El niño po~ee el lenguaje patrio por su misma naturaleza, pero no es sufi­cient. e sólo e::,to sino que es o8cesario que se perfeccione. La perfecci()11 comienza en .} hogDr por medi,') ele lns cOD\'ersaciones de aquellas pen~(lna::, con quienes ,-i\'e~ pero e.::pecialmente pnra eso está la escnelct, donde se realiza este nl1 con los repetidos ejerricios de lectura, escritura, recitación, etc. No es verjad qlll~ el estudio del len­auaje es exclllsivo de lBS clases supe­riores, porque, si así fuera, su estudio :eria difícil; por esto rni~mo~ por. me .. dio de nociones generales, f:C debe pre parar al niño para su e tudio for­mal. "Hay que a 'enJer la gramatica por Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DOX QUIJOTE 157 la lengua y nc) la lengna pur la gramá­tiC¡\" decía Herder. ~I fllerH de agucH'· dar a aprender la gratnátic(\ para ha­hlar, no Ileg¡!ria el dlil ctp poder ha­blar l'on perfeccic)n; pero si se apl'~ll­de a htlblar con corre('ción desde lut.ier­na edad, el estudio de la gramática en'ira pi:\ra pertbccionarnos en la ex­pl'e~ ión. I~\} e! estudio del lenguaje, huy que tener en cuenla que no ~olo se debe estlldial' te()ri0amenle, ::;íno ql1t! tam­bicll su estudio debe ser aplicado a la práctica. "Pocas reglas y m llchos eje~'­cicios," rliee el P. Girard. Como y¿~ hp-mos visto I hay una rela­ción mnv e' trecha entre el lenguaje habl(lC10 y p,l esc:nto, que es de mucha importancia y de grallde ayuda para cnando al nilio le toqne redactar si desde los primeros años, tanto en las preguntas (~omo en las lecciones, se ha procurado que ::;e exprese correcta­mente. "Las ideas, dice M. Grcard, no acu­den por sí solas a la intel;genria del niño y hay que ('n~€iiarle el encontrar­las. Menos aún t rl nan solas el orden y la forma que deben revestir, hCty pues que enseñarle a componer." Ya que hemos vi:3l0 la importan,io, utilidel1- 'able conformArse con el Decreto de la Sa­grada Congregación de nitos, ap,obatlo por t;, b 'lno octavo en el año de mi 1 seiscie IltOS treillta, y confil'lnado pOI' Alexandro séptimo H veintisÍpte de septiembre de Illil sei cien­to.;; CHIcuelda y nueve. En este Decreto se previene que se haQ:a la elección del ¡-¡nto Patrón pOI' Jos votos de todas las cI)l'pol'a: cinnes del lugar, s:i11 que b..lRW Id voz sola del Personel'o o Representante. y que estall­do confol'rne la mayor p'\l'te, 10 autorice el cOllselltimiento del Ol)ispo) bHjO de la pena de q ne todo sera ¡nito si "e pr~termitiese :llguna de esta3 formalidades. En la solici­tud que se ha dirigido de Pasto sólo aparece Hila carta misiva del Vlcario, sin firma del resto dp. clero, y dos oficios del Personero t->in documellto que acredite que lo es y en ningulJo de estos papeles se rnanifiesta el deseo de reCOl1(ICN a Maria Bantlsima de las :\lercedeí' por Patrona a ciudad; y co­mO faltando este requisito acrediÍt:ldo con \O testHnollio juric1ico de la Acta del Ca­hacIo que debía haber,;;e celeb!'ado con asis­tt~ llcia del clero .Y veclOdario par,1 tan pindo­so fin, no ha habido eleccion de Patron:l, y por consigniente tampoco se puede aSÍg- 11m' por festivo el día que se pretende, pOI' \¡) que parece conveniente que el Ilustre Ayuntamiento de Pasto, todo su Clero y ~. obleza pl'ocedall a la elección de Patrona el} la Santisima Virgen 1Iercedaria, aUIl­que sea ell calidad de menos principal, por­que el más principal estA elf'gido tiempoq 11:\, ," constando t~~to por act'l firmada por to­do..; los concul'rentes, SA I'elllita un tf'stimo­lIjO de ella a Vuestra Seiíoria Ilustrísima a ji 11 de que instruído de ellf\ puede coní\¡-­llwr la elecci6n y declnrar por festlYI) 0,1 ciia que p,'elende la ciudad, arreglándose a los t,'rlOinos que previene el Papa Benedieto LntOI'Ce en su obra De Beatlfieatio11c el Ca­nrmisatione Sanctorum para semeji'llltes ca­sos: .Y entonces no habl'h resistencia algunél en lo::, Pegulares pues Cl1.1edaran obligados a su observancia sf'gün lo manfla el Cor¡ci­lío Tridentino, sesiÓn veinticinco, Capítulo doce De Re[]ulal'ibus ibi: ... Dic:-> etiam fesÍi, quos in Dioccesi sua sel'vantl03 ídem JI.pisc0l'IlS preceperit, ab exemptls om ni­¡. lIS, clialll Hcgulal'Íbu,.; sel'ventur. Esto pa­rece ser dejustici3; mas la. acreditadas luce ... le 'uestl a Seiloría Ilu:;trJslll1a re olverán lo mejol' eOII'O 10 arostllmbr3 Siéll prl'. QUílfl y n1!1rzo Jjez y ocl (l de Illil (lchO('It-'1l 0-- q ,ill­ce. Docto;' Flor e~, - Ql1itp Y marz . \'1 i I re de mil ochoc~ento .. qui ce, Yi,t. ~ lo~ fU11 la­mentos soLre que; pO\'¡¡sto, pUl a que ol)l e su (f \, to pn tuda .... Sil partes, h· 'iélldolo notoriCl a nUf'R­tro Yícano Ecl~sia ... lH·o. [JUI'" qW\ 'ol1lpa­reZI'fl eOil su c:lero el día 'lue se le> <'Í la re.­El Obi"'po,-EIlI íquez -Estü con[:)rrne a la Vista y HUtO oligill¡.des que quedall en pI e '­pe. lielde formado H instancia tn fiseu l que ('11 le .... t1'1onio acompaño SE' impOlldni \' B, de I .. s ,.olc'm­nidad es y I equis1to~ q rte del len JIre ~edl'r pa.­r~ l darle culto de día fe~tivo a UIlO le IlIs santos; y espero que V, S en ( b,.;pquio de Nue'lra Madre Santísima de 11ercp.cle~, y en cumplimie'Jto de 108 dpseo~ p¡a'¡o~o rle f'se Vecindario, ~e reUlla capitularmelite, yClln­greg< llldo el E,;:tado eclesiáslico y el re~to del Vecindal'lo, me í,;-prese ~us parecere .... para didar Ja provjdencia que como UIIO de los más inlcresados apetece mi corazón, Dios guarde a y, S, muchos años. Quito y marzo 20 d~ 1r 1,_,-M, 1. C.-Jose/, Obi - po de Quito, "Señol' Goberllador del Obi..:pa1lo.- .J pl'omotol' fi.;;cal nombl'Helo para el f'Xpelticn­lf pl'omovido por el Uu~tl'e Cabilno, Velle­rabie Clero y lIoble vecinda:'io de Pasto. que hahienclo lJombrado él l\1arh Salltbima de la>; Mel'cec1es por Patronn, menos princi­pal de aquella ciud¡\d, pidE' que Vuestr'\ Se­ñorla apruebe el nombramiento,'y a su con­secuencia. obligue a loo: vecinos a n) unal' el día naeve y a guardar como fe~tivo el si­guiente diez de mayo, en el que se C0mpl'O­meten a hacel' u na fie..:ta con la magnifi­cencia posible, tu rllando en su celebridad el clero y las religiones, en memoria de la protección que recone iefOn en el (Ha de sus m3yoref; peJigros,-Dice: Que acreditándose­en tan laudH ble pretensión la gratitud debí­da a tan gl'ande benelicio, es muy justo que Yuestm Sefiodcl acceda a c]]a, pero arre­glúndoBe a las di=--posiclOnes canónicas que hay pal'a semejantes casos. Tres son la;:; co­~ as que se han propuesto v cuya Hproba­ci¡') n se solicita. Obligaciún de ayuno, fiesta de precepto y Culto público. Acel'ca de 1 pl'imero hay vario¡;: oecl'etos de la Sagmda Congt'egaci,)n ele Hitos que prohiben que en la elección de Patrones se hagan pl'ome­sa~ y votos de a y Ill1nrles las vigilias. E 'tns determillaciones h\~ puntualiza i\Ionaceli. Tr¡üado segundo, Título dt'cimo exto, 1"01 111 décimo, núllIero duodécimo. Otro taut ensefIa el Padre Lucio FelTaris, ibi: '1lem edoceri expeclit clerus el populos, quoo. in Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. DO. T QUIJOTE , .. "'~"'~\""\,""dt-, ••• \ .. ,.,.;,\u •• \.,., •••• ,.,"""""'I.'·' .• ·'"f·' .• "',."' .. '·" •. \".·\ ....•.• ·, .• ",~·,~,\ .. ,,,,,,,,-,,,,,,~,~,,,,,,·,-,,,,,,", •• ,,w, .... ,,,,., ... ,,,\a4'· .·" •• ·,.,..,., ... u.·t,f·., .. · .... 'lt,"--·"'.,·'w ... , •• .,.,.·'.,f'" •.• """"-"'·"f"t ••• ,,. hujusmodi Patronarum electione fierí non debent pr'umlssior1is, et vota, que frecüen­ter tieri solent ab uniVel'¡;itutibu~ Sf'l'vanrli die')1 festum Patroni electi tatlquam de pre­cepto de jejunandi itl ejus vigIlia ... ~ -En e~ta sUpOSit~IÓII 110 hHy HI'bitrio pira graval' al vecllldario ne Pasto con la 0111 Ig ,ci ,n del a~ uno; SI su óevociün quislt'l'e lwcl rlo, pl'a l !­ti<: ará una obra mu," agradat,Je a Dio!", y de n,ucho mél'llo para las almas; ppro no pOI'­que un(IS en el prirllel' fel yor de su agI'Hd'3- cimiento pretellden obligarse al a~ unu, bajo de pecado mOl'tHl, se les pu~de ~I'a '¡ir é.I to­dos con una Ley, cuya tf;lll,'f!.l'esi"n spria tan faeil como la que se ve dinda, Para hOlll'ar H ~laJ'Ía Santi~ltll;¡ d ah!una I1H\IIera en este día sel Ú mejol' que en ¡llgal' del ayuno ¡;.:e le cantell esa tal'de unas VI::iI,)('­ras '>olemnes con asi::;tencia de tou s laS COI'­pOI'aciones y slguieIldo~e el IlIi. 1110 turno 'lue se ha di puesto para la fie:-:ta. EII éuan­to a lo ,egl.llldo, pue le Vuestra. efloríil, de;;;de luego, "declnr'ar el día diez dI-' m ,yo cOlno fe;;;tivo para P.! lo, ('on la c¿dld d de q\le, despu('IS de haber oido m,sa pUl' eH I'e­liJ'arse todo...; el sP~uit, su tr" bajo y I'U "l'lir eon ,:us obllgaciones, lo que sedt 11 a .. agra­duble El Dio:.;; puesf1edicad's todl's al de­~ f>mpeño d~ sus dpbr'W-'s, e\'it3l'ún lo..: dpsór­llepes bailes y embriagueces en qUI'I!'e sue len ocupal' esto: dias que deben empIparse :antarllente. Esto e lo que mOVió a nllestro C1 (3 Concha) no hr.bia a;;..nitido la oferta que ('1 .jenel'al > uCI'e le hiciera para que SA flle~f3 a acomvañarle a Guayaquil; y por ul· limo, le f'n(~ alecia que le ol.HuYie~e li cen- ~ia para retil'ar~e del sen'icio, si no fuere dable on.'egui' un can,bio ~e puesto. Oficialmente, y anteR de salir ne lSCU211- dé con fed1a 24 de Septiembr'c habia COIf> uni­' ado al Goberna(;or que el señor Igllp.cioOl'­ll\, ñez f'11 marcha ¡.>al'a El Valle>, enl "el <.:ollductol' de novecientos seltnla y cinco 1/ medio mal'cos de plata, labrada en piezf7s (le~baralada8, V ('omprellditL,s en cinco ClI­jones: lI/1€oe 'libras qwuce onzas y UHa (uarta de 0,.0 en 1)Oloo; U p;e.3f7s deslJm'a­ladas,' correspondientes uno y otro al do­lIalÍYo contingente que de orden de V. S. impu",e en BarU los ]('eso. ne Barbacofls y rlemás pUIlTO..; ne la Costa lo habían !"orprellflido; que ello.;: el1 reslllíado del desorden v el ~d)an t lono con que se mÍra!t:.\ el interé's públICO po!' aten­del' HI palticular Qlle el ('onlandante dt>­Hquellas fue Z;\S guardrlba toda\' ¡a S:If'T1C10 sobre la~ ulti Illas ocurrencias, la!">i que e conOClall por RUS tli~teR efecto:"; pero ~uya re~pnn,.;a\.ilidad cargaria ~(,bre ilq \Iel J eff', plles "el Golliel'llo le llar~l-d('cía-todos les cargos COfl'eSpOlldientC's con al reglo a las in. tlucciolles qu P 10 dió para su rnallejo."(f)) El! el mismo oficio el (;'rneral Torres se­guía dieif'llclo: -"Por mi p"rtp¡ tnlOaré J\.i::. providencias que son convPtlie¡¡les y per­mitan las Ci~'CII n~!nncias d(' la Pro\'incia PH­I'a ~ll segn ndacl. Al f'fecto, dispuso que el Tet,iente Con¡­nel Pedro ,lo & ~llllgueiliQ, ('on l..ts f¡'¡Clllt;¡­dp¡.; necesnritl~, fu('~e~) l'e~idenci3r :,1 Te­niente Cnronel Varrla "dt~1l1as sll])l.tllerno<.; que' '\'ergonzosamente" lt¡,bínll ahi'lndollfldú a Hl1rbacons y fltro~ pl1nIQ,' que ocupab;\ el Dllellligo. Devolviemlo los documentuc;: U0 la i Ilfonnación, ordel aba que en vi..:ta de (,lIQ~ se PI ocerliesc 1'\ la substanci¡lcióll del proC('­so l'cspc(.'tiyo, se arre 'tnRI' a lo ... fulpable~ ha .. tn que un Con~ejo I'e'olviese lo conJu­cellte, y le d:e:;.:e ('uerlt:~ (le todo. r':1 pl'or'eso I;ontra Ycito, l'e~llelto a apoderaJ'~ se de PJ~II). y por con"iguietlte, a lJberl(\r a BarbncI,as. En e .... ta salen llegó parle oe} Com:ll1 llante \ arela al (-ol,elnador, en que avisabll que 11 n sLlJ'jel to y un !'ol\.h¡do fine ucuba- 1>:111 de llega. a I~cuIJl!é ell una lillleh,), q1le los había i-Ialvadl¡, IR ~omIJnlc:ll all que La Tola haQía .... Ido OCllPuda !'in resi"lencin por 2()U huml,re' (lel ellen igo el. 2;) de odubre; ~. c¡ue é:"le habl I ocupitdo ulItes la i~la ele Tumilcú. d. jú do!:, en "'egu1l1a ('ustorli;.da por lUO homlll es, Añ;,di .. \',\1' ·la que con los SU hOlll bres que te Í<1 ro lodi.l cuenl marchaba COlilla lOs invasures; IIH s 110 aJ­Y(> Tt;.i H qué punl ll SI" elltalllln.lbi.l 1 rimcl:J.­ment\~. 1'121 ~e lecillio (le Yarela 1111l'\'0 U"L0, Decia que toda la Costa, menos ~cllLllllh;. ~e hnlldJü en jJouer clr>1 ellellli: o, y pedí\:\ Juxilio~ de tl'('pa:-:i' mllIlIcione,. Y COIlIO también di' la BUelHtVellll1ra lwbi,lse ale:!))­zado H di ·ti IIQUlr en el mal' dos vela.' des­eO\ 1ociJa ; ve Inllndó al Telliente Caicetl COIl 2u hombl' s a que retira ' el 1 uet'to j piezas dI' .u'tilleda nl(¡ntarlas allí pill'a t efen­derlo; y t.1 qUf' .·e siluuse de~pu¿>", en un pa­I aje ( lt vado del r'ío t:omo \igía. A p( co ~~ infil'ml)·aunquc de man rfl vnyn-lu notici:a de 1" ocupacinn (iR La Toln, y se elijo (Ille r I tomar el cOllocimiento en Inl e lll~a, \ ( h Il'l e en una causa qlle In ' e,.; !J a ' tI mente pe~ada POI''';U odiosidu(l y p I'jllic'o (e mi lIOIlOI'. De :eua ec!. P,IC.'- . () !lPll o· I grado dar ('on el pl'oce¡;;o ins­tríudo contri! \t.,rela: ignol'umo..; por lo mi:-¡­mo si 'e ('(In 'luyó. y ... ¡ fue ah"ueltn el pl'O­ce~ ado, dlem,:. ¡ que en '1( ~3, :a y,II'ela etah:l fu.-!' I del I'\,it.:io milit31' en Popa- 'Úll, pues lt'llemo..; a la "isla 11 n rec.b suyo, 'tut 19l'af 1, e'l el cllill a los 5 1¡IS de. TO_ vle'ldlrp de aq uel año hace COII tal' que ha 'ecibido 50 pesos, por el sueldo men ... uul ¡(que 1:> C'orrespolldt' como retirado. , . ." Lo cal'go~ forlllul:1dos contra éste ser 'i-or bene;nerito de la mas noble y ju'ta de las caus 1"', no 'edan hn grave' que impli­~ a..;en deslea/ta i ." mereciesen degradadon, liÓ: supon 1Il0S que el abandono de la plazét ie Rcll'hacons s8rÍa Ull l'imel' Centenario del Rescate de l ~s n{/u7j,7s de la Iglesia Parroquial de La ci(ldf~d de . 'anta JI(tl'ia del }Juerto de la !J,'ovine;a de na/baroas, ejecutado po,' las amas lUtO-iotas (le su vecindario, en ~l!/os· tu de 1821.-Fesü;jos,-Pé'sto,-Impt'enta .:l DepürtHmento,-lU~3,-Folleto de 75 )~H.:d na'. di lo fij,H IllllÍte:-; al dominio territol'ial de los ~:j(;r<'itos l'p.public'1l10 y reah ·ta, PtH'(\ lo~ efectos del Armisticio, en 1 121. Cu 111'10 la suspensión de hostilidau~.., CH­ducó y ~e reanudó 1", lud a, y<'l toda nue."tnt co -ta CilUCHll'1 del Pacifico, desde Buena­ventur, l hasta Fsn1f'r(ll(la~, prouablelnellt COIl e.'cepción de lscuallde, se hallaua ocupa­d ..) . de nuevo pOI' los adictos a In. cau:-;a de! mOllat'Cü e::ipauoJ. ••. l. D. del C. ARTES Y LETRAS UNAINYECCION DE~IORI~INA El dos ele rebl'oro, del afto d 1 Oli01' lC~I./I\,,\las.ei,· del( maÚttlli\, on6 enfilO de co,'tulnbn In calupana de nvidado al festí de la Yida. , .. De pronto, como en las cintas ~ine­matográficas, se interpone una gazl sutil, y poeo a poco, toma los colori­dos del pah:aje. es una s~nda tenebro­sa, llena de guijarros, salpicada de sangre; por ella viene un hombre, La vIsta se va tras él, invade la cornpa­si6n, se humedecen los ojos ..... ' Se acerca cargaJo de una cruz, con paso trabajoso. Viste el tÚllico rojo de los martire~ , tIene el rostro estigmatizado, abre sus labios yermos y dice: -Este es el camino del sacerdote, y sigue con el mismo trabajoso paso. El Joven le lnira en sllencio y pien-sa: es el 111aeslro .. ,.. Siente miedo ... .. -DIOS míO, muy áspero es tu can '00 .. . El Viajero se detien6 en el extremo de ICl gaza y con una sonrisa de compa­sión -en sus lab' g'. e~ , 1 ice: Ven, sígueme! Jo o tengas nlÍedo: después de las (' pe eza, de las roca~ eslá la cima ti on, e crecen las nieves . •. ~ Silencioso pasea los claustros del Seminario. Miradlo: viste 1 unifoIlne del can­didato sacro, el há it talar; la pali­dez del mistici m rodea de un nimbo de beatitud; todos le miran con un religioso respeto ... , .. Pasa el tiempo, transita los palma­,,' es en la privanza de la Esposa, hast que un día de gratas emociones, pe­n e tra e n la cámara del vino .. .• Es ya Esposo. El templo es su tálamo, la Iglesia su Esposa y la ordenación su boda. El templo! No sé que conjuro ma­gico eVOéa esta palabra! Su fachada­sus torres, sus campanas .... Slm, bolos de lo gradioso, poemas de risas y de llantos, consejas de ideas, re­cuerdos, . , , J~nto a e~a puerta ~nnegrecida pOI el tIempo, OlnlOS el pnmer llamamien- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 168 DON QUIJOTE to Jivino-·Está franca. Haced una vi­sita a su interior, pero ~ntes tomad la contrasella. En la primera colnmna ]a encontrareis, es el agua bendita. Seguid ..... -Qué majestuo~ o es este resinto! Todo convida a la ora­ción. . .... Doce columnas le sos­tienen; la luz le baña respetuosa, ju· guetea con gravedad en los cri~tales y dora los capiteles y cornisas. -Quién habita aquí'! -La plenitud de la Divinidad cor-poralmente, mas su ser intangible se cculta a nuestras mirarlas materiales. Por todas partes símbolos del culto: altares, candelabros votivos, estatuas. y to.do envuelto en un silencio sagra­do que deja percibir el tic-tac del vie­jo rewj del muro. De pronto recbinan los goznes de una puerta, sus hoja~ se en trl'abl'en pesadamente y por el espacio que de­jan viene el Saeerdote. Su paso eS mesurado, trae los ojos bajos; se dí­rige al sitio más apartado, se sienta en el confesonario y allí espera-En se­guida le rodean unas cuantas personas, cruzan con él algunas palabras y lue­go, lé anta la mano, al par que mur­lTIUra la fórmula sacramental. Los penitentes se alejan con señales de llanto. -Que ha sucedido? Un pecador ha dicho a otro peca­dor yo te abs?/elvo, y se ha roto la ca­nefliX del pecado, ~e ha eicatrizado una herida ..... Otro dla estamos en el templo; un concurso numeroso le ocupa, se oye el lTIurmnllo de la plegaria. En un ins­tante se asienta el silencio-Qne pasa? EL Sacerdote vestido de sobrepelliz viene camino de la cátedra, se inslala en ella. y empieza el serm6n. Se eles­liza el verbo sanlo en forma de co­rriente mansa y al caer en las almas, las regenera. Muere el hombre viejo y se levanta el nuevo lleno de justicia y de verdad. -Por esta prerrogativa e] saecrdote es padre: engendra por la palabra en el seno de la Iglesia. -La palabra es el signo generador InaS poderoso: salta de los labios y obediente a la ley de atracción uni­versa], va a su centro de gravedad , él cerebro y el corazón de las multitu­des. Ya es el rayo que pulveriza. ya la lIanla que alumbra, ya el fuego que calienta. Jesncri:-;to bClbln y trae en pos de sí a laS lhultill1des -El sacerdote· l)(l~)la y nuce la fe en Jos corazones )'t'rmos .. _. El f:acerclot e~ padre. -Se aeercn él! altar, extiende el pa­ño de lion PUlr.I'O, hace girar la llave del sagrario, , aca el copón de los Misterios y baja COII el a la 'nU$a - ·Que V~I a ha('er'? - Va a alilll8ntar a sus hijos .... i~ La Igle:-;ia es [,U '':E~p()sa. El Sacerdote di~pone de su cuerpo mí-, ti.~ o. y Ella le rIma; atiende solisit. a la erecci()n de semiotlrios, donde sus ele­gido e. tél) a cubierto de los peligros del ~iglo, les h¡'lce custodios de su ciencia, deposlt¡ll'lOS de su ley y a­tiempo de la bodas\ se les presenta CI n el ajuar ele fie ta; su frente 01'­nada de <.tZ;J hares. Trae manto escar­lala y un l'egal nupeial, la Eucaristía. --El ajlliano sin excepción alguna, por­que lGt Ley ha pasado el mismo rasero por sobre lodos los ciudadanos sin dis­tinción de ninguna especie, por lo que vemos en ese recinto codeándose al pobre con el rico y al de raza humil­de con el ele cIaRe elevada; de tal ma­nera que la Ley Jos iguala) el patriotis­mo los confunde, el deber los une y el compañerismo los hermana. Pot desgracia, y da pena decirlo, hay individuos que nI} comI.:.rendiendo lo suhlime de ese sagrado deber paru con la Patria, acuden a subterfugios inacep. tables para esquivar su cOlltingentc¡ 1'l Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Don Quijote: revista quincenal - N. 8

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Cancionero Antioqueño - N. 5

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