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LA MUJER
notables profesores, {l los docto- para que la mujer de su casa desempeñe
S · p / 1 · 11 su cometido en forma digna y elevada; y
res auttago erez, tus eras, este requisito lo mismo afecta á la soltera
C. l\Iichelsen, Daniel Rodríguez, que á la casada, porque la influencia de
V enancio G. ~Ianrique y Eustacio aquel precioso distintivo se experimenta
Snntatnaría. En 1880 obtuvo su en uno y en otro estado.
Primer ~rado ; en 1881' el sur)e- Quédese para el hombre. que lucha afa-
'-' noso en la sociedad el aparecer, más 6
rior, y en 1882 fu~ o-raduadn de menos 5ombrío cuando torna á su hogar;
Directora le Escuela N or1ual, v pero á J:¡ mujer (hija 6 esposa), corresdesempeñó
la Dirección de la d·~ ponde disipar con su afecto las nubes de
Bogotá, lmsta que estall6 la rcvo- tristeza, embellecer el nido á donde viene
u el padre 6 el marido, y no contagiarse con
lución de 1885. Durante seis aíios~ la aspereza del hombre, que si el contagio
desde 1887, fue h ])irectora (e ] c. ist , fácil será la turbación de la paz,
Escuela ... orn1al de Sant nder, J cuya conservación interesa á toda la fa-en
18~4 establcci<) el Instituto milia.
La igualdad le carácter evita muchas
Colotnbiano cou la señorita e~ n- perturbaciones y hace llevaderas la ad-tera.
Esta distinguida ciíotit~ versidad s que, de otro modo, se agravaobtuvo
su o-rado uperior en 18 1; rían. Con semejante distintivo la vida de
desmnt)Cñó J Profesorado e Pe- familia es siempre agraclable, y la mujer
de su casa conquista simpatías que nunca
dagogía en la Escuela orn1al d se des anecen.
In titutora de Bogotá. · n 1 9 Resultado Je la igualdad de carácter es
fue en 1aut· nder • nbdir cto -. la dulzura, in stimable cualidad que pcrdc
la E. e Iela. ortnal y 10 e 0 _ mi te sufrir con prudencia los d fe .tos, y
que, en virtud de sus bondadosas e ·prera
de P ·dao·ogía, cotno lo es ac- sioncs, atenúa las faltas y los errores.
tuuhncnte ~n'" el Instituto qu Puede consid rarse como base le la
ha tenninado . u· t roas de st paz y de la grata satisfacción, porque ni
año con los lueido: e.·átnen(; S y la m~rtific~n lo~ caprichos, ni la e guc-
1 .d" . . / I dad m b vwlencza. n. e neurn Isuua. ' '101 . so e1nuc 1 1 l t.
1
, 1
- ...:~ 1 l f , ... a mo·tes l~t es 1c companer:1 ~..:e a
de que eL rentos_ eucn~a (e i re C- ' dulzura, tan valiosa, cuanto que el mé-reucia,
en espccialrcvl 'taque d ' .- rito no riste otro ropaje que la modestia.
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La Mujer - N. 80
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634 LA MUJER
de hermosas esperanzas se ha
ostentado allí. Ln. idea grandiosa
de la emancipación de la muier,
pero de esa. emanci pución que
sabe á ~u vez esclavizar con lazos
de flores, se ha visto convertida
en hermosa realidad, pue~ sus
ilustres Directoras, las señoras
doña. Eva y doña Paulina Gooding,
levantandose como hermosos
astros en el horizonte de la
PatriA, v~enen desde tiempo atrás
mostrando á la.· n1ujer la. senda
verdadera de sus grandes de:;tinos.
LA. MuJER se complace en tributar
sus fervientes íelicitnciones
á las Directoras de! Pestalozziano,
por el triunfi> que la inteligencia.
y la. virtud de In. mujer, cotno
tnacstra, ha. obtenido en el eRcabroso
campo del profesorado; á
la vez que, deseando cumplir con
un deber sagrado en beneficio del
progreso, recomienda á los padres
de fan1ilia en general este establecimiento,
que constituye hoy
uno de Jos más hermosos florones
de nuestras glorias nacionales.
Florida, dije yá en alguna ocasión, e~,
con su horizonte limpio, sus aguas crista·
linaH. y :;;us perfumes rle virgen naturaleza,
una flspecie de Tebaida, por la ten·
dencia que domina al espíritu que sabe
sentir y amar, hacia aspiraciones eternas
que se funden en una oración, en una
plegaria, en un canto sin relieves realista~.
Florida ! Cnando el infortunio e~tampó
sobre mi frente su be~o caligino~o, tú,
como una paloma, me cubri8te bajo el
dosel de tus amantes alas 1 Tú, muy diferente
del suelo en que nací, tuviE~te P.ara
mí notas de inmen .. a. generoRidaa y de
com pnsi vo amor, porque en tu snelo hos;.
pitahnio el egoísmo es planta que nunca
se aclimata. Bendita seas f
.A dvs legnas de la Florida se encuen•
tra Bucaramanga, sultana generosa que
abre las puertas de sus alcázat·es no sólo á
los heraldos del progreso, de todas la"
naciones, sino también á los que, proscritos
á veces en su misma Patria, buscan
dor¡uiera trabajo y pan en cambio de las
excelsas dotes do su intelig~ncia 1
Nadie que hoya visitado á Bucaraman•
ga y comprendido el valor intrínseco do
RU distinguida sociedad, puede en la ausencia
dejar ele tribularJe un recuerdo
dulcí8imo do fervorosa admiración.
Por eBo hoy, que las columnas de LA
MuJER se están enriquedendo aún más
con loR hermosos memoriales que las señoras
de la Florida y Bucaramanga elevan á
1~ Reina de España en favor de los pa-triotaR
cnbanoA, el pensamiento, al recorrer
DOS K'U:BVOS MBMOB.:EAJ:.ES los mundos del recuerdo. rinde su tributo
En el corazón de Santander, esa rica de gratitud, · modelado én la forma del
tierra que mana leche y miel, y en una cariño personal, al sentimiento gene~oso
hermosa explanada abierta á toda lnz y que ha impulsado á aquellas n.obles damas
que es como el término de la gran meseta á insCiibir sus distinguidos nombres en el
d.e Los ~antos, se levan~an cuatro p~b!a- inmortal registro de nuestra actual civili-ctoneR
un portantes: Ptedecuesta, G1ron, zación. ,
Florida y Bucarnmauga. IsoLIN.\ CHAPARRO.
Es esta r~gíón la más hermosa de todo ¡ __ .
el Departamento, tanto por su situación . . _ . .
topográfica como por encontrarse más in- .A. Su MaJestad Cnt.6]te .. '\ Dona María Cnstina7
· 1 · d · ") d 1 .Regente de Espaua.-S. R. M. med1ata á a mua a v1g1 ante e progre-sista
Gobierno de Santander. Señora:
· Hay en su seno savias de prodigiosa El luto y la desolación que desde hace
lecundidad; en su ambiente, ondas tibias dos años vienen invatliendo los hogareS
que embriagan los sentidoR; en su hori- de nuestros hermanos de Cub8; el clamor
. zonte, ígneos destellos, fosforescencias ra- de las innumerables víctimas inmolada¡~~
ras, casc11das de luz que hacen que el alma allí por la saña de. los agentes del Gobiersueñe
con lo ignoto como la felicidad, con no español, han entristecido nuestros colo
fantástico como la gloria, con el mnn· razones y nos mueven á suplic'lr de Vos,
· do de los anhelos infinitos como el fugaz como mujer, como Reina mngnánimn, como
idilio pa1·adieíaco. representante del Rey Católico, que pidáis
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636 LA 1\iUJER
Clavijo, María Clavijo, El vira Clavijo,
'l'ulia Clavijo, Do.minga Arenas Canal,
Cleofe C. de Figueroa, Ana. Dolores Figueroa,
Ana MercedeFI Figneroa, Delia
Jones, Isolina Jones, Virginia A. de Puyana,
:María Josefa Puynna, S:ua Llach
de Arrázola, Tulia Bretón, Rosa Ga.lvis
de García, Enriqoeta García B., Rosario
B. de Amaya, l\longuí García de Castro,
Rosaliana Rey G., Carmen H.. de Granados,
Ramona Ruiz Estor, Concepción F.
de Oglia~tri, María A. B. de 1\Iéndez, Filomena
Valdennma, Carolina P. de Garcia,
Dolores G. de C~denA, Gabriela Garcia,
Maria García, María Duarte, Julia
Peraltá.
Y sin embargo, tal lujo de fr~scura orgullo~
Ea, de belleza 1·adiante, acababa de
· desnparecer. Aquella criatura extraña, cu
yos locos CRprichos, perver::.os 6 nobles, hicieron
la ruina ó el bienestar de t{mtos,
hondíase en la perpetua sombra .sin dejar
tras sí el pesar más ligero, nna lágrima siquiera;
y müy pronto, el día , siguiente
quizás, ya no quedarÍ~\ de ella, de su existencia
de meteoro, fugaz y deslumbrante,
sino una memoria indiferentemente com-pasiva
ó desdeñosa. ·
La carroza. suntuosa se despre'ndió del
frente de ]a casa, seguida. de una medí~
docena de coches cerrados. Detrás, mudo,
grave, caminaba .Antoñito.
Habíase puesto el vestido de los domin.
gos, de lana negra. Sobre el brazo, contra
el pecho, sustentaba un objeto grande,
. -Oye-le dijo á Antoñito, nn medio- velado por un paño blanco. Y mientras
día, Julio, su amigo y compaiiero de j ue- el cortejo fúnebre desfilaba. lentnmente
gos, reuniéndose con él eu nnn de lns ca- por las calles, al fulgor de la tarde páliua,
Hes de los arrabales,-aquella señorita tan en el cerebro del chicuelo surgía, neto,
rica que cuando pa~;aba en su coche juuto visionario, un recuerdo lejano.
á nosotros te f'aludaha y flonreía, ha muer- Hacía. un año, Antoñito, en su traje
ANTOÑITO
A Daniel B(lllén~
to: esta tarde la entierran... delgado de tela parda, con la cesta lleua
En efecto, 1\Iaud, la soberbia cortesana, de 1·osas 1·ojn · sobre la cabeza, iba por la
célebre en el mundo galante por su bella- calle larga, gdtando sus :flores con voz que
%8 y por sus caprichos, {~ oces refinuda- era yá un lamento.
mente perverso~, á veces al
cnello po1· un hilo fino do oro, mostra-~ se en el portal de uno. casa magmfioa, un
ba sobre el pecho una estrella de rubíes, portal amplio, de techumbre abovedada,
qlle lanzaba, en la. t)ieve inmaculada de ou el cual iiotnba una leve tibieza dulce •
. aquella carne, reverberaciones sanguíneas. Se sentó contra uno de los ángulos de la
Y ante los hombres anhelantes, entre Jas puerta de entrada, puso á un lado sobre
espo~as y las vírgenes, b.nmillada~, oscu- el piso la cesta de rosas, v, como un párecidas,
esa noe;ho habínse o tentado ella jaro entumido, se acurrucó allí, con la caaugusta
y triunfu.dora, co¡no la diosa so- becita poblada de ideas angustios~s ••••••
berana del Placer. Parecia que dentro de ¡ Qué dolorosa se le presentaba la 1magen
ella cantaba lR. Vida Utl hosanna de juveu- de su rE-greso, tiritando de frío, ~ través
tud e~pléndida y eterna.. de ln. ciudad inmensa, á. su casa : d1sta.nte,
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628 LA 1\1 U J . ~ R
AUSENTE ..... .
(A MERCEDES)
(Para mi distinguido amigo el señor Manuel José Rodríguez G.)
Sere11a está. la noche. La luna dulcemente
Derrama los fulgores de su argentada luz.
Reposa todo en calma .•. Tranquilo esttí el ambiente •••
Silencio ... todo calla .•• ningún rumor se siente .••
La noche, adormecida, descansa en la quietud •••
Glacial y tierna brisa aduérmese en las :flores.
LaR aves en sus nido~ He abrigan con amor ..•
La luna, siempre hermosa, derrama sutt fulgores .••
Parece duerma todo ... mas, ay! ... que mis dolores
No duermen ... ni me dejan dormir el corazón ..•
Ausente ! ... le jo¡; de ella me encuentro en este im~tante 1
De aquella que es mi dicha, mi encanto, mi placer t. .•
¡ De la mujer aquella que adoro palpitante !. ..
¡De ese üngel que idolatra mi corazón amante L ••
¡De aquella ó. quien le dije:-" De ti sólo seré 1 ••• ''-
Suspiros amorosos Be escapan de mi pecho
Y vpelan nnhelantes en pos de una ilusión .••
:Mi corazón se quejn en lágrimas d~be~ho,
Sufriendo amargas penas aobrtl ese triste lecho
Que le ofreció la ausencia-¡ el lecho del dolor 1 •••
La luna, dulce y bella, al ver mi abatimiento,
Con 6UB fulgentes lampos me viene á acariciar •••
Y entonces .•• 1 creo delira mi amante pensamiento t
Pues, oy! .•• que de mi amada paréceme que siento
De su mirar risubño el fuego divinal! ••• ...... ... ... .. ..... .. . . . .... ..... .. .. ... .... .. ... . .. . ... . ... ..
••••••ll.•• •••••~"••e••••~•••• •••••••••••••••••• •••••••••••••••
¡ Tal vez en este instante suspirará mi amada !. .•
. ¡ TaJ vez entristecida e acordará de mí ! ..•
¡Tal vez sobre su frente, ebúrnea y despejada,
Se posará doliente, cual ave desoJada,
El trémulo suspiro que exhalo en mi gemir 1. ••
¡ Volar!. •• ¡ volar quisiera !. .. ¡ Quisiera alznr el vuelo
Y hallarme un solo instante al lado de mi amor !. .•
Mirarla!. •. embelesarme ! y con amante anhelo
Posar Fobre su frente, tan pura como el cielo,
Un beso! ••• para darle con él mi corazón! ••• ......... ~··' .............................................. .
•••••••-•••••••••• ........ .,. ...... ••o•• •••••,••• ..... .,•••-••••s-•
1 Qué u oc he tan eterna! .•• La luna tri~temente
Derrama los :fulgores de Ru marmórea. luz.
ReposR todo en calma ... Tranquilo está el ambienta .••
Silencio ..• todo calll\ ..• ningún rumor se siente ...
La noche, adormecida, descansa en la quietud .••
El aura, enamorada, se aduerme entre las flores.
Las aves en sus nidos se abrigan con amor ...
La luna, soñolienta, aun lanza sus fulgoreA .••
Parece duerma todo ..• mas, ay! •.• que mis dolores
No duermen ••• ni me dejan dormir el corazón! •••
E ero 81 de 1896. ARTURO D.tNIEL P ~Rfs.
,.
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LA :M~UJER 639
GOKI'BB.BKCIAS una especie de blancura y claridad; y
6 al enVeJ·ecer había ganado Jo que se po· SOBRE LA EDUCACI N DE LA MUJER dria llamar la belleza de la bondad ... ~ •• '
POR MEDARDO RIVA8 ,, Había más de fe que de esperanza
(Continuación) en aquel noble carácter. Su fe la arras·
"Hija de estas dos grandes almas, traba á la vida activa, y dotada d~ una
que personificaban en toda su pureza la clara inteligencia, su virtud se alejaba
religión y el honor, era la señora Bár- de las contemplaciones especulativas y
bara Niño, quien murió en Tunja el se lanzaba en la caridad práctica y hu·
día 29 de Febrero del año de 1868, á milde. Y, cosa extraiia, aquella virgen,
los setenta años de su edad. que sólo encendió el fuego del amor de
' Era la mayor de una familia nume- lo bueno; que vivió casta como un ánrosa,
y á fe que su carácter no desmere- gel y á quien ac;¡so no manchó un solo
ció de su progenie. Desde muy joven, pensam'ento, en vez de separarse de los
la tendencia de su espíritu se dirigía á malos y de los caídos, parecía buscarlos'.
ocupaciones místicas, á una rara seve· Verdadero médico del alma y del cuer·
ridad de costumbres y, sobre todo, á un po, su misión estaba á la cabecera del
ejercicio práctico de la virtud. t::nfermo y al lado del pecador. Recor·
"Cuando la familia vivia retirada en damos haber presenciado, no una sino
su hermosa hacienda de Ocusá, Bárba- muchas veces, á desgraciadas mujeres,
ra era una segunda madre con sus once que, iluminadas por un momento, ocu•
hermanos menores. Su palabra hacia rrían á la casa de Bárbara en busca de
autoridad en la casa, y sus hermanos un asilo; y encontraban en ella aquella
jamás vieron en ella un compaiiero ale· dulce y triste bondad con que el SaJvagre
de juego y travesuras, sino un ami· dor acogió bajo sus alas protectoras 4 la
go serio, grave y dulce, á quien todos mujer adúltera.
ocurrían en sus pequei'ios sinsabores do· '·Cuando la familia de Bárbara se
mésticos. dispersó, cuando la viuda del mártir ae
"La dulce autóridad que ejercía, se hundic) en la tumba, llevándose consigo
revela bien en el cariñoso nombre que su grar~dio!'o luto de
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La Mujer - N. 79
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630 LA MNJER
que su albergador Ismael Agi, en la isla·
de Candia, tuv.o la advertencia de hacerle
servir con todos los utensilios usados por
los franceses; y aunque musulmán, depu-
80 la gravedad; después de despedir á. sus
hijos .y criados, bebi6 él buen vino, á penr
de las prohibiciones de Mahoma.
Sin embargo, son contrarios á la libertad
y discreción aquellos usos que, so pena
de hacerlos ridículos, obligan á los convidadores
á presentar en la mesa ciertos
licores y manjareP, que no siendo siempre
fácil procurarloP, ó costando demasiado,
disminuyen la frecuencia de los con vi tes.
Desde que Quinto Hortensia, émulo de
Cicer6n, enseñó á loR romanos á comer
pavos realEs, se pusieron tan de mods, que
no podí& sin ellos darEe un banquete.
Síguese de lo expuesto, que el dueüo
debe abstenerse de dos extremos: l.<() no
defraudar la esperanza de los comensales
con excesiva parsimonia, 6 m:is bien, con
taoañeria; y 2.0 no incomodarlos con un
lujo exorbitante. Un filósofo, comiendo
solo, puede contentarse cou un plato de
lentejas y seguh· su propio genio y apotito
<·omo le plazca; pero no¡; escandaliza un
poco Platón, cuando leemos que IJO pre·
sentaba a sus convidados sino algunas frutas
cogidas apresuradamente en su jaruín, 1
en términos que éstos se despedían con
una hambre canina.
A veoes entr~ pintos de platl\ y una
grande afluencia de {)riado$1 sG ven carnes
escasísimas, que alejan, es verdad, todo
t·iesgo de indigestión. Estas comidas, so~
berbiamente mezquinas, recuerdan las del
emperador Heliogábalo, que presentnndo
á sus convidados manjares de plata, los
despa.chaba en ayunas á sus casas.
Los espartanos incurriPron en el ~ tremo
opuesto después qu-e robaron la Atica,
Elide y Corcira; porque bajo el rey .A.crotates,
en las salas que destinaban á los
banqueteR publicos no se presentaban ~ino
loe vinos más exquisitos, los manjares má.s
costosos, los postres más solicitados, mientras
que las alfombras y cojines de lag c.amillas
sobre que se reclinaban los con vidados
al rededor de la mes~, estaban rellenos
de finísimas plumas de cisne de Amicla., y
esparcidos tántos y tan preciosos bordados,
que el extranjero se ponía en un continno
eatado de pena, temeroso de maltratar tan
magnfficos muebles.
Bárbara y antigua es la. costumbre dé
comprometer á los comonsales á. comer más
de lo que permite su constitución 6 el estado
· de su salud, como si ,el afecto del
dueño y el agradecimiento de los conTidados
hubiera de tomat·se del número y
peso de los manjareS' y beb1das que se engullen.
Hubo un tiempo, según parece, en Francia,
en que si los ruegos y palabras del
dueño no acertaban á persuadir á los comensales,
se recurría á la fuerza., supuesto
que los legisladores prohibieron estas violencias.
Así se ve que Carlo-1\Iagno prohibió
hacer b~ber más de lo que uno quería~
y otra ordei]anza prescribía á los soldados
beber una ciel'ta cantidad de agua si invitaban
á alguno á beber vino. Muchos tártaros,
y otros que no lo son, obligan actual·
mente á beber estirando á su huésped de
las orejas y ntormentán.dolo hasta que nbre
la. boca, y entonces palmotean de aplauso
v bailan ú su rededor.
• Verdad es que nuestra civilización ape·
nas se permite estos excesos; mas no falta
tal vez quien diga: acaso no coméis porque
no hay platos dignos de vuestro mérito;
lo que es un reproche á su orgullo. Otro,
decantando sus manjares con excesivas
alabanzas, parece acusar á los que no toman
de ellos de arrogancia y ordinariez.
Un tercero, ofendido un poco de la sobriedad
del que tiene á su lado, lo obliga á.
justificarla con razones para no diohas en
una mesa. Un cuarto, finalmente, quiere
que se beba una copa en su obsequio ó en
el de la señora tal ó cual. Estas y semejantes
mAneras non inm·banM, porque p(}·
nen al comensal entre el peligro de una
indigestión y el de esta ó aquella tacha.
(Continuará.)
Bl.l GBNXO
Constelación de imponderables aetro8
Trae en su mente por dem
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La Mujer - N. 78
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6:l2 LA ~MUJER
---------...,..-----~---- , _____ .., ___ ......_ ___ ~_...,...._ _____ _..... --~~~~-""""'"_.......,._ ____ ...,-""'"---- _, ............,,.__· ~~----
Su blanca frente pedía
Acariciadore:-~ besos,
Y sus labios sonrosados
De miel estaban repletos.
Luz de aurora las pupilas,
Rayos de sol los cabellos,
Las mejillas grana y rJsa.,
Y copo de nieve el pecho :
Eso erct tu ángel querido,
¡Y eso pasa aquí tan presto!
Cuando tranquillo dormía
El niño sobre tn seno,
¿ N o viste 6uave sonrisa
Cruzar por sus labios trémulos?
Era que a logre jugaba
Con sus hermanos del Cielo,
Y les dabl. pronta cita
Para reuuit·se con ellos.
Y una noche esplendorosa
Hasta tu alcoba vinieron,
Y se llevaron en triunfo
,Al fugitivo á los cielos.
Y tu hogar quedó muy triste,
Y mares de ll:tnto acerbo
Sobre la CUIJa vacía
Tus mustios ojos vertiel'on !
El mundo es cárcel sombría
Donde el tt·ist~ priHionero
Gimo y sufre y desfallece
En amargo cautiverio.
¡ Feliz el que t3Ólo vi ve
Aquí en la t.ierra un momento,
Y desplegando las alas
Sin mancha. so eleva al Cielo !
¿ Qué es la ·iua? Oruol cmubate
En qno, tras dolor inmenso,
Queda el alma. deRÜo;mda
Y el corazón qnecla mnerto 1
Ya tu niüo ~e hot libtad•l
Do este batallar tremendo:
Y a. no oir:'t los ala.ritlos
Del Mal, ni en su pansamiento
"El demonio do la. dudn."
Tenderá ~u manto n~gro 1
Y a las insanas pasiones
N o atormentar.án Rn pecho,
Ni In. inftmia de los hombres
Verterá. en él sn veneno.
Era. flor, hoy es per falme;
Era amor~ hoy es ensneño;
Ern orgullo de la tierra,
¡ Hoy es gala. de los Cielos 1
Tú pediste con el ansia
Del sublime amor materno
A la. 1\Iadre Doloros~,.
La vida de tu ángel bello.
¿Por qué .la Divina Virgen
No escuchó tu ardiente ruego 1
Ay 1 Quién ~abe! Porque acaso
En el mundanal de~ierto
Lo acechaba cauteloso
De la desgracia el espectro.
Porque la nívea blancura
Del alma, en fatal momento,
Tal vez se hubiera manchado
Del torpe mundo en el cieno!
Dos ángeles ya tenías
En el Alcázar eterno,
Que también con su partida
La noche en tü alma hicieron.
Hoy los tres, por siempre unidos,
Y de amor y gloria lleno~,
Gozan la eterna ventura
Del albo candor supremo;
Y la Divina María,
Que ama con amor inmenso,
Ya los arrulla en sns hrazoR,
Ya los aduerme en su seno 1
Enjúga, mi dulce herma.nn,
F.l copioso llanto acerbo,
Y en tu amante corazón
No hHga presa el sufrimiento.
Tú, si miras á la tierra,
V es l<1s rostros placen toros
Y la inocente alegría
De tus hijito!i tan bello e;
Y si miras t la Altur:1 ,
Ves, do eterna luz cubiertos,
TreR ángeles sonri'entea
Qnc te bel:'an d~ s de el Cielo J
pío V l~LEZ rtiAL04
LAS MUJ'BBES DE llSPAitA
LA GALLEGA
En Galicia y Asturia la maternidad es
una verdadera pasión.
La generalidad de los españoles que no
han visitado á Galicia creen que la gallega
es una mujer e~ tú pida, grosera y fácil.
'I'udo esto es notoriamente inexacto.
La poesía regional do estas provincias,
1
poesía verdader~mente popular, que piado·
samente ha recogido la subiime Rosalía
Castro, bnstaría para demostrarlo.
En efecto, la gallega e.q, aun la más humilde
campesina, una de las mujeres más
adorablemente mujer. Su ingenuidad la
hace aún m6.s agrauable; es sumisa, re-l.
signada y paciente con el que la ama, por·
qne para con los demáswtiene la manodnrn.
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LA MUJER
de contraer' enlace. La provisora matrona
ofrece al vapuleado explorador el derecho
· más amplio de elección. ''Escoja usted
entre las tres "-dice con magnánima
B.OMAKCE Dll .&MOB.
JuA~A BoRREno
sencillez. LAs Tmcs AlrÉr:.rcAs, revifitf\ del ha.hla
Ese rasgo verdaderamente sublime de española que edita eu N uevn. York el
una mujer que da á elegir al héroe la viejo literato Bolet Peraza, trae en su úlfa.
cultad do convertirla en esposa ó en tiwc. número el retrato de la poetisa cusnegra,
~s acreedor á los más calurosos bana Juana Borrero, apagada en sn reselogios.
Con tal que el doctor Jameson no plandor de estrella, soñadora doncella arse
salga de la familia, la apreciable d~ma monio~a, enferma de la di vinu. ·y maldita
ae deolara satisfecha. poesía.
No sé si el ex-prisionet·o do los Bores Juana BorreJ"O era la dulco y magnífica
se siente con inclinacionGs matriruoniale~. novia de Federico Urbach, aquel egt·egio
Imagin6se que el hombre mlis recalcitran.- cincelaílor de estrofa::;, que c0n su hec'
te y menos dispuesto á toruar el camino mano Carlos Pio,-poetns ambos-~on los
do la vicaría ha do tentarle un aluvión Goncourt de la hermosa isla rebelde.
· tan desusado de proposiciones, y q ne en Las almas glorificadas en su excelsa
preciso estar :dotado de un temperamento comunión sororal, se han separado siu
glacial ó de una convicción sülteril extra- quo el terrible uÜ:-,terio de los besos carordinaria
para rt:si. tir á una scri{j de ten- nales haya. completado eu la vida las nuptacioues
tan halagüeñas como las que a. al-, cía Himbólícas de la azucena amorosa con
tari al perínclito per:ionaj~. ¿ Cufil es el el cisne de las melodías euc::n.ntadas.
soltero, por arraigada que 8cn. su fe en el Y U rht eh, :sinie tro y silencioso, ha Ha-
. Cl3libato, que no t:ionte ablandarse su fir- 1ido de las ruinas de sn cor~tdm, con el
meza y quebrarse su im pa:ibilidúC ante formid bl~ machete de los hornhres ncun
centenar de femeninas súplicas pidien- gr endero e u pelipreft3rcncif~
? ••• ¡ cruel y torturador en ig- gríJ do la sombría man igua 1 el poetu, en
ma L •• conflicto tremebundo al qne-si grand6cido y desespernrlu, lun?.Ó su primer
yo fuese el doctor-no yPrfa más ctun un toque de clarín, salndnnc1o ú uno de loa
medio de escnp!\r con ventaja. }Jse medio héroes oon estas grande~ palabras armo-sería
el siguiente: niosas:
Principiaría, pot· establecer un jurado
compuesto de amigos fieles, desinteresados
y juiciot;os, ante el cual desfilarían las
ciento y pico de postulantes.
Tras un maduro examen, el jurado
propondría una terna ó una quinta de
candidatas.
Y entre éstas 6legíría..
O bien-caso de nueva incel'tidumbre-
echar.ía suertes.
Como el matrimonio tiene tá12tos puntos
de contacto con la lotería, este sistema
me parece el má.s adecuado para u u caso
· como el del doctor Jameson.
JuAN BuscÓN.
Qunn.!!-1' B.~NDER.\S
Domlnll. E:~ su dominio la. nrcna del combate,
La libortad su cult~, HU fe la rebelión,
Forjado fué su cspiritu que el ml!'do nunca abate,
En fragua de t.ltnnca, con alma. de león.
.La cólera divina cual bélico ncicate
Que howtign. lo gloriosod impulsos rlul campeón,
.Armn. el potente brazo que a. los tirano:; bat.e
Y r•1do1 abre una Henda de fuego á b in...-nsl6n.
Él viene dol Odentc, lo ~icron l:la montañas
En sus enhiest:ts cu111bres grabar fi~ra~ hazañas
Con impe'tu 8übcrbio, ebh fuerza colosal:
Él viene üel or;ente, uiczrnandn el vllip<'ndlo,
Y en medio de las llama~, en medio del-incendio•
!Jcslumbra ñ. la asombrada r<'gión Occldcntal.
Los versos de la triste doncoHa, muy
poco conocidos entre nosotros, son la revelación
del proces~ psicológico de una
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LA 1\IUJER ... ___ s...,_...-~,.....----------,..---....... -------~-------~----------------; ... _______ ..., __________ ~
producir~ qnizñ no enRaynF-te ~iempre lo~ dabas tu: dinero cuando yo era joven y
metn.le~ de qno te ~crvía~, y tomabn¡:¡ y pcrezo~o ! ¡Feliz de mí. que tengo ocAarroja
bnR al horno, algnnns veces al nca- sión de inclinarme públicamente delnnte
FO, todo aquello que te ,·enín h las mnno~. de ti, de rendirte homenaje en ·pleno dín,
EL fuego de la inteli~ncia ha h<>chn la y abrazarte como prenda de amor, en prediRtribución.
Lo original ha qneclado fun- sencitl clel port'cnir.
<1ido en bronce; lo demás E:e ha deE:vaneci- Que otros de mi edad y de mi condi<
lo como el humo. E¡:¡ verdad qne en oca- ción se declaren tuR iguales; no llevando
l'ioneR fundiste mal bronce: pero, en cnm- tn nombre, ¡ qné importa! No tengo más
bio, ¡ cuó.ntos de aqnellos que debían reproche 1ue haoe.-Jes qne el de sn prc-permanPcer
oscuroR se han iluminado y tensión, yo, que sería más conocido qne
cnlentado en to forjA; y Ri fuera llegndn ello~ con sólo Rer tu hijo.
la hora de la. restitución, qué gran ganan- Mas es nece~ario qne la. pm~teridadcia
haría:~ con sólo re~oger Jo que dit~te y que, E~nceda lo qne qniera, tendrá el debe:lo
que se te ha tomado 1 de contnr contigo-~epa, cuando llegne 1Í
Algunas veces poRnbas tn pesado mar- leer nue~troR dos nombres colocarloR el
tillo Robre el ancho yunque. ~~ntndo bJtjo nno ~obre el otro, cronoJógicnmentE', en
~1 techo de tu gruta re~plancleciente, con el balance de los sigloP, que yo no vi jolas
mnngns rt'cogiullR, el pecho al aire y má~ en ti sino á mi padre. á mi amigo y
la sonri~n. en los labios, te enjugabaP ln .í. mi mne~tr~; que, g•·acia~ é. tu proximifrente,
y mirando las tranquilas estrellA~, dnd, he tenido la suerte de no exagerar
respirabas ]a :fresca brisa de la noche. mis méritos y de considerarme flieropro
Otras Yaces tomabas por el primer senda- como un chiquillo, comparándome con tan
ro hnllado á tu paso, y eYndido como pri- imponente padre.
aionero, atravesabas el Océano, trepabas Ih.y, adema~, en lo~ recuerdos de mi
el Cáucaso., ó escal~tbns el Etna, Riempre infancia un" impresión que secretamente
algo colosal, y con lo~ pulmoneR repletos ha hecho brecha en mis vanidadeA juve·
de aire nuevo volvía.R á tu gruta. Tu gran niles: el de la primera representación de
silueta se destacab~ negra Robre ln. pared Ca,.Zo.
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La Mujer - N. 74
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afeites y el malísimo empleo de
sus barnices.
Y cuántas de ellas, al visitar
una. casa de locos, saldrán enternecidas
de considerar las miserias
humanas!
Pero si en una mujer es ridículo
y vulgar ese uso detestable, i cómo
lo será en un hombre? Hay algunos
también que se ponen cor.
set, se tiñen el pelo y aun se ponen
colorete. Pero á ellos dejemos
que otros los critiquen, que
nosotros s6lo escribimos para las
muJeres.
A CUBA
(J.> ARA. 11 LA .MUJER " )
Oh Cuba! virgen querida,
Cuna del cantor Zenea,
Que eu denodada pelea
Buscas hoy más luz, m tís vida!
No quieres envilecida
· Vivir mó.s. Pobre sultana
De los mnt·es, qne se afano.
Con un snbl'me ardimiento
Pm· s er libre como el viento l
¡Pobre niüa americana!
Sí 1 levántate 1 consigue
Lavar tu empolvada frente
Desterrando heroicamente
IJa fi~ra que to persigue!
Que tu dolor .. e mitigue
Aun cuando sea con llanto,
Con fuego y sangre, que en tanto
Huirá cobnrde, sombrín.,
La malvnda tiranía,
Llena de mortal espanto!
¡ Pobre virgen hechicera!
Así triste, así llot·osa,
Pareces botón de rosa
Escuadrones hechiceros
Van á destruir Ja crueldad.
Con sublime voluntad.
BuMan un digno rescate
Entre el humo del combate,
Sedientos de libertad.
Pero ... ¿por qué España viola
Tus derechos y tu honor ?
¿Por qué infundiendo terror
En tu suelo mata, asola?
¿, Por qué encadenada y Rola
Te abandonan tus hermanas ?
Ay ! ¿ Serán tus lides vanas f
Lucha! lucha ! no serán !
Y al fin se coronarán
Tus ansias republicanas.
Br,AsiN A RoMERo.
Neiva, 1896.
LA EMANCIPACION DE 1JA. 11 U.JER
Temt\ es éste que ha preocupado á la
sociedad model'na desdo que la civilización
cristiana, que vino u redimir á la
mús bella porción del género humano, la.
<'levó á la categoría que DioR le señaló
desde la formación de I~va.
En la época del pagn.nismo era un instrumento
de placer, sujeta á los serrallos,
á los mercados como en la Circasia; carccín
hasta de la. dignidad natural de todo
sé1· peusantc; mas vino el cristianismo y
le dijo nl hombre, lacónica, pero precif!amente:
''tienes compañera, no esclava."
De esa época, iuteres:mtísima en la historia
de la humanidad, por cuanto ella fué ! el Génesis del cristianismo, se ha elevado
' la condición do la runjcx. Pero actualmente
sa pretendo en algunas naciones
dvilizadas del mundo, como la pa~ria de 'V ashington, que esa digniticación del
sexo á que pertenecen nuestras madre,,
se emancipe, ó más claro, obtenga derech:>
s iguales al hombre en la sociedad.
En las garras de una fiera.
Pero tu hermosa bandf;:ra
Levanten tua lidiadores,
Y se escuchan los clamores
De tus bra.vos paladines
Nuestra opinión es completamente adversa
á esta pretensión en su modo absoluto:
somos eclécticos en esta materia, e~
decir, queremos un término medio, en
1 armonía con las obligaciones y derechos,
talentos y aptitudes de los miembros dei
cuerpo social.
Y el canto de tus clarines
Y el ruido de tus tambores.
. Tienes gallardos guerreros
Que conqui tan mil coronaR,
Y noveles amazonas
Blandiendo blancos aceros;
La mujer es la reina del hogar, es la
que con sus caricias y ternuras endulza la
vida de un hombre y forma en la virtud
el corazón de sus hijos: para llenar estas
multiplicadas funciones debe educár,sele,
instruírsele y señalarle el camino del bierr;
pero· si esa sultana puede ir á los comicios
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La Mujer - N. 127
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Se tendrá p<>r contestación de cartas simplemente remisivas de asuntos para
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Suscripc: '11 á un~;. serie (en mrso de 25 números), un peso ........ I
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De 100 números, $ 7, y ron nombre en la. pasta...... . . . . . . . . . . 7 zo
La remisi6r. de un tomo por corr~u cuc:ta et va!or de las estam1Jillas
de porte y recomendación, así: c::no sencillo, $ o.3o y tomo doble ..... o so
El· bulice de cada so núm r(J:. y Jos ejemplares que f-dten :í. las coleccioJZe
que se nos remitan para empastar! as, se lo· :tgn.;craremos d pn.:ciode costo .
.A..GEN'TES
Preferimos para .t\gcnks á las dama .. En cada población puede haber
una ó más agentes, quienes, además de colocar . uscripciones al coutado, ven'
den número· sueltos, mediante una c1Jmisión dd di,;:; por cimto. L los Agentes despachamos suscripciones C<>lo,·adas y no para colocar.
Imprenta de Etlnanlo r:spino~a (;nzm[ln.-Dircctor, ·K Hamo .
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LA MUJER
-------- ------------
AGENTES
A ipe , señoritas Rosa1 io Quintero V. y Aurelia 1 Mrmizales, señor Eleuterio Villegas V.
Manchola. Mogotes, señorita Victoria Rivero.
Amalfi, señora Ana Rosa M. de Agudelo. llfompós, señor 1 éstor Pupo Paz.
Baraya, señora Cele tina H . de Lara. Natagaimrz, señorita Bárbara Zorrillo.
Baricltara, señora Ester G . de G6mez. Neiva, señorita Fidela Trujillo.
Barranquílla, teñores José de J . Mazenet, Aní- Ocaíia, seiionta Jnlia Maria Lobo.
bal Palacio y Miguel Angel Vargas A. Onzrr_r.;a, señorita J· va Eslaha
Bucrzmmmtga, señorita Lucrecta Forero F. Oiba, scñ011La On,,f.-e Galvi ·.
Hut:navmtura, señorita Ana Vallejo R. Pa/t;um, señoritas Agu . tina Sarasti y Paulina
Buga, señorita Evangelina Romero. \!varado.
Cali, . eñoritas Alejandrina Zamorano y Enri- Pamplona, señorita Carmen l\fendoza.
queta Garcés B . Piedt•mesta , señora Teófila M. de Mantilla y se-
Campoalegn, señoritas Enriqueta Perdomo P. y iiorila Estcr .1\lantilla.
1< ilomena Ca tillo Q. 1 Pudras, señorita Eloísa Ola ve.
c-apanapl, señorita A velina R. Cruz. /'lato, señora Rebeca C. clr; Ca margo.
Capitauejo, señoritR Ana S1xta Quirós y. eñor l'tlalilo, seiiorita Bihiana Salina:.
Nepomuceno E:-.pino. a B . P(lpayá n, señorita Et ·lvinn. f•arra C. y señor Juan
Crfqutza, st·ñora María Lui . a ele Currea. Cl1mnco Rivera.
Cartu,:.;o, o.:ciio rila Belarmina Torres M. Pmdrm [Cauca], seiioraP.tnlin:l Quintero deR .
Crzrtago1n, . eñor Leovigiluo Grau. P1tml,: Narional, seiitJr:l :'\Iercecle<; C. de Tejeiro.
Ce1rito, sdio~1-.1 María Jesús García de Zorrilla. 1 P111iji,acidn, S(ñorita i\farí:1 f'astr ·.
Colombia, . ~1iora Zenaida II. de l\.leclina. Río de Oro, Sra. (;umcrsincla .. Chacón de Barros.
Conct'ft'ÍIÍII. eliorita ~!.u-tina \Vilche,. Nu.sucw,. elit>r L-1zaro .':11:ls B.
Colt•,:;ic•, , ennnla Ester .Martím:z. Noldanillo, señorit·1 ;\Luía [) lgaclo.
Cúcuta, ·d'writa Ana Franci. ca l\fejía y seiior 1 Rubio [ cnezuela], señores A. Pérez é Hijo · .
Lcopñorita !\1arfa Elena Cuéllar. Suaita, señor Martín María Gómcz.
Girm·dot, :.c:ñora A.nalia A. de Sarmiento. J'adó [Ca u ca J, señora Benicia de Domíngucz
Guaduas, señoritas Narci ·a Samper y J . El vira Tdmcsis, sei1or Rafael M. Gallego A.
Ech •· verri . · Tocaima, señorita Lucinda Reyes y señora G re-
Cuamo, ·eñorita María Luisa Páez. goria de Richaux .
Guataqu{, señorita Dolores Rodríguez R. T~í·o [Cauca], eñorita Consolacfón Paz C.
Guattq'ue, señor Eusebio Roa GaliLdo . Tzmja, señorita Lucila Franco P .
Guacart, señor Ignacio Saavedra A. Tz;querres, o..eñor Ricardo Garzón.
!fonda, señoritas Ana Rosa Mora y Juliana Na- Tuluá, señor Luciano Umaña .
varro y señor Aníhal amper . Ubalá, señorita Rosario Rodríguez.
lpia/es, señor Ramón Guevara B. Urtbe, ~eñorita Tulia Herrera M.
Labatec,7, señor Daniel Menc!oza C. Utica, señorita Anais Ahondano.
La 11/esa, señora Isabel A. de Sánchez . Valle de Jesús, señora Jilma de Téllez M .
La Palma, . eñuritas ~ercedes Linares y Cario- Vt!lez, señoritas Trán ito y Mercedes González.
ta Santana. Villamm·ía, señora ;'ofía Orozco de Robledo .
.lebrija. set),,r i·~m iliano J. U ribe. Vil/avieja, sei1ora Encarnación D. de Sánchez.
,)JadtL'Irí, . c1i01 it:t !\i ,¡tilde J. Corredor. Viotd, señorita Am:~lia Reyes G.
Jfa;ou_::u!. suio1 itas ~Iaría de J . Vásquez y Su- }'aguará, señora A tilia Roclríguez II. de Garcla.
sana A. García L. Zapatoca, señorita Isidora Dínz Acevedo.
tila,ra, señor s Cristina 1\I, de Matallana y Fi- Zara,r;oza, seiior Jaime llerrcra Vz.
lomena E. de ~1 encloza. Z1paquird, señora Laura B . de Acevedo .
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®1:gauo d.el b.ello s.exo
-·.--
FUNDADO f.N 30 DE OCTU~RE DE 1895
Director; FE N ANDO A. ROMERO
Bogotá, Noviembre 27 de 1~97. ~ Ano III-Número 127
Voz de aplauso.
lhhgué, 20 ele O c tnhrc ele 1897-
Seííor D. Fernando A. Romero, Director de LA
:\1 t;jER.-B•,got:i .
l\luy seilor mío:
Días hace que deseaba enviar á usted
mi voz de aplauso por su patrióti
t.. t labor, pe:ro ocupaciones de diversa
índole me In h;1bían impedido.
Cuando nadie daba muestras de
acordarse en este país de que la mujer
es parte integrante é importantísima
de la familia humana; cuando los
periodistas se dedicaban á asuntos de
la sola incumbencia de los hombres;
cuando pensar en escribir para las
mujeres era empresa de locos, porque
se creía que quien tal hiciese no obtendría
de su publicación siquiera
para los gastos de imprenta, usted
emprendió la cruzada santa en bien de
la mujer. El resultado ha sido satisfactorio
en todo sentido, como no podía
ser de otra manera, puesto que la
mujer colombiana también vive la
vida del espíritu.
El nombre de usted será grato al
bello sexo de Colombia, no solamente
hoy sino en época remota, cuando ese
sexo, enaltecido en cuanto es justo
por una concepción y apreciación
más completas de su importancia
como compañero y no como simple
subalterno del hombre, rememore su
pasado. Entonces comprenderá mejor
cuánto bien recibió del generoso pensamiento
de usted.
LA l\1UJER ha sido un periódico
modesto, cual cumple á su misión ;
en lo general, acertado en la escogencia
de materiales; juicioso y cir-·
cunspecto en su actitud. Ese periódico
ha revelado en todas sus páginas
amor al sexo débil, y respeto y sincera
admiración hacia ese sexo, tan
superficialmente estudiado entre nosotros.
Y las mujeres de Colombia han
respondi ... lo al llamamiento de ese amigo
inesperado; han despertado como
de pesado sueño; han pasado lista en
sus filas y se han aprestado á cooperar
en la hermosa batalla de su engrandecimiento.
Ha sido LA 1\tlUJER
el golpe eléctrico que pone en movimiento
ocultas energías; el toque de
clarín que congrega á los soldados al
pie de su bandera !
La labor ha empezado, pues, sobre
los mejores auspicios, y debe esperarse
que dará los mejores frutos. ¿Porqué
no ha de ser LA MUJER la causa
eficiente de una provechosa revolución
en las costumbres de este país?
Los grandes acontecimientos tienen
generalmente su origen inmediato en
causas pequeñas: la libertad de los
negros en Norte América se debió á
la puhlicación de un humilde libro;
la independencia de nuestra patria, á
ligera reyerta; el descubrimiento del
N u evo :' 1 undo, al casual arribo de Colón
á ¡.ts puertas de la Rábida. _ ..
Cuando suena la hora; cuando Dios
quiere dirigir en uno ú otro sentido
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I IJ 4 LA MUJER
las corrientes humanas, no necesita, lleva al espíritu la convicción de que
en verdad, de ostentosas manifesta- hizo á la mujer para compañera y no
ciones: al soplo de su voluntad todo para sierva del hombre. Como corose
inclina, desde la hoja del árbol has- pañera, y sólo en tal concepto, la obra
ta la mole inmensa de los Continentes, 1 de Dios resulta armónica y perfecta
desde el insecto hasta el hombre! como todas sus obras. Situar á la mu-
Sí LA MUJÉR persevera en su la- jer en otra posición es pretender una
bor, si se inspira siempre en fuentes dislocación imposible.
puras, 1~ victori~ ~erá suy~ y hará á 1 En nuestro país se ha avanzado
C:olombta el servtciO ?e mas trascen- ¡ bastante en el sentido de colocar á la
dentales conse~~enctas: el . de una mujer en el puesto que le corresponacertada
exnltacwn de la muJer. de, pero todavía falta mucho terreno
. Esa exaltación e~ necesaria, es in- por andar. Todavía se cree por algudtspensable:
la muJer es 1~ mad_re Y nos que la mujer es notoriamente ine_
s la esposa, Y. c_on t.al carac~er tiene, ferior al hombre; que no debe dársest.
n duda, dect_stva mfluenc.'a en. In le sino rudimentaria educación; que
v1da ~e las soct_edades. Es t~lpostblc sus facultades intelectuales son muy
hacer buenos ctudadanos a_llt donde débiles y que, por 1 y ineludible, está
~a esposa y la madre no tienen una 1 condenada á ser, en todas las manitd~~,
exact~ de sus deberes Y de su festaciones de la vida, un ente pasivo,
mtston; alh donde la esposa y la ma- y nada más.
dre no son debidamente respetadas 1 Y no se sabe, ó se afecta no sapor
el esposo y el hijo. Hombre que berlo, que las mujeres de Colombia
crece en tales condic_i~nes lleva en- han dado muestras en todas las épofer~
na el al;na desde nmo, y nada po- I cas, y á pesar de la desventajosa podra
despues curarlo por completo. sición en que han vivido, de que son
La mujer es todo corazón, todo capaces de escalar todas las alturas á
sentimiento. De ahí que su educación que en países de plena civilización alsea
más delicada que la del hombre. canzan los individuos de su sexo.
En la mujer el primer impul o es de- se desconoce, por ceguedad inexplicisivo
: si bueno, la hará heroína del cable, lo que á diario estamos predeber;
si malo, la llevará desatentada senciando : las grandes facultades de
por senda. peligrosa y, casi siempre, 1 nuestras mujeres. Podría citar mula
precipitará al abismo . Nada, pues, chos nombres, pero es inútil, porque
más acertado ni más útil para una en todas las familias puede enconsociedad,
que levantar el nivel moral ¡ trarse, si se hace un e.·atnen conciencie
la mujer, nutriendo de sólidas zudo, que en materia de capacidades
ideas su entendimiento y dándole fe están las mujeres por lo menos á la
en sus propias fuerzas; en suma, des- misma altura de los hombres. Otra
arrollándole la conciencia ele su per- cosa es la ;1pariencia de superioridad
sonalidad. que á éstos da ]a mejor instrucción
Los pueblos bárbaros deprimen á que reciben y la ost entaci ó n que hala
mujer, y á m edida que adelantan 1 cen de su s conocimientos, que conen
civilización, la exaltan . De tal m<:~- tra sta á maravill a con la in gé nita monera,
que civilización y des precio á la destta de la mujer y con su postcwn
mujer son cosas que se excluyen. 1 humilde y esc ondida allá en el fondo
Si pues .. Colombia. se afana por que j del hogar. . . , , ,
se le con s1dere un pueblo culto, nece- La tradtc1on no oeoe sostenerse
sita tener muy fija la mirada en la l por el hecho ele ser tradic ión sino por
justa e.'altación de sus mujcre.. ser buena. Cuando no lo e·; cuando
Un atento examen de la obra de 1 choca con el espíritu de los tiempos;
Dios con relación á la humanidad, i cuando entraña una injusticia, enton~
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LA MUJER II75
1
ces debe morir. En este caso está la La mujer colombiana quedará amtradición
de nuestras costumbres en lo 1 pliamente satisfecha cuando se la reque
se refiere á la mujer. Ha llegad el conolca c9mo compañera del hombre,
momento de tomar nuevo rumbo, y t pero compañera de verdad, en todos
debe tomarse sin vacilaciones. Es la los asuntos de la familia, en los mulhora
de colocar á las mujeres á nues- ( tiplicados incidentes de la vida del
tro lado, pues hagámoslo sin pérdida hogar. Entiendo que á eso· y nada ·
de tiempo y sin temor. más aspira, y á fe que es una justa
Esa tarea no es aquí, por for- aspiración.
tuna, demasiado ardua : hay ele- ' La supremacía absoluta del hommentos
bastantes para hacC'rla rclati- bre y la dependencia también absovamcnte
fácil. Juta de la mujer, es una costumbre
En primer lugar, si muchos de los absurda. Tras de ella vienen otra y
hombres exageran su posición en las otras, hasta llegar al triste resultado
familias, no es por maldad, no es si- de una sociedad en la cual sólo una
quiera deliberadamente: es por ruti- mitad_ piensa y la otra obedece; ~ólo
na. Han crecido en un medio viciado 1 una t1cne derechos y. la otra obligaá
ese respecto y no es extraño que la c.i?nes; sólo la una se cree en poseinfluencia
perniciosa Je ese 111edio los ston de la verdad-de toda la veralcance.
Hágaseles comprender que dGd-en tanto que la otra vegeta en
andan errados; que es hasta suprema la impotencia! . .
tontería desaprO\ echar las inmensas 1 ro es esto correc:to; no es ensilaventajas
que da al hombre una mujer- no~ ,no es útil. Con:cgir toda ma_nifescompañcra
sobre una mujer-sierva, y tactO_n. ~n ese scnttdo por med1o de
en seguida esos hombres tomarán c..l una JL~Ictos;: propaganda en favor de
buen cami'no. Y si hay mujeres inca- f la muJer, he aqu1 una grande obra de
prtces de alcanzar el puesto de honor 1 reparación y de justic_ia. Hé aquí la
aliado de sus maridos, no es por de- tarea que ha emprend1do LA MUJER.
ficiencia intelectual y moral: es por Por esa tarea noble y santa felicito
que les falta una adecuada educación; á. usted una vez m.á , y, sin otro parporque
también, ofuscadas por el me- t1ctllar, m~ suscnbo de usted muy
dio en que han vivido, no compren- atento serv1dor,
den cómo puedan ser personas y no } A lll() LOZANO T.
cosas, cómo puedan ser compañeras y
no siervas! Edliqueselas; dése más
acertada dirección á sus facultades, y :Lo.. verdad y la mentira.
al punto se las verá ocupar, sin vértigos,
la cima.
En segundo lugar, no creo que la
mujer colombiana llegue á pretender
jamás libertades incompatibles .con la
delicadeza de sus sentimientos; con
sus propensiones naturales al recogimiento
del hogar; con su misión altísima
de paz y de ternura, de abnegación
y amor. La mujer colombiana no
extremará sus e<"igencias; lejos de
esto, no aceptará nunca libertades que
la lleven á las calles y á las plazas pliblicas
á confundirse con los hombres
en los ásperos negocios de la vida de
administración y de política.
La verdad es la 1 uz productora de
la fe entre los hombres. ·
La mentira es la pantalla ocultadora
de la verdad y destructora de esa fe.
No es la verdad un dón de
Dios-como lo es la inteligenciasino
una virtud que Él ama._ y que
adquirimos por la educación.
Segli n la Mitología, consideraban
los antiguos á la verdad como madre
de la virtud, y tenían razón, pues no
es posible calificar de virtuoso ó hijo
de la verdad á quien tiene la costumbre
de mentir, aunque posea muchas
buenas cualidades.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
II76 LA MUJER
Los antiguos reyes de Persia apreciaban
por tan indispensable decir
verdad, que cuando sus hijos cumplían
14 años les daban un grande
de la Corte para que, estando siempre
á su lado, les enseñara (l ser siempre
veraces stn prever consecuenCias.
Luis xvr le preguntó un día al
Delfín:
-¿Qué es lo más bello que existe
en el mundo?
-Mi madre ! contestó el niño, después
de haber mirado á María Antanieta,
quien al momento le dijo :
-No, hijo mío: lo más bello que
en el mundo existe es la verdad.
¡ Preciosa enseñanza de tan bella
mujer!
Tan bien supo esa buena madre
enseñar á su hijo á ser veraz, que al
saber el Delfín que á él le atribuían
las calumnias con que los enemigos
de María Antonicta la acusaban. hizo
propósito de no hablar.
No obstante haber sido condenada
El mentiroso se convierte en ente
vil; el veraz es honorable. El ejemplo
forma insensiblemente el hábito, y por
eso la comunicación con persona amiga
de la verdad en todo caso es:tan
provechosa como la lectura de un
buen libro.
Cali: 1897.
u.· SUSCRIPTORA.
Tres ép_,cas.
(EN DOCA Dli: UXA SOLTERONA)
Todo fue luz, perfumes y colores,
Ni una nube en mi cielo ¡ cielo puro! ..
Yo pe~~aba que rico mi futuro
Sería de venturas y de flores.
Niña ilusa, lll) supe que hay dolores,
Que hay un cami110 horripilante, oscuro,
Que hay un campo do mézclase lo impuro
Con la pasión, L.\ tlicha y los amores .
¡Cuántos recuerdos en el alma guardo!. ..
por Dios la mentira en el Sinaí, per- De brazo me tomaba dulcemente
sonas sensatas creen que es bue.1a en De la ciudad el joven más galla1Clo,
ciertos casos, como en el de decírsela
á quien persigue á otro con malos 1 Y al baile me !le~aba: yo riente
fines para que no le encuentre. Escuchaba sus supltcas de barrio ..
' Tal mi vida de quince hastn los veint" .
La mentira siempre es mala como
lo es el inmoral principio de que el fin
justifica los medios/ La mentira hace
consorcio únicamente con la criminalidad.
Entre mentir y callar en casos
como el indicado, es preferible callar.
La costumbre de mentir es más
abominable y ele peores cor.secuencias
en la mujer que en el hombre,
porque siendo la mujer la encargaJa
de la educación del niño, puede en-ll
Las damas e .-iclia ron mi ventura,
Cautivé con m ::> gracias corazones,
Escuché etttt.:rnecida la s canciones
Que el vate dedicaba ú mi hermosura.
Los poetas me amaron con locura
Y escuché las ardientes confesiones
De sus a~·nores castos é impresiones:
-Tú eres la \·irgen m.\<; graciosa y pura!
señarle á mentir. Observa un escritor Me decían. Entonces fui admirada;
que en lo general los perversos son 1 De vanidad llenérne .. una tormenla
hijos de mentirosos ó educados por \ Rugió en :ni corazón, de:tlrdenada ..
ellos. 1
,
1 ~~ 1 1
-
L t . ¡ 1 d t d Busque unos >razas, < ~ pacer se< tenta, a m en 1ra es a rnac re e o os . , . "' Me arrOJC en ello: c1ega, d e -alada ..
los humanos defectos, , y por eso la Tal mi vida de veinte ' .~s · ;l los treinta.
mujer mentirosa liega a tener los de
ser hipócrita, chismosa, intrigante. nr
Tales defectos la hacen perder todos Después .. vinieron para mí otws años :
los encantos de su sexo. ) Empe?.Ó el negro ocaso ele mi vida,
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LA MUJER JI 77
Huyó de mí la juventud querida
Y comprenrlí del mundo los engaños.
Me encontré sola .. Lúgubres y extraños
Son los recuerdos de mi rlicha ida·
Llevo en el cora~ón angrienta herida
Y en el alma cruel es desengaños .
¿J)é está mi jnvc1.tud y mi !1cnn nsur:t? ...
¿Quién de la pena y del dolor me alienta?
¿Con qué puerlo rurar esta amargura?
Hoy mi vida tan sólo se alimenta
Espiando una hueca sepultura,
Lo que amo ¡ sí! ele lo que r~toy sedienta.
BLASl~J\ RO .\IERO.
~odas de J?a.ris
La Crónica Pan'sie11, dirigida por
D. Antonio Ambroa, habla de las
siguientes:
-La muselina bordada hace competencia
al linón. Puedo asegurar que
nunca se llevó tanto como ahora, porque
verdaderamente es seductora, sea
cual fuere su matiz: rosn, ciclo, limón
lila, gri s plata, malva, cte. etc.
-Los bordados suelen ser puntos
.nás ó menos grandes o acrujeros que
forman sobre el tejido como pastillas
transparentes. F inalmcnte, hay muse.
linas bordadas de guirnaldas ó de bouquds
que hacen muy bonito efecto.
Estas muselinas se llevan siempre
sobre un vestido de debajo, de igual
color ó de otro diferente.
Esta necesidad de Ilevc1r la falda y
el cuerpo de seda, cual si fu eran el
forro, hace bastan te costoso un traje
de muselina. Por eso ya no puede
decirse que la " anta muscl:na " es el
emblema de la sencillez.
-Están muy á la moda los cinturones
flotantes, hechos de cintas y con
caídas muy largas, tanto como la falda.
Los collares de plumas de ave s truz
negras, blancas ó gri es, s e lle\· a n mucho;
son muy elegantes y encuadran
tan lindamente el rostro, que no hay
valor para abandonarlos. \demás, el
fresco de la noche los hace útiles á
veces.
-Las señoras usan mucho el zapato
de gamuza gris con adornos de
se da, el zapato negro de charol que
puede llevarse con toda clase de toz'lctt
y el zapato de cabritilla mate, en
negro, con tres botones al lado. V u elve
la moda del tacón alto, aunque se
usa mucho el tacón bajo inglés.
La media que más se usa hoy es la
escocesa en seda ó lino, con pie de un
solo color, generalmente negro, y con
dibujos que empiezan á cierta altura.
Se ensaya volver á la moda el uso
de~ coral, de que se están haciendo
botonaduras para caballeros, anillo y
pendientes, en los que el coral ocupa
el puesto del brillante, de la turquesa
ó del rubí, la piedra preciosa más buscada.
El boa de plumas de avestru7. es la
elegancia del día.
LA R 1·.1 Al\fELIA, de Portugal,
que visitó á París, hizo fotografiar las
c!amas de ~u Corte, y los rayos X
mostraron los desórdenes del organismo
interior causados por el corsé.
La bella y hermosa Reina ha dado
el ejemplo, redimiendo su cuerpn de
la esclavitud del corsé, y la damas
portuguesa han seguido con entusiasmo
su ejemplo; por lo que d corsé
ha quedado pro·crito en ab:.;oluto
ele la toilette femenina en Portugal.
Como todas las modas pasan, parece
que ya le llega la hora al funec;to corsé,
que tántas víctimas ha llevado al
sepulcro.
Lección de piano.
La rliscípula es joven y muy ,.i,:a
(El dzío así se explica ) ,
La voz del profesor c. expresiva
Y le encantan los ojos de la eh ca.
--¿Sabe usted la lección?- Toda la pieza.
-Pue. empecemos y a .
-Pctire usted un po co la c a be za .
Que hace mucho calo r. Perd ó n ... ya está.
-Ese tiempo se toca con asombro:
1\Iás so stenido el si.
-Pe tir e usted su mano de mi)10m brt);
1 ro se acerque usted tánto ... -Así?-Así.
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LA MUJER
Eso va con PEDAL .... así ..... -Cuidado!
N o me pise usted el pie.
-Vuelva á tocar lo mismo. La he pisado?
Pido á usted mil perdones. N o hay de r¡ué.
-Tenga usted esos dedos sobre el piano,
Continuando el sostén ..... .
-¡Ay, a·. ay! No me apriete usted la mano.
-Siga-¿ 'oy bien?-¡ Bravisimo! muy bien!
-Ese allcgro más rápido, crcscendo.
Mi, sol, do, re, mi, fa . .... .
Mi amor también, hermosa, va crecienclo.
-Mire usted que est.i oyendo mi mamá..
Una pena terrible me lacera:
Deme usted, inhumana,
Una esperanza, por favor, siquiera ...
-Deme usted la lección para mañana.
LUis RooRícu¡.:z VJ•.LASco.
tenemos 1:.t felicidau ele poseer, nuestro
recreo en las hon:s de fatiga, y nuestro
más consolador lenitivo en las horas de
aflicción.
Su asidua suscriptora,
SEMRAC.
Cachetá, 30 ele Octubre de r897·
Angel caído.
En dónde está la voluptuosa gracia
Que embelleció tus noches y tus días ..
Sin luz los ojos, ltt mejilla lacia,
El beso de tu boca ya no sacia
Como saciaba ayer en las orgía .
N o tienes ya los atractivos que antes
Prodigabas en pública almoneda,
Cuando, rica de perlas y brillantes,
O !vi dabas á Dios por los amantes
Y eran tus tmj es ele crujiente seda.
En tu mirada triste y sin de tdlos
La más cumplida debo dar al hermoso El ;uego fltuo del placer e ptra ·
semanario LA MUJER, al entrar en el Y oe tu espalda en los contornos bellos,
tercer año de su gloriosa carrera. 1 f~esordenados flotan tus cabello~
Felici to.ción.
Hoy cumple do año., en los cuales ha Como las cuerdas rotas de una hra.
alcanzado á ml:reccr los más cumplidos
aplausos de todos los que saben apreciar 1 Ll~ra sin tr;gua ni medic.la, l~óra;
la moralidad; en los dos años que lleva o p1ensc. ma~ en los del.cltcs tdos,
de existencia ha sabido ganarse inmensas J>orq u e es prcc1~0 comhat1r, y es hora
simpatías, y ha llenado de gozo, más de De sof~c.a,r en pugna reclentor.a
u:1a vez., el corazúnde todas sus suscripto- La secl!c10n brutal de los sent1do'i.
ras, ~iempre que recorremos sus ilu tradas 1
páginas. Deséole, pues, que continúe triun- ·Valor~ va)or! y que la lid com~ence
fante la carrera que ha empezado, que si Con la plegana q~1e en tu acento vtbre :
en dos años no más, ha ganado tántos Y aunc¡ue la propta culpa te avergüence,
lauros, ¿cuántos más no ganará si prosi- ¡ Levántate, mujer, y lúcha y vénce,
gue sin detenerse? Que nunca es tarde para hacerse libre!
Sus dignas colaboradoras me permití- l
rán haga extensiva esta felicitaci1)n á Déja que el vulgo hostil en su locura,
ellas, encarcciéndoles no de falle:t.can en Le niegue á tus pesares el consuelo
su tarea y continúen contribuyendo con En medio de tu negra desventura :
sus aromáticas flores al embellecimiento Por la calle fatal de la amargura
de la lwrmosa corona que sus inspirarlos ólo transitan los que van al cielo.
talentos están tejiendo; cuyo brillo y pu .
reza deleitan nuestra vista siempre que la
suerte nos favorece con una de ellas, las
cuales resaltan en las páginas de nuestro
órgano, como el resplandeciente diamante
sobre el oro.
Igualmente me permitirá su digno Di-
Huyenclo de la culpa y sus sonrojos
1\Iagdalena surgió del cieno inmundo,
Y en su fervor, postrándose de hinojos,
Con el humilde llanto de sus ojos
Los pies ungió del Redentor del mundo.
rector en esta ocasión, manifestarle nue- Déja que torne la virtud ausent!:!,
V' liuente mi asiduo entusiasmo por tan Para que brille en la abyecciÓn de tu alma,
bella MUJER y píe:ielltarle mis más sin- 1 Y dóbla al peso del dolor la frente,
ceras felicttaciones por la grandiosa obra 1 Como se dobla ante el simoun ardiente,
que dirige, la cual es para todas las que ' Con su plumaje vegetal, la palma.
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LA MUJER 1179
Pero desdéña al mundo que te humilla
Con su reproche por la vez primera;
Y arrodillada con piedad sencilla,
Para que el llanto lave tu mancilla,
Levánta á Dios el corazón, y espéra.
Que ~se raudal de lágrimas que brota
Del corazón de 1~ mujer caída, ·
Es un Jordán de hiel, que no se agota,
Porc1ue en sn linfa detersoria flota
La salvación eterna de la v1da.
Cartagena, r896.
AUGUSTO N. SAl\lPC:J~.
~adre á hija.
(por Aníbal Rnmper)
L\ VIRTUD
ranza y de la carz'dad, con las cuales
te defenderás en todos los ataques que
te hagan durante la vida.
Ten pre ente, que el vicio recién
nacido es fácil de hacerlo desaparecer;
pero que si crece, no tendrá remedio;
y de consiguiente, desde la primera
acción, hay que reflexionar para que
más tarde no deplores y llores el primer
error que por falta de previsión
cometiste.
SEGUNDO CONSEJO.-C.\ 1' IDAD
Ya te hablé, amada hija, de lo::; resultados
buenos que proporciona la
Virtud, y de los malos resultados de
lo vicios ; tócame ahora alumbrarte
. obre Ja Caridad; y comr) creo que
( Continnr.áúu). las sabias instrucciones que de mí y
Procúra, pues, encarrilar tu con- de tus maestros recibes, te habrán heducta
desde ahora; tienes tiempo para cho concebir la más elcvad.t idea de
ello, pues apenas son actualment.... pe- la piedad cristiana, no vacilo ni desqueñas
chispas fáciles de apagar; mayo en mi tarea . Como este es el
pero al contrario, si 110 recibes mis principal asunto de todos los que me
consejos, crecerán de tal manera, q uc prometo tratar, Y éste es la ba'1c sose
convertirán en e 11 ormes y feroces br~ q.ue deben fun?arse todos los defieras
que 110 podrás más tarde do- mas, JUZ~o con.veniente empezar por
mesticar; y por consiguien k 2 ndarás 1 P.onert~ a la vista todo .lo 9,ue conmás
tarde por las asqucro<>as y tcnc- , c1erna a ta1; sagrada obhgac10n, paré.l
brosas sendas de loe; vicins con el l que, formandote buen concepto de
alma torturada y la razón perdida. ella, e~1trcs con ánimo á trabajar para
Las malas costumbres, hija mía, son 1 cumpltrla
como nuestras enfermedades: al prin- Primeramente reflexiona que el Sucipio
son apenas ligeras indisposicio- premo Hacedor te puso en el mundo
nes, que acudiendo en tiempo pode- para que le sirvas, y que te ha dado
mos curarnos; pero si no hacemos un corazón para que le ames; de concaso
de ellas, corromperán nuestra siguiente, es muy justo que le censasangre
y vendrá la muerte á poner gres sus primicias. Por hijo malvado
término á nuestra existencia. te tendrías si no amases á los autores
La Providencia Divina, amada hija, de tus dfas, quienes merecen tu amor
jamás permita que en ti se anide el por varios títulos. Así pues, repára,
envenenado dardo de los vicios; y hija mía, que en el cielo tienes otro
que en tu alma no se verifique la des- Padre mil veces más digno de amor.
cripción que he hecho. Examína tu Ese bondadoso y tierno Padre es
conciencia; y si te crees inclinada á la 1 Dios, que, á pesar de ser tan poderosoberbia,
4 la di. ipación, á la cruel- so y tan grande, no se desdeña por
dad, al deleite, ele., y . i encuentras este título. M u y al contrario, no lo
que en tu corazón e.·istc algú11 mons- exige, y sobre todo, ama á los coratruo
de esos, combátelo, extermínalo, zones impregnados de pureza y casque
para eso Dios te dará las armas tidad.
de la lumúldad, de la fe, de la espc- ( Contz'muwá ).
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II80 LA MUJER
El león y el asno.
FÁBULA
Sobre un asno cl.escuirlaclo
~ n león se abalanzó;
Y el burro por de contado,
Cuando la carga sintió,
De espaldas se echó, y cargado,
El pobre león quedó
Molido, que daba grima,
Con aquel borrico encima.
Rugió el le6n, dolorido,
Diciendo-burro villano!
¿ Cómo eres tan atrevido,
Que, con furor vil é insano,
Hieres al león temido?
¿No ves que es tu soberano?
Has atacado á tu rey,
¡ Eres reo ante la ley!
Y el burro exclamó:--· Canasto!
Si el Rey no me guarda ley,
Yo, en pudiendo, al rey aplasto,
Pues deja de. cr mi rey.
oy ele entendimicnt() uasto,
Y más que yo. abe un buey:
Pero, como dar un brinco,
'é decir cuántas son cinco.
A pesar de mi modestia,
Puedo decir, á mi ver.
Que no soy burro tan bestia
Para dejar de entender
Que á quien me crtusa molestia
N o le debo dar placer
Si hacerme mal al rey plugo,
N o es mi rey, es mi Yerdugo.
Y es proceder bien insano
Dar honra á quien nos maltrata,
Aunque sea el soberano;
"Y porqué ¡oh rey! hablando en plata
Para el ami~o la mano,
Y al enemigo la pata.
Si el rey se hace mi enemigo,
o espere trato de amigo."
Oiga todo mandatario
El rliscurso del pollino ;
Y no sea estrafalario,
Cometiendo el rlesatino
De ser á h ley contntrio.
Obre con justicia y tino,
Y al pobre pueLio no oprima,
Pues puede echársele encima.
BARROS G.
Carta d.e D. ~ariano Ospina
á su hiJa la señorita l\1aría Josefa, In víspern
de f,u matrimonio.
( Crmclusión ).
Tómese desde el primer día el hábito
de informarse todas las mañanas
1 de la salud de cada una de las personas
1ntimamen~e relacionadas con su
esposo, y de lo que n:ás les interesa,
para ocurrir solícita á atenderlas y
servirlas, cuando lo necesitaren. Sea
1 muy diligente y exacta en cumplir los
deberes que la costumbre impone en
las relaciones sociales, sin dejar nunca
pa;a mañana lo que pueda hacer hoy.
Busque las amistades más íntimas de
la familia y no fuéra de ella; y ponga
1
atención y solicitud en todo lo que á
ésta interesa.
N o es raro en la sociedad de las
familias, existiendo las más :tmistosas
relaciones, ocurran ligeras contrarie-
¡ dades, que son algunas ve< c ..; efecto
del mismo sent" ·11iento de unil )ll y de
amistad; si tal o c urriere alguna vez
entre la familia de su esposo y la de
su padre, póngase usted en í.tvor de
la primera. La razón es obvia: en el
1 , . d d' 1 ammo e un esposo pu tera entrar a
' duda de que su mujer lo prefiere á
todo, y esto debilitar su cariiio; y el
amor de padre, es indestructible, y en
su corazón no cabe duda alguna so-l
bre el afecto de sus hijos. Por lo mismo,
prefiera usted en sus atenciones y
cuidados, la familia de su esposo á la
de su padre.
Yo he sufrido y sufro cmclmente,
pero todo mi sufrimiento procede de
una sula fuente: la pérdida y el padecer
de tántas personas queridas.
1 Fuera de esto he vivido tranquilo,
contento y feliz, debiendo esa tran-
1 quiliclad y ese contento á dos propen-
1 sienes felices que Dios me dispensó:
1 la primera, es la de olvidar toda ofen-sa,
grande ó pequeña, y no abrigar
¡ ningtín sentimiento rencoroso de ven-
1 ganza ni de envidia; la segunda con-
1
siste en mirar como u na tontería las
aspiraciones de la vanidad. Hágase
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LA MUJER 1181
usted la heredera de estas dos pra- l diosa; que todos los acontecimientos
pensiones ó hábitos interiores, que, se dirigen á un fin, que no está en
mejor que yo, los poseía también aquel nuestro alcance ni el prever ni el esángel
de bondad que fue madre de torbar; por consiguiente es un deber
usted. Sí, posesiónese usted de esos religioso y un acto de buen sentido
hábitos, y ellos le darán la paz del el aceptar toda situación, todo aconalma,
que el odio, los resentimientos tecimiento y acomodarnos á ellos por
y la fiebre de la vanidad destierran de duros y adversos que fueren. Toda
la mayor parte del género humano. situación aceptada es llevadera, por
La sencillez de la vida nos ahorra mil amarga é insoportable que parezca.
diarias molestias, y no produce íncon- Pero cuando la persona se obstina en
venicnte alguno. Las aspiraciones al querer y en pretender que las cosas
boato, al lujo no procuran satisfacción no sean como son; cuancio se da á
alguna, pero sí inquietudes, desazón y lamentarse y desesperarse, porque sus
ruina. deseos y aspiraciones no se cumplen,
Usted y su familia van á vivir en porque su situación no es la que quieste
país, que, como todos los de His- sicra, esa persona vive en un continuo
pano-América, está expuesto á revo- martirio; y como el lamento y la
luciones desastrosas, en que las fa- desesperación no tienen poder ninmilias
más honradas se encuentran, guno para alterar el curso de los
cuando menos lo esp ran, despojadas acontecimientos humanos, pero sí lo
de sus bienes y expuestas á la mise- tienen para debilitar la salud, para
ría, como usted lo ha visto. Sea usted, turbarnos en el cumplimiento de nuespues,
económica, y aconseje la econo- tros deberes, para ;¡,lterar nuestra fuermía
á su marido, y procure que pon- za moral, para llevar al ánimo de las
ga sus ahorros en donde puedan sal- personas que nos aman la desazón y
varse el día de un de. astrc, para el la tristeza, resulta que ese estado viocual
deben estar preparados. lento de resistencia á la realidad de
Tenga usted siempre un confesor las cosas, á la situación en que Dios
ilustrado y prudente, v consulte Cün ha querido ponernos, es ante la reliél
todo lo que interese á su tranquili- gión un acto ele rebeldía contra la vodad
y á su dicha C•1 ~us relaciones do- !untad divina, y ante la filosofía, un
mésticas. acto de mentecatez. N o se deje usted,
No quiera usted alucinarse imagi- pues, arrastrar á esa especie de delirio
nando que la vida c. una cadena de que centuplica el mal de muchas persacontento
y de satisfacción no in te- nas; sea cualquiera la situación adversa
rrumpida, nó : la existencia es en to- en que usted pueda verse, acéptela con
dos los estados una alternativa de go- la firme resignación que ordena la reces
y penfls, y par,t ello debe estar ligión, con la fuerza del alma que
preparad e-t. Sin e m' :a rg·l, la fe, la pru- acons~ja la filosofía.
dencia y '..:1 buen · ''1li lo prod uccn Un día tendrá u. t · 1 que hacer con
diferenci<1s muy graL !e:-; en la suma Mercedes, con María, con las hijas de
de los goces y de bs ~ t: tLls entre pcr- usted, lo que en este instante hago yo
so nas cohcadas en J;¡s mismas cir- con usted ; quiera el Dios clemente
cunstanci tS; Y es nc~ocio de la pri- y misericordioso que nos protege, que
mera imp >rtancia el~ . .' cr uno dirigir al transmitirle estos consejos que le disu
pensamiento y sus afecto:-. Ctl c·se rige la ternura de su padre, pueda
mar incon tante de la vida. 11sted decirles que los ha practicado,
La fe y la razón nos enseñan que y que ello han contribuído en algo á
las cosas humanas no andan al acaso, procurarle días de paz y de contento, y
sino que son regidas por una Provi- á suavizar sus pena;, en los dí<1s de
denci.1 inteligente, justa y misericor- amargura.
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1182 LA MUJER
Guarde usted reservada esta carta,
mi querida hijita, y como un recuerdo
de su padre, Jéala de vez en cuando ;
y ahora que ya usted no depende directamente
de mí, tráteme con más
confianza que nunca.
Un amante padre que día y noche
tiene en su memoria presente á usted,
querida María, y pide á Dios que le
dé sus bendiciones y sus gracias para
que llene cuh1plidamente sus deberes,
y haga contenta y satisfecha el
viaje de la vida,
MARIANO ÜSPINA R.
A mi apreciable amiga
SEÑORITA CLARA CASTRO
11a partí ipaci6n
Que de tu casa me mandan,
\fe entera, Clarita atmga,
De CJlle muy pronto te casas:
Celebro muchn la suerte
ue has tenido, amiga Jara,
Encontr:1ndo para esposo
Un homure que te idolatra;
Que es holll ado, inteligente,
Con pn ición desahogada,
Puesto que ti~ne carrera,
Que \'ale más que L.t. plata;
Por esta y otras razone.,
Que la amistad nos d~mancla,
Me atrevo á O:lrte un consejo
Que te ha ele hacer mucha falta;
No pregtu.tes al marido,
A dónde va cuando salga;
Ni le diga· con enojo:
.Porqué vienes tarde á casa ·
Húye siempre de los celos,
Que son incapaces, Clara,
De Ht\~ C.:1111 Clllllc¡ uiera
otro trntatHÍCllto müdico 1Í alin~t·nt": 2.•
Que e. bí11 compuestas dt> snst'{llt:ias en
temlllente het,ignH." y jant:Ík rtoc·iva:-. fÍ
la salt11l: 3. Quee t>utdP prefll•taUtl:; 6lr1
mano y una 6 una, pneth• C1.t1t••r;;:e ~-;egul'l\
lll€'ntu (:on qn• PltVIlt~h·•·lr 1-'Ít•mpre tiiP\
dü!,iS h_i dt-< tliPtíiCalllf'lltd .\ j1111HÍI'o \111
lÍtOtnO d IIIIÍS 11 j do IIH'IIII:O.; ,\" •1 1 Q11e
Mtll 1 .·lllltt•. 11 In Vt-:Y. q11u r•uou. titn_,eu-
Certificaciones:
Doctor Juan Día~, l\fédico Ci ruja llu
de la· Facultade:· de Parfs y C,ua<:Hs,
certifica: Qne ha recetado frecuentemente
:í ·n el iettt~:la lts Píldoras tocológicas
Ju'gras de Cur!J', y habi
Fuente:
Biblioteca Virtual Banco de la República
Formatos de contenido:
Prensa
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La Mujer - N. 127
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La Mujer - N. 126
- - <>0
FUNDADO F.N 30 DE OCTUBRE DE 1895
Director. FERNANDO A. ROMERO
Serie \'1 tXos. 126á 150rBogoLí, Noviembre 17 do 1~97. Año III-Númcro 126
.1.\.. TUE. 'l'R01
' AGENTES y sus-1 Jiue astro de luz entre la noche umbría,
e ] •ue heroína, fue mártir >' fue santa.
CRIPTORE '.- on e presente La historia de Cornrlia nos encanta,
lllllll ro Clnpicza la S rie 6.a La heroica Judit nos cxtasía,
de este periódico. Lo que les Y por Lucr~cia en el prese~te día
Htmno de honor la humamdad levanta.
advertinlOS para lo de su Por la mujer ciudades portentosas
Se alzaron sin rival-Un continente,
Brotó de entre los mares- ictoriosa,
Hijo de pueblo infiel, pueblo creyente,
Y es su debilidad tan poderosa,
cargo.
.e:... mi :rna.d.re.
( 1 ·· S lJ DÍA).
¡ Oh quien me diera c.·ce!sa inspiración
Para narmr de 1? mujer la historia
Y cantar dignamente su victoria.
Su virtud, su valor, su abuegación .
Cual si pesara negra maldición
Sobre quien es del hombre honor y gloria,
Ella fue en el hogar la humana escoria
Y sér ele envilecida condición
Roma á r¡uicn tantos pueblos admiraror;,
Grecia la cuna del saber humano,
Su parte en el progreso elaboraron,
Oprimieron el Mundo con su mano,
Mas nunca á h mujer le señalaron
En el hogar un puesto soberano
Fue el Cristianismo, religión de amor,
De esperanza, de paz y S,
Ni se detiene en las puertas,
Y mucho meno escribe
En las paredes ajenas
Jamás pasa por en medio
De personas que conversan,
N o se detiene á escu~harlas
Ni en sus ida,
Yermo infecundo,
Sin mujeres ni rosas ¿qué tuera el mundo?
Si la gracia es aroma, desde la infancia
Son rosas las mujeres por su fragancia;
Mas, cual las rosas,
_ o son las más fragantes las más hermosas.
Con ella armada,
Serás, cuando más clnra, más codiciada.
Ya amarillas, ya blancas, ya purpurinas,
Rosas verás acaso faltas de espinas;
Pero ¡ ay! paloma,
¡ La que no tiene espinas no tiene aroma!
FEDERTCO BALART.
Livia.
En dcsorckn los cabello ,
La faz de pavor cubierta,
El seno htl do y dc.snudCJ.
Ensangrent. ' .ts las huell é,::.,
Y acosada y perseguida
Por una turba frenétic:1,
Una mujer huye rápida
Por la empinada plazuela
Por donde á su vez un hombre
Marcha en dirección opue. t,l.
La Ly dice que la arlúltera
A manos del puebl0 muera;
Y la turba del2tor:-t
Quiere cumplir la sentencia!
La mujer, despavorida,
¡ adeante, cansada, trémula,
-Ante a(]uel hombre que avanza
Silencioso, se prosterna:
La turba desenfrenada
Y energúmena los cerca ;
El hombre se pára: escribe
N o sé que signo en la arena ;
Y érguese después henchido
De majestad y belleza,
Y dice, fijos l0s ojos
Y levantada. la diestra:
¡ El que esté libre de culpas
Lance la primera piedra! !
Dijo, y las gentes le miran.Con
insólita extrañeza;
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LA MUJER
Los semblantes, el rubor
Con sus rojas tintas sella;
Va cayendo de las manos
Lentamente piedra á piedra,
Y en brevísimos instantes
Qued6 la plaza desierta;
Y en ella Jesús, erguido,
Ostentancio en la c:abe;.a
La magnífica aureola
Del perdón y la cll!menci.
Cu a ndo lucen sus galas
En Viernes Santo,
Se ar!ornan con ta 1 gracia,
Que yo querría
Que se vi tieran siempre
Como aquel día.
Pnrc¡u<.: . icnto que :ea
L:t tarde sola
En que lucen mantilla
Pura española.
¿ Qué valen !os sombreros
Extravagantes
Que llevan otros días
Las elegantes
Con alambres y tules,
Cintas y moños.
Donde está la mantilla
De Jos madroños ?
N a da suple la gracia
D~.: aquellas blondas
Que forman negro marco
De inquietas ondas,
Donde brilla la cara
Tras el encaje
Como brilla la luna
Tras el fallaje;
Y donde lucen bellas
~lej i llas rojas
Como lucen las flores
Entre las hojas.
Los inquietos madroños
Que van besando
La cara ele su dueña
Cuando va andando,
Al gentil movimiento
Se t éHí.'. nciean
Y es que de puro gusto
Se pavonean .
N o compite un sombrero
Con la sencilla
Elegancia graciosa
De la. mantilla :
Que sf>Ic, entre las blondas
La cara os ten la
Aquel ge~to que tiene
Sal y pimienta,
Que hace que el transeúnte
Mal que le cuadre,
Exclame: ¡ Ole, mi niña,
Viva tu madre !
Para mí es el sombrero
Sólo un guiñapo
Armado con ten blonas
Flores rle tra¡ o,
En el cual se ha gastado
:\1ucho rlinero,
Y se lleva, por lujo,
N o por salero.
Y bajo la mantilla
Van las hermosas
Ostentando claveles,
Nardos y rosas,
Que hermanitas del rostro,
ino rivales,
Forman ramo d~ galas
Primclverales
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l 170 LA MUJER
Que a.l pasar por la calle
Sembrando amores,
Deja como una estela
Ricos olores.
Trocad, niñas, somureros,
Cintas y moños
Por mantilla de encajes
O de madroños;
Que nunca vuestra gracia
Se luce tanto
Como con los trapito s
De Viernes Santo.
Jo É EsTREr,rERA.
* * *
La C:r1..1.z.
Mucre Jesúc; del Gólgota en la cumbre
<;?n amor perdonando al que le hería,
S1ente deshecho el corazón Maria
Del dolor en la inmcn~a pes duml>;e.
Se aleja con pavor la much lvm 11r
Cumplida ya In santa profccfa ....
Tiembla la tierrn: el luminar del db
Cegando á tal horrc,r, nicgR su lumhre.
el amor y la amistad verdaderos, es el
posponer sin esfuerzo su gusto, su co-
1
1 modidad, su interés, al gusto ó interés
dd amante ó del amigo. No es bastante
1 que esto se haga en el fondo del coral
zón; es muy fácil para toda alma gen e-l
rosa tal sentimiento; lo que se necesita
es mostrarlo cada instante, en los actos
exteriores, con naturalidad y senciJ
llez, sin hacer de ello jamás la menor
1 ostentación. La manifestación inten-cional
cle aquel sentimiento es simplemente
urbanidad, que es parodia de
la amistad sincera, y que repugna
por lo mismo en las relaciones íntimas
de los amigos.
El encogimiento, la re serva del
carácter, la pereza habitual, se oponen
frecuentemente á la manifestación
co1~s~a t , in'ga)'dll, IJ. J l!SÚs Illera y . eiiorita tévcz, D~ Salomé 13. de Posas, D.n Ig-nacia
Vera de nuc, D .• l'etronila Vi- Judith Luna, D. ~lanu ::: J Ordótiez y se-ñorita
Lcticia P 1míre1., 1 ). J .aurcncio llamil de Fajardo, D. '1 Paulina Sánchez
T . de Zaldúa, IY~ Segunda Cerón de Ga Lópcz y señorita Dolore Tunes. A esta
lindo. pareja damos la . más expresivas gracias
En Pamplona, D! Librada Gallardo por la tarjeta muy galante con que s
1
e nos
ofrecen en su nuevo esta do, que les (ese ade
G.
Bll Scwla Rosa dt.• Vilcrbo, D~ Edelmi- mos venturoso. *
ra Peña de .. ricto. * •
'{{ 1) J r 1\I ( d A.'TlOQUI.\.-Antioqui~, 27 de Julio.- En Bananr¡ut a, 11 osc1a n ~r1a e .
1 1
·fi 'l 1
la 1 osa. Con e mayor. p a ce!', cert1 co-escn )C e
En Palmira, D. Zoila .M . de Bueno. 1 d.~ctor A.ntomo ~L. ltcrrer-c1ue la Emul-
En Garta,~o, IY~ Sacramento ~!orante. sum de .Seo:/ con IHpof~sfi~os. de, c~l y de
En ilferlellín va :\la ría lgnacia García 5?S:l es u11c1 de la,s pn::pa1 a~tones recons-d
Al e, ' t1tuyentes que mas me satisfacen por los e var z. .11 1 i 1
En Carlage 11 a, D'~ Carlota González de prontos y ~1arav~ ,oso~ rcsu tacos que .1e
Franco y Ja señorita Erncstina Vergara o~tentclo con este p1eparado en UJ.1.smBello.
' 1 numero de casos de escrófula y debt!tc.lad
En Cali, D.n 1Iagdalcna Escobar de gene.ral, muchos de. Jos cua)es ya e.ran
Idrobo la señorita Zoila RodríO'net. . cons1~~erados co!n? s1n r~med10 . He vtsto
Y 0 ta.mbtcn en la c!Jmca parttcular de algunos
*** 1 comprofesores míos muchos casos en que
Azaha1·es. la Emulsión ha salido triunfante.
Es notorio también ent1c nosotrosSaludamos
á las siguientes personas continúa el doctor ferrer-el gran parti-que
han contraído n1.1trimonio: do que se saca de e te mecticamento en
.En Bogotá, D. J u:1n Henao y señorita la ttsis incipiLntc. Felicito muy cordialSolcd.
ad l.i ribe,. D. Bernardo Res trepo y mente 5. los señores Scott y lJowne por
señont:l P osariO Perca, D. P afael Mar- el gran ser\'icio que prestan á laTera.
tínez Mosquera y seliorita. Elena Cftrdc- 1 péutica.
nas ,\rbolcda, D . Simón Vergara Canales ----- ------------
y señorita MaríJ. Vergara 1'\lartínez, D. IMP . DE li.DUARDO ESPI. OS.\ GUZMÁN
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Fuente:
Biblioteca Virtual Banco de la República
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Prensa
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La Mujer - N. 126
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Anales de la Instrucción Pública en los Estados Unidos de Colombia - N. 8
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
ANALES DE LA INSTRUCCION PÚBLICA
EN LOS
ESTADOS UNIDOS DE COLOMBIA.
CONTENIDO DEL PRE ENTE NÚliERO.
Pá¡ina.
El carbon y el hierro del Oauca ............................................. ........................ 121
El Carácter, por Sa.muel Smiles ............................... ..................................... 140
dOuál debe ser la instruccion preparatoria para el estutlio de la medicina P .......... 160
Revista científica ................................................................................ : ........ 166
El ~elieve terrestre y el desagüe de los continentes ........................................... 169
Oiencias poli tic as- El derecho internacional confol'me á. los pNgreso de la ci vi-lizacion
en los últimos años del presente siglo ............................................ 198
:La enseñanza. superior en Alemania. ............................................................... 218
Observatorio astronómico · nal de Bogotá- Observaciones meteorológicas ..... 282
Decreto número 281 de 18 ( 29 de Abril), que organiza deftnitivameute la
"Escuela Gutiérrez."...................................................... . . .. . .. . . . .. . .. .. . .. . .. 24-0
Suscricion $ 3 por cada 12 números.
El pago de cada seis números sera anticipado.
Agente general. el seflor Jacinto Echeve1'11&, edificio del Capitolio.
8elores Dlreetores de Iutrueelea pél»llea en los Estados.
De órden superior se remiten á ustedes desde el número 7.• de los A.nal.e• so
ejemplares en vez de 20, para que sean repartidos con el mayor esmero á las
Escuelas normales y á las oficinas del Estado.
g-Las personas de fuera que deseen suscribirse á los A'Mks d6 le. Imtruccion
púbUca se dirigirá.n al Agente general, edificio del tafl.·i ·a."
i •.·ht pr di ·ci n ftwra lhlnuula á pa ar al oonn dia al t rreuo 1 ht
realidaicn
mina ó Y tas de fierro.
• Como introduccion á. este pequeño trabajo hemos escrito lo at'tículos anteriores
refutando el informe del señor Ingenit..:ro \1lite, bajo el título; "Los ca,,·bones cld Mw4icipio
de Cali y ol injonnc de¿ sC'ttO'r Whito." (El autor).
TOMO II. 9
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122 ANALES
El Canea ha sido' altamente favorecido por este concepto; pues aquf1
tanto y .más que en las cuenca carbonrn ras de las partes má ric.as en
combu tibie fósil y más conocidas del Antiguo 1\fundo, clesd las Islas
Británicas hasta el extremo Su(l de España, alternan con los asomos carboníferos,
eta ferruginosa , entre la cnale de cuellan lo carbonatos, sin
que 1 or e ~to deje de haberlas tambien de di ver ·o orígen y natural za; con
la particularidad de que en la parte clcl Canea que hemos stuitlo 'ttfl'ir clurc ut ' el pcríollo achml honda p 'rttu·baciouc , á con ccucncia
i n caract ·
rizada , aunque pertenezcan, ·obre todo n la upcrfici , á la cla d
hulla muy magra , lo que la. hace e . i impr piu para obt ner colr. u
veta parecen todas dirigir hácia el Oc i l nt~ en aquel punto de la
cuenca . · lo o 'é 6 a.·p r n· rojizo qu 1 · irv- n y e ue a i uto, ya d
cielo, han old hiz constar
taml.Ji •n · mo c:x.i ·t nt •n alguna altipl. 11i ·i '. meJica a·, cou. i:t en
p qn •ito." cou O' lo m rad · de una mat ·ria ]j ~mitosa aunque ca. i iuco111 hn. -
Lil.Jl , eri. ta.lizada en rom oíd , con un brillo SC(lo o mny cara t ·rí ·ti ·o,
que forma u la' ma.·a.' de hulla, como Jl queüo" riiioue;, excr ceucia ..
e .. ·tJ·c íla ·, cli cmb1acl., priu •ipalmente n la ·nverficie.
E t mi,·mo fcnómeuomcrcce siempr , comodieeclBaron d IInml>ohU,
mu1 t u i n p iul· mayorm nte t clavía, u cim n el
ca o n qu no· ncontram ·; pu la hulla
lo al Yéolo de e o · fra O'm nt in ólito. , perten en i
junto ll la ob erya ·iou té ni a ha ta 1 dia <1 hoy rHicaüa ·, ( l gré.
de tran icion ó a pcron rojo carbonífero propiamente dicho, y no r la'
arcilla lignito a colocada inmediatamente, ya d bajo, ya ncima 1 la
tiza !)O t-jm'á ica.
l>a ando opa y~ n ' co ltilr , ado camino al N orto, Yuelv n á a par r
o · a. omo pero con mejor viut1 ' ll la Y 1'ticnt ~ uperior . de una
p qneií~ , llhtnicie, er a d Pi nd. m'. in m arO'o, mmqne de uwj r
a p cto, lo· omo de hullt pr eutan taml>ien alli, co~o n ca ·i toda
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124 ANALES
las CU nca arb nf[i l'c ba tante maoTo y ha ta el lignito ll la UI r ...
:fici , h ·ho qu ha podido dar lugar á apr ia ·ion err 'n a.
algun ol> rvador up rfi ial. Pero e te aspecto de los a omo
como lo h mo di ho, e1.1 ma or 6 menor grado, n a i t da
hull ra , J~ no m n ~ ·t r r minero mny prá ti o ni mu ' lin , ara
comprender que <Í. mu~· poca hon(hU'a, e ' O a · lllO ca i lignito ·o al paree
r, e vuelven ' Cnladera J.nilla" magra 6 Cl" a e()·un u naturaleza
l'e pe e ti nt.
Eu toda. las mina d •1 mundo, e ta J)c rte snperfi i, 1 de la veta de
carl> u e llama ' broza" (dé bri ·); y, por impropia {t la venta, la. ompaTiías
que no trabaja u t•l hit•no inn e tácLUO "' y a. i dircm .. eon la · imp ·ihi1idade
u a ·ctlian >'ÍPmpr { tod indi iuuo ai. 1: do :i in prot e ·iouni <. uxilio
alguu qu . ntr ·ga á mP¡jant .' tutlio.
Ante. ' de d:. r ú con r l1·c nlhH.lo d nue ' U'
m jores y
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DE LA INSTRUCCION PÚBLICA. 125
más potentes v tas qu atravi san la, finca, de los señores Jnan de Dios
U1loa y Garcera (encima de Jamnndí), a. í como la d 1 efíor Firma (inmediacioue
de Cali), se han d sprendido g-randes cantidade, de o·a e ulfu.
ro o que hariau su u o muy incómodo en g; neral, y en ·ierto ca os completam
nte impo ible.
Los a. omo ~1 qu nos refi rimo , qne apar ccn en medio de calcá.reo
earboní:B ro de dtu'eza relativa cireuuclado de una roca porfh ide , cmidcs
•ompn , ta y muy uriosa nu, se torna han en pirita -en
d ltritn m u lto má. carga 'tro prin ivnl o"QjPtiYo de
lo.· carbonC' , ('ft't mo.· ]><>l
mmu1 > ci,·ilizar <1 'arb n d cwca. tle (Rc1cca ·tlc Goal).
llemos visto qn lo~ tildes hulleros {L flor d ti lTa de la 1mrt d(l cnrnoa
carbonífera cancan::t que ah·atie. n. el municipio d 11 ú, flor oren ·ima del llano de Jamundí), con erYáujo.' de r ab oluta.
í qne en Rio Jaro y cerca de CaH xi t n algunos poco a, omos
d tan bu na ·pecto como lo qu ,¡ n n d pu , y TI.cever a; cuando
b m.os calificado una zona de la. cuenca., solo hemos querido referirno {¡, la
mayoría d su a o m o .
PARTE SEGUNDA •
•
Seria . umam nte intcr ante, seria altamente útil á la vez paro, el
pai y J)ara la cien ja., un tudio general y ompl to d lo mineral S
todos qne, con tanta profn ·ion, e hallan mbrado. n la tierra colombiana;
p r c. pecialm nt d l hierro d l Ca u a d , de el que e pre nta
al tad natiYo n un curio. ÍRirno amontonami nto de 5 brazos el a rolito,
alJ)ar cer ba tant antiguo. qu xi ·ten n uno d lo. último. de tive
de la p ndiente que Yini mlo de Pasto, C'ondnce ú la honclonatl llamada"
Boqneron,' ntre Pasto y Popayan ha ·ht el qu , oma, se pnede
tl ir, por toda la np r:ficie del E tauo, uajo la forma <1 ulftrro 6 piritas
má ó méno abundant en oro ha ta el qn forma h rmo a Yctas, á
vec tambi u granel m nte am·ífora. cerca d opa. u (Piendamó) en
las inmetliacionc d CaU, en un cuarzo emihialino surcado en mil entido
por venita de oliji ta y titania que le pre tan ya l aspecto de un
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130 ANALES
hcrmo o mármol d , Flaudc., . a ltt bdlcza multic lor erni-tra par nte
de cierta· caliza carbonatada , cu;ya . · cant ra están boy perdida 6
agotadas en Gr cia é Italia, donde un dia fneron explotada por 1 s Cé'
ares de la fa tuo a Roma imperial.
Seria en grau ma11 ra provechoso p ra el pais y para Ja ciencia, el
detenido tudio de una. roe que hemo poiliclo e aminar en tcrr nos
erninentemente Yol •ánicos, en las inm diacioncs de Túquerres y Pa to.
Ni Bou ingault, ni Humboldt, ni ningm1 n turali ta, al ruénos que epamoa,
ha hablado un a palabra de ella y cr emo er l primero qu las
b~ ya r con eir t eo llamado llierro, bajo la
forma de 'aparros a, con muy poca ó ninguna mezcla de materia
e ·traüa .
Esta nu ·a forma del hierro nlfata lo s tanto má n table y uriosa,
cuanto que lla pro ed •vü.l 111t ment lo mi mo aquí qu en otra parte ,
<1 la d ompo ·icion de ' U tan ·ia · pirito. a .
E to. d póRitos constituyen, c. p ialm nt crea d Túquerres, capas
que son ba tant p rm able para dar lugar ú .fil ra ione , UJ'a. agua
e r unen en Yarios ln1 co de la p fia, formando un liudí ·imo é iml l ble
tinte negro natural.
En Eur011a y E tados Unidos de Norte América, la caparro a 6
vitriolo verde que existe en el comercio, e producida por 1a. torrefaccion
de las pu'itas en hornos a.it 1wc, y da lugar á important s industria que
dedican cuantio os capitale á e ta fabricacion.
El Canea tiene, en lo lugares que hemo indicado, inmen o d })Ó-itos
de caparro a natural, que se hallad muy bn na e~ lidad, al e tado
de pureza y á flor de tierra; no hay más que inclinar e al u lo, recogerla
y lanzarla al comercio para que produzca riqueza y biene tar, resultado
lógico é infalible de toda xplotacion minera de e ta natural za.
Y, co a xtraña. que parece increibl {t primera Yista,- jn embarO'o de
que se halle compl tamcnt e ~plicacla por l proftmdo 1 onodmi nto
que tiene el país de sus ven ro ruin ral y por la falta total y ompl ta
de Yia de comunicacion di O'na.s de e te nombre ; - no . ólo nadie ha tenido
ha ta ahora la idea de explotar esta riqueza natural, sino que las cortas
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DE LA INSTRUCCION PÚDLI A. 131
cantidadc Or
loR afío. 1 G0-1861, no¡.:; lHmof'l ocupado .·ten. ament ~ de e ta fonna arb
natncln. qu 1 hierro toma. <'n t ajo 1 nombre de '', pie1-
0'e1 i n 't in ' halla n 1 Canea lo ]temo~ r couocülo de, d ]) lóre
(La Ilorqu ta), . 1 ud d Popayan, lm ta 'li, alguna. ta
jutra-carlJonifcra r, enlama 01' part de lo ca .. O 7 l1 rrrand aClmleU-to
ind p ndient s u r cogido {¡, do piés y a-lgo más de hondur sobre a omo de
regular a ·pecto I ero con fherte olor á azufre en ]a parte uperfi •ial. El
iguicnte r rutado r pr nt, 1 término medio de m:'i. de di z am'tli.·i
que hemo hecho en carbone al parecer de igual cla. e, procedent .s d la
parte sup rior de la hacienda· de los ·eñore · illloa, Trujillo, Garcerá,
Firmat &c. e c.
Ilumedad higroscópica ....... _.................. 17-23 por 100.
l\fateri s olátiles combu tihle ................. -. 11-38 id.
Oarbon :fijo __ .. _... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 57-20 id.
Ceniza _ ............ _ ... __ .......... _ .. _... . . . . . 14-19 itl.
100-00 por 100.
• En un periódico que se publica en lu actualidad en Paris, bajo el título de "Le
tour du Monde," el ilustradísimo viajero 1\Ir. Andro ocupa varias entregas en una descripcion
del Cauca, que acabamos de leer; y el tenor de su escrito, en lugar de destruir la opinion
que aquí expresamos, nos corrobora, por el contrario, más y más en ella.
TOMO II. 10
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138 ANllES
SEGUNDO ANÁLISIS.
Los mismos carbones en la parte uperficial hasta llegar á 2 pié de
hondura:
Humedad hiQ.To cópica. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 11-69 por 100'.
Materia olátile combustible . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 28-7 id.
Carbon fijo .............................. ~. . . . . . . 36-15 id.
Cenizas . . . . . ............................ _ . . . . . . . 23-38 id.
100- 00 por 100.
TERCER ANÁLISIS.
El mi mo carbon que lo anterior s, sacado {t cerca do 3 pié do hon-dura
(mue tra ogid ntre la do m<'jor • pe ·to) :
Hum uatl hit:TO cópica ....................... - .. .
Carbon ñjo .................................. .. . .
Materias volátile combustibles ................... .
Cenizas .............................. . ..... .... .
CUARTO ANÁLISIS.
15-55 por 100 ..
69-25 id.
7-20 id.
8-00 id.
Oarbon tomado en la parte up rior d la cordillera, p r ncima del
vado d l1io 1: lén
parajes.
HELPS.
En unaconversacion que tuvo con madama Oam~
pan, hizo Napoleon esta observacion: "Parece que
los antiguos sistemas de en e:ñanza no sirYen para
nada; qué falta, pues, para que el pueblo sea
educado como conviene?" -Macl1·es, replicó madama
Campan; y como su respuesta impresionase al
emperador: " í, dijo éste, esa sola palabra
encierra todo un sistema de educacion. Asi, pues,os
encargo de que me formeis madres que sean
algun dia capaces de educar á su hijos."
Ar rÉ 1\LutTIN.
La familia e la prim ra la má importante escuela del carácter; y
en el eno de ella e donde todo ér humano recibe . u m jor 6 u peor
edu a ion moral; porque alli es donde 1 inculcan lo principios de conducta
que 1 acompañan en 1 re to d u ·da.
IIay un proverbio que dice: "Las co tumbre hac n al hombre/' y
otro, "El e piritu hace al hombre"; pero ninguno tan cierto como el de
que, "La familia es la que hace al hombre." En efi cto, la educacion que
da la familia, comprende no olamente la co tumbre y el e piritu, ino
tambi n el caráct r : en el eno de la familia e donde el corazon e d scubre,
donde e forman lo hábito , e despierta la inteligencia y se amolda
el carácter para el bi n Ól)ara el mal.
De esa fuente, pnra 6 impura, emanan los principios y las máximas
que gobiernan en la ociedad; y hasta la ley misma no es in o una reflexion
de la familia. Lo menore fragmentos de opinion lanzados en el e píritn
de los niño en la vida privada, se abr n paso más tarde en el mundo y se
convierten en opinion pública; porque las naciones se reclutan entre los
niños, y lo que los dirigen pueden ejercer un poderío mayor todaYía que
los que tienen las riendas del Gobierno. •
• Las virtudes cívicas, si no traen su orígen y su consagracion de las virtudes domésticas
y privadas, no son sino virtudes de teatro. El que no tüme ternura para con un hijo
suyo, es imposible que pretenda tener verdadero amor á la humanidad. (Jules SntoN, le
Devoir).
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DE LA INSTRUCCION PÚBLICA. 14.1
En 1 órden de la naturaleza tá que la. vida. domé tica sea tma pre})
aracion para la vida social, y que el e phi tu y el caráct r se formen primeramente
en la familia, como que en lla los futuros miembro de la
socieda l comienzan á ser edu ados y formado uno á uno. Al salir de la
familia entran en la vida y, de niño que eran, pa an á ser ciudadano ;
así es que puede con iderar e la familia como la e cuela m á influente de
la ci iliza ion. Porque bien · to la civilizacion no e ino a tmto de la
educacion individual, y la oci dad erá má ó méno ci ilizada gun qne
las parte que la com1>0nen hayan ido más ó ménos bien educada en su
juventud.
En la ducacion de un hombre, por abio que sea, no puede méno de
<>j r ·cr graud infiu n ia la moralidad de la per onas que le rodean en
su prim ros año . El hombre ·\i n al mundo de. pro i to de todo é in aJ)
az de val 1\ e á sí mi mo; d pende enteramente de 1 d ma , tanto para
u u rento como para u crianza; y apéna empieza á ivir cuando a u
ducacion ha come11zado. Como una madre le pregunta e un dia á un
eclc iá ti o, cuándo debería omenzar la ducacion do su hijo, que tenia
entónce cuatro afio , "S ñora-le cout . ·tó él-si no habci om nzado
toda ía, hab is perdido ya cuatro afio . El morn nto oportuno e aquél en
que brilla en lo labio delJliño la prim r onri a."
Pero á un en e e ca la ducacion había, ·tt com uzado, porque l niiío
apr n l por pura imitaciou, .·in fuerzo, ·a i pm· utre los poro. de n
pi l. " La b i ·u ra, qu mh·a á, otra lúg'lt ra, a ·aba por llevar u fruto,"
di ·e un proverbio ára ; y lo mi.·mo . ucedc con lo.· niños. Su prim r
roa ,'trO el ejemplo. Por triyjal , que par z anl, inftuen ia que outribns
n á f< rrnar el carácter d l niño, ella 1 a mpañan durante tollo incl pendient m nt el la eircum~tancia.
· qu 1 • rodPnn no j,, • in t.t1barg·o d ·er d . tllllt import:lllcia h
dir ion mmal impr .·a, á .·u caráetcr, ele <1) la. Ill'imera parte el Fm vida.
C lo ·ad al f1ló:ofo mJ cmin nt t 11 ll1 'er en
qn la ca b za J~ 1 orazourig u con ~abidnría, en qn l. ·ida de cantnra p. ra í mi ·mo: y para. lo d ma •
~ liad cir ~ a¡ ol · n "que la <'ondncta fnturn, <1 nn niiio, bu na 6
mí'\la dcp •Il(lia 11t ram 11tc el la mAdre. Él atribnia n part ·n g-ran le
l · acion al niia 1 o 'eer cualidadc muy raras y muy ~npcriorc . La madre de
Canning era timada en el círcul n qu Yivia, como mnj lf de alta energía
moral. Era. v'i ·a y animada su con ver 'a iou, y . e h· ia notar p r u
originalidad y por la eleccion de asunto nuevos y orpr u dente , muy ajeno
ien rara int ligencia, ... él atribui,t r 1 ttbios con ejo. de ella, á n sólida
JlÍ da l, á, h landaul ambicion qne }na trate b:
r en mi m moría, y m a mpnfia continuament .
''Ella . ufrió ·omnigo u mi p Lreza, · no 1 fué ores, J ah rano
me e dado consolarla. Ni iqnien1 sé . o 6 ANALES
Por el mas e. t{L el cir qne la int ligencia el que Dio lla dotado á la
mujer, lo mi .. mo qu nl hombre, le ha ido <.lada para que s ir va d lla y
no ''par dejarla mu heccr por falta de n ·o.' 'l'al ventaja· jama ·e
conceden sin objeto. Puede el Cread r prodigar. ·u done , pero di iparlo ,
en ~:ími ma, d cu
dicha domé tica.
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DE LA INS'fRUCCION PÚBLICA. 157
Pero si el espíritu y el ará t r de la mujer deb n er culth·ados en
at ncion á u propio biene tar, no debe Í<'lmpoco ohidar e que ella pu de
hacer mu ho por la feli 'dad aj na. Los hombre. por , í olo. no podrian
ser sanos de e.., píritu y d corazon i las mnj~re fue en lo ontrario ; y . i,
como nosotros la om1)r ndemo , la comlicion moral de un pueblo l caráct r d l pueblo d •ptmd u d
ella. uand ella • · el pravada, la ·o •i dad e~ uepranula; y ·uanto ella
e má moralm utc pura é ilu trada, má noble y digu( · r{t la ·o ·i datl.
A ·í puc.·, in 'truir á la mujer, e. in truir al hombre; l var el cará ter
u la una, e· el'var el cará ter del otro; n an •llar la lib rtad moral d
ht mujer, e::~ a' 1 'llrar la u la o •it~tlad eut ra. orqn la
producto d 1 1 lwo·m· ,' (l la familia, -y lo · pn 'U lo , d lo d la m dre .
Pero si está probado qu mt( mwiou uo pued ganar con la lu e y
con •l p 'l'Íc • ·íomtmí •uto d la muj •r, mú qu dudoso qu pu da hao r
v )ntnja algnua u }lon da en e utp tt u ·ia con •1 h mbr n la nula labor
de Clínica médica en la Fari ) .
E
colar
n Alemauia 110 ,• • CX].)eclia ánt matrícula pera los cur o de la.
Faculta le d m tli ·ina ·ino á. lo cli CÍI nl d lo gimna io. ; 1) ro como
la uela. po~iti ·i 'hl 1 s lieron ma. ·or en anch á u e tudios ju
modi.fic< r el plan general, reclamaron tambi n para u alumno provi tos
d l e rtifi.cado de aptitud, lo mi mo prhilegio que e habian concedido
á lo u l . gimna i . Fundaban ta olicitud en le ualidad ver laderamcnt-
e pre11aratoria de la en enanza, que suministrmia á la caner~
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DE LA. IN TRUCCION !>ÚBLICA. 161
......... ··· ~----·--· · ·-~-·- .. ··-...... ·······-·· -······· ····· .. ········-··········-········-----·._ _____ ......... ......... _ ........ -...... ----------·-----
médi 'a alumno pro i to ele nociones ólülc , < . í fl ice .., como mat mática
, n vez de lo cono imie tos vag , y mera ente literario que e
adquieren en los gimna ios.
Conviene adYertir que, en Prusia, reali. tas y gimnastas están G.ividido
en pnrn •ion m(l, ou · ui .nte pm·a lo .st•Hliante
qn ,· dedi nn á la • rr r, médi a, que 1 , pr ndizaj \ d la:s mat máti as
y i ueia.· natural' .
n, (' apéu rim ra.
, igui nt : ".,~; tr~ . -D rme la {'ien, 11 r f¡ · r re, li ta l e m r ·iant , y 1 niíio 1 alman•u ne recibe
guarda n la cabeza, la ' noeion s, fa ric:-ula~ J·n, qn o tlepo itan eu
Ua, y que utilizará má · tarde i la ocasion so pr ·en a.
El dncad r gimnasta r p nta al fabri •a11t • Tod u ti mp y us
e fu rzo · l ' cmpl a n omprar y anrglar conY ni ut m nto la máquina
U Ya!)Ol' qu habrá d' aarle movimiento~ Yida {¡, U all 1'; má lUDa que
hoy rnoYerá htu·o , mañana. f rjará hi rro; p ro qu que lará o io ·a
e perando u turn u tanto qu • no e la ht ga funcionar. Si~tti ndo la
comparacion, l obj •to de la dncacion , para. lo · o·ünna.sta , unüni -
trar al niño la fuerza latente de la máquina de Yapor, ele modo qu el di a
en que 'O le aplique la chi pa, pueda mover, á. la manera como aquella
mueve diver os aparato , las varias facultades de la inteligencia, sea cual
fuere el fin á qn so las destine: medicina, literatura, bellas artes.
llabiendo llegado al término del estudio de hamanidade , os decidis.
por la carrera médica. Por qué ' nadie lo sabe ; pue en la mayoría de los
ca o , la ca ·ualidnd e la que ha :fijado vne tra Yocacion. Ya e el padre ó
alguu pariente médi ·o qu han pe'aüo con su autoridad en los con ejos
de la. f~t.milia, ·a u u compaüero aficionado {t lo , stnuio médicos que
o ha inducido á atloptar e ·ta carrera, ya consideracion ' económica .
E u la e u la, {t tl nde o ha llc a do la. ca ·lULlidad, emp zaJ el e tudio
de la mecliciua por 1 de la · cienci~ accc oria , y teuei forzo amente
que ab, ndonar lo· hábitos anteiiore de e ·tudio y sustituir el hecho brutal ·
á a libre y vacilante iuv stigacion. ¡Qué diferencia utre el trabajo mental
que impone la vcrsion de un autor latino y la asistencia á un ourso de-,
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164 ANALES
química! Allá empl ábai en e, a ardua labor lo mE-jor de vuestro sér y
lo. d f cto. y a cnaliclades de vllestra inteligencia aparecían con reli e
tal qu los mae tro podían calificar fácilmente vuestro mérito absoluto :
aquí oi puramente receptivo , atentos ó curio o , pero sie·nprf.l¡ pasiv ,
aceptai el hecho científico, y vuestra inteligencia, desarmada, no tiene
otro camino que el de omet r e.
Vi ne má lue ·o la I)rep·uacion para lo exát ene , y e tóuc s el trabajo
mu motécnico lo domina todo, y la gran tar~a. e re· uc á incrustar
cada r cuel'(l n 1 e píl'itu y á hac r ( excu ad le fra ) provi ion de
alfiler . para fijarlo::; allí.
V rdad e· que üt in truccion nece. aria, científica y doblem nte
obligatoria, que o pro ee de nocionc imli p n able y r mp vue tro
antiguo: hábitos de '·hulio, no e má. qu ~ preparatoria; pero si á elh ha
prec did l tndio d la ll u m anidad' tendr i la' ntaja de do preparacioue
·: la primera por 'te e. twlio, y la. segun la. por Pl r •ali. mo que
< hora, e jn tiíi ·a por ht eircnu. tancüt d' que ya 1 o oi nií1o ·ino adulto' .
.Ahora bi n: ¡ c·uún dil'l rcnt . h pr parar ion 1 ar. ·l quinto e .. ám n
en general médico-quirúrgico, de la t utati a p ro . in ong·malidad,
<1 Ylte tr prim ro. 11a. o ! Á po o <1 lo qn han p~ , atlo p r
e ta pru ba el ' hal>rá o nrrid. r pa. nr la mat ría. d e•t :.. ·ámen n
"l~uua mana.' .·ino en al~;uno tlia : la ·p rieu ia h. n fit do ya
qn u •lmom 'lÜ d •ci.·i, o lo r en •rd . la. uo i n nfu¡.;a~, , cumulada
· lio, si ha b1 ntóuc ,• ha e tado ad rm ciÍo ülioma para pen ·ar y hablar
pronto, y in d ma iatla perf\ ·cion con 1 auxili d 1111 idiom, ont mpo~
ráne . llor< bien: 1 que c. tuone en tr i mpos. En el
primero, educacion do la inteligen ia, mediante los poderosos métodos de
la educncion m ral: p cos hecho , mucha. a piracionl .. , y como ténnino,
m á aptitudes que adqtú ·iciones e table ·. En 1 . egumlo l)eríodo, trabajo
conforme al pr grama de Ja Realsohulen; nociones positiva , in ufici ntes
1)ara un abio, p ro la. convenientes para un alumno: e trata u . atra\e ar
un pai y de r oge1' precio ·o materiale , p ro ·e os prohibe in talaros en
él. La in tru ci no UJ a u lugar 1 gítimo 1~ e te período porque se dirige
á j6vene culto y no á, nifío . En el ter r p rí do, ret rno á la educacion
libre, ori oinal, que utiliza así la gimná tica del primer período como la
in truccion del egundo.
Tan profuncla e mi conviccion en e ta materia, que mi única y más
ardiente a piracion r ·pecto de lo estu iiantes que, como vosotros, han
llegado á los último cur o de su carrera médica, es n eñarles ol arte do
aprender la medicina má bien que la medicina. misma. El simple oyente
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166 ANALES
no es mi sujeto ni mi hombro; lo que nc ito es alumno que progresen
casi inconscientem nt , qu se identifiquen sin rvilismo con la inspiracion
del maestro y aprendan {t. n lado el ofi io, tan peno o para el cu rpo como
para el alma, que les res ITa el porvenir. E to son los que e consagran
con plac r á u tnr )e y auqui ren 11or u profe ion el amor que el niño
de que o~ hablé ánt<> adqni re, al lado de u pa ire, por el bi n obrar.
Arti ta ois qu . n art . ano : a egurad e n una educacion viril los
goce que el arte proenra en medio d la. Ja, 5 de marzo ue 8 l.
Señor Secretario de Instruccion pública.- Bogotá.
De las publica ion ci :} ntíficu del me . pa aOr hab r e formado lJajo el ag a
del mar: on ar no • H, y saladas donde la lluvia e e ca a: pr entan
d idas á la a nmnl. ·ion d arena hecha por la a!!na
·i nto . e hal1nn d OI' linario n 1 inm diacione d 1 Océano
6 alr tl <.lor u l s grande lao·o . alad s. ay, in mbarO'o, algu-ontinent
, om el de i rto
ou llanuras marina la areno as de la v rtient del
Atlántico en la mérica d 1 ~orte, y la ad:acentes al mar Báltic , al
mar a pío y al lago .Aral.
La llanura 'ltndulaclas on aquella uya horizontalidad e interrumpida
por arruga· poco co iderabl s. Son como 1 término m dio entre las
m a y la llanura baja marinas y de aluvion. A ta la perten cen
la mayor parte ele la llanuras ele la hoya d 1 l\fi si ippi, la central y la
meridional de Rn ia y la mitad oriental de la de Siberia.
Las llanura · mariua son las méno fértiles. Algunas d la má favor
cidas, como la · do la costa del Báltico y del Atlántico n N rteA.
mérica, producen bo que de pinos y pa to excelente . La del mar
a pio y el Sur de Siberia on árida y no producen e pontáneamente
ino lUaleza .
Lo bo ques má extensos de la zonas templada s hallan en lhnuras
undulada . P ro é tas carecen absolutam nte de árbole en aquellas
regiones en que el tío es largo y seco, como sucede en la mitad occi ental
de la hoya d l l\fi issippi y en el ur de Rusia.
Las llantua de aluvion, en la cuales acumulan las aguas los d pojo
de la· tierras alta , son las porciones má fértiles y ricas del globo.
La antigua civiliza ione de Egipto y Babilonia, ele la India y ue la
China, tuvi ron orígen y e desarro1laron en la llanura de aluvion formada
y fertilizada. por los grande rio,' qu riegan aquella comarca .
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DE LA INSTRUCCION PúBLICA. 171
MESAS.
Las mesas ó se hallan entre dos altas montañas, como la del Tibet :r
la occidental de la .América del Norte ; ó d scienden como por e calones
hácia los mare inme
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Anales de la Instrucción Pública en los Estados Unidos de Colombia - N. 8
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