Por:
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Fecha:
23/08/1870
PolíLica-Literatura-N oticias-Filosofía-Relij ion-Artes 1 OD.cios-I nstruccion pública - Bibliog rafía.
:i\ledicina-Variedades-Revista de la ciudad-Revista de los Estados-De Europa i mercantil.
Se pnbliCl1 los mú,rt.es, miércoles, viérncs i sábados,
el mismo dio. se lleva a 1:1s cnsn,s de los euscritores de
la cnpital i se remite ,. los do fuel'I1 por los correos respeotivos.
Los lúnes i juéves se publicará si es necesario.
Valor del trim estre, tres f uertes.
Valor del semestre, cin co fuer tes sesenta oentavos.
Valor del aüo, diez fu ertes.
Valor del número suelto, diez centa.vos.
rrRIMESTRE 111. AÑO l.-Bogotá, 23 de agosto de 1870.
lEU mundo i las tres grandes tésis.
La paz del mundo es un ensueño.
Vano es todo ese tren de artes, literatura,
ciencias i filosofías. Nada!
La paz del mundo no existirá. miéntras la
humanidad no dé solucion a las tres grandes
tésis que abarcan la vida del jénero humano
:
La TÉSIS RELIJIOSA; la libertad de creer
sin mas luchas que las del espíritu.
I .. a TÉSIS POLÍTICA; armonía del concurso
del individuo con la proteccion que da la
asociacion; o la razon te0rica i práctica de
todo gobierno fundado en la verdad.
La TÉSIS ~OCIAL, equilibrio entre el capital
i el trabajo. Este es el culebron mosaico, que
devoró todas las culebras creadas por los
magos de Faraon. En esta inmensa lucha
cada soldado es una concienúia; i esto la
hará la mas tremenda imajinable.
La tésis relijiosa, como la mas antigua, es
tambien la mas avanzada en las vías de los
siglos. El gobierno teocrático fué el p.rimer
gobierno humano. Si Dios no habló al pri.
mer hombre para enseñarle la vida, habremos
de tropezar con los jigantes troglodistas
de Vico, salvajes que reflejan las lumbres
del porvenir, de su tenebrosa naturaleza.
Esto hace sonreir.
La tésis política, se halla aún en lo mas
recio. La razon de los gobiernos del viejo
mundo no es mas que la mitolojía de la
fue1·za; el dogma del sable, el reflejo de una
vieja conquista, que alega todavía sus antiguos
triunfos con'tra los derechos de los pueblos
que ayer sujetó degollándolos.
La té5is social, no es mas que la solucion
de la mutualidad económica, que los sabios
de la ciencia e plican i comentan cada uno
segun su escuela; pero las grandes muchedumbres
l~umanas, que no tienen sino una
escuela, la del dolor, resolverán la cuestion
apesar de todas las sabidurías de los que en
vez de sufrimientos, computan los intereses
de los que gozan, confundiendo la bondad de
la riqueza con la escelencia de sus poseedores.
1 bien, esos vaivenes, esos bamboleos de
las viejas naciones de Europa, qué son? Las
agonías del malestar Íntimo de gobiernos i
gobernados; faltos aquellos de fe; faltos eslOs
de verdadera satisfaccion.
Guerra hoi entre Francia i Prusia, oomo
ayer entre Francia, Inglaterra, Cerdeña i
Turquía contra el heredero de Pedro el
grande, que sueña siempre con el Knut para
las espaldas del mundo. Sarca_mo magnífico,
miontras sus slavos, sus cnanchusos, sus cotiacos,
sus calmucos; católicos, cismáticos,
idólatras, todo ese inmenso baturrillo do razas
i de ignorancias mal! ui nales, conci ben,
alcam:all a ver alglln lejano reflejo del porvenir
del mundo, i se enojan, i hnrrn iguean
i ahulllln como los lobo ' de sus desierto, pidiendo
eso que inquieta al mundo: ser de
nosotros mismos!
Será ya la 110m?
Diez años ha que nosotros creemos oir un
sordo rumor; rUlllor como el precursor de I un terremoto, de un catucli. mo.
CUdlo,l1do estallo la guerra de Oriente crei,
mos que ya era la hora. I1u ion! E . o. no
fué sino una escaramuza de lo que habra de I
_uceder, quizá no muí tarde, quizá. ahora
mismo; porque el mundo necesita vivir; i
él no puede vivir sino con la paz, i Jo. paz
del mundo será un ensueño miéntras no se
resuelvan uno a uno e íntegra i cumplidamente
los tre - grandes problemas; las tres
t€sis que todo lo entrañan; el presente i el
porvenir del jénero humano.
Sabe el hombre en donde nace, en donde
prinCIpia; pero ignora en dónde morirá,
cuándo ni cómo acabará ....
El drama comienza,
Francia i Prusia ahora mismo. Quizá ya
están otros actores en escena. El por qué,
puede ser cualquier cosa; lo del lobo con el
co!'dero, que ensuciaba el agua rio arriba.
Solo cuando la libertad de Cl'ee1', sea un
hecho;
La armonía de la libertad con la seguridad,
sea un hecho;
La equidad entre e'l que trabaja hoi con
el que trabajó ayer i ya vive sin sudar para
vivir, sea un hecho;
Entónces i solo entónces, nadie tendrá el
poder de conmover al mundo.
l\1iéntras tanto, hai motivos para luchar;
hai razones para no reposar; i bastará siempre
una chispa .en ese enorme monton de
paja seca, de pólvora, para que se prenda i
se eleve hácia el cielo un infierno mas espantoso
q4e el del Dante o de Milton,
1 siempre se empieza en Alpha i se acaba
en Omega. Ni puede ser de otro modo.
Hoi Francia i Prusia.
M.añana, Francia, Inglaterra, Austria,
Italia, España, Portligal, etc. El centro i el
occidente Íntegro contra Prusia i Rusia.
¿ N o estará el Czar detras de bastidores en
todo esto que está ya sucediendo?
Eso que se ha dicho, acaba de pasar en
China, ¿ no será obra del papa de los cosacos?
¿ No será lo que se llama en la guerra una
diveTSion ?
Una vez despeñado el cataclismo, quién
sucumbirá?
Los reyes! . .
Hé ahí quiénes están en acusatl vo; 1 los
mas viejos son los que están en mayor peligro.
Si Napoleon sufre un descalabro, la Francia
irá en masa al cam\Jo de batalla. Son los
mismos galos que saquearon el templo de
A polo délfico i quemaron dos veces a la R o ma
in vencible ; los de un gallo por enseña
nacional.
Con Napoleon, la Fran?ia no .s~rá todo I ~
que es. Sin N apoleon , i al del vI eJo mundo I
de todo lo viejo que h:1I en él ! Ahora es e l
ág uila. E nto nces seria le drap~ a u l'ouge con
la .JIa rsellesa c a ntaJa por mt1larcs de c a ño
nes.
¿I qui én resisti ria la propag . lOda revolucJOnana
de la Fran cia de 1870 ?
E l viejo mundo está todo minado c omo
una colme na ; como una catacumba. S i se
sacude algo recio, .e derrumba rá. .
Para los puebllls, nue. tras tr e~ t. :l IS se
resuelyen en trt:s palab ras q ue nadie Ignora :
F e. J UST ICU . P \ ' !
Esta tres cosas noon l1l is terios para nadie
i esas on la s c uedliunes ; por 'T1l8 que
emlJiecen pOI' la nU\'eglcion al polo o por
el rapto Je Ele na.
Desde que E L C ru To predi co a 1 s tur ba.::,
quien hurra uso de I I ::;UYIn democrática, arliJo,
nacion, ré\'olucion o lo que se qUIe ra,
sel Ú dueño del mundo.
Se publican remitidos i avisos, a un pr ecio sumamente
m6dico, que se arreglará con los editor es. Todo
lo de interes j euer al se inser ta grátis.
Los editores, NlOOLAS P ONTON 1 C~
NUMERO 134.
Poco importa que la gran zambra empiece
en Francia i Prusia. Un incendio empieza
en una chispa.
En medio de toda esa barahunda de aspi·
raciones dinásticas, moneda gastada de
ahora siglos, están los dogmas de la fe i los
de la razon, los tiranos i los pueblos, Jos que
mueren de hambre i los que mueren de saciedad.
Esos son los verdaderos soldados. Quizá
no sea aún la hora i tengamos otra grande
escaramuza que pare en un gl'an nada.
Pero el heúho es infalible. El mundo necesita
otro cataclismo; i acaso el diluvio jenesiaco
no haya sido sino un símbolo del de
fuego i de sangre en que habrá de purificarse
o perecer, en el dies irm de la Sibila i del
Profeta rei. M. M. M.
---...... ~I>---
Los colibríes.
XIV.
0,76
2,4·1
15,24
10,36
6,40
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Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
534
aún no determinadas, i que merecen toda. la atencion
de los sabios i de los aficionados-.
XV.
L as capas reconocidas en esa perforacion necha
ea la sabana de Bogotá,son seguramente formaciones
del terreno terciario, con escepcion de
las superficiales i las maderas mas o méoos descompuestas
deben se~'l i~itas. i Pero a q~é seccion
del terreno terClano pertenecen? Esto no
puede determinarse sino por el estudio de sus
fósile~. He aquí UD estudio digno de los natnralistas
de Bogotá.
Si solo por la clase i la sneesÍon de las cnpas
pudiera juzgarse, nosotros juzgariamos que esas
capas perteneeen al terreno es ceno ; es decir, a la
mas antigua de las secciones del tcrreno terIJiario.
Esto haria subir a una época. remot.fsima. el desagüe
del lago en que se formaron esos terrenos.
Dc todos modos parece demostrado, que ese dcsagüe
se verificó muchos millares de años ántes
de la creacion del hombre.
¿ No tendrán, pues, fundamento, las tradiciones
indíjenas sobre la inundacion de la sabana i el
rompimiento del canal de Tequendama? Pueden
tenerlo, pues no habria nada de raro en que un
derrumbamiento, en la cañada. que antecede al
Salto, hubiera detenido las aguas i estas se hubieran
elevado sobre Funza, Fontibon, i la parte
mas baja de la llanura ya habitada; i que destruido
el obstáculo por la fuerza. misma de las
aguas, estas volvieran a tomar su antiguo nivel.
Pero este habria sido un acontecimiento pasajero
mui distinto de la grande irrupcion antigua de la
época t erciaria, que trasportó un terreno tan
considerable como el que ha quedado formando
La Mesa de Juan Díaz.
XVI.
Hubo otras dos g randes i antiguas irrupeiones
de las aguas de la Mes¡,ta sobre el Magdalena,
cuyos vestijios evidentes nos quedan en las mesas
de Pacho i de Fusagasugá, que no son sino considerables
masas de terreno de trasporte, que quedó
en las hondas cañadas por donde se precipitaron
las aguas. ¿ Pero esas aguas fueron las del gran
lago o las de lagos separados que existieran
en los páramos de Guerrero i de Sibaté ? Las
personas curiosas e intelijentes, que recorran i
observen esas localidades, podrán reconocerlo.
XVII.
¿ Qué se hizo de la Caja de Ahorros de Bogotá?
Ese establecimiento tan benéfico, tap económico,
tan progresista j ese establecimiento tan
respetado, que habia atravesado por tantas revo·
luciones, i concentrado el interes de tantos filántropos?
¿ Qué se hizo de él? ¿ Qué se hizo de las
economías de tantos pobres, de tantas viudas, de
tantos huérfanos P
Estos hechos son los que constituyen la histo-
[ CONTINUACION. ]
Luis se puso a. encender el cigarro que yo le babia
dado i empezó a. fumnrle en silencio, echado sobre el
sillon, con el sombrero puesto aun i embozado en su
abrigo.
Yo llamé i mandé traer lo que deseaba Luis, que fué
servido al momento.
Luis continuaba en silencio, con la cabeza echada.
sobre el sillon, mirando las ninfas del techo de mi gabinete,
i lanzando frecuentes bocanadas de humo qúe
se levantaban en espirales azules.
Parecia que se habia olvidado de lo que hacia. un
momento habia hablado, de lo que hacia un momento
habia pedido.
Habia en él algo de la insensatez, de la. desesperaoion:
a.lgo que parecia indicar la existencia en él de
un padecimiento mortn.l.
Yo perdí la prevencion que contra él habia empezado
a sentir, i solo tuve para él una compasion profunda.
Porque Luis debia sufrir de una manera horrible.
El sufrimiento protaba de él, tanjible, perceptible,
por todos sus poros.
Aquel sobrealiento que comprimia i levantaba violentamente
su pecho ; aquella palidez febril; aquella demacracion
ardiente, por decirlo así; I\quel estremecerse
a cada momento, i aquel caer a cada momento en
una distraccion profunda: nquel hablar incoherente;
aquella mezcla heterojénea e incomr.rensible de buen
llUmor i de amargura; aquel razonar fria inmediatl\mente
despues de uno. elucubracion delirnnte, todo
indicabo. que el alma i el cuerpo de mi pobre amigo
estaban en una completo. nnarqula.
Yo respeté nquel estado de silencio, como se respeta
el sueño de un \!nfermo fatigado por lnrgas i dolorosas
velndas.
El estado de Luis mc last.imaba.
Dejaba en mi COl'azon un sedimento amargo.
Pasó n.Jgunos minutos en silencio mirando al techo,
o mejor dicho, con los ojos r..lzados i fumando maquinalmente.
Luego de improviso se incorpor6, se quitó el sombrero,
10 puso sobre el velador, se desenvolvió de su abri- ,
go i se replegó en si mismo apoyando sus brazos sobre
sus rodillas.
LA ILUSTRACION.
ria, i no las proclamas, los mensajes, las memo·
rias las alocuciones, los discursos de los hombres
que' dicen: la palabra la ha dado Dios al hombre
para engañar.
lo Ouál será el Dios de esos hombres, i cuál el
espíritu que los anima? , .
.A viva fuersa saquearon a l08 l!uerfanos ~ de8po.
Jaron a la Jente pobre. (Job).
XVln.
¿ 1 don Lino de Pamba, el.fundador i constante
sostenedor de la Caja de Ahorros, el intelijente
propagador de las ciencias esactas, el hombre a
quien tantos servicios debió el pais en todos r aIDOS?
¿ Qué fué de él ? Murió desechado i perseo
guido por los malos, pero venerado por los buenos.
Llenó dignamente su deber i su destino en este
mundo. Ese es el camino del destino pterno.
; Pobres de los poderosos i de los inÍcuos que no
solo se apartan de ese camino, sino que se esfuerzan
en obstruirlo para los otros! PASTOR OSPINA. .. ....
Juan Elstévan Zamarra.
Caro amigo.
Al hablar contigo, no hablo con un muerto.
Tú no mueres jamas para mí.
Al traves de esos mares de tinieblas que nos
separan, yo te siento aún, te veo i te estrecho esa
mano que tú me tendiste mas de UDa vez, en las
mas negras horas de mi vida.
J eni.o, el rayo del infortunio quemó t us alas
para precipitarte en la tomba.
Desgraciado el hombre que nace para otros
tiempos. E stranjero en su patria i en su siglo, se
verá forzado a asilarse en la nada para escapar a
la proscripcion que persigue al hombre ~uper ior.
Eso fuiste tú. D ebías, pues, sucumbir :iotes de tu
hora j i has sucum bido ____ Sí, tal fuiste tú, que
acabaste por despreciar a una época que no era
la tuya.
Ante esa horrenda desarmonía, la ~ublime resignacion
del K émpis o el Salto dc T¡,quendama.
I yo creo oirte jemir en el profundo asiento de
ese antro tormentoso ____ Así era preciso!
El jenio se lanza; o a los eielos o al abismo.
El no puede aceptar la inercia de la estúpida materia;
i se despeñaria aun sobre el sol, a riesgo
de perecer entre sus mares de llamaradas.
J UAN ESTÉVAN 1 Tu ALLÁ i yo aún acá, eso no
importa. Yo sé que tú vives en ese mundo que
nos espanta sin mas razon que espantarnos j
mundo que Dios nos oculta, acaso para que no
nos suicidemos ____ Te acuerdas ? Ya tú sabes
esas grandes cosas que soñamos aquí envueltos en
nieblas superiores a los ojos' de la vida. I Quién
supiera sin ir hasta allá, esos misterios tal vez
vestidos de una majia desconocida! La vida es
una nube importuna que intercepta algo mas
grande i mas bello que el firmamento.
-Me sofoco: tengo calor, dijo.
1 se séparó bruscamente de la chimenen, se levantó
i se fué al balcon i le a.brió.
Yo le dejé hacer, apesar de que el aire que entraba
por el halcon em. mui fria.
Al volverse, Luis se puso n examinar las pinturas
que cubrian unl\ de las paredes del go.binete.
-¿ De quién es esta danza dejitanos? me pregunt6.
-De Alenza, le respondi.
-i Ah! i sl! i de Alenza! i aquel interior g6tico de
Villamil: i Alenza i Villamil! tenemos que conformarnos
con eso i con cosas semejantes a eso: el arte ha
muerto: ha mnerto el entusiasmo que es la sá.vill. del
arte: este es el siglo de la partida doble; la saben
ho.sta las mujeres ...... i bah l i lns mu.ieres! la n13yor
prueba de estupidez que puede dar de sí mismo el hombre
es consagrar su existencia entern a una mujer,
referirlo todo a ella, enloquecer por clla. i Ah 1 el café
i el ron. Me alegro: los dos amigos del hombre, aun.diendo
el tabaco, su mejor amigo. Bien mirado no hai
mujer que valga lo que un buen cigarro: le quemamos,
le reducimos a ceniza; a buen seguro que sirva a otro.
-¡ Ah l que slmil tan diabólico. esclamé.
-¿ Qué simil, Andres? dijo Luis llenando una copo.
de ron i npurá.ndola de un trago.
-El que me has inspirado poniendo a la mujer en
par!J,ngon con el tabaco.
-Venga el símil, dijo Luis poniendo café cn elrecipiente
de la cafetera i encendiendo la lamparillo., despues
de lo cuul se qued6 esperando a que hirviese el
agua.
-El primer amor de la mujer la quema el alma i se
lo. reduce a ceniza.
-Bien, sí, ¿ i qtlé ?
-Cuando hRS fumado un cigarro, arrojas un resto
infeclo, magullado, esprimido.
-Bien, ¡ i qué?
-Cullndo un hombre arroja por la ventana el cora-zon
de una mu,ier, ac:¡uel corllzon va a la calle como el
resto del cigarro: infccto, magullado, esprimido.
-Bien, ¿ i qué?
-No f!lIta quien le recoja ...... quien procure encen-derlo
de nuevo ..... ..
-i Ah 1 sl.: .... comprendo ...... la colilla no arde ya
bien: <'8 neccsorio o.plicnr couliuUflll1elltll fuego ...... i
el humo sale mui fucrte, de muí DIal gn~lo ...... es verdad
...... buen símil. ..... pero gl1árdl1t~l(', hijo mio,
guárdatele, porque si lo sa ben ellns te van a arañar.
Guardamos de nuevo silencio de~pucs de este incidente
de buen humor.
¿ Que será esa cesa tan vanamente temida i
tan cierta i tan oscura?
¿ No será esta existencia de aquí un enmarañado
borrador, que el tiempo pone en limpio por
la mano de la muerte?
i Cómo te reirás ya de nuestros "afanes, de
nuestras necias ambiciones. de nucstra ciencia
i de nuestra gloria! _ _ _ Turbiooes de bumo,
que un soplo deshace i borra en el espacio- - - --
Yo te siento por cgoismo.
La muerte es la corona del infortunio j i tú,
tú sufrias; habia en el fondo dc tu alma' de esaslentas
agonías que nos sacan de las sendas de la
vida para lanzarnos a rejiones que no alumbra
el sol.
i Qué vale el jenio, la fortuna, la cuna, la belleza
o la gloria? ¿ No se acaba todo eso como
se ha de acabar este pedazo de barro en que navegamos
entre el infinito?
¿ A qué hablar de todo lo que tú eras como
intelijencia i como corazon ? Esto me romperia el
pecho al hablar de tí, f]ue distes por mí, pobre yo,
i solo i cubierto de luto i de lágrimas, lo que no se
da sino por la patria: la sangre de tos venas __
Este recuerdo me oprime el alma; porque yo no
tuve para tí, sino esos vanos sonidos del labio
humano j que la perfidia, el interes i el egoismo
saben contrahacer tan admirablemente.
Dame la mano. 1 el dia que yo llegue a esa~
rejiones, mas cercanas tal vez de lo q1W se piensa,
sal a recibirmc al pié de esa CRTIZ de sublimes
dolores, que ámbos cargamos jadeando sobre
las cuestas de la vida, i a darle un abrazo a
tu amigo. DElDA.IO.
La navegacion aérea.
, PRI-:'¡ER ARTÍcur.o.)
Señor doctor Manuel ~Iaría Madiedo.
1\1ni señor mio: - Estoi estudiando la profunda
i rigurosa obra de usted, titulada "Tratado de
Crítica jenera!." 1 la estudio cuidadosa i detenidamente,
tanto para aprender algo de lo mucho
bueno que ella tiene, cuanto para hacer, si me
atrevo al fin, algunas observaciones sobre ciertos
puntos del capítulo XXII, que trata de la Crítica
"elijiosa; pues no tengo acerca de ella las
mismas opiniones que usted. "-
Pero, dejando eso para despues, quiero por ahora,
hacer unas pocas reflexiones I'obre una aseveracion
que por ineidencia, como de paso, dejóestampar
usted en el número 85 de su libro. Supone
usted, que llega, por ejemplo, la noticia de
que se ha descubier to una rica mina de diamantes,
i agrega: e, _ O hai mas que una earta subre tan
notable asunto; i su aut,r.r es de esos proyectistas
que viveo soñando con la navegacion aérea ___ _
El agua hirviendo subi6 por el sifon i se apoder6
del café.
-A í, así se npoderan ellas de uno: le slloan el aroma
del almll, el aceite esencial, i le dejan reducido a.
aserrin.
Despues de este nuevo símil, Luis guard6 silencio.
-Del mismo modo se me subi6 n mi Margarita a la
cabeza, dijo Luis, i ha estado hirviendo en ella, abro.zándome
el alma, hasta que me ha dejado los sesos
como una esponja seca.
Vamos, es imposible vivir así.
El caf¿ es.to.ba hecho.
Luis puso una taza. bujo el grifo, le abri6 i llen6 la
taza hnsto. la mitad.
Luego acabó de llenar con ron la taza, moj6 en ron
un terron de azucar, le encendió en la llama del espíritu
de vino, i puso fuego al ponche.
Durn.ute alguu tiempo observó la llama azul en
silencio.
Yo le dejaba hacer.
IV.
De repente dejó de IDirar la llama del ponche i fijó
en mi su mirad.\ calenturienta,
-Era en efecto una puerta ecrela, me dijo: yo me
entré resueltamente por aquella puert.a, porque no teuio.
respeto alguno a mi tia.
Tenia necesidad tIe saber por qué existia allí aquella
puerta, qué se guardaba tras ella.
Atravesé a 19unos corredores est.rechos, IlItOS, cruzados
o.cá i allá. por otros corredores, i con claraboyas
en el techo que dejaban enlrar el aire sin dl'jar entrar
el sol.
Aquello estaba fresco.
-Este briboll es un egoista, dije para mi': tiene un
refujio en BU en a contra los calores, una especie tIe
parftiso, i no d<'ja gozar de él a nadie.
Apéllns habia murmurado estas palabras me detuve.
Aquel paraiso mudo con sus paredes pintadas de úrboles
i fiares i pli.iuros, en que se re~pil'lIba bien, en
que se vivia, se anim6 de repente.
Oi el preludio de nnn. guitarra.
Mi tia no so. bin. tocar la guitarra, porque no sabe
nada que son ngl'adnble.
LUl'go mi tio PO ora el que anancuba al instrument()
o.quelll\s 11(\toS l1ébiles, delicudas, suspirantes, melanc6Jicas,
e11 que p¡~ncia llegar hasta mí, envuelto. en
suaves perfllmes, el alma de una mujer.
Apénas habit\ acabatIQ Luis de decir estas pnlabras
cuando sonó un chasquido seco, desapacible, ténue.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
La cosa ( dice usted para concluir) la cosa podrá
;er cierta; pero quitn la creerá? Nadie."
Es decir quo usted df. por impost'blc la resolucion
del gran problema, i 'lue, bin exámen i sin
pruebas, lo rechaza a priori!
Bs d'cOir que si yo digo i sostengo que no es
imposiblc que el hombre vuelo con tanta seguridad
i con tanta libertad como vuela un águila,
ustrd declara que soi un PROYECT1STA soñador!
VCl1le usted licencia para que diga alguna cosa
sacada de estas palabras suyas.
Para 0110 tomaré por guía el luminoso i bellísimo
capílulo XV de su Tratado de Crítica jellC
ra 1.
"La ciencia es (como mui bien dice usted)
mw re/'rlad jenoral desarrollad ¿."
1 como .C toda ciencia tiene su punto de parj
ieJa, ~u verdad fundamental," veamos si el hecho
oc \'olar ; de navegar por el océano de aire, "se
\leriva lójica i razonablemente de la veracidad del
hecho fundamental en que LA MECÁNICA tieno BU
orijen."
( N o necesito pedir a usted perdon por el desgreño
de este artículo, pues usted sabe mui bien
que, sobre qué la mecánica i la maquinaria no son
de mi oficio, estoi escribiendo en un dcsierto i sin
libros ).
I comienzo seotando algunas verdades.
1.a Se llama movimiento aquel modo de ser
un cuerpo, en virtud del cual ocupa constantemente
posiciones distintas en el espacio.
2.'" Todo movimiento es efecto de u la fuerza.
3.a Ningun movimiento cesa sino cn virtud de
una fuerza contraria a la que lo ocasiona e igual
O superior a ella.
4.'" En el movimiento uniforme (siendo E el
cspacio, V la velocidad, i T el tiempo) tenemos:
E=VT (1).
V=~ (2).
T=E (3).
V
5.a La reaccion es igual a la accion donde no
hai punto de apoyo; no hai reaccion, no hai accion,
la fuerza no obm. No se puede atar a un buei de
una estaca de bizcochuelo, ni se puede matar a un
tigre con una lanza puesta en un asta de mantequila.
Los efcctos ele la fueraa soore los cuerpos pueden
ser conocidos: estos conocimientos oonstituyen la
MEOÁNIOA.
El eq~,iliorio está sujeto a leyes fijas: el conocimiento
de estas leyes constituye la Estátt'ca j que
es un ran;1O de la meoánica.
Las leyes del movimiento son fijali': BU conooimiento
constituye la Dl~ÁNICA.
La toza no habia podido resistir al fuego del ponche
i se habia roto: habia saltado.
El ponche se habia derramado.
-He ahl, he aM, dijo Luis: el demasiado fuego
acaba por romper el vuso que le contiene. Otra tuza.
1 la tom6, la llen6 hasta. la mitad de café, acab6 de
llenarlo. con ron, i no encendi6 aquel ponche.
Se puso a tomarle o. sorbos distraido.
Yo, nprovechando su distraccion, me levanté i cerré
el balcon por el que entrabo. demasiado frio.
V.
-Era a.quella armonIo. un sonido, o por mejor decir
\1Un. combinacion tal i ron grata de sonidos, que no
puello csplicartc su efecto.
Despues, una voz de mujer cantó uno de esos o.ires
co.ractcrlsticos, melosos, dulces, lánguido, que cantan
los negros cuo.ndo bailan el domingo a lo. puerta de lo.
hacienda.
i Pero qué voz, Andres, qué voz!
i Qu6 alma se sentio. o. tro.vés de o.quello. voz!
¡Qué hermosuro. se o.divinaLa en lo. nillo. que de aquel
modo, con aquella ternuro. daba voz, mítjia, encanto a
las vulgares dauzitas americanas!
Aquella voz me atrajo como el boo. atrae con su aliento
al p{tjaro.
'el1'\11, torci, "l'olvi a torcer sin enconlro.r o. nadie,
oyendo co.da vez mus oerCa aquel oanto de sirena, oada
vez mns embriagador, oa.da vez mas irresistible.
Llegué o. uno. ¡luerto. entreabierto. i la empujé.
1 vi. ..... j oh ! vi.. ....
A Eva ...... hijo mio: a Eva. en el pamiso.
A Eva bajo un tupido pubellon de lianas en que
solo habin. una. luz vaga, en cuyo centro saltaba en
borbotones una fuente refre~oando el aire.
A Eva, pero o. Eva vestido, lijeramente es cierto,
pero "e tidn al fin. .
o\. Evo. columpi:índose en uno. hamaoa, loca?d:llUdolentemente
uno. guitarra, cantando como qUlen ca~t.a.
para si mismo, con unas magnlfioas trenzas .rubllls
,..uellas sobre 108 hombro, i unos magnlficos oJos con
In mirada ardi nte. opaca, velada, fij en la cúpula. de
verdura del pnbellou. . .. .
~~\'a debi6 ~('r blnnoa 1 rUblo. 1 tener lo~ OJos azules.
Si Eva no fué n~l, Eva rué DlI\S 1',,", (1 DleJ r uieho
m~nos hermo"a que ~rargarita. ,
1 Lula aílndi6 ron al re"to de ponebe de cnre que le
quedab¡1 i bebi6 hasta apurar el contt!nido de 1. taza.
, YI.
_¿ Con que ero. )Iurgnrita lo. damo. del l'nbcllon!
dije :l, Luis.
LA ILUSTRACION.
En este úl timo ramo de la Mecám'ca hai que
considerar, estudiar i conocer: el punto de aplicacion
de la fuerza; su direccion; i su intensidad.
Se puede volar de dos modos. Como las aves o
como los globos. Las aves !tacen fuerza con las
alas, se apoyan en el aire i andan; los globos no
hacen fuerza. El principio de Arquímedes los
eleva i les da fuerza ascendente.
U n globo que contenga 1,000 metros cúbie~s
de gas hidrójeno, puede levantar como 1,200 kllógramos
(unos 24 quintales).
Un Condor dizque puede alaar un ternero de
125 kilógramos de peso. Luego un globo sin aparato
alguno mecánico, podria hacer el efecto de 96
Condores. Ayudado de una máquina, ese efecto se
mul tiplicaría.
Vamos ahora al caso.
¿ Es posible volar?
Sí, puesto que las aves vuelan.
¿ ]jJs posible volar en determinada direocion a
despecho de los vientos, de la lluvia, de las tempestades?
Si, puesto que las aves van a donde quieren ir,
apesar de los tropiezos.
¿ Ilai alguna razon para op~'nar que el hombre
no podrá volar jamas?
No.
Luego se puede busoar la solucion del problema
sin caer en el gremio de los proyectistas soñadores.
Hai dos cosas que es necesario no confundir:
Lo imposible, que no existe, porque es el absurdo;
i lo desconocido, que existe, porque es posible:
aunque no sabemos en dónde está.
A fines del siglo XV habia dos cosas;
Europa; i
J..(as Indias.
Buscar, yendo siempre al Occidente, un camino
que llevara desde Euro a hasta las Indias, era
lójico.-EI empeño era ru.:unable, porque era po·
sible.
Si Colon (en lugar de ir en busca de una solucion
que necesariamente debia existir) hubiera
ido en solicitud del camino por donae oajaron al
úifierno Orfeo, Telémaco o el Dante, nadie hubiera
habido, ni habria hoi, que no lo llamara loco i
nlas.
El que busca lo imposible da en lo absurdo,
da en el vacío, no hallará nada.-Será el doctor
Vera.
El que busca 10 posible, puede errcontrarIo o
dar con 1Q que no soñaba. Puede buscar un paso
a las Indias i hallar un mundo.-Será. Colon.
Por qué?
Porque la ciencia )0 prueba.
-1 quién otra podio. ser una criatura que cantaba
de aquel modo! ¿ Quién otro. que la serpiente del po.raiso?
Yo me acerqué temblando, njitado por no sé qué
emociono
Mo.rgarita en la hamaca. era ......
i Oh! no puedes figurarte lo que ero. en aquellos momentos
Margarilo..
Su traje de muselina blanca, parecio. uno. nube en
que estuviera posada, de lo. cual so.lion EU talle, su
seno, sus hombros, su cuello, su cabezo. sus brazos divinos,
i parte de una pierno. i un pié ......
i Oh! si tú lo. hubieras vi sto de uquel modo ...... ero.
uno. hada ...... i aqueJlas trenzas sueltas ...... i aquello.
roso. medio desprendido. de sus cabellos .... ..
Pero no te deseo que la veas, porque te volverias
loco, i yo te estimo lo bastante paro. no deseo.rte e3a.
desgracia.
Estar loco por uno. mujer es la locura de las locuras.
Es preferible volverse loco por haber contraido lo.
idea fijo. de que tiene uno uno. mo.Co. e!lla punto. de las
narices que no se puede qUItar de encima.
¡Oh! la mujer cuando se la "mil. de ese modo es una
mosco. venenosa que se le mete o. uno en lo. cabezo..
Los alas de lo. mosco. zumban, zumban ......
¡Oh! i Dios mio!
VII.
Luis se delu"l'o de nuevo.
-Dame otro oigarro, me dijo.
e lo di.
Lo encendi6 lentamente.
Yo mo impacientnb ,~ con. la9 continu~s digrc"iones
de Luis; pero no me atre"l'¡~ l' hncerle ntngUl~ ob. ervacion,
porque para mi era mdudo.ble que LUIS c:;labo.
loco.
_. Con que no le "l'istes ! me dijo de repente.
-~Ye tirme! • i par" qué 1. le J.ije oon e trañen,
porque no e perab[~ aquello sahJ.o.. _ .
_;. rara qué ho. de ser SIllO pn,r Ir con,h o a ca
de mi tio pnra darte a cunocer o. el como mi repre entante
acerca de ciertos nl'"OCIO- T
-:¿ rero i b hbtori de I u encuentro con -Iarg
nphqué.
-_'o me L·,ble~ I
ma~ de 0111 ...... ¡ UO oy
1 me J.ió o,t \ 1'< '1 u ,t
mnncr.L incoD' euÍt.:utc.
"\ o 110 IDe ntre\1 contrari rl .
Llam~ i maudé poner un e ITU je.
11<>1 ue~ me ,·,~t!.
5:35
El puerto a donde arribó Colon eraforzo8o Estaba
atado a. la proa de sus carabelas. Ir adelante
era ir a él. De otro modo, la. ciTcunferenoia. no
seria una línea. reen~rante.-Colon tuvo el talento
de asegurar que un compas que jira sobre una de
BUS piernas debe volver al puntG de donde partió.
Pero Vera se estrelló contra. una muralla mas
fuerte que el acaso. Esa muralla. no tiene almenas,
ni soldados, ni rastrillos, ni puentcs levadizos, ni
piedras, ni argamasa. Es una simple fórmula:
} q12.
Esto, traducido, quiere decir :
Que la cantidad de trabajo que la pesantez redobla
para producir la caida vertical de UD
cuerpo, es igual a la mitad de la fUf»'za viva que
oponen en el punto mas bajo de la caida.
Luego la fuerza viva representa el doble de la
cantidad de trabajo que la pesantez g'lstó.
Luego lo que se gana o se pierde en fuer;: a viva
de un instante dado a otro (cuando un cuerpo se
mueve con velocidad i movimiento varios i en
virtud de fuerzas distintas de la pesantez) es doble
de la cantidad de trabajo desarrollado en el
ínterin por la inercia del cuerpo o por la fuerza
motriz igual a ella i contraria a BU direcciono
Si llamamos traoajo motor al efecto de las fuerzas
motrices, i traoajo resistente, al efecto de las
varias resistencias ( mercia, choques, frotamiento
&.a &.a ) podemos deoir: "En todo sistema. que
se mueve, se puede estimar la diferencia entre el
traoajo motor i el traoajo que resiste en una unidad
( x) de tiempo, estimando la mitad de la variacion
que deja el total de las fuerzas vivas de todas
las masas del sistema en el mismo tiempo."
Luego el trabajo motor ES IGUAL al trabajo resistente;
Luego n~nguna máquina puede producir mas de
lo que recibe j
J..(uego es imposible crear fuerza;
Luego una máquina no puede hacer otra cosa
que devolver el trabajo que recibe j
Luego el movimiento perpetuo es un absurdo,
"un sueño de proyectista."
No así la navegacion aérea.
U n globo \Ieno de aire enrarecido o de gas hidróje~
o se eleva, luego los cuerpos que (en volúmen
Igual) pesan ménos que el aire ;tmbiente
trepan por la atmósfera en busca de su equilibrio.
. Un .ga}linazo pesa mas que un volúmen igual de
aIre; 1 smembargo vuela; luego un aparato que
( en volúmen igual) pesa mas que el aire atmos·
férico, .1,d.e(Zc volar taro bien.
i Cómo será? Cómo se hará?
Todavía no se sabe. Pero se sabrá.
¿ Es cicrta la verdad fundamental en que mo
apoyo?
Miéntras me vestía, Luis ee estuvo paseando meditabundo
a lo largo del gabinete, con el cigarro cojido
entre los dientes i frotándose continuamente las manos.
Cuando estuve pronto, se asi6 de mi brazo i tir6 de mL
Bajo.mos i entramos en el carruaje.
-Camino de Francia, ha.'1to. que te mo.ndemos parar,
dijo Luis a mi cochero.
-j Ah! ¿ vive Kuero. de Madrid Margarito.? le dije.
-Yo no eé donde vive, me contest6; pero puede BPr
mui bien que vivo. fuero. de Madrid, porque fuero. de
)Iadrid est(m los cementerios.
Aquella respuesta de Luis tratúndose de la Dama a,
noe/u, me caus6 uno. impresion fria, especial, indescriptibIe:
me estremecf.
Luis se recostó sobre el ángulo del carruaje embo%ado
en su abrigo i guard6 silencio.
De tiempo en tiempo su entrecejo se plegabo. i BU
labios Be movian como dando salido. a palabras muda,
por decirlo asl: a palabras sin Bonido.
Miéntras estuvimos dentro de la poblacion Luis p l'rmaneci6
repll'gado en el ángulo del carruaje.
Yo sentio. uno. viva impaciencio. porque Lui con inuase
dlÍndome noticias acerco. de rargarita.
de dinero sin ul
d rte
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
536
Sin duda que sí. .
¿ Son ciertos sus desarrollos? Es deCIr ¿ son
ciertas las leyes que senté al comenzar i es cierto
el hecho de que los pájaros vuelan?
Sí.
Estoi yo hablando el lenguaje do la ciencia?
Sí.
E:;toi desarrollando una teoría, "la fórmula
científica de una hipótesis?»
No.
La Davegacion es apénas " una verdad posible :"
cierto. Pero desde que una cosa ~ posible, se
puede buscarla sin miedo de sel' llamado" pro·
yectista soñador;" se debe buscada, pues que
existe.
Si usted pudiera vivir bastante, lo vería: usted
vería volar a sus biznietos.
Yo no. Porque no tengo hijos.
Su amigo i compatriota. C. A. E.
l\Ianzanáres, 1870 agosto 1.0 ...
eñor doctor Camilo Antonio Echeverri.
Mi caro amigo. .
He sentido placer en que usted se ocupe de
mi libro. Es un honor para mí que se me oiga i
se me ayude; porque todos los oonocimientos
humanos son la obra de todos al traves de los
eiglos.
Una esplioacion sinembargo.
Es cierto que un proyectista soñador, conocido
como tal, puede decir la verdad. Esto es indud¡¡,·
ble. Pero siendo testigo 8ü~fJular de un hooho
nuevamente descubierto ¿ merecerá crédito sin
otras pruebas propiamente dichas? No ha que·
rido decir otra cosa su amigo l\IADIEDO.
Bogotá, agosto 20 de 1870.
Homenaje al mérito.
Publicamos con orgullo i con satisfaccion los
siguientes comunicados, dirijidos a La Corres pon·
·denáa de .España en honor do nuestro amigo i
compatriota el señor doctor Camilo l\lanrique.
A los que, como nosotros, conocen los distinguidos
talentos de este hábil profesor, sus profundos
conocimientos anatómicos, su sagacidad en el
diagnóstico i su admirable destreza operatoria,
no deben sorprenderles en manera alguna sus
nuevos triunfos profesionales, alcanzados en su
clientela de l\:Iudrid, sobre todo si recuerdan los
sérios i concienzudos estudios a que ha tantos
años vive cousagrado en Europa.
Caballeros tan distinguidos por su ciencia i
sus talentos i por la nobleza i elevacion de su
carácter, como nuestros dignos compatriotas Flo·
rentino González, José .!Haría Tórres Caicedo
i Camilo Manrique, son i serán siempre, como
hasta aquí, la honra iel orgullo de 6U patria en
todos los paises estranjeros a donde la suerte los
conduzca.
Agosto 15 de 1870. V. L. B.
Señor director de LA CORRESPONDENCIA DE EsPAÑA:
lIluí señor mio: Convencido de que en este
mundo todos somo hermanos i debemo:i ayudarnos
en nuestras penas, creo cometeria un cdmen de lesa.
huma~id~d, dejan~o de dar toda la publicidad al hecho
slgUlente: mI señora e.taba cesd!: bace tres
años postrada en cama, pidiendo 8in ce al' la muerte
para es~apar a los in~ofJorlabtes dolores que le causaban
!lID número de ulceras que la cubrian desde la
cabeza basta los piés i ~ucbas de las cuatel:! dejaban
completamente descublertos los huesos. lnfiuidad
de facul!ativos .de esa capital, varios tle ellos tle
grande J mereCIda fama, la habian asistitlo sin haber
podido detener ni aliviar un momento la marcha
siemp.re creciente de la enfermedad, i ultima.
mente crelamos ya llegado el instante do teue!' que
vcrla T?orlr, cuando la Suene nos trajo a nuestra casa
al celebre proll,;sol' de Pl.u·is D. ()umilo :1\1anrique,
el cual en el corto e~p d CIO de dos me;;es nos la
ha puesto en tal estado di' bienestur i de :.alud que
am,:nudo tan e8traordinario re~ultudo !lOS parec!: un
sueno. S~gun los allteriores fucultatlvos la enfermedud
era herpética i de las mas gravc: i todos
t1espues de haberme prometido la curucío~ habiar~
te':ldo que couFt'sar su illJjJotenciu. Di , pél~sellos el
sellor D .. Ca 11 11 lo. J\laurlqu(;', ~i a trul'que de herir ~u
lll O(~etitl(l. I.U delicadeza, 1l0oS atrevelllos a dar e~te
t c.tlmoDlO publico, no tanto pHa Illauife.t¡,rle
l1u e ~tra gratitud, cuanto pam servir a los iufelices
que ~e hullan en el caso en que lIosotrOti lIOS hentos
hallado. .
Hociba u. t¡;d, sefior dÍl'ector, las .upl.ico a u.s~ctl.se sirva illsertur en::;u apl' _cÍ able
}lerlOdlCo las siguientes Iiueas, pur lu 'lue Je Vivirá
Je<:ono<:ldo su atiwthimo B. S. Q. 13. ::5 • . i\I.-J uLI.
o.X ~J!;G URA. Calle de Telluan, número 20.
LA ILúSTRACION.
----~======~==~----~--
ESPRESION DE GRATITUD.
Hacía veinte aftos que padecía un enorme tumor
en el cuello Que nle ocasionaba los mas acerbos dolores,
i que últimamente pu o mi vida en peligro por
la dif'lt:ultad en la respil'acion, siéndome inútiles todos
los remedios; i siguiplIdo en progreso el mal,
me presenté en casa del doctor J\lanl'Íque, Carrera
de San Jerónimo, número 53, III que me ha dado
tan acel·tada asistencia médica, que a los dos meses
me ha desembarazado de mi tumor, qucdando perfectamente
bueno, i aun favorablemsnte desconocido
para los que me trataban.
Suplico al doctol' Monrique que me perdone si
al adoptar este medio para manife.turle mi profunda
gratitud, oca o ofenda su mode lia; pero creo cometeria
una accion mui inhumana al callarDle i no referir
pste hecho, que puede ~el' útil a otros desgraciados.
Sin otra cosa, es de usted S. S. Q. S. :ftI. B.
SERAFIN PALOllIA.R 1 CABALLERO.
Señor director de LA CORRESPONDENCIA UE EsPAÑA:
Mui señor mio: La reputacion del doctor Manrique
me llevó a su casa, Carrera de San Jerónimo,
número 53, para consultarle sobre unas úlceras de
la garganta; uu enormn tumor debajo del ojo izquierdo,
i para otras enfermedades a cual mas graves
que padecia hacia tres años i que habian resistido
a todus los medicamentos. Mi estado era tan lamentable,
que no pudiendo alimentarme estaba reducido
a tal po~tracion, que sin cesar sufria parosismu
en que perdia el sentido: este estado i 10.:1 crueles
dolores que patlecia me hacia n desear la muerte.
El dicho dóctol' l\Iunriqull, despues de examinarme,
me dijo que en un mes estaria curado; ¿ i cuánta
seria mi alegda al ver que a 10l! 21 dias de tratamiento
he quedado completamente bueno? Del tumor
fuí desElmbarazado por uoa operacion tan feliz,
que ni aun se conoce el lugar de la cisura.
Mucbo ~elltil'ia herir la modestia del doctor Manrique,
pero le suplico me perdone por llevar la idEa
de que otros desgraciados no ignoren este hecho.
BARTOLOMÉ BARRIOS. Su domicilio,calle de Tolp.do,
número 114, cuarto bajo.
Señor director de LA CORRESPONDENClA DE EsPAÑA:
Suplico a usted se sirva. in ertar en su apreciable
per!ótlico lus sig~ienteB lineas, favor que le agradecera
el que sUticflbe.
. " Teniendo, hácia ocho años a mi esposa padeCIendo
de tumores, úlceras i afecciones bforpéticas de
la peo.r cla e! i 5i?-embargo de haberla asistido muchos
fllcoltatlvoS 1 haber tomado baños minerales i
de. mar, i no encontrando ya medios para su curacion
segun la opinipn de dichos facultativo, tuve la di~
cha de leer en ese periódico que el doctor ~lanrique
que vive carrera de San J eronimo, 53, habia cura~
do a una señora que padecia de la misma enfermedad
hacia tres afios, i que habita Arenal, 2, entresuelo.
En virtud de esto, me presenté en dicha casa i vi
efecti vamente era cierto eoanto e anullciaba.' Con
e ta confianzu, recurri a dicho señor doctor i me
orrecio cur rla en tres meses' lo que no tan 5910 ha
cumplido, ino que a los dos ~ese.:l ya e"taba levantaúa
i curada del todo; por lo cual, no encontrando
palllbras bn tantes para elojiarlo i agradecerlo, recurro
a .dal· toda la publicidad posible, como medio
de mUlllfe.tarJe ~li IDas profunda gratitud; por lo
cual espero me dlspen"ará, pueil de este modo tamLien
creo ser util a la humllnidad doliente. "
Da a u teJ, eñor director, nuevamente las gracias
i se ofrece d,' usted . S. Q. B. . 1\1, i\IANUEL
LÓPEZ DE LA HOYA, rejente del periódICO la Igualdad.
~u babitllcioll, Olmo, 33, pral. izquierda.
l\Iadrid, 17 de 1i!brero de 1870.
rranc' a i lIrusia.
N. York, 21 de j'llio de 18iO. A las seis de la mañana.
En contrario a lo que jl!neralmento se espe·
raba, aun no ha habido enCll.:ntro alguno entre
las fuerzas de }j'mncio. i las de Pru ia. Un dcsta·
camellto prusiano cruzó el RhID, 01 lO, por el Pa.
latinado (naviera renealla). Era. una partida
reconocedora, que, habiendo llenado su objeto, de
rer si habia enemigo en las inmcdiaciones, regre.
só al lado aleman de la Iinca, sin hacer ni recibir
Il:n tiro. bo rl:,;lbió ayl.r la noticia, quo aun no ha
SIdo confirmada, que los franceses cruzuron el 1'io
Saal', por Saarbrucken (cerca del lug,H' por don·
de pusarou los pm"illnos ), i so apoderaron de la
aduana do la. m,ÍI'jen alemana.
l ose cree que haya batalla en muchos dias.
Ni :fuu una escaramuza ha tenido lugar, ni tumo
poco !le ha derramado una bola gota de sancrre.
l)ru~iu no ebtá todavi¡¡, completamcnte lista tne.
cebitul i por lo méno:; una semana para estarlo.
}j'runcia tUIll bien se hulla, mas, méuos, on 01 mis·
mo caso. Se dice que esta tiene 350,000 hombres
e!l cl Hhin j pero e::l indudablemente una exajel'a.
(¡IOn. n corre:;pollsal del TilllCS de Lóndres quo
ha e~tudo en el lthin ha escl'ito a ese periódico
que el ~Iército aleman estlí tranquilo, circunspce.
to, descoso de combatir i resuelto, i que los fran.
ceses no haccn I11US que aullar bcbcr baladronear
i manifc:starse impucientes.' ,
E l Emperador aun no ha salido de Paris para
ir a incorporarsc al ejército j pero, segun se aso·
gura, lo hará cuando éste se hallc listo para avan
zar. La Liberté, órgano dd partido de l\Ir. Thieril,
dice que el pro;;rrtma del ejército franc(;s el:! el ¡,jo
guicnte: primero. ocupnr a llccse. para neutralizar
el poder de los J~stu¡]os jermánicos del Sur: se·
gundo, ocupar i fortificar la ciudad dc Fr:lDkfort
Desdo este punto podrá barrer todo el tCI'fitorio
prusiano hal:!ta el sur del Rhin. Entrulá en l'rn·
sia por la provincia de \\r eófalia, arrojandu a 10H
prusianos al otro lado del }i]lb¡¡" i promoviendo la
reconstruccion de la Confederación del lthio. Por
supuesto que todo esto debe ser tomado cum !J /'r/ /If)
saNs, pues Napoleon no tiene la costumbre de re·
velar SUB planes a 108 pcri6dicos de oposieion.
Los jenerales franceses han :lllunciado (lue no
admitirán en sus campamentos corrcspl) D!,al eq dI;)
periódicos. Los prusianos que se encucntren cn
Paris no serán molestados ruiéntras "muden es·
tricta neutralidad; sin embargo, var~s de ello~
han sido arrestados como espías. :M:uchos espÍ
han sido arrestados en el Rhin por una i otra par·
te. El Gobierno prusiano ha reducido a prision,
como espía, al jeneral honoveriano \Veitel.
El sentimiento en Prusia i en realidud en toda.
la Alemania (pues toda la Alemania apoya a
Prusia en la gucrra con Fram:ia) es notablemcn·
te unánime en favor del sostenimiento dcl hOllor
nacional, miéntras que en Fracia hai mucha opo·
sicion al curso seguido por el Gobierno. T na de·
legacion de los constituyentes de ~lr. Tbiers s O!
presentó en la casa de este hombre ilustre a exi·
jirle que rcnunciase su asiento en el Cuerpo Lejislativo
"por el discurso indigno que pronun ció
contra el Emperador i el país;" pero otra comi·
si0!1 .mas numerosa lo v~sitó el dia siguiente para
fehcltarlo . .L ada pareCldo ha pasado en Prusia.
El 17 una partida como de mil hombres recorrió
las calles de Paris gritando a la paú:. Las Lejis.
laturas de ámbas partes han espedido leyes auto.
rizando .a 1.05 respectivos Gobiernos para levantar
fuerzas I dmero j pero en Prusia ha habido uua.
J¡imidad i en Francia nó.
Ambas partes han convenido en respetar la pro·
piedad particular en los mares, incluyendo los
pasajeros i buques, a no ser que éstos conduzcan
contrabando de guen:a. Así, el CimbriÍl, vapor
aleman, tocó en el Havre 4 horas despues de ha·
berse declarado la guerra i no fué molestado. Las .....
líneas de vapores están haciendo sus re pectivas
carreras, como de costumbre. e di·:c que 1n,...laterra
i Holanda. están negociando con los beftje.
rantes, para conscguir la neutralidad del mar del
Norte, el canal de la Mancha i el Báltico; pero
par.ece imposible que obtengan semejante con·
ceSlon.
Baviera, Wurtemburgo i el gran ducado d(!
Hesse-Darmstadt han declarado oficialmente que
apoyarán a Prusia.. El Eastem. Budget, periódico
oficial dc Viena, niega que Austria simpati.:ú
con Francia. Segun noticias-poco crcibles-de
Roma, el Papa es partidario de Prusia.
El Consejo de I\linistros de Inglaterra, en un3
sesion acalorada, resolvió enviar, en caso ncec;;~·
rio, diez mil humbres a . mberes para protejcr la
neutra!idad de Béljica.
La flota francesa ha pasado el Sund i entrado
en el Báltico.
El efecto producido por la declaratoria de gue·
rra en la mayor parte de los mercados europeos
ha sido desastrozo. En Liverpool la postracion
es aterradora. Hombres que pocos dias h,\ y lian
~ 100,000 son hoi casi mcndigos. Aquí, en lo~
Estados U nidos, el 01'0 ha subido un 9 por cientlJ
i la deuda pública ha bajado consideraúlemente.
En Bcrlín se dice quc la verdadera causa de la
guerra es el habe:-se frustrado la intrig~1 llue tenia
entre manos la. Emperatriz Eujenia-de ca al' a _u
sobrina, la dn'luesa do Alba, con el príncipe Le.·
poldo de IIohcnzollero. El p:ldre de h duque.:;',
so halla actualmeute en ~Iadrid lleno de delHh . i
jel1cralmcnto despreciado. No es enteramente ¡ .l '
digna de créJito esta especie.
(Du .. 1,11 E,;trelJa" de Panamá.)
- - - - ------
A los eclcsiastic{)s.-E~t:i concluiJa In lito.;rn.
11<\ d,: la ~ubrt'~alit:ntl' obra tilulahl :
l. M.L 'UJL DE ORGJNl 'TJS 1 C,l~TORES.'·
Los señort' 'u,cl'ilores n dicha obrll, debt'u enviar
al de:;paeho de In impl'enta de lo' infra'cri[()~ po .. lu.
entrl'ga' que !JO 1111) t\ll recibiJo. (@~ No ~" n'lu¡ten
por d correo, porque se b::lll perdido alg· l\ll.l~ t 11·
tr.'f:;a~, qUI' !lO es Incil I"'pollel', 1'01' haher I! h r 'h
una l,dk:"1l l'n corto uÚlIlcro dL' t'j.:lnl'lan·,. _.
Para los 110 slBcritores ~e enl!lwnt,,\ la 01.11'" • I .-
pntada 1I 10 fu,'rtc" 8U Cl'lItavos.
lJ.j" Qucdnn unos poco. ejl'mplarc~ . .1:ll
13ogoní., 13 d .. ngoto de 18,0.
L", Ilj"lltt's, "TIC(}LJ~S PO.'TON 1 ~
IMPRE. T.\ DE ~. PONTON 1 CO)lPA."Í.\.
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Fuente:
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