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Imagen de apoyo de  La Ilustración: política, literatura, noticias, filosofía, relijión, artes i oficios, instrucción pública, bibliografía, medicina, variedades, revista de la ciudad, revista de los estados, de Europa i mercantil - N. 25

La Ilustración: política, literatura, noticias, filosofía, relijión, artes i oficios, instrucción pública, bibliografía, medicina, variedades, revista de la ciudad, revista de los estados, de Europa i mercantil - N. 25

Por: | Fecha: 12/02/1870

• Política - Literatura - Noticias - Filosofía-Relijion-Artes i oficios-lnstruccion pública-Bibliografía. Medicina-Varieda.des-Revista de la ciudad-Revista de los Estados-De Europa i mercantil. Se publica los m6.rtes, miércoles, viérnes i sábados, i el mismo dia se lleva a las casas de los suscritores de la capital i se r emite a los de fuera por los correos res­}) cctivos. Los lúnes i juéves se publicará si es necesal'Ío. Valor del trimestre, tres fuertes. Valor del semestre, cinco fuertes sesenta centa.vos. Valor del afio, diez fuertes. Valor del número suelto, diez centavos. TRI~1:ESTRE 1. AÑO l.-Bogotá, 12 de febrero de 1870. LA lLUSTRAClON. .... - Bogotá. Ahora que se halla reunida la representa­cion nacional, creemos oportuno tratar un asunto de interes jeneral, que nuestros lecto­res no podrán ménos de acojer benévola­mente. Bogotá, capita.l del vireinato, capital de la a-Ioriosa Colombia, capital de la Nueva Gra­~ ada i capital actual, reune en sí condiciones especiales para que ántes, como ahora, se la haya asignado el primer puesto en la cate­goría política de nuestra asociacion. Dotada. de un clima suave, rodeada de su opulenta sabana, provista siempre de víveres abundantes, sanos i variados; habitada por una poblacion respectivamente considerable; con edificios sólidos i capaces pa!'a la satis­faccion de las necesidades de todo jénero; regada por aguas puras i esquisitas; adorna­da por una juventud de ámbos sexos, espiri­tual, bella i elegante; con elementos sufi­. eientes para satisfacer desde las necesidades mas imperiosas de la clase pobre, hasta los caprichos del que goza de lo supérfluo; en donde la tierra brota mieses i flores i gana­dos; ha tenido que ser el rendezvous de toda la jente distinguida de la República. Venirse a vivir a Bogotá ha sido siempre el ensueño de los hombres de aspiraciones de las provincias, cuando algunas causas es­peciales no los han retenido en el domicilio natal. Es que Bogotá reune, aunque en pequeña escala, comparada con las grandes ciudades de Europa o de los Estados Unidos, todos los caracteres de una capital: afluencia de pro­ductos extranjeros para las artes i las cien­cias, templos numerosos, establecimientos de educacion, observatorio, museo, teatro, bi­blioteca, los a.rchivos que guardan nuestra historia, &c. mas la imponente maravilla de su vecino Salto de Tequendama, una de las curiosidades mas notables del nuevo mundo. El pensamiento de despojar a Bogotá de su rango en nuestra sociedad, jamas ha sido otra cosa, que uno de esos arranques hijos de las cóleras mo'mentáneas de los partidos irritados por las luchas de nuestras deplora­bles banderías. J amas ha soñado nadie entre nosotros, en el seno de la calma de las pasiones, en tras' ladar a otro punto el asiento de nuestro Go­bierno supremo. Esa idea no ha sido hasta ahora sino una. medida inspirada por alguna antipatía del mumento, escusable quizás, pe­¡ ·o sostenible, nunca. El solo enorme costo en la conduccion de nuestros archivos nacionales a Cartajena, o Panamá, para ponerlos a disposicion del co· mejen, es un obstáculo considerable. Bogotá, pues, con todas sus ventajas, no tiene sino un defecto: su enorme distancia del mar; porque quien esté hoi a orillas del mar, ese puede decir que vive realmente con el mundo ci'vilizado. ¿ No seria posible poner a Bogotá a ori llas del Mar Caribe? A la altura en que se hallan hoí los hechos en materia de mecánica locomotiva i de in­jeniería civil, apesar del gran desnivel de la hermosa llanura de Bogotá respecto del rio Magdalena, estamos tentados a sospechar que la empresa pudiera ser factible. . Hómbres competentes pueden descubrir una 1 ínea. capaz de vencer los mayores obs­táculos; los cuales pudieran desaparecer an­te una. sábia combinacion. ¿ 1 qué importaria. que esa línea resultara una, dos, cuatro ve­ces mas larga que la actual, si los rieles del vapor la harian, aún así, diez o veinte veces mas corta? Lo importante en esto, seria la eliminacion del tiempo: el espacio se anula con la rapidez de la locomocion. Esto es ya una trivialidad para el mundo actual. Con todo, i siendo Bogotá la ciudad cuyas ventajas hemos reconocido, en parte, ¿ por qué no se piensa sériamente en su porvenir? N o es ella un vínculo de union de todos los Estados que componen la República? Bogotá es el Hotel de Ville de Colombia; i cuando se trata de hacer casa en qué vivir, no se calcula el interes del capital que ha de invertirse, sino las comodidades especiales que mil veces valen cero ante los guarismos de puro valor de cambio. Es necesario salvar a Bogotá, como es ne­cesario reparar el techo que nos cubre, cues­te lo que costare, en jenera\. 1 esta no es cuestion del Estado de Cundinamarca, del Tolima, de Boyacá &c. Es cuestion de inte­res nacional; porque Bogotá es la capital de la. República, ~ por decirlo así, la. metrópoli de cada Estado de la Union colombiana. . Mejorar a Bogotá, es mejorar nuestra pro­pIa casa. Hai un hecho tristísimo, capaz de aflijir al hombre mas profano en economía política. Cuando la campiña de Bogt>tá dá lujosas co­sechas, los agricultores se arruinan! Quiere decir, que por la naturaleza de la pésima situacion topográfica actual de Bogo­tá, en sus campos marchan las cosas al reves de todo cálculo humano: miéntras mas, mé ­nos! Esto es detestable. Tiempo ha que el lodo que acarrea el Fun­za en su cauce, ha colmado hasta cierto pun­to su fondo ; en términos que en la estacion de las llu vias se desborda i aniega considera­bles terrenos, que quedan suprimidos para la agricultura de la campiña bogotana. , Nada seria mas fác il que traer de Europa o los Estados Unidos una máquina de esca­vacion; pero para qué? El suelo que no se aniega aún basta i sobra. Para arruinarse Guando Dios da ciento por uno, no hai nece­sidad de utilizar el terreno anegadizo. El que queda es suficiente. Si hemos de naufragar, tanto vale un navío - vapor como uno de nues tros memorables champanes. Pero démosle, ya q ue no una vía férrea a Bogotá, siquiera una regular ¡sólida carre· tera ; i es seguro que entónces se eSCllovará el Funza; porque entónces esa tierra que él sustrae hoi al trabajo agrícola, tendrá un des~ tino que llenar en los cálculos i en las es pe­ranz'lS de nues tros propietarios i agricultores sabaneros . La mula que hoj hace un viaje a la semana en la estacion de las lluv ias, haria entónces tres o cuatro. La mula que despues de ese infernal viaje que hace hoi, necesita de algunas semanas, de meses enteros de reposo, entónces repo­saria unos pocos dias. La mula que en dias de lluvia. cuesta. hoi diez fuertes de aquí a Honda o Ambalema, costaria la cuarta o quinta parte. Entónces las papas i Jos cereales i hasta las Se publican remitidos i avisos, a. un precio suma­mente módico, que se arreglará con los editores. Todo lo de interes j enera.l se inserta grátis. Los editores, NIOOLAS PONTON 1 C~ NUMERO 25. ricas legumbres de la llanura de Bogotá se podrian saborear en todo el rio Magdalena i hasta en nuestras costas del norte. Los jéneros de importacion bajarian de precio proporcionalmente; i la gran masa de los consumidores tendria ese ~livio en sus mas indispensables desembolsos. Esto de pensar i de saber que es mas fácil traer un piano del Ha vre o de Southampton a _Honda, que de Ronda a Bogotá, es casi una prohibicion absoluta. 1 ya se sabe que esa grande anomalía, que esa enorme demo­ra vale dinero i mucho dinero; amen de los riesgos inherentes a un camino lleno de zanjas i de fangales intransitables en una gran parte del año. Todo esto es cierto, i no solo cierto, sino mui conocido jeneralmente. No podrá pues objetársenos que estamos poetizando. Los hechos son reales, evidentes, innegables. Un buen camino de Bogotá. al Magdalena seria un bien para Bogotá i un gran bien pa­ra toda la República, que tiene en Bogotá no solo su capital, sino el foco de sus pro­gresos morales e intelectuales, como un cen­tro de comodidades físicas, de comercio, de ideas i de educacion jeneral. Bien. Supongamos, no que estalla una de tantas miserables conmociones intestinas que tanto nos han empobrecido, atrasado i desacredi. tado ; supongamos, que no es una conmocicn franca i amenazante, sino que hai un sério motivo de alarma pública. Qu. haria el Go­bierno? Pedir autorizaciones al Cuerpo le­jislativo nacional. Qué haria el Congreso? Decretar un gran ejército ; decretar una con­tribucion considerable. ¿ 1 de qué se trata­ría? De la peor desgracia que puede acome­ternos, de la horrenda calamidad de la guerra. Hola! para la guerra estamos prontos! listad! Nadie habla en tónces de conjurar el mal parlamentaria o diplomáticamente. Se trata de pelear i este ha sido nuestro eterno oficio. En los corrillos, en las tiendas, en el tea­tro, en los comedores, no se habla con calor, con entusiasmo de otra cosa que de lanzas, de fusiles, de jenerales, de batallas,de derrotas i de victorias. Entre tanto, la industria está en capilla; el la briego i el artesano en capilla, i en capi­lla todo el mundo . Pero los labriegos i los artesan08 se toman o se cazan como liebres, los cuarteles se colman, las cajas redoblan, las oornetas atruenan, los propietarios, los comerciantes, !os ricos, en fin, refunfuñan pero aflojan! No hai remedio! 1 si Dios nos favorece mucho, la tempestad se disipa i el pais sufre apénas como un golpe de mar que no despedaza la nave, pero que la estre­mece i la detiene un instante en su veloz arranque. Todo esto se hace, se ha hecho por des­gracia, mas de una vez, mas de muchas ve­ces. Se ha· sangrado al pais de las venas, de las arterias, de la médula .. .... 1 qué remedio ! El Gobierno se atreve a todo eso ; el Con­greso no le va en zaga, los periódicos arrojan llamaradas i el pueblo suda. sang re. 1 qué remedio! ¿ Cómo nos hemos de dejar ame­nazar o insultar de un injusto enerr.igo ? i Cómo hemos de permitir que el jeneral o que el Gobernador Z se haya pronunciadl)! Es preciso pelear! 1 primero se hundiría el Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 98 LA ILUSTRAOION. universo que permitir tamaña ignominia! Eso jamas! i sus cuatro Secretarios han dirijido a las Cáma· ras lejislativas del presente año. manda marinero. Quer~mos decir que la sobera­nía de la Nacion reside en los ciudadanos que la constituyen j i que, en consecuen.cia, si .la may?ría de los ciudadanos de ColombIa hubIera eleJldo Presidente al jeneral Mosquera, habría quedado virtualmente abrogada la sentencia que lo extrañó del territorio de la República, i él habria tornado a ser Presidente lejítimo de Colombia, con el mismo derecho con que cualquiera otro de los ciu­dadanos colombianos hubiese sido exaltado a ese honr080 puesto por la mayoría de 108 sufrajios de sus compatriotas. Muí bien. Pero ¿ por qué no tenemos esa misma de­cision, ese mismo calor, ese mismo entusias­mo para las grandes empresas sociales, gue en vez de ruinas, muertos i deshonra, nos darian riqueza, paz i abundancia? ¿ Por qué estamos tan dispuestos al sacrificio cuando se trata del mal, i somos tan apáticos, tan reacios, cuando se trata del bien? El ciudadano Presidente i sus ministros, le­vantan en coro su atronadora voz, para denunciar unte la Nacion planes lib.ertic~das!. qu~ no han existido ni aun en las febrIles ImaJlDaCIones de los que hoi aparecen como denunciantes. Pero la Nacion sabe mui bien, que toda esa inmensa poI­vadera, i esa desconcertada grita que levantaron los miembros del Gobierno en los dos años pasa­dos i esos aprestos bélicos, en grande escala, de que hicieron tanta ostentacion el año último, no tuvieron otro objeto que el de preconstituir una defensa cualquiera a los planes que se meditaban, i que, con asombro de todos los hombres honrados del pais, se consumaron contra la soberanía del pueblo. La Nacion sabe que todos los hechos eje­cutados por eso que se ha llamado apasiQnada­mente liga de elementos heterojéneos, o coalision de intereses diverjentes para lanzar al pais en los horrores de la guera civil, son hechos garantiza­dos por nuestra Constitucion nacional, como co­rolarios obligados de nuestros derechos de aDocia­cion, de sufrajio i de libertad del pensamiento. La Nacion sabe mui bien, que todo 10 que hizo el partido nacional, con escepcion únicamente de la idea cardinal de reunir dos fracciones de dos partidos que ántes se habian heoho la guerra, se habia practicado constantemente entre nosotros, sin que a nadie se le hubiese ocurrido la idea, bien peregl'ina por cierto, de fundar sobre hechos ino­centes i procedimientos legales, una alarma de tal manera inusitada e intempestiva, que al no haber sido amenazante para el bienestar de la Repúbli­ca, debiera haber8e considerado como parto na­tural de las elucubraciones fantásticas del Capitan jeneral de los manchegos. t Cuál es, sinó, el cánon constitucional que se opone a que unos ciudada. nos conservadores i otros ciudadanos liberales, formen un partido político? Ninguno. 1 sin son heterojéneos realmente los principios que profesan esos ciudadanos i opuestos sus intereses, i qué le importa eso al Gobierno? ¿ Quién se ha alarmad9 ni quién ha dicho una sola palabra, porque unos liberales i otros conservadores hayan votado en Antioquia, por el doctor Berrío, para Gobernador del Estado? ¿ Por qué esa amalgama de elemen­tos contradictorios, amasada en las montañas de Antioquia, no conmovió los muros de palacio? Hoi, ahora mismo, votariamos diez o vein­te mil hombres i un crédito indefinido al Go­bierno para una guerra; i es seguro que no nos atrevemos 11 vot-ar un milJon de pesos para poner nuestra capital a la orilla del ()céano, en contacto con el mundo civilizado, Eso no! Eso seria ya un yankeesmo inaudito; i nosotros somos los tataranietos de Quesa­da, de Heredia, de Robledo &c. ¿ Cómo va­mos a renegar así de nuestros buenos abue· los? Esto seria hacer traicion a nuestra clara prosapia. Fuera ironía! Es necesario ya otra clase de valor que el que consiste en matar o mo­rir. Esto lo hacen los animales tan bien co· mo nosotros. Tengamos el valor del hombre; el valor de la razon, de la. intelijencia i del bien so­cial. Los sacrificios hechos en aras del bienes· tal' nacional, del comfort inglés, no son sino gastos de anticipacion que reaparecen en una gran suma de felicidad i de satisfaccion jenerosa, A trevámonos a ser razonables, a ser ver­daderos hombres; i no mui tarde el mundo que nos mira con un espanto mezclado de lástima, de desden quizá, nos verá con sim· patía, con interes, tal vez con respeto. 1 esto será tanto mas satisfactorio para nuestro pais, para nuestro nombre, cuanto que> nos será rigurosamente debido, porque lo habremos merecido con justicia. M. M. M. ~ ... _... -" 1'.a paz a todo trance. Primer articulo. Interesados vivamente en la conservacion del órden público, i convencidoE!, como estamos, de que la tranquilidad i el progreso consiguiente del pais penden en gran parte, del jiro que el Gobier­no quiera da.rles a los asuntos públicos, hemos leido con tanta atencion como avidez, el mensaje i las memorias que el Presidente de la República FOLLETIN. O AMOR E ROMA. [OONTINUA CION. ] "Vi aparecerse delante de mí las sombras de los jueces de IsraeÍ, las figuras de J onatás, de Eleazar, de Júdns Macabeo, es decir, de todo lo que el herois­mo de la batalla ha producido de mas interesante cuando el soplo divino empujaba a los hombres contra las lejiones de Nicanor, de Hiliodoro o Sennacherib. "Aspiré ese aire poderoso de poesia que ha celebra­do toda la creacion, desde la rosa de Sarons hasta el sícomoro del Jordan, desde el cedro del Libano hasta el hisopo, desde el guijarro del torrente de Cedron hasta la cima del Tabor. "1 despues, cuando descendi de las alturas de ese mundo I sraelita qu e lo habia cantado todo, dicho to­do, cumplido i creado todo, no dejando a las edades futuras mas que la imitacion fria, enoontré acá i allá en mis viajes por los continentes i los archipiélagos, a los herederos de aquellos maravillosos creadores, pero proscritos, di~persos, esclavos j i continuando al cabo de cuarenta siglos, con sublime obstinacion, sus fiestas tradicionales desde la Pascua de Faraon hasta el fes­tin de Azuero. "Al ver eso, apoder6se de mi corazon una compasion profunda, i aun al aspecto de algunos, embrutecidos por cuatro mil años de esclavi ud, me dijtl: No, esa injusticia, tan larga ya, no será irrevocable! A los sacerdotes de Cristo toca aar su emancipu.cion a los sacerdotes de Melchiseclech; ese doble sacerdooio debe ser sagrado para todos, porque debe ser eterno, segun la palabra del profeta." A estas pala.bras, Santa Scala, dominado por la emocio n, suspendi6 su r elato, i Jedeon, que habia da­do t odas sus lágrimas a l a muerte de su madre, coji6 la mano de su proteot ol' i la estrechó con enerjia. En el mismo instante, se levant6 sobre la escala in­tel': or del pu ente una cara hechicera, como una estre­lla des con ocida en el hor izonte del mar: era Débol'a que buscaba a su hermano. Le percibi6, i subiendo ¿ O es que lo que pueden hacer los antioqueños no lo debemos ni lo podemos hacer los demas co· lombianos? Pero se nos dirá: el mal no está en que se hu· biese formado esa amalgama de elementos contra­rios j el mal surjió de la candidatura de un hom­bre declarado inhábil por la lei para ser Presiden­te de la República. A esto respondemos nosotros: quien manda, manda j i donde manda capitan no , con ajilidad los tres últimos peldaños, se .revel? en to­da su gracia i hermosura deJ6ven. Su prImer Impulso fué de adelantarse hácia Jedeon, pero al verle tan atento al lado del principe Santa Scala, temi6 cometer una indiscrecion e interrumpir una. conversacion séria, por lo que, dejando creer que la habia sorprendido súbitamente el espectáculo de la mar, Débora se apo­y6 conLra un palo del buque ~ tOJ?6 una postura de contemplacion, dando unir lágrlma 1 un recuerdo a su infortunada madre ...... Santa Scala prosigui6 asi: . "Otro dia, hijo mio, salia del Ghetto en Roma, I subia la via d i R ipetta, pensando en esa existencia en­vilecida impuesta a los israelitas en tod~s las ciudades italianas, i principalmente en la ~apJtal del mll:ndo cristiano. Mis oj os no guiaban ya mlS pasos; camma­ba al acaso, pO;'que todo sitio es buen~ para el q~e medita. De consiguiente, sin ten~r un obJeto det~rml­nado atravesé la Villa-Nueva I me hallé al plé del obeli ~co ejigcio entre las dos fuentes del Vaticano. .. En Roma, cada piedra habla i conversa con el peregrino. Mis ojos, al levantarse, encontr!J.ron la inscripcion latina grabada so~re el. pedestal .del mo­numento de Sesostris: Jesucrlsto ¡'e zna, JesucrUlto 1nan­da ...... Ese sublime grito del orgullo romano parece salir de la basilica elevada al ap6stol Pedro sobre las ruinas del palacio de Neron ...... "Asi, fué un pobre pescador del lago de Thiberiade, un judío oscuro, quien part~6 co~ e~ palo en la mano desde el interior de la Palcstma, 1 vmo solo a ahogar en su cuna la ind6mita loba de R6mulo! I a algunos pasos de la basilica de ese judio glorioso, de ese ap6stol de Jerusalem, los hijos de Israel es~~n mUI:ados como un vilI'ebaño en vergonzosas encruc1Jadas, I lle­van escrito en su cara la notll. de infamia que los seña­la a la púbJica execracion ! "Sí, en esa anomaHa viva hai algo que choca al es­píritu de justicia i al sentido moral de las naciones que se dicen civilizadas! Si, despues de ese largo in­sulto hecho a la santidad del mas august.o de los pue­blos, se debe ver, en fin, brillar la aurora. de la tole­rancia i el sol de la reparacion! "Si los piratas del litoral africano, si los bárbq.ros sentados a l a sombra de la mue¡'te quieren ser siempre para lo s judios los herederos de Ciro i los sátrapas de Babilonia, no sotros los cristianos no debemos dejar que corran sobro el Tiber las mismas lágrimas que se mezclaron con el Eufrates en los di as de las antiguas cauti vidades." Ya nosotros comprendiamos, a costa, eso sí, de una mui dolorosa experiencia, que no son los miembros actuales del Poder Ejecutivo nacional, hombres que puedan sobreponerse al grito des­templado de las pasiones banderizas j pero habien· do empezado a respirar un aire ménos mefítico que el que hemos aspirado desde 1859 para acá~ completamente inficionado por los vapores pesti­lenciales emanados de la putrefaccion de los ca· . dáveres de nuestros hermanos, amontonados en los campos de batalla j sintiendo los impulsos jer­minatorios, vivifican tes, de una saludable reaecion en la industria, en el comercio, en las ciencias i en las artes; considerando que si la Nacion con­tinúa en paz, pronto ocupará el rango que le co­rresponde entre las mas adelantadas del continen­te !lUlericano j comprendiendo, en fin, que para desviarla del sendero de flores por donde empieza a transitar, gracias a la abnegacion patriótica de los que formamos en las filas de la oposicion, so necesita grande ofuscacion en la mp.nte i mucha corrupcioll en el corazon j pensando en todas estas cosas, no esperábamos, no debÍamos esperar, que los hombres afortunados a quienes el impetuoso huracan revolucionario de 1860 levantó de la os­curidad en que habitaban, fuesen los primeros en acuUlular elementos de perturbacion de un órden de cosas fundado por ellos mismos, para ellos so­loó, i sobre la sangre, las lágrimas i los despojos de la mitad de los ciudadanos. 1 es tanto mas ex· traña e injustificable su antipatriótica labor, cuan­to que han venido a darle mayor impulso, ahora que van a separarse del manejo de los negocios públicos j momentos en que era natural esperar mas moderacion' en su le_nguaje, mas cordura en sus ideas i mas templallza en sus pasiones j si· quiera lo hicieran para no suscitarle dificult!l'des al nuevo ministerio, que habrá de inaugurarse ya bajo la mala impresion producida por los cargos apasionados e injustos, amontonados, a porfia, E!O­bre la mitad de los colombianos. Por fortuna esos combustibles hascinados, en mala hora, en torno de la República, quedarán sepultados bajo la mole inmensa que, inaccesible a las malas pasio­nes, habrá de arrojarles encima el buen sentido Hai chispas misteriosas e invisibles que se despren­den de un córazon para conmover a otra alma, como efluvios manégticos. La j6ven Débora estaba demasia­do léjos de Santa Scala para oir esas últimas palabras, i sinembargo, todo su cuerpo se estremeci6, como si una llama eléctrica la hubiese rozado al salir de un foco inmediato. Su cabeza, inclinada htícia la mar, se enderez6 vivamente, i su cara erguida i dulce, se vol­vi6 háci a su hermano como si hubiese oido pronunciar su nombre. Los ojos de la j6ven estaban fijos i parecian l'efiejal una de esas inquietudes súbitas que nacen de un mo­tivo vago que la refieccion no puede esplicar. Santa Scala, con un ademan insensible, design6 a. Jedeon la j6ven hermana, i bajando la voz, le dijo: -Hijo mio, cuando visi teis nuestros museos italia­nos, hallareis el tipo del rostro de vuestra hermana en muchos cuadros en que el Sanzi o ha pintado sus virjenes maternales. La primera vez que vi a Débora, me chocó esa semejauza, i sobre todo, me record6 una. cara de madona que Lúcas della Robbia, ese pintor del mármol, ha cincelado, i qtle vemos aun hoi en 111> bóveda de Santa Maria Novella de Florencia, cerca de la capilla de los Rucellai. No podriais comprender a qué graves refleociones me entregué, partiendo de esa simple l'etleccion de artista, que, por lo demas, no se aplica solamente a vuestra j6ven hermana, sino que se puede hallar aU,n con mas o ménos esactitud en las figuras d e casi todas las j 6veues j lldias. Leyendo la admirable historia de la Pasiou, se puede ver que en medio de los soldados, de los verdugos i del popu­laoho, no hubia mas que tres mujeres judias sobre el Calvario: tres solamente, i esas mujeres lloraban ...... ¿ No se diria que Dios quiso recompensar el valor i la. piedad de las mujeres de Jerusalem, perpetuando en sus descendientes el tipo adorable i primitivo de la. gracia i la hermosura? Aunque en nuestro siglo de escepticismo esa teoria no pueda excitar mas que son­risas burlonas, i sin darle yo mismo demasiada im­portancia, me complazco en confundirla en medio de todos los motivos sérios que han determinado la noble mision que me he impuesto i quiero llevar a cabo. MiéntraSl que J edeon se confundia en graoias enér­jicas, Santa Scala miraba al cielo con inquietud, i dijo: -En el momento en que así os hablo, veo levanta.rse allá bajo nubes que van formando puntas agudas, i nos anuncian mal tiempo para ruañana ...... Yo tengo la debilidad ele querer sncar de los fen6menos d el aire Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. de los oolombianos que no se alimentan de los despojos de la patria. Nosotros, por nuestra parte, ya lo hemos dicho, queremos la paz, i po.r ella trabaja~emos oon todo el ardor que nos inspIran nuestros mtereses mate­riales nuestros principios i nuestros intereses po­lítico~, nuestras creencias relijiosns i los derechos de la humanidad. Queremos la paz, porque paz necesita nuestra juventud para instruirse, i necesita i~struirse pa!a poder dirijir con acierto los destmos del palS, cuando le llegue su turno, que infaliblemente le llegará. Queremos la paz, porque de ella necesita el agricultor para labrar la tierra i cosechar sus frutos. Queremos la paz, porque de ella necesita el co­merciante para. poder darle vuelo a su imajina­cion, calculando i combinando sus operaciones de importacion i exportacion. Queremos la paz,porque paz necesitan los admi­nistradorcs de la cosa pública, para darles buena direccion a los asuntos que se les han encomenda­do, si son aptos e idóneos para ello, O para que se exhiban en su propia pe<}.ueñez si son incapace.s para desempeñar las funcIOnes que les están atn­buidas. Queremos la paz; porque paz necesita la N a­cion para poder equilibrar sus presupue~tos, lle­nar sus compromisos, pagar sus deudas 1 fundar su crédito. Queremos la paz; porque de paz necesitan los acreedores del Tesoro público para poder reem­bolsar sus capitales. Queremos la paz; porque paz necesita nuestro Clero para instruirse, reformarse i poder así cu~­plir con los sagrados deberes de su augusto mI­nisterio. Queremos la paz; porque paz necesitan hasta los hombres de la guerra, los militares, para poder adquirir la ciencia que necesitan; para no ser Duñca los hombres de la fuerza brutal, matones de chafarote, i ser siempre lo que deb:!n ser; los hombres de las matemáticas, de la historia, de la disciplina, de la táctica i de Ir. estratejia. Queremos la paz, porque paz necesitamos para gozar de las dulzuras del hogar doméstico, alIado de nuestras bellas mujeres i de nuestros hijos ino· centes. Queremos la paz, porquo paz necesitamos para extasiarnos en la contemplacion i en el goce de las maravillas de la prodijiosa i exhuberante na­turaleza de nuestro suelo. Queremos la paz; porque paz, i únicamente paz, necesita el partido político a que pertenecemos, para. llegar pronto a la eminencia desde donde habrá de dirijir los destinos de Colombia. En fin, queremos la paz; porque paz necesitamos un pron6stico favorable o adverso ...... Pues bien: creo que esas nubes me anuncian tambien obstáculos en mi empresa; pero eso no me amedrenta. En este mo­mento estoi haciendo un doble viaje; tengo en la ma­no dos timones; pero, con la ayuda de Dios, llegaré a mis dos puertos a pesar de los obstáculos del mundo i de la tempestad del mar. Santa Scala salud6 o. Jedeon con afectuoso semblan­t e, i se disculp6 de dejarle, mostrándole el teniente que pareoia mui embarazado en sus maniobras. Débora corri6 lijera a donde estaba su hermano, i sentándose sobl'e sus rodillas, le hizo esta pregunta: -D6nde vamos, Jedeon? lo sabes? -A donde Dios nos lleva, respondi6 el j6ven mos-trando el oielo. -No es eso lo que acaba de decirme nuestro padre, añadi6 Débora. -¿ 1 qué te ha dioho nuestro padre, querida her-mana? -Que ibamos a Roma. -Es imposible, Débora. -1\1ui imposible, J edeon; i he aqui porqué ..... . Acabo éle hablar a una señorita de mi edad ..... . 10. hijo. de ese inglés que se ha embarcado con nosotros. Su familia se dirije a Roma, pasando por Jénova, ime ha dicho la señorita que era preciso ser mui rico para hacer ese viaje. Los pobres judios como nosotros se mueren 0.111 de hambre, se les pone en el sombrero uno. cucarda amarilla i se los encierra en un mal barrio de donde no pueden salir jamas. -Eso es demasiado cierto, mi buena hermana. -Ent6nces, ya ves que mi padre me ha engaffado. -Sin duda, Débora. -La inglesita, que me ama mucho porque hablo inglés tan bien oomo elllt, me ha dicho que Roma era una ciudad sobl:rbia, i me ha hecho prometerle que .iria a verla en su palacio .. .... Tienen un palacio! ..... . Ah! Cuánto quisiera yo ser rica, tener un palacio i habitar en Roma l. ..... -Por qué, hermana mio. ? -1 me lo preguntas, Jedeon f ...... Pues bien; no diria a nadie que era judia, i acudiria al socorro de todos aquellos judíos nuestros hermanos que están presos en el Ghetto. -Escelentes sentimientos, Débora l. ..... tú mereces ser rioa ...... i quizás lo serás algun dio. ..... . -Si, Jedeon ...... pero dicen que es tan difícil el ha-cerse uno mui rico, cuando no lo es ya un poco! ..... . i creo que nosotros no tenemos nada ...... absolutamen-te nada .. ... ¿no es verdad, Jedeon? LA ILUSTRACION. todos los colombianos, sinó para ser oompletamen­te felices, al ménos para ser mónos desgraciados. Ahora bien, nosotros nos decimos: si pues es evidente que todos necesitamos de paz; si todos, o casi todos, la deseamos i la predicamos sincera­mente j si trabajamos dc vérl.lS por aclimatarla en nuestro suelo; ¿ quién será, entónccs, el audaz que se atreva a levantar, el primero, el ominoso pendan de la discordia? Ese ENSUE:RO DORADO, ese poema de las m:u'avillas del progreso humano, alcanzadas a la sombra de la paz, que el señal" doctor Madiedo nos ha cantado con la duloísima voz del ruiseñor, i no llegará a conn:.over el COI'azon de los malos hijos de Colombil.\, que actualmente quisieran en­cender sus teas para prenderle fuegG a la Repú­blica? I si esto no fuere lo bastante para bacerlos re­troceder en la via de la destruccion de la Repú­blica, ¿ no lo será tampoco una mirada retros· pectiva hácÍa los escombros que señalan por do­quiera, el hacha demoledora de las pasadas revo­luciones 1 ¿ Quién no retrooedo espantado de terror al contemplar yermos los campos por don­de hace 10 años pasó el oaballo de Atila? ¿ No se conmoverá Mario contemplando las ruinas de Cartago? ¿ O será preciso que caiga César bajo los golpes homicidas del puñal de Bruto? ____ _ _.. . _.. --- . -- - - -- - -- - - - -- - - -- - - -- - - -- --- - - Qué mas? Si no fuera ya demasido largo nuestro artículo para las estrechas dimensiones de nuestro pcriódico, concluiriamos hoi oon una análisis de los documentos que citamos al prinoi­pio, i que tan bajo colocan a nuestros gobernan­tes; pero no siendo esto posible, la ofrecemos a nuestros abonados para uno de los próximos nú­meros de " La Ilustracion."- E. C. EXTERIOR. Concilio. Ya saben nuestros lectores que el Concilio ecu­ménico anunciado por Pio IX en su alocucion Periuncuda de 1867, se reunió en la Basilica de San Pedro, el 8 de diciembre pasado. Su Santidad quiso que el aniversal"Ío de la solemne declaracion elevada a dogma hace quince años, sobre la In­maculada Concepcion de la Santísima V írjen fuera tambien el dia de la apertura de esta gran: de Asamblea, poniéndola asi bajo su santa i efi­caz proteccion. El término de la novena que para esta fiesta se celebra anualmente en la iglesia de los Santos Apóstoles, fué solemnizada con la presencia del Papa j i tanto esta ceremonia como otras mil prácticas piadosas anunciadas por todos los cam­panarios de Roma, eran precursores de ese es- En el acento i la mirada de Débora al dirijir esa pregunta a su hermano habia una astucia estremada. Jedeon pareci6 embarazado i balbuoe6 algunas pa­labras sin hilacion. La j6ven no se dió por satisfecha con una respuesta tan nebulosa, e insisti6. -1\1i buena hermana, dijo Jedeon, a tu edad no se debe pensar en oosas demasiado sérias ...... ¿ Has dado los buenos dias esta mañana a nuestro padre? -Tú no quieres responderme! dijo Déboru. dando una palmadita sobre el hombro de su hermano. Sí, he besado a mi padre al levantarme. -1 d6nde está? No le veo sobre el puente. - ¿ Preguntas d6nde está? ..... Por ventura se muda de un sitio? ...... Está siempre allá abajo, acostado so-bre la popa con l\Iitry i Argos, i no pierde de vista su lanchita, oomo si contuviese un ¡.esoro. Débora lanz6 una mirada PElnetrante, i añadi6 aca­riciando con ámbas manos los cabellos de Jedeon: -Dime, querido hermano, ¿ habria por ventura un tesoro en esa lancha? ......... Se me mete en la cabeza que no me engaño. --Quieres callar, locuela? Si alguno te oyese L .... _ -Oh! nadie puede oírme; he hablado bien bajo ... i ademas ¿ qué peligro hai si no existe el tesoro? -Débora, ánjel mio, tú eres un diablillo; tienes unos ojos que sorprenden nuestros secretos en el fondo del alma. Escucha: serás rica un dio., i mui rica J no me preguntes mas. Un movimiento súbito que se not6 entre los hombres de la tripulacion i en la maniobra del buque, atrajo la atencion de los pasojeros i suspendió toda conver­sacion ociosa. Constanj,ini, acostado sobre la popa, se leyant6 bruscamente, i di6 un grito de socorro, miran­do su lanchita que iba a remolque: reson6 bajo la qui­lla un Bordo crujido, i el brick se par6, como si manos invisibles lo hubiesen retenido cautivo en medio del mar. ..... Van-Ritter. AQUl el narrador deja oon placer escapa.r la ocasion de pintar las angustias a bordo de un buque que se debate contra las tenaoes garras de un escollo. En el Mediterráneo, oarretera liquida en que tantos buques se oruzan, un bergantin que no na.ufraga en seguido. t.iene probabilidades de ser socorrido. La maniobra de las bombas luch6 contra las invasiones de una vio. de agua, i di6 tiempo a una fragata holan­desa para abordar el buque en apuro i recojer !lo la tripulacion i a los pasajeros. 99 tra.ordinario acontecimiento: la mayor reunion de. prelados i dignidades iba a congregarse con la aSlstenoi:!: divina, para tratar delicados intcreses de !a sO~lec1nd,en medio de los despojos del mundo antIguo 1 faz a faz oon la civilizacion moderna. Al amanccer el dia siguiente flameaba sobre los muros del castillo San Augelo el estandartt' del Santo Pa.~:e. Multitud de diputaciones de las ór­denes rehJlosas, los Padres del Concilio i el Ca­pítulo de San Pedro, habian inundado a las ocbo de la mañana el átrio de Constantino' i despuos de ellos la multitud se agolpó ansiosa: El estrépito del cañon a las 9 en punto, señaló la hora en que debia principiar la ceremonia; en aquel momento, cl Soberano Pontífice entonó el VENI. CREATOR desde e~ átrio superior de la gran Basíhca: todos los habItantes de Roma debieron l"eunirso entónces en espíritu por la excelencia de aquella invocacion. Despuea de esto, principió la procesion hasta San Pedro; i Pio IX conduci­do_ sobre la Sedia Gestatoria i precedido por mon­se~ or Isoard quc llevaba la cruz pontifical, i por mIl personajes de la Corte, Patl"Íarcas, Primados i Arzobispos; seguido por el Auditor i Tesorero, por el Mayordomo i el Ministro del Interior, Pro­tonotarios jenerales i Vicarios, &,:1. penetró hasta el altar de la Confesion atravesando el vestíbulo i la sala real colmada con todos los personajes del Concilio. Sobre ese altar estaba el Santísimo Sacramen­to, i ~n él celebró la misa el Cal"denal Patrizzi, SubdIácono del Sacro Colejio. Terminada la mi tia el Obispo de San Palter, Secretario del Concilio; colocó sobre el altar los santos Evanjelios. En seg.uida se pronunció el discurso de apertura en latID, por Monseñor Puecher-Passavali, Arzobis­po de Iconia. En fin, las ceremonias concluyeron con la misa pontifioal, las oraciones, letanías i an­tífonas correspondientes, despues de todo lo cual Pio IX hizo seis veces con la mano derecha la se­ñal de la cruz sobre la venerable Asamblea, i le dirijió la alocucion que insertamos: ALOCUCION. Venerables hermanos. N os regocijamos ardientemente por el insigne I particula,' benefiCIO de Dios, que nos ha concedido ce­lebrar el Concilio ecuménico convocado por N os, co­mo selflo p elliamos a Dios con repetidos votos i ora­ciones_ Nuestro corazon se engrandece en el Señor i rebosa de indeCibles consuelos, en este dia tan pro­picio, consagrado fI la Inmaculado. COllcepcion de la VÍljen :l\farí a, l\Iadre de Dios, al veros a vosotros, que ha beis sido llamados a participar ele nuestra so­licitud, aquí presentes en el centro mismo de la reli­jion, en mas crecido número que en ninguno otro tiempo; eí, vuest"a presencia uos llena de gozo. Ya vosotros, Vencrables hermanos estais reunidos en nombre do Cristo, (1) para rendir con Nos testi­( 1) Math. 18,20. Esta vez J osué Constantini no dej6 a su lanchita flotar a remolque, Bino que fué izada a bordo de la fragata i confiada con aire misterioso a la guarda de los intelijentes perros, que aparentaron aceptarla co­mo cama de reposo, i no se separaban de ella, a. lo mé­nos los dos a un tiempo. La lancha lenia siempre un centinela que finjia dor­mir miéntras que el otro dormia realmente algo mas apartado. El capitan Van-Ritter mandaba la fragata que tan a tiempo habia llegado, i era un j6ven vigoroso, de al­ta estatura, pero encorbada: sus cabellos cortos tenian el brillo del oro, sus ojos el color de la mar tempes­tupsa, i su cara el del bronce enrojecido al fuego. Al andar, sus hombros tenian ese balanceo habitual que dan a los murinos el vaiven i la arfada: Van-Ritter marchaba oomo un buque. Su voz, acostumbrada desde temprano al diapason de las tempestades, conservaba. aun en la convers .. cion un timbre estridente, modifica­do por el trato sooial. Sus modales participaban de dos escuelas mui distintas sin pertenecer a ninguna de ellas: no era el marino brusco i el uro de la marina de Ruiter, ni era tampoco el marino oaballero de los brillantes estados mayores de Porstmouth i de Tolon. Por lo de­mas, era un marino en toua la acepcion fisiol6jica de la palabra, amante de su bordo como un propietario de su casa, i mirando la tierra como una superficie inerte, muda, estúpida e indigna de su pié o de su mi­rada. Santa Soala acababa de estender un mapa sobre el cabestan, i buscaba el punto negro que debia seña.lar el escollo en que habia zozobrado el bergantin. -No hallareis nada, le dijo Van-Ritter, nada abso­lutamente. Yo tengo cartas marinas a bordo, porque me las do. el almirantazgo; pero nunca me sirvo de ellas paro. estas cosas. Ademas, yo tengo mi sistema. Hai islotes oomo Sontorin, las Carneasi, i aun otra del golfo de Nápoles, que han surjido en una noche como unas setas; eso lo saben todos los marinos. Felizmente esas islas, surjiendo de ese modo, han levantade.. la ca­beza sobre 10. superfioie del agua, i no son peligrosa;:!, puesto que se dejan ver; pero de seguro hai OI.ruS is­las lanzadas por los volcanes submarinos con un lmpul­so mas suave, i esas no suben tan arriba, sino que se detienen bajo el nivel del mar i forman esos escollos en que ha toca.do el bergantin, i que no señalan llls cartas marinas. Santa Scala no pareci6 convenoiuo por esa demos­tracion jeo16jica, pero hi;¡o un jesto cortes de asenso. ( Continuará. ) Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 100 monio de la palabra de Dios i testimonio de Jesu­cristo (2); para ensefiar con N os a todos los hom­bres la senda de Dios en la verdad (3) i para jllzgar con Nos, bajo la inspiracion del E s piritu Santo (4) las oposiciones de la ciencia de falso nombre (5). Porque hoi mas que nunca, en elOto tiempo en que verdaderamente la tierra inficionada por sus habitan­tes ha llorado i dEtsfallecido, (6) el celo de la gloria divina i la salud del rebafio del Señor, nos imponen el deber de rodear a Sion, de abarcarla, contar las torres de ella i poner nuestros corazones en la. fuerza de ella. (7) Bien veis, en efecto, vv. H ermanos, con cuánto fu­ror el Ratiguo enemigo del jénero humano ha a8al­tado í continua asaltando la casa de Dios, mansion de la santidad. Bajo sus órdenes la liga de 108 impios se estiende mas i mas, i, fuerte por la union, poderosa en recursos, sostenida por sus instituciones i llevan­do la libertad como velo de su malicia, (8) no cesa de hacer a la Santa Iglesia de Cris to la mas criminal i encarnizada guerra. Ni tampoco ignorais el carác­" ter, la violencia, las armas, los progres os i los planes de esta guerra. Constantemente teneis delante de los ojos el espectáculo de la perversion i confusion de las sanas doctrinas, sobre las que, todas las cosas hu­manas, seg un su órden respectivo, están fundadas; el lamentable trastorno de todo derecho, los multi­plicados artificios de la mentira audaz i de la corrup­cion con que se relajan los vínculos saludables de la justicia, de la honestidad i de la autoridad, se exci­tan las peores pasiones i se arranca de raiz la fe cris­" tiana de las almas; en ta.l grado que la Iglesia de Dios estaría en inminente peligro de perecer hoi, si pudiera jamas ser derruida por las maquinaciones i los esfuerzos de los hombres. P ero n ada hai mas fuerte que la Iglesia, decia San Juan Cl'isóstomo, la Iglesia es mas fuerte que el mismo Cielo. El Cielo i la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. ¿ Cua.l es palabras? "Tú eres Pedro i sobre esta pie­dra edificaré mi Iglesia, i las puertas del infierno no prevalecerán contra ella." (9) r aun cuando la ciudad del Dios de las virtudes, la Ciudad de nuestro Dios, esté apoyada en un fun­damento inespugnable, sinembargo, considerando i lamentando con íntimo dolor de nues tro corazon, tan gran cúmulo de males i la pérdida de las almas, que, Nos, esta riamos disp uestos a impedir a costa de n!lestra vida, Nos que, por nuestro cargo de Vi. cario en la tierra del Pastor eterno, de bemos estar encendidos en mayor celo por la Casa de Dios, he­mos resuelto tomar el camino i el remedio que nos na parecido mas conveniente i oportuno para repa­yar todos los daños de la I glesia. I meditando a me­nudo aquellas palabras de I saias; "Toma alguna re­solucion, convoca un consejo," i considerando que este medio ha sido eficazmente empleado por Pl·adece­sores nuestros en los tiempos mas difíciles del cris­tianismo, despues de largas oraciones, despues de ha­ber conferido con nuestros Venerables hermanos Jos Cardenales de la Santa Iglesia Romana i despues de haber pedido su parecer aun a mucbos otros Prela­dos, Nos hemos juzgado !l. propó sito convocaros en torno de esta cátedra de Pedro, a Vosotros, Venera­bIes hermanos, que sois la sal de la tierra, los "'uar­dianes i los pastores d el rebaño del Señor, i he o aquí que boí por un efecto de la misericordia divina que ha desviado los obs táculos para tan grande empresa, celebramos segun el antiguo i solemne rito, la inau­guracion del Santo Concilio. Son tantos i tal! ábun­dantes los sentimientos de caridad que esperimenta­mos en estos momentos, Ven erables hermanos, quo no podemos contenerlos dentro de nuestro cora:l:on. Porque al veros a vosotros, nos parece que vemos a la fa milia universal del mundo católico, a todos nuestros amadísimos hijos aquí presentes; pensamos en tantas prenJas de amor, en tantas obras de un es­píritu fervoroso que pOI· vuestl·a iniciativa, vuestra direccion i vuestro ejemplo, han testificado i testifi­can de un modo manifiesto, su piedad i su adhesion a N os i a esta Sede apostolica, i al acordarnos de es­to, no podemos dejar de daros, en medio de esta au­gusta Asambl ea, un público i solemne testimonio de n~estro reconocimiento, i pedimos ardientemente a DIOS, que esta prueba de su fe, mucho mas preciosa que el oro, les alcance prez, glol·ia i honor en el dia de la revelacion de J esucristo. (lO) Pensamos tambien en la tl·isle condidon de tantos hombres estraviados del sendero de la justicia i de la vel·dad, i privados de la verdadera felicidad, i desea­~ os con vehemente ansia procurar su sal vacion, aeor­dandonos de nuestro Divino Redentor i Maestro J e­s~ cristo, que vino a buscar isalvar loque estaba per­dIdo. En fin, N os volvemo<, nuestros ojos a este tro­feo del Pdnc?p e de los Apóstole&, en torno del cual estaI?os reu~lldos, a Posta ciudad insigne que, por la graCIa ~e DIOS, no ha :;ido entregada como presa a la .naclOnes; al pueblo romano que tan querido nos e~ 1 q~e nos profesa constante amor, fidelidad i adhe­slOn, l todo esto nos estimula a en~alzar la bondad ?e Dios, que S? ha dignado darnos í robustecer mas 1 D1~S en este tIempo la esperanza de su divina pro­tecclon. Per? a. vosotros es, Venerables hermanos, a quie­nes prmCIpalmente abl'azamos con el pensamiento· sl, a vosotr·os cuya solicitud, oelo i concordia nos pa: l·ecen de tan alto precio parll dar cumplidamellte (2) Apoc. 1, 2. (3) !VIalh. 22, 16. (4) Act. Apost. 15,19. [5) 1 Tim. 6,20. L6) Isai. 2-1, 4. 5. 17) Psalm. 4.7,11.12. [ S] 1 Pret. 2, 16. (9) Homil. ante exil. n. 1. (lO) r Pelr. 1,7. LA ILUSTRACION. gloria a Dios. Conocemos el ardiente anhelo con que procurais desempeffar vuestro ministerio, i IDas que todo, ese admirable e íntimo espíritu de union de to­dos Vosotros con Nos i con esta. Sede Apostólica; si ese espiritu de union nos ha servido de tanto consue­lo en nuestras mas grandes tribulaciones, hoi es so­bre todo mas precioso para Nos i mas útil para la Iglesia; i Nos, nos regocijamos vivamente en el Se­ñor, al veros animados de estas disposiciones que nos hacen esperar con certidumbre los mas fecundos i deseables frutos de vuestra reunion en Concilio. Así como acaso, jamas ha habido una guerra mas encar­nizada i mas pérfida contra el reino de Cristo, asi tampoco ha habido otra época en que la union de los sacerdotes, del Señor con el Pastor supremo de su rebaño, que constituye la admirable fuerza de la Iglesia, haya sido mas necesaria; í, por un favor particular de la divina Provideñcia i por efecto de vuestra eminente virtud, esta union está tan íntima­mente establecida, que ella es i cada dia será mas i mas, así lo esperamos, el espectáculo del mundo, de los anjeles i de los hombres. Ea, pues, Venerables hermanos, fortificaos en el Señor; i en nombre de la augusta 'frínidad, santifi­cados en la verdad, (11) revestidos de las armas de luz, enseñad con Nos el camino de la verdad i de la vida hacia las cuales no puede mimos que aspirar el jénero humano, trabajado por tantos males: empe­ñaos con N os, en restituir la paz a los reinos, la lei a los infieles, la tranquilidad a los conventos, el órden a las Iglesias, la disci plina al clero, el pueblo a Dios. (12) Dios está en su santo lugar i asiste a nuestras deliberaciones i a nuestros actos, él mismo nos ha es­cojido por ministros i auxiliares suyos en esta obra insigne de su mispricordia, i tenemos que aplicarnos a este ministerio, consagrándole esclusivamente, du­rante este tiempo, nuestros espíritus, nuestros cora­zones i nuestras fu erzas. Mas, conociendo nuestra pequeñez i dp.sconfiando de nu estras fuerza&, levantamos los ojos, llenos de confianza, a tí, í oh divino Espíritu! i te dirijimos nuestras plegarias; oh fuente de la verdadera luz i de ]1> divina sabiduría, ilumina las almas con tu gracia a fin de G.ue podamos conocer lo que es recto, saluda­ble i preferible; regla, enciende i dirije nuestros co­razones, a fin de que Jos actos de este Concilio em­piecen bien, continúen con felicidad í se concluyan saludablemente! I tú, j oh Madre del bello amor, del conocimiento i de la sant'l esperanza, Reina i protectora de la Igle­sia, dígnate ampararnos poniendo bajo tu maternal proteccion nuestros dictámenes i nuestros trabajos i, con tus súplicas a Diot', haz que permanezcamos siempre unidos de espíritu i de corazon ! I Vosotros tambien ánjeles i arcánjeles, sed pro­picios a nuestros ruegos, i vosotros bienaventurados Pedro, Príncipe de 10!l Apóstoles, i tu, Pablo, coo­perador de su apostolado, doctor de lasjentes, predi­cador de la verdad en el mundo entero, i vosotros todos santos del cielo, i vosotl"OS principalmente cu­yas reliquias veneramos aquí haced con vuestra po­derosa intercesion, que desempeñando fielmente nuestro ministerio, alcancemos la misericordia de Dios en medio del templu de Aquel a quien pertene­ce el honor i la gloria por los siglos de los siglos. (11) Joan. 17,19. [12J S. Bernard. de Consto 1. 4. c. 4. ~--.... _--' Al terminar esta alocucion importante, Su Se­ñoría entonó el Veni Creator Spíritu8 que acompa­ñaron los Chantres pontificales hasta 01 fin. En· tónces l\10nseñor Fessler entregó al Santo Padre el decreto de apertura del Concilio, que fué leido en alta voz por Monseñor Valenciani. Los Padres lo aprobaron i el Papa lo sancionó. Cumplidas estas formalidades los abogados del Consistorio, acercándose al trono invitaron a los Protonotarios apostólic9s, para que redactasen el acta de la cereo monia. Ultimamente, i para tcrminar esta gran solemnidad, Pio IX entonó el Te IJeum, cuyos úl­timos versículos acabaron los Padres i los Cape­llanes chantres alternando entre sí. Así terminó la primera sesion del Concilio ecuménico convo­cado para el 8 de diciembre de 1870. ~ ........ __ ... -El Papa ha nombrado una comision de Carde­nales, Arzobispos i Obispos encargados de examinar lal- proposiciones que fueren presentadas por los miembros del Concilio. Los nOlllbl'es de los miem­bros ya conocidos de esta comlsion, son los siguien­tes: Presidente, Su Eminencia el Carden
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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La Ilustración: política, literatura, noticias, filosofía, relijión, artes i oficios, instrucción pública, bibliografía, medicina, variedades, revista de la ciudad, revista de los estados, de Europa i mercantil - N. 21

Por: | Fecha: 05/02/1870

• Política -. ~iteratura_- Noticias - Filosofía-Relijion-Artes i oficios-lnstruccion púplica-Bibliografía. Medwma-Varledades-Revista de la ciudad-Revista de los Estados-De Europa i mercantil. Se publica los má.rtes, miércoles, vi6rnes i sá,J¡¡adoB i el mismo dia se lleva !l. las casas de los suscrito res d¿ la capital i se remi te a los de fuera por los correos res­pectivos. Los lúnes i juéves se publicará si es n~cesario. TRIMES1'RE 1. LA lLUSTRAClON. Nuestro ensueño dorado. Supongámonos que a fuerza de una patrió­tica perseverancia, unidos todos en la mira de abandonar nuestras viejas, rancias i esté­riles cuestiones de banderías sanguinarias, nos dedicamos a lo que nos interesa; a sa­car de nuestra opulenta naturaleza los ricos tesorOs que Días ha escondido en. su hermo­so sen!:>. Reina la paz i cada cual está en su puesto, en su verdadero puesto. El sacerdote, extraño al torbellino de los turbiones políticos, no aspira a distinciones .provenientes de asuntos exóticos a su bello i elevado ministerio. Amado por muchos, res­ ·petado por todos, difundiendo i ensalzando el Evanjelio con la palabra i enseñando la ca­ridad practicándola. El militar confundido con el ciudadano en las alegres tareas del desarrollo industrial; olvidado de los combates que tanto han en­tristecido a la patria! El comerciante animando nuestras car!'€'­teras, surcando nuestros rios, estimulando nuestras poblaciones con el trajin de su trá­fico i vistiéndolas con los productos del ex­tranjero. El agricultor colmando nuestros campos de mieses, de arboledas, de ganados. Pidien­do a nuestras montañas sus quinas, a oues­tr~ s campiñas su cacao, su tabaco, su ·café, su añil, su cochinilla. A nuestras minas su hulla, su hierro, su cobre, su plomo, su plata, -su oro, sus esmeraldas. Entre tanto, el vapor zumbando en nues­tros rios, cruiiendo en nuestros caminos, el desierto cuajftndose de pueblos, de ciudades. Nuestras vías coronadas de puentes, ro­deadas de quintas, de pensiles henchidos de frutos, de fiares, de beileza i de gusto. 1 las artes susurrando como las abejas ·en una inmensa colmena. Las ciencias alumbrando como otros tantos soles. La abunpancia en el pueblo, ei lujo sin la miseria por todas partes .: los semblantes ale­~ res, los corazones tranquilo!'>, los espíritus fecundos, creadores, i el tiempo sin horas ..... 1 el canal interocéanico abierto, saludán­dose el Asia con la Eu:"opa en nuestra pre­sencia; el concurso del globo a nuestros piés ostentando los pabellones de toda la tie­rra, i toda la tierra v iniendo a desfilar a nuestra. vista encantada ....... Qué expléndido porvenir! Esto conmueve el cora.zon, exta­sía el alma! Es acaso esto un delirio? Delirio? 1 por qué? ¿ No están ahí todos los elementos pa­ra un emporio? Qué nos falta.? Una cosa. Una sola i única cosa: la voluntad firme i '3nérjica. ele querhlo. Esa voluntad que hace del yankee el hombre de la época, el hom­bre del progreso por excelencia, avasallando al tiempo i al espacio con su grito irresisti­ble: Go ahead! Adelante! 1 el éxito la co­rana! Es que él tiene esa fe a la cual ha prometido el Cristo el poder de los milagros ... Atrevámonos a quererlo: pero a quererlo de véras i seremos otros hombres. Empecemos por olvidar todo nuestro pa­sado. Sin esa condicion, seguiremos encade­nados a. las oscuras rutinas en que hemos vi­vido hasta ahora. Aprendamos a dar una huena direccion a nuestras fuerzas, gastadas Valor del trimestre, tres fuertes. Valor del semestre, cinco fuertes sesenta centavos. Valor del año, diez fuertes. Valor del número suelto, diez centavos. Se publican remitidos i avisos, a un precio suma­mente módico, que se arreglará. con los editores. Todo lo de interesjeneralse inserta grátis. Los editores, NrcOLAS PONTON 1 C~ AÑO l.-Bogotá, 5 de febrero de 1870. NUMERO 21. todas en oosas que dan borrar o vergüenza: en matarnos o en disputar sobre futilezas, o sobre cosas que a nada conducen en los des­arrollos de la vida de un pueblo; i por no mortificar a las jentes del oficio, no citamos aquí algunas tésis que han llenado mas de una vez las columnas de nuestros pe¡'iódicos, que un respetable amigo nuestro recibia en el extranjero i los quemaba en el acto, no fuera alguno a leerlos i nos juzgara diez si­glos para atraso Supongamos que todos nosotros nos pro­ro nemas dedicarnos a idear empresas indus­triales en vez de idear pronunciamientos; que nadie piensa sino en trabajar i poner eh accion su cabeza i sus brazos para producir cualquier cosa; que la juventud, que con tanto denuedo sabe desafiar las balas en una gue1TiLla, se atreve a desafiar las fiebres del Magdalena o el calor i el vómito prieto de nuestras costas, i se marcha en busco. de al­go qué hacer en vez de vivir en nuestras ciu­dades principales ostigando a los jefes de oficina para que la pongan a copiar notas oficiales; pero que se marcha en medio de una paz jeneral que ofrece a lús capitales seguridad i a los brazos un lucro progresi­va; que nuestros soldados dejan vacíos los cuarteles i llenan los campos i colman los talleres con grande alivio del tesoro públi­ca; que la agricultura i el comercio desplie· gan por doquiera sus robustas alas, porque el oomerciante no se ve despojado de sus ba­yetas para hacer blusas, ni de su fierro para hacer lanzas, ni de su pólvora .i su plom-o para hacer muertos; porque el agricultor no se ve tampoco despojado de sus peones para hacer soldados, de sus ganados para alimen­tar a esos soldados, ,Di de sus caballerías para montar escuadrones, ni de sus potreros para .echar brigadas; que el labriego hermo­sea nuestras campiñas i el artesano anima i alimenta nuestros talleres; que la juventud se educa con solidez i con facilidad; i que en medio de una vida próspera i apacible, una inmigracion útil i numerosa viene a sentarse al banquete de nuestra prosperidad social, ¿ no seria todo esto mui bello, mui consola­dor para todos nosotros, volviendo a su na­tiva oscuridad todos esos malos hombres que los partidos se ven obligados a tolerar, a mi­mar, a emplear como necesarios precisamen­te porque son detestables? Entónces, resta­blecido el equilibrio moral de la sociedad, el mérito personal no dejaria jamas de ser un título honorífico, ni las malas cualidades un motivo de desden i de antipatía social; la majistratura se haria siempre respetable i la administracioo pública, atinada, honrada i digna de todo el apoyo que merece el que nos gobierna sin humillarnos. 1 todos estos bienes están en nuestra ma­no! Pero será imposible lograrlos, mién­tras media sociedad pase el tiempo en atrin­cherarse contra media sociedad que no pien­sino en atacarla. Un pais en que el majistrado, en vez de desvelarse pensando en el bien público, tiene que hacerlo por la imájen de una revuelta siempre en ciérnes; que en vez de soñar con el telégrafo, el gas o el vapor, sueña con los sicarios, con los conspiradores, con el fusil i con la lanza, ¿ qué de bueno puede prome­terse? ¿ De quiénes se rodeará un Gobierno que viva en la eterna pesadilla de las maqui-naciones para derribarlo? ¿ Será de los hom­bres probos, patriotas, capaces, o de los ma­tones o turbulentos que le dén garantías de pelear i de vencer en su defensa? Cada árbol tiene su fruto. Los pueblos que se arrastran entre los tur­biones revolucionarios no conocen mas leí que la fuerza, ni otros medios de vivir que los compatibles con su estado de inseguridad. En esa triste situacion, un matan vale mas que un filósofo i un demonio mas que un ánjel. La guerra es el estado salvaje; i entre los salvajes la fuerza es Dios i la justicia una vana palabra; i la miseria es el pasado, el presente i el porvenir. No nos quejemos, pues, de cosa ninguna mala, miéntras no háyamos aclimatado la paz entre nosotros. Entónces, i solo entón­ces tendremos derecho para ser exijentes_ Que nos propongamos todos despreciar a quien nos incite a la guerra; que mirem.s como nuestro mortal enemigo a quien quiera que hable de subvertir el órden público, con el pretexto que se quiera; que por una es­pecie de compromiso tácito nos olvidemos de lo que hemos sido para ser lo que tene­mos derecho de ser: verdaderos ciudadanos de una nacion libre i civilizada; i la paz na­cional dará sus frutos, realizará todo ese magnífico cuadro de que hablábamos poco ántes. Esos opimos frutos de la paz la harán amar; i una vez que el pueblo saboree sus perfumados encantos, por su propio intereso por su propio porvenir, seguirá ofrendándole sus afectos, consagrándole sus esfuerzos, su corazon i sus esperanzas. ¿ De qué no seriamos entónces capaces en la línea del bien personal i del bien público? De todo; porque nos sobrarían elementos para ello. No es posible que reine la justicia donde imperan las pasiones. Eso es un delirio. Se­ria pretender cosechar trigo donde hubiéra­mos sembrado zizaña. Pero es seguro un hecho de suma impor­tancia para el porvenir, si nos resolvemos a obrar con un poco de buena voluntad. Dos años de paz, producen cuatro mas de quietud pública: esos cuatro, diez; esos diez, treinta, i esos treinta un siglo, es decir, la paz permanente. Bien, se nos dirá, si eso es cierto, ¿ cómo es que habiendo habido, aunque raras veces, entre nosotros mas de un lustro de paz, la guerra ha vuelto o. acometernos acaso con mayor furia? La respup.sta es muí sencilla : eso consiste en que no hemos tenido paz sino cansancio, postracion! Esa ha sido la paz del epilépti­co, que permanece en reposo, nI) porque el mal lo haya abandonado, sino porque la vio­l~ ncia de los ataques anteriores lo ha postra­do de tal manera, que no hai sujeto en él para una nueva convulsiono Pero esperad un poco, no mucho tiempo, i vereis cómo se estremece,{:ómo se azota,cómo se despedaza' Esa no es la paz que nosotros amamos, que nosotros predicamos. Queremos la paz de la conviccion del alma, hija de la espe­riencia en el bien, no de la postracion por el mal. Queremos la paz que hace al hombre enemiao de la guerra, DO la paz que lo obli­ga al ;'eposo por impotencia para batallar. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ==82========================~L~A~~IL~USTRACION. Queremos esa paz que se fecunda a sí mis­ma i se reproduce por sus mismos beneficios. La paz del cansancio es la paz de la bestia; la paz del tigre, que duerme porque ya está harto de cal'Oicería. Esta no es la paz del hombre. Esta no es la paz que embellece i espande la vida. I está en nuestras manos poseerla i fijarla a nuestro destino, a nuestro porvenir. Supongamos que apesar de nuestra m.as sana voluntad, se nos presenta una de esas tremendas tentaciones, un malo, un pésimo gobierno. Procuremos hacer de ese mal go­biel'Oo un gobiel'Oo bueno, o ménos malo si­quiera. Ya oimos la réplica: -Oh! eso es un imposible! -Hai que tentarlo, replicamos. Un mal Gobiel'Oo es malo por algo. Procuremos ha­cer que esa causa del mal se estanque o se esterilice. Llamemos al órden a ese mal Go­biel'Oo. La patria es una madre cuyos acen­tos jamas carecerán de elocuencia. Hablemos el lenguaje de la patria; i aunque el Gobier­no sea malo, pésimo, un gobierno salvaje, al­go, si no mucho, alcanzaremos en nuestra tarea. I ese Gobierno pasa! Pero si el Gobierno no es malo sino por­que no som.os nosotros ese Gobierno, si en vez de procurar correjirlo, con la elocuencia de una respetuosa dialéctica fundada en he­chos, lo exasperamos con sarcasmos, con in-jurias, con amenazas ...... ¿ Tendremos dere-cho para asegurar que es imposible convertir siquiera en ménos malo a un OIal Gobiel'Oo ? Esta es la tésis; i con tales antecedentes, la conclusion no seria lejítima. Deseamos que se estudie con detenimien­to el alcance de nuestras ideas. Ellas van en pos del porvenil·. Queremos eliminar de la escena política todos los elementos discordantes, para llegar no solo a la paz de ahora, a la paz de hci, si­n~ a la paz de siempre. Esta es nuestra mIra. La causa, la verdadera causa de nuestros males está en la contradiccion de nuestros elementos sociales_ ¿ J amas viviremos como hermanos? ¿ 1 por qué hemos de ser tan desgraciados, o mas bien, tan injustos? ¿ Por qué hemos de dejar en perpétuo aban­dono la discusion de cuan to nos interesa,por ocuparnos de cuanto nos extravía, nos este- FOLLETIN. ... ------- ------- --- ------- -------- - - - - -- - - - --- --------- --- . LA NOVELA DE UN ( Oonclu3ion.) Ella. i su madre lo habian abandonado hacia una hora; su presencia reciente la indicaba el suave per­fume que me embriagaba. Busqué i toqué lo. cesta en que su mano habia colocado, pocos instantes ántes, su borda.do comenzado ........• Ah ! pobre corazon! Cai de rodillas en el lugar que ello. ocupaba, i alli, con le. frente pegada al mármol, lloré, sollocé como un nilIo! Oh ! cuánto la amaba! Aproveché las últimas horas de la noche para que me condujeran al pueblo vecino, donde tomé un coche para Rennes. Mañana.. llegaré a Paris. Pobreza, sole­dad, desesperacion, todo lo que habia dejado lo volve­ré a encontrar! Ultimo sueíIo de juventud, suelIo del delo, adios! Paris ..... . A! dio. siguiente por la mañana, cuando me dirijia al ferrocarril, una silla de posta entr6 en el patio del hotel i vi bajar al viej o Alain. Su rostro se ilumin6 al distinguirme. -Ah! señor, qué dicha! Ved una carta para vos. Conocí la letra de Laubepin. Me decia en dos lineas que .10. señ.orita de Porhoet estaba gravemente enfer­~: J. 1 quena v~rme. Solo me retardé el tiempo neceso.­no para cambiar de co.bllllos i me arrojé en la silla, despues de haber hecho, no sin trablljo, que Alo.in se sentase en frente de mL Le abruIn:é de preguntll s. Le hice repetir la noticia ,!ue ~e hllbl!l. dado i que me parecia inconcebible. La señorito. de Porboet habia recibido la vispera, de ma­nos de. 1Ifr. de Laubepin, un pliego ministerial, que le anUDCI!lba que estaJ:>a en plena i entera posesion de la herencu~ de BUS parientes de Espllña. 1 parece, a!iadi6 Alain, que ella lo debe al señor que ha descubierto en el Ilrchivo unos papeles viejos' de que nadie hacia co.so i que han probo.do el derech~ d.e la. seUorita.. N o sé lo que haya de verdadero pero 61 es así, es lástima, m~ dije, que a esa respeto.bie per­sona se le hayan metido en la cabeza esas ideas de catedrales, .i que no quiera demolerlo.s ......... porque s~?ed que. p.lensa en ello mas que nunca. Cuando reci­blO la noLICUl. cayó tiesa en el suelo i la creimos muer­ta; pero una hora despues se puso a hablar sin fin ni riliza i nos arruina? ¿ No es esto 10 mismo que caer en un abismo por andar buscando las estrellas para contarlas a medio día? ¿No acabará jamas nuestra edad media? se esperaba, han puesto el embargo sobre las caño­neras españolas, i DO parece que el embargo va a levantarse, miéntras cada dia trabajan mas al des­cubierto los ajen tes de los rebeldes cubanos para enganchar jente, i los del Perú para armar corsa­rios. Impensadamente, tambien se ha sabido que una escuadra anglo-americana ha ido a tomar po­sesion de la babia de Samaná, i aun de toda la isla de Santo Domingo, produciendo asimismo la mayor sorpresa la órden de armamento de nuevos buques, que no se ve que les sean neoesarios en las condiciones en que Re encuentran. Pero todo, por desgracia, so esplica sabiéndose que este mes I>e reune el Ooogreso. i que bajo su presion el go­bierno de la Oasa Blanca no sabe hasta donde puede llegar, empezando por reconocer la cualidad de belijerantes a los rebeldes de Cuba. Es preciso que acabe; que al estridor del combate suceda el susurro de la industria; al grito del soldado que mata i del soldado que muere, las pompas de los campos i la abundal)cia de las ciudades; a la luz sulfúrea del cañon que alumbra la matanza, lá luz del gas que embellece las tinieblas; la luz de la ciencia que alumbra el alma i engran­dece los corazones. . Veámoslo o no. Ello sucederá, porque los pueblos gravitan hácia el bien, como nues­tros cuerpos hácia el centro de la tierra. Esta es una gran lei de Dios, i las leyes de Dios son indefectibles! M. M. M. i Pobre Cuba, que paga los desacieatos i algo mas de los gobernantes de España, i pobre Espa­ña, que todo lo va perdiendo bajo la dominacion de esos gobernantes! EXTERIOR. EUROPA. Paris, 2 de diciembre de 1869. De la situacion de España ya apénas se habla en esta capital: !le sabe que los hombres que la están dominando, arruinando i degradando nada pueden hacer ni para si ni para otros, que tenga vida duradera, i se espera que pronto llegará. para nuestro pais la solucion decorosa i naoional que le saque de ese estado, en que la anarquía marcha a la par con el dQspotismo. Pero en cambio preocupa mucho a todo el mundo la cuestion de Ouba i de Filipinas. ¿QUé pa­sa en estas islas? Ustedes tendrán mejores datos que los mios para saberlo. Les diré, sinembargo, que es opioion jeneral la de que el progresista Latorre está haciendo todo lo posible, por todos conceptos, para provocar allí un conflicto que arranque la Isla del territorio de España. A tal punto se cree que el jeneral Latorre, que ya ha empezado la obra de la separaeion, la ha de con­cluir en un momento, que no se pasa dia sin que corran las mas tristes noticias acerca de la situa­cion de la Isla. Indudablemente, eso seria boi una doble desgracia, dada la importancia que va a adquirir el Archipiélago filipino con la apertura del istmo de Suez;. pero por eso mismo, con lo que son los hombres de la situacion, es mas de temer esa desgracia. Para el dia de hoí se anunciaba aqní una ma­nifestacion contra el golpe de Estado; pero a la hora en que les escribo, que es la primera de la noche, reina la mayor tranq11ilidad. El discurso de Napoleon ha sido recibido cún gran indiferencia. como todos los documentos de esa clase, cuando salen de poderes que ya no pueden disponer de sí mismos, i para los que es incierto el porvenir. Solo en las frascs del órden respondo yo, se ha creí­de reconocer al antiguo dictador,al hombre del gol­pe de Estado, i una amenaza contra los principios que él ha proclamado. Podrá ser que el dia en que el Ouerpo lejislativo i la prensa i los demas lleguen, que ya están en camino para ello, a la licencia, le obliguen a Luis Napoleon a cumplir su palabra i cooservar el órden, trate de volver a 108 buenos dias de 1850 a 1860; pero puede ser tambien que ese dia N apoleon no pueda cumplir su pala­bra, no pueda conservar el órden, ni siquiera su poder. Entl'e tanto, con la apertura del Ouerpo lejislativo i las comidas de las TulJerías, la chis­mografía política ocupa a todo el mundo, i corren mil i mil anécdotas e infinitos calembourgs, que entretienen a la jente, i que no se pueden tra­ducir. En cuanto a Ouba, estoi viendo aquí confirma­das todaS las tristes previsiones de ustedes en las noticias que se reciben respecto de los Estados Unidos. i Oómo no se ha concluido ya para esta fecha con la insurreccion, siendo tantas las fuer­zas que se han mandado de España? Los Estados Unidos van señalando mas i mas cada dia su acti­tud, que nada bueno nos promete. Oontra lo que tregua, de su cal.edral, del coro, i de las naves, del capitulo i de los can6nigos, del ala norte i del ala sur; pero to.nto, que para calmo.rla tuvimos que tro.erle un arquitecto i varios albañiles i ponerle sobre la cama los planos de su m:J.ldito edificio. Despues de tres ho­ras de conversacion, se tranquiliz6 un poco i se dur-mi6: al despertarse ha pregunto.do por el señor ........ . sefior marques (Alain se inclin6 cerrando los ojos) i me han hecho correr en su busca. Parece que ella quiere consultar al señor sobre el coro. Este extraíIo acontecimiento me caus6 gran sorpre­sa. Sinembargo, ayudado de mis recuerdos i de los detalles confusos de Alain, llegué a encontrar una ex­plicacion que noticias mas positivas debian bien pron­to confirmarme. Como ya he dicho, el negocio de la sucesion de la rama española de los Porhoet, habia atraveso.do dos fllses. En primer lugar, hubo un plei­to entr.e III seíIorita de Porhoet i una gran casa de Castilla. que mi pobre amiga hllbia perdido en última insLn.ncio.; despues, un nuevo pleito, en el cun.l la se­fiorita de Porboet no tenia parte, se habia formado, con motivo de la misma sucesion, entre los herederos españoles i la COl'ona, que pretendia que se le devol­viesen los bienes por derecho del fisco a lo. herencia de un extranjero muerto fuera de su pais. Con estos datos i siguiendo siempre mis buscas, habia encontra­do, dos meses ántes de mi partidn. del oastillo, un do­cumento singular, cuyo texto reproduzco literalmente: " Don Felipe, por la gracia de Dios, rei de Castilla, de Aragon, de las dos Sicilias, de Jerusalem, de Na­vo. rra, de Gro.nada, de Toledo, de Valencia, de Galicia, de Mayorca, de Sevilla, de Cerdeña, de C6rdova. de C{~diz, de Murcia, de Jaen, de los Algarves, de Alje­cims, de Gibraltar, de las Islas Canarias, de las In­dias Orientales i Oocidentales, islas i tierras firmes del Océano, Archiduque de Austria, Duque de Borgo­ña, de BTabante i de ~Iilo.n, Conde de Habsburgo, de Flandes, del Tirol i de Barcelona, señor de la Vizcaya i de Molina, etc, etc, etc. "A ti, Hené Juan Jocelyn, señor de Porhoet Gael, conde de ':l'orres Nuevas, etc. que me has seguido en mis reinados i serviuo con una fidelidad ejemplar, te prometo por fo.vor especin.l que, en caso dc extincion de tu descendencin. directa i lejHima, los bienes de tu casa vuelvan, aun con detrimento de los derechos de la corona, a los descendient.es directos i lejHimos de la ro.ma francesa de los Porhoet Gncl, hasta tanto exista. "Contraigo este compromiso por mi i por mis suce­sores baj o la fe i palabra de reí. Desde mi última correspondencia el horizonte europeo ha seguido cubriéndose de nubes por don­de quiera. Apesar de muchos partes embustcJ:Q:!- i de grandes i positivos sacrificios, la insurreccion dálmata se sostiene, i por ahí pueden venir com­plicaciones jenerales. Apesar tambien de los es­fuenos de la diplomacia europea, í en particular de la inglesa, la cuestion entre el Sultan i su or­gulloso vasallo el Khedive de Ejipto se encrespa de una manera que parece que habrá que cor­tarla con la espada. 1 por otro lado, si se dirije la vista al Rhin, allí no se ve sino armamentos, for- " Dado en el Escorial, ellO de abril de 1716. YO, EL REY." Junto a esta copia traducida, babia encontrado el. testo orijinal con las armas de España. La importan­cia de este documento no se me habia escapado, pero te mi exajerarla. Dudé de que el gobierno español con­siderase válido un titulo por el cual habian pasado tantos años i tantos acontecimientos. Me decidi, pues, a ocultar a la señoritn. de Porhoet un descubrimiento cuyas consecuencias me porecio.n problemáticas, i me limité a enviar el titulo a lIIr. de Laubepin. No rec~~ biendo noticia alguna, olvidé este asunto en medio de los cuidados personales que me fatigabo.n ent6nces. Empero, contra mi injusta desconfianza, el gobierno español cumplió la palabra del rei Felipe V, i en el momento mismo en que un deoreto supremo cencedia a la corona la sucesion inmensa de los Porhoet, él la restituy6 noblemente a. la heredera lejítima. Eran las nueve de la noche cuando bajé del coche en el umbral de la humilde casit.a en que esa fortuna. casi real acababa de entrar tan tarde. La criada vino a abrirme. Ella lloraba i oia la. voz grave de MI'. Lau­bepin, que dij o : -El es! Subi la escalera a prisa. El anciano me estrechó" la. mano fuertemente, i me introdujo, sin pronunciar una palabra, en el cU:J.rto de la señorita de Porhoet. El médico i el cura estaban silenciosos cerca de la venta­na. Mma. Laroque estaba arrodillada en una silla cer­ca de la clima.. Su hija. de pié, en la cabecera, sostenia las almohadas en las cuales reposo.ba la cabeza pálida. de mi venerable amiga. Cuando la enferma me vic . una débil sonrisa pas6 por sus facciones, profundamen­te alteradas. Me alarg6 penosamente su mano, la tomé en las mias, cai de rodill:J.s, i no pude retener mis l~­grimas. -Hijo mio! dijo, mi querido hijo ..... . Mir6 despues fijamente a MI'. Laubepin. El viejo notario tom6 un pliego de papel, i continu6 su lectura, al parecer interrumpida: "Por lo cual instituyo por este testamento ológrafo por legatario universal de todos mis bienes tanto en España como en Francia, sin ninguna reserva ni con­dicion a Máximo Santiago Odiot, marques de Champ­cey de Hauterive, noble de corazon i de razo.. Tal es mi voluntad. "JOSELINDA-JUANA, Condesa de PORHOET GAEL." En el exceso de mi sorpresa, me levanté de repente e iba a hablar, cuando la señorita de Porhoet, rete­niendo suavemente mi ma.no, la coloc6 en la mano de Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. tificaciones maniobras militares que responden a las maniobras, fortificaciones i armamentos que se ven igualmente en la línea francesa del Mosela i del Rhin. El caso es que la actual situacion es insostenible para todos los pueblos, que la atmós· fera está cn toda Europa corrompida i viciada, i que a cañonazos se purificará la att;nósfera, i a cañonazos Be disiparán esas nubes, dejándose ver en toda su majestad i pureza, i preparado todo para recibirla de modo que todo lo salve, la obra a que dentro de breves dias se dará comienzo en la Ciudad Eterna por los depositarios de la Eterna Verdad. Por este lado puedo dar a ustedes las mas li· sonjeras noticias. Pasan ya de cuatrocientos lo~ Patriarcas i Prelados que se hallan en Roma, 1 en la inmensa mayoría se nota el mislDl> espíritu, contra el que no prevalecerá el espíritu. de Du· panloup i algun otro que le pueda segUlr. Tite Tablet, periódico de L óndres, :perfectame?t.e repu­tado e informado, ha desmentIdo las notiCias que, tomadas del Bolet~n itiplomático, crey~ poder ~ar el Obispo de Orleans, acerca de las oplDlOnes e lO· tenciones de los Obispos alemanes. En t?das las diócesis de Francia, empezando por la mIsma de Orleans, ha asombrado la Carta de Mons. Dupan. loup, i de todas, a contar por la de O:!eans, salen directamente i de todos modos enérJlcas protes­tas contra las opiniones cspues~as en su .Carta: L a intriga oatólico-liberal ha SI~O descubIer.t~, 1 está deshecha aun ántes de la reUDlon del ConcIho i i ya solo nos toca esperar lo q~e infalibleme?t~ ha de salir del Concilio, para bien de la IgleSIa 1 de la sociedad. (De la R evista H ispano-Americana que se publica. en Madrid). . .._. .-_- __ .._ _ l'a rte t elegráfico. Nueva York, diciembre 21 de 1869. El Concilio Ecuménico fué abierto con gran pompa el 8. La procesion con el Papa en perso· na a la cabeza del Vaticano a S!ln Pedro. El ceremonial no 'ha tenido igual en este siglo. El Cardenal Pontini murió despues de la apertura del Concilio. Carta pontificia. PIO IX PAPA. A nuestro venerable hermano Enrique Eduardo, Arzo::'ispo de Westminster. . Venerable hermono! Salud i bendicion apostó­lic~.- En la carta que Nos os hemos dirijido, el.4 de setiembre último, venerable hermano, os deCImos que las materiAS ya examinadas i decididas por un Concilio t!cum énico, no pueden yo sel' puestaR en tela de juicio' que por consiguiente no se pued~ dar luO"ar en el p~ó x:imo Concilio, a ninguna apoloJía de o , . t o lo~ errores ya condenados, 1 que por es a razon n habiamos podido invitar a los no ca~ó.licos a una discu~ion. Ahora sabemos que algunos dlSldentE's han Margarita. A este cont.acto súbito, la jóven tembló: inclinó su frente sobre la almohada fúnebre i murmu­r ó algunas palabras a~ oido de la moribunda. En cuan­to a mi, no pude encontrar pa.labras ; ca,i de rodi~l a8 i rogué a Dios. Algunos minutos pas.ar~n ~n, medIO de ese silencio solemne, cuando Margarita retIro su ~ax:o e hizo un adema.n de alarma. El doctor se apro:lnmo, i yo me levanté. La ca.beza de la señorita de I.'0rho~t se habia ido hácia atras: su mirada estaba fija, brI­llante i dirijida hácia el cielo: sus labios se entre­abrieron, i como si hubiera hablado en un sueño. -Dios mio! dijo, yo la veo en lo alto !. .. ... sL ..... el coro las lámparas de oro, los cristales, el sol por todas partes !. ........ Dos í~njel es de rodilla~.ante el al­tar ......... en traj es blancos; sus alas se aJItan .. ... - .. Dios mio! viv en ... ... Ese grito se ahogó en su boca, que quedó sonreid.a : cerró los ojos como si durmiera, i súbitamente un a11': de inmorlal juventud se esparció en su rostro, oaSl desconocido. Tal muer te, coronando tal vida, lleva en si enseñan­zas de que quisiera llenar mi alma hasta el foudo. Ro­gué que me dejasen solo con el sacerdote en aquel cuarto. Esa piadosa vebda no será perdida para mI. .sobro aquel rostro lleno de una paz gloriosa, i donde errabs¡, un reflejo sobrenatural, mas de una verdad du­dosa u olvidada se me apareci6 con una evidencia irre­sistible. Mi noble i santa amiga, yo sabia que teniais ln. virtud del sacrificio: yo vi ent6nces que habiais recibido el premio! Rácia las dos, sncumbiendo a la fatiga quise respi­rar el aire de los campos. Bajé la escalera en medio de las tinieblas, i entré en el ja.rdin, evitando el salon, donde habia visto luz. La noche estaba profundamente oscura. Cuando me aproximaba a la torrecill ... que es­tá. al fin del cercado, senti un débil ruido ; i al mismo i nstante una forma indistinta sali6 del follo.je. Senti un desvanecimiento súbito, mi corazon aceler6 sus la­tidos i vi el cielo llenarse de estrellas. -Margarita.! dije alarga.nd? los brazos. Oi un lijero grito, despues mi ~ombre murm~rado a media voz i despues nada ......... 1 sen ti sus labIOS con-tra los mi~s. Crei que mi al~a me abandonaba! ..... . 'H~' 'd~d~"~' Ei¿~~i~ '~¡t~'d' d¿'~'i' f~¡·t~~·¿·; 'ii'~;g~~ii~ es mi esposa, i cierro para siempre estas páj!no.s. No tengo ya nada que confiarles. Se puede d ~cn' de los hombres lo que se dice de los pueblos :-DIChosos los que no tienen historia. ! OCTA VIO FEUILLET. LA ILUSTRAOI=O=N=.==========================8=3= comprendido estas palabras se ~anera que han crei­do que no les queda ningun medIO de hacer conoc~ r las dificultades que les tienen separados de la Igl eSIa católica i que todo acceso cerca de N os les e5t6. ce-rrado. . Nos que somos en la tierra, apesar do nuestra 111- dignid~d Al Vicario del que ha venido para salvar lo que :staba per~ido, estamos tan léjos de recha­zarlos en manera DlnO'una, que basta vamos a su en­cuentro i que nada a~helamos con mas vivo deseo que poder tender los brazos, eon un Amor e"!tera­mente paternal, a quienquiera que vuelya h.áCla no­sotros. Jamas, ciertamente, hemos querido llllP?ne,: silencio a los que, estraviados por ~u (·ducacJOn 1 creyendo en la verdad de sus opiniones, piensan que su disidencia con Nos se funda en argumentos pode­rosos que quisiera, a causa de eso; hacer seriamente examinar por hombres cuerdos 1 prudentes. Aun­que no pueda hacerse en el seno de un Concilio, no faltarán teólogos sabios, designados por Nos, a los cuales }Jodrán abrir su .alma i ~sl?oner con confianza los motivos de sus propIos sentImIentos, de tal suerte que, del choque de uua discusion entablada so lam e.n~e con el deseo de descubrir la verdad, puedan reclblr una luz mas abundante que les guie hácia ello. i Ojala haya gran número de és tos que adopten esta línea de conducta i que la sigan de bU f:'na fe i Pues eso no podria hacerse sin que resultara de ello grandes ventajas para ellos i partl los demas: para ellos mismos primero porque Dios mostrará su faz a los que le buscan de todo corazon, i les dará aquello a que aspiran; cn seguida, para los otros, porque no solamente el. ejemplo de hombres eminentes no pue­de dejar de tener su eficacia, sino tambien porque cuanto mas hayan trabajado con ardor en obtener el beneficio de In libertad, tanto mas celo tendrán en seguida para e~forzarse en comunicar a los demas esta misma ventaja. .. . . RoO'anuo ardientemente al D!os de mlsencordJa que produzca este feliz resultado, os damos, vene­rable hermano, la bendicion apostóliea, como signo del favor :le Arriba 1 como prenda de nUf:'stra afec­cion especial para vos i para toda vuestra diócesis. Dado en Roma, cerca de San P edro, el 30 de octubre de 1869 Vlj ésimo-cuarto año de JlUf:'stro pontificado.' pro IX PAPA. REVISTA DE LA OIUDAD. . ~Llamamos la atencion del señor Admi­nistrador de correos nacionales sobre Jos reclamos que hemos empezado a recibir de algunos puntos del Dorte, de que este periódico no ll ega a su des­tino en unas partes i i en otras con mucha irre­gularidad. Es preciso que se pase una circular a los administradores subalternos para que cum­plan con su deber : si en tiempo de guerra este proceder es digno de censura, en situaciones como la actual es un verdadero atentado. Las cartas que hemos recibido se publicarán si los reclamos continúan. Creemos que este aviso 3.1 señor admi­nistrador principal baste para cortar en su prin­cipio estos desórdenes.~ Dos perlas. Una gota de rocío, Dijo a otra gota de llanto: l. Qué vale tu dulcc encanto Comparado con el mio ? Yo desciendo en los vapores Celestes del firmamento i Yo presto vida i aliento A las purísimas flores. I con sarcasmo profundo, La triste lágrima dijo: Yo, con la esperanza rijo Las santas leyes del mundo. Tú, reclinada en el velo Que la blanca nube cierra, Vienes del cielo a la tierra j Yo voi de la tierra al cielo! R. T. I ZAGUIR R.E. - . Al señor Eliseo Tórres, EN LA MUERTE DE SU ESPOSA LA SEÑORA DOLORES MARl'INEZ . Ayer no mos, alegre, entr ~ tus bra zos Los claros horizontes de la VIda, Amor i Po.z, en ese hogar t;l>.nquilo, 1 ventura sin fin le prometIan. De su esposo el afecto, de sus hij os Las puras i suavfsimas caricias De su frente formaban la corona. ; 1 su esperanza la virtud, que ardia Cual arde del Señor en el santuario Una lámpara hermosa. Sola dignn. Fué del aprecio j eneral que .todos A su conducta i méri to r endlan. *** Eso era ayer! Hoi lloran en su tumba Tres ánj eles de Dios que la han perdido, 1 la llamaban madre, i que la amaron Cual ama un corazon tierno i sencillo. -El Ilustrisimo Prelado, como ya habiamos dicho, venoiendo algunas lij eras oposiciones que se le hicier~n al prinoipio, emprendió la reedificacion, o mejor dicho, la construccion de la casa arzobis­pal. Al efecto nombró para esta empresa una co­mision compuesta de los señores Prebendados doc­tores Garcia i Réyes a quienes asoció al T esor ero de diezmos señor J osé de J eaus FonHeca, que úl­timamente quedó recomendado por dichos señores para la inspeccion de los t rabajos. El director teórioo i práctioo de ellos ha sido el Mbil arqui­tecto señor Bartolomé Monroi quien levantando la parte interior desde los cimientos, i haciendo algunas r efaccion es al tramo del frente tiene ya mui adelantada la obra. Merced a esta necesaria r eforma, tu vieron t.rabajo el año pasado cien obre­ros que carecian de ocupacion, i actualmente se ocupan por t érmino medio sesenta operarios. To­davía no se puede juzgar de la obra, porque está, puede decirse, en embrion. Sinembargo, daremos de ella una lij era idea, t al como nos la ha dado el arquiteoto. En el tramo principal, del frente, van en la parte alta, un oratorio i en seguida la sala de audiencia, la bibliotcca del Prelado i una an­tecámara : siguen a la der echa: una sala de r eci­bo particular, su dormitorio, una pieza de costu­ra, una sala de r ecibo i dormitorio de las perso­Das que lo asisten : comedor particular, dos des- . pensas, cuarto de criados, cooina i comun. En el costado izquierdo, tanto la parte alta como la ba­ja, serán las oficinas de la Curia: i en ese mismo costado estará la biblioteca del clero, en seguida el comun para los empleados, que da al segundo patio. En el tramo del fondo que se ha anchado bastante para darle corredor a los dos patios, por lo cual se ha disminuido un poco el principal, se­}.: 1. el salon para las reuniones del conoilio sinodal i para los grandes banquetes: debajo de las piezas que dan a la calle se colocará la imprenta metro­politana, i en la parte inferior de las piezas del costado derecho será la t esorería de diezmos que ocupará tres piezas i la sindicatura de monjas en la siguiente. En el patio principal se colocará la estátua del actual Pontífice Pio IX. En el segun­do patio, en el cual se prolongan los claustros de los costados que se cerrarán por un tramo de tres pisos con azotea, el cual se destinará para e1 estu­dio de los sacerdotes que merezcan penas orrec­cionales, habrá una pila con una hermosa a cberca j pero este trabajo no terminará hasta el año lentran­te. El palacio episcopal i las oficinas t endrán una puerta comun en el centro del edificio i i al cos­tado der echo queda la puerta privada para el ser­vicio doméstico. L os trabajos que se están efec­tuando actualmente, terminarán ántes de junio, pues parece que en dicho mes tendrá lugar en tan suntuoso edificio la instalacion del concilio sino­dal. He aquí una. obra que de seguro hará recor - Ayer placeres, r isa i esperanza. ......... Roi dolor i tristeza !. .. .. . Ayer, Dios mio! Todo era bello: hoi, pálido se esconde El sol cubierto de un crespon sombrío! Tal es el mundo! Lágrimas tan solo Quedan para su tumba, i los suspiros Que lanza el corazon, cuando de penas Abrumado se encuentra. i abatido. ** . y, Ya se eclips6 lo. estrella: de la rosa Darri6 Ia.s hoja.s huracan tremendo; Ya del placer se derram6 la copa, 1 de DOLORES quedan ...... los recuerdos! Así es el mundo, donde nada dura, Donde todo es fugaz i transitorio, El talento, el valor i la hermosura. La r iqueza, el poder, la dicha, el gozo. Convengo en que tu perdida es muí grande Porque perdiste, amigo, un .~ran tesoro; Pero debes vivir pa.ra tus hIJOS Que tanto te aman i su amor es todo. ., ** Inútil es el llanto; mas, si quieres Regocijar el alma. de tu esposa, Modera tu dolor, i escucha atento Lo que debes hacer en esta hora. Tres hijos tienes: forma tres varones Que den con sus virtudes honra i gloria Al pais donde na.cieron, i qua guarda En triste tumba a tu querida Lola. Ya empuñando la espada; ya pulsando De los vates la cHara sonora; Ya, sabios oradores, defendiendo Las leyes i los fueros de Colombia. ; O del campo feliz en las tareas, Siempre que aliente su alma jenerosll Para aliviar al hombre desgraoiado, Regocijada la querida sombra De su madre dirá: i Cnánto los amo! Oh dulce amigo, no has perdido a LoZa. Tuta, 9 de setiembre de 1869_ J . r. Q. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 84 dar por mucho tiempo el episcopado de Monseñor Arbelácz. -El enlosado de que hablamos en otro núme­ro, que han puesto a la orilla de la pared de la Catedral por el costado que mira a la carrera de Oriente, se ha seguido hasta la vuelta que da a la espalda, o sea a la antigua calle de San Felipe. Tambien se han empezado a poner canales al teja­do de dicha iglesia por la calle últimamente cita­da. Todas estas mejoras que hermosean la ciuiad i redundan en bien del público, deben ser aplaudi­~ as i apoyadas por todos ~os que sinceramente se mteresan por las mejoras del pais. -Se sigue trabajando con empeño en la prepa­racion del edificio de San Diego. Al señor Calisto Ballestéros se le mandaron cortar i hacer para el uso del establecimiento 200 camisas de jénero de lino; i debemos decir en obsequio de la honra­dez de la mayor parte de nuestros obreros, que dicho señor sacó del jénero que recibió, 200 diez i ocho piezas. --En dias pasados un vecino de Cáqueza nos elojiaba mucho el celo i actividad del señor doc­tor Peña juez 4. 0 del circuito i nos referia que por su acuciosidad habia sido aprendido un temi­ble ladron llamado J ulian Puerta contra quien habian sido inútiles todas las pesquizas anteriores. Posteriormente hemos sido informados que el mismo juez hizo poner a Puerta en libertad, revo­cando el auto de proceder 'dictado por la Corte Suprema federal. Desearíamos que el señor Peña declarara lo que hai en este asunto, i en qué dis· posicion legal se apoyó para ordenar la libertad del reo. -Llamamos la atencion de las autoridades há cia un asunto importante. Hace tiempo que el edi­ficio conocido con los nombres de casa consisto­rial, portales de Arrubla o galerías, está amena­zando ruina; i nos parece que es de su deber hacerlo examinar; i si resultare que está vencido, ordenar a sus dueños que se evite un repentino desplome que puede perjudicar el resto del edifi­cio i causar graves daños a lQS mas inmediatos j i si ellos no lo hicieren, proceder por su cuenta a la operacion, pues con el mas lijero temblor de tierra u otro incidente imprevisto, pueden ocurrir desgracias que es conveniente evitar. MUNICIPALIDAD DE BOGOTÁ.-Los muchos asun­tos que han tenido ocupada nuestra atencion, nos habian hecho pasar en silencio los proyectos de acuerdo presentados pOl" el señor Rejidor Nicolas Pereira Gamb¡;, i publicados en el número 21 del ., Rejistro Municipal." Se nos ha informado que su mismo autor los ha retirado j paro no por eso nos dispensaremos de manifestar nuestra opinion sobre ellos. Algunas personas, cuyas opiniones hemos recojido, hicieroll aspavientos i aun los ca­lificaron de inconsultos. Nosotros, por el contra­rio, comprendimos el espíritu que entrañaban, i aun los aplaudimos, si bien para q~e esos proyec­tos convertidos en acuerdos hubieran producido los saludables efectos que se proponía su autor, habríaffios deseado que se hubieran presentado en otra forma. Poner, no diremos en vijencia, sino darle fuerza, eficacia, vigor, cumplimiento, al Có­digo de policía, ¿ puede darse una necesidad mas impel'iosa, ni mas unánimemente proclamada por todos los que desean órden, seguridad. garantías? ¿ Podrá negarse la utilidad de contener la beodez i la prostitucion? Unicamente, que tal como es­taban redactados los proyectos, léjos de reprimir quizá pudieran haberse fomentado los burdeles e~ grandes proporciones j i q ne sin corta r los dellas­tres de la bebida, se protejia a los productores de licores en grande escala, perjudicando a muchos infelices que vi'V~~ de este. negocio en pequeño. Pel'o que se conclhen estos lntereses parciales con los de la sociedad j que el gravámen afecte lo que debe afectar, sin favorecer ni hostilizar a nadie' oi entónces esos mismos proyectos serian acuerdos mui saludables en nuestro concepto. Es que des­pues de la última revolucion que todo lo trastor­nó i dejó mui mal parada la moral entre nosotros: despues de espedida la última Constitucion, i a?o~tumbrados al desórden en que hemos venido VIVIendo, por to~o se hace algarabía, i se grita mucho. porque d.IZ que 8e recortan las garantías: como Sl fuera mUl bueno arropar con la libertad de i~dustria a los ladrones. monederos falsos, P!-'ostLtutas, vagabundos, &c: como si en una so­CIedad en donde ~l que debe i no quiere pagar se queda con lo ajeno, &c, &c, se pudiera vivir. Pues en nuestro sentil", toda accion debe tener su reaccio~; i si ea cierto que en materia de pro­g: e.s?s ~ttles, de adelantos, de conquistas de Ia cIvIhzaclOD no se debe ni se puede retrogradar ni el espítitu del siglo lo permite' tambien e~ c~a~'~ co~o la luz meridiana, que el'pl'ogreso i la clvlhzaclOn no ~on el .libertinaje, la vagancia, el fra.ude, el ases~nato, I tantas otras cosaa que se qUIeren conVertIr en garanLÍas consignadas en la LA ILUSTRACION. Constitucion, porque una eonstitucion de tal na­turaleza, no tendria mui larga duracion ni aun entre los salvajes. Excitamos al ilustrado señor Pereira a que fije su atencion en nuestro modo de ver las cosas, para. que si estamos de acuerdo, formule proyectos que produzcan el resultado que suponemos se propu­so; i a que estudie el modo de destruir los mono­polios del mercado que tanto mal causan a los pro­letarios. VELAcroNEs.-Hoi tendrá lugar una en la igle­sia de la Tercera por el alma de la señora MAníA ANTONIA CASTILLO Dlll M:ÁRQUEZ j i ellúnes 7 otra en la Cated¡'al por la del Ilustrísimo señor doctor ANTONIO HEI~RAN. -Ayer se hicieron en la iglesia de San Cárlos las exéquias funerales del señor JUAN N. CAlCE· DO B. -Hoí tienen lugar en la de Santa Bárbara las de la señora MARIANA CASANOVA DE M. --Mañana tendrá lugar en la Capilla de las Crúces una fiesta en honor de la Santísima VÍrjen de Chiquinquil'á. REVISTA DE LOS ESTAD05. ~ --- -------------- - -- - --- - --- --- ------- -------- - ----------- Antioquia. El Bolet11~ Oficial del 8 de enero rejistra una solicitud del señor Pedro Alcántara. Herran ele­vada al ciudadano Presidente del Estado' con motivo del decreto de 30 de setiembre últiO:o ex­pedido por el ciudadano Presidente de la Union en el cual declara que dicho señor perdió la cali~ dad de colombiano por los servicios que prestó en el Congreso americano, sin permiso del Congreso de Colombia. La contestacion del señor Presiden­te del Estado, es una declaratoria formal sobre el reconocimiento de ciudadanía en dicho señor jene. ral, i ademas una manifestacion sobre lo ilegal i atentatorio del decreto espresado, para el cual, segun se dice, no tiene suficiente jurisdiccion el ciudadano Presidente de la Union. -El Gobierno se está ocupando activamente de su plan jeneral de instruccion pública, que no dudamos dará pronto los mejores resultados. Cundinamarca. Por aviso oficial se ha pedido noticia de los distritos eu que no se ha organizado la Corpora. cion municipal, ni se han posesionado los Síndi· cos municipales i los Jueces parroquiales. Igual­mente se ha solicitado informe sobre los Direeto­res i Directoras de escuelas que han o no tomado posesion de sus destinos. Tambien se ha exijido el in dice de la correspondencia recíproca i se re­comienda la capturá de los reos prófugos. -El señor Nicolas Patiño ha tomado poseoion del destino de Director de la escuela de niños de Santa Bárbara. -En la penitenciaria del Estado ha. muerto el reo Cecilio Guatavita, sin dejar bienes de ninguna clase. --El señor Miguel Samper, comisionado espe­cial de la Junta de Beneficencia, ha celebrado un contrato con el señor Ricardo Reaño, por el cual Reaño sé compromete a denunciar a la Junta i a las autoridades a quienes corresponda, los dere­chos sobrc casas, fincas i créditos. que DO figuran en los inventarios de los respectivos estableci­mientos de beneficencia. --Se han hecho varias prevenciones a ciertos empleados ¡;obre el fiel cumplimiento de sus atri­buciones. -La existencia en C'lja, en la Administracion jeneral de Hacienda del Estado, en 26 del pasado enero, ascendia $ 287-87! cent. Santander. El señor Secretario de Estado en el despacho de Hacienda i Fomento, se ha dirijido al de Go­iiierno de este Estado, a fin de que se proceda a la exploracion de la vía que debe poner eo comu­nicacion la ciudad de Cúcuta con el rio Lebrija i el Magdalena. -Con fecha 4 de enero el Secretario jeneral ha invitado a las personas que quieran obtener un privileJio, para la construccion de un puente col­gante o de cables sobre el rio Suárez, a que diri­jan a ese despacho SYS propuestas en pliego cerrado. -Los informes sobre instruccion pública en varios puntos del Estado, son mui satisfactorios. RE~1ITIDOS. Vn recuerdo A LA. lIIElIlORI.A. DB MI AMIGO 1\1. G. MANRIQUE. Si en 111 tumba tan solo se descausa, Yo no quiero que vuelvl1s aquí mns. BYRON. Sí; dejó de existir el poeta desgraciado! i dcscansó porque duerme el sueño eterno de la tumba. Su silencio pone fin a su incesante pena, porque despues de haber perdido su hermosa Lui­sa, su querida esposa, se cubrió de luto su sensible corazon, i siempre el alimento de su alma fué la tristeza, la cual se revelaba en su fisonomía i en sus melancólicos cantos. Solamente la fe i la esperanza de unirse algun día con su Luisa en el cielo, lo animaban. Sí, MARIANO! hoi te felicito a la par que lamento tu pérdida j eseúchame desde la mansion a donde esté tu alma, i recibe esta lágrima como el último tributo a nuestra sincera. amistad. MBROÉD.EJS H. DE AL V AREZ. CORRESPONDENCIA. Señor Joaquin Calderon, TII#lJa. Recibimos su carta de 31 del pasado i los fondos recaudados en esa ajencia hasta 31 de diciembre. Reponemos a usted las diez sus­criciones a La [Iustracion que han sido extraidas del co­rreo, pues de esta imprenta se le remiten todos los peri6di­cos semanalmente. Sírvase enviarnos por el correo los impresos sobrantes del año pasado. Señor Pedro Martínez, Neiva. Remitimos las suscri­ciones de La Ilust¡'acion a que se refiere su carta de 26 del pasado. Publicaremos el aviso. Reñor TemÍstocles AveJla M. S()gamoBo. Por todos los correos remitimos a usted La Ilustmcion i El Hogar, i co­mo en su carta de 27 del pasado nos dice no le han llegado, creemos que habrán sido extraidos en el correo. Señor doctor Juan N. Franco, Togui. Nos fué entre­gada su carta de 24 del pasado i:/$ 5 a cuenta de su suscri­cion anual a La ItustraáO?t. JlIlr. Thomas Holloway, Lóndres. Por el presente correo contestamos su carta de 16 de diciembre i enviamos los númer"s de La l/ustracian. Señor Francisco H. lriarte, P~tal. Recibimos Sil carta de 21 del pasado i $16 que hemos abonado a su cuenta. Enviamos a usted siete suscriciones de La Ilustracian. Señor Eliseo Tórres, Sogamooo. Por todos los correos hemos remitido a usted unasuscricion de La Ilust1'acion, i otra a todas las publicaciones de la imprenta para la señora María de la O Herrera. Sr. Rafael Buenaventura de Guzman, Pasto. Recibimos su carta de 13 del pasado i el libramiento por 12 fuertesBO centavos, valor de su suscricion anual a todas las publica­ciones en el presente año. Sr. doctor J. Antonio Ortiz, Téqt
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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La Ilustración: política, literatura, noticias, filosofía, relijión, artes i oficios, instrucción pública, bibliografía, medicina, variedades, revista de la ciudad, revista de los estados, de Europa i mercantil - N. 21

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La Ilustración: política, literatura, noticias, filosofía, relijión, artes i oficios, instrucción pública, bibliografía, medicina, variedades, revista de la ciudad, revista de los estados, de Europa i mercantil - N. 20

Por: | Fecha: 04/02/1870

111 Política-~i~eratura-. N oticias-F~losofía-R~lijion-Art:s i oTI.cios-Instruccion pública- Bibliografía. :MedlCllla-Vanedades-RevIsta de la CIudad-RevIsta de los Estados-De Europa i mercantil. Se publica los mártes, miércoles, viérnes i sábados, I i el mismo dio. se lleva a las casas de los suscritores de la capital i se remite a los de fuera por los correos r es- . pectivos. Los lúnes i juéves se publical'¡¡ si es necesario. Valor del trimestre, tres fuertes. Valor del semesLr e, cinco fuertes sesenta centavos. Valor del año, diez fuertes. Valor delllúmero suelto, diez centavos. TRIMESTRE 1. AÑO l.-Bogotá, 4 de febrero de 1870. LA ILUSTRACION. Decoro social. La vida de nuestra sociedad, no ha sido sino una larga escuela de actos de violencia.. La emancipacion de la metrópoli, se obtu­vo con la guerra. La guerra es la violencia. Una vez emancipados, la violencia nos ha azotado en nuestras tristes luchas domésticas de tal manera, que difílmente podemos discu­tir sin herirnos de la manera ménos razo· nable. De aquí viene que, jeneralmente hablando, nuestras discusiones acaban en disputas, en -que cada cual procura demostrar, no que tiene razon, es decir, que le asisten hechos ciertos, innegables, que siempre pesan mas que las vacías declamaciones, sino que su contendor es el cuervo de la fábula, que tie­ne por regalo el comer cuerpos muertos. Para cualquier pais extranjero que haya coleccionado nuestras polémicas políticas i aun las piezas oficiales de nuestros gobiernos, ¡'esulta que todos nosotros somos una horda de miserables bandidos. La. horrible hipérbole de nuestras iras po­líticas, ha llevado fI tal SI·acio la exa)eraC10n en nuestro lenguaje, i las imputaciones de traicion, vandalaje, etc, han sido tan co~u· nes, tan injustificables casi siempre, tan 1I1a· decuadas las mas, que ya casi no nos quedan términos para denominar las verdaderas enormidades. Tánto así hem0s abusado en el particular! Las palabras bandido, jilibusteTo, asesino, etc, se han prodigado tanto i con tan absur­da impropiedad entre nosotros, que si su aplicacion hubiera sido justa, este seria el pais mas infame del universo. Afortunada­mente nada es ménos cierto; lo cual nos honra altamente. Hemos cometido errores hijos de nuestra mala educacion colonial; de nuestras preo· cupaciones, fruto de tradiciones que no he­mos podido o no hemos querido analizar, pa· ra estimarlas en lo que valen ante la moral i la filosofía; hemos padecido largos vértigos revolucionarios que han ofuscado nuestra razon i nos han hecho cometer injusticias que la ira enjendra aun en los mas benévolos caractéres; pero no somos ese pueblo de malvados que nuestras luchas tipográficas de­nuncian ante el mundo. El extranjero que, des pues de leer nuestros 1 Nacion ; j pero vana esperanza! porque esas Asambleas se convierten en un verdadero palenque, en el que cada cual no trata sino de recriminaciones de partido, un as veces, i otras de conseguir la sancion de los proyectos de interes personal, formán­dose entónces un feo canje de votos o sea el hago pal'a que hagas. En estas discusiones de que ningun provecho saca el pueblo, pa­san nuestros representantes la mayor parte del tiempo, que debian emplear mejor en el cumplimiento de sus obligaciones; i cuando y?- está p:na llegar el dia de la clausura de las sesiones de un Congreso, es que precipi. tadamente se sancionan leyes que despues ofrecen duelas i dificultades en la práctica i no pocas ocasiones hasta la mala redaccion se nota en ellas. No desconocemos que a las Asambleas concurren algunos hombres honorables, ilus­trados i de buen juicio, que hacen esfuerzos en el e11no de sus obligaciones, pero que en· cuentran tropiezos que no pueden quitar i Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. '1 78 sus buenos propósitos quedan .sin fruto. Hai, pues, una verdlLd demostrada I es, que en los gobier'nos l'epublicanos es necesario que los /lOmb1"es que ocupan los puestos públicos ten­gan ilustracion, pues sin talento.'1 i sin luces las instituciones se vician, porque la gran palanca de las naciones modernas es la inte­lijencia unida a la virtud i a los principios morales, que deben ser la pauta del gober­nante; pero pretender que se pueda ~oltar el arado para tomar el baston del maJlstra­do U ocupar una curul, es una quim.era, cuan­do ese que suelta el arado no tiene los ~ono­cimientos suficientes para el desempeno de un encargo público: i no se ~re.a q.ue noso· tras abrigamos la idea de dlstlDClones ?e clases léjos de nosotros semejante barban s­mo, p~es como verdaderos republicanos, juz: O'amos que el Gobierno debe ser de todos) para. todos; pero sí creen:o~ que debe hab~r aptitudes en los que adl1J1nIstran la cosa pu- 1~lica. Instalada la representacion nacional en el presente año, tenemos confianza en que nues­tros delegados, deponiendo en las aras del patriotismo esos miserables rencores .de p~r­ti do, solo atenderán al bienestar SOCial, diC­tando leyes que hagan progresar a ~uestro pais i alivien los males que sufre. As) lo es­peramos i tenemos derecho a esperarlo. F. DE P. C. EXTERIOR. ROMA. Alocucion DE SU SANTIDAD EL PAPA pro IX EN LA REUNlON PREPARATORIA PARA EL CONCILIO, CELEBR.\DA EN LA CAPILLA sr:r.TIN A EL 2 DE DICIEMBRE. Venerables hermanos: Debiendo abrir dentro de pocos dias la reunion del santo Concilio ecu­ménico, nada nos ha parecido mas oportuno i mas grato que dirijiros la palabra, venerables herma­nos, en este momento en que, agrupados a nuestro ¡-----__ ~fM:l"'t~eg~.~ed~ . .:¡;q~~ ~~~e~rs puntos del universo oatólico a esta noble ciudad para el Concilio indicado por N os, reuniéndoos a nuestro alrededor, i siendo tan caros a nuestro co­razon por vuestro ardor admirable para promover el reino de Jesucristo i sufrir persecuciones por Nuestro Señor. Esta reunion, Venerables Hermanos, es para Nos, tanto mas preciosa, cuanto Nos, seguimos las huellas de los Apóstoles, que nos han dejado grandes ejemplos de su un ion íntima con el divi­no Maestro. La Escritura Santa nos muestra, en efecto, que cuando Nuestro Señor Jesucristo re­corria las ciudades i las aldeas de Palestina pre­dicando i anunciando el reino de Dios, los Após­toles, movidos por el mismo celo, se hallaban a su lado, acompañán:iole los Doce por donde quiera llevaba sus pasos. Esta un ion de ]os Apóstoles se muestra especialmente cuando el Maestro celestial levantando hl voz en Cafarnaum ante ]os judíos, discurrió largamente sobre cl misterio de la divi­na Eucaristía. Entónces, en efecto, cuando aque­lla multitud, dejándose llevar de una idea gro­sera i carnal, no pudiendo creer en tal maravilla del amor, se separó como con disgusto del Maes. tro j cuando muchos discípulos tambien, segun el testimonio de San Juan, se alejaron i dejaron de seguide, no sufrió detrimento el afecto íntimo i la veneracion de los Apóstolcs j i habiéndoles pre­guntado J csus si tambien ellos iban a abandonar­le, Pedro, aflijido por la duda, exclamó: " Señor, i a quien iriamos?" I dió en seguida la razon que le hacia seguir al Señor con fé constante: "Tú tienes las palabras de vida eterna." Llenos de estos recuerdos, ¿ qué otra cosa mas grata podemos tcner mas profundamente grabada en el cOl'azon? Ciertamente, ni aun en esta reu­nion formada en nombre de Jesucristo, nos libra- ,..... '.1. ..1_-L«o -t--..lv-tGo ooa....c...~~ _ Nos hemos de desconfiar del hombre enemigo que desea especialmente sembrar la cizaña j pero el recuerao de la firmeza i flonstancia apostólicas que mere· cieron este elojio del Señor: "Vosotros habeis permanecido conmigo en los dias de las pruebas "j el de la declaracion positiva de Nuestro Reden­tor: "Quien no está conmigo está contra mí" j i en fin, el de nuestro deber, nos obligan a hacer todo esfuerzo para seguir a Nuestro Señor Jesu- I tal' en mi hasta el exceso la susceptibilidad del honor. Hablad. Me aconsejais que olvide el juramento indis­creto, pero solemne, que en este instlLnte, es lo único que me separa de la dicha que habiais soñado para vuestro hijo adoptivo? 1\11'. Laubepin se levant6: sus espesas cejas se frun­cieron, recorri6 a grandes pasos el cuarto durante al­gunos minutos; despues, deteniéndose delante de mi, i tomándome la mano con fuerza, me dijo: -J6ven, es cierto, os amo como 11. un hijo; pero aun cuando se os destrozase el corazon, i el mio a la. par del vuestro, no transijiré con mis principios: en ma­terias de honor vale mas trnspasar sus límites que quedarse atras: los jurfl,mentos, fl,un los dictados por el filo del puñal, o por la boca de una pistola, deben cumplirse. Ese es mi parecer. -1 tambien el mio. 1\1e voi mañana con vos. -No, Mú.ximo, quedaos todavía por algun tiempo. No creo en los milagros, pero creo en Dios, que sopor_ ta raras veces que perezcamos por nuestras virtudes ... Demos una t.regua a la Providencia ...... Sé que os pido un gran esfuerzo de valor, pero lo reclamo formalmen­te de vuestra amistad. Si dentro de un mes no habeis recibido noticias mias, entónces partireis. Me abrazó, dejándome 111. conciencia tranquila. i el alma desolada. cristo con fe inquebrantable, permaneoiendo siem­pre con corazon unánime adheridos a Él. Tal es, en efecto, venerables her'manos, ]a situa­cion en que nos vemos, i en la que desde hace mucho tiempo venimos librando rudos combates con numerosos i terribles enemigos. Es, pues, ne­cesario t!¡ue nosotros nos sirvamos de las armas espirituales de nuestra milicia, i que soportemos todo el choque del combate, apoyándonos en la au­toridad divina, i parapetándonos detras del escudo de la caridad, de la paciencia, de la oracion i de la constancia. Pero no se tema que las fuerzas nos falten en esta lucha, si nosotros queremos fijar nuestros ojos i nuestro espíritu en el Autor i con- 8umador de nuestra fe. Porque si los Apóstoles, unidos por la vista i por el pensamiento a J esu­cristo, alea nzaron fuerzas i valor para soportar valerosamente todas las pruebas, nosotros tam­bien, en la constante contemplacion del misterio de nuestra. Redeocion, de donde emana una vir­tud divina, encontraremos fuerza i enerjía para triunfar de las calumnias, de las injusticias i de los engaños de nuestros enemigos, teniendo el go­zo de conseguir de la C¡'uz de Cristo la salud para nosotros mismos, i aun para los muchos des­graciados que viven fuera del camino de la verdad. Pero no es bastant~ la contemplacion de nues­tro Redentor j es necesario que esta contempla­cion vaya revestida de una gran docilidad de es­píritu, a fin de que escuchemos su enseñanza con toda la humildad i ternur!l de nuestro corazon. Porque lo que el Padre celeste ha ordenado en el momento en que Cristo Nuestro Señor revelaba su gloria en la cumbre de una montaña a presen­cia dc los elejidos: .C Estc es mi Hijo amadísimo en quien Yo he puesto todas mis alegrías: esca­chadle," nosotros dcbemos cumplirlo escuchando a Jesus con respetuosa atencion, i escuchándole en todo sin duda alguna, pero mas principalmente en lo que Él mismo, previendo las dificultades con que se habia de luchar, hizo muchas veces objeto de ruego a su Padre, i tuvo presente en la última cena: "Padre S!lnto, conservad en vaes­tro nombre a los que Vos me habeis dado, a fin de que ellos sean uno, como nosotros somos uno." Que todos tengan en Jesucristo una sola alma i un solo corazon. Ningun consuelo habrá para no­sotros mayor que el de prestar dócil oido a las advertencias de Cristo; i he aquf la. razon de re­conocer que el:!to.tnOD OOD Él, i que en DOSoe.rOS encontraremos la prenda evidente de eterna sal­vacion. "Porque el que es de Dios, escucha la palabra de ~ios." i Que Dios Todopoderoso i misericordioso, por la intercesion de la Vírjen Inmaculada, confirme con su gracia estas palabras de nuestra Alocucion pontificia, que salen del fondo de nuestro corazon, i que nos sea propicio para que el/as consigan nu-vida estaba mui arraigada en aquel corazon enét:jico. para desprenderse sin una. lucha obstinada. El doctor habia predicho que la agonía seria larga. Sinembargo, desde la primera aparicion del peligro, Mma. Laroque i su hijo. le h",binn consagrado todos sus cuidados con la apasionadlL abnegacion, i el asíduo afecto que son la virtud especial i la gloria de su sexo. Anteayer no­che estaban rendidas de cansancio i fatiga, i Mr. Des­marets i yo nos ofrecimos para llenar sus veces con Mr. de Laroque en aquella velada; consintieron en tomar algunas horas de reposo, i pronto el doctor me dijo: - y o no sirvo de nada aquí, el negocio está conclui­do. Ved, ya no sufre el pobre hombre! Es un estado letá\jico que no tieue nada de desagradable. El des-pertar será la muerte ......... Asi, podemos estar tran-quilos, i cuando noteis algun cambiamento llamadme; pero creo que eso no sucederá. hasta mañana. Me mue­ro de sueño. Hasta mas ver. Hizo oir un bostezo sonoro i sali6. Sil comportamiento i su lenguaje ante el moribundo me disgustaron, i sin embargo, es un hombre excelente; pero para tributar a la muerte el respeto que le es de­bido, es preciso no ver tan solo la materia bruta que disuelve, es preciso creer tambien en el principio in­mortal que arrebata. • 12 de octubre. Hace dos dias que pude salir de mi encierro e ir 11.1 castillo. No habia vuelto a ver a. Margarita. despues de la noche en que nos separamos en la. torre de El­ven. Estaba sola en el salon cuando entré: al reco­nooerme hizo un movimiento involuntario como para levantarse; despues se quedó inm6vil i su rostro se oubri6 de pú\'pura. Esto fué contnjioso, porque sentí que me ponia rojo tambien. -C6mo vais, señor? me dijo tendiéndome la mano, i pronunci6 esas palabras COIl un tODO tan humilde, tan dulce i tan tierno, que tuve intenciones de echarme a sus plantas. Elllpero, tuve que responderle en el tono de una política glacial. Ella me mir6 dolorosamente, despues baj6 sus grandes ojos con aire de resignaoion i siguió su trabajo. Casi al mismo instante su madre la hizo Hamar, porque el estado de sn padre era mui alarmante. Haoia algunos di as quo habio. perdido la voz i el movimiento; la parálisis lo habia invadido completamente. Los úl­timos signos de la vida intelectual se habian extingui­do: solo la sensibilidad persistia con el sufrimiento. N o podia dudarse que su fin seriB próximo; pero la. Solo, en el cnarto fúnebre, me senté a los piés de la. cama, i traté de leer .n. 10. luz de una lámpara que es­taba cerca de mi. El libro se cayó de mis manos: no podia pensar sino en la combinacion singular de acon­tecimientos que, despues de tantos alIos, le daba a ese anciano culpable, por testigo i protector de su último sueño, al nieto de su víotima. En medio de la calmB profunda do la hOI"l\ i del sitio. evooaba a pesar mio los escenas de violencias i tumultos sangninarios que habian llenado esa existencia que acababa. Buscaba la impresion lejana en el rostro de aquel agonizante sccular, en aquellas facciones, cuyo pálido relieve se destacaba en lo. sombra como una má~cara de yeso, i no encontrn.ba sino lo. gravedad i el reposo de la tum­ba. Por int.ervalos, me ap\'oximaba o. lo. cabeeero. para asegurarme de que el aliento vital levantaba todavía. su pecho debilitado. A media noche, un suelIo irresistible se apoderó de mí, i me dorm! con la frente apoyada en mis manos. De repente, me desperté ajitado por una horrible pesa­dilla; levanté mis ojos i sentlllegar el pavor has~ lB médula de mis huesos. El anciano se hl\bia inoorpora­do en su camB i tenia fija en mi uno. mira.da atenta. sorprendida, donde brillaba. la. expresioD. de lo. inteli- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. merosos frutos 1 i Que el Señor vuel~a su cara hácia vosotros venerables hermanos, 1 que colme con la gracia 'de sus bcndiciones vuestros cuerpos i vuestras almas j vuestros cuerpos, paro. que ten­aais la fuerza de sufrir valientemente, i con ale­~ ria las fatigas inseparables de vue tro ministe­~ io .' vuestras almas, para que, henchidas de gracia eel~stial, deis el glorioso ejemplo de verdadera vida sacerdotal i de todas las virtudes que son necesarias para salvar el rebaño de Oristo! ¡Que la gracia de esta bendicion os acompañe oonstan­temente, i os inspire todos los dias de vuestra vi­da, a fin de que ellos sean llenos de santidad i de justicia, obteniendo el fruto do vuestras obras, en las cuales encontrareis la verdadera riqueza i la verdadera gloria. 1 que tambien nosotros poda­mos, despues de haber reeonido dichosamente nuestro peregrinaje mortal, decir en el último dio. de nuestra vjda : l. Yo me he alegrado de las pa­labras quo se me han dicho j nosotros iremos a la mansion del Señor')) i nos sea dado encontrar abierto el camino d~ la santa montaña de Sion, de la J emsalen celestial. Ecuador. Quito, enero 4 de 1870. 6ño1' Nz'colas Ponton. :Mi estimado amigo :-Nada mas ha ocurrido notable despues de los sucesos de Cuenoa que co­muniqué a usted en mi últi~a, i de los que ~stará bien orientado por los Boletz716s que le adjunté. El año nuevo nada nuevo ni bueno nos promete, pues ya le he manifestado ántes que el Ecuador vive por vivir. Una sola cosa ha venido a producir dos encon­trados efectos: el celebérrimo " Tratado de amis­tad, oomercio i navegacion entre los Estados Uni­dos de Colombia i el Ecuador," cuyos pormeno­res ignoramos en parte i pues en el número 340 de La P"ensa apénas se contentan con decirnos que él no mejorará la suerte de los colombianoa establecidos en el Ecuador, lo que sabiamos de antemano una vez conocidas las miras del señor Sántos Gutiérrez. Creiamos, i con sobrada razon, que este asunto ocuparia a todos los periódicos de la República, o por lo ménos a los de la capital. Por eso hemos extrañado que La Prensa se ocupe de él tan lijeramente siendo, como es, un a,;unto de gran trascendencia para ámbas Naciones. Decia a usted que el Tratado en referenoia ha causado dos efectús contrarios, i paso a manifes­társelo annque brevemente. En los ecuatorianos que ven a cada momento levantado sobre sus cabezas el látigo que amena­za flajelarlos sino rinden su flrib1ltO, ha producido contento porque de hoi en adelante verán que los hijos de la altiva ijustamente orgullosa Colombia, tendrán que confundirse entre los tributarios de jencia. Cuando mi vista encontr6 la suya, el espectro tembló; alo.rg6 sus brazos, i me dijo con una voz su­plicante, cuyo timbre extraño i desconocido, det~vo el movimiento de mi corazon. , . -Señor marques, perdono.dme! Quise levantarme, quise hablar, pero en vano. Esta­ba petrificado en mi silla. Despues de un silencio, durante el cual la mirado. del moribundo, siempre encadenada a la mia, no cesa­ba de implorn.rme, repiti6 : -Señor marques, dignaos perdonarme! Encontré al fin fuerzas para llegar hasta él. A medi­da que me aproximaba, se retirabo. hácio. atras, como pn.ra librarse de uu contacto espantoso. Levo.nté una mano i colocándolo. ante sus ojos desmesuradamente abiertos i aterrados, le dije: -Desco.nzad en paz! yo os pel'dono ! No bien hube acabado estas palabras, cuando su semblante cadavérico se ilumin6 con un brillo de ale­gria i de juventud. Al mismo tiempo dos l(~grimas bro­taron de sus ojos apagados. Extcndió uno. mano bácia mi, despues esa mano so cerr6 violentamente, i se o.lzó con jesto amenazante; vi rodar sus ojos por entre sus pá¡'pados dilatados, como si nna balo. le hubiese llega­d, o al corazon. -Oh! el inglés! murtnur6. 1 co.y6 sobre lo. almohada como una masa inerte. Estaba muerto. Llamé o. todos i llegaron. Pronto fué cercado de lá­grimltS i ruegos piadosos. Me retiré con el almo. pro­fundamente turbada por eso. escena extraordinaria, 'lile seria siempre un secreto entre aquel cadéver i yo. Este triste acontecimiento me ba impu ~sto deberes i cuidados, de que tenia. necesidad para jusLilicar o. mis propios ojos la prolongacion de mi estancin. en aquello. C:l.sa. Me es imposible comprender en virtud de qué oo.usa Mr. Lo.ubepin me aconsej6 diferir mi partida. Qué espera en ese tiempo? Me parece que él ha obe­decido en esta circunstanoio. a uno. especie de vaga su­' persticion i de pueril debilidad a que no hubiera debi­do sujetar una alma de su temple, i a los cunles ho hc­cbo mal en someterme. ¿ N o ha oomprendido que mo imponia, a mas de sufrimientos inútiles, un papel siu franqueza i sin dignidad! Qn6 har6 aquí en adelante? No es ahora que podria oensurllrscme el jugal' con no­bles i sagrados sentimientos? Mi primern. entrevistn. con Margarita habio. bastado para revelarmo todo el rigor, todo. lo. imposibilidad de la pruebn. o. que estaba condena.do, ouando lo. muerte de Mr. Lo.l·oque, ha ve- LA IL USTRACION. un amo, i como los propios siervos, sujetos tamo bicn al látigo, a la tortura i al consejo de guerra verbal. En los colombianos se v6 la inuignacion porque el honor de su nacionalidad ~e ha. ofendi­do i ultra;ado vilmente i menosproclado su noble O1'aullo i "10 q 0.0 es mas, porque 6e les entrega. ma­ni: tadc/s por su propio Gobiel'llo al furor impla­cable del señor García Moreno, quc nunca les per­donará la hidalguía con que lo trataron en Tulean, ni la jencrosidad i desprendimiento de que ta.ntas pruebas le dieron en Pinzaquí. Por eso 108 eoua­torianos elojian i bendicen a sus r epresentantes i comisionados que celebraron tal Tratado, mién­tras que los colombianos justamente resentidos, bajan avergonzados la. cabeza, porque convertido el señor Sántos Guti6l'l'ez en 01 Czar de su patria, quiero dar pruebas de su absolutismo, vendiendo a sus ciudadanos en el extranjero en cambio de __ una inramia! Maldicion! ____ Qu6 vale, pues, tener por patria a Colombia si ella entrega al ex­tranjero la vida e intereses de sus propios hijos, para quo sean afrentados con . marca ignominio-sa ? ___ _ Es necesario, pues, que la prensa recabe enér­jicamente del Congreso colombiano la ímproba. cion de ese Tratado, que no solo mengua nuestra dignidad sino que tambien expone a s6rios distur­bios que surjirán a cada momento j pues quc vi6ndose los colombianos residentes en el Ecuador obligados a todas las cargas, obligaciones i tyz'bu­tos de los nacionales, forzoso les será, para siquie­ra aliviarlas, tomar parte activa en los asuntos domésticos, i entónees guai! del Ecuador guai! de los colombianos. Con el objeto de evitar todas las funestas con­secuencias que pueden sobrevenir, los colombianos residentes en esta capital hemos representado al Gobierno del Cauca i al dc la Unian, para que atendienuo nuestros justísimas reclamos soliciten del Congreso la improbaoion del "Tratado de amistad, comercio i navegacion entre los Estados Unidos de Colombia i el Ecuador, )) celebrado en Bogotá ellO de junio de 186~. Esperamos que usted se sirva insertar en su periódico la represen­tacíon dicha,'" apoyándola con las razones mas con­venientes a la paz de las dos Repúblicas i :t nues· tro propio bienestar. Quedo de usted afectísimo amigo. Tmzo. !If Se publicRrá despues. REVISTA DE LA CIUDAD. -U na vez hechas las elecciones en las Cámaras' de lo cual dimos cuenta en nuestro último núme­ro, la del Senado nombró en comision para poner en conocimiento del Poder Ejecutivo i de la Cá­mara de diputados el acto de su instalacion, al se­ñor jenonl Antonio González Carazo j i esta dió cuenta de haber empezado sus ~rabajos, al Presi-nido a dar, por algun tiempo, o. mis relnciones con ella, mas naturalidad i mas decoro a mi posiciono 26 de octub¡'e.-Rcnnes. Todo está terminado, Dios mio! qué fuel'te era pal'a mi ese lazo! él envolvia mi oorazon, i lo ha dest¡'oza­do 0.1 romperse! Anoche a l,ts nueve estaba apoyado en mi ventano. i me sorprendi6 una luz que se o.proximabn. por entre las mas sombrías aveuidas del parque, i en una direc­cion que la jente del castillo no tiene la costumbre de seguir. Un instante despues llamaron a mi puerta, i la señorita de Porhoet entl'ó jadeante. -Primo, me dijo, tongo que hablar con vos. -I1o.i alguna desgracia? -N o exactamente: vos lo juzgareis. -Sentaos. -Habeis pasado dos o tres noches de esta semana en el castillo, i no hn.beis observado nada nuevo i sin­gular en la actitud de esas damas '1 -Nada.. -¿ No habeis al ménos notado en su fisonomía uno. serenidad no n.costumbro.da ? -Tal vez. Fuero. de la melancolía de su duelo recien­te, me han parecido mas tl'D.nquilas i aun mas felices que ántes. -Sin duda. Otras particularidades os hubieran llamado la. atencion, si como yo hubiel'ais vivido quin­ce dias en su intimidad oolidin.na. Así, he llegado a sorprender los signos dc unn. intelijencio. secreta i de una misteriosa complicidad: sus hábitos se han mo­dificado. Mma. Laroque que se ha separado de su bra­sero, do su sillon i de todas sus manías de criolla, se leva.nta a horas fabulosas i se insto.ío. desde lo. aurora con Margarita ante una mesa de labor. TOllas dos han concebido una gran paaion por el bordado i pregunto.u qué puede gan!l.l' uno. mujcr en eso. especic de trabajo. Alli bn.bia un onigmn. que en vano trat:loba de desoi­f¡ ·:1r. Esa palabra acab¡t de revelárseme i me apresuro a tmsmitírosla. A In. protesto. de absoluto. confianza que me apresuré o. dil'ijirle, In. señoritn. de Porhoet continu6. -!lIma. Aubry vino a verme o. hurtadillas, i comen­zó por ecbarme sus brazos en torno del cuello, lo que me disgustó mucho; despucs entro mil quejas persona­les que os evito, me suplio6 que detuviese a sus parien­tas al borde de su ruitH\. Ved aquí lo que ha sabido escucbnndo detras de las puertas, segun su graciosa oostumbre: estas señoras solicitan el permiso de en­tregM' todos sus bienes a una congrego.cion de Rennes, a fin de suprimil' entre lIIargo.rito. i vos lo. desigualdad 7H dente, por medi del señor doctor Ramon Gómez i para el enado comisionó con el mismo fin al se­ñor José Maria Quijano W. -La víspera de la instalacion del Congreso. promovió (\1 señor doctor Jacobo Sánchez una. reunion ue los diputudo13 ministcriales, a la cual fueron invitados los miembros liberales de la opo­SlClon, con 01 fin de convenir en los nombramien­tos i ac?rdarse en algunos otros puntos i i despues de un 11)ero preám.bulo en que reinó el mayor de­sacuerdo en unos 1 otros, los oposioionistas aban­donaron el lugur de la reuníon. ·-Como en tudo pais rcpublieano predomina. ~as q~e ~n. oh'? alguno,.la lucha entre oposieio­mstas 1 TUlmstcnales, en CIertos casos mui saluda­ble, no estará por demas decir que en el actual Congreso, aunque compuesto do elementos muí heterojéneos, el partido oposicionista, formado de couservadores i liberales, tiene mayoría en el Senado; i la prueba de esto es, que con veintiun miembros, i faltando algunos de la oposicion, vo­tando para Presidente por los señores doctores Ezequiel Hójas i J os6 Mul'Ía Rójas Garrido, re­sultó electo el primero por solo once votos. En la. Cámara de diputados dispone el Ministl)rio de una eonsi~orablc mayoría, sinembal'go de que entre los mlembros que la forman hai intereses contra . dictorios i diversas aspiraciones. M~NSAJE DEI, PODlil?t EJEcuT[vo.-Despues de pra?tlcadas las formalidades do estilo, el primer MaJIstrado de la Union dirijió por medio de su Secretario su Mensaje a las Cámaras. N o copia­~ lOS este informe, porque los órganos de la prensa. 11bcrallo reprodujeron el mismo dia. Solo nos ocuparemos de él para hacerle unas lijeras obser­va ClOnes. A pénas se empieza su lectura, se tropieza con e~ lenguaje destemplado de las pasiones que tanto dl&Uena en un l\iajistrado leal a las instituciones i respetuoso de las opiniones ajenas. Sus primeras palabras son todas dirijidas contra determinados miembros de un partido a quicnes califica con tér­minos mui ajenos al decoro, e impropios de un do­cumento dirijido al Cuerpo Soberano de la nacion, en cuyas filas se cuentan hombres que vienen a representar toda clase de opiniones, pues sus co­mitentes no p'artieipan unánimemente de las ideas del Ministerio. Si a esto se agrega que este len­guaje lo emplea un l\Iajistrado próximo a abando­nar el solio, fácilmente se comprenderá que la po­lítica seguida por la administracion que espira, no ha sido mui imparcial que digamos. Desde que en el pais se oyó aquella fracesita de" yo mando con mi partido," necesariamente deberia Ilegal' otra. en que se pretendiera sostener esta otra: "mi partido soi yo" j i olvidando que en las repúbli­cas todos tienen derecho a participar del manejo de la cosa pública i a proclamar con libertad 8US de fortunas que os separo.. No pudiendo haoeros rico, ellas se hacen pob¡·es. ~re ha parecido que no debia. dejaros ignorar esa ueterminaoion, igualmente digna de esas dos almas jenerosas i de esas dos cabezas ilu­sns. Vos me escusarcis si os digo que vuestro deber es no dar pábulo :lo ese designio. El arrepentimiento que infaliblemente se preparan nuestras amigas, lo. res­ponsnbilido. d terrible que os amenaza, es inútil decíros­lo: vos lo comprendeis tan bien como yo a primero. vista. Si pudiéseis, n.migo mio, aceptar desde ahora la. mano de lIIlu'garita, esto concluiria mui bien; pero estais ligado por un compromiso que, aunque impru­dente, no es ménos obligntorio a vuestro honor. No os quedo. sino un solo partido: el de abandonar esto. caso. inmediatamente, i arrancar todas las esperanzas que vuestra presencia aquí sostiene inevitablemente. Cuan­do ho.yais partido, me será mas fácil volver o. esas dos locas lo. razono -Yo estoi pronto; esta misma noche partiré. -Está bien. Cuando os doi ese consejo, mi amigo, obedezco a uno. loi del honor bien riguroso.. Vos en­cantais los últimos instantes de mi larga soledad. Su­plicándoos que partais, yo hago mi último sacrificio, i él es inmenso. Se leva.nt.6 i me miró un instante sin hablarme. -No se abraza a los j6venes en mi edad, dijo son­riendo tristemente, se les bendice. Adios, mi querido hijo, i gracias! Que Dios os ayude l Besé sus manos trémulas, i ella se fué precipitada­mente. Hice de prisa mis prepn.ralivos de viaje i escribi al­Runaa llneas a Mma. Laroque. Le suplicaba que re­nunciase a una r esolucion cuyo alcance uo podia. medir, i que estaba firmemente determinndo o. no ha.cerme cómplice en ella. Le daba mi paln.bro., i ello. sabia que debio. creerse, que yo no acepto.rio. jamas mi dicha :.1 precio de sn ruina. Al terminal'. para desviarl., mas i mas de su proyecto insensato, le hablé ,agamente de un porvenir próximo en que entl'evela pl'Obabil' '(atles de fortuna. A medianoche, cunndo todo dormio. en el caftillo, dije adios, un adios cruel a mi morada, o. esa .ieju. torre donde habio. sufrido i amado tanto! i me intro­duje en el castillo por una puerto. secretn, cuya lla,e so me habia confiado. AtraveslÍ furtivamente, como un criminn.l, las g"lcl'Íns desiertas, gui(¡,ndome pntre lns tinieblas como podia, i llegué al salon donde la habia visto por primera. vez. ( Conclll ;rti ) Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 80 opiniones, los gobiernos patrocinan sin disfraz el partido o el círculo de sus simpatías, desatienden el grito de la opinion i enarbolan la bandera de la esclusion, que de ninguna manera puede producir resultados satisfactorios. Con motivo de las frases dellVrensaje a que aludimos, el señor doctor Ró­jas Garrido hizo la proposicion que insertamos en el númel'O anterior, que aunque filé negada, no deja por eso de constar en el acta, que fué lo que su autor se propuso. Esperábamos que la Cámara hubiera hecho una pl'oposicion semejante, porque si no se protesta enérjicamente contra este lengua­je i este proceder de esclusivismo, las administra· ciones venideras observará n la misma conducta, i nunca saldremos de esa trillada senda de las re· criminaciones, que jamas nos conducirá a la con· solidacion de la paz. -El 29 del pasado se unió el señor Melchor Madero a la señorita Rosa Azula, -El dia 2 tuvieron lugar las exéquias de la señora MARTINA ARANZA en la iglesia de San Victorino, i en seguida se le dió sepultura. El mismo dia se celebraron en Santa Bárbara las de la señora MARTA CA!lU CHO. -Tambien se efectuó el mismo dia el matrimo­nio del señor Federico Puerta con la señorita María Josefa Posse Sálas, -Ayer se hicieron en la misma iglesia las de la señora MAnrQUITA PARDO. -Nuestro estimable amigo el señor doctor Ra· fael Peña Solano ha inscrito su nombre entre los redactores de la parte polít.ica de este periódico. -Tambie!) deseariamos saber el estado del jui. cio que cursaba en ese juzgado contra el señor doctor Cárlos Holguin, relativo a la cuestion Pa· namá, pues la nacion desea saber lo que haya re­suelto el gobierno jeneral en este negocio, para que el Congreso actu~l deeida definitivamente es· te punto. REVISTA DE LOS ESTADOS. :Bolívar. El "Instituto de Ocaña," que dirije el ilustrí· simo señor Obispo doctor José Romero, ha pre­sentado los exámenes correspondientes al año que terminó en diciembre de 1 869. Los alumnos han manifestado el provecho que han sacado de los es· tudios. Las matbrias sobre que fueron examinados son las siguientes; Lectura, caligrafía, doctrina cristiana, urbani­dad, cono.cimi?ntos de los núme:os enteros i que. brados, hIstOrIa sagrada, (secclOnes especiales de inst:uccion .primaria), gramática española, arit­métICa, nOClon.es de jeografía, jeografía universal, teneduría de lIbros, jeometría, retórica i oratoria idioma inglés, instruccion moral i relijiosa ética' teodicea e idioma latino. " Doyacá. Guayatá: 6 de enero de 1870. Señores R edactores de La Ilustracion, Una nueva calamidad azota a csta poblacion: despues del malestar en que lie hallaban varios de los habitantes del lugar por la pérdida de las ca. sechas, la miseria se aumenta con los estragos del incend~o, pues anoche como a las doce, ::nas o mé. nos, fUImos alarmados COD la destruccion que se estaba consumando por medio del fuego en dos manzanas sin saberse cuál fuera la causa de esta Verrible catástrofe. A consecuencia de ella muchas familias que na. da pudiero~ sal~ar d? las llamas, están reducidas a la mas tl'lste sltuaClOn. El señor Prefecto del departamento i muchos vecinos de Guateque vi­nieron ~ auxi~iarnos j i se I?gró hacer que termi. nara ellDcendIo: las casas lDcendiad.as eran las mejores que existian. Ru~go.a usted. que comunique esta noticia en su periódICO, eXCltando la caridad de los vecinos de esa ciudad en favor de los desgraciados. . Suyo.-"' .... -Han SIdo nombrados curas interinamente: . De Santa Bárbara de Tunja, presbítero Sántos Clfuéntes. De La Mesa de Campa, doctor Cárlos Perelli. ~ Cundinamarca. -Ha sido removido el Alcalde de Sutatausa señor 1\1 anuel Ocampo, por falta de cumplimient~ en sus deberes legales. . -Se ha ueclarado insubsistente el nombra. mlento de directora de la esouela de Ubaté, i se ha nombrado en reemplazo de ]a señora Antonina Echeverría, a la señorita Victoria Andmde. -Se han desertado del ejétoito nacional los soldados Eustaquio Cifuéntes i José :M:aría Tórres. LA ILUSTRACION. -El Alcalde de Fómeque, avisa tener en di· cho distrito, en depósito, un caballo zaino, el cual fué tomado a un individuo que no era su dueño. -El exámen público de la escuela de niños de Chipaque, ha demostrado el adelanto de los jó. venos, debido a la consagracion del Direotor señor Manuel S. Castro. dos al señor Administrador contador de la Di­reccion jeneral de Correos, señor José María Forero Segura, segun consta de las notas que se han publicado en el ]JiOlrio Oficial de 2 del mes en curso. -Las dilijencias de visita, en las oficinas de recaudacion de La Mesa i Quipile, han sido alta­mente satisfactorias, pues marchan en buen esta­do las oficinas. -La Administracion de Hacienda de La Me­sa, ha sido visitada i se han hallado los libros, perfectamen te arreglados. -En el no.mero anterior de este periódico se dijo que el Capellan de la Casa de refujio era el doctor Rufino Cuervo; i debe leerse: Romualdo Cuervo. -Se continúan publicando las actas de la J un­ta de Beneficencia i en ellas se ve el iateres que se toma por tan importante ramo. -Han sido emplazados por edictos, i por el delito de heridas, los señores Eleuterio Martínez, Aniceto Rodríguez, Protacio Velandia, Antonio López, Juan Tórres, José María i Miguel Cifuén· tes i José María Cubillos. -Continúan publicándose en el ])iOlrz'o las ac­tas de la Junta de Beneficencia. -Habiendo renunciado el señor Cornelio Man­rique el destino de Secretario de Gobierno del Estado, para asistir al Congreso, le fué admitida la renuncia. Se ha nombrado en su lugar al señor doctor Nicolas Esguerra, i miéntras él toma pose· sion se encargará del despacho el oficial mayor de la secretaría. -Se han repartido varios útiles a las oscuelas primarias del Estado. -El presbítero Juan de Dios Parra, ha sido nombrado cura interino de la capilla de Tenza. -Ha sido nombrado cura interino de San Luis, el presbítero Rafael S'. López. - eantander. Hemos recibido el programa de los certámenes, de la " Casa de educacion secundaria de Soto,)J que dirije en Bucaramanga el estimable señor J. Da vid Guarin. Las materias sobre que versaron los exámenes, fueron las siguientes: Aritmética elem.ental, gramática castellana, jeografía universal, des criptiva i física, astronomía, gramática francesa, &.a &.3. En todos estos ramos, demostraron los alumnos estar bien adelantados. Felicitamos al señor Gua­rin, a lós catedráticos i alumnos, por el buen éxi­to de sus tareas. ORONIOA DEL GOBIERNO. Actos del 1.° al 2 de febrero. -Por decreto de 29 d el pasado se ha mandado organiza\" media compañía de infantería, con des· tino a servir en el territorio de Casanare. -Se ha llamado al servicio al capitan de la Guardia colombiana señor Rafael Asprilla, i se le ha nombrado comandante de la média compañía que se ha organizado. -Se ha publicado la proposicion que hace el Gobierno de la Gran Bretaña al de los Estados Unidos de Colombia, sobre el modo de dirijir las comunicaciones oficiales relativas a negocios ca· merciales, i se ha acep~ado el ofrecimiento, -Se ha citado por edi'Jtos a los herederos del señor Francisco de P. Angulo, para que se pre· senten a estar a derecho en el juicio que se sigue por cierta cantidad, que adeudaba el finado señor Angulo. -Ha sido aprobado por el Poder Ejecutivo el Tratado para la eonstruccion i arrei'lo de un canal interoceánico al traves del Istmo de Panamá o Darien, celebrado por los señores Justo Arase· mena, J acabo Sánchez i Stephen A, H urlbut. Se dará cuenta al presente Congreso para los efectos del inci so 12 del artículo 49 de la Constitucion. -Habiendo terminado sus trabajos los señores Arosemena i Sánchez. como plenipotencial'ios para el contrato del Canal, el Gobierno les ha d~d? las gracias por cl buen desempeño de su mlSlOn. -El Ministro del EI'asil, señal' Joaquin Na· centes de Azambuja, se ha despedido del ciuda· dano . P"0~idente de la U niou, pues se r etit'a de est~ clUdad, en virtud de licencia que le ha con· cedIdo su Gobierno. ..:-No ha~iendo el Tesorero j eneral de la Union, senor FlávlO Pinzan, presentado la cuenta del m~s de octu~re dentro del término que señala la lel, la Oficma jeneral de cueutas le impuso la multa de 25 pesos, los cuales han sido entrega- COLABORADORES. B.ecuerdo. ¡Dejemos que Du estraalma con­temple la orfandad de una familia respetable! Tal fu6 nuestra exclamacion cuando alcanza­mos a ver rodando el carruaje fúnebre que con­ducia el cadáver de nuestro venerable amigo el señor BRUNO l\IARTÍNEZ ZA.LDÚA, muerto a los 85 años de edad, despues de dejar hondos recuer­dos de las tantas virtudes i pruebas de abnegaciob, con que el hombre edifica su salvacion eterna, i conquista aquella tranquilidad de conciencia que dulcifica la vida pública i embellece el hogar do· méstico. La familia Zaldúa, caida en la orfandad por el funesto acontecimiento, debe llorar, deciamos, por­que todo bien inestimable que se pierde, es senti­do con el coraZ0n, i el desahogo del corazon SOD las lágrimail. Empero, para ese dolor tan justo i tan intenso, debe aplicar, sí, el recon00imiento al Dios de los cristianos, por haberlc concedido una larga i honorable posesion de tan caro objeto, permitiendo que recibiera la bendicion extrema, que cuando es de un padre, de un esposo esencial· mente católico, significa el voto mas vehemente para el porvenir de una familia. Tal bálsamo, ese reconocimiento, es el medicamento que indicamos a la matrona respetable i a los dignos hijos, para que les venga el consuelo, la resignacion i el ali­vio en los trabajos que vienen con la orfandad que contemplamos como amigos, admiradores der que nos ha dejado para siempre. Bogotá, enero 28 de 1870. M. S. R. REMITIDOS. Sefior Cornelio Manrique.-Presente. Mui señor mio :-Contesto gustosa la not
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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La Ilustración: política, literatura, noticias, filosofía, relijión, artes i oficios, instrucción pública, bibliografía, medicina, variedades, revista de la ciudad, revista de los estados, de Europa i mercantil - N. 15

Por: | Fecha: 26/01/1870

• Política - Literatura - Noticias - Filosofía-Relijion-Artes i oficios-lnstruccion pública-Bibliografía. Medicina-Variedades-Revista de la ciudad-Revista de los Estados-De Europa i meroantil. Se publico. los márLes, miércoles, viérnes i sábo.dos, i el mismo dio. se llevo. o. las casas de los sllscritores de lo. cnpito.\ i se remite o. los de fuera por los correos res­pectivos. Los lúnes i juéves se publico.rá si es neceso.l'io. TRIMES1'RE l. LA lLUSTRAClON. -- ...... PARTE POLiTlCA-RwactoTe8, Oárl08 Holguin-Eliseo T6rres-Emilio 1II. Escovar-Ezequiel Oanal-Fro.n­cisco de P. Co.náles-Juan O. Arbeláez-Manuel Mario. Madiedo-i\:Ianuell\Io.rio. 1\Iallo,rino-N. Pon­ton- Pr6spero Salcedo-Salomon Forero. Insistimos. Hemos señalado algunos de nuestros ma­les. Qué haremos para remediarlos? Esta es por ahora nuestra gran tésis: remediar nuestras dolencias. Señalar el mal i nada mas que eso, equivale a mui poca cosa. Es necesario que nos detengamos en el camino que hemos llevado hasta ahora. Los norteamericanos dicen con frecuencia que nuestra raza es incapaz de toda séria 01'­ganizacion i estabilidad. Tienen razon? Al ménos, nosotl'os,confesémoslo con sinceridad: sí hemos dado poderosos motivos para que no se nos juzgue mui favorablemente. Al ver nuestros medios i nuestra conducta, la opinion de los extranjeros no carece entera­ment~ de fundamentos. Dotados por el Creador con un suelo vír­. len i vastísimo; con todos los climas de 1 a tierra capaces de todas las producciones del globo; con rios navegables, costas dilatadas í dos mares en ellas; ¿ qué hemos hecho de todos esos poderosos elementos de vida i de progreso? Matarnos unos con otros por cus­tiones que bien habrían podido suscitar dis­cusiones; pero matanzas, por qué? Porque somos hijos de nuestros padres. El español vino a América i dijo: esto es mio: yo ten­~ o mi sable i mi arcabuz i eso basta. En vez de hacer lo que los puritanos, que abordaron a las costas descubiertas por Ca­bot en Norte-América; que empezaron por reconocer que los aboríjenes eran dueños de su pais, entrando en relaciones de buena in­telijencia con los poseedores del suelo ameri­cano; comprando el derecho de establecerse en el nuevo mundo como lo hicieran Penn i sus compañeros, se arrujaron sobre unos hombres que jamas los habian ofendido, a la manera que lo hicieran los báTbaros que des­truyeron el imperio de los Césares. Al mé­nos los bárbaros eran una reaccion; qui7.á un castigo enviado por Dios contra. los hijos de Rómulo. Este punto de partida en la fundacion de las naciones hispano-americanas, se ha refle­jado constantemente en toda nuestra vida. El hecho no es único en la historia del jénero humano. Una horda de aventureros se adueñó del Lacio i del viejo mundo con el mismo dere­cho que el del español en América; í el pue­blo romano, hijo de esa manera de adquirir, vivió toda su vida pillando i asesinando a los demas pueblos de la tierra. Hijod nosotros de la violencia, no hemos podido negar nuestra madre. Pero el hombre es un sér progresivo; i le basta estudiar su naturalela i sus medios para atinar con el rumbo que debe seguir en la vida. En esto, los pueblos están sometidos a la. misma leí que el individuo. ~n hO,mbre no es una estúpida i ciega má· qUlOa. El se estudia a sí mismo. E e estu­dio lo pone en poses ion de lo que puede o no hacer segun su robustez, su temperamento, sus propensiones orgánicas. Se abstiene de 'a húmedad, del sol, de ciertos alimentos, etc, Valor del trimestre, tres fuertes. Valor del semestre, oinco fuertes sesenta centavos. Valor del aho, diez fuertes. Valor del número suelto, diez oento.vos. Se publican remitidos i avisos, o. un precio sumo.­mente m6dico, que ee arreglo.rá con los editores. Todo lo de intere8 j eneral se inserta grátis. Los editores, NICOLA.8 PONTON 1 C~ AÑO l.-Bogotá, 26 de enero de 1870. NUMERO 15. por consecuencia de haberse fijado en las condiciones de su existencia. Un pueblo hace otro tanto. Nosotros no tenemos otros abuelos en mo­ral que el sable i el arcabuz; las encomiendas i la explotacion de los pobres indios,a fuer de animales de carga. Una vez arraigado ese hábito de oprimir al salvaje americano, i consumada esa obra de iniquidad, hemos vuelto contra nosotros mismos el sable que habian ensangrentado nuestros padres en el cuello del infeliz ado­rador del solo del Bochica. No es mas. Todo eso fué la obra de una especie de instinto feroz. Los descubridores i coloniza­dores de nuestro continente no eran filósofos sino aventureros ávidos de riqueza i ajenos a toda nocion de justicia i de derecho. Todo esto es la histori~de nuestra cuna. ¿ Pero acaso .iamas dejar mas de ser bárba­ros porque fuimos bárbar s en algun tiempo? Entónces, ¿ cómo se expl caria la alta civili­zacion del viejo mundo, q~e tambien ha teni. do sus mui largos dias de una mui tenebrosa barbarie? Eso seria n gar el progreso . Pero el progreso tiene sus condiciones de eXIstencia como todas las cosas de este mundo. Para progresar es necesario raciocinar. Para raciocinar es necesario poder racioci­nar; i nadie raciocinará jamas hábilmente entre los turbiones de una vida de tempes­tudes. La tranquilidad del ánim9 es la primera condicion para pensar acertadamente. Esa tranquilidad supone la paz. Sin) la paz, no es dable pensar atinadamen­te; i cuando no se piensa. atinadamente nada bueno puede ,idearse. La verdad es como el fondo de un lago. Puede estudiarse aun a la simple vista i dis· tinguirse el cieno, las piedras, las plantas acuásticas, etc. Pero si en vez de dejar las aguas en repo­so, para que recobren su natural trasparen­cia i nos permitan la observaoion, tomamos un palo i removemos el cieno del fondo ¿ qué podremos ver al traves de semejante proce­dimiento? 1 este ha sido nuestro constante oficio: enturbiar el fondo del lago para es­tudiarlo; si hubiéramos pensado en ese estudio! La educacion es tan necesaria en los indi­viduos como en las naciones. Pero la edu­cacion supone el razonamiento. Las malas tradiciones, las peores inclina­ciones se anulan, o por lo ménos se modifi· can mas o mé nos considerablemente, por medio de la aplicacion <.le nuestros medios de conocer al exámen u observacion de lo que nos rodea. Nuestras tradiciones no pueden ser peo­res. Ellas nos han hecho lo que hemos sido, lo que somos i lo que seremos, si no hacemos alto algun <.Ila en nuestro camino de instintos tradicionales, para echar mano de la lójica i del análisis i variar de rumbe. Con el dogma político del sable, nue::stros abuelos trajeron a América el envilecimiento de las artes, que habian aprendido con los romanos, corno habian aprendido con ellos (lue el derecho se mide por la fuerza. Donde el trabajo es vil, la holgazanería es un dogma; i donde esto sucede, hai bas-tantes elementos para todos los vicios i todos los crímenes. Hariamos nosotros Presidente a un sastre, a un artesano! como los norteamericanos a MI'. Johnson? oh! ... ? ¿ 1 quiénes somos nosotros comparados con el coloso anglo­sajan? Casi una dósis homeopática. Pero tenemos toda la arrogancia de los jigantes de la. fábula. 1 con todo, nos arrodillamos de­votamenta ante ese pobre guache a quien el Cristo deolaró piedra fundamental de la Igle­sia i dió las llaves del reino de los cielos! Qué prueba todo esto? Que no pensamos; ni en la esencia rehabilitadora de nuestros dogmas relijiosos, ni en nuestra situacion, ni en nuestros medios, nuestro porvenir. Esclavos de tradiciones estúpidas, no que­remos divorciarnos de esa miserableestupi­dez, ni siquiera porque esa especie de sarna moral nos mantiene casi fuera de la vía de los progresos del mundo civilizado. Siempre la misma pereza, el mismo me­nosprecio por el trabajo, la misma finchada arrogancia; el mismo espíritu quijotesco de querer llevarlo todo a punta de lanza como nuestros héroes Quesada, Cortés i Pizarra; prefiriendo matar a persuadir. Nos bastaria estudiar la grandeza yankee como Montesqieu estudió la de los romanos, para sacar de ese estudio algun provecho propio. Los norteamericanos deben su asombrosa prosperidad, entre otras causas, a dos, que bien merecen considerarse: A su eterna política de neutralidad en to­das las guerras de los demas púeblos; es decir, a la paz exterior. A su sistema de resol verlo todo, mas bien con la cabeza que con las manos. Sus gobiernos han allanado siempre sus conflictos interiores con razones mas bien que con balas; i sin esa insuperable rémora de la esclavitud del Sur, cuestion intransiji­ble por parte de los amos de hombres, los Estados U nidos, no tendrian ni aun esa ex­cepcion en su brillante carrera hácia un por­venir conquistado con la razon i el criterio de un sesudo patriotismo. Todo eso no ha sido mas que una sola idea con dos fases idénticas: Paz con el mundo. Paz consigo mismos. Ellos saben que la guerra no sirve para nada, miéntras nosotros creemos que sirve para todo. Por eso ellos son jigantes, mién­tras todos nosotros juntos no somos sino un raquítico enano. Allá el fa1- miente no existe sino en los cementerios; i aquí el trabajo es una mengua. Allá un artesano \lega hasta ser Presidente, Presidente de aquella GRAN REPÚBLICA! Aquí no se le invita a un baile de tono! Allí no ha habido mas que un conflicto sério: el de la esclavifud. Aquí nos matamos por el parágrafo de una lei, o porque no se hizo Presidente al jeneral X, o porque se hizo Presidente a un doctor K. De aquí, ese desprecio con que se nos mi­ra. 1 realmente, i por mas que la cosa. sea dura, durísima, la razon casi, casi que no les ha faltado. Si viéramos a un hombre lleno de I'lque­zas, lleno de familia, lleno al parecer de re· guIares facultades personales, i que olvídán­do su posicion i sus rt!cursos i su fam ilia i hasta su reputacion, viviera en eternos plei- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 58 LA ILUSTRACION. ============================== t os, en peleas i en escándalos por cuestiones absurdas o vacías de toda práctica utilidad; consumiendo sus años i esterilizando su por­venir, en vez de ensanchar su existencia i mejorarla i embellecerla, ¿qué otro sentimien­to que el de una especie de desden mui pare­cido al desprecio podria inspirarnos? 1 por desgracia, el mal no asciende entre nosotros: no va de abajo para arriba. Al contrario: aquí no es malo el pueblo sino sus directores. 1 esta triste cosa, es tan triste; i es tan tristemente verdadera, que nuestros Congre­sos, nuestros Congresos! cosa miserable, veraonzosa, increíble, han dado muchas ve· ces la norma en materia de sembrar la dis· cordia i envolver la sociedad en esa infame red de escándalos i de infortunios que ha se­senta años nos arruinan i nos desacredItan! No tendrá esto término? ¿ Seguiremos incendiando nuestro propio país por el tonto placer de hacer discursos? Despues de medio siglo de independencia, ¿ qué hemos hecho de tan hermoso i riquísi­mo territorio? Algunas ruinas! . Seguirémos en esa vía? Esto seria tristí­sImo. EXTERIOR. REVI ST~ DE AM1!iRICA 1 EUROPA-Redactores, José Maria Vergara iV- Ch. C.-Nulema- * * EUROPA. Prusia. M. Eberty pasó al Ministro del Interior una proposicion pidiendo la supresion de todas las dis­posiciones que tienden a restrinjil' la libertad de la prensa. Esta nota fué contestada declarando: que únicamente la necesidad de modificar la le­jislacion actual sobre este particular, puede pro­vocar un cambio en el estado actual de cosas. Pa­rece que el Gobierno se ocupa en redactar un pro­yecto de lei, que satisfaga completamente la ne­cesidad expresada por el peticionario, i se espera. que en la próxima. Lejislatura será presentado. La causa del desarme jeneral ha sido defendida ar­dientemente en Berlin. llusia. La. construccion de ferrocarriles ocupa hoi sé­r iamente a la Rusia. La línea que debe unir a Kiew-Balta con Moscou i Odessa está. para. tar­minarse i i es bien probable que se establezca otra todavía. mas vasta, por la cual se pongan en FOLLETIN. LA NOVELA DE UN ( Oontinuacion.) Despues me puse a buscar por qué extr avío de falsa .razon esa j 6ven habia elejido a aquel hombre entre to­dos. J uzgué adivinarlo: Mr. de Bevallan es mui rico; él debe traer una fortuna igual cuando ménos a la que encuentr,a aquí, i esto parece una especie de garantia : él puede vivir sin ese aumento de riqueza, i se le cree mas desinter esado porque tiene ménos necesidades. Triste argumento! Desprecio enorme inspi ra medir el grado de venalidad de los caractéres! Casi siempre la avidez crece con la opulencia, i los mas mendigos no son nunca los mas pobr es ! • ¿ No podria Margarita abrir los oj os sobre la. indig­~ lld ad de su eleccion, i encontrar en algun secreto lmpulso de su propio cor azon, el consejo que yo no puedo sujerirle? No podria elevarse de r epente en esa. a.lmao un sentimi ento nu~vo, inesperado, que echase por h erra las vanas r esoluclOnes de la razon i las r eduj ese a la nada ? Ese sentimiento mismo no habrá naeido y a, i no he recojido yo testimonios irrecusables? Tan­tos caprich?s or ijinales, dudas, combates i lágr imas, de q~e he. sldo despues de mucho tiempo testigo, de­nuncI a~ sm duda una razon bamboleante i poco dueíIa de sí mIsma. No soi tan inexperto en lo. vida para iO': nor ar que u?,a escena como aquella de que la c!Lsuali­dad me habll~ hecho confidente i casi c6mplice, por poco p r emedl~ad~ que ~uese, no se abre paso en una atm~s~era de mdlferenCla. Tales emociones, tales sa­cudImientos suponen dos almas ya turbadas por una borrasca comun o pr6ximas a estarlo. Pe.ro si ~uese verdad que me nmase, como la amo, podrl3 deCir de ese amor lo que ella decia de su belle­za : "A qué me sirve!" porque 110 tendré nunca b!1.s­tante fuerza para triunfar de la desconfianza etel:na que es el crímen i l.a virtud de esa noble mujer, des­confinnza de que mi carácter, me atrevo a decirlo re­cllaza el ultraje, pero que mi situacion, mas que l~ de cual.quier ot,ro, d~be sin duda inspirar. Entre estos te~rIbles recelos I la r eserva que ellos me impon en, qué mllagl'o puede colmar el abismo? comunicacion las costas del mar Negro i del mar Carpio con la capital del Imperio. -S. M. ha recibido una embajada de Bukaria, que tiene por objeto oculto, segun dice, asegurar el emir la sucesion al trono de su hijo Seid-Abdu Fatha Khan. -Un incendio devoró el puente'por donde atra­vesaba el ferrocarril de San Nicolas el rio Mota, dejando así incomunicado a San Petersburgo con Moscou, i expuesta la capital a una completa es­casez de víveres, por algun tiempo. -Se habia anunciado, que el emperador Ale­jandro adolecía de una enfermedad mui grave. Turquía. El sultan ha sido visitado sucesivamente por el príncipe heredero de Prusia, por el prínoipe Ama· deo duque de Aosta i por el emperador de Aus­tria. Con este motivo han habido banquetes i pa­seos en Constantinopla. El gran señor, magnífico en su hospitalidad, ha alojado al soberano de Aus­tria en su propio palacio de Dolma Baktché. -La cuestion turco-eJipcia parece que tendrá buen término, segun lo que se anuncia de Cons­tantinopla. N o se esperaba sino la conclusion de las fiestas inaugurales del canal de Suez, para que las potencias garantes del imperio otomano hicie­ran de este asunto una séria negociacion. Posteriormente se ha sabido que un firman lle­vado al Cairo por Server-Effendi es una verda­dera garantía de paz. Suiza. Tomamos del Correo de Ultramar lo siguiente: " La ciudad de Rapperswil situada a oriJIas del lago de Zurich ha regalado su antiguo palacio al conde Ladislao de Platen, quien se ocupa ya en restaurarlo a fin do restablecer en él, el museo na­cional de Polonia. Los regalos de objetos históricos afluyen de todas partes. El museo contendrá autógrafos li­bros, documentos, cartas jeográficas i etnográficas, planos, gravados, colecciones numismáticas, cua­dros, escrituras, en una palabra, todo cuanto se refiere a los recuerdos históricos de Polonia, Un editor de Polonia ha ofrecido a ese museo un gran número de libros i de folletos, i varios escritores extranjeros, especialmente de Francia, se apresu­ran a ofrecer sus obras a esa especie de santuario consagrado a la historia de un pueblo desgraciado. AMERICA. Venezuela. Despues de mas de dos meses de no tener correo de Venezuela, ha venido trayéndonos periódi­cos de Carácas hasta el 15 de noviembre i cartas de M aracaibo i Mél'ida. El primer Designado jeneral, José Ruperto ¿ 1 si sucede ese milagr o, si ella llega h asta ofr ecer­me esa mano por la c ual dariR mi vida, pero que yo no demandaré nunca, seria dichosa nuestra union? No de­beria temer tarde o temprano de esa. imajinacion inquie­ta, ver r evivir esadesconfianza mal apagada? P odria go­zar sin descontento de un amor manchado con un be­neficio? Nuestro papel de protectores respecto de la mujer, n os está impuesto ta n formalmente por todos los sentimien tos del honor, que no puede inver ti rse ni un solo instante, sin que se extienda sobre nosotros la sombra de la duda o de la sosFecha. A la verdad, la r iqueza no es una ventaj a tal que no pueda encontr ar en este mundo ninguna especie de compensacion, i cr eo que un hombre que da a su mujer , en cambio de algunos sacos de oro, un nombre que ha ilustrado, un mérito eminente, una gran posicion, un por venir, no debe ser h umillado bajo la gratitud; pero yo, que ten­go las manos vacías, no tengo ni porvenir ni presente, i de todas las cualidades que el mundo apr ecia no ten­go sino una sola : mi tít ulo i estoi resuelto a no llevarlo, a fin de que no pueda decirse que es el precio de la venta. Así, ni recibiré nada, ni daré nada: un r ei puede casarse con una aldeana, eso es jener oso i h e­chicero, i se le felicita de todo corazon ; pero un al­deano que consintier a en casarse con ona r eina, seria el colmo del ridlculo. He pasado l a. noche cavilando í tratando de hallar una solucion a estas cosas, que busco aún. Tal vez de­beria dejar esta. casa i este lugar. La. pr udencia lo aconsej a . Qué -de pesares se eviLarian con frecuencia con un solo minuto de valor i decision ! Debería al ménos estar sumido en la tristeza, j amas he tenido lUas motivos de desesperacion! 1 bien yo no puedo .. ... En el fondo de mi espíritu torturado, hni un pensa­miento que lo domina codo,i que me llena de una alegría sobrehumana. Veo sin cesar, veré siempre ese cemen­terio, esa mar lejana, ese inmenso horizonte. i sobre esn cima luminosa, ese ánjel de bellez,\ bauado en lá.­grimas divinas! Siento todnvín su mano bajo ruis lá.­bios; siento sus lágrimas eu mis ojos, e.n mi COl'azon ! Yo la amo! 1 bien! mañana, ya que es preciso, toma.- ré una l'esolucion ......... Hasta entónces, por Dios! que se me deje en reposo. Hace mucho tiempo que yo no abuso de la dicha. Este amor, tal vez podrá ser cnusa de mi muerte, pero por lo mismo quiero vivir en paz todo un dia! 26 de ag03t.o. . Ese dia, ese dia único que yo implorabn, no me ha s~do concedido. Mi debilidad no ha esperado por largo t iempo la expiacion que será lal'gn. C6mo habia podi- Monágas, se reencargó del ~o~er Ej ec~t~vo e) 2- del corriente nombrando el sIgUlente mIDlsterlO : Interior. Vicente Amengual. Hacienda. Ramon Francia. Crédito Público. Doctor Juan Vicente Gon3á-lez Delgado. Fomento. Doctor Agustin A veledo. Guerra i Marina. J eneral Ignacio Galan. Relaciones Exteriores. Doctor J . Pablo R ójas Paul. Los Estados de Oriente en completa paz. Las facciones de Bolivar destruidas. En Carabobo, Salazar llegó a tomar actitud amenazante, pero fué batido i muerto en el combate. E l Guárico, en paz. Aragua con algunas guerriJIas insignifi­cantes. En Barquisimeto se habian alzado Patiño i Zabarse pero fueron ya destruidos. Sobre Pulido­( Barinas i Portuguesa) marchaban fuerzas bas-tantes para batirlo ___ í liber tar dichos Estados de ese libertador. Yaracui i Coro, así como toda la cordillera en paz. El señor Soteldo ha enlazado ya su línea de vapores con la Guaira i Puerto Cabello. Pronto vendrán los destinados al lago. El Gobiel'Do se ocupaba de un establecimientO' de un paquete a. vapor de la Guaira a Maracaibo, tocando en Puerto Cabello i Coro, i quizá en Cu­razao j i el del Estado Zulia, por su parte, en es­tablecer un correo por Zulia, que salga a Tovar i se enlace allí con los de l\1érida. De este modo tendremos noticias de la Guaira en ocho dias i de Europa pueden venirnos en 25 días. Dc "La Empresa" de 31 de diciembre.) REVISTA DE J.JA CIUDAD. ---- ------- - - ---- - - - --- ------ ----- ---- ---- - - - -------- --- -- R edactores, Manuel Briceffo-Manuel de J esus Barrera­Nicolas P on ton. El magnífico drama de Bouchardy titulado Juan el cochero, en el cual puso en juego el autor todos los sentimientos del corazon humano: el amor conyugal. la amistad desinteresada i leal,la gratitud, la ambicion, la envidia i el odio, n.3cesi­ta de ser interpretado por actores de profesion. que den viveza, naturalidad i gracia a la narra­cion. A este respecto nos satisfizo la ejecucioD de dicho drama, que tuvo lugar en la noche del 23 : el director señor Toral, haciendo el papel de Juan Claudio el montañés, desplegó poco '1 poco todas sus dotes artísticas: ya. se le viera siendo el hom­bre rústico, amoroso i hospitalario j ya el esposo o el padre abnegado que renuncia a sus derechos i acepta hasta el sacrificio por la fel icidad de sus seres queridos ; ora el valiente veterano; en todas estas situaciones hacia comprender con su jesto. su voz o su mirada, la pasion O el sentimiento de que se encontraba. poseillo. do olvidarlo? En el 6rden moral, como en el físico, hai leyes que no podemos trasgredir impunemente, i cuyos efectos fo rman en este mundo la interven cion perman ente de lo que se llama la Providencia. Un hombre débil i gr ande, escribiendo con una mano casi loca el evanjelio del justo, decia de esas mismas pn­siones que hicieran su mIseria, su oprobio i s u j enio : "Todas son buenas, cuando pueden dominarse; tO­das son malas cuando nos sujetamos a su imperio. Lo que prohibe la naturaleza, es alargar nuestros gustos mas allá de nuestras fuerzas; lo que nos prohibe la r nzon, es querer lo que no podemos obtener; . lo que nos prohibe la conciencia no es ser tentados. smo de­j arnos vencer por las tentaciones. No depende de nos­otros tener o no tener pasiones; depende de nosotros r einar sobre ellas. Todos los sentimientos que domi­namos son lejítimos ; todos los que nos ~ominan son criminales .... .. No entregues tu corazon smo a la be­lleza que no per ece; limita tus deseos a .tu condici.on; que tus deberes sean primero que tus pasiones; extIen­de Ia. lei de la neoesidad a las cosas morales; aprende a perder lo que puede serte arrebatado; apr ende 8. abandonar lo todo cuando la virtud te lo ordena !" Sí. tal es la lei: yo la conocia i la violé ; ahora r ecibo el castigo. Nada mas j usto. Apénas habia. puest.o el pié sobre la nube de ese loco a mor, cuando me ví prE'cipitado violentament e ; i no he r ecobrado aún. despues de cinco dias, el valor ne­cesario pa ra. trazar los detalles ricliculos de mi caida. Mma. Lar oque i su hija habian ido en la maíIana a hacer una visita a Mma. de Saint- Cast i a traer a lVIma_ Aubry. E ncontré a la señorita Helouin sol?, en el cas­tillo. Yo le Ilevnba. un trimestre de su pensIOn, porque nunque mis funciones me dejan en jeneral extraño !lo la disciplina interior de la casa, la scño: a h.a deseado, por miramientos hácia la señor ita CarolIna 1.a mí, que sus sueldos i los mios fuel3en pagados escepcIonalmen­te por mi mano. La j6,eu 'Cstaba en el retrete conti­auo al salon i me rccibi6 con tfl.l dulzur a que me con­; ovi6: el:l)~rimenté en aquel instante esa plenitud de OOl'!\ZOI1 que dispone a la confianza i al bien i reso.lví, como verdadero don Quijote, tender una mano cnt'lta­tiva n aquella pobre solitaria. -SeíIor ita, le dije, me habeis r etirlldo vuestra ami - tad, pero la mia subsiste sieml)l'e toda entera: me per­mitil'eis daros loUla prueba? i\le mir6 i pronunció un sí tímido. - Mi amiga, os perdeis. Ella se levant6 precipitadamente. - lile habeis visto anoche en el parque ? excJaDló. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. En cuanto al señor Busto, que en el prólogo desempeñó el papel del jeneral Roger, i l';lego. el de su hijo Enrique, estuvo en ámbos mUl fiihz : simpáticos los caracteres que re~res~ntaba,. su pre­sencia. fué siempre agradable, 1 la impreslOn que causaba, era la que produce en el alma la jenero­sidad i la nobleza de carácter. El señor Tórres caracterizó con perfeccion la. parte cómica, i creemos que habrá pieza.s en que se haO'a conocer mas ventajosamente aún. EI"'conde Arezzo estuvo hábilmente ejecutado por el señor Herrera: la importancia. de este pa­pel habria desmerecido un tanto por la debilidad de la voz i lo forzado de la accion, provenientes de la terrible enfermedad de que se halla acome­tido, si su mérito artístico no hubiera suplido es­tos involuntarios descuidos. Las señoras Rosario i Guadalupe se mantuvie· ron siempre a la altura de sus respectivos papeles, i desde el prólogo hasta el desenlace fueron obje­to de interes i recojieron aplausos. Nuestro público está ya mui adelantado en ma­teria de teatro: ántes se aplaudia a un actor, sin conocerlo, desde su primera aparicion. De algun tiempo a esta parte, se escucha con calma, se exa-: mina su mérito, i si lo tienen, se les aplaude; SI carecen de él se les oye con frialdad. Así se espli­ca lo justo de nuestras apreciaciones, porque el público quedó complacido. Que el señor Toral ponga en escena drama~ de la escuela francesa i comedias del teatro español moderno, i estamos seguros de que verá recompensados sus esfuerzos i de que los amantes del teatro reconocerán el mé­rito artístico del personal de su compañía, -Nuestro estimable amigo, el simpático señor Francisco García Rico se ha unido en matrimonio a la señorita Ana María Figueroa, La bendicion del cielo descienda sobre ellos i haga su vida próspera. -Ayer ha sido sepultado el señor BRUNO MARTíNEZ ZALDÚA, que falleció el dia anterior. Sus exéquias tuvieron lugar en la iglesia de la Tercera. -Se nos ha remitido un ejemplar del cuadro en que el señor Rector de la Universidad nacio­nal manifiesta las notas buenas i malas, i las cla­sificaciones en los exámenes de los alumnos de las escuelas de literatura, filosofía i jurispruden'lia en el año que terminó; i de su lectura hemos venido en conocimiento, de que la casi totalidad de los alumnos han hecho adelantos sorprendentes. Fe­licitamos por tan fausto acontecimiento. tanto al señor Rector como a los catedráticos i jóvenes educandos. -Preguntamos en nuestra revista del 11 del corriente, en qué consistiria que le habian quita­do la muestra al reloj de San Francisco i no la habian vuelto a poner? ; i un amigo nos contesta -Si, señorita. -Dios mio ! i di6 un paso hácia mi: señor Máximo, os juro que soi una honrada mujer! -Lo creo, señorita j pero debo deciros que en esa novela mui inocente por parte vuestra, pero que no lo es tanto por la otra, vos aventurais gravemente vues­tra. reputacion i vuestro reposo. Os suplico que refie­xioneis i que al mismo tiempo esteis segura de que nadie, escepto vos, oirá una palabra de mi boca sobre este asunto. Iba a r etirarme.; pero se arroj6 sobre un sofá i rompi6 en SOl1010S, apoyando su frente en mis manos que habia estrechado. Hacia poco tiempo que habia visto correr lágrimas mas bellas i mas dignas; i sin­embargo aquellas me impresionaron. -Veamos, mi amiga, le dije ...... No es tarde, no es verdad? Sacudi6 la cabeza cou fuerza. -Ent.6nces, valor! Os salvaremos. Qué puedo ha­cer por vos? Rai entre las manos de ese hombre al­guna prenda, alguna carta que pueda pedirle en vues­tro nombre? Disponed de ml como de un hermano. Abandon6 mi mano oon rabia. -Ah! sois mui cruel! me dijo. Rablais de salva­cion ...... i sois vos quien me perdeis! Despues que ha­beis finjido amarme, me habeis rechazado, humillado, desesperado ...... Vos sois la única causa de lo que me sucede! -Señorita, sois injusta: no he finjido jamas ama­rol:'; solo he tenido por vos un Mecto mui sincero, que tengo todavia. Confieso que vuestra belleza, vuestra intelijencia, vuestros tll.lentos, os dan el derecho de esperar de aquellos que viven cerca de vos, algo mas que una amistad fraternal; pero mi SitUaciOll en el mundo, mis deberes de familia no me pel'miten traspa­sar esos limites sin faltar ti. la probidad. Os digo fran­camente que os hallo encantadol'a, i os aseguro que manteniendo mis sentimientos por vos en el circulo que la lealtad me impone, no he dejado de tener algun mér ito. N o veo en eso nada. de humillante para vos: lo que con justicia pudiera humillaros, señorita, seria veros amada mui resueltamente por un hombre mui l'esuelto a no casarse oon vos. Ella me mir6 de mal modo. --Qué sabeis de eso? dijo. Todos los hombres no son peJi grosos. -Ah! seriais vos acaso tan perversa, seiJol'ita He­louin? le dije con mucha caliua, en ese caso yo me despido. LA ILUSTRACION. i nos informa: que no solamente se ha quitauo la muestra sino tambien el reloj, i que se ha guarda­do todo por estar el reloj descompuesto; que en la visita que practicó el Ilustrísimo señor Arzo­bispo en aquella iglesia ellO del corriente, se le presentaron todas las alhajas incluso el reloj; i finalmente, que ' el auto de visita es honroso para el Capellan de San Francisco. Estamos satisfe­chos, i ahora lo que deseamos es que se haga la composicion del reloj, como lo ordena el señor Arzobispo, porque nos hace falta a todos. -El señor Síndico del Hospital de Caridad nos ha ofrecido para su publicacion el inventario de lo que tiene hasta la fecha dicho estableci­miento; i un extracto de la cuenta de cada mes, que publicaremos con sumo gusto. -ALGO MAS DE SACRISTÍA.-Hemos observado que algunos señores sacerdotes que ocurren diaria­mente a las iglesias a decir misa, lo que hacen es promover camorras con sus compañeros i con los pobres sacristanes, ya porque no hai acólito pronto para que les ayude la miSil, ya porque el misal u ornamento que tiene el que ha llegado primero es mas nuevo o de mejor calidad que los que les too can a los últimos &c, i que algunos, despues de revestidos, se quitan llenos de rabia los ornamen­tos, los arrojan sobre la mesa de la sacristía, i se van, llenando de insultos a los pobres Ilacristunes. Un poquito de mas humildad: una dósis mas de paciencia: un quilate mas de moderscion ; i sobre todo mas disposicion para ofrecer al InCl'eado i i así serán mucho iDas dignos de respeto los mi­nistros de Dios; j nos evitarán el trabajo de dar­les estos alertas para alivio i descanso de los po­bres sacristanes. -SOCALIÑAs.-Pobres indios! Los policías han establecido el infame negocio de ir uno de ellos primero a cobrar el puesto de la plaza a los cam­pesinosj i luego otro i otro i i aunque los pobres acrediten haber pagado ya tienen que pagar al nuevo cobrador, so pena de ir al reten. El señor alcalde debe hacer imprimir boletas o establecer una señal que sirva de comprobante al que pague) para que teniéndolo, no sigan siendo esplotados estos infelices. -Hai aquí ciertos individuos que despues de haber hecho su fortuna vendiendo baratiJas ___ _ ----. ______ o de cualquier otro modo, por re· compensa contribuyen a la desmoralizacion del pais, introduciendo grandes pacotillas de naipes, navajas, portaplumas, bastones, &c. &c. con figu­ras i pinturas obscenas que a bajo precio ponen en manos de los niños, de los criados i aún de las señoritas. N o pretendemos quitarles el derecho que tengan para ello, pero no es mui honrosa esta especulacion. -El costoso trabajo de la escavacion del rio de San Agustin, está perdiéndose ya,a consecuen- -Señor Máximo, exclam6 precipitándose de súbito para detenerme. Perdonadme. Tened piedad de mi! Ah! comprendedme, Boi tan desgraciada! Figul'!\oS lo que puede ser el pensamiento de una pol;¡-re criatura como yo, a quien se ha tenido la crueldad de dar un corazon, un alma, una intelijencia ...... i que no puede usar de todo eso sino para sufrir . ..... i para odiar! Cuá.! es mi vida ? Cuál es mi porvenir ? Mi vida es el sentimiento de mi po brezo., exaltado sin cesar por el refinamiento del lujo que me rodea! Mi porvenir será echar de ménos, llorar un dia amargamente esta mis­ma vida de esclavitud, por odiosa que sea. l. ..... Vos hablais de mi juventud, de mi alma, de mis talentos ..• ah! yo querria no haber tenido j amas otro talento que el de romper piedras en los caminos ...... l\Iis talen­tos! Habria pasado el mejor tiempo de mi vida en adornar a ot.ra mujer para que sea mas bella, mas adorada i mas altanera todavia l. ..... I cuando lo mas puro de mi ser hubiera. pasado a las venas de esa mu­ñeca, ella se iria de brazo con un esposo dichoso, a tomar su parte en las mas bell as fiestas de la vida, miéntras que yo, sola, vieja, abandonada, iria a morir eu algun rincon con una pension de camarera ....... .. ¿ Qué he hecho al cielo para merecer este destino ? Por qué lo sufro yo i no esas mujeres ? No valgo tanto como ellas? Si soi mala, es porque la desgracia i la injusticia han ulcerado i ennegrecido mi alma .... ....• Habia nacido como ellas: mas que ellas tal vez: para ser buena, amante i caritativa ......... Ah! Dios mio! los beneficios cuestan poco, cuando uno es rico, i la benevolencia es fácil a los dichosos! Si yo estuviese en su lugar i ellas en el mio, me odiarian, como las odio: no es posible amar a un amo! ......... Ah ! Es horrible lo que os digo, no es verdad? Lo sé i esto me desespera 1. .. . ..... Siento mi abyeccion que me aver-güenza. . ... .. ... pero la guardo: Vais a. despreciarme ahora mas que nunca ........ . Vos, a quien hubiera ama-do tauro si lo hubieseis permitido! Vos que podrias devolverme totlo lo que he perdido, la esperanza, la paz, la bondad, la propia estimacion! ...... Ha habido un momento en que me creí salvl1lS baJO el slsttJma ,mito oompuesto del m~tt1o i ~el simultáneo : se ha h~cho en ella csten!lI~a la mstrucpíon a varias materias de la educaelOn secundaria. Dentro de pocos meses se establecerán enseñanzas industriales, i se abrirá.n LA ILUSTRAOION. talleres para las manufacturas de sombreros de jipijapa, tejidos de ropa de ba.tan i otras peque­ñas industrias. Ademas de la Directora, señorita Helena J unguito¡ la Subdirectora, señorita Ama­lía Montealegre; la Coadjutora, señorita. Inocen­cia Nariño; la monitora jeneral de 6rden, señori· ta Dolores Gómez C; la monitora jeneral de ins­truccioD, señorita Rosario Mendigaña; habrá. dos catedráticos desde mediados del año que ayuda­rán a complementar tan bello programa de educa. cion. j Que sigan tan noble ejemplo las demas es­cuelas, es lo que deseamos sinceramente! -El señor Gobernador del Estado. ha espedi­do un decreto abriendo un créditQ suplemental en el presupuesto de gastos, para atender a los suel­dos de dos jueces de circuito no incluidos en el presupuesto, i para gastos de escritorio. -El señor Secretario de Hacienda del Estado del Tolima, ha pasado al señor Secretario d~ igual categoría en Cundinamarca, la !;lota del se· ñor Márcos Criáles, en que, como rematador de los derechos de peaje en el rio Magdaloma, pide Be ponga remedio a varios abusos que cometen los particulares, defraudando de este modo sus iI;l­gresos. -Se ha ordenado a los señores Alcaldes de Ricaurte, Jirardot, Nariño, Guataquí i Beltran, dicten las mas enérjicas providencias a fin de correjir i evitar que en lo sucesivo se burlen los derechos del rematador de los pasos en los rios limítrofes del Tolima i Cundinamarca. -El señor Nicolas García ha pasado al señor Secretario de Hacienda del Estado, un informe circunstanciado sobre los adelantos que se han hecho en los trabajos del camino de Bogotá. al rio Meta. -El estado de Caja de la Administracion de Hacienda del Estado, en 19 del mes en curso, da una existencia de $ 1,177-50. -El señor Secretario de Góbierno del Estado, de órden del señor Gobernador, ha pasado una nota al señor Presidente de la municipalicad de Bogotá, en que le advierte quc para. atender a los gastos de utilidad comun, puede establecer el servicio personal i aplicarlo exclusivamente a la composicion i mejora de las vias de comU1;lÍca­cion i otras obras i servicios públicos. -Las directoras de las escuelas de niñas del distrito de Fómeque i de los barrios de las Nié­ves, Santa Bárbara i Sun VictorinD, han tomado posesion de sus destinos desde el 13 del mes en curso. --Segun el cuadro de altas i bajas que ha pa­sado el Director de la casa penitenciaria, existian el 31 del pasado mes de diciembre 124 reos, de los cuales son: 108 hombres i 16 mujeres. -Se ha hecho la rebaja de pena, que dispone la lei, al reo rematado José María Villamarin. por haber observado buena conducta durante el tiempo de su reclusion. -En el distrito de Sutatausa se hizo la visita oficial a la Alcaldía i a los juzgados 1.° 2.°, i des­pues de formar el inventario de los útiles de di­chas oficinas, el eeñor Prefecto dictó algqnas ór­denes para, el mejor servicio. -En Utica, CaparrapÍ, Yacopí i Peñon, se han practicado las dilijencias de visita, en las ofi­cinas de recaudacion, i se ha encontrado todo en perfecto buen estado. Se hicieron a loa recauda­dores varias advertenciíts para activar el cobro de lo que falta ~or recaudar. -En la dilijencia de visita practicada en la oficina de recaudacÍon de Guataquí, no estando bien arreglado el libro de asientos, se previno al señor Recaudador cumpla esa formalidad para poder firmar el acta de visita. REVISTA FORENSE. R edactores, Demetrio P6rras-Emilio 1\1. Esoovar­Franoisco de P. Canáles-José Vicente Concha-1\Ia­nuel S. Rodríguez. La que publicamos en el número 13 ha dado lugar a siniestras interpretaciones que, mui léjos del objeto de la publicacion, lastiman la reputa­cion de dos abogados a quieues, en vez de ofen­sas, deseamos darles la cumplida recompcnsa que merecen la consngracion al estudio i a la cnseñan­za, i la probidad tan esencial en profesion tan no­ble i republicana. 1 ya que hemos sido apercibi­dos de un resultado tan desfavorable a nuestra tarea, por el señor doctor R estrepo, en conferencia f ranca i caballero<:la, nos apresuramos a manifes­tar que no hemos cntendido, por un momento si­quiera, que hubiera mediado coalicion entl'e los dos letrados, p~ l'a fa ltar a la fidelidad i celo prometi­dos a sus clientes. Quisimos decir, (pe la fdal­d¡ td del debatc i la colocacion que habian tomado l o~ contrincan tes, podia dar lugar a que jente poco aVIsada en tendiera que defendían respectivamente su ca~sa de mala gana, con aquel desaliento que nos Vlene de la falta de convencimiento. Ahora q~e nos hemos impuesto someramente del alegato escrito del señor doctor Rostrepo, i de que el señor doctor Rámos no alegó por escrito, rectificamos nuestra relacion en el segundo acá­pite, publicando que el señor doctor Restrepo cuando concurrió a los estrados habia cumplido su deber de apoderado dilijente, instruido i fiel, concepto que hemos formado, no obstante estar en desacuerdo con 10 esenoial de BU esmerado trabajo. R. :===============:.:===:.:_---: .:_---------=--:--:..---------------------:_-:----.:_-------=.:- ORONIeA DEL GOBIERNO. Aetos del 23 a124 de enero. -El señor Presidente de la Union ha contes­tado, con los ofrecimientos i cortesías de costum­bre, la nota que le pasó el señor Gobernador del Tolima, dándole parte de la posesion del destino para que fué elejido. . -Se ha concedido privilejio exclusivo al señor doctor Manuel Maria Madiedo, para publicar i vender una obra de su propiedad, titulada: Tra­tado de polítt"ca elemental. -El señor Ajente jeneral de bienes desamor­tizados, avisa al público, que los remates que es­taban anunciados para los dias 24 a 27 del pre­sente, se han trasferido para mas tarde. REMITIDOS. 'Un robo eomprobado. DENUNCIO AL PÚBLICO PARA CONOCIMIENTO DE LOS HECHOS. El dia 9 del presente le fueron robados al señor Justo P. Franqui dos machos de silla forzando los vallados, chambas del potrero, quinta de Ran­jel ¡ el señor Franqui tomó razon que Manuel Aponte los conducia para el lado de Guatavita; marchó en su alcance i llegó casi a un tiempo con Aponte a Gachetá, el 13 de los mismos: denun­ciado ~ste ~elito a~ señor ~lcalde, David Bejara­no, quten SlD pérdlda de tIempo aprehendió a di­cho Aponte con los machos referidos practicó las dilijencias sumarias, asegurando el expresado Aponte, en su indagatoria, habérselos comprado en esta ciudad a Francisco Azuero, el sábado 8 de los mismos. El precitado Aponte con los machos robados fué entregado al señor J eje de policia eJ. dia 16 de los corrientes, quien pasé el sumario al señor Juez del Estado, i 6ste comi~ionó al mismo Jefe de policía para que continuara el sumario. Veremos BUS resultados, i de todo se dará cuenta para conocimiento del público. Dicho señor Franqui hizo grandes gastos para conseguir sus machos i descubrir a los autores del robo . AVISOS. Escuela de la 'Union.-RAMOS DE ENSE­ÑANZA.- LECTUa,A, ESCRITURA, ARITMÉTI­CA, GRAMÁTICA CASTELLANA, .TEOGRAFÍA, FRAN­CES E INGLÉS. Se abrirB. diariamente la escuela a las diez de la mañana, i se cerrará a las cuatro de la tarde No se admitirá ningun niño mayor de doce años, ni menor de seis. El número de alumnos se limitará a cuarenta. Los pddres o tutores de los alumnos podrán ins­peccionar las clases siempre que gusten. Se guiará a los alumnos por los sentimientos de honor, i por consiguiente no habrá castigos corpora­les; pero será expulsado el que sea sordo a la voz de la raz:on. Se dará mensualmente un informe de la conducta i aplicacion dI' 105 alumnos. Los padres o tutores de 105 alumnos les proporcio­naráu los libros que indique el profesor; este les su­ministrará papel, plumas i tinta. POI' la enseñanza de uno o toJos los ramos expre­sados, cada alumno entregará al profesor:;; 8-20 cen­tavos ~en~~ales: mes vencido, mes pagado. Las familias que deseen confiar sus hijos a Plánes Batlle, se sl'rvirán dirijirse a la cllrrera de Ocañ:;¡ calle 2 ~ número 8. · 10-2 COLEJIO DEL SAGRADO CORAZON DE JESUS EN CHIQUINQUIRÁ..-5.o AÑO.­Este estublecimie:lto de educacion continuará sus trabajos desdo el 26 del presente. Se dara en eñanza de caligrafía, idiomas patrio, fran ce~ , ing lés, italiano i latin; aritmética, áljebra, j eometría, trigonometría, meoánica, físicn, partida doble i qUlmica; filosofia intelectual en todas sus partes ; I'/itórica, historia profana, dibujo, música, teórica i práctica; ciencias políticas i eclesiáHicas_ Los alumnos internos pagarán 100 $ de Id, los extel'l1os 20 $> idem. Pam obtenel' mayores datos ocurran a los direc­tores_ Chiquinquirá, enero 1.0 de 1870. FR. SATURNINO GUTIERREZ. -ENRIQUE AL-VAREZ. 6-2 IMPRElSTA DB NICOLAS PONTON 1 COMPAÑíA. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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La Ilustración: política, literatura, noticias, filosofía, relijión, artes i oficios, instrucción pública, bibliografía, medicina, variedades, revista de la ciudad, revista de los estados, de Europa i mercantil - N. 15

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La Ilustración: política, literatura, noticias, filosofía, relijión, artes i oficios, instrucción pública, bibliografía, medicina, variedades, revista de la ciudad, revista de los estados, de Europa i mercantil - N. 14

Por: | Fecha: 25/01/1870

• Política-Litel'atul'a-N oticias-Filosofía-Relijion-Al'tes i oficios-lnstruccion pública B 'bl' f' Medi . V' d dR' . - 1 logra la. cma- al'le a es- eVlsta de la cmdad-Revista de los Estados-De E lropa i mercantil. Se publioa los m{~rtes, miércoles, viérnes i sá.bados i el mismo dio. se lleva o. las casas de los susoritores d¿ lo. o~pito.l i se remi~e, o. los de fuero. por los oorreos res­pectIVOS, Los lúnes 1 Juéves se publicará. si es necesario, TRIMESTRE 1. LA lLUSTRAClON. PARTE 1'0LiTloA-Redactores, Cárlos Holguin-Eliseo T6rres-Emilio M, Esoovo.l'--Ezequiel Cano.l-Fl'o.n­cisoo de p, Co.uá.les,-Juo.n C, Arbeláez-l\1o.nuel María l\1adiedo-l\Ianuel María Mal1arino-N, Pon­ton- Pr6spero Salcedo-So.lomon Forero. Damos lugar en nuestras columnas al si­guiente artículo de nuestro amigo señor doc­tor J. J. Borda; i como una prueba de nues­tro espíritu de tolerancia, le cedemos el primer lugar en nuestras columnas. A continuacion hallarán nuestros lectores nuestro editorial, que esperamos se lea. con toda la. mas detenida atencion posible. lleforma relijiosa del partido conservador. SelIores redo.otores de « La. Ilustracion », Mui estimados sefiores : Rai cierta mancomunidad de ideas entre los indi­viduos reUllidos para sostener tales o ouales princi­pios, talo oual causa polítioa o relijiosa, Esa manco­munidad los hace a todos solidarios ante la propia conciencia, ante la fracoion política que representan, ante todo e¡ pais. Por esto os dirijo la presente manifestacion, aunque mi nombre solo aparece entre los colabora­dores fin In parle rolativa a la instl'uccion;' ft Jo he-neficencia públicas; ~ __ _ l ..... ~.cu"l~o D.PG.I"\n .... ':'"""..n°7 ha. tiempos, a orillas de ese torbellino de paslOn~s q~e se llama política, en el ~ll!ll los que salen ~eJo~ h­brados pierden la tranqUll1dad del corazon 1 la dIcha de la vida. Suponen ustedes quc el llartido conse~vado:, diez-mado hoi inerte i condenado a una eXIstenCIa mas triste que 'la muerte" debe re,i?,nerlll's,e,haciendo abs­traccion de las cue~tLOnes rplIJlosas, I Juzgan ustedes que ese amalO'ama de la relijion i de la política es la fuente de los "males que se ha~ despl,?!Dado sobre él. Sostienen ustedes que la cuestLOn rellJlosa debe rele­garse a. la curia i a las iglesi~s, i, para de~irl~ de una vez, que es necesario seculanzal' la doctnna 1 la con­ducta políticas del partido conser~ado .. ·, Yo admiro la brillantez del estilo 1 reconozco la buena fe con que ustedes piden esta ¡,pforma. Inten­tar oombatirla seria de mi parte grande o~adía, por la esca~ez de mis fuerzas; no obstante que la verdad lae mas vece", solo nijcesita de sel' enunciada para dejarse ver i triunfar. Por consiguÍlmte, mp; contento con manifestar a ustedes que no acepto esa Idea. El partido con!ervador no puede desprender de su código la cuestion relijiosa, sin arrojar ipso fac~o su bandera, sin abdicar i dejenerar en vez de reJene· rarse. Mejor dicho, lo único que divide los partidos en Colombia es la cuestion relijiosa. A cada momento que avanza vemos mas definida i mas encarnizada la lucha del materialismo socia­lista con el cristianismo. Aqui i en todos los pue­blos la causa del órden i de la civilizacion está iden­tificada con la causa de la relijion, miéntras que el 'Jrincipio materialista está unido con la llemagojia, que a la par pregonan la nivelacion social, 1& libertad anárquica i la eliminacion del catolicismo. Del catolicismo se uerivan nuestros principios po­líticos i sociales; del materialismo utilitarista, los del bando liberal. Observando la marcha de los aconttlcimientos tan graves que se han sucedido en el país desde la ele­vacion del partido liberal en 1849, no puede desco­nocerse su tendencia sistemática, constnllte i crecien­te o destruir el catolicismo, a materializar ID socie­dad. Esos han sido los pl'incipios proclamados en la tribuna i la prensa; enseñados como dogmas tlel pueblo en los colejios; sentados como ba~es de un buen sistema republicano, i reducidos a Jeyes. La situacion a que uomos llegado, prueba bien que los resultados de esas ideas 110 han fallado, ¿ 1 cuando todo un partido se ha lanza~o a ID bre­cha para destruir el catolicismo, el partldo c?nser­vador, es decir, católico, puede permanecer Slll de­fenderlo, sin protestar ~iquiera 7 ¿ N i cómo despren­der los principIOS pOliticos,de aquellos aC,tos que han herido en su base la rclijion de un par! Ido entero? ¿ Cuando se expulsó a los mae~tros de la j u ven tud ql1e varios padres de familia habian buscado para Valor del trimestre, tres fuertes, Valor del semestre, oinco fuertes sesenta oento.vos, Valor del alIo, diez fuertes, Valor del número suelto, diez oentavos, Se publi~o.n remitidos i o.visos, o. un precio suma­mente, m6dlc~, que se o.;l'eglo.rá con los editores, Todo lo de mteres Jeueral se Inserta grátis, Los editores, NIOOLAS PONTON 1 ~ AÑO l. Bogotá, 25 de enero de 1870. NUMERO 14. 8U~ hijos, quedó en pié la libel'tad d¡, pensar i de en-o s~'.lar 7 ¿ Cuando se arrancó de :lUS claustl'Os a lus "e­lI, 1lO5as, qued6 en pié la libertad de aso.ciacion? ¿ Cu~~do se expropIaron los bienes del clero, quedó en pie el d~rElcho de propiedad 7 i CUllUdo se expul­~? a los ObiSpOS, quedó subsistente lA. libertad relj­Jlosa que tanto proclaman Jos libres pensadores? No sé verduderamente c6mo podl'lí. el partido con­s~ l ' v~dor borrar de sus códigos lA. cuestion relijiosa, m com,o .podrá callar ante los atentados que contl a el catohclsmo ha estado cometiendo sin cesar el por­tido liberal. , Los que I?r~tenden relegar n la curia i a las igle­Sias el catOliCIsmo, confunden e) culto externo i la a?minis~racion del gobierno eclesiástico, con su esen­c~ a ; olVIdan que el catolicismo es una relijion prác­tica cuyo destino es moralizar la I!ociedad con una fuerza de accion constante i universal. . El cato,licismo efeotu6 en el mundo la mas grande 1 mas fe!lz de las .revoluciones, estA bleciendo un de­I'et: houmv.ersal e mm';1t~ble. Los pueblos que no se ha,n sometido al EyanJello, todos sin excepcion, han cmdo en la barbarIe, i las sociedades se pudfican i se engrandecen o dejenerani retroceden segun se acer­quen a sus doctrinas o se alejen de ellas. No puede se~ de otro modo: las doctrinas que de él emanan ~paclguan los odios, extinguen la~ rivali­da~ Els, rectIfican lot' errores, reconcilian a los adver­sarlO", resuelven los problemas, desatan las dificul­~ ades mo~ales, enju~an.l~s lágri~as de los desvalidos, I estableclehdo la JustICIa, aleJan la violencia i la sangro. ~ tn ~~b.Jyl:~llI.WRlolá\:i~ irardin, en donde nacido en su suelo, quiero moríI' e ".Y~ ,.,,,,, nn he Si tratamos de quitar a In politica su sello i su orí­jen divir:l), no haremos otra cc¡>sa que ceder a la co­rriente del racionalismo, heredero lejítimo i natural delllrotestantismo, i por desgracia demasiado ade­lantado en las naciones modernas. " Bajo los escom­bros i las formas mas diversa., dice un escritor ilus­tre, ha venido a 8sr el hecho dominante de la situa­cion filos6fioa i relijiosa. En todas partes está, donde quiera levanta su altiva cabeza su palabra es de mando. Se le encuentra en los c nsejos de los man­datarios, preside a las deliberaci nes de los cuerpos sabios; se desliza en el lleno de 1 familia i toma su puesto en e) hogal' doméstico; de ciende a Ia~ calles, penE:tra en los talleres, i elobrer de viva intelijencia i ardiente corazon, sin saberlo m chas veces, obedece a sus inspirRoiones j la infancia isma está sujeta a su influencia, pues viene 1\ dispu ar a la madre cris­tiana la fe i el alma de su hijo." Pel'o ese dominio, esa olUnip tenoía de la razon humana, podl'an proclamarlos s hombres que de­sesperando de la verdad, en s si~temas solo ven probabilidades; tanto porque s probabilidades no pueden enjendrar obligacione cuanto porque el homb,e al fOl'mar sus opinione, as modificaría segun las circunstancias, i siendo est opiniones inocentes para él, solo seria responsable e sus actos ante la , sancion de la sociedad, Pero los conservadores oi os en el fondo de la conciencia una voz que nos dic que el bien no es el mal, que la verdad no es el el' r, que deLemo. bus­carlo cuando no la poseeluos acojerla cuando se nos presenta. En otros términ : para nosotros hai principios eternos inmutable necesarios, que el hombre no puede rechazar sil ometer una locura o un delito i que son las bases d a moralidad humana. En eso está precisamente 1 difer ncia de las dos oscuelal'- politicas, que hasta e ia de oi han proce­dido IÓJicamente. La escuela l eral ersiguiendo el catolicismo, sustituyéndole en a esfe Q politicn iso­cial los juicios de su propia l' on: a escuela con­sen'adora infiltrando en sus leyes i doctrinas el espiritu oatolico, sin que por e esq ve la discusion al'diente i razonada de sus priI ipios ¿ Podremos Ilcppta.r los con r~ad es el raciona­lismo, negacion tle toda reve lClOn de todo órden sobreuatural? ¿ Podremos ac ~Qr. racionalismo liberal, lJájina primera delmat rJ(llts o que degroda el alma, corroDlpe el corazon, esenc ena las malas pa iones. conmueve el derecho, n eg 1 cleber, deja al fuerte sin regla, ni débil sin ap:>y prepara. a la sociedad las convulsiones de una dolosa agonía o el reposo, más peligroso aún, le vergonzoso letargo? ¿ Aceptaremos los comer dores en las institucione" ea los principios, el 1 ribuna i en la prensa, la prescindencia du la ou~sti relij iosa, es decir, el predominio exclusivo ¿e 1 iustlutos, de la~ neoesidad,es ,i tendencias materiales, el debilita­mIento o extmclon del elemento divino de nuestra naturaleza? ~?: esto seria o~edecer el oonsejo que di6 a su cp al tlddo uin' S ecretarlO , de Estado ' liberal , en 1"o51, uon. o (. eCla : es precIso descatolizar el pais. Cuando el edifiCIO está cuarteado, ¿ 80n los mismos conser. vadore,s los 1,lamado~ a quitarle el único bastion que lo sostIene, 1 a apresurar la demolicion 7 , N o es la ,alianza de la relijion i la politica, lo que tlCne reduCldo ~ tan triste estado al partido C011ser­vador. Es In alIanza con los hombres i con 1118 ideas del mal:. es ,la poca fe en su ~lol'Íoso programa, es el descono~lmIento ,de SUH prO))):\8 fuerza~. Católico era ~1l los dlas de . u mdepelldencia, católico en lae largaa epocas en que ha dominado el pais. Grande:~ cosas ha hecho el catolioismo en el mun­do: c~mbl6 la~ ~ostumbres, rompio las cadenas de la ~Scl~~ltud, qUIto el sable de las manos dol jefe de famlll8,' ~ec6 la sangre de los circos domó a los bár­baro: 1 fundó la civilizacion mode:na. Oómo? por qué,' Porque no dudllba de si mismo porque no vaCllaba. Si hubiora sido tolerante e~ la acepcion que lo dan los charlatanes; si se h~biese inclinado ante }odas las opiniones; si hubiese dicho: hoi os enseno esto, pero tal vez mafia na os enseñaré otra c?sa; eRt6.ncp:s habria perdido toda su fuerza de ao­clOn, ualma sld? un verd~dero sofista, i habria llega­do a ser tan ml~erable 1 tan impotente como uu sofista. ~os ,caprichos i los errores de la razon huma­n! l, cambLBn 1 sucumben: la fé vive i permanece de pIe. La duda de la razon perderia el mundo: la fe lo salva. Com~ un cors>I<>"":~:; Y'uor~i$ que se-;l~; ;1-c1ero de la oailsa conservadora, o mejor dicho del terreno de la política: en e~ta idea di~iento iguaimente. Qu~ los monnrqlstas en Europa lJayan querido e,;cl~Ir al pueblo de la participacion en los negocios pubhcos, se co~pl'tmde: que los liberales rojos a su vez hayan quertdo arrolar a los noblo!s i ser ellos ~ l pu~blo, se comprende tambiell j que nuestros liberales qUIeran excluir al clero i a todo el partido conser­vador, está en eljiro natural de su conducta que c, la conducta del propio interes i de la propia ~tilidad. Pero no comprendo que los verdaderos republica­n, os, que los,verdaderos cOllservadores qui eran redu­CIr a los mIembros del clero católico a la condicion de p~l'i~~. La República es el gobierno de todos: 111 Repubhca solo reconoce ciudadanos: la República no rechaza ninguna intelijencia, ninguna fuerza mo· ral que pueda ejercer influencia provechosa en la mar~ha.ieneral de la sociedad. No se puede, por c~ns,l~ule!'te, r,echazar al clero, entidad de inmensa slgmticaCJoo, 81D cometer un acto de tiranía sin fal­ta! a los principios elementales del gobier~o repu­blicano. Asi lo sostuvo el partido liberal, i a no ser porque la doctrina de la propia conveniencia lo guia a 110 ser porque conocio que el .:lero era una gra~ fuer~a ,moral en oontra suya, no habria. borra:lo de su CO~lg? el principio del sufrajio universa l, i el re­conOCllluento de los derechos políticos de los sacer­dotes, corno consecuencia natural de la separaciou de la Iglesia i del Estado. . O 103 sacerdotes infrinjen la~ leyes i 80n perni­CIOSOS a la sociedad, i en este caso delJen ser juzaa­dos i condenados; u obedecen a las leyes i 8i r~en a la sociedad, i eu este caso deben ser reconocidos como ci~dadanos i puestos en el goce de sus dere­chos. Yo oreo que pi partido conservador, en vez de anular a los sacclrdotes, deberia abrirles el cami­no, a u~la poslcion honorable, para conseguir que aSI se Ilustrasen, se moraliza.en cada dia más i es­tuv iesen en mejor aptitud dI) servir a la sociedad, Pero .se dice que el clero no siempre ha servido a la causa do In República i que en el como e11 el resto dol partido conservador hai ruuchos tartuf05. Suponiendo que asi sea; olvidando por un momento lo, servicios que prestó a la causa de nuestra glorio­sa independencia j olvidando los servicios quevario:l sacerdotes egrejioH ban prestado a la causa repu IJII-cana en esto. tierra; suponiendo por un mOllento que todos ellos sean partidal;os del gobierno moná - quico, ¿ debe por e o ubogarlJe su pensamiento, ú fl te~ de que haya brotado siquiera? ¿ No t ienen derecho para sostencr sus ideas, como lo tienen los demas hombres? En segundo lugar, 109 abusos no bastan para condé­nar un principio. ¿ Son por ventura inmaculados to ­dos los miembros del partido liberal? 1 sinem1arg:l, no por eso las leyes pl'ohiben la manifestacion ,ti: Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 54 las doctrinas liberales, ni ménos despoja de sus de­rechos a los miembros de aquella comunion politica~ Es mui probable que se me conteste, dándo.me por gmnde argumento que el Prelado metropolitano ha aconsejado al clero la prescindenoia en las cuestiones políticas. Esto quiere decir que cada uno esjuez en sus propios intereses i que el clero, puede renunciar, si lo quisre al ejercicio de un derecho: pero esto no autoriza a la sociedad i ménos al partido conservador, para lanzarlo como un elemento exótico, inútil o pernicioso. Repito. puea, que no ea la alianza de la rel~jion i la política lo que ha perdido al partido conservador; !dno la alianza con las malas ideas i con los hombres ido aquella misiva dos o tres semanas ántes: la pobre J6ven, no sabiendo leer i no queriendo ent.regar su secreto a 111. ma.lig.nidad de sus vecinos, habia esperado que alguno e~tranJero de paso, o. la vez benevolente i letrado, VIDlese a darle la llave de ese misterio que le quema~a. el seno despues de quince dias. SUB ojos ~zules.1 rasgad?s se fijaban en mi con una espresion me:x;pllcable, ,mléntra.s que yo descit'raba con trabajo las líneas deSiguales de la carta que estaba concebida en estos términos: ' " Señorita.: esta es para deciros que desde la última v~z en que nos habl~moB ~espues de visperas, mis inten­Cl? neS no han can>:blado, 1 que vos me teneis penando; mI corazon, SeñOrita,. es. t~do vuestro, como deseo que el ,!uQstro sea todo mIO, I SI esto es aS1, podeis estar cier­t~ I segn:a que ~o bai alma. viviente m'lS dichosa en la tIerra 111 en el O1elo que vuestro amigo _ que no firma' pero que vos sabeis qtiién es." , -:Es cierto que vos lo sabeis, selIorita? le dije de­volV1éndole lo. carta. -Puede ser, dijo mostrándonos sus dientes blancos i so.cudiendo gravemente su cabeza radiante de dicha. Gracias, mil gracias, señores. Se apeó del estribo, i desapareoió bien pronto can. tanda con voz alegre i Bonora una cancion bretona.. Mma. Laroque habia seguido con interes manifiesto todos los detalles de esta escena pastoral, que sonreia o. sus quimeras: ella estaba encantada i medi.taba en la dicha de esaj¡)ven de piés desnudos. Cuando la se- LA ILUSTRACION. El oríjen de la relijion está fuera de este mundo. Su objeto es la vida eterna. Entendemos por política, la ciencia de los hechos sociales que ligan al h~mbre con el hombre, en la tarea de armomzar el poder del gobernante con el derecho del gober­nado. El odien de la política, está en la socie­dad. Su objeto es obtener la seguridad, base i sosten de nuestra vida terrenal. Jesucristo nos enseña mui expresamente que su reino no es de este mundo. Con esas pocas palabras definió la relijion. Un publicista nos enseña que los Gobier. nos son cosa de aquí abajo: lejislacion, eco­nomía, estadística, relaciones exteriores, &.a El doO'ma cristiano nació en un pesebre; i ni por s~ personal, ni por sus tendencias, dió a entender jamas que viniera en busca del apoyo de ningun Gobierno. Los primeros cristianos, que habian visto al Salvador i vivido con süs discípulos, ja­mas se injieron en asuntos de Gobierno; ni siquiera para protestar contra la tiranía bn~. tal de los amos del mundo romano que oprl­mia a su patria, i que con un fanatismo fe­roz los hacian arrojar mas tarde a las fieras de sus anfiteatros. Al contrario, los cristia' nos fueron siempre los mas leales i sumisos soldados de los emperadores romanos, que los oprimian de la manera mas espantosa; i no obstante que la mayor parte de esos em­peradores era una serie. d~ soldados cr';1~les i disolutos, jamas los CristIanos 9u~ mIlita­ban bajo sus banderas, ni los. cristianos en jeneral, soñaron en rebelarse nt en mezclarse en la política del imperio. Ellos no deseaban sino la libertad de conciencia. i de enseñanza puramente morales. El cristianismo nació en un estado de como pleto desamparo humano; i ~urante ':lluchos siO'los, se propagó por la sola tnfluencla de la b:Ileza de .sus dogmas i de la santidad de sus ministros. Grande, comprendió este emperador que.~pa­reciendo como protecto!, de la r.lUeva rel1]lon. podría apoyarse en su mtluencla,para conso­lidar los cimientos de su trono,en vez de em­plear el poder político en estr~lIarse CO? 1.a conciencia de la gran mayorJa de sus subdl­tos i abrazó el cristianismo, acabando por ba~tizarse casi in a,·tículo mortis. Adueñado el Evanjelio de los espíritus, la herejía de Arrio arrojó la disc.ordia entre ~~s hijos; i esta cision trajo las dIsputas teoloJI­cas i las persecuciones mas ensañadas. Cada pat:tido apeló entónces al brazo secu· lar para anular a su contrario? i aun apesar del concilio de Nicea i mucho tIempo despues. los arrianos persistieron en sus creencias i resistieron la decision de la Iglesia i no pocas veces desdeñaron la indignacion imperial. Desde que los emperadores romano~ se hi­cieron cristianos i declararon los canon es leyes del imperio, lo cual no aconteció sino a mediados del siglo V de nuestra era; desde entónces, decimos, fué que empezó de una manera oficial esa monstruosa amalgama en· tre el gobierno i la relijion, que tántos e~cán­dalos ha dado al mundo i sembrado la tIerra de ruinas i de esqueletos. Los tiranos coronados comprendieron que la idea cristiana, fundando la fraternidad i la iO'ualdad moral entre los hombres, era una c~nstante amenaza a la estabilidad de sus tronos asentados sobre la usurpacion de los derechos del hombre; i con la astucia propia de los que conocen su debi~idad, colocaron el palacio al lado del templo 1 celebraron esa bastarda alianza del altar i del trono, de que jamas oyeron hablar los ap~stoles ni sus di~­cípulos en los mas santos dlas de la IgleSia Católica. De lo dicho se deduce rectamente, que la alianza o mescolanza de las cosas de Dios con los intereses de los hombres, DO fué otra cosa que una zancadilla del absolutismo po­lítico contra los derechos de los pueblos. Si el cristianismo hubiera esperado a tener gobernantes políticos E de levar. Fué servida sobre el cés­ped de una pra.era i L la sombra de un hermoso cas­~ año. Mma. Lroque, instalada en una act·itud mui lUc6moda sobrcuno di los cojines del coche, se osten­taba mui satisfcha. lfuestra rcunion, d(}()ia, le recor­da~~ esos gl:UpS de jegadores que sc ven en el estío apll~ados baJO n álbql i cuyos rústicos banquetes no habm podido VI' nu da sin envidia. En cuanto a mi, acaso hubiera (lcor rado eu otro tiempo una singular dulzura en la aree a i fácil intimidn.d que esa comida sobre la yerb¡no e jaba de establecer entre los con­vidados; pel'O o nI aba con un penoso sentimiento de l'epulsion, u ene nto muí sujeto al arrepentimien­to, i el pan e e ~ fujitiva fratel'nidad me pareeió amargo. Cuando acatmos ¡de comer, Mma. Laroque me ,lijo La política habla al hombre en nombre de la patria de que es miembro, ofreciéndole garantías para su persona, familia i haberes, designándome una colina mui elevada que dominaba la pradera: -Rabeis subido a la cima? -No señora. -Oh! qué crímen! Rai una vista bellísimo.. Es pre-ciso ir allá. Miéntras que engancban, Margarita va a. lleva.ros; no es así, Margarita? -Yo? yo no he ido sino una sola vez i eso hace mu­cho tiempo; pero vamos, sefior, i preparaos a una ru­da ascension. Nos pusimos en maroha a escalar un sendero muí pendiente que serpenteaba por entre la montaña, atra­vesando acá i allá algun bosquecillo. La j6ven se de­tenia algunas veces en su ascension lij era í rápida, para mirar si la seguia, i fatigada d~ la march.a me sonreía sin hablarme. Llegados a la CIma, perCIbí a alguna distancia una iglesia de aldea, cuya pequeña torrecilla se dibujaba sobre el cielo. -AqlÚ es, me dijo mi conductora acelerando el paso. Deh'as de la iglesia habia un cementerio cercado de paredes. Ello. abrió la puerta, i se diriji6 con trabajo, por entre las altas yerbas i zarzales que brotan en el campo del reposo, hácia una especie de azotea en for­ma de hemiciclo que ocupa la extremidad. Dos o tres gradas desunidas por el tiempo i adornadas singular­mente con esferas macizas, conducen a una estrecha plataforma elevada al nivel de la pared: una cruz de granito se levanta en el centro del hemiciclo. No bien hubo Margarita llegado 11. la plataforma i arrojado una mirada al espacio que se abria delante de ella, cuando la vi colocar obliouamente su mano sobre sus ojos como si experimentase un súbito desva­necimiento. Me apresuré a acercármele. Ese bellE> dia, pr6ximo a su fin, iluminaba con sus últimos explen90- res unn. escena vasta, orijinal i sublime, que no olvida­ré jamn.s. A nuestro frente, i a una inmensa profundi­dad bajo la cima, se extendia hasta perderse de vista, una especie de aguasal sembrado de placas luminosas i que ofrecia el aspecto de un mundo abandonado po!' ell'efllljo de un diluvio. Ese allcho lago avanzaba has­t. a bajo nuestros riés en el seno ele las montaiIas. Sobre los bancos de arena o de limo que separan las lagunas intermedias, una vejetacion confusa de cañas i yerbas marinas se revestia de mil matices, igualmente som­bríos i sinembal'go distintos, formando contraste con la brillante su¡:erficie de las aguas. A cada uno de sus pasos rápidos háoia el horizonte, el sol ihunina-ba o sumerjía en la sombra algunos de los innumerables lagos que forman el golfo: parecia que tomaba del tesoro celeste las mas llreciosas mate1'.baS de plata., el Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1I con tal que contribuya con su apoyo mo­ral, respeto a las leyes i a los majistrados, con su bolsa i con su brazo i sus luces, al sosten del órden público. La relijion se funda en Dios. La política en la sociedad. La lei de Dios es indiscutible como reve­lacion divina. La lei social es discutible i reformable i abrogable por los hombres, que son los que la espiden para bien de los asociados. Dios nos pide la fe i las obras. A la sociedad le basta en los asociados una conducta arreglada a sus leyes: i no se injiere en los pensamientos de los ciuda­danos. La lei relijiosa tiene una sancion infinita. La lei humana no pasa de este mundo. El sosten de la relijion está en Dios, que es su fuente i su fin . El I>osten de la lei humana está en la uti­lidad jeneral de los pueblos. Es pues, claro, evidente, que la relijion no es confundible con la política. El publicista no es el teólogo. Que los déspotas coronados hayan apela­do a las risibles tuiciones, temer050S de la influencia del sacerdocio cristiano; buscan­do los concordatos para coartar la libertad de la Iglesia i mantener al Clero en jaque, se comprende. Pero que en los paises libres se pretenda que algun partido, a título de católico, se quiera arrogar de hecho una e5pecie de pa­tronato eclesiástico para sus miras políticas, i suspire por el derecho de ganar elecciones en ncmbre de Nuestro Señor Jesucristo, no lo aceptamos. I contrayéndonos: si entre nosotros el partido conservador es católico, como lo somos nosotros mismos, nuestro deber, no consiste en confundir nuestra relijion con nuestra ciudadanía, sino en obedecer a la cabeza de la unidad relijiosa en los asuntos de su incumbencia. Aquí en nuestras columnas no está en te­la de juicio la excelencia del dogma católioo. Lo que e$tá en tela de juicio es, la no-ex­celencia, de echar mano de las cosas santas para hacerlas servir a nuestras deplorables ambiciones o iras políticas. Entre nosotrOI>, las luchas intestinas han producido excesos i confusiones de todo jé­nero; i una de ellas, la mas deplorable, la de oro, el rubí, el diamante,paro. hacerlas brillar a su vez sobre cada punto de ese pais magnífico. Cuando el as­t ro lleg6 al término de su carrera, una banda vaporosa i ondeada que cercaba a lo léjos el límite extremo de las lagunas, se enrojeci6 súbitamente con una luz de incendio, i guard6 un momento la trasparencia l'adiosa de una nube surcada por el rayo. Yo estaba de un todo entregado a la contemplacion de ese cuadro ver­daderamente impregnado de una grandeza divina, i que atravesaba, como un rayo mas, el recuerdo de César, cuando una voz baja i como oprimida murmur6 cer­ca de mí: -Dios mio! qué bello es eso! Mui léjos estaba de esperar de mi compafíera esa efusion simpMica. ~fe volví hácia ella con la presteza del asombro, que no disminuy6 ni cuando la alteracion de sus facciones i el lijero temblor de sus labios me atestiguaron la sinceridad profunda de su admiracion. --Donfesais que eso es bello? le dije. Ella sacudi6 su cab-eza; pero al mismo instante dos lágrimas se desprendieron lentamente de sus grandes ojos: las sinti6 rodal' por sus mejillas e hizo un jesto de despecho; despues arrojándose de golpe sobre la cruz de granito, cuya base le servia de pedestal, 1:1. .abraz6 con sus dos manos, apoy6 fuertemente la cabe­za contra la piedra, i la oí sollozar convulsivamente. No creí deber turbar con mis palabras el curso de esa súbita emocion, i me alejé algunos pasos con res­peto. Despues de un momento, viéndola levantar la freute i arreglar con mano distraida sus cabellos des­trenzados, me aproximé. -Qué vergüenza tengo! murmuró, -Estad contenta, mas bien, i renunciad a agotar la fuente de esas llí,grimas, porque es sagrad ... Ademas vos no lo lograreis jamas. . . --Es, preciso ! exclam6 la jóven oon una especie de VIolenCia. Este acceso no ha sido sino una sorpresa .... . To~o lo <,lue es bello, todo lo que es amable ...... yo qUIero odIarlo-yo lo odio! -1 por qué? Me mir6 de frente i dijo con un ademan de orgullo i dolor indeoible : -Porque soi bella i no puedo ser amado. ! Ent6noes, como uu torrente largo tiempo contenido que. rompe al fin sus diques, coutinu6 con extraordi­narlO trasporte: -Dios habia puesto en este corazon todos los tesoros que yo ridiculizo i de que yo blafemo a todas las horas del dia! Pero al imponerme lo. ri queza me ha retirado LA ILUSTRACION. 55 querer hacer de Dios un vil instrumento de nuestros intereses. juez que lo habrá de condenar irremediable­mente. Desde que los emperad.)res romanos co­nocieron la índole democrática de la idea cristiana, apelaron al ardid de declararse pl'O­tect01' es I de una relijion que sin apoyo hu­mano i perseguida por los antecesores de esos malvados, se habia propagado en todos sus vastos dominios. Se dice: El partido conservador no puede abando­nar el catolicismo. ¿ I quién está pretendiendo, ni ha preten­dido, ni pretende, P01" nuestra parte, seme­jante cosa? Nadie! Nosotros? Eso seria ya una caritativa •••• suposicion. Desde que Clóvis comprendió en el occi­dente que todos sus vasallos eran cristianos, i que no pod'da apoyarse en el clero, profe­sando el paganismo, imitó a Constantino i se hizo bautizar. Lo que hemos dicho, lo que diremoS ahora i siempre es esto, que es muí distinto: "Que es necesario que la relijion no se apoye en la política, porque no lo necesita; i porque le perjudicaria inmensamente, ha­ciendo creer que esa relijion es obra humana. Desde que los nobles d'e la Francia en 1789, comprendieron que habia sonado la hora de las reparaciones indefectibles, se abrazaron con el clero, es decir, se llamaron a iglesia, como un reo a quien persigue la justicia. Desde que en la América latina los criollos enemigos de la democracia; i léase bien, que no inculpamos a todos los criollos, sino a los criollos enemigos de la democl'acia; desde que estos comprendieron, que una parte de su clase habia hecho causa comun con las masas populares para fundar en es­tos paises gobiernos republicanos democrá­ticos, esos criollos, esos enemigos de la iguliol­dad moralque enseña Jesucristo i demuestran la lójica i el análisis, se llamaron a iglesia como los nobles en Francia; i ellos que por su vanidad quijotesca no pueden creer en un Dios hijo putativo de un carpintero, i que ha dado las llaves de su reino a un canalla, segun el vocabulario de la quijotería, ellos, decimos se han atrincherado en declarar que, ellos son la idea conservadora, i que ellos son Nuestro Señor Jesucristo 1.. .. Esto deja de ser extraordinario para ser bufon. " Que es preciso que la política no se apo­ye en la relijion, porque los gobiernos no de­ben tener mas resguardo que el de una leal administracion de los intereses sociales de sus O'obernados." ¿ Qué tiene, pues, que ver esto con que los conservadores sean católicos o mahometa­nos, como lo son realmente los conservado­res de Constantinopla? Dícese que los conservadores de este país son católicos, ¿ 1 qué se deduce de ahí? Los conservadores de Inglaterra són herejes, i los de Prusia i de Dinamarca i de Suecia son herejes, i Jos conservadores de Rusia son cismáticps i los de la China son seotarios de Confucio. ¿ I qué se deduce de ahí? I cuenta, que estamos llamando conserva­dores, no a los hombres que quieren el pro­greso en órden, sino a los que enemigos de la democracia, porvenir universal del jénero humano, se arriman a una relijion, cuyo es­píritu los espanta, los sufoca, los estrangula, como el reo que se abraza d& las rodillas del con una mano todo lo que me habia prodigado con la otra! De qué me sirve la belleza, a qué 111> abnegacion, la ternura, el entusiasmo con que me siento consumi­da? Ah! no es a esos encantos que se dirijen los ho­menajes de los necios que me importunan ! Yo lo adi­vino- yo lo sé. 1 si alguno. vez una alma desinter esada, jenerosa, her6ica, me amase por lo que soi, no por lo que valgo ...... yo ni lo sabria, ni lo creeria! Siempre la desconfianza! ved ahí mi pena, mi suplicio. Por eso estoi ya resuelta ... no' amal'é jamas! Jamas me arries­garé a semblar en un corazon vil, indigno, venal, lo. pasion pura que arde en el fondo de mi corazon. Mi alma morir(~ vírj en en mi seno! ......... 1 yo estoi re­signada; pero todo lo que es bello, todo lo que hace delirar, todo lo que me habla el lenguaje de los oielos, todo lo que se ajita en mí de afectos inútiles : yo lo aparto, lo odio, lo detesto! Se detuvo trémula de emocion, despues en voz baja, continuó: -Señor, yo no he buscado esta ocasion .. ....... no he calculado mis palabras ... ... no os habia destinado toda esta confianza; pero, en fin, he hablado, i vos lo sa­beis todo ...... i si alguna vez he podido herir vuestro. sensibilidad, creo que ahora vos podreis perdonarme. Me tendió su mano. Cuando mis labios tocaron esa. mano, húmeda aún con sus lágrimas, me pareci6 que una languidez mortal penetraba en mis venas, Marga­rita volvió su cabezo., fij6 un momento su mirada en el horizonte sombrío, i despues, bajando lentamente las gradas, me dijo: -Partamos. Un camino mas largo, pero mas fácil que la pen­dien te escarpada de la montai'ía, nos condujo al patio de la quinta. sin que una sola palabra se pronunciase entre nosotros. Ah! quién era mas sospechoso que yo ? Sabia que cada palabra oscapada de mi corazon no hubiera hecho sino alargar la distancia que me sepa­raba de esa alma profunda i adorable! Las sombms de la noche ocultaban las trazas de nuestra comun emociono Part.imos. Mma. Laroque, despues de haber manifestado el buen recuerdo que llevaba de ese bello dia, se puso o. dormitar. Margari­ta, invisible e inmóvil en la oscuridad del ooche, pare­cia adormecido. como su madre; pero cuando una vuelta del camino dejaba oaEU' sobre ella una débil claridad, sus ojos abiertos i fijos, manifestaban que velaba silenciosamente mano a mano con su inconsola­ble pensamiento. En cuanto a mi, Ilpénas puedo decir Es preciso no embrollar las cuestiones. Lo que hai de alarmante pm"a algunos es­píritus entre nosotros es, que desde que Nuestro Señor Jesucristo no sil'vapm'a g a­nm' elecciones, no será posible hacer triunfar a ciertos i determinados candidatos. Esta es la cuestion, i lo que está haciendo que algu­nos de nuestros compatriotas, estén bravean­do i se echen a tomar el rábano po.' las hojas. ¿ Es que el partido conservador nuestro, es católico? 1 qué tenemos con eso? ¿ Se deduce de ahí, que es conveniente i que ten­ga derecho para mezclar la relijion con la política i hacer de Nuestro Señor Jesucristo una escalera para subir al poder? Por nues­tra parte, abjuramos, o mas bien, desconoce ­mos esa manera de ser católicos. 1 entiéndase que lo somos i siempre lo hemos sido. Pero francamente : eso de que el partido conservador se ponga un Jesus por escara­pela, en cuestiones de puro interes terrenal i que haga a Jesus jeneralísimo de sus huestes para que el dia de una catástrofe, crea el pueblo que han derrotado a Nuestro Señor Jesucristo en persona, como derrotaba Dió­medes a los dioses de Homero en el sitio de Troya, esto en un poema pase; pero en los mui serios i mui graves asuntos de la con­ciencia relijiosa, no lo pasamos. Todo bando político debe tener su c7'edo si pensaba: una extrafía sensacion mezclada de una alegría profunda i de una profunda amargura habia invadido todo mi ser, ime abandonaba, como se aban­dona uno algunas veces a un sueño, de que se tiene la conciencia, pero no la fuerza de sacudir el encanto. Llegamos hácia media noche. Bajé del coche a la entrada de la avenida para llegar a mi habitacion por el camino mas corto a. traves del parque. Al entrar en un callejon oscuro, un débil ruido de pasos i de voces oercanas, hirió mis oidos i distinguí dos sombras en las tinieblas, La hora era bastante avanzada para justifi­car la pr ecaucion que tomé de ocultarme en el monte, i observar esos rondas nocturnos. Pasaron muí len­tamente por enfrente de mí, i r econocS. a la sefIorita Helouin apoyada en el brazo de Mr. de Bevallan. En aquel mismo instante el ruido del coche les caus6 alar­ma, i, despues de un apreton de manos, se separaron apresuradamente, la sefíorita Helouín dirijiéndose hácia el castillo, i el otro hácia el bosque. Ya en mi cuarto, i todavia preocupado con mi en­cuentro, me pregunté con rabia si dejaría a l\Ir. de Bevallan proseguir tranquilamente sus amores por partida doble, i buscar en lo. misma casa i al mismo tiempo una novio. i una querida. Seguramente yo soi bien de los de mi tiempo i de mi edad para sentir con­tra ciertas debilidades el odio vigoroso de un puritano, i no tengo la hipocresía de afectarlo; pero oreo que la moralidad mas libre i mas absoluta bajo este r especto admite aún algunos grados de dignidad, de elevacion i de delicadeza. Se marcha mas o ménos rectamente en esos caminos trasversales, Ante todo, la escusa del amor, es amar, i la pl'ofusion de ternura de Mr. de Be­vallan, excluye toda apariencia de sentimiento i de pasion. Tales omores no son faltas: ellos no tienen ningun valor moral: solo son cálculos i apuestas de torpes libertinos. Los diversos incidentes de est~ no­che, coucretándose en mí espíritu, me probaban mas i mas hasta qué punto ese hombre era indigno de la mano i del corazon a que él se atrevia a a spi ~·3,r. Esa union serio. monstruosa. 1 sinembargo, pl'onio com­p~' en(lí que yo. no podia usar de las armas que la C3- sualidacl me entregaba, para contrariar sus designios. El mejor fin no puede justificar los vilea medios, i no existe la delacion honroso.. E3e matrimonio se realiz - rli. pues! El cielo dejará caer una de sus mas notles criaturas entre las gaITas de esc frio calculador 1 S . frirá él esa profanacion ? ( O¡¡nrinuartÍ) • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 56 político. Si se llama partido político i carece de programa político, entónces no será par­tido político sino matachin. No creemos que el partido conservador honrado; los ciuda­danos que a la sombra de esa bandera, quie­ran el progreso, basado en hechos reales in­neg ables, pudieran aspirar a representar una farsa en vez del papel respetable que la idea conservad01'a está llamada a representar aquí i reprenta en el mundo entero. Terminemos. Dos escuelas hai en el mundo moderno a la vanguardia. de la humanidad. La escuela conservadora, cuyos blasones son, el nivel, la escuadra i el campas. . La escuela liberal, cuyos emblemas son el ariete i la pala. Lo demas son resagos mas o ménos exÓ­t icos a la marcha del mundo, que sino son aprovechables en las nuevas creaciones, en­trarán para siempre en las rejiones del 01, vido. 1 crea. cada uno lo que quiera, i piense co-mo Dios lo ayude. 1 por último i reasumiendo: La relijion es cosa distinta de la política. El Cristianismo se predicó i difundió sin el arrimo de los gobiernos. Esta es una. de sus glorias, La union de los gobiernos con la relijion ha tenido oríjen en el temor de los déspotas a la democracia. cristiana. La union de la política a la relijion, ha l"~undado en provecho de los gobiernos i er1 verjuicio del dogma sagrado, que tiene auto­ridad propia i jamas ha necesitado de otros ayudantes que de la palabra i la santidad de los buenos ejemplos. La autoridad de los partidos debe buscar­se en la 1'azon de sus principios sociales. Ellos no tienen derecho para. existir sino pro­bando la excelencia de sus miras políticas i lo adecuado de sus medios te1·renales. La política relijionaria, es una dejenera­cion social. La relijion pa7,tidaria, es una dejeneracion relijiosa. Las escuelas ateas, sensualistas o heréti­cas, no se combaten con la autoridad de los pm·tidos gubernativos, sino con la discusion i la demostracion, fundadas en hechos distin­tos del poder público. Quien aspire a impo­n. er con la fuerza de la autoridad humana, en vez de convencer con la lójica i la pru~ba, pretende erijirse en Dios i comete una usur­pacion manifiesta. Hacer de la relijion el asunto de un parti­do, es pretender limitar la mision universal del dogma relijioso, declarándolo el mono­polio de unos pocos. ¿ Quién tiene derecho para tanto? Hacer de la política un asunto de relijion, es proclamar el derecho divino del dogma por toda razon para justificar al poder públi­co j prohibir la discusion. sustituyendo el ab­solutismo natural de la obediencia que se de­be a Dios, a la razon social que se debe a los pueblos. Un Dios -partido es la blasfemia! Un partido - Dios, es la tiranía! Que nuestros adversarios escojan o no es­cojan, nos es indiferente. REVISTA DE LOS ESTADOS. Cundinamarca. La señorita Adelaida Herrera, ha sido promo­vida. de la direeeion de la escuela de La. Mesa. a la del barrio de San Victorino. -Han sido nombradas directoras de las escue­las primarias de los distritos de La Mesa i Faca.' tativ á las señoritas Isaac Borbon i María. Suárez. -Habiendo renunciado el señor Mariano Ma­za el destino de Jefe dll policía jeneral del Esta­do, ha sido nombrado en interinidad el p.eñor Leonídas Go nzález. -El señor Gobernador del Estado del Tolima p articipa al de Cundinamarca, haber tomado po­sesion de la presidencia, i éste le contesta en tér­minos mui satisfactorios que manifiestan la buena armonía que reina entre los dos Estados. -Por decreto del Gobernador señor Briceño se han dictado algunas disposiciones, para que s~ dé cumplí miento al artículo 32 de la lei de 12 de agosto de 1 869, sobre impuesto directo. -El señor administrador de Hacienda de Fa-f a. ex edido dos edictos or los cuales LA ILUSTRACION. ordena se cobre por la vía ejecutiva a los indivi­duos que no han cubierto el impuesto directo. Los nombres de los eJeoutados se encuentran en el IJiario de OunihnamMca número 80. -Ramon Rámos, ha sido sentenciado por me­dio de J ,urado, i por el delito de homicidio, a la pena de reclusion por 4 meses i al pago de costas i resarcimiento de daños. -Se ha declarado con lugar a la formacion de causa contra Mauricio Vanégas, por el delito de homicidio. -El señor juez del circúito de Facatativa, ha hecho los siguientes nombramientos de jueces de distrito, principales i suplentes, para el presente año: Para Facatativá; Manuel Vásquez i Salustiano Martin Calderon. Para Vianí; Isidro Salazar i Alejo Rubio. Para Suoachoque; Olegario Matiz i Francisco Avellaneda, jueces 1.° i 2.0 principales, i Bernar­di no Forero e Isaías Vásquez jueces 1.° i 2.° su­plentes. Para S íquzma; Posidio Díaz i Juan Bautista Pinzon. Para B,'tuzma; Pedro Alcántara Hernández i Elías Plata. Para Bojacá; Paulino Olaya i Estévan Acosta. Para Verg{wa; Ambrosio Olarte Quiroga i Antonio Bernal. Para Opacon; Nicanor Garzon i Rufino Salgar. Para San Francisco; Zenon del Castillo i Be-nito Matiz. . Para La Vega; N epomuceno Luque i Eusebio Leaño. Para Serrezuela; Isidro Calderon i Rafael Pulido. -El señor Presidente de la Corporacion mu­nicipal de Bogotá, participa al señor Secretario de Gobierno del Estado, que en sesion de 13 del presente, nombró designados para reemplazar a los suplentes de los jueces del circúito de Bogotá, en el período en curso, a los señores: José Antonio Currea, para el juzgado 1.° Juan Nepomuceno Navarro, para el id. 2.° Mariano Alejo Pinillos, para el id. 3.0 José María Larrarte, para el id. 4.0 -El señor Presidente de la corporacion muni­cipal de Pulí, participa al señor Secretario de Gobierno del Estado, haber tenido una sesion ex­traordinaria en la cual se hizo el sorteo de los jurados de calificacion i que resultaron electos, principales los señores Alberto Lozano, José de la Cruz Chacon. Tiburcio Martinez, Martin Lo­zano i CaJisto Boláños; i suplentes, los señores Francisco Avila, Hilarío García i José Ramírez. -El señor Alcalde del distrito de Funza, ma­nifiesta al señor Secretario de Gobierno del Es­tado, estar altamente complacido por los brillantes resultados que han dado los exámenes de la es· cuela que rejenta el señor J oaquin Cortázar. CRONICA DEL GOBIERNO. Actos del 20 al 22 de enero. Por decreto de 15 del presente, i en vista del informe del señor Administrador tesorero de la Aduana de Cartajcna, se han suprimido en el Res· guardo dos' plazas de guardas de a pié. El señor Administrador debe designar los empleados que cesan en el ejercicio de sus funciones. -Se ha declarado insubsistente el decreto de 7 del mes en curso, en el que se proveyó en el teniente coronel graduado señor Domingo Espi­nosa la plaza de primer ~efe del resgua~do de la Aduana de Santamarta, 1 en consecuencIa se res, tituye a ese destino al señor Pedro J. Sarmiento, por haberse revocado el auto en que se le llamó a juicio. -La Corporacion municipal.d? Ibagué ha e~pe­di do un acuerdo para que se sohclt.e de la próxIma Lejislatura o del Congreso que dlOte un acto le­jislativo por el cual se oeda al Gobierno jeneral, para que sea administrado como territorio, la parte norte del Estado del Tolima, limitada por la cordillera central del río de la "Miel," el rio " Magdalena" i el rio "Coello," a fin de que se promuevan las mejoras materiales que la prospe­ridad de dicho territorio demande. -Habiéndose concedido licencia, pOI' enfer­medad al Comandante jeneral de Division, J ene­ral Daniel Delgado, se ha encargado de la Co­mandancia el aotual Jefe de Estado mayor de la misma Division quien ha sido reemplazado en este destino por 'el Coronel J enaro Peña. -El Sr. Director jeneral de correos, avisa que en la administracion de Hacienda de Quibdó, hace mas de un año que existe alguna oorrespondenoia, sin que ocurran los interesados. -Segun el estado de Caja dc la Tesorería je­neral de la U nion, con fecha 19 del mes en curso, habia una ex.istenoia de $ 67,793-69 i -Por renuncia del señor Francisco Beriña del destino de Administrador de Hacienda nacional en Neiva, ha sido nombrado el señor Guillermo Ricaurte, a quien se habia conferido igual desti­no en el Espinal, por decreto de 5 del presente. -El señor Francisco Beriña, ha sido nombra­do Administrador subalterno de Hacienda en el Espinal. -Se ha declarado insubsistente el nombramÍsn­to de Administrador contador de la Casa de mone­dade Popayan, hecho en el Sr. Eulojio Velazco i ha sido nombrado en su reemplazo el señor Mi­guel Santiago Valencia. REVISTA DE LA CIUDAD. Redactoru, Manuel Briceño-Manuel de J. Barrera­Nicolas Ponton. TEATRo.-EI23 por la noche asistimos a la primera representacion de la compañía del señor Toral. Aunque tal vez a consecuencia del mal éxito de la compañía del señor Ariza que se habia exhibido la semana anterior, o quizá tambien por el mal tiempo de la noche, la concurrencia fué es. casa, lo cual desalienta a los empresarios, i hace que no desempeñen sus papeles con gusto los acto­res; apesar de esto, decimos. la ejecucion nada de­jó que desear j esto, unido al mérito del drama, de cuyo ex.ámen nos ocuparemos en otro número, contribuyó a que los pocos concurrentes, casi todos aptos para juzgar de esta clase de espectáculos, recibieran bajo los mejores auspicios a la compa­ñía, que en muchas partes de la ejecucion del dra­ma, se vió colmada de aplausos. Haremos notar por hoi que el señor Toral es un actor de mérito, muí superior al señor Segarra j i que el señor Herrera, apesar de haber estado arrojando sangre del pecho durante toda la funcion, por 10 cual BU voz fué un tanto apagada, es igual, sí no superior, al señor Vega, que en su clase, fué lo mejor que trajo la compañía Romeral. En cuanto a las da­mas, tienen tambien aIgun mérito; si bien nece­sitan amoldar las inflexiones de la voz al gusto de nuestro público. Felicitamos, pues, a la compañía, por el buen éxito de su primera representacion. -La del señor Ariza ha anunciado su segunda funcíon para el juéves; pero a juzgar por la desa· gradable impresion que produjo la primera, cree­mos que se verá mas sola que lo estuvo ]a semsD8.. antepasada; i que al fin dejará el teatro al señor Toral para que pueda dar BUS funciones con mas frecuencia i"exhibir su lujoso repertorio i el resto de las damas, de las cuales apénas hemos conocido tres hasta ahora. -El presbítero Zalamea, que segun dijimos en un número anterior, prestó fianza a la autoridad que instruye el sumario que se le sigue por el de- 11to de heridas causadas a una mujer, entendemos que segun las disposicione& de la iglesia quedó Vp80 jacto, irregular j i como ha continuado cele­brando el sacrificio de la misa en las iglesias mas concurridas, i se nos ha consultado por personas timoratas si se puede oir sin escrúpulo, noso~ros hemos dicho que tal vez el Ilustrísimo Prelado ha. brá levantado la suspension, aunque no lo sabe· mos; por lo cual esperamos que el periódico, ór­gano de los actos oficiales del arzobispado nos lo declare, pues como pública fué la falta, públi-ca tambien ha debido ser la satisfaccion. -LAS BIJAS DE LA ALEGRÍA.-Las damiselas a quienes un jocoso escritor contemporáneo bauti­zó con estc nombre, un poco acosadas ya por el centro han dado en irse a refujiar por las noches en la Capuchina, dando frecuentes escándalos, e introduciéndose en la iglesia de aquel barrio a ro­barse los candeleros, manteles i otros objetos de los altares. Traslado a quien corresponda. -Hemos notado que algunos niños andan por las calles armados de pistolas pequeñas las cuales cargan oon bala. Esto puede ocasionar alguna desgracia, bien entre los jóvenes, o hiriendo a al­gunos transeuntes. Llamamos sobre esto la aten­cion de los padres de familia i de la polioía. ANUNCIOS. OoTO! O.TO: Por los correos de la presente semana remitimos a los seliores ajentes, una circular con la cual pueden estableoer ajencias subalternaB en los pueblos donde no las haya. Se venden el .,.Iouo de tierras llamado el "Neme" i una parte del de "San Javicf" en el distrito del Espinal, Estado del Tolimll. El primer terren~ sirv~ para crias de. g~na.d0s~ produc fl afiil, cacao 1 cafe en la parte bUJa 1 trigo 1 papas en la parte alta. El segundo produce tabaco de primera calidad i contiene mui buenos pastos. En la call e fiel Coliseo, número 83 se da raZOll de los vendedores. 3-1 ntPRENTA DE NICOLAS PONTO~ 1 COllU'A.ÑU. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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La Ilustración: política, literatura, noticias, filosofía, relijión, artes i oficios, instrucción pública, bibliografía, medicina, variedades, revista de la ciudad, revista de los estados, de Europa i mercantil - N. 14

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Por: | Fecha: 11/12/1873

TRIMESTRE XVI.-AÑO IV. B'ogotá, diciembre 11 de 1873. NUMERO 721. ADV:ERTE~CIAS.-Se publica lo~ márte., jué.v", i sá.- { l~E VISTA.J J.i:N 8 RA.L.-Lo.s ~ectores hallarán .en eEte } PREC¡OS.-Velor del trimestre dos fuertes marelll" een l,'- bados t el mIsmo dla se lleva a.l~s,ca<;as de 105 SII,CrtlOres de p~rlOdl,?o: Polltlca. R.ellJlon, r~lt.~"tura) l:lechos ~lverS~9, vos. V~lor del año cpn de. recho a un lIbro de prima ocho j''''''._ I~ cap!! a!' Los de fu.era lo reclblran por 103 correo, r .. pe c- Fllo~of,a, ArI~~ I OficIos, In51rucelon publIca, Blbll0!l'raf,a, tes; Numero ~uelto v eLltle centavos. Se publlc.n remitidos i tlVO~ con lada e'actllu.d, pues e .nfiamos en la hon .. ade¿ dd\ledlc!n.a, Varled,,~e.s. Rev .. !.:'s de los ESla<:loS, de la. 9,udad, aVI~os , .a un precio sumamente módico Para lodo ,Ii .. iiirse al GobIerno de la Un Ion I en el celo de lodos sus ~Ilballernos· ComercIal, de Amenc., de J.i:urop~, de Asta, de Afrlca. etc. EdLtor < Ajent. ¡"neral, NICOLAS PO:-lTO:-¡. trna respuesta. efior P. Matarritll.-Nicoya. en CostlU·ica. E~timado señor: - En el número anterior de La Ilustl'acion haurá usted visto publicada la Iln13ble cal" ta de usted para mí, que usted dil'ijió al señor Editor i que él ha puesto en nuestras columnas. Como asunto personal, esa fina i amablemente exaj 'rada narla de u s­ted no habría visto la luz pública, como no la han visto otras de varias personas como el distinguido histo­riador venezolano, don Felipe L'l.rra . zábal, de quien conservo una bellísi­ma e~presion de su alma culta i be-névola. . Pero la carta de usted toca algu­nos puntos de interes jenE'ral, i es por eso -que la coloc6 el set'ior Pon­ton en la principal publicacion de su tipografla. Yo recibo con mucha reserva los en comios que me atañen personal­mente, pues ellos, bien que agrada­bles í dignos de mi reconocimiento como casi casi gratuitos, se quedan en mí; en mí que no soi sino un hombre, i mañana un recuerdo i degpues, nada para este mundo, en que las personalidades, coma las cumbres de [as mas ele\'adas mon­tañas, van desapareciendo entre las brumas del tiempo i del olvido. No sucede a.sí con las ideas. Hlja3 de una alma inmortal, ellas, como su m adre, sobrevi ven a todo lo que muere i perece bajo la losa sepulcral de los siglos. Semejantes a un cllerpo esférico lanzado sobre un terso e infinito pia­no inclinado, las ideas, una vez del dominio de la espresion humana, siguen su curso indefinido al traves de los tiempos, cuando ya aquel que les diera el sér, desleido entre las tinieblas de la tumba, ha venido a <,ollvertirse en un vano i efímero sonido. Por esn las buenas ideas merecen tan jUHamente 131 aplauso i la grati­' ud de los hombres; Corno las ideas perniciosas excitan t:n ellos la aver -ion, el desden ó el OSplnto, i maldiciones que persiguen a sus autores hasta en las tenebrosa, h IOduras de los réprobos. Si lo, hombres se fijaran en lo in­definirlo del curso de las ideas en la vida del mundo,aca~o pensarian mas, ántes de aventurarse a proferidas Sin la d"bida meditacion; porque las ideas no mueren COtllO el cuerpo humano. Aiios ha que yo vengo cavilando en la redaccton de un libro que se mueve i se revuelve i se ajita en las Iltr;uias de mi alma, como el niíio se estremece i patalea en el olaustro materno; pero como ese libro tiene que ser una e pecie de inmenso es· cándalo par las I las arraigadas tra­diciones del jénero humano; 1 COlOr¡ ese libro que se llamará LA CATÁf,;'fROI'E UNIVERSAL, porque 110 de otra. cn :l. VUIl a revcrberar SUs quizé. tel'rtbles pájinils ; f como ese libro va nns que a prob 1, a demostrar con el rig')¡, do la [ójica de lo ~ hechos prácticos tan- fu.nciaca meretriz que se llama la jibles, i con la lójica de tos números, civilizacion moderna. que es la lójica mas lójica r¡ue se co- Porque la entencia está ya dada nace, por Dios; i hQi o mañana, la sen ten- Que esa buba asquerosa i funesta cia SE CUMPLIRÁ! .... nes \'eCi nlls. Es de esperaroe que esta exci­t'lCiOll no será de.iatendida por la, pindosas señorns a quienes va dirijida, i que" 111 vez se organiz.Hán tambien I,¡s Sociedades Ca­tólicBs en la Diócesis de Autioquia . para la civilizacinn modern'! 4ue se M. M. MADIEDO. Bolívar. lIam 1 el pauperi~mo, fantasma vap~- \ Eu El Promotor de Barranquilla, de laclor de los delenes. de la opulenCia " 15 del pasado, hallamos las halagadoras culpable, " 1 lhenvenlda. noticias que siguen: No e, 111 ha podido ser nunca un Tenemos entre nosotros al esti-fenómeno de h libertad económica, mable l'óven santandereano, señor Banco de Bolívar.-Con este resonante nombre uebe haberde establecido en Car- Sino un mónslruo SCil'l'O.W, hijo José Joaquin G3.rcía, distinguido tajena un Banco, que semojará con sus espúrio e inceSLUOS,) i adulterino i escritor de costumbres. operar.lones de jiro i descuento los utilísi. sacrílegv de un viejo i fun.j3.m~lItal Lo saludamos c'Jrdialmente i de- mos Bancos que traboian en ese sentido error seamos sea larga su permanencia en pn algunas capitales de Sur-alllérica, como En la~ dQctrina~ tra"l'cionale; so- . 1 P Guayaquil i otras. E.a mirada que se ha '1 es a ca pIta. . dado Cartajeua a sí misma, el dia del nni-bre la acumulaban de la ¡'iqueza; versa río de su redencion política, con . bestial contubernio entle el cie~o trasta mucho para enaltecer el reconoci. egoismo i la codicia descorazonllda ; Grado3. miento que ella hace de su mérito de culo 1 hai rlue probar i que demostrar E I d' . d I tura i de sus tendencins. Allí donde se n os las 6 1 7 e presente mes realizal'Oo gl'andes cosas por el patriotis. con la 'veracidad de una evidencia tuvieron lugar los exámenes, que, mo ele sus predecesores, se exhiben sus irresistible, que la vida ecorrómica para obtener el título de l' Profesor hijos celebrándolos con actos de una nomi­del jénero humano desde Adan para en c ie ncias naturales," presentaron nacion i de unos resultados qlle no sola· acá, n0 es sino ' lo. jóvenes Aríslides Gutiérrez i mente prometen progl'eso, sino qlle evi- LA RAPIÑA! Ll ral)iña eriJ'ida en G '11 M . denci-an la dignidad IlIlmana i el timbre Ul ermo :)I1toya, respectiva me n de sus concepciones. moral industrial! te. Eita idea jerminada en el corazon del 1 se necesita de un valo/' est6ico i Los que presenciamos los actos, seITol' doctor Agustin Núñez, qlle afanoso de una 1'azon diIJina, para erguirse tenemos el deber de manifestar al siempre ha escoJ'!tado lo que importa mas faz a faz con el mundo, i pam gritar- público, com) lo hacemos, que los a la RQPública como lo que homa i da a le con el eotallido del trueno de una b conocer de lo que es capaz su querida pa- , susten tantes dieron prue as de sus tria, no lo dudamos que será llevada a un inaudita borrasca: notables aptitudes i sobresaliente término feliz en todas sus ramificacionas. Tú has Sido i eres UN LAO&ON ! aprovechamiento, dando de esta Los Cartajeneros la secundarán, p;¡rqlle L'Z'll'on honrado, es verdad, por- m."nera gran lucidez al acto. Es de ellos sienten la necesidad de su progreso, (Iue ha estado robando, i roba toda- a dver'tl r que d'I C h os J.o. venes h an te- , ip osra bdeonn dtea mqubiieerlat . satisfacerlo ilustrándo$6 vía, sin caer en cuenta de lo que ha nido que lhacer varios cursos sin E, ~!i"U@dlvª,OiIl~. m~s vigorosas con lo;; cuerpos ríjidos , _ ~_~~ _ ~~~ _ ~ _ _ i estrangulados de millares de hom­bres estimable, ; Alumbrados en e-as negras i tar­guísimas noches de la:3 justicias de las muchedumbres, PlJr las len~uas de fuego de las ci udades en hoguera, Que se verán reflejadas con e,­panto sobre el tíbio caudal de rios de sangra humana. . . .. 1 lo peor es, que e.to no t iene remedio! .. . 1 eso, sin contar con los excesos .' Que los e.rcesos, ni con el fuego, ni con la sangre, ni con la inspiracion que dicto al D,\nte El Infierno, po­drán describirse ni deline:lI'se apénas aun por el jenio de la mas poderosa inventiva. 1 D ios permitirá que los que hagdn tod/) eso, no tengan mas relijion r¡ue ir¿ 1'(~lijion de la fuerza, para que 110 Antioquia. El Heraldo de IvIedellin,! de 21 del pasado noviembre dice: La crónica de la semana carece de in te reso Da,pues de la ajitacion de la ante .. rior, por consecllencia de los remates de la renta de licol'e5 destilados, todo La segllirlo en calma, i así s~glljrñ en lo que l'cspecta a la situacion políLica del Eitado, porque los elementos de paz son poderosos, i el bllen sentido Pllblíco ha calado hasta las últimas estratificaciones sociales. Excede de $ stO,OOO el valor ue la reno tr de licores en el cuatrienio que principia en el me. de diciembre próximo. Esto cifra por sí sola es demasiado alocuen te contra 103 rumores de banca rota del Te­soro público, '-lile los enemigos de Aotio. qLtia han querido propalar para herir de desprestijio al Gobierno i las instituciones de la seccio~ lilas floreciente del ¡lais. -Hasta la fdcha se han colectado $ 2,355 55 OV03. para la ~il11osna del Santo Padre. /Je!'r!onen a nadie! La Sooiedad de l\Iedellio, de 22 del T~l es el poder de las ideas; i us- pas!ldo, dioe : led, señor Matarrita, usteu que me 'renernos la satisfaccion de participar pide "un eles/ello," tal vez lo hallará a nllestros loctores que en la ciudad de An. mas tarde, si yo m~ decido tl tomar tioquia se ha establecido YIl la Asociacion parte cm las cl'U,la batallas de LA del 'graJo Corazon de Jesus, i que el , IluiLrisÍlllo seíior Gonzál~z, en la contesta- C,\'l'ASTROrE U~I1'8R~A:" en que está cion qlle le dil'ije a lo. sefiora Directora, la conde liada a perecer, ahogada en su oxciLa pOI'a que pl'OlllUeVa la ol'go.nizacion propia podreJumure, esta vieja i ele· I de tan benéfica A~ociaci()n en las poblacio. En uno de nllestros números anteriores dijimos, a pl'opó,sito de la Asamblea lejis­latil' 6, qlle abrigábamos la creencia de qlle aqllel cuerpo soberano, representante je­nllino de la opioion pública, no cerraria sus sesiones sin e::pedir la lei dll indlllto qlle en proyecto habia sido presentada. Ahora se nos infor:na que el Presidente del Estado, conociendo la idea predomi­nante en la capital, habia insinuado por medio de un mensaje la espedicion de esa lei, i solicitaba se le permitiera sancio­narla para el dia 11 elel presente mes, en recuerdo del esfuerzo que nuestros ante­pasados pusieron en esa fecha en favor de la Independencia de la patria. Bien anda el Presidente que eso hace, que eso solicita, que eso pide: proceder así, es conocer el espíritu de nllestras ins­tituciones i los principios cardinales, ele­vados a dogma, de la escllela política a qlle debe su exaltacion al poder. 11161 andan lo.> pocos, mili pocos dipllta. dos que con toda la ene rjía del voto, aun. que no de la palabra, que nunca os elo. cllente ee defe.nsa de una ruala cauos, se opllsieron al proyecto en I'eferencia. Cllrioso <'5 observar qllo esos tales se nombran liberales; todavía mas, gólgotas que profesan el principio de aojar hacer, que en p~¡¡tica equivale a la mas absoluta tol era ncia. Sentimos una profllnda pena al saber qlle en fll número ele esos dilJlltados se encllentran dos por esta provincia, Rieux i Ji11l eno, que t~nta gala hacen de ser ver­daderos liberales, con cuyo pasaporte, 'in reji "tt'o ni rcvision, hall ocupado magnífi­cas colocaciones. Descan.llmos en la persua -ion do que el indlllto saldrá; i así, la nllO va Auminis­trncioll habní principiado a cumplir el pro· grama seucillo qua trazó el dia que empe­zó a rejir los destinos de Bolivar. El Pre idence del Estado ha espedido la siguiente !llocnoion, que se baila iu­serta on In Gaceta de Bolívar: Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -----------~----~---~------------" '_. 690 i O'(CE DE NOVIEMBRE DE 1811 ! A!il VI¡I\­SAI\ IO DE LA INDEPENDENC IA DE CARTAJENA. ALOCUC lO N. El P¡,[si lenle cOlIslilltci?lInl del Estado . ,o/JCl'aIlO ele Bollvar, A LOS nOLIVI.I.NUS. Comp,ltriotas! El 11 de noviembre de j S 11 I'roclrnnoron los Representantes del puol)lo de Cartnjcl1n, la Independencia ab· s>I,,!u de la l\fonar'1uía españoln; i desele ,,~a gloriosa fecha owpezó nuestra vid~ de ciudadanos. L A 1 L U S T R A e ION. coronaba o no los esfuerzos da los comba· t ientes; pero éstos siempre pertenecian al sexo dotado de fu er za i de vigor por la na­tura leza. Aquí fué la lucha ent re soldados aguerriuos por un lado, i ciudadanos, mu­jeres i niños por otro . Se luchó con las a rmas, i la victoria abis­mada de tanto heroismo, permaneció inde­cisa : se luchó con el hambre i la peste, i fuimos vencidos, porque los cadaveres no pueden defenderse. Viven ya mui pocos de los que tomaron parte en aquel drama famoso, lleno de escenas do sangre i de martirio, i no pasa­rún ll1ltcbos años s in que todos hayan desa­par'ecido j pero vivirán sus descendientes, los herederos de su g loria, i a ellO'S corres­ponderá conser var perpetuampnte la inde­pendencia de la patria que aq uellos com­praron al precio de ~u sangre, i estoi cierto de que la censervarán. ¿ Quién de vosot ros no se siente capaz de hacer lo que hicieron nuestros projeni­tOI'es ? ademas de esto, quer emos que nuestros leotores conoz can su prospecto, que dice así: Al emprender la puhlicacion de este pe­riódico creemos llenar una necesidad p ú ­blica a!Jremiante. Cartajena, i el eco de BUS aspiraciones. Si Cartaj ena se halla en lamentable atraso, in telectualmente considorada, nuestro pe­riódico ser á como la planta nacida en terreno estéril ; si Cartajonn, como lo cree­mos, posee uua pléyade de bucllos escrito­res, exuberantes de espíritu público; si en medio de sus desventuras tiene confianza en el porvenir i solo aguarda e.! desenvolví. miento de sus riquezas naturales para ocu­par su prístino puesto, entónces El Heraldo será una brillante es trella en el cielo del periodismo colombiano. DI> cnalquier mo­do que sea, nosotros ni queremos el laurel del éxito, n i ace ptamos la vergiienza de la de rrota. El Hemldo es el espíritu de Cartajena, para decirlo de una vez, Solo desem peñaremos la direcciOll, por ser de todo punto necesario un direct.or, para que haya órdcn i unidad de ideae:; pero con­traemos esta obligacion, i así lo decla ra­mos uesde ahora, temporalmente. '1.'odos los artículos irán fhmados por sus auto res. F. J . BALMASEDA. Aquel acto solemne fué consumado por Ignacio Cavero, Juan de Dios Amador, José iII. García de Toledo, Ramon Ripoll, J osé d·, Casamay"I', Domingo Granúdos, J o.é lI!aria del Real, Jel'man G. de Piña­res, ElliPhil) María Oanabal, José María del Costilla, Bl\silio del Toro Mlllldoza, Manllel Jo,é Oanabal, Ignacio de Narv!Í.~z i 1" 'l'orre, Santiu"'o de Lecuna, J o,é María de la TMga, 1\1"t;';tol Rodríguez TOrlces, ,An~eltllO Jos6 de Urreta, J uan de Arias, José Fernández i\1adrio, José Mal'Ía Be­nito Hevollo. Yo os invito a que continueis mostrando como hasta aquí, prof(lr;¡da veneracion ti los patriarcas i múrtires de la I ndependen­cia, i a 'luO no olvideis jamas que e l suelo '1ue pisamos e'S l ib re, porq ue ellos se sacrifi­caron en los comhates i en los cadalsos, para que nosotros gozáramos de tan in­menso beneficio. No podemos hacer grandes ofrecimiento. a nuestros lectoros; el mérito o demér ito de El Hel'aldo no depende de nosotros; depende de la cooperacion que le p rosten los escritores del pai~. Con todo, eolAtando con las bien cortadas plumas de colabora­dores como los salio ros Antonio Dol Roal, D, H. AraÚJo, Antonio M , An'(~zola, Joa. quin F. Vélez, Sebastian Alfredo d.,¡ Morá. les, Vicente A. García, Senen Denedeti, Daría Henríquez, Abel M. Irisarri, Enri ­que López Zapata, Antonio P. Del Real, J . 1'.1. Royo 'f, Agu,tin Núñez, Juan N. Pamba, Juan A. Araújo, Diego de Lean, Mauricio Vf'rbel, AntonioT. Tono, Manuel Z. de la E9priela, Miguel Diaz Gra­nados, i otros distinguidos escritores bien parlemos anticipot, la irlea de que El Heruldo no estú llamado a ser como Cauea. N o 01 villemos jamas estos nombt·ss! e.as publicaciones que vemos a menudo, En Los Principios de Popayan, mime-que nacen i mueren sin dejar huellas. 3 d l 2 - 5 é' d' Ellos deben permanecer grabados en nues­tro cornzon. Abordaremos todas las cuestiones de in- ro . 0 e .0 ano, ,a S ne, se Ice: A la declaratoria oe independencia si­gllió una guerra sangrienta i ,cl'uel quo duró quince años, ('ntl'e los soldados del Rei de E pafia i fos colonos insurjentes. Los primeros eran nueEt ros amos; los s<'gundos uuestros padres. i Viva el 11 de noviembre de 1811 ! Cal'tajena , 11 de nov iembre de 18ia, 62.0 aniversario de la Ind ependencia de In pa-tria, EUJ ENIO BARNA. teres púhliC de enano sobre la -Pregul1ta tamblen a Or10110 que pesa que rebos(\ de las copas miénlras uo enjam- mesa de la tabero" de Venecia, estl\ban un nombre, bro de mujeres o'lorables ..... . ? frescos como rosas, Pasaron con arrogancia -E~op.o Ir eosefió su joroba. con un ade- -Ya está ébrio, dijo Novai1les, aun :in tes por entro las filas delos diestros de baja ra-man COtlltco. de ser convidado. lea, i fueron en ilerechurn hiLcia Gonzogn., a -Un no~bre pesa, to.~to como esto! elijo, -Ea cierto, dijo el jorobado, cuyos ojos quien saludaron con 1", ilignidad clásic(\ de En segulua prosIguIó con acento mas despedian chispas. Es Lo; ábrio. verdaderos mo.estros dc e~grima. grave:. -Si monseñor quiere, dijo Oriol al oido -Vamos, dijo 01 príncipe: hablnd pronto, -Un nomb:o, uno.Joroba, dos pesos quo de Goozagu, avisaré a la selIerita de Nive- Cocnrdasse i Passepoil se mirarou mÚlua-no. abruman srn~ a los po~res de espírilu! lIe. mente. SOl un personaJe demaSIado insignificante -Ya eslá avisada, cootesto el prlncipe. -A ti te toca, mi noble amigo, dijo el para que se me compare con un financiero I como si desease exaltar aun mas el es- normando. tan importante como el señor Oriol. Si su ttavngnnte capricho deljor obado, alIo.di6: -No baré tal, querido mio, r eplicó el gas nombro lo abrumu lanlo peor para él! Mi -Señores no es esta cen " como las otras. con. A LlI joroba no me molesta a mi. "El mariecal de -Pues qué habrá en ella ! .. .... Tendremos - Voto a bríos! csclam6 Gonzogn, Vais a Luxembur~o es jorobado: í. lo ha visto el al CZ!l.l' 1 tenernos en suspenso? e~emlgo la eepald .. en la batalla de Ner- -Adivinad lo que tendreJIlos,: Entooces empezaron los dos a la vez con wlDde'! El héroe de las comedias napoli- -Lo. comedia 1.. ... .... !lIr. Law! voz fue rte i con volubilidad: t .. nas, el hombre a quien nada r esiste Los monos de la feria de eon J erman ? -Monseñor, pal'a moreccr la honr osll Prucbinela" tiene joro,ba, por detras i po;' -Mejor que todo eso, señoree ! Renuneio.s confianza ..... .... delan~e, ,Tlrteo era cOJo 1 Jorobado: j oro- Il acerLarlo? -Sileocio ! esclam6 el príncipe aturdido: bado I COlO era Vulcauo, 01 que fab rico 01 -Renunciamos, contestn r on todos a una hablad nno a la vez. rayo: Eeopo, cuyo nombre glorioso me voz, Nuevo. lucba de cumplimientos. Al fin dais, tenia SU joroba, que era la sabidurla, -Habrá una boda, dijo Gonzaga ? Pussepoil dijo: La joroba deljigat!Le Atlas era el mundo! El jorobado se estremeció; pero se Iltri- -Siendo mas joven i ménos avaozado en Sin colocar la Ulia en el mismo ni vel que buy6 esto a sus vehementes deseos, grado, obedezco" mi noblo amigo i Lomo la Lodas esas ilustres jorobas, digo que a l curso -Una boda! reptti6 con las manos j un- palabrn ...... .. . Empiezo por decir que he del dio. vale cincuenta Ulil escudos de renta, las i volviendo los ojos. Una boda por fin cumplido mi mision con felicidad, Si he sido ¿ Qué seria yo Bin ella? La quiero, Es ele dé ceua ! mas afortunado que mi amigo no depende oro. -Una boda verdadera, replicó Gonzaga : ele mi mérito .... .. ... ,,-Al ménos hai laleuto en ella, amigo, nn verdadero matrimonio (lon gran cer emo- -Coenrdasse se sonreia con ai re ufano i dIJO Gonzaga: te prometo que te elevaré a nia. oCllricillbn su enorme bigote. hidalgo. -1 quién se CIlSIl ? dijo la asamblea a una, N o olvidemos que eUtl-e esas dos buenas -Mil gracias, monse!ior ...... ¿ 1 oUlÍndo ? -El jorobado contenia su alien to. En el piezas mediaba un (lesaDo a quién mentiria . -CiÍspita! dijeron algunos. Qué prisa momento en que Gonzaga ib'n. a r esponder meior. tIene! apar'eci6 l'eyrollos a la entrada i escla mo : Antes de verlos luchar ou elocuencia co- -A su tiempo, dijo Gonzaga. -Viva! viva I Aquí eatlÍn nuestros hom- mo los Arcnilios de Virjilio, debemos decir -Tienen razon, replicó el jorobado. Ten- bres. que no se hallabl\u ;libres de inquielud, Al go prisa ...... tOOnselIor, disculpad¡ne......... Cocardasso i P assapoil se hallaban detras sal ir de la taberna ele Venecia se .habian Acabais de uecir que no gusLais do ser vicios ele él ml\nifestnndo eu sus r ostros esa ser ena llegado por segun .¡ -Lo han ahorcado? -No, vive Dios! Guapo muchacho, buen chico. lIlassabiú gana su vida. vendieDLlo a los eiruja.nos carnQ fresca. -Adelante, dijo Gonzaga. -Eh! monsefior, no ha! oficio que seo. mo.lo; pcro si yo abupo de los momentos de monseñor, por vida mla, héme aquí mudo como un pez. -Vamos al hecho! ordeno el pI"lncipe. --El heoho es que encontré al chico l\!as-sabiú que bajaba por 01 bo.rrio hácia la cn,· lIe ,le los 1Il0.turines. Adios, ohioo, 11as8a· biú, dije yo.-Adios, Cocartlasse, diJO él -Lo. salud ?-'l'al cuul: i la lUyo. ?-Tal cuIIL ....•. . 1 de tl6nde vienes, chico ?-Del hospital, dondo!re llevado la meroo.nciO' ... 1l Cocarclasse co.lI6. Gonzago. se habia vuelo to h6.cia é\. Totlos escuchaban con ansiedad. Po.ssepoil tenio. deseos de doblar la. rodi· lIa para adorar un poquito a BU noble o.migo. -Ya ois, repuso Cooo.rdasse, seguro ya. del efecto de sus palabras. El corderito ve· nia del hospital 1 lleva bo. aún u. cuestas su gran saco ...... "Pó.selo bien, a migo! ll dije; i miénl,rlls iHasBl'biú bajaba, yo segui subien­do hasta el Val de Gro.oe: -1 o.llí, intorrumpi6 Gonzaglj, ¿ qué en­contraste! -Allt encontré a maese Juan Petit, ciru­jano del rei, que disecaba paro. instrucoion de ~us discipulos el cadáver vendido por el amigo Massllbiú .....• - 1 tú lo viste? -Con mis dos ojos, cnpedebi6 1 - Lngo.rdere ...... ? -Por supuesto 1. .••.• No bai ouidado!' ... . Su propio orijiual.. ... Sus blondos cabellos .. . Su ~o.lle .....• -Su rostro ..... . -El escalpelo lo trllbajabil ..•••.... Pero la cuchillado.! prosiguió, enseñando su hombro con un adernan tcrri ble de oinismo, porque veia que la duda empaliuba los semblantes: lo. cuellillada! l'al"(\ nosotros las IJcridas son t~n mcilos d~ reconooer como la ~ caras. -Es verdllod, dijo Gonzagtl. 5010 so aguardaba e~1J. palabra. Un pro­longullo murmullo do alegrl~ se oyó entre los corleSllnos. -E~I6. muerto! Biell muerlo! El Wlsmo Gonzllga exbalo un bondo sus piro de doso llago i repitió: -Bien muerto! Echo su bolsa o. Cooal·daese, quien fué tO­dondo, preguntndo i felioitndo. ( Continuar6 .) Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 592 LA ILUSTRACION ha p~ r petrado , pues segun el deci r de los mé~ico~ qua practicaron el reconocimiento "Il los cadá veres de lo~ desgraciados Parra j 8Alnzar, estos recibieron la muerte a gol ­pe de cachiporra i por uno de bala que so ~Ileontró en cada ulla de las víctimas, con la circunstancia hien notable de haber sido hecllAS ámbas descargas por un mismo punto de la cabidad hucal. E I13 de octubre principió el interl'o­gatorio del mariscal, i el mismo dia,M r. Rano, el diputado a la Asamblea, f ué condcnado a muerte en rebeldía, por haber pertencoido a la Commune. Todas las correspondcncias están de acuerdo en que la visita del rci de Italia a Berlin i a Viena, encierra, no obstante las denegaciones diplomáticas, una ame­naza a la Francia i al catolicismo. Se oree que, en primera oportunidad, l:~ Ita­lía reclamará de la Franoia,Niza i Sabo­ya, i que la Prusia pedirá otras provin ­cias a I¡, grande i dosventurada nacion. por la bené vola hospitalidad con que Ilcoj ió a lo s pr ofesores. j Que algo se adelante en el sendoro civilizador miéntras hace :su formidable erupcion el volcan sobre que vive la Eu-ropa ! E. M. E. Captura del "Virjinius." _ La ESCUlla Primaria, periódioo que sirve de órgano a la instruccion pública en el Estadu de Santander, hallamos el dooumento que sigue: DE JU1AICA A COLON. Noviembre <1 de 1873. lIemos recibido la siguiente n oticia por el vapor frances : "El dia 7, t reinta v íctimas fu eron oonduoidas, en los carros que s irven pa­ra llevar la basu ra a la Casa consistorial doudo los soldados de la infantería de marina los mataron como perros , i des­pues de las descargas, mut ila ron los ca­dáveres con las bayonetas. L os sesos de estos infelices cubrian las paredes. Entre los muertos figura el j6ven Quesada de 16 años, hijo del d i~ti n g u ido pat riota oubano. E l capitan Fry fué otra de las víctimas i se le t rató como si fu ese un bandido. Doce mas debian ser abalaados el día 8, i otros t reinta ante ayer. DIPLO~IA de ma<:J:::tro de escuela superior E-iPEDIl}O AL SEÑOR NEPOlVJ.UCETYO SERRANO. Número 1. E. tados U nidos de CololD loia. --Estado soberano de Santander_ "Revelaciones sobre los sucesos de 1 talia en 1859," por CUl'letti, eterno conspirador mal recompen5ado, es el ti­tulo de un libro quo ha oausado sensa­cion. 1!Jl conspirador desenmascara a todos aquellos de quienes fué instrumen­to, i SUB revelaciones sobre las perfidias, bajezas, latrocinios e iniquidades de to­da clase, que dieron por resultado el destronamiento de los príncipes italianos i el despojo de la Santa Sede. en prove­cho del actual rei de Italia, i e.iecutado todo a sabieudas de Napoleon nI, pro­ducen gran indignacion en los ' france­ses, que se hallan haber sido, sin saber­lo, cómplices de tan hor ribles sucesos. El Superintendente de la Instruccio" pú ­blica del Estado i lus E~aminadores que sus­c rjb e n~ cspiden el presente DIPLQ)U de capa­cid ad I'Ha el desempeño de las funciones de !\I.lcs lr\l d~ una escuela sllperior, al señor Inmed iatamente despues de la llegada del Niobe, (buque de guerra ingl és) 8U comandante, sir Manton L orl aine, exijió que los súbditos británicos, prisioneros, fueran juzgados cooforme a las leyes j pero cl Gobernador de S antiag o de Cu­ba le contestó quplonte, i que queria C 1 presenciar la entrega d~l archivo, i así artajens loU tl'iunfado los internacio- sucddió, como consta de las firmas puestas nalistas de 108 defensorcs del Gobierno al pié d~l inventario. E;to es denegacion? de Madrid, el qua, con tal motivo, ag Io - Ocurro al dicho del mismo García, del de.l me!'a mas fuerzas para repetir los ata- alcalde, su secretario, el escribiente i el queso comi"ll'io sobrA pste )Junto. Tambien es inesacto: que el señor doctor Ramon Gó- Reunidos en Gante (Béljica) algnnos mez] tenga conmigo teje ¡¡¡aneje; ménos jurisconsultos i publicistas de Eucopa i haberme ofrecido restablecerme en tal deS' de los Estados U oido~, han coustituido tino, pues él no es tribunal ni ministro, n: un Instituto pormanontc de Derecho in- tiene motivo para hacerlo, siendo él como ternacional, i ;lUesto al estudio estos tres es ciudadano de alta posicion social, rico i puntos: 1.0 El arbitraje intornacioU'll; IOllÍ ocupado, no tiene tiempo para poner 2.Q Las tres rcgla; del Tratado de oído n e:;e zurcido ele fruslerías i enredos Washinztoo', 3.0 La codifi~acioo, por con que se le pretende denigrar, i que tamo " poco necesito yo de tal destino ni de ot ro vía (~e Trata_dos, de las roglns de~ D3rc- nin;¡uno pnrn poder vivil' pob remenl~. Tum­cho llltemDclOual. La conferenCia acor- bien es f'llso como todo lo que hace i dice dó un voto de gracias al rei de los belgas -el tal curioso: "que el alcalde no hB ~a " querido bacer entregar el archivo," pu~s' ¿ de qué ser viria esta oposiciou estando con. su.m~da la ramocion ? Dice el curioso "que SOl dIrector del alcaldA ; miente vil \ desca­raDamente el tal; el alcalde no necesita de ningun mentor como el articulista, puesto que muchas otras veces ba desempeñado este i otros deslinos i siempre lo ba hecho bien sin directores, como otros. Prometo no conte.tar mas anónimos, i si esque ál­guien so quita la careta, trataré de defen­derme hasta donde esté a mi alcance. San Juan, noviembre 25 de 1873. EULOJlO SÁt\TOS_ A N UNC IO S . COLEJIO DE SANTO TOMAS DE AQUINO AÑO XI. Continuaran las tareas en f'stP. Estal,JLC j_ miento de educacion el dia DOS DO:: E\E­RO de 1.874, bajo la dirccc,on ele lo, inl',.,,­critos; habiéndose hecho \ a/,ja~ ref'orm;¡s con\'.~n¡cntcs par<'t el ellsanche í prngn~::.o del ColcJIO,I comu se ver~1 (>n 1-:.1 P'·O,!,pf·{'tll (JlJf~ se reparte en el mismu E::.Lahrecimi'~n~u~ carrera del Chocó, calle 2,' número 28, "'quina Sur del Palacio_ Bogotá, 20 de noviembre de 1.873. WBXCBSLAO l\I o~TENEGRo . ALX,JO Po~sn MAflTIi\I!Z. eOLEJIO DE SAN JOSÉ. Este Establecimiento dc eduo.cion se traslada a la carrera del Sur, calle 2,' n"me­ro 3~, (antigua. calle de la Carrera) i conti­nlla:. a sus trabajOS el 15 de enero pró"imo, ahrlendosc clases de enseñaozas superiores. POI' mas pormeoores ocúrrase al Oirector. 10-1 CLEMFJNTE SALAZAR M. Doctor en Jurisprudencia de la Universidad nacional, ofrece sus sen,icios como abogarlo. 2-1. BUENA GRATIFICACION. El di.a 27 de noviembre próximo pasado, se perd'eron en l. calle de las Aguilas, en llogOl:', un machu negro c31'icano', con una quebradllra en la banig:l, errado (>0 la tabla d.el pescuezo Con esla cifra 11; un caballo I'.\!._ CID blanco, gachito de una oreja, errado' en la paleta al ladu de montar COn esta cifra m . i un caballito castaño oscuro errado en I~ picrna izquierda con esta c;fr. A_ En esla imprenta se da una buena gratiGcadon a la persona que las entregue. 4-1 ESTA NOCH~ JUEV ES Tendrá lu!;.r la penilllima funciOD de la Com­pañia, poniendo en e~cella el gra.ldio!Jl) dra­ma, en seis actos" escrito en f, ances j tradu. cido pUl' el eminente literato seüor don Yen­tura de la Vega, titulado: 1Jrª,LOJtª afiJ~~ O LA. VIDA DE UN JUGADOR. Concluyendo la .cuncinn cun el Iind(siOlO baile, debido a la jenerosidad de la señora­Fcrnández, lit. lado : UN JALEO DE JEREZ. En el i~l.termedio de la pieza al baile, se bal'.l In ula ue un maf'l'oifico ESPEJO DE CUERPO E~{TERO, a,.luadu en la sUllla de $ 200, el cual puede verse cu la Ajcncia del Teatro. Razon porque la entrada se aumeuta con 20 ccntQ\'o~. Cada bolr·ta que se \- ~nda lIerara un nume­ro de la ril'a, la cual presiJil'i\ l. auto"id3d compelen te, i ~era premiado el nhmero que forme la combinacion de tres fich.s sacadas de tres Ilrnas distintas. Estas Urnas contcn­dran 18~ dicz cifras oe nnestra aritmética, seráo unidades la ,r.', decena. la 2~, elc_ lU rtNH1Ht q]Yl~~ DE PLIEGO I DE CUADERNO PARA EL AÑO DE 1874. APROBADO PORLA AUTOntDAD E¡;LE5lA~TIC,~ "alol' de la docena .......... 80 centavos_ Yalol' del ejemplar ........... 10 ceura\'os_ o .e despacha ningun pedido ,in recibir el valor adelantado. Dirijirse a N1COL\S PO);I'ON. Dogolil, 1.0 de noviembre de 1873. HOTEL S.\.NTANDER. El establecimiento que lleva este nombre, i que está .. dluado enlre Bogotá i Puente del Co­muo, SE" abr¡rú úe nuevo el 20 del mes en enrtio, n cargo del que .u,el'ibe; of"eciendo ni público muc-ho ",,,mel'O, nspo f"n pi servicio ¡todo 8 pre­cioc; mótli,.os. rr",mbien se f'nCUenlran licore$ fi· nos, rancho etc. Fr,J;>lcisro de P. A>]on.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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La Ilustración: política, literatura, noticias, filosofía, relijión, artes i oficios, instrucción pública, bibliografía, medicina, variedades, revista de la ciudad, revista de los estados, de Europa i mercantil - N. 721

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El Álbum: periódico literario, científico i noticioso - N. 19

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El Álbum: periódico literario, científico i noticioso - N. 18

Por: | Fecha: 01/11/1856

PERIÓDICO LITERARIO, CIENTIFICO 1 NOTICIOSO, Bogota, 1. o de not,iembre de 18t>6 SEMEBT. l.o LA SONRISA. ~ razone5! Pero tambien ¡cuántos paraíso ha fonna- Cuaudo algun ~entimiento profundo sacudo mi i do C? la tierra una sonrisa .a tiempo, .una de esas corazon i arrcja en mi interior una chispa de su lum-~ sonr·t~as q_ue vu~lan com.o clns¡)as eléctricas al cora­ht'C dirina mi mano se vuelve com·ul·iramente al zon para mcendtarlo al mstante! 11enloncn el lcn­tinlct'O, i c;si sin seutil'lo, e:tampa en el papel las ín- guaj~ de las flores i los r~ltímpagos de. los ~jos. La timas emanaciones del alma. Ayer desperté de una 1 ~onn. a es el arma _favor1ta de. Ta lntl]er, 1 muchos e:;pecie de sueño ..... m1a boca fresca, voluptuosa, v~lentones he conoc1clo yo rendtrlos ante ella, n~ ha­pura, como el embalsamado pétalo de las rosas que btend~ temblado ánte el estruendo de los caaoncs. btotan en Oriente a los soplos de la primavera me ~ cnmmgos. _ tenia dcsluml!rado : ya iba a empapar mi pluma en ~ . La al~a Sen ora que derrama desde su trono son­su divino carmin, para pintar con él en esta hoja la 1 flS3S a, ~1en adoradores, ~omo el sol que Yierte , us sonrisa que me tenia deslumbrado. Infeliz de mí ! rayos acta todas parles, 1 la ruborosa aldeana pura ¿Se puede pintar acaso la arjentina h1z del sol, qne como l.a nor que enred~ sus cabellos, c~m~.las ~guas al &alir de en1rc las aguas, tornasola la espuma del 1 ele la .fuente c. n que m1ra J'ctratada su tmaJen, 1 que mar con purí imos vtsos i cambiantes colores? se solo u ene una sonnsa infantil para el hombre a quien puede pintar la ola <.le viento que se alza en la ma- ama, toda~ esgrimen con provecho esta arma de tres ñana arrebaJando los perfumes del lirio? Se puede 1 filos. ¿ Qmén podrü. re::g1tardarse de sus golpes sí son pintar ~1 fluido magnético que brotan los ojo de tan certeros i al !msmo. tiempo tan dul~cs 'l nna vínen amada! Ha ta el galante i pulido Campoa-~ . Por fortuna (1 tamlnen por desgracw) sucede lo mm· me parece f1·io, cuando en parecidas circuns- m1smo con ella que con todas las otras armas; al lln tancias comenzaba Sil canto por esta linda quintilla: llega a embotarse, e~ tiempo i cl.uso continuo la obt'e todo u rostro la última sonrisa. i Sí, al borde d ese antro tenebro o caminan todos ¡ flh i cu:ín tri~te es la somisa de. la muerte ! Siem- ~ lo sere , ~obre él e despeñan lo iglos, i en . u pt·c empapada en lágrimas, sicn1pre acompañada de ~ tondo de aparecen las jcneracione cual puñados di! tanto· adioses! ~ polvo!!! A í podríamos ir observando la diver a cla es ~ Ahora mi mo yo me hallo al borde de ese abis-ll c sonrisas, reflejo esacto de las pa. iones humanas, mo-la Y ida c. tá funto a ia muerte, mi cuerpo viví-te\' waro del sentimiento, 1 nguajc inarticulado, pero ficado por el alma respira en e. te in. tan te en la sublime que en escala ascendente i de . cendente ti e- ~ man ion de la materia, por c. o te llamo i no me res­JJC tanta narte en nuestra dicha, como en nuestras ~ pon des, voi a levantar tu losa i ... Dio:; mio! ¿ qu.é en­desgracias; no obstante, prefiero detenerme aquí, 1 contraría en ese lecho mortuorio? tus ojos que tan-porque me parece observar en cada uno de mis po- tas veces respondieron a mis infantiles miradas es- {'Os lectores cierta sonrisita de que no quiero dal'me tán privados de luz, tu boca que para mí tenia solo por entendido; i porque cstoi esperando con avidez 1 acentos de cariño i consejos de virtud no eS mas 11na sonrisa (la mas dulce de todas) que haga al que un hueco sombrío, tus brazos que tantas vece · in~tantc estallar esta taza de p,:h·ora- mi corazon. me abt'azaron, tus rodillas sobre las cuales me rt'- 1 cliné tantas veces a recibir tu caricias est..1n des­carnados i yertos, tu cuerpo, si yo tratara de al- 1 zarlo se desplomaría otra vez a su lecho .. i Necesita. de un reposo tan largo para Yolver a la vtda!. ...... 1 yo, en tanto que tú has dormido tu sueño de 1 muerto, me he vi to obligado a cruzar por entre los zarzales i los precipicios del mundo! Ai! no recuerdas la vez postrera que me abrazaste? tu mano 1 se alzó para bendecirme, i esa última bendicion cayó sobre mí alma, ahogada por tu su piros i bañada ' con amarguí imas lágrima . Despue . . . . . despues EN LA TU liBA DE lftl PlD~E 1 crucé selvas i montes i el Oceano ~recibió .en u . . • · . seno. Una ta1·de yo me paseaba a un lado 1 otro 'cngo otra vez a ~en.ta:me JU~to al. marmol de 1 del h:~jel absorto en meditaciones profundas: la ma­tu · epulcro,. oh dulce 1 umco amtgo mw, que tan jestad imponente del océano, el ileJlCio que reinaba pronto te fmste, que tan pronto me abandonaste en en los ámbito de un ciclo circuido en torno por Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EL ALBUM. rillantes nubes de púrpura tornasolada .... Oh! todo 1 de los uno~, el ajio de Jos otro~, la > Entónces que ser~i de mí'! Se evaporará mi alma Tomamos uno de los hotes del Cobiemo filiO · l desprenderse del cuerpo, como el aroma de esas ~ cruzan frecuentemente el rio para conducir las per­: llores q11e oscilan sobre tu &epulcro, como mis hí- ~ sonas que desean visitar la isla. Desembarcamos ~rimas que re~balan desde tu losa para sumcrjirse ~ en un puertecito en forma de rotnnda, i siguiendo '• perderse entre la tierra? No! esta alma, este se1· unos pasos encontramos un sencillo i hermoso que domina i galvaniza mi cuerpo, tiene i siente edificio de granito cuyo color gris cont1'a taba pri­en si mismo el Jérmen de una vida que dejará atras ~ morosamcnte con el claro azul del ciclo i el verde a los siglos; este ser puro i espléndido como un 3 esmeralda del cesped. Allí presentamos la boleta rlestello de su Dio·, noble i granclioso como imájen ~ autorizada por el secretario del Cobcrnadot' de del Criador tiene que ir a sumerjirse en . f. u seno ~ «Alm's l1ouse» (ca~a de limosna} qu_c ~os fl'anqura-para saciar en él los deseos que no alcanza a llenar ba la entrada a touos los estilhlectmtentos del go-el Universo. bierno pmnícipal. JosÉ JoAQt:r~ Bono.\, IV. La isla tiene de lonjitud 9, tt>O pie~, i 527 de ~ anchura media: está situada sobre una intne!'lsa roca APUNTES DE MI CARTERA· ~ de granito, con el cual se han fabricado los edifi- 1 ci~s. de la insti~ucion, ca. si. todos por lo~ mist~10s PE~lTE:\:CIAIUA 1 CAS.\S DE ASILO F.:-1 ~EW YOHK, pl'lSIOncros constgnados a U•. Hace 30 3JJOS Ja ¡·la . pet'tcnecia a un particular quien la YCrHiió a la , 1 ~ municipalidad de Nuew York. Una b!'isa ¡mra i cm­~ balsamada ra refresca incesantemente; i sus calles Si hai alguna in-:titucion digna de atraer sohre , 1 regulares de pinos, olmos, sauces i ciprcces, !'.us sí las miradas del político, del lit~íntropo i del filó-: marcos do flore~. sus cuauros de hortalizas i verdtt- ~ofo, es segura_111entc a~tuell~ en que _un go~lier~o r?s i su aspecto rbueño, hacen el~ ella un ~ilio dcli­¡ cncroso ba. Sabtd_o fCl~ntr. bajO el mtSI~.O tnfitiJ~ f CIOSO pnra el criminal que a lit se ~10I'altza con. f'l moral e~ .cnmen 1 la .mtsena para co~reJn' aqu~l 1 ~ tl'abajo i la tranquilidad; u~ du.lce _retu·o _para. el m­para allV!ar esta. Alh el hombre a qmen la socte- ~ fehz que Qlvida allí su mtserta; tun astlo dtchoso tlad re~haza. de su ~e no p~rqu~ la_ ignoranci.a o la ~ p~ra el desgraciado que perdió la razon i que refu­desgracta le nnpubo a dclmqlllr; 1 el mendigo a ~ Jlandose allí se resguarda de la mofa del mundo. quien esta misma sociedad le niega el pan, encuen-~ · Lran una escuela de espiacion en la soledad i el V. tt·abajo i un ~cguro asilo a cuyas puet'tas desapa- . t·ecen la, miseria i la qesesppracion. ~ · Una muralla sólida de nueYc pies de elevacio11, · ~ i de granito tambien, corta la isla en dos partes que u. $ forman do::: departamentos: el del Sur est~1 destina( lo . ~ a la penitenciaría, el hospital i sus rlepcnclencia~: Bajo el influjo ele est~ sublima conaepcion que ~ en el del Norte se hallan, ocLunatic asiltm" (asilo de el gobierno de los EE.UU. ~mlaz cnanto próspero ~lunáticos). «Aim's h.oused«Work honse• (casa de i feliz, ha sabido realizar, se despertó en mí ferv-o- tra1>ajo) con sus correspondientes oficinas, en d~ncle rosarnente el recuerdo dp mi patria, en prueba d~l se nota cierto órden i regularidad que caracter~zan cual la dedico estos apuntamientos. Si ellos pueden ~ todos los establecimientos del gQbierno de la rmon. darla una idea siquiera sobre estas lmmanitarias Es digna de notarse la solicitud con que los em-institncioncs, nada sed mas grato i sat¡sfactorio picados informan i dirijen a las personas _que reci-para mí. ~ ben en sus oficinas i que· llcg3n con la · mtr~ de cs-r Nadi-c ignora que la Ntuwa Granada solo nece- ~ tudiar el curso del sistema establecido, ~ac~éndole~ ita de paz. para desarrollar sus inmensas riquezas, ~~ observar las me. joras que se emplean dtanamentn todos los elementos de prosperidad i de dicha que con las cuales se obtienen felices resultados· ncicrra su tecunlici- ~ -No lo sé; parece que es la clerniere, nos üad, como de alguna utilidad pública. s c~ntestó. En cuanto a mi, desde que publiqué en Nos presentamos cierto día de visita en casa de ~ thas pasados, una de mis composiciones con mi fir­nucstro amigo Delio que, como jóven de talento e ~ ma al pié, empezaron a venir a la- puerta criadas ilustracion, pi'Csenta ratos mui (lgrada!Jies por su ~~ con recados de su señua fulanita, que hai le manda amena conversacion i finos modales. Ademas tiene sn album al DoLor, ¡)ara que le e criba alguna co-lina hermana intelijente, graciosSJ. i bella, lo cual sita.».~ a propósito de e. to les referiré lo que me no deja de agi'egat' una dósis de placer a la visita ¡ Sll~edw hace tres días. Tocaron a la puerta; mi cuando, por casualidad, está en el cuarto de su her- ¡ crtado preguntó quien era, i la petsona que tocaba mano, o aparece como una vision de la fantasía ~ empezó a decirle el objeto que la traia. Yo no oí de p~ra de.aparccer mas o ménos pronto, dejando 1 todo lo qu~ hablaba sino estas palabra3, o:úli amo siempre diversas emociones en el espíritq del vi- el Dolor>>, 1 figmanctome que .et'a un mendigo (le .sitante al despedi:·se con la mas esq~isita elegancia.~ tantos que, como deeia Florentino, bloquean las Pero 1lejemos a la hermana para otro dia. puertas d~ las casas, dije a mi criado, sin esperar Es el ca:so que nos prc:;entamos (cero i van dos), que me chcra ~otic1a de la embajacla: dile que per-i encontramos a nuestro amigo sentado a su mesa 1 d?nc,que no ha1 n.ue darle . . -1 era la criada de la seño-dc escribir. nta .... (}lle me traia un elegante album-canastilla -Qué haces'? le preguntarnos a la vez. pai':l que le 1~1andara nor~s. .. --Ver:os, nos contestó. ' ~ -Nuevo Jénero de limosma, diJO uno de noso- - Buena ocnpacion l dijo uno de nosotros. ~ tros. . .. -Oeuparion mui lucrativa! dijo el otro. -I de mendigo:, diJO el otro: . . . - -Por lo ménos, replicó Delio, deja fama entre 1 -En la sen1~wa pa:lanoo f!'ancamcnte i para entre nos, yo ! -Sea, pero nadie tiene obligaci.on de adivi-no lo:-; he pedido. Unos, me han obligado sus due- narlas, i cuando uno no h · conoce ..... lío;; a pedirlos, 'los otros, i de estos son. lns sei.s 1 -~o e. cribe nada, i se le contesta, «perdone octavas partes del nu~e1 ~· me los h~n. enviado aqw. por Uws, que no hai flores en el jai'din.)) UU. saben que 133 senontas n:as tnnulas, mas or- -Eso no pasa de ser una chuscada, porque su-gullosas o mas recatadas, apenas s~ atreveñ a ha- ~s pongo gue UU. no cometerían tal descortesía con hlar ele sn albnm con alguna amiga, delante del una senOI'i~a. can(lidato de quien des~an obtener elojios i nores ~ La conversacion continuó sobrt} el mismo asun-por escrito; ~ero siempre en voz bastante all.a para ! to. Dejamos a la perspicacia de lo s ~cñores RR. 1 de que este las 01ga. I campean en la conversaciOn las los lectores, que adivine los comentarios que pos­inrtircctillas linísimas, i a renglon seguirlo van la 1 teriorrnente hicimos a la demiere. alabanza i las ponderaciones del talento del candi- ABDUL MEDJID. dato, hechas a él mismo, hasta que consiguen que le :· pida el album. Esto me ha sucedtdo cien veces. ~ COSTUmBRES DE AflTA~Q. --I es cierto que hai señoritas que mandan su ( co:-lTINUAcw:.) alhnm? ¿las hai de veras en Bogotá? le interrumpí- En el Corpus era otra cosa. Los sastJ·es no tenian que mos. . 1 hacet· tantas casacas; porque muchos cachacos preferían -Tan es cierto, que miren UU. -si gu ió Delio, vestirse ~e Inatarhincs o de danzantes, unos pata ahorrar tomando uno de los albums que teníamos delante.- . el gas~o 1 otros porque bajo el anónimo solian ser mas - Este es os, cu que no se saca ya Sumo Sacerdote sino :;umo de sacerdo­tes; no, lo qúe entónces se les ponía eran diamantes, oro, c&-nlcraldas i perlas finas. ¡Qué contrastes de tiempos! Seguiánse las dílijencias a las tiendas del calalan, de Lom­ba na i de Páramo por lantejut!las,gusanillo, arjeuteria ele. Luego las consultas sobre los cmblL•mas, at1·ibutos i ve:;ti­dos de los personjes de la Biblia que l1abian de rrprcsen· tar. La Biblia del Scio con láminas andaba de mano en mimo. El Padre Venancio, el Padre Ruiz, el Padre llcn­tul'ita i otros padres graves eran consultados en esta i en la otra casa i dcbian resolver sobre los puntos dudosos. El Padr ·V enuncio, pnr ¡•jemplo, t'ntraba por la tat·de a rso de las cuatro i media, a la casa de donde había sido lla­mado. Se sentaba en su illa ron mud.1a grnv edad, con un meneo de cabl·za natural que lo haria mas impcmente. Se proponía el punto por la señora . En rsto entraba la criada de líquida, jubon i trenza, muí aseada, con C'l cho­colate de canela en posillo de plata acompaña u o de tosta­da'!;, bi!coclmclos i biscoel!itos de filigrana. El Padre lo redbia con agrado i cortesía; i ·entre sopas i largos sorbos de la aromática pocion, iba contestando i resolviendo, pro tríbunali, todos los puntos diflciles que la sei'íora o seiíoras le proponían desde su estrado de coji1ws de tripe i tapetes quitrños. El coristica rompaiíero dcsparhaba rnientras efo su. jicaron en la antesala, echando en la manga algunos biscochos i rajas de queso. Los galantes jóvenes vol dan a las vi ·itas del sastre que todos los días los rngañaba con rl vestido, que no ve­nia a ucabat·se sino a la hora de salir la procesion. Otros iban a las rasas de las viejas en bu ca de casacas bisco­chuelC'ras, dé sombreros templadores, de pelucas de bu­cles i de calzones bragueteros. il esto para qué! Ya lo hemos indicado arr1ba. Para vestirse de matachines; por­que muchas-veces mas agrad:J. a una niiía un matachín que un grave diplomático, aunque en sustancia un dip!omático no sea rvas que un matachín grave, que a veces pasa a ser agudo i hasta sobreagudo por medio dt• ciertas tnmskioóes que ellos se saben,con venlacl sabida i buena fé guMdada que es su estribillo. Los pulperos, los artesanos. los IT\I'rcachiflcs, todos andaban en esos días a cna de disfraz i máscará; unos . para salir en parranda c·on zurriago desplegado, chucb¡¡s i pandereta¡ otros para las danzas, i .otros no tenían que buscar nada de esto porque los alcaldes i el cabildo los habtlitaban con lo néccsario para que saliesen de mampn­chos i jígantes, cuyas vestimentas i armazones lr.s daban gratis. Asi er!ln habilitados de hombres grandes los alto­saneros i adovcros. Estos jigántes eran forjados sobre unas armazones de chusque fonadas en lienzo pintado al temple. Por supuesto es escusado advertit· que el alma que los l!lovia era el peon que iba dentro, mirando por un agujero que el jigante tenia en la barriga i cuya alta ca­beza estaba bencbid::t de lana cosa bien significativa para ciertos hombres gt·andes que siempre miran por su batTiga en este mundo politico. Otras almas como las de los jigantes salian haciendo 1 f 1 1 1 1 1 andar la Tarasca, que era un auimalon dl' figura atortu­gada i con rabo. Estas almas o pies del animalrjo rran unos diez hombres que atropellaban i hacían correr a las mujeres i a los muchachos cuando se les iban encima con el armante. No se les veían mas que los pies, pero ellos vcian mui hien donde pisaban En donde veian los ca­na- tos de frutas de las revendedoras; allá iban a uar cun la Tarasca: pasaban por cncim'l, derramaban las manza­nas i la Tarasca se paraba aPí micntms sus pies daban tarascones a las frutas. Las revendedoras le tiraban pe­dradas qac daban sobre el cuerpo de lumbrosa plata, i una pequeña gr·arotancnlaimajinacion de lospoe­~ tas meridionales, astt'ntan sulcYc i acreo pie pat·a lan- ~~ zars 1 e r1~su~dltamcntc 1a la 1 p 1 rofundid:Hl, ya conve 1 'rtitlas en per n. u¡ut as que e so < ora con sus rayo:·, e dan un a:¡ .. ect.o tan h~rmoso, tan _blamlo 1 tan r.i.ueiio, que l.mlll btcn pudiera compararscl0 a una lepna sont'i:a ~le. ese jigantc que siempre tmena, i siempre fa!'ciua 1 stempre ateqa con el abundo, o raudal del Fnnza. 1 El cspcctadot' que la contemple de ahajo para ani­h. a, la encontrar:í Yclada pot' ut1a nich:a p:llida i su- ! t1¡ que prc::.to se desvanece a la primera apariciun del sol, dejándola en toda su adorable i poética tle-- nudcz. Dé sc()'uro que lo;:; grato~ arrullos, i los !llantos nacaratfos d esa hüa del Tcquendama me­recen la pul. acion de ma~ de una lira de oro de las que cuenta el Pamáso Granadino. ~ SE'11~.\niO CO~CILL\11. -VenciCn(]O grandes i di­~ v~rsos obst:ículos ha logrado por fin el digno i 1 vtrtuoso Metropolitano levantar de entre ruinas c~te co!cjio, i ponerlo en un pie que augura los ma~ lmllantes resultados. En e, tos último~ di as hcmo: 1 ~cnitlo el placer de asistir a los cert:ímcnes públicos, 1 confc~amos que el éxito de el!os ha . upcrallo nuc:tras e, peranzas. Los finos modales r¡ue han 1 ostentado los jóvenes, i el vasto conocimiento que han desplegado en los idioma:-:; Patrio i Latino, co-l m o tamhien en las ciencias Filosóficas i en la~ ~Iatcm:í­ticas, en el Derecho canónico i Eclesi:ístico, son una corona de inestimable valor para el Prelado i lo~ dignos 1 Superiot·es del Colcjio. Hoi, cuando Y CiliOS tan poco:~ cstahl~cimientos de ctlucacion en la haz ele la Rrpúbli­ca, h01 cuando vemos que la Iglesia Católica estü es- 1 puesta a penlcr terreno en su marcha triunlal, a causa tal vez de quien ménos lo debiera temer, es para noso- 1 tro un con. u el o íntimo el vet' e¡ tic la vidct.penctra de nucro en los clcsicrtos i at'ruinatlo , alonc ele aquel recinto. I no puede ser de otro modo: allí fué Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ;)8 EL ALBUjf. -·---- trpude oimos lecciones de ritnc ia i de virtud con- ~ arbustos levanta su rgnllo sa copa, tic--afiando la li_l't_llatlas con el ejemplo de JIU( slro. sab io i Yirtuo- ¡ f'ul'ia del rayo i el po et· tic las tempcstade~. Mas ~l'lmos profc:ores , cuyos re eu nl 10:. conscrramos de rrpentc, por' uno de aquellos func tos acontcci­mtlclcl> leo1cnte en c_l corazon, i Cll!ya a\l'cncia la- ! mi ntos mc flitados por la mahlt\(1 i el vicio, se mina mentamos como patrrota · i ami3o: 1d la cienc ia : . ¡ el pcd e tal, la columna bambolea, el árbol es inva­Vari.? s concti ·cípulo · nue~tros rcje ntan en aquel 1 di do por el hacha ele la ha!'har·ic, i la tempestad ·eoiCJIO alguna: cátedras, i por sus te~ruc r·io. se co- desgaja su ramas rlej;mdo el tronco sin frutos, llut:e que comprenden pcrf'ect¡un en le la altura de ·in verdor· i ca i sin vida. ¡Fatalidad sin límites ! ~u _mi'ion, ~ c~ntriiJnir' a la. fomJacion de sacerdotes 1 La ru ina i ol de_spoti:n!o ahu_..:~ndo_ del Poder b~u-llu trado s 1 Ytrtuo sos, aqut t.lond' un Clero de esta t:J.I co n el cort<'JO de tgnommws 1 nefandos odtos n_at_u_raleza puede ser el mas poder o~.·o demento de alzan su fl·neo i bárbaro brazo para de~garr·ar' ücl Clvrltzac:on i una ba~c Ólitla para la .ocicdad . ~~ seno del ilu . tt'e Col cjio, u brillante ju\·entud, :;us _Dos d~ e ·tos Sres, <:cllicntlo a n ll CSll'as reitera- csclarccitlos )l~1eslro que juntamente con el in igne das rn tancta , han t nido la bond:ad de cnriarnos ~ I'Cstaurador, el Pa ~to r 111ertc, el mártir de la Jglc. ia l~s (~1scursos que inser'tar·en10 · en c. te i en el número granadina, -:;on vícti ma-; de la p rscc ucion i de la ~tglllcnte pronunci:.H los re . peclivam cnte por ello , mas abominable de la.. pro'CJ'ipc ioncs. Pero he mtsmos, al abrir··c i cerrar:-.c lo . ccrltamcncs. 1 aquí que lq Pt·ovidcn ci<.. celo•a tic sus obras, todo -lo El m:írtes del mes pa:::.ado rcprc .. entar·on los ni- corrijc, todo lo di spon l', i hace que la Iglesia . e~ íios del Colejio la hcrmo. a 1>ieza titulada E rEn pa1'ada del egoi. mo civil, o~tcntc tot.la itl maje ·tad compue. ta pOI' el ilustre poela .!. R acine, para 1~ ~ i abrigue bajo su manto al Colcjio (IUe en Ya no c;¡sa de Saint Cyr, i mui bien tradl! ci< a por el se- ~ quisieron sepultar la . mczquin:ts i desenft•enadas íior Beli ar·io Peiia. Sin olvidar a 1 o dentls jóre-~$ pasiones, puc: hoi torn:1. a revivir i a mostr'arse ncs que sali ron a, la e cena, no podclílo dejar de tOtliO la al tira palmera de lo· bosque~, no con su elojiar al sciior Tri\'in que tle. empa!ñó el papel de mi:mo c'splcndor, pero s1 al ruénos con sn robu..:ta ESL En con mucha gt'acia i naturalill. di. 1 cxi.t 'nci::t . . Dice así el ui ·cur:o JH'Onunciado pou·e señor Fran - i Glor'ia i honor al celo i a la coopcracion de cr co O. Banera: nuestro digno Prl'latlo i , p_rm st p:1ra ambtcton 1 la barb:ll'lc. SoiH'C sus t- e )mbro han dar a conocer q11c donde ja111as han remado el dc-re:~ par~citlo lo~ r;~~·o · lu1~1ino ·o.; qu e . irmprc ha 1 sórLt'C Ftuulat or, ma1 challa con 1 c:pliq ue los mist rios cliYino. del mas augusto, único ·a pi·l 'z por la. scntlDO :~:~::::~F ~:~;ARUOBECEnn; 1 El amor ·que me consume es mi única ,. inspiracion i la única l'ida de mi alma. ~ Estended ese velo tachonado ~ De i!USÍIJDCS, de amor, de poesÍa, ¡ Que de la noche entre la niebla fria Siento Pn la inercia el corazon morir. ! Tcndedlo, si, mis anhelantes ojos Cansados con las sombras de la tarde Se tornan a ese sol que espléndido :m.lc En mi májico tíelo de zafir. Como un copo magnífiro de fuf'go II undióse ('\ sol tras del lrjano monte, 1 en el ancho tnpiz del horizonte Reina la luna maj<•stuosa ya. La luna compañera misteriosa Que del poeta endulza Jos ·dolores La. luna! astro de paz, astro de amores Que vida, luz e inspiracion nos dá. ¡Cuán süave la bri ·a se estrrmece Enarrando el plumaje de esmeralda Que de este negro monte en la ancha falda bc~pliegan a la par árboles mil! ¡ Cuán· amorosa entre süs frescas alas El perfume suavísiu10 me brinda De tanta flor que CHamorudn i linda Esmalta el valle, d bosque i el pen iJ! Yo anlH'lara arratH'ar en mis delirios La cuerda de oro al fúljido Querube; Pintara así la trasparenle nube Que ora enluta. a. la estrella su t>splcndor : Pinlara rn los azules horizontt!S Del meteoro la ardiente cabellera, De insectos mil que pueblan la' pradera El f?sfórico pálido color, I el ancho rio que entre rora suena, I el ruido de la hirviente catarata. Que ruje, en albas plumas se desata l derrúmbase a la honda caridad. l\1as ai ! enmeJio a mi delirio riego Se doblt'ga mi sien entristecida. Calla mi voz. i el altna conmovida Sum
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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El Álbum: periódico literario, científico i noticioso - N. 18

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El Latigazo - N. 9

Por: | Fecha: 04/09/1840

EL L.l Tl.G.!lZ O. TRIM. l. o ) Bogotá Jlrernes .C. de Setiembre d~ 1840. ( NuM. 9. o INFORME DE LA COMISION tle pPticiones de ln cámara de represPntantes, tr lt!! rPpre-sentaciun de tos editores del Dia. no~ORADLES REPRESENTANTES. Vue~tra comision ue peti.cit~nes h-a exa­fininatlo detenid.amente la representacion que u~ tlit·ije uno de los perioclista<; de esta capital con traída á. solicitat~ uua au.torizacion al podel· ejet:utivo para f)U .e en las determi.naci.ones que tlicte contra los conspiradores i pe-rtur­uadores del órden no eonsulte mas lei (jUe la imperiu10a i suprPnut de la salud pública," Al evacuar el informe espresado se a~ol · pan á la mente tle la cornision multitud de con­~ oi,leracion es dift>rentes emanadas doel recu·erJo niuo \ ogar en Venezuelé!, un jPJe ~ue mandaba el t lq >tad.,s de Europa ea el siglo X. La~ pr~nsas crujían sin descan:lo cnn folletos i publica­\: iooes pericí.dicas de d iferent,,s clases en que ~e .,nc:JreciatJ hasta el exeso las ventaJas que ll~lüeran resultar al país por consecuencia de la amplia autori'I'. jl'Cutivo, i no faltaron un Eco del 1'Pquen­cl nma, Ull .!Jmigo clel pu"blo, i otros pe~peles tle alluel tiempu de ingrata ~·rcordat:ion, que representaran el gobierno absoluto de un hum­ore como ~1 mas PI opin para cons("guir la pública fl'licidacl. l~arl'ce honorables represen ­tantes, al leer la solicitud de que hablamos, que de nuevo resuena aquel Eco destt.>mplado t> n nuestz,os oíd:os i que se nns- qui-ere con ­< lucir por los mismos hmnbres que t..lisodaron á Colombia, á la completa disociacion t..le la Nueva Granada, tou·a la vez que se usa de los mismos arg;umentos sofísticos i. malignos con (¡ue fuimos otra vez precipita(Los. Ninguno tle vosotros desconoce los. hechos de aqtH'!Ia ma~had.ada é-poca: ninguno ig-twra •¡ue la f·uerza 1 no la voluntad naciona-l creó ~1 poder absoluto en Colombia, i que por su tnedi? se pron1etiú ri los pu-eblos 1·a e.onsel'va. cion de la exis.H~tH.:Ía d~ una asociacion política 'l.ue tuviera 01 ijen baJo los auspicios Rlas fa: vorables á la libertad. Tres años consecutivo!§ sintió la Nueva Granada el peso de aquelia­autoriuad treme11da, sin que en su trañscurso. se h·ubiera obtenido el o~jeto/ que se provu· siet·an sus defensores, á saber, la tranquilidad1 pública, el ónlen i l-a conservacion nacional;. puesto que en todas ellos existi6 el jérmen de la disoeiacion prod·ucido por las famo!tas-. netas que en tollas parte~ sofocaban la libt>rtad, ¡.tanto sostentafll, promovi-an i fomentaban los escritores asala·riados por el poder público. que siemprtl fueran el Eco de un t(lrrente uesvastador que tod0- J,o as~la i no deja en pos tle iÍ sine la imá~en tétrica clel horror i la desolacion. Perdi6se entonces la seguridatl individual orijeu primitivo de las socieda des, cayó en. Ulíl absoluto marasmo el espiritu emprendeu·or, la guerra tronaba por todas parte~. el p&is se militari:r.ó, i solo algunos aduladores j. ,paisanos del uietador con~ervaban garantías de que hacian un mal uso contra. los hombt•es virtuoso~ que nunca se plegaron á las ideas monárquicas de entonces; i últi· mamente recojieron. por· fru~o de sus tarea~ los homb.res que empujaron al jeneral Bo livar á la cima de atluel precipicio, la absoluta. dcsaparicion de Colombia. No piens-a l.a ('Omision ho11orables repre­sentante s segun los precedentes de que ha hecho mérito que sea granadino el que ahora. pretende delante de un PUEBLO que ha. luchado por la libet·talol, por conservar el si~tema que ae diHa desde un principio, capáz de afianzar sus g a rantías pCih·l¡ca!. i privadas, i por· derrocar hasta la~ última,; semillas de la dic­tadura, sepultar esa libertad, esas garantías, i ese ónlen legal bajo· u ·eJ· cual tal vez no habrá podido medrar JHH" • • • •. • • No señores, Reria.. necesario que fuese un gra~adino desnatura· !izado, ingrato por Clmdicú?-n, amigo sol() de adulal· á los que mandan ¡. Je oprimir á los que obeuecen, un granad1no que sin haber prestado el menot· servicio ~ ~a l:ausa nacionat en ningun tiempo, hubie. e- obtenido por un carácter artifici-osamente li·~onjero el favor de los mandatarios publicos i- desÜAos que no. merecía, ur:s graoa~lino. amal~a- mado con los enemigos del pueblo. i uesprendido de los nobles sentimientos cle patriotismo,. de· honor, tle probidad i de virtud; pnrQue s-o~o un granadino estragado hasta este punto i amalgama(1o con, ingt·atos aduenediZI!S enemigos ueJ pais donde han hallado su bien eatar, p~diet·a hacer re­sonar h·oi en la Nueva Gra·ní\>l.la el Eco dcsa. pasible q.ue en otro tiempo fuet:a el Eco d'& la tiranía, de la usurpacion i del· d-esenfreno de las· pasiones. Se pretende hanorables re­presentantes, socabar. los fundan'lent<)S de Ull gouierno popular, entronizat• el llespotismo chicanero Í· mezquino c¡ue en estos eua-tro aiios pasad.os ha asolado el" pais á la sombra de esas mismas instituciones que parece· que de­fienden: se quiere una autorizacion espresa para contiuua·r á . su abrigo el desórtlen pasado sin quedar sujetos á la censura pú·blica, ni á la. indigna.cion popular que tanto. se- hicieran scntÍL' contra lus que han_ trai<.lo el pais a~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. estado deplorable en que hoi se encuentt·a: se intenta. señm·es, dar un golpe de mano á. la libertad, abrirse un campo para saciar la sed devoradora de la ven~anza que domina á los enemigos de la causa púl>lica; i se desea anegar el país en sangre porque todavía les parece poca la que han hecho derramar en los cuatro últimos años como holocausto á las venganzas i á las pasiones de dos hombres. Pero para descubrir mejor el plan que ahora se propone la artificiosa i encanecida pluma del autor de la representacion. es pre­ciso desenvolver el subversivo principio que en ella estampa. á saber, " que el pod9r eje­cutivo en las determinaciones que dicte l~ontra los conspirador~s i perturbadores del órden no consulte mas lei que la imperiosa i suprema de la salud pública:'-Es decir que el poder ejecutivo pueda en todo caso hacer llevar al patíbulo, á los pontones, i sin aparato ni formula alguna cle juicio á los granadinos que en su concepto i en el de sus aduladores perturi>an el orden público; i como es bien sabido que eu los cuatro años pasados se han caliica~o así por el presidente como por los escritores ministeriales de perturbadores i enemigos del órden á cuantos no han aplau­dido la conducta antinacional del gobierno. es claro tambien que una gran mayoría ilustrada i patriota del putblo granadino vendría á ser sacrificada á la sombra de semejante principio, sin q e hubiera otra lei que condenara. otro juez que aplicara la pena. ni otra autoridad qne la ejecutara qu-e el mismo presidente de la República. Entonces como en el periodo que acaba serian calificados con el epíteto de enemigos del 6rden los que fueran enemi~os de la tortuosa marcha de la adminisrracion. Se arabaría el único freno que fsta tiene, la censura pública: los gobernadores, jefes políticos i alcaldes estarían autorizados para arrastrar á los ciudadanos á las pri!!liones i masmorras bajo el pretesto de conservat· el órden pú­blico: la libertad de la prensa seria atacada. en sus fundamentos: el Dia nebuloso i obscuro del crímcn con su pálida luz solo alumbraría rios de sangl'e, sepulcros abiertos; la desola· cion i la ruina jeneral; i al fin tendrian estos vampiros envejecidos en el arte de dest~uir, la complacencia cruel de mandar sobre rumas i cadáveres. J .. a enmohecida Espada de algun Hermitaño Pedro viniera á resiJscitar la época de la desvastacion de la Palestina. en que el hipócrita octojenario se complaciera con el derramamiento de la sangre de sus semejantt>s ... Pero se pierde la imajinacion al pretemler penetrar en el obscuro i tristE." porvenir de una medida semejante; i por esto la comision vá á reducir á dos puntos cardinales la cues­tion.- Primero.- Si el congreso está autorizarlo para acordar una medida de l'sta naturaleza; i segundo: si la rept·esentacion elevada al congreso debe coni!iderarse como subversiva, sediciosa i digna ue pasarse á las autoridades competentes para que su autor sea refrenado i;OD el castigo que las leves estahlecen. En órden al primero" de estos dos puntos basta considerar la estructura de nuesta·o sis­tema de gobierno, i Jos principios cardinales que lo constituyen para resolverlo negativa­Diente -Es un error imperuonable en el peticionario, el que estampa a! terminar su memorial, asegurando que los representantes de la nacion ejerceu su soberanía. Bien trillado i mui bien sabido es el principio de que ésta reaide eiencialmeDte en Ja nation, i que lo» funcionarios públicos de cualquiera calidad que sean 8on sus ajentes, responsables á ella de su conducta: que el cuerpo lcjislativo es apenas una fraccion del gobierno suprt>mo conforme al articulo IS de nuestra coostitut·ion. asi como los poderes ejecutivo i judicial; 1 que las funciones de e~tos tres poderes están circuns­critas i detalladas en el código t~e tal q\ao~a que seria una violenta usur~acion el acordat· cualquiera medida f•Jera .de la esfera de dir.has atribuciones: que desde el momento en que el congre~o ó bien el poder ejecutivo violaran las leyes fundamentales de la nacion. el pacto social quedaría dij~elto por el mismo hecho i los pueblos reasumiendo su soberanía debieran desohedet;er todos los actos presentacion ú. que aludimos PS subversiva, sediciosa, i con· traria á todo principio de órden i ele mora l. El artículo 150 dd c6tligo pena\ viene ea nuestro apoyo, diciendo que "El granadino qu.c de palabra cí por escritu tratare ele per·s uad 11· qtte no se guarde en todo ó parte la consti­tucion de la República de la Nueva Granacl 1 , s~:~fra la pena de privacioR ele los derecho s políticos i civiles. i de dos á s •is años tic prision en alguna fortaleza ó ct\rcel tli . tante del lu~ar en que se cometió ~1 delito." El artículo 15~ dice que si se publicnre el escritn por· la imprenta se reagrave al editor la pena t.:On dos años mas de prision i con úna multa de 200 á 500 pesos. 1<:1 artículo 159 impone tambicn pena grave al estranjP.ro que cometa este delito. aclem:'u de la espulsion tlel tern · torio de la República. Segun pues estas dis­posiciones, el autor ele) escrito elevado á la cÍ\mara pretendien•lo la inva ion de la soberanía nacional. es un trastornadur. un con . pirador, un sedicioso enemigo del órden, que deb~ s~r llamado á juicio i casti~ado con la sevenda1l que nuestt·o código penal estal>lece en el ca· pi t. 1. 0 tít. t. 0 lib S. 0 , i es un deber de la cámara pasar la represeAtacion espresada al poder ejecutivo pa.ra que disponga su .i.~zga­miento, ya que á pesar ele hauersP. pubtlcado en un impreso no cumplió con el debe•· de mandar que fuese acusa.do por el vocero público. deber que le está impuesto en la constitucion i leyes del país; i en estos términos es tle con· cepto la con1ision que se resuelva la solicitud espresada. Bogotá ~. --o-- CARTA 1."' AL EDITOR DEL DIA. Ha cesado el antecesor de U , el Libertad i Orden, en las circunstancias mas dificiles i aza­rozas para la causa que se propusiera sostener, faltando á la solemne promesa que hiciera de coner todos los azares consiguientes al caráct~t de 'un libelista de su clase; i como á mi no me gusta atacar á los muertos sino entenderme con los vivos que pueden hacerBos daño, hoi me di­rijo al moderno .Esculapio que se propone salvar la Republica con los venenos mas activos i mor· tíferos que en otro tiempo propusiera i aplicara tambien para postrar i rendir á la difunta Co .. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1ombia que en paz de~canze. El Dia ae hoi Sr. mio, no es ya el tiempo en que un EcQ des­templado del de~poti!lmo acallara la libre opi­nion nacional porque lo apoyaran el terror i las bayonetas, sin embargo que los tiranuelos de hoi son· mas malignos cuanto mas rateros i me-zqui­nos en su conducta. Ya los pueblos que en otra época pudo fascinar el brillo i ostentacion de la dictadura, están mui sobre sí mismos, i no sopor­tan como U. lo está viend~t la conducta incon'i­~ itucional de los mandatarios públicos, menos cuando ella emana de fuentes tan impuras i con­tajiadas como las que han envenenado á todo el país i lo tienen reducido á un estado tal de pos­tracion que son necesarios esfuerzos jigantescos para reconstituirlo i volverlo á los goces de li­bertad i progreso intelectual i material que no hace cuatro ai'i.os disft·utaba. · Cwando he leido el sedicioso artículo de U. en que bajo el disfráz de una represent1cion al congréso de 1841, provoca á la disociacion de la República aconsejando al presidente que se erija en un didador, no he podido menos que rec01·dar las úlÜilnas palabras de su predecesor el Libertad i Orden en el articulo Nuevo cor­reo del número con que tet·mitló su miserable carrera, á saber que debemos combati1· á los que cansados de la lucha reniel{'an ya del gob;erno 1·ep1·esentativo é invocan un gobierno fuerte que nos o/11·ima ó nos devore á todo.<;, j1o1·qu.e jl1·e­feri1 ·án sif'mm·e u.n gobierno de teyf'.<; ftor débil é insegu1·o que sea a un DESPOTISMO CHICANER.O que no nos dé mas garan.tía8 que las del buen 6 mal humor del amo que no~ gobiernr. ¿ i en qué consiste que los esc1·itores ministeriales no convienen en principios, i sin quercl'lo se atacan unos á otros para d efender una m i!':ma ca u a .2 Vamos á descubrirlo por­que UU. no se contradicen. UU. quisieran una dictadura que arrancara i destruy~ra hasta las sem1llas de la lib rtad: que pot· ejemplo fuera el Dr. Márquez 6 el cot·oncl Borrcro: asi í, santo i bueno; pero que el dictador se tomara de entre los republicanos ticlc á los principios que han abrazado desde que :$e proclamo la independencia, no, no, porque entonces no podrían UU. hacer lo que gana les diera; i mas bien estarían UU. por nna dictadum c.hicanera i miser3ble tomada de entre los enemigo¡; de la libertad, que por un g obierno constituido i representado por los repu­blicanos que siempt·e hicieran frente ft la til·an'ia. ¿ N o es verdad sciior LJia .2 ¿ no es esto lo que UU. quic.:ren .2 Pu~s, si, i esto no es incurrir en la mas ruin i miserable de las contr·adicciones, como ha dicho el difunto Lib~rtad i Orden. Venga un dictador de entre los nuestros, dicen UU aunque ~tea un dktador de t -ga, ó ele tea para incendiar el pa\s como se incendiara en otro tiempo el pueblo de Patía. Venga un dictador que autorice los ase~inatos de Velez, de Pasto i de Antioqui~, que persiga de muerte á un Obandll, á un Córdova, a un Lopez i á todos los jefes republicanos que cometieron el pecado de resta• blecer el órden constitucional en 1831, i enton­ces están UU. contentos.-Así discurren UU. i estos son sus principios políticos segun sus es · critos. Ex ore tua te judico. Si señor Dia: mucho me ha hecho reir U¡ con aquel su artículo en que habla de los acon­tecimientos de 1830, i en que se pinta como uno de los que sostuvieran el gobierno lejítimo, cuan­do todos sabemos como obraba U. en favor de la faccion; pero tiempo nos queda para desme­nuzar esto en otra carta que ya ésta la termino aquí porque se va prolongando mucho. Et mismo. --o-- NOTICIAS DEL SUR. El Telégrafo número 1. 0 Bajo de este titulo ha aparecido un jwsquin im­preso. en las e~quinas de est ~apital anun.ciando menttras al pueblo· como se ha(¡ta en otro tiempo. Lo aavertimos asi para que no se ét•ea nada de lo que él contenga; porque en Ja vez . pasada anttnció siempre cosas i · hechos contrarios á la verdad. Ahora dice que el gobierno ha tenido noticia por un posta del 8ur, que bien ha podido venir de la Mesa 6 de Tocaima, de que el jeneral Obando ha stdo derrotado por Tomás C. Mosquera. RiHaum teneatis amici: la noticia no es oficial ni se ha querido decir de qué calibre es, i el que la trajo desde Pasto no pudo condu­cir un parte firmado por el -vencedor N[CJ$quera. Todo es obscuridad en esta tierra, nada se sabe á derechas, i calla uno es libre para imprimir pasquines diciendo lo que le da 1:.~. gana i fijar­los en las esquinas; pero tambien somos libres los demás para no creer falsedades i patraias. --o- ELECCIONES DE LA COSTA. De 116 electores de la provincia de Cartajena han votado 54 por el Dr A zuero, 40 por el je­neral Hcrran. 19 por el coronel Borr·ero i 3 por el Dr. Canabal. De 31 electores de la provin­cia de Santamarta, 16 han ufragado por el Dr. Azuero, 6 por el jeneral Herran, i 9 por el co­ronel Borrero.-De 72 electore-s que dá la pro­vincia de Mompos, 61 han sufragado por el Dr. Azuero, 7 por el jeneral Herran, i 4 por el co­ronel Barrero; de modo que en las tres provin­cias mencionadas ha obtenido una considerable mayoría el candidato de la oposicion patriótica, liberal i desapasionada -Este triunfo es tanto mas esplendido, cuanto que se ha obtenido ape­sar de: todas las maquinaciones del poder i de la influencia de los mandatarios, i él manifiesta bien el estado de la opinion en aquellas impor­tantes provincias. Lástima que hubiera muerto el Libertad i Orden que tanto preconizaba la opinion en fa,·or de sus caudidatos. Sabemo~ por una carta que en el canton de Moniquirá se reunieron solamente 16 electores, 14 sufragaron en favor del- corcnel Boncro, uno por el Dr. Canabal i el otro se di6 al jencral Herran. --o-- DUPLICA. Bien sabido es que la conducta hostil i renrorosa de Alfonso Acevedo gobernador inconstitucional ­de Velez, (a ) el dia seis de febrero úttimo hizo que e~tallára en aquella provincia una revolu<:ion sin plan ni concierto: que si se publicó indulto jeneral, amplio i aparentemente benéfico, i los insurreccionados se acoji~ron á él; el gobernador con instrucciones secretas de Márquez, i apoyado en la fuerza armada siguió persiguiendo á lo~ Veleños: atB, los asesinatos, los robos, los incen­dios, los saqueos, el allanamiento de la corres­pondencia epistolar, lo~ crímenes i felonías que menciona nu~stro diccionario se prodigaron sobre aquellos mismos que fueron engañados bajo la. garantía del indulte. Un impreso titulado Noticias fidedignas cü Velez que se publicó en esta ciudad, denunció los pbrmenores del horrendo asesinato ejecutado en los jóvenes Francisco i Juan Andres Ariza, en el mes de junio, por una partida salteadora en la cual funcionaba el alcalde del Puente na . cional Basilio Pinzan Tejada primo hermano de Alfonso. El señor Má.rquez vió estas noticias, -------------------------------------------p---- 1 (a) Recon6zcase que este individuo nofué ftrojwesto ftor la re•ftectiva cámat·a de ftrovin­cia para que u le nomórm·a gobt:rncrdor, si11 embargo de eato, contra el tenor literál de !«. constitucion i de la lei orgánica de ftrovinciaa el . D1·. Márquez lo bautizó con t:l tftu.l'J de go­bernador en Velez, ftorqu~ era et que convenía. como d6cil instrumento, jlara •acrijicar los pact­ficos i mejores ciudadanos de aquella jlrovincia. ·Tampoco ha podido obtener un destino pu· Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. i dijo, que no las crefa porque eran an6ntmas-; i que para fl v.alia solamente lo que le avisaran sus esbit·¡·os infalibles, é impecables como él, pero que se aYeriguára el hecho i le dieran cuenta con los docQmentos para desmentir el anónim<:> ( Gaceta númef'Q 459) ¿ qué hace Acevedo al ver esta comunicacion .2 oficia á Luis Fernando Santos, i por medie de este pobre ajente milita­riza la informacion sumaria, dispone que los mismos asesinos depongan como testigos. No se sabe si con juramento 6 sin él porque sobre esto nada dice la Gaceta nwmero 467. Si lo primero se falto á lo dispuesto en el articulo 188 de la constituclon"' que prohibe se obli.gue á ningttno con juramento á dar testimonio contra si mismo. Si lo segundo sns testimonios no hacen {é en favor de los asesinos, conforme á las leyes. Acevedo i Calderon c~nvienen en que se tomo maiz i gallinas para alime~1tar la tropa, i taro­bien algunos caballos; pero no dejaron D.or esto de violár la constituoion convirtiéndose en sal­teadores porque no se presupuso la condicion de una futura compensacion conforme al artículo 193 del mismo código que ostentan defender. Tamp0co omite el ha!}erse apoderado de lo!i r.a­ballos de los Señores Azuero i Olat·te; pero no confiesa que el Alcalde P.inzon le acompañó en todas las operaciones de aquella correría, i m1e por lo menos e~te autorizó eon el silencio )os crímenes. que se cometieron. Tambien omite la verdad, cuando nada dice respecto de la apre­hension de los jóvenes que al di'a .siguiente ase­sinó: manifiesta que el dia diez i siete, de acuerdo con el alcttldc hicieron reconocet· los cadáveres, i fUC las jwime1·os que se encontraron· jue1·on los dt:losArizaa·a7-rióa dd·Fuentf'. Nada masdc sus. tancid refiere el principal de los asesinos, i de eonf01·mid:td con esta declaracion dep,on~n t1·es de 1 soldados que le ayudaron en la matanza . .Antonio Caldcron, en la mafpondencia: en todo ese di a i noche los desdichados estuvieron enmlados· en l-as filas de la partida, su.friendo dos mil penalidades: como á las cinco 6 cinco i medm del dia diez i siete, llna 6 dos horas desp.u.es de haberse con­cluido tl tirotéo, i como a la distancia de tres CUadras de.l pur\tO donde este tuvO lugar, los atara cerca de la casa del finado Juan Isidro Tell ~s para sac¡¡ificarlos. lentamente ( b ): co­men. z6 el ma~tirio por el mayor dándoselc golpes con 1~ c·at:abma: es.te pedía los auxilios espiri­tuales, i se le negatwn. EL menor, que aun no ~efl,drí.a die~ i ?cho ~üos, suplicaba que lo matáran a el 1. pc;rdonaran a su hermano;. á. esto se le contestó: <}¡l(e agu.arcla1·a un j1oco q,ue jla1Yl éL blico-;1~ ~.~ncia ~uch.a j~ntc ~pnso una pistola contt!a un, ciudadano á quien hnbiem muerto sin dJI.da. si la casualidad de encrontrar la bala en una mochila de plata que llevava no lo s~lv~ra •. Este d~lito se perpetró en un. lugat• P.ub~Ico, 1 el' gobterno está desenterrand<> aconte­cimientos <\~sc}c ah.ora 10 años para. esterminat· con _la calumnia á Obando,. Lopez i otFos, en ve7. d~ disponer papelitos, peleó divinamente con P-Ilos hasta obtc­net · una completa victoria. Vl-\ya que !:ti l~af t(Jda ;; ír~ buenos . rrzurrcros tlel lado ele la admmtstracwn. Los "'eclitort:s del Lat;igazn no tene1nps· cor · re pondt:ncia ~ora con el benemél'~tp jeneral Obando i c-,ficiales de su num.eroso eJercito, no todos los dtas nos lle~?;an po5tas p.:ll'ticipando lo& pron-re~>os i ~riuKJfos de la gue1·ra,. como le sucede á l~s pedag6gos del D1·. Márqucz. ~ BatTeto, por e!>to no salimos garantes en la autentJcHlad de lo que ellos publican: razon tendrán ~u.and.o asegtu:an lo que dejamos. copiac~o-, cuyas nottctas son coJTJcnt~s en la calle del comercio de esta ciudad, CORONEL BORRERO. Sabemos que este celebre militar eost¡Í· Ghrnndo como m1 dic.tadm•· en la prodncia de · Popayan, es­pulsalldo de allí á varios ciudada~os i milita,· e~ retirac}os porq4e no le adul~n m secundan sus delitos -El teniefltc coronel Miguel Otero que hacia mucho tiempo estaba en uso de retirG s)n. pension, fné llamado al senicio i dcs~e:J·ado,p:rva esta cas medidas escandalosas, sino el deseo de inmolitt' en las aras del crimen, la virtud i el patriotismo de· lps mejores ciudadanos de la Nueva Granada,. qu~· han tenido Ql honm; de no abatirse aute sq,s • mat;\d.i.\tax:ios degradados i corrompidos. .&--o- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la Repúbllmicaj,l C. olodm~b ia). \''/colas G'Onwz,
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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El Latigazo - N. 9

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El Latigazo - N. 8

Por: | Fecha: 30/08/1840

L.A. TIGJlZ O. 'fRIM. J. O ) 13ogotá D01ningo SO de .Agosto de 1840. (NuM. 8. 0 CARTA SESTA Al Euitor del Libe}·tad i Or ·den. Desde que comenzó U . á publicar el rPsultado de las elecciones canton a l es de alO'unas pro· vincias, está. j a ctándose con ufanía del que ellas ofrecen hasta hoi en favor del jeneral Herran, co ncluyendo de aqui f!Ue la gran ma­voda naeional está con U U; mas er:~ esto h:li ~rrores , equivocaciones 1 en.gaiios, puesto que cuatro ó ·e is pt ovincias no dec ide n la eleccinn ni dan el conven~.:imiento (le la opinion n cional, i que el candidato que UU. los editare~ con quienes h blo pasados i prese ntes p:·econizaban, encomiabro nue ocupa seaun sus cuentas el '1 itt•o ln~ar de' los tres q~e ahora reunen mayor n(l m 'ro < e sufrajios, á. pe at· de que el Li­{¡,¡ ·fatl i Or-den dijo con enfas is en su n•'unero 13 las ~i~;t~ientes p:d: bras. "La opinion de lo;; ami':·o,; del órdcn i de la con~tituci0n en <' ·t,l ciud:.!d ha ernpc1ado fl fij arse de una war;,•r3. firme i dcciditla en cuanto al candi­,: atn p(!r quicu con ·i~nc sufra~:'lr en las próxi­rllu . e!er('i0:1eS ra~a presidente de la República Hace pocos dias que se reunieron tr.einta i. hiete "t':l:ltlores i r·c ~escntantcs con el objeto tl~ acord <~rse en el e::.:: :<:Lnu prn· qu!cn <.le­hieran trauajar i votar para este el vr.tlo puesto, i convinieron en el .... r l~u,cbio Borre ro quien desde <: 1 p ·irner escrutinio que practicaron par: indagar la opinion jener;d entre ellos, obtunt una co 1. id ·ral>le ma ·oda. D~'spues de esto hn tenido lugar otra reunion con i;?;ual ohit>tn, 1 19 e e l corriente compue~t'l de spsenta ciN.tlndrtiWS n~cino. de e ta dudad quienes pruced'endo ú otar tu ieron por resultado al primer escruti io 55 votos á {'· vor de l señor Horrero.'' 1 es bien sabido que en esta ciudad e u vos ele-ctores a.-:c · enden al n ímero de 50 so.lo o btuvo el s<.>l or Borrero S votos. De aquí resu ta, pt es, qul' l os 47 elc<:tores c¡ue no · >tarun por el scñar Bt,rrero no son ami¡!OS r!t! (Írdan i (,e 1 constitucion, ó bien G~W los 1 epresent:c: ntes i <'iudadanc~ que se ren~1i:!ron para cor venir en él, no representaban ni po(.iart representar In verdadera opinion de esta ca rita!: que UU. sufrieron en esto uno de aquello:; errores crasos en que á cada paso incurre el r¡ue m nj istralmentc <;IJier e decid!r de todo; ne los an:igos del órut•n i de la con stit ucion han podido opinar por otros candi rla tos que nu fuera el ue UU., Í que U!la ar,amb)ea de las nuestras no refleja sino mui rara vez la.opínion tle los amigos del órden i de las ley es; i dt> touos modos es cierto que PU. se1ot·es m'os, han entregado la carta i df'mlstrado c1ue r.i conocen cual es la sana o p inion nac!onal, ni pued e n pr dudt· ccmo una prueba el rC'sn ltadu de l , elec<.iones ... ~a m bien deduce de aq u1, que LJU. estamparon en el ;>erio< o transc!·ito m~,;c,la~ faiseuades que el tiempo ha venido { descGb• it·. Si pues UU. se engn-r.ron cu. ndo creyet·on i sostuvieron que la o . in io n nacio .al ~-st · ba pronunciada por el seilor Borrero, tam• bien sufren un engaño miserable asegurando que ahora lo está. pot· el jeneral Herran. Sabidos son los manejos i .arterías que con descaro se han empleado en esta época en las elecciones, en q1lle el poder ejecutivo tiene tanta parte. Cuando UU. vieron que ni sus mismos partidarios estaban de .acu-erdo en la eleccion de Borrero, volteat·on la hoja i se ijaron en el otro cantlidato ministerial á psear de haber hecho mil protestas privadas contra él, i de haberlo puesto en sus conciliábulos como un trapo repetidas ocasiones. En las elecciones de esta capital se rechazaron mas de dos ó tres­cientos votos favGrables al Dr. Azuero solo por que llevaban la lista de los patri 1tas, admi­tiéndose al propio tiempo sin ex~men ni escrú­pulo alguno á todos cuantos llevaban listas ministeriales aunque fuesen menores de edad. hombres desconocidos ó que adoleciesen de nulidades legai('S para set· admitidos. En Cá­queza el jefe político anuló la mayorla de los vot os de la a amblea porque en ella estaban los adictos á 1:1 candidatut·a uel m·smo Dr. Azuero, i solo legali7.Ó nt.:e\'e voto que fueron emitidos por el p~rtido r:ninisterial. E~ el Cauca i otra& partes U. ha visto seiio¡· editor lo que se ha hecho en el mismo sentido por los viles abiHan jactarse UU. de e ''íl t!er o triunfo q t.:6 pudieran adquirir en las iecciones, ni atribuido e n impudencia ú lJ sana may ría del pueblo gran~dino; pue¡¡ m1ent ra ue UU. cuentan co el poder par& Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. t r i unfar en ellas, para esc ojer sufr·ae:antes i el ec t o r Ps fl su gu to rechazand los p. tr' ota8, p a r a d i fundir los encomio· ernhu · ti:' ros de us c andttl atos á todas partt>s i las calumnia~ mas at roc e contra lo republicanos; no¡¡otros no tenE'rnos de nue tra par·te ni el poder de nombrar Uil solo miembro de las juuta~> parroquiales 1Í e . crutador·a , ni dest inos que ofrecer ni cura­to con qu~' alha~ar al cl<•ro, ni a censos con que el!>t imular á los militares, n i pri . iones con q e i nti m id ;, r á Jos hombre de bien, ni el dered)o iqu1era de publi ·ar nue. tro pensa· mi nto • i ele tra . mitir!os para desm ntir la im­po. tu r a con qu UU. todo lo cubren, para vindica r la J u tlcia i l a pr·11 bidad ultrajada por una admin istra ·ro n envilec ida, bajo la ua l nue tras p roducciones por la J)rPn · a no SP. per­m iten «l ifundir· á otras provin 1 s. Si euvr Libet·tad i Orden, nu t.·os peri6t.1ico no ll~>gan · jaml\. á los puntos á donde e dirij n I...os 'Pueb los no ven ni oyen otra cosa que las lec­ciones tl e abyeccion i en ilecimicnto que UU. .d a n en . us pestífPrdS publ icllciones. En Tunja u n ministro de at1u 1 triuunal está enrargado de afia a1· en la a lmini~tracion de correus los impre os ?~ la oposicion que llegan alli, para fJU Jtarlo'" 1 no dejarlo. s gllir á !'US de:-;tino s, i p or este tenor en las d ern !Í'l admini. tr»cione • A todas partes ll~gan lo libe los mini terial es 1 a mui p ocas lt>S p~> r iódi os libre . , cosa que no suce dió n i bajo la despótica di tadura de .B n el tiempo Je la U'Wrpac i on de lJrdane>ta En Caracas mi. mo se f')UeJan los editores del LibPral, de que el Correo conti­nua ba a un i nterceptado para elles, sin embarl?;O de que s iempre se clirijP n ejemplares de e ... ta ca pi tal á la d e V enezo.ela. ¿ 1 de e!'te modo c on una ~.;onducta tan h•jst il, tan arbitraria, tan i ncous t1 tucional aunfJue tan propia i peculiar tl e l g obit> rno mi ser·able de Márquez, de !-.US aduladores i e~c ritores apania uados, se tiene la in so l e n rtll de cantar u n triu nfo ef.lrnero ol)tenido por la fuerza , por la c.oaccion, por la arbitra· 1·i ed a d i por un poder envi lec ido? Si n embargo de tolo, muchas proviAcias en rl o nde no han podido infectarse las a am­' bleas con e l alito pestífem i an~riento de lo s se1·viles rninister·iales de esta época, se han p ron unciado con entera l ibertad por el ilust r·e ~iu d aúano Or . V ic.;ente A.t.Uero, sin que en ella puetla h be·r influido la coaccion, la seduccion, el p oder de los mandatarios &e &c . En l a tirovi ncia de Pamplona Íl pesat· de los e. fuerzos ()Ue hizo el g<,bernador actual, ha obtenido una m:qoría con~iderable, i habria sido todavía · m as numero!'!a si el gober·naclos· no se hubiese v e m do al tiempo de la elecciones á influir é i nt~ r venir Ji rectamente po r flUÍ tarle voto al J)r. A zue~·o al can ton de Má.laga, en dónde pertnar-~ e c r o hasta pasada la eleccion ~egun se nos ha m tormtu.lo - Así es que UU, recaba sufra.pos , asi -es que tienen popularidad i con- • s iguen reali zar sus planes; empero el tiempo q ue todo lo desenvue lve vendt·a un dia á pre .. se nt ar los eu s u verdadero punto de vi ta i á confundi r los como merecen eutr·e la turba tle los enemig;o s del onlen i de ·~ libertad d("l pais. Iut ~ r1n q ue esto sucede c ontinúen insultando á Jos fieles republicanos que les han dada pat r ia, vomitauc.lo calumnias en ese papel des­créd ito d el órden i de la libertad, contra la vi ··t ud i el mrrito, mordiendo reputaciones, t e m.plea ndo para todo ese lenguaje impuro, safip ~ Inm undo que los cuact riza; que do cuant d cian podía tra. lucirse algo que tuviera vi os de ro~. o uable, i por último tino tle ellos con una carta en la mano dijo - ~ e Popayan m t' <' ~cribe por el último correo una persoua fidecllgna n ·e­gtlrándorne que el jeneral Herran ha f vnntatio bandf'ra ne g ra contra el _¡cneral Obando, resol ­vit- tJr.lo hacerlE> ¡rut>rra á 1-nuerte hasta e ter­minar al último de los que lo acompaiian; i yo ~¡laudo srmt>Jante rl.le lta fiO'urada en la cual t·esultusc o auuttae­cie~ e lJie~ compuesto. Sí, dijo otro de los en.­bozados terciiwrluse la capa b11jo del brazo. O barHlo f'S un faccioso, un crimina l pc•rque no :l" Uard6 la tertninarion ne SU causa hasta que á~ 1osquera i demás jefes de la div1 ion les huuiera placido . Con que cstuba uu no que . e hubiese concluido el juicio con prontitud, cuan­do no prestaba mérito segun el dictarn eo o l auditor par·a. mant e nerlo en arresto ape.ar ele tene1· el proceso como 600 i tantas fojas ~ Ha ­bría salido bren i entonces él qu ••t.laría pa· seándo e i cantando e l tnunfo, cuando á los mandatarios les interesa á todo traor.e hacerlo mor·ir, i e estaba por lo mismo e perant.lo que viniesen alguna pruebas de .otras partes á donde d jen e ral M o-.qucra hab1a envr.aúo á buscarla pa~ando po tas de cue~ta del gob1e~no; i Obantlo ha deb-ido csp rar a que se dr ra. la vuelta al muAdo pnra solicita1· testigo~ que depuciesen contra él, que al fin s~ hub1_ ran hallado pm•que con la plata _todo se con ' lf,!;Ue, i cuanto ha · ta ahora ha poclrdo recabarse en el proceso ha sido ú fuerza de dinero .-Acercó,s e e n e ·to uno de esos empleado · que le stan mam an do sueldo á la nacion in otro méritos que los (e n .: ' ·stro seño; J~sucri ·to,; alucJó_me .allá con uoa falsa cortt:'SJa, 1 comenzo talllblen á. J clamar coutra Obaodo desaforadamente, i lo que es ptur á ei~Jia r i enc~miar la ~t.lmi­ni!! ltracion Má.rquez. ¿ Qué de e ra~ se esta. .ere. yP.ndo aun que Obando. ~ale algo 1 se le ~rene miedo porque ha atlqutrrd_o fama ele. ~al1ente sin erlo? No seüore : el es un mliltal' t:O· mun que no tiene mas que norr.•bre, i ~ada. vaiP. Aqwí no pude contenerme 1 le r<'pllqué al furibundo declamador. ¿Se acuerda U que el año de l8S 1 p1•r un y r·ro de cuenta loman .. daba á U . Urdaneta para la Providencia .coa otros q ue ¡·ealmente habian servidQ á 1a causa. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. de la libcl'tad ? ¡Oh ! si señor me rlijo. Pues bien IG repuse, ;. tiene U. presente á que dt>bió e tt)ncés el no hnb"r se~uido á su destino, devol­viéndose uel M::~gdalt nn para su casa ? ¿ Ol­vida U. 11ue fué la empresa del jeoeral Obl.lndo de rt>stitui1· i restab!ec.er el gobierno lejl tmo á fuerza de sacrificio!!, lo cual consiguit) ba­tiéndose en .un ca upo de batalla i marchanúo hat·ia la capital con sus fuerzas ?-O U. e. un ingrato que olvida los b~>neficios que ha recibido i lM paga con mui mala moneda, ó U. ha pE>rdido enteramente la memoria i tambi<'ll el juicio con t>l maldito ministerio ele Márquf'Z, 'al que se ha apegado como el ollin á la pan•d de un fogon; i ea del modo <¡ue se fuere yo no tengo deseos de er,cuchar mas á ll trd 1 enos cuamln U. viene á desfogar aquí la pa iones de )1 á:·que1,, M osquera, i otros que no snn capaces rsccncion hol'l orosa contra tOt 1o: lo . liberales <}U{' trabaj · ron por t>l t'udcn j la libertad ~cle el Argo hasta el J. .. ibertatl i OrJ t~ n en las reputaciones de un Santander, ele un Azuero, de un Ooando, de un Córdova, \le uu IJ rrera, i spera tcnun\ U. la bo~1d~.d de d, r lugar en las columnas de su apreciabie periódico al siguiente EPITAFIO. Aqui yace un of cial De un saber tan -;levado, Que no siendo buet. soldado Le hicieron un jene::-c.l. Su talento <"9 mui cabal Para todo desaciert , En la táctica es esperto, n~ granr.dero su talla; I al soñar una batalla. De susto se dió por lt1Uerto. Si acaso no le agradare al muerto á sus deudos, pueden decirlo con franque~a para tra­bajar otro que mejor le cuadre.--Bogotá 25 de agosto de 1840, · REMITIDO. Homenaje rendido á la verdad i á la justicia. Transcurren los dias, Jos ai'ios pasan i el incon­trao; table torrente de las persecuciones, no detiene su impetuoso curso, contra los desgraciados patrio­t~~ de la provincia de V, elez. ¡ Gracias á la po­lttJca loa~le del Dr. Jose Ignacio de Marquez ! de sus chgnos menguados esbírros, dóciles instru­mentos de sus apasionadas i destructoras miras! (aJ Aunque no se tiene á la mano ya, la apa­rente máscara del restablecimiento deL órden i del ?'eBfleto é inviolabilidad de la constitucion i cte las leyes, con- que han pretendido escudar su nefaría condt~cta los satélites del oscuro planeta de la oligarquía reinante, no han cesado por e~o los crueles tra tamiento::., las criminales ·¡iolencias. i los escandalosos ~aqueos que llevan á aquella benemét·itn provincia al estado luctutoso de ruina i degraclaeion, á que hoi le vemos marchar con pas€l ajigantado; ni tampoco encuentra b ino­cencia asilo seguro en el hogar paterno, ni se­gurtdad el homhre honrado en la pureza i tran­quilidad de su conciencia. Hoi deplora su sue1·te i jime en su desgracia. sumido en una asquerosa e inmuncb clo .. ed, n h cá1·cel de la capital de la provincia, el cind tdano Benito Camacho por haber cometido el ho1rendo crimen de haber nacido bajn el influjo de la al­mós[ era del P 1entc nacion~:!, ú donde se ha alheJ·­gado por largo tiempo LL santa libertad, i bic 1 pudicrn. escusát·sele porque él no tiene lé'l culp~ •. :abemos que se le acusa de romplicidfld e•l el tirot"O qut:: tuvo lugar, en el Puente nacicna' , la noche de chez i seis del ultimo junio. N( · atee,'emos á ase~;urar delante del mundo ('n. ~ . ,, que su inocencia en este particular e perfn'ta, i que ni c.ón comprometimientos políticos tiene C( ,\ lo& 1·evolueionar:os, siendo notorio el estado t ce: - dente de su salud, q11e suft·e ha mucho ticn P·· ~ pCt'O SUG enemigo;;, lo enemigos jurados de la )" ­bcrt'\ d i de los pri:1cipios triunfarán de su ino­cente victimn, porque estan,lo el iufc íz patrioL nducirlo ú la ir..potcncia, sin r ··l cion<:s qne puc­dan v lede i roctl!ac1o de e.;a t•!ri)~ de tic¡·;b .;·tr­ni~.:. ·ras, que ceLa sin piedad su sc1fi ... fcru;:, _,,·~n. el d St?;r ciado qne Gae en su pe~qui ",a. , n;, cn­contt ·ará los m<.:!dios legales para crear h pru.:: u:~ que cincera tdo s,1 conJtr¡rat:la~ Ita he­cho man{featadon de la correJ>ftondencia particu­lar que tiene det Dr. Márquez. --o-- Im¡¿, de Nicola~ Gomez. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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El Latigazo - N. 8

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