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El Cóndor: periódico semanal, político i literario - N. 2

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Imagen de apoyo de  El Anteojo de Larga Vista - N. 3

El Anteojo de Larga Vista - N. 3

Por: | Fecha: 1814

~/: 2~ P·~l';LIJl'n."aga l~~ul'opa. g'radantocschlYitu'd~~llfol' vil'tl1d~pó""que' ·c~t{~: · '~E SP(}.IJ RA.NZA¡'·Sy.n o qimÓ : ,d e Jac.y id a; ; dc d~oy';siIro ~ d é" ma~nlla;" .: :J!iw :espe}'ailZa, l~"diyihid á.~";JlllOff ,1e li z . ~ :·JQÜi tn /: :;~;:: iJ~lns))ien} ¡r:'.an~W~ioso ' e s to s; i ~s /un ':s llp e l'stiéio s o ' " ~ ]}~.H:,08QFOi (vel~da:d.el'ó)/W,itülOl~c ~pe~ta:ble· que' ~di8c!tl~;re' s~ljlJ~ lak~,~ir~l~d~. :siúo n~J).JH!oto;/féti qu~ silI~s;'lds':qJi~rs e:'calísQn lvlbSJ: senbtdós "J!Rrá;!:;·~l·l'oj i1.d()s, : . l)~'l.t.r,l~IOrIS~l~~t111 ' csmorH,.>pO~!J~Fpatl'la! 'j ¡Qual1we1'g()n ~o~?y ; det~~table ' ~ ; ; ~ ~~ ;~~ue p~opp cito ~~'¿~~\?:~J~~~. "{f" ~'- - gl~llCral 1~:CONO~IIA.; I\'ELICnlA.D~ ~ncaIitados., , ·pala.cios; ¡ súm~.'gieIiUT1\..CION.- ~ ~9:nLEZA. :l\iorieda d .de·! p~.:pelá-(lüesolo , ~ ).< s08tenCl;seti~ncl1 i·~~J.P.ll))'(l(i.nq: los-mel;~céIii ::;" ~ín(F~_~w:(~J_ltll:1lIÚ;,,; ; :qri~ (Itlh';col'~'C ;~ s ilV' .'C(~ Salhti'as G;R~NIlESO.HEROES: ·Com~cos jquc Y<1W'~ n:~8eU.ETQ l)e~Ht · que~nQ& l~lllaull)ngo (~ S CIJ~NC.lA,. l.Alu·l'n~;lt, tos,snbed~sqmpcfütl' ,lasohli gaeionesdohothbl'e dtl~l.ano. ' ( ,;-/,·.'EXISTEN(J IA~ ." ~ ;. cq~ti!1 SA·NOJ;J~.ntc ; 8irí g ~ll ái·::q ehtl·eelliomlH~CyeFniono,>.Y;qú:e: ·seªcel~ca ~a; iY ; , ; : ,' i~ '} ; r . : '· HISrl~OR.tA. : -A.::l·C1liy{> ,'_4~ · 1 ¡HC maj adel'i as hu m an as , nlicei·j¡~,J~ánla~a.; gl'~n'4e *ñ; ;cl: · , -;.r e l: ;~lÓ úi b l'c}repí·e s~ ri~~(lo [eli ' ~ ú,: ~bo ~i1ill able ·· ' ; (}QENTO S · . () :.·: h oye1as ~;: :l:l, aí. s· ¡i IIlagi,Íl n~'io líán~W~::·~I:-,pl;~n~il~j?§s:;pél·sc:~guirla 'Ja . 8 al e· hi· 4Il1i ª~I ¡ú : "~ ;';':~ ;+; ~'; )i ' : ~ ,>J~ i:\ ~ { : ;' i ~ ;' " :rl]~DAn; Lá ;" mas n()b(é" / y ;mej or" dc fJüe .~Hs1~Ilglleá)I( .él'iát.Ul·lt~úinianlt. ' ,dü·:\11~a ié~ ~~k:~~~:e,'.}'ó.~onoc.e· :QJl: ~(Jplo: : ;divi ro : ' , , ()':{r"Q.JjER:lj,]srCJ:A; ;'Hija ;I) 1·i~\9 g~,I} it~,· : lJ ~ · . n:o :siiljeJolel'ur :losXci·r(n·es;,ó'.{;d,~'fpctos tes :;e·~ !iil;ó§tS()3 .q?~ '~ttl,nga ,()ekl~ ~(.~inag6table '~liÜi.in .; <:JJ~_~i ~:[]3}t-lCIA.; -: :V;ii~tild~~ : .d~J~·'~·=1 0 g ; ::Pote :l merec ~n ' lla~lnrséilllagenc's; . · · · (l~~:lllATI'r;PDi"EI lH¡im ci'~.'delos de~~o,¡~. ~a.\ e? >~! i'segundo " ' : · · ··;·· l{;'~·..,. ~\'\\ ,p as lO n e s h~W an as , l'cv~Ji;: c()I~lasforlllal~~J~des(le~le¡'e?I~?; ;. \~ . ]~ qW~ h:) punemcnt~ :,dc ,;¡a- m ff:~UiO,tí9 7Jlp ar :t ~ ~c; ' ~~ n tl) ~l vegetl.l~~on.~.e :l~~cel'llsó ¡',de : ·susA'n~ ;llltudés ; ';tüahú·álcs~ ; · J:\Y~RI(),IAcLa :p~tsióJ,}¡ :;,1.'ltts : "matcri ~ll.,\j~ ~ieI~lp.olamas t~,aJÍf:fel'() 'e~';la ; ;so~ietlíHl;y 1)Í),si()ú;~:es ,~ rli ~t~~-,, :N() es : ·J)osib.le/: q u~ ; e l :;V:~ l;daaCl;Q ,:ir,tU()~-ni)laX1Íj enQ hquálhla{l~. ,e.seiJ.'cial" ;bb ~úú º~~ >, deª.ord~lJ.ad'q ,deillo/1)Hita~ .Biftnr;púedc ~, ' ;h. ª,~iC'i'n,·e~ ,:, ;JJ) a ~<9 dfosa s.~ !Y!+p eiUil~;ic i al~ s ;" )1~ C 1:0 fOl~túnael1h Mst~ gQ ' ~ ~ma~ n~ñ dQs eJ P~llt,o Tt\))ttil()) á ; moril'.' ~l s eno ADP;t~':PÓ1(- .º~!;;~lg:oü'-~lc'~éipm~1, r~uYo 'c~~,a~tel'.'·'yfi- . ' ':~~11p~'::Q'¿~:r;)~!~I;~~~?;i~~~'..~4~1:~,;~~~O;: id1~tifj-c'~ridÓsé ,:'~on AJlUJ~ACJQ:N~' ; '.~t\:r,c;wtJ,cP)JWtl()lWSO l'emoi'(liillicritQs ~que ¡ Q ~'acion ~ Gl' ,vicio,,:y i~~t)lmor : á:l~' ~toriH> ,J:~~gl:'.ttU(J º:IO:r-¡¡ : S astre i·i a Ue im de re t az o s , mrt~.f ,de"estj(Ios· ; \t~ o:,(J ~: :tl tl a:;tii;[~ ; , d e l'i Q Q ~ ü~rcioi} c lo ~.. ,,- lú~
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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El Anteojo de Larga Vista - N. 3

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Registro Municipal - Año LIX N. 151 y 152

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Imagen de apoyo de  La Aurora: ensayos de literatura - N. 28

La Aurora: ensayos de literatura - N. 28

Por: | Fecha: 30/09/1868

TRI~L 5 ~ ES'l'ADO DE BOLIV AR. NuM. 28 . • • EL TRIM. 1 FTE. >- artajena, 30 de etictn lJre de 1868 . • DUELO. A la 1ne11Loria de rni estinlado prin¡o DO~II !GQ Dl.AZ GRAN.ADOS. "Desde las tranquilas alturas de la fi!osofía, tu piedad conte1nplaba con OJOS serenos los fan Lasrnas v ariahles del sueño de la vida, tán ta i 1 u iones dcstruida.s, tó.ntos proyecto!\ tan va­nos., Pasó su e¿ ... istencia con1o la so m brn. ele un pájaro que a1 lanzar"" e en su vu lo exhalara su canto, i que al tnorir la úl­tima n ta fuera a perder;"e entre el cela­je de la tarde! 1\ias sien1pre la escucharé con los oi­dos con que se escuchan los ecos transi­torios en eltn un do ele lo recuerdos. En vano pretendería olvidar su canto al cruzar el n1u ndo, ni ~u forma retrata­da en e e "TIEMPO QUE FUE," que cons­tituye el cuadro de las escenas de nues­tra vida íntirna. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . ... Lo vi! Sentí! Se fué I Lo vr adolescente, buscan lo entr~ los pliegues del mundo esos juguetes rega­dos por la 1nano de las ilusiones~ para entretener sus prin1erns hor~ s ...... Entón-ces sonreía! SE ~'ri su canto a)Jacible i n1elancóljco, arrullando su amor naciente entre ltt: cuna de rosas formada por su tierna fan-tasía ............. Ent6nces, la fiebre del mar-tirio, le hizo derramar a1gnnas lágrimas. SE FUE: brilló Stl vida como un re­lámpagp que iluminara la guirnalda de flores destinada a su gloria, i que al a­pagarse la envolviera enti~e la gasa de t1na noche eterna, • Lo VI feliz i sonreí con su sonrisa ..... t SENTI su pena para llorar con sus láo:ri- . • b rnas...... E FU E 1 su memoria será con-migo, hasta que sea yo con él en la. m o· rada (le la Eterna Gloria. . . . . . . . . . . . . . -.................. . n1cmoria santa!-Yo me inclino reve· rent~ ~n~e la 1n~jcstad de tu grandezn! \T1v1ras por siempre en mi recuerdo con esa existencia de las sublimes im~ pre. iones del nJma, que jamas se olvidan. C~nO?igo vi vir:ás c~mo mi propia som­bra ~ s1endo n11 esttmable compañ~ra, cont1go consultaré mis secretos ín­ti lfl os. Con~i.go viajará mi pensa1niento por e~as reJIOnes donde mora11 los espíritus! Conmigo irás a visitar el sepulcro don­de dejast~ abandonada ]a cri. álida de n1ateria al convertirte en encantada n1a· ri pnsr.l, pn.ra vagar en los jardines del Cielo. Yo te evocaré en mis momentos do ~mnrgura, 11ara entregarte 1nis suspiros, 1 te haré la confidencia de mis plerrarias . o , para que las lleves a D1os! 1\'I. D. G~ ,-·o·­• • LA .CAI.lG M N!:EA, EJEMPLO ~t:ORAL. ltabía una niña muí hermosa, criada por sus pad.r~s con .. tnucho recato i temor de Dios, que t~Ul JO~enclt~ tuvo 1~ desgracia de perde1los .. Vi­Vla renrada, 1 no saha n1as qt1e a la jgtesin por la mañana temprano; no iba a parte alguna. sino a casa de una buena vecina, mujer honrada queJe proporcionaba costuras con que mantenerse. Pero las miradas de los hotnbres corrompidos i disolutos penetran mucho, colno las de los basilis­cos. Así fué que varios de cst0s inicuos) que abun .. dan en todas partes, se propusieron enamorar a la herrnosa niña i sa~arJa de la buena senda· pero lo que h1cieron al intento fué en vano · su ~orazon~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. educcion, como el paraiso cuando lo Jel • .u.a.a perado el mas audáz dos, la amenazó con nia en no darle oidos; mor a sus amenaza púsolas por onra pu era una líipóerita ..._~:o· .,: ; ·n ltiDbtres¡: )DO JI :.L~~p ... Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. h blam ro id~ migo rio Dice el llana:­. egun las ero nu • 88 Ca87. l. tlq!qr .. J ...... le ne él haen esp ol 1 e m ba: go, ~•:.:..· re creer sf. :J.-.'""!~t -. ..trio de la e s juicio tle una coaa, tlel arte i tldlnlen gusto.' dice que critica no la impoteftcia unatla - aolmesalir. .. lectores, a ~ lé que esto p~·§ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -~76- Asi creemos que nuestro amigo debe ~ gunos an1icro~ cuando recibi1nos 1 orijína comprender, que la cuestion no es la nrgu- . de aquellos i al concluir la lectura de Ja mentacion para cslarecer un hecho, :dilo · últitnn estrofa, hallamo la ignient s pala-probar que este hecho no existe. bra que copiatno textJlalnlcnt : -·o·­• • Los RR. " e le ruecrn al cfior IIerHúncle7. Tórre , que tenga la bondad de correjh· to, i d olocarlo e11 una de las colun1na de "I .. a 1\urora" en que haya lugar.- ua amirra de U . o H b · · d l 1 b ~ .. te d · , i a e1s sentt o a gu na vez as arre a- ~ tadoras impresiones de un amargo desen- ~ lte~pctuosos hn~ta donde puede serl.o to­gaño1 iN o hai entre vosott·as, lindas lecto- i da persona. que 1111ra en lo .secretos nJ nos ras, algurJa que a los 15 años haya jugado ~ un snntnar1o, no hemos t?n1do e1npeño en aL amor, i que mes tarde, i sin sentirlo, se ~ dc.sgar:ar con man? A trcv1da. las (tasas del haya encontrado atada a una cadena de fto- : ~1 "-' ~er1o; aunqu~ s1 nos han 1nterasado los res, e1nbriagada con sus castos perfumes, i ~ .1eundos de la triste torcaz. que se oculta a cuya esquisita sensibilidad no le ha p~rrni- ; la sotnbra de las. rn1nas. dc_un sauce, hast.a tido romperla? ¿ L ro haheis sido víctima en. ¡ el punto de scnt1rnos 1nchnados a suph­tónces de la inO'ratítud de un atnante men- : carie que continúe favoreciendo nuestros b • • guado, de uno de esos "pica-flores/' tan ~ en ayo., con sus atnantes producciones. comunes, por desgrcia vuestra, en este ~ Los RR. mundo? l\1ui pocas serán, nos atreven1os H ~ asegurarlo, las que al leer estas preguntas no tengan que hacer alguna dolorosa re· ~ • • • • -·o·­• • A TI. mlntscencla. · Se cutnplió tu tnision! Cruel e indolente La muje•·, nacida para el amor, sensible ·: Por capricho jugaste con tni amor, por na tu raleza, graba en sn corazon ]a ~ \Tiendo verter despues, indiferente primeras emociones de esa dulce pasion, ~ La sano-re de mi herido corazon. como un Himn0.de eter~a duracion, i aun ? iQu6 mal"'te hiciera yo que en mi clejiste a traves de lost1~mpos, 1 tal vez.cuando el{Ln.vícti 1nainftliz en latnujer? ......... . hombre se ha ol.vtdaao de ella, siempre re- ~ Ai~ he sufrido tánto; estoi tan triste, su~,na .~qu.el H1mno en ,s~ alma, ya con ~ Que no puedo mi llanto contener. la rellJIOsidad del salmo, ) a con la grande- · S ¡·, t · · f 1 fi ·d d 1 h " 1 t · .. ~ e cump 10 u m1s1on. a n venc1 o za e a epopeya, mue as veces con a r1s- . El , · 1 b. , t · i'' 1 d t d 1 1 . , " anJC sucu1n 10, riun1o e peca o; ..... . eza e, a e eJia. , . , . . . ¡Quiera el Cielo que nunca arrepentido ~qu1, ahoga una pahda. VlrJen, en ~l ~n1s- ~ Por tu crímen te sientas angustiado! ter1o de l~ soled~d, lo~ gr1tos compr1mi~os ~ y 0 tengo la conciencia que el delito . de s~ pas1on; alh, ha1 una que P.arece. 1n- ~ Que puede el mundo señalar en mí, sens1ble, por la fnerza de su res1gnnc1on, t Fué sentir al mirarte amor bendito, pero que suf~e amar~atnen.t,e los estragos ~ Bendita adoracion solo por ti. de una decepc1on horr1ble; fiJemonos en ~sta :· I-I 01y1 bres, por Dios! Jarnas con torpe labio que murmurando un c~nto, parece que s1en- : A una débil mujer mintais amor; te vagar entre sus ~ab1os c~nvulsos las. pa- ; Si Juego habeis de convertir agravio labras ~e un_a m1st1ca orac1on; n~. la Inte. i Lo que fué ayer ferviente adoracion. rrumpa1s, deJadla exhalar sus queJidos, que ] e~a tambien es una vírjen cuyo corazon ha ~ Amor me sacrifica! PadezGo i siento en vano "pesado la muerte sollozando," pero que ? I ramo~, el inhum~n~ me in~oJ~ ~n su ~igor; nacida para el canto exhala en doliente : No ha1 calma a~~ ~n$teza 1 n1 ahv~o a mt torme~to,. 1 · 1 d ' : I\ie ahoga el sentimiento: piedad, ptedad, gran Dtos! p egar1a os ayes e su corazon. i A estas pertenece la mujer cuyos versos ~ Perdí por ser sensible aquella dulce calma publicamos en seguida. Ellos tienen su orí· : De que gozaba el alma exenta de1 ~fiiOr; · 1 lt · t · H J : Me hablaste de ventura~; z;por que de ellas me .1en e~ e mas ocu o ~1s er1o. ac.e a gu- l · . (hablabas nos d1as, nos encontrabamos reun1dos al. : Si cruel me preparabas la muerte l el dolor1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -2'77- La r.oche de lo! tietnpos vendrá so~re mi suerte .= rato cotupr-in1 ían su voz ocultando su ros 1 en pos de ella la ~fuerte n1e llevara tal vez· : · · .J • ' l\fas no te cau ~ e asombro si en medjo de tu ol~"ido ~ tro cntnstceHJO l lloroso en e] seno riel du- Escochas un jeo1ido ...... que mi plega1ia es. ~ que. Al cabo de un rnomento Buckinghan E ._; lo estrechó entre sus brazos i estampó un ~ I.JLA. ~ beso en sus húmedas mejilla~; confortado 24 de Junio de 1868. -·o·,_ • • EL BAR~N &E IEFFERT. ( Continuacion.) . con esa muda tpero ~locuente prueba del · afecto que inspiraba, Jeífery I-Iudson pro- . . , . : stgu1o su narrac1on: . ; l\li n1ad re, continuó con voz mcJancóli- ~~ i padre quiso partí r con Prichet en bus- ~ ca, mi rnad re tenía ra~on para descon~ola r~e ca de su infortunado tío, pero mi rnadre ~ con mi nacimiento, porque a la verdad ide Isabel se lo estorbó cou abundantes 1ágri- ~ 9ué podía yo _servir~ una p~bre 1nujer, viuda mas, j ya su beis Señor·, un marido jamas ) 1 de c~n~ptex1on delicada, s1n n1as rPcu rsos tienP. ba~tante fuerza para re istit el llan- ~ para VIVIr que.la esperan~a de que ,,]g u n día to de su esposa; asi fué que aunque contra ::. se l0s proporcionase el hlJO de sus entrañas, su voluntad, lJavid l-Iudson desi tió de su i si ese hijo era un enano raquítico1 De nada empre~n, empresa que al fin debía costarle } podía scrvirlf' ¿no es cierto? J ~:so es Jo que mui caro, con1o os lo esplicaré mas ade- ~ me ~a entriste cido i ~a a c ibarn.do mi exjs­lante, i que parece que de antemano rni po- ~ tenc1a; eso ,es lo_ que ha m_arcl~Itado l~s.flo­bre madre a di vi naba su desgraciada suerte. ~ res que deb1a COJCl' en el J8 rd 111 de 1n1 v1d a; Prichet partió, regresando mas tarde sin ~ es?, es lo. q.~c ~na s tne ha ntorn1entado, ningun buen resultado, porque no solo no { m1 e ntras VI VIo m1 buena ma? re, porque a­encontró a l-I udson, si no que ni siq uiern ~ pesar de ~o do, ella con:~rend tó que el en~­obtuvo noticia alguna que fJt·obara la exis. ~ n? necesitaba d e l, canno de su rr1adre, u­t~ ncia de est~ o la de su hijo· era ind u da- { ntco ser que pod J H\ qu e rerlo en el n1u ndo. ble que el inft>liZ marino a~í ~on1o tatnbien ~ ella se dedicó a instruirn1e i conso lanne el pobre niño, habían p'erecido devorados~ de mi desgracin: lo que hoi. oi se lo dcbp por lo· salvajes o tragados por el OcéaHo: { a ella. . sinembar·go, 1ni padre no se desalentó con ~ NacJa n1e in1portn no ser h e rmoso, pero esta noticia, pues se embarcó despues de ~ sí hubiera deseado ser un poco mas grande abrazar i c~nsola r a mi n1ad re, r e suelto a ~ para conscgu ir l o s medios con que su bve­salvar a su tío o perecer como él. l\1as ¡ai! ~ nir a las necesidades de la que rne dió el . Señor, (-'Staba decretado que el sobrino co- ~ ser; pero ya veis, apénas alcanzo a medir rrería la misrna suerte que el tío, porque { diez i ocho pulgadHs ido:· líneas de tnlla i jnmas se ha sabido de mi padre, así cotoo ~ ya cuento diez i ocho años de edad. Creéis tampoco de J~nrique I-Iudson. Pero notad ~ qué no soi ba tnnte de~graciado? i, si lo que este se ha hecho célebre, tanto por el ¡ soi; n1 c siento herido i aniquilado por la ex ­estrecho i bailía que en uno de sus viajes ~ cesiva cantidad de veneno que en mí derra­descubrió al Oeste del cabo de La desola- < ma la sociedad, pues ha pasado i pasa jun­cion i que hoi llevan su nornbre, cuanto por ~ to a rní riéndose i mirándonJe, solo como t: ­sus mLmos infortunios; miéntras que el ~ na cosa rara, como un objeto de curiosi­nombre de David Hudson permanece i per- ~ dad, no como un hombre; i sinembargo la manecerá ignorado. ~ sociedad se engaña ~sta vez como en la A la partida de mi Radre, mi madre que- ! mayor parte de sus juicios, p,orque aquí ha. d6 en cinta, i pasados algunos meses, daba ~ jo de esta pequeñez abrjgo un corazon a luz ttn niño que frustraBa sus esperanzas~ mui grande i en mi cerebro arde esa chis· porque segun todas las probabilidades de- ~ pa incandescente que se llama intelijencia. bía ser la Qncarnacion de su felicidad, con- { En fin Señor, llegué a cumplir quinR~ tando con que sería un ojño hermoso, ro- ~ ~años sin que aun ~e hubiera s,.bido de mi busto e intelijente, i ¡ai! ese niño era yo. } padre, aQmentándose cada día mas, los &U-Al llegar aquí Jeffery detuyo su relatq, ~ frimientos de mi madre, que p11d~cía una i di6 rienda suelta a los soJlozas que haeía J terrible enfermedad que poco a poco 1ba • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. -278 - co nducién do la a\ ~epul c ro, p o l'qtÍP la c nfe r - en e l SP,llO d e tu lJiviuidad ......... 1"* sas fu ~- medad era in e urahl c; tni rnadr P. es t nhu tí - r o n lns últinlas palabra ~ d e aqu ' l!n qu e rn ~ ,jea. Cuando la dcsgrnciada s e qu e j aba d e quiso tanto p o rqu e inrn e diatarn nt Psp irf. . aqu e 1la t o seca i profunda qu e in ce ·nn- 1 ~ 1 . c íi o r duqu e anan dó a s u n nlyo r·do­t e nlente ]a ato rrn ,. ntal.n:l· cuan do ton1aba ] as : tn o para qu e e e ncarNa ra de l e nt ie tT O i de n1ías entre sus n1anos cal e nturientas i e..,- lo d e tnas qu e hllb io rn J1 P,C~ . i da d , p o r«ilu e trechaba 1ni cab e za c o ntra s u pe cho enfl n - . co 1n o rnui bi e n c o n1pr e n dP- r is y o no p o. quecido ¡Oh y o no se lo qu e n1 e d a ba! !\le día ene a rga rrn e d e e llo. Al gu n os d í a · d ·­parecía que el sonido rn e 1á lico d e ~u to . , era : pu e s, e! u ando ya to d o e s taba c o n c luid o, 111 i e] plañido de la carnpana qu e n1e nn u ncia. =· pro t e cto r n1 c propu so que le s i gu i era, pe r o ba su mu e rte . yo le supliqu é m e pe rn1iti e ra c o n .·a O" r ar un Para coltnar la m ed ida, para n1artirizar :; año a) cultivo d e la fl o a· que hal,ía co loc u­tnas n1i corazo n, la mi ·e ria llPgú un día a : d o sobre la tumba d e l se r qu e rid o . Un añ o visitar nu estra c asa, día tre n1endo en que ~ e nt e ro pn sé cuidando aqu e lla tumba, r e ­no hubo c o n que c o rnprar l o s m e di c amc n- .: gando la lo sa con rni s lágrin1as i e le v a nd o tos para tni 1nad re ....... Era entradl\ la no - ~ ~~ Ci ·lo tnis o raci o ne ~ ; rnn i pro nt o la fl o r che i t o davía lloJ·abnrnos a grand e s gritos · sembrada produjo una nu e va fl ,._qu e yo e 11 a i y o n u es t r a rn l. e r a si t u a e io n , e u a n- : e oj 1 i e o n se r v o a u n, e o rn o e 1 ú 1 ti n1 o be o do llama ron a la pu e rta; salgo i tne en- : de mi virtuosa n1ad r e . E n s Pg uida vin e a cuentro c o n un individuo a qui e n no cono - :· la casa del Señor duc¡uP-, don de ha ce un a ­cí por estar embozad o , qu e me to•nó en ~ ñ o que e~toi siend o el objeto constant e de sus brazos i tne dij o : "No llores po ure cría- sus cuidados i cariño. · tura ¡,por qué sufres?" Ai! seño r, }e contes- ·. 1"'ernlinado qu e hubo e } enano su re) a. té; mi madre se n1uere i no t e n g o c o nque .: cion, r e inó e n l os circ unstant e s un pro fun­asistirJa. Cárlos, Cádos, dijo rui n1adre con ? do silencio, que interrumpió B uc kin g han pa ­voz d e sf¡\llecida desd e su cama. 'I'orna, a- : ra decir a los rey e s: ñadió e l emb_o~ado; p e ro yo n o lo ate ndí, si- ~ \ Tuestras l\1ajestades d e be n estar s n ti s ­no q~ e pre cip1tadan1 e nte rne . fui al llaa_na~? . fech o s c o n la narracion de J e ffc: r ¡ :-;Í n o d e nu madre. .El desc on o c i do n1e s1 CTU Jo ~ - . . y' . h l d l ~ . . . o , :. m e en gano, ere o q u e s un p a t 1 z a n e o n 1111 a5ta e cuarto e a en1 e rtna, 1 c o nttnuo, ; PJ 'ot ·· cJ d .... , d S - · 1 · ·. e p o . JrlJien ose a esta: eno ra, s1 me o pern11· : ·,~., 1 erdad J · nt t ' 1 · · d d . . · e.sa e s a v OI'J e, c o e ~ u e r et : t1s, es e este n1otnento Yll estra asist e ncia : . . · . . J J • 1 . . 1 . d' d sJnlpat!zo tanto c o n tu pro t eJ H o, qu e a 1o ra corre e e n11 cu e nta 1 po < e1s J 'poner e : · 0 · 1 . . d : e s to1 mas conte nto e qu e s1ga c on n oso tro s o que neces1te 1s porqu e e s vu estro to o · 1 · d 1 b ' . ·. a pa ae1o d o n e e pro aremos nu estro a - cuanto posee el duque de Buck1nghan. re ·t ' - Oh' l ' 1 . F . 11 e o. . i · e11~c a_mo a :eJna .. nnquet.a; gra: Jóv e n honrado, dijo Enríqu e ta di ri-cias por e o , 1 p o r m1, porque tarnbten sot · · , d 1 · b , d 1 · d ; _p e n ose a enano 1 esa n o o e n un c .. l r u - m a re. : J 1 E 1 d - . ·: o. i ~, tu vo unta acornpanarnos 1 qu e- -Jorje! Jorje! gritó Cárl o I, yendo a . darte con nosotros en pal a ci o ? é franc o i abrazar a su f~vorit o ; cuán bueno ere s. . dinos lo que qui e ras : ya sabes qu e en la -Continúa J e ffe ry, dij o Bu(.;kinghnn. corte s e nís qu e r ido i con iderad o , sin qu e El enano prosiguió: . nadie te insulte, porque nosotros te prote - -1 m1 hijo, contestó tni madre. Nada . jere m os . temais Señora, que vuestro hijo será f e liz, : J e ffery, repuso Jorje Villiers, t e n en pues yo me encargo de él. Gracias, gra. : cuenta que soi el tninistro de Su 1\Iaj e stad, cías buen ~eñor. l\1i hijo será f e liz, nña- ~ por consiguiente, estand0 en la corte, i a­dió la enferma estrechándorne en su seno. ~ c o rnpañado de los reye s, estarás tambien Si Señora, yo os lo ofrezco, repu~o el du - · conmigo. que de Buckinghan. Dame agua Cadito Está bien Señor. Acepto el hon o r que mío, tu madre va a morir, dijo agarrando : me concede Su 1\fajestad la rei na, ere­el vaso que yo le presentaba; pero tu serás yéndome mui dichoso con estar a su lado feliz. ¡Dios mio,! esclam5 apurando el con- . i prot ejido de mis soberanos ; pero quisi e-tenido del vaso; muero contenta. Recíbcme · ra haceros una súplica ......... . Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. J - abLt cont \ ·t6 el ntonarca inglé~. · corte, pu .; hnbía cutnpliJo veinte 1 cJtl -l e~ea•ía n1e perrniti'rai Sl'l' el bufon co de d d .. i su statura llegado u una d e la cort porque de ese n1odo n1e venga- vura de altura, cunndo un día, hnllándosa ¡·(. de 1 o"" insulto~ que me ha i rrogud o la rr fl >X ion ando en un salan de paiocio, es· . ociedad. olan1ó: le falta algo para cotnpletar tni -Convenido. felicidad '? ~ í, no hai duda, 1ne falta algo i 1 poco dPspu<·s lo~ reyes i el príncipe, ese algo es el tonncnto que incesanternen­Puckincrhun i J ifery,. e enean1inaron a la te n1e llHt!'tiriza, haciéndotne de. graciado ·or te, :-;;Íendo Pl enn.no prcst)utado por lo~ . aun en rnedio de la dicha que dh,fruto. Ja­pritne, ·os a la nobleza aristocrúti(;a, que e- : rnns el coraz.on hutnano s~ encuentra sa· 1 o ji aba cada u na de las prendas fí ... icas i ti. fecho con la el icha que nos brinda el pre .. J no 1 a l s q u e adorna b a n u 1 b u f o n . se n t P ; ~ i ¡ 1 n p re se u n1 b i e i o n a a 1 go an as, j u z­111. Lo .A l\10 HE. DEL BUFO . . g:índo ·e ese 1nas cor.no el complemento de nt~estra ft Jicidad; siernpre se sigue en pos de c~a ndsterio~a estrella que se nos apa­rece por un instante, pero que se oculta 1 -lalláb"'~c de pronto el huérfano . ir·ndo luego, cubriéndonos de tinieblas en mitad un gran p r!'onajP, ;,orquc en In corte! ocu- del catnillo; :--ien1pre una ilu ·ion, sierr1pre 1 a b n un p u e"' t o d i s ti n g n i d o a 1 1 a u o d ., 1 ( ¡ s u n ~u e ñ o, si e rn p re u n a q u i 1 n e r a i n u n e a I a r a les e poso~, idolatrado por<' ·tos i oose- . t·ealidé\d .... . ...... C~ué te falta pobre enano'? <}u iado por la rnnyor parte de los cortesa- : N o estás an la curnbre de la prosperidad'? uo<:, que ~e atrop llubnn poi' acal'iciatlo i Cuando te hallabas en la tniseria creías colu1arlo de at ncioues; dichoso con tanta que el dinero constituía In felicidad; cuan­pruebas de afecto i sirnpntías, Jeffery ha · do ya aquel no te hizo falta crei~te que es­bía depue ... to el odio que nhrigara contra la ta se hallaría en la grandeza; hoi que la sociedad, i que escusado cou _)1 favor de ~ tienes, crees que debe encontrarse en los lo soberau0s, fncil le huuiern sido derra - ~ brazos del amor. El an1or .......... ¡Oh! cón1o n1ar sobre ella. en torrentes de hieL 11:n la ·. se enciende rni pecho al pronunciar esta rE laciou de la historia de su vida ~e habrá ~ non1bre; pero no, ¡silencio corazon mío! no notado que el p0bre enano era una criatu- : n-rites, porque si das una palpitacion mas, ra bu nn i bastante IYJornl, pero que vién- . oi canaz de asesinarte; i el bufon de la dose rep lido de la sociedad a cau n de su reina desenvainó un puñal i aplicóse la pequeñez, i herido por los tiros cnvencua- . punta sobre el pecho. ilencio, sí, que a ti do:; que e ta de cargaba contra él, bien te es vedado el amar, pues amarás en va­pudo é\brigar por un n1o1nento el propósito · no sin que ninguna rnujer corresponda tu de vengar e bajo Ja careta del bufon; tnas : arnor, porque caería en el ridículo la que cuando la socieclnd lo vió carnbiar de for- arnara al pign1eo: ella ......... no, solo un án-tuna, varió de conductn, abriéndole Jo, bt u- . jel sería capaz de un sacrificio igual. ...... zos i recibiéndolo en su seuo, haciendo con i sinetnbargo ella e un ánjeJ, aunque es esto que él tarnbien depusiera sus instintos an1ndn de otro hotnbre; ella es amada del dt::: venganza. baron .......... pero no .. erá, no, ese hombre Ya había perecido Jorje Villiel's a tna- · debe tnori.r,.p~esto que me roba mi fel~ci­uos del fanático I~elton, que, creyéndose ~ dad. PreciJHtabase el en_ano ~on el puna! inspirado por Dios p:~ra librar a su patria :· desnudo en la anuno, en du·ec;Ion a l~s apo­de los males que sufría, asesinó al duque :· sen tos do afuera, cuand~ fue detenido por en la conviccion de que de ese modo salva- : una du]ce voz que le diJO: ba la Inglaterra. 1\Iucho siPtió nuestl'o e. · Detente, pobre I-Iudson! Acaso te has nano la rnuerte de Buckinghan, pero al fin ·~ vuelto loco o quieres n1anchar tu frente con se consoló de ella, contribuyendo en gran ~· un crímen? parte el cariño de los príncipes, porque si --Lui~a! Luisa! por Dios, callaos. Soi desaparecía su pl'itnet· protector, aun le tan desgraciado ....... os amo tánto, que ... . t¡ uedaban otros mas poder·osos. i\1e amais? Años hacía que el bufon estaba en la --Sí, os amo, con todas Jn fuerzas del Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • -~~O-h n1 o r.. : ~iu i b i e 11 he eh o, • e ñ o r i t a L u j su ! al- - I por qué rne uruais! . ~ ; colrn, dijo el barou Alberto de Croft en- , 1\fe preguntai. por qué os 'uno, Lui. ~ trundo. Amuis al enano porque ese arnor es sa? ¡Oh! preguntadle al loco por qué piea· . . vuestra ventura, i desdeñais al uoble bu­de la razon; preguntaole al sol por qué o- { ron de Crofts, porque tal vez su amor es culta su luz; preguntad le a la brisa por ~ vue "tro infierno ¿no es verdad Luisa? l .. ~s­qué se cambia en huracan; preguntadle a ~ tá bien ~eñorita; pero entended que ese a ­l a flor por q u é se mar eh ita; p r eg untad 1 e, ~ rn o,. no p u P de e o n ti n u a r. en fin, a la tormenta, por qué sepulta al ~ Qué decis? precruntó Luisa con oji-náu fraga en el a bisn1o de los n1ares; pre- ~ tacion. b guntadles Señora, que cuando hayais en- ~ Os digo que ese amor no puedo con-centrado la cuusa q 1e produce todo eso, yo tinuar, porque yo n1e oponCTo a ello. os e~plicaré lo que mP impele a amaros. Pe- ·: Con qué derecho? b ro no, no le pregunteis, porque vuestra:s Con el que me dan mis blasones em-palabras rodarán en el vacío, contestán- ~ pañados por la in~olencia de ese orgullo­aoos solo el eco de ln ~ada. B~~teos saber ; so raquíLico! Creéi:->, linda coqueta, que me que os ar~o, por~ue Dtos me dio un cora- : resuelva a venne pospuesto por ese rnise· zon que siente 1 un almn ilena de ernocio- ! rabie renacuajo? ¡Oh, no! l\lul me cono-nes, valor i enerjía. ~ ceis ·i creí~teis que eso pudiera suceder. - -Es un crín1en no arnaros, Jeftery? } Alberto, rne estais insultando! gritó rfengo yo la culpa de que vos me arneis? ~ Jefrery eon dignidad. preguntó Luisa con vos suave. Decid, Señor l>aron, enano insolente. -Cuando se atna con1o yo a vos, reco. : Señor Baron! repitió Cárlos H udson jiendo los suspiros el~ los céfiros, llorando ~ con r11al cornprirnida rabia ¡sois un atrevi. entre las flores, para suponertne e¡ u e son ~ do! _El.hombre que ultraja a una mujer, los vuestros; cuando al sentil' el aura nca- ~ es Indtgno de que se le concedan los ho­riciando mi frente, in1ajino que es vuestro :; nore,s de la satisf~ccion; pero yo os desafío uliento embalsarnado que viene a calmar ~ a menos que sea1s un cobarde, para que mis pesares; cuando al sentir rni cuerpo { a no:nbre de esta Señ~rita, me deis ~atis­abrasado por el sol, tne creo bajo el fuego ~ faceto~ de lo 9n~ aqut acaba d.~ sucede!. de vuest1 a mirada; cunndo ............ he pre- ·. . Bten, rnut bt_en, Jeffery! diJO la Seno-parado en mi pecho u u santuario para a- ; nta l\lalcolm saltendo del aposento. dorares; cuando se alna a "Í con tanto deli- : Osas desafiarme, miserub1e insecto? rio i tanta abstraccion, como yo a vos, es ~ No comprendes que basta rni aliento para UB crín1en no amarme, Luisa, porque la in- ~ apla~tarte? gratitud tambien es un crítnen. Cuando ...... · Os engañais, arrogante Señor: este -Callad, Jeffery, no prosigais si quereis : miserable insecto que os desafía, tiene tan­que os ame. N o es en vano el amor que :~ to valor como vos. Aceptad mi reto i os Jo me consagt'ais, porque yotarobien os nrno; ~ probaré en el.ca~podel hon~r. S~ñor ?a­pero te amo Cárlos, dijo Luisa estrechan- ~ ron, ~ste es n11 dtlenH\: me dats sat1sfacc1on do la rnano del enano te an1o con un amor · o sois un cobarde! tan grande, que qui;as es 1nayor que el ~ l\lira, pobt·e gusano, ~sclamó ~lberto vuestro, porque a ·í como el tuyo, elrnío ~ de Crofts ceg~do p~r la 1ra, arroJando~o ha estad? cotn~ritnido largo tiemp~. :. sobre I-T udson 1 derribándolo"' al ~uelo, .~11- -Lulsa! Luisa! esclamó el bu fon de la ~ ra como contesto a tu desaf1o, diJO pon len­reina en el colmo de la exaltacion. Re- :~ dole un pié sobre el pecho. Luego satióse flexiona lo que dices, no sea que ahora ~ precipitadamente fuera del salan, dejando rasgues mi seno con el hierro de la coque- ~ al enano tendido en tierra. taría, como ántes has herido mi corazon : · · (Concluirá.) con el puñal del desden. :o:- -N o, no! os amo devéras, con todo mi AJN•RtteJ:.A: e-RTOORA:PI-G'A. corazon, como vos a n1í; te amo porque Despues de un silencio harto prolongado ese atnor es mi ventura. de parte de los sostenedo1·es de las doctri4> - Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. asunto, dioe Dr Dionisio la Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • ,-2 2- por el contrario, ren1itir a e ... ta 1 tra los ofi-) cipio que rnerece ]a mayor atencion, porque cio .. i sonid?s d e las otr&s doc:, las cuales re- } siendo la critura una jmáj n de las palu­chn7itba por ÍJtnecesada~, ~ gun él. ~ bra~, cotlo estas lo son de Jos pensotlien - l -lu bo ton1bicn otJ a entidad filológica que : tos, parece que la letras i los so11idos debie­únicnn1 nt ¡ d1nitía la pronunciaeion con1o . ran t uer la 1nas perfe cta corresponden­princi r~io funda lllen tal para 1 a formncion 1 cin 4· .;' de las reglas ortogt ~fica~, desechando cle ~ Pero nunquc en el párrafo que pr in~ e r ­una v z la timo1ogíu i el uso ........•... ; tan1os no diee sino que "P .AH 1 .. CE que ]as Bellísin1a concordancia de pareeeres obr : letras i Jos sonidos debieran corr . pender­un a.,; unto tan importante, i que no dejú un .. e &; r: lla r isrna se 1 etrncta, diciendo n 1nornento ::;iq uiera de vacilacion, ofreciendo otra paJ ' te: ' La pronU1lciacion no sie11l]Jre a primera vi la la faciHrJncl que hai i )as · deteTuzina las letras con que se deb n es­ventajas que e 1 pottan de adn1itir re .. cribir JHs voce~." forn1as!. · · · · · · · · · · · · · . , . E. 1iO ¿qué pt ueba ?-Dir n1os hun1Ude- . 1 o otro.,. e:s :·er~ad que est~_m?rs mut 1~- j m nt e que, s gu n nosot ro., 1 a cad mi a s ]OS de tene1 pot ob~eto al esc.1.1b 1 • esta~ h- : inva . riuble n el cencepto q1Je ha fo1n1aclo nea~ hacer un stie- ~ Voi a tnorir ..... no 1nas veré tus ojos ne dicho autor la mis1na caus1. que nosJtro.;, i : aunque lo seotitn:>s infinitamente, se no~ hace ~ Pero riega, mis pálidos despojos prec1so decir con franqueza, que discordamo3 ab· ~ Con tus ardientes lágrimag de amor( s.olutamente on la m1nifestacion que hace de ~ creer inúti la creacion de una Aeademia en Co · ! lo rnbia. N os es sensiLle, lo repetim-:>\}, por ser ~ un aliado nu~stro por la naturaleza de las co· : sas en esta batalla de las letras, quien así se ex- ~ presa : por lo tanto, observaremos sin ir tnas ade- . lante, que no vemos por qué ·e1 inútil, pues sin : t'trazar uue vas reglas'' sin "dictar otras leyes .. sin Hin culea r diversos principios" i sin que haya { Hc.aos académico,, se pu~de m ti bien fundar en ~ la América meridional Acad emias nacionales cu· ; • yos miembros competentP,S vayan p~rfectamente : rle acuerdo con los de la E-s pafia, a las cuales "se i pu3da ocurrir en busca de las decisiones que exi- ~ an nue tras diferencias ortográficas.'t :· l 40S Norte -americanos tampoco creyeron inútil ~ la croa.cion de una Academia en su nacion, i es :. Mi q\l~ la estahlecieron. la cual no se aparta en { nacta de las doctrinas de la Británica.- N. del A. · BENIGNO S. BERNAL. S .tn Jacinto, Julio 18 de 1867. -·o·­• • CURIOSA OBSERV ACIO Alfonso a E~paña i sus reye3 Dió las LEY~S DE PARl'IDA· Colombia recien-nacida N 03 da partidas de leye3. • ANDRES M. MARROQUIN .. J Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
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La Aurora: ensayos de literatura - N. 28

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La Aurora: ensayos de literatura - N. 1

Por: | Fecha: 08/06/1867

' • • + ENSAYOS BLO • N~ M~ -í'?~ ~ ~----~-~--~N VAL :J A~L:·····--~·--- --····· ··· - TT;IiL--:Jq-- - •• .., ...... - ••• • .,. •• - ~ ...................... ....... .. .,... •••• ,... • .,. . ..... ,. .......... . -. ~-· .......... ,. •••• ~ - ............. ....... ... ........ ~ ....... ..., ................... . ......... .,.,._, .... - •••• .,......, ·wC""...-.._ .......... ..... . ........ ....._ .,...,_... .......... ~ • .........- •• • ,4 LA A UROR ... ~. deso]acion i el llanto.-Bien que estemos vijiHintes, q' asistamos i .no miremos con indiferencia i de~ precio el re~guardo de la .R epública, que tánta sangre ~ostó a nues­tros antepasados; pero no absorvamoQ nuestro ~iempo en estas éosa~, q' descui­demos lo que puede hacernos dignos de ocupar un rapgo en el rol de las naciones: civilizada~. Desmintamos la fama que se nos da i l1agámos acreedores a las con­sideraciones de los pueblos cultos. '------~~--~------------~--­• Cartajena, 8 de junio de 1867. Si Duestro (lesignio fuera capaz de ser d e tenido por las graves causas que le sir· ven de obstáculo, aunque no pret~ndemo~ n i podemos pretender otrs cosa que en­~ yar un periódico que creem~s conve­niente para dar pasos progres1 vos en ]a ·{a qe las letras, nuestra empresa encalla­ría in(ludable111ente, ahogándose en su propio oríjen. Intentamos dar unns alda­badas :1 las puertas de la literatHta, para que lo~ ernditos nos ]as abrán, cmQelle­ ··tendo 1as pájinas de nuestro periódico con artículos instructiv:os que dén paso franco alas aguas de la civilizacion. Que­rentos presentar "La aurora'' del día que deseamos ver con ardor en que las cien­cias brillen en nuestra cafa patria co­mo el sol en el zenit. La literatura es la cspresion de nues­tros adelanto~ i el ·v·erdadero termómetro de nuestra civilizacion. Sin ella, nos ase­nl~ jarnos a los salvajes; identificándonoa con las be s tia , que, eli lnedio de una li­bertad apar(~nte, son esclavas de sus pro­pios impulsos i se dirijen necesariamente háci a el punto a donde un instinto ciego las conduce i compele. Con Íos adelantos en la literatura podremos ostenta.rnos co ... mo hombres verdaderamente libres, guia- Una política destructtJra i falaz que dos por una voluntad ilustrada que los no~ tiene siempre ertvue1tos en guerras tnueve a hacer uso de una libertad racio· ntestinas, capaces ~e osificar i aun re- naJ, comprendida entre los límites de la duQir a polvo la sociedad, no nos per- justicia i el derecho, i que es lo qlle cona · mite a~~r?ar a .las fuentes verdaderas tituye la Verdadera libertad. de la featctdad: Las fo;mas mas d. mé- El periodismo es una de las p~láncas .oa perfectas del gobierno rep1tbhcano mas poderos:tS para hacernos surjir de abs~rven h~sta nbora tod~s nuestros pen- las tinieblas a la luz, del idiotismo a la e ­amiento~, 1 ~cupan esclustvamente nues- rndicion, del cieno de la ignorancia a la t!a aten~1on, 1 el esta~~ béllco, conseeuen· cumbre del saber i la cultura. ¡OJalá que ata prec1~a de la ambtcton d~ goberna.-, es tod»s lns profcsione~ , pudieran sostener &Ituac~on deplorable a que estamos co- un periódico para defender en él las bue- J lO habituados: nas doctrinas, impugnando i combatiendo Dejemos la política a los hombres q1:1e las tnalas! La discusion de los puntos oo ella especulan, i que no piensan en controvertibles arrojaría luz al ente:tJdi­poner su planta fuera de un terreno tan miento pa-ra establecer principios i fijar­f ecundo en desengafios; dejémosla para nos en la verdad, asintiendo a las resol u· - '-bres que, altnque Todeados de mi· e iones p~oducidas por J~ seria i profunda de peligros i sinsabores, marchan deliberacion de Jos peritos .. paso rápido a la realizaeion de sus Los lectores que se dign.en informa~se --..... proyectos dejando tras ellos la de loa art{cu.los que produJéremos, o 1n~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • er1 áremo , tan1 bteo ae d1 nar respect1va indulJ nc1a a lo"'" tn pr de esta obra, que, llll}Jelido d l benigno 1 anos d se s, se pr n el proQcen1o lit rario, dando a 1 uz s enyos }Jara que hombres r11a ~pe1t couo a erud1 ·ion, dén a la literatura e poderoso en1 puJe que ellos ] ean al to­nlar la 1~ieiativa en una obra eolito e ta que juzgan de nec ida lJ)ara 1 en1belh~­ciruit: n to de la ]JU trHt. Lo. I I . ~~~~~~ 1 lbuan de llepita. ~Quién no snb lo qu s un rtlbun1 en es-tos tiempos en q e no hai sefiorita por mal u .. ca i vieja que s a, pintorzuelo, poetastro, co­cinera znpotero que no tengn el sn.ro? FJ .Al JERUNDro en su'' l ,,atro. ocial" ho espHcado e] oríjen de estos libro diabólico~, 1nventados para tormento de unos i entreteni­mi~ nto de otros .. Don José Macaya, dice que un albutn es un relicario, un incensario, un anto i seña. I su puesto q u nadie ignora lo que e ello, no se detendrá nuest•·a pluma en definiciones Tedundnntes de la virtudes negativas de esta 1nvencion de los demonios. Pero si Qien e toes cierto, tambien lo es que mui pocos sabrán probable1nente, quién sea Chepita, i voi a decirlo .. Chepita es una jóven de 39 a 40 na\'idades segun la partida de bautismo que se rejirtra en la parroquia de su nacitniento, pero que pretende pasar por menor. E,s bajita, rechon. eha, ceji-junta, de poco pelo i anJercochado color amarillú-pajuela, ojo~ L!arzos i pepito~ ne~; en unn pnlab•·a es fea vista de cercat de 1~ jos, de lado, de frente de espalda, parada. &en•ada, bailando, comiendo, riendo i llornndo. Persuadida de esta verdad, ha comprado un al bu m, que P.ara que tenga algun n1érito ha supuesto ser. un ~egalo de un p1 uno SU) o que anda por Zu1za, 1 ella, la pobre! no tiene mas consuelo, ni mas espeJo, ni mas nada que su embustero libretin de recuerdos. Chc~it_a se ha empapado en las ideas del r~ma~t1c1smo de tal tnadera, que siempre es­ta recitando al~nn ver o de los fúPJebres de Zo- ?ftlla i hablando de Pablo i ViJ]inia de Ro­meo i J ulieta 1 dicienclo que ella no ~e casa­macr, porque el matrimonio es el sepuf. amor. vé! z,cómo ha de pensar en eso quien q utvocnt Jon rung• n q 1 1 1r pltu p n nLa bJ{ u: pt- r hu} 1 1 mo al uno ue. o conozc , p J 1 p •·J, í hubr ran t nal J r q < h t btc a q u J ncu tus uhtnJ111JuJ a d·cho d pAs • 1~ cut) d d r d "'h p Í ta fa h C Í.l m O S J O p O 1 t n J de todas ]ns ]oculAR d J' tniiJ r f; s peor 1 ma ernp.J] os f la dt t nc1 J u de s n~ibilid d J f int 1 Por u pu tu q u ·, conJ ' torl s ] q' en ~u ca o, de lo nHl u ptal no se ríe, al n101ncntQ crt t qu J asiste a un bul i, e( rno n tturaJ, cuentra coo ]as prinu:~r .. pn1PJ 1s, J€1 Ja juventud furio:sarn nte; si au~ qu al de q u1 n ella gust (t o a que ]as nlUJ r bien tienen su gusto } cort 'Ja a nlguna afecta de los nervios, e d ·smn} a i s 1 n m a) a que al punto s~ le rf\\ uej ve el ~ una n1anera insoportabJe-lle aquí n ( h como sus padres ln hicieron. Pero Che pita tenia una herma 1a 9uc n recía n1 prÓJÍino, porque Ohv1a es el acabado de Ja belleza. Como es de u ponerse, OHvia tJ~n~' n1u enarnorados i Chepita niuguno. Po qu son las cosas de este mundo i Jos coprit de la naturaleza! Hijott de unos mi tno dres, hai unos lindos como t ,,a cuns tros horribles como un dol illa. Vamos, pues, a que en t do yo estaba en lo mejor la hermana, i tenía su as las mi a , salió Cherit n punzó de hnickerboc pard de puntas largas gu 14 tan t)Scuro, i peinada d cir dosco~as,echadas echa,t n q ueñas como dos hue.v.,to •les, i el e llo Jevantado por delante a Ja ch~o , con copete de bucles a la izquierdo, 1 rnc dijo ( una voz destemplada i faijosa como el r de una pandereta, que tenia deseos de con var algun recuerdo de rni pluma. La sangre se me heló en el coraz n. pus~ lívido, inmutado; i le dije que poeta i ]e echnrfa a perder su her que tan buenos trabajos literarios eno~. En fin, hice por librarme de aqu que pude; pero me fué impoeib e. tió en que, aunque fuera en pros· alguna cosa ad verúr h nJdo nunca la dicha de escuchar ni yor parte d d bu ras tiene Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
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La Aurora: ensayos de literatura - N. 7

Por: | Fecha: 10/09/1867

TRI]\L 2 p ' • • - - • • • • •• Q~ ~~ ~~~~tt~~llf • . . . - . . . ~- ,. . .. ... - ~ .... .. .... . ... . .... . . . . .. ... . . . . .. . . . ... . . .. .. ... . ... ,.. . . ..__.._ . . . .,.... . . .. . - . . - Ji~I~ TRIM. 1 FUER'rE. 1 Üartnjena, 10 de Setbre. 1867. ( EL NU~f. SUELTO 2 R\ . • • •••• -···· • •• • ...... ··-·· ••••• •• • • .... .,..... ·-··- • ·--·-····· --···• •._¡~~• •• • ••• .... • •• ~---..· - -·--- ·-.···- ··--· -· ·· ···-· . ........... . . ... ... ... .. .. ........ ...... . .. .... .. . LA CARIDAD. • I A 1 hab]or de la caridad7 e~a virtud la mas sublhne i consoladora de todas las ,·irtudes, la primera figti ra qne aparecP, ante mis ojos es su mas bella imájen en ]a tierra. iQuién de vosotros, lectores mios, no ha visto alguna vez a esas mujeres que visten un pobre i grosero sayal negro, que cub~en su frente i sus cabellos con una toen. de huo i se envuelven en un manto de lana1 iQuién de vbsotros no conoce i an1a a las nobles i jenerosas liijas de Sun Vicente de Pául? l!~sas mujeres, licrmanas de la caridncl, i encargadas de la santa mision de esparcir sus beneficios i consuelos sobre la tierra; e­sns tiernas i amantes criaturas, no tienen pa­tria. Descienden d~l cit!lo, i donde se sufre allí está su hogar; el que padece es el o'ojeto de sus mas sdlícitos cuidados: la anciauidad, la juventud, )a infancia, ven en ellas sus án­jeles de paz. l:lállonse en n1ed io de las batallas, en Jos hospitales provisionales destinados a recojer los cuerpos mutilados de heridos en los in­cendios, en las epidemias, en todas partes, en fin, donde hai dolores que aliviar, desgracias que acorrer i lágrin1tts que enjugar. La mas liermosa i sublitne de las obtas de Ja Célebre i nunca bastante alabada 1\fadama de Gen lis, de esa mojer que tué a un mis­mo tiempo la mos bella dama de la corte de Francia, Ja escritora mas eminente i lama­dre de fat-nilia mas ejemplar: la mas her .. mosa obra de esa mujer incomparable, es. tá destinada a pintar la abnegacion i ~~ heroismo de las hermanas de la caridad: el que ha ra leido Clara de Ros mherg o el Sitio de la Rochela, no podrá olv1dar fácilmente las jentiles i preoiosag figura~ de las hospita­l ria Clara i Honorina, i la evocacion de es-te r~cuerdo; las verá ante los ojo¡ de su ima­jinacion recorrer las salas del Hospital de la ·Rocliela, ejjvueltas en blancos velos i llevan­do en las manos el vaso de alabastro que con­tiene el J:já}samo que alivia la3 heridas de los soldados. Ni una sola de esas mujeres he encontra­do que no tanga el rostro sereno i apa­cible como su corazon i su conciencia: he vis­to 1Jajo este hábito, ancianas de noble i bené­nevola fisonomíA; mujeres, que lle~an apénas al estío de In vida, de mirada dulce i elocuen­te sonrisa; i he visto tatn bien jóvenes en Ja aurora de sus años, de rostro hermoso i de cándidas i risueñas facciones; pero en todo~ sus semblante$ se nota un sello de arnor, de resignacion i suavidad que jamas he hallado en las de otras mujeres. Las hermanas de la caridad son mas he- • roinas a mis ojo's que Juana de Arco i la Va-rona castellana: estas se olvidaron de ! 1 u sexo para hacer alarde de su valor: aquellas con­servan además de todos sus privilejios del suyo, el mas hermoso i envidiable: el de ha­cer bien a sus semejantes. La caridad de esas ériaturas es inagotable. El pobre husrfano a quien su madre aban­donó, halla en cada una de ellas una verda­dera lnadre, mui distinta del monstruo a quien debe el ser. El anciano enfermo i desvalido encuentra. en ellas una hija que le cuida con solicitu • 1 amor. El pobre j6ven o. quien la mi ria i el s­tra TÍO conducen al misero leeho del ho pita l. halla una hermana en la que lo es de la caridac. • • • 1 esas mujeres ejercen su santo mtn1ster1o en la oscuridad, sin testigos de su heroismo, sin alabanzas, sin galardon de ninguna espe­cie en el mundo; su abnegacion es silenciosa e ignorada; la admiracion de aquellos a quie­nes al !"Viao i consuel n hace en rojee r u s ·- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. - -50-- r ntes; Ha se contentan únicamente 1 a apr baci on de Dios. con ricia, que no d J ueno en lo ojQs, r1 .~a hermana de la e ridad renuncia a ser e po a i rnad r , para serlo de la gran ~ rnil i a humana· renuncia Jos goces de hogar dorné - tico para ir a det·ran1ar ]a paz i L1 du]?.ura n los estraños bogare~· sepárase del rnundo, de sus placeres, de sus galas, par3 ir a em­paparse en ]as Júg1·in1as nj nas, para curar eolores que no le pertenecen, pora aliviar padecimientos qqe no son suyos. Ellas no veA mas que la esperanza de ha­cer el bien en todos sus sacrificios: pero 1a esperanza )as muest a una corona en el cielo .. La fe, la esperanza i la caridad se sostie. nen tnútuan1ente i se aman tanto, no se se- • paran .1arnas. lo labtos, ni a 1 g l'Í a en 1 coro.zon; 1 a a' a n cia verdugo del que la abriga n u s ro, pues s 1n JBUte al v n1p1ro, chupa su san re hasta deJar} sin vida. El egoisn1o e 1 Jnas vil de todo los d .. fectos, i la avaricia ]a n1as s6fdida de toda la pasion s i uno i otra causan tanta d s­gracias, que i pudiératnos verla qu datía helada la sangre en nuestras venas. J>ara el goista no hai afectos, ni amor, nt amistad, ni farnHia: todo lo sacrifica a u pro­pio bienestar; pero nada ba ta n uons gui rlo. La a va ricia. lo sacrifica todo al plac r d a u mentar; pero su loco anhelo no la d ja ' r u propia miseria; pues de todo lo priva. i le a ce viví r sin pasado, sin presei.te i in l'or • ven1r. Tú sola ¡oh sublime caridad! puedes bo­rrar con tus merecimientos las culpas del e­goísmo i de la avaricia. ¡Tó sola pu des con . la luz purisilna da tu belleza iluminar los La caridad es tan sublime i jenorosa, que culpables abismos que se abren a sus pié Solo una relijion como 1 a nuestra pudiera producir tan benéficas, hermosas J consolado .. ras hijas. II da cuanto tiene, a veces tarr1bien da Jo que esos mensajeros del infiernof no po ee. Porque tú eres, como tu madre la reliJ Ion, La imájen de San Martín, dt1ndo la 1nitad i como tus l:rerma:Jas la fe i la esperanz , de su cap< a un pobre, me ha conmo ,ido mensajeras de Dios en la tierra i santa hobi-sie. lJpre profundamente. tadora en el cielo. La caridad es una virtud ardiente i apa- Tú llevas err tu nla;nto el consuelo i la sionada: es un amor indecible a todo el que alegria. padece, que solo puede provenir de un rayo Tú enjugas con el llanto amargo de la del espít·itu de Dios. viudez las tristes lágrimas de la o•·fandad. El egoísmo, ese asqueroso r~ptil, con cuer- Tú amas a Jesucristo en el mendigo an P 0 de acero i garras de hielo, huye tetnero- drajoso i maci]ento; i la puerza innlacula­so de la caridad: la teme, i uunq u e 9. uisiera da de tu ropaje i la blancura de tus alas esterminarla, nunca se atreve a dirijlrla sus cobran nueva brillantez al rozarse con la rol­ti ros cara a cara, ni a penetrar en los sitios que habita porque es cobarde i ruin. Los egoistas no saben de qué placer se privan por no conocer la caridad. E os des­graciados sé res esta!l constantemente sufrien­do, pues cuanto poseen les parece poco, i pa­san su vida deseando n1as cornodidades i un bienestar cotn pleto, como si / ste existiese en el mundo; n~as cuando creen llegar al pinácu· lo de su dicha, cuando ... e convencen de q' van a ver satisfechos todos stas deseos, otros deseos n evos se alzan en su corazon i realizan la fábula de las culpables jóvenes que fueron condenada a llenar una vasija sin fondo. La ta1 ea de los egoístas como la de estas desgraciadas es interminable: no tu' o princi­pio ni tend1á fin, i todo lo que con e la logran es conquistarse pedazo a pedazo la condena­cion eterna. Detras del egoismo viene siempre la ava. seria que constanten1ente procuras g u es aliviar. III • • 1 consl- La caridad estiende tnnto us beneficios ~ue es imposible señalarles su ttÍrmino. o se contenta con dar pan al hambriento, con vestir al desnudo i con aliviar los do1o­res; la caridad perdona tambien las ofen as, i no hai injurias que no haga olvidar su plá­cida dulzura; ella p0ne una venda ante los ojos para ocultar a su tnirada los defectos de los que nos rodean, i nos hace la vida rlsne­ña i fehz. N o creais, lectoras mías, que la caridad exije al que ha de practicarla que se cubra de tosco sayal, ningun peno:so sacrificio nos. impone la virtud jeneral para que la practi .. quemas, i de todas las virtudes no hai ningu~ na que tan suave i fácilmeftte pueda ejereer .. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. hombre. po carác­bondadosa Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. '-! '¿.- u gloria, s la práctica de las vi11ud . Su felicidad depende de qu la o tenga la fe, la halague la esp ranza i la anilne la paridad. t LA SE ORA l. S. DE E. íDónde mi infancia esta'l n¡,nde la hualla De mi~ dias de ayer tan ¡.alag:6efto 'l ¿Dónde la blanca i rutilante estrella ue iluminó mis cándidos ensueños1 V. ltf. de D. ·Dónde las ardorosas ilusione& Que sin cesar cruzaban por mi mente, I enajenada ep tiernas emociones 'ftÍ mira}Jas co;rrer ta11 dulcemente? ¿_Dónde las gra~ias i festiva risa Que alegre i juguetona preparal)a, I al compas !usurrante de ]a brisa Mi bello pensamiepto te roostrapa'l ¡Pensamiento f~liz qlle en lontananza Un porvenir brin~basme balagüefo! ¡Tú avivabas la luz de mi esparanza Aumentando mis májicos ensueños! .... 1!.11 d sen a a 1 o con . u lJ1 nno i Jn rn. le eu1puj· i }l' c1pita n su r1 i u i l l1ai 1 1n1 s .. a ún br Hgonía u e en u in taut 1 ostr ro el , lt ~u. i nt ' • i el dolbroso s 'n de n1is cantar·t~ Tu soorisa feliz interrumpió, o n1ald1gas jamas de mts pesares El epo qpe tu CSJ íritu turbó. Que si no es dable 'a, q e en bi nandan~q. Se trueque, an iga, tni tormento atroz, Deja q u~ diga adios a mi c&peranza. I a los rec erdo~ de mi infauci~ ¡adio ! Z .. IJl . ~etie1n bre d l 64: ,. ~ · i ló icos d~ ~r.ta ·e . [Continuapion del núm. 5 ~] I qu'én s luchnban~ J_,uchahnn entre ~1, }os ministros de un a relijion toda de paz i de dulzura; i los n'lo­tivos de la lucha no eran por cierto mui cris- • uano . Ppr tercera rez ocurri~ron lo Prelados a la A udiencia1 i por terc r vez tambien fue­ron despachadas provisiones en el sentido de la-s espedidas anteriormente, por las cuales Todo acab6: cambiáronse en tormento . .,e declaraba a Su Señoria incurso n la Aquellas horas de placer i encanto; . rnulta in~pue ta por las anterjores; condenó.~ I envuelta el alma en duro sufrimiento basele en las ternporalidades i se disponía Su pena exhala en ra».daloso llanto. ·su espulsion deJ Reino 7 con especia1~s pro ... visiones al Venerable Dean i Cabildo para 7 En dónde está, Gran Dios, el tierno nnbelo que rea~umiese en ·í el gobjerno de la Igle­De aquella 1nadre que mi bien anaiapa, sia i toca~n sus campanas a vacaote. I en cuyo seno bienhechor COJlsuelo El JllÍsmo día Jas reli.iiosas de Santa Clara Mi sien 3tC&lorada disfrutaba? repre&entaron Bl señor Obispo para que no se les entregase en poder de sus enemigas, Deja que corra el llanto, i mi~ sollozos Se mezclen a tu plácida alegría: Qu tu vida hoj feliz, llena de gozo , Lo aciago temple de la vida mía. z,No vé8la languidez que hai en mis ojos1 ;.N o vés el ceño de mi airada frente? Es que mi corazon lleno de enojos Del mundo a los halagos se resiente. De ese mundo en el rudo torbellino Tú incauta i sin pesar sigues la senda; I no adviertes que al fin de ese camino ~a pérfida traicion ras~ la venda. • • manifestal9do ,todo sus tewores i dese&pe­racion. Su Señoria 11 ustrtsima, cre) .. endo que este memorial podria influir en el ánimo de los 6ecu]ares, dispuso que se les manifesta­se; pero su lectura di6legar a mawores des­aires i desacatos. .El apoyo de la autorida,:l civil les daba a lo desafectos del Diocesano, toda la ventaja en la cuestion1 pues en tanto que este no po­dia hacer mas que fulminar exoomnnicmes contra ello~, a~ u ellos le desobedecían i a) .. borotaban la ciudad diciendo que el Obispo debía salir del Reino como lo había dispuesto la Real Audiencia. En Yaao nombró Pro dsgr i Vjca.rio j_e.ne- -- - ....,._ • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. l . 53 ra po1· pr1vacion del doetor don fari o d rí a el pasto espiritual de la rehJ"iol'J. !J tan e u r, al doctor don Juan 1\f artin Rei, J en su tldCcto al d0ct.or Bernardo V el asco De nllí Su • ÍÍOI'Ía pasó a Turbaco pueh de 1~ · 1~iva, Mae. tre Escuela de aquella ~ue ?i ta c_uatro ~ guas de la plaza,' i n el Iglesia, 1 al doctor don Bcrnabé de Arace¡o¡ camtno fu¡• detemdo por una partida de sol - T~sore_ro de ella· en_ va no proveyó auto,' q u~ d_n'! 0 ' mandados por un Ayudante del P!e­fue notl1ica~o _al cabtldo de capitulares, pa- tdJO, nombrado Ba rtolomé Ve lasco i de ór­n q?e deststtese de la pretension de rea- den del . Gobo_r. i Teniente, le q uitar'on toda sum¡r en s~ el gobierno del Obispado, como la ropa 1 Pontificales, vestid u ras sagrada & . para ello el Goberqador i 'J'eniente lo ha- Entregada 1~ ciudad a }t)S Regulares i rri­piao :iOJi~c~ado, bajo pena de excomunion 1na- tados, se reun1eron eu la plaza de arn1as ;¡or 13i_lo IV'erificaban, porque el Gobernador ~on la reseña de los instrumentos militare~ J Te~1eo.te, ,4lcalde ordinario, A lguaciJ m a.. 1 1narcharon seguidos f1e gran nún ero de or, 1 otras muchas personas, con lo$ Ecle. Gastadores, Oficiales de Herreros i Carpin­siásticos de 1~ ciudad, seguidos de soldados teros, rn.o .. que teros i piqueros, capitaneado con armas de fuego i aJabarderos, se diri 1ie- por el nn~n1o Gobernador, hácia el Conven­ron a la ca "a de Su Señoría amenazá ndul~ e t~ . de r~lij iosas de ._ anta Claro, )e pusiero n ÍllJUriándole atr.o~me~te. S.~ Señoría se puso s1tto, c•rctmvalaron su contorno i llamaro su c~pa_ mo,rada 1 s~h6 ¡>or entre P.IJos para la ~on e~truendo_ a todas sus puertas. Las h­IglesJa, J alh con el Santisin1q Sncraanento des- JlOs~s ·e subJeron a las rejas i ventan· al­cubierto hi~o oracion por la eoncordin de los tas ~ t_ra~aro~ con los Regulares una reyerta pueblos cristiano~ i conso\ó .con prudentes de lOJUrlas 1 despropósitos grandísima. Al razoneM a muc})os fieles de conciencia que se fin estos come&zaron a descerrajar las puer­llallaban presentes} disponie11do que se noti- tas de 1~ Iglesia.' desquioiando la de la puerta .ficase de nuel'O a Jos autores de estas inquie- regla~· 1 acon1et1eron con itnponderable furia tud:s suspendieran sus procedimientos, pro- a abnr brecha para q4e~rantar la clau, ura i testandole~ que pasaría a poner la cesacion violar la in~unidad de aquel sagrado asilo; cot? _que los tenia .\loperci'i::lidqs si nq s~ tran- pero las .MonJaS se defendieron con denuedo q ull1za ba,n. tiránd~Ies piedras i otros proyectiles con q u~ Eotl'e tanto Su Seiior~a había. sjdo decla- se hablan preparado para este caso de vio· rado es~rañado del Reinq, ¡ se ñizo público !cnciaÍ El Gobernador i Teniente, regulare~ que nad1e debía prestarle obediencia, l)i tra- 1 secu.,ares, comieron i bebieron, en espanto­tnrlo como su ordjoario Prelado, por Jo cual sa orJln, dentro de la Iglesia misma, hasta puso cesacion por el término de un mes en la que persuadidos de la inutilidad de sus es­piudnd con toda:> las formalidades i ceremo- fuer~os, se retiraron poniendo nuevas cerra-nias del caso. duras a las puertas_.9uebrantadas i entregan- La consternacion llegó entónces a su col- do sus llaves alreJIJIOso José Eusebio Orjue­mo .. El conflicto se hizo ya jeneral; pero los la. Lu~go ~e ¡mblic6 bando prohibiendo toda cléngos propala,ban por 1~ ciudad que ni )as comun;tcacto!l c::on las relijiosas ni de pala. c_ensuras les ligaban ni la cesacion podía sur- bras m por l~terpuesta persona i castigando t.tr sus efectos, por el defecto de jurisdiccion con penas muJ severas a Jos que les su minie­del que ~as babia impuesto. trssen .cuaJqujer el ase de alimentos estable• En v1sla de todo esto, resolvió Su Señoría ci~ndose un rigoroso asedio, para eÍ cumpli - alir de la ciudad 7 dejándola entregad;r. a sus m1ento de estas órdenes espantosas i cuyo contrarios, i así lo verificó el dia 1 ? de Ene- asedio duró desde el 26 de Enel'o h~sta 9 de ro de 1682porla mañana: }e acompañaron el Agosto del ~ismo año. Por fortuna algunas Venerable Dean i Cabildo, los Capellanes de P.ersona~ cant~tivas i parientes de las reli. coro de su Iglesia, toda la clerecia, llevando Jlosas, dtscurneron un medio de suministrar­loa pubendados sus capas magnas de corone- les de noche por l•s albañales de las oficinas gras con los capuces calad0s sobre lo'" bone. bajas los alimentos necesarios; sinembargo, tes, i cantandQ el Psalmo ltt epita Jsrael de "?uchas.de ell~s.se enfermaron i algunas mu . Egiptto, se diriji6 desealzo al Hospilal de San neron 810 rec1b1r los consuelos de la relijion Lázaro, fuera de la cuidad. Muchos feligre- en los postreros momentos de su vida. Tal es lo siguieron con tiernos clamores i lamen- era la impiedad con I!JUe se les trataba. taciones, viendo que con su ausencia les fal!a- {Continu rá.] Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. - l. O SA .Jl ivir e1~ Cfa7~ta¡en. a Es un molesto vivi1·, U11a grandísi'Jlta 1Jcna, Un ete1·1tQ maldecir Si no iJSttl la bolsa llena. Yn que n1e ordenan gJosnr Voi a poner gran cuidado; Me siento detertninado A decir i .razonaf", A probar i comprobar No sin afliccion ni pena, Que es tnalfsima faena 1 co a 'JUe no conviene Al hon1bre qne nHda tiene El vivir e~ C~rta;·e,ta. J)iez mil veces es peor Que una penitenciaría J.~o que se sufre en el di" Con el penurinnte hP.rv r, inguno otorga el fav(lr Que todos ~aben pedir, No ~e puede conscgutr J j n ro para gnst<1 r, 1 ten r q ne tra'baja r E3 'lt1l ntolesto vivir. Aqui las menores cosas Toanan fune~ta :1pnriencH-t, En lo5; hombres no hai conciencia: Las mujeres n1as her1no as Se meten a virtuosas Con humilde faz serena l bella apariencia amen"· Con dinero les gustamos, Si no, las ocasionan1os Una grandtsima pena. • Ninguno procnra oficio, 1 segun lo qne se cuenta Viven todos de su renta Sin gozar de beneficio, ,­Qne quiera el cielo propicio Tanto mal disminuir, Si no, tendremos que •r A buscar absolucion, Que es tal vida en conclusion Un eterno n,_,aldecir. - -{4- a S ¡; por q U é 111 a fe U a r • ~~n probar lo q u es .. u bid o A ~jorna tan repetulo Con1o n rl í e u Jo dt! f¡ • o, pobre v te, bi n s ~ Que e r 1 a n1 á r ti r fl rl ajen n, 1 nra ~1 pobre todo es pena 1 placeres ~~ara el rJco, Que el mas ~abio e nn bo~neo Si no está la bolsa llot~;a. 1862. José de la E p1~iella --o-- J.,A VIDA CAMPE TJt ·. A. 112i tl/Jn?go l J r. l!JUScbio Jlern. and z 1.., Tambien acá en el campo se goza, dulce amigo, Cual goz&s tú en J~s playas de! bello Cal, mar, ':fambien a~á se goza del cielo al puro abrtti El corazon sintiendo de gozo palpitar. Acá bajo la ramas de jiaant co monte El alma e adonnece, 1 aduenne una pasion 1 a orillas del arrúyo escúcha e al in nte l~evando hasta las nubes su plácida canclC'n Acñ murmura el ''jento JUgando entre la flores Rosando sus corolas, tronchanao su capuz. Las avecillas lie.rnas ''cantando sus amores" Saludan entusiastas al Paare de 1a luz. • Aquí baj0 1~ encina se duerme dulcem~nte, 1 mil amantes mundos nos crea la inspira~ion. El entusiasmo crece al contemplar la fuente I ambár so)Q respira del hombre el corazon. Por eso yo no envidio tus mundos de plac res i aquelJa blanca spuma q' \'terte l ancho mar· Acó. nos acarician !as púdicas IJlU]CrPs, .A ca no$ adormecen lat) auras al pasar. Por eso yo no envidio tu t{)rres i balcones, · Tus muros, otro tiempo, de déspota terror; Acá tenemos campos, que dan inspiraciones, Magníficos Edenes de cc]csllal amor. De allá tan s,l]o envidio la colosal lumbrera, La cuna de esos sabios que nunca morirán, Que brillan suspendidos de América en la esCera 1 acaso hasta otro& mundos la ciencia 1 evarñn De aH á tan solo envidio la gloria i los honot s, Del héroe los laureles con que su sien orló~ I esbeltas i agraciadas las perfumadas ti ores Que en su entusiasmo ardiente el mismo Cielo (creó. J'ENA.RO R. IARTINEZ. San Jacinto, Agosto 8 de 1867. .. , Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. t uentes lta tJr annraLan, el aura mecí los co· po .d lo árbol , i el prado engalall ba c on tod sus ma ví ido · colore , at ran-do de perfumes la piñ • o hice 1 o maquinalment ; olvi ojos haoi i continué d n 6 urm rando oo o Chateaubraandt " eliz el hombre que 118 usentlt nuooa del su lo-que lo vi6 • " Llt'gado a Bogoti rne unt a ml e po que ae di pqnt para eeguir a Popa par~ queriendo 4n s var i saludar tantos ~ os de Cole.iio, fui de casa en ca • • na. die me recooooi6. U no hubo que hizo na remioiscenci lejana i fria, i puso en mi ma. no, abierta para saludarlo, unas de eobre como si hubiera ido a pedit-le algü· aa 1 a, YOlviéndome la espalda · alej4n­dose en aeguida . .• •• •.. Mi primer ·ro pul • ., fué correr i detenerle, volverle al rostro sus monedas i gritarle:-Miserable, yo no IJOi meDci~J pero babia mucho orgull8 en aquella resolucion, i reoonviniétldome inte .. riormente; me puse a llorar. La policta pa1aba en aquello. mo. mentoe me por tin ebtio i me condujo a la c4rcel; alll nte creyeton loco; i lle­varon al hospital. Verdad es que no cesaba de cJatnar contra mi suerte, i me q d a Dios enumerando en la ruerza de mi doltJr, tantas penalidades como habla apurado en el curso de la ~id&4 i concluía siempre reoo­noci~ ndome mendigo, pero de una l'grima, de un suspito1 de una mirada, de c1).alquier movimiento simptico, por que en la escala de loa afectos, tenia necesidaa de al&o para que o desfalleciera mi •e,Ptritu. AJgu.noe dt•s pa~ a pua~ de vol~er,ma 1~, ~r el loteres con que me ~Q.•ban P.Qr t.l i tuve necesidad de esfuerzos ·'·- toa porque-me, creye an ouerdo, cuan tos que p•san por tal~ d bier&ll 1 · a as de ~q bqap1tJt.L ~ a t1sled eetará. canudo, se actOr, ('OD eSte causado re a~ ·-· ""- el oGm ro pr6xl ~ion. Su o .S • • &lo a m~ me ha sucedido Lo que G t1.ingun labradbr · Perderse todo• lo s e~flos En la cosecha tÜ a'TYI,()r. ( to populR n el ye o d o p d o o t ene-¡ e 1 more Porqde 'IJO Síem re~ a 1 e Sin mostrar e 1 .,.. ., , ¡ o 6 po e ·IIJW Lo que t.i inpra tobr~Jildr ve la o 6 !=> • ~ . ·} . : . ' • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • ,-v7,- 1 ~a n1nj r s que no pierden o en ion e e ha b l n r de 1 o p u :s a d 0, lo 111 i s n o q de 1 o pre ... en te, ... in hacer en o n 1ngu no del por­ventr, tie11en la peculiaridad de recorrer toda In~ '"nuaciones i lns épocas de su Y ida en n1énos de lo que ~e per iua un t·ra loco. o httce n1nchos d íns q' se encolltra­rou e 111 de co ·turuhre, e11 la sacristía d .. la Jgle 1n d · .... al~una anticrua cono­ctda~, d e~t1 ... v ~jds de la cá c,tra anHlr­a 1, e p e .) d, o. iles nnudiluvinr.o~, q' 10 d•· pPrdtchtll la ca ion i n11éntras e 1ev .. tul (.l\ [)furoco par\t decir la uli­n d · cnatro i rnedHI, . e 1 n terou a c!H1r­ar a11 ute~ con un gu to qne era nn contento, a con.:ecuench de que iba a corre ~E la tPrc~ra étruonestncion de tna­trlnlonio eutre nn jov nsito de diez i cis "\ d1 z i. iete nfns nnéna .. , todnvía con 1 \ lechP. d) la luctarlCI,t ell J0 labio i 1 O Íl'l ' r d1 t1 1 C 1 a l ;) 1 O~ 1 ) e~ e 11 g (\ Í1 O, , V lll • da d~ tlll ltaiHUlO r¡cachon, con llHlS lli· Jt qnt llnc enri. ~ n u t n r r 1 n1 o 1 J 1 o e s e o. a q o e n e t á P enl) j(.,una. dt: conu ntnno. p· ra lns nJuj "1'\:S. ~~ ··1 e In tecla, el elernento de la IllHijliHtClOll de todas el las. 1~~ tar pnra c .. ar <:. r ~ .... taren bcrl!uH, eu veroüen­zn pübl1 ·a Pll pC1blica alntou d '. ¡A 1 )JO .. gracia yo he pcL ndo yl1 1 or toda " a horcl' UlatrllnOll ilde~! l JO .. " ojt) du In vejctllCOil3S devota ... brilL. boll n la o curidnd corno uzoue,. 1 n1ns ch.) un·t vez alierou de aqnelln 1> ea de .. l ortilladn por el tien1po e tra­f l b,,bo 1dade .. qu utdtcubau Ja ecsal­t'lCl lll ( 11 qne ~e hallnball. IJ t tllllJercs llenen t 1 1 cnpri ho de q' el cornzo t 110. e .lnvejece tltlnca, i se luuer ll dt JlllO viejas con la .. e per' n­~ l ~ t n n v P 1 d P. e o n 1 o e 111 e r al da . - < dPtfn la \hH) or de toda 01 la q JHt·d l htthlar con llH\ ptopicd~.ld entre 1~. por pH h ~1do CllH~t1 vece ~a adn. -( \1 c·1 1 a, pr11Ut. i ( ,JilCO V )Ce .. ( -lllj,, 1 e 111 pleta 1 ía 1 a lllt: d ll d oePna h lt~ll t ~
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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La Aurora: ensayos de literatura - N. 7

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Diario Político de Santafé de Bogotá - N. 9

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Semanario del Nuevo Reyno de Granada - Año I N. 45

Por: | Fecha: 06/11/1808

En este número se encuentra la continuación del discurso titulado: En que siguiendo las piadosas intenciones de nuestros Católicos Monarcas y consultando a la necesidad y utilidad de la Religión, del Estado y de los Pueblos, se propone la erección de obispados en este Nuevo Reino de Granada; por el D. D. Frutos Joaquín Gutiérrez de Caviedes, Abogado de la Real Audiencia, Catedrático de Derecho Canónico en el Colegio R. M. y S. y Agente Fiscal de lo criminal en esta Capital.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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Semanario del Nuevo Reyno de Granada - Año I N. 45

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Semanario del Nuevo Reyno de Granada - Año I N. 39

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Semanario del Nuevo Reyno de Granada - Año I N. 36

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