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AI~O II. E J gota, 7 de febrero de 1855, NUMERO 88
REDACTOR, VENANCIO ORTJZ. ----
SEÑORES AJENTES DE e< EL CATÓLICO. »
Volvemos n inst:u· a UU. que se sil'van enviarnos
ti valo1· el las susrriciones que hayan podido colocar,
i .lns colecciones del último trimestre que
exi tan en Sll podPt'.
Cuando emprendimos la ingrnta tarea de escribí•
·, no nos propusimos otro ohjeto que defendel'
la Relijion que hace ('1 único L>ieu de nuestra
pobre tierra, i hemos rontinundo npe~at· de los
obsté\culos que han venido a atravesarse <>n nuesta
·o ~amino; pe•·o ftlltándonos t·ecut·sos para sostene•
· esta pul>licacion, suplicamm, a UU. al concluil'
el terce1· trimest•·e de este ailo, que nos enviaran
los fondos que tuvieran en su poder.
Hat•e mns de un mes que hicimos a UU. est~
súplica, i hilsta boi cnsi nada hemos recibido.
6 St:'t'á que les es inclifen•nte tambien que se detienda
o nó la Uelijion '? No nos atrevemos a creerlo;
pero el hecho es que si UU. nos retienen los
fondos con que podemos sostenet· esta defeusa,
ella tiene que cesar.
Hognmos, pues, encarecidnme a UU~ no hngnn
ese mal a la Iglesia, al país i a sus pt·opias familias.
El dfa 2 del corriente se instaló el Congreso del
pn•·tiuo libe•·al, i el doetor Manuel Muri\lo le dirijió
el Mensaje de costumbre, en el cual, des pues
de grnndes elojíos prodigados al ejército, se leen
los siguientes p:irrnfos. ·
«No me es dado, aunque lo esperaba. suministraros
los mismos s~ltisfactorios iuformes, respecto de la sumision
del Clero católico a la voluntad nacional. Como
eu todos los otros pueblos en que dicha clase ha dominado
po1· lnrgo tiempo, el conOito ha estallado al llegar
la hora de emancipar la sociedad civil i de restituirle
lo que le había sido usurpado. Desde 1853, nuestt·os
lejislado•·es propusiérouse librat· la soluc.ion definitivJ
de este conllicto a la propagacioo de las luces por la
lenta pero ¡;egura aec;oo de l~t libertad, adoptundo la
absoluta prescindencia dfl gobieruo en n:aterin de
creencia i de culto corno cáoou fuuuamentnl de nuestra
or¡.;anizac!on políti<-a. Los eclesiastic.os úesaparederon
delnnte de la leí, la cunl no reconoció en todos sino
ciudadunos con drt·e~hos i oblignciones icléuticos. Pero
este arreglo que el Clero pareeió aceptar de buen gt·ado,
coul1ando en el prcslijio tradit:ionul que tenia eu las
masas, se convirtió eu un baluarte para ag1·edir la
sob.et•anía nat~ional i ahognt• las libertades civiles,
tit·auizando las eostumbres 1 aspirando a adueñarse de
la direceiou políti a de la sociedad.
« Al fin de esta última asoladora guerra civil a que
aquellas intrigils nos condujeron, creyóse indispensable
reservar al gobierno la inspecciono policía de los cultos,
i como consecuencia de ella, en 1863 se di puso que
todos Jos eclesiasticos, para ejercer su proft'sion,
jurasen préviameme obedecet· la Constitucion i las
leyes, i respetar la soberanía nacional. Los antecedentes
podianjustificaresta exijencia escepeiounl, pero su
inehcacia es palpable.
u Con escepciou del señor Tórres,Obispo de Popa van,
anciano venerable por su clara iutelijencia i devndo
carácter, todos los demas obispos rehusaron hacer este
pequeño sacrifido en aras de la paz de la Republica,
i de la tranquilidad de las familias; i no sólo lo rehusaron
por sí, siuo que lo prohibieron a sus subordinados,
conmioándolos severamente a se~uirlos en su rebeldía.
Ayudados por el esplritu de partido lograrot~ c?ntu~bar
basta .te las almas sencillas incapaces de dtstmgmr .~l
esfuerzo para defender uua creencia o_ un ~erecho le;•timo,
de la intriga para esplotar uuJ sttuacwn e.a favor
de intereses d~ otro jénero.
«Respetando esas inquietudes, conset~tísteis en vuesr
tras ultimas SPSÍOUt'S, en eXOll ~rar del JUramentO a la
jeneralidad de los eclesiásticos, i en que únicamente se
exijiera n los Prelados, bajo una fórmula que esc!uye
todo esrrupulo relijioso i todo temor de que el Gobierno
aspire a iujerirse en lo que corresponde a las
creencias. Esta modiflcacion calmó a todos los creyentes
desinteresados, i parecía destinnda a poner fin ~n
el órden legal a dicho conflicto, ronduciéndonos a la
collciliaciOn de las creenc1as con la soberanía nacional.
Empero,solo el Arzobispo de Bogota i algunos vicarios
~e inclinaron delante de la lei; los otros, oyendo las
inspiraciones de partirlo, han persistido en su conducta,
prefiriendo entregar a la anarqula las diócesis i vicarías.
La leí cometió a las autoridades locales el deber
de exijir este jurameuto,i el de estrañar del territorio a
aquellos Prelados que se negaran a prestarlo,>>
Como se vé, el doctor MUI'illo llama -voluntad
nnt'ional la voluntad de su partido, i esta es una
gravísima equivocacion. La voluntad nneioual
está de acuenlo con las exijencias de la conciencia
católica, porque estu ReliJion santa t:s la de la gran
mayoda de los gnHladinos. Tenemos en nuesti'O
pode¡· un documento auténtico que prueba esta
verdad a los ojos de los ilusos que pudieran dudarla
: es una pt·ofesion de fé católica revestida
de mas de diez i seis mil firmas, solo de Bogotá i
de algunos pueblos de sus inmediaciones. Pronto
ese inmenso yolumen de 111-mns hará nc<·esal'io un
grande estante pa1·a rolorarlo, po1·que las esperamos
de toda la Rr.publica. No puede se1·, pues, la
voluntad nacional la que rspresan esos netos contrarios
al Catolicismo que ha dictado una Junta
sin mision, i que sostiene un ejército que ahora
se elojia tanto como üntes se drpl'imia por el mismo
ductor Murillo. Hoi son guardianes de las
libertades i de la dignidad del país, los que el
otro día ('l'nn llamados apoyos de la tiranía, máquinatj
de destruccion, escullas en que se estreLlaba
la República. IJa difet·encia consiste en que
á u tes el doctot· Mu1·illo no gobernaba i hoi sí.
La hora de emancipar la sociedad i de devolve1
·le lo que se le ha usurpado, Jlega•·á, no hai
duda ; tnnlc o temprano llegará po1·que hai una
justil'ia superio1· a los esfuerzos de la impiedad,
La sociedad granadina nunca ha ct•eido que Jos
tienes de In Iglesia fueran usurpados ; ha cn•ido,
i lo ha p1·obatlo, que la Iglesia era i es tan lejítim:.e
propietaria de lo que ahora le han quitado pol' la
violencia, como eada ciudadano es propietario de
Jo que adquiere po1· mt!dios legales.
" La independencia de In 1glesia, impuso a los
eclesiásticos los mismos deberes i les dió los mismos
derechos que tenían todos los demas ciudadanos,
,, i porque usaron de esos de1·echos ( si es
que !os usaron,) se dice que atncaron In sobera·
nía nacional. Esto es g•·acioso, i ma , dirho po•·
los que hui en rel' que el seiio1· doctor Muriesa
libertad, i la vida se vá convirtiendo en un !lo no está mui instruido en la ciencia relijio ·:1 ;
prolongado mart il'io. Si el Clero hubiera reo lm en- no pued e di stingull· bie n toclu la influem:ia. que 1
te pretendido adueñarse de la direccion política de ejerce la Bclijion sobre el enráctC'r, sobre las cos- 1
la sociedad, habría usado de un det·echo, puesto tumbres, sobre los hábitos de Jos pueblos; qut('t'e 1
que.sus miemb1·os eran ciudadanos, i a níngun hacer a los hombres sércs puramente mat('riales, s
ciudadano se le negaba ese d ,Techo en tiempo de i él mismo, qne siente el influjo del alma sobre su
la verdadera Bt>publica Los liberales aspil'nban n claro entendimiento, no concibe el ~mot· intenso
ello de vel'as, i s i no podian conseguirlo era p w- q-ee siente el cot·azon pot· esa creencia; no comgu~
_los pueblof' los temían ; tu,' ieron que apel~ll' pJ·c:ndc la fé, i pot· eso no puede convenir en que
a la t'ebelion para cumpiir sus deseos, i la situa- hnyn una lucha formnl entre lo que él quiere i lo
cion actual del país está diciendo que los pueblos que exije de los fieles la creencia <.•ntólica.
los temian con razon. ¿Qué ha ganado la Patria No es mucho el rcspl'to que los liberales han
con el ndvenimiento de ese partido al Poclet·? manifestado por la rreent'in ratólit'él, nó ; i la lei
Verse despedazada, desmoralizéldn, empobrecida, que ~e cita pot· PI doeto1· Mmillo como pruebrt de
insultada en lo que Je es mas cai'O·, humillada ante ese respeto, este\ probando que no comprende la
una verdadera oclaracía, viendo a la mnyoría de Rclijion. Esa lei es tnn impía corr:o la que ~Se desus
hijos vejada i oprimida, alejada de los puestos re gó po1· clln. A taca lo mismo que In otl'n nut>stm
públicos, considerada como no haciendo parte de creencia trtltando ele e5claviznrla; tiende a colocar
la Nacion. 1 I esto no es tiranía l ' n Dios bn,¡o el poder de los hornbres, Jo que cons-
1 Las intl'igas del Clero produjeron la ultima tituye tm disp;nate qlle el Sf'ilOr doetOl' Murillo no
asoladom guerra civil! ¡ Oh doctor Murillo ! No puede defender con burnas razones.
os creíamos capaz d~ tanto cinismo, nó. Todo el EntPndiendo- ns í los derech os del vencedor, es
mundo sab~ . cual fué el ot•ijen de esta revolucion imposible que se purda e. tnblect>J' In armoní,, eninfanda
que os ha colocado en el puesto desde tre los dife rentes miembros de que se eornp one e\
donde habl nis. 1 Ya no es {>\doct or Os pi na el fau cuerpo social. Se quien', a todo trnncr, que notol'
de la revolucion, como lo hn diclw el mismo sotros protestemos la autoridad del Pnpa, i noschombre
que la encabezo, ahora es el Clero católi- tros no podemos protestar esa autori9ad porqne la
co 1 Cuando no se dice la verdad, ftl e rza es andar creemos rmannda direrléHlwnte del mLmo Dios.
así, vacilando, sin saber a donde diriji1·se, hiricn- Pretender quitarnos esa creencia, f'S como pretendo
a ciegas. Ya otra vez ]o hemos dicho : si el 1 der qne nos saquemos el corazon i Jo sustituyamos
Clero hubiera tomado ca1·tas de u o modo decidido por otro sin dt~jar de vi vil·; es impo ible. J
en la cucstion 'política, no estat•ia hoi martirizado, Pero el señ()r doctor :\ ~ urillo, quiere que se snn-no
se vería calumniado i pt·oscrito. chme de un modo formal lo que hagn t>Ste Con-
" Los antecedentes podían justificar la exijen- greso. Pnra consf'guil' ese fin, escribió ni Gob<>r-cia
escepcional del jut·amento que debia prestar el n.adot' del Estado de Antioquia, diciéndole que hiCiera
para poder ejercer· su ministe1·io." Esos un- c1era reunir la Asamblea para que ('Sta elijit>t'a les
tecedentes, segun las mismas palabras del doctor diputados consen·nd,ires, i que él se comprometía
Mul'iJlo eran : la tiranía que ejcrcia sobre los vi- a sostene1· a esos diputnclos. Bien; pel'o si/~ cuescios,
i el uso cot·t·iente que hacia de sus derechos tion relijiosa sigue trntriudose así, de n:1da· sin e
de ciudadun\a. Pat·a castigado porque cumplía que esa diputac1on , ·en ga i sen admitida; sus
con su debet· de moralizador i porque usaba de su miembt·os uo se resolver) 1
Con motivo de la cuestion entre el seitor Arzo- ¡'bispo
i los fundadores o dir·ectores del Colejio democrático
en esta ciudad, en que tan mal han 1
quedado estos últimos, publica . U. en su núm ro
87, un artículo en que, si no he leido n.1al, parece
_que ~e~~ U. la ~as~ ~e~< ~~tin~o~s-=. ~ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
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-~ ~ r r ~ , ~~ r , ~-·'~' r. ~ ~ r r ~r "''~~:~::::~-"~~~ '~ ~~~~-~-~~-~ ~~
tC'I'i:.> del Cút·men. » (1) No faltan católicos que 1 con ellos. "Mis predecesores, decia, no han co- 1:
estén persuadidos de que los conventos i monas- 1 nociclo, como yo) los derechos del podet· absolu- 1
1
terios ha:¡ sido estinguiclas; i sobre este ct·rot· l to ..•• Quiero mas bien, ai'wdia, set· aborrecido
gravísimo, en el cual no podemos con\'enil· ni por que amado, pot•que no depende de mí solo ser j
un momento, es que me permito llamat· la aten- _1
1
amado, miéntras que el se1· aborrecido sí depende
cion de U. Que se diga que los conventos i monas- de mí solo." Oyendo un dia esta espresion p•·ove¡·terios
!tan sido sup1·imidos, o suspendido..;, cetTa- bial : "que el mundo arda despues que yo muera,"
dos, saqueados, invadidos, disueltas las comuni- replicó: "I yo digo que arda miéntras yo vi va
dudes por la fuerza l>l'utal de los soldados i esbiiTOS pnra verlo ardet·:' f'ué entónees cuando des pues
i de los dee1·etos, leyes o constituciones, que tam- de un festin abominable, hizo ponet· fuego en los
bien suelen se1· brutales, pase; pero que se hable cuatro ángulos de Roma para tenc1· una idea o
de estincion no puede pasm· entre católicos, ni semejanza de T1·oya cuando la quemaron los grieentre
jm·istas. A un los mas legos aben aquella 1 gos. El incendio duró nueve dias, i lns llamas
rl'gla de d~recho universal que dice ; kujus est consumieron los mas bellos monumentos de la
tolere cujus est condere, i en virtud de ella solo antigüedad. Diez barrios de la inmensa ciudad
e\ que tuvo de1·echo ele fundat·, establece¡· o per- fueron reducidos a cenizas, i este espectáculo lamitit•
estos monnsterios i de darles constituciones m<:>ntuble f•Jé para él unn fiesta. Pa1·a gozm· de él
i reglas es el que puede i tiene el de1·echo de es·· a su sabot• subió a una ton·e de las mas elevadas,
tinguirlos. i desde allf lo contemplaba con sonrisa. J_o unico
Para mí, seüot· Redactor, los monastel'ios, sus que faltaba a este rrímen para hacel'lo mas exceeomuniclades
.. sus reglas e institutos, sus bienes i c1·able era att·ibuil'lo a los inocentes; acusó de él a
rentas existen moral i legalmente, aunque no los cristianos pam hacer recae1· sobre ellos la odioexistan
de hecho; i en cualquiera tiempo; próxi- sidad, i él mismo los persiguió cruelmente. "Nerno
o remoto, pueden i deben sus lejítimos dueños ron, dice Tácito, castigó al pl'incipio a Jos que
ocupat· sus edificios i reclamar sus bienes de quien confesaban fJUe eran cristianos, i aunque esta consen
detentador de ellos. Así lo han d~::clarado ter- fesion les causaba In muerte, a ningunó se le.pudo
minantemPntc el Prelado i las mismas comunida- convencer de habet· sido autot· del incendio de
des, protestando solemnenwute contra el despojo Roma."
i contra la fnerza brutal ; así tendt·á qnc sucedet·, Cuando se reflexiona que este ódio tan gratuito
Dios media;~te, tai'Cle o temprnno ; i así espero corno infundado contra la única Belijion saludable
verlo, ~¡ he de vivir algunos niios, i para conse- i benéfica, está anunciado en el Evanjelio de una
guirlo ttabnjaré hasta rendir mi vida. La sola manem tan chwa i enérjiea, no puede dejar de
inaccion, el solo silencio, seria un egoisrno, un mirá!·sela, no solamente como un c:1rúcte•·, sino
crimen, una tmicion al Catolicismo. De esta mu- tumbien como una prueba Je la verdad del Cl'is·
ne1·n piensa la inmensa mayoría del partido ca- tianismo.
tóliro.
El mn\ uso de ~ns pa1ab!·as suele set· mas pe•·judieial
de lo que a p\'ime1·a vista parece. Los monasterios
no están estinguidos, señor Redacto¡·,
I si no dígnme U: si mañana entra a su casa de
U. una partida de lad1·ones; sea oficial, semioficial
o extra oficial, i dando de palos a U. i a toda su
nume1·osa familia, los echan a fuet·a, los dispersan
los obligan a sepa¡·arse uoos de otros, los saquean,
los de:spojnn, toman sus papeles, ocupan su casa i
se hacen dueilos de todo, ¿se podt·á decit· que la
familia ue u. ha ~ido estinguida '? qué está disucltfl,
que no existe'? ¡Qué delirio l. .. El caso es
el mismo.
No acepto, pues, ni aceptnré la ídl'a de la estincion,
miéntras ella no se vel'ifique, si esto fuera
posible, pot· quien puede hacerlo: por la Silla Romana,
única l¡ne tiene en el mundo tal facultad.
.El hecho, es dech·, In disolucion temporaria, es
mui diferente del derecho-la estincion. El primero
lo ha ejecut¡_¡clo arbitrariamente el po cr temporal
con un puital en la mano, a estilo de salteadores:
el segundo lo tiene el Santo Padre, i nadie
puede arrebatárselo. FIDEL.
( 1) Nuestro estimable Colaborador no notó que
nosotros, al escribü· esa f1·ase, la pusimos eutre co-
1nzllas para indicar precisamente que no nct>ptamos
t:JI estiucion, i que copiarnos esas palabras del anuo·
cío del Colejio, para hacer ll1as notable el motivo de
la protesta del señor Arzobispo.- LL. H..R.
JNSTRUCCION POPULAR.
RELACION DE LAS MUERTES FUNESTAS DE LOS HLP ÍOS
(Contiuuacion).
El gran Neron se vanagloriaba de· haber hecho ·
profesiou de todos los vicios i haber especulado
"La muerte de los cristianos, dice el hístot'iador
citado, se hizo objeto de diversion i pasatiempo
: unos, cubiertos de pieles de fiems, eran de ..
vorados por los perros ; otros amanados a g•·andes
postes eran quemados para que si¡•viesen de
ilumiuacion durante la noche. El gran Neron
prestó sus jardines para este espectáculo, i se presentó
él mismo en traje de cochero i conduciendo
un cat·ro, como en los juegos del circo."
Sinembargo, llegó el momento en que este gran
malhcchot· clebia recibir el justo castigo de sus
cr!menes i crueldades. Galba, gobernadot· de la
Gaula Tal'l'agonense, homl)l'e ilustre por su nacimiento
i pot· su mérito, había desaprobado altamente
fas vejaciones con que abt·umaba las pi'O·
vincias pm·a subvenh· a sus locas pi"Odigalidades.
Neron díó órden de quitarle la vida; pe1·o él la
evitó haciéndose proclamar Emperadot·. Bien
pronto todo el imperio lo reconoció. El Senado
declaró a Nerou enernigo público i Jo condenó a
set· p1·ecipitado desde la t•oea del Capitolio, despues
de haber sido arrastrado públicamente su cuerpo
desnudo, i azotado hasta modt·. El Tirano &e anticipó
a su suplicio i se dió él mismo de puñ:Jiadas,
el año 68 de Jesucristo. En vano imploró en sus
últimos instantes el ausilio de algU110 que se dignase
dal'le la muerte: nadie quiso hacerle e.ste
pelig1·oso servicio; era despreciado ~e todo el
mundo, i se le miró con ho1Tor aun des.pues de
muerto, como a una culebJ•a. "Qué 1 esclamaba
en su desesperacion, mezándose los cabellos i revolcándose
en el suelo, es _posible que no tenga ni
amigos que me defiendan i me salven la vJda~ t:ti
enemigos que me la quiten?,, I arrojnndo e puma
por In boca se azotaba como u u esco1·pion, dando
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
316 EL CATOLICO.
nhuidos hoi'J'ibles hasta el punto de salírsele la.;f batirle ; i por esto rrcib: mos despues rJ Sncrnmenlengu<
l cnmo a un ahorcndo!. • • 1 to de la confirma c ion, por C, i en qné ti<'mdo
deseaba. Se enarboló publicamente el pabellon po cll' bemos . ostrnr•lo, nos lo dice. con elocuencia
, signo de la Iibertnd ; i el pueblo se cubrió la ca- el periódico de que nos ocupamos.
beza con un got·ro semejante al que se ponía a los La lglesia (e Jewcristo crn, rn nuestr·o paí ' ,
esclayos dcspues de su manumision. El Senado cruelmente perseguida~ herirlos sus I>astorer por
no se quedó atríls en rnanifestal'iones de aiPgría. el destierm, dispersados ~us Ministt·os, urws por
Neron había tenido el proyecto. de abolirlo hacien- las pe¡· s ccu('ioncs, o.tros por el cisma; atacados sus
do asesinn1· a todos h>s Senadores; i cuando Ue· dogmns, • u disciplina, i lo que es m¡l-5, prohibida
g,11·ou n sus oido3 los primeros rumores de la la libertad de imprenta e impedida La comuniea-:rebelion
intentó hacer· lo mismo con todos los cion a los católicos, que Uflénns pudieron publicar
Gobernadores de las provincias i todos los Jene- las protestíiS de los Jlustdsimos seiiores Obispos;
rales del ejército, eomo enernigos de la República, nada se podía hneer·, i tocaba rsclusi\'amente a los
1 hacer pet·ecer a tod-os los deste1'1'ados, degolla¡· a .fieles la defensa de la R('lijion. En estas circuns- 1
todos los gaulos qne estaban fn Roma, rntrrgar tanrias apnrcee El Católico, COI)finmmrlo, cual ¡
las Gaulas at saque(} de su Pjército, envenena•· el diseípub v e rdndero, las promt:'sns hrchéls en el J
Senado entero en un banquete, ineendiar a Rvma bautismo, de n•sistir a los rnemigns de nue tra
segunda vez¡ soltar al mismo tiempo en la-s calles salvacion, i de confesn1· la fé ante los Tirnnos i
1
,
1
las fiet·as desUnadas pat·a los espectáculos, n fin perseguidores. E.sto es El Cat dlico: la \'oz. de los
de impedh· que el pueblo pudiese apngar el fuego. hijos a f.tYor de la .Madre destituidcl de sus /ejítiPot
· fortuna no tuvo tiempo de entregarse a estas mos defe nsor e s. I se vio entó n ee ~ qne si la Patria
at•·o~idades, cuya ejecucion parece haberse reser- es un nombre amable) c::trece sinemLat·go de uno de \
vado para los siglos modernos, puesto que la sus mas dulces rncuntos si ~e destruye la Relijion ~
mélyOt' parte de ellas se realizaron en la gran re- se vió que si en una tierra en que el p n tl'ioti. mo
volucion de Francia; i aun ot•·as peores, hemos se siente tanto como en la Nueva Granada, exbtian
presenciado en América, ejecutadas por nuestros sinembnrgo cornzones egoistas en p t)líticn, ese
g'l'andes hombres, j aun por los hombres mas pe- egoísmo desaparecía al tt·atnrsC' de la santa i sagraqueños
i miset·ables. (Contiuuará). da Relijioo. La voz de los Pastores, lejana e impe-
Cuando po1· la pdmera yez somos presentados
a la Iglesia en solicitud ele la fé que conduce a la
vida etema, enterado rl Ministro de nuestra determinncion,
nos exije en nombre de Jrsucri:;to un
·ju•·amento,pm· el cual renunciamos voluntariamente
al demonio i a sus obras. Renunciar pat·a
siemp•·e al demonio, i a las pompas i \'anidndes del
mundo ; Cl'eel' en Dios Padt•e Todopoderoso, i en
Jesucristo su único Hijo, el cuaJ murió por la snlud
del jénero humano ; reconocer i adorar al "Espí1·itu
Santo, que po1• su amor se dignó aenba1· 1~ gl'ande ¡ obra de nuestra redencion; cautivar el entendí~
miento, tnn limitndo, bajo la obediencia ciega de
~ Jesue¡·fsto, pa•·a creet· sin discusion los inefables
~ ~ misterios que son infinitnmente supel'io1·es a nues~
. tra razon, i pscuchaa· dócilmeutc a la Iglesia cuan-do
decida sobre artículos de fé; rn uua palabra,
mol'it· al pecado, al mundo i a Sntanás, es lo que
solemnemente hemos pi'Ometido a Dios ántes de
habe1· sido rejener;~dos po1· el bautismo.
Pero como la Id de Dios no consiste solamente
.en evitat• el mal, sino tambien eo hace1· el bien,
siendo poc:t cosa para la criatura que hn venido a
1 sel' hijo de Dios i de la Iglesia po1· el bautismo, el
1 l'enunchw al demonio, es menestet· tambit•n com-dida,
dejóse oí1· ~ot· el ó1·gauo de sus ov<>jas, i se
·vió entünces que e1·a imposible destruit· a unos 1
padres que tenían tantos hijos, i tan dignos i t'Cronocidos.
Así, por El Católico que fué el primero que desafió
la tiranía, ha triunfado entre nosotros la causa
1
, .
de la Relijion.
Pera, restituida la voz del Catolicismo, o sea el
Ilustrísimo srüor Metropolitano a su silla, en ' 'irtud
de aq,Jella dcft-nsa, ¿ debia estinguirse la voz
del pueblo católico? ¿Es solamente en Ja ausencia
de nuestros Pastores, que los católicos estnmos en
el debet• de dedicamos a la defensa de la Relijion 'l
Nó. Si El Católico no podía ser, por su propio
nombre, la voz diYina i autoriznda que se dirije
únicam¿nte a los s·1bdilos, no pot· eso dejaba de
ser la voz humana establecida para combatit' a los
enemigos. Si La Voz del Datolicismo em un periódico
de suma necesidad, no lo e~ de ménos la
conservacion de El Católico, así por lns circunstancias
de su nacimiento como pn el objeto de su
mision; mision que si el primero puede desempe·
ña1· por su carácter misto, no tan franca i libremente
sinemba1·go, como el segundo.
Que no entregue, pues, El Catdlico, a la nada,
una vida que está llamnda a ser inmortal. ¿ Dt·s •
pues de tautf)S triunfos, po1· veutura sel'ia eso pe1·~
en>rancia? No seria apostata¡·? No seria esto
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
-:::· --= -_ ,_. _ .~-=e- :..
EL CATOLICO. 317 r -
~ ~ ~~~-~~~-...-~~~'-'"'--"~~-~
. 1 peot·, eseonclienuo el talento despues de haber 1 cue.ncia como o.rador i como e~critot·, hacia ~ue los f¡ negociado? Los enemigos de nuestras almas no ?btspos se lo d1sput~ran ofreciéndole ve~taJaS que
duermen,i nosotros¿ cesaremos de combatit•? Nó, e~ rmntba co? poco m te res. porque, at·d•ente en la
no desmayemos: no el señot· Uedactor; no sus fe, aunque d1spuesto a luchar con la~ malas d~c-
1 Colaboradores; no sus ajen tes i suscritores .. Pon- trinas, daba mucho valor al lado míst1co de la Ylda
gárnonos todos de é\cuerdo i pidamos al Ilustl'i~imo cristiana. , . . .
senO!' Arzobispo una gmcia, la que sea de su vo- Su poderosa voz se oyo en var~as dtóces1s desde
Juntad, que él nos la conccde•·á romo padt·e, pi- 1846 hasta 1855, habiéndole to~ado reemplazar. en
dámoselél, ya que como hijos no podemos preten- 1847 en Nuestra Señora de Pans, al pad1·e Rav1gde1'
recompensa. Hagamlls una contribucion cspe- nan que se habia enfermado.
daJ entre Colaboradores, ajeutes i suscl'it01·es, pat·a . Como d.irertor de las relijiiJsas de San J?~~' se
cubrü· el saldo en cont1·a que ha ¡·esultaclo 1 i cele- h1zo tamb1en not~ble por. ~1 modo como gmo ~esbremos
para en adelante un convenio que asegu•·e tas esposas de Cnsto,hac1endolas amar la pemten-
' a nuestra empresa la perpetuidad. Bastada acaso ria i gustar los pla5eres .de la om_ri.on ... Por estas
1
que el Ilu -tdsimo seño1· At·zobispo reconociera cualidades, Monse~or S1b0U1' sohc1tó de.l Carde?al
nuestm parentezco con La Vo.:; del Catolicismo:~ i Ronald que le ced1era a este Sacerdote a qmen
. auuque cediendo a rste hermano nuestm primoje- queda hacer. D~an .de Santa J~noveva: El C~r.de-
1 uitma recomendara esta publicacion romo la de nal no arced1ó,1 el Abate Plan~1ea· contmuó vtvten-nqueJ.'
do c?mo miemb1·o de.l~ comun.idad de. San ~··i~eo
Solwe todo considet·emos que la tibieza es la de Lwn, aunque el Mtmstro de mstl·urcwn pubhca
peo1· de las te~tacion€'s, i que Dios no concede su lo llamó tambie.n como profesot• de hebt•eo de la
corona sino a la pe¡·sevet·ancia. S. A. facultad de Pans.
ESTRACTO DE LA BlOGRAFIA
DE MoNSEÑOR PL.\NTIER OBISPO DE NniES.
Mr. Eujenio Veuillot, nos refiere que en el departamento
del Ain en Francia, vivia un pob1·e
ja,·ditwt·o viudo i que tenia u~ hijo nacido el 2 de
1 marzo de t8l3 . Este niño que desde su mas temprana
edad mostró inc\inacion al estudio, fué ron
su padre a Lion~ i el Cura de 1a parroquia de San
Cyr, se enca•·gó.cle inst,.uido en los pl'ime1·os a·udimentos
ue \as letl'aS humanas. Una gt·ande
ateucion a las esplicaciones de su maestro, una
memoria p1·odijiosa pnrat a·etenerlas i un juicio admirable
para meditarlas, hiciero11 que el niño pi'Og:
·esa ra de un modo sorprendente. Era poeta, i
baria versos latinos i francese, con igual facilidad.
Cantaba las flores,porque como él mismo ha dicho:
ce Hijo de un humilde Jardinero, nací i crecí entre
los naranjos, los cltweles i las ¡·osas, i encuentt·o
.siempre inesplicables delicias en saborear los perfurr.
es que respiré desde mi cuna hasta una época
avanzada de mi vida. l>
Em·ique PlantieJ'e.ltt·óal Seminario de la Argentiere
donde como humanista i como matemático,
se distinguió siemp•·e ent1·e sus companeros. Los
seminaristas de \'arias diócesis eran llamados a
t¡·ablljar sobre un tema dado, i esos trabéljos e¡·an
sometidos a un J01·ado q~e los calificaba i les disCel'nia
el p1·emio. Enrique Plantiel' obtuvo siem pre
el prime¡·o en estos concursos, i empezó ah~cet
·se notable así desde niño.
En 1831 principió sus estudios teolójicos i siguió
siendo uu alumno apt·ovechado1 i un amante decidido
de su fé i de su iglesia.
En 1834 se qciso hacer cartujo; pero la austeridad
de la regla lo venció, i a los cua1·enta días
salió de aquet se¡>ulc¡·o de hombres vivos a quienes
soto alieuta la esperanza de una vida futUI·a.
Nomu•·ado entónces maestro de Sag1·ada Esc¡·itm
·a en el Seminario de Lion, se dedicó a la enseñanza
i al misr;no tiempo al estudio de las lenguas
ol'ieutales. Así fué que apénas ·se ordenó de Sace¡·dote
(1837) fué nombrado tambien profesor de hebreo-
en la facultad de tcolojía de Lion.
La abundancia de sus conocimientos, su ve¡·saeion
en las doctrinas de los Santos Pad1·es, su el o-
Poco hacia que desempeñaba el cargo de Vicario
jenet·al de la diócesis de Lion, cuando fué eleyado
al obispado de Nimes en 1855, no con sorpresn,
prro sí con temor de los que Jo c1·eían muí
afen·ado a las ideas de la faccion galicana del
Clero. El Al.>atc Alzon que eje•·cia la vicaría de
dicho obispado i que era « la espresion mas com·
pleta del esph·itu •·omano, >> envió su dimision al
nuevo Obispo, que, léjos de admitirla,h·ató de tal
manet·a al que la hacia, que probó que ce en las
cuestiones contl'Overtidas entre los católicos, no
tenia el partido que se le babia atribuido. » Lo
que bai es que Monseüot• Plantier e< evita cortar
cuando se puede tt·ansijir. >> Si en las cuestiones
de libertad de la Iglesia i de de1·echos de la Santa
Se)
Pero habiéndose hecho odioso a los enemigos de
la fé, miéntras mas muestnt su celo apostólico,
mas cóleras se levantan contt·a él. Rabiase atacado
po1• el .Ministro de tos cultos, Mr. Ro\.tlancl, la
Sociedad de Sau Vicente de Paul, i el Obispo discutió
con fhmeza las medidas del .Ministro, censuró
su acto i sm~tuvo, en favor de los pobres, aJa
Sociedad que los soconia. M1·. B.ouland entónces,
considerándose como Jefe del episcopa~lo frunces,
levantó la voz, i hablando con el tono de la autoridad,
didjió ~1 Obispo una nota que publ:có el
Monitor, i en que, entre otras cosas, le dijo lo
siguiente:
(( El calot• de las convicciones i la libertad de la
discusion, no dispensan a nadie :le la observancia
de las reglas de la buena ct·ianza i de la moderacion.
Para detendet· una opio ion que juzgais verdadera
i equitativa, era inútil emplear espresiones
tan acerbas coutra un acto emuuado de un Ministro
del Empcrado1·; i para lwcer un 1<.-'jítimo homenaje
de adhesion a las Conferencias de San
Vicente de Paul, no el·a necesario insultar a otms
asociaciones, * i señalarlas al ódio i al desprecio
publico. »
Dijo ademas el Ministt·o, que el O bis )0 debia
imita1· la calma i la dignidatl de lenguaje d~l antiguo
Clero galicano, piétdoso, sábio ~ patri?.~a, i
abstenel'se de mezclcu·se en los negor1os reh¡rusos
o políticos, dictando pustol'ales que no podían contestaJ
·se sin crmve dai'lQ pa1·a la B.elijion cuyos
Ministros er~n t•espetado.s po1· los del Imperio, aun
cuando se salie,sen de las vías de la sabiduría i de
la caridad.
El Obispo contestó :
ce Pm· severas que sean vuestl'as apreciaciones,
ce hai tl·es gt·andes tribunales con los cuales cuento
« i espero con entera segu.l'idad que me absuelvan
ce de los rigores que me p1·odign Vuestra Excc
« lenC'ia.
ce Bl tribunal de la opinion pública d 1 verdade·
de ser devuelto por Vuestra Excelencia, ~
<< a las víns de la sabiduría i de la cm·idad. » ,¡
Asi maneja el sarcasrno este Prelado cuando es l
preciso, i s~ muestra, de todos modos, un comba- •
tiente temible pat·a los que ataenn la fé católica. 1
En su diócesis hai muchos protestantes, i qui- 1
sieron en 18.59 celebrilr el twh Cl'SllJ'io del Jll'Üth>J• ·
Sínodo nacional ele las iglesias reformadas de
}..,rancia. Con este moti"o, e\ Obispo, oponiendo
los hechos a las palabras, los razonamientos a las
declarnacionrs i ta verdnen'> él
que estaba preH!nido pnra este caso, volvió a escribir
i los derrotó del todo.
Con motivo de la obra impía de Ernesto Renan, "
titulada Vida de Jesus, i de un artículo de M.
Havet elojiando dicha ub1·a, ha escrito sabias pastorales
en que refuta i e a lw nqu~llos c::.t:ritos,.
prohibi-e-nd su lectura. E:.-as pastorales no ~on las
piezas méuos importantes que han lllcbo l.lrillar la ~~ .. ·
verdad i han confuuuido el error. ~
Pero ndtmas de pol'tn, oradot·, escritor, apolo- i
jista , ol'ien talista i teólogo, M.onseúor Plantier e.s ~
musico. Trabaja con ardor Cll proporcioOI\1' a su
rebuúo mejoras hijieuicas, industriales i comerciales
; procura la solida instruceiou de la juventud; 11
arregla la pompa de lus ceremonias relijiosas i ~
perfecciona el canto litúri ico; restaura lils iglesias
i dcta las que so 1 muí pobres ; i trabaja sin
clcscnmo por lu estirpa..!ion de 1<\S herejtas i pOl' la ,
enmienda de los pecadores. Es todo para tollos, i
asi es que hace o1r su voz elocuente aun en las
funciones mns humildes pat·a enseila l' desde el ·
pul pito i para combati1· los erron~s. No descansa,
i po1· eso es tan respetado i tvn querido, que cuando
fué a B.oma con motivo de la canonizaeion de
los míÍI'tires del Japon, lo siguieron sesellta i tiiete
Sacerdott'S i nl¿:;uuos laieos. con todos los cuales
vivió el Obispo lleviJndo la ruda vida de comunidad
que nunca bn abandonado.
Es un homi..H·e que habla poro en el trato familiat
·, pero que no por eso puede deeirse que es
adusto, pues tiene maneras mui otligautes i una
souJ·isi;l que revela toda la bondad de su c01·azon.
Es de pequeña estatura, naco, pá\i(1o ; sus ojos
son grand~s i tienen una espresion firme i tranquila
; su frente es elevada i muestra la fuet·za del
pensamiento. Su alma toda es el alma propia de
un Obispo católico.
RENAN.
Como el numero de los¡, dividuos que han es·
crito impug11a:1do el libro funesto de este hombre,
es muí significativo i habla mui nito respecto de la
condenacion universal que tal libro ha mel'ecido,
p1 esentamos a nuestros abonado51 no a lista, aunque
incompleta, de los impugnadores de In obra de
B.enan, titulada <(Vida de Jesus.>) En esta lista
- figura basta el nombre del P. Passagliüt i el ~eriódico
de donde tomamos tal noticia, aúade que la
obt·a de este Pnd1·e está esl!l'ita «segun el método
escolástico, i enciet·ra upa di cusion sólida en que
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
EL CATOLICO. 319
todo.; los errores de la introduecion de l\f. Rcmm, 1 te Anglc.tde docto¡· en tcolojía, Vicario de Nue~tra
son refutados con una ciencia profunda i de lmena Señom de Pnris.
leí. Si rl P. Passaglia, continün, sto Rennn, po•· D. Antonio Fcrre1· del io, de Respuesta a •·· ~rne ~ to llenan sobre In Vida
Jn H~al t ~cacl<'mia Eo.;pnñola. de Jes~Ls, por un libre ct·ryent<>.
1
La Vida de Jesus, série sot· en el C <) lejio de }<'rancia.
Vicill'ins jent'l'stro a .1\1. Bavet, profesor en el Colrjio de Francia, por
Señor Jesucristo i obsen·ae.iones de l\fonseiwr Pavy, el seiior abato Freppel, profesor de elocuencia saObispo
de Arjel, sobre la novela: Vida de Jesus, grnnan. Opinion de los deístas racionalistas sobre la Vtda
A los IC'dOI't>S el~ l\I. Rrnnn.-La divinidad de de .1esus segun M. Renan, pOI' M. r. Larroquc.
, ,Jrsucristo, por el . . . · La Escoela cdticn. i Jesucííisto, con motivo dala ! M. Rt'oan i su rl(za de Jcsus.-Carta al R. P. Vida de Jesus de l\11·. Renan, por Mr. Edmundo
· .1\fertian, director de los Estudios 1'et.l)iosos. histó- de Pressensé.
. 'ricos i /tterarios, po1· el R. P. F('lix, de la Compa- Lal\fetmlla contra la obra de Mr. Renan, pm·
M ñía de .lcsus. l\f. De ·georges.
Exámen crítico de la Vida de Jesus, de Mt·. Epístola a l\Jr. Ernesto Renan sobre su ultima
Renan, po1· el abate Frrppcl, profesor de elocuen- obm : Vida de Jesus por el sellot' nbate Petit, ca·
1 cía Sélo-rada en la Sorbonfl, nónigo honorflrio, Cuta en la Rochela.
Una supursta Vida de Jesus, o Mr. Ernesto Respuesta de un poeta n M. Ernesto Renan, pór
Rcnan hbtoriadot·. fisólofo i poetn, pot· fl señor M. El'l1esto Le Roy.
abnte Julio Teodosio Loyson, do<.'tor de la facultad Conespondencia npócrifa entre M. E. Renan i
ds Teolojía de P:wis. su hermnna Ut sula, con motivo de la obl'u titula-
La erítica i la tríctira, l'studios sobre 1os pt·oce- da : Vida de Jesus.
élimientos tlcl ¡:,nlirl istiani mo modrn o, a propó- Filosofía pot· dos sueldos .. con motivo de la obra
sito d(• ~It•. llenan, pot· el R. P. Delnportc>, do la de D. Fulano de Tal.
Socirdad de la misericordia, doctor PJI teolojía, La divinidAd de .Jesuel'isto, con moti o del libró
profesor de dogma <'D la facultnd de Burdt;os. de M. llenan, por X ...
A l\11'. Enw:to H.ennn.-La divinidad de Jesu- Nueve pájinas decisivas sobre la Vida de Jesus
cl'isto segun Napoleon t,o i los injenios mas gran- de M. Ernesto Ren<~n, po1· M. LázP~t Augé.
de~ del mundo, pot· M1·. Bemabé Chauvelot. El Verdadero JesucritSto opuf>sto al falso idrhdo
Exámt>n de la Yida de Je.ms de Mr. Bennn, po¡· por i\1. Rennn í su escuela escépticn, po1· l\:1, A.
Mr. Poujoulat. Marrakis.
El libro de l\:11·. llenan sobre la Yüla de Jesus, Carta a un amigo sob1·e ~a Vida da Jesus de M.
por 1\lr. Laureutie. Rennn, JWI' M. E. I~ncoude
Vida de Nuestro Señor Jesucristo, rep;wsta al Obispos i profesorrs : reflexiones solH·e lns ba:-
libro de Mt·. E. Benan, pot· l\h. Enjenio Petrel. lanzas del Estndo, por M. Armando Fresnan, anBre\'
CS palilbras sohre la ridr¡. de Jesus de 1\lr. ti!nto representnnte.
E. Renan, pot\ Mr. Agustin Cochin. M. llenan desenmnscarndo, o Cartas del abate
El Evanjelio segun .Uenan, por Mt·. Enrique Cms a uno de sus fC:'Iigreses sobre In fl.Josofln de
Lasserre. M. Renan, para mejot· étJlcndet· la Vida de Jesus
E. Rcnnn rdntado por sí mismo, por Mt·. Ben· J de dicho autor i todas sus ¡•efutndon s.
jamin Constant. 1 El verdadrt·o secreto de l\1. Renan i d~ sus
Mr. Renan defensor de la fé por medio de un ma("stros sobre la resul'l'eéeion, espl ienciones Rplnnue\'
O p1·ocedimiento, por el P. Marino de Boy- zndas po1· los poseedores del secreto, i por qué, pot·
lesve. de la C:ompai1fa de Jesus. 1 M. de Mir\'ille.
¿Es 1\It·. Rennn un eset·itot· sério ?-Impos.ible Las distrac('iones de M. Hrnan, pot· el P: A.
negat• la divinidad de Jesucristo. Por el señor aba- Bourqueuoud, de la Comptlñia de esus.
~ -- --=-~-------- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
1
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- - -
Estudit> sobre la Vida de Jesus de Emesto Re- t- sacada de los últimos ntaques de hl incredulidad.
nan, por el P. Cárlos Passaglia, antiguo profeso•· ¡ 3. co edirion! po1· A .. Nicolas ..
de Teolojía en la cátedra de Roma, diputado del .~dYertencm a la Juvet?t~~ 1 a los padres d~ .. fa-
Pal'lamento de Tul'in. (ItaHano.) : 1mlla, sobre los at~ques dil'lJtdos contra. la RehJIOn
Segunda carta a Mr. Renan.-El Mesías-Loco. po1· algunos escntores de nuestros d1as, po1· el
El Mesías-Dios.-Por el señoa· abate J. H. Mi-: señoa· OL>is¡JO de Orleans, miembro de la A"·ndemia
chon. francesa.
Jesus ante Caifás i Pilatos, o proceso de Jesu- M1·. Renan i el Cántico de los Cánticos, po1· el
ca·isto seO'uido de una coleccion de testos escojidos seño1· abate Meignan.
que c~nti~nen los principales fundamentos de la La lglrsia en frente de la revoludon, por Cre-
Belijion cristiana, estractados de Ja~ Sagr~das tineau Joli. , .
Esct·itua·as i clasificados pot· Mt·. Dupm, ant1guo En Bogota se han pubiJCtH1o: .
prior del colejio de abogados, docto1· en derecho i Los Comentarios c ríticos sobt·e la Vida de Jesus
Pt·ocuradol' jeneral del Tribunal de Casaciou. de l\11·. llenan, por José Manuel G root.
Jesucristo es Dios, Demosta·acion, po1· Monseñot· Vida de Jesus, de JJ-lr. Ernesto Renan, por
Parisis Obispo de Arras. Manuel María Madiedo ( número 5.o de <>)
M. Het·vé, abogado en el tribunal de Casacion. Pa·uebas histól'icas i filosóficas de la Divinidad
Jesucristo pol' un consejero. de Cristo, pot· Augusto Nicolas, Césm· Cantú i el
Cal·ta soba~e 1ft Vida de un tal J~sus, segun M. abate Gaume, precedidus ue un prólogo por Jo~é
Renan, miembm del Instituto, po1· Juan Loyseau, Joaquin Ortiz, . todo en noventa pájinas.
zapatero. ~- ~7= ....:__=
Exámen del liba·o de M. Renan, pot· el abate INSERCIONES DE LA CURIA.
Orsini.
Cat·tas de un Cura de cumpo a M. Renan,miem- DILTJENCfA DE ABSOLUCION.
bro del Instituto, por el abate Chéré, pát·a·oco de En la ciudad de Bogotá, a los vrintisiet e días
Seine Port. del mes de enero de mil ochocientos sesrnta i
Estudio sobt'e la Vida de Jesus de M. Renan cinco, se pt·esentó en la sala de nuestro despnl'lw,
por el señor abate Simonis, doctot· en Teolojía, arompañl' los raciouahstas alema- cautelam que le hnl>iamos exijido, tanto pa1·a
nes, por el abate Meignan, Vicario jeneral de Pa- tranquiliza¡· su propia concienriíl, cuanto- para reris,
pt·ofesor de sagrada Escritura en la,Sorbona. para•· el mal que hu')iel'a podido ca lSai' a los que
Vida de Jesus de M. Emesto llenan, artíeulos creye¡·an que había jurado lisa i Hannmente. Pa·o-publicados
en la Revista del Mundo Cat ólico, pot· testó esta1· unido a la Santa Iglesia Católica, A posel
abate H. J. Creliet·. tólica, Bomnna con todo su espíl'itu i su cot·azon,
La Inca·edulidad modea·na estudiada en un libro ¡ set· Óbectiente a sus leyes ¡ disposicione3 • Heeho
titulado: Vida de Jesus, série de artículos publi- esto, ¡ dirha la conicsion, le dimos la absolurion,
cados en la Civiltá cattolica de Roma (italiano.) en uso de las facultades Apostólicas que tenemos,
Vida de Jesus pm· M. Luis Veuillot. firmando con Nos i nuest1·o Secretario.
Gaceta de Ausbourgo 15 a 17 de setiembl'e de ANTONio, AnzoBISPO DE SANTAFÉ DE BuGoTÁ.--
63. M. Keim. J. Jflanuel F'"ernimd~ Saaveclra.-Jgnacio Bue-
M. Colany. Revista de la teolojía pa·otestante de naventura, Secretario.
Estrasburgo-5. ~ entrega. Es fiel copia de la respectiva dilijencia.
Edicion populat· de la Vida de Jesus, por Mr. Ignacio Buenaventura.
el abate Freppel. =---=-=-~ -===~=-~~===
Meditaciones sobre la esencia de la relijion cris· ,jJ)J7f'lJ'Ef(J}[l(/,)~~
tiana, por Mt·. Guizot.
Los sofistas i la cl'Ítica, por Ga·atry.
Jesucristo. Respuesta aMa·. Renau, poa· id.
Diario de los sábios de Gotinga, 5 de agosto
de 63.
Historia de Ca·isto, pot· Mr. Ewald.
La Divinidad de Jesuca·isto. Demostracion nueva
CAMBIO DE 001\IICILIO.
EL COLEJIO DE SANTO TOMh.S DE AQUINO
Se abrió el 2 del presente, i se ha trasladado a la casa
número 42 de la calle 1. ~ de la carrera del Ecua·
dor (esquiua de Santa Clara)·--~---~--'--~
IMPRENTA CONSTITUCIONAL-POR NICOLAS PONTON.
1 .
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente:
Biblioteca Virtual Banco de la República
Formatos de contenido:
Prensa
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El Católico - N. 88
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El Católico - N. 89
REDACTOR . VENANCIO ORTIZ.
LOS l\1 ANDA l\1IENTOS.
Hare tres mil i cuatrocientos aflos, un pueblo
· que. contaba ) ' o 600,000 combatiE>ntes i que cuatroeientos
años ántes no el'a mas que una familia,
ltl'll\' l' ahn por órdPn divina el inmenso desierto
que se cstiende entre el maa· Rojo,el mar de Omao
i In Pnlestiua : acnmpado ;ll pié de un monte aislado
en mPdio de un mar de nreun cuyas trmpesta·
des uo son n1énos temibles que las del Océano, oyó
un día enta·e el ruído de la tempestad que lo aterraba,
i de In bocn del mismo lJios, las leyes del
mundo moral. El srncillo Código dictado en el
Sinni i que cupo en dos tablas de piedro, ha Yisto
pnsaa· Jos progresos i los cataclismos de treinta i
cinco siglos, sio que Jos hombres hayan podido
añadit· ni quitar una silaba a sus diez nrtículos.
Soa·oflstro, Licurgo, Solon, Numn, Confusio, se
elevaron mui alto por hnbea· dictndo, cnda uno a
su pueblo, leyf's que ciuraron algunos siglos,¿ pero
quién si no Djps hubiera podido dietaa· pan\ la humanidad
de todos los climas i de todos los siglos
una lei como el Decálogo? Las obrns de los hombt
·es, necesal'inment~ impea·fectns, sufren ron el
tiempo modifieilciones, cambios, ndiciones, i
pierdt•n cornpl fa mente su forma p1·imiti a : solo '
una obra de Dios puC'de couset·varse siempre la
NUMERO 89
El mundo se babia apartado algun tanto del
cumplimiento de esa lei, i el pRganismo deshom·aba
al mundo. Jesucristo vino, restabl~ció la lei, i
cnmbio la faz del mundo. El amor a Dios i al
prójimo, síntC'sis mn•·nvillosa del Código del Cielo,
se vió como un hecho rcai, i la cat·idad cobijó a
los 1e lo co s 1 sagr, o
La oba·a de Dios no podia res tablere•·se i pea·feccionarse
por un hombre. Cristo pudo hacea· E;Se
prodijio porque Cristo ea·a es i sen\; Cristo es Dios.
Ningun hontbre ha podido hacea· lo que ÉL hizo.
SistPmas filosóficos mas o ménos sábios i bien
combinaC:os, se han oído salir de labios mot·tales,
pei'O ni Solon, ni Licnrgo, ni Soroastro, ni Confusio,
ni Platon, Lan podido adueñnrse del corélZon
de los hombres, llenarlos con su doctrina i entusinsmflrlos
hasta corrc>a· alegres a la muea·te por
sostenerla. Cristo solo ha podidcdwcea· este miln-
. ga·o i ' 'ivia· despues de diez i nueve siglos en Jos
cornzones de los homures, que hoi lo aman i lo
adoran como lo amna·on i adoraron Jos primeros
que lo oyet·on i Jo virron. ¿ Qué hombre, por
grande que hnya sido, ha podido contat· con ser
nmndo d~spurs de muerto? ¿Quién se snca·ifiC'a
hoi po1' Napoleon el grande, poa· nuestro grrm Bolívar?
Cristo solo es hoi lo qur fué desde el principio:
el consuelo dP. la humanidac1, el gran bien- 1
he(·hor, el árbitro de los puelJios~ Dios. Sí, Cristo
es Dios.
P01 e o doct1inn santa. no puede transg¡·edil'-
sa, 110 puede insultarse sin que lluevan desgracias
soba·e la sociedad que tal impiedad hace o consiente.
El Cristianismo es santo.
misma al traves de las jeneraciones. Las leyes de
Jos homba·es, limitlldos como somos, alcanzan demasiado
cuando viven la ''idn de tres jenerncione~,
i el DPc.ilago sirve de base buce muchos siglos, a Solo la moral de esa Relijion ¡1uede hace1• que
las lf•jisladonrs de los pueblos. ¿ Habrn quién se los hombres se mnen como hermanos ; solo esn
atreva n 1wgnr el oríjen divino de este Código que morlll pnede hacer la felicidad de los pueblos; solo
ningun hombre habría podido ident·? ella puede darles verdadera libertad.
PMa que un- hombre hubiei·a podido idear esa La libertad que no está de acuerdo con esa doc-preciosn
lci que en solo diez nrtículos cortísimos, tl'inn santa, no es sino tirunfa, i tia·anía tanto mas
estabiHe todos los dereehos j todos los debea·es de odiosa cuanto es mns hipócrita. O id la ; lo que dice
la humanidad toda, Sfria preciso que ese hombre por boca de su~ a9eptos es mui hermoso: « La
hubiern tenido una imajit.ncion divina, qnc no lm- « doctrina de Cl'isto C"'3 civilizadot·a, es preciso ohhiera
sido hombl'e sino Dios~ porque solo no Dios ce sea·varla pero destruyendo _lo que hai en ella de
puede dit't;H' una lei así que sirve· ha senido pa1·a ce sobreuaturnl. Cristo no necesita ser Dios para
todos Jos put>blos, en todos los tiempos. Los pue- << set· un ~n·nnde homba·e. Su doctl'ina ha salvado
blos que se lum sepaa·ado algo de esa lei,han caido « al mundo, pero no es mas que la doctrina de un
en la mnlrl espnnto~a nbyeccion, en la esclavitud « hombre de talento. Nosotros somos ''ea·dailea·os
mas ignomiuiosa, en la coa·a·upcion, i se han con- ce cl'istianos, pero 110 queremns mas Dios que el
vertido en cadáveres. Luego ha habido revelacion, ce pu blo ; por la libertad i felicidad del puehlo
luego Dios se ha herho oí1· de los hombres, luego « trabajnmossi pam conseguir hncerlo libre i feliz~
nurstrn Relition tiene una base divina, luego en «queremos quitarle las preocupaciones que Jo enla
Relijion 'erdadera. ce tontecen ; queremos persuadir! o de que no hai
1
A donde quier>
Hé aquí el código sagrado de esa filosofía materialista
que se bautiza pomposámente con el titulo
de J5oG~IA LIBEúAL. Compárese con los preceptos
del Decálogo, i se verá todo lo monstruoso que
,enciet·ra ; penet1·ese un poco en esta doctl'ina i se
descubrirá el paganismo con todo su bon·at·.
Pam obtenet· su fin, sigue ciertas inst,·ucciones
1
que no Vat'ian. Mazzini escl'ibia a Beltmmi en
1847. « Pón la segui· en í) raíz, coJTompieado a
« la s masas; si algunos bl'ibones del pueblo están
l
. >
A estos gritos desaforados siguió uua gue¡·¡·a
Cl'Uel, sangt·ienta. La Italia, el Austl'ia, Hungda
11
i hasta algunos cantones Sui-zos se debatian como
un epiléptico, i los corifooS> de esas revolueiooes,
al sentir la ola de sangt·e que les cubl'ia los piés,
al v~ • las poblaciones ir il\da ,nl off· los lamcn-
1
tos de las viudas i de los huét·fanos i los nyes de
fos heridos, gritaban frenéticos de entusiasmo:
, ¡viva la libertacl1
Esta es en efecto la libc1·tad que pt·omete el liberalismo
a los p-ueblos. ¿ Cómo se engaña a estos
hnsta hacedos al'l'o.i_<·usa así en una borl'ible senda,
hasta convertidos en mónstruos mas fel'oces que
las fiet·as? Repl'esentando de nuevo el drama del
Paraíso; la sot·piente engañndo1·a está en las sociedades
secretas. Ellas lo comprenden, i ob1·ando
en su nombt·e, la han tomado po1· emblema, con
cuyo motivo dice un autor contemporáneo.
ce Imposible era que las sociedades secretas
(( adoptat·an un emblema mas adecuado que este.
«La serpiente se m·t·astra callada entl'e las yet·bns,
«se acet·ca i se enrosca sin haee¡· el menor t·ufdo
<< en lo mas íntimo i oscm·o de las ruinas de los
« mut·os, dentt·o de las hendidmas de las rocas i
« de los agujeros de la tierm ; permanece entre
>
En efecto, de esas sociedades salen emisarios
que, de palabra i \)O\' escl'ito, i usanuo una fraseolojía
especial, procuran engañar a los pueblos para
lanzal'los en la vía infemal del paganismo. Roma
i toda la Italia lo vi"t'on así en los afws ele 1846 a
1849, i hoi nosotros mismos lo estamos esperimentando.
Allá, emisarios pagados iban a los cafés, a
los tE'atros, n las tertulias, i en todns pal'h's
pt·omovian mnrwsamC:'nte la conversacion que
deseaban, para dejar caer ciertas pali\bt·as que cort•
iendo de boca en boca,iban esasperando los ánimos
i disponiéndolos para la revuelta. El Ministro
del Papa, Conde Rossi, aunque no et•a eclesiástico.
ca1·gaba <>on la odiosidad de los discípulos
de Weishaupt porque no los d~jaba obrar con rn·
tcm libertad, i resolvieron asPI"inal'lo. l-os asesinos
fueron ensayados sobre cudávPres para que no
necesitm'nn mas que un golpe i pudil'rnn darlo en
medio de la mnyo1· concUtTencia; i en efecto, el
15 d e noviembre de 1848, el Conde Rossi fué
muerto de una puñnlnda, al it· a abril' lns sesiones
de la Camat·a Lejislativa leyPndn el discUJ'So de1
Papa. Los p riódiros libeJ·afes, habían dejado comprender
que al g o iba n lHlcedet·, die\endo dvs c1ias
ántes uno que llarnaban D. Pirlone que del sepulcro
del 1\linistro a la cuna de la República no babia
mns que un paso.
Verificado ese asesinato, i aprovechando el tel't'ot
· pOI' él pro, i asf, Jo tuvieron preso hasta quP, de
acue\·do con algunos miembros del Cnet·po dipln~
mático. se fugó disfmzado de clérigo, i fué a refu·
jiarse a Gactn.
No podemos rasisth· a ltl tentacíon de nde:'i1•
aquí un hecho de nquellos que e< El Tiempo>> \lama
casualidades natwales, i que para nosotros son
manifestaciones de l:l Di\'ina ProvidPncia.
Apesat· de los esfuerzos del Cuerpo diplomático
i del unico Cardenal que habia quedado en Romo,
pues todo& hnbiiln tenido que huil· bajo diversos
disfraces, el Papa no quería dejar el Quidnnl aunque
sabia que para l'l di a 27 esta bn dispuesto otro
tumulto con el fin de obligarlo a ¡·enuncim· el Poder
temporal, o darle muerte si a ello se negaba.
Cl'eia que su pt'C5cncia en Roma era siemp1·e un
freno que contendría los esresos cont1'a su pueblo ;
pero de repente recibió un pliego del Obispo de Va·
lencia, en que este Prelado le dt>cia: ce Os envío el
ce copon que er Sumo Pontífice Pfo VH llevó pen<<
diente al cuello ron el Santísimo Snct'ám('nto,
ce cuando fué ancbntndo de Homa. A vuestra San
« tidad debe ser mui grat:t aquella met'noria, i
ce puede usnt• ese mismo copon para su consuelo en
•
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
· ---' - -- -~- - -
EL CATOLICO. 323
Tal coincidencia decidió a Pío IX. Entró en la
capilla, oró, tomó la hostia sagrnda, la suspendió
a ~u cuello i volvió a decil· al Ministro de Baviera
que marcharía. Marchó en efcc.:to, i apesa1· de la
activa vijilancia de los mnzzi ni anos, no ~e advirtió
su fuga hasta que estuvo fuen\ de su alcance.
M1éntras la p<'quena ciuclad de Gaeta s e convertia
en la residencm de una Corte espléndida,miéntl
·as allí ll{'gaban los Representantes de todas las
Nacione~ et·istiauas que iban a cumplimentar al
suceso¡· de Pedro por su marnvillosa libertad, el
héroe l'epul>licano se tmsladaba al Palacio pontificio,
se alojaba en los mas suntuosos departam entos
de él, se daba una numm·osa guardia,i proclamaba
la Hepública. •
Con el'tt·uendoso [lparato militat· se fija1·on en
las esquinas de la ciudad etet•na, l:ls listas de candidatos
para la Asamblea Constituyente. La e!eccion
se hizo po1· los jornaleros a quienes se llevaba
pot· la fuet·za a que deposital'an en las urnas el
voto que les daban esct·ito, i miéntras tanto se die·
taronlos decretos de« tuicion >) i << desamortizacion
de bienes de manos muertas.» Los palacios de los
Car·denales fueron saqueadost los conventos, monasterios
i establecimientos de beneficencia i cat·id(
ld, despojados de sus propiedades; el Clero fué
obligado a jurar sumision a la República, i se entabló
la IUL·ha eontt·a el Po> decía que se estaba sacrificando por la eruto·
nontia del pueblo que llot·aba de botTOI',
La República romana duró algunos meses, i en
este tiempo se pt·ocuró acostumbrar al pueblo
a oí1· ltlasfemar de Dios i de su Cristo, tnaldecit· al
Papa, d(>spt·eciar al Clet•o i t•eit· d.e las cosas santas.
Roma estaba siempre conmovidrt, no se oían en
ella sino gritos de muerte, df'sapareció la segul'i·
daú para las personas i para las pt·opíedades,desapureció
el dinero circulante, se iuuudó el país de
papel moneda i se convirtió La ''ida en un verda ..
det·o infienw.
Pero los co¡·azones de los fieles se alzahau sin
cesaf' a Dios pidiendo misericordiJ, i Dios tuvo
piedad de sus fieles. La República cayó con es·
trnendo, el Papa vo\.vió a Homa, i el pueblo enloquecido
de contento lo recibió en sus brazos.
Los ciudadanos ''olvieron a tene~· segul'idaél, a
dormir tranquilos; los templos volvieron a abrit··
se; las ceremonias del culto a practicnrse; los corazones
voiYieron n espaudirse; la caridad t·enació.
Cl'isto habia vtie\to, los pobres volvieron a
encontrarlo, i la Yerdadera libertaü tendió sus alas
divinas sobre la sociedad azotada.
Roma estaba en l'Uinns, la mano liberal se des~
cuhriÜ por donde quiera; el progre-'io habia obrado
como un ten<'moto, i era preciso rctrog1· allm·, es
deeit·, reconstruir. Lo primero que el Papa procu·
l'Ó reorganizllt' fué la a Asocinciou de San Jet•ónimo
de In Caridad.>) Queremos dat· de ella una idea
a nuestros lectores para que se vea el cspía·itu católico
en contraposícion con el espíl'itu liberal.
Este quiere ab.olit' el crímen, el CatoHcismo procura
correjia· al criminal, i hé aquí los me.dios de que
se vale. La :)Süciacion de que vamos a hablar, fué
instituida en 1519 por J lllio de Métlicis que mas
tarde fué P:•pa bajo el n\Jtnb•·e de Clemente VIJ, i
tiene pot· objeto dife¡·entes obras de caridad. -
C lmo fué en Roma donde primero se puso en
planta el sbtema penitenciario, en uinguoa pat·te
ha sido mejol' comprendido i mas sábiameute apli-cado.
Las pl'isiones allí no son establecimientos
en que el hombre sometido esclusivamente al impel'io
de la fuerza bi'Utal, acabe po1· materializarse,
nó; ellas &frecen al culpable todos los medios de
readquirir el sentimiento de su dignidad, de concebí¡
· hon·ot· po1· el mal i valOl' para practicar el
bien. cc Persundida, dice un célebre escritor, de
< Los
Sacerdotes mas respeta bies, ilustt·aclos i vit·tuosos
se convierten en Jn¡; prisiones en ánjeles tutelm·es
que de dia i de noche están consnlanclo e instl'Uyenclo,
alentando i cura ndo a esas almas muchas
~· eces mas desgraciadas que culpábles. Todas las
mañanas, despucs de la misa que oyen todos los
reclusos, se les recuerda el p1·ecio inmenso del alma
humana, el destino etemo a que está llamada,
i la bondad inagotable del Sét• que ha quel'ido que
lo llamemos nuestro Padre. Ademas de eso, las
instrucciones particul:wes poco a poco di8ipan la
iguonmcia madre comun del cl'imen, i hacen jet··
minar resoluciones saludables.
Fuera de la constante instruccion relijíosa, dada
no solo pot· los Sacea·dotes sino por otros
miembros de la asociacion, i de la fl'ecueucia de
los sacramentos administrados con toda la conmovedora
pompa del culto ca tólico, hai otros medios
de correccion eficaces i provechosos.
En cada departamento hai tallm·es en que trabajan
lo s reclusos en medio de un profundo silencio.
Los niños estc1u separados de Jos jóvenes, estos de
los ndultos etc. i como el local está dispuesto de
modo ctue un solo celador basta pam vijilat· todo
un tallet·, nlli apt·enden oficio los que ·no sabe!'l, i
practican i se pe¡·fecciorian los que conocen alguno ;
tle ma n era que el r ecluso, al salit• de l a prision, se
halla con un caudal de conocimientos reHjiosos que
no tenia, i moralizado po1· tat to, i con conocimientos
en algun at'tC pot• medio del cual puede vivit•
en lo sucesivo con hom·adez. ¿No valdrá esto mas
que todos los soñados falansterios?
Pet·o no es solo a (Sto que S(l'Jimita la e< Asociacion
de San JerónimO.>) Ella socorre a todos los
pobres vergonzantes de la ciudad , i a fin de no lastimar
la susceptibilidad de las familias., disti·iJ>uye
sus socorros los domingos mul. de mañana en el
oratorio del Santo. Dota a cierto número de niilas
pobt·es para que puedan establecerse.-Contl'ibuye
a la mantencion del monasterio de las Coverti·
das.-l\Iantiene catorce Sacet·dotes para que rtsistan
a los enfermos pobres.-Pn ga un abog ado
para que defienda las caus'ls de la s viudas i de los
huét'fanos, i cuando esos litigantes pob1·es van a
Roma a activQr sus asuntos, la Asociacj<>n los ali·
menta -·i paga si e mpt·e los gastos del pleito.-Dá
pan a los prisioneros.-Suministra los medicamen-
1
tos que ellos necesitan i paga el médico, el cil·ujano
i el bad)et·o que los sil·ven.-Intercede po1·ellos
cerca de 1os jueces, i paga los costos de su esearcelacion
.-En fin, pa,ga at abogado enca¡·gado de
defenderlos.
Por estos hechos se vé que, aun humanarnente
hablando, pt·oduee mas bienes reales el credo católico
que el liberal, pot·que el credo católico está
de acuerdo con Jos diez mandamientos de Dios que
se refunden todos en la cnl'idad. ¡ Pobre el pueblo,
si engaüado por huecas palabras i por la inclinadon
a los deleites, se deja al fin aa·t·ancat• su fé 1
El día que ella desaparezca de entre nosotros, de-
1 sapat·ecedt tambien la sociedad.
~
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324 EL CATOLICO.
LECCIONES DE URBANIDAD
PARA EL USO DE LAS SEÑORITAS •
POR ALEJO POSSE MARTINEZ.
~~~~~~~ ~~"'~~~'"
111.
DEBERES PARA. CON LA PATRIA. •
A nuestra patl'ia todo Jo debemos,
Hogat·, educacion, amigos, goces,
1 cuanto hai de sublime lo encontramos
Unido siempt·e a tan querido nomb1·~.
La fastuosa ciudad, la ancha llnnura,
Los -empinados cen·os i Jos montes,
Los cl'istalinos, caudalosos rios
I el límite que traza el horizonte;
Todo entusiasma al coa·azon ardiente,
Todo lo llena de apacibles goces
Cuando léjos ¡ ai Dios ! del patrio suelo
Recuerda con place•·, de sus mayot·es
Ln dichosa mansion donde corrieron
Escentos de furiosos aquilones
Felices ¡ ai ! los nños de su infancia.
Del tiemo hogar Jos plácidos salones
Recuerda con placer; de los jardines
I .. as dulces ft·utas, pe•·fumadas flm·es,
Delante están de su memoria siempre;
Siempt·e en su corazon sona¡·¿l el nomba·e
De los que ilustmn de su patl'ia el suelo ;
De aquellos fuertes, jenero os hombres
Que consagran talentos i riquezas
Valor, fortuna, educacion i goces
A conquistat· a su querida patria
Glm·ioso pot·vem¡·, dulces blasones,
1 estos afectos tiernos, jenerosos,
PJntados con magnífieos colores
Presentes estarán a nuestra vista
1 no cu!ll otros pasarán veloces.
Este es de la mujer debet· sagrado,
Pues es el gran debe1· que nos impone
La lei de Dios que justiciero rije
Los destinos de todas las naciones.
Cumplárnoslo i darémos un ejemplo,
Que apt·eciado set·á de grandes hombres,
Del amot· que a la patria se le debe
Amor que escede a todos los amores.
IV.
DEBERES PARA CON LOS SEMEJ'.A.NTES.
De un amoroso Padre descendemos
El rico, el pobre, el ignorante, el sábio,
El que en Jecho de plumas· se do¡·mita,
1 el que cubt·~ su cuerpo con harapos.
A todos ese Padre bondadoso
De la nada sacó, con fuerte mano,
1 a ninguno en la ft·ente puso el sello
Que lo hiciera de algotl·os vil esclavo.
En la Cl'UZ se inmoló por redimirnos,
Con su sangt·e lavó todo pecado,
1 al dech· que e1·a Pad1·ede Jos hombres,
Dijo a Jos hombres: «todos sois hermanos.»
Po1· eso corno hermanos deberemos ,
En dolores i penas alivia1·nos,
Dando al hambriento el pan de nuestt·a mesa
O nuestt·os lechos al caduco anciano.
El huél'fano, la viuda, el inocente,
De nosotros, reclaman el ampm·o,
1 al prestárselo solo cumpliremos
Con un debe1· dulcísimo i sagrado.
Es el deber de amar al semejante,
De la vida po1· él da1· los encantos,
De aliviar sus desdichas, sus dolores
1 de endulza¡· sus penas i su llanto.
Amor del cual el mismo Dios ejemplo
Nos dió al morir alzfldo en el Calvario,
Po1· sus verdugos al Etemo Padre
.Plegada amo1·osísima lanzando.
Cumplamos, pues, con fer\'oroso anhelo
El deber de acojea· nl desga·aciado,
Si disfnata1· querem~s de las di,•has
Junto ni trono del Dios tres vecrs Santo.
Con amor olvidemos las injm·i11s
Que de nuestros hennanos recibamos ;
Devolviendo los bienes po1· los males
De la glol'i:l etel'tlal dignos hagámonos.
Los defectos njenos no miremos
Sin correjh· los uu(•stros de antemano,
J (' 1 premio conquistPmos prometido
A 1 que alivia el dolo¡· de sus hermanos.
v.
DERERES PARA CONSIGO MIS1\10S.
Los deheres g¡·anniosos que ten<-mos
Para con Dios, los hombres i la pntria,
¿Cómo hemos de llenarlos dignamente
Sin pens31' en nosott·os, en nuestra alma?
¿Sin procura•· a nuestl'os cuerpos fuea·zas,
Sin deste•·•·ar del alma Ja !gool'MlCia ?
Para ''ivh· entre los hombres, siempre
Se necesita de apacible calma
1 las penas inmensas de la vida
Con amable carácter endulznrlas.
Cnidat· de la salud, de la existencia
En medio los pesares i de~ga·acias,
Porque siendo In vida un bien supremo
El pensar nada mas en anancarla
Con nuestras p1·opias manos, es un crímen
Que pone en un abismo nuest1·as plantas,
Educa¡· cuidadosas el espil·itu
A1Tanca1· de su seno la ignorancia
Es el pl'ime1· debet· que cumpliremos
Al pisa¡• de este mundo la ancha piFtya,
Que el ignorante encontrará doquiera
Tan solo dUJ·as i espinos:1s zaa·zas ;
Será su vida un pié\ago profundo
De eternos sinsabores i desgracias.
l la ciencia 1 magnífico tesot·o
Donde consuelo encuentran nuestras almas
Cuando ven en el cielo de su vida
Las tenebt·osas nubes apiñadas;
Cuando en •·edor de sí tan solo miran
En todo el mundo ingt·atitud amaJ·ga.
Los defectos ajenos tolet·emos,
Si qum·emos gozar de tolerancia,
Ni juzguemos las faltas de los ota·os
Sin atende1· primero a nuestras faltas.
I observando fielmente estos deberes
Gozm·t>mos da Dios en la mot·ada,
Que es en donde hai felici~ad completa,
Doude no existen penas, ni desg•·acias;
Donde ver·emos venturosas siempt·e
Colmada nuestra fé, nuestra esperanza.
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EL CATOLICO. 325
EL POLACO.
A vattzad, e mpnñeros : nos llama
Al rombate la •oz del clariu 1·
Me han lwrido de muerte ••.. Dejad me,
Vuestro bt·no hace falta en la lid.
Avanznd denodados ! .Mi n.uerte
Con torrentes de sangre vengad.
No os vengueis .•. los perdono; a la carga
Tocan ya las trompetas, volad 1
Es mui triste morit· ignorado,
Sin podet· osteutm· mi valot·!
Mas q•té imJlorta.la gloria mundana
Si me agmu·d"' la glot·ia de Dios 'l
Ah! mi madrr, mi esposa, mis hijos
Quedarán en terriule orf,mdad l ...
Rogaré desde el cielo pot· c:los,
I a mi lado mui pronto estarán.
A la carga, a la earga •·epite
·La tt·ompeta con ngt·io damot·;
Ya en el campo enemigo flamea
De Polonia el sagmdo penJon.
Cien mil voces esclaman : Victoda 1
De mis ojos se apnga la luz ..•.
Oh 1 cuán dulce es morit· por la patria l ...
Colocad en mi tumba una Ct·uz.
D. R. 1 CARO.
Dos Obispos mártires ha tPnido hasta hoi la fé
católica en rsta revolucion; uno ni estremo norte,
ott·o al estt·emo sut· de la República: el llusti'Ísimo
srñor Luis Niño, Obispo de Pamplonn, i el Ilustrísimo
seiíot· Elins Puyana, Obispo de Pasto. Al
p•·ime•·o consagramos alguno5> recuea·dos en nuestras
rolumuns; para el segundo, nada mejor podemos
hacea· que rep¡·oduei•· el rélsgo biognlfico que
ha tt·azndo en el suelo que le sil·ve de asilo,la vigorosa
mano d3l señot· Areesio Escovar. Hélo aquí :
RECUERDO BIOGRAFICO
UEL ILUSTRISIJ\10 SEÑOR DOCTOR
J O S E E L I /';. S 1' U Y A N A
Or.ISFO DE PASTO.
El 20 de noviembre murió en la ciudad de Ambato
el llu~trísimo señor doctor José lWas Puy;¡na Obispo
de la diócesis de Pasto en l.a República de la Nueva
Granada. Ausente de su dióee.s is po1· no someterse a
las leyes impías diC'tadas por el anti-católico Gobierno
neogranadino, el Ilustrrsimo señor Puyana ''ino al
Ecuador a huscar un asilo para su fé relijiosa i para
su cansada vejez, porque en Nueva Granada los Pastores
ca_t?licos cnrecen de libertad reliJiosa, de libertad
pohtrca, de derechos como ciudadanos, i del res·
peto que se debe a los ministros de un culto santo.
"E.I espíritu de impiedad del liberalismo neogranadino
ha exajerado su desatentada intolerancia hasta colocar
a los Obispos católicos en la dura alternativa de
ser apóstatas o perdet• sus hogat·es i su pat1·ia, porque
los hberáles neogranadinos reneganrlo cle la fé católica,
negando la dtvinidad de Jesucristo i atacando la
democracia cristiana, se llaman los sectarios del prngreso
filosófico, los libres pensadores i los discípulos
de Voltaire. 1 este vértigo de impiedad aparece hoi en
Nu.eya Gra~ada for_mulado ~n las leyes, predicado en
la trrbuna, 1 defendtdo con atan por medio de la pren-1
~a, propagando la esterilidad del egoismo utilitarista
1 las descousoladoras doctrinas de la incredulidad en
uu pueblo enfermo de inmoralidad, atormenti.ldo por
la anar9uía, esteuuado por las fatigas de una larga
gu~rra 1 t>nveneoado por todas las tllalas pasiones qut>
enJend_ran las luchas ft·atricidas. ¿Cuál puede ser el
remedw para tanta desventura? Dios parece haberlo
1 ocultado a los ojos de los católicos granadinos de la
jE>t~et·acion pl'ese.nte, condenados a uu doloroso martirio
i a ver sucumbir en una lucha desastrosa unos
tras otros a sus caudillos gueueros i a sus Pastores
cristianos. nesignémonos a los inescrutables deeretos
de la Provideuc.ia, i arrodillandonos sobre la modesta
sepultura del Pastor cristiuno que ha muerto perseguido,
elevemos al r-ielo nuestro ruego, uniendo en
uua misma oracion el nombre de la víctima i el de sus
injt:stos perseguidores. Un proverbio indiano dice,
que " el á:-bel del sándalo, en el momento en que es
derribado inunda de fr.aganeia el hacha que lo hiere:
de este modo el cr·istiano debe sufl'ir las adversidades
de la suerte ; de este modo el inocente debe sucumbir
delante de sus opresores.» ( l)
El Ilustrísimo señor Puyana había llegado a la edad
provecta, i en su hermosa i vene1·nble vejez era el tipo
perfecto de un patrií.\rca cristiano. Su frente serena
í espaciosa adornada por escasos cabellos blancos re•
llt>Jaba la tranquilidad i la pureza de la conciencia
del justo; su mirada apacible i luminosa a pesar de la
anciantdad, dejaba traslueir un corazon for1uado para
el amor divino i para la caridad; su voz dulce acom-pañada
casi siempre de una sonrisa benévola, parecía
dPstinada a sct· el bálsamo de los d(1lores del espíritu
i a fortalecer los corazones en estos tiempos de tribu·
lacion i de agonla; su alma acostumbrvda,con motivo
del ejercicio de su ministerio sa~erdotal, al conocímienta
de todas las dehilidades humnnas, i educada
en las máximas del cristianismo., solo tenia senti-mientos
de fraternidad para todos los hombres i de
compasion i de perdon para los estraviados. Cuando
se le hablaba de un criminal, jamns lo juzgaba con la
opiniou del mundo sino con el espíritu del Evanjelio,
repitiendo alguna de sus máximas o diciendo estas
palabras de un célebre escritor: «el mundo no tiene
para los cu:pahles mas que una induljencin infamante
o tm implacable rigor. Dios solamente vé el arrepentimiento,
perdona, i purifit•a."
- El Ilustt·lsimo señ Puyanase dedi<.'Ó desde su ju·
ventud al ministerio del sacerdoclio i pasó su larga vi·
da eu la santa labot· de la enseñnoza cristiana. Nació
el20 dejulio de 1788 en Bucaramanga; estudió fifo.
sofia en Bogotá en el Colejio del Rosat·io i c·auones en
el Seminario de San Bartolomé. En 1811 reeibió las
sagradas órdenes sacerdotales en Venezue a en la ciudad
de l\1érida. Cura de almas desde la época de la
guerra de la independencia, sus virtudes, su caridad
i todos los bufuos sentimientos de su alma sobrepUJaron,
en los lngnres que estaban n su cuidado, a
todos los dolores i a la desolacion de aquella época
borrascosa en que solo la gloria del triJJnfo fué superior
a los desastres i a los sacrificiOs. Como todas las
almas profundamente relijiosas, a quienes en medio
de los padeeimientos de la tierra eleva i engrandece
esa hija divina de la .Fé que se llama Esperauza, el
campo en s.a catóiica en Nuc va
Granada, el Iustrísimo señot· Puyaua pasó muchos
años de su vida en las aldeas de las montañas, a la
sombra de la pequeña torre de una hu111ilde iglesia,
sin mas ambiciou que In de formar el sentido moral
del pueblo, grabaudo eo los sencillos corazones de los
aldeanos las máxifll,IS del cristinnismo. Su vida allí
fué In de esos pobres, humildes e infatigables obreros
del Catolicismo que identificándose con las clases pt·oletarias
son sus maestros, sus consejeros i sus bienhechores.
Allí es donde el Sacerdote va, dia pot· dia
i hora por hora, poniendo los cimi~ntos del firme i
hermoso edificio de la sociedad cristiana, i formando
con los lazos de la moralidnd, de la caridad i del trabajo,
esa robusta i durable orgauizncion s!lcial que
constituye In gloria del cristinnismo i la fuerza de las
Naciones. El participa de las alegrías i de las cspc-
( 1 ) F. T. Saint.-Germain.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
326 ED CATOLICO.
1
ranzas del pueblo i adorna ron Oores sus inocentes
, , i mlsticas festividades; él bendiee la fonnacion de la
f¿unilia, la reanima en sus días de eansaneio i la so-
1 corre en todas sus nect>sidadt>s; él dirije i acomJ>alia los
1 ritos fúnebres, í sob1·e la SP¡>ultu1·a de eada pebre al~
deauo pone la tosca cruz de madera bajo cuya sombra
debe descansar de la \'ida; él pt·t>sidc las oraciones del
pueblo _i pide al cielo los tesoros de su gnu;ia para sus
almas, la paz para la madre eomun--ra lglesiu, i el ór-
, deu, la pro~peridad i la gloria para la patria. Bend1ta
Jaboa· que,así eomo la siu11ente que se sepulta en la tierra
aparece despues trasformada en mieses eH su superficie,
cubriéndola con su sombra i embelleciéudola
con sus Oor-~s i us fruto., n ·í el trnbajo del Sacerdote 1
católico apnrece mas tard e en la s up t.: rfit~i e de la so·
ciedad, ado : n :mdola con las flores i los frutos de la
civilizacion i del progreso: i rsas Oot·es del progreso
i esos frutos de la civilizadon cristiana. son lo moralidad
que inspira amor al trabajo i lo hace fecundo;
Jo:, capitalrs qu~ se forman; los caminos que &e abren;
las selvas seculares que ceden su lugat· a las mieses·
las chozas miserables que se trasforman en hermosa~
casas; las aldeas que se convierten en villas i est..ts
en .. floreci~ntes c_iudades; los monumentos que se
er•Jen; la mdustna que se de arrolla en pl'Oporciones
ji15antescas i sobre todo esto la eultura intelectual que
a l.i mar:1era de uua galana i florida emedader·a se es:
tiende por todas las clases del pueblo como 'la mas
bella corona de una sociedad r.ivilizada. ¡ Glot·ia al
Sacerdote cl'istiano pot• esta ob1 ·a inmortal ! 1 esta fué
pot· mucho tiempo la labor del llustrísimo señor Pú·
yuna, en Anolaima, en Samacil, en Nuevo Pl'ado i
pa·i11cipalmente en Florida Blanca, en donde fué Cura
de almas quince años i c·omo reeuerdos de su laboriosidad
i de su celo apo~tólico, construyó cn5as para escuelas,
edificó la iglesia i la caree! e hizo el cementerio.
. El glorioso f!lOvimicnto político .de la independencaa
de Colomb1a, en el cual <:omo fervoroso partidario
se alistó e1llustrl ittlo seilOr t.t ti, lo 11 ·ó al Congreso
de 1813 como repr.esentnute de uno .:ie los l!: sta-
1 dos Federales del Norte ; i mas tarde t'Ll 1821, en el
Gongrt!SO Constituyente de Cúcuta,ocupó tamhien una
curul. Defensor de la democra<;ia ('.ristinnn i del sis·
tema re¡•ublic.1no, eomo 1<, emanacion mas hella i mas
pw·a de los principios relijiosos, (·ontribuyó a In formacion
de- las institucioues de la gran Repuhlica de
Colombia ; pero ni eutóuces ni mas tarde euando en
1839 estuvo de Senador eu el Congreso de Nueva Granada,
a_yudó con su p;\lal.Jra ni con sus heehos a la
exaltaciou de las pasionPs i u la exacerbacion de los
ód10s · ql1e ya comeuzaban a deslizarse po1· las venas
de la dJmoeracia colofnb;ana, como el veneno corrosivo
que {)ebia hacer estél'iles tod os los· sacnficios del
pa_triot1SiliO i gangrenar el cuerpo t>ntero de la 1\epúbll<'
a. Su espll'itu vt>in principalmente las instituciones
pollticas en relat·ion con los iutereses morales de
Jos pueblos, pues como partidano de In democl'acia
cristlUIW defendia ante todo las verdadl's morales que
elevan lns aspiraciones del hom bre mas alta de los
pret·arios i.ntaeses tle esta v1tla i de los estrehos horizontes
de este mundo. "Todas las teorías que t1e11·
den a dt>tenm' a la humanidad en los lími es de su
existenCia terrenal i a seiiulürle el mundo por últ1mo
tértnlllO de sus de. tinos, h:wienuo :lbstraceion de su
relacwn con Dios, son, sin duda alguna, anti·lll.>erales
i ant1-frrle inevitnble que rompe en la ti ·rra 1odos los
lazos, i ningun~ cosa tiene unn ex1stt->neia real ,in la
idea tle otra vida en la cual todo lo que es "t'Prdéld dehe
subsist1r sin acabnt· jalllas. La fl·atel'llidad humana
privaua de su relaciou con la vida eterna, pierde su
carácter de universalidad, í no puede imped1r que el
...... ...,.. --~...__,....__, .... .r-J..._,..~~~--.....r...r ¡~
1
hombrP mireeon indiferencin n In humanidad, porque
entónees el vínculo fraternal se halla reciucido a la
corta duraeion de la vi<.ln,i el jénero humano 110 puede
1
Sf'r a los ojos del hombre :sino unn confusa muchedumlm•
que la N A DA devora sin e esa J'. A de mas, las teorías
que tienen por punto de partida i p0r unÍl'O ün la
tierra, no solarnente humillau a la hunwnid· d prirándoln
de sus destinos eiPrnos, sino que la C'{. ncentrnn
en sus pasiones i In obligun a husenr en ellns un mezquino
medio de place¡· i un instrun1c·nto inefi<'DZ pa•·a
el órden i la armrníil sot:in~ailurla.'' (2)
Estas ideas pro(undamt-nle cristwuas t>H a b;1n impresns
de ww llHlllt't'a indelf'ble en rl alnw del llu:t1 ísimo
señor Puyaua, í las drfendisen el eamino del destiel'i'o,
ni lnnzar un jemido para deeirlPs ndios.
~1 campo de la fllSt>ñanza <'ristian& del Ilustrísimo
señor Puynna no fué solamente el ejercieio cuotidia~
no, constante r infatigable de sus debrres como sacerdote
i como Prelado~ hubo, iJdemas, un puesto en
que, dedic·f111dose ruas espee:almente a e. te trnhajo,
pre. tó importnuf('S sen:ieios n su pntria. Fué en distllltas
époeas Hector i cateurnti(·o <1 1~ lo3 co\Pjios de Jiron
i de Pamplona, i en esos destinos consugró todos
sus csfuertos a formnr en ('arla uiño una conciencia
recta, una alma elf'vtu.la i virtuosa i un eorazon de
cristis los vusos de la inorencia dispuestos
a recibir el bhlsamo de la moral. Con tanto
afan i con tauta constancia procuraua preparar a eada
dis<'ipulo para ser el hombre perfel'tO, segun Jesuc¡·isto,
eomo si dt> la virtud i dt>l patriotismo de cada uno
de aquellos niño. hubiera dept'ndido la felicidad de la
N:w1on entera . 1 tenin t'azon : él subin cuanto puede
influir en la suerte de un puehlo uua sola idea que se
g1·ahe en el de1i<'ado eorazon de un niño. Por el afan
cou qu, e 1 a JU 1 t it' mpo se dedicaba a inculcar en la
juventud el espíl'itu cnstiano, pare<'c que hubiera presPutido
la tt>rrible lueha i los eneal'nizados atatiUE'S
que los prlllClpios relij1osos dt'l Catolici mo debiau en
el porvet.ir sufri1· en Nueva G1·anada. Ah! si todos
lo, maestros hubieron eomprenJtdo sus debere. <'On~o
el Ilustrísimo seílor Puyann, la impiedad no habrra
(2) Mdme Chali('.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
~ EL CATOLICO. 327
1
11
1
pervertidú la bella . into.lijrnria de una gr;¡~.pnrte de
la juYentucl grunad1na, 1 los padres de l1~es l~:~heis de entregar
el alma inocente de vuestros hijos. Esos maestros
euando no los nombr:1 el f:1-.:or, la amis.t:1d o la
intrigu, lo. nombra In sufie·iencia: el que parece que
sabe ·mas historia, mas química, mas leyes o mas medirina,
ese puede tambien ser eJejido. El maestro de
vuestros hqos puede ser o a migo del ministro, o
hermano de.alp:uu elector inrlueute, o un orndor temible
o un periodista inran;able, o un sñhio. De esto es·
tais seguros ; pho ¿ dóllcle CIH'Ontr·nreis los títulos que
os aseguren la reetltud de sus sentimientos, la verdad
de sus ronvi<·<•iones, la piednd de su razon ; en
unn palabr'a su rt>lijion, su nJOréll, su virtud? Ln JH'r·
versiou que dt•sciende de Jos labios de los maestros, las
sombras i kls e rrvres que se enseñan en rez de la ve¡·dad
i de la luz, son mil veces peores que la sangre vi(:
ia<.la que el niño rt'eibe del ~wcho de una nodriza enferma.
Un uJio enft•J·mo inspir:\ <:ompasion; pero un
ni1io impíó inspita horror" (3) 1\luclws ''eces,repitíendo
estns palabras. hemos pensado l'Oll Intima amnrgura
1
en la part estraviada de !a hermosa e ilustrada ju-
1
ventud de nuest1·a querida patr1a. Sí; en el retiro de
ww vida estudiosa 1 sin mnbicion, pensamos eon freCU('
H •ia eu el por\'enir de la Nueva Gran¡¡ da. Amamos
los gloriosos reeuerdos de su histo:-ia, la men,oriil de
sus héroes, sus Cilmpos hermosos i fecundos i sus ciudades
modPstas escondidns entre las quiebras i los ele~
va·dos valles de lns montai1ns andinas; admiramos el
denuedo de su pueblo, su rnract('r espansivo i simpático.
u intelijPneia vigMosa i éll'<.líente, i dPploramos
con tristezn que ese v'rtlor hcróieo, esa inteli,tencia,
totl.1s las riquezas que en(~ ; t'l'rn ese uelh i todos los
n blt>s i t•lenHJos se1.timieutos de ese pueblo, se empleen
irHJtilm nte en aóOJ'at' en·Mes, en corJ·er tras
sombras, en uuscnr In \'<:rdad en las negncio.1rs i en la
incredulidad,i en pretender consoliclnr ahsur~. as imtitlH'IOIH:'
S polítirns i formar uua tivilizacion cou i as
estériles e iufecU11das.
E[ Ilustrisirno seilor Puyana estuvo trece años de
Dean en la CatPclral de Pamplona, i fué allí durante
algun tiempo Vieario jenrral i Gobernador del Obispnclo.
r~l Congreso de t ueva Granada, rt>prt>sentando
b \'Oiuntad i la g1·atitud dt>l pueblo, lo el1jió eu 1848
Ol.>i:-;po ausiliar al ele f>opnyan con resid€ncia en Pasto.
Desempeñando este destino con el C'elo ct·istiano que
siempre lo animaba, hizo In vi itn de todos los lugares
que estaban n su ca1·go. para atender a todas las ueresidadt>
s espiritunl('s i obscrvar perso11nlmNe el estado
moral del Clero i del pueblo. Era, en verdad.digno de
admit·ar·se el cuad!'o que l)resentaba nquel pobre i
modesto ancinno que,abrumado de cansr~ucio i espuesto
en medio de las selvas n toda clase <.le intemperies,
recorría lüs empinadas montilñas i los bosques seculares
de las provincias de Pasto, TúquetTes i Bat·bnroas,
sin otro anhelo que hacer el bien de sus semejantes.
Estos actos de virtud i de herói<·a abnegaeion solo
puede iusp_irarlos la divina dortl'ina del r1·istianisn~o.
La fé ean. (JUe Jrsucri~to prometió que se podian remover
los montes, trasforma en héroes maravillos{JS a los
ancianos i a los uíños.
Su Santidad Pio IX preconizó Obispo sufraganeo
al Ilustdsimo sei1or Puyana, i en 1860 tomó posesiou
de su nue\'3 diócesis Psto
deura acabar su vidu, como sacen.lote virtuoso, i como
Prelado liel, siendo arrojado a un pals estranjero por el
triunfo funesto de una revolucion que ha l'Oto todos los
lazos sociales i ha desquicíado el órdeu polítJco, mot·aJ
i reliJioso en Nueva Granada.
La P•'ovideneia permitió que la causa del bien sucumbiera,
i en el dra solemne de la lucha muchos de
los que por deber i hasta por g¡•atitua debieran lv1herla
defendido, se convirtieron eu sus enemigos i fueron
traidores. ·
(3) José Selgas.
Contra los drcretos que el .Tef~ ele la H>rolurion 1
vetH·<'dora dietó en t861, n:To¡niudo.e (•1 < etrrho de
tuil'ion sobre el eulto cc.~tóli<'o i t.lespojando de sus
fH'Cipicclades a las iglrsins, a lns COIIIUnidades reli~
j iosas, a fos hospitales etc, protestó el J 7 de seti<>
m!Jre cou todo el Clero .de su diócesis f)l Ilus-
1 trísimo señor P:lyítna; i mas tarde en 11)62 abandonó
la patri3 cunndo la rcvolucion consumó su
triunfo.
Los hechos que en estns pocos llnens hemos mencionado
fueron los principales de la vida lahoriosa
del Ilustrísimo seño1· Puyann. Vivió st>tenta i Fe~s ailos
i tliez nwses amando a Dios i practieando el hien, i
murió té,¡os de ::;u patria porque defendió en ella los
!;agrados derechos del Catolidsn;o coutrn In iner('duliuud
relijiosa i la tiranla pulltita. gstas palabrns Wll
una de las mas bellas Oores que pueden adornar la
tumba dP. un ministro del Cristianismo.
A 1 respl."table Cle1 o de su diócPsis i a su heróico
put'b!o que en estos dias de perseeucion i de prueba
han quPdado sin Pastor, nosotros les dirijimos estas
palabrns de Emilio Souvestre: A los que vacilan porque
ven al bien momentaneílmente veucido, i se entristecen
porque la \'erdad es ultrajada,les reeordamos el drama
del CnlvArio i les drcimos: tfo ¡Jfrmitais que en vues~
tras almas el hecho se sobrPponga a la idea: no le griteis
:-~ e t:l lo tJUe el mal lad1·on 3 Cri:sto : Tú muel·es
en una cruz, luego Tú no eres el hijo de Dios. Antes
bien con la fé de un~ s~gur~ re urreccion _r_epetid :
verdttd ! cuando resuctte1s acordaos de mí.
Quito, diciembre 6 de 1864-ARCESIO ESCOBAR.
UN TRIUNFO MAS.
Despues de haber resistido por dos ocasiones,
ante !a nutoridnd políticfl, la pt·estacion del juramento
ordenado por la lei de 23 de nbt·il de 1863
sobre policín de <'Uitos, fascinado por el ejemplo:
atet·t·ado p(W la situac~(}n políticn, violentndo por
mis circunstaneias, i estraviada mi intelijrneia ma$
bien que mi <'Ol'Mw·n ; juré de conformidad con
aquella lei, i fi1·mé el lleta respetiva.
.Exijienclo ese acto obedit>ncia abroh.1ta al GobiPrnn,
quedó él\':lsnllada la potestad divina por
la lei humana ; tanto mas cuanto que et·a pt·eserito
como concliciou indispensable para el ejet·cicio
del divino ministerio.
Ordenado el juramento en una lei cuyo título
era alt{\mentc injurioso n la Reli,jion, i en circunstancias
en que la Igl ·>sia granadina llorosa, desgrrñnda
i cubit>rta de luto, suspiraba pot· sus mas
queridos hijos, que e1·an at'J':lncactos de su seno ;
poi' sus apaciJJies nsilos, en q 1e cultiYaba l:1s '' it·~
tudes austeras, los cuales ('J'an profanndos • pot•
sus rentas i bíime:, que dPbJ:ln rt'pMtít·se 'entt·e
los mismo· qut~ la flLOfl'teabau 1 esrnl'neeian ; ¡en
fin, po1· su indepe11dencia contra la cual se nséstaban
tantos tíros ; el sometimiento al Gobierno
era le\ cornplicidad rn los atentados que desgarraban
el seno de nuest1·a ()morosa mnd1 e, i la in\'oracion
del nomb,·e tle Dios pat·a solernnizat· ese
ucto ; la m:)S sntedw es el
C(11ltro de la unidad, es la fusion de todos los sentimientos
i de todas las ideas, porque el rebélño
del Seilol' es uno i uno es su Pas~ot·; i como qui-e-ra
que la Yt'l'dad es siempre la misma, i las enseiwnzas
rDtólieas son la \'erdad, todo el sistema t·e- .
lijioso.moral i dogmático dPs ansa sobre el prin- ~
cipi'O de la m:idnd Sepnrnt·se de ella es apartarse
de 1 a t·egln ctel espíl'itu i del comzon. RonHI es un
foco de pudsim~_ luz que itTadia pet·petuamente
---- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
328 EL CATOLICO.
pnt·a disipm· las tinirblas de In humanidad : así 1
ella combatió el sen~ualismo pngnno, el brut-Al
furo•· de los Empet·ndores, la proter\'n n~tucia de
los herejes, la bat·bn1·ie de l0s hunos i sue\'os, los
desórdenes de los reformistas~ lns etravngantes
tcorfns e inmorales burlas de los volterianos, i
po1· eso a la voz del Pontífice, se ah.1Len lns intelij
ncins mas elevadas· corno In del ilustre Arzobi::;;po
de Cambt·ai; i el rayo del Vaticano hiere la orgullo·
sa cabeza de los Reyes.
Libre enteramente el espíritu humano i nbandonadn
a sus propios esfnerzos, es víc·tima d13 lns · ¡· ilusionE's del cornzon, de lns fnlnces insinuaciones
de b soberbia, i de los movimirutos tumultuados
de todas las nasiones; miéntrns que sirviéndole
de guía el divino faro que percnuemrnte élrde
~ sobre la roca de Roma, atraviesa tt·anquilo el
ma1· de las contradicciones humanas, sin que
, ·aya a perdet'SP. rn los insondables nbismos del
1
nbsul'()o en donde se han precipitado tantas intclijendas
....
La degrndarion del alto poder de que po1·
institucion divina he s1do investido, la compli-cidad
en Jos hechos atentatorios contra el ót·den
relijioso, i el desobedecimiento po1· algun tiempo
' a las prescripciones del Padre Snnto, hé aquí
todo lo que envuelve mi juramento i mi conducta
poste•·iot•.
Purs bien, para reparar el escándalo causndo,
para satisfacer los intereses de mi cvncienda,
pa1·a tocar a las puet·tas de la misericordia i
,·otve1· de nuevo al apacible seno del cual incautnmente
me hnbia sepnt·ado ; pt·otesto ante
las autoridades de mi patria, i ante todo el orbe
católico, rontm el arta de mi juramento i contra
mi desobediencia a las instrucciones del sucesm·
de Pedro.
No quiero insinunr la desobediencia al Gobie1·no,
porque el obedecel'le es un precepto relijioso,
niego empero, la omnipotrncia del podet· civil,
que debe estar somrtido a Dios de quien todo
dimana ; i afit·mo la independencia i sagrados
de1·echos de la Iglesia, que está investida de toda
la potestad que en los cielos i en la tierra recibió sn
- divino fundndor.
La Cruz, 15 de noviembre de 1864-J. DoMIN'
1 GO ÜRDÓÑEZ.
-En cartas de 'Roma que tenemos a In vista i
cuyas fechas alcanzan al 20 de nbriLúltimo, se dá
noticia de una funcion relijiosn qu<> tuvo lugnt· en
una de las iglesias de la metrópoli del mundo cristia
no, romo desagra' io al Santísimo Sact·amento
po1· las blasfemins ve1·tidas pot· Renan. Ln concurrencia
pasó de 3,000 personas, i cuando el pl'edicado¡
· las escitó a dar constantemrnte pt·urbns de
amor a Dios i de firmeza en su fé, todos, como
por un convenio anticipado, empezaron a cantar
el Credo, p1·oduciendo una armonía de un efecto
.
1
l sorprendente i conmovedo¡·.
Las mismas cartas refieren que en otra luncion
relijiosa n que ronru1·rió en persona el Santo Pn-
1
dre, el pueblo romano que los liberales quict·en ha.
cet· creer que lo aborrece, derramó sobre él tal Jiu~
via rle flores, desde su salida del Vaticano hn ta
1
que llegó a In Iglesia, que no lo dejaban ·er i fot·maban
una alfombra en su camino; siendo de fld\
vet·tir que en aquella estacion, las flores son mui
cat·ns en Romn, lo que p1·uebn que el plleblo entttSÍíiSta
por su Padre, como le llélma, no ahvrra gastos
para obsequiarlo cunndo puE>de.
atllllll!l !P a m(/)~~
IMPOSTURA.
Cada din engalana el pat·tido ¡·ojo (a) su historia
con una p::íjina mas de infamia. No satisfecho con
el I'Obo de In propiedad, ba pnsado fll del honot· i
desciende hnsta tomat· el nomb1·e de unos para <':tlumnint
· e in_luria1· a ott·os. Aye1· se han distribuido
i fijado hojas b.•jo mi nombre pn1·a zahet
·il· al Catolicismo pot· tlll heeho aislado E' impremrditudo,
ocurrido e11tre los señores M. l\1.
t\i adiedo i LtJonardo Manri<¡tw, i pat·a cnlun1niar,.
desfigunmdo el hec•ho, d<'l cual aunque no tengo
conocimiento rn sus pormrnores, si se uue es
entet·arnente dhet·so a lo relaciOJwdo pm· lo's impostores
autores de la hojn. Tengo p1·ofunda estimncion
por los st'iior~s Nlanriq\le i Mndi~do, no
obstrmte que al primero no he tenido el hono1· de
trntal'lo; lamento el incidente desgrllcindo dt'l 1 o,
des<>o vivamente la ronciliat'ion entre las dos famil!
as i rrchélzo enérjicnmente los sarrasmos al Catolicismo,
aj<'nos absolutnmeute dt> lójicn,i emplf'a·
dos con vileza pot· los que p:trapt>t:1ndose t:obrtrdernente
con mi nombre héln «lmsado de la garantía
de libertad absoluta de la prPusn, gnrnntía de libertnd
ilimitada que,sea di<'ho de paso, no ncepto,
i rnénos en un país donde lwi hombres como los
autores de In hoja que no tienf'n nol!ion nlp.unn de
mot•al, i estnhiN•tmiPntos tipogrMicos tan m(lngua·
dos i mPrcenario~ que se prestan a ser el in~trumento
d' tnles bél,jezns.
Bogotú, febrero 13 de 1865.
MrGUEJ .. ÁRTAS.
~a) Estoi de acuerdo con mi amigo el señor Narvílez,
en que no dehrmos dar a ese partido el nombre de
liberal sino por antítt>sis.
La Biogrnfía dE'I Ilustrísimo señor Niño, que ron
erretrato se ha anunciado, sera considernhlemente
aumentada con los documentos que trae el rtiaderno
titulado "Homenaje" dado en VenfZuela, sin que por
esto se aumente el precio que será el ínfimo de un
fuerte para los que SP suscr·iban <'Onsignando su nombre
en una de las Ajencias de ''El Conservador ,, i de
do:; pesos de 0,8 p::u·a los no suscritos. Para llevar a
cabo inmediatamente la obra, esperamos se dé pronto
aviso a la Aiencia j{'uera\ ¡)orlos st'i10res Ajeutes particulares,
del numero i nombres de los suscritos.
CAl\JBJO DE DOl\IJCJLIO.
EL COLEJlO DE SANTO T0l\1J.S DE AQUlNO
Se abrió el 2 del pre:eute, i Sf' ha trasladado 3 la casa
número 42 dela calle 1. ~ de la carrera del Ecua·
dor esquina
Fuente:
Biblioteca Virtual Banco de la República
Formatos de contenido:
Prensa
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El Católico - N. 89
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El Católico - N. 90
r.J:O~ICO.
TRIM. IV. AÑO n: Bogota., 2~ de febrero de 1865, NUMERO 90
~~ JJ11Ja (/J Jl 'fP (/)[j/l(fJ (/,)~ ~~ son lns que tienen la misio u de enseñat· a sus hijos
-~-~ -~ ~ ]a Relijion que profesan ; pero hai muchos niños
REDACTOR, VENA c1o ORTJZ. huél'fanos,i, en jeneral, pueden considerarse tales,
¡ -~---:---....,..,....-,...,....,..,q_~ -~~ ~- -- para este objeto, casi todos los hijos de los pobres.
En el númeJ'o 1 o.s de "Ltt ·Opinion," nos dan Si a estos no los Bnstruye el maestm de la escuela~
' los seño 1·es Redaetore una prueba mas del ódio se quedarán sin relijion ninguna, i de esto no creeciego
que tienen a uria l\elijion que amarian si la mos que pueda resultar ningun bien par!\ )a soconocieran
i que no conocen porque"'~ no quieren ciedad.
estudiarla. · Pero dirán UU.: "nosotros hemos dicho que
Dan una especie de grito de nlarma n su partí- es el jérmen de la moral el que nace con el homdo,
pot·que "una pat·te de la valiosa contriburion bre, no la moral misma." Lo mismo dá, pues ese
eclesiástica de Jos diezmos, vá a ser aplicad-a en jérmen puede desar'rollarse mal, segun la sociedad
1 beneficio de la instruccion pr·imaria en los distl'i- que rodee al individuo; i como UU. ven, esa sotos,''
i porque ''esa ¡1·rupcion del Clew en t>l ciedad doméstica puede se1· pagana, mahometana,
campo de las intelijenrias ¡ con la media luz de mormona & • ;si la creencia es m diferente pam los
una inst ruccion rudimental .•. no puede ' tener que gobiel'llnn, debe serlo tambien In moral que
otro objeto que disputar (al partido liberal) los de ella se desprende; ese jérmen de que UU. hamed!
os de pl'edominio." Señores Redactor·es, es blan puede ser corno el de la elef¡mcia, i converp•
·ecJso que UU. sepan qu.e desde que se erijió el tirse en una cosa horrible que disuelva la sociedad.
arzobispado de Sautafé, una parte de los die'zmos U l 1
• mismos dicen, "que no debe confiai'Se
ha recibido la inversion que tanto los asusta ahora. demasiado en el prestijio de 1a lei," i en-:-esto tie-
Que esa intet·vencion del Clero tiene por objeto nen razon, porque la lei es ineficaz, o violenta i
disputar al error los. medios de predominio, es una tiránica, cuando choca con las costumbres del
cosa que no admite duda ¡ que está mostr·ando el pueblo para que se dicta. Ese es el gt·an defecto
espíritu de caridad que anima al Catolicismo. que tienen las leyes que UU. han dic1Jldo ; ellas
Como esa Relijion enseña que hai otra vida donde están en pugna con el carácter, con las costumnos
esperan goces 0 penas eternas, i que el único bres de Jos gt·anadinos, i de consiguiente producimedio
de Jlegat· a esos goces i evitar esas penas, rán siempre todos los males que r~sultan de esa
es practicar la doctrina de Cristo; la Iglesia pro- pugna. La lucha entre los quo gobiernan i quiecura
difundit· esa doctrina. ren cumplh· esas leyes, i los gobernados que no
Quieren Jos señores Redactor·es que, como se quieren obedecerlas, será causa constante de conpretende
por los Jiberales de Béljica, en Jos esta- flictos, de anarquía, de ruinas i de sangre, pero
blecimientos de inst1·uc•cion costeados con fondos nunca de libertad, de paz i de progt·eso para el
públicos, no se dé ninguna instruccion relijiosa pafs.
limitándose a "desaJ't•ollar en la mente i en eÍ CtTeen UU. que e< no es cierto que todos en la
corazon..,de los niños, los principios de moral etel'- Nueva Granada seamos católicos; que hai muchos
~ ,a, de los cuales todo hombre que nace trae el que desean de todo corazon sustaaet· de las influenJermen
en su alma." cias del Catolicismo a sus hijos i esposas. >) Es
Segun esto, la leí m01·al nace con el hombre. ¡ preciso que UU. se desengañen. Esos muchos no
de ~on.si~uientc la moral pa g ana que autorizaba 'ta pasan de algunas docenas., i aunque pasaran, aunesclavitud,
el t•epudio, la muet·te de Jos hijos, i que fueran muchos en realidad, siempre serian
que pt:os~ribia como debilidad la compasion ; que mui pocos con relacion al todo de· la Nacion ; f
no tema 1dea del amor al pt·ójímo que nosotros cuando los ménos imponen por la fuerza la Jci a
llamamos caridad, i que autorizabA todos Jos vicios los mas, i cuando esa lef que imponen es odiosa i
i la mas espantosa crueldad, es la misma moral lastim& la fiht·a mas delicada del cot·azon humano,
del ~l'istianismo.-La mor·al mahometana, que el país en qu·e tnl cosa sucede está gobernado desensena
el fatalismo, que sanciona la poligamía i la póticamente. Eso sucede hoi en realidad en este
esclavitud de la mujer, i que promete pamla otra suelo ab1·evado con la saugre de muchos héroes,
vida deleites materiales solamente, es Ja misma de muchos mártires que se sacrificaron pór darnos
moral del Cris~ianismo. Nosotros no podemos libertad. No la libertad que UU. preconizan, sino
conveuil· en semejante desatino, i vemos una difi. la que nace del respeto de los gobernantes pOI' tocultad
de mucha magnitud en Jn enseñanza de esa dos 1os derechos de los gobernados, i del amor de
moral universal. estos a las instituciones que gobieman, f en que
S•Jpongamos que el maestro enseña a su discí- cada uno ' ' é la garantía eficaz de esos derechos.
pulo ~ue no .d~?e matar po1·9~e la. mor~llo prohi- Les molesta a UU. mucho que« en nuestro país
be: S1 el d1sc~pulo es on nmo discutidor, como ¡ Ja costumbre sea el insuperable escollo del progreso
h~1. muchos., dJr~.: ¿en dónde consta tal pmhi- f UberaJ. » Las costumbres son el alma de los puebJ.
CJ?n ? -.SI es l~IJ? ue un pagano, cosa que hoi no 1 blos; ellas nacen de Ja creencia relijiosa que se
es I~posJbl.e, d1r~: ',:Y~ creo que debo dat· la 1 e.~rai~a profundamente en el corazon, en la inte~
1U,eite a I~u.ene.r~ugo. 81 ' ' á e] f!laestro a ense- 1 hJe~1cw, en todo el hombre; si UU. quieren hacer
~at c~a!qUl.ei a VIl tud, puede oponerse le el respec- J variar las costumbres por medio de leyes que sostlvo
v1c1~ sm que él tenga rc:~zon pura insistir por- 1 tienen con la fuerz-a, no pueden ser UU. republique
.no tiene b~se en que se pueda npoyat·. 1 canos ni liberales, no pueden ser progresistas por-
Dicen los senores Redactores, que Jas madres l que el progreso es antagonista de la· violencia. Sj
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UU. q 'ere enseñar química, i para liz a· el
aire em.p.iezan por p,rohiblr que se respire, jamas
po
••.•.• ;
Hé aquí copiadas las propias palabt·as de UU ~
señores Redactores de «La Opinion. »·
El día que nuestas mujeres no tengan creencias
relijiosas, el dia que no vean en la Ví1·jen de Nazat
·et su modefo, el día que no teman las penas
del infiemo, estat·emos definithamente libres de
todo placet· doméstico, de toda felieidad real. La
historia nos refiere los hechos atroces perpetrados
pot· las mujeres que no tienen creencias, que no
están sujetas a Jos terrores relijiosos. No ha habido
hombre cruel que pueda Qompararse con esas
mujeres ; la Marquesa de BrinbiHers es un tipo de
esos séres privilejiados que UU. nos quieren dar.
Si la sujecion al celibato es un cdmen ante UU,
si UU. quitan al matrimonio- la sancion relijiosa,
que es lo único que puede hacedo indisoluble~ les
pre-guntamos solamente : ¿ qué es pt·eferible para
UU. con a·elacion a sus hijas o a sus hermanas?
¡,qué guarden o qué no guarden e• celibato'? Si
alguno de esos séres por los que con tanta fueJ•za
palpita su cot·azon,se inclinara a las ideas que UU.
quieren que adopten las mujeres, ¿ quedMian
UU. complacidos'! ¿No dal'ian al diabLo su felicidad?
Porque UU. proscriben la enseñanza de toda
relijion i confiesan que no debe :fiarse mucho en
el prestijio de la lei. Pet·o supongamos que la autoridad
civil sanciona la union de los sexos, i que
sola esa autoridad es la que los sanciona; han
conseguido UU. independizar a la mujet· de la idea
í de los terrores relijiosos,de consiguiente al hombre
mucho mas. ¿Les set•á indiferente a UU. la
suerte de las mujeres de su familia ? ¿ Quieren
conducit· a la sociedad al estremo en que UU. puedan
tt:nel' esa indiferencia ?
Pet·o quieren UU. mas, quiea·en verlas emancf ..
paclas de la servidumbre de la. conciencia, es decir,
sin freno alguno. j Oh! UU. no han visto lo
. que escribian.
Rousseau, que no era fanático, le aconsejaba a
su Emilio que tomase pot· esposa una mujet· « mas
bien supersticiosa que despreocupada. J> 1 UU.
mismos, señore edactor , mal'ia m· esposas
a mujeres ·que vieran en el celibato un crímeu,
·a mujeres libres de lct serviflwrtbt·e de la, concienc-
illr '! Esta.r~os..segw:.os de que J>Qitiéodose la m~n.
o sobre el pecho .responderán con enerjía: NO.
--El Obispo Riaño ha debido sea· aprehendido a
la fecha i remitido a Popayan para set· estrañado
fuera del territorio de la República poa· la vía del
Cru·chi. ( La Opinion númeJ'o 106) •
--El señot· Eujenio Castilla, en su cafidad de
Sect·etal'io del Tesoro, ha pedido al Congl'eso que
destine a los usos civiles i haga entregat· al Gobiel'no
los templos de Santo Domingo i SiHl Ao·ustin
de esta ciudad.
10
--« Hai que espulsar del pafs a todo t.r Clero.
romano, si deseamos alcanzar la paz. Que los Mi- ·
nistros del eulto se desromanicen po1· actos positi- f
vos que los hagan entrar rle lleno en el camino de 1
lo que ellos llaman la HEREJÍA, o que se vayan
de la tierra. >) (El Tiempo número 37 4) . .'
Est~ rusgG, i los d9S h ~hes nnwl'iores, f-orman
u !:'l tnada que enseña bien lo sistemático de ~a
1
persecucion al Catolicism0, i que esa persecucion
no cede, sino que pot· el contrario, se cncarnizm·á
mas dentro de poco tiempo.
--En la noche del 11 del cort'iente, co.mo a eso
de las diez, notábasc en el hogar de uno de nuestros
mas honrados n~;tesanos, una rat·a ajitacion ·
todos se movían, todos lloraban, i el que hubiet·~
entrado, babria visto al pié de un Jecho en que
estaba tendida una seilot·a, al dueño de la casa
al'J'odillado, escla mando con la voz ahogada po1·
los sollozos : << Padl'e nuestro que e!ltás en los
cielos ; hágase tu voluntad. »
La seilora MATILDE PoNSE DE MEDRANO acabél- ~, ..
ba de dejnr el mundo, pot·que el mundo n¿ la me-recia.
Teniendo ya mas de diez i ocho años, conservaba
el candor i la inocencia de la niñez; sien-do
esposa, formaba el encanto i lab delicias del
hombre a cuya suerte la babia unido el Cielo. Un (
accidente repentiuo la arrancó de los brazos de su 1
familia que, llena de fé, se inclina resignada ante
el queret· del TodopQ"deroso.
La creencia católica tiene para estos doloa·es un t,
poderoso báLsamo ; el señot· Jooacio Medrano {
cristiano ferviente, sabe · sentirlo~ Dios i Ja niü~ s·
que su esposa le dejó corno prenda, mitignl'áu el B
hori"Ord~;;;/lt~[lq)jfl!J~~
1
1
BIOGRAFIA DE MONSEÑOR DE MÉRODE,. ~ ~
SECRETARIO DE GUERRA DE SU SANTIDAD l'IO IX. 1
J. i
Monseüot· Javiet• de Mérode nació en Bruselas 1
el año de 1820, i como su nombre pertenece a la
historia,. podemos set· sóbrios de detalles respect&
de su familia. Bástanos meneionm· la ilustt·e rasa
de que desciende i que ha dado siempt·e a la Iglesin,.
verdaderos hijos. Citaremos solo un hecho al que,
Ja situaeion pet·sonal de Monseñor de Méf'ode i su
papel en la política, dan un in te res particula1· •
En 1809, un Seoadot· se atrevió a protesta1· contra
la conducta de Napoleon báeia Pio VII; este
Senador fué el Conde de Mél'Ode-W asterloo, abuelo
del Mini3tL'O de Pio IX. Este incidente que entónces
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F.L CATOLICO. 33t
fué una cosa escepcional i mui grave, consta 1 Juilly, dirijido entónces por el virtuoso Abate de !
1
en las siguientes lín(las estt·actadas de las Memorias S.alinis que mul'ió de Arzobispo de Auch, i al tet·~
de .Ana Paula Dominga de Noailles, Marquesa de minat· sus estudios allí, se le envió a Ja escuela
Montagu : militat· de Bmselas.
«Monseñor de Mét·ode !:acia pat·te de la comi- Tal eleccion contradecía los últimos votos de
« sion ijel Senado encat·gada de ventilar la cuestion su madre que había deseado que Javier, el menor
« J'omana, es deci1·, enrm·gada de aprobar i de de sus hijos, se consagmse a Dios. Con tal pensa-
(( colorit· todo lo que se babia hecho en Roma i miento lo babia puesto bajo el patrocinio de 5an
< que se quel'ia aun hace•· en el terl'itodo Francisco .Tavier, a cuyo Sant-o tenia una pat·ticulat·
«usurpado ata Santa Sede. Este grave negorio devocion. La escuela milita•· uo debia ni dañar la ¡ ~
«era debatido eu uu pequeño comité en casa de fé de Javier, ni impedirle tampoco entrat· en la
« l\ladama de Montagu. Nadie podía detenet· la vfa que le había señalado sn madre; pero debía
<( mm·eha de los acontecimientos., i por eso es mui aficionatlo a cierto briUo particular i a pa·estar a la
« notable que bajo el réjimen de 1809, se ejecutara patria servicios de otro órden.
«en ciertas rejioncs un acto de verdnde1·a inde- En 1861 sufl'ió los últimos exámenes, i obtuvo
, uno suJo que se at1·cvió a })J'Otestar contra In intencion de ridiculizal'lo, no obstante que tal
«esa ing1·atitnd i esas violencias: ese Senador f1.1é grado es de los mas honorables pursto que abre ¡;
>
lia, lo ponían en aptitud de hacet' a la Iglesia. Es- El 27 de octubt'e siguiente, el Mariscal dirijió
te pensamiento mantuvo su vocacion naciente. al Minist1·o de guerra una relacion de los combates '
" Sus dias eran siempre mm ocupados. Se en- mas vivos libt·ados a los árabes para forzat· el pasa- 1
tregaba particulm·mente al estudio de las Ieng"G.as je de Fliset-el-Baht· i de Beni-Djenad, posiciones
vivas i de la historia, pero leía t)
i a quien el Mal'iscal Bugeaud honraba mo filósofo i como. soldado; envainaba la espada
con su amistad. Con ocasion de esta carta, fué que i abl'ia su diario para escribh· notas, pero en aque·
M. Luis Veuillot vió por la primera vez a Monse- lla época el} aquella tietTa·,el filósofo tenia que estar
ñor de Mérode, sin poder pt·eever que este jóven siempre nparejado para el combate. Acerca de estas
oficial seria despues Ministt·o del Papa. escut·siones, estt·actaremos algunas líneas de una
El Gobernador jeneral de la Aljeria recibió bien carta del .Teueral Lamol'iciere que dicen asf:
al Teniente belga, i no tardó en apreciarlo; tenia «Me parece que fué en el invierno de 184Li a
mui buen golpe de ojo para no ver que el Conde 1845, que M. de Mérode llegó a Oran, i yo que m2
Javier de Mérode era uno de aquellos con los cua- hallaba allí, lo recib(. Estábamos en ese momento
les se podia contar para todo evento. Apénas se bastante t1·anquilos porque acababa de pasat• la hapresentó
la ocasion,el jóven justificó la buena opi- talla de Isly a que siguió la paz co1:1 Mal'l'uecos, i
nion que de él habia·formado el Mariscal, porque se la grande insurreccion ·ae 1845 ~ último esfuet·zo
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EL CATOLICO.
de Abdt>l-Kader. El Jeneral Cavaignac habia reemplazado
en Flemeen al Jeneral Bedeau, i l\'1; de
1\férode se dirijió a Flemeen en compañía de M. de
Saint-Mau1·. Creo que hizo una pequeña espedicion
con el Jene1·al Cavaignar, i de vuelta a Oran
quiso visita!' el lugar de Tiarett que acabábamos de
fundar a treinta leguas al sudeste de Máscat':l, a
la entrada del pequei1o desierto. Este punto que
era entónces nuestra posicion mas avanzada hácia
la vertiente meddional de la última cadena de
montañas, i límite de las tierras de labor, estaba
a cargo del Teniente Coronel de Pontevés. El Comandante
Char·ras, con una pequeña columna
móvil, deb1a asegurar \as contx-ibuciones de las
tdbus nómades del pequeño desiet·to, i renovat•
con ellas los víveres de tiempo en tiempo. Las
montañas estélbao cubie1·tas de nieve, i las llanuras
inundadas de agua, no teniamos puentes sob1·e los
ríos, i aunque nuestr·as comunicaciones estaban
establecidas, 1m trayecto de mas de cincuenta le·
guas, sin ot1·a etapa inte>nnedia1·a que Múscara,
era penoso pm·a recorrer i no carecía de peligros.
~e Mr. de l\lérode insistió, sinembargo, ~n que
yo lo dejaa·a parti1·, i le dí al fin por escolta dos
de nuestros mejores husares de Oran, diciéndoles
que me respondían de él con su cabeza, que no lo
dejasen acostat· sino en parajes bien seguros, i que
tuvieran especial cuidado de salvarlo de los leones
que habian devorado a varios de nuestros correos
en la espesa mohtaña al sm de la cual está Tiarett.
Respondiéronrne que yo los conocla bien, i que si
no estaba ota·a cosa dispuesta por el destino, ellos
presentarían al Oficial ante Chanas o Pontevés .
)
1\f. de Mé1·ode tuvo que esta1· cerca de un mes
con M. de Pontevés, porque el frio, la nieve, i las
avenidas de los' rios, no permitían a nadie salh·.
El fuet·te, que se había construido para solo tt·es~
cientos hcmbres, contenia de mil a mil doscientos,
por consecuencia de la retirada fot·zosa del Com_andante
CharTas con su batallan. ;. Apénas el tiempo
comenzó a ceaet·, M. Charras recibió de Mostaganem
la noticia de que tres pat·tidas de la ti'Íbu
de los Flitas, a quienes se perseguia hacia dos años
sin poderlos destruir, se acampaban a seis leguas
de Tia1·ett. Inmediatamente se decidió la espedicion,
i Javier de Mérode quiso hacer parte de ella.
El mismo refiere lo que ocurrió.
« Había ent1·e estos át·abes un Jefe importante
que se llamaba Mustafá-ben-Snousi, i que era célebre
por habet· asesinado a muchos Oficiales i
soldados, El Comandante Chanas envió un espía
a infot·marse de la posicion esacta que esta
jente ocupaba, i a su vuelta, como se le pregunta-t
·a si estaba s gut·o de lo que decia i si podl'iamos
fiar en su palabra ;
La espedicion fué feliz ; los árabes sorprendidos
ni aun ta·atm·ou de defenderse i quedaron todos
prisioneros. No se dejó nada a los vencidos; los
soldados rompian lo que no podían llevarse, i Mt·.
de Mérode refiere esta escena con un sentimiento
de tdsteza. La perspectiva del combate lo habia
traido, i el espectáculo de esta ruina, de esta devastacion
1o lastimaba. Lo que mas lo s01·prendió
fué e< la actitud indifet·ente de los prisioneros que
manifestaban estar bien al corriente de este jénero
de ctperacion, que cada át•abe ha visto muchas veces
en su vida. >) «Lo mas terrible, añade poco
despues, es que, por desgt·acia estos medios de ·
rigor son los únicps que pueden usarse con los
árabes.>)
De la pt·ovincia de Oran, Mt·. ue Mérode se dirijió
a la de Constantina ; i sobre esta pm·t~ de su
viaje, vamos a copiat· algunas líneas escritas por
el Jeneral que tenia en 1845 el mando de esa p1·o- (
vincia. "Las tropas estaban en esos momentos en J
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334 EL CATO L I C O.
Carfsimos Coadjutores e hijos nuestros en nuestro
divino Redentor.
las montañas del Átlas, i Mr. de Mét·ode se nos 1
juntó, 1 siguió las opet·aciones dm·ante tres semanas,
en las cuales hubo val'ios combate.s a que
asistió, i particularmente el de Aideusa. El siempre
marchó con la vanguardia, i al volver al cuartel
jeneral vimos que la tapafunda de su montura
estaba desgarrada por una bala. Conquistó la confianza
del soldado por su valor sereno,a la vez
que arrojado,i la de los Oficiales por. su talento, su
benevolencia i su instruccion .supenot·es. »
Ya en otra ocasion nos habiamos dirijido a vosotros,
va~ié~d?nos de las mismas palabras con que
damos pl'lllClt'IO a Ja pt·esente carta pastoral, recordativa
del cumplimiento de las obligaciones
que como católicos teneis, en el tiempo santo de
Ja cuaresma: '"Si el Señor es Yuestt·o Dios, ¿por
qué vacilais ? Seguidlo,'' porque en vano ¡)l'etenden~
is llama¡·os discípulos suyos, si no andais por
los caminos que él os ha señalado; si no baceis
lo que él os ha mandado, ni practicais las virtudes
i ob1·as buenas que él os ha enseñado con su
divino f'jemp\o. Porque en verdad, no es, ni puede
llamat·se discípulo de Jesucristo, el que no observa
su lei, ni cumple con sus mandamientos, i Jos de
su inmaculada esposa, nuestra madre la Iglesia
Católica, Apostólica, Romana, la única depositaria
de la Relijion verdadem fundada por el mismo
Jesucristro, nuestro Dios i SeñoJ', para Ja snlvaciou
de las almas. Entre estos preceptos están Jos
del ayuno i la abstinencia en el tiempv santo de la
cuaresma, i los de la confesion i comunion pascual:
pt·eceptos que obligan a todo católico, pero que
por desgmcia son muí pocos los que los cumplen :
unos pot· desprecio, otros pot· un abandono culpable,
i otros muchos buscando motivos que renlmente
no lo sou,con los cuales quiet·en ahoga•· los
remordimientos de la conciencia, i que solo ~irv.
en para alucinarlos i engañarlos-Los PátTs Señores Vicarios así pt·iucipalcs,
como pal·ticulares~ quienes nos infOI;marán
sobre la materia, i sobre si en las parroquias
se esplica el Evanjelio i enseña la doctrina cristiana
en Jos di as que está mandado por el Santo Concilio
de Trento.
No quisieramos insistir tanto sobre la campaña
del Teniente belga en Aljei'Ía, pero como ella dá
lugat• n rasgos que lucaracterizan, añadiremos aun
algunas líneas.
Entre Jos ·hombres a quienes Mr. de Mét·ode vió
i trato en esa época, debe nombt·arse el Jeneml
Cavaignac. Aunque mui ignorante en matel'ias
relijiosas~ el Jene.·al gustaba to, i a cumcea
·dote, encargado de la direccion espiritual de un plit· con el precepto de la Iglesia, obligatorio en conpueblo,
se present& delant.e de él, enseñando con ciencia, que impone el diezmo i la pl'imicia: ora vasu
ejemplo las \'irtudes que predica con las pala- Jiéndose del nombre de católicos que solo toman pabms,
i condenando cou su conducta los vicios que ra deshom·m· al Catolicismo, para oponerse i hacet•
reprende con Jos labios, entonces su predicacion ilusorias las disposiciones que los Preladosi las aues
eficaz, penetra hasta el corazon i consigue con- toridades eclesiásticas dan para la marcha i buen
vencerlo i convertido : entónces elevado a una al- órden de todo Jo concemiente a su jurisdiccion: ora
tura que lo llena de dignidad i lo rodea de respc- finalmente,pronunciándosecoutl·ael Sobe•·anoPonto,
i ves.tido con el augu,sto i precioso ropaje de tifice, Vicario de Jesucristo en la tierra, i empeñánlas
virtudes que practica, obliga a que lo amen dose en introducit i fomentat• el cisma, para eoni
obedezcan, adquiere una santa supel'iol'idad seguit· mas fácilmente su triunfo, rompiendo los
sobre los demas i se hace invulnerable a Jos til'os lazos de unidad que existen entre los fiele~ que
de la calumnia i de la maledicencia. ·son Jos miembros, i el Papa que es la Cabeza visi-
Ciertamente un Sacerdote humilde,desm·ma con ble de la Iglesia.
su humildad a sus mas encamizados enemigos: un De tol;los estos bomba·es deben guardarse los que
Sacea·dote pacífico, con su mansedumbre i dulzura son verdaderamente católicos : de todos deben
alcanzd los mas gloriases triunfos cont1·a la alta- huit·, cenando los oídos a las malas doctrinas con
neda de los soberbios del si.glo: un Sacerdote mo- que pretenden sedui!irlos, i negándose a seguh· los
de.sto, puro e irreprensible en sus costumbres, s~ ejemplos de irrelijion i de impiedad con que in tenhace
el ot·áculo del pueblo : un Sacerdote que, léjos tan hacerlos sus prosélitos, llenando d'} errores su
de tomar parte en la política, calma el fuego de· los entendimiento, i coiTompiendo su corazon. Sobre
pat·tidos, que siempre pr·edica la paz i el amor al íodo, no podemos prescindit· de a·ecomenda1· enea -
p•·ójimo, i que en todas circunstancias está pronto recida i paternalmente a Jos padr·es de familia, que
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336 EL CATOLICO.
cuiden mucho de Jib¡·m· a sus hijos del contajio, 1 año las mismas dispensas que en los años pasados,
vijilando sobre ellos para que no tengan amista- arreglándonos a las facultades que ténemos de la
des peligrosas, i cuidando de dal'les maestros que Santa Sede Apostólica .
sean timoratos, relijiosos i m01·ales, po1·que, t1·iste- 1.o Podrá usarse de ca•·nes en la cuaresma i en
mente nos ha enseñado la espet·iencia, que multi- los demas dias de ayuno i abstinencia del año, con
tud de jovencitos que han salido del seno de sus las escepciones que constan en la tabla fo!'mada
familias bien inclinados, itiocéntes i llenos de los el 27 de diciembre de 1836. Esta g•·acia dul'ará
buenos sentimientos que sus padres les inculcaron hasta la víspera del miércoles de ceniza de 1866.
en sus primeros años, despues, en alguna casa de 2.o Todos Jos que hagan uso de la gracia anteeducacion
i bajo la inspeccion de profesores ene- rior, dat·án una limosna a la iglesia parroqnial de
migos del Catolicismo,perdieron su inocencia, i ol- su vecindario, r!!lm su concieneia i proporcionada
vidaron la inst•·uccion i las santas rniíximas que ha- a sus comodidalles. Los padres, los jor·ualer·os i
bian sacudo de sus casas, sostituyéndo\as c~n las los hijos de familia, rezarán por una 'ez treinta i
en·óneas i rep!'obadas doctrinas que aprende11 en tres padres nuestros, en memoria i reverencia de
estos establecimientos, propagúndolas luego en los treinta i tres años que vivió~ u estro Seüor Jelnalquif'l'a ot1·a causa justa uo pudiel'en ayuua1·,
impone, i que la naturaleza misma les exije, pueden comer la carne mas de una ' ' ez en el día
entónces no solo no tendrán que de1Tamar lá- de abstinencia, ::-egun la resolucion de la Santa Sede
gl'imas estét·iles, poi· la desgraciada suerte de sus Apostólica. Los privilejios de lo' iudíjenas quedan
hijos, cuaudo ya eJ tnal no pueda remediarse, sino en su vigor.
que por el contrario,tendn1n el consuelo de habe,·- En Jas ¡:u·quillas puestas en los templos, se dcpoles
propot•cionado medios de ser verdadel'amente sitarán las limosnas. Los Párrocos i Mayordomos
felices, i de que formándose sus corazones en la de fábrica cuidarán de que se ponga esta al'quilla
vit·tud i en la homadez, vengan luego a set• el en las iglesias en que no las hubie1·e, i los mismos
apoyo de su vejez, i ciudadanos que pn~sten a su el dia tel'(·ero despues de Ja pasena de resurreccion,
patria útiles servicios. en union del Clavel'o i ele otros vecinos católicos,
En conclusion, Venerables Párt•ocos i católicos abrirán la arquilla, i tomando ruenta ele lo que en
de uuest1~a Arquidiócesis: todos estamos obligados el:a se hubiere depositado, lo insci'ibil'án en el libro •
a trabajar con el mayor empeño en el restablecí- para que se inviet·ta en lo que con mas lll'jencia
miento de Ja moral pl'1blica, que casi ha desapa- necesite la Jg1esia, o en su refarcion.
recido de entre nosotros, i sin la cual es imposi- Dada en la sal.a de nuestro despacho,firmacla por 1
ble conset·vat• la paz, unico elemento de prospel'i- Nos i pot· nuestro Secretal'io, i sellada con nuestro
dad pat·a nuestra patt·ia. Todos podemos contribuit· sello en Santafé de Bogotá, a 6 de febrero de 1865.
para conseguü· tan precioso bien, si todos igual- ANTONIO, A•·zobispo de Santafé de Bogotá.
mente nos interesamos en esto. Ademas, si la in·e-lijion
¡ la i.omoralidad ; si la relajacion de costum- Ignacio Buenaventura,, Secretado.
bres han irritado justamente contra nosotros a la
divina justicia, i pot' esto debemos temer sus castigos,
es preciso lavm· nuestras almas con las lágri~
mas de la penitencia i de una sincera· conve1·sion.
Ah 1 cuánto no hemos sufrido ya en la guet·ra
fratl'icida qqe, ha desolado a nuestra patria, i que
ha puesto a la Iglesia, de la cual somos hijos, en
el estado lastimoso en que hoi se encuentra l Quiera
Dios •'emediar tantos males, Jibt·ando a su esposa,
a la pl'incesa de las naciones, de las cadenas
con que sus enemigos quieren esclavízal'la i
tener·la opl'imida, i damos el inestimable bien de
la paz, estinguiendo los odios que el jenio del mal
ha encendido en muchos corazones. Para alcanzat·
esto, aplaquemos con una sincera peniténcia la
justicia del Dios s.anto i terrible, a quien tanto se
le ha ofendido i se le está ofendiendo. Recordad i
llenad ht obligacion que como católicos teneis, de
confesaros i comulga¡· anualmente. La Jglesia impone
ga·avísimas penas a los que no cumplen con
estos pt•eceptos, i ¡ desgraciados de los que desp-
t·ecian i se bul'lan de estas penas! Algun día
senth·án su enorme peso i se vea·án agobiados,
oprimidos por él. Os encargamos tambien que
cumplais todos con el mandamiento del ayuno i
de la abstinencia, salvo los que por una causa
justa estén esceptuados de él.
Para la seguridad de vuestras conciencias, hemos
creído de necesidad hacer las siguientes advertencias.
Aquellas personas a quienes pot· su
edad obliga el ayuno, pero que por enfet·medad o
alguna otra causa justa, están impedidas, podt·án
liacer otra m01'tificacion o dat· algunas limosnas ;
ACERCA DE LA DIVINIDAD DE JESUCRISTO,
SACADO DE CANTU NIGOLAS 1 GAUME
1 precedido de un p1·ólogo por José Joaquín Ortiz
EsTE interesante folleto, que contiene mas de 100
pá~inas de compos!cion compacta, se encuentra de
venta en la tienda del señor doctor Venancio Ortiz, '
2. ~ calle del comercio, al módico precio de un real.
AVISO Il.UPORTANTE.
No respondo por el dinero ni efectos que en mi nombre
o en el suyo propio, haya pedido o pida el jóven
Mareo Antonio Lasprilla. Tampoco abono los pagos
que al mismo jóven hagan mis deudores.
Bogotá, enero 25 de 1865.
FRANCISCO J. LASPRILLA.
Este enérjieo periódico, de esmerada edicion, que
se publica en Tunja, ha comenzado su segundo trimestre,
constante de 13 números. Se suscribe en esta imprenta,
al bajo precio de un peso de 0,8.
Bogota, 8 de febrero de 1865.
--~~----------~~----
MUEBLES BARATISil\IIOS.
En la casa numero 76, ca! le 4. co de la carrera de
Gameza, antiguamente - calle del chorro de San Antonio
- se encuentran de venta varios muehles, como
sotas, camas, mesas, taburetes, espejos, roperos, escritorios,
etc. etc. etc, en perfecto estado de conservacion,
i a precios mui eqwtativos, barat imos. 6-3 1
i respecto de la abstinencia, concedemos en este IMPRENTA CONSTITUCIONAL-POR NICOLAS PONTON •
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
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El Católico - N. 90
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El Católico - N. 49
.\
mi. OA~OI.IOO.
TRIM. I. AÑO II. :Bogota, lO de mayo de 1864, NUMERO 49.
- --=======~======
~ ~(!)0®~
!~s indiv_iduos a quiénes se les t·emita el presente
numero 1 no lo deyuelvan dentl·o de tercero dia se
les considPr:uit como suscritorcs, i se insel'ibi;·ún
sus noml>res en los libros respectiYos.
~-=::::.= -- ---- - - - ---=-:: - ....
J,P Jlllt tP ¿J1 ®!2 ; ' t1J jJJ! JJJ ~
A1·quidiócesis de San tajé de /Jogotá1 2 ~le IJ~ayo
de 18G4-Secretaria del qobierno ectesiástica.iY"
7 4 ·-SeJiot· Vica'rio p1·incipal de. • .•••
ll abiénrlose notarlB que una de las causas por
las cuales las notas de las Yie:uías principales no
llegan a conocimiento de los seilores párrocos es la
. de qu.e se. dificulta el curso de ellas por algun'as de
las V1canas particulares; el sei10r Vicario principal
se servirú hacer las Yariaciones en Jos encargados
de tales Vicadas particulares, que la necesidad
'¡ de la buena marcha del gobierno eclesiástico exije,
, dando cuenta a este despacho de las designaciones
que haga. Todo en virtud de lo dispuesto en cit·-
1, cular de 8 de octubre último, de órden del seüo¡·
Vieario jcncral.
Su atento senidor, JJliguel Arias.
Señm· Yica~·io jenentl.
Trino de la C. Martinez, Presbitero, respetuosa4
11
, mente mnnifiesto a su sefwría: que compelido por
la fuerza i agobi:ulo pot· mis enfe1·medades tuve
la debilidad de pt·estm· la fit•ma a los decretos de
!! Tnicion i clesomortiz;acion, aunque espresando de
11 palabra que no me sometía a lo que fuera contt·a-
1 ri? ~ los .derechos de la Iglesia. Des pues ejercí el
tmmstea·w en cuanto a la celel>racion de la misa a
virtud de Jo dispuesto poa· el seiloi' Vicat·io jenet·~l.
!1 La Pastoral de 7 de ngosto que suspendió abso-
11 lutumente a los eclesiásticos que nos sometimos a
!1 · Jos espt·esados decretos, no lleg6 a mi conocimien-to,
por lo que segui funcionando, i como la solici·
tud que dirijí a la Vicaría jeneml fué despachada
fa\·orablemeute i se me indicaba que ocuaTiera al
Ilustrísimo soñor Arzobispo pot· no tener entónces
facultades la ,Vi cada, cuya nota recibí a tiempo en
que el Presb1tero Francisco de P. Jiménez me incUcaba
firmara el artículo "El romanismo no es el
cristianismo," p1·esté la fi¡·ma en un momento de
acaloramiento, i sin examinar con refleccion lo allí
contenido.
Ahora, pues, sei1or Vicario : retracto i repruebo
1 de la manem mas solemne el somentim\ento espre!
1 sado, i abjuro las doctrinas contenidas en el artí''
culo citado, qué fué publicado en el número 36 de
uscan en todo el deleite de la
imnjinacion o r1 de los sentidos, i no oyen po1· eso
los lamentos que ananca el dolor a sus hermanos.
PI'Ocmaremos conmove1· Jos rorazoncs endme~
ciclos por las pasiones polítictls, a fin de que respeten
el único bien del desgt·adado, a fl n de que
comprendan cual es el verdadero elemento de
progreso que hai entre nosotros, donde a pesar de
la fertilidad del suelo se siente el hambre, donde
apesar de la espléndida belleza del delo que nos
cubre, la tristeza prensa el cornzon, donde apcsm·
de los teso1·os casi inagotables que encierran nuestl'Os
bosques YÍI'jenes i que nuestra tierra guarda
en su seno, Ja miseria acosa a las multitudes. Sí,
vamos a defende1· la herencia del puel>lo ntali'ada
por rnanos atrevidas ; vamos a continum· con mas
empeüo, si es posil>lc, la defensa ele la Uelijion.
Proba1·cmos que la Iglesia Católica no es ima secta
como se ha querido llamar por rnaldad o por ignor<
Hlcia. Probaremos, aun mas de lo que lo hemos
probado ya, que Jesucristo es Dios i que con Dios
no se puede ni se debe lt>char. Somos campeones
débiles pa m lu defensa de tan santa causa, pero
pelearemos confiados en que el SER ETERNO nos
ayudará, i el pueblo oirá nuestra voz como ha
oído i seguirá oyendo a nnestl'OS adversarios, i
fallan\. J<' allará con el mundo que es el juez de
esta. luclw, i, npesm· ele nuestm ignorancia, nos :
da1•a lo l'[lZOil. j
El campo en que vamos n mo,·ernos es inmeu- ·
so, i nos hallamos ahora como el viajero que qniea·e :
dar la vuelta nl mundo i piensa, reclinado sobre
una piedra a orillas del oceano, qué pais visitará
primero.
Pondremos, pues, los fundamentos de nuP.stro
tral>ajo. Bien sabemos que todo está dicho; pero
como está dicho tambien todo en el ntaque, no
importa que nos repitamos en la defensa.
Dios es el gran Se1· ante cuya omnipotencia infinita
se estremece el orbe i }a humanidad se 1
postm de rodillas. A11te Dios uingun sea· puede
levantar la freqte pm·que queda ciego con los rayos
ele su gloria. EL Jo hizo todo de la nada con solo
~u voluntad. Su voluntad dió leyes a la creacion, ,
1 solo un Joco puede intentar correjir esas leyes
etemas. Son intocables i el que intentase llevar a
ellas su temeraria mano, quedaría herido de muerte
como los israelitas que pretendieron sostener
el arca.
Dios es, pues, la pt·imera causa de todo i conserva
todo con su Providencia. El homl>re sobet·bio, 1
blasfema, i a sí mismo haee daño con su blasfemia,
porque Dios tiene en sí rnismo la mzon de su Ser. ¡
Querer correjiL· las ol>a·as de Dios, equivale a 1
pretender va1·im· el ji1·o de los astros. j
Pedii· a la débil t•azon humana Ja razon de todo
es envolverlo todo en un misterio mas irn. penetra~ 1
~le que el q?e se quiere destruh·. ¿ Pot qué existimos?
¿Como nos formamos? Dónde está el .
pensamiento que hace rodar nuestra pluma?
¡Todo misterios 1 No nos queda otro arbit1·io que
cree1· i adot·at'. He aquí el principio de la Relijion,
de la obediencia. Rebelaos contm él i dareis coces
contra el aguijon.
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2 EL CATÓLICO.
Si Jesucl'isto es Dios, pues, no habt·á ot1·o pl'Ocedimiento
racional, que someternos humildemen·
te a su divina enseñanza.
Ya hemos probado varias veces, con reflecciones
i argumentos val'ios, la divinidad de Jesucl'isto.
Pero pam ]os que estan prontos a deificat· a Voltaire,
a Proudhon, etc, que ning1m bien han hecho
a la humanidad i sí mucho mn1, aun es preciso
amontonat· mas pruebas :-Si a la manera que Dios
hizo con sola su palabra todo Jo que existe, un
hombre hubiera cambiado la faz del mundo por
solo la accion de su palabrn, creadora tambien,
¿no tendl'ia los honores divinos? Pues nada ménos
hizo Jesucl'isto. Cuando vino al mundo, el mundo
era pagano i babia llegado al último grado de ¡·efinamiento
en todos los goces. El aleman Schlegel
dice que los seño1·es del mundo en aquella época
fueron jigantes en depravaciou, i tanto que la de
los griegos comparada con una licencia tan desen
frenada, se parece a los pl'imeros pasos de un niño
eu la pendiente 1·esbaladiza del vicio. En esa corte
de donde los pobres e1·an atTojados o enviados a
la mnet·te mas horrorosa solo por set· pobres, los
apóstoles se presentaron a predicnr la buena nueva
i selhmdo con su sangt·e su doctrina ante un pueblo
acostumbrado a vet· derramat· sangre en abun··
dancia en sus fiestas públicas, cambiaron la faz
del imperio i del mundo. Donde no hubia mas que
timnía, nacieron los derechos; donde casi todos
eran esclavos dejó de habet· señores ; donde se
daba culto a todas las impurezas nació el pudor;
donde nadie sentía compasion por los dolores de
, otro, nació ]a compasion ; a los ¡·efinamientos de
Ia gula, sucedió la templanza. Al paganismo de
la jigante Roma, sucedió la locura de la Cruz, i el
~ ~ mundo que habl'ia pet·ecido, se salvó. ¿Quién
~ s
1
. ino Dios
1
podia dobr?
1
t· tal milagro?. Si los1.~~berales
~ 1oi cam )iaran e 1( ens en materm ¡·e IJIOSa pot·
~~ virtud de la palabt·a de un homl)l'e; si en vez de
! llamar fanatismo a la simple creencia, dieran en
t llamarla, como es en venlncl, el mas pt·ecioso de
los derechos humanos; si compt·cndieran toda la
~ · estension de ese santo derecho i cayeran de rodillas
W al pie de nuestro altm·; si ese mismo sm· est1·aor- i dinado los hiciet·a justos, m[lgnánimos, humildes,
respetuosos i amantes de la pobreza hasta ve1· a
1.
1
1
los mas frenéticos de ellos depone1· toda su ambicion,
toda su cudicia i huiL' a sepultarse en los
bosques desiertos para hacer penitencia~ ¿cómo
se llamada ese hombre'? Pues todo esto, i mas
que estJ, hizo Jesucrito po1· sí i pot· medio de sus
' apóstoles.
Sí, Jesucristo cambió la faz del mundo i el
mundo empezó a marclw1· por ot1·a senda que se
Jlama la de la Caridad. Po1· todas partes nacieron
establecimientos para aliviar los dolo1·es humanos,
para ilustrar a los pueblos, para fomentar virtudes
hasta entónces desconocidas. El judfo que babia
muel'to i resucitado todo lo atrajo a sí como lo habia
predicho, i solo con doce pobres pescadores
obró este prodijio que sigue asombrando al mundo.
Los sucesores de esos doce hombres se han de-
1 rramado pot· el haz de la tierra que aun fecundan
con la santa palabra : la palab1·a de Dios ha jerminndo;
ella sonó en los bosques virjenes de
nuestra hermosa América i los út·boles se estremecim
·on i dieron frutos de bendicion.
Ved no mas : aquí babia un hermoso hospital
1 donde Jos pobres hallaban asilo en sus dolencias.
1 Habia un hospicio donde los vaJetudinat·ios i los
e===-
niños abandonados hallaban habitacion, ' 'es ti do
enseñanza, p[ln. Rabia dos hen11osos coiE>jios ) I sinemba1·go de que existe esto escrito,
se sigue lejislando sobre la Relijion del puf'blo,
que es el soberano, i se sigue insuitando esa Relijion.
Es decil·, se sigue atacando e insultando la
soberanía. ¿Será que ella es patl'imonio de los que
no son católicos?
La profesion de una relijion es su práctica libre,
sin tt·abas, sin estorbos: Jo que impida esa libet·tad,
la ataca; i si se atacan sus dogmas, se la
desta·uye.
La obediencia al Romano Pontífice es un dogma
de la Iglesia Católica. La. libet·ta)) ¿Cuándo los miembros mas camcterizados
de la célebt·e Convencion de Rionegro
dijeron en un informe, que la disciplina debía ser l
independiente del dogma, que es como decir
que la lejislacion de un pueblo puede set' independiente
de su sistema d~ gobierno? ( Informe
de las comisiones reunidas a la Convcncion. )
Hombres que así ignoran la Relijion del país
1 para que lejislan, deben proceder natu..almente,
1 como pl·ocedel'iamos nosotr·os si nos metieramos a
reformar la gt·amática del idioma de Confusio.
Por eso es precisamente que Jejislan sobre ésta materia.
Ye~·gonzoso es pnr·a el pnís, pet·o es la verdad.
Si supiemn lo que están haciendo, no lo harian,
porque temcrian a Dios, al pueblo i al sentido
comun.
En todo se ha procedido i continua procediéndose
con la misma inconsecuencia, con la misma
falta de buena fé, con la misma ignorancia, porque
se olvidan los pt·eceptos de la justicia. A
tiempo que se censura agriamente a Jos sacerdo-
1 tes que. fieles a los preceptos de su conciencia,
prefieren los sufrirnientos físicos a faltat' a sus deberes
merales, se encomia la conducta de un sacm
·dote desgraciado que, ciego pot' un oJ·gullo indigno
de su caracter, se revela contra sus Prelados.
1 Así se quiere establecet· moralidad~ así se quiere
organizat· la sociedad. I luego se gl'ita contt·a el
erímen atribuyéndolo a la influencia católica.
Cuando eramos niños, nos contaba nuestro
maestr·o que un hombre barbm·o,jercicio de este
ministerio DO puede subordinarse a la voluntad de
la autoridad tempot·al, porque Jesucristo no pidió
permiso a ninguna autoridad para ejercer sus
prrcticas, i mandó a sus apóstoles que las ejercieran
a despecho de esa autoridad, sin temer
aunque les dieran la muerte. "Id, les dijo ¡
bautisad a . todas las jentes, i enseñad a todas las
naciones. El que os oye me oye a mí ; el que os
desp1·ecia, me desprecia. Sereis ll-evados ante los
tl'ibunales i azotados en las sinagogas por causa de
mi nombre, pero no tern:-~is. Lo que os he dicho
a la ot·eja i en tinieblas decidlo recio i a la luz del
día sobre los tejados. Cuando eais llevados
ante los hombt·es para ac'Elat·os po1· mi doctrina,
no penseis en lo que habeis de decir, porque yo
pondré en vuestra boca palabras a que nadie podt
·á l'cspondr.r·. No tcmais a Jos que solo pueden
m:Jtar el cuerpo: temed sí, al que pudiendo matnr
el cuerpo, puede tambien hechar el alma a los
infiernos."
Estas instrucciones son terminantes, i conforme
a ellas es que los sacerdotes tienen que proceder.
Si se les exije un juramento para pode1· ejercer su,
ministerio, ellos no pueden prestarlo, porque no
pueden subordinar ese ejercicio a la voluntad del
poder tempot'al. Si así fuer·a, el cristianismo no
habl'ia destruido el jentilismo; pero como los
apóstoles, sin temor a la muerte, ni al destierro,
contestaron cuando se les prohibía pt·edicar:
H primero es obedecer a Dios que a los hombres, " '
la doctt·ina se difundió i llenó el mundo, i salvó a
la humanidad. Si esos conquistadores de nuevo
jénet·o, hubieran obedecido la órden de no ejercer
su rninistetio sino a contentamienlo del Sanedrín,
el cristianismo habria muerto en la cuna.
Ellos resistieron como resisten nuestros sacet·- i
dotes boí, fue1·on con1o estos tildados de rebeldes j ·
i aun seve1·amente castigados, pero los misioneros 1
de Cristo, lle11os de fé, sufrieron por su Maestro i
siguieron desobedeciendo, resistiendo i tt·iunfando; 1
porque el triunfo del ci'Ístiano, el mayor triunfo, ,1•
es el martirio. La sang1·e de un mártil' es fe~unda, 1 ~
produce millares de adeptos. ~
La relijion es el alma del hombre por que ella se
modela a su c1·eencia, i esd creencia viene a formar 1
el carúcte1· del pueblo. Si se lejisla para un pueblo
católico, las leyes deben tener el caractet· católico,
po1·que de lo contral'io no sil·ven para ese pueblo, 1
porque el ser racional, prefiere su set• moral a su J
ser físico cuando no está completamente conom- 1
pido por la metalizacion. I como los pobres no le
pueden mctalizarse, i los pobres son los que for- ¡·
man la mayoría en esta nacion, i son ciudadanos
a pesar de ser pobres, i tienen los mismos d~ rechos
que los demas, ellos, en cuyos cot·azones no
ha entrado el indiferentismo aun, i confianza en
Dios no entrará, tienen perfecto derecho para
creet' lo que creen i para rechazar las disposicio- 1
nes in consultas que atacan su fé.
1
Las leyes, pues, que atacan le fé católica en 1
Nueva Granada, no estim hechas p:ll'a el pais, .
porque el país es Cé\tólico ; i establecida la resistencia
por una parte_, i la fue1·za por oft·a contt·a
esa resisteucil'l, debe resultar del choque un conflicto
constante. Es imposible que el órden se pueda
establecer así.
Se dice que la Iglesia tiende il'l'esistiblemente a
democratizarse. En el sentido que se da pot' los
reformadores a esa _palabra, equivale a uecir que
tiende a revelarse contra Dios, lo que es absUt·do.
Si,co no nosott·os lo entendemos, In democracia
es un sistema en qu·e el Gobiemo es de todos para
todos, en que todos tic11en iguales derechos,
nada hai mas democrático que la Relijion católica
uyo ún o Jefe es Dios, cuyos miembros son to- '
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4 EL CATO L I C O.
dos hijos del mismo padt·e que está en los cielos, i
han de ser juzgados de la misma manera segun
sus obt·as, salvándose el que hace el bien i conde·
nimdose el que hace el mal aunque este sea el mayor
potentado de la tiet·t·a i actuel un. miserable· gana
pan.
Recapitulemos. Nos habiamos prometido conejit
· la rudeza de nuestro estilo, pel'O como el
estilo es el hombre> no hemos podido dejal' de ser
lo que somos.
Dios es uutl)r de todo i es inútil que la cdatm·a
pt·etenda en su ~:H'gullo infernal destruir o conejil'
la obra de Dios.
Jesucl'isto, Dios i hombre, vino al mund·o a enseñarnos
la senda del bien, i obró el bien i lanzó
a la humanidad pot· esa senda solo con su palabra.
Para difundida, envió a sus apótosles que mm·churon
por los cuatro vientos u lleval' su mision
redentom.
Nuestl'os sacerdotes son los sucesores de esos
Apóstoles i lo que enseñan es Jo mismo que ellos
enseñaron.
Dios estableció su Iglesia libre i la dejó un Vicario
para que apacentara todo el1·ebaño.
La obediencia a ese Vicario i In libertad de la
Iglesia son dogmas de fé.
Quien ataca esos dogmas> ataca la Relijion cuya
práctica libt·e está garantizada po1· la Constitucion;
i de consiguiente, rasga esa Constitucion i destruye
el sentido de las palabms con que en ella se espresa
esa gm·antía.
Los que no comprenden la Relijion, qnicl'en Iejislat
· ace1·ca de ella, i no pueden hacer sino absm·dos,
desquiciando la sociedad cuya base es la
Relijion.
El pueblo entero aquí es católico, i ese pueblo
c:1tólico es el sobcmno a quien se ataca pOL' los
pocos que no participan de la fé del pueblo. E se
ataque es una tiranía, i la tiranía no puede existil·
en una Repi.lblica, portJHC son entidades que se escluyen.
Lns leyes deben se1· la espresion del caractet·
del pueblo pam quien se dictan, i siendo aquí el
pueblo católico, las leyes contral'ias al catolicismo
tienen que set· motivo constante de desó1·denes i no
1 pueden set· leyes. Si lo que se quiet·e es hacer la
1
1 felicidad del pueblo, no debe tocarse, ni insultat·se
su fé, porque ántes que renunciar a ella, renunciará
a su patt·in. Tanto es el podet· de la B.elijion.
Sí, por ella todo lo renuncia el hombt·e, hasta
j la vida; de manera que Jos que habiendo recibido
1
el bautismo dicen que no tienen vocaciou de már-
1, tires, o han perdido su fé i estim perdidos, o no
saben lo que dicen.
Ahom se ha hecho de moda mentir i calumniar
para atacar la Relijion que no solo hace felices a
los bombt·es eula otra vida sino en esta. Nosotros,
poniendo en su Yerdadero lugat· los hechos, nos
hemos constituido defenso1·es de esa fé santa, i con
ella del \.mico vel'Cladero bien social, del \:mico consuelo
del desgmciado, del \.mico principio verdadet
·o de pt·ogreso. Trataremos de llenar nuestra
mision.
RELIJION I LIBERTAD.
En uno de los días pasados, visitabamos a un jó,
ven amigo nuestro, convaleciente de una enfet·medad
peligrosa. f;ste jóven, bueno por instinto, pero
cstraviado poe las ideas que aquí llamamos
golgóticas, espea·aba la apoteósis de la humanidi..d
en la tien·a; tenia fé en el progt·eso indeterminado
i contínuo en cuyo términa esperaba la República
uniYersal i la felicidad humana. Amaba la Ji.
bertad sin compa·endel'la i abonecia el Catolicismo.
que no compt·endia ta.mpoco·~ La enfermedad de
su cuerpo alivió no obstante la enfennedad d.e su
alma.
"Es ciet·to, nos decia ; hui horas en la vida en
que nada teaTeno puede satisfacer al c01:azon.
Cuando todos los ensueños de dicha se des, le replicó el Sacerdote qu.e otm fé
pueda dat· ese valot·? ¿Crees que un ?I'otestantc·
pueda seutit·se tan aliviado como tti del peso de
Jos remordimientos, en esa hora de angustia suprema?
¿no estimas en algo la tranquilidad del
que puede creet·se entónces perdonado, la del ida
inefable del que ha recibido a su Dios? Aun hai 1
mas, tú eres jóven, tienes t·ecursos, puedes dividit· '
tns horas entre un t1·abajo ameno, las diversiones
i el sueño. Pero hai muchos séres para quienes son
tan impotentes los consuelos humanos en todos.
los momentos de la vida como lo fueron para tí
cuando creíste mOI'it·. Los pobres, hijo mio, los
pob-res, los f¡ue mendigan pot· las calles i los caminos,
los que solo pueden comm· a costa de un trabajo
penoso un mendt·ugo de pan mojatlo en lágl'imas,
necesitan pensat· mucho en el Cielo para
sobrellevm· las penas de la vida, i los pobt·es ~ .. ~
son casi la humanidad. Tu has leido, recientemente,
hijo mio, el libro de Job, ¿ n<> has Yisto allí la
historia de los dolores humanos'? Hé aquí lo que
de él dice Poujoulat: q Cuando cerramos ese libro,
no tenemos que temer desengaño ni amargura
súbita, ni pérdida de encantado1·as ilusiones;
el libro nos babia puesto en comunicacion con
nosota·os mismos, con nosotros mismos nos que·
damos, i poa· Ja¡·gos instantes oímos en nuestra
alma como Jos murmullos de nuestros suspiros, eco
de la queja que se pi'Oiouga : entónces nuest1·o 1 corazon es como el libro vivo donde acabamos de
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EL CATÓLICO.
leet· nuestro destino. Tal es el libt·o de Job, triste
i magnífico l'ántico de la humanidad destetTada. ''
El pueblo hebt·eo, pet·egl'ino por el desiet·to, simboliza
muí bien a 1.:\ humanidad en la tietTa. Co-l
mo ese pueblo, la humanidad viajem pasa sufriendo
pot· el camino de la vida en busca de la patria
que Dios le In prometido. ¡Oh! vosott·os pretendeis
npart:u· sus ojos de esa patria, mostrándole a lo lé·
jos pretendidos jardines, rompet· la columna milagrosa
que la guía pot· el desierto,i condenarla a vagm
· perpetuamente entre m·enas estél'iles i m·dientes
Si no me hago ilusiones, has leido la Sagmda
Escdtum con alguna atencion. ¿No es cierto que
In verdad se ha pet·dido siempt·e que ha estado
entl·egada al albedrío de lo~ hombt·es ? Adan vivia
todavía, i ya la humanidad estaba completamente
dept·avada, tan depravada que Dios se vió pot• fin
obligado a destruirla. Una sola familia de justos
que se salvó, repobló rtípiclamente la tierra, pero
cuaudo ésta apénas se había oreado, Dios no encontró
en ella mas siervo que Abraham. El mismo
pueblo a quien confió esa vet·dad, en cuyo favor
hizo tantos prodijios, ndot·ó un ídolo ..•. i
al pié del Sinaí. ¿ Ct·ees que la verdad cl'istiana,
entl'egada al torbellino de las opiniones, se hubiera
comervado? Sin la autoridad pontificia ¿ el
mundo seda cl'istiano? Tres siglos lleva el protestantismo,
i tú conoces su historia. Lutet·o negó el
primado de Pedro, Calvino la eucaristía, otl'os
lueg<> la divinidad del e ·isto, i las sectas que brotan
todos los días fecund3das pot· el libre exámen,
van encontrnndo en la Biblia mas i mas absurdos
De Lutero a los mormones no hai mas que un paso:
-No obstante, t•eplicó el jóven intel'locut01·, el
Cristianismo ha mejorado inmensamente la condicion
ele los hombres. La esclavitud ha desaparecido,
la mujet· ha dej:Jdo de set· esclava. ¿No es
justo espera~· que la humanidad, perfeccionándose
bajo sn influencia, llegue a set· un dia completamente
feliz ?
-De la i~lea ct·istiana puede espet·at·se todo lo
bueno,repuso el Sacerdote; pero la tierra es un valle
de·lágrimas i lo sel'á hasta el dia en que el Sef10r
descienda entre relümpagos a juzgar a la humanidad.
El mismo que trajo la paz a los hombres ele
buena voluntad, léjos de prometemos dirhas temporales,
nos enseñó a TI
tan largo espacio de tiempo; eso nos llevaria m us lejos
del término gue nos hemos propuesto, que es solo
indagar, en donde comienza el Catolieismo dejenerado
a quien llaman romanismo. Pasarémos tamuien
por alto Jos esfuerzos de Gregorio YII para obligar a
los Obispos i Abades a guardar la leí del celibato, te·
niendo que luchar con Prelados que el feudalismo había
convertido en señiJresterritoriales poderosos, i cuyos
titulos i cuyo poder servian de base al Imperio.
Solo preguntaremos ¿ la Iglesia católica n bandonó la
enseñanza de Jos primeros tiempos, dejó de ser un
elemento de civilizacion, reform6 su código moral,
alJjuró de sus dogmas, cambió sus misterios porque
el Papa fuera tambien soberano temporal ? Porque,
si nada de esto sucedió, el dominio temporal del Papa,
por mas absurdo que ahora nos parezca, será a Jo
mas un cargo coutra los que aceptaron un poder que
las circunstancias llevaron a sus manos; pero de que
ellos lo hayan ejercido, uo se sigue que el catolicismo,
que lo forman sus dogmas, su moral i sus reglas elementales
de gobierno, haya dej enerado, se haya de·
gradado i envilec ido. El P apa no dejó de serlo, porque
ulladió dos coronas mas a su tiara, así como no dej:mi
de serlo el día que las pierda en fuerza de los acontecimientos
hum:mos de interes europeo que se están
cumpliendo. ( l)
Los concilios jeneralt>s reunidos despues de estos
sucesos, ni han encontrado ~n el Evanjelio un precep·
toque prohiba al Papa ser Reí, si así lo quieren los
hombres; ni ménos han reconocido esa perversion del
cristianismo primitivo operada por ser el Jefe de b
Iglesia soberano temporaL ¿A dónde pues ocurriremos
para saber cuando i por qué causas espiró la
Iglesia pura de Jcsus, a la cual él mismo ofreció que
duraría hasta la consumacion de los siglos? Si la
historia i la Iglesia misma reprec:;entada en sus concilios
niegan esa dejeneracion ¿quién podra testificarla?
l,os católicos no pretendemos que el pontificado hé\ga
impecables a los que oeupan ésta alta dignidud,
porque no dejan de ser hombres con la libertad sufi<:
iente para obrar el bien o el mal ; pero los pocos, mui
p oeos suce s ores de San Pl'dro a quienes la historia
imparcial puede hacer algunos cargos, si nos autoriza
para decir, quo en numero igual i en circustancias
annlogas, ningun pueblo puede presentar unu listu de
Soberanos méuos tachablrs, que la de los que han
ocupado el trono poutifieal, ni gloriarse de haber tenido
tantos Príncipes ilustres por sus virtudes egréjias
i por su saber. Cuando la moral se habia perdido
en el mundo, i apagitdose las lucPs de la ciencia, la
( 1 ) Este concepto es mui propio de un liberal aunque
cató!ico, porque siempre se resiente de los dogmas
de su esc.uela. Nosotros hemos anunciado, por
el contrario, que lo que los actuales acontecimientos
estfm preparando, no es la caída del poder temporal
del Papa, sino la vuelta de su omnipotencia
salvadora.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
EL CATÓLICO. 7
humanidad se refujió en la Iglesia, como Noé en la
al'ca, i en ella se salvó. Esto bastaría para la gloria del
Ca1olicismo, considerado como institucion puramente
humana, si él no tuviera otros titulos que acreditan
su oríjen divino i que lo hacen tan venerable.
Si hni un cristianismo nuevo, que se aparta de la
primitiva enseñanzn, que niega dogmas que antes
enseñó ; que niega misterios que antes confesó; que
ha puesto el Poder espiritual, no sobre la piedra en
donde lo colocó su fundador sino en el Gobierno
•l tenlporal que hnn hecho Jos !1ornbres; ese cristianis-mo
tan diferente del antiguo, es el de Lutero, Calvino,
Enrique VIII. etc. i de tantos otros, que se diferencian
entre si en puntos esenciales. Ese cristianismo
nacido de la libre interpretaeion, que tiene por criterio
la razon individual ; ese cristií.mismo anárquico en
mws partei, i sometido en otras a Jos sobet·auos temporales
: ese cristianismo fecundo en variaciones, i a
quien solo la autocracia puso freno en algunas de sus
sectí\s: ese cristianismo que tiene empleados i no sa-l
cerdotes, que condenó el monaquismo i la virjinid(ld
r sacerdotal, para vincular el .l\linisterio en la familia,
~ · eambiaudo la vocacwn por la herencia : que carece
~ de altares i de víctimns: que no tiene objeto a quien
l consagrar el culto esterno ; ese no es seguramcn1c el
cristianismo primitivo, que se había perpetuado desde
.Jesucristo husta la reforma, uno e invariable en sus
dogmas, en sus misterios, en su moral, en sus pr:ir:ticns,
i en la creeneia de que el Poder espiritual de la
Iglesia venia de lo alto, se eomunicaba por· la imposicion
de manos, como el soplo d, Dio animó el cuer-
1 pode barro del p1·imer hombre. E ·te cristianismo
permanece inalterable : ni la persecucion del pngnnismo:
ni la proteccion de los Césares. cristianos : ni
la Íl'ru¡)cion de los barbaros que todo lo trastornó :
ni los progresos de las ciencias que han desterrado
tnntcs errores: ni el deseu\n·inHento de nu evos contiuentes
qt:e tanto ha modificado la situtlc!an de los
antiguos: ni las contradicciones nacidas en su seno:
ni Ja indignidad de algunos de sus Ministros: ni la
ignorancia de otros: ui el oro, ni la amhicion, ni la
vcugnnza, ni el temor, ni los placeres, nada ha podi-do
allenn· sus dogmas, cambiar su moral, borrar sus
misterios, derribm· sus altares, suprimit· la víctima,
i cortar la cadena misteriosa por donde el Poder del
cirio se comunica indi,idunlmente i no por herencia
a los encargados del Santo Ministerio. Este cristianismo
que hoi vive, i que jamas pasará porque es la palabra
de Dios, es el que llaman romanismo, los que
invirtiendo las ideas i cambiando lostérrninos, llaman
antiguo lo que es nuevo, i nuevo lo que es antiguo.
Se increpa a los PoutH1ces porque fueron por al~un
tiempo los árbitros de los Soberanos i de los pueblos,
cGn la misma justicia cou que se increparía al \'iejo
H.ei de los bel~as, al proboeimparcial Leopoldo,hnber
sido Juez en varins cuestiones pot· cleccion de los Gobiernos
interesados. ¿ Qué otra cosa son los Congresos
de Soberanos, las conferencias diplomaticas, la bien
pronunciada tendencia de los pueblos civilizados a de-
' cidir sus diferencias por el arbitramento i no por las
armas, que la resurreccion de una práctica de salud
para la humanidad? ¿ Ni qué P\.H de encontrarse mas
honroso para el pontificado católico que esa confianza
ilimitada que Reyes i pueblos tuvieron en la imparcialidad
i en la sab1duría de sus fallos? Cuando nose ha!
Jja escrito el Código de las leyes internacionales,cuando
no existia la diplomacía, cuando los pueblos no tenían
Constituciones, ni el poder reglas fijas : cuando
la sucesion dinástica era oscma, cuando no había imprenta
: cuando la fuerza era el primero, sino el unieo
derecho, entónces se constituyó un regulador en el
suce~or de San Pedro, i en las decretDies se fué a estudiar
los primeros principios del derecho internacional,
del derecho político i del derecho civil.
K •
La humanidad agradecida a los inmensos beneficios
que debía al cristianismo, por muchos siglos amontonó
su!: ofrendas al pié de los altares: pasó el fervor
relijioso, i entónces se hizo un cargo a la Iglesia de
que no hubiera rechnado las ofrendas de nuestros
padres: se la encontró rica, i por esto se la llamó
avarienta. Está dejenerado el Catolicismo, se dijo ;
es preciso que vuelva a su prístina pobreza: pero no
pusieron los nuevos fleJes sus bienes eu comun para
mantener al pobre, i al que sirve al altat·. Ni aun el
derecho de posesion se quiso respetar : fué despojada
sin siquiera oh·la sumariamente; i cuando quiso preguntar
¿con qué se sostendrá el culto i sus 1\linistros,
con qué SB dará de comer al pobre i de vestir-al desnu·
do? se le puso mut mordn; a, i se declaró que atentaba
contra la Sobe1·anía nacional. La Iglesia católica,
viva imitjen de Jesucristo, babia de pagar como ItL los
pecados de los hombres.
El filosofismo mate.rialista del siglo pasado levanta
m cabeza i amenaza echa1· por tierra la Iglesia de Jesus:
ofrece comcncer a Moises de impostor, i de vil
canalla a les Profetas : uiega la divinidad de Jesucristo:
el hijo del carpintero [ué apénas un hombre entusiasta
como dijo Diderot, o un Profeta infet·iot· a Mahoma
como enseí'ló éste : la profesía un absurdo, el
milagro un imposible, el misterio contrario i no supe- '
rior a la razon: t:l monaquismo un delito : la humanidad
no tiene otra mision que poblar toda la tierra.
¿Qué mas? se negó a Dios, i eu medio del delirio de
uua revolucion memorable se le precipitó de su trono
pnra colocar en él la Diosa de la razon. ¡Era Snturno ~~~
que dejnba s 1puesto no a Júpiter, sino a una bailarina
de la época!
Ese filosofismo impío formó la base de la educacion
de tres jC'nernciones, i manchó con sus errores la pura '!
doctrina liberal que se eondensa en Pstr:s dos prdalm1s
Dros 1 LTDERTAD. I cuaudo la Iglesia eu le,!Ít1ma defensa
de sus dogmas, de su tnoral i de su poder, cerró ¡
a im¡,lo las puertas del Santunrio, como en otra oca- ~
sion lo había br ·llo un Obispo valeroso ron el asesino
de 'l'e salóniea, se gt'itó: ¡Oh ! el Catoliei . m o es contrario
a la Rc pü hliea, P el aliudo d e los d ésp otas, es el
enemigo de la libertad! ¡ Cómo, insens<1tos, pretendeis
que os admita, si Yosotros la desechals! ¡Cómo
ha de reconocer pueblos sin Dio , Gobiernos sin relijion
! Vosotros los cristianos de los tiempos primitiYOS
¿admitiaisen vuestras rruniones,en vueslras _.igapes
sar¡radas al queno ll evaba en la frente el signo de
la Cru"z ? Acordaos de los Apóstoles que apartaban de
la comunion al implo i al insestuoso, i no tjuerais hacer
responsable al Catolitismo de una fulta que solo
es vuestra.
Reasumamos: las di\'ersas situacionrs que han
rodeado a la Iglesia cntólirn, desde e l circo de las fieras
en que eran de spedazados sus Pontífices, hasta el
dosel del imperio: desde la escondida Cripta hasta el
majestuoso Vaticano: desde la esr.lavitud i la miseria,
hasta el poder i la riqueza, en nada han alterado su
divina e inmutable esencia. Cambios en la disciplina
ester11a accidentes de forma, sucesos estraí1os con los
que ha tocado forzosamente al estender su influjo por
el mundo ; i si se quiere faltas i errores en lo puramente
humano, de que nadie puede estar esento: hé
aquí cuanto ha ocurrido en los afueras del Santuario.
Apartad la vista de estos accidentes, dejad pasar la
nube que oscurece el disc? radiante del sol, i ~ntónces
lo Vl'reis en toda su brillantez : recouocet'élS que
es el mismo sol de los tiempos primitivos, que en 1 ~
siglos nunca ha dejado de alum~rar con el !1~ism~
esplendor i derramar sobre la t1e1T~ Sl:l pur~sm1a 1
vivificadora luz. Abandonad a Voltane 1 a D1derot,
como lo ha hecho la filosofía del presente siglo en la
culta Europa, i entónces se os abrirán las puertas del
Santuario del Catolicismo: dejlld ese falso espíritu
de que rebozan la burla i la ironía que el .filosofismo
llamó espirítu fuerte: no deis mas escanda los al
mundo civilizado: suprimid un siglo: salid del 18 i
1
1
colocaos en el 19 para marchar p<~ralelamente con el
1
progreso intelectual de n~estr?s dias . ¿~o ohs~rvais
que ya en Europa no se reunpr1me la ClJCtelo~edia, ni .·
se hacen nuevas ediciones de las obrns filosofiras del
siglo pasado? ¿Qué crédito merecen las no re las ca
lumniosas de un italiano enemigo del poder temporal
del Papa, que delira tal vez con la esperanza, de ser 1
--- -- ·- ---- 1
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
8 EL CATÓLICO.
saludado en Roma como ''Tribuno"? (2) El Catolicismo,
e 1 verdadero cristianismo citado ante el tribuuat
de las ciencias humanas, salió victorioSI> como babia
triunlado al principio de la persecucioo decretada por
el .paganismo. Este es un punto en el cual ningun
. J hombre sólidamente instruido tiene la menor duda,
1 i es cosa ya tan jeneralmente aceptada, que las cuesj
tiones relijiosas se consideran eomo un anacronismo,
algo mas, como una necedad.
( 2) Alude el articu lista al inmundo escrito de F.
1 Patraccelli que los periódicos radicales de Bogotá
están repropuciendo.
W JlJlt fl /1; IlJ All.JJ ~ ~? ~
---------· -------
RASGO DE GALANTEBÍ A .-l~ n tlll COm ite que diÓ
el baron Gom·y el 25 del próximo pnsado, ul cual
asistió el ex-presidente de Colombia con ott·os expersmwJeS,
la seüora qne presidia a la mesa, 11ahlando
l)Or incidcncia de la triste suerte de las
1 monjas esclaus tradas, se dil'ijio al ex-presidente
como interesándolo para que con su influjo hiciese
por aliviar de algun modo los padecimientos inmerecidos
de aquellas pobres vírjenes ; i él intenumpirndo
bruscamente a la sci'wrn, le dijo : Oh 1
no me hable U. de eso 1 me indigno, me in·ito al
solo oil' nombrar frailes i monjas. El fanatismo
de esas jentes es el que nos tiene en esta situacion:
ellas son los que quieren :1sesinarmc. ¡Pobre 1
Cree sin duda qne las esposas del Señor no piensan
ni se ocupan sino de su persona! .••• Tal vez lo
1 tienen mui p¡·esente, pero es pam rogat· pot· él a
fin de que se arrepienta i s e convierta a Dios. l. Como
habrá calificado la señora este actfl ? Sin duda
como una galantei'Ía.
LA. NO VEr' A D E L A CAI' DELARIA;
NOVELA E C TA E FBANCES POR CARL r ' ODlER,
i traducida espresamente para
Fuente:
Biblioteca Virtual Banco de la República
Formatos de contenido:
Prensa
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El Católico - N. 49
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El Católico - N. 50
TRIM. I. AÑO II. Bogota, 17 de mayo de 1864, NUMERO 50.
ADVERTENCIAS.
"El Católico" se publica todos los mártes.
Se reci~en suscriciones, a doce reales por trimestre
1 se venden números sueltos a real i medio,
en el Despacho de la Curia, en la tienda
del sc~or ~ e?ancio. Ortíz i en esta imprenta.
l~l'IS d1~posrc10nes d1ctadas por la actual Admi~
1~tra01on nos &arantizan de que el periódico
ua con regularidad por Jos correos i de que no
t~ndremos que ~acer reclamo alguno en tal sentido.
Los suscr1tores, puP.s, lo recibirán con rigurosa
puntualidad.
Dandose principio ul primer trimestre del 2. 0
ailo de "El Católico,'' se publicará eu ndelante
concisamente en la seccion oficial la relacion de los
trabajos del despacho que deban ser conocidos
po1· los señores Vicarios i fieles, como nombramientos,
resoluciones, consultas etc. insertando
ínt<>9ramente los documentos que por su importancia
merezcan publicidad. Tambien se publicarán
sucesivamente i por órden cronolójico todos
los documentos oficiales relacionados con la cuestim~
~·~lijiosa en toda ln República desde que se
esp1d10 el decreto de" Tuicion."
El sciior dootor Ignacio Antonio Parra ha sido
' encargado de Ja Vicaría 3. ~ particular de Santiago
el menor; el señor doctor Ignacio R. Quintet·o
de la 3. ce particular de Santiago el mayor· el seilor
doctot· Francisco de P. Cuévas del b~neficio
de Lenguasaque, como interino, por muerte del
seilor doctor Rafael Anjel; el señor Temístocles
Castillo, de la recaudacion del diesmo de .M:achetá
en el a fío que principia el 29 de junio próximo. El
señor docto¡· Justiniano Belt1·an se ha separado de
su beneficio para concurrir a Jos ejercicios a que
ha convocado el señor doctor Juan de la C. Várgas
al Clero de la Vicaría de San Juan, i en Jos
1 cuales se encuentra el señot· Presbítero Francisco
de P. ~i~éncz ex-miembro de la propaganda, notable
1 eJemplarmente Yariado i arrepentido, segun
lo comunica el mismo seilo1· doctm· Várgas,
encargado de dil'ijirlo en un mes de ejercicios
espirituales. ARIAs, Secretario.
Arquid·iócesis de Santafé de Bogotá.-Vica ·ria
principal de San "hlatia.c:..-Número n.-Espinal,
abril1. o de 1864.
Señor Vicario jeneral del Arzobisp2do.
Tengo el honor de remitir a US. la dilijencia de
adhesion, sumision i respeto n la suprema autoridad
de la 'glesia, el Pontífice Romano ; i de consiguiente
al Ilustrísimo seflor Arzobispo, i demas
sei.ores Vicarios jenerales, que fueren Iejítimamente
nombrados· por Su Seiwría Ilustrísima. Lleva
mui pocas firmas a causa de que la pr·imera adhe-
1 sion que se hizo circular por conducto del señor
1 docto¡· Calisto }'err-eira ( a lo que se prestó muí
1
gustosamente dando su firma) se ha perdido ¡
~emos tenido que volver a hacet· la que le acompano
; pero todos los venerables . Párrocos de ésta
Vicada n escepcion de uno que se denegó abierta~
mente (el doctor Bias Antonio Neira) están prontos~
dar gustosos su fit·ma i po1· el temor de que
se p1erda ésta no Ja he hecho circular de nnevo i solo
lleva esas fit·mas.
Dios Nuestro Seflo¡· guarde la importante vida
de US. JusTo GoNzÁLEz.
MANIFESTACION
de adJ¿es-ion, sumision, obediencia i respeto que
todos los PdtTocos de la Yicaría de San M atias,
hacen a la Suprema mdoridad de la Iglesia, católica,
apostólica, Tom.ana, i a los venerables
Prelados de la Arquidiócesis.
Oportet ho::-es€s effe ut hi qui
probati su_nt mauifiesti fiant.
D. PAULI.
Qué escándalo i mal f'jemplo han dado al Clero
católico los Sacerdotes de Santander desobedeciendo
los pr·eceptos del Sumó Pontífice Vicario de
Jesucristo en la tierra l Bien se puede decit' de ellos ,
lo que un Evanjelista dijo hablando del trIo judío. La misma
ing:·atitud vemos, las mismas acusaciones
oímos, la rnisma conducta presenciamos. Cristo
D!os, b~mefacto1·, consolador i J';:¡(1re, abofeteado,
es cnrnec ic1o, azotado, ca lnrnni aJo , rnarchn coronado
ele espinas úcia el Calvario por un pueblo que lo
lleYa a empellones gritándole: " No queremos
que reine sobre nosotros: su doctl'ina es conti·a ria
1 a l progreso: es un impostor enemigo de la Repu blica.
" Las personas piadosas hoi como hace diez
i nueve siglos, lloran al vc1· tnntn crueldad, tanta
1 ingratitud, tanta injusticia, i tirmblan oyendo el
mismo Divino orácu1o: q Llorad por yosotras i
por vuestros hijos. ''
En efecto, hai un formal empeüo en arrojar de
aquí el Cntolicisrr.o cuya divinidad está romprobn·
J
da pot' el solo hecho de su estab]ecimiento ; i ~e
trata de reemplnzarlo con el protestantismo que se ~
arroga tambien el título de relijion cristiona. ~
Ya hemos examinarlo i probado en nuestro nú- ••
nwro 40 que poco tiene de cristiano el protest:m- ·¡
tismo. Pero como no basta escribir refleeciones, ·
prcsentaren10S hrehos para hace1· rompt·ender al 1
p,teiJlo los males que le esperan si se con su rna el ·l
(lcit~idio. 1 :l Probaremos, puPs, que el protestantismo dc!iA '
trnye el cristiauist10 i eo ntestarernos n los que pre- i
sc!ltan el estado próspero ele nlgunus Nal'ioncs, J
como una pruPha de la superioridad del princip io ¡
protestante sobre el principio cató!iro. t
En pl'imer lu gat· cbsen·a remos que no pnede j
existir cristianismo sin fé i sin i'é cierta porque no 1•
puede Y~"nerarse nqucllo de que se duda; i que la J
duda al destruir In fé, clcstnlYe el cl'istianismo i i
toda relijion. • ~~
Vamos a verlo. El fundamento conocido del f
protestantismo, la base en que 1·eposa esa sectn, su ~
elemento constituti'i'O es el libl·e exrin1en, el que 1
sustituye la propia interpretncion lijion es fi.lciJ i los hace verdade- ·
de otros mil ; i entónccs, n no sel· un mónstruo de ramentc felices ! " Pero éste gl'ito del hombre seorgullo,
tencl1<á que convenit· en que se ha enga- dueido por la pasion, no es esclusivo de nuestros
flado porque no puede haber infalibilidad en lu in- dias ; es el grito de Jos hijos <1e Abel al mezclursc
1 telijt~ncia humana abandonada a sí misma. l el con Jos cainitas cuya prosperidad envidiaban ; es
cristianismo rechaza el orgullo qne pugna con su el g1·ito de los judíos en -el desierto cuando clamaespíritu,
i la fé dudosa que es como si no existiera. ban po 1• las comodid:1des del Ejipto ; es el de esos
~ La fé del cristiano debe ser verdadera. Admitido mismos¡ Tnelitas cuando volviendo los ojos a las
1 el principio del libre exámen, queda sin base la Naciones infieles, decian : 'e Los hijos de Jos es-
~ Helijion cuyo milagroso establecimiento es unn de tranjeros son plantas vigorozns i brillantes de ju-
~ las mas grandes pmebas de su divinidad. vcntncl; sns hijas crecen llenas de gn1eias i ador-
¡ l~l Cato\icismo,ilumin:mdo el camino a la pobre nadas como templos; sus almacenes estün hct chil
humanidad, la hace ver pot· donde marcha i no dos de riquezas; s 1s rebaños, de una fecundidad ,
1
·. drja lngat· a la duda. Las espinas que punzan los prodijiosn, llennn sus calles i sus campos; j abunpiés
del viandante, lo hacen mü·aL' al Ci-elo donde dnn en sebo sus bueyes. No se ven murallas abierl
está el nlivio ge su dolor. El célebre protestante tas ni casas arruinadas: reina un órden perfecto
u .Mcnzel conoció esto a vista del fruto de las misio- en sus ciudades. ¡ :Feliz el pueblo c1ue goza de ta- ~ nes de Alemania, i esclnmó : "¡Qué pode1· el de les bienes!"
ésta palabra católicn que borra en quince dias un ¡, Qné bace, por el contrario, e1 principio ratóli-r~~
siglo de incredulidad" l co? Repite sin cesm· al hombre las palabras del
Pel'O hoi no se ma.entrat· en una cliscusion razo- Divino Maestro: "Ocupaos ménos, lrs dice, del
nada cuando se trata de prote&tantizar al pueblo pan que perece, que del pan que dura por toda la
~ ~ granadino. Se gl'ita al Catolicismo " ¡ afuera! " eterni) i1
¡Cuántas jentes se semejan aun a esos escépti-
IR: cos de Judea ! ... Jentes de cornzon frío i de almas
adormidas; jentes que no siendo enpnccs el~ sentir
1
1 nada elevndo, creen que todo vejeta pot· el suelo:
almas heladas que no quieren creer en el furgo~
~ tristes buhos que no comprenden el amo1· del riguila
~ por el sol . Oh! ;, quién no ha encontrado en el
11
camino de sn vida algunas (le esas jent~s que repiten
a los que sienten el calor de ese fuego del
- -----a0-~-
En el número 47 dijimos qne habiendo resuelto
las Re\'erendas Madres .Monjns del Córmen de
Popayan, marchar pnra Quito, a tiempo de vel'ifica.
l'lo i cuando ya habían hecho todos los sncriílcios
necesarios al efecto ,el señot· l)ayan se lo estor ...
bó, señalándoles la vía de Buenaventura.
Las Monjas l'epresentnron pidiendo revocatoria
ele medirla tan ticánica, pero no obtuvieron resolucion,
porque así se respetan las instituciones por
las autoridades colombinnas. La Superiora le dirijio entónces una carta par- '
ticular, a que tnmpoco dió l'ayan contestacion, 1
sin clnda por no suministra!' un documento com- 1
probante de su conducta despótica.
La representacion i In carta a que hemos aludido,
son las signientes :
Al se11or Presidente del Estado del Cauca.
Cál·men Rójas de Santa Anr~, Vt·iorn, ante ''os con el
deL ido respeto digo: que despues de haber sido esclaustradas
de nuestro convento, i ocupadas nuestras
temporalidades, a virtud de los decretos del Gobierno
nacional, sobre estincion de comunidades relijiosas,
en pt·esencia del Gobierno no tenemos otro carácter
que el de granadinas en el goce de los derechos i _garantlas
sancionadas como bases esenciales de la Umou
en Ia¡Constitucion federal i en las de los Estados. En
tal concepto i convencidas de que, segun el inciso 8. 0
del artículo 15 de la Constitucion federal, tenemos
''la libertad de viajar en el territorio de los Estados
Unidos i de salir de él, sin necesiuad de pasnporte ni
. de permiso de ninguna autoridad en tiempo de paz,"
hemos resuelto ~alir del territorio de la República
por In vía del Sur; i he sido informada con sorpresa,
que ros, sei'ior, Presidente 110 nos pel'll1itis el viaje por
ésta v}a, resolucion que hablando con el re!'peto debido,
ser1a \lllél infraccioo al.tierta de la garantla constitucionnl
a que tenemos perfecto derecho, independiente 1
de todo poder polltico o civil. En tal evento podría de-
11
11
cirsc cou las pa!nbras del Libertador Bollvar, "que en
América las Coustituc·iones son libros," lo cual sería
una mengua a b exaltacion con que se han proelamado
las !Jases esenciales de la U nion de los Colombiauos,
en el pacto de Un ion celcbrndo por los Plenipotenciarios,
ratifleado por Jos mismos en Uionegro, e
insertado úitimamente en 1 Constitucion narional,
con el carácter de obligntorio en todos los bsto.dos.
Espera m os ¡.;or tanto, que vos, señor Presid ju te del
Estodo, no nos prireis de la liberiticl que l'f'nemos de
salir del territorio de los Esta dos Unidos de. Colombia
por la vía de\ Sm, pues segun los iilformes que hemos
obtenido de personas fidedignas, los pueblos de éste
tránsito, solo se preparan para recibirnos bien i protejernos
con recursos, mas no para perturbar la paz
publica por la que tanto rogamos a Dios.
Para que no se dé a mi representacion el carácter
de emanar de una eomuuídad relijiosn, la firman
tambien las otrns carmelitas que se bnllaym1.
~ l\Iui señor mio i !le mi aprecio f llicc presente a mi::; herm:u1as In~ Cí.lrmeliins resi-
E dentes en ésta ciudad, la insinuacion con!idcnciat que
t me diJ'iJió U. por medio de su Serretario el seilor
Vieente Guevilrn, para que drmor·ásemos el viaje por
oeho dias, i que yo había ac<·edido u ello por defereu-·
eia hacia U. amHJUC eon grave dPtmneuto; i despues
de hnbt>r meditado las cireum.laurias de nuestra
penosa situacion, ellas comi"nen por defercneia a
1 n 1, e u sufrir ocho d ias mas rle prueba ; pero no eon •
rieuen en renunciar su derecho, i me veo por tanto en
In Ilecesidad de cspl'es:nlo a U. i pedirle se sirva tl!rta¡·
la pronta resoludon al memorial que hemos elevado
~poyadas eu Jos iueisos 8. 0 . i 1 ó) del arlí~ttlo 1 f> de
la Constitueion nacional, i considerando nuestra
aflictiva situac!ou uos hagajustieia. No me estiendo
mas porque comprendo que U. penetra todns las eircunstancias
que nos amargau, i espero que su corazon
sea propÍ"Ío a pobres m Jjcrec af!ijidéls, no solo por
privaciones temporales, sino tambi>Jn por los infl ex i·
bies est ímulos de la conciencia.
1\le sus~ribo de U. mui atenta servidora.
CAR.lEN HÓJAS.
. ------- - ------
(:OSTU?,JBH. Z DE 1 E~" 'U.
En el número G2 de > con la misma dañada inteueion
eon que se d!jo en ((El Liberal n que ellllmo. Metro~
politauo b< bia dado su juramento lisa í llanamente
pnra que el Clero se resolviera a prestar:o. El dia que
~! sef10r Gobernador GutierrPz l\ieto me exijió un
,ltlramento igual, tuve la satisfaccion de suscr1hir la
diliJencia en donde se esteudian los juramentos del
Clero, dieiendo: ce ~o juro,,, i es la primera del libro
i la única negativa. El articulista se contt·adice con
refinada malicia. Hoi eseita al Cirro católico a la
o~ediencia a la autoridad Eclesi¿tstica, JlOl'lJlle connene.
a s~s pretensiones exujeradas, irrelijiosas e iu- ~
constltUc.JOnales, que se preste un jul·ume11to contr.'lrio
a las garautlas 1 O.~ i 16. co del articulo 1.:; de la
Constitumou, g<.~rantías que hoi d son tilla realidad
bnjo la ilustrada Ad1ninistraciou del actual Ciucb~
clanoPresideute, como ~·a se palpa leyenrio la eirculm·
de 22 de abril cspNiida por la Secre n;·h de lo Int ,!'ior
i R~l•.wiones Esteriorcs; i ayer en otro r:úmcro de td.a
Opll.lluu,~ cu~uuLl rP¡~r·oduJO ~1na hoja suPlta qu" publico
ell~I'('SlJI!ero senor .lose Eusebio Znlamra ílot· m·ticulis:a, el 5osteuim¡<>nto i defensa tle los ¡
sagrado~ derechos con <1He L\. S . .lrsu<·risto ndomó u l
la Iglesw, debe saber, que tal ab so e~.i:.;te desde la '1
1UUl a(:ion del Crí~ iaui::uw, i eouiiuu~trn lw::1?. b co~1 • 1
SUlllaC!On de los ~tglo~, poq n t:.d es la infalible pro· ~
mesn de la Jglesw. S1 tl Cie¡·o uo fuera !Jrusr:a:neJ 1te ,¡
at~eado eu los dogTlW::. i doetrin.b que profesD, 110 tt'k ~
~n.a que defendc¡·,c <:vn la ,·erd~H.,!a justi¡·i;.1 i ia :-azo!J ·
untcas armas de yue :; .. ha \a!iclo s iemp :·~. sii::latiYamente a! 'iegnw, moral ¡ dlsd- 1
plina tlc la Iglesia, i romo \'el 'd adet~o cristiano, 1,,.~
crtó!ico, apostólico, 1\mHmo, obedezco rerncto i
('::;toí humildemente so,netido a In Sed; Ap¿stólica,
a 11uestro SaHtísimo Pndl'e el seilor Pío L,
sucesor de ~an P 'ces!dad de 1
protesta!' contm el decrrto que por In mns insnl· 1
tL.H1te ironía se llamó defiTmcroN dado el 20 de ·~
julio c~e ese mismo año; r~as, com¿ nuth~a he vaci- j
lado un momento, nL desmentido un üpiec de mis ~
creencias rclijiosas, i consecuente como he dicho 'j
a mis sentimientos católicos, no n1c awrgüenz~ ,j
de 1 unifest:u que ttwe la debiliclnd de jmr de esta aldea, que la obedecería (' ~~
todo lo que no estuYiem en pugna con los dorrm n 1
1 I l > ¡·.. . ... . o ns fa e e a .te IJlOU criSLtana 1 contra b clisciplina de
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
16 EL C ATÓ L l C O.
la J glesia, a que como Ministro católico, apostólico,
romano estaba obligado a obedecer, i tenia voluntad
decidida de cumplir. Sinembargo de estas
razones, i de las apremiantes cit·cunstnncias en
que se me exijió dicho juramento, protesto por el
presente documento contm aquellos actos, pido
perdon a la Iglesia univer·sal, i en su nombt·e a
nuestro Santísimo Padre el venerable sefwt· .Pío
lX, a los Prelados de la Uepública, i en fin, a todos
-los católicos de la Reli,lion santa de Jesucristo,
pot·. el mui gt·ande escándalo que dí, i prometo
pennanecer siempre en la Unidad Católira como
hijo humilde i respetuoso de la Iglesia.
Si esta nueva protesta me proporciona algun
sufl'imieuto corpor·al, i se me quiere juzgar acaso
como traidor e inconsecuente a la promesa que
hice en nquel citado juramento, yo me resigno a
esperar el sacrificio como soldado fiel de la milicia
cristiana i eclesh1stica, diciendo por ultimo lo que
en mi otro citado artículo : «A MÍ TAJU131EN 1\IE
TOCA.. >)
Victodn, marzo 19 de t 864.
JoAQUIN MAnÍA Tonnuos~ Cura de San José de
la Victoria.
liJ :tJ l1b ':& 1JJ fP ' XI~ -------- ----------
LA NOVENA DE LA. CANDELARIA¡
I.
( Contínuacion.)
Se gustan en Paris los dulces recreos de la infancia;
s~ conoce el ,-alor de sus juegos; se goza de esas deliCIOSa~
veladas en que a da se hace i que siguen a los
l~ ~wsos ~ias del estudio; pero no es sino en las pro-
~ \'lllmas que una fellZ costumbre prolonga esos inocenf
· tes placeres, b~jo el ojo atento de las madres, hasta la
ardtente estacwn de la adolescencia. Es uno hombre
ya por el pen.samiento, cuando as todavía niño por los
gustos; com1enza a esperimentar estrañas i turbulenta
.emocion.es,. q11e sufre siempre, en ciertas oras de
.olndo, sent_&.-mti\ntos Henos de gracia i de sinceridad.
Se pregunta uno algunas vtees qué hai de cierto entre
el pasa~o. que se deja i el porvenir que se comienza;
pero ad1vrna, ?ondeandolo con una mirada. inquiet~,
que el porvemr no valdrá tanto como el pasbdo. Se ·
e~cuentran aun almas sencillas i tiernas, q_ue élesctt:- ·
rran de buena gana no iL· mas léJos, i sacrifioorian sifl !
vacilar los deleites inciertos del di a sigu' nte ü lós croces
puros de la víspera. A los diez i ocho años· vo hribria
he'cl~o éste contnrto orijinal con el ánjel fa'niiliar que
preside a los cambiantes destinos del hombre si hubiera
comunicado COilllligo en mis oraciones ; 'i habriafl?
OS ~anac~o entrambos, porque imajino que mi eman ..
ctp.acton msensata puede mui bien haberle costado
alguna pena.
El 24 de enero de 1802, yo no había llegado a esa
edad. Amaba a esas lindas muchachas, entre las que
pt~saba las horas mas dulces del dia, con toda la fuerza
de un_ co!aZO? aco~tun~b~ado a amarlas, pero sin fiebre1
.sm IUquretud 1 cas1 sm preferencia . .l\Ie encontraba
Oten entt·e etlns; me ncontraba m ~or enteramen·
te solo, porque mi imajinacion comenzaba a formarse
en l_a s?ledad, uu tipo que no se parecía a ninguna
mUJer, 1 al que una sola mujer debía parecerse com·
p~etamente, aunque yo hubiese creído encontrarla
?1en veces. Esta era mi vision querida, i, en el vacío
1
~nmenso e? que se me babia aparecido, me daba una
1dea m?s dtstmtnsamieuto, i que no había oldo la
observacwn desoblig¡;¡nte de Emilia : no vendrá esto
segma d eoo ! cot'llien.za hoi la novena de la Candei
laria. · . . -
-La, no-~eua de la C[\,lldelaria! dij~ yo a mi vez : ¿ i
con que obJet-o ? yo ~lo la ha<;la tan devota.
- Nüoes' p_?r devociou; ·replicó. Em~in .ron una grav-
edad desdenosa; es po.t: supersttcfoo· o p<)r ostenta-ciotL.
· . , ~ ·
Ha·bia olvidado declr que Emilia era filósofa. Todo
et Hltmdo S@ mezd"Jalf>a enrd :óees en. cosas de filosofía
hasta las muchachas. '
. -Por su~érsti'cion, replicó Maria-mí ·que no percib•
a ~unca smo urla .l?a.laiJra de la eonversación mejor
sE.'gUida. _Por superstrc1.~~ en efecto , la supersti-cion
111as Gaprll!hosa, mas Ol'IJ.Ulal, mas estraordin:uia, mas
cstravagante •....
- ¿ 1 qué. n~as? ~ntert'Ut~lpl yo riendo. Excitas
muestra cunostdad sm satisf¿;cerla.
-Bueno! respondió l\Jariana mirándome con una
espresion marrada de ironla, esto es demasiado estúpido
pa~a l~n sa~Jio .~e vuestra ~specie ! En CU:llltO a
estas seuorttas, m1aJ m o que no 1gnoran que la nove·
na de la and la ia es una devocion particular de las
muchachas del p tiene por objeto ..... .
¿Cómo lo diré?
-¿ Qué tiene por oiJjeto? ..... morrnuraron una
docena de voces arjentinas, miéntras que doce lindas
cabezas se inclinaban' ácia Mariana.
-Que tiene por objeto, replicó Mariana , conocer
de antemano el marido fJUe tendrñn.
-El marido que tendran! repitieron a una las dore
V?ces con las inflexio~es .variada~ que debi:m sumimstrarles
doce orgamzacwnes diferentes. ¿ 1 qué reJa.
ciou ¡mede tener el marido que una tendra con un
acto de devocion como la novena de la Candelaria ?
(Continuará).
IMPRENTA CONSTITUCIONH.-POR NICOLf\S PONTON.
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Fuente:
Biblioteca Virtual Banco de la República
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El Católico - N. 50
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El Católico - N. 54
•
TRIIV!. I. AÑO II. Bogota, 14 de junio de 1864, NUMERO 64.
El ARZOBISPO DE SMHME DE BOGOTA:
AL CLERO I A TODOS LOS CATÓLICOS DE LA N. GRANADA.
Se ha publicado en algunos periódicos de Bogotá
un artículo o u11a alo c ucion que c<;>mienza "Tomas
C. de 1'\Iosquera, Presidente de los Estados Unidos de
Colombia A todos los que la presente vieren ; ¡ salud!"
i el contenido de éste escrito se reduce a llenar l
de insuitos a nuestr·o Santlsimo Padre el seí1or Pío
IX, actual Vicar·io de Jesuc>risto; a sus santos predecesores;
al colejio de Cardenales, i con particularidad
al Erni]lentlsimo señor Antonelli, Secretario de Su
Santmad. Imposible parecería 1 fJUe existiera un
homLn~e que preciándose de talento :Vde instl'Uccion,
i ocupando la primera majistratura en una Nacion,
descendiera hasta pt·esentarse por debajo del nivel
del hombre mas vulgar o ménos culto, escribiendo i
dando a la luz pública un escrito tal como el que
hemos leido, fechado en Popayan el 12 del próximo
pasndo febrero. No parece creible que pudieran Begar
la impiedad i el ódio contra el Catoticismo hasta el
estremo que se descubre en el papel a que nos referimos.
SI, ésto parecería increíble; pero desgraciadamente
es cierto, i está consignado en varios periódicos
que cit·culan, no solü por todos los puebloo de la
República que llaman Estados Unidos de Colombia,
sino tambien por todas las Repúblicas de América i
podas Naciones del antiguo mundo. En todas pnrtes
se habr~ leido la alocue!on o el artir·.ulo firmado por
"'f. C. de 1\fosquera, Presidente ele los Estados U nidos
de Colombia, " i se habra leido par:1 confusion i
vet· güenza de Jos colombiano<; que tuvieron por Presid<>
nte a un hombre que, salvando los lindes de las
mismas pt·esuncion i vanidad, pasa a ponerse en r;dículo
i a hacerse df'spreciable, pues no habrá persona
que por escaso buen sentido que tenga, al ver éste
pnpel no forme el juicio mas desfavorable de su
autcr.
1· 1 seri or 1\Iosq~era ha tomado como pretesto para
drsahogar su rabra contra la Santa. Sede, la Enelclica
de Su Santidad dit·ijida al Episcopado granadino, al
Clero i a los católicos de ésta Repüblica: Euclclica en
la cual el Pastor universal de lo s fieles, usando de la
supremu potestad espiritual que recibió de Jesucristo,
condena todos los ataques hechos ala Iglesia en los decretos
i en las leyes que contra ella se l~an sancionado
en esta República, declm·ando las penas en que han
incurrido todos los que han. sido autot·es o tenido alguna
parte f'n estos ataques ; 1 las penas de que habla son
penas espirituales ; penas que la Iglesia tiene fulminadas
contra sus hijos desobedientes i que se rebelan contra
ella; penas que despreciaráu i de que no haran caso
los que no pertenecen a ella, o los que queriendo
aparecer como católicos, le hacen con todo una obstinada
guena al Catolici smo : pPrO los verdaderos católicos,
los que lo son en la realidad i no solo en el nom·
bre, eomo tantos que quieren trtularse tales, entre
ellos el señor l\Iosquera; los verdaderos católicos, éstos
sí oyen la voz del Vicario de Jesucristo,. acatan sus
determinaciones i obedecen i observan sus leyes i
mandamientos. ¿Por qué, pues, se quie e decir que
Su Santidad calumnia al Gobierno con aseveraciones
falsas, i pretende tener derecho para iujerirseen la
autoridad suprema de la. Nacion? ¿En dónde está la
r.alumnia? ¿En dónde se descubre esa pretension de
incalificable usurpacion de que habla el Presidente?
Ninguno, ni dentro ni fuera de la Republica,. ignora
que el Jenerall\Iosqura dió Tos decretos llamados de
'' Tuieion " i" Desamortizacion de bienes de manos
muertas, "i que en cumplimiento de estos decretos,
algunos de los Obispos fueron es pulsados del país, i
otros, en medio de numerosas escoltas de soldad0s,
fuimos conducidos en conHnamiento a lugare~ insalubres
i pri-vados de toda clase de recursos. Ninguno
ignora la cruel persecucion que s ~ les declaró a Jos '
Pal'focos i de mas Sacerdotes fieles, arrancándolos de
sus curatos, a los unos para hacel'los salit· fuera de la
Rerública_, a otros para con~in.arlos en temperaturas ,
ardientes 1 mortíferas, u ohltgan dolus a audarerrantes
por los bosques i viviendo entre las fieras. I ¿cuál
ha sido el delito que hayamos cometido para tratarnos
como jamas han sido tratados los mas insignes criminales?
¿Cuál nuestro crímrn ~ No haber sometido a
la autoridau de los hombres, la jurisdiccion espiritual
que recibimos, no de ellos sino de Dios. Haber protestado
contra el injusto i violento despOJO de todos
los bienes de la Igles ia. i de las comunidades relijiosas,
sin, ott'O det·echo que el que dá la fuerza en manos de 1
los vencedores, sobre una parte de la sociedad la mas
pacífica e inofensiva. ¿Porqué, pues, dice el señor
1\Iosqurra que el Gobierno colombiano ha sido calumnindo
por nuest•·o Santlsimo Padre? ¿No son ciertos
los hechos tiránicos contra la Iglesia a que el Santo
Pa . re se refiere en su Encíelica ? ¿ ~uál es el atat•que los pueblos no ocurrirían a ellos;
puesto que Jéjos de inspirarles confianza, les inspirarían
temores fundados, acerca de la validez de los sa··
cramentos que ellos administran, i se retirarían de co •
municar con ellos en las cosas santas
Foresto es 9ue el Supremo Pastor de los fieles, habla
en su EnciCiica señalando al Episcopado, al Clero
i a Jos fieles de esta República, el camino que debe se·
guirse, exhortándoiíos a no convenir en nada que sea
contrario a la libertad e independencia conque Jesucristo
fundó su Iglesia, i declarando ahora, como siempre
lo ha hechoy las penas espirituales en que incurren
todos Jos que se se-paren de su doctrina o aten·
taren contra sus derechos e inmunidades. Por esto es
que, sin que se diga que queremos conspirar, o no reconocer
la supremacía de la Nacion en lo que es de su
competencia, si desconocemos el derecho conque tras·
}lasaudo los límites del poder temporal, se quiere lle·
var esa supremacla hasta Jejislar en negocios que solo
tocan a la Reiijion, i tiranizar nuestras conciencias,
vretendiendo obligar al Clero a prestar inícuos jura·
mentas de· obediencia a disposiciones contmrias a los
preceptos de la Relijion Santa, Católica, Apostólica~
Romana, la única verdadera i fuera de la cual no
puede encontrarse la salud eterna ; la ReliJiOn que
p1·ofesan todos los granadinos ;. Relijion de la cual
i somos, aunque indignos~ uno de los Pastores, i como
¡¡ tal no podemos güardar silencio cuando vemos que
se la ultraja sacrílegamente igualandola con las sectas
que ella ha condenado, i que se colma de improperios,
tanto al actuerada,
1 de consiguiente nos obligarán a desear
cualqUJer cambio en nu~:-" stra suerte venga do
donde viniere. Por eso d 1jimos en nuestro número
15, hablando del Catolicismo i nuestra
independencia con ocasion de la invasion de
Méjico, que, probablemente a conducta do los
mejicanos nacia de que los liberales allá como
aquí habían hostilizado, despojado i perseguido
sin piedad al Clero i a la Iglesia católica, i
añadimos :
"Nuestros liberales ignoran probablemente
que hai ciertos hechos que no pueden verificarse
sin una p oderosa razon de ser. Dos 1
Curas dieron en M~¡ico el primer grito de rebe!
ion contra un poder que tenia en su ·apoyo
la tradicion de tres siglos, contra una Nacion
que tenia la misma fé, las mismas costumbres, ,
que hablaba la misma lengua que los mejicanos,
en donde casi todos ellos tenian parion·
tes i amigos. Hoi, segun se dice, el Clero recibe
con palma s al ejército de una N acion que
habla otra lengua, que tiene otras costumbres.
N o hace muchos ai'íos que el bizarro J eneral
Santana venció a esos mismos franceses con
un ejército de mejicanos. Entónces, al primer
grito de alarma, todos los ciudadanos volaron
a alistarse bajo las banderas nacionales. Entónces
no estaban desesperados; pelearon co-·
m? pelea todo pueblo que se siente libre 1
triUnfaron. ¿ Por qué miran hoi con indiferencia
i hasta con simpatía a los -mismos que entónces
no pudieron pisar impunemente sus
fronteras? Es que se ven forzados a sacrificar
l~ _i~de~endenc.ia para salvar la Relijion i la
ClVlhzaCion. S1 l:.t anarquía i la difusion de
perversas ideas no hubieran convertido ese
v~sto i hermoso país en una cosa semejante a
S1e~ra-morena o las lagunas Pontinas ; si se
hubieran respetado los derechos i la fé de los
ciudadanos, hoi como ántes habrían marchado
contra el enemigo alentados por los sacerdotes:
invocando a Dios i a los santos protectores de
la Patria, i hoi como ántes habrían vencido. ~~ .
Si hubieran sacrificado la libertad, seria porque
Dios es primero que todo; pero no han
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
44 EL CATOLICO.
, usado sino del derecho de 1os esclavos, escojer
entre señor i seño1· ."
1 No creemos que haya motivo para temer que
se pretenda conquistarnos. Los temores que
hizo nacer por un momento la cuestion peruana,
han desaparecido al ver el documento publicado
en "El Diario Gficial" de 9 del corriente,
número 35. Ese documento pone ~n claro
que aquella cuestiones como todas las que la
poderosa Europa nos suscita abusando de nuestra
debilidad cada día mayor, gracias a nuestras
frecuentes guerras fratrwidas. Es cuestion de
' indemnizaciones i naua mas i por ello damos
)~ts mas sinceras gracias a la D1vina Providenc~
a, porque llegamos a temer deveras la pérdida
de nuestra nacionalidad; pues aunque los
católicos no hubieramos sido los últimos en
defenderla, el pueblo desesperado, burlado
tantas veces en las rio::-uei'ías e~peranzas que le
h <.t n hecho concebir los am l iciosos, ¡'quién sa·
be si no ha.bria tenido la decrsion gloriosa con
•
1 que en otro ·tiempo, invocando el nombre de
Dios marchó al combate para conquistar su
independencia ! ¡Quién sabe si se habria
1~ mostrado indiferente al cambio de señor por
señor!
1
Efectivamente, a éste grado de desesperacion
conducen a lo~ pueblos los que llamándose sus
protectores i defensores de sus libertades, no
f' hacen mas que corromperlos i despotiza.rlos :
!
los que los enseñan a despreciar todo lo que hai
'1 de mas sagrado para el nombre : los que insultan
i ridiculizan la fé en que consisten sus
únicas i hermosas cualidades. ¿ Qué patriotismo
puede exijirse del que no mira en el sue-lo
que lo vió nacer sino un lecho de espina8;
del que no puede acercarse a las urnas electorales;
del que no puede esperar ni aun justicia
en los tribunales; del que no tiene seguro
nada, 111 la vida, ,ni et honor, ni el pan de sus
llijos ; del que se oye llamar goJo cuando acaso
siente hervir en sus venas la noble sangre
de alguno de los mas ilustres mártires de la
Independencia; del que se vé odiado, vejado,
opnmidQhasta. en su .creencia·relijiosa que es
' el santuario en que se encierra todo lo que va·
¡ le algo en el sér humano? ¡ I los que a~í tra-l1
tan a una inmensa mayoría de sus compatriotas,
tienen el descarado atrevimiento de llamarse
liberales ! Déjen de ser los verdugos de la
verdadera libertad, déjen de perseguir la Reli-
' jion, hagan efectivos los derechos sociales, hagan
desaparecer las odiosas denominaciones de
vencedores i vencidos, déjen a los católicos
tener patria i hallarán en cada uno de ellos
cuando llegue el caso un soldado dispuesto a
defenderla siguiendo el ejemplo inmortal de
nuestros padres. De otro modoJ podrán decirles
: " Que yayan los que tienen que defender,
los que saborean los goces de una libertad ámplla
hasta para encarcelarnbs i matarnos, que
vayan, decimos, a llevar esa misma libertad al
punto amenazado por la invasion estranjera.
1 .Ellos no quieren tener amos, ~ienen razon ;
pero nosotros que estamos considerados como
esclavos, i algo peor que esclavos, puesto que
se insulta i escarnece hasta nuestra fé, hasta
nuestra alma, que vemos que se nos quiere
privar no solo de los derechos que nos legaron
nuestros libertadores, los que nos dieron patria,
sinó hasta ,del consuelo de rogar a Dios segun
nuestra creencia, .segun nuestras mas íntimas
convicciones, i qué vamos a defender 1 i Los
derechos de los que nos consideran sus esclavos?
N o queremos defender esos derechos porque
son h1jos de la fuerza i están basados en
la destrucc10n de los nuestros. ¿Quién impide
que así como se han confiscado bienes de con·
servadores por ser de conservadores, que así
como se usurparon los bienes de la Iglesia por
ser de la Iglesia, se sigan confiscando los que
aun queden a algunos particulares porque quiera
repetirse lo que ya se nos ha dicho: "El
vencldo debe sufrir la lei del vencedm·? ''
La justicia es la base fundamental de todo Gobierno
i donde ella falta) el Gobierno no puede
exis.tir porque no tiene otro objeto que defenderla,
que hacerla efectiva. La Relijion es la
que dá 1a8 nociones de la justicia. 1 por eso
quien ataca la Relijion, ataca todo lo mas resp(•
table que hai en la sociedad. No obstante,
nuestros vencedores, en plena paz, atacan nuestra
Rel1jion, i se dicen republicanos!
Hasta el primer Jefe de la N acion hoi, en
una. resolucion comunicada a las sei'íoras católicas
de esta ciudad, queriendo mostrar su deseo
de que se restablezca la libertad ma.s ámplla,
deja escapar conceptos bien dignos de
censura i que prueban lo poco en que tiene
nuestrn, Reljjion. Para él, el Clero mezcló la
cuestion n~!Jjiosa con la polít:ca i se atr.ajo por
eso el ódio de los cor1feos de la revolucion.
Falsed~d grande por cierto 1 El Clero no se
empeñó deveras en la cuestion política, pprque
si lo hubiera hecho, la revolucion no habria
vencido. El Clero debió moverse porque CO·
nocia a su adversario, i debió preveer lo que
il>a a suceder, pero contenido por egoísmo, por
pereza, no sabe m os por qué, no se movió. La
rev.olucion tenia mas bien un objeto social que
político: ese objeto era claramente contrario
al Catolicismo, 1 así como si hoi se enarbolara
un estandarte para defender la monarquía,
todos los republicanos formariamos en las filas
contrarias por amor a la patria, así el Clero
.debió tomar con decision su puesto el otro dia
en las filas de los que defendían el Gobierno
loj ltimo. Bsto es claro, i echarle en cara aquello
para apoyar o disculpar los escesos a que
los- vencedores se han entregado contra. él,
sobre ser poco jeneroso, es altamente infunuado.
Que se le echara en cara la indiferencia
~on que se manejó en su mayoría, seria
mas JUSto.
El señor Murillo croe que es "una impertinencia
i aun necedad que nosotros temamos
los efectos de providencias de lejano alcance
que no implican sacrificio alguno cuando se
abre una era nueva que promete toda lejítima
satisfaccion:," i al mismo tiempo dice que "el
Congreso preocupado aun por los peligros de
las otras llbertades, no se atrevió a. renunciar
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
EL CATOLICO. 45
del todo a las precauciones" contra la Relijion
o contra el Clero. Esa preocupacíon sí fué una
necedad: i necedad tanto mas grande: cuanto
que no tenia el Congreso derecho para mani-festarla
por medio de una lei tiránica. Es que
el señor Murillo no vé en su ojo la viga de
lagar. I con razon, puesto que Juzga otro disparate
nuestro creer en la Providencia i llamar
por eso a Dios el Dios de los Ejércitos como
lo nombra la Escritura santa.
l\1ucho en que pensar nos ha dado la resolu
cion de que tratamos, pero dejamos para otro nú mero
su exámcn, porque deseamos que el seiior
Muri!lo se .convenza de que todo en el mundo
tiene que referirse a Dios, porque D los 1-o llena
todo, lo vé -todo, i lo dir1je todó con su Providencia
í su Justicia; de maner.t que es un d1s
¡ parate querer gobernar sin EL la. soeiedad.
1
.1
1
1
·coNFERENCIAS
DEL PADRE FÉLIX, P.RONU NCIADAS EN LA IGLESIA DE
N uESTRA SEÑOUA DE PAius, EN FEBRERO ULTIMO.
t. a CONFERENCIA.
La critica moderna delante de la ciencia i del
Cristianismo.
Señores :-Des pues de habe1· justificado el prog1
·eso intelectual por el Cristianismo del ante de la
' filosoflil, vamos a justificarlo delante de la ci e ncia.
Hemos demostl'ado que entre eJ Cristianismo i Ja
ciencia no puede existir niugunu incompatibilidad,
i hemos visto cómo Jos misterios mismos, fondo
oscuro del cristianismo, vienen a ser para la ciencia
cuando los admite_, como antorchas ilumina-
¡ doras. El Cri·stianismo pOL' sus principales miste dos
' ilustra la ciencia del mundo, Ja ciencia de Dios,
la ciencia del hombre, eu una palabra, toda Ja
ciencia ; i .Jesucristo mismo, centro viviente del
verdadero Cristiauisrno, se nos ha presentado eu
un espléndido rayo como el foco universal de la
luz. Sí, el Cl'isto, el Rijo de Dios hecho hombre,
es la verdad plena i sustancial ; es la razon divina
encarnada en una carne humana, toda Juz
viene de él, i toda citncia que le huye se pierde
en las tinieblas segun el grado en que le huye.
1 sinembargo, es contra Je~ucristo mismo que el
espíritu humano parece, en algunos hombres, revelarse
l.oi ; i es en nombre de Ja ciencia que se
aspira a destronarlo. Se diria qué el jénio científico
eu una hora de vértigo, vol viéndose contm su
propio foco i conspirando contra él, ataca en el
Verbo encamado el fundamento i la sustancia de
la verdad.
Pero nó señot·es .. Jo que ataca a Jesucristo i al
Cristianismo, no es Ja ciencia_, nó : es soJo su apariencia.
Siendo Jesucristo la verdadera ciencia i
el faro luminoso de la ciencia, no puede haber eu
realidad contra ÉL sino la ciencia falsa, el fantas·ma
cientíílco.
Entre las diversas formas b~JO las cuales se presenta
entre nosotros Ja falsa ciencia, hai una que
parece hacer hoi fortuna mas brillante i que llama
particularmente la atencion. Hija del racionalismo
moderno, snlida con trabajo de los hel·vot·es filosóficos
de Ja AJem~nia, ya célebre del otro lado del
Rhin por excentl'icidades en que ell'idículo cone
pareJas con la impiedad; se ha apaa·eeido en medio
de nosotros con preteusiones de revelado1·a i actitudes
ntido, mirando a ojo 1
desnudo, hahian creido hasta ahora que 11) falso
difel'ia radicalmc>nte de lo verdadet·o, el mal del
bien, lo bello de lo feo. Con el lente prodijioso de
la cdtica modema, pueden ver en el mundo moral
i t•elijioso los infinitamente pequeños ; i percibit·
que lo que se llama el era·M no es sino u u ·a:nntiz
de la ve1·dad, lo que se trama el mrll un matiz del
bien, lo que se llama divino un matiz de lo humél.no,
lo que se llama sobrenatnral un matiz ele la
natmaleza.
Hé aquí lo que es tener tanto talento i no tene1'
principios~ Crítícos del siglo: la dais de snbios, 1 ~
anunciais una a·enovacion i una depuracion de
todas las ciencias pot· la vuestm; i rareceis de la
primera condicion de toda· ciencia, de principios
ciertos.
Hai mas, la cien.cia es la verdad de los principios
mostrada en las conclusiones; su· trab:-ajo es 1
hacer salir, a la luz de la razon, lo desconocido de·
lo conocido. Tenemos, pues, der.echo de pedit· a
la ¡·eina de las ciencias, la crítica científica, que
nos muestre StlS conclusiones ; que nos dig;a de
dónde parte i a dónde vá; que nos cite una verdad
conocida por eHa. Hasta ahora no ha hecho mas
que afit·mm· i negar. Nada ha concluido, porque
las conclusiones son hijas lejítimas de los principios,
i la crítica no los tiene.
Su lójica mas hábil consiste precisamente en no
coneluit· nada; ella misma lo ha dicho: <)
La ci'Ítica acal u de dejar escapar su secreto.
No discutirá la cuestion de las cuestiones, la su,
pone resuelta ; i esto, porque es la ciencia independiente
: se cree con el derecho de suponet· lo
1 que no puede demostrar.
Tiene delante de sí diez i ocho siglos pat·a afi¡·:
inat· lo sobrenatural i lo divino, tiene una luminosa
lejion de talentos i doctores, todo el grande
f'jército que lleva la palabra i la bandera de Jesuc'l'is
to ; pero ella no tiene que meterse con los
polemistas i los teólogos; jamas discutirá con
, ellos. t< I.os Cristianos privados de la gran luz de
la crítica, son espíritus limitados i decididos a
permanecer tales : disputa,· con ellos es perde1·
tiempo, es quet·er argumentar· al salvaje sobre la
absUI'didad de sus feticheS.>) 1 estos espíritus limitados,
estos polemistas tan sobel'biamente des-
' deñados,se llaman segun el tiempo,Oríjeues o San
Agustio, San Anse .m o o Santo Tomas de Aquino,
Bossuet o Fenelon, Descartes o Leibnits !
Hénos aquí esa soberbia crítica que reprocha a
las relijioues i sobre todo al Cristianismo, el imponrrse
de una vez, héla convencida de imponerse
a sí misma toda entet·a sin discusion i sin
exámen, sin prueba ni d mo s tmcion; hela aquí
frente a fnmtc con la ciencia i despojada de las
cualid~des i att·ihutos de la ciooc·a, convencida
sobt·c todo de damos como conclusiones de la ciencia
i resultado de sus investigaciones, sus hipótesis
g1·at litas i los efectos d\j sus caprichos. Que
contioúe,si quiere, ostentando al traves de las ílot'es
de su literatma i Jos perfumes de su poesía, su
erudicion de gala i su teolojía de romance; que
. continúe diciendo a la multitud : « Soi la mas alta
i• espresion de la razon humana, soi la ciencia.>)
1
: Podemos decirle cou una profunda conviccion :
1 no sois la ciencia porque no vel'ificais ninguna de lj las condiciones de la ciencia. Los yerdaderos
l. sábios al veros pasa¡· sacuden la cabeza i encojen
Jos hombt·es dicieudo : a Es la burla de la ciencia,
! es el charlatanismo cientlÜCO.>)
¡_
Pet·o, seilot·es, si Ja critica moderna no justifica
el título de científica que ella misma se dá, sí justifica
el de anticristiana que ]e damos nosotros.
(Continuará),
-Los padt·es Tl'initarios, que han vuclto a
Francia hace cinco ailos i que estaban establecidos
al principio en l''aucon, lugal' del uacimiento
d<> su glol'ioso fnudadot· San Juan de Mata, han
hecho una 1meva e importante adquisicion, habiéndoseles
cedido el antiguo santuario de Nuestt·a
Señora de Litle, cet·cn de Viena. ¡ Qué atraso 1
I iuego dicen que la Francia es un país civilizado,
donde reina Ja libe ·tad !
-Se ha C(')ebt·ado hace poco en Roma con gran
pompa, en la iglesia de San Antonio de los portu·
gueses, el n1atdmonio de l:l nuet·a del Mal'iscal
Saldai'la, Embajadot· de Portugal cerca de la Santa
Sede, con Mr. Goulbourn '\Valpole, ingles
distinguido i noble que se ha convertido recientemente
a la fé católica, despues de babet· tenido
cuat1·o dias de ejercicios espirituales en un conYento
de Jesuitas. Todo el cuerpo diJ>Iomático,
sin escepcion, asistió a l::t ceremonia. Tres personas
mas de la servidun bt·e del uovio se habian
convertido igualmente al Catolicismo e hicieron
su primera i fenorosa comunion el. dia de )as
nupcias.
-En el mes de febrero se hizo en Nimes la
consagracion de la nueva i bella iglesia dedicada
a Santa Pcrpétua. ¡Qué rett·oceso!
-Monseüot· el Obispo de Angers recibió el 26
de febrero la abjuracion de una jóven pt·ott:stante,
de familia distinguida, la cual recibió los sac¡·amentos
con una uncion eJemplar, que llenó de
'temura a los cit·cunstantes, i que se espera haya
tocado ott·os corazones nubles.
-Dice un dial'io ft·ances que la pastoral dil'ijida
pot· el Arzobispo de París a los fieles de su
Diócesis, con ocasion de la apertura de la cuaresma,
es un magnífico tratado sobre la divinidad
de Jesucl'isto. ¡Qué todavía toleren ésta familia
de Arzobispos i Obispos en el país de las luces,
cuando nosotros no los toleramos acá en el país
de las monas !
La ciudad de Marsella se preparaba a la inauguracion
de la soberbia iglesia de Nuestt·a Señora
de la Guardia. Se espet·aba que la fiesta seria de 1
las mas espléndidas. Mas de 25 Arzobispos i
Obispos habían ofrecido concurrir a ella. El
Catolicismo se acabn, sin poderlo remedim·l
-El famoso Víctor Manuel se desyeJa po1· la
salud de sus vasallos. Una gran parte de los pre·
sos en las cárceles de Turin había muerto de
frio!
-I .. os sermones de cuaresma en Paris tuvieron
éste año un concurso estraordinario, sobre todo
de hombres, lo que indica e] pt·ogreso sél'io i el
afianzamiento creciente de la fe en las rejiones
mas ilustradas de la sociedad. Por otra parte parece
que los ataques de ]a falsa ciencia i de la
impiedad deben redundar en gloria de la Re.Iijion;
ya su ridícula debilidad ha hecho impresion en
Jos espíritus, i ha p1·ovocado, ademas, refutaciones
tan sólidas, protestas tan jenerales i tan brillantes,
que los mas indiferentes se han visto
obligados a dii·ijit· su atencion a éste grande objeto,
Ja divinidad de Jesucristo i la verdad del
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48 EL CATOLICO.
:¡-
Cl'istianismo. El R. P. Félix es el que h~ pt·edicado
en la iglesia de Nott·e-Dame, i sus temas han
L'Odado jeneralmente sobre las pretensioHes de la
cl'Ítica modema. "El Católico'' presenta hoi a
sus lectores una mu estt·a de las admil·ables conferencias
del P. Felix.
de la Vitla de Leiva, i de que torlnvía hni almas
tan depmvadas que las persiguen i les han quitado
hasta el agua. En el pt·ox.imo número da•·emos J
· mas noticias de éstas santas mujeres, ho-i vet·da- ·~ ¡
det·as mát·tires.
Ott·a clase de conferencias Jiteradas se han
abiet'to en Paris, en beneficio de los hel'idos polacos
: pensamiento noble i jeuet·oso cuya iniciativa
han tomado homb•·es eminentes i ornJo¡·es distin- ~ guillos,
tales como Sain t-Marc Git•at·din, l\I. Le- \
gouve i otros. Mas de tres mil personas habían
as-istido i colmado de aplau s o-s i s impatías a los
oradol'es en la primera conferencia.
- Una mteva Jerusalen. Un Coronel ingles
que fué a la Ch ina en la última espPdicion, viajan
do pot· el interio1· del celeste imperio ha hallado
una ciudad de mas de un millon de habitantes,
todos judíos. Es inconcebible, dice el pel'iódico
de donde tomamos és ta uoticia, la existencia de
una ciudad como ésta en un país tan intole1·ante
como la China i tan celoso por sus ct·eencias
relijiosas.
El discm·so de la corona a la apertut·a ele las
sesiones del parlamento ingles fué tnlsmitido de
Lóndt·es a Pads por cinco hilos teleg•·áficos. La
tt·asmision se hizo en diez mioutos, bien que fué
necesal'io hacer pasar 1,050 palabras.
-Se prepmaba en Bnyona una grande esposi ..
cion intet•nacional franco-espauota.
La fuer za totnl de las múqnin as de vapot· ele
que dispone la iu(lnstria inglesa e quivale a la de
82 . 685, 2 4 4 ca ballos, lo que rept·esenta la fuet·za
reunida d e 400 millones de hombres. Así la Inglatet•
ra con 20 millones de habitantes realiza el
1
, trabajo de una poblacion veinte veces p.1as nume,
·osa.
1 - Un banquete de 5 00 cubiertos, presidido pot·
1 el Pl'Íncipe Napoleon, h a bía tenido lugar en el
Palacio de t'h industria, en celebt·acion de la apet·tura.
del cnnal que atraviesa el Istmo de Suez.
El Pdncipe, que fué testigo oculm· ele éstos tmbajos
en su viaje a Ejipto, pt·onunció un discurso
lleno de interes. El cannl de a g ua dulce está ya
cubierto de bat·cos veleros que lo at1·aviesan en
todas direcciones. Puede, pues, decit·se que ya
no hai Istmo de Suez, como se ha dicho que ya
no ha i Pirineos.
La Revista, mensual trae la siguiente graciosa
anécdota. Un ministro pr·otestante solia encontrarse
en. cierto camino con un Cut·a católico que
por lo regular montaba un caballo pequeño i
flaco, i haciendo juntos su rumbo pot· uu buen
tt·echo, discutían pacíficamente sobre puntos de
fé. Un dia vió el clérigo protestante al Ct1ra venir
a pié, i manifestándoLe su sorpresa,le dijo: Gómo 1
mi buen amigo; es posible que venga U. a pié 1
~Sí, mi Reverenrlo_, contestó el c]érigo católico.
Se me ha muerto mi caballito.
-Qué desgracia! pobrecito! Pet·o supongo
que no lo dejaria lJ. ·morir sin administrarle l.os
sacramentos.
-Nada, mi Reverendo, contestó el otro imitando
la sorna del ministro,, no fué posible admin
.istl·árselos.
-Lástima grande. ¡,I por qué?
-Porque mi pobre caballito era protestante.
~:J)J;l,~!Jt ~!lJll~
LA NOVENA DE LA CANDELARIA.
I.
( Continuac!on.)
Yo hnbia pues llenado, con una alegria nueva para
mí, todas las obligacio de la novena; i rom o si el
h abito de estos eje•·cicios hubiese elevado mi L'a zo n soble
sí misma, a una altura que áutes no había podid oalcanzar
jamas, me hacia un cargo de haberme en·
tregado a éllos con el solo objeto de satisfacet· una curiosid'ad'
pueril. Era, en efecto. mi confianza ci ega
por miserables cuentos de niños la que m e había inspirado
tantos actos de sumision i de fé de qu e una 1
piedad mas sincera i desinteresada se habría hecho
un deber, i cuya recompensa me atrevía a esperar,
como si no la hubiese encontrado en la satisfaccion de
mi propio corazon. Este remordimiento me sobrecoJió
sobretodo en el momento en que. acabados mis
preparativos i abierta mi puerta a la aparirion proxima,
me disponía a proferir mi última oracion. Probablemente
espt•esé en ella mas pesares que deseos ,
i no sé si esta repm·acion fué aceptada, pero pude al
ménos lisonjearme.de ello por la dulce serenidad que
entró en mis sentidos i que calmó en un mom ento
todas las ajitaciones de mi esph·itu; apénas h a bía
ocupado mi sillon, cuando fui sorprendido por el sue- '
i1o mas flrofundo. 1 No se cuanto duró, ni cómo se alumbraron las
tinieblas en que me babia sumer_jido; pero me pare-ció
de repente que babia cesado de dormit·, mi habitacion
volvió a totrHlL' su aspecto acostumbrado , a la
luz vacilante de mis bujías, Discernl todos los objetos,
oí todos los ruidos, esos ruidos débiles, indeter- '
min ados, sin oríjen sensible, que parecen no d ejarse
oü· por un momento sino para tranquilizar al alma
contra la Íll\'asion del sil encio eterno. El entablado
estet·ior no traqueaba, pe ro producia un murmullo
sordo como si fuera arart~iado por un penacho de
plumas o UD ramillete de flores. Volví Jos ojos ocia
la puerta i vi en ella una mujer; quise lanzarme para
it· a recibirla, i un poder invencible me detuvo en mi
Iu gm·. Traté de hablar, i las palabras quedaron clavadas
en mi lengua. Mi razon no se perdió en éste
miste1·io; comprendió que era un misterio, i que las
orac-iones de mi no\'eoa habían sido escuchadas.
La desconocida se acPreó lentamente, tal vez sin
notarme, como si obedeciera a una especie de instinto,.
de impulso irresistible. Llegó al sil Ion que yo le
había preparado, se sentó, i tjuedó así espuesta a mi
c ·1riosidad cuya impacieucia nada ·eprimia, porque
ella tenia siempre los ojos bajos . Yo la mit·é alentado
por- su inmovilidad. por su silencio. Ciertamente 1
nunca la habia visto, i sinembat•ge esperimenté, en
medio de la aoncienci-a vaga de un sueño, la convic- 1
cion de que- esa existencia, estraila a todos mis recuer·
dos, no era ménos real i viva. La imajinacion misma
de mi nlma, purificada pol' el recojimiento i la
oracion, no debia producir nada que se acercara a
ésta vision. Ella pertenecía a un órden de inspiracion
al que el hombre no podría elevarse por sí mismo,
i que esa ciencia delicada i escojida de la sensacion
que se llama hoi· la estética es incapaz de imitar. Mi
metafisica de estudiante filósofo velaba aun en mi
slreño; pero se humillaba delante de la obra del poder
de Dios. Yo comprendía q~e una creacion tan
pura i tan perfecta no podia ser obra mia.
En la ultima sesion dominical de la Sociedad de
San Vicente de Paul, se hizo el denuncio de la
terribl~ miseria a que están reducidas las Monjas
(Continuará).
IMPRENTA CONSTITUClONAL-POR NICOLAS PONTON. ~~~ t
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El Católico - N. 54
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El Católico - N. 55
TRIM. I. AÑO II. Bogota, 21 de junio de 1864, NUMERO 65,
i
11
CIRULAR.
1
AnQUiorocESis nn: SANTAFE DE BvGOTA.SECRETARIA
l>EJ... GoBIERNO ECLESIASTI-piritual,
encadena la práctic.a de la Relijion a
los caprichos ele aquella,i destruye la jerarquía
i con ella la soberanía espiritual, base fundamental
de !a libertad relijiosa. Segundo, porque,
metiendo la mano aun mas adentro en el
santuario de las conciencias, conced'=' a la po~
t es t ad temporal el derecho de imponer a los
Prelados en el ejercicio de su ministerio, no ya
preceptos negativos, sino preceptos positivos
como lo es el de suspender la ejecucion de. las
penas puramente espirituales a que los :fieles
hayan podido hacerse acreedores. .Tercero,
porque exije todavía un juramento como condicion
para el ejercicio del ministerio sacerdotal.
Cuarto, porque priva a una clase numerosa
co, 15 DE JUNIO DE 1864.-NuM. 85.
Selior Cura de ......
El Illmo. Señor Arzobispo, por resolucion
de 17 del próximo pasado, i facultado especialmente
por la Santa Sede, ha concedido una
indu1jcncia plenaria, para el dia del glorioso
Apóstol San Pedro a todos los :fieles católicos
de ésta ciudad que, verdaderamente contritos
i confesa1los, comÜlgaren dignamente i visitaren
la iglesia Parroquial, rezando con toda devocion
una estacion al SANTISIMO SACRAMENTO
i pidiendo por las necestdades de la
Iglesia i por Nuestro Santísimo Padre el Soberano
Pontífice Pío IX. Las Relijiosas ganarán
la induljencia visitando su capilla, i en las
demas Parroquias del Arzobispado se ganará
la misma gracia en el segundo domingo despues
ue que haya llegado a noticia del respectivo
Párroco ésta concesion, para que la
avise anticipadamente a. sus feligreses.
1.,engo la satisfaccion de ponerlo en su conocimiento
de órden del mismo Illmo. Metropolitano.
Su mui atonto scrvidor.-MIGUEL ARIAS.
i respetable de la sociedad, de los derechos de
ciudadanía que concecle aun a Jos vagamundos ;.
i quinto en fin, porque, en abierta oposicion
con el inciso 4. 0 del artículo 15 de al Constitucion;
autoriza a los funcionarios del ramo
ejecutivo para imponer a los eclesiásticos subsidiariamente,
una pena severa, que no se
aplica del mismo moclo ni aun ~ los asesinos,
aun cuando se les haya sorprendido IN FRA- ,
GANTI en la perpetracion del delito.
Decimos que la lei en cucstion encadena la
práctica de la Relij ion a los caprichos de la
potestad civil,porque, aun cunndo la misma lei
deter"lline los motivos porque ésta puede negarle
el pase a las bulas de los Papas i a los cánones
de los Concilios ¿qué leí ha definido las
A VISO OFICIAL. 1 maJ?-eras como pue~e ~er atacada la: soberanía
; . nacional o la paz pnblica? ¿ante qUién pueden
. Estan~lose vend1enno en las calles de esta r~clamar los Pre~ados cuando el Poder EjecuCIU
'lad Escapularios de la hermandad de Nues~ hvo declare caprichosamente contrarias a esa
tra .. ~eíiora de la Merce~, se hace not~r .que las soberanía o a esa paz las leyes de la Iglesia?
rel iJIOsas ~e la Conc~~c1~n son .las umcas en . Ese d~recho de VETO .A:SSOLUTO que el Goel_
la que t1enet: el privileJIO de d~ch~ Confr~ter- l1lerno eJerce en Jo espuJltual, esa facultad de
mdad a que estan anexas las gracias Iespectlvas. determinar los casos en que los fieles pueden
REDACTOR, YENANCIO ORTIZ.
Rabiamos prometido ocuparnos de la respuesta
dada por el señor doctor Murillo a la
representacion que le dirijieron muchas sefíoras
de é sta ciudad, pidiéndole que trabajase
por la libertad de la Iglesia católica; i hoi.
cumplimos nuestra promesa, aunque en el análisis
de algunos de los puntos que esa respuesta
contiene, no podamos hacer otra cosa que re~
petir lo que hemos dicho ya mil veces.
Dice el doctor Murillo, i con mucha razon.,
que su deber como Majistrado es hacer cumplir
las leyes: i que, "siendo la primera de ellas
la Constitucion, es ese Código· el que princip<
tlmente debe hacer que se res·pete. " Pues
bien ; la lei de 17 de mayo último,. es contraria
a esa Constitucion, en cuanto ella garantiza la
libertad rclijiosa. Primero, porque erijiendo a
, la autorid.ad civil en censor de la potestad es-obedecer
a sus Prelados: iDO hace completamente
nugatoria la independencia de éstos i con
ella la libertad relijiosa? N esotros creemos de
buena fé que el señor M:tuillo no abusará de
las facultades que le concede la lei en cuestion
para torturar las conciencias; pero i quién
nos garantiza que no lo harán los funcion :t rios
subalternos a quienes toca exijir el juramento i
mandar suspender las censuras ?
En cuanto al juramento; es cierto que, seg~
n l!l nueva lei, los Prelados deben jurar obedienCia
al Poder en lo temporal, i pero a quién
le tocará fijar la línea que separa los dosrórdenes?
naturalmente lo hará el que tiene en sus
manos la. fuerza., i la misma lei S{)bre "inspeccion
de cultos" está probando que nuestro
Gobierno no está mui dispuesto a encerrarse
en sus justos limite~.
Continúa el scfíor doctor Murillo suponiendo
que entre nosotros no se tienen ideas (;larí.&
acerca de la libertad relijiosa. Segun compnndemos
ella no es otra cosa que la completa in_
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
60 E CATOLICO.
dependencia de los fieles i Prelados en la prác·
tica de su culto i la predicacion de su doctr:na;
la completa prescindencia de ~odo. Poder estra·
ño en lo que afecte a la conctenCia de los creyentes.
I luego dice : "UU. (las señoras )
saben tanto como yo, que el paffido- llamado
liberal ha desconfiado siempre del Clero, que
debería representar la libertad relijiosa, porque
éste, desacordadamente, se mezcló en las cucs·
tiones meramenté políticas, i que de esa Jes·
confianza han venido las providencias que el
celo por la libertad civil i política dictó en la
efervescencia de la guerra civ1l. I como con la
idea relijiosa se mezcló la defensa de intereses
del órden temporal, la confusion fué inevitable
i los derechos periclitaron. n Este lenguaje no
nos sorprendería en el vulgo d? los escritores
liberales; pero el actual Presidente es dema·
sindo ilustrado para ignorar las íntimas relaciones
que exiHten hoi entre la. cuestion relijiosa
i la cuestion política. A él no puede ocultarsele
que el problema que se ventila no es
un problema puramente local en que solo estén
comprometidos .. i_nter~ses. del mo~ento, sino
una cuestion reliJloSa 1 social que a)lta al mundo
entero en el siglol9. No son solo dos partidos
que se disputan un poder efímero o el
salario inciNto i mosquino de nuestros empleados;
son dos escuelas que luchan para. adueñarse
de la sociedad e imprimirle el lhOVlmlento
que les es propio: la escue la racional~stn. i
la escuela cristiana, incompatibles por sus 1deas
como por sus tendencias. El Clero, como representante
de la escuela cristiana i guardian
de las almas, tiene el deber de oponerse ~ la
invasion de las d octrinas que le son contranas,
combatiendo de todos m odos la influencia de
13Sas doctrinas i de los hombres que las repre
sentan. Pretender que mire impasible a éstos
asaltar el Poder i reducir a leyes sus ideas1 es
exijir de un centinela avanzado que deje ocupar
libremente al enemigo la posicion que debe
darle la victoria.
A un cuando los liberales no hubieran manifestado
ya mil veces estar de acuerdo con
nosotros sobre el verdadero carácter de la cuestion,
los hechos bastarían par:t demostrar que
no estamos equivocados en lo que acabamos de
decir. En efecto; el J eneral Santander era
Presidente cuando se mandaron enseñar en los
colejios doctrina~ anti-cristianas. Cuando en
1849 el mismo partido volvió al Poder, la lu~ha
volvió a empezar i no por parte ~el Clero. B1.en
lo sabe el señor doctor Murillo a quien no se
le oculta tampoco cuan hostil ha sido siempre
al Catolicismo la prensa de su partido.
En cuanto a la falta de tolerancia de que se
acusa al Clero, es preciso dar una esplicacion.
Si esa tolerancia consiste en la indiferencia
por todas las doctrinas, es claro que no la tiene,
porque él, como maestro de la ver~ad relijiosa,
no puede dejar pasar los errores 1 los ab·
surdos sin denunciarlos i condenarlos como
contrarios a la enseñanza divina. La acusacion
hecha a los representantes del Catolicismo de
'' servirse de la libertad que demandan cuando
están oprimidos1 contra ia libertad civil i política
de sus adversarios, luego que la obtienen,"
es altamente calumniosa, i mas c-alumniosa. todavía
entre nosotros uonde la influencia pol ítica
del Clero hD sido siempre tan limitada.
"De ahí, continúa el escritor liberal, la necesidad
en éstos de tomar precauciones que son
muchas veces ineficaces e inconvenientes, i
que el Clero califica de tiránicas e implas,
aunque en realidad no sjgnifiquen sino desconfianza,
no una hostilidad real.'7
- ¡Con que
son simples medidas de precaucion en que no
hai tiranía ni hostilidad el despojo de los bienes
eclesiásticos, la espulsion de los Jesuitas,
i de los Obispos, la pcrsecucion tenaz de !os
Sacerdotes obligados a huir a los montes, la
bárbara esclaustracion de las JVIonjas! ¡Con
que no hai tiranía en hacer sufrir toda clase
de tormentos a personas inocentes, desvalidas i
rc::;petubles por mil motivos ! ¡no hai hostilidad
en las violencias ni en los insultos! ¡no
hai impiedad en hollar todo lo que el pueblo
tiene por venerable i sagrado, en trabajar de
todas maneras por descatolizar i corromper las
masas! ¡ I es por simple medida de precaucion
que en un país donde se dice que el pueblo es
soberano i que debe reinar la mayoría, se sacrifican
a los intereses de un club o de una secta
la tranquilidacl i el bienesta1· de la inmensa
m ayoría, i s e tienen en natla sus creencias mas
arrai gadas t
"Esas (lesconñanzas desaparecerán si el
Clero se decide a coperar a la paz i acepta de
buen grado la libertad civil o políticu, no solo
para t: í sino tambien para sus adversarios.''
El Clero no ha deseado nada tanto como la paz;
pero como la f alvacion de las almas es pri mero
que todo, i para trabajar en ella n ece sita
independencia; él ha t e nlJan, que escnben, acumula en las esferas diversas a donde lleva sus
9-ue ~~ >aj~tan entre éste C?J'to número, (, .hai _?na pasos ésta crítica devorante i que muestran la a m,
mtell.)encm~ una convencwn, un sant~ ~ sena? bicion implacable que la domina de quebrantar
Puede set· .• El hecho es que ellos se ad1vman, se. todas las bases, ue disolver todos los cimientos,
comprenden i se p1·estan co11tra Jesncl'isto i los de co1·tar todas las 1:aices po1· las cuales las gran.
·- suyos, un mútuo socorTo. El insulto, el engaüo, des verdades conservadoras de todo órden , se
· la calumnia, se ot·ganizan de nuevo para batit· en mantienen, viven i crecen en el fondo del alma
brecha las t1~es cosas del Cristianismo que mas humana. Yo uo hago cuenta aquí sino de Jo que
temen, la~ doctl"inas,, las institucio~es i las. pel'·- toca directamente a la Relijion i a 1 Cristi-anismo,
senas. Qmen no vea -e sto demost1·ara estm· ctego; i afirmo mui alto i con toda la enerjía de mi con¡
quien despucs de haberlo visto tema decirlo, viccion since1·a, que la cdtica es en medio de vodemostt
·nrá cobardía. sotros un trabajo demoledor de toda relijion i de
Como quiet·a que sea, en esta ag•·esion anticris- todo crislian~smo..
1 tiana la crític_a ~iene su lugm· .~ lleva su _band~t·a. Véamos, pues ·! esta crítica que se proclama tan
Una cosa la ~lstmgu~ en la le~wn voltenana, l es relijiosa,la relijion pot' excelencia ¿ qué dice i qué
' que no s~ . ·~le numa. Su gt ~vedad de ~an~o pretende hacet· de la Helijion, de ésta " alta cumhace
s~mea a .los demas, P~ 1 0 ell~ no 1 '~' s~.n bre de la vida pot· la que, la humanidad toca mas
que pot ,<'S? sea ménos d~ ~a I aza. T.Iene el 1 asbo a lo ideal ? , La Relijion no es una cosa superior
(llla ph,nsa de la Relijion
en jeneral, bien se pu ... Je adivinar de antemano
lo que debe pensat· del Cristianismo en particulm
·. I desde luego, seüores, dejadme deciros que
lo que lastima aquí mas mi corazon de Sacerdote
e indigna mi conc iencia de cristia no, es oít· a la
ct·ítica pn ro.d iat· ele una mane m tan sacrílega el
grito famoso de Polyeucte: " Yo soi cristiana. "
1 Es oírla repetir con los acentos de una piedad que
no cree en Dios, "sí, nosotros somos cristianos
aun cuando nos sepat·emo.s en nuestm creencia
de casi todos los puntos de la t radicion que nos
ha precedido. "
Veamos, pues~ ¡ o.h grnn d es cristianos ! Jo que
decis del Ct·istianisrno i sabremos de vosott·os mismos
cuál es Yuestro cristiunis mo. Hablais sin cesa¡·
de él, de la gl'an relijion, d e la t·clijion d efinitiua;
hnblais a s í a cada püjina de vuestros libros, ¿pero
para qué? Para deJar escDpar a traves de vuestras
admimciones equí voca s 0 hipócritas, la e s presion
verdade ra de un anticristiani s mo sincéro.
¡ Qué 1 vosotros amais el CrisU: mi s mo i sois
vosotl'Os, sus admit·adores apasionados los que encontrais
que " el espiritualismo c ristiano es en el
fondo mas sensual que el mate rialismo antiguo:"
vos otl'Os que a cusais al Cristi a nism o de " e nt regarse
a lo estraño i Jo p:ll'adojnl, rniéntras que la
antigüedad pagana era recta i simple : '' voso~¡·os
que descubrís así a la vez con vuest1·o desprecio
por tod~ lo que es cristiano, vuestras simpatías i
p redilecciones paganas.
¡ Qu é 1 vosotros ndmit·ais el Cri s ti a ni s mo i sois
los que nomb¡·ais a la Iglesia, a ésta gran re¡H'esentacion
del Cristianismo en el mundo, " una
cosa de ántes, una cosa vieja, una anligu.alla inocente
que no provoca sino un a somis a de IJeneYolencia.
"I hablDndo del Evanjelio, de éste Código
divino del Cristianismo,osais decit· "que estt·ayendo
de los cuatro Evanjelistas lo que conticn en de
l'e:-JI, apénas se obtendria sobt·e Jesucl·isto una pá jina
de historia." I sois vosotros aun Jos que nom-
1 brais los milagros sobre que se apoya el Cl'istianismo
" fm·zas de poseidos, prestijios (¡ue no sedan
' hoi pl'Opios sinó de jug lares i charlatanes " 1 •••
¡ Qué! vosotros admirais el Cristianismo, i
nuesti'Os Profetas que han anunciado su ad venimiento
no son pnra vosotros sinó " - iconoclastas
furiosos, haciendo a los Reyes de lsrnel una oposicion
ncre-, violenta i anárqui-ca. ,, l nuestros santos,
éstos jigantes de la humani-dad, éstos héroes
del Cristianismo ¿qué son pat·a vosotros? " A venturet
·os i corredores en Irlanda, vividores en Italia_,
vif'jos esplotadores del pueblo en to.das partes i ca·
nonizados por su. bella cara.''
¡Qué! vosott·os admi!'ais el Cl'istianismo? i qué
viene a set· a lQs ojos de vuestl·a cdtica tan c-ristiana
la fundacion, la historia, los dogmas,el culto,.los
saeramentos,el altar i la jerarquía del Cl'istianismo?
Su fundacion,. "el engaño feliz del fundador
triunfante por e} fanatismo de Jos Apóstoles. "
Su historia, "una sublime leyenda que creó el
entusiasmo popula1• por un hombre víctima de- su.
idea i divinizado por su muerte. "
Sus dogmas, •' mitbos i símbolos que sirven
para envolver bellas quimeras i para encojer los
espíritus que se llpl'isionan en ellas. "
Sus sac1·amentos, "figuras sin realidad, en que
el pueblo encierra todo lo que quiet·c, i simpJes observancias
de que la crítica debe trabajnr po1: de-·
purm· la H. el ijion. "
Su culto, " uua reunion de ceremonias, de espectáculos,
de perfumes,de inciensos i de armonías, '
que hacen del Cristianismo un sensualismo mas
gi'Osero que el materialismo de Ja antigüedad. "
S u jerarquía, "una organizacion estrecha, destinada
a desaparecer. ''
¡ Qué! ¿ Vosott·os admiJ·ais e] Cl'istianismo i-·
sois Jos que insultais aun en la Eucal'istía, el mistet'io
mas centrn! i mas sagmdo del Cristianismo ?
1 Vosott·os que nos anunciais en vuest1·a pt·osa ele- ,
jiáca la próxima destruccion de los templos i de
los tabernáculos, en que ''los cristianos creen
tener la carne i la sangt·e de Jesucristo" 'l I a la
hom en que nuestra fé se rejenera, en que nuest1·as
basílicas t·enuev an su juventud, vosotros finjis veni¡
· a llora¡· sobre nuestt·as ruinas i venis a rríostt·ár·
nos irónicamente '' el techo del edificio ya abierto
en parte i el agua del cielo entrando por las
grietas pam moje1· el rostro de los ct·eyentes a-rrodillados."
l Así es como la cdtica tan cristiana admim el
Cristianismo! Todo Jo que ella toca de él lleva el
rastro de sus injurias, el golpe de sus ódios i ~~ es·
tigma de sus desprecios.
Sobre qué, pues, os pregunto, p1·etende la críti-
C:l a poyar sus •·esp etos tan pt·ofundos i sus admiraciones
tan sinceras por el Cristianismo? ¡ Ah!
Puede se1· que despues de haber paseado sobre todo
lo que es cl'istiano sus ultrajes i sus desprecios,
se detenga verdaderamente respetuosa i adoradora
delante de la fi gura de Cl'isto mismo. Puede set·
que d espues d e tantas negaciones i demoliciones , 1
quiera al méoos dejar subsistit· a Aquel que es el
fundamento único de todo, a fin de reconsti'UÍI' so- ¡
bre É L el nuevo edificio que ella promete a lasjeneraciones
futut·as; pe¡·o ¡ ah! desengafwos: ésta
piedra angular es cabalmente la que trata de quebrantar
; porque una vez quebrantada, nada en
el edificio cristiano se podr·á sostener. Es a Jesúcrist.
o a quien ella quiere destrui1· ante todo ; es
al Cristo Dios a quien ella aspira a destruir; es
éste gt·ande ídolo de los pueblos cl'istianos el que
ella a su turno pretende echar pol' tiena, así como
el Cl'isto hizo caet· un dia en el polvo- las estátuas,
los alta1·es i los templos de los falsos dioses.
Vosotros no habriais podido ct·eet·, señot·es, al
ver é sta inocente crítica, proseguir sus esploraciones
lejanas al rededor de la-cuna de las razas, de
J;:¡ s. lenguas i de las relijiones, que ella pensase llegar
~llá pat·a intentm· una agresion tan descarada
contra JesucristD mismo ; pe~o seguidla aun en
todas sus evoluciones oblícuas i tortuosas, en sus
mar.cbas i contramarchas mas o ménos simuladas;
considerad bien los golpes que dil'ije i las ruinas
que amontona i vereis que de léjos como de cerca,
es a Jesucl'isto Dios a quien ataca ; es a Ér., a quien
ella quiere herir en la cabeza ; es a ÉL, a quien
quiere abatir i con ÉL al Cristianismo entero. Porque
Jesucristo no es solamente el fundamento únieo,
es tambien el cot·azon viviente del verdadero
Cristianismo ; i para darle la muerte, era necesario
bel'il'lo en el cot·azon. Así el misterio de sus
pereg1·inaciones filosóficas i literm·ias a t1·aves de
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
EL CATÓLICO.
Jos odjenes de las relijiorres, ~ ha revelado al fin.
De agr·esion en agr·esion i de negacion en negacion,
es decir·, de ruina en ruina; la Cl'ítica anticristiana
se ha encontrado al fin cara a cara con el mismo
Jesucristo. Tomando entónces al siglo 19 por testigo
ele su amor i su respeto pot· el Dios de los cristianos,
ha herido a ese Dios en el rostm, intlijiéndole
con sus eloj-ios., aun mas que con sus injurias,
una solemne bofetada cu.yo ruido parece un eco
de aquella que recibió en su pasion de mano de
un criado sacdlego.
i Hé c1qui el trabnjo de Ja crítica modema ; hé
aquí el Cristianismo que ella nos dá !..El Cristianis·
mo ménos tos dogmas, ménos los miste1·ios, ménos
los sflc¡·amentos, ménos el culto, ménos el sacerdocio,
ménos J.iEucaristía,ménos la jerarquía i la
orgauizaCion instituida pol' .fesucl'isto;el Cris,tianismo
en fin, ménos Jesucl'isto mismo! •• Esto es
Jo que la crítica moderna llama injeniosamente,
depurat· el Cristianismo. ¡Oh! pul'itanos ya os
conocemos, -os conocemos demasiado ! Seguid.
Vosotros habeis quea·ido velaros con vuestras frases
i ocultaros detms de las palabr·as ; pel'O nosotros
os hemos penett·ado, os bémos adivinado ; i delante
de nuestra razon., de nuestra conciencia i de
nuestm Dios, hemos hecho el juramento de dtsenmascaral'Os.
Sí ! a todos los que tienen ojos para
ver i orejas para oír, i sobre todo, una intelijencia
para comprender, denunciaremos con \'Uestro seudo-
cristianismo, vuestt·as maniobras anti-cristianas.
De lo alto de ésta gr-an tribuna a la cual, apesat·
de nuestt·a debilidad, Dios dá ecos lejanos, dit·emos
mostrando vuestra obra : u Lo que haceis
no tiene mas que un nombre en la lengua humana:
se llama tl'abajm· en la ruina del Cristianismo. 1
por qué he de temer proclamarlo dr.lante de vosotros
mismos? Sinó teneis el valor de vuestt·os
principios porque no teneis principios, tened siquie-_
ra el valot· de vuestras obms ; arrojad vuestra
máscara i osad decirnos frente a f¡•ente, a la manera
como yo os miro: "nosotros somos anti-cristianos
i nuestra crítica e~ el anti-cristi.anismo. ,
- Pet'O nó! esclama la m·ítica anti-cristiana, "nó,
yo no quiero Ja ruina del Cristianismo, no soi una
máquina de demolicion, soi nn instrumento de progt:
eso."-¡De progt·eso! pero a qué progt·eso ¡ gr·an
!>tos! pretendeis ir a pamr? .Con vuestras dudas
1 vuestras negaciones, con esas ruinas acumuladas
sobt·e ruinas, n dónde pretendeis conducimos ?
¿Qué cosa es ese ideal que nos 1\lOStrais i ese progreso
que nos aJabais? ¿Cuál será ese edific~o que
11os dejais entt·ever en hol'izontes lejanos i de que
os gloriais de poner a nuestra vista las primeras
piedr·as ? ¿qué otra cosa es ese pretendido trabajo
de constr·uccion, que la perpetuidad de la destruccion,
que la ruina sucediendo a la ruina?
' La cdtica proclama que las jeneraciones viven
de dogmas i de convicciones profundas, i zapatodos
los dogmas i quebmnta las convicciones. Proclama
la soberana necesidad de la moral, i hace
vacilar en el fondo dt' las almas los mas firmes
fundamentos de toda moral. Reconoce que las
relijiones son necesarias i las glorifica como " la
mas alta cumbt·e de la humanidad,'' i se encarniza
en establecer que todas las t·elijiones son igualmente
falsas. Reconoce que el Cristianismo es la
m~s ~··a!lde de las relijionesc' i zapa por su base el
Cnstiamsmo. Reconoce, en fin, que la humanidad
ha vivido de Jesucristo i se ha engrandecido por
ÉL, i ataca i deshonm a Jesucristo.
En nombre del cielo ¿en donde está vuestt·o
po1·venh·? Lo que esplica hoi las_ vacilaciones de r
Europa i del mundo entero, lo que hace que hoi
las sociedades inciertas de sí mismas marchen
bamboleando, es la ausencia de principios i la diminurion
de creencias¿ i paraelp1·ogt·eso del mun·
do trabftjais en a1Tancar Jo que nos queda aun de
principios i de creencias ?
¡Qué! Lo que nos roe, Jo que nos devora, Jo que
nos abate, lo que amenaza p1·ecipitarnos, es precisamente
la estindon progresiva del Cdstianismo
en las multitudes ¿ i tr·[!bajais en an·aneat· a éste
pueblo ya semi pagano lo que Je queda aun de
Cristianismo?
¡ Qué 1 Os veis fot·zndos a convenir en que lo
que por todas partes ha elevado a la humanidad i
la ha adherido a lo ideal por su Indo mas sublime,
es la cr·eencia en lo sobrenatural i diviuo, i trabajais
con todas vuestras fuer·zas en decapitar· nuestra
humanidad de lo divino i de lo sobrenatnt·al ?
~ Qué ! Proclamais que nuett·o Cl'isto ha tévantado
la humanidad a lo mas alto, que el establecimiento
de su reinado sobre la tierra man•a en la
historia el advenimiento del mas grande de todos
losJ>rogresos, que la humanidJd ha vivido de ÉL,
se ha engrandecido en ÉL i pot· ÉL ¿ i es a éste mismo
Cristo aquien emprendeis abatit· entre las Nacio-
nes i arrancarle la ameola divina qua hace su
gr·andez.a i la nuestra?
¡Ah¡ Es demasiado : sí, es demasiada insolencia
en la paradoja, demasiada audacia en la impiedad.
¡ Atras ! Nosotros no lo permitirémos. :Esta
crítica tan loca en sus pensamientos como sacrítega
en sus empresas, que vaya siquiere a llevar
hasta la t·aíz de todns las instituciones su gran
cmiosidad ; que Jleye tambien si quiere la zapa
de la demolicion en la mano p,ara ca var bnjo las
estátuas de todos los fal os dioses i minar la tierra
bajo todos los templos que abrigan el errot· i
el engaño; Nosotros no la turbaremos en el trab~
o de sus esploracion€s ni en el pla~r de sus
descubr!mientos. Pero cuando- ella anuncia qne
vá a ponet· su mano helada sobre nuestro Dios
mismo~ cunndo osa delante de la tierra i del
cielo toca1· a nuestros propios ojos la piedra angular
· que sostiene todo el edificio en que 1<1 adora ..
cion nos prosterna ante ÉL. ¡ Oh ! eutónces le
gritamos ¡Sacrttega, deteneos! Delante de la razon
i la_ historia dad cuenta de yuesti'Os insultos, de
vuestras blasfemias i de vuestros respetos que son
todavía insultos i blasfemias. Negais en el Verbo
viviente mismo la verdad sustaucinl i sereis castigada
con el mas lejítimo de los castigos. Con
la antorcha de la historia i ele la razon, il'l'adiando
para confundiros su mútua claridad, la humanidad
verá en plena luz, que pretendiendo quitar a
Jesucristo la corona de su cHvinidad, parareis
en conquistar pam vos misma el oprobio de la
contradircion i de la absurdidad. I la voz de
vue&tras blasfemias no hará sino eng•·andecet· mas
ese canto triunfal que proclama en el universo
la divinidad de .Te.sucl'isto: El Cristo ha vencido,
e) Cl'isto reina, el Cristo manda, el Cristo es Dios.
m rrliJJJ.J~Jlm ®$1~
·----
DUELO DE LA AMISTAD.
Et1tt·e las personas que han desaparecido de en
medio de nosotros en estos ultimos dias, se cuenta
un nomb1'e simpático i digno de respeto: el de
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56 EL CATOLIGÓ.
_,....__ ,......_ .... .-.. .-.... ,....,_..,, ,.....,./""..,..... ............ '' .- .;-- -. r 'r r /"'../"' ,....... ,... r ·' J'' ..... _,_......_" ,.... r r ,.._ ,...., - -. -.... .• ~~ ra :r:·~:~~n:::: n~-~~:·~~;,:;. mm·ió al C~~isario réjio español seño1· Maza.l'l'ed~, a su
~ ~e~~~el corrie~te- despues de una peQo~a enfer- paso por allí, i al. Cónsul franc~s ~n cuy~ casa ~e
e d 1 ' babia asilado. Siempre el patnottsmo llbet·t11 se
me_ ~~1:a reciso decir a los habitantrs de Bo¡;{)tá exhibe en rnsgos d~ ést~ .e~pecie que cu.rs.~~n al u~ ésta ;cüora~ llena de virtudes i de cualidades país hun~illaciones 1 .sacnhcws. El bu.en. )~1CJO, la
i'stimal)les en alto g1·ado, fué lat·go tiempo feliz ~1 cot·d.m·? 1 la prudertct.a qu~ son la :s~t c.-s.wn ~e~.
lado de su esposo ·rodeada de su numerosa fam1- patt:wttsmo vercTad€t o~ nlE>.Jan .las. des.gract~s que
1 lia i consaoTada ~1 cumplimiento de sus deberes ese hábito b1 Cardenal
Antonelli fueron a pngar la visita a los Emperadores,
i a lns cuatro salieron ésros de Roma para
reembarcarse. El 24 ilegai'On a .Jibraltat•, de donde
partieron,. en, fin, el 26 p;Ha Méjic~, d01~de. se
1 halla1 án descansados hace muchos eh as, st Dws
les ha :.-oncediclo. un ''iaJe feliz. Se dice que el
Emperadot· será consagrado, en nombre del l~~pa,
pot• l\{onseñot• Labastida, Al'zobispo. d~ 1\h".J~co,
quien. será préviamente elevado a. la d1gmdad Cardenalieia.
- El Gobierno t·uso ha. pm·mititlo el establecimiento.
de ¡o·lesias católicas a los franceses resi-o
1 dentes en Sanpetet·sbu,.go, ast como Jo s . rusos
tienen en- Pads. su iglesia griega ortodoJa. El
mismo Empet·ador Alejandt·o les ha he~llü donacion
g¡·atuita de un hermoso terreno, sttuado ~n.
el centro de la ciudad, m~1i cerca del nalacw.
Michel.
-Aseguran vados diat·ios que -los j<'snitas va~
a fundar un gt·ande estable€.irniento en Constanti-n-
La esotátua de Epduardo lJennear, invent.o1· d,e ·
la vacuna, iba a ser colocada en el mes de juuio, .·
en B~ut~gne- sur.- me!~' Pa~is. _ __ __
IIII:PBENTA CONSTITUClONAL.-J>Oll N. PO~TON ·
-----·
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Fuente:
Biblioteca Virtual Banco de la República
Formatos de contenido:
Prensa
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El Católico - N. 55
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El Católico - N. 73
¡r m:t . CA~ OI.ICO.
1· IP~rn.n®LIDIT@® wrn~r:LPrnw &LID® & ~& LID~JJl~:~n~~~ LID~ ~.&\ rn.rnllin.Dn®~T ..
ft\ TRIM. III. AÑO II. Bogota, 25 de octubre de 1864, N'Q'MER073·
f:
t ~-~-~ . R,EDACTOR'7- VENANCIO ORTIZ. t ----- --- -
. Con este núm.ct·o pdncipia el tet·eet· tdmestre
!,· del segundo año de " El Católico." Este pedódico ¡· es propiedad esclusiva de su Redactor, con quien
lf: debc1·án entenderse dil·ectamcnte en Jo sucesivo, en
esta tapital, Jos señores que se dignen favorecerlo
con sus suscl'iciones.
/\JENCIAS PARTICULARES
En los . .Estados.
L UGARES.
Ambalema
Barbacóas
1 Banco ..
Barranquilla
Bucat•amanga
Barichara
Cali . .
Cartajena
Coroza! .
· Cármen . . .
Ciénaga de Oro.
Calam:n· . . .
1 Chiquinquiril
Garzon . .
Honda
Jiroa .
Lórica .
SEÑORES.
S José Trinidad Blanco.
· ~ Doctor Agustín Réyes.
. Adolfo Reine!.
José l\Ianuel Seija.
IJuis Armenta.
Cristóval García.
l\Iariano Gómez Ama yo.
Nicolas Hmtado.
. Joaquin F. Vélez ..
BJ.as l. Saraba. ·
Ignacio Manjarréz.
Adolfo Gómez.
Rafael Ballestas.
Francisco Páez.
Pedro l\Iartínez.
l\fanuel S. Uodrlguez.
Lázaro Reyes.
• José Torra!vo,
i La l.Hesa . RafaellU. Gaitnn.
1\.Iedellin • •
1\Iompos •
1\Ionterla,
Neiva .••
Purificacion .
Palmira •
Popayan .
Pasto .
r • Isidoro Isaza.
Panamá .
Piedecuesta .
Pore . .
Riohacha, .
Santamarta .
Sincelejo.
Sogamoso . . . .
Santarosa de Vitervo .
Soatá.
Soco no
Sanjil . .
San José de CU.cuta
Tunja.
Pantaleon G. Ribon.
Pedro V élez.
Rudecindo Lóp!l.z.
Dr. Ignacio E. Gutiérrez.
• Pri~itivo Valencia.
Toribio 1\I. 1\Ialo.
. A!Jel Tórres.
¡José Leonardo Incapié.
· l Miguel Cucalon.
E. Canal.
. l\Iiguel Jerez.
. Juan Freile.
• Anjell\T. Arjona.
Gregorio Blanco.
. Temístocks Avella.
. Rafael Peila Solano.
Pío E. Peñuela.
, José Na,·a.
. Dámaso Velazco.
5 José A. Atalaya. · t Joaquín E. Escovar.
~ Joaquin Calderon .
· t Mariano Ruiz.
Tuba1•á . Eloi 1\Iolina.
Ubaté. . Fernando E. Andrade.
1 Union . . . . . . José Fusebio Ruiz.
Valle-Dupar. . . . . Joaquín A. Maya, -
NoTAs-Los señores Isidoro Izasa, en el Estado de 1
Antioquia, Joaquín F. Velez en el de Bolívar, Joaquín 1
Calderon en el de Boyará, Abe! Tórres en el del Canca,
Anjell\1. Ar.Jona en el del Magdalena, José Leonardo
lncapié en el de Panamá José Nava en el de
Santa~der, i Pedro Martínez er{ el del Tolima, están
autor!zados para establecer aJencias particulares en
todos los pueblos de su respectivo Estado.
I.Jos señores ajentes que hayan establecido otras
ajencias, se servil·an enviarnos la lista que contenga el
nombre de Jos encargados i el lugar de su residencia,
para incluirla en la presente.
Bogota, octubre 25 de 1864.
La guetTa a la Relij.ion continúa ; el empeño de
destt'uil'la se ostenta sin disft·az ; parece que es la ¡
mision úni) Han hecho aun 1
mas : se han conformado con las restricciones que
a ese mismo jtll'pmento hnn querido ponet· los
Prelados, i nos1}an dicho riendo : ce ¡ ved si somos
liberales ! ))
Pero la Iglesia se quedó sin sus bienes que han
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ll ~¡~~~: -;rtija de Jos reformado~:~ :O~~:L 1 ;:,;::~-~::,~;;. •1 negocio 1 e¡ 1e lo prh-an
quedaron 'Suprimidos i los asilos santos donde las de su ·último asilo, de su útiica e p"r[lnzn. l\o
vírjenes del Señor oraban i bacian penitencia im- impot·ta que otros hnyan [H'ocurado mcstl'llt' al
plorando las bendiciones de Dios para sus herma- .pueblo la 2bnegncion heróica de las hijas de Sau
nos, han continuado sirviendo de cuarteles para Vicente, de las hermanas de las Almas, de los
que el pueblo yen la profanacion i se acostumbre a hiJOS de San Camilo, etc. No importa que le huyan
la de las cosas que siempt·e babia mirado como dicho : << ved; estns almas piadosns todo lo sacri-santas.
La violencia ha cedido al cálculo, i el fican para consftgrarse en cuerpo r alma al sen·icio
1 trabajo minador del templo continúa. i alivio de los pobres, i esto no se Yé entre los
La pt·eusa es la que está enca1·gada hoi de llevar protestantes. » No importa que se bayn publicado
a cabo el" fin de los liberales. No bai periódico pu- una estadí~tica de que resulta que el número de
blicado por enos, en que·no se deprima i ultraje pobres en Jos países protestantes, es infinitamente
la Relijion. No importa que se digan disparates, mayor que en los paises católicos; que en estos
no importa que escandalicen aun las blasfemias, mtü raro es que alguno muera de hambre, rnién-que
se publiquen cosas ridículas que debel'ian des· tras que en aquellos es cosa comun, no que tYme1·a
honra> i la Iglesia predica i tido que han inflijido a sus gloriosos Ministros.
ensrüa la virtud i estigmatiza el vicio, porque esa En desempeño de esta comision me he di-fijido '
es su mision, mision redentora a que debe el mun- al Cle1·o de esta An¡uidiócesis, pot· medio de la
do cunnto bien posee. cil·culat· que pongo en manos de Usía Ilustrísima.
Pe1·o ya no es solo eontm el Catolicismo que Allí verá U:sía Ilustrísima cuán grande es mi
, predica el pnrtido liberal ; es contra el Cristiani:s- confianza en la jene1·osidad -de lo~ sentimientos
mo. I cuando llama fanáticos a Jos cl'istianos, que debPn animar a los jencrosos Sacerdotes que
ruando como en ((El Caucano )) númel'O 68, Jo~ han probado a su vez; las calamidades, que traen
llama hasta oligarcas, se muestra esencialmente consigo las pet·tur·baciones que a causa de la fé,
uli~nrca i fanático, puesto que p) pam los Sacerdotes polacos. Usía Ilustdsima ha
cóntirne las siguirntes pabb1·as : probado tambien en su glorioso destierro, cuántas
)
Este es todo el secreto de la inmotivada perse-
1 cucion a la fé del pueblo, i del empeño con que se
difunden entre él malas doctl'inas en gmndes pape'
les que favorecen los católicos con sus suscl'ieiones.
1
:
ILUSTRÍSIMO SEr OR ANTONIO HERRAN, DIGNÍSil\10
ARZOBISI'O DE LA ARQUIDIÓCESIS.
Bogotá, 1 _2. de octubre de 1864.
\. ... ._:¡ .. ~~·:-El señor Vicario de la Diócesis de San-
Ciertamente, señor que el pensamiento del señot
· doctor Romet'O es digno de un Sace1·dote que
como él se ha distinguido tanto con su conducta
principalmente en la Cl'Ue] persecucion que han
sufrido la Iglesia católica,i sus Ministros en la
Nueva G1·anada; i cuya conducta le es altamente
meritoria, no rnénos que la de Usía que tan pronto
i espontáneamente se ha encat·gado de la recomendacion
que ha recibido de él, para levantar en la
A1·quidiócesis una suscricion que sirva de alivio
a los Sacerdotes católicos de la Polonia que feroz-
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¡-
1¡ t9G EL CA T o ·L I C O. Í
~ ~~-~.~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ t
mente perseguidos vagan hoi fuera de su patria, 1 ~ tablece1· que el milagro como hecho jamas ha sido 1
buscando en otras Naciones asilo en donde poner demostrado, carecen ¿1bsolutamente de fundtll~rn-se
a salvo de Jos tiros con que sus enemigos iuten- to i no tienen fuerza :o;ino para exhibirse m o, en 1
el oríjen del Cristianismo sob1·e todo, la excelen- J
cia de la cloctl'ina hubiera pt·oducido la fé en los ~
milagros? Era precisamente esta excelencia ele la ·
doctrina la que se trataba de haeet· eomprend~t·.
La espm·iencia no había podido mm demostrat· su
eficacia i las intelijencias no estaban abiertas n sus
divinas iluminaciones. E ta doctrina se oponía a
Ja razon pot· sus misterio:> i a Jns pasiones por su
m01·al: la preocupacion no la protejia,. estaba coutra
ella. Léjos, pues, de que la intelijencin de esta
doctrina sublime pudiese pcrsuadit· de l mila gro,
tenia necesidad de que el milagm le si rv iet·a para
persuadit·. ¿Cómo, pues, la excelencia de la doc- 1
tl'ina de Cristo tan oculta a sus contemporáneos 1
hubiera e~·eado la fé en sus milngros , s i boí rnismo, ,j
cuando la sublimidad de o tJ', ron su fé en los milagros de Jesucl'isto i de ''Parece en verdad que somos mas que los ánlos
Santos, el reinado universal i perpétuo de lo jeles. ¿Qué mas se puede desear? ¿Toua la dicha
falso 1 no consiste en recibir, en posee1· a ese buen Dios?
Hé aquí sei10r~s el primer milag1·o que tienen ~, I cuando se hace esta huena comida, hijos
que esp\icaruos los grandes enemigos del milagro, mios, es el domingo, por lo ménos. Oh dia del bet·i
que su filosofía insensata pretende imponer al m oso festín ! Y o bien .sé que no está preserito sino
mundo para desvanecer todos los milagros : la fé una vez al año, por Pascua; pet·o ¡,es preciso hade
los cristianos en los miLagros del Cristo su pues- cernas violencia para que seamos felices? i cuando
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2{)0 EL C ATOLICO.
se puede gozar todos los días de una comida divina;
~no es mui mal gusto -abstenerse de tomarla 'l
tan feliz, serú
vi vil· de Dios !
VICENTE REYES. - 3 1
ARREGLO DE CUENTAS. ~ ·
Señor Jacinto Pelast¡uez,-Espero que U. me remi- 1!:
talos 50 fuertes que tuve la ondescencia de prestarle,
13
_
para su regreso a Cali. Hace un año que se cumplió ~
el plazo, i U. no ha tenido la delicadeza ele vohérmelos,
ni aun ha querido contestarme mis últimas cartas. ¡·
Cipaquirá, Julio 12 de 1864.-BEnNABDINo TERBON. ~
lij - :ESTAFA. r
Por casualidad i con profunda- pena ha llegado a mi 1
conocimiento que una sirvienta despedida hace m'ucho \1
tiempo de mi casa i llamada Patrocinio, finj.ieudo i
falsificando reeados ·i cartas, ha pedido dinero a varias ! '
personas a nombre de mi familia. Como tal procedi- ¡ ,
miento, nunca usndo por mí ni por los mios, al mismo i'
tiempo que me ofende, es una vil estafa, pongo en conocimiento
del publico lo acaecido, sin perju.icio de 1'
solicitar de la policía persiga í castigue a la infiel i es- l'l
tafadora sirveenta.
Bogotá, 18 de octubre de Hl64-.TosEFA. A nENAS.
BUEN NEGOCIO.
Se da una casa en arrendamiento a pagarlo con el l
interes de una cantidad en dinero que a -convenio con \
el dueño, se tome sobre ella. El que quiera entrar en 1 ~ negoci~~ta impr:nta se le ~ará razon_. _ 6~
MISCELANEA.
En el almacen del señor Joaquín M. Paris, carrera
..de Bogota, numero 16, se encuentran de venta los si- ,
guientes efectos de superior calidad :
Brandi Racó. Aceite de comer. ; :i
Id . Verbena. Salmon.
Id. de lino. Mostaza.
Id. Martell. Sardinas.
Vino l\Ioscatell. Encurtidos.
Seco. Ostras.
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Prensa
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El Católico - N. 73
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El Católico - N. 7
·¡a:¡:. C ~OI.ICO. 1
¡¡> , JJ. !l® ID!l@® liD:JlS it'!l~ JJ.liD® A ITo A ID:Jl;:rill\:!303./il. !.IDlJJ IT,,./il. lliill!J;,IT::J :1:0~1 " 1
.i :~lit/!. III.__ AÑO H. Bogota, l. o de uov!e~~~~ NUMER074~ ll
~~ /11 ~ (f)JJ. '!ll (/)~fl(/J ®~ ~fl n propósito parn iniciados en los mistel'ios del pro- 1i
-~~-----~~ ~ greso, se quejat·on a gritos de que se les pri \'ara 11
1'
, R6DACTOR, VEN ANClO ORTIZ. _ de un sábio tan liberal, i se reunieron pam inten- l. ¡
ta1· una manifcstaciou sediciosa. El Gobiemo en-
En el mes de febrero de 1862, los estudiantes tónres tuvo que reprimidos, enviándolos, dice ¡·. 1
~~ del cunrtel latino en Pal'is se manifestaban .alboro- " El Mensnjero" a que t•efleccionarán a la sombra
tados de m1 modo notable i poco satisfactorio para e11 los inconvenientes de la emaucipacion precoz.
la jente de buen sentido. E\ teatt·o de\ Odeon, a De esos estudiantes , algunos han renunciado al '!'
donde concul'l'ian de pref.erencia, se hizo insopot·· h~1milslo dando ensanche a sus paswnes, i ~
con frecuencia en medio de este alboroto, p1·onun- ~1os creerá; i siguen .~ublicando el libt·o aéompa- 'J
cia1· el nombt·e de M1·. Emesto Renan, que era el nado de pomposos e!OJIOS. 1
profesor a cuyo cmso se iba dat· principio. Nosott·os pensábamos ¡·efutarlo, pero como nues-
. Por fin el citado catcdJ•ático pl'incipió !;U tarea, tro amigo Madiedo se nos anticipó, presentando
1 d esde SUS P,I'Ítnel'aS palabras asentó .como tésis fa eu llll CUadJ'O a vista de pájaro toda (a fealdad de
ncg ncion de la Divinidad de Jesucristo. Volvióse aquella prorlucr.ion, creemos que basta leer el nú-a
presentm· \a escena de\ Pt·etot·io a\ cabo de mas m ero ~ . · d e l int er~ s nnte pe riódico titulado "La
1 de diez i ocho siglos. Los amigo~ de Jesus calla- yoz de la Patria," pam queda r convencido de que
han espantados i el populacho gl'itabn " Crucifí- en ningun put~blo cristiano debe tol ral'se la publica
lo." Rr.nan hacia el papel de acusado¡· i blasfe- racion de un libro tan infame ; de que a nin"-tm
malm del Hombre Divino que bajó al mundo pueblo medi:mamente ilustrado debe hacers~ el
tra~cndo la doctl'ina de paz i caridad. insulto de presentarle como una gnm cosa, una
. Pal'is levantó el gt·ito indiguada, rechnzando al colcceion de desatinos.
n~re~' ido que 9ueria e~nvertirla en 1~ ciudad. ~eici- La notable produceion d el ,sef1oa· Madiedo, i las
li·
de l?Stt·uccion pubhca d1ctó un de~reto en que, ci!ndo, pulverizan aquella obra en que con \m esc?
n~Hlerand? que ~It·. Renan. desde su _Pl'imera . tilo nrtificioso,se p~;ctende quitn1· al pueblo lo único
le.cctot~. hu~~a .ensen.ado d~ct~mas .contt·~rH~~ a ~as que l~ queda,, su. Re!ijion. Los que en tal sentido
CJ eenc1~s Ctlsttanas 1 .que padwn p1 oduc1r aJttaCIO· trabaJaD ¿que qmeren dar a) desgrariado en comnes
tetmbles,suspendta el cu1·~o hasta nueva Ól'den. pensacion? J. .. e qu:tan su únira espp 1·:u1za, \a in.
C~_ando est,e de.ct·eto fué fiJa~o en los mUJ·os de! mortalidad: le dicen que esa vida futma donde
C~l~IO, los estuchantes que cremn él~ mnes I'O mm ere~ hallar goces infinitos en cambio de Jos dolo- 1
;-...-,;,-=.- . ~--=-- ----·- - -- . - -~ . - ~;;..;. =;:==me ·==-
GO
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
.. --· --- --· 11
C ATOLICO.
~~~~~~._........,_"'""--""....._~ . ..._........_._ . ........., ~~
1 res de esta corta -vida, es l.lna invencioa de los 1 etea·na caa·gaáas de mere<.'imicntos i de virtudes.
1
¡ fanáticos : que Cl'isto no es Dios, que no hai con- Desde entónces c>oncebí admiracion pot· aquellos
il ciencia; i donde vé la puerta para Begar a esos séres que a pesar de la uebilidad propia de su sexo,
l! goces que han de premiat• sus su:frimit'tltos actua- tenian la .fortaleza bnstante para formar i lle,•ar a
[i les, J.e ponen esta desotatiot·a palab-ra~ NAñt. El cabo una resclucion tan atrevida como la de cnte-
\
l desgraeiadt1 que los cree1 fl se lanza en el crimen l'l'arse vivas .... ~ • .Mas tarde, cuando l legué a 1
1 contt·a la sociedadt o en el cdmen contra sí mismo: conocer lo que era tJn convento,i con la curiosidad
no es la lei civil La que puede contenerlo ¿ Pm· qué pt·opia de un niño, me acet·q~lé a Ja Porte1·ia, al
pues, tal empeño en materializado'?' ver a aquellas mujeres vestidas de jénet'o curdo, i ·
Hai muchas cosas de in te res positi'Vó bajá el ccm el •·ostt·o cubierto con un velo al tra Hs del 1
1 hermoso cielo que nos cubre. ¿ Pot· qué no apro- cual se di-bujaban las blancas imájenes de la inovecban
los jóvenes libe•·ales la intelijencia con que cencia i de Ja sencillez ; al yer sus rálidas i desDios
los dotó, pam propo•·cionar algo a su pah·ia carnadas manos con las que acariciaban la cruz
si tanto amor la tienen? En vez de estar atacando ya made ra , que llevaban pendiente al curllo; oh! ·
la creeQeia relijlosn, único bien q-ue queda al em- de no fué solo admiracion, fué entusiasmo lo que ! '
pobreciuo i desangrado pueblo, podían llenar sus sentí po•· aquellas castas esposas del Dios que ama
estensos periódicos,.que van hasta los ultimos rin- a los humildes i a los limpios de corazon. Procuré
eones de la República, con enseñanzas útifes. entónces informarme del método de ' ' ida de las
Nuestro suelo es t•ico, i no se conocen los medios monjas, e inquirh· si ,·iyian contentas léjos del
de esplotar esa riqueza en poco tiempo i con poco mundo,encerradas dentro de sus muros de piedra.
costo : nuestws bosques abundan en madea·as pre- Ea·a el monasterio de cladzas de Tunja, nquel a
ciosas. en bálsamos, resinas, gómas i cortéza& cuya puerta me eneont•·aba ; ya había admimdo
1 que sh·ven pat·a las artes, para la medicina, i aun el hel'moso templo en donde se encerraban mil
para satisfacet· lns necesidades del lujo ! nuestJ·a bellezas artísticas; babia oído las voces claras i
agricultura necesita un fomento eficaz, i la ciencia armoniosas de las ví(enes que entonaban las supuede
ausiliarla investigando Jos mejores medios plicas del Rei-bat·do-PI'Ofeta; habia visto que,
1 de cultivo, los mejores medios para multiplicar i pot· una ventanilla pa·aeti<'ada en e] lado izquierdo
vigorizar las razas de animales que constituyen la del presbiterio, varias relijiosas habirm recibido 1
riqueza dellabt·adol·. El sábio Caldas nos dejó su la comt\nion ; a otras, al traves de las rejas del
1 "Semanario11 como una muestm de lo que l~s pe- coro bajo, las había visto con la fl'ente sobre el 1
riodistas retmblicanos pueden hacer. para met·ecet· poi Yo i babia oído sus sollozos. :Me interesaba ya
las bendiciones de sus contemporáneos i las de la la vida de aquellas sbntas muje1·cs. :
posteridad. ¿No ganat·ia mas el país con esto, Pocos días despues, yo eJ'a introducido al lo- :
que con la publicac-ion del libro de Renan, que si cutorio a visitar a una I'eliji~sa que en el mundo 1
es la última t·azon contm el Cl'istianismo, estfi babia sido amiga de ' mi madre. Con la cudsiosi-
' probando que el Cristianismo no se puede atacar? dad propia de mi edad de entónces, hacia mil i
¿ No gannria mas el pafs conque los periódicos se mil continuadas preguntas a sor Anjela, ( este era
1 llenaran de producciones que at1·ajerun inmigt·a- el nombre de la amiga de mi mad•·e,) i ella consu 1
cion i riqueia que con noticins como Jaque nos bondad jenial a tollas me contestaba. Supe, pues,
• 1 dá " El Caucano númet•o 68 '! que vi \'ian contentas i que léjos do echar de mé-
Que el padre Gual, dice, envió al fraile quiteño nos los que yo creía que les parecerían ('ncn.ntos
Yet·oví J al franciscano caleño Rafael O•·tiz,a fana- del mundo, estaban gozosísimas de haberlos
tizat· a los pueblos para que estos los graduaran abandonado i que pot· nada cambiarían su humilde
confesores de la fé por querer persuadidos de de i silencioso asilo por las fiestas i balgazélras del
que los decretos dados en Lima por el P. Gual, siglo. ¡Ah! bien lejanas estaban entónces de creet·
deben obedecerse con preferencia a la lei de t 7 de que al correr de Jos tiempos se verian pl'ivadas
mayo ; pero que las autoridades los es pulsaron de hasta de su pobre hogar i arrojadas a la calle ••.•
la República el dia t•·es de este mes. • • • • • • • • • • • . • • • • • • • • • • • . •
Dá vergüenza leer semejantes pl'Oducciones, i Cada una de las relijfosas tenia su celda ; pero se
sabet· que aun se cometen tales violencias dignas engañat·on los que creye•·on que ni usm·párselas,
del Japon, en un país nutl'ido con las ideas civili- allí habían de encontrar primoa·es del arte o teso-
·t zadoras del Evanjelio. ¿ Con que es un ci'Ímen en ros acumulados. Nó, ~Has no tenian riquezas; el ,
la Nueva Granada predicar la palabra de Dios? ajum· de su celda con~istia, en imájenes de santos,
¿Con que ese cdmen se castiga con el ostt·acismo de poco valot· ; una caja en donde guardaban su
aplicado asf, sin juicio, sin sentencia 'l Es ve1·dad, •·opa ; una pequeña mesa cu donde tenían un
1 así es : eso sucede boi en un aueblo en que gobiet·- Crucifijo, i muchas no tenian sino una sencilla
na el partido liberal, que hace gala de lo que de- cruz de madera ; a la puet·ta de la celda, unas
bien\ avergonzarlo. 1 Oh! Dios tenga piedad de tazas con flót'es, que ellas cultivaban con esmero,
·nuestra patda i haga alguna vez justos a sus porque las destinaban pat·a adot·nat• la imájen de
enemigos 1 la Madre de Dios que a ninguna faltaba. ¡ Pobre
pero valioso obsequio de sencillas cristianas 1 !
~---~---------- -----------
LAS MONJAS.
Fuera de la celda,tcnia un pequeüo huerto cada
una: allí cultivaba algunas plantas medicinales;
tenia mas en grande el jardin, porque de este sa-
A MI RESPETADO AMIGO EL Sn. Dn. VENANCIO Onnz. lían las flóres para el alta•· del templo, i allí esta-
Era yo niño, cuando -mi buena i santa mad1·e me .
refe1·ia que habia unas mujet·es, que, pot· amor a
· Dios, abandonaban el mundo i en él los encantos i r goces derhogm· nativo, para encerrarse en un convento,
en donde pasaban la vi(la en la OJ'acion i en
la penitencia, preparándose para entt·m· en la vida
ba el árbol predilecto que la relijiosa encontró al
llegat· al convento ; bajo cuya sombra babia visto
pasar a muchas jeneraciones de relijiosas, i a
cuyo pié babia visto derramar muchas lágrimas :
hé ahí las riquezas de la monja. ¿ Cuál era su
ocupacion'l ViYian en santa amistad unas con otras.
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~ ---~-- ~-~- =
EL CATO L I C O. 203
Se le,·antal>au ántes de la aurora pcll'a ir al coro ; 1 ton1aa· algun alimento pat·a tener ánimo en el tel'l'i·
allí las sorpt·cdian las diez del dia alabando a ble golpe que se les prepantba. Bujal'on en efecto,
Dios; oían misa, comulgaban, rezaban el rosario, pet·o como vieran que ya In pmwta pt·incipal habiu
Jlomban sus pecados, macemban su cuerpo i se sido descen·ajada i que sus perseguidores estaban
preparaban pat·a la etemida> Los ''erdugos de
se J'indiera eulto al Dios de las Alturas, con toda la ellas, demasiado sabian lo que hacían. Sabia u que
pom , ·a i magnificencia que pet·mite el Catolicismo; ellas eran inocentes, que ni ngun delito tenian ante
pero si esta espolia.cion fué un hecho escandaloso, la sociedad i que cou su espulsion nada ganaba el
aun mas escandaloso i arbitrario fué el de arl'ebatm· país del cual se decían gobernantes. Pero el hecho,
a las relijiosas las sumas que, como dote, babian para vergüenza del nombre grnnudino, i pal'a ulllevado
al monasterio, pam mantenerse en · él traje de la civilizacion, fué que las arrojaron ignodurante
su vida. Este es un lat1·ocinio contra toda miniosamente; que se gozaron en ye¡· su mat·tirio
justicia i todo dererho. Hai en esta tiet·ra gat·an· i que con celo inquisitorial, no les p~t·mitie1·on que
tía pnm qüe los tahUJ•es dilapiden en solo una no- juntas se asilaran en una sola enea. sino que las
che el capital adquirido con el tt·abajo de toda t·epartiet·on- de cinco en cinco, en las casas de los
una jene1·acion; la ·bai ptU'a qus el mas pt·ocaz# católicos, i luege, para que este singuJar i terrible
co~1 una sola plumada despedaze la honra de toda dt·ama concluy€ra con sainete, publicaron a son
una fnmilia; la hui para •••••. que se come- de tambm· i a ,·oz de heraldo, uu bnndo,p¡•ohibientan
todos Jos delitos i se ejecuten todos los desór· do que se bal>lm·a de los sucesos de aquel dia! 1 •••
nes; i, solo no la haif para que unas pobl'es i sen- Pasaa·á mucho tiempo áutes de que en el mundo se
cillas mujeres se l'etiren a vivit· eneeJ•t·adas en un repita un hecho tan escandaloso eomo este. ¡ Toclnustl
·o, del producto de bienes lejítimamente ad- do un Gobierno de un pueblo Jibre,m·mado de punquil'ido~.
¡ Oh admimble civilizacion la nuestt·a ! ! ta en blanco i enrat·ado abiertamente, sosteniendo
1 si este robo es escesivamente escandaloso, aun descomunal batalla con la pat·te mas flaca i débil
lo es mas el acto de salvaje intolerancia, por .el de Ja sociedad I
cual se arrojó a las monjas a la calle! este sobre Los jq¡nidos da la monj-as arrojadas de su con ..
se1· escanaaloso, es inauditiil. vento ¡ condenadas a morir de hnmbre,no se oye-
Yo no ví la ex-claustracion de ningun ffi()naste·· ron aquí, pe1·o si en la católira i civilizada
do, pe1·o me suponia que el hecho habria estado tierra del gt•tm Bolívar, que ha dado ya tumacompaüado
de"circunstaneias botTorosas; al fin, ha a dos Pre~ados proscritos,i que queriendo ahora
las mismas monjas clat·isas de Tunja, me refirie- dat· pan i asilo a las vírjenes ¡·obadas i ultrajadas
ron lo que con ellas babia pasado. El encaa·gado en su propio país~· las Ha m a, les tiende ¡a mnno i les
de arrojarlas de su casa les babia hecb.o saber que ofrece el hflgar que aqu-í se les arrebató. Ellas
este acto tendl'ia lugar el 29 de mayo ; estaban aprovechándose de estos Jenel'Oso.s ofrecimientos
ellas, pues, resignadas esperando que se cumplie- se van. 1. Qué las puede detener des pues de h_abel'
ran los decretos deios hombres, i al amanece•· del sido arrojadas deJ recinto donde hab-ian pensado
28 se bailaban, como de costumbre, reunidas en mal'ir? Marchan, pues, dejan 1-a tiet·ra de. sus pael
coro haciendo su o-racion.cuando sintieron fuer- dt·es i los huesos de sus hermanas; dejan tambieu
tes golpes en las puertas que daban a Ja calle; en a sus ga·atuitos enemigos. Van llenas de fé en que
el mismo instante las criadas entt·aron despav01·i· han de encontrar un claustro que les dé abrigo i
uas a dal'les el aviso de que el convento estaba ro- het·manas que les abt·an los br.azos; allá como
<1e.ado por soldados i a suplicarles que bajasen a aquí alabarán a Dios i entonat·án sus cantos ; no
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. -- l
~~~ .J¡,:~4~"o~~íi~mp~í:,;;;,;¡¡~~s d:~ .. I,~ ~~~~ !1
1
« Nuestras cítaras están sin m·monta,.,, i ba;·o el guridad majistral : César vino a esta provincia,
sauce de la tierra est·ranjera suspiramos por las acampó alli, destruyó esta ciudad, consta·uyó esta
b1·isas de la Patria. >) Nó: ellas dirán como San ot1·a; i para corroborar la Ct'rtidumbre que preAtanacio
: <( Nuestra Patria está donde se adora tende estab!L'cea·, en tan lejana histol'in, todo le ,
a Dios. >) I bajo el Cielo de esa Patria, civilizada servirá de prueba; una ta·adicion, una muralla, una '
i cristiana, pedirán a Dios el perdon de sus victi · ~·uioa, algunas piedras carcomidfts por el tiempo ;
mal'ios. todo tendrá para ella Yoz, todo hablará, todo tes
Que el Dios que les ha dado fort:1lezn paa·a so· tificará i demostrará. Pero ¿se trata de Cristo ?
portar hasta nquí tantas penas, las socorra hoi ¿Se t1·ata de Jos monumentos de su vida i de los
mas que nunca ; que Jes haga leves las fatigas del testigos de sus obras ? Entót1ees nada le sntisfoce ,
viaje i que las conserve, para que vuclv:m a su i se hace sobrado exijente. Ántes que aceptar tal
Pat•·ü1 i a su convento el dia de la restitucion in testo, que reconoret· tnl hE'cbo, que sancionar tal
integrum. tradidon, ella llevará hasta <.>l ridículo su purita-
En los momentos de marchar las he visto, al nismo histól'ico, i dirá: ese testo ha sido intea·popié
de un humilde improvisado altnr, postradas de lado, ese he~ho exajerado, esa tradicion oscure ~
hinojos Rote la imájen de la Madre de Dios, pe- cid a. Así se pone a repudiar, poa· sí misma, en la
1
dirle a la Reina de los aflijidos que ruégue por esfe•·a de las cosas relijiosas, Jas condiciones de
e] las, i he unido mi pobre oracion tarr.bien pam certidumbre que l'econoce en la esfera de las cosas
rogar poa· ellas. Hai muchos motivos para que es- profanas.
1 tas pobres ' ' íetimas me interesen i merez~an mi Esto es lo que no puede dura•·· Nó, nosotros no
1¡ compasion: son inocentes i están de~ validas; soi sufriremos que la g 1·an euestion de Jos milagros
' conservador i cristiano, i sobre todo, tengo co1·a- evanjélicos sea enta·pgada n esa bu da histórica que ·
zon. Ademas, CHando mi padre me enseñaba a destruye con una mano lo que edifica con Ja ot1·a, '
odiar a los Tiranos. mi madre me enseñaba a com- i eambia de pesos i medidas en Ja apreciacion de
padect.w a los débiles. Por eso las con padezro, los hechos, segun las necesidades de la causa.
pea·o compadezco mas a sus vea·dugos. Véamos, pues, qué se pide como condicion de la
I como sé que U. participa de mis ideas a este certidumbre bistóa·ica.
respeto, he puesto su nombre al frente de rste La crítica qulcre en los hechos referidos pm· el
a¡•tfculo. RAFAEL Pn~A SoLANO. historiadoa·, los caractéres de unn publicidad completa;
quiere que esos he<·hos sean de pt·opo•·cio-
Santarosa de v''itervo, 2 de octubre de 1864 • nes bastante vastas panl ser apreciados pOl' la .
CONFERENCIAS DEL PADRE FÉLIX.
QUINTA CONFERENCIA.
( Conclusion).
H.
La crítica anticristiana está obligada por el buen
sentido a susc1·ibir la realidad de los milagros de
Jesucristo, o a desvanece¡· toda certidumbre histó•
·ica. La negacion de los hechos milagrosos referidos
pot· el Evanjelio, la somete a una contradiccion
racional eu que la ciencia de la histol'ia
debo perecer rntera.
Hai una Jei en la historia que no puede destruh·se
porque es una lei del mundo moral mismo, es
1 esta : cuando los hechos refel'idos en Jos libros
reunen todas las condiciones capaces de gm·antir
su certidumbre, es imposible negarlos sin destruir
al mismo tiempo toda ciencia histórica. Supongamos
que los hechos referidos en un libt·o cualquiera
of1·ezcan los tres earactéres siguientes : que
sean de una publicidad competa ; de un intea·es
soberano ; i que el libro que los refiere presente
Jos caa·actéres de una veracidad absoluta, i el signo
de una incerruptibiliCJad perfecta : yo pa·egun.
to ¿ cuál seda el res u 1 tado de una crítica que tuviera
la audacia de negar e'ios hechos o de revo~
carlos a duda 't Manifiestamente ella zaparia por
su base ·la ciencia histórica, po1·que suprimiría la
razon radical de aíh·mar un hecho cualquiera de
la historia.
Es indispensable admitir para cada hecho i para
todos, un criterio de certidumbre histórica, a
ménos que la crítica tenga dos pesos i dos medidas
a su gusto: que destruya cuando quiem para
lm~ hechos relijiosos, el fundamento de certidumbt
·e que asienta sin vacilar para los hechos
puramente humanos. Si quiere referirnos, por
simple vista; que estén bastante inmediatos al que
los refiere, para que la distancia no los rol>e al
hol'izonte de la mirada ; quiere que sean vistas i
atestiguadas poa· un número de individuos suficiente
para que el testimonio de cada uno se fortifique
po1· el de todos, i para que la unanimidad
en la luz de una evidencia comun, uñada, si es
posible, nueva claridad al t·nyo de la evidencia
individual. Acostumbrada a la ilusion de lns vi.
siones solital'ias, lejanas i microscópicas, pide en
Jos hechos que la pi'Oponemos creer, uo solamente
propót·ciones tanjibles, sino aun tal aproximacion
que permita verificaa· con la mano la certidumba·e
de la mil·ada, i exije tal publicidad i tal número
de testigos, que el hecho referido se presente como
un acontecimiento público, como un espectáculo
popular.
¿Qué mas pide aun para garantil· la certidumbJ
·e de los hechos referidos por fa historia ? Pide
que tengan bastante interes para pmvocar la simpatía
de unos, la repulsion de ott·os, la atencion
de todos. Quiea·e que amigos i enemigos miren,
examinen i j\11guen el hecho sobre el cual importa
a cada uno como a todos conoecr la ' 'erdad,
nada mas que la vea·dad, pero la verdad toda.
Si, como lo exi.fe, hai en la supel'ficie del hecho 1
una luz que fija la mirada i la obliga a ver,
exije aun que en su fondo haya una importancia
intrínseca que se npodere del alma i le
imponga la atencion con el imperio de un interes
verdadea·amente sobet'ano. Para que un hecho pueda,
segun ella, ser colocado en la historia con una
certidumbre pea·fecta, no basta que tenga proporciones
que puedan ser abrazadas po1· la simple vistit,
es neeesario que escite un interes que obligue a
mil·al'lo; i en esto tiene ¡•azon. A lo ménos es cierto
que cuanto mas un hecho toque por su naturaleza
al fondo del alma humana, a sus amoa·es i a '
sus odiQs, a sus costumbres i a sus pasion{ls, a sus
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~L CATÓLICO. 206
vjrtudes i a sus vicios, a su vida i a su destino, 1 Véamos, pues. Pedts én Jos hechos rE-feridos un
mas seve1·a, continua runiversalmente lla debido caráctet• de publicidad que los haga visibles i palset•
juzgRdo, i pot· consiguiente, mayor debe se1· la pables para todo sentido impat·ciat. En horabue-convicdon
que él pToduzca i la certidumbre-con na; pe1·o os conjut·o u l'espondernos ¿,de cuáles
que se afirme. hechos' se tt·ata en nuestt·o Evanjelio 'l .Al oíros,
¿Qué p1de, en fin, como condicion de certidum- se creería qu.e ~es u~ no hizo Jos mila~ros que .re·
Í' b1·e histól'ica? Que los hechos sean refel'idos por flerc el EvanJelJO, ~mo en secreto, 1 por ~ec1l'IG
r nu tores que ofrezcan todas las garantías de since- a~¡' a Jl?.te~·ta cen·ada .¡oh sofista~ 1 ¿ Osms de-r
• ridad que puede exijir la razon. Quiere pot· con- cu:lo deveras'l ~ Cmíles sol?' ~os m1lagros hechos
secuPncin, que los autores no tengan ni un inter·es as1, 'l. ¿ El del .ciego ~e lH\cJmJento 'l ~ ~1 del ~a-l
t individual, ni un interes colectivo en pt·opagat· el J'a1ttico de tl-emta a1~os.? ~La rurac~on de diez
engaño : porque aunque el hombre puede mentir, lep1:osos? ¿La multt~hca~IOD de los pan~s en el
.. la natUJ·aleza ¡ el burn sentido están de acuerdo en desterto ante la multitud? ¿La resurrercwn del
dEclarar que no miente de ordinario sin una razon hijo de la · viuda de Naim? ¿.La resuneccion de l que lo intet·ese, en e\ 'engaño: diee' la verdad por ~áz.a~·o? ¿ D.ónde encootrais ~n est?s. hechos lo
r {a verdad, pero no-dice lo falso por Jo falso. Sin mvJsJble, lo un palpable, lo ~mcJ·oscoplCO '! . ¿En
embat·ao r nun se quiere para creer Ja 1·elacion de un dónde en estos hechos cumplidos en pleno dw, en auto¡• qu'E', no solamente le sea inútil el engañQ, 1~ p~aza públir~, delante de la multitud que aplaut
sino que le sea moralmente imposible;que ~a natu- dm 1 de los fan~eos que. munnu~a.ban,. en dónde, t ralf,za de lamostrado que ,
espet·ar de su tentativa de a·ehabilitacion i de sus un hecho sobrenatuml cae como un hecho natuml ·
ens_ayos de apoteosis hechos en favot· de un hom- en el radio de la mirada i bajo el imperio de la ;
bre estigmatizado con el desprecio i el deshonor? certidumbre. Pot· qué pues negados'! ¿ pot· qué no
Ah I bien lo sé : debian espet·at· una participacion puede haber milag•·os, o pot· qne el mila g ro no
efectiva en su pt·opia infamia, un reflejo de su ig- puede se•· demostrado ? Pero nosotros hemos cenominia
en lugar de un reflejo de su gloria. ¿ I JTado delante de vosotr·os esas dos salidas por donestos
hombt·es habrían querido menth· para con. de la crítica pretende deslizarse para escapar a la
quistar tal resultado? ¿ I si 1-o hubieran querido, lójica : el milagr·o es posible i puede set· comprohabl'ian
podido engañar? ¿Quién no comprende hado, i no es preciso para que lo sea llamar a una
la imposibilidad moral contt·a la cual se haiJ¡·ia es- comision científica o a un at'eópago académico.
tl'ellado el engaño cvanjélico? ¿En qué época su- Los Evanjelios oft·ecen todas las condiciones que
ponet· que se consumó ese engaño? ¿ En el pl'imer la crítica exije para la certidumbre histórica: ¿es-siglo
cristiano? ¿ Pero cómo, si entónces vivia tas condiciones son falsas, insufieientes, incom ·
aun la mayor paa·te de los testigos, i estaba ahf pletas? Entónces ¿por que las exije 'l ¿son con·
para desmascarat· la intt·iga i confundit· la impos- cJuyentes i decisivas? Entó~ces ¿ pot· qué las re-tul'U
? ¿En el siglo segundo ? ¿ Pet·o cómo, si en- e usa?
tónces ya los evanjelios tales como se leen hoi,, i Ved señores en qué cít·cu1o rueda aquí la cd.tiea
como se los e~lcuentl'a en los P~dres eontempot·a- anticristiana en presencia del Evanjelio. Al mismo
!leos~ se hab!an hecho la pr?p~edad ~e todas las tiempo que se vé obligada a reconoce•· que el ,
Iglestas, 1~ le1 de todos los cnstJanos, 1 la regla de Evanjelio en la relacion de los milagr·os, ofrece
toda su vida ? ¡ Cosa notable ! nada parece mas todas las condiciones de la veracidad histórica
fácil, al primer golpe de ~ista, que un convenio proclama que no es de ~n cabo al otro, mas qu~
entt·~ !?s ~póstoJes pat·a m ventar la l~yen?a tan- una gran mentira histórica .••••• Pet·o, dice ella,
matmpca, 1 nada apru·~~e mas cont•·adJCtorw ~ las el Evanjelio no es falso en todo; el Evanjelio es
leyes mmutabl~s que l'IJen l.a naturale~a humana, siempre, a pesar de la leyenda milagrosa, el pricnando
se consulet·a despacio. En el ttempo de lo.s me1·o el mas bet·moso el mas verdadet·o el mas
Apóstoles i de sus discípulos, el'a demasiado pron- subli:ne el mas divino de los libros : el crr~n liiJro
t~; ,despues de los A~óstoles i de sus ~nmediatos del pueblo 1 ..•• Aquí tcneis el colmo de la condi~
CJ~ll!os, er~ demas1ado tm·~e. 1 ~m ~rooto al tradiccion filosófica, de la mistiflcacion relijiosa i
prmc1p10, mm tarde despues, Imposible Siempt·e ! de la bu da histórica: el mas hermoso, el mas ver-
Haced lo que querais, no desvanecet·eis esta dadei'O i el mas santo de los libros ha venido a se1·
conclusion que salta a la vista por la fuet·za de las a Jos ojos de una pretendida ciencia i sm·á bien
eosas i .la natut·aleza ele )O¡S hombt·es. Los autot·es pronto para toda la humanidad desencantada un tedel
Evanjelio no solamente no tenian interes en 1 ji do de mentit·as históricns i una compilacion de fá-
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
':~~~~'~ -~-=--=~~== ~~~~~~~~ ·~~~~ f bulas u cual mas a·idículas;i al ta·aves de esas páji- 1 así la situacion, se encuentra uno embar:azndo p~ra
1 nas mas bul'lesras que divinas, la ensei'lanza de la encontra•· las palabms que la espresen 1 parn pm-mas
alt:t verdad moral se presenta bajo la salva- tar los sentimieutos que ella inspira; pero tiene .. a
gurdin de las mas grandes ficciones histól'ieas l lo ménos el mérito de set· franc-amente presentada
¡Ah ! si este Evanjelio os place, guardadle pt.ra i netamente definida. ~ ~n realidad,, sup.rimido el
vosot ros. Nosotros no le queremos porque es el milagro como hecho d1vmo, E-sta h1pótests es desEvanjelio
de la menti•·a, de la hipocresía i de la de lurgo la que se p1·esenta al pensamiento. Jesus
.cont¡·adiccion 1 no hizo realmente mila.gros, pero quiso persuadh·
IU. que los hacia; esplotó en provecho de su gloria la
l~n fin, señe1·es1 lo que debe hel'fmos sobre todo ignorancia humana i la credulidad popula•·; quiso
·, ·en la nrgacion de los milagros de Jesucristo, es la hacer del engaiw meditado i de la seduccion calcu,
..contl'adiccion en el carácte,. mismo de este Divino Jada, un pedestal a su persona i un resorte a su
·¡¡ Sét·. La Divinidad sola puede sostener sobre su ambician, i para esto representó el papel que se
.frente la aureola de\ Taumaturgo. Suprimid a destino a sí mismo. Hombre, se burló de Dios,
l
: .Dios, i e\ Taumnturgo no se compt·eode. El Cl'isto finjió el milagro por artificio i dió por operncion
: .como tal se hace mil veces mas inesplical>le que divina la picardía humana. Pero este papel no Jo
1 sus milagros. jugó una vez sola, sino mas de cien Yeces; no un
1 'Yo tomo mi Evanjelio tal coma lo he recibido solo dia, sino muehos, i siempre con tan rat·a babi·
1 ·de las manos de la bisto•·ia, i mi Cristo, tal como lidad i con tan prodijiosa posesion de sí mismo,
, 1 lo encuentro en mi Evaojelio: un Cristo ve1·dade- que sorprendió la buena fé populat· sin desenmas-
'' ramente Taumaturgo, marchando en medio de <.>ararse i tl.·aiciona•·se ni una sola vez.
' esa plenitud de prodijios que tienen al ,pueblo en Hé aquí la primera situacion que imajina la cri-la
est updacci on. Jesus dice al pat•alítico: levánta- tiea en frente del Crist,o Taumatmgo i de los ·pro
·¡ te i m: l'Cha; i el paml ítico se levanta i marcha. dijios ejecutados por EL. Yo no pregunto si tal
:.· •
1
· Je
1
s
1
us d ice al lepro
1
so :J Y o lod .q.uierLo., , sé curadd~')d. i papel es posible: no pregunto si este Cri
1
sto in-
1 e eproso es curac o .. esus 1re a aza1·o ten l o comprensible, podia pt·etender salirse con e pape
en su podredumbre: J...~ázaro, sal del sepulct·o i de cbal'lntan,tan audaz e impudentementeatribuido
ven; i Lázam sale del sepulcro i viene. Así, al por una crítica sacrllega, al Dios que adoramos i
. ; ~e cir del Evanjelin, es Jesus quiet;t interviene; es al hombre a quien ella misrr.a pretende estimar i
' .EL, el que ,dice estas palabras .; EL., el que dá ~se venerar. Pregunto sí a a: odo corazon noble, a toda
. ' .manda to; EL, el que aparece, en una palabra, co- conciencia incorruptible, a toda intelijencia lucida,
1 mo el A uto1· principal de este d1·ama taumatúa·jico ¿quién podrá soportaL' la idea de un·CI'isto como
desal'l'ollndo pot· el Evat}j elio .. i sobt·e todo por San este Ca·isto? El engaño en aceion, la hipocresía en
Márcos. pcrsona,la astucia i la truhanería en permanencia,
Hé nquí hechos histódcos, en que Jesus apa1·e- ¿ ¡ en quién? En la mas grande flgura de la bisce
manifiestamente en pe1·sona. Vosot1·os os ha- tol'ia, en el Reformadm·, el Libertador, el Benefacbeis
utre,·ido a decit que los prodijios · que se le tor de la humanidad, .jnmortalizado por este papel
· : at•·il>u yen son f¡·ecuentemente : " la obra del de encntcijada, por esta comedia de saltimbanco
: " pu e b lo mas que la suya; que es difícil distin· que el ménos honrado de vosotros no aceptaría
¡ ·'' guir los milagros que han sido atl'i}?uidos a Jesus . nunca _para sf.
'' por la opiuion,de aquellos en que EL ha conseu- Pero la PI'etendida ciencia nos di<:e: "váis mu
" tido en representar un papel activo;" pero sea léjos : nosotros no p 1·etendemos asignar a Cristo
o no de buen g•·ado, la hi ·toda os J'uel'Za a atl'i~ un papel que miente a la historia i subleva la conbuirlc
en los milagros evar~jélicos .una intervencion .ciencia." Ya lo sé ; la crítica ·se esfuerza con tope•
·sonal, so pena de reducido a una _pasibilidad ·dos los artificios del lenguaje i del pensamiento, en
que s el'ia, aun en un hombre vulgm·, el mas sor- atenuar sus insolencias¡ en disminuir sus blasfeprendente
i el mas imposible de los milagros. mias. "No, dice ella, nó; no .es necesario supo-
·Pero si Jesus tiene en los milagros que le atribu- ne1· en Cl'isto TaumatUI'go esta premeditacion de.l
, 1 ye el Evanjelio una intervencioo ''erdade¡·amcnte engaito reflexivo i del a1·tificio calculado: J'esu-pe•
·sonal; si eso~ p1·odijios son \'erdader.amente Cl'isto tal vez no busca dit~ectamente pe•·suadir al
suyos, es preciso concederle ante sus propias obras, pueblo que EL hace milagros." .¿Pero -entónces
una sitnaeion, una actitud, una m~mera de se•·, d~ qué hace? Lo deja creer. No tenia necesidad de
pensar i de juzga•·; es preciso que EL mismo tenga adelant(lrse a la m·edulidad popular; la credulidad
una idea franca i definida de su vida taumatú1_jica. popula1· iba delante de ÉL. El pueblo, bajo el enNo
se puede admitir entre el hombt·.e i sus ob1·as, canto de su palab1·a, se apasionó pot· exaltarlo: su
entre el Taumaturgo i sus milagros una situaciou admiracion quería darle una aureola, i puede ct·eerequívoea.
El Taumatmgo, sean cuales fue1·en sus se, continúa diciendo la crítica mui celosa aquí
obras, no puede se1· para sí mismo un enigma, una de la gloria de Cl'isto, qJtB le imp~eso el r~ombre
mistificacion. Es fue1·za que EL se conozca,sc ro m- de Taumaturgo, i que ~L no n¿sistió m.uchu. ~us
prenda i se juzgue; i -en tal vh·tud, pt·egunta aquí milagt'os fuei'On, pues, l.u obra de la admirac10n
la razon humana¿ qué situacion intelectual, que populat· mas bien que de su potencia pe1·sonal ; .i
actitud m01·al dais al Taumaturgo que yo coloco se puede decil· en cierto modo, que fué Taumaturgo
aquí frente a frente con sus .propias obras? No Yeo ¡ exorsisttt apesai' suyo .• ¿Por qué había de resissino
tJ'es hipótesis iml}jinables para pt·oc u~a1· defi- tit· nl entusiasmo que le llevaba a la gloria ? ¿Qué
nir esta situacion i fijar esta actitud. le obligaba a destruiL· por sí mismo un eJTOl' que
Ln primera hipótesis puede reasumirse en estos hacia su fol·tuna i favo•·ecia el triunfo de su idea?»
términos: JesucL'isto sabe que EL no hace milaga·os, En esta segunda hipótesis, como lo veis, Jesupero
sabe tambien que una aureola de Taumatu•·go rl'isto no pretende seduch· al pueblo sino que se
puede servh· a sus designios, i procura persuadil' aprovecha de su en·or. El Taumaturgo, en esta
al pueblo de que hace milagros que en realidad no segunda situacion, no dice: e< quiero engañar n la
hace i que sube bien que no puede hacet'. Desc•·ita multitud i persuadirla de que mis nJ'~ificic.s son
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208 EL CATOLICO. 1 __,.....~,.....,...... ...... -.....___-."""-_::'......,.__.........._-·-,..-....f"""-.-...._........_.-.....-.,.._._~ ........... · ,......r.,-...~~""'-"'-.-.......-..... ............ ---..r--.r-.~,.....,._~ .......... .-.....,...._,,......,....~........_,.....~......_r -- -~. ,¡
milagros: no quiero mentir i engaña•· basta este (.cia; de que la vida r la mue1·te estaban pendienteS
punto. >) Pero sí dice: « El pueblo me cree Tau- ¡ de una palabra suya; de que era /zijdo i de res u!
o sé que no soi ni lo uno ni lo otro, pero ¿qué citar todo. Esta em su idea fija, su conviecion
unpot·ta? El pueblo quier~ c•·eerlo, i no es a mf a sincera, i en esta idea estaba su fuerza, en esta
qmen toca desengañarlo. El me supone un poder conviccion su podea·, i en este bello error su forsobrehumano
para curar sus enfe1·medades dar tuna."
vista a sus ciegos, oído a sus sordos,. i la vi.d_a ~sus Esta última suposicion tiene algo de tan monsmuertos;
sea, finjamos que curam6s a sus enfer- truoso, que la pa1abra- cristiana ca·eeria deshonmos,
que devolvemos la vista a sus ciegos, el ofdo rarse at emprend('r refutada. Suponet· que Jt'su-a
sus sordos, i la vida a sus muertos. El mismo cl'isto, aun considerado solo como hombre, como
me dá pot· su erro•· el p•·estijio que necesito, ¡ con tejislador-, com'O - refórmad01', como sábio, en fin,
est'e prestijio el podet· ¿ po1· qué no servirme de esto se vió reducido a representar el pnpel mas que ri..pa•:
a el cumplimiento de mis designios?¿ por qué dículo de un hombt·e que al verificar los prodijios·
q~1tarle un errot· que obra en su provecho i en el que refie1·e el Evanjelio·, no tenia ni aun el vulgar
mw .. ¿ Pam qué? Si yo protestara· de mi impo- hoo01· de saber lo que hacia; ¡·educir al revelarlot·, 1
tencm para hacer el milagro, creería, aun en el al doctor, al reformadot· pot excelencia n las tris- ¡·
1
mila~ro negado po1· mí : cedamos, pues que es tes proporciones de un monomaniaco que se es tiprec1so,
al torrente que lo arrastra ácia mf ¡ a mí maba en lo que no · era, i que cl'eia hacea· en renli ··
~on él, i dejemonos llevaa· del soplo de este bello dad milag•·os que no existían sino en su imajina- 1
1 fecundo error que debe produciJ· a la ,,ez la glo• ciou; es en verdad una cosa tan ridículall'~nra '~·
ria de mi nomba·e i el bien de la humanidad.»· blasfematoria i tan sacríleg.amente· absurda,. que f
. Evi-dentemente, señores, si Jos milagt·os deJe- ante ta_l exceso de insolencia i de impied:ld, el ra- '
sucl'isto son falsos i de ello está ÉL convencido a zonamtento se escapa como el ar·ma se cae de las
lo méoos en apariencia la mejor hipótesis es e~ta manos del soldado helado por la nieve. No se
pam salvar el honor de su carácte1· ¡ la interrridad puede hacer mas que entt·egaa· tan solemnes locu:..
de su virtud. Jesucristo no es bellaco merrtii'OSO' ras a las represalins vengadoras del buen sentí~(}
i seductor en p1·imera línea, 0 si puedo' decil'lo así, indig~ado i ~e la conciencia sublev~da. .
en Ja m~s alta potencia ; prt·o es mentiroso de se- As1 un a~1smo condt~ce a ot.l'O a~1smo. r..a. hm-gundo
orden, en segundo grado, siempre mentiro- da de u~ mcompre~stble mtsteno, os aa'J'O.Jfl rn· J
so. ~la perfidia que engaña, sustituís la conni- otro mas t.ncompa·enstble aun •. Pa1:a sacat· ~va~l.~e
vencta que disimula, al engaño de la palabra i de en J~sucnsto el> bono~· de su smcer1dad, le mfhJIS
la a~C"ion, sustituís el engaño del silencio i de la ~1 est1gma de la estup1Clez. Pa1·a que Et no sea un
abstencion, pet•o siemp1·e el engaño ; quitais así m~o1·at, la fuerza de las cosas os reduce a _hacel'lo
el rayo mas puro ¡ mas bt·illante de su Divina un msensat?· Para s~pone1· que no engana a l?s - _
figlll'a ; rayo brillante como una estrella sin man- otr?s, ?s , .e1s const1·enalos a suponer_ que ~e engana
cha, colocado en la fl'ente de Aquel que dijo : Yo a st, mtsmo. como no se puede enganar. smo el que
soi la verdad. I el gran RefOJ·madot• del mundo, este loco.; .• para conservarle una mom.hdad Yulgar
el mo.delo, el ideal de la humanidad, desciende a ~e despoJaiS del mas vulgat· ?~en sentido. Do uno
las mezquinas industrias de una política vulgar I· de, otro modo, vuestt•a cn.ttca,. desfigut·ando st1
que si~ue el viento ~e la OJ}inion para conquistar ca•:~cter, .le marca_ ante. la h1~to~·1a con ~mo de d_os
la glon.a. No querets que Jesucristo sea un tu- bo11 o~es. o engnnadol o. en ganado, o! npost~1 o
nante, 1 lo. bl!~eis un titiritea:o ; ¡ es aun mas ver- !oco; 1 ~e una o d~. otra ~a-ne.~·a nos da .. un c.~·~~to
gonzoso, hadiCho Lacordcure, .se¡• titiritei'O que mcon?Cib!e, ~n 9us.to mtsteno, un C11sto ftltsO,
bellaco. Pero vosot 1·os )o qu€reis hacer descender un Cnsto JI~UlJmm·¡o, mco~1~r~nte; ab~urdo,. en una
mas aun; lo haceis un inst1·umento pasivo de palabra, mll veces mas dtftct.l, mas ~mpostble de
exijenci,as populares, un esclavo que m€ndiga el ~;omp~·ender que todos los mtlagros ejecutados po.r
fav.?r publicQ., una rspecie de Taumaturgo forzado, EL mtsmo. . ~ , •
-fi.OJlendo curar enfermedades que no cm·a ¡ res u- Ya .lo vets, sen~res, .ra. cl'JtJCa m~sayando negar
Citar muertos que noTesu<.'ita; condenándose a los mJlagi'?S .del EvanJeho,. l''lcd.a 1 se est1·ella en
un .papel mism·able de que el menor inconveniente la contradiCCJon: se golp~~ 1 se bte1·o con estas. tres
sena hacerlo avergonzar de sí mismo, pt·esentán- cosas que no quebrantara 1 que desba~at~n stemdolo
a sus pt•opios ojos pt·ofundamente ridículo ¡ Pl'e sus ataques.: el caracte1· de ~os crJstaanos, que
el resultado pl'incipal seria mostrarlo· a los ojos de cree~ en .lo~ milagros de Jes~cnsto: el earacter
todos profundamente inmoral del E\'anJeho que los refiere, 1 el carácter de Jesu-
La cdtica ues la d d. , . . cl'isto que los hizo. 1 bajo esta triple relacion, para
1
. ' P ' .(.nza a e sus ultJmos atrm- proporcionarse el sobet·bio place1· de negar nuestt·os
e leramientos, .. no- tiene mas que nna salida para milagt·os está condenada a aceptar en el órdeu
ese~ par a la lóJlCa que la persigne, i salvada sin- moml l~s mus inc•·eibles e(. imposibles de todos los
certdad que es el rnsrro dominante en Ja ficr · d · ' · ·
C•·isto. Pero esta S11Ida conduce de u ourat .e mllagi'Os. No tememos, pnes, de.CJr a la h~z bn-t.
d' . d na a 0 la liante que b1·o ta de esta demost•·ac1on para Siempre l
con 1 a_ Iccwn' e un nusm·do a otro absurdo. Por científic·• i popular · sí yo creo que Jesucristo rs lí
eso asienta que e' puede admitii'Se CI e.· t 1 . . (. . ' . . cr. ( ue 1,ls o 1ac1a DIOs, porque ha hecho milaaros para comprobar
sus nnlao1 os, con una perfecta buena fe· CJue no n· · 'd d 0
•• ~ 1 • ' SU lVllll U • quea1a enganar tota mente m a medias, i que al ------------------
b
hacer ,su~ obras
1
re1~utadas milagrosas, se engañap --A consecuencia de la dimision dada por Ga-a
a SI m1s~1o e pnmero,ca·eyendo hacer mitacr 1·os ribaldi de sus funciones de Gmn Maestre de los 1
que en reahdad no hacia. El incienso de la ;va- masones italianos, todas las Jojias de su jurisdicsion,
continúa, se Je había subido a la cabeza. lo cion fue1·on convocadas pat·a el 15 de srtiembrP,
~abia em~~!·iagado el humo de su gloria, i el fa~a- para clejide sucesorJ que será probablemente l\1.
t1smo rehJioso anastrándolo a su último límite M01·dini. ~
Jo babia persuadido de que la natUl'aleza }e Obede: Jl\IPRENTA CONSTITUClONAL-POR NICOLAS PONTON. 1
't~~~~~~~~~~~~~~~~~~i Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
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El Católico - N. 7
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El Trovador: periódico de literatura i costumbres - N. 2
PERIODlCO DE LITERATURA I COSTUMBRES.
TRIM. l • nOGOT! 19 DE llUYO m~ 1850. NUM.2.
. EL TROVADOR.
El número anterior de este periódico
salió lleno de errores •••. de imprenta;
mas como ya nadie tiene fe en nada, i
mucho ménos en laJé de erratas, .dejamas
al buen juicio i prudente criterio
del piadoso lector, enmendar i correjir
aquello de sociedad por soledad, mi periódico
por un periódico, i otras cosas de
no mucha entidad, pero que deslustran i
afean el papelito, i ceden en mengua i
desdoro de nuestra correcta péñola.
El presente número no sabemos todavía
como saldrá, pero los yerros que
sacare no serán voluntarios: serán parece?
-No es él, señores! ¡ no es él!
-Pero, alma de Cristo, ¿ por qué no ha
de ser él? '
-¿No veis, les contestó, que lleva las
manos en sus propios bolsillos? Si las tuviese
en los de sus clientes, entónces no
digo nada.
LA!1ENTABLE E~UIVOCACION.-¿ Qué
tal, Timoteo? preguntó unjóven a su criado
ruego que hubo concluido de vestirse.
¿ Te parece que estoi bien?
-Mejor es imposible. Si se ha convertido
su merced en un lean hecho i derecho.
-¿ Qué sabf:\s tú lo que es un leon,
animal, si jamas has visto uno?
-¡ Cómo que no! Esta mañana he
visto el que tiene don Patricio en su caballeriza.
-Grandísimo animal, no ves que lo
que has tomado por leon no es sino un
burro con seis palmos de orejas?
-Me pesa haberos ofendido, pero credme,
os pareceis mucho al leon de don
Patricio.
GRAN TIRADOR DE PISTOLA.-No ha
mucho se verificó en Madrid una apuesta
mui singular a la pistola, entre MI'. Alfi'edo
Jeniole, frances, i MI'. Mamby, ingles.
El primero de estos dos señores
ganó al segundo once onzas de oro, por
haber disparado otras tantas vczes seguidas
a un napoleon de plata , puesto en la
punta de la bota, entre la suela i el cuero,
dándole siempre en el centro con la bala,
que disparaba verticalmente colocando la
mano a la altura del pecho.
Imp, del Neo-granadino, por R, González.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
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