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Imagen de apoyo de  Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VIII Serie V Tomo I N. 19

Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VIII Serie V Tomo I N. 19

Por: | Fecha: 07/05/1904

Serie V -Tomo I Año VII .... N.o 19 B~htin Milit~r ORGANO DEL MINISTERIO DE GUERRA Y DEL EJERCITO Director y Editor FRANGISG0 J. VERGARA. Y VELA..SGO General de Ingenieros Puede muy bim suceder que nuestro respeto lÍ todas las co1tviccioms, vmga á paraf m la indiferencia y 1t os deje sm e1m ¡,fa para defmder las 11uéstras ENRIQUE SIENKIEWICZ * * * Bogotá, Mayo 7 de 1904 ~Oficial@ DECRETO NUMERO 376 DE 1904 (30 DE ABRIL) * • • por el cual se aprueba otro del Gobernador de Bolívar El Vú:eprw'dente de la República, encargado del Poder Ejeculzv~ DECRETA Artículo único. Apruébase en todas sus partes el Decreto nú­mero 62, dictado por el Godernador del Departamento de Bolí­var, creando la plaza de Ayudante-Secretario de la Comandan­da Militar de las Provincias de Atrato y de San Juan (Cauca), y señalando partida para material y útiles de escritorio de dicha. Comandancia. Com níquese y publfquese. Dado en Bogotá, á 30 de Abril de 1904. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Gobierno, encargado del Despacho de Guerra . ESTEBAN J ARAlULLO DECRETO NUMERO 377 DE 1904 (30 DE ABRIL) por el cu a l se recon oce un grado militar El Vz'cepr eszdente de la R ep úblz'ca, encargado del Poder Ejecutivo DECRETA Artículo único. Reco nócese al Sr. Luis Carlos Flechas el gra­do de Capitán cfectiYo :l el Ejúc.ito de la República, á que fue as- SERIE V- TOMO 1-36 / Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 562 _; cendido por el jefe Civil y Militar del Departamento de Santan­der, con la antigüedad del 1 1 de Noviembre de 1900. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 30 de Abril de 1904. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Gobierno, encargado del Despacho de Guerra, EsTEBAN jARA:MILLO DECRETO NUMERO 382 DE 1904 (30 DE ABRIL) por el cual se hacen unos nombramientos para la Sección 3 ... del Ministerio de Guerra El Vicepreside -nte de la RepúbHca, encargado del Poder Ejecutzv~ DECRETA Artículo único. Nómbrase, en propiedad, para la Sección 3.• del Ministerio de Guerra, á los señores siguientes : José del Carmen ~arrera, Subjefe; Publio Fernández de Soto, Oficial 1 .0 ; Enrique Sarmiento, Oficial 2. 0 ; Gabriel Peña, Escribiente. Comuníquese, posesiónese á los nombrados y publíquese. Dado en Bogotá, á 30 de Abril de 1904. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Gobierno, encargado del Despacho de Guerra, ESTEBAN J ARA.MILLO DECRETO NUMERO 383 DE 1904 (30 DE ABRIL) por el cual se nombra, en propiedad, un empleado en el Ministerio c. Art. 446. La inversión de fondos en pagos á los introducto­res, se comprueba con las libranzas canceladas por quien corres­ponda. Art. 447· Los capítulos del Presupuesto que figuran en las cuentas de las Casas de Moneda, 5on los que lleven por encabe­zamiento Monedas (personal) y Monedas (maten'al). Las partidas que los afecten, los casos en que se describen, el modo de comprobar­las, &c., son los mismos que quedan establecidos en los capítulos anteriores de este Decreto. Art. 448. El cargo á que se refiere el inciso 15 del artículo 431, se formula á los Ensayadores mensualmente con abono á Aprovechamientos ó al Ji'zmdúlor: á Aprovechamz'entos, si sólo hay que hacer mención de los tres gramos de plata ó uno de oro tomados de las barras al tiempo de la introducción y que se les dieron para ensayes; al Fundúlor, en el caso que haya sido necesario verificar ó repartir algún ensaye, abonándole entonces la cantidad que se haya tomado para una 6 más rectificaciones. ~tas partidas se comprueban con los recibos que deben dar mensualmente los Ensayadores, en los que también deben constar Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia L 565 _; los bocados que han recibido del Fundidor para ensayes de cra­zadas, para hacerles el abono al mismo tiempo. Art. 449· Como los bocados que reciben los Ensayadores pueden estar á diferentes leyes, mientras no se disponga otra cosa se les computarán todos, para formularles el cargo, á la ley de o'8oo, debiendo reducirlos á la de o'goo. Exceptúanse los boca­dos que reciben del Fundidor, que por ser de crazq.das y fundicio­nes de cizalla, son de una ley conocida. Art. 450. La descripción de las partidas de gastos hechos por anticipación, y de las que proceden de la legalización de es­tos mismos gastos, se hará en los términos establecidos por el ar­tículo 328. La legalización de los mencionados gastos se solicitará conforme al procedimiento que indica el artículo 232. Art. 45 1. El Fiel de Moneda y el Fundidor presentarán al fin de cada año una liquidación general de los metales que han elaborado y de las mermas que les corresponden, de acuerdo con las resoluciones de la Comisión de monedas. Estas liquidaciones serán examinadas por dicha Comisión, y si las hallare exactas, el Administrador ordenará la descripción de las partidas de abono, Los artículos se describirán debitando la cuenta correspondiente y acreditando las respectivas cuentas del Fiel y del Fundidor. Art. 452. Los libros de Caja se llevan, uno por el Tesorero y otro por el Tenedor de Libros. Las operaciones que se describen en el primero se trasladarán al segundo después de examinadas y aprobadas por el Administrador; y al rendir la cuenta del bie­nio, el que lleva el Tenedor de Libros se remitirá con ella á la Oficina general de Cuentas, y el otro quedará en la Casa. Cuando el Administrador desempeñe las funciones del Tesorero, el libro de Caja que él lleva será examinado previamente por el Contador Tenedor de Libros antes de trasladar al suyo las operaciones. Art. 453. Sirve el libro de Caja para dejar constancia en él, día por día, de todos los ingresos y egresos que tengan lugar en dinero efectivo. De este libro toma el Tenedor de Lihros las ope­raciones practicadas cada día, para trasladarlas á la cuenta ge­neral de la Casa. En consecuencia, las operaciones descritas en el Diario con relación á la cuenta de Caja, trasladadas que sean al Mayor, deben dar los mismos resultados parciales y generales que el libro especial de Caja. Art. 454. Los libros de Reducciones se llevarán, uno por el Tesorero y otro por el Administrador; y como los de Caja, el primero se conserva en la Casa y el segqndo se remite á la Ofici­na general de Cuentas al fin del bienio. Cuando el Administrador desempeñe las funciones del Tesorero, el primer libro será lleva­do por el Contador-Tenedor de Libros. Art. 455. Sirve el libro de Re.du.cdones para consignar en él las operaciones numéricas que se practiquen para reducir á la ley de moneda (0'835, o'goo, &c.) los metales introducidos en la Casa, y para fijar, según el peso que resulte al reducirlos á dichas le­yes, el valor líquido que corresponde al respectivo introductor1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 566 ..J como también los derechos de amonedación á la rata correspon­diente. Art. 456. Las ratas que deben cobrarse por derechos de amonedación y el peso reducido de la introducción, serán las fija­das por la ley ó por el Poder Ejecutivo, según el caso. Tanto de los derechos de amonedación como del valor líqui­do de los metales, se fijará un aviso en la oficina del Administra­dor de la Casa de Moneda, teniendo cuidado de anunciar en él las innovaciones consiguientes á las leyes que se expidan poste­riormente. Art. 457. Si el metal se ha fundido en la Casa, se descuen­tan, además, del valor líquido que resulte, 6o centavos por cada kilogramo de plata, y $ 1-20 por cada kilogramo de oro. De este derecho le fundición corresponden dos terceras parte~ para la Casa y una tercera para el Fundidor. Art. 458. El libro de Reducdonu contiene los siguientes de-partamentos : 1.0 Plata de alhajas. 2.0 Id. común y de monedas. 3. 0 Id. de las minas de Santana (el de Bogotá). 4. 0 Id. de la Tesorería general, íd. 5. 0 Id. comprada por la Casa. 6.0 Id. del beneficio de tierras metálicas. 7.0 Oro. Introducciones de 8. 0 Id. del beneficio de tierras metálicas. 9.0 Id. comprado por la Casa (cuando esto suceda). Estos departamentos se cierran quinc enalmente, y al fin del mes se hace al pie de cada uno de ellos un resumen de las dos quincenas, como puede verse en el modelo número 54. Art. 459. El libro de Reducdones contendrá las siguientes co-lumnas verticales en cada folio: r ." Para el número de la introducción ; 2." Para el número de piezas; 3." Para el nombre del introductor. Al pie de este nombre se estampa la operación aritmética que contiene la reducción; 4 ... Para el reducido de cada barra; 5." Para el total del peso reducido; 6." Para el valor líquido á favor del introductor; 7." Para el derecho de amonedación que produzca cada in­troducción. (Véase el modelo número 54). §. En ia primera foja de este libro se pondrá el índice que indiqu e en qué folio se encuentra cada uno de los departamentos. Art. 460. Las introducciones de plata, lo mismo que las de oro, serán nurm radas en serie cardinal continua. La numeración se lleva, sin interrupción alguna, en el departamento de plata de alhaja !>. Cuando el número que deba seguir corresponde á una in­troducción de plata de alhajas, se estampa allí la reducción; pero si es de plata común, de minas, de Tesorería, &c., la reduc­ción se extiende en el Departamento respectivo y se anota en el departam ento de plata de alhajas, poniendo únicamente el n4me- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 567 _; ro de la introducción, el número de piezas y el nombre del intro. ductor ; y á continuación de éste, entre paréntesis, véase el fo .. lío tal, el que corresponda según el departamento á que pertenez. ca la introducción. (Modelo número 54). Art. 461. Las introducciones que figuren en los departamen­tos marcados 4, 5, 6, 8 y 9 en el artículo 458, no pagan derechos de amonedación, y por consiguiente, lo que debe figurar en la co .. lumna 6.a "alz'nlroduclor," es el valor total del peso reducido al precio que corresponda. Art. 462. Sirve el libro de Mapas para anotar en él los rema­ches, ó sea la entrega de metales en bruto al Fundidor. Art. 463. Hay varias series de mapas: una para el oro, otra para la plata de o'goo, y así sucesivamente. Cada serie va nume­rada en orden cardinal continuo, y cada mapa debe contener : el respectivo número de la reducción; el número de las piezas; el nombre del introductor; el peso bruto del metal introducido; la ley y el peso reducido; y la fecha de la operación. Cada mapa debe ser firmado por el Tesorero y el Fundidor; y por estos ma­pas se forma el cargo al Fundidor con abono al Tesorero. Véase el modelo número 56. Art. 464. El libro de actas está destinado á contener la rela­ción de los trabajos y acuerdos de la comisión de monedas, que se reúne, ya sea para efectuar una emisión, ya para tratar de cualquier otro objeto. Las actas de emisión deben expresar : el lugar, día y objeto de la reunión; los empleados que formaron la comisión ; el peso, la ley y el producto de la cantidad emitida, con expresión del fe .. ble ó del fuerte que tuvo; la cantidad que queda á cargo del Te­sorero; la clase de monedas que se acuñaron; las monedas de­positadas en la cajilla de encerramientos; y la cantidad entrega­da á los Ensayadores para ensayar. Art. 465. Para cada emisión deberán hacerse dos actas: una de la moneda en blanco, y otra de la acuñada. Estos documentos sirven de base para describir la operación de que trata el artícu­lo 441. Art. 466. El libro de Cuentas corri'elzles en especies con el Fiel y el Fundidor debe contener: I. 0 Las cuentas corrientes del Fiel de moneda por oro, por plata á 0'835, por plata á o'goo, &c. En el Debe de estas cuentas figurarán las partidas que recibe el Fundidor en rieles: en el Ha­ber, las partidas que entrega en cizallas al Fundidor, y en mone­das acuñadas al Tesorero, y los abonos de mermas que corres­pondan. 2. 0 Las cuentas corrientes del Fundidor por oro, por plata á 0'835, por plata á o'goo, &c. En el Debe de estas cuentas figura­rán los mapas, ó sea el peso reducido que recibe el Tesorero, y el peso de las partidas de cizalla que recibe del Fiel : en el Haber, las partidas que entrega en rieles al Fiel, las barras que presenta como producto del beneficio de tierras metálicas y el abo~o de; mermas. · Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \.._ 568 _) Art. 467. Siendo de especies las cuentas de que trata el ar­tículo anterior, se llevan por kilog-ramos y sus subdiv.isiones, y nó por su valor en pesos, centavos, &c. Art. 468. El libro de Cuentas corrzázles en especz"es co.n el Ensa­yador y el Verificador, contendrá, para cada uno de estos em­pleados, dos cuentas : una para oro y otra para plata de o'goo, &c. En cada una de estas cuentas se carg-arán al empleado, res­pectivamente, los bocados de barras de oro 6 plata que recib~ p~ra ensayes, y se le abonan el oro y la plata que entrega, y las mermas, si las hubiere. Estas cuentas se llevan también por kilogramos y sus subdi­visiones. Art. 469. El libro de Inventan·os debe contener listas separa­das y valoradas de los objetos existentes en cada oficina, con la correspondiente diligencia de entrega y recibo, firmadas por el empleado que recibe 6 por el que entrega. Art. 470. El libro de Especies y gastos de material se abrirá cuando el Administrador lo crea conveniente. Este libro se lleva­rá por el sistema de Cargo y Dala, abriendo una cuenta para cada especie, la cual será debitada con la cantidad que se reciba y acreditada con la que se gaste por semanas. Al fin de cada mes se obtendrá en todas las cuentas el saldo yue hubiere á favor del débito para conocer la existencia y formar el Presupuesto del mes siguiente. Teniendo este Presupuesto á la vista, la Comisión de monedas decretará las nuevas compras de materiales y espe­cies que sean necesarias para el mes siguiente. Art. 471. El libro de Troqueles está destinado t contener la cuenta de los troqueles que entrega el Tallador, especificando su clase y los remachados por inútiles. En estC' libro deben figurar, por separado, las actas de remaches, c.·presando el número y la clase de los troqueles remachados por inútiles y el núm ro y la clase de los que queden buenos, con la cual partida se abre nue­va cuenta. Tales actas deben ir firmadas por el Administrador, por el Tesorero 6 por el Contador-Tenedor de Libros, cuando el Administrador desempeña las funciones d e '1 t:sorero, por el Fiel de Moneda y por el Tallador, quienes clebtm presenciar el rema­che. Este libro debe contener tantas cuentas como clases de mo­nedas se hayan de acuñar : una cuenta para cada clase de troque­les, iguales en la :orma al modelo número s6. Art. 472. El contratista de talla debe llevar también una cuenta de los troc1ueles, matrices, punzonPs, &c., que fal>rica, y que entrega al Administrador, haciéndose firmar por este emplea­do cada partida. Art. 473. Los registros de boldas de zitlroducción contienen las boletas que se expiden á favor de los introductores, por el peso bruto de los metales que introducen. Esta boletas son firmadas por el Tesorero, y cada introductor debe deYolver la que se le ex­pide, al recibir la libranza. · Los dos registros se destinan: uno para las introducciones de oro, y otro para las de rplata, y tienen la forma qu~ se ve en el modelo número 57. . Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia· L 569 -.J Art. 474· Las libretas de libranzas son esqueletos con talo­nes, en los cuales gira el Administrador contra los fondos de la Casa y á favor de los introductores por los valores á que éstos tienen derecho, después de que se han efectuado los ensayes del metal, la reducción á la ley de moneda y la deducción del corres­pondiente derecho de amonedación. Estas libranzas son cancela­das y devueltas por el introductor al hacerle el pago, y sirven de comprobante del descargo del Tesorero en su cuenta de Caja. Las dos libretas se aplican: una para oro y otra para plata, y de­ben formarse según el modelo número 58. Art. 475. El derecho de fundición de que trata el artículo 457, se cobra por separado y no deduciéndolo del valor de la li­branza. Al fin del mes el Tesorero formará una liquidación de lo r'ecaudado por este derecho, la cual debe contener el nombre del introductor, el peso y la clase cie metal fundido en la Casa, y lo cobrado á cada uno. Del total se deducirá la tercera parte, que corresponde al Fundidor, y el resto se carga á la Caja con abo­no á Aprovechanzz'etztos. Art. 476. Todo gasto de material que se hace da lugar á un recibo por la cantidad gastada, y á un vale que se expide por la misma suma y que se toma de la lt'breta de vales, formada de acuerdo con el modelo número 5 I. El recibo sirve para comprobar la Cuenta de Caja ante la Oficina general de Cuentas; el vale para remitir al Mmisterio de Hacienda pidiendo la legalización del gasto, y un duplicado que se toma de él y que autoriza también al Administrador para unir­lo á la carta de a viso y orden de pago de legalización como com­probante de dicha orden. Art. 477. El libro de I..zquida cz'ón de plata reacw2ada contendrá las liquidaciones de las sumas remitidas por la 'I esorcría general para reacuñar, las cuales liquidaciones deQen expresar la canti­dad recibida en monedas, el peso bruto que dé, la ley, reducidos, pérdidas por razón de ley, líquido á favor de la Tesorería general y pérdida en la reacuñación. Art. 478. El libro de Btimes nacz'onales se llevará cuando sea necesario, á juicio del Administrador, y se inscribirán en él cua­lesquiera bienes ó efectos cuyo manejo ó custodia se encomiende á las Casas de Moneda, así como sus productos. Art. 479· El libro de Papel de Banco se abrirá también cuan­do sea necesario, á juicio del Administrador, y en él se cargará de las partidas de papel que recibe y se acre ditará de las que en­trega, expresando en Cá.da partida la cJa.,c y forma de papel. Las partidas descritas en este libro harán mención de las comunica­ciones oficiales y de los recibos que comprueban las remesas. Art. 480. De Jos libros mencionados e n los artículos anterio­res, el Administrador llevará y mante ndrá en su poder el de tro­queles, uno de los de reducciones, las libretas de libranzas y las de vales; el Contador-Tenedor de Libros llev'ará el Dz'arz'o y el Mayor de la cuenta general, uno de Caja, uno de Reducciones, C\[email protected] no haya Tesorero, el de Actas de la comisión de mone .. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \_ 570 _) das, el de Bienes nacionales y los comunes de Correspondencia, Diligencias de visita, &c. Los demás libros los llevará el Tesorero 6 el Administrador de la Casa, si éste desempeña las funciones de aquél. El Escribiente de la Casa es auxiliar de los oficiales de la Administración y de la Contabilidad, y sus deberes los deter­minará el Administrador. Art. 481. Las matrices, funcion~s, &c., para la fabricación de troqueles, se conservarán en una caja triclave, cuyas llaves man­tendrán en su poder el Administrador, el Contador ó Tenedor de Libros y el Tallador de la Casa. Art. 482. Lo empleados de manejo, como el Fiel de Mone­da, el Fundidor y los Ensayadores, llevarán cada uno un libro especial en que hagan constar los valores que reciben por razón de las ocupaciones de que están encargados, y los que entregan 6 devuelven. Las partidas descritas en estos libros ~e comprueban con recibos firmados al pie de ellas. Art. 483. El Fundidor afinador tiene, además, el deber de llevar un libro que denominará de Crazadas, en el cual hará cons­tar las operaciones numéricas que haya hecho por regla de aliga­ción para reducir los metales á la ley común, expresando las ba­rras que entraron en la crazada, con su número respectivo, la can­tidad de cobre ó de plata que hubo que emplear y la ley declarada por los Ensayadores. Estas partidas serán firmadas por el Fundi­dor, y verificadas y firmadas por el Administrador y los Ensaya­dores. Art. 484. Cada Ensayador deberá llevar un registro en que deje constancia, día por día, de las leyes que se declare á los me­tales que se pasen para ensayar. Dichos registros contendrán por separado cada una de las secciones siguientes : Oro, Plata de i1l­lroducdones, Plata de cra zadas, l'r!etales 1·eábz'dos de la comz'sién de mo­nedas para ensayar, Tt'erras metálicas y todas aquellas otras que por su naturaleza deban figurar en tal registro. En cada sección se contendrá : la fecha, el número del boca­do, la ley y la firma del Ensayador. Este ültimo requisito puede llenarse semanalmente. Art. 485. El Tesorero llevará, además, un registro diario y formado de los bocados que saca y entrega á los Ensayadores. Este registro contendrá tres secciones: una para oro, otra para plata y otra para ensayes de monedas en blanco y acuñadas. Cada sección tendrá dos separaciones, una para el Verificador y otra para el Ensayador, y cada una de ellas contendrá la fecha, el número de la introducción y el número de piezas. Art. 486. El Administrador cuidará de que todos los libros, registros, &c., mencionados en las presentes disposiciones, se lle­ven al corriente, con aseo, claridad y perfección. Al efecto, sema­nalmente examinará los libros de todos los empleados de la Casa, y pondrá el Vúto bueno á los que encuentre bien formados, mandan­do reponer los que no lo estén. Art. -+87. Los Tesoreros de las Casas de Moneda tendrán, además de los deberes que se les señalan en la Sección 5.\ Capí­\ llo 2.0 , Título 9. 0 del Libro 1.0 del Código Fiscal, los siguientes; Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia L 57I _l 1.0 Expedir en los esqueletos, que al efecto tendrán, los cer­tificados que les exijan los introductores sobre los pormenores del curso de la respectiva introducción ; 2.° Formar en los días quince y último de cada mes las li­quidaciones de las introducciones; 3·Q Formar mensualmente el estado de Caja que debe remi­tirse al Ministerio del Tesoro, y la relación de las operaciones de Caja é introducciones de metales que debe remitirse al Ministerio de Hacienda ; 4. 0 Anotar en el libro de reducciones las barras que han entrado en acuñación, con el número del mapa en que figuran ; 5. 0 Anotar en el libro de Presupuestos, día por día, los gas­tos ocasionados, y dar parte, inmediatamente después de que un crédito se haya agotado, á la Comisión de monedas, para que ésta provea lo conveniente; 6. 0 Pasar quincenalmente al Tenedor de Libros el libro de Caja y los documentos que constituyen la cuenta ; 7. 0 Pasar mensualmente al mismo empleado las cuentas del Fiel de Moneda, del Fundidor y de los Ensayadores, con los res­pectivos comprobantes, para que se incorporen á la cuenta de la Casa; 8. 0 Verificar las compras de materiales, útiles, reactivos, &c., que se necesiten en la Casa, y los recibos de los vendedores ; 9· 0 Repartir los útiles, materiales, &c., que necesiten los em­pleados, tomando de éstos los correspondientes recibos; JO. Verificar, en asocio del Fundidor, las operaciones aritmé­ticas que se hagan por reglas de aligación, para la reducción de los metales á la ley de moneda, cuando haya de efectuarse una crazada ; haciendo también las deducciones por e.· halaci6n, tie­rras de crazada, tierras de escorias y demás mermas que se su­fren en tal operación, con el objeto de conocer de antemano, con aproximación, el producto neto de una rendición, y poder dar, en consecuencia, las órdenes respectivas al Fiel, á los contratistas de Fíelatura, talla, &c., para que la el.1boración no se retarde y no sufran perjuicio los introductores; [ 1. Formular ó examinar todas las cuentas 6 los informes que les sean encargados por la Comisión de monedas, en la esfe­ra de sus facultades ; 12. Firmar en el libro de Entregas del Fiel las que éste le hace en metales acuñados, anotando el peso y el producto; y I 3. Extender, siempre que se devuelve á un introductor 6 él retire una barra, después del ensaye, un recibo en que se expre­sen el motivo de la devolución 6 del retiro y la cantidad pagada por derechos de ensaye, que será de dos pesos por cada emaye de oro y un peso por cada ensaye de plata. Este recibo será fir­mado por el introductor y el Tesorero, y dará lugar á la corres­pondiente partida de imputación á las cuentas de Caja y Aprove­chamz'tnlos. Art. 488. Los Administradores de las Casas de Moneda, al abrir sus cuentas, se atendrán á la nomenclatura especial s¡­guiente: Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. El Tesoro. Caja. Boletín Militar de Colombia '- 572 _J Cuentas de caja y cartera Pagarés 6 letras por cobrar (cuando haya). Cuentas de rentas y utihdades Derechos de amonedación. Febles. Aprovechamientos. Bienes nacionales (cuando estén algunos á su cargo). Cuentas de gastos · Las de los capítulos respectivos del Presupuesto: Cuentas vart'as Una cuenta para cada capítulo de gastos, su cuenta de anlid­paciones. El Tesorero, su cuenta de barras de oro. El Tesorero, su cuenta de barras de plata (una cuenta para cada ley á que se acuñe). Fundición (cuentas como las anteriores). Fielatura (cuentas como las del Tesorero). Oficina de ensayes, su cuenta de bocados de barras de oro. Oficina de ensayes, su cuenta de bocados de barras de plata. Ensayadores, su cuenta de bocados de oro. Ensayadores, su cuenta de bocados de plata (á la ley á que se amonede). Depósito de monedas ensayadas. Compra de metales por cuenta de la Casa (uHa para cada ~s­ptcie). Alcances de empleados (que se subdivirá como sea corwe-niente). Balance de entrada. Balance de salida. Remesas (de tal 6 á tal oficina). Cumta de corresponsales Introductores de oro. Introductores de plata. Suplementos. Depósitos. Y las demás que á juicio de la Dirección general de Conta­bilidad sean necesarias. Conlin~ar{l Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 573 -' RESOLUCION NUMERO 150 DE 1904 ( 29 DE ABRIL) por la cual se reforma la número 147 del presente mes El Mznz'stro de Gobierno, encargado del Despacho de Guerra RESUELVE 1.0 Las certificaciones exigidas en la Resoluci6n número 147, del 18 de Abril último, pueden darse por presentadas si llegaren al Mmisterio contestaciones afirmativas sobr.e el no pago de los sueldos que se reclaman, dadas por los empleados pagadores de la Costa Atlántica. 2. 0 Por la Secci6n 3." se dirigirán telegrama~) á dichos em-pleados pagadores, aludiendo á los reclamantes. • Comuníquese y publíquese. Dada en Bogotá, á 29 de Abril de 1904. El Ministro, EsTEBAN JARAMILLO COMANDANCIA EN JEFE DEL EJERCITO ÓRDENES GENERALBS Por el artículo 8773 de la Orden general del 15 de Abril, por Decreto de la Comandancia en Jefe, se acepta la excusa pre­sentada por el Sr. Aurelio Racines, para continuar sirviendo el empleo de Habilitado del BatallÓ1l I. 0 de Artzllería, debido al mal estado de su salud, y se nombra en su reemplazo al Sr. Samuel Cortés, de acuerdo con la propuesta del Sr. General primer Jefe de dicho Cuerpo, consignada en Oficio número 983, de fecha 12 de los corrientes. En Decreto número 207, de 15 de Abril, se llama al servicio activo al General Manuel María Leal, y se le destina al puesto de primer Jefe del Batallón Córdoba ttltmero IO de la Divisz'ón To­lima. El artículo 8830 de la Orden general del Ejército, correspon­diente al 29 de Abril, dice lo siguiente : 11 Sr. General Jefe de Estadp Mayor general Pongo en vuestro conocimiento que debiendo ausentarme hoy para el Norte de la República, en ejercicio de mis funciones ofi­ciales, quedáis encargado de despachar los asuntos que cursan en la Comandancia durante mi ausencia, en vuestro carácter de Jefe de Estado Mayor general, y sin abandonar el despacho de los asuntos de vuestra Oficina. Dios os guarde. MANUEL M. CASTRO U." El General jefe, DANIEL E. PARDO C. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \._ 574 _) ~Doctrinal® PROYECTO DE REGLAMENTO PARA LOS EJERCICIOS Y liiANIOBRAS DE LOS CUERPOS DE INFANTERÍA, PRE­SENTADO AL MINISTERIO DE GUERRA POR EL GENERAL DE DIVISIÓN ANTONIO LAVERDE R. (Continúa) Paso corto 25. Estando el soldado en marcha, para hacerle acortar el paso: Paso corto-MAR(chen) Reducir la longitud del paso á 36 centímetros. Se recobra­rá el paso largo, con la voz de Redoblado-l\IAR(chm) El paso corto sirve para que una tropa que marche en columna y ha perdido sus distancias, aumentándolas, las recobre sin sus­pender la marcha, acortando el paso la cabeza. También se em­plea en los cambios de dirección y al pasar de la formación en columna á la de línea, sin hacer alto. Marcar el paso 26. Algunas veces convendrá en lugar del paso corto, mandar: Mat'quen el paso-MAR(chm) que tiene más ó menos la misma aplicación. Seguir levantando alternativamente los pies con el mismo compás con ;ue se marchaba, pero colocándolos uno al lado del otro, sin ganar terreno. Para recobrar la marcha al frente, se mandará: De frmle -r.rAR(chcn) Cambiar el paso 27. Sirve para que el soldado tome el paso cuando lo pierda. Cambien el paso-MAR(clzen) · Uno. Colocar á su distancia el pie que está levantado. Dos. Llevar el que está detrás al lado del que se acaba de poner en tierra, de modo que su juanete toque el talón del otro. Tres. Romper nuevamente la marcha con el pie que está al frente. Este paso nunca debe mandarse en colectividad. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 575 --' Paso atrás 28. Para recorrer una pequeña distancia á retaguardia, es­tando á pie firme : Paso alrás-MAR(chm) A la voz de paso atrás, llevar la vista á la derecha. A la voz de Mar-chen, romper rectamente la marcha hacia atrás con el pie izquierdo, las corvas tendidas y los talones levantados, poner la punta del pie izquierdo á la altura del talón derecho, y bajar en seguida ambos talones. Ejecutar lo mismo con el pje derecho y continuar de esta manera hasta la voz de : Escuadra-AL(Io) que se suspenderá la marcha llevando el pie que está adelan­te al lado del otro, y se dirigirá la vista al frente. Cuando el paso atrás se ejecute en colectividad, el primer soldado de la derecha conservará la vista al frente, para no per­der la dirección y servir de guía á los demás. Pasos al frente 29. Para hacer avanzar unos pocos pasos al frente, estando á pie firme: 'Ires (czi-zco, &c.) pasos alfrmle-MAR(clzen) Dar el número de pasos indicado y detenerse en seguida sin otra voz de mando. Convendrá que el número de pasos sea impar, á fin de que se termine el movimiento con el pie derecho. Pasos á los costados 30. Para hacer recorrer una corta distancia á uno de los cos­tados, estando á pie firme : Tr(s (ci1zco, co del cuerpo y se vuelve el cañón hacia la derecha. Dos y tres. Como los dos y tres del Al hombro derecho desde des­cansen. Al hombro desde al hombro derecho 46. Al hom~ro-AR(mas). lhtl. Llevar la mano izquierda á la cantonera y la derecha á la garganta del rifle, poniendo éste vertical. Dos. Pasar el rifle al hombro izquierdo, vol viendo el cañón hacia el frente, y colocar la culata contra el cuerpo. Tres. Bajar rápidamente la mano derecha á su costado. Presentar desde descamen 47· Presenlm-AR(mas). Uno. Con la mano derecha llevar el rifle frente al centro del cuerpo, de modo que la muñeca quede algo más alta que el codo ; tomarlo al mismo tiempo con la mano izquierda por debajo de la derecha; el antebrazo izquierdo horizontal y cerca del cuerpo. Dos. Tomar el rifle con la man0 derecha por debajo del guardamonte y contra éste ; el cañón vertical. La posición de pr4smlen sirve para hacer honores á la bandera y al Presidente de la República. Descamar desde presentm 48. .Descatlsm-AR(mas). Uno. Tomar el rifle con la mano derecha por encima de la segunda abrazadera; soltarlo de la mano izquierda; bajar el rifle al costado derecho hasta que la cantonera esté cerca del suelo, á la vez que la mano izquierda se corre á la altura del hombro. Dos. Sentar suavemente la 'culata en tierra, y llevar rápida­mente la mano izquierda á su costado. Presentar desde al lzombro 49· Pnsmtm-AR(mas). Uno. Coger vivamente el rifle con la mano derecha por la garganta, y volver el cañón á la derecha separando el codo iz­quierdo del cuerpo. D1s. Llevar el rifle frente al centro del cuerpo. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 581 _) Al hombro desde presenltn 50. Al hombro-AR(nzas). Uno. Girar el rifle de modo que el guardamonte quede á la izquierda, y colocar la mano derecha como está dicho en el tiem­po uno del número 43. Dos. Como los dos y tres del mismo número. Rendz'r desde presente?¡ 51. Rzndan-AR(mas). Uno. Hacer nzedz'o á la derecha sobre el talón del pie derecho, al mismo tiempo que se da con el pie izquierdo un paso rectamen­te al frente. Hincar la rodilla derecha un poco hacia la derecha, y poner en tierra la culata ; el talón de ésta en la misma línea del talón del pie izquierdo y separada de él ; el cuerpo recto; los hombros cuadrados; la cabeza erguida; la pierna izquierda ver­tical ; el rifle á plomo. Dos. Quitarse el kepis con la mano derecha, y colocarlo, sin soltarlo, al costado derecho ; la parte interior hacia el cuerpo. La posición de rmdt'r sirve para hacer honores al Santísimo. ( ConlzntJa) PROYECTO DE REGLAMENTO DE GIM~ ASIA MILITAR Por Luis Alberto Arenas V., Oficial del Ejército de Chile (Coutmuación) 65. Con la combinación de los ejercicios musculares se for­man cuatro lecciones, que se ejecutarán al compás de la Banda de música ó de un tambor. I .• LECCIÓN Tiempos Firmes........................................................... 1 Manos á la cintura............................................ 1 Inclinación de cabeza......................................... 3 Inclinación lateral de cabeza............................... 3 Torsión de cabeza............................................ 3 Inclinación del tronco adelante............................ 4 Inclinación del tronco atrás................................. 4 Inclinación del tronco á la izquierda...................... 4 Inclinación del tronco á la derecha .. . .. . .. .. . .. .. .. .. .. .. 4 Torsión del tronco á la derecha........................... 3 Posición firmes ................................................. . En su lugar descanso .. , ....................... , ............. . Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \.._ 582 -' :.;¡,• LECCIÓN Tiempos Firmes......................................... .............. .. 1 Movimientos verticales de brazos.......................... 2 Movimientos laterales ............................... o........ 2 Movimientos horizontales .. .. .. .. .. .. .. . .. .. . .. .. .. .. . .. .. .. 4 Brazos arriba . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . 4 Brazos al frente................................................ -4 Brazos á los costados......................................... 4 Brazos atrás ...................... ,............................. -4 Brazo derecho arriba é izquierdo al costado............ 4 Cambiar de brazos........................................... 4 Brazo derecho al costado é izquierdo atrás............. 4 Cambiar de brazos............................................ 4 En su lugar descanso......................................... t 3.• LECCIÓN Tiempos Firmes........................................................... 1 Manos á la cintura ............................................ . Compases Flexión de rodillas.......................... . .. . . . . .. . .. . .. . .. 4 Extensión de rodillas......................................... 3 Ambos pies al lado y cuadrarse........................... 4 Pie izquierdo al frente, cambiar y cuadrarse........... 4 Pierna izquierda al frente................................... 4 Pierna derecha al frente.................................... 4 Pierna izquierda atrás....................................... 4 Pierna derecha atrás......................................... 4 Pierna izquierda al costado.................................. 4 Pierna derecha al costado................................... 4 Posición firmes ................................................. . En su lugar descanso ....................................... . 4.• LECCIÓN Tiempos Firmes........................................................... 1 Flexión de cuerpo ................................. 0 :......... 4 Extensión de brazo y pierna izquierda al costado...... 4 Extensión de brazo y pierna derecha al costado....... 4 Manos á la cintura............................................ 1 Salto en su lugar... .. . ........ ...... .... ... ...... ..... ....... 4 Salto adelante..................... . .... ... .... .. ....... ...... 4 Salto adelante con impulso de un paso ............ o...... 3 Salto adelante con impulso de tres pasos................ 4 Posición finnes ................................................. . En su lugar descanso......................................... 1 66. Los movimientos de la z: Lección se repiten dos veces ~ada 1,1no, (Conltmta) Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 583 _J GUERRA RUSOJAPONESA Si en Febrero y Marzo la crudeza del tiempo, las nevascas en tierra y los violentos huracanes en el mar dificultaron en ex­tremo las operaciones militares de los contendores, el avance de la primavera y el imperio del buen tiempo ha permitido que las tropas entren definitivamente en campaña, por así decir. ·, El Lunes Santo avanzaron los primeros soldados japoneses en busca de los rusos, atrincherados en las faldas septentrionales del Ul-lien, y después de tres días de tiroteos de exploradores, una de esas vanguardias dio con 6oo cosacos que ocupaban á Thiong Ju, lugarejo situado á unas 20 leguas al Noroeste de And-Ju, en la vía de Ping-Yang hacia las Minas, y después de algún tiempo : de reñido combate, los puso en derrota, vía del Norte, 6 sea del bajo Yalu. Los vencedores, después de descansar un día, conti. nuaron su avance empujando al enemigo, que había resuelto no librar otro combate en Corea sino replegarse á Mandchuria, de acuerdo con la orden del General Kuropatkine, dicen los cables, pero en verdad, porque la derrota mencionada ponía sobre ~u flanco izquierdo cien mil japoneses que pretendían-como NftpO­le6n en Eilau-arrojarlos al mar. Ignoramos aún las consecuen­cias del hermoso movimiento envolvente de los japoneses, pero se puede afirmar que no se habrán reducido á imponer la. retirada á unos pocos soldados del Zar. El combate de Thiong-Ju no deriva su importancia del nú­mero de contendores ni de las pérdidas que ellos sufrieran-muy pocas,-sino de ser el primero de tierra firme y el primero donde se midieron los \'Ílipendiados jinetes japoneses con los ensalzados cosacos, quedando vencidos éstos ...... La sorpresa que el hecho ha causado entre los ·que juzgan de las cosas sin conocerlas á fondo, ha sido inmensa. Y mayor lo será cuando mediten en los términos en que está concebido el párte del Jefe ruso, por asemejarse mu­cho á aquellos legendarios nuéstros de "el enemigo derrotado se acerca por las breñas á la ciudad"; "aún no he podido recorrer el campo después de mi victoria, por ocuparlo el enemigo," &c. En efecto, el Jefe moscovita, después de pintar el heroísmo de los cosacos de á pie y de á caballo, y la inutilidad de los sangrientos ataques enemigos para arrojarlo de las posiciones ocupadas, ter­mina diciendo que como en ese momento aparecieran cuatro Com­pañías del agresor sobre su flanco, completó su brillante opera!.. ci6n ordenando la retirada! Queda demostrado una vez más que ni el valor, ni el entusiasmo, ni la fuerza corporal reemplazan al saber y á la técnica militar en el campo de batalla. Que los rusos saben morir, lo saben hasta los chicos de escuela; pero lo que en la guerra se busca no es morir sino triunfar. La influencia moral del primer triunfo es indiscutible, y nadie ignora que en 1878, cuando Osman Bajá, por varios meses detuvo íntegro el refuerzo de Rusia con 40,000 hombres, habría triunfado sin los celos de sus émulos, que impidieron su refuerzo oportuno, y lo abandon~ .. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 584 _) ron como los cartaginenses á Aníbal después de Cana. Este la­mentable error no lo cometerán los japoneses, como no lo come­tieron los alemanes en r 870-7 I : los amarz'llos han sabido asimi­larse el profundo axioma de la inidatz'va indz'vz'dual jerm-quizada, como la base única para formar buenos ejércitos á la moderna, según se desprende de los reglamentos entre ellos en vigor, Dícese que los rusos se replegaron hacia Kharbin, para en esa posición fortalecida resistir el empuje de los japoneses, debi­litados por el alargamiento de su línea de operaciones : si tal hi­cieran, correrían á su ruina, porque Kharbin está en los lindes de Mandchuria ; dejarían el Transmandchudano en manos del ene­migo, permitirían que los japoneses señorearan la Provincia Ma­rítima y Kuang-Tun, y consenitirían en que el Mikado les jugara la serrana partida de poner la Mandchuria en manos de su señor le­gítimo, el Emperador de Pekín. En esta hipótesis, 6 Rusia se con­forma con los hechos cumplidos, es decir, lo que el Japón pedía hace tiempo, 6 se ve obligada á romper con China, sin poder exi­gir que las demás naciones occidentales tercien en su favor. Esto sin contar con que las ardentísimas temperaturas de Junio serán fatales para los batallones rusos amontonados en la llanura, al pie de las frescas montañas donde estarían acampados los guerreros del Nipon. Que los rusos no están satisfechos de las primeras operacio­nes en el Extremo Oriente, ni del mando supremo del Virrey Alexieff en esa comarca, lo demuestra el Mensaje del Zar á di­cho Jefe, en el cual le notifica un verdadero confinamiento á K.harbin y le comunica el nombramiento del General Kuropatki­ne para la dirección de las operaciones militares, con los dere­chos de Comandante en Jefe de Ejército, y el del Vicealmirante Makaroff, para las operaciones na vales, con los derechos de Co­mandante en Jefe de la flota. El Mensaje termina así: "Estoy convencido de que el nombramiento de esos Coman­dantes, independientes y responsables, os permitirá llenar la difí­cil tarea que os incumbe." Los partidarios de Rusia afirman que los ingleses publican diariamente noticias falsas y favorables al Japón; pero olvidan lo singular de la literatura militar rusa sobre la materia, de lo cual serán buena prueba las siguientes líneas: "Sa1~ Pelersburgo-La salida del Vicealmirante Makaroti, para ofrecer combate al enemigo, ha producido un efecto moral considerable, puesto que ese hecho demuestra que el Vicealmi­rante se siente bastante fuerte para combatir á los japoneses." "San Petersburgo-El Vicealmirante Makaroff es muy elogia­do por la prudencia que ha demostrado en no arriesgar sus na­ves en un combate con el enemigo." Y un ''Almirante ruso competeP.te," según cable del 23, de la misma ciudad, agrega que en caso de combate, si triunfara, "su victoria sería infructuosa, por cuanto necesariamente sería com­' prada con averías de naves, y nuestra carencia de facilidades su­ficientes para llevar los buques á los doks, haría imposibles las Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 585 . .J reparaciones, en tanto que los japoneses disponen de dársenas in­mensas para reparar sus naves." ¿,A qué nos atenemos! El mismo Almirante japonés Togo, dice en su parte deta11a­do sobre el combate del 27, que su tentativa de embotellar la es­cuadra rusa no tuvo éxito completo, por cuanto quedó libre una parte del Canal, de suerte que se le impone otra tentativa con el mismo fin. Ese día empleó brulotes que, por fortuna para los ru­sos, no estallaron, y los periódicos rusos tachan de "bárbaro y salvaje" el uso de tales elementos de destrucción en la guerra 1 Otra Revista francesa, ardiente rusófila, al narrar como triunfos moscovitas los bombardeos japoneses á Puerto Arturo en el mes de Marzo, agrega lo siguiente : " La importancia de esos bombardeos proviene de que la flota japonesa descubrió un punto de abrigo (flaco de la plaza) en Liao-Ti-Chang." Y después de censurar al Almirante Togo porque no desem­barcó tropas, dice : "Verdad que el mar era insostenible para los transportes, y que la faja de hielo que vela las costas con anchura de muchos kilómetros, impedía cualquier operación de esa especie." Los ingleses pueden, pues, devolver el cargo á sus censores; y nosotros quedarnos impuestos de que unos y otros están cega­dos por sus simpatías Ó conveniencias cuando hablan del Extremo Oriente. ~ ~ t; ~ M Vl o t"' > > S (") < o .....¡ ¡::= > > ¡.:¡ ::0 (") Q > o < ;.-.; t:1 < (") .....¡ z p., > Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia L 586 _; Historia UN GOBERNADOR COLONIAL CORRESPONDENCIA DEL GOBERNADOR DE CARTAGENA EN TIEl\IPO DEL VIRREY )lENDINUETA (Continúa) RESERVADA Cartagena, 30 de Enero de I 799 Excelentísimo Señor : Mi venerado Jefe y favorecedor. Con motivo de hallarme en el correo anterior un poco incomodado de la gota, de que ya me hallo aliviado, no contesté á la reservada apreciable de V. M., del 9, significándole que fundado en las mismas razones que V. M. se sirve manifestarme, sobre la variedad que puede ocurrir en el plan de guerra por este Continente, á causa de las victorias de los ingleses, y refuerzos de tropas que se asegura les da la Rusia, expuse á V. M. mis deseos de prevenirme con algún auxi­lio más en esta guarnición ; pues á la verdad, siempre es menes­ter tener un número suficiente para conten~r los pri 11eros ataques, ínterin se puedan reunir las tropas con que contamos para la de­fensa de la plaza. No hallo muy difícil conseguir algún otro confidente en Ja­maica; pero como e~ta clase de gente no sirve por otros estímulos que los del interés, {1uisicra <1ue V. M. terminantemente me diese la propuesta que debería hacerle, á fin de que pudiese yo obrar en la materia con entera satisfacción; no debiendo ya solicitarse ningún aviso de Santo Domino-o respecto de que le!> ingleses han abandonado cuanto poseían allí, y retirado ·us fuerzas á Jamaica . De oficio manifiesto á V. M. mis providencias sobre el negro fingido; y vivo mny creído de que ·i entra en esta Provincia, se­guramente lo arrestarán mis comisionados. Hasta ahora no ha venido la solicitud de Bolívar; pero en e l instante que llegue á mis manos la despacharé en los términos que V. M. me encarga. Enterado igualmente de la última reservada favorecida de V. M., con fecha del 19, le doy mis expresivas gracias por el re­fuerzo que me previene vaya disponiendo, para que vengan 6oo hombres á la plaza, ínterin se rE:ciben las órdenes de V. M.; pero con motivo de la llegacla de los Oficiales y tropa de la Reina, é igualmente de los Oficiales sueltos, suspenderé su efecto, hasta que V. M. se sirva prevenirme lo que determina sobre éstos, á fin de no ocasionar duplicados gastos á la Real Hacienda. Igualmente doy á V. M. las más atentas gracias por la con­fianza de manifestarme los esfuerzos que ha hecho á la Corte, los cuales son siempre muy útiles para que en la ocasión, como com­prende V. M. muy bien, no puedan reconvenir, ni hacer fundado Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 587 -' cargo, por haber dejado de exponer oportunamente las urgentes necesidades en que V. M. se halla. Pensaré sobre el punto de derechos de González, y avisaré á V. M., creyendo siempre importante el gratificarlo para tenerlo contento, pues son de importancia, como V. M. comprende, los avisos que puede darnos, y para lo que me parece bien dispuesto. Hace cuatro días que llegó el Facatriz con el rancho y demás concedido en remuneración al servicio de transportar los prisioneros. No me ha traído carta de dicho González, porque dice que nada ha ocurrido de nuevo después de su último aviso, ni aun envía tampoco gacetas, á causa de que Jos ingleses recono­cen últimamente, con la mayor escrupulosidad, las embafcaciones de que sospechan, ha~ta deshacerles la cámara por si conducen papeles ó noticia~, en cuyo caso toman las más serias providen­cias contra aquellos á quienes las hallan. Aprecio como corresponde el honor que V. M. me dispensa de dejar á mi cuidado lo que conduzca é importe proveer en las circunstancias, á cuya fineza procuraré corresponder en cuanto alcance mi talento, facultades y deseos de complacer á V. M. como su más fino, fiel, reconocido servidor, q. s. m. b. ANASTASIO SXJUDO Excmo. Sr. D. Pedro Mendinueta RESERVADA Cartagena, 28 de Febrero de I 7 99 Excelentísimo Señor : Mi venerado Jefe y favorecedor. Como al presente mes le falta un día para la llegada del correo de esa ciudad, estoy sin carta de V. M. qué contestar, ni otra cosa que añadir á lo de oficio, que el asegurarme el conductor de los pliegos del confiden­te, que al acto de salir de Jamaica, llegó la noticia positiva de tremolar la bandera en el Gua rico, elegida por los negros (que son tres cabezas de ellos en campo blanco), como ya verificada su independencia, sin que en la parte re5pectiva á nosotros de la Isla de Santo Domingo, haya novedad alguna. Este ejemplar me parece que con el tiempo producirá efectos muy perjudiciales, y tal vez puede acontecer que en la actual gue­rra se sirvan los ingleses de ar:¡uellos negros valero~os para sus expediciones ; circunstancias que nos deben tener más prevenidos que antes, como que los creíamos sin recursos inmediatos para ellas. Considero de necesidad, por las circunstancias, el que se ad­mita al confidente la cortedad de su cargamento actual, pero no el que desde luego se liberte á éste de derechos, pues cuando V. M. tenga á bien dispensarle los anteriores, según tengo ex­puesto, me parece corriente dejarle siempre pendiente otros be .. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 588 --' neficios para que no decaiga su eficacia, y cumpla con toda exac­titud, aspirando al reintegro de lo que se le tenga exigido ; y por si á V. M. le pareciere suficiente documento la carta con que ahora los recJama, le enviaré en el correo venidero puntual noti­cia de lo que se le tiene descontado, á fin de que sirviendo á V. M. de gobierno, pueda dirigir sus providencias como tenga por conveniente. Encarece mucho el conductor los aprestos que se hacen en Jamaica, pero que nadie acierta con el destino, cuidando mucho los ingleses de que no se penetren, y tomando providencias serias de cuanto consideran sospechoso, por cuya razón viven los nués­tros en aquel destino con el mayor cuidado y precaución. Deseo que V. M. se mantenga con la mejor salud, y que Nuestro Señor se la dilate muchos años en la amable compañía de mi señora la Virreina, á cuyos pies me repito como su más afectísimo y fiel reconocido, q. s. m. b., Excmo. Sr. D. Pedro Mendinlleta AN.ASTASIO SEJUDO Cartagena, 20 de Marzo de 1799 Excelentísimo Señor : Mi venerado Jefe y favorecedor. La general miseria en que se halla esta plaza y Provincia, hace que la corta clase de los pudientes piense por lo regular con la misma, cuyas circunstancias me han obligado á usar de varios resortes, para que aprovechen la buena proporción que les facilita la reservada Real orden, de 1 1 de Septiembre último, que V. M. se ha servido pasarme, á fin de que propong-an el premio de hlmor propio de cada jerarquía á que aspiran aquellos que se distingan en el donativo; pero todos son miedos y recelos de que, si ofreciendo una cantidad que les parece proporcionada á la gracia que solicitan, y la entregan des­de luego, en el caso de que V. M. no la gradúe suficiente, queda­rán privados ele ella, pues por solo donativo á S. M., sin premio determinado, siempre darían mucho menos, para no desposeer á sus familias de estas utilidades, no teniendo algún estímulo parti­cular que resaltase su respectiva clase. A la verdad todos desean saber y asegurarse sobre este punto; y según he deducido de sus tímidas expresiones, les pare­ce que el modo más adaptable al expresado fin sería proponer á V. M. el donativo con el premio á que aspire cada uno, y que de­clarado por V. M. quedar admitida la propuesta á nombre del Soberano, como expresa la Real Orden, entregar seguidamente en estas reales cajas el importe de aquél, de cuyo modo creo se resuelvan únicamente á hacer sus solicitudes, las cuales, por lo que me han dado á entender los pocos que hasta ahora se han decidido, se reducen á la que explica la adjunta minuta, que acompaño á V. M. para su conocimiento ; y yo espero que en uso del favor que V. M. me dispensa, tenga á bien manifestarme Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \.._ 589 __) su dictamen en el particular, para poder lograr algo á favor del Rey, pues de lo contrario, repito á V. M. que muy poco ó nada sacaremos, pues aun para lo que piden me ha costado no poco trabajo el empeñarlos y hacerlos salir del punto. Como la real gracia está tan extensiva, yo, aunque á la ver­dad ni aun por sueño me pasaba aspirar á lo que diré, me he resuelto, contando con que V. M. tendrá la bondad de darme un consejo y desengañarme con la franqueza que me dispensa su favor, á preguntarle si podré proponer el donativo de 120 mil á 150 mil reales de vellón por la Gran Cruz de Carlos m, á que considero proporcionada mi clase, con los méritos de cuarentd. y seis años de continuo servicio, que aunque éstos no son los que se bu.;can en el día sino aquéllos, parece que en cierto modo deben influ{r á su logro, particularmente si V. M. lo apoya con su poderoso infhi1o. Dispense V. M. todas estas molestias á que me empeñan mis deseos de acertar, y de que se logren en tan críticas circunstan­cias las intenciones del Soberano, por quien no dudo se precian la bondad de V. M. á acceder á mis expuestas súplicas. Reitero á V. M. mis fieles deseos de obsequiarle, e omo su más reconocido, verdadero servidor, q. s. m. b., ANASTASIO SEJUDO Excmo. Sr. D. Pedro Mendinueta NOTICIA DE LOS SUJE TOS QUE SE HAN l'R E ~E TADO HASTA LA FECHA EN ESTE ' GOiiER2 ' 0 1 I'ROPO. ' IENDO LOS I>ON.\TIVOS QUE HACE N A S. l\1. Y PREMIOS DE HONOR Á QUE ASPIRAN POR ELLOS El Alguacil Mayor de la Inquisición, D. Lázaro María He­rrera, aspira á merced del título de Castilla del derecho de lan­zas y medias annatas, con la gracia de la Cruz de Carlos m, y ofrece por ello el donativo de doscientos mil reales de vellón, que entregará en estas reales cajas. Es sujeto distinguido é hijo de un Capitán de navío de la Real Armada. D. Manuel de Prada, Coronel de Regimiento de Milicias Disciplinadas de e sta Plaza, aspira al grado de Coronel de Ejér­cito, ofrece en donativo de cien mil á ciento veinte mil reales de vellón, que entregará en estas reales cajas, ó en España en vales reales. El Regidor D. Matías Rodríguez Torices, aspira á merced de una cruz de las cuatro órdenes militares, y ofrece á más de los diez mil reales que ha cedido al Rey y tenía que tomar del Minis­terio de Marina de este apostadero, noventa mil reales de vellón, que entregará en España en vales reales, concediéndosele también el retiro de Regidor con el uso de uniforme, y asiento con el Ca­bildo en las concurrencias públicas, para que agrega á favor de S. M. todo el valor de dicho Regimiento. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 590 _) El Regidor D. Juan Núñez solicita para su hijo D. Josef Pas­tor, Capitán del Regimiento fijo, el grado de Teniente Coronel, Y para otro hijo, llamado D. Mateo, Teniente del de Milicias Dis­ciplinadas de esta Plaza, un empleo de Comisario de Guerra, ofreciendo en donativo, por una y otra gracia, doscientos sesenta mil reales de vellón, que entreg<~rá en estas reales cajas ó en Es­paña en vales reales. NoTA-Los vales reales en España dejan á favor de los que los ofrecen 25 por 100 cuando menos, y así les sale la oferta por mucho menos de lo que fuera. ( Contz'núa) • • INDEPENDENCIA DE POPA VAN (Inédito) 1 SUCESOS NOTABLES Y PRINCIPALES OCURRIDOS EN LA PROVI CIA DE POPAYAN DESDE 1 808, Y QUE PUEDEN SERVIR DE :MEl\IORIA P .ARA LA HISTORIA DE LA REVOLUCIÓN DE LA :t.liS.I\fA PROVINCIA, TRABAJADA 1'0R U COLO:MBIANO (DR. SANTIAGO PÉREZ Y VALENCIA) (Continúa) Los patriotas se alarmaron más y más, y resolvieron apode­rarse de Jos cuarteles, y enviar á Tacón para Cartagena con todo decoro y comodidad. Se verificó la toma de los cuarteles, pero faltaron muchos vecinos de los que estaban citados, y se frustró un proyecto que acaloraba D. Mariano Lemos, y que sólo él, si se realiza, hubiera podido evitar la guerra civil que comenzó con ca­lor. El Gobernador, que en la noche de estos sucesos estuvo ar­mado en su casa, reunido con Angulo y sus partidarios los Taco­nislas, pero lleno de sobresaitos, salió de ellos con la apatía ó ti­midez de los patriotas, y dio más vigor á sus medidas y providen­cias. Desde este clía se conoció que la moderación era natural al clima, siempre benigno, de Popayán, y la experiencia ha manifes­tado, en todos los años de la revolución, que su pueblo no es naci­do para violencias ni para excesos, pues que jamás ha pa~ado ni el bajo pueblo de la opinión. Por fortuna los verdaderos enemigos y los que han sido capaces de tomar el puñal contra su patria, se han reunido á los patianos, alejándose siempre de la ciudad. La persecución de los patriotas obligó á unos á retirarse al Valle, como Ulloa, Tejada, Larraondo, Arboleda ...... y otros á sus casas de campo ó al retiro de sus casas. Alarmado el Gobernador con los preparativos hostiles de las ciudades del Valle, trató de hacerse fuerte fuera de la ciudad, po­niendo su campo cerca del puente del río Cauca, en la casa de la Marquesa hoy de Balcázar. Diariamente aumentaba su fuerza, y contaba con dos culebrinas tomadas á Jos quiteños en el Guáitara, dos pedreros y otros cañones que fundió D. Antonio García, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 591 _) Otra medida que tomó el Gobernador fue enviar á Pasto, en el mismo mes de Diciembre, todos los caudales públicos con el Visi­tador de la Casa de Moneda, D. Francisco Urquinaona: se regu­laron en más de $ 200,000 los fondos de la Casa de Moneda, y casi en $ 400,000 los de la Tesorería de Hacienda. Tanta era la seguridad y la confianza que tenía Tacón en sus fieles pastusos. Por este tiempo conocieron los pueblos del Valle el interés y la conveniencia general que resultaba de la unión de toda la Pro­vincia, y nombraron Diputados para el establecimiento de la Jun­ta en Popayán. Los sucesos de Santafé hicieron ver que aquel Go­bierno carecía de energía, y que el modo de acordar la reunión de Diputados para formar un gobierno nacional, pedía la delibe­ración detenida de las provincias, estableciendo ellas mismas sus gobiernos particulares sobre principios bien estables. Pero el Go­bernador de Popayán ya se hallaba muy autorizado y muy dis­tante de cooperar al sistema de los americanos, al tiempo que el Valle volvía sobre sus pasos; así es que puso en el paso de Pin­damó un piquete de tropa~ para cortar el paso á los que transita­ban de aquellos lugares, y regresaron de a11í los Diputados de Buga. El de Cali, Fr. José Joaquín de Escobar, pasó por otra ve­reda, aunque sin fruto alguno, pues el Gobernador rehusó admi­tirlo como representante, y le previno volviese á esa ciudad á tra­tar de que se reconociese la autoridad de la Regencia, la del Go­bierno de la Provincia, y se aquietasen los pueblos reduciéndose á su antigua situación. Ultimamente en Cali se formó una Junta con Diputados de las ciudades respectivas, presidida por el Dr. D. Joaquín Caicedo. Se pidieron auxilios á la Junta Suprema de Santafé, se alistaron tro­pas, y sirvieron para armarlas 200 fusiles que enviaba de regalo á Popayán D. Juan Domingo lturralde, vecino de Panamá. Caicedo, como Capitán nombrado antes por Tacón, estaba encargado de su transporte desde la Buena ventura, de su recibo y envío ; pero su­po ganar tiempo, valerse de subterfugios, y retener los fusiles para las operaciones que ya meditaba y que muy en breve se realiza­ron. El año de 18 ro concluyó en la Provincia en medio del ca­lor militar con que obraba Tacón, para subyugar al Valle, y éste para someter al Gobernador y libertar la Provincia del yugo es­pañol. La Junta de Cali continuó en el mes de Enero de 18 r 1 sus preparativos de guerra, y al fin, después de repetidas instancias, llegó el Coronel Antonio Baraya, con 200 hombres armados y pertrechados. Se fijó el Cuartel general en Cali : se activó alista­miento y se puso una fuerza capaz de imponer respeto á Tacón. D. Nicolás Larraondo y Valencia era el Comandante de lastro­pas del país, y había obrado con actividad y energía. D. Miguel Cabal era Comandante de la Caballería; el joven Atanasia Gi­rardot, que vino en calidad de Teniente con la Columna de Sanla­fé, descubrió desde el principio el valor que le hizo célebre des­pués en varias acciones militares. En la ciudad de La Plata, Provincia de Neiva, se obraba acti­vamente para oponerse á Tacón, procediendo con acuerdo de la Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia L 592 _J ~unta de Cali, á donde se dirigían las comunicaciones por Páez, á sa­h: á Caloto. El Cura, D. Andrés Ordóñez, fue el alma de las opera­~ Iones; este celoso patriota hizo entonces y después, servicios se­nalados á la Causa de la independencia americana. El Gobierno de Popayán había puesto en Inzá, pueblo que sigue al páramo de Guanacas, un destacamento al mando de Hermenegildo Bravo; pero fue sorprendido y hecho prisionero con 30 hombres, cuyo su­ceso aterró á Tacón. El Cura Ordóñez, autor de las estratagemas con que se tenía en agita ~ión á aquel Jefe, envió espías al campo de Cauca, capaces de burlar la suspicacia de Tacón, con el aire de simplicidad con que se le presentaron, dejándose sorprender como pasajeros por sus avanzadas. Estos examinaron todo el cam­po, porque de intento se les manifestó la mucha tropa que allí exis­tía ; y ponderando por su parte los grandes cañones que tenían en La Plata, regresaron á dar cuenta de su encargo. En La Plata se aumentó la fuerza ostensible con los indios paeces, que se decidieron con sus Curas párrocos por la patria, abiertamente, por el celo del Dr. Ordóñez, y por el de su Cacique, D. Gregario Calambos (que después fue sacrificado por Warleta). D. José Díaz, que de sus labores rurales fue elevado al grado de Coronel por el Gobierno Soberano de Nciva, era el Comandante de la expedición de indios, armados con lanzas, muchos con el as­ta de hoja de lata, y con pocos soldados de fusil: sus cañones er~n de guadua ó madera, de invención de Ordóñez. El Comandante intimó al Gobernador de Popayán las entrega de la ciudad, y per­suadido que la cosa era muy seria, pues c1ue del Valle le avisaban los Tacom'stas los considerables preparativos que allí se hacían, y el entusiasmo de los pueblos, consiguiente al de los del Norte de la Nueva Granada, trató de oír el voto público. El día 9 de Marzo se reunieron en la plaza el Ayuntamiento, autoridades y pueblo; y resultó el que se propusiese el envío de diputados á Cali para cortar las diferencias. Co1:tint'ta COMANDANCIA EN JEFE Repzíblz'ca de Colombt'a-AHnúten'o de Guerra-Número JOO-Bogotá, Abril JO de r9o.¡. Sr. General D. Daniel E. Pardo C., Jefe de Estado Mayor general del Ejército "Permanente El Sr. General Castro, Comandante en Jefe del Ejército, ha sido comisionado para practicar en el Departamento de Santan­der algunas diligencias importantes en el Ramo de Guerra, y partirá inmediatamente. En tal virtud, este Ministerio ha tenido á bien encargaros de la Comandancia en Jefe, durante la ausencia del General Cas­tro, y facultaros para que encarguéis del Estado Mayor á ~uien creáis conveniente, de Jos Ayudantes del Cuartel general. Dios os guarde. El Ministro de Gobierno, encargado del Despacho de Guerra, EsTEBAN jARA!ULLO Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VIII Serie V Tomo I N. 19

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VII Serie IV Tomo I N. 19

Por: | Fecha: 16/05/1903

Son colaboradores de este periódico los Jefes y Oficiales del Ejército Pstldl mtros del Ejérci­to que hacen la guarnición en el D ~::pa rtamento de Cundinamarca y los de los empleados del Cuartel General del Ejército y del Mi­nisterio de Guerra . . La partida necesaria para pagar este aumento se declara incluída en el Presupuesto de Gastos de la vigencia en curso. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 9 de :rvfayo de 1903. JO E MA UEL MARROQUIN El l\1inistro d e l Tesoro, enca rgado del Despacho de Gobier­no, FRA.·cr co MR. ' DOZA P.-El Ministro de Relaciones Exteriores, Lu1s CARLO Rico-El ubsccrctario de Hacienda, encargado del Despacho, DAVID Po TÓ. c.- El r1inistro de Guerra, Au~REDO V .ÁsQUEZ Cono-El Mini tro de In trucción Pública, JosÉ JoAQUÍN CA::-..-\S. DECRE10 NUMERO 548 DE rgo3 (MAYO 7) por el cual se centraliza el pago de sucl•los y asign<Ácioncs militares El Tíápreúdenlt de la Repúblú:a, encargado dt! Poda E)'ewlz'v•, En uso de sus facultades constitucionale~, y CONSiúERANDO Qu en diversas Oficinas de Hacienda se han venido verifi­cando pagos por sueldos de im alidez y recompensas militares p~ovisionales, y que s~ i.mponc la nc:cesid<"td ele reglamentar conve­mentemente este servtcto para obtener un riato fijo de esta ero­gación, DECRETA Artículo único. R~dica~e en la Pagaduría Central del Ejército el pago de sueldos de mvaltd~z y .r~compen as militares provisio­ll: ales que, con arreglo á las d1spostc1ones legales vigentes, hayan stdo _decretadas 6 que se decreten en lo suce¡ivo por el Gobierno NaciOnal. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 581 _J Para el cumplimiento de este Decreto los agraciados ocurri­rán al Ministerio de Guerra,'para que alH, previa la comprobación legal, se O[dene el pago á la Oficina designada. . Deróganse las demás disposiciones que sean contranas al presente Decreto, que regirá desde el I .0 de Junio próximo. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 7 de Mayo de 1g03. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro del Tesoro, FRANCisco ME ·nozA P. DECRETO NUMERO 52 DE 1903 (ABRIL 25) por el cual se declara en uso de licencia indefinida á un Oficial El General Comandante m Jife del Ejérczlo de la Rep/tbb'ca~ En uso de las facultades de que se halla investido, DECRETA Artículo único. Declárase en uso de licencia indefinida al Te­nief. lte Camilo Méndez M., perteneciente al Batallón 2.0 de Tirado­res de la Divz'sz'ón Narziio, por falta de cumplimiento en la consig­na, como Oficial de Guardia del Capitolio. Publíquese en la Orden General para conocimiento del Ejér­cito, y como sanción á los Oficiales de Guardia. Dése cuenta al Mini terio d e Guerra, y comuníquese. Dado en Bogotá, á 25 de Abril de 1903. El Comandante en Jef , 1v!A~t'l<.L :M. CA TKO U. DECRETO NUMERO 58 DE 1903 (:MAYO 5) por el cual se llama al servicio activo á dos Jefes y un Oficial y ·e les destina. y se declara en uso de L'!tras de Cuartel á un ] efe .E1 General Comandan/e m Jife del Ejérczlo de la Repúbhcrr En uso de las atribuciones de que se halla investido, l.JECRETA Art. 1. 0 Llámase al servico activo al Sargento Mayor José María Wiesner, y destínasele al puesto de 2.0 Ayudante General de! Cuartel General de la Dt'visz'ón Palonegro, en la vacante que allí extste. Art. 2.0 Igualmente llámase al servicio activo al Subteniente Luis Ramírez, y destínasele al Batallón 2.0 de Tt'radores de la .Divi­szfm .. i\Tariño, en una de las vacantes que hay allí. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \..._ 582 ........) Art. J. 0 A petición del Sr. General Comandante General de la Dz'vz'sz'ó1¡ Palontgro, declárase en uso de Letras de Cuartel é ins­críbase en el Lz'bro Verde al Coronel Carlos Acosta, primer Ayu­dante General, por ineptitud y desafección, y nómbrase en su reemplazo al Sargento Mayor Simón Argüelles, á quien se llama al servicio activo. Dése cuenta al Ministerio de Guerra, comuníquese á quienes corresponda, y publíquese en la Orden General del Ejército. Dado en Bogotá, á 5 de Mayo de 1903. El Comandante en Jefe, MANUEL M. CASTRO U. RESOLUCION El Gmera! Comanda1tle eu Jife del Ejérdlo de la República, TENIENDO EN CUENTA Que son numerosos los exhortos y despachos librados por los Juzgados del Distrito Judicial, en que se pide la comparecencia de in­dividuos militares que forman parte de la Guarnición de la Plaza ; Que el recargo de los asuntos preferentes del servicio que cursan en la Comandancia en J e fe no permite atender inmediata­mente aquellas peticiones ; y Que las fuerzas e tacionadas en esta Plaza pertenecen á la JJi'visz'ón Naniio, cuyo Cuartel Ge neral se halla también en la ciudad, RESUELVE Las solicitudes de comparecencia de individuos en servicio activo pertenecientes á la Guarnición de la Plaza, deben dirigirse al señor General Comandante General de la Dt'visz'óJI Nan·,¡o, quien les dará el curso correspondiente. Dése cuenta al Ministerio de Guerra, comuníquese, y publí­uese en la Orden General del Ejército. Dada en Bogotá, á 7 de Mayo de :Mayo de 1903. El Comandante en Jefe, MANUEL M. CASTRO U. CONSULTA Y RESOLUCION Repúbb'ca de Colombz'a-Telégrafes Nacionales-Número 2 12]5-SD­gamoso, J de Mayo de I90J Sefior Comandante en Jefe del Ejército Familia General Salustiano Chaparro, liberal, muerto trági­camente por sus copartidarios, solicita honores del Ejército con­forme á su grado, el día que lleguen los restos á esta ciudad. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colo111bia '- 583 _J Como no sé si figura en el Escalafón, os ruego me digáis si puedo . ordenar se hagan dichos honores. El General primer Ayudante General, RAFAEL M. RAMÍREZ llrgmtísz'mo-Número J,JI4-Bogotá, 7 de Mayo de I90J General Rafael María Ramírez, Ayudante General -Sogamoso Ha sido sumamente extraño, tanto para el Ministerio de Gue­rra como para esta Comandancia en Jefe, la consulta que usted bace en telegrama del 3 de Mayo, número 2235. No puede ocultarse á usted que ningún revolucionario, y mu­cho menos de las condiciones morales de Salustiano Chaparro, pueda tener honores militares, y tributados nada menos que por las tropas defensoras del Gobierno legítimo l El señor Ministro •e Guerra encárgame decir á usted que la consulta hecha sobre honores á Chaparro, manifiesta total desconocimiento de las le­yes militares y de la dignidad y honor del Ejército. Por mi parte, en mi carácter de Jefe del Ejército, no puedo menos que cen~urar duramente su consulta, que quizá la hizo usted en un momento de ausencia intelectual, y yo en su caso pediría inmediatamente is Letras de Cuartel. El Comandante en Jefe, MANUEL M. CASTRO U. Doctrinal TEORIA DE LA ESTADISTICA EICl.ITA :POI. ]. P, HUI.TADO (ESP.A.ÑOL) {Concluye) VIII ORGANIZACION OFICIAL DE LA ESTADÍSTICA Estadística como servicio público-Organización de las estadísticas oficia. les-La Oficims cmtral y la Comisión de Estadistica-Discusión de ambos sistemas-Qae esos medios no se excluyen y deben combinarse-Indepen­dencia y especialidad que necesita el r:lmo de estadística-Informaciones parlamentarias ó administra ti vas. El conocimiento de los hechos sociales, negocio es de interés común y de carácter público bien marcado. El particular encuen­. ua en la estadística noticias muy útiles, á veces necesarias; pero -~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 584 _) á los Gobiernos, si han de vivir regularmente, les es siempre in­dispensable, como método peculiar de su experiencia. Una parte de aquellos hechos que son obje to de la Estadística, por el Gobier­no mismo se realizan, á él se refieren directamente, y aun los que de él no dependen, por pertenecer á la esfera individual, se rela­cionan de algún modo con el poder público, ya por el punto de vista de la Hacienda, ya de la Administración en general, ya,. aunque otra cosa no sea, por el vínculo de la ley ó del derecho, lazo que une todas las instituciones y á que han de acomodarse todos los hechos sociales. Sea cualquiera la idea q11e del Estado se tenga, es necesario, pues, reconocer como condición y parte de su destino la de formar la estadística, y como legítimas las atribuciones y medios de tO­das clases que conduzcan á ese fin. Además, la Estadística no puede existir 5-ino como servicio pú­blico; hay que elegir entre que sea oficial ó se carezca de ella, porque únicamente con los recursos de que dispone un Gobierno se puede llevar á cabo. No hay particular con los bienes de fortu­na y la abnegación precisos para acometer la obra de esas opera­ciones eatadísticas que, por ser más indispensables y base de las otras, son también más extensas y complicadas; pero aunque el caso se diera, toda vía ese particular carecería del poder necesario para vencer los obstáculos que le opusiesen la mala fe, la igno­rancia y las prácticas admistrativas mismas. La formación de un censo ó de un catastro exige grandes esfuerzos de los Gobiernos . mejor organizados. ¿Qué sucedería abandonando esos trabajos á. la acción privada? Si ejecutadns por la Administración pública se llevan á cabo con dificultad, ¿qué sería cuando ésta se convirtiese de agente en rémora insuperable? En los Estados, dice Dufau, donde no esté en vigor el sistema de centralización admini trati\·a, que como todo tiene sus ventajas y sus inconvenientes, atín se podría llegar con trabajos infinitos á un resultado ba tante sati factorio. Así, sir John Sinclair, en su es­tadística de Escocia, refiere cómo consiguió realizar tan gran­de empresa. Dirigió á todos los Curas una serie de preguntas cla­ras y precisas sobre asuntos de la localidad que estaban á su al­cance; muchas contestaciones llegaron en el primer año; pero otras se hic1eron esperar largo tiempo, y fue necesario que el autor enviase en comisión un cierto número de individuos para obtener el concurso de aquellos que por incuria, ignorancia ó mala voluntad no se dignaban reSIJOnder; siete años transcurrieron ;: ntes que todos los materiales reclamados hubieran podido re­unirse. Pero este hecho aislado es aún muy favorable como ejemplo de la estadística privada, y no puede convertirse en re¡¡rla generaL Es necesario establecer el principio de que los verdaderos traba­jos de esa índole, las operaciones y los documentos en que des­cansa la ciencia, sólo están al alcance de Jos Gobierno , han de tener carácter oficial para reunir las condiciones precisas de exac­titud, y merecer confianza. Los estu~rzos individuales únicamente Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 585 _) pueden dar buen fruto aplicándose á objetos muy limitados, ya por su misma naturaleza, ya por la escala ó demarcación en que se hacen las ob~ervaciones. Sin embargo, también aquí debemos hacer uso de nuestra distinción de siempre, de la diferencia que venimos estableciendo desde el principio entre las operaciones estadísticas de z1evestigadón y las de elaboraczon. En efecto, las condiciones esencialmente dis­tintas de cada uno de esos dos géneros de trabajo hacen á aqué­llos más propios de la acción administrativa, y á éstos de los estu­dios particulares. Si la reunión de Jos datos, la t'nvesli'gaci!m acerca de los hechos sociales ha de estar, como hemos visto, á cargo de los Gobiernos, no existen las misma razones para concederles una competencia exclusiva en el examen de sus resultados, en la t!abo­raúón de los materiales estadísticos. Al contrario, lo primero que hace falta para manejar con éxito Jos guarismos recogidos es un conocimiento profundo del objeto á que se refier n, y semejante ciencia no puede vincularse en las autoridades públicas. Los nú­meros de la estadística sanitaria los interpretará mejor que nadie el médico más instruído; la estadística judicial sólo será bien utili­zada por un sabio jurisconsulto; la estadística económica, por un hábil hacendi ta ; y así de todas las otras. Los Gobiernos pueden tener entre sus funcionarios capacidades de cada ramo para ese objeto; pero comúnmente la e pecialidades no están al servicio del E tado, y es preciso reconocer, de todas suertes, que Jos tra­bajos de elaboración no son ya una simple función arJministrativa, sino dominios de la ciencia, campo libre, por con iguiente, y á todos acces1ble. No queremos decir con esto que la estadística oficial haya de limitarse á las O;-'eracioncs de investigación; de ningún modo: los Gobiernos no han c..le reunir los datos por el mero placer de compilarlos, ino para tomar el consejo y la ense­ñan~ a que se desprenden de su estudio; queremos indicar tan solo que al lado de esa elaboración administrativa, indispensable, porque Jos poderes públicos no han de quedar á merced de los trabajos particulares, pueden existir perfectamente y ser de mu­cha utilidad los estudios y publicaciones que éstos hagan, mientras que semejante simultaneidad es imposible cuando se trata de las grandes operaciones de investigación. Reconocida la necesidad de la estadística oficial, preséntase luégo el problema, bien discutido por ::ierto, de cuál es la or~ani­zación que más conviene á ese servicio público. La estadística oficial, dice Majorana •, ofrece en su desarro­llo tres diferentes grados: es primero instintiva, impuesta por las necesidades de la Administración pública, y entonces no se hace la estadística por la estadístira, sino porque es preciso recoger algunas noticias para organizar el servicio militar, repartir los impuestos, &c.; luégo se establece ya de una manera reflexiva el servicio de la estadística como parte de algunos ramos que se de- • Obra citad<1, lib. T. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 586 -' sea estudiar ó son más importantes: las aduanas, la administración de la justicia ó de la Hacienda, por ejemplo, y aparecen las ofici­nas especiales de estadística, y viene por último la ofidna general, encargada de dar unidad y plan á todas esas investigaciones. Es necesario, en efecto, recoger los materiales. estadísticos que la Administración acumula; es precis0 centralizar esos datos, estudiarlos, compararlos unos con otros, y esto no lo pueden hacer los mismos funcionarios ocupados en reunirlos. Además, hay una porción de hechos que exigen investigaciones directas y especia~ les, porque corresponden á las funciones de la Anministración pú­blica, y quedan sobre todo las dos operaciones fundamentales y más interesantes de la Estadística, el Censo de la poblacz'ón y el Catas­/ ro dtllt:rnlorio, que no pueden ser asimi:ados ni confundidos con ningún otro de los servicios del Estado. Para establecer el organismo que ha de cumplir esos fines, constituyendo la estadística en un ramo separado, se proponen los dos sistemas que examina Mr. Garnier *: el uno quiere una ofi­cina central de estadística. dependiente de un ministerio, que se sirva de los agente y ruedas de la Administración para recog-er los hechos y los guarismos, y que después de comprobarlos y elabo­rarlos, los publique en nombre de la autoridad; y el otro desea co­misiones especiales de estadística, organizadas como cuerpos cien­tíficos independientes de la Administración general. El primer sis­tema es el seguido por Francia y Prusia; el segundo, el adoptado por Bélgica é imitado después por Italia y España. Es indudable que una oficina central de estadística puede sacar excelente partido de los recur o de centraliLación y depen­dencia adminis rativa para transmitir sus in:licaciones y recibir lo resultados, pues las cualidades de ést s dependen de las de los funcionarios, entre los cuales algunos pueden ser muy aptos para ese servicio; pero la generalidad no tendrá condiciones á. pro­pósito. En el sistema de las comisione locales dirigidas por una cen­tral que ordena los trabajos y comprueba sus re ultados, la venta­ja está en la independencia de la autoridad, en el llamamiento que se hace á los hombres celosos y entendidos, que se vigilan y fiscalizan mutuamente, y en la mayor responsabilidad de todos los colaboradores. Los notables trabajos publicados por la Comisión central de estadística belga, que presidía Quetelet, son un testimonio que favorece este último sistema de organización, el cual dio también buenos resultados en el Piamonte, aunque es preciso reconocer la importancia de las p:.1blicaciones hechas en virtud del otro siste­ma, sobre todo las que ha dirigido en Prusia Dicterici, y Moreau de Jonnés en Francia. Como puede verse, Mr. Garnier se inclina al sistema de co­misiones; pero se decide al fin por combinar ambos procedimien­tos, enlazando esas juntas científicas é independientes con la orga- • E!emmts áe Stalisliqtu. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \...._ .S87 __./ nización administrativa. Su ideal es el board ~llrade de Inglaterra, oficina de informaciones, investigaciones y publicaciones estadísti­cas, separada completamente de la autoridad política, y quiere que, á semejanza suya, se dé á la organización de la estadística oficial en todas partes un carácter á la vez científico y administra­tivo, dejando la dirección de los trabajos á un jefe responsable, aconsejado por una comisión científica. De este modo, dice, se logran las ventajas de ambos sistemas sin tropezar con sus incon­venientes. Aliado de esta opinión debemos colocar la de Mr. Moreau de Jonnés, que le es contraria. Este distinguido escritor se declara partidario de una estadística esencialmente administrativa, orga­nizada, no como un servicio aparte, sino como anexo á todas las funciones de gobierno, y desempeñada en cada demarcación y en cada esfera por las autoridades correspondientes. Los alcaldes, los consejeros provinciales, los subgobernadores, los gobernadores y los directores de un ramo, deben ser los ejecutores de la esta­dística; y así, dice, por medio de una inmensa jerarquía de fun­cionarios que de grado en grado representan el poder público en cada lugar desde la capital hasta la aldea, se obtienen datos numé­ricos sobre cualquier objeto que interese conocer. Defiende espe­cialmente que los prefectos ó gobernadores sean los encargados de la estadística provincial, porque así se simplifica el mecanismo administrativo, se evita la multiplicidad de los funcionarios crea­dos para buscar especialidades que no e ·isten ó son innecesarias, se ahorra todo el gasto de las investig-aciones, y se consigue, con la intervención personal de la primera autoridad, vencer muchos obstáculos que resultarían in uperables para un empleado subal­terno encargado de la estadística de la provincia. Moreau de Jonnés no sólo combate, sino que intenta ridicu­lizar las comisiones ó junta de estadística, que considera como una aplicación nueva y atrevida de las formas parlamentarias á la concepción y ejecución de los trabajos científicos. Hasta ahora, dice, se había visto á al~unos autores reunirse para hacer en co­mún al~ún drama ó comedia sin pretensiones ; pero á nadie había ocurrido que las obras que exigen una gran concentración de es­píritu, pudieran emprenderse por sociedades en comandita. Los hechos, añade, tampoco hablan en favor de las comisiones de estadística. Exceptuando á Bélgica, los demás países donde las co­misiones existen, no han obtenido de ellas buenos resultados; y no es ciertamente porque carezcan sus individuos de la capacidad nece­saria, sino porque los rozamientos á que da lugar la complicación de toda clase de máquinas, disminuyen su potencia. Por nuestra parte, y respetando la merecida autoridad que Moreau de Jonnés tiene en la ciencia, disentimos de su opinión en este asunto. Creemos, sí, que la Estadística es un servicio adminú­lralt" vo ; pero la consideramos como ramo independitnlt y espedal, que no puede confundirse con ningún otro, y reclama una organi­zación distinta, peculiar suya. Opinamos también que las autorida- .des encar2'adas de importantes funciones administrativas, y aque- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia L 5~8 _) llas sobre todo que tienen carácter político, son las menos á pro­pósito para dirigir los trabajo.; estadísti~os, porque su atención, . preocupada con los asuntos que deben resolver diariamente, ó excitada con las luchas y las pasiones de la política, no tiene la tranquilidad ni la disposición necesar;a para fijarse en la reunión de datos, que, sea cualquiera su importancia, no ofrecen un inte­rés del momento, y sólo influyen de una manera lejana en los ne­gocios públicos. La Estadística pudiéramos decir que es una parte de la administración general, pasiva é ziulz"urla, que no da solucio­nes, sino que las prepara; que no gobierna, aunque da elementos para gobernar bien; que tiene, en suma, condiciones muy diferen­tes de esa otra parte de la administración directa, cuyas funciones son esencialmente aclt"vas. Por eso queremos dar á la estadística una organización propia y encomendarla á funcionarios especiales,. más bien que á los gobernadores, alcalde y magistrados de cual­quier otro orden encar~ados de la verdadera admini~tración, sin. negarles por esto la inspección superior y la participación que ne­cesariamente ha de tener cada autoridad en su esfera respectiva. De esta suerte se consigue que la estadística, siendo un servicio separado de Jos demás, cuente, sin embargo, con el auxilio de to­do!> los recursos de la Administración. El Sr. Salvá, en su obra ya citada (página 371), refuta. la doctrina contenida en el párrafo anterior, afirmando que d jJoder admzi-zislralá;o sólo ts úulepcndzimlc dt los otros poderes, sus partes nu11ca, y que la Adnuiu:11raáón 110 puede ur pasiva. No hallamos, en verdad, motivo pa1·a la impugnación de nuestro estimado col ~a, porque nosotros aceptamos los elem ntalcs principio que él invoca, y no creemos haber dicho nada contra ellos. !\o pretendemos que la estadística esté fuet a de la Admini tración y sobrt ella; al contra­rio, reconocemos explícitamente que es uno de los ramos en que ésta se divide; y si pedimos para el servicio estadístico esptdaltdatl · é indtpmdmcia, es en el sentido de que tenga una organización propia y distinta de las demás funciones de gobierno. Por otra parte, si administrar s desenvolver la actividad del E~tado, apli­carla á la consecución de sus fines, es indudable que la accz{.m ad­ministrativa, en tanto que se limita á recoger datos estadísticos7 á suministrar á los poderes públicos medios que indistintamente sirven para todos sus fines, sin afirmar ninguno de ellos, esa fun­ción administrativa, decimo5, tiene cierto carácter zizd/r clo de mera receptiv·idad; es pasz·va relativamente, y tal es el valor que ­con toda claridad hemos dado á esas calificaciones, que no tienen trascendencia alguna. Tampoco hallamos digno de censura, ni menos ocasionado al ridículo, que los funcionarios especiales del ramo de estadística, encargados de dirigir la ejecución de esos trabajos, tengan á su lado una junta, comisión ó cuerpo consultiYo, llámese como se quiera, que discuta y acuerde los procedimientos ó bases genera­les, los asesore constantemente y les ayude á vencer con su ilus­tración é influencia las dificultades que se presenten. El principio. de que la acción sea una y el consejo múltiple, no es sólo aplicable Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombta '-- 519 _j al gobierno dt:: las pueblos, sino regla general de conducta, que ha de observarse en todas las empresas. De aquí que, á nuestro entender, la estadística oficial debe organizarse estableciendo una oficina, dirección ó instituto, que el nombre es lo de menos, formado por empleados con la prepara­ción necesalia para ejecutar los diferentes trabajos estadísticos, y una comisión ó junta en que deben entrar los sociólogos, los polí­ticos, los economistas, los hombres de administración más compe­tentes, todas las personas, en fin, ~uya aptitud especial ó cuyo celo convenga asociar á la grande obra que representa la estadística. Y esas in tituciones centrales han de desarrollarse por medio de funcionarios de idoneidad especial, encargados en las provincias de admiAistrar este ramo, con tantas juntas locales como sean los núcleos de acción que se estimen convenientes. Ello es que la misión propia del ramo ó administración espe­cial de la estadística consiste en llevar á cabo todas las operacio­nes de esta clase, que no forman parte de los demás servicios pú­blicos, en reunir las estadísticas especiales, dando unidad á sus in­vestigaciones, en estudiar todos los datos recogidos y en publicar los resultados de todos esos trabajos. . Toda vía se discute á cuál de los ministerios ó grandes divi­siones administrativas debe incorporar e el ramo de estadística. Llevándole á la jefatura del Gouierno, es decir, á la Presidencia del Consejo de !\1inistros, conforme á lo que pide la generalidad ~el servicio, y según se acordó en el Congr so Internacional de Florencia, es indudable que la estadística tendría aseguradas la independencia y la unidad, y gozaría de una autoridad y de un prestigio muy convenientes para sus fines; mas esta organización que, como luégo vcremo , se ha en ayado (n ~ paña únicamente, resulta algo costosa, y por razon s de presupuesto, principalmente, en todo los países se ha agregado la estadística, bien al ~Iinisterio de 1a Gobernación, como en Bélgica, bien al de Comercio, como en Francia é Italia, ó al de Instrucción. Pública, como en Austria, ~s decir, á los análogos á nuestro Miuisterio de Fomento. Terminaremos aquí estas indicaciones, sobre algunas de las que conviene insistir al tratar de la estadística de un país señalan­do un complemento indispensable de la estidística oficial, que con­siste en las informaciones parlamentarias ó administrativas. Surgen muchas veces en las naciones conflictos que es nece­sario dirimir inmediatamente, cuestiones no previstas ó que no pueden aguardar el resultado de los procedimientos ordinarios de la estadística, y entonces hay que acudir, como medida extraor­dinaria, á esas investigaciones especiales, que dirige el poder le­~ slativo ó la administraci6n mi~ma, para obtener los datos relati­vos al asunto de que se trata y fundar en ellos una resolución acertada. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 590 -' MÉTODOS DE COMBATE DE LA INFANTI!.RÍA CONTRA LA CABALLERÍA (De la Revista dd Boütltt Militar de Buenosaires) Nuestro Reglamento de infantería dice lo siguiente en su ar­tículo LXV : Formaúones contra caba~lería : "283. Contra caballería todas las formaciones son buenas si los soldados saben hacer uso de sus armas, observan la mayor calma y esperan al enemigo á buena distancia para romper el fuego. "En consecuencia, se evitará siempre practicar maniobras que exijan pérdida de tiempo ó que causen alguna perturbación á la tropa, sin perjuicio de tomar en los casos especiales, en que u ten­ga mucho lz'empo disponible, la formación adecuada á la. configura­ción del terreno y á la situación del enemigo.'' Las indicaciones de ~ste artículo no son a ven tu radas. Están plenamente justificadas por ejemplos sacados de la guerra franco­alemana. El Príncipe de Hohenlohe, cuyas cartas sobre infantería, ca­ballería y artillería son conocidas de muchos de los lectores de esta revista, relata de la manera siguiente alguítas cargas de ca­ballería: "Un oficial de infantería que aguantó cargas en la batalla de Woerth (Reischofen) me decía lo siguiente: A consecuencia de un ataqne infructuoso, nuestra infantería, batiéndose en retirada, descendía la pendiente de una colina, acompañada por una lluvia de. balas y proyectiles de ametralladora ; extenuada de fatiga, re­si~ nada á morir, toda la infantería se retira penosamente hacia un bosque situado al pie de la cuesta ; cada uno tiene el sentimiento de que no alcanzará á tiempo este abrigo; de repente cesa el fuego mortífero; nuestros infantes se detienen asombrados, mi­rando en su derredor para ver de dónde les viene esta salvación inesperada: eran los coraceros franceses que, lanzándose á. la persecución, impedían el tiro de la infantería y artillería propias; estos coraceros aparecieron como salvadores; con la mayor cal­ma, cada infante alemán se detiene en el mismo lugar en que se encuentra, y apunta contra los coraceros, que pronto sucumben bajo un fuego rápido." "En cuanto al ataque de la caballería francesa contra la in­fantería prusiana en Víonville, recibí, inmediatamente después del suceso, la declaración sig·uiente de un Coronel de caballería cuyo Regimiento había sido llamado á correr en auxilio de la infantería (su intervención, por lo demás, había sido inútil); este Oficial, tras­ladándose muy adelante, ha tenido, pues, la oportunidad de ob­servar la lucha con la mayor atención. Me decía que había cons­tatado, para su mayor satisfacción, la valentía con la cual se por­taban los camaradas de la infantería, y que ni uno solo, por decirlo así, fue derribado; pero agregaba que su corazón de ji- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 591 -' nete había sangrado á la vista de la impotencia de esta valiente caballería francesa en presencia de una infantería serena y sólida, que ni siquiera se tomó el trabajo de formarse en cuadros, sino que disparaba tranquilamente en la formación en que se en­contraba." "Los coraceros de la Guardia francesa, perfectamente mon­tados y equipados, muy bien conducidos, habían atacado con la mayor cohesión y de la manera más resuelta y precisa. El centro de la línea, que había sido dirigido sobre la infantería, fue en­teramente aniquilado. Las dos alas, encontrándose así desunidas, desfilaron bajo el fuego del batallón atacado, atravesaron la línea de los tiradores, y fueron la presa de las compañías de sostén. Así sucedió que, en el espacio de algunos minutos, sólo quedó de este magnífico Regimiento algunos restos dispersos, sin que hubiese po­dido él acuchillar á un solo infante." "Un ejemplo más desfavorable toda vía para la caballería nos proporciona Sedán, cuando la valiente caballería francesa trató de abrirse paso al través de la infantería prusiana en los alrededo­res de Fleineux. Cierto es que consiguió derrotar parcialmente á la línea de tiradores, sin hacerles, sin embargo, mucho daño, pues éstos pudieron hacer media vuelta y tirar á la espalda de los jine­tes que se estrellaban contra los sostenes; en suma, toda la caba­llería fue aniquilada. La caballería prusiana no fue detenida en su marcha hacia adelante sino durante el corto tiempo de este episodio. La caballería de Gallifet cargó por el honor, pero en la batalla no ejerció ninguna influencia." HEn esta misma batalla tuve ocasión de asistir á un ataque de la caballería prusiana contra la infantería francesa. Esta última no se dejó imponer por ella, se lanzó á las canteras del Calvaire d'IIly al encuentro de nu estros jin e t es, y de allá abrió sobre éstos un fuego rápido que les impedía pasar. La infantería francesa fue en seguida cañoneada por nuestra artillería, de modo que debió replegarse, pero no nos fue posible abrir nuestros fuegos sino cuando los do partidos empeñados en la acción estuvieron tan distantes el uno del otro, que se pudo tirar sobre el enemigo sin peligro para los nuéstros, y el ataque de caballería, en sí mismo, quedaba rechazado." HResumiendo las experiencias del pasado, podemos decir que se ha visto, en las últimas guerras, ejemplos de ataques afortuna­dos de caballería contra infantería, en mayor y menor escala, y que se les verá también en el porvenir, aun con una caballería muy inferior en número á la del adversario atacado. Pero, por regla general, estos ataques no pueden ser coronados por el éxito sino cuando el poder de resistencia de la infantería enemiga ha sido previamente debilitado por el efecto de una sorpresa, de la lucha, ó por cualquiera otra causa. Un ataque de frente contra una infantería intacta logrará esto raras veces."--El autor no quiso decir nunca, para no desanimar á nadie. A los ejemplos citados por Hohenlohe, agregamos el siguien­te, tomado del curso de aspirantes á oficial de la escuela franc·~sa de Saint Maixent : Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia "En la última hora de la bata1la de Beaumont-30 de Agos­to de 1870-un Regimiento de infantería prusiana se apoderó de la altura de Brune. Su tercer batallón marchaba en línea de co­lumnas de compañía, cubierto por una de ellas, desplegada en guerrilla, cuando tropas francesas de infantería salen de Mouzón y marchan contra él, especialmente contra la compañía novena, que hace alto mientras las otras hacen frente á Mouzón ó form::.Ln un ángulo defensivo ... El fuego se hizo luégo muy intenso ... Poco después, los prusianos Yieron entre el arrabal de Mouzón y un molino una caballería francesa que preparaba su carga. Era el quinto de coraceros, colocado allí para proteger la retirada de la infantería francesa. Su Coronel, el Sr. de Canten­son, recibe la orden de cargar, y lo hace con mucho vigor; sus escuadrones oblicúan á la izquierda, dirigién ose contra la com­pañía desplegada, cuyo capitán prohibe á sus soldados el agru­parse y les ordena no hacer fuego sino cuando él lo mande. Esta compañía formaba un ángulo abierto dentro del cual penetra la carga, que fue recibida á boca de jarro por un terrible fuego á discreción, que causó en las filas de los coraceros terribles estra­gos. El Coronel y muchos oficiales fueron muertos. Un sargento habíase lanzado contra el capitán prusiano, y luchaba con él cuerpo á cuerpo, cuando fue muerto á bayonetazos. Este hecho de armas no causó ninguna baja á la compañía prusiana; sólo algunos soldados fueron contusionados por los ca­ballos que les voltearon ... y los coraceros france~es perdieron, á m:ís de su Coronel, r I oficiales, roo jinetes y otros tantos ca­ballos." Los ejemplos que hemos citado son casi todas las principale cargas de la guerra franco-alemana, y todas fracasaron ante el fuego de la infantería. No quiere esto decir que hayan sido inútiles: hay sacrificios necesarios y á veces salvadores. Pero ·i bit..n la infantería de los dos ejércitos estaba armada ya de fusiles de tiro rápido, éstos, y e pecialmente el prusia­no, tenían numero as imperft:ccione que después han sido corre­gida . Además, la introducción de la repetición ha multiplicado por tres 6 cuatr0 el poder del fusil y la superioridad de la infantería sobre la caballería. La primera es mucho más poderosa que ahora 32 años, mientras los medios de acción de la segunda, es decir, la carga, no han adelantado, porque no es posible perfeccionar el jinete y el caballo como el fusil. La apreciación de nue ·tro Reglament de infantería es por esto indiscutible en cuanto al combate. Pero, fuera de esto, ancho campo de actividad y gloria le queda á la caballena. No tenemos á na:1o tablas de experimentos realizados con nuestro excelente Miu cr, p~ro podemos utilizar, ~por analogía, algunos que se refir ren a 1 Lr~lJel francés. Soldados mcuianamenLe instruídos, es decir, con tres 1n-ses de servicio, pueden da; :1 su tiro contra caballería la velocidad siguiente: Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \._ 593 _..) Tiro con el dtpósito de 8 cartuchos: 3S segundos. Tiro á discreción, cargando tiro por tiro, 9 cartuchos por minuto. Tiro por descarga : 6 cartuchos por minuto. Ahora bien: Jt, minutos, por término medio, exige una carga para 1Iegar sobre la infantería-tiempo c¡u _ crece sin cesar, puesto que aumenta sin ce!::ar también el alcance del fu~il, d que obliga á la caballería á partir de de m:ls lejos. En dos minutos, un e!­cuadrón de 1 so caoallos recibiría de una comp:tñfa Je 1 so fusi­les, unas 3,000 balas, 20 por jinett:. Como ti blanco es grande, si solamente tm décz'mo de e~as balas da en el blanco (se admite un tercio en tiros de polígono), el escuadrón quedará aniquilado. Para obtener este resultado destructor, la infantería deberá. tomar una formación que le permita dar su má.'imum de fuegos, es decir, utilizar todos sus fusiles. Por otra parte, una caballería bien mandada no cargará á la infantería sino cu :tndo ésta no pueda hacer uso de sus armas. En cuanto á las formaciones de la infantería, si bien todas son buenas, unas son preferibles á otras: on las que dan más can­tidad de fuegos, como ya lo dijimos. Si, á pesar de todo, la caballería llega, los infantes se acues­tan cuando pasan la carga, pues ejemplos numerosos demuestran que no se exponen á muchos rie~gos, ya que los caballos jamás pisan á los sere vivientes que encuentran á su paso. alvo el caso de que la caballería ataque por todas partes, lo que casi nunca sucede, el cuadro es inútil. Es una forma­ción que da pocos fuego . Es un recurso excepcional. Hé aquí Jo que Hoh nlohe dice al re pecto n sus cartas sobre la z1ifanlería: "¡El cuadro! No embromen! En las dos guerras de 66 y 70, ·sólo una vez la infantería prusiana form6 el cuadro: el batallón del Mayor Des Barres en Langensalza. Todas las demás cargas de caballería fueron rechazadas sin formar el cuadro ... " Pocas veces la infantería se verá obligada á emph'ar su ba­yoneta contra la caballería. Pero ha sucedido, y puede suceder aún. En este caso de combate individual, cada uno busca el lado débil del adver ario. La bayoneta bu ca el flanco izquierdo del jinete armado con sable, que hiere mal á la izquierda. Contra el jinete armado con lanza, el infante busca el lado derecho, porque no pudiendo la lanza, en razón de su largura, ser sostenida sino lejos de su extr ·midad inferior, los movimi .ntos laterales á la derecha son diffcile~. dándose con má · facilidad lo.; lanzazos al frente y la izquierda, por sobre el caballo. Todas las armas se valen. En el combate no hay Don Preciso, ó más bien todos lo son; pero si hubiera alguno, sería el infante; ·creed lo. R. S. SEXII: lV-TOKO 1-38 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia ~ 594 _J REGLAMENTO PROVISIONAL DE LA INFANTERIA INGLESA El hzja11ln· Drzll Book, ó el Reglamento táctico de infantería con el cual el ejército inglés hizo la campaña del Transvaal, remon­ta á 1896, ó más exactamente á unos veinte años, pues la edición de 1896 era la reproducción de las anteriores, con algunas pocas modificaciones. Era necesario modificarlo. Trabajo es éste que el field-marshall lord Roberts, Generalísimo del ejército, ha puesto en vigencia provisional; procedimiento que no merece felicitacio­nes, pues la sola indicación de provisional lo desacredita. En el antiguo Reglamento figuraba el comb/ncd lra/m.ng, ins­trucción para las operaciones combinadas. Ha sido excluído del ProviSz"onal Infanlry 7rén/ng de 1902, que así queda puramente reglamento de ejercicios. Este contiene un capítulo especial sobre la lócl/ca contra los salvajes, previendo el caso de que fu esen armados ellos también de fusiles rápidos y cañones, caso p rfectam nte ju tificado,"ya que el ejército inglés opera á veces simultáneamente en el 'udán, el Tan­ganika, China, Borneo, Beluchistan, ierra Leona 6 la India. Es probable que los ejercicios de este capítulo sean e, ·cJusiva ­mcnte enseñados al jército de línea. Otros capítulos se refieren á la instrucción de los reclutas; la de la compañía, la del !Jatallón, la brigada y la diYisión; el ata­que y la defensa por la infantería; en fin, á las paradas, que en todos los reglamentos ocupan un espacio infinitamente superior ~ su utilidad. · El Reglamento supone una duración des rvicio de varios años. Es decir, que su estudio nos puede servir para conocer al ejército inglés, pero no para tomar de él enseñanzas que sean aplicables al servicio de corta duración. El Provz'sz"onal dedica mucho más espacio que el antiguo Re­glamento á la preparación física y al servicio en campaña, y sim­plifica el orden cerrado y el manejo de armas, del cual desapare­ce el sh,;tdder arms : armas al hombro. e prohibe hacer ejecutar la gimnasia y la esgrima de la bayoneta á fracciones superiores~ la sección. La compañía-y en esto el Reglamento inglés está en comple­ta oposición con el francé , el alemán, &c.-pasa á ser la unidad táctica en vez del batallón. ¡Y la compañías son ocho ! El texto inglés se expresa cerno sigue: "Por razón de su efectivo y su or­ganización, la compañía forma la mejor escuela de instrucción del servicio en campaña. Es la mayor unidad que pueda dirigir un oficial en el combate. El jefe del batallón no manda éste en el cam­po de batalla: dirige r vigila ocho ttnidades ldclzcas." La base de todas las maniobras es la columna de compañía. La formación de reunión : asembly fonnall on, es la de dos medios batallones en dos líneas, cada medio batallón formado en línea de Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletin Militar de Colombia '- 595 ....) columnas de compañía con distancia cerrada, e.s decir, puesto que las compañías son ocho, con cuatro frentes de sección. El nuevo Reglamento invoca la iniciativa: "Las condiciones de la guerra moderna hacen absolutamente necesaria la descenlra­lzt; acz!m durante el combate. No se obtendrán buenos resultados si los Jefes subalternos no han sido acostumbrados, en los ejercicios del tiempo de paz, á emplear su propio criterio, á considerar como necesidad el saber prescindir á veces de las órdenes recibidas, ó modificarlas ...... á maniobrar en vista del fin que se busca ..... . los oficiales deben darse cuenta de lo estrecho de los límites de su acción personal bajo el fuego ...... " Es decir, que en mucho deben contar con las clases y prepararlas en consecuencia. Dice también que en cuanto á los movimientos que deben eje­cutarse frente al enemigo, sólo pueden darse principios generales y reglas muy elásticas; que el conocimiento de estas reglas sólo se adquiere por ejercicios variados en terrenos fragosos. El Rcg·lamento prohibe complicar los reglamentos por me­dio de manuales ó instrucciones particulares en las escuelas mili­tares. que ampliarían ó modificarían aquéllos. En suma, el Reglamento inglés prescribe lo que está en uso hace décadas en los ejércitos europeos. No innova nada. Además, en estas materias no se innova : se perfecciona. Terminaremos con al~unas líneas el prefacio que lord Ro­berts ha puesto al Reglamento : "El valor militar de una tropa depende de la instrucción del oficial en todos los servicios y del completo desarrollo de sus fa­cultades intelectuales y físicas ; desarrollo que no es posible sino abriendo carrera á la inteligencia y á la iniciati \'a de cada uno. Por esta razón se prohibe limitar ó restringir la libertad que el Reglamento acuerda á los comandantes de batallón y compañía, tanto en los métodos de instrucción como en la dirección de su unidades en el combate." --~~~-- EL ESTUDIO l)E LA EPOCA NAPOLEÓNICA El Teniente del ejército alem~n Constantino Hierl publicó hace poco un trabajo titulado: La .Epoca Napoleómca-Imporlanáa de su estudio. Calificando aquella época de importantísima y llamándola el rmaámzúllo en el arte de conducir la guerra, el autor demuestra que si bien los combates tienen hoy un desarrollo diferente del que tenían al principio del siglo pasado, no por esto es menos ne­cesario ocuparse detenidamente de aquella parte de la historia de la guerra en que se relatan las grandes campañas de Naroleón. En cuanto á la táctica de combate, habrá que averiguar los motivos que indujeron á este incomparable maestro en el arte de Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 596 __) la guerra, á decidirse por ciertas medidas que tomó antes de las batallas ó durante éstas. Proct:diendo as], se formará también el carácler del militar que se ocupa del estudio de la historia de la guerra. La parte estratégica de las operaciones napoleónicas dará to­davía más material utilizable y que se podrá aplicar también á las batallas que se librarán en los tiempos modernos. Pero, suponién­do que no se pudieran sacar principios, reglas y normas apli­cables á una guerra futura, se obtendrá siempre como resultado positivo el mayor desarrollo de la facultad de nuestro espíritu, que nos permite comprender cuál es 1 verdadero carácter y la esencia de la guerra, y cuál es la misión del militar. Sobre el mismo tema acaba de aparecer otro trabajo, del cual trataremos luégo. --~~-- NUEVO FUSIL PAR.t\ EL EJERCITO NORTEA1\1ERICANO En el mes de Septiembre del corriente año se van á armar varios cuerpos del ejército de los Estados Unidos con un nuevo fusil, del cual se están fabricando actualmente 5,000 en la usina que posee el Gobierno norteamericano en pringfield. Según una noticia publicada en el Amljl and l\~avy Joumal, el nuevo fusil pesa menos que el ha ta ahora reglamentario (4.70 contra 5.32 kgs.), á pesar de haber ·e reforzado el e pcsor de las paredes del tubo en la parte posterior, de modo qu la cxpan ión de los gases de la pólvora en la recámara pueda er mayor. Esta circunstancia ha permitido aumentar considerablemente la velocidad inicial del proyectil. Era de 1,952 pies por segundo, y es, en el nuevo fusil, de 2,581 pie ·, 6 sea casi una tercera par­te mayor que antes (más de 860 metros). El coeficiente de penetración resulta, pues, en un 20 por 100 mayor, tratándose de tablas de pino. · El calibre es el mismo que en el fusil Krag-Jorgensen; al almacén se le ha dado una posición central; la carga es en un 16 por 100 el peso total del car;.lucho, y en un 3 por roo mayor que en el fusil que tiene actualmente el ejército norteamericano. No se sabe todavía si se a loptará definitivamente el nuevo fusil. Por ahora se trata sólo de un ensayo en gran escala. --~~-- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '-- 597 _J H JI • -- ----= ts torta===-- HISTORIA DEL NUEVO REINO DE GRANADA POR JUAN DE CASTELLANOS ( I 590 !) (Continúa) CANTO SEPTIMO Donde se cuenta c6mo los españoles dejaron 1"1 asiento de Tunja, y salieron e• demanda del valle de Neiva y del Rey de Bo~otá, y lo que más les sucedió Teniendo ya la presa y el rancheo en la ciudad de Tunja recogido, creció, con el montón, nuevo deseo de verlo más cubierto y extendido. Inquieren dó podrán hacer empleo que más acrecen­tase su partido, y Neiva declararon ser terreno que de prosperi­dad estaba lleno ; porque verían una ¡¡ran laguna y dentro deila rico santuario, fundado sobre mármoles de oro, y ser inestimable la riqueza que dentro dél estaba consagrada. Ansí mismo tuvieron nueva cierta del Rey de Bogotá, y en qué boscaje tenía sus ocultos aposentos. Estímulos solícitos que tuégo les compelieron á dejar á Tunja, dándole libertad al Rey anciano y encomendándole que siempre fuese-amigo de españo­les, pues si antes les saliera de paz, se reservara de todos los dis­gustos padecidos; pero que ya podía sin recelo gozar de su quie­tud y señorío, en el cual, sin haber cosa contraria, sería defendido y amparado. Y despedidos dél, ruestos en orden, con ochenta gandules en cadena que llevaban el oro, se partieron, y fueron caminando has­ta Paipa (?), do pararon e~pacio de tres días; y al cuarto, cuando ya febeos carros con movimiento rápido quedan atravesar el eje del esfera, vieron hacia la parte del Oriente bajar por la cercana serranfa sobre cincuenta mil hombres de guerra; lucidos escua­drones ordenados, con diferentes armas y pertrechos, innúmeros paveses, hondas, picas, arcos, ftchas, macanas, tiraderas, hondean­do por cima de las sienes lozana bizarría de plumajes, coronas de oro, petos, brazaletes que traían los indios principales, con otras joyas más, cuyo refracto la vista de los ojos impedía, y el codi­cioso gusto despertaba de los que se pusieron á la m~ra, sin cono­cer qué gentes eran éstas que con tan gran denuedo se movían. Mas éste era Tundama, con aquellos caciques que le daban obediencia, Gonzaga, Chicamocha y Ocabita, Icabuco, Cerinza, Lupachoque, Sátiva, Tutassa, Susa y el fuerte Soatá, con el alto Chitagoto, con otros capitanes y caudillos, los cuales por impulso del Tundama, venían con bravoso movimiento desgalgándose por la cuesta bajo de la frontera sierra comarcana. Bien como cuando Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 598 _j Nimbo proceloso derrama por los altos sus licores y la creciente dellos se deriva por los declives valles y quebradas, llP.vando por delante con ruido las plantas y las piedras ponderosas, de tal ma­nera bajan los salvajes con terrible ruido y estampido contra los españoles que por orden digestos esperaban el conflicto, junto de las llanadas apacibles de Bonza, cuyos indios hoy posee Pe o Nú­ñez Cabrera, por herencia del noble padre de su mismo nombre, allí presente con el Licenciado, y a.l lado dél con otros caballeros á quien (viendo cercanos tumultos y aquellas furio as apariencias), les dijo las palabras que se siguen : "Fuertes conmilitones: no se excusa venir á sanguinoso rom­pimiento, pues la bárbara furia rehusó de se probar en este detri­mento. Es multitud, mas en venir confusa puede facilitar su venci­miento. Soldados viejos sois, hijus de España, y hombres que sa­béis daros buena maña. "Y pues ella con guerra nos convida, . in de nosotros recibir ofensa, hagamos su locura convertida en contrario suceso del que piensa. Los que se ven en ríe go de la vida, justamente procuran su defensa, y así conviene pena y escarmiento donde los enemigos son sin cuento. "Dejémolos que bajen de la cumbre y ocupen esta llana cir­cunstancia, á donde no con mucha pesadumbre quebrantaréis su brío y arrogancia con algún fruto de la muchedumbre, porque cuantos más moros más ganancia; y nadie salga ni me juegue treta, hasta tanto que yo les acometa." En este tiempo ya la mayor parte de la gente belígera lle­gaba á tiro de ballesta de los nuéstros, d embarazando jáculos y piedras, que por los vagos aires re. onaban e pe ac; como nubes de langostas, á nu stro cspaiwle diri(riclas; los cuales, viendo que la cercanía y el cómodo lugar lo convidaba, el Licenciado dijo : ¡ Sanlz'ago /; de cuya voz movidos acudieron, an í peones como de caballo y algunos naturales ansí mi ·mo que les eran amigos y parciales, cada cual dello con o·uirnalda verde para los conocer en la refriega; y entre ello aquel indio que los trajo á '1 unja y al preciado Sogamo o, y era Gobernador de Baganique. El cual en la sangrienta pesadumbre donde muchos e taban vomitando las áni­mas, los pechos traspasados, vio con corona de oro y ornamentos de bellas plumas un gallardo joven ya de vital aliento despedido, y como fuese pica cudiciosa, quísose mejorar, y dio de mano á la verde guirnalda que tenía, señal de su salud y su seguro, y pú­sose la otra, que fue cambio que no le costó menos que la vida, porque en la confusión sanguinolenta, viéndolo con msignia dife­rente de la que los amigos e cubrían, creyendo ser del punto de Tundama, con todos los demás quedó tendido; sin que desta des­gracia se tuviese noticia ni sospecha ha ta tanto que puestos en huída los contrarios y recogidos todos ll)S amigos, aquél se halló menos que cualquiera quisiera más guardallo que sus ojos; al cual entre cadáveres buscando, hallaron traspasado de una lanza; y por tener trocada la presea, se conoció la causa de su muerte, por no ser conocido del que hizo el mal en el horror de la matanza. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 599 ...J En efecto, cantada la victoria sin daño de la gente castellana, recogen los despojos de los muertos, cuyo número fue bien exten­dido, y otro día siguiente se partieron con presupuesto de llegar á Neiva, donde los indios moscas afirmaban haber montones de oro por las casas, como tenían ellos de los granos de maíz y de tur­mas y fríjoles, debajo de la cautela, por echallos con aquel trueno fuera de su tierra. Llegaron, pues, al pueblo de Suesca, cerca de Bogotá, donde dejaron el campo con la gente necesaria que para su defensa con­ ·venía, y todos los demás á la liger-J. caminaron con guías hasta Pasea, tierra que ya hallaron otras veces, desde donde siguieron su derrota, por páramos y tierras despobladas, hasta llegar al valle prometido, á quien llamaron Val de la Trzsltza, donde las falsas guías se huyeron dejándolos con grave desconsuelo, por ser aquella tierra mal poblada, si bien y en sumo grado calurosa; de cuya causa padecieron grandes hambres y enfermedad de calen­turas, de las cuales por falta de remedios murió la mayor parte del servicio, y de los españoles tres ó cuatro, por la gran hume­dad y Jos Yap::>res del río grande de la l\fagdalena, junto del cual estaban alojados, á causa de hallar allí tugurios do vivían algunos naturales que, huyendo de gentes extranjeras, se pasaron á la contraria banda, desde con grita, como suelen, cada mañana los amenazaban. l\1a uno de ello , mozo bien di puesto, sin saber los intentos que traía, vieron venir nadando por el río, encaminado sin mos- ' trar recelo, al lugar donde estaban alojados; y después de tomada la ribera, vínose para ellos, y en llegando, sacó de su zurrón ó su mochila catorce corazones de oro fino de veintiún quilates que pesaron do mil y seteci ntos castellanos. Los nuéstro , aunque tri tes y afigido , parece que con ver aquella muestra, cobraron un poquillo d e mis brío, y con grandes regalos y caricias al bár­baro trataron 1 y le dieron cuchillos y tijera y otras cosas; y con tan pobres prendas atisfecho, á nado se volvió por donde vino, y otro día volvió con otro tanto, que fue recompensado con cosillas de cuentas y un bonete colorado, rogándole que ~iernpre les tra­j~ e de aquellos corazones, do los suyos tenían colocado sus afec­tos; pero nunca volvió ni m:is le vieron, aunque esperaron tres 6 cuatro días. Y ansí determinaron devolverse á gozar de terreno más sanío; y en el cargar el oro por su tanda cada cual rehusaba la ca­rrera, por la flaqueza grande que tenían ellos y algunos indios que escaparon, pues apenas podían sustentarse sobre los flacos miem?ros con bordones. Y ansí determinaban enterrallo en parte conoctda, hasta tanto que una Compañía revolviese á lo l14!var con menos pesadumbre ; mas, pareciéndoles que no cumplía, Pedro de Salazar y Juan de Valle, que se hallaron con mayor ahento, á veces lo llevaron á sus cuestas hasta llegar á Pasea, do hallaron cuatro hombres de caballo, que dijeron mandar el General que todos fuesen derechos al cercado del Cacique de Boo-otá donde 1::> ' los esperaba con el demás restante de la gente. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín I\1ilitar de Colombia '- 6oo _J Lo cual luégo pusieron en decto, reconociendo ser aquel asiento para convalecer acomodado y de mantenimientos pro­veido; donde después qu~:: todos fueron juntos, acordaron de re­partir el oro para dar su porción á cada uno, haciendo nombra. miento de jueces, según suelen en casos semejantes. E ya la cuan­tidad toda sumada, después de dar al Rey su real quinto, hicié­ronse las partes, y tasaron á cuatrocientos pesos cada parte; y aquel número dellas tanteado, al Gobernador D. Pero Fernández por capitulación le dieron nueve, y Gonzalo Jiménez de Quesada, . como Teniente suyo dieron siete. A todos los demás iban juzgando según les pareció que mere­cían; no con tal rectitud que no quedasen muchos buenos soldados con agravio, viendo ser preferidos con ventajas los que menos ha­bían trabajado ; negocio bien común en estas parte: s, donde los li­sonjeros y malsines suelen llevar la nata de la tierra, y los que co­nocieron ser atlantes que llevaran el peso de la siesta, muchos jue­ces mal considerados los dejan con el papo lleno de aire. Aunque ya todo va tan corrompido, que si en nombre del Rey hacen mer­cedes, las vende para (quien tiene mando á quien trae mayor gar­cisobaco, sin atencione. de merecimientos; y es esta desvergüenza tan usada, que ya parece ley establecida. Partiéronse también las esmeraldas, que no fue partición de menos fraude contra los que sudaron en ganallas; mas como gente bien intencionada, fiel á sus caudillos y obediente, pasaron blandamente por lo hecho; y aun el T~::nientc tuvo tales mañas, so color de querer ir en España á demandar mercedes para todos, que cada cual le dio la mayor parte de aquella que le cupo de la suya. Y como ya tuvies n guías ciertas para saber la parte donde es­taba el señor Tisquesuzha retraído, cuya prosperidad les prome- . tía riqueza que en quilates excediese á la que ya tenían repartida, acordaron entralle con obscuro; y apercibidos con el Licenciado peones y caballos escogidos, cuando ya los mortales corazones habían desechado los cuidados de los cuotidianos ejercicios, y los humanos ojos regalados del humor soporífero cobraban aquel tributo que les es debido, dieron en los ocultos aposentos, de innu­merable gente rodeados ; donde con turbación desordenada se fue tendiendo por aquellos campos un confuso ruido y alboroto, tan mal proporcionado como cuando va por espesas selvas la braveza del violento céfiro hiriendo con fervorosos soplos, robles altos. Mas ya reconocida la cautela, volviendo sobre sí los soñolientos á. repa- ·ar aquel nocturno daño, arrojaban tizones encendidos, piedras, roncos y otros instrumentos sobre los que decí .n ¡ Sa11tz" :gol, que por ahuyentar la muchedumbre hacían grande estrago con las lan­zas. Cuyo rigor, y de los que caían gemidos y querellas, compe­lieron á dejar la prolija ranchería, buscando los lugares más segu­ros en los latíbulos de la montaña por do la mayor parte desta gente andaba divertida y asombrada. Y el miserable Rey, por escaparse de aquella tempestad mopinada, salió del postigo del cercado con algunos señores principales y muchos caballeros de Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 6ot _J su guarda en dura coyuntura, pues á bulto una saeta vino contra e1los y, reservando toda la cuadrilla, al Rey atravesó por las es­paldas. Miserable suceso que nos muestra también los grandes corren riesgo y están sujetos á calamidades y á muertes desastro­sas como ésta. Allí con el dolor midió la tierra y juntamente dio postrer gemido; pero los circunstantes lo tomaron, y á paso pre­suroso lo metieron por lo más áspero de la montaña, donde según el tiempo y el angustia, le debieron de dar la sepultura, porque después, andando rastreando un lucitano dicho Gaspar Méndez, con un sepulcro dio recién labrado, y en él un cuerpo muerto que tenía lucidísimas joyas que pesaron ocho mil castellanos de oro fino; mas cerca de ser él se tuvo duda, por el poco caudal y otras señales que hallan en reales sepulturas, antes se sospechaba ser alguno de sus uzaques, hombre señalado, que debió de morir en la presura; pero nunca se supo ni se ha sabido de ciencia cierta dónde lo pusieron. Este fue, pues, el fin de Tisquesuzha, por quien los principa­les y menores de todas las provincias que re¡ía hicieron doloroso sentimiento por ser á todos ellos agradable; estando por entonces ignorantes de la desgracia nuestros españoles, cuyos deseos prin­cipales eran tener aqueste Rey por prisionero, y tuvieron por caso desgraciado que se les desligase de las manos, dejando sus alber­gues sin defema, los cuales saquearon, y, aunque pocas, se halla­ron algunas joyas de oro, en casa del señ r principalmente, y una totuma, vaso de oro fino. Variedades PEREGRINACION DE ALPHA POR HANUEL .ANCÍZ.AI. (ContinÚa) XXIX Gara2"oa existía desde antes de la conquista, pues lo mencio­nan las crónicas como " lugar de casas grandes y bien proveídas. de bastimentos," en el cual hizo alto Quesada cuando marchaba al descubrimiento de Tenza y exploración de las minas de esmeral­das de Somondoco. La dominación española despobló este lugar,.. reduciéndolo á dependencia del corregimient0 de Tenza, con cien indios y doscientos vecinos "de los que se llaman blancos," dice maliciosa mente Oviedo ; y llegó á tal punto la decadencia del pue­blo, que estuvo decretada su extinción, y apenas pudo sostenerse- 'é PU UCA Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \..._ 6o2 _J como parroquia ínfima en 1778. Emancipado el país y abolido el sistema de opresión y desdén que pesaba sobre los indios y labrie­gos blancos, Garagoa renació de entre sus ruinas y ha llegado á la importancia de villa, cabecera de cantón,contándose en ella y su distrito 7,300 habitantes, quienes disfrutan de clima suave y tem­plado, y de los productos tan variados como seguros en un suelo fér­til por extremo. En el solar del rancho pajizo que antiguamente servía de iglesia, se levanta hoy un sólido templo cuya elevada torre descubre desde lejos el viajero coronada por la cruz, signo de esperanza y civilización, que parece invitarlo á descansar entre sus hermanos. Varias casas de teja demuestran el aumento de riqueza y comodidades no fundadas en la opresión del proletario sino en la libertad y bienestar de todos, mediante la bien fraccio­nada repartición de la tierra y los beneficios de un comercio do­méstico que diariamente adquiere proporciones mayores. La casa del Sr. Camilo Gutiérrez nos abrió sus puertas en el acto que lle­gámos, y fuimos recibidos y tratados por su amable familia con el cariño que tanto realza la hospitalidad en nuestro país, donde­quiera que al tímido encogimiento de las costumbres coloniales se van sustituyendo los modales abiertos y francos que el trato de gentes y el sentimiento de la igualdad producen. Tenza es ahora dependiente de Garagoa como distrito parro­quial situado en una planicie bellísima, impropiamente llamada valle, á la derecha del río Tibaná, tan rica y abundante, que en muy reducido espacio contiene cerca de 7,000 habitantes, casi todos agricultores y propietarios. Los conquistadores llamaron á Tenza ciudad de an Juan, por haber llegado el día de este San­to, y por la muchedumbre de indios que la poblaban. Está, como Garagoa, á r,soo metros de altura sobre el mar: su temperatura, 21° centígrados, y su producciones agrícolas n armonía con la benignidad del clima, tan sano, que lo fallecimie!1tos en el año de 1850 ólo alcanzaron á 1 ro, e decir, á. 1 individuo por cada 63,70, resultando el aumento de 1 por cada 55,15 habitantes; cifras que, con la de 70 matrimonios anuales, comprueban lo me­recido de la buena fama que desde tiempo remoto tiene adquirida este distrito. Unido al de la cabecera y los de Capilla, Pachavita, Chinav1ta y Macana), forman el cantón Garagoa, con 26,700 mo­radores en un área de 36 1 "guas cuadradas, de las cuales 18, com­prendidas en el extremo Sur del territorio, permanecen todavía solitarias y agrestes, haciéndose notar entre ellas una grande ex­planada sobre las monte ñas de Moreno, llamada Alundonuevo, aparente por su clima, riqueza de bosques y abundancia de agua vivas, para una colonia extensa. Al Oriente queda el Jtuevo cantón Miraflores, vasto desierto de 74 leguas cuadradas, regado por ríos caudalosos y cubierto de selvas vírgenes que llegan hasta las llanuras de San Martín y Ca­sanare. Nada es comparable á lo fragoso y desamparado de los caminos de este cantón, los cuales se convierten durante el invier­no en cauce de torrentes impetuosos que arrastran piedras sueltas · é impiden la marcha de las mulas más vigorosas. Miraflores, Cam- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \..._ 003 _¡ pohermoso, Zetaquirá, Fragua y Chámeza, son rudimentos de pueblos en que el hombre aparece abrumado y como vencido por la pujante naturaleza física, por los innumerables animales pose­sionados del espacio en el aire, en los vegetales, en la tierra y en las aguas, por el calor abrasador de los valles, y por el rápido crecimiento de las plantas silvestres, que apenas cortadas retoñan con ímpetu, y tornan á cubrir con sus vástagos y ramas los cam­pos recién preparados para sementeras, y los caminos penosa­mente abiertos al través de bosques densos é interminables. Por estos desiertos penetró Juan de Sanmartín con treinta compañeros en busca de los Llanos: arribaron á Teguas, hoy vecindario si­tuado cerca del río Lengupá, y notaron que allí terminaban el idioma y los trajes de los Chibchas. El río les atajaba el paso, "á causa del movimiento impetuoso que · lleva por el despeño de unas rocas, y tal, que aun el agua no se veía por la mucha espu­ma que de los golpes formaba *. Bajaron más abajo cinco sol­dados por ver si hallaban esguazo, y á poca distancia encontraron un indio descuidado, quien á las primeras vistas se halló con el susto que el caminante salteado de repentina fiera. El bárbaro, viéndose rodeado de los cinco infantes, y hallándose con un tronco nudoso en las manos, se les opuso tan feroz, que pudo dar leccio­nes de valiente al más arrestado montero; porque jugando el bas­tón á todas partes, acometiendo unas veces, y retirándose otras, hizo tan dudoso el combate, que ya se hallaban lastimados los cuatro, y con dudas de poderlo rendir vivo para que les sirviese de guía. Pero recobrados á su acostumbrado valor, se dieron maña para derribarlo en tierra, aunque era tan forzudo el bárba­ro, que se los llevaba arrastrando á todos cinco por la cuesta que declina al río, f rcejeando para precipitarlos con manos, pie , pu­ñadas y mordiscos repartidos con gran daño de los cinco soldados." Aprisionado el indio, los llevó á un puente de bejucos tendido de ribera á ribera desde los á.rbole 1 primera máquina de este género que vieron Jos españoles, y no se atrevieron á pasar. por ella sino - después de muchos ensayos, atemorizados por los vaivenes que hacía. Cuarenta días anduvieron errantes por aquellas asperezas, sin haber podido vadear el Upía, ue desciende á saltos desde el lago de Tota, y al fin, desalentados, regresaron á Garagoa en usca de Quesada; prueba de lo quebrado del terreno y de la fie­reza de los primitivos habitantes, pues hombres del férreo temple de los conquistadores, y aguijoneados por el deseo de llegar á la imaginada opulencia de los Llanos, desistieron de proseguir en la empresa. Lo que ellos anduvieron entonces, no ha vuelto á ser explorado, y las selvas y torrentes permanecen vírgenes, confor­me salieron del seno de la tierra. Entre las rarezas de esta vegetación inculta y lujosa merece notarse un piñal silvestre de más de tres leguas de extensión, que se encuentra yendo de Miraftores á Campohermoso, como á la mitad del camino. Las plantas desarrollan desmedidamente sus • PnmRAHITA. Historia feneral de la CoRquista. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín 1\'lilitar de Colo1n bia '- 6o4 _¡ hojas duras, defendidas por dos órdenes de garfios, y arrojan de~ centro la piña ingrata y áspera, reducida en tamaño, comparada con las que se producen por el cultivo en nuestras huertas, pero­afectando forma y color iguales. El interior de este piñal enorme sirve de cementerio, ·por la dificultad que los vecinos tienen de ocurrir á la distante parroquia en busca de la última moraasta una cruz el a vada en el su elo para qlle el desierto adquiera voz y la soledad se pueble de ideas; allí la. religión y la piedad se manifiestan; por allí pasó el hombre de la. civilización, puesto que era cristiano; y al fijar en la ti erra el sím­bolo de los tiempos nuevos, sin duda murmuró una oraci6n y se unió por el espíritu á sus h e rmanos al través del solitario espaciíi' que los dividía. Median entre Garagoa y Guateque algo má s d e cin co legua de camino, cortando los ce rros y pasándose el río de aquel nom­bre por un pu e nte angosto, in barandas, cubierto d e b r1 rro y pie­dras y revestido de arbustos que en sus bordes c r e cen co mo tm· jardín suspendido encima de sus aguas. Tenza y su pintoresc a :y poblada. llanura se dejan á mano derecha, y al caer á la vertiente occidental de ];:¡ serranía de Somondoco, se descubre la profunda hoya de su río, los alegres grupos de casas de este pueblo y de Gua.yatá, situadas allende el río, y los de Sutatenza y Guateque ai opuesto lado. Enti·ambas laderas aparec en esmeradamente cultiva­das del pie á la cumbre, dividido el terreno en pequeños cuadros que ora ondulan los flexibles tallos del trigo y la cebada, ora levan­tan sus espigas los erguidos maizales, ó los sonoros platanares ocul­tan con sus tendidas hojas los cercados de las casitas de campo in­mediatas y humildes, rodeadas por manchones de arveja , garban­zos y habas, que al verde esmeralda d e su follaje interpolan us ma­cetas de vivfsimas flores. Siguen d spués las pequeñas cumbres y quiebras que sucesivamente se levantan unas tras otras y se aleja hasta el remate de las serranías, todas labradas y sembradas., semejando una alfombra salpicada de varios matices, en que t luz del sol brilla ó se oscurece por intervalos, segün las ondula­ciones y pliegues repentinos del suelo. Celebraba Sutatenza la Fiesta de su patrono, y así lo anun­ciaban los voladores, las campanas y tamboriles que se oían desde lejos, alborotando los ecos de las serranías. Numeroso concurso de campesinos vestidos de gala, es decir, con ruanas y sombrero¡. nuevos los jayanes, y sombreros recién encintados, enaguas, man­tilla de bayeta oscura y alpargata blanca, las mujeres de rostros llenos é iluminados, henchía la calle principal, tiendas y plaza del: pueblo, extendido por los altos y bajos de un terreno que apenas.. ofrece un palmo de llanura. La casa de] Cura, hombre de edad. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín l\1ilitar de Colotnb1a '- 6os _) madura, grave aspecto y modales cortesanos, puesta encima de una explanada artificial sostenida por murallas, ofrecía posada franca y mesa perenne á los concurrentes de tono y representa­ción en los pueblos vecinos: allf di conmigo á título de forastero y patrocinado por el Sr. Luis Ordónez, vecino de Guatequete, á quien constantemente merecimos muy finos servicios, y una vez ú1stalado, salí á mezclarme entre los alegres estancieros. Dedica­ron ésto la mitad de la noche, y algo más, á vagar de una parte para otra visitando las tiendas, estantes y ambulantes, acompa­ñándose de guitarras, tamboriles y flautas, ellos marchando á van­guardia, muy satisfechos de sí mismos, y ellas siguiéndolos detrás eomo cuerpo de reserva, para funcionar en las chic herías y honrar oodos los brindis, que por el menor motivo prodigaban los amarte- • lados galanes á la rú tica. Difícil y muy largo sería referir las nversaciones y sazonado di.ilogos que sostenían en cada esta­ión, remojándolos con el licor indígena; aquel trastornar las pa­tabras con cercenes y añadiduras de sílabas que las disfrazaban peregrinamente ; los conceptos y sentencias que los más autorizados dejaban c.aer de sus labios con inmejorable inoportunidad, siem­pre bien acogidas por el benévolo y vacilante auditorio; Jos apar- ~s de algunas parejas, confiándose en público sus más reservados pensamientos; y en suma, el conjunto de ademanes, movimientos, cantinelas interrumpida , bailes no acabados y efusiones alboroto­gas de amistad que salían de aquellos grupos de figuras musculo­! as, bronceada por 1 ol de las labranzas, y animadas por la ex­pre ión de honradez y encilla franqueza inherentes á nuestros agricultores de la tierra fría. Ello es que nada tenían que envidiar al baile que las personas de tono pusieron en una sala donde reso-aban dos clarín tes desacordado. , un violín y tambora, y se em­prendían valses capucht?tados y contradanzas á escape, los caballe­'" OS en rutrpo, previo el depósito que hadan de las ruanas en la ala misma, y las señoritas con traje mode tos, sin atavíos presun­tuoso , y los semblante circunspectos como la solemnidad del o lo requería; en tanto que el pueblo sólido, el ingenuo pueblo, ~nía por techumbre el cielo estrellado, por luces ]a oscuridad de la noche, el suelo humedecido por alfombra, y las cordiales risota­das por música para refocilarse á sus anchas con buenas ventajas sobre los otros. Al ver la pequeña iglesia cuidadosamente blanqueada y lim­pia de alto á bajo, sin mamarrachos ni ridiculeces, por dentro se . divinaba un Cura ilustrado y celoso en las cosas de su ministerio; títulos que de p!eno derecho pertenecen al de Sutatenza, Presbí­tero Ignacio Quintero, quien t e nía el propósito de hacer valer su mer-ecido influjo para el establecimiento de escuelas de niñas y fábricas de Cabildo y Cárcel, mejorando en lo posible Jo material de su parroquia. De carácter austero sin afectaciÓn, no se desde­ñaba de promover las diversiones honestas, tan necesarias en los pueblos para formar la cultura y ciYilidad del trato recíproco: de aquí procedía su empeño en fomentar la música y sus recomenda- ·ones en favor del baile, que no era en su concepto un pasatiem- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 6o6 _.J po vituperable, como creen algunos más hipócritas que caritativos, sino el mejor medio para reunir las familias, facilitar la comuni­cación decorosa entre los jóvenes, y establecer el aseo en los ves­tidos, signo frecuente de la limpieza del alma. Tales ideas, y otras que en el curso de nuestras conversaciones manifestó, me le hicie­ron reputar por verdadero Párroco y sacerdote de civilización que, á diferencia del mayor número, hace am3r en su persona y pa­labras el alto ministerio de que está investido. Dejélos en sus fiestas, y pasámos á Guateque, cabecera del cantón de e5;te nombre. Es un pueblo mediano, la mitad pajizo y la mitad de teja, iglesia regular y casas de mezquinas ventanas, y algunas sin ellas, con la entrada por un portón separado del edificio y al través del patio; singular manera de reclusión que recuerda las habitaciones de los antiguos Chibchas así dis- · puestas, sin vista para la calle, ni ingreso directo á los aposentos. Situado en una meseta inclinada y desigual, á 1,815 metros sobre el nivel del mar, es pueblo naturalmente agricultor, favorecido por excelentes tierras y con clima benigno, cuya temperatura oscila entre 19 y 21° del termómetro centígrado, medida común para los demás distritos. En este cantón, como en los otro , la raza indí­gena forma el menor número de los habitantes, siendo admirable la rapidez con que ha sido cruzada y absorbida por la europea, pues aho1 a medio siglo la Provincia de Tunja presentaba una masa compacta de indios y muy contadas familias españolas. Hoy mis­mo se nota en la generación nueva el progresivo mejoramiento de las castas: los niños son blancos, rubios, de facciones mas é inteligentes, y cuerpos mejor conformados que los de sus mayores. Si para cuando ellos crezcan hubiere Yerdadera administración municipal, y se multiplican las escuelas primarias bien regidas, no es dudable que la población de estas provincia será una base firme d e tabilidad y cultura nacionales, el centro de las artes y el asiento de nuestra futura prosperidad moral é industrial; para ello no hay obstáculos: sobra el espacio, es inmejorable la índole de las gentes; y el rápido aumento de la población manifiesta lo abundantes y fáciles de adquirir que son los medios de existencia. Nueve legua al S~E. de Guateque demora el sitio de las minas de esmeraldas y oro de Somondoco, labradas por los indios desde antes de la Conquista. Quedan al extremo de la serranía que termina llena_de asperezas sobre los llanos de San Martín, no lejos del salto de Nagar, que es un despeñadero por donde se pre­cipita el do Garagoa para confundirse con el Guavio. Los pri­meros españoles que vieron estas minas fueron los Capitanes Va­lenzuela y Cardoso, enviados por Quesada, quien recibió muestras de las preciosas piedras que sólo en la NueYa Granada se crían. De ellas hicieron los conquistadores copioso botín en los saqueos de Bogotá y Tunja. H Era cosa de ver, dice Quesada en su Com­pendio historial, cómo sacaban cargas de esmeraldas los cristia­nos en las espaldas, llevando también la cristiandad á las espal­das"; palabras ingenuas que demuestran cuán olvidada tuvieron los invasores su ponderada misión de propagar y enseñar á golpes Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar. de ColombJa '- 6o7 .J de lanza la fe católica. El descubrimiento de las opulentas minas de Muzo en la. serranía de Itoco, hizo abandonar las de Somon­doco por menos productivas, comprendiéndose en este abandono las vetas auríferas, que deben ser muy ricas á las inmediaciones de la quebrada de Piedramorada, si ha de juzgarse por los fre­cuentes trozos de blenda-córnea, cuarzo carburado, y lo que entre los mineros se llama piedramulata, regados en los alrede­dores. Constituye el territorio de Guateque un espacio de 29 leguas cuadradas, comprendido entre dos altos ramales de la Cordillera~ que se desarrollan sinuosamente del SSE. al NNO., dividido casi de Occidente á Oriente por el río Somondoco, tributario del Ga­ragoa. Los cerros del Norte, á la banda izquierda del río, están formados por areniscas y esquistos arcillosos, que en estas regiones se sobreponen al lecho carbonífero: los del Sur descubren man­chas estratiformes de esquisto negro, más y más predominante en dirección á las minas de esmeraldas, habiendo parajes en que se ven sobre la superficie las cabezas de los bancos de carbón, apro­vechado ya en algunas herrerías de poca monta. Registrando en r8:;¡6 los esquistos carburados con la esperanza de descubrir vetas de esmeraldas, hallaron los exploradores varios depósitos muy po­bres de antracita, y en abundancia un mineral blanco, suave al tacto, compacto, de fractura concoidea y cerosa, traslúcido en los bordes, tierno y adherente á la lengua, que sumergido en el agua de prende burbujas de aire y se vudve transparente. Analizado produjo 0,400 de sílica, 0,350 de alúmina y 0,250 de agua; idén­tica composición i la del mineral encontrado cerca de Lieja por M. Omalio de Halloy, llamado Halloz'st/a en honor de aquel geó­logo. Ig-nóranse las aplicacione usuales que pueda tener este raro mineral : ¡u novedad, y el no haberse descubierto en otro paraje sino en Lieja y Somondoco, lo hacen digno de recordación espe­cial. En punto de minerales. el cantón Guateque puede competir con la provincia de V élez, tan favorecida en ese ramo por la naturale­za. En efecto, además de las minas de oro, esmeraldas, hallozst'la, carbón y antracita, se conocen otras de hierro, alcaparrosa, cal, yeso, sal común, y las de cobre de Tibirita y Manta, que, según dice Oviedo, eran copiosas y daban material para fabricar allí mismo campanas, muchas pailas y estribos orejones. Preténdese que hay también minas de plata, pero nada vi que lo indicara, y el buscarlas sería perder un tiempo urgentemente reclamado por empresas de mayor utilidad: la verdadera riqueza mineral de Guateque reside en sus bancos de carbón y sus criaderos de hie­rro, bases positivas de la industria, que no tardará mucho en ma­nifestarse plenamente, si es verdad que se piensa en libertarnos de la injustificable opresión de las aduanas. En comprobación de lo que puede la voluntad de un hombre benéfico, mencionaré la parroquia de Guayatá, fundada en 1821 y iostenida en su visible adelanto por el Cura Dr. Pablo Agustín Calderón, protector de la educación y las artes. Cuenta hoy el distrito cerca de 5,300 moradores, en quienes la sana moral y el Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombi• '- 6o8 -' .amor al trabajo tienen su asiento. El lugar es limpio y alegre, y la iglesia elegante, paramentada con lujo y adornada con bellos altares de estuco, sin los despropósitos de bulto que solemos llamar imágenes de santos; novedades que sorprenden agradablemente, lo mismo que la bien ejecutada música de coro, vocal é instru­mental, desempeñada por jóvenes del pueblo. La reforma de las costumbres y del interior de las casas nace no solamente de los consejos del Sr. Calderón, sino del ejemplo que á todos presenta su distinguida familia, culta y amable sin afectación, realizándose en Guayatá lo que no puede menos de desear para nuestros pue­blos quien los recorra y penetre la bondad de Su índole, á saber ~ un Cura ilustrado, jefe de una familia modelo. La Provincia de Tunja, situada en el centro de nuestros An­des Septentrionales, mide 26leguas de longitud máxima NS., desde el páramo de Chontales hasta. las orillas del Guavio, y 14 leguas de anchura EO. desde Upía hasta el Alto de Manta. Dentro de sus límites contiene páramos elevados, de los cuales la mayor par­te con habitantes, y el resto desiertos, planicies ni veladas por las aguas que en tiempos remotos las cubrieron, cerros descarnados y estériles, otros revestidos de bosques primitivos, y no pocos entapi­zados corl pastos ricos y aromáticos. El área consta de 14 7 leguas cuadradas, permaciendo toda vía So! desocupadas y apenas cono­cidas en la dirección de las pocas sendas que las atraviesan, prin­cipalmente en las soledades del cantón Miraflores : 36 dos y 247 grandes qutbradas bañan el suelo en toda dirección, y animan el paisaje con el ruido de sus rápidas corrientes y caídas. Según el censo oficial de 1846, había 147,268 habitantes en el territorio que hoy tiene la Provincia : las noticias cuidadosamente recogidas en 1850, dieron 170,738 habitante, resultando un aumento de 23,470, ó sea I por cada 6,2 en el espacio de cuatro años, lo que es tan excesivo, que desde Juego resalta contra el censo de 46 la tacha de deficiente, como era de esperarse por las circunstancias desfavorables en que fue levantado, y por ser la primera tentati­va del Gobierno en este importante ramo de la estadística. Ate­niéndonos á los datos actuales, vemos que, comparado el número de habitantes con el territorio total, están en relación de 692 por legua cuadrada ; pero descartándonos de las 8o& baldías, tendre­mos 1,019 habitantes en cada legua superficial, verdadera pobla­ción específica de la Provincia, que cuenta 1 ciudad pnncipal, 5 villas y 42 pueblos, algunos de ellos bien importantes. En doce meses, tomados entre los años de 49 y 50, hubo 6,592 nacimien­tos y 2,526 fallecimientos, quedando un residuo positivo de 4,o66 inrlividuos, que corre~ponden al aumento de uno por cada 42 habi­tantes; en cuya. proporción, suponiéndola sostenida, para lo cual nada se opone, Tunja verá duplicada su población dentro de veinte años, término sin igual en otras naciones. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VII Serie IV Tomo I N. 19

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VIII Serie V Tomo I N. 9

Por: | Fecha: 27/02/1904

· itrie V- Tomo 1 ORGANO DEL MINISTERIO DE GUERRA Y DEL EJERGITO Director y Editor FRANCISCO J. VERGARA Y VELASCO General ol(' In<>cni':!IOS u de muy bien suceder que 1tuestro respeto IÍ todas las CNlvicciones, venga á parar m la indifermcia y nos deje sin encrg!as para defeud.:r las mtlstras E RIQUE IENKIEWICZ * * * Bogotá, Febrero 27 de 1904 * * * ®Oficial~ DECRETO NUMERO 165 DE 1904 (22 DE FEBRERO) por el cual se hace un nombramiento :El Vicept·esz"denle de la Repúblú:a, encargado del Poder .Ejeculz'vo DECRETA Artículo único Nómbrase al Sr. Uldarico Encinares Ayu­te del Archivero del Ministerio de Guerra, con la asimila· i ' de Subteniente para los efectos fiscales, dándole de alta en ._.1 Cuartel general del Ejército. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 22 de Febrero de 1904. JOSE MANUEL MARROQUIN ::El Ministro de Gobierno, encargado del Despacho de Guerra, , EsTEBAN J A RAMILLO DECRETO NUMERO 166 DE 1904 ( 2 3 DE FEBREitO) por el cual se concede una licencia y se hace un nombramiento El Vzápresz"de11le de la República, encargado del Poder .Ejeculiv~ DECRETA Artículo único. Por licencia concedida al Sr D . Pablo E. cio para separarse del puesto ·de Ingeniero de la Oficina de SFRIE V-TOHO 1-16 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '-- 242 _.) Longitudes por noventa dfast n6mbrase en su reemplazo, interi namente, por ~1 término de la licencia, al Sr. Carlos Andrade. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 23 de Febrero de 1904. JOSE MANUEL MARROQUIN, El Ministro de Gobierno, encargado del Despa,cho de Guerra,.,, EsTEBAN jARAlfiLLC;. DECRETO NUMERO 167 DE 1904 ( 2 3 DE FEBRERO) por el cual se confier-e un ascenso - El Vz'cepresidenle de la Repúblz'ca, encargado del Poder Ejecutiv(} • DECRETA Artículo único. Asciéndese á General efectivo de Brigada al Coronel Belisario Rodríguez R., actual Jefe de Estado Mayor de la Divúión Bn'ce1io, acantonada en !bagué. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 23 de Febrero de 1904. JOSE MANUEL MARROQUI El Ministro de Gobierno, encargado del Despacho de Guerra,. EsTEMN J AU.MILLO:. DECRETO NUMERO 168 DE 1904 ( 2 3 DR FEBRERO) por el cual se crean dos plazas, se suprime una, eleva dos asimilaciones y hatt dos nombramientos en el 1\linisterio de Guerra El Viceprrúdente ffe la Repúbbca, encargado del Poder Ejccullv~ DECRETA Art. 1.° Créase una plaza más de Telegr"afista en el Minis­terio de Guerra, con el sueldo de Suuteniente, y n6mbrase para ocuparla al Sr. Marco M. Gaitán. Art. 2.0 Suprímese la plaza de Zoólogo de la Oficina de~ Longitudes del servicio geográf co del Ejército. Art. 3.° Créase en la mi3ma Oficina un puesto más de Ayu.. dan te, asimilado á Sargento 1. 0 , y se nombra para ocuparlo al~ Sr. Jorge Guillermo Alvarez, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia L 143 _; Art. 4.0 Desde el 25 de los corrientes queda asimilado á Subteniente el Conserje de la Intendencia general del Ejército. Art. 5. 0 El puesto de Ordenanza de las pesebreras de Pa­lacio, ocupado por Arcadio Páez, tendrá la asignación de que­goza un Subteniente, desde el 25 de los corrientei. Dicho em.:. pleado será el Jefe de ellas. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 23 de Febrero de 1g04. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Gobierno, encargado del Despacho de Guerra, EsTEBAN J ARAXILLO RESOLUCIONES DE 1903 RESOLUCION NUMERO 115 DE 1903 (2 I DE AGOSTO) sobre contratos celebrados por Ofi.cinas dependientes del Ministerio de Guerra El Mz'mslro de Gutrra En vista del Oficio de la Intendencia general del Ejército, nú­mero 1998, del 23 de Julio último, y CONSIDERAI\"DO 1.0 El Decreto legislativo número 638, de 1.0 de Junio últi­mo, dispone que los Decretos legislativos 110 derogados queden en vigencia hasta tanto que el Congreso disponga otra cosa, con ex­cepción de aquellos que habiendo sidQ molz'vados ROt: circunst n­cias especiales, de carácter transitorio, han tenido cabal cumpli­miento, y por lo mismo quedado insubsistentes de hecho. Para la vigencia de tales Decretos, no obsta el que en ellos se haya dicho que regirán mientras dure el estado de sitio; 2. 0 El Decreto legislativo número 1724, del 25 de Novie¡n­bre de 1902 (Dz'arz'o Oficz'al número 11,774, de 5 de Diciembre de 1902), solamente exime de la licitación y de la posterior apro­bación del Consejo de Ministros, los contratos que no excedan de S 5,000, celebrados por los Ministros para la compra de útiles de escritorio ú otros semejantes, ó DE CARÁCTER URGENTE. Por este Decreto quedan tácitamente derogadas las anteriores autoriza­ciones dadas al Ministerio de Guerra ( ó al Intendente general, que lo representa en ciertos contratos) para contratar por más de $ 5,000 sin las condiciones apuntadas, ó sea las disposiciones sobre contratos contenidas en los Decretos siguientes y algunos otros: Número 519 de 1899, Octubre 25. BoLETiN MILITAR, Tomo 6.0 , número 125, página 419. Número ... de 1900, Julio 10. Bou:TÍN MILITAR, tomo 8. 0 , nú­mero 161, página 65. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '-- 244 _J Núme r o ... de 1900, A gosto 28. BoLETÍN MILITAR, tomo 8. 0 , número I 70, página 345. Número 913 de 1901, Julio 26. BoLETÍN MILITAR, tomo 2. 0 , número 5, página 132. Número 1716 de 1902, Noviembre 22. BoLETÍN MILITAR, tomo 2.0 , número 24, página 737· Número 372 de 1902, Febrero 26. BoLETÍN MrLITAR, tomo 1.0 , número 2, página 321. Número 723 de 1902, Mayo I.0 BounÍN MILITAR, tomo 1.0 , número 19, página 582. Número 1282 de 1902, Agosto 26. BoLETÍN MILITAR, tomo 2.0 , número 10, página 300. Número 1723 de 1902, Noviembre 25. Codificacz'(m de Decretos ltgz"slaHvos, página 394, y la Resolución de este Ministerio núme-ro 43, de 12 de Mayo de 1902; y . 3. 0 Siempre ha existido la Intendencia general, como que es indispensable en el Ejército ; aun cuando sus funciones han va­riado por las circunstancias, y en ocasíones su nombre se ha cam­biado por el de Proveeduría. No es; pues, de carácter transitorio el Decreto sin número del 11 de Julio de 1900, creando la Inten­dencia; pero sí lo son las disposiciones en que se le autoriza para contratar por más de 5,~00 sin posterior aprobación, &c., pues tales contratos pueden hacerse ya sin urgencia, con las formali­dades que siempre ha venido reclamando el legislador, RESUELVE Los contratos verificados por empleados dependientes de este Ministerio, desde el 5 de Diciembre de rgo2 (fecha desde la cual rige el Decreto número 1724), deben enviarse al Consejo de Mi­nistros para su aprobación ; y en adelante dichos empleados se atendrán al Decreto citado y á aquellos cuyas disposiciones no lo contradigan. Comuníquese y publíquese. Dada en Bogotá, á 21 de Agosto de 1903. El Ministro, A. V .ÁsQUEZ CoBo RESOLUCION NUMERO 1 r6 DE 1903 (3 1 DE AGOSTO) sobre reconocimiento de recompensas provisionales á los militares muertos é> enfermos por causa del servicio Ministerz'o de Guerra-Bogotd, Agosto JI de I90J El Jefe de la Sección 4·a de este Ministerio consulta en nota del 21 del presente mes, núm~ro 2 33, " si los deudos de militares que mueran por causa del servicio después d_.el Decreto de resta- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- ~45 _1 . blecimiento del orden público, tienen también derecho 6 nó á que se les reconozca la recompens<-1. de que trata el Decreto número 681, de 12 de Mayo de 1900.'' No hay~ue confundir los Decretos números 681 citado y 202 de 29 de Octubre de 1900: por el primero se reconoce como ali­vio inmediato y provisional á los deudos de individuos que ha­ciendo parte del Ejército ó de la Marina de la República, hayan muf>rto rlurmz/P la gt,~rra por causa dPl s,...rvicio, y carezcan de bienes de fdrtuna, el sueldo de que gozaba el finado; el segundo da de recho al goce del sueldo á Jos inválidos, heridos en el cam­po de batalla y enfe rmos por motivo del servicio m campafia, mientras durP la invalidez, h erida ó enfermedad, y en todo caso mientras el Congreso legisle sobre la materia. El Decreto 68 I ha. querido referirse á los que murieron en los campos de batalla durante la guerra; y el 202 á los que du­rante la misma guerra fueron invalidados ó heridos ó contrajeron enfermedad por causa del servicio. Por tanto, SE RESUELVE Los deudos de los enfermos muertos después del restableci­miento del orden público (fecha desde la cual cesó la campaña), no están comprendidos en el Decreto número 681 citado, y á ellos (no á sus deudos) sólo puede reconocérseles el sueldo hasta la fe­t; ha de su muerte; á los que vi van y se encuentren en los mismos casos, se les reconoce el sueldo mientras el Congreso legisla so­bre la materia. Bl Jefe de la Sección 4: tendrá en cuenta los Decretos y Re- . soluciones siguientes, que lo conciernen, fuera de los demás que existan y no se citen : BoLE TÍN MILITAR de la Subsecretaría, tomo 2.0 , página 97· Decreto núm ero 364, Agosto 10 áe 1899. BoLE'lÍ." MILITAR, tomo 2. 0 , página 102. Resolución número 5, Agosto 2~ de 1899. BoLETÍN MILITAR, tomo 2. 0 , página 161. Resolución número 15, Septiembre 7 de 1899. BoLETÍN MILITAR, tomo 2. 0 , página 449· Decreto número ... , Octubre 29 de 1899. Codijicaczon de Decretos legúlalzvos, página 29. Decreto número 550, Octubre 29 de 1899. Codzjicad!m de Decretos legúlalzvos, página 96. Decreto número 681, Marzo 12 de 1900. Codificad(m de Decretos legz"slalivos, página 94· Decreto núme­ro 151, O:tubre 10 de 1900. Codificadón de Decretos legúlalzvos, página 103. Decreto núme­ro 202, Octubre 29 de 1goo. Codificación de Decretos legt"slalzvos, página 177. Decreto núme­ro 827, Julio 12 de Igüi. BoLETÍN MILITAR, tomo 6. 0 , página 133. Decreto número 921, Julio 27 de 1901. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 246 ..J Bourr{N MILITAR, Tomo 7. 0 , página 33. Decreto número 1482, Diciembre 30 de 1901. Codtfi.cadón dt Dtcretos legúlativos, página 245. Decreto núme­ro 412, Marzo 5 de 1902. Codificación de Decretos legúlaHvos, página 339· Decreto núme­ro 1293, Agosto 28 de 1902. Cedificacz(m de Decrdos legislativos, párrina 410, Decreto núme­ro 1829, Diciembre 22 de 1902. BoLETÍN MrLIT,\R, tomo 9.0 , página 40. Decreto número 1866, Diciembre 30 de 1902. BoLETiN MILITAR, tomo 9. 0 , página 325. Resolución número 94, Marzo 13 de rgo3. BoLET{N MruTAR, to!llo 9.0 , página 419. Resolución número 95, Marzo 13 de 1903. Codz'licaci(m de Du·relos legislativos, página 499· Decreto núme­ro 468, Abril 2 r de 1903. BoLET{N MILITAR, tomo 9.0 , página 580. Resolución número 548, Mayo 7 de 1903. BoLETÍN MILITAR, tomo 9. 0 , página 649. Resolución número r ro, Mayo 25 de 1903. Comuníquese y publíquese. El Ministro, A. V ÁsQuEz CoBa RESOLUCION NUMERO 117 DE rgo~ ~22 DE SRPTIEMBR.K) por la cual se fija término para cobrar excedencias y auxilio de march l lrfziu'slerz'o de Guerra-Bogold, StjJ/iembre 22 de I90J TE 'lEN DO E:-> CUE. 'T.\ Que son frecuente y en mímero considerable las solicitudes que se elevan reclamando el pago de e.·cedencias y auxilios de individuos excedentes ó licenciados de algún tiempo atrás; Que tanto el sueldo de exced ncía como los auxilio de mar­cha han sido concedidos por las leyes, con el objeto de fa vore­cer, después de la excedencia, á las per vnas que han servido en el Ejército por cierto tiempo y han quedado sin recursos para atender inmediatamente su subsistencia, 6 sea en los primeros días de su separación del servicio; y Que para evitar los abusos que pudieran cometerse recla­mándose en distintas ocasiones los mismos sueldos 6 auxi1ios, es necesario fijar un términu dentro del cual deban reclamarse unos y otros, SR RESUXLVI Para que puedan hacerse efectivos los pagos de sueldos por excedencia y de auxilios de marcha, concedidos por Jos Decretos 153 de 1897, "orgánico de la Contabilidad Militar," y 1829, de Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia ./. '-- 247 _, tg02, "sobre licenciamiento," es necesario que el reclamo se :haya hecho precisamente dentro del término de treinta días, con­tados desde aquel en que se verificó la respectiva reorganización. ·Cuando se hubiese vencido el término á que se alude, se conside­rará que las personas que no hicieron oportunamente su reclamo, se hallan en cir~nstancias distint ts de las que se han tenido en o:.~enta para concederles Jos expresado- sueldos ó auxilios. En las reorganizaciones parciales, e~to es, que no afecten á todo el Ejército, sino á alguna ó algunas de las Divisiones, Co­lumnas, Cuerpos, Compañías sueltas, &c., que Jo componen, no hay lugar á la excedencia de que trata el artículo 6. 0 del Decre­to primeramente citado. La presente Resolución debe tenerse en cuenta con respecto á los reclamos que están pendientes con motivo de la reorganiza­ción y licenciamiento que han tenido Jugar tÍltimamente. Comuníquese y publíquese en el Dúzrz'o Ojiáal y en la Orden general del Ejército. El Min:stro, A. V ÁsQuEz CoBo (Derogada por la 121 del mismo año). RESOLUCION NUMERO 123 DE 1903 (30 DE OCTU8RE) ,por la cual se dispone el arreglo del Archi,·o del Ministerio de Guerra El M1'nislro dt Guerra CONSIDERA 'DO 1.0 Que hfi.biéndose sllprimido las plázas de supernumerarios en el Ministerio, no alcanzan los empleados existentes á arreglar el olu~inoso Archivo que se formó durante la guerra; y 2.0 Que en el Cuerpo de Jnváli~o hay varios individuos que :pueden hacer este trabajo, sujetos á una buena dirección, RE UELVR 1.0 Para efectuar un arreglo adecuado del Archiyo general del Ministerio de Guerra, se dedica el salón que da frente á la . ecdón 2:; 3.0 A dicho salón enviarán las Oficinas civiles dependientes 4el Ministerio todos los papeles que deban estar archivados, para ser colocados en el lugar que les corresponda; enviarán también os estantes, si se pidieren ; 3. 0 Desígnase al Oficial Mayor para dirigir los trabajos, te­niendo como su segundo al Sargento Mayor Bruno de Jos Santos. 4. 0 Las horas de trabajo serán las ordinarias del Ministerio. 5.0 La forma en que deban legajarse y colocarse los papeles -será por asuntos, y éstos por fechas, como 1zolas, memoriales, &c., conforme á un plan general que el Oficial Mayor someterá á la probación del Ministro ; Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar rle Colombia L 248 _; 6.0 Del Cuerpo de Inválidos escogerá el Oficial Mayor individuos que crea necesarios en el arreglo del Archivo Y q tengan para ello aptitudes. Comuníquese y publíquese. Dada en Bogotá, á 30 de Octubre de 1g03. El Ministro de Guerra, A. V ÁSQUEZ e~ RESOLUCION NUMERO 125 DE 1903 ( I 1 DE OVIEMBRE) por la cual se hace una aclaración en relación con sueldos militares El Minz'slro de Guerra RESUELVE El individuo que ocupando un puesto militar tenga mayor grct+­duaci6n de la que corresponde á tal puesto, gozará de la asigna.­ci6n fijada,á su grado. Comuníquese y publíquese. Dada en Bogotá, á 1 I de Noviembre de 1903. El Ministro de Guerra, A. V ÁsQUEZ Cos:a (Reformada por la número 127 del mismo año). RESOLUCION NUMERO 126 DE 1903 ( 1 I DE NOVIEMBRE) por la cual se hace una excitación á los colombianos El M1'nislro dt Guerra • Teniendo en cuenta las circunstancias difíciles por que atra:.­viesa la Naci6n, y sabiendo que muchos particulares tienen arma · .. que pudieran prestar gran servicio en el Ejército que se org-a.-. niza, RESUELVE Excítase, en nombre del Gobierno y de sus más caros. intere­ses, á todos los colombianos que tengan armas 6 municiones de guerra, para que las entreguen á la primera autoridad del lugar dentro del menor término posible. Publíquese por bando en toda la República y en carteles ent Bogotá. Dada en Bogotá, á 1 1 de Noviembre de 1903· El Ministro~ A. V ÁsQUEZ C() Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 249 _J RESOLUCION NUMERO 127 DE 1903 (28 DE ~OVIEMBRE) por la cual se reforma la nú~nero 125 del presente ai10 Mmz'sten'o de Guerra -Bogotá, 1Vovúmbre 28 de I90J La disposición contenida en la Resolución número 125 del presente año. aclaratoria de sueldos militares, únicamente se re­fiere al General de División D. Juan Francisco Urdaneta, Jefe del Batallón I.0 de Artillería, que no pertenece á ninguna División del Ejército y depende directamente del Cuartel generalísimo. Comuníquese y publíquese. El Ministro, A. V ÁsQUEZ CoBo RESOLUCION NUMERO 128 DE 1903 ( 1 • 0 DE DICIE:MBRE) por la cual se dicta una disposición sobre fletes y otros gastos El Mz?zzstro de Guerra RESUELVE Suspéndese temporalmente el reconocimiento y pago de cual­quier suma proveniente de fletes terrestres causados hasta el día último de Octubre próximo pasado. Asimismo, mientras subsista la actual situación del país, el Ministerio se abstendrá de pagar crédito alguno en cualquier ramo, á excepción de Jos urgentes para el Ejército, como equipo, &c., y reconocerá solamente los créditos que vea justos y bien comprobados, para pagarlos cuan­do el Tesoro lo permita. Comuníquese y publíquese. Dada en Bogotá, á r. 0 de Diciembre de 1903. El Ministro, A. V ÁsQuEz CoBo RESOLUCION NUMERO 129 DE 1903 (3 DE DICIE111BRE) por la cual se constituye una Junta de investig:tcil.n militar El MiniStro de Guerra Teniendo en cuenta que los sucesos ocurridos el día 3 de No- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia L JSO _; viem br e en Panamá t u vier on como base principalísi ma la defec­ción de individuos perte11ecientes al Ejército de la República, RESUi:LVE Comisionar al Sr. General Comandante en Jefe del Ejército Jefe ele Estado Mayor general y al Inspector general del Ejérci­to, para que asesorados por el Sr. Fiscal del mismo, abran una investio-ación que ponga en claro la responsabilidad en que hayan incurrido Jos miembros del Ejército en aquel asunto. La Comisión dicha, una vez cumplida su tarea, presentará al Poder Ejecutivo, por el conducto regular, el respectivo informe, acompañado del Proyecto de decreto sobre penas que deban asignarse á los militares que resulten infamados con el estigma de traición á la Patria. Comuníquese y publíquese. Dada en Bogotá, á 3 de Diciembre de 1903. El Ministro, A. V ÁsQuEz Cono RESOLUCION NUMERO 137 DE 1904 ( 1 3 DE ENERO) por la cual se hace una suspensi6n á varios empleados El Mtnúlro de Guara En vista del memorial-denuncio que con fecha de ayer elevó al De pacho de Guerra el Sr. Emilio Pavolini, RESUI<:LVE Suspéndese del ejercicio dt:' sus funcione~, temporalmente, á los Sres. Amador Gómcz, Gregario Aráoz, Francisco Barrera y Rafael Gómez, que desempeñan los empleos de Jefe de la Sec­ción 4·\ Habilitado, Subjefe y Oficial-Escribiente de la misma, respectivamente. • Comuníquese á quien corresponda. Dada en Bogotá, á I 3 de Enero de 1904. El Ministro, A. V ÁSQ'JEZ Cono Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '-- 15 1 _; ORDENES GENERALES (FEBRERO DE r904) El artículo 8563 de la Orden general del Ejército del día 9 de Febrero, trae la Resolución de la Comandancia General del Ejército, por la cual se descuenta el sueldo de un mes, que será reintegrado en la Pagaduría Central, al Sargento Mayor Antoni~ Rojas V., Ayudante Mayor del Batallón I. 0 de 1z'radores, hoy BO)'a­cd, por no haberse presentado un solo día del mes pasado en el Cuartel á prestar el servicio de su cargo. Esta Resolución se dicta en vista de los documentos presentados por el conducto respectivo. El artículo 1564 de la Orden general del 9 de Febrero) pone de manifiesto la docume~tación relativa á la manera irrespetuosa que el Coronel Ezequiel Rodríguez, Jefe del Batallón Casabz'anca, tuvo al dirigirse al Sr. Gobernador del Departamento de Boyacá, pidiendo auxilios para su tropa, en Ventaquemada. Le fue impuesto un arresto de seis días, en el Principal del Ejército, durante los cuales se encargará del mando del Bat~llón Casabz'anca el 2. 0 Jefe. En el artículo 8575 de la Orden general del Ejército, del 11 de Febrero, se declara en uso de licencia indefinida, por mala con­ducta, al Teniente José M. Otálora, 2.0 Ayudante del Batallón Gi- ' rardot, y se nombra en su reemplazo al Capitán Darío Luque, á quien se llama al senicio activo y se le destina á servir como Te­niente. " Nómbrase al Sr. Alejandro Gómez Q. Habilitado del Ba­tallón Casabúmca número 5. 0 , de la Dt'vz'st'ón Palonegro. Dése cuenta al Ministerio de Guerra, y comuníquese. El Comandante en Jefe, MANUEL M. CAsTRo U." El artículo 8581 de la Orden general del Ejército. del 12 de Febrero, ordena que las cuentas de los Habilitados se lleven des­de el 1.0 de Enero del corriente año por el sistema de Partz'da do­ble, co,formeal Decreto número 715 de 1903 (6 de Julio), que de­roga el de 1897, que ordenaba llevar las cuentas por el sistema de Cargo y Data. En el artículo 8585 de la Orden general del Ejército, del 16 de Febrero, se lee lo siguiente: El Teniente Benito Acosta, del N(ü O A llllUOl Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- .252 ..J Ejército de Boyacá, ha presentado los certificados del caso, que­acreditan que observó buena conducta en la comisión de custodiar el Correo de encomiendas al Socorro. Pero habiendo dejado de­sertar dos soldados de la escolta á sus órdenes, le impuso el Jefe militar respectivo, como pena, ocho días de arresto y el pago de las prendas que se llevaron los desertores. Por el artículo 8591 de la Orden general d el 18 de Febrero, se declara insubsistente el nombramiento hecho por el Decreto número 179 del 23 del próximo pasado, en e l Sr. Simeón Gómez, para Habilitado del Batallótt r..:ordoba número 10, de la Dt'vúz'ón Bn·­ct? io, por no haberse presentado oportunamente á tomar posesión del empleo; y se nomiJra para dicho puesto al Sr. Pantaleón Otá­lora, quien ha sido propuesto por el Sr. Comandante en Jefe del Ejército dei Tolima. También se concedi por la misma Orden la licencia indefinida que solicita el Capitán Domingo Parra, perte­neciente á la 4: Compañía del Batallón Gz'rardot (antiguo 1.0 ), de la Dz'vm!m Palomgro, y nómbrase en su reemplazo al Capitán José Vicente Vergara, á quien se llama al servicio activo. El artículo 8592 de la Orden general del Ejército de la mis­ma fecha, trae el Oficio del Alcaide de la Cárcel de Detenidos, de esta ciudad, al Sr. General Comandante General del Ejército, en el que le manifiesta que debido á la actividad y vigilancia de los Ofi­ciales y tropa que hacían la guardia en el Panóptico el 14 de los corrientes, pertenecientes al Batallón I. 0 de .Artillería, se impidió ]a fuga de varios presos, que estuvo á punto de verificarse. Por Decreto de la Comandancia general, número 194, de 17 de Febrero, inserto en el artículo 8596 de la Orden general del Ejército, se promueve del Cuartel general de la Dz'vziz'ón Nariiit> al Cuartel general del Ejército, al Sargento 1.0 Adalberto Ver­gara V., á quien se destina corno Escribiente del Boletín Mz'lilar, en la vacante que dejó el Sr. Elfas Serrate, y con el sueldo que determina el Decreto ejecutivo número I 143, de I 5 de Diciembre último. ORDEN PUBLICO TELEGRAMA R epública de Colombia-Telégrafos Naci'on•les-Calamar, 27 de Enero­de I 9 04 : Gamar ra, 4 de Febrero General Comandante del Ejército de l a República Por la honra del Ejército acan tonado e ~ Departamentos . Bolívar y Magdalena, permftome informaros que he tenido no- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. , Boletín Militar de Colombia \__ 25J _; "ticia de que alguno"~ individuos de este Puerto han informado al Supremo Gobierno noticias falsas, diz que Gobernador Insigna­, res y General D. Castro combinaban movimiento para desconocer primeras autoridades, así como tendían á separatismo, á la vez que para impedir ha jada fuerzas órdenes General Ortiz Borda: esta venión de noticia es en todo su semido nula y fal~a. Nadie ha pensado, ni en cerebro de ningún colombiano ha llegado á pen­: Sarse en semejante crimen. Tan sólo ocúpanse algunos individuos, de ninguna represeR­tación política, para informar noticias falsas de la magnitud que os informo; estos individuos tan sólo son aspirantes á puestos )u. crativos. El General Eduardo Ortiz llegó t 1 2 3 del presente á este Puerto sin novedad, y se le ha tratado como Jefe dig. no del puesto que ocupa. Ha causado grande alarma un ca­ble dirigido de Nueva York á Curazao, y de este Puerto dirigido en vapor de mar á Puerto Colombia'· en que comunica que vein­te vapores de guerra americanos han sido despachados para ocupar puertos de nuestra República sobre el Atlántico, por cuyo motivo s.e han movilizado parques, artillería y fuerzas sobre puntos convenientes que sabéis, despachando vía de mar y haciendo todos los movimientos por este Puerto de Cala­mar, y cumpliendo así en todo las órdenes del Sr. Ministro de Guerra, comunicadas el 2 3 del presente, en que anuncia bajada de Expedición órdenes General Monsalve, y venida, con pliego de instrucciones, del General Florentino Manjarrés. En todos los acantonamientos del Ejército, y por totlos los ciudadanos, ha sido aceptada con aplauso designación para Vicepresidente de la Re­pública en el General Alfredo Vásquez Coho. Ás( lo he visto en Telegramas-Circulares de Gobernadores Magdalena y Bollvar, y he notado en los semblantes de Jefes y ciudadanos conspicuos del Partido Nacional, la buena acogida de tal candidatura. Yo me hallo en comisión de la Comandancia en Jefe del Ejército del Atlánttco y Pacífico, para proveer y movilizar por esta vía de tierra á Generales Ortiz (Daniel), Escandón, Ortiz (Eduardo) y Calvo. Siempre os he tenido al corriente de situación política y normal del Ejército acantonado en estos Departamentos, por cuyo motivo me permito significar que toda versión que contra él se hága es nula, así como cual quiera que' pudieren informar ó hayan informado contra Gobernadores Insignares y Vergara Ba­rros. Aquí no reina sino el entusiasmo de salvar nuestra Patria y coadyuvar en uni6n nuestro deber, para dar un ejemplo á los traidores y piratas de nuestra rica. Colombia. Servíos ~cusarme recibo de este telegrama. Vuestro amigo y compatriota, General jefe, MAXIMINO o. RlV!RA REYES Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 25 4 -' UN CAPELLAN DE NUESTRO EJERCITO "Nunca he conocido un militar ingrato," dijo en algu-­na ocasión el Mariscal Masscna, y esta es una verdad com­probada. El soldado no es ingrato porque son ingratos con é~. Acaso sea esta la razón por la cual detesta el defecto que Sirve de arma para negar su abnegación, para desconocer sus méritos, para combatir sus cualidades. La gratitud tiene su pedestal en los corazones que abrigan la hidalguía, y la señal de su presencia en ellos solil los recuerdos del favor re­cibido. Un recuerdo, pues, al sacerdote-soldado, al Capellán que con la asimilación de General compartía con el Ejército sus padecimientos y sus esperanzas, sin dejar nunca de cum­p lir con las obligaciones contraídas por él como médico de las almas. Ingratitud sería no reconocer los servicios que nos prestó durante cincuenta años. El Dr. FRANcrsco Jar.;;i'Ez Z.Drumo fue el apóstol de la paciencia y del valor, con los miembros más necesarios y más indiferentes de la raza humana: los soldados. Y al de­cir soldados, no se quiere señalar sólo al que está armado de un fusil, sino á toda la jerarquía. Y al decir indiferentes, se quiere expresar que llenan Jos deberes de u empleo y van á l a muerte, sin ver lo que está adelante ni mirar lo qu queda atrá . Tal es el Ejército que . irve á la Repúbli a. Tal el Ca­pellán cuya muerte lamenta la capital. Cansado sería enumerar los combates á lo cuales · asis­tió con su crucifijo en el pecho sobre la otana, y la mano le­vantada para absolver: n Dosa, en Las Cruces, en U aquén en San Diego, en ]as calles de Borrotá, en dondequiera que había un peligro, allí estaba para arrostrarlo ó para des­truirlo. . En el Dr. Jr.r:É~Bz estaba encarnado el pensamiento d( La_marline: "Su ha tón siempre á la mano, y sn Iúmpara siempre encendjda para llevar el ólPo al herido, el perdón al culpable, su Dios al moribundo.'' En la cátedra, cuando su quebrantada salud se lo permitía, tenía frases de sorpren­dente elocuencia, por la sencillez de e.·posición IJena de ver­dad, sin palabras rebuscadas, ni rriros forzados. Oyéndole~ parecia•oírse el lenguaje íJUe pone la tradición en Loca del Apóstol San Pedro. Sabía dar á sus palabras ese tinte subli­me que se asemeja más á la inspiración de un Profeta que á la erudicjón de un orador. Esa elocuencia, peculiar en muchos sacerdotes de la Ar-· quidiócesis , hace que los esp íritus culti vad os investig u en , p or • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \.... 255 _j instructiv.as comparaciones, el genio de la elocuencia sagra­da, y se pregunten por esa otra elocuencia antii'ua que co­~ enzó en medio de la corrupción en que habían caído Gre­Cia y Roma creando lo que podemos llamar la antigüedad cristiana, que por un prodigio inaudito en la historia del es­píritu humano, levantó las artes, en tanto que l a decadencia de lo imperios seguía su curso, como para demostrar que la grandeza moral del Cristianismo nada debía á la fortuna. El Capellán JnrÉNEZ inculcaba á los soldados la ob l iga­ción .de amar y respetar su bandera como el símbolo de la Patr1a y la muestra tangible del honor. Combatía los conatos ?e deserción, y hacía las diligencias conducen tes á reparar mjusticias que impidieran la comisión de aquel delito, algu­nas veces justificado, por así decir. PrcO'untado el Dr. JnrÉNEz, pocos día· antes de su muer­te, qué pensaba d~ la situación actual del país, sostenía con razones y argumentos que se notaba cambio favorable hacia la· prosperidad; que en los Ministerios, y principalmente en el de Guerra, le constaba que se impartía equitativamente la justicia distributiva: que había cesado el favor, el parentes­co y la clientela, y que los empleos no se daban sino al mé­rito actual, ó á la idoneidad indiscutible, ó á pasados y meritorios servicios. Las ojerizas de parlido no dejan ver cla­ro en est s asuntos; pero á los que observan, sin otro inte­rés que la verdad, como lo hacía el Dr. JI rÉ ·Ez, ésta hiere, oblit)'a, s' impone. Con la muerte del Dr. Fn.ANCI co Jnr~;:·mz ha perdido el Ejército un caudillo; pero un caudillo de la paciencia, de la abneO'ación y de la caridad. A pesar de t ner ya setenta afios de edad, ¿quién no lo vio en .Ja noche del 7 de Diciem­bre de 188g, en un voraz incendio, subir como un joven una escalera á diez metros, como un jefe que sube al asalto, á ayudar á combatir el fuet)'o-, que llegó á lamer su sotana, para animar á los soldados que allí cumplían con su deber? La clase pobre le debía especiales atenciones: un jorna­lero era para él un veterano del trabajo; y deseando siempre serie útil como ciudadano ó como sacerdote, nunca descni-daLa el momento útil para servirle. · Estudioso como un colc~ial, vivía al corriente de la lite­ratura moderna, y adquiría todos lo: libros nuevos, sagrados ó profanos, filosóficos ó políticos, para leerlos y anotarlos. Las obras de controversia que ilustraron el siglo de Luis xiv, le eran ' familiares: Bossuet, 1\Iassillon, Bourdalue, Fenelón, Pascal, La Bruyere, eran su lectura favorita. No le eran des­conocidos Moliere, La Fontaine, Musset, en la poesía fran­cesa ; ni García Gutiérrez, Núñez de Arce y E cheg aray , en Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '-?56 J la poesía española. Prefería á las otras la poesía dramática: en una ocasión fueron al teatro algunos eclesiásticos, á la re­presentación de una obra de alta nombradía; concurrieron de levita, para no hacerse notar, y sólo él fue en su traje ha­bitual; lo supo el Prelado, y reprendió á los otros, no preci­samente por haber concurrido al teatro, sino por haberse dis­frazado, quitándose el hábito talar. Tenia un corazón de niño para juzgar á los demás, y por ello padeció grandes decepciones. Sin embargo, jamás se entibió su espíritu eminentemente cristiano. Una enfermedad de veinte años le martirizó sin dejarle horas de alivio, y su paciencia era tan grande corno su jovia­lidad. A un tiempo estudiaba como un Benedictino y pade­cía como un penitente. Notable sacerdote, distinguido ciudadano y leal amigo del Ejército, tal fue á su paso por el mundo el Dr. FRANCisco JUtiÉNEZ ZA11UDIO. JOSÉ L. CAl\IACIIO -· ®Doctrinal~ ARTE DE LA GUERRA· (Continúa) ORGANIZACIÓN r CAPITULO II RECLUTAMIENTO l. Organización. Potencia militar.-II. El Ejército.-III. Reclutamiento. En­ganche :voluntario. Sus formas.-IV. Alistamiento forzoso. Sus formas. Ejércitos permanentes.-V. Edad de ingreso en el servicio.-VI. Dura. ci6n y graduaciones del mismo.-VII. Fuerzas nominal, efectiva y dis­ponible.- VIII. Sistemas de reclutamiento. I Orgamzacibn es la parte de la ciencia de la guerra que tiene por objeto constituír la falencia militar de un Estado, procurando poner, de acuerdo con sus reglas generales, los elementos de que dicho Estado puede disponer á fin de obtener los resultados que se propone la política. Se denomina potencia militar á la reuni6n de todos los me­dios que el arte de la guerra emplea para atacar 6 resistir; su Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 .,/ Boletín Militar de Colombia '- 257 ...J lbase "f un da mental es e l Ejército, constituido por hombres armados ..e instruídos, pero hay, arlemás, el material destinado á los usos de · a guerra, y un territorio que debiendo ser defendido, es necesario -estudiar y reforzar. La potencia militar comprende, por lo tanto, tres grandes elemen.tos, que son: el personal, el mattrial y el lt- ~. II El Ejército no es sólo una masa de hombres armados, sino a agrupación especial que forma por s( misma un organismo perfecto. En él existen hombres que combaten á pie, otros á ca­alto, unos con armas de mano, otros con medios para herir á arga distan.;ia, quién atiende á las subsistencias, quiénes á la sa­lud de todos los individuos, quién aprovecha y modifica las condi­- ciones del suelo para procurar apoyo y protección á los primeros, uiénes, finalmente, dirigen los movimientos y combates y trans­iten el pensamiento director del que ordena á los organis~os ue deben ejecutarlo. III Siendo el hombre la base del Ejército, la primera operac10n ue debe hacerse para constituír este último, es buscar hombres, tos cuales es necesario sacar de sus hogares por medio del reclu- 4tzmienlo, 'enlace del organismo militar con la sociedad civil, de­biendo atenderse en su ejecución á los intereses de ambos. Los sistemas de reclutamiento actualmente en uso, son dos l nganche voluntario y el alislamimlo forzoso; cada uno de ellos puede revestir diversas formas, combinándose también en algunas cac;;iones. El sistema de enganche voluntario, empleado en Europa en la. actualidad únicamente por Inglaterra, presenta todas las des­ventajas inherentes á un método en que la recompensa pecuniaria es el único móvil que lleva á las filas á los que han de constituír el Ejército, que guiados, además, por el deseo de sustraerse al traba­jo, si bien pueden convertirse en buenos soldados, adolecerán, en -cambio, de su defecto de origen, y será necesario emplear con ellGls una disciplina más rigurosa. Prescindiendo del carácter de los individuos, existen razones e {ndole puramente militar en contra de este sistema, cuando se tiliza en absoluto. Es insuficiente para nutrir al pie de guerra los uadros activos, y cada vez lo será más, á consecuencia de la ma-yor remuneración que el trabajo obtiene en los talleres, de donde salen, casi en su totalidad, los voluntarios; existiendo estas dificul­tades para la nutrición del Ejército, las primas de enganche y los sueldos habrán de ser mayores, con lo que el sistema resultará carísimo, teniendo en cuenta, además, el importe de las pensiones e las batallas como en la lucha con las guerrillas. En algunos pun­tos, el cañón tronó, es cierto, pero de un modo accesorio, conve cional, por así decir. En efecto, la artillería, tal como la entienden las potencias militares, con su intensa agrupación de proyectiles su constante cooperación con las otras armas, no se mostró e Africa. Los ingleses ponían en batería, desde que se rompían Jos . fuegos, todos los cañones de que podían disponer, y los dispara­ban sobre las posicione" que creían ocupadas por el enemigo, Jan-: zando las granadas al azrtr, sin objeto preciso ni fin determinado. Después se callaba el cañón y entraba en lucha la infantería. Se había hecho mucho ruido, pero nada más. Entre tanto, los boers se mantenían abrigados durante el bom­bardeo, y cuando éste concluía, tornaban á ocupar las posiciorres.. que habían preparado de antemano para recibir el asalto de Jos.. ingleses. En una pa,labra, el cañoneo no les causaba sino muy po­cas pérdidas materiales, y su moral se conservaba tanto más iD-. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia L 265 --' tacta cuanto más impotente se les mostraba la artillería enemiga. O en otros términos, la infantería inglesa era lanzada al asalto contra una infantería intacta, dueña de su fuego y abrigada en atrincheramientos bien organizados. Y el resultado de semejante tentativa no podía ser dudoso. Ahora bien: los efectos clásicos de análogas tentativas en gue­rras anteriores (Saint Privat, 1870, Plewna, 1878), no dejaban dudas en el particular: el resultado era fatal, y al presentarse no hizo sino confirmar una vieja verdad, á saber: que una tropa de ataque obligada á avanzar al descubierto, sobre un terreno barri­do por las balas, para dar asalto á líneas de infantería abrigadas y dueñas de su fuego, está destinada á la muerte y á la derrota. ¿Y qué habría sucedido si el Ejército inglés combina el cañón con el fusil, si la artillería prepara metódicamente el ataque y lo sostiene con su fuego? No sería difícil decirlo, porque la artillería es el arma por excelencia de la ofensiva. Luego la guerra del Transvaal no trae á la enseñanza ningún hecho nuevo cuanto á la acción del fuego en el campo de batalla. El problema de lapo­sibilidad ó imposibilidad práctica de los ataques á viva fuerza, en la guerra moderna queda en pie. :l!n resumen, hacia el fin de la guerra la desorganización ma­terial y el aniquilamiento moral eran más visibles en los ingleses que en los boers; luego la manz'obra de Roberts no superó en el campo táctico el ataque de Buller. Pero, se dirá, Roberts echó á los boers del territorio de las dos repúblicas y los obligó á ca-pitu­lar, que era lo que deseaba. Es cierto, pero conviene no extremar los hechos. En efecto, las columnas inglesas no podían lanzar á los boers sino del suelo que llegaban á ocupar; una vez mov1das de una zona, nada impedía á los boers que volvieran á ella, y ha­brían vuelto, á pesar del número de los ingleses y de sus manio­bras, sin las líneas de blockhaus, es decir, de la ocupación perma­nente del territorio, transitoriamente señoreado por la maniobra. Mas no debe olvidarse quf' si los blocklwus sirvieron para cierto fin, se debió á que los boers no tenían artillería con qué comba­tirlos. Cuanto á la capitulación definitiva de los boers, no se debió ni á los combates, ni á las maniobras, ni á los Uorklzaus, ni á la fa­tiga de los defensores de sus hogares, ~ino á una causa que pro­vocó la indignación del mundo entero: los campos de concentración. Los boers daban generosa libertad á su prisioneros; los ingleses recogieron las esposas y los hijos de los boers en campamentos inmundos, y dijeron á us arlversarios: ó capitulan, ó esos seres queridos morirán de hambre y de miseria; capituláis, ó perece vuestra- raza. Y como el im9erio del instinto de conservación de la raza es irresistible, los boers capitularon. Tal es la verdad. La característica de la guerra sudafricana reside en la debi­lidad de los efectivos diseminados en inmensos espacios cuasi de­sérticos (Welt); la de una guerra europea residirá, al contrario, en la enormidad de los efectivos concentrados en zonas reduci­das, en re¡iones muy pobladas. En una guerra europea, las tro- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 266 _.J pas, ante todo, tendrán que combatir; en una guerra en comarcas poco pobladas, primarán los movimientos libres, las guerrillas, la lucha del mosquito con el león. En resumen y conclusión, en toda guerra regular, hágase lo que se haga, y dígase lo que se diga, la maniobra no puede ser sino el prefacio y preludio de la lucha, porque el combate brutal que aplasta al enemigo, continúa siendo la ultz'ma rall"o del drama. V --- LA PRIMERA ESCUELA MILITAR DE COLOMBIA . (DOCUMENTOS INÉDITOS- 18 1 O) Mllodo que podrá seguz'rse para instt·uír á los caballeros oficiales de nue­va creadón, m la Táctica Mt1z'lar, y puntos más esenciales de su servicio, dirigido por el Teniente Coro·tzel D. José Ramón de Ley­va, segútz lo que á proput.sfa de la Secdón de Guerra ha determi­nado la Suprema en su Cuerpo Executivo. Primeramente. Con anuencia é intervención de los señores de la citada Sección de Guerra, ó de uno de sus miembros, que para mayor expedición tenga á bien comisionar, se elegirá paraje á propÓsito para la concurrencia, donde haya comodidad, así para la enseñanza teórica y sedentaria, como·para las demostraciones prácticas en punto de ejercicio y sus evoluciones. Dicho paraje po­drá proporcionarse en alguno de los cuarteles actuales, ó que su­cesivamente se preparan; per,> á fin de no perder tiempo, y en atención á que en toda enseñanza precede con alguna alteración la teoría á la práctica, puede anticiparse la concurrencia acadé­mica, ó de mero estudio, en la casa-morada del Oficial comisiona­do para esta Dirección, donde se procurará adelantar lo posible, y suplir en el mejor modo cualquiera otr.o defecto del lugar. 2.0 Los días de trabajo, á las diez de la mañana sin falta, concurrirán al paraje señalado los oficiales alumno dt:: dicha ins­titución: á los voluntarios que no di frutando sueldo actual sub­sisten de sus respectivas tareas ú ocupaciones, parece duro obli­garles á la asistencia diaria; y as{, concurrido que hayan el pri­mero ó primeros días, y con presencia de todo lo que haya de te­nerse en consideración, se establecerá por turno, ó como mej r convenga, la asistencia de uno ó dos dfa á la semana catla indi­viduo ; y si variando la hora se proporciona mejor la enseñanza sin abandono de sus quehaceres, se dispondrá así. Entrando en la instrucción oficiales veteranos que disfrutan sueldo, no hay ra. zón para que se excusen de asistir todos los dfas, y los voluntarios que por no impedírseto su constitución se comprometan á Jo mis­mo, lo ganaría en su adelantamiento, y hallarse con mayor bre- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \.... 267 ...J 'Vedad expeditos de esta tarea, y lo que debe series más aprecia­ble, en mejor aptitud para el desempeño de sus deberes. 3. 0 La enseñanza principiará por todo Jo que es respectivo á 1a organización, manejo, orden y buen arreglo de los cuerpos mi­litares, tomando por base las Reales ordenanzas, pero observan­do las modificaciones y diferencias, ya de tiempo, ya de lugar, que se han hecho precisas, atendido á que se expidieron princi­palmente para Europa, y hace ya el espacio de 42 años, en cuyo intermedio han sido indispensables muchas variaciones en un ser­vicio de tan continuo uso y complicación con infinidad de circuns­tancias, principalmente la necesidad de que las tropas nacionales se hallen á nivel con las extranjeras con quien hayan de medirse .en la guerra. 4. 0 Los objetos de esta instrucción serán la organización ac­tual de los cuerpos militares y lo que probablemente podrían te­ner, según varias combinaciones, atendiendo su objeto: la disci­plina, obediencia y arre¡rlo mecánico á que es preciso someter la tropa para su buen orden, manutención y medios de subsistir en estado decente, que comúnmente llaman los militares mlreleni­mienlo. El servicio que corresponde á las clases inferiores, que de­ben mandar, y celar los Oficiales; y á los Oficiales mismos, sea en guarnición, cuartel ó campaña; y á los Cuerpos enteros, 6 bien ·destacamentos de ellos, cuyo uso es más frecuente en estos paí-ses; la administración de justicia, y el manejo de intereses, y d. sea con respecto al Haber de la misma tropa, 6 ya los fondos de los Regimientos. 5. 0 Para conseg-uir todo lo dicho, es preciso, como queda in­dicado, tomar el fondo principal de las riociones en la ordenanza, y así es indispensable estudiarla ; pero averiguado lo desagrada­ble, tarde y molesto del método de aprender de memoria y reci­tar en la Academia los artículos, lo cual aun sería indecoroso para una Oficialidad y personas de cierto carácter y madurez, el Ofi­-.. cial-Director señalará en las obligaciones de todas las clases, y en los demás títulos de la Ordenanza que son de uso más obvio, y ·su frecuencia de más urgente necesidad, los artículos que hayan de leerse y afirmarse en su concepto, conferenciando después por su orden sobre ellos, á fin de remover toda duda 6 equivocada in­teligencia ; sugerir las modificaciones de que algunos sean sus­ceptibles, según lo ya apuntado de las diferencias á que induce la diversidad de tiempos y parajes, por cuyo medio se indicarán las ideas, y afirmará en la memqria lo que siempre debe sabérse y practicarse en el servicio militar. 6. 0 Sucesivamente se entrará, como preliminar forzoso de lo que actualmente se llama Táctica, al ejercicio (incluso manejo de arma), voces, método y principios de su enseñanza, comoquie­ra que los oficiales deben saberlo en la totalidad de sus partes ele­mentales, para saberlo enseñar, mandar y corregir las faltas á los soldados de su cargo. A este fin, y para la última mano de la par­te de Táctica, ó evoluciones que en teórica aprenden dichos alum­ ·nos en la Academia, será preci'lo tener ya dispuesto paraje am- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia L. 268 --' plio y desembarazado, pero al mismo tiempo interceptado de ! concurso de gentes, en que cómoda y prácticamente pueda hacer­se dicho ejercicio en todas sus partes. ¡. 0 Entre tanto se podrá anticipar el estudio de la Táctica menor, ó sea evoluciones de un Batallón ó Regimiento. La grar. Táctica ó movimientos de un Ejército, combinadas sus varias ar­mas por lo regular (aun en naciones muy dedicadas á la guerra),. no ha sido el objeto de la instrucción de Oficiales particulares de Cuerpo, á quien muchos años parece no podrá ser de uso; por lo· tanto, contrayéndonos á aquélla y tomando pie en la formación y­evoluciones de ordenanza explicadas en el Tomo 2. 0 , y demostra- · do en sus correspondientes láminas, se tratará (según el sistema insinuado de las variaciones que ha traído el tiempo) de las que son primitivas y permanentes, de las que ya no se consideran muy útiles, y es por tanto excusado dedicarse á ellas con esmero ;. de algunas que después se! han sustituído, y de lo que en todas ellas pueda ser adaptable á la Constitución y circunstanc;as ac­tuales. Previo á esto se anticipará un conocimiento ligero, y me­ramP. nte por definiciones, de las voces geométricas que tienen us()­preciso en la Táctica, con lo que en seguida, y mediante papel 6 tablillas, se darán ideas teóricas del modo de evolucionar en los . dichos sistemas de ordenanza y de innovaciones posteriores, dán-., dose por el Director noticia de algunos autores modernos de Tác­tica, donde (si fueren asequibles) podrían los más aplicados estu­diar y adquirir más completos conocimientos aun para la Táctica en grande. 8 ° La circunstancia de la clas~ de alumnos que se supone han de entrar en ella, su educación carácter de oficiales con que ya están condecorados. parece dejar ociosa toda prevención,.. así en punto al desempeño de los deberes de la Academia, como ~ al porte personal en ella y trato recíproco oe unos para otros_ y con el Director; pero si á pesar de todo, por incidente y contra toda esperanza, ocurrieren falta~ repetidas de asistencia. inaplica­ción notoria 6 desarreglo durante la sesión de la Academia, el Director de ella, con la autoridad de tal, y la de su graduación militar, ocurrirá al oportuno y pronto rem~dio, dando cuenta á la Superioridad, si el caso lo requiere, para la providencia ulterior que ésta halle por conveniente. Por último, y en cumplimiento de lo que ha prevenido el · Poder Ejecutivo, sobre que el Dire::tor propo11ga la clase de ojidalu que á más d~ los vohmlarzos, pu~da obligdrules á la asúlmdrz, me parece que existiendo casi todos los del Batallón de guardias nacionales. que son de primera creacit)n, y a1ín no hacen servicio; respecto también á que no se halla en la capital ninguno de sus Jefes pro­pietarios, cuya presencia~ con especialidacl la del Comandante. excusaría toda interveneión extraña, y pudiera instruír ventajo­samente aun al Director gue hace la actual proposición, no será.. fuera del ca~o, en atención á tales circunstancias, que dichos ofi-. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \,_ 26g J -..ciales aprovechen este tiempo de descanso, concurriendo Á la Academia, para que cuando lleguen á hacer su servicio lo veri­ ·fiquen con más acierto y uniformidad, teniendo adelantada una parte de su instrucción. En el Regimiento auxiliar hay también ·número de jóvenes de primera creación, ó que con muy poco tiempo de servicio anterior han optado á oficiales ; la ir.tstrucción de éstos por todos títulos pertenece á sus propios Jefes, que no pue. de dudarse lo desempeñarán con el acierto y perfección á que jamás alcanzará el Instituto nuevo, contribuyendo á más de la su­ficiencia de dichos Jefes, su autoridaci, que nunca se suple bien por otros. Pero si, á pesar de todo, tuvieren ocupaciones ú otra clase de impedimento, que les induzca á descargar este cuidado en la Academia,lsu Director no halla inconveniente en extender también su atención á esta distinguida y recomendable parte de la juventud militar . .Santafé, 1.0 de Diciembre de 181 o. JosEF DE LRYVA Nttmero J8-z8zo-Diciembre IO Conformándose la Suprema Junta con el plan que ha pro­uesto usted para la Escuela Militar de que se le ha nombrado Director, se ha servido decretar en 5 del corriente lo que sigue: Apruébase el Plan de Escuela Militar, propuesto con el apo. o de la Sección de Guerra, por el Teniente Coronel D. José Ra­món de Leyva, Director del Establecimiento, al que deberán con­currir los Oficiales de todos los Cuerpos, á quienes servirá de mé. cito en la consideración del Gobierno la exactitud, aplicación y adelantamientos que sucesivamente vayan manifestando, y lo ·que contribuyan con su celo y buenos ejemplos á mejorar la en· señanza; para cuya ocupación importante al servicio de la Patria, · sin embargo de las escaseces que ha sufrido el Erario, y que no permiten completarle el sueldo de su antiguo destino ni el de su ,graduacii)n militar hasta que se fije el ingreso de los caudales de la Provincia, comparado con las erogaciones que sean al.soluta- . mente inevitables, se asigna por ahora al citado D. José Ramón de Leyva la dotación de mil doscientos pesos anualt!s, lo que así se comunica á la Sección de Hacientla para su cumplimiento en esta parte, pasando el Cuaderno original á la de Guerra en lo demás que le toca, á fin de que de acuerdo con los respectivos jefes señale las h~ras de asistencia conciliadas con las del ser­vicio. Y lo traslado á usted para su inteligencia y cumplimiento, .acompañándole copia autori~ada de dicho Reglamento, y sirvién_­ole de gobierno que con esta fecha se previene á todos los J e- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 270 -' fes de la Guarnición dar' la orden conveniente á sus Oficiales, y­pasen á usted lista de ellos para su conocimiento. Dios guarde á usted muchos años. Santafé, ro de Diciembre de 1810. JosÉ SANZ DE SANTA.MARÍA Sr. D. Jo-é Ramün de Lcyva ~~~ ..... -·······- Variedades INDEPENDENCIA DE POPAYAN (Inédito) ' [Continúa] El Gobernador tomó el arbitrio de nombrar de Capitanes á las personas de más influjo, y así es que olvidando sus resenti­mientos con el Dr. Joaquín Caicedo, vecino de Cali, le expidió tí­tulo de Capitán; en Buga al Dr. D. Miguel Cabal, y lo mismo en las demás ciudades. Los nuevos Oficiales correspondieron á la confianza, y en breve se presentaron en Popayán con las Compa­ñías de tropa á su mando, 6 las enviaron con Oficiales de su sa-~ tisfacción. • ' El Gobernador Tacón se puso en correspondencia activa con los Gobernadores de Panamá, Guayaquil y Cuenca, y por su parte hizo marchar dos Compañías hacia Pasto, al mando del Teniente Coronel D. Gregorio Angulo, á principios de Octubre. Aumenta­da esta fuerza con la de Pasto, y hallándose ya acampados los . quiteños sobre el Guáitara, con más de 8oo hombres al mando d D. Francisco Javier Ascasubí, fueron tan completamente derro­tados el día 16 de Octubre, que quedaron allí muchos muertos, y prisioneros Ascasubf, lpula, Capitán artillero e!'pañol, con 5 Ofi­ciales más, y soore 200 soldados labradores infelices, que todos fueron conducidos á Popayán. Alentado Tacón con este suceso, siguió para Pasto el 3 de­Noviembre. Su presencia, su genio activo, sirvieron para esforzar el valor estúpido de los pastusos. Desde entonces se formó en ellos esa tenaz adhesión á la causa del Rey, y esa opinión antiso­cial que tantos males ha causado á Popayán, á su Provincia y aun á toda Co~ombia. Tacón residió algún tiempo en Túquerres, y se puso en co­municación con el Jefe de Quito, Ruiz de Castilla, que había ocu­pado de nuevo el Gobierno en Noviembre, por acuerdo de la Jun­ta, y que se sostenía con las fuerzas ~o m binadas de Cuenca y Gua­yaquil y con los au.·ilios del Virrey del Perú, Abascal. Debe notarse la poca actitud de Quito para sostener su em­presa, puesto que el primer Jefe revolucionario, Presidente de la Junta, Montúfar, Marqués de Silva Alegre, oficiÓ al Vi rey Abas­cal excusando su conducta, y con el pretexto de que haqía admi- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 271 _J tido el mando para facilitar oportunamente la sumisión d el pueblo al Gobi erno legíti mo. E l V irrey ofició á la Junta manifestando la d efe cción d el Marqués, cuya respu esta se ve rá e n el apéndice que se aña dirá a l fi n. A principios de Diciembre llegó á Popayán D. José M. Lo­zano, Marqués de San Jorge, comisionado por el Virrey de San­tafé para procurar en Quito su pacificación ó sumisión á las anti­guas autoridades reales, en consecuencia de la Junta general que celebró en 7 de Septiembre de este año. A la llegada de Lozano fueron puestos en libertad Ascasubí con los demás Oficiales y sol­dados, que regresaron á su país de orden del Virrey. Este había improbado á Tacón la detención y apertura de las cartas del co­rreo, y se las devolvió sin abrir los paquetes, para que puestas en la estafeta, siguiesen á la Administración de Correos de Santafé, con arreglo á ordenanza. El Virrey envió también una fuerza de tropas de más de 300 hombres, al mando del Coronel D. José Dupret, que llegó en Di­ciembre y siguió á Q~:~ito en unión de la Colu'mna que mandaba Angulo en Pasto, y que se reunieron en aquella ciudad con la Di­visión que mandó el Virrey de Lima, al mando de D. José Arre­donde. Quilo estaba subyugada, los Jefes de la insurrección fue­ron presos, y todo contribuyó á que retardada la:emancipación del país, al fin se haya logrado á costa de sacrificios de toda clase. El año de 1810 se ocupó hasta Julio en discurrir sobre los sucesos de Quito, la conducta de las tropas istmeñas, patriotismo del Obispo D . José de Cuero, natural de Cali, fidelidad estúpida de los pastusos, y todo lo demás que es consiguiente á estos he­chos. Las Gacetas de los nuevos Gobiernos de España manifesta­ban, á pesar suyo los triunfos de Napoleón, el de Wagram el 7 de Julio del año anterior, la segunda entrada del Rey ']osé en Madrid de regreso del Ejército en 15 de Agosto, la supresión que hizo éste de todas las Ordenes regulares mendicantes, aun las no ' sujetas á votos, por Decreto de 18 del mismo, y de las órdenes militares; la paz de Austria con Francia el r 5 de Octubre, la abo­lición de la pena de horca por el Rey José en 19 del mismo, y la batalla de Ocaña en 19 de Noviembre. Todas estas noticias las supimos en este año de 10, y aun Ile- .. gó pronto la de ocupación de Sevilla por los Francos el 1.0 de Febrero y la entrada del Rey José, á que se siguió la dispersión de la Junta Central y la retirada á la Isla de León, que hizo pro­ducir la Regencia. Tan variados y nuevos sucesos debían poner en agitación á los menos pensadores, y hacer conocer que poco podía esperar la América de España, y que aun el Rey Fernando no era el ídolo que se pintaba, ni merecía serlo cuando él mismo informaba al Gobernador de Valencia de la conducta del Barón K.olí, que in­tentó ponerlo en libertad en Abril. En todos estos meses se leyeron. aunque con reserva, algu­nos papeles de Venezuela, y corrieron mucho los de Santafé, principalmente los que sostenían los derechos de los americanos y Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 272 _) la igualdad de la representación en la Central ; tal era la disposi­ción, bastante general, en que halló Tacón á la Provincia de Po­payán á su regreso de Túquerres en 27 de Julio. A este tiempo llegó también el Comisionado de la Regencia, D. Carlos Montú­far, que manifestando su sentimiento de que las Provincias veci­nas hubiesen contrariado los sentimientos patrióticos de Quito, su país natal, confirmaba á sus amigos en el voto de ser más deteni­dos en lo sucesivo para no cometer las imprudencias de que se les tachaba. SANTIAGO PÉREZ VALENCIA-(Continúa) . . -.. SEISMOLOGÍA UNIVERSAL La Sociedad Geográfica de Colombz·a ha recibido una comunica­ción de Mr. S. de Richard, en que se solicitan algunos datos refe­rentes á la seismología de Colombia, donde tantos volcanes existen, para someterlos al próximo Congreso Seismológico Umversal. El asunto interesa muchísimo á la República, y por lo tanto, reprodu­cimos gustosos el cuestionario de Richard sobre la materia, advir­tiendo que los datos que en el particular quieran suministrar los colombianos, pueden dirigirlos á la Secretaría de dicha Sociedad Geográfica de Colombia, oficina que funciona en el local del Ob­servatorio Nacional : 1.0 Nombres y situación geográfica de los volcanes apaga­dos en el país, y sus dependencias. 2.0 Nombres, situación geográfica, altura de los volcanes en actividad ó que se presuman tales ; épocas de las erupciones (es­pecificando si son de lodo ó de lava); desastres causados; fenó­menos accesorios observados; número de víctimas. 3.0 Lista, por orden de fechas, desde los tiempos más remo­tos, de los temblores de tierra, con la determinación geográfica y geológica del área conmovida, si fuere posible. 4. 0 Observaciones sobre los ciclones y fenómenos magneto-eléctricos que han acompañado á esas perturbaciones. 5. 0 Auroras boreales. 6. 0 Mareas. · 7. 0 Explosiones de grisú en las minas de carbón. EDICTO El General Jife de Estado klayor geueral del Ejército HACE SABER Que por cuenta de este Despacho se encuentran en depósito en la 3.• Mesa de este Cuartel general los bienes de la mortuo­ria del Sr. Capitán ÜLEGARio MANRIQUE. Lo que se publica para que los herederos legales del finado Capitán se presenten á re­clamarlos, mediante las formalidades que para esto establece el Decreto número 296, de 10 de Julio de 1897, publicado en el BoLETÍN MILITAR número 28, de Agosto del año citado. Bo¡otá, Febrero 2 3 de 1904. El General Jefe, D. E. P¿wo C. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VIII Serie V Tomo I N. 9

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VIII Serie V Tomo I N. 7

Por: | Fecha: 13/02/1904

8t'ie. V - 'romo 1 Año VII- N. 0 7. o DRGANO DEL MINISTERIO DE GUERRA Y DEL EJERGITO Director y Editor FRANGI.SGQ J. YERG.ARA Y YELASGO General tle Ingeni2ros de muy bic1z suceder que nuestro resp eto á todas las C(!Jlviccio11cs, venga á parar .m la i1tdiftrmáa y ?los deje si1t energlas para defender las 1lulstras E RIQUE SIENKIEWICZ --·········----···········----··················-··········-···---·-·····---·--·· • • * Bogotá, Febrero 13 de 1904 * • • -- ··-····-·····-·---· ............... ........ .... ... .. .... .................. .... ................................. ........................... ........ ........... ................ _ ~Oficial~ DECRETO NUMERO g6 DE 1903 (28 DE ENERO) por el cual se hace un nombramiento 'EJ Vzeepresüienle de la R epública, encargado dd Poder Ejeculzv~ DECRETA Articulo único. Nómbrase en propiedad Médico del Hospi­l Militar de La Mesa y de la Guarnición del mismo lugar, al Sr .. Dr. Alejandro Lesaca. 'Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 28 de Enero de 1904. JOSE MANUEL MARROQUIN !El Ministro de Guerra, ALFREDo V ÁsQuEz Cono DECRETO NUMERO 127 DE 1904 (8 DE FEBRERO) por el cual se acepta una renuncia El Vz'cepresidmle de la RepúbHca, encargado del:Poder F(jeculiv1 DE CR E T~A Artículo único. Acéptase la renuncia que presenta el Sr. Elías errate del puesto de Escribiente del BoLETÍN MrLITAR. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 8 de Febrero de 1904. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ALFREDO V ÁsQuEz CoBo SERIE V-TOMO 1-12 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \.... 178 _) DECRETO NUMERO 126 DE 1904 (8 DE FEBRERO) por el cual se hace un nombramiento El Vz'cepresidenle de la República, encargado del Poder Ejecutiw· DECRETA Artículo único. N6mbrase al Presbítero Sr. Dr. D Manuel Barbosa M. Capellán de las fuerzas que se encuentren en las Islas de San Andrés y Providencia, con la asignación que señala el De­creto número 1143 de 1903, en su artículo 3. 0 • Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 8 de Febrero de 1904. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ALFREDO V ÁsQuEz CoBo DECRETO NUMERO 117 DE 1904 ( 4 DE FEBRERO) por el cual se fija el monto de las f1anzas que deben prestar los responsables . militares El Vicepresidente de la Repúblz'ca, mcargado del Poder E.Jeculiv# DECRETA Artículo único. ~Desde el día 1. 0 del presente mes, los Comi sarios Pagadores, los Habilitados de Batallón y los Habilitados de Cuartel general, como responsables del Erario Nacional, ase­gurarán su manejo de conformidad con lo dispuesto en el artículo . 6. 0 del Decreto n ümero 1 53, de 3 1 de Marzo de 1897, H orgánica: de la Contabilidad Militar," con las fianzas siguientes: Los Comisarios Pagadores, doscientos pesos en oro(. 200) ~ Los Habilitados de Batallón, cien pesos en oro($ 100). Los Habllitados de Cuartel general, cincueRta pesos en oro ($50). § 1.0 El Habilitado del Cuartel generalísimo prestará la fian­za señalada á los Comisarios Pagadores. § 2.0 Queda así reformado el artículo 2.0 del Decreto núme­ro 153 citado. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 4 de Febrero de 1904. JOSE MANUEL MARROQUI El Ministro de Guerra, ALFREDo V ÁsQuEz CoBo Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 179 _J DECRETOS DE SEPTIEMBRE DE 1903 DECRETO NUMERO 907 DE 1903 (30 DE SEPTIEMBRE) por el cual se reconoce un grado El Vi'cepresúlenle de la República, encargado del Poder Ejecutz'v1 DECRETA Artículo único. Reconócese al Sr. General D. Luis Pacheco el grado de General de División con que ha venido prestando su importantes servicios desde la última guera. Dése cuenta al honorable Senado, para los efectos constit\1.. cionales. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 30 de Septiembre de 1903. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ALFREDO V .ÁsQUEZ CoBo DECRETO NUMERO 908 DE 1903 (30 DE SEPTIEJ\IBRE) por el cual se confieren varios a.scensos El Vzcepresidmte de la Repúblzca, encargado del Poder Ejeculivt~ 1· DECRETA Artículo único. Asciéndese á Teniente Coronel graduado at Sargento Mayor Leopoldo Ruiz Vásquez, de la 2.• División del Ejército del Cauca, y á Sargento Mayor graduado al Capitán Joaquín Hormaza C., de la misma División. Dése cuenta al honorable Senado del ascenso conferido á Ruiz V ásqucz. Comuníquese y pubHqucse. Dado en Bogotá, á 30 de Septiembre de 1903. JOSE MANUEL 1IARROQUIN El Ministro de Guerra, ALFREDO V .ÁsQuEz Cono DECRETO NUMERO 909 DE 1903 ( 20 DE SEPTIEl\IBRE) por el cual se confiere un ascenso El Vzeepresülmle de la Repzíblzca, encargado del Poder EjecuHv~ DECRETA Artículo único. En atención á los importantes servicios pres-:. .• tados á la Causa por el Sr. Coronel D. Luis Pacheco Goenaga1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \._ 180 _; en las campañas de Magdalena y Bolívar, en la última guerra, asciéndesele á General graduado de la República. Dése cuenta de este ascenso aÍ honorable Senado, para los efectos constitucionales. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 30 de Septiembre de 1903. JOSE MA~UEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ALFREDo V ÁsQuEz CoBo DECRETOS DE AGOSTO DE 1903 DECRETO NUMERO 773' DE 1903 (3 DE AGOSTO) por el cual se hace un nombramiento en interinidad El Vicepresz'dente de la Repúblü:a, encargado del Poder Ejecutz'vfl DECRETA Artículo único. 1 T6mbrase interinamente al General Primiti­vo Quiñones Jefe Militar del Sur del Cauca; puesto que desem­peñará mientras se en carga el titular, Sr. G e neral Gustavo S. Guerrero. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 3 de A.go to de 1903. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ALFREDO V ÁsQUEZ CoBo DECRETO NUMERO 781 DE 1903 (8 DE AGOSTO) por el cual se concede una pensión de los fondos del Montepío Militar El Vicepresidente de la Repltblú:a, encargado del Poder Ejeculz'v1 CONSIDERANDO 1.0 Que la Sra. Dolores Cristancho de Martínez, viuda del Subteniente Zoilo Martínez, ha ocurrido al Poder Ejecutivo, por conducto del Ministerio de Guerra, en solicitud del socorro conce­dido por el artículo 9. 0 de la Ley 153 de 1896, á las viudas, hijos y padres de los militares que fallecieren encontrándose en uso de licencia indefinida y hubieren contribuído por lo menos cinco años para el Montepío, y siempre que el retiro no provenga por mala conducta del militar ; Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \_ 181 _J 2. 0 Que el Subteniente Zoilo Martínez falleció en esta ciudad el 23 de Abril de 1gor, estando en uso de licencia indefinida; 3. 0 Que al mencionado militar se le hizo por más de cinco años el descuento correspondiente para el Montepío, según consta. del certificado expedido por el Tesorero de dicha Institución; • 4. 0 Que la mencionada Sra. de Martínez ha acompañado á su petición los comprobantes que exige el artículo 22 de la citada Ley 153 de 1896; y · 5. 0 Que la Junta Directiva del Montepío Militar apoya la so-licitud de la mencionada Sra. de Martínez, DECRETA Artículo único. Cuncédese á la Sra. Dolores Cristancho de Martínez, viuda del Subteniente Zoilo Martínez, una pensión de treinta pesos ($ 30) mensuales, pagadera de los fondos del Mon­tepío Militar, de conformidad con lo determinado en el artículo ¡.0 , en consonancia con el 9. 0 de la Ley 153 de 1896. §. De esta pensión disfrutará la agraciada desde la fecha del respectivo título de adjudicación, mientras permanezca viuda y observe buena conducta. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 8 de Agosto de I go 3. ]OSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ALFREDO V ÁsQuEz CoBo DECRETO NUMERO 783 DE 1903 ( 1 I DE AGOSTO) por el cual se reforma el Decreto número 228 de 1897, de 31 de Mayo, sobre Bandas Militares El Vú:epreszaenle de la República, encargado del Poder Ejeculi'11• DECRETA Artículo único. La quinta parte del precio de las tocatas par­ticulares ejecutadas por las Bandas Militares de la capital, de que trata el artículo 17 del Decreto ejecutivo número 228 de 1897 (Mayo 3 1), se colocará en cuenta corriente en un Banco respeta­ble, á fin de que gane la suma el interés corriente. §. Dicho Habilitado exigirá las sumas que hubiere en las di­ferentes Oficinas, provenientes de las mencionadas tocatas. §. En estos términos queda reformado el Decreto número 228 citado. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 1 1 de Agosto de 190 3. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ALFREDO V ÁsQuEz CoBo Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '-- 18% -' DECRETO NUMERO 784 DE 1903 ( 1 1 DE AGQSTO) por el cual se confiere~ un ascenso El Vicepresidente de la República, encargado del Poder Ejeculi''DI _DECRETA Artículo único. Asciéndese á Capitán efectivo del Ejército al Teniente Víctor Pedraza, con la antigüedad de 1.0 de los co­rrientes. Comuníquese y publíquese. Pado en Bogotá, á 11 de Agosto de IgüJ. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ALFREDO V Ásouxz Cono DECRETO NUMERO 785 DE 1903 (1 1 DE AGOSTO) por el cual se conceden unas Letras de Cuartel El Vicepresülente de la República, encargado del Poder Ejecutiv1 DECRETA • Artículo único. Concédense al General Andrés A. Quintero las Letras de Cuartel que ha solicitado para separarse del puesto de Comandante General de la 1.• División del Cuerpo de Ejército el Cauca. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 11 de Agosto de 1903. JOSE MANUEL MARROQUIN El Minist~o de Guerra, ALFREDO V ÁsQUEZ Cono DECRETO NUMERO 786 DE 1903 (11 DE AGOSTO) por el cual se conficrea varios ascensos El Vzeepresz'denle de la República, encargado del Poder Ejecutz'vD DECRETA Art. 1.° Confiérese el ascenso á General de Brigada á los Coroneles Rómulo Alegría y José Restrepo. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '-- 183 _J Art. 2.0 Reconócese la efectividad del grado de Coronel al ::sr. Simón Valencia, y la de Teniente Coronel á Teófilo M. Be-jarano. Dése cuenta al honorable Senado. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 11 de Agosto de 1903. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ALFREDO V ÁsQUEZ CoBo DECRETO NUMERO 787 DE 1903 (1 1 DE AGOSTO) por el cual se aprue•a el Decreto número 93 de 1903, de 2 de Julio último, die~ tadó por el Gobernador de Panamá El Vz'ceprtsidenle de la Repúblz'ca, encargado del Pider Ejecutiv11 DECRETA Artículo único. Apruébase el Decreto número 93, fechado el 2 de Julio último, dictado por el Sr. Gobernador de Panamá, por el cual se determina el personal para el vapor Medellín, destinado á prestar el servicio de Lazareto en aquel Departamento. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 11 de Agosto de 1903· JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ALFREDO V ÁsQuEz CoBo DECRETO NUMERO 93 DE 1903 (2 DE JULIO) por el cual se determina el personal para el vapor Medellln El Gobernador del Deparlammlo En uso de sus facultades, y CONSIDERANDO Que el vapor Medellín, destinado á prestar el servicio de La­zareto de la Bahía, ha sido entregado sin personal alguno que cuide de su conservación ; . Que es indispensable atender á su maquinaria y procurar el aseo y limpieza de sus distintos departamentos, DECRETA Art. 1.0 Para atender al aseo y limpieza del vapor Medellín y á la conservación de sus maquinarias, se mantendrá á bordo el si-guiente personal, por cuenta del Departamento : · Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia ..__ 184 -' Un Maquinista, con ............................ $ 120 mensuales... Un Piloto, con.................................... 120 Un Aceitero, con................................. 50 Cuatro Marineros, con .............. u........... 30 Un Cocinero, con................................. -40 Art. 2.0 Señálase como ración diaria para la mantención de­los empleados: ochenta (8o) centavos para los Oficiales, y sesen­ta (6o) centavos para los marinos y empleados de segundo orden ... Art. 3. 0 Delégase al Prefecto de esta Provincia la facultad de hacer los nombramientos de que trata el artículo 1.0 de este­Decret0 y la de dar posesión á los nombrados, manteniendo la. mayor vigilancia en la prestación del servicio. Art. 4.t> Por Decreto separado se proveerá la manera de su­fragar el gasto que causa el presente Decreto. Comuníquese y publíquese. Dado en Panamá, á 2 de Julio de 1903. F. MUTIS DURA El Secretario de Gobierno, ARISTIDES ARJONA DECRETO NUMERO 789 DE 1903- (14 DE AGOSTO) por el cual se elimina un empleo El Vteepreszdenle de la R epú blica, encargado del Podtr Ejecutiv DECRETA Artículo único. Elimínase el puesto de Ayudante del G uar-... daparque general, ocupado por Gregorio de J. Peña, por ser in­necesario ya. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 14 de Agosto de 1903. ]OSE MANUEL MARROQUI El Ministro de Gu erra, AL FREDO V ÁsQuEz Cono DECRETO NUMERO 790 DE 1903 (14 DE AGOSTO) por el cual se elimina la Com mol::mcia e n J e f, dos­cientos cúarenta pesos para escritorio. Para cada Habilitación de Estado Mayor Divisionario, de jefatura Militar ó de Batallón, ciento cincuenta pesos para es­critorio. Para cada Habilitación de medio Batallón, ó Compañía suel­ta, noventa pesos para escritorio. Para cada Comandancia de Batallón, ó medio Batallón, cien­to cincuenta pesos para escritorio y ciento veinte pesos para aluiD­brado. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \.__ 189 _,J Para cada Mayoría de Batal16n, 6 medio Batallón, doscientos -cuarenta pesos para escritorio y ciento cincuenta pesos para alum­brado. Para cada Compañía de Batall6n 6 Escúadr6n, ciento cin­- cuenta pesos para escritorio y trescientos pesos para alumbrado. Para cada Compañía suelta, ciento ochenta pesos para es­- critorio y trescientos sesenta para alumbrado. Para la Guardia del Principal: escritorio, noventa pesos; .alumbrado, mil doscientos pesos, comprendidas las otras guardias ·de Bogotá. Para las guardias de las Plazas de fuera de Bogotá : alum-brado, ciento ochenta pesos. r • Para cada Parque de fuera de la capital de la República, .ciento cincuenta pesos para escritorio. Para cada Auditoría de Guerra, noventa pesos para escri­torio. Para cada Banda de Música, noventa pesos para escritorio, ~omprendido el papel de música, y doscientos cuarenta pesos para .alumbrado. Para jab6n, cuatro pesos por cada Plaza. §. En estos términos queda reformado el Decreto número 1 53 de 1897, sobre Contabilidad Militar. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 18 de Agosto de 1903. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ALFREDO V ÁsQUEZ Cono DECRETO NUMERO 813 DE 1903 (21 DE AGOSTO) ; por el cual se confiere un ascenso El Vicepresidmle de la R epltbHca, encargado del Poder Ejemlivo DECRETA Artículo único. Asciéndese á. General de Brigada al General graduado Sr. Ezequiel Martínez. §. Dése cuenta de este ascenso al honorable Senado, para Jos efectos constitucionales. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 21 de Agosto de 1903. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ALFREDO V ÁsQUEZ Cono • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar rle Colombia '-- IgQ _.J DECRETO NUMERO 814 DE 1903 ( 24 DE AGOSTO) por el cual se hace un nombramiento El Vt'cepresidmle de la Repúblz'ca, encargado del Poder Ejeculiv• DECRETA Artículo único. N6mbrase al Dr. Andrés Vargas Muñoz Zo610\­go de la Oficina de Ciencias Naturales del servicio geogtáfico:del Ejército, asimilado á Coronel, para los efectos fiscales. Comuníquese y publíquese'. Dado en Bogotá, á 24 de Agosto de 1903. JOSE MANUEL MARROQUnt¡ El Ministro de Guerra, ALFREDO V ÁsQUEZ CoBo DECRETO NUMERO 815 DE 1903 ( ~4 DE AGOSTO) por el cual se hace un no m bramiellto El Vicepresidente de la Repúblz'ca, encargado del Poder Ejeculiv• DECRETA Artículo único. N6mbrase al Sr. Coronel Félix M. L6pez L... primer Jefe del Balallfm. La Popa. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 24 de Agosto de 1903. ]OSE MANUEL MARROQUI El Ministro de Guerra, ALFREDo V ÁsQUEZ CoBo DECRETO NUMERO 818 DE 1903 (25 DE AGOSTO ) por el cual se confiere un ascenso El Vz'ctpresidmte de la Repúblz'ca, encargado del Poder EjecuHvo DECRETA Artículo único. Asciéndese á Subteniente al Sargento I.0 De­metrio Maya, y destínasele á la 4." Compañía del Batallón 8.~a del Cauca, del Ejército de ese Departamento. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 25 de Agosto de 1903. ]OSE MANUEL MARROQUI El Ministro de Guerra, ALFREDO V ÁsQuEz CoBo • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colo m biá '- 191 _) DECRETO NUMERO 819 DE 1903 (25 DE .AGOSTO) por el cual se asciende á an Músico militar El Vú:eprmamle de la República, encargado del Poder Ejeculiv1 DECRETA Artículo único. Con la anterioridad del 1.0 de Julio próximo pasado, tasciéndese al Profesor de J.a clase César Caicedo M., á Profesor de 2. ~ clase de la Banda de Música militar de la ciudad de Cali, por haber comprobado ser Subteniente efectivo del Ejér­cito. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 25 de Agosto de 1903. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ALFREDo V .ÁsQuEz CoBo 1 DECRETO NUMERO 827 DE 1903 (28 DE AGOSTO) por el cual se declara en uso de licencia indefinida á un Oficial, se confiere un ascenso y se hace un nombramiento El Vzcepreszaenle de la Repúblz'ca, encargado del Poder Ejecutivo DECRETA Art. 1. 0 Declárase en uso de licencia indefinida al Subtenien­te Leovigildo Peña losa, perteneciente á la 2. • Compañía del Ba­tallón Junítt número 5.0 Art. 2.0 Asciéndese á Subteniente al Sargento 1.0 Adolfo GoRzález, y n6mbrasele para desempeñar el puesto que deja va­can~ .el Subteniente Peñalosa. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 28 de Agosto de 1903. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ALFREDO V ÁsQUEZ CoBo Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín l\1ilitar de Colombia '- 192 _; DECRETO NUMERO 832 DE 1903 ( 29 DE AGOSTO) por el cual se reconoce un grado El Vz"ctpresz'denle de la Repúblú:a, encargado del Poder Ejeculi'v" DECRETA Artículo único. Recon6cese al Coronel Miguel Monroy el gra­do de Coronel efectivo de la República. §. Dése cuenta al honorable Senado del reconocimiento del grado, para los efectos constitucionales. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á- 29 de Ago~to de 1903. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ALFREDo V ÁsQuEz Cono DECRETO NUMERO 833 DE 1903 (29 DE AGOSTO) por el cual se hace un nombramiento El Vicepresz'denle de la República, encargado del Poder Ejeculiv1 DECRETA Artículo único. N6mbrase al Dr. Clodoveo Sánchez Capellán de la guarnición de Tunja, asimilado á Coronel para los efectos fiscales, y dése de alta al nombrado en el Cuartel general de la Dz'visifm Nez'ra. Comuníquese y pubHquese. Dado en Bogotá, á 29 de Agosto de 1903. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ALFREDo V ÁsQuEz Cono DECRETO NUMERO 834 DE 1903 ( 29 DE AGOSTO) por el cual se reconoce un ascenso El Vt'cepresz'denle de la República, encargado del Poder Ejeculifl• DECRETA Artículo único. Recon6cese el ascenso á General efectivo de Brigada que el Comandante en ~efe del ~jército del Atlántico ha. conferido al graduado Sr. Antomo Francisco Barros. §. Dése cuenta de este ascenso al honorable Senado, pant. los efectos constitucionales. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 29 de Agosto de 1903. JOSE MANUEL MARROQUIM E 1 Ministro de Guerra, ALFREDO V ÁsQUEZ Cono Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \._ 193 -' DECRETO NUMERO 835 DE 1903 (31 DE AGOSTO) por ~~ cual se confiere un ascenso y se reconoce un grado El Vú:epresidmte de la ReptÍblú:a, encargado del Poder .EjemhVIJ DECRETA · Art. 1.0 Asciéndese á General de Brigada al Coronel Juan B. O rtiz Palacio. Art. 2.0 Recon6cese el grado de Teniente Coronel efectivo Q>nferido por el Comandante en Jefe del Ejército del Atlántico, por Decreto número 6g, de 22 de Noviembre de Igo'I, al Sargen­t e Mayor Víctor E. Moré. §. Dése cuenta de estos grados al honorable Senado, para os efectos constitucionales. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 3 r de Agosto de I903· JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ALFREDO V ÁsQuEz CoBo CHOCÓ Y PANAMA cpública de Colombia-Mt?zislen"o de Gu erra-Sección r: -Númer~ 56-Bogotá, Febrero 6 de T904 r- Director del BoLETIN MILITA._ Para que usted se sirva insertar en el BoLETÍN MILITAR, remi­to á esa Direcci6n, en copia debidamente autorizada, las Proposi­ciones y Acta dictadas y aprobadas por el Consejo Municipal de óvita. · Dios os guarde. Por el Ministro, el Subsecretario, M. M. MALLARINO PltOPOSICIÓN pr-obada por el Consejo Municipal de Nóvita en su sesión nocturna del 16 de Enero de 1904 El Consejo Municipal de N6vita, á nombre del pueblo cuyos intereses dirige, protesta solemnemente contra la autonomía de Panamá y contra los medios indecorosos que se adoptaron para proclamarla. SERIE V-TOMO 1-I 3 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colornbia '--- f94 _J El Concejo declara asimismo que los noviteños aman á laPa-tria con un amor capaz de todos los sacrificios. · . Esta Proposición será firmada por todos los mtembros pre­sentes. Comuníquese. El Vicepresidente GusTAVo E. H uRTADo-El Vocal, Grtgorio· Ibárgüen-El Vocal, Tom ás J. l bárg üen-El V oca!, foaquí~ Ser~a­no- El Vocal, Pa stor Rz·vasy G.- EI Vocal, Agusfz.t¡ Anlomo Qut n.­tana- El Vocal- Secre tario, Ru.tilio de Diego CON SEJO MUNICI P AL SES I ÓN DRL 16 DE RNE RO DE 1904 (Vicepresidencia del Sr. GustaTo Hurtado) En Nóvita, á los dieciséis días del roes de Enero de mil no­vecientos cuatro, á las 7 p. m., se reunieron en el salón de sesio­nes los Sres. de Diego Rutilio, Hurtado Gustavo, Ibárgüen Gre­gario, lbárgüen Tomás Joaquín, Quintana Agustín A., Rivas G. Pastor y Serrano Joaquín, miembros del Consejo Municipal. Por ausencia dejó de concurrir el Sr. Manuel L. Hurtado, Presidente de la Corporación. Abierta la sesión, el Concejo aprobó el siguiente Proyecto de respuesta que debe darse al telegrama número 10,491, del 9 del pasado mes, dirigido por el Sr. Jefe Civil y Militar del Departa­. mento y por la Comisión Nacional al Chocó á esta Corporación : "~l Consejo Municipal de Nóvita, vista la Circular telegráfica número 10,491, fecha ro de Diciembre último~ dirigida por la Je­fatura Civil y Militar del Caucq á las Corporaciones municipales., conceptúa que la Constitución Nacional no debe ser reformada de manera alguna; pero que, si la mayoría de las Municipalidades así lo exige, la reforma se lleve á efecto por los medios que la misma Constitución indica. " . No habiendo otro asunto, el Sr. Vicepresidente levantó la se­s. Ión, o~~enando que se extendiera el acta, la cual, puesta en con­stderaclOn del Concejo, fue aprobada y firmada por los Conce­jales. El Vicepresidente, GusTwo E. HuRTADo-El Vocal, Gre:ori& lbárgüm-El Vocal, Tomás J. Ibdrgiim-El Vocal, !oarptÍn Serra­fli- El Vocal, Pastor Rivasy G.-El Vocal, Agustín Antonio Quill­tana- El Vocal-Secretario, RullHo de Dz·e~o PROPOSICIÓN aprobada por el Consejo Municipal de Xóvita en su sesión del 16 de Enero de 1904 El Cons ej o Municipal de Nóvita, vist a la excita ción q ue le hace el Gobierno Nacional por conducto de la Co misión patrió ti- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 1~5 _.) ca al Chocó, á que exprese las más urgentes necesidades de est.s- . pueblos, para satisfacerlas, RESUELVE Agradecer, como en efecto agradece, tan significativa indi-. ferencia, y solicitar para el Chocó los siguientes beneficios : 1. 0 L:t inmediata construcción de un camino de herradura. entre Cartago y Dipurtu, esto es, entre los ríos Ca u ca y San Juan,. por puntos en que ambos son accesibles á la navegación por va­por en toda época ; 2.0 La instalación de hilo telegráfico entre Cartago é Istmi.. na, pasando por Nóvita y Cóndato ; 3. 0 El establecimiento de planteles de educación secun; el ía 25 se arrestó por escándalo, y el día 5 por dejar embriagar un Sargento. Conducta, regular. Teodoro Higuera, Teniente, 5.& Batería. Conducta ejemplar. Julio 11ejía, Subteniente, Plana Mayor. Conducta ejemplar. Enrique Gómez, Subteniente, 1 .& Batería. Se arrestó el día 17 J!tOr pernoctar una noche sin permiso. Conducta pésima. Dionisia Rojas, Subteniente, 1 .& Batería. Se arrestó el día 31 por pernoctar una noche sin permiso. Conducta pésima. José María Galindo, Subteniente, 2.& Batería. Se arrestó el ía 27 por no cumplir una orden superior. Conducta buena. Antonio Garzón, Subteniente, 2.& Batería. Conducta ejemplar. Simón López, Subteniente, 3·& Batería. e arrestó el día 5 por pernoctar sin permiso una noche. Conducta pésima. Juan Baquero, Subteniente, 3.& Batería. Se arrestó el día 27 por pernoctar sin permiso una noche. Conducta pésima. José Martfnez, Subteniente, 4·& Batería. Se arrestó el día 3 por atraso á una lista. Se arrestó el día 19 por pernoctar sin per­Jiliso dos noches. Conducta pésima. Lucas Montañés, Subteniente, 4: Batería. Conducta ejemplar. Benjamín Medina, Subteniente, 5.& Batería. Se arrestó el día 1 o por embriaguez. Conducta mala. Abundio Carrillo, Subteniente, 5.& Batería. Se arrestó el día '13 por pernoctar sin permiso. Conducta pésima. Bogotá, Enero 31 de 1904. Visto Bueno.-El General primer Jefe JUAN F. URDANlTA Es corriente- El segundo Jefe, Fulrv ~on'ano Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 197 ....) ORDENES GENERALES El artículo 8512 de la Orden general del 28 de Enero, trae una Nota del Presidente de la Corte de Cuentas al Habilitado de la Dt'vzsz!m Casas Casla11eda, relativa á las cuentas presentadas de los meses de Noviembre y Diciembre de 1903; y dicha Nota es un estímulo á los empleados de manejo, que como el Habilitado aludido, saben cumplir estrictamente con los deberes de su cargo. En el artículo 8521 de la Orden generar del 29 de Enero, se determina el orden numérico de los Batallones pertenecientes á la Dt'v/úún Ndra, en esta forma: Batallón número r 3, Bolívar (an­tiguo r. 0 ). Batallón númer.) 14, Rú:aurle (antiguo 2. 0 ). Batallón número I 5, ... \lúra (antiguo 3. 0 ). Batallón número r6, Cazadores. El artículo 8520 de la Orden general del 29 de Enero, trae los nombramientos de Habilitados para el Ejército del Tolima, así: Para el Cuartel ge11eral del Cuerpo de Ejército del Tclima, Sr. Julio Rodríguez; y para el Batallún Córdoba, de la Dz'vúz!m Bn'celío, Sr. Simeón Gómez. En el artículo 8522 de la Orden g neral de 29 de Enero, se hacen Jo siguientes nombramientos de Habilitados: Comandancia en Jefe del Cuerpo de Ejército de Boyacá, Vi-cente Ruiz. Batallón número 13, Boltvar, Eustasio Vargas. Batallón número 14, Ricaurle, Eliécer Vargas. Batallón número 15, ;.Ve/ra, L1zaro María Penha. Batallón número 16, GzzaJores, Julio Moreno : DIVISIÓ.. 'ARJ ,-;0 Balr~bables tmmigos, lrat(l, de evztar la guerra,)' una 11ez consülerada co-mo ziuludt'ble, ddermúza ó ziljltl)1e sobre la sucesión de las operaáones ne­cesarias para conseguir el fin que se propom. De esta definición se deduce que la infi_uencia que la política ejerce sobre la guerra es constante. Durante la paz marca el po­lítico al organizador, los límites entre los cuales este i.íltimo ha de crear y mantener el poder militar de la nación, teniendo en cuen­ta los recurs05 disponibles en hombre , dinero y terreno, y el fin que la política se propone conseguir en todos los casos de guerra posibk : ya sea para ocupar una pane determinada de un territo­rio, 6 para oponerse á las miras ambiciosas que se conocen de un vecino ; ya para dar salida á la explosión de ut:t odio tradicional, ó para destruír el comercio 6 conquistar los mercados de un rival más poderoso, &c. Teniendo presentes estos propósitos, el conoci­miento de los del contrario, los medios que éste podrá emplear, sus aliados 6 con los que nosotros podamos contar, &c., la política determina los límites del trabajo organizador para hacer más pro­bable el éxito feliz de la guerra futura, teniendo en cuenta la in­fluencia casi decisiva que en el resultado ejerce una buena prepa­ración. En los comienzos de una campaña, la política continúa ejer­ ··dendo su influjo regul.ador sobre la guerra, as( como durante todo su desarrollo. La política, como hemos dicho, se propone un fin ,-determinado, ofensivo ó defensivo, y del estudio de las bases q ue le han servido para marcar la extensión de su trabajo al organi- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar d. e Colombia '-- 200 _J zador durante la paz, complementado con el de las circunstancias. del momento, deduce la magnitud y dz'recd(m del esfuerzo que la guerra debe hacer. La primera deberá estar en función de la importancia de lo que la política desea conseguir, puesto que si se le pide poco á una nación, no será muy grande su repugnancia á ceder,. y el n~ proporcionar la intensidad del empuje á la resistencia,. es alta­mente inmoral y contrario á todo principio económico : en algún caso puede prescribir el político al guerrero que amenace más. que destruya, que atraiga más que se enajene las simpatías de las. naciones neutrales, y en otras ocasiones podrá la política obligar á conducir la guerra con el máximo esfuerzo y hasta aniquilar al adversario, cuando éste sea muy poderoso y no haya de ceder sino en el último extremo, 6 sea preciso [paralizar por el temor á un aliado vacilante de nuestro enemigo. La dirección del esfuerzo depende también en parte de la po­lítica, toda vez que da~o el objell'vo propio 6 el del contrario, dicha dirección estará marcada por el camino que nos lleve antes á ocu­parlo 6 defenderlo, modificada por las circunstancias de buscar el apoyo de un aliado vecino 6 evitar á un auxiliar del adversario, &c. ,. circunstancias que la política conoce, y han de influír en la deci­sión del militar de conducir la guerra á una región geográfica con preferencia á otra. "La máquina militarl no es un proyectil que lanza el cañón sin poderlo seguir," dice :tv1arselli; sus movimientos, en efecto, pueden modificarse según las exigencias de la acción política, la cual debe vigilar las oscilaciones y cambios de situación . La gue­rra, por sí misma, no se contenta con menos que con la destruc­ción completa de los ejércitos del enerriigo, y sin embargo, la po­lítica debe detenerla cuando, por ejemplo, el resultado militar ob­tenido, aun siendo limitado, basta para conseguir el fin político que se bu ca, ó cuando la probable entrada en acción de otros ele­mentos en favor del adversario, pudiera colocarnos en la situación difícil en que éste se encuentra. La comparación de los recursos propios con los del enemigo, el efecto moral producido por una ba­talla que, acaso militarmente considerada, sea de poca importan­cia, la apreciación de que las ventajas que se obtengan serán tal vez pequeñas comparadns con la enormidad d e l gasto de ener­gía á que nos obligue la continuación de un1. campaña, siquiera sea victoriosa, &c., son las razones que podr.ín aconsejar la paz á.. la política, sobreponiéndose sus <.lecisron es á la~ <.le la guerra. It No vaya á creerse, por lo que llevamos expuesto, que la gue­rra está supeditada sin limitación á la pol.ítica; la primera tiene también sus necesidades y su autonomía. En la paz, el organizador no podrá acaso, por circunstancjas económicas, por deficiencias de población, ú otras causas cuales.- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \..._ 201 ~ quiera, dar á sus trabajos la amplitud correspondiente á las ele­vadas miras del político ambicioso, y entonces éste tendrá necesi­dad de reducir sus proyectos á los medios de que e1 primero pue­da disponer. En los comienzos de la guerra y en su transcurso, el General podrá modificar, por razones intrínsecas de la misma, la magnitud y dirección del esfuerzo de que hemos hablado antes, no lleván­dola, por ejemplo, á ciertas comarcas determinadas por la políti­ca, pero inconvenientes ó impracticables desde el punto de vista militar. Después de una batalla también, el G~neral debe calcular sus consecuencias y examinar si las fuerzas ó el estado de su ejército permiten la continuación de la campaña ó la renuncia del objelt'vo político. La guerra tiene, pues, sus necesidades que es imprescindible atender, como lo es cuando se emprende una obra manual con­tar con la aptitud y re~istencia del mstrumento de trabajo. La po­lítica y la guerra deben marchar de acuerdo, cediendo ambas cuando sea necesario, pues la excesiva dominación de una sobre otra, nunca podrá producir buenos resultados. Los admirables éxi­tos de la Nación prusiana, que erigida apenas en reino en 170 I, ha venido á ponerse poco más de siglo y medio después á la ca­beza de Alemania, se deben á ese acuerdo, á esa armonía de la guerra y de la política; cuando dicho acuerdo no exi te, el mun­do presencia caídas tan resonantes como la de Napoleón 1, desde lo más alto del apogeo de su gloria. JTI Como consecuencia natural del estudio de las relaciones en­tre la política y la guerra, vamos á hacer el de los sistemas que pueden emplearse para regular las que existen entre lo hombres que dirigen una y otra. En tiempo de paz, en todos los países, dichas dos funciones están separadas por completo ; la dirección de la política corres­ponde á un Ministro de Negocios extranjeros, de Estado, Canci­ller, &c., y la de los asuntos de guerra la ej ~rce otro Ministro solo 6 teniendo á su lado á otra per ·onalidad, Jck del .Bslado /'r[ayor Cen­tral ó Gran Estado Mavor, que es como suele denominarse el cen­tro que entiende en todos los asuntos d~~ organización. La existen­cia del último y el examen de las funciones que ejerce, principal­mente en la paz, parece natural aplazarlo para cuando nos ocu­pemos en la organización. ec;turJiando ahora el caso de la guerra en general y suponiendo las fuerzas ya organizadas. Los sistemas de .relación entre el político y el General en Jefe que pueden emplearse, son tres: 1. 0 El Director de la política reside en la capital de la na­ción, y es por lo tanto distinto del General que manda el Ejército y se halla en el teatro de la guerra. c.o o~ '- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia ..._ 202 ....J 2.e Los Jefes del Ejército y de la política son distintos, pero el segundo acompaña al primero. 3. 0 El Di•ector de la política es el Jefe del Estado y manda también el Ejército. El primer sistema, empleado generalmente cuando la gue­rra tiene lugar en un territorio lejano, ofrece á primera vista las ventajas que siempre acompañan á la división del trabajo, si las dos autoridades saben mantenerse dentro de su esfera de acción propia y existen buenas comunicaciones entre ambas. Son varios, sin embargo, los inconvenientes que presenta: no es fácil, en efec­to, que el político pueda, aun utilizándose el telégrafo, penetrarse bten de las circunstancias del momento, que s61o puede apreciar el General, y si éste no tiene 1.1 suficiente libertad de acción, tal vez, esperando unas instrucciones que pueden no 1le2"ar, desapro­vechará b ocasión de dar un golpe decisivo ó de aceptar una sus­pensión de hostilidades, sólo posible en aquellos instantes y prelu­dio aca~o de una paz ventajosa; si aquella libertad existe, puede el General, guiado del deseo de procurar el mayor brillo á sus ar­mas, llevar la guerra más allá de las conveniencias políticas. En todos los casos, el acuerdo tan necesario entre la política y la gue­rra, pende únicamente del hilo telegráfico que enlaza á las dos autoridades. Pudiera modificarse este sistema como se hizo en Francia en alguna de las campañas de la República, enviando el Director de la política representantes suyos con instrucciones conveni entes al teatro de la guerra; pero no puede decir e que el pro~edimiento sea digno de imitación, acaso porque aquellos Comisario5 de la Convención, y hasta el mismo Carnot, Mini tco de la Guerra, se hallasen influídos con exceso por la xaltadas pa ·ionf !S de parti­do que tan alejada deben estar iemprc de los ejércitos. El segundo sistema, ó sea el de aproxm1ación entre ambas autoridades, puede presentar dos formas: que el político y {;\ Ge­neral operen solo · , ó que sobre la deci iones de ambo cj rza su autoridad el 5oberano ó jefe dt~ l Estado. La primera forma ado­lece de todos los defectos del último ca o d el sistema anterior, y la segunda es una aplicación en la guerra, del régim n constitu­cional, evitándose por la presencia del poder moderador }()s con­flict< Js que purlicran originarse! t ntre el Genhal y el político. En esta última forma directiva, el Jefe del Estado toma el nombre y carácter de General en Jefe, y el General el de Jefe de Estado Mayor. Los prusianos, en las campañas de 1866 y 1870-71, em­plearon este mismo método de relaciones, con los felices rt!sulta­dos que todos conocemos. El tercer sistema, en el que todas las atribuciones re~iden en una misma persona, puede decirse que no se empleará en el por­venir, dada la constitución política de las naciones moderna , pues es la forma del gobierno absoluto. Tiene ciertamente la ventaja de la mayor unidad y prontitud de acción, pero adolece de todos los inconvenientes de una dirección exclusivamente personal, en la Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 203 -' .que por necesidad y según el carácter del soberano, habrá de do­minar la política 6 la guerra, rompiéndose la armonía, á no ser que aquél, como Federico el Grande en· circunstancias críticas, su­piera mantener el equilibrio entre los dos. ( G_onlinúa) LOS GRANDES EJERCITOS EUROPEOS (1904) El presupuesto militar alemán ha oscilado, en los últimos diez .años, entre 135 y 187 millones de pesos (término medio, 146), de los que 30 representan los gastos extraordinarios. El presupuesto militar alemán ha crecido regularmente, de acuerdo con el efectivo del Ejército: de 492,000 hombres previs­tos en 1891, el efectivo llega hoy á 604,000, de los que 26,335 son Oficiales. De lo dicho resulta un efectivo medio de 562,000 hom­bres, y en cada millar 43 Oficiales. El costo individual, término medio, de Oficiales y tropa, asciende á $ 208 anuales. El Ejército alemán cuenta 3,444 cañones (6 por 1,000 hombres), y 96,300 ca­ballos (r6o por r,ooo). El presupuesto militar austrohúngaro ha pasado de 70 á 95 millones, siendo de 84, término medio, en el. decenio, y de ellos 10 para gastos extraordinarios. El efectivo del Ejército es de 350,000 hombres (2 1,710 Oficiales), contándose 62 Oficiat~s en cada 1,000 hombres. El costo medio del individuo asciende á$ 201. La arti­llería dispone de 1,048 cañones (3 por r,ooo), y se cuentan 59,000 caballos (170 por 1,000). El presupuesto italiano ha fluctuado entre 44 y 49 millones, (término medio, 46), consagrando 3t á los gastos extraordinarios. La fuerza media del Ejército ha sido 221 ,ooo, con I 3,656 Oficia­les. Por cada 1 ,ooo hombres hay 62 Oficiales, y el costo anual del soldado asci e nde á 199. _ a ·caballería cuenta 45,000 plazas (2 IO por r,ooo), y la artillería 87 5 cañones (96 de montaña), 6 sea 4 piezas por r,ooo soldados. El presupuesto ruso ha pasado de 120 á 175 millones (1464 término medio); el efectivo ha aumentado de 803,000 á r.or8,ooo hombres, y cuenta 38 Oficiales en cada r,ooo hombres. El gasto anual por in di vi duo es de $ 16o. La caballedd tiene 163,000 hom­bres (190 por r,ooo soldados), y la artillería 3,000 piezas (3 por r,ooo). Al guarismo del Ejército deben agregarse 6,ooo eJTipleados civiles, de sanidad, &c., que elevan á 44 por 1,000 el personal de la Oficialidad. En Francia el presupuesto ha variado de 124 á r 39 millones (129, término medio), consagrando 8 á los gastos extraordinarios. El efectivo ha pasado de 556,ooo á 6r6,ooo hombres, contándose 51 Oficiales en cada r,ooo hombres. El costo medio del soldado es de $ 207. La caballería cuenta 141,000 hombres (240 por 1,ooo), y la artillería 3,048 piezas (5 por 1,000). Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. .Bolttín Milit~r de Co1ombia '- 204 _J EN RESUW'IN . Costo en- Oficiales Ejército Caballos Cañones millones. -{Alemania 26,335 577,000 g6,ooo 3,.444 164 ~ Austria ... 21,710 320,000 59,000 1,048 86 E=: Italia ...... 13,656 218,ooo 46,ooo 875 48 ---- 61,701 I. l 15,000 201,000 5,367 298 ---- ~ {Francia .. 930,57 576,000 141,000 3,048 138 ~ Rusia ..... 44,792 974,000 163,000 3,200 17-4 ---- 75,749 1.550,000 304,000 6,248 312 La Tríplice cuenta. 140 millones de habitantes y 950 de ren­tas, y la Dúplice 175 de los primero y 1,870 de las segundas. Variedades RECTIFICACIONES HISTORICAS LA POSESIÓN DE AMAR y BORBÓN [Un documento inédito importante] Dice el historiador Plaza que el Virrey Mendinueta concluy6 su período el 17 de Septiembre de 1803, en lo cual lo sigue Ver­gara y Vergara; en tanto que Groot aflrtna que Amar y I3J_rbón "entró en Santafé en 1 mes d ~ Agosto de 1803, pero no tomó posesión del Gobierno (por entonces), por halh.r~e Mcndinueta en Guaduas á consecuencia de enfermedade de u espoc,a." La con­tradicción es formal, y desde lu ego uno de los dos historiado­res debe estar en lo cierto y e l otro en el error: ¿cómo dilucidar el punto? Suponemos que Groot fundó su aserción en el hecho de que la Rtladón de Mando de Mendinueta está fechada en Guaduas en Diciembre de 1803, y en tanto que no e presenten pruebas en contrario, tal suposición es corriente, ó por lo menos se apoya en lo sucedido antes, ó sea que los Virreyes salientes firmaron siem­pre sus Relaáones al tiempo de resignar el mando. Sin embargo,. la afirmación de Plaza es tan precisa, que presupone la vista de algún documento fehaciente sobre el particular. En todo caso, el punto restaba litigioso, y aun cuando en los archivos existen pie­zas firmadas por Amar y BorbÓn durante el tiempo del litigio, ellas tampoco decidián el asunto en el fondo antes de publicarse la Coleccz'ón de Documentos del General A. B. Cuervo. En todo caso, derribada la aserción de Groot, de que Amar y Borbón no se encargó del mando hasta Diciembre de 1803, quedaba en pie. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 205 -' 1a falta de pruebas para la fecha señalada por Plaza, y de ahí la i rnportancia del documento que en seguida reproducirnos, porque además de curiosos detalles sobre la época y el ceremonial de ciertas funciones, señala como fecha precisa para la posesión de .Amar y Barbón, el 18 de Septiembre de 1803, y corrige en un todo las erradas aserciones de nue~tr·as historias. ''ACONTECIMIENTOS EN SANTAFÉ EN EL MES DE SEPTIEMBRE DE I80J "El r6 de Septiembre del corriente 1803 llegó el nuevo Vi­rrey al pueblo de Ontibón, á las 10 de la mañana, y se hicieron las funciones en los términos que en otra ocasión se ha dicho. El banquete comenzó á las 2 de la ~arde y terminó á las 4~, y esto porque Su Excelencia mandó suspender porque era tarde, y se abreviaba el tiempo para entrar á la capital. Comieron en la mesa 85 personas. El Ilmo. Sr. Arzobispo, aunque le detuvieron, no accedió. Se sirvieron 450 (sic) platos de distintas cosas de sal, y de dulce más de 500. El Ramillete fue lo mejor y más vistoso que se ha visto. El servicio estuvo á satisfacción, sin tropelía, con viveza y destreza tanta, que parecieron los sirvientes titireros (szc). Estos estaban muy bien vestidos y con muchos polvos, más que los que después viarían (sic), porque la abundancia de ·licores y bue­nos vinos era sin tasa. Dicen personas de verdad que un capuchi­no dijo: cuando estuvo Carlos I en Barcelona, el banquete no fue mejor que éste. Su Excelencia entró á Santafé á las oraciones, vino acompa­ñado del otro Virrey, que lo recibió en el Puentearanda, distante media legua de la capital. Las Virreinas vinieron juntas con D.& Rosalla Castro, mujer del Alcalde de primer voto, Dr. D. José Ignacio Sanmiguel. · Al tercero día bajó el viejo Virrey donde el nuevo, el cual se hallaba con la Real Audiencia y demás Tribunales. Los Virreyes tomaron asiento bajo el dosel, y en aquel lugar había tres sillas: la derecha la ocupaba el Virrey viejo, la siguientE: el nuevo y la tercera desocupada. Sacó el nuevo Virrey el real despacho, lo puso en manos del viejo Vtrrey, y éste lo dio al Escribano de Gobierno D. Domingo Caycedo, quien lo leyó, y obedecido hizo el Virrey nuevo el juramento, y el Virrey viejo, dando una vuelta sobre la izquierda, tomó asiento en la silla desocqpada, quedando á la derecha posesionado el nuevo Virrey, y se acabó el acto, y después entraron los acostumbrados cumplimientos. El nuevo Vi­rrey al otro día no más comenzó á despachar. Diariamente ha paseado la ciudad á pie sin trehen de Virrey, sino como un parti­cular. El Viejo Virrey dispuso su marcha para el día 22. No se despidió de los Conventos de frayles y monjas en persona, como lo han acostumbrado sus antecesores, sino por medio de billete. El día señalado salió á las 7 de la mañana, y en Ontibón le te­nía preparado el Alcalde un almuerzo dilatado en el mismo lugar del banquete, el que se mantuvo adornado para este día. Lo acompañó hasta el Puentegrande, que dista tres horas de camino Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 2o6-' de esta ciudad, lo más florido de ella . El Batallón Auxz1iar se for­mó á distancias en una acera y otra de las calles desde el Palacio­del viejo Virrey hasta el Puente de San Victorino, cuyo tránsito compone seis calles. A distancia de un cuarto de legua se hallaba acampada la Artillería con catorce cañones, que se fueron des­cargando con pausa en tanto que se alejaba Su Excelencia. Dicen que la vieja Virreina se halla bastante qu ebrantada en el sitio d e Guaduas, cercano á Honda, y que para su reparo ha sido llamado D. Onorato Vila. Aunque no viene al caso lo que se va á decir, sería lástima omitirlo. El tal D. Onorato te ndrá de residencia seis años; cuando llegó á Santafé fue con bastante es­casez: en el día ha comprado á D . Vicente Royo una hacienda de campo nombrada La Lag una e n tre inta mil pesos al contado, y diez mil á entrégar en el plazo de die z m eses. La causa del cau­dal en tan corto tiempo dimana de la veleidad, pues habiendo médicos d e oposición, se abandonan és tos y se acomodan con los de su fi ci enc ia. E l qu e not icia es la excepción, porque ni de opo­sición ni suficie nc ia entra n en vo l untad, y se a comoda mejor con el e mbuste de una vie ja , que co n re ceta de aprobado. E l público en co mún alaba y engrandece la ofrenda del A l­calde Sanmiguel, al que han dado repetidas músicas de canto (bien l o merece). A su compañero D. Juan Gó mez, para exagerar su esplendt'dez en Facatativá, dicen, que habiendo ll egado los nu e­vos Virreyes á términos de dicho Facatativá, los recibió ese Al­ca lde, y les entró así : -Mucho me alegro, señores, hayan llegado á este punto alentados; vámonos á la posada, donde tengo buen vino, pero en­tre tanto hagamo5 boca-y sacó un talego de maíz tostado y otro de habas en la misma conformidad, y que habiendo llegado á Fa­catativá, más parecía D. Pedro Recio de triste afuera, que Al­calde de desempeño. 1 Dineros ya no se topan : en tiempos anteriores se veía un fuerte, como dicen, por muerte de un Obispo; en el día corren al­gunos, pero que ruede, que es menester rodear medio Santa fé para cambiar uno, y es la causa que las diversas monedas han viajado á Cartagena. Con tanta escasez no correrán los polvos, las modas, la otenta de edificios y lujo de mamelucas, currutacas y Cucalonas en compañía de los Cucalones, &c. La Majestad Divi­na, que quiere la enmienda, da á conocer su misericordia con la escasez de harina y otros mantenimientos, y lo más temible el verano tan asentado que tiene arruinados los campos, y se ~..:uen­t a n cinco meses que no se descuelga ni una sola gota de agua, y si la sequedad sigue, Dios sabe e l paradero de los viviente s, pues no calma la soberbia, la moda y lo de más. Antes de la entrada d el nu evo Virrey, se reci bi ó el nuevo Oidor Dr. B a ribe ri. E l 2 d el corriente tomó posesión d e me dia ración el Dr. Manuel A ntonio Guinea, Cura qu e era de la Parro­quia de San Victorino de esta ciudad, cuyo beneficio produce dos Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \.._ 207 .-J mil muy flojos. La iglesia de San Carlos, que fue de Jesuítas, se donó á la Catedral para ayuda de Parroquia, y como amenazaba ruina, compelió el Ilmo. Sr. Arzobispo presente al Deán y Cabil­do á su reparo de los fondos de Fábrica, y como lo resistió, fue el asunto al Rey. Dícese vino ya una cédula aprobando lo determi­nado por S. S. Ilma." INDEPENDENCIA DE POPA VAN (Inédito) SUCESOS NOTABLES Y PRINCIPALES OCURRIDOS EN LA PROVINCIA DE POPAY1N DESDE 1808, Y QUE PUEDEN SERVIR ))E MEMORIA PARA LA HISTORIA Dlt LA JtEVOLUCIÓN D.lt LA 1\IISMA .PROVINCIA, TRABAJADA POR UN COLOliBIANO (DR. SANTIAGO FÉREZ VALENCIA) Año 1808. La Provincia de Popayán, lo mismo que todas las del Virreinato de Santafé, gozaba de una paz tan completa, que parecía no poderse alterar jamás, en el año de 1808. El reposo colonial no era turbado por algún suceso, ni por acontecimientos políticos en que se mezclaban nuestros pueblos ; la lectura de la Gacela de lr!adrza y otros periódicos semejantes ocupaban á Jos ¡nás aplicados á ese importante estudio. La toma de Montevideo por los ingleses en 3 de Febrero de 1807 y el ata­que infructuoso que hicieron contra Buenosaires el 7 de Julio si­guiente, concluyendo con un Tratado para .evacuar toda la Amé­rica española, fue un objeto de interés público con que se e.·alta­ba la unión de los americanos con la :Madre Patria, y que sin sa­berlo debía hacer desarrollar las fuerzas físicas y morales y ha~ cerlas conocer en mejores circunstancias. La discordia que comenzó á fomentar el Emperador l. rapo­león en la familia real desde el 24 de Septiembre del mismo año de 807, sirvió para acalorar el espíritu público en favor de Espa­ña, y principalmente del Príncipe de Asturias, D. Fernando. La ocupación de Portugal por los franceses en Octubre siguiente, y la salida del Rey con toda la familia real para el Brasil, en 29 de Noviembre, fueron acontecimientos demasiado escandalosos, para que dejasen de obrar en perjuicio de Napoleón, y de producir los rumores de su ambiciosa dominación. En estas circunstancias y en medio de estas agitaciones pú­blicas, se recibió en Popayán, á principios de 1808, el Decreto de Carlos IV, de 30 de Octubre del año anterior, anunciando la conspiración de su hijo el Príncipe de Asturias, y su arresto, igualmente que el de sus cómplices en este atentado. Poco des­pués se publicó el Decreto de absolución del Príncipe, y en seguí .. da el alboroto del pueblo de Madrid el día 15 de Marzo, inva­diendo la casa del Príncipe de la Paz, D. Miguel Godoy, y la re­nuncia que hizo de la corona del Rey Carlos el día 19 en favor del Príncipe D. Fernando. Todas estas nuevas agitaban el espíritu apático de los colo­nos, haciendo ya calcular á los menos advertidos grandes mu­danzas en la monarquía. En efecto, luégo supimos la ocupación Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 208 _) de Madrid por el Duque de Berg, Joaquín Murat, el día 22 del mismo mes de Marzo; el viaje del Rey Fernando VII en solici­tud de Napoleón, y las cesiones que hi7.0 de sus derechos en fa­vor del mismo Emperador, igualmente que el resto de la familia real desde el 20 de Abril, en cuyo día llegó el Rey á Berna. Las miras de Bonaparte sobre la América fueron en ella manifiestas con la reclusión de Fernando VII en Valencia, y la proclamación de José Napoleón por Rey de España é Indias, verificada el 6 de Junio. La Junta reunida en Bayona el 15 del mismo Junio, y que se componía de Diputados españoles y de americanos nombrados en Madrid, concluyó sus sesiones el 7 de Julio, ratificando las usur­paciones de Napoleón, y acordando la Constitución que debía re­gir en España y América, que era el sello de la violencia y de la dominación más criminal. Todo esto irritaba á los americanos contra los franceses y su Emperador, acabando de ganar la opi­nión general l:t insurrección de los españoles que. cijo principio el 2 de :Mayo, y formó un incendio de patriotismo en la Península contra sus injustos dominadores. Tantos y tan inesperados acontecimientos debían inflamar la timidez americana, y cual golpe eléctrico sacarlos de la apatía colonial. Pero á pesar de todo, nadie pudo en Julio de 1808 pre­sagiar el trastorno, ó el nuevo orden político que iba á suceder en las Provincias de la Nueva Granada. Estos grandes sucesos, ó es­tos hechos tales cuales ·se han sucedido unos á otros, sen los que vamos á referir aquí como unos apuntamientos que acaso recor­darían la memoria para la historia de la revolución política de Popayán. Se recibieron en esta ciudad los decretos de Carlos IV rela­tivos á las novedades ocurridas en la Península, entre ellos e l de 19 de Marzo, abdicando la corona en el Príncipe de Asturias. En consecuencia de los posteriores sucesos de España, y en virtud de orden del Virrey D. Antonio Amar, de 19 de eptiembre, se pro­clamó en 29 de Octubre al Rey D. Fernando VII. El Capitán D. Rafael Burman concluye estas comunicaciones y las relativas á la Junta de Sevilla, y después de su cumplimiento en Popayán, si­guió á Quito con la misrna comisión. La proclamación se hizo con solemnidad y con el placer que causaba ver coronado por Rey á un Príncipe que se había pintado como el mejor para reinar. Continúa ___ ... .._.,.._ __ ESTADISTICA MUNDIAL (1904) [Según la Oficina de Anvercs] Población de la tierra.............. 1,627.770,6oo almas Comercio de importación (año) 12,155.124,000 Comercio de exportación (íd) ..... 10,954.688,ooo Deuda universal.. .............. ~ .... 34,569.522,000 Vías férreas (kilómetros)........... 831,948 Marina mercante (naves)......... 77,695 (tonelaje)...... 26.897,370 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VIII Serie V Tomo I N. 7

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VIII Serie V Tomo I N. 12

Por: | Fecha: 19/03/1904

'11-ie V - Tomo 1 iño Vll - 1.0 12 ORGANO DEL MINISTERIO DE GUERRA Y DEL EJERCITO Director y Editor FRANCISCQ J. VRRGARA Y VELASCO General t!e Ingeni9ros 1'ttede muy bien suceder que 1zuestro respeto á todas las convicciones, venga á parar m la iftdifermcia y ttos deJe si1t merglas para defender las 1tulstras ENRIQUE SIENKIEWICZ • • • Bogotá, Marzo 19 de 1904 * * * ®Oficial® CIRCULAR :República de Colombia-Mz1zúlerz'o de Guerra-Bogotá, I5 de Marzo ie I904 tocl.as las autoridades civiles y militares de la República ........................ ··············································· ..................... . Tengo el honor de participaras que hoy me he hecho cargo el Ministerio de Guerra, en mi carácter de Ministro de Gobierno, y por el tiempo que dure la ausencia del titular Sr. General Al­redo V ásquez Coba, en comisión en el Departamento del Ca u ca. Servidor, EsTEBAN J ARAliiLLO DECRETO NUMERO 219 DE 1904 (9 DE MARZO) por el cual se confieren varios ascensos El Vz'cepresidmlt de la Rept'tblz'ca, encargado del Poder Ejeculz'vo DECRETA Artículo único. Confiérense los siguientes ascensos en el Ba­tallón I.0 de Arüllería: A Capitán efectivo al Teniente Daniel Cadena; SERIE V-TQ:\10 I-22 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia ._ 338 _; A Teniente efectivo al Subteniente José María Galindo; Y A Subteniente al Sargento 1.0 José Hernández. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 9 de Marzo de 1904. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Gobierno, encargado del Despacho de Guerra,. EsTEBAN J ARAliiLLO CONTABILIDAD MILITAR (Continúa) DECRETO NUMERO 77 DE 1888 (27 DE ENERO) sobre contabilidad de la Hacienda Nacional . Art. 130. La anulación de los créditos legislativos sin empleo, que será. la última cuenta de cada servicio, se ejecutará debitando á cada capítulo y artículo, su cuenta de crédz'tos leg úlalivos, y acre­ditando la cuenta general de Crédilo s legúlaHvo s (artículo 18 del modelo 1 1 ). De este modo se saldará toda la cuenta del servicio, porque la cuenta de Créditos legúlatz'vos habrá sido previamente de los saldos de las cuentas de los capítulos y artículos, su cuenta de crhlitos reconoddo s y de su cucnta de J>atos efectuados. Art. 13 r. Las ope raciones descritas en los registros de la cuenta de toda oficina ordenadora deben comprobarse siempre con los documentos siguientes : Las operaciones de que tratan el artículo 124 y el inciso 2.0 ' del artículo 1 34, con la parte correspondiente de la liquidación del Presupuesto ; · La de que trata l artículo 1 35, e n la l ey que abre los cr é­di tos, la cual e citará. olamente en la op ración que ~e describa; Las de que trata 1 artícLlo 125, e on un <>j •mplar de las nó­minas, cuentas, factura , &c., ,bn la<> cuales se hayan e; tendi­d o el reconocimiento y la liltuiJari¡)n d ~ los cn~ditos librados; Las de que tratan los artículo 127 y 128, con la orden del r espectivo .~. l inistro. Art. 32. Los comprobantes de nda op ración descrita for­m arán un legajo eparado, de su rt que habrá tantos legajos co mo oper aciones d scritas que deban comprobarse. h tos lega­jos se numerarán e n se ri e cardina l contin ua , y al p ie de cada ope­ración se citará el número del legajo que la comprueba. Art. 133. La cuenta de cada I\linisterio de Estado será ba­lanceada cada mes. Estos balances se formarán por las sumas del Mayor y por los saldos que ellas arrojen, procurando explicar por Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 339 -' columnas interiores la descomposición de estos saldos, según el pormenor que suministren los libros auxiliares. Art. I 34· La segunda liquidación que sufre el Presupuesto de un bienio económico, se describirá del modo siguiente, en la cuenta del servicio que afecta : I .0 Los contracréditos producirán contrapartidas en virtud de las cuales quede disminuído el monto del débito de la cuenta de Crédlios ltgl~~lalá,os, y del crédito de la cuenta de los capítulos res­pectivos del Presupuesto, su cuenta de crédz/os legúlatz'vos. 2. 0 Los créditos adicionales producirán partidas que se ins­criban en Jos registros, debitando á Créditos legislativos y acredi­tando á los capítulos correspondientes del Presupuesto, su cuenta de crédz/os legislatzvos. Art. I 35. Los créditos legislativos suplementales serán trata­dos en la cuenta del mismo modo que los adicionales de la se ­gunda liquidación. Art. 1 36. Los créditos ejecutivos suplementales 6 extraordi­narios serán tratados en la cuenta de una manera análoga á los créditos legislativos, pero no se acumularán á éstos, sino que fig u­rarán siert;1pre en partidas 6 cuentas especiales de ambos registros. En consecuencia, siempre que por un decreto del Poder h;e­cutivo se abra un crédito suplemental ó e~traordinario, el Jefe de la ccción de Contabilidad del 1\finisterio á que esté ad crito el Departamento de gastos afectado por el crédito abierto, hari deS­cribir en la cuenta las operaciones consiguientes, para que quede siempre constancia en las e.·presadas cuentas de todos los crédi­tos abiertos aJ Poder Ejecutivo. (Véanse en el modelo número t t los artículos marcados 12, 13 y 14). Art. I 3 7· Es prohibida absolutamente toda enmendatu1 6 6 entr 'rreng-lonadura en los libros de la cuenta de las oficina • r­denadoras. Todo error se subsanará por medio de un artículo de contrapartida ó partida adicional, según el caso. Art. 138. Cualquiera contrapartida que se ponga en los li­bros de los ordenadores, relativa á reconocimientos hechos ú ór­denes d pago libradas, de que se haya dado conocimiento al pa­gador respectivo, seri comunicada al mismo pagador, para que haga en su propia cuenta la consiguiente rectificación. 1 Art. I 39· Cada Ministro de E tado consignará en el informe que d be presentar al Congreso, noti ia de los saldos por pagar que quedaron al fin de la vigencia económica anterior. Estos sal­dos se llevarán á la cuenta de la vigencia siguiente, de la manera que pa<>a á expresarse. Art. 140. SaJeladas que sean, el día 3 r de Diciembre del año de prórroga de una vigencia, las cuentas de los capítJlos, m cuen­ta de crf:dtlos reconocidos, por las de los mismcs capítulos, ·su mmla de pagos, y averiguada la suma total que dejó de pagarse, se deS­cribirá en el Diario de la cuenta iguicnte un artículo en que Ea­lana d f7'trada ~ea deudor, y Gastos de la. v/gu1c ·as econúm/cas expi­radas acreedor, por dicha suma total. (Modelo número 16. Par­tida 8o). Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \_ 340 _; Art. 141. Cada vez que el pagador respectivo, en cumpli­miento del artículo I 14, dé aviso de haber pagado una suma cual­quiera por cuenta de aquellos saldos, se describirá en el Diario una operación, en que figure como deudor la cuenta de Gas/os de las vzgencias tconómzcas expiradas, y como acreedor la de Balance de mirada, por la suma que no se haya pagado. (Modelo número 16. Partida 120). Art. r.p. Así, la diferencia entre el débíto y el crédito de la cuenta de Vigencias económzcas expz'radas, representará siempre las cantidades que aún adeuda el Tesoro en cualquiera fecha de las reconocidas en años anteriores. Art. 143. Si al cerrar la cuenta de esta vigencia económica quedare todavía por pagar una parte de·los saldos que se trajeron de la cuenta anterior, las cuentas abiertas en el Mayor á Baltmce de mirada y á Vzgencias económzcas expiradas, se saldarán por Balan­ce de saHda, y la parte de los saldos anteriores no pagada, se lle­vará á la cuenta siguiente por medio de Balance de entrada, como queda ya establecido, acumulándole los saldos que queden por pa­gar, correspondientes á la vigencia económica cuya cuenta se cierra. Así, á la cuenta de un bienio económico cualquiera se pasa­rán no sólo los saldos por pagar correspondientes á la vigencia inmediatamente anterior, sino también los saldos pendientes de las demás vigencias expiradas. Art. 144. La traslación de los saldos pendientes de vigencias expiradas á una cuenta siguiente, S!=! hará siempre expresando por separado la suma que corresponde á cada vigencia, como se ve en la parte final del modelo número 16. Art. 145. En los Balances mensuales y en el general, al fin del bi nio, las cuentas de Balance de mirada y Vi¡:mciaJ· económz'cas expiradas figurarán á continuación de las cu ntas generales, como se ve en la parte final del modelo número 15. Art. 146. Siempre que, á virtud de disposiciones legales, de convenios con los acreedores ó de cualquiera otra causa, hayan de convertirse las órdenes de pago en otros documentos de deuda pública, la oficina que hace la conversión pasará una relación de las órdenes con 'ertida al Ministerio de Estado que las giró ó á que esté adscrito el Departamento al cual pertenezca el gasto, á fin de que la Sección de Contabilidad respectiva, teniendo como pagadas aquellas órdenes, describa la operación consiguiente de acuer o con el artículo 141. CAPlTULO 9· 0 Disposiciones generales Art. 147. La cuenta general del Presupuesto y del Tesoro en cada vigencia económica se formará por la Contabilidad general, según las prescripciones de los artículos 1352 á 1360 del Código Fiscal; y debe arrojar los siguientes resultados generales : Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 341 _J Respecto del activo del Tesoro : 1.0 El total de las rentas calculadas; 2.0 Los reconocimientos á favor del Tesoro; 3·" Los ingresos que se han obtemdo; 4. 0 Los saldos que quedan por recaudar; 5. 0 El mayor rendimiento de las rentas sobre el total presu­puesto para cada una ; 6. 0 El menor rendimiento de las rentas respecto de lo presu­puesto; y 7.• Lo que quede por recaudar de vigencias económicas ex-piru. da.::.. En cuanto al pasivo del Tesoro : I. 0 El total Je los gastos calculados ; 2. 0 Los reconocimientos á cargo del Tesoro ; 3. 0 Los pagos hechos; 4.0 Los saldos que quedan por pagar; 5. 0 Los gastos hechos por anticipación que no han sido lega­lizados; 6. 0 Las exi~tencias en caja y cartera; y 7. 0 Lo que se deba por cuenta de vigencias económicas ex­piradas. De la comparación entre el activo y el pa ivo resultará ne­cesariamente el superávit que haya ó el déficit que pueda haber en el Tesoro en cada vigencia económica. Art. I 48. La cuenta del Presupuesto y del Tesoro tendrá la forma que se indica en los modelo número 17, 18, 19 y 20. Art. 1 49· Para la formación de la cuenta de que tratan los artículos anteriores, los re · ponsablc del Erario remitirán á la Di­rección de la Contabilidad general lo siguientes datos: 1.° Copia del Balance de entrada con que se abren los libros de la oficina de u cargo al principiar cada vig ncia económica ; 2.0 Un cuadro sinóptico que exprese : los reconocirm'enlos veri­ficados en la oficina á favor del Tesl)ro por rentas causadas á de­ber; los reconocimz'enlos á cargo del Te oro por las cantidades li­quidadas á favor de cada capítulo del Presupuesto de Gastos; los ruaudN verificado::,, sea por rentas reconocidas ó por cuentas del servicio del Tesoro ; y lo pagos hechos, tanto por los capítulos del Presupuesto como por las demás cuentas no comprendidas en ellos; 3.° Copia del Balance mensual del Mayor; 4.° Copia del Balance de salida; y 5. 0 Una relación de las cuenta cuyo importe haya sido tras­ladado, en todo ó en parte, á la del Tesoro por orden de la Ofici­na general de Cuentas, por orden del Poder Ejecutivo ó en cum­plimiento de disposiciones reglamentarias. La copia del Balance de entrada, la del Balance de salida y la relació n de traslaciones á la cuenta del Tesoro, se remitirán en el me s siguiente á aquel á que dicho!> docJmento5 correspo:1dan; y los otros, ó sea el cuadro de reconocimientos, recaudaciones y pagos y el Balance mensual del Mayor, se remitirán mes por mes. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 342 _J Exceptúanse de la obligación impuesta por este artículo aquellos responsables del Erario cuya cuenta se incorpora en la de otro responsable. Art. 150. Para comprobar la e xactitud de los datos sobre re­conocimientos, ordenación y pagos que remitan á la Dirección de la Contabilidad g-e neral los responsables del Erario, los J efes de Sección de los Ministerios d e Estado encargados de la cu enta de oroenac10n de gastos de los Departamentos administrativos, re­mitirán á dicha oficina los Balances mensuales y los Balan.ces ge­nerales de cada vigencia económica. Art. 151. La Sección l. a del Ministerio del Tesoro llevará un libro de estados de caja en que abrirá una cuenta á la caja de cada responsable del Erario, con tres columnas: la primera para la suma de los ingresos ; la segunda para la d e los egresos ; y la tercera para la de las existencias disponibles al fin d e cada mes. Art. 152. En los primeros quince días de cada mes el Direc­tor de la Contabilidad g eneral insp eccionará las cuentas d e los Mi­nisterios de Estado para ave ri g uar si se da cumplimie nto á las disposiciones r eglamentarias de la contabilidad, y hará las i nd ica­ciones que crea con ve ni ente s á fi n de que e n dichas cuentas haya uniformidad y e xactitud. Art. 15 3. Nin g ún o rde nador hará oper aciones q ue causen egreso d el T esoro nacional ó que pr od uzca n ing r eso, ó simple men­te cambio ó permuta d e valores ó bi enes p er te neci ente á la Na­ci ón, sino por med io d e un r e5ponsable del Erario q ue d escriba en la r espec ti va cuenta las OfJe rec iones hechas. De este mouo se e je ­cutará toGl a adquisición de efectos, toda compensac ión de créd itos y toda solu ció n d e débitos . · Art. I 54· Para compt o bar los servicio , liquidar y reconoce r los créuito y ordenar los p gos que deban efectuar e n docu­m entos de deuda pública, se oh rvarán las mismas reglas prc - critas respecto de los demás créditos y pagos; pero las cartas de a viso irán comprobadas úniram ~nte con copia de la liquidación h echa por la ección d ,1 rédito público y de la con. i(Yuiente re­solución del 1\Iini5tcrio del T 1;! oro. El e.·pcdiente quP oriCI'ina o) reconocimiento y 1 1 ¡mgo dt t tus cré1itl s, ervirá de comproban­te del a iento qu ha Ya la Cl ión r1 1 'ré lito J'úl>hco, , remi­tirá con su cuenta á lc1 Ulicina g ncral de Cuenta para que sea examinado y devudtu. · I .0 Si el rrédito proviene de entencia pronunciada por la Corte uprema F('d!::ral, el documento justi 1cativo s rá una copia de dicha sentencia. autenticada por el jefe de la re pecti ra .... c­ci ón. § 2.0 Si el crédito proviene de convcrsic'n de órdl~nes de pag-o, ó de otros docume ntos de deuda pública, d ducumento justificativo será una · r elación auté nti ca de las órd enes ó doc ume n tos co n verti­dos. Al pie de esta relación se extenderán la liqu id ación y r e co­nocimiento del crédito y la imputación correspondiente á los capí­tulos y artículos del respectivo Presupuesto. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia L 343 -' . Art. 155. El día último de cada vigencia económica deben haberse legalizado en los Ministerios de Estado todos los gastos hechos por anticipación, correspondientes al bienio económico an­terior, á fin de que la Tesorería general y las demás oficinas pa­gadoras puedan incorporarlos en sus cuentas, sin perjuicio de la legalización mensual que los Ministerios deben hacer. CAPITULO IO Recaudación de los fondos públicos Art. I s6. Son recaudadores de las rentas y contribuciones ó fondos nacionales, los siguientes responsables del Erario: El Tesorero general; Los Administradores principales y subalternos de Correos ; Los Administradores de Salinas ; Los Administradores do Aduanas; Los Administradores de Casas de Moneda ; Los Agentes de bienes desamvrtizados; F.:l Administrador general de Correos nacionales y los Agen­tes principales y subalternos de este mismo ramo; y Los Recaudadores especiales creados y los <;ue se creen por autoridad competente. ~ on pagadores de los gastos que ocasiona el servicio público, los mismos empleados mencionados, y los siguientes: El Tesorero de la Uni\·ersidad 1 aciana!; y Los Pagadores de guerra ; Tendrán también el carácter de Recaudadores de fondos pú­blico~ y el de Pagadores de e reconoce deudora Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia L 346--' de aquel producto. Este reconocimiento stgue inmediatamente á la liquidación, ya se recaude la suma de contado, ya se firmen pagarés á plazos. Art. 176. Todas las oficinas de recaudación cuidarán escru­pulosamente de no hacer en su cuenta reconocimientos á favor del T e soro por cantidadés reconocidas ya en otras oficinas ó en cuentas anteriores, á fin de que la Contabilidad general, al for­mular la cuenta del Presupuesto y del Tesoro, no duplique falsa­mente dicho reconocimiento. Art. 177. Las liquidaciones son el comprobante de las parti­das de reconocimiento. Art. 178. De toda liquidación se dejará copia en las oficinas de r ecaudación, en un libro auxiliar, ó en carpeta separada, con­servándose para gobierno y enlace con las liquidaciones suce­sivas. Art. 1 79 · Los estados y planillas de ventas ó cobros, hechos y remitidos por los Administradores ó Age ntes subalternos de Correos, pu ed en r ecibir el carácte r de liquidacione s, de spués de la r e visión d el Administrador ó A gente principal, si así lo de clara éste poni éndoles la nota correspondiente . Art. 180. El más importante d e be r d e los empl e ados de ma­ne jo, es la r ecaudación exacta, preci sa y oportuna d el m o nto de las contribu cion es y re ntas á sú cargo, y la re ali za c ión de las li­branzas, va les, pagarés , y cu a lesqui e ra otros docum entos re pre­sentantes de cr édi tos act ivos d el T tsoro. En c ons~"'c u e ncia , cobra r án perso n a lr ~te n te , po r m edi o de sus su balternos, po r correspo nde n ci a o fi cia l, ó ll egado e l ca o, hacie n­d o eso de la juri dición coactiva que les conceden la leye , las s u mas 6 valores á cargo de los deudores respectivos. Art. 181. Los pr em ios de demora, egün e l artículo 1385 del Código Fi cal , sedn liquidados y reconocidos separadamente, como una renta distinta ~ aquella á que corresponda el valor ca­pital que los ha causado. 'o se acumuiadn, por tanto, á la cuen­ta de la renta de que hace part ese capital. Art. 182. Los Adrninistradorc · principa1e d Corrf'OS pro­mov ·rán con la anticipación dt:l>ida, anll. • 1 resp ctivo fini terio de E tado ó ante el (Jobt>rnador del Departam ·nt n que rt.;~iclr>n, cuando dicho funcionario esté autorizad > para •"llo especialmente, la celebración de los contratos de arrendamiento de bienes nacio­nales y la de los r~mates de contribuciones c5 rentas, á fin de que cuando llegue el día en que tales contratos ó remates deban em­pezar á correr, segtín la ley ó según disposiciones reglamentarías, !le encuentren celebrados y debidamente asegurados. Art. 183 . La liquidación de las rentas y contribuciones nacio­nales adscri ta s á cad.:t oficina pr in cipal de recaudación, se hará definitivam ente por ésta á cargo de los Administradores 6 A g entes subalternos, en lo relativo á todas aquellas rentas que, de biendo recaudarse al contado y á medida que se van causando, como la de correos, hayan sido ó debido ser percibidas en las Administra­ciones ó Agencias subalternas que dependen de ellas. Todas aque- 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 347 _1 llas o.tras que, ó se pagan en la misma Administración ó Agencia principal, ó son de tal naturaleza que su cuota puede fijarse con .anticipación á cargo del respectivo contribuyente, como en el arrendamiento de fincas, se liquidarán definitivamente á cargo del respectivo contribuyente, del rematador ó de sus fiadores. Conlimta PROYECTO DE REGLAMENTO 'PARA LOS EJERCICIOS Y MANIOBRAS DE LOS CUERPOS DE INFANTERÍA Sr. Ministro: La Comisión encargada de emitir concepto sobre el Proyecto de Reglammlo para los ejerdcz'os y mam'obras de los cuerpos de ttl­fantería, presentado al Ministerio de Guerra por el General de División Antonio Laverde R., cree de su deber manifestar á S. S. las consideraciones y principios que la han guiado en el estudio de dicho Reglamento, y los motivos de los cambios que al mismo ha introducido, de acuerdo con el autor. En efecto, la Comí ión, sujetándose á las enseñanzas de los maestros en el arte y de la e.·periencia de las últimas guerras, . comprendió desde luego que su tarea era doble: imestigar las formaciones tácticas más convenientes para satisfacer las e. ·igen­cias del combate moderno; establecer un método de instrucción que haga fam!liar á la tropa, en br ve tiempo, la práctica de esas formaciones. Y esto sin cambiar de un modo su tancial los Regla­me ntos vig-entes, para conseguir una más rápid.a asimilación del nuevo por parte de los miembros del Ejército. Para la mejor realización de dicho plan, el Gobierno puso á disposición del Gen e ral Laverde una Compañía formada con sen­da se ccion e de Jos div rsos Batallones de la guarnición de la ca­pi tal; Compañía que ponía en práctica los pr<.!ceptos del Regla­m ento al estudio, y permitía observar sus condiciones de rapidez, s e ncill ez, carácter ofensivo y demás características de las órde­nes, formacion es y maniobras de los cuerpós de tropa, y facilitaba á la Comisión su tarea de modificar convenientemente aquellos que en alguna parte ó detalle no resultaban ser lo que habían pareci­do en la discusión de gabinete. El General Laverde R., conforme lo expresa en su trabajo, lo ha redactado teniendo á la vista los Reglamentos similares de diversos países, de suerte que la selección por él formada resulta un trabajo distinto de todos aquéllos, en el cual se eliminan defec­tos y se llenan vacíos, señalados al autor por la exper~cncia de una larga guerra. Y esa obra, revisada cuidadosamente por la Comisión, de acuerdo con el autor, durante dos mese:> de asiduo trabajo técnico y práctico, se perfeccionó cuant.:> fue dable, de suerte que sin exageración puede considerarse como una obra na­cional, como un verdadero Reglamento para los ejercicios y ma- . niobras de la infantería colombiana. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia L 348 _; A la vez la Comisión estudiaba la nueva edición de la llama­da 1ácfica de Upton, presentada por el Sr. G. R. Lemly, á la sazón vigente en el país, y por lo mismo le fue dable comparar los dos. Reglamentos de un modo completo, adquiriendo los miembros de la Comisión el convencimiento de la superioridad del trabajo na­cional sobre el extranjero, por todo punto de vista, y en espe­cial en cuanto al combate, el más importante en nuestros días. El nuevo Reglamento simplifica el manejo del arma, amplía la ins­trucción individual, comunica brío y marcialidad al soldado; tiene com~ buse conservar reunidos los soldados con sus jefes na­tos, para no romper las agrupaciones fundamentales y legales,. base única de toda organización y táctica dignas del nombre de tales, y que no respetaba el de Upton, aplicable más bien á una caballería. El nuevo Reglamento reduce á lo esencial las maniobras en orden cerrado, las sujeta al régimen natural de idénticas preposi­ciones en las voces de mando, lo que permite recordar éstas sin trabajo para la memoria; introduce en todo caso diferencia clara entre la voz preventiva y la ejecutiva, indispensables para una buena maniobra; y coloca los Oficiales y clases en la condición de cuadros, ósea marco para la tropa, para lo cual fueron creados. Los desgraciarlos acontecimientos que últimamente han acae­cido á la noble Colombia, no permitieron á la Comisión practicar el nuevo Reglamento sino hasta la escuela de compañía, inclusive; pero como esta última es la unidad de combate, es claro que la escuela de Batallón, unidad táctica, resultará completa, si la obra llena las necesidades del caso. Por tales motivos, que no se ocultan al elevado criterio de S. S., la Comisión cree de su deber solicitar del Gobierno, por con­ducto del Ministerio de Guerra, que se declare leg-al y se adopte para el Ejército de la República de Colombia el Reglamento re­dactado por el General La verde R. y reformado por la Comisión de que hizo parte su autor. Sr. Ministro. J.]. ARJONA 13.- F. J. VI~RGARA Y V.- MARcos E. Soro-Luis l ALBERTO AuNAS M .-MIGUF.L RonRIGUEZ. ORDENES GENERALES (MARZO) En la Orden general del Ejército del 4 de Marzo del corrien­te año, bajo el número 8637, se publica lo siguiente: El l-meral Comandante en ]eje dd Ejército de la Repúblz'ca, En uso de autorizaciones que le han sido conferidas, DECRETA Art. 1.° Concédese la licencia indefinida que solicitó el Sub­teniente Francisco Vargas, de la 2! Compañía del Batallón I. 0 de · Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia L 34 9 _.) Ttnerife, de la División Palonegro, y nómbrase en su reemplazo al Subteniente Francisco Jluiz A ., á quien se llama al servicio activo. Art. 2.0 Igualmente concédese la licencia indefinida que soli ­citan el Capitán Eugenio Caicedo y el Subteniente Alberto Val­buena, pertenecientes al Batallón 9. 0 de Zapadores del Quindío, de la Dzvúz!m Bricelio. . Art. 3. 0 A petición del Sr. Coma::1dante general de la Dt"vi­sión Bri'cet1o, apoyada por el Sr. Comandante en j efe del Ejército del Tolima, en telegrama número 314 del 25 del mes próximo pa­sado, declárase en uso de licencia indefinida, por mala conducta, á los Capitanes Emilio Martínez y Secundino Carabaño, de.] Bata­llón 9. 0 de Zapadores del Quz1tdío, y nómbrase en su reemplazo á los Sargentos Mayores Francisco García R. y Juan Rodríguez, á quie­nes se llama al servicio activo. Art. 4.0 Asimismo declárase en uso de licencia indefinida, por mala conducta, al Subteniente Leandro Ramírez, del Batallón I. 0 de Calz"bío de la Dzvúz!m N4rz11o, por pedirlo así los Jefes de di~ cho Cuerpo y los Jefes divisionarios respectivos, con fecha 20 de Febrero último, según documentos registrados bajo el número 13245, folio IOI del libro respectivo de la Comandancia en Jefe del Ejército. En la Orden general del Ejército, correspondiente al 6 de Marzo, bajo el número ~642, se lee el Decreto .198 de la Coman­dancia general del Ejército, que expresa lo siguiente : Art. 1.0 A petición del Sr. General primer Jefe del Batallón I. 0 de Artille!Ía, hecha en oficio número 957, del 29 del próximo pasado, y g6o del 2 del presente, declárase en uso de licencia in­definida, por mala conducta, al argento Mayor graduado Manuel Díaz, Comandante de la 2." Bate da; Subteniente Abundio Carri­llo, perteneciente á la 5 ." Batería, y Subteniente Simón López, de la J." Batería del expresado Batallón. Art. 2.° Concédese la licencia indefinida que solicita el Te­niente Salomón Balcázar, del Batallón J.0 de Boyacá de la Dzvisión Narzi'io. Art. 3. 0 Por haber comprobado debidamente el Sr. Carlos J. Forero Pereira que tiene el grado de Teniente del Ejército, pro­muévese á dicho señor del puesto de Abanderado del Baialló1l J. 0 de Boyacá de la Dzvz'sifm 1Varzi1o, á la vacante que en el mismo Cuerpo deja el Teniente Salamón Balcázar. Art. 4.0 Hácense las siguientes promociones en el Batallón 2. 0 de Artillería de la DlVÚl!m Narz·,¡o: Sargento Mayor Enrique Suárez, de Comandante de la 3." Batería al puesto de Ayudante Mayor; Capitán Efraím Rojas, de este último empleo al de Co­mandante de la 5." Batería; Sargento Mayor Rubén Salcedo, del puesto de Comandante de la 5 ." Batería al de Comandante de la 3." ; Sargento Mayor Lisardo Castillo, del puesto de Comandante de la r ." Batería al de Comandante de la 4 . .., y Capitán Manuel Quiñones1 de este último puesto al de Comandante de la x.• Ba­t ería. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 350 _; Art. 5. 0 A solicitud del Sr. Comandante en Jefe del Cuerpo de Ejército del Tolima, hecha en telegramas números 32 r y 2491 de fecha 28 de Febrero último y 4 del presente, decláranse insub­tentes los nombramientos que por Decretos números 176 y 191 se hicieron en las Sres. Pío Víctor Suárez y Pantale6n Otálora, para Habilitado;:, de los Batallones 9. 0 de Zapadores del Quindío y I0. 0 de Córdoba de la D/vt"sz'fm Brz'ceJio, respectivamente, y n6mbrase en su reemplazo, por su orden, á los Sres. Agustín Rojas y Pedro María Jé!ramillo. Dése cuenta al Ministerio de Guerra y comuníquese. Bogotá, Marzo 4 de 1904. El Comandante en Jefe, MANUEL M. CASTRO U. El General Jefe, DANIEL E. PARDO C . JUSTICIA MILITAR República de Colonzbz'a-Ejércz'lo de Boyacá-Comandane1a general de la Dz'vú/ón BO)'acd- ogamoso, D/áúnbre 24 de I90J · El infrascrito, impuesto en las diligencias practicadas por el Comandante V e ga, Je fe de Día, en averiguación de los hechos cometidos por el Coronel Abclardo Aranguren, primer Ayudante general de este Cuartel general, el día de ayer, de los atropellos que este Jefe irrogó, en estado de embriaguez, á cuatro particula­res en una calle ptÍblica de esta ciudad y ante numerosa concu­rrencia, y teni e ndo en cuenta que este vicio ha llegado á ~er con­suetudinario e n Aranguren, á p esar de las observaciones y corree­done para apartarl o de él, y que en varia ocasiones ha ejecuta­do ya accion e indig nas d e un ciudadano, y mucho más de un mi­litar que por su carácter y su grado está en la obligación de ser eleme nto d e orden y seguridad social, ~F:S U ELVE , Enviar esta información practicada al D espacho de l S r. Ge­neral Jefe de h tad Mayor general d el E jér cit d e Boya cá , y pe­dir, me di- n e '1 y pur u honorable conducto, la d stit ución del Coron( l rarrrurfn d 1 mp o que actua lmente jrrce n esta Dh·i i6n, 6 YÍ • 1 el <;u mala conducta y por considerarlo e lemen­t > pt.!rnkiu o n l lla; impon ·r al :\1ayor J ulio for no la p na co­r r cri mal C\.) r pondient p r ha r e mbriagado e tand o de J f d 1 )h, J 1nl> r dado oca-.·(n con e ta conducta á que el Co­r um l ~ran u· .. n un mornt t > de de cui o, le tomara e l a r ma. J] (n n ral Comandante general, Au:J,\. DRO CAICEDO Coma?Zdanáa mJife dd Ejérclfo de Boyacd-Tzmja, Didembre JI de I90J Habiénd - s .:! estudiado las diligencias practicadas en averigua­ción de los hechos ejecutados por el Coronel Abelarclo Ara ngu-- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia L 35 I .J ren y el Sargento Mayor J ulio Moreno, empleados del Cuartel general de la Dz'visión Boyacá, y vista la Resolución que al efecto dictó en 24 de los corrientes el Sr. General Comandante general de la expresada División, en la que pide por el respectivo conduc­to la inmediata destitución del Coronel Aranguren del empleo que ejerce, á virtud de su mala conducta y por considerársela como elemento pernicioso para la buena disciplina de la División men­cionada; y en la que impone al Mayor Moreno la pena de arres­to como corrección por haberse embriagJ.do encontrándose hacien­do el servicio de Jefe de Día; y hallándose dicha Resolución ajus­tada en un todo á las prescripciones inscritas en el Código Militar, SE RESUELVE Aprobar la Resolución dictada en 24 de los corrientes por el Sr. General Comandante general de la Dz'vz'sión Bo;'acá, en las di­ligencias averiguativas de Jos hechos ocurridos en Sogamoso, por el Coronel Abelardo Aranguren y Sargento Mayor Julio More­no; y Destituír del empleo que ejerce en el Cuartel general de la Dz'vz'úón BO)'acá, al Coronel Abelardo Aranguren, en virtud de ob­servar mala conducta y ser un elemento pernicioso para la buena disciplina del Ejército de Boyacá. Al efecto, díctese el Decreto respectivo, insértese en la Orden general para conocimiento del Ejército, y comuníquese este hecho al Sr. Ministro de Guerra por el conducto regular, para la inscripción en el Lt'bro verde, del expresado Coronel Aranguren. La Comandancia en Jefe se abstiene de dictar providencia alguna respecto á los escándalos y hechos ejecutados por el Coro­nel Abelardo Arangurcn á varios partic~lares en Sogamoso, por corresponder el conocimiento exclusivamente á la autoridad civil, y en vir~ud de queja ó denuncio que den los agraviados ú ofen­didos. Cópiese en el libro respectivo y envíese al Sr. General Jefe de Estado Mayor generalísimo, para su aprobación ó censura, El General Comandante en Jefe, JEsÚs GARCÍA R.-Joar¡uín E. Caro, General primer Ayudante Secretario. Poder E'jecull'vo Nacz(mal-Desj;acho de Guerra-Bogotá, 25 de Fe­brero de I904 El Poder Ejecutivo, teniendo en cuenta lo dispuesto en la par­te final del artículo 828 del Código Militar, y hallando que los do­cumentos enviados por la Comandancia en jefe del Ejército de Boyacá, comprueban suficientemente la mala conducta observada por el Coronel Abelardo Aranguren, estando de acuerdo con el concepto emitido por la Comandancia en Jefe del Ejército de la RPpública, RESUELVE Apruébase la Resolución de la Comandancia general de la .Dz'visión Boyacá, de fecha 24 de D iciem bre d e 1903, por la cual se EPU LICA Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \,_ 352 _J suspendió del empleo de Ayudante del Cuartel general de la cita­da División, al Coronel Abelardo Aranguren. Devuélvase la presente actuación á la Comandancia en jefe del Ejército para los efectos consiguientes. ]OSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Gobierno, encargado del Despacho de Guerra, EsTEBAN ] A RAMILLo Repúblzca de Colombia-Comandancz'a en ]eje del Ejército-Número I2,J8o-Bogolá, 4 de Marzo de I90-/. Ilmo. y Rvdmo. Señor Arzobispo Primado de Bogotá-E. P. Muy atentamente me permito manifestar á S. S. Ilma. lo si­guiente: Con motivo de desavenencias ocurridas entre algunos vecinos del Municipio de El Peñón, Provincia de Zipaquirá, esta Coman­dancia en jefe envió un Comisionado con el encargo especial de arreglar prudentemente tales desavenencias y de indagar las cau­sas qve á ellas dieron origen. El Comisionado cumplió satisfactoriamente su cometido, pues obtuvo que los vecinos contendores depusieran la animosidad que tenían ya unos á otros, ya con las autoridades de aquella región, que en vano intentaron mediar en el asunto. En el informe que con fecha de ayer rindió dicho Comisiona­do, al hablar de las causas que motivaron los desórdenes ocurri­dos, señala como principal la carencia del incomparable freno que á las pasiones pone el celo de la Religión, comoquiera que el Mu­nicipio mencionado no goza del beneficio de tener un Párroco. Por estas razones me he dirigido á S. S. Ilma. con el fin de suplicarle que, si fuere posible, se digne proveer de Párroco al Mu­nicipio de El Peñón, que cuenta con cerca de diez mil almas y tie­ne riqueza natural suficiente para conseguir un porvenir halagüe­ño, y además posee un pequeño templo y casa cural que, dejados en el abandono, no tardarán en reducirse á ruinas. Con todo respeto soy de S. S. Ilma. y Rvdma., obsecuente ser­vidor, MANU!:L M. CASTRO u. Arquidiócesz's de Sanlafé de Bogotá-Gobierno .Eclesíáslzco-Secrtlaría­Nzímero 25-Bogotá, 5 de Marzo de I904 Sef1or General Comándante en Jefe del Ejército Nada desearía tanto el Ilmo. Señor Arzobispo como ver pro­vistas de Curas todas las Parroquias del Arzobi~pado, si la escasez de clero lo consintiera. Esta y no otra es la causa de que el cura­to de El Peñón y algunos otros carezcan, como usted dice muy bien, del incomparable freno que á las pasiones pone el ministro de la religión. Lo que tengo el honor de comunicar á usted en contestación á su nota de ayer, número 12,380. Dios guarde' á usted. CARLos CoRTÉs LEE Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de e~ ,\ombia '- 353 _) REVISTAS DE JNSPECCION INFORME GENERAL Y DETALLADO DE LA REVISTA DE INSPECCIÓN PRACTICADA Á LOS BATALLONES DE LA "DIVISIÓN NARIÑo," POR EL GENERAL CARLOS FRANCO Q., INSPECTOR DE LA MISMA, Y PRESENTADO POR ÉSTE AL SR. GENE­RAL COl'tiANDANTE GENERAL DE LA EXPRESADA DIVISIÓN, EL DÍA 29 DE FEBRERO DE 1904 Repúblz'ca de Colombz'a-Ejército Nadonal-" Dz'visz'lm Narz?io "­Inspección gmeral-Bogotd, Febrero 29 de I904 Sr. General Comandante general de la División Cumplo con el deber de rendiros, por el conducto regular respe<:tivo, el Informe general y detallado de la Revista de Ins­pección practicada por el suscrito en los Batallones de la expre­sada División de vuestro mando, en los meses de Noviembre últi­mo á Febrero del corriente año, en la forma siguiente : Batallón I. 0 de Calz'bío-Este Cuerpo consta del pers')nal efec­tivo de Jefes, Oficiales y tropa siguiente: Un General primer Jefe; un T niente Coronel segundo Jefe; un Capitán Ayudante Mayor; cinco Capitanes Comandantes de Compañía; un Teniente <>egundo Ayudante; cinco Tenientes de Compañía; un Subteniente Abanderado; diez Subtenientes de Compañía ; un Habilitado, asimilado á Subteniente para los efec­tos fiscales ; ocho Sargentos primeros ; veinticuatro Sargentos se­gundos; catorce Cornetas; seis Tambores; veinte Cabos prime­ros; Teinte Cabos segundos y trescientos veinticinco soldados. Total, 417. De este personal se hallan 39 individuos de tropa en el Hos­pital Militar de esta plaza, á causa de distintas enfermedades que los inhabilitan accidental, mas no indefinidamente para el servicio militar. Dicho personal es todo joven y apto para el servicio de las armas; su totalidad es natural del Departamento del Cauca, inclusive el segundo Jefe y la mayor parte de la Oficialidad; tan­to ésta como la tropa reciben diariamente la instrucción militar y dvil correspondiente, por los Jefes del Cuerpo y el Institutor ci­vil nombrado para tal efecto. Lo que es de lamentar es que no estén provistos de los útiles correspondientes é indispensables, es­pecialmente Códigos y Tácticas para los Oficiales ; pizarras, gises, tiza y tableros para la tropa ; á pesar de esto, el adelanto es no­table, dados el interés, aplicación, consagración y buena voluntad con que se les instruye por los encargados respectivamente de darla, y el interés y atención 7. más la experifmcia es concluyen1e en el particular, y los militares europeos parece como que al fin abren los ojos : entre tener diez hartos ó diez batallones no preparados del todo para )a l\CC'i6n inm.:>rJi::~~::~, Y t.:>ner rinf'l"l Pn }')!H>n piP, P~ nrPt<>rihle le último, porque hoy la guerra exige la inmedz'ala acción de las tropas, y quien da ptimero da dos veces . • * • . En los primeros días de Febrero los rusos activaron de un modo visible sus preparativos militares en Europa y Asia, y el Ja­pón comprendió perfectamente que el refuerzo de las tropas y flo­tas del Zar en Oriente equivalía á su derrota, por lo cual, como era natural, precipitó los ya irremediables acontecimientos. Rusia, como Alemania en 1870, buscaba que su adversario rompiera la paz, para ganarse la simpatía de las demás naciones; pero no estaba lista para la guerra, y no pudo tomar la ofensiva estraté­gica, como aquella nación nombrada, lo cual equivalía á compro­meter el éxito. El Japón entendió el juego, y sin preocuparse por el qut dz'rán del mundo, rompió la paz y se apresuró á dar golpe sobre golpe, seguro de que el éxito le ganaría muchas simpatías: sus planes, intachables y hábilmente preparados, desarrollados y ejecutados con gran vigor, son una lección que el mundo no puede olvidar. Layellow agony, como nunca, es un espectro terrible para los rostros pál1'dos y su sen ual civilización. Los ru ·os, conforme lo demostraron Juégo los hecho , proce­dieron como procedieron, porque cr fan que las demás naciones interpondrían sus buenos oficios en el particular, y el Japón no se atrevería á rechazar esa pell'cz/m de las grandes potencia · . Por eso el Almirante Avellano, segundo Jefe de la Marina rusa, afirmaba el día 1.0 : "Nuestra política será una política estrictamente defen­siva, y estamos resueltos á evitar toda provocación. Con una es­cuadra en Puerto Arturo, cuatro acorazados en Vladivostok y un fuerte ejército entre esos do puntos. lo~ japonese · te ndrán trabajo para batirnos en una campaña defen iva en un paf donde la gue­rra será muy dura." * Y no 0bstante e as afirmacione , el día 3 se resolvía que el tranúbtrz'1mo no se ocuparía sino d e tran porte mi­litares, varios de Jo buques que e taban en el interior del puerto de Puerto Arturo salían á reunirse con los que andaban fuera, operación peligrosa en que gastaron tres día , y reforzaban con 25,000 cosacos y las tropas libres de Pue rto Arturo la línea del Yalu. Y el día 5, concluídos estos acto , el Gobierno ruso ordena­ba se presentara al Japón una nueva respuesta evasiva á los ju tos reclamos de ese Imperio. Tales medidas revelan una diplomacia • La situación se invirtió en las primeras 2-4 horas! Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia L 359-' candorosa, *y el Japón, como era de esperar, contestó el 6 rom­piendo sus relaciones diplomáticas con Rusia, y manifestando á las naciones euro'peas, el día 7, que el estado de guerra existía entre ella y Rusia. Las dichas potencias pretendieron intervenir en el asunto, pero contra lo que esperaban, el Japón rechazó hasta la iJea de semejante paso, con gran sorpresa de la diplomacia blan­ct. L. El Ministro japonés en Inglaterra, el Barón Hayashi, dijo d 7 al Gobierno inglés, al hacérsele la propuesta : " El Japón no cejará sino en el caso de que Rusia proceda á firmar un tratado tal como lp hemos exigido. Nos opondremos resueltamente á toda interven­dón, inclusa la de S. M. Eduardo vu. Deseamos estar solos en nuestra lucha con Rusia; no queremos ni apoyo ni asistencia; y solos arreglaremos nuestros asuntos con Rusia." De igual manera procedió el Dr. Motono, Ministro en París. Y así también se ex­presaron los Embajadores en Alemania, Austria, Italia y los Es­tados Unidos. La suerte estaba echada. La noticia de semejantes acontecimientos abrió los ojos de los ilusos, y el pánico se presentó en el mercado de los valores, en el cual bajaron más los títulos rusos que los japoneses, no ob~tante afirmar el Zar que Rusia había rehusado un empréstito de 200 millones, por tener fondos suficientes para la corta guerra que se suscitaba en el lejano Oriente. • • • . La guerra, por lo visto, quedaba declarada, aun cuando sin tas ritualidades de costumbre, el día 7 temprano, y las operaciones militares japonesas principiaron en el acto, puesto que esa maña­na una parte de la flota oriental (Almirante Urik) salía del puerto de SJ"iho e n rumbo á Chcmulpo, llevando 2,500 soldados desti­na dos á guardar el ferrocarril de Seul, en tanto que la mayor, qut: á órdenes del Almirante Kamemura se moviera el 2 obre Masampo, lo hacía ahora sobre Puerto Arturo. El cuadro que va al final de este artículo nos permite omitir aquí ciertos detalles, bastando advertir que los japoneses lograron estar tan al corriente de Jos movimientos y posición de los buques rusos, que han asom­brado á los marinos europeos. El 8, al anochecer, la escuadra d~l Almirante Kamemura (seis acorazados y cruceros y varios torpederos : insignia en el· crucero Idzumo, Vicealmirante Toga en el acorazado Asahi) se acercaba á Wey-hay-wey, y de allí fijaba su rumbo sobre Puerto Arturo, á cuyo frente llega á media noche, y con grande habilidad avanza los torpederos hasta cerca del puerto exterior, y cuando menos lo piensan los rusos, disparan sus proyeqtiles sobre los bu­ques anclado , á la vez que los barcos mayores bombardean la pla­- Za. El ataque se prolonga hasta el amanecer, y antes de aclarar los asaltantes se retiran hacia Elliot, sin haber sufrirlo pérdida nin­guna, no obstante los 2 I ,ooo cañona'WS de los enemigos, cuando • Todos saben que Rusia reconoció á'Panamá, por temor á los Estados ' Unidos. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 36o --' los rusos contaban hundidos el acorazado Perseviet y el crucero Pa­liada, y cruzados por la línea de flotación ó deparejados, los acoraza­dos Cesarevitch, Retvzzan, Orz'tl y Po!tava, y los cruceros Novik, Askold y Diana. Las primeras noticias sobre el comb:üe dieron por hundi­dos los 9 buques que combatieron, y de ahí la impresión que cau­saron en todo el globo. El 10, después de medio día, repitió su ata­que Kamemura con el objeto de localizar las baterías bajas del puerto y darse cuenta del resultado del asalto nocturno. Para ello se presentaron primero ante el puerto tres torpederos que se re­plegaron cuando sobre ellos avanzó la flota rusa, que hubo de bus­car de nuevo el amparo de las baterías al mostrarse en el mar de batalla todo el escuadrón flotante japonés : estaba moralmente vencida, como lo prueba el hecho de que de allí no volvió á salir, por lo cual se dijo luégo con razón que yacía perdida en el fondo del puerto interior, es decir, inútil para la guerra. En seguida 'las naves japonesas atacaron la Península en que está el puerto, intentando desembarcos de reconocimiento sobre di­versos puntos, los que, como se comprende, podían y debían ser re­chazados, y se publicaron como vzetorias en San Pelersburgo 1 En esta nueva jornada los japoneses tuvieron algunas pérdidas, y sufrieroa algunos de sus barcos por haber tocado fondo, por lo cual, termi­nado el reconocimiento, el escuadrón se replegó á Sén-chen y Che­nan- po á proteger el desembarco de dos cuerpos de ejército, que venían entransportes, destinados á ocupar á Ft'eng-Yang, para de allí marchar sobre el Yalu, en cuyas riberas pronto iban á princi­piar los encuentros de avanzadas. Por su parte, el Almirante Urik, que había salido el 8 con su pequeña escuadra vía de Chemulpo, convoyando el cuerpo de 2,500 hombres destinados á guardar el ferrocarril de Seul, al llegar al puerto se encontró con el cañonero ruso Korietz, que salía de él~ y que lomando u.na actitud tfmsz'va contra los japoneses, les disparb van·as veces (el 8), aunque sin éxzlo, tras lo cual retornó al puerto, donde estaba el crucero ruso Variag. Urik cumplió su cometido, cortó el cable de Corea con el Japón, y en la mañana del martes notific6 á los rusos que salieran del puerto antes de medio día, pues pasa­da esa hora los atacaría aun en la misma rada. Los rusos sali(.>ron del puerto á las 1 Ij- a. m., y se dirigieron hacia las islas Polinesias" que quedan muy cercanas, y junto á ellas s~ trabó el combate, que duró una hora, al cabo de la cual Jos rusos, muy maltrechos,. . buscaron amparo en la costa, donde se hundió el Variag esa mis­ma tarde. El Korz'etz tuvo igual fin, volado por sus tripulantes, á las. 4 de la madrugada siguiente (el 10). Los náufragos de ambos bu- 1 ques fueron recogidos por el crucero francés Pascal, que estaba en. el puerto. Después del combate, los barcos japoneses apresaron en la costa de Corea tres transportes comerciales rusos que conducían á la Península 3,000 hombres; pero también se dijo que esos b~ ques prefirieron volar antes que dejarse coger por los enemigos. Después de los combates de Puerto Arturo y de Chemulpo,_ las naves rusas restantes en el Mar Amarillo quedaban en visible· Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 361 _) inferioridad con respecto á las japonesas, y éstos entonces pudie­ron pensar en dirigir una expedición sobre Vladivostok para ten­tar allí otro golpe como el de Puerto Arturo. En todo caso y de hecho quedó Mare-clausum al mar del Japón porque habría sido menester un prodigio de habilidad para que hubieran poflido reunirse los barcos rusos de los dos puertos, que están separados por toda la Corea, y los que zarparan de Eu­ropa á fines de Enero, única manera de tornar á restablecer el equilibrio marítimo entre los dos adversarios. Los rusos, en los barcos hundidos ó averiados, han perdido algo más de 15 millones de dólares, y después de los sucesos cum­plidos resulta muy claro, lo repetimos, que si esa suma la gastan á tiempo, prescinden un poco de Vladivostok,puerto que defienden Jos hielos en ciertos meses, anticipan el viaje de los tres buques despa­chados por Suez, y concentran toda la flota en la Bahía de Corea, á la fecha serían dueños absolutos del mar, y la guerra apenas ha­bría durado unas pocas semanas, en tanto que á la sazón tienen comprometida hasta la campaña de tierra, ó por lo menos su do­minio en la Península de Corea y en los puertos mandchurianos. Para justificar los juicios anteriores, bueno es recordar que Ru­sia rechazó la declaración de neutralidad que hizo Corea á fines de Enero, y que entonces, so pretexto de un desembarco de tropas japonesas en Masampo, ordenó que 3,000 soldados suyos pasaran el Yalu. La historia no será benévola con la diplomacia rusa en Oriente. Antes de concluír este artículo, anotaremos algunos hechos que ilustran la cuestión. Inglaterra, que ha contribuído á compli­car las cuestiones del lejano Oriente, para apoderarse del Thibet (China), ha apoyado al Japón con cierto descaro: los rusos la acusan de haber prestado asilo á buques japo~eses en el puerto de Wey-hay-wey antes del combate de Pue~to Arturo, y de ha­ber demorado el paso de los buques rusos en Suez, para que lle­garan al Japón sin tropiezo los dos cruceros comprados á la Ar­gentina •. Los chinos temen tanto la ambición de Rusia, que la Corte de ese Imperio resolvió dejar á Pekín por una ciudad del interior, para evitar un posible golpe de mano contra ella. Los ja­poneses residentes en Siberia y Mandchuria, á raíz de atropellos de los rusos, sacrificando sus haberes, se retiraron de aquellos países dejando muchas poblaciones sin servicio doméstico y las fábricas sin personal : las tardías promesas de las autoridades rusas no pu­dieron reparar el error de sus anteriores desaciertos. En la penín­sula balkánica estallará nueva guerra, porque loe; cristianos apro­vechan las complicaciones de Rusiq en Asia para atacar á los turcos. • • • En el próximo número de este semanario trataremos la geo-grafía del teatro de la guerra, con una carta de la comarca ; pero • Pasar un acorazado por Suez es cosa grave, porque debe pagarse $ 1-70 en oro por tonelada del peso total, ó sea vú11tici1lco mil d6lares por un acoraza. do moderno de 15,000 toneladas. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de .Colombia \.._ 362 _; desde ahora advertimos que las recientes cartas de China y Co­rea, publicadas por los depósitos de la guerra francés y alemán, difieren tanto, que es imposible compaginadas entre sí; por lo cual preferiremos la segunda, pero siguiendo la ortografía de los nom­bres de la primera, por cuanto ignoramos el coreano y el ruso para utilizar las cartas rusas del lejano Oriente reproducidas en Gvt!;a. LAS FLOTAS RIVALES * RUSIA-9 acorazados Barcos To11tlaje Caballos Velocidad Corat:a Pao de la {1tUdD!) (pulgadas) a11da1tada (libras) Poltava ............ 10,950 11,200 17.0 10 5 3,367 Petropavlosk . ..... 10.950 11,200 17.0 10 5 3,367 Sebastopol ......... 10,950 11,200 17.0 10 5 3,367 p~~ESVIET ......... 12,674 14,500 19.0 IO 5 2,672 Pob1eda ............ 12,674 14,500 19.0 IO 5 2,672 O-liabia ~ ....... 12,674 14,500 19.0 IO 5 2,672 Retvz'zan .......... 12,700 16,ooo r8.o 10 5 3,434 Cesarevüch ....... 13, lOO 16,300 18.o 1 1 6.~ 3,516 Ore/ ............... 13,6oo . 16,ooo 18.0 10 5 3,500 28,500 5 cruceros acorazados Gromboi ......... 12,336 r8,ooo 20.0 6 4~ r,l97 Bo}'ar ............ 7,800 17,000 22.0 7 3 952 Rossia ........... 12,200 18,ooo 20.0 2 o 1,348 Rurik ............ 10,940 13,500 18.0 2 o 1,345 Dmitri Donskoi • 5,893 7,000 rs.o 12 2 444 5,000 • A estas unidades pueden agregarse para los rusos 20 torpederos f?) y otros tantos barcos de diversas cla es; y para los japonese , 6o y 35, rcspecli\·a­mente. Entre los j·tponeses, van de ba tnrdilla lo que combatieron en Che­mul- po y en Puerto Arturo; llevan • los que están en viaje, y los re. tan tes vi. gilaban á Vladivostok y guardaban á Ma-san-po. En Chemulpo figuró además el torpedero Oshima. Por lo que hace á los ru os, los escritos en tipo ordinario andaban en Vladivostok, y llevan • los que estaban en Yiaje. Los demás comba­tieron en Che mul- po y Puerto Arturo, sufriendo averías m:ís ó menos serias los que están de bastardilla, y hundidos los en VERSALTI. I, A, á los Que debe agregarse el torpedero KoRIETZ. Los buques rusos hundidos ó más averiados, habían sido construidos en 1902, en Francia, Alemania, Suecia y los Estados Unidos, y valínn muchos mlilones de pesos. En el pue1to interior de Puerto Arturo quedaron el crucero Digigite, el torpedero Gaidamak, el aviso Zabiaca, la caño· nera Bacan con otras 4 similare.s y un par de torpederos antiguos. Las dos escuadras japonesas eran mandadas por los Almirantes Kamimu­ra (Puerto Arturo) y Urik (Chemulpo). El Almirante Alexieff mandaba á los rusos. 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 363 ...J 8 cruceros protegzf:lot 'Bogatyr ......... 6,750 r9,5oo 23.0 5 4 872 .Askold ............ 6,500 19,500 23.0 5 o 772 VARYAG .......... 6,5oo 20,000 23.0 5 o sro Diana ............ 6,630 r r,6oo 20.0 4~ 632 PALLADA .•••••••• 6,630 r 1,600 ~0.0 4Í 632 . A .... '..~!"cr:. • ........ 6,630 1 !,600 20.0 4~ E3~ .Bojarin ... ...... 3,200 1 1,500 !2.0 4Í 180 Novz"k ............ 3,000 18,ooo 25.0 4Í 180 4,200 JAPÓN---6 acorazados Barco1 Tom/ajt Cabal/u Velocidad Coraza Peso d~ la (uudos) (pulgadas) a?ldntzad• (libras) Hatsuse ......... 15,000 15,000 18.0 14 6 4,240 Asahi ............ 15,000 15,000 18.0 14 6 4,~40 Sht'kz'shz'ma ...... 15,000 15,000 18.6 14 6 4,240 Mihasa .......... 15,~00 r6poo 18.0 14 6 4,225 Yashima ........ 12,300 13,000 18.0 14 6 4,000 Fu;'i. ............ 12,300 13,000 18.0 14 6 4,000 25,000 6 cruceros acorazados Tokz ioa .......... 9,750 18,ooo 2 I.5 6 6 3,568 Asama ........... 9,750 18,ooo 2 I.5 6 6 3,568 Yakum~ ......... 9,850 r6,ooo 20.0 6 6 3,368 A zuma ........... 9,436 17,000 21.0 6 6 3,3 )8 Idzumo .......... 9,800 15,000 24·7 6 6 3,568 I7 oale ............ 9,800 15,000 24·7 6 6 3,568 Mushing • ..... . ...... Kasuga • ...... .!1,000 I 4 cruceros protegz'dos Takasago ....... 4,300 15,500 24.0 4Í 6 8oo Kasagi ......... 4,784 15,500 22.5 4t o 800 Chzl ose ......... 4,784 15,500 !2.5 4t o 8oo Itsukushima ... 4,277 5,400 16.7 4 11200 Hashadite ..... JJ,,277 5,400 16.7 4 1,260 Matsushima ... 4,277 5,400 16.7 4 1,260 Y os húzo ....... . . 4,180 15,750 23.0 4 780 Naniwa ........ 3,727 7,120 17.8 4 1,196 Takachiho .... 3,727 J,I20 17.8 4 1,196 Akitsushima .. 3,150 8,400 19.0 4 780 Niitaka ......... 3,420 9,5oo 20.0 4 920 Tsushima ...... 3,520 9.500 20.0 4 920 .S'unza ... ......... 2,700 8,500 20.0 4 335 ...Akasi ....... ~ ... 2,700 8,500 20.0 4 335 IJ,C> Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar rle Colombia L 364 _) :· -~ Kharbin ·"":::: ./ ·------- ... ~ / ~ lb'/ §1 SIBERIA ~/ ~ ~ : ~ í/:1 / .;;..'t" .• (;~ Puerto Arturo Chemulp.o Diagrama del teatro de la gue­rra : 1:24,000,000 ·- -----.... ,........ Vladi vostock • Masampho MAR • Sozsho Kiosiu JAPON EL CAÑON FRANCES DE CAMPAÑA A la sazón el punto capital para los Ejércitos europeos es poseer un ca1ión de lt'ro rápüio. La ansiedad es grande en Alemania, Austria é Italia, por cuanto los militares de esas naciones reconocen since­ramente que al presente sólo Francia ha resuelto el delicado pro­blema, y por lo tanto posee una superioridad indiscutible en el te­rreno militar. Además, el nuevo material francés, ó sea los caño­nes azules de 7 5 milímetros, hizo ya sus primeras armas en la frontera de Marruecos y en China con un éxito tal, que sobrepujó á las esperanzas de los inventores. El cañón francés puede disparar de 25 á 30 proyectiles por minuto, en tanto que el similar alemán ó austriaco no dispara sino 2 y excepcionalmente 6, y eso empleando un pzco de contera, lo cual no puede hacerse de seguida, porque impedir as{ artificial­mente el retroceso fatiga y gasta la pieza, si á la vez no lo acom­paña un freno que absorba la fuerza viva del retroceso. Y ese freno, que es la clave de la solución del problema "cañón de tiro rápido" ó "cañón-máquina," que dicen los japoneses, no lo ha construido en condiciones satisfactorias sino Francia, de donde la superioridad de su artillería. Además, otros elementos también influyen en el tiro rápido de precisión: el mecanismo de cierre (culata); el aparato de puntería, que debe servir hasta para apuntar á un blanco invisible ; la há­bil reunión del proyectil y de la carga en un solo cuerpo. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 365 ~ El cañón moderno es, pues, la máquina que lanza un proyec­til que constituye la herramienta de trabajo. Para apreci:J.r Jos efec­tos de dicha arma es preciso considerar la eficacia propia del pro­yectil y la rapidez con que puede repetirse su acción sobre un blanco dado. · Ahora bien : el shrapnel francés, lanzado con espoleta de tiempo, da un haz de 300 balas que se dispersan sobre un rectán­gulo de 200 metros de largo por 30 de anchura. Y una batería de 4 piezas, una vez reglado el tiro, puede ejecutar el tiro progre­sivo en profundidad, 6 sea lanzar en 30 segundos 30 proyectiles sobre un rectángulo de 120 metros de frente por 500 de longitud, de manera que en esos 6o,ooo metros cuadrados caerían bien re­partidas 2,000 balas en un minuto! Además, la amplitud del es­pacio batido puede duplicarse rápidamente si á cada disparo el sirviente desplaza la dirección de la pieza sobre el eje con el auxi­lio de la manivela, y entonces el tiro progresivo se combina con una barrida en la dirección. El cañón francés tiene otra ventaja: la carga de explosión del shrapnel lleva mezclado un potentísimo mixto fumíjono que produce un humo abundante y espeso, algo cáustico, que cieg~ al enemigo y favorece la de otra mantra peligrosísima marcha de las columnas de asalto. O Jo que es Jo mismo, el cañón francés, en tanto que por un lado escapa ó poco menos á la vista del enemi­go, por usar pólvora sin humo y sin ruido, por la otra crea á la propia infantería una cortina de protección. Por último, el shrap­ml percutante y el de melenita bastan para destruír é incendiar edificios, trincheras, &c. N o oficial . PIE OE FUERZA ALGO SOBRE ORGANIZACIÓN MILITAR .Al Dr. Pedro Antonio Molt'na Varios órganos de la Prensa han tratado en estos últimos días de la reducción del pie de fuerza, como medida salvadora que vendrá, dicen, á aliviar grandemente la aflictiva situación de nues­tro empobrecido Tesoro ; y se ha dicho que el Decreto respectivo reducirá el pze de fu erza á 5,000 hombres. La sola idea de tan notable reducción nos permitimos califi­carla de inconsulta, por decir lo menos. Probado está, p>or la prác­tica de los diez últimos años, que con menos de 10,000 hombres no se hace satisfactoriamente la guarnición de la República; por­que el Ejército tiene que prestéi;r múltiples é imprescindibles servi­cios, á los cuales apenas da abasto con los 10,000 hombres fijados por la Ley 35, de 10 de Octubre de 18g6. Estos servicios, entre otros, son : Custodiar correos y caudales; Hacer guardias de presidios, cárceles y oficinas nacionales ¡ Guarnecer las principales plazas de la República ; Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Bole.tín Militar de Colombia \.._ 366 _; Trabajar como zapadores en los caminos y obras nacio nales ;: Hacer servicio de policía en algunas localidades; Escoltar convoyes ; Vigilar minas; Desempeñar diferentes comisiones, &c . &c. Fuera de estas faenas, el Ejército tiene altos fines y nobles d eberes que cumplir, los cuales se hallan claramente expresados en el artículo 18 del Córligo Militar. ¿Bastarán 5,000 hombres para desempeñar tales servicios? No bastan*. Excúsf'se al Ejército de los secundarios queha­C< res indicados arriba; concrétesele única y exclusivamente al srnicio militar, y quizá así sean suficientes 5,oco hombres para "defender la independencia de la Nación y mantener el orden público." Los señores periodistas ven estos asuntos desde afuera, y acon­sejan y piden la suicida reducción, bajo pretexto de economías; si ellos los vieran desde adentro, como los hombres prácticos y bien intencionados, otra cosa dirían. Déjense los ro,ooo hombres fijapos por la Ley citada; dése­les una organización científica, de acuerdo con el progreso militar moderno; supríma~e todo ese mundo de oficinas y mpleados in­útiles; reorganícese el servicio admi11istrativo del Ejército; no se hagan por el Departamento de Guerra sino Jos gastos precisos que á él tocan; establézca e responsabilidad fectiva y severa fis­calización en los empleados de manejo, y entonces vendrá el ne­cesario y por todos deseado alivio del Tesoro Nacional. PorquP es menester que el Gobierno y el país sepan que, no es el Ejército, propiamente dicho, es decir, la 1/lasa combalz'enl y di ciplinada, la sol<;t que consume la tercera parte de las rentDs nacionales. on l personal supernumerario; son los numerosos é innecesarios Estados i\fayores; son los talleres, las oficinas de sa­bios, los depósito., las proveedurías, las flotillas de mar y rfo, los auxilios en sus dif~rentes formas, las comisiones militares, y, en fin, todo e·e cúmulo de gastos ad critos al Departam 'nto de Guerra é imputados al Ejércit.), si11 provecho para él ni para la Nación. E , puc , indi pen ahle uprimir inOe. · iblernente to de ser. vicio en las filas del Ejército en las dift:rentcs guarniciones de la l{epública, ha­biendo pasado por todus los grados de la jerarquía militar, desde el modesto de Subteniente de Compañía hasta el de General Jefe de División. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 367 _.) de 150 á 200 plazas; ni menos Estados Mayores considerables para mandar tan di minutas fuerzas. Cualquier militar extranjero que vea el personal de nuc:>tros Estados Mayores, imaginará que el ej~rcito de Colombia dehe ser tan grande como el de Alemania ó Rusia. Tal es su número y compo ición heterogénea. No existen Reglamentos, ó mejor dicho, la infantería ml\nio­bra por tres ó cuatro escuelas diferentes, sin que ningún oficial sepa en definitiva cuál rige. Los uniformes son un muestrario de todos los ejércitos del mundo. El armamento y fusil de la infantería cambia de unos Cuerpos á otros. No hay Código Militar. De lo que queda pocos saben qué ar­tículos están vigentes y cuáles derogados. En fin, el Ejército es vetusto castillo que hay que reconstruír á la moderna. ¿Quién lo levantará? En otro artículo veremos cuál sería, á nuestro juicio, la orga­nización que convendría dar al Ejército. Huy por hoy, solamente indicaremos los siguientes puntos, resumen y materia de estas líneas: a) Adopción del sistema walerllan·o para la composición de los Batallones, de tal modo que todos •tengan igual número de Compañías; b) Di tribución del Ejército en unidades convenientes; e) St..1presión dt.: las llamadas Jefaturas Militares; d) Separación del servicio del arma de Artillería del de In­fantería •, de tal modo que cada una esté consagrada á su ins­trucción, sin confundir el reglamento y servicio de la una con el de la otra; e) Reducción del número y personal de los Estados Mayores, observando la regla de que dos ó tres Batallones no forman una División; por consiguiente, no debe existir Estado Mayor Divisio­nario donde sólo hay una Brigada ó Batallón; j) Numeración de todos los Cuerpos en orden ascendente, pu­diéndose agregar al número un nombre húlórico ó glorioso. (Hoy tenemos Batallones y Divi iones con nombres de caudillos de la. última guerra civil). Las Divisiones y Brigadas podrían llevar, para mayor claridad, el nombre del Departamento donde se acan­tonen; g) Reorganización de todo el servz'cz'o admz'nislralzvo **del ejér­cito, mt'Lt!an'záudolo, para no confundirlo con los empleados civiles nacionales ; h) Unificación de las Tácticas y Reglamentos del ~jército y * En Colombia no existe la caballería. ** El ser1.•icio administrat;vo militar tiene trascend~n tal importancia. En todos los países se han preocupado de perfeccionarlo más y más cada día. Por esto es casi uni\-ersal la tend ·ncia á mditarrarlo, p Jr con iderarse esta militari­zacdm como necesidad para la e.· actit td del s ·rvicio y de las órdenes. Así no se distrae á Jefes y Oficiales de su verdadera misión, como sucedi6 en las campafias de 1899 á 1902. Esta rama administrativa del Ejército denomí­nase en las naciones europeas Intmdmcta mi!ttat. P. E. E. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '-- 368 _) corrección del Código Militar. Igual uniformidad en el armamen­to y vestuario ; z) Nombramiento de Jefes entendidos* para el mando de todas las diferentes unidades. Adoptadas estas medidas, compararse nuestro Eférctlo con los de otros pueblos; habría economías para el Tesoro sin detrimento de la paz, que es lo que necesita Colombia. PAuLo EMILIO EscoBAR EL RADIO Ó LA MARAVILLA DE LA CREACION Para el BoLETIN MILITAR Tenemos á la vista la completa Memoria de M. Danne, el pre­parador de M. Curie en la Escuela de Física y Química Industrial de París, sobre el Radz'o, y de ella extractamos lo siguiente: Hipótesis sobre la energía de los cuerpos radioactivos: 1.• El radio es un elemento en vía de evolución; 2: El radio ab­sorbe y transforma irradiaciones existentes pero desconocidas, é inaccesibles á nuestros sentidos. Las dos no son incompatibles. Cuando la emanación del radio se destruye, se produce una corta cantidad de helium, lo que no puede explicarse sino admi­tiendo que el uno ha sido formado por el otro : parece que se está en presencia de un caso de transmutación de cuerpos simples. En ciertas fuentes minerales se han encontrado huellas de emanaciones de radio, por lo que se cree que la acción de esas aguas se deba, en parte, á la radio-actividad. Las emanaciones del radio se comportan como si fueran un gas, pero como un gas inestable que en cierto tiempo de~aparece de cualquier receptáculo en que se le guarde. En contacto con el r~dio todo cuerpo adquiere propiedades radiantes, y separado luégo de él, el cuerpo se desactiva en cierto tiempo y de cierta manera, cualesquiera que sean las condiciones del experimento. Dicha constante puede definir un patrón de me­dida de tiempo. Los rayos del radio provocan diversas acciones fisio­lógicas, inclusive la muerte por parálisis y desviación del cerebro. El radio emite tres clases de rayos que se separan con un imán: unos rapidísimos y de electricidad positiva; otros, dirigi­dos. en sentido inverso (derecha), negativos y más rápidos (9/IO de la velocidad de la luz); otros no desviables y tan penetrantes que cruzan una lámina de plomo de muchos centímetros de es­pesor. Los rayos del radio tornan más ó menos conductores de elec­tricidad todos los cuerpos, cambian las condiciones de algunos, hacen fosforescentes á muchos y permiten la fotografía mejor que los X. En un laboratorio donde hay radio no puede tenerse nin .. gún aparato aislado. El radio tiene unos 3 grados más de tempe­ratura que el medio ambiente. En una palabra, el radio y los cuerpos radio-activos constitu­yen fuentes de energía que se nos revelan por un continuo des­prendimiento de luz, calor, energía química, electricidad, &c., sin perder volumen. • Con respecto á esto suelen verse cosas muy curiosas. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VIII Serie V Tomo I N. 12

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VIII Serie V Tomo I N. 13

Por: | Fecha: 26/03/1904

"Serie Y - Tomo 1 Año VII- N.o 13 , altUn Mllit&r ORGANO DEL MINISTERIO DE GUERRA Y DEL EJERGITO Director y Ecli tor FRANGISGQ J. VERGARA Y VELA.SGO Genera.Ille Ingeni9ros !P41Uie tntty bien suuder que 1mestro respeto á todas las C(lttVicciones, venga á parat' . e?Z la indiferencia y nos de.fe sil& energías para dcfmder las mtéstras ENRIQUE SIENKIEWICZ • • • Bogotá, Marzo 26 de 1.904 * * * .._.._,.,.... ...... -..................... _________ .................. __ ..... _ ................................ ................................................................. "' ~Oficial® DECRETO NUMERO 232 DE 1904 ( I 1 DE M.ARZO) por el cual se reconoce un grado militar .El Vicepresidmle de la Repltblz'ca, encargado del Poder .EjecuHv# • DECRETA Artículo único. Reconócese al Sr. Luis María Grillo P. el rado de Coronel efectivo con que ha venido prestando sus ser­' Vicios. §. Dése cuenta al honorable Senado, para los efectos cons .. • cionales. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 1 1 de Marzo de 1904. JOSE MANUEL MARROQUIN El Mini~tro de Guerra, ALFREDo V ÁsQuxz Cono DECRETO NUMERO 233 DE 1904 ( IO DE 1\IARZO) por el cual se hace un nombramiento El Vicepresidenlt de la R epública, encargado del Poder ~·ecuHv~ DECRETA Artículo único. N6mbrase al Sr. Mario Cajiao y Caldas Es .. :il)iente del juez Sustanciaqor del Ejército, asimilado á Subte .. SE.RIE V-TOKO 1-24 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '-- 370 _) niente para los efectos fiscales, y debiéndose dar de alta en el Cuartel generalísimo desde la fecha de la respectiva posesión~ que será en el Ministerio de Guerra. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 10 de Marzo de 1904. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ALFREDO V ÁSQUEZ CoBo DECRETO NUMERO 234 DE 1904 ( 10 DE MARZO) por el cual se reconoce un grado El Victpresidenle de la República, encargado del Poder E.Jeculz'vo DECRETA Artículo único. Reconócese al Sr. D. Enrique Vélez el grad~ de Sargento Mayor efectivo del Ejército, con la antigüedad del 22 de Marzo de 1902, fecha en la cual le confirió tal grado el General D. Pompilio Gutiérrez, en su carácter de Comandante en Jefe del Ejército en operaciones sobre la Costa Atlántica, el Pa­cífico y Panamá. Comuníquese y publíquese. Dado en Bo~otá, á 10 de Marzo de 1904. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ALFREDO V ÁsQtJEZ CaBo DECRETO NUMERO 235 .DE 1904 (10 DE llARZO) por el cual se restablece en su grado :1. un Oficial El Vicepresidente de la República, encargado del Poder EjecutivO' DECRETA Artículo único. En atención á que la conducta del Subtenien­te Emilio Caí cedo ha sido irreprochable en más de ocho meses de degradación á Sargento 1. 0 , á que lo condenó el Sr. General CO­mandante en Jefe de Cuerpo de Ejército del Cauca, se le resta­blece en su grado desde la fecha del presente Decreto. Coml.lníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 1 o de Marzo de 1904. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ALFREDO V ÁsQuEz CaBo Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia L 371 J DECRETO NUMERO 236 DE 1904- (1o DE MARZO) por el cual se reconoce un grado militar El Vicep1·eszaenle de la Repttblica, encargado del Poder Efeculi'v• DECRETA Artículo único. Reconócese al Sr. Nicanor Muñoz el grado de Teniente Coronel efectivo del Ejército, con la antigüedad del 1.0 de Octubre de 1901, fecha en la cual lo llamó al servicio el Jefe Civil y Militar de la Provincia de Zipaquirá, como segundo Jefe de la Guardia Civil de esa Provincia, en tal grado. Dése cuenta ql honorable Senado en sus próximas sesiones, para los efectos constitucionales. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 10 de Marzo de 1904. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ALFREDO V ÁsQuEz CoBo DECRETO NUMERO 237 DE 1904 (1 1 DE :MARZO) por el cual se acepta una renuncia y se hace un nombramiento El Vú:eprmdmle de la R epúbb'ca, encargado del Poder EJecutivo DECRETA Artículo único. Acéptase la renuncia que hace el Sr. Deme­trio García del puesto de segundo Escribiente de la Intendencia general del Ejército, y nómbrase en su reemplazo, en propiedad, al Sr. Evaristo Samuel García. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 11 de Marzo de 1904. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, A. V ÁsQuEz CoBo DECRETO NUMERO 242 DE 1904 (16 J?E MARZO) por el cual se reconoce un grado militar El Vz'cepresz.dmle de la R,epúblz'ca, encargado del Poder E.feculz'v• DECRETA Artículo único. Reconócese la efectividad del grado de Ge- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. l t Boletín Militar de Colombia '- 37~ ..J neral de Brigada al Sr. Aníbal Bernal, con la antigüedad del pri­mero de Marzo de mil novecientos tres. . Dése cuenta al honorable Senado, para los efectos constitu­oronales. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 16 de Marzo de 1904. JOSE MANUEL MARROQUJN El J\Jinistro de Gobierno, encargado del Despacho de Guérra, EsTEBAN J ARAMILLO DECRETO NUMERO 245 DE 1904 (17 DE:MARZO) por el cual se confiere un ascenso El Vz~eprw·denle de la Repúblz'ca, encargado del Poder Ejeculiv1 DECRETA Artículo único. Asciéndese á Subteniente al Sargento 1. 0 Au­relio Moreno, del Batallón Calióío mímero I. 0 , y destínasele á la Tacante que allí existe. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 17 de Marzo de 1904. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Gobierno, encargado del Despacho de Guerra, EsTEBAN jARAMILLO DECRETO NUMERO 246 DE 1904 (18 DE MARZO) por el cual se apropia una partida para la reconstrucción de una tapia del Hospital Militar Central El Vz'cepresz'denle de la República, encargado del Poder Ejecuiz'v1 DECRETA Artículo único. Destinase la suma de trescientos pesos en oro ($ 300) para reconstruir la tapia que se destruyó en el Hospital Militar Central, y comisiónase para dirigir los trabajos y percibir la suma al Dr. Gabriel Durán Borda, que también está encargado de la construcción de una Sala de operaciones en el mismo Hos­pital. § 1.0 El Pagador Central cubrirá al Dr. Durán la suma men­cionada, tomándola de los fondos destinados á Gastos varios del Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia L 373 .J Ejército, y previa presentación de cuentas de cobro por anticipa­ción, visadas por el Ministerio de Guerra. § 2.0 El Dr. Durán presentará cuentas mensuales de los gas­tos en esta obra, ante la Pagaduría Central. · Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 18 de~ Marzo de 1904. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Gobierno, encargado del Despacho de Guerra, EsTEB-'-N J ARAMlLLO DECRETO NUMERO 247 DE 1904 (18 DE MARZO) por el cual se reorglniza el Cuartel general del Ejército, se eliminan algunQs empleos y se dictan varias providencias en el R.1mo de Guerra El Vzi:epresülente de la ReptÍblica, encargado del Poder E.Jecutz"v• DECRETA Art. 1.0 Desde el día 1.'"' de Abril próximo quedan elimiDa· dos los empleos siguientes: COMANDANCIA EN JEFE Primer Ayudante general, S .... cretario particular. Dos Mensajeros militares. , HABILITACION DEL CUARTEL GENERAL Un Escribiente. Dos Ingenieros. Do.s Ayudantes. OFICINA DE LONGITUDES PARQUE GENERAL El Inspector Fiscal del Parque. Un Escribiente. HOSPITAL MILITAR CENTRAL Un Médico Auxiliar. Dos Practicantes. Dos Hermanas de la Caridad. Cinco ~irvientes. EMPLEADOS VARIOS El Fiscal del Ejército. El Juez Sustanciador del Ejército. El Secretario de éste. El Funcionario Instructor. El Secretario del íd. El Auxiliar del Médico d ~ los Cuarteles. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 374 --' 1 CUERPO DE INVALIDOS El segundo Jefe. El Ayudante, y El Abanderado. Art. 2.0 Los Jefes y Oficiales que hayan sido llamados á ocu­par puestos en el Cuartel general del Ejército, y que no figuren en el Decreto número 1143, del 15 de Diciembre de 1903, que­dan excedentes, á partir del 1.0 de Abril próximo. Art. 3.° Facúltase á la Comandancia en Jefe para que del personal existente hoy, escoja el que estime conveniente para ocupar los puestos que subsisten, de conformidad con el presente Decreto. Art. 4. 0 El Estado Mayor de la División que hará la guarni­ción en el Departamento de Cundinamarca, se compondrá del personal siguiente : Un General Comandante General. Un General Jefe de Estado Mayor. í Dos primeros Ayudantes generales, del grado de Coronel. Tres segundos Ayudantes generales, del grado de Teniente Coronel ó S gento Mayor. Cuatro Adjuntos, del grado de Capitán á Subteniente. Un Habilitado, con ~ueldo de Subteniente. Un Inspector general, del grado de General. Un Corneta de órdenes, Sargento I.0 Cuatro Ordenanzas, soldados. Art. 5 . ., La Jefatura Militar de Antioquia se compondrá del personal siguiente : Un General Jefe Militar. Un General primer Ayudante general. Dos segundos Ayudantes generales, del grado de Teniente Coronel ó argento Mayor. Un Capitán-Secretario. Un Habilitado, con sueldo de Subteniente. Un Corneta de órdenes, argento I.0 Dos Ordenanzas, soldados. Art. 6. 0 Los Estados :l'.,.1ayores de las Divisiones de los de-aás Departamentos, se compondrán del personal siguiente: Un General Comandante General. Un General Jefe de Estado Mayor. Un primer Ayudante general, del grado de Coronel. Dos seg-undos Ayudantes generale , d<:!l grado de Teniente Coronel 6 Sargento Mayor. Dos Adjuntos, del grado de Capitán á Subteniente. Un Habilitado, sueldo de Subteniente. Un Corneta de órdenes, Sargento 1.0 Cuatro Ordenanzas, soldados. Art. 7.° Como en virtud de· lo dispuesto en el artículo ante­rior <;uedan suprimidos los Inspectores divisionarios, se faculta á Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín. Militar de Colombia \.._ 375 -' la Comandancia en Jefe para que cuando lo estime conveniente envíe á cualquiera de sus Ayudantes á practicar inspecciones en las fuerzas de Jos Departamentos. Art. 8. 0 Los archivos del Fiscal, del Juez Sustanciador y del Funcionario Instructor, serán entregados, por rig~roso inventario, al Auditor general de Guerra. · Art. 9. 0 Desde la expedición del presente Decreto, y en vir­tud de las actuales circunstancias del Tesoro público, quedan sus­pendidos los siguientes gastos ; a) El reconocimiento de sueldos atrasados. b) El pago de excedencias militares: e) Las comisiones que no sean de carácter urgente y á per­sonas que no se hallen en servicio militar activo. d) Los pasaportes que no se justifiquen de manera plena con documentos fehacientes. Art. 10. En lo relativo al cobro de sueldos de Jefes y Oficia­les llam dos al servicio, se observará lo anotado por la Coman­dancia en Jefe en Oficio número 1511, de 10 de Enero último, di­rigido al Ministerio de Guerra, publicado en el BoLETÍN MILITAR número 1 r, de 12 de Marzo de 1904. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 18 de Marzo de 1904. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Gobierno, encargado del Despacho de Guerra, EsTEBAN J ARAl'tiiLLO DECRETO NUMERO 249 DE 1904 ( 2 l DE MARZO) por el cual se reorganiza el Ejército de la República El Vú:epresúlmte de la República, encargado del Poder Ejecutivo DECRETA Art. 1.0 Reorganizase el Ejército de la República, así: ANTIOQUIA Una Jefatura Militar en Medellín, con un Batallón, del cual ,. se tomará la fuerza necesaria para la guarnición de Manizales. , BOLIVAR Y liiAGDALENA Una División compuesta de tres Batallones, acantonados en Cartagena, Barranquilla y Santamarta. · La guarnición de Cartagena dará el Resguardo de Titumate; la de Barranquilla el de San Andrés ; y la de Santamarta la de Rio hacha y Ciénaga. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia L 376 _J , BOYA CA Una División de dos Batallones, uno en Tunja y otro en So-gamoso. CA U CA Una División de tres Batallones, acantonados en Cali, Popa­yán y Pasto. CUNDINAMARCA Una División de cuatro Batallones, que harán las guarnicio-. nes de Bogotá, Zipaquirá y Facatativá; y El Batallón I. 0 de Artz'llería. SANTANDER Una División de tres Batallones : uno en Bucaramanga, otro en Pamplona y uno en Cúcuta, que guarnecerá á Ocaña con la mitad. TOLIM.A. Una División de dos Batallones, uno en Ibagué y otro en Honda. Del primero se tomará la mitad para los trabajos de za­padores en el Quindío. Art. 2.0 Los Cuarteles generales y los Batallones. tendrán el personal que les señala el Código Militar. Art. 3.0 El Ministerio de Guerra dictará, por conducto de la Comandancia en Jefe, las resoluciones que estime convenientes al completo desarrollo del prec;ente Decreto. Comuníquese y publíquese. Dado en Bog-otá, á 2 I de Marzo de I 904. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Gobierno, encargado del Despacho de Guerra,. EsTEBAN J ARAMILL(). CONTABILIDAD l\1ILIT AR (Continúa) DECRETO NUMERO 77 DE 1888 (27 DE ENER9) sobre contabilidad de la Hacienda Nacional Art. 184. La liquidación de una renta y el reconocimiento consiguiente que de ella debe hacerse en la cuenta de la oficina respectiva, no excederá del producto correspondiente al bienio económico á que se refiere dicha cuenta. Así, cuando una renta está arrendada por dos 6 más años, no se reconocerá á favor del Tesoro en cada. bienio económico sino la parte que le corresponda en el producto de esta renta. Del mismo modo se procederá ellt. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 377 _) casos análogos, aunque sea conocido con fijeza el producto del bienio siguiente, el cual será reconocido en la cuenta que le co­rresponda cuando llegue el caso. Art. 185. Cuando la deuda á favor del Tesoro se causa por una sola operación, como el remate de una renta, siempre que sólo se extienda al mismo bienio económico de la cuenta, ó por la venta de un edificio ó de cualesquiera otros bienes de la Nación,. cuyo precio da lugar á un ingreso perteneciente á dicho bienio económico, se harán la liquidación y el reconocimiento por la to­talidad del producto del remate ó de la venta, aunque lu. recau­dación de ese producto haya de hacerse, por cualquier motivo, en fechas posteriores al bienio de la cuenta. Art. 186. Las sumas perteneciente al Tesoro {1ue reciban Jas oficinas de manejo, de otras oficinas, pero qne no procedan de las rentas ó contribuciones que ellas mismas deban recaudar por sí ó por medio de sus subalternos, no producen reconocimiento con imputación á deterr;ninada rema. En estos casos se limitarán á cargar á la cuenta de Caja, ó á la del objeto en que cünsiste la remesa, las sumas recibidas, abon4ndolas á cuenta correspondien­te de remesas ó depósitos, según el carácter con que vengan. Art. 167. Tampoco producen reconocimiento las cantidades que recauden las mismas oficinas por ramos no correspondientes al Tesoro (como la parte del valor de los comisos aplicable al denunciante, al aprehensor, á gas.tos de Justicia,· y en general á cualquier partícipe distinto del Tesoro Nacional), las cuales se debitarán simplemente á Caja ó á la cuent'a del objeto en que se verifica la recaudación, y se acreditarán á Depós1'tos, haciendo mención del dueño de él. (Véase las partidas 24 y 25 del modelo número 34). Art. 188. La Tesoreda general remitirá diariamente al Mi­nisterio del Tesoro un estado de caja. Las demás oficinas de recau­dación y pago establecidas en la capital de la República lo remi­tirán al fin de cada mes. En estos estados de caja se expresará : 1.0 La existencia en caja del día anterior en los de la Teso­rería general, y la del mes anterior en los de las demás oficinas; 2. 0 Los ingresos por recaudo de rentas, por remesas de otros responsables del Erario, por suplementos, por depósitos ó por otras operaciones de servicio del Tesoro ; y 3. 0 Los egresos por pago á acreedores, por remesas á otros responsables, por devolución de suplementos y depósitos y por otras operaciones de servicio del Tesoro. bel total formado por la precedente existencia en caja y por la suma de los ingresos, se deducirá el total de los egresos para obtener la última existencia en caja. Art. 189. El mismo deber será cumplido por las oficinas de recaudación y pago establecidas fuera de la capital de la Repú­blica, remitiendo dichos estados de caja al fin dS! cada mes cuando fuere posible, ó por el primer correo del mes siguiente ; pero en este último caso el estado de caja solamente comprenderá las ope­raciones del mes anterier. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 378 _J Art. 190. En ningún caso la existencia en caja de los res­ponsables del Erario puede representarse por otras especies dis­tintas del dinero sonante ó de los billetes de Banco que sean ad­misibles como dinero. En consecuencia, no harán parte de las existencias en caja, el valor de recibos por gastos hechos por an­ticipación, el valor de pagarés ú obligaciones firmadas por deu­dores del Tesoro, &c. &c., pues estos documentos deben figurar en las respectivas cuentas. , CAPITULO 11 Operaciones de que están encargados los Pagadores Art. 191. Las operaciones de que están encargados los em­pleados de manejo en su calidad de Pagadores, se di vi den en dos clases principales : 1 :'" OperaciJnes del servicio del Tesoro; y 2." Pagos. OPERACIONES DEL SERVICIO DEL TESORO Art. 192. Los Pagadores ejecutan las op~raciones del servi­cio del Tesoro determinadas en tl Capítulo 5. 0 , Título 3. 0 , Libro 2.0 del Código Fiscal. Art. 193. El' Ministro del Tesoro, en casos especiales, puede expresar en la nota en que autorice al jefe de una oficina paga­dora para girar libranzas contra otra, que esta misma nota ser­virá de a viso para la otra oficina. En este caso la oncina que gira acompañará á la libranza copia de la nota de autorización, au­tenticada por el jefe de dicha oficina ; y tanto en este caso como en el de que el aviso se dé directamente, la nota de autorización y la libranza misma, con el recibo del interesado, se unirán á los demás comprobante~ de la cuenta de la oficina que hace el pago, para corbprobar el egreso. Art. 194. En toda libranza que se gire deberá expresarse: 1. 0 El número y la fecha con que se expide; 2.0 El motivo de ella; 3. 0 La cantidad que se gira, en letras y en númerus; 4. 0 El individuo á cuyo favor se gira; 5. 0 El empl eado que debe pagar­la; y 6.0 Lo~ términos en que debe cubrirse. Estos requisitos y el aviso que el empleado girador debe dar al pagador, son indi pen­sables para que la libranza se cubra. Art. 195. Siempre que el Ministerio del Tesoro autorice á una oficina de manejo para girar libranzas contra otra, ó para hacer remesas de fondos, dará aviso de este hecho al pagador que debe cubrir las libranzas ó recibir las remesas, y á la Oficina general de Cuentas, á fin de que ésta tenga presente tal autoriza­ción al examinar la~ cuentas de los respectivos responsables. Art. 196. Siempre que los particulares quieran servirse de las oficinas nacionales de recaudación y pago para hacer el envío de dinero, el Ministro del Tesoro permitirá la traslación de fon- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia L 379-' ·dos por medio de libranzas giradas por unas oficinas contra otras, -consultando siempre el buen servicio público. Art. 197. Ninguna oficina de manejo hará remesas de fondos á otras ofici 1as, si no están determinadas en este Decreto, ó se de­terminan por órdenes especiales del Poder Ejecutivo, comunicadas por medio del Ministerio del Tesoro. Art. 198. Por toda remesa de fondos que se haga sin las au­torizaciones de que habla el artículo anterior, y por los gastos que ocasione la traslación de los fondos al lugar á que se dirijan, será responsable personalmente el empleado que la hace, hasta reintegrar su valor en la caja de su cargo, sean cuales fueren los motivos que alegue para justificar su procedimiento. Art. 199. Del valor de toda remesa de fondos es responsable el empleado que la hace hasta que llegue á su destino. Termina esta responsabilidad del modo siguiente: 1.° Con el recibo de la oficina á la cual se hizo la remesa; 2.° Con el recibo del empleado de correos á quien se entregó, siempre que este empleado sea distinto del que hace la remesa. Cuando sea uno mismo, el comprobante será el recibo del con­tratista ó conductor de la remesa; y 3.° Comprobando que la pérdida de la remesa ha sido un caso fortuito. Cuando el pagador recibf> orden para hacer cualquier reme­sa por un conducto diferente del correo nacional, exigirá del con­ductor t.na fianza á su satisfacción, que se hará constar por escri­to con las formalidades legales. Art. 200. En caso de que, á pesar de la prohibición conteni­da en el artículo 197, una oficina haga remesa sin previa autori­zación, el responsable que las reciba les dará entrada en su cuen­ta y las mantendrá en su caja como depúsz'los, hasta que el Minis­tro del Tesoro, á quien se dará cuenta por el inmediato correo, disponga lo que deba hacerse con aquellos fondos. Art. 20 I. En todo caso, la oficina que reciba una remesa ó que pague una libranza, dirigirá el aviso corresRondiente á la re­mitente ó libradora. Art. 202. Por el primer correo de cada mes las oficinas de fuera de la capital que hayan hecho remesas de fondos á otros responsables del Erario, enviarán por duplicado al Presidente de la Oficina general de Cuentas una relación de aquellas que hu­bieren hecho en el mes anterior, para que se tengan presentes al examinar la cuenta de los empleados que las recibieron. En esta relación se expresará, respecto de cada remesa, la fecha en que se hizo, el valor de ella, la oficina á que se remitió y las demás circunstancias que sean necesarias. Las oficinas de la capital pasarán dicha relación juntamente con la cuenta mensual que deben rendir á la mencionada Oficina general. Art. 203. Son prohibidas también para los empleados de ma­nejo, la admisión de otros depósitos que los enumerados en el ar­tículo 1306 del Código Fiscal y la ejecución de operaciones del Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 380 ....) servicio del Tesoro ordenadas por cualquier otro empleado que­no sea el Ministro de este ramo. Del pago de los gastos pí1blicos Art. 204. Los pagos que hacen los responsables del Erario se dividen en pag-os definzlz'vos y pagos por anlz'cipaáón. Son pagos defim'lzvos los que se hacen sobre órdenes expedi­das por los Ministros de Estado, previa la liquidación del crédito y el reconocimiento de los derechos del acreedor, con las forma­lidades establecidas; y Son pagos por anHcipaáón los que se verifican por una orden del Ministro ó por una autorización suya, sin que preceda la liqui­dación del crédito ni el reconocimiento de los derechos del acree­dor. Art. 205. La Tesorería general paga todos los gastos nacio­nales que se causen en la República, con excepción de los que se deleguen á otras oficinas de Hacienda, y de aquellos que deban pagar por anticipación las mismas oficinas, ya sea porque así lo­disponga una ley, ya porque reciban autorización especial de un Ministro de Estado. Art. 206. Corresponde á la Teso re ría general la radicación en su cuenta de todos los gastos que se hagan en el Exterior y la de todas aquellas operaciones que exijan la emisión de billetes de Tesorería al portador, 6 cualquiera otra clase de documentos con interés ó sin él. Art. 207. Las Aduanas son oficinas de pago para los gastos siguientes: 1.0 Aduanas (personal), es decir, sueldos fijos ó eventuales, ó salarios de los individuos empleados en las mismas Aduanas; 2.0 Aduanas (male1l'al), es decir, gastos de escritorio, de lo­cal y luz, agua y local para el Resguardo correspondiente, cuando. le estén señalados á dicho Resguardo ; 3. 0 Rest/tucioms, por lo cobrado de más, si ocurre el caso,. cuando éstas se cAu en sobre rentas que les están encomendadas y en favor de personas que hayan hecho á las mismas Aduanas el pago de que provengan ; pero tales restituciones no podrán ha­cerse sino por orden del Poder Ejecutivo nacional ó de la Oficina general de Cuentas, según el caso ; 4. 0 Los diversos documentos de deuda p/tblz'ca que deban amor­tizarse en las Aduanas, según lo dispongan las leyes, los decretos que se dicten en su ejecución ó las órdenes del Poder Ejecutivo;. 5. 0 Intereses, los devengados por los documentos de que trata el anterior inciso, cuando dichos intereses están fijados por una ley 6 estipulados previamente; 6.0 Resguardo, ó sea los sueldos ó salarios de los individuos.. que forman el correspondiente á cada Aduana ; 7. 0 Vigías y Prácticos, es decir, Jos sueldos 6 salarios de que gocen estos empleados. Art. 208. Las Administraciones de Salinas, respectivamente,. son oficinas de pago para los gastos sigui-ntes : personal y ma- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \..._ 381 _1 terial de cada una de ellas ; elaboración y aprehensión de sales, y .sueldo de los miembros del Resguardo. Art. 209. Las Casas de Moneda son oficinas de pago para los gastos de personal y material de cada una de ellas. Arl. 2 10. Las Administraciones principales de Correos y el Administrador gene ral de este Ramo, son pagadores de los gas­tos de personal y material de sus oficinas respectivas, de los de transporte de correspondencia y encomiendas, y de los que legal­mente giren contra ellos los Ministros de Estado. Art. 21 1. Para los demás gastos que deban pagar definitiva­mente ó por anticipación las oficinas de que trataA los cuatro ar­tículos anteriores, se necesita orden de pago definitivo ú orden de pago por antzdpacifm, giradas con las formalidades que se han es­tablecido, 6 aulorzzacifm espeáal del Ministerio de Estado á que esté adscrito el respectivo Departamento de gastos. Art. 212. Para que un responsable del Erario pueda hacer un pago definitivo, es indispensable: 1. 0 Que el acreedor presente la orden de pago librada á su favor por el ordenador respectivo y contra el pagador de quien exige el pago ; 2. 0 Que el pagador haya recibido carta de aviso del ordena­dor respectivo con los documentos comprobantes del crédito con­tra el Tesoro, en los cuales debe constar la liquidación y el reco­nocimiento de dicho crédito, debidamente imputado al Departa­mento, Capítulo y Artículo del Presupuesto de Gastos correspon .. diente; y 3. 0 Que se haya apropiado en el respectivo crédito legislativo 6 ejecutivo la partida á que deba imputarse el gasto. Art. 213. En cuanto á las órdenes de pago y cartas de aviso, y á las formalidades que unas y otras deben llevar, los pagadores tendrán presentes las disposiciones del Capítulo 5. 0 Art. 214. Los responsables del Erario conocerán el monto de los créditos legislativos de que puedan hacer uso los Ministros de Estado en la expedición de órdenes de pago definitivo y en la or­denación de gastos por anticipación, con el Presupuesto correspon­- diente, liquidado por el Poder Ejecutivo. Art. 2 r 5. Recibidas las cartas de a viso enviadas por el orde­nador respectivo, y hallados los documentas comprobantes, la li­quidación y el reconocimiento en debida forma, se hará oo los li­bros de la oficina pagadora el consiguiente reconocimiento, debi­tando al Tesoro y acreditando al capítulo 6 capítulos del Presu­puesto de Gastos mencionados en la misma carta de aviso. Art. 216. En el acto mismo de efectuarse el pago, el em­pleado que lo verifique exigirá que el acreedor que recibió, firme el recibo correspondiente á continuación de la misma orden de pago que ha presentado para el cobro, expresando la fecha del recibo. Art. 217. La existencia en la caja de cada responsable del Erario el día último del mes, después de cubiertos los gastos que deban pagarse en ese día, será remitida por el primer correo del Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 382 _) mes siguiente á la Tesorería general, salvo el caso de que el Mi­nisterio del Tesoro haya ordenado previamente que se conserve en ]as cajas de ]a oficina una parte 6. toda la exi::,tencia del mes anterior, 6 que se remitan á otra oficina nacional. Art. 218. Sin perjuicio de esta remesa mensual, harán las Aduanas, las Admini~traciones de salinas y aquellas otras oficmas respecto de las cuales se disponga así, remesas parciales por se­manas ó décadas, según la importancia de los productos que re­cauden y las órdenes que reciban ciel Ministerio del Tesoro. Art. 219. La 1 esorería general podrá disponer la retención de los fondos sobrantes, respecto de aquellos responsables que son auxiliados por eila 6 por otros responsables, para atender á los gastos que se les encarguen. Art. 220. Siempre que el Ministerio del Tesoro ordene á un responsable del Erario la retención en su oficina de toda la exis­tencia en caja de un mes anterior 6 de una parte de ella, dará no­ticia de esta orden á la Tesorería general para lo de su cargo. Art. 221. En caso de que por una providencia judicial deba embargarse 6 retenerse una parte del sueldo 6 de ]a pensión á que se refiera una orden de pago librada, el responsable del Era­rio que deba verificar el pago, hará la retención decretada ; sin embargo, el recibo al pie de la orden y la operación en la cuenta de la oficina, se extenderán como si se hubiese pagado el valJr íntegro de la orden, pues la parte retenida debe considerarse como un depószlo, y describirse la operación á que dan lugar los depósitos. Art. 222. Los Administradores principales de correos que no tengan fondos . uficientes para cubrir los ga tos liLrados contra su caja, darán aviso, con la anticipación suhciente, al Ministerio del Tesoro, para que s an provis os de llos. Art. 223. Siempre que un rt pensable del Erario pague sólo una parte d 1 Yalor de una orden librada, hará poner al pie de ella el recibo del inter sado por l valor total de la orden, la re­cogerá para comprobar el pago, y exprdirá un cheque al acreedor por la urna que se le quede á deber. Estos cheques se arreglarán al modelo núm ro 7, y para amortizarlos no hay necesidad de nueva orden de pago. §. En el recibo que se ponga al pie de una orden pagada en los términos de este artículo, se xpresará que dicho pago ha te­nido lugar tanto en dinero, billetes, &c., y tanto n un documento de crédito contra el Tesoro. Art. 224. El pago de una orden dcftmlt'va no puede ser sus­pendido por un pagador, sino cuando él reconoce que hay ilega­lidad en la orden ó irregularidad n ésta, ó en Jos documentos comprobantes del g-asto. En cualquiera de estos casos protestará la orden que se le presenta, poniendo en ella una nota en que se exprese que no la cubre y autorizando esta nota con su firma; y en el mismo día dirigirá una carta oficial al ordenador respectivo, indicándole los motivos que ha tenido para protestar dicha orden de pago. Si el ordenador in~istiere en que la mencionada orden Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 383 _J se cubra, el pagador la cubrirá, quedando libre de toda respon. sabilidad. (Véanse los artículos 1283 y 1284 del Código Fiscal) Art. 225. En caso de que un Agente del Poder Ejecutivo ·Or­dene á un empleado de manejo la entrega de fondos públicos con cualquier destino, sin haber recibido autorización especial para disponer de ellos, el empleado resistirá la entrega absolutamente, siendo, en caso contratío, personalmente responsables de los fon­dos que entregue hasta reintegrarlos en la caja de su oficina. De esta responsabilidad sólo se libra por el empleo de la fuerza ma­terial contra la caja para tomar los fondos; circunstancia que debe comprobar plenamente, á juicio de la Oficina general de Cuentas, en contestación al cargo que ésta debe deducir por di­chos fondos. (Véase el artículo 1293 del Código Fiscal). Art. 226. Los pagos por anticipación son de tres clases: 1. 0 Pagos que se verifican sobre órdenes libradas por el or­denador respectivo de acuerdo con lo que dispone el artículo 102; 2.0 Pagos que se verifican por autorización especial de un Ministro de Estado, según Jo que dispone el mismo artículo; y 3. 0 Pagos que se verifican por autorización legal, sin necesi­dad de ordenación ni de autorización de ningún ordenador: Art. 227. Los responsables del Erario que habiendo hecho gastos por anticipación, acrediten haber consignado en la oficina que lo ordenó, los documentos que justifiquen dichos ga~tos, de­bidamente arreglados, quedan libres de responsabilidad, si no se 1 galizaren los mencionados gastos un mes después de recibidos por el ordenador aquellos documentos; la responsabilidad será en e te caso únicamente del ord nador. Y se presume que }os docu­mento ju tificativos d 1 ga to llegaron al ordenador d bidamente arreglados, i en el mes !,iguiente á su recibo no los objetare. Art. 228. Los responsables del Erario no harán pagos por anticipación sino en virtud de autorización legal ó por orden li­brada ó autorización especial concedida por un MinistTo de Es­tado. Art. 229. Cuando el daño sobrevenido á un edificio público sea tal que no dé tiempo para que el Poder Ejecutivo decrete su reparación, como en el caso cie desplome causado por un terre­moto, del desborde de un río, de un incendio ó de accidentes se­mejantes, puede hacerse por anticipación el gasto que sea abso­lutamente indispensable; pero entre tanto se formarán los presu­puestos de las obras necesarias, y con ellos y con los demás do­cumentos del caso se dará cuenta al Poder Ejecutivo para que li­bre las órdenes ó conceda las autorizaciones á que haya lugar. Art. 230. Al verificar todo oago por anticipación, el respon­sable hará que el interesado firme un recibo al pie ae la orden de pago ó de la autorización con que aquél se hace, lo mismo que al pie de los dos ejemplares de la cuenta de cobro, factura, &c., que el acreedor debe presentarle para obten r el pago. Estos dos ejemplares sirven para solicitar la legalización del gasto. Art. 23 I. Al comprobante de que trata el artículo anterior se acompañará siempre, al rendir la cuenta, la orden de pago 6 la Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 384 __) autorización especial de que trata el artículo 102, para comprobar la facultad con que se hizo el gasto. Si la anticipación tuviere lu­gar en pagos sucesivos, dichos documentos se acompañarán al rendir la cuenta del primero, y se hará mención de ellos en las operaciones en que se describan los otros. Art. 232. En los diez primeros días de cada mes deben los responsables del Erario solicitar del respectivo ordenador la lega­lización de los gastos que hayan hecho por anticipación en el mes anterior, atendiendo á las siguientes reglas : I.a Si sólo hubieren hecho en el mes un pago por anticipa­ción, remitirán al ordenad0r dos ejemplares del documento que lo comprueba, á fin de que extienda en ellos la liquidación y el reco­nocimiento correspondientes, y devuelva en esta forma un ejem­plar al pagador con la orden que legaliza el gasto ; 2.• Si fueren dos ó más los pagos hechos en el mes, imputa­bles á un mismo artículo del Presupuesto, remitirán al ordenador una relación, por duplicado, de dichos pagos y un ejemplar del comprobante de cada uno. En la relación se expresará respecto de cada pago el nombre del individuo á quien se hizo, el motivo del gasto y la suma á que asciende. Al pie de esta relación exten­derá el ordenador la liquidación y el reconocimiento, y devolverá un ejemplar de ellas al pagador con la orden que legaliza el gasto; 3.• Si los pagos hechos en el mes corresponden á diversos ar­tículo~ del Presupuesto, se formarán tantas relaciones cuantos sean los artículos á que dichos gastos se imputan, y se pasarán al orde­nador, procediendo como en el inciso anterior; 4: Los pagadores marcarán en serie numérica las relaciones que pasen á cada ordenador; legajarán los documentos que co­rresponden á cada relación, poniendo en el legajo el mismo nú­mero de la relación á que se refiere; y colocarán los documentos de cada legajo en el mismo orden que tengan en la relación las partidas que comprueban. Art. 233. Las órdenes de legalización se tomarán de regis-tros con talones, y contendrán los siguientes datos : El nombre oficial del ordenador; La fecha en que se hace la legalización; El nombre oficial del pagador á quien se dirigen; La cantidad á que asciende el gasto que se legaliza; La inversión que se dio á dicha cantidad; La indicación de que la cantidad pagada se abona á tal artí­culo de tal capítulo del Presupuesto, con cargo al Tesoro; El anuncio de que se remite la carta de aviso con los compro­bantes; y La firma del ordenador. Del contenido de cada orden de legalización se dejará cons­tancia en el respectivo talón. Art. 234. No obstante lo dispuesto en los artículos preceden­tes, los responsables del Erario podrán solicitar las legalizaciones en el mismo mes en que hicieron los pagos; y en este caso el tér- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 385 _J mino fijado á los ordenadores para decretar dichas legalizaciones se contará desde el día en que los documentos correspondientes lleguen á su poder, de lo cual quedará constancia en el registro de entrada del respectivo Ministerio. A;t. 235. S~empre que una Adn:inistración prin la pierna indicada, hasta ponerla horizon-tal, y cuadrarse. Repetir hasta la voz 1 Alto! Tomar la posición de firmes. 26. Piema t'zquierda al costado ~. 1 Ejecutar ! · Hacer con la pierna _izquierda el ejercicio anterior. 27. Flexión de rodz'llas •. ¡Ejecutar! Levantar los talones, y lentamente doblar las rodillas hasta sentarse en las corvas. El cuerpo recto y las rodillas en la dirección de las puntas de los pies. Extenderlas con igual lentitud y repetir el ejercicio hasta la voz 1 Alto 1 Tomar la posición de firmes. 28. Flexión de la rodilla derecha. ¡Ejecutar! Doblar solamente la rodilla indicada, al mismo tiempo que, sin tocar el suelo, llevar adelante la pierna izquierda y ambos brazos, con las palmas de las manos vueltas abajo. Extenderla bajo los mismos principios y continuar hasta la voz ¡Alto 1 Tomar la posición de firmes. (Continúa) Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 398 _; ARTE DE LA GUERRA RECL UTA)!IENTO IV Co11timla El sistema de alistamiento forzoso ó leva, es el más antiguo de todos los regulares conocidos, y puede revestir las dos formas, de leva general ó parcial. Las levas generales, que en tiempos modernos sólo se verifi­can de un modo sucesivo, comprendían antes á todos los indivi­duos en aptitud de tomar las armas, con excepcié,n de los perte­necientes á ciertas clases privilegiadas. En Jos comienzos del feu­dalismo, las levas corrían á cargo de Jos Duques y Condes que gobernaban las diferentes comarcas, los cuales mandaban las mis­mas tropas que habían reclutado, á las órdenes del Rey, que se ponía á la cabeza del Ejército. Luis el Go.rdo (r ro8), de Francia, en las diferentes guerras que sostuvo, consiguió aminorar, en par­te, el poder del feudalismo, á cuya merced se hallaba por tal sis­tema de reclutamiento, iniciando otro medio hasta entonces des­conocido, y que dio lugar á la creación de las mz'lz'cias de las comu­nz" tlades, tropas á pie y á caballo levantadas y sostenidas por las ciudades, bajo el mando directo del Rey, el cual de este modo lograba sustraer una gran masa de fuerza á la intervención de los grandes señores, sin que éstos se eximieran de acudir con un cierto número de jinetes, sacados de la nobleza de sus feudos. Abandonado este sistema de leva general en masa, veamos cómo se verifican las parciales. En casi todos los países existe un núcleo de tropas, llamado .. t'jérdlo permanente, necesario para la conservación del orden en tiempo de paz, y como escuela de ins­trucción para la milicia. En este Ejército se reemplazan las bajas originadas por los licenciamientos periódicos, por medio de lla­madas anuales de los individuos útiles que cumplen cierta edad. Este sistema puede adoptar varias formas : 1.& Ingreso anual de todos los ütiles del contingente, para servir un lapso no muy largo, Jo que e denomina servz'cio milz'lar obHgalorio •. 2.& Ingreso de cierto número d e hombres, determinado por leyes económicas y escogidos por sorteo. 3.& Ingreso de todos los útiles durante un período de ense­ñanza, muy corto necesariamente, para adquirir la üzstrucdón mz'­lz'tar obligatoria, volviendo en seguida á sus casas, menos los nece­sarios para el sostenimiento del Ejército permanente, designados por sorteo, y prest~ndo servicio estos últimos algún tiempo más que los restantes. 4·& En algunas naciones, como Suiza, no existe Ejército per­manente, y los individuos permanecen en filas para instrucción, ---. Eñ algunas naciones se modifica este sistema, no ingresando todos en los Cuerpos armados, sino una cierta parte de ellos, y el resto en depósitos ó centros destinados á darles instrucción, o retrasando la incorporación de los que ienen menor aptitud física. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '--- 399-' sólo un cierto número de días cada año, de los varios que dura la obligación militar. Cualquiera que sea el método que se emplee, cuando el peli­gro lo exige, acuden á las armas todos los ciudadanos con el ob­jeto de nutrir los Ejércitos de primera ó de segunda línea ó las milicias, según la edad en que se encuentren; es decir, que la base del sistema de reclutamiento moderno, es el servicio general obligatorio en caso de guerra. Examinemos cada una de estas formas. Con la primera puede asegurarse que todos los ciudadanos tienen instrucción militar al ser llamados para una campaña; pero como todos también han de pasar por las filas, necesariamente el tiempo de su servicio en paz ha de ser corto, sin lo que el Ejér­cito permanente sería muy numeroso y absorbería gran parte de los recursos económicos del país; además, de este modo, no du­rando mucho tiempo la sustracción de brazos á la agricultura y á la industria, es más soportable la obligación militar, compade­ciéndose así, como se indicó al principio, los intereses civiles con los militares. Este es indudablemente el mejor de los sistemas de reclutamiento, siempre que la nación pueda soportar sus gastos. Con la segunda forma, que se emplea cuando no se pueden alcanzar la primera ó la tercera, no se atiende á la instrucción militar del país, tan necesaria en caso de guerra, por lo que dicha forma de reclutamiento ·no debe considerarse como buena. No cuidándose, en cambio, sino del sostenimiento del Ejército perma­nente, como cada año ingresan pocos individuos, la duración del servicio ha de ser mayor, y para evitar los perjuicios que esto ori­ginaría á algunas individualidades comprendidas en el sorteo, se acude á los medios que se denom:nan redmáón y sustz'luczó1~. La primera consiste en eludir el servicio activo ó disminuír su dura­ción, previo el pago de una cantidad determinada, 6 de cierta contribución anual que se llama cuota ó lasa mzZ/tar~· la segunda, como lo indica su nombre, proporc10na la exención del servicio en filas, siendo el individuo reemplazado por otro á costa de él; la sustitución ha desaparecido casi por completo de todos los siste­mas de reclutamiento, conservándose aún en algunos la reden­ción. Una y otra son verdaderamente inmorales, depresivas para el Ejército y para las clases poco pudientes de la sociedad: no es moral, en efecto, adquirir, mediante el dinero, el privilegio de no servir á su patria, y el Ejército parece, en este caso, componerse sólo de parz"as á quienes sus escasos medios de fortuna no permi­ten eludir el servicio militar. La tercera forma es la más á propósito para naciones cuyos recursos no les permiten emplear la primera, ó para aquéllas en que su política, si bien no prevé complicaciones para el porve­nir, no quiere, sin embargo, verse desarmada en caso necesario. Naturalmente, la instrucción adquirida en un <.orto período de tiempo no puede ser muy sólida, y si el sistema no se combina con períodos de instrucción anual, sus resultados serán muy deficientes. LUIS LÓPJZ GARcÍA B.. Teniente Coronel español. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 400 _; Variedades KGAR Y BUSTILLO (PEDRO) JEFE DE ESCUADRA ESPA- OL * Nació en Santafé de Bogotá, capital del Virreinato de Nueva Granada, y dedicado desde muy joven á la carrera de la armada, solicitó y obtuvo carta-orden de guardia marina, sentando plaza en el Departamento de Cádiz, en 22 de Mayo de 1780. Termina­dos sus estudios, embarcó en la escuadra á las órdenes de D. Luis de Córdoba, hallándose con ella en el bloqueo de Gibraltar, ataque de las flotas y en el combate naval sostenido con la escuadra in­glesa del Almirante Howe, en la desembocadura del Estrecho. Capitán de fragata en 1802, fue nombrado Maestre de Guardias Marinas del Ferrol, y en 1804 Director de las Academias de Guardias Marinas de los tres Departamentos. Hallándose en la del de León el año 1810 desempeñando este cometido, fue elegido por las Cortes generales del Reino miem­bro del Consejo de Regencia de España é Indias, encargándose de su Presidencia desde luego por la ausencia de los otros dos Regen­tes, los Generales D. Joaquín Blake y D. Gabriel Císcar. Cesó en 22 de Enero de 1812 en el cargo de Regente; mas por acuer­do de las Cortes, en 9 de Marzo de 1813 volvió juntamente con el Cardenal Barbón, Arzobispo de Toledo, y General D. Gabriel Císcar, á tomar posesión del mismo elevado puesto, desempeñán­dolo hasta Mayo de 1814, en que por orden de Fernando VII fue preso por el General Eguía en .1: Iadrid y conMnado á la ciudad de Santiago de Galicia, donde pasó vigilado y molestado por la po­licía los años que mediaron hasta 1820. Vencedor el levantamien­to de este año, y habiendo jurado el Rey Fernando VII la Cons­titución de 1812, fue nombrado Agar Jefe Político y Capi~án ge­neral de Policía en 25 de 1\fayo, y Jefe de Escuadra en 17 de Julio de aquel año. Al cesar en 1821 en el mando de Galicia, pasó á Madrid á desempeñar su plaza de Consejero de Estado, en cuyo alto Cuerpo se utilizó su gran saber y e.·periencia, falleciendo en la misma villa y Corte, en el ejercicio de sus elevadas funciones, el 2 de Octubre de 1822. A. TONIO SÁNCHEZ PÉREZ Español (1887) * Reproducimos esta pieza, por haberla visto con nombre diverso de au­tor en un periódico de la ciudad. Al legítimo autor se le olvidó indicar que A~ar, en ese mismo año de 1810 (¡hasta Agosto!), estaba en comisión en Santafe de Bogotá, cuya latitud calculó en el Observatorio, hallándola igual á la encontra­da antes por Caldas (4° 35' 48" N), por lo cual ésta fue la adoptada para cons­truir la Carta de Colombia con los datos de Codazzi, por Ponce de León y Paz. Y el que la publicó aquí como propia y como biografía de un colombiano ilustre, no recordó que más de una orden severa contra los patriotas americanos lleva la firma del citado santafereño como Regente de España. ' Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VIII Serie V Tomo I N. 13

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VIII Serie V Tomo I N. 20

Por: | Fecha: 14/05/1904

Serie V -Tomo I Año VII ... N.o 20 ORGANO DEL MINISTERIO DE GUERRA Y DEL EJERCITO Director y Editor FRANGISG8 J. YERG.ARA Y YELASGO General de Ingenieros Puede muy bim suceder que nuestro rt:speto á todas las co1zvt"ccio1tes, venga á parar m la i1ldifermcia y 1t os deje sm t'1lt'1 va para defmder las ?tuéstras E. RIQUE SIE KIEWICZ * * * Bogotá, Mayo 14 de 1904 ~~ * * ®Oficial@ CIRCULAR Sres. Gobernadores de Departamento, Jefes Militares y Comandantes generales de División Tengo el honor de participaras que en esta fecha he vuel­to al Ministerio de Guerra, después de mi viaje al Cauca, que se os comunicó en Circular del I 5 de l\Iarzo último. Gustoso espero vuestras órdenes. Servidor y amigo, A. VÁsQuxz Cono DECRETO NUMERO 384 DE 1904 (30 DE ABRIL) por el cual se aprueba otro del Gobernador del Departamento de llolívar El Vú:epresidente de la Repúblü:a, encargado del Poder Ejecufz'vo DECRETA Artículo único. Apruébase el Decreto número 58, dictado por el Gobernador del Departamento de Bolívar el 28 de Marzo últi­mo, por el cual nombra al General Rafael Rodríguez R. Coman­dante Militar de las Provincias del Atrato y San Juan (Cauca), asignándole un sueldo de ciento veinte pesos en oro (, · 120) men­suales. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 30 de Abril de 1904 . . JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Gobierno, encargado del Despacho de Guerra, EsTEBAN J ARAl'rULLo SERIE V-TOl\10 1-38 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \.._. 594 .J DECRETO NUMERO 394 DE 1904 (30 DE ABRIL) por el cul iC fija el sueldo de que gozarán los individuos del Cuerpo de Inváli­dos de Bogotá El Vt'cepresidmte de la Repúblz'ca, mcargado del Poder Ejecult'v~ CONSIDERANDO Que los sueldos militares han sido rebajados últimamente de manera considerable ; y Que los inválidos sólo gozan de medio sueldo, con el cual no alcanzan á cubrir sus nece~idades, máxime si se considera que los artículos de primera necesidad no bajan de precio en el mercado, DECRETA Artículo único. Los inválidos de por vida que estén 6 se den de alta en el Cuerpo de Invá.lidos de esta. ciudad, gozarán de suel­do entero desde el día 1.0 del mes de Mayo entrante. §, Queda así derogado el artículo 2.0 del Decreto número 1 143 de 1903, en aquella parte contraria al presente. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 30 de Abril de 1904. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Gobierno, encargado del Despacho de Guerra, EsTEBAN jARAMILLo CONTABILIDAD MILITAR (Continúa) DECRETO NUMERO 77 DE r 888 (27 DE ENERO) sobre contabilidad de la Hacienda Nacional CAPÍTULO 22 Sobre Presupuesto de !{entJ.s y Gastos del Departamento de Panamá Art. 489. Siendo nacionales las Rentas y Gastos del Depar­tamento de Panamá, el Gobierno de dicho Departamento forma­rá y remitirá al Ministerio del Tesoro los Presupuestos de Rentas y Gastos para cada bienio económico, tres meses antes de que empiece éste, á fin de que sean revisados é incluídos en la respec­tiva liquidación de los Presupuestos nacionales. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia L 595 _; Art. 490 (transitorio). Inmediatamente que el Gobierno de Panamá tenga conocimiento de este Decreto, enviará al Ministe­rio del Tesoro el Presupuesto de Rentas y Gastos del Departa­mento para el bienio económico en curso, á fin de que sea incor­porado en la liquidación del Presupuesto nacional vigente. CAPÍTULO 23 Disposiciones finales Art. 491. El sueldo eventual de los empleados á quienes la ley lo haya concedido ó lo conceda expresamente, será deducido del producto bruto de las rentas y contribuciones recaudadas. Cuando la recaudación se haga en documentos de crédito püblico, la deducción de dicho sueldo eventual se hará del valor nominal de estos documentos ; pero solamente será igual á la quinta parte del tanto por ciento que les correspondiera si la recaudación hu­biese sido hecha en dinero. Art. 492. Ningún su Ido eventual podrá ser mayor que el sueldo fijo señalado por la ley. Cuando en algún bienio exceda el sueldo eventual al sueldo fijo, el exceso quedará á favor del Tesoro nacional. La computación del exceso se hará mes por mes ; y si en algún mes fuere menor el sueldo eventual que el fijo, se com­pletará aquél al fin del bienio, ó antes si el empleado dejare el destino, con lo que hubiere quedado excedente en otros meses. Art. 493. La regla contenida en el artículo 1219 del Código Fiscal, es aplicable siempre que en el Presupuesto de Gastos del res­pectivo bienio económico no haya partida votada para el pago de medio sueldo á los empleados que se retiran con licencia por en­fermedad, pues habiendo partida votada para dicho pago, goza­rá del sueldo íntegro el empleado interino 6 suplente que reem­plaza al que se retira con licencia. Art. 494· Aunque la responsabilidad de una oficina de manejo gravita sobre el jefe de ella, único responsable según el artículo 1384 del Código Fiscal, los Contadores 6 Tenedores de Libros á cuyo cargo inmediato esté la descripción de la cuenta cuidarán de tener los libros principales al corriente con el día, los auxiliares y de especies en los mismos término$, y la ordenación de comproban­tes con lá clasificación y numeración debidas. Encárgaseles muy particularmente proponer la conversión de lassumas que figuran en suplementos, ú otras cuentas provisionales, en cuentas definitivas. §. En aquellas oficinas en que las horas señaladas para el trabajo no sean suficientes para llevar la cuenta al corriente con el día, los Contadores y Tenedores de Libros, y los demás em­pleados que, á juicio del Jefe de la oficina, sean necesarios para conseguir dicho objeto, trabajarán diariamente tantas horas cuan­tas se necesiten para que la cuenta se lleve con la regularidad prescrita en este Decreto. Art. 495. Todos los responsables del Erario deben tener es­pecial cuidado de cumplir y de hacer que cumplan los subalter- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \_ 596 _; nos que de ellos dependen, en la parte que á unos y á otros con­cierne, las disposiciones de este Decreto. Art. 496. Cuando se halle en la Tesorería general el depósi­to de estampillas, patentes, &c., el Tesorero general llevará un libro auxiliar de Estampz'llas, patentes, cSPc., para anotar las parti­das de las que entran en la oficina y las partidas de las que sa­len. Este libro tendrá dos secciones: una para las actas de recibo de estampillas, &c., autorizadas por el litógrafo que las entrega, por el Administrador-Contador de la Dirección general de Co­rreos Nacionales y por el Tesorero general; y otra para las ac­tas de entrega, las cuales serán autorizadas con la firma de di­chos empleados. El Tesorero general llevará, además, un cuadro que contenga en el cargo y en la data tantas columnas ó casillas separadas por líneas verticales, cuantas sean las clases de estam­pillas, patentes, &c., para describir en él, una por una, las parti­das de recibo y de entrega. Este cuadro dará las existencias, y el libro mencionado será su comprobante. Uno y otro serán remiti­dos al fin de cada bienio económico al Ministerio de Estado á que esté adscrito el Departamento de Correós, para que allí se exa­mine y se pase en seguida á la Oficina general de Cuentas. Art. 497· La provisión de útiles de escritorio, enseres, &c., para las oficinas públicas, se hará mediante un contrato escrito y firmado por el jefe de la Oficina y el proveedor de los objetos que se necesiten, y una vez aprobado por el Ministro respectivo, se acompañará á la cuenta de cobro para su reconocimiento y or­denación del pago. Art. 498. Las dudas que ocurrieren respecto á la aplicación de las disposiciones del presente Decreto, se consultarán con la Dirección de la Contabilidad general. Art. 499· Las cuentas y documentación de las Oficinas de Hacienda se sujetarán á los modelos que se han publicado sobre la materia, y que se reproducen á continuación del presente De­creto. Art. 500. Que danderogadas las disposiciones sobre Contabi­lidad, anteriores á este Decreto, y que sean contrarias á él. NO.TA-Llámase la atención de todos los empleados de la Repú­blz'ca que ttllervienm dz'recta ó z'ndz'rectamente m los asuntos de la Ha­cienda públz'ca, á las dúposz'cz'ones del Título I. 0 del Libro 111 del Códi­go Fz'scal. Dado en Bogotá, á 27 de Enero de 1888. ELISEO PAYAN El Ministro del Tesoro, CARLOS MA~tTÍNEZ SILVA Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • ~ODELO N.0 1.0 NÓMINA DE LOS EMPLEADOS DE,,, ..... , •. , ••••• , y LOS SUELDOS QUE HAN DEVENGADO EN EL MES DE LA FECHA ~ 1 NOMBRES DE EMPLEOS SVELDO DIAS DE SUELDO 1 IldPUTACION LOS E?riPLEADOS QUE EJERCEN ANUAL SERVICIO DEVENGADO OBSERVACIONES -- --------- ----- -- .. Departamento de ...... A. A............. Administ~ador ... . 780 1 .. ·1 ( 31 6o ... (a) El Sr. D. D. Capítulo 8. 0.. . .. . . . . . . 1 31 43 B. B .............. ¡ Contador ........... . 516 ... ... d e j 6 d e asistir Artículo 1. 0 ........... -{ c. c .............. Almacenista ....... 300 ... 31 25 ... § 4·0····················1 D. D. (a) ........ Escribiente ......... 300 25 25 cinco días á la ... ... l &c. &c ............ &c ................... ..... ... ... . .... ... Oficina. ----- Suma ... 153 ... &c. &c. &c. ----- Fecha. Firma del jefe de la Oficina t::o ~ ('1) r"t-s S: r ~ -· r-t- (,1"\ p.) \0 "1 'l ~ l ~ (") o -o 3 ~ D)" Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. J:Y.I:ODELO N_o ~-o Nómina. del sueldo eventna,l devengado por el infrascrito Administrador Principal de Correos Nacionales en el Departa,mento de .................. , correspondiente al mes de.... . . .. . . . . de 18 ... , servicio de 18... á 18 .. . 1 1 SUELDO EVENTUAL 1 SU::IlAS RECAUDADAS DE LAS CUALES 1 l'\01\IBRE AL (TANTO) IMPUTACION EMPLEO QUE EJERC~ • OBSERVACIONES 1 11 DEL E::IIPLEADO S.E HACE LA DEDUCCION POR lOO --------- -- ¡ . <1 ~ Departamen-to de ....... · . Cap ............ · N. N .......... Administrador prin- Por estampillas .... 30 so cipal de Correos Na-' Por (tal otra cosa). ~o ... : cionales en el De-¡ Por (tal ramo) ...... 20 1 & ... partamento de....... &c. &c. &c ........... ... . .. Art ... ········1 ----- - 1 ... Suma ........... $ 100 so 6 ... ~ Fecha. Firma del Administrador. t:lj o (i" ....,. s~ ~ (=.: -· !.n ....,. \0 PJ 00 '"1 L~ (J o o 3 O"' su· Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ::M:ODELO ~-o 3.0 CUENTA PAR A COBRO DE ARRE N DA MIENTO S, &c. EL TESORO NACIONAL A N. N. DEBE - - Fecha. Por el arrendamiento de la casa (tal), según el contrato Je tal fecha, cuya copia se 300 ¡ ... acompaña ..................... ..................................................................... $ Visto Bueno del Jefe de la Oficina. Firma del reclamante. :M ;:J D E L O N.0 4.0 FACTURA PARA COBRAR ' EL TESORO NACIONAL A N. N. DEBE - Fecha. Porlos siguientes efectos que ha recibido del infrascrito el Sr. (aquí el empleado que ha recibido), y están destinados para (tal objeto): 50 resmas papel ministro, á$ 6-40 cvs ............................................. . ...... 320 ... 20 íd. íd. florete, á S 4-8o cvs .................................................... ¡6 ... 30 cuadernos rayados, á S 2-40 cvs .................................................... 74 ... &c. &c. &c. & --- -- ~ Suma ......................................... $ 470 ~ ' ... V.0 B.0 del empleado que remitió. Firma del interesado. • t:O o (b c-t' S S: ( ---·· <.n c-t' ~ ~ l~ Q o 3 ~ s· Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 -~ ENERO :-- 1 1 364 2 • 363 3 3 362 4 4 361 5 5 360 6 6 359 7 7 358 8 8 357 9 9 356 10 10 355 I 1 11 354 12 12 353 -· 13 13 352 14 14 351 15 15 350 16 1 16 349 17 17 348 18 1 18 347 19 19 346 20 20 345 21 21 344 22 , 22 343 23 1 23 342 24 24 341 25 25 340 26 26 339 27 27 338 ----- 28 28 337 29 29 336 30 30 335 31 31 334 Boletín Militar de Colombia L. 600 _J MODELO CÓMPUTO DEL TIEMPO TRANSCURRIDO FEBRERO MARZO ABRIL MAYO • JUNIO ----------- 32 333 6o 305 91 274 121 244 152 113 33 332 6! 304 92 273 122 243 153 212 34 331 62 303 93 272 123 242 154 21 1 35 330 63 302 94 271 124 241 155 2 ro 36 329 64 301 95 270 125 240 156 209 37 328 65 300 96 269 126 239 157 208 ------ 38 327 66299 97 268 127 238 158 207 39 326 67 298 98 267 128 237 159 206 40 325 68 297 99 266 1~9 236 160 205 ------ 41 324 69 296 100 265 I30 235 161 ~04 42 323 70 295 101 264 131 234 162 203 43 322 71 294 102 263 132 233 163 202 ------- --- 44 321 72 293 103 262 133 232 164 201 45 320 73 292 104 261 134 231 165 200 46 319 74 291 105 260 135 230 166 199 ---- 47 318 75 290 106 259 136 229 167 19& 48 317 76 289 107 258 137 228 168 197 49 316 77 288 ro8 257 138 227 169 rg6 ------ ---- ------ 50 315 78 287 109 256 139 226 170 . 195 51 314 79 286 110 255 140 225 171 194 52 313 8o 285 II 1 254 141 224 172 193 ------- --- 53 312 81 284 112 253 142 223 173 192 54 311 82 283 113 252 143 222 174 191 55 3 ro 83 282 1 14 25 1 144 221 175 190 ------ 56 309 84 281 115 250 145 220 176 189 57 308 85 280 II6 249 146 219 177 1~8 58 307 86 279 fi7 248 147 218 178 187 ------ 59 306 87 278 Il 8 247 148 217 179 186 88 277 Il9 246 149 216 r8o 185 89 276 120 245 150 2 I5 181 184 90 275 151 214 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia L 001 ~ NU~ERO 5.0 ENTRE DOS FECHA~ DADAS (DE ROWLLET) ' . · .. ,. ~ ~ JULIO AGOSTO SBRE. OCTUBRE NBRE. DBRE. ~ z '>-< - - - ------ 182 1153 213 152 244 l:ll 274 91 305 6o 335 30 1 183 18~ 214 151 245 120 275 90 306 59 336 29 2 184 181 21 s· rso 246 1 19 276 8g 307 58 337 2~ 3 -------- ---- -- 185 180 216 149 247 11 8 277 88 308 57 338 27 4 r86 179 217 148 248 117 278 87 309 56 339 26 5 187 178 218 147 249 116 279 86 310 55 340 25 6 ___ ..__ -- 188 177 219 146 250 115 280 85 311 54 341 24 7 189 176 220 145 251 114 2il 84 312 53 342 23 8 190 175 221 144 252 113 282 83 313 52 343 22 9 -------------- 191 174 222 143 253 1 12 283 82 314 51 344 21 10 192 173 223 I..p 254 1 1 1 284 81 315 so 345 20 1 1 193 172 22 4 14 1 255 110 285 8o 31 6 49 346 19 12 - - --- -- 194 171 225 140 25 6 lüg 286 79 317 48 347 18 13 195 170 226 139 257 108 287 78 318 47 348 17 14 196 16g 227 138 258 107 288 77 319 46 349 16 15 - - - - ---- - -- ---- ---- ---- -- 197 168 228 137 259 106 289 76 320 45 350 15 16 198 167 229 136 260 105 290 75 321 44 351 14 17 199 166 2]0 135 26 1 104 291 74 322 43 352 13 18 -- 200 165 23 I 134 262 103 292 73 323 42 353 12 19 201 164 232 533 263 102 293 72 324 41 354 1 1 20 202 163 233 132 264 101 294 71 325 40 355 10 21 -- -------- ----- 203 r62 234 IJI 265 100 295 70 326 39 356 9 22 204 161 235 130 266 99 296 69 327 38 357 8 '23 205 160 236 129 1267 98 297 68 328 37 358 7 24 - --- -------- - ---- 206 159 237 128 268 9 7 298 67 329 36 359 6 25 207 158 238 127 269 96 299 66 330 35 36o 5 26 208 157 239 126 270 95 300 65 331 34 361 4 27 ---- ---- --------- 209 156 240 125 271 94 301 64 332 33 362 3 28 210 155 241 124 272 93 302 63 333 32 363 2 29 1 211 154 242 123 273 92 303 62 334 31 364 1 30 212 153 243 122 304 61 365 o 31 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. / Boletín Militar de Colombia '-602....) EJPLICACIÓN PARA EL USO DE ESTA TABLA--Primer caso-Se busca el número de días, v.gr., desde Febrero 2 hasta Noviembre 23. Señálese el número de días que esté en la columna izquierda de Febrero frente del día 2 de cualquier índice, á saber, 33; al mis. mo tiempo señálense con la derecha los que estén en la columna izquierda de Noviembre frente al día 23 de cualquier índice, á 'saber, 327; dedúzcanse luégo los 33 de los 327, y el resultado 296 son los días que hay entre las dos fechas dadas. Segundo caso-Se pide el mímero de días, v.gr., desde el 27 de Octubre al 17 de Marzo del siguiente año. Tómense los días en la columna derecha de Octubre que estén en línea con el día 27 de cualquier índice, á saber, 6S (que son los días que hay des­de 27 de Outubre á 3 r de Diciembre); luégo tómense los días que haya en la columna izquierda de Marzo, en línea con el día 17 del índice, á saber, 76 (que son los que corren desde el 31 de Diciembre hasta el 17 de Marzo); y sumados los 65 y 76, tendre­mos 141, que son los días pedidos. Tercer caso-Se busca el vencimiento de un pagaré fechado el 30 de Abril á 150 días. rómese el número 120, que se halla en la columna izquierda del mes de Abril, por estar enfrente de la fecha del pagaré, que se encuentra en el índice ; agréguense á dicho número 120 los 150 días de plazo, y el resultado 270 se halla en la columna de Septiembre, y enfrente, en el índice, el número 27 indicará la feecha que se busca. Cuarlo caso-Cuando el vencimiento de un plazo ha de tener lugar en el año siguiente. Ejemplo: el 27 de Octubre se firma un pagaré á ISO días. Búsquese en la columna derecha de Octubre el número que esté en línea con el 27 de cualquier índice, y se hallará á 65, que indica los días que corren hasta el 31 de Di­ciembre; dedúzcanse estos 65 de los ISO de plazo, y el número 85, que se halla en la columna izquierda de Marzo, corresponde en el índice á 26; esto es, el día 26 de Marzo es el del vencimiento. MODELO N.0 e.o TABLA PARA EL CÓMPUTO DE INTERESES CON DIVISORES FIJOS INTER~S ANUAL 1 por ciento···~. . ... ... ...... . .. ••.. ••••• .. .. Ii por ciento............ . ................................ . Ii por ciento ........ .................................. .. . . 2 por ciento ........................................... . 3 por ciento ... , .. .......... ... ................ .......... ,,, .... . 4 por ciento... .. . .. ...... ...... . ... ...... .. ................. . S por ciento .................................................... . 6 por ciento.. ......... ... ............. .. .. ................... .. 8 por ciento......... ......... ...... .• •••. ...... .•• •. .. ... . 9 por ciento .............................. ·~·· ... ... ......... . .. . 10 por ciento ....... .... ....... ............................... .. 12 por ciento.......... . .. .. .. . .. . .. . .... ~ . .. .. . . ... ......... . .. 15 por ciento. ............ . . .. .. . . .. . .. . .. . . . .. . ............. . 18 por ciento .................. ...... ... ...... ................. .. 24 por ciento .. . . .. ... . .. .. . .. . . . ............... ............ . DIVISORES FIJOS 36,ooo 28,8oo 24,000 1~,ooo u,ooo 9,000 7,200 6,ooo 4,Soo 4,COO 3,6oo J,OOO 2,400 z,ooo 1,5oo KoTA. Oomo se ve en este cuadro, cada divisor fijo se halla dividiendo 3l,OOO por el interétJ anual. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ~OD:EJLO N-0 8.0 ORDEN DE PAGO MINISTERIO DE ........ . ~ Por$ ...... lid Servicio de 18 ... y 18... ~~~~ N.o ...... Acreedor : _ o..cll Pa~ador: 11 ?.~~~~~~····························· ~ ·······································llo .......................................... Impútasc el gasto al Depar-IIZ tam(mto de .......... , Capítulo .. . Artículo ... Bogotá, ... de ......... de r8 .. . Recibí la orden correspondien­te á este talón. • ~ ¡~)1 ~ REPUBLIG.A DE GOLOYBI!-MINISTERIO DE ... Ordm de pago n.0 ••• Por$ ... Senicio de r8.. y 1 8 .. . Bogotá, ... de ............... de r 88 A virtud de la presente orden pa-gará usted al Sr ......................... . la suma de ................................ . Esta suma es imputable al De-partamento de ................ CAPlTu- LO • • • .. • ARTÍCULO .... .. Los documentos comprobantes se han remitido á usted con carta de aviso de esta misma fecha. EL ÜRDENADOR, Sr. Tesorero general. 1 11 ...o;- r;:: < ct> o tl:j{J)><:Jt:l(l')--1{/) ~ ~ ~ > tl::1 ~- ~ (b. ~ ~ o ...... ~ '"O '"O 2i ::l (") ~· ::l (") ....... - ....... "'zo..::r .... (1') o ("') ~ ~ r;:: • o ¡» ~· ~ t::l e e.__.) pr zo : ~ r;::t ~'< 3. : s· n. ?O --. --. ~ ~ ~ ro : ~ ~ • ::l ::l ~ ::l • ~ ~. r;::,c,z QFt : (i)'-<:33 --1- : ;x .... ro . ro~ Clq¡:u "S,?Od a o 0 ¡» g-: .o,.o..O o..::J ro ~ ~ ~ ~~ - ¡lJ n--. .__.)a· ¡» --1 ~ ::l ~ --1 (") :::!.. "' o Vl o (") ;:::;:- 3 o(") --1 S e O"' --1 r;:: 1 o-1 oro '"rl~ ~~ro t\"~ ==1'"' . 0.. ¡l) ~ a g ~ ~o, ¡» ~ o 3 ~ o..ro ro ~»o- ~ ~ "' 3 ro s» o..-· O --1 ro~ a. Q pr ~J> ro~ 3 ¡»(1') ~ ~ ~ ~ro 0..0.. rT ~@ o ct> 2.- (") =-'"' ' . "00 s» ro ~ C1Q leados á que se refiere el artículo anterior -· Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \.._ 607 -J asegurarán su manejo por los valores pertenecientes á la Nación, así: el Guardaparque general, $ 2,500. Los Guardaparques de los Departamentos, $ 1 ,ooo. Art. 4.° Con relación al modo y términos en que deban pres­tarse las fianzas de los Guardaparq u es, se observarán las disposi­ciones del Libro 3. 0 , Título 1.0 del Código Fiscal. Art. 5. 0 El Ministerio de Guerra es el solo ordenador de los valores á cargo de los Guarda parques; en tal virtud, no se reci­birá ni entregará ningún artículo correspondiente á los Parques de la Nación, sin la orden expresa del mencionado Ministerio, salvo en los casos en que el Poder Ejecutivo delegue esta facul­tad á los Gobernadores ó Comandantes generales de División ó Jefatura Militar, para lo cual el Ministerio lo comunicará al res­pectivo Guardaparque. Art. 6. 0 Los Guardaparques llevarán la cuenta del movi­miento de elementos de guerra á su cargo en los siguientes libros : a) Uno que se denominará Registro Diarz·o, en el cual se a~en­tará diariamente las altas y bajas de los elementos, especificando las fechas en que éstas tienen lugar, el nombre de la persona que entrega ó recibe, y los demás pormenores necesarios, con ei obje­to de que las partidas arrojen toda la claridad apetecible. Las partidas irán numeradas en serie continua y firmadas por el Guar­daparque respectivo. (Véase el modelo mí.mero 1.0 ) b) Uno que se denominará Cumtas de Especz'es, á cuyo efecto cada página se dividirá en cinco columnas: la primera para la fe­cha; la segunda para expresar la partida correspondiente del RegiStro Diario; la tercera para indicar la persona que entrega ó recibe ; la cuarta para indicar el número ó cantidad de efectos que han entrado; y la quinta para anotar el de las que han sali­do. En la parte superior de la página se expresará en caracteres grandes el nombre de la cuenta. (Véase el modelo número 2.0 ) e) Uno que se llamará Diligencias de Visz'tas, en el cual se ha­rán constar las visitas que practiquen los empleados que deban verificarlas, de acuerdo con el presente Decreto. Art. 7. 0 El Regz'stro dz'ario se abrirá con la copia del inventa­rio de todos Jos elementos existentes en el Parque, describiendo á continuación las partidas referentes á las operaciones que se ve­rifiquen, las cuales serán trasladadas inmediatamente al libro de Cuentas de espedes. Art. 8.0 Cada partida del Regz'stro dz'arz'o se referirá á las ór­denes del Ministerio para la entrega y recibo de elementos de guerra, las cuales vienen á ser los comprobantes de las partidas. Dichos comprobantes irán numerados en serie continua. Art. g. 0 Al fin de cada mes formarán los Guardaparques un cuadro del movimiento de elementos de guerra, que contenga: las existencias del principio del mes; las entradas y salidas durante el mes; y el saldo de existencia al terminar el mes. Este cuadro se formará por triplicado, conservando un ejemplar en el archivo de la oficina, y enviando los restantes á las que más adelante se indicarán. (Véase el modelo número 3.0 ) Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 6o8 _; Art. ro. Los Guardaparques rendirán sus cuentas á la Oficina general del Ramo, en las épocas que determina el Código Fiscal para los demás responsables del Erario, enviando al efecto los si­guientes documentos : 1.° Copia de las partidas descritas en el Regúlro Dz"an'o, du­rante el mes á que se refiera la cuenta; 2.0 Los comprobantes originales de las partidas; 3.0 Un ejemplar del cuadro de movimiento de elementos á que se refiere el artículo anterior ; y 4 .° Copja de las diligencias de visita. Art. 1 1. Los comprobantes que se refieran á la salida de ele­mentos de guerra, irán con el recibo del empleado ó particular que se haga cargo de ellas. Art. 12. El día 3 r de Diciembre de cada año los Guarda­parques asentarán en el Regútro .Diano una partida que se llama­rá Invenlarz·o de Sahda, la cual vienen á constituírla los saldos de elementos que figuran en el cuadro correspondiente al mes de Diciembre. Con esta partida, que se trasladará al libro de Cuen­tas de Espedes, en la respectiva columna de salidas, quedarán ~al­dadas todas las cuentas de este libro, y terminada por consiguien­te la cuenta anual, enviándose los libros originales á la Oficina ge­neral de Cuentas en la época fijada por el Código Fiscal para la presentación de las cuentas anuales de los demás responsables del Erario. Art. 13. El día r. 0 de Enero de cada año abrirán los Guar­daparques nueva cuenta, describiendo al efecto en el Regútro Diarz'o una partida que se llamará Inv c11tario de Entrada, copián­dola del Inventarz·o de Salida que sirvió para la clausura de los li­bros anteriores. A continuación se describirán las operaciones or­dinarias que ocurran. Este libro se cerrará el 3 r de Diciembre, como se dispone en el artículo anterior. Art. 14. Por la Sección 2." del Ministerio de Guerra, Oficina á la cual se halla adscrito el negociado de Parques, se llevará con la mayor escrupulosidad un libro de Cumtas Corrzenlts, el cual tie­ne por objeto saber en cualquie- r :nomento dado el número de elementos de guerra con que cuenta la Nación, debidamente cla­sificados y la manera como se h1.llan distribuidos en los tistintos Parques. Art. 15. En el libro de que trata el artículo anterior se abri­rá una cuenta á cada una de las clases de los distintos elementos de guerra existentes en los Parques de la República. Cada cuenta constará de dos páginas, una enfrente de otra, destinadas, la de la izquierda para el Débz'to, y la de la derecha para el Crédito, di­vidida cada página en las siguientes columnas : la primera, para la fecha; la segunda para explicar la causa de la entrada ó sali­da del elemento; y la tercera para indicar el número ó calidad. La página de la izquierda se destba para las entradas, y la de la derecha para las salidas. (Véase el modelo mí mero 4· 0 ) Art. 16. El iibro de Cuentas Corne?Ztes se abrirá tomando por base el inventario de las existencias de cada Parque al principiar Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 6og __; la cuenta, de acuerdo con lo dispuesto en el presente Decreto, para cuyo efecto los Guardaparques enviarán el I.0 de Septiem­bre al Ministerio de Guerra copia del expresado inventario. Art. 17. Inmediatamente que el Ministro de Guerra ordene el recibo ó entrega de elementos de guerra, describirá en el libro de Cuentas Corrzcntes la correspondiente partida, según sea el caso. Art. 18. Los Guardaparques enviarán mensualmente al Mi­nisterio de Guerra copia del cuadro del movimiento de elementos de guerra á que se refiere el artículo 8. 0 , el cual será examinado por el mencionado Ministerio, comparándolo al efecto con el libro respectivo y haciendo las obse rvaciones que crea conveniente. Art. rg. En los primeros qui:fice días de cada mes las Ofici­nas de los Guardaparques serán visitadas, en la capital de la Re­pública, por el Director de la Contabilidad general; y en los de­más puntos, por la primera autoridad política del lugar en que se halle el Parque. Los Inspectores generales de División 6 Jefatura Mqitar, harán una visita, igualmente, á los Parques de su depen­dencia, cada mes, de la cual dejarán la debida constancia en el libro de Vúdas que previene el artículo 24, dando cuenta al Mi­nisterio. Art. 20. Toda autoridad, civil ó militar, que practique visita en cualquier Parque, queda en la obligación de enviar la respec­tiva copia al Ministerio. Art. 2 I. Al practicar las visitas de que trata el artículo 19, se presentarán al Visitador los libros y comprobantes de movi­miento de elementos, que examinará verificando al propio tiempo las existencias y comparando. con los saldos (1ue arroje el respec­tivo cuadro, al cual pondrá el Vist o Bueno si lo encontrare de con­formidad. El empleado que verifiqu e la visita hará las prevencio­nes que estime convenientes, con el fin de que volaría hecho pedazos, y sin embargo, no vaciló ni un mamen to : sacrificaba su vida, pero la puerta seda destrozada. En efecto, pocos minutos después, Tientsin estaba en poder de los suyos. * * * El General Pedoya, distinguido militar francés y Comandan-te que fue del 16.° Cuerpo de Ejército, al tenor de su experiencia con las guerras anteriores del Japón, ha emitido el siguiente jui­cio sobre la infantería de dicho Imperio : "La infantería japonesa es, en verdad, notable, y en toda circunstancia se muestra llena de brío y de audacia. En la van­guardia trata de atraer sobre sí todos los esfuerzos del enemigo, para permitir al primero que maniobre con libertad y escoja el punto de ataque. Las posiciones fortificadas no rompen su empu­je, conforme lo demostró en Pinyang y en Talien-wan (la puer­ta de Puerto Arturo); en ambos campos las columnas de infantes, á órdenes del General Nosi, avanzaron resueltas contra las trin­cheras, sin esperar el concurso de la artillería. "Los japoneses gustan en especial de los combates de noche: ~1 de Seikan, dirigido por el General Ostrina, fue una buena mu~$- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 616 _; tra de ello. Ese combate fue precedido por cuidadosos reconoci­mientos, el secreto más absoluto se guardó sobre la operación, y en tanto que un combate demostrativo fijaba al enemigo á sus po­siciones, otra columna, maniobrando en la oscuridad, cayó como un alud sobre el flanco débil. " Esa es siempre la táctica japonesa : demostración por una parte y golpe de gracia por otra. La ofensiva, la llevan hasta la temeridad. Los japoneses muestran en toda drcunstancia inicz'ativa y re­solucz'fm. '' * * * Dueños los japoneses de Corea, disponen de una población de 12 millones, y su ejército, aunque pequeño, por estar mandado por oficiales educados en el Japón, les sevirá para cubrir las líneas de comunicaciones, dejando en libertad de acción los 250,000 hombres concentrados á la sazón en la parte oriental del Liao-Tung. La infantería rusa está armada con el fusil Lebel, suministra~ do por los franceses, y de ahí el alarma de los militares del Sena, al ver que en Jos combates ha resultado superior el fusil japonés Arisaka (1897), modificado después de 1900. Este fusil tiene cali­bre de 6 m., s de carga múltiple y culata móv1l, el cañón es có­nico, con ánima con seis rayas de 200 milímetros de paso. El al­macén contiene cinco cartuchos. El fusil no necesita alza á menos de 400 metros. El éartucho metálico se carga con bala, con núcleo de plomo endurecido, y pólvora sin humo Itabaski : las heridas de esta arma no son insuficientes como las de los demás fusiles de calibre reducido. La bayoneta mide o m. 55 de longitud, el fusil 1 m.27, y pesa 3 ks. goo gramos . • .Ji • Después de los últimos acontecimientos navales del Extremo Oriente, todas las naciones se preocupan por remediar los defec­tos ~e sus flotas, que son tales, minan el puerto y su acceso por el norte; en la colina del Túmulo se alza el mejor observatorio de Puerto Ar­turo. Más lejos, á 2 ó 3 ks. al E. y á 4 tí 8 al N. y NW., se halla sobre el círculo de alturas una verdadera cintura de fuertes y re­ductos unidos por un recinto de seguridad continuo. Al principiar la guerra, los fuertes del S. tenían 19 piezas de grueso calibre, 3 1 de medio y muchos cañones de tiro rápido ; los Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia L 618-' otros del frente de tierra contaban 6 grandes cañones y otros tantos pequeños. Proyectores eléctricos poderosos iluminan la rada y la bahía. Los muelles miden 300 metros de longitud en torno de un puerto de 500 por 350, prolongado al E. por el lago Ping­chui- tze, accesible á las embarcaciones menores por un canal artificial. El arsenal tiene forma de carena de 1 1 3 metros de largo, con una cala para los grandes buques y otra para los pe­queños. · Para atacar á Puerto Arturo por tierra no hay en la penín-sula sino dos puntos posibles de desembarco : la bahía de los Pi­chones (Duffbay) y el seno de Talien-wan, en especial la bahía de Hand ó del Norte, que fue la preferida por los japoneses. Fuera de esos dos puntos, la costa está rodeada por vastos bancos de arena, ó se compone de cantiles inaccesibles. Los Pichones es el punto más adecuado, á causa de su proximidad, para tentar una sorpresa contra la plaza; Hand ofrece una mayor zona de des­embarco y permite dominar la vía férrea. Los rusos habían colocado ambas bahías bajo el fuego de fuertes de primer orden, y en las aguas sumergieron líneas formi­dables de torpedos fijos. En el interior de la península levantaron obras numerosas sobre todas las líneas sucesivas, que sería me­nester defender en las diversas hipótesis de una lucha, y princi­piaban á construír un barraje continuo y fuerte sobre el istmo para cerrar el paso á un enemigo que desembarcara en Liao-tung. Por otro punto de vista Puerto Arturo tiene dos defectos gravísimos: no poseer sino una cuenca reducida y no comunicar con el mar sino por un ¡:aso único y muy estrecho. Los rusos pre­firieron ese puerto á Talien-wan por aprovecharse de los trabajos de los chinos y economizar unos millones que han pagado con creces, como que la flota perdida en el puerto valía cerca de cin­cuenta millones. Los japoneses tienen preparados los elementos para convertir la península en isla apenas se apoderen de Kuan- . tung, que será antes del fin de Junio, y para abrir el paso de Ossayo. Historia UN GOBERNADOR COLONIAL CORRESPONDENCIA DEL GOBER. ADOI\. DE CARTAGENA EN TIEMPO DEL VIRREY 1\IENDINUETA Excelentísmo Señor : (Continúa) Reservada-Cartagena, 30 de Marzo de 1799 Mi venerado Jefe y favorecedor. He recibido la reservada particular de Vuestra Merced, de 19 del corriente, en que se sirve hacerme sus fundadas reflexiones sobre el raro sistema que siguen nuestros enemigos, según las noticias de González, y aunque pos- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \.._ 619 J teriormente se desvanecieron las relativas á la independencia de los negros de la Isla de Santodomingo, como informé á Vuestra Merced, parece que tendrá efecto, según lo que dice últimamente en los papeles que acompaño de oficio con esta fecha. Al mismo tiempo que )os remite ha escrito á su apoderado para que inste en la solicitud sobre devolución de derechos por las gran­des pérdidas que ha tenido, y de qye he informado á Vuestra Mer­ced, parecerme indispensable el concedérsela; pero yo me he dete­nido en darle curso, hasta recibir uno ó dos correos, por si Vuestra Merced consiguiente á haberla estimado justa, como se sirvió ma­nifestarme, expide su providencia, en vista de lo que de resultas le informé. De este modo creo podrá alcanzar sin maña (sic), pues como ya tengo dicho á Vuestra Merced antes, estas gentes no entienden otro sistema que el de su particular interés; y á la verdad que con res­pecto á lo que nos convienen sus avisos, no hallo perjuicio repara­ble, pues el Rey nada se perjudica ni sus vasallos, porque no tie­nen qué vender, y aun cuando tuvieran, su corta monta lo hace despreciable. He tenido particular cuidado de comunicar siempre lo que dice González importante á los demás destinos, y continuaré del mismo modo en lo futuro, con cuyo motivo, y sin olvidar un punto la vigilancia sobre Riohacha y demás que vuestra merced me ad­vierte, me parece será muy conveniente que quede aquí el corto refuerzo de tropa de la Reina, pues siendo de tan poca considera­ción para otra parte, será utilísimo en esta Plaza para animar é infundir espíritu á lo restante de la guarnición, que jamás ha visto la cara al enemigo; y si continuasen del mismo modo los Oficiales sueltos, rebajaré de las milicias todos los que pueda para ahorrar estos sueldos. En efecto, considero á Carondelet lleno de cuidados con sus escasos recursos: en tiempo de paz se convencen fácilmente algu­nos Jefes á la reforma de tropas haciendo mérito de estos ahorros, y por lo general quiere la s"uerte que estos mismos se hallen au­sentes en los casos y urgencias para que se mantenían. Yo dejé lo preciso en mi revista con un ahorro considerable; pero todo fue superfluo, dejándonos luégo desarmados en los tér­minos más sensibles que tocamos en el día, y tal vez impresionada la Corte desde entonces en otras 1deas, nos retarda los auxilios por que tanto ha c1amado Vuestra Merced. Tengamos paciencia y corramos la suerte que nos esté preparada, contando Vuestra Mer­ced siempre de que fiel á sus ideas me hallará pronto á su ejecu­ción en cuanto alcancen mis esfuerzos y desvelos, como su rnás apasionado, fino, reconocido servidor de VuestraMercP.d, q. s. m. b. ANASTASIO SEJUDO Excmo. Sr. D. Pedro Mendinueta Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \._ 620 _J Excelentísimo Señor: Cartagena, 10 de Abril de 1799 Mi venerado Jefe y favorecedor. Digo á Vuestra Merced de oficio el at(>ntado que pensaron cometer el 2 del corriente los ne­gros franceses esclavos, que acaso no llegará su total á 50 en esta Plaza, con algunos otros criollos de los de su clase; pero habién­dome avisado oportunamente, tuve la satisfacción de que á las dos horas estuviesen asegurados los principales, sin que nadie del pue­blo hubiese comprendido la causa. No pierdo un instante en se­guir las diligencias para poner la que se les forma en estado, y ya por mí hubiera ahorcado algunos, pero estos señores Letrados no me dejan obrar militarmente, que era lo que convenía para ate­rrar desde luego á los conjurados. Ya no me queda providencia que tomar; todo el vecindario y particularmente los negros están con una subordinación extrema, y nada recelo, porque creo que no otros que estos últimos son los comprendidos en el asunto, y ha­biendo sólo en la Plaza unos 300 poco más ó menos, ya Vuestra Merced se hará cargo qué fácil es su contención. Sin embargo, nos habrían dado que hacer, y era consiguiente que el general tras­torno produjese muchas desgracias. Hasta ahora no parecen comprendidos los negros de las haciendas, pero siendo el total de los que tienen todas las de esta Provincia y demás empleados en servicio doméstico con los vecinos de ella de 4,000 á s,ooo, según el Padrón general, hallo muy fácil sujetarlos en su caso, siempre que como no dudo se mantengan las tropas libres en su antigua fidelidad. Recomiendo á Vuestra Merced muy particularmente al Cabo que me dio el aviso; conviene infinito premiarlo, como pido á Vues­tra Merced por separado, pues tales distinciones las aprecian mu­cho esta clase de gentes. Vuestra Merced descuide, que yo velo incesantemente para no dejar ni la más leve parte en tlescubierto. No se les han halla­do armas, municiones ni víveres, como se aseguraba tenían aco­piados; éstas y otras especies falsas que corren en el público, acaso recalarán hoy, pero Vuestra Merced desprécielas como dictadas por el miedo y terror que les infundió el Proyecto. El día I.0 llegó á este puerto, procedente del de Cádiz, una polacra que tardó en su viaje 34 días, por la cual hemos recibido las adjuntas noticias: viene en ella un e.·-jcsuíta, natural de Buga, que nada adelanta á lo <1ue sabemos. Parece han traído algunas gacetas que no he visto, pero he oído que tampoco dicen cosa particular. Celebro mucho la buena salud que Vuestra Merced disfruta, según me asegura su apreciable del 29 último, en la amable com­pañía de mi señora la Virreina, á cuyos pies repito mi fina volun­tad, deseando con la misma servir y complacer á Vuestra Mer­ced como su más afecto, reconocido servidor, q. s. m. b., Excmo. Sr. D. Pedro Mcndinueta ANASTASIO SEJUDO Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 621 _; Cartagena, 20 de ~bril de 1799 Excelentísimo Señor Mi venerado Jefe y favorecedor: Sigue la causa de los negros en los términos que manifiesto á Vuestra Merced, de oficio, sin haber hallado hasta ahora otros comprendidos de mayor consideración: veremos si resultan del tor­mento que me parece deben sufrir el Sargento miliciano de more­nos artilleros, y otro negro criollo, que son los que se consideran sabedores de cuándo haya intervenido en su proyectada insurrección. La ejecutada en la hacienda de Santacruz por sus pocos ne­gros (distante de esta plaza 16 leguas, y de que también :loy par­te á Vuestra Merced), no sé si producirá efectos de entidad, pue' hay por aquellas inmediaciones haciendas con muchos negros, y en una de las mayores hubo fuego, .bastante grande, el día asig:­nado para el levantamiento de aq~, por lo que su dueño ha pasa­do á averiguar mañosamente si procedió de descuido 6 malicia, sobre que nada me ha informado aún. Por estas circunstancias y demás, me resolví desde luego á enviar el auxilio de tropa, que noticio á Vuestra Merced, con que se alentará aquel vecindario, y nada recelo, ni temo de dichos es­clavos, ni de todos los de la Provincia, siempre que no se unan á ellos los libres, cuya circunstancia me hace vigilar incesantemen­te, y averiguar la inclinación de éstos, que hasta ahora se man­tienen amantes de su Patria y leales al Rey. Me parece conveniente las Compañías 6 Cuerpos de milicia-­nos urbanos que propongo á Vuestra Merced, y es consiguiente á lo que ordenó el Ministerio al Gobernador de Caracas, por la fa­cilidad de tenerlos en ea o necesario. Por un barco que acaba de llegar de Portobelo, se sabe que cruzan dos fragatas inglesas de Payta á Panamá, y que han apre­sado diferentes embarcaciones nuéstras. Esto, la papeleta de la Habana, y traduccióil de las gacetas, que va de oficio, es lo único que sé de fuera. Agradezco mucho á Vuestra Merced la explicación que se ha servido hacerme sobre donativo, y le doy mis expresivas gra­cias: creeré que nada, 6 muy poco, produzcan aquí los estímulos de honor, que expresa la Real Orden. Me repito con todo rendimiento á los pies de mi señora la Virreina, en cuya compañía ruego á Dios guarde á Vuestra Mer­ced muchos años, que desea y le pide su más reconocido fino fiel servidor, q. s. m. b., ANASTASIO SEJUDO Excmo. Sr. D. Pedro Mendinueta P. D.-Acaba de reclamarme la Marina los esclavos presos de los Oficiales de su Cuerpo, como dependientes privativamente de su fuero, por lo que suplico á Vuestra Merced tenga la bondad de despachar lo relativo á este punto, sobre que le tengo represen-tado en el correo anterior. (Con#núa) Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \_ 622 ..J INDEPENDENCIA DE POPAYAN (Inédito) ' SUCESOS NOTABLES Y PRINCIPALES OCURRIDOS EN LA PROVINCIA DE POPAYAN DESDE 180~, Y QUE PUEDEN SERVIR DE MEMORIA PARA LA HISTORIA DE LA REVOLUCION DE LA l\IISMA PROVINCIA, TRABAJADA POR UN COLOMBIANO (DR. SANTIAGO PKREZ y VALENCIA) (Continúa) Designó al Maestrescuela Dr. Pérez Valencia; pero el Go­bernador quiso que fuese sin autorización alguna por parte suya, y que el Comisionado obrase por sí solo y como lo estimase con­veniente. Esta orgullosa denegación á tratar con rebeldes, frustró la mediación, y se adelantaron todos los estímulos de la guerra civil. El 24 de Marzo fueron grandes las agitaciones de los Jefes; el Ayuntamiento acordó por acta que se diese la libertad á todos los esclavos que tomasen las armas en defensa del partido realis­ta, 6 de la causa del Rey, como allí se decía. Esta acta se circuló por la costa del Sur, y el Teniente de Micay, D. Manuel Silvestre Val verde, desde luego le dio su cumplimiento, pues los esclavos de aquellas minas se sublevaron, siendo los más acalorados los de las minas de Yumanguí, propia de la familia de Valencia, y que en odio suyo se les alarmó en tales términos, que proclamaron al negro Capitán bajo el nombre de Pascual, &c., y que para suje­tarlos después fue necesaria la autoridad del Comandante español Warleta, y de la ocupación armada de la mina por el terrible y cruel Capitán D. José Antonio Illera, que no se pudo calcular el número de azotes con que los castigó. El Teniente Asesor D. Manuel Santiago Valecilla se hizo sospechoso á Tacón y á sus partidarios; resultó que el Presidente de la Junta Suprema, D. Miguel Pey, lo autorizó para deponer al intruso Gobernador y tomar el mando. Así fue reducido á prisión y custodiado con gran celo. Por acta del Ayuntamiento, de 25 de Marzo, se acordó la prisión de D.l\Iariano Lemos, D. Agustín Sa­rasti, Fr. Mariano Paredes, Religio5o Dominicano, y D. Santiago Pérez Arroyo. Los realistas veían sombras, figuraban reuniones en la casa de campo ó tejar de Lemas, que jamás existieron, y aun­que el último estaba retirado en su hacienda desde el mes de No­viembre, no se vio libre de su persecución. Con aviso secreto de que se le iría á aprehender, se marc"Nó con su familia y en ella su cu­ñado D. Rafael Mosquera, y el virtuoso patriota, el anciano reli­gioso franciscano, Fr. Simón Meléndez. En la hacienda de Tim­bío se reunieron con D. Nicolás Hurtado y D. Joaquín Mosquera, para ser testigos, á la madrugada siguiente, de la escena más alar­mante al mismo tiempo que lisonjera. El Gobernador Tacón, sabiendo que marchaba hacia Popa­yán el Coronel Baraya con el Ejército del Cauca, salió de su cam­po el 28 de Marzo, y se apostó de esta parte de.l Palacé con 1,500 á 1,6oo hombres, con las dos culebrinas y cuatro piezas más de ar- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 623 ...J tillería. El Capitán D. Nicolás Larraondo, que desde Picadamo (sic) se anticipó con la vanguardia, compuesta de I I 5 veteranos al mando de Girardot, y de otras dos compañías y dos cañones al mando del Capitán Cancino, se fijó de la otra parte del río. Comenzó el combate con un fuego vivo : la artillería de Ta­cón era bien servida por el Capitán Almanza y el Teniente Mo­lero; sus tropas pasaron el puente y se apoderaron de la casa, estrechando con sus fuegos a los patriotas Estos se hicieron fuertes tras de la portada y cercas del po­trerillo que está al frente. Sucesivamente recibían refuerzos de las tropas que apresu­raban sus marchas desde Pt"cadamo ~· el Comandante Baraya trabó un combate general : murió el artillero Molero y algunos solda­dos, y por fin comenzó á llegar la cabalJería mandada por D. Mi­guel Cabal. El Gobernador estimó mejor su número, y supuso también que el Coronel Díaz se venía á reunir con las tropas de La Plata; entonces se retiró dejando su campo en desorden general, aunque sin dejar de pelear casi hasta la noche, quedando victorioso Ba­r aya, aunque sin saberlo, porque creía que Tacón sólo se había retirado á su campo para esperar allí á los patriotas. Pero él tra­taba sólo de escaparse, habiendo perdido su artillería, casi 300 hombres entre muertos y prisioneros, de ellos los artilleros Al­manza y Molero y cinco Oficiales. La Patria llora la pérdida de D. Miguel Cabal, que después de la acción se precipitó sobre el puente en persecución de los fu­gitivos; pero uno de ellos (a. Cícldo) estaba emboscado y le dio un golpe de fusil tan certero, que cayó allí mismo muerto. Tam­bién murió el joven Alférez patriota D. Manuel María Lar aondo y pocos soldados de la tropa de Baraya. . Este no tuvo toda la presencia necesaria para un jefe, pues trató de retirarse en medio de la acción ; y encontrando en el río Victoria al Capitán D. Francisco Cabal, regresó con la tropa que conducía éste, volviendo á mandar en el campo. Se distinguieron Larraondo, Gira~dot, D. José María Cabal, D. Miguel Cabal y otros Oficiales. ( Conlmúa) Variedades EL CASTIGO DE PANAMÁ La indiferencia con que los ingleses miraron los acontecimien­tos de Panamá, y en especial la caída del Ferrocarril en manos de un trust perjudicial para su comercio, era poco menos que inex­plicable, salvo la existencia de algún pacto reservado, mediante el cual el imperialismo yanqui adquiriera libertad de acción en la América Central, é Inglaterra la recibiera en alguna otra porción del globo. Y sirr embargo, aun en este último supuesto, la citada • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • Boletín Militar de Colombia '- 624 _; indiferencia no resultaba muy lógica, dados los antecedentes y costumbres político-comerciales de Albión. El punto oscuro resulta aclarado, y bien aclarado, por los re­cientes estudios de Bellet sobre una vía mirada hasta ahora l:On poca atención : el ferrocarrz'l de Tehuantepec. En Inglaterra se pres­ta hoy atención preferente á esta línea, en la cual el comercio bri­tánico ha impendido enormes sumas y gastará aún más para tor­narla en una gran vía comercial entre Europa y el Extremo Oriente, como que aperada según las exigencias de la época, des­empeñará importantísimo papel entre los principales puertos del mundo, con grave si no decisivo perjuicio para Panamá. En efecto, en las siguientes cifras se exponen los elementos del debate. Por Tehuantepec Por Panamá Ahorro De Plymouth á San Fran-cisco, millas.......... . . .. . ...... 7,767 9,103 1,333 De Nueva York á San Francisco........................... 5,000 6,270 r,270 De Nueva Orleans á San Francisco........................... 3,586 5,506 2,010 Dentro de unas semanas, para franquear los 310 kilómetros que mide el ferrocarril, los pasajeros no emplearán sino st'ete Izo­ras y veinticuatro las mercandas, inclusa toda demora, y estará funcionando una línea directa de vapores rápidos de Liverpool á Coatzacoalcos, ya unido por cable á los principales centros comer­ciales de los Estados Unidos, y la Mala Inglesa del Pacífico irá en lo sucesivo á Santa Cruz y no á Panamá. El ferrocarril en cuestión, de Coatzacoalcos en el golfo de México á Salina Santa Cruz en el Pacífico, fue construído en 1882, pero á pesar de los gastos considerables que impuso al Gobierno mexicano, su explotación no dio por mucho tiempo sino malos resultados, ya pon1ue la línea estaba mal construida, ya porque el puerto del golfo de México estaba cerrado por una barra fluvial y el del Pacífico apenas merecía el nombre de rada. Así las cosas, l\1éxico celebró u:1 contrato con una Compañía inglesa para que transformara el citado ferrocarril, y los trabajos están ya termi­nados. La línea férrea fue rehecha de manera que satisfaga las ne­cesidades de un tráfico rápido y activo ; los viejos puentes de ma­dera son hoy de piedra 6 de hierro, y en los d · s extremos se or­ganizaron sendos puertos á la moderna. Coatzacoalcos se desemba­razó de la barra y tiene fondo de ro m. 50; en Santa Cruz se cons­truyeron una escollera en aguas profundas, la que encierra una cuenca de 3~ hectáreas, un dock cerrado y un muelle de 1,200 metros. A la vuelta de un año el tr~fico del Ferrocarril de Panamá habrá recibido un golpe mortal, y toda vez que el Canal no pasará de potencia á acto antes de muchos años, por lo cual el comercio valioso del mundo preferirá la nt~eva vía más barata, más corta, más sana y más rápida, y el Istmo recibirá el justo castigo de su delito. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VIII Serie V Tomo I N. 20

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VIII Serie V Tomo I N. 21

Por: | Fecha: 21/05/1904

Serie \T -Tomo 1 !ño VII- N.o 21 ORGANO DEL MINISTERIO DE GUERRA Y DEL EJERCITO Director y Editor FR.ANGISG8 J. VERG.ARA Y VELASGO General de Ingenieros Puede muy bien suceder que 1zuestro respeto á todas las ctmvicciones, vmga á parar m la i1zdifermcia y 1z os dr¡e mz cm11;'a para defender las 1zuéstras ENRIQUE SIENKIEWICZ • • * Bogotá, Mayo 21 de 1904 * • • ®Oficial® DECRETO NUMERO 395 DE 1904 (30 DE ABRIL) por el cual se aumenta una asimilación en el Ministerio de Guerra El Vlceprm'denle de la Repúblz'ca, encargado del Poder Ejecutivo DECRETA Artículo único. Desde el día 1.0 del presente mes, el primer Ayudante general del Ministerio de Guerra tendrá la asimilación de Comandante general de Cuerpo de Ejército, para los efectos fiscales. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 30 de Abril de 1904. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Gobierno, encargado del Despacho de Guerra, , EsTEBAN J ARA?tiiLLO DECRETO NUMERO 396 DE 1904 (9 DE MAYO) por el cual s~ nombra un Ayudante en la. Intendencia general del Ejér.cito El Vú:epresidente de la República, encargado del Poder Ejecutzvo CONSIDERANDO Que el trabajo del Sr. Contabilista de la Intendencia se ha recargado considerablemente, debido á las cuentas que han· sido SERIE V-TOMO 1-40 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Coloro bia '- 626 .....) enviadas por los Habilitados del Ejército, las que deben ser revi­sadas detenidamente, . ~.: DECRETA Artículo único. Nómbrase Ayudante-Escribiente del Sr. Con­tabilista de la Intendencia general del Ejército, al Sr. Simón E. Isaza, asimilado á Capitán para los efectos fiscales. §. El sueldo le será cubierto en la Habilitación del Cuartel general. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 9 de Mayo de 1904. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Gobierno, encargado del Despacho de Guerra, EsTEBAN J ARAl'tHLLO DECRETO NUMERO 416 DE 1904 (13 DE MAYO) por el cual se reconoce un grado militar El Vt'cepresidente de la Repzíblz"ca, encargado del Poder Ejecutz"vo DECRETA Artículo único. Reconócese al Sr. Coronel Carlos Fuenmayor Reyes el grado de General efectivo de Brigada, á que fue ascen­dido por el Jefe de Estado Mayor general, encargado de la Co­mandancia en Jefe del Ejército del Atlántico y Pacífico, con la anterioridad del 29 de Marzo de 1 90 3. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 13 de Mayo de 1904. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ALFREDO V .ÁsQuEz CaBo DECRETO NUMERO 418 DE 1904 (13 DE MAYO) por el cual se fijan en oro las cuantías de las fianz.ts de los Guardaparques de la República El Vt'cepresidente de la Rep/tblz'ca, encargado del Poder EjecuJz"vo CONSIDERANDO Que se han decretado en oro los Presupuestos Nacionales y Rentas y Gastos de la actual vigencia, DECRETA Artículo único. De conformidad con lo dispuesto en el artícu Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 627 _} lo 1399 del Código Fiscal, los Guardaparques asegurarán su ma­nejo así: El de Bogotá dará fianza por doscientos cincuenta pesos en oro ($ 250), ó su equivalente en papel moneda, al cambio del diez mil por ciento ; y Los de fuera, la darán por ciento á ciento cincuenta pesos en oro($ 100 á$ 150), á juicio del Ministerio de Guerra, y en la miS­ma forma del cambio. §. Queda así reformado el Decreto número 307 de r897, re­glamentario de los Parques de la República, puesto en vigencia por dicho Ministerio en Resolución número I 51, del 6 de los co­rrientes, en cuanto se refiera á fianzas de Guardaparques. Comuníquese y publí~se. Dado en Bogotá, á 13 de Mayo de 1904. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ALFREDO V ÁsQuEz CoBO DECRETO NUMERO 429 DE 1904 ( 16 DE 1\1'\YO) por el cual se elimina el puesto de Inspector de los Talleres del Ejército El Vú:epreszdmte de la Repúblú:a, encargado del Pode1· Ejeculzvo DECRETA Artículo único. Eliminase el puesto de Inspector y Director de los Talleres Militare , por ser al presente innecesario. §. El Guardaparque general de esta ciudad se hará cargo, por riguroso inventario, de todo aquello que pertenezca á Jos Ta­lleres; dirigirá éstos en la misma forma que lo hacía el Inspec­tor; dará de alta en sus cuentas á todo lo recibido, é informará al Ministerio de Guerra. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 16 de M a yo de 1904. JOSE MANUEL MAltROQUIN El Ministro de Guerra, ALFREDO V ÁSQUEZ CoBo Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. CONTABILIDAD MILITAR-DECRETO NUMERO 77-MODELOS ::t..a::ODELO N.o 11 DIARIO DEL MINISTERIO DE •· ••.••••••••••• PARA LA VIGENCIA ECONÓMICA DE 18 ... Y 18 ... ~ERVICIO DE 18 ... Y 18 ... NÚMERO FOLIOS RESUMEN MARGINAL 1 DE LAS 1 DEL CONTENIDO DE PARTI- DEL LAS PARTIDAS DAS DELIJdA YOR DIARIO MINISTERIO DE ................. . DÉBITOS y CRJt- OITOS PARCIALES! IMPORTE TOTAL FECHA Y CONTENIDO DE LAS PARTIDAS DE CADA PARTIDA -------Enero I.0 de z8 .. . ------- CRiniTos LFGISLATrvos. Deben ............... $- 132,600 A Varios. Por el monto líquido del Presupuesto legislativo (1867 á 1868) de los Departa mentos de lo Interior, Justicia, &c. &c.; á saber: Pasan •••••••••••••••••••••••• $ DE LAS PARTIDAS 1 ~ < o~ ~ H Vl ~ ~ 8 ~ ~ ~ ~ < < ¡:q ~p.. o~ O A t:O o -~ 1"'1' ~ ~ r:::.: -· 1"'1' 0\ PJ t.) "'1 oop.. l ~ () o o 3 O'" ~· Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Vienen ..................... $ DEPARTAMEETO DE LO INTERIOR Imputación á. las 2 A Capílulo I.0 Senado de Pie- • 1 nipotenciarios (personal), sfc cuentasrespectlvasdel de créditos legislativos ..... $ 15,732 ... ¡· · d d 1 3 A Capítulo 2. 0 Senado de Pie-monto ¡qut 0 e os nipotenciarios (material), sfc Departamentos ads. eadem ·· ....... ·· .... · · · · · ··· · ·· · 410 ... 4 A Capítulo 3. ° Cámara de Re-critos alMinisterio de presentantes (personal), s{c eadem.. ................. .... .... 31,392 .. . lo Interior y Relacio- 5 A Capítulo 4.° Cámara de Re-presentantes (material), sfc nes Exteriores. eadem ......... ... . . . .. . ... .. . .. . 410 .. . • 6 A Gapflu.lo 5.0 Poder Ejecuti-vo (personal y gastos va- .... rios), s{c eadem........ ... .... 10,492 ... 7 A Capítulo 6.0 ~finisterio de lo Interior y Relaciones Exte- ~ riores (personal), sfc eadem 5,584 .•. 32 A Capítulo 8.0 Viáticos de los miembros del Congreso, sfc - 1 teádem .. . . . . . . . .. . . . . . . .. . . . . . .. . 50,000 ... 1 l. . Total del Departamento de j ' 1 lo Interior ..................... $ II4,020 ••• 114,020 ••• ! to o (D f"1' S rs: ( e! 0\ ~· t-.) p.) \0 "'t Lg. () o o 3 O" ~· • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • • - . DEPARTAMENTO DE JUSTICIA 8 A Capítulo I.Q Corte Suprema Federal (personal), sjc ea-dem .............................. 14,000 ... .. , 9 A Capí.lulo 2.° Corte Suprema "" Federal (material), sfc ea-dem ............................. 300 ... 10 A Capítulo J.0 Ministerio Pú-t: O o (i" ,....,. S blico (personal), sfc eadem. 4,080 ... I 1 A Capítulo 4.0 Ministerio Pú- . blico (material), sfc eadem. 200 ... - . ~ rs: 0\ ~ w Total del Departamento de Justicia ........................ $ ¡8,580 ... 18,580 ... 132,600 ... . o o.. L (t) n . &c. &c. &c. o o ~ 3 Comprobante número ...... O"" 6)' -----Seplt"embre JO de I86;---- ' 1 2 Varz'os Deben ...... $ 2,8¡8 75 A varios: ----- Pasan ........................ $ 132,6oo .. . Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Ordenes de pago Ji. bradas directamente 1 por el Ministerio de lo 1 Interior y Relaciones Exteriores á los ero-pleados de los Depar-tamentos adscritos á ella. 6 7 1 Vienen ..................... $ Por las órdenes de pago expe­didas hoy directamente por este Ministerio á favor de varios acreedores públicos, bajo los nú~eros (tales), á saber: DEPARTA~IE~TO DE LO INTERIOR Capítulo 5.0 Poder Ejecutivo (personal y gastos varios), sfc de créditos legislativos. Artículo I.0 Sueldo del Presi-dente ........................... $ 8oo Artículo 2.0 Sueldo del Portero de la Casa de Gobierno..... r6 Artículo 3.0 Alumbrado para la misma Casa................. 58 "30 Capítulo 6.0 Ministerio de lo Interior (per­sonal), sfc eadem. Sueldos de los empleados según las ór-denes números ............................... . Pasan ........................ $ o:; o (D rt S' ~ ( ::::,! -· rt 0\ 1).> w '"1 - . 0.. l ~ () o o 3 874 30 r::::r f;j' 456 1 15 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. . . ~ 8 9 10 1 1 Vienen ..................... $ DEPARTAMENTO DE JUSTICIA Capítulo I.° Corte Suprema Federal (per­sonal), sfc eadem. Sueldos de los empleados según las ór-denes números .............................. $ Capítulo 2.° Corte Suprema Federal (ma­terial), sfc eadem. Orden de pago número .................... .. Capítulo J.0 Ministerio Público (personal) sfc eadem. Sueldos de los empleados, según las ór-denes números ............................... . Capítulo 4.0 Ministerio Público (material) sfc eadern. Orden de pago número ..... . DEPARTAl!ENTO DE LO INTERIOR 1,166 65 25 340 16 65 1---- 2,878 75 16 ¡ A Capítulo 5.0 Poder Ejecutivo (personal), 1 sfc de créditos reconocidos.................. 874 30 17 1 A Capítulo 6.0 Ministerio de lo Interior (personal), sfc eadem... ...................... 456 15 1 .. Pasan ........................ $ 1 t:O o (b '""" 6' ~ (:=.: 0\ ;:::;.· w ~ ~ '"1 l~ () o o 3 cr iij' Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. . . .. .. .. ~ - Vienen ..................... $ ........ . DEPARTAMENTO DE JUSTICIA ; 18 A Capítulo I.° Corte Suprema Federal (personal), sfc de créditos reconocidos.$ r, 166 65 19 A Capílulo 2.° Corte Suprema Federal (material), sfc eadem................... ...... 25 .. . • 20 A Capítulo J. 0 Ministerio Público (perso-nal), sfc eadem.. ..... ... ... ....... ..... . ...... 840 ... • 21 A Capítulo 4.0 Ministerio Público (mate-rial), sfc eadem... .. . . . . .. .. ... ... ......... .. . r6 65 2,878 Comprobante número. ------ 3 Varios ' Deben ...... $ 2,878 75 1 A CRÉDITOS LEGiSLATIVOS ------ Para imputar á: esta cuenta los créditos re- 1 !l conocidos en el artículo anterior, con 1 • cargo á las de pagos, para saber lo que : queda debieQdo en éstas, sobre lo reco-nocido, y para que en la primera cuen- · ta (créditos legislativos) quede constan-cia del monto del crédito legislativo de que ha hecho uso el Poder Ejecutivo ~ hasta esta fecha, á saber: .. __ - Pasan ........................ $ ..... . t:O o ~ f""'' S ( ~ 0\ ;:::;: w ~ w .., l ~ (') o o 3 O" ~· Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Vienen ......... ............ $ 1 ...... .. DAPARTA~!E~TO DE LO INTERIOR 1 26 1 Capítulo 5.0 . Poder Ejecutivo (personal y • gastos vanos), sfc de pagos ................ 874 30 ~ 1 1 27 Capítulo 6.0 Secretaría de lo Interior (per. sonal), sfc eadem ......... , ................. ... 456 15 - tx:l o ro-M El' -----SepHembre JO de· I867 1 1 1 DEPARTA:\IE)¡'TO DE JUSTICIA 1 . 1 1 28 Capílulo I.° Corte Suprema Federal (per- 1 sonal), sfc eadem ............................. 1,166 65 29 Capítulo 2.° Corte Suprema Federal (ma-terial), sjc eadem ............................. 25 ... 1 1 30 1 Capítulo J.0 Ministerio Público (material), 1 sfc eadem ...................................... 340 ... • l 31 Capítulo 4.0 Ministerio Público (personal), sfc eadem ....................................... 16 65 2,878 75 e ~ ( :::.; ..... rt 0\ I)J (.N '"t ~ p.. l ro () o o 3 O'" ~· .. -------Octubre JO . 4 Varz'os Deben$ 1,881 65 A varios: Pasan ................. . ...... $ ...... Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ' Vienen ..................... $ Por los pagos efectuados hasta la fecha por la Tesorería general, según la rela-ción recibida hoy de aquella oficina, á ~ saber: DEPARTAME.XTO DE LO I~TERIOR r6 Capitulo 5.0 Poder Ejecutivo (personal y . gastos varios), sfc de créditos reconocí- 1 dos. Pagado por cuenta de lo girado sobre 17 este capítulo .. ·~· ........ ....................... Capítulo 6. 0 Secretaría de lo Interior (per-soo sonal), sfc eadem. Pagado por cuenta de lo girado sobre este capítulo .. ~ ................................. 300 DEPARTA::.lF.NTO DE JUSTICIA 18 Capítulo I.° Corte Suprema Federal (per-sonal), sfc eadem. Pagado por cuenta de lo girado sobre este capítulo .................................... 800 Pasan ....................... $ ' ~ ~- 1 1 . ... * ... 1 1 ...... 1 , _j t:o o ciones que, en tesis general, deben dar los animales á los ele­mentos que en ellas se movilizan. El caballo japonés es mediocre, y su número escaso, por Jo cual la remonta es un punto flaco del Ejército mikadonal. El censo del caso señala en el Japón la exis­tencia de 1.587,891 caballos, pero las tres cuartas partes de ellos carecen de verdadero valor militar ; los ,mejores, y por fortuna Jos más numerosos, son los del Norte. En requisición de carruajes no ha podido pensarse, por no abundar en el país. V. Complementos z'ndz'spensables-Un Ejército no podrá movili­zarse sin vías férreas : la red ferrocarrilera del Japón sólo mide ¡,(XX) kilómetros, un millar de vía doble, con velocidad que varía Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 653....) de 25 á 30 kilómetros por hora en los lugares bajos, y 22 en la montaña. Los trenes militares no andarán sino de I 8 á 20 kilóme­tros, y su capacidad es la mitad inferior á la de Francia ó Ale­mania, de manera que se necesitarán 80 trenes para transportar una División movilizada con toda su impedimenta. En todo caso, el valor de la red ferrocarrilera del Japón es me diocre, y su ren­dimiento para una movilización se refiere principalmente al trans­porte de hombres de una circunscripción á otra; pero en las re- ' giones más favorecidas sí sirve para el trabajo local: en 1894, la Dz'viszon Sendaz' fue transportada á 1,248 kilómetros en nueve días. Tod9s los puntos de reunión de las Divisiones, y los lugares de movilización, cuentan con algún tren. La inferioridad de este ser­vicio se neutraliza con el auxilio de los tr~nsportes marítimos, que serían imposibles si un enemigo dominara el mar, lo cual explica el interés y la atención consagrada en el Imperio del Sol Levan-te á la marina, y la ofensiva como característica de sus guerras*. La red telegráfica es muy extensa (22,752 kilómetros con 97,368 kilómetros de hilos), y enlaza todos los lugares poblados y las islas. El servicio telefónico es considerable. El Presupuesto militar asciende anualmente á 30 millones de pesos (10 la marina), sin contar los gastos extraordinarios, que alcanzan á cincuenta por bienio. El armamento de las tropas consiste en el Íusil Arisaka, muy superior al1·uso, dado al Ejército en 1897, y para el cual cada soldado lleva 120 cartuchos **. La artillería es realmente de tiro rápido. La carga del soldado asciende á 50 libras; todo Cuerpo tiene cinco uni­formes completos y un capote especial para campaña de invierno. El Japón cuenta con grandes y magníficos arsenal e s, tanto para el Ejército como para la Marina : el de Tokio fabrica IO,ooo cartu­chos diarios. En el Japón hay 19 Escuelas militares: las preparato­rias tienen 1,200 alumnos; en las de E stado Mayor y de Explosz'vos el curso dura tres atios. También dispone el Mikado de siete Depó­sitos de remonta para la caballería. Mando-El Jefe del Ejército es el Emperador, asistido por e Gran Cuartel general y el Consejo Supremo de Guerra, los Minis­terios de Guerra y Marina, el Estado Mayor general y la Inspec­ción de la Instrucción militar: en el Japón el Jefe de Estado Ma­yor general depende no del Ministro sino del Mikado. Los graJldes mandos militares son tres: el del Este (direcciones 1.'", 2.", 7." y 8.": Tokio); el del Centro (3.'", 4.", 9.", 10.": Osaka); y el del Occidente ( s.", 6.", I I.", 12.": Hiroshima). La guardia depende • El tonelaje de la marina de va por asciende á 550,000 tonelada!;. La m a. rina de guerra cuenta 25o,ooo toneladas de una grande homogeneidad, con 2,500 Oficiales y 30,000 marineros. La experiencia dijo ya su palabra sobre el valor de estos elementos en campaña. u Tan poco caso se había prestado al estudio del Japón en Europa, que aun en periódicos importantes, en números de Diciembre pasado, todavía se su­ponía el Ejército del Mikado con fusil Murata y cañones Krup, y en la necesi­dad de comprar en el Extranjero ciertos elementos de guerra. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. rloletín Militar de Colombia L 654-' ·del Emperador. El escalafón comprende 3 gensuis (Mariscales), 2 Taishos (feld Mariscales), 22 Generales de División, 57 íd. de Brigada y I 50 Oficiales de Estado Mayor. El límite de edades es de 45 años para los Oficiales subalternos, 52 para los Jefes y 65 para los Generales Conclusión-De lo dicho resulta que la organización militar del Japón es comparable á la de las grandes potencias occidenta­les, y que el Ejército mikadonal es un adversario peligroso, por animarlo un ardiente patriotismo, estar sólidamente organizado é instruído, y disponer de efectivos superiores á los de cualquier otro pueblo en el Extremo Oriente. La guerra, con la lógica bru­talidad de sus hechos, dirá cuál de los adversarios quedará dueño del campo. Cuando con armas iguales 300 esparciatas afrontaban el mi­llón de soldados de Jerjes, ó los 170 llaneros de Páez hacían lo propio con las aguerridas huestes españolas en las Queseras del Medio, esos grupos de valientes no tenían sobre su enemigo sino una superioridad, la moral, bien que esa superioridad sea incon­trastable: por eso dijo con razón el filósofo que cien hombres re­sueltos á decir tzo, eran valla infranq_ueable para cualquier atrope­llo. Sin embargo, muchos, muchísimos hombres habrían llegado á creer que merced al progreso de la ciencia y de la industria, de nada servía el valor, la grandeza de alma, contra los armamentos perfeccionados, ó lo que es lo mismo, el pobre, el atrasado en ar­tes debía inclinar la cerviz y humillarse ante el dueño de grandes talleres y arsenales. Esta afirmación equivalía á sostener que el progreso material primaba el moral y era la muerte del derecho y la justicia en este valle de lágrimas. Por eso hemos aplaudido la conducta de los japoneses en su actual guerra en Oriente-considerándolos, se entiende, sólo desde el punto de vista patriótico,-porque ella nos enseña una vez más' que ninguno de los progresos de la mecánica ó de la química son valla insuperable para soldados resueltos á morir al pie de la bandera nacional. Y ninguna refutación tan elocuente de la pérfida doctrina como el ataque, sitio y toma de Dalny en los primeros días del presente mes. Saben nuestros lector s llUe la Península de Liao­Tung termina en otra más pequeña y doble, la de Kuang-tun, queda'ndo en el extremo Sur de la última Puerto Arturo, y sobre el istmo que la une á su hermana la Bahía de Talien-Wan, en cuya ribera Sur se encuentra la plaza de Dalny, á sólo unas siete leguas de Puerto Arturo. Dicha Bahía de Talien-Wan, entre el Istmo de Kin-tcheu y las dos pequeñas Penínsulas de Taku-chan y Dalny, es un hermoso seno rodeado de fuertes alturas y coli­nas' atrincheradas por los rusos, que en la ancha boca de la bahía, al frente de las Islas Sanshan, habían tendido una primera línea de torpederos, reforzada por una segunda en el interior del puer­to, con lo cual la declararon intomable, y esa era también la creencia de todos los marinos europeos. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia L 655 _) Los japoneses, pensando como el héroe de Ayacucho en vís­peras del Santuario, opinaron lo contrario, y han dado al mundo inolvidable lección. Una vez embotellada definitivamente la flota moscovita en el recio ataque del día 5, y merced á una densa nie­bla, resolvieron enviar parte de la escuadra sitiadora sobre Talien­Wan, y, partiendo de las Islas Sanshan, forzaron la entrada de la bahía de la única manera posible: un heroísmo imponderable. Diversos torpederos, despreciando el fuego de las baterías rusas, avanzaron sobre la primera línea de torpedos, ya para señalar los pasos libres, ya para abrir camino á los acorazados, haciéndo es­tallar las minas con el sacrificio de las vidas de sus valientes tripu­lantes. Y así fue, puesto que tres tor.IJederos volaron á los gritos de "1 Viva la Patria!" á la vista de los rusos, que. no volvían de su asombro. Destruído el obstáculo q ue se suponía infranqueable, la escuadra desembarcó tropas en la bahía, y al día siguiente no más, destrozaba el ferrocarril, qu&- era la vida de Puerto Arturo, y principiaba el sitio de Dalny, que se rendía con todos sus tesoros á los rios días de combate. Los rusos habían evacuado .... al mismo tiem po la parte occidental de la gran Península de Liao-Tung, y la Crzmea de Oriente con Puerto Arturo quedaba á merced de sus enemigos, que iban á atacarlo por su parte más débil. Y aun se ha dicho-por cable-que en el momento en que terminó la embotellada de la escuadra, por este desastre y por el de las bocas del Yalu, los rusos evacuaron ó poco menos á Puer­to Arturo, transportando á Mukden todo el material de guerra posible, antes de que los japoneses destruyeran el ferrocarril y ocuparan á Kin-tcheu. En todo caso, 30,000 japoneses env~elven la plaza, y si la toman, como en r8g4, mientras Rusia no pueda enviar á Oriente una escuadra de poderosas naves, no le será po­sible rescatarla, aun cuando envíe un millón de soldados por tie­rra : el istmo es muy angosto y tiene á los lados sendas bahías donde maniobrar una flota. Terminada la campaña de Corea y de Liao-Tung, á los 90 días de principiada la guerra *, se ha dado comienzo á la de Mandchuria, la cual se abrió en la Provincia de Schong-King, con los combates de Fong-huang-tschenn, ciudad importante de la vía mandarina de Mukden, al pie de la parte Sur de los Montes Ta-long-kang, en los cuales combates llevaron la me­jor parte los japoneses, y con el desembarco de éstos no lejos de Niutschwam, al mediodía de la capital Mandchú y al respaldo de la citada serranía. Los rusos se han replegado á Mukden y atrincherado formidablemente esta plaza y los pasos del Yu-ho y del Liao-ho, creando un campo que recuerda el de Plewna, y detendrá mucho tiempo á sus contendores, salvo que éstos puedan avanzar tropas sobre Khirin. "' Consta oficialmente que en Puerto Arturo se declaró el estado de gue rra el 8 de Febrero antes del medio día. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia L 656 _) Para apreciar lo que será esta segunda campaña de la gue­rra, bueno es recordar aquí el siguiente despacho, publicado por los periódicos franceses : París, 3 de Abril-El corresponsal del Pelz't Parúz'en en San Petersburgo, dice que los soldados rusos, naturalmente muy su­persticiosos, están en extremo impresionados con una leyenda que dice que los japoneses poseen piedras magnéticas que tienen la propiedad de reducir á la impo~encia á sus enemigos. Los Oficia­les tratan de devolver el ánimo perdido á sus soldados, pero éstos siguen convencidos de que van á combatir con brujos. EL CUELLO DE COREA PENSAMIENTOS MILITARES Es preciso amar á la Patria sin anteponerle ninguna rival, y estar listo á sacrificarle aun las más íntimas preferencias. Gambetta Las condiciones esenciales del soldado son la disciplina y la constancia ; el valor viene en segundo término. Napoleón La única garantía de la paz es la espada siempre aguzada y cortante. GUl1! ermo I I Una Nación no es rea1mente libre sino cuando su organiza­ción militar es seria y completa. Chanzy Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VIII Serie V Tomo I N. 24

Por: | Fecha: 11/06/1904

~erie V -Tomo 1 !ño Vil N. o 24 Bal~tin Milit&r ORGANO DEL MINISTERIO DE GUERR 4 Y DEL EJERCITO Director y Editor FRANCISCO J. VERGARA Y VELASCO General de Ingeni9IOS Puede muy bien suceder que mtestro respeto ti todas las convicciones, vmga á partlÁ m la i1ldijermcia )' 1z us rte¡r s111 mo~;t para defender las 1ml stras ENRIQUE SIENKIEWICZ * * • Bogotá, .Junio 11 de 1904 * • • ~Oficial~ DECRETO NUMERO 488 DE 1 go4 (30 DE MAYO) por el cual se reconoce un grado militar El V/cepresz'clmte de la República, mcargado dt l Poder Ejecull'vo DECRETA Artículo único. Reconóccst~ al Sr. Marro O. Sáenz el grado de Teniente efectivo del Ejército, á que fue ascendido por el Comandante en Jefe del Ejército en operaciones sobre el Atlántico, Pacífico y rl Departamento de Panamá, el 17 de Enero del presente año. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 30 de Mayo de 1904. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ALFREDO V ÁSQUEZ CoBo DECRETO NUMERO 47o DE 1904 (27 DE MAYO) por «;1 cual se reconoce un grado militar El Vicepren'denlt de la Repríb/ica, encargado del Poder E¡'ecultioo DECRETA Artículo único. Reconócese al Sr. Coronel D. Ramón Cabral de Melo el grado de General graduado del Ejército SERLE V-TOMO l-4S Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 700 -' de la República, en atención á sus largos é importantes ser­vicios á la Causa. Comuníquese, publíquese y dése cuenta al honorable Se­nado, para los efectos constitucionales. Dado en Bogotá, á 27 de Mayo de rgo4. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ALFREDO V ÁSQUEZ CoBo DECRETO NUMERO 487 DE 1 go4 (1. 0 DE JUNIO) por el cual se reconoce la efectividad de un grado militar f El Vt'c epreúdmle de la RepúbHca, enca rgado dtl Poder lZjeculz'vo DECRETA Artículo único. Reconócese al Sr. D. Francisco Javier· V ergara y V el asco el grado de General de División, con el cual prestó sus servicios durante la guerra pasada. (Decreto. de 30 de Abril de 1 go 1 ). §. Del reconocimiento de este grado dése cuenta al ho ­norable Senado, para los efectos constitucionales. Comuníquese y publíquese. Dado en Bogotá, á 1. 0 .de Junio de 1904. JOSE MANUEL MARROQUIN El Ministro de Guerra, ALFREDO V ÁSQUEZ CoBo DECRETO NUMERO 4go DE 1904 (3 DE JUNIO) por el cual se declara inexequible y sin ningún efecto un Decreto de carácter legislativo El Vteepresz"dmle de la Rrpiíllica, encm·gado del Poder Ejecttti'vo En uso de sus facultades legales, y CO~SIDEI\ANDO 1. 0 Que el Sr. Procurador genera] de la Nación ha ¡;olí­citado del Gobierno la susprn ión del Decreto de carácter le­gis] at~vo, sin número, de 9 de l\Ia!·zu de 1 go4, publica_do en los numeros 12,054, 1 2,055, 1 2,056 y 12.057 dd Dwrw Ofi-cial; . 2.0 Que consultada esta solicitud al CARA LOS EJERCICIOS Y MANIOBRAS DE LOS CUERPOS DE INFANTERÍA, PRE- ' SENtADO AL MINISTERIO DE GUERRA POR EL GENERAL DE DlVISION ANTONIO LAVERDE R. (Continúa) Parar en tercia alta y atacar, como se ha dicho en el núme­- ro precedente. 120. Paren m cuarta altay ataquen-AR(mas). Parar en cuarta alta y atacar, como se ha dicho en el núme­ro 118. La parada en prima y las paradas altas, seguidas ó n6 de una respuesta, se emplearán exclusivamente para quitar los gol­pes de sable, tirados á la parte superior del cuerpo por individuos á caballo. Combitzaciones 121. Las combinaciones serán análogas á las que siguen, las .cuales se ponen sólo á título de ejemplo. Un paso al frente, ataquen con e:rtensz'ón-MAR(chm). Un paso atrás, paren m tercia y atar¡uen-)tAR (chen). Paso doble al frente, ataquen con extensión, parm m cuarta y ala­qum- Mu.(chen). Paso doble atrás, paren en prima y ataqum-MAR(chen). Frente á la derecha, parm en tercza y ataquen cou extemión-AR­( mas). Frente á la izquierda, paren m cuarta alta y ataqum-AR(mas). 122. Cuando los ejercicios anteriores sean perfectamente co­nocidos, podrá disponerse que los soldados combatan entre sí, ha­ciéndolo con rifles de madera, á fin de no estropear el armamento y proveyendo á los soldados de máscaras, si fuere posible. 123. Como de utilidad práctica convendrá indicar las reglas siguientes : 1 .• Las estocadas contra un soldado de infantería se dirigirán al pecho, y contra uno de caballería al costado izquierdo c (K.u antung) oneses J a p __. Mar * Kin-tchu Dalni * Puerto Arturo (Rusos) (NOTA-Las líneas representan alturas) Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
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Por: | Fecha: 18/06/1904

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 ,_- t : Vienen ..................... $ ' .... .. Pagos efectuados por Por los pagos efectuados hasta la fecha 1- la Teson•ria ~eneral. por la Tesorería general, según la rela-ción recibida hoy de aquella oficina, 6 r en su caso, por la conversz'fm de órdenes gi-radas por rsfe MinislmO, en documentos del (la/ clase), según consta de la relación. en-viada por (tal empleado), &>c., á saber: 1 , 1 1 1 ' DEPARTAMENTO DE LO INTERIOR 1 1 • 1 12 Capítulo I.0 Senado de Plenipotenciarios' .. 1 1 (personal), sfc de créditos reconocidos.' 1 Pago de las órdenes números (tales) ..... 1 1,000 ¡ 13 Capítulo 2. 0 Senado de Plenipotenciarios 1 1 (material), sfc eadem. 1 1 Pago de las órdenes números (tales) ..... 300 ... l 14 Capítulo J.° Cámara de Representantes ¡· (personal), sfc eadem. 1 1 Pago de las órdenes números (tales) .... 26,ooo 1 l .•• 1 1 15 Capítulo 4.P Cám 'ira de Representantes (material), sfc eadem. Pago de las órdenes números (tales) .... 300 ... 1 16 Capítulo 5.0 Poder Ejecutivo (personal y .. .. : .1 gastos vanos), sfc eadem. 1 Pasan ........................ $¡ ~ e::> CJ ::;2: --i ':t:> CD r-- to c:::J :::r:::=- g. c::J ~ ...... :S:: S - s= r- --i (=.: :1>- -· ...... ::0 .......¡ PJ 1 tv ""'1 N o.. :S:: L ~ C) c::J () m o r- o e::> 3 C/.) cr 1 íi)" ~ ~ ~ ....... N, ~ ~' ~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 ! 1 i Vienen .................. $ ...... . . . . 1 1 Pagos de la órdenes números (tales) .... g,270 ... 1 17 ' Capítulo 6.0 Ministerio de lo Interior (per-sonal), sfc eadem. 1 1 Pago de las órdenes números (tales) .... 5,()()0 ... 1 DEPARTAMENTO DE JUSTICIA 18 Capítulo I.° Corte Suprema Federal (per-sonal), sfc eadem. ! 1 Pago de las órdenes números (tales) ..... 12,700 ... i 1 19 Capítulo 2.° Corte Suprema Federal (ma- 1 terial), sfc eadem. Pago de las órdenes números (tales) ..... 275 ... 1 20 Capítulo J.0 Ministerio Público (personal), sfc eadem. Pago de las órdenes números (tales) ..... 3,700 ... 1 21 Capítulo 4.0 Ministerio Público (material), sfc eadem. Pago de las órdenes números (tales) ..... 183 35 o:t o ti'" ::t. ::S S: r=-= -· ,... ""-! ~ t.) '""t Vol p. L ~ (") 2- o 3 O'" ~· ------ DEPARTAMENTO DE LO INTERIOR : 68,728 35 1 A Capítulo I.0 Senado de Plenipotenciarios . l 22 (personal), skc de pagos ..................... 11,000 23 A Capítulo 2.0 enado de Plenipotenciarios (material), sfc eadem ........................ 300 ... Pasan ....•................... $ - - ~-- ...... - Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Pagos efectuados por la Tesorería general. 24 25 26 27 28 29 30 31 •• • •• _;¡ ... Vienen .................. ~ ..• $ A Capítulo 3.° Cámara de Representantes (personal), sfc eadem ....................... ·1 26,ooo A Capítulo 4.° Cámara de Representantes 1 (material), sfc eadem .... ............. ·······1 300 A Capílulo 5.0 Poder Ejecutivo (personal y gastos varios), sfc eadem .................... ¡ 9,270 A Capítulo 6. 0 Ministerio de lo Interior y Relaciones Exteriores (personal), sfc eadem .~ ......................................... ¡ 5,000 DEPARTAME~TO DE JUSTICI.\ A Capítulo I.° Corte Suprema Federal! (personal), sfc eadem ........................ 1 12,700 A Capítulo 2 ° Corte Suprema Federal (ma-1 terial), sfc eadem ................................ ¡ 275 A Capítulo 3.0 Ministerio Público (perso-nal), sfc eadem.... .. ... .... ... . .. . .. . . . . .. . .. . 3,700 A Capzlulo ¿¡.: 0 · Ministerio Público (mate-ría!), sfc eadem.... .. . ... . . . . . . . .. . . . . . . . . .. . I 83 68,728 (Aquí se suponen descritas todas las ope-1 : raciones á que haya lugar en el segun- Pasan ........................ $ t:O o o ~ ..... S ~ r == -· r-f" ~ PJ tv '""1 ..¡:.. ~ L ~ (j 1 1 o o · 1 1 11 1' 3 o-;· 35 l ;-1 68,728 1 35 1 l Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 18 t 1 Vienen ..................... $ do año de la vigencia, antes de proce­der á cerrar .la. cuenta, como pasa á in­dicarse). Su m a en 3 1 de Agosto de 1 86g .......... . (Véase la advertencia puesta al fin del l. artículo 14 de este diario). ------Agosto JI de I869------ , Vanos Deben ...... $ 1 1 A CRÉDITOS LEGISLATIVOS. Por la diferencia que resulta entre los cré­ditos legislativos líquidos y lo reconoci­cio hasta hoy 3 1 de Agosto de I 869, día en que expira la vigencia del Presu­puesto de, 1867 á 1868. Tal diferencia se salda por Créditos legislativos, con cargo á los respectivos capítulos, sfc de Créditos legislativos, porque habiendo expirado la vigencia del Presupuesto, no puede hacerse uso de la expresada diferencia; á saber: Pasan ........................ $ ll ' -------·---- 485,001 1 20 27,801 1 go 1 1 1 1! 1 1 L 1 ' tl:j o ¿;- ...... S S: (=.: -· ...... ..._. ~ t-.) ""'t <.n t:l,. l ~ (') S?.. o 3 C"" 6J" Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Vienen ..................... $ DEPARTAMENTO DE LO INTERIOR Preparación para el 2 Capítulo I. 0 Senado de Plenipotenciarios Balance de Salida. (personal), sfc de créditos legislativos .... Anulación de los sal- 3 Capítulo 2.0 Senado de Plenipotenciarios (material), sfc eadem ........................ dos de las cuentas de 4 Capítulo J.° Cámara de Representantes (personal), ~e eadem ........................ Créditos legisla ti vos 5 Capítulo 4.0 ámara de Representantes (material), sfc eadem ........................ por haber expirado la 6 Capítulo 5.0 Poder Ejecutivo (personal y vigencia económica. gastos van u~), sfc eadem ................... 7 Capítulo 6.0 Ministerio de lo Interior, &c. (personal), sfc eadem ........................ l 32 Capítulo 7.0 Viáticos de los miembros del Congreso, sfc eadem ........................ DEPARTAMENTO DE JUSTICIA 8 Capítulo I.° Corte Suprema Federal (per-sonal), sfc eadem ............................. 1 Varz"os Deben ...... $ A Vados. J Pasan ........................ $ I,4g6 ... 30 ... 852 ... 30 ... 41 70 127 85 25,191 ... 33 35 4,593 IO ----.-- ( ...... 1 27,891 90 ...... e;, o (i'" r'f" . s re; '-1 =-: t.) r'f" O\ SU l~ B (") o o 3 C" s· Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Balance deSalida que se transportará á la c:uenta del Presupues- 1 1 to de 1868 á 1869. lg 12 14 16 17 Vienen .................... $ Por Jos saldos que quedaron por pagar so­bre los créditos reconocidos hasta hoy 3 I de Agosto de r 86g, día en que expi­ra la vigencia del Presupuesto de 1867 á 1868, Jos cuales saldos se pasarán á la cuenta que se lleva en este Ministerio del Presupuesto de r 868 á r86g, por medio de Balance de Entrada ; á saber : DEPARTAMENTO DE LO INTERIOR Capítulo I.0 Senado de Plenipotenciarios (personal), sfc de créditos reconocidos ... Capítulo J.° Cámara de Representantes (personal), sfc eadem ....................... . Capítulo 5.0 Poder Ejecutivo (personal y gastos varios), sjc eadem ............. - .. . Capítulo 6.0 Ministerio de lo Interior (per-sonal), sfc eadem ......... , ................. .. DEPARTAMENTO DE JUSTICIA 18 1 Capítulo I.° Corte Suprema Federal (per-sonal), sfc eadem ............................ . Pasan ........................ $ 1,000 2,300 68o 30 156 15 466 1 65 t:O 2... o ~ :;~ s= (=..: '-) ;:::;.· t-.:1 ~ '-) ""'t L~ Q o 3 r::r s;;· Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ··vienen ..................... $ 20 Capílttlo 3.0 Ministerio Público (personal), sfc ea<;lern .... _4·.·· ............................... DEPARTAMENTO DE LO INTERIOR 22 A Capítulo I. 0 Senado de Plenipotenciarios (personal) sfc de pagos ....................... 24 A Capítulo 3.° Cámara de Representantes (personal), sfc eadem ....................... 26 A Capítulo 5.0 Poder Ejecutivo (personal y gas tu~ ··arios), sfc eadem ................. 27 A Capítulo 6.0 Ministerio de lo Interior (personal), sfc eadem ........................ :CEPARTA:.\iEMTO DE JUSTICIA 28 A Capítulo I.° Corte Suprema Federal (personal), sfc eadem ........................ 30 A Capítulo 3.0 Ministerio Público (perso-nal), sfc eadem ................................ Suma hoy 31 de Diciembre de I8 ...... $ Bogotá, 31 de Enero de 18 ...... 1 ~ 1 j 290 ... 4,593 10 1,000 ... 2,000 ... 68o 30 1 1 156 15 466 65 2gü ... ------ ······ ... ... : ...... 1 { 4,593 20 -- 517,396 20 . ..... ... ... ttl o e;­::!. :;l (~ 'l ;:;.· t-:1 ~ 00 ""' lfi­(") o o 3 O"' ii)' Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia L 729 J RESOLUCION NUMERO 149 DE rgo4 (29 DE ABRIL) por la cual se hace una aclaración sobre cobro de Montepío Militar El Mz'nislro de Gobierno, mcargado del Despacho de Guerra CONSIDERANDO r. 0 Que por Decreto legislativo número 1023 de 1903, se suspendió el cobro de descuentos para Montepío Mil~tar á los miembros del Ejército, ordenado por Decretos antenores, durante el estado de sttio; 2. 0 Que el Decreto número 222, de 10 de Marzo último, que le.vanta el estado de sitio, no pudo s~r oportun.a!Dente conocido en toda Ja República por las autondades tmhtares, á causa de la dificultad en las comunicaciones, de suerte que las documentaciones militares han llegado al Ministerio sin tales descuentos; y 3. 0 Que reponer tales documentos y reintegrar las can­tidades para Montepío Militar, cobrando ]as de militares que hoy están separados de] Ejército, en virtud de la ú] tima re­organización, sería labor poco menos que imposible, RES ELVE Los descuentos para Montepío Militar que deban hacer­se á Jos miembros dcl Ejército, sólo tendrán Jugar desde el día 1. 0 de Mayo entran le. Comuníquese al Pa,rador Central, :í la Corte clP. Cuentas y á todas las autoridades militares de la H(~pública, y publí­quese. Dada en Bogotá, á 29 de Abril de 1 gol~. El Ministro, E TEDA N J ARAMILLO COMANDANCIA EN JEFE DEL EJÉRCITO ÓRDENES GENERALES . .El artículo 8,963 de la Orden General del 9 de Junio trae Jo stgutente: Art. 1. 0 Llámase al servicio activo al Teniente Cristóbal Salazar, y destínasele ~ osupar la vacante de Subteniente que dejó en el Batallón Mira de la División Boyacd el Subteniente Alberto Osuna, quien fue declarado en uso de licencia indefinida. Art. 2. 0 Igualmente 11ámase al servicio activo al Capitán Jorge Bernal, y destínasele como Ayudante Mayor del Batallón Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 730 ....1 Neira de la División Boyacá, en reemplazo del Capitán Luis A. Rojas, á quien se concede la licencia indefinida que soltcitó. Dése cuenta al Ministerio de Guerra. El Comandante en Jefe encargado, DANIEL E. PARDO c. La Orden General del 12 de Junio, en su artículo 8974, ex­presa lo siguiente : Art. 1.0 A petición del Sr. Coronel primer Jefe del Batallón 4. 0 de Gt'rardot de la División Palomgro, hecha en oficio de fecha 3 del presente, declárase en uso de licencia indefinida al Capitán Daría Luque, quien sirve como Teniente 2.0 Ayudante del Bata­llón expresado, por ineptitud, y nómbrase en su reemplazo al Te­niente Alberto González S., á quien se llama al servicio activo. Art. 2.° Concédese la licencia indefinida que solicitan los si­guientes Oficiales: Capitán Jenaro Soto, Comandante de la 4.• Compañía del Batallón Cahbío número 1.0 de la División Cundúta­marca, y Teniente Dionisia Soler, del Batallón Net'ra de la Divi­sión Boyacá. Nómbrase para reemplazarlos, en su orden respectivo, á los Sres. Capit:ln Alfredo Cortés, Subteniente Angel María Cas­tillo y Capitán Carlos Tulio Pineda, este último destinado como Teniente, á quien se llama al servicio activo. El General Jefe encargado, DANIEL E. PARDO c. El artículo 8976 de la Orden General del 13 de Junio dice El Sr. Coronel Moisés Ortega, Jefe del Batallón Córdoba de ]a División Tolmza, ha rendido sus cuentas y presentado los docu­mentos correspondientes á. su Batallón, lo cual se hace constar en e] presente artículo para n.ue su conducta sea imitada por los de­más Jefes y para conocimiento del Ejército. ®Doctrinal~ LA GUERRA MODERNA ORDEN LINEAL Y ORDEN PROFUNDO [Arreglado para el BOLETfN MILITAR] Antes de la guerra angloboer, por causa del perfeccio­namiento de las armas, de ]a invención de la pólvora sin hu­mo y la mejora de la artillería, hubo espíritus que se aluci- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 731 _..) naron, hasta declarar imposible la guerra, por cuanto supo­nían que en el primer combate morirían todos los contendo­res. Testigo de ello la famosa obra del escritor ruso Juan de Bloch, que tanto combatimos en esta y otras publicaciones periódicas, y que de seguro tiene buena culpa en los recien­tes desastres de sus compatriotas en la guerra con el Japón. Para los que no cayeron en el error; para los que no ol­vidaron que el hombre es y será el instrumento capital de la guerra, los progresos en referencia revivieron en cierta ma­nera la lucha clásica de hace más de un siglo (1787) entre el orden lineal ó prusiano y el profundo ó francés, cuando en Francia, á pesar de las ventajas que demostró el último en una maniobra, se declaró reglamentario el primero. Enton­ces pareció extraño que en el momento en que la cuestión parecía resuelta en teoría, ocurrieran las guerras napoleóni­cas, en las cuales prácticamente triunfó el orden profundo (Austerlitz, Jena), único que permüe maniobrar en el campo de batalla. Mas como el hombre es mudable de suyo, las guerras posteriores, en especial la angloboer, han vuelto á revivir la querella de los dos órdenes, en condiciones muy análogas á las de 1787: el orden lineal con ataque envolvente eslratégl'co y el orden profundo con maniobra y ataque láctico, defendi­dos ambos por plumas de primer orden. ¿Cuál de esas dos escuelas debe prevalecer? El asunto es de la mayor actualidad é importancia en estos momentos en que la guerra, es decir, la práctica por excelencia, va he ser con iderable, ya para que sus fluctuaciones no afecten ]as columnas, y éstas puedan ~er dirigidas sobre sus respectiYos objett'vos, ya porque un ene­migo hábil ganarú tiempo prolongando ]os preliminares, y, ante todo, deben evitarse los despliegues prematuros. ( Gotzlz'nua1· á) Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 73S ..J INSTRUCCIÓN DE LA INFANTERIA PROYECTO DE REGLAMENTO 1 PARA LOS EJERCICIOS Y ~lANIOBRAS DE LOS CUERPOS DE INFANTfRIA, PRE-SENTADO AL MINISTERIO DE GUERRA POR EL GENERAL DE DIVISION ANTONIO LAVERDE R. (Continúa) 129. Para irlos acostumbrando á las distintas peripecias de un combate, se supondrán los dos casos de tornar la posición y re­tirarse. En el primero se les hará entender que sólo deben perseguir al contrario con el fuego, y que lo más importante es establecerse en el terreno para defenderlo de una reacción ofensiva. En el segundo, que la retirada es más peligrosa que el ata­que, y que por lo tanto no debe recurrirse á ella sino en casos muy excepcionales, m' hacerse sút orden expresa del jefe t·especlivo, y que al ejecutarla hay que tomar posiciones sucesivas para con­tener al enemigo con el fuego. 130. Cu:1ndo los reclutas sepan la manera de acercarse á una posición, se les ejercitará en defenderla, indicándoles los momen­tos en que deben hacer fuego y el modo de ejecutarlo, en el con­cepto en que deberá ser más vivo, cuando el enemigo pase de una posición á otra, porque entonces está más descubierto. Conviene que durante estos ejercicios se haga uso de cartu­chos sin bala. Reglas sobre los fuegos I 3 I. Siendo el fuego el principal elemento de combate de la infantería, el instructor dedicará un cuidado especial á esta parte de la enseñanza. Procurará, sobre todo, acostumbrar al soldado desde los pri­meros días de la instrucción á no gastar inútilmente sus municio­nes ni á disparar su arma sino cuando reciba orden para ello. Estando aislatlo el soldado (de centinela, rxplorador), sólo hará fuego cuando reciba autorización 6 cuando deba atender á su propia defensa, ó cuando fuere necesario señalar la presencia del enemigo. El soldado tirará lentamente y observará el efecto de su fue-go, no debiendo disparar á más de : 250 metros sobre un hombre de pie (ó varios). 400 metros sobre uno á caballo (ó varios). 500 metros sobre un grupo de cuatro hombres (ó más). Nunca conviene tirar á mayores distancias; por el contrario, es ventajoso esperar, para romper el fuego, á que el enemigo esté más cerca. En el fuego de la sección, las distancias son apreciadas por el jefe de ella. .. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 736 _; En el fuego de tirador aislado, éste deberi apreciarlas antes de disparar, no sólo para juzgar si hay lugar al tiro en razón de la naturaleza y di t:mciu. del blanco, sino también para darse cuen­ta de las modificaciones que convenga introducir para alcanzarle, empleando el alza necesaria. Por este motivo el soldado debe saber apreciar las distancias hasta seiscientos metros, lo cual puede enseñársele simultáneamen­te con la instrucción de combate el manejo del alza. Se le explicará que la distancia apreciada indica el alza que ha de emplearse; que el punto al cual se debe apuntar ó dirigir la línea de mira es la mitad del pie de la parte visible del blanco; que cuando se emplee el alza de 400 metros 6 más contra un blanco que se mueve transversalmente 6 cuando sople un viento de costado, es necesario apuntar al borde del blanco, del lado de donde sopla el viento 6 de la marcha. APENDIOE I EJERCICIOS DE GIMNASIA Preliminares 132. Estos ejercicios tienrn por ohjeto hacer flexible y vi­goro o el cuerpo del sulJado, drsarrollando en éJ su fuerza muscular, su agilidad y destrrza. Contribuyen en gran parte á la pr1 paración del recluta para Ja escuela dt•l soldado, y sincu, adcmús, para corregir ó combatir lig<·ro. dcft>ctos de confiu·uración ó de malos hábi­tos, como cabezas inclinadas, hombros caídos ó echarlos hacia adelante, espaldas dobladas, &c., defectos rrm· tanto afean á un militar y que tan comunes so11 en el Ejército, todo por falta de una ren·tdar instrucción g-imnt\stica. A semejanza de lo (JIIf • e ha Jwcho en la esgrima de la bayoneta, sólo se tratará aquí de Jos ejercicios más sencil1os, á saber: los de flexión, que pueden consid• rarse como base y fundamento de toda ]u instrucción gimnást ira; y los de salto, quedando, en consecuenciH, exrluídos los de lucha, trapecio, rscalas y demás igualmente pcno~os y difíciles, que exigen aparatos costosos y larga preparucióu de las fuerzas físicas del soldado para ejecutarlos. Como todos estos ejercicios ocasionan al principio gran­des molestias al cuerpo y dolores en los músculos no acos­tumbrados á esta fatiga, serán dirio·iclos con especial cuidado, sin exigir de] recluta mayores esfuerzos de los que razonable­mt! n te se comprenda que pueda prestar. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia L 737 _) Ajustándose en todo á la aptitpd corporal de cada indi­ ·viduo, el instructor graduará estod esfuerzos, empezando por los movimientos más simples y débiles, y aumentando pro­gresivamente su dificultad hasta los más fuertes y complica­dos, de modo que nunca haya exceso •. Deberá tenerse en cuenta, por otra parte, que si esta instrucción se hace empíricamente, si no se basa en el cono­cimiento de los efectos del ejercicio, si no se sabe calcular para cada uno la dosis de energía, elegir los movimientos convenientes, y ejecutarlos del modo más ventajoso, el resul­tado puede ser no solamente nulo sino hasta perjudicial. No se olvidará, por ültimo, que los movimientos ejecu­tados á medias ó incompletamente, producen una gran dife- •rencia; por ejemplo, un poco menos de extensión de los miembros ó de elevación de los brazos por encima ó detrás de la cabeza, cambia por completo la calidad del esfuerzo y sus resultados. Conviene, pues, para evitar estos inconve­nientes, que los movimientos se ejecuten con toda la amplitud de que son susceptibles, dejando entre ellos una ligera pausa. El exceso, siempre dañoso, puede ser producido por el ,demasiado número de ejercicios propuesto al soldado, por un esfuerzo demasiado marcado en los movimientos, por una du­ración desmedida ó por una rapidez desmesurada. ~especto al primer caso, debe decirse que valen más unos pocos movimientos, Jos indispensables. Lien ~jecutados, es decir, por una proO'resión prudente y raciona], de modo de ejercitar todos lo músculos del cuerpo, que aprender mu­chos y de una manera defectuosa, e 'to e , sin orcl(~ ll ni mé­todo alguno. La dificultad de un movimiento se puede aumentar de varios modos: ya repitiéndolo de seguida varjas veces, ya añadiéndole, en la mi ma posición, · otros más dificultosos (movimientos compuestos), ya conservando una posición mu­cho tiempo. Pero como la repetición continuada del mismo movi­miento, y la permanencia larga en una posición, producen fatiga y disgusto, conviene alternar los de mayor dificultad -con los de menor, los de flexión con los de salto, combinar • Se llama movimientos simples ó preparatorios á los movi­mientos que se ejecutan aislados y despacio, á la posición militar y á las posiciones de partida ; y movimientos fundamentales 6 de­finitivos á los mismos movimientos simples, pero ejecutados con más fuerza y rapidez, y á los movimientos compuestos. Los movi­mientos simples preparan el cuerpo para movimientos más .vigo­rosos. 47 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 738 -' éstos con los de paso de trote y la carrera •. Así se logra. interesar al soldado, á )a vez que se le hacen ejercitar las di­ferentes partes del cuerpo .. Para obtener este resultado, conviene formar programas diarios de instrucción. El primero comprenderá los movi­mientos simples de que ya se ha hablado; en los sucesivos, se irán aumentando gradual y metódicamente las dificul­tades. Como la instr·ucción gimnástica ha de ajustarse, seg-ún se ha dicho, á la aptitud corporal de cada individuo, tal ms­trucción, como la de la escuela del soldado, será individual. Cuando por cualquier circunstancia esto no fuere posi­ble, se agruparán los soldados en escuadras ó secciones, se­gún su conformación, no debiendo contener las últimas más de veinte individuos. Para el mando de cada grupo se elegirán los instructores más fuertes y ejercitados, á quienes el supe­rior dará las instrucciones á que haya lugar. En la instrucción de grupo deberá renunciarse á una rigurosa uniformidad, que perjudica sin objeto á la instruc­ción personal. La hora más favorable para J.a gimnasia es antes de las comidas, en lo general por la mañana, pero no ayunas. Media hora de trabajo todos los días, se recomienda como lo más conveniente. El vestido dehe ser ligero y holgado, de modo que no ~jerza compresión en parle alguna del cuerpo. Se hará uso, si es po iblc, de un ancho cinturón, el cual tiene por objeto mantener fijo los 6rcranos del vientre y dar {>unto de apoyo á las masas musculares en los ejercicios de agilidad y fuerza· No estará de má oír el parecer del médico, antes de ordenar los ejercicios de gimnasia á un individuo. Se advertirá al soldado que al hacer un movimiento con una ú otra parle del cuerpo, l~ay que conservar en lo posible la posición militar para las otras parles, y en consecuencia, en la más completa inm(,vilidad. . Los descansos cortos pr<'scrilos en la escuela del soldado de~en ser aquí mucho más frecuentes, y mandados con las mismas voces: En su lugar-DESCANSO. Antes de empezar un movimiento, como también des- • El paso de trote y la carrera, ~uando están bien dirigidos, fortifican los pulmones y las piernas, y tienen una gran influencia sobre el trabajo del corazón. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 739 _) pués de concluido, es muy importante ver si la posición de partida es exacta y está bien tomada. Debe decirse, á este propósito, que las posiciones de par­tida están destinadas, en lo general, á facilitar ó preparar la ejecución de los movimientos. Alg:unos de éstos tienen como posición de partida la posición militar, la cual se tomará, es­tando en su lugar, descanso, con la voz de : Escuadra- FIR( mes). EJercicios de flexión 1 33· Para efectuarl(i)s, se colocarán los soldados, por indi­caciones, en una fila delante del instructor, de manera que no se alcancen con los brazos extendidos. Cuando deban efec­tuarse por escuadras ó secciones, se podrán hacer tomar las distancias como para la esgrima,. sustituyendo esta voz por la de gimnast'a. Al principio, los movimienos deben hacerse con núme­ros; tan luego se comprendan sin nümeros, á la voz de EM­PIECE:- i, del instructor, la que se dará después de enunciado el movimiento. El soldado lo ejecutará y continuará repitiéndo­lo hasta la voz de ALTO. Cuando se mande con números, los movimientos podrán hacerse también continuados, repitirndo. e al efecto los nú­meros que ordenan . u ej cución, tantas veces cuantas se cre­yere conveniente. En este caso, si a],rún movimiento, como · la flc.· ión de cabeza, cuerpo, &c., no termina en la posición de partida con el último número, s~ dará la voz de ALTO para volver á ella. :\lOVIl\IIENTOS DE CABEZA * 143.Como posición de partida de estos movimientos, de los de cuerpo y de ]as extremidades inferiores, se harán poner las manos en la cintura con las voces: .Jfanos á la cin-TURA. * Estos movimientos tienen una acción especial sobre los músculos del cuello, facilitan algunos movimientos de la escuela del soldado, como apuntar, vista á la derec.ha, y la colocación de la cabeza en la posición militar. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 740 .....J Colocar las manos en las ca­deras con los pulgares atrás, los demás dedls adelante y unidos, las palmas bien sen­tadas en el berde superior de las caderas. Para que el soldado colo­que. o.tra v~z. las manos en la posiCIÓn m1htar, se mandará: En posi-ciÓN. Flexidn decabeza adelante y atrás 1 35· Uno. Inclinar la cabeza hasta tocar el pecho con la harba. Dos. Levantarla éinclinarla moderadamente hacia atrás. Flexidn lateral de cabeza 136. Uno. Inclinar lentamente la cabeza á la derecha, como para apoyarla sobre el hombro. Dos. Elevarla é inclinarla del mismo modo hacia la iz­quierda. Torsidn de cabeza .137· Uno. Girar lentamente la cabeza hacia la derecha, , hasta que la barba toque casi el hombro. Dos. Girar la cabeza, también lentamente, á la izquier­da, hasta que la barba tome una posición análoga á la an­terior. Los tres ejercicios que preceden se repetirán muy pocas veces de seguida. l\IOVIl\fiENTOS DE CUERPO * • Estos movimientos hacen parte de los que sirven para ha­cer trabajar los músculos de la espalda, abdominales y laterales. Con la contracción de los primeros se obtiene una extensión de la columna vertebral y un ensanche del pecho; hay cierta acción so- . : bre los omoplatos y sobre la apostura del cuerpo. Los movimien­tos de los músculos abdominales ejercen una presión sobre los ór­ganos del abdomen, y facilitan las funciones de éstos. Los movi­mientos laterales ejercen una acción, por los músculos oblicuos, sobre los mismos órganos abdominales y sobre la medula espinal. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia L 741 _) Flexidn del cuerpo adefante y atrás 138. Uno. Inclinar lentamente el tronco hacia adelante, sin doblar las rodillas; la cabeza en la dirección del tronco. Dos. Levantar el tronco y encorvar­lo hacia atrás todo lo más posible. FlexüJn lateral del cuerpo 1 39· Uno. Inclinar lentamente el tronco sobre el lado derecho tanto cuan­to se pueda, sin girar los hombros ni mover los pies. Dos. Elevar lentamente el tronco é inclinarlo á la izquierda, por un movimiento análogo. Torsidn del cuerpo á derecha é izquierda I4o. Uno. Girar lentamente la parte superior del cuerpo al rededor de su eje hacia la der.echa, hasta que los hombros ven O'an á quedar casi per­pendiculares á la direcció; en que antes estab~n, manteniendo en todo este movimiento los p1es fijos y el cuerpo derecho. Dos. Girar el cuerpo, también lentamente, á la izquierda, hasta que los hombros tomen una posi­ción análoga á la anterior. Rotacidn del cuerpo á la derecha (izquierda) I4I. Uno. Como el tiempo uno de la flexión la­teral del cuerpo. Dos. Volver el tronco hacia atrás, y encorvarlo á retaguardia todo lo más posible. Tres. V el ver el tronco hacia la izquierda, é inclinarlo como en el tiempo dos de)a flexión lateral del cuerpo. Cuatro. Volver el tronco hacia el frente, é inclinarlo adelante. MOVIMIENTOS DE BRAZOS I42. Los movimientos de brazos deben ser ejecutados al , principio con una velocidad lenta (15 á 20 por minuto), la · Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. , Boletín Militar de Colombia \___ 742 _J que se irá aumentando progresivamente hasta So por minuto, c?~ndo los soldados estén bien familiarizados con los ejer­CICIOS. En la ejecución de los movimientos de brazos, y si no se ordena otra cosa, se observarán las disposiciones siguientes: Las manos serán colocadas en la prolongación de los antebrazos, los dedos estirados y unidos, el pulgar apoyado entre el índice y el del corazón. Los brazos, extendidos horizontalmente, se colocarán paralelos; las palmas de ]as manos hacia adentro. Los brazos, extendidos verticalmente, se colocarán para­lelos y se llevarán hacia atrás todo lo más posible; las pal­mas de las manos hacia adentro. Los brazos, extendidos lateralmente, se mantendrán á la altura de los hombros, y echados hacia atrás todo lo más posible; las palmas de las manos hacia abajo. Los movimientos que siguen se ejecutarán con los bra­zos en la posición militar. Elevacidn vertical de brazos 143. Uno. Levantar por delante los brazos sin doblarlos, y colocarlos verticalmente. Dos. Bajarlos de la misma manera á su posición normaL :Mantener derecho el cuerpo y evitar el que se doblen las rodi1las y se a vanee el vientre. Elevacidn horizontal y separactdn lateral de braros 144. U no. Sacar al frente los brazos • sin doblarlos, y colocarlos horizontalmente. Conlumará PROYECTO DE REGLAMENTO DE GIMNASIA MILITAR Por Luis Alberto Arenas V., Oficial del Ejército de Chile [Continúa] C Gz?nnasia con arma Con el rifle se hacen varios ejercicios muy útiles, no sólo por­que junto con los de la Gimnasia Muscular contribuyan al comple- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia \__ 743 _.J i:o desarrollo, sino también porque el soldado se familiariza, por así decirlo, con su fusil, acostumbrándose á sostenerlo en todas po­. siciones y manejarlo con suma facilidad. La tropa estará armada únicamente del rifle (sin fornitura), sacándol~ previamente el cerrojo. Los movimientos se repetirán solamente cuando á la voz de mando precede la orden en repetición. Estando el soldado en la posición de descanso, se manda : 67. En posición-AR(mas) Intlinar la trompetilla á la izquierda hasta poner el rifle en posición horizontal; al mismo tiempo tomarlo rápidamente con la mano izquierda, junto á la derecha, y correr ésta hasta empuñarlo por la garganta. Los codos apoyados en el cuerpo; los antebrazos horizontales; las uñas de las manos vueltas abajo y el portafusil al frente. 68. Descansen-AR(mas) Correr la mano derecha hasta juntarla con la izquierda, y con viveza colocar el rifle en la posición de descansen. Estando con el arma m posú:zon, se manda : 69. Brazos arn'ba (ó al frente)-Rs(tz'rm) En el primer caso, estirar los brazos arriba hasta la posición vertical, y en el segundo, estirarlos al frente hasta la. posición ho-riwnW. · Estando con Jos brazos estirados arriba, se manda: 70. Bajen (ó hasta la altura de los hombros)-BAJEN En el primer caso, sin doblar los brazos, lentamente bajarlos hasta tocar con el rifle los muslos de las piernas (seis compases), y en el segundo, bajarlos solamente hasta la posición horizontal (tres compases). Partiendo de los brazos estirados al frente, se manda bajar con la misma voz de mando del ejercicio anterior, y se ejecuta bajo los mismos principios. Estando en la posición de bajen, se manda: 7 l. Levan/m (ó hasta la altura de los hombros)-LEVANTEN Elevar los brazos con el mismo compás y de la mis-na mane­ra que el ejercicio anterior. Estando en posicz'ón, se manda : 72. Fle.xlon de rodz1las y brazos al frente-xs(Hren) Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 744 _) En un tiempo y simultáneamente, hacer flexión de rodillas y estirar ·enérgicamente los brazos al frente. Los movimientos de estirar los brazos de arriba al frente, y viceversa, se combinan con aque11os ejercicios de la Gimnasia muscular que en su ejecución contengan igual número de tiempos. Por ejemplo: Estando con los brazos estirados arriba, se manda :- 73· Ambos pies al lado y brazos al frenle-Es(li'ren) Uno-Doblar Jos brazos y separar el pie derecho; y Dos-Estirar los brazos al frente y separar el pie izquierdo. 74· Cuadrarse y brazos arrz'ba-Es(/iren) Ejecutar por medios inversos el ejercicio anterior. (Continúa) APUNTES SOBRE TIRO DE ESCUELA y DE co BATE por Luis Alberto Arenas V .• Oficial del Ejército de Chile DXFINICIONES Armas-Es todo aparato ó instrumento que sirve para atacar- 6 defenderse: v. gr. el fusil, la coraza, el sable, &c. Las armas en general se dividen en armas blancas y de fuego . Armas blancas -Son las que sirven para atacar 6 defenderse­cuerpo á cuerpo : v. gr. el sable, la lanza, &c. Armas de fuego-Las que sirven para lanzar proyectiles, me­diante la fuerza engendrada por cierta cantidad de pólvora que se denomina carga de proyecdón: v. gr. el fusil, el revólver, &c. Atendiendo al modo de transportarlas, se dividen en armas portátiles y no portátiles. Armas portátz'les-Son las que pueden ser transportadas por solo un hombre: v. gr. el fusil. el sable, &c. Armas no porláh1es-Las que para su transporte requierelh más de un hombre: v. gr. las piezas de artillería, las ametralla­doras, &c. Respecto á la manera de cargarlas, se dividen en armas de-­antecarga y de retrocarga. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Bole\ln ~uitar de Colombia \_. 745 ~ Armas de anlecarga-Son las que se cargan por la boca: v.gr. arca Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia '- 746 _; En el instante que el cebo fulminante comunica el fuego á la carga de pólvora, ésta se descompone rápidamente en gases, los que, dotados de gran expansibilidad, tienden á ocupar un espacio mayor que aquel en que se encuentra encerrada la pólvora, y ejer­cen, en consecuencia, considerable presión en codo sentido : la pre­sión que obra sobre las paredes laterales de la recámara no cau­sa otro efecto que hacer vibrar el arma; la presión que ejerce ha­cia atrás, encuentra resistencia en el cerrojv y produce la fuerza de retroceso, y la que efectúa hacia adelante, obra sobre el proyec­til. Bajo este impulso (fuerza de proyección) la base recorre el ánima, recibiendo de las rayas un movimiento de rotación. Una vez que la bala llega á la boca del cañón, se lanza al espacio con una velocidad dada que se llama velocidad ziu'cz'al. Si el proyectil en su marcha estuviese sometido solamente á la fuerza de proyección, recorrería indefinidamente espacios igua­les en tiempos iguales. Por ejemplo: un fusil cuya velocidad fuese de 450 metros, tendríamos que en un segundo recorrería esta dis­tancia, en dos recorrería el doble (900); en tres el triple ( I 350), &c. &c. Pero esto no sucede en la práctica, porque desde el ins­tante que sale la bala del cañón, está sometida á la gravedad ó pe­sanftz de la tierra y á la resz'stmcia del az're. La gravedad es una ley física, por la cual deben caer á la su­perficie de la tierra todos los cuerpos no sostenidos. Al no existir esta fuerza, la bala seguiría un camino recto (línea de tiro); luego la trayectoria es curva por efecto de la fuerza de gravedad. El proyectil tiene que abrirse paso á través de las capas at­mosféricas, y lo hace con gran detrimento de su velocidad, y por tanto, con gran perjuicio para el alcance. Además, el aire tiende también á volcar el proyectil. Para evitar esto, se ha inventado el modo de darle una estabilidad suficiente por medio de un movi­miento de rotación muy rápido: este es el objeto de las rayas del cañón. Sin embargo, si bien las rayas impiden que el proyectil se volque, mas no impide que sea sometido á pequeñas oscilaciones. Este movimiento es e.·acto al de una flecha ó pluma de ave al ser lanzada al aire. En resumen: el proyectil tiene tres movimientos: I. 0 Movum'ento de traslación producido por la fuerza de proyec­ción; 2. 0 Movz'tm'ento de rotación dado por las estrías; y 3. 0 Movz'mtento de osdlación ocasionado por la resz'stmcia del aire. (Continuará) VOLCANISMO COLOMBIANO Señor D. Ricardo Lleras Codazzi-Bogotá Muy apreciado señor mío : Medellín, Mayo 5 de 1904 Accedo gustoso á su excitación para que suministre informes sobre los volcanes de este Departamento. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia L 747-' Fuera del Ruiz, cuya localización y caracteres conoce usted muy bien, sólo existen en el Departamento seis volcanes apagados situados todos cerca á las márgenes del río Cauca, á una y otra banda, desde la confluencia del río Arma, hasta el paso del cami­no que une á Titiríbí con Concordia. Estos volcanes son de poca elevación respecto al terreno que los rodea; sólo arrojaron fragmentos de traquita, de dimensiones muy variables, lapilli y cenizas volcánicas. Se hallan apagados desde la Epoca Cuarterna ria, y no tienen la menor influencia en los temblores que suelen ocurrir en esta región, los cuales han procedido siempre del Ruiz, del Puracé y de la región de Cúcuta; excepto una serie de sacudimientos ocurridos últimamente, y que han tenido por centro el Distrito de Frontino. Estos temblores han sido por lo general del tipo vertical y muy circunscritos, aunque sumamente frecuentes. Ruego á usted que al dar cuenta de estas observaciones men­cione mi nombre, porque no quiero renunciar la partenidad del pequeño descubrimiento geológigo que ellas revelan. • De usted atento, seguro servidor, TuLIO ÜSPINA LOS GRANDES CAÑONES NAVALES** Los acorazados Asa/u' y 1lfikasa, de la escuadra japonc­ ·sa, están provistos--como los demás de su especie--de gran­des cafione' en proa y popa, si tema francés Canct, de 32 centímetros. Un homhrc puede mctcrs · por entre sus enor­mes bocas para limpiarlos. El alcance m á. ·imum <.le esas potentes piezas es <.le r8 kilómetros (más <.le tres leguas), con proyectiles de It metros de altura, que pesan 45o kilos. Cada proyectil cuesta 6oo pe os en oro, y la carga de pólvora sin humo, que es de r4o kilos, 280 pesos en oro, ósea $ 2 cada kilo. Cue. taJ pues, cada dis­paro 88o pesos en oro, ó sea $ 88,ooo en Lillete colombianos. El peso total de cada pieza es de 66,ooo kilos. El cañón propiamente <.!icho, aparte de su completo, vale$ 8o,ooo en oro; la cureña, mecanismo de puntería y de carga y demás accesorios, 1 oo,ooo pesos ; y la torre acorazada que los prote­ge, 6o,ooo pesos; lo que da un total de 24oJooo pesos en oro cada cañón completo, ósea$ 2.4oo,ooo en billetes colombianos. Fuera de lo muy costosos, estos cañoncitos tienen el in­conveniente de que el ánima ó rayas interiores se deterioran y gastan después de más de cien disparos consecutivos; por • EL ingeniero White mencio!l:S hace mucho algo de esta formación-N. D. •• Los datos siguientes so 1 tn.ducidos de Tlu Navy !eague Jounza/ de Nueva York. Los com ~ ntarios y .nsecuencias ¡on nuéstros-P. E. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Boletín Militar de Colombia ~ 748-' consiguiente, los " gastos de amortización" de cada pieza se elevan á 8oo pesos por disparo, que, sumados á los 88o que cuesta la granada y la pólvora, elevan á $ 1 ,68o en oro el valor real de cada disparo de un cañón de 32 centímetros. Es casi lo que cuesta un torpedo Whitehead. A este enorme coste se agrega el inconveniente de ser muy efímera la duración de lo que los técnicos artilleros lla­man " existencia activa " de una de estas poderosas máqui­nas de destrucción. Veámoslo. Un cañón de 32 centímetros, digamos 4o de calibre, ó lo que es lo mismo, de una longi­tud igual á 4o veces su diámetro interior, mide 12 metros 8o centímetros de largo. La '' existencia activa " tiene lugar al verificarse el disparo, y está representada por el tiempo que tarda el proyectil en recorrer su longitud, ó sea 12 metros So centímetros; y como la velocidad calculada al proyectil es de 700 metros por se~undo, éste tardará en recorrer la longitud del cañón 183 d1ez milésimas de segundo. Ahora bien : no pudiendo hacer cada cañón más de cien disparos, resulta que su "existencia activa" apenas dura nos SEGUNDOS 1 En tan breve espacio de tiempo se gasta-por de­terioro- la enorme suma de $ 24o,ooo en oro. Contado esto, hagamos un cálculo aproximado de lo gastado por e] Almirante japonés Togo, en los ocho bombar­deos conocidos á Puerto Arturo. En esos bombardeos han to­mado parte, entre otras na es, seis grandes acorazados de 1 5,ooo toneladas de desplazamiento, término medio. Supo­niendo que cada acorazado ha hecho en cada bombardeo 25 disparos solamente, con uno solo de sus dos grande cañones, tenemos que, en ocho bombardeos habrán hecho 200 disparos. Por consiguiente, los 6 acorazados habrán hecho 1,200; y como cada disparo cuesta-prescindiendo de los gastos de amortización-$ 88o, son $ 1.056,ooo en oro lo gastado en sólo disparos con los grandes cañones de los 6 acorazados Asahi, Mikasa, 1/atsuse, Shikishima, Yashima y Fujz~ sin contar los hechos por los cruceros y torpederos y los cañones de menor calibre. La anterior demostración da idea de lo que cuesta en material la guerra moderna. En personal también son mi­llones. Sin embargo, todo este gasto queda compensado con la seguridad de que con unos pocos disparos que den en el blanco-objetivo, puede causarse mayor daño al enemigo, de­cidirse la suerte de una batalla y aun la de una nación. PAuLo EMILIO EscoBAR Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Bo1etín Militar de Colombia '-- 749 _) Historia INDEPENDENCIA DE POPAYAN (Inédito) , SUCESOS NOTABLES Y PRINCIPALES OCURRIDOS RN LA PROVINCIA DE POPAYAN DESDE 1808, Y QUE PUEDEN SERVIR DE MEl\IORIA PARA LA HISTORIA DRLA REVOLUCIÓN DE LA 1\IISMA PROVINtiA, TRABAJADA :POR UN COLOMBIANO (DR. SANTIAGO PÉRRZ Y VALENCIA) (Co1ttinuació1l) La Junta de Cali al principio se resistió á que el Gobierno se estableciese en Popayán; pero el Comandante Baraya le ofició con razones muy enérgicas, y después de algunas contestaciones, resolvió que se nombrasen los Diputados para la Junta Provincial. El día 2I de Junio se instaló la Junta de Gobierno, con gran solemnidad, en la Iglesia Catedral. La compusieron el Dr. D. To­ribio Miguel Rodríguez, por Popayán; D. Joaquín Caicedo, por Cali; Presbítero Dr. Joaquín Fernández de Soto, por Buga; D. José María Cabal, por Caloto; D. Felipe Mazuera, por Cartago; D. Antonio Camacho, por Anser.ma; Fray Joaquín Escobar, por Toro; Dr. D. Santiago Valecilla, por lzcuandé; y Dr. D. José Antonio Pérez Valencia, por Almaguer ; el Secrttario lo fue D. Francisco Antonio Ulloa. Pasto y Barbacoas se decidieron por el Gobernador Tacón, que ocupaba esos lugares del Sur. · La Junta exigió nuevos empréstitos, y al mismo tiempo abo­lió el estanco de tabacos, única renta productiva, fuera de la Casa de Moneda. Un cálculo de derechos de Alcabalas imaginario, no habiendo comercio con el Perú ni con Pasto y Quito, para ex­portar el tabaco, fue el fundamento de una tan impolítica mudan­za en las rentas. También hizo la Junta arreglos parciales. Por lo demás, una Junta divi
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Publicaciones periódicas

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Boletín Militar: órgano del Ministerio de Guerra y del Ejército - Año VIII Serie V Tomo I N. 25

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