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Se encontraron 40965 resultados en recursos

Imagen de apoyo de  Operación y mantenimiento del tractor: puente trasero

Operación y mantenimiento del tractor: puente trasero

Por: Servicio Nacional de Aprendizaje. Regional Valle. División Agropecuaria | Fecha: 1984

El objetivo de esta unidad es comprender la forma como se hace llegar el movimiento desde la salida de la caja de velocidades hasta las ruedas propulsoras del tractor y conocer el funcionamiento de mecanismos tales como: par cónico, diferencial y reducciones finales.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Libros
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Operación y mantenimiento del tractor: puente trasero

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Imagen de apoyo de  Operación y mantenimiento del tractor: lavado y engrase

Operación y mantenimiento del tractor: lavado y engrase

Por: Servicio Nacional de Aprendizaje. Regional Valle. División Agropecuaria | Fecha: 1984

Los contenidos que se estudian en esta unidad son fundamentos básicos para el correcto mantenimiento preventivo de la maquinaria agrícola, en ella se describen los elementos requeridos para ejecutar las operaciones de lavado y engrase.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Libros
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Operación y mantenimiento del tractor: lavado y engrase

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Hilvanes

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Razas y selección de pie de cría No. 3

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Imagen de apoyo de  Walwin Peterson – Transcripción de entrevista

Walwin Peterson – Transcripción de entrevista

Por: Walwin Peterson Bent | Fecha: 1994

Transcripción de la entrevista realizada a Walwin Peterson Bent, en la que se expone la historia de los ancestros remotos del historiador, la relación de su familia con esclavos africanos y personajes de la cultura norteamericana, y la historia de la migración extranjera a comienzos del siglo XX. Entre los temas sobre los que ilustra el autor se encuentran los procesos migratorios de la Colonia, la composición étnica de los sanandresanos, y el desarrollo de la ciencia histórica en la isla, materia en la que fue pionero.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Otros
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Walwin Peterson – Transcripción de entrevista

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Iris Abrahams – Transcripción de entrevista

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Imagen de apoyo de  Lolia Pomare - Transcripción de segunda entrevista

Lolia Pomare - Transcripción de segunda entrevista

Por: Lolia Pomare Myles | Fecha: 1995

Transcripción de la entrevista realizada a Lolia Pomare Myles, en donde la gestora cultural y psicóloga expone episodios de su vida en relación con la historia de su territorio y las experiencias de sus contemporáneos; la herencia étnica de África; el rastafarismo; las construcciones identitarias contemporáneas; los roles de género en la época moderna y desde el punto de vista de las sanandresanas; las religiones, y otros elementos propios de la vivencia en la isla.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Otros
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Lolia Pomare - Transcripción de segunda entrevista

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Miss Bowie - Transcripción de entrevista

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Imagen de apoyo de  Lolia Pomare - Transcripción de primera entrevista

Lolia Pomare - Transcripción de primera entrevista

Por: Lolia Pomare Myles | Fecha: 1995

Transcripción de la entrevista realizada a Lolia Pomare Myles, en donde la gestora cultural y psicóloga expone episodios de su vida; historia de la isla durante los procesos de transformación ocurridos a mediados del siglo XX; desarrollo de la cultura contemporánea en relación al pasado; propuestas de fomento cultural en medio de la población infantil, y la escritura personal como un ejercicio de reconstrucción de la memoria, indagación por la identidad sanandresana y herramienta de empoderamiento en la isla.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Otros
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Lolia Pomare - Transcripción de primera entrevista

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Imagen de apoyo de  La Ilustración: política, literatura, noticias, filosofía, relijión, artes i oficios, instrucción pública, bibliografía, medicina, variedades, revista de la ciudad, revista de los estados, de Europa i mercantil - N. 158

La Ilustración: política, literatura, noticias, filosofía, relijión, artes i oficios, instrucción pública, bibliografía, medicina, variedades, revista de la ciudad, revista de los estados, de Europa i mercantil - N. 158

Por: | Fecha: 04/10/1870

• Política.-Li.terC1tura-N oticias~Filosofía-Relijion-Artes i oficios-Instruccion pública- Bibliografía. ~Iedicina.-' ariedades-Revista de la ciudad-Revista de los Estados-De Europa i mercantil. ~c publico. los m,írt cs, miércoles, yiérnes i sábndos, i el mismo di3. e lleva a b en Sfl de los suscritores de In co.pit o.l i se remite o. los de fuer!\. por los COl' 'eos res­pectiyos. Los lúnes i juéves se publicará si es necesario. Valor del trimestre, tres fuertes. Valor del semestre, cinco fuertes sesenta centavOs. Valor del afio, diez fuertes. Valor del número suelto, diez centavos. 'rRI~IESTRE IV. ANO l.-Bogotá, 4 de octubre de 1870. LA ILUSTRACION. Cuándo tendremos juieio~ Parecerá estraño; pero es posible que sea e te el único pais del globo en que en medio de una Constitucion como la de Rio­negro, sea prohibido creer en el diablo i te­ner la creencia relijiosa que a cada cual le sea aceptable. K o sabemos cómo, por q lié i con qué de­recho se entromete hoi la autoridad pública en l0s asuntos íntimos del fuero interno hu­mano; ni por qué si álguien para evitarse una pena de ultratumba en la cual cree i la cual teme, se le ocurre regalarles todos sus b ienes a los pobres, se habria de creer que e tos eran ladrones o estafadores. ¿ Será que nos rasca la clero-manía, i que ya hacia rato que no teniamos alguna de esas cuestiones quijotescas en que todo es de otros tiem pos, el personaje i sus ideas? ¿ Por qué no hace la autoriJad un catecis­mo oficial en que se enseñe lo que home deue cree/o et facer en este mundo? ¿ Qué cosa tan interesante seria esa? . Rarezas! En este pais de libertad, hai hombres que odian la teolojía porque nlJ pue· den monopoli~arla. Lo cierto es que no pue­den vivir sin alguna cuestion clerical, aun­que sea trayéndola de los cabellos i forman­do aspavientos de los tiempos de Tia Calas­pan ·a. ¿ Por qué ni para qué es que un Gobierno, i Gobierno liberal !-tiene que meterse en que un hombre moribundo crea que si no devuel­ve algo de lo que se le ha quitado a la Igle­;, ia, en virtud del mui sabio i mui verdadero dominio eminente del bey de Túnez, se lo lle­varia toda una lejion de demonios; i llame a un sacerdote i le comunique su idea i sin dolo ni 'Oiolencia alguna, se comprometa a esa devolucion? A quP. viene eso? Qu~ pais es este? Qué liberalismo es el que hal aquÍ? ¿ Será que habrá alguna lei que no conocemos, en que se detallan los casos en que es o no lícito creer en Dios o en el de· monio? ¿ l.'enemos teolojía en las alcaldías i en las judicaturas? Q .ué cosa~! 1 es~s no son preocupaciones! Bien decla Fral J e· rundio: " Llamábamos a los frailes fantasmas i ya los tnmamo.3 por figurines de moda!" Francamente, cuando vemos todas estas ,etusteces de algunos de nuestros ho~n~res públicos, se nos figura que somos del ultimo rincon del mundo. Es necesario repetirlo. Cuando los sacerdotes disponian de las Naciones a su antojo, no habia publicidad para nada, ni asoc.iac}o.nes libres, . ni. liberta' des, ni garantías Jl1dlvlduales, nJ Impren~a libre ni tolerancia de cultos, 111 toleranCIa ni libertad de cosa ninguna. Entónces los clérigos dominaban, no porque eran clérigos solamente, sino · porque era la clase mas ilustrada, si no la -única ilustrada de aquell.os dias sin luz. 1 el que puede tudo lo que qUie­re, dice Helvecio, que quiere a veces 10 que no dehe. Esto esplica los abu~os de todo poder absoluto. Pero es nec.esarlo r.ec.~no~:r que lo absoluto de un pudel cualqulel a esta­rá siempre en raz~lI1 de la na.tu~·aleza, ~e los hombres entre 'lulenes se ~Jelza. CI.eemo~ que el emperadur de la ChIna te.ndrta sus dificultades para gouern&r en 'Wasl~lOgton co­mo gobierna en Pekin; i es mUi probable que si a algun hombre orijinal se le viniese a las mientes hacerse autócrata de Inglate­rra, Suiza o los Estados Unidos, no tendria el honor de llegar a sufrir la cronicidad de SI.; locura .... Sinembargo, entre nosotros hai per::sonas que parecen razonables i creen sériamente en que pueden vol ver los inquisidores i el <] llemadero de Cartajena, con los cirios ver­des i los San Benitos i las obligadas confis­caciones de bienes, declaracion de infamia. &c, por haber volado moqtado sobre algun palo de escoba; o haber asistido a algun club de brujas sobre el tejado qe alguna iglesia, &c. &c. &c. Verdaderamente que estas aprehensiones son para ponerlo a uno a ti· rar piedras; pero ¿ acaso no hai quien las tenga? A veces nos da la tentacion de creer que todo eso no es mas que el fruto de cierto fanatismo al 1'eves, que querria que too do el mundo descreyese como él; i que por un odio, realmente raro, a los que no dividen sus convicciones, vive soñando espantajos con que asustar su propia fantasía para bus­car luego a quién contajiar de esa especie de enfermedad filosófica.. Hai tantas cosas particulares bajo el sol! ¿ Será que hai entre nosotros hombres !:>astante libe1-aZespara no poder soportar que los demas no piensen como ellos? Pero qué injusticia! Seria lo mismo que incomodarse porque alguno no tiene nuestras narices, los callos.de nuestros piés, o nuestras jaquecas ... : Lo que está probado i mas que probado SI puede decir"e es, que toda pel'secucion hace prosélitos; porque hace mártires i el marti­rio, sea por lo que se fuere, escita ~a admira­cion e inspira el entusiasmo conquistador de las almas. Tan cierto es esto, que un insecto mártir parece un co~oso! 1 todos c?nvenimos en decirlo así, aunque estemos mirando que es ménos que un átomo. ., .. Pero hai cabezas que deseanan mqUlsldo­dores para .... asarlo~. .Est~ .es,. hacerles concurrencia en el oficIO \l1qUlsltonal. Es preciso convenir en que todo es~o, al no considerarlo como una mera toqtena, 00 seria posible mirarlo sino a lo mas comu una majaderia; porque ¿ qué otra ,co~a puede ser toda esa jerga de animales apocn~os que na­die verá, fuera de aquellos que ~stan creJ:en­do que puede habel: ~áti. ros,. sl~ena~, mm o­tauros, dragones, hlpognfos I atlas bIChos de su laya? . . Ojalá mas de cuatro tuv.leran nuestras ~?I sinceras convicciones. Hal una paleootoloJla de las ideas i de las instituciones,como la hai del mundo orO'ánico difunto. Es preciso t'>ver claro. A la hora que es para el mundo, al que cre~ qu~ el pa~ado vuelve hai clue aritarle mUl reCio al oldo: AmiCTo 'd1éje:se1 de dormir con ve I a encen d'I - da : lo; muertos no vuelven! l\'I. M. M. REVISTA DE LOS ESTADOS. :Bolívar. Sabemos que el vapor de este nombre sa.lió de Cartajana, el dia 10, en vi~ para lYIagangue pOI' el Dique, i 'lue no tuVO aCCIdente alguno en su tl'án~ito. O plá que la t~n deseada em presa ~P.l Diq ue 6e realice pronto I c~n todna las ventaps que los intereses de aq'¡el Importantc Estado de-mandan urjentemente. . -Tcnemos a la. vista el primer número de El Se publican remitidos i avisos, a un precio suma­mente módico, que se arreglará con los editores. Todo lo de interes jeneral se inserta grátis. Los editores, NIOOLAS PONTON 1 C~ NUMERO 158. P1'og?'eso, periódico redactado en Cartajena i que, segun su programa se propone esclusivamente ser­vir de órgano a. los intereses materiales de Bolívar; fomentar la industria en todos sus ro.· mos; divulgar las noticias útiles para el comer­cio, la aO'ricultura, las artes; llamar en fin, la atencionosobre todo lo que es títil i necesario al país, sin dañar a nadie. Un propósito tan noble, es acreedor al apoyo de todo buen ciudadano i mui digno de elojio. Deseamos la.rga vida. a El Progreso. Boyaeá. Trae El Boyacens8, correspondiente al 15 del que cursa, el Informe del señor Administrador jeneral de Hacienda, en el cual asegura que las leyes del ramo sancionadas por la Asamblea lejis· lativa de los tíltimos .años i loS esfuerzos del actual Administrador, han producido el plausible resultado de que, en el presente año, se hayan eje. cutado las recaudaciones del ramo con notable actividad. -Tambien hemos visto en ese mismo ntímero una nota del Jefe departamcntal de Tundama, en la. que inserta otra del señor Juez civil del mismo departamento, sobre las reformas que deben intro­ducirse en la clasifioacion i método de la lejiala. cion codifioada del Estado. Parece evidente que es llegado el tiempo de pensar formalmente en asunto dE; tanta trascendencia. La Asamblea del presente año se ocupará, tal vez, de lo que le incuml:.e ~n este negocio,...i..oj!llá que, meditando mas detenidamente su gravedad, espida las dis· posiciones mas acertadas para el cumplimiento de tales reformas. Cundinamarea. -La Asamblea. lejislativa continúa sus traba· jos en calma. La. segunda lei que ha. espedido es la que crea un .iuzgado mas en el circuito judicial de La Mesa. Se discuten varios proyectos, entre ellos, los que tratan sobre instruccion p,tíblica i adiciones al código civil del Estado. -El señor J oaquin Ujueta, Inspector del Hos­pital dc Caridad, ha pa~adl) un informe al ~eñor Presidente de la Junta Jeneral de BeneficenCia, en quc le da. parte del buen estado en que se halla. el establecimiento. -El Gobierno del Estado ha dictado dos de· cretos: uno sobre conservacion de las vias centra.· les del Estado' i otro sobre arbitrios fiscales. -El estado 'de caja de la. Administracion jcne· ral de Hacienda del Estado, con fecha 19 del pa­sado setiembre dió una. existencia de $ 728-8H-centavos. Santander. Por el último correo hemos recibido el infor­me del señor Presidente del Estado a la. Asam· blea lejislativa de 1870. Concretado aquel !t1~. jistrado a narr~r fielmente l.os h~chos para exhI­bir ante los lejlsladores la SltuaclOn del Estado, parece que por el cuadro 'lue trazó pu~de cono: cen3e efectivamente, lo que en la actuahdad es, 1 lo qu'e requiere su prosperidad f~tura, conside.ra. do políticamente. Por ese trabaJ~ ~emos. pO~ldo conoccr varios ramos de la admlOlstraclOn 1 el buen desempeño que tienen. Al examinar uno por uno el señor Presidente, ha indicado los inconvenientes con que tropieza o las venta jas alcanzadas en este último tiempo, proponiendo los medios que cree mas conve n~ entes para mejorarlos, como lo hace dc prefercncla co?, respecto a la instruccion pública. En este ~art~. cular indica una nueva contribucion de los dlstrI' tos, que consiste en el numento de un déci;oo de peso con que tienen dcrccho a gravar l~ ~Iquez a de los particulares, para hacer mLls posItiva por este medio la. instruccion do la juventud suntan ­clereana. Hoi reciben educacion .517 niños de ámbos sexos en las escuell's del Estado. En las demas secciones hallamo iempre cosas que deben aplaudirse, principalmentc en la do Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 630 vías de comunicacion i en la de administracion de justicia. Deseamos con sincerid~d que e! pue· blo de Santander pueda. mant.en.er siempre Jueces instruidos, imparciales 1 deCidIdamente. pronun­ciados contra el crímen , sea cual luere 1 encuén­trese donde se encontrare. Indudaolemente la Asamblea del Estado toma­rá en consideracion las partes principales del In· forme, para acudir a los urjentes reclamos que exije la marcha próspera de aquel Estado. Sellor Nicolas Ponton.-Bogotá. San Jil, 21 de setiembre de 1870. Mi mui estimado señor :-Dos fuertes temblo· res se han sentido por aquí en estos dias : el uno, el 18 del corriente a las siete i cuarto de la ma· ñana, i el otro anoche a las ocho i media. E~te último, seguramente por la hora en que sucedIó, puso en consternacion a toda la poblacion, sin que ninguno de ellos, a Dius gracias, causaran desgra· cia alguna. Onzaga, setiembre 21 de 1870. Mi apreciado señor i amigo :-Anoche a las 8i de la noohe, hubo cn esta, un temblor de lo mas fuerte que usted pueda imajinarse: se vencieron algunas casas, pero afortunadamente no ha suce· dido desgracia ninguna. Socorro, 24 de setiembre de 1870. La Asamblea está reunida como lo verá en la la Gaceta. Fué nombrado Presidente el señor Aquileo Parra. La Compañía Ariza acaba de llegar. El juéves dará su primera funciono Ha habido aquí dos temblores de tierra, fuer· ' tes: uno el domingo por la mañana i otro el már­tes por la noche. No ocurrió ninguna novedad. CRONICA DEL GOBIERNO. Actos del 26 al 30 de setiembre. -El Poder Ejecutivo ha espedido los siguien­tes decretos: El que deroga el de 10 de setiembre de 1867, que declaró innecesarias lega Imente las propuestas para el nombramiento de ciertos empleados. . El que establece una Administracion subalterna de Hacienda nacional en Garzon i un correo tras­versal quincenal de allí a Neiva i viceversa. El que asigna el 6 por 100 al empleado gue se d.esigne.para espender en Neiva las estampillas, cubIertas 1 patentes portales de la Nacion. El que asigna el 3 por 100 de honorario al Administrador principa.l de Hacienda nacional en Santamarta,por la venta de estampillas, cubiertas i patentes portales i i El que asigna una suma para gastos de mate- ---------- - - ------------ ------- ------------- -------------- 11,.4). @&m1& @~ ~®@rnrn. ( eONTINUACIOlf .) Luis se despidió de mI, bajó, se perdi6 en el porta­Ion Clel parador de la fonda, i yo dí a Pedro el número liD de la. calle de Alcalá i partió el oarruaje. Poco despues se detuvo a la puerta del número 170. Bajé del carruaje, entré i subí las esoaleras. Al suhir me latia fuertemente el corazon. Me sentia malo. Llamé. Se abrió la puerto. i se me present6 uno. preoiosa doncella. -¿ La sefiorita ? la dije. -Está en cama, caballero, me contest6. - ¿Enferma? -Lijeramente indispuesta. -Adios: volveré. -¿ El nombre, caballero? -No: volveré: adios. 1 bajé tan enfermo como podia estarlo Margarita. CLXXII. Al entrar en el carruaje me acordé de Ines. La pobre madre debia esperar mi vuelta: debia tener ansia por recibir noticia de su hijo. Sinembargo, yo no me encontraba con fuerzas para nuevas impresiones, i mandé a Pedro que me llevase a. casa. Cuando estuve en mi gabinete, escribí lo siguiente: " :Mi qucridísima amiga: nada tiene usted que te­mer por In. persona a quien me ha enviado a buscar: nada la faltartí, i mui pronto la verá usted para no separarse jamas de ella." Firmé esta. carta, la cer,'é, puse en su sobre el nom­bre de Ines, 1 la envié con un criado a la caso. del pa­dre :\Ioráles. CLXXIII. Cerré los balcones i me acosté. Necesitaba la soledad, el silencio, el descanso. Sentia dentro de mi una vida poderosa activa, nr- . diente,pero al mi smo tiempo fácil,excesiva~ellte duloe. Bodia decir que era feliz. Mi sed do amor Be calmaba en copa de oro. I Margarita! Todo en ella parecia reunido por Dios, para. llenar mi imajinacion soñadora. LA ILUSTRACION. rial de la Administracion de Hacienda de San· tander. -El Secretario de Gobierno del Estado del Cauoa comunica al Poder Ejecutivo de la Union, que segun notas que ha recibido de vari.os ~uni. cipios, están en via par~ Bogotá, ~ust~o lDdiJe~as procedentes del territorIO del Danen 1 de la tnbu de los Cunas, que traen de su cacique u?a comi· sion especial para enten~erse con el ~oblerno del E stado i oon el de la UOlOD. Se ha dIspuesto que las autoridades del tránsito presten a los comisio­nados indijenaB las mas hospitalarias atenciones i los ausilios que necesiten. -El estado de caja en la Tesorería jeneral de la U nion, con fecha 13 del pasado setiembre, dió una existencia de $ 32,848-45 centavos en dinero i $ 50 en billetes. EXTERIOR. América. El Hfffaldo ile Lima, nos ha traido con los últi­mos actos leji¡;lativos, las respectivas Memorias presentadas por 108 señores Secretarios de .b:stado del Gobierno del Perú. De la del Ministerio de Hacienda, resulta que los ingresos para el bienio próximo ascienden a la. cantidad de 48.330,000 soles, miéntras que los egresos presupuestados para el mismo tiempo, apesar de las economías efectuadas, importan $ 70.147,000. Compara­das esas dos cifras, resulta, pues, un déficit de' 21.817,000 soles. Este resultado nos parece mui significativo, precisamcnte boí, cuando aquel Go­bierno acaba de practicar una de las operaciones mejor combinadas i mas ventajosas para su cré· dito. Tratando de poner remedio a este inconve· niente, que al fin vendria a trocarse en un grave escollo, el señor Secretario hace una reseña his· tórica de este ramo, i señala el orijen del mal en la eliminacion de los antiguos impuestos de que vivia el Gobierno ántes de 1845 i, sobre todo, en la esplotacion del huano. "N o sé, dice el señor Ministro, si la dicha o la desgracia del Perú quiso que el huano de las islas, conocido ya en Europa, fuese mirado como útil para la agricultura de aquellos paises i se consumiese en mui alta cscala: este hecho importante, varió nuestro sin tema ha· cendario i nos deparó el estado en .que hoi nos hallamos." -El contrato Drey:ffus i la discusion sobre un plebis(J1.·to, en que se trata nada ménos 'iuc del de· recho de peticion que la Constitucion concede a los peruanos, han ocupado, casi, por completo, a las Cámaras i a los diversos círculos sociales. No traen, por ahora, ninguna otra cosa notable los pcriódicos del Perú. Las noticias últimas que tenemos de la Repú· blica Arjentina son de un cará.cter poco hala- L3. hermosura casi ideal, el alma apasionada, los dolores de su oorazon, su historia. Era un sér esoepcional. El úniao 8ér que podia llenar mi fantas1a. Todo en ella me fasoinaba, La materia i el espiritu. Su amor, aquel amor encendido por una primera mirada, aquel amor soffado por mí,creido por mi impo­sible, aquel amor era verdad, i aquella verdad era mia. Yo me sen tia engrandecido, purificado. No os burleis de mí, vosotros los que todo lo veis a travez del pálido prisma de la razono Vosotros, los de alma fria que no sabeis, que no po­deis pasar mas allá del limite estrecho a donde llegan las groseras materialidades. Vosotros, hombres del tanto por ciento i de la vara de medir, séres felices que siempre encontrais un me­dio para llegar a vuestra re .. 1idad dorada: el oro. Dios ha hecho al poeta. Dios le ha hecho soffador. Dios le ha hecho desear el ánjel de lo. mujer. Desde los desconooidos soñadores hasta Homero, desde Homero hasta el pobre nifio que perdido bajo los claustros de una universidad vé a Roma poetizada detras de las pájinas del Jus romanum, el mundo anti­guo i el mundo moderno ha escuchado constantemente la armonia de los C3.ntos del poeta, de sus cantos de sueño. El poeta es un sér, como lo es el avaro. Una casta entre las castas humanas. Una verdad. N o os burleis pues, de los sueños del poeta: por lo tanto, no os b'urleis de mi. Yo conozco la verdad: pero es deforme, horrible, fria, amarga, enemiga del corazon, i oierro los ojos por no verla. Apesar de esto, la verdad me despiert'l. a oada paso. Pero para consolarme de ella, tengo siempre delante de mi, poetisa, pura, enamorada a Margarita. Me embriago a su vista, o me aduermo en su recuer­do, i soí feliz como en el momento en que encerrado en mi alcoba, esteniido en mí lecho, rodeado de tinie­blas pensaba en ella. ·LCXXIV . Sincmbargo, la realidad enemiga, fria, desnuda, que solo deja ver arrugas i úlceras repugnantes, vino a turbar, a interrumpir el sueño de mi fnntasín. La situacioll ep que se enconlrabo. ~IDrgal'ila era horrible. güeño para el que ama sinceramente la paz. i la dignidad de las N acianes. IIallándoRe en seslOn el Senado, recibe una. nota de Rica.rdo López J oro dan, en la. quc con gran descaro 1 usando h~ sta. del insulto, le hace saber que acaba de humIllar la bandera nacional, que sc encuentra bastante fuerte en Entre Rios i que llevará. sus armas con­tra el Gobierno, si ' no autoriza cl rcconocimiento de su soberanía. Este bárbaro iIlensajc no habria pasado, tal vez, de ser una baladronada brutal, si el Congreso no se hubiera ocupado sériam ente de él, ordenando que se considerara.:a despecho de la noble oposiCJion que hicieron los Senadores Mitre i Bazan. Así, pues, el Congreso estaba intimida­do por el rebelde i i ménos se puede concebir favorablemente aqubl acto de sus deliberaciones, cuando no hacia mucho tiempo que el Gobierno lo habia informado sobre los acontecimientos de Entre Rios i que tuvo a bien decretar fondos para. someter la rebelion. -Los sucesos posteriores son todavía mas trascendentales. Lopez J ordan tenia tres mil hom· bres. El 11 de agosto atacó la Concepcion Uru· guai i entró a la. ciudad despues de tres horas de combate. Deciase en los primeros partes, que al otro dia emprendia operaciones sobre Gualeguai i Gualeguaichú. Los ej ércitos nacionales se ha­bian rcplegado sobre la punta de Yuquerí. La grande importanoia de esta operacion militar ha llevado el pánico por donde quiera, i hoi, todo el mundo se pregunta: i Cómo ha venido López J ordan sobre el U ru­guai sin que los ej ércitos nacionales se lo impi· dieran? Lo cierto es que hoi está en posesion de la Re· pública oriental, aunque tambien ca cierto que Mitre le seguia con un cuerpo muí respetable. Antes de aquel suceso se traLaLa en el Uruguai de su union a la República Arjentina. El Siglo de Montevideo i el Starula?'il de L óndres acolJ se· jan esa política. Todo el mundo COIJvenia. en que esta era la última. solucion que podia darse a las dificultades actuales. Resta saber cuá.l sea la opi­nion de López Jordan actualmente. Oonjeturas sobre la estratejia que ha de presidir a. la guerra entre Francia i Prusia . -- Entre las diferentes versiones que sobre la estra-tejia quc ha de presidir a la guerra que se prepara, hemos visto en el periódico estranjero, la l nae­penaenciq B elga una quc mereoe ser reproducida, i a continuacion la insertamos: " Se cree que los prusianos concentrarán EUS principales fuerzas en el triángulo formado por el Rhin, el J\ioselle i el Sarre. prolongado por el Queich i que estos dos rios formarán su línea de defensa i que su izquierda se apoyará en el Rhin Yo tenia las pruebas de su nacimiento, el nombre de sus padres, podia arrojarla en los brazos de su her­mana. Pero i cuánto horror era necesario hacerla apurar para ello! Al saber su orijen, debia necesariamente saber que habia vivido al lado del asesino de su padre. Lo que era mas aun: que habia visto asesinar a su padre. Que habia oontribuido a protejer la impunidad del asesino. 1 lo que oolmaba de horror: ciue su madre adúltera. habia sido amante del hombre cuyos amores habia re­chazado, del hombre de quien solo la habia salvado la Providencia, procurándole estraordinarios medios de defensa. Era neoesario elejir, o entre que Margarita ignorase siempre quién era, de donde venia, o entre que cono­ciese todos aquellos honores al conocer el nombre de sus padres. Ella habia oido la reyel'ta entre Don Lorenzo de Fonseca i el marques de la Roca, que habia preoedido al asesinato del primero. Ella tenia tan presente el recuerdo de aquel Hlceso tan vivo, como que la noche anterior me lo habia re­ferido detalle por detalle. Decirla: Don Lorenzo de Fonseca era tu padre, era. lo mismo que decirla: tu madre Gabriela Gálvez de la Roca era la amante adúltera del marques de la Rooa. CLXXV. Conservar el seoreto era matal' mi amor. Margarita me habia dicho, que jamas se espondria a que un hijo suyo la preguntase el nombre de sus abuelos maternos. I yo tenia tal fe en la firmeza de ~.argal·ita, q~e estnba seguro de que jamas consentIrla en ser nlla miéntras ignorase el nombre de St\S padres, no por sí misma, no en nombre de su orgullo sino en lól.ombre del lejltimo orgullo de sus hijos. ,. , I reducirme yo a unos amores platolll~os, tr'.ltandose de ella, era lo mismo que pensar en un lmposlble. CLXXVI. IIabia,pues,bastnnte con la bitunoion en que me en­contmba para aturdirme, para embrollarme, para no saber qué hacer ni qué oamino tomnr. I yendo de un pensamiento a otro, de uu proyecto descabellado n 01 ro nll\9 desca bellado aun, f.\ligado mi pensamiento, fatigado mi corazon de tan ruda:! emocio~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. II la altura de Landau i su derecha se estenderá hasta el Mosclle a la altura d~ Tréveris ¡que a­rreloui , rccientemente fortifioada, les servirá de eje central. i que en el cnsn de sufrir un ataque por la línea del arre. Maguucia i Coblenza ven­dran a ser us plazas de refujio, i los puntos que protejan su paso de una a otra orilla del Rhin. Si los prusianos defienden este trütngulo, ¿ cuá­les son las opcraoiones,que Franoia. puede empren­der oontra e ta posicion, rodeada de grandes rior. i tan formidable en apariencia! 1.0 Los franceses pueden ob ervar a los prusia­no en el triángulo, i, dese1ll bocaudo con el grue­so de sus fuerzas en los Estados de la Alemania del ur, deshacer las divisiones de estos Estados i marchar directamente por W urzbourg i Bam­berg sobre Berlin: maniobra. a lo N apoleon I. Si los francc es adoptaran este plan, cuando los pru iano vieran amenazado el C(>Dtro do su pais. a bandonarian el triángulo para deteDcr a los franceses camino de Berlin, o para batirlos sobre 1 .IeiD, en cuyo caso éstos cODtaban la ventaja de tenel' espeditas sus comunicaciones ( deshechas las divisiones de los Estados del Sur,) miéntras que los prusianos teDdrian las suyas comprometi­das, razon por la cual, i dadas las oirounstaDcias, el resultado seria probablemcnte desagradable para los últimos. 2.0 Los fran-;:eses podriaD teDtar el paso del Sarre. La línea del Sarre, protejida por el Queich, li­mitada por el Moselle i el Rt1in, presenta un frente de 140 kilómetros. Las ramificacioDes de V osge ,que separan estos rios escalonadas de multitud de pequeños lagos i riachuelos, presen­tan un terreno mui oomplicado para la defensa como para el ataque. Desde lí9~ a 1796, este punto fué teatro de muchos i sangrientos combates. Las líneas de 'W"issembourg i de Germesheim hicieron un triste papel en aquella guerra de posiciones, tan en bo­ga entónces i tan desacreditada ahora. El Sarre, que perteneeia entónces a la Francia, sirvió al­ternativamente de línea de defeDsa a las dos na­cionos en guerra, i Sarrelouis, patria del Maris­cal N ey, hoi eje de las operaciones de los prusia­nos, está destinado a hacer el papel que Keyrer­Iantern bizo durante las guerras de la República. Si 106 prusianos defienden el Sarre i los fraDce­ses lo atacan, las operaciones de guerra pueden desarrollarse del modo siguiente: Los fraDoeses pueden bacer una demostracion ­con el grueso de su caballería i artillería sobre la lín(;a del Sarre, frente de Sarrebruck i Sarrelouis, figurar una tentativa del paso de eete rio, entre esta última ciudad i Tréveris, i con el gruéso de su infantería, arma ofensiva por escelencia en los terrenos accidentados, atravesar la línea de los nes, caí en uno de esos sueños profundos en que se pierde la sensaci{lD, que son un periodo durante el cua.l no hemos e~istido. CLXXVII. Cuando desperté, los recuerdos de los sucesos del dia anterior se habian alejado de tal manera de mi memo­ria. que sin dejar de recordarlos perfectamente, me parecia que habian tenido lugar hacia un siglo. Me dolia fuertemente la oabe~a. Abrí las maderas de los balcones i vi que era de noche. ¿ Hnbrin pasado la hora de mi oita con ella? 'l'iré ue b oampanilla i se presentó un criado con luz. l'regllnté la hora. Eran las siete. -De ~iete a doce cinoo, dije para mí: oinoo horas mortales: ¿ i qué hago yo durante esas cinoo 40ms ? :.\le fui a comer a la fonda. Invertí esprofeso hora i media en oomer. Me fuí despues al café. Pero estaba en tal situaoion de ánimo, que la insus­tancial conversa.cion de los asíduos ooncurrentes ~e me hizo insoportable. Me fu!. a pasear al Pra.do. Hacia demasiado frio. 1\Ie pronuncié en fuga i di de nuevo oonmigo en mi gabinete. iVIe aburria allí tambien. :Eran las nueve: faltaban tres horas. Entónces me acordé de que no habia acabado de leer las mcmorias de Pablo. De lIIoene-Didolo. porque no tenia dudo. de que el sefior del lago i Pablo eran una misma cosa. Abr!. mi bur6, i saqué de un escondite las memorias. Con ellas sali6 el hermoso rizo rubio de Margarita.. Le besé ccn no sé qué delioia, le guardé de nuevo, i despues avivé el fuego de la chimenea, acerqué el ve­l,~ dor donde estada el quinqué, i busqué en las memo­rias el lugar en que habia interrumpido la lectura. Continuaba asi: CLXXVIII. ,. Era demasiado grave la noticia de una quiebra quc me reducia a la pobre~a, para que yo no me apre­surase a presentarme casa del comerciante quebrado. i procurar salvar de cualquier modo algunos restos del naufrajio. Pcro solo encontré dos mujeres. El hombre contra quien yo podia reclamar habia desaparecido i no.da absolutaIllente sc sabio. de él. LA ILUSTRACION. prusianos hácia r~andau, i despues de haber roto esta línea, revolverse inmediatamente hácia la. izquierda, a fiu de replegar los defensores hácia el Moselle, separarlos de sus plazas de refujio i de cortar la línea de retirada en di rece ion al Rbin. Indudablemeute, penetrar a. travcs de un ejér­oito enemigo i de un rio, presenta graves peligros, pero dcfender un frente de 140 kilómetros los presenta aun mas graves. Los franceses pueden hacer demostraciones há­oia los dos estremos de la línea de los prusiaDos, hácia. Landau, hácia Sarrelouis, i tratar de rom­per la línea por el centro. Pueden igualmento hacer una gran demostracion sobre Landau, i pa­sar el Sarre por Tréveris. La eleccion entre estas operaciones depende del carácter del jeneral, de la situacioD de las tropas i de la fuerza numérioa i moral de los ejér­citos, frente a frente. Si los prusianos, !l quienes se cree jeneralmente ménos dispuestos a entrar en campafia, tomasen la ofeDsiva, los franceses, obligados a combatir en medio de sus fortalezas, al menor descalabro, no podrian ménos de acuartelar una gran parte de sus tropas en dichas plazas, para reforzar sus guarniciones, i oDtónces su ejército movible, con­siderablemente debilitado, se veria obligado a replegarse sobre Paris. Lo que llevaria a los alemanes a tentar esta maniobra, es que los franceses, atacados de frente por los prusianos, podrian al mismo tiempo en­c? ntrarse amenazados en su derecha por los ejér­CltOS de los Estados del Sur, que tratarian de pasar el Rhin. Pero en la eventualidad de que los prusianos tomaran la ofensiva, i llevaran particular empeño con el Canciller de la Confederacion de la Alema­Dia del Norte, i con el Subsecretario de Estado Encargado de la direccion de los negocios estran­jeros, DO habrian dejadó ignorar que no podriamos admitir que un Príncipe prusiano reinase allende los Pirineos. El Conde de Rismark, por su parte, habia de­clarado que Do:debiamos en manera alguna preo­cuparnos con una combinaoion que él mismo juz­gaba irrealizable, i, eu ausencia del Canciller fe­deral, en un momeDto en que M. Benedetti habia creido que debia parecer incrédulo e~djente, M. de Thile empeñó su pablabra de honor de que el Príncipe de HoheDzollern no era Di podia ser un candidato sério a la corona de España. COLABORADORES. Lágrimas i luto. ¿ Por qué se escuchan en todas partes lameD tos en esta ciudad? - PQrque ha perdido la socie­dad uno de eus mejores .ornatos: una bella Era en toda la estension de la frase una desaparicion. Las mas cuidadosas pesquizas de la polioía, estimu­lada por los acreedores. nada habian logrado descubrir. Se lIeg6 hasta a snponer que para evitar la vergüen­za hubiese recurrido al suicidio, i se le busc6 en un profundo poso que habia en la casa. Solo se enoontr6 cieno: La polioía se di6 por vencida. i los acreedores hu­bieron de contentarse con un trcs por ciento de su ca.pital perdido, que fué lo único que pudo realizarse, acumulando la venta de algunas pertenencias de Don Lorenzo a los valores que se habian encontrado en caja. i en Cartera. Yo percibí cuatro mil quinientos pesos, tres por ciento de mi dinero impuesto en poder de Don Lorenzo. Cuatro mil quinientos pesos eran nada. Podia. es cierto, fletar un buque i volver al Senegal a las orillas de mi lago i optar entre quedarme allí, arrojando de mi antiguo hogar al que encontrase en él, o arrastrar conmigo algunos cientos de mis herma. nos pa.ra venderlos en América. Cualquiera de estos dos medios me repugnaba. Por una parte, en mi larga permanencia en un pais civilizado. habia acabado por contraer completamente sus costumbres, su manera de ser: el guerrero salvaje habia desapareoido; mi lago, mis cabañas me habrian parecido horribles. Ademas. aquello me hubiera recordado a Humela. a mi esposa a quien habia olvicJado por un cadá.ver, por Margarita. No podio. ser. Habia sentido remordimientos insoportables. los sentia aun por el comercio que habia hecho con la san­gre de mis hermanos, temia el oastigo del cielo, i me repugnaba incurrir de nuevo en el crimen. No volviendo a mi patria, no empleando aquellos res­tos de mi fortuna en un viaje para la trata del ébano vivo, yo no sa.bia de qué modo podio. aumentar mis escasos recursos. Debian gastarse mui pronto, i ent6nces yo seria un mendigo, o un negro libre, sujeto a un trabajo condi­cional. Yo ItO ppdia aceptar un trabajo de esclll:vo. llabia ademas otra razon que me detema en la ITa.­bana; es mas, en la misma casn. abandonada. por Don Lorenzo de Fonseea. He dicho poco á.otes que habia encontrado a ~lar­garita viva. La Margarita viva que he encontrado es su madre. Debe ser Sll madr~ 631 mujer.-I cuál es ?-La estimable señora MARrA JO ~EFA RIZO DE OsoRJO.-I quién era ella?-Oh ! un ánjel de paz i caridad.-Bien lo revelan los la­mentos de los desvalidos i meDesterosos a quienes ella protejia jeDcrosamente i oon tanta dulzura oomo una madre tierna i pues siempre al traves de su celestial sonrisa maDifestaba la grandeza de su alma i la bondad de su COraZOD. Roi ya no existe! porque la muerte a que nada se resiste i a cuyo imperio las flores mns bellas inclinan su co­rola, tronchó esta divina flor, cuyo perfume se di­fundo por todas partes, como UD bálsamo suave en el corazon del mortal creyente. Roi no DOS queda sino el ejemplo de sus virtudes, que es iDmortal i que se trasmite de jeneracion en jeneracion como una banda huella que DO la borra el tiempo ni la eternidad. Dichosa tú ! que hoi en el cielo, ante Dios, con tu divina sODrisa, recibes la corona como premio de tus virtudes. MERCÉOES R. DE ALVAREZ. Bogotá, octubre 3 de 1870. INSTRUCCION PUBLICA. Agricultura. ALGUNAS CUESTIONES IMPORTANTES. Traducido para "La Ilustracion II PO?' F. ]J. (Conclusion. ) Hasta ahora, como se vé, no hemos pasado de los reDdimientos mas rudimentarios. Ensayemos, pues, una cuarta esperiencia que, en cierto modo, no es sino la síntesis de las tres precedentes. Reu­namos en la arena calcinada la materia azotada i las sustancias minerales. En esta vez, la esperien­cla es algo teatral i uno se veria tentado a creer en la intervencion de algun májico: tanto así contrasta con los anteriores el fenómeno fisiolóji­eo. En aquellos, la vejetacion era lánguida, pre­caria, descolorida i en ésta, se vé a las plantas laDzarse al aire mas bieD que crecer, con un her­moso verde en sus hojas, con su tallo recto i fir­me terminando por una espiga Dutrida de granos i, en fin, rindiendo una cosecha de 22 a 25 gramos. De esta manera i guiados siempre por la espe­riencia, han logrado algunos producir artificial­mente ciertos vejetales, escluyendo el estiércol i cualquiera otra sustaDcia desconocida. Evidente­mente, este es un punto fundamental i bien digno de cODsideracion. Nada de misterio hai aquí ni de fuerza indeterminada: algunos productos quí­micos cuya fuerza es conocida, agua destilada, un grano por punto de pa¡·tida. El resultado es UDa cosecha comparable con las que hoi se obtieDen en buenas tierras. Hai bastante fundamento, pues, para decir que el fenómeno de la vejetacion ha recibido en esta esperiencia una. solucion comple­ta i porque DO solamente se han logrado definir La esposa de Don Lorenzo de Fonseca, Gabriela, se parece a MargarHa, como se parecen dos figuras vacia­das en un mismo molde. Solo existe entre e las la diferencio. de la. edad i de los sufrimientos. Ines sinemba.rgo. i esto es estraño, no se parece en nada a su hermana. i por consecuencia en nada. se parece a su ma.dre. Pero dicen que es el retrato es acto de su padre_ LPobre hombre l No tenia él la culpa. Siempre ese infame marques, CLXXIX. La impresion que caus6 en mi Gabriela me hizo el acreedor mas blando de todos sus aoreedores. Mejor dicho, dejé de ser BU aoreedor paro. conver-tirme en su amigo. En un amigo tierno i apasionado_ Casi en un amante. j Se pareoia. tanto a Margarita! CLUX. Cuando la liquidacion estuvo concluida; ouando todo, hasta los muebles i las ropas de las dos señoras habian sido vendidos ¡ cuando salian transidas de do­lor de una casa de donde las arrojaban, encontrnron un hombre a la. puerta: era yo. -Señora, dij e a Gabriela.: está. usted sola en el mundo. -Absolutamente sola. caballero. me contest6: mi hija i yo no tenemos mas amparo que el de Dios. -1 mi amistad, le contestO<. Gabriela me mir6 con profunda tristeza i me dijo : -? Hai. algun hombre en el mundo que pueda pro-nunOlllr dIgnamente la palabra amistad? -Yo me he consagrado a ustedes. -¿ 1 qué m6vil tiene usted. caballero, para eso ? -La amistad. -Usted apénas nos conooe. -lI qué importa? . -:lJaballero, yo no pretendo ni aun comprender slqwera._ ... _ 1 de una manera involuntaria mir6 a. Ines. La madre de grnciada reoelaba de mis intenciones. -Nos une un vínculo comun, la dije. -,~ 1 cuál, caballero? -La desgracia. ( Cotltinuára.) Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 632 las condiciones lIue presiden a la prod ~ccio n de los vejetales, sino tambien el grado de Importan­cia de cada uno dc los ajentes que a ella concurren. Vamos ahora a establecer, que la materia azo­tada produce por si sola un efecto algo mayor que las sustancias minerales juntas i pero que la cose­cha no toma los oaractérell de un rendimiento con­siderable sino cuando r euue esos dos órdenes de compuestos. Las oondioiones mas favorables para provocar la fertilidad de la tierra se encuentran, pues, realizadas oon la reunion de estas cuatro sustanoias: materia a30tada,josfato de cal, 'Potasa i sal de cal. Por esta razon es que lU. Vílle ha dado a semejante mezola el nombre de abono com­pleto. N o se espere de nosotros la lista detallaua de los abonos químicos, que el autor aplica a las di­ferentes culturas : vean la obra de j)1. J orje Ville, los que busquen toda la série de fórmulas aplica­bles a esos diferentes casos. A nosotros, nos toca decir solamente, que el fosfato de oal, el salitre, el sulfato de amoníaco i el sulfato de cal forman la base de todos sus compuestos. Citaremos, para fijar las ideas i conocer la fórmula de uno de esos abonos, la que se aplicó al oultivo del trigo duran­te el primer año. La composicion es oomo sigue, para una heotara de terreno: Fosfato de cal. ______________ AOO kil. Nitrato de potasa (salitre) ________ 2oo Sulfato de amoniaco. ____________ 250 Sulfato de caL ________________ .350 Para la oultura de la viña: Fosfato á.cido de oal. ___________ 600 kil. Nitrato dc potasa ______________ 500 Sulfato de cal.. __________ ~~ ___ AOO No omitiremos decir, que los abonos químicos no siempre se emplean de una manera esolusiva j sino que se puede hacer uso de ellos en com"Qina­cion oon el estiérool. En la obra citada se en­cuentran todos los modos de composicion de los abonos químicos, segun los diferentes cultivos, cuando se les quiere emplear en ooncurrcncia con el abono ordinario. Lo que importa notar ante todo es, que el pro· pietario que quiera hacer uso de aquel sistema de fertilizacion, nunCa será tributario de un merca­der cualquiera de abonos. La cuestion es del todo 1lientífica. El salitre i el yeso, el carbonato de potasa i el sulfato de amoniaco, que son los sim­ples ingredientes de los abonos químicod, se en­cuentran en el comercio jeneral a precios perfec. tamente conocidos. No es, pues, el propósito del autor, recomendar a cual o tal mercader de abo­noa químicos j por el contrario, aconseja a los propietarios que se provean de los minerales indio cados que existen en todas partes i cuyos precios cstán ya bien determinados. Solamente en un punto tendrán necesidad de noticias prácticas, los agricultores quc quieran proceder a estc jénero de ensayos: queremos hablar de la manera de conservar, preparar i esparcir en la tierra los abonos químicos. El profesor del J ardin de plan­tas nos da, a este respeto, indicaciones que crec­mos mui útil consignar aquí para terminar. Por regla jeneral, dice M. J orje Ville, es ne· 1lC?sario conservar los abonos químicos en un luaar • b seco, como en un granero. La preparaClOn de la mezcla, sin ser difícil, exije, sin embargo ciertos cuidados: es necesario cientos pesoH, por h in­significante suma t1e 700 pesos, pero al cCDtado. Es­tá Iibrede todo gruvállleD. 6-1 Garantía.-La persona que quiera colocar a in­teres la cnntiu!ld de 300 n 50U pesos, Jándole to­das las segl1ridade~ 'lue apetezca, pueue oCllTl'ir " esta imprenta. 6-1 iMPRENTA DE NICOLAS PONTON 1 c~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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