Saltar navegación e ir al contenido principal
Biblioteca digital de Bogotá
Logo BibloRed
Cargando contenido
¿Qué estás buscando?
  • Escribe palabras clave como el título de un contenido, un autor o un tema que te interese.

  • Búsqueda avanzada

Seleccionar

Contenidos y Experiencias Digitales

Filtrar

Formatos de Contenido
Tipo de colección
Género
Idioma
Derechos de uso

Selecciona contenidos según las condiciones legales para su uso y distribución.

Estás filtrando por

Cargando contenido

Se encontraron 21344 resultados en recursos

Imagen de apoyo de  La Gruta - N. 18

La Gruta - N. 18

Por: | Fecha: 05/12/1903

REPUBLlCA DE COLOMBIA .. Directore : R. ESPINOSA GUZMAN- F. RIVAS FRADE dmini traoión y gencia general, Oalle P 1 u, N.o 96 B erle 1 Bogotn a6bado 5 de Dlclernbre de 1903 NÚmero 18 CUENTOS BOGOTANOS ~~~ , yA MÁS LUJOSA EDICIÓ~ HECHA E~ J3oGOTÁ IL STR CJO.~; .. E D J R MILLO- FOTOGR BADOS DE M.ANRIQ,UE EL EJEMPLAR,$ 30 Librería .A. ueva. Librería olotubi ua . Librería. n1ericana. Librería de Eugenio art.lo. Librerí de Julio Grillo. genci· de LA G A PROBAD LA CERVEZA ROSA BLANCA • oooooooooooc- ES HECHA CON LOS MEJORES ELEMENTOS 42 la docena; de 10 ocena para arriba e da 1 10 por 100 de descuento. Dirección telegráfica : R S . Compramos ote1la 1 lo meJOre r cio . PUENTE .DE SA~r .AGUSTJ.1V liva- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. B co ÚMERO 1 1 1 Bogotá, Oan .. e)·a 7 ~, 1Ml.m.e1·os 5.;¡6 y 1 5 8 3• Oalle Real . .A..pa1·tado de 001 .;eo , 1-Di1·ecci6n por cable y po1· tel grafo : O· e toda lase ue oper ciones de aoco abon intereses, á la rata más alta de la plaza. Toda. comisión que encargue á este aoco será anunciada gratuita-mente en cinco ó más periódicos t1 sta ciudad ha ta quo termine 1 encargo. . . lnscripctones en los libro' d 1 Banco pued n r d tre clase á~ ber: imple inscripción en los hbros. . nscripción con derecho á er p~bh· cada 1 oferta ó la demanda n cmc periódicos d ogot . . nscripción par ncargar le comi· . 1 sión al anco. olicitud y c.obro l. pensiOnes, ro- • n los do último e os d be de· comp nsa y aJu tamt_e~tos. . jarse un d pósito, qu rá de. uelto ~eclamaciones admm!stra.ttvas, S· 1 inmediatam ~t q_u . dé av1so de peClalmente l~s. pro mentes .de. em- u pender la m c~·1pmón. . préstitos umm~stros Y exprop1ac~o?es l Est depó ito t1e~e por obJeto que de gu erra. á naciOnales y extranJeros. no e ol ide • Jos chent l.Jac r . aber Compra, enta, r t~ate, arr nda- al B neo la suspensión del a tso, r mi nto y administración de fincas 1 que 00 e iga nunciando una cosa rafee . . . que a no lo eb r. . Con ecuci6n y colocactón d ~mero á El aoco no se hac car o de ntn-interés obre firm t, prenda é h1pot~c gun comisión que no ha a ido inscri- Ot pra en t. d docutll oto d ta en 1o libros y por la cual no e ha. a cr dito público. pagado la comisión correspondí n~e. Co pra y uta tl 1 tra Y mo- El Banco ti no gentes e pemale da . . para. cada clase d cot i ion que s Compra. y venta ue ~cc1ones de j le encl\rgu . aoco y . ompañía an6?1ma · . 0 poder deb u conf, rirs al ed cctón de memonales, póhzns rente del aoco y ont ner ·láusul· de escrituras y document~s . . d u ti uci6n. ' ago de derechos <1 tmportactón, ora de despacho : flete y acarreo . De 8 á. a . m . y de 12 1 . { · p. Compra eota. d bienes muebles m G rencia Secretarí , Caja y r ci· . . ' , y semonentes. bo de con ignaciones. epresenta.ción de casa xtran- De 1 . m . ti 12 m., ret at d jeras. merca.pcía . aoe, pediuos d mer~ancías á E u- De á 5 p . m., ret te .de oro, l · ropa y los Estados m dos . . tras, fruto de exportación, JOJ'a , m u D 1 envío de frutos de ~xportaCión blea emo ientes J fincas raíc para su en ta en el extranJero. ' tod1\ clase d co isión que sté El erent . de acuerdo con u estatutos. FEDERI o ] IVA 1• RADE nti'}ipa fondo sobr las fincas raí-ces 6 muebles qu so le consignen p ra su realización. ace E A.T ,. DIARIO asf : las 1 a. m. á la l w m . remate d mercancías. e las · á la .. p. 1 • remat de oro, 1 tas, frutos de xportaci6n, jo­yas, mu bl , s mo ientes y fincas ra.íc . El ecr tn.r· <,, Pedro A. 1 dra"'a. RAT in mpl o de ca~i 1, 1 u?n.a - 1 nancia diari , .·e obt1 ne cnb1en o á G. A. B. Oasella l)o tale. nú.n,e,·o 1 196, 1llilán (Itali ). Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA GRUTA 231 D L'ltn ··ma ride li amto·r suoi lontani. ouozc un ritn o u , u belleza caut te~na d nocturno rima eral n fl uta; 1 interv lo dicen to a la fa tasía p· ra el po m lign de nue tr pif nía. r t 111a 1 nocturuo qu pr tará realce -tri tez, d la fl utc , ndnlación de val , ti rn bre cri tal- ¡ alud 1 ritano nu y al · cto de Bel1eza! pléndi ét orona perfúme tu beza on ámbar ele u ro al. 'alu 1 rittno nu vo de nítida legancia milagro d bl· o cura, te oro de fragancia u 1 n ro un lbo cáliz dejaran la auror ara in pir r los cánticos y perfumar la horas. Oon un sutil aroma, con luz a iamaotina he d for e l' 1 tema de clara sonatina p ra u fe ti al. Escuc ará tú sola gemir unos lejanos rpegio de mi cítara para elogiar tu. tnano n te u madrigal. • ro sé cómo rimaron bajo 1 lun , olas, un aire de ternura dos moribunda violas n el o 11 r ugusto por el aznl ubía 1 lma de la flores cual otr elodía. Motivo que figuro duloí ono y gallardo, e .. al tará tu beco-un hálito d nardo, un ámbar d rosal-y eu el callar augu to r fulgirá cual una ligera fuente de ópalos al claro de 1 . luna rosada esti al. ALBERTO ANOHEZ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 232 L.A GRUTA LA SEMANA Jueves, 3 de Diciembre de 1903 Esto de haberme consagrado en los últimos números de LA GRu­T á tomar nota de la ensacio­nes isible de Bogotá, inceras 6 aparen tes, ciertas 6 ficticias, ante el dolor de la patria por la conduc­ta de sus malos hijos de Panamá, ha alejado de mi pluma multitud de incidentes que son pasto natu­ral de mis revistas, y ahí me tie­nen ustedes con que no pude in­formarles ni de cierto heoho de ar­mas contra damas infelices que en alta hora de la noche resistieron vender los efectos de su tienda á soldados del Ejército que cargaron á bala contra ellas por tal desagui ­sado; ni de una falsificación de bi ­Iletes por los lados de San Orist6- bal, que debe ser la centésima, sor­prendida por la policía ; ni de un seductor que pudo echarse por el puente de Lesmes para escapar, como el Libertador, de lo que lo per eguían con us denuestos y amenazas; ni de un robusto lite­rato que cualquier día re ienta de insuflación y bue a alud y deja inéditos u cuentos que jamás escribirá; ni de lo afane del cojo Zapata en la taquilla del Oolón por ter e á hacer con la locali­dad milagros que poco gustan al público; ni de unos ojos negro que e tán bacjend e tragos en Bogotá y parte de Zipaquirá, sin que lo guardian del orden e afanen por llamarl al ídem ; ni, en fin, de il otra Ininucia qu suel n di tra rme le aco odo á mi 1 tor , quiér nlo 6 6, como tero e ci d , d Literatura, de '[ atro, de P Ji ía, etc. te. t , ]UC pn d ' llc b r id p - triótico nu ·u, nnbólica de Ba-ranquill~ u pro de las bella letras, y qued 1 o ruu tra el in­teres t di cnr o u pronunció en la e ión ol mr e l 1 2 , e Oc-tubr , ou oti el descu ri-ie t d éric, , el r. Luí .. y r (Lui de Ba ie>·a), f : Señores 1 ermauo : Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA GRVT.A. 237 os- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 238 L.A. GR T:JT.A ---------- reclama reform en n u e ra ida públic que a guren 1 integrid d nacional ; también, y con e to aca­bo, tu imos el egundo número de .Pléyades, con una bellfsi a seleo-e ci6n de la d lica a poe f de Ernesto eón 6mez. i n por todo. n tural. tri te bajo la ros impresión de la Patria, y DE OOIED.A.J) Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA GRUTA 239 la her­ofrece nzar la a muerto DEP 1llA nterior o- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 2 LA GRUTA 1 e ar de e to a u cuando colaborador, D. :E ranci co Groot, de la Ex1Josición r ulta que el que es preciso combatil' ahora la l'. arroquínconooíael texto de lo idead Oo venció Constituyen­con enido, una ez que le fue te, "pues ella, no tiene apoyo en pre entado, dejó er que aquello las instituciones vigentes" ... _. no era erdad nifestó que su grande males, grande reme­áni o e limitaba, ajeno por el dio ; y de fijo que tampoco tu o momento á toda idea de represen- 1 apoyo n la institncione la epa­taoión constitu ' ent , á formar 'ln ración de Panamá! Oonsejo con ulti , con miembros Por el momento, y 1 que en de todos lo partido , ue lo u- la pren a de la e ana pa ada, no dara con u luce á atender las re ulta t da ía el paí d acuerdo dificult des de na á, el cual en 1 de la Oon ención, qu d do Oon ejo fue ombrad en eguid , caso ría mejor 11 arJ á e bo y entró á funci ar inmediat,- antes de las pr6 imas elecciones, meo . ni tampoco ha mostrado tal acuer-uégo el r. nar 1 Reye 1 n- do en lo que debamos hacer con zó una hoja d d p edidé con 1 respecto á Pana á. ¿ acemo cual cr yó a clarar ·u e nduct la guerr , perdida d antemano, para con la J uo t, y con el Gobier- pero u e en todo ca o es el único no, r que fu com la trimera a- final hon oso d 1 ctual de tre, labra coo t r 1 idea de la 6 no cruzamo de r· zo , acepta­Jan , comba id por Jo inteliS!eu- mo lo hecho cu plido y acu­te jó,ene ir ctor ..., El Oo- 1 di o á oo e lt p r, qu arr - ?nercio, qui nen retire ron oportu- ~ gle nue tra dW r ncia con 1 nament sus firmas de la Exposi- nueva República! ci6n y e decl raro contrario á El obierno ha decl rado n la tod idea de Ooovenoi6n 6 epre- 1 notas d 1 Ministro ico que nues­sentación con tituyeote; Lct Tri- tro Ejército se dirigen obre Pa­buna aturalm te o pu o 1 namá. El Gobierno deb cumplir idéntico camino, y n sus colum- lo ofrecido aun cuando el r. nas se le , utorizada con la fir- Groot piense que " la apelación á m d u di ti guid colabor dor las rmas podría ca u ar complica- ¡ a root, e t p labra d 1 cione interna ." .... nerc 1 antander, t u ugesti- Oo 1 Sr. Groo , e eguro va n losaotu 1 s 1 omento :"Que por móviles de ab oluto patriotis­el que manda pien ) medit in · 1no, habrt. distinguid colombia­co tradicci6n ; qu él mi mo je- no qt. sólo co fí n n la paz cut , qu ne a lo re ortes, to e par la lución d nu tros pa o­lo recur o bedeci 1 in 1 ro o pro 1 m a ; ro la m a} oría del paí , 1 oz del pueblo que es la z d Dio , la a por h gue­rra , la 1 ide no con l e peranz d v n r n lla á 1 . marica­no , i aun iqui r de ometer á lo panameño , si aquéllo los po­tural ocero d qni u ued 11 g, r yan co to o l pe o de sn in en­á de arrollar ' 1 prograt a-cu n- \ a fuerza, p ro sí con Ja seguridad d die por b a d su inteligent de qu 1 paí d be scribir su pro- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA GRUTA. 241 testa con sangr , i es qu quiere como Secretario, se ha organizado, con ervar e eu lo que queda y ol- pues, rápidamente, . después de ver á ser pueblo respetado y re - disponer lo primero trabajos petable. 1 acorde cou su pr pó ito, como fue Domin· do por estos nobles idea- nombrar á los Generales Ramirez, le , y pre io el consentimiento del Soto O., i oliaco y Sa tofimio en Gobierno, varios respetables ca- comisión para estudiar el plan de allero e reunieron en e· del acción sobre Panamá y abrir sus-afamado oculista Dr. Indalecio Oa- oripoión entre su ocio para ayu­maobo, patriota, entusia ta y ge- darle al Gobierno en los gastos que nero o como uien más puede set- l tal acción requiera, se dirigió á los lo, para fomentar expediciones de Departamentos para provocar la oluntarios sobre Panamá, y de formación d sociedades emejan­allí snrgi6 la Societlad lle llt In- 1 te , y Juégo al Gobierno para ro­tegridall Oolontbiana, con tal brío garle, en vi ta del cable del Gene­y fuerza tal, que para u segunda ral Reye , que le ordene ab t-ener­reunión hubo de buscar el espacio- · se de toda negociación en que no so salón de la Sociedad de Juris- ¡ queden salvados la integridad y el prudencia, y allí tuvo el placer de honor nacionales, le dijo : " La. , ír al Ge eral Vásquez Oobo, ii- Sociedad La Integridad Oolornbia­ni tro de la Guerra, que no sólo na respeta las decisiones que el aprobó lo hecho sino que en su Gobierno tome para salvar Ja in te­discurso dijo ésta ó semejantes gridad de la República, pero visto palabras : el Gobierno debe llevar el cablegrama dirigido por el Sr. la guerr á Panamá para que Oo- eneral Rafael Reyes, de Washiu­lombia e criba su protesta ante el gton, el 29 del pasado, en el cnal mundo con cadáveres de colom- dice: 'que Gobierno americano iano . Bra o, eneral. Prémielo gara tiza in ependencia Panamá, ios y prémi lo la Patri i pone 1 que toda acción hostil de Ooiom-u valor y su inteligencia en la bia agravaría situación,) que io­mpre a de escribir ( sí tan noble te tará una nueva negociación para protesta. dejar á alvo derecl.lo de Oolom- Por lo demás, la palabras del bia.,' e ta Socied d re uelve exci-r. á quez Cobo son eco fiel de tar al .!lxcmo. Sr. icepresid nte la del Gobierno que, guramente par que diga al eneral eye de acuerdo con el Oonsejo Oonsul- que toda negociación que n ten­tivo, le ha dicho al mundo por el ga por ba e alvar la int ridad y verídico órgano del Ministerio de 1 hon r nacional, no e ba a, pues elacione Exteriores que los Ejér- 1 colombianos e tamo r uelto cito de Oolombia marchan obr á acrificar ínter e y vid para anamá. uiéralo el cielo y ea defi nder 1 hon r y la int gridad lloy uu re· lidad que e tán ocupa- e lombi ." da lé boca L lel tr to por la stá bien dicho, pue i el fuerza d lo eneral rtiz y Gobi rno americano garantiza, lct u t, m nt indcpendeucilt de la R ~.pública, (le L nu anamá con la aquie cencia, tácita 1 u· d d la. nacion s uropea !f con e. ri-tiuiar o cana.·, 1< que al á d cir que ou d n t , v inútil 1:: • ti u . 1 i ¡l 1 á i a Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA GRUTA ROl DEL JI nto , canci ue . Joaal~ BA ~ o T A PO ADA Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. SE ALQUIL uu magnífic«> piano. Entender e u el Br¿1wo 1:{9 . LOTES ituaJ u la nútnero 14( u la , p t· doc tnil dollar ~12,00 ) () u "quiv 1 nt en papel-ruonetla c1 la f cha u 1 p go. uede verse . negociar-e con u dueño. de las 12 1 • á las 2 p. u1. Liborio . Cantillo - DOG.ADO-Ha trasladado an oficina td loo luú­mero 2 ... 3 de 1 can·eJ a !) . (O lle de las u ni tas ). Direocióu telegráfiofl : U TILLo. Cartilla Objetiva or Oós r aquero El mejor e to para ense­ñar á leer en I oco tiempo y bien, no sólo ·í los niños sino á los Yiejo . Más de tres ciento mil (300,000) ejemplares se han realizado hasta la fecha.-1 Repugnanci , sed e cesiva, gases, ácidos 6 ardor del estómago, calambres stomacales 6 intestinales, y todos los demás síntomas de indigestión 6 d t rmentaciones accident l s, se ali ian en diez minutos con to ardo obleas, y radical nte s curan con tomar un sol estuche; y la dispepsias, por crónic s qu sean, se curan con tom r tres ó cuatro estuche del legítimo Digestivo Moja1·rieta; que es I únic rdadero gastro-intestinal com­pl t y t~ uni rsalment6 confirma­< l uperi r á todos los otros par cu­r r las nfermedades del e tóruago. EL BANCO N. o 1 VENDE cciones anco l\Ianizal s. nternacional. aja
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

Compartir este contenido

La Gruta - N. 18

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  La Familia: lecturas para el hogar - N. 1

La Familia: lecturas para el hogar - N. 1

Por: | Fecha: 1884

Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. lll LECTURAS PARA E HOGAR BAlO L DIR CCIOM DE LA SR-ORA 1996 1 RB .TI\ .DR "L LUZ~' Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LECTURAS PARA EL t-IOGAR. B ·o la ir ooió V l. :r. J e o t d Samper. .• ESTUDIOS BIOGR~FICOS. HO b E # J, • \ Q. • Í • ' 1\ . Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ario. • uy r~ )a l. - Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. L Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. L I I! . u · i6n 1 l 11. e ~,.E a ie ol a • con ejero . ); 1 . Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. par, q e re ar e e las 4 á las de la crrotados de o ultar: aco te - rimero d d ~o to )o que ,~i. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. CARTA A ARIA . aonque rica im. irnpri e lit Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. roe. do od Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 11 J. O lA. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ILl . RELACIO ES Y CU:ADROS OVELESCOS E r, nt · ( oled <1 1 T O aturale . corfu u jo 'd na sto cono· Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. T . nH ti ll J ~~ n rdan .... har~ 't'tt Ul'l, u lo intc ó n Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 14: 3 o: pi . ia. la tro le f ir t un ino Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 . 1 ti 1 vi . j . n .. ·.: 1 E 11 ir hus. a u al 1 iar leye al al bu- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. le nta. al ,. :\iv n d 1 ola t u ti U· • L. l. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 18 LI . Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 2 !.. "Cl~ ab l jo uo no ta o lejo 1 av nri - u Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. anea o. la te. I CO T ent rero tien ant.o o)ar. u e parece serlo .... ar i o a uel ue q edado e ci · el str' o no f porque .: ti o te anunci nada bueno e 1 or e to r di jo randeza . os desp Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 22 it u her ana y posición, I .J to no acuido os al utnro f rqu s, re-ohernador . . . . eraación 1a tenia o de piert , bo it:u~ y , que habi llevado O· no i con - lo o equios colonia, y xtr nlefto, P ro i de m­rez ióle con frial- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. apa o rnador n a .. n-m rí · t za Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ILI.t . a<.:oa afiar .. r. ntrar coJn abo t la ua..- i~ el ar u . 1 navío 1 &\mi ron bo Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. L. . t ro 1 . \l ez d Ja u ui ra que lo u toy Ji to Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 2 L o la q ti o) JJ. h 1'1 . l. i nlo ir . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. ·• ......................... . Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. \·1 • i co te ci6n. ru ci ejn erná b - tl r r .no uu: la - els o .... o eh ) or . Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 2 L lo h p i h ta al r. tni 1 o ¡.•m k RRT e· clam do 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. .t.\ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 30 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ¿F... n itá ? - í· h· pr nnt" LI . ril . t o :íi Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 32 LA FAMILIA. -Bert~ardino de Coria soldado y marino como los Peña te -Se le azotará como á éstos. i IIay tnás ~ -- 1, Pedro Escudero, alguacil que fné en Cuba. y m11y adicto al :x-obernador. -iCon que Pedro Escudero también~ .... ¡ ace cinco año que afech consigo misma, el recnerdo d la caridad eumplida. Ellas conservaban taro bién su secreto, quo nadie lo sospechaba. Estos actos de caridad individual s n n1uy nnn1e- . rosos en París .... Son obras que pertenecen á lo que llamaré beneficencia anóninta. Las personas qne as ej<'r(!en,--honlbre y mujeres,--abandonan su nombre mun ano para adoptar uno de ocación. t De dónde dimanan los dones, las gcnerosidades,- en esto noexagero,--que permiten recoger á los ancianos, eui• dar á lo incurables y abrigar á los niños ab o donados~ ... adio lo sabe; nunca. se pronuncia el nombre d ning(tn benefactor. Todo lo que puedo decir para el honor del París fútil, vanido­so y pre aricador, e que en materia de cari ad no hay que desesperar, y que con ese motivomnch le ser<· perdonado. Un periódico uo má el Figaro, en el espacio de diez ailos, recibi' en donativos voluntarios y distribuyó en bn nas obras ]n snma de 3.541,063 francos. :(1 L.NS HERMANITAS DEL JOUNALERO. En~ el ano de 1867. ]eemc~ en el Catholic WO'l'ld, (1) un corto núm ro de ~ tloras estidas con un scnci11o unüorme y (1) N6mero 229-Abril de 1884.. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 36 LA FAMILIA. que se apellidaban Herma-na8 de ta ABttnción, se embarcaban en un puerto de ~ rancia en vía para Argel. Poco antes el ham­bre había despoblado gran parte de aquella colonia, é innume­rables niiios huérfanos yacían sin protección ni amparo posible. Los misioneros que visitaban á Argel pidieron auxilio á Fran­cia, y en el1nomento e organizó una especie de institución de sefioras que con la bendi~ión de su obi pose dirigieron á Africa. Una vez alll, reunieron á los huerfanitos, los vistieron, los ali­mentaron los enseriaron y pocos rneses después esos pequeños ár~bes, que habían corrido peligro de morir física y moralmen­te, servían de núcleo para atraer á los hombres y mujeres que no habían querido antes oir la voz del cristianismo. La Hermanas establecieron dos poblacion cri tianas fundaron escuela fabricaron iglesias, casaron á 1 s niñas con-ertidas con los neófitos que los padres misioneros habían edu­cado y una vez que vieron que la pequeña colonia iba en vía de prosperidad y que podía florecer in lla , las Hermanas regresaron á Francia (ahora unos cuatro afios) en bns~Ja de nuevos catnpo qn labrar. El Obispo de tenohle vivía entonces atormentado con ]a desmoralización y la degradación espiritual de los trabajado­res en las grandes fábricas qno encierra el Obispado. Aquellos infelices existían literalmente como bestias del campo sin ins­trucci ~ n, sin creencias y sin ideas de moralidad ; y eran focos de revolnci' n y desorden sus habitaciones y lugares de reunión. Los dne1 os de las manufacturas no sabían cómo remediar aque­llo, y el Obispo no veía t?.mpoco esperanza de livio, cuando se le ocurri' á Monseñor Fa va llamar en su auxilio á las Hermanas de la Asnnoión que acababan de regre r de Afri a. Ellas no encontraron ningúu inconveniente al proyecto · proyecto que, <>bserva el autor Elel artículo, era mucho más tra ajoso de lo que á primer vista parece. Aunque menos aventnr do que la miRión á Afric , el plan de campaña en Francia demanuaba rnás valor y tnuoho más tacto y habilidad. El jornale1·o francé , que es mucho más inteligente . r despierto que el habitant d Africa, ofrece Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. L F X ILIA. 37 (J'rande dificulta o p, r hacerle ab nd nnr la ondas del vici . El bi po ~ io-ía qu.e las crm na fuesen á i ir en ol cetltro mism d los lnoo res que eberí n pul.'ificar; convertirse en la ·r ienta , las consejera y las cuidanderas de los jornaleros, conoce1· á fondo su vida su necesidades y sus penas para com­prender los peligros que corrían, y ampararlos. Se llamarían en adelante ' Las Hermanitas del jornalero (Les Petite Sceurs de L'Ouvrier ), y como símbolo de la sencillez y la pu· reza, las Hermanas deberían estar siempre vestidas de blanco. Un rico padre de familia de Grenoble puso á la disposi­ción de la nueva institución una casa de·campo grande, cómoda y rodeada de un hermoso jardín, en la cual las Hermanas arregla­ron grandes dormitorios para las jóvenes empleadas en las veci­nas fábricas, y cuyas familias vivían lejos. Estas deberían pa­ga. r una pequeña cuota para qne les dieran los alimentos; el albergue les salía de balde, y poseían además medicamentos gratuitos si llegaban á enfermar. La vida de las Hermanitas es de u.m continuo sacrificio, y sin cesar cuidan y vigilan á más de setecientos j(!)rna1oros, hombres, mujeres y nii'les que trabajan en las fábricas vecinas. Ellas de dican toda las horas del día y parte de la de la noche á su protegidos, los vigilan cuando están trabajando, los asisten en sus faenas, les llevan aguas frescas cuando hace calor, viven en su compañía sin ce_ar, les enseñan por la noche, re~ompensan á. los que se m neja.n bien, les aconsejan y amonestan, y los cuidan cuando están enfermo , hasta curado ó enterrarlos. Los ensefían á economizar pidiéndoles una parte de su salario que ellos dan con gusto para una caja do ahorros que será la esperanza do su vejez y el patritnonio de sus hijos. Siempre pacientes predican con sus obras, con su dulzura y buenas palabras -y en cuatro aí.ío ha cambiado completamente la faz moral y física de las fá­bricas que han pedido auxilio á las "Hermanitas de los jornale­ros." El lenguaje mi roo de aquellos infelices ha variado, pues para no ofenderlas, esos hombres soeces y vulgares no se atreven á decir malas palabras en su presencia, y el que :fuera Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 38 LA FAMILIA. suficientemente insolente para insultarlas, perdería hasta )a vida en aras de la venganza de sus compafleros. El vestido blanco de las Hermanitas es respetado, querido, adorado por aquella población, y ya en varias partes de Francia las han llamado para que se hagan cargo de la policía de las fábricas y de las manufacturas. Es cnternecedon ver como para imitarlas y dar• les gasto, el jornalero que no ha aprendido ninguna oración en su niñez, reza con las Hermanitas cada vez que ollas lo exigen· aprenden el Padre Nuestro después ·.de viejos; van á misa y cumplen con gnsto sus deberes religiosos. vuestros bellos n1bios. ¿Ha­brán ncanecido ? pude verlo pero desde nton es fuis­teis la madre de todos lo que ufren . L p lidez del claustro se obre vuestras tnejillas que no han perdido la. placidez infan­til · esa rn nos tan finas y esa uñas bien cuidadas, se han en­Jiurecido en componer colchone , nrar úlceras ven repasar las cuentas del ro ario de bano. Los de gr~ iaao que yacen en lo dormitorio os ven pasar y os contemplan con ternura cuando les hablai . :rot' una co a que me ha sorprendido. Cuando erai joven al la 1 o de vne tra madre en aquella casa que tenía un gran jardín, estabais iempre trista y meditabunda como si os pe aran lo día dcma iado largos · cuando o encontré de .. pnés de veinte afios, en la enfermería me parecisteis activa, alegra, i m pre riendo y tratando de divertir á los enfermo . tEs decirqne la tranqni ' d J e~encuentra allí en dondeestais ~ Hermana María mi prima y mi hermana, esta lí ea no las ve­reis jamás, y por o me atrevo á deciros : oi una anta. ' A cces pienso : ¿ erá ue el alma de Parí e h refu · giado n e tas · s s? e es lo creo a í · aquí e halla el lma de la benignidad . · del desea de la p~rfección que se ·lcanza aquí: porque se h r tirado del arí tnaterial cuyo de perdi­cios rnína reco0 e en gnida . Es un con uel sabet· qu<: nli otra que el arí ocio o . corrornpido signe adelante en su marcha ruido a la ca11idad humildeme t ve tida 0 enerosa. se trasnocha, ora, y llena de abnegación brilla por cncilna de nuestras locnr como una antorcha al orde de un abismo. Las casas en donde la obra de la sal vaci' n y de la. hospitalidad se lleva á cabo con una persever:l.ncia que ólo la f tal vez puede sost ner o numerosas en Par' porque allí m qu Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 42 LA FAMILIA. en nin una otra parte~ la miseria e rnultiplica, las caídas son frecuente~ y urgonte el ocorrerlas. N o podré estudiar todos estos establecimientos á cuya puerta no se ha llegado en vano ; escogeré algunos que puedan ervirnoe de tipo y de ejemplo. Diré cómo fueron fundados y qué especie de infortunio se han dedicado á remediar con qué recursos llevan á cabo su mi­Slon, aunque con prudencia, hablaré de los 1nedios, difíciles unas ve es, y aun repugnantes otra , con que se ha logrado nbsistir primero y de pué pro pera1· en pro de lo desgra­ciado .. 'Empezaré por la IIe?''JJUJJnita. do lo Pob-res. l •• ¿, ui -;n no e acuerda de la parábola del grano de roo - taza tan pcc1ueí1o qu apena e veía cuando caía al suelo y de donde alió uua plar ta en q.ue anidaban las av del ·i lo? Esta la imagen de la ermanita de los Pobre tan humilde en un principio, que ha tn . e avergonzaba de u pobreza y que hoy l1a to1nado las pr porcione de un beneficio público. o seo-uiremo l autor palabra por palabra ni frase por frase porq ne no al rgaríatno demasiado. a te al lect r aber que esta institución nació un un~ tri te poblaci' n d las costas de retafia (en {rancia), llamad an ervan. Pu i ron la en planta una ir ieuta i ja un humj Id icario 3 do jóvenes co nrera . La irvicnta vieja se llatnaba uana n 0 an. Era una pobre campesina que de pué de h ber e tado co1no criada. n varia casa de la indad d ~an ervan fué á dar á la de una olterona vieja mn · caritativ!l. llí aprendió á tener 1ni ericordia de los pobre . Cuando murió sa ma en 1 , J n na que tenía y rná de 4 año et pezó á llevar á sn humilde cuarto en donde trabajaba, primero. á urh anciana ciega y pa.ralítica que, abandonada de todos (en an ervan no había ninguna casa de beneficencia pública) y cieg· , hubie­ra muerto de hambre . de frío. J nana la U e ó pu , á su Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. L FAMILIA! . 3 cuarto, púsola en l na cama al lado de la uya, y para cons@l r­la la dijo : -Me orviréis de madre ! Y n seguida trabaJaba do lernente par mantenerla . oco tiempo despué Juana lleva á u cuarto á otra anciana enferma y la instala cerca. de la primer , y como ya no quedaba lng r en el cuartito para trabajar, co ía en un co1·re~ dorcillo al aire libre. Do año de pué in contar e n nad J n a tom b en arrend miento una ca a, é in t lab Yeinte anci nas., par líticas nna ciega otra orda toda ) infelice ' re elve lir á pedh li o na por la indad par antenerl p toque y no tenía tiempo para tr .. bajar y el día e pena le alcanzab para cuidar á. su hu', p da . En a vi r ·i aquellas vieja_ mnplo' unos fr neo que po ía d 1 t habí ec n01niza d urante toda u •ida y n 1 qued aba n á recnr o. er io gra - de. El cura que upo la olr d • nana, le yudó y la recomen­dó á us feligre e , de 1uodo que todos lo día había lg que comer en aquel ho picio iJnprovisado. Cnando toda habían comido Juana recogía lvs obrados ara 11 . as 0 ea.te de los alrededores e enternecieron con eme jan t e ridad y reunié­ron e var~as familia para cotnprar y regalar á J uaua una ca a m grande, en donde cupieranrnejor la veinte ancianas· pero ella que tet1Ía una verdadera fiebre de caridad á poco había reunido ·a treinta pen ionadas · después fueron incuenta no e habí n·pa do do ños cuando ya ontaba. con sesenta y cinco bo que 1 antener y se cnta. y inco cuerpo que vestir y curar. J nana re ·on·ía 1 s alrededores y los lugares n1ás inmun­dos en busca de re desgraciado que llevaba á su casa, los 1 vaba, lo ve tí y lo uidaba como i Ílleran su her­mano . lJna. vez se encuentra con dos niño h tnbrientos, casi des­nudo y sin farnilia · al momento los lleva á. la casa y los alberga entre las viejas y viejo . Llegan á oídos de la Academia Francesa estos actos de vir- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 44 L fiLI . tud, y en 4 ... le de ·retan el p1·mnio de vi,•! ttd ~ l francos. 'I're mil franco ! · ué dicha par .Juana y CUé~nto bien podría hacer on aquello. Pero no se reaque J uau trabajaba. ol· · n breve encon­tr' otro corazones tan caritativos como el suyo ue le yudaron. aría Agustina y María Teresa e1·an dos intelio-entes mucha-has que se dedicaron á la aridad sin tregua, y ocurri" seles á ellas por primera vez convertir quella. casa de refugio en una especie de convento. Ayudóles en esto el Vi ario, acerdo­te j o ven y lleno de amor de Dios y del prójimo. El abate Le Pailleur, dice el autor del artículo que analizatnos, era el alma de la obra que 11acía y en la cual tenia parte · todo cuanto tenía era para los viejos indigente ; casi nunca compraba un vesti­do y ayunaba mucho más de lo que manda la Iglesia. U na vez que estuvieron en grandes apnro , el excelente bate vendi' su reloj de oro sus ornamentos 1nejores, el cáliz que le había ser­vido cuando antó su primera tnisa. · todo lo que tnás apre iaba fué vendido para omprar amas para los enfermo . "Es preciso que sn fervor haya sido muy grande,-an de Du Cam p;-com-prendo que haya tenido onfianza en Dio ,-pues era sacerdote,-­pero no dudó de la humanidad tampoco, puesto que cada día cada hora, por decirlo a í, pedía para sus pobres, y ietnpre obtu­vo lo que quiso. Ahí está el milagro : el maná que alimenta á los ham riento perdidos en el desierto de la id no le aía del ciclo sino de las manos de lo hombre y lo qne permitió que e auxili e á ~os infortunado fu' u fe n 1 humanidad, n la caridad in fondo · en u con 1i oración . . .. El alma el pobre vicario tenía alas y ella le llevaron n1: 1 jo obre todo 1n/ rriba de la prcvi i" n htnnana. III La casa de San Sel' an lleo-ó á e tar tan r na de pobr que las ermana no tenían uu lngar en donde r clinar la ien .. aun había en la calle desgraciado que pedían uxilio. Pen aron que sería bueno agrandar la ca a · i pero cómo y con qn '. ¡ or todo Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. L F A. 45 caudal tenían en caja iez ntavo . ~in emb r o la a­li nte muj r e pu i ron éÍ tra r per onalmente las piedra que hallaban por lo camino ~· ·i a var para. echar lo cimien­to . pena -i ron aqu 11 lo albaflil d an crvan cuan­do corrieron ofrecerle u servicios gratuitamente y al mi - mo tiempo n iáronl d toda partes cuanto 1nateriale ne­cesit ron. oco 1n de pu' taba concluído el dificio, y cnar nta indio-ente fueron albero- dos en l. El abate e Pai11 ur acons~j' el las ermanas que e de­di a en á so ·orrer '1 : lo an ·i n pu era impo ibl que albero- en á cuanto d O"raciado había en Franc.i . Poco á poco la sirvienta abnegada de lo pobre so mul­tipli ron .. multiplicaron ta bién la· buena mnjere que pedí n 1 limo na po1· ·~ mi n u • lle . la obr pro peraba. EL abate uividi '> en ton. ll ejército Inandó á una d la nndador á Marí • gustina éÍ que fundara una casa en Renne . Poca emana d pné d J aber ll O'ado á cnne Ja obra ib 1 Yia de progr o y la limosna eran abundante : hombres. 1nuj re niDo pobr todo dabaa algunos centa­vo para una in tituci' n tan buena. En el n1i mo año fnnd' a­ría Agustina otra casa en inan en donde la municipalidad la proteO'i' o-enerosamente y en 1 4 el abate fué · N antes con 1 madre María Teresa e:\ quien di' einte franco (cnatro pe­so ) y le dijo que esperaba que e o le bastaría, y que al cabo de tre meses volvería á ver cótno andaba. la fundación. Efec­tivamente, al cabo de ese tiempo Mar.ía Teresa ya tenía un alo­jamiento en donde cuidaba á cuarP.nta ancianas y la limosna le bastaban para rnantenerla . e 1 · 42 á 1 3 e deciJ· en cu·u·ent~ .. un año , la erma­nita de los pobre han fnndado en Francia, y fuer· de ese país, 217 ca a de eneficencia, qne albergan {t 25 000 desgraciados ser idos por 3 400 reli~o a -pue. tienen ya regla y voto . En Parí no tnás tienen cuatro e tablecimientos con 1 200 an~ia­nos, cuidados por nna cien IIern1anas. Para de empeñar todos los gastos, las Hermanita de los Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. l.~A l"AMILIA. pobres no tienen más rccureos que los de la limosna. Piden á Dios por medio de los hombres el pan de cada día, y El siempre lo da. Es prohibido tener en ·aja más de lo preciso para cada, día. Diariamente salen de cada casa dos Hermanas limosneras, y se las Ye pasar aprisa y alegres porque van en busca del pan del día siguiente. Todo lo reciben: dinero, vestidos, alimentos, lo que quieran y puedan darles. En todas partes las reciben bien y nun­casalen de una casa sin haber recibido algo· los obreros, los traba­jadore~, les alargan su modesto óbolo, sin que sea necesario pedir­les: "¡para sus viejos! les dicen enternecidos. Hay hoteles, tiendas y establecimiento públicos que 1nandan todo lo que les sobra de las comidas lo mendrugo~ de pan etc. á las casas de las IIermanitas. Algunos olegios tambión envían el resto del p ·m qnc d jan los estudiantes. Un coche, prestado gratuitamente por un hombre carita­tivo, r e rro las calle y los mercados recogiendo las limosnas de gran s y lo alimentos que l'egalan á las llermanitas. Como no tienen recursos para dar á los viejos afé puro, cosa que ellos dese n má que todo las Hermanitas piden los residuos que quedan en lo caf's y rcstau.rantes, y con e o dan á los iejos a lgo que se parezca á lo que tanto le gusta. Una vez por afio, -ell9 de Marzo día de an José -el Arzobispo d Paris y algun s canónigos van á una de las casas de las llcrma.nitas, y poniénd se el delantal blanco de las sirvtenta , irven ello mismos ]a comida á los ancianos, que se llenan de gozo y orgullo al cr aqt1ella señal de fraternidad cristiana. Las Hermanita no ~e ientan nunca á con1er hasta que el últilno anciano no haya conclnído,) á vece no les queda Jo su­ficiente para apaciguar su hambre. Las camas de los ancianos están en Parts cubiertas en gran parte con colchas de retazos de 1·aso terciopelo y ricas telas,­andrajos que han recogido en las casas de la costurera y de los ricos. Aquello loco n las ancian que ún puedan hacúrlo, y los viejos sastres que toda via alcanzan á ver, dirigen con Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. L A MILlA. 47 orgullo el r mo de ve tidos · otro tanto hacen los antiguo za­patero con los botines roto que le regalan. Los carpinteros arreglan tnueble con lo viejo q a o le dan. Los jardines es­tán bajo la dirección de j rdineros y los alb i"iiles tienen orgnlo en ayudar á compon r la casa. Todo aquello ancia­nos -que no baja ninguno de setent< y cinco afios,-hacen su gus­to no los atortnentan, no les exigen nada, pero poquísimos son los que no sienten placer en tratar de ayudaré~ las Hermanitas en sus faenas domésticas. Sin embargo la mayor parte de aquello asilado han vuelto á la infancia y mucho no pueden ni iquiera pedir lo que desea11 y tienen que adivinar les · otros han llegado á convertirse en tronco vivientes, in mirada, in n1ovimiento, y viven como niño~ recién nacido a quienes hay que cuidar con1o á ésto~ . Há.nlo reunidos en una ala en dond están á cargo de una ermanita que Jos cuida, y que no ha logrado impedir, á pesar de sahumar continuamente el dormitorio que la fetidez se haga sentir á toda hora En otr-a parte se encuentran los loco que n están fn­rio os ni son peligroso .. .. . 'Se --ven se tocan, enternecen e as miserias física , dice Du Oamp,- y se adivinan y aterran la morales. Ciertamente, la casa de las Hermanitas e un puerto, un puerto de salvación y de refugio. 6 Pero de dónde han venido esos infortunados? t Quiénes son los que despué del naufragio al fin llegaron allí ~ En aquel lugar abordaron existencias cuyas desgracias no han sido inventada por novelista . " . . . . Ello no refieren u pasada vida y sólo las Hermani-tas lo han oído, y ellas callan ... .. . Entre las mujeres hay muchas antiguas actrices, que han sido aplaudidas con entusiasmo, bailarinas y mujeres de la vida airada, que aún hacen dengues y olvidan sus cabello canos y sus arrugas .... Sin embargo, parece que son mucho máR trabajosas las mujeres que los hambres · son más nerviosas, se quejan, lloran y son más exigentes, porque se acuerdan sin Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • 4 LA · FA lLIA. cesar de lo qu~ fneron y de lo que son. Generalmente los hombre on respetno os y agradecidos con las que tanto los cuidan . Los sexos están divididos, alvo cuando recibe11 ma­rido y mujer, y entonces le permiten hablarse una vez por día, y se reúnen en la capilla, en donde todos y todas las que pueden mover e van á oír tnisa todos lo.. días · los que no pueden canlinar van en sillones rle t·neda , ,Y las Hermanas llevan aun á los idiotas. Allí reciben no olamente francese sino qne tod sér desgraciado, que esté viejo y no pueda tra­bajar tiene derecho á er recibido. La crmanitas se levantan á las Cliatro de la mañana. todo el afio, y trabajan in c.esar hasta la diez de la noche. quella vid fatigo. a y mal .. ana las gasta pronto y poca on la que llegan á viejas . :La Reo-la dice Dn Camp tan sc,·era para con las religi - a indnlgente para con lo pen ionados · en realidad ellos son los amo .Y las herm na u humilde ir ienta : ]á anlo cocínanlc , los cuidan en ]a cnferJncría piden para ellos y on su sirvienta en toda ocasión. Ellas los alimentan los visten lo acuestan, lo calzan, lo curan, le cambian 1 ve tido le ha­cen los remedios durante las euformedade lo consuelan en la hora de la muerte, los ponen en el ataúd, oran por ello y lo acompafían hasta el sepnlcTo. En estos refugios la disciplina 110 ólo es suave sino maternal . L 1nujer nací' para er ma­dre : bien puede hacer votos ; la naturaleza puede más : u voluntad '> las circunstancia doblegarán la ley fíeica del sexo, pero nada se puede contra la 1ey 1noral · en la infancia e madre con su 1nnñeca · vieja y estéril e la madre de lo ~equeñuclo · hermana de la caridad lo e con sus enfermo~ con los ape tado de ('\ll Lázaro e n la arrep ntid del nen Pa tor, con los ""agamundo d ill r - ottcret · la reli~do a es tanto tná rnadre en sn funcione le ho pitalaria . cuanto · que n > lo ha ido n roalidad. E t l que no han cornprendido aquello buenos libres pon adore qu pr tenden obliga1· ·i los ho pi tales de arís á que tengan enfermeras laica .. . ¡ Qn6 palabra · qué acci' n tan bárbara!- 1, conozco esa Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA FAMILIA. 49 enfermer s laicas, la he visto en. actividad, y sé cuántas botellas de ajenjos do golo inas contienen sus bolsillos! ' En sus casas con su enfermo las Hermanitas de los pobres son m dres, madres tiernru: carin.osas atractivas, siem­pre sonriendo, como debe er el que quiere contentar y entre­tener á. los niflos. ¡ Cuántvs beatitas jóvenes y frescas he visto o rodeadas de una bandada de hijos, entre los cuales el más jo en contaba setenta y cinco años de edad ! no se diga que · qnello era fingido : yo la ho vi tQ al través de las rcnd ijas de las puerta in que npieran qne había quien las vie1·a y h sorprendido en In intilnidad aquella vida diaria de fatnilia. Lo qne m,í me ha orprcndid en ellas es la alegría que Jnanifie tan ·i to a h r3~. la on ri a mora ntre sns labios co1no i fuera una rédnlos 01 es campo para ser cuchado por ellos. mpezarmnos cupán onos de la refut c1 n de una bra que no nueva yá pero ne hace alcruno · üo fu' traducid al español . r corría impres en Bogotc1 y en t • no d juven­tud colotnbian enco1ni d · preconiz d por los n1alo con e­jcro de lo estudiante haci nd en llos un gran d ño y per­virtiend u idea des o u tempr na oda. . a o ra de que habla.rno e m·ita por un profe .. or rte-, rnerie~ no de idea antirl' ligiosas - y \.1uc rnuri' 1~0 hac 1uncho me ,-se llama i toria del onfii to ntr la eligión y Ja iencia · 1 or Guillerm Draper. I e o visto arios artículo y libro que conte tan más ó 1neno bien á los ' Conflicto entl'e la Religión y la Ciencia ·· pero quiz·~ la co testaci' n más satisfactoria en muchos punto e la de •r. Tomás Cámara a í como en otro brillantí io1o el P. Miguel Mir. e uno y otro no ocaparemo aquí y tr ta-l ·emo de nalizar sus obra Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA ILIA. 1 ecomenda. os e pecialmente los siguientes estudio á las persona que habiendo leído el libro de Draper, no hayan en-contrado refutació posible· los hechos qu anza. abido e que no todo pueden tener uficiente ilustración para de cubrir los errore q~e frecuentemente se encuentran en Jos libros que pretenden ocuparse de Historia, muchos de los cuales aseoouran como enteramente verídico lo que es un engaño manifiesto para el que se ha ocupado particularment~ de esas materias. El P. Cámara dice en su prólogo que no contesta á Dra­per porque sus escritos sean realmente importantes, sino por­que, habiéndose puesto éstos en mano de principiantes, que no on capace de responder á ellos porque no han entrado en es­tudio científico-religiosos ; porque no tengan tiempo ó por­que no posean afición ' a.lcances para desenredarse de la mara­ña sofística urdida por los incrédulos es preciso que los padres d e f mili sepan cuánto veneno puede inocular un libro de és­t os en lo co1·azone ardiente de su hijos, los cuales, incapaces de refutar esos errores no comprenden la mala fe con que obran loa utores de la Escuela de Draper. I Draper dedica el primer capítulo de su obra á los orígenes de la ciencia. ' La ciencia dice el P. Mir no es más que el estudio la revelaci' n y reproducción en el mundo intelectual de los eres que componen el u ni erso. . . . Todo en él est á unido y enlaza­do : todo se refiere á lo mismos principios y e reduce y su­bordin á un solo centro de unidad. El hombre es el lazo que une el mundo de los espíritus con el mnndv materiaL Todos los conocimientos humanos contribuyen á realizar el plan divino que existía desde 1 eternidad. La ciencia humana es imagen de la ciencia divina, y la. verdad que brilla en :nuestro entendimien­to no es sino el reflejo y traslado de la verdad sobrenatu1·al.' El mismo autor piensa que el primer hombre, Adán, comprendió aquella unidad sublime ; descubrió y abarcó los misterios de la naturaleza, y penetró la armonía de la. creación, porque !U inocencia le acercaba á Dios. Una vez perdidA é1ta Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 52 LA FAMILIA. su entendimiento cómenzó á ofuscarse y las pasiones pervirtie­ron sus claras :facultades. Sus descen.dientes fueron perdiendo poco á poco la memoria de lo que había sido revelado á aquel que salió de las manos del Creador; pero su instinto les obliga­ba á tratar de descubrir lo que habí?n olvidado á través de los siglos, y así avanzaban lentamente, pero con paso seguro, por el camino de la ciencia divina. Hoy el hombre en su orgullo busca la verdad en la ciencia, y pretende desviar la vista de Dios; rechaza las manifestacione .. de la Sabiduría di vi na para inventar sistemas inspirados por su soberbia ' y esto es, aña­de el P. Mir~ lo que llaman conflictos entre la ciencia y la fe. ' Desde los primeros t.iemp0s han luchado y luchan sin esar la soberbia del hombre y las obras de Dios. En ada época ha to1nado esa lucha diferente a pecto. Pero en nuestro siglo se enc uentra en todas partes y e procura arrancar la fe del coraz' n del hombre para reemplazarla con nna ciencia in Dios . pregn tamos : ¿cómo podrá haber ciencia sin Dios, cuando ciencia es la verdad, y Dios e la esencia de la verdad 1 Todos los sabio"' del mundo, cuando lo han sido verdade­ramente, á fuerza de estudiar las leyes de la naturaleza, han encontrado al fin al Creador de ella: si nó, buscad las obras de los paganos, como Pitágoras, como Platón t La ciencia,-explica el!antor que ya citámos, en el primer capítulo de su obra,-es un desenvolvimiento del entendimien­to humano de generación en generación, y está difundida por toda la creación : unas veees nace de los estudios individuales de ciertos espíritus privilegiados, ó brota del conjunto de los conocimiento de mnchos espíritus diversos. Desde que la Infinita Inteligencia sacó la creación de la nada, puso en ella una chispa vital que se difundio por todo el universo y se encarno en el HOMBRE. El hombre es la. co1·onaci"n de la obra. de Diob, y es el único sér capaz de penetrar los misterios que le rodean, porque posee una inteligencia suficientemente clara para formar idea de 1a verdad científica; para abarca'r, com­p8irar, ordenar y clasificar los descubrimientos que haee en el seno de la tierra y sobre la superficie de ella · para inventor Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. L F MILI . 53 instrumento co lo cu les registra el aire y examina. lo infi. nita.mente poquefio, sí como lo inmensamente distante como los planeta lo stros · el hombre calcula la sucesión del tiempo· sorprende las leyes del tnovimiento · adi ina lo quo ha sucedido ante de u época · estudia 1 esencia d n ahna procura penetrar la majestad y grandeza de ios. :rada hay m bello; en el mundo d'ic 1 p _ J: :Iir que este esfuerzo de la inteli encía humana par alcanzar la ver­dad; nad que má la le ante y cngt·andezca. · nada en fin, que cause en el espíritu del hombre deleite m s puros que la percepción de aquella armonía inefable que, nacida eter­nalmente en la esenci di ina, se reveló y fij' y como que e materializ' en la creación del universo,-armonía que nos e revelada por los adelanto de laa ciencias. raper dice en sn ob1·a que la ciencia propiamente dicha no empieza sino con el establecimiento del Museo de leja - dna. t qQ.é. dice el P. Cámara, n0 cnenta como ciencia las pirámides de Egipto levantadas veinte siglos antes de la éra de lejandro ~ Y los obeliscos de Lugsor cubiertos de geroglíficos aYenida de misteriosas esfinges, estatuas colosales de monarca .... las ruinas del templo de Belo, en cuya cús­pide -estaba ituado el observatorio astronómico ve tigios de los do palacios con sus pensiles colgantes, en los que crecían árboles corpulentos como suspendidos en el aire, y los restos de la. máquina hidráulica que s~rvía para elevar hasta ellos las guas del río · el lago a1·tificial con su vasto sistema de acue­ducto y e rc}u... que recogían la nieve derretid de 1 S Oll­tañas de rmenia y 1 conducían al .tra vé de la ciudad ... . y el túnel bajo 1 río y 1 ala de pilastras de Persépoli llenas de milagro del arte, te. . . . la deliciosa residenci de ver no de los reyes de ersia, protegida por siete muros circulare de pulida. y cortada piedra~ elevándose sucesiva.men te· los inte­riores, y de colores distintos, en relación astrológica con los siete planetatl · el palacio techado con tejas do plata, etc. etc :" ¡ acaso esto no sería cien eia ~ De todo esto habla Draper, y sin embar·go, afiada que las Ciencias n.o existían antes del Museo Alejandrino. Sería itnpo· Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 54 LA AMILIA. sible imaginar siquiera cómo serían la ciencia y la cultura en los primeros siglos de la historia de la humanidad. Pero lo cierto es que, según las más modernas investigaciones y estu­dios, los primeros hombres no fueron salvajes, y lo prueban los monumentos más antiguos espa.rciJos en todo el globo. En América, en Colombia no más, t no se encuentran acaso mara­villosas ruinas que prueban evidentemente que antes de los salvajes que los conquistadores encontraron en A.mérica, hubo una civilización muy adelantada 1 Esos salvajes no hay duda, provinieron de un pueblo antes civilizado. pesar del progreso de la civilización autigu es preciso confesar que el cristianismo fné el que rehabilitó al ho brc que se había encenagado en el error· 1 que hizo conocer la Yerdadera moral· y el amor de io 1 prójimo dió nuev vida á la potencias del hom brc. os abio de los p1·imeros siglos del cristianismo son }os adre de la Iglesi . El cristianismo dice Alejandro de IIumboldt, (1) prepa­ró los esphitus para que buscasen, en el orden del mundo y en 1a bellezas naturales, el testimonio de las randezas y excelencia del Creador. Libre del tropel de divinidade pa­ooana que la cercaban por tod parte que la empequeñecían y llenaban de ridículo telTOr la naturaleza e llen' de tma Divinidad inmensa espíritu infinito amor in fable y alt' ima é incompron ible aje tad · mostrá do e ú lo jo del hom­bre no yá como ene1niga. in o 01110 ami a.·· Lo primero siglo de nue tra ·ra . e pa aron e tes comb te eontr é paganibtno. urante la. J. da l'illaron Tan núme · le abios alg·nno. de lo cu l e cit.. e P. ir tnuy d pa o al conte tar que 1 o c. ier o. e 1 licen los p.le pretenden lenigrar · e nte la In­quisición, aquel caballo de bata11a de todos lo enemigos de la Iglesia, lo cual siempre sirve de espantajo para asustar á lo que ignoran que hubo nqu1slCl o no olamente en la Iglesia cat' lica, sino en la Refo1·mada y qnc eJ tormento hacía parte de las leyes penales d e aquello sio-1os en todos los paíse del 1nundo. Esta contestaci' n ha id o dada rnillare de vece ~ pero los cner igo del Catolicisn1o, haci 'ndo e los ordos ontiuúan repi-tiendo . ietnpre la misma co a . in ctnbar~o. die 1 padre ir i l enmnigo n e ansan de repro lucir h ~ 1 1i 111as acu a­cione , os tiolc tan11 oco el en an c.t.r d rep ir 1~ n1i 1na contc. t, i 1e . nan ( l I(>·le ia in tit.uy~ 1 Tribuual do in In 1uisición, la uuto~·ida(l civil no tenit~ leyes de policía, y 11u se cu ah de c. o · la Inqui ición vino ú ~er . p 1c • una p lict · ecle,j{s ico-ci-il que veht.b·l. por el bien d l eind dano . e ·ún la creencia de la ;poca· prohibí lo principio contr rio á la roligi' n a­tólica castigaba everamente ú lo s que delinquían n todo aquello u e entonce · so consideraba cotno un crimen. 'La Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. L F MILI 59 Inquisición de España, ijo el Acadé1nico Juan a1·ela n un discurso reciente, (1) casi era. benigna y filantrópica, comparada con lo que en aquella edad durísima hacían tribunales, gobier­nos y pueblos en otras regiones. Todos los moros, judíos y hereje castigados ' quemados en Espatía por la Inquisición durante trescientos ai1os no igualan en número, por confesión de Schack, a sólo las infelices brujas quemadas en Alemania nada más que en el siglo VI (el iglo de lq, Refo1'm.a). Respecto de Inglaterra dice el mism arela por confesión de los mismos ·nc,lesc u O' dig Penal en lo siglos VI y XVII y parte del """ I era el p1· l> io del o-éner o humano: Otro de los caballo de batalla I]_Ue sacan á luz lo encmip:o­del Catolicism eu todas ocasiones, es á Galileo. rapcr repite lo tni mo que se ha ho entenarc de Yece in apoyar e en documentos ningunos sino en aquel se dice q ne s tan cómo­do para l que stá en el error. El padre Cán1ara presenta do­cumentos auténtico recientemente descu iertos que prueban que Galileo no solamente jamá fué puesto en tormento sino que fué tratado con las mayores consideraciones · y si se le prohibió que enseñase por el sistema de Copérnico la culpa fué de la época en qne la ciencia estaba tau atrasada y de sus discípulos, que pasaron armados con esta doctrina á di cutir los textos de ]a divinas Escrituras. Los t0rmentos de que tanto se ha hablado nunca fueron puestos por obra y el fan1oso é p1t1, ·i m-uovc, e una de aquellas f r ases inventadas para llamar la atención : e-toe yá cosa probada y se e nsidera lite?·at-urc~J.TÓb"'Íl citarla. 'alileo tenía cncmjo·os . ~ étnuJo que envidiaban ll ciencia, y é tos f teron u ·· acusadores. En aquella época tan no e ercyó ptc n t oría l'a n ra1·ia <Í 1 religión cnt{,lica, que lo teólogos ¡N•otc8tante ·la prohibier n . mientras qne lo . • Jesuitas la proteg·i ero n. Los enemigos de la Ig1e ia dicen que Galileo no fné sepuL tado n sagrado, lo cual e también una impostura. Es cosa sa­bida que muri' en su casa de campo de Arcetri auxiliado por (1) Discurso en lA Academia de la. Longua ,-citndo por el Pa:dr Mir. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 60 ILI . ario fraile cuales 1 nterraron en anta-Crnz y de allí trasladaron u cer iza á lorencia, e onde le erigieron un untno o túmu o . Todo e to " ucho má e ·pli los padres ámar ir l cual recomendamos ' lo ue real e te desean aber la E D D que lean e co e za deb creer la palabra ai lada de pretendido i o que e d ban e ·arnin r le pruebas lo docu1nento n par darle ntero cr dito. alileo no fué e comulgado e:.ccatedra por el apa ni por ning' n oncili · Jo fué or u congregac1 n que no te ía por ué e n idera1 e infalH le · y tan no lo era que se e ni ocó como ' todo 1 mu do lo abe. (Continuará) . LA MANERA DE SER AFORTUN~DO. prende alg naco a con perfección . scoged tn n gocio que no os repugne y no lo cambiéis. Conserva siempre ot·den istema n cuanto emprendái~ po ao en vne tro propio riterio y no o ocupéis dema­iado de le: opinió de los dem . unca faltéi una cita. o téi ocioso ni n momento· que vue tra ano y estro entendimiento trabaj n in ce .. r . e e ritati o on todos • o-enero o con el pen a iento y los hecho · ocorred .' los demás en 1 cabro o e ino de 1 ida. o pr curéis nriqnecero pronto · acordao de que 1 ganancias corta y cgura on mej or que la m p r esas arries­gadas ; porque las prin1era producen tranquilidad de píritn, y las otra gastan la id y gostan y secan el alma. anc dej~ i para ma ana lo que se puede hacer h oy · y · amá.s mole t i á lo demás con q uej a y l. m en tos. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA F.AMILIA. 61 EL S:ANTO CALIZ. De unos apuntamiento de viaje publicados en el Tahlet traducimos lo siguiei\te : ' He mencionado la mucha cosas interesantes que hay en Valencia par el viajero cat" lico: en e ta carta me limita­ré á hablar en pocas palabras de la gran reliquia de la ciudad. ' Creo que no me engafio al afirmar que la colección de reliquia que pertenec á e ta catedral, es de la 1nás hermosas de E paña · pero entre ella ha una, cuyo valor excede al de todas las demás: el Santo Oáliz. Las per ona que ignoran la historia de esta reliquia han hablado y escrito acerca de ella con bastante lia-ereza, y no han faltado escéptico que ridiculicen la devoción de la cual es objeto. Confieso que yo mismo me sentía inclinado á dudar de la autenticidad del ant
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

Compartir este contenido

La Familia: lecturas para el hogar - N. 1

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  Revista Literaria: publicación mensual - N. 55 y 56

Revista Literaria: publicación mensual - N. 55 y 56

Por: | Fecha: 1894

Tomo V. Bogotá, Dioiembre de 1894 Entregas 55 y: 56 aaUlST! LlTaa!alA :'UBLJ:CACIÓN MENSUAL EL SEÑOR DON MANUEL MARIA AYA. Con frecuencia puede verse en las calles más ooncurridas de esta ciudad un ujeto de aspecto simpático; joven todavía, á pesar de las cana que a oman en su cabeza y barba; alto, delgado y fl xible, de mirar inquieto, fisonomía plácida y risueña; de andar }'ápidQ y volu .. bIe, que tan prollto se detiene á. conversar familiarmente con un Mini. tro, ó con una dama, como tÍ abrazar á un labriego y dar la mano tÍ la chicuela que la acompaña; que entra tí las oficinas públicas con re petl10 o desembarazo, y á las tienda y almacenes con esa confianza. que se adquiere en el manejo de 10 negocios; que cuando está hacien­do un contrato por decenas de miles, s ele echar ti correr al ~lcance de un niño para dirigirle una chauza 6 hacel'le una caricia, sin perder el hilo de la di. Cl) ión, ni la palabra que dej' cortada.; un hombre, eu fin, que conoce á todo el mundo y de todos e conocido y estimado; que p l'a cada cual tiene una fL'ase cariüosa, ó una chufleta inofen­siva, que iempre se le ve de buen humor, ienlpre afable y comu­nicativo; c e e el eñol' don L\ UEL MARÍA A A, trabajador insigne, capit li ta re pe able, migo fiel y ser ieial, que se ha elevado por flUS propio e. fuerzo, y es padre ele una. amilia notable, mo esta y útil en g1'lln manera ' la sociedad bogotana. Los pormenores de la 'ida íntima de don l1IAi'UEL llenarían un libro. tt grandes l'asgo pintaremos la manera oomo ha ale nzado el pne to que ocupa actualmente, aunque no sea nlÚS que para qtl6"1l0 se pierd cntre las sombras del oh-ido el eje pIo que no ha dado de arrojo en las empresas, con tllncia en el trabajo y pl'e i ión en lo po venir. En 1 50 6 18 -1 fuimos por la primera vez á FllsagaS\lg{l, aoom­pañando tl la familia del entonces apitán ntonio R. de arvúez. Fusagasugá el'a en ese tiempo un 1 ueblo inhospit lario. us mora­dores, escarmentados por las pillerías de nd venedizos que los ha Ían Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 234 REVIST LITERARIA. explotado illanamente, tenían inquina contra todo forast~ro en tal extremo, que ba taba que uno de é tos e pre entara en el mercado para qce los víveres subieran instantáneamente:1l dohle da 'u yulol'. Era natural que se no presentaran dificultade ,y 1 8 tu 'irnos hasta para proveel'l!os dc leche suficiente para los niño ; pero todo nos parecía He adero, y aun olvidámo los trabajos que . ufrimos en el camino, que era el peor de la República de. pué del de Guanac S, B cambio de disfrutar de la belleza de lo campos, del aire tibio yem­balsamado que allí se respira, de un bicnc. tal' que no en toda; partes se consigue. I..I98 dificultades mi .. ma nos ser ían ele eRtímttlo par estudiar las co ... tumbres de e~e pueblo laborio o y honrado, y: ra gozar de lo que 1108 ofrecían los más pequeño detalles de 1 vide, que con frecuencia pa nn inadvertido .. T n día nos detuvimos tÍ ver la salida de lo niños de la e cuela. ".rreinta serían por todos, di tinguiéndo e entre ellos uno tI ue no tenía paz con nadie, como e dice vulgarmente, pue al UllO le enca que­taba el sombrero basta los hombro, al otl'O le cebaba zancadilla, al que no podía alcanzar le dirigfn lB n chufleta, y de todo hacía diver­sión, formando '·1 .. 0]0 m~ s ruido y bullo que los demú. junto .. - uién es e te diablillo? preguntamos tÍ uno que pa abn-Es el hijo de aquel viejo que está allí alborotand el mercado, llOS con .. test6, mostl'ándono un viejito encaL..tador, blanco y ro .. ndo como una niña, que á toda prisa dospachaba lo lienzos y zarazas que tenfa amontonados en una mesa, &. la ombra de un toldo de manta blanca. Su voz clara y sonora, acom pnñada de alegre l'i 'ota n , se percibía desde cn lquier punto de la plaza, y como su ojito hispeantes se­guían los movimientos de los compradores que bnllían:en el mercado, y fingía quo con todos quería armal' enmona, involuntariamente se iban . acercando los mús, y pl'oveyéndo e de us géneros que iempre el'éiD de buena calidad. - ¡ la, niña osita I le grita ha á una vieja de O años; (cé". quese sin miedo, que mi mujer está lejo~. - :ró, mi caballero, aquí le sobran cinco renle .-José l\lal'Ía ! ué tetlés que estás descolorido como un pagüeyuno 1 - Plazo,... í le dar, pero con buen fiador, porque la jáquima in fiador no sirve p ra nada. - ITombre ! Lllgencio l ¿ Pareció tu mula? E a se la. lley6 algún forastero. La hubieras tenido tan flaoa como la mí B no le habría entrado codicia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. R 1\10 GUERR .-EL SE':OR DO. IANUEL M. A YA. 235 E¡)te anciano) al parece=- tan uperficial ó tan loco, era. don Rafael ~ ye, 8uj~to muy notable y respetado en tod la comarca por su hom­bría e bien, su laborios' da y su envidiable genio pacífico y alegre, que le parmit5 sopor 2._, sin alterarse, la penas de la vi a y las im pert'n",.,c:?s de 03 p~·ójimos. u esposa, doña Bá.rbara Caicedo, per­tenecía ig mente ~ una fllmi.ia notable de allí; pero en su exterior erro el ev '. ° e don afael pues i é te era pequeño, de1gado blan­co, oj" zu , locurz y l'i "ucño, olla ora alta y rolliza, morena, de ojo' neo rc3, y ser! y r:cat da como una matrona; mas eu su interior, ambos g a daban n corazón campa ivo y lleno de virtudes, unido , un gran fortaleza de e píritu y tÍ hábitos constantes ue sobriedad V modestia. Os owe f Hz matrimonio nació anuelito Aya, como lo dccía en la. é ooa á que nos refelimo, y como hijo único de padre' tüll queri os r", otados de los habitantes del pueblo y 113 contornos f:.le q i ie do oco ti poco cier o prestigio, que entro los de u edad llegó ser dominio completo, bien que ua -izado con su bellcvo-enc' g ;lial. n crto, le dijo un día Narvácz, ¿ d6nde podré ca ~"g . ~ un 6 e tias para ir á bañarnos al Cuja, porque las mías están e tro­peadas? - . Pe'o e en t.'tn y ¡n' ndonos de frente. real! dijo el chicuelo, levantando ~ .. c' r o i por a, replicó Nar áez. Dígamo con quién dI" COil­S gUil' iez que necesito. Yo se las con igo, oon e '.l an leH o, y si necesita nste" q i n 11 e i uno de los niño , yo lo haré con todo cuidado. A la hora convenida llegaron las besths y el cumplido c i~uelc, n;en se hizo cargo de llevar una niñita, cabalmente la esposa d.J B~-or Caro, actual Pl'esidente de Colombia. All'egreso, dej6 :r:- r-nez e lizar en la mano de anuelito seis reale , que debieron b 'illar co o soles, egtín el reflejo de felicidad que se pintó en su rostro. Ese hec ° tan sencillo, tan io ignific nte, fij6 para siempre la voca­ción, el car. cter y la pulnridad de A A. quellos seí reales se emplea.ron en la compra de un marranito, que la bondados doña BÚl bara se encarg6 de cuida!' y engord ~ CaD loa esperdicios de la cooina, y ú pocos me es se vendi6 en ocho pe "s. A la inquieta. imaginación del nÍo tunado niño ocur:ieron casi en Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. CARLOS ROJ.IERO P.-OCA;A. 237 obstáculo á las empresas de los laboriosos fu agasugueño , y po supuesto AYa e hizo un deber de fomentar la mejora de la vía, con­tribuyendo con BU trabajo y con su dinero á hacer desaparecer los peligro, y más tarde tÍ abrir una variante, trazada por un há 'Yil ingeniero. 1 trato frecuente oon personas instruídas, y la lectura de buenos libro , le dieron la cultura. necesari para alternar con todas las clases sociales; yel ventajoso matrimonio que contrajo con la señora. doña 1 afaela íaz, dama notable por su familia, u po ... i ión y su belleza, todo esto le dio al señor AYA los mayores títulos para representar en el Congreso los intereses del iro porta te círculo electoral que tuvo el acierto de eIegil'lo. A sus esfuerzos se debió ql1e e! Congreso expi­diera la Ley que ordenó la construcci6n argo, existe un barrio en donde se proveen de todos los come tibIe , y se llama De comercio (a.ntiguo del Tamaco). Oca .... a tiene su púgina gloriosa en la guerra de la Independencia: en 1812 entl;'Ó Bolívar ti la ciudad en medio de vivas y aclamaciones, y allí reforzó su ej , rcito. Muchos ocañeros lo &iguieron al interior. Dioe don Felipe Larrazábal en su obra Vida del Libe,·tador, refirién­dose á caña en la llegada de Bolívar: 'e Al í principiaron BUS bri­lIa. ntes hechos, BUS hazañas inmortales." En la plaza principal mandó Morillo fu il r y despedaz~r al patriota Coronel don liguel Caraba­po, quien hacía cuatro años, en este mismo lugar, bs.bía triuníad() sobre los realistas, siendo Jefe de é tos don Tomás Pacheoo .. Esta eje­cución tuvo lugar el 6 de Abril de 1 16, Y tres días despu' se llevó á efecto la de los dos ocañeros lIipólito García y alvador Chacón. El.} 1824, reunido el Congreso en Bogotá, Ocaña fue propuesta por el Se­nador don Francisco Soto como punto adecuado para pasar la capital de la RepúbUca; y en 1828 se reunió en ella la Gran Convención convooada por Decreto de 7 de ~Iarzo del aio anterior, como que era el punto más central de la República, con. el fin de reformar la Consti­tución de 1821, que no podia reformarse sino después de diez años de su promu]gaoión. Ocaña ha dado hijos ilustres á la República: José Eusebio Caro, poeta y político de gran nombradía no 86'0 en Colombia sino en el exterior; José Vicento Concha, jurisconsulto, filósofo é institutor afa­mado; Pedro Quintero Jáoome, guerrero esforzado y mandatario polí­tioo de relevantes oualidades, quien fue dos veceR Preaiden'e del antiguo Estado de Santander en alternabilidad COD el doctor Eusto?-- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. CARLOS ROMERO P.-OCA~A. 241 gio Salgar; y Guillermo Quintero Calderón, guerrero, también, de altos méritos, hoy Comandante general del ejército de la República y á la vez Designado para Jefe del Poder Ejecutivo. Varias veces se le ha hecho nombramiento de Ministro, cartera que ha rehusad0. Fue Gobernador del actual DepartAmento de Santander, donde despleg6 sus méritos como mandatario. En la vida civil de los pueblos aparece siempre ci0r o grupo de hombres en quienes se refleja, por deoirlo aSÍ, el movimiento social y progresista, y que son los impulsadores de las mejoras y del adelanto en todos los ramos del sabor. La lista de los que ~ll Oc ña se han he­cho acreedores ci la simpatía de los hijos de la ciudad, no es corta. y en ella han descol1ado: don Diego Alejandro J¡ícome, quien dejó de exLtir el 3 de Enero de 1890, á la edad de 79 año; hombre el más popular en la Provincia, pues siempre era el primero en to­dos aquellos asuntos de interés g-eneral; don Juan C. Pacheco, de quien tántas muestras de reoonooimiento á sus méritos dio la prens' ocañera al desaparecer del mundo, cosa que no sucedi6 con el prime­ro, que también lo merecía; don l\largario Quintero J.) médico de re­conocida notabilidad; dootor José del C. Lobo, quien se dio á ccnocer varias veces en el Congreso de la República por sn inteligencia; doc­tor J. de Jesús Hoyos y don Manuel A. Lemus, quienes también ocu­paron puesto E'D el Coogreso, el primero Cf>mo Sena.dor y el segundo oomo Uepresentante. Hoy exi ten alguno. que con e~tu8ia.. mo traba­jan por la prosperidad de la ciudad, entre los que descuella don M. Benjamín Pacheco, autor del estudio que dio motivo á 1, Ley ,ra la. coustrucoión del Ferrooarril de Ocaña, é introductor de la primera máquina de vapor que ha visto la ciudad; y el honorable comerciante don :Manuel Conde Ribón, quien obtuvo un privilegio> de la Asam­blea del Departamento del Magdalena, de este año, para la oonstr 0- ción de un Tranvít~ entre éste y Ocaña. CARl.OS :RoME o P ~ Bogotá, Septiembre de 189-4. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 242 REVISTÁ LITERARI • ROMEO Y JULIETA. (DE SHAKESPEARE). JULIETA i Cómo 1 ¿ Ya quieres irte? un tarda el día. Fue el ruiseñor' no fue, no fue 1 alondrtl uien alarmó tu receloso oído: odas las noche en aquel granado Su can to ensaya: él era ¡oh dueuo amado! Crédito dame: el ruiseñor ha sido. RO~IEO Fue la alondra, del alba mensajera; Nó el raí eñor. ¿ o ves h cia el Oriente CUt\l de las rotas nubes orla el borde Ya la envidio a claridad? Enfría De la. estrella laR ptllidas vislumbres: De la montaña en las brumo as cumbres Raya risueño y se le anta el día. i pa.rto., vivo; si le aguardo, muero. JULIEí Bien sé q e matutina luz no es ésa: a de ser meteoro que el ausente Sol esta noche á que te alumbre envía El camino de l\:Iantua. N o te vayas : uédate aquí conmigo todavía. ROMEO , Préndanme, pue t y mátenme! Lo quiero, -a que lo dices tú. Que no es de día. La luz diré, sino el fulgor de lnna; i alondra el ave que exhal ~ BUS trinos Hacia el eóncavo cielo. He de quedarme. ¡ Venga la muerte, y bien venida sea 1 Julia lo quiere uí. ¿ Qué dices? i Ea r Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. l. LA. VERDE A.-BIBL!oGRAFIA COLOMBIANA. 247 relativas á los asuntos de HU profesión, y en otras de caráoter político, como 1&8 siguientes: A la Nación. Manifiesto de los Senadores y Representantes que votaron contra el contrato de empréstito de $ 7.550,00n ogotá. Imprenta ele Gaitán. 1886 (Francisco E. Alva~ez, Jca'i1 in Posa­da G. etc.) 24 páginas. JutClOB sobre la Adminz'straczén Núñes. 1882. Bogot:5 .. ImprenA.a de Gaitán. .L""IV y 76 pnginas. (La prime w parte de este folleto es un informe elel do:to!' Fran­cisco E. Alvarez, y la segunda la serie de artículos tito l&do. Los ca1i­t08 del Oisne, publicados en el Dlario de Olmdinamarca.) Es tamLién autor de un Manual de Lógica. ExtractaJo de au­tores de la Esc\!ela experimental por Francisco Eus!s.qu·.,) A V 'ez, Ex-catedl.'ático de Filosofía en la Un 'versidad Nacional yc al e - lagio layo!" de Nuestra Señora del Rosario~ 1890. Bogoti (ColoIJ'lbia) Imprenta de La Luz. Calle 13, número 100. Apartado número 160. Teléfono 220-VII y 261 páginas. Salvador DI. Alvarez. :Tació en el Socorro, el día 21 de Febrero de 1818, y fue estu­diante del Colegio de San Bartolomé, en donde cursó, con provecho, las clases de medicina, profesión que ejerció toda su vi a, i:.'-m"l·O como alópata, y desde 1846 en adelante, como homeópata. Escribió y publicó La Homeopatía. Publicación mensual del Instituto homeopático de los Estados Unidos de Colombia. To c pri­mero. Bogotá. Imprenta á cargo de Foci6n Mantilla. 1866. Vel. de 384 páginas. El doctor Alvarez murió en Bogotá el 24 de Mayo de 1874. Su libro Manual de Med,'cina homeopática, puesta al alcance de toda clase de personas, y adoptado especialmente para los colombianos por el doctor Salvador M. Alvarez, médico homeópata y Presi­dente del Instituto homeopático de Colombia, y miembro honorario de varias sociedades médicas. Bogotá. Imprenta de Gaitán. 1875. 600 páginas, fue publicado por el doctor Secundino ~1. Alvarez, también médico homeópata, amigo del nutor, á la memoria del cual consagr6 un rasgo biográfico que precede las páginas científioas y que va acompañado del retrato del agraciado. • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 248 REVIST A LITERARIA. Secundino DI. Alvarez. ació ea la villa de Purificación (Depart:lmento del Tolimn) el 1.0 de J alio de 1830. Fue estudiante de 108 Colegios del Ro ario y de San Battolomé, hasta obtener el título ele doctor en J uri pruden­cia el 14 de Sulio de 1851. Después e consagró al estu io de la me­dicina a.lopáticR, y mas hrde dejó de practicar é:ta para ejercer la homeop , tica. Desempeñó 108 destinos de Alcalde de Bogotá, Jefe departamen­tal de Pnrificación y de éJez, Prefecto el el Territorio de Bolívar, Secretario de Hacienda. del Gobierno del Tolimn, Diputado tí la Legi - latura del mi roo Departamento y á. la de Santander, Juez parl'oquial, Juez de Circuito, Becl'etario y i\Iagi trado de la Corte Suprema de In ., .J.: aClOn. ~n la milicia obtuvo los grados desde Cabo h ta eneral. Poblicó la .lVueva Citolegia, Lecciones de Ortog7'afía espa'iíola, Las gue7'ras de ltamol, novela. histórica, cuya publicación no termiu6; Decisiones }u,diciale ó estucZios 8obl'e el clerecho patrio, Tomo 1,0, y editó el Manual de },Jedicina '.omeopática, del doctor lvador :al. Alvarez. Cuando escribió pura algunos periódico político., siempre ocultó su nombre con algún eudónilllo. En la guerra civil le 1876 fue herido mortalmente en una escaramuza, por lo. lados de oacha el 21 de Febrero de 1877, y e piró el 8 ue J:Ial'zo del mismo año. Dej{) inéditos algunos trabajos, unn. novela, dos traduccione~ del francés: 'l~¡er7'a y ci lo, de J llan 1 eynaud y E'lJíritu"fllerza y materia, nuevos principios de filosofía médioa, por Chau ot. Bnrique Alvarez. Ejerce actualmente el honroso cargo de Bibliotecario nacional, que armoniza lUt y bien con su gu. tos é iuclinaciones, que le llevan siempl'e al oampo de las letras. E 1 iritu e. e cialmento la.borioso y con. ecuonte con sus ideales religioso y políticog, la tontación de la gloria no le ha arrojado, como á mucho otro, á la o. peú cnt!lción de doctrina ó escuelas de moua. Paga. su tributo de amor nI arte con ingenuo entusiasmo, pero su pluma bU!~ca, n.otc todo, la enseüanza moral y la divulgación metódica de sanas doctrina . .l ació en Tunja en 181:7, y allí fue fundador de los papcle' po­litioos La ES]Je,'anza y El Occidente. En Bogotá dirigió, por alouno Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1. L ~ VERDE A.-BlDLTOGUAFÍA COLOMBIANA. 249 meses el periódico Colomb,'a Cristiana, y se contó entre 109 colabora­dores de El Valle, Le.¡ Juventud, El Album poético-religa'oao, El Ferro" cflrril y El T"adicionista. En el Anuario de la Academia Colombiana se encuentra la traduc· ción que hizo, en verso, del oanto 8.0 de La Jerllsaléa libertada, del Tas o, y en Ch.iquinquirá,en donde residió algúll tiempo dedicado la enseñanza de 1 juventud, compuso é hizo impl'imir el rama La Ouna y el {Jenio tomad de 1 nrp,ela del e.oritor e. p, ñol Julio ombela, titulada Un hiJO natH.)·ul. • n 18 5 dio tÍ luz en el P pel Periódico Ilustrado, otro dramn. ny , en do act y en pro , Z07'a, que es un epi ouio del Grl1Jzalo de Córdoba uel el b:\ller de Flol'Í' u, adaptado nI teatro. u'lrJa i uéditas ell. tro obras m( ~ oe e te género, co yos tí­tulo. denllucian la e ouela á que pertenecen y ha ta dejé\n sdí vinar en parte los resortes dram!iticos e que echan\ mano el autor. Es­ta. s sor.. : Ellwnor y el amo,', El g7'ito de la conciencia, Nuóleza y pet:fidia y .un chasco ,·omcintico. aramo. la li ta de 1:>5 trabajos c¡ue h, publicado en libro: Caracteres.-Critica social. Chiquinquir6. Imprenta de Luis Faj rdo. 1 74, Tratado de G"umdtica Oastellana por JIenri tIa Alyarez. Indi­viduo corra pondiante de la Academia Cúlombi. na. Teroera edición, not bleruente aumentada. hiq únquirá. Imprenta de i ajardo é hijo. 1 1. 1 G ptlginas. L, ext edicióI de e ta. obra se hizo en Bogot" por la imprenta de Ea Lu:, en lo~n. IIenrique Al al'ez-llo1'as de Recogim;ento. 1 2. BOgOt{l. Im­pren n de La L,tz. 1 2. 1:. páginas. (contien se ~nt-a y . ei . poe ias originale y. eil3 b' uuc:idns Ud nyron, us et y old mith). 7'le de haólar en proflQ y ver 'O, pOl' don Jo é Gómez 1 rermosi­lb, obra compe diada por e l1'iquo Al 'arcz. 1 fli 'idno corre. POll­diente de la ~ caucllli. oIombLtna. 18 t..I. Bogotá. lmpre de La L1.l=. ;! - 6gil. us (con prólogo or don :lHiguel A. aro). Epi tola 'nlermitcnle, al señor don 1 obel'to 1 Iac DonalI, Rutor del poema intitul. uo El Joven Arturo. Hogot·. Imprenta de Iec1ardo Riva . 18 ~). 40 p:Íginu. (Rem'ique lVa7·é.~ J. Elemento de FiZo. l/la m07'al p r lIeurique Alvarez. Bogotá. Imprenta de edardo Bi ras. 1 4. 105 p: bina. 2 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. l. L TERDE A.-DIBLlOGRAFÍA COLO ImANA. 251 llida FI 'rez, j'()\'en periodi ta. y poeta, y entonces produjo yarios de liS mejore canto •. En el ntlmeto 117 de Ell)e7'ú llztstrado, correspondiente al de Ago t de 1 , . e pnblicó un l'etl'ato de esta distinguida poetisa, aeompaiíndo de un rápido 1 ero muy expl'e ivo y encomia tico jui~io de . U~ poe, h., Y de 1 reproducción de l~v tituladas En la agonía y 'l'1'ng('dia, qu , con la. qne llevan el epígrafe de ~lmo1', Celo', Ven!]un-za, ¿, lJaj[a y E'll. 'llej[o~ son la mejores que ha. escrito, Ha mere ido c. ta poetisa 1 al' icul res y entusiastas elogios e d011 Juan al l'a y de don Picnrdo Palma. !ln.folleto publicó: Obra. de !f. dm'dQ lUva juzgadas por la señora Mercedes A. (l 1 lórez. J nielO crítico tomado de 1:.l Devate. Bogotá. Fernando 0- Ión ditor. 1 1.:2 p{lgiuas. tejo M. maya. · hij de la ciudad de caña. Tf\ció en 1 70. ,ecibió u grad <.le octal' en ledicina en 1 94:. ue e. t diaute ejempl r por. u con­gra ión y nenil prenda de ca1': oter, y tiene muy notable t len o m 'dic. Pnblic6 el folleto: ni er 'idad a iOllal. Fncultnu de 1tledicina. ontribuciún al ~8- iudio del cleli1'l'o no '1:esc.ln 'CO. 1 si par(\; el doctorado en edicina' Cirll ia 11'e eutada y so tenida 1101' Alejo I. maya. 1 9. ogotá. olombia. Illll renta de 'apor de Zalan ea armanos. O páóillas. Antonio maria. mézquita. Orador sagr do. .,. ei en !)esl:a ( oyacá) el 1. de Junio de 1820 y murió en Tocaima 1 25 de • fayo de 1 83. Pa ó la m yor pm·te d u vi ~ Il ~ goin, ejercicndo 1.1 mini tario. Predicublil ince nta­mente y dio 6 1 pI'en a muchas oraciones fú ebres y panegírico do S nto . otnmo los iguieutes folletos do su pluma: Di 'e7 taci6n obre luici6n eela ·id tica. Ref' lación al Padre 1 a ag ¿ • Fm'¡ ei mo Oatólico. E.cpo ición ele A, M . ..dnu]NQttita. Inconsecuencia8 de ..d . .J. f. ducta C07120 lJ1'ovi 07' !I 8acel'dote • El Olero '!} BUB detl'actor68. tnézqltita ó sea vindicación de $l& con • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1. LAVERDE A.-BIBLIOGRAFÍA COLOMBIANA~ 253 ilu tr&dos, en quienes los políticos de uno y otro bando han personi­ficado las tendenoias y aspiraciones de su causa, y á quienes han dis­cernido toda cIa. e de honores y COmo una especie de primacía en la dirección do su partido. El doctor Ancízar, cuyo nombre, aun hoy en día, goza de cierto irresistible prestigio entre sus copartidarioB y de merecida fama entre los hombres de letraM, se contó, por un cuarto de siglo, en el número do e~os favorecidos ó privilegiados por BUS méri­tos. So le creía bogotano, y bien podía considcrársele oomo túl, pues nació no lejos de la capital, en la hacienda del Tintal de Fontib6n, el 25 de Diciembre de 1812. Hizo estudios de derecho en la ciudad de la H< bana, on donde se graulló y, despué de un viaje por los Es­tado. "'uidos, se estableció en Caraca. , en donde redactó dos periódi­cos, El 001'7'eO y El Siglo, y colaboró en El Liberal y El Repert01';o, de la misma oiudad. De Vnlencia, en donue estuvo regentanuo nn Colegio, pasó otra ~ez á Caracas á desempeñar el puesto de l\linistro ele Colombia, hasta fines d~l año de 1 46, en que se encaminó á Bogotá, llamado por el General Mosquera, quien, 8 preciador de su talento, de la seriedad de 8U car;Ícter y de la circunspección y buen j nicio, tan notorios en él, le confió el de~pacbo de la cartera de R~lacione Exteriores, alto pues­to, qua ocup6 repetidas veces en el curso de su vida pública. De de 1818 comenzó el doctor AncÍZ'lf á ejercer influencia pre­dominante en la política y en los de tinos del paí., y pudo dar noto­riu impulso nI periodismo y fomentar el adelanto y gusto tipográficos, arte que ha ta entonces se encontraba tan atraeado c~mQ en los tiem­pos de la Colonia. En CaracnR había conocido el doctor Ancízar á. los hermano Echcverría - Cecilio, Le6n y Jacinto - habilísimos tipó­grafo~, que reunían á la práctica gran gllsto y limpieza, y á don Ce­le tino Martínez, entendido litógrafo y pintor al óleo. :A e tos artistas los contrató 01 doctor AncÍzar para que viniesen á e. tablecerse en Bo~ gotá, y el 4 de Agosto, del año antes dicho, fundaron la imprenta del Neo Granadino, en donde comenzaron la publicación del periódioo de eRe nombre, el cual no só]o se ocupaba de pnlítica militante, sino de literatura, y ofrecía cada semana, tÍ los suscriptores, un retrato de al­gono de puestros personajes ó una pieza de música, litografiados por don Cele, tino ~Ial'tínez. De ese tiempo data el adelanto de la imprenta en Bogotá y el es­tablecimiento de la litografía. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 254 HE 1ST A L1TERAnt • Casi dos años llevaba 01 doctor Anoízul' de ocuparse en la reduc­ción d El eo G"a:naclz'no, cuanuo el Gobierno 10 ue ignó para e­cretario de la. Comi ióu corogrMicn que tuvo por joL n OdHzzi,. que tan 1itiles resultados dio. E e encal/YO era muy adecuado para él, que era obser rador y poseía cOlldiciono~ de hombre de mundo dote qu ,e observan en las púgi:1as que escribió sobre su correría, página. que fueron muy leída~ y con las que gnn6 fama. do literato. En 1 52 visitó las repúblicas del Ecuador, erú y Chi e, con el carúcter do Mini. ro de Colombia. En S llti go hizo alguna publica­ciones, como la titulada Arlarquiu y 1'Oji mo en lleva Granada. ::l,I1- tingo, Imprenta de J lllio Bolín y C. 1 53. 35 pt'll)'inas ()(. Anc/Nar). E te folleto, segú.n el testimonio de uno de u: biógrafo., t 1\"0 tU a ·ír­culncióll inmensa. Col, bol'ó tn bién en El j lit. eo, periódico de ~quelll\ ciudad, y e_cribió . obre a untos diplomúticos. Al regresar á Bogot,í, en el me de ctubre de 18;;5 <':0 encargó dc reda.ctar el conocido periódico El 'l.'iempo, y tomó lllucha parte en los a untos político", adquiriendo cierta preponderancia lcbida IÍ u carácter y conocimientos, pre, fgio que con:cl'vó c •. i ha ta 'u muerte, cnecida en Bogotli la noche del 21 de 1\la yo de 1 ~ :.. En re lo di\'el'~os pue too que de empeñó el doctor .\.ucÍzal' dn­l' nte su larga. carrera pl'tblioa, deben ree 1'd 1"e el de Pro, idente de la ámal'a do epl'esentnntc., el de Iiembro do la Convención de Hio­negro y el de Rector de la UtÜ,'cl';:)idau .l :lcional y del Colegio dol 'osario. La siguiente es la 1i ta de folletos y libro que no. qneJan de :u pluma. ELenco de fl ie particula'J' tÍ cllrgo de l\Ianuol Ilcízar y de Geo­grafía fí lea y política-y Cronología á oal'go le Agn. tíu z~ l'l'aga, para 108 ex{~menes que sobre e. hs materia. 1 ben hacer. e en el Col gio nacional de Carabobo los días 12 y 1u de Ago to el . 1 ~lb. Tercer. ño del curso de Filosofía. alencia. Imprenta de J unn de Q la. 1 -t3. páginas. In.stituto Calda.'J (~lanlt8l And1.Q'l'). BOoOLú. Impreso por V . . ozada. 1 48. 13 pngina~. Lecciones de Psicología, redactadas pOl' ~r. Anctzax. E Ol ela ecléctica. Bogotá. 1 51. Imprenta. del Neo Granadino, pOI' LeóuEche­' erría. 319 páginas. Pe"egl'inación de Alpka (JI. Aneíza,), por la Provincias del Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1. LA' ERDE A.-mBLlO R FÍA COLO lmA~·.\. 255 Torte de la ucvn. Gr nada. en 1 :-0 y 51. Bogotá. Imprenta. de Eche­verrí. IIerulll.Uo.'. 1 :";y. 5:.4: p 'ginns (con el retrato del autor). Deuda el l Perú d Taeva GI'ancu{a (~[. Ancízar). Imprenta de Echevcl'rÍa Hermano. 1855, 22 p: gina .. .Juicio de "e;rpon abi!idad (JlI. Ancízw·). Imprenta de Echeverría IIel'manos. Bogotá. 1 lG. 15 p,' ginns. M, Anci"u¡', Diputado á la Convención nacional pOlO el E/tado Soberano de Cll1ulinamll1'ca (f, sus comitentes. Bogotá. Imprenta de Echevcrría Hermanos. 1 6'. De 1. PC'l'eg)'z'¡ ach:n de A.lpha, public. da. primero en las columná de El 1\ o G,'anadino" e . mprimierOl'l dos mil ejemplares, y e uno de los libro, 1 10 hnn ido más le[(lo; y popu res entre no~otros. ]¡fuJ notaLles son, también, la: biografías de :i\Iariscal de Aya­cucho y de Agn ~tíll Cod zzi, escrita por el doctor ncízar en los úl .. timo!" aüo, de su vida, y que se encuentran pu.blicada en La Patria, re\'l. t de \.dl'ia.no púez. La bao e del renombre literario del doctor Ancfzar fue la obra Peregrinación de Alplt. , que e.' ma serie de cua.rent y tre~ capítulo ele. crip ivo. del orte dc Colombia y también la relación porme­norizada del vi. jo que hizo á la Provincias de Vélez, Socorro, Soto, Ocnña, • 'ant.ander, P mp100a, Tundamn. y TllOja, en el año de 1850 y primero. cis me es del le 1851, provincias en que entonce estaba. di ¡did para el régimen político y civil, e'a pal'te del territorio colpmbiano. Pepetimos que é te e uno de los libros que más han llamado la a.t.ención del pú lioo bogotano, y ha sido citado, frecuentemente, como do los mejores que e han producido entre nosotro .. A varias causas debe h popularidad que alcanzó: la primera á la novedad que, en aq llella ' poc, , debía de tener toda. obra. en que se describieso la. topo­grafía. de nuestros caminos y poblaciones y e diese idea. de los usos y coshlmbre. que DOS on peculiares; recordando los má .. notables incidentes hi tóL'icos del tiempo del descubrimiento ó de la. colonia, relaci,maclo con la e. i tencia de cada lugar; ti los datos estadí ticos, de movimiento social y criminal, que alleg 1; á. los geológicos y baro­métricoR, que IUU . tran esta obra como una de las pocas que en el ramo científico. e han editado entre nosotros, y no. menos debió intluír, para hacerla. p~pular, el nombrar en ella ti la. personas notables que en onda lugar recibieron bien 6 mal al autor. Para la redacoión de Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 256 RBVlSTA LITERAnrA. su obra empleó el doctor Ancízar un e. tilo claro y poético, lo que tambión le da colorido agradable y cont ribnye á que la leotora de esas páginas sea atractiva y que hoy mismo la busquen y lean con interés y provecho los aficionados. El dootor Ancízar recorrió todo el Norte de Colombia, desde Bogotá hasta la frontera venezolanR, oomo que, ademns de ]ns ooho capitales de Provincia, V élez, Socorro, Piedecuesta, OCl\ña, San José de Cúcuta, Pamplona, Santa losa y Timja, vi itó, y ues­oribe también, más ó menos detenidamente, las treinta villas, cabece­ras entonces de cantón, y 216 pueblo má ... De todas estas poblacio­nes señala los rasgo particulares que las di tioguen, dnnno e. pecial lugar á los datos que demua'ltran el movimiento de la in trucoi6n pública; señala la a.ltur· de cada pueblo sobre el nl\ el del mar, los grados que marca el termómetro, las condicione favorables ó adver­sas de salubridad, y forma constalltes rcflexi .nes y juicio que le llevan á indicar varin reformas en la vida pol1tica y social; obser­vaciones bastante exactas y oportuna. I sobrd todo en aquella época, á las veces algo exageradas por el entlkiasmo de reformador y de propaganc1i ta que le impul. aba mó"ile quo le llevaron hasta decla­ral' que los estadistas debían abolir las nduanas del paf.'J como de. truc­toras de la prosperidad pública porque H se oponen á la exten. ióo natu­ral de los cambios" (Página 78.) b él'vase que ]08 especiales conooimiento. que má. favorecían 6U criterio, en lo que tiene de oientífico su trabajo, 011 lo. geolt'gico., pues desde el principio da lugar prefer nte al anlÍli/oli' de la formación del suelo y se esfuerza en comprobar que la. Dltiplauieie compren­didas en los valles de buté, Simijaca, Chiquinquirá, Tunj, y la misma Sabana. de Bogotá. y otras de la. cordillera, estuyieroll n tiem­pos remotos inundadas y formaban grandes Jflgo J cuya cuencas:o hnllan hoy cJDvertidas en tierrlls fértiles y de la oro Falta en el libro un índice que sirva de guía de los sitios y pue­blos de que en él se trata, y e echa de menos también nn pllm mllS regular y met6dico de las impre iones y apunte. que el autor fue trasladando al papel, que por más de el' relftción fiel y muy circun - tanciada, en algunos punto carece, sin embargo, de cierto sello cn.rac­terístico que h8ga .gráfica é imperecedera la pintura de cada pueblo y que grabe, en la imnginación del lector, la idea clara de la fisonomia de tal ó cual ciudad de alguna importancia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. l. LAVERDE A.-BIBLIOGRAFÍA. COLO::\IBIANA. 257 Por 10 que hace á exhibir e con criterio filo Mico al juzgar nues­tras costnmbre~ y pintar nuestro modo de ser, la obrl\ del doctor An­cizar tiene apreoiaciones notables, como la que va en seguida (pA. gina 419) : El ho.bitante de las cordilleras crece musculoso y riO"ido como las arista da lo cerros que se oponen á u libre movimiento; es grave y lento, porque U8 caminos atravie nn precipicios sobre los cuale la cnrrera le está. .edada : es taciturno, porque desde la. infa.ncia encuentra. su voz sobrepujada por el ruido bramador de los torrente, ó amedrenta. a. por el olemne silencio de 103 de iertos páramos: la grandeza. del teatro le ha.ce audaz y al mi mo tiempo reflexivo: domina e] espacio y es dominado por 1 . co.:a: u vida, como el ensueño oe .Tncob, es una lucha. perma.nente) de la. cual sale victorio o, con la. frente bañncl3, en sudor, p ro modificado según lo que le rodea. El habitante de nue tras llanuras y tierras cá.lidas e mueve con facilidad de una parte para otra: el frío no le acoba.rda y la noche no le retrae dentro del hogar pnra. re gua.rdarse del pungen 'hielo; ant s le llama. al campo con sus uaves brisas y con la pléndida iluminación del cielo: canta. y se hace locuaz l)ara formar~e un uido viviente donne todo, ha~ta llls agua, murmuran apena!=!' su genio es confiado impre 'il!or: BU carácter incon tante; sus ha itude mue­lles y per~zo.m . ¿ Para qué fannr~e, ni meditar n el día. de mañana, cuundo lo árboles le brindan. y con ourn, fruto· ~pontá.n . o~, los 1'101:) le ofrecen fó'cil p ca y la caU nte ti rra le abruma. con su c echas ? .. Citaremos dos pcn. amientos mú, tomado ' de la misma obra: Las mujeres hacen el ien sin detenerse, mientras los hombr s calcu­lan si les t ndrá cuentn 1 hac rIo. -á. e ha ob8cl"\"'ado que la profesiones activas y rodeadas de ri 'SgOB de la yida, nuobleccn el alma d 1 bombr , implantando en ella entimientos generosos que no siempre acompañan á lo de ocupaciones sedentaria. ~anuel J. Angarita. E, hijo de BogoU, de. cene]" ente de antigu:\ familia santafel'~üa; nació el 2;.> de Diciembre de 1 ) O. :E no e~tlldiante de los Oolegio de San B.ntolomé y del Po ario, por lo. años de 1856 á 1 65, Y dos años de!'\pués entró á ejercer las funciones de Juez primero del Circuito de Bognt:í en el l'amo de lo civil, empleo que de empeñ6 por cerca de cuatro años. I~lltonce. fue cuando fundó El 1'01'0, primer pCl'i' dieo de c. ta índole que se pu­blicó en Bogotá (V éa e la noticia biográfica de l'anclsco E. Alvarez.) Fuc 1Ingi. trado del Tribunal Superior de Cúndim marca desde 1 75 á 1 'IV, Y dirigió la publicación órgano de esa COI poración: • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ·L ER E A.-1 IDLIO .R.\FÍ. COLO.InI. ".\. 259 su consagraci '1 al e tu io y que us f en.l ade ir telcetuale u natural talento. Bnena r rueba d eran not ble y de que toa h bian sab'do 3rreci r la. con neto. b ena .l por 51 cm 1 01 di Y su mi mil ca. a, 'Íue 1 hecho de que, apena gra nad l obtt vo el nomul'r.­mio to de fioial l\I'~yor de ]u COI" e l1prema. do J lkticia, de. t'n qu e d . empe - 6 ha' a poco di' antes de . u muerte . . Era él i u y e 'Cl'UI ulo o II 1 cnmplilni su debere. de el Jo to' Jo ' laTía llctióu . cribi' par. 1., única obr que alió d la plul11'1 de it:tn, y ¡no comellZ ) (t publi­car e por eutr n"a y, il u finna. Poco me e de .. pué de b. n norte de é"te fue e ando dicho .. eu r Maldoua dio tÍ In. luz pública la e licié'rl complet c n el nOI,bre dJ antot'· iibl' que ya de .. do 1 u¡ arici6 ). e lo. pril ero capítulo:; había logra o d . 1 ert' l' vi\" lU n O la : t­rio ida de lo, 1 ctore.', 110 ú]o por la inten 'iOl ada critica de nlguillo. de tU ' pl'oplll'ciolle' ti la '11 que 110' ocn p 111(,).' C 1 rOl a complicada y 'Lun ,iones dr. mútica do efecto, ' de hUi ohr fJ':lncc.: :::, utone, tan en boglls de Duma y. lt , h IIÍa (1 I Rel' p ra la. t Oll'll ila cle nd bog ,tnnu un v r]auer acoJl ·illlientu que al prol io ticm)O, mfll'C,})' Ulla fecha memore 1;le en 1 .' fa f.o::; r erll i) del ¡mí.'. El doct " T, mi noveL original, e e;"it por el malorrl'ftOO jov ·u ~l'anadil o octor Jo .. ~ laría ngel i tino 1 -1. IJogot:i.. Jmpreu Do Impnl'ci: 1. Carrer'~ de ¿ rtage a, c, lle ~.n número ... '4" Y ~ D pñgi­n ", e, en erect un nov h de ca tlll l'e~ bog taDH.' y el pri t1ci­pul a.unto I roo iv d 1 a I'gnmonto . t!l tomado de la célebre com p íiía de In ]rolle' que enca l!X', e la. c11llital e U101 uia el doctor 1 u'~ i, quien dur6 mucho ti mpo bnrlá do. e de la ju. ticÍ •. Ln principal. per.onaje que fil'l'lll\ n en la no\'el son: .Jflmte­f'illa, jefo <1e la cuadrill de lo. ladroue. y ti po con mundo del tint rillo q le el nu tOl' e propone (!. 'igmntizar; la Dll1f(l, mujer pcn'el'­tidl\ ya uta) llenn de m ñn. y <1e ambició n enrolacla t. mhién en In oompaUía de la rone al ladú de olimcí/~ y Ol'opim(J1llc; l~ e¡ 1lB, tipo eductor de una. ruuch ch de~gra(.~iada y virtuo a y UT a de las mejore figuras dol cuadro, pOl'qne e no mue tl'a con tO(1. la gracia irl'e i ible de una niña de llna parí imn, qne e eapa tÍ la atmóR­fera corruptora del '¡cio, ú 'pe ar de eneontr.\rse bajo la c1ü!-\p 'tica Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 260 REVISTA LITERARIA. presión de la Daifa, sufriendo privaciones y aun hambre, contra la que todo se conspira, de3de su funesto destino hasta el candor mi - mo de su inexperto corazón, y logra, sin embargo, salir He a de las ase­chanzas de sus enemigos y conservar inc61ume su virtud. Raro caso y raro ejemplo que dejan coDsoladora en,;eñanza. Don Juan y San­tiago; el primero curiosa muestra de un hombre bonazo y sin hicl, que no e5>tá ni medianameute perfilado, y que por lo lDismo apenas desempeña en el conjunto las ve~es de un simple ngente que ayuda ~ la animneión de algunas escena ó á sostener el diálogo con el inocen­tón S, ntiago. Este, mejor diseñado que don Juan, es copia del cam­pe~ il1o ine."perto· e~pecie de Artagnan de nuestras provincia~, gene­roso y valiente aunque sin mundo, y con un corazón di puesto á l'endirFe á todas horas á la primer belleza de la esquina. El doctor Temi,q, modelo del abogado Ín egro, amante de la ju ticia, y que e. el título de la novela, sólo por el hecho de que, á esfuerzos de e. te pero o­naje triunfa la virtud y ca tigan á Jo. cnlpableR, porque de TeRto no des­empeña sino papel secundario. Emilio y Arlelaida, tierno amante que al fin lOO'l'an ver a~e gul'ada su dichf4, dcspn~ . dE\ no pocos contratiem­po~ y di~gn. to., y, finalmente, otl'OH per. onnjes secundarios, t le como Burilizn, coqueta descarada; Enrique, C81'qulvano necio; Veratrina hipócrita que oculta a~tl1tam nte 'u conducta, y Beatriz, gnzmoña que sigue á ciegas las uge tion de un fraile ignorante y íaná­tioo. }illengunjc de la novela es en 10 general animado y con algunos toques expre. 1VO y Yigol'osos. y i se tiene en cuenh que é:t¡\ fue 1, primera producción del doc or A rlgel Gaitán, se convendrá. en quo tenía talento de escritor y que si la muerte no corta tan en bl'eve su exi t ncia habría podid producir obras ,mas acab!ld s y m:ís abun­da D te .. en bellezas literarias. En más de treinta años que hace se publicó la novela del doctor Gaitán, los curio o~ la han bu cado y leído siempre con m reado interéR. Debe SAber e que lo~ ejemplares de eR¡\ obra yá DO abundan, y al pre ente han e ca .. eado á punto de convertirse en verdadera cnrio. idad bibliográfica. Si algún entuliÍasta del género qui iera reim­primida, pl'e taria con ello positivo servicio á. las letra patl'ia~) y segnro ef\tá que vendería IR edición con pro echo, por ue el asunto y fllrma amena de esa obra, son condiciones que atraen lectores. Ade­mós, se nos ocurre que, de nuestras contcldas novelsa nacionale., es Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 262 REYI TA LlTIWa 1.\. Gabriel Angulo. Entell lcmos q le es hijo de n.uta J. Iarta, en donde reside. E, < uto!' del fo11e o: Pltl.~acióll, (l¡yitación y expJ'c, ión ~m el pianQ, po' Gabricl 1-\ - g 110. hogot:l. Trabajado por 1.. Poja, tipógraf¡ mu. ical. 1 78. Carlos Angulo. Indi acione de la operación de "'ol!.:man, te, i.. Imprenta de .eh 'erría IIel'mano . Julio íiez, ació en a .Jo é de Cúcnta elLo de J~ner de I -7. 1 mjO'o d In luc a~ oliticn . r el periocli 'mo, en breve comenzó á.fi ti ' •. en la e 'ceua IlúlJlica. L tocó la bueu -'ucrtc de nbogar en 1 ~77 por 10. intere' del i lrito de u na ~imientoJ pues 'rciendo nicho uño el caroo de Per"'onero municipal, repre ent bao cou tal Cal'llcter la torcera parte de la accione' de 1. ompafii¡ del :-miuo de ,11 nenaventnra CI ndo e r ab de la con rucci 'u del ferro­carril,' ruedo Villamizar, y cntonce. 1 izo Yaler su vot en di tín . c. iOlle~, porque t llC o accioni -h s . e oponían {e. obr:l, que tan 1m ort 1 o ha . ido ra el prortreso matel'i 1 de e. a. regi6n ind trio a I.! Colombia. ,1 .,eñol' ñez ha siao Diputado ,-a.:18s ec Departamento de 3. tande', y en 1 1-82 ocup' t n asiento en la l'mara de epre~(mt::\1 es, clerrido 01' el mi. O o artnmento. Fue Pro ioer te de la nomb n a COl' or. ción. Tomó parte en la guerra eí il de 1 Q- Y tie e el grado de Coronel. , n el género literario, .11 e. peciales nptitude .on pal" la poesía fes iv : de i tenci6n e' rr ica y uuzante ironía. u rima e ácil y abundante, y in que bag o, ten ci6n de aparecer original,]o es en el COl' e ligero y forma amena de u compo icione . La preocupación con nte de los asuntos olíticos y la id d':ficuho a incierta 10 llevamo lo. hi._ panoameric. no~ 110 le han dado repo O • ra en ayarse en la comedia, campo en donde brillarían ue "Iodo ruó. verd dero 1 condicione que como poeta humorí tico po eco notamo , en seguida, la 1 bol' pcriodí ticn que le co 'l'esponde: Publicó e11 1. oiud- d de su nacimiento la l.,cvi ta de Oúcuta (1 76-77), El alle (2. 'poca), como parte literaria del onLer'or; Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1. IJ VERDE A.-DIBLIOGR. FÍA COJ.o~m1A'-.\. 26:3 El Dem(í"ratn, en 1,'7 ; n el ~ocorro La Ballde7'a Fede"al (1881) Y El COloreo de I anffJ.noe'· (é. te en unión e don Diógene A. \.rríeta) 2' Y en BogrJttl ha ido Pedacl.or de los que. iguen: La Palabra (1 ),La.Resr:.fia(l ),El Denguc (190), El Derrumbe (muy poco número) l~ 92, El Buzo (t; núm ro 1 en el mi. mo afio nom.bra]o), y L08 Jleclws, diario de la tarde, fundndo y lil'igi<10 en unión de lon JlI. n gua io GlUVCZ. (Se publica (L de 1 1 tle hnero tIe 1 n4). E . /lntor de l' p lema origiuale , Lo<' D .. U1·QCÚI /0 con pr61 go de dou Jnan de D. Uribe. rj'ipo ociale -Doña Virtu,(/e ... 1 \. 1 ogotá. 1m pl'en de \'(\" por de Zalamea Her.n al o (Julio :lit >z). 21) página .. La .. luntari(/. ( e 10 Recnel' o. de la campaña), por Julio Añez. Bogotú. 1m >rOll de leclardo Ri\'u ,1 ;-, Ul }hlginas. Publicó tan bién Ull cuade 'uo . in foliatura, titnlado Retndo 7nS­tantánco~ de SC¡¿01'a· y &efiol'itaa de Bogotá. 1801. Sampc!' ntiz. 'ogo á. Como editor dio á lnz el Parnaso Colombiano. Colecci6n de poe­ía e COgil a' 101' J ¡lio Alíez. E. tudio Preliminar de don Jo~é 1 ivas root. Ton o . Bogotá. 1 6. Librcr'~ 'olombia a. an (cho 1 ~ld.' I . L .... '!. ... ~ Y .:!O página. (Imprenta El to o prÍn ero de dicha ntología contiene compo. ic'one de t'elnta y o ho autore:. El ogund ,impreso pOl'la mi. ma c l 'a, on 1 87, con () 5 1 nóin •. . 1 e pllgioa . José gnac o ranza.. Dicciollal't'o aritmético, ó ca. cln v, pura ber el producto ue ' multiplicaciones, el cociente de di 'i. iOl e comUlle y la oluci()n de otros problem •. , in nece itl d de escribit' ningún número. Con un modelo de tt hIn m~cáuicn. para sumar, re br mtltiplical' 1 e 'ar 1:\ feche del me yotro usos, por José gnncio \.ranza. Dogotlt. In­prenta de icoVs Pontón y Compañía. 1 -5. Vol. de 2GS pligiu Juan de Dios ranzazu. }J l· Vida de don Ru!illo Cuat vo, e ·cl·itn. po!' su hijos, cncon­tramos el siguiente bosquejo biogrúfico de e .. te di. tinguido hijo de Antioquia: Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ~66 RltVIST;\ LITER!RIA • . Llevan su nombre los siguientes folletos: Expo8z'ció,l que el S8Cl'etar;o de Estado ~n el DeapaclJo de l[a­c,' euda haoe sobre los negocios de su Departamento al Congreso cons­tituoional de la N lleva Granada en 183 , Bogotá, Imprenta de Lle­ras (J. de D, .A.l'anZazll). v8, 7,17,25,30,7 pliginas. Exposlc,'ón qt¿e 1lace eZ Secretario de E tado en el Deflpacho de llacienda, sobre los negocios de su Departamento, al Congreso cons­titucional de la ua a Granada en 18 n. Bogotá. Imprenta de Espi­nosa. 43, 83 á 68, 28 p»ginas. 5, 9 Y 2 c'luulros. Expo8ición que hace el SeC7'etIJ.1';o ele E8tado en .el De~pac',o de Hacienaa, sobl'e 109 DE'gocioR de tl Dcpnrtamento, al Conrrreso cons" titucional de la Nueva Granada en 1840, Bogottl, Impre o por J. A. Cualla. 18 páginas, 9 cuadro!!, 20 p:lginns (J. ele D. AranzazlI). Prog,.ama para la enseñun:a del DC"cclw cOflstt'tw:i nal en las Univenidadcs de la RepúbUca. Formado por el señor J. de D. A. (1'an­zazu) y aproba.do por la Dirección general de In trucci6n Pública. 20 páginas. Bogotá. 1844, Programa pa1'a la enseñanza del Derecho administrativo en las Universidades de la 1 epúblicn. Formad,) por el señor J. de D. A. (ranzazu) y oprobado por la Dirección general do Instrucción Públi­ca. 60 páginas. Dogot~. 184,.t Dionlsio H. Araújo. Natural de Cal'tagenn, en donde ha vi ido iampre consngrado ; la enseñanza de la jnventud. No conocemos de él sino sU T,'atado de 8intúxr's española. Destinado á la en!efianza, por D. H. Arnújo. Direotor de un plantel de educación en Cartngena. Imprenta de Ruií!: 6 hijo. 1867. Bernardo l. Araújo. Tratado ele P,'onunciaciól¡ francesa. Arreglado conforme á 101 tnejores antore~, por Bernardo 1. A raúj . Seguido de los provorbios, refl'anes y dichos que son comunes en ambas lenguas. Dogotá. "'ico" lás Pontón, Editor. 1877. 28 páginas. Juan (;limaco Arbeláez. Neci6 en 1844, en una. haciend~\ llamada" La Chapa," á una legua do distancia del Peñol, población del Departamento de An­tioquia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1. LA VERDE A.-DlDtIOGRAFiA COLOMBIANA. 267 Hermnno del 11 u tri. imo señor Arbeláez, Arzo1ispo de Bogotá j acompañó á é te, por vllrioB año, en u residencia de la capital. Fue colnborndor del periódico La Ih¿st"ació11" y de algunos otros de los publicados por don icolá Pontón. Ha sido Diputado á la Asamblea del be nrtamcuto de Antioqnin y R pre entante al Congreso. Publicó un folleto que lleva e ·te título: delahla Ilelvcr. Bogotá. Imprenta. de icoltÍ8 Pontón y Com~ pañía. 1 08. Julio Arboleda. Nació en Timbiquí, Provincia de Ell'bacoas, del Departamento del Cauea, el 9 de Junio de 1 17. Enviado en 1831 á educarse í. Euro a, aunque allí enfermó gravemente y tuvo que regresar á 108 eis afios por e te motivo, de colló en !ill pais de de BU r~gl'eso, por el caudal de in tl'ucción en lengnas y bell letra, en hi toria y en ciencias e. actafll, politica y morales que había adquirido, gracias' su podero n fr cuItade... intelectu les. e· gl'nciadamente sucedió con él lo que con mucho otros hi. pano-americAno de grandes esperan­za.: la política y la guarra ab orbieron casi totalmente á. Arboleda, y aunque en una y otra Cal'l'el'il conqui tó n:>mbradía, pues no eran menore sus aptitudes pnr, ellos, esas luchns cortaron su vida pre­maturamente, y redujeron ó de truyaron los fruto que debió legar á la gloria de n patria en el e mpo literario. Arbo cda sirvió y figuró en l)rimera línea como Jefe militar en la re tauraci6n del Gobierno con. titncional en 1 54, Y de la misma mallera. en In guerra civil de 1860 á 1. G... . , Y murió asesinado en la montaña de Berrueco el 13 ue ·0 iembre del último año citl\do, des-ué ele haber ido electo Pre:i lente de la República en 1860, elec­ción que el Congreso no pullo declarar en 1 61, por no haberse reu­nido; y él, CH nao mandó en Jefe el ejército, no a umió el Poder Ejecutivo. e de la guerm de 1840 e hizo notable por las armas, y alcanzó en ella, aunque muy jo ren, el graro- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. I. L ENDE ,- MIRO .. STOS. 289 si tn un iaquello, 1 a ta. que :Hl p:lÍ:-nno y amigo, el . \!ñor Fonnegrn, 10 hizo reim[ rim.ir con esmer 01 LO! dre y durante eso lar"'o tiem­po la plum, d a 11 J lIflll de oio, 11 relaci ' n con el e br política ncalllit ada. :' nn llar i lo cna do fuo callcli 'e' la fjl:) 1 • úiiez ó de . u to por 1 '¡me ':~ \' z par la Pre 'idencia Imp1"( ~'one$ de l:ioje 'ln ameno y atrac-ti \r como. liS mejore. e rtículoR de' umbro . Icor' oter melancólico y retl'uÍ II de Ion Juan el Dios 1 e trepo tOl'nó:e con lo 'ñ S en tncitl roO y 'o 01' 'ad >. ~n cab. 1.\ oleda 1 con la ine i. tibIe 1 tacióu con que In i }'\Ta orro al bo. que huyendo las miraUR de lo hOI re.. 1 u de d cir. e que h bi.1, penli o 1 ur oom­túnto. otros, lo , il'vió de In in el' jI ccntiyo 1 . cOllunic r e con úblico. I~ll sus po tl'oro~ ~ ií 1 nía d 1 allau. o COI o con cstn i 10 in iferenti mo, lo que ~e 1 ncercal n <' 1 n. Iarle de ns 10 o lite 'a io le escucha­ba co 1 uua l1071cltalallce q ne toc, ba 10. lit :lit: e la dI.! 'COl te. ía. ¿ La ha inn ue to cieg y sor o á 1 gl ria la volcidade huma­nas ó era, quiz 1 qüG clll1er~ 1 tilismo e la 'pocn e había infiltrado en s 1 él' ? .... El hecho e que ae. b' 1'01' de deñ l' las letras, q na le habían hecho célebr , y q\ e por c ti\. l' 1 e ·iun. y tota 1 illtcrrn pción en u car ... ·cl'n le critor, u 01 r" n r ce COUlO la eJe un dileLlanti en lite­ratura. El voJunt do al j' n lento de l· ron a on que ivi' Emiro }"'aSlOB por hll'go 'íi ,hiz lUC n 11 mbre y '\.1 g oria se nos fuesen borrando in en. ib amente ]e 1. momo ·ia. 1 or e. to, al recibir. o en BogoH 1 notici de la. ro ler e de e te i creto y culto escritor, los peri' dico no h· n e Jl flO'rat no ]gnn~. líneas fuga­ceEl, . SeJlloj liza de la~ q ne todos]o días. e 1 ro igan á. los que se au ont· n pm'n, ~i mplo del nn ndo do lo. yivo_. Pero 11 'e pu~ e dejn.r do reconocer que 1 colección de art{cu­los de don Junn ae Dios] repo c. un libro de in preciable valor literario, y n(luelIa mi mn-' por ouas que tan indifureute se muestran siempre con los productos el ingenio en'ollo, cuando leen esas adnii­rabIes p.lginas roconocen que el as son una de las manifestaciones Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. nE ¡ TA LIT .n\nI • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

Compartir este contenido

Revista Literaria: publicación mensual - N. 55 y 56

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  Revista Literaria: publicación mensual - N. 51

Revista Literaria: publicación mensual - N. 51

Por: | Fecha: 1894

Tomo V. :Bogotá, Julio de 1894 Entrega 51. tlalttSTA L TSaAtltA PUBLICACIÓ MENSUAL POLICARP A SALA V ARRIET A.. MO. 'ÓLO o F._ YERS (1) ORIGI T L DE D. EDUA.RDO CALCA"O El teatro repre enta la capilla de un condenado á. muerte. ll.lnbo:z:o. "cntana Ú. la i7.quierda. Al~ar con un crucifijo. ·och. Aparece POLICAUPA de pie junto al alt~r, vestida de blanco, con el cabello uelto y medio desgreñ do. Fija la vi 'ta con althr cz) pero :in soberbia en un monje franci e no 'lue al ahm,rse el t('lón, e dirige lentamente y con )0 'brazo cruzado obro el pecho, á la puerta de alída q ne eatá en el fondo. Dcllado e. terior de la puerta se pasean en entido inverso dos centinela e 1 a 10le • De pu"~ que el sacerdot ha de~aparecido: ó, padre, no es d Ji to romper el yugo que á la patria oprime' no me arrepiento, n6, - con él escri aquí en mi frente honrada irú serella ú. Dios, que yú me e pera y ante cuya justicia indeficielltc lo que eu la tierra es mancha qu~ degradn e transforma en e trella. refulgente. No me arrepiento, 11Ó, - honor, conciencia, jus icia, libertad, derechos, gloria, conmigo van camino del cadalso.; dejando sólo scoria, mi. eria y abyección, orimen, rui"na, CODQO cortejo ascoso del verdugo crüel que me ase ina ! Hoy triunfa sobre mí; mas aunque opl'e a del condenado la c dena arra tro •... su dctoria e, baldón; mi mancha es astro. (1) E te monólogo fue escl'itopara la distinguiclr. Ilrti ta señora doña Luisa Marttnez Cnsado de Puga, y dedicado á. la misma. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 90 RZVISTA LITERARIA.. Sangre, sí, sangre quise, sangre quiero que lave de la patria la deshonra: la sangre del tirano victi mario 110 corroe la mano que la vierte, - la ennoblece y la honra. No hay redención sin sangre, - me lo advierte la pura y santa que tiñó el Calvario. Así hoy la mía. en holocausto ofrezco;­apenas luzca el alba, mi corazón exhausto quedará de la sangre que lo antilla: fuente de redención y de bauti mo: Jordán que tÍ un tiempo mi mo mi viua absuelve y á la patria salva! ¡ Déspotas sanguinarios 1 no deis paz al verd ugo, - inmolad niilos, y mujeres y ancianos; los 'icario que os obedecen, lleven á la muerte ciencia, virtud, varono de alma fuerte, criaturas temblorosas .... - o haya modo de saciar vuestra rabia, - el exterminio por doquiera sembrad, - venga el infierno en vuestra ayuda, - devD. tadlo todo: robles, arbustos yerba, musgo, flores .••• Que al fin cuando os deleite la alegl'ia de haber llenado el mundo do dolores, cuando os finja. la loca Íantas!a que habéis hecho el desierto y las tiniebla, - radiante de hermo .. ura y resplandores veréis bl'otar de la ceniza fría ú la América libre, independiente, sin yugo, sin esclavos, sin señores 1 No dejéis la cuchilla; más vencemos con su siega feroz, que con la espada que blanden nuestros héroes inmortales. Cada. cabeza que el verdugo dobla Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 92 REVISTA LITERARIA. á elaborar, - lo miro con arrobo 1- la victoria final de earabobo ! .... tPausn.) Voy á morir, - el albo. yú. despierta; (Comienza á. clarear,) ya vendrlÍn los verdu50s t. .. i Cuál su furor i me encontl'asen muerta .•.. Nada teman! o atento yo {L mi vida. Anhelo igual nos mueve; mi muerte ante las turbas exhibidn. Ellos, al fin. de su crueldad aleve: yo, para. que el dolor de mi martirio como campana lúgubre en las entrañas de los pueblos vibre, y llevando ~u horror ha ta el delirio aloen inmenso grito de venganza que cumpla mi esperanza de dar al mundo un hemisferio libre. :Mol'ir como cobarde por mi mano en calabozo oscuro, - e villanía; mas si yo lo quisiera, lo podría, que oculta aquí en el traje llevo un arma. homicida; (Abre e la ropa. y deja ver un puilal.) mas no contra. mi vida: contra la vida ajena que me ultraje! o soy mujer i serlo HigGifica temblar ante Ja muerte y el destino:­absuel vo al victimario de la mancha. de arrastrnl'me al patíbulo, - viriles son mis obra~, mi eafuel'zo y mi osadía; mi corazón, cerrado la flaqueza, s610 respira encono y rebeldía t (Transición. ) Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 94 REVISTA LITERARIA. ¿ y he de ir á la muerto con el temblor de e te recuerdo horrible? ¿ Y daré á. los malvado. el placer indecible de traduoir por emoción cobarde lo que es amor que en mi entrañas arde?, .. 1\18 ¿ dónde hallaré fuerzas que sostengan mi valor en la eterna de pedida, i queda él en la tierra y, eparado., no viviremos y6. ]a misma Tida ? (Con resolución.) No me verán temblar!... Bramen u() rabia al hallar '10 mi caJ 'ver yerto. Dar e la muerte en aras del orgullo no es acoión mi erable, e Doble empresa que deja al fin la dignidad ile a ! Rasguen mi cOl'azón mi propia manos burlando á los tiranos .... (Saca. con ademán violento el puüal que tiene oculto, á tiempo que se oye fuera un redoble de tambor y murmullos de multitud. Contiénese, y volviendo la nsta á la venta.na, dice:) ¡Ah! j Ya vienen aullando los lebreles por su presa ! Rogad {1. Dios perdone los pecados de Alejo abaraÍn y Policarpa, que juntos van á sor ajustioiados. POLICAnpA. (con alegría), ¡ Qué oigo! Junto, gran Dios! ¡ uproma dicha! ¿ No me engañan sonidos ilusorios? , •• ; T los llamé enemigos, oua.ndo adunnn el honor y 1" muerte á que nos unan en nobles y solemnes desposorio ! (Arroja. el puñal.) Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EDUARDO CALCAi'O.-POLICAUPA AJJAVARRIE1'A ns ¡ Flléra, instrumento vil que traicionaba la más pura alegría de mi vida. ! i me hubieras heriuo, aniquilaba mis diohas y mi gloria, dejando á mi memoria el odio o renombre de suioida. Venga, venga la muerte! Mi patíbulo e t{llamo glorioso; la venda del verdugo, mi corona feliz de desposada; la mortaja, mi velo, y las detonaoiones quo me po 'tren, las fiestas y alegría que al pueblo anuncian mi a cen ión al Cielo I (Durante e te trozo han debido continuru: 108 rumore de la multitud, con bastante inten idad para. ser advertido del ptiblico, pero en ta.l grado que no ahoguen la voz de la actriz. - .l"'uevo redoble de tambor. POLI CARPA se dirige ála ventana de doude se supone quc e ve la pInza.) Yo también me impaciento! ... Mas ¿ qué miro? (Con extrañeza.) j Cubre la pInza el batallón Tumancia que americanos forman! - i 'fres mil hombres en cuya. reuención mi alma se ob, tina! (Con amargura.) ¿ Es és~ el batallón que me nsesina? (Gritando hacia afuera.) j Viles nmericanos que torpes traioionúi. honor y patria! ¿ A Amérioa no vei que e .. c1ava gi e? Volved, volved las arma. contra el cruel tirano que la oprime! (Entra de improvi~o á la e. cena, acompañado de guardia un oficial, que, con ademán insolente, ordena ú. Poli carpa que salga. Aparece con él el monje franci cano que ha de acompañarla al cadal o. Momento de silencio. Poli­carpa, indignada, mira fijamente al oficia1 y por fin se adelanta hacia la Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 96 REVISTA LITER nI • puerta, pero muy lentamente con marcha i tcrrumpida. E ta e cena muda queda encomendada al talento do la actriz. Contimía 01 'ilencio ha t.a que. e."a perado el ofLCial por la lentitud de olico.rpa y 1 vrovoca.ci'n de su mirada, a á tomarla por el brazo con á.nimo e arrastrarla hacia afuera .... "0 lo consiente Policarpa, quien, con 1'; piuo y iolento e fltcrzo, lo mpuja por el pecho haciéndolo cncr re COL tIlUO, pero n pie, obre In. pnl'eu del calabol.o. Trata el oficial de abalanzar e á ella cn ón de y nganza, pero el 8 cerdote s interpone y lo ontienc). A árta, miserable, que me muuch s! o llega la rapo a al nido de las águila . no empaíle. la veste inmaculada dc la iucu; que yo soy la razón, - tú eres el hecho como eres la opresión, y yo el derecho! oy la voz de mi raza. que indignada os maldice y os desprecia. Ya me pondrá el cac1o.1so la mordaza; mas mientra el aire entre mi labios yibl'e me oiréis gritar: j Vi [1, Colombia libre! e. ale con denuedo: y los dem" la igu n.) AE El. 'rELÓ.· DQN LUIS EDUARDO DE AZUOLA. La firma. de don LUIS Em ARDO DE .A'l. OLA e 1 la ¿ cta de la Inde­pendencia de Colombia. debí' contribuir en gran mllnera al brillo y e - pIendor de ese import nte documento por L viva impre ión que tu que causar ú los dos partido en que. e di\?idía la nací' n, el yer que el que parecía e tal' e. trechamente ligado tí. 1 cau a. uel llay, renunciaba sus honores y privilegio) para enrolarse en el pueblo y proclamar tI li­bertad. or herencia de sus p ure. era lU01. Caballero de la Orden do Santiago y po teriol'l en te de la ruz pen ionada de Carlos IJI, Tesorero perpetuo de bulas en el Virreinato, y Inyorazgo de un vaHo o fuodo en la Vill uo Elgll.cta, provincia de t llipúzcoa en Vizcaya. u bisabuelo, don IJui:-i tle Azuola y Egúrbidc, había. ganado e os título y preeminencia on lG75, luchando yalero amente, hasta. perder un ojo y un brazo, al lado ue don E rancisco Vilo., en la Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 A:. IÓN UERRA A.-D. IJUI. EDUARDO DE AZUOL 97 (le. ~sperada defensa del rast.rillo le I 'nn Lázaro en Cl'onll, atacadJ por 10 francese C011 fnel~m .. cien. 'ece mayore" como dice su Hoja de servicio, \.. e. o titulas heredados rennín .. Z TOL.\ us propios méritos, ciue no eran e ca o. ,'i hemos de dOl' fe ú lo élocumentos originales que tenemos á la vi tll. Í ! naci' en e ta ciud d el aü, de 17G·1; e tudi6 IIumnnid de e el Colegio de San arto lomé, y marchó ú E paña á servir como cadete el: el egimiento de nobles de J. radrid, de donde regresó cuatro años de, pué trayendo ,u, despachos de CapiMn (17 de Julio de 17H8), En ellllismo Oolegio de \'ao Bnrtolom~ hizo 10 e ,tudios de De­recho) y en 1791 e le confil'iú el título de Abogado do la Real Au­diencia, entrand luégo, por comi 'Ión de é. ta.¡ ~ al'reg lar varios ramos de la Hacienda pública en los cuale introdujo impol·tantes mejoras, como 10 C4"preSÓ el irrey Ezpcleta en comunicación e. pecial de 1 de Diciembre de 1794-, número 39, en le cual hace mención de otras dos dirigidas ñ. In Oorte por Sll antecesor, ~l Virrey Iendiuueta, en ofioio de ] 9 de layo de 179 , número 333, hizo los m!Ís grandes elogios de Z.UOLA, pint:l.ndolo cor110 un esclarecido empleado' y la Real Audien­cia lo recomendó corno uno de los más di tinguidos aboga.dos, en 19 de Junio del mismo año. Por muerte ele don lanuel Revilla fne promovido al empleo de Contador .dayor, por decreto del Rey, de 23 de Febl'Cro de 1 Ou, distinción que solít\ concederse tan s610 á los na­cidos en E:pañ j y on 1 G <1e Septiembre de 1 09 fue elegido en la terna pnra i putado á lns Cortes por e te Virreinato, j anto con el f¡.'lari cal arvaez y el Conde de UUOl1ro tro, ñ. virtud del decreto do la J Hnta central de evilla, de :..2 de Enero del mi mo auo. grégue e :ir t do e~to el ventaja o matrimonio contraído por ZUOLA, en 15de Ago. to de 179 con uoñaDolores Gurda Olano, dama de noble alc~urnia y l'e~petablo pOoiciún socia} qlle In ponía en relaci6n oon los altos dignatario: y empleados liblic ,y díga e i no parecía Datural que e te varón in, ibne se declarar parti ario del ey, más bien que promoyedor de un istema de gobierno que tiene por base la igualJad ante 1 ley, y por conJició preci < la alternabilidad en los puestos público" Pero m6vile m:l. nobles que tl propia convenien­cia lo obligaron ti renunciar . 1.1 grandeza" actualesJ y 01 porvenir de sus hijo, para proclamar la independencia y lanzar e resueltamente en la guerra, en ob equio de los oprimidos pueblos. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 98 REVISTA LITER RrA. 1 trato íntimo con los altos funcionario. , y 01 manejo de los de­licado a. nntos que se le confiaron, le hicieron comprender que era imposible que esta de dicha a tiel'l'a saliera o la po tl'ación. en que .. o hallaba, si no se le daba un gobierno propio quo vigilara la conducta de los enoargados del pouer, pueR "ini 'ndono le I.pañ todo lo empleados públicos, uo tant para aprcvechar llS luce y conocimien­to de la necesidade públicae, ne no podían tonorlo en t n apartad. región, sino para recompen. ar :ervícios Ó ravore. Gil la metr poli, lo pueblos estaban n merced de malldnt rio: 'obel'bio y antojadizo., que amparados por la inmensa di tanoia que. los eparaba de la Corte, se entregaban in recelo t\ los mayore e.'ce o , mil' ndo con ele. pre­cio las lágrimas que bací n derrnm l' 1\ 10 infelices americano. Las repetídn visita que, en desempciio de sus funcione., tUYO que hacer á la oficinas de ó ita, Barbacoas y otl'Ol'\ retirado. centro" de spe­culaci6n de los penin nIare , le dieron In cl ve do lo ID.lo manejo. oficiales, y si por u n momento Cl'Qyó que podía pon r remedio con lh~ acertadas dispo icione CJllC dictó, pronto tuvo que pero nadir e de que "stas no producían lnllS resultado que lo~ elogio. que de él hacían los Virreye. ,pues 01' 10 qne re pecta. :í lo malo. empleados, todo. e redujo ú que se hicim'an má can o,. La veuitl del ilTey ml\l' puso colmo n u~ desill1. ioue. pues muy prout dejó ver <¡no, lejo' de ser el mandatario inteligente y recto que se e pernbn podría cu n­do más desempeñar unn alcaldía de pnebl. T o viniendo cll'elU.edio de ultramar, era preciso ponerlo aquí' y 1 precio n. cta del 20 de Julio de 1810 fue la. cxpresión genuina <101 sentimiento de los pue­blos en contra del pésimo Gobierno de)a olonia. Azu TIA entró á servir en el ejército, al mi mo tiempo que de - empeñaba delicadM comisione en 1 01'ganizaci6n del nuevo Jobier o de lo cual hab1an ca i todos los documentos dc e n. época. nn de ellas fue redactar, en a ocio de don Jorge Tadeo Lozano, un proyecto de Con tituci6n, y con respeto conseryamos el orrador de la que pro­pu ieron eS08 dos patriotas abnegado. y probo .. Este proyectQ fue a probado, con ligeras modificaciones por el Colcgio constituyente de CU'ndinama1'ca el 30 de Inrzo de 1 11. En el año de 1 16 cay6 pri. lonero le laR tropa que vinicron al mando de los trcs tirano mns sa guinnrios que han pi ado e. te pllí , forales, Enrile y amano, y en el momento fue condenado ó. muerte; pero sus e tensas relaciones socia.les, y los brillantes informes que de Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 100 1 E fISTA Ll'l'ER¡ , • Jefe de la ese Ita, al llerrar ú uib . ~ ZUOL. pulo tllgalse y perm.­necer oculto 101' In I de lln nuo e11 e a 'omarco al prado y prote­gido por los numAro o. amigo, quo 11, ía sabido l:)l'Ulljearse eu liS visita ofici le" de otro tiempo:, ha ta que se tuvo noticia del indlll o que el irrey ronto'l 'o expidió en Cal'tnO'cna. á fines del afio (le 1 17, al cual. e acogió para regresa\' al eno de su fami in. Entre los que favorecieron á 1 Z 01.,\ en aquell azaro a situa· ción, hubo uno cuyos ervicio llenaron dé gratitud 1 cOl'azón y no hallando medi de mo trn.l'la le nna mancra mó, ficaz, to ó á u cargo á uno da los bijo de su bienhechor y 10 trajo consigo, par educarlo al lado de los suyo,. Ese jove!1, dotad de I'al'n, y e timabi­lísimss prenda, lleg6 á ser con el tiempo notable liLemto, prof ndo jurisconsulto, elocuente 01'. dor y mandatario conciliador y jt .,ticiero cuyo nombre ha pa..,cldo Ú la po teridad colmado d honore. llama­ba :Manuel r rb Iallarino, Tenemos :i. la vi ta la documenf. ción 01 iginal que 'í n-¡ I de garantía { ZUOI .. A, durante. II viaje de l'egr :'0 y 1 forman: 01 pn a­porte q~e le expidió d011 J llan de guil'l'e, Tenienta rUllel de 1 s calcs oj I rcitos, y 'obernador Político y lili tUl' de la l'ovincia del Chocó en J. ·óvita á 15 e b~el'o <.le 1 1 para. E;\ouil' tí la capital de ntafé, 'llevando cn su comp ñí .í don 1\ranucl Iari .Malla­l'i110, que ~a n educarso I la mi mn. cupital y 11e - con jero un cln:v para su servicio"; In certificación d~ don J uan ~-'rallci co Jiménez de FOl'nozn, Capitán de Gran dero y omnndnnte mili 'c r de la ciudad de Clll'tagO, en la cIue h ce con tal' que d011 LUIS D ARDO DE ... ZUOL,~ llegó enfermo y no pudo seguir. u ro rcha ha ta el 19 de M. yo, pero que ha observado bucna conducta; u ce ,tificnuo Eemejante e.'pedido por el Cabildo de eso. ciudad, firmado p l' u cin o miel bro ; Ulla re­pre entación ele rada por AZUOL al V irrcy des e la hncicllda dcl .... 0- villero, en I llsag ... ogá en la IUC dice: " J.: o laré un paso adelllnte Rl n e 'pre a y prevül ol'den ]e T. E" q 10 e. pero con eguir etc, 'y la orden de I ':tillano, de ~7 de Junio, que lo prohibe 1 entrnda'í la ciudad, y lo confina al pueblo de oae < p r tiempo indefinido. ¿ Cúmo pudo apareoer en ]} u aga urr~ el quo venía. Je Cnl'tago por el camino del Uilldío? in duda n cuñada doña Pe rOllU lallo, dueña de la hacienda de "~fesn le limone," cere e Melgar; 1 invitó ' dar un rodeo y de 'ca al' alguno eH s en . u caso. J. í, e oxplica también cómo ga t6 m.' s ele n mes en e o trayecto. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. R 16 ... T TIERRA ,-D. LUIS EnU.\RnO DE AZUOL~_ 101 El triunfo de olh'. r 11 Boync' permití' al ... ollor AZUOI,A entrar de unen o nI fien-ici ue II atrin, y lo lliz, con tal denuedo y acierto, que eu la milicia ~ lennzó nI grauo de 'enera1 de ri.,ada, y en el ramo civil 1 honroso cargo de "\ iceprc idcnte de la. República, Hallándose encargado del Poder EjCCl tivo, por nn 'cnei ucl Libertador, murió en Cúcuta, el 13 de .i bril de 1 _ 1, e la fecuIl ida u uel tr. bajo ofIcial de ZUOLA uan fe los innu­merables documentos que e.~i. ten en los arclü,'o', e 1 ecialmellte en el ramo le IIacien a; do . u. prodnccione pri vaua. , fuer~ del bOl'l'ador de la Con titución ue 1 11 de que hablamos yá, se han alvndo lo puntamientos que . irvieron {1. Lozano para escribir el libro que exi te en In TIibliotec. :"racional sobre : las . rpientes u 1 ·uevo 1 eino de Grana la, ' y ü ero de , 11 col. boraci6n al periódico intitulado orreo Curioso q'l e . e nblicó en 1 01. E. i -ten ell ogotó. ,,10 retratoS al óleo de este ilustre Prócer: uno en el Mu eo aoional, de 1 incel pnfiol, según dicen lo inteli­geJlte .. , vestido con el uniforme de BL'igadier, y la pelnoa blanca que se u aba eIl la Corte; y t 1'0 con el luode to ,'es ido eolom biauo, que con erv. don anuel ]\1 ría. de .1. arvú z, biznieto suyo. Del primero e han omado 'aria. cop'as para la litogl'ufí. ; y en uno de sus úngu~ los e encuentra el escu o de arma concediuo por e dos Ir ú. la fami­lia Azuol- , el cual está dividido n tres cnarteles: uno de ellos ocupa. toda la mitad del escudo, y sobro e mpo de oro, simbólioo de alta nobleza, ~e da taca un arbusto verde q ne indio. las vast s e~'tensiones de tierra lue le pertenecían. El segundo está atravesado por el cltezn'on ó franja dorada de la n ilicia re 1, y tiene, ademú , 'obre un azul celeste, la tres fiares de lis e la casa de Borb6n, que Ji elipe V cedió algunas 'cees e11 premio u gran fidelidad. El ultimo simboliz:l con el color rojo y la b01'd'll" t de 01' 1 obleza adquiríun cn los campos de bata­lla y los triunfos obtenido en l1efensa d 1 1 ey; y tiene algunas otras figuras nlcgóric s dl! divor 'os acontecimientos de la. familia. Estc escudo es el único que se oonserva. de los muchos que exis­tían 11 la C'~sa de Az OLA y q le fueron ucstruídos por él mismo, j unto con a1gunas de at s condecol'acione ,al esta.llal' la guen'a de 10. in­dependencia, pal'a borr l' oca memoria de u iIu tl'e abolengo y pro· clam. rse defensor de la noble causa que nos dio Patria. y libel'tad. Bogot:í, 20 de Julio de 18n4. nA IÓN GUERRA AzUOLA. - ANGEL ARAI~~¡JI Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. MIGUEL . C1: O.-A LA ESTATUA DEL LI13ERTADOR 108 i sordo atambol'es 6, ni en la abiertas capitnle Entrar vio tu b ndaras 1'100101'C Bajo Hu -ia. de flores al e. trncmdo de Dn'lsicas mal'ciale . i á us ojos te ofreces Cuando, nuevo einald, I ti te olvida, r el hcohizante filtro ha tn las heces Bebiendo te adormece Del Rimao en las múrgencs floridas. No en rapto de heroi mo, o en vértigo de triunfos y csplelldore. Admiró tu grandeza. Él tí ti mislno To bu oó en el abi filO De recóndita lucha y dolore ... Te ,-io, i adolesoen te, T a en el .. ilencio de la gran l'uina ue Roma encierra, a acentar tu nlente La soñadora tren te Doblada al peso de misión divina; 1 ctando tÍ l, s Espaüas De América inflamar el seno inerte Con grito que conmueve las montafias; 010, en playas e ~traiia , entre escombros hundido, engrandecerte; r puesto el pensamien to Allí donde visión mortal no alcanzo, Nue o Colón en pérfido elemento, Con profético aliento Avivar e tinieblas la esperanza; • Con mano compasiva ( o bien á la ]'ol'tuna has hecho e clava) 1 estituír su libertad nativa A una raza cautiva y á la prole infeliz que amamantaba; Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 104 REVISTA LITERARIA. llevar de un segundo a1ante (1) el e razón 1 emlIo aulp, ~ Iientras responde ~I II dolor profun 1 ) Con ceo gemebundo ] iel muchedumbre derramando llanto· en la. región del hielo, Del Chimborazo hollar la cumbre cana, y contemplat· allí del tiempo el vuelo, I.J inll1en idad d 1 ciclo, 'La pequeñez de la grundez humana. ' Tio el dolor que. e ceba En ti, á 1 hora en ne el Eterno dijo: "( >uiérolo yá purificar con nueva. terl'Ífica prueba.' - Colombia entonces te 1 egó pOLo hijo· Enyidia. vil de 1101'a, e n rabioso azotar, la incli ta rama Con que piado a gl'atitu decora Tu frente creadora ue el honor de los Césares desalna ! a el obcecado hermano 1 arma revoh ió contr tu pecho, r en el confin po traro colombiano Te brinda hidalgo hispano, . i patria te f: ltó, u honrado techo. e e A. ilo po trero, Del piélago ruczchiudo e 1 bramido O al lejano clamor dellnarinero, ¿ Qué acento lastituero Fúnebre vuela á golpear tu oído? ¿ Qué asolación augura La voz doliente que on los ires gira? De negra ingratitud víctima pura, En hórrida e pesura, ¡ Cielos! el éroe de Ayo.cucho e. pira. (1) GrRA DOT. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. MIGUEL A. CARO.-A LA ESTATUA DEL LIDERTADOR 105 En tan solemnes aias Por la orilla del mar, los pasos lentoa, y cruzados los brazos cual olías, Hondas melanoolías E halabas á veces en lamentos. Ora pasara un ave, a hender vie es el líquido elemento in dej r rastro en él, velera nave, ~Illrmurabas: "¿ uién sabe Si aré en la mar y edifiqué en el vie!lto ? " En sordo aquilones fas como lúgubres señale " ¿ Si caerán sobre mí l8s maldiciones De cien generaciones? i Ay. de graciado autor de tánto8 males! " Brotar la alevo ía Viste, y á empuje de discordia brava Bambolear la libsrtad. Gemia Colombia en agonía; Tu e 1ritu radioso declinaba.- El noble e tatüario Apartando fulgentes aureola, De duda en tu pecho olit do io aquel tumulto ario: Vio el bando bi mo, )as amargas olas l. .• • Callando re pondiste A la íntima. eru ión con que él te nombra uanJo en fiJ81' tu emej!l.nza insiste, y hermosa, pero tri te, Apareció tu veneranda sombra Con ese 8epecto, y esa ~r lancólica nube de tu ceño Que desengaño y abandono e presa, Descendiste á la huesa, y aun te acompaña. en el eterno sueño. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 106 RE ISTA LITERARIA. Inclinando la :pada Tu brazo tri n 11 fado' p:1.roco illel m e . Terciado el grave manto; la miro(l' En el aelo cl. "aua j Mustia en tus 1 bios la elocuencio duel'me. J. Itígico á par de Datlte TE~EllA 1 tu ya to pensamiento HellOV{>, COl e ntrv, y I tu semblante Dio majestad cambiante y .1. tu an ... tero callar Jnúltiple acent{l. 1 ~ o tremendo, 110 aa usto ReYÍvc j del fragor c1e 1 pelea Desonnsas y{t. •••••• 1\Ias tutelar, nuco to, Doquier se aloe tu bu to, Con plácida elación . e ensoñorea; y en tu sereua altura nlnrtir peruona , y recibes culto nblimc en tu dolor sin amargura ne lisonja pel'jura Libre {.or siempre, y de cobarde insu'w. y tu nombre en su ,"uelo 1\1, s que el de untiguos eUlidiose~ Cl' ce En tu odad mi. ma y cn tu prol io llelo; r tu historia ain velo Las grandeza que fueron oscurece I .. El divill 1 aliento, Que anima tÍ In materia y tran. figura; :robilí. imo humano sentimiento' Pinal recvgimiento' . Cuanto á el alma euultece ó la depurll En mí~tica nmaIgnma, Cual ago nimbo de tu excel:a frente, o imitación, veneración reclama: El que Padre te aclama, Mezcla de orgullo y de vergüenza siente. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 108 REVISTA LITERARIA. c1uían á las cinco de la tarde: se concedía una hora para almorzar y otra para. comel, pe1'lnitiéndo e, adem í , un iI termedio !l. l~~·tlld¡(I .~(lbre la lJl·01W(I-IWlllll.oJlla e/l, los adult(l, J por lanuel "', Lobo. rAga. '0 2:3 de 1 ti 1 J. Imprenta de La Luz. JjO. J~. ludio tc}'(/l' lItiCO do la allti¡>iriJur, pOl' Yicente Emilio Gaviria C. [ go to :3:l de 1,' 1 J. Imprenta. de Echeverría H . 41. Cm'nción mdit'fll dt- la. lUJl'uin.'t inguinúl y rural. por AJon o {add· ñán. ["'epti mbre: de 1 !H]. lmpr n n. de La. Lu,,:. ~~. J!.:'tudi(l ¡wbrc la rU(l"J'cI~ ('lItlémica de 1.(1. paí. es cálido, por José Luis Andra e. r ctnuro 1.0 de 1 t)11. Imptent do M d l'UO Rivas. ·l:t Jll.'JI/lIl'r(}ide.~ y , /l. tratttlll.. ienta, por E teban Tobar A. [ ...: T'oviembre 13 de 1 ~lJ. lmpr nta. de La Luz. 41. COlltl'ibu ión al e, luelio de l"Ti anCRte ia en las altura. por Teodoro Castrillón T. [ ... oviembre 16 do 1 n,] Imprenta de Eche errla Hs. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 118 nE rST LlTEn \11 , ·1", Tratamiento do la. II ,,.idas JJO'l' mWlfJ. ile fut'{1o, 101' Leonardo de la Motta y Varga . r~joviembre 1 ele 1 !1l1. mp-r ntn dc La hu:. ,1,. I!.>turtio. (/01'11 l.a ampufafHtm d l cUl.llollicJ'iN'. 101' IJui' ·e1ipe Cnllle-rón. [ TO'í mbre 80 u 1 U 1 J. a editod, 1 e l\[. 1 i\'u .0. 47. Peritoniti.· tuo(Jl'culcJ. a, 1101' ..Arisiid Lore. [F bl'cro 2~)' {le 1 U2J. Imprenta. de La LU'''. 4 . Lafl'C/I'Il,7idrul ('¡¿ Antin(fll1a por ?\Ianuel Jo G Jnramillo. [ Iarzo]O de] 92]. 1m r nta. de Echeyerría TI . 49. ElectrCJlaflla médica, 01' Juan Bnuti ta, ... rontora y ]lórez, [Marzo 11 ue 1 92J. Imprenta ue La .Ntwiún. fj . Contrioución al "st7lrlio tl81a cldantía.'¡, (7e lo. árabe:, e/Ir Oolombia. por Lorenzo E. lava l\I. [rarzQ .i de 1 (1 . Imprenta de La Luz. 51. retroiomia il/terna, 101' Jo é Ianucl Vá quez, [.Iarzo 28 ue 1 92J. Papelería de amper ~In izo 52. La metritis m'onica?l ,11 tratamieJlto 'ful1'úl'gicJo, por;t nionio Josú Peláez. ( dl' de 1 92). Imprenta 1 La J\a iún. ;')3. Tratamicnto (fui¡ Ú1'gÜ:O de la ür[. ccÍ(JJI, puer¡J{wal, })01' Arturo Garcia ledilla. (Mayo 2:3 de 1 92). Imprenta de Antonio brin. ilve treo ñ . COlltri'lnwión altdutlio del al' npi6n 11 1',[Jotcí. por Ricardo . rn.­ren.. (l fayo 2;:) de] U2). 11l1}>l'en a de npor de Zal:lme3. Hermano. 5.). lllllicaciones de. la opc.rar.iúll, (ll' T-tJ17:manll. por Carlo nglllo. (Junio 23 de 18!l2). mprenta el Echev rrí3. nermauo , 56, Tratamirmto de: la, úlcera .. implc dt la J)¡~l'll(t, por regorio E. Durán. (Julio 1;; de 1 92). Imprenta de Eche tría el'mauo~. 5i. Pratamil'llto de la. 'lu·cll'ili.<¡ 7Jl norrcl!7ica 11 l ltmn"bl'{1: por Julio r.¡'e­rr6n. (Ago to 1 (l d 1 !.l2). Impl' nta el ,'cbe' rria Hermano . 5 . J"\(c,',~idarl (ln r('glamenta)' l'1lt ~,l(})llbia rl (jarcicio de la. lJ1'oft;'siún ()ú.~­tr'b'it: al, por Enrique Sánchez .. (~~go to:3 dc 1 fI2). Imprenta de La "'(leión. ñU. :¡'ratamirmto de la. tllbel' ulo. ¡ qui7'ú1'gica lJo]' el 'ni :tor10 C,'(~l(Jrú.r¡eJIO, por Arturo Gáh'ez E. (Octubre 11 de 1 !/ ... ). Imprenta, de! Eche erría ler­mano .. . . Operación da Oack, por Rnfael ¡. ría. Po nd R, ( ... o icmbre 6 de 1 D2). Imprent de La Lu::. 61. J. (Ita.' ,'obre 1(/, altc1'(lciO?l(,,'1 (leZ mai: '}'elacionatla, con la l'atolfl.q;a, 101' Antonio J. auro Giraldp. ( oviembrc ) ue 1 2). 1m¡ renta de La, J.raaif.Íu. 62. RI/Na!/o ,obre la Jlifli 'l/e de 70< (llrgjo, en jJ {Jota: po' .Toé 1. ranci ca j)Io.rtin. (~ o 'íembre 1. de 1"',2). litografío. y Tipog-rafía de amJ er Iatiz. 03. E~tudi() tera)' uaco del, al(l7, por Lma 1 uárez r. (1-0 ielllure 1 de 1 (2). Imprent de Eche erría H rmano . 6,1. Gontl'ilJUaiún 1Ja /'(¿ l e, twlio ti' 10"1,a ,'In. dijfe 'ZCI~: Eclalllp ia puerpe­rul. por Campo EHa . Uorreuor. (. ~ oviembre 1 { de 1 • :!). Impren a de Antonio María iI \~ treo G:;, La ?tuJll. tl' laciúll.-SUS perturbaciones y n pecial In di menon'ea membrano. a; 1)01' \ íctor oyo. ( 'o icmbrc 28 le 1~~2). Imprenta de Eche­' Verría Hermanos. 6ü, Parto ]Jrr,matm'o arttficial, por Eduardo Lince ,(Ablil 24 d l8!):). Imprenta de Echeverrfa Hermano. 67. E. udi(1. nbre 7a.~ Úitl 'CCiOIlC, ubcutánr.a.' rivijicanla or Marco Au-relio Angel. (Abril 2.1 de 1 ~:3). Imprenta. de E heverría nermano .. 68. Oirro.'!l. afrtificfl. (lel hÍ!¡atln. l)or Julio Ernesto Targas. (Abril no de 1 O:l). 1m r nta de Eche' nía el'mano. G9. La ?/wnn1llaIJ'¡a, impul. :~'a .- i tu io clínico w médico-l "al, por Nicolás Buendia l, (Junio 2:3 de 1 !l3). 1m} l' uta de La Du . <:> 70. :)¡ji,~iotolllía: por Luis Lnrgacha. (J ulio B de 1 ü:J). Imprenta de c­unrdo Riva .. . -1. OOlltrilmcitÍn el e"t?ldio de la. Oi1'Q({}ía a7Jr7um '1/al n Oolombia, por l.'tanuel.Antonio P,l.' Z. / Julio 17 e 1 ~):). n .. a di~rial le J. J. P'r z. 72. COlltribuci6n al 1','(udi(1 de le. tUrro-mi()ma. del ?ltC1·O y ,'il(, ü'atamiento qu ¿1'úJ'gico: pOI' J orgo 'robón O. (Ago to 1 oe 1 9'), Imprenta oe Iedardo Ri a. 7' • Oontl'ilJUci(),,, aZ e tu(lio (/0 lo ilJa 'lo dificile. In ... el·cióll 6 implan a- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 'rE .. lfsTOCLES A ELL :rú.-ESTUDIOS BIOGRl 100S. 121 ~e le e.·igían, e vio c1pspoj:l.do de su sobrorl'op!l; pero Luis Lanchero, que prelSenciaba tan villano despojo, olvidó los agravios que Armen­dtí. riz le había inferido, y tUYO la hidalguía de ubl'irlo cou su capa do grana y un de costear 111égo su viaje á Cartagena. Armendáriz fue l"e~i lanciado en Cartngena por 1\Iontn.ño, tau severamente como lo había ido en Santafé; pere) su de gracia fue mitigada por la benevo­lencia del doct r l\Ialdon:\Clo, quien al auo siguiente lo mandó :í • an­lücar, y do (llí pasó {L alIndolíd. btuvo sI un uua Ca.nonjía. en i­gii9m~ a, donde tel'min' us días en el e. tado eclesiástico. Barajas (:b'rnnci co de). ino con don Alonso Luis de Lugo, y militó bajo las órdeues iumediatas del e pit"n Castellanos. Cons­truyó 00n otro old' do un, balsa, y se embarcó en ella cn un río desconocido, fi, do eu la Providencia. OU'lndo sa.ltó á tierra, se oncon­tró con lo [ateo {tllchcz Bey, que iba C011 algunos compañeros abriendo paso al jército de Lugo. El año de 1541 figuró como Cabo principal cntrc la gente de lIernáu Pérez, cuando éste salió de 'antafé en busca del Dorado. Los muchos servicios ele Baraja quedaron sin recom~ pen R. arranco (Pedro). Compaílero de Juan d é pedes en la guel'l'B cOlltr los Sut s y • imijaca.. Era un soldado joven, animoso y "aliente. llbiendo el pl"imero ú. forzar el reducto de los indios, éstos le ul'roj aron una gran piedra, y pereció despeliado. ~ Barrio (D mi:ln del). Capitúll tlO militaba á órdenes del Teniente illega '. eseubrió la minas de oro de ,Tü'va en T enezuela :b'ue ecino de Bar luisimeto, y sus casa fueron ocupadas en I5Gl por la gtlnte de Lope de ... guirl'e. Barrios de Toledo (Juan de los). Religios franciscano. Fll9 elegi.1o Obispo de la A 'unciún" i tía c 11 aorado en Aranda. de uoro; pero luégo fue l>l'01llovido al Obi pado de anta Marta, adonde llegó al mi mo tiempo que flontauo ú 0, rtagena. . abía sido uno de loó primeros religio os franci, 'C'lUOS que, el su calidad de misionero , pa aron al Perú, y era hombre l"c"potable por sus virtudes y letras. ino ' Sautafé con la preten~ión de trasladar á esta oapitalla ede episcopal de antll 1 arta. (1). 1 ua quien levant t, <1 co ta de los COn­quistadore,) la primer, catedral de ~ ntafé. CensUl'ó pública y priva­uamcnta 1 s cl'l.l.cldades ejol'cidas con lo indios, y por esto incurrió en (1 Quiz:¡' l,or e te moti o s le cOllSidcl:u como 1 prim r Al'zobi po de Dogo á,-- ~ del.LÍ, 3 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Z lloJo e LL R J .- IllLIO ,HA ÍA CIENTÍl~ICA, 2 e. rLl"l'oll r e sin que medie inoculación aparente; pero 'í se ob~rva 1 contagio porque cuando "e pl'egenta. en un e tablo, se trasmite por las mano de Iú: rdeiíndores do unas aCR. {t otra . 1 a.mo· aquí lo. 'Íntom8S del co :v-po.", porque es conveniente que ne. rOH hacendado al rendan tÍ. oonocerla. Esta. e una enfer­me lad de manife t. cione olltel'amente 10caIe , ~ 'e presenta particu­lnrment e11 la. vaca reci' n parida., cuyo parto data de menos de treo me!4es, y la. t~rnert\ de 2 : 8 meRe. gozan de una gran recepti­vidad. La. pÚo tula., en número de 1 á 2U, cu an lo. mameI nes, on redonda ' al. rgadas y alcanzan su completo desarrollo tÍ los 5 6 día., alguna ?ece e lo Ó lO, E tas pú tulas e levantan obre 'U) a ha e dura, rodeada de una aureola roj , aplastadas ~í vece~, figu­ran ver adera nmpollas y . u contenido ale por las cscarificn.­cione .. L de ecnción comi 11Z al 10.0 6 11. día y e cubre de una co~tra o úura que al C' eJ' (3. semnna) deja una cicatriz. La erupción Re ved fic por ataques uce i ~os. La rotura de las pústulas durante el nct de ordeñar, produce ulceraciones que hacen cambiar por comple­to el a pecto de la erupción, El hor. e-po. , p r el contrario, es mú bien un enfermeaall. ge­n ral, eruptiva, que puede ocupar todas In partes del cuerpo Ó aOIJ­e n mr e en la 1 nlte interior de 1 B piernas, al rededor de las na­l'ices y e lo labio. I e11 la cavidad nasal ó en la boca. TO entrnl·emc. lt trAtar 10. into as de 1 vacuna, porqne nuestro objeto no ha i.do otro que el de aclarar cierto puntos apena tocados cm el tI'. baj en cue. ti()n, y, pOl" lo t. nto, hablaremos de un punto que DO pro 11 dizn 1 <1 ctor] i .... ucroa y que no deja de tener importancia: la. complicacione de la vacuna, Peconocell é ta v.l'ias causas: de­penden oe un mod ue reacoión e pecíal del individuo respecto de la vacuna, 6 de un e tudo diaté ico ó 1l10rbo~0 anterior, ó de una infec­ción secuna ri . Entre las primera se encuentran la cl'upciones llamadas vacc:í .. niae. entre la cuale, merecen es} ecial mención, por su frecuencia, la ro. eola, la miliar y la vacun fJ nC7'alizada. R d primeras apa­recen del .0 al lO, día de 1 ué' de la vacunación' la 1'oseo1a, quc es la mtl frecuente, comienza por 10 brazo al re(1cdor de l( s 1 ústula de la vacuna, pa 'n, á la cal'S 'Y acaba por generalizarse á todo el cuerpo al cabo da pooas hora ; otras veces e. general de hecho. A vece. está formada por pequeñas pápulas muy finas, como ciertas erupciones Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 124 RE lSTA LITERA (1, formadas por el sudor, es apirética y sinenantemn. La vacuna [j'ne¡a­lizada por infección gener 1 ó de origen interno, es r:1.r:\ .• o oh. orva después de la inoculación del horBe-po.-; la. vacuna hl mane y el co - pJ. - también la producen, pero sólo en los uiño vacun dos por pri­mera vez. Entre las segundas se encuentran principalmente las provo­car su aparición en un individuo predi pue:to, principah ento el eczo­ID , De aquí se puede deduclr una conclusión préíctica.: que en un individuo eczomatoso e necesario aguar nr á que se atenúen los acci­dentes cutúueol::J parH. vacunarlo' pero i e en tiempo d epi lemi de iruela y hay quo hacer la vacunación, uebe h ceI' e ólo una pica­dura en cada brazo y recubrir muy bien las 1 ústaln. . En las terceras se encuentran todos lo accidentes de.'critos con el noml re de actima, 1) 'ufigo ~ impé igo; las deT iti. y linfaugiti .. , los fiegm('!nr difusos C}u pl'Ol UCCIl.i rO~(jS In tnuede por pticemia, la erisir •. princip.\.lmeute 1 que o h couociuo con el , ombl'c d . i tlit' va .:ílllC·. E ta. es producid~ por la vaounación de b1'3Z ' bra ... ~o Ó jenn/1¡ i na; el individuo 1110 la tl'U mite e generalmente un niiio s~filítico, pero cuy enfermedad no está. caracterizada ó esti oda-ia htell e. En e te cn o . e puede tr l1itir la . ííUi : toda las perso­nas que hnyau sitio vacunadas c n e a liu a intecta II ncci. uto inicial puede prosent r80 b jo lo n. poetas igniont : 1. o La vacuna no sc ha Ucscul'ollauo y de os 15 lo 2" dí }Jllrece el chancro. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ZOILO CU}iLLAR D.-DwLIOCll.udA 'm: TÍ1~I ,!l. 12fí ~.o La vacuna ha sido fértil, y entonl)es pnede suceder una do dos cosas: h vacuna se seca, caen las costras y sobre la cicatriz aparece la lesión sifilítica ó el chancro se va de. arrollando antes de que caiga la costra y aparece cuando ésta cae. Esb lesión se presenta con sus caracteres propios y cOl1ocido~. En cuanto tÍ la trasmisi6n ue la tnberculosis por medio de la va­cuna, es un asunto todnv ía muy discutido j sin embargo, se cree hoy que este conte gio no pu(de tener lugar, por varias cau a : La. la edad de las terueras vflccinógenas no ES apropiada para. el desarrollo de la hlbel'culosisj 2.1\ las investigaciones bactcriolé'gicas no han reve­lallo la existencia ucl bacilo de J'"" och en la linfa vaccínica de los tu­berculosos; 3.n. los experimentos de inoculación sobre indivilluos tu­berculosos han sido negativos; 4.3. la piel en sus partes sl.1perl1cialps eR muy refractaria á la inoculación tuberculosa; y 5.:1. desde Jenner no se ha referido ni un solo caso cierto dc tuberculosis vaccÍnica. Atlemáf1, e to es más evidente cuanto se sabe que el número de la reses tuberoulosas es mny pequeño, ob:::;€Ivaciún q~e también se ha hecho cn el ganado que traen al matadero público de Bogotá' Es un hecho reconocido y aceptado que la única profila ia de la. viruúla es la vacuna; pero si es la única, es también cierto que es completamente segnra y que un individuo vacunado puede exponerse sin temor de ninguna clase á los rigores tIcl contagio. . y no estará muy lejos el día en que la ciencia pueda. pre ervn.r con unn "acuna tan segura como la de In. viruela, la tuberculosis, la lepra, la fiebre tifoidea, la sífilis, enfermedac!es que Mntas víctimag hace todos los aiíos. Pero si la. "acuna confiere inmunitlad. pnra la viruela, esta i1l1l1U-nid: l(10c,,, .. ~~ " ~ ! -•• _- - -, .... : tra cab rae eun 'la de tadi lo do 1 nos . ~ \.. , ) 0 ; ue al te vi- .evn­vili-mta­sólo )asa, • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 12G REvtSTA UTF.n.\l~r • • (1 jando desoladas mu<'ha~ familia., nos olvidamo' por completo de que debemos e ~ tar . iempre armados conera . a terrible enfermedad, para acordarno:) después cuando palpamos otra vez su tristes efecto:. Es cierto que cxi te en Bogotá un e taulaoimiento <.le vacunación, pero ese DO e ufici~nte para una población do más de cien mil almas. o creemo. ser e.'ugera<.los al decir que las treo cuarta' partes de la. población e tttll on recepti vidad mórbida para la ,-imela, porque 10 q ne han sido vacunado tilla vez no se Lacen revacunar, ya. por desidia(esto entre la gente cult.'\), ya por. uper ticióll y, lo qUd es IDtl· lamentable, porque no han tenido quien los vacune. El Gobierno debía dar una ley imponiendo ú todas la madres que hagall Yacunar sus bijas ó. lo 3 ó G me. e de Pllé' ue nacido~, que es la euad má. propicia; y el vacunador podía al mismo tiempo reYa­cuuar IÍ lo padres del niño. í mientras e funda un lIo. pital en que se pu~da poner u?a sala. de vacunaJo que {;s indispon aule a'í como de .tificos y enfermedades de la piel, deben fundarse cuatro est.'lbleci­mientos de vacunación con todas las reglas higiénicas del caso. Héstanos añadir, en grll.cic de la j u ticia, que el trabajo del señor doctor Figueroa que nos ha sugerido las anteriore observaciones y apuntes, en nuestro humilde concepto, e· muy digno de nplauso.l\Iué - trase en él su autor como hombre de claro taleuto yrevcln que ha hecho estudios profundos del punto de que trata. TOS complacemos, pues, en felicitar al nuevo doctor, quien, nI ingre 111' en el respetable Cuerpo médico de Guatemala, honra la patria de que es hijo. Bogotá, Julio 23 de 18U4. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. MELCIlOR PALAu.-EN U~ ALBUM. 1~7 DE VICTOR RUGO. Ya brilla la. aurora fanbí .. tica, inoierta, Telada en ~ 11 manto de rico tiFú; ¿ Por qué, niiía hermosa, no se abre tu puerta? ¿ Por qué, cuanuo el alba las -Ilores de riel·ta durmiendo e!:tús tú ? Llamando l\ tu puerta dioiendo esttí el día: Yo soy la esperanza que ahuyenta el dolor; y el ave te dice: ro soy la armonía; yo suspirando te digo: Alma mía, yo soy el amor. EN UN ÁLBUM. Si quieres tus amores guardar ocultos, trata que de tal fuego no salga el humo: nunoa suspires, que es el humo el suspiro que fuego dice. i\IELCHOR PALÁa. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 12 1 EVI'fA i.I IEl ARü\. NOTICIAS SOBRE LIBROS, PERIODICOS y AUTORES En el pre ente número 1 uhlicnmos un imI ortnnte artículo ciontHico sohr la vacuna, crito á in tancia nn'· tras por nuestro di tinguido é inteligente ulUigo don Zoilo u'·llar Durán. Dicho artículo es el primero d la JJiblio~ [frafut Oientífica. sección meya. que d . de h y e hrimo n la columnas de e·t¡ ] h VIti'I'A con 1 obje de informar á lo lectore oure di ver a oura de tu~ dio con que suelen favorecerno~ 'u autores. - '1 entendido econolllÍ. tu don ::\Iuriauo Tunco no ha favorecido con un ejemplar d 1 folleto que, on el t.ítulo Ll¿ O,tC.,tiól¿ .. Ml.IIu:taria¡ acaba. de pu­blicar: trabajo ue nos proponemos leer con la atención que el a unto de­manda. -E'l Libro de la Plltl'ia e el tílulo del hf!rmO~O olumen publicado pOI el cñol' don Ignacio Doruu. en ju oto re. ·pre ivo homenaje i los Pr6cere E:n la fech glorio a de uue 'tra Independencia, E,'La obra.. tanto por'l ele 'l1do e . píritu que 1 ha dictado COlllO por 1 .. 'ul'io~as noticia y dato mtere 'ante que compren le, :tú" llumada á perdura.r largo' allo' entre la' lectura fn ol'ita de los colom bin nos. -Conocido d011 "'icol:¡ Pont.6n como uno ele los más eIltu ia tu ' divnlga~ dore d 'll)erioc1i.'mo colombiano. el' ClllO::í que el ctual 'onu"!" 'o tudiarú' on la mejor ·oluntad la ju. tn olidtud que dil..:llo . llor ha didoido {l. las
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

Compartir este contenido

Revista Literaria: publicación mensual - N. 51

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  La Gruta - N. 12

La Gruta - N. 12

Por: | Fecha: 24/10/1903

REPUBLICA DE COLOMBIA Directores: R. ESPINOSA GUZMAN- F. RIVAS FRADE Bogo~a, a6bndo 24- de Oc~nbre de 19 O 3 NÚuu>ro 1~ LA AG-EN""OIA DE FEDERICO RIVAS FRADE OGADO, .AGE.1: l.'E Y MI IONISTA.. ogotá, Oa,·,·e-;·a 7~, números 5..;J6 y 5-.. , 3~ Oalle Real . .A.pa>·tado de orreos, 481-Di,·ección. por cable y por telég'rafo : F RA..D .J!1. e hace cargo de juicios ci iles de tayor cuantia ante la Corte upr roa e Justicia, el Tribunal Superior de undinamarca y los Juzgados de Bo­otá, Facatativá. y Zipaquirá. Defensas criminales. olicitud y cobro de pensiones,_ re- J pensas y ajustamientos. aclamaciones ad1ninistra.tivas, y es­eci 1m ente las provenientes de e m­rósti tos, suministros y expropiaciones guerra á nacional s y extranjeros. ompra, venta, remate, arrenda-i nto y administración de fincas fces. onsecución y colocación de dinero á rés sobre firma, prenda hipot~ca. ompra. y venta de docum ntos de r dito público. Compra y venta ele letras y mo­e( las. Oompr y enta de acciones de anco y Compañías anónimas. edacción de memoriales, pólizas escrituras y documentos. ago de derechos de import ción, etes y ac rreos. . Oompr y venta de bienes mu bies semo ient s. e toda clase de comisión rel acio­ada con su profesión. Anticipa fondos sobre las fincas raí- 6 muebles que se le consigo pat·a. realización. Hac toda. cla e ope1·aciones de anco y abona inte1·eses, á la rata más alta d la plaza. Toda co1 isión que se ncargue á sta Oficina s~rá nunciada. gratuita­ment en LA RUTA. y en otros cinco periódicos de esta ciudad hasta que se te1·mine el encargo. Inscripciones n los libros de la Agen­cia pueden ser de tre clas s, á saber: nscripci6n con derecho á ser publi­cada la oferta ó 1 dem nda en LA RUTA. en otros cinco periódicos de Bogotá. alor de la inscripción, 50. nscripción para ncarga1· la comi­sión á la gencia.. lor de la inscrip­ción 20 y los d recbo , s gún tarifa. En los dos últimos casos debe de­jarse un depó ito de 10, que s rá. de uelto inmediatamente que se dé avis de suspender 1 inscripción. Este dep6 ito tiene por objeto que no se ol ic.le á Jo clientes h cer saber á la gencia la suspen i6n del aviso, que ést no siga nunciando una. cosa que ya no lo d bes r. Toda operación que se verifique por intermedio de sta gencia. y cuyo v lor exced de · 50,000, da derecho al que Jo erifique á una suscripción anual á LA GRUTA, qn será remitida. á domicilio en la ciud d, y por correo fuera de ell . L gencij\ no se hace cargo de nin· guna cotnisión que no haya sido inscri­ta en lo libros y por la cual no se haya. paaa.do 1 comisión correspondiente. L s recia acion s por acciones de guerr tán especialmente á. cargo u J.i d rico ivas • rad 7 Fiscal que fue de la 001nisión de Suministros Empréstitos y Expropiaciones dur nte och ños. OEITE DE OOMER, único puro que hay en la ciudad, de los oliv - res d Leiv . De venta donde RESTREPO ER ANO . Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. RAMO N R. CALDERO.r ~ AGENTE JJE NEGC>CIC>$ Y CC>UI$TC>NI$TA Bogotá, calle 14, número 130- Telégrafo : NORMA visa t: u llouorable clientela que seguirá ocupándose del despa­ebo de carga de exportación y de todos los negocio que agenciaba la extinguida Casa de Lara, Calderón & O~ ~ ·: ~ vi :unos • 1 piiblico r¡u hemos restablecido J .. ~ fá bri ·a d todA ·la . de ~ ARTICtJLRIO que te u U lO ·o ninguno. A las tres encontrará usted en casa á papá para que arregle todo con él; ya está advertido .... Oonffo en su noble corazón. __ . Mi sim­patía no puede engañarme .. _. Mi franqueza es prenda de felicidad para usted ... _ . • ¿ Lo hará us­ted! -Si, lo hago. . . . lo hago hoy mismo. A las tres salgo de aquí. .... En efecto, á las tre salió mi amigo en· el tren de La Sabana con dirección á SU hacienda de U'l.,,aS­verdes, de donde no olverá hasta que haya tomado el hábito la dama que lo pretende. Y ahí es nada este ca o de con­fianza feminista; conozco otro aún más fuerte y que prueba bien como sucede con la resistencia d~ las líneas curvas, cuánta es la energía de nuestras damas de talle flexible y cur a arrib y atrá y adelante. éranse que s eran dos primorosas e icas, enamoradas ambas del mis o galán, ue na­turalmente no quiere ca arse sino con una de ella y tiene todo listo para dar pronto el salto mortal en la cuerda del matrimonio .. _ De pronto se encuentran en la Oalle eal. La afortunada, baja los ojos y quiere pasar modesta­mente ; la otra, la que el matri­monio del galán sulfura, ve dia­blos ensillados al ver á su rival, y en voz baja, guardandú siempre la compostura aparente de su alcur­nia, le suelta de paso palabritas menudas, desde camarón hasta caimán, en los insultos de la fau­na, 1 desde coqueta basta mal ¡)acida en los del reino vejetal, ó ean erduras. _ ... _ El chubasco pasa rápido, cada cual sigue su camino, queda comprobada una ez má la resistencia de las cur­vas femeninas y .•. _ por encima de todo, se verifica luégo el matrimo­nio; la fiesta es espléndida, asisto gustoso y si no lo evitan los perros de ño·r Garzón, de :fijo que les trai­go á mis lectores su pedazo de b. ?.­cocho de novia, como se lo habría traído, si á ellas me hubieran invi­tado, de las bodas de D. Oarlos Fonnegra con la Srita. Mercedes Tama o; de D. Guillermo Oama­cho con la Srita. Isabel Montoya, y de D. F. Oarlos Ohild con la Srita. Elisa Dávila, simpáticas parejas de nue tra sociedad elegante, que hac unido su suerte en los últi­mos días con e 1 lazo de :B.o res del matrimonio. Ojalá la luzcan siem­pre frescas y lozanas. r ba ta de charla. - ~- CAMPAÑA CORTA Ptu.· .Burtque OJaya H. Las notas vibr ntes y crist lina de un oluptuoso a.ls temblaban en la. a.tm6 fera, mezclándose con la Yi a 1 claridad de las ujía y el perfume de las flore , formando un ambien- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA GRUTA 163 ---- --·--------------~-------------------------------------- te uaYe y ct.lido qu en animada par ja . na franca. ale­gría y una encantador xpansi6n reinaba entre lo in itado , como i un hilo de mi terio a. impatía lo uniera en aquella noche. Lo labio purpurino · de la da. roa e entreabrían sonriente , dejan­do ver sus blanca y menudas denta. dura , ientr u u chispea te ojos se leí n las emocione desperta. da por la triple oluptuo idad de la mú ica, lo perfumes y el baile. En un saloncito, adornado de blan. ca margarit , uoa pareja, fatigad probablemente por el val o tenía a ni macla con ver ación. -Alberto, decía la dama, diri. gi 'ndose á u compañero--un joven. de veinticuatro año de edad, ojos y cabello negro , despejada frente y mirada expre iva-i qué dice usted '? i Acaso he dado motivo alguno par qu dud del inmenso cariño que le t ngo?...... .,. al decir e to, fijaba en 'l In. mirada de us grande ojos azu. le , impregnados de rar dulzura ..... Y in embargo, no lo autorizo á pe. dir mi mano . . . . . :r uestr uni6n s imposible ..... . ln observ· dor per picaz habría notado en el fondo de su acento dul. ce y acarici dor, cierto impercep ible tinte de ironía, algo como rencor de odio en lucha co la fruicion d l amor ..... . -i m lo dice u ted, Bertild ? dijo Alberto con amargo acento. M • jor que yo, ah u te el poderoso mo ivo CfU me induce á tom r una re olución definitiva. Do caminos m qued n : el uno acaba de cerr rlo u ed por u propia oluntad; to a­ré el otro y bu car" el ol ido, lejo , mnJ' 1 jos de todo lo qu pu da re­cordarine lo día en que creí llegar á ·er feliz á u lado. La ardiente pa­si 'u qu he eutido por usted, me estrecha en sus br zos d fuego y me ahoaa. Ah : or qu,; 1 conocí 1 , 1 anw ...... . ert.ild , pr sa de ago temor, ugad por la variada emocio-u que cor zón exp rimentab· n aquel momento, no abía c6n1o re pond r á n namora lo aalán y auard 6 il ncio. 0 ' - í, B rtil a, u ted u o puede, no d be dud r un solo instante de mi amor. Bi u abe que todo lo daría gu to o en en. bio d un ligera es­peranza de que alg ún dí u ted será mía ~ E to e cuanto anhelo ; la id a fija y con tnnte qu palpita en cerebro: - ro u o ~, añadió con oz con m o. ida, i la vida es un bi {n 6 un mal · i en 1 fondo d todo hemo de n~ contrnr una d silusi6n, nu desencan­to y u nue o dolor: ... En mi horas de reftexi6n, cuando concentrándome en í mi mo analizo fríament mi ida y mi acto , y peso en la balan. za del análi i la suma de felicidad la suma d e dolor que, por ley in e lu­dibl , m ha tocado en uerte, iento un oleada. d infinita amaraura qu sube de mi corazón y lle a frío, mu­cho frío á mi alma ! H bía n la oz del jo elJ tan houda mel a u colía y tan inm nsa t ri . teza, que su palabra conmovieron lo má rec6ndito pliegues de e co. r az6 u que hacía . upr mo e fuerzotS para u t ra r e á la dulce embria. g uez de una pa i 'o que e-n ano que­r ía rechazar ~ hermosa porman ci6 pen a t i' a ilencio a. na. ol ada. de teruura urgi6 d todo u s 'r, con1o un hálito ol1ptuoso que oprimió u aarganta v la euvol i6 en una at 16 fera ex­traña y acarici dora ; quizá h bría dado la palabra d ead , i en e e rnomento no t rroina 1 mt' ic llegan al a.loncito varias p rej y ntre ella una amiga d su familia. que t nía en r mano 1 empre a de en arla con el cab llero que )a con. ucía, u ho bre de r e0 ul l' ad, muy pagado d n p 1 on , qu lu. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 64 LA GBVTA cía en el ojal de la 1 ita una desco­munal crisastema. -Bertilda., dijo la dama, el Gene­ral Piedras me ha comisionado para pedirte q 1e, i lo ti ne á bien, bai­les con '1 el pr6.~imo al ; por u­puesto i el e ba.llero da su permi o, agregó saludando á lberto con mal d · im lada ironía. - o lo necesita, señora, respon­dió 'ste, por cuyo ro tro pa ó co1no rayo un ligero extrernecimi nto ner-vioso. Preci amente presentabaáBer­tilda mi excu as por tener que aban­donar, bien á mi pesar, u agradable compafiía, pero un imperioso deber me llama á otra parte. Y al decir e to interrogó á Bertil­da con mirada tri te y apa ionada, como buscando en ella u úl i rna e - perauza de salud. Ella, ó no loco - pre dió ó no quiso comprenderlo, pues se a.pre uró á co testar : -rTo tengo incon enien e en b i- 1 r con 1 Geuer 1 y le doy las gra. cias por la distinción que me hace, tanto mayor cuando hay en el alón gentiles y lindas pareja . Alberto palideció, y con oz que e vano trat6 de mostrar ranquila, se de pidió y abandonó aquella casa á donde tal vez no olvcría jamás ! Receloso el Geuer 1 de tan fría des. pedida, preguntó á Bertilda : -¿Qué moti a la partida de e e cab U ero acaso stá disgu tado .. . ó será una falsa retirada? - e engafia usted, General. Sólo el inter's político lo mue e. Tene­mos aspiracione opuestas : Alberto s partidario de la r voluci6n y yo detesto de ella, como u ted y como todos en casa. ; hemo discu ido y nos separa un bi mo; j má podremo ntendernos, ahora meno , que va. á reunirse n el BoaTding Jlouse con algunos migos para. encamin rse á su camp mento, que e·, egún cr o, lo q e él más de ea, agregó candoro­samente! -Ah. con que esta ocbe m rcha? -Sí, contest6 Bertilda ; eso me ha. dicho, al menos, en el cur o de la dis. cu i6n. En e te momento comenzó el als. Mientras preludiaban la introducción, una repentina idea cruz6 el cerebro del General y pidi6 permiso á su pareja par alir en busc de su guantes, que había ol idado. Sac6 inmediatamente una tarjeta, e cribi6 en ella algunas línea , llamó á su or­denanza y le dijo : - Tótna, e11tr 'ga e to en el 1i is-tcrio. E urgente ....... . . Que te des - pachen con cuanto necesites, y cúm­ple la comisión como bien sabes ha cerlo ...... N o te pesará. El vals rompió en un raudal dt:l perlada notas, y el General, ciñendo el flexible talle de su hermosa com­pafiera, pronto se mezcló en 1 tor . bellino de la d nza. ~ ~ Apenas Alberto salió de aquel la reunión, se dirigió al lugar de 1 cita, en donde lo esperaban sus a igos con iva ansiedad. Esta ha decidido. Partiría. Soy jo­ven, se decía; iré á. ayudar á m is co· partidarios, que en de igual lucha defienden mis ideales. Pero, i cómo hacer 1 i Qué medida. emplear para llevar á cabo esta idea salvadora. t - Sí ; partir, decía; será lo único que pondrá remedio á. tá.ntas y tan acib radas decepciones! ... · . .. Sufriré . . .. . . siendo presa de la máa horrible desesperación. Ella estaba. allí. ..... á cada mo. mento se le aparecía, má bella y he. chicera que nunca 1 Quería odiarla . ... .. arrojar su re. cuerdo en las teuebrosidade del ol-ido ...... Mas, i. cómo odiar á la que tánto se ama ~ odo lo que l rodeab parecíale indeciso. . .. . . ago. L mirada de sus ami 0 os las eía provocativa ... .. . sarcá tica u cerebro era. un e o . Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA GRUTA 1 5 . 1 ¿A qué lugar, á. qué punto dirigir u mirad ? i. En d6nde fijar los jos, en lo que relampagne ba el encor, que como t 1pe tad sacu ía n e píri u desolado ? Apenas reunidos confidencialm n. e los tres amigo , diéronse pri a n hacer los preparati o , pue d hería . tar esperándolos el guía. que iba. á conducirlos. Noche serena. La p tn Has re­• corrían en todas direccione la cona­o calle d 1 ciuda. . Ape as se lcanzaban á di ti guir aquí y allá los focos de la. luz iocande cen , que eme jan got d oro álido rroja- 1 s sobre el iumcn o manto de la noche. e pronto 1n nte una d la calle d 1 ciudad 1 .Aguila N gra y e cr ían fnéra. e todo peligro, cua do al doblar la quina. divisaron una escolta. que traía recluta ..... Retroc ieron y se preta.ron en el hueco de una puerta.. -Vol va m o , dijo uno e ellos. -.L:r6, conte tó Alberto con ente. r za. E témonos aquí, que puede su­eder que no nos Yean y sigan de l rgo su camino. -Silencio !, ahí llegan, a~reg6. La escolta e detn o en la. esqui­J a ; ellos se e recharon aún tná con. ra la puerta., conteniendo 1 l·espi­aci6n. Los oldado cuc ichearon algo, ·acilaron sobre 1· dhecci6n que de. ían tomar y e alej ron de lo fu­uro guerrill ro . a o curi ad los al aba ta vez. Al oriente de la. ciud d, al pie de las colina que In circundan por aquel lado, y ocultos tras el boscaje que crece á. orilla del rumoroso n Crist6bal,(n e tro amigo· e peraban, ansiosos, á. que llegara 1 guía que d bía conducirlos. La. pálida Reina de la noche, esplendente y bella, re­corría con pa o tar o y grave 1 com­bo y estrellado cielo, y era testigo mudo y fiel d los sombríos pensa. mientas que aleteaban e torno de aquellos cerebros j6 enes que co­menza. b n á. gustar los amargos in. sabores de la ida l Felizmente lleg6 el guía esperado, y la cara ana. se puso en marcha ; cautelosamen e atravesaron el río por su parte orien. tal y tomaron confiados el ca. mi o que conduce á la pobla.ci6n de Cbi. paqu. Los primeros albores de la maña. na mpezaban á. di ipar la tinieblas y ya la e trellas bían huido cuan. do llegaron á las primera casas de la pobla.ci6n. Como le ra imposible viajar du-r nte el día á. causa de estar invad i da aquella reaión por las fuerzas del Gobierno, determinaron pedir hospitalidad en casa de u amiuo que vi ía, por entonces, eu ese lu. gar, y esperar á. que llegara la no. che, par continuar su marcha. Bien pronto llegaron frente á. la morada que bnscn.ban, y una ez allí, atendí. do galantemente por el duefío de ca a, descansaron d la fa iga. que los ago. biaba, diero ca po á. que el guía saliera á inspeccionar la localidad y, en vista. de la situaci6n del enemigo, esc.ogiera el camino que debían se. guu. El tañido melanc6lico y 1 úgubre de las campanas del lugar, le anun. ció que la hora. propicia para par­tir había llegado y, sin e barC1'o, el C1'UÍa no parecí ..... Alberto, más im­paciente qne us compañeros, sa.li6 á la puerta de 1(1, casa creyendo b er sentido ruido de pasos ; 1 Dlá pro. fundo ile cio reinaba en la pobla.. ci6n ;tdespejado el cielo y ereuo, par cía burlar e de quel cerebro caldeado por la. torturante idea de seguir adelant ; grue os y 0 ra des nubarroue empezaba á agrup rse 1 oriente de la poblaci6n ; todo pa­r cía e erfect ol da , cua do dé pronto io apar cer un ombre que se dirigi6 re ueltamente al sitio que ocnpaba. Lleno de alebría llam6 á Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 66 LA GRUTA us compañeros creyendo u e lleg - -¡La Re11olución! contest6 el jo. bn. la hora de partir, y no fue poca en con alegre voz, eauro de hallar. u sorpre a al ver qu quien llega a se u medio e los u os· y al oír e no era su e perado • uía ino otro e ta re p est , natur l y obligada, individuo que le dijo : de pué del modo co o había sido -Comisionado por el guía qu contestado el primer arito, oy6 un hasta aquí le ha traído y que e ha dese rga cerrada, cuyo humo n ol devuelto á conducir á Bogotá parte vi6 á lo vi jero , á ln. vez que uu de los pliegos que yo traía, e1.go :i huracán de plomo pa 6 ilba do fu. indicarles el camino seguro ara lle. riosa.mente obr ellos. ga.r á Monte Redondo. Una vez allí, -¡ os han endido ~ exclamó Al. regresaré á entregar lo que traigo berto con indescriptibl , cento . ¡ Hu. para Soacba ; véanlos u ted yan ~ y lle á.ndo e la mano al pe. La duda brot6 en el alma. de aque.. cho, gir6 sobro í ismo y cay6 do llos valientes, pero el nuevo guía bruce en medio del camino, atrave. dio tantas muestras de su buena fe, sado por dos mortal b la~os. corroborada por el origen aut'ntiro Sus compañero , compr ndiendo de loR pliegos de que se decía con- que toda resistencia era inútil y que ductor, que resolvieron seguirlo y, er una temeridad tratar de rescatar venciendo todo temor, se pusieron en á su desgraciado amigo, descendiero marcha. veloz1nente, no sin qu un nutrido Al amanecer del día siguiente, ex- tiroteo le pusiera e peligro de de . tenuados por el hambre y la fatiga jar la vida n n1 no de aquella trai­del viaje por terreno quebrado y des- dora. avanzada. conocido, en que cada árbol parece Entretanto los sold do rodeaban uu enemigo y cada movediza sombra el cuerpo de Alberto, y e in u ita­un peligro, creían llegar al ansiado da crueldad celeraban st. agonía, término de su iaje ; llenos de ar- ensayando e aquel cuerpo indefeuso dor y confianza trepaban por el ca - ' y moribundo 1 filo do sus ·h t mino tor uo o y quebrado que á Los y la punta de u bayoneta : Pu~nt~ conduce, cuando ya, al coro. Cuando toda la an re qu anima­nar la altura, divis6 Alberto el cañ6n ba á aquel h "roe s li6 ;por us h ri­de un fusil que brillaba co los pri- das y tiñó de rojo la piedras del en. meros rayos del ol. e detuYo é in te- mino que había sido su Cal ario, la rrog6 al guía: muerte bes6 la pálida. frente del jo- -Debe - una avanzada. miga ven mártir ...... y entonce , dos ol - contest6, y dando muestra de ah o. , dado , despué ele de. uuda.rlo, arra · luta confianza y angre fría, lanz6 al traron el cadáver por lo pi · S lo aire un estentóreo grito:- Viva la ¡ jaron en una hondonada á 1 er Revolución !-que repercutió legre del e mino, p ra que sir iera de fe - por toda la montaña y fue contesta . 1 tín á las ave negra , pobladoras del do con otro semejante por la avan. espacio . zada oculta en lo alto de la cue ta. . Después, examinar lo papel Alberto se puso á la cabeza de sus encontrados al muerto, con enci. amigos y a.vanzó, lleno de felicidad, o ~ de que habían ultimado al va. sin preocuparse má por el g ía, que leroso .Alberto Terrados xclam6 go-e escurri6 por la falda del e mino, zoso el Jefe de la escolta: 1 General hasta. tropezar con un ,rupo de quin. Piedra puede d can ~ r tranquilo ; ce hombres, ispue to en línea de su odiado ri ~al no ol Terá á tra e­bat lla, que los e peraban con los ri- sarse n u camino. . .... hora í ftes tendidos, y gritaron 1 rlo : puede soltar e á ese hombre que le -¡ .&lto, quién vive! sir ió d auía q e, (Tracia 1 a i o Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA GR UT .4 167 el OeneraJ, cay6 en nue tro poder ..... delante, muchachos, hemos ganado día . . . . .. Mi a censo es seguro. Y aquellos hombre , eguramente uenos y honrado en tiempo de paz, · o tuvieron un pie de remordí. iento, en enenadas como estaba.n s alma por el odio y la cd de ngre que la guerra lle a consigo, siguieron ati fecho u camine, ejando atado á un árhol al infeliz nía, y marcada su infame jornada . on la sangre genero a de uno de sus emejantes ..... . . Lo boletines de la glterra dieron .uenta. del glorioso encuentro del alto 1 Los Puentes ..... La Re oluci6n tigada una vez más ...... mucho eridos y pri ioneros... . . • arma y uniciones tomadas al enemigo .....• ario muertos, entre lo cual e el ti. u lado General Alberto Terrados ..... Cuando supo Bertilda la noticia, lla, que adoraba en ilencio al jo. n héroe y que 6lo ante el grito e la. pasi6n política, e .. ~altada por el lamoreo de tod su familia, había logrado acallar el O'rito de u cora. z6n, comprendi6 el mal que había echo, adivinó el infame manejo de u nuevo pretendiente, y sin lágri. & ni vacilaciones, sin dar cuenta á .. nadie de u propósitos, abandon6 la r, a de sus padre y fue á buscar en . 1 con ento de enedic ina la paz d 1 alma, que el mundo y ·us odios insano le negaban ..... Hoy se lla­• na Sor María de la Expiaci6n. ELISEO PI-'- 'rO --~ ·<>-- CUENTOS CORTOS EL L'F., -,. TEO ,_ARA MAX. VELEZ El por Victo)·ia rendía su via­je aquell tarde y atracaba pere­zosamente á 1a margen dereoh del Magdalena; todo el día había lu­chado contra las aguas del río y parecí como i los pasajeros que traía á su bordo sintiéramos la fatiga de esa lucha titánica que el inanimado barco aportaba i - ensible. El sol babf, desapareci­do ya:en Occidente y, sin embargo, creíamos perenne sobre nosotros 1 ardor de su rayos candentes: la atmósfera pesada concentraba á o u estro rededor todo el bochor­no de un día sin sombra en Ja ardiente playas del gran río, y no agobiaba la soporosa calma que traen consigo el monótono cansancio del viaje y Ja influencia agobiadora del clima ... _ . El silbato de la máquina anun­ció nuestra llegada á los poblado­res de la orilla, y pronto invadie­ron el barco los pocos dueños de 1 leña apilada á nue tro frente .. en cuya consecución 1Jacían1os es­cala allí. ente toda de col r, apa­cible patriarca de aquel ignorado paraíso, de tez broncinea y robu - ta musculatura, eran digno hijos de la elva, capace de entrar n lucba con ella. y de encerla. El que parecía jefe del grupo ra un apue to 1 ancebo, verdadero do­nis de u raza, de tez oscura que realzaba 1 blanco de unos jo vivo y leales y de una hilera de diente p rejo y apretado om grano de maiz en la mazorca. -Juan, le dijo el Oapitá , t.ie­nen 1 ista la leña? -Más de la nece aria, patrón; tómenla de páohennos porqu estamos de pris . o es el dí de nuestr anta patrona, y 1 noche será de 1Jarrarula. Si quisieran e­nir al pueblo. _ .. E tá todo 11 no de arcos y de flores ! N a da dijimos los pasajeros, pero la iu itación no cayó en saco roto cuando a terminado el acarreo de leña y recibido su valor, la gen- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 168 LA GRUTA te e di ponía á marchar e, alg - no pre untó: ueda lejos el u blo 1 - nas poca uadra , respon­dió Juan. - ne mo con u tede , no acompa- a 1 regreso. -Oon mucho gusto, re pondie­ron todo , y nos u imos o e mino. Eramo tres ozo , e regre o de Europa, con todo lo refi a-i nto y toda la cu io i ades de la ci ilizaoión: despué de 1 noches de baile e llullier, buscá­bamo el último e tremo e l cala en 1 s danzas de esa noch n pl no desierto. . . . J u a vení á mi lado y con r á roo tosamente. -¡ 06mo te 11 sf -Juan de Dios, se- or, par ser-vir á usted. -¡ vi es contento e ta soledades Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA GRUTA 169 ra en te inclinada, o tenía su a­der m n y se comprendí qu aún t uían pacio aire para vivir 1 s per on u hubieran 1ued do , jo u escombro . -Petra .. __ . Petra. . . . . gritó Ju n, · pegando 1 boca contr la m 1 trabada arm zón de su casa. - ~ 1 ano , Juan, álvano , con­te tó del interio1· una pagada oz d mnj r. -¿ Oo quién está . . . . _ Con elipe, dijo la isma voz, después d un mome to de vacilación, u e fue para Juan de horri le e pectativa. -E péren , dijo, y se retiró uno paso del itio de u de gra­ci . iró los ojo á uno y otro lado, no miró indeci o, limpió el udor de u frente co el dorso de la man , y de un lt , rápido y aira­do, omo e igt· herido, se plan­tó bre l t cho de u a a en el punt o tenido úu por la colum­na Jig ramente inclinada; sintió ue l dificio cedí jo su pe o, alt6 l nuev al uelo y corrió á perder e en 1· e pe u ra del osq u e . . E PI.c O G ZMAN ooc- X -ooc El Dr. Arturo A. Quijano o á te jo n importa - te 1 dí n que cumple inticinco e ño t rcera, parte d 1 ida d 1 hombre, pro.·i ada ente. *Por h bérsenos remitid t rde ste t\r­tí • 11 , n 1 ublicámos en el número au­t~ rior, • 1 ou 1 stf\ba. destinado. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 170 LA GRUTA Hemos oído habla de jóvenes vit! 4 jo , y pen ando en Quijano, encon· tramos la explicaci6n de eso que nos parecía. un contrasentido, un ana. cronismo. Joven por u edad, es viejo por la severidad en sus juicios, por la. e. riedad en sus procedimientos. No queremos decir con esto que no hayan viejos que carezcan de esas dotes. Desgraciadamente los hay de modo que ha~en contra te con los que, al entrar en la lucha por la vida, llevan con la irilidad~ con el fuego de la juventud, la. madurez de los que e acercan al fin de la jor­nada. Quijano es de clara inteligencia, sólida ilustraci6n, cualidades mora­les poco comune y, sobre todo, de un gran coraz6n, lleno de nobleza y de bondad. Sus excelente dotes son. conocidas por sus hechos, no porque "1 haga alarde de poseerlas ; no e de aq u e­llos que, sin merecimientos, se dan á la tarea de escribir y publicar sus propios elogios y de atribuirse. todo lo que les falta. Quijano si es erda . deramente modesto. Lo hemos tratado desde niño; hizo sus estudios con e mero y consagra­ci6n táles, que gan6 los cursos regla. mentarios en mucho menos tiempo d l pre upuesto en los colegios para p e entar examen de grado. Jamás en los claustros dio motivo para una reconvenci6n. Su conducta fue iempre ejemplar, y, coronada airosamente su carrera, fueron pre. miados sus esfuerzos con el tí tu lo de Doctor en Jurisprudencia. Es Juri consulto y Abogado: in­terpreta y explica. las leye con maes­t~ ía, y para hacerla aplicar procede t1nosamente. Por d graci , entre nosotros no hay J uri prudencia. A diario se en re. oluciones contradictoria de los Tri. buna.le y Juzgados, y la misma ley faculta. á la Corte uprema de J us-ticia para que varíe las doctrina~ qu• tenga establecida , aun sobre pun de derecho. Mas Quijano sabe annoo nizarlo todo, y con acrisolada. hon dez, aboga siempre tanto por la M jestad de la Ley como porque se del . á cada uno lo que es suyo. Quijano " lucha con lucimiento . en defensa de la ca u a del Derecho. ogotá, 1 de Octubre de 1903. LIBORIO D. CANTILL -- RIMA Porque tienes en los ojos nos girones de cielo, Te busco como un consuelo De mi id· en lo enojos. Al verte mueren los duelos Y florecen los abrojos Por que tienes en los ojo nos girones de cielo. F. RIVAS FR -*- A MI AMADA I Tu cabecita blonda Es un jo el que guarda Diamantes, cuyo briJlo se resuelve En el negro carb.5n de tu mirada. li ¡ Sáb s n t16nde está la diferencia Que hay entre tus ojos y los astros f 1 En que los astros miran á la tierra tus ojos á lo alto. llORA 10 IS z Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LOT 'ES ituados en la lan1eun, en • 1 esquin forn1ada por la call O y Ja carrera 13. ~e venden. SE VE DE casa u l nún1ero 149 n la lle 9, por doce 1il dollars 12,00 ) ó su equivalent en n pel-moned· á la fe eh del ago. Puede verse y uegoc1, r­e con su dueño. de 1 s 12 u1. las 2 p. nl. BUENA GRATIFICACIÓN Se dará en la Oficina de ,. . Ri vas rade { quien dé ·azón de tres bueyes: uno negro, uno hosco y otro marillo, mocho, marcados 1 con un 9 atravesado por una l. Cartilla Objetiva 'E ore S r . Baquer El mejor texto para ense­nar á leer en poco tiempo y ien, no sólo á los ni- os sino el los viejos. M' s de tre ciento mil ( 00,000) ejemplares se han r alizado hasta la fecha.-5 CARRUAJE BARATO En las pesebrera de El Asilo s ,. nd uno apropiado para HA IENDA ó tráfico de Estación, puede d tinarse ti Tarios u os, el tapizado s tle q uita.r poner. Es nue o, fuerte, sua e, Ji. ,.¡ no, muy hi n resortado y bonit . 1 LA A E~ O A DE F. RIVAS FRADE VENDE lambique .... .. cciones mio~ de La· Mercede ·. gnjas máquina de coser. rmario ............. . raña d bronc y diez 1 u ces ................... . año de porcelana .... . Cuadro á lápiz ........ . ndeleros plata (2) ... . asa. en Facata.tivá pi­sos, 13 piezas, patio, á me­dia. cu dra de la. plaza. prin-cipal .................... . Cas , calle "".J' número -5. asa, e .He . ._ ....... . (Jasa, ca.rrer 3. ;¡ ••••••• asa, calle 1_, n 'mero 40- ................... . sa, calle 3 ........ . Casa en La nión ( Jlfar­tinica) . .........•....... asa en L Unión ( Ba1'· celona) . ................. . Casa, carrera. l. ~t, número 5,00 7,000 ' 00 10,000 ,o o o 200,000 300,000 60,000 100,00 5 o,oo 70,00 -vO,OOO 1 _,, 1 piez s, .J p tios. . . . 1 0,0 O Casa en Chía, 16 piezas, pati , con·aleja, solar, pe-sebrera y un lote de 4 á 5 fan gadas, cercado, media cuadra antes
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

Compartir este contenido

La Gruta - N. 12

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  La Gruta - N. 11

La Gruta - N. 11

Por: | Fecha: 17/10/1903

REPUBLICA DE COLOMBIA Dí rectore : . ESPINOSA GUZMA -F. lUVAS FRADE .G-EN"OIA DE FEDER&CO IVAS FRAOE ci6u (l . dinero á d~ é hipot~c . dOCUltt .oto d U U él. por Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. RAMON R. CALDERON AGENTE :r:>E NEGC>CXQ$ T CC>MISTC>NISTA Bogotá calle 14, número 180 - Telégrafo : NORMA visa á u hon ra le clientela qu ·eguirá o •upándo d 1 desv·­~ bode carga de ,xportación y de t do los n gocio · qn . ag nci a l· xtiuguida Oa a de T.Jara, Oalderón ~ :l . ' FENICIA ' A vi ruo al púhlico JU h .. rn . r 'tabl cido la fábri · de todR e la. P de ARTICtTLC>$ :CE VI:CRIC> que t u tuo •\ la veuta .. n el Bazar racruz, 2." nllt· 1 et\1. l~n v nt 1\l p r tnayor ab u . naos graud .· dP.' cu uto . anpnuuoR tí t d viddo pl uao \ hlarH·o. V nd "" n1o . ulfnto de da. El (Je,· e rltc~ ~ LEO j •• K fJ O 1) gt tá, 1. o d 1 \ o d 1 o·). PIROTECNIA ·~" ........ _ ___ ROLDA..N & ~OURE o ll . ' OH VENDEN AZ FRE EN BARRAS Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. oos LA GBUT..A GOTA DE AJENJO Todo fue inútil, eo sn blanco lecho esca sa al fin. La trému1a bujía Que baña en luz u de oarnado pecho, Deja en la ombr u cabeza fria. Su e posa al golpe apiadado y rudo De ondo pe aren su a icoi6n le nombra él permanece ante u aye mudo, oo J ~o abierto n la bra. ¡ l\lujer! n llore á ! tu peua s vana 'Lánto a.Jarde por qu 1 T6rna. al repo o; o solloce ni grites, qu m ñana .JOS 1 io b ará de un nue e poso . 147 • J UL o FLOREZ ARDE EL ENIGMA DE TUS OJOS ..... . 'rra el ·rist 1 e 1· v ut na arde 1 enigma de tu ojo ntr 1 s lánguidos onrojo con ue 1· tar e e eng lana. á M. E. T. ana! Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 48 LA T.A LETRAS HUMAN AS mane . , Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA GRVTA ------ y re. d L O DO ta. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 50 LA GRUTA una de la obra d Unamuno, sco. aería una distinta de la citacla : .En ~no al casticismo, por ejemplo. Allí resalta por ·u · múltiple faces el talento del joven Rector de la Universidad salmantina. El solo ca­pítulo t itulado El esp 'rit u castella. no, bastant e para fundar 1 repu. t aci6n científica. de Unamuno. Provoc a , con uficiente competen­cia. y mayor e pacio, estudiar psicolo. gí de la multitude ó de las casta al tra.v's clelli ro del emin nte Pro­fesor va co. F ltando lo uno y lo otro, e fuer. za poner punt o final á este palique. M GRILLO ogo tá. Oct ubre 7 de 1 O . . - -<> ~ ~- CUENTOS CORTOS TJ NIO PnTa Asnbro io To1•a·e "Besos contigo 'a.br;in á miel. ' Lentamente a.trave aba el tren la arboleda de sa.uc s, y us negros bor­botones de humo o m hirsuta cabelle­ra de ignoto mon tru lamían las er· des hojas del b ca.je y se perdían en el aznl espacio, oscureciendo por mo­mento el rojo sol qu brillab1t. podero-o il pleno zenit. O'Obiado por la. a.rdien t belleza de aquel día de iciembre, m detuve bsorto á contemplar el paso del tren, que parecía animar aqu 1 pintoresco pedazo de la í . La locomotora p ó adelante y o ul­tó á mis ojos la primorosa casa de El Otoño, luégo un carro y otro y otro y las góndolas de carga., cuya· imágene e sobreponían en 1 i retina como ivo calidoscopio. El monstruo encía la pendiente, fatigoso y jadea t ! De pronto se destacó sobre todas las otras, una imagen nueva que re pon día al ideal de mis sueños, y sentí el fue­go de unos ojos v rdes ojos inefables, abiertos sobre una. tez morena, c. Id - da por el bochorno del viaje. El tren pa ó de largo . dejó grab - do en mi 1nemoria el recuerdo de e criatura deliciosa que llenó mi alm de amorosas fruiciones y mi nervio de ibracione imperceptible como aleteos de ángel la puerta. del p - rafso .... De de entonces la amo con toda la intensidad de mi cariño Y l pasión d todos mi anhelos! · an pasado muchos meses .... mos amigos, pero ni responde al recla­mo de i amor ni mis palabras apa­ionadas despiertan eco en su corazón. arece aldita mi pasión n u d . minios .... Un día día. feliz n las sombra .. de mi desesperanza me hall u lado en momento en qu la fatiga re dí u miembro d pnés ele larga noch de insomnio, y dormía con J uav ritmo de la cast rmoní <1 u alma. El ansia del de o nubl6 mi ojo , olvidé mis clel>er s de lealtad y quedo, mn quedo, me incliné con religios pasmo, ensordecido por 1 loco latir de mis arteria , y roe~ con mi labios s deliciosa mejilla, mor na con1.o la qu tiñen Jo so le d nclalucía .... ..~.: o despertó ; quizás mi beso fue sólo ilusión de mi deseo, y in embar­go desde entonce creo 11 var fuego en mis labio , que á u recuerdo vi­bran blandaruent y bendicen ese feliz instante de alucinación ó des río .. -. lu ión ó realidad, ese único beso e la eterna satisfacción de i cariño, ab-orto siempre ant 1 ignoto tnonstruo de la. hirsuta e bellera qu traía par mí en las últimas escamas de u flexi ­ble cuerpo, s criatura incomprensi bl de ojos inefable , cuy erdor os-ti ne mi esperanza! R. ES INO < '· ZMÁN Marzo d 1903 DISTICO Las florea qoe otcotno tcgr'03laanovioa,eou p · lld . s, Igunlce á aquellas qu llevan los triet s et\díLT rea. ogamoso: 1903 H. ISA ZA Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. .LA Gll UT.A ft TURO fl · O I JA e' Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 152 LA GRUTA t1 rrez, que fue enviado á. presidio por el Pacificado?· Morillo, y i­guel Ibá-ez, condenado á muerte por e t mi mo anguinario Jefe y único e lo así favorecidos que logró e ·ca­par iel p tíbulo fuO'ándo e del Cole­gio del o ario, y de sto dato , que ·on auténtico , ·acar mil con ecuen­cias amable para uijano, qn al fin y al cabo nada i 0 nific n para. lo que creemos poco n abolengo y sólo juzgamos á la gente ... por su mérito propio. Lo raro no ~ qu tengamos abuelos ilu tres, ino que no hayamo Jesmerecido de ello , cotno á. diario lo vemos entre quiene llevan hoy los más ilu tres apellidos de la Colonia ... . fejor ería decir que Quijano graduó muy jov n-el 28 de viembr d 1 9 -tlespu' de erio studios u ste y el o ro col gio, hasta crminar n la ni ver idad epublicana los d uri prudencia y Ciencia Política presentando una tesi obre la evolución d 1 Derecho Pe al n Colombia, qu fue justa-ente aplaudida por e bogado" t n notables como . E lmudo Po ada. y D. Fernando V élez. Esto ya e. s . fuerzo propio y d i l a de la l, ho­riosida~ é inteligencia 1 . te tro jo. en am1go, que no ólo ha. ejercido de pu" u prof si6n d abogado, ino que, e ficionado de e niño á la la­bores periodÍ ica · DO por m, l re-uneradas, menos nobl s, fundó pri­ero La Pat .. tia, 1alan1ente ·u pendida or l rigor oficial dur nte 1~ g~terra, y lu 'go El Pn·rl:eni?·, pe. nódlCo con · grado .t. o ~te ner lo in­terese gen r l e d 1 aí , que dirige actu lm ute con al olu a ficlelidn 1 á. u pat riótico y en vece fatigo o pro. gr a. A rn yor al un <.la mi decir qu uijauo nue tra A:cad mia de. 1 i toria y de 1 octed d d. J un prudenci , d la cual fue act1 o ecr tario, pero en verdad poco paramos mieute en estos títulos que todaví se con iguen entre nosotros in mayores esfuerzos preliminar y que ·ólo nelen para la inocente vanida d agre-­narlo · al nombre de quien lo ll va ... 1 o contamos, pue con llo y bá.s­tanos pá.r e ta rápida re e-a con de­jar co t ncia de que Quijano hom­bre b eno i lo h y i O'enrw " inca-. paz de hacerle mal á nadi , e un erdadero trabajador, igu 1 ente apto para un gra e alegato d dere .. cho ue p, ra e cribir burla burl n. do e talqu:er r bajo que u 1 de la G-ruta tirnbólica le mi ende. A í e cri 10 p ra 1 concur o abierto con 1 tema ¿ Pol· qué Uora­ba .. _? l delicado cuento que publi. camos hoy y en l ual vemos algo l ·u propia hi toria i otamo que ·u protago i ta nació co lO ~l el dí . de anta Ter a; tambi 'n de ·emnefí6 con nota le buen ~xi o el e· rgb de Juez n un prooo o cqebr n Jos a ale d la Gruta dictau una ad-mir ble entencia, que o rl 1 ca o publicar, y scribió para u1 banque­te de lo uné tro , con qn lo S cre­o. rio do la ociedacl, Cario Tam . yo y Miguel A. Pe-aredonda, ob­sequiaron al Preside te de ella, algo n vieja fabla q 1e llamó el Roman­e1' 0 de Reg-del cual tomam .. l mue tra. qu luce hoy nue tra hoja­y q ne di \'Ídi6 a 1 : Ho a u ce 1-Reg. Romance u-}!¿~l autor. Romance III Los anjit1·ioaes. Romance I -Los rm.aestro . Romance v-Lo califas. .Ro ance Y 1 -Los decadentinos. omauce VII-Lo dernáB. Romance rni-Envin. e t culio o or.aan­cero acó el r. Qnijano 1 nombre d , Docto'r Jj abla con que hoy sus amigo lo le ig a o cariño amente, y á su afici6 á fabla antigua y épi­ca histo,ria hace refer ocia el soneto de Gu ta~o Gaitán 0., que scribi6 para l concnr o d ilu ta n la Gruta, y qu ambi 'n publicámos como tnu tra de cariño al Dr. rtu­ro A. Quijano, al r cordar 1 día de su natalicio. 15 de Octubre de 1903. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA GR U1.lA 53 BOHEMIA INFANTIL Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. l5 pi ros, 1.' J O A. LA Gll UTA us amar· IJA .... O 1 ROMANCERO DE REG Fragmentos hallados en un archivo antt quísimo, buscando pruebas, en uso de mis facultades profesionales, para u 1 pleilo entre Carlos Tamayo y Miguel A Peñaredoncla. Ca p• ·donar'"~ J eb4t · 11quest i'Ctl' octH")'~nc de Cllnt.u· d» vieja. Jo. ln. al11l)ro.s que en lo. del Cid ¡f del Rey .A ljonso suencm. Pedidl1 á Dios mejac~r muy trafuil la. concienci , mi péñola cndc;Ye~o. 1! cobrit·mo con au. diost)· . (·JO. K JoAQ.uÍ.· 'A·¡,.. ). ROMANCE 11 TOl Hntrarme oy á esos r <:on ·m·:~, ·i 1 ce ebórl'im Des:.n d J\ ora in. (l1ni fal'in Mora). RTURO + , 1 l'f .. J.: Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA GB UT..A AVES NEGRAS Yo conozco una~ Yes de plumajes ose ro:. Que Tisitan constantes las mansione vacíQ ; Un ave que bu can á. las alma dolientes . .... . Ellas uelan en torno de mi cuarto impacientes En las noche que deja sn morada . ombría . ~ conozco uuas ave· misteriosas , euf rn1a~ Qu~ en . u fondo pesar s y tristeza ~tesorau ; Unas · ve que viven en lue:are desier o , Que u vuelo detienen donde habitan los 1nnerto1 ..... . Esas a. e· vi itan ·' lo ere que lloran. Yo lM miro eu la noche ileucio a· y opacaa En bandadas di persa , y in ruta ninguna· Ellas saben mi penas, mis tenace empeño , Porque va donde pienso, donde escribo mis sueñoa, Como en hu ca d~ sombra á la luz d la lun . Cual legiones recorren á la~ playas inmen as, onde escuchan n1urmullo del misterio nacido• ~ sintiendo ese hielo de lo árido muros, · Y el panto que infunden los lugares oscuro~ Desesperan, y rrante · abandonan u idos. Ellas ll gan inquiet á los a.uces ya eco , Cuya om ra huesos ve mi abierta entana ; Y o 1 miro tnoviendo e as t'hma sin hojas, Mientras ufro lo acerbo de mi larga conaoja~ ientra , luc el Oriente la futura mañana. " as sou uuas aves i,;norada ·, y olas; De gr z ido xtraño y d vuelo ardío · as que busc u edieutas e la~ hora de cal a A lo er · qu guardan 1 dolenciru del alma . .. . . . : Esa.l on l qn rondan en mi cuarto acío l o o miro l s av d plumajers de ·nmiño, Que i penas . u vi ita enci rral\: A mí vienen la v s que á la alma· quehra.nt u Pero nu ca cigüeña · blancas aves que encantan : • in o hel do. v tn ud . .. . .. ; 1 egra a v qu terrau ;, ..... . J. r. , AA VliD:R.A ALINDO Bo~ot¿, Octubre : 1 O .. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LOTES ituad s e u 1 H ... 4Janle<.l , e u esquina fonuada por 1~ calle y la carr r 13. e venden. uútner 14 en 1· , p a· cloc . tnil dollar 2, O ) <5 ·u e ... - . . . . . - ...•...... 'a·, calle ·~o ........ . a a n _Ja l J ni6n (Jllar­tinica). . . . . . . . . . . . ..... Casa .n 1a. ni6u (Bar- ·clona) . ................ . ~:),000 ti l 00 7,0 o,OO l 000 1 o o .:!00,0 o : oo,ooo ·o,o o ) o o :;oo,ooo 7 00 t, ·u o w ~ .)U JOO ·HlO.OOO 700,000 :.!00.00) 7 l .ouo :.!:·(oou l.GO 000 J .000 HO ) J )(}() .) (}()() .·uno r, oou Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. l. .. o 000 m ro .J ot Chapi ro un 1 O 000 1 cuadra. ante de la Poli in 1.650,000 4 o,oo 60 o 12 000 15 rop h · m ja d, bi rr . r íquel. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

Compartir este contenido

La Gruta - N. 11

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Compartir este contenido

La Gruta - N. 10

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  La Gruta - N. 3

La Gruta - N. 3

Por: | Fecha: 03/08/1903

REPUBLICA DE COLOMBIA DIREC ORES : R. ESPI OSA GUZ Á '-F. RIVAS FRADE Serie 1 Bogotá, lunes 3 de Ago to de 1903 Núlnero 3 LAAG mi ión rela iona-tin r, íce nen l ara su Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. V ~AGE TE DE E o y Bogotá, calle 14., número 130- Talégrafo: 'NORMA" vi ·a á u honorabl clientela que cguir1 ocup:ínclo:e del de p cho ele e, r-g de export ción y de todo lo n gocio u nci be la xtinguida Ca a de L ra, Cald rón & .a efer nci · : n H nd , Es a, Pr do & :; 11 • t ciudad : Roldán ~1oure; T ro, L rg cha C:; Vélez H nn, n ; Ricardo Y n a~ Z.; Dr. Pablo Garcí M: dina; Lemu 'rez .a; rlo ornb ., etc. etc. Avj at . al ú 1i ·o ne bcmo · r t~ 1 id la f<í n a d oda cla d )' ARTICULOS DE VIDRIO JUC • n 11 ,sá, }, Y nt< en •l 1 azar Vera ·ruz, -·' C·dl .!JO v .. nt.a ul p1•r 1 a· r abonarno-.: g-r.tud ·.· < •• ·u tll >:. J m p ra r. e • ti e t d <· vi ·]¡ i JI la 11 - ll a n e< . V ncl •nt) • ulfato d •. la. 1!.1 Gcrcn te Ll~O . ¡,.. l'P oc1ot:'t, J.() de l\Lt O el<: 190'"' ~~~~~~~~ ~ ~~~~~~~~~& PIROTECNIA · ---------------~·.--.---------- () .\ REP. .a, ¿ t IE 4-09 VENDEN AZUFRE EN BARRAS Y NITRO DE PRIMERA CLASE Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 11 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 6 L Julio de Francisco La m 1 die de ceux rlont 'nie palpit dan l '1i me, un rn 1 ie de coeur l'em. ptli TA mas. Trene miedo de que sorprendan en su cara el ridículo gesto del dolor y ap~na dej que se o iga su sollozo. u. e. trofa son omo él, son u rne­jor fotografíe : ~in un áton1o de polvo en el v stido ni un mat cha en el alma. u m usa fue una novia que j m á se despojó del traje bl neo. Eterno en morado de 1. literatura venció su natural modestia para ilumi~ nar con la luz de su cerebro los ltares de su aclor. d e . \sí lo hizo en lo concurso literarios abiertos o r l. Gruta Sunbólica y el apl u o u en todas ocasiones recibió ~o rremi~s que ale. nzaba casi siempre; JU t r cto de su talento y de u es­f~ erzo los r ibía encillamente, como s1 no lo merec1era. Tal sucedió en el premio ganado ccn el mel. ncólico cuento de Por qué llora­ba? con el ingenioso soneto Ln lez na de J.Jfo1alín con la chi p ant décima á Re~ y con l. di tin ión al anzada de su cuento Qué ha1 ía co n la casa, que el Jurad señaló omo uno ele los que de­bían ser publicados. 'us triunfo parecía que le fueran in­cliferent , u entusi mo lo uardaba p ra lo triunfos de sus amigos. Enton­ces í ue ponía tod su fuerz é inte­ligencic por aplaudir. L , strofc b lla e crita por Uri e, por \ alencia ó por Flórez, la traducción maestra de rci-ca- niegas ó rías, 1 hi paz encantador de Ort ga, de Pombo ó de .. oto, e re­petían en sus labios con un, ompla­cencia rayana del amor. Era como un orgullo de sentir lo bello de la luz que irracliab, de otras frente , olvidánclos de la aureol de la suya. us e , nciones y sus be mbuco tien n 1 ternnr, y 1 me1ancolí, de lo íntimo de u alma. Ello ~ on repetid por los en llnorado como un ritorn 1 el ave s con l.ts ' \. p~ ·t,;t.:L d 1 c. 111110 : pero qu ·e .trrull, n, y n nd en 1 noches rgullos en , llll m rlol 1• In vel 11 ru n ha~ ,¡ n sotro ntr el , corde de ntrc l.t 11 . t el ~1 e) t•'r. 111 1 ó haL qne l la tr t~, ta. el re ucrd d l amig muer­u '11 ttur. · llc ·en p 1 él l) rct e m el ar m , el m, Jlor que l tr t tnl.tr u d e l r, ~. 111 .t 1 c1 lor t: h. xttnctutd() ~in lll rehilar c. jc H ' h. e qtt · ·n per on, Jt lublen p or '·1 - que no se realizaban porque 1, s nocturna ofrend, s ' Baco no lo ermití, n . . nunciábase entonces una gr n rifa de do a s- do p 1 ios- con mu-ho premio5 en dinero · otra gangas. or toda p rte n e h la a de otra os, . quello ra un acontecimiento e.·traordinario que tenía ocupada la atención de ogotá entera. Era di no d lástima 1 u or falta de tr scien­to pe o no podía con guir una bo­let •. El zapatero Yi Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. L ujetós á pri,·a ion ; uprimi' un plato en las omiclas qu tomaba n la l licor dejó d Transcurrió algún tiempo. ¿ ué hizo edro on la a? TA 9 ogotá: 1902 LA LEZNA DE MORATIN S uandosoberbi. on la oz tonante mpuña ande z tu diminuto dueño palide r todo el orrillo · 1 me n bo 1 brazo amenaz nte Frun el igote con air, do eño Y t 1 va h t el puño ... en u bol illo. --*-- lA GRA N B 1 ALLA par Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 40 L • • De repente oyóse la fatal campanada cadc uno de los lidiadores ocupó su puest ap r(;ibi 'nd e á la Ju h con los olsillo repletos de ol0rosos pro­yectil . Los oche . abriéndose alle por en­tre J apiña e infHntería, rom ieron fuego die tra y siniestra y hu o enton­e s mucha plegarias an ntouio y no poca ' nta Rita de Casia. Entr · tanto, desde lo alto de la tribuna donde i la infanterí no perdía un p lmo t rreno, J aballería ó sean lo co , t mpoco daba mue tra el e der. ,. ntr' en nce;:, en ju a la artillería: a t ron uatro ó cinco tampiclo de V uve- Ji quot Pommerie a í á la Ji a r , : bo a de jarro par.. ne n~r ­decier l coraje de lo . batalladores y , d uno jurar venc r ' n1orir en 1 dem anda. -· Rínda e~ roaó on la mirada u m. n o, ' tiempo que el ram ñala-l lu r donde la bell. de ía d tener 1 or< zón. -· 1 .. má . pareció con te tar ella, t rro­j ndole un pcnsanncnlo m{l n ·oto que 1 o 1 ido. or uno instante el o1 ya rróximo á xtinguirse, detúvose ante aqu 1 nne­v e p ctá ·uh : ha ta '1 llega an los grito de alearía Jo suspiros de amores imp ibles lo a es de de pecho los ecos de e peranzas de vane ida ; anhe­l os, promesa . miradas enloquecedoras, todo ello envuelto en la nota de una 1núsica excitante en los eflu,·io pri­m verales que se esparcían y ele\·c ban del lu ar de la lucha como de un enor­me eb ero. La refriega crecía, tomaba intreí les propor iones con el humo embriagador de la artillerít , pero la ictoria ún no h. ía r partido sus laurele . i ron se n ton ces prueb de rcsi$- cic heroi . : ñora. exclam ' j.1deante un aba- 11 ro lle ando al frente de 1 Generala, a u 1t fortaleza no se rinde! - táquela nsted por el al izquier-dt : e u lado flaco. edeció el jo en; pú ose al frente d veinte eter nos y , ta ó el coche. Todo fue en vano; una cejijunt m má, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. L In n uros ame d r des . n u m h. . adel. ntó e un de Jo at quemo á Yiolcta a- La muda ol da d 1 mpo .- erd m n­I ll - he fue- R l' T ..J.l 1illones l.!e fragm nto troz. do y íar p r 1 su perfume, om, J. últim pl garia del moribundo, 1 aba ' los ieJos. cuoh 'banse íntima onfiden ias. El cJa,· 1 usurró 1 hi. tori. de un amor que habÍ,\ n< cid o ól una mir. d ; la c, melia murmuró Ja próxim v ntura de dos enam rados, por último la io­let pronur ció apena un n o m re ' do­bló su orol para siempre .... T~ 1 fue en Bogot la Batalla de flores en el me de Agosto del año de gra ia d 1 99· A Rafael Espinosa Guzmán feccnas de hidalgo porte, aballero medioe" 1 Que derrochas tu caudal n la boh ' mi c . o rte · L. toleran i e tu n o rt , L di\ er ión tu 1 mento Tu pr f rielo, 1 tal n to · Tu único afán, la ·degría tu ma or uf níc " Dar de beber al ediento. 1 2 de Octu re de 1901. ALMAS GEMELAS (Vario Argáez J ú María o orio arlo Ordóñ z antamaría) n1edioe ale compañeros. E FR ISCO Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 42 L LA SEMA A Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 44 L trébol encarnado P. La Decadencia y el Simbolismo 'O FI I~ F.S Q~tiere uintilhno- latino gr y de senttr stricto 1 todo lo refere t ' la buen~ intelección del decir-que lo que un escritor expon . ' l ·ufi i ntemcnte ele ro no p e ra eutendido p r ' 1 mismo sino par el públi o ui n de ea in­form, • T l autorid d quizf\ pued xi - TA tir con la venin del Dr. for ; pero ta expre ión de un mae tro no p rece e­guirla del todo nos dice refiriéndose á uillermo lencia: •• sí re ita en latín una de e a brillante cartas de • n Jerónimo delicia de docto é igno­rante , e m una ter a y pulida página de Renán al cu l pa • verdadero amor iaue n todo, menos en lo de a imi­lar. e e a sn di ina sencillez y natur li­dad hel ' ni ca . Del mae tro h tom do aquello de bendilo sea Dio5 que hoy no me /re cotllladicho sino catorce vece .' o queremos creer que an J eróni­mo haya emitido e ta fórmula de duro e cepti ismo. Pero si él la expresó a radeceríamos de veras al Dr. Mora que no indicara en cuál de la carta del anto se la encuentra. D0 pá ina má adelante aclara el logo rifo y continúa: ' Con todo dire .. mos á nuestro turno con Renán: des­f! ra ciadv el ltotnbre que en su ,. zda tlO se ha contradicho sino calotcc vece . ería una complacen ia creadora de infinita gratitud de nue tr. part , i 1 Dr. lo­ra no: indicar n ué obr. de enán ha encontrado ta expresión. os atre\ im 0. ' ren ar ue ere n tt:oría de an J rónim . pu s hemo · leido á Re­nán no record. mo ha er encontrado la fra e u e hoy le Jnier e hacer adop­tar 1 Dr. Mor . Ob. ervamos que este do tor e \Hl poco in Jinaclo á incurrir en el dete t ble pecado de los falsos te timonio , t rminantemente prohibido por la octava pre cripción de las tablas de la Ley. Podet o citar al Dr. Mora­para que no e e uivoque en otra oca­s ión-la palabra. úni as de Renán en que á este a unto s r efiet·e. Así dice p r h- ,0 0 0 / 100C. -,00 1 0 ,000 2~,000 10,000 - o 000 oo,ooo 45 o o,ooo -s.ooo 100,00 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Cas , calle 12 número 415. Cas, , caBe 30 . . • . • . .•... Cas en La Unión (1'1 arli-nica).... . . . . . . . . . .... , en L ni6n (Barce-lona).. . . . . . . . .. . .. en Chí 16 piezas patio orraleja, olar pe e· brer un Jote de 4 á 5 fa­negada , cercado medí cu - dr~ nte de 1, población ..... -quint, en an Cri - tóbal.... . . . . . . . . . ...... .. a. a carrera 4. 3 número 224 ....... . ...... . ..... . e a carrera .a, número 3 J bi . . . . . . . . . . .... .. Cas en La Cruces .... . a, carrera S·a ( e cam-bi por semo\ ientes). Cuadro al óleo . . Cuadros, do arabados . . .. Cu dro á J acuarela ... .. Cu dro de ásquez. ( ellí-simo asunto místico) ... . . . Espejos, par.. . . .. . ... .. . pe jos pequeños . . .. .. .. . critori . . . . ... .... . . tante . ... . . . . copeta de salón ... .... . to rero hron e ... H ienda Floruzcif1, h o r, m eh de B oootá m . .. e cambia por un ca., n Bo-gotá ........ .. . .. ...... . . H ciencl La Provid ·tzcia, á 20 minuto Chaouaní, con trapich et . 120 fane das. Hacienda ~Ji . to11e en el Carm n de \picalá, ' i:s ho­ras de Girardot, tres del Iag­dalen · de 6o,ooo á 70 ooo mata de caf' IÓ ooo á 2o,ooo mata de e e o, trapiche de fierro con e u tro fondo , sa de h bit ción potrero_ pas-tos rtificiale . te. . ...... . . Ha iend C mba , un lote de oo Íétneg, da ....... . Luna bi elacla. . . . . . . . .. t en 1 carrer .¡.: ... . L ote en h , pinero, ' . .. . Lote en 1 b rno u c 1c . . . L t en Ch. pin ro ...... . L e n S, n 1 1 tó b 1 .. . L n Clu¡ 111 ro ..... . L te Cll S.lll n tóhal ra. soo,ooo 70 uoo 250,000 250 000 400,000 700 000 ra 6s,ooo · . ... . ......... . Lote en an Cristóbal .. . . Lote en an Cristóbal, con frente á la calle anta Rita .. Lote en hapin ro . . . .. .. Lote n ha pi nero vttr á Lote n • , n Diego ...... . Lote en hapinero 1 r,250 varas e \ende por partes, var ........ .. . ... . · · · Lote en Chapinero plaza nu a vara á ...... . . ... . ..• L te ad Jante del Panópti-co vara á . . . . . . . .. . . .. .. Lok n hía, ara á .. Lote en 1 tación de la 7oo,ooo a • n . vara ......... . -5 ooo Lot en Chapine_ro, 5, ba-rrio Quesada letra ~ T . . . .... . Lote s. situados en el ba- 6oo rrio del Mercado, h pine-s, ooo ro á. ... . . . . . . . . . 1 so Lote en la carrera 4·" nú-mero 264, \ ara . . . 12 000 Lote en Chapiner una cua­, ooo dra ntes de la Policía vara .. 1o,ooo Licorera cri tal . . . ..... . 6 ooo L' m para .... ... . . ... . 2,ooo L rousse Pierre. Grand Dic- I,400 tion
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

Compartir este contenido

La Gruta - N. 3

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  La Gruta - N. 2

La Gruta - N. 2

Por: | Fecha: 25/07/1903

REPUBL.ICA DE COLOMBIA DIRECTORES : R. ESPINOSA GUZMÁN-F. RIVAS FRADE Serie 1 Bogotá, sábado 26 de Julio de 1903 Número 2 LA AGENCIA DE RIV .AS FRADE ABOGADO, AGE. "TE Y O. USIO. 'l T Bogotá. Carrera 7. 3 , urímcro 539, J. a Calle Real. Apartado de correos, 4 I -Direc­ción po1 cable y po1· telégrafo: FRADE. Se hace cargo de juicios civile de m.­ ·or cuantía . nte la Corte uprema ele Justicia, 1 Tribun t uperior ele Cundi­n marca y los Juzgados de Bogot•i, Fa­atativá y Zipa nir' . Defensas riminales. SoJici tud y cobro de pensiones, re­mpen as y ajustamien os. ecJamacione ·1dn1inistr tivas, y es- 1 ·dalment 1· proveniente el emprés-ll ,s, smni1 istros y expropi< ciones de l erra •' nacional e y cxtran jcro . compra, vent , remate, arrendamien­l y admini tr ci6n de finca:s r íces. Consecución y colocación ele dinero a interé obre firma, pr nd ' hipotec( . Comp1 íl. y venta de docur en tos de 1 édito público.· ompra y venta de letra y monedac.;. Cotnpra y venta de accion de Ban­- co '"'omp~ñías anónirnas. edacción de tnemorial s, póliza de escr.ituras y docmnentos. Pago de derechos de importación, tle­es y acarreo . Compra y enta de bienc muebles y emo\·i ntes. E>c toda clnse de comisión relaciona-l cor su profc ión. ntidpa fondos obre las fincas raíces ' n1uebtes que se le consignen par su ealización. Ha ce toda clase de opcntciones de Banco y bona intereses, á la rata más alta el la plaza. Toda comisión que se encargue ' esta Oficina ser' anunciada ratuitamente en La G1ula y en otros cinco periódicos de esta ciudad hast. que s termine el en- ~rgo. Inscripciones en lo libro de la gen­cía puecle1 ser de tres clases. á aber: Inscripción con derecho 'Í ser pu­bJi ada la ofed ó la dem~t da en La Gr11la y en otros cinco pctlódico deBo­got,. \ alor de la inscripción, so. In ripción p·:tra encrtro-ar la comisión á la gencia. V lor de la inscripción S 20 y lo derecho , según t.trif . En los dos últimos casos debe dejarse 111 depósito de $ 10, que r de\'nelto inm di tam nte que se dé aviso de sus­pend r 1 inscripción. Est depósito tiene por obj toque no se olvid · los dientes h. e r saber á la g ia la suspensión del :l\'i o, y que ésta no iga anuncian lo una cosa que ya no h deb ser. T la operación que e vcri fique pot" in tet·medio de est genci y cuyo' alor exceda de so,ooo, da derecho al que lo ,·erifique ' una su t.aipción anual á La (rrula, que ser'\ remitida á clotnicilio en L ciudad, y por orreo fuera de e1Ja . L~ r genci. no e hace car :to de nin­una e mi ión que no h y ido inscrita en los libros y por la cnal no se haya paJ. do la comisión corr p01 diente. Las reclamacion s por xa ciones de gu rra e tán e p cí lmentc · carg de ¡ .. edcrko Hi \'as Frade, Fi e 1 que fue de la ntnisión de un1inistros, Empré ti­tos y Expr opiaciones durante ocho año Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. CirCulo del Comercio ¡, de la G. S • ... fAR} .EL :poMJ~QO 26 DE juLIO DE 1903 2t p. m. de velocidad, para Polo ponneys. Premio, $ 5,000. Inscripción, $ 500. 3 p. m. de velocidad para caballos del país, no vencedores. Premio, $ 5,000. Inscripción, $ 500. 3t p. m . .A puesta particular. 4 p. m. De velocidad para toda clase de caballos del país. Premio $ 5,000. Inscripción, $ 500. 4.20 p. m. Apuesta particular. 4.40 p. m. De resistencia, á dos vueltas, para caballos con mezcla de sangre fina, con Handicap de peso. Premio $ 10,000. La inscripción del caballo se de·· volverá si el dueño del caballo no acepta ~1 peso que se fije para éste. Iuscripción, $ 1,000. A las 3.15 y 3.45 p. m., si hubiere inscripciones al efecto, habrá dos carreras para ciclistas, la una de velocidad " una vuelta y la otra de resistencia á dos vueltas, premiadas con objetos de arte. Las inscripciones se cierran el viernes 24, á las 3 p. m., en la Agencia. GeneraL t!i~~ti~~ ~~ f3~ A pie, al campo. Puerta pequeña. . . . . . . . .. $ 10 A pie, al Tu1.¡ Segunda puerta grande . . . . . . . . 40 En bicicleta. Primera puerta grande. . . . . . . . . . 30 A caballo. Id. id. . . . . . . . . . . . . . . . . 100 Coche de pareja. Id. id .... .. ............. 400 Id. de un caballo. Id. id. . . . . . . . . . . . . . . . . . . 300 Palco con seis entradas. . . . . . . . . • . . . . . . . . . . . 400 Asiento en la Tribuna Sur .•. ~ . . . . . . . . . . . . . . 5 Asiento en la Tribuna Norte (segundo piso). . . . 30 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA G R I LA SEMANA en el dolor aj no uando el pr0pio no lo afecta e. ta emana de J ulic , del 14 De improviso, cnmo quien toma tren para élcá, que e la semana ele 1 atria expre o p;lra agradable viaje, sin del - y de 1, Libertad, ha estado especial­ner e en l ' ·parativo algun ni pen ar n ment animada dejará muy sabrosos lo que de j.t . • trá ó en lo que lle\ a 01 - re uer do 11 1 pueblo todo en ), Inu-igo, mprcn~,iió viaje á lo de conocido 1 hedum r de los niño de la ciudad, el galano escritor JuLIO DE F1 A. I o, en J. ju entud que hace sns primeras que ien prc tuvo á mano un. fr s • ri- 1 a1 ma n 1 l) dor. d o s campos del pla. ­ñosa par.. u amigos, un concepto chi - cer, J or ncima de todo esto, en los peant p rél cada nnev ituación y una n. morados ~uc apro,·echan el buiJic10 áti .1 nri • , traducida en vibrante chis- , de 1( fiestas pera vi ar las frui ion s pazo par, todo lo ridículo ó lo in- de u t pasión. digno. . ) no r an mi lectore~ de fuer D enio xp nsivo y cordial con lo. que e.·ag ro en nad, ele lo que digo, y que quería, aun cuando de d licad ·z. 1 i no,. 't~nlo: xtremacla que olía enfurruñado por Entre lo. diplomáticos hemos tenido, nimiedades, JuLIO E FRA. CIS o r · n1t. d la recep ión en 1 Legación alm blanca que dolía así en lo fí ico 1 francesa, con motivo de su fiesta nací - como en lo moral con la menqr imper- nal, la recepción ofi ial en P lacio del fec ión y i un mancha en el aco ó una nue · ~fini tro del Perú r. del olar incorrecta & rrug. en el pantalón eran · 1 regreso d 1 Iinistro de Chile r. para él caso ele grave mortillcación aún H ed1o . o, de Fu aga ug', en donde ha le re uJt, ba ele 111. yor gra edad cual- pa ado una temporada de veraneo por quier falta á la amistad ó al respeto que ci rto muy animada. no el bemos los uno á los otros. E .. - En la iglesia, fuera de la diaria labor quisito en todo, de seguro habría escogí- tnuy interesante para los cons grado do par sí, á fin de no n1olestar cot á ella, gran fiesta del Carmen 1 ró, ella ' nadie, la rápid y sabrosa mnert proce. ión de Santa Librada el 20 de que en nerte le tocó. La \era ruz á La Catedral, n recuer- Porlargo tiempo regó JuLIO en los pe- do del sacrificio ele nuestros róceres, iódicos de la ciudad la sal de s inge- n1nchos de los uale duermen u eter­nio en cu nt >S y cha carrillos, y brotes no sueño en quell iglesia y lu 'go puros de u lma ante el dolor de las aje- gran Te Dcum, horas de pu 's, en ' te , nas desgracias, y si e tas páginas suelta. en acción ele gracias por nuestra In­que el viento ,del olvido esparce y a~t?- 1 el pendencia, que de le 181o \ eni,mos nada, no eran de eterna record? .;1on j tratando de uorn1alizar más y mas, y par todos, su colección de soneto ... , pu- que en v ~ e. , on1o , hora, solemos po­blicada hora cuatro años, vivir: sien1- ncr en peligro por tontas vanidades ele pre en nuestra literatura y salvará su partido y e trechez de n1ira que muy nombre ntrc lo pocos que repita 1 n1 1 di· n d nuestro ará ter omo futuro de todo los que hoy vivimo . pueblo civilizado. LA RUTA deposita sobre le recién En lo ofici 1 rece ión en Palacio 1 abiertc tumba imbólica corona de día -O; se ión soletnne ele la !viunicipa­siempr vi,·as y un u dolor al de lo Helad, y mejor jU ' s t y aquéll, , li­uumero ·os amigo que lloran hoy á Ju- "adas año por año, inauguración por el LIO nE RA. 'CISCO y que fueron t·cpr s ·n- cpart mento, el<:: u In tilut ele i - tado en la tribuna dc!l cetnenterio por gos y sordo-mudo la mejor obra se­Raf ·tel Espinosa Guzmán Fecleri o Ri- guran1cnte qu hemo ofrecidc n e te vas 1• rade, Euscbi Hobledo y Julio vez 1 n1e1noria de los funcl dore d Flórez. la P tri . * En el Teatro v ri. s r presentaciones de zarzuela, tnuy aplaudidas, sea cual P. r, el mundo que se divierte ó que fuer u nlérilo, y, pot· último, un, e­; gu t, de d j. r e divertir, sin detenerse la d. lírico-liler& 1 ia ú enefi io de los Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA GRUTA n1nos huérfanos, en la cual tomaron parte conocidos literatos como los Sres. Enrique W. Fernández, lfredo Gó­n1ez Jaime y Eduardo Echeverría, y jóvenes poetas como los res. Rafael Escobar Roa, Carlos Núñez y Joaquín Maldonado, cuyas recitacione fueron tan aplaudida como las de aquéHos. El Quinteto Figueroa amenizó el acto con dos ele sus mejores y tnás difíciles trozos de música de Cámara. La fiesta, si se quiere, fue modesta pero en todo caso digna de entusiastas aplausos por el objeto ú que se destinaba su producido. En las plazas públicas, y para el pue­blo soberano, el Himno acional can­tado por las Escuelas de la ciudad; fuegos artificiales en la noche del do­rningo 19, y despejo en la tarde del 20 por el Batallón Calibio, en la Plaza de Bolívar, y varas de premio en la Plaza de Armas. Y en fin, y para acabar, en las pistas de La ~fagdalena diarios en~ayos, muy animados, ele caballos y bicicletas· el viernes 17 gran fiesta del CírcNlo del Comercio, como jamás ha habido otra igual, para inaugurr.r la temporada y adoptar sus colores, y por último, el domingo 19, las primeras carreras ofi­ciales, con un éxito verdaderamente maravilloso. En verdad, en verdad, que después de tánto como la guerra nos hizo su­frir, necesario es este lujo de diversio­nes para el desastre en que vivimos. Bravo. Bravo! • • • Para mí, y valga en ello la más abso­luta sinceridad, fue la emoción más intensa, por encima de tánta fiesta, la aparición de esta hoja periódica, viva­mente deseada tiempo hacía, y demo­rada por nimios obstáculos que ni si­quiera valían la pena de combatirlos. Ni la suerte de la Patria, á tan gra­ves peligros expuesta por el malhada­do contrato Hay-Herrán ; ni la inte­gridad del territorio, violada por Jos peruanos en nuestra extens región amazónica¡ ni la brillante campaña del enador Caro en el Congreso, y lo; paroxismos atléticos de sus contendo­res para resistirla con decoro; ni las sabrosas vibraciones del cuerpo social ante la expectativa de las animadas ca­rreras de caballos en el Hipódromo de la gran sabana n La ~lagdnle11a, que d jo anotadas más arriba; ni la organi­zación de los festejos con que habíamos de marcar el 20 de Julio de este año de 1903, en la cual cúpome el honor de to­mar parte, por galante designación del Gobierno acional, en asocio de los Sres. , Tavera Navas, Alcalde de la ciu­dad, Alvaro Uribe, Carlos Pardo, Er­nesto Michelsen, Eduardo Posada y Roberto Pardo; nada, en fin, de cuan­to ha llenado los últimos días, v lió en un momento para mí como la aparición de esta modesta GRUTA, y eso que por la misma abundancia de otr s preocu­paciones no pudo atendérsela como hu­biera sido de desearse. Y no es que me hagan qui quillas agradables los escarceos de la letra de molde en el campo literario ni qne me ciegue el honor de asociar mi siempre oculto nombre al ya muy conocido y justamente alabado de Federico Rivas Frade; no señores, es que LA GRUT , por insignificante que parezca, se abre pa o para llenar un vacío que todos sentimos en nuestra literatura y por lo mismo, nos apareja responsabilidades cuyo peso no desconocemos, por más que estemos resueltos á resistirlo, au­méntese como se aumentare, y aun cuando lo hagan más y más gravoso las naturales resistencias que pudieran saltarle al paso. Cuenta LA GRUTA con el valioso apo­yo de muchos de los buenos literatos del país, viejos y nuevos, clásicos y simboli tas, y ya esto le da fu rza tál, que de poco valdrán los esfuerzos del Gran GLJleolo en su contra, si es que tropezamos con él. Pueda que no se ensañe con nos­otros y para salirle al tanto, que no por legitimo orgullo, anoto los galante salu­dos, que mucho a radecemos, con que la Prensa ha recibido LA GRUTA, y pu­blica este número las sabias y benévo­las frases de Diego Mendoza en El Re­lator. Confiemos en que la ben voten­da de todos nos fa\ orez a¡ pero si no fuere así y Galeoto se distrae atacándo­nos, hágalo en buena hora. N o le temo. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA GRUTA 2I Bah! le conozco como á mi manos: quiere paree r: el hombre fuerte de toda fortale.ím y sólo vale como débil vencido di frnzando su derrota con las dianas de la victoria. Dice de odiar aquello mismo que ja­más ha de alcanzar á pesar de desearlo intensamente. Se cura en salud cuando denigra lo que desea y brotan de su bo<.:a de víbo­ra frases s ngrientas que, com0 uave bálsamo, refrescan sus quemante labios. Es en el campo literario, á modo de antítesis moral, vivo ejemplo del chico de las Lwevas. Lloraba el pobre chico amargamente y se enjugaba las 1 ·grimas con el rever­so de la mano en que llevaba la codi­ciada y ya mordid fruta. Saboreaba la menuda carne, rosada eomo carne de virgen, que sus lágrimas humeclecí:ln, y gemía como si lo obliga­ran á comérs J •. -Pero, ¿por qué lloras, hombre? -¡ Pue ' no he de llorar! De seguro mi madre me castiga cu, ndo sepa que me he comido la mejor de . us bre­vas ... -Y ¿por qué te la comes? - h, eñor, i está deliciosa! -Y ¿tú por qué lloras, víbora? -Lloro porque no con igo la fruta ambicionada ... porque j n1ás he de gozar el castigo de habérmela comido .... Llóra, Galeoto! ESPI. '0 GUZMÁN ---f:iF.:J--- "LA GRUTA" Bajo e te nombre y con la dirección de lo muy di tinguidos e critores Ra­fael Espinosa G. y F. Rivas Frade, apa­rece hoy un semanario literario. ¡ Ho­sanna, hosanna á la resurrección! Durante tres año Colombi, v1no derramando sangre, la sangre preciosa de sus hijos 1nás fuertes, que son los que \ n á la guerra. Hoy otros hijos suyo~,. no meno ''igorosos, entran en otras hzas fecund s y reparadoras. Propónese LA GRUT-A publicar t"tni-camente trabajos inéditos y originales de nuestros ingenios. Andará en esto c0n mucho acierto. Los espíritus culti­vados conocen las obras de 1 intelec­tualidad forastera en su forma prístina. No gu tan de la traducción pudiendo leer las obras originales. Los espíritus menos cultivados no derivan gran ven­taja de las versiones, no sietnpre muy fieles, no por ignorancia del traductor sino porque hay un parte del alma de los escdtores extranjeros que no se pue­de trasladar á otro idion1a. Lo que es­pecíficamente cnrresponde á una raza, y de consiguiente á un autor que la re­presente, no pasa de su lengua á otro idi0ma sin deformarse. Las lraduccione , con todo, son úti­les como ejercicio y aun como adivina­ción de las obras literarias extranjeras. Los que las hacen se acercan un paso u1ás al mund en que viven los espíri­tus superiores de otras castas¡ pero par el lector la~ ideas le llegan ya frías, sin el calor nativo del clima mo­re 1 en que vivieron y florecieron, sin aquel aroma propio é inimitable que les es peculi~r. Hay siempre un mundo velado detrás del mundo visible. Com­prendiéndolo así, LA GRUTA quiere vi­vir de los jugos de la tierra madre, y cambiar los frutos del huerto patrio por frulo cultivados en el cercado vecino. i no hubiera savia en nuestro troncos, bueno el ingerto ¡ habiéndola, que cua­je y madure en el botón su onda vi vi en­te y generosa. Si y la mina de nuestra riqueza hubiera dado todo el esplendor que receló el sol pasado, mejor que so­les de otra al m. alegr sen con sus ra os las nué ·tras ateridas. Si ya hubi'. ran1.o dado á nuestras letras el tono propio y castizo de lo indígena, óptimo qu~ han don: ramos el e uce de nues­tr tradiciones y el surco de nuestro recuerdos, para buscar en otr parte secretos y expan. iones de que era es­t 'ril l. propia emoción. Pero estando todo por v t· inviolado el pasado remoto y el pasado recient de nuc tra e ·istenci. de familia; c:in cantores nuestro cielo y nuestra mon­taü. ¡ sin rev 1 dores la vida íntin1a de nuestro hogares amenazados é intr. n­quilo ·; sin palmas de inmortalidad el Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 22 EA GRUTA lot~ modesto de gloria de nue ~ tra raza luchador;¡, y ardiente; sin vibraciones la cuerda del dolor de nuestro duelos y sin eco armoniosos el arpa de n u es­tras alegria ... venir hoy LA GRUTA á dar á todo eso, eco eH la almas, re­percusiones en el corazón¡ palabra á lo que ha ivido mudo; luz á lo que ha estado en la sombra; sin envidia, sin exclusivismo, y sobre todo, sin agre i­va pedantería, es hacer buena y fecun­da obra literaria, por donde se vea de qué somos y de qné no somos capaces, á qué grado de cultura hemos llegado, q né peldaños nos falta subir y cuáles son las cimas que nos atraen con el agasajo bienhechor de las luces serenas· y humanitarias. Ya que otra co a no podemos ofre· cerles á lo Directores de LA GRUTA, vaya pat·a ellos el voto de nuestro entu­si smo. (Da El Relator) ))(( DOLORES ARGAEZ Y FERRO + e::o.. Eogota e~ 2 de A bri.~ de 1903 En tu exención de vanidad -Dolores- T , J ' e cre1ste un mortal. una mujer Y al rondar á tu puerta los amo~es Aceptaste los votos y las flores Del que ibas en el mundo á poseer. Ambos errabais. No á fugaz destino, 1 Al de ángel suyo Dios te reservó. Amar y ser am do e dón divino 1 Y hay, cual tú, más de un ángel peregrino, Amado, sí, pero tocado, nó. La guit·nalda de novia, el blanco velo Estaban ya labrados para ti, Mas re lamólos á sn tiempo el Cielo, Y veces nlillo que en la tierra es duelo Es júbilo triunfal fuera de aquí. Tu belleza mayor fue la del alma, La del cielo ó el mar que deja en calma Las perlas y oro de su fondo ver, La hermosura sublime, cuya palma e otorgc al ángel, muerta la mujer. Mucho hay solemne en el nupcial momento. El templo, el dón y bendición de dos, De nn nuevo Edén cri tiano instalamiento, Imponen, sí¡ pero es mayor portento La n1uerte .... Y muerte buena e~ sacramento Que administra de arriba el mismo Dios Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA GRUTA Soltaste tu hojarasca, excelsa espiga. Que todo el que hoy te llora te bendiga. Aquí 1 s queda tú de a tro poi r, Alba de caridad, de amor sin liga, Y un hija, hennana, intercesora, amiga Al pleno Sol, en el eterno hogar. ¡Oh dichosa entre innúmeras n1ujeres, Tú que con tanto am()r llor da eres, No juda ó m dre ó ltuér{ana infeliz! Tú, aquí feliz, y hoy más desde que muere , Fiel perpetua oración por los que quieres Flor que de lo alto arotnas tu raíz. ¡Y feliz quien para esta falsa vid Escoaió á 1 del Cielo ya escogida: Para espo ' a mortal á una inmortal 1 Su adorad:¡ mitad ya en Dios le anida ; Su an1or ya e fe, cita e u despedida; La fo a, húmeda en llanto, ar nupcial. 2J RAFAEL PoMao Huyes en plena primavera y tiendes Hacia la P z y la V rclad el vuelo; Huyes pero en los ám itos del cielo Como un cirio eucarístico te nciende . Te deshojaste aquí, pero all· esplende e n un místico albor, que es un e n 'uelo Para el fúnebre nido en uyo duelo Como una yedra tu recuerdo pr ndes. Qué triunfo hiciste al remontar las alas Hacia la Luz auténtica: tu . gala. Ya á otros huertos má í ido enfloran. Duérn1e, oh no ia gentil, mientra en la arena De esta playa insufrible. en h neta pena Tus azahares huérfano te llor n. CA.RLOS lLLAF E Y la grnta pritnaverc que Eros dnlce te ofrecía Constc1ada de albos broches en perpetua tloración, Y tu plácidos ensueños se troncharon bajo el día En que 1 sol en el oriente veló extraño nubarrón. ¡ dió. !ancas ilusione ! ¡ dió sueños de alegríc Que como angelito rubio. eran g la en tu bla ón. La inmisericorde P re. quiso con u tn no frí. Como un. flor de nieve conadar tu corazón. Volarán, á tu men1ori •. Jos himn. rios del poeta En el tri te simboli mo de una r(tpid, · ct. Que dem:lnda á los arcanos por qué troncha a. í una fl r Que v rtía su fragancia sobre el mundo de lo buenn Por qué hieres, mudo arcano-corazón y :tlma,-lleno De virtudes, de dulzura, de esper nz. s y d amoa-. jA IER CO TA. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LIA. GRUTA ::EJLEG-I.A.. EN LA MUERTE DE LA SRITA. DOLORES ARGÁEZ F.RA.Gl\<:[ENTO Como un vivo relámpago de rosa Alumbraste la noche de la muerte Al rodar en la sima de la fosa: ¡Cómo trasluce tu pesada losa La claridad de tu hermosura inerte l ¿Qué prodigio, qué mano misteriosa Sacude el árbol de la vida, y hace Caer las flores antes del invierno? ¿Por qué muere tan pronto el botón tierno,. Y si muere tan pronto .... por qué nace? ¡Oh purísima flor encantadora Muerta en el alba nívea de la vida, Trémula flor del tallo desprendida, Deshecha en plena aurora, Tan presto deshojada, Por la eterna traidora En el tremendo vaso de la nada! De la nada? No, Niña, en la profunda Tiniebla de la muerte yo te miro, Halo de luz sidérea te circunda Y tu ámbar dulce y virginal respiro; Y escucho el aleteo De tu espíritu de ángel, y te veo Brillar como un gran sol!. ... Sueño? deliro? Cierro Jos n1ustios párpados y .... creo! Creo, y hacia las místicas regiones En que hoy flotas, mi espíritu se lanza Presa de las más puras emociones .... Y atraviesa las nubes, Te persigue y .... te alcanza, En medio de los tímidos querubes Que al sacudir sus lánguidos plumones Entonan la canción de la esperanza! M as a y! pobre de mí: cuando los ojos Abro de nuevo, mi ilusión naufraga En la terrible realidad).. .. Se apaga ~ fi celeste visión, y tus despojos Hesurgen á mi vista En medio del salón en donde vaga Toda\'Ía el perfume de las rosas Que adornaron tu cuerpo, y se contristl Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA GRUTA Lleno de hondos martirios De tal modo mi espíritu, que siento Otr vez la pi adas silenciosas Y el olor de los cirios Entre las vibraciones del lamento! ¡Cómo se llena mi memoria, cómo Del grato tiempo antiguo Cuando al balcón de tu niñez me asomo! Cuando tu pie sutil, descalzo, exiguo, Cu 1 si tuviese aJas, Rozaba apenas al rodar, apenas, La alfombra azul de las paternas salas De virtud siempre y de perfumes llenas. Cuántas veces miré tu linda mano Alargarse al mendigo, Y entregarle la fruta que el verano Maduró para ti L. .. diciendo" hermano, Tómal no tengo más, mi pobre amigo." ¡Cuántas veces como ave adormecida De un oh idado muro en los escombros, Te llevé llena de candor y vida Y de felicidad sobre mis hombros t jAy cuántas veces tu arpegiada risa Infantil y vibrante, Con1o el ala menuda de la brisa Que refresca á la fronda agonizante, Llegó á mí, lisonjera, Como queriendo refrescar el yermo De este mi pobre corazón enferm.:> Que nunca conoció la primavera! . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ...................... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Bogotá, Mayo. 1903 JULIO FLÓREZ En un silencio místico el alma tendió el vuelo Cual mariposa diáfana que rompe su prisión; Y se paró, de súbito de la noche en el duelo Como un reloj de música y amor, su corazón. Blanca estrell. que ardía en un mágico cielo Y entre una luminosa, gentil constele ción; Flor que rompió 1, muerte con su mano de hielo, ota que endulzó el aire con armónico són . . . . . Muerta? o! .1 o está muerta: tan sólo se ha dormido Como una ave nlre flores y acarician su nido Con su aroma el recuerdo' los astros con su luz. , Las ramas, liras tristes, á la cándida muerta Con su cantar arrullan, y en tanto que despierta, Duenne bajo el abrigo del amor 'Y la cruz. CLí MACO SoTo BoRDL Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. z6 L A GRUTA· ¡Qué pronto, niña, te fui te! Pero vi ve tu memoria; El vuelo á lo alto tendiste, Por eso ac · todo es triste Y arriba tocan á gloria. Sólo calma la amargura De no verte hora tras hora, El pensar en tu ventura, Pues dejaste noche oscura Por una eterna! aurora. Allá tú brillas, estrella¡ Aquí, flor, tu aroma exhalns; Allá tu candor descuella, Y cubren tu nívea huella Los ángeles con sus alas. ¡Qué pronto, niña, te fuiste! ¡Cómo sangran las heridas Que al tender el vuelo abriste! Por eso aquí todo es triste Y hay enfermas tantas vidas! JULIO DE FRANCISCO ¡Oh p 'lid a Peregrina! Ya torn ste á los pensiles Donde hay perpetuos abriles Y un sol eterno ilumina Allá el di vino Hortelano Te habrá mostrado las flores De los más puros amores, Crecidas bajo su mano. Estarán de fiesta ahora, En las celestes campiñas Tus compañeras, las niñas Que duraron una aurora. Y á ti te cantará hossanas, Al són de liras de oro, La legión m: s bella: el coro De la vírgenes cristianas. LUIS MARÍA. MoRA. Cuando supe que el soplo que derrumba Te dio su beso, trémulo y sombrí(J, Exclamé: cuánta luz para una tumba. Cuánt.a frescura para tánto fríol Como al pasar sobre haz de resplandores El viento esparce luminosos rastro , El soplo de la muerte trocó en Rores De luz tu sér-constelaciones de astros. Q•te es tu recuerdo, plácido y bendito, Astro de eterna luminosa huella Y al elevarse tu alma al infinito En el espacio p rpadeó una estrella¡ Y tu pupilas -urna que piadosa Gu rdó 1 últiana luz de tu mir. da,­Formaron con la sombr ele la fosa U na noche es~rellada. DIEGO ORIBE Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. EA GRU1A A su inviolad frente una aureola Faltaba nada más; el polvo inerte Cayó sin que alcanzant una vez sola A tna nchar e e' ndida corola ..... . Con su virtud reparadora y fuerte La Deidad que en querub tr nsfiguróla Le ciñó la aureola de la n1uerte~ Virgen, amada y muerta ...... qué leyenda De ensueños é irreal melancolía. Su tumba será el ara en que se encienda La lámpara voti va cada día, Do unido el canto á la plegaria ascienda Y de anhelos y lágrimas ofrenda Doliente llevará la poesía ..... . Y como el meteoro que convierte En fulgor la amart;ura de los mares, Y es con1o un faro que al tnarino dvierte Entre sombras Jos ámbitos polares, T:ll su recuerdo en nuestra almas vierte Dulzura que es esencia de pesares, Y cuanto más llorada, más cantar s Suspira, embellecida por la Muerte! Todo es fugaz en este tnundo insano ! El pl cer es acíbar; en su honda fosa Todo lo arropa 1 pe ada losa Del yerto olvido ó del recuerdo vano. Mas es consuelo para el sér humano, Tras la mar de la vida procelosa, Bajo 1 cruz grabar : " aquí reposa" Hasta escuchar el Grito soberano. Partió la amad bija que Dolores Sólo por antinoll)ia la llamaban. ¿Son odiosos los tiernos ruiseñores? 27 C. A. TORRES Cual cándida paloma dejó el nido Desolando los sé res que la amaban, C. nsada ya del ''mundanal ruído.' GRACILIAN'O ACEBEDO Fue tu corazón-es fama­Nido de afectos. D lores, O cual dice tu anagrama: Raro regazo de jto1es. FRANCISCO GARCÍ.A. RICO Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA G·R UTA Informaciones La Repúblic 1 E11pofl .za Hace treinta años con la Restauración :.ustro-borbónica vienen gobernando á España, por turnos, los partidos con­servador y liberal monárquicos. Al des­acreditarse un Gabinete constituido por uno de ellos, cede el puesto á los hom­bres del otro. pesar de sus desacier­tos y de sus farsas eleccionarjas la Na­ción los ha soportado porque las grandes fuerzas sociales son una masa neutra en política, indiferc:nte á los manejo Je los partidos, ó se hallan disgregadas, divididas en pequeños grupo s. La pérdida del poder coloni.ll espa­ñol por la inepcia de los h01nbres que gobiernan, quienes pn~firiet·on la nlo­narquía á la patria; la deshonra que im­pusieron á los bravos soldado vencidos miserablemente, sin combatir contra el poder norteamericano; el empeño de en­gañar á la democracia con programas que no se realizan y sobre todo la poster­gación de la soberanía ante la Sede ro­mana, hechos son que han determinado nn despertar saludable de los elenlen­tos de vida que tiene España y COI. los que deb~ría contar en la obra de su en­grandecirnien to. La muerte del notable homhre pú­blico Sagasta, desaparecid0 cuando sos­tenía bajo el solio de un rey - niño, un gobierno de seniles propósitos, parece haber determinado un despertar salva­dor en el alma de la N ación española. En los momentos en que el partido liberal se declara un si no es disuelto y el conservador se desacredita hasta lo inaudito, diversos grupos de republica­nos y socialist s, dejando las diferencias de programas para resolverlas algún día en el p o der, se pontn de acuerdo par perseguir un solo fin práctic o: el advenimiento ele la República. Causa sorpresa saber que los republic nos es­p~ ñoles hayan preferido formar peque­ñas n1inorías con nombres e c: peciales, posibilistas, centralistas federalistas, progresistas etc., á acogerse bajo un solo símbolo, condensados en respe table co­lectividad, fuerte por el ntímero, por lo generoso de sus aspiraciones y por la superior inteligencia de sus clases di-­rectivas. La República española que no fne viable en 73 puede serlo ahora, t~les pa­recen ser los signos: El 25 de lvlarzo de este año se reutlieron en el teatro Líri­co cerca de 4,ooo representantes de los partidos republicanos con el objeto de confirmar la unión de todos bajo una sola enseña y un solo Jefe. El Sr. D. Nicolás Salmerón fue aclamado Direc­tor únic del partido, entre ruidosos aplausos de lo más ilustres deu1Ócra­tas españoles. El discur o pronunciado en el acto de aceptar la jefatura, es obra de un pensamiento enérgico y se­reno, de un espíritu experimentado en las luchas y al mismo tiempo rebosante de nobles idealismos. En la necesidad de m·ganizarse rápi­damente y en perspectiva de las elec ciones para la próximas Cortes, dis­puso Salmerón la celebntción de mee­tittos en las plincipales ciud des de la Península, encaminados á recoger las adhesiones á la unión ya declarada. En Abril han tenido lugar esas manifesta­ciones forn1idables por el número de adeptos que tiene la República y por el entusiasmo que revelan en sus arengas .. E~ de observarse para honra de E~ pa­ña, que á p sar de su gobierno con er­vador monárquico, la libertad de reu­nión ha sido respetada por las autori­dades, y qne los manifesttlntes han pro­nunciado los más ardientes discursos contra la monarquí. , y con entera s gu­ridad han recorrido Jas calles de 11a­drid, Valenci., Barcelona etc., dando vivas á la República futura, sin que la guardia ivil los atropellara. El r. Dorado dijo en el meeting de ~Iadritl: ''Como atirm. ba Dantón, el bronce de 1 revolución está hirviendo~ aprovechémoslo para fundir la estatua, para r matar el edihcio clel p1·ogreso, libres para siempre de toda cla e de coronas." Y el . Joaquín Costa, abogado emi­nente, orador conciso, de ·asto saber, l, personalidad más fuerte del partido republicano, dijo: '·Dentro de la Constitución de la pa­tria sólo hay un partido, el republicano, que pueda hacer la re' olución desde Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA GRUTA abajo, para de$pués hacerla desde arri- cursos belicosos¡ en cambio, le asustan l)a." en las urnas las huestes capitaneadas Blasco 1 báñc·7., el re puta do antor de pm· almerón, y ya veremos cótno n Caiia )' ban·o, señ·1ló en Valen ia al las elecciones le concederá una repr - ejército rcpu li ·ano que iba á la con- entación proporcionada .tl los de eos qui ta del poder. de 1, monarquía. Salmerón en Logroi\o: •• L. monar- Si los repu licanos españoles obran qní ha llegado sto e e vidrio plano y blanc . Vendemos ulfato de oda. El Get·cnte, LEO S. KOPP ~ J ~ Bogotá, 1. de lVlayo de 1903 ~ !$~~~~~~~~~~~~~~~~ PI-ROTECNIA ROLDAN & JM:OURE CARRERA B. a, U, IERO 409 VENDEN AZUFRE EN BARRAS Y NITRO DE PRIMERA CLASE Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ES HECHA CON LOS MEJORES ELEMENTOS t\ ::-lO la doc~na; de 1 O loe n s fJara a1 ri­ba e da el 10 po 100 de de~ e to. Direcció tel g á:fica : ROSA. Compramos bot llas á los mejor es IJrecios. PUENTE DE SAN AGUSTIN Cartilla Objetiva por César B. Baquero El mejor texto para en e­ñar á leer en poco tiempo y bien, no sólo á 1o3 niños sino á los viejos. Más de trescientos mil (300,000) ejen1plares se hao realizado hasta la fecha. 10 ALBERTO DE LA TORRE SUELDO GRATIS Sin empleo de capital, buena ganan­cia diaria se obtiene escribiendo á G. A. B. Casel/a Posta/e, número I96, 1Iilán [Italia]. LIBORIO D. CANTILLO Abogado. Bogotá, calle 15. número 64. Dirección t J gráfica: Cantillo. LA AGENCIA DE F. RIVAS FSADE Alambique . . . . . . . • . . • • 35,000 Ingeniero Ci\ il del Instituto Politéc- Acciones mina de Las !!eJ-nico de Troy, ueva York, Estados cedes. Unido de América. Apartado número Araña de bronce y diez lu- 92. Telegramas: A.llorre. ces . ... . ................ . G .11 e L C)_ e Baño, mesa mármol ..... . Ul ermo amargo . ~ . Bicicletas (2), cada una ... . Ag ntes y Comisionistas. Bogotá, ca- Candelabros bronce (4) .... . tTera 8.\ números 31 s y 320, 4 .:a Calle Candeleros plat (2) .•.... de F lorián, antes del Puente de Cundi- Casa en Facatativá, 3 pi-so , 13 piezas patio, á media 7,000 12,000 Io,ooo 25,000 101000 namarca. LAS MAGNIFICAS cuadra de 1 plaza principal.. 2oo,ooo Casa carrer 7· número 615 16 piezas, tres atios, cuerdas el acero que fabricaba el r. excusado, etc..... . . . . .... 1.2oo,ooo Jos' l-.1Iaría Castro Pinzón, se venden Casa, calle 22, número 25.. 3oo,ooo únicamente en la calle 20, número 68, Casa, calle 24 número 15.. 45,000 y en el almacén de Santa Ana, en la Casa, carrera 4.a, número C lle I et J. 210 .. o o •• , •••••••• o • • • • • • • 45o,ooo Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Casa, carrera s.a, número 45· . . . . ................ . 'Casa, calle 3. 2 •••• ~ ••• •••••• Casa en Egipto.... • ..... . Casa, carrera 3. 3 ........ . Casa, calle 12 número 415. Casa, calle 30 . . . . . . .... Casa er La Unión (.~lJ arli-tzica)... . . . . . . . . . . ... . ... .. Casa en La Unión (Barce-lotza). . . . . . . . . . .... .. . C sa en Chía, 16 piezas, patio, corr leja, solar, pese­brera y un lote de 4 á 5 fa­negadas, cercado media cua­dra antes de l. población ..... Casa-quinta n San Cri - tóbal.... . . . . . . . . . ...... .. Casa, carrera 4. 3 1 número 224 ........... . ......... . Casa, carrera 9. 3 , número 381 bis . ... . . . . . . . . .... .. Casa en Las Cruces . .... . C sa, carrera S- 3 (se cam-bia por semovientes). Cuadro al óleo .. Cuadros, dos, grabados .. .. Cuadro á la acuarela . ... .. Cuadro de ásquez. (Bellí-simo asunto místico) ...... . Espejos, par.. . . . . • .....• Espejos pequeños ....... .. Escritorio ... .... ...•. . . Estante . ....... . Escopeta de caza .•...... Escopeta de salón ........ . Florero bronce ....•.... Hacienda caf' y caía, Río-seco .. ........ . .......... . Hacienda Florimio, hor y media de Bogotá, sme. e cambia por nna casa e1 Bo-got · . . . . . . . . ............ . Hacienda Quelame, Rio-blanco, la fanegada . ... .. . . Hacienda llli iones, en el Carmen de picalá, á seis ho­ras de Girardot, tre del Mag­dalena · de 6o,ooo : 70,ooo mat de café, Ió,ooo á 2o,ooo mat de cacao, trapiche de fierro, con cuatro fondos, casa de habitación, potrero~ pas­tos artificial e~ etc. • .......• Hacienda, cambao, nn lote de 8oo fanegada ........ .. Haciend La Conslntteta, jurisdicción de La Vega .. . 6o,ooo 6o,ooo 25 000 100,000 soo,ooo 70,\)00 250,000 250,000 400,000 Dos jardineras de bronce .. Luna biselada .....•.•.••• J anones de bronce .. ..... . Lote en la carrera 4·a .... . Lote en Chapinero, á... . Lote en el barrio Sue~e ... . Lote en Chapinero ...... . Lotes en an Cri tóbal ...• Lote en Chapinero . .•.... Lote en an Cristóbal, va-ras 65,ooo, á ... . .......... . Lote en an Cristóbal ... . Lote en • n Cristóbal, con frente á la calle ant. Rita .• Lote en Chapinero. . . .... Lote en Chapinero, var á Lote en an Diego .....•• Lote en Chapinero, 11,250 varas se ende por partes, 7oo,ooo vara á ................... . Lote en Chapinero, plaza 7oo,ooo nueva vara á ....... ... .... . 25,ooo Lote adelante del Panópti-co, var á........ . ...... .. Lotes en Chía, vara á .. . 6oo Lote en la Estación de la s,ooo Saban , vara . . . ........ . r ,soo Lotes en Chapinero, 5, ba-rrio Quesada, letra • ....... .. 12,ooo Lote en la carrer, 4.:-t, nú- 8,ooo 1 mero 264, vara . . . . . . . . . .. Io,ooo Lote en Chapinero, una cua-ó, ooo dra antes de la Poli ía, vara .. 2,ooo Licorera cri tal ........ . 12 ooo Licot era cri tal . . . . . . . .. I ,400 Larousse- Pierre. G rand Dic- 1 ,ooo tion~ire Un i versel. 1\lfonturas: un galápago de 4oo,ooo viaj , otro de paseo ....... . :Mobiliario bordado á mano, completo.... . . . . . . . . . ... .. 1ercancías, realizamos .. . Pi no pollo ........... . rensa de opit r. . . . . .. .. 250 Pié no, se ren1 tará uno mag-níhco. 5--00,000 Pi no ........•. Pi. nos, cad uno . ...... . 1 cloj bronc y m, rmol. .•. Reloj de bronce, bellísimo, con dos and labro ........ . eibots, dos, cad uno ...•• ecador( s de e fé.. • ... . OMPRA 6,ooo 14,000 S,flOO xoo,ooo 20 15 I5 8 15,000 6 12,000 I5 10 15 2$ 120 30,000 200 rs r,ooo 2,500 10,000 90,000 50,000 so,ooo 2,000 25,000 8,ooo 2,000 xó,ooo 12,000 400,000 Una m' quin de escribir Hamond. Níquel. 4$0,000 Imp. de La Luz-Edi6.cio V-aleozuela. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

Compartir este contenido

La Gruta - N. 2

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Imagen de apoyo de  La Familia: lecturas para el hogar - N. 9

La Familia: lecturas para el hogar - N. 9

Por: | Fecha: 1885

LA FAMILIA~ LECTURAS PARA EL HOGAR. Bajo la dirección de la señora Soledad Aoosta de Samper. E.n...ero de :1..885. } N.o 9.• BIOGRAFIA CO TEMPORANEAS. HISTORIA DE OOLOMBIA. D LE.TANDR -~•\ 100 l •.,~;~ ?.!Jt~IlELLÍ Y 1~ -T 1764:.-. n RR'l'O EN BOCOT.\ EN 1841. * I La fan1ilia élez dcsciend del O pitán don ,J nan V 'lez de Ri ero, de hidalgo s lar le la n ontaña de antander. Don José IO'nacio élez (padre de don lejandro) vivia en Medellín, en donde tenía propiedade , y era ho1nbre culto y de edncaci'n literaria. Francisco-Antonio~Marla-Olemente-Alej ndro-V élez nació en una casa de campo de su familia, en la vecindad de Mede­llín, el 23 de Noviembre de 1794:. Cuando Alejandro élez vió la luz, hacía yá cinco años qne gobernaba el N u evo Reino de Granada el Conde de, Ezpeleta. Fué éste nno de los gobernantes más progresistas ilustrados y simpáticos que vinieron á e te paí , y su recuerdo está escrito en página de oro en los analc de la Colonia. Ezpelcta, hombre iln trado repito se ocupó en ordenar la renta pública , in lo cual no puede haber gobierno respe· tablc. u sabjas medidas. 1 jniciosa economías pr•>d njeron un (*) 1 señor don Manuel Vélez. hermano de don Alejandr , nos ha enviado desde París,-en donde reside,-todos los datos, CJ.Ue no se encuen· tran en las historias, para escribir esta Biografía. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 514: LA FAMILIA. bien tan grande, que logró cnbrir las deudas pasad s y aumen­tar las rentas venideras. Las misiones dieron un paso adelante, y hacía mucho tiempo que no se habian visto tan bien se1·vidos los pueblos indígenas; de manera que durante unos pocos añ.os, más de veinte mil indios aumentaron el censo de la. población del Virreinato, y la religión de Cristo conquistó esos centenares de almas para Dios. Los hospitales, hospicios y casas de beneficencia estaban organizados como nunca lo habían sido antes ni lo fueron después, y al menesteroso de las ciudades no faltó un pan para mitigar su hambre, ni una cama para reposar en sus dolencias. La Casa de expósitos fué reorganiza­da; las escuelas tuvieron incremento; los Colegios y Semina­rios abrie1·on sus puertas á muchos pobres, y pidiéronse maes­tros y profesores á España; se fundó en aquel tiempo el primer plantel de educación para el bello sexo, que se conoció en Bogotá (el de La Ensetíanza). Entre los progresos materiales bastal'á. nombrar el Puente del Oomívn, que fué construido en aquella época; se abrieron caminos nuevos y se 1nejoraron todos los antiguos ; se fundó el primer periódico · fomentáron­se las industrias; pidió Ezpeleta la abolición de algunm• mono­polios y libertó de gravamen algunos productos naturales .... ¡ Y podrá sorpl'enderse alguien de que invoquemos con entu­siasmo la sombra de este gobe1·nante, q ne debería servir de mo­delo á todos los que, olvidando non1bres y doctrina sólo pien­sen en el bien de la Patria! Como deseara la instrucción de la juventud, permití' aquel Virrey que se reuniesen muchos jóvenes amantes del estu­dio y que canjeasen ~ntre sí los pocos libros que llegaban de España. or lo mismo que los libros eran e casos, los pocos que llegaban á onseguir las personaE €studiosas eran devorados con ardor estudiados con toda conciencia, y no los soltaban hasta ha'bé1·selos aprendido casi de memoria, y hecho copias y tomado muchas notas de ellos. En 1794 tuvo lugar la causa ruidosa de don Antonio Na- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. L FAMILIA. 515 r1uo el cual no s 'lo habia leído copiado prestado y e tu diado 1 folleto re olucionnrio de los De1echos d el lwmb1·e, publica­dos en los ..A.nale de la ..dsan?.blea Oon tituyente de Francia, si­no que lo habís. traducido 1nandado imprimir y diseminádolo entre sus amigos y conocidos. úpo e aquello por el Gobierno, y de resultas de las ind - aaciones qne se hicieron don ntonio Nariño fué encarcelado y remitido á Europa con otro hombre notable, tatnbién encau­sado ~1 antioqueno don Francisco Antonio Zea el cual se encuentra en la lista de los sabios de aquella época en los ana­les de Espana y que hizo notable viso entre los naturalistas uropeos. II Entre tanto Alejandro Vélez ajo los auspiCios de su padre que era tnuy amante de las luces, creci' en una atmós­fera que le llevó éÍ amar las ciencias y las letras. Al principiar este iglo tuvo la fortuna de tener por rnaestro al ue después Iué héroe de la patria y General de la República, don Liborio 1\fcjía, y al sabio anciano doctor Félix Restrepo. Con estos prof esores Vélez aprendió latín y obtuvo las primeras nociones de varias ciencias. Yá de catorce ó quince año.s, fué enviado á Santafó de ogotá en donde Caldas le totnó bajo su protecci' n y le ense­ñ' matemáticas ingetuena. La capital del Virreinato era un foco de ardoroso patrio­tismo unido al deseo más violento de aprender y de eDtudiar todas las ciencias. Nariño había echado las raíces del patriotismo, y 1 barón de Humboldt había abierto nuevos horizontes á los colonos que ansiaban formar una patria independiente en que no fuese vedado el saber ; y aquel arbol de la ciencia del bien y del mal creció, se fortificó en el centro del Virreinato, y :floreció en los corazones de aquellos hombres que sonaban con un porve- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 516 LA FAMILIA nir de:hon1·ada dicha. ¡Felices de ellos, que no veían que i sem­braron la semilla del bien, á su lado creció la del mal que hoy día ahoga á sus descendientes! ¡ Qué hombres tan importantes sirvieron de ejemplo y de no-rma al joven antioqueno t Los Mutis, tío y sobrino, los Lo­zano, Valenzuela, Camacho, Duquesne, Oaycedo, Azuola, Madrid, su compatriota don José Manuel Res trepo y su maestro Caldas t En medio de esta sociedad se educó Alejandro Vélez; su oído escuchaba con atención las lecciones que daban esos sabios, su mente se elevaba y su co1·azón so fortificaba al lado de ellos. La revolución contra los españoles salió de'la mente de esos ~abios, y á su ambiente de fuego se dispersaron aquellos inge­nios, que soltaron la pluma y sus instrn1nentos científicos para empuñar la espada y el fusil y defender us convicciones. ¿ Qué podía hacer el joven V élez sino seguir á sus maes­tros á los campamentos? ombrado Teniente de ingenieros á pesar de su juven­tud,- aunque sí et"a digno de ese puesto por su ciencia,-Ale­jandro Vélez fu6 enviado, bajo el mando del Comandante Juan de la Oruz Contreras, á Honda; después al puerto de N are, en seguida á fortificar la Angostura de Oarare contra los españoles. En aquellos lugare9 mortfferos Vélez contrajo una fiebre maligna que le imposibilit6 para seguir en campafia. Su jefe le envi' á Bogotá en donde estaba aún moribundo cuando lleg6 á la capital el General Mot·illo en pos de los ejércitos espafíoles vencedores. El desgraciado Oontrera e pi' en uu patíbulo su lealtad á la patria · el pacificador Morillo le hiz ft1silar por la. e p 1- <.la, como traidor, el 19 de Junio del aüo de 1816. Vélez cayó en manos de los españole , pero como era tan joven, Morillo le perdonó la vida, y le mand' internar en el famoso batallón de N nmancia, el presidio de los soldados patriotas. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. L F.t ILI .. "'17 apenas p rm, noci' en aquel pu sto uno ía"' . u po 1 e un o de orillo . Pase u 1 de En rile u lejandr r élez era iucronier de mérito y cot necesi-ta e de un m nuen in ·truído p ra. quo le cop·a e pl nos :y n1apas l p· ' que deseaba cllvi. r 1 l e · de E p -a, le 11 ú á 1 despacl o para n , rO'arle de aquella bra. El carácter atnable ]· finura de n1o l gr nde instruc­ción y c1 ro talento del joven patriota llamaron tánto la aten­cióndel jefe espafiol que hizo cnanto pudo par atraerle {t la causa reali t ofr ci ndole toda clase de h la o-os para que se que­dase ásu lado. Pero Vélez, fiel á u patria y á sus convicciones upo rehusar lo que le pedía Enrile al ismo tiempo o-anar-se su buena voluntad. Aunque la p1·otección del segundo de orillo le hizo el bien de librarle de servir en los ejércitos realistas, no le producía ninguna ganancia pecuniaria : vivía trabajando sin cesar y se mantenía difícilmente con los escasos recurso que lograba enviarle su madre desde Antioquia. Se alojaba en casa de una buena señora llamada Gertrudis Silvestre, de quien iempre se manifestó muy agradecido por los cuidados y aten­ciones que tuvo con él. Como no tcní recurso para renovar sus ropas, solía prc­entarse n las oficinas delpacificCldor ve tido con el uniforme de los patriotas, lo cnal le disimulaba Enrile po1·que sabía que et·a pobre. Pero un día en que Morillo estaba de mal humor, se :fijó en ól, y furioso le preguntó, con coléricas palabras, cómo se atre­vía á insultar á los emisarios del benigno Rey D. Fernando , vestido con la librea de la robellón. Contestóle Vélez la verdad; pero aquello no paci:fic' al paciftcador, que le 11otificó que si volvía á encontrarle así ata­viado, le mandaría fusilar sin ninguna fórmula de juicio. Fuéle, pues, preciso abandonar su único estido:presenta­ble y conseguir otro que no ofendiese lo ojos de los buenos ervidorcs d 1 Rey de E paña. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 518 LA FAMILIA. Cuando Enrile salió de Bogotá con Morillo, Alejandro Vélez obtuvo licencia de regresar á Antioquia al lado de su familia. ( 1 ) II JJos españoles no cometieron en Antioquialos atropellos que en otras partes de la República aunque explotaron y abusaron de las riquezas de aquel país, no fusilaron á nadie, ni han que­dado de ellos los recuerdos de '3angre y matanzas 1ue e,e vieron en el.Cauca, Cartagena, Cundinamarca &.a Apenas llegó Morillo :frente á Cartagena resolvió enviar al interior varias divisiones con el objeto de reconquistar el país. No hay duda de que la Revolución de la Independencia se hubiera malogrado por entonces en Colombia si Fernando VII hubiese tenido tino para enviar pacificadores humanos y sagaces. El pueblo estaba tan cansado de la guerra y ie las con­tínnas disensiones entre los patriotas, que en casi todas partes los españoles fueron recibjdos con alegría, como á los que les traían la paz y la tranquilidad. Pero los emisarios del Rey de España eran por lo general espadachines ignorantes que no comprendieron su posición ni trataron de entenderla. Tocó la entrada á Antioquia al Capitán de Húsares de Fernando VII, don Vicente Sánchez Lema, el cu l á la cabe­za. de ciento cincuenta infantes y cincuenta de á caballo entra­ron á echí á fines de Octubre de 1815. Los prisioneros que Sánchez Lema hizo en N echi fncron enviados al cuartel general de Morillo, el cual los mandó fusilar. ( 1 ) Morillo y Enrile salieron de Bogotá cargados ñe tesoro "Enrile se llevó á la Península todo Jo má precioso que pudo haber á las manos, como los herbarios, pinturas y descripciones de planta del celebre botánico don José Celestino Mutis, que h i>ía formado quellos tra­bajos para el Gobierno español. Llevóse también algunos m p s y observa. ciones de Caldas, juno con un hermoso grano de platino .... y en fin, una riquísima custodia que Enrile supuso h bía ido cogida á lo patriotas, pero que pertenecía á las monjas de Santa-01 :ra de Pamplona; la custodia fué conducida á la Península con el objeto de colocarla en la capill real de l1adrid."-Hi8ún·w d~ Oowmbia- ~I. J. Restrepo.-V. 1. 0 , p. 445. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA FAMILIA. 519 Tras de Sánchez I.Jema penetró á ntioquia el Coronel don F,rc ncisco arleta el cual abrió un e 1nino de echí á Zaragoza por en medí de e cabros ' imas montañas y ocupó á Remedios· a t acó n lo p a tri ota... :i quiene s venció y aprcs' al obcrnad r d e la Pr vinci< don ionisio Tejad a n 1 mo­mento e n ne trc taba <.1 c a pa1· e. En riado al pac (ficador, que yá había llegado á ogotá ' s te le mandó pasar por las armas ellO de 'eptiembrc de 1 16. De pués d Warleta, ntioquia fu allanada por el Te­niente Coronel-Carlos Tolrá, el cual continu ' allí las depreda­ciones de sus ante ce ores. S nchez Letua h bía. establecido un T1•ibunal d e P -u:rifi­caoi6n pre idido por algunos españoles que él nombraba. Todo el que hubiese tenido parte con los patriotas, debería pre­sentar e ante ese Tribunal, que lo purificaba sacándole una multa más ' meno cuantiosa, según us recursos. A los que no pagaban inmediatamente la multa, Warleta inventó poner­les una cadena al pi' y enviarlos á trabajar á un camino pú­blico ha taque sus familias consignaban el dinero pedido. Cada dos ó tres meses los expedicionarios ... caban de Antio­quia de cincuenta á setenta mil pesos, lo cual se enviaba á Es­pañ comu obsequio voluntario que se hacía al amado Rey don Fernando VII. En cada. pueblo se tenían que reunir los nota­bles para hacer la distribución á los vecinos de lo que cada cual debería consignar. La madre de Alejandro Vélez cuya fortu­na hab1a eufrido much en las revueltas públicas tenía que pagar de cincuenta á cieo pesos todos los mese para que la uejasen vivir traoqnila con sus hijos. W arleta no se andaba por las ramas . - la manera de pedir bagajes ó recursos era con las siguientes palabt·a : ' n *·X· mandará al cuartel general en * ·:t.··* antes de tres días tal ó cual suma ó uúmero de bagajes y si no cumpliere: p ana d e la vida, pérdida de todos su bjencs y degradaci' n de su fami- 1ia ha ta la quinta g eneración.. ' ¡Aquellos hombrea se consideraban inmortales ! Tolrá encargó á Alejandro V élez de la construcción de un puente sobre el río que atraviesa la ciudad de Medellín. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 520 L.A. F .MILI . quel déspota era muy fanfarrón y por las tardes iba á conversar y contar sus aventuras á Alejandro Vélez el cual como hernos dicho, dirigía 1a construcción del puente. n día refería] e un hecho de annas acaecido cerca de Zara­goza durante la gnerra de 1a Independencia de España. Refería con gran calor el suce o, cuando de improviso se olvidó del nombre de una villa. -La villa de Borja. le apunt' Alejandro Vélez. -Cómo ! exclamó el soldado. i Acaso estuvisteis en Espa-ña alguna vez? -Nó, contestó el antioqueño · pero he estudiaJo la Geo­grafía, y por las señas que me dais, ese debe de ser el nombre del lugar que habíais olvidado. A mediados de 1819 Tolrá, que yá no sabía qué inventar para esquilmar á los infelices antioqueños, publicó una lista de los hijos de las personas de más campanillas de ]a Provin­cia, los cuales, dijo, deberían ser quintados, y los que saliesen se mandarían como soldados á los ejércitos del Rey. Como odiase particulaJ:mente á un hermano de Alejandro V élez, Teodomiro, se arregló de manera que saliese con mal número, y su familia tuvo que pagar 500 pesos para qne no fuese en· viado á Cartagena. El rescate fué pagado el 7 de gosto de aquel fausto año de 1819, y á la hora misma en qne tenía lugar la batalla de Boyacá! IV Así como Morillo al llegar frente á Cartagena había en­viado varías xpediciones al interior del país á recon~uistar á los revolucionados colombianos, los cuales se desvanecieron como humo ante las tropas realistas, así Bolívar no bien hubo vencido en Boyacá, cuando mandó ejércitos por todas partes á desalojar á los españoles reapoderados de la H.epública. Enviado el Coronel Córdoba á atacar á los españoles due­fios de AJ1tioquia, salió este de Santafé á mediados de Agosto : el 25 estuvo n N are y el 30, después de derrotar á Tolrá, aque­lla Provincia se declaró nuevamente independiente. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. IILIA. En tnl rnbat po tcri r n no los r alist s tratar n de \ 1 0h- r ¡Í a.pod rar de .A.ntiocplia, n.n• bat penctr' en el YC - tido le , lr~1 qni u hnl ier< 1nucrt i no le al\ ara 1 vida Llm onza le or que ctu o la ba.l· y tornánd In. eón ·ava la cyuard · de tro. El Coronel úrdoba n01n r' f milia de 1· ciudad de dellín, el cual, unido al que levantó Córdoba en Rionegro, marchó 6. combatir costra sus opresores y contra las fiebres palúdicas de la Costa. Desgraciadamente aquellos brillantes batallones perecie­ron íntegros, y de los dos mil antioquefios sólo vol vieron á sus hoaarcs diez ' doce personas conocidas y ninguno de los del pne blo ! (1) Alejandro V élez había sido llamado á Bogotá y colocado como Capitán de ingenieros en el Estado Mayar General por el General Santander, que le apreciaba mucho. Después de haber servido otra vez como ingeniero en las trincheras que se levantaron en la Angostura de N are, ha bien­do enferrnado gravemente Vélcz renunció á la carrera militar y p rtió para Europa á restablecer su salud y emprender nego­cios comerciales, para rehacer ]a fortuna perdida por su familia en la revueltas públicas. Estando en 1 arí , rico yá, contento, estudiando las cien­cias y la ci vilizaci 'n europea, se encontró un día en las escaleras de un hotel nada menos que con el antiguo pacificador Morillo, cabizbajo, mohino, d~sterrado, vi viendo de prestado en la ca­pital de Francia! N o se habían pasado cinco afios desde aquel día en que el General de los ejércitos reales había amenazado con insolencia. de hacerle fusilar si le volvía á ver con un ves­tido que no era del gusto del déspota españ0l, y yá Alejandro Vélez le encontraba pobre y olvidado por su Rey! (1) "Los dos Córdob s, .José Manuel1riontoya, Duque (de ~Iarinilla), Isidoro Barrientos, aquín Acosta. Elegido Diputado por Antioquia n el Congreso de 1830, llamado Adn¿'Í/rable, permaneció en Bogotá algunos meses. Es­tando allí recibió una visita que le hizo el Libertador como lo hacía. siempre á los Diputados. Durante aquella visita,-refería don Alejandro V élez,­Bo1ívar se expresó con calor contra el Gener 1 P·ícz, al cual di­jo, nada detenía cuando e espertabnn us pasione . Concluí das las sesiones del Congreso Alejandro V élez partió para Antioquia 11 donde. desempeñó el de tin de Prc- (1) Véase Historza Ecle iá tü:a te. de J. M. Groot, tomo 3. 0 , pág. 677. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA F AM.ILIA. 523 fecto, h sta. que lo destituyó 1 obiern dictatorial del Gene ­ral Rafael rdaneta. Trittnfante nue amente el obicrno 1 í­timo, el · d ayo de 1 ol 1 neral oming Caicedo -á 1ui n el Consejo d e E tado h a bí c o nferido el 1 ndo supre­mo,- 11 1n' á l e j ndr r é l z ~i d escmpe fíar 1 rtcr elaci o nc ~ .·teriorc .. - pne to q ue oc upó h ta la llcg d a d e l en r al a n t< n d e r á 1 ccr cn rg d e 1· r e · dencia. ~í n e d e 32: · que con e r v ó t mbié n dnr n tc una g r an parte de e ta dn1ini tración. Desempefí' en egnida con g ra 1 borio idad y consagra­ción el destino de Cons ejero e E tado el en 1 rigió cotno Presidente, J en 1 39 fué Director de la Renta de tabaco. Dur ntc aquellos aftos lejandTo Vélez escribió mucho en los papele públicos y defendió valientemente, en unión de don José Vicente Martínez, General Joaquín Acosta, los Gu. tiérrez etc., el obierno del doctor Márquez, atacado por los ultra-liberales, que el General Santander presidía entonces. Presagiábase yá la re olución, y todo el país estaba traba­jado por contrarias opiniones políticas que hervían en ciuda­des y pueblos, preparando los estragos que debían de asolar la República en 1840 y 41. La prensa esgrimía sus armas morales en pro y en contra del Gobierno legítimo. Al fin esta1l' la guerra en el Sur de la República, y como el General Herrán dejase la ecretaría de Relaciones Exterio­res para ir á combatir contra la insurrección, el Presidente Márquez nombr' nue amente Secretario de Relaciones Exte­riores á Alejandro élez. Lo mucho que tu o que trabajar entonces debi1i t' la salud de V élez y le produjo una gra vísima enfermedad. Estando esahuci do por los médicos, se reuní' el Con-greso en ogotá (1841), el cual debería p e rfeccionar el vot dado por la ma o1ia de la nación al ene1·al errán para Pre~ sidente de 1 epública. L ucva- ranad estaba ea una situaci' n lamentable, y era preciso que estu iese á la cabez el Gobierno un hombre Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 524 1:1 I . nérgieo r de prc tigio x iHtar. Los liberales p rtidarios de la r vol u cié n no habían concurrido ·' las se iones y el Cocgreso no podía legislar 1 or falta de quO'l'ltJJ~J. i ué hacer en semejante situación? Alejandro 'lez era Dipu ado por la provi cía de ntioquia y con 1 v t e podía ·omplet .r el número legal. Pero no er posible m o erle de su lecho ; así fué que e deter­min' que el Oo greso e reuniese en la alcoba del moribundo ip!ltado. i' se entonces un singular espectáculo. En torno de aquel lecho de dolor se instalaron los legislac.lores y oyóse la desmayada voz del patriota prestar el juramento ue fidelidad á la Patria, á la cual había servido con ardiente entusiasmo desde sn más tierna edad. Inmediatamente se procedió á las otaciones; pero cnando lleg' el momento de firmar la suya, de21amparáronle las fuerzas, y su hermano Manuel tuvo que guiarle la mano para que es tampase su nombre. -"Muero yá tranquilo, dijo 1 despedirse de los demás Diputados, puesto que la Pro idenci me ha concedido el pla­cer e contribuir, aunque moribundo, á la instalación del Con­greso que librará á mi patria de los horrores de Ja anarquía. ¡Este es el último ervicio que puedo prestarle! ' Pocos dí s después, consol do por la religión y rodeado de su madre, sus hermanas, su hermano Manuel y numerosos a igos, espiró diciendo: -Me oy haciendo ardientes votos por la dicha y el pro­oreso de mi Patria ! Era el19 de Marzo de 1841; así es que Vélez no alcanzó á cumplir los 47 afios. lojandro V élez, pesar de su carácter comnnicati o y agradable, no se cas' . Vivía en casa de su hermano Manuel, '1 murió en la misma que hoy ocupa en la carrera del Sur (calle del Teatro) el señor doctor José María. Rubio Frade. La vasta erudición le asombro a memoria qu caracteri­zaban á lej ndro V '1 z. unidas ' un tino singul r para la cosa Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. I.~A i A.MIL . 25 pública u ()'ran jnici y su talento el· r y perspicaz hacían de él uno de lo hombr que 1ná contribuyeron ' la forntaci' n del epública d uov ranad . OLED • DE Alt!PER. Bogot Octubre de 1 ~ - En el eterno 1n imiento de 1 cosa de la vida no hace­mos á cada n1omento iuo VÚJÍi' nuestra 1nnertc y matar nues-tra ida. lierúclito. Cuando habléi n sociedad fio-nr o qn jug i ajedrez. El odi está n1 nos di tanto de la amistad que la anti­patí . Cuando mi amigoa son tuertos lo miro de perfiL J . Joubert. Nada se seca m á pronto que las lágrimas. Nusset. Sentir mucho es callarse. St. Beuve. La per everancia es como la imagen terrestre de la. eter­nidad . . Be'rnardo. N nnca somos débiles cnando io nos acompal'ia. árbol embrado sólo en medio de nn población s seca pronto y pierde sus hojas· sj el hombre privado de amigos. 0'rácu.lo E. candina vo . Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 526 LA FAMILIA. UNA FAMILIA PATRIOTA. CONTINUACIÓN DE •• LA FAMILIA DE TÍO ANDRÉS." C U.ADUOS DE LA ~POCA DE LA INDEPENDENCIA DE 1812 Á 1821 llO ELA HISTÓRICA Y DE COSTUMBRES NACIONALES, por Soledad Acosta de Samper. EGUND.A. PARTE. (Continuación). CAP!TULO VITI. O'USTODIO G.A.ROÍA ROVIR.A.. Á García Rovira le habían dicho desde el camino que los presos que conducían al Colegio del Rosario estaban con ese mero hecho condenados á muerte pues de allí no salía ningu­no que no fuera para el patíbulo. No fué pues, sino con cier­to estremecimiento que s e vió conducido con dos ó tree coro­paneros rnás ·í aquel local, en donde estaban lo s ?"eos de .E.fJ­tado. Durante el trayecto de la plaza al Colegio, se había amon­t onado el populacho de la peor clase y algunos muchachos silbaron á los presos. Rovira se sonrió con amargura, pensan­do en el recibüniento que había obtenido come Presidente de la República cuando llegó triunfante á Santafé al lado del vencedor Bolí\rar y de tantos hombres que yá habían pagado su patriotismo con ]a vjda ó con el destierro. Rovira, como antes hemos dicho, era un hombre de ga­llarda presencia y tenia una hermosa y distinguida fisonomía, que imponía respeto; así fué que la mirada que echó sobre aquella vil cana11a bastó para hacerla callar, y aunque no faltó quien azuzara para que siguiera la rechifla, nadie se atrevió á conti­nuar en ello. Al llegar á. la puerta del Colegio, convertido en cárcel, Rovira volvió la mirada hacia el otro lado de la calle y se en- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA F A.MILIA. 527 contr' con la de su espo a Pepita., que le decía desde lejos una palabra. que Gl le ha.bí en cña.do en lo cortos días que habían permanecido juntos: , -1.1facto ánimo! Á su. lado e ta a otr rnuje1·~ vestíc con1o persona del pue­blo, y sin er ab olutamcnte bella su fi onomía viva y animada le daba un brillo particular : era la Pola Salabarrieta la cual había salido Q. encontrar á Pepita ·i an íctorino, pues la h bía e nocido en casa de los Lucanas, n cuyas tierras en Gna­duas vivía su familia. De de la auror de la revolución, Pola fué ardiente patriGta, y en ella encontraba todo l'Gpublicano un apoyo seguro y ba tab sufrir ó haber sufrido por la Patria, para. que ella le sir iese con cariño y abnegaci' n. El día tres de Agosto, á los pocos día de haber llegado Pepita con Rovira y demás presos á antafé, recibi{ dos letras de Mariquita ucena, que le anunciaban su llegada á Santafé esa 1nisma noche~ no habiéndolo podido hacer el día anterior, por ser indi pen al le que las señora que ocupaban unas pie­zas de la casa de la plazuela ]e San Fr ncisc tuvieran tiempo de pasarse á otra parte. Cuando Mariquita y sn hennana y F1·oilana su cunada, lleo-aron á la casa de la difunta do a Irene, yá encontraron allá á epita que ]as e paraba con ansia grande. La entrevista entre las dos atnigaR fué en extremo doloro-a pues les \·ino á ambas á 1 mente el recuerdo de las espe­ranzas y las dulces ilusiones de sns primeros afios, tod lo cual había terminado de una 1nanera tan espantosa para mnbas: l una, íctima yá del furor do los españoles no abrigaba más esperanza que en Dios y la otra tenía la certidumbt·e de ver terminada de la misma maner· la suerte de su esposo. Cuando se hubieron calmado un tanto, -¿Dime, dijo 1fariquita, Fernando sigue enfermo 1 i has podido ver al General Rovira 1 --Á Rovira no lo he visto desde el día en que llegámos. De Fernando he sabido esta tarde que sigue enfermo. Mariana puedes tocar con las autoridades para pedir liceneia de verle. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 52 LA FAMILIA. -iY tú qué has hecho para tratar de sal~ar á Rovira 1 -i Yo~ .... He hablado COB todas las autoridadeé~, y he n1ovido cielo y tierra, pero todo será en vano, lo sé . ... ~1 mo­rirá fusilado, y pagaré mi loco amor con esa horrible pena. No me queda sino un consuelo : que él me ama y me amará hasta la muerte .... Ambas confundieron sus lágrimas y pasaron Ja noche conversando y tratando de idear algún plan para salvar á los presos. Pero con los primeros albores de ]a 1nafiana aquellas vanas ilusiones y locos proyectos se pusieron en claro encon­trando á la luz de la razón y del dia que todo era impo ible, y 1ue la presa que caía en manos de lospaaificado1'es era perdida irremediablemente. Rovira debería sufrir un intorrogatori al día siguiente, y estaba incon1uoicado por entero, tánto que ni la comida e le pudo 1 levar. Aco1npañábale en la pri ifm 1 u1 nlato Castor­su criado que era tan fi 1, que le habían atnenazad los sp~­üoles que 1noriría con su amo si ovira era cond nado á Jnuer­te, lo cual nadie dudaba. ~ernando continuabaenfermoenlaprisi'n, y al fin, á 1 re­cio de oro Mariquita logró que la permitiesen entrar un día á erle con su hermana, cosa que no se pudo repetir, porque tan mal se manejaron los oficiales con aquellas dos nifias en el tránsito hasta la prisi'n á pesar de que las acompalíaba Froi­lana, á quien consideraban decidida realista, que el 1nismo prisio e1·o las suplic' que no vol lesen, si no querían perderle por entero, pues si les faltaban al respeto otro día tendría que castigar de cualquier modo á aquellos indignos militares . .r qnermnos alargarnos demasiado en ref rir las penosas circuntancias del proces de arcía Rovir . i ué podía decir él para escapar á. la mu rte con que le amenazaban t ..l a­da. in duda, si él se hubiese hntnj)}ad y pedido perdón tal vez hubiera conservado le vida. Pero para un hom 1 r como él la existencia no valía nada en cambi del honor~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ,;. ..~.IILI.~. . 52!> y cien vitl nc hnl i 1'< tenido b licr·l, i par con er,"arla fner. preciso retl'actar e u e u hechos . • renegar de la patria por quien se sacrificaba con gn to. Renunciamos á pintar Jo sufrilnientos de Pepita á quien no permitierou d . pedirse de su e po o. o poderno referir e a escenas de ho1·1·ible sufrimiento para el que iba á 1norir y para la que no podía salv rle . . . . . Aclar' al :fin el de Agosto día sefialado para que pereciesen en la nerta de J aiine (hoy Plaza de los ártires) ermógene Céspedes Capitán do las tropa republicanas~ nn señor ava, cny único criinen había sido el de presenciar la A ri "Í" n d 1 \TitTey Atn r . de u esposa · el patriota José Gabriel Pefia y l noble caudillo é ilustrado caballero usto­di García oYira. 'acáronles á las once del oía <.le la prisión en qne habían estado en ca pilla desde h víspera, y cnstodiados por dos filas de soldados precedidos 1 orla lágu re ccunpanilla do los He'rmano del M01tte de .1 'l'edad, cuyo rezo tri te y el pavoroso sonido de las caja con ordina llenaron de dolor indecible á los habitantes de las calles que atrave aron . . .. Detrái de Garcia Rovira marchaba el mulato Castor, su criado, que le acompafió hasta el patíbulo, y rindió la vida ahorcado á pocos pasos de distancia. Rovira iba pálido pero erguido, y con sereno semblante escuchaba las palabras de consuelo que le decía el sacerdote qne le auxiliaba. Llegado á ]a Hnarta de Jaime, recibí' la muerte sin vana ostentación de arrogancia, pero sin manifes­tar tampoco el menor sobresalto .. .. El cadáver de Rovira fu' después colgado en ]a misma horca de su humilde criado, con e te letrero sobre la espalda : ¡ García Ro1-•ira, el c .. t,udiarde .f'lisilaclo por i'raidor! VOL. II. 2 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 530 LA FAMlLIA. O PITULO EL RETRATO DE OARCÍ ltOTIRA. Al día igniente del fusila iento de Rovira estaban las dos viudas sentadas sobre unos cojines en el suelo, entregadas á sus tétricas meditaciones. El sol brillaba alegremente y can­taban en su jaula un toche y una mirla, p2jaros 1ue cuidaba Marianita, y que Mariquita miraba con la mayor ternura, por haber sido el uno regalo de Clemente á su hermana, y el otro obsequio de Manuel á su autigua compañera de juegos, y ambos eran recuerdo vivo de su pasada dicha y muerta alegría. Pepita estaba mustia, cabizbaja y lánguida: parecía, no diremos la sombra de ella misma sino otr persona. N o se quejaba, no prorrumpía en improperios contra los verdugos de su marido como en los días anteriores · parecía como si Ro vira se hubiese llevado su espíritu, y estaba entregada á una sombría desesperación. Mariquita desahog' su dolor y sn tristeza entregándose á la oración, y art·odillada pedía auxilio y ampar á Dios .Y á sus Santos ; y con esto obtenía del cielo una santa resignaci' n tánto, que á todos sorprendía por su t1·anquila y suave fi ono• ía, sn dulce specto de amable p z sosiego de ánitno y melancolía serena aunqu I rofnnda. Una vez 1ue I epita hnbo perdid entera1 ente la e peranz des lvar al 1ueño de su coraz'u y de n pensamieut , o exal­t ' á t 1 punt que se llegó á pen , r en que podría ,·olverse loca ; su dolor fué e s panto o sus lágrimas corrían cotno de - bordada fnente "' n::> sollozos rotnpían su pecho . · su gargan­ta: r cn s i una dCiuentc. ero desde la hor. en qn , ,\ pes 1 d los es ·nerzos qne hicieron su mnigas par . il pedirlo habí oído desde cerca de la I nerta de Jaitne, á uonde había logra o sca.par la. d carga que quitó la ida • sn esposo desde e a hora no había ·ne]to á h< b1ar, ni á. le rant 1' ]o jos Jel nelo, ni decir un, palabra: par cia en verdad un uerpo sin alma, nn a11t' mata. qu lla noche bedeció á su atnig s, pues ni ann Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. •.A. ILI . 531 tení ánitno de replicar ino que e acost' en silen io y e le ·ant' al ignien te día de la 1ni tna man ra : callada incli­nada la cabeza sol re 1 pecho al paree r sin oluntad propia. La itnación de la infeliz era penosí ima y u amigas no S!l· ían qué hacer par despert rla de aqn l letar o en que ha.bí C'\Ído · i 1 habJ ban no atendía i la 11 maban no contes­t ba un 1ue bedccía como un niño á ene nto le decían que hiciera. Aqnell tar e Mariquit en ilencio había sacad su ro­ario y pué to e á orar á medi voz. Como hcmo dicho las os viuda e taban ola , ari nita cuid ba de sn p· Jaro Froilana. atendía los quehaceres de la casa pues habí re-uelto acompañar á sus protegidas hasta que no necesitasen más de sus buenos servicios. Froilana á pesar de su aspecto frío y desapacible era en el fondo una persona excelente y <'Staba resuelta ' servir á su cutlada y á su amiga con alma. vida y co1·azón. IIabía dicho á don J et·ónimo que, puesto ma en q ne se reuuía ·l Con ejo de :xuerra y en que habí· n condenado á todos Jo patriota fu ilados ha ta entonces. ( 1) (1) Véase Groot, Historia Eclesiástica, II volumen, página 43'v Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. l'a at ita ta a. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. L1 .F IILI.A. 541 J a IniGm~ noch pegaron en la e quina de Ja callo dol Oo1nerci la 1ni nl< déchn tr ntda e n lo rnisrnos conso11an­te a í: '' Bendigamo la. gran ley Que á independenci con ida, Destroc mos cetro y vida De Fernando intru o Rey. Que mu ra nue tro Virrey Morillo, Enril , Morales, • o bernador oficial toda u indigna tr pn. Ut1 vini ron desde Europ Para. llenarno d m le . '' Poco días despué deltnencionado baile, nuestra heroína tuvieron notici· de qne Fernando había sido condenado no {t muerte sino á presidio, y además se les notific" que podían irle á isitar al Hospital de las Agua , en donde estaba ent0nces en­fermo. Encontráronle mej r de salud, pero muy triste y abati­do con la muerte de su hermano Alfonso, á quien habíaa dora­do y de cuya eterna separación no podí conformarse. - Lo peor es, aiíadió al tiempo de despedirse de sus her­manas, que un día de éstos n1e verán ustedes trabajando con el presidio en las calles de San tafé, pues éste es el castigo que se piensa dar para humillarles á los jóvenes de la capital. -Ah! exclamó Marianita, con los ojos encendidos en có­lera, si esto lo veo yo ! . ... -i Qué harás~ preguntó Mariquita, pues bien sabes que somos esclavos todos. -.r o sé, no sé, contestó ésta, pero no podré soportar se­mejante cosa sin estallar ' Jnorir! Y con esto se despidieron cabizbajas y tneditabundas, o­bre todo Marianita, que se acusaba ~í í misma y le dolía en el alma el tierno recuerdo que gua1·daba aún al espafiol asilado de U sme. ( C'ontin1.ta~á). Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 542 L FAMILlA . CONSEJOS A LAS MUJERES. En eualquicra posici' n social en que se halle la mujer, debe trabajar algunas horas en el día n1anualmente. Si su trabajo es in útil para su familia, no lo será así para los pobres y para el ornato de los templos. Toda madre debe enseñar y obligar á us hijas t. CJUe trabajen 1nanualmentc. Si la ociosidad es ma­dt• e de todos ]os vicios, el fastidio es elpacl?·e de la tristeza y de los ensueños peligrosos, lo cual tiene su origen en la falta de una ocupación manual tan necesaria para la mujer. o s'lo se debe trabajar con la aguja, sino que lo que se hace debe ser útil; no aquellas obras de nn lujo \!aprichoso, que 6lo sirven para halagar el amor propjo. La 1nadre de familia es omo un navío o-rande y fuerte <1ae lleva á su bordo pasajeros que ~onducc á las lejanas pla­yas, en donde nuestro Padre Celestial aguarda. á todos sus hi­jos. La 1nadrc debe ejercer sn autoridad ; si manda debe ser heue6ida. ns ojos deben ser el priu1cr libro en qne leen sus hij0s . Tal tnadre tal educaci' n ; tal edncaci6n tal hombre y tal Yi todos los que la veí n. hstas ali as e 1 cieguecita no ao-radaban 1nncho ~1 la seiiora de rantnor pore no quiso prohil ír ela repugnán­dola ejcrc l' su utoridad d sde 1 principi , n una co a qu seri tar penosa pare u nieta. omo Iné. vol ía ie1npre in nov dad la efiora. inglesa pnso toda confianza en rlcta olvid' su aprensi' n. currió, sin ernbargo CJ ovcr un inci­dente que ino á recordarle lo q·to parecí h ber o horrado de sn tncmoria. La sefíora de ran more y u nieta. habían de · emb rcado una ·noche en over, y al día siguiente Iné , aun­que enferma y cansada con sn Jarg iaje, no quiso omitir sn acostnm brada visita á la iglesic : levantóse, pue , temprano y bajando á la calle llamó á erl ta, diciéndolo corno siempre: e úsca cn·lota, búsca! Pero, desgraciadatnente, la pobre perrita acostumbrad á seo-nirse por el repique de las e ropa­nas so des ricnt' completauwnte al no oírlas. Lleg ron á la ptlert de una )glcsia pero est ba cet·rada, y mudas )a camp· - nas. erleta, pues, no se l tn vo en o] atrio sino que sio-nió olfateando por toda Jas alles ha taque llco-' á las 1 nert~ d un te tro por d ndc staba nt1·and 111 n ·lu gente: qni cn­t. rar ahí~ pcr e >noci nd por un 1 untapi 1ne 1 di ron, Jo que t nía qno nfrir tllí y qu t 1 1 n ra 1 que bu e; a lH né , iguíó u tnarch~t ha t· llegar ·\ la pnerta de otra igl ia cerrada. tamhi6n y se entó ·1 ]a ntrada par, dar ¡\ cntcnd r que no iría yá más lcjo . Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. L .B M LIA. ... 5 La ci necita cot p1·endi' lo que quería ccirle u perrita Y' se ... ent' también en 1· puerta á e perar á que le abrieran porque oía el sonido de 1 e mpanas que anunciaban algún oficio fúnebre. Pero aO'nnrd' e vano porque epa aban lo minutos la hora in qno a ríe en la iglesia ni acudiera nadie á ella, y la pobrecita It liana, que no entendía lo que e to significaba, prorrumpí' al fin en amargo llanto. 1 ver su extrafío vestido, sn desconsolada figura y la perrita que tenía á n lado, con enzó á ao-rupat·se la gente en sn redc.dor, haciéndola pregnntas qn , iendo en lengua inglesa acabaron de de concertar ~1 la pnbre Iné que no la co1nprendía y si-uió lloran -Van1o dij · la • z' n un per onaje de imponente a ~ pecto llle vot· allí pa aba dirigiéndo e á la tnuchedumbre ¿no vei que e tái atolondránd 1 nuis ?-¿ ué te ha sucedid po­bre niña? dijo á Iné , ¿por qué lloras? L cieguecita no ntondiú n pregunta pero le contestó la única p 1 bra in o-les a q ne s a bía pronunciar: () /turcll ! cltu?·cn .' la iglesi la igle ia. -Debe de ser e. tranjera dijo Uf.l marinero porque en e~ as ti en· as se acostum br 1 tener la i lesias iem p1·e abiertas. -Debe de ser · pi t , dijo otro y pertenece seguramente al navío que lle ó a er. -Papista. dijo ·on aire duro se ero otro uo pertene­cía á la igle ia evangélica . · Dios nos libre de a plaga. i lo es, deberíamos llevar] nl IIospital de imbéciles. -Mejor sería llevarla á su casa, dijo el defen or de Inés 1nirando con indibnaci 'n al hombre evangélico. ])ecidtne, ma­rinero i có1 10 se llama el bnqno que llegó anoche. -La l!,strella eflor 1 ero no respondo de que e ta niñ l u hiera Yen ido eL trc lo pa ajero . -Sin embargo, (!n .. a. •aretno,.. . 1.~ ton1ando de la mano á Iné ·, ve oncalnin, al hot J cguido de I>erleta. oc l110lllen­tos después entrcg b su nieta á la senora de rautnore, que estaba alarnlada con su ausencia. VOL. H. 8 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 546 L FA ILIA. - eñora dijo al e trcgcíl'sela con aire severo, e 'pli ·ad á vuestra ni ta 1ue nosotros los ingleses somos nn pue lo comer­cial que no tiene tictnpo q 1e perder: así pnes, trabaja1 os seis día en la 01nana y ofrocemo á íos el éptimo : e imposible consagrarno e ntiuuamentc á lo ficios religiosos. ·Pncsto que elle es papist agreg', haría bien en rol ver e ·' su tierra, por­( lue allí puedo pertnanecer en 1 s io-lc ias el tie1npo que juzgue conveniente lo que le sería impo ible quí. La eflora de ranmore, ofendida con el tono enérgico de ese hom brc, casi no le contestó. El buen inglés se despidió en­toncas, haciendo una caricia á Perleta, y poniendo 1 mano cariñosamente sobre la. cabeza de Inés, lo cual impresion' á la pobre niña, que recordó con ésto "' rancisco y prorrumpió en llanto. Apenas hubo salido el inglés, 1 abuela de Iné trat" de hacer co1n1 render á ésta lo inútil que era en Inglaterra buscar iglesias abiertas, porque eso no se encontraba sino en domingo; agregando que para eso había razones suficientes porque era imposible qu(} tod(t. la gente abandonara el oficio que la hacía vivir para permanecer ociosa t nto tiempo. Pero no logr' sino sorprender y atlibir extremadamente á la niña, qne no daba más contestación á su rgu ento que sus lágrimas y esta sentidas palabras: ' Oonque aquí lo dejan solo una semana en­tera, ~in culto ni adoradores! h! ¿e' m o pueden ignorar que solamente en sus altares le pode1nos encontrar y hablarle á nuestras anchas~ ' a sefior, de ranmore trat' de con olar á su nieta, ofre­ciét dol que uando llegaran al ca tillo la llevaría la i 0 lcsia del pueblo. ú lonl podría ir to os lo· dotningos .. perm necer e llí todo 1 día i 1 plcría . pero nÓ" no lnanifesto 1 gu to 1ue spcrah de clh. sn bu la. L. pobr 1111 con1enz b á abrihar crio .. te1nor res¡ ecto e la ct e de relibión le la e-flora de ntnt r : reco rdaba L 1 rcdicci{ n de Fran i co cotnprondiú <¡ne no in n1oti \t 1 h. bía c. ·igido J, pr 1 solmnnc d er fiel ¡t J e ús ha-:;ta la n1ue1te. né no ter 1í· n vano por u )a ciiora de Oranmore Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. L •A iLIA. 547 ~ había. re n lto 1 hacerla e n l>iar le r ligi · n u un JUe aún no e lo habí, licho p r no afligirla· no ocurriéndo ole siquiera. qn una niila tan joven pn i r · r i:stit· á su \ olnntad.-" ¿ ué in: portará e:í una nifía t, n s ncillc la liferencia de religi<'n?' en ' b, sin e1nbarb de ue un. o~ int rior le decía. p1e había n realidad nna inn1cns, diferencia y que ella 1nisma lo había en tido y e m prendido. {.e 1 i ', u e no hacer nada preci-pitad mente, iuo esper, r á ]Ue el tietnpo hubiera borrado de l~ memoria de Iné tod lo q ne pudiese rec rda.r1e el cnl to ca­t'lico uyas cere~u ni s iad as , contnovedora eran á su parecer la can a de tan tierna devoción . La señora de Oranmo­re no conocía la firtneza de carácter de Inés y la paciencia in­quebrantable de su fe profunda · y la engañó aun más el aire tranquilo con el cual o ó la cieguecita sus palabras de los do­mingos siguientes cnando y á se hallaban en el castillo. - o podemos ir á la jglesia hoy Inés, porque el tiempo está demasiado húmedo y frio. Acuérdate de que yá no esta mos en Italia, hija mía. Bien lo recordaba la pobre Inés t pero se había resuelto á. esperar y á observarlo todo. Fuerte en su determinación de l'e­sistir á todo lo que pudiera ser ofensa para Dios, ocultaba de­lante de su abuela toda la amargura de sus recuerdos, y se contentaba con orar en el silencio de su cuartito,-situado en el pabellón del castillo,-unirse espiritualmente á los oficios de 1 Iglesia católica, y repetir frecuente é interio1·mente su tierna jaculatoria! El castillo de Oranmore estaba situado en una magnífica comar a á orillas del tnar, y la niña se enct minaba todos los días, aco1npañada de Pel'leta, á un itio pintoresco y bello, á donde venían á tnorir las olas sobre las rocas de ln. ribera. La h bía conducido no sé qué instinto secret á ese lugar, 1uc er el 1nás Lello cotno tan1bién el tnás venerado de lo alrededo­rc . Las ruinas de una pequeña i 0 ]esia coronaban un peñón, Y parecían contemplar con serenid d las olas inmensas del t­lá. ntico : rodeábala un cementerio din1inuto en donde las vio­letas y primaveras, las siempre iva y "no me olvides' for- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 548 LA FAMILIA. maban un verdadero jardín, cuyo perfutne se confundía con el grato olor de las praderas vecinas. Inés no podía contemplar estas lindas :flores, pero la brisa. embalsamada le revelaba su presencia, y la hacía recordar, por su dulzura, el aroma de los naranjos de Nápoles. Por la noche su imaginación se transportaba á ese sitio que había l legado á ser le tan querido, y al cual llamaba el país d8 Je8Ú8 . . . . La piadosa nifia ignoraba que en ese apacible sitio que le gustaba. tanto visitar, existíato da vía una iglesia en donde J esú! había permanecido mucho tiempo, y que ahora estaba cerrada. Ignoraba también que la piedra sobre la cual se sentaba allí siem­pre era una tumba, que encerraba tal vez los restos de un santo. La tranquilidad de ese rincón solita1io la encantaba, y venía á visitarlo con tanta frecuencia, que los criados de la serío­ra de Orann1ore la buscaban en las ruinas de S. Brida cada. vez que t ardaba en volver al castillo · y las gentes de los alrededo­res llaman e sas rocas el descanso de la oiegueoita de Oranmore. Inés, sentada obre osas rocas esolitarias, nutría su alma creyente y fiel con los fervorosos pensamientos que le eran habituales, y que su abuela había creído yá extinguidos en ella porque no los manifestaba : estos pensamientos eran tanto tná profundos cuanta 1nenos libertad tení yá para practicar n re­ligión ; de manera que la vida de esta niña privilegiada e con­virti' en una co tiuua meditación, y la salud de su cuerpo disminuyó tanto como autnentaba cada día tnás la de sn alma . A un no hacía tres mese l]_ne residía en el ca tillo, y y!i esta débil y delicada flor, forzo atnente separada de los altare de sn bien amado Jes(ts parecía en ries~o de ucun1bir. L , e­flora de ranmorc repar' pronto en el decailniento de la· fuerzas de sn nieta, y comenzó á temer y <Í intr·lnqnilizar. e aunque no adivinaba lo qno 1 1notivab~ por nc su poca reli­giosidad la hacía incapaz de com 1 rend ,r ha ta qué punto podía in:fluír súbre el eapíritu de la ci guocita la cotnpleta privaci 'n de:una felicidad inetalle !-felicidad de la cual había gozado sin interrupción 1 asta entonces, y que era para su alma lo que cJ alimento 1naterial es para el cuerpo. Ella ignoraba la incesante Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. L ]AMILI . 9 jaculatoria de la nifia: Oh! si la palom pudiera baj r y traerme al ien A1nad de mi corazón ! Dccí Iné e tas pa- 1~ bra y pensaba n ll. s toda la noche, á veces ]o parecía ue la pal01n ení á sati f~ cer u do oo . La noble soilora Ít:>llOl'aba Í5U' lUlCllt } e lllargas hígritnas lllO derr roaba SU nieta cuando se creía sol sobre las rocas. Sin cn1bargo, h bía lguien que no ignoraba el dolor de la pobrecita itali· na, y que la seguí. e i ontinuamente. Inés sentía á vece el rnído des pisadas sobre el césped, y aun una vez llegó á. oír que alguien decía: " Inés, Inés 1 en voz baja, á su 1 do. En semejante ocasi' , l cieguecita se levantó tem­blando de u puesto y dirigió tnil preguntas á la persona que suponía estar junto de ella; pero no recibió otra contestación que un profundo suspiro, y la pobre niña se sent' otra vez, porque no podía permanecer en pie ni calmar los acelerados latidos de su corazón; algunos minutos después oyó que la llamaban otra vez, pero en esta ocasión no era sino la señora de Oranmore que venía á anunciarla que al día siguiente-que era domingo-la llevaría á los oficios di vinos en la iglesia del pueblo. Inés la escuchó sin la menor satisfacción, aunque nla­quinalmente le dí' las gracias. Estaba. casi segura yá de que u abuela no era católica· así fué que se preparó con muclu in­tranquilidad á acompafíarla al día siguiente á la iglesia. Cuando ~ la n1añana siguiente entraron á la iglesia, Inés, que sentía el corc zón oprinlido por un oculto pres entimiento, se detuvo en la puerta p a ra saborear esos dulces cánticos 1ue 1 habían ene, nt do de de sn infancia. Los ficio estaban yá empezados, pero ¡ay! la pobre niiia no reconocí -: las palabras que le habían sido t n familiares siempre, esas palabras de que se componen las diversa oraciones de la Misa, y que el católi­co oye repetir en las regione lejanas del Asia, del África, de la An1érica, lo mismo que en su propio país. Las úl tin1as ad­vertencias de F1·ancisco 1·ecurrieron á la 1nemoria de Inés, que pensó, como i11spirada por Dios : Nó. :l'tl no está. aquí! Y ne­gándose á entrar 1 be uco 1·eservado para la fatnilia le l'c n­tnore, dijo : Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 550 LA FAMILIA. -Colocadme debajo de la lámpara, porque ese es el lugar en donde rezo mejor. -Aquí no hay lámpara, 1·espondió la señora de Orantno­re, atrayendo á Inés á su lado y cerrando la puerta del com­parthniento. Inés oy' estas palabras y comprendió que allí no estaba Jesús, y que esa no era una iglesia católica. La pequeña Esposa del SaNTÍsnro S en 1EN1.'0 no quiso arrodillarse delan­te de un altar en donde Él no residía; y haciendo un snpre­tno esfuerzo~ enci' el respeto humano, se lcvant' del banco y antes de qne la sefiora de Orantnore pudiera interponer su au­toridad para detenerla, atravesó la. iglesia-delante de todos los presentes--y salió de ella con paso vacilante. Thó entonces la cuerda de Pcrleta y se hizo conducir por ella á sus rocas predilectas, sobre las cuales se sentó llorando. Poco á poco se fué serenando y acabó por adormecerse, y como sus suefios le recordaran las escenas de esa mañana, repitió más de una vez en alta voz :-Jesús no está aquí! oh tni Dios! ¿en dónde estará 1 -Jesús residió aquí en otro tiempo, murmuró una voz tlulce al lado de Inés: ésta se despertó sobresaltada, imaginán­dose que soñaba todavía, pero oyó que la misma voz continua­ba diciéndole :-Hubo un tiempo en que Jesús residía en la iglesia del pueblo; pero manos impías y sacrílegas destruyeron u altar, y reina ahora un culto helado y erróneo en donde an­tes 1·einaba el Salvador de los hombres en la Santa Eucaristía. - i En dónde estoy~ preguntó Inés. Su interlocutora le hablaba en la dulce lengua italiana y le decía cosas tan gratas y familiares para ella, que se imaginó estar otra vez en sn que­rida Italia. -Estáis, le respondió la voz misteriosa, en el antiguo cen1enterio de S. rida, y en el lugar mismo en que edificó el primer altar y dijo la primera tnisa San Patl icio. -¡ Oómo t dijo la cieguecita admirada ¡estaba yo tan cerca de la iglesia de Jesús y no lo sabía! ... ---Sí! en otro tiempo hubo aquí nna capilla que ahora está arruinada, y un cementerio qnc h( n conYortido en ca1nino real. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. L FAMILIA .. 51 Peto la naturaleza ha sido m~\s fiel á su efíor que los hombres, y hace crecer aquí-sobre sas tumbas en las cuales esperan e1l paz nne tros anteces res católico el dí de la resurrección---­una tnultitnd de b llí irntl ores. e formado un ramillete c01npuesto do una ftor le cada especie para daró lo y que lo con ervéi cotno reliquia de un lugar tan venerable y tan e ­nerado. - Accrcao dijo In ' con indcci le moc1 o n porque oy ciega 1 no puc v-eros : totnad mio 1nanu entre l a vuéstras . · dej a drne reclinar 1ni cabeza sobre el coraz' n que. m a á Jesús! h ~ ¡bendito eái , án 0 el invis ible! porque des de que salí de rui patria nadie 1ne había vuelto á hablar de ÉL como vo lo habéis hecho. Inés sintió que la desconocida se acercaba á ella y que la tocaban unas manos suave y delicadas qne no podían pertene­cer sino á una pet·sona tnny joven. La misma. oz continuó hablándola tiernau1ente. -No soy un ángel le dijo annquo no tne veis; ni una italiana tampoco aunque tenga costumbre do h~blar vuestro dulca idioma. -¿N o sois italiana? repitió tristemente la cieguecita Entonces no conocéis esas hermosas iglesias en donde reside continuamente mi Jesús y brilla siempre la lámpara :fiel que le acom pafia. -N ó, pero me complazco en oír hablar de esa tierra afor­tunada, dijo la peroona invisible, con indecible acento de tristeza, agregando en seguida: Muchas veces he pen~ado­aunqne no tengo augre italiana en las venas-que si me hu hieran puesto á escoger entre todos los reinos de la tierra hubiera preferido el vnéstro, por ser el más hermoso de todos. -Y el n1ás santo afiadió I1 és. -De eso no respondo, contest' 1· desconoci la· porque no sé cuál será n1ayor santidad, si ]a perpetua unión eon J e ús, unida á ]a facilid. d le estar siempre en t6 presen ·ia, co1no os sucede á vos otros , ~ el estar siempre perseguidos n .~?.6 n01nbre; como nos sucede á nosotros. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 552 J.,A FAMlLI . -Hola . joven, grit' en ese instante otra voz : ¿habéis visto pasar algún hombre por este catnino, de J odia hor á esta parte? El recíén llegado era un hombre de feroz y dura fisono­mía, que e~taba del otro lado de una cerca y un vallado pro­fnndo que lo separaban del cementerio. Hablaba en inglés, creyendo ser comprendido por ambas. La joven irlandesa le t·espondió con tono frío y áespreciativo, muy diferente de la suma dulzura con la cual había hablado á Inés. -ITa madrugado hoy el señor de N etterville. ¿Qué caza. le atrae por estos lados~ ¡un rebelde ó un sacerdote~ -Si fuera un rebelde no tendría que ir tan lejos. Todo papista, sea hombre ó mujer, pasará por el golpe de la hacha. -Esa no es cosa rara, sobre todo cuando esa hacha la ma­neja un hombre tan experto como el señer de N etterville! prosiguió la jovon con el n1 ismo tonv sarcásti co. Todos mar­charemos gustosos al suplicio si hetnos de pasar por tales 111anos. -Contestad á mi pregunta, ó iré á castigaros con1o lo me· recéis! rugi' el 1 ombre, herid por la atnarga ironía de la joven hlandesa. -Eso sería un hecho bien digno de la nombradía de los etterville . respondió ella, sin alterarse con la amenaza. ·nnrdadme un 1nomento! replicó fnrioso el caballero dando un paso hacia atrás para saltar 1nejor obre la cerca Desgraciadatnc;nte para él rcsbal' y cayó entre el vallado de donde salió cubierto de sang-re y lodo. n intorlocutora le dijo entonces con una carcajada irónica : -Habéis manchado vuestros vestidos, caballero de N etter­ville, pero--según lo que dicen las gentes-no es ésta la pritnera vez que arrastráis vuestro escudo entre el lodo, con acciones indignas de nn caballero. El caballero irlandés sintió enrojecerse su frente con esta 1 nsión :á su conocida apostasía. Mordióse con ira. los labios y cogiendo brnsc~unente á Inés por un brazo le dijo :-T<' 1na Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. L F MILI . ta Jnoncda 11 enui~é r 1ítn tú i he. vi. to pa ar {\, algui 1l por aquí. - o y cio;a, ofior. o. 1 n1' h niiia, temllando de pies á cabez bajo la presi' n de es· 1nan de hierro. -·Mientes rebelde! u1urn1uró ese hombre feroz, y pro­nunciand t n horribl jnr mento levant' su látigo contra ella, y 1 hubiera lastimad con él si la o-enerosa. 1niga de la ciegue­cita no e hubiese intorpue to entre lo do y recibido el golpe en n lugar. Esta jov n tan tierna tan abnegada, no tenía más de diez y seis años, y, sin embargo, en su noble y erguida fiso­nomía no pudo leet· el señor de .r etterville el más ligero temor. -El señor de Netterville está hoy más valiente que nun­ca, observ' tranquilamente, enjugando su rostro cubierto de sangre. o le hasta perseguir á nn hombr anciano é indefen· so como i fuer una fiera de ]os bosques, sino que también quiere 1natar á una nifla inocente. -¿ Conqu le ha.bóis visto~ Pues me diréis qué camino ha tomado, si no queréis que el silencio os cueste muy caro. -Conozco el hombre que buscáis, re pondió altivamente esta admirable doncella, y sé en qué lugar se ha refugiado. Pero jamás os lo diré senor-escucbadn1c bien 1-y no logra­réis arrancarme una })alabra. El señor de Nettcrville, más y más furioso, levantó otra \~ez el látigo contra Inés · pm o en esta. ocasión q ni en recibió el golpe fné la pol re Pel'leta que se hab1a arrojado hacía sn eñora al oír sus gritos de an 0 ustia. - ¡ '"aldito anitnal. dijo el sal v-aje, aun nuis ca.colerizado, te haré despedazar por 1ni perro. quí, over, aquí! gritó, llamando á nn enorme perro dogo que lo acompaiiaba · pero antes de que éste pudiera abalanzarse sobre la perrita, recibió en un ojo una pedrada que le tiró la amiga de Inés, con tal cierto que hubo de retirarse a.hullando y mohíno del campo de batalla. Su amo profirió una horrible imprecaci' o y sabe Dios cómo hubier· tratado por fin á las dos niñas, si 011 ese instante no ]o hubiera Hatnado un hombre que aparecí' del otro lado de la cerca. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 554 LA FAMILIA. -Sel:lor de N etterville, le dijo, t qué hacéis aquí~ El sa­cerdote que buscáis ha arribado á la playa, y algunos de n u es­tros compafieros le están siguiendo la pista. Dejad esas niñas y venid á ayudarnos á desenmadrigarlo, que otro día podréis vengaros de ellas. -Sí, tne vengaré! ijo con risa feroz el caballero, porque yo jamás olvido. T' ma, niña, esa moneda, dijo á Inés: te le doy p a r a que hagas curar las las timaduras de tn perro. - Ella no necesita del dinero de un asesino respondió en lu g ar snyo la doncella irlandesa. Tomad vuestro oro malvado! ese oro que habéis quitado á tantas viudas y huérfanos, cuyas lágrimas e] aman al cielo contra vos: día llegará en que ese mismo oro os habrá de servir de amargo castigo. Marchaos. Qué más aguardáis~ Vuestra presa se os escapa 1nientras es­táis aquí. El caballero, pálido de ira, permanecía inm6 il; pero el hombre qne le había llamado, iendo su indecisi'n, altó po1· encima del vallado y tomándole de un brazo le obligó á seguir­le. Un momento después, ambos habían desaparecido en un recodo d~l camino. La pobre cieguecita, asustada con lo que acababa de suce­der, lloraba tristemente. Su amiga trató de consolarla con tier­nas caricias, asegurándole que su perrita no estaba grave!Ilen· te lastimada y podría conducirla al castillo perfectamente. -Oh t ¡no me abandonéis, os lo suplico! exclamó Inés. N o me atrevo á volver sola al castillo. Consintió 1a otra, compadecida: en acompafiar]a hasta allí. Al llegar al castillo, encontraron á la setlora de Oranmore, que parecía haber olvidado la reciente fuga de Inés, sobre todo al notar la palidez de su nieta, y la sangrienta herida que tenía en la frente la joven desconocida. Esta última respondi6 á sus preguntaa de sorpresa y compasión: - o es nada, señora sino una de tantas manifestacione de cariño del señor de r ettcrvillc on el cnnl nos hetno en­contrado. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA FAMILIA. -¿Qué nu va maldad ha cometido ese hombre funesto 1 -Nada nue o, sino continuar su tarea acostumbrada con mayor encartüzami nto que nunca, persiguiendo á los católi­cos -sobre todo á lo s cerdo te -en donde q n iera q ne lo en cuentr . La cfiora de ranmore había detestado á lo acerdot s y cat'lico casi tanto como el cab lle1·o de ettervill pero de • lgán tiempo ~i a parte habían ca1nbiad en Ha os enti­mi nto . í fnó qne ólo conte t' ~1 la palabr s anterio­res con~idando á 1 protectora de su niet ~i que entrara al cas­tillo para qne descansar allí y pudi ra en dar su herida · . ~ á pe r de su re istencia la hizo entrar y la introdujo en el sa­loncito en donde recibía olamentc á sus más íntimos amigos. La joven que-á pesar de su pobre y remendad ve tido ne­gro- p rocía tan noble y bien nacid como la sefiora de Oran­more, miraba en rededor uyo con una extraña expresión en la cual parecían mezclarse la sati facci' y el dolor. -Mo parece al miraro le dijo 1 sefiora de Oranmoro, que os he visto y conocido per d' nde y cómo es lo que no puedo recordar. i Có1no os 11 m· is 9 agregó, notando que la joven suspiraba sin responderle. -Gracia, dijo ésta, haciendo hincapié en el nombre. -Gracia! tY no tenéis otro? - ó, señora. i alguna vez lo tu ve, me lo quitaron aque-llos que nos odian por la religi' !1 que profesamos. -Según eso, i supongo que sois católica y que habréis sido perseguida por vuestra religión ~ -Lo he sido en la persona de aquellos á quienes amaba. Mi padre tenía un hermano que profesaba la reUgión del Go­bierno y que, valiéndose de la inicua ley que le autorizaba pat·a ello, por cuant que era católico se apoderó sin escrúpulo de todos sus bienes, reduciéndole la 1nonrlicidad. - 'anto Dio ! exclam' la señora de ranmore con febril agitaci' n, ¿de qnién sois hija? -De la Opresión, señora. -Co1nprcndo que toméi s o no bre : ·ncstra hi toria debe de ser muy t1·i te. -Es 1· hi toria de muchos otros oprimidos pobres Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 556 L FAMILIA. perseguidos en el país que poseyeron sus padres, y obligados á someterse á. las órdenes del extranjero que disfruta en paz de los bienes ajenos . e oído decir qne aun las personas de vues­tra familia han sufrido igual desgracia. -llija mía, le dijo la señora con un profundo suspiro; BÍ no tenéis alberg~ue ni familia, quedaos conmigo y os serviré de padre y de madre. La joven, movida por el impulso de su gratitud, besó la mano que le e tendía la señora de Oranmore y la humedeció con sus lágrimas, contestándole en seguida : -Os agradezco eo el alma, sefiora, vuestra generosa ofer­ta, pero Dios es tan bueno que no me ha dejado sin protecto­res. La casa en que vivo no os parecería, si la vierais, ni có­- moda, ni hermosa; pero mi Divino Salvador no twvo en dónde reposa?~ su cabeza, y yo gozo de mejor suerte que Aquél á quien amo, pero ¡ay! á quien no imito. -¡Cómo podéis decir que no lo imitáis 1 dijo Inés, to­mando por primera vez parte en la conversación. En verdad que habéis hecho por rní hoy lo que ~1 mismo hubiera hecho é hizo por todos nosotros ! - ó, no lo imito, respondió Gracia tristemente. ~1 roga­ba por sus verdugos y yo no quiero al hombre qne me hizo huérfana. -Quedaos con1nigo insistió la señora de Oranmore, pl'ofnndamente conmovida. -N n1e es posible hacerlo, señora, porque en otra paTte me abnardan: ¡.>onnitidnJe in etnbargo, interceder por V'l.les­tra nieta. Os suplico que le tengáis lástilna y no p1eráis vio­lentar su conciencia. En el nombre do Dios dejadla en el seno de la Iglcsi:t católica. - í, respondió la señora de Oran more, os prometo que nunca la 1nortificaré en el ejercicio de su religión --: s doy las gracias, señora, en uombre de Aquél que amaba tanto á los nifio y que dijo : .Desgraciado del que esc(J!Jtdaliza're á 'U1no de estos jJequeñuelos que creen en mí; porque más le aliera er atado á una piedra de molino y rf'rrojado en el1nar. ( Continuará.) Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. L FAMILIA. UNA LECCION DE BORDADO EN ARGEL. {RECUERDOS DE VIAJE). Por la. señora Lee-Child. I -t Quieres aprender á tejer ke?·sial (cinturones) y á bor­dar 1netidos árabes 1 me dijo Kera, la 1nujer de Mahoma el co­chero. Y o no te puedo ensenar porque no sé, pero conozco ' una mujer que te en eñará. Ella me dijo eso ayer y tne ofreció tene1· en sn ca a la bordadora para que tnc enseñase, pero en vano la aguardé una hora sin que llegase. Entablé amistad con Kera el viernes en el cementerio ..Musulmán de Mu tafá Inferior. Ilí e taba sentada sobre la tumbas con la cara descu bicrta riendo y con versando con otras tnujeres. Ese día es una fiesta para las mujere . El her­Jnoso jardín les pertenece enteramente, y un centinela rechaz ·in misericordia á cuaRtos hot bres pretendan entrar. Las mu­jeres llegan allí en 'm ni bus, en tranvía y llenan los coches de alquiler corno fantasmas blancos velados. Pero apenas pene­tran en el santuario se quitan el Yelo tiran lejos el ha1k blanco que las tapa y las oculta por completo, y vense entonces cha­lecos bordados, patloletas para la cabeza, de seda y oro, y cintu­rones bordados, etc. Instálanse inmediatamente á la sombra de la mezquita, sobre la \·erde grama y la turnba , y por todas partes circulan dulces y bizcochos · se ríen, se abrazan, se llaman alegremente unas á otras y se manifiestan contentísimas. N adit más vistoso que ese espectáculo · el cementerio está lleno de mujeres Ye - tidas con celorcs ivos, teniendo por cuadro la verdes colinas de .Mnstafá, y por horizonte aquella 1naravillosa ciudad de Ar­gel, que se escalona desde la orilla del Jnat· hasta el fuerte del Emperador y del Ka~rba. {1) (1) Palacio del sobar no en las ciudades berbet·isc Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 558 . LA FAMILI . n h01nbro no 1nás so pa eaba en tnedio de aquellos gru­pos, seguido y escuchado c..on veneración. ¡ J atnás había visto un sér más extraño . Era má :fl co qne un esqueleto; vestía un trajo verde que lo cubría hasta los pi s; llevaba pendientes del cuello una 1nultitud de idolos de madera . en la cabeza un gorro cuadrado coronado con un pen cho de flores; era viejo, arru­gado y tenía una cara de cascanuece · sn tnirada era falsa y sns palabaas burlonas. Comía con voracidad un pedazo do pan que llevaba en nna tna o y chupaba un caramelo que apreta­ba en la otra. Este maniático ara un 8(1/fl,to der~vis, cuyas pala­bras o debían de ser 1nny edificantes, porque todas las mujeres se reían á carcajadas, y las n1ás j' ven es hacían el papel de son­rojarse. Se detuv-o delante de mí, y se digo' dirigirme nn corto discurso como á las detnáe, y aun me ofreció un pedazo de su pan y lo que le quedaba del caramelo. Entonces fué cuando hice unas preguntas á Ini vecina; ella me contestó en francés no mal hablado y Ine contó qne el santo d6rvis habla mucho ahora, porque en el ano pasado hizo voto de guardar el más completo silencio y quiere desquitar­se. De allí para adelante entablé amistad con Kera. Las mora son sumamente agraciadas y hablan con mucho desembarazo; así fué que ésta me convid' á su casa y ofreció ensefiarme á bordar. P ... la mariana eigniente héme sentada sobre varios cojines en un aposento blanqueado, en el primer piso, y al cual se sube por una escalera de piedra angostísima que n·anca desde el patiecillo de la casa de Mahoma, el cochero de alquiler. La ha­bitación de Kera es pequefií ima : se c01nponc de un cuarto bajo y otro arrib , y 1 e trecho patio con dos arco . Los esca­lones son n extr tno desiguales, y ól ]a viveza y agilidad que posee Kera }, permiten ubir y bajar "CÍnt Yec por cuarto de hor sin matarse. Apenas la llatna una v cina ~ llor~ un niño se quita prontan1entc us babuchas que 11 a n un mano, levanta sus anchos pantalone con la otra y baja como una culebra por la escabrosa escalera. Kera es mu industriosa. in es, 1· está bordando Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. MILI 559 cartcr.\~ e n hilo de 1· ( el in ola .. vi tosas qne vende. Ella cono­ce~). fond la pnnt· ch. ár e y rn nsciía á hacer encaje. Al fin cotnprcn lt la tnaner de h, cct· un nndo 1nuy e mplicad o, y en ~gui a HlC 1 \l,:,e :~ cotn"er~'\r con n1i m:1. tra tlientras t In. ha nn ca.fé ddici qn ella 1 repara. n hct·n1· n · Znleyca n s le paruce: indolente bonita Jnuy pintada y lujosamente vestida, e t [cuyas casas estaban cerradas todas. A penas si se eía el cielo azul encima:de nuestras e.abezas ' un rayo de sol que entraba oblicuamente entre dos edificios cortando la oscu­ ·idad con nna faja de oro brillante . .A1shonna me dice que la bordadora á cuy casa nos diri­aimos, es la hija de un peluc1uero una costurera de primer orden á l cual debía do haberse dil'igido desde el principio. Pero dice filosóficatnente :-una no puede pen s ar en todo.- :T os detenemos frente á un arco oscuro y mi guía golpe sobre una puerta casi invi. ihlc. na negra abre, tnás vieja que el Inundo y mojada de pies cabeza. En el fondo del zagnáa · un hennosísimo patio, adornado con azulejos y 1nás lejos otras Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 564: LA F ~tiLIA. negras qne lavaban el pavimento. A1shouna pregunta qué es lo que queremos. -¿ Fatma? contesta la negra riendo·-· acaba de irse al bañ.o. -¿Y cuando volverá ? -Después de las seis. N os mirámos A1shouna y yo. -Pueden vol er mafiana, dice la negra, cerrando la puerta. - o no quiero abandonar mi propósito! exclamo: todas las mujeres de Argel no pueden estru: en el bañ.o; es preciso que me descubras una ! -Tengo una hermana,- contesta A.:ishouua,-qne s be la puntada· pero estoy peleada con ella y no sé dónde vive. -¡ o sabes dónde vi ve tu hermana ! -Nó · los árabes cambian de ca a todos los días ; y no sé á d' nde se ha pasado. Y la pobre mujer, yá enteramente des­alentada, no sabe qué decir. Maquinalmente tomamos por una calle, cuando de repente da un grito de alegría. -Mha, exclama, aquella hermosa negra que viene allí· ella nos podrá decir : la llaman la Reina . Efectivamente, el nombre le cuadraba perfectamente N a da más majestuoso que ese gran cuerpo bien formado, de­recho, bien en"nelto entre artísticos pliegues que bajaba hacia nosotros. Su vestido la cubría de pies ·á cabeza con elegan­cia magnífica; su faz bronceada y seria, su andar desde.fioso y altivo, la daban el a pecto de un sacerdote pagano. A1shonna tenía razón en llamarla Reina.: Desde la altura de su majestad contest' á mi vulgarísima compafiera y haciéndome un saludo se alej' on aire imponente. - e indicó una bordadora muy buena, dijo mi guía · sólo ne vive lcjo .... allá cerca del Kasba. ios santo!¿ olver · ubir 1 Pero mi propósito afirn1ct con las contradicciones de la suerte. V amo f Tomareinos 1 calle ancha, esa por la cual podría pasar hasta un coche si no fuera tan pendiente que ni la mula pueden transitada. De repente mi guía me agarra de u .. brazo : Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA A ILIA. 56?) -Míra ara e ~asperar el ca- 1·ácter violento é impetuoso de aquél, insistiendo en el cumpli­miento de órdenes que no tenía el suficiente poder pa1·a hacer cumplir. Así, aparentando perfecto acuerdo con las miras de Páez, e litnit" á darle instrucciones sobre su cooperación ulterior .... ( 2) .... Educad entre pastores y acostumbrado por afios al ejercicio de un poder sin límites, el eneral Páez nunca pudo acomodarse á las usanzas de nna sociedad avanz da en ci iliz - ción y á las trabas de un Gobierno constitucional. Tod espe- (1) Véase ol. I, pág. 441. (~) Véase vol. I, pág. 4153. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 572 L F ""'t\.MILIA. cie de oposición le irritaba hasta inducirle á cometer tropelías, que hombres celosos de sus derechos no podían sobrellevar con paciencia. Sin embargo, bien sea el temor que inspiraba su carácter indomable ó el convencimiento de que sin su apoyo ningún proyecto podía ejecutarse en Venezuela, todos los partidos le cortejaban. ( 1825) .... En Agosto de 1824 el Gobierno de la República dió un decreto para el alistamiento general de los iudadanos en la milicia, desde la edad de diez y seis hasta cincuenta años, con algunas excepciones de personas que, por sa profesión 6 empleo, son en general eximidas de este servicio. Este decreto, que realme11te era chocante y antili beral, se vió en Caracas con tanta repugnancia y fué censurado con tanta severidad por la prensa, que el General Páez creyó deber guardar mucha cir­cunspección en su cumplimiento, é informó al Gobierno del alarmante estado de la opinión pública con respecto á dicha disposición. costumbrado el Gobierno á ver casi todas sus medidas criticadas con acritud por los que se habían apoderado de la prensa de Venezuela, no juzgó que debía revocar su de­creto .... Mientra tanto, el General Páez desistió de llevar á efecto el alistamiento, hasta que á fines del afio de 1825, el Comandante de armas de la provincia de Caracas, alarmado por los temores de una co"Bspiración q a e, según delaciones, se esta· ha tramando por los negros, le dió cuenta del suceso y del estado indefenso de la ciudad; accidente que le decidió á. arrosttar la oposición manifestada contra el decreto, y llamó al servicio las milicias, antes que emplear tropas veteranas de las nu1nerosas que había en el departa1nento, para ocurrir al peligro caso que resultase cierta la conspiración. Por desgra­cia, las autoridades civil y militar no estaban de acuerdo .... . . . . Se publicó un bando convocando á los ciudadanos para alistarse en los términos del decreto ; bando que, reitera­do, fné desatendido en ambas ocasiones. Irritado el Coman­dante gene1·al, hizo renovar la convocatoria, sena1ando las nueve de la mañana del día 6 de Enero de 1826 para que se presentasen los ciudadanos en el cuartel de San Francisco. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ILf.A.. 5'13 Alcrunos ind~viduo concurrieron; per siendo mayor el número de los inasi ten tes .... las tropa en cnmplilniento de su deber intimaron ' los que encontraron sin excepci' n, que fuesen al cuartel ' los llevarían ellos 1nismos; pero ninguna. casa fné allanada ningún in di vi duo atropellado ...• ( 1) (El In tendente y la Municipalidad se quejaron al Congreso y éste le n1andó acusar y suspender de su destino). EL DOCT R MIGUEL PEÑA. Miguel Peña no era un hombre común. Versado en la letras y en el conocirniento de sus semejantes) tenía talento para el bien ó para el mal. ¡Feliz si hubiera empleado siempre los primeros ! Desde la barra del Tl'ibunal á que fué citado <Í respondP.r de sus faltas ó sus errores, t·ecorri' en espíritu la República y reconociendo débiles los citnientos sobre que estaba fundada resolvió desde luégo sacudirla . Él sabía que esos Representan­tes y Senad0res que lo habían juzgado y condenado, y que hacían alarde de firmeza, cuando daban pruebas de debilidad y criminal condescendencia no eran mejores ni tnás probos que él, ni capaces de caracterizar con su ejemplo las virtudes de un Gobierno republicano, ni de formar leyes para su marcha. In­sultado, perseguido y deshonrado, pero llevando en sn corazón el anhelo de vengarse y en su cabeza planes para satisfacerlo partió de aquella capital (Bogotá) donde los hombres e hacían, á poco precio, los instrumentos de un Gobie1·no que despreciaban (2) ( el de Santander) .... Hallábase ea Valencia en estos días (en 1825), y gozando de la confianza de Páez un índi viduo que se creía injuriad por el Congreso y por el Gobierno; que había recientemente quebrantado las leyes, y que también había sido llamado á jtú­cio por una causa que no era honrosa á sn reputación y delic - (1) Véase vol. ll, pág. 604. (2) Véase vol. 11, pág. 597. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA F AlílLIA. doza : la de habe1· defraudado á la República de una cantidad de dinero. Era éste el doctor Miguel Pena, qne desde Bogotá había concebido el antipatriótico proyecto de vengarse de sns enemigos personales, á costa del bien público. Suave en su trato plausible en sus argumentos astuto y vivo, Peña no tard' en dquirir sobre Páez aquel ascendiente que el hombre dota­do de fuerzas intelectuales alcanza generalmente sobre lo& que deben su elevación al ejercicio de sus ventaja físicas. Pro­pcn o como todo hombre de su condici' n, á la lisonja, Páez e entreg' enteratnente á la dirección de Pena, y desde las pri­mm ·as noticias de la acusación lo consultaba con frecuencia· Este se valí' de su confianza para su p ropias miras de vengan­za y con este ímprobo designio, recordando á Páez su anti­guo .. brillantes Aer icios, Ja envidia. que le causaban á antan­der los motivos que desde una época distante tenía el Vicepre­sidente par no ser u amigo su carácter in idio o y vengati­vo los constantes esfuerzos de los Congr esista para deprimir la c1as militar, y particularmente á los que habí n obtenido una reputaci' n eminente~ la ninguna justicia que debía. espe 1·ar de hombre r1ue yá le habían manifestado tan declarada nemi tad y obrando con tanta ligereza en admitir 1 acusación sin oirle preví 1nente adujo el ejemplo de sn propio proce o y de la trágica n1ucrte del C6lronel Infante, y por fin ponién­dose de pie delante de Páez qne lo escuchaba en silencio tomó de la rnesa la nota del obierno la abrí', la leyó y ex­tendiéndol con ambas mano. : - or má ucltas dijo que e quier dar l e te papel-no se encuentra en "1 sino una revolución . a est re lución estaba. decretada y adoptados lo 1nedios de lle ar]a á fecto. . . . (1) PI._,D RICE MÉ ~DEZ. Era Brlcefio hombre le clara int lig neja d e n1 ter bo dad oso y 1noda.les ulto . aci" n arina de pndr no- (1) Véase tomo II, p g. 618. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. LA FAMILIA. 575 bles y acaudalados y contaba diez y ochos aflos cuando estaJló la revolución; aceptando los principios que ella proclamaba, no hizo má quo seguir el ejempl,, de su familia y sus propias inclinaciones. Ni los halagos ni la<; amenazas pudieron desviar­le de lo que él consideraba el verdadero interés de la Patria. El año de 1 13 le conoci' Bolívar quien le nombró su Secre­tario, y honrado de de entonces con la amistad del eneral, iguió su suerte próspera y adversa con una fidelidad tanto más laudable, cuanto que .fué desinteresada, y sólo después de participar de los peligros y fatigas de 1 eampaf.ía y de las penalidades y pobrezas del destierro accpt' el rango de Coro­nel en 181 , más que por sati facción personal, por acceder á los deseos de su jefe y a1 igo. Como Ministro de la uerra, mostró talento y aplicación y dejó á todos satisfechos ; sus maneras uaves y modestas hacían gran contraste con el genio variable é irascible del Libertador. (1) DE TODO. Todo el mundo e1·ee haber sentido amor, y casi todos se equivocan. Mme. tael. El corazón tiene u1otivos que la razón no conoce. Pascal. El año de 1699 ha ido el único e el mundo en que no hubo una sola guerra. \1) Vol. II, pñg. 34 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 576 LA FAMILIA. RECETAS. SALSA BJJANCA. Meted en una cazuela, á fuego lento, 125 gramos de man­tequilla, una cucharada de harina, dos ó tres cucharadas de leche hervida sal y pimienta, según los ~ustos ; rneneadlo todo continuamente, sin permitir que la 1nczcla éntre en ebullición ' porque entonces la salsa contraería un sabor análogo al del engrudo. Cuando esta salsa debe com pañ.ar legun1 bres como espárragos y alcachofas, se le aüaden en el n1omento de er ir­la, una ó dos yemas de huevo y un poquito de vinagre · la salsa es entonces 1nenos blanca pero rnás agradable. SALSA. DE MANTEQUILLA. Mezclad exactamente, con nna cucharada de harina, un poco de sal, pimienta y nuez moscada ; afiadid 30 gramos de mantequilla y dos clavos de especias. Ponedlo todo á fuego lento con una cantidad de agna suficiente para formar un3. papilla clara; meneadla sin cesar y añadid por partes 250 gra­mos de mantequilla; conservad esta salsa nn buen cuarto de hora al fuego sin cesar de menearla y sin dejar] hervir, y pasadla á través de nn colador en .l momento de servirla. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

Compartir este contenido

La Familia: lecturas para el hogar - N. 9

Copia el enlace o compártelo en redes sociales

Selecciona las Colecciones en las que vas a añadir el contenido

Para consultar los contenidos añadidos busca la opción Tus colecciones en el menú principal o en Mi perfil.

Mis colecciones

Cargando colecciones

¿Deseas limpiar los términos de la búsqueda avanzada?

Vas a limpiar los términos que has aplicado hasta el momento para poder rehacer tu búsqueda.

Selecciona las Colecciones en las que vas a añadir el contenido

Para consultar los contenidos añadidos busca la opción Tus colecciones en el menú principal o en Mi perfil.

Mis colecciones

Cargando colecciones