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Directores: RI Z y :E' A.R
SERIE I } Bogota, Diciembre 7 de 1895. { NUM.ll
LA M U J E R mal, en los días de supre1no es-
........ v ••••••••• ••• .., .... ....... """,.~ ..................................... A., ........................ ~. plendor )7 de grandeza de aquella
época, cuando el doctor D. Dá-
:oos INSTX'.l'UTOB.AS maso Zap~ta presidía, y hábiles é
· Eva y Paul~na Gooding s~n dJs 1 instruídos maestros i.~culcaban en
diamantes un1dos que refleJan la la mente de la.s n1nas toda. la
misma. luz y fonnan una joya. ciencia que poseían y cuanta debe
cuyos resplandores alcanzan, no poseer un~ tnujer.
solamente á Bogotá, sino ta1nbién Eva. Gooding, admirablemente
á todos los lugares á donde ñiñas constituída para. aprender y para.
educadas por ellas llevan la civi- enseñar, bebió en aquella abunlización,
la moral, la cultura. y las dosa fuente, y tuvo para derratnar
dotes brillantes que adquieren en despué · en la sociedad, á torren-el
Colegio Pestalozziano. tes, la virtud y la ciencia.
Recordamos con ternura y con A 1nante hermana maestra ca ..
placer la. y~ lejana _época e~ la riñosa, llevó á su lado <Í Paulina,
que Eva, tuña gent1l Y g:ac1osa., no meno inteligente, no menos
se educaba en ~l Colegio ue.la dulce que ella, y la. identificó con
Merced, descubriendo grande In~ oó:!u se'r la hizo su jo·ual su com- . h . 10> , b ' teligenc1a, mue a ternura,_ un In- pañera, su amiga, su colaborado·
me~so am?r por sus campaneras 1 ra ; y juntas, y abrazadas, han seanl~
gas ; s1en?o el ~odelo de aph~ guido el sendero de la vida, apren ..
cac1ón y de fo t'mahda.d, Y lleván- diendo enseñando haciendo el
dose los pre~i?s en todas las cl:t- ·bien y' levantando ~na generación
~~s á que as1st~a. ~os par:ce ~un de jóvenes n1orales y cultas que se
ver su cabeza. 1ntehgente, Inclina- han difundido en tod~ la Repúda
sob~e la la bo~' .Y los borda4o~, blica, y que son en las poblaciones
6 su mirad~ placida Y serena fiJa en donde residen, el encanto de
8~bre los hb.ros de texto ; ~ Y vol- sus familias, la alegría del hogar
VIendo, al rutdo que nuest-ros pa- y la honra. de la sociedad á que
808 ha.cían en los soli~arios claus- pertenecen.
tros, como sorprendida, sus her~ E p
1
. G d" n·
· h · t - va y au 1na oo 1ng, 1rec- mosos OJOS 3.Cla llOSO ros, prena... t d 1 C } · p t l ·
d d ·- d t oras e o eg1o es a ozz1ano, 0 ~ e tar~!l 0 Y ~ ernur;. d d merecen las más vivas simpatías
i uc 10 Iem po ?' pasa do es e de sus hermanaS' las bellas y cultas
entonces. Eva., cree1endo, esarro- 1 b" d
1
· d d ·
11 · d f' · 1 t d 1 co om lanas, y e a soc1e a un
Ca~ o.se dSlC~ y ;ora den J ; testimonio de aplauso por SUS ser-
O ~b~16° e da ~r6ce ' en odn e vicios á la causa de la instrucción. rec1 1 una e ucac1 n esmera a y
cornpleta, pasó á la Escuela N or- ?t. R.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
82 LA 1\IUJER
Cotno ofrecímos en nuestro nú·
mero anterior, y como un tributo
rendido al mérito de la señora Eva
Gooding de Cárdenas, colocan1os
hoy el discurso que pronunció en
la sesión solemne de distribución
de prernios en el Colegio Pest~lozziano,
el día 25 de! mes de N oviembre
último:
DISCUBSO
la virtud son las lidiadoras ; y en holocausto
para la Patria, un año ganado
en el bien fecundo de la instrucción,
y no un año perdido en los embates
fratricidas de la fuerza, que
todo lo aniquila y todo lo mata.
La mujer colombiana pide al ciu ..
dadano de la Patria paz para la educación
del hogar ; le pide enseñanza
para. honrar la sociedad y el país ; le
pide no mayores odios y rencores de
parti1o, sino el olivo de la paz y los
fúl~idos destellos de la concordia.
leido en la sesión solemne del Colegio Pestn- uiudndanos colombianos! La mu ..
lozziano, en la noehe del~;) de .• ." oviembre do • ¡ f · ·1 d 'l
1::>95, por su Directora la seuora doíiu. Eva Jer, con a uerza ClVl iza ora y mu-
Gooding de Cárdenas. tiple de ]a instruc~ión ha de impedir
todas las guerras fratricidas, y ha de
Señoras Y Señores. convertir el plomo de sus disparos y
En silencio so halle yá el vivac del los cuarteles del soldado en útiles y
campamento; quieta est:i el arma del edificios para !a Escuela, el Laboraciudadano
colombiano. Empero, la torio, la Universidad y la Academia;
Patria, sí, siempn~ se halla dolorida y las rentas .malversadas y las rentas
por la sangre de sus hijcs, vertida no milicianas en tesoros para la enseen
sus campos de la industria y del ñanza. La concordia y la paz darán
trabajo, sino en los de guerra á muer- escolares y no combatientes, ciudate
entre hermanos, en los de de ola- danos de la inteHgencia que han de
ción fratricida. honrar la Patria con su pensamiento,
Circunstan~ia de honda amargura y uo ignorantes, 6, cuando menos,
para Colombia: homrros capaces do la degradación
En tanto que los hombres, todos, del carácter.
se alejan del trabajo y empuñan las ¡
armas de la muerte, la enseñanza na- Eu todo el mundo la civilización
cionu.J, de interés público ó de interés· se ha ido por el amplio y profundo
privado, desfallece, decrepita, por cauce de la Escuela, así como la cienfalta
de Escuelas, escasea de medios cia médica repentinamente ha parade
sostenimiento y faltan educandos do, absorta, en su antiguo camino de
en sus aulas. En tanto quo los hom- atonía, para emprender, glorificando
bres, todos1 esposos, hermanos ó hi- el siglo XIX, la senda portentosa de la
jos, van alegres á zegar su sangre por microbiología.
sus convicciones políticas, las mnje- Asombro son las Escuelas de cores,
madres, esposas ó hijas, nos que- mercio y Conservatorios franceses;
damos bañadas en lágrimas, tristes y las bellas lecciones de :fisiología pohuérfanas,
ora por la soledad en que pular de Inglaterra, los prodigiosos
quedamos, ya por la falta ~~ educa- inventos d~ s~s Maestras-el Fílóción
para el hogar y la faro1ba. grafo, el Antmometro, el Geodosco-
El soldado de ayer, vencedor ó pio y las esferas celestes-y las 2,500
vencido, ha bajado sereno y heroico Escuelas de Nueva Gales del Sur;
á la tumba del combatiente, ó ha tor- los Estabiecimientos de educaci6n
nado radiante de los campos de des- para ciegos y sordo-mudos de Matrueción.
En cambio, las mujeres que drid; las Escuelas alemanas con sus
llevamos la ponderosa carga de la maravillosos aparatos objetivos y rico
enseñanza, les ofrecemos, no sin gran- menaje, desde el taller de la modisdes
esfuerzos y sacrificios, por entre tería y de la cocina hasta los monovicisitudes
y cont.ratiempos, por entre mentos plásticos del Colegio Pesta ...
escollos y rompientes, solemnidades lozzi-Froebel, de Berlín ; Jas Escue·
de esta, clase en que la inteligencia y las de dibujo zoológico de Noruega y
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I.JA l\1UJEH 83
del reino de Italia : las Escuelas in- En la lT nión Americana el Estado,
dustriales de Bélgica, las de corte y el Departamento, . la Provincia, el
costu1·a de Stokolmo y las Sociedades Municipio, de~de el Jefe de la Repúde
trabaio roaunal en cristal, barro, blica hasta el más humilcl~) ciudadamimbre
· v ruad era de Copenhague: no, desde el arquitecto hasta el falos
Kindergartens para la más tierna brica.ate rle útiles para las escuelll.s,
infancio., de W urteruber9 y de Bres- se consagran, con pasmoso impulso,
la. u; el J ap6n con sus multiples Plan- á Ja grande obra de la educacion potales
de edncación y su Academia pular. En los n1odernos métodos de
tecnológica de Tokyo, y las magnífi.- enseñanza no encuentran los americas
Escuelas de la China. canos un fin pedagógico solamente;
Aquí, en nnestra. América. latina, honran la bandera de la Patria con
aunque E1n escala inferior, podemos su trascendencia moral ; honran su
hacer mención de Chile, la Argentina, raza con su vigor físico y el cultivo
el Brasil y Méjico, por su impulso ins- de sn mente; honrnn los siglos con
truccioni. ta. Venezuela ostenta, mag- sn progreso portentoso. Allí se aponífico,
el notable Instituto de Nuestra ya toda escuela, todo colegio, todo
Señora de Lourdes, en Valencia, obra centro educacionista; no se le denide
iniciativa particular y cristiana ca- gra, no Re le calumnia en la sombra,
ridad; Guatemala con su Instituto no se le haco mal alguno intencio:1al
agrícola de indígenas; el Colegio de ni aleve. Allí fiestas de esta clase son
Isabel la Católica, regentado en la. fiestas nacionales, y no se las consiHabo.
na, con dirección muy distingui.. dera de aparato ó vana ostentación,
da, por ]a señorita doño. :!liaría Luís~1 stSio porque so oficie fervorosamente
Dolz, de quien hemos tra!lscrito, por en los altares de la Patria. Allí el
sn belleza, para hace ·los nuéstros- ciudadano qne no conoce un instituhonrándonos
con el1o,-varios con- to lo visita, se impone de u régimen,
ceptos y preciosos datos y detalles y, cuando monos, le lega miles de dodel
movimiento instruccionista uni- lllars para . n 1n jor adelanto. El
verso.l. Y á la verdad que conturba maestro es allí solemnemente respenuestro
corazón ln. suerte de oste tado, y se le estima co1no á nn verplantel,
por nuestra hermana Cuba, dadcro beuefa~tor. Eutre nosotros
por esta hermosa Antilla que hoy, in- acaso no ocurro igual aruo1·oso pa-
1lamada por santo patriotismo, con triotismo : snele haber para ellos el
sus mártires y sabios, sus héroes y dardo envouenaclo c1e la envidia y
sus proscritos, se halla en lucha mezqninos corazones mal intencio·
cruenta por su independencia nacio- nados.
ne.l del bárbaro yugo coloujal y del Desde les miJlares de millares de
tributario opresor; lucha cruenta, la Escuel;ts primarias de todo el terriúnica
que puede bendecirse y la úni- torio americano, desde los famosos
ca que puede glorificar ln. mujer. Allá Kindergartens de Nueva York, Boa-también
habrán aparecido hermosas ton, Brookling, Buffa1o, Albany y
y heroicas Jas Policarpas Salabarrie- Rochester, hasta los millares de Estas
y las Antonias Santos. cuelas y Uolegioi superiores, Univer-
Esforcémonos en multiplicar en sidades, Academias, Colegios médiColombia
la escuela, y honraremos cos para señoritas y Colegios para
Ja República ; así como los nmerica-- Profesoras, allí se ostenta por todas
nos del Norte han enaltecido su Pa- partes? con verdadero orgulJo, el in ...
tria con 1 a deificación de la enseñan- cremento prodigioso de la instrucza,
llevada con regia profusión basta ción pública.
la última de sus aldeas, para urran- El Colegio normal de Nueva York,
car también basta de lo. misma hu- modelo de seria y estricta disciplina
mildad libertadores como Washing4 escolar, que no expide Titulo alguno
ton, magistrados como Lincoln, be- sino á la competencia y á la sabidunefactores
de la educación como Ho- ría, tiene 1,868 alumnas. Las Escueracio
Mann y sabios como ·Edieou. las de Washington, Nueva York,
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84 LA MUJER
Chicago y Filadelfia asombran por cho por su vigor físico y no ser arreel
número de sus escolares, su mena- hatada á la vida en temprana hora,
je y edificios. El Grammar School por la anemia de su sangre, la atro ..
de la ca1Je 24, en Nueva York, con · fia de su fibra mnscular y el excesivo
edificio de cuatro pisos y más de predominio de su sistema nervioso.
treinta salones para clases, cuenta. Diariamente se ven señoritas á quie-
1,600 alumnos. La Escuela de Wa- nes la menor cantidad de estudio fallach,
de la a venida de Pensilvania, tiga y rinde, y á quienes un año de
en Washington, fundada por ciuda- tareas escolares-aun. las más higiédano
perseverante en la causa de la 1 nicamente distribuídas - deja sin
enseñanza, cuenta con soberbios de- fuerzas para proseguir. ¿Y esto debido
partamentos para la práctica del á qué causa? A la vida sedentaria, á la
arte de la cocina, con el boato de la carencia de desarrollo muscu!ar que
más refinada comodidad. El Colegio haga contrapeso al trabajo cerebral,
Girard, en Filadelfiu, obra de un de lo cual se sigue que se aniquilan
gran filántropo, lo ha decorad<> con y se cansan las facultades, porque no
excelsa comodidad científica, desde tienen un cuerpo fuerte que les dé
la más bella y djlatada arquitectura sustento, porque arruinado se halla
hasta el m:is delicado útil de cnse- ya el edificio orgánico.
ñanza, educando así a) niño en la Los padres da familia. y los maesestética
del arte como en la ética del tros debemos esforzarnos seriamente
espíritu y del corazón. en el amor en dar á nuestras hijas, en dar á la
placentero por el estudio cnanto en mujer salud corporal, con la higiene
el intenso y santo amor por el traba- de la calisténica y de los juegos cienjo
y por la Patria. El distrito de On- tíficos escolares. En eíecto : cuanto
tario, apenas naciente, tie~e 5,000 m~ s se desarrolla corporalmente el
Escuelas, á las cuales coucurren individuo, tanto mejor salud tiene y
615,000 alumnos, con un co to oficial más apto se halla para aprovechar lo
de cinco millones de dollars. que estudia y se le ensaña. Así, para
La 1Jnión Americana, en suma, es . que la instrucción pública sea fecunol
conclor andino en e! fomento de la l da, se necesita vigorizar el cuerpo y
ensf:'ñanza. Tiene 250,000 Escuelas, las facultades mentales; se nacesitt\
con 15.000,000 de educandos, y con un alegrar el espíritu juvenil y no esclacosto
para su tesoro de 135.000,000 vizarlo. Desarrollemos científicamende
do11ars. te el organismo del niño, y lograre-mos
cerebros robustos para el pensa-
N u e va faz en los métodos de en se- miento. Gladstone, Shelly, Edison,
ñanza ha sido resuelta por la ciencia Pasteur, son el pensamiento humano
pedagógica La educación física que favorecido por la higiene de los ejerda
vigor á la inteligencia; la robus- cicios corporales. El pa.d e de la gimtez
muscular que da vida al indivi- nástica moderna, Guths Muths, dice :
duo y le permite resistir el trabajo '·Debemos conducir nuestros niños á
del estudio ; el ejercicio higiénico que jugar como los conducimos á traequilibra
y compensa la quietud de bajar."
la vida sedentaria; la calisténica na- Puede argüírso contra la educación
tural y agrc1dab!e que permite fuer- ¡ física de la mujer que los ejercicios
zas al organismo para sacar útil pro- 1 corporales le son nocivos porque desvecho
máximo de la menor cantidad mejoran su salud y su delicado orgade
trabajo mental. nismo, ó porque se tornan en acróba.-
La mujer en nuestro país necesita tas ó en gimnastas, en pugna contra
urgentemente de esta refotma. Debe una buena. educación. Este es un
cultivarse con eRmero su corazón grande error contra la ciencia y cony
su entendimiento ; pero también tra las con enioncias sociales. Los
debe ser fuerte y no raquítica; loza- médicos é higienistas más eminentes
na y no endeble; de buena constitu- son los que han prescrito determinación
y no neurópata; debe vivir mu- dos ejercicio corporales .para la mu ...
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LA 1\lUJER 85
__............-,
jer, opuestos, en extremo, ~ los ejer-1 adiós transitorio Maestros y discíciclos
del atleta ó del acrobata. La pulas.
ciencia médica prescribe ejercicios Seguid á vue~tro hogar adorado á
higiénicos y fisiológicos que dan sa- recibir el d?lcísn:~o beso de vues~r~e
lud X vida no el arte atlético ó del padres. ¡Sed fehces t Mas J?O deJeis
acrobata, '1o cual entraña visible y en vuestras horas de y~caCJones de
objetiva diE1tinción. consagrar vuestro esp1r1tu á. l?,s en-
La verdadera gimnasia alemana cantos de nuestra santa Rehg10n, la
para las Escuelas ha sido derrotada. única que nos consuela en la lucha
Suecia victoriosamente, la ha susti- por la vida y nos da fe y esperanza
tnído, ~on la sanción de los más dis- ea el ideal del porv_enir y en la bon-tiuguidos
médicos, por conveniente~ dad de nuestras acCiones. .
ejercicios higiénicos. Continuad vuestra morah~ad y
Los juegos escolares forman yá el vuestra cultura; que ]a modestia prl·
dogma de los programas 1e en.s~- ve sensiblemente en todo~ vuestr~s
ñanza. Se ha resuelto hacer al n1ilo actos, como el sol en los s1sten1as sifuerte
y vigoroso para la vida y para derales ; no hagáis m'll á. nadie y sí
el estudio; se ha resuelto hacerle, en haced todo el bien posible; séd inla
Escuela misma, sociable, jovial y flexiblemente veraces-y os recalco
desenvuelto, por medio de los juegos mucho sobre esta virtud esencial de
escolares. la veracidad; -y séd buenas hijas, y
Los Estados Unidos llevan banda- D:os os premisrá.
ra desplegada en la prác~ica higiénica .rTo quisiera fatigaros con sucesivas
de los ejercicios corporales; Alema- repeticiones ; empero, por voluntad y
nia, convencida, establece para sus por deber, no puedo prescindir de reMaestros
el aprendizaje de los juegos, petiros habituales consejos : sód reli ..
en complemento de su girnnasia; en giosas, pert1 amantes del trabajo; eslnglaterra
hay tántas horas para Jos 1 tudiosas é instruídas, pero no ridícujuegos
como para el estudio: de ello las; sensatas, reflexivas y serias, pero
es ejemplo Winchester; Austria es- no pedantes ni con alardes de sabias.
tuclia en el extranjero los Juegos 1>ara Os conjuro, por último, á que perla
juventud)· y Bélgica rechaza la giru- severéis, con ánimo resuelto. en el cr.nasia
y adopta más de 60 juegos en mino del estudio y del saber, para
sus Planes de estudio. Francia, con que honréis el hogar con vuestro
sus sabios y fisiologistas, acepta re- ejemplo y el trabajo, y ayudéis así al
sueltamente Ja educación física esco- adelanto y gloria de la Patria.
lar, y Prusia la deifica. Esta última
nación$ por conducto de su Ministro
de Instrucción Pública, dice : "Desgraciadamente
no se ha hecho todavía
general la persuasión de que con
la. actividad y robustez físiea crece
a~n la fuerza y vivacidad intelectual.
C1ertos lamentos centro. la ruina de la
juventud no existirían si esta verdad
fueso más sentida y ensanchada."
Al presentar, pues, en este acto
solemne una muestra de juegos escolares,
no anima otro sentimiento á
este Establecimiento que continuar
prodigándole sus servicios, de una
manera cierta y evidente, á 1 a sociedad
y á la Patria.
. Señoritas alumnas:
En esta solemnidad nos decimos
Mi hermana Paulina y yo hacemos
púbiica nuestra vos de profunda gratitud
al Presbítero señor doctor don
Octaviano de .J. Lamo, nuestro profesor
de Religión y Director espiritual
del Colegio, á las señoritas Profesoras-
Inspectoras y á los Catedráticos
particulares que nos han acompañ~
do en las labores anuales, así en
las bonanzas como en los qnebrantos
de esta ardua misión de la enseñanza.
Incidente grave de salud que deploramos
priva á esta solemnidad del
discurso académico de estilo, á. cargo
de Su Excelencia el señor General
Silva Gandolphi, quien benévolamente,
con gran voluntad, lo había aceptado.
Sentimos mayormente esta. contrariedad,
la cual priva á este Insti-
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86 LA 1\1 U J E R
tuto de las voces de aliento de un
hijo distinguido de la Patria del Libertador
Bolívar y del Libertador
Monagas, y quien ha ]legado al país
condensando, con los colores y las
estrellas de su pendón nacional, los
vivos reflejos del iris siempre bello d9
)a fraternidad ·y la concordia
V aya para Su Excelencia el señor
Gandolphi, con nuestros deseos por
el restablecimiento de su quebrantada
salud, nuestro más respetuoso
agradecimiento.
Va, asimismo, nuestro reconocimiento
para los padres de familia
que han confiado á nuestra dirección
)a. educación de sus hijas, impartiéndonos
honor muy distinguido; para
el periodismo de la capital, que tan
benévolo se ha mostrado con este
Establecimiento; y tambjén para el
distinguido y ya laureado bardo colombiano,
señor don Julio Flórez,
quien bondadosamente ha consagrado
estrofas inmortales para la recitación
de las alumnas en este acto
solemne.
Y la veréis en majestuoso vuelo
Elevarse á regionea superiores,
Y traer al mortal, como consuelo,
Mayor satisfdcción, días mejores.
CARLOS A. IMENDIA.
IMPORTANTE ADVERTENCIA
Con el próximo número termina la
l.a serie de 12 números. Suplicamos
de la manera más encarecida á los
señores suscriptores de dentro y fuera
de la capital, que no hayan saldado
sus cuentas, se sirvan hacerlo á la
mayor brevedad posible.
TJE:ATB.O COLÓX
FUNCIÓN DE GALA
N u es tras humildes columnas se
honran hoy al estampar en ellas el
nombre .de la muy estimable matrona.
señora doña Toresa Tanco de Herrera
Ptesidenta. de la. Sociedad de San
L¿zaro y á quien felicitamos poi el
espléndido é ·ito que obtuvo el m.a.rtes
último en la función que, deb1do
á su iniciativa, tuvo lngar en favor
de los desgraciados do Agua de Dios .
. El engrandecimiento nacional es El teatro estnvo colmado. La Com-un
deber común y unánime. pañía trabajó mejor que en todas ~~~
J.Ja labor de la enseñanza, no por demás :hoch6 s. La orquesta nada deJo
ser humilde, al respecto de este plan.. que desear. . .
tel, es menos beneficiosa ni menos Que IRs lágrimas de agradec1m1ento
útil para el país. de nuestros hermanos de Agua. de
Loada seada, pues, la E?cue1a, Y Dios formen el camino que deba con·
que elia, al fin, con la rama mmarce-1 ducir al cielo á Ja señora Tanco y
sible de la pa.z y del prog.reso, coro-¡ demás caritativas señoras.
ne la República y !as Sienes de la Al señor Azzali y demás de la C~t;t·
Patria. pañía de ópera enviamos la expresw.n
He dicho. de nuestro más profundo agradeClmiento.
XNSTB.'UID A LA MVJS'R
Instruid á )a mujer, pohre criatur~
Que cual la ftor tan pronto se march1ta :
El encanto fugaz de su liern~osura,
Un encanto co1 staute neces1ta.
y ese eucanto ]a ciencia se lo ofrece 1 Convertido en espléudido tc~oro,
Que aumenta cada día Y no perece,
-:y qne supera al corruptor del oro.
Instruid á la mujer: de su cxistencill
Haced más bellas sus luciente.s galas:
Dadle luz á sn vi\"a in1.c1igeuCia ; ·
No le cortéis las plumas uc sus alas.
OVACION .A.L DOCTOR CARRASQUILLA
ot' gt·andes cart~l~nes, fijad.os .e~
la ciudad el jueves ultimo, se Invito
al público bogotano á una gran reunión
á las siete de la noche, con el
objeto de ir á felicitar, á su ~asa de
habitación, al sabio doc~or senor don
Juan de Dios Carrasqu1Ila L. por su
gran descubrimiento para curar la.
lepra. ,
La concurrencia fue muy numero·
sa pues excedió de dos mil personas. ' ,
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
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)
88 LA ~:IUJER
decencia, se había irritado al ver tratar
al anciano con tánto desdén y menosprecio.
En consecuencia, terminada la
sesión, y cuando partió el anciano, retuvo,
para reconvenirlos seriamente, al jugador
que se le había dirigido en tono
burlesco y á algunos otros que se habían
distinguido por sus procedimientos despreciativos
respecto al anciano.
-Oh ! exclamó uno de ellos: sin duda
no conocéis al viejo Francisco Vertua,
caballero, pues de otro modo, lejos de
reconvenirnos por nuestra conducta, la
hallaríais muy puesta en razón. Sabed
que este Vertua, napolitano de nacimiento
y que hace más de quince años vive
en París, ts el hombre múB abyecto, el
avaro más sórdido y el usurero mú.s detestable
de la tierra. Es extraño á todo
sentimiento de humanidad; es capaz de
~ontemplar á su pt'opio hermano tetor~
iéndose á sus pies en las convulsiones
de la agonía, hacer vanos esfoerzos por
obtener de él un simple escudo que bastaría
para salvarlo. Ha visto, bajo el peso
fatal de las imprecaciones y de las maldiciones
de mil individuos, familias enteras
sumergidas en la miseria y la desesperación,
por sus especulaciones satánicas.
Es odiado profundamente de todo
el que le conoce, y todos, un{tnimemente,
desean que una mano vengadora le castigue
por tántas infamias y pong~ tér-
P!:NSAMII:NTO
Hubo un tiempo en que las mujeres dirigieron
los negocios públicos, como favoritas
de los poderosos; y cuando la ira popular
hincó su diente ferino hasta sacar sangre,
esas mismas mujeres dieron el ejemplo de
morir bien : aquéllos fueron los tiempos verdaderamente
heroicos, porque las mujeres
eran mártires.
VIRTUD, TALENTO Y BELLEZA
Tres dones constituyen la grandeza
Mayor que aspirar pueden los mortales,
Y son estos tres dones singulares
La virtud, el talento y la belleza.
Es la virtud nuestra mayor riqueza,
Nos da ventura y nos evita malta:
El gonio hace á los sabios inmortales
Y ante lo bollo cede la fiereza.
Tener virtud es gran sabiduría.
Es el más sabio aquel más virtuoso,
Y es la mayor belleza la del alma.
Y estos tres dones de tan gran valía'
Si Uegan á adornar á un aér dichoso,
Le proporcionan paz, ventura y calma.
CtRIACO C.UfABGO.
GAX.ANTBB.ÍA OB.IGJNAX.
mino á esa vida manchada de oprobios.
Jamás ha jugado, á lo menos desde r¡ue
está en Pa1 ís, y no debéis sorprenderos
de nuestras impresiones en ando le vimos 1 Una joven de negros y raagados ojos con
aparecer en la mesa de juego. Muy na- versaba el otro ~ía c?n un caballero.
tural es, pues: que nos hayamos regoci- , La conversaCI6n gu6 sobre el sueño.
jado con sus pél'didas, porque ¿no hu· -Yo, dijo él, necesito dormir lo menos
hiera sido una iniquidad ver á semejante ocho horas.
malvado favorecido por la fortuna ? N o -Ocho horas! exclam6 admirada la bella
puede ser de otro modo, caballero, sino interlocutora. A mí me bastan cuatro 6 cinco
que la riqueza de vuestra banca ha des- horas.
lumbrado al viejo loco: él meditaba en -No es extraño, contestó el galán; unos
desbancaros, y ha sido él el desbancado. ojos tan grandes como los vnéstros, deben
Sin embargo, no es menos incomprensi- dormir en una hora Jo que duermen en dos
ble que Vertua, un avaro rematado de los demás.
esta naturaleca~ haya podido resolverse
á exponer tánto dinero. Y con toda seguridad,
él no volver:\ más. Hétenos,
pues, descartados de semejante hombre.
( Continua1·á .)
GHA:BADA
Ciento cincuenta
Y una vocal,
Cinco y artículo
U na flor dan.
Solución á la charada del número anterior.
Casimir o.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente:
Biblioteca Virtual Banco de la República
Formatos de contenido:
Prensa
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La Mujer - N. 11
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La Mujer - N. 10
Direc.tores, RIJ Y FAR-Administra~or, ARCESIO ZAMBRANO
SERIE 1.• í :Sogota., Diciembre 4 de 1895. JNUM~~
GLORIA NA.CIONAL
Nos es altamente satisfactoTio el
a.nuuciar á nuestraR lectora~:\ que el más
terrible de los mi-\les que afligen á la
humani1lad, el ma.l r jo de Cayena, el
espanto o m. l de Lázaro, está. vencido
por la ciencia., merce•l á egtuflios é investigacioues
del sahio médico colom.
biano, señ r d o uan do D1os
Carrasq uilla, eminent.a rofesor y antiguo
miembro de la Academil\ Nacion
· 1 de A{edicina.
Como la. mejor prueba de la noblez
de sentimientos que priva on el alma.
de las matronas de nuestra ~ociPdad,
vamos en nut-stro número de hoy á insertar
dos carta de dos sf:'ñor· s que EOU
timbre de or~ullo ntre nosotros: inicia
la u , su ·cnbiendo el día de Bu boda
una. cantidad de considerari6n, la mag.
nífica idea de fundar el llospital Garra
guilla, en e. ta ciudad, para. montar
un labor' torio y poder recoger y tratar
lo enfermos de elefancía que carecou
de recursos. La otra, nadda en el
ceutro de Europa, colombiana. por afec.
tos y por hogar, se encarga de hf-lcer
conocer en Alemania los sorprendentes
re :ultaJos obtenidos por el t·ratamiento•
Ca.rrasquilla.
N o dudamos que nuestras benévolas
lectoras, ejerciendo la 6anta carilf '* '* La noche llegó con majestuosa pom-.
da : la luna en el horizonte se mostraba
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74 L.! MúJER
magnífica y sencilla, como la hija de la
Virtud, y por todas partes reinaba el
profundo silencio de la naturaleza.. Uu
penRamiento divino nnía mi espíritu á
la cn·ación, y ele\ áudoto ~~ cielo, le
mostraha las humiUes iwágsnel'! ~~infinito
. .Mi alrua llena de unión. se perdía
en el espa~io, contaba los mundos,
se hundía en la eternidr>.d, y humilde y
reverente adoraba y creía.
'* * 71:
En medio del soberbio esplendor de
la naturaleza vi Ja virgen de mis amores,
fantástica y celestial ; y oí su voz,
suave como el beso de una madre, como
los acentos ternísimos de los cautos
de David.
Era la inspiraci6n bajo el velo dA la
mujer querida : era el ángel de las consolaciones
que vet1Ía de nuevo á mí pa.
ra. mostrarme la felicidad ; era el amor
y e) entusiasmo que renacían en mi alma;
y ésta les rendía adoraci6n.
* .. *' '*
Vosotros los que no creéis. y que so-lo
balliis el pl~c~r en el hulli~;io del
día, sabed que la nocho €. bella y mi~terioaa,
y h fe dulce y tHl blimt~.
Semejante á la mujer que Dios dio
al hombro como su rná-; hermosa mit~cl
a&Í la. noche es la más hermosa mitad
de la vida.
Cuando á la luz vacilante de las estraBas
se recibe una mirada cí se adivina
una sonrisa ;
Cuando enmedio de las t.iniebl a s rlos
bocas temblorosas pronuncian palabn ... s
• amante y juramento~ ft}rv;Jro. o ;
Cuando en rl viento que susurra creen
dos almas escuchar dulces cautos de
amor, para las flores cuyo perfume se
lleva ......
Ah! entonces el corazón palpita di.
eh . ~o, y se ama el mi·•terio de la noche,
q¡ e· convida á la soledad y al ilencio !
¡ .ima de mi vida, en los días amarl:,
-:S de la desventura rer:uerda qne la
noche tiene encantos; la flor, aroma, y
el alma, fe!
'* fí: *
¡Ven, rJocbe de inspirarión ; vtu~l ve
que en mi alma arde ya el ~agrado fue~
go del entusiasmo 1 V en á derramar la
1
poesía y el encanto de tu misterio sobre
mi sediento corazón : que tu velo
mágiGo y so m brío e u bra á n is ojos para
KÍ e ml,re <~l sol; y que al soplo apa.
etble de la bri. a y á Ja luz moribunda.
ele la luna, entre ~:-urños de amor, de
dichs. y ue ventnra, venga también el
eterno sueño de la muerte ...
J. DE DE LA ESPRIELLA
E te joven poeta, de gran talento y
do un sentimiento pnco común, muri fronteras . .f4~1 dar,' hunrn. 7 ·ma f...! • El . l'du ·tot• e jambr
snelo colo m bi no, Y el n m bt·o Ruyo Que al 1:1. pol' lo alto forman las c. trelJas;
estimado doctor, ser> ·onunciar:4 ni~1·e M.as 110 oh·id '•is e1Hbebccido en cll~s,
los de los más g1·andes bie.ohechores Qu~ AbHj, h~y pobre~ q u~ pereoeo de hat.mbrc.
de 1& homanidft.d.
J. E. IfARZE:WBu~cn. Dígne e aceptar mi sincero ofreci-miento
junto con 1 s felicitaciones de
u afectísima y S. S.
'AT.ALT T A DE MoN·r~ TEGRO .
Su casa, .... oviemhre 28 de 18!15."
HOSPITAL DE CARRASQUILLA
"La señora doñn '1Cfí't:ia.A.lvarezde
L~go h~ remitido á lk Dirección de .El
lfero.ldo do c.i< }ntos peso~ cou que d S( o.
contribuír á i ici, r ln. obra cnyo tít.ulo
encaLeza estas lín .as. Cr A~ la st.ñoru
que niuguna obra nwjor que la er eci6n
de UIJ hospit ~d !';a ti f.uá ln. as p irnciones
del f-l. hio y ai.mrga o bPn nf ... ct o r,
ni tampoco el gen ral auhb:O de tributar
á Carrasquilla ju~to ... homeu.:je de
dmiraci6n y gratitud. El mirmol y
OVACIÓN
Se 1Jr~para u1 a e 1 favor del filáGtropo
y sabio seilor doct.or D. Juan de
Dios Carra~rtuilla. }.!;ntnsiasta pomo
ningunos porqne se honre el mérito
tan justnmente ol,tcnido por dicho
s t-- :fíor, prohijamon la. idea lanzada por
nue tro colega ft'l Tr!.le,q-nt'ma y de. eamos
qne ]a fie.~ta, ~ea en un todo dibna
de un pueblo v-erJade1·::t:nento
1
azrade3Í'1o.
' T)e · C'ar·ía rnog jgnalmen tl3 que ~e hi-
1 ci E- '1':1 por el e. tilo unn. r : at ifC'~t?:cj ',n
d , ngt a.decimit. nto {L las floraD & Lucrvci~
Alva;rez de Lngo como inicjadora
de la idea. para in, fnndnción del
"Hospital y Laboratorio Oan·a quilla"
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•
76 LA MUJER
y para lo cual ha donado yá la suma
de doscientos pesos.
Nada más justo que se honre á los
verdaderos benefactores de la humanidad.
En la Agencia de LA ~.1uJER se reciben
las tat·je as de las señoras y señoritas
que qnieran saludar á la señora
Alvarez de Lago. Oportunamente
se dará aviso de la manera como deban
llegar estas tarjetas á manos de
la expresada señora.
PENSAMIENTO
Una mujer hermosa, pintada de colorete,
es como un diamante montado
en una sortija de plomo.
AZAHARES
La indisoluble cadena del matrimo""
nio ha unido para iempre al señor D·
Jo é B enito Ortega y la muv estimable
señorita D: \Villbermina Torres. Qne
un cielo puro y sin la más pequeña
mancha cobije Riempre tan E:iÍmpática
pareja, y lleguen al ora. o de la vid:
con la misma aurora. de felicidad con
que hoy comienzan su camino.
POR CUBA
':rodas, 6 casi todas las Repúblicas
hispano-americanas, han ayudado y
coadyuvan, cual más cual menos, á la
medida de ,;us fuerzas, á los valerosos
hijos de Cuba. que luchan hoy por su
in de pendencia.
En México se hacen grandes esfuer.
zos y se colect1m fondos.
Ea Costarrica reina inmenso entusiasmo
en favor de la revolución. En
s;l. ~ J csé se eRtableci6 el Club O(lsta??·i ..
crnse José Martí e• .vos empleados pnncipale~
fon: Presidente. D. Manuel
Ech~verría ; VícPp?·esidente, D Guillermo
Obando ; Secreta'tÍo, D. Francisco
Ma yorga ; Te,'orer;·o, D. E lías Castro
Urtña. Este Club ha reunido una suma
de con8iderad6n que enviará al Comité
f'lentral de New York ¡.a.ra acreoentar
fondos.
Jn Guayaquil, el patriota cubano,
¡,ef or D. Miguel Alburquerque con ti-núa
trabajando de todos modos en fa-·
vor do Ja in lepenoencia de "U patria , y
co!E'!cta y remeoa fondos al TP. orero del
partido revolucionario en N ~w York.
Al 1ni., m o tiempo en Santiago de
Chile ha sido recibiJo con grande entusiaflmo
el Delegado del p~rtido revolucionario
cubano, señor D. Aristides
Agüero.
Y no menor acogida. h\ tenicio en el
Perú el Delegado señor D Nicolás Cárde.
uaR, quien ha sido objeto de especiales
manifestaciones de simpatía en Lima.
También en Colombia algo s& ha.
querido hacer. Eo Prmamá se ha orgaIlizado
el Club Guiller~?t,O Moneada,
partidario de la independencia de Cuba.
El Secretario do esta. asociaci6u es el
señor D. J. Villiers.
NUESTRO PROXIMO NUMERO
Ll Pvará ins~rto el brillanto discuno
pronuuciado por la. eñora D: Eva G ooding
de Cárdenas, Directora del C vl -
gio Pe~talozziuno, en la Se ión Solemue
tle di. tribuci6u de premios, y el cnal se
halla en nue. tn' mesa de redacción obs~
quiado galantemente por la Dirección
del Colegio. Por este envío damos las
más expresivas gracias.
Seiiores Directores de LA :M uJER.
y ·a que su popular peri6dico viene
á ervir de medio de comunicación entre
la Junta, prl'gu.ntun(t, formada por
diez de sus hermosas lectoras, y la
Junta reBpondona, de la cual soy uno
de ns miembros, emito mi humilde
opiui6n al t~nor df' las prPgnntas que
las exprPsndas señoritas hacen en el
número 6. 0 de su periódico, en la forma
sigu· ente:
Los matrimonios con señoritas de
las condiciones con qne se nos presentan
E1vira, Micaelina etc., e.to es, que
no tienen más ventajas que las de ser
bellas, pobres, y estar entre los quince
y los veinte años, 6 mejor dicho, en
Raz6n, se han escaseado por las ra unes
siguientes:
Gran parte de las muchachas pobres
se están educando en una atmpsfera
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LA MUJER 77
social tan falsa, que sus padres creen
que ba~t ~\ qtte sus hijas aprendan un
poco de piano, un trozo de 'l'raviat ,
qu"' en el baile rivalicen á su comp~ñeras
y q'ne prouuneien Cota por la calle de enmedio,
ab. d01.a hogar, honor, fama, y va á.
buscar:en la orgía el placer que uo encuentra
eu l:iU casa, ~1 goce que 1 dts·
truy6 su e posa.
De aquí el que, algunos como yo,
hayamos preferido el celibato, tE:mero.
so de esta consecuencias del mntrimo- ·
nio bogotano y de las de"graci:ls do las
señoritas que se hayan eduoado de la
manera que hemos dicho.
Próximamente contestaremos lat
otras pregunta.s.
JOAQUÍ~.
,
OTRA DIVI!.RSION
El domingo pr6ximo venidero ten.
drá. lugar la inauguración de un nuevo
ca-,·?·ousfl par·a niños en el Parque
de los Iv1Ártires. La boleta vale diez
centavos y cada una de éstas servirá
para una rifa que se verificará cada
ocho días.
LA LEPRA
Señores Directore~ de LA MoJim.
" E~tamos llenoR de el!peranzae y de
al~grh por lo qnA dice la pren~a reAptcto
á los Lrillantes resalta.dos obt ujdo~ por
la s~rotarapia sobre la enfHm~dad.
Aqní mneho. se están medicinancio. han
encargado geringuillaa apropiadae, pues
no es prudente que una mism& sirva
p~ra todos. L·\s g~¡inguillas la~ hay de
nikd. oro y plata; aguardamos fondos
sufi "ientes con qué atender á la alimen- '
tación que el régimen curativo exige. ,.
El señor doctor C:Hrasqnilla, con la
mode tia quo cara\,teriza al sabio, me
manifestó lo siguiente :
"Los enfermos no necesitan régimen
distinto en alimentación, pueden Beguir
con us co ·turubres y alimentoR habituales.
Las geringuillas 8on e~peciales, de
c·\pacidad de 20 ccntím~tros cúbicoa.
N . son las geringnillas do Pr vatg y no
_lu.~ b:~y aq í para l venta, han ido en~
caqpda esp cb.lmente y se llaman g~riugas
Roux El u ro con que se ha
tratado la. enfermedad, con buen éxito,
ha sido preparado por mí, y apenas ee
h \ empleado hasta ahora en c~sos en
Bogotá. "
Bien, señores Directore!, ayuden uetede..~
por me(lio de su simpático periódico
" no dejar eng·\ñar á nue troe hermanos
qne hoy se encu(>ntran en des.
gracia. Ellos d~bPn de esper:n á que se
organicen los hospitales en B<>gotá y en
los lazareto~, por la Junta l;~utral de
Higiene y el Ministerio de Gobierno á
cargo del señor Gtneral R ~ fa.el Reyes
(quien ha tomado vivo iutPTéi en el
a ·unto), de acuerdo con las indicaciones
dél doctor Carra. :quilla, lo que sé, sucederá
dentro de muy poco tiempo.
Para. el 1. 0 de Enero próximo se piensa
hacer la ovación al doctor Oarrasquilla
y esperamos que ustedes coadyuven
en lo que los fuere posible.
Comisionado por el señor N. N. para
consultar con el señor doctor D. Juan
De u tedes atento seguro servidor,
F. MAHÉ.
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-·-";"""'--~-----~
INSTITUTO COLOMBIANO
El 17 de los corrientes, por Ja noche.
celebró el Colegio do , eñnritas
q u lleva este nombre su solemne ropartición
de premios.
No obstante Ja llnvia, quo deqde las
seis p m. era incPRaute v copio. a, el
local estuvo concurrido. N esotros nos
ir;u;talamos á Ja.s siete p. m. y presencn1mos,
p_or consigniente, todo el acto,
que termm6 á las once y media.
, U na hor~ después de nuestra Heg:&oa,
apareCieron en el correclrJr de en.
tt·ada, arreglado con venientcmeute para
salSn, y ocupnrm~ us pue tos co-
. rre. pondientes, la~ sefioriti't:-> .Merco i es
y Sara Ramos v H P.rmini·1 Cant<"~l"l
di ·tiiJguidas Ó (ntdit, nt· s Dircctorr.~
del 1Gstablecimiento. En s -·guida, las
alumna del Inst ituto se pr· s e11h ron
y fneron sal u t!a<, as por el ptí LI ico con
sef alada defereneia. : eran cincneu t·1,
poco má · 6 menos. y ves ·Ían de ro2ado
en traje modestos en u val or, p~ro
bellos por su hecl1ut·a y sobre todo .
luciendo como lucían. en ctl SI'pos de
niñas, esh - ltos y rozag< 1t ·.
Bl sCiior docto::· Man•1 l ..:_ n o nio
Rueda, á nom bre de la !Jir -ctoru ·, e
di rigi6 al público en pocn: p e ro bella
pah hl'a~: á '11e oc t) a, ht¡·oa m l ·
honro·a y qno suponemr1s '· Psemp i16
con la IDRJOt" satisfacei ;n, le uis ribuír
lo p1· mios. Al entr gar el qne
correspondía á 1<'1 ~ofíorita Carmen
Amorteguí, po • su aprovechamiento
sobresaliente en Aritmética, superior,
el seiwr doctor Rueda l!O pudo do millar,
ni siqniera di,· irn u lar, .... u. emoci 'tn
y sacando del boLi! lo de RU chaleco
su p~um:l de orn so la re ... ent6 con
es Las palahras, pre,·i . la t nj:1 de las
seño1 it· s Directoras; .¡ S eñnri a; le
ent.r go / usted, como pre nio r~)!' ~m
aprov 'cha ni<:mto en Ja clase do A J·itmética
Superior, lA, pluma con r¡uefuo
escrito el texto que ha estudiado usted
,,
Entre 1as pr mia,las . reronlamo~ á
las sefrorüa. Ana .. 'arg¡:¡ rita Granados,
Rosa Elena Vega, Soledad Caruacho
y casi todas las d~l Colegio, a~ em:ís
de la señorito. A mortegui, quo obtuvo
tan señalada disLinciün.
La. orquesta estuvo á la altura de
su deber, y 1~ banda de m!Ísica, que
nos sorlwend16 con sus acordes, hicieron
de e Le acto una velada verdaderamente
grata..
Entusiasta~ como somos no otros por
todo lo qne se refiere á la Í11strucción
popular, y especialmente á la ed:lcacj
ón de _1~ m~lj•:. r, p~ese~ta~os nuestras
feh01 tacwneR mas s1ncera~ ~ las
se·ioritas Directoras del Instituto Colomb
· no, y hac mm; votos fervientes
r · ~Jrquo el E ·tabiPcimiento que tan
dtg-na y acertadamente diriaen tcnO"a . ... • o . ¡-:,
cada a:ío mayor enr-anche y coseche.:_
como en este-tan excelentes resulta .
dos.
Gn Y PAz.
Bogot~, N oviembro de 1805.
(Comunicado).
TEATRO COLON
~os compl: ce f ~ hci . r al Maest,ro
A :¿z ¡ ! i por 1 a f 11 e i 6 u q n t. u v o l11 g r
l (J() tn h go 1. 0
' l pre .o te con b 6p -
r a Jif.ir n n.
~1 .,t~bl i"O qu edó a ti : fecho L1 ó er
o. . . tu o e n su m· yo parte bi¿ 1 ie·
e t E. i· ... Los rt<' t,or~ . mu po o d r j lrou
q 1 . 1 ~- t;ar. Hr1ho trozo· Jindí tS imo
que, la c o curr uc i ·ntusia madt 7 hizo
r . p ~ir l a~ ta tres V."C€ti.
.La orquesta estavo a b ime.
LA SUERTE EN -L JUEGO
(Contin ci ón).
Poco mc1s 6 menos h"' bría tran cuT!
ido no nfío de. p é le eRto~ accntecimicnto
1, en· . ¡ ~o el ea h.dloro de M.-mars
se eo·-::ontr6 en una de l· s situ ci ne
wéÍ.'i peno as y 'pre miaute á con_ecu
4H·ia. del TPtardo imprevisto en 1a.
nnt. rt~ ga tlt~ 1 :\ 1leqneñ.-. e, ntidati c~n
q 1~ s ubv ~nL á su mur. 1 k'tl ·16n. S a vio
obli:-rL do, contra su Vt ltlllta 1. á cot1Un1ca
r ste e? . o ~ p rar1o á uno de su
má'i fi é.Je · ar igos, quie' sin demora
o.lglsna le ~nmi;~istró 1 or tanto tiemrso hdgo
en térnlÍnos bast~nt.e claros. i .r o bíc con ~t.:rva( ., ·Í ntacta, su frió un gol pe
ha un.umnrado á tn oído: si quiu·es won~d 611 t~se día.
adq irir riquezas ve á. jug. r: de ct o · Tr· h~4 j-3 lc1 ···o~tOtra irna-á
ser una carga para mis gio: ción á tomar v' lo pnra bac r l
a ig ...• , í, s un ot~ber para í n o de p w·trar en Ja f .ra. miete-segmr
•1 · 'gio del de tino. io a, en lo ar ·~noa e e la f, talidad
El bt ig, . ue lo h· hía •.u e rrilado su prensa, y ver [•lJí · clararl'e el oscuro
por e~ta ví , o acomp··fíó á la e f.:a de r,rohl ·ma de us obr s. Cono ·1 un u.
juego y 1e Jio, f:n préo~tamo, Yeiut.e lui. j ·toque paHaha los días y las lJocbes
ses de oro p{lra. q11e pudiese tentar for- entera juganr'o r la h· nc , él ólo, en
tuna sin inquíE:tus re triccione·. u cuarto, y puntnndo e en contra de
Si el caballero había. tenido mano 1 él LJÍ roo : ~ to, 8Pgún mi modo de en ..
feliz apul'.Jta.ndo por el viejo coronel, ter:derl era un ver,Jadero jnga 1or. Otros
e ta vez su estrella fue doblemente ti(·neu lÍnicn. ente en p r 'pectÍVd. :: ..
pr6FO;pera. Hacía su juego ci 'gc.nH u te, ganane:ia. y eonsideran el juego como
3Ín r flexión, sin que sus manos eligie- uu m dio de enriquecerse prout&.menran
las cartas en que se apuntab;, (S te. En el número de esto últícoos, fue
más bien dirigido por una poMmcia ~u- en donde se co1oc6 el m~b~ll ro de Me ..
prema é in vi. ible de acuerdo eon t~l dt~s- nars, y confi rmú a!iÍ aquella '"ardad tan
tino, qué digo? ]o mismo qHe ll: ma- conocida: qu Ja v si6n ab•tracta y
os ca..·ualidad en un }e gu: je col fuso. ·er.lad ra. del jn go es u . entimiento
Cuando el juego terminó, el cr~Lt llm·o inn .... to y dependieute de una orguiliza-había
~ann.do mil 1 ni es de oro. ció u in< i vid u al.
Al dÍa siguiente ·o deF;pertó n me· Como couseüuAncia prec.i. <'L de sus
dio de uua e.·pel..:Íe de atur 'iwien'o. ideas r .sp .cto de su buéna •uert•el ca.
Cerca de sí, sobre una. rnc a, t:st.t oa b· Jlero comprendió bien T rento que ~-:n
amontonada la suma qne habh~ g. na j1wgo no debía s:~guir re~triegi o á los
do. A primera vi. trt, cr yó soñ r, se límite· i::. pu· ~.to fiOlameute como simfrot6
los ojos,
Fuente:
Biblioteca Virtual Banco de la República
Formatos de contenido:
Prensa
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La Mujer - N. 10
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La Mujer - N. 9
Directores, RIJ Y F AR-Administrador, ARCE SIO ZAMBRANO
SEll.'E l." f :Bogota, Noviembre 30 de 1895. J NUMERO 9
LA MUJER
IMPORTANTE
\ emulación~tienen poderoso asienGo en
su alma corrompi,ü~ . No pueden ver
con buenos ojos un matrimonio felÍI~,
ni un hijo cariñoso, ni un amigo fiel.
. Hemos sabhlo que vari(J,R de nue~tras
suscriptoras de fuera de la capital no j
ha.n recibido algunos números de nue •
tro p~ri6 c lico quo le~ corre, pourleo y '
que les hemos remitido con la ma.ror
puutualidad. Los e ·timaríamoFl los reclamarao¡
delos señores adminir:;tr dor s
de correos .
Hemos dej do también de recibir al.
. gunos canje. qu~, Rahemo~, nos han
remitido. Sobre e~to yá hemos elevado
nue. tra queja al f:leñor Director general
de Correos y Telégr:Afos.
La. corre pondencia para todo lo concerniente
al peri6dico. debe dirigirtie á
los Directores de LA MUJli]H..
MALEDICENCIA
Existen, por desgracia, en ca pr par/\.
do un ~alón para de :: CMl~O También
hace falta un aparato telefónico.
INJUSTICIA
La mujer es el sér privilegiado de la
naturaleza: dotado de claro talento da
exquisita sem;ibil idad, de imagi oa~ióu
vivu. y fecunda, de un coraz6u quo es
todo bondad y ternura1 de una ulma
grande y generosa qne e~t.á pronh á
perdonar l&s injudas que se le hacen y
~ enjug~r las lágrimas de los que pn..
uecen, eJetca un poderoso influjo sobro
el hombre, le alíe uta y le so~tiene Pn
las adv.enidadeH de la vid:\, le inspira
]as acciOnes generosas y no e~quiva derramar
su tsaugre, y aun morir en no
patíbulo, por deftHJCler la.· grandes ca u.
sas. La historia collserv!\ en sus pá triuus,
con admiración y cariño, los no~1"
bres de mujere ilu tres qne llevaron á
cabo hechos glorio. o y qne Jp.garon á
~a. .Po teridaJ . ejflmplo~ sublimes que
1m1t·\r. La rehg16n cristiana, la politica
y el hogar cuentan con innumerables
mártire~, heroínas y decb~dos de virtud.
Cualquiera que sea la f'~f-:>ra social á
que pertenezca una. mujer, su misión
,
es de alta importancia, y es grande la
parto que le corre~ponde en las accione<.;
levantadas que ej~cutan los hombres.
iu~piradoC~, sin dnda, por ella.
Amanta, sin la Juz de sus miradas
nos vemos sum~rgidos en espes11s tinieblas,
y el munrlo nos parece 110 desiarto.
i Qujéo no ha. sentido latir con violenciii
el cor:\.z6n al pasar jnnto á ]a
mujer amada, y no ha sentido -inundarse
el nlm~ c .. n inef~ble gozo al oír de
sus labios uua frase de amor 1
E~ posa, forma el encanto de nuestra
exi~tPncia; nos anir 1a cuando desfallecemos
en las lncha~ de Ja vi .)a; hace
• su.vo, Jos pesa.res y amarguras que nos
sobrevienen; y euaudo volvemos al hoga.
r, rendidos por la. f.tt!()'a del trabajo,
encontramos uua mirada cariñosa y una
m: no que enjuga el sudor de nuestra
fr e r1te. .
.M:ldre, ... nh! mágica palabra que
conmue ve todo nne..?tro sér y reaviva
eu nu e~tm almn. lo. máq tiernos ;y puros
sentimiento ! Su nombre sale de
nuestro, labios con ven e rnci6u y re~pe~
tn, y su reeuerdo es ol tíltimo que se
borra del cor · zcin al eRcapársenos la vina.
Cunndo l1 m ujor so encuentra rev
~tida del carácter do madre, y cuida
solícita de ese pedazo do su coraz6n, y
enjuga más ta.rda las l:lgrim:l que las
Jec1 pciones rlel mundo le hacen verter,
y v0lc1. á la. cahec(;\ra de su h cho prodigán,!
ols los cuid~dos que s6lo una madre
sabe pro(iigar, y llora d sconsolada.
sobre RU tnmha, entonces la mujer no
es come ol re ,to de los mort!l.16t): algo
sobrer.Jaturn.l y divino hay en ella que
nos inspira veneración.
1
Oo~ todo. hay horohros que reniegan
de la~ mujer s, y les echan en cara
1 mil d( fectos, sin caer en h c11enta de
quA ello mismos tienen la. culpl} Son
coqu"'•tas, dicen alguuos; pero, i por qué
lo son ? Porque los hombres les en.):\e•
ña.mos á mentir m?.nifestándoles un amo-r
que no sentimos, prodig3.odoles palabrus
ellO"ftfi.;_i~lor.go. Lds
otros. amigos á quienes acompañaba 110 til-r-
Los padres de familia se contentan .daron en empefiarse en una patttda.
con que sus hija adquieran todas t;, a8 Sin s€guir su ejemplo, el caballero, ahprendas
de oropel que prÍV<\n hoy en sorto en p ensamientos enteramente dinue~
tra moderna sociedad, á fin da que f renteR, ~e paseaba en el salón de largo
pued~n atrapar u!l novio qu~ sea bt,en á. brgo, y una que otro. Tez se detenía
pa'rtul~, y descuidan por .co~pleto la delat te de la melia de juego, en donde
educac16o moral que es la Indlhpensahle ¡ las pilas de monedas de oro se amontopara
que una muJer pueda hacer la fe. nabao, de minuto en minuto bajo las
licidad de.su esposo y ll.e sut~ hijo~. 1anoe del tallador. • '
Hagamos a:lgo en favor de la educaci/
m de la mujer; huLJémosle F-iempre
con franquE'za y coo verdad, si queremos
tener derecho para en ostrarl e sos
defectos, de los cuales somos nos(ltro
la causa.
A.Z.
LA SUERTE EN EL JUEGO
( Continuaci6n).
Tanto el bar6n como el extranjero se
sentaron en un banco solitario y apartado,
y el último comeoz6 su narraci6n
en los siguientes términos:
'' Las mismas cualidades brillantes
que os ,¡istiuguen, sefior bar6n, conquistaron
al caballero de Me rs, el avrecio
y la admiraci6n de los hombres y
lo hicieron el favorecido de Jas damas.
Uoicamente, re pecto á riqueza , la fortuna
no le había dotado como á vos.
Estaba casi en la miseria, y si hallaba
el medio de presentar~e en la ociedad
con la dignidad conveniente á su rango
y á la importancia de la familia ilu"tre
de que descendía, era tan s6Jo debido
al género de vida de lo mas e~trictamente
arreglado que llev~ ha. Además
de que el juPgo le era prohibido,
aunque no hubiese sido por el solo motivo
de que la menor pérdida le fuera
muy sensible y le causara un positivo
trastorno en su modo de vivir, aquella
pasión, por otra parte, no tenía para él
el más mínimo atractivo, de tai modo
que su ab8teuci6n por el jutlgo no le
imponía ningún sacrificio. Por otra par.
te, el buen éxito más extraordinario co.
ronaba todas sus empresas, y la buena
Un Antiguo coronel, se fijó de repen.
te e el cab· llero, y e-xclam6 en voz al·
ta : Con todos los diablos! hé aquí al
caballero de Afenars, aquí con su bue.
na uerte, y si no hemos con eguido
ganar nada todavía, es porque él aún
no se ha declarado ni por la banca, ni
por los a.putJtes ; pero to no debe dur
r más largo iempo, con mil demonio
l quiero que el seiior de enars se
apunte pcr mí, inmediatame te.'
Por mál que el caballero prPtest6,
su ignor cia y u falta abiiolu~ de
xperiencia en el juego, el coronel no
Ct.'j6, y el caballero se vio obligado'
sentarse á. Ja me a.
Le pasó al caballero exactamente lo
mir~mo que á vo., seftor bar6o, tod•
carta le era favorable, de tal modo que
bien prouto gan6 una s1.1ma considerable
para. el coronel, quien no cabía en
í de ~ozo por la excelente idea que se
le bahía ocurrido de haber pue to á ~cote
la buena suerte á. toda prueba del
caballero, de Menars.
Esta buena suerte quet todo el mundo
Qausaba una extrema sorpresa, no
hizo la menor impre ión al caballero
de Menars, y él mismo no se explicaba
por qué raz6n su antipatía por el juego
aumt:ntaba cada vez más, de tal modo
que á. la. m~tfiana siguiente, bajo la influencia
de la fatiga, tanto del cuorpo
como del espír' u, causada por la. vigi.
lia y la sofoca_9i6n de la noche anterior
torn.ó muy en erio, la resolución de ja.
m~ poner el pie, bajo ntngún pretexto
en una casa. de juego.
E8ta firme resolu,i6n se reforzó en
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
72 LA MUJER
vista de la conducta del viejo coronel,
q11ien no podía tocar una carta sin el
desacic-:rto má~ inconc;ebible y que, por
una singular c·xtravc~gancia el hlba ahora,
á ene ta.s del caballero, su mala
uerte. Frecuentemente fue á rogarle
con las más vi v9.s iu~tancias, fuera á
jugar por él, ó á lo menos, se mantuviera
á su lado miPntras j11gara, para
desterrar con su presencia el demonio
malo, que le ponía en la m~no cartas
tocadas de maldici6n. BiPn sn hido ES
por tocios, la infinidad de 6uper. tíciJnes
absurdas que preocupan el eR}JÍlÍtu de
los jugadores. Eu re umen, el caballero
no consigui6 drsem barazarse de sus
importumdades bino on una negativa
solemue y touiPndo que apd ar como
último recurE:o, á dech.rarle q11e estaba
más hieu resuelto á batir ·e con él quA
á jugar por él, no e6taudo el coronel
muy ganoso do ser contra parte en un
duelo. El caballero maldijo uua y mil
veces el acto de condtsccodPnúia que le
había atrüído las persecuciones de ese
viejo loco.
Por lo dar ns no pudo meno· (ie :uceder
que la hi toria de la SlH rt~ milagrosa
del ca hullero en el jtH JO, corriera
de boca en Loen, progre ivarnt>nte au.
mentada con una multitud :le circuns.
tancins enigmát.ica5\ y mar1 vil!o · a~ que
lo pintaban como un hombre qne tuvie
e pL\cto Ct n las potcmcias sebrem.turales.
ero al mismo tiempo, vieudo
que el caballero, á pe ar de su buena
estrella, se ab:teuía. de tocar una carta,
se concibió la idea má.s alta de la firmeza
de su caráctPr, y la ·stimación de
que gozaba no solamente no di ·winuía
sino que cada día iba en aumento.
PENSAMIENTO
Una mujer iu amor es con o un árbol
sin fruto : es un e8piuo que sólo
sirv~ de et-.torbo y J máki hermosea el
camino de la vida.
CHARADA
De pri?ne'ra con segunda
Solo hay uno en todo el orbe:
Llámause prime'Ni y cuarta
Muchas niñas por mal nombre:
Te?'cia y cuarta animalejos
Molestos en ocasiones:
Oun.'rta y dos quien m~ís, quien menos,
En su cabeza la esconde :
El todo es una aveciila
O un mortal sandio y bodoque.
Solución á la charada del número
auterior: Eter.
Soluci6n al cu~dro enigmático del
número anterior :
Z6 nar do
Nar bo na
Do na do
REVISTA DE MODAS
'l'RAJJt; , -Calzones. corpiiio interior
y blusa para niiios de 3 á 5 años. De
veluddlo ca taño. Se completará con
uu cuello y mangas do bordado. Los
calzones anchos. P6ngase un dobladillo
postizo, de unos 2t centímetros,
háganse do bil ras d pespuntes y
ajústense lo bajos de la· pier a con
elástico . Ab rtura en la costura exterior
hasta 3 centímetros, y bolsillo
adaptado en el interior. Pre, illa con
t golilh1.dos de cinta número 3, de raso
amarillo, co ido de ccv la lado. Ad6rn
.. e con dos lazo repollo de cinta
encarnada y amal'illa. El elá ·tico color
de ro. a y golii 1 as del mi;mo color.
Se auorna con un lazo de encaje negro
y cinta de color de ro a.
DECRETO NUMERO 151 D::: 1888
(17 DE FEBRERO),
sobre~ prensa.
( Continuaci6n).
II.-De las pttblicadones subve,·sivas.
Art. 4.° Constituye delito de imprenta
contr
Fuente:
Biblioteca Virtual Banco de la República
Formatos de contenido:
Prensa
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La Mujer - N. 9
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La Mujer - N. 6
Directores, RIJ Y F AR-Administrador, ARCESIO ZAMBRANO
SEl\IE l.' i :Bogota., Noviembre 20 de 1895. J Ntrl'ltEIIO G
LA MUJER
ESCUELAS
D:Bl MEDICINA PARA BEÑORI'l'AS
Desde hace mucho tiempo hemos
tenido el deseo de lanzar al ·público la
idea de qne se establezcan en el país
escuelas de medicina para sefioritas,
al estilo de las que se han formado en
otros países más civilizados que el nuéstro.
Pero las añejas preocupaciones de
que todavía se adolece entJ·e nosotros,
por una parte, y nuestra po~a autoridad
personal, por otra., no nos ha permitido
hacerlo.
Hoy, aunque con el mi m o temor de
siempre, nos atrevemos á lanzar la idea.
rogando á los señores periodistas y
demás escritores, manifiesten su opinión
sobre este asunto, que creemos,
sea de bastante importancia para el
país.
A nadie se le oculta que la mayor
parte de nuestras mujeres carecen de
ocupación, y qne. muchas que son so.
las no tienen con qué subvenir á sus
más precisos gastos ni medio alguno
de colocarse, ni apoyo de la ociedad
para. formarse posición, aunque estén
llenas de dotes morales !;es falta, put-s.
el apoyo del gobierno y de la sociedad
en general; y una escuela. de medicina
para mujeres salvaría muchas ne
cesidades y evitaría multitud de estra·
gos en nuestras jóvenes. Por otra parte,
las dolencias físicas del bello sexo serían
mucho mejor conocidas, atendí.
das y curadas por la mujer convertida
en médico que por un hombre. por
docto que sea; sin que por esto des.
conozcamos que haya. entre nosotros
notabilísimos médicos, tanto por sn
ciencia y sus talentos, como por su cultura
y consagración.
El pudor innato de la mujer colom·
biana, principalmente en las de Bogotá
y centro de la. República, es causa
suficiente en muchas ocasiones de qua
no se tonga con el médico la suficiente
franqueza y de ahí resulten gravísi·
m os daño!. Cuft.n ta.s veces un médico
se ve perplejo y yerra la. curaci,Sn de
una sencilla enfermedad por no habet•
podido obtener los da.tos ecesarios.
En las poblacione. de poca, importancia,
y a.an en el mi mo Bogotá y
capitales de los Depa.rtamento8, se encuentran
multitud de charlatanes, que
no solamente engañan al público sino
que hacen gran negocio y ann mochos
se enriqu~cen. i Por qué no podrían
nuestras jóvenes, con e tudios especiales,
con menos audacia poro más ta.
lento y ciencia, ocupar dignamente el
puesto qne cvnstantemente asaltan
esos impostores?
i No podría una señorita, estudiando
medicina, formarse una gran carrera
y elevada posición, adquiriendo
al mismo tiempo un capital no sujeto
á. contingencias y además vida inde.
pendiente 1
Creemos que á este asunto se le de.
hiera poner un poco de atención, y
que, ya que estamos para ooncluír el
presente año, se pensara en establecer
para el entrante, un colegio especial,
siquiera. sea para los primeros
estudios de tan jmportante materia;
mientras tanto el Gobierno, no dudamos,
que al solicitarlo, daría todos los
pasos necesarios para establecer en
debida forma una e~cue1a de medicina,
de donde podrían salir doctas alumnas
que harían mucho bien al país y ho·
nor á su patria.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
LA MUJER
OBSEQUIO
El señor D. Adriano P<1ez, hijo del
distinguido y sentimé'nta1 cuanto desgraciado
poeta, sei1or D. Adriano Páoz,
que nunca Rerá. bien llorado por la p::ttria,
h~ obsequiado las colnmnas de
nuestro periódico con la com po ición
que ins( rtamos en seguida. N o dudamos
que nuestras lectoras se complacerán
al leer nna pequeña producción
de uno de los jóvenes literatos de más
inteligencia y sentimiento, que ha sahido
adornar las letras colombianas :
OCASO
AL SE; OR D. FLAVIO LOZA..: O
tes, impelidos de avidez y amor, de
vanidad y gloria, tomaron á su cargo
defender al bello sexo, como veremos
después. De aquí resultó que se unieran
en círculos amigables, ora en los
castillos de los feudata.rios, ó bien en
las cortes de los pi'Íncipes, para hacer
ostentación de sus empresas, así como
de su parte las mujeres para honrar
á sus defensores y envanecerse con
ellos, los poetas para cantar el valor
de los unos y ]a belleza de las otras.
"Como las darnas y prince as eran
el objeto de la poes]a, se ]as hicieron
las soberanas, en los juicios y P''O tribunal.
Tenían en sud cortes y castillos
la corte de amor ó parlamento, donde se
Ayer t~rmin6 todo! La luz quA iluminaba trataban los problemas, las causas, los
Oon pá1iclos nfiejoA mi trir>t~ porvenir litigios amorosos y caballerescos; con-
Hundióe~ de improviso en fú .. ebre morada. curriendo allí caballero y damas de
Dejándome tinieblae, silencio por doquier. todas partes, y sobre todo, poetas y
Envnelto entre las brumas de O!lcuro, eterno olviclo, cantores, COIDO abogados y jurÍsperÍC}\
tttino vncil~~.ntH, t- l n o~p~r,..nz~l y f ;
lía f¡llta.n la& eonri~s!'!, se extin guen entre el polvo tos primarios de aqu~l foro. Y si los
Ll\15 ilu~iunes mu~~,~tia .. , que wueren al nacer. litigantes no quedaban contentos da
La brisa. qne solloza. sob e un tumb helada. la 'entoncia de los parlamentos, en·
.Me t.rM Jejar:'os e "ofl d lo .que ya s·' fue; tonceg venían Jo desafío poéticos, con
Un pl'drt\ que t~e uleja. hac; 1 1:1terno oc 110, l 1 'b/ 1 t d
Lleviíndose conl"igo Jo 11 ue á su ltuor d jé. os cua es escr1 1an os rova ores, uno
contra otro en defen~;;a de su can(;;a y
1\lifl ojoP, ya cansado! de ver en el : .c5o,
Dirígen~e Si otra. pl\rte _bu:icnn~o nu Hltal:. . de sus bellas, en que andaban siempre
MM Jo quA Rtt!mpre 1meno y en ~1 fugaz dehr10 1 on giro los mensages, las propuestas,
Dieípaae, cual humo al aura matinal. f ]as respuestas y lamentos, y nuevos
rartf lejos, muy lejos; hacia. extranjeras playas, desafíos de amor y de poesía.
(1u 1 t~.ve herid v HOI& mi ntt>]n dnigí,
Bnsc~o.ndo all.i en los maree. l>nt!canc1o entro la. l>risa BETTDfELI."
Un aura qu~11evar~ perfuw~ á wi viv1r.
RobusLec1clos los gobiernos en los
:Mns hoy, como la• ramas que rotas por el vionto · 1 · d 1 1·
De préndl·natl det srbol, p ra mor1r de,.;puéf', SJg os sucesivos, Y cesa os os pa l ..
AF-1 nis esperanz s, perdido~ ~ua de~teJ;oa, gros de las bellas, ya no fue necesario
Extinguense en el alms. para jaru a volver. para ser admitido en estas tertulias,
AnRrA:NO PlEz hiJo. haber roto mucha Janzas en honor de
--
ORIGEN DE LAS TERTULIAS
Y SDS ESPECIES
Cuando pasado el siglo IX quedó
casi disuelto toJo víneulo gubernativo
en Europa, cada hombre, ::5egún sus
:fuerza .. , procuró robar · ó de. truír, fabricar
fortalezas para defenderse, 6
acopiar armas para asaltar. Entre los
objetos 1obados colocáhanse en primer
lugar las 1nnjeres sobresalientes por
su be1le:la. Los coballe1·os, ó sea los
hom,bres de rí caballo, que eran más e~timados
para la g'uerra .que fos inf~n-una
princesa ó de una dama, sino que
bastó 1 a sangre purísima y celestial de
progenitores nobles. Los poetas qnedal'on
6 debieron quedar á poco excluídos
de estas concurrencias; porque
si en el estado primitiyo de las tertulin.
s, mientras el poeta. se n1anifestaba
rico de ideas, los caballeros ostentaban ·
su destreza y las damas los peligros;
en el iguiente estado, el poeta habría
q~edado como único objeto atendible
por los concurrentes, y necesariamente
la vaniJad de éstos hubiera sufrido
considera b 1e m en te.
Provistos de privilegios honoríficos
que los separaban de Jas otras clases,
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
LA MUJER 43
los nobles, haciendo profesi6n de ig
norancia, especialmente en Francia,
excluyeron á los poetas de las tertu~
ia , y habrían creído degradar e admitiendo
á su confian:~.a á persona
que no podrían recomendarse sino ' por
los talentos ú otras habilidades personales.
Apenas despuntaron los primeros
destellos de las ciencias, cuando los
pocos espíritus gallardo que no estaban
aprisionados en las sensaciones
materiales del vulgo, experimentaron
la necesidad de unir. e para adquirir
otros conocimientos y dar en cambio
los suyos. Esta necesidad era tanto
más fuerte, cuanto que antes de la imprenta
et•a altísimo el precio de los li·
bros' ~ así nacieron las conve1 saciones
literaria 6 acadeu1ia , las cuales fue.
ron protegidas por príncipes ilu tle ,
pues quo estos no temen á Jas ciencias,
y saben que ellos on el mejor adorno
y e plendor de los 6 tado .
Por idénticos n1otivo uacieron las
conversaciones ó rcunione de pinto.
res, músicos y con mayor concurrencia;
pues que la capacidad para apreciar
las belleza de o~taB snblimes artP~
es meno rara que la que se requiere
para gu t< r de las ciencias.
El espíritu n1ercantil despet•tado
de pué8 del siglo XI en Italia y acre.
cido progre ivamente en los siguientes,
fue una amplia fuente de riquezas.
Entonces se vio q ne se podía ser ciego
y considerado, sin er noble y poseedor
de tierras. El d(·seo de ostentar
riquezas, junto á la necesidad de conocer
e para anmentar las relaciones
comerciales, formtS las reuniones de
n1er9adores. La riqueza de é ·tos chocó
con la de los propietario .. , y en las
ciudades libres obtu o aquéllos homenajes
q u~ en las demás partes estaban
reservados á la nobleza.
Las clases directivas de los trabajos
mecánicos se dividieron en tantas masas
cuantas eran sus especies. La analogía
de los trabajo , el deseo de imponer
la ley á los trabajadores, la neceaidad
de conocerse para repartir los
tributos que los príncipes exigían de
la industria, rennie n. á los directores
do las vat·ias al'tes ó fabricantes en
otras tanta· .compañías, confl·aterni·
darles ó g'rertLÍo , que tuvieron sus re.glameutos
y sesiones en días determinados.
Perdidas las riquezas de la noblel.a
por la. cau~as que diremos" fueron
recogida por personas inteligentes y
activas, que sin pertenecer á Ja clase
de comerciantes ó fabricantes, supieron
hacerlas valer.
No contentas con las nuevas riquezas,
aspir .ron á la consideración, y
llegaron á obtenerla cou la afluencia
de l 8 cmnensa.les; así se formaron
nu · vo. <:Írculos compuestos de t.oda
espacie de persona . Allí se veia. al
arrendatario que venía á la ciudad
p; t•n. la venta de los prodtlcto agrarios;
al cot·redor que ropone con
1 routitud negocios bastan te l ncro os ;
al empleado iuf l'Íor, cuyo colo es ne.
cedtrio al amo en u ~ r laci nos con el
gobierno ; al noble dec( ecido que ti·no
ier pre pt o lto lo .· cu nto" sucios,
picant y chi to::sos; al n ilüar, que
mfis quo ningtín ntt , nece ·it de pl -
cere rumoro os; al p· rá. ito
Qne la na-riz arruga
.A.l olor del a s ado,
y en e, m bio de é te vende la noticias
de la ciudad á lo comen ~ ale , y alaba.
las oimplezas '" túpidas del mo .
{Concl-ui-rá).
LA SUERTE EN EL JUEGO
c:rreducción)
(Continuación).
No tard6 Siegfrieu ~n tener conoci.
miento de la especie de murmurací6n de
que era objeto, y como por su carácter
liberal y m~gnánímo, QO había c-Jsa
quo odiara y de ·preciara tanto como la.
mezquindad, resol vi6 confundir á los
calumniadores y, cualquiera que fuese
su aver i6n por el jurgo, libertarse de
e:-ta injuriosa sospecha perdi€nd,Q doscieutos
lnises 6 más si nece ario fuera.
Se trasladó, pues, en la primera oportuni
ad al Pharaon con la resolución
que hauía tomado de perder la importante
suma, de que de antemano se ha..
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
LA llUJBR
bía provisto; pero la buena suerte
que le acompafiaba en todas sus empresas
le fue igualmente fiel en el ensayo
del juego. ~roda carta escogida por él
era la favorecida por la suerte. Los
cálculos cabalfsticos de los viejos consumados
jugadores fracasaban ante la
fortuna del barón Fuera que a puntase
siempre en la misma carta, fuera que
cambiase, no importaba, la suerte
siempre le favorecía. Siegfried daba al
raro espectáculo de un jugador desesperado
de despecho porque las cartas
le eran favorables, y por simple que
fuese la raz6n de esta conducta, los
asistentes se miraban, sin embargo, con
un aire pensativo, y claramente se da.
ban á entender que arrastrndo por su
inclinaci6n á la singularidad, e 1 barón
no podía muy bien, al fin de cuentas,
estar atacado de una gran locura porque
i efectivamente no ha. perdido la
razón el jugador que se desespera por
su buena suerte 1
La circunstancia misma de haber
ganado una considerable suma. obligó
al barón á continuar jugando con el objeto
de cumplir su proyecto de perder;
un cambio desfavorable podía. muy bien
sobrevenir, según toda probabilidad) y
compensar y aun sobrepujar á la ganancia
obtenida. Pero esta su posición
natural no se realiz6 : 1 a bu<:na suerte
imperturbable de Siegftied constante ..
ment-e era la misrua; y la pasión por el
juego, que las simples combinaciones
de Fharaon aguijoneaban hasta el
exceso, penetraba cadavez más en su
alma sin que él lo apercibiese.
Terminó por LO irritarse más contra
su buena suerte; el juego encadenaba
todas sus facultades y en él pasaba las
noches enteras ; en una palabra, se vio
obligado á reconocer la realidad de
esta seducción que sus amigos le habían
pintado mut h&s veces y en la que
siempre había rehusado creer; porque
en fin, no era la ganancia lo que le
cautivaba: era únic~mente la fascina.
ci6n del juego.
Una noche, á tiempo en que el due.
fío de la banca terminaba la talla, Siegfried
levantó la vista y sus ojos se fijaron
én un anciano colocado frente á él y
que le miraba de una manera muy fija
y con un aire triste y serio; cada vez
que el barón desviaba la vista de las
cartas, su mirada se encontraba con el
ojo so m brío del extranjero, lo que aca·
b6 por causarle una sensación penosa é
importuna. El extranjero no abandonó
el salón sino cuando el juego había terminado.
El día siguiente estaba aun
colocado en frente del bar6n, y no cesaba
de mirarlo con un ojo sombrío y casi
sinielitro; pero cuando á la noche siguiente
Siegfried lo vio sentado en el
mismo puesto, y fija sobre él su mirada
escrutadora que brillaba con un
fuego diabólico, no pudo contenerse
mts largo tiempo y le dijo en alta voz:
'' 04ballero me veo obligado & suplicaros
eRcojáis otro puesto, trastornáis mí
juego."
El extranjero se inclin6 con una
amarga sonrisa, y abandon6 sin decir
palabra, la mesa y el salón de juego.
Sin embargo, á la noche siguiente, el
extranjero había vuelto á tomar su
puesto enfrente del barón, á quien conmovía
su mirada inflexible y pene.
trante.
(Continuará).
EL VELO
Suelen ponerse Jas niñas
V el o de lijera gasa,
Que los defectos encubre
Y los encantos realza.
Si de pudor y modestia
Todas un velo llevaran,
Ocultando sus defectos,
Redoblarían sus gracias.
Mas no es posible; esas telas
En el mundo son muy raras,
Y además ya no se usan :
Son de la. moda rasada.
RICARDO CARRASQUII~LA.
IMPRESIONES
Existe un libro, libro imperecedero,
cuyas páginas han sido leídas con avidez
y lágrimas, en casi todos Jos pueblos
cultos: desde Módena al Cáucaso,
desde el golfo de San Lorenzo hasta
las llanuras de Sedán; hermosas é ilus.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
LA MUJER 4ó
tres damas lo han tenido en sus manos.
y Sierra, Altamirano y el "divino "
Vergara y V ergara hánlo honrado con
merecidos juicios. El llanto de la mu·
jer lo ha ungido ; el aplauso de los
hombres lo ha conRagrado. Llámase
MARÍA, su autor, Jorge lsaacs.
MARÍA, sí, ''ideal amadísimo para
mis delicias y éxtasis-dice el poeta,pero
impotente para aliviar mis horas
de rabioso dolor. En vano la invoco.
Si viene á. mí de tiempo en tiempo, sabe
ya que viendo sus ojos suspiro por
otros mi dos, que los suyos me hacen
recordar el perfume de otros cabello~,
que sus besos me parecen muy fríos."
PAUL MERY.
CONDICION DE LA MUJER
EN LOS PUEBLOS ANTIGUOs.
La venta de la mujer estaba admitida.
en todos los pueblos de la antigüedad
: una vez vendida. por sus padr s
á. quien quería tomarla por espoea, ella
era a u propiedad 1nueble y quedaba
sujeta á. todas las consecuencias de e ta
condición. Después podía ser vendida
por su propio marido 6 destruída según
su gusto.
El matrimonio mismo nó era p~ra la
mujer, en , casi todos los pueblos del
Asia, sino un largo y terrible martirio
que no terminaba sino con la inmolaci6n.
de la víctima. Si ella tenía la des.
dicha de envejecer mientras vivía su
marido, 6 más bien dicho, su tirano,
éste tenía el derecho de librarse de ella
estrangulár.dola cuando ya no estaba en
el caso de servir. Si el marido moría antes,
se inmolaban sobre su tumbiA todas
sus mujer~s, 6 por Jo menos la que él
más amaba. Muy á meJl do sucedía que
era el padre mismo quien s~orificaba
su hija, sobre el sepulcro de su yerno.
Los tártaros obligFJban á la mujer á
dejarse quemar en la hoguera en que
ardía el cadáver de su marido. En algunas
partes no se daba á la m11jer el
trabajo de morir, sino que era enterra•
da viva juntamente con el cadáver de
su esposo.
Entre los partos era tan indiferente
para el hombre matar á su mujer, á su
hermana 6 á su hija, como matar á un
gato. Generalmente hablando, se puede
decir que casi en todos lo. pueblos pa.
gauoB era reconocido y garantido por
las 1eyes, el derecho do vida y muerte
del padre sobre las bijas y de los hermanos
sobre las hermanas.
Entre 1m, árabes, cuando había en una
tribu mis mujeres que las neceearias,
á todas las que nacían se les daba muer·
te, enterrándolas en una fosa destinada .
al efecto.
Entre los galos, lo mismo que entre
lo~ germanos, la mujer no era ante la
ley ~ino la esclava del hombre¡ debía
trabajar para su marido mientras él
vivía, y después de su muerte suicidar ..
se sobre su tumba para ir á servirle en
el otro mundo. Esta horrible legislaci6n
no era, sin e m ba.rgo, fdno e) r flejo de
aquel dogma religiobo más horrible aún
profeE~ado por este pueblo, según el cual,
la mujer es ~tn se?· impuro, y por consignieuto
excluida para siempre del Val.
había ó para·iso de Odín, á no ser
que se diera ella misma la muert.e para
ir á juntarse con su esposo.
En Atena , entreaqnellos griegos tan
alabados por la sabiduría de las leyes,
la condición de la mujer no era menos
deplorable que en el resto del mundo.
Se compraba ]a mujer para esposa,
y su dueño tenía la facultad de arro ..
jarla des¡ués inmediatamente, de po·
nerla en remate público, 6 destruírla
como un mueble inútil. En todas par.
tes era mirada como cosa, como una
propiedad, como una esclava, sin que
se reconociera díferencia alguna legal
entre las mujer esposa y la mujer esclava.
En Roma, donde se había concedido
al hombre el dert::cho de divorciarse,
usaban esta facultad con la mayor libertad,
siendo repudiada la e~posa por los
pretextos más frívolos. Sulpicio arroja.
J:SU mujer porque la encontr6 en la ca.
lle sin velo en la cabeza. Habiendo sido
preguntado P1~ulo Emilio por qué se
había divorciado, respondi6 sonriéndose:
" Y o he hecho lo que se hace con un
zapato cuando daña los pies."
Pompeyo repudi6 á su mujer para
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LA MUJElt
casarse con la hija de Sil a y atraerse nsí
la amistad de su po.dre; la misma.suerte
cupo á las mujc~res de Cicer6n, de
Catón, de Augu':-to ; y, Sf>~lÍn se expresa.
Juvenal, para repuriiar Pub1io á su mujer
no hizo otra. oos}~ sino h!\cerle decir
con uno de sus escla"os eRtas palabras:
''Mujer, vos 011 ~ou&.i. muy á menudo:
retiráos de aquí inmediatamente. Nos~
otros esperamos otra mujer que no tenga
la nariz tan húmeda." Para decirlo todo
de una vez, en pocas palabras, todas
las relaciones de estos matrimonios podrían
compeudiarse de e:ste modo : brutalidad
por una pa.rte, y ternm· set·víl
por la otra. Ta.l era el verdadero Cipíritu
de la familia. romana.
Mas la mujer del pueblo era conde.
nada á un suplicio mucho más atroz, al
suplicio de verse arrancar t.ms propios
· hijos para. darles muerte, y el'to muchas
veces en su misma presencia .A penas
nacido un niño: )a comadrona lo pouía
á los pies del padre: si é. te, levnntó.odole
del suelo le tomaba en 'US brazos
para entregar lo á la nodriza 6 á la madre,
el niño estaba salvo por eutonce.,,
pero quedando iempre el padre con el
derecho de deshacerse de él -vendiéndolo
6 deRpedazándolo cou sus. propias
manos. Si el padr€', empero, apart lUdo
su vi ta á otra parte, dejaba al niño éu
el suelo, lo extrangulabau, 6, si"no, iban
á exponerlo en el velabro 6 á arrojarlo
como inmundicia en la cloaca máxi1na
6 en el río·
Si al emprender el marido un largo
viaje dejaba la mujer próxima á ser madre,
le decía. con fria crueldad: "Si
durante mi ausencia tuvie"'"raB una
hija, la matarás." Por lo demás, lo.
pobres exponían 6 mataban siempre á
sus hijas. Si alguna excepción babia eo
esta regla, era siempre en favor del
varón, pero jamás la. había para la m u.
jer ; pues era considerada como una
carga demasiado gravosa. L1 mujer era
siempre uu ser privilegiarlo para ser
despreciado ú oprimido. Los no bies 6
los ricos, cuando tenían dos 6 tres Lijos,
hacían peracer inexorablemente
todos los demás.
Si la madre pagana era infeliz por
los hijos que le quitaban, no lo era
menos por Jos que se dignaban dejarle:
er:.kb ~ C' si ~iempre privada de todo lo
que b .we dichosa á una madre, como el
res t:•to filial, el tierno ca.riño, los mi.
ramientos, los cuidadoR solícitos y la
con6auza íntima de sus hijos, los cua~
les no sola.ro nte no le pertenecí n,
porque eran propiedad do su marido,
siuo que sabhn que su madre no era
sino una esclava que podít\ ser arrojada
del hogar domé-;tico. i Qué re~peto, qué
amor podía. esperar de unos seres que
m a ña.ua le serán extraños y se a vergonzarán
de reconocerla. por ma,ire? Si!
Tal vez mañana cruzará sin esposo, sin
fortuna y solitaria por las calles, con
la e beza. humill d1. y á pie, mientras
sus hijos pasando á su ado la salpicaráu
coo sus dorada3 carroz~s.
Tal fuo por largos iglo la condi.
ción de la mujer desde qu9 nació la.
i~olatría h.Astd. la aparición del cri ti. lllt)
illO.
COLEGIO PESTALOZIANO
En la. somana próxima. pasada tu vimos
el gu. to d a~.;i. e, ir, por e pecia 1 iu.
vit· ci6u, al colPgio de nifia.s diri\Yi<]o
por la rseñora D ll Evn Goo ii ncr le Cárdenas
y la señorita Paulina oding, al
primer xamen prepnratorio qno para
obtar el grado de Iostitutoras ·ostlL ie.
ron las F:eñoritas D.ll Ana Eliaa Cleves
y Da. Bárbara Zon illo.
Do hemos hablar con franqueza: por
alguna falsa opini6n dada por alguna
per ·ona enemig~ gr; tuita del Colegio
en referencia, íbamos predi ·pue" to3 para
no deJ~H pasar eu claro el menor de.
ft3cto que encontrnra.m.o. en el xamen
referí Jo, a"í es que pn:imos suma atención
a.l acto, aun eu sus má:; pequeños
detalle ..
E u la primera noche ·e ex mi 6 á l ~
señorita Oleves y nos dej6 admirados
u s6lido Raber en las m teri~' que . e
le designaron, á volnutari de los señores
caliticadores. Su fácil dicci6n, la
sereuidad con que contestaba á las preguntas
que se le hacían, y ol mo o sen~
cilio y adecuado como se buscaba camino
para desenvolver una idea, nos prob6
de una manera evidente que no habít\.
allí nada superficial.
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LA MUJER !7
En la &jguiente noche vimos examinar
á la eñorita Zorr11lo, y aunque
é~ta se mo tró con menos sereniJad,
cosa mny nntural en uua st fiorita y
en un acto tan solemne, no por eso
nos dej6 menos ~ati~t, chos, pues queJamos
converwi:los lvu, t,a la ~videncia,
quG comprendía perfcttameute las materia
que :e le haLí m euse ñ : do, que
podía explicarlas ccn facilidad y á sati
facci<')u g nera.l y que cu ¡.¡ug respuef':tas
no había nada de aquello que pue.
da. dar la menor duda de una sólida enseñanza.
Ambas señoritas recibieron la calificación
de aob?'eBalienteB. L~ J uuta .calificadora
(lSta Ln. com puebt~ de los ~efíores
Tapia, Antonio María Rueda y Góm<:
z.
Q•lisiéraroos haLlar a.l go má.s re~pecto
ds sto. dos t xámene~ y f'obre la
claso de iustrucci6u que se da en el Col e
gio Pes lozzia no, pe o no. r l'erv, moa
p ra otr. ocu ic'n. Por ahor f lici n.·no.
á. lct. s ñora ire ctoras y á]· ñoritas
Cleves y Zorrillo por el feliz éxito
que han obtenido.
PENSAMIENTO
Buscn.d una mujer en iblc, hermosa,
lleua. de amor y de ternura, espiritual,
caritativa y modesta, y t~ndréi~ un ángel,
más que un ángel, un cielo, un 1
para'Íso de suprema felicidad. Poro
trocadla por uua. mnjer celo a, jnt,rigante,
fanática, pre~mutuosa, 1l na de 1
odios y de cólera, snperficial y necia,
y t0ndréis en ella un demoüio, un infierno
de amarguras.
MATRIMONIO
El' día ü del corriente t ~vo lugar en
Zipaquirá el enlace del distinguido caballero
Sfñor D. Artu o Aceved0, con
la virtuo..:a, eRpiritual y be! la señorita
D.& Laura Bernal. Los bog res, como
é~te, que se fund n b:ljo b: es tu1 sólidas,
tienen siempre la bend1eión y am.
paro del Altí imo. Virtudes notables,
amor y laboriosidad son t:l lema de esta
nueva pareja~ á la que deseamos a feli-cidad
que merece. P.
Señores Directores de LA :MUJER.
Apenas dimos lectura á su simpático
periodico, corn prendimos la alta mira socül
y ruonl.l que u~tedes se proponen con
su l'ublicacióu, y esto ·nos trajo á las
mi ~ ntes el deseo de fortnar una junta
entre (.liez de sus numero~as lectoras,
con el objeto de hacer algunas pregun.
ta8 por conducto de LA MUJER, acerca
de vuri~q cuestiones de suma importancia
para nosotrus y para aquéllas que
se hallen en casos análogos al nuéstro.
L~~ junta está organizada y tenemos
mucho gu to ea ponernos á. la disposición
de usted~s.
Nos permitimos, en primer lugar,
expre ... ar con la verdad de un buen es.
pejo y con el drspojo completo de nuestra
peculiar vanidad, que somos regttlarruente
bollas (cosa nada rara en Bogotá)
y qne e. tamos entre lo quince y
los veinte años, edad, en que se dice,
quo más llamamo la atenci6u, sin emharrro,
t:stamo solteras y hemos creído
que 1" cau a sea la pobre:6a en que no~
encontramos.
N u e tras primeras preguntas ee en.
caminan, pues, á sabor lo siguiente:
i Por qué se han eAcaseado tanto los
matrimouios con muchachas de nuestras
condiciones 1
iLa pobreza en la mujer es obstáculo
insnperable para ser casada?
i En ca. o de que alguna de nosotras
llégara á. conseguir marido qué debe
hacer, fuera del cumplimiento de sus
deberes morales para conservar el cariño
de su esposo y que no vaya á ser
abandonada á los, tres ó cuatro meses
de casada?
Estas y otras preguntas seguiremos
haciendo, siempre que contemos con la
bt>nevolencia de ustedes.
Les anticipamos las gracias y nos
suscribimos sus atentas servidoras.
Elvi1·a, Joaquina, Micaelina,:Sofia,
Ramonrt, Jesús, Ma1·ía, Virginia, Isabel
y Uleofe .
PESA ME
Lo enviamos á la familia }lontaña
por la muerte de su padre, el sefior D.
Marcelino, acaecida en esta ciudad en
la semana pasada.
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T..A. l\1UJER
ACONTECIMIENTO DESASTROSO
Fne el que tuvo lng
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La Mujer - N. 5
Directores, RIJ Y F AR-... t\.dministrador, ARCESIO ZAMBRANO
SERIE 1.• ~ :Sogota, Noviembre 16 ele 1895. J NUMERO 6
l MUJER La mujer, en todos los tiempos
y paí e.s, ha. formado g•·andes re-
LA BEBIDA Y EL JUEGO volucioucs sociales, y FlU trabajo,
Nos creetuos en el deber de lla- autH1ue muehas veecs l nnto, ha
mar la seria. atenci~n de nuestr:~s
1
prodnci(!O siet tpre c1 ef cto de~,e~
lectoras hae1a la tu o·ente nece I- du. E::; cierto qne uo es muy facll
dad que hay de que el bello sexo, tomar la iuiciativa, y tntu:ho u1ás
priocipalmente el Jc Bogoüí, tmne en: rH.lo, e cueueutrn, como pnsa
cartas directas en un asunto de t:tn ah ore entre nosotros, la sociedad
vital importancia para Ja. ociedad ale itrgaua; pero, oco t1empo
después lo cambió por un anillo tle al.
gún valor. Habi~ndo entrado temporal.
mente al servicio del príncipe de G. * '* *,
éste le obsequió, al retirarse d~ s'! ser·
vicio, como prenda de agradecu~uento,
el mismo reloj de oro guarnec1do de
diamantes con una. lujosísima cadena.
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LA MUJER 89
A prop61'ito de esa historia, todos hablaban
de la repugnancia obbtinarla del
joven barón, por el jupgo, aunque su
buena suerte constante hubiera debido
in~pirarle, más que á ninguno otro, la
di~po. ición contra~ia ; y bien pronto, no
hallando otra ~olución, convinieron en
que S gfried, á pesar de sus nnmero~as
y Ltillantes cualidades, era baE-tante in
teresado, sumamente tí mido y demasiado
miserable para expoaerse á una pérdida
por insignificante que fue"e· N o
tuvieron en cuenta que la conduda tlel
barón desmentía. formalmente toda sospecha
de avaricia; y como casi siempre
]a generalidad se encanta con poder
vengarse de ]a reputació[} de un hom.
bre notable, gracias á la adición de un
pero insidioso, como e~te pero se encnentra
siempre en cualquier parte, aunque
no tenga fundamento más que en
la imaginación de los detractores, se
adoptó generu.lmP.nte como muy atisfactoria
f>Sta explicación de la antipatía
de Siegfried contra el juego.
(Continuará).
PESA ME
I..~o damos muy sentido á la familia
Angulo, y muy especialmente á don
Uicardo, por la muerte del sefior don
José María, quien ha dejado un varío
irrerarable en d seno de la sociedad
de Facatativti..
Que Dios envíe á dieha familia la
má profunda resignaci6n por tan dura
pr eba.
REVISTA DE MODAS
(Con tín nación).
M.
Hasta tanto que lleguen las pecheras
bordadas y chorreras, al momento se
lle a el gran chal María Antonitta.Tambié
será muy lindo sobre los vestidos
de talle, abotonándose con doble hilera
de botones de estrás. Inútil decir que
se ace con museJina de seda, adornado
co un riquí irno encaje muy fruncido.
En todo eso, dirán las madres de familia,
no vemos nada práctico para nos.
otr s.
o impide, ya que se trata, sobre to.
•
do de formss. Puede muy bien confeccionarse
un vestido de princesa con paño,
un gabán de tbeviota y un ve~tido
de talle con l:ma y abrocharle con betones
de capricho. Con los te-jidos ligero~
que ~e E'mplean para las hlusaR, que
se llevarán Riempre, es muy fácil hacer
el chal .María Antonieta de la misma
tela que el vestido y adornarle con un
plegadito de crespón 6 de la misma te.
la con una tirilla de encaje amarillo on
el borde. No ~e olvide que los chales
se anudan sobre el pecho, formando
una lazada grande y llevando uno de
los paños al tall~ de donde desciende
graciosamente. E;; muy fácil vestirse
elegantemente y bar11to en este tiempo.
Todo está re! II·'y calles que
piden á grito e¡;,ta. iunov·Lción, Jo cnal
atenuaría en algo los miasmas ddl téreos
que se r spir,.ln en ellas y contra
lo cuale uo v~ len ni lo. fuerte. agua~
ceros, ni la policía, ni los carro del
aseo.
DUELO
El día 2 del pr . nto mnri6 h virtuosa
S( fíorita. Dolo es 1 · z. zr~o Piza no,
de ·pués de uua. larga y penu:n. e11fer.
medad t;ttfrid" con ~;at t.a re~o;ignaci6n.
Las que tuvinto~ el gu~to de trat:Jrla,
pudimos admirar eu ella. graneles virtudes,
f.lobrctodo un i nmcnso an10r por
los seres que le dieron la vi~a; hoy la
lloramos y acompa fL m o 1Í ·u familia
en su profundo dolor, muy espClcial.
mente á la señcrita Helena u . hermana.
UNAS .AMIGAS.
Bogotá, No iembre de 1895.
BIEN LO Mt.RECE
la Compañía .A.zuaga el que, como se
nos dice, se le ceda el Tt>atro Cot6n. para
una funci6o f•xtraordinaria que e
verificará en la semana ~ntrante, coo.
perando á ella la compañía de Opera
Italiana.
Si esto fuere cierto, presentamos nues~
tras felicitaciones al señor Azzali por
iU acto generoso.
CUADRO ENIGMÁTICO
Snstitnír con sílabas los puntos, de
manera qne l~ídos los renglones horizontal
y verticalmente den: el 1. 0 el
nombre de un drama afamado; el 2. 0
un nombre de mujer, y el 3.0 un apellido.
CL.A.VEL.
SELLADA POR VIRUELA
L~ ca~a número 308 de la calle 12,
(antes del Puevte de San Victorino ),
tiPne u u a vi o en ]a puerta que dice:
"E ta rasa so sella por orden de este
D~spacho por haber habiJo en ella tres
ca O~ nA Vi rue}a.
''El Inspector,
"JUAN C. TRIANA."
CHARADA
Al rayar el prima dos
Con sus dos cua'rta, Mode t
Se va al huerto; cua.r o,'
Y regre a con 11 n tiesto
De todo para Quirós.
Solución á la charada d 1 nú ero
ant 11 ior: Jlfentecato .
Id al trapecio enigmático de · .
.Macaco
Sara
No
BESAME
Han dejado de existir en la presente
Rcm~nR, en e. ta ciudad, la señorita DoloreR
Isaza Pizano, el señor Federico
Cuellar y la s ñorita Primitiva Varga¡;¡
á us f rnilias enviamos nuestra manifestación
de condolencia.
AGUA DE ANGEL
PARA FORT.A.LECER Y RE-FRESCAR EL CUT111
Póngonse á infundir en agua flores
de mirto, destílenso en seguida, y se obtendrá
una agua o1orosa que pondrá finas
y hermosas las carnes. •
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La Mujer - N. 5
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La Mujer - N. 2
UJER
Directores, RIJ Y FAR-Administrador, ARCESIO ZAMBRANO
SEl\lE 1.• í __ _ :BogoU, Noviembre G ele 1895. J NUMERO 2
LA MUJER
POR NUESTROS HERMANOS
DE CUBA
Hemos recibido una circular firmada
por varios ca.ba~eros notabl~s de ~st.a
capital, la cual ttene por ohJe~o sohcl·
tar la cooperación del púbhco para.
reunir fondos y auxiliar á los patriotas
cubanos heridos y enfermos, que en su
lucha por la libertan, han caído agobia.
dos por el peso de la tiranía, y euvuel.
tos en la sangre que, por el cumplimiento
de tan sngrado deber, les han
hethv derramar las armas de sus opresores
·
Nos creemos obligados á cooperar de
cuautos modos nos sea posible para que
se lleve á cabo tan laudable idea, ya
que por hoy no podtmos coadyuvar de
una manera directa á la ju~;ta y santa
causa de los héroes de la Perla do las
Antillas.
Con este motivo, pues, nos permitimos
recordar á nuestras amables lectoras,
los ilustres nombres de Policarpa
Salabarrieta, Antonia Santos, Eusebia
Caicedo, Josefa Baraya., Petronila Lo.
zano y otras, cuyos gloriosos hechos,
frescos siempre en nuestra memoria,
servirán de norma á. todo corazón co.
lombiano.
No dudamos de la buena acogida que
tendrá en nt\estro bello sexo la idea de
los iniciadores de tan generosa obra. - LAS MUJERES
Hé aquí un artículo de primera necesidad,
que e! á la VfZ un artículo de
hijo, como si dijéramos el pan y el coche;
aquello ein lo que DO se puede
-
vivir ; aquello sin lo que no se puede
brillar.
i Qué son las mujeres 1 Todo el mundo
lo sabe, porque es imposible ignorarlo.
Las mujeres son la cara ntitad
rlel género humano.
¡Qué bien dicho está esto l
Cara: he aquí el srtícnlo de lu ·o.
Mitad : esa es la parte indi ~r ensab e
del artículo de primera necesi ad.
'fodo esto puede encerrarse m u y bien
en la exactitud incontestable del siguiente
atsnrdo:
La mujer es un bello adorno que es
ab. .olutamente indispensable para la.
vida de la humanidad.
Por grande qne sea nuestro orgullo,
por indomable que sea nuestra ~oberbia,
no saldremos nunca de esta humillante
definición :
Cada hombre no es más que la ml·
tad de uuo. mujer.
Ellas á lo menos pueuen decir con
cierta. sath,facci6n : cada una de DOS•
otras somos la mitad de un hombre.
Llevando los términos de este pro.
Llema á una solución matemática, venimos
á parar á. un resnltado incontes.
table.
No hay manera de eludir la ingenua.
exactitud de la aritmética.
Si cada hombre es la mitad de una.
mujer, diez hombres reunidos no pud.
den arrojar más que la suma total de
cinco mujeres: si cada mujer tts la mitad
de un hombre, diez mujeres juntas
equivalen á cinco hombres.
O la ciencia de los números es una.
vergonzosa su perch~ría, 6 b que he
dicho no tiene vuelta de hoja.
Consideradas bajo el punto de vista
del 1 ugnr que oc u pa.n e u el orden so.
cial, también es de ellas la ventaja..
Las mujeres marchan delante en to.
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10 LA :MUJER •
dso los movimientos de la humanidad;
pues s6lo así puede verificarse el continuo
fenómeno de que los hombres an.
den siempre detrás de las mujeres.
He presentado una demostraci6n ma.
temática, y acabo de exponer un argumento
arrancado de la historia de todos
los tiempos : ahora voy á valerme de
una obsenación cuya fuerza comprenderán
perfectamente todos los que estén
iniciados en los secretos del comercio.
Yo pregunto: i Hay algo que valga
más que una mujer 1
O de otra manera~ i Hay algo que
cueste más 1
Para amar á un hombre ellas no necesitan
más que contar con su corazón ;
para amar á una mujer, el hombre necesita
contar, ante todo, con su bolsillo.
Para los que no miden por el dinero
el valor de las cosas tengo otra pre.
gunta.
Si las mujeres no valen nada, i por
qué se las guarda tánto 1
Se pierde un horu bre, y como los
agentes de algún tribunal no se tomen
el trabajo de buscarlo, no hay quién se
dedique á averiguar su par~dero.
Parece que no se ha perdido gran
cosa.
Pero se pierde una mujer, y todos
los hombres se dedican á buscarla.
l:'arece que se ha perd 1do el mundo
''Fragilidad, tú tienes nombre de
mujer."
E~to ha dicho un grande h~mbre, sin
caer en la cueuta de que la mujer no
puede ser frági 1 por sí sola.
El gran poetl. inglé- nos ha sorprendido
con un pensamiento que se halla
formulado en todas las lenguas desde
que ha y vasos de cristal, platos de porcelana
y tazas de china.
Todas las cocineras del mundo se
habían anticipado al grande hombre.
Será difícil encontrar una qu <. antes
no hu hiera dicho alguna vez por lo
menos:
" Señora, se han roto seis vaso¡;¡, cinco
platos y dos tazas," en lugar de decir:
'' Sefiora, los bo roto."
El hombre fm rte, inteligente y s4.
bio puede caer diez veces al día ; pero
la mujer deoil, ignorante y tímida, no
puede tropezar ni una v~z en su vida.
Es decir, la piedra no es dura, porque
hay una gota de agua tenaz y continua
que al cabo la rompe.
El hombre no puede resistir á una
mirada cariñosa, ni á una sonrisa afable,
ni ~ una palabra tierna ; pero 1~
mujer es preciso que resista á las miradas,
á las sonrisas, á las palabras, á
las súplicas y á las amenazas. i Se quiere
saber lo que sería un hombre con ..
vertido en mujer 1 Pues véase Jo que
son aquellos á quienes el poder, el talento
6 la riqueza ha rodeado de continuas
adulaciones.
Las hemos de envolver en el humo
de nuestras lisonjas, y no han de tener
vanidacl.
fiamos de abrirle~ los ojos, y no han
de "('" er.
N o las queremos más que hermosas,
y han de querer ellas ser honestas.
L:is empujarnos y no han de caer.
¡ Pobres mujeres! Las hemos prohibido
todos nuestros defectos y además
los suyos.
Otro grande hombre ha dicho q e la
mujer es el bello defecto de la nc. tu.
raleza.
Su belleza consisbe en no ser hombrf's,
y su defecto en ser mujeres.
Acu. o entre el hombre y Joq ángeles
bahía demabiada distancia, y Dios puso
á la mujer.
Obsuv ·n de qné muj e res es de quien
el hombre se queja. Véase cuáles son
para él las inconstantes, las frágiles,
las ingratas, ]as crueles.
El amante se queja de su amada;
el marido de su e5-posa; el libertino do
las quo pierde; el indiferente de todas
aquellas en que puede fijar sus ojos y
comprometer su corazón.
Es decir, que el hombre se queja de
la mujer que ha elegidc) , 6 de aquellas
eutre las que se halla a Glii3 él puede
elecrir.
Parece que en ese IJÚ mero eutt'a te
la bel1a mitad del género humano.
Pero medíte e bien.
Ningún hombre ha elegido á su madre
: todas las madres son buenas ; yo
no conozco á ninguna madre q o
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LA IUJER 11
sea mujer, y apenas hay alguna mujer
que no llegue á ser madre.
· i Qué finge el hombre para conquistar
el cariño de una mujer 1
Amor.
i Qué finge la mujer para esclavizar
al hombre 1
Belleza.
El hombre tiene que valerse de un
sentimiento; á. la mujer le basta un
poco de arte.
. La mujer dice siempre! "M-e ama."
· El hombre no dice más que "Me
gu. ta.''
E noble, dicen ellas, es generoso, es
valiente: qué talento! qué buen co.
raz6n!
Nosotr-os decimos: "Es blanca, es
airosau qué pie! qué ojos1 qué gar.
ganta! ''
Para atraer las mujeres hacia nosotros,
para obtener su confianza, fingimos
virtur:les; ellas, por el contrario,
s~ -c:alen Je las apa iencias de algunos
VlCIOS.
Por r gla general, el bo::nbre aFiela.
v·za á la mujer, convenciéndola de la
profundidad de su cariño, de la inroenilidad
de su ternura ; en una palabra,
haciéndola creer que la am.a..
Por regla general, la mujer ejerce
sobre el hombre el imperio de su ·caprichosa
vol untad, haciéndolo creer que
puede amar á otro.
Si fuera posible penetrar en lo más
rec6ndito del coraz6u de un hombre
enam<>rado, encontraría m os á. menudo á
la vanidad oculta detrás de la pasi6n.
Si fuera posible desc~brir el fondo
del coraz6n de la mujer más frívola,
veríamos el amor oculto detrás de sus
aparentes ligerezas.
El hombre disimula sus defecto3 roo.
ralea, y la mujer sus imperfecciones físiGas.
Ellos seducen por la pasi6n ; ellas
por la coquetería.
Imaginamos dos amantes que tratan
de dominarse mutuamente; que pretenden,
por decirlo así, echa:t el re5to
de sus recíprocas seducciones.
El fatiga su imaginaci6n "Quscando el
medio más eficaz y hace el i ventario
de los recurso posibles.
Riquezas : con esto puede despertar
~u avarioi3. pero no su cariño.
Poder: Con esto se inflamará en su
co>·azcin el fuego del orgullo, y se apagará.
la }pz de su ternura.
Gloria: E.,to le servirá para admirar,
pero no para querer.
Ni riquezas, ni poder, ni gloria: hay
que buscar otro camino.
La imaginaci6n se desespera, batalla
con las sombras del entendimiento,
hierve entre la'\ dificultades que se opo.
nen á su deseo, hasta que al fin salta
un rayo de lm~.
N o e!-.1 una idea, es un sentimiento lo
que lo ilumina.
Necesita una desgracia que consolar,
un sacrificio qu.e hacer, un infortunio
que combatir.
Por ejemplo, hay una casa donde se
alberga una familia pobre: esa familia
se con1pone de tres nifíos, que uno
no ha salido todavía. de la cuna; otro
atín no puodo andar sin el auxilio do
las ma.no ,, y el tercero no se atreve á.
correr in peligro de caer e ; completa
este cuadro, lo único que puede completarlo
: una madre.
De repente la casa es presa de un
incendio: entre el humo que sale por
las ju. turas de las puertas se es~apan
los gritos de la madre desesperada y de
los niños afligidos.
Nadie se atreve á penetrar en aquel
edificio, que respira humo por todas
Ilartes y que cruge devorado por el in.
cendio.
Un hombre se presenta, aparta á la
multitud que le estorba el paso, empuja
Yigorosamente con entram has manos
1~ puerta, que cede, y desaparece detrás
de un torbellino de llamas.
Poco después se abre un balcón. y el
hombre a parece en él con un nifío en
los brazos, y aquel niño se salva; luégo
a parece con otro, y se sal va taro bién ;
luégo aparece con el tercero, y luégo
eon la madTe. ·
A este recurso no hay ooraz6n de
mujer que se reFista; él ha triunfado.
Ella busca á su vez el medio má.s se.
guro de encade.narlo á su cariño, y echa
sus cuentas de este modo :
Inosencia, se fastidiará; recato no le
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1
Ii LA MUJBB
agradaré; amor: si él averigua. lo que
lo quiero i no me olvidará 1
Ni inocencia., ni recato, ni amor: hay
que buscar otro camino.
Esta vez el rayo de luz viene de fuera
y hiere sus ojos después de haberse
rE-flejado en la superficie de un espejo ;
levanta la cabeza, se mira y se sonríe
Trenza sus cabellos con gracia, ajus.
ta su talle, descubre de su garganta lo
necesario para que el deseo adivine lo de.
más ; la mano busca un fondo oscuro
para que se estaquen bien sus bellos
contornos y su limpia blancura; el pie
8e adelanta sobre la alfombra, pequefio
y atrevido.
Ante estos recursos, no hay hombre
que s~ resista; ella también triunfa.
Llega el momento en que se ven ; él
aparece con el cabello chamuscado, RUS
manos están marcadas por el incendio,
y su rostro señalado por el humo ; lo
Kiguen las bendiciones de la multitud
enternecida y la gratitud inmensa y
eterna de una madre.
Ella resplandece con todos su~ encantos.
Se miran, se contemplan y se adivinan.
Ella dice : " ;Qué bueno ! '' y él exclama
: " ¡ Qué bermo a está! "
¡Cuál de los dos es mejor 1
¡Mujeres! sólo llegáis á ser malas
después de haber tratado mucho á
los bom bres.
Para que lleguéis á ser despreciables,
es preciso que empecéis por ser la admiración,
el encanto y la felicidad de
los mismos que os desprecian.
i Cuántas veces la mano del hombre
salva á la mujer de la perdici6n y de
}a ignominia 1
Y rcuántaa veces no nos devuelven
ellas la virtud, la esperanza y la feli.
cidad!
Lo digo con franqueza: yo desearía
ser mujer, si no perdiera, al serlo, el
dulce privilegio de admirarlas y de
quererlas.
JOSÉ SELG.AS.
PENSAMIENTOS.-5i queréis moralizar
la. sociedad y mejorar la educación, formad
las mujeres.
El escollo donde se estrella ]a virtud
de ur.a mujer joven es la vanidad, y el
de una mujer entrada en años, el interés:
debe huírse de uno y otro, pues ambos
acarrean extravío para la mente y amar·
ga hiel para el corazón.
MI GLORIA
Sin cruz no se vence ; sin lucha no hn.y
Grandeza ni cielo ; (gloria.;.
¡Las dichn,s del mundo son flores que viven
Un solo momento 1
La dulce ambrosía que en cáliz dorado
Soñando bebemos,
Amargan las dichas más puras y hermosas
Y el sueño más bello.
La rica coronR. de rosas y lauros
Que amande tejemos,
}Iarchítase apenas del sol del estír,
La hieren los be~os.
J.Ja mú iea dulce que ensayan los labios
Del vil li onjcro
Nos miente ideaJes r¡ue un soplo deshaoo
Del odio 6 del tedio.
Y el mundo quo alfombra. de flores la. vía
Que hollamos hoy ciegos,
De espinas mañana, ang-rienta coron
Quizás nos dé en pr mio.
Sin cruz no so vence; sin hieles ni espinas
No hay gloria., ni hay cielo:
¡Los goces fiel mundo disípanse siempre
Uuai humo en el viento!
¡Gustad los dichosos, placeres sin tasa t
¡ Gustad los &oberbio~
Lisonjas mentidas y aplausos comprados
Al torpe y al necio t
¡Labrad pedestales de mármoles y oro
Los reyes del genio !
¡ Comprad á la fama la voz pregonera
Que es loa en el tiempo !
¡ Bebed en el cáliz del mundo las dichas
Que enlurbia su dedo 1
1 Coronas de un día tejed con sus rosas
Nacidas del cieno I
1 Surcad de los mares las ondas soqoras
Su furia venciendo t
1 Comprad hospedage del genio en la bis-
Con oro ó con hierro I ( toria
¡Barred si sois fuertes,del haz de la. tierra,
'l'iranos y necios I
Ni envidio lisonjas. ni gnsto placeres,
Ni amar a~í quiero:
Mi cuna es la tierra, mi tnmba su polvo,
¡ Mi gloria los cieloiS l
Ju.1:w B. PAsToa AtcAn.'l'.
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LA l1UJE1l 11
NOBLE ACCION
A esa hora opaca en que sin despe.
dirse por completo el día, pero cercana
ya la noche, vuelven las hermosas da·
mas v elegantes ca halle ros del Parque
del Centenario, paseo favorito de Bogotá,
se hallaba una preciosa señorita,
cuyo nombrA ca llamo por no herir su
delicadeza, eu la puerta de su r.asa, despidiéndose
de algunas amigas. A ese
tiempo pasaba por el medio de la calle
un pobre anciano agobiado, hl vez más
por el peso de sus sufrimiento~ que por
el de su avanzada edad, cuando de re- l
pente se le presenta por delante un co- l
che tirado por dos fogosos caballos. N o
tuvo tiempo el postillón para detenerlos,
y ya veíamo al anciano debajo de
la~ carretas, cuando la señorita cou la
velocidad del rayo, y á tiempo que
nuestro hombre tambaleaba para caer,
corre y lo toma del brazo, le evita el
ser extropeado por el vehículo 6 tal vez
la muerte, lo conduce hacia la acera y
en seguida, con esa benevolencia, pro.
pia de la dama bogotana, saca un billete
d.e su bolsillo y lo da de limozna. al
anClan o.
No podemos describir lo que sentimos
en esos momentos. Casi nos provocaba
postrarnos á los pies de tan digna
sefiorite.. Averiguamos su nombre y
su familia, y un rato después, acampafiados
de ua. amigo, entramos á la casa
para felicitarla por tan noble cuanto
caritativa acción. Nos recibi6 con la
mayor benevolencia y la más exqui ita
galantería y nos suplicó no hiciéramos
público su acto generoso, á lo que no
pudimos convenir.
·· Esta sefiorita es descendiente de un
prócer de la Independencia. N o niega,
pues, su sangre. Sentimos que las columnas
de nuestro periódico no se puedan
honrar publicando el nombre de la
heroína.
EL MATRIMONIO
EN INGLATERRA
Los ingleses necesitan una práctica
má3 lenta y un ejercicio más prolongado
que los naturales de otros países,
para poder entrar de lleno en las ma-nifestaciones
y procodimi t' ntos naturales
de la vida. Su concepcit'íu es penosa,
aunque segura ; y de aquí los di fe.
rentes trattrlos y guías que se les reco.
mienda en los actos más sencillo~ y en
los hechos más vulgares de la existencia.
Hace tiempo que un editor puhlic6
una guía dando reglas para buscar novia
y Cf\, :use, reglas aju tadas perf~ct~mente
á los usos y co tnmbres de la Nac;ón.
Varios de sus capltulos están causagrados
á los signi!'!ntes temas: manera
de eucontrar novia; primeros coqueteos;
conducta que debe seguir el pretendieute
con los parioutes de su ado.
rada; la que é ta lm de observar durante
el gi\lanteo; rPgalo ; la primera
decla.racióu; cond uct1 cba1ero, ~on
el objeto de evitar dt}Scuidos peligrosos.
· La víspera de la bola envh la novh
á las que han de sor sus com pañe~;as en
tan dulce tn~nce, guantes blancos ata·
dos con cit:Jtas rlt~l mi . m<> color; ignal.
mente procede el novio con lo .o; que han
de ser sus acompaffiutes.
Parte del bizcocho, 6 pnn llamado de
boda, es cortado en pE~quf'fios pedazo'l.
que uno por uno van pas ndo por el
anillo uu cial. Luégo IíatJ estos peda.
citos en elegante papel color de rosa 6
blanco, y se atan con lazos de papel
de plata. .
El novio entrega una 1 ista brides
maitl.<; para q•1e conviden á las persona.
s qq,e sean de u gu to.
En l~ ,ma.fian~ de .la boda se dirig ,
la reumnn á la Igle ·¡a. por e. te ordf'n :
en el pri·ner co<:he van la principal
brideB•r,aid, y el principal a.compañ m.
te; en el segundo otra bridesma'id y
]a madre del novio: lo-3 demás carrua.
jes .conducen, e~ resto de compañeros y
amigos; el ultimo lleva á la novia y á
su padre.
La novia viste de blanco y el novio
de levita. E-,te se adelaota y reciba á
su prometida en la sacri tía..
Generalmente el padre de la novia
se encarga de conducirla al altar seguirla
inmediatameote por toda~ las
bridesmaids formando un conjunto pin.
toresco y encantador.
El novio espera al pie del altar, ro.
deado de sus com pR-ñeros. la llegada de
la novia, y en seguida tiane 1 ugar la
ceremonia, según el rito de la religi6n
á que pert~nect-n.
Hay reglas fijas para la colocaci6n
de los convidados, para la manera de
andar, para el tono en que ha de pro·
nunciar el si quiero y para la mayor 6
menor emoción que decentemente han
de manifestar desposados, parientes y
eonvidados.
. L'l novia h~ de ruborizarse; es de
ngor.
D3 vnelt!\ al hogar van los des::>osados
en el primer carruaje; el padre y
la madre les si~uen en otro, y los demás
regresan sin orden de etiqueta y
como mejor pueden.
Al servir. e el almuerzo toman asien.
to los recicn casados en el lado central
de la mesa y en frente del pan de
boda.
Eo el lado opuesto se sienta. el sacerdote
que deba benrlecir la unión.
El padre y la madre de la desposada
ot:upan respectivameute los ext~ e-
In O!:!.
L~s bridfsmaids cortan el pan d 1
boda en pequeños pe ~ azoe:;, los cnales
nadie toca h· ta llegado el momento de
que brinde por la novia el amigo má3
autiguo de la fa.milw. del novio
El esposo da ]a· gracias en su nombre
y en el de su cara mitarl.
Dos horas de pué , la. principal bridesmrti(
ls se lleve. sigilosamente á la
c.le.'posada, lo cual sirve de eñal ó indirecta,
para que e retiren las sefforas
y para qne el nuevo e poso se Jespida
m~lancólicamente y con cierto decoro
de sus amigos.
En las bodas elegantes los desposa·
dod no asi ten al almuerzo, siuo que
desaparecen a í que bau participado de
un 1 ig ro refre co.
Y dice el reglamento: la desposada
debe de1 rL> ml-r algunas lágrimas naturales
al dejar la casa paterna; los criados
han de fentirse conmovidos al ver
alejarse á. la señorita; ha de sollozar
la m.::lmá, y el padre ha de reprimir un
su ruo.
Por último, la desposada se arroja
en braz.os de la. madre, que haciendo un
heroico esfuerzo, la traspasa y coloca
en los del venturoso marilo.
Suena el cha ·qnido de un látigo, se
abre la portezuela de un coche, y .•. feliz
viaje!
La guía 6 reglamento explica así
mismo lo que deben hacer los recién
casados cuando llegan á la primera
fonda, 6 sea á la primera estación de
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LA MUJER 15
su luna de miel; es dPcir, la oeRposa. '1 TEATRO MUNICIPAL
da se retira á su hab:baci6?, Y así que El miércoles de la sem~na próxima
ha vestido un elegante tr11Je de noche, pasada, pu 8 r, en E'F"Cenu. ]a compañía
envía á su rnariJo un ree:.uJo, por con- Azw~aa. Ell!ludo Go·rd·i11no del gr~n
dueto de la donceJJa, informándole de ~urort--dramático St-'liés. La representaque
ya e tá en di. posición de ponerse á ci0n de tan msguífico drama ebtuvo á
sus pié~:i y ofrecerle sus respetos. la altura de 1~ compañía. N o .s~ ,puede
No puede Jarse mayor finura. . exigir más. y aunque no qms1eramos
Hay otras reglas acerca del traJe nombrar á nivguno de !os actores en
que han de u~ar los dPspos~dos ~urante particular, por lo muy bien que reprela
luna de rn¡el ({n E"pana es e~te lo sentaron Rus papeles, porque todos lo
más encillo y desahogado que se. ~o- hicieron á cual mfjor, y pudiera verse
noce ), y sobre otros asuntos tan tn VIa- en ello parcialidad, no podemos men?s
les como inocentes. . oe nombrar á la sEñorita dofia Rt-fugiO
Al mes del viaje regresa el matn- A:tmaga que t'n su papel de Maria esmonio
á su ca8a, y veEtida la desposada tuvo admirable. No nos gustan loa
con el traje de boda, y así tida por las dramas porque quPromos ir al teatro á
b1·idesmaids, recibe ()olemlJemeute, Y á divertirnos y no á llorar, pero el drama
manera de corte, las vi~ itas de todo~ los en cuestión tiPne que gnF-tar á toJo el
que han recibido el p~rte de la ordma. que ame la bellt-za ~el J nguaje, la.
ria y feliz concu~rencta. . ~ abundancia de pens, mamtos dehcados
Las brides1na~ds obsequian a los pre- y profundos, y la verdadera. poesía; y
sen tes con vino y pan de boda, Y de mucho má fli la. repre. entac1ón de la
nuevo se brinda á la salud de la esposa. pieza se hace tsn bien como en esa
La recepci6n tiene lugar durante tres noche lo hicieron lo actores. Hé aquí
días. ~Jgo de lo que algún 5ran crítico escri-
La recien casada, egún reglHmento, be sobre ese gran drama:
no ha de mostrar mucha E-Xpausión ui ............ "El público, el gran pú-gran
afecto á las personas que le vi i- blico de IJUe. tro teatro,., y de nuestras
ten, y el mar ido ha de observa~ una bibliotecas (puramente metufóricas),
actitud digna y TP. ·ervada, á ~emeJanza me refiero, en fin, á )a gente que lee,
de] héroe que acaba de dar cuna á una admira y ama con predilección los cagrave
y trascendental empresa. racteres heroicos; la energía empleada
Las reg~as y consejos que después de contra la fuerza •impue ·ta, le parE>ce, y
esto se dan á los retien casados, f'On es en efecto, el más alto sublime.
muy dignos de la mort1l y df.:l la higie- P~ro es claro que en nuestros días no
ne, mas no es de nuestro prop6sito el pueds emplearse tal energía, ní en la
entrar en este terreno; basta lo ex- vida ni en el arte, matantio. múros 6
pueétO, subiéndosela á las barbas al gran Aga.
MOSEN LOREA.
PESAME
Por un olvido en la imprenta en donde
Be ed · ta este periódico. no se publicó en
el número anterior nuestra manife tació
e <1 profunda condolencia. dirigida al
señor doctor D. Jnan David Herrt:ra y
señora, por la muerte de una de sus hijas,
la señorita Isabel. Salvamos hoy este
olvido involuntario enviándoles por medio
de las presentes líneas, nuest.ro sentido
ésame y nuestra, excusa.
;;
meJJÓn 6 al valeroso Alfonso VI; hay
que recnr ir á otros elementos; hay
que luchar, por ejemplo, cont.ra la
fuerza, también bruta y tiránica, de
las ideas impuestas, de los dogmas
fríos, de piedra, qne caen sobre la concienda
como aquella Josa que para
siempre cerraba la necrópolis de Egipto.
El sefior Sellés ha tomado por este
camino ; ha ene. '"nado en su protagonista
Carlos, el valor y la deci i6n con
que puede contar la. honra<.lez en frente
de la tiranía anónima de ideas y
costumbres impuestas. Todo el cúmulo
de creencias, actos, consumad os, ..,
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
16
algo de adaptación que hay en la vida
e~piritual, todo eE
Fuente:
Biblioteca Virtual Banco de la República
Formatos de contenido:
Prensa
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La Mujer - N. 2
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La Mujer - N. 1
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
LA IUJEH
~-------------------
Nada hay más bello que una mujer¡ El gran Colón, el soñador piloto,
· rl.,. d l d -' 1 11 l lícita y cuidadosa, estw.liamlo l~s 111- wne e m·1n o que sono a ~ ave .
linaciones de su esposo, previniendo
1
Salve oh Colón ! Tu gloria sin ocaso
us de~eo ' dirigien~o por sí mi.sma ~~ Tendrá por ob1aci6n de gente·· en gente'
ducamón le sus h11os, daudo eJemplo . . , - ...
e activitla ú los crindos y ejerciendo El canto de los stglos a su paso
en todos y sobre tollo una il~fluen. cia
1
. Y el hossana sin fin de un Continente!
,~·aJ, uend iciendo al \!a e~tú. el arcano de 1:\. sombras · roto
S~ftor que fo.rrr:~ra 3U Ctlraz_P1 pa. ·a la 1 Tierra! (l'ritó Colón como demente
vtrtud y la fe_ltc1datl dom ~ 'f,\Ca, como 1 . ~ .. , . '
formó la gargauta del rui eñ·w para en· 1 bombarda. rep,tw aquel grtto :
tonar h!mnos en el ilen~ :o dl la noct.~, Poco d spuú~ en éxtasis fc1vientc
y ~l.cáhz de la rosn. pa! . contener e~·- R~sonó su plegaria en lo infin "to!
q mslto perfume. '"' ~
.At~UIPIN A Io "TEs DEl. VALT.E.
,Creemos serán d~l . ;n~yor agrallo ele 1
nuestras lectoras los dos siguientes sonetos,
~néditos, prntluccióu de la muy
Cada acto ó cada trabnjo ú ocupaci6Q
produce más o menos suciedad en la.
distinguida cuanto notable poetisa, se. persona, y esta ~ucied<~d en lo que con'-
ñora· doña. Agripiua. l\Ioutes del Valle. cierne ft la sóperficie ' del cuerp , sMo
puede desaparecer iavándose. l!n baño
COLOJ:T
diario, en lo generar, promueve·y conRerva
la salud. I .. a gran importancia de
ltv:ar con frecueucia y perfectamente
De pie junto al vel~mpn de su nave, todo el cuerpo, se comprenderá fácil-y
en tenebrosa lid con el destino · mente CUé~ndo consideremos que la fu n-
La faz bañada en re, planclor divi:10 ciún de la piel ~ cutis no e~. simple-
. . • ' 1 meo te la de serv1r de una cutnerta ex-
Oye en el vtento el revolar de nna ave. tendida sobre el cuerpo para protección
Y el alma. poderosa del marino
En lo infinito de la mar no cabe ;
Y antes que el astro de la noche acabe,
E ~ngido ele Dios en lo remoto.
' de In. parte interior y más importante ;
sino que es una de las partes más delicadamente
formada de todo el organismo,
y entre otras propiedades posee Ja
ati ta y de rses
cálidos as como durante el v rano nón do colores, que s on muy litHlo.,,
e u los país~s templados u u baño diario pet·o no ofrecen la rosist · nci, tlel oh nes
casi una necesidad. ' co y del ere; )H. Estos d os l3atiees do
Cuando el baño diario sea nocivo un mismo color ~ieotan bi e n á todas :
P.Uede reemplaiarse ventajcsa.ment~ el bl·auco, ú. las rnhia:.; mú r tl>üw, y e l
restregando vigorosamente el cuerpo c1ema, á las . wret~as llHl · mu 'CHas .
con uua. toalla seca up.cepillo ó 'con Jas Ambos resJ t on 1gualoH nto á lós ra-manos.
' yos mé!s ar tieri.t;es del sol y á los agua-
El baño fr'o debe tomarse de prefe- ceros ine perados cou que en el ' 'erau
N. ' 1 d • J , l j :r~ncia, cuando nos Jevantaroon pot· la sorp_ren_ e a menw o a as e gautes e x-
IDl\Ú~ na. · cm wm. tas .
. IJa hora .mejor de ba:.larse es cuando 'l'oda seücra eleg·m_te d~lle saber en-el
estómnO'o está vacío ó cnsi vacío· la contrar en la elegPncia m1~UH\ un lado
peor es p~ecisamento después do ~na práctico, y aunar l~s e.:-igc ncias · de la
comlda. coqueter' a con las del buen . < ntido.
~ Después del destierro, bastante largo,
.:- 1 : que fué condenada la em gua blan"'a,
·., · béla aquí que reaparect} ,' La vemos
LA :MODA 1 h(,y triuufar sob ·o ·1<1s en~J!:.ws ue seda
adoruad~~ con cintn.s y encajes, que el
aire descolora en poco tiempo. Por lo
La visconde.--,i Harberton '·a demos- dem¿%~, el luj(> y el refinamiento que so
trado con datos estadísticos fidedignos han mtroducido hoy en aquellas enaque1
anualmente tr:escieutn mu}eres, gna", . las transforman eu verdaderas
por lo IUt\oos, mueren á consecuencia , ma~·a~illas de riqueza. y eleg?uda. Ha
del uso de es. e corsé feroz que alguuas 1 tendencia marcada á resucitar la anti-
. conser.van día y noche; y citaba las gua lenceria, ejemplo: <.'SOS frescos y
Jl~' ~abras siguientes de un módico: graciosos ficbues de bátista, cuya boga
• h No se llegará á prohibir la ~·aurica- va ya· en aumento y que alegran los
ción y la venta de ese in~trnruento des- trajes más sombríos.
tructor, Sino después que 'alguna de las El fic!Jú Maria Antoníeta es particupri-
ncesas de la familia real haya muer- Jarmente adorable. Adornado con en-tu
por baberlo usado ...... " · cajes finos d8 Valencier;¡es blancos ó
Aderuás, ha hecho medir las más morenos, es como un recuerdo vago do
hermosas estatuas conocidas, con el las mod~s de otra época, mezclado con
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LA MU.JE1~
1 ' las coquetc·rhts \1e nuestro fin de siglo. mús elegante que e~te otro? Es el som-
. Sin ser Yerdadero fichú de .;)Iaría An. brero Lamballe, de estilo puro, recogi.
tonieta, es de una \ariednd gra(iiosa. do por u o lndo;sobni una guirnc ltLt de·
Este ficbú es de !llU.'elina do sed;l y ta fl)~<\~ y proyectando por el otro sobro
ádoruado con dos volantes de eneaje- el seu L>lante la soml.Jra liger;(del ala.
se le puede hacer, igu'almente, de lmón ~s de paja biancrt.'tiza. y la copa ~a co- ·
ú de bat-t ta muy tinü-y anudado por rouada y· rodeat.ln. d~ t!llct ancba. cinta, ·
delante, formando un eseote. que cae por rletrás, de dos picos largo's
El cu •rpo do aldetn. uudulnd:t va y flotantes. Muy elegante, corno e ve 1 •
abierto por dela~1~e sobro un camlsoló!ll estntlelicwsa ~eproducci(m de una moda:
de m u. e.lin·1 de sed~ plegada. Suml.Jrero de nntaüo, ~wompañal)a ú un traje no·
Luis XVI, adornado con alns de encaje, 1 menos ·tco, que lleVilba h~ J>rmeesa
una aigrette de ·J.wrabut y un ramo de Chiwny en una garden lJaTt!J dada úl-rosas.
timameot(~ por ln. Duquesa de i\¡ .... E. 1
Otra, de una sencillez enc.mtatiora. \e. tillo de forma princesa t->ra de pequíü .
f.J:l falda, dH qnadl'OS do fantasía, "üill~ astan te linda.. hn vruel>< lindo: la f,tld:l., formada. por uno paños
de ilo . m ... ws ú tl·l eribir un or~ubrero de taf1 tnt1 coil>re uoo: abunieos ue muselina de
de t: q az' 1 muy feaw'o, orre una guir ·~ed 1 azul, plegada, terrnina11ien averirruado. ~Jo· unos autores de
se,iíndole un feliz ú.·ito e~l su' t.rnlwjo8 ¡ gran vnlía0 dicen CJ~ú emigt aro u <.lel
y ngn.t~inldo r:erman~ncta. entr nu~· Egipto ,1¡ timnp1> de la conquista r,le
Q!ros; a 1 s .Re. n~n ~ ,A:~..zaiJ .r 1\lalencht- aquel país por los turcos y t!UC pasaron
lll, ~1uestm . . telJCJtacwn I!Ol' haber lleva- ú Europa . b~1jo Ja dirección <.lo un caut.
lo a ~abo us compromJ, o , y nue •. tro~ dill.o suyo llalllado ~ingaueo, de donde
más smceros desAo porque sus estner- 0 01 ioina el no mure Zíngaro, con que
;zos obtengan el triu11ío que se merecnn, son c;nocidos en el Levnnte. Pel'o si
'l'I~u\'fRO l\I U.NICIPA~
TJa sim¡Jática Compaüía unuÍJftticn
de . Azuuga, que desdo l:üce aigunos
meses ba e tndo trabajando enlre nosotro~
y que nus ha pro}Jorcion;tdo muy
buenos ratos do solnz, p~1so en cseena,
co~no beneficio de su , pnmcr ac~or, se·
ñor A.zuag(l, el jueves ~1ltnuo, el famoso
d_rap1a. oeJ sepor Cano Y. :Mazas, La J>aswnarza.
Esperábamos que Ja concurrencia 'n
osá noche fuera muy numerosa, ¡mes
el señor Azuaga se ha bech.o entro nosotros
muy sim.pático ' como fumoso artista
y no ha ahorrado esfu?r~o alguno
p ·ara tener contento al publ1c lJogo-tano.
fm ron á ~uropa por Italia, có~1o
pudo transitar uu núu~ero ta1~ cr~culo
do ellos, como ha b.ab1do en J-,spana ~n
tiempos de tantas guerra y euando
gran parte do la Pcníusula taba en
poder do los ár. bes 1 l~or otra rmr~e, la
m· yor parte do los Gttanos espan~les
h. 1 estado si ·~ npre en las Antlalucnts,
lo quo es IJruelm do que llegaron por
Aírica.
Apenas hay país nlguno en Europa
donde no se hallen algunos de est~t razct
e:xtrnordhutria de hombres. Su .f1sono~
mía, comple.:ión y búbitos de VJda son
tan emejantes en todos, Y ~e _un ~arácter
tan peculiar, que so . d~. tmgueu
do todo otro pueblo sobre la twrra con
línea~ m{ls caracte.rística.s qu.e las de
los Judios, pues el . gen u m o g¡ tat~~ ~n 4
daluz es el'mismo gltano. e~ Suov1a, ~
el \'agatJundo zíngaro 1t::tl1ano es .el
1
mismo Gipay errante en . Inglat~rr.a:
Todos tienen un dwlecto, 81 ~o regul.u
y común, á lo menos una gen!?onza eou
TOS niTANOS j respecto al pais á don.de habJtan. I.Jos
-~-J I H mismos oticios mecámcos suel.en prac-
. , ¡ . . . todas partes : trasq m lar bes. Hace UD mes·, poco masó meno.s, que t~car ~Ol (. oner utensiliOS ordi
]legó a, esta ciudad una gran partlcla de tws, lHcer y ?omp pa·Ias ollet!:ls
' ' d'f t · ··os de comna como 1 ' .... • Gitanos, la que, divi~ida en I eren ~.s na u illas trébed~s etc. exhibir anima:
grupos, recorre la c1udad, unos ex 1- parr ' , ' '
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
tA MUJER 1
. ' .
LA 1\IE.JOH l)E LAS MUJÉRES. les raros, y cosas por el estilo, es la
ocupación de los G1tauos, mientras que
las Gítauas han practicado con:tante- La. que liace felices á sn esposo .y á'
mente la secreta y mi teriosa CÍ(~ncia Rus hi:o.·, apa.rta11do al un? de-l vic~o y
de la qui l·ommlcia, por medio de la (rniando ú, lmn ot os á la yu·tnd, es mfi.
cual han abusado en todos t1empos y ~1t.amente m:i s estimable qne la heroína
en tudas parte~ de la simplinídad de de JH>vela, cr1ya única ocupación se reaquellas
per onas . que por fó, }IOr cu- j dune á rsparei1· la. muot·te en tprno de
riosidaién
la costumbre de robar. e lo· nif o , acto
qu~ ejecutan, por lo n•gula1·, pocos días
antes do a lmndonar u u a población.
· Está caleulndo l}lle (.•1 número tle Gitanos
en el globo pa , a do do millone,".
En Europa J~ay ·IDú · de eteeiento~ mil,
do ltJs cual e s hau1tan en España más
de ciento cincuenta mil.
OHGULLO ·
i En palacios magníficos habito
E1~ dorada!:' ca1T?.~as tengo a ien'to;
l\h voluntacl es ltbre como el viento;
No hay para mí jnsticia, no hay delito.
Ni Dios, r!i rey, ni eieneia neceRito;
El oro e· mi poder, es mi elemento·. 1
Si_infinito un Dio~ tiene el firmame~to.
~lt poder· con el oro es infinito. 1
'.' Combate mi poder con tu riq neza,' 1
Gntó el Dolor, y le clav6 violen~o.
"{~ombate .mi poder con tu grandeza,''
Gnt6 la muerte con terrible ac011to
Satán soltó burlesca carcaJada ... '
¡Sólo Dios es poder!. .. el hombre .. nada!
ANTO~ TO G. DEL ÜA~TTO.
CENSURA
Consecuentes con nnestt:o propósito
de que nuestra hoja sirva en todo y
por todo {l los intereses Jcl bello sex:o,
dedicaremos una scQ_eiún para hacer
notar todo aquello qne encontremos
ceu.;:-ura b lc e'n el c.·o feo, en. ·u trat ,.
<·on las <.l:l m a~.
Priut.:ipi:trnos hoy pot· suplica1· á·algnnos
de nue. t.ro . júvene que viajan
en tranvía, tengnn el cuidado de abste~
ncr e de fumar eu los carros de esó
vehículo cuando ocupan a icntos qu~
queden delante de otros Gcupados por
seiioras. Y ya que hablamos del tranvía,
no podemos d0jar pasar desapercibido
el h( cho, por cierto bien vituperable;
)' que hemoS VÍStO reiiC~id'a.S Ve·
ces, especialmente en lo~ días d.~ fiesta,
de no . sólo no ceder lo~ hombres su
puesto á las señoras que van á tomarl?'
ó carecen de él, sino hasta u urpárselo'
en algunas ocasiones.
ACERTIJO.
Vuelan, sin que tengan alas;
Dan sombra, sin tener cuerpo,
Son ligeras ó pesadas,
rremidas 6 deseadas,
Matan sin hierro ni espada
.Y resucitan al mnert?. . .t .t'
I Ja solución en el número próximo.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
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Fuente:
Biblioteca Virtual Banco de la República
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La Mujer - N. 1
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La Mujer - N. 38
LA MUJER
Directores: RIJ y F AR
SERIE 111 } Bogotá, Abril l. o de 1896 { HUM.. 38
LA MUJER
DIAS SANTOS
Los grandiosos hechos cumplidos
en la Palestina, en la persona
de J e~ús, hace y á para 1896 años,
y que se conn1emoran por los cristianos
en la presente semana, tendrán,
de seguro, si no á todas, á la
mayor parte de nuestras lectoras
en estado de recogimiento y de
piedad.
Sus almas, hoy puras, más que
en todo el año, pueden elevarse á
Dios con más entusiasmo, más
fer·vor y más fe que en ninguna
otra ocasión.
El propósito de enmienda de
sus defectos-que éstos todos los
tenemos-hará que de hoy en adelante
se corrijan de una manera eficaz,
y sabiendo cumplir con sus deberes
de hijas, esposas y madres
den una inequívoca prueba de s~
verdadero adelanto y creencias religiosas.
La imitación de la madre del
Cristo, modelo de humildad de
ureza y santidad, será siempr~ su
1 orma en todos los actos de su
ida.
- Por fortuna para Colombia,
uestro bello sexo, exento de los
icios de que están minadas hoy la
ayor parte de las sociedades del
un do civilizado, marcha adelante
on bandera desplegada, mostránoseal
crbe como el primero en el
cumplimiento de sus deberes. Y
nuestras mujeres, cristianas todas,
que llevan siempre en su corazón
la imagen y en sus labios el nombre
de Ma1·ía, sabrán dispensarle
en cualquier circunstancia todo el
respeto y veneración que se merece
la Madre de .A:q u el á quien adoran.
Como presente á nuestras suscriptoras
engalanamos hoy las co ..
lumnas de su periódico con la
preciosa con1 posición en verso in·
titulada La Soledad de ..LJ;Ia1·'-a, 'del
nütahle poet colombiano señor
doctor D. José blaría Samper
Agudelo, que, aunque yá conocida.
de~de hace aJgún tiempo, no
deJara de agradarles el poseerla
en la colección que hagan de LA
MuJER, y c,uya lectura, propia
para estos días, enardecerá más su
corazón en amor á la que tanto
veneran.
. .
LA SOLEDAD DE MARIA
Vedla allí .. . triste, abatida
Bajo su fúnebre manto, '
Soportando en au quebranto
~e sus congojas la hiel;
S~n color en l~a mejillas,
Sm luz la mirada incierta
Trémula, marchita y yert~
Llorando sólo por EL .•.•
Allí está la Virgen santa
Con sus lágrimas tan puras
Sufriendo las amarguras '
En su lúguLre aflicción .•••
A los cielús la infelice
Alza su dulce mirada,
· Mas de su pena agobiada
Siente helado el corazón.
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298
E11a .••. I la hertnosa; la ~a a
J.JI\ Virgen de 1ós Dó ores,
La mé.s bella de las iores
Que fecundara el Jordán,
Ea ahora Jaque gime
Pensando en el sactificio
Del que siguió hasta e] suplicio
Por la familia de Adán.
Ella es la Madre amorosa,
La tierna y dulce Mada,
Que sufre cruel agonftl
Por el hijo que perdió;
Tan pura como su llanto,
'fán bella como su 11om brr,
E$8 es la madre deJ Hombre
Que en una crnz expiró.
L-a blan~a, her-mosa p Io~in
Que adoran los quernbin"fs¡
La que vivió entre jardines
En la tranquHa Belén;
Y h1égo vertió su llanto
Por el "Redentor del mundo,
A quien su pueblo iracundo
Desgarró en Jerufalén.
Esa es la Virgen preciosa
Que en el agreste Cal vario
Mojó del llijo el sudario
Con lúgrim~ s de pesar;
Y vio casi agonizante
Sobre el Gólgota sangriento
Impasible en el tormento
Al que nos vino á salvar.
Vedla allí con su silencio,
Con su crtiel rnelullcolia,
Oon sn lánguida agonia, ·
üon eu triste soledt\d,
Derramando una por una
Sns lágrimas quemadoras,
Soportando largas horas
De d nelo con humildad ..•.
Vedla afligida, empa} ando
En sus lágrimas divinss
Esa corona de espinas
Que Cristo en la sien l !evó;
Y viendo un recuerdo rivo
Jijn cada espina punzante,
De la amargura incesante
Del hijo que yá perdió.
Esa corona sangrienta
Que dE>jaron á María,
La historia ~ncierra sombría
Del que llamaron Jesús;
Porque á los ojos llorosos
De la V ir gen amorosa,
Es la imagen espantosa
Cada eapina.~ de la Oruz ••••
UJE
Triste reli "ia, p · ci to,
~ue los verdugo · -eja-ron
A aquella Á quien destrozaron
El vjrginal corazón;
Pero reliquia adoraia,
Qne, aunque d-e eBpinas del suelo,
Dejó á ]a madre un consuelo
Que aliviara au afiicc · ón.
¡Sí~~ Virgen herm<:'~&,
Llorad en vuestra ngonía,
Que al fin os llamáis María,
Y es triste la wole"d ad .....
Llorad, putl\ ftor del cielo,
Por el hijo que perdisteis,
Que mujer al fin lHldsteis
Con tal desf no: llorad~
JosÉ M~níA. S lf.PE:& A.
VIBrtNt!S SA~TO
Hé s quí el día de la gran tristeza
cristiana, dia en que las campantls no
anunciun ; día ('n qn<' los altares no
tienen sacrific·os, y <:n que Jos aantuarics
de luto no resuenan sino con lament -
ciones; día en ~ne las madrEs dicen á
sus ni nos: ''Hoy Nuestro Senor ha
muerto, y es precigo hacer penitencia
con nosotros." En este dia el u -elo n
ha de reducirse ú los al tare~, sino que h
de hallarse en todas las casas crüatianas:
no es bastante que cesen Jos cánticos
en las igles121S; es preciso que n haya
regocijo alguno en log hogares.
En las capitales, hoy tan agitadas y
ruidoEtas, cuando viene el gran día de
tristeza, poco se percibe que las cam ft
panas han cesado sus reJliqnes desde la
víspera. Pero en las ciudades de }H'O·
vincia este silencio tiene lúgubre solemnidad;
y ha~ta los relojes d~ la
ciudad se callan, de suerte q-ca parece
~ne el tiempo se detiene, porque el Se
nor murió.
En este día, en muchos países, lu lengua
de hierro de) .tiempo no dice á los
hombres más que una hora : ¡ Las tresl
1 Hora de la muerte del Hedcntor 1
¡ Hora que oyó el grito que hizo te¡n;.
blar la tierra, hender las r()cas, despedbzar
el velo, ocultar el sol, abrir las
tumbas y resucitar los muertos; el gran
grito : ¡ Oons~tmmatum est 1
En muchas ciudades los habitantes ·
no llevan el "'Viern~s Santo sino vestid
negrog, y hemos -visto fervientes oot'.
lioos no querer servirse de sus carrozu
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
LA MUJER
el d!a en quE} el Salvafi<>r del munJo
banó con sangre y sudor el camino del
Calvario.
En otros tiempos la tristeza se extendía
en n ·tes tras antigua3 iglesias y
en nuestros viejos palacios, y cu~tndo
los Pontífices de San Dionisio y Nttt'stra
Senora se cubrían con cilicio y ceniz'l,
los suceaores de Olodoveo .V San
L ·lis dejl\ban sns coronas y tomabatl
sus vestidos violadoil, C?,lor del luto de
los reyes.
Sin vituperar lo' tiempos presentes,
los compadecemos al verlos desheredados
de estos $0 tiguos y piadosos u a os.
En vano buscamos la ventaja ó garantía
que los poleres humanos pueden
hallar en Aislílrae de Dios ; no vemos
sino vértigo y delirio en este pensamiento.
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ....... .
EL v ·rzooNnE W ALSH.
OO~DSRO PASOUAL
El que haya tenido la desgracia, que
así pnede llamarsP, de visitar inadvertidamente
alguno de esos establecimien·
toa en donde cada dia se inmolan multitud
de f\nÍm!llea, cuyos cuerpos airven
para sa.chr el im~tinto ca.rnivoro del
hombre; el que haya presenciado una
de esas escenas en lasque sayones medio
desnudos y de siniestra faz, con sus rop
élS y cuerpo ensangrentado3, su actitud
a m~ az f'iora, e u mirada agresiva y sus
descompuestos ademanes, vocean, persiguen
y maltratan á las reses más inofensivas,
hasta hacerlas encolerizar y
embestir, en ()u yo .punto la~ amarran y
rinden para hundir después en su garganta
la. afilada cuchilla, batlarse en su
sangre, desollarlas, partirlas y expeQderlas
en catpbio de un mezquino
salario; el que haya visto esto, decimoe,
y meditado profundamente sobre tan
inhumano y bárbaro proceder, sin duda
alguna experimentará penosa sensación
de dtsgasto al recordar los pormenores
de ese atroz 8$crificio, que sólo
la costumbre ha podido hnoernG$ mirar
con indiferencia y aun á las veces como
, salvaje placer. Pero de todas las mortificaciones
que sufre el alma al contemplar
el espectáculo quii dOJtcribimos,
ninguna tan sensible, ni. guna tan int&
nsa y vi va como la que prod uoo el saorifloio
del eo.r.puso librar al hombre de la ominosa
ctrclavitad que debta arrastrar eternamente
bajo el yago del pecado, estableció
la ley antigua 6 de Moisés, con su
templo, su altar, sus ceremonias y sacrificios.
L')S víctimas que se inmolasen
debían ser animales mundos ó limpios,
entre loa cuales se comprendían todos
aquellos que tenían un solo orden de
dentad ra y Ja pezufia hendida y abiar ..
ta, tales como las palomas, tórtolas, bec~
rros, bueyes y chivos, los que eran ,ofreCidos
en holocausto, y aceptados pC>r el
Omnipotente, en justa CJnfirmación de
su andato supremo. La justicia divina
exigía efusión qe sangre, y de a~ngre
inocente, aunque sólo por un tiemP9
limitado, y hasta que llegase el día del
cruento sacrificio que había de consumar
la obra, dejando competentemente
garantidos los derechos de la humanidad.
Entre todos los animales limpios, no
h!tbo ninguno más grato v aceptable á
Jos ojos de Dios que el cordero; así ea
que Moieés, por inspiración divina, or·
denó que cada familia inmol~se un cordero
macho (palabras de la Escritura),
de un afto y sin mancha, y estableció en
este sacrificio la primera de las festividades
israelitas, conocida por la Pascua.
De aqui el no~re de Oordero Pa1•
01141.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
300 LA MUJER
El Oordero Pascual no era otra cosa
que la imagen del mismo Dios-Hom·
bre: en mansed Gmbre, la' mansed u m·
bre del Hijo del Verbo; su sacrificio, el
sacrificio de Jesús. Aquella sangre inocent~,
derramada por orden de Moisés,
erl:l presagio de la sangre inocente que
había de derramar@e en la eminencia del
Gólgota. Y sucedió como estaba escritC'.
Los sacrificios cesaron cuando la mayor
de las víctimas fue á ofrecerse á su eter·
no Padre, según la predicción de los
profetas; cuando Jesucristo se presen·
tó, y sin abrir su boca, ni lamentarse,
ni tomar armas, ni usar de su derecho,
marchó á ser inmolado en nna cruz
con la misma humildad que el cordero
se entrega á la cuchilla del sacrificador.
d Comprendéis ahora la semejanza?
El Hijo de Dios penetró en la cusa
de los que, llamándcse sus juece8, ha·
bían de convn·tirce en sus verdugos, no
de otro modo que si pisara los umbrales
de su divina gloria; confesó sencilla
y claramente su supuesto crimen; dejóse
denostar y maldecir, sin dcepegflr los
labios en su defensa; soportó con e:anta
impasibilidad ln8 ligaduras y los gol·
pes de los saypn cs; y cunndo la férrea
mano del verdugo enclavab l eus miembros
en un ma.der(l, y cuando los tiros
de la lanza d ilacernbsn sus carnes, y
cúando brotaba de su frente la preciosa
sangre á impulso de las punzantes espi
nas, entonces exhala apen as un sn!3piro,
que es en memoria de su afligida Madre,
6 atrae al seuo de los justo3 al hom$
bre endurecido que po-oieco á '3U hHlo, 6
eleva las manos al cielo demandando
compasión Y: gracia para los que tan
bárbaramente le oprimen, en aquellas
santas palabras: Pe'rdónalos, 881'f,o1·,
qu,e no saben lo q u..e !tacen.
Hé ahí la semejanza entre ambos
sacrificios; hé ahí la humildad, lamansedumbre,
la pureza del Cordero inma·
(miado; hé ahí por qué el Dios de las
alturas ordenaba el el erra m a miento de
la sangre inocente; hé ahí por qué Moi·
sés ofrecía el sacrificio clel cordero como
el más: aceptable y grato á los ojos del
Oreador; hé ahí por qué el Bautista,
cuando predicaba en el desie1to y vio
venir á su Maestro, dijo: ''mirad el Oor ·
dero de Dio~, que quita los pecados del
mundo"; bé ahí, en fin, por qué la
imagen de Jesucristo eetá. representada
en el Oordero Pescual.
J·osÉ DE Ü.A.STRO SERRANO.
Luz y sombras.
Genio de las tristezas! Cen ti neJa
En mis noches de insomnio, cobijado
Entre los pliegnes de tu manto, vela
Mi e3píritu, del cielo desterrado.
Bajo tu imprrio el pensamiento evoca
Recuerdos dulces con sabor de absintio;
Pero están, como ardiente y dura roca,
Secos mis ojos y mi llanto extinto ... ,
Por íntimos pesares mi alma herida,
Conoce la desgracia y el engafío:
El que ~ien te lo amargo de la vida,
¡Vive un siglo de horror en cada ano!
Ausente yá de aquel hogar querido
Donde lucen las flores de mi encanto,
Soy el alción que lejos de su nido
Hace vibrar su lastimt?ro canto.
Mas no deploro mi dolar: el alma
Ji}n esta lucha encuontr,~ ~u el emento :
La vida inerte en infecun d a calm~,
Es fuego f Htuo sin calor 1. i aliento.
Yo vivo más cuando mi sér se anegl\
En un mar de inmortal melancolía ...•
Llorando, 'el alma con sn llanto riega
L ·ls flores del amor y la poesía.
Yo vivo más cuando con raudo vuelo
:rtie levanto, sondeando Jo infinito ....
Y sueno con mi m~dre y con el ciclo,
Cual suena con sus lare s el pro scrito.
Cuando en e1nlma entusiasmada siento
El germen de pasiones generosas; ·
Y cn·.ndo sufro e1 infernal tormentQ
De la dttda, en mis horas tenebrosa~ • .
~1 hombre es un enigma, no a amalg~ma
Do bien y mal, de oscwridad y au,rora.;
Snspir· cuRndv goza y .-:·uando ama,
Y ríe cuando sufre y cuando llora.
¡Genio de las tristezas! con tu esencia
Mantienes á tus hijos inmortales,
Y co•1 la luz divin~t. de ia ciencia
Ilumina3 sus pasos terrenales.
J. M. RODRÍGUEZ GONZÁLEZ.
1892.
El veneno de loa lápices.
A los ninos y á los que no lo son, se
recomienda la lectura de los párrafos
qne á continuación pnblicamos, toma·
dos de una revista de instrucción pública.
"N o há mucho que en el hospital
Augusta, de Berlín, murió el joven Roberto
A., de profesión cerrajero y de
diez y ocho aflos de edad.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
LA MUJER
I. Ante todo, hijo mío, debes ser cor ·
tés con toda clase de persona~, cual·
qui~ra que sea la posición relativa de
ellas y la tuya. Solo las gen tes vu Jgares
erren ostentar superioridad mostrando
a~pereza en sus modales.
II. Lleva siempre la cabeza erguida,
y df'ja leer en tus ojos la franqueza del
ca.rácter, para que no te tachen de huran.,
o. El que h~bla con la cabeza inclinad~
y esquiva las miradas de los de·
más, parece querer ocultar algo, digno
d~ reproche en los pliegues de su conCienCJa.
III. Huye de las gentes chismosas y
enredadoras; tienen el aliento de Sata·
nás en 1a boca, y lo soplan al oído de
aqu~llas que aman el arte de birlibirlo·
que, y á quienes buscan como naturales
cómplices en sus repngnanttts enredos.
. IV. L11 chismografía no ap ·isiona en
sus redrs si.no á misert1bles: tf'jidas eaaa
redes en la oscuridad del misterioso río,
y con la aguja ue la infamh1, siempre
quedan mal ajustadas sus mn.llatl.
V. N o mores en pais que no esté
g, bernado por lf'yes. La arbitrariedad
es In última y más desastrosa fórmula
de l~ tiranía. Un úka e del Zar de Ru·
sia-Jas crueles leyes de Dnwón-son
('\'(•feri blea ul poder discrecional.
VI. No temas llamar ladrón al que
roba, que h dureza ~e esos términos en
boca de un h ~ mbre honrado se traduce
por indignación, y no por el triste deseo
de ),mz!\r una invectiva al aire.
VII. Sí l\allae que loR malvados tia·
D('n quienes los exeu : en 6 defiendan,
huzte cargo que has tropezudo con sus
t:ómplice~; algún punto de Ctmtacto
tienen entre sí, que engendra la com·
plicidad.
OONPERENOIAS
SOBRE LA EDUCAOION DE LA MUJER
POR llEDA RDO RIV ÁS
(Contlnuaolón).
Drama terrible· lección histórica que
habrá de probaro.3 que, si la poesia es
1uz benéfica y suave que embellece la
vida de la mujer, y á t•)do3 sus afectos,
sus inclinaciones y sns debere1 lea da
un coloritio mág:.co y het·moso que los
h ·lce amables; st es música tierna que
la lleva al tra'fés del desierto de la o.xiatenci:
l, amando y cantando para no sen·
tir la~ 33pin" que dedgat·r4n aus pies,
ni la sed de clh:ha que devQra su alma,
¡ ny! también eP, y con ft·ecuencia, el
aq nilón q ne la nrra ·tra á regiones tempestuosas
iluminarlas pc.r el incepdio, y
en donde entre escollos deja su inocencia,
su virtud, su dicha y su esperanza!
De Safo han llegado hasta noeotros
fragmentos de una poesía entusiasta,
ard1ente, apasionada, llena de imáge·
nes que el hombre no puede pintar, revelando
un amor que el hombre jamás
puede sentir; y de una form& delicada y
suave que ningún otro poeta ha podido
imitar. La inmortal Oda de Safo es un
modelo admirable de literatura que los
siglos se van transmitiendo unos á otros.
~1 genio es dón común á. la mujer,
que no sólo da una inclinación mar·
cada á las acciones generosas y nobles,
8Íno que la tnapira en todas las condiciones
de la vida; y 1 delicadeza de sus
sentimientos, la aun vi dad de sus afectos,
la santidad de sus aspiraciones son una
poesía viva y palpitante, que sólo necesita
traducirse en estrofas para conmover
el corazón del hombre.
Cultivar estas inclinacionea genero ..
sat~, acariciarla en el corazón, g z~~e
en ellas y exal t.arlas por la moral, . es hacerse
poetisas; porque la poesía no es
más que el s ntm1ionto y la adoración
de lo bello; y nada contribuya para esto
como el estudio de las obrlts de ingenio,
en las que las personas de vuestro sexo
han retratado en prosa 6 eu verso lo que
las otrtls mujeres sieuten y no pueden
decir, ó c:lntado !o que, como en un
himno etPrno, está diciendo siempre e:l
corazón de una virgen.
Al embellecer In inteligencia con el
estudio de la poesía, se mejora el cora·
zón, como se mejora siempre el campo
cultivando las flores; y no habrá un& de
vosotras que al leer la Oración por todos,
de Víctor Rugo, ó la Oración, de La~
martín e, que encontraréis al fin de estas
lecciones, uo sienh también volver eu
corazón á Dios pard pedirle llena de
amor y de reconocimiento su santa ben~
dición.
La poesía exalta y embellece las grandes
'\'irtudes, y hace horroroso el vicio y
el egoíamo en la i maginaci6n d8 la m ujer;
1dealizl-\ l()s afectns comunf'B, como
el amor á. los padres y á la familia; santifica
á sus ojos las obras do la caridad
y la paciencia, y asi, ennoblecido todo,
ella se apuiona, se enamora de la .vir ..
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LA MUJER 303
tuJ , que llega á ser un.,¡ necesi Llad en
~u tdwa; hueca fuerzas en el hen ísmo
¡•ar., resietir y para vencer; y en vez de
sacar árida tarel, día por día construye
en su hogar un magnífico poema
en Ja vida.
Oultivttr la inteligencia. ea aprozimarse
á Dios, foco Je toda lnz y di:} toda
Fabidur1a; y el alma de la n1ujer eat
·l. siempre más dispuesta á recibir la
in8pimci6n divina. "¿Qué ea lo que separa
á un hombre sin estudio Je un
Caldas, tantos grados cuantos separa el
ángel de la bestia ?H decía el sefior Manuel
Ancízar en nn discurso. "L:1 ignorancia,
y nada más que la ignoran .
cía; porque en el seno do esta bestia.
yace aletargada un alma cupaz de b1·i~
llar con todo el esplendor y COO gramos (1 libra) de arroz eeoo.a
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304 LA MÚJ'ER
gido y bien lavado; se le pone á remojar
en seis vems su peso de agua, durante
catorce horas, y se le decanta. Después
de haber renovado esta operación tres
días seguidos, se coloca el arroz en un
cedazo de crin, y se le exprime toda el
agua que le quede, comprimiQndolo c0n
la mano; en sAguida se pone á secar en
una tela, y cuando esté bien seco se le
muele muy bien en un mortero cubierto;
se ]e reduce á polvo finísimo y se lepa·
sa al través de una tela muy fina á un tirro.
Para facilitar el paso del polvo se le
hace en el centrv de la tda una depresión.
A este poi vo se le puede mezclar
un poco de talco tamizado, que tiene
la propiedad de limpiar el cutis.
Duelo.
Ha muerto la senora D,l\ Zoila R. de
U mana. Enviamos á su a deudos nuestro
séutido pásame; pero muy especialmente
á nuestro distmguido amigo senor
doctor D. Enrique U mana, hijo de
la finada aenora.
El pr6ximo sábado
no habr{L número de LA. :MuJER con
motivo de uo poderse traba;nr en los
dfas Jueves y Viernes Santos."
Saludo
Procedentes del Socorro han llega ·Jo
á estn ciudad los Séflorea Belarmino
Plata y Ricardo Obregón. Los Bllluda mos
afectuosamente y les dcseamoa grata
permanencia entre nosc. tros.
Gran riqueza
I.. .. a fortun~ de la reina Victoria es
enorme. 'l'iene cincuenta millones de
pesos colocados á interés compuesto, y
posee, además, Osborne, BaJmoral y el
ducado de Lancaster (eolo éste produce
trescientos mil pesos de renta). Por otra
parte, cobrtl de la lista civil unos seis
mil pesos divrios.
Luto.
Con profunda pena registramos hoy
la muerte del importante y simpático
joven Stfl.or D. Enrique Gaviria, connotado
liberal.
J..~amentamos !SU desaparición J enviamos
á su familia y demáa deudos n u estro
más aentido pésame.
Charada.
Prima verbo, t1·es artículo,
Segunda es un pronombre,
Y según el refrán dice
El todo prirna el hombre.
Solución á la del número anterior.
Benito.
DEORETO NUMERO 161 de 1888
(17 DE FEBRERO),
sobre prensa.
(OONTINI1.ACION)
La responsabilidad de los periodistas
recaerá sobre ellos en el orden indicado.
Art. 13. A todo periódico existente
6 que haya de fundarse, se exigen, bajo
pena de suspensión temporal, y ab·
sol uta on caso de reincidencia, las siguientes
condiciones:
l. a Manifestación firmada y dirigida
al ~Iinistt·o rlc Gobierno ó al Gobernador
del Departamento, en la cual se declaren,
con su nombre y apellido, el
propi~tario y el director de la publicación;
2 ... Anuncio permanente en el mismo
periódico, del precio de inserción de Cv·
municadoa 6 remitidoe, el cual no po·
drá exceder del m6.ximum esta.bleciuo
por los periódicos en la l't ·spectiva localidad
en ]~fecha de la oxpe.lición del
prese»te decreto;
3. a Publictlcióu inmed iata, por una
solt\ vez, del presente Decreto, y du loa
que lo reformen ó complementen, en
prlJeb de acatamiento á las di .. posicio.
nes que regulan el ejercicio do la prensa.
Art. 14. Toda peraona,-iudividuo
rarticular, iuucionario, corporación ó
sociedad,-á quien se censure ó se atribuyan
hechos falsos 6 desfigurados, tiene
derecho á hacer insertar en el mismo
periódico una rectificación ó acla·
ración que no e.x.ceda del doble del espacio
del suelto ó al'tículo que la haya
motivado.
Art. i5. L3 inserción de que trata el
anterior artículo es obligatoria y grf\~
uita, y ae hará en e~ número que siga
In~edt~itamen_te ul d1a en que la explicaCión
haya s1do entregada en la im·
prenta, bajo pena de cinco pesos por
cada día que transcurra detde el día en
que debio hacerse la inserción, 6 de
arresto equivalente.
(Contlnunrit)
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La Mujer - N. 38
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La Mujer - N. 25
Directores, RIJ y F AR
SERIE II } Bogotá, Febrero 12 de 1896. { NUMERO 25
LA MUJER
ALEJANDRO A. FLOREZ
En el presente nútnero insertan}
OS la segunda parte de la bellhsima
composición en verso de este conocido
y espiritual poeta: in ti tu lada
Fo1·tuna y glo1·ia.
Nada más ameno y tnoral y que
pueda gustar más á nuestras amables
lectoras, que la expresada
coro posición.
La familia ~~16rez ha sido una
familia de poeta : ha pulsado la
lira que pulsaron Tasso y Goethe,
Byron y Shakespeare, Arboleda y
Gutiérrez González, J ·orge Isaacs
y tantos otros que han sido gloria
de su país.
Los versos de los Flórez, dulces
y sentimentales con1o pocos, . on
sietnpre repetidos y cantados por
el pueblo. Poeta cuyos versos repite
el pueblo, es el verdadero
poeta : es que el eco de sus armonía!
i nunca se pierde en el espacio.
Las perfumadas flores con que
Alejandro, Julio, I.Jeonidas y ~Ianuel
de Jesús han alfombrado
nuestro parnaso, casi siempre se encuentran
humedecidas por lágrimas:
es porque esas flores tamb1én
han tenido espinb.s para punzar su
vida en diferentes ocasiones: en
el mismo dorado cáliz en que han
dado á beber ambrosía, han bebido
ellos el más amargo acíbar de
la vida.
•
Las cornposiciones de los Flórez
tienen que gustar á todo el que
ame un lenguaje surtido de belle·
zas, en donde encuentre pensa·
mientos suaves y delicados, dulce
armonía y poesía verdadera.
Vates incansables que han regado
de rosa u catnino, no han
tenido por premio la suave corona.
que tuerecen.
N APOLEON l Y EL VAPOR
Refiere el Príncipe de 1t1etternich, el
afamado Cancil1er austriaco, que un
día, habiendo e perado yá largos ratos
en la antrsala de Napoleón 1, salió
súbitamente del gabinete imperial un
hombre en cuyo semblante se dibujaban
el desengaño y la desolación.
Introducido Metternich al gabinete,
el Emperador le preguntó:
-¿ Se ha :fijado usted en el hombres
que acaba de salir?
Metternich contestó que ese hombre
había llamado su atención, y Napoleón,
un tanto amostazado, exclamó :
-Eh bien, c'est un fou! (Y bien,
ese individuo es un imbécil). Me acaba
de proponer que utilice el agua hirviendo
para llevar mi armada á Inglaterra
!
El hombre á quien aludia Napoleón 1
y á quien hubía calificado como un
imbécil, no era otro que Roberto Fuiton,
el inventor de la navegación por
medio del vapor, que acababa de aconsejar
al Emperador que llevara sus
ejércitos á las costas de Inglaterra en
buques impelidos por el vapor del
agua .
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LA M.
Ahora ae nos ocurre preguntar :
¿ Si Napoleón I, en vez de creer un
imbécil á Fulton, sigue el ejemplo de
Isabel la Católica con el descubridor
de América, cuál seria hoy la suerte
d~ Europa y aun la del mundo entero ?
¿ Hubieran mejorado de cond! i6n
tao toa pais~s cuya situación no es muy
buena, y hubieran mp :ado otros, 6
viceversa ?
Tales preguntas no nos atrevemos a\ .
contestar ; pero si aseguraríamos que
si Napoleón 1 hubiera sido mujer, no
hu hiera considerado á Fui ton como un
imbécil.
FORTUNA Y GLORIA
SEGUNDA PARTE
Versos leídos en el Teatro Municipal de Bogotá, en la noche del 19 de Abril de 1811.
(Consejos á mi querido hermano Joaquín).
o habré de aconsejarte, si á mi vienes,
Que el amor á tu edad fue siempre ciego,
Y de sobra conozco que tú t enes
Alma de luz y corazón de fuego.
N o vayas a creer que mi cabeza
Quiere formar de rimas un concierto;
N ó : tendrá. mi lenguaje la dureza,
' La terrible dureza de lo cierto.
Que otros hablen de César y de Roma,
O uspiws de amor tiernos exhalen,
Y que vistan de luces y de aroma
Pensamientos que en suma poco valen.
¿Quieres cuentos de gualda y amatista,
O quieres que en tu senda no haya abrojos?
Si lo primero, apártarne la vista,
Mas si :¡uieres saber, ábre los ojos.
Si en sueños infantiles aún resbalas
Y aun el pesar tu corazón no agobia,
Has de ver que tu amor tiende sus alas
Volando de tu madre hacia tu novia.
Tú, que tienes tan sólo veinte abriles,
Que es muy poco, no ignoras, por fortuna,
Que novias encontramos siempre á miles,
Pero esposa·~ ___ esposa só1o hay una.
Si posees dinero, bien me explico
Que te cases con una á qui~n le sobre;
Pero escúcha: si acaso no eres rico
Y no quieres llorar, búsca]a pobre.
N o anheles una diosa ó una estrella,
Ni mujeres bajadas de la luna,
Que se ha observado ser mejor aquella
De humilde hogar y de modesta cuna.
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
LA l\IUJER
Ni me hagas burla por tan leve cosa,
Si te digo con críticas de viejo,
Que es muy superficial y vanidosa
La que mucho e mira en el espejo.
La que su gracia en ocuHar se empeña,
Rayos de amor
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La Mujer - N. 25
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La Mujer - Índice general número 1 al 50
Corresponde a los contenidos publicados en los números 1 a 50.
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