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'E CAC AC E T •
Qai non /il1e1'e veritatem pronuncia!, prtJditor est venlatu.
N. 0 '28. J DOí\HNGO 20 DE OCTUBRE DE I833. [UN REAL.
Se publicará esto periódico lollos los domingos á las diez de la mai\ana, i se vcndcra en la
tonio Vdez, en la pt·imcra c:~lle del comercio, donde se admitirán suscriciones por trimestres al precio de diez reales.
PROCLAMA
DEL PRESIDENTE DEL ESTADO DE LA NUEVA
GRANADA.
A LOS GRANADINOS.
Conci11dadanos: I.oi se ha ejecutado un acto sensible,
pero de rigurosa justieia Diez i siete de los conspi-
"'radores del 23 de julio han satisfecho con sus vidas
la vindicta pública. Los tribunales hau aplicado la
lci que los condenaba, i la lei ha debido complirse.
Si es postble que ha) a quien me haga cargo, por haber
sahado la vida á veintiocho de los condenados á
pena capital, que se coloque en lugar del gobierno,
i reHexione si hahria sido capaz cle ver morir en los
~- patil.lulos á mayor ruimero de granadinos.
Ved, mis queridos compatriota., la fidelidad con
<¡ue cumplo las promesac; que mis deberes me exijicron
al encargan e de la presidencia de la república.
Os prometi, en la alocuciou de 8 de oetu1m~, que solo
· mpl ar·ia la fuerza arm01da pat·a eontenc1· lo atentados
COllll'a el ord COilslilueional, i que ocurrida : Jos
tri lUnalt's para hacer castigar al qu iolase la lci :
asi lo he ejecutado cmmdo desgt·aciadamente lmbo
JlCrsorws que, de!jconocidas a la }H·oteccion legal úhlica es poderosa, de que hai espíritu
liberal, actividad, ,·i,iilancia, i deseos de pól~ bajo los
auspicios de las leyes.
);a causo coustitucional ha salido triunfante oe
entre las maquinaciones de ~tus enemigos. ¡Honor i
sralitud al pueblo gl'anadino, á tlas ~utoridades ¡ al
ejél'cito! Pcl'o, para (rue esle tl·iunfo sea mas s<ílitlo i
duradero, es preciso que haya un inlcrtís comuu en
cerrar las he•·idas que ha Yuelto a abrir ellamcntab e
suceso de julio. ¿Hasta cuando trabajarémos en nue$tra
propia deshonra i destrucciou 7 Unámonos t()do$,
n.is queiidos compatriotas, cualquiera que sea o haya
sido la difel'encia de nuestras opiniones politioas; unamonos
p•ra trahruchas se han acumulado para la condcnacion
de los facciosos, i seria hasta ridículo poner
en duela, que los e'ccnt.ado· el 16 del corriente han
muerto comictos de su cr·minalidad. Mas de una ve2;
hemos recalcado sobre la legalidad con que se ha seguido
esta ruidosa causa, i m<~s de una w~z hemos
dicho que se han observado todas las fórmulas protectoras,
que se ·}Ja concedido la mas amplia libertad
a los dcfcmsore~, hasta para hacer mcnll)aciones injuriosas,
i que se ha procedido con una lentitud tal,:
que lla llegado a ser nociva á la cau¡a de los libres:
Si escepluamos á los pocos descontentos i perturbailo~
res del órden, no habrá un solo ciudadano de la Nueva
Granada que dude ele la justicia é imparcialidad
Jc los jueces, i que no se convenza, de que los ejecutados
el día 16 dehiéron desde tiempo atrás exptar
en un patíbulo los muchos delitos de S suplico, que respeteis dad. Nos estremecemos cuando fijamos la conside•·alas
leyes i os unais para vuestra propia quietud. Yo cion, no en las· muertes de tantos ilustres ciudadanos,
os lo ruego ardientemente: el gobierno os ahre sus pa- no en las lóg1·imas de millares de huérfanos, de maternales
brazos: él no quiere perseguir, no quiere que dt·es i de viudas, no en b sangre de tantos soldado•
haya criminales, porque entonces la lei, que rs iue- valientes del ejército i tle la guat·tlia nacional, smó
1orahle, cocrá sohre sus cabezas. en la cousteruacion, en el espanto, en la del'astacion
¡Dios eJe bondad i de misericordia ! por los rué- i la deshonra de esta tierra infeliz, Al aleg•·arnos por
ritos i pasiou de tu unijénito hijo, por la preciosísi- el tl·iuufo de las leyes, compadecemos a los ilusos que
ma sangre que derramo por nosotros, haz que no ha- las olac<>ron, i rogamos al todo poderoso por su des·
ya mas animosidades ni partidos, )Jaz que reine la canso i salTacion.
paz en esta tierta. COMPARACIONES.
Estos que aqui veis, l1ermanos mios, son nues- Dajo el sistema legal que felizmente e~iste, i
tros hermanos, dignos de IJuesll'a compasion. Ellos por el (1ue tanlos ai'íos hemos combatido, béljn este
han muerto arrepentidos de sus pas~dos crímenes, i benéfico sistema, de la lihre eleccion del pueblo i su
de los que meditaban. Rog<~d por ellos á este divino verdadero hieubecl10r, las le) csse obser\•an, los acusatks
Scño1', amad las leyes, rttspctad el gobierno l<·jitimo de conspirac~on encuentran ayuda i defeusorcs, i jne·
que vosotros mismos os haheis dado, unios todos Jos ces íntegros é imparciales. 1~ajo el imperio ubso1uto
que te neis diferentes opiniones, i abogad por paz, paz, del dictador, no h&~Lia otra lí!i que su sober·le cion hasta que se disponia de su suerte.
couspiracion. ( •) Bajo el actual sistema no $C ponen en practie
("'") Dicen, que ww de les condrnados a presi'
dio diJo a un suJeto, que., despues de la ejecucion,
entro a la caree!. {< Sefior, .ra se ha pronunciado
sentencia sobre nosotros, i lo que digamos no puede
aumentar nuestro castigo. Los que acaban de
morir han muerto con justicia, i nosotros debíamos
huher muerto igualmente: nuestros design«Js eran
lwrrendos: el cielo no ha querido que los consumemos
por nuestro propio bien1 ' el de este pobre
• 11 • • • . .
p_a~s . ...,
sino los medtos ahsolutamenle necesarios para el se
guro arresto i prision de los conspiradores: en tiemp
del dictador se insultaba i maltrJtaba, con ct·ueldade
inauditas, a los que tu ·ict·on la. desgracia de caer e
manos de sus venlugos.
Rajo el sistema legal se respetan los ea 1w rrot. .'
DEFENSORES.
Escandalizados cslamos ciertamente desde que
1emos leiilo una represeutacion, en qnc algunos .de los
•defensores de los reos han provocado al pt·estdentc
t'cl eslatlo al ahicrlo quebrantamiento de la constitu·
<.:ion .
. cntimos ver entre el minwt•o de los que la
lSCl'ibiC!"OI ;.( \arios amigos TIU SlJ'OS, <¡ue CSt\Ín Jl.a:
JnH'lOs po•· sn ta1<)nlo i p>~triotismo d s~r los guard:aM's
Jel co(ligo gr·anet' protlucido su justa repulsa.
Sabemos que uno de ellos fi1·mó la repz·esenta_
ion eu la creencia de que el ej~utivo no podia accedcl'
a ella, i que firmo solo_ P'~r un comprometi;
miento: creemos que otro lo harm pot· complacer a
la familia de su defendido; pero, de cualquiera mat1era
que sea, sentimos que hayan dado. un paso tan
falso, i c1ue tanto compromete Slt rcputac10n.
UNA FELICIDAD PARA LA NUEVA GRANADA.
El defensor del español José Sm·clá dijo en su
alee1ato del.:mte del tribunal, que si se fusilaba el ex-
1en~t·al Sardá lile iria huyendo de una tierra donde no
hahia ni justicia ni razon, i que renegaría de los prin
«;!Ípios. Atqui Sardá no ha sido fu¡ilado, porque en·
eucontro compasivos que le ayudasen á cscap::u·sej ergo
el De, Urizani se queda en la ~U<'Ya Grannda i <'U
la causa de los principios; ergo felicitas felicitatis pJra
l..t N teva Gram:da i el congreso.
CAT EDRAS I CLA ES.
El 18 del conientc se lwn aLierto todas L1s clases
de enseñanza ptihlica t•n los colejios i en la universidad
central, dcspues de cer.ca de tres meses de
vacaciones. Solo el catedratico de los descontentos,
rejeuta~tdo su clase C?·ntra el ~obiemo i el sistema
rr, anadmo no ha temdo vacacwnes. ; Buena com-b
' ~ tancia!
UNA GRAN VERDAD.
llai hombres para qui~ncs todo debe set· induljencia
micnh'ólS uo se trata de sus intereses, id est de
sus pescuezos; pero <[ne~ cuando van en el barco, ~oda
precaucion les parece poca para asegurar su ex.xs-lcucia.
(Del Constitucional del Cauca.)
OTR1.
:E:n I83o nos perdimos los liberales junto con
la libertad por excesiva inchtljencia, i bastante debilidad:
es menestet· proJJar al10ra, si uos pertlemos l)Ot'
enerjia, firmeza i estricta justicia.
EDUCACION PUBLICA.
La conspiracion de 23 de ju.lio, que habria sido
funesta p;1ra la patria si la vijLl:mcia. de nue!'t"OS majistrados
no hubiera impedido su completo dcsanollo,
nos ha hecho deja·l' a un bdo bs importantes cuestiones
de qu nos hemos oc~tp>Hlo e~ nuestros nú~eros
2. o i 5. o. Ya quP, gracws al ciclo, vamos v1endo
el término de este estado de ajitaci.ou i turhulcnci01,
lolvemos a tom:~r el ltiw (le uucsll·os estractos i latlor;s ~lcben tener
a la vista. Sin ciudadanos ilustrados l , -¡rtnos S no
podrémos mantcnet' ~or largo .tiewp_o .la _forma de
gol>icruo que ahora fdtzmonte? tsle; 1st deJamos ~uc
la gran masa. de la JUVCntt~d ~tacwnal permanezca su¡mch
en la ignorancia i el ~Latmu.e~llo: po<~rémos de_ ·de a} ora
pronosticar, que el ~tstem~i1ra P.oco a poc? dejen mmlo
en una ahon<>cihle ohgarqma. Bren conocafos s-on lodo,
los elementos de ahJeccion que hemos Ireredado de
nuestros promojenitores, bien conocidas son las preocnpa"
Cionc políticas i relijiosas que se l1allan CSl>arcidas
entre la gran masa de nuestro pueblo .. Fo~·z?so
es, pues, qne contengamos .el mal en su P''"t.clp.w;
pero que le apliquemos rad•calmentc el r~rnedw, uu.
rcDAedi(} SC~YUro i c(icaz CIUe abrace a todos, J <{Ue pued:t
::; ' • .1 • 1 producit· e u ttna jeneracion. sola ese cambro ue ~~ ra~
i de principios, tan necesar10 para ~a pNmancucta ~
paz de la república, p(}r el que ansunno~, h.ace tanlos
años, i por el c¡ne tantos erucntos s:tenhcws hemos
ofrecitlo.
Anles de ¡>asar a ocuparnos de la tercera cuestion,
preciso es que recordemos, que. hemos. aboga~lo por uu
sistema de educacion popular 1 republtcano~ 1 por consiguiente
distinto del que. ex!ste c~1 .la actual! liad. .No
negamos nosotros que, baJO este ulLimo, la Jl~slt'ttCIO~l
hace progresos · pero estos progresos no se est10nden a
todo el pueblo: se hallan circunscritos a cierto número
de personas privilejiadas, i por esto es que notam.os
tanta discrepancia entre las diversas clases de la soci~dad:
alguna, tal vez ha llegado a llll grado clevadt.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
t 12 EL CACHACO DE BOGOTA:
simo de ilustracion, mientras otra se encuentra al blo, sino porque los consideramos ~nútiles parn él; no
propio tiP.mpo plagada de preocupaciones, sumida en porque ellos únicamente sirvan a los ricos, sino por
la mas crasa ignorancia, i en los vicios mas torpes i que no sirven á persona alguna.
~rosf;lros; de modo que nuestro país presenta a los Debemos razonar sobre esta materia de la ma ..
o.ios del estranJero la mezcla mas confusa de civiliza- nera misma con que suponemos Jo baria un padt·e
cion i de harbárie. Necesitamos, pues, de una reforma ilustrado, que, con suficientes facultades, se 6Íenta á
radical en la educaciun, i nosotros deseosos de con- considerar el mejor modo de educar á su hijo favotribuir
a ella de algun modo, suplicamos a nuestros rito. ¿Poi' Yen tura investigará el que cosa sea mas
lectores repasen los artículos in~ertos en los números propia l'ara el rango, la fortuua etc. del uiño 7 No:
.2. o i 5. 0 antes de leer la siguiente cuestion. él investigará solamente el mod() de que su hijo em
¿ Qué clase de educacion es buena p11ta el pueblo? plee su tiempo con mas utilidad, i los estudios que
Al examinar mas detalladamente la materia de mejor cultiven su entendimiento i desenvuelvan su caque
nos ocupamos, esta es la primera pl'egunta que pacidad. El investigará cual es la situacion de la vida
debe responderse. Sí se nos dice que el pueblo solo en que su l1ijo puede amoldar mejo-r sus disposicione•
debe aprender a leer i escribir, un poco de aritmética, á la virtud i a la sabiduría. Entonces decide, como
i otro poco de gramática, nosotros replicarémos, que debe siempre decidir toda república, al tratar de la
no es esto lo que entendemos por educacion p1íblica, educacion de su~ l1ijos.
i que, si esto es lo que I>Or tal se tiene, la educacion Cuando prop{>ncmos un sistema de edu~acion
pública no es en nuestro cenceptp sino una solemne republicana para el· pueblo, proponemos, por tanto,
patarata. Está mui bien que se tllame la atencion pú- que sea la mejor; u.o la mas brillante, ni la mas eshlica
acia ella, como una de Í:tas cosas á que debe travagantcmentc costosa, ni la mas de moda, &ino la
atenderse. Pero hablar de un educacion que reje- mejor que la nacioo, en su sabidu1·ia, sed capaz de
nera la nacion, hablar de ella omo de uno de los mas inventar. No queremos que se nos diga que sera in1~
importantes negocios de la tie ra, decir á la jeneracion perfecto este sistema, porque Jo son todas las cosas
presente que, si es cierto ~e ama la libertad i dicha lmmauas; pero si es tau cientifico, tan sabio i tan
rt.ase que, en lo que precede, no
en terciopelo pertcuezcau sol1.1 á los ricos i priviJe- hemos hablado de una cducacion profestonal, sino
jiados, sino porque nosolros creemos todo esto imiti solo de aal'a persona alguna. 1 cualquiet·a vrofcsion. Nadie ignora que un injeniero
Nosotros, pues, no investigamos Jo que sea has- dehe saber mas matemáticas, i un médicoruas fisiololante
bueno para el pueblo, sino lo que sea bastante jia, que los que no se dedican á estas profesiones; pero
bueno para seres racionalP.s. ¿Que es lo que hace al cierto gr~Hlo de conocimientos en bs :.t·Les i ciencias
l10mbre mejo1·, mas sabio, ciudadauo mas ilustmdo, i en jeneral, forma el caractcr i cualid~u.lcs de todo
miembro mas útil de la sociedad? Si se nos pregunta, · · hónlbre· c01·tés i. bien educado.
si proponemos las matcruáticns, la astronomía, la his~ ( Lontinuanl.)
toria, Jas lenguas modernas, la quimica, la fisio.lojia, ARISTOCRACIA PERJUOJCL\L.
la anatomia com1>arativa, el dibujo, i la música como Se nos ha inform<\_do de que á los oficiales que
ramos que deben cnsclí.ai'SC a todo niño en toda la piden sus lcu·as ele retiro, se les csttctuleu e tas en
t.•stcncion de la república, replicarémo que, si alguno papel flurete, i que para los solda los, <¡uc se lwllan
ó muchos de estos ramos son esencialmente útiles á en el mismo caso, se har uso de p;lf el comun. Bien
J'res intelijentas, si ellos contrihuyeu al cultivo mental sabido es, que Jos soldados llevélu sicttJ¡we con::.igo u
i á la per feccion moral, i si ellos uo ocupan el ticm- Iicenda 0 sus lctréls de retit'o, i que e~ las cst~m mas
po ({UC puede cons1grarse
Fuente:
Biblioteca Virtual Banco de la República
Formatos de contenido:
Prensa
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El Cachaco de Bogotá - N. 28
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El Cachaco de Bogotá - N. 29
•
libe1'e ven'tatem pronano/at,
JUEVES 24 DE OCTU.BRE DE 1.833.
Se publicara este periódico t;dos los dom.ingos a las diez de la manaaa, i se ~endera. en
tonio Velez, en la p,dmcra callj: del comercio, Jonde se admitirán !Htscriciones por trimest ·es al precio de diez .real«:s.
ECUADOR.
Tiempo hahia que temiamos, que el jeneral Juan
F"lores diera en el Ecuador uno 'de esos grandes
dalos, que espantan al mundo liberal i á los ami-os
de un gohierno de leyes. Con una carta del 25
setiembre hemos recibido los documentos que insertamos
a continuaciou, i las noticias siguientes.
El 1 o de ~etieml•re se reunió el congreso, compuesto
en su mayor parte de c1é• igos ve~ales i corrompidos,
i luego que hubo elejido pr~siclente i vi~
cepresidente, lo p•·imero que hizo fué declarar, que el
jefe del estado se hallaba investido de facultades c~traordinarias.
Eu el mismo dia entro en Quito el ba'
allon Va1·gas, i se procedió á la prision de los ciucl"danos
Roberto Azcásubi, Moncayo, Muris, i Mugueitio,
Jel jencral Saenz, de Jos coroneles Hé.lll i Barre-
1'3, conocidos pot· sus opiniones liberales. Los cinco
últimos tuvieron la fortuna de escapar, pero los tres
primeros fuerun conducidos a la isla de Galápago·,
con varios ot1·os individuos.
RENUNCIA DEL SR. ROCAFUERTE,
SEÑOR:
Una fuerte ·calentura me impidio asistir á la
sesion del congreso el dia •4 del corriente. Mi p•·imer
deber como diputado de la provincia de Pich incha
es protestar solemnemente, a la ftl7. de lof' h..thitantes
del Ecuador, conLra los atentados cometido por
un malvado minisLerio: si, m.tl vado, repito, Í paso a
~a prueba. l De quienes se compone el actu&Jl ga11inete
1 De un vil Garcia del Rto, de uno ele esos fellÓÍnenos
de iniquidad que hrotan las revoluciones, i
que la opinion pública de los habitantes de Lima designa
como el ladron del cmpré tito del Perú; del
mayor enemigo de la independencia d 1 Ecuador, pues
fué el infame ministro del usurpador Urdaneta, en fin,
que por sus crimenes j hajezas saliú expuls:ldo de su
pais natal en el año de •83o. De un godoPé.lllases traidor
a su patria, renegticion de facult:
ldes estraprdinari.as, que suponen un eslado de
pqerra civil qu~ no existe, ó unas calaruid. dt•s im ·
previstas, que no han llegado a noticia oe uudie J
¿Porqué d._.r el escántja}o de conceder facultades es
truordinarias cn,¡ndo menos se necesit<~n, i cuando
principia las sesiones d<'l congreso? La razon es mui
sencilla: porque los grandes malvaclos no se paran ~n
medios pot• inicuos que sc>an p:tra satisf••cer su rencor.,
su amhicion, i su avaricia; por que Jos ministros se
han prop\lesto cstinguir la liberta,) de imprenta, por
que solo respia·an venganza contra lo: val ientes escritores
que, escudad'~s con el articulo 64 tit 8. 0 ue la
constitucion, hau hecho circ' lar verdades, que, siendoles
imposible cont~star victoriosamente, les •'S tn"S facil
rebatid 1s con cárceles, destierrus i cru(•l(' r rsecuciones;
porque ello preLeuden d slruir lo. rocd.os
de avcrigu.ar la verdad,· quieren rodc,.r ele oscuridad
todos los actos de su tortuosa administracion; intentan
apagar todo cspiritu de republic.mismo, i pat•·Íotismo,
i trt.~hajau, en fin, en remover todus los obstáculos
que e opongan a la ejecucÍon de 8US planes
proditorios, i futuras empres;ts de Jucrati ·o aji taje.
Tal es mi opinion, lil que tieho presentar _en ~1 con-'
greso como diputado por la provinc:a de Pichiuchsonado por mas de veinte años, en que
entonado sus ltimnos auu sobre Jos cadaveres
de sus defensores, i en medio de los jemidos
horfandad i del luto, el cuello . no se dobleg
mente para recibir el yugo de la servidumbre
jeneracion nueva, nu~rida en .la esc~1ela d~ los
cipios, acostambrada a los pehgros, t ensenada
preciar la muerte, a fuerza Je ' 'erla de Ulnt
dos, sufre mal la usurpacion de sus derechos, i
paz de correr todos los riesgos para rescatarlos.
El jeneral Flores ha triunfado; pero su t
es efímero. El bt·illo de su victoria es como el re
dor de los relámpagos, que pasa en el momeut
mo en que lo vieron los ojos. ¡Habitantes del
dor! ¡antiguos conciudadanos nuestros ! Sonó
ra de vuestra lihertad. Ya lo estais viendo; el
rul Flores i los advenedizos que Je acompañan
ca pueden ser los prolector~s de vuestros dere
Ellos no na~ieron entre vosotros: los cnprichos
fortuna los levantaron del polvo, de la nada, los
dujeron á vuestro pais, vosotros os deslumbras
os entregasteis en sus manos Ellos os l.au corre.
dido pérfidamente: los colmasteis de honores, de
tinciones, pusisteis en sus manos vuestra suertt>, i
el pago que hubeis recibido. Hacedlcs conocer
~1 sufnmiento se ag'lta, i que el pueblo no es si
pre. ~l juguete de la tiranía. ~osotros, rlesc~e :~qu
auxtharemos con nuestros escritos, ya que la f011
nos Ita hecho ciudadano~ de una república, en qu
libertad triunfante nos permite abogar por la bu
causa.
EL DICTADOR DE COLOMBIA.
1 EJ, PRESIDENTE DE LA NUEV.l GR~N.ADA.
Nada nos es tan grato como el hacer comp
ciones entre época i época, gobierno i gobierno, h
brcs i hombres. Con hechos, i solo con hechos
que nos gusta halllar á los puelJlos para hacerles
pa•· la enoa·me diferencia, que h<•i entre un sistema
leyes i uua absoluta dictadura. La gnc(Ha del tilli
domingo ha publicado un memorial ele J ua 1 Arj
al voder ejecutivo, en que ofrccia hacer, en rf•scr
dcscubrimieutos importantes sobre la conspiracion
23 de julio, con tal de que a él i 3. su he.Jma
Alt>jo se lrs conmutase la pena capital. El pod
ejecuti,o, con su conse'o ele gobierno, dt'creto que
poclia accedea·, a su solicitud, porque las conlliciou
impuestas eran contrarias á sus deberes constitnd
ndlcs, i sobre todo, porque el ejecutivo no lmscah
delincuentes, ni r¡ur:ri•z so ber ma.r de la conJpir
cion de julio, pues solo desrJaba cerrar las heridtl
abiertas por los partidos pditic.:os, i enjurrar la
lagrir¡ws de las familias de los co,2spirado1~es de
cu-biertos.
. . Compá•·ese e~Le procedimiento del gobierno cons
L•tuc10nul de la Nue,·a Grspecialmente al jeneral Suutander, retracto
su palabra c..te acuerdo con su consejo, ordeno se cargase
a Carujo de prisiones, i se le .intimase que moriria
como los otros. Carujo se intimido, i por consiguiente
comcnzo á complicar en la revoluciona cuantos
le ocurrieron, i por supuesto al jcneral Santander.
Asi consta del dictámen oel consejo de gobierno presidido
por el señor Dr. José Maria del Castillo i Rada,
i publicado en la gacela del 16 de noviembre de t833."
Notorios son los destierros, i las penas decretadas por
el dicté\dor en virtud de las revelaciones de Carujo.
Ba.}n-.el gebierno constitucional de la ueva Gt·anada
toJo ha sido diferente, i absolutamente diferente.
Vive toda•ia el teniente coronel Rafael Mendoza,
ltoi jefe político de este canton, á quien Mariano Paris,
á nombre del dictador, ofrecio cuatro mil pesos i su
p::~saporte para fuera dt> Colombia, como declat·ase que
el jeueral Santander babia dirijido la conspiracion del
25 de sctiembt·e. Mendoza tuvo l10nor para no cede,·
á esta insinu11cion, i fué condenado á muerte por Or<
lancta. Dolivat• mismo, examinando personalmente á
Horntent i Zulaivar, les indico que su suerte set·ia
rueuos dura, si dcclarahan quien era el ajente r'au de clicho jeneral. ¡Qué
época! ¡que gobien1o! ¡que h01-rores!
DEFEN ~ORES.
Sres. editores del Cachnco .
En oh ... equio ele un rerublicano, i puede se•·
que en uhsequw lle ks p1·illCÍp•os, tengan ~. U la
oudad de dar· lugar en su apreciaLle pcriudico a estas
utro p< labrds.
L ego q ue v't el epigrafe con que !le ha puhliado
et la ,;.~cela del domingo la repr ·. en tacion llChu
al Poder b ·jecuti o, s.)licitando el indulto de alu
.os de los coude n..tahlCio, i el palacio misolo,
por los que busc.jban en la au·oridad "'d Presidente
la salvacion de los acusados .
La rf:'sohtcton dt>l Ejecutivo, sosten· endo ~a ¡?~ependencia
de los poderes, i sohre tollo la del JlHirclal
que es el c¡ue ascsura practicameule la libertad' . es
nna :nueva garantia positiva i. de hecho, la cual, leJOS
ae atenuar la fuerza del gobierno, la robustece.
Esta es la verdad ' esta n1i conducta, .es.t.e mi
i:nodo ue pensar. Juzgueseme ahora COD ~OnOCl';f\ J ento
ele causa; i si l~s paLriotas fallasen en m1. co~t··~, l~~dré
el .sentimien'to de sufrir es~e fallo, 1la ID]UStlCJa
de algunos de lÓs deudos de los juzgados, que ~ree~
que aun no hemos hecho los defensores todo l9 que
lfemos debido hacer. Bogotá 1 2 de octubre de ~ 833.;
Rafael M. rasque:r, .
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
110 " .EL CACHACO DE BOGOTA
RASGO lUSTORICO.
1Jutl)e nos .refiere, que '1a' célebre Lady Jape.
_ -easada con• lJord Guqford Dudley, i que ciñó la real
diadema de I-nglaterra durante clicz dias, en oposioioo
á los· derecbos de Maria é Isabel, v¡oo a ser ,finalp¡
énte el triste sacrificio de la descabellada ambicion
(}el duque de Nortumbria; i qpe, al ~uhir .. 1 eadalso para
eniregar su garganta blanquisima al v.erd~go, dijo: que
su delito tu) era el estes del Cach(uo; pero Dios le ayude al señor
Burgos que nos quito de la tesor~ria semejante polilla
Este señor hace uegocio con los ramas del estado,
cotno lo ha hecho siempre, se une con los que pneoen
pujarlos, hace que· no los pujen ¡)ara hacerlo él por
lp que le acomoda, etc." ' ·
En otra pat•te dice: 't Los ramos de hacienda
en e11ta provineia vendrán al suelo bien pronto . Nadie ha
qJ.lerido rematar el ' de aguardientes del K pinal, 1 solo yo
png ué 1 5oo pesos por abonador .de Valentin i de Mendez
en el año 32. Lucena estaba acostumh1·ádo á sacar el de
a.guardientcs en Mariquita ·por 200 pesos; i este año,
sil}o ~s por el señ.or Mateo Viana, no sube á 920
pesos, etc." · '
En 6n, el señor Diago se queja amargamente,
i a nnest1·o parecer -con justicia, · de qúe aHí no st! ad¡
pinistra esta cumplidamente, de que se favorece el
conLr:2haado de ng.uardientes, de que de ·de el gol~ernador
para abajo todos son unos, · i de otras mil c~as
que á su tÍE;mpo puhlicarénros. Supli{amos al senor
PeJr.o Diago, qne nós siga dando sus informes, pues
le ofrecemos gustosos un lugar en nuestras columnas.
¡;un modo .á ;}a clestruccion de la repril>lica. REMITIDO.
PROVINCIA DE MARlQUJTA~ Señores editores del Cachaco.
'El señor Pedro Diago nos ha vuelto a escribir En el número 28 del periódico que UU. redac·
-eon fecha 5 del córt·iente,· redoblando sus qúejas acerca tan, se ha puhlicado un articulo, haciendo la ohser
de la m.alctiro administracion de aquella provincia, 1 vacion de que los despachos de retiro para los jefes
de lns ·ejélmenes que sufre . Sent~mos no 'insertar i oficiales del ejército, &e estieoden en papel de me
integra su earta por fa!ta a: espaciO, pero es~racta! jor calidad que el que se usa paról léls letras de invá
~ rémos alguna cosa. D1ce as1 eu uno .de sus pr1mero' lidos de los individuos de tt·opa, cuya diferencia c~li
periodos. fican UU. de aristoc1'acia perjudicial. Como esta cen
"Al señor Escovar le hice presente., que Valcntiu sura se dirije precisamente contra la secretaria d~ guer
.Diago é Hila1·io Mendez estaban dis~pando los pro- ra i marina de que me liallo encarg :~ do, no p uetl
du~tos c!el ramo de aguardientes en Ambalema, Espinal menos Je suplicar a UU. se sirvan admitit· en l. se
i ·otro!; lugares; pero no se me bizo caso. Esta.ndo eles- lu 1nas de su aprecii..lhle pa11el, la esplicucion de 1
. pues separados por el juez de hacientla de esta provincia que hai sobr-e e ·te jJarticular.
a esfúerzos mios, el señor Esco\'ar repuso ~1 rematador J1os art.iculos de esct'ltol'io que se consumen e
Vc~lontin Di.tgo, i e te á su fiador dilario M~ndez. la secretaria, se entregan en especie por b tcsoret·i
De a4ui se sibuii) el que se coll)pletase la rbma rle jeneral: el papel qlte se recibe es de difc•·entes cla
. ilicho ramo i la mia, pues esta tesorería me ha hecho ses, segun el 6n pat'a que ~e pide, i el florete se apli
pagar injustamente 45oo pesos, perj.udicándo.me ?asta .ca reg~larmente pal'a espedir despacl~os ~~ em1?le~s
lo sumo eo la subasta que sufr•eron ruts btenes 1 colocacJOues, letras Sl' me ~clrninistre justicid. Aquí todo duerme: necesi'clad de reformarse t;m frecuentemente; puc
todo es confusíon ntre estos señores jueces i Felip\! · lo esperiencia ha enseñado qu·e la ',tropa no guarda su
Ter•·erus que es hien conocido.: el pl'(.!Seute gobernaclot docum('ntos con tanto cuidado como los jefes i ofi
llace todo lo que le manda Taco Diago: ~stos i. P .. hlo · ciales. De aqut résulta que, tejos de habe~se tratad
Créapo hacen ¡ deshacen de todo, -segun me¡o.r les de eswblecer coil esta práctica una desigualdad repug
acomoda: algu aos de los (leuclore~ a la . hac1enda nante, solo se ha q;uerido concipar la econhmia de
pública en el Gua m o 1 otros luga1'e1 .son pól.flentes del tt·ahajo í gastos eón la . duradon de los . referidos cl
~obernador, i por tanLo no son eJecutados: como · cumentos, en beneficio de los iilteresados, como UU
Taco es · del partido hace cont ·a mí todo cuanto puede, JllÍsmos lo recomiendan.· Bogotól 2~ de octuhr~ de I833
i dice, que . el señ r Burgos· no sabe nada, i junto Á Oh d
con Pablo Cresl)O · ~ el gobernador
1
a-ñaden, que el · an °·
Cachaco es ·uü .malv do, i que -nb e tá der lado del
jéneriJI· S mtmider eCc. Auu, hai mas: ltan heche
ped .. ~os· el Cachat.·o, ·agr~gando que o co'?'tes~~ por 1
por n~ deeir muchas ve~da(les, p~ro , que .st se ~n::wu~
lo haran para
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El Cachaco de Bogotá - N. 29
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El Cachaco de Bogotá - N. 30
ACODEBOG TA.
Qui non l/l1e1'e verüatem pronuncia!, prod/tor est veritatts.
N. o JQ· ] DOMINGO 27 DE OCTUBRE DE I833. [UN REAL.
Se publicará este periódico Lodos los domingos á las diez de la mañana, i se nndera en la tienda del Scoor Antonio
Velez, en la primera c:~lle del comercio, donde se admitirán suscriciones por trimestres al precio de diez reales:
VAYA u""N DIALOGO POR TERCERA VEZ,
ENTRE Er. CACHACO 1 DON Fui.JENCIO.
Cachaco. ¡Dichosos los ojos que ven a V., amigt1
.Ion Fuljencio! ¿Donde ha estado metido tanto tiempo'?
L qué se ha hecho? ·De,· orado estaba de deseos de volTerlo
á ver i de abrazarlo.
Don Fuljenc_io. ¡Qué htten humor tiene V. l1oi !
Está V., por cierto, wui amable: no se scpal'o V. de
mi de esta mnnera la último vez que no¡ vimos.
Cachaco. ·¡Cómo l1a de ser, amigo mio! La sangre
está sujel.a t\ la influencia de los sentimientos del eorazon:
hicrv~ en las ,·eoas cuando uno vé i oye cosas
inesperadas i ofensivas á la patt·ia, i se dulcifica cuando
los resullallos corresponden á nuestros cálculos i esperanzas.
Quiso V., el otro dia, . llacerme concebir la
impunidad tle ]os Jclincuentes; hoi la csperiencia me
ha probado que hai justicia, leyes, finnl•za i patriotismo.
Pero, vaya, l. qué dice V. de la cosas '} ¿va
V. creyendo ya c¡ue el gobierno no es un pedazo de
J>alo 7 ' se ha convencido ya de que los liberales de
ahora ~o son los boqui-rúbios qu(' . decía'} ¿Se
rersuade V., de que los empeños, los respetos i coneideraciones,
las lágr·imas i la6 amenazas nada ¡1ueden
en el ánimo de majistrados decididos a aplicar i á
ejecutar la lei á. toda costa, i aun con riesgo de sus
vid<\S.
Don Fuljcrzcio. Si; pero las consecuencias, la
sansre ..... .
Cachaco. Esa no es la cuestion: no se trata de
onsecuencias ni de resultados. V. sostuvo f¡ue a naditi'
e mataba, c¡ue toJo era al .. racas, que n?sotr~~ hablabámos
como locos, i obrábamos como per1cos l•jeros,
que les teniamos miedo, i otra porcion de necedades
ijas esclusivan.tenle del espíritu de partido. . Confiese
. su error, a\'ergüencese del chasco que se ha llevado,
hablemos luego de consecuencias, i de sangre, i de
uanto á V. le dé la gana.
Don Fuljencio. Mire V., amiguito. Yo amo á mi
atria, i temo que esta sangre derramada reproduzca
uevos jérmencs de trastorno, i sea la causa de que mas
nore se derrame: la pcrsecucion no extingue lo
ar~idos la severidad los exaspera, i al fin i al fallo
odo se' vuelve una confusa Babilonia. Porque ello es
ue, bajo la capa de patria, de integridad i de
elijion, se pueden cometer- mil i mil venganzas fariculares
i nadie puede creerse seguro, cualqutera
ue se/ por otra parte su opiuion polltica.
Cachaco. Graews al cielo, que )a comienza V. á
ensar c~o imparcialidad i razou. Los axiomas poJí-
·~os de que sangre produc~ sang.~e, i de qu·~ las yercuciones
contra un pdrt1do, lejOS ~e extmgmrlo,
aumentan, son ci~rtaw.ente los :resultados de las oh-servaciones
i de la esperiencia ; pero es menester consultar
esa misma cspet·iencia para deducir, si el caso
de castigar legalmente i por todos los tramites judiciales
á los deljncuenles, es idéntico a aquellos otros
casos en que s'e ha derramado sangre, i se ha perseguido
por met·o capricho, _POr castigar ~neras opiniones,
por acabar con un parttdo de cu en ltemy.o de los e~peradores,
i las mtsmas escenas se rcp1t1eron en tiempo
de la revolucion francesa. Cuando el hombre no encuentra
ga~antias en la sociedad ~n fa,'or de s.u conduela,
sino que teme que lo perstg~ n, lo c.lest1err~n,
lo encierren en calabozos, (J lo fustlen cuando opma
de un modo contrario al gobierno existente, o porqu~
tiene relaciones de amistad con los perturhadores, o
por(rue pet'Lenece á sus familias, ? porque ha ~a~ido
en tal lugar, o pol'C¡ u e tuvo esta o la otra debtlHlad
política, entonces es.mui ~atural que se. arme coutr~t
un gobierno persegu1dor, 1 contra u u l?étt'Llllo que busca,
por medios repmbados, la ~e ·~ruccwn de su contrario:
porque ¿cual es el arhttno que en cst.E" .cas~
quec:\a al hombre para escaparse de una pt·oscrtpctOn •
Pero no sucede lo mtsmo cuando legalmente se
castigan hechos criminales, como en el caso de 11\
conspiracion del 23 de julio: l~ sangre derra.mada no
redama mas sangre, tli el cnst•go de los c.lehuc~entcs
puede nunca denominarse persecu~ion: rl. partent~,
el amigo, el conocido, el que almt;a las m1smas oplniones
del criminal, está seguro de que lla s garantléla,
legales, que c~nt~enen ~ue.stras ~e. e ' , e }l~nen a
cubierto de todo · proced1m1e.nto Jneg.ular, mt,en~ras
que cou su conducta no las v10le. Alla en lo mttmo
. de su corazon confieaa, que se ha procediJo legalmente
contra hombres que han infrinjido leyes prexistenles,
'.i reflexiona qu'e, si él las int'rinje, será igual~ente
·.castigado ; pero que, si l~s respeta i no .turl~a el orde~
público, n'nguna autorl(lad le molestara, m le llamara.
,a juicio, cualesquiera que sean, por otra parte, sna
'enemistades i rencores políticos. Bolivar cayó de la elevacion
a que babia subido por el .voto púh~ic~, d~sde
1que, erijido en dictador, comenz.o por. dcsttlutr a los
~·uncionarios constitucionales, i por alejar de los negocios
públicos á todos los que habian resistido á ¡us
proyectos. El 25 de setiembre le sir,•ió no solo para
castigar á los que tuvieron parte en el suceso! de uu
JDQdo . irreiular i eternamente deshonroso, &mo pu~
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118 EL CACHACO DE BOGOTA. ~ ·
'Perseguir i desterrar á una gran porcion de patriotas preleuden ¡)fobar demasiado, n:1da prueban. Oiga Y:
hcnernértlos que igno1·ahnn lOr hahee tenido en lla su asiento los
obie'rnos dictatot•ial i usn1·patlor, ha cambiado la fis ..
omia política de los Hogolnno ' ; pero está U. en
strcruo equivocado, S !ío1· mio . Ap l , c.u compro_,
aciou de su errot·, á h s sncc ·os de 183o, 1 á lo que
slamos viendo d<.>spt.le. dd 2.3 ele julio Es , ·e rdacl
e la dictadura, i Ur·danctu con~o rt>lucio 1ad.o n
gota, torcieron algull lant~ lm; op_inion s el' cierta~
ersonas alucinadas con le.' t'l.tnlos, 1 la [W •po derania
que les ofrecia l~ ridic uli i~a monarq~tia ho.UÍDna
; es verdad tambt n q ue, swndo Uognr di a impu 1rscl cu j>< btltdn<; , r
pudiera ba 1 r le e !l el < stilo al :.wero e•~ • ~e e tiÍl
C0r1 bida lns llOtíiS del goh 1'1 auor de ~U !l ll ca 1 Jdé
com¡.tndnnt Lé Grou a1s er'ó uo e MI · él g lm?t ..
no h. d p obfldo altatu.cm e el h cho, i 1 · oxitad~
á Jos lrtibnnal 'S ]l Ia (1 e stÍ r terl ~ qne • f¡ tÓ, q?e e
lo úni o que V e h, cer, seg u la cot~s lllCt n -. ·qne
lus a1eo s i st\baltos francelires promit
les de ella. ved, contemplad cual ha sido i es la
te suerte del que, infiel á sus premesas i traidor
patria, pospone los intereses de la libertad i de
leyes re~~b!icanas á. ~na gloria perecedera' 1 acr
lla malditlsima ambicwn, que emplea los medios
it·regulares para ser satisfecha Ved á Bolivar d
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El Cachaco de Bogotá - N. 30
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El Cachaco de Bogotá - N. 31
en la tienda el Sctior An-tres
al precio de (.liez reales
~~...-..¡¡¡¡¡¡¡¡¡~¡¡¡¡¡,¡¡¡¡¡¡¡;¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡o----¡¡¡¡;¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡~~iiiiiiiiiiiiiiO~~~~~¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡o¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡.··
.ALGUNAS OB~ERY AGIO ES
de, ens(l del faccioso ex:jeneral Sarda, que
ríhió, le1·o i publico por la imprenta su dejen'
Doctor Eladio Urizarri.
Prometimos, en uno de nuestros numcros anteres?
oontestar l. defensa del faccio o e -j ncral Sar-
.que su c~efensor hizo jmblicmpre hemos tenido la costumbre de cumplir
que prometemos, no por<1ue creamos que, despues
la~ muchas refutacion s que á tan d('Scabellado e -
to han hecho, tengamos nada de nueYo que de-
T.. a iusta inofismas i de declamaciones
ha s rvitlo olo para complacer á los descontentos, pa'
ra . orprender el juicio de los imparciales, i para desuudar
al gobierno i á los jueces de la fuerza mora.
de que deben estar necesat·iamente revestidos, con
estwcialidacl en la Nueva Granada, pa1s todavia nuevo
en el catalogo de los pueblos, i por lo m1smo espuesto á
lus intriga i maqninacion s tlel partido vencido.
El doctor Urizarri pudo haber dicho todo lo
que diJo en los estrados del tribunal, apesar de que '
ha merecido de este un sério apercih. miento, sin que
1 S patriotas le hubie en censuraao tan agriamente;
peto de de qu cedio á l. s instancias de sus amigos,
rtUn ant s de leer su crito en los estrado , desde
que pcrmitio que el im pr so•· Roderick es¡ cula e ele
tan increible manera, ilt.·sdc c11tonccs han rocaido 'us·
lamen t sohre él cuan las ce u u ras, cuantas acusaciom•s
se le han hecho.
i no fu t'a por que conocemos al doctor Urizarrit
nos daría tal vez la lcntacion de ere r, que la mayor:
parte de los sofismas i de las alusiones injm·iosas al
gobierno i a los patriotas que su' al&gato conllene,
habían sido sujeridos por algun enemigo jurado de las
instituciones de la ueva Granada, or alguno de aquellos
que, habi 'ndose complicado en cuantas ttraniashan
ailijido al pais, i habiendo sido tal vez la causa
principal de sus desgrácias, todavia no se encuentran
atisfechos, i, sediento· de venganzas, aun pretenden
sumirnos en un piélago espantoso de nuevos infortunios.
Pero uo podemos creer que el doctor Urizarri
haya tenido la debilidad de ceder á las insinuaciones
de alguu sofista enemigo declarado de su p~tria: no
padem s creer al doctor Urizarri capaz. de reunir la
humillacion al desacierto. La obra, pues, que vam.PS a
examinar, es del doctor Urizarri, i esclusivamente del
doctor Urizarri.
Las ¡eneracion~s se succederdn a las jene~
aciones' dice, los siglos a los s"iglos 1 i el 23 de
J4ÜQ ser4 de grQ.ta _r,ecordacion pma la patria.. C,on"
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
1~2 CACHACO DE BOGOTA.'
fe;~mos que cuandn leimos estas líticas por primera ce cojer una victiuw I ara hn-ccrla el blanco de sus ·e
vez nos llenamos de indignaci n,' poque .no nos figu- , . ponzoñauos tiros, i pueden tambien manchar la Ji
rap10S jamás que el 23 de julio puJiese ser de grata : n bcrtad de )a prensa, esta }¡ermosa garantÍa de 1
rccordacion para la patria; pero, por lo que á estas ~e tiempos modernos, con tan in noblc.o; proccdcl'cs. Se
retumbantes frases seguia, hemos sacado en claro, que , mejanteo; ataques son su mejor defensa, porque decid
esto fué lo que el autor quiso decir, cualesquiet'a que ce me, ¿quién no se compadece de un d sgraciado, pet
sean las benignas . interpretaciones que se den a la • seguido por los revesu del destino, sepultado en · u
palah~·a grata. I.os efectos de uua revolucion, dice, ,. lohrego calaho~o, cargado de ct·ucles i enormes p1·isio
son siempre tristes i funestos: pretende en seguida , nes: u·iste, solilario, melancólico, abandonado, olvi
probar c1ue no hnbo revolucion el 23 de julio, i que ce tlaien tt·atado,
vez con mayor·es consideraciones que los demas
os. El mismo gobernado¡· de la provincia le pro-ionó
buena cama, i le asistía de su casa con cuanutlo
~ecesitat·; i lo mismo hicieron otros ciudas
jenerosos, apesar de que detestaban sus infamias.
eusible que el ardor de la defensa haya llevado
octor U•·izarri a tal estremo de injusticia contra
obierno, contra. sus compatriotas que se precian
tan jcnero.ios i l1umanos como él. i contra el parnaciollal
de la libertad a que perlenece. Estas,
ras of~nsas semejantes, en hoca de nuestros enemi,
merecen el desprecio; pero, en boca de un Loroque
s jacta de ser republicano é independiente,
inst!friblcs, son indisculpables.
Sarda, encerrado en un calabozo sufi·r: en
ncio, calla i tiene lajene1osidad de perdonar ll
mas encarni:;ados enenúuos!! ¿Estaría el dt·.
z rr·i en su sano juicio cu.audo escrihio estns lineas?
ue? ¿El que se unió con una gavilla de facinerosos,
adroncs i asesinos, que ya en ot.ra ocasion habían,
cruel f •roci rbtl, derramado la sang1·~ inoccntisima
una multitud de vlctimas, cuyo 'Único delito h
lde, un asesino de los del 23 de julio, se neces:ta
únicamente tener ojos i oidos. ~o ltai tol vez una
sola pajina del proceso, un solo documento, un solo
testigo, uno solo de los cómplices, un solo pueblo de
aquellos por donde transitó, que no deponga, que no
afirme, que no testifique que Sarda iba á la cabeza de
nna gavilla de facinerosos, ai'tllado, en rebelion é.lb'crta
contra el gobicr o, i hos illzi:mdolo por todo el camino,
i huscé.indose apoyos i bases para llevar adelante scr
empresa. ¡Gracias a la prantitud de las providencias
del gobierno, que no lo dejaron respirar en pat·te
alguna!
Pero¿ i no se avct·güenza el doctor Urizarr~ de
contradecirse tan abicrtamenle? ¿No acabaha de decir,
en la pájina primera, la providencia ha velado sobre
los. destinos de la patria, i, siempre sabia en los conse¡
os de Slt ommpotencia, DJ>USfJSe a los intentos del
!d de julio, en utilidad igualmente de la patria qU:e
de lo¡ conspirados? Luego lmbo conspirados, i Sardñ
fué conspit·ador 'pot• confesion del mismo d··· u.·izarri.
Mas, pennitaseoos asegurar que este, dcspucs de
tantas fauJarrouadas, -ha dejado indefenso á, Sardá: el
ha lim.itado su defensa á proposiciones vaga i jcncráles,
que sr'eota sobre su palabra; pero que no se l1a .tomado
d trabajo u e proba•·. Niega que hubiese hahido
rcbelion, niega que Sarda haya sido un rPbelde trai- ,
dor; pero, sin demostrarlo, se contenta solamente con
clerramar una turba innumerable de itn·ectivas i de·
ofensas contra el gobierno, contra las autoridades i
contra los ardientes ¡ostcnedores del ór<.len legal i de
la libertad de la N ucva Gr ¡wocurar desvanecerlos, o siquiera de d isminuirlos,
como es el deber eJe un venladero i hom·ado
defensor. Coríoci6 birn, que esta ra obra de romnnos;
i le parecio mas sencillo negarlo todl), i acumular una
muhitud de rasgos declamatorios, comparando <Í s?- c•·iminal
con un héroe, á uuestro gobierno cou el ttrano
de Siracusa, i a los sostenedol'es del órden legal con
hombres inspir·ados de las mas viles pasiones. Es mas
fé.icil hacer una mala novela que escribir una histot·ia
verdadera: i es po1· esto que el doclot' Urizafl'i se clispeusa
de responder á las declaraciones de Ccledonio
Sanchez, de J ulian Santamaria, de Cayetano Estr·ada,
de Eusebio Velazquez, del coronel Quijano, á las confesiones
tan reiteradas i tan veridicas de Antonio Nieto,
i de muchos otros reos, en que, condenándose á si mismos,
hacen una franca mariÍfestacion de la verdad.; a
la declaraciou del alferez Posadas, ni á tantas otras
pruebas i testimonio-J como hai rt-uoidos en el proceso.
Obsérvese, continúa, que este hombre, acompañado
dr: dos mas no suena en el espedientc, silla
tomando entte las siete i las ocho de la noche la
~·uta q~H txmduc~ aci~ ~l norte d~ esta ciudad. En
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
12!
stc pa a ·e, como en todos los demá~ en que el dr. . deja~o d~rro~ar ig11omi~i~ a t' r te· en . . : ~c a
. _l'Jrizar ri ·p ctetHJc- hacer l papel 1e nistorr,H.Jor Ó re-. las_ fuerzas espa11oJas, SilCfl JC;;tn( ]a n. ' t tfnnda U
fer¡rse á los resultados l proceso, harét c1ue d ptí!Jlico gradúe en su verdo.- ciosa algara vía de sorpresas i temores, con qne
0
(lera valo1· las calumn·ias tau atrevi(las .i. gratuitas del pretendido demostrar, qúe no fueron culpables los q
doctor 1rizarri conti-a su Jlatria. El gobiemo consti~ ntacaron a los patriotas de Sbgamoso que les salie
tucional de la · neva Gt·anada no s lo no envia á los al encuentro. Sentimos c¡ue el juicio del doélpr Ur
patibulos á los hom]}r s, porque s poucn en fuga, zarri no haya e· tado en su lugar .r.uaodo, por via
sino que habÍot j<"'ncrosólmente inJuht~ do a los mas gr.iln- argumentos, dijo lanlOS desproposÍtos sobre }a S01pre
des facinerosos, á aquellos que, en el Santuario, ha- i el temor, para defender it los facciosos de juli
bian con ignotuiuia derramado la s~ngrc de sus l1cr- Pero sigamos. .
manos ya rendidos; mas de una vez babia él disimu- Dcspues de refer1t· el aoctor Uriznrri, con ft·as
!ádo i dejado impmte Jos crírucncs mayorc ; mas de almibaradas i a su modo, lo mél'ito i servicios d
una vez l1a pecudo por exc so de clemencia i de hcnig- faccioso Sardá, se inclina a probar, , que este tuv
n¡dad. I .os misJ 10 hombre que 'l :A3 ele julio trataron razon pa•·a obrar de la manera que obro, porque fu
de sumir •l país en uu mar de nu vas desventuras, segun dice, injustnmente rayado de la lista militar
em pnñanclo los puuales asesinos pua yengar de sus }>ero Sarda no fué bonatlo pol' i mpleo inmer 6idos, para com·er- leí, hábl:mdo contra la cotlvencion en ténninos irr stirse
en l diguo ministril de las oluntadcs de Mon- p tuosos i altamente ofensivos. Tres distintos maj i -
tilla 1 li'ados l1 n iuter•venido en es-te negocio : el jeneral
Estos son todos los bien s que Colombia i la José Maria OLando qu1en, ·. como ,·icepresidente, 1<>
neva Granada deben á Sardá7 i el q se hu}Ji se radió, el vicepresidenle M rquet i el p1·esidente Sau-
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
EL CACHACO DE ~ÓGt)'t ~· 125
nder que sostuvieron aquella providencia, i que no
udicron reformarla por haberla hallado arreglada a
lei. ¿Qué motivo tuvo el doctor Urizarri, pues,
ara decir que el exjeneral Sarda fué injustamente
ot·rado 1 ¿Cual para acriminar a los patriotas que conrihuyeron
a su radiaciou 1 ¿Cual l'ara culpar a los
ue la sostuvieron 7 ¿Se hizo algo á Sarda por falta
e respeto á la convencion constituyente 1 ¿ •e le perguia
~ ¿se le espiaba acaso, como afirma su defensor 7
e ninguna manera.
La sediciosa, ca·iminal, é indisculpable "apostrofe
ue se hace a los ''Cocedores en Palmira, Cerinza,
artajena i Ahejot·ral, es en estremo injuriosa a estos
oluados republicanos, i leales defensor~s de la libertad.
~~ doctor Urizarri sabe, ó debe sabe•·, que jamás, jamás,
or m<~s injusta ~ue st>a la pátria o el gobierno contra
n ciudadélno, hal derecho en este para conspirar, para
ace1· una infame traicion : pueue si escribir, reclamat•,
Ut"jarse, i aun acusat• a los majistrados. Nadie puede
•t· juez en causa propia; i desde el instante mismo
u que el ciudadano se rebela contra el lejítimo goierno
de su patria, desde que se hace criminal, se
cabau todos los méritos, toclos los sen.·icios, todos los
1onores, las distinciones todas, i todo, en fin, queda
orrado. i b01·rado para siempre.
Pero dke el defensor e u la paj . 2', que el ti-ano
ele Simcus:t bizo cortar la cabeza al desgr~ciado
<ÍrS.!élS, por hahet• soñado que Je mataha; i a la veraq,
agrega, yo encuentro alguna semejanza entre
rte. desventnrado ' los Ju.jitivos del 23 de julio.
Ja prueha mas perentoria de que no se imita entre
osotros la cot\ducta del tirano de Sia·acusa, i ele que
o se co•·tan las cabe~:a5 porque el gobierno sueñe que
an conspirado, es la <.le que el Dt·. Ul'izarri contiúa
vivitndo tranquilo eb su casa , sin que nadie lo
crsiga, dcspues <.le haber publicado e¡ta su defensa
nlipatriótica, por no decir criminal; despues de har
sembrado ~n ella tantas calúmnias, tantas invec-ivas,
tantos ullmjes contra nuestro gobierno, i coura
1o:; e ct·itores i buenos ciudadanos que lo sostieen,
i estan prontos ii sacrificarse por él. Sienlre no
otros se persiguiera & los hombres por aucños, el Dr·.
l'i:tarri no se h;shria atn•vitlo <Í escribi rlo, a Jer.irlo,
i a impt•imlrlh. Él habría enlonce gu.ml· (lo la pruentc
conduela c¡ue obseno en 1828, 29 i 3o, cuan-o
estuvo entronizado el oespotiswo. Es seguro que,
o tiempo do llolivar i l.Jrclaucta, i del mismo Sanlá,
o halll'ia nucsLI'O doctor manifestado ta11ta iodep~n-dencia
de cm·acter, ni habria ascmejdicioso, sino tambien
váno, orgulloso é intolerante 1 Gracias al cielo q~e ya
no tenemos que ocurrir hasta la silla romana en bus•
ea de la infabilidad, porque entre nosotros tambien
tenemo& doctores infalibles, que no pueden engañarse, i
a quienes es forzoso, que creamos, porque sola su razon,
es la verdadera razon solos sus principios sen los verda·
de ros principios, i sola su ,justicia es la verdadera justicia.
Suponemos que á la fecha el dr. Urizarri habra detes·
tado la razon, mirando con horror tJSt!fantasma qutJ
llamamos justicia, aborrecido los principios, i llorado
mas que una Magdalena, 1upuesto que diez i siete
facciosos han sido pasados poz· las armas el 16 de oc•
tubre, en -vírtud de la sentencia de un tribunal compuesto
de .Jueces integros i justos i de patriotas escla•
recidos. Si el dr. Urizarrí no se arrepiente rle tantos
estravios, i si su futura conclucta no nos lo demuestra,
lo tendrémos de hoi en adelante por desertor
de lus banderas de los libres, en virtud de la promesa
que solemnemente ha hecho de desertar de ellas.
Continuemos. En la pajina 33 dice lo siguiente:
Una rt!spP.table i sincera unammidad de pareceres
1 una misma int-eliJencia en los artículos de la
lei, no, no podra ser despreciada . ¿ I donde esta
unanimidad? ¿Tres o cuatro abogatlos, que han pretendido
inteFpt'etar- i violentar el sentido claro, natural
i lileral de la lei, forman esa unanimidad, contra
mas de ' ·einte defensores que han YÍsto la cuestion
c.le mui distinta manera, í coutra el clictáme• de todos
1os que ven la euestion con imparcialidad, i ~es,
nudos de todo interés 1 '
Dichosamente, repetimos, no estamos en lot
tiempos calamilo!los de Cados 1, ui ele Cromwell, ni
de Ja.cobo U, ni aqui se persigue ¡, ciudadanos virtuosos
que lidien pot• hncrr triunfar t. libertacl i la
justicia sobre el ~espotismo i la arbitrariedad. Diga lo
que quiera el d Urizarrí. Jos bechos lo desmienten,
i la seguridad de ({Ue él mismo goza, despues
de baher puhlib'ado tantas inoportunas sandeces.
¡.Ah! ! .. dice en la paj . 33- 1. porqué tanta
rabia, porl¡ué ese ulterndo encono contra el desgraciddo
po¡. quien hablo? No hai mas rábia, ni ma~
encouo, señor doctor de tono plañidero, que la indignacion
jencrosa i mui justa, que e1citan contra si
la perfidia i la t1·aicron. No puede ser buen patriota
quien no esperimenta esta rábia, i este lejitimo encono
co11tra el que pretendía "bism.srnos en un mar o, i cu. os cstravios deploramos.
to, i ~ue debi.an set· ~onserucncia, de la autorizaci
<.le( despotismo" IQe estÍq1uJaron a sep;,rarme dt:l CO
greso, i escudado con el articulo 23 de . 1~ constit
'Cion, me re$olvi ·~ -prcsentat·le mi opinion, I,>rotesta
do contra los 'atentados del minist~rio. A pesar de
t~í· cub Í~t•·to de lé\ ejida de L} Ítniolabilidad que
concedt> la cotJstitucwn, i de no poder ser responsab
ni 01hot·a, ni nunca, por la manife.~tacion de mis ide&~
se~un ,1 artículo 1 ° del reg~u11ento; la mayor'
mmisterial~ ólvida1la de sus dt-bet·es, destitui~la de to
scutimiGnt~ d.y ju~ticia., falta de prevision para la f
tura conservacio.n de ~us fue•·os,., vilipe,ndiando la di
nidad lejislativa, i traspasando todos los limites d
c(,di¡:o que nos rije,. ha ~nido el at•rojo de prete
• n ECUADOR. der despojarme de lo que no me puede quitar P
En el número 29 dimos algunas noticias de lo uno de los. princip1os ma" evidrntes dt-1 derecho con
'fUt' estaba p.~saudo en el Ecuador entt·e Flures, Garcia'· titucional, nadie puede ser juzgado i menos castig
del Rio i el con~re o. Por el último correo hemos do, sino en virtud de una leí pl'eexistente a la accio
J;ecihido una representacion en que el señor Miguel ¿Cual es la leí que califica ele cr~minal mi conJu
Cartion, despues de referir los atentados cometidos en ta 7 ¿Cual la que me impone la gt·ave pena de dcstit
el congreso poi' Ga1·cia fol.el Rio, ameoaz<•nclo á loa di-: cion ántes de oírme i venGenne conforme á derecho,i co
putados liberales i lr;lta/ldo de suf~car su voz, concluye pet·juicio de la provincia que me encargo la custodia
con ]as siguientes pala! ras. ' los derechos nacionales? El, :u· ti~ulo del regla:meoto e
"Por lo mismo, uasdo. ya no llai necesidad de que se apr•ya mi qe.>titucion que no es el 26 sitlO el 20 di
, lejislatura, cuan .lo se ha'n arrancado mcclidas estem- 1 ce-'' El diputado qne fuere acusado legalmente de de lit
poráilcas que dttllan la confianta pública, cuando la "qut- mere1.ca castigarsl' con pena C
ha dadG al congr~so la contestacion que nistros son unos m::dva:los l _Este es, pue$, mi dclit ,
ahora publicamos i por el que mere~co (se" un el dictamen de algunos
"He re~ibido ayer una nota (lirijicla por el se- diputado, di~nos de figurat· en un club de Marat i
crt>tario del congre ·o, en que me comunica lo que Robespierre ) que me corten la cabeza, i sobre una
se ha resuelt acet·ca de la destitucion de mis det·e-- lanza la paseen pot la." calles de Quito. La muerl
chos ele rc.tpt·esenta.nte, i de l~s prerogativus c¡ue como no me arred1·a. "Dulce et decoru.1n eft pro patria
á tal me competen por la lt-i fiundam(')ntal. Comó di- mori" Si los nuevos jacohiuos del Guayas Iograa
putado lejitimo por la provincia de Pichincha, no pue- decretar mt esterminio, sahré morir con la noble consdo
conformu·me, ni me conformaré jam 1s con esta tancia de ánimo que manifestaron Jos Malesherbest
provideocid anticonslit.ucion..tl, injusta, é ilegal, dicta- Lavoicier, Condorcet, Nicolay etc. etc Apoyado en
da po•· la faccionliberticida que compone 1.. mayoria los principios constitucionales, en el verdadet·o sentido
de1 coogre:o i Ja l.jHe eslfi Vt>ndida al infum , minis- , de nuestro codigo fundamental, i en la opinion de
terio, que oprÍ'Jll.e, vt•ja i tiraniza al Ecruaclor. Blackstone, dt> Filangieri, Benjamín Constant, i pniJli-
La decidid<} parcialidad manift>Stflda· en la veri- ei:o.tas de m;1yor reputacion, sostengo i sostendré que~
ficaciou de loi poderE:s de los dtputado:§; el carácter ilejítima, injusta, é íuconstitucio~al la decision de los
público conocid~ de lo., que componen la mayoría trece miemht•os que compu:;iel'lln la mayoría liberti-
ministerial; el ale~lta lo mhia dio el prime¡· grito de independencia i
ertad, no se habrá olvidado tanto de si mismo que
lere por· mucho tiempo una <.lomin~cion · peot· CJUe
que supo t•c'pelcr tan denotladamentq. ¡Ciudadanos
l Ecuador! oíd las voces de vuest1·a patria moribund.t,
s clamot·es. tle la libertad ultr·ujatla i .l grito pelleante
de la opinion, que piden en vuestro suelo uu
len de cos;•s diver·so del que ahor·a •·xisle, para
puedan desenvolfe1·se Jos jérmenes ele la pt··•spedad
n..tcional, i p¡·esentat·se vuestrn república glor·iosa
1' sn devocion á los principios i g•·ande por sus hclOl!.
Vuestros hermanos de la Nueva Granadá os han
do el ejemplo. Aqai tambien uos insulto.~run los
télite de la tir·ania, proscrioif'ron a los mas ilustres
udatlanos, hollar, u la constitucion i las le, es, i difnnrou
por· todas partes la miscri .• , la desolacion i la
u rte; pero el puchlo se acordo un día de lo que
otr·os tiempos habi. sirio, ¡>r·oclamo sus derechos,
arbolo bs banderas de la Lbertad; i Jos opresor s
) eron espantados, mostrándose tan déhilf's i cobars
en su caida como habian sido altaneros i or·gu·
¡os en u elevacion. lVulla enim yohis societas
C .~RTAJF.NA 1 MR. LE GRAUDAIS.
Al fin par~ce que Mr. Le Grlludais &e cansó de
cir fanf.trronadas, i el 1 J era a puestras
costas, ;¡J menos con mensajes del gobet•¡wJo•· de
M,,J.tinica, con quien el gobierno , de nuestra p<~tria
nada tiene (¡ue ver.. Maa si, p·)r JP.tla fortuna ,U.J'~'
vuelve é inteuta cometer algun ~\C~Q hostil, teu,tlra
oc:tsion tle conocer que la Nueva Grano.~ da. siJ~O ~s
grande por su pohla<;ion, lo es por sqs becllQ:); i q,ue
sus hijos, sin el orgullo éjltanero del tOilrÍno f•:\H,l<;és,
tambien saben medir las a1·mas «;on IQ,s qqe lvs ,tt,tc· u,
i venJer caramente sns vidas. ~ts Je una rez lJ herq¡~a
Cartajeoa ha dado pt·uebas de esta verdad, i a~m le
queda la indomal>lc resolucion <.18 repetirlas cuando ~e
le ofr·ezca. ,
H:1biamos sentido al princip'io la ocurrencia de
Mr. Le Gr.~ uclais; pero ahor~ nos alegr 1JUos de que
haj a sucecliuu, porque se ha d •• do ocasion para -tue
el pueblo manifieste que no mira con iudifereucia la
su<•rte Je la naciou, i que esta resuelto á perec~r
antes que sufrir injur·ias del eslranjer·o. .Si, ]a indi,gnacion
con que se han visto en Cal't.,jena lo insultos
de Mr. Le Gr·audais, lo mismo que en todos loa ptlO Los
de la reptíhlica, eu donde se han sabido, dernueatran
claramente que los granarlínos se ínterc.san pur
su gobierno i por su suelo natal.
NUEVA PROTESTA.
Algunéll jentes mal inteucionadas han empezado
á decir, que, eu el diálogo que publicamos el pas.ldo
domingo, cuando hemos hablado de los frailes, IH?uws
querido compreiJderlos a toUOS ¡ perv otra \'CZ hemos
dicho, i ahora de nuevo protestamos, que nueslt·as
declamaciones no se dtrijen a los que uo se hacen
culpables de sPdiciou contra el gobierno, o conspir<.~cion
contra el progt·eso de las luces. Esto set·ia Ja mas
gran1le injusticia, pues todos las p.¡lrtolensamientos
torcidos, de laberinto illsondable, de ignartJncia
oficial que tenia el gohi·erno de la edad del
señor La Rota. Le acusamos el recibo, i le correrémos
traslado a los autOl'CS del artÍculo, que le ha
torcido las entendederas al señor La Rota. ,
A ALGUNOS DE LOS VECINOS NOTABLES
DE HONDA.
• Acusamos a usteues recibo de un papelito, cuya
pr1mera llana se ocupa con el titulo, la segunda i tercera
con los nombt·es de ustedes, i la última con el
lugar de la imprenta. Quedamos impuestos de que los
que fueron miembros de la cámara de provincia pot· ese
canton, i que son Yecútos notables de esa ciudad,
fueron los únicos qne tuvieron la jenerosidad de ceder
sua dietas. N()s alegramos c.le que no sea ese el solo
servicio que h~yán hecho a la patt·ia, ¡ de que no
sean hombres de charla i rasgos de pluma Estamos
de ocuerdo en que, aun cuando el impresor pong:l
mu9ha tinta en los tipos, los lin~as del Cacha ro,
porllegras que sean,jamas padr(m oscurecerla bien
sentada reputacion de ustedes, aolo si la mala. Por
último,.set}timos ver entre los firmantes del papelito i1
nuestro cot·responsal Pedro Diago, i no sabemos como
éon;ribuye a ~lecir pestes de los f{UC se han compadec~
do de él, lllan dado lugar en sus columnas a sus
quejas i reclamaciones. Esperamos que t>l señor Pedro
Diag~ nos diga que ha ~abioo en este ucgocio, pues
tOUOV~a cre,eDlOS que atJlH UCb~ de ~Jaber alguna errui"
OCaClOn, o tal vez ~lguna plcardtUi>la. ·No decimos
mas, porque cre~mos baher dicho lo bastante.
CEMENTERIO.
r\os l1an dicl1 , que hasta de aqui á dos met~es
110 Sera posible hacer Clllerrar los cadáveres UC lo:.
que mueran ~u el cementerio que se esta coustt·u)
endo. Nosotros somos de parecer contral'io, i creemos
que hai oovedas suficientes para los que puedan morirse
desde ahora hasta entonces . Recomendamos á las
autoriuaclcs el que se lleve a ~fccto la benéfica meJida,
de 110 pcl'mitir el que se siga enterrando pot· mas
tiempo en las iglesias. Estns no son otr~ cosa ya que
unos Vtlstos ccrnenlerios, en donde uo hai un solo
palmo de terreno que no cubra .:1lgun cadi\\•er, i los
vé!pores (1ue exalan, esP.ecialmcntc po1· las mañanas,
aon insufribles, i en estremo perjudiciales a la saluu.
Si la cóler~, por desgracia, nos atacase, la pmh·e·
dumhre encerr.atla bajo los pavimentos de uuestras
iglc~ias contt;ibuirá en gran manera a propngat• tan
ternble azote. La salud pública, pues, se encuentra
interesada, i a la ¡alud pública ·habrán de ceder pre·
ctsamente los iuterese~ privado¡ i las pt·eocupaciones
vulgares. Los mismos que ·Se oponen a tan benéfica
medida -serian, tal vez, las primeras víctimas en caso de
una epidémb.
Lo repetimos. Diez i ocl1o cadáveres han sido
. enterrados en los templos en los dias r6 i 17 de octubre.
Si los hubieramos llevado al cementerio, nos 3horraria.
mos quien sabe cuantas enfe1med Desde 1 ° de Julio proximo,
gun empl~ado gozará mas que de un solo i tinico
do, a su eleccion' :mnque accidentahnenle o po
111ision «lesempeñe Jos destinos de nomhramiento
de acrucllllS que por 6U natur•¡•}eza l funciones
separadc.s o puedan separat'H! con dos di, tinta
ciones; i aunque una sula e~té situnoa sobre los
dos del erar· o.
Art. 1 o. Los pre1Jrmlaclos eclesi~~ticos q J
teng el producto de )a pl·ebent1a, i el que re
ciase de los dos en ta·a r.' en la lcsor·eria del estad
( Del Redacto•· de N ucva York de . 1 7 de ~
de 1833. núm. 23).)
iCF' Llamamos la atenciot1 dd ptihlico altiltim
ticul'). Pot· su tlisposicion fe ,·c¡·¿i, <{ttC el gohi
espaíiol no hace Jistincion ninguna entre la r·enl
cimal, de que gozau los prehentlados, i las c.lema
la nacion.
LO QUE CUESTA UN EJECUTIVO.
En 1a memoria del ministro de la guerra
Ecuador se halla la partida siguiente ;
Cuartel jeneral de S.E.
Uu coronel, un prime•· comandante, uno
segundo, i un capitan
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El Cachaco de Bogotá - N. 33
Qcu' non b'bere ve1 z'tatem pronancial, prcditcr est
o 33. ] Jl!JEVES 1 4 DE NOV·IEMBI\'E DE 1 833.
Se yublicará esto- periódico Lod.os los domingos á las diez de la mañaua, i se vender.' CJ1 ht tienda del Sctior An-.
toqio V elez, en la primera calle del aomereio, donde se ndmitirán suscriciones p9r t.rim.f.s.tres al ¡}recio de d · cz r:et~IP.s
Fu~ESTOS RE'IULT.ADOS D'Et. ESPiRITU DE PARTIDO.
La ignoranci:1 menos que la malicia hace
ecuentes imputaciones scribe la
i que el juez de una e u a reduzca á prision á la
rsona contra q icn ~l a ÍlHli • 9S de q blC iCél clelin-ucnte
7 Lt s enemigo del ~obier o u·ibuir:~ á este n
¡·ocedimie to r ndado en Ju lci, i q e sclusivam n
de la in }Jcocion de los j U .. , , cuando eL
espíritu de partid/) es e1 que hab1a, cnanclo es preciso
hacer rec.'l'el' saL1·e el gdbicrno todo lo ocioso, cdando
hai interés en suscitarle enemigos i er¡conos, 'Jiur,
de pojtirlo ele la fu~na mora.1l, fa razon call¿¡, las leyes
eumudeeen, i h:rsla el bn'en sel'ltido guarda silencio.
Pero, por fortun~, l1ai un nrlmero mur prc¡)on,Terit'nte
de val!·iotus, i de bom'bres imparciales, que cli9tinsuc
las f'Lmcionas i de:&c·:es (te los <~jenl(!S de la nacio'tl, i
que cst."ín per nadidos de que p:-~ra 1111c'Stros itnphtdb'lc~
enemigos no h~i arma ninguna vetbdh: todo lo que
les pueda aer útil paTa llesncreclitar e1 sistema repuLlicnno,
calumniar al gobierno consti'lucional, 'i el1Yolver
á la .NoeYa Granada en partidos i re-rolucionés, todo
lo po11cn en practica pil ra saciar su 'engánza, i satisf<
tcer sus viles pasiones. 1 desgraciá(~o el ci uéh1nta ol)servat·las. Pero,
¡ Dios sea loado! tenemos libertad de imprenta para.
pu!JUcnr es~s Yerélades, i <.1 svaneccl' las cqui11ocaci )e¡
de la isnorancia, o las acu ·acloues malitioS'lls del espí·
ritu de parlillo.
EQUIVOCAGIO 'ES.
hora que se ha perseguido a a o Ullas pcr&o:ua.
por h~ber contra ellas declar iones que las s.iu.Oical all.
del de]jto de conspiracion, no han faltado otros q.ue
echen );l culpa a los ~ncarga.dos de la Ol' fortuna, e a época de crímenes, i paso para dar al fiu con el :mteced~nlc que 11eccsitq lene
tamhien co'lt ella la nutot·idad que le hizo dar tal á ]a ,·ista para que el ejecutivo pueda d •spa.cl1ar co
nombre. Hoi tenernos una constitucion en que e tán acierto. .Si los gohenwdores dijeran siempre: ·'hemarcadas
las atl'iJmciones de los funcionarios públicos: 1 mos heHw tal cosa e1í vzrtud de la orden de ta
el poder ejecutivo no se puede mezcJar en l; s del!Jechn, este inconveniente, que es mas grande de lo
judicil reembolso del alcance,
i sean perseguidos segun las 1e: es previeuen? ¿A qué,
1mes, tanla:s aJaracas '} l No tenemos un sistema republicano
de gobierno, en el cual no se tiene ninguna
consideracion aristocrática con perjuicio de la comunidad
'!
Podría acaso haber lugar a qu ja, cuando se
lnsllirse hecho esto solo con el Sr. Ayala; pero no es
asi. El Sr. rthnuel p;,rdo, J'cpublicano conocido, que
l1a prestado sen icios á la cam;a úc la independencia
i de la lihertatl, ha , ufrido, aunque, á nuestro o.odo
Oe YC1' 1 lfi centCll.lCUle, }os nece o.ll'iOS efectOS de Un
juicio, por un alcance que resullo a la renta de correos.
¡,1 se ha quejado acaso el Sr. Pardo cot~lra el
jén ral Santantler? ¿Ataca por \entura al gob1erno
instituciones de la Nueva Granada? ¿Dice algo contl•
a los prócedimientos legal s? No; el Sr. Pardo l1a
aguardado en silencio el t·esu1tado de su juicio, }¡a
pagado lo que contra él resulwba, i conoce que, si
queremos tener· república, la lei debe ejecutar e sin
miramientos ni con::;ideracioncs particulares, i que tanto
nos han pel'jutlicado en otro tiempo. (. I sera acaso
1 $r. Pardo de peot' condicion que el Sr. Ayala?
¿es su familia menos respetable i conocida'} No por
cierto.
El Sr. Phrtlo ha sido absuelto ¡1orque nada resultaba
que pudiese empañar sn bien merecida reputacion.
Ojala podamos decir del Sr. Ayala crue ha sido
absuelto por igual motivo.
tan buena la memoria, que siemp.e 11os acorden.os d
lo que hemos leido alguna Hz_, i en negocio~ de góhierno
es 1)reciso tener siempre á la visla la dis JOsicion
escrita par01 no er•·ar . .Si és asi, como suponemos
que debe ser, parece que nada le cuest;, á un gobernador
cita e la feclta i el mímero de dichas úrtlenc:> ·.
~OS atrevemos a suplicar que :JSÍ se ltaga, para ({u e se
allanell los iucon cuienles de qnc hemos h:d)l<:do. •
uhcmos que s principios liuerDlcs, solo puede
ser cslrav i:~da d ellos ror la influencia perniciosa de
:Jguua pcn,onn, que haya atiqnirido ascewlicnle sobre
lla, por poseer ~dgun;:s cuulidadcs de nque!Jas que
tan fdio de que la juventud
se afirme en el amor (1ue por inclinacion lns tiene.
El cstudinule jenel"itamos con las fieras. Si
s.e puhlica alguna órden no se hace ejecut:n·, j. solo
reiuu la indol~uaia, i el desórden. En tal e~tado, ttaJ
necesario que esto salga á la luz pública, para ver sipor
este medio se consigue algun remcdio .-Se COI;l'"
tinuará --
Co& seutimicntos· de respeto i consideraeion, me>
suscribo de U. U. mui obe
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El Cachaco de Bogotá - N. 37
ELCAC AC
Qui non b'be1'e veritatem pronuncia!, prcdz'tor est vert'tat:s.
J DOMINGO 1. 0 DE DICIEMBRE DE t833. [ UN REAL.
Se publicará este periódico Lodos los domingos á las diez. de la mañana, i se ""Vendera en la tienda del Senor An ..
tonio Velez, en la primera c:~lle del comercio, doJlde se admitirán suscriciones por trimestres al precio de Ji z reales
LA PRENSA BOGOTANA.
Hemos ·isto el núm. 1. 0 del pnten del contacto
que. tenemos con los miembt'Os de la administt
·acion. Nosotros no nos resentimos de nada, i méno~
de est9, porque, t,racias al creador, recibimos de él
·uoa alma independiente i un· caráeter fir·mc i decidit"
ro, para hacet· i dt~cit' cuanto ct·eernos útil i bu(•no,
~unque les duela á lo~ gobernantes, i se atra"iesen de
por medio nw'btros amigos. El autor del papel, que
ha solido honramos con sus remitidos, i <1ue nos conoce
bien de ccl'ca, uo debiera haber hahlado de 110-
eolros en estos t1'nninos, porque en verdad que uo
h< brá tenido ocasion de saber que somos docilcs instrumentos
de nadie.
No l"" fllll'oh•tmos tampoco lo que dice del jeneral
José Maria Ohandn. Este ilustre repnhlic;.~no: á quien
la };ber tad ha drbido tanto eu los tiltimos ciuco años,
110 lw d:Hio moti\o de que se le diga qu. tiene deIDétsiado
apego á este ó aquel pedct70 d tien'a! ¡~or que
¡us !tecitos pruehétn que su cor .• zon grande 1 Jeneroso
lo mi ato r¡uiet·c á la J 'ucva G-rau .• da entera que
al ri,,con en f{H<' vi,) la luz . .EspNamo que ·s t.t sea
la pr·imcra i la última •cz en que hable a si de los buenos
p.tlriotas . .Si lo conl•·ario succcdicre, siempre nos
tendra, corno ahora, en la a enJ defendiéndolos.
SOl3RE LA. MISMA.
(Remitido.)
El que hahla demasiado, da continuo eomete
mucbos etTot·e . Asi ha succJido al autor de la Prensa
Bogotana, pues, no contento con dog~uo~ti~Ostendra la
actual administracion, pero sin dejar de irle á la mano,
sobre todo cada vez que, como en la cuestion francesa
i en otras, asegure en tono dogmatico, que el que se
atreva a emitir una opinion diferente de la del gobierno
no puede hacerlo sino por ignorancia o por ma-licia."
Protestamos que no hemos visto semejante cosa;
no obslante que somos amigos de leer los papeles públicos,
é informarnos del estado de los negocios jmportantes.
Tal vez pot' distraccion, olvido .. o negli.jencia
ignoramos una circunstancia tao notable; pero
sino se nos cita el lugar en donde ella se encuentra,
con,·endrémos en que no existe, i que por consigui ..
ente esta es la segunda falta de la prens¡t,
La tercera falta consiste en el modo Ít:8propio
con que sP. habla del jeneral Josá M.11·ia Ol>atúlo, en
lo c¡ue nos parece que hai mas parctulidacl que igno ...
raucia de parte rlel escritor, que pt'OCUt'a zaherir con
malignidad i estudio a un personaje, que no merece
se le trate tan ioclignamente por quien se precia le
ser sabio, moderarlo i amigo de los principios repll ..
blicanos. Bien sabemos la irrit:•cion c¡ue ha producido
en los lectores del párrafo que impugnamos, la ma ..
nrra con que se ataca al ilustJ'e jeoeral José Maria.
Obando; pe1·o no esta fuera del c.tso hacer aqui algunas
indicaciones , para que !'e acal>e de conocer la.
lijcreza que en esta parte condujo la mano del escritor
de la prensa. Vamos á vet ificarlu.
El jeneral Obando recibió desde su infancia la.
educaciou que en ar1uellos tiempos se daha con mas
esmero á los niños, i habiendo estudiado un curso
«le filosofia rejentado ¡Jor el sáuio D1·. feliz ftp trepo,
cultivó su t: lcnlo sublime i su hrillante imajinacioo.
con grau provecho. En la carrera militar, el jcn ral
Obando no ha descuidado la aclquisicion de l s principios
del arte de la guct·ra ; i nadie pocl1'a negar que,
a su valor conocido, agrt>ga una gran suma ien, en su dificil allmioistracion, que era digno de
presidir los destinos de este heroico pueblo. En la conlienda
con el Ecuador, uo es p;)co l•• que la Nueva
Granada tlebe al juicio i prudencia del jf'neral Obando.
Sus enemigos personales inutilmeote preteut erdn, por
tanto, hacet·lo aparecer como un hombt•e adocenado:
todo lo contr•u·io juzgs granadinos para que necesite de nuevos
trabajos para conciliarsela. Nm;otros que lo conocemos
muí de cerca, i que nos jaclamos de set· sus
.mas intimos amigos, estamos seguros que ese benemérito
ciudadano sabra conservar hnjo todos respectos
el justo aprecio de sus compatriotas.
La cuarta falta consisle en hacer mencion del
~eneral Tomas Cipriano Mosquera con el designio de
1njuriarlo. Dcspues de una lci que relega á pet·pctuo
olvido todo lo pasado, en nuesu·o sentit·, es injusto,
imprudente é impol!tico hacer recuerdos ofensivos d~
la conducta de un ciudadano, que, si en un tiempo
se separó ue la senda de sus deberes, hoi ]a lw recobrado
ya, i no dudamos que sera útil a la Nueva
Granada, de cuyas instituciones es enlusiasla panejirista.
Si algunos de nuest•·os anliguos enemigos nos
dieseu. motivos uucros, forzoso es echar·les en cara
sus criminosos t>stravios; mas si nos manifiestan, que
han vuel lo sobra- sus paso&, i que de buen~t fé se ha u
reconciliado con los amigos de 1a libertad, no es licito
it.ijuriarlos, ni es conveniente enrostrarlos con recuerdos
que Ja lei condL•nú, i que la toleraucia i la urh~
ni;¡ad deben auyentar pnr~ siempre de una sociedad,
que si nn se pt·ecia toditvia Je ~er suficientcmcrlle civili~
ada, tiene ,,1 menos tendencia para conseguirlo.
La quinta falla esta en las inculpaciones que se
.hacen al gobierno, sacadas de la carter·~t de un o(icial,
que supone hal1ersc encontrado el aut(lr de la prensa .
Primeramente indica, que '' apcsat· ele dos \acólntes de
coroneles qne han ocurrido, el gobicmo no Ira aseen-
• d~do ningun teniente coronel." Si hubiera leido la
atribuciou 7. "" (le Jas d(>l Pocler Ejecutivo no habría
llegado a Lmto su ignoranci:t, pues alli se dice: r¡uc
el presiñ nte poda·á ascend r a l s teni ntes cMoueles
con previo acuerdo i cou entimiento del senado. Catorce
on los_ coroneles que conforme á la lci orgi\nica
del ejérctlo puede haber en senicio acLivo, i b
lei no obliga al gobierno a tenel· completo sle número,
en cuya virtud hasta ahora no ha compl ~tadf),
pot•que las circunstancias no lo Jwu (•xijido. Pt·imet·a
consitlera~ion: en los coroneles llamados al sel'\'icio
activo no ha ocurrido mas f:~lla. absoluta que la del
memorable Moutoya. Segunda conshlcrttcion : conforme
a la misma lei, una vacante de coronel debe
lleuar e llamando al set·vicio á uno de la misma cbse
de los que se ltnllen con letras de cuartel, 1 otra nscenuien
lo :i un teniente coronel de los f}lle ~e hallen
en senicio activo. Terce..a considc•·aciou : de
consiguieute el dueño de l01 cartera no eslaba al corriente
de lo qne dispone la constiluciou, la lei mllit:•r
i lo decretos del ejecutivo dict.Hlos para su cumplimiento;
lo qnc prueba, que el oficial que escribio
lo que se inserta en l.t Prensa es descuidado en el
collocimicuto de sus deberes, pues no ha leido ni las
ordenes jcucra1es; aun mas, que es un desmemoriado,
pues DO Se ~ICUCt•J~ de que desde julio a esta parte
nos~ l1a reunido ningun congreso, i que el segundo
constitucional se reunira en marzo prox.imo.
La sesta falta consiste en la censura que se hace
al gobierno por haber ordenado, que los domingos se
tenga una academia jeneral de jefes i oficialrs. Este
pt•ccepto es saludable a los que han abt•azado la CJrrera
del honoe i de la gloria, porque tiene por olJjcto
inculcarles el amor á la patria i el conocimiento de
sus deberes, exarninandolos eL\ las ohlig<.cione:' de sus
respectivas cla rs_, instru ·endolos en cua11to deben
saber, i aconsejandolos sobre su modo de comporU•rse.
Las vent<~jas de este establecimiE'nto son nutot·inmcnte
útiles, i sobre ellas nos estenderémos mas si el <•rticulo
que se •of'rece publicar en el Cachaco no se co 1fo ·mase
con nuestras ideas. Hasta tanto suspenderé01os
nucslro juicio', i cliriiirémos nuest~'OS votos pl)rque el
ilustrado autor de la Prens~ Bogotana emplée sus luces
i su celo patriotico, no eu denigrar 1 zaherir·, sino
en censurar con moderacion i en amone~tar con juicio .
.Bogota 26 de Noviembre de I833.
ECUADOR.
En el Ecuador se esta imitando á las mil maravillns
la enerjia del podet· absoluto. El diputaclo Rocafuerte
fué destituido por el congreso, i desterrado
del territorio del estado sin set· oido, i en castigo de IJJ.ber
representado contra la concesion de f-.cultades estt
·aordinarias. Al Sr. Pellro Merino, que renuncio b
plaza de consejero de estado, por que no vein á la
constitucion ejerciendo su impet·io, se le destituyó
igualmente pot· el congreso. Despues de la funesta i
atroz muerte de los patriotas que fuéron engañados
para tomar el cuartel de Quito, el congr·eso lla dado
una lci mandando que los complicados en la conspiI'<
Jcion sean juzgados militarmente i aho1cados ( lei ex.
post facto), i que se ¡;aqueu cincuenta mil ¡Jesos de
sus familias. Qucd,tha el congreso i!isculi<'nllo si dt•bet
·ia ser destituido dt' la vicepresidencia el Sr. La rrea,
por hnherse quejado de que los ministros lwhi,m
dictado mcdiJas sobre la revolucion sin su ••nnencia.
El cad·iver de Hall fué suspendido de la horca, i luego
tirado ~ b sal)ana. ¡Viva, viva la enerjfa i -,igor
nes orijinalcs ele} difunto lihcrlador
Simon Uolivat·, que publicamos para excitar los dese
., de' los que tienen apetito de gohcrnar, ó de ser
gohernatlos, fuerte i ,·igot•osamenle á la Boliviana.
PRIMERA.
Cuartel Jent!ral de Pie de Cut: la--Octubre 1 ~
de I8tg-g. 0
.Al cura i alcaldes de Jiron.
El dinero !lel clonativo estará li to para manana,
en que srguirá conmigo, en la intclijencia que,
hahielldo omision en esto, UU. i toda la ciudad it·án
al ejército.
r~ngo entendido que u. , señor cura, está prcs ..
tando el diu.ero de diezmos, i, necesitando yo estas
cantidades, estarán ptont.•s para marchar conmigo.-Dios
guarde á UU. mucltos años.-- Bolívar.
SEG\fNDA.
Cuart~l jeneral de Pítmplona a 29 de octubre .
de I8l9-9· o -· s .. mon Bolit.,arJ presidenitJ de laR~-
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
EL CACHACO DE 1\0GOTA.'.' 151
publica, CapilaR jenera[ de los e¡ércitOS de rene%
lUJa i de la Nue·va Granada~ etc. etc.
Al ciudadano Juan Bautista Gonzalez.
Como U. hasta esta fecha no ha consignado en
podet· del ciudadano José L;¡z:~ro 1\~antilla los cuatro
mil pesos que S(' le asjgnat·on al ciudadano JeronilllO
:r.1antilla, faltando U. indignameute á lo ofrecido,
en este concepto, si U. 110 los entreg;¡re inmediatamente,
lo hago pas:1r por las armste momeuto.
ORDENES REGULARES.
En ~~ rejist:·o oficial núm. 20 p.tj. •54. se enelt~
ntra un dec ·eto del jcncr, l Bolívar de fecha 8 de
octubre. de r82.8 (epoca de la dictadura) en f'l cual,
resolviendo las dudas propue.;tas por el arzobiapo de
Caracas sobre la dependencia de los conventos de predicadores,
<.le san Francisco i ltt l\1C1'ced etc. , en
el art '. 0 decitlio el gobierno dictatori<.~l lo sigui
ente.
'' Los con en tos de regulares, qoe clepentlínn 1
en Ve :tezuela, Maturin, Orinoco i Zulia, de los ordenes
•·egularea eaolablccidos en Snnto Domiu¡.;o, Cuba
i Porto-Rico, estar¿m en adelrwte sujetos a lor res-ectivos
ordinarios eclesiasticos con.fórme á las lees,
¿ a los canones r¡ue arreglan su disct¡Jlina en
estos ·asos. ''
'~ §. Linico. Esta providencia S<'l'a cstenaiYa a otros
conventos de Colombiil, CfUC ae h.tllcn en el mi~wo
c ru.o. ',
Entonces gu:u·tlaron profundo silt>ncio los prela
,los es,ru¡ ul,>s •s, i no se aco•·tlaron de las bulas pont'ficias.
Ya se ,e, era la dictadura t¡u.ienlo mandaba
. .....
CURATOS.
Por lo que snlJemos, i pot· el ntfmero de ecle~<•
Stt os que \emos en la c<.~pital. ya esta cclebnmdoe
el .Swodo p:tra la provision de curatos en el arzol>
ispa1io. f<.::S de esperar¡e que ella se haga en justicia,
e ':mclo 1mparcialml'nte el mérito de los señores opoaitores,
i €JUe no suceda. lo que se ió con e ·dmdalo
ajo la dictntlura de hor•·orosa memoria~ cuaudo se
d io un Lucn beneficio, por una orden terminante del
dictador1 á un clérigo revoltoso, con perjuicio de
otros eclcsihticos de mas luce$ i mérito, solo por
que había predicado Slas re•·omt•n,Jaciones
por mas que sea tan viejo como M 1tn · .. lem en 1
ministerio eclesiastico. Los recomend. hle cclc,i< ticos
Gar.ti, Ese:•rpeta, V:tsquet, Guenn·a, Anjel, R nuero,
n.,Ivue.na, T.!lledo, Caho i otros que, auuque no los
conocem.,s, sí.lbem ns que han ' 'enitl" al conc u·so, son
acreedores á ser colocados en lo hencficiu.', ¡Mra que
siempre cuente el sistema liberal con amigos i apo)
os Cicle~, i la iglesia con párrocos <[UC la sirvan i l~
honren.
GOBERNADOR DE PAMPLONA.
(Remitido.)
S,-ñores redactores del Cac'hrico.
Mui justo es que UU., hablandú de los gobernaclores,
ha)au. distinguido á los ele Bof;olá, i Antioquia;
pero no creo que otros gol.ern.11lo e •. esnwt•t•.t-
C< n una mencion partict.lar, aunquo s a c'erto que
entre ellos suceda lo que con J.,s brev .• s, que hai <.~lguuns
mas r<'dondas que las otras. 1:.1 g"hem ... dor le
mi provincia (la tle P mplona) ciudurla11o lsi•lro Vi.llamizar
no desmerece se•· colocado . 1 la• o de los mejores:
de su integridud, desintere ,11!0 palrioti.-mo, conS<
tgracion al trl!hajo, adhesiou á lns le , es, re.· pelo al
gobierno, amor á ]a libe• tad, é inlel•jcncié!; dariw siempre
testimonio los actos guhernat¡vos, el ;trrcblo
de las reulas, el orden de aqu(•l1os puclJios, la corres- '
pondencia <'On el gobietno, i todo· los 90 mil hahi ...
tantes de esa pro,,incia de Pamplona que, por sus padecimientos
i sacrificios por la independencia, no ce ...
de a ninguna de las el~ la N uc;"a G ··~a da, i .por 1()
que ha hecho por la ltbertad 1 las leyes es dtgna de;
estar al lado Je Car.anare, Popayan, Rio-Hacha, Cho..:
có, Barranquilla i Sabanalarga, Sanlamarta, Socorro,.]
San Jil etc. etc.
Un hijo it: la provincia d• Pamplona ~ •
TEATRO.
Quisieramos decir mucho sobre la trajedia. qué'
limos rep.res~~t~ en la ;noch~ del pa~dQ do~wgo¿
•
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
OAG!IAe() bE BOGOTA;
pero la e8trechez de nue&\ra- eolumllaJ no :nos p•r· a repetir. .
mite ser mui di(usos. Darémos, sin embargo, algu- Apesar de lo numeroso del concurso reinó el
rias ohseTVaciones, respondiendo al propio tiempo á mejor 6-rden: los hombres se condujeron con ·toda l~
varias crí~icat que sabemos se han hecho, asi de la decencia i compostura que el lugar reqn~ria, i oheomposicion
como d~ lo demas. servamos con satisfaccion que ninguno fumo ui en el
Lo' primero que se ha dicho, sin duda para rebajar patio ni en los corredores de los palcos. Ojala haya
al recomendable ji>ven autor de 1~ trájcclia, la satisfac- siempre tanta civilidad i decoro.
cion que debe híiberle causade su felit suceso, es que Seria de desearse que el alumbr.ado fuese mejor.
no ha. hecho mas que poner en dialogo i s.acar las es- Bien sabemos que el sr. Granado• h;.ce cllantos e •
eena1 enterlls del hermoao :romance de Florian, titula- fuerzos puede para conseguirlo, i que, si le fuel'.t fa.
do el Gonzal~ de Cordova, o la conquista de Granada cil reembolsat· sus crecidos gastos, alumhraria el ColiLos
l1ombres juiciosos, que no son ciegos admira- seo con velas de e1perma; pero nos consta que no
dores de todo lo q~e nos viene allende los mares, i que le es posible, mucho menos despues de haber oído
sa1JeD apreciar las producciones ind'rjenas, habr.in echa- ciertas quejas porque se habia aumentado el precio
do de ver que hai en ella bastanle orijinalidad, que de la enLrada. Sentimos decir que los que han heel
aÚtor ha sabido entresacar con disceruimiento aque- cho tan infundada censura no estan al cal>o de los
ltos pasajes que podian presentarse en la escena con enormes gastos qne se hacen, pues no es cotta facil prepropiedad,
i que el carácter de sus personajes esta sentarlo lodo bueno i barato.
hien sosteniclo desde el principio hasta el fin. El UNA CRITICA.
ác~o quinto, si esce.Ptuamos una que otra co~a, es on Dizque un caballero de alto tono dijo en la no-teraw&
nLe tle su invencion, la muerte de Alamar es che de la reprcsentacion del Gonzalo que "En este
n.mi del caso, i los d~lirios del viejo Mulei son ver.J· paia no debieran represcnt:1rse trajedias porque ni
dasohin entre otras cosas leau monoseado, digamoslo asi, el E,lipo desde Soplw- 1o que sigue:--· que siendo uno de lo fondos de la
eles J1asla Martinez de Ja Rosa 1 ¿ Maffei i Vo1tai,·c Ca a de Ref'ujio las donaciones ' 'oluntarias de los ciuJlo
esct·ibieron la Merppe? ¿No SiiCO Moratin su Mo- dada nos a favor Je eJla, sle h<·g~ ul n~ el xltacion ~or
J·•1 ~ata ' 1,. 1 h'r po· crll·. ii
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El Cachaco de Bogotá - N. 37
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El Cachaco de Bogotá - N. 38
·,
ELCAC G A.·
Qui non lil~ere verz"tafem pronan~t'at, prf!d/lN' est verzlata.
N. 0 38. J JUEVES 5. DE DIClEMBRE DE .833. [ UN REAL.
Se publicnra cst!' ¡wrió:lico lOlcz, en la primera c;~lle del comercio, floftle se aclmitiran suscriciones por trimestres al precio Je diPz reales
AL JENERA L FLOHES. ran su sufrajio por otros individuos que por aqul'llo
1
La guerra desa,lrt~t;a c¡ue a O í,iiú á vuestra patri;l, que os eran cnnocidan.entc auiclos. A uiquilasteis la
euancho podiais ;.lega•· pat\t f"olocaros lucion que l1oi trae sohre vuestni p~1tria adoptiYa toda
á su cahc:r.a: <'Sta hourusa distiucion ]a tleheis sol. mente clase de m~lcs. Así haheis correspondido á la distill-a
)a 1\lUUÍiiceucÍa de[ pueblo. ) ,a gmtÍlud t>X.Íjta <¡ue guida coufianza COII f{Ue OS honrÓ el pueblo.
o,,r.,seis d<' m .~ ne•·a que nuuca los cit~d:Hlanos tu' ie1·;m Pero no pcnsris, por esto, que ¡,,,heis ase!;urado
ocasion de acordarse guido, i ltuhiese 's curdado pel'O t>l fu<'go ar·de $ecr~L¡¡mettft>r, · _el día tle la com•
ele que se Lu ·i< l'a un respeto i~tvioiie~R'is •·e tirado l'f" t>lll,tfllt'-. fJlle iUt'SCll de SU agm lo j J reclulpúhl:ca 1 dia estos tcrriJ,les rn:,teriales hagan nna csplosion ,·iogll7
•• 1Hl de una pa1 JH'ofunda no huhia•¡ •i pedido f.~rul- leut.•, que, erzos
e u 'cz de ; co ;t•r· l11 hiet'7cos. Contemplad á Colombia
añ0s. J as páji 1ras Cll <(l·<' S<.' e :crih;~ In h:stmia ,le ellos de:-olarla, recorred 1 s distintos ~"3\11}JOS de ht.l;11la en
no set·áu J.,s tp ·e nHl.S !ton rosa lllCucion h.~gau c1e 'os. que corub••t:e10n la Ll ,ertad i la tiranía, con~uhacl en
)1arcast('ÍS los prinH•J·os pasns dt~ vncst• o gobieruo con la huesa las frias cen1z. s del cauclillo c.le la indepenun
escánd.do que u une<~ se• oh idará Nl la t:ena de dencia, muer·to en medio efe la execr,,cton ele sus lraiColon:
.,,Jgun:ts pro' incias de un eslado !<' acoj;eron cionrfl,los consf"jen1s: llam.td a los patriotas pros'\'
uestro pueblo. "En los momentos en que lle,aJ¡ais crito · : sah;l{l la vise inutil cst .. tlo mació,
i quitasteis la vida a cuanto sol ludos de él hu- .' o1· que os rode .. : poned la recau' ra lüs que m<.ntlen en el
dia! El que no e tá con la libertad puede contat· con
las c t~ den<~s del infortun io, i con la dcsaprobac'on
uni,•ersal. ( ) El abate D' Pratlt dice mni lJ íen, que
antes era mui C;JllJOdo mands quejdndose
ti la morosidad Jel juez. El jefe polttico de
la ca¡ it• 1 hiw lo mismo en el propio dia; i parece
f¡ue, á consf'cuencia de esto, fué que el señor ju~ le
hac;encla se nwvió á concluir la~causa . E..,peramos qu~
el! lll> e d ucrrua en el trihunt~l superior. Ya incomoda
demasiado al público el lcuer que ocupane de
esto, i los jueces deben pone. término a esta situacion
molesta.
L. iDELJDA DES DE LAS ADMINISTRACIONES
DE COHR _os
Mui fre ucnles son las rcclam3ciones que lH~cen
los su crilores á los papeles públtcoa eu las proYincÍOtt,
}J rque no rt•ciben los que . e les t·cmiten de esta
copit~~l. Por uuc. tt·a pia enseñ.Hlo !.1 espet·iengl'aVt'::,
a.COLJVementes eu .el ~umplnnwoto de esL.•s dts· cia que debía tralar á sus subditos como á hijos, í qne
·pos,cwués. ¿A qué uvs ~·L~nel~lOS 1 rT.osotros, sin te- . sohmC'nle su amot· es el verd:. lero ,tpú:·o del estado.
ñiruus Je L~s opmumcs mtntslenales, m descouocer la En \'ano los Si.lh'os B1·acm;mes i 'Ruj :ses le poniau a su
¡•azou Je alguno¡ de los inconvenientt·s, somos
opin10n que e coug •·eso lleue q••e !Ja~cr ·pre.c~s. amenle
1 i granckz..t, rcjia el país con mauo ~ ~ e llÍNI'O.
un al'rq~lo en ese ra111o, pat·asal .1rtollas Las dd1oullades ' Sis ·a, h;Jo de D, lwr, el mas Yener.dJie de todos
que abo.·a embai'JJ.an la l~~.; a, siempre que no se01n con- sus leccioHes el result 1du del prop:o razouamiento del
trai'ÍOs a la COIIS tÍlucu.u etc. Por laulo, ~i hemos d~ ; pl'HlC lp<' , que de lils instruccio :•es ajeu .. s Con esta
1er Libr~ s ~ien 10 esd.,,os de J.,s leyes, es menesleJ' mi1·a iu vculi> rl jueno dt>.A Sh ,,ikro l: elrei~ en el cud
que nos sorn~la uws a 1 •• s regLs estahlccidns vor la hito que el rei fuese el m;¡s impo1·tanle de l d.ts 1<\s
ordcthwza de cor reo , pul' ¡;r.t\OSJS que sean, basla p;ezas, pero el mas fac il de ser t.c .• do i el mas d .fi ...
ta~lo cluc el pru.l ,,. , a (!li ten hemos confiado el derecho "ultoso de ser defeódidn, pu l1encl solamP ue serlo por
de PI'C'SCl'thÍI'IlOS lo que ueiJe .• os haC('I' ó e\'il3o,
!igü<> gol ~,.11,tdor Ar.111z,, zu, . ¡. á cuan Los le ha) an il) u-~ i, tcform .• ndo su cottt.htcta, luzo btcu p1• Jll l fe 1z tomado en ello un sohre este particular, ui se hahiéin perdido o menosiotet
·és como si fuese asunto pl'opio, denuncinmos al
1
caLado las encomiendas sino e11 estos dos tillimoa
publico e¡ oien es el uutor de la faJta, para que ella no meses, en que hao emptzDdo la rt'clanwciones de los
1e nos impute, i vean los que han hecho confianta de citui J833.
Manuel Lah·o--Luis Sanlamaria.
(Remitido.)
El Constitucional de Bogotá púhlicá en uno de
sus números el par. lt'lo entre VV asniuHton i Napoleon
"SEGURIDAD DE LAS F.NCOMIENDAS QUE SE por Chateaubt iand S1nansc UmJs. public01r igualREMITEI'f
PCU. EL CORREO A u. CAPITAL DE LA llEl'UILlCA. mente lo ljlle el mismo th<~teaubrialiCi ba dic}JO en
( Rem.itido.) su ~iaje en .América, ll ·timJc.•hle cp.e un llioldano
d
cacJond ~ pag•~. ct e <. erc·c. 10 d e qumtos, 1 d~ -tg~h'a jeneroso pu~de llegar <1 eslnlJlecer la lihel'tad con- la
e co·t uccwn. a.;.a n r-ucomten a que no se tr•• t a · · J' ·¡· 1 l 1 · 1 b 7 J f
3
· 1 ·u · ¡ L • r · d . m•sma Jact u a( s. Así la libertad no puede
•l P1~~uel de ( ont e "e ~on e~t·•· B e el a dverFLtrse,, que tener su crecimiento al abrigo de la dicladur&t, i siempre
... o ICta e eocOUl:t'llu tS senor ernaJ'( o e • ranc1sco, · .
al ec' t. l d h 1 b'd 'b' 1 .t sernde temerse que una dicta dura pro/oll((l'da haga
r tutt· e oro pes¡,¡ o, como a e e 1 o rect 1t o ue l ¡ · ¡ b · ·
manos 1el t t 1 l , . b nacer en t que a e¡erce e ~ustv de ww ur 1Lranedad o con' uc or, no es encon ro merma n1 o - ,, seno• 1a rotura e¡ e 1 paqut'le, porque LOf 1o esto ap;¡r·ect.o. perpetua.
al tiempo de lleve~rlo a b fnocltcion i pesarlo alli, i
para donde se llevó de Ja D1 isma administracion de
correos. Yo no sé en doude esta el fraudP; pero en
Eognta, 1 de la administracion de cot·reos á la fundicion,
es donde l1a apareci do la pérdida del oro, tlehiendo
ser responsable ol oficial de encomiendas, que o nó lo paso al recibirlo, o lo dejo mermar en la
Juan Lei.
AVISO.
Con el mimero próximo terminan los trece NÚmeros
pertenecientes al tercet· tr inte:>tt:e.
Bogotd, imp. de N. Lora.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
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El Cachaco de Bogotá - N. 38
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El Cachaco de Bogotá - N. 39
LCAC A
Qq.i non b'bere veritatem pronuncüll, prtJditor est veritatu.
N. 0 3g. J DOMINGO~. DE DICIEMBRE DE t833. [ UN 1\EAL.
Se public;uá este periót1ico Lodos los domit1gos á las diez de la mañana, i se "\'Cndera en la tienda del Señor Antonio
Vdet, ~n la primera c¡~ ltc dd comercio, donJc se admit irán suscricioncs por trimestres al precio de diez reale1
.. 5 ....
AL PUBLICO .
Un querido amigo miu ( el Sr. Lorenzo M. Lleras) me
invitó en el mes d~ mayo ti! limo para qn(' retlactascmos
este periodico, i yu convine :5ustoso en ello, porque notaba
la falta de 11110 en que ~e pudiese haulat· contra las
f es mui probable que lot
liberales cuenten con mayor número de jente armada.l
---------------------------------------------------------- 1< Los enemigos de este periodico no solamente
han ocasionado desde mui al principio multitud dtt
incomodidades domésticas a uno de sus •ditorel,'
con el objeto de que cesara su pu/,licacion, sino que
hasta han hecho que se sujiera a un alto fUncionario
público la idea de que tome empeño en que se con·
cluya. Este funcionario, por quien los editores tienen
respeto i consideraciones, les ha hablado con muchcj
imerés por que se suspenda el papel; pero ellos ntJ
han creído q~• debieran tener esta conde5cendtmcia;
i el papet ha ~ontüu~ado i. contin"9_rc ha_st4 lJ.uq
se 're a conrem~nte.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
160 EL CACHACO DE BOGOTA.
El seño1· Rocafuerte llegó á Gucl_yaquil el 19 de dico. en cuanto lo permita b estrechez de sus co- octubre por la noche, i el 20 se encarg1í de la prefectura. lumnns.
Juan Francisco Elizlllde había mi1rchado a Manabi con JUBILACIONES.
So hombt·es, con el objeto de sorpr('ndcr a la tropa 1\lui comun es ya esto de servir un destino oclw
que estaba en aquella provincia. meses ó un año, acreditar que ee padecen enferme-
Se asegura que los liberales hicieron salir el r 4 dades }Jabituales, i solicitar en seguida su jubilacion,
para Paita en la goleta Maria, a los jenerales Guerra para que la nacion cargue por un gran 11úmero ele
i Pareja, a los jenera1es Soulin, Casanovtt~, Valencia i años con la subsistencia de un erupleado que casi naGued~
s, al señor Ignacio Pareja i a otros. da 1e sirvió. Es mjentlsimo el que se ponga un re-
De lo que uos refieren, pues, bs mism~s gacetas medio a tan enorme ma~, porque, si asi rto sucede,
oficiales, deilucimos que la causa de 1a libertad no stt tiempo vendrá en ·que mas gastos ha Jan de haccrse
llalla aun tlesamparada en el Ecuador, que la reaccion en los re-tirados del servicio que en los que positivamól.
rcha, i que dentTO de poco se hadt jeneral. Sen- menlc ]o hacen. Conocemos a un joven que llabientimos
que la política del jeneral Flores haya arrastrado do servido dos años en una oficina, obtuvo luego
a los buenos cintiadanos a ello; pero en las circuns- luego su juhibciou, i despncs hemos visto á este mistancias
uctuales, no ha quedado a los libres uel Ecuador mo jóven sirviendo otro desLino en qne tiene un tra-otro
rccur,:,o contra la tiranla. bajo mucho mas penoso que el que cargaba ántes
ESTADISTICA. sohl'e él, solamente porque este destino no le impi-
. . . , de el recibir ~u pt!nsion de jul)ilaeion, i pot·que lo
• Con mucl1? guslo l1em~s v1sto las notteta.s estad1s- hace para suplir á olt'O empleado. Si este jóvcn esta-ttcas
.que. dr ttcmp~ en ttemr~o han p~tbltea.do ~os. ba enfermo pat·a ser ir por si á la rcptiblica, tamhien ·
CoustltUCh1nale~ del Cauca, ~undmamarca 1 Antwq~na . su enfermedad debia impedirle $ervir por otro, pot•
Ellas nos mamficslnn .el cuidado c¡uc los respccttvos que sin <.luda ella era de tal naturaleza que le irnpogobernadorcs
h:m tenHlo el~ cumpl1r con uno de los sihílitaha absolutamente. Otros jubilados tamhien se
deberes que les 1mpone la Ict de 1 1 d: marz? de 182S, ocupan en trabajos mas peno us que los que teuian en
en la. parte en que, hasta ahora, h:~ su!o posrble; pem sns oficinas, i ]Jat·a esto no se consideran imposib~~
tnmhten nos h~n hecho notar 1a culp:~ble omision de litudos.
otras gob~r:11acwnrs, ~u: no l1an dado uu solo paso Esperamos que el próximo congreso se ocupe ele
para adqutnr .tales l~oltctas . . . . este ncro no se castiga á los que le
entierran en vida, ¡l los que le aprisi011an (>Il una c:ircel
política con las cadcn:1s de la urhani(.lad i corlesia.
V na visita, i otra i, oLra j un charla tan ocioso~ i otro
i otro, es un robo continuado de la cx.istencin, que
J)Udicra emplearse en cosas tÍLiles; es amnrgar b ''ida
del miscrc~hle á quien le cae esta plaga ; i es pri \'ar á
la sociedad de los frutos de sus laréas. Llama la
opiuion importuuos, o majaderos á c>stos atormentadores;
1lamtíra1es ladroucs, i seria justa. Qnéjome a
mis solas, ~migo mio, i creo que con justicia, de que
t•n el mundo, nwi po ns cosas tienen su propio nornbr·e:
la sociedad ha e t;,lJlecido ciertas re!l"léiS, ó ll~unense
c~ostumhres, que lo1lo lo ;¡llcran, i. to~lo lo p('nierten.
Una cornplaccnc;;t a(~·ct:,da, uua sonrisa ~ la fuerza,
un u;ted no me i~:comoda, i otras es presiones semej:
mtes on un dd1et· social, uu sarri(iciu de la rnon
•í fa impnuleucia, una ¡ncntiJ-.s limpi:1s i redontbs,
f{ llC ponen it CUIJÍ<'I'l n nno: de Ja nota de impo}ÍtÍCt'S,
i ~~ otros de la de m;¡l intcnciouados. Si, lo repito,
d<' mill iutcucion.,dus, pues la jcncr,,Lidacl de <.>llos conocen
[t la evidt•rwi.a t•l mal que hacen, i nada les
Ílllj>OI'ta cou tal que charlen hasta qne se causen, o
lltHlo los aí'íos p;;:;adus de
. u vi(!a, 110 encuentre Odré juc;tificarme. No hago la guerra á la sociedad,
no ahogo por los misi.ullropos: compadezco a los
sabios reconct!ntrados, ó sean ignorantes cat·gados de
icléas científicas (porque tambicn hai ignorant!'!S de
&La clase ): pero si me quejo de abusos autorizados
mas por el sufrimiento que por la sanciou de la sociedad.
El trato humano es el placer de la vida, el estímulo
del entendimiento, el maestt'o del corazon, el que
forma las ciencias, i perfecciona las artes, i sin su
auxilio, seria el hombre un sct· embrutecido, limitado
~ satisfacer un. r:orlo mímcro de necesidades, insuficientes
pnra poner en ejercicio sus potencias. Mi en trM
mas se retrae el sabio del lrato social, tanto mns se
embotau sus facultades, tanto mas éldquiere un habito
funesto de juzg~¡· siempre de Ull mÍSillO modo, a causa
de la falta de oposicion, o por lo menos de ocasiones
para tomar distiutos jiros. Pero, amigo mio, una cosa
es visitar i ser visitado, i otra es sacrificar i ser sacrific;~
do ridiculameute. Me dirá V. ¿i que debe llacerse?
Trat01r a los hombres como ellos merecen.
Viene un maj::~daro.-Estoi Lrabnjando -Insiste en 'enir.lnsistir
en desairarlo, pues ya dá motivo para ello.-Vuehe.--
·L\-o nlcndcrlo.--Sc sicnte.--No tiene razon, i
esto basta .--Diccn que es gmseria .--Ellos saben que no
lo es. o ignora V. aquel cuentesito del jesuita que,
pur ' 'erse lihl'e de un majadero, le cerraba la puerta,
i el mentecato d:.~ha golpes, i decía, abra r. que soi
F., á lo que respondia el jesuita en voz baja, continuando
en sus ocupaciones, et ideoJ i por lo mismo .
Ojalá tuviese el 'jesuita nmc1w5 imitadores, que ) o
aseguro que no los tendria su imprudente amig4>.
E11 este punto, i no en otro, esloi por la rigurosa
etiqueta. Visita corta, i á las horas establecidas por Ja
sociedad; pero nunca cuaudo el vi. itado dedica su
tiempo al desempeño de sus ohlignciones. Cuando es
preciso infrinjit· esla regla, la misma necesidad disculpa,·
cuando no, atc!ugome al jesuita.
L\o dudo, dira V., que poi' mas que diga, lo,
maiadcros CfUC yo lLnno ladr·ones, continuadm impunemente
en sus robos de tiempo. Tambien contiutían
lo lanle.
(DeL JJ1ensajaro St!manal de Nue,·a York num. 1 r .)
SEGLRlDAD DE LAS E~.·cOl\1lENDAS QUE
3 · RE;.,HTEN POR EL CORL\EO.
( llemitido. )
Es mui estralío el lenguaje tle que usa el scnor .
administrador de Jirun en su. E BOGOTA: .
!O en mi podear. Ocho años de practica pudieron }laber
hecl)o conocer al señor José Jgnacio Ordoñcz, que
en ]as administraciones n cada' iajc uno
distinto, i que ea imp sible tenga seguridad
Fuente:
Biblioteca Virtual Banco de la República
Formatos de contenido:
Prensa
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El Cachaco de Bogotá - N. 39
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El Nacional - N. 20
:l5o!Jotd ~áúabo 44 be octuore be 4848. 'n:ríme~tte 2. ~úmero 20.
Este periódico .. de lo lus '(J\ .. -¡¡,i¿,lul;;.\t· ce/~áe (; I¿ la
tie/¿da del Señol" .hwl¿ Gar .. ¿cl., lJta::a de Br,lw fl,?'.
'G ülLr'Jt'(Ü) 1&~lfnU (¡))":¡'J ..
Octubre.
8e admiten 'remitidos lJlI.e tengan 1JoJ'ohjeLo La utilularL
pública elt cz¿atquier 'ramo, con tal,le 'l ll.e 110 contengan
pPl' onalidades y estén eso'ito, ron der:cl¿cia, deben
éi'l'ijine tÍ los E dito res libres de porl!- .
14 Sub '. atl Calisto papa mál t'/,1·.
15 Dom. 8 ta. TC'rl'sa de Jesus.
I~os avi sos JI ot ros e'crÍlcs de Ítül'les personal, se
1nse1:tará,¿ pag anr/,o la cuota en que eL intuesado con'
l:enga con el i'fl/l'resor , que f-/~ todo caso se'rá mode1'afla.
16 l. u,n. 8((nlo.~ Flor 'ntirl.O obú po y lJ-lríxi1l1a mtÍ rtir.
17 m ar. Sta . En,I17 ijes v iuda y Stas. Victa y Aü-jand,.
o.
18 lVliérc. San L1lrllS RI angelista.
19 J ueo. San P edro AlclÍntam cmif.
SUSCRICION.
Tlu!, 1111 tiño veinte reales ./lo',· tr irnesl're cinco reales .
Cy,aTto menguante á Las 3 y 2 mi nuto:; de la
mañana en L ean.
20 ViéT. Stas. Juan Cancio p1·esb. y 11liciano ob. ClIrla íl /Í '¡ uo medio l ' .al.
AMÉRICA DEL SUR.-Copiamos del Correo
ue Lima de 9 de setIembre lo siguiente:
Por el vapor CHILE que llegó esta mañana, hemos
recibido nuestra correspondencia del Sur; de ella
apuntaremos lo mas indispensable por su interes,
pues la estrechez del Corrt'o no dá hoi lugar á mas.
J~I Sur el Perú goza de tranquilidau .
Sin embargo que Moquegua no se alarmó con la
noticia de la espedicion, y de la inflexibilidad del
Ejecutivo en no acceder á sus deseos, dejándoles su
gobernante, ,llegó al tin.á tal estremo, qu~ el 2~ de
aO'usto tocó a arrebato tomando las armas bIen mInllci'onadas
so pretes to de ponerse á salvo de las persecuciones,
fué llamado al órden por el Señor COl'onel
Machllca, quien usando de su sagacidad, prestijio y
tlatrlotismo logró apaciguarlos. En seguida salió
oculto de Moquegua á las tres de la mañana engañando
la vijilancia de los que temian los abanuonase,
quienes al notar su ausencia lo persiguieron por la
vía de Arequipa, direccion que aparentó tomar.
En fin,hoi se halla este Jefe en la capital para desmentir,
con su obeJiencia á las órdenes supremas,
touas las r.. 'UI nias ]e s enemigos que habrian
querido se hubiese 1 volucionado.
Sabemos que al haberse dirijido á ver á S. E. el
Presidente, este le ha hecho intimar se presente arrestado
en la~ fortalezas dp.l Ca !lao.
Los restos del Jeneralísimo de nuestras armas D.
AO'ustin Gamarra están en Arequipa y pro~1to serán
cobn ducidos á la capl. ta1 .
BOL{VIA.-Esta República hermana goza de paz
apesar de algunos síntomas revolucionarios, y el
Congre~o se ha reunido en Chuquisaca el 6 de agosto.
Olañeta en su memoria presentada á las Cámaras
como ministro de Relacion es E teriore , pide se
apruebe el tratado de Arequipa en todas sus partes.
El arancel de comercio del Perú lo recomiendan
mucho los periódicos bolivianos por ser uno de los
, ejores que se han publicado en este ramo, y el Gobierno
de ese pais ha mandado se haga uno para su
comercio bajo las bases del nuestro.
Satisfactorio nos es ver la buena intelijencia y fraternidad
que marcan la política de esa Republica
respecto dél Perú, reflejada en Jos periódicos que
hemos recibido.
En Bolivia no hai novedad alguna, solo si que el
partido santa-crusisto está trabaj~?d.o sordame,nte y
con mucho éxito, aunque los penodlcos de alh procuran
hacer aparecer al pais como lleno de órden y
esparanzas para lo futuro.-Veremos si este esmalte
no se cae por sí mismo. Dicen que el Jeneral Brown
debe llegar de un momento á otro de Burdeos, y no
falta quien diga que trae alguna embajada de D.
Aodres.
AME:RlCA cENTRAL.-La siguiente opinion que
un diario de la Habana espresa sobre Centro-América,
nos parece digno de leerla.
"Siempre que nos toca hablar de los Estados
hispano-americanos, lo hacemos con la injenua efu·
sion de sanos sentimientos, que solo puede animar
al que uefiende la honra y los i ntereses d~ su propia
familia. Ninguna otra causa nos ha movl(]o cuando
insistiamos el viérnes ultimo en la union de los cinco
estados de Centro-América, para que la fuet'za de
todos ellos, representada por un poder unico central,
pudiese servir de barrera á la ambicion injusta de
cualquiera otra potencia mas f~erte~ que t,uvies~ por
conveniente atropellar' su naCIOnalidad o su mdependencia..
U na. larga esperienci~ ad~uirida en
medio de ll1terrrunables reyertas mtf'stll1as, cuyo
efecto ménos grave ha sido acaso la sangre en ellas
vertida y mil codicias estl'anjeras de~pertaclas por
la mis~a debilidad y atonia que siguen inevitablemente
á semejante estado de ajitacion interior. parece
que no deben haber dejado la menor duda con respecto
a la necesidad de constituir un centro de
accion jeneral, dotado de supremacía bastante para
mrl1·tir.
guardar los límites de lo justo dentro del misto
pais y en sus relaciones con los demas pueblos.
La debilidad, mas diremos, la disolucion interior,
en una region de inmensa superficie y escasamente
poblada por una multitud de castas rivales, es una
consecuencia lójica del fraccionamiento del único I
poder posible en tal estado de cosas. Este poder
es, lo diremos sin rodeos,el que pudiera constituir la I
casta que en toda la América Central reuniese fuerza
moral suficiente para sobreponerse á todas las deBla
,y acallar las malevolencias que, en una sociedad
así compuesta, parecen ser,por una l<;>i inflexible
de In naturaleza, tan inseparables del ánin,o de sus
habitantes,como la difereneia misma de los accidentes
de su fisonomía. Hoi dia á ningun hombre de
san~ raZOD es permitido dudar de esta vE'rdau, cuya
demostracion es coexistente con lo~Estadus hispanoamericanos.
La desunion de esta fuerza moral ha
dallo ya su amargo fruto en Yucatan; alimenta las
hondas raices del árbol de la discordia y de una futura
subversion social en la mayor parte de los paises
de la América Meridion al, ~ r empieza á producir su
efecto en Méjico, en N icaragua y Honduras.
P ero no es solo el male8tar interior la única
consecuencia necesaria ue semejante situa cion. lLl
favor de la op inion dp. los delnas pueblos es hoi
cOll dicion tan indispensatJJe d .... e -istencia para los
Estados, como el favor de la opinion jeneral del
propio pais. El que SE" encierre f'11 sí mismo, el
que por terquedad ó por atra 'o intelectual escluya
de su trato al comercio de lo otros, tendrá una
vida lánguida y de continuo amenazada por el
saludable interes de las nacion ·s que tien en que
bu~car su modo de vivir ('n la es pansion de su
comercio con todos los miembros de la sociedad
humana. Si esta fuerza e pan ¡ya e r.cuentra una
barrera levantada por la ignorancia de los princi pios
de comercio que hoi gobiernan al mundo, y por
pasiones indignas de todo - pueblo que aspire á St'r
culto, romperá esa barrera, á \:iva fuerza , si no
puede conseg uirlo por medio de la persuacion, y
la nacion así invadida no encontrará socorro ni
amistau en las demús, porque la simpatla naclOn a l
solo puede nacer de un sistema fundado en principios
de órden interior y de mútua liberalidad con
respecto al trato estranjel'o.
Cuando el entendido ajen te D. Francisco Castellon
llegó á Europa con plenos poderes, para
negociar la intervencion de la Francia 6 de otro
cualquier grande Estado,en las cuestiones que dieron
lu~ar al bloqueo del litoral de Nicaragua por la
Inglaterra, los Gobiernos de Europa debieron preguntarse
á sí mismos: ¿ qué títulos presentan esos
pueblos de la América Central para justificar la
mediacion en su favor de un Gobierno que estime
su propia dignidad? iQué razon se alega para
impedir que la Inglaterra tome por pretesto cualquier
leve ultraje inferidos á súbdi os suyos, para dispensarse
de observar estrictamente el derecho de
jentes, con respecto á unos pa', es que cada dia se
cierran mas y mas al comercio del mundo ~ Y si
la conducta de la Inglaterra es en realidad una
agresion contra los principio~ reconocidos de derecho,
¿ será mas pernicioso este pecado contra la
moral comun de las nacione ' , que esos ejemplos
semi-vivos de esclusivismo y de obsecados retrocesos,
reciente y severamente ca tigados en la China,
con aplausos del comercio y de la civilizacion de
este siglo?
En la inaccion de los Gobie rnos de E uropa, á
quienes pidió socorro el digno Repre 'entante de
Nicaragua y Honduras: debi6 éste leer una respuesta
mui significativa.-Unid la fuerza que habeis dis ..
persado, quisieron decirle aquellos Gobiernos; pro·
bad que teneis saber ba tante para conocer que 8010
juntandoos podreis ser algo; abolid esas fronteras ¡
que hacen de todo.punto impo ·jble nue tro comercio
con la América Central; reti rau ftcia el litoral esas!
cordilleras de aduanas interiores que impiden el
pro~reso moral y material de vuestro pueblo tna-
Sol en ESc01·pion.
tando al e píritu (lcial y mercantil, y paralizando
toJos los elern ntos de riqueza y de bien u tar; no
permitais que .en una rei~on poblada por habitantes,
cuyas ca las tJelw n un nllsmo oríjen, y cllyos usos,
costumbres, virtuJes y vicios son iguales, existan
tres Ó cuatro IinE:'as de aduana E'stranjera en el espacio
<.le ci en leg uas . Ahrid liberalmentE' el seno
de esos paises á nueslro comercio y no t mais' á ese
espantajo vulgar de que o sacaremos el oro hasta el
últi~o Joblon: cuoocelllo demasiaJo lo yue nos
C'onvlene hacer para vend eros mas de lo r¡ue podais
pagar sin arruinaros, porque lo que buscamos
siempre son compl'adol'E's ricos; y vosoÍl'o,.'· no ois
tan faltos Je juicio que vayais á dar por nuestros
artículos de comodidad y de lujo un Plecio que no
sea el sobrante de vuestros productos y un Oro que
podais destinar á objetos mas reproductivos. ¿Quién
estraerá en abulldancia vuestros frulo ' i c e rrais con
c ien calldados la puerta á los valon~ s con que podemos
pagarlos ? ¿ De qué otro modo podreis medrar
vosotros, ni vue 'tro comercio, ni vue ha agricultura?
Enlrad desde luego en esta senda de union v
de m -joras, y no o.' p erturbará en vuestra marcha I~L
Inglaterra ni nacion alguna que respete y sepa
protejer sus propios jnte reses; y si una aO're-ion
inju t!'l. vini se en tal.::, ado . á ineomoda~os
entónces sí que podreis contar de eguro con la sim~
patía y el apoyo material de todos los demás pueblos
acostumbrados á cambiar por los vuestros los sobrantes
de su riqueza agrícola, fabril y comercial.
Este consejo tácito, aunque nos consta que ha
ido bien interpretado por los pr'imeros hombres de
Centro-América, no ha producido hasta hoi efecto
alguno vi il,le; y sin embargo puede asegurarse que
la auopc ion pura é incondicional de los principio:;
en que está fundado, hubiera bastado para salvar a
Nic aragua y a Honduras de las humilla 'iones que
acaban de sufrir, y al resto de los paises centroamericanos
de la tt>mp 'stad que se aC ~'rca a sus
horizontes y que amenaza anegar en una laguna ue
~an gre.
l~UEVA GR.\NAEA.-Un periódico del Perú trae el
si guiente artículo sobre ia N ue \'a Granada que
dá idea del j uicio que a llí se forma de nu~stros
negocios.
"~e .estaban hacienuo las el~cciones en aquella
Republl ca, por cuya suerte prospera nos interesamos
con mucho calor. Los partidos se disputaban
el terreno palmo á palmo, y no es fácil
por esto presajiar de qué lado qUt~de la victoria.
Por el próximo paquete sabremos del total de volos
dados por las asambleas cantonales, y á quienes queda
r educlda la terna para la designacion por 1 Congre,.
o; pue es fuera de duda que no habrá eleccion
popular.
Los escritores públicos en la Nueva Granada se
ocupan de algunas reformas necesarias á lá Constitucion,
y es digno <.le ejE'mplo, el entusiasmo y ardor,
con que, tanto los ministeriales como los de la
oposicion, indican los errores ó defectos de la actual
Constitucion y la manera con que se llegaría al republicanismo,
porque no hai en la República hert?
ana de que lJ.os o? upamos,. adicto á olra cosa que
a la d ' mocracla y sIstema unIversal en la civilizacion
del siglo.
Como pre ajiamo', el suceso del 13 de junio fué
una emerjencia instantánea, el óru 'n constitucional
y l,cg ~l seguía su lwtrcha maJestuosa y tranquila y
a,'1 mismo el progreso de los mtereses materiales ó
ut i l itario~. Pronto e.star~l concluido el camd ó dique
de Carta.l ena, y UnIdos el Magdalena y (:'1 Océano
por aquella ciudad se hará di~na de! gran comercio
que se propuso restablecer. Pronto nuero Vapores
de la compaliía de esa nueva comunica' ion acuática,
navegarán en ella. Pronto y n.ejur dicho ya endrá
á esta hora el Istmo eu práctica el comf'rcio libn'.
Esta porcion preciosa de la Nueva Granalla yá tambien
próximamente á alcanzar 1 bt>neficio inmenso
de su camino carril por medio de un ontrato ('on
cielta compauía Not'te-amcl'icana, á que ha sido in.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
EL NACIONAL.
vitaJo el M ini tro Plenipotenciari o granad ino res:idente
~ n " Tashington . Este habrá obtenido yá proposicion
seguras y convenientes para la obra, y
ademas la. celebracion de un tratado con el Gobierno
de los E sta.dos Unidos para sostener la neutralidad
del Istmo en cualquiera amenaza de guerra ó pretension
de invadirlo ó anexarlo á otra naeion que lo
anhele ó dispute.-La soberanía de la Nueva Granada
sobre el Istmo no solo está reconocida en dicho tratado,
sino que ampararla es condicion principal que
se ha pactado y en recompensa se han concedido á
]118 hallitantes de la mas fu erte y poderosa República
de nuestro eontinente privilejios iguales á los que
di sfrutan los granaJinos, en el tránsito y comercio
por Panamá. Este importante suceso por sí solo es
bastante para acelerar la construccion del camino de
hierro de un océano á otro, como que se ha reconocido
el gran estorbo, el de la inseguridad política:
la naturaleza en todo es pródiga de ventajas para la
obra, y no ha sidu ella la que ha detenido el impulso
tantas veces dado para abrir al jénero humano su
paso por allí en las relaciones existentes entre el antiguo
y nuevo munJo tan molestas, largas y azarosas
ahora por las vías de lm~ Cabos de Hornos y Magallanes,
que la necesidad solo puede mantener.
No podemos ménos de espresar nues~ ro contento
por la próxima rejeneracion del Istmo y porque ella
está apoyada por una potencia cuyas instituciones
no ofrecen temores para el porvenir y ántes bien comienza
por decir: "La Nueva Granada será Jueña
del pais bello, señalado por el dedo del Eterno para
unir la estensa via de comunicaciones entre Europa,
Asia, América y Oceania, porque así es justo
y porque esa justic ia la defenderá su hermana
mayor de hoi en adelante"
la P enínsula Italiana se conmueve: los fuertes
latidos del corazon se hacen sentir hasta las estremidades:
desde la Calabria hasta Venecia y Turin,
resuenan entusiastas Vítores al Papa y á la indE'pendencia
de la Italia; en las asonadas el grito
de los amotinados es viva Pio IX; y el himno de
Pio I.X es un cántic.) de libertau. El duque de
Toscana es arrastrado por la corriente democrática;
el de Luca, atribulado, vá, vi ene, no sabe qu~
hacerse y acaba por abdicar; la Corte dp N ápoles
se inquieta; Carlos Alberto observa; el Austria
estiende y refuerza su cordon de bayonetas, y mip.ntras
espera ulteriores acontf'cimientos se apoderan
de Fenara. El Gobierno Pontificio protesta, y el
Gobierno de Vit'na, ese gabinete que poco ántes
miraban algunos como el necesario apoyo de la
Corte de Roma, se halla en discordancia ('on ella;
en Roma SE; habla y e scribe contra el A ustria, y
se toma una actitud tal, que no puedE' ménos que
desagradar al alto protector. Entre tanto, la diplomacia
européa se pone p.n movimiento; todas las
rejiones políticas se ajitan: todos los periódicos
liberales, relijiosos ó implos se declaran altamente
por el Papa, como si la palabra ultramontanismo,
fuese á convertirse en sin6nima de progreso y
libertad?
.1.
:.pa ... ::IiI:~_
En el mes de abril próximo pasado ha publicado
en Barcelona el Sr. Balmes un escrito sobre Pío
IX y sus reformas, del cual vamos á insertar en
este periódico algunos capítulos que por la materia,
por el crédito del autor, y por el modo como está
tratado merecen mucho ser leidos.
1.
NOVEDAD Y GRANDOR DEL ESPE CTÁCU LO.
El Pontificado de Pio IX ha puesto en espect?
tiva al mundo: pocos acontecimientos habrán
llamado la atencion con mas viveza, ni ajitado los
ánimos tan profund amente, ni com·iJado á reflexi
ones mas g raves, ni abierto mas ancho campo
á conjeturas y p ronósticos. El universo católico
acaba de oir la nueva de luto: " j E l Papa ha muprto
!" . • •• y un ;nstan te despues llega el regocijo:
"ya tenemos Papa;" Papam habemus .... Miéntras
los g obi ernos de Europa piensan en las eventualidades
de la eleccion futu ra. Se hallan sorprendidos
con la noticia de que la eleccion se ha hecho ya.
La influencia J el embajador francés en el cónclave
es una vulgaridad. Rossi no sabia siquiera cuales
eran los deseos de Luis F elipe; ántes que recibiese
credenciales, ni instrucciones de ninguna clase, la
el eccion se habria consumado; el gobierno de las
Tullerías fué sorprendido por la noticia de la eleccion,
lo mismo que el último de los parisienses
La uniformidad, la prontitud; todo es singular en
esta eleccion; nadie tuvo parte en ella, sino los
que debian tenerla; el cónclave por un movimiento
espontáneo, enteramente libre, se fija en brevísimo
tiempo, y la capital del orbe cristiano aclama al
Cardenal Mastai-Ferreti con e l nombre de Pio IX.
¿Qué hará el nuevo Papa? Su primer acto
político es la amnistía; y resuena por toda la Europa
un grito de aplauso á la cl emencia del Pontífice .
Los prE'sos que recobran la li bertad, los condenados
que alcanzan el perdon, los emigrados que respiran
de nuevo el aire de la patria, ensalzan alborozados
la mano bienhechora que les dispp.nsa el beneficio;
los católicos yen con mucha complacencia ese
acto de bondad patt-'rnal, en e l que es padre de todos
los fieles; el li beralismo saluda la amnistía como
la aurora de la libertad; y la masa del pueblo que
ántes de e~ traviarse se apaSlOna por las ideas j enerosas,
victorea con entusiasmo y delirio al Papa
que perdona y olvida. Roma empieza á presentar
un nuevo aspecto; bai un movimiento desusado,
hai ajitacion, circulan noticias sobre reformas, sobre
libertad, sobre proyectos de un sistema que cambie
la faz de los negocios; y el orbe entero aplica
atento oído al sordo rumor que se levanta en la
capital del orbe cristiano. Roma la ciudad de los
grandes destinos, de los acontecimientos estraordinarios;
Roma la clave de las mudanzas profundas
en la marcha de las naciones . Roma se ajita;
Roma, el corazon del orbe se prepara á cosas
nuevas. ¿ Qué nuevos destinos le ag uardan al mundo?
Poco despues la prensa se ensancha, y aunque
bajo la censura, obtiene inesperada lentitud: el P.
Ventura ensalza desde el púlpito las doctrinas
políticas de O'Connell; y sus calurosas palabras se
imprimen en Roma con permiso de la autoridad.
Se convoca un Consejo de E stado, se establece una
munic ipalidad en la capital, y para complemento,
el Gobierno pone las armas en manos del pueblo
organizando rápidameni.e la g uardia cívica. A un
cambio tan re pentino y profundo, en el mismo
centro de la Italia, y promovido por ull _Papa, toda
Preciso es confesar que hai en este espectáculo
una novedad que asombra, una complicacion que
aturde, una magnitud que anol'lada; hai algo que
entusiasma y que arredra. La historia con sus
lecciones, la esperiencia con sus desengaños, el porvenir
con sus nubes, la sociedad con sus necesidades,
la revolucion con sus exijenciasj lo antiguo que se
cae á pedazos; lo nuevo que 10 invade, que avanza,
que á veces se desborda con raudales de llama,
todo se agolpa á la mente; y el ánimo conmovido,
ajitado) fluctuante, se pregunta: ¿Qué sucede? ¿ Qué
sucederá?
Vano seria empeñarse en desconocerlo: estamos
asistiendo á uno de los acontecimientos mas graves,
mas transcede ntales de que no hai ejemplo en los
fastos de la historia; el objeto es grande, colosal,
inmenso; guardémonos de creerle pequeño. Quiz:ís
se puede emplear aquí un dicho del Conde de
Maistre: esto no es un acontecimiento, es una época.
lVIeditemos sobre ella, sin prevencion, sin l-'asiones,
con amor de la verdad; preguntemos á la razon,
consultemos á la historia, atendamos á la esperiencia,
sí, pero guardémonos de exajerar el argumento
de analojía; la dificultad no está solo en ver
las semejanzas, mas costoso suele ser el descubrir
las diferencias: si en dos paises el cielo se entUl bia
y el trueno retumba, y los relámpagos inflaman el
horizonte; no es difícil ver' que entre los fenómenos
hai semejanza; la dificultad está en disernir si las
disposiciones atmostericas son las mismas; si es el
mismo viento que sopla; si hai en ambas el
juicio del mal esparciendo la desolacion y la I1lUerte,
Ó si en una de ellas está el jénio del bien, permitiendo
la ajitacion para r efrescar y purificar la
atmósfera con una lluvia vivificante. (ContinudL. )
IIII&RACIOI.
VienJo que se t rata de tan importante objeto, y
que abundan las publicaciones que tienen referencia
á la inmigracion europea) no queremus) como ciudadanos,
dejar de dar tambi en nuestro parecer, ya
sirva para ilustrar la materia, ya para moJificar las
medidas que se adopten.
Desde luego sentamos como principio inconcuso,
que el pais que recibe poblacion que emigra de
otro, gana cuanto pierde aquel de donde viene la
emigracion; que aumentar de poblacion es aumentar
de poder, de riqueza y de bienestar. Un pais que
admite á un hombre ya formado, que le trae un
caudal de conocimientos nuevos, de nociones que
no tenia, de utensilios para un arte ó industria &c,
hace una adquisicion, que no es fácil sujetar á cálculo
y cuyos resultados pueden ser inm~nsos.
Por lo tanto, cuando se trata de protejer la inmigracion
en un pais, no se debe fijar la atencion solo
en traer hombres para tal ó cual ramo de industria,
sino para todas las que hai capacidad y conviene
desarrollar, segun los medios y el estado de la
soeiedad. Mas no son los Gobiernús -los ajentes
p~opios para estimular á los inmigrados: estos, cintes
de desprenderse de su patria tienen buen cuioado
~e averiguar lo que van á hallar en el pais á donde
se dirij en. Saben, ya por relaciones escritas por
los viajeros, ya por avisos que reciben de sus compatriotas
lo que da caGa pais, y 10 que le hace falta,
y en este caso como en todos, el interes personal es
el mejor y mas diestro especulador. Si aca50 un
individuo ó familia se vé burlado de su esperanza,
cambia de lugar ó de industria, y busca el equilibrio
de su propia conveni encia con la conveniencia pública:
los ejem plos sirven á ilustrar la materia de
que se trata) y se nos permitirá uno para dar mas
claridad á nuestra teoría.
Supongamos que viene el primer sombreero á
Lima, y adquiere un gran caudal haciendo ~ombreros.
Este hecho no se puede ocultar á nadie;
los del pais lo sienten, los estranjeros lo escribe n á
sus amigos y parientes; la suerte del primer sombrerero
es conocida y estimula á otros á venir, y
vienen hasta que, no solo dan abasto al consumo,
sino hasta que el consumo no da ya para soste nerlos
á todos; entónces cesan de venir mas sombrereros,
porque no les hace cuenta: está equilib'l·ado el consu'1Tlf)
con la produccion; para la inmigracion de sombre ...
reros. Lue~o se sigue la de otros oficios. y en tod()
y por todo, se llena la medida, se establece el equilibrio,
sin necesidad de que t-'I Gobierno, ni nadie,
~ara estimulado á ve nir emigrados, ni hecho sacrificIOS
para traerlos. Todo trabajo busca su compensativo,
toda industria el equilibrio entre ella y
las necesidades de la sociedad: cualquier intervencion
estraña que tienda á protejer ó impeJir los
ajentes del trabajo y de la indu stria, es perjudic ial,
ó por lo ménos molestosa. Tie nen además los Gobit'rnos
la mano secante; todo lo q ue ellos protejen
no prospera; toda planta que quieren culti,-ar se
seca ? cr~ce raquítica, y jamás da el fruto en proporclOn
a su costo.
Ahora promueve el Gobierno la inmio-racion de
agr!c~ltores, sin haber preparado sus leyes para
reCibirlos y que ellas los protejan; pide informes
á los departamentos y le contestan: .
Unos, que no necesitan agricultores sino hidráulicos,
y Cl" en que put'de tener lugar una inmi'gracion
completa de injenieros bidráulicos que vengan á
trabajar á jornal-¡ una colonia de injenieros hidráu-
licos para una sola provincia !-Con un solo injeniero
sobrará;
Otros, que pueden venir si quieren cincuenta mil
familias, que hai terreno de sobra; pero solo ofrecen
dosci entos pesos para hacer venir las cincuenta mil
familias; otros, que siendo pastores, no necesitan
agricultores.
Así, cual mas, cual ménos, "despue~ de un maduro
exámen"-ninguna junta departamental se
muestra dispuesta á hacer sacrificio alguno para
protejer la inmigr-acion, y nuestro Gobierno empeñado
en protejerla por medios artificiales, y á fuerza
de sacrificios pecuniarios. Mui de temerse es que
no se consiga mas que lo que consiguen por los
mismos medios los horticultores inglE'ses, frutos
insípidos pero mui costosos, que si tienen vistosa
apariencia, carecen Je olor y sabor.
Los Estados Unidos se han poblado de un modo
tan rápido y prodijioso, que en vano se buscará
ejemp 10 igual en la historia del mundo; y sin embargo,
ni su Gobierno, ni los particulares se ocupan
de inmigracion; dejan venir á cuantos quieren y Re
han llenado de poblacion sin esfor-zarse para ello.
¿ Cuál es el secreto aliciente que promueve tan prodijiosa
emigracion á los Estados Unidos? Lo diremos
en pocas palabras.
Todo inJividuo que llega á ]os Estados Unidos
con la intencion de avecindarse allí, se refunde en
l~ uacion ~?n sus intereses, con sus principios polítICOS
y reltJlosoS, con sus costumbres domésticas y
con sus derechos de ciudadano de los Estados
Unidos.
La lei garantiza estos derechos del mismo modo
al artesano, que al Precidente de la re publica.
Allí no se con\Jce mas principio universal que este:
L A LIBERTAD EN LA LEI
Y LA LEI EN LA LIBERTAD.
( Continuará.
.1'
HISTORIA DE LA REVOLUCION FRANCESA
POR LUIS BLANC.
(Continuacion) .
No debemos pues admirarnos de que los francmasones
.inspirase.n un vago terror á los gobiernos
mas suspicaces, DI de que los anatematizase Roma
ó los asechase la inquisicion en España ó fuese~
perseguidos en N ápoles; ni de que en F:ancia los
declarase la Sorbona dignos de las penas eternas.
-A pesar de todo, la francmasonería, merced al
hábil mecanismo de la in titucion, halló en los
príncipes y nobles ménos enemigos que protectores.
N o faltaron soberanos, como el Gran F ederico, que
gustasen de tomar la llana, y ponerse el mandil
i Por qué no? Ocultábaseles cuidadosamente la
existencia de los grados mas altos; solo sabian lo
que p~di~ reyelársele~ sin peligro; y no podian
concebIr mqUletud, mIentras se les r etf'nia en los
graJos inferiores, donde apénas se columbraba confusamente
por entre las alegorias el fondo de las doctrinas,
y no veían mas que una ocasion de entreteni·
miento) festine3 alegres, principios que se tomaban
y. sede¡a.ba~ en" el lu~bl'al ?e la lójica, fórm~las
sm apl~caclO~ a la Vida orJmarii1, y en suma, una
comedIa de 19ualdad. Pero en estas cosas la come ...
dia se roza con el drama. Sucedió por u~a notable
y justa dispensacion de la Providencia que los mas
altaneros despreciadores del pueblo c~brjesen con
su nombre, y patrocinasen ciegamente con su influjo
proyectos clandestinos que los amenazaban á ello~
mismos.
Con todo, entre los príncipes de que hablamos
hubo uno respecto del cual no era necesaria la discrecion.
Este era el duque de Chartres. futuro
amigo de Danton, aquel Felipe Égalité, tan ' célebre
en l,?s fastos de Revolu~io.n, que de::;confió de él y le
mato: Aunque todavla Jóvt-'n y embebecido en los
plac~r~s, sentia y~ rebullir en s~ aque1 espíritu de
OposlclOn que es a veces una VIrtud en las ramas
segundanos, amenudo un crimen, y siempre su tor ..
mento y su móv~l •. La franc~asonería le atrajo. Le
daba un poder facl) de manejar, prometia conducirle
por caminos bien abrigados hasta el dominio del
foro; le pl'eparaba un trono m~ nos respetable, pero
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
&i
rero tambien m>nos vulgar y ménos espuesto que
el de Luis XV 1; en fin. aliado del reino conociJo en
que la fortuna habia señalado á su familia un
~egundo . plano, le forrr ,aba un imperio poblado de
súbditos voluntarios y custodiado por soldados meditativos.
ACf'ptó la gran-maestría luego que se le
ofreció; y elai'ío siguientp (1772), la francmasoneria
de Francia, destrozada de tiempo atras por anarqllías
y rivalidades, se estrechó bajo una direccion central
y regular, cuya primertl providpncia fué destruir
la inamobilidad de los Venerables, y construir el
órden sobre baces enteramente democráricas, tomando
el nombre de Grande.-Oriente. Allí fué el punto
céntrico de la corre:-pondencia jeneral de las lójias;
allí se juntaron y residieron los diputados de las
provincias que el movimif'nto oculto abrazaba;
de allí parlierom las instruccionp.s en cifra ~special
ó lenguaje enigmátic.o que no permitian á ninguna
mirada enemiga penetrarlas.
Desde entónces se abrió la francmasonería, un
dia tras otro, á la mayor parte de los hombres que
despues veremos en medio de la refriega revolucionaria.
En la lójia d~ las Nueve I-Iermanas vinieron
sucesivamente á incorporarse Carat, Brissot, Camilo
Desmoulins, Cordorcet, Chamfort, Danton, el
monje Gerle, Rabaut-Saint-Etierne, Pétion. Fau
ehet, Goupil de Préfeln y BonneviUe dominaron en
la lójia d~ la Boca de Hierro. Siéyes fundó en el
Palacio-Rt>al el club de los Veinte y dos. La lojia
del Candor era ya, cuando empezó á oirse el bramido
lejano de la Revolucion, el punto de reunion de 108
partidos de Felipe de Orleans: Lacios, Lautoche,
Sillery; y entre ellos se encontraron Custine, los dos
Lameth, y Lafayette.
ARTÍCULO U.
Pero segUR se ha visto, la fracmasonería no
tenia un carácter homojéneo. Los tres primeros
grado~ admitían toda especie de opiniones: mas
allá la diversidad de los ritos correspondía á la
de los sistemas; y ( como puede juzgarse por los
nombres de Siéyes, Condorcet, Brissot) la filosofía
de los enciclopedistas y las tendencias del estado
llano ocupaban mucho lugar en las lójias. Esto
fué lo que impresionó á Wt>isbaupt, profesor de
derecho canónico en la Universidad de Ingolstadt,
uno de los mas profundos conspiradóres que ja ~as
hubo. Púsose pues á meditar combinaciones nuevas.
Por el solo prestijio del misterio, por el solo poder
de la aso~jacion, someter á una misma volunttad
y animar con un mi roo soplo millares de hombres
tomados en todos los paises del mun~o, y desde
luego en Alemania y en FrancTlr, hacer de est(}S
hombres, mediante una educacíon hmta y gradual,
seres enteramente nuevas; hacerlos obedientes hasta
el delrrio, hasta la muérte: á jefes · ínvisibles y
desconocidos; con una lejion como esta influir secretamente
en las cortes, envolver á los soberanos,
dirijir á los gobiernos sin que ellos la en6endan, y
conducir la Europa hasta el punto de aniquilarse
toda superticion, de derribarse toJa monarquía, de
declararse inicuo todo privilejio, de abolirse el derecho
mismo de propiedad, y de pwdamarse la
igualdad de los primp.ros cristianos; tal fué el plan
jigantesco del fundador del Iluminismo.
Esto era lmponerse necesidades formidables. i No
seria preciso emplear manejos indignos del fin?
t No seria preciso de~cender de la P,fudencia á la
astucia, de la vijilan.cia al espionaje? Weishaupt
lo presint:ó1 y no abanonó su plan •••• Su regla
era que para llegar á nobles resultados, deben los buenos
recurrir á los medios de que se sirven íos
malvados par¿¡ adquirir un. imperio funesto. Hizo
á la naturaleza humana la injuria de creer que no
eTa posible emanciparla sino engañándola; y ultrajando
á. la verdaJ por cuyo triunfo trabajaba, puso
la estr.atajema en el número de sus tentativas de
buen ::suceso. Todo compromiso secreto, decía, es
una fuente de entusiasmo: no hai para que averiguar
la causa; el hecho es ese: basta. Y pidió al misticismo
sus recursos mai íntimos.
Las circunstancias eran' favorables á la adopcion
de prúclicas ocultas. Los espíritus, tiempo habia,
no se alimentaban en Alemania sino de estrañez::ls.
Un cura, Hamado Gassner que exorcizaba á los
endell)oniados y curaba los enfermos por ensalmo,
contaba mas de un millün de secuaces. Se vió un
dia llenarse de inmenso jentío la pláza pública de
Leipzic, donde debia presentarse, á un momento
dado, la sombra del májico Schoepfer, muerto en
1774. Se publicaban interpretaciones del Apocalípsis.
La reina de Prusia y sus damas pretendian
haber visto á la Dama blanca: que aparecía, segun
la creencia popular, todas las veces que una persona
de la familia real iba á morir, La inclinacion
á 10 maravilloso era jeneral, y vivámente acusada.
Weishaupt tenia á lo mas veinte y ocho años,
cuando en 1776 echó las bases del Iluminismo. Los
que recibieron sus primeras confianzas, se llamaron
aeropajitas. Se acordó qlle Welshaupt! conocido
de ellos solos, seria el jefe invisible y todo poderoso
de 1a secta; que ésta se dividiese en dos clases;
la de las preparaciones, que comprendia los gragrados
de novicio, 7Junerval, iluminado mentJr, iluminado
mayor y las de los misterios, en que habia
los grados de sacerdote, rejente, filósofo y hombrereí.
E~tas divisiones y subdivisiones tenían por ob·
EL NACIONAL.
JAtOj primeramente, medir la importancia del adepto,
segun sus adelantamientos en la ciencia de la igualdad;
y luego exaltar su imajinacion, haciéndola esperar la
comunicacion de un precioso secreto,desde que llegase
al grado mas alto, Decidióse que los iluminados de
las clases superiores se aplicaria á profundizar todas
las ciencias, se ejercitarian en el arte de descifrar, y no
citarían los emp'eos sino para mejor servir en ellos
á la óruen. Sé trató de e!::tablecer una escuela
de minervales de manera que pudIese sacarse partido
de las mujeres, tan propias para inspirar pasion como
para sentirla; pero se temió 5U impaciencia, su
inJisc resion, y se dejó este pensamiento para mas
adelante. Como ninguna precaucion estaba de mas,
el fundador del Iluminismo y sus compañeros adoptaron
nombres supuestosj Weishaupt se llamó Espártaco,
el baron rle Kigge Filon, Zwach Caton
el marques de Constansa Diomédes: el ilustre Nicholai
Lur.irr,""n. Todo el que hacia caso del vano
estrépito de la fama, todo el que no tenia el fanatismo
de Bruto ó la audacia de Gatilina. era declarado
incapaz de llenar las principales fuuciones
de la órden. El encargode reclutar discípulos conspiradores
se fió á los hermanos insinuantes, que se
escojian de entre los mas hábiles, y cuyas instrucciones
les recomendaban observar la mayor gravedad en
su trato y costumbres, para labrarse ascendiente; no
dirijirse á hombres de una reputacion com prometida
ó de una conducta sospechosa; dedicarse particularmente
á ganar los funcionarios públicos, la
servidumbre de los príncipes, los libreros, los administradores
de correos, y los maestros de escuelaWeishaupt
queria tambíen que se estudiase el modo
de atraer las personas de una esterioridad agradable.
" Esas," decía, "cuidando de formarlas,
son mas propias para las negociaciones. No son
de aquellos á quienes puede darse la mision de
sublevar el pueblo. Pero es preciso escojer nuestra
jente. Los ojos •••• reparad en los ojos; no desprecieis
en vuestras observaciones ni latitud, ni el
modo de andar, ni la \·oz."
Solo despues de haber sido observado escrupulosamente
era cuando un novicio pasaba a minerval;
y entónces era colocado bajo la inspeccion de un
iluminado di?-ijente, verdadero institutor, que sin
esplicarse acerca de las ttmdencias de la asociacion,
ni sobre su objeto definitivo, se ocupaha en ir
despojando al adepto de toda preocupacioD; poco a
poco le indicaba lo que habia de leer; se le interpretaba
con una reserva circunspecta; finjia coincidir
en las opiniones ajenas, cuando era demasiado
temprano para impugnarlas a las claras; y no omitia
medio alguno de proporcionar las transiciones. Si
los informes del iluminado dú·iJente eran favorables
al adepto, el minerval ascend-ia algrado de iluminado
'menor. Entónces, y no ántes, Jlegaba a saber que
"el fin de la 6rden era hacer oel jénero humano,
sin distincion de pueblos, rangos ni profesiones,
una familia virtuosa y feliz." Con todo, aun no
era llamado a conocer sino a su institutor, a algunos
iluminados del mismo grado y a los minervales.
Pero no se ami tia representarle los hombres de los
grados superiores como espintus eminentes; se le
ponderaba su ciencia, su posicion, su crédito, sus
riquezas; se tocaban en su corazon las teclas de
ambician y del orgullo, y por este medio se le insraba
el deseo de hacerse confidente de la virtud ó
cómplice del jénio.
Llegado el momento de pasar al grado de iluminado
mayo-r, se le introducia al fondo de un salon
oscuro, decorado segun las prescripciones del rito
masónico, y lleno de emblemas á propósito para
conmover su corazon. Allí, despues de un juramento
terrible, debía depositar la historia oculta de
su vida. Abriase luego un libro intitulado Código
escud1·iñad07·, cuyo contenido se comparaba con la
confesion jeneral del adepto, para probarle que
nada suyo era ignorado de sus hermanos. Las
culpas mas secretas, sus hábitos favoritos, sus
preocupaciones, sus negocios de familia, sus odios,
sus amistades, sus amores, lo que los hermanos insinuantes
habian sorprendido a su confianza, lo que en
los grados de minerval y de iluminado menor habia
dejado penetrar en las angustias, 6las íntimas revoluciC'ne
de su alma, todo se encontraba en el Código
escud'riñador. Y esto cuando se habia invocado su
propio testimonio para poner a prueba su sinceridad,
su abnegacion, su fé. El deber de il-uminado mayor
consistía en trabajar sin intermision, sin descanso,
en el desarrollo del poder comun, procurando á Jos
miemhros de la secta de¡;.ignados por el superior los
empleos de que podia disponer ó que dependian de
su crédito.
Por aquí se vé cuán hábilmente estaba urdida
la trama. ¿ Y para qué fines? El iniciado no lo
descubría hasta que llegaba al grado de sacerdote
ó epopta. En el dia señalado, á la hora prefijada,
se iba a casa del prosélito, se le vendaban los ojos,
y se le f'onducia por carnin-os estraviados al vestibulo
del temlJlo de Jos misterios. Allí permanecia
algun tiempo entregado al tumulto del pensamiento
y la inquieta espectativa de lo que le aguardaba.
Le quitaban la venda; sentía una espada en la mano;
una voz le gritaba: "Entra, desventurado; pero
cuidado que no dejes abierta la puerta a tu espalda;"
y se encontraba en medio de un vasto salan inundado
de luz. Delante de un trono colocado bajo un dosel
magnífico, se presentaba una mesa cargada de joyas
y monedas de oro, y en la cual brillaban un cetro,
3
una corona, una espada. A los pies de la mesa, sobre
un cojin de escarlata, habia vestiduras sacerdotales
y una túnica blanca. "lVlil'a," decia entónces el
jefe de los sacerdotes: "Si esa corona, e e cetro,
esas insignias de la degradacion y la imbecilidad
humana, tientan tu ol'gullo;si está en ellas tu coraZOl1;
si quieres ayudar a los reyes a oprimir á los hombres,
podemos ponf'rte tan cerca del trono como quieras;
pero nuestro santuario te será cenado, y te abandonaremos
a las consecuencias de tu insensatez.
¿ Quieres, al contrario, consagrarte á la libertad y
felicidad del jénero humano? Bien venido ·seas.
Hé ahí los atributos de la majestad rejia; hé aquí
los de la virtud; escoje.
Ri el candidato rechazaba joyas, monedas, cetro y
corona, era admitido á conOCf'r los secretos y doctrinas
de la secta. En un discurso vehemente y
patético, que hubiera parecido escaparse de los
labios del mismo Juan Jacobo en un transporte de
indignacion, pondeuba el presidente lo 'que habia
dt>bido el mundo al primero que plantando la primera
estaca, y abriendo la primf'ra zanja, osó decir:
esto es mio, y halló hombres bastante sencillos para
creerselo. Mostraba las usurpaciones de la fuerza
trasformadas sucesivamente en derechos; la tiranía
establecida desde lmogo por la violencia, y perpetuada
des pues por la astucia; el mútuo esterminio
de los pueblos honrado con ·el título de valor patriótico;
la rapiña en grande llamada conquista; la
tierra hecha infierno de los hombres; los vínculos de
la naturalf'za destrozarlos. Y no habia que contentarse
con una revolucion que echase abajo los tronos . ...
U n poder nuevo y ominoso principiaba á desarrollarse:
"Al que quiera avasallar las naciones le
bastará criar necesidades que él solo tenga los medios
de satisfacer: erijir en cuerpo jerárquico el
, Estado llano, y habreis quiza dado el ser al despotismo
mas terrible de todos. Porque aquel es el
amo que puede suscitar ó proveer, contentar ó sufocal'
necesidades. ¿ \T quién mejor que una oligarquía
de mercaderes?"
A:sí el iluminismo era el precursor de Anacarsis
Clootz y de Babeuf.
Libertad por la caida de las distinciones injl1stas
que alimentan los odios; que hacen nacer la insolencia
por una parte, la bajeza por otra; igualdad,
por la union de los corazones y el amor fraternal;
era todo lo que el sacerdote iluminado debia predicar
á los hombres, y el triunfo inmenso y peligroso á
que la secta se habia dado la mision de aspirar.
Luego q \.le callaba. el orador, se descorria un
velo, y aparecía un altar con la imájen del Crucificado.
El iniciado se arrodillaba y oraba: le cortaban
unos pocos cabellos en la coronilla; le vestian
ornamentos sacerdotales; y le presentaban un gorro,
d;ciendo: ' ~ Ponte ese gorro: vale mas que la corona
de los reyes."
Conducida por conspiradores apasionados y meditativos,
crecia rápidamente la secta. Las imajinaciones
inquietas, las almas sedientas se dejaban
ganar por la estrañeza del cerNnonial y por el
prestijio del misterio. Lo profundo de los designios
era un atractivo para las intelijencias graves y cultivadas,
pero audaces, y atrajo muchos hombres
eminentes. Entónces fué cuando se estableció
aquella administracion, invisible en todas partes y
presente, de que hablan tanto los escritos contemporáneos.
Delatores inaccesibles hicieron circular
de un paraje á otro, como por un alambre eléctrico,
Jos secretos que se sorprendian á las cortes, á los
colejios, á las cancillerías, á los tribunales, á los
consistorios. Se vieron en las ciudades ciertos
viajeros desconocidos, cuya presencia, objeto y
fortuna, eran otros tantos problemas. Y de este
numero fué Cagliostro, mezcla de instruccion y de
ignorancia: jeneroso, mezcla incomprensible de dignidad
y de astucia, dotado de una elocuencia capciosa,
aUl!que bárbal'a; capaz de entusiasmo; un
medio entre el misionero y t>l aventurero.
Cagliostro, viajero infatigable, habia mudado de
nombre en los varios paises; aquí Acharat, allá
Pellegrini, acullá el conde de Fénix: en todas partes
habia dejado su huella. Dos horas le b(l~taron
para cautivar personajes considerables por la posicion
social Ó la ciencia; el conde Medem, el conde
Owen, el mayor Vonkorf. Una mujer, que se babia
nutrido con la lectura de La vater, y rofesaba un
culto exaltado á J. C, madama de Recke, se dejó embria¡?;
ar Un instante' por las lecciones de Caglio tro.
Afiliado á la secta de los alquimistas, médico e la
escuela de lo~ rosacruces )' de Paracelso igual á
Lavater en la cipncia de la fisonomía, émulo secreto
de aquel famoso astrólogo Seni, que habia dom!nado
al ilustre Walenstein y se jactaba de leer en el
libro centelleante de las estrellas, Cagliostro ejerció,
durante su morada en Mitan; un paJel' verdaderamente
estraordinario: de toclas partes corrian las
jentes en tropel ácia este sacerdote del misterio.
HaIlábase en Francfort-sur-le-Main, cuando los
diputados del Iluminismo se encontraron con él y
resolvieron conquistarle.
Weishanpt habia profesado siempre un profundo
desprecio á la alquimia, y á las fraudulenta~ . alucinaciones
de algunos rosacruces; pero el vIeJO y la
insensatez de estas tramas clandestinas es impeler
al uso de toda clase de instrumentos. Cagliostro
estaba do·tado de poderosos medios de seduccion:
se decidió emplearle.
Su iniciacion se celebr ó á poca distancia de
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Francfort, en un subterráneo, con las solemnidades
que él mismo ha descrito. Se abrió una caja de
hierro, nena de papeles. Los introductores sacaron
un libro manuscrito en cuya primera pájina se leía:
Nos, g randes 'maestres de los templarios. Seguia una
fórmula de juramento, trazada con sangre y abajo
doce firmas. El libro, escrito en franeés, rezaba
que el ilumi nismo era una conspiracion urdida
contra los trunos; y que despues de derribada la
monarquía francesa, iba á atacarse á Roma. Cagliostro
oyó Ue; la boca de los iniciadores, que la sociedad
secreta de que ya era miembro, tenia hondas
raices; que poseía una gran cantidad de dinero en
los bancos de Amsterdam, Rotterdam, Lóndres,
Jé nova Venecia; y que este <;linero provenia del
tributo anual de los afiliados. El recibió una gruesa
suma, destinada á los gastos de propaganda, recibió
las instrucciones de la secta, y se encaminó á
Strasburgo.
Allí vivió, haciendo obras buenas, dando mucho,
no aceptando nada de nadie, asombrando con inesperaoas
curaciones, ofreciendo consejos á los ricos,
socorros y consejos á los pobres, alivi~ndo la miseria
con delicaoeza, respetado de las autorioades
públicas, amado de los illdijentes, adorado por el
pueblo.
Esto es lo que se sabia de Gagliostro, cuando
despues de una primera y corta aparicion en 1781,
vino á fijarse en Paris. La nobleza de sus modales,
el poderoso asce.ndiente que ejercía al rededor de
sí, su elocuencia apocalíptica, la hermosura de
Lorenza Feliciani, su mujer, el brillo misterioso de
su vida, y hasta Jo enigmático de su opulencia y 10
sospechoso de SU!'i vil:tudes, todo le aprovechaba: la
jente se agolpaba á verle.
La casa que ocupó, situada en la calle de SaintClaude,
y en que despues. se alojó Barras, era de
os mas elegantes del barno. En la sala decorada
con lujo oriental y bañada de una suave ~n edia luz
cuando no brillab~ con el esplendor de cien antor~
chas, las preocupaciones del filósofo y del conspirador
traslucian al lado de los proyectos del
taumaturgo: veíase el busto de Hipócrates, y se leía
en letras de oro este pasaje de la oracion universal
de Pope: "Pau re del Universo, tú á quien
adoran los pueblos bajo los grandes nombres de
J ehová, Júpiter y Señor, Suprema y primera causa,
que ocultas á mis ojos tu adorable esencia, y no me
dejas conocer sino tu bondad y mi ignorancia! Con'
c~dedme que en medio de mi ceguedau, di stinga el
bien y el mal, y deje á la libertad humana sus
derechos, sin contravenir á tus santos decretos.
Enséñame á temer mas que el infierno lo que mi
conciencia me prohibe, y á preferir al d elo mismo
lo que ella me ordena. "
En e.fecto, la s~~.ta re presentada por Cagliostro
no tema mas rehJwn que el deismo, y lo mismo
pue.de d:cirse de todas l~s sectas místicas y revolu.
cIOnar~as que brotaron a. fines del siglo XVIII.. ..
SI Caghostro por una parte servia á la causa fundando
en Paris, como ántes lo habia hecho en Mitan,
San-~etersburgo y Varsovia, lójias ejipcias, en que
~e ~lll~ban y sacudian sordamente las antiguas
mst.ltucIOnes, por otra es cierto que traspasó el
límIte entre la conspiracion y la impostura. Celebraba
.en .su casa ~samb~ea~ sombrías en que bajo
los artIficIOS del mgromantIco desaparecia la dignidad
del propagandista. Para velar la fuente de
las riquezas que debia a la munificencia de los
esparcido~ miembros de la secta, finjia encerrarse
por d?s dlas al fi? de ca?a mes, y hacia crf'f'r que
al salIr de su retIro enViaba a los que trabajaban en
metales preciosos barras de oro que ensayadas
eran casi siempre de mejor leí que la de los luises.
¿Qué mas? Daba al precio de no sé qué cuarentenas
supersticiosas la rejeneracion física y moral del
hombre; divulgaba predicciones; supuso estar en
c~m~nicacion con siete á!ljeles, que segun su rito
e]lpcJO, gobernaban los SIete planetas, y atr ibuyó
la facultad de evocar los difuntos á ciertas doncell as
que llamaba palomas ó pu,pilas; las cu ales colocadas
en blancos tabernáculos, y rodeadas' de un
aparato supersticioso, se hacian cómplices de sus
sortilejios. ¡Medios viles que comprometian el
objeto á que profesaba aspi rar ! j Verdadero crÍmen
contra una cau ~a que. proc,lamaba santa, y que si
Jo era, no debla a:;oclarse a tan vergonzosos embustes!
Por lo demas, y esto vale la pena de notarse en la
historia de las aventuras del espíritu humano levantose
al rededor de Cagliostro un ruido que 'parecia
gloria •. Corrian á él, juntos co~ hombres de pueblo
y s.Imples obreros, los prínCIpes, los prelados,
los sabIOS, los nobles de toga y los nobles de es_O
pada. Podia contar en el número de sus partidarios
personajes de la jerarquía mas alta, como el Duque
de Luxemburgo, y hombres de un mérito reconocido,
como el naturalista Ramoud. Sus discípulos no
le llamaban . sino padre adorodo, maestro augusto,
y le obedecIan con la mas fervorosa acti vidad y
celo. Se ]levaba su retrato en medallones, en avanieos;
y se veía en los palacios su busto tallado
en mármol ó fundido en bronce, con la inscripcion,
el Divino Cagliostro. Detengámonos. Este
nombre usurpado, por Jo é Bálsamo, hijo de un
mercader de Palermo, se encontró mas tarde entre
el de un cardenal y el de una reina de F ran cia.
EL NACIO.NAL.
I acarreando mas cascajo, para que la capa de este
materi~l tenga diez pulgadas de espesor; y darle
al paVlmento una forma convf'ja.
fiLIOllS
DEL DOCTOR BRANDRETH.
S E acaba de recibir un nuevo surtido en la única
ajencia que hai en esta capital, esquina de San
Juan de Dios y la calle del comercio.-J. A. Bennet
UNA ca a alta con una tienda accesoria
en la La calle del comercio. La persona
que quiera comprarla pued,e ocurrir á
esta imprenta y se le dara razon del
dueño. Se deja á reconocer una parte.
IlrORT1NTE. I
JOAQUIN CALVO bachiller en ciencias de la
fac ultad de estas en Paris, y doctor en medicina de
esta facu1t~ d central de Bogotá, y de medicina y
cirujia de la de 3stas ciencias de Paris, permanecerá
poco tiempo en esta ciudao y durante su permanencia
en ella, prestará sus servicios al público y
a la humanidad recetando á los que quieran c~nsultarlo,
á los precios siguientes:
De las doce del dia a las tres de la tarde, en su
casa, que es fn:~nte á la Rectoral del Colejio de
Santo T omas.
Á las personas de regular fortuna á seis reales
por, cad a receta.
A las de ménos fort11l1a á tres reales.
Á los pobres de solemnidad, gratis, hasta donde
alcance el tiempo fijado.
Á Ion que en lugar de una receta quieran que les
dé un método curativo le pagarán el duplo.
Las visitas á. que como médico sea llamado dentro
de la ciudad, siendo de dia, le pagarán las de
regular fortuna, á diez reales, las de menor, á cinco
reales, y de las seis á las doce de la noche el duplo,
y de esta hora á las cinco de la mañana el cuadrupIo.
Cuando los enfermos necesiten operaciones quirúrjicas,
arreglará los precios segun las circunstancias
de los pacientes y el tiempo que gaste en
efectuarlas. .
SE venden por dinero ó se cambian por mercancías
dos quintales á un precio mui barato. A la persona
que quiera negociarlas en esta imprenta le darán
razon del dueño.
UN BUEN NEGOCIO.·
SE vende un Daguerreotipo francés de Richebourg,
con todos sus ingredientes y seis docenas de planchas,
y se enseña su manejo por solo SETENTA y
CINCO PESOS.
E n la tienda d~l Sr. P atricio P ardo se dará
ra zono
CAL DE VENT.
LA persona que quiera comprar hasta dos rni~
cargas dobles de cal, con el peso de diez arrobas
cada una, á peso cada carga, y por menor á medio
real el palito; puede oc urrir á la casa de Jaci nto
F lores que vive en el barrio de Santa Bárbara quien
es el dueño.
La Gobernacion de la P rovincia suplica á los
Señores Editores del Nacional se sirvan insertar
en su apreciab le periódico las adjuntas invitaciones
que interesan al público.
Habiéndose deteriorado notablemente la calzada
oe Fontibon en el camino nacional del occidente,
hai necesidad de refaccionarla; y en consecuencia
se invita á hacer propuestas para ejecutar por contrata
esta obra. La refaccion consistirá en rehac er
el sardinel en todos los puntos en que ha sido
deteriorado: macadamizar el espacio comprendido
entre los oos sardineles, reduciendo para ello :i
cascajo la piedra
Fuente:
Biblioteca Virtual Banco de la República
Formatos de contenido:
Prensa
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El Nacional - N. 20
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El Nacional - N. 19
')5ogota ~á(Jabo 7 be oítunre be ~ 848.
Este periódico sale todos los sáhados; se ven.de en la
tienda del Seño'}" .!1J,an Garda, plaza de Bolwa?".
1rrimc~tte 2. ..@.ÍlnterO ~ 9.
rL; ' ILT«D JRElLXnmHn.
Se admiten remitúl'Js que tengan porobjeto la ut-ilidarl Octubre.
pública w cualquier ·ffl.1nO, co.n tal/le que no ~ontengan
personalida.des y ~stén e.~crttos t:on deceucw, deben
dirijirse á los EduOTes lt~,.es de p'01·te.
7 Sa/). 8tos. lWarcos pa;Ja y Serjio mártires.
8 Dom. Sta. B1'iiida 'oiuda.
Los avisos y oh'os escr'¿fcs de mteres personal, se
inse1tarán pagando la cuotrL en que el il1te~'esado convenga
con el impresor, que er¿ todo caso sera moderada.
9 Lu,n. San Dionicio Arenpajita Ob.
10 Mm'. San. Luis Beltran.
11 ]JITié?'C. Son Fmncisco de BOTja.
12 Juev. Nuestra, S eñom del PilaT.
Luna llena á las 11 y 20 minutos de la noche
~USCRICI()N· en Ai1·es.
Por u,n año veinte reales, por tTimesITe cinco Teales. 13 Vie1·. Stas. Eduardo; Daniel, .Justo y Comps.
Cada número medio 1·eal. máti?'eS.
14 Sab. San Calisto papa mártzT.
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------~
Nos '1 i'oponemos en el presente artículo indicar
alu' uno~ prinr.ipios que creemos debieran tener mui
proe sentes los que toman a' su1 cargo .a s~n.ta Y. penosa
tarea de educar la juveotud,-pl'lnclplOs .lene ralmente
desatendidos, pero cuya observancia estricta
sería con t>stl'emo benéfica á los jóvenes.
I. La enseñanza debería :-:er g1·a1lual. Lo que
lh~muestra principalmente la limitacion del. h?l~bre
e la imposihilidad en que se halla de dl\'lOlr su
atencion entre dOR Ó mas objt>tos á un mismo
tiempo.-No hai cosa mas absurda que amontonar
las en. eñanzas Ese sistt>ma no produce mas que
hombres lijeros, temerarios y superficiales. R ecarO'ar
á un niño con <:1 estudio simultáneo de cinco
ó sbe is materia distintas, es emplear el me d1' 0 mas
seg.uro para que no aprenda ningun~bien. El
princi pio fundamental de la enseñanza d:-be:ía ser
pues el de no pasar de una matel'la a otra
hasta que el discípulo no hubiese aprendido suficientemente
la primera.
n. La enseñanza deberia ser s08tenida.-El hombre
no solo tiene la de gracia d~ ignorar, que 1.0 obli.g~
á estueliar para aprf:'nder, SInO la desgracI.a, qUlza
mayor, de olvidar fácilmente 10 ya aprendIdo, que
lo obliga á practi~ar los estudios hec~os ¡.>ara .. no
perder la instl'ucClOn que de ellos habla recoJldo
y el tiempo que en ellos habia emplpado. En el
sistema comun de enseuanza no se hace caso alguno
de esta verdad capital. Despues de haber gastado
mesf'S y años en enseñar, por ejemplo, á escribir
á un niño, se le introduce á las clases superiores
en las cuales no vuelve jámas á escribir con cuidado
una pájina completa, y de las cuales sale por
supuesto sin saber escribir ó escribiendo torpemente.
Lo mismo sucede con la Aritmética, los muchachos
al fin y aun á la mitad de su carrf:'ra ya han olvidado
las reglas que aprendieron al princi pio. Ca~i
no habrá quien prácticamente no ]0 baya esper!o
mentado en sí mismo. De ello l'esu Ita que la mayor
parte de los preciosJs años que en la niñez y en
la juventud se emplean en aprender tantas. cosas
son, sin exajeracion alguna, tiempo perdido. Puede
creerse que si afortunadamente en todo estudio no
fuese indispensable la lectura la mayor parte de los
niños saldrian de la mayor parte ue los colejios
sin saber leer. EL segundo principio pues de la
enseñanza deberia ser el de no abandonar, ni un
$olo dia, la práctica de los ejercicios elementales
que sirvieron para adquirir los conoeimientos anteriores.
La pe adez de este método se reconocerá
que solo es aparente si se atiende á dos circunstancias:
La Que deberia cuidarse de no hacer repetir
sino aquellos ejercicios estrictamente indispensables
para conservar los conocimientos adquiridos: 2.a
Q e .1 método mismo á la larga lleva consigo el
re!l a i0 de su aparente lentitud; pues el niño que
por tres años, por ejemplo, haya practicado la
Aritmética cada dia llega á adquirir en las operaciones
tal rapidC:'z que lo que al principio le costaba
incierta y trabajosamente dos horas, viene al fin
á ejecutarlo con perfecta seguridad en dos minutos.
lB. La enseñanza deberia ser prát:tica '!J natural.Es
cierto que las teorías son las que esplican la
razon en que las buenas prácticas se fundan, y que
bajo . este aspecto son indispensable; pero tambien
es cierto que el hombre, cuando empieza natural·
mente, siempre enlpieza por la práctica; está probado
que han sido las prácticas, mejoradas sin cesar
por la práctica misma, las que han hecho conocer
la utilidcl.d de buscar los principios que las justifican,
para deducir de ellos las reglas jeneralf's que las
fa,cilitanj en fin, es incontestable que lo que no se
aprende .prácticamente se aprende confusamente y
mal, y se olvida mas pronto que se áprendió. No
hai cosa mas comun que ver jóvenes á quienes se
ha enseña.do Astronomía y que no saben distinguir
en el Cielo una sola constelacion; jóvenes que se
Cf"!en j~ómetrfls y que apenas saben manejar el
I
compaz; jóvenes orgullosos con el áljebr~ que h~n
estudiado y que no pueden hacer una adlclOn sm
errar dos v ~ c.e& la suma; jóvenes que se saben de
I memoria la Gramática de Chantreau, y que son
I
incapaces d <> traducir seguida y correctamente en
otro libro que en su Telémaco, y aun eso en la.
pocas pá¡in:Ls qll~ á hurtadillas tienen marcadas de
antemano. ]!..;,;tos deplorables resultados que la
esp,>riencia nos ofrece casi en todas parte ... y casi
á cada instante, la razon demuestra fácilmente que
on la cons ec u ~ ncia necesaria de ese sistema de
en.,;eñanza falso y charlatan pOI' lo cual se amontona
sobre los pobres niños, toLlo un andamio de demostraciones
y reglas) ántt~s de hab r hecho conocer
realmente los objetos á que se aplican esas reglas y
esas demostraciones . Por'que primero es conocer las
cosas y despue., es av" riguar la 1'azon de ellas: primero
es hacer bien 6 mal, y despues es espticar lo que
se ha hecho, y por qué está bien ó mal hecho:
primero es anJar y despues es elevarse al conocimiento
de los prinvipios del equilibr io: primero son
las len'l'uas y despues son sus gramHicas: primero
es el cÓmputo y des pues es la Aritmética: primero
son la realidades, despues viene la ciencia.-Así
como sería ridículo y absurdo eJ. s¡ ·te-ma de un
m lestm que dando sus lecciones en la plaza de
Bogotá pret e ndies~ e:1señar á nadar á fuerza de
jestos, esplicaciones y reglas; así es de ridículo y
ue absurdo el pretender enseñar- las treinta Ó cuarenta
mil voces de una lengua á fuerza de gramática,
la espedicion indispensable en el cómputo aritmético
á fu ~ rza de teoremas, el conocimiento del mapa
á fuerza de Líneas astronómicas. Recordamos todavía,
y jamá'l lo olvidaremos, el certámen reciente
de un muchacho, portentoso en Jeografía, y qu~
se atoró lastimosamente al buscar en el globo A
RO'\''IA! La enseñanza, pues, jamás debería apartarse
del prineipio ya inJicado, de que primero es
conocer las cosas y desplles el esplicarlas; hien
persuadidos los mae tros de que en nadie se confirma
mas la verdad de e~te princi plo que en los niños,
y de que, á todo trance, mejor es formar mudos
hábiles que charlatanes incapaces.
IV. La enseñanza deberia s r consecuente. Parece
incre ible que se pueda faltar á este princi pio;
sin embargo nada hai mas comun que su illfraccion
en un mismo establebimiento. Puede esto notarse
sobretodo en la enseñanza de las lenguas. La
gramática, como tal, es decir la ciencia jeneral que
enseña la clasificacion y la nomenclatura ue las
partes del discurso, y las combinaciones que pueden
recibir, es una ciencia del todo independiente de
de los mouismo~ de las lenguas, que son la única
c~sa que realmente con tituye sus gramáticas particulares.
Pues hipn: el muchacho que aprende inglés
en la Gramática de Urcullu adquiere el conocirr.
iento de que en esa lengua hai dos artículos: el
artículo The y el artículo A ó An. D spues ó
ántes, al estudiar Gramática castell~na, el niiio
aprende que los artículos son tres: el, la, lo; del
artículo un ó uno naua se le dice, ó lo encuentra
colocado entre lo que llaman Pronombres nume?'ales:
y el r esultado es que el much~cho se queda sin
saber lo que es artículo; pues ni se le ha esplicado
ni era posible esplicarle por qué en la espresion
Inglesa a man, a es artículo, miéntras que en la
espresion caste llana correspondiente, 1¿n hombre, la
voz un que equivale al a, ya no es artículo ino
otra cosa. Cosas como esta se pueden notar á
cada paso comparando las gramáticas: j'aímerais,
s egun Chantreau, es un tiempo que llama condicional
de indicatÍlw; segun U rcullu y la Academia
española es pretérito imperfecto de subjuntivo en
1 wou,ld love y en Yo amaTía Ó amara apesar de
que son el mismo tiempo. De ello resulta que un
ni ño recibe en las diferentes aulas ó clases de un
mismo establecimiento lecciones diversas 6 contradictorias,
que solo sirven para embrollarlo y confundirlo.
Deberia cuidarse mui especialmente de
evitar estas inconsecuencias, de manera que lus
1
pri.ncipios comunes.á di~erentt's materias se reprodUJesen
en toda su Idenhdad al enseñar cada una
de esa3 materias en particular.
V. La ensp.ñanza debería ser económica de tiempo.La
econoInI'a de tiempo se entiende de diferentes
maneras, y siempre es de una estrema importancia.
En lo puramente e peculati vo La econ01nía de tie1npo
eonsiste en llegar á los teoremas mas jenerales por
medio ele las demostraciones mas diredas, es uecir
por medio de las demostraciones que requieren el
conocimiento de ménos verdades anterior€s: en lo
practico, la economía de tiempo consiste en no obligar
ejcrcicios inútiles y complicados que pudjeran muí
bien sustituil'/)e con ejl"rcicios mas elementales y
fructuosos. Por ejemplo, en la lectura, luego que
el niño ya conoce bien las letras sin poder equivocarla
' , debe ponérsele á silabar, libertándolo del
deletreo, es decir, debe enseñársele á enunciar
las sílabas sin pronunciar las letras que las componen.
Lo mismo en la Aritmptica: despues de
que el niño sabe contar bien con todos los números,
debe ponérsele á sumar sin espresar jamás los
guarjsmos que suma, sino solamente los resultados
que ya sa('ando~ y que son en algun ~)()do -las sílabas,
de esa especie de lectura que se llama adici01'l-. _
Pero I~ economía de tiempo no debe apllcarse tan
solo á los medios de la enseñanza sino que es
tambien uno de los fines de la el1Reñanza misma
en ciertas materias: por ejemplo, en la escritura,
de bien poco sirve á un niño escribir aseada y perfectamente,
si se ve obligado á emplear un dia
entero en acabar una carta de una cara: por ejempJo
tambien en Aritmética, harto ridículo es el sacar
("sacto el prouucto de una multiplicacion si se han
gastado dos ó tres horas en obtenerlo. Considerada
así la presteza de ejecucion como uno de los princi-pa/
esfines de la enseñanza de ciertas materias, ella
dt'pende enteramente de los métodos adoptados por
el maestro: así es como la forma inglesa pura es la
mas propia para conciliar la claridad con la rapidez;
así es tambien como los siete ejercicios aritméticos
de) profesor inglés Augusto De Margan hacen que,
despuE's de practicados con constancia por algun
tjempo se obtenga una celeridad maravillo.a en el
cómputo aritmético. Pero la bondad de los metodos
no es bastante: en todo aquello en que la prisa
es esencial, el maestro debe poner especial cuidado
en verificar dja, por dia, con el reló en la mano, los
progrpsos que en punto á celeridad hacen sus diSCÍpulos.
Para adquirir celeridad hai ciertas máxlmas
que, como otras muchas, se reconocen sin dificulta.d
pero sin preservarse en su práctica; tales como
hacer siempre cada cosa de un mismo y solo 'modo; pues
la variedad de moJos produce vacilacion, y la
vacilacion es la primera causa de la lentitud, reduci1'
las cosas que se hacen á su 'lnas sene-illa espresion,
evitando adornos superfluos que no produ en otra
cosa que pérdida de tif'mpo: esas dos máximas son
de una utilidad inmensa en la escritura respecto
de la forma de las lt'tras, que debe ser rigurosnmente
uniforme y muí sobria de rasgos;-alJ?'ender á kacer
Zas cosas sin npcesidad de ausiliares estraños, cuyo
empleo siempre hace pe'l'der tiempo; así debe apl'ender~e
á leer sin pll ntero, á escribir derecho sin pauta, y
á sUlllar sin llevar. el lapiz 6 la pluma por la
columna de los sumandos;-hacpr con el pensamiento
y en silencio cuanto no requiera indispensablemente el
uso de la voz, como toda especie de cálculo, sea
aritmético sea aljebraico. La celeridad es una de
las cosas la emulacion que estimula mas: hemos
tenido ocasion de observar personalmente que no
hai quizá un medio mas seglHo de enseñar á escribir
aprisa (por ~upuesto despues de que ya se sabe
escribir bien, que el de poner á dos ó mas alumnos á
escribir una misma cosa bajo el dictado del maestro.
Tambien hai ciertos ejercicios en que el empleo del
compaz 1núsicn s utilísimo á los prjncipios, pues
cada golpe del compaz es un llamamiento dado á
la intelij encia y al cuerpo t'ntero por meclio del
oíJo; ademús el COlO paz;, deuiendo aceteSéll'Se cada
•
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
--
/'
dia, obliga, fuerza en algun modo, á proceder con
presteza. Estas observaciones serán quizá acojidas
con frialdad por algunas personas que piensan que
en materia de escritura y aritmética, por ejemplo,
lo importante, lo principal es la buena letra, la
huena ortografía, y la correccion del escrito, y la
esactitud en los cálculos. Pero la. razon y la es perlencia
de consuno demuestran que esa opinion es.
errónea , y que nada contribuye tanto en la escritura
y en el cálculo, á la fidelidad y á la correccion
como la celeridad del procedimiento. Es cosa bien
sabida en las oficinas públicas que todo escribiente
despacioso es un copista infiel; y es máxima favorita
de todos los buenos tenedores de libros que
para sumar sin yerro debe sumarse aprisa. Y esto
se esplica fácilmente: p ue. es claro que toda pérdida
de tiempo da lugar a distracciones, y la distraccion
es la fuente de error mas jeneral y mas segura.
VI. La ens'3ñanza deberia ser variada. Esto no
es incompatible con la marcha rigorosamente gradual
anunciada en el nllln. 1.0 Tojo consiste en
no amontonar sino en combinar juiciosamente ciertas
enseñanzas, algunas de las cuales no solo no
se escluyen Si·lO que se atraen y se ausilian. Tales
son, por ejemplo, la Jectura y la escritura. Desde
que el niño empieza aprender á leer debe empezar
á aprender á escribir; lo uno llama lo otro y 10
~egundo facil ita lo primero. Tan cierto es esto que
primero fué escribir que leer; y el inventor de la
escritura primero escribió y despues leyó su propio
escrito.-Mas tarde, la existencia de signos convencionales
ya acloptados obligó á. enseñar primero
á leer, es decir, á interpretar los signos adoptados:
y luego á es~ribir que es cO lnbinar esos mismos
signos asi que se conoce su uso; pero estas combinaciones
pueden y cleben practicar~e desde que
se ha aprendido á interpretarlos. E SlO no quiere
decir que deba hacersJ rrecisamente con la plu ma,
sino con fichas en que las letras estén impresas, y
tambien de memoria. Así, desJe Cjue el niño sabe
decir Y A cuanrlo lo vé es rito, debe aprender tambien
á decir con qué letras se esaibe YA, cuando
se le pregunte, y á practicar materialmente con las
fichas la operacion, cuando se le flx ija. Este es
nno de los m0jores nll:~d i03 de familiarizarse con la
acentuacion y la ortt\grafia.-Ademas la variedad
en la enseñanza, siempre que es compatible con
la marcha p1·0gresü'a, principio fundamental que
ja.mls debe desatenderse, esa. variedad es un medio
de hac0r descansar á los niños, cuyo titlrno ce rebro
se fatiga fá(!ilmente con una contraccion continuada
en un mismo objeto. Porque es un error
vulgar y grave sI creer C]lle el descanso es ocio.
el mejor mojo de desransar es v·:Hiar Je oCLlpacion
Pero para no oponerse á faltar al erran principio
de la enseñanza gradual, In variedad debe mas bien
aplicarse á los ejercicios que ~irvan p;¡ra ap1'enr1er
una misma cosa, que á la ensei1anZ:l de cosas distintas;
y ademas debería tenerse pwsente que el
mejor de canso para el ej ercicio intelectual ec el
ejercicio corporal, y vice versa.
VII. La ens ñanz'l, físicamente, deberia ser completa.
i Por qué se ha condenado la mitad del cuerpo
humano á una inac' on, á u na In habilidad absoluta?
La destreza de la mano izquierta no es cosa
que deba desprenJerse. Esla destreza si Tve de descanso
en tojo trnb:ljo m:ln ual mui prolongado: contribuye
á la sal ud reparti{~n '~o las tuerza.s con mas
igualdad: prepara admirablemente para ciertas rroCesiones
como las del grabador y e/ litógrafo: permite
efectuar ciertas operaciones diarias ó frecuentes
con mas perfeccion y rapidez que con la mano
derecha empleada esc!usivamente: enfln no deja
interrumpir la actividad del hombre en caso de
impotencia, temporal ó perpetua. de la otra mano.
El hombre red ucido á vivir del trabajo cotidiano
(y allá pm.den llegar todos) si no ha aprendido
desde niño á man .jar la mano izquierda, puede
por una quemadura, por una cortadura; por un golpe,
por Ulla sangría, por cualquier accidente enfin, hallarse
sin pan por algunos días ó meses á causa
de la neglijencia ó de las preocupaciones del padre
ó del maestro que estableció esclusion y p1"ivilejios;
entre las cosas que Dios hizo mas iguales.
Para conseguir una destreza en la mano izquierda
igual á la de la derecha, deberian divldirse los
dias del niño en dias izquierdos y dias derechos·
los primeros serian los días impares de cada mes:
y los segundos los dias pares.
VrII. La enseñanza debe ser benign2. De cuantos
sentimientos malos deben sofocarso en el hombre,
ninguno hai peor que el miedo. El miedo es
lo que mas fácil y seguramente conduce á la falsedad,
á la alulacion, á la bajeza y aun al crímeu ..
La disposicion habitual al miedo es lo que se llama
cobardía, y la cobardí:l es la supresion de toda
independencia, la compresion de toda Jenerosidad
de toda virtu J. En los n iños el miedo es particu~
larmente malo. Porque en cuanto á sus prooTesos
actuales el miedo solo sirve para enfermar1~s el
cuerpo, aflojarles la voluntad, y oscurecerles el entendimiento.
y en cuanto á Sil suerte futuaa, el
miedo, pasand.o á ser.carácte.r, les prepara un porvenir
de anguslJas, de unprobldad y de mentira. Sin
d ulla que para los niños lo mismo que para los
hombres es necesaria una lei penal, compuesta del
triple aparato de la amenaza, del castigo y del
ejemp lo; pero esa necesidad, es menor, y al1n sus
efectos son mas dudosos, que lo que vulgarmente
EL NACIONAL.
se piensa. Los efectos ele la pena son siempre mui
variado,>, y dependen mucho del carácter del que
la sufre, del carácter de los que la presencian, y
de las circunstancias en que se aplica. H ai carácteres
algo bajos, en los cUelles la pena dfja el mns saludable
ef~ cto : hai otras en los cuales soJa produce
una exasperacion violenta ó un rencor sordo: otros
entin para los cu les solo trae abátimiento y miedo.
En j cneral la pena es funesta para los carácteres
j enerosos. Hui ademas cierta penas que son absolutamenfe
malas, m'das en to lo caso, y malas para
to dos: tales son las que llevan consigo alguna espeCIe
de degradacion. Esas penas al jeneroso lo
amilanan ó lo irritan; al bajo lo hacen mas
bajo; al desvergonzado le aumentan la jactancia y
la desvergüenza. Porque el hombre, noble criatu
ra, debe contenérsele muchas veces, pero en vilecérsele
jamas; porque en el fon 10 del ser del hombre
hai siempre un sentimi ento de grandeza que debe
exaltarse, aun al tiempo mismo en que lajusticia
obliga á humillar la obstinacion, ó la insolencia.
No se comprende como puede haber maestro que
se atreva á de"snudar á un niño para azotarlo, y
para azotarlo en presencia de sus compañeros. Jamas
podremos olvidar la impl'esion triste y singular
que nos caus ba en el colejio en que pasamos
algunos años de nuestra niñez; el sonido del azote
que salia de una cierta sala destinada á aquellas
lúgubres ejecuciones. Jamas olvidarémos tampoco
los dichos de los otros alumnos al oir aquel chasquido
de carnes golpeadas. Sí la víctima se abanqonaba
á la naturaleza, y clamaba, ios otros muchachos
se burlaban de ella; si por el contrario
escuchaba la voz del orgu ll o, los demas la recompesaban
á la saliJa con aplausos y parabienes. Así
el azote no produ cla mas efecto que el le inmor3.1zar
respecto á las penas á aquellos niños.
A demas las penas varian mucho de efecto segu n
la relacion f}ue tien en con el delito. Nada mas
absurdo que aplicar penas á la fa lta de capacidad.
Su efecto seguro es aumentar la incapacidad au·
mentando la cobardía. Aun hai mas: en un estab
lecimiento privaclo en que el ojo del Inspector
debe estar siempre encima ele los niños, la omision
de ciert9s delitos y la necesidad de aplicar ciertos
casti.gos, arg11yen hasta cierto pu rlto falta do vijilancJa
en el que con su presencia constante debió
haber prevenido los unos y los otros.-En conclusion,
las mejores penas S011 aquellas que por su
carácter. c:ónico dan lugar á la meditacion, al
arrepel1tllmen to, y á. la rpforma; aquellas que hacen
avergonzarse mas de la falta que del modo de
reprimirla; aquellas que no producen odio contra
el que las impone; aquel/as, enfin, que no consisten
en lo que, voluntarian1l'nte practicado, seria el
ejercicio de alguna virtud. En este último caso
se hallan el trabajo aplicado al perezoso, el silencio
aplicado al charlatan.
e!!l •
COLEJio DEL ESPIRITU SANTO.
Este interesante establecimiento va á recibir un
grande plIsanche en el próximo año escolar; va á
concluirse un espacioso edificio injeniosamente dispuesto,
que procura salas de estuuio y dormitorios
que reunen condiciones importantes; abrigo, y
grande es pacio que evite los malos ef(-!ctos de una
admósfera estrecha y pervertida por la a('cion de
la transpiracil)Q y de las luces artifi ciales; inspeccion
fácil y conlStante; separacion de mesas pam.
los diffl rentes estudios que necesitan cierto apamto
como el dibujo y la escritura. Se prepara con
tea.tro en qlle represe ntarán los alumnos piezas
dramáticas en los diferf'ntes idiomas que estudien;
medio mui eficaz para perfeccionar la pronunciacion,
y disipar el embarazo que regularm ente esperimen
tan los niños para espresarse en un idioma
estraño delante de otra. personas.
E"tamos informados de que el Director trata de
(>stablecer en su Colejio gradualmente la enseñanza
de las c iencias natural es, físicas y matemáticas, de
la med icina y de la jurisprndencill.; y que sujetos
distinguidos por su instruccion se encargarán de las
cátedras res pectivas.
En este Colejio se está r ealizando á la vista de
todos la teoría de la superioridad de los establecimientos
de enseñanza por empresa particular sobre
los públicos, administrados por empleados. E stp.
Colejio crece y se desarrolla de una manera notable,
porque su crecimiento y mejora son el fundamento
del crédito y ganancia del empre ario. Dos establecimientos
son provocados á la competencia de
mejora y de adelanto, por el Colejio del Espíritu
Santo, la Universidad, y el Seminario: la primera
dispone de muchos recursos; el segundo participa
hasta cierto punto de las ventajas de un establecimiento
particular. La ucha de una noble emulacion
entre catedráticos y catedráticos, entre estudiantes
y estudiantes nos procurarán, sin duda,
prorrresos que no hu tlieramos podido esperar de
la Universidad sola. Nunca la ens 'fianza en esta
ciudad se habia "isto en un pié que ofreciese tan
lisonjeras esperanzas como al presente.
Mui pronto deben empezar los actos literarios
públicos; y esperamos que todos los amigos de la
ínstruccion, todos los que quieran el adelanto y la
civilizacion del país concurrirán a presenciar estas
muestras de los esfuerzos de los maestros y de los
(~iscípulos. Esto estil'nula grandemente á· Ull'9s Y
a otros. El deseo de aparecer con lucimient ~
delante de una gran concurrpncia ilustrada; y el!
temor de dar una prueba de ineptitud y de ilgo de lo catedráticos qu no 'ean l'elijio
o· de nu ~ tro convento. Pod t1')O contar con
lo," mi m s distinguido::> profesor0.' r{U . con lsos y salidas que Leno-a el establecimiento.
"
Las clase que Je ' cmpcñarán en el nuevo liceo
n lo crhs fatal de las
Repúblicas época de la eleecion de un nuevo
Presidente, y el Gobierno tiene que hacer frente
á los ataques de una fuerte oposicion; en el Ecuad.or
las proscripciones continúan so pretesto de la invasion
del jeneral Flores, el coronel D,ibalos acaba
de ser víctima del estado de inseguridad en que se
encuentra este desgraciado país, y las eleciones que
virtualmente tien~n lugar van á llegar al último
estremo ó á la irritacion del Gobierno ó al de~el1freno
de las pa iones populares; yen el Perú, segun lo;;;
antecedentes que tenemos á la vista no será estraño
que el jeneral Castilla sufra algun bai ven, y que
esta rica República, digna de mejor suel'te, interrumpa
la marcha progresiva que ha empezado;
Bolivia desde la caida del jeneral Ballivian, ha vu-
Ita á consumar la carrera de las revoluciones; e125
ue mayo se oía en la ciudad de La Paz, tiros y vivas
á BaUivian, al dia siguiente se descubrió una cons-
EL NACIONAL.
piracion contra el Gobierno d,.l jen ral Vela 'co,
el cuauro qu ~ re prese !lta la Repúbli ca Arj .ntina es
bastante rnanifi sto á tndo' P' ra c¡u nos detenga:nos
en bos'lueja:-!o. D r~ modo que Chile es la R e pabliea
~ue .ma gara.ntín.'l de óI'.Ln y de paz puell p- dar á la
llllHl6' ',lei o!) 8urope~1. Que el Gobiernn - l.tS CcÍ.ma~"
l~ Je Chill! no pierdan pu'S nomento, y que
U111tal1 ' lo a lo' Norte-AmencanQ' rivalicen con
ellos ideando proyectos que t'em~evan todos lo"
obstác.ulos que opongan los bombres de miras
m squl!1az é Intolerantes y que abran las puertas de
la. Rep' blica, sin gravámen ale-uno, al estranjel'o
<]'le triiiga á nuestro suelo luc-es, capitales ó ' industria.
• 1111.
HISTORIA DE LA REVOlUCION FRANCESA
POR LUIS DLANC.
De~pues de tantas historias de la revolucion
francesa, el capítulo que sigue de la de Luis Blanc,
que está ac~ualmente pUblic;indose, tiene tRnto de
~tleYO y cuno o, que no duda~os será leiclo con
mteres. Es el 3,° del libro 1.0 (torno 2.°)
~ntre ,tanto, poseida de irrcsi~tibl('s deseos, ajitada
de 1ml esperanzas confusas, la Francia habia
torna~o de algun tiempo atras un aspecto cstraño.
DebajO de aquellas rejiones, espuestas ú la vista
de tojos, en que la reina se entregaba á sus placeres,
el Conde de Provenza á sus m1.quinaciones
'1 N~cker á sus Cálculos, una multituJ de espíritus
mquletos tentaban las vías de la suerte, No bastabn.
ya juzerar á los sacerdotes y humillar á los reyes!
~e quería dar á la monil un nuevo temple
d?l'Jv;lcFlola de otras fu en tes; peJí se al porvenir un
dIOS desconoc,ido. En su entusiasmo, á la par inj enuo
y sombno, se preguntaban algunos, sino seria
dado al hombre levantar el velo tend ido sobre el
oríj en y el fin. de los mundos: y porque un ser
dotado d , la ,triple potestad de amar, med itar y querer,
no habnR de llegar á apoderarse de las fu erzas
o ultas de la naturaleza, a soprencler el secreto de
la vid a , á vencer la muerte, J a mas se eno'olfó en
abismos tales el ent ' nrlimiento humano ni" se creó
tan fantá ticos reinos. Cuando en 1740 ' se oy ó decir
al Conde de Sail1t Gennain: (. tena~ muchos siglos
de edad: g'océ de la íntima confia"'nza de Francisco
Ij conocí á J esucristo" no escitó mas que
sonrisa. Hij~ n~tural del rei de Portugal, segun
unos, de un JudlO y de una princesa polaca eo-un
otro~, apenas debió sus primeros sucesos d~ cu río ~
idad ,á otra cosa que al osceptieismo mi mo cuyo
lmpeno atacaba con una osadia tan orijinal. Madama
cl~ ~:>ompadoLlr le amó por capricho, Luis XV
por fasttdlO, el duque de Choiscul por afectacion
y dandó á ntcndcr que e a un espía diplomc\tica,
Pero llegó el momento en que el mistÍcismo logró
algo mas que un potrocinio pelig!'oso ó burlan, y
este momento, cosa notable, fué cabalmente el
que precedi ó á la mas grande y terrible de las realidades,
á la Revolucion. ¿ Por qué? Porque los
filósofos del siglo XVIII habian abusado del analisis,
hubian 8acrifir.a . .lo demasiadamcnte el sentimiento
á la la razon, y la dicha de creer al orcrnllo
,de conocer, La intclijencia, cuando ella sola v~la y
las otras facD Itadf>s yacen silenciosas, se fatiga pronto
y se espanta; Ileaa á dudar ele to lo, á dudar de sí
misma, yes preciso que se¡,bandone el olvido en
el senO de una embriaguez feliz. Esta embriao'uez
de la i ntelijencia es la j maj i nacian, La fé ha ~csado,
y el peusamiento moriria sino se adormeciese en
un lecho poblado de ensueños,
El movimiento de reaccion era inev itah le elespues
de Voltaire, D esco ncertada al principio, prro
no domada, la necesidad de creer reeapareció bajo
fo. rmasf ies:tr:a>vaa antes. Muertas la antio'uas creen- b
CIClS, oeron reemplazadas en el fondo de las al mas
inq~ú et.as y apasionadas por arrebatos estáticos, por
a pll'acJonQ~ que arrostraban lo imposible, y buscaban
un oOJeto en el mas remoto país de los deLinos.
y como todo aprovecha á los graneles hechos
que señalan los pasos de DlOS en la historia, los místicos
no trabajaron con ménos aruor que los incréunlos
en la obra de la R evolucion.
Comenzaron entónces á correr en el pueblo rumorps
que lo ajitaron en sentidos diversos: h¡:¡blábase
de p~rsonajes que h::bian formado una liga oculta
con Juramentos fOl'lntdables, y se entregaban á tenebro~
os proyectos, Se decia que poseían se , 1' to
que val jan tesoros, y se les atribya un pod r májico,
Esparcióse y creyóse que ciertos químicos desconocidos
tenian establecida su oficina en e l arrabal
Sai flt-:\1ar~eau, En laboratorios que se ocultaban
con cuicladosa vijilancia á la persecucion, traba ¡aban
hombres de mirada penetranie y de lenguaje iuiutel
ijible, y ele sur.ios vestidos, y se ocu paban en hncer
oro, !-'n fijar el mercurio, en doblar el tamaño de
los diamantes, en confeccionar el Íxides. Artistas
sigu ares, que confinados gustosamente al reclOto de
arrabal y alojados en oscuras guaridas, no se asociaban
al goce de las riq uezas de que se les pocha
Sil poner creadores, pero tenían j efes que eran solisit~
dos, obseq ujados" ostentaban con gra.;ia y jeneroslnad
una opulenCIa deslumbradorá, Cada día en tre
ellos á quien no se conocian ni estados, ni contratos,
ni rentas, ni familia, y que se ciaba una
vida 'de soberano, y gastaba mas en actos de benecencia
que los príncipes en espectáculos y fiestas.
De aquí mil suposiciones contradictorias, Son
seres sobrenaturales, (Pensaba el vulero )j su ciencia
3
vl811e de lo ;~ \.njeles ó <..1l,1 intiel'llúj la naturaleza
les obedccn j n Ida iguala ú su poder. Segun otros,
c[';]n i.npo~t ros, que debían ti la iwbeciltdad pública
to lo su jel1i o, vil'wU y fOl'lun:t, Oi.ro~, enfin,
los miraban como sectarios que se habian conjurado
c .ntra todas la:; tir.lnía 'j si afuctaLull l:;:;tar em be bidos
en el estudio de las ciencias oculta, era para
substraerse á la vijilancJa y engañar la su ' picucia
de Jos gobiernosj i se envoLvian en el ministe rio,
era para mejor dominar en el prestijio de lo maravilloso
á la crédula muchcJumurcj sus jefes eran
ap65toles de revoluclOn, y el oro de que s servian
para su propaganda, aquel oro que se prctentlia
fundido en crisoles májicos, salia de una laja cClltrdl,
alimentada por su criciones secretas isl máticas,
por suscricioues de eonspiradores,
En estas circunstancias se yió llegar á. Parí, un
hombre de celebridau estrañ'l, que po.sl~ia todas las
cualiJades ventajosas; mucha d.ignidad en lus modales,
una cara cspresiva COll cierta mezcla de
dulzura, una mirada profunda, una boca desdeñosa
pero con algo de afectuoso y tiernJ. Todo en él
era misterioso, ¿ Cuál habia . ido el lugar de su
nacimie nto? ¿Cuál su familia? ¿ Dónde y por qué
meJios habia adquirido la ci neia dc que parecia
dotado, y las r¡4uezas que tau magnífi 'amente
gas taba? Dábase el título Je Conue Je Cagliost ro .
¿ 8ra este su verJcltlero nomiJre? Su edad mi 'mu
era incierta; muchos se complacian en atribuirle,
bajo la este ¡oriLlad juven il, la espel'ieneia Je Ulla
larga vida. Contábase que habia descubierto la.
piedra filosofal; que predecia el 1.)()rvenÍr; que estaba
en comunicacion con los espíritus cele 'ted, Presentado
á Lavat r en Ba~ilea, habia J ejado en
él una impresion indefinible de admiracion y desconfianza.
"Es un hombre que sorprt'nde," escl'iGia.
hablando d.! Cao'liostro el ~finistro deL Santo Evaujelio
de Zurich,oe1 bueno y piado o Lavatel': "ppro
yo no creo en cste hombre. ¡Ah, si fuese humilde
como un niño! Con que solo se doblegase á la
sencillez del Evanj lio, a la digniuad de N ue8tro
Señor, ¿quién sería mas grande que él?"
Luego diremos qué motivos traian a Cagliostro
y qué papel se le babia señalado. Pero antetoJo es
nece~ario introducir allectol' en la mina que cavaban
entónces bajo lo tronos y los altares unos revoluciQnarios
harto mas astutos y activos que los t'nciclopedistas.
Una asociacion compacta de hombres r /'econqu istar?
Cuando. los Jacobitas, arro.iados de su pais por
la revoluclO~ de 1688 , buscaron asilo en Francia,
a donde trajeron las reglas de la fran cmasone ría
no dejaron de interpretar los símbolos masónico~
en el sentido de sus pas iones y esperanzas. En
varias de las lojias cuyo modelo suministró lord
Deventwater, en el Capítulo de É scocia Jacabita,
fundado pen:iOnalme nte por Carlos Edll;ll'do Estuardo
en Arrasbajo la presidencia del padre de Robespierre.
Adoniram era Carlos \ Cromwel y los suyos 1 e presentaban
a los homICidas J el arquitecto mártir' la
palahra P ~~! dida era maj estad ?·e.iia. '
Pero los datos esenciales de la fran c mas)nerÍa
eran demasiado democráticos para que si rviera
largo tiempo a los manejos de un pletenuiente.
Ensanchándose el cuadro de la i nstitucion corrió
la democracia a entrar en él; y al lado de :nuchos
hermanos para quienes la vida masó ni ca era un
halago al orgullo, hubo otros que se alim entaban
de pensami entos activos, y que el espiritu revolucionario
ajitaba.
l:as cosas si~bóli cas se pliegan á las in terpretacIOn
es mas diversas: no se tardó en a firmar que
la francmason ería continuaba el órden de los t emplarios,
tan trájicamente famoso ; y en este sistema
Adomiram fué Jacobo MolaYi los homicidas F eli pe
el Hermoso, persor.áficacion del poder político,
Clel?ente V, personificacion del poder relijioso, y
los Juec e:) que senilmente dódes se hicieron verdugos:
la palabra pérdida f'ué libe?·tarl.
Produjéronse luego inno vacion es ominosas. Como
los tres grados de la masonería ordinaria comprendian
gran número de hombres opuestos por
estado y princ ipios a todo jénero de subversion
social, los novador es multiplicaron los grados de
la escala mística: cr('aron loj ¡as superiores) reservadas
a las almas ardientes; instituyeron los alto:>
grados de e1ej"do, de caballero del sol, de la estricta
obse?'vancia, de kadosh ú JlOmbre rejenerado' santu
a rios tenebrosos cuyas puertas no se abri'an al
adepto sino despues de una larga serie de pruebas,
que mostrasen los progresos de su educacion revolucionaria,
que acrisolasen la cotlstancia de su fé,
y el temple de su alma. Allí, en medio de prácticas
~a pu eril ~s , ~a teme.rosas, nada se veía que no
tu ese a lUSIVO a emanclpacion é igualdad.
En el grado de caballero del sol~ por ejemplo,
cuando habia recepeion, el Mui Venemble pregun-
EL NAC10NAL.
taba al pá'lne?' Vijilante "¿ qué hora es; ?" Y este
respondia, " la hora de la oscuridad entre los hombres.
" El candidato, interrogado á su vt:Z sobre el
motivo de su venida, respondia.: " vengo á buscar la
luz porque mis compañeros y yo hemos perd ido el
camino entre Icls tinieblas que cubren el mundo.
Hésp('ro, la. estrella de Europa, e tá ellvu t: lta en
nubes, formadas por el in cienso que la s Ulwrsticion
ofr ece á los déspotas.
El séptimo grado de la alta masonerla era el,
de caballe¡'o de la espada y rosacTv:z, y daba ocasion
á escenas no menos carac terísticás . L as form as y
alegorías de este grado eran lomadas de la hi storia
de la cauti vidad de los judios en Babil onia, de !a
destru ccion de . u templo , y de l pe rmiso de reedifi
carlo concedido por Ciro á J erobabel. 1!.1 candidato
vestido de rojo, c eñiJo el mal!dil escoces, cargado
de c adenas, con el nombre de J erobabel, era conducido
al trono de Ciro, en una sala colg?da de
verde, alumbrada por setenta antOl:chas, en C011-
memoracion de los setenta años de la cautividad
babilónica. "i Qu ién eres 7" preguntalJa Ciro.-El
primero entre mi~ iguales, mason de profesion,
cautivo por mi desg racia-¿Tu nombre?-Jerohabel
¿ Tu edaJ?-Setl:'nta años-¿ Qué te le trae ?-La
miseria y 1¡'lgrimas de mis hermanos.- Dime los
secretos de la mason ería y le doi la libertad-Cuando
SalpIlJ on nos dió los primf'ros preceptos de la masonería,
nos e nspñó que las igualdad debia ser
nu estra lei suprf' ma. Ella no eXIste aquí. Tu
rango, tus títulos, tu fastu~sa superioridad, tu corte,
todo eso es incomputiLle con los misterios de nuestra
órdt:n. H e c ontraiJo obligaciones inviolables .
8i es preciso qu ebrantarl as para ser li1re, quiero
perm anecer cautivo." Entónces el soberano daba
s iete golpes, y despues de felicitar al candidato por
su virtud, discrecion y firmeza, mandaba quitarle
las cadenas. Se le ceñia luego una espada diciendo:
"que tus iguales te reconozcan por jefe." Y tras
estu iba á anunciar á sus hermanos que el sueño del
pueblo habia c esado, y el dia de la emancipacion
c.omun amanecia.
A las escuelas subterráneas donde se daba esta
enseñanza, era á lo que Condorcet aludia, cuando
an unciando la historia de los prog resos humanos
q uc fué interrumpida por su muerte, prometia
decir los f!:olp ef; que la idolatria monárquica. y la
supersticion babian recibido de las sociedades
secretas, hijas de la órden de los templarios.
( Continuará).
•
INVITACIO~ES.
La Gnbernaciou de la Provincia suplica á los
Señores Editores del Nacional se sirvan insertar
en su apreciable periodico las adjuntas invitaciones
que interesan al público.
Habiéndose deteriorado notablemente la calzada
de Fontibon en el camino nacional del occidente,
hai necesidad de re faccionarIa; y en consecuencia
se invita á hacer propuestas para ejecutar por contrata
esta obra. La rdaccion consistirá en rehacer
el sardinel en todos los puntos en que ba sido
deteriorado: macadamizar el espacio comprendido
entre los dos sardineles, reduciendo para ello á
cascajo la piedra que hoi forma el empedrade.,
acarreando mas cascajo, para que la capa de este
material tenga di ez pulgadas de espesor; y darle
al pavimento una fOlma conveja.
Por separado se hará la propuesta para guarnecer
por la parte esterior el sardinel con un piso de
ti erra que forme un plano inclinado suavemente,
de manera que por él pupdan andar cómodamente
las caballel ías.
Los que qui eran hacer propuesta á la obra se
dirijirán á la Gobernacion por escrito d e~ de esta
fecha hasta el 17 del corriente.
E stando hecha la medida J el cnmino nacional que
parte de la plaza de Boliyar á H onda, se invita á
cel ebrar una contrata para la fijacion de postes
que marquen los miri ámetros y medios miri <..mt' Í¡-;)s
en la este ns ion de la via nacional que corresponde
á e sta provincia.
Las personas que quieran hacer propuesta se
dirij il án á la Gobernacion el 17 Jel presente en
cuyo dia ~ e ce lebrará dicha contrata con el indivi duo
que ofrezca mayores ventajas,
I •• u_
IJJ1! SUSCRICION.
Se ha abierto una suscricion voluntaria en esta
provinc.ia para socorrer á los desgraciados que han
quedado en el últirno estremo de misel'ia á consecuencia
de los incendios verificados en el último
mes de agosto en Ambalema. . Los Sres. tesoreros
cantonales están encargados de la recaudacion; y
se escita la fil antropía y caridad de todas las personas
que se duelan del mal de nuestros hermanos
para que contribuyan. '
-.1'
REMATE.
Se ha señalado el dia 8 del corriente para' verificar
el remate de veinte y seis reces pertenecientes
á la Iglesia del distrito parroq~üal de Fosca, el cual
tendrá tu~~r en el rnismo distrito parroquial, prévios
los requ IsItos legales.
..=--z
IMPORT1NTE.
J JAQUIN CALVO bachiller ton c :encias de la
facultad de e tas en Pari s, y doctor en medicina de
esta fa cul l?J central de Bogotá, y de medicina y
cirujia de la de estas cit'ncias de Paris, permanecerá
poco tiempo en esta ciudad y d urante su permanencia
n ella, p l'e ~tará ~U' ,ervicios al público y
a la humanidad recdando á .los que quieran consultarlo,
á los precios siguientes:
De las doce del día a las tres de la tarde, en su
casa, que es frente á la Rectoral del Colejio de
Santo Tomas.
A las pe rsonas de regular fortuna á seis reales
por cada receta.
A las de ménos fortl1na á tres reales.
Á los pobres de solemnidad, gratis, hasta donde
alcance el tielI1po fijado.
A los que en lugar de una receta quieran que les
dé un método curativo le pagarán el duplo.
Las visitas á que corno mp.dico sea llamado dentro
de la ciudad, siendo de dia, le pagarán las de
rf'g ular fortuna, á diez reales, las de menor, á cinco
r eal es , y de las seis á las doce de la noche el duplo,
y de esta hora á las cinco de la mañana el cuadruplo.
Cuando los enfermos necesiten operaciones quirúrjicas
, ar¡ eglará los precios segun las circunstancias
de los pacientes y el tiempo que gaste en
e[e~tuarlas .
' iLIOtAS
DEL DOCTOR BRANDRETB.
SE acaba de rec ibir un nuevo surtido en la tÍnica
ajencia que hai en esta capital, esquina de San
Juan de Dios y la calle del comercio.-J . A. Bennet.
VENTA
UN A casa alta con una ti enda aecesoria
en la 1. a calle del comercio. La persona
que quiera comprarla puede ocurrir á
esta imprenta y se le dará razon del
dueño. Se deja á reconocer una parte.
1I1UAIIOI'
SE venden por dinero ó se cambian por mercancías
dos quintales á un prpcio mui barato. A la persona
que quiera negociarlas en esta imprenta le daran
razon de] dueño.
IMPORTANTE NOTI~IA.
HABIENDO visto varios avisos fijados en las
puertas de los templos de esta capital, convocando
á las personas acreedoras á las limosnas que dejó
el Sr. Manuel Lugo, se pone en conocimiento de
los interesados, que por cartas partículat es se sabe
que el Sr. J OSfl María Villate su a.lbacea, salió e;
la semana pasada para esta, y que llegará fijamente
el sábado.--Bogotá, 4 de Octubre de 1848.
UN BUEN·NEGOCIO.
SE vende un Daguerreotipo francés de Ricbebourg,
con todos sus ingredientes y seis docenas de planchas,
y se enseña su manejo por solo SETENTA y
CINCO PESOS.
. En la tienda del Sr, Patricio Pardo se dará
razono
CAL DE VENTA.
L A persona que quiera comprar hasta dos mi!
cargas dobles de cal, con el peso de diez arrobas
cada una, á peso cada carga, y por menor á medio
real e l palito; puede ocurrir á la casa de Jacinto
Flores que vive en el barrio de Santa Bárbara quien
es el dueño.
hit'. DE J. A. CUALLA.-1848.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente:
Biblioteca Virtual Banco de la República
Formatos de contenido:
Prensa
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El Nacional - N. 19
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