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Imagen de apoyo de  Anales de la Asamblea Nacional -Serie II N. 45

Anales de la Asamblea Nacional -Serie II N. 45

Por: | Fecha: 01/07/1905

REPUBLICA DE COLOMBIA ANALES DE LA ASAMBLEA NACIONAL = Serie 11 Bogotá, Julio 1.0 de 1905 ~ Número 45 el término que se les fije, las cuentas que les dis· tribuya el Presidente de la Corte; Lty nú mero 61 de 1905 (30 de Abril) que organiu la Hacienda n1 .. ,io na!. (Contilluación) ...................................... . .. . Acta d~ la sesión del día 19 de Abril de 1905 .......................... . Extract o de debates de la ~esi6n del día 19 de Abril de 190:> .... ...... . Págs. 2.· Examin~lT, glosar y fenecer en se~unda ins- 349 tancia, y en Sala de Apelación ó Consulta, las 3.>3 cuentas que se hallen en este estado; Notas y telegratnas ....... .... _... ...... . ................................ . ~~~ 3.· Expedir los certificados y evacuar los infol'- rJEY NUMERO 61 DE 1905 (30 DE .ABRIL) que organiz 1 H iend:. nilcional. IContinuación) 15. Pasar al Podel Ejecutivo estados anuales de lo~ trabajos ejecutados por la Corte de Cnen­tas, e 11 eXI resión del número de cuentas exami· D. d a y fenecidas durante el año por cada MaO'i,­tra o y por la Sala de A pelación, de la époc~ á q e correspondan y de los alcances deducidos á fav r 6 en contra del Tesoro nacional. .Este cua­dro ,irá acompañado de una e posición en que se m. U tfiesten los embarazos que surl'e la Oorte, y las re o ['mas que, en concepto del Pre iJente, deben intl:0d.l1cirse para ser má expedito y eficaz su pro· cedl ffiJeuto ; 16. Visitar extraordinariamente, por sí mismo ó por medio de los empleados de lo DepArtamentos ó (le individuos particulares de su confianza en cu· 1 uies tiempo, las oficinas de Hacienda na~io­nal de Uo.ntahilidad establecidas en la República, y cualesquIera establecimientos públicos que se ,hallen en c.uenta cOl'l 'iente con el Te 01'0 nacionaJ , ? q~e por cualqUIer moti vo tengan en depósito, In Tlertan 6 manejen fondos del 'resoro nacional, looc cuajes estarán en el deber de informal' sobl'e torl?S los puntos que tenga á bien interrogados el V J ,¡ttador de que trata este artícu lo ; 17:.~.>asar. al Poder Ejecutivo copia auténtica de 1:1 dl.hgenClas de visita expresada en la atribuci in auteno!', la cual se publicará precisamente en el periódico oficial ; 18. Dar cuenta al Poder Ejecutivo de los em­pleados que no rindan oportunamen te las cuentas de su cargo, y Je Jos que, aunque las rin 'ian, a pa­re~ ca de ellas mal manejo, para que sean desti. tUldos. AI't, 217. Son funciones de los Magistrados de la Corte de Cuen tas : ~." Examinar, glosar y fenecer individualmente balO su responsabilidadt en primera instancia y en mes que se Jes pidan por el mismo Prel'idente de la Corte, y suministrar todos los dato~ que él exija en los negocios que cursen en su respectiva Sec­ción; 4.· Formar cuadro annales so re los tr bajos lle . ~I \.. Pocción, arreglado al modelo que 1f.l. 3 dé el Pre_ldente de la Corte, presentando por separado las indicaciones convenientes para la buena marcha. de los trabajos de la Corte y el mayor despacho en sus funciones especiales; 5." Llevar los registros de recibo y entrega de las cuen tas q e entra 'en á su Seec:ón, y los libIO que disponga el Presidente para mayor claridad en los asuntos que cursen por la Corte; 6." Cumpli)' ªon los demás deberes y ejercer las demás funciones que les atribuy n los Códigos y las leyes nacionales; 7.a Asistir diariamente al Despacho por 10 me­nos cinco horas en el día, con excepción de los do­mingos y demás días feriados; y 8.a Consultar con la Sala de Apelación los autos definitivos que dicten en el examen de las cuentas, cuando no Hean apelados. Art. 218. Son deberes del Secretario de la Corte de Ollen tas : 1.0 Autorizar con su firma los auto'3 y resolu­ciones expedidos por la Corte en todos los nego. cios de su resorte y las glosa8 y fenecimiento de primera y segunda instancia; 2.° Autorizal' del mismo modo y cumplir por su parte los decretos y resolucione~ del Presidente de la Corte; 3.0 Llevar en su Despacho por lo menos cuatro libros de registro: el primero, de los documentos y cuentas que sean recibidos en la Corte ó remiti· dos por ella, anotando respecto de cada uno el día de su recibo y entrega; el segundo, de las cuentas ó documentos que se pasen á cada uno de 108 Ma­gistrados, anotando el día de su entrega, el térmi­no fijado por el Presidente para su examen y el día en :¡ue el Magistrado ha devuelto el auto de glosas ó fenecimiento que 10 liberta de la respon­sabilidad; el tercero, de los finiquitos ee cuentas que se expidan á cada responsable del Erario; y Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 350 ANALES DE LA A8AMBLEA NACIONAL el cuarto, de 108 títulos que expide el Poder Ejecu­tivo á los empleados y pensionados cuyos sueldos y pensiones deben pHgal se del Tesoro nacional; 4.° Expedir gratis las certificaciones que se so­liciten por los interesados, previa resolución del Presidente; 5.° Llevar un registro por departamentos y por ramos, de las cuentas que deben presentarse á la Corte, con expresión de] responsable, de la fecha en que se recibieron, de aquéllas en que fueron glosadas, notificadas las glosas y recibidas las contestaciones; y, finalmente, con expresión del día en que se fenecieren las cuentas, del al­cance que hubo en ellas y del finiquito, si se hu­biere expedido; 6.° Rp,cibir y entregar por riguroso inventario, y con intervención del Presidente de la Corte, los muebles, expedientes, reglamentos y demás útiles pertenecientes á ella, ]08 c lale9 quedarán á su cargo y cuidado al l'p.cibirlos; 7.0 Cumplir, allen M, con los deberes que le i n )onga el reglamento económico de ia Corte, cuidar de la economía, orden y aseo en ella y de que los empleados subalternos llenen sus obliga­ciones. Art. 219. Las faltas accidentales del Secretario las suplirá el Oficial mayor. A.rt. 220. Respecto de los ordenadores, el juicio civil de cuentas se surte ante la Corte Suprema desde que el respectivo Magistrado, al examinar la cuenta de un respon able, advierte que se han hecho pagos ó gastos ilegales, protestados por el pagado)', con insistbncia del ordenador, ú otros de que éste debe responder, en cuyo caso se observa­rán los trámites especiales que se determinan en el capítulo siguiente. Art. 221. La Corte de Cuentas procederá, en el examen y fenecimiento de las cuentas de su ju­risdicción, de conrormidad con lo establecido en esta Ley para el examen y fenecimiento provisio­nal de 11\~ cuentas mensuales por la Sección. Art. 222. Todos los autos definitivos que dicte un Magistrado en el examen de una cuenta gene l'al serán consultados, si no fueren apelados, con el resto de los MAgistrados. A.rt. 223. En las apelaciones y consultas proce­rlerá la Corte de Cuentas como está prescrito plll'a la Sección de Cuentas. Art. 224. La Sala, en caso de consulta, proce­derá. como si se tratase de apelación; hará nuevas glosas, oirá al responsable y dictará el auto que estime legal, bien aprobando el fenecimiento ó bien improbándolo, ó declarando alcances en con­tra de los responsables. Art. 225. Los autos que dicte la SalR de Ape­lacióll eu las consultas de primera instancia e llevarátl á erecto, si no fueren apelados, dentro de cinco días de~pués de notificado8. Art. 226. Los autGS absolutorios á los respon­Bables, dictados por la Sala de Apelación,) Con-sulta, serán notificados al Procurador general de­la Nación, quien podrá apelar de todos para ante­la Corte Suprema, dentro de diez dtas de ser noti­ficados. Art. 22'7. Será obligación del Procurador in­troducir el recurso, si para ello recibiere excita .. ción del Poder Ejecutivo ó del Presidente de la Corte de Cuentas. Art. 228. De los autos que dicte la Sala de­Apelación podrán apelar también los responsables para ante la Corte Suprema, dentro de los cinco­días siguientes á aquél en que hubieren sido I ()­tificados. Art. 229. La Corte Suprema observará el pro­cedimiento prescrito para las apelaciones y con­sultas de autos interlocutorios en negocios civiles, y oirá al Procurador. Art. 230. Los autos que dicte la Corte Supre­ma en las ape1aciones de los responsables, y los. autos de la 00 te de Cuentas que estén t:jecuto­riados, tienen fuerza de sentencia definiti Ta, pres­t · n mérito ejecutivo y no pueden ser revocado po)' ninguna autoridAd ó runcionario. Los autos que deban ser consultados no causan ejecutoria mientras no se surta ]a consulta y sean confirmados por la Sala. CAPITULO 27 Responsabilidad de los ord6nadores. Art. 231. Los trámites especiales á que se refiere el artículo 220 para exigir lel responsabilidad civil 6 pecuniaria de los ordenadores }?or las órdenes ilegales de pagos ó de gast'.:>s naClonale~ cuando, resistidas por los pagadores., se hac~n, .sIn e~bar­go, los gastos ó pagos á vITtud de InSIstenCIa de los orden.adores, ó en otros casos en que éstos de­ben ser responsables, se reducen á 10 que se prt's­cribe en los artículos siguientes de esta Ley. A rt. 232. El Magistrado que examine la cuenta en la cual se advirtiere una ordenación ilegal de­gasto~ según ~o expresado en el artículo an.teriol',. pasará inmedIatamente al ordenador copla del auto de glosas, para que este funcionario dirija al mismo Magistrado, dentro de quince días, los des­cargos ó explicaciones que tenga á bien presentnr~ A rt. 233. Recihidas las contestaciones del orde .. nador sl éstas no fueren satisÍactorias á juicio de la COl:te en acuerdo, el Magistrado las pasará á la Corte Su prema con su informe sobre el mérito de ellas. Art. 234. Si el ordenador no contestare en el término fijado el Magistrada enviará á la Corte Suprema el adto de glosas, y previa audiencia del Procurador general de la N ación, ~in más Slctua-­ción tanto en el caso de este artículo coml· en el ante'rior resolverá si se eleva ó no á alcance líquidO' el cargo' deducido por el Magistrado de la Corte. Art. 235. El efecto de ésta resolución es obligar al ordenador á dar una fian21a por el importe del Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ANALES DE LA ASAMBLEA NACIONAL 351 CAPITULO 29 Responsables del Erar2'o. ~lcan ce, á satisfaeción del Administrador general, ó á eonsignar en la Administ ración genel'a1 el im­portt-' del alcance líquido, que se mantendrá allí en depó ito hasta que la Cámara de Represen tantes, á Art. 242. Son res ponsables del Erario, de con· la cu al se dará cuenta inmediatamente, si estu viere fo rmidad con 10 establecido en el artículo 14, el reun ida, 6 en su sig uiente reunión, con el expedien- Administrador general de HaciendH, los Aominis· t e, además del informe general de la Corte de Cuen· tradores de Aduanas, Salinas, Seccionales, los Pa­tas prevenido en el artícu lo 1368 del Código Fíe- gadores de Guerra, los Habilitados de los C uer p~s ~al, relativo al examen de la cuenta general del del Ejército, de los inválidos, de los Agentes DI­Presupuesto y del Tesoro, decida definitivamente, p10máticos y Consulares, y en general eualesquiera J flciendo efectivo el reintegro 6 disponiendo la otras personas que por cnalquier mot,ivo inviel't~n, dl~volu<:ión en caso absolutorio. administren ó manejen intereses ó fondos naClO A J't. 236. La Cámara de Representantes resol' nale, ea en dinero en documentos ó en cuales-verá sobre cRda expediente que le lemita la Corte quiera otr s e pecies 6 yaloJ·es. . Suprema, según el al'tÍcul() anteriOJ', aunque no Art. 243. Los ordenadores de gastos nacIOnales haya presentado el Poder Ejecutivo la cuenta del re"ponden en los tét'mino que se diRpone el e~ta Presll puesto y del Tesoro. Ley, por el valor de lilS ót d ne de pago ilegales ue dict n y que, resl tidas p r los J gaL ore 1'e8- Art. 237. Tod o urlido d, le que e hagan cti 70, e mand lI, in em bar 1'0, ]levar á efecto. 1 g 1 o ,se 11 los vi ion l.lrnente por la C rte el entel'O 6 n del im. Al t. 244. Re pon den igualmente 1 s orden l o-porte de ellas, hasta la deci ión definitiva de la re por la e . ralirnitacióll de los créditos legi lati- Cám ata d e R epl'esentanteA. se pn bll' cará en e 1 D~'a · vo ab1ie rto al Podder }~J'"ecuti"vo, y por lo upbl e-rio Ofiolal.' menta es y extraol' manos ( ue e te mI 'm? t ra . para la ordenación de los ga:stos que ocaSiOue el CAPITULO 28 I servicio respectivo, y que no estén en los ca os en I que, cúnIOl me á la. ley, le a p l'm~tido bri '1 . Responsabilidad de lo' 1 lagistrado de la Corte de Cuentas. I CAPITULO 30 Art. 238. Fenecida definitivamente una cuenta De los finiquitos. por autos ejecutor'indos 6 que causan ejecutoria, A.rt. 245. ~"enecida definitiv mente una cuenta, el Magistrado que la feneció en primera in tancia sea porque el fenecimiento de primel'a instancia y los 1Vlagist¡'ado que hayan resuelto en apelaci6n l se haya ejecutorittdo, :::lea por re oluciones de se· quedan personalmente res pon able por]o dere- ¡ O'unda y tercera in tancia, el re pon. able de la ch.o del Tesoro nacional vu1nerados con el feneci· ~uenta re pondel'á por lo alcances líquido. dedu­mIento, ha ta cuatro años despué de fenecida la leido c ntra él en el :fenecimiento y sin otl'OS dere· la cuenta. chos (lue á lo alcances deduci os á su f.l.vor en el Art. 239. También son responsable ante la mismo fenecimiento. Corte u prema de Justicia por el mal desempeño Art. 246. Los filliq nitos de cuentas se expedir'án al eJel'cer tIS funcione y según los denuncio que al quedar clefiniti\ramente fenecidas to las las que reciba de~ Pl'e. ¡dente de la Corte de Cuenta, del hayan sirlo de cargo de un lui lno J'e pon, able Poder EJecutIvo, del Proenrador general de la durante un bienio ecouómico. y cuando ya haya. Nación ó de cualquiera otro funcionario ó indivi· ce8aclo en su manejo; un solo finiquito la~ eom· duo particular. prenderá á todas, haciéndo"'e en él mención de Art. 240. Toca á la Corte Suprema de J llsticia todo" los fenecimier:to y expre~an¡}o estar satis· df' ,retar la sllspensión, en u caso, y conocer en fechos los alcance. , SI los ha habldo. U11 t sola inst~nc~tt de la causas que se promuevan Art. 247. E.'pedido á un re pon sable el corres· c0 ' ltra 108 MagIstt'ados, por re ponsabilidad 6 en I ponuiente finiquito, cesará to ia respon3abilidad de L,,~)~ del mal de empeño en el ejercicio de Sl1S I parte suya en 10 relativo á lo caudale~ naci na1es funCIOnes. . que manejara en el tiempo que comprende su Art. 241. Los Magistrados no e::;tán impedidos cuenta y por las partida de critas en ella. en ningún caso para conocer de lo juicios de cuen· Art. ~48. Los fenecimiento definitivo:3 de que tas; pero pueden ser recusados por las mismas trata el artículo antef'ior hacen l'dferencia solarnen­caU'ias por que puede reCllsar'tSe á los Magistradod te á las operaciones descritas en los respe0tivos y Jueces, egún el Código Judicial. :mI procedi- libros de la cuenta. En consecuencia, el re ponsa­miento para la recusación y decisión de ella erá ble de una cuenta, aunque ésta haya ido fenecida, el mismo que se prescribe pal'a la rocu 'ación de debe re ponder en cualquier tiempo por las canti· los Magi trados de la Corte Suprema y decisión dades que hubiere recibido y de que no e hizo de la recusaci6n. e argo. En este caso se le abrirá un nuevo juicio E USL\C BA co DE L~ ~G: ARANGO 8\BL OiEC~ lU S -QT ~C Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 352 ANALES DE LA ASAMBLEA NACIONAL de cuentas por las partidas que aparezcan y de que no se haya hncho cargo. Art. 249. Los finiquitos serán expedidos por el Presidente de la Corte de Cuentas, autorizados con la firma del Secretario y con el sello de la C.orte. Sin e~te documento no podrá cancelarse nInguna escrItura de fianza ni devolverse á los interesados los documentos de deuda pública con que hubieren asegurado su manejo. Art. 250. Los finiquitos de los empleados en o11"inas su balternas los expedirán bajo su respon­sabilidad los Jefes de las principales, en las cuales se hayan incorporado las cuentas de los subalter­nos después de examinadas, glosadas y fenecidas por ellos, CAPll ULO 31 Di.-posioiones varias. por definitiva la decisión de dicha Corporación, y se procederá á cobrar el alcance líquido que ella hubiere deducido ó declarado. Art. 258. Los Ministros del Despacho como or­denadores, girarán únicamen te á cargo del Ad mi· nistrador general de Hacienda nacional, para los gastos de sus respectivos ramos. Art. 259. Los empleados que autoricen la expe· dición de ordenes á cargo de las oficinas pagadoras deben llevar un registro en el que se expresen tanto las fechas y las sumas como el objeto de la erogación, y pasarán mensualmente copia aut.OI'i. zada de él al Ministerio de Hacienda y Tesoro. Arto 260. Queda supl'imida la Tesorería gene- 1'8.1: en consecuencia, pasarán á la Adminlstrv,eión general de Hacienda los asuntos pendientes en e~a oficina y el archivo de ella. Al't. 261. La cuentas de los re pO[jsabl~s de especies, como las de la Intendencia general del Art. 251. L autol'i lajes encargadas de pl'UC· Ejército, de Jos arques nacionales, Depósito de tic r 1 s i. it s leU ua es que la ley previene á materi le telegráfico::!, Al macéll de te to y útiles las oficinas de Hacienda nacional, tienen el deber de en eñanza, etc., serán examinadas por una ~ ec­de presentarse en la oficina que deben visitar el ción del Ministerio de Hacienda y Tesoro, y las de día último de cada mes; y si no encontraren aún inversión de fondos no deben ser incorporadas. pronta la cuenta para er presentada ó remitida, Art. 262. La Corte de Cuentas, basándose en lo harán constar así en una diligencia que envía- informe del Administrador general de Hacienda, rán á la Sección por el primer correo siguiente, ó puede suspender de u empleos á los responsa­en el mismo día, si la oficina visitada estuviere en I bIes del Erario que, sin justo motivo comprobado, la capital. Esta diligencia se pasará por el Admi· se retarden en la rendición de sus cuentas más de nistradol' al Contad r qu conozca de la cuenta, tres me e . para lo que haya lugar. Art. 263. El Gobierno señalará la cuantía de Art. 252. La responsabilidad por la falta de las fianza que dehen prestar los re ponsRhles del legalización de los gastos hechos por anticipación Erario nacional, y reglamentará las formalidades es distinta de la responsabilidad por la legalidad de la pre taci6n de las fianzas y lo demás relati­del gasto. En consecuencia, la Sección puede glo. vo á este asunto, para que el Fisco pueda quedar sarlo por no ser legal en su esencia, esté ó no lega- asegurado suficientemente. lizado por el ordenador. Art. 264. El Gobierno organizará la Adminis- Art. 253. Es obligatoria la publicación en el tración general de Hacienda señalando su per~o­peri6dico oficial de todas las notas, glosas y demás nal, dotaciones de éste y funciones de cada em· autos dictados por los Magistrados de la Corte de pleado con arreglo á lo que se dispone en efita Cuentas, y de las contestaciones de los respon- Ley. sableEl. Art. 265. Autúrízase al Gobierno para llenar Art. 254. La Sección y la Corte podrán adiclo, los vacíos y Sil plir las deficiencias q \le puedan nar ó revocar sus fallos por contrario imperio, si ocurrir en la legislación fiscal de la República, ellos fueren reclamados antes de surtirse la apela- respecto del sistema de centralización de las cuen­ción ó de haberse ejecutoriado. tas que establece esta Ley, y para uprimir, si lo Art. 255. Los autos de la Corte de Cuentas no estimare convenien te, en el Ministel'Ío de Hacienda. son apelables en cuanto por ellos se impongAn y Tesoro, la cuenta general del Presu puesto y el multas. Tesoro. Art. 256. Las condonaciones que otorgue el Art. 266. Quedan derogados los Títu los 1.0 y Congreso de lo que se debe al Tesoro se harán 2.° del Libro l.0, los Títulos 1.0, 2.° Y 3.0 Y el Ca­por medio de un acto legislativo expreso. En el pítulo 1.°, Título 4.° del Libro 2.° y los Títulos :i.O Presupuesto de gastos no podrán hacerse condo- y 4.0 del Código Fiscal, la Ley 111 de l888, 36 ue. naciones, ni se entenderán hechas las que consistan 1898 y todas Jas disposiciones contrarias á esta. en mandar devolver á] s deudores lo que hayan Ley. pagado. Art. 261. La Cámara de Comercio de Bogotá Art. 257. En el CRSO del articulo 235, si la Cá· estudiará y formulará u n proyecto general y com­mara de Representantes no dictare la re~olución pleto de tarifa de Aduanas, con especificación de de que allí se trata, en la sesión e~ que se le diere los artícu los que cieban pagar los derechos ad va­cuenta de lo determinado por la Corte, se tendrá lorem y los que se causen únicamente por el peso, Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ANALES DE LA ASAMBLEA NACIONAL 358 Asamblea expresó su voluntad de que pasara á ser ley de la República. . Abierto el tercer debate del proyecto d~ ley "por la cunl se ratifica ]a venta de algunos l:>1enes nacionales y se hace cesión de otros," el DIputa. regir desde 8U do Dr. Csmacho propuso: "Vuelva á segundo debate este proyecto y re· considérense los artículos que se re1acionnn con los }'esguardos rle indígenas." á fin de que sea presentado al Ministerio de Ha­cienda para que éste, después de estudiarlo y con las modificaciones que estime conveniente intro­ducirle, lo presente á la cor.sideración de la próxi. ma Legislatura. Art. 268. Esta Ley empezará á pu blicación en el Dia7'io Ofioial. Dada en Bogotá, á veintinueve de Abril de mil novecientos cinco. El Presidente, ENRIQUE RESTREPO GA.RciA. El Secretario, ])aniel Rubio P aris, Pode?' Ejecutivo- Bogotá, Abril 30 de 1995. Esta proposición fue suste~tada por s~ auto~ y por el SI'. Ministro de RelaCIOnes ExterIores! e impugnada por el Diputado Dr. Manotas. Venfi­cada la votación, resultó aprobada. LOA Diputados Ste.. Cnmacho y Herrera Ben­jamín propusieron lo siguiente, que obtuvo la aprobnción de la Asamblea: Publíquese y ejecútese. (L. S.) "Páse ste proyecto en Comisión á ]os Diputa. R REY E . do 're . P ulecio, Piñeros y Delgado para que con ' el término de t re días 10 e t odien de nuevo te· I nie do en
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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Anales de la Asamblea Nacional -Serie II N. 45

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Anales de la Asamblea Nacional -Serie VI N. 41

Por: | Fecha: 22/06/1907

RE PUBLICA DE COLOMBIA ANALES DE LA ASAMBLEA NACIONAL I Serie V( ~ Bogotá, Junio 22 de 1907 ~ NÚIllerO 41 o <> N" T:El N" :r:::D c> podrá tambiél, cuando lo estime conveniente, so ............. r. ; licitar por su )arte otros dato!'! sobre el particular, . p'\Il"' ya sea pOI' meHo de las autoridades 10caleR, ya por Ley nÚ~lero 30 de j907 Flt (31 DE MAYO) el bosque que ha de ser explotado. sobre explotación ele bosques nacionales. i Art. 7. o El concesionario se obligat'á á hace!' la I explotación contratada ~e manora que no se de~ La Asamblea Nacional OOllstituyente y .Legislativa I truyan 108 pr;1'-- PROYECTO DE LEY DEGHE'l'A: ALt. 1. n Lat; Sociedades ó 00111 pañias anónimas extranjeras de Segul"Os domieiliada~ fuél'a del país, pero que negoeien en él por m~dl.o de age~t~s, tendrán obligación de dar cumphmlento á las dlS posicioues de los Decretos legislativos números ~, 37 de 1906. Art. 2. o Al efecto acreditarán en eada lugar de) país en donde hagan negoeios un ropresentante legal residente y además un agente general en Bogotá, que represente la Oompañía en todos Jos asuntos judiciales y extrajudiciales que puedan ocurrir. Art. 3.° Los Agentes viajeros ambulan~es t.e~ ­drán además la obligación de hacerse lllsenbll" presentando sus credenciales. para el reg~st.ro, ~i es en la capital de la Repúbhca, en el MIOlsterlO de Gobierno, y si es en los Departamentos, en las Gobernaciones, en donde se les dará el pase par~ que puedan ejercer sus funcion~s. Sin este requ~· sito serán nulos los actos que ejecuten. Cada di­ligencia de registro llevará u na estampilla de á veinte pesos ($ 20). Art. 4. o Los Agentes banqueros de estal5 C0!Dpa­ñías tienen la obligación de pre~entar al Gobierno cada año una relación certificada por el Inspector de Bancos y de Oompañías anónimas, de las primas recaudadas durante el año, acompañada de un re· cibo de la Tesorería general en que conste que han pagado el cinco por ciento (5 por 100) de las suma:s colectadas, impuesto cvn que quedan gravadas di­chas primas. Art. 5. 0 La falta de cumplimiento de estas foro malidades hará incul'rir á las Compañías en una multa que no bajará de quinientos pesos ($ 5~0~, ni subirá de mil pesos ($ 1,000), Y en la prohlbl· ción de hacer negocios en el país, todo á juicio del ------------~~~ .. ~--------------------------------------~------------------ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 330 ANALEb DE LA ASAMBLEA NACIONAL Ministerio de Gobiern o, al que consultarán los Gobernadores en caso necesario. Art. o. o En el Ministerio de Gohiemo y en las Gobernaciones de los Depa rtamentos se abt'Írán los libros correspondientes en los que se llevará un registro de los documentos que se presenten para el efecto, y se toma rá copia de las relaciones de los Agentes banqueros. Las Gobernaciones pa sarán al Ministerio una relación anual de las in s­cripciones, registros y relaciones de primas, y re mesarán á la Tesorería general las sumas que re· cauden. Art. 7. o La presente disposición empeza r'á á regir para el nombramiento é inscri pción de Ag,en tes, dflsde EU publicación, y para los Agentes ban l'obado eu tel'Cel' debate. 1907. Esa mi humilde labor, Excmo. Sr. , me ha En la f echa so dio primer debato á este pruyec to, y pasó e ll comisión COIl dos días de término á los honorables Dipu!'ados Gurda Rogelío, Jiméuez y Sanín Cano. RegísLl'esc, cópiose y publíquese. sido compensada con creces, de manera altamentB hODl'osa para mí y pOI' modo eiel·tamente in es~ 1:l rado. --=~- COLEGIO MAYOR DE NU.I!:S'l'HA SE:ÑORA DKL UOSAUIO Repito, Excmo. Sr., que mi gratitud y reGU nocimiento son profundos. Y el acto trascendental y generoso de la honorablo Asamblea me servirá A-rrubla de estímulo para conti nuar por la senda del bien y para mostrarme siempre celoso defensor de los fueros del Derecho, á que rindió culto la honora ble Asamblea Constituyen te y Ilegislativil al:lí en la ley " sobre reformas judiciales " como en las demás que ha expedido en las actuales sesiones. Excmo. Sr. : Sírvase, Excmo. Sr. , aceptar la expresión de Por el digno y autori zadu condueLo no V. K doy mi reconocimiento y h a~e l'la extensiva á la muy las más expresivas g racias á la h onora ble As~m - I houorable Asamblea NaCIOnal. " . blea Nacional, en mi nomIne y en el del Olaustro J Soy GOll profundo respeto del . Exemo. tir. Presl' que tengo la honra de presidir, por la proposición I dente muy atento y seguro ~e rvldor, espontáneamente suscrita por V. E. y unánime· GElUIÁN D. PARUO mente aprobada, por la cual se estima justo ho· menaje de gratitud de la República á uno de sus más ilustres precursores, que el Gobierno nacional I s ~ asocie á la suscripción que el Colegio del Rosa B(lgvlá, Junio 14 de t!lo7. no abre para erigir en sus claustros una. estatua á ¡ Sr. Pl csitlelltc ,le l., A -alll ulea Nacio lul l'on. tiLu ye nle y L t gi slaLivd. SU preclaro fundador Fray Oristóbal de Torres. B. L c. Con sentimientos de alto respeto y consideración tieilor : me suscribo de V. E. atento sel'vidol' y compatriota I Me es graLo a (,: usal' á utited recibo de su atellLa . , comunicación de ayer, que acabo de redbir, en la R. M. ÜAHHA.sQUlL~A l cual se sirve trunscrib.irme la .benévola ?I hOlll'OSa Bogotá: Junio l b de lU07 . Presbítcro. \ . " dI" d' t 'd ' I proposlClOn e a corporacIOn ,. Ignamen e presl 1 I da por usted, relativa á mi modesta colaboración ! en el estudio del proyecto de ley sobre reformas I judiciales, el cual fue obl:a de una Oómisión en Al Sr. Prc.iclen lc de la A"lll lJ ' C.\ Nacional. que yo era el último de sus miembros. NOT A S I Sinceramente agradezco á la honorable Asam Bogotá, JUll io 14 de 1907. \ blea el honor que me ha dispensado, y por el dig Excmo. Sr. Prc.idcllle de la A ~alllblea Nacional Const ituyen te y Legislat i. I no conducto de usted le pido excusa por no ha ,·a-Present e. berme sido dado cOl'l'esponder de mejol' mallera á Acaho de imponerme en la muy atenta nota ofi ' lla benevolencia que tuvo conmigo al querer escu cial de S. E., di~tinguida C~)ll el número 73, de chal' mis opiniones ell.l~,delicada matel'ia que tuvo ayer, en que se sIrve com Ulllcarme que la honora · en sus manos la ComIsIOno . Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ANALES DE LA A~AMBLEA NACIONAL 3~1 Oon sentimientós de la más diatinguida consi deración hónrome sU:3cribiéndome de usted atento f:ervic1or y compatriota, EDUARDO RODRíGUEZ PJÑERES -+­INFORMES DE OOMISIONES Se nos ha pasado en comlSlO1l la nota número 1868, del 27 del presente meR, del S,,; Ministro de Obras Públicas y Fomento, en que solicita de la honorable Asamblea Oonstituyente y Legislativa reconsidere el proyecto d€' ley relativo al Sr. D. Francisco ,Javier Oisneros que aquél presentó al principio de las sesiones, é introduzca en él laR mo dificaciones que crea convt'nientes, á fin de que la forma no sea óbice para la realización de un acto que exige la gratitud nacional. En nuestro sentir, honorables Diputados, debéis acceder á 10 solicitado por el Sr, Ministro, porque el Sr. Oisneros, por los servicios que prestó al pro­greso de Oolombia, merece que ella haga perpetuar su memoria entre las venideras generaciones. El Comercio de esta capital, en una de sus edi ciones de Abril último, leprodujo 10H actos oficia les y de varias asociaciones industriales que fueron dictados, en su época, con motivo del lamentable fallecimiento del Sr. Oisneros, ocurrido en 1898, lo que demuestra que la prodigiosa labor de aquel distinguido ingeniero y empresario fue reconoci, da y apreciada por diferentes entidades oficiales y privadas que estuvieron de acuerdo en aplaudir los méritos lDconttlstables de aquel hombre enérgicQ, incansable en el trabajo, inteligente é ilustrado, patriota y honorable, El SI', Oisneros, def!pués de haber sido prócer de la independencia de Ouba en la primera guelTa iniciada con el grito de Jara, vino á Oolombia, en donde continuó sil'vienuo con entusiasmo á esa ('ausa simpática para los americanos que aquí fue tiecllndada eficazmente; y se entregó con diligente relo á sel vil' al progreso del país en las 3iguientes obras que enumeramos brevemente: Hizo el Sr, Ohmeros en 1876 el contrato para la ~ollstruccióo del Ferrocarril de Antioquia, y fue él quien, después de descuajar la selva abrupta y de luchar con los rigores del clima y con los io ~ol1venientes de la revolución civil de eso año, ten ­dió el primer riel en Puerto Bel'1'ío y lanzó la pri ­mf\ ra locomotora que ya hoy, gracias al esfuerzo (Jatriótico de la presente Administración ejecutiva, lleva su penacho de humo hasta Providencia y pronto hará sonal su silbato en el mismo Medellín, El SI'_ Cisn-eros fue también quien -dio la prime J'a ·palada en el Ferrocarril del Oauca, que adelantó treinta kilómetros entre Buenaventura y Oali, obra de la mayor importancia y de utilidad indis· cutible. Se debe igualmente al SI', Oisner09 el comienzo del Ferrocarril de Girardot, empresa de grande aliento 'lue centuplica la riqueza de la fértil Saba· na de Bogotá y á la que el Gobiel'oo presidido por el Excmo. General Rafael Reyes viene consagran· do la atención que le merecen las vías públicas que hagan fáciles y rápidas las comunicaciones entre las poblaciones de- la República y de éstas con el resto del mundo civilizado. El Sr. Cisneros, con clara visión del porvenir, hizo un estudio completo sobre la navegación del río Magdalena, nuestra grande arteria nacional, y como fruto de ese estudio importó los buques df>" vapor de poco calado, ele suficiente capacidad y de rápido andal', buques que sirvieJ'on de baSA des pués para la fundación de la poderosa Oompafifa. Oolomhiana de TraURportes, que posee hoy la ma yo!' cantidad de ('lementos para s~rvil' al (:omerCÍo del país con una velocidad y una seglll'idac1 (10 qllP no había ejemplo antoR_ Otra página gloriosa y onvidiable Cilla vida me ritísima del Sr. Oisneros eR la prolongación de} Ferrocarril de Barranquilla hasta Puerto Colom bia y la cOllstrl1cción del gl'aU muelle con viadne to que sirve de atracadero á los palacios flotant.e. que llevan á lejanos puertos nuestros Íl'utos de ex· portación y traen al país las mercancías y los arte­factos extl'anjero!'1. F.o la construcción del muelle, uno de 108 mejores del mundo en su género, tra bajó permanentemente el Sr. Oisneros, como 1(1 hizo casi siempre, no sólo en sU gabinete de mate mático y de hombre de negocios, sino también arrojándose á las olas pala estimular con su ejem plo á los obreros que le servíau. Así arruinó su salud ya minada. en campafias anteriores del mismo génel'o. Para apreciar la importancia de este muelle re · cordaremos que el Ferrocarril de Bg.rranquilla á Salgar fue cOl1stmido por una Oompañía alemana cesionaria del privilegio otorgado á los Sres. Santo domingo y Jimeno; que ese ferrocarril fue ven dido al Gobierno de Oolombia, que lo administró dü'ectamente primero y después lo dio en arrenda· miento á particulares. Era casi segura la ruina de esa empresa, y como el transporte de carga y pa­sajeros se hacía de Salgar al fondeadero de los va pOl'es marítimos en la bahla de Nisperal por medio de bongos á remolque, era preciso salvar esos in convenientes, y el Gobiel'Oo con acierto resol V1Ó vender el ferrocarril al Sr.;;oisneros, con obligación de prolongarlo y de construir el muelle, operacio­nes que llevó á feliz tél'miuo el comprador ~on capital extranjero, constituyendo al efecto una Oompañía en Inglaterra con el nombre de Barmn quilla Railway and Pier Company, que todavía es dueña de ese tráfi00, mantiene un buen servicio, ha renovado totalmente la vieja carrilera y el ma· terial rodante y ha ensanchado y f'mbellecillo 108 almacenes y las estaciones, Es abonable también al SI', Oisnel'Os la cons· trucción del tranvía de Barranquilla, tl'asvasado á una Oompafiía anónima que se ha obligado. con el Gobierno seccional del Atlántico á establecer la tracción eléctrica en vez d(' la de sangre, y con la Municipalidad de Bal'ranqllilla á poner en -flsa cin dad alumbrado eléctrico. Oon toda esa labor pasmosa, realizada en pocos afios y en lucha permanente con nuestra natura­leza bravfa y nuestro espfritu de oposición á las Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. :l32 ANALES DE LA ASAMBLEA NACIONAL mejoras matariales, el Sr. Oisneros murió relativa pl'imel'o en que sírvese comunicarme elección dig mente pobre; pero dejó su nombre vinculado á las natarios nuevo pedodo. obras públicas que realizó en Colombia con esfuel Afectísimo servidor, zo titánico, y su memoria debe ser querida y vene + ISl\IAEL, Obispo. rada. Haced pues, Sres. Diputados, un acto de I -- justicia que estimulará á nuestros hombres de tl'a· República de Uolom,bia-Di6cesis-Socorm S riP bajo á conquistar parn Oolombia el grandioso por· Junio de 1907. venir que soñó el Liberta.dol: Bolívar. . I Dr. Luis Cnervo M,írquez. Como no nos compete mdlCar a.h?ra la forma en Agradezco su atención y felicitolo por hOlll'ofl :l que debe quedar la ley que se ~o}¡Clta de vosotros, I deRignación. lo que nos reservam~s hacer SI llega, ~omo lo e~ I Afectísimo pel'amos, la oportumdad reglamentarIa, conclU1 ' mos con el siguienl.e proyecto de resolución: + Ev ARISTO, Ohispo. Reconsidérese el proyecto de IAy originario del Re,pú,blica de Oolombia--Gobenwción--Ihagup,."1 Ministerio de Obras Públicas que ordena la Ol'flC' de Junio de 190/. ción de una est.atua al SI'. D. Francisco.J. Cisne PJ~si,ler,te honora!>l, A.,mhlea ,'Acional, Dr. L\li. C"ef\'o ~1ártl\lP? ros, y désele primer debat/'o Honorables Diputaoo . Vuestra Comisión, ALDA~A- , JOHOF: N. Elevado puest.o que ocupan usted y demás dig' I uutarios en esa corporación m~ jn~t.o morer'ielo tri Almu.O buto ~e confianza. I Fel1 c rtolo ~, Bogotá, Mayo 29 de 1 !W7. {j'RLL' A. VÉLRZ M. República de Oolombia-Oartagener, .9 de Junio Honorable. Diputados I de 1907 . , , . . Luis Cnervo Márq,¡ez. !l~ble~do ocurnd.o los Mml~tros ex~r~nJeros al Aviso recibo atento telegrama informándomE' MIDlsterIO de Relacl(;mes ExterIOres sohctt.an~o SE' I nueva elección hecha de dignatarios para período les c~mceda un térmm.o para promovel' ,las lecla· iente y de haber sido usted distinguido como maClones de sus naCIOnales que por dIficultades I co~r. 11 para obtener pruebas no pudieron presentarse PI~sl~e ted ' oportunamente, el Sr. Ministro con vino en solici. o erna 01 , tal' de la honorable Asamblea la expedición d M. L TORRALBO una ley que fijara el término de un mes para in ,. . . . tentar dichos reclamos. Repubhca de Oolomb'W-Barranq'l.t~lla, tJ de JUfI10 Vuestra Comisión encuentra perfectamente jus· de 1907. to el proyecto que con el fin indicado presentó e1 1 Lvis CuelVo ~1árqnez, Presidente Asamblea. Sr. Ministro, y al cual la honorable Asamblea le Grato sabf'r Asamblea eligió usted Presidente, dio su voto de aprobación en pl'Ímer debate. y Vicepresidentes primero y segundo, respectiva En efecto, por el Decreto legislativo número I mente, á Dres. Rogelío García y Jorge Vélez. 104 de 1903 se concedió á los nacionales e.1 téI'mino ALBERTO R. ORORTO de dos afios para presentar las reclamaCIOnes por suministros, empréstitos y expropiaciones, y ven· cido éste, por la Ley 47 de 1905 seprorl'ogó por seis meses más, en tanto que á los extranjeros se les Repitblica de Colombia - Gobemaci6n- Buram· manga, 3 de JUnt'o de 1907. fijó por la Ley 27 de 1909 únicamente el término Presidente ASJ1!1blra Nacional. .de un afio, que expiró el 24 de Octubre de 1904. Es Felicito á dignat.arios corporación por distinción por tanto conforme á la equidad y á la justici!lla recaída en ellos. Para Santander es altamente ·solicitud hecha por los honorables Ministros ox- satisfact.orio que Sil Dipll tación ocupe puest.o de tranjeros, la cual en concepto oe vuestra ComiAión honor . . debe ser atendida. Por laM consideraciones expuestas vuestra Comi- Servidor, PERA Sor~ANO sión os propone: dése segundo deuate al proyec- RepiLblim de Colombia-Anfioquirt, 1] dp JWlio .t.o de ley" por la cual se conreele una prórroga." Bogotá, Junio 6 de 1907. de 1907. Honorables Diputados. Sr. Dr. Lnis Cuervo 1\ftírqnfz: F. DE P. MATÉus-A. J . RESTREPO-MANUEL Grat1o me es sabíer qude la el'ecc ió.n. d.e dignatarios. CARVAJAL U. para e nuevo per o o que prlDClplO ayer recayo ?F TELEGRAMAS Repitblira de Golombia-lbagup, S de Junio de 1907. Dr. Luis Cuervo MáHluez, Pl'esidente Asamblea nacienal-Bogolá. en usted, Dr. Rogelio Garcia H. y DI'. Jorge Vé lez para Presidente y Vicepresident.es, respectiva mente. Pido Dios ilustre, hendiga esa re9petablf' Asamblea. + M. A., Obispo ele Alltioquia Agradecido correspondo atento teligl'ama de] I IMPRENTA NAOIONAL Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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Anales de la Asamblea Nacional -Serie VI N. 41

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Anales de la Asamblea Nacional - Serie única N. 72

Por: | Fecha: 17/10/1910

REPUBLICA DE COLOMBIA ,ANALBS DE LA ASAMBLEA NACI~NAL Serié única ~ Bogotá, Octubre 1 7 de 1910 ~ Núm.ero 7!;l CONTENIDO Págs. Acta de la sesión del jueves 6 de Octubre de 1910... .. • .. ... 569 Relaci6n de debates . oo.·.. • ......... oo. 572 Proyecto de ley por la cual se confieren varias autoIÍzaciones al Poder Ejecutivo... .• ..••• .••.. ............ ......... 575 Proyecto de ley por la cual se da una autorizaci6n ¡¡ los Bancos. •• 575 Proyecto de ley sobre créditos adicionales al Presupuesto de Gastos de 1910............ ............ ...... ........... 576 Próyecto de ley reformatoria de la Ley 61 de 1878, que ordena la limpia y mejora del Río Magdalena .... ... 576 ASAMBLEA NACIONAL DE 1910 ACTA DE LA SESION DEL JUEVES 6 DE OCTUBRE DE 1910 (Presidencia. del Diputado Mesa). 1 Con el quorum reglamentario principió la se­sión de este día á las diez de la mañana. 11 Leída y aprobada el acta de la sesión anterior, el Diputado Restrepo Sáenz pr9puSO y explicó la siguiente moción, que se aprobó: " Antes de entrar en el orden . del día considé .. rese 10 siguiente: " Autorízase al Secretario para que entregue á los interesados, mediante recibo, los doculnen­tos presentados para ' solicitar recompensas ó pensiones. " En seguida se dio cuenta del orden del día y de dos telegr~mas de Bucaramanga y Guaca, en los cuales solicitan se expida una ley que refren<:? la prensa que ataca la Religión Católica. 111 Se continuó el segundo' debate del proyecto de ley "de Presupuestos." El Diputado Restrepo Sáenz propuso el crédi­to adicional que se transcribe, el cual sustentó el señor Ministro de Hacienda, y fue aprobado: " MINISTERIO DE HACIENDA " Oapítulo 39. " Parágrafo 7 bis. Para pagar al Municipio de Zipaquirá el auxilio para las rentas municipales, la iglesia y la beneficencia de que trata la Ley 44 de 1910, hasta ..... ., ...... , .. ____ $ 20,000" Se aprobó igualmente este crédito adicional, propuesto y ~xplicado por el señor Ministro de Hacienda: " DEPARTAMENTO DE HACIENDA " Oapítulo 33. " Ministerio de Hacienda (Personal). "Artículo 2 16. Sueldos de los empleados: le § 3.° Del Subjefe ..................... $ 1,100 " § 4. o De un Oficial..................... 880 " Secci6n 2. 8 -Aduanas. "§ 8. 1,100 0 Del Subjefe ....................... . "§ 9. 0 Del segundo Subjefe encarga-do del Ralno FluviaL ...................... . "§ 1 o. Del Oficial Escribiente de éste. . . . . . . . . . . . . . .. . ............. . 660 " Secci6n 8. a-Salinas y Bien(!s Nacionales. "~ 14. Del Subjefe ... ________ .... 1, too " Secci6n 4."-Contabilidad. " S 18. Del Oficial Mayor . . ... _ .... 880 " Empleados cspeciaJe~. (( § 22. Del Abogado Consultor 1,3 20 t - __ 8,47°" Se puso en consideración este otro crédito adi­cional, propuesto por el señor Ministro de Ha­cienda: " Oapítulo 34:-Aduanas-Per8onal. " Aduana de Barranquilla. ce Artículo 21 7-§ 2. 0 De un Contador Intero. ventor ............................ '" ......... $ 1,100 (( § 4. 0 De dos Ayudantes del Guar-daalmacén .......... o ••••• o" ••••••••••• o •• e' § 5.0 De un Reconocedor. _____ .. (( § 6. 0 De un Fiel de Balanza , ....... . ,,§ 9.° De un Ayudante del Cajero .. . (( § 11. De un Liquidador .. ,,§ 14. Del Ayudante del Oficial de Estadística. . . . . . . . . . .. ., ............. . 'e § 16. Del Auxiliar del Oficial de reclamaciones.... . ......................... . ,,§ 18. Del Auxiliar. - . - - -.. _ .. __ . (( § 19. De tres Escribientes ........ -.. l' § 20. Del Oficial Escribiente ...... . (( § 23. Del Oficial encargado del Ra· mo de Estampillas ......................... .. (( § 24. Del Custodio de las mercan­cías en el ferrocarril ....•............ 1,100 660 660 55° 660 880 55° 550 . 1,320 . 440 550 . 88Ci) Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 5'10 ANAL~S DE LA ASAMBLEA NACIONAL " Aduana de Cartagena. "Artículo 2 1 9-§ 10. Del segundo Fiel de Balanza ........................... $ ,,§ 12. De un Liquidador ......... . ,,§ 14. Del Revisor ................... . "§ 1 6. Del Archivero ................ . ,,§ 17. Del Ayudante del Guardaal-macén... .... . ... ... ... ... ... ..... ... .... " "~ 18. Del Ayudante del Tenedor de Libros.. . . . . . . ...... . .. . ...... . ,,§ 19. De dos Cabos despachadores 660 880 660 55° 55° 55° de mercancías... ... ... . . . . ... ... ... ... ... ... 660 "§ 7? De un Escribiente del Conta-dor Interventor.... ....... . .. _ ... $ " § 8? De un Escribiente de la Admi-nistración ............... : ........ o •• "§ 1 l. Del Almacenista de sal vijua de segunda ...... .. ... . .......... . "§ 1 6. Del Celador de las carboneras "Artículo 233. Sueldo del Visitador Fiscal ___ " __ . __ .. __ . _ ... _ ... ' . ____ _ " Oapítulo 40-Administraciones de Hacienda. Personal. 44° 330 44° 77° 1,100 "§ 20. Del Ayudante de Estadística. 440 y ,,§ 20. Del Intérprete ... __ . . 660 " "Artículo 240. Facatativá, §§ 18, 19 20. . . .. .... . ............. ____ _ 2,035 1,43° 1,43° 1,43° 1,43° 1,43° 1,430 1,43° 1,43° 1,43° . El Diputado Salazar M. lo modificó, incluyendo en la Aduana de Barranquilla este parágra fo : "Del Intérprete en 'Puerto Colombia, á $ 100 _________ . ___ .. __ , ______ .... $ 1,100" Hicieron algunas observaciones al respecto el señor Ministro de Hacienda y el Diputado Sala­zar M., quien solicitó luégo permiso para reti­rar el parágrafo que había propuesto, y concedi­do que le fue~ propuso este otro: ,. Del Intérprete en Puerto Colombia, ~ $ 6o. _ _ . _ . . . . ~ _ _ _ _ . _ _ _ . _ . _ . $ 66o " En esta forma fue aprobado. Se aprobaron igualmente, uno después de otro, los cuatro siguientes créditos adicionales, pro­puesto's también por el señor Ministro de Ha­cienda: " Oapítulo aS-Resguardo de Aduanas. " Resguardo de Cart9gena. "Artículo 221-§ 33. Del Ayudante $ " § 34. De cinco Cabos .............. . e, § 35. De dos Pilotos ............... . " § 39. Del Auxiliar del Vigía ...... . " § 40. De tres Prácticos .......... - . . "Secci6n de Tola. " § 47. Del Ayudante .................. . " Sección de Ríosurio. ,,§ 53. Del Ayudante ... . .......... . " § 54. De tres Cabos .. - .. - . - . - - - " § 57. De cinco Remeros_ ... - - - - - .. Resguardo dI:! C6cuta. ce § 76. Del 1 nspector de bodegas .... e, § 77. De tres Ayudantes del Res-guardo ___ . - ... - " - - . - - . - . - - .. ____ . .. Re$guardo tle Ríohacha " § 85. De dos Ayudantes. o..... - - - .. Resguardo de Santa Marta. " § 100. Del Ayudante... . ... ... . u Oapitulo 37 -Salinas- Personal. .. Zipaquirá . . " Artículo 232-§ S? De dos Ayudan-tes del Contador Interventor ....... - .. 77° I,J75 660 275 99° 660 660 825 1,320 55° 1,4°5 1,100 f,IOO 880 "Antioquia, §§ 30 Y 31.- ... - . - ... . " Bu ga, § § 32 Y 33 - -- -- . . . . . . ... . " Jericó, § § 38 Y 39· .................... . " Mompós, §§ 40 Y 41 ........... . "Sinceleio, §§ 46 Y 47··· ........ ··· .. .. " San Gil, § § 50 Y 51.··.· ............ - "Santa Rosa, §§ 54 y 55 . ........... .. " Sonsón, §§ 58 Y 59.· .. · .............. .. ce Zipaquirá, §§ 60 Y 61 .... . .. . ... . •• Distrito Capital. " § 72. Del Contador Interventor ..... "§ 73. Del Visitador oficial de las rentas de la capitaL ................. , ...... . " § 79. Del Ayudante........ . .. . "Artículo 244. Sueldos y viáticos de dos Visitadores Fiscales ................... . " Oapítulo 44-Estadística Nacional-Personal y material. Direcci6n General. " Artículo 246-§ 2. 0 Del Subdirec· 1,100 99° 660 5,600 toro . ... . .. . . . . .. . . . . . . . . . . ... ...... 1,320 " § 3. o Del Secretario........ ....... 1,540 " § 4. 0 De dos Jefes de Sección. ...... 1,980 " § 5.0 De un Oficial primero......... 880 ,,§ 6. 0 De un Oficial segundo......... 770 ,,§ 7. 0 De dos Oficiales terceros. .... 1,3°0 " Hizo constar su voto negativo á los créditos aprobados el Diputado GÓmez. El Diputado Restrepo Sáenz propuso este contracrédito: "Artículo 235-( Zipaquirá) § I? Para gastos de elaboración, explotación 'y otros .... $ 10,000 ., Artículo 237. Para atender á los gastos de personal y material en las Sa-l ·m as man, t.l mas...... . . . . ... ... ...... $ 5°,00o ." El Diputado Segovia hizo algunas observacio­nes y dejó constancia de las siguientes palabras: " Llamo nuevamente la atención del señor Mi- I nistro de Hacienda sobre el asunto del monopo­lio de la sal luarina, porque mientras más lo me­dito creo que al consumidor no le vendrá prove­cho alguno con la supresión de tal monopolio, pues éste pasará de las manos del Gobierno á las de los particulares, con mayor gravamen para Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ANALES DE LA ASAMBLEA NACIONAL 571 el consumidor; y al decir esto, dejo constancia de que como conocedor del ramo puedo llegar á ser uno de los negociantes del artículo; pero quiero en todo caso poner por sobre los intereses personales los sagrados intereses generales que me comprometí á defender desde que acepté el puesto de representante del pueblo." Después de algunas explicadones del señor Ministro de Hacienda y del Diputado Restrepo Sáenz, se aprobó el contracrédito propuesto por el último. Fue igualmente aprobado el siguiente crédito adicional presentado por el Diputado Rodríguez: • , Oapítulo 44-Gasto8 vario8. "Artículo 2S6-§ 3.° Para pagar el auxilio concedido por la Ley 44 de 1910 á la iglesia de Chámeza, á $ 15 mensuales ......... $ 165." IV A las once y cincuenta minutos de la mañana se suspendió la sesión, la cual se reanudó á las dos y veinticinco minutos de la tarde. V Continuó el segundo debate del proyecto de ley "por la cual se reforma la número 5 1 de 1 898 y I ~ de 1909, sobre prensa." Había quedado pendiente el debate sobre la proposición de sus ­pensi6n indefinida del artículo J . 0, presentada por el Diputado Segovia ; y COlno éste se hallara ausente en ese momento, el Diputado Rodríg uez presentó esta moción : " Suspéndase la consideración de esta propo­sición mientras se encuentra en el recinto de la Asamblea el Diputado proponente." El mismo Diputado pidi6 luégo permiso para retirar su moción, y concedido que le fue, el Di­putado Segovia pidió y obtuvo analógo permiso para retirar su proposición. Acto continuo el Diputado Holguín y Caro solicitó permiso para retirar su n10dificación al artículo I?, el cual le fue concedido, después de algunas explicaciones del solicit,?nte. por treinta votos afirmativos contra uno negativo, del Dipu­tado Guerrero, quien lo hizo constar asÍ. En seguida el Diputado Ferrero solicitó y ob­tuvo permiso para retirar el artículo 1.° original, solicitud que hizo en su nombre y en el del Di­putado Ospina, como autores del proyecto. La Presidencia declaró virtualmente negados los artículos 2? de las modificaciones y 2?, 3? Y 4? originales. Se puso en discusión el siguiente artículo nue­vo, propuesto por la Comisión para después del 4.°: "En el caso del artículo . I 7 de la Ley SI de 1898, si el Director del periódico no insertare dentro del plazo que allí se señala las modifica-ciones ó aclaraciones á que hubiere lugar, la au­toridad ó el particular interesado podrá quejarse al Alcalde, quien ,oyendo á las partes en juicio verbal, dentro de las cuarenta y ocho horas si­guientes á la presentación de la queja, resolverá definitivamente el punto. á más tardar veinti­cuatro horas después. El juicio versará únicamen­te sobre la obligación de insertar el comunicado." El Diputado Villegas hizo leer los artículos 12 Y 13 de la citada Ley 51, Y el Diputado Espinosa un artículo sobre ' prensa, publicado por el doctor Fernando V élez en un periódico de Medellín. Des­pués de algunas observaciones del Diputado Hol­guín y Caro, se aprobó el artículo . En discusión el 5.0 original, terciaron en el de­bate los Diputados Collazos, Pinzón, Villegas, Ferrero, Perilla, Arango Ramón, Espinosa, Ro­dríguez, Rosas, Hercández, quien hizo leer los artículos 420 á 422 del Código Pena], Salazar M., quien pidió la lectura de los artículos 179 Y 180 de la Constitución y el 155 del Reglamento, y Holguín y Caro, quien lo modificó en esta forma, en la cual se aprobó y adoptó: " Para la aplicación de los artículos 420 á 423 del Código Penal se seguirá el pro~edimiento es­tablecido por la Ley 51 de 1898 y por la presen­te, siempre que los delitos allí mencionados se cometan por ]a imprenta ó por otro medio análo­go de publicación." Hicieron constar sus votos negativos los Dipu­tados Salazar M., Collazos y Olarte. P uesto en consideración el artículo 6. o original, lo impugnaron los Diputados Collazos y Vi llegas y lo sustentó el Diputado Rosas. El Diputado F erre ro lo modificó y explicó así: " Los que por medio de escritos, grabados, pin­turas, estampas ó caricaturas denigren ó ridiculi­cen á los miembros, entidades ó símbolos de la R-e­ligión Católica, sufrirán un arresto de quince días á tres meses y pagarán una multa de $ 10 á 200; Y tales escritos, grabados, etc. serán secuestrados por el Juez de la causa." Hicieron uso de la palabra los Diputados Ro­sas y Salazar M. Se aprobó, é hicieron constar sus votos negativos los Diputados Collazos y Pinzón. Para adoptarse, el Diputado Rosas submodific6 en esta forma, en la cual se aprobó: "Los que por medio de escritos, grabados, pin­turas, estampas ó caricaturas denigren ó ddiculicen á los ministros, entidades ó símbolos de la Religión Católica, sufrirán un arresto de quince días á tres meses y pagarán una multa de $ 10 á 200; Y tales escritos, grabados, etc. serán secuestrados prontamente por el funcionario de instrucción, cuando haya lnérito para ello." Hicieron constar sus votos negativos los Di­putados Salazar M., Espinosa, Vengoechea, Co­llazos, Olarte, Torrente, Lombana Barreneche y Del Corral, y el suyo afirmativo el- DiputadQ Ar- Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. .572 ANALE~ DE LA ASAMBLEA NACIONAL beláez. Para adoptarse, el Diputado Salazar M. .sustentó esta submodificación : ., Los que por meJio de escritos, grabados, pinturas, estampas ó caricaturas denigren ó ridi­culicen á los ministros, entidades ó símbolos de la Religión Católica, al Presidente de la Repúbli­ca, los Ministros del Despacho, los miembros de las Cámaras Legislativas, los Gobernadores, los Magistrados de la Corte Suprema y Tribunales, y además á todos los que ejerzan algún cargo pú­blico, sufrirán un arresto de quince días á tres meses y pagarán una multa de $ 30 á 5°0 ; Y tales escritos,. grabados, et<:. serán secuestrados preventivamente por el funcionario de instruc­ción, cuando haya mérito para ello." Tomaron parte en la discusión el proponente y los Diputados Holguín y Caro, Del Corral y Espinosa. Se negó, y en seguida se adoptó la mo­dificación propuesta por el Diputado Rosas. El siguiente artículo nuevo resultó negado: "Los que por medio de la imprenta, litografía ú otro medio de publicación divulgaren malicio­samente hechos relativos á la vida privada, que sin ser injuriosos, puedan producir perjuicios ó graves disgustos á la fanlÍlia á que la noticia se refiere, sufrirán una multa de $ 20 á $ 200." . A continuación se aprobó el artículo 7.°, origi­nal, que explicó el Diputado Ferrero. Hicieron constar sus votos negativos los Diputados Colla­zos, Espinosa, Salazar M., Pinzón y Olarte. En discusión el artículo 8.°, originai, lo modifi ­có el Diputado Rodríguez de la siguiente nla­nera: " Para el juzgamiento de los delitos contra la religión y el culto, que define el Título 2. °, Libro 2.° del Código Penal, y que se cOlnetan por medio de la prensa, regirá el procedimiento es­tablecido en la Ley 51 de 1898 y en la presente." Así se aprobó y adoptó. Hicieron constar sus votos negativos los Diputados Salazar M., Pin­zón, Olarte, Espinosa y Villegas. Fue negado el siguiente artículo nuevo, q\1e impugnó el Diputado Espinosa y sustentó el Diputado Holguín y Caro: "La Policía no permitirá la fijación en lugares públicos de hojas ó carteles que contengan car­gos que puedan afectar el honor ó la buena re­. putación de un individuo ó corporación, ó enca· minados á causar agravio ó menosprecio." A continuación se aprobó este artículo nuevo, propuesto por el Diputado Rodríguez: 4' Al que no pagare dentro del término corres­pondiente la multa á que fuere condenado por sentencia dictada en proceso de prensa, se le con- · vertirá en arresto, á razón de un día de éste por . cada dos pesos de aquélla." V A las cinco y veinticinco minutos de la tarde el señor Presidente levantó la sesión, durante la cual se leyeron dos mensajes del Poder Eje~utivo, con los cuales devolvió sancionadas las Leyes núnle­ros 62 y 63: "por la cual se aumenta~ los sueldos de algunos empleados, y se crean unas plazas de Magistrados en dos Tribunales," y "por la cual se abren unos créditos suplementales al Presupues­to de Gastos para la vigencia de 1910," y fueron devueltos los siguientes asuntos: Sin informe, por no estar recomendadas por el Gobierno, el Diputado Restrepo Sáenz seis pe­ticiones de las señoras lfigenia Olaya de Mora· les, Amelia Escobar de Ramírez, señoritas Elena León Gómez, Dolores y Mercedes Varela, Anre­lia Ramírez, y señores Benigno y Juan de D. Ro.:. dríguez; y el Diputado Pérez, una petición de las señoritas María de Jesús y Petronila Martínez R.; Con su respectivo informe el Diputado Pinzón, los contratos sobre el ferrocarril de Girardot; El Diputado Constaín, un telegrama del Gober­nador de Medellín, sobre aumento del sueldo de los Telegrafistas; Otro de Cartagena, en que piden una partida para celebración del Centenario d~ esa antigua Provincia; U no de Pasto, en que piden se apruebe un cré­dito suplementario; U na petición del señor Juan N. Bravo y otro, para que se incluyan unos sueldos en el Presu­puesto; U n memorial de los señores Patricio Montes y Víctor Lesaca, en el cual hacen varias solicitudes; U n oficio del señor Ministro del Tesoro, en el cual pide se expida una ley que abra un crédito adicional; El Diputado Carbonell, una acusaci6n del se­ñor Valentín Perilla contra el señor Marceliano Vargas; un memorial del señor Jorge MartÍnez, en el cual pide que el señor Ministro de Gobier­no dé cumplimiento á un auto; un memorial de los señores Santos Rodríguez y Roberto Acosta. en el cual renuncian el indulto que pueda conce­dérseles en los sucesos de Barranquilla, y un me· nlorial del señor Juan N. Toledo, en el cual re-nueva un denuncio por atropello. . El Presidente, LUIS A. MESA El Secretario, Manuel María Gómez P. RELACION DE DEBATES SESlON DEL DlA 31 DE AGOSTO DE 1910 En discusión el artículo propuesto por el honorable Diputado Carreño sobre división territorial, el honorable Diputado Holguín dijo: Señor Presidente: Pasaré por la pena de dar mi voto neg~tivo al Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ANALE~ D~ LA ASAMBLEA NACIONAL 573 artículo propuesto por el honorable Diputado se­fior Carrefio, en reemplazo del que había adoptado la Asamblea en materia de división territorial. Mi distinguido amigo el autor del nuevo artículo ha­bía propuesto, en el proyecto de ,'eformas consti tucionales que presentó á la Asamblea, un articu lo que á la letra dice: " La ley podrá alterar la di visión territorial de toda la República, formando el número de Depar tam~n~os que estime conveniente para la mejor admInIstración pública." Hoy, obedeciendo á nuevas corrientes que se han hecho sentir en esta corporación, propone el mis mo una fórmula que destruye el derecho dellegis lador para creal' Ó suprimir Departamentos. Res pe.to, como es debido, los móviles que haya tenido mI honorable colega para modificar sus ideas en punto tan importante, pero no lo seguiré en el nuevo camino que él nos traza. En materia de división territorial hay dos ~ÜJte mas opuestos y extremos: el que permite á la ley altel'ar libremente las Circunscripciones depar tamentales ó provinciales en que se divide el país, y. el 9ne establece ciertos requisitos previos y muy dIfícIles de llenar y á lo~ cuales tiene que sujetarse el legisJador. El primero de ellos fue el que rigió entre nosotros invariablemente desde la fundación de la República hasta 1858, y es el mismo que ri· ge en todos los paí8e~ de régimen rigllrosamente central; el seguodo se estableció, como el'a natllral, en el citado afio de 1858, en virtud del principio federal que informó las institueioned; coutinuó bajo el imperio de la COIJstitución de H,íonegro y fue aceptado también, por razone el qu~ voy á ocuparme luégo, por b Carta de L886. A eHte sis tema puso fin ulla de las reformas de 1905. Cllando s~ discutió este a.sunto en la. presente Asamblea, muchoH Diputados nos adhel'ímo~ sin vacilar al primer sistema, al que es rigurosamente lógico dentro del espíl'itu que domina en IlLleS t~'as instituciones; otros Diputados, pOl' el cOlltra 1'10, preferían y defendían con ahinco el sistema opuesto. En presencia de tan opuesto:-> pareeel'es, la Asamblea optó por un término medio, confornle al cual el legislador tendría que atenerse á ciertas reglas generales para la creación de nuevos Depar tamentos, pero reglas que apenas imponían algu nas condiciones en extremo fáciles de cumplirse. E.l de~eo de llegar á una transacción fue lo que dIO orIgen al artículo aprobado por la Asamblea y cuya substitución se discute ahora. Y siendo esto así, es de observarse que no hay razón plausible para que la Asamblea cambie hoy de parecer: las razones que tuvo presentes para aprobal' el ar­tículo que hoy se trata de borrar no han podido mo ­dificarse ni se alega ningún nuevo motivo que au· torice tal mudanza. Por el contrario, la Asamblea ha procedido ya en este asunto, obrando como Cuerpo legislativo, en sentido opuesto á lo que dice el artículo que está en discusión, pues al decretar la formación de . los Departamentos del Atlántico y del Norte de Santander, procedió no sólo sin sujeción á regla al­guna, sin tener en cuenta población, renta, voto d,e las ~unicipalid~4es, etc., sino que decretó la creación de dos Departamentos que no contienen ninguno de los requisitos que se exigen ell¡ adelan· te para la formación de otros nuevos. De suerte que la Asamblea ha sentado precedentes incontro ­vertibles, conforme á los cuales Re demuestra de una manera patente lo que tuve el honor de decir en la discusión de este asunto al principio de las sesiones, ó sea que toda regla que se fije en esta materia es más ó menos arbitraria, y que hay cir· cunstancias dentro de las cuales es forzosa la crea· ción de un Departamento, aunque no tenga detel' ­minada población ó determinada renta. ¿ Porqué, pues, si la Asamblea, por propia experiencia, ha visto que hay casos en los cuales no caven tales reglas, quiere desde ahora y para siempre hacel' que á esas reglas queden sujetos los futuros legis ladores? ¿ Porqué este decreto de la propia infa ­libilidad? ¿ Porqué se anticipa hoy la At:mmblea á resolver que en lo futuro no habrá casos conlO los que ella misma ha tenido entre manos, y en los euales se ha visto forzada á creal' Departamen tos pOl' razoneH de alta conveniencia pública, Hin fijarse en qué renta tienen ni cuál es el número de sus habitantes? Pero hay más, y 8S que conforme al artículo que se discute, si ll~ga á ser ley constitucional, su­cederá algo muy singular. Por una parte, resulta rá que 80n muy pocos los Departamentos actuales que tienen las c.ondiciones que se exigen para for mar en lo futuro nuevas entidades de este género, de suerte que implícitamente se declara que los actuales Departamentos no tienen, eo oU mayor parte, razon de existir. Pero hay otra cosa más ~erja , y AS que el artículo de que se trata es de im· posible cumplimiento y lo será durante largob afio!.:!, pues excepto los Departamentos de Antio­quia, Boyacá y Cundioamarca, no hay ninguno que llegue ni remotamente á tener 500,000 habi tan tes, y como esta cifra se nece~ita para que un Departamento pueda subdividÍl'se, 8e~úu aquella disposición, resulta que en verdad el artículo se expide á fin de que no haye:. t;ino tres Departa· mentos que puedan subdividirse y dejar los de más, de3de ahora y para 8iempre, exactamente como están hoy. Un articulo de imposible cumplí miento no debe decl'etal'se, pues e~o es algo así como faltar á la buena fe que debe presidir á to dos los actos del legislado r. Mediante esta disposición lo que se hace, pues, es poner una camisa de fuerza al país, que impedi rá la expansión natural de muchas regiones. Una disposición análoga en la Constitución de 1886, re· tardó por cerca de veinte años la fOL'mación del Departamento de Narifío, y esa misma disposición fue causa de que mientras estuvo en vigor, no pu· diera nunca pensarse en decretar la existencia de Departamentos tan importantes como el de Caldas y el del Valle, cuya razón de ser es hoy evidente para todos. Dije atrás que sólo en fuerza de circunstancias excepcionales quedó incrustada tal disposición en la Carta de 1886, y esa es la verdad. El proyecto primitivo disponía algo enteramente distinto; su fórmula era muy semejante á la que adoptó la Asamblea y que hoy se piensa destruir. Y en el Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ANALES DE IJA ASAMBLEA NAOIONAL Cons~jo Nacional prevalecía la opinión de que no d~bían ponerse esas trabas absurdas á la creación, de nuevas entidades seccionales; y si la mayoría d~l .consejo cedió en esta materia, fue por razones de prudencia, porque la~ circunstancias políticas del momento así".lo exigían. El General Payán, en efecto, hombre entonces eminente en la política del país, d~ jnflueneias inmensas ~n el Oauca, se opuso resueltamente á todo lo que pudiera dar por resultado el fl'aeclollamiento de ese Estado; el Ge neral Reyes, Delegátario del Cauca y depo~itario ~n 'ese momento de toda la confianza de Payán, así lo pizo saber en Lérminos perentorios, en discur~o que corre publicado. En fnel'za de esa presióu, que era preciso ~tender entonee.s, la mayoría del Con sejo cedió, y esa fue la causa de la redacción que se dio definitivamente al artículo 5. o de la Oonstitu ción. Dos años después, cuando las circunstancias hacían posible la reforma, los mismos miem.bros del Consejo Nacional, como Ministros de la Ad ministración Holguíu, presentaron el pl'oye,cto de reforma á aquella disposición. Fue también la po lítica la que vino luégo á hacer frustrar este nuevo esfuerzo. Debo observar finalmente que si la honorable Asamblea acepta el artículo propuesto por el se fior Carrefio, será forzoso que enmiende lo eRtatui do sobre elección de Senadores. Si hemos quitado la representación i(léntica de todos los Departamen tos ante el Senado, ha sido precisamente pOl' cuan · to los D~partamentos no tienen el carácter de en tidades constitucionales y por cuanto HU número puede aumentar indefinidamente. Si por el con ­trarÍo, HU número queda limitado de un nJúdo de · tiniti vo pOlO la Constitución, entonces será forzoso volver al sistema de los tres Senadores por Depar­tamento ó á cualquiera otro que mI e8te punto los coloque en un pie de igualdad. El mismo Diputado Holguín y Caro propo­ne que se reconsidere lo aprobado acerca de la manera de elegir Senadores, y dice: * Señor Presidente: Fui yo mismo quien propuso en una de las ante­riores sesiones un artículo constitucional que otor­gaba á cada Departamento la facultad de elegir un Senadol' por cada 120,000 almas de población. El mismD artículo disponía que los Depart:\mentos Ct:ya población no alcanzase á aquella dfra, elegi ­rían en todo casO un Senador. Largamente expuse entonces los lnotivos en que fundaba mi Pl'oposición, pero ella encontró tan vi va8 resistencias políticas de parte de algnnoH miembros de la Asamblea, que fue forzoso ceder y busc,al' una nueva fórmula que uniese al principio de la representación proporcional de los Departa­mentos en el Senado, la de la representación de las minorías en cada elección senatorial. De ahí surgió la nueva fórmula que, sin satisfacerme ple­namente, presenté yo también en asocio del ho norable Diputado Segovia, y la cual alcanzó la aprobación de la Asamblea. ---- , • Se reproduce e~te discurso por haber salido con varias incorrecciones en el ntimero 69 de 108 Anales. Me veo ahora, sefior Presiaente, en la necesidad de pedir que de lluevo se reconsidel'o y se niegue lo ya aprobado, y qne volvamos al sistema de los tres Senadores pbr cada Departamento. Y al pe· dirlo, no soy yo quien se pone en contradicción consigo mismo; sería la Asamblea quien vendría á establecer en la Oonstitución dos sistemas con­tradictorios si después de aprobar, como la ha he · choJ el artículo del ho::.-orable Diputado Carreño sobre división territorial, -no accediese á mi peti ción. , Ese artículo se acaba de aprobar no solamente sin mi voto sino contra· mis opiniones explícitas; y al discutirse, apunté las dificultades en que n08 ponqría en lo relat¡.v.Q á la elección de Senadores, dificultades de que no podemos salir. si es que obra­mos como hombres de buena fe, sino negando lo aprobado en esta materia y volviendo al sistema viejo, como. ha vuelto al sistema viejo la Asamblea en punto á división territorial. J • En efecto: todas las razon,e;$ en que nos funda mos los sostenedores de la disposición que' estable· ce un número limitado de Senadores, estribaban en que la ley podía crear nuevos Departamentos; que pudiendo ser indefinido ó poco menos el número de los Departamentos, habia que buscar en alguna parte una limitación al número de Senadores; que 'esa limitación no podía estar en otra parte que en la población, yen fin, que si los Departamentos no el'an entida.de~, constitucionales, mal podían E1xigir: con derecho perfecto, una representación idéntica en el Senado. Todo esto, á mi modo de vel'. es perfectamente exacto y lo he comprobado con anLecedentes COLlH titucionales ilJdiscutibles; pero por la mism~ razón, si 1:1 Asamblea, como lo acaba de hace .. , al aceptal' la modificación . Carrefit), eleva los Departarilentos á la ~ategol'ía de entidades con titucionales; si exi ge, COn10 lo acaba (le resol ver, que se reú nan COIl· diciones imposibles (le llenar para la fOl'mación de nuevos Departamentos; en suma, si ha limitado ya de este modo el número de Depal'tamentotl y cun él el de Senadores~ entonces ha destruido por su base todo el sistema creado para la elección de éstos, y es forzoso que les devuelva su dereeho á tener la representación idéntica dH que 108 ha privado. En otros términos: la. cuestiÓn de la divi sión territorial y la de la elección de Senadore8, están íntimamente ligadas;' según como se resuel · va la primera, así habrá de resol verse la segunda. Adopte la Asamblea cualquier sistema, pero no haga de uno y otro una confusión deplorable. Digo que conforme al artículo que acaba de apro barse es imposible la creación de nuevos Departa­mentos, y la razón es clara: se exige, según él, que cada Departamento quede por lo nlenos con 250,000 habitantes, así el que va á crearse como aquél del cual se segregó; de tiucJ'te que para po­derse dividir un Departamento se necesita que tenga por lo menos quinientas mil almas. ¿ Cuán­tos Departamentos están en este caso? Solamente tres: Antioquia, Boyacá y Oundinamarca; de forma que existen hoy once Depa!'tamentos que no pueden subdividit'se, ni lo podrán en muchísimos años, pues todos ellos tienen una población muy inferior á Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ANALES DE LA ASAMBLEA NACIONAL 575 aqu~lla cifra; ! los tres.q?e. qued.an como excepción, m~nistración de las minas expresadas, por un tér­tampoco podran subdIVIdIrse SIno en el caso nada mIno hasta de veinte años con la misma entidad pl'?~able ~~ 9ue la .región que quiera tener una ad que haga el empréstito ú ~tra, fijando en todo caso mInIst~,aCI?n pr,?pIa, ~uente exactamente con una 'la cantidad de esmeraldas que pueda extl'clerSe poblacIOD Igua] ~ la mitad de la del De'par~amento. anualmente. Esto no sucedera nunca, y en la conCIenCIa de to A" 1 ° F ' 1 ·1 G . . dos está que la mayoría de la honorable Asamblea, ItlCu o ~. acu. tase ~ obIe~no pa,la que al adoptar aquel artículo, lo que ha querido es im ponga fin a las dIferencla~ pendIentes con. la pedir prácticamente la creación de ningún nuevo Eme1'ald Company, por medIO ue una transaCCIón Departamento. que permita á aquél disponer de la~ esmeraldas y hay algo más: se exige que cada nuevo Depal' existentes aquí y en el Exterior. tamento quede con una renta de $ 250,000 anuales; A¡,tículo 5.° Esth I.Jey regirá desde su sanción. es decir, una renta superior á la de casi todos los Dada, etc. Departamentos actuales; y por último, como si todo esto constituyera trabas demasiado débiles, se decreta que tal ley deba ser aprobada en dos legis­laturas anuales sucesivas; es decir, j la creación de un Departamento se convierte en una verdadera reforma constitucional! Si la Asamblea, por motivos que acato pero Presentado á la Asamblea Nacional en la sesión de 22 de Septiembre de 1910, por el subscrito Mi­nistro del Tesoro. G. MARTINEZ A. que no acepto, eleva los actuales Departamen tos al .Asam.blea Nacional-Secretaría-Bogotá, Sep~ rango de entidades constítucional6s; si bace impo tiembre 22 de 1910. sible su futura división, entonces que vuelva atrás también en lo relativo á la formación del Renado; ó ~e perderá ella, según frase inmortal, por falta de lógica. Por mi parte, al proceder como lo hago en este momento, cumplo apenas con un deber elemental de consecuencia, de lealtad para conmigo mismo y de lealtad para con el país. Mientras la Asamblea se mantuvo dentro del principio de dejar' en la Constitución disposiciones ~encillas para la subdi visión del territorio, sostuve de buena fe y movido POl' ntima convicción, la necesidad de poner a)gu na limitación al número de los Senadores; pero desde que la Asamblea abandona aquel principio y acepta una idea diametralmente opuesta, me apresuro á pedirle que guarde consecuencia con ­sigo misma; y salvo por mi parte, sobre este punto importantísimo, toda ulterior responsabilidad. PRO'YECTO DE LEY pOI' la. cu¡.~l se confieren varias autorizaciones al Poder Ejecutivo. La Asamblea Nacional de Colombia DECRF.]TA: Artículo 1.0 Autorízase al Poder Ejecutivo para que contrate en el Exterior un empréstito hasta de cinco millones de libras esterlinas, con un des­cuento inicial no mayor de un diez por ciento é interés al seis por ciento anual, y para que dé en garantía quince unidades de la Renta de Aduanas y el producto de las minas de esmeraldas de Muzo y Coscuez, ó ]a participación de la Nación en este producto. Artículo 2.° El empréstito se destinará á uni­ficar y cancelar las ueudas de la H.epública en Eu­ropa, no consolidadas, y á convertir el papel mo­neda en razón de un peso oro por cien pesos papel. Artículo 3.° El Gobierno podrá contratar la ad- En la sesión de hoy se dio primer debate al pre. sente proyecto de ley. En comisión para seO'unuo al Diputado Arango Ramón, con término p~uden. cíal. Regístrese, cópiese y publíquese. El Secretario, B. Pefla V. PROYECTO DE LEY por la cual se da una. auturización {t. los Bancos. La Asamblea Nacional de Oolombia DECRETA: Artículo 1.0 Autorízase á los Bancos existentes en el país y á los que en lo sucesivo se funden en él,. en cuanto su capital pagado !lo baje de medio n1111ón de pesos oro, para que emItan billetes ban .. carios representativos de oro y cambiables por oro á su presentación. Parágrafo. Cada Banco podrá emitir los expre­sados billetes hasta por el doble de su capital pa­gado. Artículo 2.° Para que los Bancos puedan hacer uso de esa facultad, deben sostener en las cajas de' la T~sorería General de la República, como res-' paldo de sus emisiones, una cantidad en bonos de' la deuda interna consolidada, equivalente al vein­ticinco por ciento del valor de los billetes que pon-gan en circulación. . . Artículo 3.° Los Bancos de emisión no podtán , cobrar más del diez por ciento en los préstamos y demás transacciones que hagan. Artículo 4.° El Gobierno podrá nombrar un Inspector de Bancos para cada Departamento que vele por el fiel cumplimiento de lo dispuest~ en esta ley. Dada, etc. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 576 ANALES DE LA ASAMBLEA NACIONAL Pr~sentado á la honorable Asamblea Nacional Presentado á la honorable Asamblea Nacional· en su sesión de 22 de Septiembre de 1910, por el por el subscrito Ministro de IIacienda, en la se-subscrito Ministro del Tesoro. sión del día 21 de Septiempre de 1910. G. MARTINEZ A. República de Oolombia-Asamblea Nacional-Se­, cretaría-Bogotá, Septiembre 9J9J de 1910. En la sesión de hoy se aprobó este pl'oyecto en primer debate, y pasó para segundo en comisióu, con término prudencial, á los Diputados Salazar y Martinez. Regístrese, cópiese y publíquese. E 1 Secretario, B. Peña V. PROYECTO DE LEY sobre créditos adicionales al Presupnesto de Gas.tos de 1910. La Asamblea Nacional de Colombia CONSIDERANDO: Que conforme á lo dispuesto en el Decreto eje­cutivo número 212 de 1 o de Mayo de 1909, los empleados de las Aduanas y de las Salinas tienen derecho á disfrutar de un sueldo even tu al igual á otro tanto de su sueldo fijo, según lo permita el producto mensual de las respectivas rentas; y que se halla agotado el crédito destinado para atender al pago de dicho sueldo, por haber resul­tado insuficiente la partida que se apropió para ello en el Presupuesto de Gastos de 1910, DEORETA: Artículo. Abrense los siguientes créditos adi­cionales al Presupuesto de Gastos de 1910 : DEPARTAMENTO DE HACIENDA Oapítulo 35. Aduanas-Personal. TOMAS O. EASTMAN Asamblea Nacional-Secretaría-Bo.qotá, Sep· tiembre 23 de 1910. En la sesión de hoy se le dio primer debate al presente proyecto de ley. En comisión á los Dipu­tados Arbeláez y Hernández, con veinticuatro horas de término. Cópiese, regístrese y publíquese. El Se~retario, B. Peña V. PROYECTO DE LEY reformatoria de la Ley 61 de 1878, "que ordena la lim pia. y mejora del río Magdalena." La Asamblea Nacional de Oolombia DECRETA: Artículo. La Junta de Cánalizaci6n del río Magdalena, de que trata el artículo 1.0 de la Ley 61 de 1878, se compondrá del Ministro de Obras Públicas y de un miembro nombrado por cada una de las empresas de vapores que prestan el servicio de navegación en el río Magdalena, que tengan su residencia en Bogotá, en Medellín y en Barran­quilla, ó que se estRblczcan en lo futuro en dichas ciudades ó en alguna otra de la República. Artículo. Queda derogado el artículo 1.0 de la citada Ley 61 de 1878. Dada, etc. P.'esentado fí ]a honorable Asamblea Nacional, por el subscrito Ministro de Obras Públicas, en su sesión del día 9 de Julio de 1910. CARLOS J. DELGADO . RepúbUca de Colombia---Asambléa Nacional-&e- Artículo 228. Para pagar el sueldo eventual que c'retaria-Bogotá, ,lulio 25 de 1910. devenguen los empleados en actividad de las Ad-ministraciones y Resguardos de las Aduanas de En la fecha se le dio primer debate al anterior la República . .. ______ ....... ____ ...... $ 40,000 proyectd°,' y pasó en comisi6n, para ~egundo, con cuatro las de término, á los Diputados Salazar M. Oapítulo 37. y Arango Ramón. Regístrese, cópiese y pu bJíq uese. Salinas -Personal. Artículo 233, Para pagar el sueldo even­tual que devenguen los empleados en ac­tividad de las Salinas de la República que se hallen administradas oficialmente, con-forhle á disposiciones vigentes .......... . 20,000 El Secretario, M. Uribe A. SEÑORES PERIODISTAS Los canjes de los Anales de la Asamblea Nacio­nal deben rotularlos al Director de dicha publi· Suma ..... ~ ... . ...... $ 60,000 cación, y ordenar su cumplido envío. Dada, etc. IMPRENTA NACIONAL Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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Anales de la Asamblea Nacional - Serie única N. 72

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Biblioteca de Señoritas - Año I N. 17

Por: | Fecha: 24/04/1858

• - , • ANO I- Bogotá, 24 de abril de 1858. NUM. 17. Señor Redactor de "La Biblioteca.;' 1 es e l caso que, cuando leia en nuestros cronis~ De "de que estableció . su inocente periódico tas, tal es corno e l octa vero Castellanos, cura i poeta ~e. ten id~ m u i ~¡rra ndes ~e~eos de poner a s u dispo- el incon~ensu rabie Herrer~, el su_perstici_oso F_rai s1cton m1 hum1ldc cont1 nJente ; pues aun cuando Pedro S1mon, e l venerable 1 mentiroso P1edrah1ta, e s cierto que} a no soi del gremio literario, porque el crédulo Zamora, el erudito Velazco, el íntimo hace años que ocupaciones m é nos erratas me han ~ Juan Rodríguez Fresla &, Jas hazañosas empresas quitado el tiempo i el estín1ulo sin° Jos cu ales es de nuestros mayores, ardia e n mí, como en el seno imposible el cultivo de las musa~, tambien lo es que de Ja .Pit:>n1sa, un sagrad..? fuego poético-patriótico. 1ne ha que dado el gusto por lo bello i e l amor a lo Hab~1a sHlo "j~O capaz ~nt onces de asegurar que por ' erdade ro; circunstancia que me l1a ce preferir i lo m nos h.ab1a mate r1a para un romance en cada fomentar, .hasta donde alcanzo, las publicaciones nlandoblc 1 hasta ~n cada paso dado por los batalla· q_ue, con1o las de U, abren un paré ntesis a la apa- dores de la conqui~ta en ~u. ar~ogante vagar ave.n­sionada prensa política en favor de nuestra naciente turero. Llegaba m1 puertl1lus1on hasta persuadir­i despreciada literatur~. ~e ~e que con una. coleccion de esos romances, Al principio m e hice la iJusion de creer que en- s1qu1era fuesen medtanos, yo levantaria un monu­tre viejos borradores i entre todo eso que Voltaire mento a la g loria de mi patria, como decia e l mo· llamaba la 1·opa .~ucia, l1abia ·yo de hallar buscán- desto Conde d e 1:'oreno, que habia alzado a perpetui-dolo bien, algo que pndiera ponerse e n LA' BIBLIO- dad uno con su pro~a a la gloria de la suya. . TEcA, aun cuando fuera en e l forro. Mas ni para el Resuelto estuve s1nembargo a no buscar para m1s ~o1:ro, señor redactor; Jo que teng·o jnédito es s~ñ~dos po e mas otros hér?es q~e los que tal.es se lntcuo. 1'al vez no lo sea mas que lo que tanta pri- hicieron en el sueJo ?e mi patria. P ero vac1laba sa. ~e _dí e n publicar; pero con esto ya me ha fa- en~re e l b~avo S e bast1an, natur~l de BeJalc~zar, a m1hanzado la le_tra de 1tloldc, e n tanto que eso otro ~ q u 1~n traJO ~1 N u e vo !fi~ndo, 1_ a la g lona qu~ me ha sorpren~1do las ti_mosam en te ahora que lo he ~ en el ~~lcar~zo por altos 1 bte n calificados h ~c hos, n~ vuelto a ver. St U. supiera qu é e normidades teno-o mas n1 m e nos que la muerte de un poJhno; as1 escondidas !...... o ) como, en los tiempos bíblicos, la pérdida de otro po- Ahora ocho o die z años la empresa de escribir un 1lino perteneciente a. su buen padre Cis, habia dram~.o una leyen da e ~a para !fiÍ cotidiana bag ate · >puesto a S~u~ en camm~_para el trono en que sen­la. FJj e se en que no difYO escribir lo uno o lo otro >taba el S e nor a sus esCOJldos, cuando eran los esco­sino empren<: er escribirfo. El mismo dia en que Jd ~ jido~ del Señor. los que solían ~entarse e~ los tronos. loca deJa casa que es como desiQ'lla cier~o noeta Dec1a que vacilaba entre Beialcázar 1 Balboa, el a su mu ~ a, me '=n 1)i ... ~ aba e l plan de~obra semejante, halJ~d?r del mar del Su~, puesto que a mi vista ese m is,no dia de .... dtTollaba yo en redondillas cojas ambJciosa se presentaba siempre todo un acto, o l acia med;o canto en octavas i otro " ••.••••• En la alta proa tned io en qu:nti'las mas "' Ona ntes que sonoras. > De Ja velera capitana quilla, Luego leia m~ arranque a algunos amigos, despu es ·: Con el pendon triunfante de Castilla, me cansaba, i por úl fmo c.1s~ nuncaconcluia nada. 1 Saludando al Darien Vasco Balboa." Ojalá me permitiera la vetd acl quitar cJ casi t Vacilaba tambien entre Gonzalo Jiménez de ias a la fecl1a cuanc1o ya la edad pudiera haber Quesada, conquistador del vasto in1p eri o de los r e matado mi os adía, lo que l1a hecho ha sido arre- ~ Chibchas i Pedro de Heredia, gobernador de San­batármela. Hoi t engo pr i1 ero qu e hacer un memo- tamarta; cuatro figuras que forman el grupo mas randum, i despues un bor .. aC.o r,cu a ndo me pongo a simpático i ménos cargado de sombras e n el g ran e scribir una carta; i tras t anta precaucion, la ( cuadro del descubrimiento i colonizacion de la Nue­carta, ya pue8ta en limpio, me parece atroz; i suelo S va Granada, trazado con mano esperta por nu est ro preferit\a enviarla ir, personal i modestan1ente a es- > malogrado Acosta. Bastante me inclinaba el buen poner su conte~nido. Verdad es que hace años que ? Quesada, pisaverde en su juventud, h é roe en su se m e murió la loca; i como loca que era, murió edad viril1 mendigo en su vejez, que, cambiando ingrata! dice nada, de las sierras de Santa marta para caer de Pero me quedan los pecados viejos, las enormi- pié, salvo, sano, rico i rei: en el Valle de Jos Alcá­dades de que ántes le h e hablado, una de las cuales zares . es la que ocasiona esta mui atenta que Je estoi es- ¡Qué viaje tan entretenido i tan dramático el cribiendo. Dicha enormidad es un conato de le yen- que hizo entónces el buen caballero, al traves i a lo da que principié i que no acab é , pero a cuyos des- largo de rios misteriosos, por selvas tórridas en coyu.nta~os fragmentos sí puse non1 bre i dí en parte que fu eron visitados sus conviadores hasta en su publtcacJon. El nombre con que los bauticé fué el rnisma hamaca, con toda familiaridad, por Jas fieras de Gonzalo Suárez, apreciable sujeto histórico a n1as fieras de que habla Góngora, i cruzando valles quien me proponia hacer eje de mis fantásticaS"es- herbosos i solitarios, donde contaban por milagros trofas en la medio verdadera relacion que proyec· Jos instantes que vivían i los pasos que daban! Con taba. 1 aquí seria ya tiempo de que espresara a U. razon me habia propuesto yo consagrar un canto a el objeto de esta carta que aun no sabrá U. a dón- cada jornada! de irá a parar, con tanto mayor razon cuanto que Mas nada era todo eso para n1i mente juvenil yo mismo apénas lo barrunto. cuando hacia por incubar tamaño poema, nada era Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. . 134 .. BIBLIOTECA DE SE:Ñ"ORIT AS. todo eso ~n ~omparacion de ~quella raza chihcha, sorprendida 1 degollada por v1a de saludo al tajo de las toledanas con empuñadura de cruz ; raza des­pierta que babia inventado cuanto la intelijencia > ~is]ada puede inventa~, que sabia cuanto un pueblo Inocente puede saber, 1 que se defendió hasta donde i como se hubiera defendido la misma Esparta in­vadida de los Persas por todos los cuatro vientos! Hasta su cosmogonía i demas tradiciones me brin­daban tnateria para espléndidas octavas. Aquel su globo caótico que voJtijeaba en la inmensidad bo­tando por Jos poros pájaros negros como la noche, pájaros de c. u yo pico salian en chorros de luz las estrellas, Jos soles i los mundos; aquel su benjgno dios que partia con la vara de oro los farallones para desbocar las aguas en cataratas enormes ; todas sus imajinaciones risueñas i grandes me hacían pre­sajiar divinidades que yo no concebía bien, pero que me pasaban en vértigo luminoso por la mente. Cuanto esa historia tiene de estra0rdinario, en lo providenciaJ del descubrimiento, en lo bárbaro de Jos descubridores, en la desventura de los descu­biertos, en lo maravilloso de la naturaleza i en lo virjinal de sus rasgos poéticos, me entusiasmaba so­beranamente; i con efecto •••• con efecto escribí ¡algunas decenas de versos! El efecto, señor redactor, de tan estupendas cau­sas U. ve bien que fué demasiado ruin. Mas yo hice cuanto pude hasta que me rindió la pereza, i entónces depuse resignadamente mi carga en el · descansadero del olvido. Fjgúrese, pues, con cuán­to gozo, al volver en mí con la lectura del primer canto de AKr1\tEN ZAQUE o LA CoNQUISTA DE TuNJA, me habré puesto en pié i me habré descubierto con respeto para saludar i ver alejarse ácia la altura de su obra, al mas que yo mimado i perseverante hijo de las musas, que sobre anchas bases va rematar Ja tarea cuyo solo principio me postró de fatiga! Sí; yo voi a hallar en el Akímen un placer adicional a Jo~ que su lectura producirá en cuantos ven con sa­tisfaccion el vuelo épico que empieza a tomar nues­tra poesía nacional. "Sí era la h1storia de esa con­quista una roca, pero de oro, como yo Jo habia com­prendido," me diré yo a mí mismo, cada vez que al golpe de ese cíclope de la inteHjencia la ''ea saltar en láminas brillantes 1 . Pero entretanto, señor redactor, tqué parecerán al lado de esas los granos informes i toscos que yo partí sin arte j con los cuales en1pedré un trecho de mi camino literario~ De buena gana los recojiera, si lo que una vez se ha botado a la calle pública pudie ra recojerse. En tal imposibilidad he creido que Jo mejor es arrojarlos al crisol, no para que se fundan con el metal, sino para que se pierdan en­tre Ja ceniza. I ahora sí hemos llegado p,or fin al objeto de esta carta. Es, señor redactor, el de supJicar a U. se sirva presentar en las columnas de su estimable periódico al autor de Akimen-Zaque los fragmen­tos de lo que yo no pude hacer una leyenda i de que él ha sabido hacer un poema. Preséntelos, se­ñor, como demostracion pallnaria de que hai uno que tnas que todos aprueba la eleccion de asunto que él ha hecho, i de que ese mismo aca~ará de olvidar su lira para mejor escuchar Jos sonidos de la de él. Así, en lugar del estímulo de una bas~ tarda rivalidad, él tiene de n1i parte el mas noble 1 poderoso del aplauso sincero i la corona anticipada. UNo DE SUS SUSCRITORES. Gonzalo Suárez. l. De a)gun roñoso códice arrancada, Trajo al azar el vie nto hasta mi mano Media hoja trunca, casi ya borrada, Parto quizas de injenio atnericano. Fija en ella la mente i la mirada, Fecha i autor busqué, mas busqué en vano, Aunque habla sí desde el primer reng]on De un don Gonzalo Suárez i Rendon. Don? Así dice, i lo dirá apoyado En documentos que .. tendría eJ testo, Como pudiera verse, si encontrado De él ya se hubie ra por fortuna el resto. Y o a dejar lo del don averiguado No estoi seguramente mui dispuesto ; 1 si bien este es ahora vil capítulo, En la Historia no tiene el tal tal título. Mas digno fuera de aclararse, a fe, Pues que hai en ello grande confusion, No si Gonzalo Suárez soJo fué O si Jlevaba i con derecho el don, Sino si en su apellido hai o o hai e, Que unos dicen Rondan i otros Rendon ; Mas si Rendon era él, no hai que negar Que el Chibcha de rondan sintióle entrar. 1 fué entrar ¡vive Dios 1 con pié derecho, I fué andar ¡vive Dios! larga jornada Desde el confin del gaditano estrecho Al encumbrado huerto de Granada, En su valor trayendo su derecho, Rejistrando su título en su espada, Para venir el buen Gonzalo a trancos A fundar una villa entre barrancos. 1 perdóneme Tunja. Como blanca Ruina, o cenicienta calavera Que terremoto o ventarron arranca De herboso valJadar u hoya sotnera, Sentada entre la quieora i la barranca Ví una ciudad viejísima: Tunja era, Que de sus Zaques guarda !a ceniza I de Gonzalo el nombre inmortaliza. No tiene, no, suntuosas catedrnles Do el signo redentor en lo alto brille, Ni obeliscos, ni lonjas, ni señales De algotro ser que el SU} .. O actual humille . Bienes no fueron los que llora hoi males; Mas porque ni uno de ellos la amancille: Si bien está de seno i pié desnuda, Seno i pié limpios muestra a quien lo duda. Mas no es hermosa, no; porque tan honda Huella en sus carnes hai, que año lejano Será el que toda cicatriz le esconda , En la enhiesta cerviz i en la ancha mano. Pero a la Historia cumple, ella responda Si en cada cicatriz guarda un arcano; Diga ella quien la ató como a una esclava, I si en su esclavitud su historia aca5a. O si el harapo con que a medias viste Sus brónceos miembros esa antigua sierva, Es el jiron mas grande i el mas triste DeL pendon que ahuyentó Ja vil caterva; Pendon que hoi ya ni al huracnn resiste De la indijencia i Ja orfandad acerba •••. 1 si Tunja mas bien abre con gloria Una jentil, simpar, épica historia. • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. BIBlliiO'DECA DE SE:&ORITXS. • 135 La colon1biana historial que algun dia Cuando con ojo atónito la lea~ Obra acaso tle mera poesía La posterior jeneracion Ja crea. 1 a fe que para tál razon tendría! Hubo tambien jeneracion pigmea Que creyó hija de raza fabulosa A Ja que al Pel"ion sentó en el Osa 1 Que muestre entónces Tunja sus anales Aun en la sangre de su raza tintos, Por la pólvora ahumados sus breñales, De cadáveres llenos sus recintos, Sus quiebras i sus agrios peña-..:cales ue al español se hicieron laberjntos, Cuando en redondo peñas le asediaban E insurjentes las peñas borbotaban. • • • • • • • • • • • • • • • • • ••••••••••••• Tunja 1 la seca flor del abatido 1\ rbol de la conquista, la últirna hoja Del libro que el arcánj e l del o v:ido Rotnpe a su soplo i como polvo arroja. Vieja matrona que su tren raido Ya en vez del ámbar con el llanto moja; Ciudad de ruinas que en las ruinas medra Do su blason le sobre vi ve en piedra. Ella, cual féniz, en venturo dia Renacerá de su ceniza prvpia, Cuando, rompiendo selva i serranía Que hacen ahora su abundancia inopia, Su falda cruce ni \reJada vía Por do derrame de su tnies la copia, I haga su huerto i su jardin fecundo Los Andes, que hoi sepáranla del mundo. Hunsa llamóse-nombre de una tierra Que un dios pobló de estirpe soberana; Pueblo que sobre el tope de la sierra Dilata en horizontes su sabana, I con cordones de montañas cierra Cielos tras cielos de ópalo i de grana, De libertad altar, de bien emporio, 'rumba hio, ayer del Chibcha territorio. Cómo i cuándo, tras bélica porfía Do su sangre el criollo vertió a mares, De ldacanza vió alzar la idolatría Para la cruz altar con sus altares, 1 la tnansion trocar del zaque, un dia, En cristiana ciudad Gonzalo Suárez, Refiere la hoja que a mi canto tema Da, si no a tni alma inspiracion suprema. Mas no el tema sublime de la historia Cuyo grandor mi pequeñez humilla, De aquella hueste digna de memoria 'Que sobre un mundo desbordó Castilla, l que, avarienta de riqueza 1 gloria, Del mar traspuso la una i Ja otra orilla, Buscando tras Jiménez de Quesada Nueva, mejor i espl~ndida Granada. No; que jamas al labio de mi musa Con orgullo acerqué la trompa de oro; Su voz el númen épico rehusa De mis versos mezclar al pobre coro. Yo canto solo, cual cantar se usa, Al eco del reir o al son del lloro, Porque el intento a do la fuerza alcance, Leyenda humilde, histórico ron1ance. 1 ello merced a la hoja que el destino Lanzó a mi mano, i que argumento dióme Si romántico no, sí peregrino, 1 por pura invencion nadie lo tome ; ( Pero si acaso lo es, va cual me vino. Tal vez en él la falsedad asome, Por lo cual la hoja advierte que el tal lance No en historia se dé, sino en romance. ••••••••••••••••••••••••••••• Fuerte algun dia el español aliento Buscó en nueva rejion nueva corona, I, al rizo mar Janzándose, fu' el viento Que al nauta jenovcs hinchó la lona, 1 el ala fué con que voló su intento Del occidente a Ja apartaaa zona Que surjió de Colon ante las naos Como el mundo ante Dios surjió del cáos. A los mares que el sol al morir dora La muchedumbre en pos ávida vuela Desde el opuesto reino de la aurora, 1 de camino sírvele la estela ue aró en la mar con su rujiente prora De Colon la triunfante carabela. o yo a esa hambrienta multitud le igualo, Pero entre ella, es verdad, vino Gonzalo, Vió su cuna mecer Guadalmedina Que en la fenicia Málaga murmura Con sesgo curso i onda cristalina. Jesto andaluz, atlética apostura, Jentil denuedo i fuerza adamantina Debió i alta atnbicion a la natura, Noble esperanza a su jenial instinto, Su fama a él, su espada a Cárlos Quinto. El rojo labio apénas sombreaba Sedoso el arco de su bozo oscuro 1 en la ausonia rejion ya disputaba Laurel guerrero, en el combate duro Cuando, fiera, Pavía contemplaba Los tercios españoles en su tn uro ; Pero la mar aquende el triunfal carro Con ruedas de oro vió del gran Pizarro. Lo vió i al brillo de su acero qui~o Los reinos conquistar que en sueños crea, Lo ve i fija su espíritu indeciso Que el infinito devorar desea, ·De volat al hallado paraíso Buscando imperios, !a arrogante idea; Cree divisar desde los patrios montes Su cstrelJa en los indianos horizo11tes. 1 alas prestarle a la fortuna plugo, Que, armado con el yugo de Castilla J>ara imponer mejor su propio yugo, A tierra firme enderezar la quilla Entónces e1nprendió Fernández Lugo Desde eJ breñal de la canaria orilla; La gloria a compartir i los azares Llamó a Quesada, a Sandoval i a Suárez. Cuando la luz crepuscular desmaya '!,ras la testera de la mar remota, De Tenerife a saludar la playa Do muje la ola por las olas rota, La mar azul con su trisulca raya Bordando, llega la velera flota Do un reino a conquistar sobre los Andes De soldados un mil lleva Fernández. Pero él solo ha de hallar una ignorada Tumba en las playas de la mar de Atlante, Que el hado reservó para Quesada A su patria tornar solo i triunfante, Otro reino, otro mundo, otra Granada 1\'Iostrando sobre su hombro de j igante ! Cantar sus hechos Ja epopeya emprenda, Y o no, su peso abruma mi leyenda. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. .. • 136 • BIBLIOTECA DE SEÑ"ORIT AS. Antes i ahora, o CAPUCHINOS, CORNAV ACETES 1 PEPITOS. gu)ar para no faltar en nada ni a nadie: esta es i en esto consiste la buena educacion, tomando sta pa­labra en Ja acepcion que ya sabe el lector se le quiere dar aquí, pues notorio es que tiene otras va- ( Conclusion. ).. rias, por ser un todo complejo. t Qué se dirá, pues, Qué es i qué significa en la sociedad cualquiera de un jóven que al paso que viste con elegancia, de los dos entes que hemos descrito someramente~ tal vez con buen gusto (que son dos cosas diferen- Dícese vulgarmente que ''en la mesa i el juego tes), gue al mismo tiempo que sabe manejar con se conoce al caballero." Con perdon del que in- gracia su varita, i escribir Jargas tiradas en prosa o ~entó e~te refran, cre~mos que peca, no por inexac- verso en los álbums, i otras mil lindezas, es un en­tl_ tud s1no por deficiencia; pues la buena educa- te inútil en una reunion o sociedad de jcnte distin­cton, que es lo que en mi concepto constituye ese guida 1 ente que se llama un caballero, se denuncia en Ahí los teneis! i qué saben ellos de lo que pue­todas 1 cada una de las acciones, movimientos i pa- de hacer agradable a un jóven en un salon ~ i Sa­l~ bras de una persona de cualquier sexo: solo que ben bailar1 no! •••. a no ser que baile se llame sr se trata del jénero femenino no se dirá una ca· ese brutal remolino de jentes, que sin concierto, sin ballera sino una señora; i en efecto, ninguna mu- compas, sin rniramiento, ruedan, se confunden, se jer que no tenga lo que llamamos buena educa- lanzan en un torbellino anárquico para codearse, cion, en todo i por todo, puede llamarse señora, por- estrujarse, empujarse i hacerse mil daños en las que esta es, en definitiva, la acepcion lejítima de la personas i en sus vestidos. Observad una de esas palabra, segun las ideas de la sociedad moderna, parejas elegantes: qué aire tan estúpido! ¡qué rni­~ ue tiene un diccionario especial para su uso par- radas tan licenciosas, qué risas tan destempladas! t1cular, j poco se cuida a veces de los diccionarios de Se abrazan, es verdad, se estrechan, se reclinan uno la lengua. sobre otro como en un mulJido cojín: se cambian i I decimos mas: que no en las acciones notables comunican mutuamente su aliento, la njña se frota i en los casos mui conocidos, sino en los mas insig- i se acepilla la suave tez con un manojo de cerdas, nificantes i pequeños, es que se descubre a tiro de que ella encuentra mas blandas que la seda, i que ballesta, i aun de rifle, la buena o mala educacion se llama la guacharaca o barba de su pareja •••• del hombre. Todas las situaciones de la vida, así No contenta con esto, aplica sus labios de coral al en la próspera como en la adversa fortuna, a5.Í en coral de Jos botones que adornan e] pecho de su la alta como en la baja sociedad, tanto en casa co- ' amigo, i aspira con delicia el perfume de su pañue­mo fuera de ella; ya en el campo, ya en la ciudad, lo de olan, que está en el bolsilfo del frac •••• Mide son la piedra de toque para saber cuántos grados con él la largura de sus brazos, i ya que no rezan sube o baja la cultura del individuo. Que en una la estacion en cruz en la iglesia, se crucifican de un 1nesa de juego un hombre se abstenga de arrebatos, lado en el salan i del otro se abrazan, no mui su a­o de jestos de impaciencia, o de alegría, o de des- vemente, sino mui fuertemente •.•. Ñliéntras esto confianza; que no pronuncie ni en chanza la pala- pasa, él por su parte aplica tambien sus retostados bra trampa, que no contradiga a Jos compañeros r labtos a la tersa frente o la delgada carrera, perfu­aunque estén equivocados; que no se queje, que tnada con pomada, i brillante con el brillo que le no cuente el dinero que tiene cerca de sí, sea que da el agua de linaza. gane, sea que pierda; eso todo el n1undo lo sabe, Observémoslos un poco mas. Oyen la música~ cua!quier palurdo lo practica. Que una conducta no! es de lo que ménos se cuidan. t Arreglan sus semejante se observe en la mesa de comer, sea en- movimientos a la tnedida de la pieza que se toca? tre muchos, sea entre pocos, quién lo duda1 quién no! Esta solo ]es sirve para hacer ruido i atolon­Jo ignora~ Pero en tantas otras circunstancias que drar a las personas que pudieran percibir su con­pasan desapercibidas, en tantas situaciones secun- versncion; por eso gustan tanto nuestros danzantes darias de que tan poro se cuidan la mayor parte i danzantas de la plebe:y·a música de Jos soldados, de los hombres, i que acusan indefectiblemente su que ellos llaman de viento: a Ja sombra del infer­buena o mala educacion, una persona de mundo o nal ruido de la tambora i el redoblante se pueden de sociedad, coje al vuelo las patanerías i las faltas, decir tantas cosas' que no son reputadas como tales por los mismos que Se acabó la polka o el valse, o eJ chotis, i sigue las cometen. Ja cuadrilla. Allí es de ver a nuestros jóvenes: to- He aquí lo qup, pasa,jeneralmente hablando, en- dos pretenden ser las primeras parejCJs; todos creen tre nuestra juventud ••• •idirP.mos que de ámbos bailar aJas mil maravillas la insípida contradanza sexos~ •••• no lo digamos: e~tamos hablando sola- francesa; pero en realidad, la saben bailar~ iarre­mente de Jos cornavacetes i pepitos, de esas dos espe- glan las figuras a la música~ t llevan el paso pro, cies de cachacos de que vamos tratando en el curso pio de este baile1 i hai uniformidad, hai facilidad de este nrtícu1o. Mui triste es decirlo, pero mui en sus movimientos 1 nada de eso: la misma anar­cierto, i si eJ los apelan de la verdad de esta descri p- quía de la polka, el mismo desconcierto del valse; cion, nosotros apelamos por nuestra parte al buen unos acaban primero, otros no acaban; i el aspecto sentido de las jentes moderadas, i aun a muchos que presenta aquel grupo desordenado es eJ de un de ellos mismos que confiesan i reconocen la e ac- pequeño mercado, o el de un monton de jentes que titud de lo que queda dicho, i de lo que se dirá presencian una querella en la calle. Con razon han mas adelante. eliminado, con el pretesto de seguir la moda, la El que pretende ser la gala i adorno de la socie- antigua e inimitable contradanza españoJa, baile dad en que vive, i captarse la admiracion i aplauso lleno de dignidad, de nobleza i de elegancia, pero de esa sociedad, debe procurar por todos los medios en que un bailar in chambon se esponc a deslucirse posibles adquirir ese aroma de Ja finura que tras- a cada paso. mina por todos los poros del individuo, ese tino sin- Baste esto en cuanto a baile, i prescindamos por • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • BIBLIOTECA DE SE~ORJT AS. 137 ahora de los ~em~s incidc~tes, episodios i anexi~a- ~ o como ~amuras hambrientos, atendiendo a quien des de esta dJversJon. DeJemos a un lado los p1so- ]es convJene, hacen de aquella escena una Babi1o- , nes, los codazos1 el nada g~·at? perfun1e. del b~andi nia; q~é g~itos! qué, algazara! qué sonar de los con que obsequian a la senorJta con quten ba1lan; pl~tos 1 cub1ertost que empujones! qué apresura· el n.~da sua,re apreton que con. su. bota le ?an en , m1ento ~engullir a hurta.djllas un pastel, o vaciar el p1e al acer~arse.a saludarla o a1nv1tarla. ÜJgamos ) en un rrcon un plato de Jaletina, o apurar una bo­su conv~rsac1on, 1ndecente mucha veces con las ~ tella de chatnpaña! •••• señoras, 1nfa!lle por lo regular con los hombres. En ~ I despues de esto son las lástimas •••• pobres la bu~na. sociedad se Y~ un gr~po de jent.es jóvene~ ) vestidos! •••. A aqu.ella niña del traje anaranjado q.ue !Ien, conversan, d1sputan 1 hacen ruido. i Qu~ le han echado encJma un platillo de aceitunas, i s1_gn1fica todo esto' nada 1 un cuento inocente, un perdió su vestido. A aquelJa otra del lazo de cinta d1cho agudo pero fino; son niños que triscan sin hasta los calcañares, se lo han arrancado con pelo ofender a nadie. Observetnos entre nosotros uno de i todo. A la de enfrente le destaparon en el seno esos grupos •.•• es preciso volverle la espalda i com- una botella, no se sabe si de cerveza o de champa- , padecerse de los que lo forman. ña. A la del lado 1a han dejado propiamente co· En Ja buena sociedad hai esa dulce libertad para miendo pavo, pues nadie le ha servido, ni se han que un jóven converse con su pareja en los inter- acordadado de ella para nada: será alguna jóven medios en que no les toca su turno de bailar. Oi. modesta i recatada •••• gamos lo que conversa una de esas parejas: una Esta es nuestra sociedad en lo jeneraJ. · reconvencion, una declaracion, un retruécano inde- i I quién da aliento i brío a tanta ordinariez, a cente, una crítica mordaz, o algo en que entra el tanto abuso, a tanta grosería, a tanta inmoralidad~ a1nor o el coqueteo por una gran parte. Lo diremos, aunque con profundo pesar: muchas Veamos a los jóvenes en el corredor, o en la pie- de esas pepitas que, en vez de correjir i castigar a za destinada a los refrescos; no es aHí seguramen- los culpables con una sola mirada, con una pala­te donde brilla mas su :finura i buena educacion; bra, los consienten, los toleran, los estimulan i a ni· por el contrario, en este teatro es donde. se exhibe man •••• Esas mismas que andan por las caJJes con en toda su fealdad la grosería i zurdas tnaneras de ~ la cara levantada, mirando a todas partes, buscan­esos que se llaman la jenle de buen tono~ sin Jos cua- ~ cando atenciones i aplausos, prodigando sonrisas, les no hai diversion posible, ni buen humor (por ~ brindando halagos, convidando aun a los mas ina­supues~ o!) ni nada de Jo que encanta i seduce a petentes i estoicos. Esas bellas que andan con el las hijas de Eva. traje remangado hasta la cintura, para quienes es Pero alguna habilidad tendrán esos Adónis, que estrecha la calle mas ancha, i con cuyos revoloteos los haga amables i dignos de estimacion; todo no se llevan enredada toda la basura. Esas elegantes ha de ser chácha1·a i atolondramiento .••• i Dón- de la gorra co1gada; a manera de los zurrones que de están esas habilidades~ cuáles son~ Llame llevan los muchachos para cargar tierra •••• usted a un pepito i dígaJe: hombre l no hai quien Pero dirán, i con mucha razon, que ya esto no toque el piano, las señoras están ya cansadas de ha- es artículo de costumbre, sino sermon de cuaresma. cerio, tenga usted ]a bondad de tocar una polka, un No importa: si este sermon hiciese convertir a un valse _ N a da' no sabe un palote de piano; ten- solo pecador o pecadora, bendito él! nos gloriaría .. dria mucho gusto, pero no sirve para el paso. I.Jla· mos de haberlo predicado. me usted al otro; tampoco ! Al de mas allá, mé- En resúmen, pues, i para no escribir un libro en· nos! No se encuentra uno solo que deje bien pues- tero, que bien se presta la materia, comparemos es· to su honor, tas tres especies-capuchinos, cornavacetes i pepitos; Una señorita va a cantar un duo; su compañera o jóvenes de ántes i jóvenes de ahora, i digamos no ha venido. i Hai alguno que cante con ella? imparcialmente de parte de cuáles está la ventaja, i es un duo fáciJ, mui conocido •••• Nadie respon- si la sociedad gana o pierde, si adelanta o retrocede. de •••• Cantará otra cosita sola, pero es preci~o que CELTA. alguno la acompañe en el piano •••• Silencio pro- S fundo, "Cual sino hubiera pepitas en el mundo!'' 1'odos se escusan; qué entiendo yo de esas co· sas! que vaya uno de los músicos; yo no soi di­lettante; ahí habrá alguna au1iga que Ja acotn- pa-ne •••• Se trata de llevar las señoras a la mesa ; todos corren, se atropellan, se en1pujan; cada cual bus­ca a la persona que le interesa, i se la lleva de gra­do o por fuerza, arrancándola, si es preciso: de los brazos de otro acomedido mas dichoso o mas listo. 1 como la costumbre es divorciar en este caso a las madres de las hijas, aquí es lo bueno: cuánto campo a los abusos! por mas respetable que sea la casa donde se hallen! Le toca a fulanito trinchar i servir, o no le toca, pero se ofrece espontáneamente : aquí fué troya ! Quién nos diera lo pluma con que se escribió el Castellano viejo! Los escanciadores i sirvientes que andan por fue­ra de la mesa como los zánganos en las colmenas, • La Música. Música de los Cambro-bretones-Bardos del pa1s de Gáles-Su estirpacion-Música en Inglaterra en la centuria décima cuarta-En Alemania en el mismo período-Nue­vas divisiones de la escala musical-Invencion de la discor­dancia- Descuídase la melodía-La armonía se mejora­Compositores españoles i flamencos-Okenheim-Tosquin -Arrigo Tedesco-Hobrecht-Pedro de la Rue-Música en Inglaterra hasta la Reforma-Principales compositores. Los cambro-bretones, antiguos habitantes de la Bretaña, tuvieron a sus bardos en alto respeto. Consérvanse canciones mui antiguas en el dialecto del país de Gáles, i el arpa a la cual las cantaban, no gozaba de ménos favor entre los sajones i dane­ses que entre los bretones. En e1 p!iÍS de Gáles era el bardo el octavo en dignidad entre los empleados de la córte, pues tenía su puesto en el saJan real junto al mayordomo de palacio; i se consideraba la música tan necesaria para la educacion de un monarca, que el saber cantar acompaiíado del arpa venía a complemen ar al príncipe o al héroe. Es bien sabida la munificencia con que trató a su bardo Guillermo de Normandía. En 1271, • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • 138 BIBLIOTECA DE SE:&ORIT AS. Eduardo l. llevó consigo a su arpista a la Tierra tar los habitantes de Inglaterra, de Italia, o de cual· Santa, i cuando aquel fué herido en Tolemaida quiera otr.a parte del mundo. Las misas de Tosquin con un cuchillo envenenado, el arpista, al oi1· la son toda vía altamente encomiadas. U nos lo creen · contienda, entró precipitadamente en el aposento i flamenco, i otros lo consideran itaJiano. mató al asesino. Fué sinembargo este monarca el La principal belleza de sus obras consiste en su que estirpó despues a todos los bardos del poís de perfecto conocimiento de la armonía, como que ha­Gáles. bía entónces poca melodía, i ninguna gracia en el De los escritos de Chaucer inferimos que la mú· arreglo de notas solas. Arrigo Tedesco, alías Enri· sica estuvo en Inglaterra altamente estimada duran- que Isaac, fué un músico de gran reputacion, i tu­te la décima cuarta centuria. La cancion inglesa vo el empleo de maestro de capilla de la iglesia de mas aRtigua que existe todavía, es una escrita en San Juan en Florencia. Sus composiciones fueron 1415 con motivo de la victoria de Enrique V. en tambien en lo jeneral eclesiásticas. De .... pues de él Agiucourt. Por el mismo período florecieron en Pedro de la Rue, i Jacobo Bobrecht natural de los Inglaterra dos músicos eminentes, a saber, Juan Paises-Bajos,fueron los contrapuntistas 1nas afama­Dunstable i el doctor Juan Hambois. Supónese dos del continente. La música de estos composito­que el último ha sido el primer músico honrado res ha venido ahora a parecer nueYa, a causa de en Ing laterra con el grado de doctor. su antigüedad, i los que ya estan saciados con la La música aletnana mas antigua que ha llegado melodía, la arn1onía i la modulacion modernas, se hasta nosotros, es la de los himnos de los primeros deleitarían escucl1ando la ejecucion de estas anti­reformadores; aunque no puede dudarse que los guas composiciones. alemanes tenían en ese período canciones en su Los poetas en Inglaterra tenian ántes tal ro~tum­propia lengua, acomodadas a melodías formadas bre de acomodar palabras nuevas a viejas canciones, segun el m é todo de Guido, pero que, segun parece, que habia bien poco que hacer para un compositor. no se han conservado. Las que han quedado de estas viejas melodías, son Ya tenía por entónces la rnúsica una escala re- sencillas i rústicas, i poco mas vivas i alegres que gular i estensa para la melodía, un código de leyes los cánticos de la Iglesia. La armonía, sinembargo, para la arrnonía, una anotacion cómoda, i una a mediados del siglo diez i seis, habia llegado en tabla del ti c n1po, de suerte que los músicos se Inglaterra a gran perfeccion. Casi todas las compo· hallaban provistos de todo el mecanismo del arte. ~ siciones se destinaban al uso de Ja Iglesia, pero lJe­Despues de la invencion de la imprenta,Ia música, - van el sello dela orijinalidad nacional, i no se pa­i especialmente el contrapunto, vinieron a ser obje- recen a las producciones del continente para el coro. to de la mas alta importancia. A mediados del Entre los compositores mas eminentes se cuentan sigJo quince la escala recibió seis divisiones: bajo Fairfax, Guillermo de Ne,vark, Tavernen, Tudor baritono, tenor, contralto, mezzo-soprano, i soprano; Parsons, i Juan Marbeck que puso música a todo i el alcance natural de cada tono es como de tres o el servicio de catedral de la Iglesia anglicana. cuatro notas sobre el del próxirno anterior. En tanto que la armonía se iba así refinando > mas i mas, hallóse que solía hacerse insípida por > falta de contraste, como sucede a n1enudo a otras cosas dulces en estremo. En consecuencia, se intro­dujo en ella una mezcla de discordancia, como una sombra en la pintura para subyugar un color bri­llante. l\1as esta discordancia no consiste en un intervalo defectuoso, que solo produciría una jerga insufrible, sinó en el uso artificioso de combinacio­nes tales,que, siendo demnsiado desagradables para que el oido se detenga en ellas, son no obstante necesarias corno descanso a la armonía. Mejoraba, pues,i adelantaba esta, i entre tanto se descuidaba la tnelodía, pa~ándose mucho tiempo ántes de que los hombres tuviesen el valor, o el jenio, de in ventar melodías nuevas. Se nos habla de armonía en cuatro partes en la capilla del Papa en el siglo quince, siendo flamenr.os los composito­res i españoles los cantores, i ántes del año 1600 hubo muchos compositores eminentes, así flamen­cos como españoles. La proteccion dada a las artes liberales por los emperadores Cárlos IV. i Francis­co 1, fué sin duda la causa de los progresos de la música en la Flándes francesa i los Paises-Bajos que la España dominaba. Estos príncipes vivían mé­nos en sus capitales que en otra parte, i residían con frecuencia en Bruselas, Amberes, 1\ions, éam­bray i otros Jugares. Juan Okenheim, natural de Hainault, es el mas antiguo compositor en partitura, o en partes, de aque­llos cuyas obras existen toda vía. 'fo~quin, Isaac i Brumel, fueron compositores cuyas obras aventajan a todas las que de igual antigüedad puedan presen- A la señorita Isabel Bt1nch EN Str CUJ\IPLEA- OS. Eres aun niña, cándida Isabel, Llena de ensueños, llena de ilusion, 1 ias bella que la luz de Ja mañana: 1 mas dulce que el n éctar de la flor. ~Iujer serás mas tarde, amiga mia, 1 entónces se abrirá tu corazon A los rayos de un sol que no conoces I que ape nas su Juz te anuncia hoi. lVIas, al par de placeres ignorados, Sabrás Jo que es 1a pena i el dolor; Que la edad del an1argo desengaño De la edad de Jos goces sigue en pos. Oh! ¡quién pudiera detener el curso Del raudo tiempo que se Ya veloz, 1 en el dintel pararte de la puerta Que habrá de conducirte a otra rejion! l\1as es la lei severa, indefectible: ' Ese que miras púdico botan Será 1nañana encantadora rosa Espuesta de los vientos al furor. Ah 1 cuando llegues a esa edad ansiada Si mi nombre recuerdas i mi voz, Tambien recuerda de tu tierna madre Los constantes desvelos i el amor. Con._erva, beBa niña, tu inocencia, Conserva sie1npre puro el corazon: Ese es su grande, su mayor anhelo; 1 ese es mi anhelo, pues tu atniga soi. Abril 24 de 1858. Y ARILPA . • • - Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. L • BIBLIOTECA DE SE~ORIT AS. 139 La montañesa, o E ~ TRELLA. POLAR. mento no sé que satisfaccion que me da valor i me consuela. estas palabras ella le hace la relacion de las desgracias que la han agoviaao, ae las enfermeda- En una pequeña aldea de la Livonia, cerca del des de su 1nadre i de su grande indijencia, i despues golfo de Finlandia, en medio de montañas escarpa- añade con una imponente serenidaü: "Yo saludo das i vastas florP tas, habia nacido Catarina, hija de mi estrella i el trabaj o llega ; mi buena madre pa· un pobre i oscuro agricultor, a quien la naturaleza rece que encuentra nuevas fuerzas; la necesidad se habia complacido en coltnnr de todo sus dones. desaparece i t enemos el go•o de bastarnos a naso­Facciones bellisi1nas, tnirada espresiva i carac - tras mismas." terizada, hermosa cabeJlera rubia, fuerza notable, i El ministro, conmovido, sorprendido de encon­en todos los tnovimientos una gracia natural ; tales trar tan nobles pensamientos bajo los vestidos de la eran las ventajas que reunia la pequeña montañesa, indijencia, hace preguntas a la montañesita ; ella arrojada en e~os climas ásperos i salvajes como una le dice que su padre se llamaba Alfendey; i que era flor brillante que aparece i se eleva en medio de miembro de una antigua familia desterrada a Si­los tnatorral es mas inaccesibles. beria, que unas veces se ocupaba en la agricultura No tenia siete años cumplidos cuando perdió a i otras iba al bosque a recojer leña; pero que todas su padre. Habiendo quedado por único apoyo i úni- las tardes cuando terminaba su trabajo, despues de co consuelo de su madre enfer tna, pasó cinco años haberla enseñado a Jee r, le hacia recorrer los bellos a su lado sin tener ámbas otro r ecurso que el tra- pasajes de la Biblia, de los que había retenido, que bajo de sus manos. Catarina entónces redoblaba su es necesario confiar siempre en la Providencia, i no celo i su valor, i daba gracias a Dios por haberle da- det jefes Jo elevarán al grado que merece; pero her1do un oficial que acababa de perder el brazo izquierdo ~ por un hierro matador, cae pronunciando el nom­en la guerra. Juzgad cuál seria Ja emocion de nues· bre de Catarina, i espresando el pesar de no haber tra bella montañesita, cuando reconoce en este jóven podido al ménos llevar al sepulcro el título de es­valiente al hijo del venerable 1ninistro que la habia poso •••• l\1arienlburgo es tomado por asalto; su cuidado en su infancia, i del cual habia recibido los ~ valerosa tesistencia escita la cólera brutal del vence­preliminares de una instruccion que habia venido ' dor; la guarnicion va a ser pasada a cuchillo, i to· a ser su r efujio en los rigores de la suerte. soldadesca d ese nfrenada. Catarina en aliviar Jos sufritnientos del oficial, en > La bella novia tan conocida i tan alabada va a curarle ella misma las heridas, en prodigarle to- ~orrer el riesgo de ser jnsultada, amenazada i qui­dos l,o s consuelos que esta~an a su alcan~e! "l. es zás a perder la vida; ella consulta entónces con su a mt, e.scla~aba con ~mbr1aguez, es a m1 a 9.uien estrella tntelar que parece aconsejarle que huya i la. Providencia ha ~le] Ido p3ra .socorrer al hlJ? de que gane las orilJas del mar Báltico. Catarina se ~1 protector, de tni .pad~~e ~do~Uvo 1 •• ·: ~' m1 . b~- aban~ona a 1~ inspir~cion que le vi en~ del cielo, lla estrella, yo te. do1 grac1as! Se ~d1v1na facil- atrav1esa a p1é las m1smas montañas que trepaba mente que el h~rtdo, colmado.,de los cuidados de una en su infancia, i encontrándose a la caida del sol tan perfecta criatura, no tardo en recobrar sus fuer· en la cumbre mas elevada mira su estrella diciendo: zas, en ten~r ~icatriz~das las heridas. La mano de ''El cielo ha querido hac~rme sufrir una fuerte i una bella 1 v1rtu?sa Jóven es un específico tan. po- penosa prueba, pero al mismo tiempo me ha dado la deroso para dulcificar los males de la humanidad necesaria para ~oportarla. Cualquiera que sea el que sufre! . , . . , . abandono cruel en que me encuentre, tengo mas ~u estro JOVe!l vahente se rest~ble~to mu1 pron- que nunca confianza en tí, mi guia tutelar! Ilunli­to, 1, a~nque privad? d~l brazo 1z.qu1erdo, obt.u~o na mis pasos, sosten mis fuerzas, yo me abandono a de s~s Jefes la autor1~ac1on de continuar su serv1c1o, tus inspiraciones 1" hab1 endose reconoctdo que su otro brazo era sufi- A · ·1 d 1 u f t d 1 h cien te para secundar su noble valor •••• Pero el re- niqui a . . a por a a Iga, es en u a a por e ai?- . · t 1 d · f. ' ·1 t f · bre, se tend1o sobre el musgo espeso que le ofrec1a ct onocalmt~ernnoo oEclonfiUcJl.oal a el men eda udn sien lmien- una especie de lecho i se abandonó Sln ningun te-o n1 s 1e . o , enamora o e os encan- 1 d l d 1 - N d ,.,. h t t d d 1 d · bl 1· l d d 1.b mor a as u zuras e sueno. o se esperto asta os oca o e as a m1 ra es e u a 1c a es e su 1 er- . , d' J b ll · · el amanecer, 1 notando toda v1a la estre lla polar so-ta ora, e propuso que em e ec1era los d1as que b 1 h · t 1 1 d · d · · ·,.,. 1 ella habia conservado i le hizo la oferta de su mano. ~ re e or~z?n e, a sa u .0 e nuevo. 1 siguJo os E t · 1 d d 1 d · ., 1 d senderos ar1dos que parec1a mostrarle, 1 que segun n es a misma epoca, e pa re e as lSCipu as e · d b. d · 1 J 1 e t · h b. d d · d · d su pensam1ento e 1an con uc1r a a a gun ugar a ar1na a 1a que a o v1u o, 1, creyen o asegurar h b. d d d 1 d b 1 d D r · d d · 1 1 h · · 1 · · a 1ta o, on e a aguar a an os socorros e que su e 1 lclball 1 a e ets~s lJas, propuso a mis~] oAtie 1 m- tenia tanta necesidad. Su esperanza no fué enga­po a a e a mon anesa que se casara con e . as - d d d 1 h d · JI ,.,. vivas instancias de este escelente hombre sus hijas 11a a.; espues e ~ gunas orns e ca 1 mino,. ego · b } · r · · Jl · no Sln penOSOS CStUerzos a una popu OSa ClUdad JUnta an as mas ti~rqas so lcJtaciones: e as plnt~- situada sobre las orillas del mar Báltico cuyo as-' ban con una espres1on de embeleso toda Ja alegr1a t · b 1 b. t · 1 ' · ·' que esperimentarian en dar el tierno nombre de pec 0 anuncia a e . l e nes ~r 1 e mov1m1ento .que d · d · t"t t Ell d · d prod u e en la pesca 1 Ja agr1cu ltu ra. La casuahdad ma ret a ~u q~erJ ~d lnsdJ u ora. da po la dser 1 e o mas bien su feliz estrella, la condujo a la casa de repen e rica 1 conSI era a, esposa e uno e os · d b · h · · 1 h b.t t d 1\ ,r · b d t un carp1ntero, constructor e em arcac1ones, om- pr1nc1pa es a 1 an es e u~anem urgo, ma ras ra b h 1 · 1 f d d · · 1 11 · h b. d . d · d re que a un umor a egreutna amas rancacor· e os anJe es que e a m1sma a Ja e uca ~ o 1 e d" l"d d 1 1 J · · d J las cuales seria adorada •••• Pero la impresion que Ja 1. a ~a 1 cua dcudetntda al vlaJerat c?n .to ta da e 1 s-h b . h h 1 ll ·d d pres1on ue a ver a o os os acon ec1m1en os e a a 1a ec o en su a ma e 1er1 o cura o por sus t - ·t 1 d 1 d · " J d l · · J t cuidados, este titulo sobre todo, este título irresisti- mon a_nest ~' f8 ~ d~ d JScJpu t e mt~Jbtrod u e-ble i tan poderoso, de hijo de su bienhechor, todo ran?, 1 etn n \p~~- 1 da ~ue. qu; aca a a e es­se reune para deterntinarla a preferirlo, aunque perlmcn ar en e 81 10 e ariem urgo. privado de un brazo, i sin poseer nada en el m un- ( Co11tinwn·á). do sino su valor i su amor. • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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Biblioteca de Señoritas - Año I N. 17

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 7

Por: | Fecha: 23/03/1897

, :fJ3isetnanario ~olítico, jLiterario ~ lRoticioso ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~--~~~~~~~~~~~~~~~ AÑo l .-SERIE 1. } Bog!)tú (REPl'BLIC.\ nE COLO~IBLA), mar tes 2::\ dc Marzo de 1897. { Nú¡.rERo 7. 0 n:D3ogotá" -+.: D I HEO'l'OH, Eouaroo Espino sa LÓuzmán. AD~nNISTnA DOlt : Dirección telegráfica: EncaM.-Apartado de correos número' 259. OrlcINA: Calle I~) número K CC>:N":J:>XCXC>:N"ES Saldrá á luz todos los jueves y domingos. En Colo lllbia, suscripc~óll adel~nt:lda (1')0 :lúmeros). ---~$ 4-- Ulla serie (25 1l11!TI<::r(,:oi) • _ _ _ • ______ • _._0" l .. Enel Exterior (100 nlÍmeros). _______________ _____ ____ 5,- Una serie (25 números). ________ . ___ . ___ .. 125 Número suelto, el dLl de la salida del pt:ric'ldi...:o ..•••.•• ___ '. oS Número atrasado. ____ ________ .0 ___ __ _ •• ___ • __ ••••••• • • 10 Comunicados, columna. ______ .. __ .... _ .... _. ___ o _. ___ • 16 __ Remitidos, columna_ . __ . ________ .. ___ . _. __ 0_.0 • • __ .~_. 10 .. Sueltos y <,visos 1{'clame, en Gacetilla __ . __ . ______ . _ . _. .. . _ 02 Anuncios, forma común_. __ ... _ .. ___ __ . _ ............ _ .... o( No se devuelven originales. Los señores Agentes tienen I! rechú al 10 por 100 de lo que re­cauden. Cuando se haya contratado la publicación de un comunicado, re· mitido, anuncio, etc., no se devolverá su valor, ni parte de él, aun cuando su dueño re~uelva lo contrario. Toda corresponde ncia uebe dirigirse al Administrador. .. iF Pagos adelantado!>. ITINER.JRIO DE CORREOS P..\ci'·¡CQ. Llcb':;' lo.:. lunes á I.t:: .. 4 p. m., y sale io"S IH1rles á las 2 p. m. 1:.'llcomiendas.-l[ay dos en cada mes: llegan el 3 y d 18, Y sa len ella y el 25 á las 6 a. 111. OCCIDENTE.·-Llega los lunes á las JO a. m., }' SEde los m~Htes á las 3 p. 111 . J~·lIcolJlielldas.-Llega los días 14615 Y 25, Y sale (;:1\ los días 6 y 18. ~UOOESTE (Ambalema).-Llega los jueves á las 10 a. 111 ., y sale los viernes á las 3 p. m. ORIENTE (0rocué). - Llegan correo'i 8, 18 Y 28 de cada me~, y salen ello, 20 Y 30. SUDESTE (Melgar). Llega los jue\'e~ :5. las .~ p. m., y s~le los viernes á las 2 p. ffi. ATt.Á1'olTJCo.-Llega á Bogotá los dí:lS 5, J J , 23 Y 29 de cada mes, y sale en los días I ~), 7, 13, 19 Y 25 de cada mes. El d(~ Encomiendas llega el3I Ó Jf.l yel J3, Y sale el6 y el 18. NOR n:.-Llega los jueves de c:,,_d<.l st!mana á las 10 a . m., y sale todos los viernes. El de Encomiendas llega el 9 ó l O y el 28 ó 29. y sale el 7 y 28. NOROESTE.-L1ega Jos viernes á las 9 a. 111'1 y sale los sábados á 1 .. 2 p. m. El de Encomienc1ns !lega el lf.\ y sale el 25 á las 6 a. m. Su R.-Llega los lunes á la ( p. Ill., Y sale los Iniércoles á las 2 p. m. Los de Encomienda:r., son dos en el mes. l.legan el I J Y el 26 Ó 27 y salen el 13 Y 2Sá las 6 a. lTI. FENROCARN/LES Vla de la Sabana . ~alen los trenes, de Facatativá á las 6 y 30 a. m. y á la 1 y 30 p. m. Salen de Bogota á las 9 a. m. y á Ins 4 p. m. "la del ¡\lor"'. Salen los trel!e~ (~e la ~~.ta,cióll Central á las 9 a. m. y á las 4 p. tn. Salen de la EstaCIón CaJlca á las 6 y 45 a. m. y á la I y 45 p. m. BOTICAS DE TUNfI'O (PER:MA~ENTES) La de Lombana Joaqu ín, carre ra 7~, números 409 r Y 409 G. La de San martín Rober to, calle 9'.1 y carrera [ O~ , n úmero 162 y 172. Teléfono número 425. 6\-ultlld.os ANTIGUAS EXISTENCIAS de ron E smeralda, Adán y Th'la­tusalén , únicos legítimos en esta plaza. Ventas por mayor y por ga­rrafoncitos, barat o y libre de impuestos, en el ALMACEN DE AGUSTI'N NIETO Acaba de llegar á la segunda Calle R eal, n1Í.mero 452, un gran surtido de mantillas J ersey, desde $ 32 hasta $ 120. EL DOCTOR HELIODORO OSPlNA L. G. 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POSTES DE HIERRO para cerca de alambre, barat os, sólidos, et ernos, vende Eugenio López en su alInacén de fierro. Parque do los l\1ártires. 3 L LEGARON los reverberos de petróleo, sop.1etes para latoneros, cocin as, forjas para soldadores, fósforos en cajitas y tinta de marcar a1 A L1UACBN DE CA1UILO PlESCHACON, calle 12, número 206, a rriba del Pasaje Her/lández. T ambién se acaba de abrir un g ran s urtido de útiles de escritorio y de dib ujo. Se timbra papel á p recios sumamente bajos. Q uedan unos pocos ejemplares de esqueletos para reclamos á la Junta de Catastro. 3 ULTIMAS NOVEDADES Menus para cOluida y folios para bautizo. Alnlacén de ~uge­nio Pardo, calle 12, números 170 y 172. 10-3 CESAh E. llftAl VO E . ANGEL ESFINOSA .A.'bogo.d..oo y ...". ::...€'cn..too_ Se encargan de t odo negocio r elacionado co ti su profesión , an­ticipan los gastos de los asuntos que se les encomienden, previo arreglo, y en especial gestionan r eclaulaciones ante la Oomisión ele Enlprésti tos y Sun1Ínistros. Honorarios módicos. Oarrera 8:, l1lhnero mero 2 1 ~. 473, apartado nú- 3 EN L A E.1.YOUADER JJCI0ION de E ugenio P ardo, calle 12, nú­nl81' OS 170 y i 72, se hacen pas­tas desde las más lujosas hasta las más sencillas. M a.t eriales de primera calidad. Hábiles obreros. 20-3 LA M l.fJER, DE nOGOTr\.- Este periódico bisemanario, lite· rario, noticioso y rn or nos tremo­lará con gloria y 'honQr nuestra bandera, y que bajo su sabia dirección la paz se conservará inalterable, el orden estará en su puesto y la ley continuaní rodeada de respeto y de prestigio. Ninguno como el Excelentísimo se­ñor Ü\RO es capaz de mantener elí alto y sin mancha la idea política que guarda nuest,ras grandes aspiraci OIlOS: su inmenso talento le da vigor y solidez; su energía la hace fuerte, su probidad la dignifica y su patriotismo la hará inmortaL LUCHA DESIGUAL No comprendemos el azorado clamor de algunos., Los bienes y males de la Patria no son divisibles en físicos y morales como los de los individuos: en éstos influye de modo determinante el estado patoló­gico; en aquélla son bien poca co~a los progresos ma­teriales cuando no van aunados al engrandecimiento moral de las sociedades. La costumbre de temor puestos los ojos fijos en :E:urQpa nos ha llevado de modo inconsiderado á que­rer para el fomento y ensanche de las mejoras mate­riales casi todos los recursos de que puede disponer el' Estado. Pretendemos con empeño marchar en esta materia á pdSOS precipitados, cuando lo sensato y pru­dente sería invertir pI" Jporcionalmente una parte de las rentas en lo que la urgencia de las necesidades lo indicase, atendiendo tambié n, en justa y proporcio­nal medida, al desarrollo de alguna vía férrea, por ejemplo. ~.orll~tín OJEADA CRITICO-HISTORICA SODRI!: LOS ORfGE,NES DI:.. LA LtTERATURA COLOMBIANA D edicada al sdior doctor D. JOJ! A-fnulfeL Goellaga C. (ConLinoaci6n). La crónica local era muy exigua, casi nula, y aconte­cía que, dada una noticia, en seguida el interesado ó nomo brado en ella se creía en el caso de salir á la palestra para contar las cosas á su manera ó darle más nueva y más dis· creta interpretación de la que le achacaba el periodista. Ci· taremos á este propósito una publicación de esa naturaleza que hemos consultado, El Carmelita, Bogotá, imprenta de Espinosa, por Valentín Molano, año de 1825. En ella se defiende á las monjas del Carmen por haber arrojado vio· lentamente á la calle á una señora Vargas que se hallaba en el convento de novicia. Otras publicaciones había de verdadera importancia y de miras trascendentales. . En la imprenta Patriótica de D. Nicolás Calvo hizo - imprimir D, Tomás de Montalván y Fonseca, en 1812, un folleto de 14 páginas, tocante á las necesidacles políticas de la época, llamando la ateución de las Provincias hacia el deber de unirse para buscar en UD cuerpo representativo las bases de la federación, extendiéndose á demostrar los peligros que corría el pueblo ignorante y confiado, si no acudía con energía y resolución á defender sus derechos. Comenzaba así: "La América eo su revolución no ha te· nido otro objeto que independizarse de Esp.aña, de esa Es­paña que tántos siglos la ha tiranizaclo con la eme/dad más inlllt1Ualla ." Ell algemos periódícos encontraremos indicaciones y rasgos que ayudarán á fijar las ideas y nos cia rán á conocer los rumbos que seguía el periodismo. En vez de esto, el afán por lograr de un salto el poderío y riqueza de UJ1 vasto coniercio, que I~O pue­de llegar de improviso, y lo limitado y circunscrito de las industrias, nos ha traído á querer obligar á los Gobiernos seccionales y al Ejecutivo á entrar en fuer­tes erogaciones en apoyo, muchas veces, de proyectos no bien madurados ó de empresas faltas de aliento vi­tal y por lo comLln inconsultas. Las vías férreas han sido .nuestra preocupación, y ningtÍn Departamento ha quendo cederle á otro, ni á la capital, la primacía en el derecho de construÍrlas. De aquí surgió la iniciac ión de d iversas líneas que, faltas necesariamente de apoyo, han encallado. Es preciso que reconozcamos que no hemos pro­cedido con tino ni mesura. No sólo han quedado incompletas esas lín_eas de ferrocarril que han su rg ido, como si dijéramos, al ca­lor de n uestra impaciencia tropical, sino que han coar­tado é imposibilitado muchas veces la acción del Go­bierno. E l encargado de administra r los intereses pú­b licos ha tenido á menudo que cumplir compromisos adquiridos anteriormente, y atender á la segu ridad y defensa de empresas q ue afectan de. manera notable la suerte comercial del país. La impaciencia con que se iniciaron esas y otras clases de mejoras ha dado muy malos resultados. Es tal el mal, que ha llegado el mo­mento de que volvamos atrás. Algo parecido á esa inconsulta fiebre de los p ro­gresos materiales pasa en estos momentos con los vai­venes y agitaciones á que da lugar la política de co­rrillos. Desde luégo hay que desconfiar mucho de los voceros irreconciliables, que, desengañados de poder encontrar con su iniciativa el molde de la opinión, tratan de precipitar ésta en la encrucijada de las sos­pechas. No vemos que ahora se plantee el debate en defensa de doctrinas. Hay marcada tendencia perso­nalista. Se desea que termine pronto un período pre­sidencial, porque se considera que un nuevo cauelillo ha de traer un cambio ele personal administrativo. Esto vale tanto como buscar una nueva atmós­fera moral. Los que estén sin pecado a;rojen la pri­mera piedra. BENEVOLENCIA NO RECONOCIDA Tarea humana es, y no muy laudable por cierto, el sacar á relucir los errores y los defectos~.e ~1UCStroS prójimos; y más cuando estos prójimos son personas de monta y de valía y ocupan posiciones de encnm­brada grandeza; pero jamás- ó por lo menos es muy raro-que nos ocupemos en ensalzar los actos buenos, que por bucnos pasan desapercibidos, de esas mismas personas que llevan sobre sí el peso de grandes respon­sabilidades; y cuyas acciones, que como vituperables miran las pasiones políticas y la personal inquina, son pasto de descontentos y manjar predilecto de indife­rentes y de malque rientes gratuitos. En muchas ocasiones, y podemos asegllrar que en difíciles circunst'ancias de la vida de los mandatarios de un país; en situaciones anormales y revueltas, hay más mérito y valo r moral en aquellos actos que no se eje­cutan, pudiendo ejecutarse, que en la mayor parte de las actiones que se llcvzm á cabo, en medio del aplau­so de los amigos y de la rabia impotente de los ene- La Bagatda, que, cumo ya dijimos, era órgano del General Nariño, comenz" á publicarse en Bogotá el q de Julio ele 1811, y terminó el8 ele lVlarzo ele ,812. El tamaño y forma SOII como de libro en folio, re<.:orlado cuatro ó cin· cO d=dos en la extremidad inferior. En 18 14 se pnblicó en la ciudad de Tln,ja El Argos de la iVueva Granada; en Bogotá El AI/ler¿jo de larga 71ista, en la imprenta. del Estado, por el ciudadano Felipe Fernán· dez, y en Popayán La Aurora. Popayán se hizo notar eles· de entonces como ciudad pensadora, que segllía con interés el desarrollo progresivo de las ideas. El Patliota se publicó en Bogotá desde principios de 1823, imprenta del Estado, por Nicomedes Lora, y terminó con el número 4', puLlicado el 24 de Agosto del mismo año, Atribuíase al General Santander. En el último número encontramos un artículo sobre teatros, en donde se lee lo siguiente: . "Entre muchas cosas que tienen que criticar nuestros teatros, nos ha hecho más impresión la poca delicadeza con que el patiu suele palmotear cuando algún actor pro· nuncia alguna sátira Ó pebsamiento duro contra las damas. Si· el poeta ha querido combatir algún vicio en el bello sexo, ó alguna acción irregular en una mujer, no es justo ni de­cente que las damaS que asisten al teatro sean insultadas con el palmoteo del patIO, pues ni se las convida para que sufran tal pena, ni acaso habrá quién entre ellas pueda ser tachada de la falta que se reprende. Que se palmetee cuan· do se oyen pensamientos de virtud, de amor á la patria, de obediencia á los padres, de respeto á las leyes, de fidelidad en los matrimonios . ... muy santo y muy bueno; pero ha· cerIo cuando se dice algo por vía de reprensión á las de· bil idades in herentes á nuestra frágil naturaleza, no nos pa­rece nada propio de la buena educación ni del respeto q)le se nlerecen las damas . . . . " El A talaya de Bogot,i, era, como El Patriota, de muy pequeñas dimensiones : publicación en 8~ El primero apare­ci6 en buen papel y buenos tipos, en la imprenta de Espi. \ migas dominados. Cuando contemplamos, con la fr ial­dad que da el tiempo á los sucesos que van haciéndose remotos, la situación Que atravesó e! señor Caro como mandatario de Colombia, en la última guerra, ;10 po­demos menos de aelmirar la grandeza de alma y la elevación de miras, la benevolencia y la tolerancia, la magnanimidad y la gallardía del Vicepresidente de lluestra ReptÍblica; y no juzgamos al señor Caro, por lo que h izo, sino que únicamente queremos admirar aquello que no hizo; queremos ensalzar la moderación de sus actos como Jefe del país, én estado de sitio; en medio de una revolución que estalló, teniendo por base un asalto á las habitaciones privadas de su palacio; y ya que otros hallan modo de atacar, más por sis~e ­ma que por convicción, los actos del señor Caro como gobernante, llamamos la atención sobre este punto, que en los actuales momentos puede dar luz á ciertos cerebro~ ofuscados y hacer ver al pé,ís lo que vale la d irección acertada de los negocios públ icos encargada á un hombre civil en tiempos azarosos y difíciles. Durante la pasada guerra de 1895, que Dios quie­ra cierre la éra de nuestras contiendas civiles, estuvo colocado el señor C;tro en una excepcional situación que el país entero conoce b ien cuál fue; y no recor­damos un solo acto de su gobierno en esos aciagos días que nUlCstre al hombre ambicioso, al dominador vulgar, al t irano rebelde á las leyes, al autoritario dic­tatorial, favorecido por las circunstancias. La tarea del señor Caro fue todo lo contrario: humanidad, caridad, perdó n ; sometimiento á las leyes y respeto y consideraciones hasta para los más encarnizados ene­migos. Capitulaciones, concesiones honrosas, ~alvo­conductos, cancelaciones de empréstitos por la décima parte de lo impuesco, devolLlción de propiedades en la primera ocasión propicia, perdón generoso á los vencidos y libertael in mediata á los prisioneros, trata­dos como amigos y como hermanos durante e! tiem­po de su imperioso cautiverio; y luégo, en e! acto que se disipó el humo y se apagó el eco de! pos­trer disparo ele la rebelión, el decreto restablecien­do el orden público, renunciando voluntariamente las facultades extraordinariás y colocando la Repúbli­ca bajo e! sereno y tranquilo cielo de la pa~, bajo el sol vivifican te de la ley. Ni un solo acto, ni una sola tendencia, ni un solo deseo que no estuviera basado en e! patriotismo, Cll el desinterés, en la justicia y en la rectitud de miras de un hombre que no quiere ser amo, sino gobernante; q ue no quiere ser dictador, ~no fiel observante de la ley; que no quiere ser tirano, sino fiel vasallo de la Constitución y de las leyes, que al S\.lbir al solio j uró cumplir y defender como cristiano y como hombre de dignidad y de conciencia honrada, No hay un solo acto de! señor Caro que sea cen­surable durante la revolución de 1 89j; Y con horror pensamos qué habría sucedido si algunos otros hom­bres hubieran ocupado el puesto que él desempeñó en esas horas de prueba y de infortunio para Colom­bia; quizá así apreciaríamos hoy lo mucho que vale el gobernante que 'nos rige; quizá así sabríamos esti­mar palpablemente cuánto más vale en las situacio­nes anómalas de \Ina República, Jurante una guerra, que ocupe el solio de la Presidencia UIl hombre civil, ilustrado, moderado Sil1 dejar de ser enérgico, bené .. volo y á la vez ju sticiero, como lo es el señor Caro. Felíz Ul1 país que pueda esperar tranquilo toda clase de sucesos en el campo de lo desconocido, con fe ciega en hombres que sin ambiciones pe,sonalcs y sin tendencias autoritarias ~aben respetar la Constitu-nosa; estaba destinado cxclns\":ll11 cnte á I,t divulgaci6n de las doctrinas c2.tólicas. Tomamos lo siguiente del número 1~: " Este periódico deberá salir todos lo, sábados, dando prin· cipio desde este día, que contamos 10 de Enero
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 7

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 83

Por: | Fecha: 19/12/1897

:fBisemanario lDoIíticot 1Literario \2 lRoticioso --~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~-~~~~~~~~~~--- A~o l.-SERa: 1V, } Bogota (R~WÚll"ICA n]( COLO~ll:IA), dOlllingo ] 9 de l>icicll1brc de 1897. {NÚUERO 83 ":fJ3ogotá" -H­DIHEO'l'OH, Eouaroo Espinosa lÓuzmán. ADOlnilSTImnc; ,(.El. bate' y Qllllltero gne estaban eOl1n l1Hlas v que 1 t . I t eral! las <)lIe Se' esperauan. 1~1I la cOI;c i en- no s~ )~ml °ds lamDP.oeot Sl . aS d aleo11 a por . 1 dI' . UllanlJl11( a e trec OrlO e os nueye' Ola ( e to o e mundo esta que cl fllnda- . t el fi 1 ' dor v jefe natural v legítimo ele la oposi- por es?, y l~;ell ras se . e, n.e por comp e- ·ó . . 1 ~ 1 G 1 V'l to la sltuaclOn ele los 11lstoncos y conoce- Cl n consen'ac ora es e Tenera () ez ., t I el del' mos la autOridad a que obedecen, les ela- ;u ,01' "er( al e,ro e ese programa e re- remos nTl nombre que les cuadra muy lormas que uege., con el nombre de Bases, bl·eI1'. l ',1 1 ~1' P l · , d . o s aceJ a os. .1\ AR'l'lN AZ . sa LO remoza o y pulIdo de los t.alleres del doctor Carlos Martínez Siha Si ese pro­grama es la bandera de) historismo, y si el General V élez es digno de l a confianlla ele sus copartidarios y diseípulos, ¿porqué se le niega el primer puesto, posponiéndo­lo á otro General que elebe su posición política ¡'l la casualidad y cuya firma 110 ha sancionado las Bases de reforma! SITUACION La carta del General Reyes (Iue circuló profusamente el sábado ví spera ele eleccione~ como dijimos, produjo el cfecto de ciertos reác­tivos químic0s que hace·n separar los simples. El reyismo y el hi stor ismo, que andaban res vueltos y confundidos y militando bajo una­mismas toldas, acaban de separarse violenta- En carta dirigida por los históricos mente con la interpo"ición de la famosa carta. de Bogot,í al General V é lez el ,Ha ele su El Comité histórico eJ1\·ió una comisión al Ge-salida para Antioquia le decían que el no ne ral R eyes á fin de <}ue retractara su carta Ó hauerlo lanzado candida.to se debía á in- renunciara su candidatura. y habiéndose dene-convenientes del momento y ú la oposición aado el General á ambas cosas, el martes resol-que (' 1 mismo General 1:;0 habría hecho. ~i<Í el Comité lan za r las candidaturasde1.General Los ill(;()Il\·enientes desaparecreron con el Marceli a no Yéle z para Presidente y del General General Reyes, y la experiencia de 1891 Quintero para Vicepresidente, por lo cual fue vivamente aplaudido por muchos de sus par-llOS enseiia que D. )Iarceliano no se hace ciales), sin embarcro al elía siguiente tuvo ¡í oposición, ¿ porqué no lo lanzaron ¡ Este bi e n ' inv e rtir los tÓrmino s y lal~za r al país un enigma St'¡Jo 1I0S 10 puede explicar satisfac- l\lanifiesto proclamando al General <.Juintero torial1lPl)tl' 1 J. Francisco Groot, porque para Presid ente)' al Ceneral Vélez para Vi· sin dUoIa alguna fue él quien hizo que re- cepresidente. linchara ¡\ tiempo el caballo ele su caneh- Este hecho arroja vivÍsimo bre el 1 t I)asado del debate electoral. A la verdad, I1UI1- la o. ca creímos quc la ingratitud) el descaro (por no Por úl1 imo, y para. colmo de inconse- I decir más que eso) llegaran á tal extremo. Ah I cuencias y locuras, esa oposición, que ha I señores históricos, conque era cierto qUe el Ge-tomado para sí el nombre del partido neral Reyes no era en manOs ele ustedes sino el conservador y la defensa de la idea cris- puiial ó la pistola, ó mejor dicho, el ~arrote con tiana contra"Ia impiedad radical, estampa que habían ele destrozar al señor Caro y de en el ültimo número de El Combate estas hacer añ ico s la Constitución , garrote .que se en· textuales frases: contró demasiado frágil y por débil se des· " Por el doctor Samper podrían votar honrosamente los conservadores, de la echa I Ah, seiiores conservadores, qué se han hecho la s ovaciones, lo s sahumerios, las ala­banzas y las loas al gran caudillo? conque todo Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. "rfjOGOTA»-Diciem_bre .19 de .1897 ha quedado borrado y como si no fuera por una simple carta? Ah, señores conservadores, no se sabe qué tan lústóricos seréis; lo que es evi­dente es que para farsantes y arlequines no te· néis precio y os podrían contratar para la próxi­ma temporada teatral con esperanzas de muy buen éxito para el empresario. y la cosa no tenía remedio: desde la junta d~ notables en casa del General Uribe el desen· lace ele la comedia era ratal bajo el punto de vis­ta artístico. N ada puede tildarse a l desen lace im previsto y lógico. Desde que cntrélron los gatitos ve­listas en la ratonera, ya se podía imaginar que ellos se alzarían contra el queso aun cuando entraran restregándose cariñosamente contra los notables del rerismo, que á la verdad eran quienes habían llevado hasta entonces todo el peso y la gloria de la labor eleccionaria. Pero eso fue el se~undo acto; para el tercero había de venir el gatito montes, el gran patriota, el hom­bre generoso, desinteresado, que huye de los honores y del mando, como los gatos del agua, á exhibir á la capital su interesante figura, á recibir atenciones de la parte ClIltade la sociedad á preparar su candidatura Presielencial con mu­chísima modestia y con Illuchísimo patriotismo, como que él .,e conoce y sabe que sólo él y tan seílo él, podrá salvar el afortunado sue­lo que lo vio nacer y el principio republicano. \' así sucedió hasta el final del tercer acto; pero ya al cOI1le'nzar el CUarh), la decoración cambió bruscamente, gracias al trab;:¡jc) ek llllll1/­f( r;·lIo l/(rriolla/¡"sta, y pasó al segundo puesto el flombre de la lIIolllaiicl por no contar con la sim­patía de! Cauca y por haber perdido la que, sin conocerlo bien, le profesaba el partido li­beral_ . Perdida fue la famosa reintecrración del General \'(~l ez y sus abrazos,)' lach~mpaña y I-a caspiroleta ~)ara ofrecer toelo eso á quién? Al General Reyes? Quizá no, señor! para ofrendár­sela á sí mismo con toda la modestia y despren­dimiento que lo caracterizan, y sin cmbargo quedarse á la postre sólo con la raspadura ..... Para pocl(>r aspirar á la Presidenci8 y pro­ducir el deseado desenlace fue para lo que el General \ 'élez publicó. seguramente, la carta que el General Reye's había fiado á su discreción y lealtad, y sin cmlnrgo no es ~I quien recoge el fruto de su infidt'ncia ... . . . Para abrir campo á sus e~peranzas debió ser p~ra I~ que el General Vélez se opuso á:la C0111- b1l1aClOn Sanclemente-Reyes, que era el triunfo del hombre de Enciso y acababa con todas las ilu~iones del de Garrapata; y el campo se ha ab:erto, pero no p;:¡ra éste, sino para el luchador de la Humareda! y el Comité histórico que, con las cancli· daturas Quintero Calderón y Vélez, ha creído dar al pseudo-conservatismo expirante una ti· san.a saludable, lo que le ha preparado es un tósIgo que no lo prt'pararía mejor Lucifer en persona si á él se lo hubieran encomendado. l\Iientras e! C071scrl1aÚsmo se dio el lujo dc tener por Jefe un caudillo prestigioso, atracti· V? y valiente, á quien el país debe servicios in­dIsputables, pudo ofrecer algún peligro, pero hoy no da cuidado ninguno, pues el General Quintero es amigo de la p3Z, y las bravatas de gt~erra, }a~ amenazas y las valentonadas que han calcio ultlmamente de boca del General Vélez, h~bieran encerrado algo muy serio, formal y dIgno de atención si ellas hubieran salido de la del General Reyes, hombre que con la es­pada en la mano, es un huracán que ;:¡rrolla cuanto en.cuentra á su paso. Pero desde que las ha profendo el General Vélez, jamás, jamás,des. de los más rcmotos tiempos ele la República, la paz pública ha estado mejor asegurada! Nunca I~ derrota ha estado mejor encarnada, que en el tlustre General y actual candidato Vi­cepresidencial: la derrota en todos los campos donde se esparce y trabaja, y lucha la actividad humanal La derrota científica la derrota litera­ria, la derrota comercial,la derrota rad() tlll, l,l Diario O¡il'inl de 28 de .Julio de lHH..J, pul']iceí \lila l'x'cit:lt'i¡'11 qur el t:'enado dirigía ¡i Ifts Llp;islatllras de 1"., E~t:tdos ton el objeto de ([1l1" ~oli,·itar:tll di,·hn !""forllla (1). ,J uzga ud" drsa¡m:,.iollnda mellte la CCllIstitu.· eieín e]¡o 188B, IHlS parc("l> '111(> 110 ~Oll ll111chas :le¡ uellas de sus preseripciones que requieren in· Illl'diata rectificacióll. Enllliendas sucesivas que marcharan :í pat' de la ~I'adllal paciticaeicín de lo" :íllilltOS, podrían eonelucÍmos fl la deseada COllcordia en lo fundamental ele las institucio­nes \:1), ya ,¡ue en nuestra patria quedó cortatlr. de raíz toda ;1¡;llII':H:ión pvsible tÍ un cambio sus­tancial en la fonu ;\ dl~ GohicJ'lIo (3). (r) Prueba de que era general, aun entre los liberales el clamor por que la hubiera. (Nota de X). (2) El glOriOSO Nacionalismo, en tre cuyos prohombres han descollado, muy por lo alto, N úñez y Caro, con fe y patnotlsmo, tampoco cree que á la Constitución de 86 ex­pedida cuando acababan de oírse los últimos dispar~s de una revolUCión formloable y apenas se había domeñado nó ahogado, la hidra revolucionaria, no puedan introducír~ela convenIentes refcJflnas de retrogradación, como etapas, no de abOICaCI?n, ~1l10 de marcha de avance. (N. de X). . .. (3) lJ e ahl las op1l11Ones del homLre de bien y recto JlIlClO que el parlido liberal ha proclamado como candidato para la Presidencia de la República in jartiblls, como el mIsmo candIdato lo ha escnto. A no ser in jartibus, no hu. bleran, de seguro, lanzado su candidatura, pues muchos li­berales lo hub~eran conSiderarlo como demasiado godo y /lltramol/tal/v, a reserva de calificarlo, después, de hereje. "¡ Ponerle las peras á cuarto á ciertos individuos! .... ¡Esa es mucha pretensión! .... j Es un tirano! " .... Eso se di. ría de él si llegara algún dí~ á ocupar el solio presidencial y no fuera Simplemente canclldato sin probabilidarles rle ser electo. Toda aspiración es posible, sin duda, y aUIl natural, pero creemos, como el doctor Samper, que es irrealizable en Colombia el anhelo de un cambio fundamental en las insti­tuciones, ~ue se traduzca e~ m~yor prosperidad ¡Jara el país. Subslst;n la asplraclon a un cambiO sust3nclal yaun mechos paclficos de reahzarlo, que lo 50n las ~Iecciones, cuyos resulta¿os bien p~leden ser! en ocasiones, la expresión de la~ mayonas, .pero no, en .,:eaildad, lo que más convenga ,ti ]JatS, porqu ~ la ',nstrucclnn cilfundlda generalmente es Il1cj¡spensable a la practica de las libertades constitucionales. AII í donde los poderes emanan de las elecciones, es preciso que los electores lengan bastantes I"ces para elegir bien sus re[lresentantes; SI no, está el país mal gobernarlo, cae de falta en falta y marcha á su ruina. (E~I\L1n DE LAVF.LEYE, miem bro del Instituto ele Derecho Internacional en Bélgica, Correspomal rlel Instituto de FranCia, J efe del partido libe. ral belga, etc. etc.) Lo que nos pierde, extraviando el criterio de los más es la exageración en teorías políticas. fu medio virtllS. ' < Quién negará que para, legislar bien sea preciso, apartandose un poco de teonas, tener en cuenta el PAís para el cual s~ legisla; hoy más que nunca, cuando reinan opuestas comentes rle ideas que agitan el munrlo, la ÉPOCA en que se Vive, y, dacias esas circunstancias, los MEDros más adecuados que deban emplearse en pos de perfeccio. namiento? (N. de X). La Constitución vigente trata extemamente de los derechos eiviles y garantías sociales. Cuanto las Constitueioncs anteriores habían re­conocido á este respecto, queda consagrado en dicllO título, con las excepeiollrs que en seguida anotamos. La libcrtad dc la prensa dejó de ser i['rcs­pon~ able, Punto cs este en que pueden eliferir los p:utidos sin peligro para Ins libcrtftdes públic:as, lo mismo que el de que los abusos se sometan, ó nó, al juicio por .Jurados. Lo especial es que no haya censura previa, .Y que la responsabilidad la declare el Poder Judicial (4). Del derecho de asoeiftcilín rcconocido cn cl artículo 47 , quedan excluíelas las Juntas políti­cas populares dc carácter perllJanelltc. S i el tiro ya elirigido contra asociaciones tales como las democrríticas de 1850, muy bien que dé en el blalleo ; pero si se pennitc al Gobiemo impedir que se;> organice y funcione el partido de oposi­ción, perder.l con ello la estabilidad ele la paz lo quc gauaní. el cesarismo l5). POI' el artícu lo 48 ccsó para las cntidades seceionale>s, -" para los individuo!', el derecho de introdul:ir, fahl'i(;al' cí poscer armas ele gUI' IT:l. Solm' cste punto hemos Pllliticlo ya ton frallque­z,~ nuestra opini6n en otro e¡;nito, bien persua­dIdos de que, al aceptar esta ]Jrol!ibici61l, illcu­rrilllOs CII el d(>~agrado de todos aquellos de nUl'st!""" e'olleiudn(LIllOf< qUl' (TCl'1I que el pueblo c;eIJp I'sta r al'lll:ldll llftra dl'l'ribar las c1ictadurlls. .......... A pcsar d('·los defectos , CIt>l'lIlOS tí la ol'o<1uizacicín del Banco Xaeional, \ ia dl'1 al'tíell~ :208 1>obre cl'óelitos extraonli'I,IH I'ios. Lo dCIII¡í" se' puede aplalar para ('~tudl:Hlo \ lesolH'rlo cuando los partidos I'stén equitati\·a'lIlentl' rl']Jn"C'lItados P:I el C01l61'e~o, etc. (i) . .. .. . ... ,- SI hnl;¡Ó",elllo" fogradu elescribir ficlll1cllte 105 orígenes de la. vida política dc nuestl':lS re­públicas, confialllos en que habni d(~ reconoccrse l[ lle la grall d!fi~ultad con que ellas han trope­zado, ha conSIstIdo en el restablecillliento de la autoridad, después de sacudida la de la Metró­poli. En todas las épocas de la historia se puede ver que el germcn Jel ccsarismo estiÍ f'n la anar­quía. Los dos imperios :i quc Francia se ha visto sO~Ilf'tiela en ('1 presente siglo, 110 han t('nido otro ongcll. La sociedad, ]lor instinto de C¡III;.el'vaeión, ¡;e echa en brazos de quien le prometa secrul'idad por medio ele I~ autoridad. Por cOllsigu i~nte, es por el I'cspeto a la ley por donde debe empczar la. tml1sfOrllla?i~ín del orden e ·l lluesÍl'a" Hepú­bll~ as, por VICIado que se eneuentrc>. La paz, mejor que la guel'1'a, previene 6 e. que Il':lbían lnfLddo. 11 ) !-';ólo para el poco ade];¡lto en materias de IC"611je, si1 ' ) en ~~nera l nara retard,lr la difusión de tod o,; lo; c)n :Imlentr>; hu ­manos: 1.' Que no d ebió el e ser 111 Iy C ¡Jt 1 1.1 .::~'lt~ ,!ue ",rpó d~.· dicándole su obra en los térmínos siguientes: " ¿ A quién rnejor que á vos, qu e rido a lr¡ igo, cuyos patrióticos esfl1erzQS por l:l in strucción ,le la juventud, son de una I\Qt o riedad tan indudable, po'lr.! yo de. licar este tra,b~io literario? ¿ A qui é n ,iltQ al que en [Ud" tiempos se ha distinguido por su arnor al estudiO d~ la:; hu~a nidade3, dando relevantes pruebas del fruto cosechado en ellas, ha­bré de orrecer COI\ más satisfacción mi primer ensayo en este ranl O tan difi cil como provec h oso? A \'OS, q ue nO ocu, pando puesto público alguno ni siendo d" los IJoderosos ele nuestra sociedad, rec ibiréi s, no como el parto de la ]¡son­ja, sino como la expresión de la amista,l más pura y de la m ás mer~cida justic ia, la dedic In15 vcht.!m~nte y c.:rten que]) Jual Fr,IIIC'sC) O ·tiz, quicn p;:¡r entonces surgí.l t.lInbién con v(Jcació n m:lIl1fiesta al terreno de pe­rio: listl y escritor satírico. D. Juan Francisc" d.lba q lince­nal ó semanalmenle El Tio Sall!"r.~o, pu!Jlic.lciún de dlm~n­sion" s pequeñas, en forma de cl!.lderno, en la cual emitía j uicios sobre los hombre; púb:icOl, y COa aires d,; ligereza y de g r acej o pretendía aplicar el cs·calpe' o moral á la socie­dad. ],'IS artículo, de Jl/al/ehtJ Blallco s Jbre el papel de la mujer en la socie, l.1d, considerán lola en sus diferente; esta· d os, y en los q lle trataba de e ngr
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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Bogotá: bisemanario político, literario y noticioso - N. 83

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Biblioteca de Señoritas - Año I N. 26

Por: | Fecha: 27/06/1858

• • • AÑO I. Bogotá, 27 de junio de 1858. NUM. 26. ; Adios ! negocios pa1·ticulares de cada uno, los n egocios jene Si me preguntais, amables suscritoras, qué es lo rales de la República. que pasa en mí en este tnomento, en qn por la vi- Ya veis, señoras mias,. que no puede haber tortu-jésima ~esta vez tomo la plun1a para éscribiros n1i ra mayor. últirno editroial del que hoi dejará de ser rni po- I, sincmbargo, me direis: Con tan poderosas ra­bre periódico, sin duda que no acertn ré a decíroslo, zones dejais de redactar nuestro periódico, inocente, porque yo ta1npoco los~; pero es lo cierto que 1ne lij e n:>, i que si bien es cierto que no os labra una encuentro triste i embargado, ni 1nas ni méno- que corona inmarcesible como la del Tasso o el Petrar­coino el viejo cisne del lago, n1otnentos ánt s de ca, al m é nos no os causa un disgusto por hora ni botar a las auras ...,u últirno canto. 1,an grande así un desafío a .1nuerte por ·semana. i Como os creere-es la amargura de un adios f mas esas mentiras que nos ·estais diciendo, de que 1 1 . tscribir pnra no'"'otras es morar entre flores i respi· ' 7 osotras, las bel as hijas de s( .. nt1n1iento, que, 1 rar aromas? cómo, si arrojais la pluma Iéjos de vos, =s~iit~~a1~~~~ ~~~~~s ¡~ df:li~~dl~~t:ecz:.~;:.:~d~~r:s~~ o dejais de mojarla en el tintero apacible de la Li- 1 teratu ra, para ir acaso a mancharla en el ensangren· mejor que yo: un adioses un regu e ro d e ágrjmas, tado de la Política? •••• Sí, todo eso podeis decirme1 i yo las vierto en e te n1omento, no ante una d1vi- . i mas; 1 a todo eso yo no t e ngo que daros mas-que nidad sola, sino ante las n1il divinidad · de este país, que a su cielo de_ e. trellas, opone su suelo de una, una sola respuesta, pero concluyente; fatal. fl Esa re ~ puesta es que vosotras te neis toda la razon, .,- ores, i que a falta de otras cosas 1nulti plica sus bellezas como el mar sus olas en una tnañana de j que si yo no obrara así, dejaría de ser f¿ombre. I i sabeis por y_ué ~ ten1p estad. p arque nosotros los hombres,hemos aprendido de Escribir ha sido siempre una tarea gloriosa, })ero vosotras las mujeres a querer por mal. lo es mas cuando se escribe en un país cotno el Porque nosotros los hombres, entre la vida i la nuestro en que no se aprecia ni paga esa cJase de mu e rte, marchamos sien1prc a la muerte. trabajo, i cuando los escritos van dirijiclos en spe- "fa! e el legado de Adan! cialidad a las señoras, lo séres mas buenos de. toda Esto es sin duda mui digno de castigo, pero no la creacion, pero tambien los mas difíciles de con· habrá, no, en toda la humanidad, quien esté sufi-tentar. cientemente puro para arrojar al criminal la pr1me- _ Si~e~oar~o, Y? debo conf~sar ~quí que v?~ot.ras ra piedra. hnbe1s sido IndulJentes conm1go, 1 que habeJs Vlsto < Ese es un v~rtigo terrible sin disputa a]o·una pe­en mí mas el deseo ardiente ~e agradaros, que los 1 ro ese vértigo no es otra cosa que la le{=> de Dios. esfuerzos ~echos para conseguirlo. Es pgr eso, .ama- Ese vértigo arrastró a Safo a las cumbres espa.nto­bles suscrltoras, que n1 e cuesta tanto el despedirme, sas del Léucad e i a Lárra a la muerte enmedio de t~nto el haceros pat~nte mi gratitud, tanto el renun- una nube de pólvora j entre mil coron~s de laurel. ciar a vuestras sonrisas de aplauso! Sin ese vértio-o el hombre llco·aría hasta Dios i b o ' Feliz el hotnbre cuya mision sobre la tierra no ántes de Dios está el rayo esterminador. es otra que servir al sexo de los salones, sí, feliz, Es pues preciso errar para morir. El error en porque eso es tanto como habitar el Olimpo de los hombres es el gran secreto de Dios. los dioses, i superar todos los destinos envidiables Dudais ~ del mundo. Por el contrario, e] hombre que sirve No, no dudeis; i si no dejad a Alejandro, a Cé-al sexo barbudo i mal jcniado de las plazas públicas sar i Napoleon gana11do batallas diéz siglos segui­i de los 1neetings, es mas que un reo de muerte a dos sobre la tierra; dejad~ Franl{lin i Ne,vton otros quien martirizan ántes de sacrificar: para él no hai diez esplicando los cielos i encadenando el rayo; momento de tranquilidad ni reposo ; todos ti enen a Sócrates i Platon enseñando la virtud; a Danton que ver con él, todos lo acusan, todos lo hacen res- i Marat derramando la sangre sagrada de sus seme­ponsable, i todos quieren que su periódico no canten- jantes; a Vergneau, Camilo i Mirabcau electrizan­gamas ideas q ne las suyas, toda vez que eJ hombre es do con su elocuencia. . • • i qué sucederia al fin~ autócrata de sí misn1o, i contribuye sernanalmente No sabemos lo que sucedería, porque el jmposible con sus 15 o 20 centavos para el espendio de los ni siquiera se imajina! .. impresos. Si es la Gaceta Oficial, todos la acusan El jénjo es como las flores, i es preciso que los de pesada i narcótica. Si El Tiempo, sus dos mil unos vengan, brillen i se vayan para que los otros suscritore~ son otros tantos fiscales, a quienes no se puedan sucederlos en e a majestuosa i constante puede contentar. Si El Cornc7cio, decís vosotras ias alternabilidnd que se llama la VIDA. primeras que huele a fu la desde ántes de salir, i que r ... a veis, pues, señoras, cotno el error no es un la monotonía de sus filas ordenadas de números ha- mal, sino ántes un bien, una necesidad. rían suspirar de tedio al mismo Baco, si existiera.' Dadnos pues una parte de razon siquiera, siempre Especies iguales se vierten respecto de El Catoli- que nos equivoquemos. cismo, La Pat1·ia i El Po1·venir; i entretanto, los Qué es el amor sino e] mas bello de todos los partidos andan m'as que descontentos con sus órga- errores? 1 quién no yerra de ese modo cuando os nos de comunicacion; se acusa a sus escritores pú- ve tan lindas, tan encantadoras~ blicos de débiles, de vendidos al Poder, de inadecua- Pero basta. Seguir adelante sería tanto como pro­dos para el electo, i de torpes, pues no ven en los longar los infinitos sinsabores de esta despedida • • • t - Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • • • • 206 BIBLIOTECA DE SE~ORIT AS. horrorosa •••• sería tanto como saborear el amargo deleite de un placer incógnito i misterioso, i yo soi inferior a esa prueba tremenda; mis labios no al-canzan a apurar esa copa de acíbar i miel. · Adins ! pues; sed hasta el fin buenas conmigo i concededn1e siquiera un suspiro •••. no os pido una lágrima, porque eso sería traspasar los },mites de toda ambician humana-las lágrimas de las hermo­sas no deben verterse sino sobre los sepulcros o las aras sagradas; ninguna urna es bastante a guardar semejante tesoro! la mujer que llora retrata a Ma­ría al pié de la cruz, i no puede llorarse así sino por el rei de los pueblos i de los ejércitos. Un suspiro es distinto. Adios! F. PEREZ. Rita la Espa.ílola. (Reproduccion). .. Entre las últimas piezas puestas en escena por la compaííía dramática, Rita la Española ha llamado profundamente nuestra atencion como una obra de alto mérito literario. Vamos pues a hacer su análisis sucinto empe· zando por sus defectos . Estos son dos: estiJo bajo ; cansancio en los diá-logos. Respecto del primero, tal vez la e u 1 pasea del tra-ductor, no obstante la celebridad de su apellido ( Escosura ). Respecto del segundo, nosotros hallamos la es­plicacion en una cosa que se nos ha dicho, pero que no nos consta, a saber: que Rita la Españo­la no es mas que una novela del señor E. Sue con­vertida en drama por un aficionado ; pues es cier­tamente difícil, i hasta peligroso, reducir Jos cuadros detenidos de un romance a escenas rápidas i res­pectivamente enlazadas de una obra de represen­tacion. Sea de ello lo que fuere, estos dos lunares nada significan junto a las muchas i relevantes bBllezas de la obra. En materia de teatro, nosotros no creemos ni que sea una escuela de vi1·tudes ni una escuela de vicios. Lo primero es una pretension exaltada, i lo segun­do tambien. Ni clásicos ni católicos tienen en esto razon. El fin moral de que tanto se ha hablado i se hablará aún, no es, ni puede ser 1nas que una de tantas reglas de buen gusto que debe tener presen­tes el compositor; pero jamas el objeto únicrJ, la 1J~i-ra precisa del poeta. • Regularmente los que concurren a una represen­tacion no salen ni mejores ni peores de ella: Jo que sí sucede es que salen mas o ménos contentos por haber JJasado el rato mas o ménos bien. Lo que sí sucede es que el teatro es un elemento poderoso de civiJizacion, pero un elemento indirec­to. E indirecto, porque es un estímulo para la lite- ­ratura, un salon de elegancia i buen gusto (habla­mos de los verdaderos teatros) donde pueden apren­der mucho las jentes en civilidad i maneras; sobre todo, el teatro es un entretenimiento esquisito por su delicadeza. Fijándonos bien, dos son hoi las fuentes de la li­teratura dramática: las pasiones i los vicios. don las primeras se fabric:1n los dramas: con Jos segundos 1 as cotned ias. . Dáse a las pasiones un ropaje de sublimidad que las eleva a la epopeya: revístanse los vicios de una riaiculez qoe hace e) placer de los espectadores. • • Los personajes de los dramas son todos homérieos: los de las comedias cervantin os; pero nadie sale de las representaciones ~ com p rar su barril como Los dos ltla?·inos, ni a hacerse l héroe de la moda ni de los atnores en la sociedad. La pasion realza· da satisface el corazon de las jentes dispuestas a lo grande : el vicio deprimido llena, alegra el espíritu recto, i párese de contar. Todo el mundo sabe que concurre a upa rep ·reséntacion, donde todo es men· tira· i, escepto Jas niñas ·que van por la primera vez,' nadie se asusta de los patíbulos teatrales, ni de las puñaladas, cárceles, dobles de ca m panas, res­ponsos, maldicion es, venganzas, odios i anatemas. Mucho ménos (cosa frecuentisima) si Jos fusilados en la pieza principal comen pavo i beben burdeos en el sa1nete . -El barba lo hizo bien-El g a lan estuvo admi· rabie-El consueta alzó mucho la voz-Lincias deco· raciones1-Mal.alumbrade-Escasa concurrencia ... He aqut mas o ménos las apreciaciqnes públicas o del público sobre las piezas dramáticas : nadie va mas allá, nadie profundiza. En consecuencia, decir que el teatro moraliza o .. corrompe, es en nuestro concepto decir una cosa . que no es c1erta. En lo que sí estaremos siempre de acuerdo es en que el teatro civiliza; en que el mismo es una pru~­ba de alta civilizacion; i que l éjos de ser una fábrJ­ca de costumbres, es un represe ntante de ellas, así como los circos de los e m pera dores romanos no crea-ban, sino representaban las costumbres del imperio, degradado por Caligula i hollado por Neron. Los villanos se entretienen jugando a los puños i á las cozes como las bestias : los hombres ilustra­dos fon1entan las ópera~, los teatros i Jos gabinetes de Jectura para pa ... ar sus ocios. Ese fenómeno sP esplica mui bien por la civili­zacion, o mejor dicho, es la misma civilizacion. Jeneralmente, al público lo que le agrada es que le den una cosa de gusto, entendi ndo por tal una cosa verosimil, moral i bi >n preparada ; a reserva de seguir por sus viejos caminos, i fiel siempre a su bandera de debilidades. Despues de estos prolegómenos, mas que clási­cos, pasen1os a Rita la Española. El nrgumento de esta composicion, como obra de arte: es un argumento completo. El desarrollo es todavía mejor que el argumento. Julio de Vaudray, la primera víctima del dran1a, es el jenuíno representante de eS6S pobres jóvenes de 20 años, enamorado sériamente de una viudita jóven i encantadora,quien le oye apénas como a uno de tantos, pues su estado: su caudal i sus títulos la hacen desconfiar de todos los hombres como de otros tantos amantes de oficio. Esta circunstancia deses­pera a J u)io, lo torna en sombrío, lo arra~tra hasta el suicidio, i precisamente en los momentos en qlle Rita, mas sensible a las súplicas de una madre que a las tontas galanterías de un niño en~aprichado, va a darle su mano, a entregarse a él jenerosa i digna. Esa i no otra es la naturaleza. La condesa de Vaudray es la madre, que todo lo intenta por lo que su hijo cree la felicidad. Rita es la mujer de mun­do, que se sacrifica o resuelve ~acrificarse por el eien de dos personas honradas. Julio es ese sér in· forme de 20 años, tonto, ya se llame mujer, ya hom­bre, que cuando dice me enamoro se enamora has­ta la bestialidad, a reserva de abrir mas tarde los • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • BIBLIOTECA DE SE~ORIT AS. 207 ojos i echarse a morir por Jo que hizo, como ántes mentas que pueden p e rderlo en la sociedad aristo .. por lo que creía no poder hacer. • crática en que vive. Sannois, Durnntal i Sevign~, resort e sec.unda.. El de Vaudray se desespera a su vez como Rita ríos, ... on tipos cortesanos de notable mérito; j cn te se desesperó tan1 bien a la suya. Suplica como habia dedicada toda n engañar tnuj e r es, o a vengarse de s uplicado Rita; las situaciones se han trocado, i to .. ellas en pago de unas buenas calabazas. · do lo que tuvo de peqaeño el amante en su vengan· Hasta aquí todo e n Rita la Española es bueno, za, lo ti ene Rita de granJe en la suya. Ya no es un porque todo es natural, porque todo es tá r ed u cido a hombre fuerte que pierde a una débil mujer: es una esponer caracté res tal vez raros pero verdaderos. mujer hcróica q u o saJ va a un hombre, i ese hombre Sinembargo, el gran mérito de la pieza no está pa· es su e nerni g·o. ra nosotros sino del acto segundo ell adelante. Entiéndase que hablamos d e l m é rito so'bresalien- Son las venganzas del orgullo falso i del orgullo te, de las cualidades que hac e n d e l drama uno de verdadero, puestas una enftente de otra por el los meiores de los representados entre no otros. j e nio d e l po eta para que la sociedad se deleite i J admire. En el acto segundo todo carnbia de aspecto, la escena entra en otras vías, ¡ Rita la beila, Rita ]a Esos son los dran1as,los verdaderos dramas. Todo galanteada de todos, se enamora de un desconocido enlazado, todo conducente, todo febz. que la ama, no porque este desconocido se Jo diga Empero, Rita es muj e r, i mujer grande, mujer precisam en te, sino porque la casualidad hace que de corazon; su pobre amante cae a sus piés, i una ella sorprenda ese amor, i Ja ilusion, el momento i palabra i una mirada bastan para despe rtar en ella su corazon de mujer, en fin la e trechan la sedu- todo ese océano de amor que creía seco, pero que cen, la arrastran ácia el fo~do del abis~o que el n.o. es~aba mas que conjela;Jo .. El sol ~e su r eco n­destino acaba de cubrirle de flores. < cilHlCJon alumbra sobre el, 1 los carambanos se Rita se entreaa a ese desconocido sin reserva convierten en ondas azules, las brisas despiertan, i alguna. · 0 vuelve a mujir i encresparse la tempestad primera. Pero se levanta el telon en el tercer acto, i Rita El amor ha triunfado. aparece tierna, feliz, siempre enamoradora, i el des- Rita se casa, i se casa con el hombre sin cuna, conocido frio, casi sal vajc en, su esprcsion ; no es con el hombre que la engañó, con el hombre que la ya el amante, es el verdugo, engreído con su tri un- desacreditó, i a quie n va a hacer feliz desechando fo, que echa en cara a la pobre Rita sus debilidades, el partido del señor Riche lieu. la acusa, la des~spera, ~ándos e le a conocer com~ el Esa es la última sublim idad del dratna; pero no hermano de Julro, a qu1en acaba de vengar creyen- vaya a creerse ni por un momento que el finjido dolo víctima de las coqueterías de uná cortesana, i Vaudray es en nada desmerecedor de la mano de nada mas. . R1ta. No: él había sido mas desgraciado que cri- Ese ~s ~no de los grand~s golpe~ de la pieza. minal en su torpe venganza, al paso que ignoraba ~~ pub~1co sabe ~ue las 1nculp~ctones que se ha- el secreto de sur oíj e n. cen a la hn~a espanola no son . c1ertas, pero por. lo No hai que confunciirlo pues con un especu· pronto fluctua entre el hombre Jeneroso que se d1ce 1 d ' ' vengador de una madre muerta por el suicidio de a or. su hijo adorado,¡ vengador al mismo tiempo de este En cuanto a los caractéres de Francisca, labra-hijo, su buen hermano, niño sin esperiencia, niño dora de la Bretaffa, i Pérez, mayordomo de Rita descabelladamente sensible. • • • no hai nada que desear. Ambos son perfectos. El que se dice señor de Vaudray no ha visto en - · Rita mas que una vagabunda de salan, i la hacas­tigado como se puede castigar a una coqueta. Pero cuán léjos está de la verdad 1 Víctima de Sannois, Durantal i Sevigné, el señor de 'r audray no ha hecho mas que servirles de anstrumento para consu­mar una venganza. CompréndeJo aunque tarde el amante de Rita, i aunque ~ annois pnga con la vida &u infamia, la española ha sido ultrajada en lo mas hondo de sus hermosos sentirnientos, en lo rnas ar­diente de su amor, i resignada, infeliz, se Hleja de la presencia de Vaudray dejándolo en parte de su error, cuando tiene Jos medios de confundirlo, de hacerlo caer a sus piés su pljcante i perdido. Así pasa algun tie1npo, i la corte de Versalles vuelve a abrigar en su seno a los dos anlantes; una fiesta casera los acerca, un capricho de la fortuna Jos reune. Rita toma a su vez venganza de su ene­migo, i el drama luce en toda su fuerza, se ostenta en todo su esplendor. · El de Vaudray· ha hecho una carrera gloriosa en Francia, i esa carrera se debe a la proteccion ocul­ta de Rita; el de Vaudrny, arrepentido de sus erro­res, confiesa sus faltas, i Rita se mantiene a Ja altu· n de ~u dignidad de muJer; el de Vaudray no es - mas que un plebeya desgraciado, sin familia, sin hogar, sin nombre, i Rita da a las llamas los tlocu· • • El Iris. Brilla el sol en el poniente Sobre nubes de escarlata, Cuyos estremos matizan Suaves perfiles de nácar, l áureos vellones ~utiles Desparramados en fajas; 1 al n1ismo tiempo encapotan Del orient~ las tnontañas Den ísitnos nubarrones Que avanzan en hosca marcha, Llevando en su seno ocultas Las iras de la borrasca. Sopla de súbito el viento, 1 de súbito se lanza Destrenzada de las nubes N itidn lJ u vi a de plata, Cuy;as gotas crista tinas Refl jan del sol la llama, 1 al caer oblicuamente La titilacion retratan De bruñidas lentejuelas Por el aire desatadas, Que descienden i se esconden En un campo de esmeraldas. - , • • • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 208 1 ' • • • • • • • BIBLIOTECA DE SE~ORIT AS. Un Iris de escelsa cumbre, La mas esc c lsa i gallarda Que jamas embelleciera Los ciclos de esta comarca, El un estremo apoyando De Guadalupe en la falda, 1 di si pan do i perdiendo Entre las nieblas lejanas El otro estremo, confuso Entre la esencia i la nada ; Como del Ande diadema, Sobre el .L\nde se levanta En arcos de un n1ismo centro De vívidas tintas diáfanas, Que unas a otras se invaden, Se estrechan o se dilatan, Sin que perciban los ojos La línea que las separa. Oh, qué lr1s! ¡Cuán divino Simboliza la alianza Entre la innundada tierra 1 las altas cataratas! ¡Con cuánta belleza cumple Su mision pe~enne i santal ¡Cómo le admiran los ojos! ¡Cómo le comprende el almaf ' ¡A cuántos vagos deseos, Ilusiones i esperanzas, Súbitamente da vida, O muerte súbita causa! Oh! Si présago ese Iris Fuera de .paz a mi patria; Si la am bicion de sus hijos, 1 su codicia, i su rabia, 1 sus recíprocos odios En caridad se apagaran; Si la sangre que se vierte En fratricidas batallas, La mano de Dios piadosa Para siempre restañara, 1 si la Concordia hiciera Un nuevo Eden de Granada; Gozoso bendeciria, Juntas las manos alzadas, A la señal precursora De tanto bien, a la santa Compañera misteriosa De escelsa nube preñada Que finje anegar la tierra Con eJ raudal de sus aguas. .. Mas ¡quién sabe si ese Iris Que el corazon me solaza, De paz símbolo b dito Al navegante del Arca Que de Ararat.en Ja cumbre Tomó tierra, no presajia Sino otras lides mayores, 1 mas furor i matanza, 1 mas duelos i miseria, • 1 el esterminio a mi patria ! ¡Quién sabe si es la postrera Vez que mis ojos encanta Con su azul claro i oscuro, Aureo color ~e naranja, Dulce verde esmeraldino, Violado, amariJlo i grana ! ¡ Quién sabe si ántes de tiempo~ - • .. . • Acaso tni tumba se abra, 1 en su hondo sepulte, A la par que mi desgracia, Aunque inocentes puras, Envilecidas mis canas; 1 si mis hijos queridos, Mis pobres hijos del alma, Con su herencia de pobreza, Tendrán herEncia de infamia! Oh! Cómo el dolor me oprime El corazon ! ... Señal santa, Bello adorno de mi cielo, Diadema de mis montañas, Lindo emblema de ventura, Arco de n1is esperanzas, Déjame volver a verte Otra vez en dulce calma, I a par de tu escelsa frente Erguida mi frente honrada . Deja que luzca cual debe Mi amor leal a la patria, Amor que ajenos errores Ni debilitan ni empañan. 1 deja luego a la muerte Cavarme huesa temprana, Si en su seno no sepulta Envilecidas mis canas; ' Porque no muere quien muere Legando de sí a la fama, Si no pacíficos timbres, Ni estrepitosas hazañas, Una memoria a lo ménos De patriotismo !in mancha. Iris, adios! que otras nubes Sobre tí vienen airadas. Adios! que ya te atropellan, 1 desvanecen i matan. Adios! que como un ensuefio Tus lindos colores vagan Perdidos entre las nieblas, 1 confusos se resbalan Dejando de su existencia Por todo rastro la nada. A dios 1 I ya que bravía La tormenta nos separa, ,V e te para otras rej iones, Lleva la di eha en tus alas ; Mas vuelve, vuelve con ello. Al infeliz que la aguarda, Que el temporal es deshecho, I ya Ja tarde se acaba, 1 temerosa la noche 1 lóbrega se adelanta, Un mar haciendo del cielo, 1 otro mar de Ja campaña. Bogotá, 29 de octubre de 1854. Darlo i Cándida. ( Conclusi on ) \ Darío habia dicho a Cándida que la sociedad ba­rra algun dia el paralelo de los dos, i que ese para­lelo no podía ménos de serle favorable a él, cuyo manejo era el de un caballero ¡ i esto era p>rque Darío creía su deuda mas que pagada con haber libertado a Cándida de las manos de Marta, i haber· la hecho su amiga i su amanU por cuatro arios se­guidos. Infelices de los hombres que, con palabras - • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • • • • BIBLIOTECA DE SE~ORIT AS. 209 de ternura i juramentos casi siempre falsos, seducen i halagan a una pobre mujer hasta el punto de ha­cerle concebir próximas esperanzas de una dicha mejor, i luego se creen bastante satisfechos con ha­berle quitado el hambre o dádole una joya en canl­bio de su l1onor o de la infelicidad de toda su vida. Pero ya se ve, la sociedad nunca llama a juicio esta clase de cri n1inales. El momento que se siguió a la espantosa decla­racion de Daría, fúé · un momento horrible ; pero Cándida reponiéndose presto de su asombro i dolor, dijo a su amante con toda la resignacion i virtud de una santa: Partid, señor, i cumplid, léjos de mí, con los de­beres sagrados que habeis contraido para con otra 1nujer mas feliz que yo. S í,partid,pero sabed que soi madre, i que en mi seno queda el fruto n1aldito que ha de renegar de nosotros algun dia no mui lejano. Darío tuvo algunos momentos de arrepentimien· to i Cándida tuvo a su vez alguna compasion de él. Dias despues se separaron i Cándida reco­jió del suelo una carta que habia dejado olvidada su amante . . Esta carta terrible decía: Señor Darío de Montieull. Marsella, 25 de enero de 1809. Querido mio : Esta es la primera vez que rne dirijo a tí despues de tu partida, i si lo hago es porque una circunstan­cia demasiado interesante para mi felicidad, me obliga a ello. Mi esposo ha muerto; prepara tu viaje para esta lo mas pronto posible: Necesito tus consuelos. Tu Al\IIGA AFECTÍ sn.xA. P. D. Olvidaba decirte que mi esposo murió en un desafío el l. 0 de enero. La despedida de los dos amantes fué tierna en estremo, i sus juramentos de fidelidad eterna i eter­JtO amor se •reno\raron hasta el infinito. Da río men­tía, i Cándida le amaba demasiado para no creerle. Cándido vivió algunos años mas en compañía de una virtuosa señora, i durante ellos no tuvo noticia alguna de su amante. Su hijo, que había crecido a su lado, no tenía mas padre que el padre celestial de los humanos, i todo la hacía creer que Darío había dejado de existir, cuando un dia rejistrando un impreso que por casualidad le había venido a la mano, tropezó su vista con estas o semejantes líneas: "Matrimonios. Se anuncia para el domingo próxi­mo eJ de Darío l\1ontieull con CaroJina Chicot. Esta última había tenido la desgracia de perder a su marido en un desafío el l. 0 de enero de 1809. '' El golpe no podía ser mas fuerte, i Cándida ca­yó en una especie de · entontecimiento que le duró por muchas horas. Así se pasaron algunos dias, hasta que en ]a tar­de ví~pera del matrimonio de su perjuro an1ante sa­lió a pasear por las orillas del Sena en compañía de su hijo i de su fiel cuanto inmejorable amiga. El tien1po era hermosísimo, i la pobre madre se descuidó hasta el punto que su pobre hijo Da1·ío; pues Darío tambien se llamaba a aquella triste víc­tima de un amor crilninal, por correr tras de las mariposas i cojer las flores de los árboles, cayó al rio i desapareció entre las olas. Cándida lo ve j se lanza en Ja corriente. Sinembargo, la empresa es superior a sus fuerzas, i todo hace perder ya ha~ta la última esperanza, cuando algunos nadadores 1n-signes que presencian el lance terrible, desafían el peligro, i sal van de las grtrras mismas de la tnuerte a Cándida i a su hijo. Ya están en la playa, ya están salvados i una turba de jentes estrañas se acerca para conocerlos i compadecerlos. Entre esa turba hai tambien un hombre toda vía j óven, pero pálido i gastado, que se allega i ve a las víctünas con estraño interes. Ese h~mbre s~ fijó en el pequeño D~rio i suspi­ró, pues el tamb1en era padre de un n1ño a quien no conocía, i quien debía tener entónces la tnisma edad que aquel. El hombre continúo pensativo a la vista de aque­llos dos seres desmayados aún, i no sabe qué pensar de su suerte, cuando de repente da un grito lijero 1 ahogado i trata de huir de] sitio en que se haJla. En las facciones de Cándida acababa de recono­cer una de las víctimas de su juventHd. Sería ella~ El niño Darío, tendido sobre la yerba i la cabe­za reclinada en el regazo de su protectora, tiene el lienzo de Ja camisa entreabierto i por él sale un medallon en donde está el retrato de un hombre. En ese retrato acaba de reconocerse el hombre de la palidez. El combate interior que tenia lugar en el ánimo del desconocido era una cosa espantosa de describir­se; por un lado el deber, por otro la vanidad i sus comprometimientos con Carolina. Con todo,hai mo· mentas e n la vida del hombre en que se decide de toda su vida en un sentido bueno o malo. Este momento llegó para Darío, i triunfando en él el principio bueno, un mes despues estaba arrepentido i cas~do eon su amante Anatilde. D. C. DE P. • • - En un album. ROMANCE. · Como hombre ya casado i lleno de esperiencia, voi a darte, DoLoREs, de mi amistad las pruebas, en guisa de romance trazándote las reglas de pasarte la vida sin zozobras ni penas. Eres jóven i hermosa, i mas que hermosa, buena; eres inquieta i vi va como una tomineja; beata no te dicen, pues no eres rezandera, i mas te gusta el baile, sin duda, que la jglesia. Pues bien, estás en punto de retener mis reglas, i con ellas labrarte Ja dicha. Me oyf; atenta: el placer es Ja vida, la vida son las fiestas, • !as tertulias, los juegos, · las deliciosas cenas, en que entre vino i flores i lámparas soberh>ias, en apartada estancia al oido, ténues Jlegan, como un eco del cielo, las dulces confidencias del alma que enamora • • • \ Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 110 , 1 • • • • • BIBLIOTECA DE SE~ORIT AS. nuestra alma, i se recrea en desbordar fa copa que el ánima deleita. -(¡Oh noches, casi siempre revestidas de estrellas, de silencio i de aromas, de dulce encanto !Jenasl. ... yo recuerdo sus lunas, • • • • miSterJosas viaJeras, melancólicas siempre, i siempre solas. yertas! 1 tú, buena D~LOREs, ¡ tambien no las recuerdas J ... .. -La luna, amiga, mia, de mujeres i poetas es el astro obligado .... es tan cándida i be lla! ) Vive pues como manda, ' DoLOREs, la leyenda, "entre risas i versos,, perfumes, oro i seda; Ja nívea jóven frente nunca adnsta ni fiera; el ojo vivo, in4uieto, -rayo de amor-en reglar i ceñida con pámpanos la blonda · cabellera; Jisto el labio a la ri~, lista el alma a la fiesta, i listo el pié, DoLoREs, a la danza lijera. Si tocan a difunto, o te habtan de cuaresma., tápate los oídos de Ulíses con la cera. • Si te llaman la Loe&, ALBOROTADA O NECIA, no hagas caso a esos dichos .. ... serán Jas malas lenguas. V idas- de santo, historias por nnda, amiga, Jeas, que es lectura pesada, chabacana, indijesta. Yo en los libros, Dot..OREs, prefiero las noveJas, los cu~ntos esquisitos-de Mora i de Soovedra, i los versos rotundos de José de Espronceda. El violín no me gusta, odio la pandereta. per<> en cambio me encanta la guitarra soMEltA; i si está acon1pañada del canto de una bella, , entonces MORO A LA AG'O'A al punto soi .... me entierran. En el cuarto en que habites ten siempre flores nuevas, pinturas amorosas, cortinajes i adelfas 1 Ja media-luz préfiere siempre a la 1 uz entera, i haz que en la blanda alfombra Jos pasos siempre mueran; ''que a muchas ha perdido" (no lo tomes a mecha) el crujir de una bota 10 llre la ruda eatera . • • • • Habla siempre arjentino, mira sien1pre de véras, muévete con donaire, baila con gracia, i presta ; a las m ujcres trata • corno am1gns A lttEDlAS~ i de los hombre oye los cosas como necias: escucha sus requiebros, pero jamas les creas ai! que son la mentira con guantes i calcetas; i hu y e del 1natri mon io como de D1do, Eneas . La juventud es breve pásala toda amena, no faltes a los bailes ni a la fútil comedia, concurre a los pesebres i al templo, cuando hai fiesta . Sobre amores, amiga, no estenderé mi arenga, que en esto sois vosotras algo mas que maestras. Concluyo en fin. DoLOREs, ten presentes mis reglas, i cuando ya te acose . . ' . la veJez, stempre tetr1ca, échate al cuello un lazo, cuélgate i patalea. . Ello es mejor, sin duda, _ que el que te llamen vüja. El cumpleaños de Mana. ( Conclusion) • FLAQUEZA. Pero tquién es el que atreve Su osado labio a María, Prevalido de su espanto, Para intimar]e q!}e elija Entre su honor, i la muerte De su madre i su familia 'l. Funesto, terrible Jance ! Combinacion que horroriza t Qué debe hacer esta vírjen '1 Su desgracia estaba escrita •••• El bandido que insinúa Proposicion tan inicua, Es un arnante infeJice Que se enroJó en la cuadriJJa Ha vuelto desesperado Porque en otro tiempo había, Con lágrimas i con ruegos, Pedido la mano linda De la vírjen inocente, De la orgullosa María ; 1 fué rechazado, i tuyo La arrogancia .de pedirla Segunda vez, i de nuevo Obtuvo. • • • la negativa. Aturdido i despechado Juró venganza, i cumplirla Juró tambien. en la madre 1 1 en su inocente familia. Triste, fatal es la lucha Entre el bandido i la 'hija, Entre Ja madre i el jefe De la bárbara cuadrilla. • • ' Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 • • • BIBLIOTECA DE SERORIT AS. 211 • " Salva a mi madre, mancebo, l arráncame a mí la vida 1 , -Entre tu honor i la muerte De tu madre i tu familia, No hai medio alguno; i al punto Perecen, bella María, Si a mi pasion no te rindes.­- Insen~ato ! Tú deliras! Déjatn~, o en mi garganta ·Ejercita tu cuchilla ; Pero rendirme 1 •••• Q.ué ganas Con una muj r rendida~ -Es para tí la ganancia, Pues sí tu madre está viva, Dentro de algunos momentos No respondo de su vida ; I en tu mano está la suerte De tu casa i tu familia- -Mi madre morir 1 ••• oh, nunca! Sálvala V ÍR.JEN MARÍA! ·Ella me dió la exi~tencia, Yo debo salvar su vida !­A cuadro tan lastimoso Ningun pincel bastaría. Venció el amor , ... no la fuerza, Victoreóse la cuadrilla. En tanto que esto pasaba Ya la madre muerto había. , · Por no entregar su.s tesoros I no ceder a su hija ... La muerte i el robo imperan Donde ántes reinó la orj ía. - LA TtniBA. Se consumó la venganza Del insolente man cebo .... Despechada la infeljce, La de rizados ca bellos, La que devoraba el alma Con sus lindos ojos negros, La desgraciada María Se lanza del aposento En donde al fin .... oh Dios santo t Obtuvo a tan alto pr~cio La vida que tanto arnaba De quien la tuvo en su seno: De su madre cuyos gritos Dislocaron su cerebro : De su madre cuyos brazos Busca con férvido anhelo, 1 los encuentra tendidos, En sangre tintos i yertos. ¡Desventurada María! Si tu amor hubiera al rnénos Salvado a tu cara madre, Te perdonaran los Cielos ! Pero cedisfes sin fruto En malhadado momento, Cuanto negaste i ansiaba Estúpido bandolero •••• ... .. ................ Sobre la verde ribera De un apacible arroyuelo, Pudo oirse esta plegaría Desp~es de algunos momentos : " ¡Sangre de Dios que lavaste Las culpas del mundo entero, De una mujer deshonrada La va Jos pecados negros 1" - • , • 'I'us arcanos, Dios terrible, Quien pudiera comprenderlos! D eja, deja que en la tumba Penetren mis ojos ciegos 1 t Por qué mi tranquilo albergue Se convirtió en un infierno1 Por qué suerte tan horre nda Le cupo a n1i casa, Cielos 'l Mi honor •• mi madre •• la muerte, La destruccion, el saqueo t ¡Pobre la vírjen que olvida En angustiado momento, Que e l honor es un tesoro Irrecobrable al perderlo ' Es un cristal que se empaí'ia Del mundo con el aliento: Una flor que palidece Si con 1asci vo deseo Penetran ojos estraños En su delicado seno; I se marchita i deshoja Con el contacto al momento Si salvar ya no es posible Una madre, un padre tierno; Si gozar tampoco es dado, Morir con su honor al ménos • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • ••• Pasaron algunos dias, Cuando cerca al arroyuelo, Por contemplar una tumba Paróse triste un viajero: AQ.UÍ DESCANSA MARÍA, LA Ji'LOR DE ESTE VALLE AMENO : . Leyó lanzando un suspiro, 1 continuó su sendero. MARIANO G. MA.NRIQ,UE. El arco del violinista Fiorillo. - Entre las personas de calidad mas notables en L6ndres por su aficion a la música, sobresalia a ·fi­nes del úJtimo siglo el Baron de Bayge. Aquel es­celen te sujeto encontraba música en todo: si una puerta rechinaba sobre sus goznes, o una silla forma­ba contra el suelo un esta1lido sonoro, al momento el baron melomano sacaba un libro de su memoria i anotaba las inflexiones tnúsicas correspondientes; en fin no habia en Lóndres vendedor ambulante, cuyo grito peculiar no se hallase reproducido en la estraña coleccion del Baron de Bayge. El estudio que habia hecho del arte no fué con todo mui su­perficial, i por Jo mismo tenia que acudir amenudo a otro mas intelijente para que le anotara debida­mente todos los sonidos bien o mal espresados en su libro de metnoria. . Despues de haber tenido a varios en calidad de sus secretarios de música, desempeñaba para con él estas funciones el célebre Fiorillo, violinista italia­no de grande habilidad, i tan sencillo i cándido, co­mo finos i astutos suelen ser por lo comun los mas de sus e o m patriotas. A pesar de las tres horas diarias que dedicaba el Baron al estudio del violín, no pudo conseguir el tocar con afinacion, i su mano armo11icida estaba reñida para siempre con el lúgubre bemol. Fiorillo se desesperaba, i no sabia qué hacer!e ya con su discípulo, hasta que tirando este un dia su violín esclamó colérico: '' Si, demasiado tj.,empo he aguantado; pero cómo ha de ser~ Nada perde­rán los bemoles en haber aguardado. " ' , • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 212 BIBLIOTECA DE SE~ORI A~. -Qué quereis decir, Milord~ dijo FiorilJo asom· brado. - Quiero decir que desde este n1omento me pro-pong o hacer una mocion en la cámara alta, a fin de que mande a todos los compositores que supri­man en adelante los bemoles .. en su música bajo la pena de una fuerte multa. - 1 Graciosa. será semejante proposicion! repuso Fiorillo riéndose a carcajadas. · -A lo ménos será moral, se'ñor mio, le respon­dió con dignidad el Baron. t o. tenemos una lei contra los jura m e nto~?. -Sin duda. -Pues bien : sino hubiese habido bemoles, yo no la hubiera violado mas de mil veces desde que estoi estudiando el violin Cuando al cabo de tres años de un estudio tenaz llegó a posee r alg un tanto el instrumento i a eje­cutar medianame nte un solo de Jarnovieh ménos los bemoles, declaró a Fiorillo que estaba decidido a dar a sus amigos las primeras muestras de su ha­biJidad, i que asf le encargaba diese las disposicio­nes convenientes para celebrar un concierto en el sábado in mediato. Consiguiente a su designio, pasó el Baron esque­Jas de convite a 1os pr1ncipes de la familia real, a !os grande s dJgnatarios del ¡·eino Unido, a los pre­sidentes d e ámbas cámaras i a Lord Correjidor de la ciudad de Lóndres; i como era mui conocida su orijinalidad en la alta aciedad, todos ace,Ptaron con un tnaligno placer el c~vite. Lleg·o el d1a s eñalado para el concierto. Fiorillo estaba mui pen ativo, i apén~ comia, apesar de las reiteradas insinuaciones de la amable sobrina del Baron que estaba tlesayunanclo como el. -Qué teneis, caro maestro' le decia Mr. Betty. -'Ai, señorita ! respondia el profesor, tiemblo que Su Graeia contprometa esta noche mis veinte años de honrosa profasion. - 1 no es mas que ese el 1notivo de vuestra pe-adumbre ~· M. Fioríllo t no.teneis ya una reputa­cion bien acreditada~ Creedme: si se rien, poneos tambien a reiros vos mismo, i el que mas se ria esta esta noche será el que venza i salga mejor. No obstante cuanto le decia miss Betty, Fiorillo f~é al ensayo del concierto leno de miedo. Cuando llegó su vez al Baron subi6 con todo desembarazo al sitio destinado para los que tocapan los solos, i sin aguardar a que empezara el ewei, hirió sincom­pasion la áspera pri¡p.a de su ,Uolin •••• Aquella fué una trapisonda espantosa; pero los mú$icos estaban pagados para adular al Baron, i los aplausos que se le prodigaron, aunque dados con un entuSJasmo algo irónico, le hicieron por aquel DlDIJlen.to el mas feliz de los mortales. :Hasta ~ntónces bien.; mas eñaDda llegó la noche · aró el n a re sus eonvidados al hermano del rei, prjtno.rosb vioJinista, · ~ su pr maJa duque­sa de
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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Biblioteca de Señoritas - Año I N. 26

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Biblioteca de Señoritas - Año I N. 35

Por: | Fecha: 02/09/1858

----------~------------~~------------------------- .--~------------- • • • • ANO I. Bogotá, 2 de setiembre de 1858. .NUM. 35 . • Boletin semanal. , a dar, i al público a que asi sta a ella. Es intieo-a .. n amiguito i paisano nne tro , que no lr'a in ven- b~c que E1·nani es una opera de pri1n~r órden, que tado la pólvora, como se die , n os r efe ria una v ez bten puede parangonnrse con las m ejoTes de los sus ~1.:\sgT~c~as en los n egocios} i las calabazas que cotnpo"'itores italianos clá icos, por mns que se haa habta recll:üdo en sus atnot s, i concluin trist e tn \n- lo contrario. E s preciso no preocuparse contra l~s te u reJacion as(: "Ai 1 atnigo: n esta ti 1:\ rra ya obras dé st g'r an co mpositor rn otlei·no, por e l é ... ito no s_ab_e uno qué camino tomnr j si h ace trntos,pier~ no mui fitvorabl e cle la ejec uci o 1 de :Ernani, i los · de, 1 SI se enamora, tnmbi e n pi rd e !'' E sto mi .... rn o que asi .Aan a la r peticion de esta ópera, i a :Attila, n otro s e ntido os f!Htsa• n n osotro , qt-t e , ~s pr ec1'"'ó l lfu be"lto e I t Trov atorc, no podrán ménos r\e for - confesarlo sin falsa n1o 1 stia, tampoco l1 e n1 os in v e n- Jnarse una alta idea ele é l. " tado la pólvora. 1 Í no aproban1o ~ Jo qu e no m e r ece ~'i Vi•rnani produjo una impresion d esfavora bl e; aprobaci on, perdernos, i si elojihmO;::s ~ 1 ve rdad e ro con Luc.i'fl de Lammernloor ha sucedido todo lo con­mérito tambien perden1os. i Qné catnino tomar, trc.trio, i aun diremos ma s, ning')lla representr fe del ; mundo, hnga tnos los el o - · tia ció en F~ é r ga rno en 1799. D e'"' pues c.le hn ber jios que se merece algun cabafJero djstinguiJo¡ al- apre ndido l os ru di m entos ae la tnú ica e n el lic eo guna obra buena, o cualquier otra co a a í. Ni de aqu~IJa ciudad, t o mó lecciones del célebre 7Jl rle s­ap e larernos a aj e nas opinione para apo yarn os, pu0. tro rli C a,1h:.lla Simon Mayr, i despurs fué di.:cípulo aqu e llas de nada nos valdrán para dis,·ulpar cual- de Pil o tti i de i\l a lt e i en B o lo nin. Apé naste rmin6 quicr desacierto en que incurramos, ni para qttc de ~ sus estudios, e .. crib i6 oberturas, cuar t e tos para vio ­~ odos r:1odos sa]gamos_perdiendo. ~on g~e as ~ , tn e - < J ~ ~' can_tatHs, rni sa."' i otras piez~s de tnú s i ca ~agraJa . .JOr sera que arnos qtlletos,o,caso d e sPguJr p ecando ( 1~ ué btcn pronto despues obl1gndo a servtr e n · la (pués e~ tan fácil Qu e brantar propósitos) preferire- carrera militar, i tuYo qll e hac e r i esperar 1nu cho mas I,l e car tnas bien por carta de rnénos que por para obte n e r sn lib e rtad, co n e l fin d e d cd i c ar~ c carta de mas. V amos, puos, al e u nto con n1esu ra al objeto de su rnayor atn b icion, la cor:nposicion i en las puntas• de Jos pi é s, cotno quien anda sobre dran1ática. Apt' na s es tuvo libre di ó en rápida &u­huev "'. < cesion: e n V .eoecia, las óperas En'r ico , conrle di B or- 'I'enian!QS intencion de cc¡llarnos sobre la reprc- gng·na, La I/ollia, Le Noz:ze in l 'T"ill a, It Fal~·na1n e sentacion ele Et·nani ópera de Verdi ; n1as hemos de 'Livonia ; en Rorna, Z oraicle d i Granata; en pensado que nuestro sdencjo podría s e r mal inter- rápol cs) La Zingft?·a, La /J ettera Anoni~n¿c¿, i otras pretado.quc tal vez se atribuiria a una improbacion obras en otras ciudatles. En 1 8 :22 su ChiaTa e reclon é)~ <)e su ejecucion: i estarnos mui 1éjos de dar S e1·c¡firza fné ejecutada en T ... a Sea la d e Tároles. ese falto soore Ja rcpr~s e ntacion en nue tro teatro En todas estas obras ... e n o tab~n la s faltas d e una de una de las creacione ~ mas populare s del compo· <,gran facilidad d e. Í?.roclticcion, i las ~cñales e;viden­~ itor italiano que hoi llama mas Ja atenc1on de l os ~ t es d e s u inclinn ci o n a ir:nitar u l~o sinj. Una mul­ami go de la ópera en el viejo n1undo, sobretodo titud de otras ol)ras déoiles se d e~ pren d ieron . de su cu ando l1uou eh ella trozos perfcctarnente intc r- fá:c1l plun•a, notándosc , sinembargo, de cuando en pne_{a los. cnando, tln carácter mas grande i e levado en la No citaremos r.1ada de 'aquello que nos pareció cornppsicion. A s í es qu e , en el estilo sério, su 1obresulie nte, porque' s t:, bre este punto h e mos re- .lf1ta Bolcna e I sabel en l(en ilwrJJ·t h (representadas suelte no estenClcrnos sin0 hasta despues de su re- e n N áp.o les e n 1 828 ) i sobretodo, su L' Esule di peticion. Rollla ( 1829 ) contienen b e ll e zas reales. En el l\1ucllo se ha hablado en contra de la prirnera j é ner6 jocoso su Elisir rl' A1no1·e i 'otras, cstáq rcptese11tanion de esta céle:bre 6pera, pero van1os a llenas de :vjvcz~ i Cl e gracia. El jnterv:alo entre decir Cltá dloé la falta jeneral quo dominó en ella: estas i su Ilfa Tinn I?alieto (Paris, l e 35) fn~ llenado los c0ros no estaban bion ens?yados, la orqu sta lo co11 u nas catorce óperas, todas Jas cuales han. ca ido mismo. Esto produjo una ~eneral ltñpres16n d e a- cornpl e tntnente en la oscuridad. La pri~a i poco gradable; ·mpvesion que h'zo pasar desapercíbiaos cuidado d e s us cornpo ... ic io n cs e ran debidas en gran rnuchisimos trozos mui bie!l1 ejecutados por cada parte a l a m e zquina r e Jnun e racion que los cotnpo­uno de los artistas qne tot(laron part~ en dicha re- sitores r ce il5ian ; pu e s durante muchos años en que prcsentacion, i cada uno de los cuaJes tuvo n1omen- Donize tti se con1prometió con Barbaja, el i1n1Jre­tos felic~ in1os. Nos~tros cr~emo 9ue la rep ~ ticiofl < s~1·.io e~ Nápole , a escJ:ib,ir anualn1 ente dos ÓP.cras íle ~f: opera causara \n1a 1mpres1o hiu1· (hfeten- S s é rtns 1 · dos bufas, rec1b1a en recornpensa de" s11 te; i a~í escitan1oe a lR"Cotnpafiía a que la vuelv~ ~ trab11jo e~c asa1nente lo prec iso para hacer frente a • • .. • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • • • sagrándole RO un" recuerdo: " Jóven, · talentoso,- eonaider:ado el ¡,~ • se, al>ria a ~}te s · anchuroso i purpúreo. embargo, po el mo paquete se anuncia que d aquel nobfe i jeneroso jóven, tan lleno ae ilusio-siones i de un cadáver eiJ o q · 4ltt is. ,; aturf)rMDJe Qfty:djoso i o~orvador ~l:A hal)ia ~~~ do ~Et col~ji~ ni de pedp~ro . instrui se. · "Jip pull1ie.ó e loa pt Anti~qu,ia una ompoaicion poét1c&~ la irnajin,ci~ mas tiemna í multiplica4:as neg~ip de &u oo~ co¡percio, pr,o iQO e 1 qal eje · 6 een boe sqc~o i ll~~· 1 • agooJ fl\llt• 1 a rg eia ttn ~ie !o~o 1.1 t•AmR~ iao o~ ~ 4- ~ i (J~uirió .......... ~~~ ~~ . ·i h j Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • BIBLIOTECA t).E SE~ORITAS . el espíritn de rivalidad que existe entre los dos al campean, que acomete con denuedo i sin dar un sexos, no~ es porque queriendo contr1bu ir fruetuosa- p~so atrns. Es cosa de verse la facilidad el desem­mente a a moralizacion de la sociedad, creo que barazo i la. afluencia con que hace a la 1 pobr.e niña deb? at, carel mal en sus principios para curarlo la d e clurac1on de su atnor, porque ei nec snrio con­radicalmente. fe,ar que ellos para decir no ron nada cortos· la U no de los t emas mas con1u.nmente ndoptndos urjc, la ohJiga, la compromete a que dicte el falto para los art_ícu !os en cuestiGn, es el de la coquetería tretnendo que ha de decidir de su ~ida entera. Ella de lns - ~~UJ eres, contra la cual no ce_~ · n de l.ac er 9ue no comprende lo que pnsn, aturdida con ta~ brusqutsrmos ataqu~s, no solo los e~cntores sino el 1nesperada decJaracion, re ponde ~ola1nentc que no homb~e ?e los corrdlo~, o ~ea el .tn~uno de los ca- ~ cree nad~ de lo que se le_ hu dicho, ponque la é!uda chaco~, st~ q_uererse confesar a SI m1smos que son < en tnnt ena de amor nace con la mujer· el héroe no ello_s los umcos culpables de este desvío en las 1 se desalienta i sigue con los mas fuer: es arg ume n­muJeres. tos demostrándol e que no ha dicho sino la veruad i No sé s i debido al clima, a l os alimentos o a hi aunque no consigue convencerla, sí se persuade naturaleza del. t erreno en que habitarnos, lo cierto que J~ fortaleza es accesible, porque ha visto cierto es que la muJer en nu estro pais se desarrolla tan ~nn1~to de colores d urante el asalto, que es seílal precoztnente, que una niña de catorce años está 1nfaltble de bu e n éxlto. aquí tan . completantente forn1ada: como lo estaría Una vez ini:iada, dice el p e pito, no hai mas que una de diez i ocho o veinte en cunlquier par te ere tener _co~s~anc1a, que con esta t.odo se vence, i con Europa: segnn se nos cuenta. ro '3UceJe lo mismo ~ al pnnc1p 1 ~ .~n la cabe~za la pe~·sigue por toda parte re '"" p ecto de su parte intelectual pues cuando a los 1 lu ga r, dinJ •endoJe miradas tiernas i arnorosas · si catorce años éstá fú::icamente bi~n formada, de ma- 5 alauna vez a ~ iste al teatro, nu estro amiguito no' ha · nera q~e pueda Uamarse mujer, t odavía conserva ~ n11rado una soln vc,z a las tabJa s, a las que les vuel­la sencillez, la inoce n e ia i la falta de malicia que ve la pspalda para colocar s u anteojo e n dire ccion caracterizan al n i ño. 1'odo e to. se n1 e dirá no vi e - de la bella, porque los lorñetazos son de un efecto ne al ca~o; nada tiene que l1 ac~ r con la .coqnetería asombroso. En fin, al cabo de afgun tiempo de ha­de la muj e r, ni ron c ho tn é nos con que el hombre ber h ec ho ~u corte as1duatnente, alr.anza aquel si tenga la e u lpa; sinembargo,necesito de esta peque- tan d.es~a~o, por e J qu e se dan mas de tres ca idas ña reseña para qu e se vea, que cuando la rnuj e r los prtn cl p1antes e n amor; ha ll egado a la cúspide~ por su formncion física tiene ya t oc.los los atractivos ya .no l e queda qué ha cer:. es de rnui rnal -tono se­que arrebatan i enatnoran, carece to da v1'a de la g u1r l os amor< s con una n1ñn que ha soltado e l si; malicia que es necesaria para precaverse de los en- se acabnn Jas de \'ociones en la ig1esia, Jos p aseos por gaños i falsías de lo3 hombres. e l frente d e l balcon i !as 1niradas lánguidas. Cuando Cuando uno de estos pirnpollos se presenta en el la inocente e incsperta muchacha percibe el de$den mundo, el inagotable ejército de los pepitas desple- de su amante; cua~do se p ers uad e de. que ha sido ga sus bandera~, refa~c~ona sus fortificaciones, pre- cngañada,ya n o es tl ernpo,~ l pep1to Ja . tJene anotad a para sus armas 1 munJcJona sus cartucheras para ya en su Lbro de n1 en1onas. i Que hac e r e n tal entr~r ~n batalla .. l\Ias como la m mil suizos a .. us propias ec::pcnsas, obligó a e~tos veces efecto de la desconfianza que la falta de hi- dos señores a cederle por segunda\ PZ ~u conquista, daJcruía en los hombres ha hecho nacer en ellas, intünidú o sedujo a los dcrnas insurjcntes, arrebató per~ q\~e no han afectado en nada su cor~zon. Si nigaglia a Francisc? i\ •I~ría de la ~ov re he_r- Sed JUStos, fcñores hot:lbres de plurna, 1 sgbre to- ; mano del c.nrdcnnl Juhan, 1 el 31 de d1c1embre ae do lójicos, i si verdaderamente teneis las loables in- S 1402, hab1.endo logrado apoderarse de a]guno ba­tenciones de correjir la soeiedad con vuestros escri- rones, les l11zo dar la muerte. Estos eran itellozo tos, dirijíd las críticas a los de vuestro sexo; ens~- Vitelli, seiíor de CiLta-di-Cast .. uo, Olivcrotto de fiadles a respetar la debilidad i la inPsperiencia de ~crn1o, ~?bl? Or ... ini, duque de ~ravina, i 'i ran.; las mujere~, P?rgue elJns han de~~~· las compañe- c1~co de 1 od1. ... El 1:apa, que habla entrad? en el ras de su v1da 1las madres de sus h1JOS m1smo complot, hac1a por su parte prender 1 matar RuPJ.NA. n Roma a otros jefes de la familia Orsini. Unica-mcnte fué perdonado el cardenal de Jos Ur~.inos; a Qésar Borjia. que1n en cambio encerraron en el castillo de San n- ( Conclnsion.) jelo,i no ~alió de alh sino despues de haber firmado la Apenas entró a Italia, en la cotnitiva de Luis capitulaGion de todns las plaz:1s que hacían el patri­XII que reclamaba los derechos de su abuela Va- monio de su casa. Las 1njquidades de César Borjia, lentina de l\'Iilan, el nuevo duque de Valentinois, ~cuando estuvo de nuevo en la ~apital, no tu\·ieron envalentonado con la proteccion de un gran mo- n1cdida; pues, dicen los historiador s de aquella narca, continuó el curso de sus homicidios i usur- época, que, ro leado .de guardias i ue concubinas, pacioncs sobre las grandes fnrnilias romanas. El lo lo.)onlctia todo a sus caprichos. l\1ataban, asesina­tnismo rei de Francia le dió dos mil caballos i seis ban, envenenaban, arrojabnn al rríber a Jos que no tnil infantes para asegurar su triunfo i su fortuna. le gustaban; se confiscaban Jos bienes i Jos rnue­Comen2Ó por la toma de Irnola, de Forli i de Ce- bies de aquellos que él condenaba; Francisco Bar­sena, patrimonio de la familia Riario aliada del jia. su pritno, fue entóuces una de sus víctimas. papa isto IV. No se le escapó ni su cuñado, a f>andolfo Petrucci, Pab]o Baglioni de Perusa, no qujen quitó el 8eñorío de Pe:-;aro; pr.ro con1o se se le escaparon sino por rnedio de Ja fuga con tnu· apoderó al m isn1o ticn1 po ele los bienes de la fa mi- cho~ otros barones. lia Caye~ano, <.lió estos a su hern1ana Lucrecia 'l'antns esaccionts no l1abian saciado ni su atn­con la condicion de q u e enterase ochenta tnil du- bicion ni su codicia. Forn1Ó el proyecto de enve­cado~ en las cajas apostúlicas, lo que equi, .. alia a nenar a cuatro de los cardenales mas ricos en un darlos a Cc·sar Borj ia tn isn1o, pues q ne snc(. bu a fes ti n que les hizo prepn ra r en la viiía -ero Luis i de I esn ro. Los venecianos se armaron al mismo le prohibió que pasase adelante, i tomó a Florencia proteccion de sus armas, Pablo ;Baglioni volvió a i Ja R?mañn baj? su proteccion. Esta decl~racion ~ ~er.usa c.on el. resto de los ~ rsi nos i Jos condes. e­del ~e de F.tranc!n envalentonó a los enerq_Jgo~ de t1ghano 1 Alv1nno. Pero m1entras que los encrn1gos • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • • de César Borjia lo d pojaban fuera d0. l on1n ·. 1 era d n eño del a ti cano i del castillo de ... an Anjelo con doce anil hon1brt'' , i para sostenerse se aprovechaba de las divi~iones que se mauifa~tab an en el cón­clave, n donde la faccion C'"'paiiola, s o~ t q nida por Gonzalo de Córdovo por lo Ur:sinos i los 1 olon­nas, t enia que luchar contra la faccion franc <: sa cuyo candidato era el cardenal d 1\n1boise. Gon­zalo avanzaba por llado de Nápol r, i I_,.,ui ....... JI por el de Ja R otnaiia. é~ar Bo~jia e quilibró la dos fuerza gue lo o licitaban con 1gnal ardor, i se tleci'dio por Lui ~ ""r i [ 1 l card nal d ' 1\n1b oise, esperando cn(.;ontrar en ellos una protecc ion ma po­derosa. r> ~ ro como los rsinos habian r e uni do sus tropas en l.,otna, i la guerra civil pareci a inrninen te, los cardenales i el pueblo obtuvieron de lo s dos partidos que salieran de la capital para d ·jn r mas libertad a Ja eleccion. Este conv nio fué fatal a d' mboise i a Borjia qn e fué abandonado por gran parte de sus tr opns. e el1jió por fin un papa viejo i enfermo que to1nó el notnbre de Bio III. Bor­jla echó de ver que este n nciano no podria vivir 1nucho tiempo: i pre \'iendo la necesidad de una nueva eleccion que le era indispen - able a ... egurar en u no de su partido, ol:>tu ~o un salvo conducto de este papa para entrar a Roma con mil soldados. Atacado en su palacio por Jo. Ur.sino .. , fué ba,tante feliz para refujiarse en el castillo de San Anjclo; i se l1izo allí bnstaute formidable para ser mirado con re.., peto por el mas orgu lioso de sus ene1n igos. Pio III, despues de un pontificado de 26 días, dejó vacante la silla apostólica ; i como la influ e ncia del duque de Valentinois sobre los cardenales es­pañoles de la creacion de l ejandro XI. babia recobrado toda su fuerza, el cardenal de la Rovere, uno de l0s pretendientes al papado, creyó conve­niente reconciliarse con él para alcanzar el objeto de su ambician; i echó mano para eso de las disi­mulaciones mas infames: llevó su perfidia hasta hacer · comprender a César Bo1jia que él era su propio pac.lre, i que durante una ausencia de Ale­jandro XI, cnt6nces cardenal, habia obtenido Jos · favores de Vanozza, i que él, César, había nacido de ese adulterio. Borjia lo creyó, o no lo creyó; mas hizo que lo creía para capta·rse la ami .... tad del futuro papa, quien ]e prometió la dignidad de con­fa ion ero i de jeneral de las tropas de la iglesia. . ll.IT ; . . -- · - ~ - .... - el papa, .. ino por el cardenal, que no qniso qu e ~obre Juli o ll pesase esta nu eva infamia . Borjia se r et iró cntónccs cerca <.l e Gonzalo el iórdova, quien despnes de h abe rl o colma lo de h o nor es, lo trai­c io n ó co tn o los detnas, i lo n vió a E paña, e n donde l r i F rn an<.lo l o hr¿o encerra r en el cas ti­llo d e Icdinn d e l Catnpo. hi permaneció tre s año n 1 cq bo de 1 os c ual t:s con si o· u it> c.scapa rsc : i se r cfujió e n 1506 en Ja corte de Juun d' lbre t, su ~uíi ad o. I.J os hi s toriadores varían so bre la qpoc, de su n1u cr t e; p 'ro e~ proba blc qu e fn ó e l 12 de mal z o el e 1 5 16, e u n n o pe re~ i ó de u n b a 1 n z o fr ~ n te a J Cl1o.~tillo d e '\Tia nn, durante la guerra que Junn el' l b ret, r c i de nvarrn, tuvo que sostener contra 1~ e r na n do l ~a tu 1 i e o ; n1 u e r te qu e fu é m u i g lorio a para s crnejante monstruo, a quien la horca d eberia l1 abe r h cho justicia. o me atrevo a injuriar las bella letras diciendo qu e las cultivaba con esmero, i que prot j ia a los sabios i a lo s po e tas. S u hi~toria particular ha ._i do cscri ta por 'I'omazi, i su r e trato exi. te aun en Florencia . Ln pintura no ha conser­vado jarnas las faccion es de un tnalvado mas con· .... u m n do q u e • ésa r B o 1j in, q u e ha b i a na e i el o, di e en los mora1istas italianos, para l1ac c r a su padre el servicio de ~ e r mas criminal qu e é ], i para e vitar a Jn silla apostó lica la vergüe nza de haber sido ocu .. pada por el hon1 bre tna s perverso de aquel siglo. VJENNf'T. ( 'l'. D.) • Rafael Armero. Vibra de nuevo e n mi sensible Jira J_,a cuerda del dolor; I nuevamente el corazon su pira, 1 el alma se estremece de afliccion. Es, oh mi hermano, mi querido hermano, Que no escucho tu voz, Que ya no estrecho tu sincera mano, Que en vano, en vano te descara yo. Cuando una tarde ]a implacable suerto Con hórr1do furor, Lanzó a la tumba con funesta muerte La esposa de mi amante corazon ; Tú me quedabas, tú, i en tí vein Para consuelo yo, Su imájen i un h crznano; i vino un dia En que tambicn moriste, h e rmano, adios' MARIANO GoNz .iLEZ M ANRIQUE. Esta vez Ja astucia de Julio II fu é superior a la del hijo de Alejando .1. I) pues este fué víctima de los engaños i artificios de aqueL Al principio de su exaltacion, Julio JI aparentó cun1plir su palabra, i confió al duque de Valentinois el cuidado de deft: nder la Rornnña contra los venecianos, que acababan de apoderarse de Faenza, i que amena­zaban las detna~ plazas en donde César Borjia l1abia colocado gobernadores de su confianza; pero apé- • . nas estuvo emb~rcado en Ostia en una de Jas gale- Rlcaurte, o el Parque de San Mateo. ras Cle In iglesia, cuando dos cardenales se le pre- Motivos de_ deJicadeza ~e obJi~a~ a pro~es tnr sentaron exi jiéndolc la entrega de dichas plazas. ( contra la pubhcac1on que, s1n conoc.nniento mio, se Borjia i?digna~o. rehusó en vano la restitu~ion d~ ha hecho _:n la il!lprenta de la Nac1on d.?. e t e dr~­ellas; pues tra1~1onaclo P.Or sus tropas, se v16 obh- ma del ~enor E ... mt.ho Seg_ura~ de Ctt.}~O orlJ~naJ auto­gado a conse!lt1rl0; pero como los gobernadores O'Tafo so1 yo el untco du_cno, 1 que dJ al senor doctor de Cesena, Ostia Forli i Bertinoro r e hu ~ aron en- Lorenzo 1\11. Lléras, D1rector del teatro de Bogotá, tregar estas _ciud~?clas, Julio H . e~ m bio ?e to~o, con el escl~si vo ~bjcto de que se 1: ~rcsentase. ~>a­entró en cap1tulacJones con su pr1s1oncro, 1 lo h1zo ra esto fu 1 autonzad~ cuando rcct bt el manusc11to trasportar al castillo. de Ostia, ~ajo la guar~i~ del que su autor me en v1ó desd~ Panamá como ~ln .re­del cardenal CarvnJal, promet1endole stt l1bertad galo, mas no para que se dtese a ln prensa: 1 bten inmediatamente despues de que dichas plazas fue- 1 se comprende que _ al hacerlo se n1e ha colocado en sen_entregadas; tratado que fu ' cumplido, no por ~ una posicion deltcada, pu e~ que e l srñor Segura • • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. - • • • 6 BIBLIOTI!:CA DE SE~ORITA~. pudiera cree r que yo estoi especuland? co_n su obra. Si a es to se agrega que en la publl cac10 n se han hecho al drama no pocas alteraciones, segun se me ha informado, mi r e~ ponsabilidad para con este amigo es todavía mayor. ' Ignorando dónde se halla al presente el señor Segura, creo de mi deb e r hacer esta protes ta por la prensa para que llegue a su conocimiento, no ere· yendo, por otra parte, que sea in diferente para el pÚ· blico el conocer este 10cid e nte r elacionarlo con uQa produccion lit e raria que tanto h a aplaudido por su mérito i por su argum e nto n acio nal. JO SÉ CAICEDO R. Ya me ausento. puede venir en un mes ni en un ai'i.o 1 aunque sí en medio siglo. D ejo tambi e n ya la pluma, para empuñarla a la vuelta en b e n eficio, si es posible, de la causa de las l etras; porque es aquel asunto que habrá de mere­cerme una media docena d e artículos cuando mé· nos, porque t e n go la oferta ya h ec ha al público i h ab r é de cumplir con elln; porque es materia de mi particu lar predi l ecc i o n, i sobre la cual, por lo mismo, hnllo gusto e n escribir; porque en algo ha· bré de ocupar los muchos ratos de ocio de que hoi dispongo; i en una palabra, porque a fuer de miem· bro de la asociaci o n granadina, t e ngo de cooperar en todo a su engrandecimiento i a su dicha. JUANCHO BLANCO . • Si fuera yo un Próspero Pereira Gamba o un Educacion. Jul io Arboleda; esto es, toJo un po e ta p rop iam e n- Señor Santiago Pérez. te dicho, ya estaría mi barbuda vertiendo armonio· 1 sos i s e nttd os ver., os, con que deleitar los oídos i Permítame U. que lo felicite por la buena eco­conmover el co ra z on d e m is l e ctores; pero ¡ ai de jida que han tenido e ntre los granadino sensatos míl que no s iendo smo un menguado p ro s ista 0 un las sanas ideas qu e U. ha manifestado sobre la pobre escritor. prosaico . si e qu 1ere, te n go por fu e r- et!ucacion de la juventud, en su JH'eciosa carta z a que escnbn est e que llamaré Ya me ausento en publicada en Et Comercio. U. ha probado que l a humilJisima prosa que acostumbro. i Qué re· comprende la mision de un ciudadano a quien m e dw 1 los padre s de familia han encargado de formar el J\le voi, sabe Dios a t!ónde ¡ como tmspillado de entendimiento i el corazon de sus hijos. Un ca­dolor el co?'azon, como en ocasion sol e mne dijo el lejio no está destinado a ser el semillero de secta­Príncipe de las m e m o ri as, a p:1sar unos pocos dias ríos políticos de la bandería en que esté afiliado fuera de este tristís imo convento que llaman capi· su Director, sino una escuela en donde se nutre tal de la R ep ública. la intelijencia con Íos principios de las ciencias, D ejo, pú es,e~ ta trist e ciudad, foco t e rrible de usu· i se inculquen a la juventud lo~ preceptos de la reros, que vivefl del sudor i ele la s :-mgre del hombre moral i las virtudes sociales. U. ha comprendido trab njaclor; porque si veis a e~e que e difica nlcáza- esto perfectamente; i es de esperarse que las res i palacios, a ese otro que esparta nuestros fru- reflexiones que sobre el particular contiene su tos para el estranjero, a los que comprnn i venden carta dirijida al encargado del colejio de la Paz, mercancías, a los que ceban ganados, a los que ua· tengan el ef~cto de modificar el sistema que aquel nan sueldo i pension, a ±a vi u da e¡ u e ji m e, al arte";a. apreciable jóven se proponia seguir en- la ed, u ca­no que llora, todos no son otra cosa que pobres víc- cion de los alumnos de su establecimiento. El ' no timas de la rapacidad del usurero. podrá ménos de convencerse de que jóvenes pro· D ejo esta triste ciudad, c¡ue no tiane mas indus- vistos de un buen caudal de principios científicos, tria que el campo, el ajiotaje i los empleos, entre- i penetrados de la importancia de practicar los gada a sus mi¡;erias, que no me es posible remediar. preceptos de la moral conservadores del órden i Esta triste ciudad, que como tantas veces he dicho · de la buena intelijencia entre los miembros de la no tiene mas importancia que la que le dnn las le~ ~ sóciedad, saldrán de su colejio . dispuestos a ser tras i la política, i que se habrá de destruir sin adua- buenos ciudadanos, que seguirán las ideas polí­na de depósito i sin camino de Honda. ticas cuya práctica tenga por resultado producir Dejo esta triste ciudad, abundante en mendigos el bien para todos, no entregar el poder a una han­de todos traj es, sexos i condiciones, propicia tan dería. sol? a unos pocos que, viviendo de sus rentas, sin U. ha toe!ado en su carta lo que se refiere al cuidado alguno por las cosas públicas, indife rentes cultü· o de la intelijencia i la formacion del cara­a t o~ o lo que no sea dut:lo propio, en una palabra, zon. Pero creo que hai ciertas cosas accesorias a declmando el E g o me i, sin conju ga r mas amo amas aquellas, a que debe atenderse con no menor cuí­que el cuido de sus doblones, pasan esta vida, si dado, porque son las galas que adornan la ciencia no como res de ceba, a lo ménos como míseros au- i las buenas costumbres. Hablo de las maneras tóma!as; máquinas de dij e rir, de andar, hablar i cultas, del porte i del buen trato social. La cien­do. rmlr; ar~atostes, en .fin, que nada valen i que cia i la virtud, !'in la civilidad i cultura de los rilo­para nada Sirven. dales, i sin cierta amenidad en el trato con los de- Dejo e ta trist~ ciu~ad, semejante a un T-unjar mas hombres, carecen de la educcion necesaria gmn~, como ~ec1a _el d1funto Duque. para hacerlas apreciables i formarles partidarios. DeJO est_a tnste ?mdaú, en donde apesar de todo Creo, pues, que, al mismo tiempo que se dén lo ~rnba_ d 1cho, ex1~t_en para mí los encan~os de la a los niños lecciones sobre ]as ciencias, i st; les a~u.stad 1 ?e 1~ faml11a; e~ d?n~e trascurnó alegre instruya en los principios de la moral, se debe ~~ mfa_ncJa, sm pensar m :nqu1era en lo que hoi cuidar con esmero de enseñarles a ser miembros p1enso 1 me atormenta; en donde viviera mi madre ao-radables de la sociedad. i viven todavía ~.1is ~eudos a quienes am? i des~o 0 Están en práctica aún enh·e la~¡~ personas que prospendnd. Dejola 1 la encontraré lo mt~mo, sm se Har:nan jente de buen tono, muchas ~osas que c1ue hayn en ello duda, por wanto au me,JGra no, hl soe1edad •erdaderamenté eulta no admite, ni • • • • • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • - • BIBLIO'fEC.A D.E SE~ORI'rAS . 7 debe admitir. Es, pues, prt>ciso hacerlas de~apa- ~ s~ ~ecu stan sobre el espaldar de la silla en que recer. est· ... entada a conv ' r sa rl e al oído· ni Jos qu e ha­Preguntar acerca de todo s ue 111al tono, prin- blan en voz rnui alta i dejan oír risotadas ruido­ci pa 1 r~enté e na nclo la pregu1~ta va del i t~ r ,rior a 1 sas; ni l~s q u ? acabando tle futnar un g ran ciga­sup erior, o a person a con quten no se ttenen r e- rro, :van llHned1atarnente a bailar un valz j mo- . laciones rnui csttecflas. '"'e pu de preguntar sobre le tara .. u par )ja con e l rnal olor del tabaco; ni el ~stad~ de la alud d e una pe_r~~na, sobre su l~s qu e csc\~pen en ot~?- parte que én su pañuelo; restil enCHl, so ore al gu n acont .le nrucnto notable 111 los que p1d en bran d 1 e n 1 u cYa r de vino cuando que llatna la atenc ion pública, i d c tnas cosas de se les irv ~ n rt.)f resco ; ni mt~cho tnén os los que igual natural e za, c¡uc l os hornbrcs no ti ene n nin- se P-Olp( .. fian n di · puta de cualqui e ra clase en gun inconveniente e n cotnunicarsc l o unos a l os 1nedio d e la concurrencia. o ro~. )ero preguntar sobre lo que se ha ce o se ¿ ué diremo · de e os jóven 0s que v:an a los conversa en una casa que se visita, s ob re l os ne- tetnplos a burlarse dt! los predicadores, dirijir gui-· gocios que uno hace, sobre la intencion con que ñadas a las rnuj e r es, i obstruirles despu c s el paso se pa ... ea po esta o por la otra calle, sobre lo qu e e n la puerta para ultra ja r el pudor ? ~sos, 0 no come o b ebe, sobre las simpatías o antipatías que han recibido ni las n1as sencillas lecciones de bue­esperi menta &. a, &. a es una grandisirna descor- na crianza, o son perdularios incapaces tle apro­tesía, que, por desgracia, e tá admitida cotno tno- vecharlas. neda corri_ente en nuestra socieüad. Son tnuchas El mi smo concepto t enemos de los que se reu­las personas que no tienen el n1enor escrúpulo en· nen en la tiendas cle licofe a beb r aguardiente, pararlo a U. en medio de la calle, i h'lcerle el si- j decir chist {lS groseros; i atto· tantó <.le lo8 que, guiente interrogatorio: ¿ \ 1 ien ti. d e tal casa? clespues de hab r pasado muchas horas en la or­ ¿ De qué le conversó la señora? ¿Quié n e . tabn JL• e n el café , o en la ta berna, .. aleo a rn edi a no­allí? ¿'A dónde va U. ahora? íga tne ¿ a dónde< che por la calles dando gritos uescompas~dos i va? ¿Por que pasa U. tantas veces por esta ca- de p e rlando con sobresalto a los que dormian lle? Cón1o arregló U. tal n g hr io ••••• ? " h! tran quilarnente. ~ señor, aseguro a U. que cuando tengo la de grac ia Hai ciertas co as qu e , usadas una vez, son cor­de tropezar con uno de esos hombres descor e~e~, te ·es, i rep etidas son de~cortes es . Ofrece r el paso que se creen con derecho a p onerlo a uno en con- a una pPtsona es un acto de corte ía; pero in7 fesion, no sé cón1o tengo paciencia para sufridos! si tiren que lo torn e la persona que lo ha rehu­Bueno seria que en los colejios se enseñase a los ... ado, soJarnente es p er mitiJo al dueño de ca ·a niños que, por lo Jeneral, toda pregunta es indis- cuyo hú .sped<_,s no q' i e ren salir de ella ántes que erecta, i que no se deben hacer sino aquellas que éL Luis Xl V iba una vez apa ·ear con el Ji_,lnba ­la necesidad justifica, o las rela ciones de a1nistad j<~dor de lnglat \l'lia. L ~ajaron JUntos lnduzcan en todo con cortes1a; I e e e.1emplo c~sa. Este audaz pasajero baj6 al gabinete de Pul­hará fnas efecto sobre ellos que todas Jas leccio- t · t ... 1 ·b· d · 1 ... l nes escritas. on a quien encon ro so o, escr1 1en o, 1 e pago e D . ( U h . . precio deJ :v,iaje, que se haoia fijado en seis dolares. rspen .. eme.. . que me a~y·a pertn1t1do ngregar · estas reflecciones a las mui juicio as que contie- Flllton permaneció inmóvil largo ti~mpo, c·on-ne su carta; i sír,rase verlas como la espresion del te1nplando el dinero puesto en sus n1anos; i te· buen deseo de pre ·tnrle n1i débil cooperacion en rniendo el pasajero haber cornetido alguna equivo .. la empresa de mejorar la educacion ele la juven- cacion, le preguntO: t No es e.sto Jo que me ha beis tud. UN ÜBSERVADOR. . pedido~ • lrt •* Al oir Fulton esta pregunta, salió tle su n1ed'i- :Fuiano, Zutano, etc. ~ tacion, dirijió sus miradas ácia el interlocutor,¡ , . . . dejó ver u nn 1ógTima roda11clo de sus ojos. · De estos celcberr1mos per~onaJes, tan conocHlos ..., ., coJno Napoleon i Alejand.-o, se sabe mui poco acer- Escusadme, le _contesto con alterada vozt. pen-ca de su patria i jenealojía_. Espondremos Jo que s~a en que es~os.se1s. dolares son el primer salario de ellos d1cen I_os autores~ 1 algo de nuestra propia que han obter11do rnfs largos trabajos sobre la nq:­cosecha. Roclr!g~ Üal'o, en sus !Jias Jeniales opina vegacion por vapGr. Q.uerria, agregó apretanf:lo la q ue Fahula~no 1 "ta~rtano eran d1oses de los Illltr>ha· d 1 · .. . '" ' mano e Ra, aJero • cons(}gTar el recuerdo de este chos enta·e los ]en tales; el uno, que los enseñaba a . ,. 1 u . . hablar, i el. otro, a andar¡ .i de aquí se pudo éleri- mor~ento su ph~l,:lPdoos partir conm1g~ una bo~lla var}.u.ta1zo 1 zutano, es decJr, unos séres de quiene'S de vu1o, pero m1 pobreza no me permite ofrece~os­solo se sabe que hablan i andan. Gonzalo de Ber- Ja. Espero, sin embargo, poder indelnni~aros laJtti­o~ o, en Jns coplas 642 i 7.36 de ~O! miJagros de mera vez que nos encoflU·emo~. uestrR Seftora: usa 18 palabra fulatto splicándo- J ' • tT. D.) • , -PUBLI f T CA LU S - t IGE A~ O • • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
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Biblioteca de Señoritas - Año I N. 35

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Biblioteca de Señoritas - Año I Suplememto N. 11

Por: | Fecha: 14/03/1858

' • • DE NU~iERO 11 . • B OGO T A . l l\I PREXTA. DE 0 \r A L L C~ 1 COl\ l P .tt 18 58. - ' • • ... Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • Liceo granadino. Cuando la irrnpcion de los bárbaros en Italia feneció La s.esion pública acordada para beneficiar al artista la Gaceta del E tado, sin que volviera aparece; durante granadtno señor J esus Buitrao·o residente en Paris tuvo toda la edad media otra alguna. En tiempo de Ja Lio-a lugar el d.ia 7 de los corrient~s 'por la noche. El Órden vió el público un crecido número de sátiras i lib e];s . de la func1on fué el siguiente: E~tual se ocupó en una r ecop ila cion de bastante mérito l . o ÜVERTURA, a toda orquesta. pero no tenia aún carácter de Gaceta. Volvió el p e riódi~ 2. 0 LA 1\l ú..,;IcA, poesía por el señor Joaquin Borda. co a re~parecer en Veneci a, d.es pu es ~e in5tn1ó en Ingla· 3. 0 Pi eza ejecutada ~"n el piano por el señor M. M . t erra , 1 finalmente en Francta, a pnmeros de abril de P ár raga. 1631. Su fundador fué Richelieu, i redactcr un médico 4. o A J E us B oiTR.AGo, poesía por el señor V enancio llamado T eofras to R enaudot. Ortiz. . El éx ito de esta publicacion no fué dudoso un solo ~.o D uo de piano i co rneta·pi s ton, por Jos señores Sán· Jnstante: en un pri~~ipio vió Ja luz pública una vez por t os Quijano i Rafae l r1eto. setnana, en ocho paJinas, 4. 0 menor, i con dos secciones G.o A LA GLORIA, po es ía por el señor Jos é M V er ga ra. ~emprendiendo la primera la Gaceta propiamente dicha: 7. o EL PODER DE LA ~rústcA, poe~ía por el señor Ri· I compuesta la ~egunda de n otic ias di versas. En 1762 cardo Carrasquilla. Introdujéronse ciertas r efortnas, i Ja publicacion se verifi- 8.o O vEnTURA, a toda orqu es ta. ~.aba los mártes i vi é rnes de cada semana, en cuatro pá· 9.o U N RECUERDo, po es 1a por el señor 1Iariano G. Jlnas d~ a dos columnas: su pr ec io era el de 15 francos. l\1anriqu e. El eJemplo de Renaudot tuvo mui lue O'O imitadores 1 O. L í::Jo s DEL HOGAR , po esí a por el señor José Benito i. se d~ e ron .al púb lico el Journal des Savm~, para la crt~ Gaitan. he~ _!Ite ran~; la Ga~ette Burle:sque de Loret, para la 11. D uo de flauta i pian o, por los señores Achille de cronica escandalosa; l ellVlercurio, que era el mas com-l\ 1aJavasi i M. iVI. Párraga. pleto d e sus colegas, i se ocupaba a la vez de política 12. V 'RGAs TEHDA, po es ía por e l señor Anjel María crítica i variedades . ' Galan. D e~.de la époc a de la inauguracion del periodismo en 13. DrscuRso del señor En1ilio 1\Iacías Escobar. Fran~ta, ha ~ta la revolucion, no esperimentó notables 14 . Ro1\IANCE, por el señor Ricardo Carra~quilla. cambios; pero clPspues desbordóse un verdadero torrente 15 . VARIACIONE S sobre el Bambuco, ejecutadas en el de reriódic~s, pu es no habia partido político ni hombre piano por el señor 1. f. Párraga. de Influencia, que no tuviese su órgano especial. El . Segun h emos sido infonnados, los proJuctos de la fun- llloniteur Universel, creado en 24 de noviembre de 1789, c 1on no alcazar on a 350 pesos senci11os, i eso que la con· era el órgano del gobierno. Con el imperio se redujo el currencia pasó de 500 per ... onas t No pod e mos atribuir número de p e riódicos conside, abl emente; pero despues este r es ultado ino a la creencia de al g unos señores res· de la. revoJucion de julio tomó nuevo incremento por pecto de que la funcion se daba para drvertirlos, i que pa· e.sp~c1o de algunos años, para caer de nuevo en un aba· saron <.le largo sin ec har un real en ]a puerta. ttmtento que se sostuY,o ~asta l l. ~~' en CUj'O año el n~- Dícese que e l eñor Ramon Tórres l\1 énde z ha cedido ~ ~ero de los papel es pubhcos volv1o a aumentarse prodi-en beneficio del ag raciado unas c.olecc!onrs de sus pint~- l JIOsament e: . , . , ras sobre costumbres N eo -g ranadtnas, 1 que el señor Ra1- ? . En el d1a no es·ya tan cop1?so el nun:ero de los.p.erto­mundo Santamaria mand o al Liceo una letra sobre d1cos franceses; pero en camb1o han tentdo las ediciones Liverpool, a tr e di as vista, i por 100 francos de valor. de al~unos de. ellos aumBn~os asombro~os .; La Presse, Esp eramos que todo sea remitido a Buitrago con la por ~Je~plo, ttra 43,00? e3e~plnres diario~; en 1854 prontitud qu e exijen sus circunstancias. 1mpr1m1o 12.449,568 pliegos, 1 pagó al erano por dere· _ chos de timbre, la cantidad de 996,774 francos. El Siecle , . . . . se halla a igual altura resp ec to a La Presse. OrlJen 1 de sarro ll o de lo s perió dico s. En 1837 ocurrió en el ca1npo periodísti co frances una A César se debe la creacion del prim er p eriódico, pues ) revolucion. pues las e mpr esas aumentaron el tamaño de al so .. Jener su gue rra contra Pompeyo > decretó que todas sus publicaciones, i rebajaron el precio de suscriciones; las r e::soluciones del Senado i del pu eb lo fues en debida· el folletin hizo crecer el nún1 ero de estas de una n1an era mente protnulgadas. Ya se comprende que esta publi- admirable, i la alta tarifa ele las inserciones de anuncios cacion no fue ni con mucho lo que h oi comprenden1os i comunicados, cuyo número crecio a m edida que se hizo con el non1br e de Gaceta, sino un análisis de los discur· mayor el espacio respecti\·o, fué perfecta tnent e cubriendo­sos i proyectos ele l ei ; mas esto fué lo bastante para ini- el déficit que aqueJJa disposicion habia motivado. ciar el pensami ento . l\las fecundo es el p eriodis tno de Inglaterra que el Conocida ya la senda, siguiéronla los romanos, i Cice· franc es, pu es cuenta a l o menos quinientos periódicos. r on no s habla de. un tal Cresto, cuyo periódico u hoja sin in cluir los de E~ coc ia e Irlan da, cuyo numero aseen· Yola nt e obtuvo una circuJacion mui considerable, consig - derá próximatn e nte a ciento cincuenta. nando en us columnas h ec hos de todas clases, novedades ~ Los Estados Unidos del 1 T orte· ... mérica aventajan con tea trale', anunc1os de bodas i defunciones de personas mucho a la Gran Bretaña~ lo cual es debido a las circuns­notablf\., la hi -- toria de los perros que por su fidelidad se , tancia de que en aqu ella república no gravan derechos habian di~tinguiclo; tales cotno la de] perro de Sabino,&.'\ ( sobre el papel, ni se pagan impu e~tos de timb re : así es &.a Séneca no consi ... tió nunca en retnitir a los periódicos que en Jos Estados de la Union, como hai una facilidad una n oti cia de los beneficios qu e dispensaba. Ocupábase suma para la publicacion de p er ió dicos, cuéntanse mas de un nútn ero 1nui crec1do el e copistas en la trascripcion de mil, i algunos de dimension es tan colosale~, que un solo de estas hoja$, las que, los ciudadanos mas acomodados folletín, puede embeber una novela de regular estension. hacian lP-er a alo-un jndividuo de su servidumbre, duran· / No se crea esto una exajeracion: El últi?no dia de un te la co1njda. El ·in1perio modificó esta especie de publi - ) condenado, orijinal de V. Hugo, apareció por completo ~acion dando tarnbien cuenta de los solemnes recibi - en un solo número de un diario del r ueva Orleans. Tam-loor cle lo "' crnperndorcs Y1ctor1osos. ceta 1/»tper~al de Pek~n . • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • Un brindis inesperado. Luego que quedaron solo s, el amo ordenó a su nuevo El conde de Stail, cuando era ministro plenipotencia- criado dispusiese la cena, que fué compuesta con la ma­ria en 1-Iolanda, daba frccuenten1entc funciones, a las que yor velocidad del plato llamado manchego (magras i . . . . . huevos) i buen vino añejo en abundancia con que los 1nvttaba a todos los de mas 1naustros e tranJcros, que por 1 d b · d d ' su parte le invitaban a las uyas. Un dia que se hallaban e os que nron ~en re on os. . l ·d 1 1 b · 1 d F e a ha > De ·pues tuvteron su rato de tertulia, en la que entre- toe os reun1 os en casa e e em aJa C or e ran I , e- l 1. 1 r · 1 · · d t l · 1 0 · · d r · XIV b · dó al ol tuvo e estuc 1ante a su amo, con a re1 erenc1a que e h 1zo cien. ote" Te adusto 1 n a ad Ivtsa e _' 6 ulsl b . 'd· nnEl emba de toda su vida, trabajo i travesuras. Llegada la hora naczen e. o o e m un o acom pan e nn ts. · d t b 1 d · · l jaclor de Ja emperatriz reina, bebió en seguida a Ja Luna ~ e suycosdum re e IJlO e attno: 1 d 1 . , d J · 1 11 fi' d ' b ..... b b · 1 o uermo en e cuar o aque e os p1es e a co- 1d a das8~s~1re ~s J 1 asd d guar a ase c~mo t- e~tS··e t;~- cina ¡ tú Jo harás siempre en esta tarima, para que desde t E: de all ad asa u AeJsu ~mo: se e~anl o, 1 1 1 1J0luna 1~ ella puedas con facilidad oirme i servirme en cuanto se an o a os e mas: osue, que paro e so , a f l t ll me o rczca. as e re as. B · - , 1 d · · ·d Ien, senor: contesto e estl! 1ante, 1 en segu1 a ~e Los cabellos de Sanson. En una tertulia en que elojiaban la prudencia ejemplar de una señorita de veinte i cinco años, bastante fea i mui rubia: - ¡Caramba! dijo un malicioso, escomo Sanson; toda ... u fuerza está en los cabellos. A buen vino, buen latin. 1 ... o disgustará a nuestros Jectores conocer el orJ'jen de este refran. El pritner Presidente del parlamento de Pads, l\1r. ele Latnoignan, trabajaba mucho por tener un bibliotecario bueno. Dirijió ~ e para esto a Ñlr. Herman, Rector de la Uni\"ersidad, que le indicó a Mr. Baillet, su compatriota. Quiso conocerle el Presidente: le hizo convidar a comer. Baillet fué, pero notando que se hallaba rodeado de pe­dantes que querian echarla de ... abios con él, no respondió sino por mono~ílabos a Jas d iver~as preguntas que se le hicieron Le preguntaron en latin cómo encontraba el vino; era malo : re pondió bonus. lnn1 ediatamen te se rieron todos, i concluyeron, como ya Jo habían presentido, que el candidato no era 1nas que un ignorante. A los po~tres sirvieron n n vino de mejor caJidad, i para vol ver a tener el placer de reirs«"). reno\raron la pregunta sobre la calidad del vino. Baillet respondió: bonurn. - ¡H ola 1 os hab(\is con vertido en buen Jattnista. -Si: a buen vino, buen la ti n. El estudiante. 1 aco~taron. El estudiante que hasta entónces no habia esperimen­tado mas que beneficios, no obstante se puso en guardia, esperanJo que de tanta bonanza, aJgun hueso tendda que roer, a no ser una falsedad cuanto se le había dicho rela· tivamente a las rareza~ de su amo. i edia hora escasa llevarían en Ja cama, cuando el amo dijo: • l\1 uchacho. -Señor, contestó el criado. -1\'lira si hai lumbre. -Micho, mis .••. mis .••. -t Para qué Jlamas al gato 1 -Porque duerme junto a la alumbre, i si viene caliente es señal mortal de que la hai. El amo se aguantó: pero pasada otra media hora, dijo este: -Muchacho. -Señor, contestó el criado. -1\rlira si Hueve. -Chicho, chis •••. chis ••.• -t Para que llan1as al perro 1 repuso el amo -Porque durmiendo en el patio, si viene mojado, es infalible la señal de que llueve. I gualmente se aguantó el amo esta salida, i se recoj io a dormir. Pero a eso de Jas cuatro de la mañana, dijo el amo: - 1uchacho. 1 mui listo el estudiante contestó · -Señor. -~Iadruga, n1adruga, le dijo el amo, que el que ma-drugó un costal se topo. ''iYia en un pueblo de la l\llancha un caballero mui -Mas madrugó, señor, el que lo perdió. r ep uso el es-rico, pero tan raro, que nadie le podia sufn r su jénio i tudiante. · estravagancias: asi es, que vi vi a cas1 siempre solo, sin - i Sabes lo que digo 1 otra asistencia que la de un criado, que por lo regular no -¡ Qué ! señor. le duraba nunca mas de ocho dias. -Que no he vi8to en mi vida criado mas r espondan. En una ele e·tns ocasiones llegó a la villa un estudiante Ti yo, señor, amo tnas preguntador. mui astuto i sagaz, e l cual en aquel dia le habia valido ~ -Ilabla, habla, que el domingo te hag de ir. poco su habrlidacl, pues con Jo que recojio no le alcanzaba -Toma, el sabado n1e jré yo. I habia entrado el viér- (,'On mucho a llenar sus necesidades. Habiendo pregun- ncs. tado si habria en aquel pueblo alguna casa donde poder El señor, que ha sta entónces no había tenido qujen servir, le contestó la huéspeda: " contrariase sus rar ezas, principió a discurrir que con -Sí, señor; prccisarncnte sé que don F .•.•. necesita aquel carácter i jenial no le era posible enco ntrar quien ' un criado; pero debo de advertid e a U. que es un señor l e sufriese; i cansado ya de conocer cada ocho di as un sumamente impertinente, que nadie le puede aguantar. nuevo criado, luego que se levantó, convenció al estu­Mas con1o el estudiante no tenia otro objeto que satisfacer diante para que continuase con él: i a ello accedió gus· su hatn bre por aquella noche al menos, suplicó a la toso este, i cuando le fué preciso marcharse a continuar huéspeda le dirijicse n casa del dicho señor, como en sus estudios, é l n1ism o buscó quien le supliese durante efecto lo hizo presentándole a él. ) su ausencia. La carrera se la costeó el amo, i después D e~pues de lo s saludos i demas j enerales de costumbre, vivió siempre con él hasta su muerte, a la cual nombró manifestó el estudiante al seños el objeto de su presen· , en su testamento, por su único i universal heredero al tacion, i acto seguido quedó ajustado i admitido, dando ) estudiante, en atencion a lo bien i fi el mente que le babia las gracias el estudiante a la huéspeda. servido. 1 Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. 1 ~..; Suplicamos a UU. mui encarecidamente se sirvan remitirnos el valor de las suscriciones al primer trimestre de la BIBLIOTECA, pues dentro de poco va a empezar el segundo i querem os uo • dejar n i ngun saldo pendiente. 1 Ovallcs i Cornpaíiía ofrecen en yenta n cualquiera de los Estados ele la l{epública:. o al particular o particulare r~ue la qui ieren una i tnpr~nt~ .. urtida de todo a t•Jdo, i con una n1agnífica prcn~ a de hierro norteatnericana, fábrica de ll. H oe & c:a ·Pued en dirijírseles propuestas por el correo, o recornendar a alguien en esta ciudad para entenderse con ellos. La venta se hará de contado o a plazos, segun la ga­rantía que se offczca Este periódico consta de 8 pájinas en cuar to tnc yor a dos columnas, i fortna una serie indefinida de to tnos anuales de 400 páj in as. Su ediciotJ es esrnerada. Coúsa grnda la BIBLIO'rECA DE SEÑORI1~AS al recreo e i nstruccion de las dan1as neograna­dinas, no contiene mas que artículos de atnena 1 i teratura, verso", biografías, juicio. críticos, costun1bres, n1oclas, re :istas de teatro i conciertos, novelas i ele cubrin1ien tos. 'I'an1bi en ent resaca de los periódicos las principales producciones literarias, i le s da cabida en sus columnas. CONDICIONES DE SUSCRICION: )~a suscricio!l a la BIBLIOTECA DE SEÑORITAS será anual, pero el pago de ella puede hacerse por tr ilnestres, a razon de 2 fuerte~ ant1c1pados el tnnle.., tre. ~a suscricion puede hacerse en cualquier épocél del año, pero in1primiéndosc un núme ro detcnninado de ejen1plares para forn1ar otro 1gual d<: ton1os, l~abrá que t omar siempre lo :- nútncros publicados, empezando desde enero próxi1no antetior. por lo 1nénos . .Je suscnbe en la 1n1prenta de Ov,~r..LF.S i OoMrA ~Í A, casa que fué del parque i en los portales de A.rrubla, nún1ero 28. En los Estados, en l acs ajencias qnr se indican. Las cartas de los palticulares pidiendo su~criciones , se dirij uán francas de porte a ÜVALLES I Co.i\tr~~ÑÍ.\-Bogotú. La en1presa no ha otnitido gasto alguno para hacer de la BIBLIOTEC J\. una obra di rna del país, j para ct.~rl~ un ?arác~er de pern1anencia i duracion, que, por desgracia, no han tenido ha~ta ahora aquí Jos pertodJcos literarios. Por fort una el presente está encotnendado a las dan1a., quiene '"', esta tn os seg u - ros, le darán larga vida i honor. _ u A ~,1balen1 a . .. ... . . . .A.,l t ioqu ia . ...... . Banan")n'illa .... . B1ccaranurnga .. . . BU[$((¡ •••. .• •..•.. Ca Lz. ••••••••••••• Cf • attcl)ena •.. . ... . Oúcut a ...... ... . G 'd ii''UU 'll a S • • • • • •••• H onda .... . .... .. . / bagu é ... 4 ••••••• J.l 1cd elli?l •..... : . . ~fOJtl}JOS •••••••••• Clemente .r-ieto . Anto:1io Correa. Arí_tide . Voigt. J acobo D. G 6n1ez . Ansehno B. Delo-ado . e non 1~'. Létnus . .1 oaquin F. \ 7 élez. n anton .... enano. J anua rit> 'l'l'ian a. Franci_co i\~ uriJio. lVIanuel J. Podríf!'uez. Luis 1\J. Corren . ..... Julian Ponce. .. .J)fon iqu irá .•... •. . Polic~rpo ,O la rte . ll:Ioreno •.....•..• Jgnac1o Va.Tga~. J. Tci va • . . . • . . . • . . • Ha m on .[?edre ros. Ocaña .........•. .To ~é de J . l:loyo". I~alma. . . • . . . . . . . H nper.to Anzola. P arnplo ua •... •... Felipe Zapata . P anau1á •........ Cárlo. I. Arosemena. P lCrlccuest a .... . . . Lcon idas OrbPgozo . Popnya11 .... .•... .Ju!io C., . ·r ela7:co . P uri/icacimt .... . . l\ T arce lo Bá.rn os . R ioluu:ha .... . • . . . 1\loisf s Sálas. RioHeg,:o •....•..• ~rud~ncio Cárdenas. R oldandlo ... . • • . • F ermtn Beltran. • SanJ il . .. •..... . .. ~o:. a n. t a?l der . . . .... . S.R o a de JT'l t crbo . Soatú .... ........ . • ot:m ,·o . ..... .... . ~ ogauzoso •... , ... 011S01t •• •• • •••• , • T,, n; a . .... . . ... . Ubnté . ... ... .... . J .. él e=. • . . . • . . •..• Vllla'l.df'Ja •....... Z apa toca . ....... . Z . . ; roa G1Hi'ct ••••• • •• - Lino R an1írez. 1\lanue l A. 'rello. Tin1otco l' onseca. J a\ ier Corredor. Al'nngo i on1pañía 1' ídolo G onzá.1ez. José l. Bern a l. Cárlos 'I' orres H an1on Olavijo. .Jo\quilino Parra. Fructuoso TruJillo. , ótnez, l\I árque ... i C . Atnbrosio González. • ' • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
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Biblioteca de Señoritas - Año I N. 30

Por: | Fecha: 25/07/1858

• ANo 1. Bogotá, 25 de julio de 1858. NUM. 30. Boletin semana1. ( de estos últitnos cojió mui pocos et gobierno por ¡Be ndito sea Dios! qué semana para haber da- sus cañones ) i triánrrnlo no tiene ahora, a rnénos do a luz tantos acontecin1ie lltos! Cie rto era qnc que me equi voqu e, s~no la Union Musical. Sigue en la a11terior , se rujía del estado interesante de la el apunte, pues: El tratado H e rran Cass 1 flom-que hoi ha t e rminndo, i se ha b1ubn de 4o que iba bre! qué es eso~ No cntie11de 1 El uno la bota a suceiTaf.c~J, verdad, a ... í co tno hai ta7J~alazos o nubes que van, de qu e l1 e m os h n bf ado, Bianca e F er1·ando, La 71asnndo, que l o cojen a uno en la mitad de la calle Str aniera, 1 C ap uleti e 1 J11outecclti ( l~o tneo i J u- ~in zapato n es ni par ág n as, ac:; í h ubo ?'a'lnalazos de lieta,) que h a n t e ni do e l ~ x i t o n1as e ... plé n clido e n ~ r ntn illetes i ap la u sos, e n m edio n1ismo de a ri as fi n ­tod os los t e atros de Euro pa. No'1.1Ju.z, rep r esentada~ dt-..ilnas , u u os so r be rbios q ui ntetos i nco m pa r ables; por la prime ra v e z e n la S caltt de l\ ilan, fu é r eci- lo que n os p r ivab a casi sierr1p r c de oí l' d ist in ta nl c n­bidacon m é no s e ntus iasm o , apesa r Je qu e en eJln se te l os pedazos 1nejores d e Ja ópe ra. H ace n bie u de encuentran troz os d e l a n1 ayo r b c}) t;za., a p l a u dir~ señores~ i de arroja r rami1letes i .coro nas, Hnbl ~ 1no , pue s, de l B a1·bero de .. '; er·ill a . La co n - pero no l o h ag·an ~it.o des¡;ues rl el. final de l p edazo currcnc1a estuvo aun m as nu rru~ ros a q u e l a de q ue que Jes hhya gustado; no se d ejen c egar po r e l hicimos m e ncion e n nu estro úl t i tno boletin e n l a ent u sinsn1o, que e~o s u Je trae r su ... rnalas can se­última representaci o n de No 1·uut. E ta co n c urre n c i a cuencia". l~o r eje tnp lo, a R os1 a le d i e r o n con un nunca vista e n Boo-o tá, e s d e bi d a a tres c nusas: a n.1n1 ill e t e e n o rtne e n la Ga b c za , i eso n o pu e d e se r ; que el Barbero de S ecilla e s una ópera c o n ocida ( ~ c ñ o r e~ , te n ga n po r D ios; m ej or p untar í a p ara no entre n osotros, i no .. hai duda '¡u e l o al egre , viv·o , , cln r as í de r a tn ill e t nz os a Jas ca nt at ri ces, q u e tn m· cómico, llama mas la ate ncion a nu es tra so ci ed ad bi e n i t odo pu eden l1ace d as tu e r ta ... , o echa rl es ~b a­que lo serio i se ntim e n tal; n e ... t a r e n ti e mpo d e j o l os d i en t e~, o ap la tar lcs l as n a ri ces . ¡Qu é r es- ... fiestas, i a habe r e n B ogo t á mu c haj e n te d e a fu e ra; p onsabilidad ) Dios ~nnto! i por último al e ntusias n1 o p o r l a óp e ra qu e va s u- J\!l as v o l vie n do a h ab lnr d e s e ri o ¡ITu é e l B arbe1·o hiendo d e punto cada dia mas i m a s, de t a l m odo r eci b ido co n e l ent n ... ra .. mo que ta nta conc n r r e n cia que pensamos que, aun dcspu e s d e las fi e ... t as, con- p r o tne ti a1 P arece q u e no, p u r · h ai n1 u chos dcs­tinuarán ll e nos co mo huevos l os 64 pa iros qu e ti e - co nte ntos, o n1ej o r d icho, ll orneo i J ul ie t a i Nor1na ne el local, las 250 lunetas i los 3 0 0 o 400 pue'"'tos h a u g u sta d o n1 as. 1\.l g l1 nos c r ee n qu e esto depen­del patio, Jo qu e , su1nado, co n1pon e una r e un ion de d e de q u e e l Ba tb~~ro ( I~ ~ s-.. i n i) es co m o ópe ra in - . cerca de 1,250 personas. V a rias cosas hubo d i g n as~ fe ri a r a l as o tras dos ( B e ll i ui . } En esto h a i una' de notarse en la r e prese ntarion d e l Barbero: 1 .a e quivoca c ion : ~~ B o ·bero t iene tnnto o t nas méri to La orqu e sta no dió una sola pelada, o m ejor dire - que aqu e ll as, p ero es u na ó pe ra ta n d el ic ad a , tan anos, tocó tan bien, inte rpre t ó los s e ntimi e ntos d e l fina, qu e se n eccs jt a que sea ca ntada con p e rfec­gran Rossini, tan clar a ~ dulce i pre cis arne nte , qu e, ci o n p n ra qu e g us te, i ba j o es te as p ecto, so b r e tod o esta vez, tuvimos oy é ndola con un place r dobl e por l o qu e mira a aJ g un pnp e l itnpor ta nte , ti e n e por la belleza p e culiar de la música i .por la satis· razo n e l pú b ljco d e n o esta r tn ui sa ti ..: fech o . ' faccion que nos causó v e r la bu e na voluntad, e l L os prime r os ramill e t es i coro na s u e e l c ntu-deseo de ~delantar i agraclar d e nu e stros pais anos s i as m o b ogo tan o arrojó . a l as t ab las a l as dos a m a ­músicos. ¡IQue Dios lo s guie por ese camin o si em - bles ca ntarin as, fu eron la i nspirac io n d e l os aficio­pre! 2.a Nuestros compatriotas Ru e da i B oa da, e l na das a la mú si ca i conocedores ú ni came n te; lu e­primero de los cual e s hjzo el pape l de n o tari o i go se e ntus ias m a r o n h u ... t a e l p unto d e arrojar r a m i­el segundo e l de Barto )o. Ambos nos so rpre ndie r o n ll etcs i co r onas l os de Ja lun e ta; 1n ns Ju ego pe n e­agradablemente; pe ro B o ~da o o s s orpre ndió mas tró est e entu s ia s mo luts ta e l pati o, i subi ó has ta la allá de lo que puede creerse. Ade mas d e h a b e r can· te r cera fila d e pal c os. Al pri ncipi o, r a mille t es i co­tado su parte .perfe ctamente bi e n, manifes tó un ta- rona s fu e ro n an ó nimos ;-. lu ego ll e varo n e l n o mbre lento particular como ar.tor ' c ó mi c o . Era la pritn e · d e l fino c aba ll e ro e n t ruj c ta d e satin , i 1nas lueg o, ra vez que salía a las tabl a s, pero parecia mas vi ejo con1o sucedió p o r e quivo c~ cion e n la última r e pre­i ducho que Villalba. Catninaba sobre ellas, r ega· s e ntac ion de la N or rna, e intencio nalm e nte e n la fiaba, zapateaba, como si las estuvie ra frecu e ntan - d e ll3arbero, ratnill e t e s i coronas ll e vaban ad e ntro , do desde muchos años. El pape l de Bartola e s di- palabras d e g alanter1a i versitos, de Jos cuales ro­fícil, como hemos podido verlo t o d os, i, s in e mbar- piare n1os alg unos. go, a la primer{;l vez lo hizo Boada como d e b e ría En un ratniJl e te compu e sto de tres carreras de hacerse, i mereció por eso la aprobacion i las ala- flor e s, artísticarnente colocadas e n círculos, con una banzas del público entero. bo qu e quiere decir en capa e ste rior de v e r d ura, i e vi de nte m e nte obra de castellano, que 1w debe alw1·a echa1 ·se a dorrnir sob1·e al g una se ñorita, ('..~ taba escr it a ron la rnayor pul­sus la11~reles, sino estudiar i estt~diar siernprc como critud la frase altame nte d e licada : si lo hubiera hecho mui mal. 3.a La repre senta­eion, es decir, la parte puratnente d-el cómico, no "Un corazon en c a n ta d o de vu estra v o z." del cantor, fué ejecutada jent-ral1nente, con1o hasta En otro g ran ratnill et e , c ompu esto de toda clase - ahora no lo habíamos visto en Bogotá nosotros (sub- de flor e s sin arte ninguno, i que fué arrojado p or ,-ayamos el nosotros, porque no - hemos conocido la un espectador de colorada i rolliza m eji11n, patilla · eompaftía de Villalba, ni otras de que se l1abla ) grande, cuello tjeso i enorme, pañu e lo colorado en • ' Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • BIBLIOTEGA DE SE~ORI,.r AS. - la cabeza, rua~a pintada i ca~zado ~e ~lparga~as, ) fi es tas ~1an estado buenas o 1n~las. ~ada cual las babia un papelito en qu e se le1a Jo ~lgutente, 1ns- ) juzga ra segun la parte de sat•_sfacc1on o ue roo­pirado sin duda por nuestro campesino, pero com- les tia, o de a1nbas cosas rcun1das, que le haya puesto i escrito evide nte m e nte por Ja mano de al g u- t ocado. I-Ia habidó tr(~ s dias ele toros, con en­na mujer, que tiene cierto rencor contra los p e- c i e rr os b o rrascosos , pilas de chicha, carne asada, pÍtO:i: heridos, tnuert os, s? "' tos, porraz >.s .i conv~ls~on~s .. '~ Soi .sabanero, Tra s den1i arzon. Todo eso es lo de Sleinpre, descrJbu·lo s e r1a JnótJI. ' So1 or eJo n~ I~l ran1 ~llete ~ ' ine 111 bargo.. hai tr es e Jases de personajes del (El no1nbre es uno Que os Jnando yo, . · · 1 · b Sonando do s ) F~s una prueha r e 1110 antmal, que, durante os encJerros so re- ~ u e mas m e g usta l )e que no oi t ndo, han venido a ser mas tetnibles que los toros, ~~ ed ~~~j;~i~za ~i~a ~u~i~nipt~~~ e' a sa ?e r : los pe1 ~os, 1 os galo~ i }os ce11l a uros. N os • in son nt ~on, Como el pepito espllcaretnos. 81 por casuahuad se entra un perro Tras perro 1 gato Qu~ fué i n1 a nd6 , a la plaza veinte mil almas ménos unas diez o Correr en po s ; A una de u :-- t e d es, 1 ' ' • , l 1 Soplarme al cozo l .. o que d ebió ,~ <.lo c e de hu e n corazon, se conJuran contra e : os De zopeh)B; ~.o haber 1nandado S de a caballo lo enlazan i azotan i arrastran; Que atropellar blno a su an1.o r, S d ·, 1 h d d · l d ] 1 , Rudo i veloz (Que ~ uPle sictnpre ~ los e a p1e o artan a p e ra as, 1 os e os pa - Cua nto e n canlino 'er 1uas de dos) · e os paltnotean; i tniéntras tanto los de a caballo 1\Qle t o 1 po yob;. 1-:se pepito, atropellan a los de a pié., i estos descalabran con u e 1a<.:e r nnca r Que e s de opin iou . . P otro f eroz, Que en e'te puebl-o· sus pied ras cuantas cabezas constguen COJer ; to- 1 .h.ciliir un toro De calic6 do esto e n medio de la rnayor algazara. Con los Nada es mtts bruto c-atos sucede otro tanto. El segundo dia de las Que el orejon. !' 0 ' d d 1 fi e stas, estan o soe lto~ os toros en a arena, pu-l en una corona cornpuesta de sauce i adornada sieron en la pla7Ál un 1narnarracho representand() de flor es de rosa, pajaritos i claveles: que fu é ar:ro- una vieja con crinolina. U no de los toros le em­jac. la p o r ttn espectador mui alto, flaco, more no i bistió ,- ¡ entónces ¡oh argazara! de ent re las ena­con alg· unas manchas en la cara, vestido de ruana guas de chusque de la vieja salieron no sé cuan­de bay c t o n mui colorada i rnui larga, calzon es cor- tos gatos, que tomam>n diferentes direcciones, to '"' de gan1uza i quím1>as, i con el cuello de la ca- apedreados, siJbauos, enlazados, peloteados, hasta misa vuelto i desabrochado, se habia traspapelado que se sali e ron aJa calle al 1nismo tiempo que un bille tico con los siguientes versitos: Jos toros, ahuyentados por tal bochinche,salvaron _ce Ayá le va eta corona, la barrera. ¿ 1 cree el lector que la salida de los Pero vian que é pa la dó; gatos fué peot· que la de los toro$? El toro no 1 les hago eta avertencia tiene en mira sino su dehesa, echa a correr sin Poque conoco que son, · pararse a embestir sino a los (¡ue lo quieren ata- Como toitas las hetnbras, jar, atropellando ¡wr entre la muchedutnbre sin Peliaoras puna :flor . hacer uso de sus cuernos; pero el g-ctto? Esa La corona quere icir es otra cosa! Todo es decir: "¡Se salieron los Güena amistá entre la dó, gatos ! no hai criada que no esclame acongojada: I que se acuerden asina "¡Qué haremos! se salieron los gaaaatos ! " Pasa De su llanero Ramon, el gato por eutre los tablados i las barreras, i todos A quen por andar peliando salen corriendo, se atropellan, se golpean, se es- Se le patoneó In vó; trellan contra las barre:ras, los tablados, caen al Pero le quedó la oreja caño. ¿ 1 esto es efectivamente miedo al gato 1 Pa gozá de este primó, No, que es a la lluvia de piedras, tlestinadas a Pus en Jo Llano jamá este, que toman direccion ácia la cabeza de la Se ba vito cosa mejó." humanidad fiestera, i a la furia de los centauros, • - :Antenoche t~rminó el primer acto de las fi~tas que son peores que los gatos, los perros i los t?­públicas, dividido en muchos cuadros. ¿ Qué di- ros, que es cuanto puede decirse. Hubo el d1a remos de ellas? Que han estado buenas ¡ malas, de la salida del gato como veinte heridos, tres ¡ medianas, 0 como se quiera. Los miembros del que se volvieron locos, i varios locos que reco- , "Liceo de Antigüedadades", dirán que estuvieron braron el juicio, pues juraron DO volverse a me-malísimas, i que las q~e sí eran fiestas eran las ter en esas merienda~ b-rutales. . del tiempo de la vi reina; los jugadores que han Los centauros modernos se diferencian del ae perdido serán del mismo parecer que los anticua- la fábula, en que este era un moDstruo cod cuer­rios, i los que han ganado se sobarán las manos po de caballl> hasta el principio del pescuezo, i de i esclamarán : '' ¡ Qué buenas están las fiestas ! ahí para arrib~ tenia la figura de UD hon~bre desde como así sigan ..... ! '' El enamnrado que no ha la cintura; i los modernos tienen al mismo tiempo encontrado en ningun tablado a su adorado tor- todo el cuerpo dei·caballo i del hombre, esto es, mento,dirá que eso no vaJen nada,que no hai jente, seis patas i dos cabezas. Pero es de ,·erlt>s có­i echará de su lomo escama contra la soledad de 1no atropellan, cómo brincan, cómo desempiedran las fiestas; i el que pueda contemplar durante la plaza, cón1o, al salir a la calle, se llevan por los encierros i los toros bien a gusto a la ladron- delante ias ventanas, las cornisas, las tejas, i ma­zuela de su corazon, se sobará las manos i escla- tan vi e jas i muchachos! De todos los monstruos mará como el tahur ganancioso :- u¡ Caramba si que hemos visto esos nos parecen los peores. Quie­hai jente! qué buenas están las fiestas! " Los ren ser Mazepas, pero que tengan entendido que muchachos i las criadas dirán lo mismo; los co- son centauros indómitos. Nosotros tenemos in­merciantes i los Quijotes dirán lo contrario. De tencion, miéntras no Jos domen o los encierren modo que no es fácil acertar si en reali~ad las en el cazo, de no volver a salir a la calle, e a loa • • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • • BIBLIOTECA DE SE~ORI'f AS. i -~~~-~'"' '-'~'-/'....r~~~,.._....-.-~"-""-,.._,.~~~ -"~~~"-""---"~ .......... ~'" ,.......,"' ""' ....., ~ ~ ...., ....... ""'-/""""'"' . _, _ _ _, --..r .. • . toros, sin un revólver de cinco tiros para matar a} centauro ántes de que él nos atropelle. El verdadero tra.baj o e n esta erran máq u inn s e rá, sin du d a al g una, e l qu e tnas s; ace rqn c a la co nl­p 1 e t a fe 1 i e i d ~ l d e l. i n. ! i, v i el n o, q u e es e J o b.J e t o q u e s~ d ese a . 0 ~1 0 s t lJJe ra rn os, e ! tra b ajo e n un tno· lln o es la h a nn a qu e n1u e le, p ues m o le r har i na e s e l obj e to q l P se propone e l m o l iuo. S a b id o esto , va­mos a e xaminar cuál es e la no to r qu e ha ce andar Ja máquina pro duci e n do un ve r d a de ro tra b aj o . -Por fin tuvo lugar anoche el pritner concierto de la Unio1t 1nusical, con una concurrencia poco nu merusa pero escojida. Podemos decir que el début fué espléndido~ habiendo obtenido los aplau­sos jenerales la obertura de N ADucoooNo~oR, las lindas árias 1 OR~IANI e i tniserere, cantadas 1na­jistraln1ente, i sobre todo la fina condescendencia de las Señoritas García. El programa fué como A prirn e ra vista e l din e ro se pr e ~ e nta c o tno motor p:incipa! , por no decir único, puesto qu e Ja cree n· c1a mas J e n e raJ e s la cl.e que la fc licid~d consiste en • s1gue : Prünera parte. ~ surcar el mar de la v1da e n una barch de oro con 1 Obertura de LESTOCQ a grande ~ remos de plata, i que ~on la plata _tod O se c?n;igue t A u uER. > i pero en e se todo e sta cotnprend 1do e se b1 e n estar orques a • • • • • • • • • • • • • • • • • • .o > 2 Himno Nacional "EL 20 DE p e rman e nt e i completo, e s a satisfaccion íntima esa JULIO" con coros ¡ acompaña- tranquilidad de_ e~píritu, que constituyen Jo que Pue-miento de grande orquesta .••• GuARIN. de llamar~e fehcidad? Nada de eso. Los goces que Las estrofas las cantaron las se consiguen con el dinero están siempre mezcla-señoritas Dolores García i Ana · dos de arnargos ~insabores, i seguidos de profundos O'Leary. arrepentirnientos, en una palabra, esos goces no pro· 3 '' EL TE"QUENDAMA '' fantasía ducen en la máquina sino movimientos desacompa- . para piano, compuesta i ejecu- sados que no permiten obtener el verdadero tra· tada por 1\f. 1\'1. Párraga. bajo. - . ~l amor, ese suefto eterno del adolescente, esa Segunda parte. vtsJon engalnnada con encantos de m e ra fantasía, 1 Obertura de ''N A Buco noNo- e8a inagotable fuente de deseos nunca satisfechos, soR" a grande orquesta...... V ERDI. esa pasion que se alimenta siempre de contrarieda- 2-Un duo del BARBERo DE SEvr- des, nunca puede ser el verdadero motor de esa má· LLA, cantado ~in preparacion al- quina construida por el gran maquinista del uni-guna i puramente por con deseen- verso. La fuerza motriz imprime una velocidad ma-dencia, por las Señoritas García. yor que la que las piezas pueden resistir, su 'roce es 3 Aria de la ópera "l NoRMANI." demasiado fuerte, i ántes que producir el menor Señor Jorje Mirándola ...•••• MERCADANTE efecto útil destruye la máquina. 4 Aria i 11liserere de "lL rrToVA- La gloria del conquistador es un monumento Je- TORE," coñ coros i acompaña- , vantado sobre montones de cadaveres con escalones miento de orquesta i arpa. Se- de esbirros; ll ena de remordimientos i de ten1ores, ñorita Ana O'Lear)" i seiior aleja sien1pre la tranquilidad i la satisfaccion. La Enrique Ros si Guerra....... V ERDI. gloria del poeta es constanternente asaltada por el Tercera parte. poeta rival, sujeta a sus críticas, que justas o inj us-l Aguacero a grande orquesta, tas, producen en la tnáquina alteraciones o movi-para torrnento de ¡08 rodillo- mientas irregulares que hacen nulo el verdadero n'e& i gloria del pepitaje. trabajo. En fin, la gloria en sus djferentes ramos ---Cuadrillas, valses ¡ polkas, to- nunca satisface, porque, sujeta a Jas versatilidades cadas ¡ bailadas con el mejor de la voz pública que la ha concedido, está espues· humor del mundo. ta a de!moronarse como edificio de arena. s Marcha jeneral, con ac_ompa- Hai sline~bahrgo un verdader? motor para esta ñamiento de lodo unos a dor- gran. m.aqutna . umana, porque Jm~r.imién~ole un nlir ¡ otros a cotn~r ajiaco. movimiento u ntforme, que es trasm1tJdo u~J~orme- ., , mente, da por resultado el mayor efecto uul que -. 1 en1amos en n~estra cartera conlo doce ~a- ,puede obtenerse. Las prácticas de esa gran virtud samac~tos que d~ber1an haberse hec~o el dom•n- cardinal que se llama ]a Caridad, que no siendo el g.o o lunes; pero ¡_oh cruel_desengan?! n? hubo ? efecto de las pasiones ni de las ambiciones huma· ~n~ uno, e,l del senor CamJlo .. Manra9ue 1 la se- nas, i que, por con~iguiente, no están sujetas a la voz nortta Mar¡a Josefa Cuenca, hlJa del difunto doc- pública, traen consigo la ~tranqu i!idad perfecta i la tor Cuenca. , . completa satisfaccion, sin dejar jamas retnordimien- Verdadero •notor de la 1náqu1na tos ni temores; las sensaciones que tales practicas humana. producen no son demasiado violentas i permiten ne- La máquina humana, está sujeta a los mismos cesariamente goces reales i duraderos. ele1nentos de cotnposicion que cualquiera otra má- El que ejerce la caridad sin tener en mira las re­quina; tiene motor, receptor, comunicadores 1 útil, compensas del mundo, i con el solo objeto de al­i su fuerza motriz está en relacion del trabajo o ifec· canzar Jos inmensos goces que en1anan de la satis­to útil producidq. Los considerados como motores faccion de las necesidades del prójimo, puede jac­en esta máquina son jeneralmente: el dinero, el tarse de haber alcanzado a la perfeccion humana. amor, la gloria i algunos otros, que por ejercer di- 1 el egoista que jamas ha hecho un servicio, i el rectamente su accion sobre el corazon, que es el ambicioso que amontona s1n dar jamas una limosna motor, imprjrniéndole movimientos mas o ménos al mendigo, i elJnaldiciente que jamas ha encoñ­acelerados, engaiian a los que no se han fijado con trado ninguna reputacion digna de elojio, i en fin el atencion en cúál es el verdadero trabajo que d~be quejam&s ha ejercido la caridad por los diferentes obtenerte. medios que ello presen~a, son n1áquinae impcrfec- • • ... • , • • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ' • 6 • BIBLIO'l'ECA DE SE:RORIT AS. tas cuyo roce ~ dcbe evitarse, para que no dañen la ~ mnrch a d e la multitud el e máquinas que componen la gran m á quina que se llama .sociedad. . DemócTito, hombre afic10nado tamb1en a la mecánica. ' • • • • • El vestido. Cuando yo era estudiante, Aunque mozo i galante" 1 fino i caballero, 1 amable i mui sincero, Hasta las mi~mas viejas Me fruncían las c ejas; 1 me llamaban caco ; Por culpa d e l maldito. 'c~l~maco. 1 ao·ora, aunque SOl 'VIeJO 1 he ¡';¡udado pellejo, 1 estoi flaco, gotoso, Tuerto, calvo i gangoso, Las niñas se me.arriman, Me agasagan, me miman Cual si fuera un cupido ; Merced a la elegancia del vestido. Solo una vez he amado 1 no fu í desdeñado¡ Mas desbancómé luego Uh viejo pepicie go, Idiota, imperti mente ; I que materialmente No sirve para un taco ¡ Por culpa del maldito calamaco. I hoi que soi de~deñ o so, En calidad de esposo Me solicitan trece ; I si su afecto crece Bien puede ser que alguna Consiga la fortuna De llamarme marido; Merced a la elegancia del vestido. Cuando yo fuí patriota Derramé gota a gota Mi sangre, mi dinero Gasté de majadero ¡ 1 tras tanto servicio Por poco en el hospicio Me acomoda un bellaco; ' Por culpa del maldito calamaco. I ahora que vender quiero Mi opinion por dinero; I ahora que la avaricia Es toda mi delicia; Suena .mucho mi nombre 1 me ti e nen pqr hombre Patriota distinguido; Merced a la elegancia del vestido. Cien sabios consumados Han vivido ignorados En la N u e va Granada, Que está necesitada De hombres intelijentes, Virtuosos i valientes¡ Por faltarles un slilco; Por culpa del maldüo calamaco. 1 un millon de estudiantes Tramposos i pedantes Adquieren mucha fama; I el vulgo los aclama Hombres grandes, profu.ndos, • Mui sabios, mui fecundos, De injenio distinguido; Merced n la el egancia del vestido. R. C.4RRASQU1LL.l. Costumbres. ES !11AL QUE ANDA. Ar¡uí me tiene U. otra vez, señor Redactor, con otra pamplina como la de ahora dias. Can­sado estoi de oir a las viejas aquello de que no hai piacito de tiena como el de Bogotá; sin que pu eda yo saber si ta l es la costumbre en las viejas de todas partes, que las haga d e cir que nada hai m ejor de lo que conocen relativamante al país en que vi ven o nacieron. Por desgracia no me hallo yo en el caso de admitir la frase en toda su csten­sion · pues no dejo de tener motivos para recha­zar! d como falsa en muchos puntos. Habrá a quien ngraden poco o mucho las lloviznas de San Juan, . que tontamente llamamos páTamos? t,Gustará al· guíen de ver llover dia i noche desde marzo hasta mayo i desde octubre hasta, no_v~embre, com?. suce­de muchos oños? i Habra qu1en se regociJe con los vientos de agosto i con los hielos de diciembre? A buen seguro que no; o por lo ménos, si algu­nos hai, no seré yo de ese número. Cierto, certísi· mo es que no esperimentamos aquí las brisas de Santamarta, las tempestades de Honda, Guadalupe i Mogótes, las fiebres de Chágres ni Jos frios de Guanacas i Sumapaz, ni los mosquitos del Magda· lena, ni las niguas de Popayan, ni los cotos de mi tierra i Mariquita (sea esto dicho con perdon de algunos 1·everendo.~ que aquí ronozco, aunque no lo sean tanto que necesiten de ir envueltos en paño~t­de manos )ni el carate de Neiva i Tocaima, ni las hinchazones de Cartajena i •••• Aunque mejor me está el callar, que dirán que con tales chismes con­tribuyo a dificultar la inmigracion, dando malas noticias de mi patria; pero como por acá a la cap~· tal no habrán de llegar en muchos años sino jemes de mico i organito, o de cuerda tesa i ·columpio, o de Melpómene i Talía, o cubileteros ( ¡qué a Bogo~ venga de eso tambien!) o equitadores o farsantes con difraz de literatos, o jesuitas, jentes todas da a ciento en carga, como decirse suele, i no sin rq.­zon ; o bien, personajes a sueldo, como químicos, arquitectos, matemáticos; ninguno de estos se ahu· yentará o dejará de llegar, porque diga yo que abundamos en piojos i pulgas, en ratones chicos i grandes, en gozques, mastines i galgos (de estos últimos hni muchos, i sino que lo digan los tendo· ros i fonderos) en romadizos, constipados, toses do­lores de muela i de cabeza, disenterías, cuando co­memos turma verde, i pobreza i vagamunderia i pies hinchados i erisipelatosos. Nnda de esto arre­drará a quien tenga ya en las mientes el venirse· para acá. Pero no esto es Jo principal de mi artículo. Sa· lía yo de la iglesia de San Cárlos, a donde tengo costumbre de asistir cuando se celebran las cuaren· ta horas, i despues de haber rezado i oido a la jente que en el templo había, no solo rezar la estacion, sino estornudar, toser, sonarse i regoldar, me paré en la puerta a esperar a un mi compadre con quien suelo acompañarme, i noté que casi la totalidad de estas que los libertinos llaman be,tas vagam1,1ndas, salían unas con bayeta en 61 ,P~Jcho1 otnu con palluelo en la cara o en la cabeza, estas santiguán· • • 1 • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. • Bll3LIO'I'ECA DE SE~ORITAS. 7 dose, aquellas suspirando & .•, &.;; reparé dcspues que se saludaban, diciendo unas a otras: "Qué tiene U. hern1anita 7 La · reuma que me dPses­pera l U. siempre con su tosecita, no? Puf, no solo eso sino que estoi rabiando de la garga'"nta- Ah! ese es nza,l qtte anda o sabe que el l~é Fula-no se rompió una pierna 1 1\'lire! Jo misn1o su-que no me ocupo en sabe r cómo viven Jos dernas, des d e qu e , corno U. ·, señor Red actor, no pienso en partidos n i hag o e u c nta d e su s v e rgo nzo s o s e .. Jra­víos; en una p a labra, d esde que' sot Jo que soi, esto es, desd e qu e l e í lo s M i.., t e ri os de Paris para fo rrnnr mi r. orazo n, i las cart a.., d e Cb estc rfi e Jd para fo rnHlr tni cabt z t, d e s de e ntón cl:·s i d c.., d c qn c m e canfo r· tn é con e::>tar en mi luga r , val ie n d o t nn so l a tn {-~n e tanto como creo v a l e r, de:scle e se tn otneuto, i d ('~ . e que e ché a un la do la envi c.lta qu e m e d e ,· oraba , las intrigas qu e m e quitaban e l tiempo, la rn a l e di ce n­cia que m e hacia aborr e cibl ~ , la intol e ran c ia i Ja peJantc ría que rn e v o l \' Ían des precia ble, d e su e ese dichoso ti e mpo, digo , no pad e zco ya mn c hos de los males que andan. Va 1ni nombre. JUANCIIO BLANCO. Un confite para los fiesteros. cedió a Juana, yo cre o que es mal que anda tam­bien., Por otro lado se oia igu61ltn e nte que algu­na lamentaba eJ robo h e cho a una sobrina, i que le respondia con el mi~rno estribillo de qu e era n1al que andabn; i no pude ménos de ponerme a pen­sar si estaria ) ro soñando: o si consi s tiría Jo que oia en que siendo las enfe rm e dades de cada uno el te­n1a principal de las conver ... aciones en pais tan fa­vorable a afecciones reumáticas, catarrales i n e rvio­~ as, el tal propósito de es nzal 9ne anda se había en­carnad~ de tal modo en el lenguaje familiar, que no era e~traño el que a cada momento se escapnra de los labios. En un número ante rior de este periódico habla- Respóndanme ahora si serán males que andan mos por incidencia del ju ego, como parte mui im­tambien los atrasos de sueldos, la n1ordacidad de portante i aun esencial, de los pasati e mpos i di ver­los escritores, no solo de un bando sino de án1bos, siones de la alta soci e dad. Ya se d eja entender que los organitos ambulantes, la maroma, Jas fiestas hablábamos de t ejas para abajo, como su~de decirse, (así las llaman!) el mercado de San Francisco, la i que aceptábamos esta costumbre co1no una cosa faJta de venta, la rnacadamizacion de calles, el an- tolerada, i aun recibida, sancionada i protejida por sia de ernpleos, aun en .lo~ que por tener -plata, ca- Jasjente s de mejor tono; sin entrar a calificarla por sas i hacienda, no los necesitan, los retratos de da- nuestra cuenta i riesgo Ni qué podíamos nosotros guerrotipo, los petardos, las congojas del Ecuador, decir que fuese nuevo en esta materia tan vieja tal , la revolucion de Venezuela, los apuros de nuestro VbZ como el mundo~ Sinembargo, si no podemos gobierno, la danza, en una pulnbra, en que anda reformar en esta parte las costumbres, quédanos a todo el mundo, i la en que nos meteremos nosotros lo ménos el consuelo i la satisfaccio n de consignar si no seguimos el consejo de tener juicio. 1 pasán- nuestra· opinion decididamente cont r aria a esta roa­dome esto como episodio, volvamos a mi ten1a. la costumbre, de condenarla abiertamente i desaho- El es mal que anda, repetido a cada n1omento, garnos de esta manera con la mejor inte ncion del nos manifiesta que este nuestro clima no es de los mundo, contribuyendo por nuestra parte a trabajar mas sanos, aunque sí de los mas agradables que se en la obra laudable de inclinar algun dia la opinion conocen. I no puede ser lo primero, porque es en contra este vicio por desgracia tnn jeneraJ. el que mas vicisitudes atmosféricas se esperimentan: Sea dicho, sinembargo, de paso, i en honor de lo despues que el sol ha calentado como en Tocaima que se llama la buena socie dad de Bogotá, que el i que está uno tal vez sudando, cójele un viento juego, aunque bien admitido en ella, no es tan de­fresco o una lloviznita que Jo matan i que cuan- sastroso como en otros paises; i rara será Ja perso­do ménos ]e causan un dolor de cabeza o una co- na que pueda decir que de una tertulia o soi1·ée ha riza. El cielo varia a cada paso como los pensa- salido descamisada. Váyase esto por Jos escesos a mientas de sus l1abitantes, segun el dicho de ellos que en los garitos i casas ocultas se entregan mul­nlismos; i esto no puede verificarse sin que algu- titud de personas de todas clases i condiciones. na influencia ejerza sobre la tierra i sus mora- Sea c..licho tambien en honor del sexo delicado, dores. que, por fortuna para este pais,h~ desaparecido, casi Desearía, para contento de todo~, que llegara el totaJn1ente,la repugnante pasion del juego entre las tiempo en que pudie ramos decir cuando oyésemos señoras, i que ya no es este el tiempo en que una hablar de lo bif~n que alguno iba en sus negocios, matrona tomaba en sus delicadas manos el naipe, que ese era bien que andaba, que lo era tambien la bola del pasadiez, i aun el dado, para arriesgar la paz i salud de que disfrutábamos: que era bien en una parada una suma considerable, tal vez un que andaba el estado próspero del tesoro, el flore- caudal entero. Pasó ya la época en que se veia a cien te de las ciencias i las artes, el aurnento de po- las principales señoras de Bogotá dias i noches en­blacion, de can1inos, puentes i canales; i la ausen- teras,sentadas a una mesa de juego, i 1nui especial· cia de males nerviosos, reumas, toses i calenturas mente en las épocas de regocijos públicos: espo­catarrales Pero ai, Dios de los cielos, que de es- niéndose a los azares de este, a las circunstancias tono habrá ni aun asomo en nuestros dias. 'l,oma- que de ordinario lo acompañan, i a las consecuen· remos ya aqueste mundito como nos Jo han entre- ~ cías que acarrea. gado~ i el que venga atras.... Si algun curioso pretendiera reunir en un so- ND soltaré la pl!tma sin dar algun consejo. Des- lo cuerpo todo lo que se ha escrito contra el de que he dejado de serenarme i de acostartne tar- juego, ya en serio, ya .. en ridículo, desde que de desde que uso camisa de franela, i ni bebo ni se inventó la imprenta, se formarian muchos libros ju~go, ni entro a donde entrar n~ debo, desJe que de &"ran _voiÚf!lCn; i, sineJ?bargo, e~ jue~o ~a sido, ni se me humedece el calzado n.) ceno, desde que es, 1 sera una costumbre 1ndestruct1ble 1 universal, no cotno fr-utas vereles ni tomo agua de pozo, des- cotno ]o es la embriaguez, i como lo son todos Jos de que prefiero el pan sin aliño al de manteca, des- vicios. Pero, a pesar de esto, no se deja de hablar: i de que cambi6 la vida ociosa por la activa, desde de escribir contra él, como contra el duelo, porque • • - Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. ... • • • • 8 BIBLIO'"fECA DE SERORIT AS. la mi sio n d e l hombre honrado es luchar sin des· ' "Ape~ar de todo, áceptado o tolerado como está canso po r P. ) p e rfe ccionami e nto moral d e l jéncro ~ e lju ego en la buena sociedad, ya que no es posi· hum a n o. V e amos lo qu e dice sobre esto un reco- s ble d esterrar de un golpe esta costumbre, j mién· m e n d abilísirno escritor moderno, del cual h e mos > tras ll e ga tan deseada época, vamos a dar un breve h e cho un lij e ro e stracto en la parte en que trata de código, o sean las reglas i máximas principales que esta materia. debe tener presente toda clase de personas que, "La fa lta d e tal e nto," dice, ''la falta de rnan e ras por su desgracia, tengan esta malhadada aficion. dec e nt es, la au se ncia d e l buen tono: en una palabra, · no son cosas que impiden a nadi e , ni aun al mas necio, pre sentarse e n soci e dad i fre cu e nta r los sa­lon e s, si qui e re hace rlo. Este caso ha sido previsto por todas ]as personas que reciben en su casa; i he aquí por qué hai si e mpre un pequ e ño salon al Jado del grande, destinado esclusivamente para estas personas. Si U. es aficionado al juego i e ~ invitado n una tertulia o cos ñ s e mejante , tan pronto como Jlega se le anuncia, lo n1jsmo que a todo el mundo, i Juego que entra, ''a a saludar a la señora de la casa, despues al caballero; i-en seguida, sin -1ue s e a necesario decirles una sola palabra mas, queda U . en libertad para hacer lo que a bien tenga. Puede U. inmediatamente pasar a la pieza contigua, sin curarse de mirar siquiera la jente que hai en el salon. Se sienta U. en una mesa de jue go, i se aca· b6 ya para u. baile, tertulia, sociedad i todo lo que no sea el objeto de su pasion predilec ta; ya e stá U. instalado mui a su talante parn toda la noche, i ~ aun hasta el ol~illo, ya es ) igual a Jos hombre s de talento i de respetabilidad;~ mediante el rei de copas, o la sota de oros. Lo re- ! petimos: el juego es el mayor nivelador que se co- ) noce, i desafiamos a los mas célebres utopistas de ~ nuest-ros di as, cualquiera que sea el estravío de su ~ imajinacion, i la falsedad de sus juicios, los aesa- ~ fiamos a que nos presente n, si es que Ja han soña- > do, una igualdad tan completa como la que reina ~ al rededor de una masa de ju e go. Las cuadrillas ~ de rateros i salteadore s r e conocen j e fes, tienen cier- ~ ta organizacion jerárquica, i obedecen i resp e tan a~ alguno: solamente el jugad or no reconoce ningun ) supe r ior; no hai pnra él supre m a c ía hlguna de ta­lentos, de ran g o o d e fo r tuna. Es el ideal d el d e ­mócrata , rayando ha ~ ta los úhirnos límite s de la > exajeracio n. Con l a s cartas e n Ja n1ano i Ja parada s o bre Ja m ~ sa, e l último g a lopines igual ·a un prín· ~ip e qu e ju Pg a con. é l~ i e l ú ltimo de los necios es ~ Jgun 1 a 1 n1ayor sab1o o literato. ' '~S e a que se gane, sea qn e se pierda, no por eso d eja d e ser el juego la pnsion que mas embrutece al hombre, porque trae consigo el nun1eroso cortejo > de todos Jos vicios i malas mañas El mejor de los ? dados es no jugarfos, dice un refran antiguo, i pu- ~ diera hacerse estensivo a todos los demas instru- ~ wentos de juego que no son dados.'' ~ • Muestras de literatura alemana. BIENAVENTURADA M'CKRTE. ' Fué tanta de amor In dicha Que de goz~r quedé muerto; Mi bien sus brazos me abrió, Sepulcro me dió en su seno, 1 sobre mi muerta boca Imprimió tan dulces besos, Que yo los ojos abrí, 1 ví en sus ojos el cielo. URLAND. EL CURSO DEL ltiUNDO. Por las tardes cuando snlgo • A vagar por la sabana; Ella, siempre a la ventana Por donde yo paso, está. Me busca el la, yo la busco Sin habernos dado cita; 1 yo tiemblo, ella tirita Con solo vernos no mas. 1 yo me abismo i confundo Por pene trar el arcano •••• Mas todo mi afan es vano : Ese es el cu.rso del mundo. Hace murho que mis besos Imprimo en su boca bella ; Yo no pido, nG aprueba ella, Mas tampoco dice no. 1 cunndo su dulce Jábio En mi lál\io se recrea. ~ Jamas nos viene la idea De hablar sobre eso los dos. 1 yo me abismo i confundo Por penetrar el arcano • ••• Mas todo 1ni afan es vano: Ese es tl curso del mundo. Juega el aura con la rosa Sin decirle: "Oh! amor mio 111 1 la rosa en el rocío 1,ambien se refresc~ así. Nuestro amor es de ese modo, Con fuego nos adoramos, Mas nunca nos preguntamos: ''t Me quieres, mi dueiio, dí~u • 1 yo me aoismo i confundo Por penetrar el arcano •••• Mas todo mi afan es vano; - Es~ ~~ el curso dtl •utltlo. - URL ... • , ' • - • ' - • Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
Fuente: Biblioteca Virtual Banco de la República Formatos de contenido: Prensa

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Biblioteca de Señoritas - Año I N. 30

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